Texto digital

Texto digital de Será lo que Dios quisiere

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Pedro Lanini y Sagredo
Atribución estilometría
Pedro Lanini y Sagredo Probable
Género
Comedia
Procedencia
El texto procede de la transcripción automática de Nuevas escogidas.

Aviso

Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.

Licencia

Este contenido se ofrece bajo la licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0. Reutilización permitida con cita; usos comerciales no permitidos.

Licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0

Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Será lo que Dios quisiere. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/sera-lo-que-dios-quisiere.

Logo BICUVE

SERÁ LO QUE DIOS QUISIERE

JORNADA PRIMERA

a, , l. Presto al corro se ha acudido. Que venga el valiente ya solo falta. 3. Ya aquí esta. Los que estorban, han venido al corro, como acontece. Hay más echarlos de aquí. Cómos Así: a hidalgo? ̱. Es a mí? . A vos. Decid qué se ofrece. que aquí hagáis corro me enfada. Quién quitarlo ha de poder? Yo embiando os le a hacer al infierno con mi espada. PRIMERA 1. Pues prueba a hacerlo. . Si haré y conseguirlo colijo. Eso si tiéndela hijo, que yo la recogeré: mas vive Cristo que osado, no solo ya a hacerlo prueba, sino que a todos los lleva como a un hato de ganado. 4. Que es algún diablo recelo. 3. No hay furia que a él se le iguale. Señor, a ese calvo dale, donde no le cubra pelo. 2. Huyamos No huyáis . Qué es no, su vida en eso se encierra, ya van huyendo más tierra que supadre los dejó: ahora entra la mía, muera el mundo, pues me ha enojado. Cobarde, aquí te has quedado? muere a mi furia severa: mas Doblón. . Aquese es bravo rigor; juro por San Blas; si a conocer no te das te cuelo de cabo a cabo. Vive Dios que ha pesado no haber muerto alguno. . Y di, no heriste a ninguno? A dos he descalabrado, pero su temor tal es, que mientras más inhumano mi enojo mería la mano, ellos sacaban los pies. Mas con esto más terrero no hará aquí otra vez su labia, estorbándome que a Octavia entre a hablar, por quien ya muero. Tu condición es altiva. Si aquí hallo alguno parado, le he de echar en un tejado. Ya eso es de tejas arriba: mas qué precepto en estar aquí quiebra su talento? El onceno mandamiento, que es, Doblón, el estorbar: siempre que mi fe intentó ver a Octavia están aquí, pues quien pesar me dio a mí, a quien no se le dé yo? Tú eres hombre prodigioso, ralle tienes de morir en un palo, en mi sentir. Antes, Doblón, no reposo, mientras la vida no ajusto a más temerarios modos, que ser mala más que todos, es solo lo que más gusto, yo me perdí, yo entregué la ciencia a las vanidades. Culpas a culpas añades, ya en ti peligra la Fe. No soy yo tan infeliz, que en mi pecho la Fe santa vive siempre inmóvil planta, con bien profunda raíz. Yo estudie, y tengo por llano, a pesar de la heregia, que quien sabe Teolojia, hace poco en ser Cristiano. Por qué? Por los fundamentos que da esta sagrada ciencia, que en ella se hace evidencia con motivos, y argumentos de eficacia conocida, no que la Fe es evidente, sino que precisamente es digna de ser creída. Y quien de la Concepción es déboto, fiar puede, que por lo menos le quede la Fe con la devoción Mas esto en ti es ignorancia, que eres falto de razón. Falto soy yo? . Sí, Doblo No es mucho, que he estado en mas aunque tu ciencia espanto da con claro testimonio, atengome a Fray Antonio, que sabe más, pues es Santo. Bueno es saber, que aunque hay me llegues de vicios lleno, también puedo yo ser bueno, pero no lo quiero ser. Mas ya que solo he quedado, a ver a Octavia entrar quiero Que a Laura hayas olvidado! Qué hombre llega a querer a una mujer que le agravia; ya la olvide por Octavia, que es virtuosa mujer. ̱. Muy triste está. Qué tenemos? con perpetuos sustos vivo. Su padre que está cautivo en Persia, como sabemos, la ha escrito una carta ahora, hy ella se deshace en llanto. ̱. Es su padre, no me espanto, y sabe bien pon quien llora: en esto de padre andube aún peor yo, que no sé si tuve padre, o quien fue; pero quizas no le tuve. Tubo el diablo padre, o madre? Ya te entiendo, piensas bien; yo soy demonio, y también por eso no tengo padre: llama, Dovión, a esa puerta, tan pobre como su dueño. Hermano, esta vida es sueño, y su duración incierta, es retrato un caminante del hombre mientras que vive, y el cuerdo solo apercibe como pasar adelante. Murió Cristo; agradecido a su sangre he procurado ser Martir, tan desgraciado he sido, que no lo he sido. Yo me entre en la Religión por serlo, y otros están en el siglo, y lo serán. Juicios de Dios todos son. Dos Frailes viene. . En tanto, treguas concedo al demonio: mas aqueste es Fray Antonio. a quien Padua llama el Santo. No hay hombre que no le alabe. Dichoso tú. A quién se humilla? A un Santo, hinque la rodilla. A qué Santo. Dios lo sabe. En esta pared está pintado algún Santo? . No. Pues a quién se arrodilló aquel Fraile? . Él lo sabrá, mas a mi sería. . Ignorante, calla. . Qué, te causa espanto? santo soy por Dios. Tu santo? Sí, más soy estrabagante; pero Octavia sale. . Llega, dí que estoy aquí! . Señora. o. Quién es? Pues no me conoces? Dobión soy, mas no me asombra estando tan pobre, que casi un doblón no conozcas. Y Ludóvicos Aquí está, quién rendido, Octavia hermosa, a tu divina belleza viene en tus aras que adora a sacrificarte un alma: mas qué pesar ocasiona tu tristeza: ̱. Aquesa carta por mi dolor te responda. Es de tu padre: Sí es. Pues leo, para que pronta mi fineza acuda amante al remedio, o la congoja. Hija; los Moros me fuerzan a que elija de tres cosas una, que muera; o reniegue, o que dé por mi persona dos mil escudos, no tengo mas que una Imagen debota por consuelo en mi prisión, tu amor consulte allá ahora lo que hacer debes por quien te dio el ser: tu padre. . Lloras? No he de llorar? No me espanto, pues con ser mi rigurosa condición tan indomable, me he enternecido de forma, con no sé que oculta causa, que a ser capaz mi persona de llorar, también llorara del buen viejo las congojas. En su cautiverio dice que peligra, entre otras cosas, su fe; pero yo confío que a ella no falte, pues logra en su prisión, por consuelo de María una debota Imagen, pues nunca ella salta a quien deboto la adora. Mucho estimo, Ludóvico, que en tu atención antepongas. el sentimiento a la pena de mi padre, que en mi es propia la causa de aqueste llanto; y más al ver cuán notoria es mi fortuna, pues solo a la tarca ingeniosa de mi labor ahanza su sustento mi persona. Con que siendo yo tan pobre, hallo por difícil cosa el rescate de mi padre, aunque mis ansias dispongan, como lo intentaron ya, el juntarle de limosnas. De limosnas? Sí. . Qué dices? Que he hablado a algunas pe y a Fray Antonio hoy espero, a quien tiene Padua toda por Santo. De pena muero, al ver que sea tan corta mi fortuna, que no tenga mas caudal que dos pistolas, esta espada, y un caballo. Mas si los bríos me sobran, me puede faltar a mí dos mil escudos: hermosa Octavia, no desconfíes tanto de mí, que interpongas el ruego para otros, cuando debe hacerlo quien te adora: El rescate de tu padre te traeré. . Tú? Qué te asombra? aunque fueran veinte mil escudos le daré. . Echola: hombre estás loco, que dices? yo apostaré que no topan un cuarto en él, más llamaron Quién será? . Pues eso ingnor el casero que vendrá por el alquiler que cobra, sabiendo que hay quien ofrece dos mil escudos. Señora, un hombre es, que hablarte quie A mí? . Y dice que te impora mucho. . Pues Ludóvico, por mi vida que te escondas, por mi honor esto te ruego. No tienes que gastar prosa, que yo lo haré, que no soy de los que duelo de honra hacen esconderse, pues. mejor, pues puedo salir, si es empeño que me toca; y si no me toca, solo en dejarse ven serestorba. En todo eres raro. . Entra. Pues abre, Camila ahora; euien será quien quiere hablarme? pero el cielo me socorra, de Arnesto el criado es: qué buscáis con tan notoria osadía? . Este papel up lo dirá por mí, señora, al cual te suplica Arnesto que luego al punto respondas. Tan presto responderé a sus osadias locas, que antes de ver el papel, en la respuesta conozca el castigo que merece quien se atreve. No le rompas, que no es bienque aqueste hidalgo lleve esa respuesta sola. Qué dará usted por el porte del papel? . Yo estoy absorta. Así dice, hermosa Octavía. Yo sé que andáis de limosnas juntando para el rescate de vuestro padre; mil doblas en joyas las lleva Celio, olvidad lo desdeñosa vos, que yo en mí quinta espero, y por vos va una carroza: Arnesto. Hay tal desvergüenza! cierto que es piedad heroica de Arnesto, si anda sacando cautivos de aquesta forma. Mas no creo que en aquesta tenga redención ahora. Ciega de enojo he quedado. Que quieres que se responda, Octavia, a aqueste padel? oc. Ludóvico, pues no ignoras mi pundonor, y que yo no he dado a la licenciosa voluntad de Arnesto nunca ocasión para tan loca proposición, no procures, ya que a mi rostro se asoman los indicios de mi enojo, que los traslade a las obras. Pues Octavia no responde, que yo lo haga es forzosa atención: decidle, hidalgo, a Arnesto, que yo en persona leiré a llevar la respuesta; a su fineza amorosa, y vos llevaos por el porte dos cuchilladas ahora. Por qué? Por alcamunias. Mis pies mi vida socorran. Aguarda. . En eso harámal, miren si se fue sin mosca. Si se fue, pues alcanzarle . no pude, mas ya me importa no haberlo hecho, pues pienso ir a robarle las joyas mismas que a Octavia traía, y a satisfacer la costa de mis celos, dando muerte a Arnesto en su Quinta propia. Quién oyera los mementos que en si estará haciendo ahora: Mas la constancia de Octavia probar primero me importa. Qué suspensión, Ludóvico, la voz en tu labio estorba? Yo, Octavia, estaba pensando, que aunque mis ansias te adoran yo no tengo más que amor, y que con él no se logra, el rescate de tu padre Arnesto, te ofrece en joyas dos mil escudos, con que la libertad feliz compras del buen viejo, pues injusto es, que en tu afecto antepongas una libertad de un padre, a un amor que en mí te sobra. Calla, Ludóvico, calla, que vive amor, Rey que goza todo el imperio absoluto en mi voluntad herosca, que a imaginar que en tu pecho esas voces afrentosas no las fingió la cautela, antes que tuvieran forma en tu labio, que de ira, de pena, de ansia congoja, de que áspid he abrigado en mi pecho afectuosa a hombre que tal pensar pudo, me diera muerte a mi propia, si el rescate de mi padre ha de costar mi deshonra. Mipadre en el cautiverio muera, que es a mucha costa la vida en un noble, si con el deshonor la compra. Yo Ludóvico te adoro, pues si mi afecto te adora, cómo ha de ofenderte? otros medios ay, y si mi corta fortuna no los hallare, por libertar la persona de mi padre, por esclava yo me venderé a mi propia antes . Ten, Octavia mía, que voto a Dios que toda la fineza que te debo, en mi respoto la cobras. Pues nunca crel de ti, viéndote tan virtuosa, acción que digna no sea de alabanza, y esto abona no haber de mis libertades usado contigo sola. Mas si el rescate te traigo de tu padre; antes de un hora, qué fineza harás por mí? Quién espera ser tu esposa, cualquiera hará, Lodóvico. Ve que te engaña, señora. Necio, qué dices? . qué d si te ha venido la flora? Pues el favor que te pido es, que confirme tu hermosa mano la fe de que mía serás? . A mucho se arroja mi recato, más negarlo ya no puede mi honor; logra la dicha. Octavía. . Qué veo? Volver aquí del camino para estorbarles convino este error de su deseo. Qué hubiese venido ahora? Solo ha venido a estorbar mi dicha; raro pesar! Padre Antonio, a quien ador A un Martir en esperanzas Ya otra vez se me humilló este Fraile; pues soy yo muy amigo de estos chanzas: debe de tener noticia de mis delitos, y así querrá burlarse de mí con santidad, o malicia: mas quiero disimular, que por Fraile le respeto. Oíd, Octavia, en secrefo. l No he de poderlo llevar. Vuestro padre está cautivo; e el aprieto que tiene; remedio le conviene, que en vos, y en Dios apercibo. iste, a quien vos tanto amáis, lopuede ser vuestro esposo, ovidadle, que es forzoso que de Arnesto lo seáis. Padre Fray Antonio, vos pur él me habláis, siendo. Paso, no estás, Octavia, en el caso, que mi causa es la de Dios, pues si Arnesto licencioso leescribió, de mi informado, de parecer ha mudado y pretende ser tu esposo: questo a tu honestidad importa, él es noble, y rico, Ino puede ser Ludóvico ser tu esposo en la verdad. Por qué? . . Dios sabe porque el efecto me revela, no la causa, que no cela lo oculto quien tiene fe. ̱. Pues persuadirme es en vano, que a Ludóvico amo ya. Pues toda tu dicha está en que no le des la mano; de Arnesto has de ser mujer, el dará con voluntad el rescate, y libertad, Octavía a quien te dio el ser. ̱. Ludóvico me ha ofrecido dar el rescate que el Moro pide por mi padre. . En oro le ha de dar; pero molido. El precio no le ha de dar Ludóvico, si no Arnesto. Yo le he de dar, y muy presto. Contra Dios no hay porfiar. He dedarle. . . Antes la vida darás. . Este es el que tiene fama de Santo, y no viene a que un pecado se impida? Vive Dios que estoy tentado de hacer algún disparate: yo daré, Octavia, el rescate. Yo estorbaré tu pecado. . Dile a ese Fraile que acabe de irse ya. . . No merecí ser yo Martir, y este sí, Dios es quien la causa sabe: y así me arrodillo aquí, a Dios quedad. HAy tal enfado! ya otra vez se ha arrodillado: qué querrá este hombre de mí? pues ya es razón que me queje. Voto a Dios que es mengua mía, que con esta hipocresía de pecador me moreje; pero toda esta paciencia a Dios se la sacrifico. Humillose a Ludóvico, sin duda fue inadvertencia. Burlarse Antonmo ha querido hoy de Ludóvico en todo. Mas es por extraño modo. No sé que afecto escondido: voy al caso, si te entrego los dos mil escudos luego, serás mía? . De quien ama, porque tu amor desconfía, yo la palabra te doy. Pues a traértelos voy presto, Octavia, serás mía. e Hh Camila? . Qué mequiete? Pues siquiera por Doblón no me tendrás afición. A un Doblón; quién tal infiere? Por qué? Ay muchas razones. Cuáles? . No sea importuno, no ve que mejor que a uno, me inclino yo a dos doblones. Deténganse esos criados con los caballos, que aquí espero a Celio. . Ya en ti conozco nuevos cuidados. Fray Antonio, a quien por Santo Italia toda venera, y a quien con fe verdadera estima mi afecto tanto, me ha dicho, que le parece que me case con Octavia, que por hermosa, por sabia, y su virtud lo merece. Pobre es, más principal, yo rico, y para mujer propia le basta tener sangre, y virtud por caudal. Yo la escribi, ciego amante, con diferente intención, más Antonio en santa unión qme inclina fe más constante. Casarme quiero con ella, y espero aquí, mientras va de ella a saber, si me da licencia para ir a bella. pobre es Octavia, señor, tu obediencia es testimonio, de que es Santo Fran Antonio. Es obed encia, y amor: él dice qué me conviene que nos casemos los dos, y que aquesto está de Dios. sus juicios Santo previene; pero si con sobaranos asombros en él se ve infinitas veces, que Dios Niño baja a sus manos, Aquí para entre los dos: lo que dice me conviene, porque si a sus manos viene, sabrá lo que está de Dios. Mas Celio tarda. Las mulas encamina hacia la falda del risco. Qué ruido es este? si este será Celio? . Aguard lo sabré. y Mucho deseo saber qué responde Octavia a Fray Antonio, como, como la juzga tan propia el alma, cerca de la posesión, insufrible es la esperanza: dime, es Celio? No señor, Pues quien la cumbre baja La recámara es, señor, de una bellísima dama. Dama? pues quiero ir a verla No ha llegado, pues bizarra dejó la litera, y dicen que hoy en un caballo marcha. En tanto que Celio viene quiero ir al paso a aguardarlas por curiosidad siquiera de saber si es tan gallarda. Pues me has quitado las joyas, no me mates por la sacra Virgen de la Concepción. D. . Aquese amparo te guaro de mi furor. . Mas qué es esto La voz de Celio jurara que era la que oí . Tomemos estás sandas encontradas, porque el uno, o otro logre darle socorro. Qué hallara con mi devoción su ruego! ella estorbó que mi saña le diese la muerte, pues es la reverencia tanta, que mi fe tiene a María en su Concepción sagrada, que en pidiéndome por ella, nunca pude negar nada: mas, Doblón, toma esas joyas, y en ese monte las guarda. Yo las guardaré tan bien, que las meta en sus entrañas. Vuélveme a esperar aquí. Será mucho? . Mientras matan mis celos a Arnesto. . A quién? A Arnesto, de qué te espantas? De que me mandes que espere donde tantas culpas trazas. Aquí espera. ̱. No me atrevo. No tienes valor? . Te engañas que su intrinfeco valor a un Doblón nunca le falta: mas voy a esconder las joyas, y volveré, como mandas. . d. Pues mis celos ocasiona, muera Arnesto. Quién me llama, cuando a castigar mi enojo viene al vil que con infamia, robó a Celio mi criado, según me han dicho sus ansias, ̱. Yo te busco para darte muerte. . Por qué? Porque a Octavia has ofendido, pues cuando su hermosura soberana. nadie basta a merecerla, te persuadió tu ignorancia, que podía el interés ser medio para lograrla. Qué te toca, Ludóvico, a ti? . Ser quien la idolatra. Bien hubiera yo quedado, si con ella me casara: esas arrogancias locas presto verás castigadas, no porque yo a Octavia quiero. Pues todo lo que te tardas, es dar treguas a tu vida. Pues hable solo la espada: bravos bríos. . Voto a Dios que riñe como una dama; y no acabo de matarle: mas qué tempestad tan rara es aquesta? . De repente del cielo las luces claras se han apagado. . Qué horror) Qué asombro! Aquesto lo causa el diablo, porque no logre de mis celos la venganza. Ludovico? , Arnesto? . Qué no le encuentre! Qué mi sana no le halle! . Dónde estás? Ya te busco con mi espada. Juicios son estos de Dios, que no quiere que estás almas por mi intercesión se pierdan: Ludovico? . Quién me llama? Sígueme. Eres Aruesto? Ven tras mí. Tu voz me arrastra a obedecer, sin que sepa que poder mueve mis plantas. En vano hallarle pretendo; pero ya el cielo se aclara, y hallarle podré, mas no está en toda esta campaña. Desbocósele el caballo. 1. Que la precipita. 2. Ataja por ese risco. . Qué miro! una mujer despeñada baja en un caballo. No hay quién me socorra? . Mi espada te socorrerá, pues ya mi enemigo la campaña le ha dejado a mi valor por mía: El cielo me valga! Ya está tu beldad segura del peligro en que se vio, mas quien no lo está, soy yo del riesgo de tu hermosura. Pues al mirarte rendida mi atención en breve calma, me ha costado toda un alma haber te dado a ti la vida. Y pues del amenazado riesgo estás libre, ahora cobra todo el valor, pues te sobra toda el alma que te he dado. Caballero, en vano puede. quien una vida restaura por vuestro valor, dejar de quedaros obligada. Y pues que las bizarrías de los nobles, solo hallan en el agradecimiento la recompensa más grata. Sea aquí mi estimación quien la vuestra satisfaga: hay ingrato Ludóvico, lo que cuestas a mis ausias! En haberos socorrido, deidad bella, no ha hecho nada mi afecto por vos, supuesto que a mi valor le tocaba vuestro empeño, por mujer, y así vuestra cortesana atención está demás lo agradecida, pues basta para premio de mi amor, que un mismo acaso en mí haya logrado daros la vida, y rendiros toda un alma. Yo el socorro os agradezco. Pues os merece mi hidalga atención tantos favores, bien puedo pediros, que hasta que del susto se repare vuestra belleza, esa casa de campo admitáis por vuestra adonde puedan mis ansias serviros. . Mucho lo estimos pero pues estoy de Padua ya tan cerca; en la litera puedo llegar, que me aguardan A qué a esta Ciudad venís? A un negocio de importand Y cómo os llamáis? Señora, Laura? . Señora? Esas voces de la gente que acompaña mi persona; os asegura lo que saber deseaba vuestro cuidado. A esta parte acudamos a buscarla: mas aquí está. . Qué ven tura! En albricias de que te halla viva nuestro amor a todos, danos la mano. . Levanta, Celia mía Ande el ladrón. Mire usted bien lo que habla, porque yo aún jugando al hombre, aún no supe robar cartas, cuanto más ser ladrón. . Este al aleve acompañaba que las joyas me robó, que en el vestido, y la traza le conozco. Hombre, qué dices? Que a él se parece. Te engañas, que yo al tal soy parecido, como un huevo a una castaña. Ven acá, con quién venías? Yo venía con mi dama. Con tu dama? . Si señor. ̱. A qué venías? . A caza de joyas sin duda, pues ya las dejo yo enterradas. Pues las joyas que has hurtado? Qué joyas o calabazas? Entregadle a la justicia, por si en un potro declara. Celia, no es Doblón? . Él es. A la cárcel preso vaya. Ven acá, no eres Doblón? ̱. Qué veo? divina Laura, Dobión soy, aunque cortado estoy, mi persona ampara. Si no hay más información que parecer se en la traza al que las joyas robó, vuestro criado se engaña en culpar. queste hombre, pues es incapaz que haya hecho cosa tan indigna: yo le conozco. . Pues basta que intercedáis vos por él, para que libre se vaya. Yo os estimo la fineza. Beso, y rebeso tus plantas: de buena salí. Doblón, muy trocado estás. Te engañas, que aunque por vellón venía, no, me han cardado la lana. . Mira, señor, que es el mismo, que ahora me acuerdo que en casa de Octavia también le vi, no ha dos horas. . Celio, calla: que en fin no queréis honrar esta quinta? . Qué me aguardan os he dicho ya. . Pues dadle licencia a mi amor que vaya hasta la Ciudad siguiendo vuestras luces soberanas. Cómo puedo yo admitiros lo que esta mal a mi fama. Pues iré hasta que toméis la litera. . Si excusara lo que es justo, fuera ser a tanta fineza ingrata. Muy rendido me dejáis. Y yo os voy muy obligada. Padre, no se me arrodille, que voto a Dios que no puedo llevarlo ya. . . En nada encedo bien es que a un Martir me humille. Solo en haberle sufrido que me haya embarazado a er a Aruesto matado, santo en ello he parecido: mas no haga burla de mí: yo martir? . . Y Santo. Espere sabrá quien soy, si no infiere quien he de ser, y quien fui. Lo primero, soy un hombre, que no conoce a sus padres; que los que son como yo, quiza de sí mismos nacen. Siendo niño de tres años, dicen, que me halló en la calle un viejo que me crió; pero esto no es importante. Mas si lo es, pues también de estimé que me criase, que teniendo ya once años una noche por robarle le di siete puñaladas, sino murió de ellas, grande milagro fue; y si lo hizo, le escusé muchos achaques que de viejo padecía, solamente con matarle. Crecí, y estudié en Bolonia, siendo en todas facultades el asombro de las ciencias, la admiración de los Artes. Tan virtuoso era entonces, que decían, que era un Ángel: ya debo de ser un diablo, pues lo es el Ángel que cae. En contré amigos viciosos, entre cuyas libertades empezé a olvidar los libros con cierta violencia fácil: y el ocio, y la juventud, lisonja que persuade, contra la razón valiente al apetito cobarde, me entregaron al amor, en cuyos secretos lances logré dichas de grosero, y gentilezas de amante. Mas Laura, una hermosa dama aunque a mi Fe incontrastable, fué el objeto que más pudo triunfar de mis libertades; pues era con dulce engaño a mis esperanzas fácil, decera a mis sacrificios, y a mis deseos diamante; que desde el primer ejemplo parece que ya se vale la serpiente de las Evas para engañar los Adanes. Mas como son las mujeres naturalmente inconstantes, oía nuevas lisonjas de no sé si indigno amante: fué la venganza forzosa, saquele al campo una tarde, no le maté, que de miedo de haber visto mi semblante murió, antes casi que yo colérico le matase. No quise dar muerte a Laura, corrido de que al instante no se muriese ella misma, como su galán infame; pero no fue mucho en ella, que aunque fue apretado el tran quien sabe ofender sin miedo, morir de miedo no sabe: Con todo estando a la muerte del disgusto penetrante, de castidad hizo voto, mal se cumplen, bien se hacen Y no ha faltado quien diga, (téngolo por disparate) que vendio toda su hacienda, y viene a Padua a buscarme, ya con este desengaño, solamente por vengarme del rigor de Laura, en todas las mujeres, mi insaciable apetito no dejó el casada a quien no inquietase, soltera a quien no forzó, ni mujer que no burlase. Y tanto que me pidieron en un día ante un Alcalde, cuatro doncellas su honra, implorando al querellarse, que las forze; en esto mienten, que aunque resistiesen antes, cuando ay deuda de que cobren, hay intereses que paguen. Ya, pues, era espacio breve la tierra para ensancharme en mis vicios, y a mi afecto dilaté a estendidos mares, discurriendo extraños climas, adonde en todas las partes. no ha avido muertes, delitos, insultos, atrocidades, que no haya cometido. liendo el numero tan grande, que computando los días de mi vida a mis maldades, no hay hora ninguna en ellos que sin delito se pase, hasta que parando en Padua, Ciudad en todo admirable, de Octavia me enamoré, muro a mi fe inexpugnable, porque de mí la defiende mi propio respeto amante. tanto que ya en salteador he dado, por rescatarle asu padre, mas tan buena mano he tenido en el arte de ladrón, que en una hora sobé para su rescate. Ypues mi hastoria le dicho, mis culpas, mis crueldades, mi condición arrogante, el poco temor de Dios, ni a las penas infernales, Padre, no se me arrodille, que voto a Dios que me enfade, y Ludóvico, y la muerte no tiene respeto a nadie. Aguarda. No hay detenerme: mas qué queréis? . . Avisarte, que por malo que tú seas en tus torpes ceguedades, mas bueno es Dios que tu malo, para saber perdonarte. Pues lastimado el Pastor de que en los desiertos vague, si halla la oveja perdida, sobre sus hombros la trae. Y como David, que quiere que un abismo al otro llame, y en tus enormes delitos, que invoca me persuades un abismo de pecados. a un abismo de piedades mi sericordioso es Dios. Padre, Padre, no me saque lugárcitos de Escritura, si para Sermón los trae, que voto a Dios, según toma a pechos el predicarme, por vida de los demonios, que temo que el Cristo saque: yo solo vivir deseo en mis gustos, liviandades, apetitos, y torpezas, sin que el horror me acobarde. Si muero en gracia, o no muero, o si tengo de salvarme; y así, pues de aquesto gusto, conmigo tan fino no ande, que más de lo que me quiero, no quiera quererme el Padre. Tan ciego estás, que aunque yo un consejo queria darte, no has de entenderle. Si hiciera, aunque le dijera un Ángel. Aunque le diga, es en vano, y así, a Dios te queda. Aguarde, Padre, digale. No puedo. . Por qué? Porque en tus maldades huyes de Dios, y no dudas, que el que de él huye ignorante, nada aprovecharle puede. Espere, pues también sabe, Padre con clara evidencia, que es más desdicha, mas grave el que Dios al hombre deje, que si el hombre a Dios dejase, pues cuando Dios se vallano reprueba al hombre inconstante. Y cuando el hombre se va; suele huir de Dios en balde, pues va tras él, y piadoso hacia si mismo le trae. Y así el consejo me dé, Padre, que esperanza es grande, que yo soy el que a Dios dejó, y Dios puede no dejarme. Pues Dios a Persia te envía a ser Martir. . Qué, yo Martir? Martir serás. . No lo espere Dios gusta de ello. No es fácil. Mas feliz serás que yo. Tome mis felicidades. No lo merecen mis dichas. Pues en mi hay méritos grandes? Sí, pues Dios así lo ordena, y es su saber inefable. Pues aunque más lo asegure lo tengo por disparate, pues solamente vivir espero en mis libertades.

JORNADA SEGUNDA

JORNADA SEGUNDA Todo hoy, y ayer diligente te busca mi miedo eterno: adónde has ido? . Al infierno Pues vendrás de allá caliente A Arnesto volví a buscar, después que quiso el demonio que estorbase Fray Antonio que le pudiese matar. Y por más que le he buscado, en contrarle no he podido, pues de temor se ha escondido, o el diablo se le ha llevado: Mas las joyas? . Bueno es é para lo que yo he tenido. Qué, las jovas has perdido? No. Pues deja ahora el suceso para después, y las joyas traelas, Doblón, aquí presto. Mira que te importa mucho lo que contarte deseo. Nada me importa a mi más que lo que te mando, necio. Pues sabe que Laura. . A me hablas de Laura? ve luego, o por vida del demonio que te dé la muerte. . Quedo por ellas voy, que enterradas en ese monte las tengo: mas mira, señor, que Laura ha venido. . El sufrimiento me falta ya, vive Dios; bortacho, que si un momento mas te detienes. . Soltose: el cuento de Laura dejo, y por ellas voy. i. Ve aprisa, que pues ya el rescate tengo, hoy ha de ser mía Octavia. Cuando ha dejado de serlo, Ludóvico? y pues te he oído, que la libertad granjeo de mi padre por tu mano, con más razón serlo debo, pues anades a mi amor todo un agradecimiento. Mas a mucha costa ha sido auer conseguido el precio de su rescate, pues ha los días que no te veo. ̱. Precisa ha sido mi ausencia; yeree que juzgó mi afecto, no volver, Octavia, a verte, hasta dejar fatisfecho tierto duelo de tu honor. De mi honor? e Si . No te entiendo. Pues a Arnesto fui a matar, y no lo logró mi aliento, pues de cobarde, sin duda eme ha ocultado de miedo. Templa, Ludóvico mío, das iras, y los despechos, que mal se logran las dichas se amor con los desaciertos. aruesto no me ha ofendido, mi pobreza misma, es cierto sué quien a su libertad concedió el atrevimiento, que siempre al necesitado se atreve cualquier desprecio. ̱. Ahora Dobión haido por unas joyas, que pienso que valdrán dos mil escudos; y pues que cumplió mi afecto con mi palabra, que cumplas también, Octavia, te ruego, con la que tu amor me dio de ser mía . Cómo puedo negarte lo que ya es deuda? Pues permite a mi deseo, que en la nieve de tu mano temple amante tanto fuego. Detente: cielos, qué haré! que escasarme en vano puedo; y si no me excuso, falta mi devoción al respeto de ser día hoy tan sagrado. Si el desvío que en tiveo, nace de que se dilatan las joyas, y a las espero, y no ha de aguardar a más impaciente mi respeto. Mucho siento, Ludóvico, que presumas, que mi afecto interesado, dilata lo mismo que yo deseo: Cielos, en gran riesgo está mi honor! Pues di, qué pretejto en tu ribieza suspende de mis pasiones el premio? Soberana causa mueble mi temor. . Saberla intento. Ser hoy día dedicado al soberano Misterio de la Pura Cor cepción de MARlA Sacra; y siendo día en que sin mancha nace, (aunque ser tu esposa espero no quisiera en mi torpeza manchas aún con el deseo. De la Concepción es hoy el soberano Misterso? Sí pero ya por mi amor, (aunque falte a tal respeto) debo volver, Ludóvico, porque no presumas necio, que soy mujer tan civil, que estorbos busca supuestos; y así esta es mi mano. . Tente, que aunque soy malo, el infierno no ha de decir que he manchado, con ningún delito ciego, día en que hizo a MARÍA Dios sin culpa, que no quiero, que máculado se vea día que fué tan supremo: que a su Concepción es tanta la devoción que la tengo, que si a Arnesto aquí encontrara, con ser quien te ofende Arnesto, y me ofende, la venganza dilatara hoy mi despecho. Y desde aquí, Octavia mía, idolatrarte más debo con veneración más grande, pues la devoción que tengo virtuosa, tienes. . Digna acción, y noble respeto de tu entendimiento: ahora, Ludóvico, mas te quiero. A la Pura Concepción de hoy en un año prometo un sermón, que aunque la Iglesia aún no celebra el Misterio de su Pureza, debotos los Canonigos atentos de León, en darla Cultos, son en esto los primeros: mas Doblón viene. . Algún diablo nos persigue. . Qué tenemos? Que las joyas no parecen. Estás borracho? . Alo menos en cueros nos han dejado. Tu hirias, sin duda, ciego, y no acertastes el sitio. Pluguiera Dios fuera hyerro No las dejaste enterradas? Si señor; pero debieron de resucitar sin duda; o sin duda, aquí anda el Dedo de Dios, o de Fray Antonio, pues se apareció allí luego, y dijome: Hermano mío, cuando ha de ser Fraile Lego de nuestra casa? y riose. De mi fortuna reniego. Él sin duda las quitó; este Fraile es hechicero, Octavia, que a ti te dijo, no te ha de dar ese precio del rescate de tu padre, Ludóvico, si no Arnesto; y por arte del demonio, quiza por hacer el cierto lo que dijo, se las lleva. Los Santos, los más son mí por ganar Indulgencias. En qué ha de ganarlas, neo En que quien hurta al ladr Estas borracho? Aún no he hecho por qué. . Mas no ha de va que he de ir a buscarle. . B ya él estará en Persia; pues anda en las postas del Cielo. No dices, que en este instan allí le viste? . Es muy cier Sígueme, oct. Por dondey Por la puerta falsa quiero que cae al campo, salir, para alcanzarle más presto ya vuelvo, Octavia, al instante Anda Celia, pues habemos visto que aquí entró Doblón, a quien venimos siguiendo, que aquí estará Ludóvico. (tro? Quién se ha entrado hasta aquí den l Una mujer; mas qué miro? Errámosla, que aquí veo solo una mujer. . No hicimos tal, pues hay el remedio que oirás presto. Qué mandáis, señora? . En vano me aliento: si una mujer infeliz, a quien la viene siguiendo sun hombre para matarla, alástima vuestro pecho mueve, os ruega la amparéis, mas a articular no acierto las voces con el temor. d. Cobrad, señora, el aliento, que en mi casa estáis segura. No lo estoy, si vuestro celo no acude presto a cerrar aquesa puerta impidiendo que entre quien viene tras mí. i. Sosegaos que yo iré presto acerrarla: hay tal acaso! Esperad, que pues os debo la fineza de ampararme, la de allegurar mi miedo los he de deber . Pues como serviros en eso puedo? Mirando por la ventana siestá, o si viene resuelto. ilgún hombre. . Yo lo haré. Qué intenta tu fingimiento? Pues no lo conoces, Celia? registrar, pues que podemos donde Doblón se, ha escondido, mientras vuelve ella, que es cierto que en Pues a qué aguardas? De mi impaciencia reniego, la llave en la cerradura quebré por abrir más presto: Octavia? . No soy Octavía. Laura aquí? Dobión, qué es esto? Lo que oírme no quisiste; pero ahora viene a cuento. No soy Octavia, tirano, falso amante, soy quien vengo a saber mi agravio mismo, y apurar mis fentimientos. Pues sin duda por dejar burlado mi noble afecto, y venirte a Padua, donde debia de amar tu pecho a Octavia, diste la muerte, sin tener yo culpa, a Aurelio, tan a costa de mi fama, y de mi honor tan aprecio, que arrestada por huir de mi descrédito mismo, me has obligado a que deje mi patria, hacienda, y mis deudos Pero ya que abandonado el decoro que me debo a mi propia, por tu causa me he perdido, vive el cielo, y vive yo, pues he visto tus engaños manifiestos, que no has de lograr, aleve, de Octavia el gustoso empleo; pues diciéndola quien eres, y lo que conmigo has hecho, es preciso que su amor se temple en el escarmiento. Y cien leguas has audado, solo por pedirme celos? Las mujeres por pedir irá e Para ver mis desengaños he venido. . Pues si a eso fue, bien puedes volverte, que ya Laura te aborrezco. Por qué? Porque tú me quieres. Y esa es razón? No la es; pero respóndeme, porque tú tu celos tienes? . Porque quiero a un ingrato. . Porque causa. me quieres, si te desdeño? No hallo razón. Si no la hallas, no la busques en mi afecto. Por ti he perdido mi fama, y debes cumplir primero conmigo. . No cumples tú con cierto voto que has hecho, y quieres que yo lo haga con tu gusto, no debiendo a tu honor, ni a tu fineza; mas de muchos fingimientos. Eres falso. . Tu mudable. Mientes. Ya mi sufrimiento se apura; yo a Octavia adoro. A Octavia, ingrato? Es mi dueño. No has de lograr sus cariños, pues mis iras. Qué es aquesto? era, Reina, aqueste el hombre de quién veníáis huyendo? Ahora entra bien señor, que digas cual te las tengo. Si era, y porque sepáis de mis propios escarmientos el amante que tenéis Pero llamaron . A recio, que siempre en aquestos lames nunca faltan llamamientos. Quién será? Yo a verlo iré. No has deir, detente. No quiero. Abran aquí al Juez mayor. Ya esto es peor vive el cielo Deja que a abrirle yo vaya puertas en su mismo pecho. Mira por mi honor. Pues no abren, echad la puerta en el suelo. Ya saltó el pestillo. Entrad. Quién me robó, está aquí dent lo que por Laura no hice hacen ahora mis celos, para vengarme de Octavia: mas Laura aquí? Que estoy viendo? Arnesto aquí, qué será? No es Arnesto? a mi despeca muera. . Tente, Ludovico, y no faltes al empeño de la palabra que diste de no vengarte de Arnesto, por ser día en que María fue. . Calla, que ese respet solo enfrenará mis iras. Ténganse todos, sed presos Por qué le queréis prender Qué asombro! Qué gran portento! Por dónde vino? Por dónde? pues no lo ven? en un vuelo. usa. e. Por un hurto manifiesto de unas joyas que valían dos mil escudos. Qué es esto, Ludóvico las ha hurtado? muerta estoy, cielos! No creo que podéis probar el hurto, porque esas joyas yo tengo: hallelas hoy en el campo, y tráígolas a su dueño. Con que el reo queda libre; y vos quedáis satisfecho, no hinqué la rodilla ahora por mirarle como a reo: gran Martir de Persia, a Dios, que allá más veloz que el viento . Ahora creo santo espíritu me lleva. tienen día para serlo. ̱. Yo dudo lo que estoy viendo. Desapareciose. . Grande prodigio. Bien se ve cierto. que no hay culpa aquí ninguna. pues lo autoriza un portento: vos perdonad el engaño mío, a Dios. Guardeos el cielo; por arte mágica es todo lo que obra Antonio, y con esto se acredita de Profeta: mas ir a su celda espero, a apurarlo, o a matarle. ̱. Corrido he quedado; pero satisfacer quiero a Laura: pues las joyas parecieron, servios, Laura, con ellas; Sienta Octavia este desprecio. Por ser vuestras las recibo, sienta el traidor lo que siento: Octavia, quedad con Dios, yo satisfacer os ofrezco presto vuestra queja, y que las dos amigas quedemos: señor Arnesto, venid conmigo. Ya os obedezco. Qué sufra yo aqueste ultraje pero válgale el respeto de ser día en que María fue concibida. que los valientes también Octavia, nada perturbe la serenidad del cielo de tu hermosura, pues sabes que te adoran mis afectos, y aunque Fray Antonio dé en oponerse a mi intento, a tu padre a su pesar sacaré del cautiverio en que está; vamos, Doblón. Dónde vamos? Al infierno. Pues yo echo otro lado, a entrarme voy Fraile lego; las once son, y a las doce espero en Dios que he de serlo. Aunque a Ludóvico adoro, y él me adora con extremo, a iquestos arrojos suyos se entibia mi amante fuego. Márcelo, el llanto tu razo Ya no lloro, Fabricio, p después dirás el cuento que empezalí de ese hijo adoptivo que criaste, que ahora el sentimiento no da treguas a oírle. Qué violento pesar te aflige tanto? . El riesgo lloro de esta Imagen que adoro, amenazada de impiedad traidora. Ya esa pena mi pena también llora. Dos mil escudos de oro me han pedido por mi rescate, yo aceté el partido, y les dipor fiadora a esta Imagen divina, ellos ahora dicen que los burlé con la fianza, y en la Imagen, y en mí toman venganza. Pues di, como quisieron por fiadora una Imagen? Porque vieron un milagro evidente: estando entonces el Soldan presente, sentí un divino impulso, hablé con ella, y dije, Virgen bella, soberana María, seréis findora de esta deuda mía? Bajó la Imagen la cabeza, y mudo, como el milagro resistir no pudo, el Soldan acetó por abonada fianza tan sagrada; pero como no viene el rescate, y fe tiene por engañado, ciego manda entregar la Imagen hoy al fuego. Ya nos vieron con ella, no se podrá esconder la Imagen bella. Muy mal la luz se esconde, Virgen si queréis iros, no hay por donde, vos fuisteis a Egipto con el Niño bendito, y llevasteis en él, Virgen divina, contra diez plagas una medicina: ahora, ni aún si quiera huir podéis del riesgo que os espera, mas no tenéis aquí, porque lo extrañe, otro Joseph que a huir os acompañe; Sabes que es hoy su Concepción? Sí, es día en que de culpa preservó a María vuestro Espíritu Santo, gran Dios, de riesgo tanto preservad a su imagen, los Serafines por su Reina bajen: mas qué dulce armonía será aquesta? Del cielo que a María le hace fiesta. arco del cielo segundo El cielo, la tierra a la Concepción de María den cultos con fe, y con fervor, pues nació sin mancha, pura nació, a ser espejo claro del más puro Sol. Con que nacer con mancha no pudo el candor del cristal, en que había de mirar se Dios. Oíd cautivos Cristianos, que aunque a los dos os presiere, ya de vuestras manos quiere pasarse María a mis manos. Hijo de Francisco soy, aquel soberano abismo de humildad, que a un tiempo mismo en Persia, y en Padua estoy. Tened fe, amor, pacienca, que no os faltará el rescate, aunque ahora lo dilate del cielo la providencia. Ea, esperad mejor vida, que hoy es el dia sagrado en que es cierto sin pecado fue la Virgen concibida. Su Concepción anunció iris de Dios Paz al mundo, su paz os anuncio yo. Aquí con debido celo pedisteis a Dios que bajen a librar aquesta Imagen los Serafives del cielo. Dádmela amigos en fin, que si Serafines no, a librarla bajo yo por Hijo de un Sera fin. Que más Sera fin que vos, ya os conozco Santo mío, mi Señora de vos fío, vuestra es la Madre de Dios. A qué aguardamos, Zeilan? aquí está la Imagen, luego hemos de echarla en el fuego, como ha mandado el Soldan. Mas no está un Fraile villano con ella en las manos? . Llega, quitásela: qué luz ciega mi vista? . . Tu horror tirano, y así en vano es tu osadia, si en quitármela estás ciego, pues por librarla del fuego; conmigo llevo a María. Qué asombro! Qué grande espanto! Aguarda, espera, que yo. Ya se desapareció, sin duda que ha sido encanto. Esta burla pagarán aquestos perros al fuego: vayan por la Imagen. . Luego será, primero al Soldan los llevemos. . La fiadora huyó, porque no tenía que pagar. . Libre MARÍA, vengan mil muertes ahora. Ya se fue nuestra esperanza. Pues no hay que desconfiar, que sin duda va a buscar con que pagar la fianza. A buscar a Fray Antonio me conducen mis agravios: hoy han de apurar mis iras, si son verdades, o encantos los fuyos. A Persia dijo, que en espíriturelevado partir; pues vive el Cielo, que si en su celda le hallo, he de lograr de una vez quitar aqueste embarazo a mis delitos, pues ya es empeño temerario, porque es Santo él, si lo es, dar en que yo no sea malo. El darme el habito luego, fué divina providencia: ya soy lego en mi conciencia, aunque siempre fui yo lego: hable al Guardian con fe pía, y al punto me recibió, y que barra me mandó ahora la porteria; pero yo para accertar el oficio de barrer, me fui a la bodega a ver si había con que regar. Mal día he dado al demonio con mi impulso soberano: mas quiero barrer. A hermano: está en casa Fray Antonio? En casa está; que le quiere? mas no es Ludovico? . Hablar! Pues en barriendo, a aví arle iré, el hermánito espere. No barra. . Si es pecador, antes el hacerlo infiero, barrer sus pecados quiero con la escoba del Señor. A avisarle vaya, que de polvo me esté llenando: Si eso enfado le está dando, aguarde le regaré. Padre, no haga que me irrite que soy un diablo. Eso topo, pues la escoba hago hisopo, exi foras maledicte. Vergante Fraile, mas qué, no ores doblón, picaron? Oye, ya no soy Doblón, sino escudo de la Fe. Hay tal borracho. . Es un bo en hablar tal de Francisco soy oveja de su aprisco, y él solamente es el lobo. Pues por qué tu hipocresía a ser lego se metió. Porque el Cielo me inspiró dejase su compañía, porque con hombre tan malo, yo, y él, a muy bien librar, aniamos de parar. . Dónde? En la ene de palo. a. Tu atrevimiento, embustero, hipocritón, castigara aquí, si no respetara solo ese sayal grosero que vistes, indigno de él: ve, y a Fray Antonio avisa. Si viene, hermano de prisa, vaya, y avísele él, que barrer la porteria me importa más, para que estándose aquí, no esté tan llena de porquería. Vive Dios, vil. . que me matan. A Fray Antonio buscando vengo; pero qué es aquesto, mas no es aqueste mi contrario? l. Qué ha de ser: mas no es Arnesto? esto es haber incitado este Lego mis enojos, para poder emplearlos mejor en vos, pues si hoy pude tenerlos templados, en casa de Octavia fue por respetar su sagrado. El mismo motivo a mí me excusó allí de mataros. Qué es aquesto? Aparte infame. Que se matan, Padres Santos, salgan aquí con garrotes. s. Concibida sin pecado fuisteis, Virgen soberana: mas qué es lo que estoy mirando? Ludóvico, Atuesto, cesen vuestros enojos airados, pues es iris de paz, aquesta imagen bella que traigo, a vos os dará la gloria, y a vos de martir el lauro. Cielos, qué asombro es aqueste? todo mi favor se ha helado a su voz. . Cieloss, qué es esto que me sucede, pues cuando me había el demonio mismo de la memoria borrado, que era de la Concepción hoy el día, con tal pasmo me lo acuerda aquesta Imagen que trae Antonio en las manos. Ea Aruesto, Ludovico, sed aquí amigos entrambos, cese el odio. . Padre. Padre . . Qué decisvos? Que excusado es pedirme que yo deje de matar a Arnesto. . . Paso que esta imagen os lo manda, y yo os lo pido postrado por su Concepción. . Espera, divino asombro, o milagro, que si por ella lo pides, ya es imposible negarlo: mas déjeme Arnesto a Octavia, porque si no, he de matarlo. . Aguarda; espera, mas vete, pues que volverás, alcanzo presto, a buscarme a mi celda. Fray Antonio en todo es Santo. Pues en paz quedáis, Aruesto, un contrato hemos de hacer, y fiadora ha de ser MARlA de lo propuesto: vos de Márcelo el rescate por ella le habéis de dar, cuando os lleguéis a casar con Octavia. . Hay tal dislate! yo con Octavia me había de casar, estáis en vos? Octavia no es para mía. Si lo es, que es virruosa no la quitéis la opinión, que para amar hay razón, a quien hoy quiere dudosa. Padre, yo os volveré a ver, mas no insteis en tal porfía, que Octavia no ha de ser mía. Dios lo quiere, y ha de ser: ve cómo ya es Fraile Lego? deme ahora mil abrazos. Gran gozo siento en sus brazos. El darle el habito luego providencia fue divina. Y providencia muy alta, porque me han dicho que hay falta de quien sople en la cocina. Ve este habito de sayal, este mismo que aquive, en Persia dará a la Fe de un martir lauro inmortal. Martir yo de susto lloro. No digo que él morirá, sno que el habito hará ilustre a un martir que adoro pero hacia mi celda vamos, que el día se pasa ya. Ya en su celda. Padre, está; pero pues solos estamos, digame:es cierto que yo he de ir a Persía? Si hermano, tengale Dios de su mano. Tenga; pero en Persia no. Gran provecho dará allí. Entre Moros, tal no cuadre que Moros Persigos. Padre, son duraznos para mí. Deo gracias, Novicio es. A qué Novicio ha enviado a Persia ningún Prelado? Déjeme solo. A Dios pues. Aún no ha pasado el día en que feliz se concibió MARÍA En el Génesis quiero ponderar del capítulo tercero aquel Lugar Divino: o Virgen de un Dios Trino! Hija, Madre, y Esposa, vos sois la toda hermosa, no ha avido mancha en vos Virgen Sagrada, vos sois de pecadores Abogada; pues si en vos no hubo culpa, cuando por mi aleguéis en mi disculpa, y a pudiera oponeros la serpiente, que el corazón no siente lo que dice la boca; a y que excusáis la culpa, porque osto pues porque efieaz sea tan santa intercesión, porque se vea que no alegáis con pecho interesado, como veré que en vos no hubo pecado. Bautista, solo mi amor pudo hallar tan nuevos modos, que fuese esclavo el Señor, y el mismo esclavo de todos, universal Redentor. Los espíritus alados, desde sus Coros Sagrados, digan conmigo, que vos sois el Cordero de Dios el que quita los pecados. Oh inteligencia que adiestra un alma que ciega estaba! pues el dedo de esa diestra, (cuando de culpas trataba) el que las quita me muestra, cuando miro con cuidado. Si a la Virgen ha tocado aquel pecado primero, decís, que mire al Cordero, que es el que quita el pecado. Si es su hijo el Salvador, que quita culpas que dudo, o quien dirá fin temor, que Dios no quiso, aunque pudo, dar a su madre este honor! Pues que pudo no hay dudar, que es su potencia infinita, simás, como he de negar, que aquel que las culpas quite halla culpas que quitar? claro esta que es menester haberla para quitarla. Dios tiene amor, y poder; Dios pudo, y quiso estorbarla, porque no llegase a ser, preservé a mi Madre pura, antes de poder pecar, como el Médico que cura en salud por preservar de la enfermedad futura. Tiempo vendrá que en el suelo hagan fiesta sin recelo a esta purísima Aurora; pero celébrenla ahora los Ángeles en el Cielo. Virgen, el Linaje humano cayó en la culpa de Adán, vos no, por tener Galán, que al caer os dio la mano. 1 Caído en culpa se ve primero el que se levanta. 2. No os levanteis, Virgen Santa, porque siempre estáis en pie. 2 Porque cayó, como es llano, pudo levantarse Juan. 2. Vos no, por tener Galan que al caer os dio la mano. Dulce Jesis de mi vida, tan soberanas mercedes, si no es por vos, de vos mismo, qué Serafini las merece? A hablar vuelvo a Fr. Antonio para pedirle me deje de perseguir en mis culpas: mas qué Sol resplandeciente Padre Fray Antonio, ireme contento de haberle visto, pues a mis voces no vuelve. Aguárdate, Ludovico: cuando está el señor presente, no se hace reverencia a los criados. . Ya tienes buena compañía, Antonio, celebrar puedes con este la Pureza de mi Madre. Ya estoy a tus pies. Ya vuelve a hincárseme de rodillas: eso es querer que le deje, y me vaya. . . No hagas tal: aquí quiero que te sientes. Pues para qué? Tú eres docto, y deseo, pues lo eres, que aquí conmigo el misterio de la Concepción celebres. De la Concepción te vales? pues por Dios que ha de valerte, porque quien fue preservada, de mis iras te preserve: sentémonos, y verás, que os éxplico nuevamente un lugar el más común. . Es el del Genesís? . Ese. Yo estaba leyendo en él. Dice Dios, que la serpiente acechará al carcañal, por ver si a traición la muerde a la Virgen; pero que ella con piemas puro que nieve la cabeza ha de quebrarle. Ya por lo menos no puede dudarse de esta victoria. Dirá alguno: no hay quien niegue que la Virgen al dragón toda la cerviz le quiebre. Pero lo mismo se dice de cualquier justo que adquier la gracia, cual hay que entonce no pise al dragón la frente. Pisósela, pues, la Virgen, santificada en el vientre de su Madre: el punto fijo ya se sabe cuando fuese. Pero aunque también se sabe que fue pura, y que no tiene aquel pecado primero, que a todos de Adán desciend Veréis, pues, que al concibir esta Virgen excelente, del Original pecado halló la cerviz rebelde, pues noto una circunstancia, en que son muy difrentes el pecado Original, y el actual. . . Dios te enser En la culpas actuales, en que pelea, y nos vence, llega el diablo cara a cara, porque debe, y lo consiente, y se le rinde el que peca. Eso todos lo conceden: No es asien la Original, que en cierto modo parece que llega el demonio entone como a traición, o que suele acometer por detras. Oh como el que de repente le cogieron descuidado, que es culpa que se comete, como sin verla, ni oírla. Oídme aquí atentamente; a que tiempo dice Dios que esta Virgen a la sierpe la quebrará la cabeza, uando al carcañal la acecho cuando llegue por detrás, cuando como a traición llegue. Luego al tiempo de incurrir en este contagio, o peste ien del pecado Original, cel luego cuando la acomete la traición, que es cuando pudo pecar originalmente, venció al demonio, y quedó mas pura que el Sol mil veces. Luego concibida fue el sin pecado, luego quede lla victoria por María, Madre de Dios, Virgen siempre. nt. Como espera tan cobarde ren ingenio tan valiente? como a Dios no se da todo? Eso es decirme que os deje. Mira que Dios te da voces. , ̱. Quien está sordo, no atiende. Pues qué intentas? u. Proseguir sespecados que se envejecen. J No hayen ti afectos Cristianos? La devoción solamente de la Concepción sagrada, esbien que tal vez acontecen (nos primeros amagos, impulsos de penitente. Visteis en medio de un bosque, lintre las plantas silvestres, inárbol de muchos años, lesapenas con hoja verde, inculta corteza a partes le antigua, en el tronco estéril la despedacada, y rota, libien con los nudos fuertes, por todo él como abortos de aquel ya infecundo vientre, nos ramillos ya secos, que apenas fueron vivientes, nos acometimientos malogrados de la débil facultad vejetariva, reliquias de virtud fértil? Yo soy este árbol, en quien de envejecido ya tienen corteza inculta los vicios, y aunque ya roca se muestre con la vejez del pecar, anudados como suelen, unos pecados con otros mas, y más se fortalecen; pero enmedio del desmayo alguna vez que parece que vejetativo esfuerzo de la razón acomete a engendrar nuevos deseos, antes de nacer se mueren, que como es la virtud flaca, es forzoso, aunque se engendren, que concibidos se aborten, o que nacidos se sequen. Ea pues, pasen los tiempos, venga el Abril, y renueve con flor, y con freto ese árbol, que sangre de Cristo riegue. Dejadme, Padre. En qué piensas? En irme yo. Qué pretendes? Vivir a gusto: Estas loco? Dios me dejó. Tú te pierdes. Soy ave que al aire vuela. Por eso Dios tiene redes. Soy caballo desbocado. Por eso hay Dios que te enfrene Soy viento que libre corre. El viento a Dios obedece. Soy mar furioso. Ay arenas donde sus olas se quiebren. Sigo el mundo. Vas errado. Yo me entiendo. No te entiendes. Si no entenderme, es holgarme, Padre, no quiero entenderme. Mudaraste. Soy escollo. Dónde vas? Tras mis placeres. A quién resistes? Al Cielo. Teme a Dios. Mi amor no teme. Has de ser Martir de Persia. Seré el diablo que me lleve. Dispone Dios que el martirio dé digno lauro a tus sienes. No será, aunque el cieloquiera. Si será, aunque a ti te pese. Ha de ser lo que yo digo. Será lo que Dios quisiere.

JORNADA TERCERA

JORNADA TERCERA oct. Buscándole mi aflicción anda, Hermano Doblón. . Ya, hermana, el tiempo no está para que se halle un doblón: ya mi ocupación se entrega a pedir el pan. . Qué escucho? y dígame, junta mucho? Aqueso a trompa, y talega, y no es exageración: ayer junté sin afanes mas de seiscientos mil panes, y hoy he juntado un millón. Para Francisco que sobre quiere Dios por varios modos, su virtud lo hace. . Es que todos nos dicen, dale que es pobre, no solo para él su afecto limosna, hermana, me da, si no también para la pessona de mi respeto. De su virtud no he de creer yo tal culpa. . Cómo no? pues aquí la traigo yo, y por Dios que la ha de ver: mírela con gran despejo la que mi amor alborota. c. Esta, Hermano, es una bota, Pues digo yo que es pellejo Y a qué a aquesta Quinta vien de Aruesto? . Eso solicita saber hoy de la hermanita mi curiosidad. . Pues tiene gusto de saberlo, vengo a Fray Antonio a buscar, que aquí me mandó aguardar mas su intento no prevengo; pero como supo que mi padre otra vez me ha escr avisándome el conflito en que peligra su Fe: sin duda la santidad de Antonio, en lo que se infier dar aquí remedio quiere a tanta necesidad. Pues cuando Arnesto se cas con Laura, se viene a ver al que suyo había de ser? ya de extremo a extremo pasa Dios no quiso que él lo fue que yo soy pobre, y él rieo, y solo de Ludóvico ser esposa yo pudiera. Que a un hombre tan mal firme porfíe en querer. El malo bien podía ser, mas no lo fue para mí. Y el rescate que ofreció Si no le dio, por lo menos sus deseos fueron buenos, aunque ninguno logró. Y qué se hizos . De pesar de no dármele; enfadado huyó de mí, y se ha embarcado. Pues ya ese es hombre a la mar Un ano muy presto hará que mi amor no sabe de él. ̱. Un añospara olvidarle ya bastante tiempo es: mas. Arnesto sale aquí, quiero darle el parabién. Dichoso he sido en logras en gustosa unión el bien de la hermosura de Laura, ya con ella me casé. ̱ En hora buena el hermano. logre de Laura la fe, y muchos días de aquestos tenga. . Qué me dice! . Qué? que si el casarse es buen día, tenga muchos como él. J Diga, hermano, y Fray Antonios Aquí presto vendrá, pues Octavia le está aguardando. Quién dice? . Octabia. ̱̱. Qué ven mis ojos: Octavia aquí? que sea de esta mujer el sentimiento tan poco de que a otra la mano dé, que desde Padua se venga su mismo desprecio a ver: Vive Dios que estoy corrido de que en mi noble altivez luviese el nombre de esposa quien no lo mereció ser. Que Arnesto me viese siento, mas del ultraje ha de hacer virtud mi necesidad. Octavia, venís a ver mis dichas? Señor Arnesto; muchos años las gocéis; pero no viene a ver dichas, vuestras mi dolor, pues quien un padre tiene cautivo, y es su miseria tal, que de limosna anda juntando para su rescate fiel; más viene, señor Arnesto, a que limosna la deis, pues en día tan feliz como el que lográis, es bien que en hacer obras piadosas lo generoso ostentéis. Ay desdoro semejante! mas así castigaré que llegue a pedirme a mí. Dé límosna, hermano; pues a perlas ya Octavia compra todo el oro que la dé. Esa respuesta merece mi humildad. . No merecéis otra respuesta. . Esperad, en qué os he ofendido? En qué? en despreciar mis finenas, y mi persona por quien sin duda dejó burlado vuestro . La voz detened, señor Arnesto, pues ya que noble no remediéis. mi necesidad, tampoco que ofendáis mi fama es bien. Las mujeres como yo, ninguno las burla, pues. es escudo de su honor su mismo recato fiel. Si Ludóvico mi amo y yo le llegué a querer, nunca pasó del respeto que a mí me debe tener. A no estar favorecido de vos, no os dejara. . Si es por pedirme, Arnesto, celos, solicitarme ofender, pues que también me pedís, como vos responderé. De qué fuerte? . Así. Aguardad. A Arnesto busco: mas qué, Octavia aquí? . Qué decís? Que si amante os adoré, y vos ingrata a mis ruegos fuisteis, como. . Hizo muy bien en serlo Octavia, si había tan presto, Aruesto, de ver lo que yo. . Advierte, Laura. Por esto se dijo, que hay habladores que son desgraciados. Yo lo erré en casarme con Arnesto, faltando al voto, y la fe que hice de castidad. Señora Laura, atended, que a dar no os vengo disgusto; y así a cobrar volved todo el color que os usurpa tanto enojo injusto, pues a Arnesto llegué a pedir. Aguarda, yo lo diré, pues a buen tiempo he llegado, en que satisfecha puede quedar Laura, y también quede vuestro honor asegurado. Lo que pide Octavia ahara; que su padre se rescato; y que yo con vos lo trate, siendo la Virgenfiadora. Una Imagen Sacrosanta suya en prenda os he de dar, y ella Arnesto ha de quedar a págaros deuda tanta. Este el contrato aplazado es, que os dije, que yo había de hacer con vos, llegó el día, Mas si no se me ha olvidado, dijisteis que había de ser el contrato (de que hablando estáis . Antonio) cuando fuese Octavia mi mujer; y así fuisteis mal Profeta, pues no fue mi esposa Octavia No a mí, Arnesto, a Dios ago la Fe, cuando es imperfecta, y Laura aún no es vuestra espos que un voto hace el matrimon nulo en ambos. . Padre Anto qué decís? . . Que más dicna ventura, Laura os espera, y a Dios no debe ofender, quien por él ha de tener corona más verdadera. oc. Misterio en Antonio es que se escucha. . Culpada soy Ya, Padre, casado estoy. No lo estáis. Pues no cree a un santo? Por el rescate siel os doy la Imagen más bella: hermano, vaya por ella por el mar en un bajel, y venga a esta quinta presto Voy, y vendré brevemente. Ludóvico está ahora ausena ya vos lo sabéis Aruesto, que con rebelde osadia; heeho ya en el mar pirata; a Octavia el rescate trata traer, y en vano porfía; pero aunque su amante empieo da motivos a su ardor, jamás de Octavia el honor manchó, ni aún con el deseo. A mí que me importa ya que honor tenga Octavia; o no? El rescate no dais? . No Padre, que bien no me está. Pues no basta la fianza de la Virgen? . Yo no quiero milagros, ni los espero. No tienes Fe, ni Esperanza. Octavia me ha lastimado, A aquí luego he de volver, y la tengo de traer soyas que Arnesto me ha dado. Ven Laura. En vano porfías huir de mí, pues tras ti té hasta que veas, si son ciertas mis profecias. . Sin esperanza ninguna del rescate ya se ve mi dolor: cielos, que haré en tan mísera for tuna! Antonio Santo previene, que el rescate no ha de darme Ludóvico; y que porfía su amante pasión en balde. Arnesto a Antonio le niega, pues rendirse mi constante amor viendo las ternezas con que me escribe mi padre, y no acudir a su pena, esrigor que en mí no cabe. Pues ea, venzan en mí los cariños paternales, la vergüenza de pedir tomo pobre mendicante. Tome detérmino, cielos, llegando a cuantos hallare a pedirles, pero aquí un anciano venerable viene, con este el primero se han de estrenar mis piedades. Gracias a Dios Patria amada, que libre de las crueldades de un cautiverio tan triste, mi dicha llega a gozarte. Yo, y otros pobres cautivos escapar en una nave pudimos de los rigores del Soldan, y en esa margen me acaban de echar a tierra: siglos son ya los instantes que tardo en ver a mi hija En llegar estoy cobardé: A señor, una limosna os pido; para el rescate. de mi padre, que cautivo está. . Para vuestro padre? dónde está cautivo? oct. En Persia. Cielos, si puede engañarse el deseo: no es mi hijo? quiero ocultar el semblante con este capote, en tanto que examen de sus piedades puedo hacer: y ha mucho tiempo que pedis para el rescate de vuestro padre? . El primero sois vos, a quien arrojarse pudo mi dolor, pues viendo los trabajos en que yace, y que no logra mi dicha, por diligencias bastantes que mis ternezas han hecho conseguir el rescatarle, que es pedir a cuantos halle. Ya aguardar a más no puedo, pues de afecto se me parte el corazón amoroso; pues si conmigo extrañasteis la primer piedad de hija, razón es que a vuestro padre os dé rescatado. . Cómo? De aquesta suerte, a abrazarme llega, amada hija oo. Que miran mis ojos? amado padre? Hija, con que pagar puedo en ti fineza tan grande? Con la fortuna de verme a tus pies, me satisfaces. Qué haces, querida Octavia: de mis brazos no te apartes. Cómo ha sido tu venidas Huyendo de la prisión, que tuve buena ocasión. Buena era para perdida. Divino Antonio: Cómo así os habéis venipo? Milagro del cielo ha sido. Antes fue agravio del cielo; quien dejáis que satisfaga por el crédito, y decoro de la Virgenspodrá el Moro decir qué fía, y no paga? que la fiadora vino, y los engañó el deudor? Lógrase humano favor cuando hay enojo divino? Un milagro singular no enjugó lágrimas tristes cuando a la Virgen dijisteis: Virgen, queréisme fiar: Ella preguntada allí, no bajó con alegría la cabeza, no decía pues la bajaba, que sis Pues negociándolo andaba, porque habéis desconfiado? Ya estoy libre, y a he llega donde, todo el mal se acaba. No lo decís con verdad. Pues qué, no estoy libre: No, pues la Virgen que os sio, os dará la libertad. Padre aguardad. Qué queréis? Mi padre ha de peligrar otra vez? . . No hay que dud Yo el riesgo huire, No podréis. Vamos, hija, a la Ciudad, que de mis felicidades te daré cuenta allá, pues por el más extraño lanze. he sabido de tu hermano, a quien perdió tierno infante mi dolor. . Señor, qué dices? Un cautivo que en la carod misma en que yo estaba fue quien le halló, y quien con ama amor le crió: mas vamos, hija, que ya se hace tarde y parece que seguro no estoy en ninguna parte con lo que Antonio me ha di- Pues ir a Padua no es fácil sin atravesar la playa del mar, mas seguridades nos ofrece ser temprano. Pues camina sin pararte. Ninguno conmigo tema. 2. Quien ha de hacerlo, si sabes que en f Capitán de aquesta nave que robamos en el Puerto se Hostia, te hicimos, y nadie se los que contigo vienen hmas de lo que quieres, hace; pero dinos, qué es tu intento, yhaber mudado de traje? Ya os he dicho muchas veces, que cuantas temeridades son posibles, he intentado, para lograr el rescate del padre de cierta dama, y que el demonio, o un Fraile, aquien por Santo venero, he estorba que le rescate. ues pirata hoy detérmino, es arribamos al margen de Padua, de aquesta Quinta, que es de un Arnesto, llevarme cautiva toda la gente que mis osadias hallen. yfingiendo que soy Moro de Argel, puesto que el Arabe dioma tan diestro sé hablar, y entender, en ganje daré al Soldan por mí viejo. Temeridad es bien grande, mas seguirte es fuerza. Nada con mi aliento os acobarde. Anda hija, que la noche viste de nieblas el aire. Con gran temor voy. A Octabia volví a buscar para darle mis joyas, y no la he hallado, uenos Arnesto ha de echarme. dente siento. . Pues a ellos. vayan todos a la nave. voces. Moros, Moros, Qué desdicha! Sentidos somos, no escapen- aquestos. . otra vez vuelvo a poder de Moros. oct. Padre. Hija querida. . Las bocas tapadles, porque no hablen. Padre Fr. Antonio, Arnesto, que me cautivan. . Qué escucho? a este Fraile temo mucho; a embárcar, a embárcar presto. Sin duda los Moros llevan a Laura, al valor apelo. Todo lo dispone el cielo. Que aquí tan cerca se atrevan; pero a acudir con la gente de la Quinta voy. . . Ya están embarcados, ya se van. Echareme al mar. Detente, que ha conocido el pirata los cautivos, y de intento quiere mudar: pero el viento con furia los arrebata, que velozmente camina el bajel a su pesar; pero obedece la mar del cielo a la voz divina. Si ya es desdicha forzosa, y a tiempo no he de acudir, al punto mi afecto ha de ir a rescatar a mi esposa. Ludóvico resistió ir a Persia; pero ya en su mismo bajel va. Qué perdiese a Laura yo! Arnesto, a Persia constante ve luego. . Por Laura ité al punto. . . Pues sea luego, que sé eis importante. N S0 se En la mazmorra se esté Fabricio también de día, el cautivo que se fue nos escarmiente. . El tenía mucha industria, y poca Fe. Huyó como la fiadora. La que es del cielo Señora, no tiene con que pagar. Celín, ya no hay que esperar, pues no ha pagado hasta ahora: mas qué triste navecilla all en la Costa se pierde? Lejos está de la orilla. Con rabia la arena muerde, rotó el costado, y la quilla. Qué presto saliendo a nado. los pernos de su costado ejemplo a iguales sucesos, serán en la playa huesos del cadas en desatado; pero dos bultos forcejan por nadar. . Ya sin porfía: a merced del mar se dejan. Madre de Dios! Virgen mía. Qué tristemente se quejan! Concebida sin pecado. La resaca los ha echado a tierra. . A darles consuelo vamos, que me han lastimado sus voces, Válgame el cielo! Gracias a Dios, y a su Madre que sales vivo a la arena; no sé que tienes, buen viejo, no sé que deidad secreta, con bien pederoso impulso, con mal entendida fuerza, a dejando en e goa0 rie me inclinó a ti más que a él Parece que causa antigua os hizo con virtud nueva, a ella afecto segundo, y a ti obligación primera. Queriéndote rescatar, te cautive, mas apenas oí la voz de tu hija, supe quiemera; y quien eras, cuando cambiando el timón para volvernos tierra, el viento condujo el leño a esta costa, en cuyas peñas fue la mar mucho teatro para tan poca tragedia. Mas huélguese Fray Antonio que el diablo me trajo a Persia que quien sino el diablo pudo trocarlo de esta manera. Mas perdida Octavia, mas que la libertad se pierda, y que los diablos me traigan, pues que los diablos me levan Calla, no te desesperes, que entre las lágrimas tiernas que derramo por mi Octavia, que ya en el mar será muerta que te pierdas sentiré. Hay hijo! dame licencia, pues que hijo te he llamado, oque padre te reprenda, pues tanto me incline a ti, que es cierto que la fineza misma que por mí has obrado yo también por ti la hiciera, y entre Octavia, y tu dudara a quien antes socorriera: dame los brazos. . En ello; no se que fuerza alaguena me motiva a no dejarlos? que yo mismo te trajera alza go tia del cielo. . Detén la lengua, no ofendas a Dios así, que por otra culpa ciega de haber yo desconfiado de una Imagen pura, y bella, a la prisión he venido, hasta que pague la deuda de que ella misma es fiadora. Y lo que más me atormenta es que mañana que es día tu que los cielos celebran su Concepción, hará un año que mi Imagen hizo ausencia: llevola un Fraile Francisco, y de entonces tienen tema los Bárbaros a estos Padres. Yo la prometiuna fiesta, y un Sermón para ese día; mas qué haré si estoy en tierra. de Moros, y no hay Imagen? Lleguemos. . Terrible pena! que librarte mi fe espera; Qué tienes? . que aquese Moro y lo mismo, Laura, a ti yo diré que eres mi esclavo, valiéndome de cautelas. Infelices navegantes, quién sois? mas que es lo que llega a ver mi vista? este es Márcelo. . Nuestro Profeta nos vengó esclavo infame, mira como Alá nos venga, ahora pagarás tu fuga. No sé que tu esclavo sea, supuesto que ya lo es mío. Pues quién eres tú que intentas apropiarte del. . Un Moro soy de Argel, que con aquesa galera pirata corro todo el mar, saltando en tierra le cautivé, y a unas damas. 1. A tierra milagro, a tierra. Aguarda que una chalupa a la otilla también llega. Y la popa coronada se ve de luces. . Espera: que es lo que allí reconozco? la Imagen fiadora es esta, y aquel también es el Fraile que al aire voló con ella. Alá nos hace justicia. Cielos, Octavia es aquella, voy las a sacar del barco, que mis cautivas son estas. Cielos, como Octavia viva, mas que a ser cautivo vuelva. Por Cristo que es Ludo vico; tan mal hombre, en qué pudiera parar, si no en renegado? Octavia mía, la pena no sientas de estar cautiva, fue mi dueño. . Pues no temas mi atención es bien te ofrezca. Pues tu vives, y mi padre, ya es menor mi suerte adversa. Cómo, Ludóvico, vivas tú, nada me da pena. Hija, qué viva te miro! Padre, así el cielo lo ordena. En fin con la Imagen vuelves? qué milagro, o qué violencia de Alá te impelió a esta playa? Un Santo que honra esta gerga, me envió por esta imagen, mandándome la trajera a una Quinta, y vine a dar donde de ella no se reza pues el borracho del mar lo tomó tan por su cuenta, que aquí me trajo enivolandas, pero corriendo tormenta vi a las dos sobre las olas, y asiéndose de esta cuerda entraron en mi chalupa; pero digo, es esta Persia? Si es, y pues acá vino, no hay sino tener paciencia, que ha de morir por Mahoma, Por buen santo par diez fuera; tú, Zeilan, qué aguardas? lleva yo morir, porqué? Por Fraile. Yo soy Lego en mi conciencia: . Este Márcelo es mi esclavo el Hábito ha de acabarme. Vaya la que llaman Reina de los Ángeles, al mar. No la arrojéis. Pues qué intentas? Mirad que es vuestra Señora. Señora de estos, no nuestra. No sino vuestra también, que su Hijo Dios en Judea compró a todos con su Sangre: mi Fe descubrirme intenta. Eso dices, siendo Moro? Así este Fraile lo enseña. Ahora lo pagará. Pues es él el que reniega, y tengo de pagar yo las verdades que confiesa? Llevemosle. Qué es llevarme, primero que hacerlo puedan no ha de quedar Morovivo. , , . Ya tengo Imagen, a quien Qué es lo que haces? Celín llega, y quítale ese cuchillo. otro en esta manga queda. Que miro lotro trae. Se espantan? pues faltan media docena, que yo hasta en las mangas bobas echo cuchillos. Qué intentas? Muere, o a prisión te da. Hh Doblón no te defiendas que te han de matar. Pues doyme, pues a morir vine a Persia. Yo me llevaré la imagen, el Fraile, y estos cautivos. De esta vez, cielos, me quema y estás mujeres, pues presa fueron de mi aliento todos. Allá dará la sentencia el Soldan, venid. . Detente Qué quieres? no nos detenga Que nos concertemos. Cómo? Partiendo la diferencia, dadme la Imagen a mí y los esclavos os quedan. El concierto aceto; pero en la Imagen qué interesas? Mucho. . En qué? Fingir conviene: al Cristiano he de venderla Bien tu Fe acréditas. . Muel tu devoción manifiestas. Tanto que mi Fe, y mi amor os deja a entrambos por ella: yo os buscaré luego. . A dió A la mazmorra ahora vengan puedo hacer mañana fiesta. En esta mazmorra oscura donde jamás entra el Sol, alumbraba este farol vuestra Imagen, Virgen pura. Ya el Moro más impaciente no nos la deja encender, mas a qué fin ha de ser eestá la Imagen ausente? Un ano habrá que faltó, ipuesto que hoy es el día saqae a la Virgen Marta ios de culpa preservó. sero nueva gente he oído mas de la que suelo haver en la prisión, quiero ver quien ocasiona esté ruido. Nuevos cautivos hay ya: mas dos mujeres, qué ira! un Fraile mi pena mira, Jeilan con ellos está. En esta triste mansión osha juntado igual suerte, y solo alivio la muerte será de vuestra prisión: atí el Soldan manda mueras, y renmegues. . Pues hay más que renegar? . Cuerdo estás si me respondes de verás. De burlas usted lo toma? ̱. En eso obras muy bien: de quién reniegas? . De quién? del zancarrón de Mahoma. Qué dices, blasfemo fiero? hoy morirás. . Si es así, vuelvo a renegar aquí de Mahoma, que fue harriero. ̱̱. Bárbaros Persas, en quien faltó el uso a la razón, por la misma Religión quiero yo morir también. Di al Soldan, que una cautiva de su Profeta reniega. Esta Cristiana está ciega. Cristo viva, la Fe viva. Al Soldan voy a dar cuenta, presto moriréis los dos. ̱. Mi flaqueza sabe Dios. Divino espíritu me alienta. Qué morir queréis en fin? Morir por la Feresuelvo. De qué por vosotros vuelvó aviso os dará un clarín. Por este Hábito me veo a ser Martir condenado. io Aquí, Márcelo, encerrado hacer mi fiesta deseo con la Imagen, pues altar tenemos aquí. . No sé si luz nos darán. La Fe a todos nos la ha de dar. Lo mismo que veo ignoro: qué es esto, Márcelo amigo? Volver cautivo, y conmigo traer la Imagen que adoro. Pues, Ludóvico, tú aquí? Qué te admira; Octavia mía, a hacerle vengo a María la fiesta que la ofrecí. Que Fray Antonio dijera que este Hábito de sayal Martir había inmortal a otro con él, y yo muera: mas yo no me hallo con gana de ser Martir tan apriesa. Hermano, a todos les pesa de morir, es cosa llana; pero el Hábito desnuda, toma este mío, y así puedes escapar de aquí. Acepto en caso de duda. Vestirme quiero animoso este divino sayal, que a hacerlo en mi natural mueve impulso prodigioso. Y aunque lan gran pecador, ya acabado de poner, qué me falta para ser un Fraile predicador? Pues si Teólogo, es llano que soy en aqueste día, cumplirle! quiero a María mi ofrecimiento Cristiano. Yo ofrecí a su Concepción un Sermón, porque se arguya, pues en alabanza suya quiero haceria una oración; Que aunque Sermon prometí, le debe la reverencia a Sermon mi insuficiencia, por ser tan indigno aquí. Qué, a una oración reduces sus glorias como Sermón? Si amigos dadme atención. Solo nos faltan las luces para que fuese la fiesta cumplida. Mas qué clarín es este? . Llegó mi fin, de mi muerte es seña aquesta. Yo escapo. Pues qué es aquesto? Que este clarín nos avisa que Celín a darnos muerte viene. . Pues nadie se aflija, constantes, y firmes todos por la Fedemos las vidas: Solo no haber hecho siento la fiesta que prometida tenía a la Concepción, en aplausos de María. Viles Cristianos. Qué ordenas? Ya llegó vuestra desdicha. Qué es del Fraile? Aquí está el Fraile. Qué haces? . Qué determina Mira. Callad, yo me entiendo. Pues orden traigo precisa del Soldan, para que mueras, y aquesa infame cautiva, y el esclavo que se fue, en castigo de su huida, verdugo del Fraile sea. Arvientra la Teolojia: vestirme de Moro pude en opinión bien sabida, sin pecar contra la Fe. Mas si ahora con malicia respondo aquí que soy Moro para defender la vida, falto a la forzosa deuda de Cristiano, que se obliga a confesar con las voces la Feque en el alma estima; pues yo no he de renegar, vive Cristo, vive, y viva. Misterio fue el juramento, bárbaros, alma perdida, o conciencia rematada, ninguna como la mía. Mas dijo dijo el Santo de Padua que Dios al pecador libra, si es cordero a quien el lobo orejas dejó, y rodillas. Ea que ya Dios me habla a la oreja, ya se aplican las rodillas a su ruego, su bondad es infinita, su mi sericordia inmensa, y culpas, pecados, iras, una lagrima las lava, y un dolor solo las quita: morir quiero por la Fe. Laura, aunque mujer, te imita Qué dolor! Tú has de empalarlos. Mare Primero daré la vida. Padre, qué dices Márcelo, porqué tu pasión evita darme muerte, cuando sabes que me das la gloria misma? Porque tu vida parece, Ludóvico, que es la mía. ̱. Venid todos, mueran unos, . Ay Marcelo! y otros a su muerte asistan. Será lo que Dios quisiere, cumpliose la profecía. ̱i. Arnesto; seas bien venido, no pienses que he renegado, que mi industria, y mi pecado este traje me ha vestido, que por Dios que es fuerte cosa morir un hombre en agraz. ̱. Yo vine a Pensia de paz a rescatar a mi esposa. Haz luego que se reciba el precio. . A todos desean rascatar, como no sean un Fraile, y una cautiva: Yo era el Fraile. Hiciste mal; pero como en profecia, Antonio Santo te envía el otro habito de sayal: con él está allí un criado, hermano, vistale luego. Qué llama de ardiente fuego el corazón me ha abrasado? Martir quiero ser también . Yo he de rescatar a Octavia, y a su padre, aunque me agravia aún ahora su desdén. Porque el perro no ha querido Ará porque damos muerte empalarle, vive Alá que ha d morir, si no da el rescate que ha ofrecido. Muera yo, porque él no muera. Fingiole Moro, y después pareció Fraile, bien es que pague su culpa fiera. Ya los dos deben de estar empalados. dale mil gracias al cielo, que el que llevan a empalar es tu hijo, el que crié; ahora me certifico que es tu hijo Ludóvico. Ya en el afecto lo fue: mas Aruesto, si has venido de paz, como me parece, buena ocasión se te ofrece de parecer bien nacido: mira que a tu esposa Laura la martirizan ahora. Qué me dices? Que ella ignora que tu afecto la restaura; y rescátame por Dios un hijo que hallé tan tarde. Confuso voy, y cobarde, yo rescataré a los dos: más cielos qué tempestad tan espantosa! Parece que amenaza el cielo al mundo la última ruina. Este es castigo de mi culpa, ya a morir, bárbaros viene Doblón por la Fe.e Sin duda a estos Cristianos, castiga nuestro error de aquesta suerte: mas ya allí se ven. Qué Miro! Todo aquí gloria parece. A los qué constantes en la Fe mueren, sus méritos mismos sus coronas tejen, alegrese el cielo, el mundo se alegre. Ea. Martires famosos, el feliz premio os previenen espíritus puros, que bajan a coronar vuestras sienes: morid en la Fe constantes. Ya por Dios gustoso muere el que espera que sus culpas con sangre borrarlas puede. Hijo mira que Márcelo es tu padre. Ya mi suerte, solo a Dios tiene por Padre. Qué asombro cielos es este! Ludóvico era mi hermano? Esposa? Mi voto siempre esposa me hizo de Cristo. Ya en el martirio fallecen. En tus manos inefable Señor mi espíritu se ofrece. En sacrificio, Señor, mi alma a tirse promete, Ya espiraron. Qué ventura! Qué felicidad? Qué suerte! Alégrese el cielo, el mundo se alegre, pues cándidos cisnes cantando fallecen los triunfos que logran; la Fepor quien mueren. Pues cuanto Antonio predo tan ciertamente sucede, para que sus profecias cumplidas lleguen a verfe, Moros, decid al Soldan, que por Márcelo lo ofrecen los mismos, dos mil escudos en que fiado le tiene la Virgen, para que vea que cumple lo que promete, y que otros cuatro daré por Fabricio, Octavia, y este Religioso. Aguarda. Arnesto, que falta lo más en ese contrato. Pues qué es? La Imagen, que acá en su poder la tienen Por el precio que da, todo el Soldan se lo concede. Pues Octavia, esta es mi man nada sin cumplirse quede. Y la mía agradecida, la fineza recompense. Y aquí. Señado da fin este suceso evidente, y si la Comedia os gusta, será lo que Dios quisio te.