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Texto digital de Los sentidos corporales

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Atribución tradicional
Fernando de la Torre y Farfán
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Fernando de la Torre y Farfán Segura
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los sentidos corporales. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/sentidos-corporales-los.

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LOS SENTIDOS CORPORALES

los sentidos corporales, to sacramental el mundo el olfato el alto el gusto la carne la gula, un niño la vista el vido a la cama dama dónde vamos a esa cumbre a que sepas que Dilo, si el intento es ése, escucha y te lo diré, desde ese monte que tiene todo el aire por doce todo el cielo por sitial y toda la redonde de la tierra por alfombra, donde pone su gusto el pie registrarás la campaña en cuyo hermoso vergel, cuidado un año el sol beneficia para un mes las flores que vasos de ámbar, copas de rosicler, recogen, siempre a la aurora las lágrimas de Merced, que enseguir del día llora sin saber porque Y cuando no desde aquí en mí mismo podrás ver pues soy el mundo la hazaña digna del brazo cruel del fiero jayan que llega el número nuestro atres, hoy pues, sobre esta esmeralda que de roa y de clavel borda, para ser tapete, el siempre adelante me están convidados todos los sentidos a comer de las frutas que en las ramas de tanto galán cortés que el envio del prado están cotejando en pie parecen vno della el sol visa esta para lisonjas de Venus suyo vivir y crecer, dudaras en qué consiste, esta hazaña esta altivez, Pues escalonada, dar a cinco de comer Quién es príncipe tan grande que se atreve a Dios y quien en la diáfanos campañas, donde con explendores qualquier estrella celera cualquier lucero clavel condujo tantas escuadres de lados infantes que deramando en vez de sangre fuego por las venas, es hoy el centro, un mar, que hiceron, y el acerte cruel corre llamas desde entonces que apostaran, sin perder con las fieras en rigor con los siglos en veces pero para que tus dudas discurran más aplacer Sabrás, o lisonja hermosa del apetito, cruel persona que por los ojos camina el alma sin pies, que el esos bellas manzanas, jamás de las grutas, pues madrugan a besolarse, parecer bien a envainada una venganza va disfrazada en la piel, Elena lisonja o engaño Que habrá de durar a rey, de agravio que se enculo, nunca dejar de ser en ellos nuestro camión, Bravo como el mismo, pues de su calor solamente carecimiento es él ta esta venganza pulo que de la quietud le remuerte a tu de gusano que Es barrena venta sensitivo, sincel, para esta ocasión dispon, que se sienten a comer a la sombra misteriosa, questa ofreciendo te aquel soberano de ojos hermoso como el laurel fragrante, como el amoro, o como el ciprés, primero en la campaña que dora los ojos en ello todo cuando madruga a nacer principalmente carne hermosa es a quien el lago criminar la volina cielo disfrazado con intereses de rey el cuanto me el peineta, que en rumbos de mides anochece clararla, amaneciendo la los dos hemos de ayudarle airosamente después que de su mano y su cuello sea esposa y se acorde, esta cautele dorada, con el amagada de una fruta que en la vista que es primer sentido y que ha de provocar al gusto su que en ella se ve cuento para ser suave, vio en copas de cruel licor la avejuela, curiosamente después si lo atura se la llego de placer con hermosas delicias las espinas yo en hinchadas, vanidades respondré, disimulado el veneno tu blandamente cruel le enseñaras en las hiedras a ser lascivo, y en bien peinados aves de Juno, a ser arrogante, que tu libre yo escandaloso, tu deshonesta, yo infiel Tu lasciva yo profano, emos de ponerle bien a un amigo la corona que se le quiere caer tus palabras he bebido, con tan hidrópica sed, de escucharte, que en mi afecto han sido el licor doncel, que chupado de unas flores fue primero rosicler lágrimas del alba luego néctar del cielo después que artifice el avejuela, purifico, para ser del bastón de Jonatas, daño que sucedió bien, Ya sabes que soy aquella tan dulcemente cruel que al torpe, al leve contalto, de mi blandura, han de ades a aquella cinco ciudades donde primero, no sé o en llama de amor suave, en ira del cielo cruel torpemente escandaloso, Haré que manche Ruben aquel lecho de acusen, cuya limpia mitad fue de su padre los arminos inficionará Sichen. de la hebra, rato infame de cuchillo y cordel ha de servir a su patria. Antes de saber porque cara al golpe vengativo del enojo de fines muerto amor el deshonesto. en Betulia una mujer a pagará con su sangre la torpe llama que un rey encendio en sus ojos tinto se verá en Jerusalén aquel fratricida Antes verdugo que fue de un insecto, cuando el orbe idolatre, en Roma, se que violada una matrona, con peregrino desdén de su vida por el pecho vuelve el jazmín en clavel era al anhelo mío, todo viviente y hace en mi seguimiento el gusto que es el principal a quien van después los mis cariños, sierpes con hermosa piel, anda en afectos rabiosos, Tú en tanto podrás hacer que se diuinita la vista en el profano tropel de tus mentiras que ofrecen a los ojos lo que no es con que serán los sentidos esclavos nuestros con que será siempre crio el brazo de nuestro adalid, que fue en las campañas azules oposición de Miguel cuánto brilla en mis ojos Tu coraje que ha de ser el mejor cuchillo que el casar veo, que tiene portanas por flechas, se comience a manchar en ofensas rojas, y entonces Verás quien soy No hay que ver cuando sé que eres la came, no ha de quedar esta vez no que no se ejecute, y lo primero ha de ser dudarles los favores que de la deidad a quien es acreedor cuanto vive, recebido. ingrato es el que el beneficio olvida pero ingratísimo aquél que no olvida solamente sino vuelve mal por bien en ambas atrocidades los hemos de comprender primero olvidando solo como ingratos más después como ingratísimos, siendo contra aquel que les dio el ser traidores; mas ya las mesas donde el veneno cruel está disfrazado en frutas, se va coronando de los convidados ya llegan pero quisiera saber como la vista y el gusto han entrado en el Beel. solamente y a la mesa, quieren sentarse a comer porque en ellos dos se cifran los demás, y de cualquier cosa participan todos porque la original ley, lo dispone así, prevale de descubiese el medio caro, y los cuatro pilares del conde se cuatro árboles contamos y frutas y en medio estará una mesa, y de el medio de ella, saldrá otro arbol igual con los otros cuatro, y esten sentados a ella el gusto a la vista dama, y luego los demás sentidos son el oydo el olfato y el tacto, con la gula que la ara un mujer salen abaxo con instrumentos cantando el mundo y la carne se apartan, como disimulándose Mortales mortales Dejad los temores que teméis perecer como polvo y seis como dioses si esas frutas que sin verlas, son lágrimas absolutas que el árbol las volvió en frutas, y el alba las lloro en perlas, para que queráis cogerlas. se da en dulces favores Mortales mortales va, ya que pudimos llegar vista hermosa a merecer tú sin resistencia ver, yo sin estorbo gustar, a ese taller de primores, que es penacho de jazmín, no hemos de llegar que en fin el áspid disfraza en flores Mortales, mortales Tú que remiso en duda villa atado a un temor injusto, todo el gusto rompe las dudas mayores y los miedos divertidos has de alientos atrevidos providencias superiores mortales mortales si ofendo con la comida Qué importa si has de ser Dios y si morimos los dos Como si es árbol de vida Bien dices, vamos gustando la fruta que a lo que entiendo dirás que se está cayendo y es que me está convidando el gusto voy, no haya flores o vista, que sin cordura en mí no estudien, dulcira, y en ti no aprendan colores Mortales mortales Tome la vista una manzana, Hermosa es a lo que vi del árbol queste en medio dela Eso te toca saber Gustosa será al comer Eso me compete a mí, Por intentados Ya están dale la vista la manzana al Gusto, prévala y dice, tus injustos errores Ya que han sabido Atemores Y como estamos Pero errados sentidos sentidos Llorad, que un bocado do prenderas de Dio quita la vida apartad, si gozabas, sin desvelo al sol cuánto da, con gracia summa, el aire en vistosa pluma la tierra en venido pelo, y menospreciando el cielo Cristes lo imaginado, sentidos es sentidos vía, Llega el mundo y la carne de don muy cuán profundo los quieres ejecutar, estaban retirado Ya es fuerza que hayan de entrar en los afanes del mundo levántanse de la mesa y van bajando del alto y diciendo visto pruebo a huir, de mi desventura a la sepoltura. Ya se empieza a afligir, que temes que fui traidor qué recelas, viso. el castigo. Con quién te enojas Ya les enviste el temor sin culpa estás Es mentira. dolor trabiando muero. haz penitencia Sin mirar Soy León. me tendrán en poco Llama a los cielos soy loco. Ya empieza la presunción remisión y y venganza Dios es manto y justiciero Pide perdón es severo Ya entra la desconfianza lloras No me atormentes, Baste que en penas tan juntas el toro saque sus puntas y el lobo muestre sus dientes que en uno y otro animal son con fiereza gentil montantes de marfil, puñales de cristal pero quién a ser testigos de mis sucesos atroces, repara en que le escuchan los se ofrece demás sentido Ya no conoces a tus mayores amigos el tacto soy, y aquél es el oído este el olfato, Qué sabéis de un hombre ingrato poco sabemos los tres porque el oído miras de el oído que mirar y seco en el aliurar da en no querer escuchar porque todas son mentiras el olfato a lo invernizo. aunque de nada se duele más de un mes que no quele porque tiene un romadizo, yo el tacto con más razón culpo mi hado siniestro, que después del padre nuestro no hay quien de en la tentación y aquella quién es la gula. toda cocina, mujer que toma, cuanto hay que ser de tomar si no es la bula, y porque se come en todas las vidas es tan perdida que gusta de ser tenida por pero de muchas bodas tan desta en sus acciones de comer que sin ser tal hace como que le mal, por comerse las razones En fin, esta es la carcoma, la que merienda por junto la que en nada pone punto y siempre escribe con coma, pues hiciste comunes deseos de aquel bocado ten cuenta di de tu lado se aparta hasta que ayuno Ya no hay quien puede escucharte, viso. espanto Pues ¿para que comes tanto que todos quieren rascarte? pues las dichas que cogerlas. nuestra tercera persona mereció, y a su corona le estarán de oro y de perlas, se han logrado; porque el susto calme resta la conquista en que yo agrade la vista y tú sazones el gusto haciendo con medios sabios que cuanto el sol da en despojos al uno brille en los ojos al otro agrade en los labios bien pero no determino que causa hemos de fingir, Para llegarnos. cemos errado el camino Pues bien podemos llegar que se te ofrece? cuantos miro me parece que me vienen a matar si son acaso temores los que embargan con agravios las palabra en los labios y en el rostro los colores remitid a la experiencia Si teméis nuestra intención y haga la satisfación, lo que hiciera la evidencia el camino que en la falda el camino que en la falda conte compre su era linea de marfil, murió golfo de esmeralde, perdímonos en lo verde, de este prado, y está bien porque se noté que hay quien en la esperanza se pierde consolaos, que hay semejanza, de vuestros males en mí, porque me pudo también en otra esperanza y es bien que te satisfaga que somos comprendidos y que entre tantos perdidos ninguno es por mala paga que a cada cual de consuno cinco talentos nos dieron los míos se me perdición Yo nunca aumente ninguno supuesto que ya sin tino errastes, quisa por bien y que nosotros también hemos errado el camino no nos aflija ninguna pena del conocimiento diligencia el sufrimiento lo que niega la fortuna este prado que en la grama, todo el color interesa, de día os pondrá la mesa, de noche os hará la cama, que puede pues los rigores e ignora al invierno visto ya coronado de fruto y ya vestido de flores Yo a que el gusto entre rosas Disgusto llegué a pensar que apetecer y gozar no pudieron ser dos cosas yo que la vista en despojos se logres y cuanto animado Vive, travieso en el prado Muera agradable en sus ojos mis glorias dichas se están Conocida es ya mi fama, no es de deshechas la dama no es de perder el galán Quién eres tú que has rendido la carne, un sentido a tu cuidado Quién eres tú, ¿qué has robado al mundo por los ojos un sentido la carnero. Qué buscona, El mundo soy linda pieza Ya conozco tu belleza Ya conozco tu persona Mira pues, si en mis despejos podrás lograr tu apetito Advierte, si en mi distrito podrá divertir los ojos yo me inclinara a tu amor, si un temor no me impidiera, Yo a tus glorias me rindiera de un temor en temer quien del temor hace alarde nunca llegará a valiente quien enviste tibiamente nunca saldrá de cobarde aquí es menester mi aliento porque según imagino el que llega a temeroso cuya está de arrepentido no están hoy muy mal halladas, mis penas en este sitio porque al fin, puedo dar voces ya que humor derretido, que humedeciere mi rostro enjugarán mis suspiros ya que dispuso la suerte que de este valle florido donde es dama la azucena donde es galán el Narciso se juntasen de ambos sexos, lo bizarro y lo jarifo para divertirle al ocio aquellos ratos perdido sobre quien tiene el enfado inexcusable el dominio será bien que en el alfombra que al ribete cristalino del Eufrates, tejió el mayo, de amapolas y junquillos, recostados divirtamos con un juego entretenido el día Muy bien pensaste, Hágase así. Yo suplico que sea hermoso en los ojos que es el manjar peregrino que sustenta mis agrados si es posible, yo os intimo, por gozarle que sea cosa que la perciba el oído no importará que en aromas ese elemento vació, se perfumes; porque yo tenga parte qué hay pedido en que tenga como el juego porque yo que de un domingo de la tentación desciendo Hallé que tentar al gusto que es a quien toca, escoger Pues si a mi arbitrio lo dejáis, porque tengamos todos parte determino que juguemos a los reyes juego que en cualquier sentido agradara, pues la vista parece que solo quiso Los ojos para mirar la majestad el oído en nada, divierte tanto la atención, como en el rico son del metal gran monarca, pues es hijo del sol mismo el olfato donde el ámbar to donde el ámbar puebla el aire y al martirio de fuego muere cristiano porque sin ley nació indio, no estará mal yo que el justo me llamó dese por dicho mi deseo, pues el tacto entre los joyantes hijos que debano de unas hojas artífice el gusanillo no tendrá ociosas las manos de parte de todos digo que será fuego extremado, pero quién ha de ser digno de esa Majestad el que en concepto más sucinto, hablando con una rosa que en la prisión del capillo, vive infante le dijere a su dama algún deliro, de amor. bien pensado está. si elocuente consigo esta dignidad de burles, como contarán los siglos mis hazañas mas al pie, de estos árboles sombríos sentados comience el juego Diga el gusto. Yo que fino Amante de esa deidad idolatro en sus hechizos Para atenderte el oído a la carne, quisiera ser Rosa viene que encerrada dudas deja que te acuerde, que el sol que te mira verde que a gozarte encarnada, en tu color va cifrada, mi gloria, no hayas rigor de una tema en valor para acabar de nacer Sólo porque mi placer se explica con tu color, que tenida mi pena en las glorias de amor, lograrán tus intentos su gusto mayor Ahora diga el olfato, yo que a nadie aun no he rendido los espíritus que solo se reciban en mí mismo Digo así, a lo que saliere, Ya habrá tiempo en que el motivo fragante de aroma bella abaste así, tu albedrío Tú qué dices, sin decillo en dos colores hermosas que eres centauro de rosas medio flor medio capillo, deja el verde castillo del débil muro el temor que al ignorar la color de tantos matices rojos Quien no te oye con los ojos te verá con el olor, que se rompen tus hojas la devil prisión poblaran tus alientos la esfera del sol El oído dice ahora no le he escuchado al rayar que en la concha que fue nido, convierte en granos de aljófar, siendo antes perlas devido Pero sin intento tiempo llegará que heridos los instrumentos sonoros, te causen más de un peligro si del botón oprimido El tiro, honor no despojas no haya el viento de tus ojos lisonjas para el oído haz, pues de ese colorido labios que entienda el amor que ya sude ser mejor cuando la dicha se aleja, en el oído la queja que en los ojos el color si hiere en tus hojas el viento veloz pararán tus cadencias las alas de amor Diga el tacto, y si acertaré Pues ya mi dicho. y sea verdad, pues que la dicen locos y niños, Si recatar tu rojo es en profesía ser rosa de Alejandría, y peligrar de mal de ojo, envaina en tu mismo enojo las hojas que en el albor se acicalaron mejor que en la piedra menos dura; y esta locura tapada de media flor, muro que tocan los aires tu rojo color serán labios tus hojas que llamen al sol, el mundo es sólo el que falta yo que en los espejos, limpios de tus ojos me retrato por parecer a Narciso dice biene, sino corto con toda el alma te asisto; riega tus ojos malquista Si temes llegar a rosa mas no has de ser más hermosa por querer ser menos vista Este es el rey que en verdad más sucinta, lo mereció en la vista La beldad que retrata copiosa los cielos el desdén que penetra gustoso las vidas Como la vista no dice y las demás. Ya no es digno su sexo, después que al gusto le ocasionó, aquel conflicto de poder mandar, sino sujetarse por destino del cielo que les prohibe, toda la acción a este officio, pues no es cosa de comer la Gulada por perdido su derecho. tanto como Bueno es ese el ratónito puedes ser que royo el lazo, de las puertas del castillo ahora lo que nos mandas, de Chucurumbel, nos mandas. de verdes mirtos, araganes será justo que se forme un solio digno del mundo que es rey la ciencia en topacios y jacintos, anegada, se corone que temprano los delicios, de la adulación comienzan aun en los reyes fingidos de suerte que he de mandaros y que vuestros albedríos, y mi voluntad nacieron de un parto Pues amigos a obedecer, mientras que mandándoos hago mi oficio y advierto a toda criatura de cuantas a mi dominio llegan que al que yo dijera han de herrar como en castigo a todo nos sujetamos, pues que por rey te elegimos, la vista se ponga en pie, y en vanas hazañas la mujer que veremías, refiere, imite, si hace de el razón que repare la mujer que he de imitar, ninguno ha de replicar, a lo que el mundo mandé, Pues si es objeto de cien, como la retratar en eso creo que es regla de tu deseo nunca el mundo trata bien deseosa de mirar a quien provoca, mi intento beberé cansada el viento hasta lograrlo, césar, ya no apartarlo de mí aun en día me acomodo, la que es mala por todo lo deja de ser por sí, Bien dijo, helada. es si dices que acerte siempre el mundo yerra alque, acierta a decir mejor Déjate errar sin temor a una cuenta que no es yerro afrente el que es yerro por amor, el gusto ya mi locura te sirve, con vanagloria me renueva la memoria del rico de la Escritura porque en cosa tan avara me empleas, Yo sé porque Qué amigo es el mundo de sacar altas a la cara cuanto al labio da ocasión a mi mesa este puerto ausenta prenta representa hallará de noche y día, porque tenga mi apetito más fácil la ejecución toda pobreza importuna llore a mi puerta abatido, y no goce de mi vida Quien no tiene mi fortuna la envidia loca, delos pobres en provecho me entre mientras adoro mi vientre, porque mi vientre es mi Dios y si permito que llama de amor en mi pecho encarne, sólo ha de ser de la carne, para comerme a mi dama, Bien dijo, erradle, es si dice que acerte siempre el mundo yerra aque vierte a decir mejor Déjate errari, el oído gustar, que del rebelde gitano, la dureza imite ufano, Oye y te obedeceré, deste has de ser un trasunto qué malicias tan altas pues qué me dice mis faltas, aunque no se las pregunto, Mordece, rebelde el freno cuando en mi oreja precito, curre, necio el mosquito, cruja, temeroso el truena, siempre mis puertas cerradas, ya de sus aldabadas, clarines de mi alegría Bien dijo ental si dices que acerte Ya he dicho que yerro del que acierta ha decir mejor Déjate, errar represente me galán muro entre ambares el olfato, Qué perdonase munerado, grave a mí Para que alabas voces de imitar posava su mes. quien en varios perdimos está adorando sudores, Al calor de las aromas que a ser alma de los vientos Arabia llora en incuento. y panca duda enganas, arderá por el que adoro el becerro no manchado y será sacrificado el el de carne por el de oro Bien dijo erradle, Rigores si dices que hacerte No sabes que yerro al que acierta a decir mejor adonde las Déjate ver, el tacto Aquí estar, señor, en que empleara mi cordura. haga al vivo una figura del dicípulo traidor he vendido algún cordero inocente Yo lo digo. porque sueles ser amigo de tocar siempre dinero para llenar el bolsón, que en Judas faltar no quiere venderé si se ofreciere, el gallo de la pasión y para infinitas cosas que convienen, si reparas sabe de tener dos caras, pero no serán hermosas Bien dijo errarle es si dices que acerte No sabes que yerro al acierta a decir mejor Déjate, ahora que en cuanto abarca, el planeta nacarado, todo lo que está criado se conoce por mi marca, será conveniente medio que en regalos y delicias les perdemos las noticias, viso que pueden ser su remedio la carne, pues que se goza de ello por la mano en fin, se lleve al gusto al jardín que obediente que es la moza, ven, pues No impidas, a mi fortuna la rueda, como la vista se queda daré infinitas cada sin alma quedo No es justo tanto dolor ¿Qué he de hacer desechar cómo ha de ser si ves que quedo sin gusto ahora el buena ocasión pues la vista con enojos a pesar de tantos ojos queda ciega en su pasión que yo en sus amores tibio, me vaya y le de este susto, y pues le he quitado el gusto le quite ahora el alivio mas no fundo bien mi descanso en llorar pues no me pueden faltar ya las promesas del mundo Mas ¿dónde está no lo hallo Al irse el gusto con la carne, tropiece y caiga, mano derecha la enana, ve el mundo excusando e que le vea, no hay mal que no me entristecer, para que nunca parecer no hay cosa para buscarlo, Mas ¿dónde vas? seguir sus pasos Yo para mí me lo sé, mas no lo quiero decir a entrarse, y cantan dentro que te pierdes que te pierdes Si caminas. que adonde inclinas los pies al menor paso quedes has de perdate de vista Pues dime, que podré a ser escoger del mundo falto el amor Pues que si me determino camino Dios es camino; y si inclino mis pasos allá, sin miedo escogiendo adios, no puedo escoger mejor camino que mi arbitro, que sus que tú eres la vista Dios el camino si le sigues, no harán las tinieblas que yerres los pasos que salen del siglo como ha de ser por no errar tomar que ministro soberano cual por si me aproveche, echa mano el dios que tomo estrecha, la cuenta de Baltasar, Vamos, pues a procurar tomar la mano luche, salen la desta Bien consideras que supo que Dios es la mano, y tú lo confiesas, haz poniendo la fe de tu parte que quiera en tu ayude ser mano derecha, todo, y sale el justo con barba en me retirándote, Ya me cansan tus finezas Cansaréte con lo mesmo que te obligue en mis mudanzas. tiene ley precisa el tiempo demás de que mi apetito pide novedad, y debo sino colmarle las ansias divertirle los deseos porque tu edad y mis bríos si lo reparas, atento No se maltratan con odios, sino se miran con ceños tardeme desengañaron, Recuéstase en la falda de la carne el gusto tus veras, aunque le debo ese desdén más dotrina, que a mis propios escarmientos parece que se compunge pero no era ese mi intento sino con los disfraces préndele más, y así vuelvo al halago de estas chanzas, haces verás. Yo confieso que tu beldad pregona conmigo será lo mismo que la rosa, hija del alba que se le cayó del señor a Amaltea, entre unos juncos que quien la vez desde lejos presume está perdidos Ya basta que en este intento no es bien que hagan las burlas lo que les toca a los celos Pues es así en tu regazo, confiado me recuesto, que de las satisfaciones se suele engendrar el sueño Aires que de tantas hojas hacéis verdes instrum, adormecedle entre tanto que yo engañándole velo, del cansancio nace el sueño y a veces de aquel seguro que en paz generosa y en mudo silencio sin el temor de celos que abrasan el alma y ofenden el pecho tiene al gusto preso al regalo de esa voces sirenas dulces del viento segunda vez en delicias aun más que en sueño sociego; blandos hechizos echarle otro lago nuevo y que respire un olvido en vez de dar un anhelo del cansancio Salen la vista y los demás Aquí está dormido el gusto y al mismo punto dispierta, en deleites, el gusto y mientras ador Yo le quiero mido se habrá puesto otra toca para despuesto toda cana, del olvido y del silencio parece que sin mis ojos a luz, nueva amaneciendo con estregua estoy mal que no lo deja un momento Mas apenas lo conozco según lo que está de viejo ¡Ay de mí que ha despertado a los confusos reflejos de la vista, que es sol suyo perezoso cada miembro, juego que, según me estraña no me conoce por dueño Esta es la vista y mirando mi persona en los espejos de sus ojos o me engañan si soy el que allí veo, representa mi semblante un triunfo vano del tiempo Ay Dios! Y cuanto he dormido assi quiere un escarmiento de tanta experiencia Tarde le aconsejas los consejos no tardan, y si el dormir le pudio, y ya esta dispierto duerma otra vez pero sea, en más apacible lecho cómo ha de sanarle ahora lo que le ofendió primera porque ya se ha de volver Traza todo veneno el sueño bajo a Josep a los trabajos y el sueño lo suyo anuncie. no logrará esos intentos porque hay que en mis delicias vive, divertido que no podías, pues tu fuerza es debil del Euangelio lo colijo, que repite que eres flaca y sin provecho enemigo Tu engaño hable por ti, pues al bello al fuerte carro que lleva triunfantes mis pensamente Ven prisión voluntaria, por la toga y por el pelo, postrado el cáñamo tosco, rendido el inculto queso, tirantes vuelta la honda, vos hecho el cabello los navides los camiones bien esta más fue defeto, que curaron ellos mismos si el gusto satisfecho de esta verdad se reduce yo le aplicaré remedio qué remedio podrás darle cuando para en veneno se convierta, basto sola, pues ha de ser a despecho tuyo, carne y sangre será posible. comiendo came añades carne, jusgo que será lo mesmo que templar con nieve el frío, matar con leña el fuego Capitán famoso, de cierto rebelde pueblo para curarlas heridas que las serpientes hicieron en sus soldados, prudente puso en alto sobre un lino, una sierpe de metal y el que la miraba atento quedaba sano de suerte que un agravio de tu ejemplo el frío cuyo confío y el fuego cuyo con fuego para mejor tus dudas, calme a mi voz y el velo, que es ignorancia en tus ojos sea luz en tu entendimento sabías que si fue el delito que os olvido del cielo comiendo quiere el mondicha de esos espacios eternos de esos orbes cristalinos, que se remedie, comiendo porque se inclina a ese modo más que a otro ninguno dejó mil conveniencias y sólo voy a la que viene a cuento y es que mirando del justo Dios los primeros afectos cebados en la comida desde cuando en el trueno la por sólo un bocado que vio inviolable un precepto jardín como quien ya le conoce esta inclinación él mesmo intenta, por obligarlo, darle de comer poniendo aquellas copiosas mesas de quien tomó en el desierto dos medidas, siempre cortas, en las lágrimas que el cielo al alba lloro en rocío y el prado logró en sustento, en los panes misteriosos, que en tantos hay unos pechos hicieron vidas segundas, siendo antes pasos posicios Y aquí os convida? a comer qué manjares su cuerpo su cuerpo. Eso no es posible que lenguaje tan blasfemo, Pues ¿cómo ha de poder darte en comida un dios entro como a su poder no hay cosa con dificultad, supuesto que es el que lo sabe todo. mostró su poder eso, acechiel, una campaña poblada de muchos questos y preguntole profeta como es ya posible que estoy Tengan vida a cuya duda respondió como discreto, Vos, señor, lo sabéis sólo La celos le veré, remontados los misterios se confiesa aquí ignorante Cómo quieres tu saberlo, vista mía, tú sola, pudieras, estando ciego mi discurso y lluminarlo, músicas alegres siento el mundo hoy lo hemos perdido todo No ves rasgarse los velos, que son cortinas azules y mostrarse un firmamento con semejanza de monte con tus advertencias veo, descubiese en lo alto del medio carro un monte y la media fe del este lleno de espigas de trigo y una letra que diga el mío moriale triticum insumis montes jeron y la otra media para con racimos y la letra inmonte viven Yo te ocasione el peligro y yo te aplicó el remedio mujer te ofendió y secura, y en ese olimpo risueño, que la hermosura del campo tiene por joya en el pecho te cumpliré la palabra que ya se te dio por juego de ser Dios, cuando comieses Pues hoy lo has de ser comiendo en la cumbre de ese monte sobre quien estriba el cielo adonde nuestra vulgata Dije que habrá un firmamento traslada el doctor purquico, que ha de ser un tigo inmenso, memorable Esayas, hallará con oyo el vino dijo que en el monte mesmo Y en eso le cumples lo prometido dudas que en este sustento está Dios Yo no veo más, qué pan y vino grosero en materias delicadas, es siempre tu entendimiento Eso que en tu aprehensión hace visos tan pequeños son accidentes debajo de cuyo material velo, está un Dios sacramentado Los ojos me vas abriendo si creyeres con la fe lo verás. Pues yo lo creo, por ver si mi fe dispensa lo que no mi entendimiento biese el monte y este dentro un niño con insignias desto y tenga por la esta letra ego sumanas vivas que de celo descendie- mas ya dividido el monte de mi dificultad veo un dios questa convidando con ambos brazos abiertos que aunque siempre fui tan ruda, se cumple aquí lo propuesto del Ecclesiastes, que llama desde allí también los necios para darles ciencia Oye, pueblo mío, mis requiebros Tú eres aquella heredad Por un privilegio que rubrique con mi sangre y yo aquel pan que del cielo quise bajar vivo, para tú tengas vida se ella Mira como a nuestra fe se hace grande lo pequeño fácil lo dificultoso, pues ya cae, y sangre vemos donde estaba pan y vino Yo nunca de este misterio dude la verdad, porque como refiere a mi intento Esayas al oído camina la fe sin riesgo yo que oigan en fragrancias de Dios, sin mí me recio, que también tiene el olfato, para este conocimiento camino que la fe ocupe, a españa en mi deseo lo que pan en mi gusto no importa que un intento cuando es divino en el alma parezca humo en el cuerpo o revestido en Isaac, menos herrado y más ciego tocó la duda y conosco, aunque la mano trae pelo, que es de Jacob mas en tanto que abrasamos nuestros yerros en esa divina fragua pues que ya el condermento de la carne abrió los labios sin duda con misterio en el carbón de Esayas, se purificaron bellos a su imitación el mundo cuyo nombre, según creo, uo acabara de serlo confesando esta verdad yo rendido la confieso profanando grave el haya huyendo aleve el incienso, que piso, dira, la tierra que escalo sutil, el viento que en fragrantes calambuco, procuro absolver de quesos, a honor de Baal y asta, los del cándido veyerro Sola la señora Gula, puede buscar su remedio si para el hambre canina, si recepto en el infierno porque a esta mesa no puede llegar su contagio menos que renovando la historia de las mesas de Fineo, Pues aquí, donde hay banquete, no he de asistir, ni por pienso que sólo un bocado tuyo serán treinta sacrilegios Pues voyme, donde si faltan manjares de tanto precio se comen unos a otros Allá vayas con mal fuego y todos agradecidos a un dios que por amor nuestro obra tales maravillas, Digamos con dulces ecos lo que ya sus cortesanos. en su alegre nacimiento Gloria inexercio de con ese su autor, rendido en todo primero a la sancta corrección de la madre iglesia, y luego a vuestras doctas censuras, pide perdón de los yerros fin del auto de los sentidos corporales su oratione santa matris de atar