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Texto digital de Sangre, valor y fortuna

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Atribución tradicional
Francisco Antonio de Bances Candamo
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Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Sangre, valor y fortuna. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/sangre-valor-y-fortuna.

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SANGRE, VALOR Y FORTUNA

JORNADA PRIMERA

Con la fatiga de la caya errante, bajo por la maleza de sea tanto tenido de nublados si diamante de riscos empinados a esta honor fuente fugitiva, culebra transparente, que de perlas y aljófares y sueña, labra las faldas de esas alta pena cuya palabrillante se dilata, siendo de el bosque relumbrón de plata menospreciando altiva al monte Felisardo arriba arriba, alguna fiera seguir los pastores, Busquemos a la infanta cazadores, a mis monteros esta voz incita, Busquemos a la santa Margarita, con dos llevad los praza, sólo buscar, señora, a vuestra alteza que como el monte dudas asegura temimos que se entrase en la espesura, pues el rey mi señor, adónde pueda Sentado en el verdor de esa alameda, admirando el valor que te acompaña, a Lisardo quedo por mí a la campaña siendo Cloto en pedazos orroroso trofeo de mis brazos pero la infanta vio que, aunque humana es del campo hermosísima Diana, un poco el alma siente después que pisa el prado floreciente que a no tener villano nacimiento me atreviera a decir mi pensamiento mas ya me vio, aquí aguardo besar quiero sus lantas Belisardo qué hay de nuevo estos días sigues el jabalí como solías, alteras animoso, a ese con coligero alborozoso, Salía de mi aldea, a mirar de ese bosque la librea, guarnecido de blancos pasamanos, sin más arco, ni flechas que mis manos cuando veo por rejas de un lentisco, bajar un oso hambriento, descristo que causando temores furias escupe, si vomita horrores Mirome y denodado, pasos formó al principio de alentado a esperarle valiente a un cerro subo; cerca de mi vista se detuvo, como quien dice ya me pesa el verte pues a ser la causa de mi muerte de seguir me hace alarde, más que de valeroso de cobarde al desear mis brazos su fiereza, veo que enviste bajo la cabeza diciendo en un rugido, sólo voy a vencer en ser vencido brazo a brazo los dos luchamos fuertes siendo de entrambos los amagos muertes y lo que admiré altivo es que habiéndole muerto estaba vivo, porque tan cerca con mi boca daba, que de mi propio aliento se animaba, y de esta suerte con valor incierto Sin vida peleo de pues de muerto entre sangre espumosa, se te otro deja, minerosa ocupa, cuya falda carmín dibuja en campo de esmeralda, Esto señora, ha sido lo que en un breve espacio ha sucedido todo en dichas tantas es menos cuando es más besar tus plantas a tu alentado valor me confieso agradecida aunque diré que mi vida se alienta más de mi amor, siempre, señora, tu alteza me anima, saborecido confieso que estoy perdido a la luz de su belleza Amor es éste sin duda donde en el fuego que labra forman los ojos palabra que más se declara muda, y así, si el callar profano, gran peligro me amenaza, Quede en fingir esta caza, sólo por ver a un villano gigante amor, si el rendirme a tal bajeza es matarme, no permitas despreciaron, no quieras así a batirme pensamiento dónde vas El curso para tu pie, Menos alivio hallaré, mientras porfiare más, grave pena es la que paso terrible mi desconsuelo donde me abraso me hielo, donde me hielo me abraso, fuerza será que rendida este en tan confusa calma porque una vida sin alma no puede llamarse vida pero como se adelanta esta pasión, donde voy, o me olvido de quien soy, o ser no debo la infanta Cómo, cielos me he llevado así de tan necio error miro que el cuy mi señor esperará con cuidado Vamos, loca fantasía, fuerza es dejar una se al rey mi padre diré, tan resuelta bizarría, y si lidias divertido con fieras en este espacio irasme a ver a palacio y mediras cómo ha sido y esas malezas me esperan si tanta fortuna gana, Válgate Dios por villano nunca mis ojos te vieran Ciego, quedo y sin sentido con tanta gloria que toco, pero que pretendo loco, pero que intento atrevido y a Margarita, yo al cielo de su beldad soberana siendo con sangre villana el más humilde del suelo Yo de la infanta, y error idolatrar su hermosura amor, deja esta locura Déjame, por Dios amor, pues cuando más vitorioso salga hallaremos contrario cuanto pierde un temerario cuanto alcanza un temeroso, mas ¿qué digo, esto es tener cobardía y no valor aunque es infanta o amor Margarito, no es mujer vuelve esperanza turbada, quien esto tú se interesa, porque a ninguna le pesa de saber que es adorada, Ea, vuelve, vuelve intente tu atrevimiento su esfera Bellano un yo le eche, fuera qué puñada valente, qué hay pepino, reviento por contarlo, una braveza, que yo mi espanto y fiereza, Pues oye la atento. Apenas llegado habías, brazo a brazo con elloso, cuando te seguí animoso, como el perro de Tobías, volviendo como digo, la cara donde la arguyo veo que otro como el tuyo se iba encarando conmigo mostrando mi alcunas, de intención su paso escaso no entendí que fuese pasa que tenía tantas uñas, Yo entonces con grande enojo hecho el miedo acedo agraz, salir a darme la paz vengo y voy saco le enojo el que no sintió provecho de lo que le vine ayer y más cuando hecho de ver Que había sido el derecho acudió, sin que me pese, a tenerte, aunque cayó, en tanto que a un árbol me subí por lo que huviese el de su suerte engado me esperaba enjuria ardiente que este animal es valiente por ser anima losado. con gloria satisfechas, no baje por conocer que tuerto no había de hacer ninguna cosa a derecha, y así en el árbol gustoso, estaba cuando entendía que bajara le decía eso de bajar, no oso con quien fin cansado huyo, vitorioso puede me vine y él se fue aguila istoria acabo. imaginábale muerto guntario alentado antes de haberlo contado pues fue barro hacerle tuerto, y pepino, ¿quién gozara, como tú la libertad se casado en verdad porque no lo imaginara, eso estos libre te mata ahora ¿qué tienes tengo mal estando vienes y todos en una fe me atropella amor con inmenso arder, Pues que es amor es querer por simpatía de estrella aora menos te explicas, que sin patas o con patas, que después quien libros tratas hablas siempre por las picas, tu rustiquez se adelanta, con tu ignorancia, ¡ay, amigo que tengo amor, no te digo pues quiero bien a la infanta Cátalo el diablo, a quien di cuando o como por mi se cuando cuando la miré, como porque la vi pues que remedio dora, al mal que el gozo te quita siendo quién es Margarita escúchame y lo sabrás, mi padre conmigo airado anda estos días y quiero irme a la corte en que espero que a libraré mi cuidado sólo en mirarla. qué haremos alla asistir para eso sólo no he de quitarle el oro interés, será a mi padre. Pues di ahora que haces en ir a gastar, sólo el verla que el mirar es alivio a quien adora y así estaré más contento viéndola allí en su palacio osé, pues estás despacio a ese propósito un cuento en adonde las partaron sin recelo su pollino abrasan día él al cielo le pedía, y no se le daba el cielo viendo pues en lo que aguarda se hallaba siempre mas tibio, vino a hallar por alivio consolarse con la albarda, de manera que imagino que fue consuelo el tenerla, pues sintió menos con ella la perdido del pollino, así, aplicado en tu calma el cuento pongo a sacar que te alivies con mirar el albarda de tu alma, cuando con más fuerza arraigo la pasión a mis intentos ahora en tomar pientos no los tomó que los traigo, Mas dime, si a ese tu gozo, nos partimos sin que asombre será bueno que me nombre eres el guerras el mozo, siendo el apellido vil, al que en la corte le oyere; pero con quitarme espere me podré llamar don Gil, y con él seré de porte esperanzas de lealtad podré decir con verdad que me llevan a la corte donde de alguna esperanza Amor se podrá valer que esperar es merecer mereciendo se alcanza al día y perejil, se libró de tu presencia donde me da con su ausencia el nombre verde en don Gil, de lo que su no te acuerdes; porque con calzas de lamas, vos a ser entre las damas perege de calzas verdes, en con un retrato buenos lográis pensamiento atrevidamente heroico, en seguir de este retrato El original hermoso Vile en mi reino y penas admire la luz del rostro, cuando rendido al poder de los rayos de sus ojos atropellé inconvenientes rompiendo de amores loco, ya montañas de cristales ya piélagos de escollos, siendo por ver su milagro siendo por mirar su asombro si príncipe disfrazado embajador de mi propio llegó a Polonia y al de mis disinios le informo, ofreciendo mi corona después de ver con rebozo, a la infanta Margarita, por advertir cuidadoso, se vendría con el retrato la belleza de sus ojos velo y ciego a deidad tanta vine a sacar mentiroso, el pincel, pues no llego a los extremos del todo, pero el rey sale y la infanta le acompaña, cuyo logro de beldad naturaleza le dio al mundo prodigioso, desde esta parte encubierto escuchándolos a todos oiré lo que tratan juntos ro el cielo que adoro esconde se sale el y Ludovico la infanta y Rosaura, Flora acompañamiento es Margarito de suerte el regocijo y el gozo, que tengo en tanta fortuna de verte ya con esposo que quiere el de Dinamarca, partir contigo su trono, que envidioso yo de mí vengo a estar más envidioso, él me escribe esta es su carta, en cuyos renglones cortos, te rinde todo su imperio te ofrece todo su solio qué pretendes fantasía, con suspiros y sollozos, cuando me entrego a los brazos de Vencislao amoroso, Digo, Señor, que bastaba, puesto aparte el bien que logro que gustes de ello, pues sabes que en mí esta gusto el abono La duquesa no me mira a Rosaura como ello, de mi amor con tus desprecios paso perdido piloto. En el príncipe reparo que con lenguas de sus ojos me está diciendo su fe siendo aella áspid sordo. como al embajador cuidadosamente adoro toda su fe me es tormento todo su amor me es de enojo triunfo de su libertad tanto un pincel de tar otro, que despacha embajadores para ofrecérsete solo a cuya dicha prevengo de diversos alborozos, júbilos en mis estados y si estás en sus contornos, no he permitido a este tiempo que se vaya, viendo todo el sesto de mi arte, en mi palacio gustoso, por más que bebo, en su vista ropa me enamoro, por más que intento el llido desta pasión quizo cobro, la broma en la memoria mi desvelo cuidadoso, por más que en demostración a su belleza me pongo más juzgo que no me explico, si me explico la enojo por más que el príncipe quiera Mostrárseme afectuoso, menos permisión daré al secretario a sus pensamientos locas, con una cartas Aquí están señor las cartas, para firmar está como ausenta, al de Valaquía la eque como mandate. un negocio falta de poner en ella así por eso la rompo, Vamos, que yo de mi mano le quiero escribir a Clodio, Venid principe conmigo Qué ocasión, cielos malogro Adios Margarita del pre tus reales pies con qué loco, equidado, pues se fueron dejando a mi dueño sólo ya que las dos Margarita cuya tristeza conozco estamos solas te ruego siendo mi amistad soborno, me digas que causa puede eclibsaro y reposo, Rosaura, cómo puedo decirlo que a mi decoro de esta mal. Amor sospechas infiero de lo que oigo, solo duquesa hallado este desvelo este a ojo este dolor esta pena esta víbora este montra este to este volcán, esta congoja, este asombro parte le quiero para mitirte le acaso para mi triste le busco, para triste le toma, para mi triste le intento para mi triste le lloro que para mi triste hallo a mi triste me otorgo, de amor pudiera inferir, que nacen tantos asomos. no lo se en eso me dice aunque te parezca poco lo que confirmo, mas dime, Quién ha sido el venturoso si mi amor mereciera, oír quiera yo el dichoso admiraraste, si sabes lo desigual no es decoro del amor, no se iguales el sujeto, uno del otro porque cuantos hemos visto que él mismo amor sin estorbos, junto solo por su fuerza siendo al parecer impropio y cuantos que a la corona suben de cayado tosco, según eso, bien podrás, dará mi culpa ese abono después que sepas quienes aun de decirlo me corro, Ya espero tuvo que en el sucinto episodio de aquesta comparación he de explicarme del todo, Viste jigante de amas siendo penacho del soto al olmo, que como rey, veneran los demás tronco, Viste, que ufano de copa, se muestra majestuoso, por la pompa de mirarse, más crecido que los otros quien me lo de este triunfo rinde desde su trono, por la violencia del cierzo, o por los soplos del noto alma humilde de cuantos hace número el contorno, a la flor, quede encogida se puedo sólo en pimpollo, pues así en mi majestad igual altiva del olmo, de mi albedrío triunfaba con desdenes imperiosos, cuando por fuerzas de amor que fue el viento proceloso, me sujete al más humilde, de cuantos con pieles toscos, habitan esas montañas, viven entre esos chopos, Belisardo es el que digo Belisardo a sol que adoro de Lisardo es el que quiero Lisardo a quien postro, contra mi deidad altiva contra mire al decoro contra mi sangre y prendas contra mí, y contra todos la vida el sentido el bien la majestad el reposo, Mira si es pena y dotor, este que en mi pecho formo, mas cuando estoy a pique, por decirlo más propio cuando soy de Vencislao, Príncipe galán y mozo, Esposa, dame el alivio, aunque todo será poco, desilusión lo que atiendo o es locura la que noto, Desengaño lo que dudo o confusión lo que oigo, que todo en mi delirio, pues que lo padezco todo nigualdad de sentir, a mi afecto cariñoso, le peso prima el mirarte prisionera de ese rojo, pero el paso jardín del príncipe en cuyo hermoso sino al compás de las fuentes que acompañando tono, de músicos que le asisten, tan diestros como sonora, divierten algunas veces sus cuidados y sus gozos, quella música se una tan cerca, prima es forzoso ausentarnos, que después en el jardín, cuando golfos, surque de salada plata ese móvil lunar dero, te referir también mi mal, ya que el tuyo toco, Dices bien vamos Rosaura, amor, no tan riguroso, ¡Válgate Dios por villano nunca te vieran mis ojos es el engaño traidor el desengaño leal, el uno dolor sin mal, el otro mal sin dolor parece que este conceto, se escribió para mí solo, pues engaño mis pasiones en lo mismo que enamoro, estoy tal, hado esquivo siendo lo que pasa cierto que me acredita de huerto, la pena de verme vivo no es engaño no apremio lo que tocó que un dolor para padecer horror trae consigo el no sentir, sólo para el fingir, es el engaño traidor pero de maner aliento este suerte desengaño que no se por ser engaño fuera de más sentimiento Quién vio por mayor tormento un alivio en lid mortal un bien en varios de un mal, siendo concertezas claras el engaño de dos caras, el desengaño leal, de los dos donde hay más daño, se conoce fácilmente el engaño siempre miente, pero nunca el desengaño si es así como no extraño lo que eso neutral, si el extremo es desigual como a la duda dos pasos, puesto que es de los dos casos, el uno es dolor sin mal, más se llega a difinir de fuera mi pena grave, que es el medio más suave, aún no le acierto a elegir, a lloviéndome morir de aquel y de este rigor que éste es muerte con amor, aquel gozo con vaiven el uno alivio envían, el otro mal sin dolor que intentaré ahora aquí. con lo que su voz obrar Ireme a mi corte, no estaré en polonias, porque asistiéndoos de encubierto de este año, a pesar de lo indeciso, que un daño llama a un aviso un aviso vence un daño, Qué bien lo tosco en el brío, con tantas galas disfrazas, No te las gustos que fuera Eso quitarte de galas, Bizarro estás siempre el brío que es sin artificio agrada de los dos alma lucido, soy con todo escucha y calla, una dama y tres corrona, a flores esta mañana Anduvieron bien conmigo en eso no se engañaban, que me pareces muy bien es recado a las damas sube esa capa a los hombros si se cae es porque escapa las calzas están famosas, si más me vienen las calzas, tan apretadas que sobra lo que tienen de atacadas, que bien el ladrón del sasta esta ropilla ajustada, trujo como se conoce que el rico en ella sus mangas, pepino, esa espada es buena es tan suerte que espanta por lo fiero ni de aceros es tan hermosa que mata grande si esto hay en la corte dicen todos que se casa amargarita no sale Belisardo de sola, pepino, cómo, dijan los versos, con el rey de linda marca, así se dice más pena añado a mis ancia, vencerla mil veces Si tanto dicho te aguarda Quién fuera amigo quién fuera como el monarca gozara su suerte Es naturaleza una mujercilla varía, contigo hizo esta bajeza, de arrojarte entre montañas pudiéndote ayer monofre Yo que vences la monarcas, hemos llegado a palacio Este es el dórico alcázar de la luz resplandeciente afrenta villa de el alba, a quien galanteo entornos, mariposa de sallama del fuego incentivo ardiente en cuya flamantes ascuas, sirvo anotando volcanes, de salamando abrasada, de hermoso solo quien con repetidas estancias drópico girasol, velo sus rayos de nácar porque de mi amor se diga quien firmeza declarada, cuando ella es sol la fuego que alumbra aviva abrasa me acredito será sol, Mariposa salamandra, Qué bien sabes teología, como es bueno el estudiarla, Qué quieres hacer entrar pues están las puertas francas, hacia esos bellos jardines ver si puedo a la infanta por alivio Considera en esa locura extraño de ver y esperar que ayes, tu dia toda esperanza Dejarse amor que no es tarde pues ves quien chapines anda, enamora en lo desvelas, que es amor pata la llana, demás que verás también con ser todas muy cristianas, tan moras y a las mujeres que con unas perras caras, señor venden portarias, y son unas solimanas. ya es tocar en mormurar, aquese discurso calla, Esto el decirte no más, de aquellas que se retratan que cuando estar más allí, no la puedo ver pintadas, Deja ahora disparates; por dejados ella estancia. es esta grandes molduras la adornan; pero repara de que nace este rumor, guarda el león, guarda guarda Sin duda que algunción se ha soltado aquí me llama el valor Esta es la voz de la santa al peligro voy se puedo precipitarme en su gracia sígueme, no quiero es más que un leoncillo de nonada, preciado de su melena, muy rica y de su cuartana, si fuera un lobosorioso ocorro, aunque los vayan que son valientes riñen, en cueros muy cara a cara la infanta todo el ánimo perdido salgo ayendo esta desgracia a cualquiera quediste, será mi vida, bien haya a librar a Margarita, sale el ruin, acudid todos infanta con pena estaba de verte después que esa siera brava se soltó de su prisión señora de vuestras ansias el sentimiento que es justo por mi rey le toca alarma, pero más por mi desdicha, grande valor Lisardo sin espada aun no escampa. con la daga en sangrenta mátale, pero qué miro, Dame, gran señor tus plantas, Quién eres Cielos que veo Quién me dio la vida hallán, mis ojos serve Lisardo, escucha en pocas palabras luego lo dije que había el escucha en esta traza al pie, señor de ese monte cuya soberbio elevada, es se acusa de peñascos piramide de montañas, nací; y aunque con valor por ser mi sangre villana, bestia toscos pellicos, calzaba duras abarcas, en el uso de la vida oficiosamente y lava, quince abriles escasos, vitales obras la parca, cuando me vi con tal brío, y me hallé con fuerzas tantas que en las luchosas palestras de toda aquella comarca, me llevaba el mejor premio si algunas veces luchaba, en esta la conceda a este tiempo ejercitaba, con las fieras de los riscos con los brutos de las gramas, los ratos, siendo a mi gusto el mayor que deseaba, pues solamente me iba, por lo inculto de las ramas sin más defensa en las manos que los dios de los por armas a buscar del jabalí, su colmillara navaja, o al que escándalo del monte se viste galán a manchas, talvez, escucha atento en los ricos de esmeraldas, cuando tenía entre brazos de eloso hambriento las garras, como era fuerza el matarle, de tal modo me pesaba que llegué a rendirle sólo sin desperdiciar su grana, por parecerme que había de acabárseme la caza, por volver otra vez con embebecidas ansias en la presa que oyese, a entretenerme mañana sucedió, aquí disimulo, que ocasionando palabra airado mi padre quiero dejar mi hacienda mi casa con intento de servir, a la sombra de tus armas y así con ese criado que siempre leal me acompaña, salidera aldea vine, a tu corte en casa entrada oigo que en casto himeneo, juntas a la hermosa infanta mi señora, aquí me tiro, con el rey de namarca, llegó a tu palacio donde sin estorbo de la guardas entraban a verle todos apenas vi suele ala grandeza cuando oigo ruido al aflorida estancia de esos jardines y menos de que unción se soltaba, con ánimo acudo al riesgo con valor voy a las armas por desempeñar la voces que la vida amenazaban, de la infanta que a esos cuadros salió a dar flores bizarras, alos me expongo, y como ve, mi brio cara a cara llega a ejecutar el golpe tana tiempo que mi espada su piel tostada oscura, puso guarnición dejana, quiebro el acero en su boca, con que remito a la daga lo que le obra de vida, lo que de muerto le falta atropella por la punta que esconde en sí su garganta donde pareció a mi aliento o por fortuna o por gala, rejón de acero luciente en su cerviz ondeada, fue forzoso el abrazarnos, apenas con él se enlazan, mis mano, cuando sentí, al apretar su garganta que de temor de mi propio le venía lo guardana, por parecerme entonces que no era mi acción bizarra, en dilatarme la gloria viendo que había otra causa de tal modo le apreté contra el pecho contra el alma que se encontraron a un tiempo en el umbral de sus ansias la vida que le salía, la cuartana quién trata este gran señora sido el suceso está la causa porque he venido a tu corte porque he dejado mi patria servir este el ser este mi intento y éstas son mis esperanzas que pues las traiguen confieso que os he escuchado a mi fortunas, lograda gustoso y de vuestra fama no podrá lograr la envidia sus intenciones bastarda, agradecido o amor esa obligada al favor de vuestro brío, darme vida en tal desgracia si acaso es éste el villan, Que atendí mis iras pasan adelante e cuando vos, del todo aprecipitarlas, por natural influencia que mueven pasiones altas sin quererle bien le tengo inclinación, aunque vana, en mi felicio os quedad, de aquí adelante segunda vez según eso, cosa esclara. que quedó también, pues soy el cabo de esta esperanza las vísperas de este santo la fiesta de esta semana, la maza de aquesta mona, llámono de esta maza. viéndolo estos uno crió, lo que ahora por mi pasa, embajador, vamos viniera a ver mi fin, ya te sigo a Margarita Esa banda atada esa mano herida por favor la toma el alma que dicha a costa de un mal, Qué gloria a dicha tan alta, que en palacios quedáis, vuestra belleza me ampara Qué cortesía que agrado Qué galante que bizarra desde hoy vivís en la corte El Rey, señora lo manda os fuera igual mío, si nacieras serrana, Válgate Dios por villano ¡Válgate Dios por insanta

JORNADA SEGUNDA

segunda jornada salen la Infanta y vuestro saura, Cuando habías de gozar de las fiestas prima mía con tanta melancolía te das así al suspirar deja el llanto que constante tu libertad enajena, no seas con tanta pena aurora de tu semblante, Si sabes prima el intento de mi pasión desigual se sabrosaura el mal, de mi pena y mi tormento te admiras que me retire, de que abertura el torneo, como se hace a tu mano no te espantes que me admiro, disimulando he fingido estar indispuesta ahora al Belisardo, ¡Válgame el cielo, señora, alborotado favorece a un afligido, que en el tráfico señor de aqueste infausto trofeo, deja muerto en el torno, a Carlos mantenedor, el rey tu padre ha mandado seguirme, siendo a mi mal fuera de su sangre real, Carlos también su privado, asi vine, o estrella incierta, confuso terrible suerte a pedirte o dura muerte Cierra la de don Duquesa cierra esa puerta de salio, Belisardo conmigo lucha, Este huracán en que ardo, Sosiégate, Lisardo, dita suceso Escucha, eran fanta ahora sumiller de los rayos de la aurora donde el capillo de la rosa armado por mirarse de espinas salteado, quiso tan de mañana envainar las hojas de sultana, cuando la plaza entrechos carmesíes, de brocados de púrpuras tabíes, por tu sacro imenso, compuesta amaneció para un torneo, pues de mi valor determinado en el cielo fiado, en sólo un escudero ser pretendo embozado aventurero, pido licencia al rumor canoro del parche herido del clarín sonoro, por la confusa gente entró en el circo valerosamente Llevaba un cisne alado de su furia animado, tan gallardo brioso, que era mostrando extremos en el coso, monte de fuego, si se suspendía; fuego del pensamiento se corría, de tela verde flores duro, negras las armas que elijo el decoro siendo a la confusión de lumas gualdas, primavera una joya de esmeraldas, la letra de mi intento en campo verde su mi pensamiento el que adora y no alcanza desesperares pora en su esperanza de las tiendas que había emula emulación del claro día, un átomo, y, en fin como el primero al señalado lago en ella espero Siguiome Mandricardo, valeroso y gallardo, de azul chocar todos sus desvelos, propio de amor, qué triunfa de los celos eran las plumas del moción luciente color dorado, y tantas que la gente viendo brillar las armas que traía flechando rayos todas le dicta, a voces sin empacho. hombre mira que sea de ese penacho, su bruto era castaño, del viento desengaño tanto quien lo veloz que se animaba, dijo cuando volaba, causando mil enojos Miradme todos si es que tenéis ojos la letra de su escudo su campo azul, aqueste mote agudo, por confusos desvelos lo firme de mi amor han sido celos admirables acentos de ruidosos bastardos estrumentos para alegrar el vulgo animarlos, Pronunciaba la entrada de don carlos no sé si su elección sabré pintarte, pero atiende a su modo, escucha el arte, se es frisones briosos seguros tan negros todos todos tan oscuros, que con ser cuanto entraron en alarde sólo las tres media de la tarde faltando mucho día, todo el valgo grupo anochecía de un carro el peso de oro fabricado, conducían al circo dilatado, embutido a realce mal distintos de esmeraldas, topacios y jacintos, siendo a vista de todos tan bizarro que juzgaron del sol apueste carro, aunque se dijo que por más triunfante se le puso la plaza por diamante el mantenedor en el sentado de púrpura adornado, el vestido por gala de excederla, sombrado en los digro por la perla, armas dobles llevaba, a diego suerte un cielo en el moción de aquesta suerte de las plumas el monte airoso velo, siendo azul su color, sirvió de cielo el cintillo de piedras que tan bellas le ceñían, allí fueron estrellas cayo pies como mi ardid lo apoya, sirvió de sol una brillantes oyo. iban la popa doro azul hecha, pintado el Dios de amor, honor conflecha, abajo el mote luego Lince es mi amor, aunque mi amor es ciego Siguiéronle después con tanto acierto el duque Astolfo, el Conde si liberto, que con airos lucidos modos fueron asombro de la fama todos castienda ocuparon, hasta que los llamaron al certamen briosos arrogantes, con voces declarines resonantes; hecho cometa entonces Carlos sube, un trono andaluz, en una nube ya tan precisa justa la lanza toma, y el caballo ajusta, ocupo el puesto salgo de mi tienda tomo el mío, dase la contienda en nuestra esperanzas un bote se quebraron las dos lanzas, siendo el mío tan vivo, que le obligo a perder él un estrevo confuso se halla a cobrarle vuelve, a desnudar la espada ser resuelve, sacó mi acero, entonces dudas callo, quiéreme acometer nuevo el caballo ofenderme pretende el reparo de un golpe me defiende, vuelto al estante causole desmayos, lebrando mi acero, toque arrayos, Tírole un golpe entra de manera queriéndole del todo la visera, con tan suerte y airosa cuchillada, su rojo acero la que blanca espada cae del bruto al dos gloria Grita la gente darme la vitoria desarma me alistante oigo al rumor decir, pues penetrante, la herida de tal suerte que era sabido toda toda muerte lleno de confusiones a tu padre el rey en sus balcones, Advirto se poder, témole airado por ser, Carlos su sangre su privado, miro allí mi peligro el riesgo noto, salgo del alboroto ausentarme procuro considero el camino más seguro buscándole toco en voces mudas, montes de empeños, que lagos de dudas, resuélvome cansado de buscallo, por más acierto hallo en tan confuso aflito, buscar defensa adonde fue el delito vengo a palacio aclamo tus favores en tanto que se pasan los rigores de tu padre indignado Cosme confuso adviertes me ha gastado, pregúntasme el exceso refiérote a casa del suceso renuevo mi memoria la lástima te cuento de mi estoria ya vista de tu cielo tu amparo invoco, si a tu asilo apelo, fuera desdoro a mi ser, fuera a mi grandeza agravio si conociendo el peligro surtiera es esto este daño, Seguro puedes estar que en mi hallarás, Belisardo, poder que te de defensa con mis favores amparo tus plantas son Margarita, selo y de mis labios de esos dos el alma es encendido holocausto, mas ¿qué digo, deteneos, no os declaréis que culparos, pensamiento de atrevido lograrles por agasajo, Levántate que no quiero ver a mis plantas postrado a quien le debo la vida a quien amante idolatro, mas dónde vas pensamiento detén el curso a tus pasos, no en declararte consigas el no haberte declarado pero sola adoro roca. pero se diamante le amo, como ay Dios no lo publico, Cómo ¡ay Dios no le declaro, Este fuego en que me yelo, Este hielo en que me abraso, para que le ha encendido Para que ve a abrasado, a pedazos todo el pecho El corazón a pedazos tome amor al descubrirlo, duda el alma al pronunciarlo, pero ven ya la pasión pero anímese el empacho. Yo me llego Yo me acero Margarita A Lisardo. No has hablado. No has hablado. Al labio sello la voz Así se la lengua al labio Mas ¿de qué es esta tibieza, Mas ¿de qué es este desmayo y dudar temores no la amo. no la idolatro. yo me explico de esta vez Ya de esta vez me declaro, Margarita Que me quieres mira prima que han llamado salido Terrible lance, ¡ay de mí! ¿Qué he de hacer o fiero astro, Esta llave de esa puerta que divide nuestro cuartos, la al parque, toma y abre, donde que de Belisardo, ocultarse hasta quiva, a mi padre, si en lo airado se alla el poder de su enojo menos vivo y más humano Ay amor, lo que me debes y amor el que paró, malla, Rosaura, y reputado, Éntrate, Lisardo y por la puerta que llamaron sale el Príncipe. En santa cómo tan sola, te das al retiro tanto Pero Rosaura está aquí, cuyos ojos soberanos me dan vida como soles me dan muerte como rayos fingiré que no la he visto podré decir de paso a mi hermana, pues hasta no has habido mi cuidado la pena que me atormenta oirá Rosaura el naufragio, que a vista de su cielo jazmín y rosa mezclado, navegando en los favores son sus despegos peñascos y aunque es verdad que venía rreferirla el fracaso, del Conde estable, en mí puede más su belleza que Carlos hermano que suspensión el discurso te arrobado Dime de que es la tristeza Mira que es hacerme agravio de un nuevo acidente infanta adolece mi cuidado es pena y pasa a dolor e dolor tuve acaso escas se alienta en fuego es fuego se anima en rayo, en confusión tan dudosa, ya triste y a temerarlo, callo este incendio al decirlo, Digo este incendio al callarlo, Pero aquí estabais desquisa, Perdonad que lo turbado ha sido causa de que a vuestros luceros claros, se habíctima por donde temo, sino pero que habló vuestra Alteza vuelva en sí, de se confuso desmayo sirviéndole porque sane de antídoto el desengaño Qué es esto gigante Dios, niño cruel amor tirano a quien más sigue tu ley, pones la flecha en el arco, suspende el severo golpe pero seguiré sus pasos Daré voces siendo sombra de sus desdenes ingratos, Príncipe hermana, más hoy, que te llamó que te llamó se alimento en mi desdicha, el áspid de tanto encanto amor mar, y he salido un paso tras otro paso. que los graciosos días que lo tienen entablado curo la infanta está aquí, para otra ocasión lo guardo Quiero volverme, Ya me ha visto aquí es el diablo Esparad, no os vais quién sois, Pero éste es el villano que conde Lisardo honor de su aldea, por si acaso puedo hallar alivio quiero con el divertirme un rato, adónde vas? dice a mí vuestra alteza con vos hablo. Tenia, pero ya vuelvo a no venir que me hallo con las señoras infantas, confuso y embarazado Llegad que nombre tenéis que aunque os he visto en palacio de continuo no sé cómo, os llamáis, que pueda tanto la memoria en mi desvelo yo no sé cómo me llamó Llamábanme pepinillo, pero ensado me el vocablo, y llamo me perejil, y ahora espere quitando me habré de llamar don Fil. por ser estilo en palacio el amarle, señora, los cocheros y lacayos, buen moro estáis no tengo otra cosa más a mano Tomad aquesta cadena No puedo hacer lo contrario que fuera ser yo me libre cuando soy con ella sola en vano mi pensamiento se desvanece; veamos Si con hablar en la causa puede el dolor mitigado, dar treguas al sentimiento Venid acá, Belisardo, en su aldea que ejercicio era el suyo cuando al campo se negaba. versos, andaba galanteando, el lugar todo. Qué rústico apasionado de todos avelo andaba, tras los bultos de los sayos, y alque cosa muy fino, Leocadia muy falso Esto me faltaba ahora de suerte quien amorado Bebió, y tenía alguna a quien con más agasajo, servía era la primero casa del boticario, armada en corresponderle por ser su amor redomado, después de ella la mujer del barbero, ordinario, la barba de amor leña, mas por ser dama del gasto, estale sangraba mucho la hermana de el escribano, Entraba luego que el tal celoso de su amor casto le buscaba en cierta causa para darle sepan cuantos despuesta de cerrador, a cuyo marido el cano, las veces que errar libera, sola pesaba de clavo a la sobrina del cura, digo de otro que es su hermano también quería, mas ella al sacristán por los cabos luego más cuatro vidas seis doncellas, y otras cuatro que no lo eran por ser el estorbo y pasado esto gozaba en su aldea, pero aparte lo villano a una hermosisima dama está en la corte adorando tan linda tan bella, y tan con tantos tanes de garbo, que sobre tantos le puedo añadir aun otros tantos quien la dijera a la infanta que es ello, y tan rematado, le veo en su sesto, que anda, entre macilentos lacio regido su nebre corrido temido lugubre y traico, malas nuevaste de Dios, a ésta los días pasador, escribió cierto soneto, que aquí guardado le traigo, por señas que a la cabarle, tales suspiros tantos vidar que son con ellos cosa de aire los del austro, Calla, calla, que esto pase, pero ¿qué hacemos recato Mostrad que quiero leerle, si por el sacara acaso que es la misma nos mandara olor a los dos a palos Idolatra de amor, Celia asegura adorarte constante mi firmeza, que tiene de divina tu belleza cuanto triunfa de humana termosura perder la vida es mi mayor ventura hallarme bien tenella, más grandeza que no es lo curan, toda fineza que pasa de fineza a ser locura como tú ser el mío alivio, la sangre en diferente nacimiento lejos vivo de estar favorecido mas si se atiende a este amoroso intento hermosa Celia noble y bien nacido por alto viene a ser mi pensamiento en átomos decidido, se enojo a mis manos Dete el cielo poca dicha Enemiga, Celia, coso que hubiese salido cierto mi temor dudado, mas no que de él no se infiere ser el sujeto tan alto, Ay, Belisardo, ¡ay de mí! si no tubiere agradado, este aquí traigo otro, de mi ingenio culto pasto que a mí me han echo poeta, lo pobre y desaliñado, unos ojos rayos el asunto Ya me canso, de vuestras gracias dejadme, dos de aquí luego se han podido a los graciosos, sus sonetos, es un rayo, quiero comenzarle escucha, digo que os vais, Qué es esto hay tal destrenza, señora infanta escucharlo, que sobre eso no soirán los sordos, la criados por un balcón echada aqueste villano Calcón que ación arrojada, tenía a ser yo reparto que lo del balcón es yerno, a buscar mi temoramos, que después que en el torno fue aventurero embocado no le he visto más la cara Contaréle aqueste caso mi señora en santa adios, que ya me vos paso a paso señora llamabas, Flora, y reselo un rato, Cantad allá hura. si allá tu pena en eso descanso, seremos todas dichosas se atriste la letra y canto Cielos! ¿Quién será esta Celia, Mal hice en no preguntarlo, mas con saber que es hermosa basta a mí dolor tirano Tan poco llegue a entender si en recíprocos alas corra igual la fineza será así, no hay que dudarlo, que no todos los amores han de ser tan desgraciados como el mío muerta vil, suframos penas suframos solo el silencio testigo ha de ser de mi tormento pues no cabe lo que siento en todo lo que no digo cuanto veo, cuanto oigo, todo conmigo está hallando ¡Ay de mí, triste, volved, segunda vez a cantarlo, sólo el silencio testigo Quién confirme amor batalla y el silencio le presiere, todo aquello de que muere viene a ser de lo que calla por fiero no le avasalla, el primer mal enemigo si el dolor que trae consigo el callar en el querer pues de su amor viene a ser sólo el silencio testigo yo muda con el rigor deste afecto desigual ni puedo decir mi mal ni puedo callar mi amor. Excepción es mi dolor de aquel común sentimiento pues se le oculto escarmiento puede ser de mi collar, si le digo ejemplar ha de ser de mi tormento Siento este amor en decirle, cuánto siento encallarle, porque es también el callarle, estando mal el sufrirle, es querer sentir, sentirle por más mal que el sufrimiento y así en pesar tan violento donde dos extremos hallo que pasó lo que yo callo, pues no cabe lo que siento si el que se llega a explicar a su objeto alivia el ser, cuando candré a padecer en sentir sufrir, amar, sirvo mi mal de ejemplar al dolor más enemigo sea mudo castigo de mi pena y mi tormento cuánto sufro quiero y siento en todo lo que no digo Dejad las voces que sirven a mi pena de más llanto si otra letra más gustosa, quieres suspende el cuidado no flora, que mi tristeza tiene en el consuelo el daño terrible melancolía, el padecer solo halló, por alivio de mí mesma soy sale, Suframos cielos suframos Cesando de noche en el cuarto vistoso, quezas sobre el parque de los dos estos en duda tanta por orden inviolable de la santa hasta que pueda en logro que me cuadre, mitigar el enojo de su padre que éste me dice en él para el efeto, La duque sabrosaura con secreto y sólo en la ansia mía, me pudiera alentar la noche fría, para que le dejase, hacía el de Margarita me pasase, que aunque es tocarla, pero loco intento con sólo verla casa me contento por la trata noche oscura y medrosa. de los lazos de amor madre piadosa que con sus bella apenas das la luz por una estrella negándote esplendores, por no apartar de amor, dulces amores si aun alma le apartas vez alguna es porque es fuerzo el hospedar tu luna, Muéstrate a quien mi pena, condolida y serena que en tus sombras todo procuro del poder aconsejado, gozar, pues que mi vida se restaura, por fuerza la hermosura de Rosaura, si mal no he advertido hacia esta parte pasos sentido Si acaso será el rey que vigilante, es de la infanta, más que padre, amante volver al cuarto quiero muerte es mi vida, y lo que vivo muero y mi fuego interesa, el cuarto ay aquí de la duquesa, ya que aborrecerme ha procurado, Venza la fuerza lo que no el agrado para esta empresa grave hace que abrir procuraré con esta llave, aun lado pruebo entra resuelta mas ¡vive Dios que se tardo en la vuelta Sin duda sentir debe, la llave mi traición, pues no se mueve, batallar, por sacarla, sale vences, A la sombra de la noche confusamente he venido guiado de una ilusión a buscarme en un peligro con la llave mi cuarto que las trocado imagino hacia el cuarto de la infanta me traer sin mis sentidos todo resuelto en congoja, sabido en la cerradura todo ha negado en suspiros más que habrá sido este cipe, quebro la llave el pestillo ren Sin duda que se han quejado, mirándome en este sitio las guardas de aquesta puerta de algún intento atrevido mejoro, se a mi suerte el cielo ampararme quiso sacarla seleca, pruebo la pueblo ahora la pada todos son malos disimo, nuevo rumor he escuchado la espada se le acaso al que arrojado procura perderse en su precipicio, dudas me animan confuso, recelos me mueven tibio, si acaso como se dice que está en palacio escondido por el fabor de la santa si es aqueste mi enemigo Bien podrá ser no lo dudo Pues ¿qué hago que no examino, mis celos quiero llegarme, pasos hacia aquí he sentido Quién será válgame el cielo mas podrá ser a mi juicio según celos me lo afirman, o sospechas me lo han dicho otro amante de Rosaura, de donde airado colijo, que pues a mí me aborrece Saca la espada el pero el favorecido sacar pretendo la espada porque si esotro el peligro será abono de mi acción el disculparme en sí mismo dese jaralo el acero pues cuando mi padre activo fuere tendre por disculpa el haberle aquí sentido inquiero enojarlo, busco ley no le averiguó, Mas halle Mas ya encontré. Mi contrario. ciendo Mi enemigo Gallardo aliento le es fuerza valor tiene peregrino pren herido estoy en un brazo, pues como el impulso mío con celosas pesadumbres no bebe su sangre tinto, Muerto soy, ¡válgame el cielo cayó a mis plantas rendido Qué alboroto es este ola, Cielos! ¿Qué es esto que cordo sale el Rey con la el rey sale, que de hacer espada desnuda muerto en palacio mi hijo, mate al Príncipe, ¡ay de mí, Quién en el mundo se ha visto anda por detrás, cercado de tantas dudas, de rey en tan suerte laberinto como intentor librarme, Ayudadme astros propicios, pero ánimo desdichas que así podré en tal completo, matando la luz salir, mátale la luz y volver a un tiempo mismo base la luz me han muerto o la guardas Sabio, Leonelo, Camilo, traición. con espada al volver al cuarto voces de hacer a dos silos publicaban agraviados, lo que no obraron remisos, Traed luce el rey es quien llamó el irme es preciso Mas ¡vive Dios que las luces el paso me han impedido o mi pierdo, adura estrella le vencia blanco soy de tus delirios, llamabas, señor. alumbra. Cielos ¿qué miro? la evidencia de la culpa a mi temor ponerillos, eres tú el traidor bellan, que al Príncipe que a mi hijo la de estos ojos, la muerte preveniste inadvertido no me mires, no te turbes, que tico que oigo, que así lograste, responde estatua de mármol frío, Señor, yo vine a más muertes al alboroto, al indicio Turbado estoy bien salí, de riesgo tan conocido que hoy el ser rey, mi reporte. para que aqui vengativo, en el papel de su pecho no escriba ringlones vivo, siendo el ora de tu sangre la tinta de mi castigo capitán de mi guarda al criados la infanta por otra en esa saltemos que dabas voces Qué causa te mueve, padre querido para que deseenojo el poder de tu albedrío Encerrado en una torre mete de encastillo ese villano alevoso, quedo muerte a Ludovico, hasta que por escarmiento en un teatro el ministro, a los ojos de Polonia, ejecute mi castigo duro bronce me contemplo Inmóvil piedra me miro Dad la espada no pronuncies es estilo a quien te asiste ser culpa de lo que aquí ha sucedido Acabad, llevalde priesa, Todo es morir cuanto velo, Mi inociencia sabe el cielo sueño es lo que ha sucedido pues que debo a mi fortuna libertarme del peligro Viose rey más desdichado ni padre mas afligido, vamos a llorar su muerte ¡Ay, príncipe ahijo mío! Buenos quedamos amor, los dos en tantos conflitos a un tiempo yo, si hermano y aun tiempo vos son vos mismo antes quino a vuestro mal. sangre acudamos al mío que hay dolor que le consuela, el corazón del alivio, el que muera de Lisardo, Ya lo dice su delito el que yo acabe si el muere Ya lo afirman mis suspiros no es razón de los el otro lance preciso de este sera la videncia si de aquel fuere el castigo pues ya que han de ser forzosas estos ahogos que intimo, en tanto mas consultemos si habrá salida abajo, Belisardo en el jardín mi vida libro al peligro Belisardo en mi pasión tiene el lugar que publico el que le debo la vida como obligado lo miro, el que deseo la suya como amante lo confirmo, pues atendamos al riesgo afectos también nacidos no malogremos la deuda, ni faltemos al cariño Polonia y el mundo sepa cuando llegare advertido que como amante me espongo como acreedora mi obligo sea cumplir con el amor apagar el beneficio a la empresa, pues consola alarma cuidados míos vuestra fineza publiquen, las edades de los siglos

JORNADA TERCERA

tercera jornada a Belisardo con cadena Estrella luciente y bella, de tantas desdichas guía, tú que solo por ser mía dejas de llamarte estrella como tu curso atropella, con tanta riguridad la firmeza en la lealtad de un pecho que es tan diamante si eres fija, como errante, serrante, como deidad cuando llego a persuadirme de tu mudanza incostante en ser solamente errante, te hallo estrella quieres frene, yendo a morir divertirme procura otro dolor tal que no se si mayor con ser diferente pena el yerro de esta cadera, o los yerros de mi amor, y aunque es verdad que neutral estoy siempre en tanta calma al seguimiento del alma estrado el mayor mal, estotro que acidental, me tiene de aquesta suerte como sentido me advierte le miré que está gastado, que aunque perro se ha templado al paso que está más suerte del primero que de suso es el mayor en su esfera antes de morir quisiera decir su desasosiego Busco lince, y miro luego el declararme abrasado, que aunque inocente me hallado temiendo el morir por dicha quiero darle a mi desdicha, el alivio de culpado Sentarme quiero a escribir, por aplacar el dolor no sé si diré mi amor. por más que pueda sentir, mucho sabe de morir quien en su penas porfía pluma aque tu osadía sale a luz, teme tu muerte Comienzo, pues de esta suerte infanta del alma mía quien de amorosa dolencias enferma atropella mucho prosigo con lo que lucho Señora de mis potenzias, de atrevido me condena la turbación de mis manos cuyos soles soberanas, dolatro pena a pena pero el sueño me convida al poso que me divierte siendo imagen de la muerte me puedes servir debida, A recostarme me empeño fatigado en este brazo sueño siere sembarazo, no me desveles, no sueño recuéstase en la sillas, con máscarilla, Combatida en tanta angustia, de inacesibles tormentas, por bajos de congojas Navego mares de penas al rey mi padre dilato, el castigo con cautela de memoriales que piden que de Lisardo, no muera. la torre donde asiste, os he venido resuelta, por el fabor de las guarda que son conozo de cera, declarar de una voz el fuego que me atormenta a darle la libertad fiada en la noche negra Adónde tendrá un caballo ardiente veloz cometa que por un postigo falso se a toda su defensa con esta resolución he cumplido con la deuda de la vida que medio pues si la pago con ella paro el amor me he valido, por no venir descubierta, de aqueste velo que al rostro sirve de volante niebla, que es de tal linaje al caso en el ser que representa que le empachará al decirle, la duda de la verguenza pero o me miente la vista adormido en esta pieza, se ha quedado, y allí miro plama papel en la mesa, Quién dudará que escribiendo rindió al sueño sus potencias la llegando breves renglones de noto, Quién pudiera quién pudiera llegarse sin ser sentida o distinguir su sospecha, más valor pasos valor Mirad que en mujer es mengua, dar cuando no fuera amante a la curiosidad treguas Solo muero dueño hermas, Triste de que no lo sepas, airados, cielos! ¿Qué escucho está sin duda es la Celia, que tan perdido le tiene celos mis furias engendran, ya que tan a costa mía, se han declarado evidencias llego me otro paso más, Pero ¿qué ilusión es ésta infanta de el alma mía señora de mis potencias Toma el papel cuyos soles soberanos idolotro pina apena de admiraciones me llevo a mi pensamiento inciertas cómo es esto, Celia no es el objeto despide, Pues yo, a qué fin, porque vengo a ser lo que estas letras me dicen; pero otro tiempo es este ya de más veras, Vamos, pues a lo que ergo, apasionadas contiendas qué he de hacer desportarle, No no, porque se atropella el sagrado a mi decoro que aun el recato me venza, pues volverme es no cumplir, con la obligación primera cuando en serlo sus abreve consiste la diligencia Corre, ¡ay Dios, como haré, en ocasión tan atenta, que aun mismo tiempo que ahora ni despierte, ni me veo de es estos diferentes sea yo la causa mesma pero de todas mis dudas saldré de aquesta manera dejarle pretendo escrito uno y otro por respuesta y para que sin rebozo, abren de un modo mis veras, quitando la mascarillo sea a cara descubierta, Sin culpa divino del alma de la desdicha sangrienta del príncipe estoy sufriendo El rigor de estas cadenas, aquella infelice noche a Polonia tan funesta, de hallarme tu padre el rey fue la causa tu belleza Apenas puedo formar los rasgos, si lo que sueña, es así puedo creer que es cierto que no ama a Celia, no culpes mi atrevimiento Yo te adoro en santa bella dio iguales las almas lo demás naturaleza piedad piedad, ¡ay de mí! despierto vea, pero que he mirado cantanta cierta salió mi industria malice, en quitar la nube del rostro señora Infante vos aquí la manira, en las prisiones conmigo vos tomáis a vuestra puerta consolar a un desdichado Quién dulto no considera mi vida a tanto favor Cesa, Belisardo cesa, que el mostrarme agradecida es la ocasión que me fuerza la vida que llegue a decir si bien te acuerdas. vengo a darte la piadosa en su alrecompensas, obra mi otro decimiento échale en el bufete, aquesa llave maestra una llave será estrumento forzoso de la vido que te espera Determínate a la risa, por un postigo, a quien cerca hace de esmeralda el campo tendrás la salida cierta al asolar a un caballo valor la noche funesta, Lisardo esto te importa, porque advertido veas que sobre lo agradecida otra obligación me alienta, echando a la cara el velo, diga de una voz mi pena, sabrás la causa evidente Señora, tened, no quiera eclipsarse el claro día, en tan confusas tiniebla, de bor el estaros, viendo que puede ser la matería que no se puede decir sin encubra la belleza cuando busco a mi fortuna razones para que puedan agradecer esté bien, tengo hallar que a un tiempo adversa, menea la misma vida causa de más clemencia no quiero no le portado si no merezco que es vea, como infanta, allí te libro, Bien lo atiende la evidencia como mujer te habló aquí, bien el empeño lo muestra hace allí lo que me toca, se aquí lo que me fuerza Amor purosa lo dije, es la causa no no entiendas que es quien lo dice la infanta mujer se quien lo confiesa, el escaparte esta noche Conviene a mi vida mema si mueres, muero también a los dos el que lo emprendas está bien, no de la duda, se valga la contingencia cipe a otro reino el peligro desampara aquesta tierra quien sabiendo que estás libre abre de vivir contenta porque no puedo más Adios, Belisardo queda ¡Válgame Dios a un despierto, esta mi atención suspensa, con qué de modos la infanta era querido prueba, de su amor que más se duda, cuando más cierto se muestra que convenza a su vida me dijo de justos llena salta ya de la prisión Clara estoy a su fineza bien devemos cuanto entiende que di la muerte sangrienta a su hermano; pero como si ejecuto la propuesta quedo bien, siendo la suya desdoro de mi inociencia cómplice a la ejecución la vengo a aver enjunta, que es casarse con la infamia, el rostro a la pena si desamparo la torre el vulgo hablara en mi ofensa que es vestirse de la culpa ayudar a la sospecha, permitio es el cuidarse, por razones de más veras, Claro está, pues cuando vengo a ver mi muerte tan cerca faltó a Margarita y falto, a mí mismo por si mesma A esto, pues me resuelvo no atropellemos la deuda de la infanta que después puede dar el tiempo meguas de confirmarme inocente, Ahora bien la llave es esta, guardarla quiero hasta que la noche ayudarme pueda miente el que quiere morir, ahorcado y es bien que mienta, pues le hacer sin ser negocio un hombre que se suspenda, nunca has de hablar en razón no quiero darle a este quinta de la elección del suceso hasta la ocasión postrera, amor tus pisadas sigo, Sácame amor con bien de ellas Señores, aquí, que estoy con una sentencia puestas carga que, aunque es de papel me cargan la mano en ella aquí quien la capilla, me entablan y me encierran, y aunque en ella como bien con ella penitenca aquí que los religiosos, quieren que a mi Dios me vuelva y me estoy dando a los diablos, sólo en ver que me confiesan, aquí que Dios delante por las calles me pasean, donde me dicen que cara de sentenciado que lleva aquí que veo la horca, echaua enel no es letra, dama que en pública plaza, enseña a todos las piernas aquí que llego a sus pies aquí a Marquillos, alerta, que siendo un pícaro infame se hace conmigo de pensas, aquí que los dos subimos doración por la escalera, él la persona que la que padezco en ella aquí que alzan el dedo a todos andando muestras que me lo dirán de misas, en la otra vida eterna aquí quién tono el credo, aquí luego me echan, ese la cerlo en el aire por acabar más apriesa, aquí alcar que marquillos, en mis huesos mentaleza y con los dos a la horca, no le guelga la madera, aquí que hecho un racimo, El viento me bambolea, aquí que despues me bajan, de aquí que no hay masea, Dilatar de esta suerte en rico el castigo de su muerte siendo la culpa lisa, es más que poco amor, nota precisa, quien lance tan prolijo les mueva la perdida de un hijo, si acaso, dejado de la muerte del principia indiciado, rey mi pena es mueva, ciega su turbación conmigo lucha, si lo sabe hoy acabo. Bien dicen que las reyes más esclavo no os admire, ¡ay amigo. que no cumpla el rigor de mi castigo donde certezas duda, a voces todo el rey no me ha llamado mudo me acobardo, pues me pide le vuelva a Belisardo, Viose rey más confuso en la templanza, que yo a la ejecución de esta venganza Pues si quiero aliviarme de mis males todo el reino presenta memoriales, en que pide con ansia repetida de este aleve cruel la infame vida, si te halla tan templado que dejar a las lenguas de tu estado a su clara advertencia al firmar esta tarde la sentencia este papel me dieron aterrado con que las dilatado, que dice el pensamiento aun más que en los pasados está atento en otros ha pedido todo el reino la vida de Lisardo, de quien duda haber cometido favoreciendo este sentir la vida quedo a la infanta, vuestra más venga enello, sino quiere que él estado sea del detras, la costumbre Silvania, que no sabe no el vínculo en lo creido se resolución tan fuerte y fiera pero atajese así, en la torre muera porque el vulgo más no se alborote, dente en ellas arroje, al criado a estos a mi allano, hablarte quiere a solas un villano que está allá fuera ahora Si permites que entre entre en bueno de barba, Sólo hablarte procuro Afuera, si los dos estás seguro el paje y, vencislao se queda encubierto En mis suertes de celos dras nacen de dudas, mas recelos, de aquí pretendo oírle combatido, la otra parte santa que al paño a saber he venido lo que mi padre ordena guiado de mi industria y de mi pena, un villano está aquí escuchar los trato, qué os suspendes, decid, Oyeme un rato. generoso rey Enrico, de Polonia heroico atlante, cayas grandezas alientan los venideros anales, Ya te acordarás que tiene hijadero tardo el grande de Dinamarca, que hoy pisa, grande trono de diamantes, vino huyendo a esta la corte los rigores de su padre porque alcanzó por indicios Que había querido casarse con Arnaldo de secreto siendo Arnaldo su almirante, Ya te acordarás también que cuando aya las paces los tuviste en tu palacio dos meses aún no cabales, que volviendo otra vez suro y no como antes se dieron los dos las manos por el propuesto homenaje, que heredaron la corona por ser única en su sangre que pagó Arnaldo la muerte lo que y vuelto en estambre, que dijo al príncipe solo Vencislao, que hoy amante de Margarita pretende nir dos reinos iguales que asiste seer bajador en tu corte ya lo sabes Ya te acordarás de todo así prosigo adelante en el espacio del tiempo Qué generosos pidaste, Irene, donde se vieron prodigas tus ansias reales salió una tarde a la caza, siendo aurora de la tarde pues sembraron las flores segunda naufragantes a ese monte eminente que ciñen pajizos valles ya por un lado y por otro vana confusión de sauces, satigando una pía del viento veloz examen, cansado del movimiento fue forzoso el apearse, junto al marco de una fuente que ver delito su margen, Apenas, pues es tanto en ella del pie señales cuando por esta encinta, dio a la yerbados infantes, tan sola, que si no llego a la sazón, por hallarme, vecinos de aquella al día la ayudaran sus cristales volvió de un desmayo entonces verbio envueltos en sangre los dos niños, ignorando cuál había nacido antes Ofrecila allí mi choza, con la samiliaridades que tratan sin fingimientos labradores de mi partes convino con millanca, pudiendo acomodartes en mi gabán a los niños, fuy de su belleza adlante. traslo de la amica baña, ece un lecho torne otro de pasar solo sencillas, de criarse entre verdades hospedóse humildemente siendo su hermoso semblante un mar de lágrimas todo una montaña de mares Mostreme entonces confuso, díjome no os espante, amigo quien la ocasión que has miráis hoy llore males si destos recién nacidos es uno, aunque aquí dudable, príncipe de Dinamarca, siendo a un tiempo el otro infante esfuerza que cuando crezcan alcanzando lo ignorante, sobre cuál nació primero dividan parcialidades reinen los dos hermanos lotor bulento de Marte, donde airas de su odio, su propia sangre derramen, Esto me dijo, sembrando ristales sobre cristales cuando respondí, señora, Volvemos no os mate, ese dolor que aunque soy ciudadano de estos alpes a costa del mal segundo iréis el más importante, que el uno pide atención es el otro menos grave, ya que ha de reinar un niño, podéis señora llevarle, por suertes o por gusto conforme vuestro dictamen, dejadme el otro a mí, a quien con nombre de padre le tendré será creciendo hasta que vos como madre ordenéis a vuestro gusto lo que el discurso dictaré, pues hasta tanto podéis apartarles de los lances, de toda las disensiones que en los dos se levantaron pensamiento que la idea, previno entonces por fácil dudo al principio y después bailando variedades convino en ello y sacando esta joya de diamantes, que guardado por señal es retrato de aparte me dijo yo pagaré, Leonido aqueste hospedaje, si el cielo me diere vida, sola diere al infante llegaron sus cazadores, admirados de tal lance, la volvieron a palacio en un coche aquella tarde Quedeme yo con un niño, trujo el otro ya los aires, de allí aun medio desde aquí el hombreado velamen, dejome oro con que pude, hacer mi hacienda bien grande Crecía ya Belisardo, que este nombre quise darte escarmentando las fieras der al valor de su sangre cuando por un le bien soy que acontece entre vos padre vino a tu corte a ocasión que trataba de casarse, con Margarita su hermano escansarte y escansarme, cuando procuro ser breve referirte lo que sabes; sucedió el triste fracaso, de nuestro príncipe amable, perdona que la memoria te traiga tan duro trance, culpasle reo en su muerte pues se dice que le hallaste, sólo mandarle prender provocaste a castigarlo, llega a mi vido la nueva toco a junta mis pesares parto de la aldea triste, acobárdame el desastre, dudo en decirte quién Víneme su noble sangre vengo a palacio confuso, pido licencia de hablarte, llegó a tu vista medroso, refiérotelo cobarde porque ejecutes Enrico, el medio más importante hanse visto confusiones con tanta pena nutrales silusión este asombro es sombra dicha tan grande que es mi hermano mi enemigo que es mi igual el que es mi amante que me castigual atrilla, con tanto golpe de ultrajes, Esto, señor me ha movido. y puesto que ya lo sabes voyme a llorar a mi al día, el cielo tu pecho hablande, que entre rojo piedad qué he de ayer en tantos males qué haré de amor industria tomar consejo de parte Dirá la muerte quién soy, dar la mano a mi amante pues lastimas a sentirse, pues rigores a contarse pues amor a vuestro alivio si hallara medio fácil denme paciencia los cielos vanse salen Vitoria en tantos volcanes, Crisando Esto importa vamos luego pepino, amigo se ver, la vidas ha dado a vos e pepino, con Dios, puesto que no has de morir que ya mui enfadando con cosas que aquí me afrentan. sin ser el barro que cuentan de traer la soga arrastrando y es la razón que me ahoga, cuando lo llego a advertir, que haya un hombre de morir dándote luego la soga, tu rosario que alientas las más particular no habiéndote derribar no vendremos más a cuentas Siempre has de ser todo trato de juntar esta ensalada, que pues no me questa nada, salen la cantaro, ahorcado tal barato, señor a una infante en la lid de tanto anelo, el de hacer los nublados al valor de vuestroncho sírvaos hoy de parabién de mi parte infante excelso, el romper a vuestro estirpe, los candados del silencio que infante ni calabaza, es el que ahora tenemos si no os declara en santa imán de mis pensamientos si no me decís, Rosaura, la confusión de este empeño Esfuerzo que entre las dos me lleve de lo suspenso, porque muera de más loco, llenan sus cascos de viento pues sé quien a la casa quiero alentarme al fuego enhorabuena veáis señoren tante guineo, la soga de vuestra culpa entre la cruz del caldero, ella, señora, mondonga, no llega pues al grosero la carazo Quien te mete en ello me tome en ello señora dama de sabado, porque lo pide el graceso para bufones muy frío, no es lo por para el tiempo y no se ponga tan ancha, tan grave pues sabemos que son todas las mondongas, grosura de galanteos, son monas de palacio que están siempre haciendo estos ecos cuando le sacentero infante de Dinamarca, os ha disfrazado el tiempo Más que ofensa más que agravio Habéis, señora a mi pecho cuando aunque humilde no viera mi villano nacimiento no es ofenderos lo que es tanta verdad sale al novicio, No os entiendo. donde su revisar inocente sus tormentos vengo a culparme, galarle luz de este aviso resuelto que como le he conocido por hermano, yo pretendo pues que cometí el delito el declararme por rio, pero Rosaura y la infanta están con el de secreto sale el yelo, a la tórreme conduce forzada del sufrimiento la novedad que Leonido, me rrefirio por estento, siguiendo al embajador cuidadosamente vengo que como sabe quienes a Belisardo me temo, que declarándose agregue, más peligros al empeño pero mi hija y Rosaura, Aquí, cielos! ¿Qué será esto? aunque hermosisima infanta fuera rey de más imperios, qué rayos conduce el sol para la lo aparalelo, siempre firme siempre uno Suero, señora, tan vuestro que en el consagrarme esclavo me eterniza por dueño Luego habéis de ser mi esposo a sólo permita el cielo aunque idolatrado sente, los quilates de lo regio, no descubriera la sangre siempre constante encubriros, a lo más de mi grandeza ante pusiera lo menos luego habéis de ser mi esposa Así lo permita el cielo Sirva de mano mi voz salir a darse lama, la mía diga mi incendio, nos sale. Quien tentáis hacéis vellano enesta No estorbes, señor su intento porque en esta parte gano, aunque os parezca que pierdo sin mi estos Estos servida. suerte lance Rosa soy de oído Esto ha dado todo el traste, a ser ahorcado me vuelvo ello está de Dios, señor, aunque la luna de sin comello, cabala tanta bebello, Rey Enrico valeroso, de cuyo valiente acero canta admiración el mundo y la semana deseos préstame atento al oído de piadosa de sabido porque conforme al delito te despeñes del tormento, Yo soy aunque embajador, de Vencislao en tus reinos, príncipe de Dinamarca, y el mismo a mí mesmo sabrás que en una siestas que allá en mi corte se hicieron en retrato de la infanta tan hermoso tan perfeto, que le juzgue a la lisonja el crédito de lo bello, rendido al pincel amante de sus divinos luceros, entregue el fuego a esta industria el basto lino a los vientos llegó a tu corte en bocado de embajador presupuesto veo a la luz del alma derrotado pasajero rindo de nuevo el sentido ardo en volcanes de nuevo apenas tengo esperanzas cuando me abraso de celos es mi hermano mi enemigo escontrario, aunque encubierto el imán de los fabores, y blanco de los desprecios, quiere matarle mi amor. busco modos a este intento rondo de noche en palacio satisfacerme pretendo guardo el cuarto de la infanta dudo a mi pasión remedio prosigo, si el centinela, una noche, ¡ay de mi siento poso senna antesala, provoco a irritarme ciego, entiendo que es mi enemigo solo la espada resuelto hallo otra espada desnuda, busco lo propio que quiero reñimos los dos bajosos, atraveséle su pecho cae en el suelo y tu valor veo que es tu hijo el muerto miro me espuesto al peligro la luz te mató en el riesgo pides luces yo el lance, Entraba Lisardo a un tiempo os presuroso a mi cuarto quiero hacer mi culpa menos vuelvo con una vacía, hallaste ael en el puesto culpasle poro micida mandas que te lleve preso viene Leonido a palacio procura hablarte en secreto refiérete que es mi hermano golo yo y sé que el cierto por lo que deso ordenado mi madre en su testamento procuro, pues declararme, vengo a la prisión primero veo a mi hermano y la infanta mirarlos a un tiempo mesmo Danse las manos los dos provocaste ha de tenerlos, salgo a estorbártelo yo, untote la causa de esto, Hallome en todo culpado póngome a tus pies solos mátame, y desa casarlos, Príncipe soy de mi imperio se falto, hijo a tu sangre otro hijo toda el cielo su esposo pierde la infanta otro cobra, que no es menos generoso Enrico, de Colonia heroico ejemplo piedad espera mi vida al acuchilla mi cuello, sube, príncipe a mis brazos alca vencislao del suelo que hoy lo piadoso en mi sangre triunfará de lo saber porque veas también que a tus ansias obedezco se amargarita esposa de de Lisardo, y con esto siendo tú de Dinamarca, será el señor de este reino en prosperidades largas, vivas los años de neto, sigue al puerto de mis glorias con amorosos trofeos deja qui otra vez te bese, los pies y pada de nuevo mas mercedes mi obediencia de las que te las prometo La mano de la duquesa, porque sean a un tiempo entre dos primo ser manos dos dichosos casamientos Dale la mano Rosaura, go albricias mi pensamiento viva tu fama inmortal ata el polo contra puesto si me tengo a mí mismo viene a tener el reino lo que pedía, modos fueron de mi afecto los memoriales fingidos perdona de amor los yerros, ahora entra mi papel a pediros, señor, llego de don Juan franco de era tesorero de pues hacéis merced a todos que aperejil de empre mio, una ración en palacio ya del antes en mi sueldo, ventajas de armas que son escados de mis abuelos, Aquí os den dos mil escudos acudida tesorero, otros tantos nietos tengas como escudos que son cielos nietos tengas doblados, aun es poco tengas de estos otros tantos nietos más, que sean tatura nietos, de los bisnietos segundos, y de los nietos toreros, aquí la comedia acaba, Perdonad sus muchos yerros,