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Texto digital de San Juan Calibita

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Atribución tradicional
Diego Calleja (Otro)
Atribución estilometría
Diego Calleja (Otro) Segura
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de San Juan Calibita. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/san-juan-calibita.

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SAN JUAN CALIBITA

JORNADA PRIMERA

Prologo Señores, si atento oído, me quisieren dar un rato, le diré de la media es objeto fin, y blanca. cuando el grande Teodosio, Emperador bien nombrado tenía de la gran Roma, Imperio susto, y mando en su repub yllustre vivia con pompa y fausto, Entropio senado yo, de linaje noble y claro te tuvo un hijo ente otros por merced del cielos de semblante tan herento, como de grandolido, el cual era tornamente de sus regalado. por ser de su veces triste, las delicias y el regalo. Crióle en costumbres ya desde tus tiernos años porque así deben hacerlo, los que quieren bien escarlos, porque aquel liguos que toma siendo a un reciente el bajo, se conservera siempre dijo gravemente oratio. pero cuando en cuidado vaya el padre buscando para su querido estado un anchos lamente 1° Consable anciano aporto entonces a Roma, del desierto retirado. con este trato el buen mozo, con cuyos consejos santos de término de apartarse, de los contentos mundanos que tales afectos obra la la buena plática enviando en el corazón dispuesto de aquel pecho que es hidalgo. De sólo todo por Cristo riquezas gustos regalos, padres deudos y amigos faustos honras, y criado. advertiendo que es ganancia por un tal, señor dejallo, pues por un bien al quitar Eternos bienes ganamos, con el monje fue al desisto la corte por él trocando y la púrpura preciosa y la purpura por el sayal vil y casto cibio sanctame, retirado algunos años de donde torno a su patria por orde del cielo santo entro en los paternos lares, su limosna de mandando y sin conocerle fue de su madre desechado Aunque el padre piadoso viéndole tan pobre y falto, en su casa mando fuese en una cosa albergado, allí de sus propios papa supe muchos agamos el que en otro tiempo fuera tan servido y respetado, de doméstico guerreros, que sin enemigos bravos, alcanzo, ilustre triunfa, pecho animoso y alto. pero al fin habiendo sido de rara virtud dichado murio con finales claros, de que has sido santo. y por antes de partirse, al sempiterno descanso, a su madre descubres, todo el referido caso la que con lágrimas tristes esos sollozos, llanto de aquel pequerido hijo, recibió el postrer abrazo, Esta fue la feliz suerte de ese mozo bien airado que dejó sus señoríos, por ser de Jeséis elano, mas contrará fue del todo, la de su primo arbano, que aqueste nombre tenía otro mozo mal logrado. que porque de su orina sus padres poco cuidaron, justo castigo del cielo le desabridos tragos. porque los moros sincero, que son de prudencia faltos, si no fueren corregidos, se enredan en dos mis lazos el dicho leño parar por sus desórdenes malos en una galera donde recibió de ellos el pago. este ejemplo verdadero tan esclarecido y raro, del su alivia, ha de salir en cuatro al ilustre ayuntamiento El silencio no le encargo porque a gente discreta no es menester escargarlo, JORNADA PRIMERA SALEN tropio y Fabio. demuestro felice solicite, par en tu pastora esa liveros amor, quotidia majes enel mio de filo, solicitado el que progredite acate magos, creo mui de ella satura esto, este esta cura pastore, digna patrio que como cuando con horrer tan te pares oficio arbitraré fingir, que ocupan suspiciones Quitáis fue ell anima parto momento impeleto, varas que en partes rapit nil naturas corti, des tropicalquido, numires uos esquirit animas, iniquida, que fácil satis Esperad quedaréis las fal resurgos aura como idos propinqua subditos tanque fate, el incidentes piones influengues te oiréis alternas felices patraque las agua crespa lumine, cumbres preta, aque animantes horridas, por dulce cantar tus han queda nonigo veleta termine caligine, a inclito rotundastellaras locura Filis, bultus obras qué ratione incite mis capito vio suerte tan ligeret, Juan, si poderio, altero, que su pareto relampago, suelta paréis el quiero se valió. suelto lo quere, quedéis te demoro enrramamiento ave, que incita a paréis cuenta que arbitral, porque ingrato tuyo el gratum meum, nadiesen barre ti mi gato pos futura consulas mi, mosura quisiete cando me impetraré portento, ese cente, al que diérame, no mujer mi frater imprimero que ante fui muy fieles a mater al digo, Félix quignaturales tienen predita, Obligue mi rutina, natus similes, impuscrito mui atriste vidro, quedoro te incomunes consulas, ya ha venido mi señora, y si el secreto no impide, entrar acá dentro pide, cuentre muy buena hora. que el amor cuando es fiel, y más sabe encubier nada, pena comunicada, se hace menos cruel Acuérdome haber lado, una sententia excelente, que la mujer que es prudente y descanso del marido. Entre Teodora Amado espeso y señor, si la Majestad divina a humanos receros se inclina, le pido os de su favor. Esposa mía Teodora A buen tiempo habéis legado para alivio de un cuidado que a mi pecho aflige ahora dadme yo os ruego parte de aquese vuestro dolor porque al fin sera menor si en dos pechos se reparte. estamos hablando largo mi hermano y yo descuidado que a un padre está encomendado, que hijos tiene a su cargo, y esta carga, más se siente cuanto más lo querer por haberles de poner en estado conveniente. Este que Dios nos ha dado Tened, señor, esperanza que con la buena criada no nos pondrá en cuidado assi fuese de Mariano, mi hijo o entropio que a fe, de hoy más no hubiese porque se enquietase vuestro hermano que es Marciano tan terrible, descendiendo el yugo, que ya no es con verdugo, mostrándose incorrecible, aunque los cielos testigo pueden ser de esta verdad que no hay en mí llovedad ni a él le falta su castigo. Pero no su que desgracia de Marciano, o qué fortuna más mudable que la furia me persigue con audacia, que ni puede ya el regalo ablandar su gran dureza, ni le dama su fiereza, ni con pan, ni con el palo. Amor, y dones desdeña, su dureza. Ella es más que de una pira, pues dadas que eran tan peña, pero a Juan ha dado el cielo tal ingenio y tal saber que promete que ha de ser de sus padres el consuelo ni cuando la noche oscura extiende sus negras alas, en todando nuestras alas con su sombra más segura ni cuando el si en su coro, sus caballos alboroza, y el rostro dejar reboza mostrando sus rayos de oro la noche un sombra negra no alima el cuidado mío. ni de la aurora el rocío, ni el sol con su los me alegra, porque me anegado cuando estoy conmigo a solas entre las dudosas olas, de este contino cuidado sin acabar de hallar modo, como sosegar mi pecho que el que busca honra y provecho no es fácil hallarlo todo, fin en el alto muy del artesonado hecho ni en él más dorado fecho se duerme sueño seguro ni en el precioso ejero, halla el corazón intento que cuando está más sediento más ponzoña beve en oro. Entra un paje. Ahora llega al portal un hombre grave y modesto, parece santo en el gesto, y el vestido de sayal Pedro entrada para hablar. Cata, yo estoy ya esperando Qué es lo que va pasando impórtale negociar. pues un monje a que envía desde desierto apartado, su abad y le ha señalado término de sólo un día Mirad si será razón departe de despachar? de a don Juan a buscar y darle ha su bendición de aquí se la podía echar no se espante el nuevo traje que hábito espera hace, no importa vele a llamar saltos me da el corazón no me le espante el sayal No hayáis mudo se haga más, de un la bendición Entra Paulino monje, Guardeos el cielo, señor. Él es de todo consuelo. y a vos también os del velo, su santa gracia y amor, Llegad un poco la silla Padre, ¿qué vendréis cansado? algún tanto marcido, de mi flaca nacilla, mas llego a casa tan llena de pudad y de consuelo, que parece quiere el cielo darme es premio de mi pena. No hay ocasión, porque estéis por el negocio penado, porque ayer se vio el senado, y un despechado iréis. y también puse cuidado porque luego se acabaste, y por vos se sentenciaste, que es muy justo lo ha llegado de hoy más podréis cultivar, y embiar toda esa tierra y hasta la halla de la perra, vuestro termino alargar; y prometen los romanos ayudas con su favor contrastar el furor de esos bárbaros villanos Cómo os podremos pagar tu gran liberalidad entra don Juan el oyo. rogando a su Majestad me quiera este hijo, guardar vuestra bendición sea, el rey alto y soberano hijos tenga de su mano ahora un abrazo me dad, Oh, qué gracioso estudiante, cómo se llama? lindo nombre digan los estudios adelante en una conjugación ando ahora muy ocupado yo no tenéis cuidado de tomarse la fusión Sí, señor, muy bien decora mas nunca quiere dama, ni hay hacerle pasear, acaballo un cuarto de hora, Jesús, qué hombre tan extraño y que aspecto y que figura que traje y que vestidura que espero es el paño sin muchos en el convento, y pueden llevar la carga esa vida tan amarga, Sí, señor, y con contento. ciento somos tantos Aun más me voy espantando. Suplicos queráis decir cómo lo podéis sufrir, Yo lo cre significando lo que a los ciegos hijos de este sido parece nuestra vida incomportable, lo facilita la verdad eterna. pues una áspera vida y tal cual esta, si ablanda en dulza y facilita, y hace que el mundo ciego claro vea, y en nuestros cuerpos diga la experiencia que no es tan bravo el león como le pintan, esta virtud anima nuestras fuerzas, esta alivia la pesada carga el premio que propara nos alienta la pena y esta atemoriza, esta nos llama nos despierta y guía, esta nos aficiona, y asegura y cuál a fieles hijos nos consuela, y para aquel gozo, honesto y santo grande gustoso, produchoso, eterno su vida y gozo aquí nos sacrifica, enviándolo en las manos sempiternas. que corazón tan cabal y tan provado, que en la piedad de Dios está fundado No veis aquí en las hechas y las fiestas por un temporal premio lo que hacen los que la vida a veces dan en ellos que desabridas puras, que cauterios por la salud sufres, cada momento? Pues es mucho suframos vida estrecha, ayunos asperosos y ligeras, por un buen tan ilustre y generoso, durable, soberano dulce vio alto divino raro cierto eterno? no me parece mucho lo que hacemos. dichosas obras que tal premio esperan. más valdría auran de razones más de los consuelos celestiales, cuál es lo que os sustenta en esta vida tememos el rigor de la futura. tomemos el juicio riguroso, y aquella estrecha cuenta y finiquito, que al mundo se ha de dar el dia postrero que vas huyendo oye y escucha, No dije yo que el niño no viese tianos también el fuego eterno, que está para los malos aprestado. porque no hay desventura ni miseria ni hay exageración que sea bastante a encarecer aquellas duras penas ni hubo ya más martirio, ni tormento ni jamás de culebras serpientes que a aquellas compañadas no sean rojas, ni sed, ni hambre canina, tan reviesa, ansias de corazón bajas mortales ni fríos, traidores o despechos abrojos de las almas afligidas, lamentaciones tristes y amores ni tristes alaridos y querellas ni pida de honrra ni privanza, se gente tanto como aquellas penas sienten los desdichados condenados. Con esto se hace fácil nuestra vida un miedos y esperanzas sostenida, Quiso también yo hacer otra pregunta. y yo satisfacer de buena gana, dime de la tierra del desierto, no soles de lustaros en el campo. no gozáis de los frutes, y las flores remitiendo algún tanto la pereza, como sabré pintaros la hermosura que contienen en si los verdes prados que en anchurosas vegas, encerrados convidan con sus flores y bordara, como despide el reo sus corrientes sus vertientes por las peñas. y las bienes va regando retumbando desdel roquero monte la ladera, Invierno otro estío y primavera, hace venir trayéndose las fuentes que nacen en frondosas arboledas, menea las plantadas alamedas, el presuroso son de sus corrientes de conchas blancas toda se rodea, y sea y las aves pajarillos ramillos con sus arpadas lenguas gorgeando la pala de su Dios están cantando por las anchas y espaciosas vegas, río con sus aguas la regando y de las olorosas flores esmaltando hacen los cabritillos cien mil pruebas. de aquí dentre las matas se levantan, y se espantan. los venados. emboscados que volando Tan buscando el empeñado monte o hermaferra, que del peligro libres les encierra. veréis los monjes repartidos gozando de esto todo y pesando y entre resonando ya cantando por los montes y prados divididos cansados ya de ver la verde tierra A la hierra Levantada y nevada tan mirando contemplando La majestad el ser la guerra eterna del que todo lo crea, que lo gobierna mas os quiero preguntar Padre, y temo de cansaros, Bien podéis hijo fiaros, sin miedo de me cansar entre esos monjes sagrados Ay también monje chiquitos, Si muchos y muy bonitos del cielo muy regalados. hasta padre que ha cobrado con vos, Juan gran amistad y quien de tal santidad no queda, señor, prendado dos hijo de infunciones que honrar mucho a vuestro padre y querer a vuestra madre son muy buenas devociones si la partida mañana al menos a la partida partirá también mi vida será, señor, de mañana. pues antes de ir al senado, me podréis venir a hablar Que firmado es he de dar este papel, y sellado. Yo tendré desto cuidado Voyme pues a negociar. y yo también atrázar lo que el cielo me ha inspirado. entrase con un arte y yo un paje, fuese mi padre al senado, señor ti Cierra esa perla, y éstame allá fuera alerta. Ya traigo el caso trazado Mi padre no se acordo de decillas aquel papel y pienso por medio del trazar mi maraña, yo, es monje vendrá a buscarle, y será forzoso entrar un ocasión de fallar y yo la tendré de hablarle que pero el sello he traído en el sello en una mosa. rodilla Dios mío, ¿qué me queréis que tal guerra me hacéis Veisme aquí véisme rendido por qué premo, señor, por muerto me saca, si viese que no sentía las flechas de vuestro amor, si las siento, si me duelo cuando en mi corazón entran porque con fuerza se encuentran amor del cielo y del suelo porque natural amor, unque a mis padres he amado con el divino encontrado cómo no dará dolor pero podrá sujetarle que es de Dios favorido, Mas ¡ay, qué siento ruido no quiero estar de este talle, la cantase y arrimase, Mariano, y tú a un lado. creado Marcelino. Cumpliste, Marcelino mi mandado buscando aquel pesado y por la plaza Marcel No he podido dar casa a cosa alguna ha sido mi fortuna tan escasa desde que de casa esta mañana con diligencia vana, y bien cansado un pez solo jamás no he hallado. Tú me engañas, uando de sus mañas, pues no ha sido echándolo en olvido arca. si por cierto para quien viene muerto y sin aliento ese buen comento y buen consuelo, querer dar al cielo una puñada, Ni una pla empañada de lamprea, aunque su precio sea un doblón, de besugo, o salmón no hallarías, es pedir glorias otras voces cuando no buscáis voces se venden en cantones, a un atún, que escoja tan común, si no es calado, corrompido y gastado aún no se vende, No es para quién pretende a gente honrada, con misa regalada hacer fiesta buena comida aquesta para uno, Sin duda que plano allá en el mar ha querido pescar, y si ha juntado, a una parte el pescado para un lance y así no hay quien ya lo escame, ar. no gastemos. el tiempo. Mas busquemos a traza Yo volveré a la placa. corriendo que me estoy deshaciendo ve ligera, ni te duela el señor, pues no falta. más importa al convite no hacer falta Marcelino, y llegase que no halláis, primo Marciano, lo que vos no habéis buscado. ando molido y cansado y vos mano sobre mano. sabéis el viernes siguiente Que habéis de dar de comer? Pues ¿qué hay hay que hacer? mostraros más diligente, pues un hijo de un victor nos dió también de comer Habéisle vos de poder cual hijo de Senador. Ya da traza en la comida que os ha de satisfacer que hagáis a comer pues me convida la reda lo que en esto se ha de hacer Yo os lo encomiendo Mariano, y lo dejo en vuestra mano pues por demás yo poder No os entiendo. Digo, pues que son dos a pescar, un paje, podéis enviar y avisaréisme después la lición quiero estudiar, que yo me ha de pedir Alto, pues Ya os queréis ir, Mariano, sin me abrazar. Abrazadme. que aquesto Yo no os entiendo don Juan, las obras os lo dirán y el suceso hablará presto. Mas porque este abrazo fue porque os vi primo enojado Más me habéis significado Después os diré porque Voyme, pues quedaos, hermano y no sea todo estudiar. o lo que siento dejar a mi querido Marciano Mas por vos, señor del cielo a todo he de dar de mano, padre a Madre a Mirano ya lo demás de este suelo y que mucho un corazón para amar a Dios criado que este para Dios guardado alto pasó la lición. ones a decoraremos y sale yo, a la lición, señor ya la paso, y no me agrada porque no es lición de amor. de amores y aún de dolor. no estará bien dorada, si está, sino que la muestra ese verdadero amor, que yo tengo a mi señor sólo enseguirte se muestra Y como esto no he cumplido, aunque ya la he dorado No estoy de mi amor pagado sino de dolor rendidos dedes de amor la lición. No preguntáis bien, señor, que la lición del amor sólo la da el corazón. porque el amor no es parlero, y más se muestra en obrar que en el decir y el hablar cuando es amor verdadero Pues ¿cómo partáis vos tanto dejaos de gracias don Juan graves que causarán en vez de la risa llanto que la triste de mi madre. pero quiero callar esto Decidme la lición presto que avisaré a vuestro padre solido eso. gamo En qué tiempo en el presente que aunque mi bien está ausente como presente le amo, el pretérito yo amé, Pónese a pensar no me acordo de este un golpe en la frente Pues más ame el pasatiempo uno decís? no lo se pedí el tiempo pasado en que a Dios no conocí antes de amado fui, y no le amando fui amado la pasiva, no os la pido, No veis que estáis olvidado, No olvide el tiempo pasado aunque fue tiempo de olvido. pero yo lo emendaré, si me dais lugar mi Dios, qué temprano os perdí a vos, y temprano os buscaré, delante yo amaré, que me place. Ego a malo, y de mi bien será esclavo y este nombre tomaré, Decidme más, mara Muy cierto estoy de ese amor, que me tiene mi señor y que no me olvidara, que bien qué disimuláis el tiempo que no sabéis bien pues que no me entendéis pues lo claro preguntáis Pues ¿queréis que yo dudaste, si he de ser de Dios amado? antes el cielo estrellado, faltará que no me amase, esta oración ordenad, en la fin, yo amo adios. y quién hace en ella. la persona le mudad, persona que hace es Dios es sino la que padece eso también me parece pues por mi murio y por vos, de Dios se doce el hacer Pues es nuestro creador, que padece el desamor, que es un duro padecer. ordeno, pues la oración ego amo de y digo, que aunque un amor le sigo es pequeña mi afición. que aunque el tampo me llamaba para tratar del amor que le debo a aquel señor que antes del tiempo me amaba, pero no será temprana, mi afición, sino bien tarde a quien me amó de mañana. y aun con ser tan limitado, mi amor de la mitad le quito don Juan mirad, que me tenéis enfadado. y cirios, que si el enojo la prudencia no templara, con castigaros mostrara, cuando niño es vuestro antojo, pero en otra conjugación veremos la mejoría, le corriendo Mi señora envía a saber que es la ocasión de estas voces y recido Decid que estoy enojado que la lición no me ha dado y por eso le he reñido, Va a entrarte el paje, y topase con él monje que viene con su papel sellar. Voyme; pero aquí está el padre sellar este papel vuelvo. Cómo fui mandado i padre está en el senado, Yo lo haré en ausencia del Yo me voy. mas volveréis que os quiero desenojar. Bien os lo podrá sillar, Dádselo, y no os detendréis. adme, padre y besaré, este sagrado vestido Poco es esto hijo querido para lo que yo os daré, mi alma estaba colgada, no viendo vuestra venida y temiendo la partida Pero ya está sosegada se tardado desdel puerto aun con haber madrugado, quiero daros un recado para este vuestro desierto. Pero ¿quién podrá explicarte, suspirando tan dificultosa empresa Decidme, ¿qué cosa es esa, que no podéis declarar madre que te he de dejar por amor de Cristo? Sí, hijo el recaudo dolid que a mi padre he de olvidar Es sin duda que desea se comigo al desierto. Digo padre; mas no acierto. en la carne es la pelea, Mas ¿qué dudas corazón si es este amor verdadero No me lo decís? Ya quiero al fuerza fuerza le hace la razón querer la carne vencer E natural movimiento Marcia no me da tormento Hijo, acabad de romper mis ataduras quebrad, que me estorban el seguiros, mi Dios ya quiero deciros mi sentimiento os escuchad, en las profundas aguas engolfado que nacen de este río con gozo, del mundanal ruido alborotado, al carnal amargo, impetuoso, acordeme que Dios me había creado, el cual siempre ofendí; y así lloroso, los dos enclavadas en el cielo con lágrimas regala el se suelo. mi oyendo os decir de qué manera han de ser muros vivos castigados que en mi vida quiza y los hiciera pora un poca y en mi Dios los regalos olvidados lando cubiertos Dijísteme, que le espera los ojos a los que fuere limpios de piadoso Con esto me resuelvo de imitaros, y hasta vuestro desierto acompañaros, pone el monje, Padre, ¿qué tardanza es aquesa, muy pensativo, Cómo no me respondéis? Considero que emprendéis una difícil empresa. No la tengo yo por tal, ni vos por dificultosa. Pero es muy recia cosa ser ladrón de joya tal, Sí que vos no me hartáis solo Dios y amor me lleva y si tal ladrón lo aprueba, como vos no lo aprobáis, que si en mi edad reparáis, regalo y delicadeza, me parece esa empresa, No hay porque dejo temáis, que por eso os pregunte, ayer, si hay monjes chiquitos, que ajos, que son pequeñitos, imitarles bien podré vuestra carne y delicada, pero no es la pena tanta Ved si aquesta arma os espantas, que allá es muy ejercitada, Ya la tengo conocida Mostradme, padre, otra cosa esta túnica preciosa Saca un cilicio, bien áspera y desabrida. Antes me parece blanda, pues llevada con amor, mas blanda es que un dolor Blanca camisa de blanda, estáis tan determinado, que no os lo puedo negar; Más querría saber hurtar, ya que habéis de ser hurtado, Hoy será buena ocasión que había de ser convidado del flete tendré cuidado y vos de la embarcación. Pues yo tengo ya galera, que se parte a Alejandría, a concertar querría que en el puerto de hostia espera Tened, barca aparejada, que del libre vaya al puerto que la fe de ir al desierto está en mi pecho sellada. No falta más que avisaros, Yo pondré matalotaje; Yo voy luego con un paje, un abrazo quiero daros, Entra sertorio paje, cuando se están abrazando Mi señora quiere entrar dirás que no hay nadie dentro. que mal ha sido este encuentro y por si me vio abrazar. que amor la hace tan celosa que no me ojo mirar porque luego a avisar su paje con cualquier cosa. Entra Teodora. Hijo, don Juan, ¿qué hacéis que el monje he despachado. y no lo habéis abrazado? qué presto, que lo sabéis Cómo tengo delos brazos colgada y mi afición, siente lo mi corazón cuando vos dais los abrazos de más que de madre es favor Señora, el que me habéis hecho pues no satisfaces dicho a la fuerza del amor pero vos lo merecéis único regalo mi fiad, pues que yo me fío del amor que me tenéis dice a solas y ella, Harto, necio yo sería si en su amor fuese fiado libro. Veis aquí os traigo engastado, con esmalte y pedrería aquel librito sagrado de los cuatro evangelistas, con calores nunca vistas, caro es más bien empleado Tómale, y mira la abierto Máscara os ha de costar, que están las letras muy muertas. y el oro de estas cubiertas menester avivar en estas letras lo he visto que el que no deja a su padre da de mano a su madre no será de los de Cristo. porque esto no se ha dorado. no todo se ha de dorar será porque no amargar tal pildora es escusado, curra el libro trataremos lo segundo a que venía que el viernos es vuestro día, El banquete concertemos. cuantos tenéis convidados hijos de senadores retores y confores otros Dios. sin majistrados. Sí que ojos no les contamos que suelen pasar de treinta plo se tiene cuenta con los platos que levamos, para que no se haga falta. según eso sólo falta ir previniendo pescado. a Marcelo tiene el cargo o ilustres palacios y dorados techos, simbolos estrados anchos aposentos, cárceles del mundo anzuelo de necios, por una hoguela, cuando gana os dejo. soberana compra, hago en lo que dejó, pues dejando barro, Ya se acaba mi dolor. por él me dan cielo. cázares altos Castillos soberbios con fingido lustre engañáis los ciegos que de desventuras cubren vuestros fechos que son sepulturas de unos vivos muertos. Bástame a mi nido. en esos desiertos y para mi abrigo la capa del cielo. Adios, madre triste, no quiero los pechos que me regalaron. Ya se acaba mi dolor. ya de alevar llenos Mi Dios me convida Ya me llama el cielo a quien ahora sigo, y por quién te dejo. que de desventuras Pues tomad hijo el dinero que importa enviarle primero libre que va esto largo, el ayo querría dejar que los demás convidados solo llevan sus criados porque nos dejen hogar. digo hijo que me place. Yo le iré, en eso a la mano Pues yo hablaré a Marciano. para vos en esto, ¿qué hace. Entrase Teodora y acompañala, Juan, y vuelve luego diciendo sertorio, Ven comigo que voy fuera y aguarda un poco allá fuera. Ya se acaba mi dolor. No podrás, señora, quejarte a lo menos Que tuvo tu hijo bajos pensamientos. Por Dios de ti huyo, Por Cristo te dejo No es mucho dejarte Pues tal es el trueco, leche me diste, en mis años tiernos venturosa leche, pues también la empleo justarnos abrazos y tus dulces tejos, que solías darme echarás los menos. sino fuera Cristo que me está llamando dentro de mi pecho que los brazos abiertos. regalo mío. Nada es lo que dejó, en dejar mi gusto. por hacer el vuestro padre querido aunque ya no os quiero Pues crueldad tanta me endurece el pecho. Buscad, mayores buscad florero. buscad otro hijo, yo otro padre tengo dulce amigos cuando gana os dejo con quién me alegraba. Ya pasó este tiempo. Desde aquí os saludo, Ya de hoy más os dejó Dios os acompañé, y el que mi intento. seroria, dándole vaya Yo no acabo de entender Juan, mi señor en que anda, Ya me manda ya desmanda, Ya cesa, me hace volver Qué más que docientos manda nos que necios tiene con aquel vio permitaño, fraile, o monje o daño que siempre que a casa viene ese huelga, y yo regaño. soy como anda sin la broma descio a mi fe sertorio, que paséis hoy largo en Roma, y que ni vuestro amo coma, ni vos tengáis regresores, yo me y el que mi intento. Yo me engañé, y por bien sea, en pensarlo me desmayo, Plegue a Dios que no ande el ojo, cando con la correa, les pulgas, debajo el rayo pues es deante del hombre pan de mala digestión, tan sin término y sin razón que pega, yo, mira dónde y me hace bailar sin son, Melancólico, ahumado, retrato del tiernes santo parece un hombre en catado, según anda embalsamado, con su ropa y con su manto Pues qué nuestro mayordomo, hambre me pone, si como ver su figura y retrato que pintiparado a un gato, cuando agarraba un jolomo estillo de alcaraza, retrato de misa esquina, mula gallega, mohina, hurto de Chimenea, Garanto de tina. espírita de Gitano, monacalzada con quites, de una panza, y una mano papa hijo de caminantes, vil qual ella de estudiantes, En nada de esto me alano, ni es para dejor mal de él sino para mi descargo, Mi amo espera; yo voy largo Dios que me voy con él Aprisa, y topo se comable, Lindamente le he engañado Quiérome a la barca ir, pero quiérome encubrir, hijo mucho haber tardado. por engañar a mi paje, que a casa le he despechado con ocasión de un recado y el flete, y matalotaje? muestra el pañuelo. mi madre en el pañuelo, me dio estos treinta ducados para un banquete y pescados, pescóselos el cielo. Suena ruido de mar, la barca a neros dentro. Espera, espera Mi madre, ¿qué espera es tarde Hola, decilde, ¿qué aguarde que parte la barca afuera, otro Marín, hija, hija, la boga, corra la palamenta. segunda jornada entrar mar, gano y Marcelino.

JORNADA SEGUNDA

tan con la pesca llegado ya descargado la han Pues yo me voy con don Juan Sabed si les han pagado ladura no está aquí, quiero buscarle allá de otro Señora, ¿qué buen encuentro Qué buscáis hijo, decid anda traído el pescado y a don Juan ando buscando altera en eso mismo yo ando. pues no le habéis hallado? el dijo que va a buscaros, quizá que no habrá comido. No tenéis de que alteraros, que yo me parto a buscarle sola casa me han dejado pues no parece criado ese por demás llamarle, la fertorio de paces? niguno me responde mayordomo, las venas siento de un temor helado; Tampoco la así me habéis dejado la vos el respirar no halla vida tomo, y no se de que el cabello alzado, ánimo helado y afligido prenuncios son de algún cercano duelo, No, no vivas mi Juan mil años vivas hijo querido que mayores cosas mi amor tiene de ti pronosticadas, muerto habías de ser? No quiera el cielo entra el paje que fue con don Juan todo turbado. es tiempo de venir? ¿De dónde vienes? No lo sabes decir? Sosiega el pecho. Etiopio, y mi don Juan, ¿adónde han ido, dónde está el mayordomo, dónde el y Qué dices? ¿No respondes? Estas mudo? presto a lo que vienes. Habla piedra. hablar tengo en tu daño y tu tormento, si la nueva te digo desdichada. dia; mas no lo digas. Tente, espera no beve mi don Juan Calla, responde deme luego que si Digo que vive Pasa adelante y, pues en tu desdicha la matrona, ilustre de tu casa la joya más preciada, que tenías aquel espejo raro de tus ojos de Roma se ha ausentado y de sus pechos tropa Europeo, mi señor, anda ocupado, en despachar galeras a gran prisa en busca de tu joya tan presada, que tiene a ti y a tu casa lastimada, Qué me dices hay luz mía, hijo del alma que os ama, dulce aliento de la llama que en mi corazón arder regalo de mi tormento, consuelo de mis enojos luz de mis cautivos ojos manjar de mi pensamiento ¿Qué hacéis adónde estáis? Adónde estáis mis amores que mi lástima y dolores no los sentís, y cucháis, Cielo, adonde lo has llevado? ya que hurtaba, mi bien hurtarásme a mí también pues es mi vida, mi amado de aquí vengo a sacar que estoy viva; mas sin vida pues mi vida allá escondida me has querido llevar. matronas las que sabéis que es amor, y estáis mirando la que está si bien llorando Cómo no me respondéis? Éntrate muerte inhumana en este mísero pecho. las desmayada y entra aprisa y Marciano, Tened, señora este es hecho de una matrona, cristiana Pensáis que yo no he sentido Su ausencia. Parad, señora, no se perda miedora, Pues mi don Juan se ha perdido esta ausencia no es posible que no me acabe; que es tal que aunque yo fuera inmortal no morir fuera imposible Bien podéis ya sosegar, Ya están los puertas tomados. y criados despachados que a don Juan van a buscar entre tanto mi Mariano, Seréis hijo de Teodora que si a vuestro primo llora Vos sois hijo de mi hermano plazos hijo en tal manera que aunque por hijo me espejo en señal que le agradezco ir por mi primo quisiera hasta hijo que el buscadle, no es vuestro ni los lloréis Señora, pues no podéis alcanzarle con llorarle. entra y suena dentro ruido de Marineros logrando Tierra terra, tierra. Amaina, amaina, torna revuelve que se bastara acude a la vela, aferra. hija hera hora, hija. Maria hora proves, a la bomba a la bomba A Jesús! ¿Qué perecemos! pro nobis maran. a la vela mana a la maestra, Ya, ya esta quedó el tienquete, bastate, oye, ande apriesa, sale el monje don Juan fuera hijo, que ya el cielo de pena nos ha librado. Ya pensaba echarme a nado. bésote sagrado suelo tierra tan deseada, Déjame el veros cansado hijo que sois delgado, la muerte tenía trazada y viéndome de tal suerte los anillos y cadenas, che en el mar con esta pena ancias grandes de la mente. y porque cada momento que las manos me miraba, de mi madre me andaba, que me era grande tormento pecho es ese creído de vuestro amor verdadero pero advertir ahora os quiero lo que el piloto ha advertido, Está la es pasajera do por lo menos será, que alguna gente os verá de Roma o de la extranjera, quizá que pasarán algunos de vuestros paces que a tomar matalotajes, a la isla aportarán, por eso mi don Juan Estaréis bien escondido por vos me preguntarán. Suena ruido de una galera. Tierra, tierra tura. Esta es galera extranjera, ruego la vela, aferra, Ya esta queda Amaina, aferra. Marinero de don Juan con una bota, A mi padre ha llegamos, como no está ya escondido en busca suya han venido. no su dónde se escondamos Póngase detrás de mí de bajose matorral, que yo le juro a mi mal que no le hallen aquí, Pónese acabar islas de Rodas, ¿quién os pasase, sin que la mi galera se me anegase. El mayordomo apresa, con un paje vestido de camino con un retrato de don Juan Anda, Graciano, apresura el paso bienes durmiendo guro cierto no te entiendo tal vas en tal conjuntura. Vuélvese le el don Juan, ando buscando mi padre vino con vos. Oh, señor, guárdeos Dios Perdonad que estoy rezando informaos del Marinero. y a ésta la ha aportado que aquí véis retratado No me respondéis estaba comiendo Ya quiero Ahora venía. Pues si yo quiero meto, no me dejaréis pensar Ahora queréis empeñar, Gentil modo de decir. sabe a la entrada del puerto sabe el camino de queda a la esquierda una vereda, y luego un sendero muerto? Entre, pues por la sendilla, y suba por el pinar, y luego torne a bajar por aquella cuentecilla, Yo me a mano derecha luego un camino, que va el mar y procúrese pasar más velozmente, que el fuego y en habiendo dado pasada se puede ir a descansar, o volver a desandar todo el camino que ha han dado que ni conozco a don Juan, ni quiero ver su retrato. Voto a tal de un insensato. Téngase, que hay le dirán de quizá los pescadores y llevara a sus señores la pesa que le darán. Graciano, de dentro. ¡Hola, adonde adónde? de dentro la senda del puerto abajo Camine, por de atajo. Vámonos, que no responde Custo Graciano me espanto como no hice un desatino, con aquel cuero de vino de mi paciencia me encanto. Salga, señor Juanito, mire como he despachado, su mayordomo, y criado mas negro es el de bonito, con el padre que ha sabido También comigo excusarse, puede venir a embarcarse, remos, pues ya se han ido. afición de deudos caballera negra vestida de furia Pues posible que pueda y sea tanto contra mi brazo fuerte un monjolo, que dos días ha que habita los peñascos de este juro desierto, y tengo un pecho más duro que quijarros, qué resista a mis dulces halagos y blanduras, quien le avia se guarde quien le dijo, que soy yo la afición carnal de deudos que tengo a tantos monjes por el suelo y entre damas romanas los que un tiempo en la contemplación de Dios livian. no volveré al infierno obscura cárcel ni aquel rey poderoso que lo rige, visitaré triunfando de los monjes, primero que este vea derribado, y a su padre y ciudad restituido. y el hábito de monje, que eso esta noche pasó. debe tener lucifer, hijo lo que habéis de ser grandemente me canso, Ya me faltaban razones padre un que atajar mejor es no se escuchar y quitar las ocasiones Cómo se os represento en hábito de una mujer y en no pudiendo vencer con caricias se ausento. ocurra tornar atentaros, y así estad apercebido Este es espuesto escondido que el abad mando mostraros, a quien screto podréis venir a tratar con Dios. los que padre a vos los hijo con él quedáis llegase el la cruz de un montecito, que ha de haber alma el tiempo ya te llama la soledad te convida a ofrecer tu ser, y vida al que sin tiempo te ama, ya tu gozo se ha cumplido Ya estás sola, piensa, pues Quién eres; y aquél quién es que tan liberal ha sido. paraiso del cielo Quién aparte no viene pues Dios cifrado en ti tiene la paz el gusto y consuelo reces atajos del cielo si aguas del divino amor, arcado tiene el señor el depósito del suelo. Al cielo pido favor para os saber preciar, y con el peso pesar vuestro subido valor. Tiempo es, pues corazón de acierte a aquel señor que con el fuego de amor ha anocido su afición, ro della se delante la cruz soberana Majestad de vos espero el poder para todo me ofrecer, pues que soy vuestra heredad. en mil maneras soy vuestro Y vuestro es todo mujer mi querer y no querer Pues sois vos Dios todo nuestro con mi pobre sentimiento siéndome señor propicio, me presentó en sacrificio Ante vuestro atamiento. afición de deudos con hábito de mujer y debajo el hábito de furia por no impedir su gración Aquí sólo te he esperado para darte este recaudo, una carta Santo Dios estentación bien como está mi padre lleno de pena y cuidados y todos por ti alterados y lastimada tu madre de la cual ten compasión pues a esta luz te sacó, y tales muestras te dio, de su crecida afición Mira aquella manada, de tus queridos amigo de haber perdido sentidos la piencia tan amada. Mira aque tú tan querido premo en la sangre y amor, que como a tal deudor, mayor parte le ha cabido, pero sobre todos pueda moverte su padre amado pues quien su vida en su estado ninguna esperanza tiene queda. Yo no puedo encarecer cuán grande sea el dolor del que siendo gran señor, ve su estado enver, pues dejas tantos bienes con que causas tantos males pesa en balanzas iguales ger con que te vienes este aquí desconocido de un todo monte engañada, y en vez de rico sobrada, de topo sayal vestido. ra vida de la cerca de gusto y contento escasa y una regla que te taja corta vida y en miseria. Callo, que el corazón lupe, como y el tuyo no le mueve el interes suyo, tanto como la razón le esa en que verás Esto bien representado y aquel gozo tan colmado que si vuelves los daras. carta a mí, y con el desierto? y que me la trae mujer demonio debe de ser Arrójase la lucha pedazos sino di que soy muerto. Afición rasga el vestido de mujer y de repente, se queda en hábito de demonio. Qué espíritu sublime, no se abate? Qué ingenio se posado no se turba? qué pecho sosegado no se altera? qué espíritu infernal no viene luego Entra este monte lo duro, y temo, ministros de los fuegos sempiternos Visteis tal desverguenza venido que hace el lago aturno, que no viene a ayudar estas manos poderosas Infierno no respondes, no me envías, las almas, que en cadenas puestas tienes caste la morlán, el gran Cartago, Apolonio Carmeniles, Carporates, hasta el gran lucero, sino mago, con el alma tan fuera de Pilatos? Venid luego en mi ayuda, en puro, Cómo te tardas tanto lutón, fuero las puertas abre a la canalla fiera suena voces de demos, démonos a mi mandado mos dentro. Salid de aquese profundo que quiero ir a la celda, tras aqueste montecillo donde con mis sugestiones ala me del la vitoria y alcance y nueva gloria venciéndole un razones la canalla espantosa, y la tuya descompuesta Sígame luego venga un punto en me seguir no se detenga baje con gran ruido de demonios y sale yo, de don Juan con su padre entropio. que al fin de nuestro estudiante, rastro ninguno no halláis? ni aun esperanza me dais de que lo hallaré en adelante siempre me he persuadido, que el elente se lo ha llenado y si allá no le han hallado debe de estar escondido según que la diligencia el mayordomo se ha dado que tardar, harto ha tardado. Luego está en tu presencia. que no son mucho tres meses ror y el mayor tras del de camino aprisa, El mayordomo ha venido Vesle que entra mas no veo el llano de mi deseo seáis ya muy bienvenido. mayor de mi jornada dudosa, Excelente, señor vengo y de toda ella no tengo que pueda decirte cosa pues que no traiga a tu bien, ni a su hijo deseado. habéis el monje encontrado Yo diré dijo también dando al mar los gruesos remos y al junto las anchas velas, sólida del puerto de Ostia por nadas mi galera, pero más que remamos descubrimos una leva, la cual como despuéstamos ha de anchura milla, y media fecha la señal de paz, saltamos todos entra viendo velas en el puerto, y levantadas banderas, quise averiguar siga, mi señor don Juan en ella Halléme en la playa al monje, el cual con buenas respuestas me aviso que al marinero, desto pidie la cuenta. cual mostrando el rostro y diciendo otras señas afirmó no conocerte. así me fui a la galera, cisitando en Cristo a la montaña desierta, del concento imitente, me salieron a gran prisa a preguntar por el monje, dimos presto la respuesta avisando que quedaba, bien despachado en la lea, en la cual cuando volvimos quise comprar esta pesa, pues que del puerto romano, estábamos ya tan cerca supe de los pescadores que a su vista en una peña se hicieron muchos pedazos cinco romanas galeras, Cómo me no pereciste, mi señor en una de estas del abad imitente, te traigo carta, ¿qué es está carta entra Graciano, aprisa con un anillo. Entre en la cuadra, señor, que le ha dado a mi señora en el corazón ahora un grandísimo dolor ansias mortales le dan porque en un poco encerrado un anillo se ha hallado que era del señor don Juan Cómo es eso mayordomo? negra pesa, habéis traído es lo que había temido, aunque ignoro el cuando y como sacaron una gran pesa y llegando la compre y luego la señale para tu regalo y mesa, Hízose donde dijeron, antes los dos pescadores, que como bajos menores muchos pedazos se hicieron Temo, que aquí pereció tu bien y aun indicio de ello. uno dio sin conocerlo, que del mar libre salió la paciencia y el acierto. me dé el cielo omnipotente, hijo, llegábate ausente, Mas ya te lloró por muerto. Si esto supiera, mi vida en el profundo arrojara pues con mi muerte quiera lo que causa mi venida. Vamos mis amigos vamos que esta yedra angustiada, sale sólo el santo un triste pecho solidad amada a tu alma y reposo, herido viene Adónde está mi voz será escuchada de aquel señor de quien herida viene Pues de este selo puede ser curada, y así yo no le llamo, que resuene, ni cuide a mis sosperos responderme que sólo pido a Dios quiera valerme, como en alta mar la navecilla, en las olas fiada de los vientos pretenden a porfía combatilla, los dos tan poderosos elementos agua por el cielo la encastilla aire por conderla de mil cientos así los pensamientos a porfía mi corazón combaten, noche y día, el uno merencia la memoria de mis queridos padres lastimados, el otro me presenta grande historia de los bienes que tengo despreciados quitándome cuadra aquella estoria tras que los hombres van desalentados pero en esta tormenta yo confío, Qué mostrarás, señor tu poderio. y de todo lo dicho escarmiento fácilmente, señor lo llevaría. mas bulleme en el pecho un pensamiento que trae bailando al alma mía, yada, ya no le da un sentimiento Ya se siente esforzada luego fría, temo volver los ojos a Sodoma, su señor, me mandas vuelva o una vez más muchas te he pedido ser de tu voluntad certificado y otras tantas, señor, me has respondido, vuelva Roma en tu ayuda confiado, pero nunca me doy por entendido aunque sé que al lado has recelado. más alto que es divino llamamiento, pues le das tal firmeza al pensamiento. responda tu saber a mis razones pues que es es en peligro tal meterme, qué hará mi flaco pecho encajones, bastante cada cual para vencerme? y aquella elladre ablanda corazones Señor, no ha de bastar a enternecerme. respóndeme, que no que en favor mío entenderá tu brazo y poderio. y ya que tu favor venga a ayudarme, y de tu ferte brazo se ha valido, Cómo podré, señor de aquí apartarme, y verme de este herme de pedido? o quién podrá en tal caso consolarme, pues tu amable visión testigo has sido, del gusto celestial que en ti he gozado de paz descanso y gozo rodeado, tierra santa! ¡Oh, cielos terrenales, seguro puerto de esta mortal vida. do hallan acogida los mortales quiero de ti gozar por despedida, peñascos, o tiernos pedernales! en quien de leche y miel está escondida, gran suma de regalo y de contento y un bien de todo mal y pena acento. Oh, cuán gusto, y a posiblemente se descansa en esta sea arena convida a dulce sueño blandamente el no tener el cuello en la cadería, de tantos males, donde tanta gente pasa una vida de contento ajena. este silencio sordo, y sin ruido en quien no infundera sueño y olvido. un ángel y estando durmiendo el santo canta este romance, con instrumento Vuelve sueño que el cansancio con tu venida despuelas destierras haciendo fácil la carga que más nos aflige y pena, reparte el liger sagrado por los huesos y las venas de este afligido mancebo que en tus manos se encomienda con sosiego reparas, de virtud la humana fuerza cuando el ánimo afligido de pasiones locuras. por su huerto va corriendo de lo el agua muerta, en tu huerta están plantadas, dormideras y otras hierbas, las cuales de noche corres, y repartes por la tierra reparte de ellas ahora con el que durmiendo vela cabando dice Dios es el que te llama a esta empresa valerosa, de que a quien ama no le podrá dañar cosa. Ni el infierno será parte ni la muerte, vida, o mundo ni la altura ni es profundo para de Cristo apartarte, Dios quiere en ti descubrir, de su gracia el gran valor pues el natural amor puede venir y rendir, así en frontera estarás, para rechazar los tiros de lágrimas y suspiros que de tus padres oirás, Mas tú, como buen soldado firme en el divino amor, estarás un gran valor en opuesto señalado. Aquesta es la voluntad de Dios, que yo te aseguro que con ella irás seguro pide licencia a tu lado. Ángel, y despierte el santo alterado, ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy estoy durmiendo Ya no despuesto estoy, y aunque dormía mientras la voz del cielo este oyendo claramente entendí lo que decía. un nuevo aliento, y creo estoy sintiendo Yo me resuelvo yrado me envía tan dulce vista el alto cielo partiendo de este yermo al patrio suelo. Voy, pues no está atenida tu potencia a tiempo ni lugar a consolarme, alto, pues yo le sigo y tu clemencia bien crecido muestre en ayudarme, y que yo seré muy fue no dejarte, si tu favor se muestra de mi parte. por el camino voy de tu sapiencia ha querido, señor encaminarme, pues para mi unas avisado de todo lo que toca a esta penada, la del cuento de buen grado de pedirme iré de la manada, que habita este desierto regalado, en vida que a tus dos tanto agrada voy a cumplir, señor, tu mandamiento en saber que lo mandas muy contento. el santo y sale fácil, muy espantado altitudo divirtiente quemo, en comprehensibilia, codicia, se inuestigable, ese luego o secreto injercitable, de aquel consejo divino como señor tu camino lo investigable, y sin tu luz pierde el camino en juicio tan profundo se anega el entendimiento después de tu llamamiento quieres que se vuelva el mundo y le das consentimiento libre ya de Faraón, Cómo, señor le mandáis, vuelva ya, sin dilación allá a la antigua prisión De dónde vos le sacáis, si apartasteis el cordero siendo su defensa y muro, del peligro verdadero Y cuando está más seguro le habéis al matadero. Al fin Dios así lo ordena y esto solo satisface, que sabe bien lo que hace. a muy enhorabuena. pues a él así le place. que su quiso fiel me de un otro nivel, gobierna por otro norte tante por otro corte y pesa con otro fiel que como desto official de labrar los corazones sabe de fieros leones care dulce para un grandiosas invenciones dice dentros Juan, Adios mi padre querido que me quiero ya partir, edad se ha de pedido no dejará de venir que es muy fiel y agradescido. Paulino, pues qué sabéis de mí vuelva la ocasión dándome la bendición os ruego, que os curéis de mí siempre en la oración Mi alma se va con vos, que las de nosotros dos no la divide este trance, mi bendición os alcance y con ella la de Dios Veis aquí, padre mis brazos y tened satisfación, que os dejó mi corazón junto con estos abrazos no faltéis en la pelea, que entra vos se pregona, Vase lo y prosigue el santo solo cárceles amorosas donde los presos libremente quedan opresiones dichosas en que los sabios se enredan, para que mejor al cielo volar puedan Arcas de tros llenas, paraíso de deleites celestiales, soledades aminas. de las fuentes marciales con su ruido al gran los mortales Capilla que alegra el cielo de solitarias aves que en ti ven de llenos de engullo, mil favores reciben, y para los eternos se aperciben, ya os dejo de vos indigno de vuestro seño y regalos ya me aparto y para y para el mundo maligno, un tristeza me parta, puede vivir en él estaba a harto del siglo vine al desierto, de desierto al siglo voy, volviendo al golfo desde puerto Naufragio estoy temiendo de marque tantas nueva sirviendo Pero vuelvo y a Dios mío, que pues este camino es traza vuestra en vuestra bondad por que en tal lucha y palestra vitoria me daréis con vuestra diestra, Dios lugares santos Adios, montes valles buenas fuentes, Dios aves, cuyos cantos auian nuestras mentes a la región de moran los vivientes que aunque de vos me alejo, por ir adonde Dios me ha llamado y cuanto al cuerpo os dejo queda el corazón prendado de tal lugar tan santo y tan amado jornada tercera y última haya música, y suene, despues ruido de galera,

JORNADA TERCERA

Tierra, tierra, tierra. Roma viva, y te reciba. qué pueblo es el que espera lares el de Roma el de Roma. loria a dos arriba arriba dello y descubierto poniéndose un vestidillo sobre Este Siques a mi gusto que en la galera, he trocado y otro vestido he dado muy bueno viene ya gusto. Qué falta, señor don Juan Mas ¿qué digo el don le sobra y verá bien por la obra que no se lo llamarán. si es espejo de su madre muy ficio lleva el espejo y para el aparejo, para el fausto de su padre Mariano, primo del arrastrando una cadena Fortuna del bien avara, como es tu trato villano pues a quien le das la mano y le muestras buena cara no le dejas hueso sano, tanto me abaja tu ruida. que si no es estando queda por fuerza ha de levantarme, que no es posible abajarme, del puesto en que ahora queda Aquí viene un desdichado galeote quiero esperarle y atentamente escucharle, como lamenta su hado, loraba un pelera me anden tocante, fuera quererle su dulce alivio, mendas venencia compláis mil, Teneis curso lusta empos mi blandiente pobre engaño li caber poteras, pulcro, si dijestad con silla patris, puestinabelo, sus sunta, mujeres premio en prove, dias a invito ang masum, que no viste haber haberes, cómo, dama sabía dura, miranda horrida, cual dolor para crueles mi mentir pero sabian moros graves, curador corpores lugar mi es apetites regia mujer dades, can tus le pores, Carmina, el sesto cocos oculis, que termitir la románticas. que viste corpus, modo despeta tega, dificio. Terran por sus eran mis peto, Quid ergo rebus verde tus amores hagan, que mentís merecer es belle, pues evita tan dura lascivan man, El poeta mui justa pretérito ingrato Vivan daturas mujer ejemplar males Qué dirá fuera intemperante ferunt. cruda fortuna fuera infame desfementida desleal desconocida sin ley, sin rey, sin manera más que la fiera fiera con el histe de anciano, pues del senado romano me trujiste a una galera, Cielo! ¿Qué es esto, señor, Qué es lo que estoy escuchando? sudor que vas manando, testigo de mi dolor triste suerte dura pena? bien debo de Mercerlo, a los pues traire cadena si traje cadena al cuello pues del precioso, brocado que me adornaba, y cubría mi gala, mi gala, y mi bizarría Dónde están en que ha parado desdichado saliste, que peno has comenzado. qué presto te han entregado al dicho y al azote. Marciario desdichado Y así pasó aquel tiempo que solías vestir seda y brocado y cómo no advertías que en estas granjeras, te perdías, No miraros los altos los altos y los bajos que tenía que cuando sin más altos Más claro se deja que la caída más cierta te vería, que tires del pasado tiempo sino dolor que es el fruto que los vicios te han dado sino tristeza y luto, que no rinden ellos no otro tributo la fe del mundo vano, mancebo, dónde está, porque has perdido a tu bien soberano por quien mal proveido quedas en descuentura y en olvido hermano de que es la pena que os causa tanto llorar? Eso vais a preguntar viéndome al pie esta cadena Decid a quién sois hermano pues no me habéis conocido debe causarlo el vestido. Pues yo os conozco Mariano, vuestro primo soy, Vos mío. no conoce No conocéis a don Juan Cielo, y adónde están mis fueras, aliento y bro Marciano de alma mía qual credo, cielo os ha puesto en tan infelice puesto por tan miserable vida? Tambien pora me ha criado lo que se vestido muestra No es mi pena, cuál la vuestra que solo voy disfrazado sabed que cuando partí de Roma me fui al desierto, a vos os tienen por muerto y andan en busca de mí porque vuestra ella de hallo en un gran pose encerrado un anillo esmaltado, que antes que huyesedes os dio, ay, quién hubiera sido tan dichoso como vos, pues en servicio de Dios Seis años habéis cuido, y es mi dolor muy agudo, premo, después que os he visto mucho imitados de Cristo siendo esclavo del mundo. si yo os hubiera creído de otra manera me fuera. qué hacéis en esta galera, tan triste y tan consumido, Quién podrá daros razón de mis caminos errados pues por ser descaminados me causan esta presión, acabando de una raza le di muerte a mayo, Fabio, hijo de postumio el sabio por cierto enojo y pesar. lugo al siciliano estado un embarcación pase, y a pocos días que llegue mate también mi criado porque no me descubrese. que una maldad otra llama más creo tanto la fama que uno y otro se supiese. echáronme a esta galera, sin dar aviso a mi pare ni lugar á que mi madre el triste caso supiera Aquesta es la penitencia que pago por mi pecado el cuidara asaz purgado, Primo, si tenéis pariencia No se que pueda deciros del grande dolor que siento mas por testigo os presento las lágrimas y suspiros crecerá viendo mi suerte Buena, pues la quiere Dios la infeliz pena de vos, viendo esta sin ver mi muerte Porque don Juan lloráis tanto esta presión y cadena siendo más con vuestra pena y me provoca a mayor llanto. primo yo he de acompañarte, en tu miseria terrible, No será primo posible posible él yo dejarte. comite dentro Hola, a la al remo, al remo, que se parte la galera, de más espacio os quisiera al capitán pero temo Mi don Juan tiempo es, que vais a vuestra patria preposo, y a gozar el ingenio que tan insigne esperáis, Tomo amado andad con Dios, daréis aviso a mi padre ya la triste de mi madre los de paciencia a vos, zante, diciendo esto y hallado así el comite Seguro, pues estáis de mí. si lo estás, y muy seguro Marciano, yo os aseguro que seré cual siempre fui Pues yo no podré mudarme, ni yo, aunque muera no amaros, yo morir y no olvidaros, Yo, aunque me voy, no me parto. ahora se me están un abrazas? si quiere desenojarme, puede las espaldas darme, dale con el azote, pues da a esotro los brazos. panes tenía de holgarse, Entras Marciano corriendo vuelve a salir y el comite tras de él Torna en perro romano, y él cuando quisiere, hermano puede a Roma encaminarse, Vanse, y queda el santo sellar. Mariano, que es del fruto que el mundo vano te ha dado pues por elano has quedado paga al fin del vicio bruto. miraras al soberana bien que con tanto ruido mozo, loco has ya perdido estando tan en la mano. Quién Jesús, no conosce, tu dulce yugo y suave, Pero lo esto aquel sale que le ha probado y conoce. Mira, señor que es mi primo aplico, que antes de su muerte venga a tal dicha su suerte que te tenga por arrimo, pero quiero proseguir mí, mi comenzado camino que con el favor divino Presto le he de concluir, sospecho que estos aura, y si no me engaño asoma, el capitolio de Roma, Diviso de crea, quero de aquí columbrar si la vista me ha engañado. Ya estoy cerca poblado. Ya estamos en la estacada, que ya bien mundo tu espada que no he yo de ser venido. la noche se va aureando, alto prisa a caminar, porque pueda a tiempo entrar ir limosna de mandando. el mayordomo, Mayor capas pajes, dice dentro, graciano, Para dónde Gentiles madrugadores la misa con sus señores Graciano, adónde se esconde pase el coche por a y su avisa al sacristán a cuál ra. El de San Damian, volando bienes ya, qué buen tiempo he llegado. Aqueste es mi primo en dos caballeros potencio y suspicio, orden venís porque allá fuera salís vais con el hasta el senado. que dicen que le ha llamado nuestro en vuelo emperador, y he menester su favor Pues es tú muy gran pecado en el senado le dan Sin duda el mejor lugar. no hay quien lo pueda heredar. si línea don Juan Gentil amigo nos fuera y es cosa corta que es muerto? y no lo tengo por cierto. Pues yo de cierto lo su Ya se pudiera dar. con potencia la mayor No era mejor la mano No hay enojo que dudar. con todo si ahora viniese, un la mayor se ajara. y a un rencio se holgara, cien bien puede ser si viniese, y puesto falta la muda, Yo le tratan casamiento no da su consentimiento Señor, no lo aprueba tampoco el hallará en Roma, más honrado casamiento y no es encarecimiento. que es muy bueno no lo toma, quirote mundo engañar y cuando las redes tiendas aunque engañarme pretendas, quiero yo te burlar. llegase el Cortesanos caballeros por vuestra limosna vengo aunque aquí dineros tengo Quiérote mundo engañar apele Dios el favor Viste, que hermoso semblante, puede ser paje delante del romano emperador. corto ha quedado el favor porque soy más presumido, paje de aquel ha sido que es sobre todos señor, y por no me sujetar, a otro que mira he escogido esta librea, ques fácil de sustentar con esta me honro, y no he visto alguna que más me lleno en Roma y que esto tiene de ser tierra de Cristo. Sola una limosna os pido, generosos caballeros pues os mostráis tan humanos emprestarme atento oído, con entropio el senador, gustaré de hablar no me dejarán entrar si no tengo interior. qué prudente razonar de oírle estoy espantado y a mí me da en que pensar Entropio y Teodora acompañadas de criados primero en mi he de estar y después iré a senado, Oh sobrino, aquí estáis y muy bien acompañado. con un pobre que ha avisado una palabra le oyáis, el gravísima sospiten tus te que que vine adjunto, nos miserere tuum, muero. profeta Si prement angustia dolo, dolo me atienes males me marme ni eres netas, a vestís, es ores apartéis india, te inopir el calamitosa fácil apera. natura tú si lo estad properistima lum, de sin cuyo persunitarie el se moviase, mover. no es satistico, no vive precio forma declaralla frutos miseria ni si remediando veas su buen papercuta, Es me capaz que te diere en atrebol muevetur prome celestes perfil, dad para mi seran me dijeras, i mis míseramentos pollas, quí miseria natura, fui adelante cuales Pro su bulta postales estigio. vido a vuestra señoría, un rincón en que habitar, en casa ¿Qué propria? Este había de estar en casa estar en ella no impide. Mayordomo yo os le encargo, Yo huerto, señor el cargo. cuál es vuestra tierra el cielo. de acá pregunto del suelo. No tengo otra tierra cierto. De vuestros padres sabéis vine a casa de mi padre y descome mi madre. tan dura madre tener es que no me conoció, que si ella me conociera, las mismas entrañas dura. Cómo se las dura yo Si ahora don Juan liuia. haga esenta que está vivo, y que a mí por el recibe que yo por el ruido merced Ojala, así fuera. a lo menos en la cara noble y honrado para El vestido se envilece, que yo por tal se juzgara. y el nombre queréis decillo que te quisiera saber Antes, don Golia tener ahora me llaman Juanillo, hasta en el nombre parece a nuestro don Juan, señora, No robemos ahora eche con suspiro, la pena que se padece. Andad, traide de almorzar, cuanto ha que no habéis comido. A fe, porque no habrá Quién se lo de al pobrecillo que deslucho y despedirlo, que desfigurado está Ya, señora, tengo madre padre gracias a Dios que he querido darme a vos, Y entropio por madre y padre Señor habéis advertido del mochacho la raza, mudo me a el corazón. y a mí me lo ha enternecido dícele el mayordomo, dónde ha de estar esta hojuela, tenéis de hoy más de estar albergado, y estad hijo confiado que en mi amparo hallaréis Quiérome ir a acompañar a mis señores ahora Yo haré que luego a su hora, os traigan de almorzar. tal amor y voluntad páguela nuestro señor, que no la espero menor de su mucha caridad un poco he estado atrevido pero Dios me ayudará. y negocio trazara, que yo no se ha conocido. Después de haber entrado el santo en la cojuela, Mariano, que viene de las galeras, cabeza de lágrimas una fuente Quién le dira a mí, y que tengo merecido de lágrimas una fuente unque llorar tiernamente mi desventura y tristeza que he pasado y vio presente que cual otro Jeremías, llorara noches y días, justa que hicieran señal en un duro pedernal las tristes lagrimas mías, si porque se apagara esta llama tan crecida en mi pecho descargara, una perpetua avenida o tiempo gastado de lágrimas de mi cara, aunque como ardiente fragua al logrados años mi corazón en mis penas pagando por las setenas, arde más dentro de agua, de sus desdichas y aguas érame eterno garrote, no fuyo de eterno llanto ver que hoy toda Roma no te dos premos, que el uno es santo y el otro fue un galeote he sido una menguante, del bien y el mal cresciente desabridos gustos, en perderme permanente, en mis locuras constante y en mi perdición prudente Con qué rostro o con qué cara cárceles libres, vuelvo a casa de mi padre o mengua o afrenta rara, de mi casa! ¡Oh, madre hara recativerio, Yo no te ojo llamar Madre, dio favor y pena, confieso que me he debido que amarrado a una cadena me enterréis en el olvido. Mas porque vos de pidad que he pasado y vio presente uséis en me recebir, la una cosa mirad que podré a muchos servir, de escarmiento en la maldad. será Mariano un retrato hecho a vuestra costa en mí, para que tomados. el hijo libre e ingrato, seme cual yo vivió, o tiempo gastado en locos contentos aunque como ardiente fragua al logrados años en mis devamos. fugitivos de que pasasteis presto en loca empresas de un mozo sin seso. compañeros libres que tuve sin cuento Qué mal me guiasteis Ciego, y yo ciego caras libertades, del bien y el mal cresciente desabridos gustos, Antojos sin freno sabroso tormentos riquezas pobres Con qué rostro o con qué cara cárceles libres, convites hambrientos libres prisioneros, de mi casa! ¡Oh, madre hara recativerio, escondidos lazos hermosura vana, vanidad con peso. Pesadumbre grata, gracioso gracioso tormento tanto desengaño da vista a este ciego que aunque tienes tarde llegas a buen tiempo guíame a mi padre habla tú el primero. Mientras yo le pido perdón con silencio. porque de acogida al paterno pecho. a un pródigo hijo querido otro tiempo a un paje con un plato donde se ha hundido ahora el mochacho padillo? que hemos aquí de servillo. como a hijo de señora? salga en tura mala fuera metido, ¿qué hacéis de Sepa que estoy hasta aquí de pasar esta carera, Es hijo de emperador que le hemos de andar sirviendo cada trayendo y viniendo hacéislo por buen señor. porque yo en su nobre como Todo cuanto vos hacéis Diz que vos no revolvéis austro yo y mayordomo, si luchamos una mano nos salimos y holgar, luego alto a quebrar. pues solo Paso, Graciano, no es cristiano ese lenguaje, no hago cosa, que no os cuadre porque os amo. Amáisme a mi padre como si fuese despeje de mis mismos padre y madre Diga otra vez o amigo. que tienen país su padre del picarillo y su madre no entendéis en lo que digo Dígame el señor su padre cuánto comerá de renta. que el dote no tendrá cuenta de la señora su madre. no me preso de tener padres rios en el suelo pues tengo un padre en el cielo que me dio la vida y ser, y pues entropía y adora me envían este sustento, Yo estoy alegre y contento con estos padre ahora según eso, bien podrá pretender muy gran herencia pues su clara descendencia tiene de primer Adán. No hago caso de aqueso, ya más pobre humilde he visto sólo ser pero de Cristo hace en mi alma peso. Tomasa de mal año, Aqueso estomago hambriento con la mitad me contento. Oh, qué para tan extraño! Yo me voy advierta ahora que ni en burlas ni en veras, comigo no parteras, es envía mi señora Dios le del contentamiento que desea, y en sus ojos ponga aquel que sus despojos le lo de su contento. sale el mayordomo, nos le dado de almorzar, Sí, señor, ya esta contento y avísame en viniendo los señores Ya han venido y antes que fuesen a misa, visitaron a su hermano cayó Fabio; que anciano hoy ha parecido. es risa Yo mismo le bien su casa y por más señas traya un traje que parecía de aliste, es pasa y porque no se supiese, que venía aun sin camisa, le hacen vestidos aprisa, Así, don Juan parece. Pues venme luego a avisar, en estando aparejada la comida está arreada, la choza, en qué habéis de estar esta todo bien compuesto? todo está de vuestra mano falta otra cosa hermano? Muy contento estoy con esto Mucho os quiere mi señora, Más me quiere la señora. aunque no lo muestra ahora antes muestra disfavor Más querrá Dios, que algún día me muestre mayor amar. el paje, Ya se asienta mi señora, el mayordomo, y a saber de Juan me envía Di que estoy muy consolado que bien se hecha de ver que madre me quiere ser, en el amor tan sobrado, Dios mi bien y mi deseo en la caja de mi padre sin conocerme mi madre pare y desnudo me veo. Yo gusto de estar por vos, como pobre aquí albergado, y de todos descuchado Pues más hicisteis por nos que todo lo que a Dios damos, por su servicio engañar pues damos bien y alquitar un eterno ganamos, dichosa pobreza mía, Feliz desconocimiento pues por breve descontento me dio perpetua alegría. Aquí tengo de vivir en esta pobre hojuela, aunque más me aflija y muela, mi carne hasta morir. No rehuses la pelea, pues Dios la galardona, y no lleva la corona sino aquel que bien pelea, agora mayor gloria no suyo ni más bien ni mayor suerte que imitar en vida y muerte al que en cruz nos redimes seguid seguid la vitoria cuán que con eso no dado que ennoblezcáis vuestro escudo con coronarle de gloria el mayordomo apriesa, la ensillen, que ya es hora de ir mi señor al senado, No la dejes, no hay cuidado ponde destro tan presto y tan deshora, No hay repisar dos momentos en esta casa. Ya van presto que sale al zaguan, estos me daré mil tormentos. cantan una vez, y música acanto de organo, has venid corona veres, en oírla salga el santo de la choza y diga, ¿Qué es esto, mi Dios me dama? ¿Qué voz es ésta tan nueva Qué dichosa es esta nueva mi dios al alma que os ama, es posible que es venida Mi suerte tan deseada. y queréis sea avisada, mi madre de mi partida. tregase lo que mandáis, Pues vos lo habéis ordenado que a tal árbol arrimado Cambién seguro vais, que apriesa le va faltando el cuerpo el vital aliento y palpablemente siento irse mi vida acabando. a no Ya no pueden sustentar estos pies al cuerpo frío, pero sobre el alma brío que entra en palenque a luchar, Mi cuerpo en la tierra dura, tienda por despedida. tome el mismo la medida de su estrecha, sepultura. como aquí la posesión quieta el cuerpo mortal hasta el día un cursal de nuestra resurrección. el Mayordome con un plato. a Juan alto a comer que mi señora os lo envía de su plato, que se enfría, por demás ya poder es ya mi muerte llegada, y es escusado el comer sólo os suplico un placer Al fin de esta mi jornada que luego aquí me llaméis a mi señora Teodora, Luego en esta hora? por mí se lo supliquéis porque se llega la hora en que de este mortal suelo tengo de pulir al cielo. no podrá venir ahora No miráis, que está comiendo Partid luego a la avisar, que se quiera levantar porque ya me voy muriendo hasta voy con el recado y aunque ella no viniera holgárame, si tuviera a Cristo crucificado paja un ángel con un cristo Tomad, Juan en vuestras manos esta celestial bandera, donde está la verdadera divisa del buen cristiano para la batalla fura. Si queréis coger manojos de celestiales despojos Mirad este crucifijo, teniendo el corazón hijo, Adónde tenéis los ojos pe dios creciendo una águila real generosa y celestial a cuyo ardiente costado hablaréis calor vital, que un quemeroso vuelo, reclamo de consuelo desde la cruz aliñando hoy os está convidando a volar consigo al cielo. Mirad su rayo encendido con ojos legos serenos, cogiéndoos a sus señor porque no os hice del nido, como a los hijos ajenos desparce el go gloria o riqueza mía, aqueste pobre que os ama nuestra gusta del suelo por cama, Pues es esa era la vuestra i desnudo nunca pudo, a vuestra llegar pues venistes a expirar puesto en la cruz y desnudo Mi paciencia nada ha sido mi olvido y mi desamparo; que a vos os costo bien caro, ganar esto que he sufrido inclinada así al suelo la cabeza puesta en alto. me llamáis a quedo un salto, vuele a mi patria del cielo. descubren de esas espinas, los taladros ya quieres nuevas Indias y veneros, de unas celestiales minas. y yo vuelvo. Veisme aquí mas mi señora no viene qué cierta ocupación tiene Decidme el cuando a mí y más os ha visitado, con el tiempo que aquí estáis y vos, hermano pensáis, que tan presto es negociado. decilde que su don Juan Yo sé muy bien; que no es muerto y que si viene de cierto donde vive le dirán Vos esto le encarecido y decilde a mi señor que interponga su favor en la última merced. culo; pero mucho dudo que quiera venir no venga que basta que mi alma tenga el que redemirla pudo, Al cabo de mi jornada sólo desear pudiera tener a mi cabecera, mi cabeza tan amada. que estar solo no lo junto, ni el alma siente el partirse, Pues morir no es otro, que irse, a la paz vida y contento. un paje con una silla y almohada, pone la junto, a la hoja para su señora que entra con el mar yordomo aprisa Jesús es que alma mía es vuestro deudo podrá ser que haya expirado, según la prisa tenía Cierra luego ese portal. Aparta, quita esa silla. no se han dado una camilla, cómo lo habéis mucho mal? Amigo, ¿qué me queréis? Decidme luego ¿qué es esto? No decís? Decid, ya presto que os duele? ¿Qué mal tenéis madre el tiempo haya llegado tiempo ya de descubriros, y el largo secreto abriros, por tantos años guardado Madre os llamo a boca llena pues sois adora mi mano Etiopes, mi señor padre yo causa de vuestra pena la mula, que era yo muerto no pudo ser verdadera, que desde mi edad primera he vivido en el desierto. quise a Roma tornar a vencer la tentación de vuestro amor y afición y en esta oculta estar que aquel anillo que hallasteis en el pecado encerrado Yo mismo le había arrojado, con que los os espantasteis al suelo dora, junto al soy mirándole dice Vos sois mi don Juan querido si yo soy vuestro don Juan estas prendas lo dirán acaso el libro engastado, no las habéis conocido o mal todora en los brazos y dije, Estoy, velando o despierta, estoy sentada en pie, lo que tu visto fue o no fue estoy viva estoy muerta, he soñado por ventura. lo que he visto enbia ha sido Este es mi hijo querido? en tal traje y vestidura. Mas no es esto fantasía, no sin sueños, ni antojos que el que está ante mis ojos es don Juan del alma mía, con esta prenda conocio, al que antes no conocía aunque en mí esa viva, en traje tan vil y topo. pero fiéis vos mi vida como tengo de vivir viendo os ante mi morir, y que llega la partida brazos, ¿qué hacéis dónde estáis no abrazáis a vuestro amado. os habéis os cegado, que a vuestro un no miráis, el amor no es ahora puso lloro cendido en este humilde vestido cómo no te conocí. siendo hijo de mis ojos Cómo estáis tan empañado? como hijo le habéis dado el mundo tales despojos suyas de mi afición que es la que me atormentaba, hijo que como te amaba, sin ti mora, y con razón si bebo estabais mi vida como yo no fui a buscaros, que no fuera mucho hallaros, mi vida en los escondida, En mi alma vais, señora, con letras de oro gravada, porque la memoria era muy estra casa. mi voluntad anchura, a vos está dedicada, y en ella tenéis un templo que ocupa toda su plaza No os de pena mi partida que es partida en que se gana Debiendo os quedo en la cuenta aunque diguro la paga llegará a vuestra plaga, iréis a aquella morada que suyo tuve el señor para los apasciera. está mi pobre librea, no por mitáis se quitada, que ni la seda ni el oso, a su gran valor iguala, quisiera hablar con mi padre pero veo que se tarda Y este, señor, que aquí veis para la gloria me llama. con eso madre y señora, Abrázala, hora es ya que me parta, Adios, cuerpo vista, ojos, que no se parten las almas Toma el Cristo en las manos y dije, Esposo del alma mía mi estrella mi norte y guía, espejo en que yo me miro no blanco ado tiro, y centro de mi alegría al rayo de vuestra luz, a los tiro en campo franco, quedará el brazo mano, cuando os tire, pues en cruz tengo enclavado mi blanco, que vuestra suma afición os dio tal disposición, que con un solo suspiro hace el alma, cierto tiro, con que es clara el corazón en ese lleno precioso, como en tálamo dichoso tenéis abiertos los brazos para darme los abrazos de padre muy amoroso, Dadme vuestra bendición en este trante prostero, que aunque estéis en el madero el darla de corazón no os lo impide el clavo fiero. y de esta divina fuente de vuestro costado abierto Dame un trago dulce y largo para endulzar el amargo, con que la muerte se siente Jesús de sus alma mía, de sus hijo, andad con Dios el mismo quede con vos él sea vuestra luz igura de sus luz vitoria y palma aunque yo no lo merezco, en tus manos doy y ofreció, mi vida espíritu y alma espira ay música de diferentes partes tañense las campañas y dejen todos to en fuga de organo de dije, rentes partes contento del alma mía raro espejo de mis ojos en quien mirarme solía Adónde vais mis amores Pues dora, no os envía? No veis que quedar sin vos, es quedar sin alma y vida? si lo gemidos y quejas la tortola se amancilla, por su viudez, y la ausencia de su dulce compañía que será razón que sienta la que en vos su bien tema noble templo de su alma, blanco hermoso de su vista Entra entropio espantado, viviendo del finado, Qué es esto Dios! Que estando he oído por toda la ciudad desde senado, a mi casa volviendo oigo ruyos? e pueblo por las cales va asombrado, las campañas se tan airado dan voces los infantes y alaridos vuelvo a ver qué es La capilla otra vez con sus fugas, Cosa está que me pone espanto Prosigue sobre el cuerpo de santo pierdo en ti, hijo querido ser y vida, que me rija el seso que me acompase regalo de mi agra, tales faltas como estás que juntas caer en un día no os parece que serán de dolor y pena dignas, Qué mucho partándoos los Yo este de dolor partida? y pues mi alma se parte paraje también mi vida desmayada, sobre el cuerpo y llega entro. ¿Qué espectáculo es este? ¿Qué es este llanto Señor, nuevas te doy de desconsuelo. tu querido don Juan ha sido santo, del que oyes dar las voces de consuelo, es el pobre de quien cuidaste tanto que esta hoja por casa y cama el suelo uo estos años y en tu ausencia ha muerto y antes de morir se ha descubierto o mi infeliz hado que hablar no merece mi hijo amado? pone ponese de rodillas junto al santo Hijo, Juan, ¿cómo pudiste, usar de tal tirana que descubrir no quisiste, el tejero, que en ti había tantos años has estado en esta pobre cojilla, sin saber que eras mi hijo, como cuan no la dejas ya que encubrirte quisiste, porque dia la despedida una hora no me aguardaste, que gozase de tu vida y ya que de tu jornada postrer punto venía punto en que tu eternidad el primer punto tenía porque me dejaste, por solo espacio de un día pues sabes que estaba en ti depositada mi vida Mas el amor, que a tristeza en vuestra ausencia me inclina por lo que a vos hijo loca, contento me convida, vais a tomar posesión, de los reinos de la vida y a gozar de la corona tan ganada, y merida. Enhorabuena vais hijos que vuestro padre os envía adme en vuestra memoria que vos quedáis en la mía Noble, señor, no te aflijas, ni angusties el corazón que en semejante ocasión y justo que te corrijas, de nuevo ánimo te viste, y no te congojes más que en el cielo gozarás, del hijo que a perdiste, los lutos, que se trajeron por la muerte de don Juan Si ahora mandas traerán. No basta lo que hieron. esta muerte no es delito ni causa de sentimiento pues que no es interramiento sino procesión de un santo. que yo le tengo por tal, y como te le pondré, donde edificare un templo y un hospital así podrás ya dejar Teodora de hoy más el llanto qué hacéis agravio al santo si le queréis más llorar Vamos a dar traza y corte en la pompa funeral, que conviene la tal Qué alegre toda esta corte entra y salen dos ángeles con coronas y pa- mas en las manos y un velo blanco. espíritus soberanos Salid alegre y ufanos, a recibir tan pura alma y la vitoriosa palma poned en sus fuertes manos. alma puras y santas Qué guardastes con decoro en tierra en tierra vuestro mejoro, y ya con gloriosas plantas pisáis esplezas de oro Salid, salid hoy gozosa, parciendo al mundo rojas, y en esos castos jardines de azucenas y jazmines Tened quirnaldas gloriosas ocho quela tan dudosa, que en nuestra feliz región se trueca en la posesión de aquella silla gloriosa debida a tal sumisión de hoy más con vida inmortal en el reino celestial sin temer mudanza alguna tendrá Juan sobre la luna un trono, y rio sitial el que abatido, y horado, y del muerto despreciado quizo será en el suelo muy bien este en el cielo en tal trono colorado. porque es justo Dios levante, en su reino triunfante al alma que aquí se humilla, asentarse en la alta silla que perdió el arrogante. Mucho fue lo que ganaste, En cuanto aquí dejaste, pues por lo que es vil escoria, de sublime y alta gloria rica corona alcanzaste, Ya se acabó la pelea, las lágrimas se acabaron, los dolores ya pasaron, la gloria que os hermosa es el fruto que dejaron pues habéis escogido ser pobre y desconocido huyendo del fausto y gloria no habrá siglo, ni memoria que os he su endudo. cuerpo sagrado y dichoso cuya ánima generosa en el tálamo reposa, de su celestial esposo cual muy querida esposa. Esta guirnalda os envía el mismo que os ataba, de otras flores en el cielo que no las marchita el hielo de humana descortesía. en vez de la esto la pura de castidad, que en el suelo guardasteis, tomad el velo, de celestial hermosura de que os vestís en el cielo canciones que cantan los coros de los ángeles oprimes; un noble mancebo tal fuego le dio que el amor, qué tenía santo se volvió. hirióle la para de amor eterno y aunque niño verno, le dio fuerza rara. hizole olvidar cuanto poseo que el amor de un monte sagrado la plática buena con dulce cadena le dijo prendado y de hombre esforzado tal fuerza le dio que el amor de este amor regido, del yermo volvió, y aun tiempo vivió, sin ser conocido. También despedido de la que le pares que amor hasta que llamado solo al premio cierto siendo descubierto cual santo honrado del mundo ensalzado, el que se abatió, que el amor que tenía se le bolvio le volvió. cuán mal se puede encubrir El fuego que al alma abrasa porque el fin el humo sale por los ojos del que calla. que luego que le hirió, del divino amor lajara, modo don Juan no halló de encubrir de amor la llama. resultó luego el seguir, vida he remítica y santa; que de una plata buena este y más fruto se saca, divino favor le anima, a emprender cosa tan alta, cielo le da ventura aliento esfuerzo y gran maña, sale animado y contento a ejecutar y la traza traza dada por el cielo que la salvación le traía Con esta que en Dios estriba, y en su divino pelada, en breve verá los frutos de la flor de su esperanza. reparte a cumplir, con paulino monje santo Juan lo que el alto cielo se ha por su bien inspirado. un divino pensamiento de esterrado de su sagrado le lleva para decierto dejando el mundo burlado a la soledad de Egipto sitio dulce y regalado de las nuevas filo melas, tienen sus nidos sagrados. camino sin dilación la tierra y el mar sulcando porque al alcance le siguen de sus padres dos crudos, Mas lo que el cielo dispone es por demás contrastarlo, y así nunca hallado fue por mucho que fue buscado padres y amigos le lloran, y por muerto le han juzgado, en su amado desierto, vive alegre, y sosegado, hasta que el cielo dispone una cuerdo soberano Vuelva a Roma, donde veo ejemplo en audito y raro, horas Ya comienzan nueva lucha, las infernales cuadrillas, contra un novel permitaño, del desierto señorita, No puede ver el infierno que en el hermosa manida tan olvidado de Roma de sus padres y familia. Y así procura de inquietarle y hacer que deje la vida tan gloriosa, que ha emprendido por tan admirable vía. que es cierta tras vida buena tentación lucha y fatiga mas si se alcanza vitoria es cierta para cumplida. y así, aunque afición de dudes se te tante y aflija Vitorio saldrá de esta pues Dios le esfuerza y aroma, corre echando a las veces voces en el monte de su pena, su corazón afligido, dando por los ojos quejas el sombra de sus cuidados si dan sombra las tinieblas, en que ponen su alma triste en la noche de tristeza ribera del mar profundo de las congojas eternas, que le alborotan suspiros y lágrimas le asientan. echa la imaginación. para de todo le ofenda, un dichado de memorias, de lo que deja y espera. está al tiempo de partirse, de su soledad con pena el santo Juan, porque ve, lo que del cielo se ordena. porque le inspira, que vaya a Roma su patria y vuelva do venza su tentación que de sus padres le aquira, ve que aquesta su partida espartida en que se adeudan los que entre deudos se meten, sin salir bien de las cuentas Mas, pues el cielo le guía, No hay porque el partirle tema, porque habrá de esta partida mi gananciosas presas una abatida cholula, do muchas veces se halla mas cuentro dorados tuos, la dura tierra por cama, un legua por aposento se da el mundo el so Juan, que vuelve a su patrio suelo encaja su propio padre en traje vil y deshecho que es mendigo está albergado, y cuál extraño encubierto hasta que con muerto tal, cual la vida que había hecho fue llamado al premio justo con voz que son del cielo de sus padres conocido llorado consentimiento, y venerado cual santo fue a gozar del premio eterno, mostrándole dar al mundo cuán verdaderas salieron sus dichosas esperanzas Pues Dios nunca falta al bueno