Texto digital de El retraído, comedia famosa de don Claudo
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- Atribución tradicional
- Juan de Jáuregui y Aguilar
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- No es posible No concluyente
- Género
- Comedia
- Procedencia
- El texto procede de la transcripción automática de un impreso.
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El retraído, comedia famosa de don Claudo. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/retraido-comedia-famosa-de-don-claudo-el.

EL RETRAÍDO, COMEDIA FAMOSA DE DON CLAUDO
Fol.1. lllgl. m R mpy P es besesue ELRETRAIDO. COMDDIA PAMOS D EI DONCLAUDO Juan de lauregul Representola Billegas. dion Fran ciieo de que aevedo Dissenos, qque fue sojo. Pablan en ella las personas que ha avido en el mundo, y las que no ha havido. RNADAPRIMERA la Sepiltura, y la Cuna, y un Libro huyendo. Vio ente libro no santo, y doloso, que no te ha de valer la Cuna, ni la Sepultura. SiNE1. Que hombre viviete se atreve a poner el pie en mis umbrales, y de mi vecina la Cuna, donde este libro se defiende? Lingo. Amparadme protectoras mias. Yo no co- nozco a quien me sigue, pero a buena razon, es sin duda Uno que yo pienso. Vno. Amplisima, y se renisima sepultura, que este titulo os toca, por ser vos el gran puerto donde halla tranquilidad la inquieta navegacion de la A vida. vida. Y vos piadosa madre Cuna, a quien todo debemos crianza, y diversion del primero llan to. Yo soy uno del mundo, que si bien he visto en este libro tanta muerte, y que la merece; pre tendo se le prorrogue vida, en cuanto le exami jamos, y de su declaracion se convence cual indignamente procura el amparo de vuestro presidios. Y que despues, ni viva, ni se entierre, le abrigue cuna, ni le cubra sepulero, si no ya rezca sobre la tierra, monstruo penante, don de sea conocido, no solo el, si no los demas li bros sus hermanos (hijos del mismo Autor) que les esta peor ser conocidos, que enterrados. Sirvi. Dejando ahora los demas, nos decid si sabrei censurar este que nos toca, a mi, y a la Cuna? S sabeis, hablad como censor. Crisoz. Sabre apuntar algunas Notas, y esperar que me ensenen los sabios de vuestra familia: aunque holgaria mas discurriesemos sobre otros escritos del mismo, especialmente la que llama Politica de Dios, que contiene perniciosa dotrina, no veneracion al Rey, ni al Pontifice, ni a los Apostoles, ni a la Virgen Santisima, ni a Jesu Cristo. Y porque muchos del siglo ignorante, no reconocen este escandalo, me ofreciera a provarlo habiendo ocasion. Srv1. otra vez por ventura la habra: y ahora nos basta a las dos que aqui estamos, que sobre este solo escrito suyo noteis lo que en el censurais. Y cuanto pana cuanto al decidir, yo tengo mis ancianos a quien lo remito; y saudran luego a conclave, que hoy los he citado al examen. No convido a los varones sa. cros, por su decoro: bastara que otros los aleguen. Lin. Pues, senoras, yo salgo a mi defensa; y diga- me luego este censor, que tiene que arguir con- tra mi titulo de la Cuna, y la Sepultura? Caus. Antes concedo que eres propio libro de la cu- na; en lo nino, y en lo inocente, aunque tan nocivo. Cubz. Si es nocivo, debia ser exposito, y no reco nocerle su padre, pues con menos causa esconden otros lo que engendraron. Crus. Tan lejos va el de esconder este mal engen dro, que de ninguna obra jamas se ha preciado tan to: como lo muestra, y exagera en largos pream- bulos de su principio, donde no contento de re- petir su nombre, en las primeras hojas de los tra- tados; le pone firmado otras tres veces, en la De dicatoria, y dos Prologos, ambicion de firmas nunca vista. Y si el titulo es, o no, acomodado, mal se puede probar, hasta ver si el discurso de su dotrina le corresponde. Lin. Bueno fuera atreveros a hablar contra mi dotrina, pues lo que se celebra en mis hojas es su devocion, y ver a mi Autor tan reducido, lla- mando a Dios, acusandose, y confesandose en estos escritos, con vislumbres de un San Agustin. Ceus. Es asi que se acusa, y confiesa: y solo le diferencio de otros santos, en que aquellos se A2 convierten primero que publiquen sus confesa siones, y el publica las suyas primero que se convierta. Lin. Tambien al Angel de la Guardar hace una Oracion Cris. Ha hecho infinitas en sus libros a todos los Angeles que cayeron; y hoy le da esa de ba- rato a alguno de arriba. Aun en el titulo de su Politica puso luego a Satanas junto a Cristo. Pero en ninguna obra suya hay tanto diablo como en esta. Lin. Asi le tratais cuando ha compuesto un De vocionario? Crus. Y como que es todo compuesto! Y cuan- to a lo devoto respondo, que no por ver yo un delincuente junto a la Iglesia, le tengo por me- jor que antes, si no creo se retrae a Sagrado por mayor crimen. Lin. Tendria color esa sospecha, si a mi Autor le vieran ocioso a las puertas solo del Templo, pero veisle aqui en lo interior junto al la Cus- todia, repitiendo sagrados concetos: leed mis Oraciones ultimas, y exclamaciones, que todo es. Senor, Senor mio Jesucristo, paledme, libradme,c Crus. Pues invoca a lesucristo, respondale el mismo, donde dice de algunos: Con sus labios me bonran; pero su corazon lejos ella de mi Mattis. Y en este caso hay que anadir, que cuanto mas cer- ca de Dios oigo sus palabras, y voces, mas te. moto moto de Dios reconozco su intento, y su animo. Cuia. Declaraos, o hablad sin escandalo de quien poco sabe. Ceus. Declarome dilatando aquel simil. Este li- bro no es otra cosa que un delincuente, que pri- mero en el umbral de la Iglesia (que es desde la hoja zon.) tira algunas piedras furiosas a las ca- bezas de Ministros, y lueces: y despues que ha descalabrado, y sacado la sangre que el puede, se retrae a lo intimo, donde mirando a los Supre- mos de quien mas debiera temen, dispara una pistola, que no es menos lo que contienen las tres hojas que rematan el 2. cap. pues senalaa los sumamente poderosos con los Reyes (que son cual, y cual en el mundo, )y Luego recono- ciendo lo enorme de aquel delito, y creyendo que le han de despedazar, aunque no se han acor- dado de el, se sube por las gradas del Altar mayor (que es lo ultimo del libro) y abrazandose con la Custodia, o algun Crucifijo, levanta el grito: Dios mio, Dios mio, socorredme Senor, libradme de quien me persigue, en vuestras manos estoy Cristo mio, Angel de mi guarda, Credo, que muero, que espiro, elc. Cierto es que al oir estas voces a los facinorosos, abro- quelados con el Santuario, no los juzgamos por mejores, aunque sus palabras son santas :antes estas nos aseguran entonces algun crimenere: ciente, el mas grave, y digno de ser castigado luego infragranti civa Episto. la a los Dactos. Seyver. Vos me habeis abierto los ojos, aunque es mi oficio cerrarlos siempre: sin mas prueba co- nozco este escrito, y quien no le leyere cauta mente no puede advertir lo ajustado de esal ob- servacion; que no es alegoria, ni simil, si no una verdad en propios terminos, y una evidencia. Cuba. Aun mis ninos se alegran, y gorjean de haber- lo entendido, sin que haya menester ya mecerlos si no sosegarme, y escucharos. Caus. Confirmaran mi verdad los gazafatones si no les pertenece mas hombre) que le oireis adelante: donde se concluye que es solo un re- traido culpado, sin imaginacion de devoto, ni autor de Oraciones; como quien llama a Dios para salvarse solo de la justicia de la tierra. SEEr. Proseguid, que ya os tengo en mas credito y tambien la Cuna mi vecina. Ceus. En cuanto salen vuestros sabios, dire algo sobre las prefaciones del presente libro. En la Epistola a los Doctos, dice, que le impri- men sus obras sin quererlo el, y que sacan otras en su nombre: esto dejo que lo crean asi aque. llos a cuya noticia llegare viendolo, que yo no conozco quien la tenga: aunque muy satisfecho y muy grave prosigue, que ha deimprimir en vida lo que ha escrito, porque en muerte no lo hagan otros. Ya veis, senoras, que el mayor cuidado de Espana es imprimirle a el. Que fuera de nuestras Biblio. tecas sin sus diablos? y sus mecanicas gracias, que que en leyendo una hoja esta visto cuanto ha de decir de aquel genero en todo el discurso de su vida. Asi que no dudo de los que saben, que trataran en su muerte de imperimir sus obras. In. Como pronunciais imperimir con aquellae? Crus. Porque los doctos Latinos, y Castellanos, a cerca de lo escrito por el Autor, le dan esa ter minacion perimirlo la Sepultura que me oye en- tiende bien el verbo. Cin. Dejad vuestras ortograpias, y las otras ma- licias, vereis que contra mi dotrina por si mes- ma no hay que censurar. mi ua. Yo no vensuro, solo digo, que veo en este li- bro vejeces de avisos, tan comunes, llanos, y do- mesticos, que no los diferencio del rorro. Ens. Advertis bien, como quien oye a tantos discretos al criarles sus hijos, y es forzoso que- daros con algo. Este asunto es el mas vulgar que se ha hablado, y escrito desde que hay hom- bres. Asi admira que en tan dilatada materia, por camino tan trillado, y corriente, donde no hay si no dejarse llevar, o seguir a cualquiera de tantos para acertar, se desabiase este autor, ca- yese, y errase a cada paso. n. Como puede haber terrado tanto siguiendo a Epicteto? Eus. No solo le pretende seguir, si no trasladar, y al fin le parece solo en una cosa que se cuenta en la vida de aquel Filosofo; y la trae Policiano en En el Proemio allaa en la Epistola de su traducion: Fuitenin claudus. Livi Basta, que afectais paradojas! Podeis ne- gar, los dos lugares que tanto celebra en mi Proemio? Es estar remoto de Epictero la corres pondencia que descubre entre un capitulo fu. yo, y otro del santo Job? Caus. Tu lolnotas muy! bien oporque de ningu- na otra cosa hace tanto caudal en todo lo que ha escrito en su vida. Presume tanto en esos lu- gares, que los dirige en tu Proemio a parte al Doctisimo; y Reverendisimo Maestro el Padre Fray Cristobal de Torres, insigue Predicador de su Majestad, como si dijese: Vos solo ernditisi. mo taron trascendeis este punto tan alto, con vos solo m entiendo. De suerte, que sera muy culpable en es sos lugares aun el menor descuido, y obligan a preciso escrutinio, pues cuando no haya que cen surar, habra que aprender. Esto digo a tiempo que viene aqui el mismo Epictero con los Sabios de las secta antiguas, que pueden corregirme si errare. Salen las Escuelas, y Sectas; y los Ae telb que quifieren: lemp Animado con tanto auditorio, te digo libro, que ni el nombre de Epicteto sabes, tu ni el padr que te hizo, porque siempre escribis Epitecto, la e, en la tercera silaba, y el se llama Epicteto, a ticipada aquella letra, que en lo Griego es l. Lin Seria yerro de quien me imprimio. Cruis, No puede, porque repites, cuatro vece Epited Epitecte, en ese Proemio, y una sola Epicteto: asi obliga a creer que esta sola fue errata, y no las cuatros. MARIAD1 Quinoves. Yo soy la impresora, mi nombire puse en la primera hoja, y certifico que me entrego su merced escrito asi el original de su letra; que a no ser esto, mal podian mis oficia. les reppetir tantas veces un mismo yerro. Cruc. El a efecto el no sabe el Nombre del notorio Fi- losofro, presumiendo fundar en el toda su dotrina. Mienos entiende de su texto; y lo colijo de el modlo solo con que le alega en cuanto al capi- tulor, pues dice asi: En el manual de Epicteto cap. AV. Los que me oyen saben que este Manual, o En chiridion Griego, llego a nuestros tiempos mal tratado de la antiguedad, y porque muchos que le han traducido, y comentado, juzgan que en par- tes no hace buena union el corriente de sus sen- tencias; lo dividen por varias fecciones, de suerte que el Cap. que en una edicion es cuarto, o quinto; en otra es nono, o septimo, diferencia dolos cada uno a su albedrio: diganlo ellos. Por 1crijo. Yo fui el primero que traduje a Epicteto, y en el original Griego ese Capit. de que se trata es el Decimo, notado con la letra jota, asi le impri- mi pero en mi version Latina le hice Catorce. En. Sevor mv. Uaint. Francia reconoce mis letras, y en la traduccion que lee mia de Epicteto, es ca- pitulo Ouce el que decis. B El Es Buocurez. Yo en mi trauslacion Castellana le hice Trege. Srcicio. Yo porque vi la variedad con que to- dos dividian a su antojo los capitulos de Epie- teto, no los puse en la explicacion larga que hi- ce suya, si no le deje seguido, y continuo todo el texto. Caus. Honraisme cruditos varones con vuestro testimonio. Y si esto supiera (como debia) quien tanto blasona de Epicteto, no dijera que este capitulo era el Quince: pues cuando en alguna edicion tenga tal numero, o apele al yerro de la estampa; era obligacion advertir lo preciso en tantas diferencias, para que supiese el Letor como habia de hallar lo alegado sin desatentar- se:o creyesemos por lo menos que tenia noti- cia el autor, del texto de Epicteto. Sirvir. Parece que no tienen respuesta vuestras provanzas, y que la alegacion es de idiota, mas id a lo esencial que se alega, yal sentido mismo. Crus. En este Proemio se concuerdan los dos lu- gares que deciamos del santo Patriarca lob, y del excelente Filosofo Epicteto: y el intento en ellos no es otro, si no que los bienes humanos se deben poseer como ajenos, para volverlos como se nos dieron. Notorio es lo que refiere el lib, de Job. Que le vi- nieron a avisar de diversas calamidades, y robos de ha- cienda, y a lo ultimo, caerse la casa sobre todos sus hijos y matarlos. A lo cual entre otras palabras respon dio dio aquellas que todos saben: Dioslo dio, Dios lo quito, como el quiso se higo, Goc. Lo observado pues por el autor en el capitulo de Epicteto para cor respondencia de Job, suena asi, advertido lo Griego: Murio tu hijo, eso no es volverle? Fuete quita- da la heredad, o campo, no es tambien esto haberlo vuelto? Que te importa a ti la persona por quien lo pidiere quien lo dio? A esto se reduce cuato trae, y puede traer en el caso el dicho Proemio. Y el haber careado estos dos lugares, lo pondera por la hazana mas critica que pudo caber en la crudicion, pues al- za la voz con aquel brio, y majisterio: Quien sera (dice) tan impio, y tan ignorante, que no confiese ser este hurto literal de la historia de Job? No quieres libro, que me ria, y vuelva a reyr trecientas veces, si veo lo uno que en esa obser- vacion no hay cosa alguna extraordinaria, ni de reparo? Y lo otro, que cuando la hubiera la ad- uirtio el Maestro Sanchez Brocense ahora cin- cuenta anos en las Anotaciones que hizo a Epicteto en Castellano, que hoy no salen de las manos de todos? BrOCEusz. Quien duda que sobre ese lugar de Epicteto, cra en mi version, se lee mi Nota con estas palabras? Bien conocio esto Job, pues dijo, Domi- nus dedit, Dominus abstulit. Y antes sobre el cap.a (segun mis fecciones) digo tambien: Traigamos siempre delante el dicho de Job, Dominus dedit, Dominus absulit. Pues con que novedad nos viene ahora B2 este este cuitado ponderador? Caus. Demas, que la constaucia en lo adverso, y el reconocer, que los bienes humanos no sompro prios, es la dotrina mas corriente que aprendio el mundo desde su principio, como saben todos los Filosofos que me oyen, y de quien oiremos luego sentencias mucho mas conformes a Job, que la de Epicteto. En cuantas palabras anade, el tal Proemio causa nueva risa; porque dice sobre el texto de Jobe Aqui se ven a la letra los sucesos que especifica Epicteto, muerte de hijos, y hacienda robada por ladro- nes; en estas dos cosas halla el lo especificado a la le- tra: y cuando se hallara; me diga, si era gran ha llazgo, Pero es lo lindo, que no se halla. porque en el Filosofo no hay haciendas robada por la. ni tal dice ni piensa; que es prueba de que el bueno del hombre, ni leer ha sabido a Epicte. to, bien que traducido por tantos. No dice sino campo psurpado, lo quitado, que suena en Griego, Chorion apbir erbis dejo el caracten peregrino) vos Policiano traslad astis ajer, campo. Sanchez, here- dad: y vos Monsiur du Vain dijistes;Ma este ma terre, me quito mi tierra. Una tierra; o campo quita- do (sea por guerra, tirania; o pleito injusto) no se llama hurto de ladrones, ni lo es, si no diferente violencia, Siendo pues en lob hurto de hacien- da robada por ladrones (como el autor ponde- ira) y en Epicteto, una tierra ocupada, o quitada; mal mal se prueba que especifica este al otro literal mente, como afirma el valiente Proenio. Y no contento con estos ladrones del Santo, aun trae otros del mismo, diciendo: Esto en que Epicteto hace fuerza, lo dice Jobclarisimo en otra par- te Simul venerunt latrones cius, Ac. Puede haber mas donaire que decir, hace fuerza Epicteto en la drones,l y mas ladrones clarisimos de lob, no shabiendolos imaginado el Filosofo, si no solo pri- zlrvacion de un campo? Lin. Por lo menos no me negareis vos, ni Epicte to, que el dice: murio el hijo, y a Jobrle dijeron, cayo la casa sobre tus hijos. mocibino? BROVCSUSE Estupendo hurto literal O ladron esl Epicteto Enicanro, Importale que sea yo el ladron; ya que no los hay en mi capitulo. Mas decid (autores o me ois) si hay ejemplos de hombres consolados en las muertes de sus hijos muertos. EJAvo. En mi varia historia refiero yo de Ahaja goras; y de Jenofonte, como oyendo de repen- te el aviso de que sus hijos eran muertos, respon dieron con palabras, y acciones de maravillosa constancia; y no menos paciencia que Jobr seria an prolijidad traes aqui tanta relacion. Pili Eiono Muriosele a alguno (dije yo y el hijo, o la ma- bindre? Pues huelva en si, y diga; murio porque era hombre. Estobed me refiere, Piaroy? En el libri de mi Repa predico yo, que nadie se lamente por muertes de hijos, ni hermanos, sino muestre y gualisimo animo palabras son mias! Lin Bien estoy con eso, no haya mas: pero mi autor presume de haber notado la conformidad de pa- labras en el modo de los consuelos, pues dice Jobe Dios lo dio, Dios lo quito, y Epicteto aconseja: Vuelvelo pues te lo dieron. Cend. No os canseis!, senores, de oir lo que yasa. beis en este punto, que por ventura sera util, y de gusto a quien no sabe tanto. Si a eso llamas conformidad, libro inocentisimo, ya no has visto que la trajo el Brocense en sus Anotaciones? Pero ni dijo, ni podria que hay en ello literal burio. antes gran diferencia en la letra, y frasis, como en ellas parece. Mas doy que no hubiese dife- rencia: seria solo Epictero el que dice que volva- mos las cosas que se nos dieron? Espera, y hablaran al. gunos de nuestros antiquisimos maestros. Aazco. Si confideraremos (digo yo en mi libro de Tranquilidad) que todas las cosas presentes que nos fueron dadas, no pueden durar, viviremos con sereno animo. Si hec cogitemus, res prasentes cua nobis da- ta sunt, ne minimun temporis spatiui durare pose, tran quille vivemus. Excusamos lo Griego. Fue esta sentencia tan recibida de la antiguue- dad, que vino a redundar en proverbio; en conside. racion que los bienes todos de la humana vida deben poseerse como en deposito, para volver. los prontamente a quien nos los dio. Sortro espar Soraro. El proverbio repetia yo en mi siglo, y hoy se lee en mis escritos con fidelidad. Vuelve justamen- te el deposito que recibieres. Deposituna quem acceperis, iuste reddito. DivOcErrO. Tambien se refiere por mio, alegando yo a Sotato, y en Griego suena asi por mas se- nas. Paracathathil en labon dibeos apondos. El deposito que hubieres recibido vuelvele aljusto. Esto es lo que dice Epicteto, no por cuenta suya, si no siguien- do lo que nos ha oido, pues todos somos ante riores a el muchos siglos. PibrARco. Yo soy quien sin leer a Job, ni conocer- le, concurri, no solo en el sentido de ese lugar su- yo, si no en sus palabras: que Epicteto no lo hace asi, pues en ese capitulo todo no nombra a Dios, ni del dice que recibimos los bienes, ni se los volvemos (que es la frasis de Job) yo si; lo dije, mirad cuantas veces, y como: Nosotros tenemos a cargo las cosas que nos dan los Dioses, y esas mismas cuan do ellos quieran nos las volveran a quitar. Esto es ajusta disimo; Dios lo dio, Dios lo quito. Y luego prosigo con lo mismo: Asi que nadie lleve mal, si lo que nos dieron prestado los Dioses para breve tiem- po, eso mismo vuelven a cobrar Nos Deorumres haben- tes, eas curamus: cumautem velintipsas rursus aufe- rent. Jeaque minime agre ferre decet, si que nobis adbre- de tempus mutuo dedere, cadem exigant. Todo es en mi Oracion a Apolonio, donde habeis oido pun- tualmente el Dominus dedit, Dominus abitulit; y es tambien tambien en la muerte de un hijo Aun vuelvo alli a decir: As puesto en alvido que por eso lo recibis- tes porques lo volvieses? Asi acontece ca todos los mortales, porque tenemos la vida como obligado de- posito de los Dioses, y de la restitucion, y vuelta no hay tiempo alguno determinado. Mandastiene oblivionite propterea hacraccepiste nt redderes? Hocritaque om- enibus contigu mor talibus e habemus enim vitam cospote necesarium Deortima depositum, do huius redditionis nullum est determinatun tempus. Visto a el auditorio (cuando eso importe) lo literal; y especificado de lob, en treinta ejen- plares, que Epicteto en solo el sentido le parece algo sentido tan comun; que le habran repetido en sus escritos cuantos me oyen. Yes la causa, por que asi Epicteto, como yo y los demas de aquel tiempo; recibimos esta ensenanza de su mayor fuente, que es Socrates, a quien siguio la mas acreditada filosofia antigua de los Estoicos, co- amo a Caudillo; y Principe. Aun el glorioso To- mas lo advirtio asi, en su libro de Regim. Prin- cipca. Sepici, quorui Princeos Socrates fuit. EnICTEO. El ser yo el traducido en vulgar, y tan manual, da motivo a los que no saben, para creer que en solo mi arroyo (aunque cristalino) se bebe la buena dotrina, no solo Estoica, sino de otras sectas, habiendo mares de la misma en tantos Filosofos; que cuanto a lo moral casi to dos sintieron lo mismo. Ni hubimos menester leer leer a lob, ni conocerle antes cuando el nacio en el mundo, hallo esta moralidad muy funda- da, y lo que hizo fue seguirla perfectamente, co- no vos advertistes muy bien Maestro Sanchez, pues decis comentandome; bien conocio esto Job: no decis que aprendimos de Joba; yo ni mis Maestros, y secuaces, si no que Job conocio la dotrina que hallo introducida en el mundo. Crus. Gran satisfaccion es oir a los que mas saben, y en esta ocasion es motivo de alegre fiesta, por la que nos causa (sobre lo que queda provado) el denuedo con que habla el Autor, pues dice hinchadisimo: Quien sera tan impio, y tan ignoran- te, que no confiese ser este hurto literal de la historia de Jobe Oh que impiedad la nuestra, senores, o que ignorancia! Lin. Advertid, que no solo en ese lugar promete mi autor correspondencias de Epicteto, y lob, sino que tambien dice a lo ultimo de este censu- rado discurso: por no hacer libro este Proemio, no verisico todo el manual de Epicteto, pues este lugar, que es el mayor, da promesa digna de credito para los demas. Ceus. De manera, que el parecerse los dos en este lugar, quiere que sea credito, y prueba de que se parecen en todo: fuertemente nos ha conven- cido con el argumento oves: aqui otro mio de igual conclusion: Perico se parece a Bartolo en las pantorrillas, luego cierto es que se le parece en las demas Partes delcuerpo. No niego con esto, que Epicte to, to, como otros diez mil de su profesion se con- formen en muchas sentencias con las de lob, y de todos los libros sagrados, que tocan enmo- ralidad, y aun en otros misterios mayores; pero tiene el argumento mil gracias para concluir- nos. Y las mismas tiene proponer, que este lugar es el mayor; o que tales seran los menores! Desai- nada queda en este Proemio la potente crudi cion del Autor. Lin. Aun no es lo mayor de mi Proemio, esos lu- gares, si no aquella promesa tan autorizada, do- de digo con bizarria magistral: Remitome al libro que tengo escrito sobre Lob, cuyo titulo es, Temanites re divivus in Job. Caus. Ya veo que lo dices con todo ese rumbo Sabed, insignes Escritores, que han descubierto los modernos una rara invencion (que ignoras. ta todos los antiguos) acomodadisima, para publicar libros! Su artificio todo se reduce ha de- cir en los Prologos, o Epistolas. To tengo escritos cien Comentarios sobre el tejto Siro, y caldaico, y sacras Escrituras, y once mil Decadas sobre las partidas del mundo, cl. Y en esta manera pronunciadas, sa- len a luz admirables obras, y volumenes, sin de- masiado sudor de los autores: Veis aqui correr por Espana en este Proemio un Comento de lob estupendisimo. SE1. Esto pasa asi puntualmente; que yo los veo venir cada diara estos sepulcros desde el otro otro mundo, trayendose en el estomago los li- bros enteros como los prometieron. Lin. Si no ha impreso mi autor este suyo, por lo menos trae aqui ya resuelta su Inscripcion, que atruena los oidos: Temanites redivipus in Jobe de donde se colige cual sera el libro, como de la una el leon. Caus. Ahora veras si tiene una ese Titulo que nos muestra solo de su libro: escuchame atento. Elifaz Temanites, fue uno de los tres ami- gos del Santo lob, y el principal, que disputa con el. Asi el autor en esa Inscripcion nos di- ce, que vuelve a vivir, y a hablar Temanites en Job. Hacese otro Elifaz Temanites, como un libro que se titula, Mercurio Trimegisto, por mostrar su autor que vuelve al mundo aquel gran eloquen te, y Filosofo; o como si hoy saliese algun tratado con este nombre; Gregorius redivinus in Job, o Am- brosuas redivi vus in Paulun, fuera lo mismo que de- cir, que resucitaba otro Gregorio a exponer a Job, o otro Ambrosio a san Pablo. Noctorio es esto, y que asi nuestro autor se constituye un nuevo Elifaz Temanites en exposicion del Pa- triarca Job. De esta verdad clara, se sigue que el tal Titulo es tanto como si dijese: Lutero vuelto al mundo sobre la Escritura, o bien, Manicheo sobre la Ley de Dios. Pruevase esto, senores mios de mi alma, porque al nombre Elipaz le explica la Interlineal: Contenptus Dei; Desprecio de Dios. Tema. C2 Temanites, el viento Austro calido, en que se nota la heregia: y del mismo Texto se confirma la sigo nificacion del mal viento, pues le dice Jobla es- te mal amigo en el caplion. Nunquid habebunt finem verba ventosa? Asi por este Temanites, y sus dos companeros, dice san Gregorio (en el capit.a sobre el 2. de Job) que se han de entender los He- reges; no es mas el negocio. Mire segun esto el autor, el nombre de que se reviste en esa Inscripcion de su prometidisimo libro, y comento: que ademas de lo dicho oira a Dios, que en el ultimo Cap de Job, dice: Eliphas Temanites, atrado esta mi furor contra ti, por que no di- ces dogma verdadero: asi traslada el doctisimon Lira el lugar, notando alli, que tales palabras, no las usa Dios en la Escritura; si no contra gra: visimos hierros! Esto baste en la Inscripcion, o Titulo: de la cual una inferiremos, que animal nos promete: porque si es leon (como tu dices) sera aquel de quien dijo san Pedro: Tanquan leo rujiens circuin cuarens quem devoret adversarius vester Diabolus, con que se viene a reducir a una de Diablo, confir- mando nuestro proposito: Vamos a otra cosa, que han sido estos puntos prolijos, aunque se han procurado cenir: que a mas obligaba la in- mensa ponderacion que en ellos hace nuestro insigne autor en el gran Proemio que llama su- yo, y lo firma de su nombre al fin, con los otros Pro- Pologos, no habiendose firmado los tales ab origine mundi. Com. Pasida la doriba delibto, y a la queya me concedistes, que todo su discurso es comun, y de nadie ignorado. Comc. Nadis puede dudar que lo es, pues renosan sus planas del quetidie morimur, y de otras noto- riedades de que estan llenos los oidos de todos. Veis aqui los mas hondos apoptegmas deel li- bro:. Tu principal parte es el alma. No es en tu mano detener las horas. En ninguna cosa tienes segura salvd. Dios no tiene necesidad de tus bienes. Eres compuesto de cuerpo y alma. Y otras cien veces, Tu mejor parte es el alma. Tu paciste para morir. En que ha de parar esto. que todos dajan cunos a otros, y todos lo dejan aca? Vi pues tan solicito de las cosas de aca, y con tanto trabajo como si no fueras mortal, y esta vida perecedera, Cuia. Todo eso, sin trocar palabra, oigo yo las mas noches, que lo dicen con linterna, y pre- gon los Munidores de Cofradias, con sus ropo nes, y campanillas, y es muy bueno, y muy santo. Prno Gabito, Y no muy diverso de mis profecias, y verdades. Caus. Teneis gran razon, Pero Grullo; y cuando se aparta de vos, es para rozarse, con lo mas or- dinario, de que se hallan quintales, y carreta das en cuantas obras morales leemos, y lo de voto en quince mil Santos, Asi aunque acerta ra, ca Nacona de Espana ra no merecia estimacon, pues de la peor hoja deSeneca podia trasladar maravillas, y de cual- quiera Sermonario acepto, y autor devoto: que sera diciendo desacuerdos, consumadisimas necedades, y unos consejos, y recetas tan seque rosas que le da a un triste oyente, persuadiendo. le que son almibar? Leed todo el capitulo ter cero, y otros? vereis que sus decretos en sus- tancia contienen solo estas resoluciones: Digen. te afrentas, digan por cierto. Robaronte, que pena tie- nes? Eres desdichado, pues vuelgate. Dieronte de coces, que importa? Cortaronte las narices, que pier des? Mue reste, que te va en eso? Serv 1. Prometoos que se me hacia menos suave de lo que el quiere, el padecer desastres, Espe, cialmente en la hoja 44 donde comienza. Es- trana locira se ha introducido con los hombres, que crea que si uno les ha cortado las narices,c. Pienso que el mayor sentimiento aun de mis cadaveres, es verse luego sin natices, por su incomparable fealdad: y quiere nuestro buen autor que los vi vientes lo celebren con gran gusto, y festividad. Cuza Circos. Yo fui un grande idiota del mundo, pero ya estoy desvanecido de verme imitado en este libro por su eminentisimo autor. Ponia yo tablillas, y rotulos, en que decia? Cura ciegos de cataratas. Sana quebrados. Limpia el neguijon. Y otras curas; y promesas mayores. Pero viniendo al- guno a buscar remedio, volvia de mis manos como (asda Fopana como habia venido, o peor, tales eran mis medi- cinas. Asi vereis semejantes rotulos en las inse cripciones de este libro que se censura, leed sobre el capit. 4 como dice: Cura el seso, disponele, advier tele. Sobre el primero capitulo: Informa el juicio alumbra el conocimiento. Sobre el segundo: Orden. el tribunal de las potencias. Sobre el tercero: Descifra los miedos, desembaraza de espantos. Sobre el quinto: Perficiona los cuatro capitulos, Cc. Estas son sus ta blillas de el tal libro, y autor: llegaos pues a curar con el, vereis que sus curas no pasan de decirle al enfermo, si viene dado de mojicones, que se quede con ellos, y se ria, como en la hojao, yyo. Si trae cortadas las narices, cuando mucho le aplica un poquito de Asiteandaras: y a esto lla- ma curar el seso, y perfecionar el meollo, como habeis oido. Aunironio Vitoor, Vitoor. Lin. Antes que se impugue el sentido de mis dis- cursos, diga el Censor, cuanto al estilo, si le ne- gara lo elocuente. Cnus. Cuando no se lo negare yo, se lo renegaran cuantos me oyen, agravando esta culpa en la cortedad de tus hojas, donde era preciso; y no dificil hermosear la locucion, ya que esta sola calidad podia hacer tolerable lo comun de el asunto. Lin. No es justicia condenar sin provanza: yo defien do que se hablar muy bien, averiguadme lo contrario, uo a a a lae ma e cama Cons. A ti toca el onus probanidi, y la averiguacion es leerte quien lo entiende: pero toquemos al- gunas teclas de tu armonia por los presentes. Y primero aquellas sonancias que llamamos Ca- cofhonias, como al fin del Proemio donde di- ces? Proemio mio, ya ves que miomio, cuando mas sera buena elocuencias en el gato: y en algun otro animal aquello, quieriid que tu; que es quitie- quitu? Pero en este genero cacofonico son cele. bres las que se siguen en la hoja ro, y y porque proponiendo a un galan con su hembra; dice la letra! Si quieres ver que provecho le da el rsodella a su galan, consider a primero como se echa, Cd. Y en la ho- jaliy habia dicho, que provecho da al duenode ella. Y en la zo. Pues no tienes provechodella. De estas termina (ciones hay ciento, que son todas bien jatifas pu- llas. Y en la hoja iy al mismo intento de las hembras dices: Pues el amordeellas. No es la mas purificada elocuencia, tratando de damas mor- de ellas! ni menos el otro repetido verbo, y de ele- treado como se halla en el bocabulario. Orapones. Quien ha de aguardar estos ascos? Va- monos de aqui, vamos, vamos. Vanse. Crus. Mira cual huyen de nosotros Isocrates, De- mostenes, Tulio, y otros tales Griegos, y Lati- nos sin los modernos! Yd en buen hora eloquen tisimos, que sera atormentar vuestro oido, aten- der a lo soez de estas prosas, cuyo estilo cuando mas grande, suena con esta majestad. Sl oyes que digen digen malas cosas de el en dlepresencid te enojas; y afren- tandote por que dices que rpuerderte el respeto decirielo en la caras aventeras lamidas y rines. Parece que es- taba muy necesitada Espana de esta nueva ele- gancia, y mas cuando comienza las clausulas asi Topado habemos; y ienotras dice: Si lo hizo adre de. Ocupado en aparejarse. Y al Maestro FraiCris- tuval en el Proemio Prendona coha caridad, lo que se baja. Dios que te quita, y arpanza Mientes en eso como- en todo perro, ec. No son frases galantes? Pero lo excelentisimo es cuando la tal pros sa incurte sin pensarlo; en versos enteros, y me dios, o sean seguidillas, lo fugas, y juntamente en lo perfectisimo del tiquimiqui, como en aquel gentill periodo que escribires con distin cion de partes, porque se goce, y es en la hoja 4del presente libro; dicer pues seguidamen- te asi: on JOq Todas las cosas por si, y a ti parasi, porigoyo luego de lus unas debes cosar, y al otro debes querer, porsi, con anpol que es el sumo bien por ti, lOlque le debes todas lus cosas, (omo somo por todas las cosas, que secretamente queriendole, Con todo este buen aire, y gala cierra las clau- obioera hacona de Fanara sulas; y con todos aquellos sainetes, y versos de pie quebrado; obliga a que se canten sus prosas como chanzonetas, y aun se puede bailar a sus compases con castaneta gorda. GaTcitaso Holgado hemos Boscan; y yo, alome, nos de conocer al Tiquimiqui para servirle, que no fue en nuestro tiempo. Crus. Pues vereisle en muchos lugares de este ele- gante libro (ilustres Poetas) y otras suertes de concluir los periodos con lindo versificar, garbo, como alli. sinquieto no quieres la par y fatigado el descanso, y mentir a lalverdad Es bien nuevo caso, y maravilloso, continuar versos en la prosa, sin advertirlo, y en confir macion de esta maravilla, ved los que se siguen: abrete libro por la hoja zy. La culpa tiene el amor preprio de que reprendamos por nicoso en el vegino lo que en otros presumimos ser digno de imitacion. EROQUENCIa. Quien juzgara posible lo que no- tais, a no verse, y leerse tan manifiesto? Que se deje decir tantos versos (siguiente uno a otro) quien pretende hablar prosa! REIRESIUTANEs Todo se le puede perdonar al au- tor Billegas, por la letrilla ultima de este Acto, fol. sol yatan agraciada, tan donosa, que no se ha bailado otra alguna a las sonajas en nuestros teatros despues que salio; vuesas mercedes la oigan abriendo este libro por la dicha hoja ti. donde dice asi con su musica, y baile, y la trae por elausula de prosa consecutiva, siendo co- que mais no aqui va. Pues el humo de un pavilo, un susto, uua pesadumbre, el antojo de una legumbre, el miedo de un ratoncillo. pudo hacer mover a sus madres, y aun estimuiera mejor no haber sido que no ser tales como devian ser. Ropeticion Un susto, una pesadumbre el antojo de una legumbre, u . A Al son de esta letra se van todos bailando, y da fin la primera jornada con mucha gracia. Sale Uno, y Ninguno, con todos los que pueden salir, y los que no pueden Lin. Tu eres Uno, Censor que me sigues, y uno es Ninguno. Uno Eso niego en esta ocasion, pues como me hoy. la gan veras, que en sentir lo mismo que yo, todo el mundo es uno, y este uno sera un mundo en- tero. Y si me parezco a Ninguno, es en que nim- guno hubiera callado como yo, debiendo ha- blar. Parecete libro, que eres elocuente? Quien hubiera usado la prosa que en tus hojas vimos, sin la que veremos? Vase. Nincuvo. Yo la hubiera usado; y la usare. Caus. Asi lo creo sin duda; Ninguno se vaya,en cuanto registramos atentos las sentencias, y pro- posiciones del libro, por satisfacer al oficio de bnOLA mi censura. Lin. No temo ese registro, pues aunque la matetia es comun, se que hay en ella mucho nuevo. Caus. Y tan nuevo como; ello dira. Luego en el umbral de la obra, que es la hoja 4 de tu im- presion, en Madrid, por Maria de Quinones, leemos lo siguiente: Mira que de cosas desdichadas ha menester la evida para continuarse, que yervegilla, que animalejo, que piedra, que tierra, que elemento, no primero el llama, cosas desdichadas, a las di- chosisimas que Dios crio, ierbas, animales, piedras tierras, n tierras, y elementos. Solo al hombre por la humana miseria suelen darle tristes atributos: O genus hu- manun, lacrimosuin, debile, miserabile, tractun in terra, solutimqnie. Y la mayor infamia del hombre, fue decir Dios, que le pesaba de haberle hecho. Pero de to- das las demas criaturas (sin reprovarlas) dice el Genesis, y otros libros sacros: Vio que eran todas grandemente buenas. Pues si las cosas todas estan venditas de Dios, y ellas mismas le bendicena el; en obediencia del Psalmo roz. Benedicite om- mabpera Domino; como pueden tales criaturas llamarse sin error desdichadas? Si hablara solo de sabandijas asquerosas, ohierbas nocivas, es- plicaramos (y no fuera poco) lo desdichado, por despreciado; danoso, o vil: pero habla de las co- sas todas por quien vive el hombre, y de que se regala, ynsustenta, habla de cuanto cumbre el cielo. PraTon. Yo en el primer Dialogo de mis escritos, donde investigo el sumo bien; pruebo que todo lo bueno es feliz, como esencialmente sea bueno, no en falsa apariencia; pues si Dios califica por bueno; y mas que bueno todo lo que crio, ved si lo sera esencialmente, y en consecuencia feli- cisimo. Caus. Oh admirable Platon, solo abiades de hablar si os dignarades de honrarnos tanto. Voy pues (entendido ese yerro) al de toda la proposicion; pues afirma por supuesto infalible, lia. con aquel encarecimiento? Mira que de cosas ba menester la evida para continuarse que yerbegilla, que animalejo, eoc. Esto es decir absolutamente, que la vida humana necesita de cuanto Dios crio, y no puede pasar sin todo para conservarse? De mas de ser perjudicial este dicho contra la temo planza, es proposicion del todo opuesta a la ex- periencia, y verdad, aclamada por tantos en to dos siglos. Que autor no pregona que la vida puede conservarse con poco; o casi nada? Decir nos que hemos menester muchas cosas, o todas es una persuacion danosisima a cuantos la cre- hyeren, pues seran cudiciosos temiendo, que sin todo no hay vida; y desesperados si les falta. Aun siendo verdad esto; debia callarse, que sera sien- an do falso, y al contrario? Borcio Quien alguna vez no ha leido en el 2llib. de mis consuelos aquella sentencia? Paucis, mini misque Natura contenta est. Diganlo otros sabios mas antiguos, de quien yo lo aprendi. ARISTOJEO. Sin trabajo se le ofrecen a todos, las cosas de que necesita su cuerpo. Quo ruin corpus in dige, ea facile omnibus obveniunt citra laborem. Supongo lo Griego. ErroiRo. Gracias se deben dar a la Naturaleza; que nos dio a la mano las cosas necesarias, y hizo que no necesi- casemos de las dificiles. Gratia est habenda Natura, que necesaria parabilia fecerit, difficilia autem paratu, non necesaria. AISTOJELEs, La riqueza natural se satisface contenta con pan, y agua, y cualquier vestimento. Naturalis opilentia pane, acua, az corporis tegumento non exquiisito, ea- pletur contenta. MINADDRO Que otra cosa tienen que desear los hombres, mas que estas dose el pan de Ceres, y lagita por hevida? Quid est quo d desiderent homines prater, duo tantiom. nompe Cereris frujes, y aque potionem? Crus. Asi lo sentencia el Universo; y este nuevo moralizante nos dice por primer documento; que ha menester la vida para continuarse todas las pie dras, y tierras, hyerbas, hanimales, elemenios, - En la hojao, y no mas lejos, dice tambien: Roja S Entre todos los animales tu solo naciste contra ti mismo. Enigrero. Pues se precia de seguir mi dotrina,co- mo no ha leido en mi Manual la contraria sen- tencia? Todo animal. (dije principalmente por el hombre) nacio para huir las cosas que juzga nocivas, y sus causas. Omae ua hoc animal. (traslada Policiano, en su cap. jo. yad hoz natie est, De que nojiarbiden- tur, corun que causas fugiant, ato; ab his avertancur. Para que dice el, que nacio el hombre contra si mismo, diferente de otros animales? Crus. Aun porfiando en esa sentencia, repite lue Hoja o. go? Que animal por rudo que sea (escoje el mas torpe vuelta. es, causa de sus desventuras, tristezas, y enfermeda des? Respondo, que todos lo son, desde el mas rudo al mas prudente. Son causa de estos males no procurandolos como males, si no incurrien- do enellos con especie de bienes, sin que en esto haya Bilioee haya diferencia alguna de el hombre al bruto, Las bestias enferman, y revientan por sobrado co; mer: el caballo se despena furioso las fieras se despedazan celosas, y en defensa de sus habitaal (ciones, y pastos. Y asi los demas animales, do- mesticos, y bravos, incurren en diversas mise. rias: en las cuales todas forzosamente diremos que son los animales la causa, en el modo mis- no que los hombres, Son lo unos; y otros unia formemente; aunque sin intento de ofenderse sino de ayudarse; y buscar su provecho; y su gus- to: que si lo juzgaran por dano, no lo buscaran, si no lo huyeran, como advirtio ahora Epicteto? Nacio el hombre (dice) y todo animal para huir las co- sas ofensibles, y sus causas. Donde se concluye ser falsas las proposiciones ambas que impugna- mos Es falso (segun Epicteto, y toda razon) que el hombre nazca contra si mismo. Es falso que cuando le suceden miserias se diferenciedle otros animales, si no sea causa como ellos, pues en cualquier modo que esto se piense, corre con todos igual cuenta. Piiraico. Lo que el querria decir, es que comun- mente en los brutos vemos acciones de mas prudencia, y templanza que en los hombres, so- bre que yo escribi un Dialbgo, moralisimo, y Fi- losofico: Cuo d bruta animalia ratione peantur, Pero lo que propone ese necio es muy diverso, ay con- trario a la misma experiencia, pues o quien que que sea contra si ningun animal, porrudo que sea. Caus. Es que hay animales porrudos. En la misma huja dice: Si al otro le suceden des- dichas, te desbaces en lastima, sitiene prosperidad te car- comes con muidia. Voy solo al conceto que es ra- ro: pues al deshacerse en lastima por las desdi. chas ajenas, lo da por baldon, y por vicio; co- no al carcomerse de invidia por las prosperida. des; siendo esta una culpa muy fea; y aquella una virtud muy santa, tan santa, que la aplica sanPa- blo a Cristo en el cap.ad Hebr. No tenemo? Pontisice (dice) que no pueda compadecerse de nuestras muserias. Y en el y cap aplica la misma compas- sion a todos los buenos superibres! De mas de esto se note; que supone por ordi. nario en los malos (a quien reprende) el lasti- marse de ajenas desdichas, siendo tan al reves, que no solo en los malos, pero muchas veces aun en los buenos no se halla esta lastima, sino que es lo mas uiiversal, alegrarse en la desdicha ajena. GaRCmDIso. Y aun es permitida alegria, con la dis- tincion que yo hice en mi epigrama pues dije en mi nombre. Alegr arame el mal de los mortales. yluego. Porque yo vuelgo como hijig a el sano, no de ver a los otros en sus males, sino de ver que e ellos el carece. Y antes, fue esta misma sentencia autorizada del grande Lucrecio. Lucancio. Es asi, que al principio de mi al libadi- je Suave cosa es, cuando en el grande mar perturban los pientos sus ondas, mirar desde tierra el ajeno peligro. Sitave mare magno,oc. q Crus, Siendo, pues, permitido; este gozo aun en buenos intentos; como dices (libro rudisimo) de los hombres viciosos, y malos, que se deshujen en lastima de la desdicha ajena? Y es preciso hables. con los malos, pues prosigues, que de la ajena pros- peridad se carzomen de invidia. Excelente, conoce- dor de afectos, y encuadernador de razones. finalmente me responda: es buena ensenanza reprender al piadoso que se lastima del mal de sus procimos, imitando a Cristo? y darlo por tan vicioso, como lo abominable de la in vidia; mianine! Lib. A la verdad yo nocrel que traia tanto malen el cuerpo. Pero en esa hoja que notais estoy presumido de un preceto, que cuantos le oyen me responden luego obedeciendole; como ve reis si le repito. non Caus. Todos lo aguardan. Jloja o. Lin. Es en la clausula que ya vimos, donde manda mi vuelta. autor a los hombres, que escojan el mas torpe ani, mal, por rudo que sea, Direlo con sus mismas pala- bras en la hojao y respondame el Uviverso. Que animal es causa de sus despenturas, porrudo que sea? Escoje Escoge el mas torpe. Virvenso. Escojo el mas torpe. Lin. Veis como soy agundo aun en lo porrudo? Caus. Si por cierto! que aun yo no sabia esa res- puesta universal. Pero leamos otras clausulas, que en sentido, y palabras no se a donde van, ni en que paran. Nada (dice) te esta bien a ti que eres compuesto de cuer- Hoja S. poy almas pules no tienes cosa bien pisesta, ni en su lugar ni contenta. Que hacemos con esto, o que ha di- cho? Ni en lo que se sigue, aunque es muy legi- Hoja,3 tima recancanilla. Diras que el anima teme la muer- ve por si no que es inmortal, si por su cuerpo, sentir el do- lor de su enemigo escusada piedad es, y serla que el enemi- gosea lo que es, y para lo que nacio. Importante dili- gencia por cierto, (querer ahora sacarle a el con garabatos lo que quiso decir. Del mismo gene- ro es aquello? Pidole a Dios que no desquite la trompe Hoge ta del postrero dia lo que disfamo en los pobres la que yo riq- roque cuuando les darta aquello que solo bastaba a haber- goncarlos con recibirlo. Ya se que en estilo sagrado los hipocritas se llaman Tube, pero advierto el rodeo del sentido, y prolijidad del recanzano. Peor es donde pide perdon a Dios de los agravios que ha hecho a sus enemigos, porque habla asi. Auinque me los ayan perdonado, te pido, Se Egge nor, con voz es del coracon que mne perdones el merito que en mi mortificacion al perdonarme las enjurias que les bi- je les ocasono mi insolencia. Sobre los retruecanos E2 de este de este prosista, y oracionista, contemplemos que sentencia es pedirle a Dios con voces del cora- con le perdone el merito? De las culpas se pide perea don, pero de los meritos, cuando? Construya mos tambien aquella frasis: que en mi mortificacion les ocafono me insolencia; a un tiempo mismo se lla- ma insolente, y mortificado, y halla en la morti- ficacion insolencia. Visto su modo de raciocinar con Dios, y con todos (aunque esto es solo hacer la salva para lo de adelante) volvamos a las proposiciones,y documentos: En la hoja racabiendo repren- dido a los vanos amantes, o amancebados, con- cluye asi todo el discurso; Vsa de la mujer como de Roja 1 las otras cosas, pero no te fies. Esto, dice absoluto: que es dar licencia a los que oyen (sean de cual. quier estado) para que uien de las mujeres, y no medianamente, si no como se usa del agua siemo pre que hay sed, y de otros pertrechos peores en las necesidades, Las damas, pues, le estaran en obligacion; cuando, vean les manda a los hom bres, que las usen como las otras cosas; como el bor- zegui, o el capato, o bien el pocin, o la a cemila. Ya esto, ultimo, se inclinal mas, pues, advierte consecutivo; pero no te fies; fra sis de los mogos de mulas cuando las alquilan con resabios, y dir cen: No se fie Vam. de la mula, que tira coz, y recula. Este si que es comento de Temanites. A vnrror lo Vitoor, Vitoor, Crita. Por cierto pulidas dotrinas para oidos de honestas matronas, y para la inocente pureza de mis muchachos! Si1. Y autorizadas para epitafios de mis losas, y urnas. A este libro le ponian nuestros nom- bres? Que aguardamos? que hacemos? Caus. Por Dios, senoras, no os enfadeis, o alo- menos consentid mi discurso hasta acabar de oirme. Digo que nunca es mas ridiculo nuestro li- bro que cuando el se rie; como en la hoja is! di ciendo? Cosa es digna de risa. Que te falta a ti en la canHoja es bana que te abriga, y te cubre todo? Puede el rico ocupar del palacio con su cuerpo mas que tu con el tuyo? (bueno es lmnas quetuconeltu) No por cierto: pues de que le sirve la que le sobra. Con esta inmensa satisfaccion le pa- rece que nos ha concluido!) Yo no niego que es vanidad lo excesivo en muchos edificios, pero burlome de este proponer, y arguir: porque serie de que hombre alguno se halle mas aco modado en el palacio, que en la choza donde apenas cabe. Y si esto fuera de reir; no fuera de admirar en Hilarion, Madalena, y otros Santos insignes, la maravillosa mortificacion de habi tar en celdas, y cuevas donde solo cabian. Un gran Religioso Descalzo (que hoy rige su Provin cia)yle dijo un dia al que esto escribe: Estoy mejor de la gota, porque me dieron celda donde puedo andar fete pasos, y en cuanto la tuve de cinco, se me agravon mucho mucho este mal. Quien no se enternece de oir esto? Y por consiguiente! no se burla de que nuestro! argumentador pregunte tan erguido: Pues de que le sirve lo que le sobra? Juzgando que no sirve de na- da en la habitacion, lo que excede al tamano de un cuerpo, y que es cosa de risa buscarlo. Sirven de infini- to gusto decente, y vrilidad, todos los espacios que abundan en la habitacion: y en la Orden Cartuja son tan necesarios, que sin ellos se juz- ga imposible que el Religioso viva. Mas segun la cuenta del autor, envuelto hombre en un cuero de vaca tiene todo cuanto ha menester sin faltarle nada; Alabe la abstinencia en buen hora, y la moderacion, pero no apocandos, y anulando lo mas estrecho, y recluso de la vida santa; y penitente; que es escarnecerla, y dar que reir a los que leen cuando el se rie! Cosa es digna. de risa, dice. En la hoja, zo, condena aun a los jueces rec tos, y con el mismo san Pablo quiere apoyarlo, pues reprende asi Por honra eres recto. (y es malo, digo yo, hacer honra de la rectitud?) Tba- ces pompa de juzgar a los otros: oye a san Pablo cuando dige severo, y advertido en la soberbia, por lo cual no tie- nes escusa. Todo hombre que juzgas con tu juicio te con- denas. Esto con evidencia es afirmar, que san Pa- blo (cuyas palabras trae mutiladas) condena ab- solutamente, y sin excusa a todos los jueces (aun- que sean rectos como deben) siempre, y en todas cuantas cuantas sentencias pronuncian. Erronica inter- pretacion: no solo indigna de aplicar al Santo sino incapaz de proferirla ningun Catolico! Lo primero, no habla aqui el Santo de jueces, ni Tribunales donde se sentencian las causas, ni en tal cosa piensa: aunque el autor (macizo idiota) aprendio que si; pareciendole, pues decia el Texto: Omuis que iudicas, que se entendia forzosa. mente con Alcaldes, y Oidores! Las palabras pues del Apostol, son en la Epistrad Romica y suenan asi puntualmente. No tienes escusa (di- e) todo hombre que juzgas, pues en aquello que juzgas a otro; a timismo condejas, porque haces lo mismo que juzgas juzgas a los que hacen tales cosas, y haces til las mismas. Y luego: Ti que predicas que no se ha de burtar bureas; dices que no se cometa adulterio, y cometesle; abo- minas los Jdolos, y eres idolatra. Propter cuod inejcusa- vilis est, o homo, uc. Bien patente se ve por la clav- sula (y aun por toda la Epistola citada) que no habla en ella Pablo del juzgado de los Tribu nales, si no del ordinario juicio, y murmuracion de costumbres, que corre entre los hombres, y que usaban los Hebreos, y Gentiles. Clama en efeto contra aquellos solos que condenan en otros las maldades mismas que ellos obran; asi dice: Eadem en im agis que iudicas, iudicas cos qui talla fa- ciunt, Dfacis ea, ec. Siendo esta letra tan mani- fiesta, es bien de reir que la aplique este libro a los jueces, solos que sentencian los pleitos en sus Estrados, no habiendose acordado san Pablo de tales ministros en toda la Epistola. Y sobre esto es mas de llorar, que quiera tambien el di- cho libro, levantar al Santo un testimonio tan iniquo, como es decir, que todo juez, aunque sea rec to se condena en cuantas sentencias pronuncia. Vease con atencion la hoja alegada, que son notables rusticidades. Pasemos a los Privados con los Reyess que entre los estragos, y plagas con que los amena za, para afligirlos, y representarles las miserias de aquel estado, es una de las primeras esta. eres bueno te aborrecen los malos, que es decirle, no te esta bien ser bueno; como si hubiera otra glo ria mayor, que ser el bueno aborrecido de los malos. Si el mundo os aborrece (dice Cristo por san Juan, y) Sabed Dicipulos, que me aborrecio a mi prime- ro. Si del mundo fuerades, amaria el mundo lo que era su- yo, pero como yo os eligi del mundo, y no sois de el, por el mismo caso os aborrece. Los buenos son aborreci- dos de los malos, no solo cuando estan en grana puesto, si no aunque se retiren, y humillen como unos Apostoles: y ese aborrecimiento es su glo- ria. Pues no la tiene mayor Dios cuando le aman, y glorifican los justos; que cuando le aborre- cen, y blasfeman los condenados. De su parte de ellos es inmensa la diversidad, porque los vue- nos aspiran a honrarle; y los malditos a ofen- derle: pero ni aquellos le acrecientan, ni estos le defraudan, Lea el autor en su lob, capa; y. aque: llos Si pecares, que dano le haces? Si obrares bien, que le das. Donde nota la pluma del Angel Tomas; en explicacion del Pater noster. Nam de malo in cuan tum punit, y de hono in cuantun remuneras, resultar gloria Dei. Asi el que se viere en alto puesto, o en el humilde, de nada puede gloriarse mas, a imi- tacion de Dios, que de ser aborrecido de los ma- los. Y siendo tan glorioso blason, le amenaza! con el este libro como mal diciendole. En el tal discurso de los Validos se oyen ma- ravillas: dejare muchas que se pueden ver en toda la hojaga donde no hay silaba sin dispara te, simpleza, o torpeza, como esto; Si no eres cul- pable, seras inocente, que es persuadirle a que sea culpable: y el equivoco de lo inocente no hay co- no pueda ser mas necio en esta ocasion. Que opinion tan propia del autor, ser mas aficiona. do a la culpa, que a la Inociencia! Ni es de callar aquello: Tu dia postrero todos le desampararan. Poderosa amenaza para persuadir a los Privados que dejen su valimiento Sepvi1. El dia de la muerte, amigos mios, todos dejais el mundo; y el mundo os deja: y aun os importa en aquella hora quedar solos con el confesor; y con Dios. Asi muchos de los que ha mi vienen; traen del siglo esa sola queja, que al morir no les quitaron de delante aun los hijos, y los mas propincuos. Consideran (con el ejem- plo de san Pablo) que cuando todos desampa- ran a uno, entonces Dios le asiste, y conforta. Omnes me dereliquerunt, non illis imputetur. Dominus anten mibi astitit, ey confortavitme. Epistez ad. Ti- mot. 4. Y tan lejos esta de quejarse el Santo Apostol, que antes agradece el desamparo de los hombres, y aboga por ellos. Non illis impute. tur. Asi el mas valido no dudo, que tendraa suerte, verse solo el ultimo dia, aunque este nuevo predicante se lo anuncia por grave maldicion hoja 31. Crus. Volvamos esta hoja, leeremos cosas muy vuelta. mayores: Si atiendes (dice) a los negocios ajenos, eres desdichado, pues firves a los demas de la Republica. An- tes vimos que llamo desdichadas a todas las co- sas que Dios bendijo: y ahora condena tambien por desdichado al Valido, que posponiendo su propio negocio, sirve a los demas de la Repu- blica. Estupendo politico, y predicador porten- toso! Sabeis que los Principes de la Gentilidad (dice el hijo de Dios) dominan ejerciendo potestad sobre los subditos. No ha de ser asi entre bosotros, sino el que qui- fiere ser mayor, ese ministre a los demas, y el que quisiere ser primero, ese sea vuestro siervo. Scitis quia principes Gentiun dominantur corum. Arc. Math. zo. Esta di ferencia (ensena aqui nuestro gran Maestro) que hay entre los Principes tiranos, y los buenos Ca- tolicos; que aquellos usan dominio con que oprimen; y estos mi nisterio en que sirven, Don- de exclama el santo Crisologo? Beata seruitus cua dominationem generat! Sermis. ARISTOIELEs. Yo presumo tanto en esa sentencia, que creo se acordo de mis Politicos el mismo Cristo, pues distingue en ese lugar las domi- naciones encontradas que yo adverti con se- mejante distincion en mi lib. y. cz aqui basten estas palabras: Ninguno tiene mayor facultad para obrar bien en cualquiera de las virtudes, que los que se ejercitan en ministrar a la Republica Otros contra esto les parece que el solo dichoso es aquel que domina en tira- nico modo. Por ventura sigue este libro esta ulti- ma danada opinion, pues llama desdichado al Principe que sirve a la Republica. Praroi. De mi lo aprendistes Aristoteles, que en mi libeo de legib. escribi esta divina sentencia. Gloriari quemque opportes majis, cuo d bene se rviverir cuam quod bene fuerit dominatus. Suena mejor La tino que en otras lenguas. Ebravo. Yo refiero en el libezo. de mi historia, co- no el famoso Antigono, rinendo la altivez de su heredero, le dijo? Posible es que ignoras, hijo mio, que nuestro Reino es una esplendida sernitud? Crus. Y el supremo titulo de los Sacros Pontifices, es no solo llamarse siervos en su Republica, sino fiernos de los fiernos. Pero no basta, insignes Politi- cos, ver en lo divino, y lo humano, fundada una verdad tan solida, para que este singularisimo autor no llame desdichado al que sirve a los de mas de la Republica, y deja su propio negocio. PuDLJO. Es tan fuera de razon atender al propio negocio dejando el ajeno (en la materia, que tratamos) que la mas preciosa sentencia de las mias; celebradas por Seneca, y Gelio, y comen- tadas por Erasmo; fue esta: Malus est vocandus que sua causa est bonus. Malo se ha de llamar aquel, que es bueno en su proprio negocio. EnCuRo. Antes que dejeis ese punto, dire yo al go bien notable. No es maravilla que Aristote les celebrase tanto las virtudes de los, que mi- nistran, y sirven la Republica, porque en el cap. alegado de su Politica, laz parece anteponer la vida activa a la contemplativa. Lo maravilloso es que mi Escuela, que propuso por el sumo Bien la contemplacion, el ocio, y deleite licito; aun no navegaba a los hombres, que ministrasen sus Republicas, antes se lo mandaba, juzgando mas feliz este ejercitto, que otro algun descan- so, y contemplacion. Prizazco. Asi lo adverti yo de vos Epicuro, en diversos lugares. En mi libro cuyo asunto es, el Filosofo ha de disputar con los. Principes, dije asi: Epicurus summum Bonun an ocio altisimo, velutan por- tu tranquillo, Ac. Y en el de la quietua del animo: Ita- que ne Epicurus quidem,; ille voluptatis asertor, autor est, ot homines se ocio tantion dedant, sed ot adgeren. dam Rempublicam, natura duce, accedant. Es contra venir a la naturaleza, faltar los hombres al ser. nicio publico, como ha notado bien el Filosofo mas amigo del ocio, que es Epicuro, Por ser gra ta en estas materias la conversacion, la segui- mos; no porque merezca ese libro ocupar a hombres de juicio. Cius. Quiero desenfadaros a todos con otro gra- nisimo cargo contra los Validos. Esos que te acon boee. panan (dice) con ruido, y polvo por las calles. Nunca vuelta. vistes tan cortes poderoso, ni tan medido; pues aun no son sus cortejantes de polvo, y de lodo, co- no suelen con cualquier ministro, si no de solo Polvo. Que se le pide mas a un Privado, que po- derle acompanar por las calles conzapatos blancos sin riesgo de enlodarse? Lin. Pues habeis llegado a esas hojas, ved en ellas lo redundante de aquella clausula. la statua hojas pequena no la bace mayor el pedestal grande, ni a la men- gua de tu espiritu la grande basa de tu puesto. Caus. Los muy bobos hallaran redundancia en el sonido de ese arrojamiento: pero el que sabe conocera la torpeza de su mala noticia, y pro- posicion. Has de saber libro malevolo, que pasa al reves de lo que dices, porque la gran base de el puesto es cierto que hace mayor, y mejor a cual- quier espiritus y esto por divino decreto, y dis- pensacion, comoire provando en esta Nota, que es importante. Tu pretendes en ese simil de la Estatua, y la Basa, deslustrar a los mas validos, y constituidos en alto puesto, y ese mismo simil es venerable! simbolo que representa unva ron de perfeta virtud. So. Ese simbolo se refiere por mio en las sentencias de Estobeo, sermar de Virtute. Luesta tua en su base (dije yo yes el varon de gran virtud a fir- mado en sus buenos propositos, e inmovil. PrurARco. Yo en mi Comentario de Principes di- je tambien. Es el Principe simulacro de Dios, que ad- ministra el umuerso: no necesita del estatitario Fidias, Policleto, o Miron; porque el a se mismo se hace semejante a Dios, fabricando estatua en extremo grata, y maguisica a los ojos de todos. Y antes habia dicho en el mismo libro. La imagen que no carga rectamente en la base. vacila, y amenaza ruina. Mas en cuanto la vemos en lo alto le debemos toda veneracion. Caus. Es la luz sobre el candelero, que por considerarla sublime, es recomendada por Cristo: y la misma debajo del celemin, es reprovada por el mismo. Asi al poderoso que vieremos encum- brado, por lo menos desde el puesto, da senas, que merecio subir a el, donde le debemos respetar, aun cuando se dudaran sus meritos, o se le bo- nocieran defetos, porque no hay potestaa alguna si no viene de la mano de Dios; las que al son ordenadas por ele asi el que resile al que esta en potestad, resisle a la de- terminacion de Dios: y esos que resisten, ellos mismos se adquieren su condenacion. Non est. Poteslas nisi a Deo, qua autem sunt, a Deo ordinata sunte ita que qui resistit Potestati, Des ordinatione resistir, qui antem resistunt. ipsesbi damnationera acquirunt. Dicelo el Doctor de las las gentes a los Romanos, capaa; Y el gran Padre, y cabeza de la Iglesia Pedro, en su prima Epist. c. a. dice por todos los inferio- res, y subditos: Que guarden suma vencracion la los mayores, no solo siendo buenos, pero aunque no lo sean- con que a nadie le queda disculpa; aun dado que sospeche de meritos en el poderoso. Servi, subdite flote in homni timore Dominis, non tantien bonis, uy mo- de estis, se d etian discholis, aunque sean rusticos, y sin escuela: eso es discholis. Falta coronar este punto con otra observa- cion que califica el sumo credito del varon puesto en dignidad Es fundamento lo que refieren los Teologos: que de todas las Hierarquias hay An- geles de Guarda para los hombres, y que es mas noble el Angel, cuanto es mas la persona a quien: guarda. Angeli Custodes (afirman) exomnibus Ange- lorum Hierarchiis asumuntur. Et nobilior est Angelus Custos, que noviliori per sona deputatur. Donde se en- tiende que quien se hallaba en menor estado, si sube a gran puesto (y no le hay mayor que la pri- uanza con un Rey, y el primer lugar en el go- vierno) le consigna el cielo en tal caso mas no- ble Angel del que tuvo. De donde forzosamen- te se infieren mas advertidas, y acertadas las obras de aquel, como apadrinadas de mejor guarda. Ni parezca novedad que a una misma persona le truequen Angel: que en otro modo no se verificaria lo propuesto; nobilior si An- gelus, quo nobiliori person e deputatur. Trocados los puestos, se trueca la persona en dignidad! y de la misma Virgen Santisima diceq expreso lela Abulense sobre el cap. Math. que. Go! que tuvo en diversos tiempos diversos Angeles y de infe- rior, y superior Orden, segun la importancia de el puesto, y ministerio en que se hallaba! De todo se colige evidente, por cuantas causas; y calida des la estatua; e imagen de Dios, que es el homa bre, colocada en la base de la Potestad, es mado yor, y mejor que fue antes, y esto por ordenacion divina, que nos obliga a creerlo, y venerarlo, y juntamente abominar, y hollar todo sentimien- to contrario; como este censurado, Pero no es mucho que en los casos donde hay temeraria malicia; se arroje, y precipite un li- bro, que aun en todo el estilo, y materias hace lo mismo. No sabe que es hablar con modestia, aun cuando finge que la ensena, mni toca en la templanza; y amor que usan los que desean per- suadir, si no siempre en la ofensa, y dureza de quien solo tira a lastimar. Solo busca la afrenta, y estrago de los que airado acusa; no la enmien- da, ni la correccion: encontrado al estilo de Dios. Dios quiere se convierta, y viva el que erro, y es- totro que muera, y se pierda. Quien tuviere juy? zio conocera la intencion toda de estas planas, nunca piadosas, siempre satiricas. Y una de ellas, que es la do. nos declara el intento del autor asi: Ellas cosas no las dice por que te enmiendes, fino con celo Hloja qo de afrentarte ipropio celo suyo, no cierto el de Elias. Saldre de este discurso de los Privados, notan- do, que por todos caminos dispara. Aprende derunn Hojeag. caballo(dice) que cargado en su proprio adorno de in- mensa cantidad de oro, desea que le descarguen, y no que le alaben. Nunca el adorno de un caballo es tan to, que se pueda llamar, inmensa cantidad de oro, ni eso lleva proporcion ni termino. Aunque no traigo este lugar, si no por advertir; que el caba llo no desea que le quiten el adorno, ni le siente pesados Tanta es su generosidad, que no solo apetece el adorno; pero aun al hombre que le rige, pues desea tenerle sobre si: tan lejos esta de desear que le despojen. Estas propiedades Eques- tres deben saber los que profesan caballeria, as si podeis senores hablar en ellas. Vincicio. Las propiedades se infieren de aquel verso mio! Tune helator equus, postisinsgnibas Esboon- se lacrimans. El guerrero caballo Eton, depuestos sus ornamentos, va llorando Eneid lib.ul Sicios De otro refiero yo en mi Poema, libej, que hoiiendo en tierra a su senor, se bajaba como ro- nagandole que subiese sobre el, en esta manera. Euolar; ac domini confelit an ora racentis, Indo inclinatus collun, submisus Clarmos, De more, inflejis prabebas scandere tergo. Vatenio. No es menor mi elegancia, cuando al caballo mas entorpecido de el ocio, le aplico des- seos de que le adornen, y suban en el. Argnant, lib.ll. Cuam bellator equus, longa quien fregida pace Terra jubas brevis, in levos piger angitur orbes Frena tamen, dominumque bult. Diopono llustre ejemplo del aliento, y ifania de el caballo adornado, es el que yo refiero en el lib. y de mis historias. Que Bucefalo aquel celebra. do, cuando estaba desnudo, o en pelo, esperaba subiese en el un criado que le tenia a cargo: pe- ro con los adornos Reales se hallaba tan engran- decido; que solo consentia le manejase el mis- no Alejandro, y doblaba las rodillas para que su- biese. Nudus ubi tras (traduce Rodo mano)qui- sonem admitebas solume at Regio instructus orna tu; neo buie prabebar accesun, sed Alejandro soli adsilebas, cor- pusque inflejis genubus submitebat adscensurum. Crus. Estas son biz arrias del caballo, que no debe- mos ignorar, aplicandole impropiamente des. seos de que le quiten el adorno. Pienio El caballo es simbolo Imperial desde el fi- glo antiquisimo con su empresa se honra el Reino de Na poles, y toda Italia, como note yo en el a lib, de mis Jeroglificos. El que se hallare en gran puesto, puede ilustrarse con este simil, que le representa ladornado, con los cargos de la Republica; y no ha de pretender que le alivien de tan glorioso peso: En esto ha de aprender de el caballo, y no en la contraria costumbre, que por ignorancia se le atribuye en ese infausto libro. Portricos Esenciales, y altos documentos, sutiles, y eficaces reprensiones ha dado por cierto a los Privados este nino envuelto (oh bien desem- vuelto) de la Cuna: aprendemos grandes nove. dades, salimos muy aprovechados. Vanse. Cris. Pues aun no me han dejado los mas, pasa- remos a la hoja3a! que dice asi? Quieres tu vivir Rojas a. vuelta, siempre? fuera hacer agravio a los que murieron para que vivieses, y a los que aguardan que te vayas para venir. Y leeran esto algunos simples, creyendo que es algo. Texto sacro es aquel, Una generacion pasa, otra viene pero que ayudan estas palabras a las otras? Que los vivuientes (dice) agravtan a los que han de nacer, porque no pueden venir estos fin que esotros mueran. Si es que atiende a aquello vulgar, de que la generacion de uno es corrupcion de otro (alu- diendo a la materia prima) sealo en buen hora: Dejara de criar marmoles, y metales la tierra; aunque los que hay sacados de ella permanezcan incorruptos, y enteros hasta el ultimo dia? Si ho hubiera pezado el primer hombre, navieran los mismos que ha habido, o mucho mayor nume- ro, y permanecieran todos sobre la tierra por largos siglos, o nunca murieran, segun sienten otros. Porque regla quiere este Filosofo obligar al vivo a morir, pena de que otros no nazcan, ni vivan? Los oir yo may sino, Nosotros que no hemos na- cido, no aguardamos que muera nadie, (quien dice tal?) Eso pasa tan al reves, que antes des-a seamos vivan todos, de quien proceda nuestra generacion. Esto advirtio doctisimo el Poeta Latino Espanol, cuando en nombre nuestro sel lamenta de la infinidad que murieron en la gran- de batalla Tesalica, Esta guerra (dice) derribara. las gentes venideras, y quitara los pueblos, (uegando. les el e nacimiento, )y que en el siglo futuro habian de ve- nir. al mundo. Dicese mal en otro lenguaje que el Y suyo. Gentes mars iste futuras T Obrues, cn popilos abis venientis in Orben. Erepto natale ferer. Esto es lo que lloramos los que no hemos na- cido; que hayan muerto, oy mueran los que po- drian ser nuestros progenitores 2. Asi que es lo cura afirmar la contraria sentencia, que espera mos la muerte de nadie; ni que nos agravia el que vives agravianos mas el que muere; y quien falsamente nos aplica lo que no es. Cabs. En la hoja hay erdice de los enemigosa Cuanto mejories perdonarlos? Cosa, que puedes hacer cenando. Que eficaz persuacion! Ysa prendemos, de mnue- no, que almorzando, o comiondo es dificil per- donar al enemigo, pero cenando, sacilisimo En la hoja siguiente saca una ilacion, tan do- nosa, y tan concluyente como todas las suyas, Hoja a4 pues dice: Quitate uno la honra, y cvengasle tu en su nida que no te ofendio. Faltan fuerzas para respon- der a las de esta reprension, y otras que opone semejantes, Oh cuantos habra convertido la ve- hemente persuasiva del libro! Tan bueno es aquello, y aun peor; cuando sale a difinir la Ira. Veamos ahora (dice) que principios, hoja ao. tiene la Iras y aunque son los principios barios, todos son vuelta. por un camino, y de una condicion, pues vienen de afue- ra. Es lastima no hacerle difinidor de la Ira ma- la. Porque los principios de la Ira vienen de afue. quiere sacar infalible consecuencia de que son todos de una condicion, y traen on camino. Argu- mento tan concluyente, como este mio del mis- no tenor, Hoy entraron cien hombres en Madrid, y aun que son euarios hombres, pruevo que todos traen un ca- mino, oy tienen, cuna condicion, pues vienen de afuera. Aprended, Aristoteles, Logica, Para, otra difinicion nos fundemos en que cuando se dice de alguna virtud que crece, es de- cir, que se mejora, y perfecciona. Crecer enmo- de estia, o templanza; es ser mas templado, y mo- de esto; que duda tiene? Atendamos pues como habla el difinidor, ya no airado, si no desairado: Mas el dia (dice) que la templanza crece; y saliendo de sille- Eog as ga a ser gula. No es excelente raciocinar? El dia que crece una virtud, ese pasa a mayor perfeccion, asi el crecer la templanza es perfecionarse, es estar mas en sal y en su centro? pues como nos dice el que disille que el dia que crece; sale de esa y pasa a ser gala. Crecer en templanza, es ser templadisimo y abstinentisimos imposible camino de llegar a la gula; pues huye, y se le opone en diametro. Dice adelante: Lo que es posible, y facil es quitar de ti las opiniones erradas, y la ignorancia. Quitarlas opiniones erradas, y la ignorancia, es ser sabio: y esto afirma que es facil: Que nos faltabara los ignorantes, si nos fuera facil no serlo? En la hoja sul por no entender las leyesEs- toicas, ni saber hablar cristianandolas, incur- te en error de gran marca, pues dices ndara el mundo cuerdo, y en paz y cuando cada uno sintiere solas sus culpas, y no las ajenas, y aun tendra cumienda Dei manera que tiene por locura del mundo; sentir las culpas ajenas, y por enmienda; y paz no sen- tirlas. Cuando salvemos el intento, la ignoran cia no la salvaremos, pues estas palabras, y pro- posicion como suenan contienen uno engano pesimo: Antes el mundo sera impio, loco, y con- tra Dios, si el hombre no sintiere las ajenas culpas. consecutivamente con las propias, siendo en todas Dios ofendido! Que no consiste la peni- tencia en sentir solo cada uno las iculpas! que comete, si no tambien las de todos; pues nos de he spesar de la ofensa que Dios recibe, donde, y como quiera que sea. Tanto; que a la Virgen Santis- sima, porque no le haya faltado la virtud de la penitencia, se la sanean los Teologos en el sen- timiento solo de las culpas ajenas, porque pue- da haber dicho al Padre infinitas veces? Berdona- nos nuestras deudas, no habiendolas tenido propias, ni la original. De esto habla con autoridades fir misimas el muy Docto Padre Mendoza Eusita. no, en su Viridario, libia, problay donde se leelo que decimos, y lo siguiente. La virtud no solo obra lo bueno, y lo abraza como propio obje- to, si no tambien abomina lo malo suropuesto. Y como la Virgen Santisima poseyo todas las otras virtudes, asi con ellas la penitencia; con que detestaba las ajenas culpas, en toda parte que se cometiesen. Don Virgo fuir impeccabilis (dice) cuod non tollie que iminus illam Dominicam orationem frecuentisime osurpares, y Dimitte nobis debita nostra. Y en el num Cuiusque virtutis esl, non solvomram- plecti suiem obiectum bonuna, sed etiam elus oppositun ma- liem detestari, Cuare sient, virtutes catera in Doa Virgine fueruntaita, do Panitentia, cua malum pvicunque ese de testabacur. Finalmente lo exagera mas, dicien- do que en esta manera, no solo en la Virgen; si no tambien en Cristo hubo Penitencia, atento a detestar las culpas donde se hallaban, y guar- dar el derecho divino, Es hoe modo asero, etramin bo Virgine ese pantentran imo, Gan Cbricto cuatentes peccata homnia Obicuma, erane detellabantirr Siendo pues asi, que la Virgen nuestra Senora, y Cristo Senor nuestro (que vino a enmendar el miuendo, y pon- ven pazen el) fundaron la virtud de la Penitencsa en el sentimiento solo de las cudpas ajenas, uase con que detecho dice este libro, que sera cordara, paz. y enmienda del mundo o sentirlas. Mal se puede callar del eruditisimo discurso en que se engolfa de los Filesafos; para persuadir oquel no estudienadle. Prinbipalmente los difine ocon su buena dialectica de esta manera? El que les dion tal inombre (por que ta los llamas Sabios) los traton de (gnorantes, pues Filosofo mo dige otra cosa, que amante de la sabiduria. Ya veo que Pili es amistad, y Sophid, ciencia, de donde se dijo Pilosopbo. Mas pregun tombra pelllamarse Amantes del salers es prueva (de que son Ignorantes? Buen argumento, gentil conclusion! Que el decirle al Filosofo? Tu amas la Sabiduria, sea decirle? Tu eres ignorante. No hay. mas fondos en la necedad; perdoname libro. Piracoras. Demas de esos fondos advertid, que ven ninguna otra cosa nos mostramos tan sabios los Filosofos, como en dejar el hombre de Sabios, que teniamos absoluto, Sopios. Yo fui el antiquisi. mo hay plimerosque por modestia conrregr ese oombre, asi lo refiere en nuestra historia el buen Laercio! Lanecro. Al principio de mi obra escribi: Pitagoras fue el primero que se llamo Filosofo, y a la ciencia Filoso. fla, digiendo que ningun hombre, sino solo Dios era Sabio. sefeque Pelosophidan Primid Rirpagoras Prelosofhian appellauite. Cenc. Combarados al saber de Dios, fueron logo los que se tuvieron por sabios, como, afirma el Apostol, Dicentes se ese sapientes, slulta factisunt. Ad Roma cap, Y asi por lo mismo que este libro los llama ignorantes, merecen ser llamados sa- bios, pues en templar el nombre, reconocieron lo que ha dicho san Pablo, y lo que el Magno Gregorio en el a ltap, sobre el ultimo, de Jon: Omuis hurmana ssapientia (dice) cuantoliber acumine polleas, divine Sapientia compar ata, nec iusta nezpul- cbra, sed ansepientia est. Alli la distincion, Divinasa- pientia comparata. Que se les puede, pedir masa Pitagoras, y sus secuaces, que haber sentido lo, que estos doctisimos Santos? Reconocer a Dios so lo por sabio, fue motivo de escluir ese nombre, y llamarse amigos del saben, y en esta prudentisi- ma accion funda nuestro difinidor su argumen- to de que son ignorantes, diciendo; Quien les dio tal nombre los trato de ignorantes, pues Filosofo no dice otra cosa, que amante de la sabiduria; excelente cabe. ca. Quien duda, que respeto de Dios, es todo in- sipiencia, y rudezas pero respeto de lo inferior bumanol, hubo muchos que se pueden llamar portento, y milagro de la sabiduria, Aun cuando se mire por si solo el nombre Pilosonho contradice a ignorante, pues repug na con la ignorancia el amor de la ciencia, A Lin. otros argumentos pondera (demas del refor- mado nombre) para probar que no supieron Cunes. Yo tambien los pienso ponderar, porque di- ce todo esto? A Platon llaman el divino, y Aristoteles reprueva toda su dorrina, y la de Aristoteles Platon; y en nuestros tiempos Pedro de Ramos, y Bernardino Tileso a Homero llaman Platon, y a Aristoteles padre de la sa- viduria, y fuente de la dotrina; y Escaligero, y otros mu- chos le llaman cadilco, y borracho, c. Ensenenme si ha dicho algo en esta tarabilla: y con todo eso concluye al fin con muy reportada mesura, y sa- tisfaccion As. que hay donaire como Asi q. no habien- do dicho nada?) de sus bocas mismas viras mi coclusion que linda conclusion!) y lo que en mi reprebendes por temerario, hallaras que es confesion suya de ellos, y que quieres cns que scanse lo que ellos mismos dicen que eno son No se podria en muchas horas fondar el pie- lago de desatinos que contienen las dichas pa- labras que el llama conclusion Notemos algo; y sea lo primero el buen seso de engastar al tope con Platon, y Aristoreles a Pedro Ramos, y Bernar- diso Cocuga. Y porque Escaligero (o sea padre, o hijo) en sus obras condenadas, o fieles, y otros escritores cuitados, dicen tal vez algo de los antiguos magnates (sea en favor; o contra)y infe- rir que esto es, Confesar los Filosofos mismos todos por su boca que son ignorantes!. Esta confesion se provaria si en sus escritos dijese cada uno de si. Toiguoro esto de que trato, y no se palabra de nada: aunque esto dijeran, no los creyeramos, si no que era modesta humildad, pues en las mismas obras muestran saber, Pero decir Pedro Ramo; o Ramon Perez, que repruevan, o alaban, a tal, y tal Filosofo, yo entre los Filosofos mismos in, gugnarse, o contradecirse, vea el cuerdo letor, si es prueba concluyente de que todos fueron igno. rantes, y que ellos por su boza lo confiesan. Entra ahora la resolucion del sapientisimo su gustino, disputando de las Escuelas de los Filoso. fos, veremos si los juzga tan rusticos como este libro quiere. Los cuales (dice Agustino) sempre a pre- feridos en agudesimos inenios, se esforcaron a inuestigar raciocinando cuanto en la naturaleza se oculta, ve Al- gunos de ellos hallaron ciertas cosas muigrandes en cuanto fueron ayudados con luz divina. Qui eor cuna conatisunt ingenis acutisimis, en c. De civit. Dei libia. C. Praron. Favorecionos la Divinidad (dice Agustir no) en que alcanzastemos cuadan magna: con el cual fundamento; y los que dire, pudieron las Escuelas Catolicas llamarme el Divino. Pero con otra aprovacion del mismo Santo estamos mas envanecidos los de mi Secta (que es la Socrati- ca, donde se comprende la mejor dotrina de la antiguedad) pues dice de nosotros asi, en el libro de vera Relig.c. 4. De manera que sieslos pa- cones pudiesen volver a coviir con nosotros, verian cier- tamente por cual autoridad podian ensenar a los hombres mias faellmente, y mudadas muyy pocas palabras, y sen- tencias, quedarian Cristranos, como lo han hecho muchos Platonicos de nuestros tiempos. Iraqe si hano uitan,e Y por supremo credito de la profundidad de mi estudio, y ciencia; fue tanto que en la Genti- lidad supe salvarme, Darame credito quien se le diere a san Atabalo Sinaita, en su libro que se interpreta) Duzia, cuaest pues dice que cuando el Redentor de los hombres bajo a los Infiernos!, me saco a mi con los demas Padres, y que alli fui el primero que creyo en Curisto!y esta misma hiltoria el docto Nicetas en su co- mento a Nacianceno sobre la 2. brat in Pascha, consiente que sea admitida, y acreditada: y otros doctores la refieren, y aprueban en sus escritos. Cris. Estos son los Filosofos que llama bobos nues- trbr. Aunque yo lo parezco pues no he re- parado en lo mejor; y es que habiendo sentencia. do hasta aqui por ignbrantisimos a los tales Fia- losofos con la severidad que hemos visto, y la vehemencia, se olvida de todo a pocas hojas, y hablando de los mismos dice en la os? y afirma lo contrario no menos, de esta manera. Los moder nos merecen hombre de vyentes como los antiguos de doc- ios. Veis aqui (mis senores) restituidos en Doctos los antiguos, que antes exan la misma Ignorancia. Lin. En eso venteis cuan reformado, y virtuoso es- ta mi autor, pues no le ha durado el rencor con- tra los Filosofos mas que esas tres hojas Cuia. Todos se nos van enfadados, y aun mis hi- nos lloran, sintiendo las torpezas frecuentes del libro: pero yo los volvere a dormir con la letrilla que antes oimos en la hoja once, y aun podemos bailar a sus cadencias por fin de esta Sesion, y reirnos a ejemplo de Democrito que no hace otra cosa mirandonos. Servin. Hagase asi, que no es nuevo caber la risa entre mis sepulcros, y el librejo puede mucho mas Pies el humo de un pavilo, Musica. un susto uuna pesadumbre, el antojo de con a legumbre, el miedo de un ratoncillo, pudo hacer mover a sus madres. y a un estuviera mejor, no haber sido que no ser tales como debianser. Un susto, una pesadumbre, Repeticion. el antojo de una legumbre, Crus. No se rinda vuestra tolerancia, venerables Filosofos: que yo eligire en mi censura los luga- res de mas buena gracia. Tienenla notable los mas de este ultimo tercio, respondiendo primero a lo pendiente del pasado conclave; pues dijo este donoso autor en la hoja oor como, vimos. Que Aristoteleshabta reprobado toda la dotrina de Pla- ton, y este la del otro: no es justo se quede asi esto. ARISTOIELES. Mal podia yo, no siendo bruto, re- provar la dotrina toda de mi gran Maestro: que en tal caso, uno de los dos hubiera totalmente errado, y somos ambos los ejemplares, y fuen- tes de la Filosofia. Lo que en eso hubo dira Guari- no Veronense, que escribio doctamente mi vi- da, y anda impresa con las de Plutarco; diralo no menos Geronimo Gemuseo, que tambien la escribe, trasladada de Pilopono; si es que no bas- ta leer nuestras obras para inferir esta verdad. Guajivo En esa parte digo asi de Platon, y Aris- toteles: No se halla haber contrariedad, ni disension en- tre ellos cuanto al resumen de las materias: lo mismo muestran seguir los Academicos antiguos, y los Peripate- ticos (esto es Platonizos, y Aristotelicos) que unos y otros emanan de la diciplina de Socrates: lo mismo fien- ten estos, y aquellos cerca de las virtudes, de las costum- bres, de los bienes, y males, de la naturaleza toda, de la inmortalidad de las almas. Asi que en la sustancia de lo general; y en lo mayor, por ninguna manera discrepan: mas en las particulas, y en los medios, parece alguna vez que discordan. Nectamen in fumma rerun inter cos qui- dem Philosophos, contrarietas ese putaturaut disentio, c. Vease alla lo Latino. Gruiszo. Sobre ese punto dije yo, en la vida que tambien escribi de Aristoteles, segun Pilopo. no No se ha de creer a los que piensan que Aristoteles Pabrio el Liceo contra Platon, es c. Y luego: A los cuales basta responder, que nunca instituyo el descipulo cosa al- guna contra el Maestro, sino contra aquellos que tebian menos considerados los decretos Platonicos. Neque vero sides habenda, Ceus. Segun esto, buenas verdades nos ensenas librito, afirmando que en toda la dotrina se re- provaron estas dos lumbres del saber. Y si quien- res ver algo en el resplandor de Tomas Angeli- co, mira como parea, y hermana estos Filosofos, que tu hallas del todo encontrados, pues dice de ambos! Si atendemos a la calidad de los dichos Fi- olosofosy porque sobre todos fueron da dos a las virtudes, constituyendo en ellas el bien del hombre. Etsi artendimus cualitarem, de Regim. Princ.c. 4. Piror. Aun mayor desvario fue decir, que yo repro- Pue la dotrina de Aristoreles, no solo por lo prece- dente, si no porque se sabe que vino el a mi Es- cuela, rapaz de quince anos, y que cuando hi- viera sentido contra mi dotrina, no era dignidad de un tal Maestro hacer caso de sus opiniones, y menos tratar de impugnarlas. En todas mis obras aun no se halla que le nombrase: si bien ha habido quien murmure que hice queja con tra el dicipulo por verle disentir en algos mas cuando esto fuese verdad, diferencia hubiera de tener queja alguna; a sentir totalmente en con tra, y reprobar toda su dotrina, como afirma ese li- bro menguado. Verguenza es que ayan asistido nuestras Escuelas al examen suyo,; vamonos Vanse los Filosofos. todos. Cuus. De lo que asistieron me espanto varones tansa. bios, a objecciones tan mentecatas contra su deco- 1o. Para lo que falta nos bastan los que quedamos. Importa pues considerar lo que pondera, y rine la hoja oa esclamando: Que ocupadas estan las Universidades en ensenar todas artes! Y que cosa tan culpable es que no haya Catedras de hacer bien, y donde se ensene. Quien creera que habla despierto? ni aun se lo que dice en el sueno, En las Republi- cas todas Cristianas nio se ensena a hacer bien? Ni hay Catreda de esta, ensenanza? Y aun puedo decir que en muchas. Etnicas, cuanto a las cos- tumbres. Que dices libro? que suenas? Desde los vientres de sus madres los ninos no oyen buena dotrina? Sus maestros de escribir, no se la dan antes que otro caracter? Que ensenan todos los Seminarios, Colegios, y Congregaciones? Quie- res disfamar a nuestra Espana, que por la gracia de Dios es la primera en profesar virtud, y en- senarla? En las Universidades hay catedra que no ensene a obrar bien? Pues si algunar no lo ense- na rinmediato, dispones pon lo me nos medios para ese fin. La TroROCia. Mi catreda no ensena a hacer bien? Plato determinauir (dice Agust de civit. Dei, lb.o. Platon determino que el fin de lo bueno era, vivir segun la virtud, lo cual solo puede hacer el que tiene noticia de Dios. Pues si yo enseno quien es Dios, ved si en el enseno la virtud, y lo bueno. EsCUELAs. Nuestras catedras de Moralidad, de Es- critura; y su exposicion, no es ensenanza de ha- cer bien? Los Derechos Civil, y Canonico, a que sin atienden? PRIDICApoREs Y sobre todo, el continuo uso de nuestros pulpitos es acaso ensenar a hacer mal? Crus. Como, pues no se pierde el juicio con un li- bro satiro, que supone con gran hinchazon, por absurdo, culpable; y erronico, que no haya catedras de hacer bien; ni donde se ensene? Quiza el solo sabe ensenarlo, y pretende unico esta catedra. Igual tema de Temanites, es querer que no estudien los hombres cosa alguna del mundo. En esto insiste; y esto rine casi todo el cap.. Quien te ve (dice en una parte) Fatigar en filgismos rojass. fatigarte en logicas mal disputadas, y menos importan- vuelia. tos: en silosofia natural, siendo fantastica; y sonada, de que se rie Persic. Mirad donde vino a parar. Del Satiri co, y burlesco Persio se vale en causa de este peso; juraralo yo. Y es lo bueno, que aun Persio no imagina (ni puede) persuadir que se dejen estos estudios a burlase de quien no los alcanza, y se finge sabio. Adelante dice: Sea que estes versado en todos los libros de gentracion, alma, y cielo (no es nada lo que repruena) Metheoros, y que sabes defendento das las cuestiones; dime de que te puede aprobechar a ti c. Seria no acabar si le trasladasemos, todo esto respondiesemos. En fin pone toda su instancia en que no estudie cosa alguna un Cristiano. Boca No advierte que ese desamparo de es- tudios no se pratica en otra Republica que en la tirana, y barbara del gran Turco, como yo observe en el Raguallo Sa de mi primera Cen- turia, y en otros lugares. Crus. En conformidad pues, del impio Otomano, condena estepiadoso libro como desatino, Saber Silogismos, Logica, y Filosofia, entender de generacion, de alma, de cielo, y las demas questiones todas. Con que echa a rodar el desvelo de infinitos Santos, que sudaron en estos estudios, como tan forzosos, que sin ellos no pudieran dotrinar las almas, ni encaminarlas al Criador; ni menos impugnar la Heregia, y Sectas contrarias a nuestra Religion. Creed por mi vida al dicho autor, y derogad por cuenta suya las Universidades, y estudios todos, leyendo en solo el. Serven. De otra suerte estimo los Estudios el uris- consulto Pomponios que en su ultima vejez ya cerca de mi Sepultura, le oi decir aquellas pala- bras que se leen en la l apud Julianumizo; frade fideicome libertat. Yo con tudicia del estudio, que es la sola, mayor razon del vivir, he llegado a setenta! y ocho anos de edad: y si tuviera un pie en el se pulcro, no fuera perezoso en aprender algo de nuevo. Suena mejor Latino. Namego descendi cupiditate, cuan solampi- bien di rationen optimam, in octavion, cy septuagesimuna Fannun atatis duji, sealterum peden in tumulo habe- rem non pigeret aliquid addiscere. Lin. Si tanto os alargais en murmurarme, volvere la hoja oo donde dice mi autor. No se yo que haya Bojagon. vuelta, mas desdichado, ni mas ignorante genero de gente, que aquel que muestra su estudio en advertir descuidos, y yer- ros ajenos, que las mas veces los hacen ellos no enten- diendo lo escrito. Cius. Por mi respondo que holgaria mucho, ser comprendido en el numero que el llama Ig- norante, y Desdichado en ese lugar. Porque si llama en las hojas 4. y la ju desdichados a los que sirven a la Republica, y desdichadas a las cosas todas que Dios bendizo. Y con esto en la hoja yo, llama ignoran tes a los supremos, y divinos Filosofos; que mas puedo yo desear, que ser ignorante, y desdichado por boca de este Temanites? Lin. Dice aqui tambien de los que censuran, que son Invidiosos, y comparalos a los Gusanos. Caus. Digno es por cierto de que le invidien: esta robra lo diga; que es la ultima, y que el tanto pre- cia, Y el atributo de Gusano, yo le admito con mas gusto que todos, pues se llama asi el mis- no Cristo por David. o sum. Vermis, y por Isaias, Vermis Jacob, Cuia. Decidme (porque yo se poco) que razon hay de llamar Volumenes en esta plana al libro de lob? Crus. No es saber poco esa pregunta; pues no tie- me facil respuesta. Volumen, podemos entender en lengua Latina por cualquiera libro: pero en la Castellana no se entiende si no libro grande: el de Jobees uno tan corto, que cabe en tres plie- gos comunes de letra ordinaria: y a esto llama nuestro autor Volumenes, bastante nombre para todo lo escritos por el Tostado, por Baronio, Tusco, y semejantes. Solo se me ofrece en res- puesta, que como por su autoridad ha prometi- do libro sobre lob, halla interes en que aquel texto sea, no solo volumen, si no volumines de volumines; no contento con lumen de lumine. Cuna. Satisfecha quedo, proseguid. Crus. A la vuelta de esa misma plana nos hace una burlilla galante; y es que propone en la inscrip- ccion del Capas insertar en el, tres oraciones a Jesu- Cristo nuestro Senor, estas tres Oraciones prome- te. Vamos pues a buscar las tresa Oraciones a nuestro Senor Jesucristo, y hallamos solas dos, porque la tercera es al Angel de la Guarda y como el Angel de la Guarda no es Jesucristo, y falta una Oracion, dicenos el libro, mamola. Notare el lugar en que el comienza: Dijo el Espiritu Santo, tratando de los pregones que se dan para hallar a la Sabiduria; que dijo el Abismo, No oi- mos otra circunstancia en esta alegacion: don- de advierto, que si bien las sentencias sagradas proceden del divino Espiritu, no por eso es es- tilo, cuando traemos palabras de alguno (sea el que fuere) callar su nombre, y alegar que habla el Espiritu Santo, es dar confusion a la sencillez del que oye. Menos se entendera con los pregones que aplica al mismo Santo Espiritu, que son fal. sosy y sin fundamento (sea dicho con su buena paz, porque ni el trata de pregones, ni Job tam- poco, cuya es la sentencia. Es muy mala burla aturdir al simple descuidado con estos grima. zos, no habiendolos en la Escritura, sino en el icapricho de un lego que no sabe alegar. Pues aunque diga el Patriarca; Sapientia vero obiinve- nitur? No es esto pregonar lo perdido, ni dudar donde esta: bien sabe lob donde se halla la Sa- viduria, y mejor lo sabe el Espiritu Santo. Antes el piadoso Patriarca, asegurado en su noticia, reprende a los torpes oyentes, diciendoles: Donde os parece a vosotros que esta la Sabidu- ria de Dios? Que es burlarse de como lo igno- ran. Asi que el Espiritu Santo no trata de dar pregones para hallar a la Sabiduria, y el autor inventa inventa que si, por su sola libre facultad: Prosigue luego: Dijo el abismo no la tengo, el mar no esla en mi. En esta confusion se deja esto, sin util, ni inteligencia del que oye. No es pues otra cosa este lugar con el pasado, que una relacion del Santo lob, cap. as respondida a uno de sus malos amigos; y lo esencial de ella suena asi? Sa- pientia vero rbi invenitur? Necinuenitur in terra sua- viter viventiun. Abisus dicit. Non estin me: y marelo- quitur, Non estmecum. Son tan dificiles estas pala- bras, y al parecer, tan desavenidas, que desde que se escribieron, no sabemos quien las haya espli- cado a satisfaccion, ni tocado en lo literal. Ypues nos promete jactancioso el autor un libro sobre Job, debiera en tan buena ocasion emplear al- go bizarro si lo tuviera: que solo construirnos la letra, y dejarsela asi, no es hazana. Oiga pues (aunque sea digresion) el modo en que yo entiendo el lugar: porque si descubro ignoran- cia, tenga ocasion de barajarme en sus Satiras adocenado, o como le pareciere. Voy a mi es- plicacion. Jobnacio en la Gentilidad, y dentro de la ley natural fue Santo, y conocio al verdadero Dios, contra las opiniones erradas en este conoci- miento. En tres maneras principalmente opi- naron de Dios los antiguos Filosofos, y a estas corresponde aqui el Santo con las tres frases partes donde dice que no se halla el ser de Dios y su sabiduria, reprendiendo el engano de los Gentiles, figurados en los tres amigos con quien disputa. La una opinion fue, que consistia el su- mo Bien, que es Dios, en el descanso, y deleite licito: y a esta responde lob: No se halla Dios en la tierra de los que suavemente viven. La otra fue, que asistia en lo profun desimo de los abismos; a que responde. El abismo dice, No esta en mi. Fue la otra opinion, dar por principio de todas las cosas al Agua; y a esta res- ponde; El mar dice, No esta conmigo. Esta es mi es- plicacion en suma, y su provanza la que se sigue para solo quien gustare de estudios. La primera opinion autorizo mayormente Epicuro; como lo advierte Plutarco en el lugar que vimos de su libade tranquill. animi. Epicurus Coluptatis asertor, y en el de los Filosofos que dis- putan con los Principes. Epicurus summum honum in ocio altisimo, velut in por tu tranquillo. Fundaban estos el sumo Bien (como vemos) en los deley- tes, quietud, y ocio: entiendense deleites licitos, no torpes, como algunos hoy piensan, antes divi- nos en su modo contemplativo. La otra opinion fue presumir, que Dios asistia en tanto abismo, que Pluton, y otros del Infierno eran Soberanos en su comparacion, como dijo despues elegan- tisimo nuestro grande Lucano, lib.o hablan- do de este Dios con los Infiernales. Indespecta tenes vobis qui Tartara, cuius vos estis Superi. Llamaban a esta Deidad profundisima, De- mogor gon, de que hablan todos los Mitologicos, y se interpreta Sabiduria de la tierra; de Damon, y Gorgon. La tercera opinion del constituir por principio de todas las cosas al agua, nota el mis- mo Plutarco, de placitis Pilosop. Talesille Mi- lefius (dice) principiun rerum Acuam ejistimauit. Y es- ta Secta de Tales Milesio, acreditaron infinitos, antes que el, y despues! Consideraban (prosigue Plutarco) que todas las plantas, y hanimales se alimentan del agua, y su humidad, y que el mismo Sol, y las Estrellas de sustentan con las mismas aguas. En esta conformi- dad dijo Homero: El Oceano que a todas las cosas da principio. Oceanosque ortun cunctis qui donat habere. Contra estas opiniones pues, y contra estas Sectas introducidas por la Gentilidad en el mundo desde su origen, y representadas en los que disputaron con lob, responde el las pala- bras presentes: Sabed que el sumo bien, o Sabi- duria no se halla como otros piensan, in terra sua- viter viventiun, que es la suavidad de los que pro- fesaban ocio, y quietud gozosa, segun la prime. ra opinion. Ni se halla (prosigue) en el Abismo, Abisut dicit, non estin me, que es la Deidad pro- fundisima llamada por los Griegos Demogor gon; segunda opinion. Ni tampoco se halla (di- ce) en las aguas, Et mare quitur, non est mecun, que es el principio universal a que atribuyeron todas las cosas; opinion tercera. Asi que con las tres proposiciones de lob, responde el Santo en contradiccion de las tres Sectas mayores, y de los tres amigos en ellas; que erradamente le ar. guyeron Esto baste en inteligencia de un lugar tan aspero, ya que el autor nos le propone tan cerrado como le hallo, preciandose de exponer a Jobaqmioe novid Lo ultimo de su conclusion en este caso, es mas que perverso, porque ha dicho antes?La primera leccion que lee la Sabiduria al hombre es el dia de su muertey que cuando muere empieza a aprender Convidanos asi a desear la muerte, y quiere apoyarlo, y construirlo en las palabras con que sob prosigue las precedentes, a cerca de la Sabi- duria? La perdicion, y la muerte dijeron, por nuestros pidos vimos su fama. Perditio, eo mors dicerunt, auribus nostris audivimus famamcius. Lo cual traslada el autor asi, en el lugar notado; que la Sabiduria no llego a oidos de nadie, sino de la muerte, y de los trabajos. De manera que perditio, m, quiere que sea trabajos; y muerto, ye nos lo da por consuelo en ella: siendo precisamente esta muerte la de los condenados, no es lindo construidor? Perditio, tras lada trabajos. Trabajos es, mas los del Infierno, sin que pueda ser otra cosa, como ello mismo suena, y traducen todos. Y san Gregorio pasa a decir, que son los mismos Demonios. Quid perditio- nis, o mortis nomino, nisi maligni spiritus desiguantur? Capa in as Job. Siendo esto pues asi, muy buen consuelo es el del autor, en remitir al oyente a esta condenacion, y a estos Diablos; para que empiece en ellos a tenera nuevas de la Sabidu- ria. Y porque no tema la muerte, ylepones por delante, que los Condenados, y Diablos oyeron su fama, y que asi por el mismo camino pueden tenerla sus oyentes? Halla que es buen companero el demonio, y la condenacion para empezar asa- ber, y asi ha mostrado esta aficion en todas sus obras. Veanse, y entiendan se las dichas hojas 3 S. y yo vueltas, que yo no invento, ni compon- go, solo advierto que es Temanites este nuevo esplicador de Jobualn o loqe Gustosisimo es demas de esto adelante: pues habiendo obligado a sus lectores con tanta fuer- za, que no estudien palabra; ni aprendan algu- na ciencia, les manda luego a los mismos, y en el mismo cap. que es el Deves hacer juicio de los li- bros mas importantes. Doy, que suponga libros es- pirituales; no es muy bueno mandar, que los idiotas sepan hacer juicio de los mas impor- tantes? Un juicio mandado hacer, muestra cla- lo que no le tiene quien lo manda. Y esto es nineria con lo que se sigue; pues tambien les decreta que repitan el Sermon de la Sa- viduria por su glosa, y comento. Podran muy bien los cuitadilios, que jamas estudiaron (y el lo ordena asi) valerse del Comento, y Glosa en los Sermo- nes de la Sabiduria? ni entenderan que les dice Pero lo preciosisimo es donde tambien di- cee Lee, y medita las Epislolas de san Pablo; y ho pases muae. en ningun capitulo adelante, primero que poseas facil, vuelta. mente la sentencia por la meditacion. Esto es lo que yo llamo preciosisimo, pues obliga a sus tontos dicipulos a esta facilidad de poseer la inteligen. cia de san Pablo en todos los capitulos. Por ventura alguno me oye, que no sabe la profun didad que se cierra en aquellas Epistolas, y por excusar mis palabras traere las del gran! Coro- nista de su Orden el Maestro Fray Hernando del Castillo: este en su historia refiriendo, como el Doctor Angelico en Paris escribia Comenta- rios sobre las Epistolas de san Pablo, dice en el liber; cap Mas como aquel Santo Apostolera un abismo de Sabiduria, y sus Epistolas lo son, hallavase al. gunas veces santo Tomas atajado, no atinando a su pa- recer con el verdadero, y legitimo sentido de la letra: y un dia entre otros quedo atrancado en un paso sin po- derle dar atras, ni adelante, segun se le hacia oscuro, y disicultoso. Mas luego se acogio donde solia, y aunque le costo muchas la grimas, y oracion, salio e ella tan llano en la duda, que nunca se le ofrecio mas. En estas Episto- las pues, donde el Gigante de la Teologia To- mas, no atina, y se atranca (como dice este historia. dorla cada paso, sin poder darle con sus fuerzas, sino con las de la oracion, y lagrimas santas; quiere este do- trinante, que el menguado enano sin letras (con quien el habla) pase adelante poseyendo facilmente en todos los capitulos el sentido, y sentencia del Apostol, que estas sondas palabras con que lo manda. Y semejantes las que prosigue? Escojed. (dice, entre los libros que se han escrito, los que mas se llegaren a la dotrina, y estilo del dicho san. Pablo. No os parece que es, mas que bueno, dejar al cargo de los mentecatillos la eleccion, y conocimiento de lo mas parecido al estilo del dicho Santo? No sabe el decirles, que libros son estos, y mandales que ellos lo sepan? En la hojatron, acusandose, de su manera de dar limosna, funda por Sacrilegio no menosel darla donde otros lo vean: aun no dice, dila por panidad, o jactancia; sino absolutamente, y sin dis- tincion To que di con testigos incurri en sacrilegio. Es ta palabra comunmente se interpreta, Violencia en llo, sagrado: o segun halla en sus Etimologias san Isidoro. Sacrilegus dicitur ab eo quoa sacra legir, id estfuratur: El que roba las cosas sagradas. Y, no, hay que ocurrir a estos origines en nuestro caso no ver solo; como esta recibido en Espanol el nombre Sacrilegio, y lo, que por el, en tiende siempre el pueblo universal, con, quien habla este libro: pues nunca se oye decir, Sacrilego, que no se represente un excomulgado, por gravisi ma culpa La mayorla los ojos de Dios es la Ido. latria (de su abominacion estan llenas las Escri- turas) y un tal crimen le llama san Pablo Sacri- legio, y no mas. Qui abominaris Idola, Sacrilegiun fa- cis, que es decir (como vimos en otra Nota) eres Ldolatra, y abominas a los. Idolatras. Vengan pues ahora los que saben, y ensenenme, si desde que Dios crio la tierra se habra incurrido en sacrile gio, ni en culpa grave, por dar limosna con testigos. Aun cuando intervenga vanidad, es lo mas que se defrauda el merito para con Dios, y en esa perdida los grava Cristo, no en mas: No hagais la obra justa (dice) delante de los hombres porque os vean que en tal caso no recibireis merced de Dios Matt. S. c. No niega que la hagan en publico, si no el hacerla por que los vean, y aun entonces no dice, recibireis condenacion, o pena, si no solo, No re- cibireis merced por esa obra. Mercedem non habebitis. Que aun alli le queda a la limosna el util de quien la recibe, y el ejemplo de cuantos la mi- ran. A esta causa las buenas obras son todas mas aceptas a Dios, si ajenas de la hipocresia, se manifiestan; y publican. Asi trae la cuestion san Gregorio, y la distincion, hom, in Euanga Y san. Pedro Grisologo, sermo viendo estos Santos que Dios ha mandado poco antes por el mismo Euangelista Mateo, cas. Luciran vuestras buenas obras, de suerte, que las vean los hombres, por que sea glorificado el Padre que esta en los Cielos. Asi espli- ca el Magno Doctor, que el esconder las obras sea solo en que no procuremos alabanza exterior, Sca pues la obra en lo publico (asi lo manda) como la in- tencion permanezza en lo oculto, porque del bien obrar propongamos ejemplo a los procimos. Y con breve agudeza Crisologo explicando las palabras de Cristo. Judicas non ubi facias (dice) sed qualiter fa- cias: quia Deus, de cordibus, non de manibus facta meti- tur. No se pone Dios a juz gar donde haces la limosna, fino en que manera la haces: porque el no mide las obras de las manos, o por las manos, sino por los corazones. Y en esta conformidad el Santo discurre por todo su sermon, que es el pasin que pueda decir otra cosa. De donde infiero nuevo crimen contra el autor, pues se atreve a aplicar a este Santo el error mismo en que el se engana. To que di con testigos (afirma) incurri en sacrilegio que acoto el Santo Palabra de oro. Las del Santo trae el consecuti- vas en esta hoja, leanse, y verase la falsedad des- ta calumnia contra Crisologo. Como podia el Santo acotar, que es sacrilegio dar con testigos, si acaba de decir, Judicas Deus non obiefacias, y Gregorio, Sitopus in publico. Diran ambos, y toda la Iglesia, que es obra santisima buscar testigos para dar, como el intento se funde en Dios, y en el buen ejemplo: y que cuando el intento fla- quease, ni seria sacrilegio, ni culpa grave, si no perderia solo el premio, mercedem non habebitis, y conseguiria los demas fines. Es tambien perju- dicial decreto este del autor, porque el inocen- te que le oyere, escondera siempre la limosna, perdiendose el ejemplo; que es poderosisimo en ella, pues nadie ve a otro darla, que no se corra de no imitarle. CiNa. Yo estoy mas que escandalizada. Pero solo me decid ahora, porque llama a san Pedro Criso- logo tantas veces Palabra de oro, y no su conoci- do nombre? Crus. Por solo hacer ostentacion de que entiende la voz Crisologos, que compuso el Griego, de Crisis, oro, y Logos, palabra. Y los pobretes de cau- dal en letras; de esto le hacen muy grande; aunque sea en dano de los que no entienden. En la hoja antes de esta prosigue la confesion asi? To confieso que muchas veces no he cenado, ni co- mido, mas esto antes ha sido aborro que ayuno, y niseria que virtud. Ved las sutilezas de escrupulos de este vendito (penitente en la imprenta primero que en el confesionario.) Este pecado de aborrar las cenas se le hace gravisimo: y ahora advierto que no hay que espantarnos, si llama sa crilegio a la limosna publica que en purezas grandes de con ciencia, aun lo minimo espanta. Cuia. Por mas puro, y mas bien confesado le tu- viera yo (a mi corto entender) si dejando me. lindres de ayunos ahorrativos, y limosnas pu- blicas, se acusara al tenor de un san Pablo, en la 1. Epistrad Timo, capa. Quia pris fui blaspfemiis, o Persecutor,y contumeliosus. Que el sutilizar de Crisologo en la limosna, y el ayuno, es alla con almmas perfectisimas. Boccacio. Acuerdome de la primera Novela de mi Centuria, y la vida que alli refiero de Chiapele. to, proponiendo antes sus costumbres, pues dio go en suma. Egli era il piggiore huomo; che forse mar nacese. Este por ciertos intereses extranos, quiso al fin de su vida ganar nombre de Santo, y fin- giendo que se confesaba generalmente! con una. Religioso; callole sus enormes crimines, y acuso. se de otros tan ligeros como, que le sabia bien el agua cuando ayunaba a ella. Siendo pues esta cono fesion acreditada por el ignorante que la oia, le absolvio, y murio luego el tal Chiapeleto. Y predicando otro dia a sus honras, y encarecien- do la pureza de aquella alma, el torpevulgo le tuvo por Santo, llamandole San Ciapeleto, y dandole gran sepultura. SePVE1. No quiera hoy colocarse en la mia otro San Chiapeleto. Cuus. Dejad ahora vuestra Novela Juan Boccacio, que ni es buena, ni viene a proposito. Leed solo en la hojaza de este libro (que tambien es novel, oh novela) como discurriendo de los bienes que Dios da, dice al oyente, que mire lo que le pide a Dios: y luego; No hacienda, que esa es dadiva de los hombres. Niega ser dadiva de Dios la hacienda, contra lo expreso de la Escritura en muchos lugares. Tanto que al prometer Dios merced a Salo. mon, da a entender, que lo mas cierto en los hombres es pedirle riquezas, comola unico dador de ellasi pues, hablando alli con un Rey Santo, aun se extrana de que pida otra cosa: Quia non postulasle tibi divitias. Y despues al ha- cerle merced, Sed,y hae qua non postulasti dedo tibe, divitias scilices, gloriam. La gloria junta Dios con la riqueza, porque bien usada es glo- riosa: Dijera el autor en buen hora, que se le pi- dan a Dios cosas mayores que hacienda, y mas utiles para ganar su gracia, pero no niegue ser dadiva suya, siendo tan suya que no es de otro. Y advierta, que aun poseyendo las riquezas hombres injustos me indignos de ellas (como aquel reprovado por el Ecclesiastes y capao) aun alli se dice que se las da Dios. Estaliva malum que devidi sub sole, quiden frequens apud- homines, vir cui dedit Deus divitias, alas, y aun despues de quitadas las vuelve a dar, y duplicar como al Santo Jobe Aadidit Dominus omnia que fuerant. Job duplicia. Dios fuel siempre qui dedit, caddidit divitias, a buenos, y a malos, preciandose de ello?! y el autor, aparta de Dios esta accion, y se la aplica solo a los hombres, afirmando con aquella fuerza. No hacienda, que esa es dadiva de los hombres. Llegamos a las insignes oraciones devotas del bendito libro, que luego, en la primera de ellas pronuncia todo, lo siguiente! Ante to- sca Nacona de Fopana das cosas aquello: alego al rigor de tuleres. Ri- gores llama!a las nleves de Dios humanado, habiendo predicado ese Dios: Mi yugo es suave, y mi barga leve. Cuba. Aprended ninos mios, por mi amor; de este Horacionista, y ved a quien habeis de creer,a Cristo, o a el. Caus. En la misma Oracion, y hoja prosigue, ha- blando: con el mismo Dios. Tuque has de ser Juegi eres el ofendido, si no admites por nulidad mi ma- dre. Mirad que mi madre: ADios mismo recu- san por Juez estas palabras, y le arguyen con mulidades de su juzgado, porque siendo parte ofen- dida es juez de su causa, y por otras alegaciones que no le invidiola este letrado. Pleito pone a Dios en sus Estrados, y da peticiones para anu- lar sus autos, y sentencias; Si no admites por nuli- dad mi madre. Enda misma Oracion, y hoja vuelta, habla para todos muy claro, eficaz, y con lindo re- truecano? Conozco que contra lo que devo puedo ofen- derte (gran conocimiento!) Mas confieso que no puede dejar de glorificarte mi castigo. Que atadura tiene esto; o que es? Y que hace aqui la adver- sativa, mas confieso? En la misina Oracion, y hoja dice a Dios. que no vuelva por el pecado, pues no lel higo, sino que vuelva por el hombre pues le higo. Volver por el pe- cado, seria favorecerle; asi Dios no vuelve si- no por la justicia, y es siempre contra el peca, do; y siempre fauprable al pecador en preten- derle convertido. Es muy buena gracia en una Oracion para todos; confundir el juicio con cada frasis, cuando demos tenga esplicacion. En la misma Oracion, y hoja prosigue asi. To supongo que soy tan malo que me quiero condenar. Suponga el esas condenaciones si gusta de ellas, que nadie querra pronunciarlas, ni orar a Dios con palabras horrendas en las devociones usuales, y cotidianas. Acaba la sobredicha oracion primera.To soy muerte, y mentira, y peregrino descaminado. Lin. Eso por lo menos le concedereis. Gonco? a. Yo le doy solo lo Peregrino. Crus. En la Oracion siguiente por los enemigos, comienza. Senor muchos, y poderosos enemigos me cercan. Estos enemigos son aquellos por quien dice Cristo: Diligite mnimicos vestros, son los pro- jimos que nos quieren mal, no son Demonios, ni otras tentaciones, que a serlo, no nos man- dara Dios amarlos. Y siendo enemigos de aca; que razon hay para llamarlos en una comun oracion, muchos, y poderosos? Eso diria un Rey David, sitiado de potentes ejercitos, pero el comun pueblo, a quien esto se ensena; y tan tos pobres escuderos (que no hay quien repare en quererlos mal)para que han menester al- zargrito; si no es con oculta malicia; que tienen muchos enemigos, y poderosos, y que todos le cercan? Estos enemigos; o bien deudores, a quien per- donamos, no se han de nombrar con mas rui- do del que oimos en el Ecclesacras, que ha- blando de singular dice solo: Perdona al proji- mo que te hace ofensa, y cuando ruegues tu, se te perdo- naran tus pecados. Relinque projimo tuo nocentite, o tunc deprecanti tibi peccata solventur. A cuya mo- de estia hizo Cristo alusion: Dimite nobis debita nostra, sicut o nos dimittimus debitoribus nostris. Dice adelante con gran tiento To los perdo- no, por la parte que de justicia tiene en mi castigo la persecucion. Donde estan estas persecuciones, a quien le tocan? Yo juzgara al quel esto pro nuncia por mas perseguidor que perseguido, segun las palabras, ya en su nombre alega- das: Quia fui blasphemus, co persecutor. Pero note se con mas cuidado la restriccion, To los perdo. no pordla parte. De manera, que por las demas partes nolos perdona hasta ahora,a no se:- guirsele aquel interes que alli dice, no los perco donara, eso es, Por la parte. Parece hablar comp caucion; porque Dios no le coja a palabras eno este perdonar. SE. Aun no habeis reparado, que en la Ora- cion al Augel Custodio, le pide tambien que le desienda de los tiranos. No estan en el centro de Fojasy la Iglesia Catolica los que han de rezar esa Oracion, y en la fidelisima Espana? Pues que estilo es, desde Madrid, el que esta orando, dar clamores contra los tiranos? Menos dijo san Agustin en el cerco de Hipona. Yo temi oyen. do esta Oracion, que brillaban junto a Man- zanares las cuchillas Turcas, y Perfianas, y que no habian de caber en mis sepulcros los muertos en batalla. En efecto, a fuerza de exorcismos, habeis des- cubierto, que no hay en este libro sena de senci- llo devoto, si no mas que doble retraido, vo- ceando santidades mal entendidas, porque proceden de intenciones, entendidas bien. Y no solo le juzgo retraido, sino tambien De monio; pues se acoge a mi sepultura, y no sale de mis monumentos, como aquel de quien dijo el Evangelista; qui habebas demontumiam temporibus multis, d manebat in monumentis. Luc. S Marcas Cuia. Si fuera el que decis (vecina mia) ocultara su nombre exponiendo sin autor este libro, como os dije al principio: escondierase en vuestra oscuridad, siendo demonio per ambu- lans in tenebris, pero sale en medio del dia, dan- do voces? yo soy, yo soy, este verdaderamente es mi libro. Y asi me persuado que anda aqui el diablo Meridiano, de quien dijo el Palmo yo. Non timebis ab incursu, eo Demonio Meridiano, que interpreta la Glosa: Estus persecutionis. Loar- diente de la persecucion, en que corresponde al lu- gar dicho de san Pablo, y al nombre Temani- tes, que como se dijo es Viento calido Austral del medio dia. Ceus. Bien dije yo, que bastaria apuntar mis No- tas, para que los demas resolviesen, y me en- senasen. Visto habeis, senores, con cuanta ra- zon, si el autor muere (Dios le guarde) andaran todos en batalla sobre cual le ha de imprimir sus obras, que es el miedo que tanto le recata en su Epistola, amenazando a Espana que no ha de hacerle esa merced. Dire algo que resta y no lo peor, fortaleciendo la verdad de vues- tros pareceres. Cubn. Antes que digais, oireis solo una nueva queja de mis Amas de leche, y es que habiendo en este libro Oracion al Angel, no la hay a la Reina de los Angeles. Caus. Es piadosisima la queja, porque ni le hace Oracion alguna a nuestra Senora, ni le habla una sola palabra en todo su libro de devocion: muy de paso la nombra rara vez, y al fin le da por hijo a Dios Padre. Cuua. Peor negocio es ese. Pero ved que escan- daliza mucho. Crua. Esa es la lastima del hombre: pues quiere (segun sus palabras) que Dios Padre, primera Persona de la Trinidad, tenga Madre, y lo sea la Virgen Santisima. Luego veremos esto en su lugar con admirables circunstancias: que ahora solo se pondera la descortesia de no ha- cerle alguna Oracion a nuestra Senora, ni ha- blarle palabra. Y porque se quejen mas de veras los debo- tos de esta Senora, adviertan que habla el mis- no autor en este libro con el Demonio en di- latadisimo coloquio, por mas de as. hojas desde la o4. Y con tanta familiaridad, y amis- tad, que en medio de su conversacion le pro- mete albricias al dicho Demonio, y le pesa de no haberselas dado, pues dice con efecto: Mere Hoja cias albricias si me las pidieras. No os parece que to? son saludables estas meditaciones, y solilo. quios? Cuia. Todo el libro es un soliloco. Corrobia. Tambien ha inventado un abuso muy contrario a mi estilo, y mi credito, porque al principio de este libro habla de Tu, despues en el medio, de Vos, y a lo ultimo de Vuesa merced. Crus. Ah servido de hacer chanza, y burla, la ma- teria que propuso ser veras, y devocion. Y esto es lo menos; porque se sigue tambien un efecto perverso cuando habla de Merced, y dice, Se- nor, a cualquier gabacho que le lea, pues jun- tamente va llamando Senor al mismo Dios, y confundiendo asi el estilo torpisimamente. Que ni saberos si habla con Dios; o con el pe- cador vilisimo, y viciosisimo. A este llama Senor cien veces, Primero en la hoja Sos asi: Ta Senor se acabaron. En la ya. Ta Senor nos abe- mos. En lai. Senor en esta parte. Vuelta la hoja; Senor mal se cubre. En la ra3. Senor en remitiendose. Y en laio Ora armemonos Senor. Estas, y mas veces llama Senor al misero leyente. Como pues se distinguira al hablar con Dios, siendo todo un coloquio mezclado, e interpolado con uno, y con otro, segun vemos en todas es- tas hojas? Sea ejemplo la rasl donde dice: S nor, antes que incurramos en el rigor de esta clausula, di- gamos, Senor, delante de vuestra presencia, c. Con dificultad se averigua, cual Senor de estos sea Dios; y cual la escoria vilisima, y basura de el hombre. Corresia. Cuando no fuera tan insufrible el inbo conveniente, lo es muy grande, que en un li- bro impreso para cuantos leyeren, dispense mos senorios al mas picaro: ni aun se dibiera al mas ilustre, porque se deje algo singular en los escritos! para la Majestad de nuestro Rey, que es unico Senor en la tierra ejoridesa, Nota, y JVAN ARID. No tocais lo otras, amigos oyentes, y cesores, Yo os advier, to del que decis, que es tan lisiado de gastarla palabra Senor, que solo por su libre albedrio la quiere introducir en mi Torre. Pues habiendole librado en mi (a el y consortes) una breve par- tida de ochavos, que crecieron con los corri- dos, sobre que hizo ejecucion, y embargo al misero pueblo; le parece suficiente derecho para imprimir, Senor de la Torre. Asi se da priesa sa a impresiones, y todas en vida, gozando de el barato, porque despues ningun desalmado es- tampador querra mentirle, senorios, y mas siendo el pueblo del Rey. Un tiempo delante de Apolo se hizo tambien Senoria hembra, Ve- necia sabe lo que en esto hubo, y mejor su pla- za de san Marcos. Cemc. Quiraos alla Juan Abad, que ahora no toca- mos historias, si no proseguimos riendonos poderosamente sobre la hojay Porq abien do de orar como suele en esplicacion del Pa- ter noster, comienza asi Diga vuesa merced conmigo. Cammucos. Diga con el elgrn Tanoran, y el Sosi, diga la Morisma; y la Persia, que no vana perder en ello: pero nosotros queremos antes degir con un buen monacillo lo que le enseno su muestro de Escuela: pues con estos no hay riesgo de errar, y en estas hojas, mucho. Si no dijera mas que la letra del Pater noster, no abel furabamos pero ponese a comentarle, y no solo nos dejara caer en tentacion, mas en la fosa de que nos recata san Matcas. Si el ie- go higiere guia a otro ciego, ambos caeran en el hoyo. Cacns atenise eaco ducation praster, ambo in foveano cadunt. Cros. Sabeis cuanta verdad es esa? Ved como habla en la hojaaza. Nos mandas (dice al Pa- bre y que podamos degirte, que enbies a nosotros tu Roino, que no queremos ir a el. No hara poco quien asegurare esta proposicion, Que nos manda Dios (afirma aqui) que le podamos decir que no queremos yr a sa Reino. Aprended por mi vida oraciones con esta guia. Si tales galantenas se impriven, para que hay examen de libros? Coni. Es muy de poderar en esta, como en otras infinitas cosas que habeis notado? que cuando se les halle euasion, o excusa (que en las mas no la habrayes torpeza dar que sospechar a los que no saben si no poco mas que mis senos, y que ayan de leer espinandose, las oraciones debo tas, donde usan todos sencillez, pureza, lisura, distincion; y suna claridad, para que aun los ninos las pivan cono candida lehe humuis sima! Crit. Tambien supone esto? Quelever al uilgocian. te osurero degirle a Dios, Senor,dame bien suceso en mni maltrate. Habra habido en la tierra jamas quien esto diga a Dios, por mal hombre que sea, ni por bruto? Pedirale que vuelva en salvo la na- ne, que tenga buen retorno el empleo, bien que en la verdad sea usurario: pero cual bestia le dira: Dame buen suceso en mi mal trato? Serta tan to como decirle; Ayudame porque soy malo. Nin gun rustico ha imaginado tal, peticion; pues para que supones, libro, plegarias a Dios tan mentecatas, y mas que imposibles? diciendo: Que es ver al negociante, . como que se ve ca- da dia. Due en muchas partes La vncrenn a pera Hojana. Eno ley. Atribuya el autor esta proposiciona y 1oz. errata de Maria, de Quinones, y creame. La vueltas. muerte (repite en estas hojas) no es pena, sino ley. No se duda ser ley, que padezcan muerte los que nacen, despues de la culpa de Adan: pero el que tambien no dijere que es Pria impuesa ta en esa ley, sera no menos que Anatema, segun los decretos Catolicos. Veanse los inter- pretes todos en las palabras de san Pablo.Per peccatun mors. Ad Rom. cap. 3. entiende como forzosa consecuencia. Mors in Panam hutus pec- cati, ni hay quien lo dude. Puede leer tambien el autor a su amigo san Pedro Crisologo, que no es razon contradecirle; en su Serm. don de dice: Mors, penes homines estecriminum Puena. Puede oir, si no esta contento, al Concil, Santo. Trident sn decreto de peccato origini sesa donde construira estas palabras. El que afirmare que aquella mancha de pecado por la inobediencia; transfirio en el enero humano la muerte, y penas de solo el cuerpo, y no el pecado juntamente, que es muerte del alma, sea tenido por anathema, segun este de creto, debemos creer, como creemos, que el pecado! Nossolamente es Pena del cuerpo fino del alma,y o incurriremos en expulsos del gremio de los fieles. Burlese con estas verdades el bue no del autor, y diga si quiere por su cuenta; que la muerte no es Pena del pecado, y esto en libros de ensenanza Catolica. Hablando con cuantos Dios crio; supone que todos son altisimos de clierpo, y hermosisimos, sin mas alegoria, ni pename el amor, porque dice: Imagina de cual pequenez, y de cuan vil sustan- cia en tanta grandeza de estatura, y en tanta dignidad. de belleza has crecido. Y mandarle al letor imagi- nar la vil sustancia de que se engendio, no es mucha pudicicia de devoto, ni alto punto de contemplacion. Pero que nos cansamos, y cansamos? Basta saber que el diablo del libro, hasta el ultimo apice; y guarda el teson de delitar, y este es el verbo mas modesto que puede darsele: pues vendria a ser dichoso, si abogase por el el frenesi. Esplica al fin el Pater noster por su cuenta (en la manera que se ha notado) en cuya Ora. cion ya se ve que hablamos con la primera Persona de la Trinidad Santisima, a quien la dirigio Jesucristo: y asi el buen autor, solo pretende ir parafraseando lo mismo, como han hecho otros muchos, y con ellos Santo Tomas, y Crisologo en siete Sermones, Jnca. ditin commenda mus Patri que Filius docuit, dice Ter- tuliano en el mismo lugar alegado en la hoja io: de este libro, Lo cual supuesto, es muy buen cino hablar asi el autor? En tus manos, Senor, en comiendo mi espiritue las llagas de los clavos que estan en ellas te diran que son efetos del amor con quel pande- ciste! De manera que el esta rezando el Pater noster, y diciendo como Cristo al Padre,En tus manos encomiendo mi espiritu, y anade, que tiene el Padre llagas, y clavos en las manos, y que padezio. Y mas abajo le da Madre al mismo Dios, Padre, diciendole, Por la intercesion de su Santisciria Madre. Cuisi. Enterremos aqui luego este libro no se oi- gan en el nuestros nombres, que es granin- famia. Serven. No puedo enterrarle en Sagrado, Cais. Ni en lugar profano conviene que se le de entierro (esto fue lo primero que os pedi, Man tronas) si bien se ha de contar con los muer. tos; y aun quitarle ya el nombre de retraido, porque le hemos echado de la Iglesia, y de hoy mas no le vale, Pero conviene que su cadaver se registre en el mundo, por confusion de al: gunos simples, que sin conocerle le honraron, y por desengano, Lin. El retraido no era yo, si no mi autor, y pues su espiritu es demonio, lancenle tambien, de mi cuerpo, ya que de los otros cuerpos de li- bros mis hermanos, no salen los demas demo- mos sus companeros. Senvi. Hos genus Damonporui, non elicitur nisi per te- uuntun, est orationem. Math. y. No se lanzan (dice el Salvador) este genero de Demonios, sino a fuerza de ayuno, y oracion. Tu oracion es como se ha visto, y tu ayuno como nos cuentas; Ergo non eljcrtur genus hoz demoniorum. Cierro mis losas, y queda. te en pena, no me nombres, y afrentes:o pr lo menos te prometo que no entres mas en mis monumentos como el que refiere san Lucas. Cuia. Vade retro, y no te vean, ni oigan mis chi- quillos, no los inficiones, Basta que de aqui, adelante seras el Coco, y el Bude mi cuna Crus. Omnia everba oris mes cumaustitia, nibilin ess obli- quue, neque tortuosum. Proverb, cap, a ex Anto nio Monacho Unanoas, Vuesas mercedes nos perdonen;ma, nana representare esta misma Comedia, dese pues servire a vuesas mercedes con el gran Te- manites, jamas vista, ni representada. Auprrojio. Vitoor, Vitoor.
