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Texto digital de La reina Matilda

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Atribución tradicional
Juan Dominico Bevilaqua de Mila
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Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La reina Matilda. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/reina-matilda-la.

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LA REINA MATILDA

JORNADA PRIMERA

Cómo podréis con todo vuestro fiero el tan débil, señora, fatigaros yendo con vuestros pies tan cuesta arriba, antes a haber llegado al Altar, torre cruel, que de crueles hombres en esta tan gentil y deleitosa Ciudad de Tarrazón fundada fuiste, a los debilitados pies no falte. la fuerza y juntamente venga menos píritu triste y congojoso, al cuerpo tan atormentado y flaco, de vuestro mal tan grave y tan contino. A cuál mal puede tanto atormentarme, Que me haga faltar de lo que debo si el que tan largo tiempo me atormenta y muerte por momentos me amenaza, Nunca pudo quitarme esta no vida Más bien sombra de vida, más si ella tal me quiere dejar mi mal tamaño, para que deste y deshecho cuerpo Yo no me valga, a su pesar, yo quiero que me ante este cuerpo y de las venas, se me vierta la sangre y quantas carnes, se despedacen todas para sola esta vez de mi mal y mi flaqueza, sacar fuerza que al ir me ayude, adonde vea la reina mi hija y mi señora a veros vengo a luz aquestos ojos desta vida tan cansada arrimo, Arrimó un tiempo, sí, mas ya caído A veros, y no en vuestro alto palacio, No con diadema, que por asentare en vuestra frence, más que por sus joyas lancia a veros no con stro, en vuestra real mano, que es bien digna, de cuántos en el mundo hay repartido entre otros muchos poderosos reyes. A cuál a veros vengo y cuán mudada, de aquella poderosa y alta reina que un tiempo o vide, detenida y fría. encia abominable torre a veros Vuelvo si podré viva, adonde en trueque, de ser de caballeros y señores servida y defendida puerta en cerco, enemigos estáis como enemiga, siendo los enemigos que os cercan vuestros propios vasallos y sujetos, se vos tan buena reina tan bienquistos. y para más a tantas crueldades Añadir crueldad no se permite hombre o mujer viviente se os allegue para daros, siquiera algún consuelo esto es más vedado a mí que menos apartada de vos de irían tenerme, como la que os crie ende nacida. tan miserable, pues matilda reina ejemplo singular de cuanta puede Ensejo mujeril hallarse honra, tan miserable a veros vuelvo ahora para nunca jamás volver a veros. y tu casa real, cuyo ornamento tanto resplandeció, cuanto tu reina en ti muerte a luz, cuán si ella quedas escura y trate, y como en parecer bien labrado, y de fin oro anilio, de quien haya caído rica joya sufre mi alma aún sufren mis ojos de pasar por delante de tu puerta y de verte de fuera si por ella entrar en ti después nunca he osado, que saliendo de ti, ya para siempre Salí de mi contento y de mí misma. Vuestro dolor tan grave y cento, con vuestra discreción que se le iguala, Templad, señora, y con tan triste alero, el detestable fin, no se prevenga, A nuestra reina de su vida tanto Queda aun que cortar la verde planta de la viva esperanza no se debe hasta que sea caiga por faltarle. cual Dios no permita, aquel rocío que el cielo infundir el puede y suele. ¡Ay, que enrama queda a lo tampoco, que queda de la vida esperar debo, en este mismo día que destinado tan horrible y afrentosa muerte aya de parecer quien en dos meres, unca ha más parecido persuadirme podré que fuero mi marido viva? que habiendo entendido el tan extraño cayo de mi señora llegar pueda con un socorro tal y tan tiempo que la honra y la vida juntamente y como esperar puedo tanto si en busca del por tan diversas partes habiendo despachado mensajeros, un no han vuelto otros en ciertas nuevas notan y el que más ciertas las da, dice que buscando en el campo de los nuestros Allá entendió de un nuestro conocido haberle visto por alguna a quien en su tienda le tuvo aposentado el general de los aventureros, otorgar golante el valeroso. Más que ya más de mes y medio había que del campo faltado habían entrambos sin saberse, pero por cual camino Ni para adonde o para que se fuesen y que si bien en torno a tal partida No faltaban juicios muy deveros, de esta causa vero no se trataba, i se pudra tratar porque tal nueva No había llegado la cuando partien si ya tanto sobra el tiempo al tiempo que debía mi marido estar en casa, cual cosa buena el esperar pudo Fuera es de sospechar y de mi triste haberle muerte sucedido cuando enfermedad o cabel o desastre, otro no le detenga en el camino. puesto que por muerte yo no puede a él dejará la cruel muerte Pues tan cerca ha llegado de privarme, tan presto de la reina mi señora Que tarda ya no sea de mi marido la venida; y tanvien tando el socorro que dar por obra de él se le pudiera entorpecida ya esta esperanza sola la de la muerte se levanta estotra aun por cierta tener puedo. y muerte, ¡ay cruel muerte tú de todos aborrida a mí sola aborreces. de mí, que más te busco más te apartas, a los alcances vas de quien te huye, si huir aprovecha que esconderte adonde piensan más cerrarte el paso Calla tú lo haces más acierto. con tu importuna y retorcida hace. mas para que entre tantos que te llevas a mí deja, o fiera más que tigre, más que ay sorda entendiendo del morir para mí sería regalo antes de en el miserable exceso, Qué bruto harás en la real persona de la inocerla reina la oídos etapas a mi ruegos en mí abiertos ojos, dejando a mayor pena, que no sería el morir, diversamente prueban tu crueldad unos y otros uos porque alargas más deseando la vida del sangriento tu cuchillo se les queda atajada, otros que pena la llevan, aunque busquen acabarla, Tú por no ser con ellas más piadosa de lo que sueles o ellos te descuidas, dejándolos colgar de un muy delgado, hilo, que aunque podrido, nunca acaba, de romperle no que para romperlo, Tú no estiendes la mano y de tal hilo, tienes colgada está deshecha vida. Mas ya que sin tu mano no hay quien pueda morir a tu de echarla en mi esquiva, guardarte a que por fuerza quieras, porque en la hora misma que del mundo Aquella quitarás, por quien yo vivo de manera asiete con mis manos que por soltarte de ellas de las mas te valdrás en soltarme de la vida. que tanto dice vuestra vida amarga, según anda tratada, es maravilla pues el siempre llorar de día y noche porfiadamente tener alma, en tristes pensamientos tan envuelta, pera más robusta y fuerte. pudiera, creo haber ya sepultado. por mí otro entender no puedo sino que Dios tiene de su mano para lo que la vida vuestra importa. Mas como a la verdad es inposible deshombre el cual no diero unas de can Corazón tenga con enjutos ojos vea en aprieto tal, tan alta reina más vos que con ser en su servicio el haya en amor madre le fuentes, Así la razón quiere que la raya de la decencia y de lo que a vos misma mas obligada sois, no se traspase. que a Dios sera hacer no sea ofensa mos que si con ruegos no se os tiene para el sostentamiento de la vida algo que todavia es tan escaso espanto es cómo pueda sostentar, el porfiado ayuno os mataría. Ni sé cómo despues de haber tenido cientos Abiertos a las lágrimas lo ojos, día y noches enteras, no cerrarlos, breve espacio vencido de la fuerza del cansancio decirse pueda aquello dormir descansar por dónde pueda el cuerpo restaurarse sino menos en aquel breve espacio trabajando con sus desasosiegos queda el alma las tristes imágenes y el sueño de representa, los sentidos dentro turban con terror que ha dormiendo como celando os tiene siempre en llanto del tan demasiado angularos, hace que alma ver no puede ensueño. si es cosa en sueños le atormentan. como ellos no son ya verdaderos, si vanas también mucha las cosas Sueños no son las otras que se veen, Fuera del sueño y de ellas los remates chas veces primero que sucedan de virtud celestial en nuestras almas Descúbreme en visión, el haber visto velando yo decir que no dormiendo de la tumba salir los muertos padres el sera reina y con sus manos tras tomarme a un laura y conducirme ma sepultura y alla muerta, llorarla, digo en este mismo tiene que se halla reina en tal apreto, Diré que vanidad? Dién es sueño. que se debe entender por las culebras, Que halló cuando en sueños las arquillas, abro en questan sus joyas comercidas Y cuál es el alero, cuando veo de verme parece questos pechos que le dieron la leche, sudar sangre largo sería el contar la larga guerra que por tan largo tiempo con sus breves, visiones que no sueño he tenido si hermana, de mí tanto anoche No te verá cómo te ha recado Pues que por sospechas que me matara el afán, que dormiendo padecía no dándome socorro en repertarme, tanto piadosa y curiosa fuente. porque según la guerra que me hizo tal visión ya no dudo que con ella todas las demás guerras se acabaran. con acabar mi vida, si a la fuerza de la congoja no viniera menos menguaronla estos ojos que abiertos engañaron el alma, pues no viendo de fuera lo que el alma dentro recogida en sí misma había ya into le dieron a entender ser todo vano. piedad cruel, que por hacerme libre de tormento su tormento me ha dejas No plega a Dios que tan cruel yo fuera que dar pudiendo ayuda a quien la tiene menester yo de dársela dejara y más a vos, señora, a quien debidos, con todo amor y si son los trabajos Qué mayores sufrir buena esta vida y bien creo que aquesto se me crea, como lo que vos padecéis no hace creer vuestra afición con nuestra reina dormíame yo, y en sueño los vencidos sentí que vuestro anuencido vecho acaba, desperteme y parecióme, que tal era el afan que no podía dejar luego al momento de arrancaron, alma del cuerpo vuestra cama entonces aunque temblando toda por el miedo despertaros me allegue Dios sabe cuanto mayor temor en despertaros, tuve, según de vos su fue el aliento Ya volveros tardo, tras un desmayo otro siguiendo luego y cuando dellos a sosegar debíades de la cama, salistes con el ímpetu que apenas dio lugar a vertiros, por si a tiempo vos viva llegariades a ver viva, nuestra Reina. Mas ya que el castillo do vana, y guardada está su Alteza No se abre a la puerta se primero Abierta no se ve la de oriente. detener aquí más conveniendo uira esperar allá gastar os ruego este espacio en narrar el triste sueño, que tan triste os varo, cuando este mo no sea de más lado atrevimiento. Si narraré quizá volviendo el alma poner presente el caso horrible, echada lada de la fuerza del termano delos se me saldrá del cuerpo fuera. en una ancha campaña, y muy deserta, me parecía de verme, hado ni planta avia ni hoja en de yerva un cielo Ni una gota de agua, más agudos espinales y cueros enanos, cóncavos escondrijos y profundas, cueva, donde salían por bramido, el aire escurecido encháis entorno Cómo o por donde allá me fuese entrada, No me acuerdo, buscar me parecía cosa quen parte tan aborrecida Nunca quisiera hallar ni de buscarla, me pudia dentir ni aviséis claro parecía entender lo que buscaba, cuando a la lei voz de una doncella, a una dia pena todo estaba cubierta de un hábito sencilio ca nieve blanco enderece mis pasos. Mas no tanto pudia apresurarlos, como a mí apresuraba el gran cuidado Antes era el andar muy trabajoso, como si grave carga en mí llevara, si alguno el andar me detuviera. no vivir traga el más terrible, que quizas haya visto en algún tiempo en parte más remota que la mando de la hedionda boca y de los ojos un venenoso aliento y unas llamas, que el aire corrumpian andian la tierra y para tragarse a la doncella, cual ya tan cerca había llegado Que pudo echarle como bien hechole su pestilencial veneno encima. Mas antes de ponérselos en las uñas, que a encontrarle un animoso y suerte con que le detuvo y combatiendo con él no le dejo hasta dejalle, tendido y muerto en mí fue la legua, por el buen fin que tubo la batalla, sin medida. Mas como a las mudanzas, todas las cosas del estado humano sujetas sois, aquel contento luego de otro tanto dolor quedo ocupado A la doncella del mortal aliento inficionada ya que se moría, allego y veo, si podré decirlo, Al dolor, pues que su tres que no viva bien su fueras que lo diga, quiera era Matilda Reina, y mi señora. Y ella ¿cómo pudo conocerme Mientras temblando toda en estos brazos la sustentaba yo y daba voces en mi poniendo los dolientes ojos al piadad y de lástima pintado, Ay, madre ya veis cómo me muero, Dadme si podéis, madre algún socorro y con esto dio luego el alma fuera. Bien hizo para ir a acompañarla, La mía todo su esfuerzo, más al punto quella de mí estaba despidiendo parose a tu llamada y no despierta, al sólito llorar abrir los ojos. Benedición haya y gloria eternamente Nuestro Dios que las sombras de tal suelo no de parecer y con abiertos ojos, ya veis, no haber por estas partes león en dragón y vos del miedo. y nuestra ruina del peligro libres quedas, y a más cierto otro peligro ella queda sujeta de su amparo Dios no la quitará, pues en un hora suele dar lo que nunca vino en años, guia aun podría el propio conde el que la fama vuelto en mismo alumbrado de Dios, arrepentirse, La verdad declarando, y la inocencia de la reina de modo que la vida con la honra le quede salva, como Ya no quedo por él y sus mentiras, que la una y la otra no perdiere. Tan bueno es nuestro Dio que nunca de alumbrar a cualquier nombre que que los rayos recibir de su tan clara luz que por todo difundiendo esparce Mas cómo puede entendimiento humar, ser Dios alumbrado si la entrada cierra su claridad en tinieblas Quiere quedarte. ¡Ay, que muy bien el sabe te muy bien el conde, como ofende a su sobrina a Dios y a su alma con calma tan grande. Mas no quiero la feridad de su tinado intento volver atrás, sino que más impele, tras la cudicia de reinar por muerte de quien viva el reinar le quitara. en ti sólo, señor, confío, y espero como en el mundo engañador, no veo que contrar o que esperarse pueda si ya no me queda otra esperanza de la vive en poniendo ahora vengo esta sé que las otras todas sobra tú todo poderoso y todo justo tu socorro y amparo de inocentes, como ya la inocente y carta hebrea, del mentiroso crimen de pudia, difrase y de la muerte aparejada, Así libra, señor, está que tuya, Hechura es, como aquella y que no menos de aquella cómo sabes, casta y pura. hermana, vamos a es hora, na segunda el conde de tortosa sólo Quién puede, y no procura ensalzarse, y enseñorio aventajar a otro, Más contento se queda en el estado que se tragó al nacer de su fortuna Bien se puede decir que no merece haber nacido de hombre, entre los hombres las de animal, entre animales que andan tras él solo sentido sin discurro. de quien tener ingenio se presume, mas del que suele dar naturaleza. a la gente común y se descuida, en prevalerse de él también yo digo En este ingenio no tiene o si lo tene El tenerlo no es más que no tenello, como quien siendo rio de vertido desnudo y andrajoso andar quisiere y es el tierreón de cuantas fieras por la haz de la tierra andan pagando Mas no rey un León de los Leones, Así entre todo pájaros y aves, que por el ancho y sotil aire el buelo, desplegan, reina el águila estima y entre la muchedumbre de pecado en el líquido mas hay tan diverio, vemos que la ballena es la señora. Mas al hombre dotando la natura entendimiento y ánimo elevado concedió que no tan solamente de todas las especies de animales en en mar, sean en aire o se acento Fuese, señor, más que también de todos los demás de su necia u hombre sólo ser lo pudiere. Así de tiempo en tiempo En cuanto el deceano abraza han sido leyes una a otra sucediendo el que ser para me aún se conoce ca de acrecentar reino a reino ensanchar su imperio más que puede Qué maravilla es, pues lo que se cuenta del famoso Alejandro han entendido mientras ganando más un del mundo cómo habían otros mundo vueles todo en tristeza lloro; porque al tratado de conquistarla, no le bastaría, la vida como el ánimo, pues uno para su inmenso corazón poco era y si para ser Rey ánimo tuvo, uno que cuál nació tal tus criado toda su mocedad entre pastores, y vino a serlo que entre la antiguas si el reyes romanos tu tercero dejar yo de pretender de serlo Yo que de reyes soy hijo y hermano de reyes de la sangre generosa de los temores godos firme en esto hastado está todo mi intento en esto todo mi diligencia ingenio y tuerza por mí se ha poner hasta el caballo si aun para al camallo algo me queda las que puede quedar como se acabe por mí tan deseado día, con el cual acabar debra la vida la reina Matilda mi sobrina. Quién me dirá que hago mal tratando de hacerla morir quién no cree cual culpable lo merece hasta en el plazo ya dado de mes, que acaban, hoy ninguno ha parecido en su defensa más a defendella, Quién te había de atrever, y echarse a de combatir conmigo, pues probanza, de testigos ni hay puede haberlas, ni remedio hay civil que le aproveche, si bien mi conciencia algunas veces me representa toda la maraña, que por mis manos ha pasado entiendo Todavia, ¿qué mayor della es la culpa que no mía, pues tan poco miramiento ha tenido al Alteza de su casa, ella ya no habiendo hombre quedado si no yo, que de un padre con su padre de nacido, y podiendo antes debiendo consentiéndolo el gran autor supremo no con otro casarse que comigo por no quitar de su linage el reino Porfiada no quizo oír palabra de cuanto la real conveniencia a ello obligaba antes barrunto que de su mujeriles pensamientos y de consejo ajeno persuadida haya a Suero, su ayo despachado, según que por acá ya mucho días, No he visto a tratar de casamiento. Mas ¿quién acertara con quien, y adonde sea pero eso y más lo no tratado, para tratar no tiene más a tiempo Pésame de que habiendo yo enviado para el veneno, que propuesto había de dar a mi sobrina el mensajero Hasta ayer no haya vuelto en cuatro meses que si al debido tiempo aquí llegara todo el trabajo que he despues sufrido. bien excusado fuera, y yo contento como contento y satisfecho habido de lamech el gran médico que esclavo siendo mío por mi preso en la jornada de traga, mereció ser hecho libre por la cuya que hizo en mi persona y ahora para más aventurarme, En liberalidad, así el veneno como el contraveneno me ha enviado. Yo cual yo tengo en más de lo que entonces el la cobrada libertad no tuvo Mas después que a volver el mensajero tardo tanto que a mí no convenía, tardar más, con andar, perdiendo el tiempo siendo e sospechar que hubiera muerto él o el oro médico, mi amigo. tan loca paciencia detenerme, ua que otro camino no tomase para llegar a mí tan alto intento tomelo, y acerte tanto que hoy mismo tendré de mi senoriado la cohechas. cual no puede faltar los dos licores, que de Alejandro lamec no ha enviado donde el mensajero fue a buscarle, No le hallando en Túnez, bien guardado serán para otro efeto a otro tiempo dura podrían servir tal siendo el uno que al cabo deste horas en momento mata al que bebe de él si entretanto, sentir dolor a favorar señales de veneración teniendo el otro virtud y fuerza de quitar la fuerza al ponzoñoso como en dos perrillos ayer mismo la prueba tengo hecha, Acabara, pues en tan el espacio Mi sobrina la vida y si el derecho padece fuerza a la sentencia valga del que supo valerse de la fuerza. que como dijo que forzarse puede la ley para reinar lo pio, por obra para si su patria Roma, sujetando la cual demás de libre Señora, y reina fue de todo el mundo. Mas mientras aquí estoy comigo sólo hablando ni hay persona que ni entiendo do sacado ha fuera de caía, el cuidado a verse el presidente parece que debiera haber venido Seguirme prometio, te que salva su claridad por todo desparcir, salido a el sol por tanto espacio encima, del horizonte y cada uno atento anda tras su negocio y poner busca por efeto lo ave despierto tuvo, La noche en pensamiento a mí lo me debiendo yo hacer mi diligencia de hecho en levantarme tan temprano, y que aprovecha, si por más velante por más cuidadoso que me tenga el aquilón de aquesta pensamiento a mí se descuida todo el mundo Tal es la flojedad con de todos los del consejo en un tan arduo y grave Negocio que si a ellos estuviera sin haber quien asusta y haga parte como lo hago yo, muy bien entendido que la reina quedará viva y reina por más que la tuvieran culpable, cual ya negar no pueden detenerla. que la soltarán digo y la volvieran en la silla real, no ya por celo dueño ni porque la alma le tengan Mas por pensar que reyes seran ellos habiendo de reinar mujer y moza, y más el presidente tan mi amigo como tener se debe el que se olvida de lo que es obligado a la pasiona, de quien mereces haya recibido. ya no se acuerda más tal hombre como siendo de condición humilde y baja, por mi medio y fue al primer grado, el supremo conejo ha pervenido y en eque de acudir a lo que hasta se me ofrece no tusca ni procura si no como sular pueda la vida esta que sin tener defensa alguna fuera ya disfamada y de conforme muerte merecedora requiriendo La mucha obligación que a mí me debe no saber más de lo que ya se tiene por sabido y provado y hecho claro si ya con ser yo no más de conde de tortosa, si en del rey hermano el tanto he podido y hecho tanto oponiendo otra cosa que palabra en abría para que estar muy seguro una llegando a la real grandeza recho, no más palabras y bien hechos grande quales hacer puede y mercedes un podero rey tambien haría. Mas bien fue para mí questando en duda de debía uno del confiarme, por lo mejor y más seguro tuve, palabra no arrojar de esta mi boca, por la cual el caye en el secreto que apenas he comigo confiado, y con llora sola pues sin ella No había poder pensar de hacer algo. siendo ellos la Marcia de la reina ella me ha sido menester valerme, como buen cazador valerse suele. de cielo con qué del cura hace Bajar a tierra halcón a lo tomen, ella seguro estado y más ahora escondida la tengo la en mi casa. Mas de salir yo tengo con mi intento y mi tendré con él la misma cuenta enel comigo ha tenido por ahora no quiero que me pere ir a buscalle, en casa suyo, pues qué en la mía venir no le parece que convenga llama la paje llama esos criados Déjalos ya, no es menester llamarlos. tu tente de ay no te menes, en tercera el presidente del conejo, supremo el Traigan esto sol, señor, un día tino y tan alegre, que ninguna Niebla pesadumbre no le supe Tal lo tendré si la hedionda mancha, Veré quitada de mi cara, adonde segada se quedó despues que echola, de toda nuestra carta al real nombre con impúdico pensamiento y obra Matilda indigna reina y mi sobrina. Que tal mancha quitada haya de vence, con mostrarse a la luz más claro y puro, negocio y sin que al miserable to a llegar se venga echar mano, derramar la sangre de la reina despetar y no debemos hasta que por sentencia al consejo todo el verdugo osará de alzar el brazo descargar con la rayente espada El golpe que le corté la cabeza. Qué clareza mayor pueda esperarse, de la verdad no entiendo, y holgaría que diéndola haber se me dijera. que si a nos verá la que reina vuestro haber de condenar y muerta verla, sea a mí más que de vasallo suyos. siendo ella de mi sangre y mi sobrina sea condenada a muerte tan estraña, más por causa tan vituperable aunque por más vituperable tengo las les y estatutos a estos reinos, A cuáles los reyes consentieron, sufriendo que la sudito de bajo, de ser de la justicia regidores hayan de conocerlo en los caros, que están allá descritos de los cuales tes el uno. Mas dejando ahora esta materia pido que me digan del comelo, qué mayor clareza puede haber la que se tiene cuando con achaque de haber no buenas nuevas del campo y referirlas a la reina a su cuarto me fui de media noche en vuestra compañía y de otro veinte, las puertas abrir, habiendo hecho no ante habían sido cerradas, por mejor decir, hallamos entró su propia camara y debajo de la misma su cama en que dormía, al desleal y pensado disperto, y como ella acostada al mismo ulo, levantarse en mostraba, temblando su conciencia que ofendido tida del miedo de la muerte taba aquellos terribles alaridos no sabiendo el primir otra palabra Mas ¿de qué traición se le había hecho Qué traición se le haya hecho es cosa muy posible horrible. Verdad sea, sí hay, no sabemos descubierta, Bien hay cierto indicio más envueltos, aquel temblar no nego, pues bien pudo ser la causa el ruido y sobre salto, que al corazón llegándole en un tiempo con la voz que por vos fue desparcida, de haber no buenas nuevas de la guerra velo echo al miedo indicio Mas verisimil, yo, señor, tomar el haberse aquel hombre allá condido. Indicio, y no más prueba es él hallarse Un hombre en casa ajena y más de una escondido abajo de la cama. con las puertas cerradas y denoche Contra Fisberto es cedro, que otra prueba no se había de aguardar para muerte se les quiese, y vos, señor, que luego en aquella antecámara por fuerza venciolo arrastrado a puñaladas de vuestra propia mano se la dueño Disculpado quedáis, sino esperantes, que del tribunal de la justicia se le mandase dar por los minutos. pues no dando lugar al sufrimiento de tan grande dolor tan justa cama, suben de aquí las leyes la venganza de tal injuria a lo que más arcanos, son en falta del padre y del marido de la mujer que haya caído en falta. y aún esto más se supe a la personas ención de más respeto. Así concluyo, que lo que a condenar, Fisberto, a muerte era bastante no puede ser parte para también hacer morir la reina Pues cómo siendo dos en un delito la misma pena que se debe al uno, al otro no será también divida, Si cuando tenga el uno tanta culpa como la tiene el otro mas el caso de que tratamos, es muy diferente. porque la culpa quen disperto es clara En la reina no es clara culpado haber entrado el atrevido moro, o con inteligencia de la reina mas de alguna criada, y quien tuviera por imposible que de su locura de su propia locura persuadido, No menos que guiado y animado de alguna imaginada su espera os haya puesto al riesgo a que se vio. espanto fue de oír requesta tales como si semeia este negocio. a entender desde ahora habiendo días, que esta entendido ya cumplidamen ento que ninguno de las damas tanta comodidad pudo haber dado traidor que encerrado se queda en el propio aposento de la reina sino la camarera Elvira sola, que sacando debajo de la cama, su estrado en las noches se dormía como también se hábito que aquella que el cuyo sucedió siendo acortada, La Reina todas las demas criadas, acostumbrada usaua luego se retiraron a su cuarto, adonde por una puerta entradas, no pudieron de allá salir, sino cuando al habido la dueña que la llave tener suele niéndole las hizo salir fuera. No os espantéis, Señor, de mis respuestas, pues según las preguntas se me hacen regando yo y lo que hablo fundo en la realidad a que el derecho y la razón me obliga, si lo que ahora Elvira se me dice lo que he dicho otras veces replico, que él haberse cuido es grande indicio sepulta, de haberse entendido con Lisberto, y más habiendo ruido al mismo tiempo disberto, matarte, cuando lleno el palacio de gente y el alboroto Así todo lugar era huirse, como lo tuvieron de salvala, aunque ni quien ni como no se sepa. Mas pues la violenta y repentina muerte de mal hechor, y la huida, Elvira, así también tan de impronio a nadie dio lugar para impedirla, quitaron que ni dél ni de ella alguna palabra o conjetura se sacase. de haber habido entre los dos concierto En duda queda si a disperto el ora habiendo recogido por si misma Recogido le hubiese, o por la reina ya que su Alteza espresamente liga, del malvado Sisberto lo que hizo con su consentimiento haya hecho. Cómo dudarse puede lo que es claro? que Isberto haya muerto y que alguntar, No se halle de llora y que no quiera la reina confesar su desverguenza Que todavia, bien hace en no acertarla, como fue gran maldad en cometerla regar, ya no se puede que el tratado con él no haya sido si en el pecho de Fisberto, después que allá tendido lo deve muerto entre el subir y el sayo, todo de mano de la Reina escrito hallamos el billete que es el lado deseo secreto también era, con sobrescrito en esta propia nota, a mi señor y Rey socio amado Grande de ese villete es el indicio no se puede negar, pues cotejadas, las letras de él con otras que den de la reina escribir tanto mi de ver no se hecha diferencia alguna i así también tan de improviso que a nadie dio lugar para impedirla, quitaron, que no él ni de ella alguna palabra o conjeturase sacar de haber habido entre los dos concierto En duda queda si a liberto, Elvira, habiendo recogido por sí misma recogido y hubiese, o por la reina a que su Alteza espresamente niega, el malvado Fisberto lo que hizo con su consentimiento haya hecho. Cómo dudarse puede lo que es claro? que Isberto haya muerto, y que algún rastro no se halle delira, y que no quiera la reina confesar su desverguenza Todavía bien hace en no acertarla, como tu gran maldad en cometerla gar ya no se puede que tratado con él no haya sido si en el pecho de Tisberto, después que habrá tendido lo debe muerte, entre el jubón y cayo todo de mano de la reina escrito hallamos el billete que sillado de su sello secreto también era, con sobrescrito en esta propia nota, a mi señor y Rey Fisberto amado. Grande de viste es el indicio, No se puede negar, pues cotejados Las letras del con otras que de mano de la Reina escribir, han visto muchos de ver no se hecha diferencia alguna de aquellas a las donas mas por esto como ninguno diga que a la misma reinar escribir, harto de su mismo uno el mismo billete, convencida No queda para que puedan las leyes a muerte condenada, también puedo ribillo algún otro? ¿Quién el pro había de ser alguno que bien supo contra hacer la mano de su Alteza con qué intento? Si estuviera poco el falsario escritor de él se pudiera entendero y cuanto al herrado al papel del sello pequeñito. que en cosas importantes y secretas, La reina mar solía yo que era dice, bien puede ser que a quien la llave alguna vez de su critorio adonde guardado está el sello oyo tomarlo, velar en tan dañoso engaño Lo que por veros mil conjeturas, los tomáis en favor de mi sobrina, contra ella colgaron bien se retuerte puesto que por su premo intento malo, como dijistes con liberto, Elvira, sentendien por cual razón había de poner por en medio a su señora o quiere nombre a mujer pura es debía, os goce, ni de mujer hombre gunto que con otro se huelgue, si nada, o muy poco entendia, el ora de escribir como sabemos crea fuera que falsar haya podido tan al pie de la letra aquella mano duende, aunque quisiera de cuidar, dirá mejor que algunos que seran escribir bien con intento; y si tal ella hizo, pues no pudo haberlo hecho. porque se ha de creer que lo del sello Hiciera? y adonde están tan claras, las cosas de que sirven conjeturas, venga quién vio cribir de otra persona de la provia reina aquel billete. venga quién vio errar a otra corona mima carta con el mismo seco. la propia lira, al fin venga y confusa, como paro el negocio y sino viene sino culpada se declara con haberse ausentado no es más cierto por lo que ya se habito, Culpable, como como ancia de la reina que como principal en este acero Mas habla y de ofrecer tan riesgo mi vida y honra y alma con valiendo con el que combatir comigo osaréis si en mi sciencia y conciencia y juntamente en verdad y razón muy bien airada, No fui mi querellano más que una es la verdad entera, y no partida ha de ser la razón pues ninguno tal fundamento tiene que yo tengo ninguno ha habido ya que con ofenza, de la razón y la verdad quisiere el tuerto defender y la mentira. el entrar y salir tan ha mentido el osado disperto, y morar largo en aposento de la reina cuando Menos había de gente y tener tanta tu miliaridad aculla dentro, en que otra cosa de parar hablan de la que al fin te habito? El curioso diligente cazador que busca te algún animal, si las pisadas, con placer tras las va siguiendo y más se alegra si alcanza y toma Mas no traté después que por las señas que tengo dichas de sembre el matra, tras el andando tan a mi mal grado, halle lo que pluguiera a Dios que suma hallara yo, aunque fue bien hallarlo, Después que la maldad fue cometida al que cometida darla el pago, Señor, si os acordáis, fue de Jeuda, a quien gloria sea ajesierto, el cual de vio y de aquel día primero entro a servir se dio tal, con su solicitud grande y no nada. que dél solo el servicio relucía, ya cada día más perseverdido, que de la reina más que todo junto y como tal despues el moriendo a la infanta su hija ahora reina salió ya de paje, por criado lo dejó con también remunerarle. pues cuál a la Reina madre había servido tal perseverar mostrose, en el servicio de la reina hija Aquella su asistencia cual lo hable, cuál de su costumbre yo tenía sin sospecha ninguna en dueña parte sino que con mi harto discontento de unto lo que evito, y lo que ha sido ser no puede jamás que no haya sido y que a la muerte no reduzga y lleve con afrenta cruel como espada dalena, cuando bien fuera inocente. Pues lo que hasta alla de descubre la culpa la inocencia escubierta se puede que se ve la culpa No la inocencia. La razón qué quiere que vaya a volver quién no se sabe si es inocente condenar quién reo, se ha de mostrado? Ley no sé ninguna Que absuelva si no a quien averiguose, ser inocente ni ley que condene, si no al que ser culpable se ha propado. Pues si por lo que va provado queda la reina por culpada y un descargo, Qué bien cuando le hubiera me digas, pues que acabe el término y ha dado que hoy con él tramontar del sol acata, además de aguardar para que muera con ella mi deshonra y de mi casa Morir no debe alguno que no quede condenado primero por sentencia Esa sentencia no se dio ya cuando Diose a la reina el plazo de meses con que quedando defendida libre Quédase y sin detenia condenada? No dan tal orden nuestros estatutos, sino según la claridad requiere de la persona así como al cayo término competente a defenderse, el cual pasado dan otro tan treve, como sería de dos de tres días Acudriñar la causa para luego promulgar las entencia y promulga, si condenado queda el reo entrega Si los que de cumplir han la justicia y al confesor, que a bien morir Nunca deventurado quien espejo se mire vido en su cortado rostro herida que late con tanta pena como es la que me ha traspasado alma ya más que me rebolviendo por la memoria la cruel afrenta quese me hizo y aguardando el día que terminó el término tan largo debía estado digo este en que estamos Las horas he contado cual contarlas, suele el que ha dado cuelga de tormentos cual tan gran tormento hay que se igual al que en siente un caballero honrado que deshonrado ha sido y por remate, de tan penosa vida que he parado No dijeras, sino mes, tengo aun de aguardar años, no días, para ver mi venganza tan apurado, Señor los meses que por tantos siglos habéis contado hay también los días que a vos han parecido año tan largos si ha parado lo más pasar lo muchos que el tiempo lo da todo y luta. Ni por su mucho madrugar el hombre pará que se amancia más ama, que como su ordenado curio tiene el sol sin exceder o para nunca, si tienen su término las leyes en conocer y terminar las causas los cuales atreviar ninguno puede señores lo que aun se ofrece si no puedo en más satisfaceros el no poder ni excuse. No preito, hay en mi voluntad falta o descuido, acudir al servicio a que me obliga la razón por tan grandes y notables favores, que de yo he recibido que asentado llevo en la memoria. en lo que por vos he hecho, no pretendo de heriros, pues tan poco pienso en cosa la cual se avenga, que justa me lo hayáis de pagarás que se ayunte, todo el conejo, pido solamente para que siones pronunciadas, de mis letrado de mejor mancia, por los jueces mejor también sentiendan. Haré que en todo caso han se haga esa carta fuero ayo de la reina y toger Por mucha diligencia que aquí pongan en guardar la ciudad y tener cuenta Así con los que en ella entrando vienen como con los que della andan saliendo tal requiriendo el orden de la guerra y más en este tiempo que los moros cados de reino todavía, gran parte ocupan de la noble España, por muchos que yo vea y conozca Ninguno he vido a haya mostrado de conocernos más que se conozcan estranjero quedan en romería, tenido debajo de hábito nuevo desconocidos decir todo andamos tanto mas yo con barbas tan crecidas, la de que he de sentir contento siendo de conocer a mí el peligro que yo soy de la reina señora Mas que a vos a quien furas veces pocos no ha podieron haber luto, de más que en la memoria desto creo No habrá quedado por tan largo entera incura afligue verdad sea, que por vuestro valor tan soberano conocido y amado entre cristiano, conocido y temido entre enemigos es de toger él muy claro nonle, y a mí diré que cuando bien había como hubo ocación por vuestro voto de visitar aquel sagrado templo Aquel que enseñar el dedicado la que mereció ser elegida, Antes de todo siglos, de los cielos luna y madre de Dios hija y ama, era todavia en este en otro tanto de venirnos destacados. que aunque firme más que antiguala, sea esta buena Reina el vencimiento de ser vuestra mujer a los decente, ya no sería de descobriros antes ella en presencia del conejo todo y de los fondotarios de su reino la junta elección no declarase de la ilustre persona vuestra como a mí y a mi mujer secretamente la declaro, pues como aborreciendo de tomar por marido al propio tío, Digo al soberbio conde al tortosa. por bien tuvieren los señores todas con el consejo quella la persona o qué que más le agradaría, se ha de creer que rehusado y su pretensión y a escluido, el conde al mismo punto que entendiere vuestra venida, bien entendera, para que fuere y convertido todo na mala y ponzoñosa rabia procuraria de traición la vida el tajados y así no su peligro la de la reina quedaría presto a conviene diligencia y temple, que la nao que ha llegado salva al puerto dentro del puerto a perecer no venga. véame que demás de aquella días, que tan fornamente allá en el campo bites de gastar para partiendo La órdenes dejar que convenia, haya mi enfermedad tan grave sido ocasión detenemos hará, por el camino, aunque por otra parte ocasión a un fue de contento por la notable expiriencia vita, de vuestra gran benignidad, bien digo, que si a vuestro trabajos tan pesados de tan perpetua guerra y de batallas, que sucedido, si han tan peligrosas, Así entre los exército trazadas, como de tiempo a cuerpo de las cual sin nunca alzar vuestra invencible más, vitorioso siempre habéis salido Nuevos padecimientos y trabajos seos han seguido por haberos puerto venir con sólo el siervo vuestro por camino tan largo y fatigoso, de los confines de bandala, adonde se recogió huyendo el campo moro, de cueras que él tan debido escama, escamo a mejor tiempo o coyuntura, llegaros no podía o dichoso embajador, que acá, señor os traje para que unido en matrimonio santo con reina tal deste tan claro reino llevéis stro y coronar en dulce olvido echaré los trabajos que para otro No se me volverán a la memoria que para muy alegre darlos siempre por muy bien empleados y loores, dar al que el cielo y el univerio rige, trabajo con tan buena compañía Nunca he sentido peligro evito, en mi cupo jamás padecimiento, si no es el que sentí dentro mi alma por el que en la persona vos sentiste, y señor quien os pido a padecerlo, de haberlo padecido sois contentos si mi padecer ha sido algo, tanto más contentar dello mides, cuanto que si la vida me costaba, para mi juela muy honora muerte valiendo más con muerte ganar honra que dejar de ganarla estando envida No digo tal por que seatro y corona de la Reina Matilda la amada me hiciese esperar, pues por desto se me mueve codía dentro el pecho Mas porque la persona nos seyendo de reina tal de todo el mundo todo lo mejor nos ser me parecía. de Reina tal no puede otro ni debe el reino poseer, ni la persona no puede porque ya ella no quiere No debe, porque vuestro es el derecho si por ella está bien entendida La razón desto confirmada siempre será de todos que razón entienden con desapasionado entendimiento pues la memoria aun en cada uno fresca de de quedar del beneficio, que demás de otros pueblos y lugares, esta ciudad muy senaladamente tuvo de vuestra valerosa mano cuando cercada la ciudad y puerta Pelayo nuestro Rey en grande apreto, ella el saliendo en su gente armada los con la vuestra ejercitada y dicha al socorro acudistes peleando, trabando aquel era batalla con mortandad tan grande de los moros que no tan solamente a retirarse, fuerza les fue, y a dejar el cerco, mas siguiendo los dos la gran toro, persiguiendo la enemiga suerte vos con el fiero rey cabeza delos el bárbaro al amor digo, topando del alma de orgullo y de las armas con vuestro eterno honor le despojantes, La jornada de traga memorable, arrare yo agora y el sucedio, en con otros cuatro los más bravos, capitanes que habían entre los moras, cruel rey supero al buen dela cruelmente matando la venganza dentro de breve espacio, un hiciste, la cabeza cortándole y lo rostro haciendo que viene nuestra gente donde habían ya vuelto las espaldas. Venganza honrada que el tierno pecho de la huérfana reina para siempre tan asentada queda que no rendo como corresponder con recompensa, que a tanta obligación se iguale ha hecho de por su legítimo marido irme lección con daros el fiero que luego tomaréis de este su reino. las otras cosas memorables; que de vos han salido y que esculpidas, La eternidad conservará en su templo porque della tratar con quién es ellas El propio autor es como con el dedo, trar ala su propia luz rendigo, que como ya la reina mi señora todo los metros mérito entienda. de conocer no deja cuanto os debe, y cuanto más por vuestra mano que por otra ninguna será siempre defendido su reino, vida y honra. Mas pésame de que yo no soy parte para repusentar prendero Las razones y el término, con quella discurriendo vera comigo a veces cuanto os he agora y antes referido. jugar bien puedo que de su cordura ondas y discrección que en ella sobran la tierna edad y de sus tan mies, Virtudes referido mucho menos habéis de lo que sueña en todas partes su claro nombre, aunque él haber callado temas no ya por falta vuestra si no fuese en él hablar modesto. y si para quien nunca de presencia hubiera un no dice de vino cual yo la vi en el tiemplo que deshecho a esta ciudad el cerco, con el padre ni el grande a mitad y alianza, menor fuera otro tengo aliende del vuestro y de su fama tan celebre, razón natural muy bien tenido sera el retrato de su lindo abito, Sí pero más de la verdad no muestra retrato digo seña y prenda de vuestra cortesía la cual prendada, tiene mi voluntad para emplearme, en cuánto aprovecharos yo pudiere Nunca muy pocas veces en ciencia natura formado con sus miembros a justa proporción respondiente por orden ni puestos, cuando ornado declara sangre y gracia el rostro sea, asiento tuvo un alma que igualmente no fue tan hermosa cuanto esquita, los pensamientos como amiga, de todo lo ques más bueno y honroso, y que tal de la reina sea el semblante cual su imagín aquí lo representa bien tengo de creerlo, cuando todo lo demás que me habéis dicho y loado, con la espiriencia averiguado queda Muy cerca sois, Señor, de hacer prueba de lo que dicho he de esta alta reina cotejando el oído con la vita, lo figurado la figura Llegado hemos en tanto a nuestra casa. tra es aquella que frontero veo, luego por lo que muestra el edificio y el ornamento del primero en cuentro Lotándolo yo con la memoria lacio real parece el otro es el proso y maravilla dama el verle en soledad no acostumbrada, sino que todavia es de mañana buma en casa, adonde descansando enviarma mi mujer rienda, A la reina a dudar nuestra venida. re las altas obras que han salido de la mano de aquél que de no nada cuanto hay de ver con lo visible, hizo el hombre vil tierra manada, Mas tal, que de su gracia noblecido, gozase de su bien incompremible junto en él con la parte corruptible, la incorrutible inmortal alma en criándola en momento infundió el racional entendimiento bre quiso envoluntad hacella, para que con aquel todo entendiere con esta el tieno el mal, por si escogiste, Después que hubo criado el mundo todo o la orden mirable que a Natura bien de servir los elementos para que el hombre en ver cuán poco duro, lo que de ellos engendra en algún modo no detuviere aquí sus pensamientos mas mando de aca los ornamentos tan mirables del cielo contemplar cuando aquella luciente morada es ésta nuestra diferente, de a llegar allá se trabaja Mas ¿para que trabajo ha de amante no deleite que el acercarse, Andan las efecto tan trocados que os alque al que se debe el nombre de bien por bien, y no por mal lo llanes, to hace por que no quiere el hombre en sus pensamientos depravado, Ni del bien ni del mar haber examen Qué maravilla es, pues qué mucho amen, de la razón dar el lugar primero al apetito ciego que trayéndolo siempre sin sosiego trabuque en algun despeñadero. la memoria en con la vida y con la honra el ánima perdida hay quien en ensalzarse, habiendo dado pues tras su gusto cada uno anda, para reinar todo su esfuerzo hacer por mandar el ambición a el manda descando gozar de penado, da toda fe quetra y deshace. y habiendo por razón lo que le place. engañar en su propia confitura que con ansia le aqueja, del todo de Dios aparta, y alega. mas su usticia que por todo alcanza pues que a llamándole aguarda aquel castigo más cuanto más tarda. cuanto más vale al hombre lo que en mano, Seguro tiene y que ser tuyo sabe porrear con ánimo sereno, que no lo que en razón ninguna cabe, con engañosa fuerza, hacer vano, suele el intento procurar lo ajeno que no quiera la reina al tan sin reno apetito del Conde dar su aseo, para con el juntan No tiene el para que della quejarse, daría quién puede su contento pues le ninguna a tal la obliga de reyes más que de dispena amiga tú que ves del abismo en las tinieblas, echada la verdad la tú, señor aclaridad y deshaciendo estás tan toscas millas, la que santo y legítimo lienzo, cumpla de nuestra Reina el buen deseo.

JORNADA SEGUNDA

sea primera Amérigo mayordomo del Conde Juana tiempo mientras los busco, me venís a la mano a mí, Gomel. no habiendo al- lado en la posada puesto me había en punto dejar todo tros buscando sin pararme harta, hallaros, y hablaros, según tengo Necesidad ahora, más que nunca valerte de vuestra fe y aguda, Que se os haya quitado ese trabajo Mucho me place; y si entender pudiera que menester habíades a buscaros, bien fuera yo, más que es lo que de nuevo para vuestro servicio se os ofrece Después que os di la llave y cara, tres dicha, saliéndome yo ella? Muy mucho es para mí lo que habéis hecho vuestra casa prestándome más queda cosa más importante y bien confe Que la haréis como en vos gana siempre ha de hacer por mí el caso es este. en la untrera parte del palacio del conde mi señor ayuna torre que forma de torre por defuera, fecha de ver sino que por de dentro habiendo algunos aposentos cerca del cuarto principal ociosa de ella el hizo derrocar los propios suelos, hasta el que encima de los fundamente queda asentado destos tres o cuatros que ya dantes habían se hizo un solo el cual salió bienal y por altura sino a ser algo angosto con que intento se lo hiciere no sabría decirlo, le que gran secretanza poco en ellos que grandes marañas de contino, lleva en suspensamientos en lo hondo, por escalera retorcida y hecha, caracol se abaja; y ella encima hay una portezuela, que responde un aposento cabe el cuarto el mismo conel y el deste aposento como de alguno otros que dudo las llaves sin dar ninguna a otro así propio comigo lleva siempre este mismo aposentido el conde que alla yendo adelante me aguardan Llevarme ha hecho de mañana y noche haya dos meses poco más o menos bien de comer y de cenar, abriendo la puerta a esta encima a la escalera, hacia subir una selvaja esclava, que por cosa muy rara le fue dada, hermosa siendo si por ser bien hecha, de miembre, hermosura se le adverte siendo negra también como azabacha ella que hablar en nuestra lengua No sabe ni en la suya hay quien entienda o las viandas entregada y ella abajo la llevaba, y luego fuera yo me salia tras mí también saliendo Poco después el conde es cuál las puertas Así el caracol, como las otras a cerrando de su propia mano. ella imagine se sujecion, de mucha calidad y de respeto. y esto más se me hacia creible, porque mostrada el Conde no miralla, Cuál esclava mas como plomo cobre Que algunas hojas de oro tenga encima, conmendarlo a descubrir se viene Así fingir el conde el rostro alegre la Esclava no pudo en mi presencia tanto que a recatarme no viviene Al fin que por esclava la tenía en servicio alguna otra persona escondida allá bajo estar debía, pues daquella noche que fue presa vuestra reina y llevada a la grande su camara el dia que primero se dijo que con ella fue llevada y no fue la verdad en de ella nueva Nunca despues yo se he barritado, llora ser debía la que allá abajo, presa se detenia, ni por orden de la justicia como consentido ello el conde, para que a ninguno lugar se diere de hablar con ella. día que más de quince haya pesado Mientras la esclava se venía tomando de mis manos los platos, en que andaban aderezadas las tantas vive, por ella con las suyas hacer señas, con que luego entendí que me pedía, rarte de la que quedaba abajo, recaudo de cribir, ya no podiendo Presto el conde el cual a una ventana, tema arrimado el codo y a la mano el Carrillo orgulloso, vuelto todo en un alto y profundo pensamiento. Yo que están tienpo por amor, Perdido anduve y tanto más perdido, cuanto menos me dio con su aspereza en que poder fundar mis esperanzas Dime a creer que por hacer comigo, algún milagro amor de los que suele quise abrir la puerta a mi deseo. pues le vino a la mano acuesta llave, con que abriendo en el otra el duro pecho ella entendiere que de un pero suyo su prisión tan estrecha se le abriera. tan acertado fue mi pensamiento al dar de la convida la seguiente Mañana, habiendo dado de mi mano la Esclava intentoro, sin que el conde o viene y dentro mirar puesto una pluma apel no di por menos embarazo, más que haber la mucho día, el que con confituras en canicas, enviaba siempre la noche ponérseme en las manos por la clava, dándole yo la una billete. este que en mucho más yo tengo que otro el stro, no tuviera de un gran reino. Veamo, si a vos places que contiene Estudios a escuchar que yo por menos vuestro trabajo leer no siendo La letra muy lude a mi leerla, sueño aquel maestre de quien tod prendero amar. Haced, yo escucho. Elvira en cárcel puerta y sepultada, a Amérigo su fiel envía Si quien salud en no tiene la puede a otro dar bien se me hace ble que dio aborrecela, tanto ahora seré cuanto otro tiempo y de vos quita; pues si agradecer o mostré la muerto, que mostraba, verme razón fuera que amenos de agradecérseme de biene, tu que quizá vos no conflama, Más fuerza llamaréis, que al favor vuestro hace recorrer más cuando culpa un de ingratitud echarse quiera de un culpa es disculpar que otro modo salvar mi honra y vuestra vida Ninguno había sino con mis descuidos, al vuestro tan desempeñado intento hareño han como al que en mí misma sentia echelo el cual jurar osara no menos el vuestro jueve ardiente si más presto creer no os sanciere, con artificio ser un juramento para alcanzar la libertad que busco. a tiempo habrá para un más abierta mostrar la verdad de lo que digo si muerte el tiempo no me quita en tanto si apagado no queda aquel intento. luego que por mi amor, ya se mantuvo, dentro de vuestro pecho, y si centella alguna a un bedel, y es tal que pueda moveros a piedad de quien no pudo satisfacer al suyo y vuestro intento despues que con engaño astucia ajena Tu ha conducido aquí, donde otro paro para salir no veo querde la muerte del vuestro socorro, a esa nuevo Echadmano, y la muerte deseando recoger esta vida, la cual libre propieza de lo quedara siempre al corazón de cual tan dura piedra al cruel tigre o cuál tan arrabiada, furia infernal quel delicado otro y las dulces maneras de tal dama, haya visto una vuelta, ruego tal, do no se ablandara y termitiera, al sol, nieve o cómo era al fuego No diré los cuidados que al momento en mí se levantañón, discurrido sobre lo que de incierto se ofrecía, debajo de lo cierto, pues tratera, juntamente a placer lástima y a deseo y resistencia y con sospecha, conflama, y con miedo atrevimiento en tanta confusión teman mi alma que a querer bien por orden referirlo, la propia orden confusa quedaría, dice en suma, que mientras tan diveros, tos combatian mi entendimiento como de varios vientos como vidas las olas de la mar combatir suelen, año sin timonero y que airado dentro mi corazón amor, hablando amonestación me replicaba, que en su escuela los que entran seer pueden en mármol esculpida en esta liga. amor al animoso favorece Al cobarde rechaza y aborrece. Entonces entendí que el que resume en las cosas de amor de ser evidente necio porque en ellas se te quiere resolución repente, aunque no buenas Más que conejo tardo, aunque no malo. Tómela luego yo e que se hubiere en todo celo soltar el ora más que a mí la vida me cortara, Así por buen camino, y muy seguro Mostrome amor que tendría yo mi intento cuando posible fuera por debajo de la casa del Conde los cimientos de otra casa cercana, y muy secreta dorada de manera que tirando ria donde posaba el vira el hoyo, pues a desembocar a su aposento. Luego tras del palacio paseando me a reconocer la callejuela, que la torre, aunque torre no parece por la parte de fuera linda y cerca sin pararme no quitar sospecha, seguí por ella arriba hasta el llano aunque no entera se levanta la venerable estatua del amor sición africano a mí a la vuelta ver la calle ya dicha que van porta Es mucho ni muy ancha, ni del todo, poblada vi muchos frecuentada vine a catarme que una casa había alquilar la cual bien dando para lo que trazada parecióme, tan a punto que más no se acertara pedirla yo mismo por la boca. esta tu buena casa luce luego que se alquilate, por deudo mío, el cual como poco ha que aquí se halla poco, y aun cansada es conocido. para que no sospechase el dueño de mi palabra desto no le dije, Ni me le deje ver mucho ni poco. deudo enderece, que fue a buscarle trocóse el nombre y mercader fingir, con él se concerto vago el dinero y la casa tomo yo no habiendo lo que hacer podía con un villete, dia la propia esclava el mismo día, sin verlo el conde respondia Elvira, y la certifique ser más herviente ahora que haya sido en otro tiempo mi afición en su amor y que segura estuve de que sería muy presto libre y falta y que cuando algún ruido debajo esta es tenece entonces se asegurase más que por mis manos la deseada libertad le ira, a buscar por debajo de la tierra entró el en la casa y viole el dueño con alas entrar y aderezos, por mostrar que al acento el había en ella de vivir yo después de a la noche Y luego de consuno echamo mano, romper la pared de una bodega es montero a la torre y la rompimo en reve espacio y por el hoyo entrama, el uno tras del tro holgadamente y por más nadirse suerte a suerte un desván tan ancho, cuanto encima Ancha es la callejuela, no topamos, que a la ciudad un tiempo de aguaducho, de servir del lugar muy tiera, también rompió, que con que es miento de la casa del Conde anda regada, dos cuales entendí, sino engañeme, ser fundamento de la patria torre que Elvira a prea detengase, fuimos los gastadores tan valientes y con tan buena maña y sin pereza a la otra entendimos, que ya al cabo dores tengo amor, hemos venido. Pues a desconvocar en aquel propio ciento acertarle hurtamos, No fue poco, y en questos días diéndonos de mucha deuda sido el rato que usamos embajando con el aquella fábrica muy tira, que con menos el truendo a deshacerse ya caer de mano en mano vino En fin, todo se ha hecho a cumplimiento sacarte a Elvira. Y sacamos, su hábito de hombre con la esclava, Que aún no habrá cuatros las llevastes. Mi deudo en venta la la llaga en tanta por secretas calles despues que ella se fueron yo la puerta de la casa alquilada, nos de fuera cerrando con candado a ver loca, y la cual, si bien mostró en el astro, Holgare pareciome toda era el placer mezclado contantera, y hecha un hielo de temblara toda Su flaco corazón no es maravilla. yo aportaba quella misma No crea aun de verse libre y sueltas, No se pierda más tiempo en lo que queda lo que a mi cumple es enbiar errona, quien no te a la marina luego que busque y siete para Barcelona, algún bajel, yo a la marina no es bien por no toparme con el Conde. que aunque menester ya no me tenga para llevar a Elvira la comida pudiera todavía con él topando divir a embarazar tu negocio. y vos allá que a vos picio y confío esto que he dicho del bajel, pues falta tengo al cualquier otro en quien se me citando aquí mi deudo en llevarlo, pudiendo a Barcelona sin peligro de su vida por muy grave caso por el cual la justicia le persigue, como aquí no faltarían personas que le conocerían, aquí pararse, No he dejado mas en esta hora de hecho que se vaya de aqui lejos Y más que puede en la bandala ase, a subir de soldado al campo nuestro a vos como a muy bueno y caro amigo. más de lo que ahora os he pedido, encarecidamente os pido y ruego que en la necedad de tu jornada os contentéis, señor de acompañarme, uno y otro haré yo contenta gana como la obligación que es intenta de mi requiere al muelle que ahora da estaba una muy buena nave, para sacar la amores la proa, Suelta a Barcelona, que no siendo cómo no creo que sea partida harela, entretener hasta que vos y lira, yo y la esclava a embarcarnos vamos y así de mí seréis servido en corto pues que en vuestra casa yo os aguado sen segunda fuero coger religio, adevino para salir de tan profundo abismo de confusión en que nos tiene puertos el haber entendido el tan estraño suceso de la cárcel de la reina camino otro tomar no me parece convenga de irnos al cabillo do han puesto y mi mujer es, encida ella buscar para con ella hablar y della y de la propia reina Si todavía a lo permitieren, entender por entero lo que para Pues no hay en casas quién no lo refiera, y así la claridad que tomaremos Guiara para tomar partido que a la necedad y nuestra fuerzas Mas corresponda, sí, pero del todo por su juicio dia no habrá quitado A la reina el juicio porque en falta haya dejado de manera que falte al hombre entendimiento y fuera de nobles echar mano a socorrella En la puede bien haber caído siendo mujer como no hay quien no caiga, sea mujer o sea hombre a quien no tenga Dios de su mano. Mas según por todo El nombre de Matilda Reina seña, falta de Laura en ella es mercible y puesto sea verdad que pueda un hombre de bueno volver mayo, ya de malo, hacerse bueno siempre al dueño ayuda la presunción desque por tal serie, mientras por los extrínsecos sentidos desapasionado entendimiento se descubran las contramas otras Mas si ya por la culpa que el echaron cuál es que encubierta cuida a nosotros, otra cosa no queda por remate, de su negocio que perder la vida Si que deben y mucho condenarla, Quién creerá que si inocente es ella su inocencia en dos meses que esta queza, No se haya descubierta, y entendida por más que en ello el conde haga su esfuerzo sierta de cubierta y entendida como de creer temo que inocente hayan de condenar y que más presto No haga la justicia su derecho? Bienes, pues que allá vamos una tilda, de toca imaginable diligencia ni de tiempo se pierda y si esta vida perdiéndose cobrar puede la suya Piérdase quel perdella honradamente por causa honesta y justa como secta de la Reina en máximo, que cuál mayor ganancia en este mundo se me podría seguir así la ofrezco con todo mi fucio y albedrío. Plega a dios que contrario no haya con a no hay en contrario, ni haber puedo lo que dio ordena. El como justo También piadoso manda y quiere que la inocencia de Matilda Reina bolada y oprimida se levante, que de nas obrada para siempre de otra la maldad y la mentira a su divina providencia enoio dende que con otro intento La Reina te amo tu caballero de verdad de varon de honra amigo Valero, toger saber no busques, el fin, en que parar suben las cosas si cuando verás poco haber hielo con cuanto hayas que ya no será poco, te pesara no haber venido a tiempo menesteres quien tienda que otro tiempo No puede haber del que Dio quiere y mano, y el que de otro porque peligra, te ha guardado también del sobrante, te guardará si así tú lo confías, dan a ti de este reino no te tome, y si es menor del que mereces este, queste mayor se te apareja, si ganar lo sabrás, comprensibles de Dios los altísimos secretos sierva de Dios por tal te nombro y serlo Bien me pareces son tan eficaces, las balatras, y tan dentro del alma te me ha puesto que otro pensamiento o queda en ello más que de emplearme, en lo que porque ser al día me encargas, amigo a lo que entiendo el promoto, de vuestra reina el conde tortosa es aquél que a perder procura echarla, con el pues la pendencia habrá de haberse, por no faltar de lo que debo promete con él, y con cualquiera que sea la tomaré, mas como la que armas no tengo cuando en armas son menester mas no faltar tengas yo muy buenas y si hechas, ron a la medida de mi cuerpo vuestro bien vendrán no más numero, con ninguna habiendo diferencia el uno al otro más razón no sufre, que en caso semejante por la vida y honra de la reina, y criado que más de cuanto ven en el mundo tengo obligación deje de obrarlas, Por lo que a tal criado y caballero se apartenece bien decir más luego se me diga, cual yo por lo que tanto soy obligado, entre personas nobles abría de parecer a Dio no quiera que al cabo de haber tanto trabajado, has el celo de honor nunca escusando, honrada ocasión de la que ahora él se me offrece otras yo retiré, por la edad bien excusa en vos aquello que expresamente a mis encarga y manta, á puerto todo era parte cuando y aquesta empresa vuestro mas qué miro, el cargo fuese, y yo os lo pidiese, podria faltarme, vuestra cortesía de concederlo a mí, yo tal no creo Tampoco quiera días que sea mi intento de criar con vos yo más no quiero de lo que vos queréis ni querer debo. mas sin gastar más tiempo bien serio, que al castillo no fuesen de presto. do ya que en un hábito mudado el de romero me verá el alcaide, entrar me dejara, ni hará creo duda en esta personante por duda, de la que podría haber o de otro en vano mejor será con atallar cano, que a casa nos volvamos y que luego recido todo el aderezo, para el abatimiento a la presencia de quien autoridad tiene sobrello. me vaya a presentar y ofrecerme. fue vor me lo que a vos parece sevo, bre yo, pues serviros de padrino, en tercera Gómez, amigo. Vuélvome mi alegre a dar respuesta avisar a Amérigo como No es partida la habe y que buen rato Antes que partir pueda detendrán porque aguardando está cierto recaudo. más cátalo que a esta suelta riene, parece al semblante muy tu a todo. cuales señor la ocasión que os hace salir de casa trate y congojoso, No sin cercentante congoja podré decirlo o cuánto amigo Gomer, los juicios hubo las más veces linda errados; como fácilmente los hombres enojándose engañan, en cosa, que en su ser es muy desta pensé ser presa el ora con la reina cuyos cuando fue la reina presa. entendiendo que en caricia del Conde creí ser puesta allá por la noticia. para soltarla voy suelto la y hallo Que aculla por si el conde la tenía y de doncella, que juzguela, veo, Pues del conde preñada ha tres meses mi suerte o amor, cuán diferente es lo que veo y toco, y hallo ahora de lo que a poco antes me ofrecistes; bien alegre y reyente me mostrastes, el otro porque con vos hubiese de reír yo también; mas por burlaros, de mí cual ya me veo tras vuestro fuego burlado y aun de mí mismo corrido. Señor, no supe el viento andas enquera, lo hecho ya no puede ser no hecho. lo dejar venir con buen conejo, y todo nuestro esfuerzo proveamos. el morar más aquí no es sin peligro en el dejar a Elvira no conviene lo que conviene es con presteza luego el peligro apartaros, y ella Lando que vive a no es partida y para tres; y aunquizá cuatro hay entendremos lugar para embarcarnos, Mas no por orto dejaremos de darnos precia así también diría, enperio lo menos que posible por una y otra calle rodeando, y habéis hábito que de cortesano nueve de mercader. Vamos enlaza, para loca, y la esclava y dar la orden de cómo hemos de ir bien concertad sera cuarta. ger fuero, presidente Y que también me tienen mas armas como si para mi propia persona todas de piera empieza fuesen hechas, excusar no se puede, qué primero o vamos a la reina apresentaros, Bien será que con toda diligencia hagamos esto, para que volviendo momento no se pierda más al día, ponemos en orden es, Qué hacía no tiene es el presente del consejo supremo una tiempo i buena coyuntura le topamos, el bien ahora que acudamos, tengáis, Señor! ¿Quién puede darla, vos también la idea, y más si fuera Sois vos, si sois. Yo soy el desdichado y ha más de lo que yo quisiera y alargando el curio de esta vida Cual regocio, o cuál fuerza y para adonde fuera de razón no es mi pregunta de nos os ha alejado tantos días cuando para el servicio de la reina era más menester otra persona cual otra cosa más decirte puede sino el querer Dios, pues ya sabemos que sin él no se nueve en árbol hoja, saber nos basta en todo cuando lo porque él no quiera que seamos cierto es que por servicio de la reina de encar el vi aquí no habla ya sin ocasión de su servicio sin su mandamiento ya no huya. quién tan adevino me dijera salido de aquí partime, que a la vuelta hallaria a la reina mi señora en tan amargo y miserable estado Mas sepamos, señor, cuál es el caso que de su ser, pudandola de bajo, lacion de las escolta, la hace al escudrino de Minutos. Quién es acusador y que se prueba que de una puede haber por ella El conde de tortosa, el propio tío, es el acusador grave es acusa, que con Sisberto, cortesano, dice, a reina haberse echado se deue en camera y déjalo de la cama, tálamo de la misma Reina, y luego arrastrado y matado igualades, por la mano del propio conde ayro, que como más cercano deudo pudo cerle el jubón del muerto cura, se halló un billete que mano parecía de la reina en que llamada versuadía a Fisberto, que alla prueba no hay ello indicio viento contra los cuales cosa quien defensa de la reina aún no ha parecido y debe acabarse de dos meres, el claro que seguir los tantos del reino se le ha dado y si ha mismo antes de anochecer hombre que haga La verdad manifiesta contenidos combatiendo con el propio con con lana y airada, no parece en tanto por la rrosa muerte la daremos de la reina, aunque fue ella inocente, tal estas nuestras leyes determinan. si con lama y cada tiene el conde de sustentar su causa con la mismas Me ofrezco yo, es intentar que miente Y yo por parte del conejo todo cuatra oferta recibo, caballero. Más bien sería que para que sentienda ser coberta de tal, que no se pueda del conde rehusar el vuestro nombre puedes si bien ser caballero no se puede negar el vuestro yerto, quizá aun de mí sois conocido geres mi nombre pro del todo, del conocido hablado otra figie, de conocerá bien me parecía las dejar no doy por lo que cumple, un cargo de usar de tal pregunta bien conocido sois y por otra Queréis poner la oferta, a armar luego ir, y vos suero, si venido sois en su compañía acompañarle, Debéis también en todo lo que queda. En compañía del rey también quiero acompañarle en todo lo que queda lugar no habría para primero entrambos ra notificar nuestra venida A la reina y a mi mujer desendas, la con Maestad esta mañana lugar por no, si habría, más por bien tengan salir mujer no se permite Yo cuidado tendré que así la reina como los del conejo, con el conde esa venta enciendan con la oferta, que por vos todas está ya hecha, arma será bien que nos vamos cena quinta posible que tanto atrevimiento haya habido amérigo que una cosa que por mí se tenía tan escondida, tan curiosamente él haya dado al descubrir, como no sin peligro de mi vida y mi honra ha descubierto Mas esto cómo puede el haber hecho sin medio de la esclava y palabra No entiende ella ni habla en letra leo, cómo han podido entre ellos entendere. y puesto que en la nuestra ella hablar cula della amigerio la entendiene cuando a solas hablar jamás pudieron no les dando lugar intencia i habiendo fuera de ella poder verse. por mí, ¿cómo pueda haber pasado un hecho tal no acabo de entenderlo, sé cómo de haber vito la esclava, el otra cosa tarruntar pudiese, sino que mi cautiva era y vecina mucha calidad y de afeto. Mas para que buscando voy lo como i hallo ya haber sido abrigo, el que tomó la casa tras la mía que de allí minando por de bajo vino a salir al suelo de la torre en que posaba el vira con la esclava, sacando entrambos por la mimamina. al traidor que bien conozco ser tuyo el cual allá vino acierte, y tu traición hace testigo este mismo porque haya perdido o de para hastado quier que vaya de persegunte y un honestas manos de quitarte la vida cual mereces. Buena ocasión haber oído, delantadamente más de mi hora; de la sólita allá para que dada, La comida a una yo de casa me desembarazase y el conejo, juntar luciente con el préndeme, según quedan ya de apuntamiento. sino la dueña que ocasión digo, por mengo hartar tiempo en buscar al buen cria qué hacía de ver lo que evito, si en casa, amigo no se habrá escondido con Elvira, por fuerza ha de ser buscan el para con ella andarte en parte do gozar seguro le parezca. Más quizá dónde eran de partir Entrambos quedarán allá tendidos buscarlo, me voy y solo ir quiero que ya no veo de quien debo trarme, en esta Amérigo el dira, Gómez. Si nos hemos de ir como propuesto tenemos ya tan tante no quisiera veros, señora, ni hay razón por donde a seguir mi parecertarlo, pues que liste os de aquella nueva en que estuvistes resultada viva. viene que esa razón debía tener contenta y alegre; más al tal contento de tal alegria gozar no puedo. Si porque aborrecéis de haberme algo, fuerte obligación la litera, Muy fuera de ella os hago en mí tengo Aquella en que vos me pusiste, cuando la merced en mandarme me hiciste. Pésame, que de mí tal pensamiento hagáis, Señor, pues por quedar yo fuera de obligación de ser había primero Fuera entendimiento y de juicio. aver yo vuo amo el cruel conde por engañar y deshonrada muerte procurar a la reina mi señora a mi engaño primero me ha nacido dolo entrañable y tan contino, que al spiritu triste y afligido no da para que pueda a sosegarse lugar mi espacio de un momento solo porque engañado os haya el conde como defendo, habéis cogiendo del riginal honor la rica joya. y que prenda llevéis a él en el cuerpo tengo entendido ya, no, pero entiendo como por causa de él y su engaños haya venido a padecer la reina Si otra cosa no hay más de lo dicho. y para que de lo alargarme a tanto si nada el narrar cosas tan pesadas, es para aprovechar ni el pensamiento a buscar remedio es más atienpo. i señora por tan firme y cierto no debíades crer que daros dejéis de quien en clara y manifiesta su tenor experiencia o ha mudado la invisible no sería del todo, escurriendo los dos sobre las cosas que pasan, que algún paso nos se atreve, donde resolución podría tomarse, en algo fuere provechosa, cuando con ello no se salga y todo furte, de fieles o dos y a boca que sabe tener fin miedo o sospecho no se ha de haber que pueda salir daño, Mas porque no podríamos sin peligro no entreteniendo por las calles a sido por mala suerte con el conde topasemos, es bien que a la marina cemos con vuelteza a embarcarnos, si en con él tomando a mí no creo conocerá que en hábito así voyme, Mercader, ni a vos, Elvira que hombre o mujer parecéis a la esclava, que esclavo, según anda, más parece demás que asidas altar del las manos el hocico se encubre con los brazos embarcados, la podréis, señora lo del Conde verme refiriendo. se pues del andar nuestro tal la orden, adelante yo lo vaya, y homer sigan vos con las dos a la marina llegaré yo primero y barquilla, desquite haré que apercebido este ya llevarnos todo a la nave. Vuestra orden hace, que se ejecute. nastia. Alcaide de tortosa. el haber ya venido de Tortosa, encima de un muy buen caballo poco, cansancio me ha causado, mas me tiene cansado el dar que ves he hecho del palacio al castillo y del castillo Al tribunal supremo, y dende luego a la plaza y a otras muchas partes buscando al presidente o de los jueces alguno en quien esté bien confiado secreto que dentro de mi pecho tigo, y no sin dolor despues que el ruego al haber de ser la reina condenado según el muriar le siente era, la todo el hablarle es polido. Bien deben andar todos ocupados trabajar harto por ser harto importante negocio el que se trata Mas luego como de un boca entiendan, relación que la verdad aclara, ser la reina y porque tanta una de mi desdicha de nace, que tarda se diligencia toda con ser la que es mayor de lo posible en llegar a deseo yo entendido? Mas de pasar no tengo ni un momento, Hasta cumplir lo que por mí se debe catada lejos huir, venzaste de mis manos mérigo traidor, mas luego en ella cantantes que te alejaste, porque de mí que bien te conocía, no fueses conocido tus vestidos en los de mercader tocar supiste, a la casa trocar no se te pudo si tan poco pudo a atronado tu traición dejarme que con cuantos me topara esau uno en una de andar todo mirando no en el traje mas en el rostro había de descuidarme, topándome contigo? Pues topete, te conocí de provecho fue el querer huir que allá con este guna que por tu muerte me dejase, el cuerpo enclave por do saliere, el alma desleal, Juan mal haya tan poca paciencia y furor grante, el cual no me adverte de templar tanto que antes que el traidor, nieve menos su vida entender yo procura de su boca de Elvira para tando a catarme sin del escuido, ni pude arremediarlo, aunque a la nuve, mueve luego la cual yo entendido lana que por hacer camino estaba que en ella los dos debiessen fuese sospeche con razón; y pues la con el traidor no era imagineme, Que da fuere adelante a embarcarse, y tal no quiso su tan buena suerte. sen ella topara ya della, Ni de lo que por mí lleva en el cuerpo piedad tu her más de lo que tuve, del traidor Amérigo allá ido Aun ella no habla que averiguado he con el que es cabeza de nave, Ya no es más a tiempo porque luego desembarcando yo, al bajel de las ancoras altar soltar el cabo, las velas lanchadas dar al viento. ha pues, seré tan para poco, que del lugar no habiendo ella salido y aunque haya salido no la haga A mi mano volver antes que vaya la de la senticia, por ahora embebecido de furor y rabia, en descuido mayor cuerno quiero Mas llevar escondido, cómo puedo puñal sangriento en este lienzo, envuelto con la mano que ensuciada puedo también de la bellaca sangre. cuando con atención y con cuidado No mira el hombre a lo que más conviene como quien anda por el cablo errado con lo que menos piensa a tomar viene si el andar siguiendo es porfiado, tras lo que todo su pensamiento tuve, rio es irritando de contigo, y muerto aunquedar por el camino. viese que el que tal anda, si no puede es sólo alcanzar su malo intento compañero se busca el cual procede, Algún del otro se le da el aliento el mal otrando el uno y otro excede mitad dan palabra y sustento. Mas siendo el fundamiento detestable, tal amistad no puede ser durable, Nace de un mal principio un mal daño al cual luego otro, y otro se acompaña, y mientras crece más, más peligroso, se hace a quien le trata y más daña, tal vemos no crecido y caudal salir de madre y furor la campaña, al que encuentra y más a él sea luego mas fuerza y con ímpetu le anega. No creer no escuchar no ver al de Ay, cuanto mejor era por loca, mero nocerás allá donde tuvo afición tenía enodio y ira, y si vive ella ahora a vos el conde? Quién lastima le tiene quien la mía Mírala, tú, señor que arrepentida El anima, no pierda con la vida. Mas si de todo el mal cabeza y puente es sino del Conde la porfía Haced que mude lostinadamente de tu suma bondad otra sería si de lo pasado el se arrepiente con volverse a la ya dejada día acabarianse todo uos males con darse a ti sobres inmortales por nuestra Reina y por esta tierra del cielo estos ruegos te ofrecemos, para que en paz despues de tanta guerra nuestros bienes gozando descansemos. con el saber que en su alma encierra, fue su lino y su saber tenemos Qué seguro es de tí, tú, pues su vida por tu bondad no dejes dormida,

JORNADA TERCERA

to tercero era primera presidente y el conde de buscaros, señor, ahora vengo del castillo primero por si el cabo o conduce alla lo que se ofrece vuelto he después nos vuestra casado entendí que con hasta pesadumbre antes que no poco me ha pesado como a quien os deja todo sosiego. con sosiego desear ese me puede no tenerlo yo, mientras yo tengo en entender con criados indiscretos su enemigos llamar sería más presto. Mas hablar desto ahora no conviene a vuestra venida por ventura a lo que apuntado esta mañana entre los dos quedó siendo ya hora de ayuntarse el conejo y juntamento Mi razón escuchar de letrados Cuando en regocio cosa hay el nuevo nueva resolución ha de toma. Qué cosa hay, pues de nuevo o haber puede Como noticia un no tenéis ella Que la tenga o no la tenga que envien Que en la cia que fue dada a la reina Señor, se haga otro proceso. con preste caso de Amorigo. como lo habrán sabido al mismo punto. Decid que otro proceso ha de diere El que diciones nuestros estatutos. a lo que vos, señor los obligantes, Yo me obligue a que y como y cuando cuando acusa que por vos propuestas, si os acordáis entonces ofreces, con vuestra obligacion que en pareciendo caballero con armas a caballo que sustentar quisiese ser la reina inocente y de vos mal acusada, dos con armas iguales a caballo sustentariades lo contrario y de otra Mantra vuestra acusa; y vuestra instancia no se asistiera tal viendo la orden de las municipales nuestras leyes. Bien está todo eno y sin inguno una a más parecido. Parecido Si a un caballero un caballero cuando ha parecido o a dos horas Después que esta mañana aquí tratamos, Los dos este negocio. Ya no ha mucho Después como habiendo ya pasado tantos y tantos días en como que según vos decís es el postrero del término y no antes ha venido señor, no sé buscar debo, de saberlo sino si no a tiempo si es cauallero a tiempo vino y caballero les y conocido Que le conozca yo más ha acaso. si razón lo quiere Dios lo quiere La decid quién es el caballero de golantes tan amigo del buen Rey mi señor y austro hermano como debéis, señor, te acordaros, Porque amigo haya sido de mi hermano no podría ahora ser, sino enemigo como de mí lo es, pues con el riesgo su propia persona trata y busca, sin misas contra quien se atrevantan que en vida quede quien vino, como la que no tuvo miramiento de nombre del al nuestro linage en espejo honor al mundo todo, en perpetuas tinieblas sepultado, serablemente sé que debe Mas otro pensamiento y otra traza caballero había movido. pues de yo el guerrear contra enemigo para en tierra de amigos con engaños surpar lo que él no vertedero, Mas yo haré muy bien que lucar en el cómo todos los que mano osado han de tener a tal maraña, era mucho mejor por cada uno en dormiendo el dión no despertalle. erizan todos malos pensamientos el hombre malo en su maldad serede, y el que cabo la nueva en ella el caiga, En vos, señor, seguir habéis nacido de padres y de quelos generos, Así de Dios fieles como amigos de razón de verdad de buenas obras, Nunca, sino conformes pensamientos conde me antes otras resplandezcan que eneste cada uno a imitaros, esto vos procurando reseros, Nunca podra ingenio o fuerza humana pues tal conflama en vos se aventa Bien es que antes que armado el combatiente, ese deje en la plaza de la justa para cumplir el desafío vuestro puerto, la vuestra persona se presente Armada cual a vos, señor, convienes guardando más preso al adversario, que no supiendo quela vos guarde. Tan breve es el llano, que deis queda para tanto averlo que podría derirse a mañana este combate. Esto no podría ser sin perjuicio de la reina y muy grande puede tratad, de su vida y su honra en hoy libre puede quedar porque ha de contentarse quedar también nunca al mismo lego, sujeta de la muerte y de tal muera? por él cuál ha pasado adme el caballero tal consentir debe, por mucho que de su valor y fuerza se prometien la vitoria cierta lo que por ley hace en favor del reo, Quiere la doy que se excente todo Hasta una tilde, y si no pareciendo hoy de temor, mientras que de los rayos del sol queda alumbrado este murio No más se admitiria envuelta tancia cortarse a la reina la cabeza daba más reparar? Quedando por vos el conbatir con quien entiendo se presento por más que cerca el día se al ocaso había la Reina luego entra montando el sol nuestro honor agudar libre y al real asiento de volver sin quedar en ella mancha, Más que la tenga el más puro cristal que de las ricas indias de produzca, a vos, señor, ¿cómo habéis muchas veces entendido y sabido aquella echa, de afrentosa muerte que debida sea a la reina, si culpada fuere la misma a vos de retrocer se abrir, Si por haber yo dicho que pudiera es combatimiento al día siguiente diferirse, pensáis qué mayor quito No sea mí que eneste caballero de que luego vengamos a las manos Muy mucho os engañas el por antojo, dare a creer con arrogancia que a la de todo su bravia sobra hace como el quien luego poco habiendo de perder busca de lugar con hombre con quien ganando espera ganar mucho de tal modo aquella su cudicia, el discurro le ofusca, que no piensa questa impresa a tomar viene poca, la cual como en verdad para no sabe. contra quien después contra persona que como las mentiras de propio Condicion aborrece más presto. el estado, y tras mil y milidad sufrima a perder que un solo punto de la razón que tiene su honra no sé como otorgue, confiar deba tanto en sus fuerzas y en saber de lana, holocar y de arada, que no viene que con el conde de tortosa tiene al contender de quien muy bien se sabe cuales fueron lo hecho y si algunos caballeros, no menos que el famosos, Así de oro como de Franceses des hay abatidos han quedado. mas calar el uno con el otro os debemos muy presto saber quiero si la venida de coger la reina sabe aun y el intento con que mío. Yo a manifestarle su venida y al castillo, así también la esta, en el caballo ha hecho a defendella, tal combatiento ella es contenta? Eslo y por cual razón servo lo dete Porque si en su conciencia mirar quiere será que el combatir, tenía por ella contra toda razón y las más veces la perdida se juntar con el tuerto. Muy bien por vos, señor, está sabido que por los cuyos que venir no pueden a ver y averiguare con tengo lealtad estaba al ordinaria que las leyes civiles ya mandaron a inventado el duelo y puesto en del cual puede servirse quien lo quiero seamos hecho propio o por ajeno y de los casos en que más se observa tal privilegio que es el uno. Si sabéis que bien sé yo todo eso, que menester es que de un lo entienda. Por esto, que si en su conciencia sabe La Reina, ¿qué mal haré lo que hace enjugar que por ella, y por el muerto se combata, otra cosa no se pueda sino a su conciencia repetillo. También sabemos que no está muy claro más conciencia tiene Esto he de decir dejar no quiero si mi parecer lugar tuviese parecer sería quién todo caso temas picadas se quitase, el desafío y uso del duelo. porque cuál más incierta gruta al ay del duelo o cuál suelo cierto él se puede esperar por más que sienta es tener razón el que la tiene Oh quién piensa que Dios está obligado quien tiene razón dar la vitoria? cuántas veces vence los remates tan contrarios que mueven en los hombres Lástima al doble, viéndose que pierde el perdedor la vida tras la honra. el juicio de Dio no ha de tentarle, No es el duelo para los cobardes. antes desencontrarlos combatientes No habrá el mantenedor de ver la reina hablarle también si alguna cosa se le ofrece? Y así el aventurero Cosa es debida a uno, y así al otro Mas de uno apartado ha de ser otro. Esto otro no sea en el castillo la sospecha que hay en extranjero Yo lo pense y regir la guardia de la gente de abres y caballeros a quien acompaña salga a reina aquí, que darte más decente e yo en tanto para lo que cumple. sen segunda El Conde sólo Qu encubierto es ido este tratado, y como tan a punto ha parecido toger a embarazar mi dia, Fortuna, como si escondido en parte hubiera citado ado sin del saberse, lo que el quiso saber subido viene colaborables ojos me miraste. hasta ahora o mi suerte en toda cosa tu mano destendiéndome al como podía yo desear pedir con lengua ya lo más alto de tu instable rueda, tan cerca me llevarte que no había sino de darme este consejo el stro, del reino desta ancha ciudad las llaves, y en la granula y marfil, por sentado en rio y real manto envuelto y en la frente asentada la corona o a una voz y con aplauso rey saludarme, y yo mandar a todo se aquí como al momento mismo el otro que tan blando me mostrarte, Ahora veo muy acero y turbado. Así una rela algunas veces vemos nave soltar bien guarnecida, de García y de todo bastimento, y las velas hinchadas dar al viento por camino derecho y mar tranquila, cuando cerca del cuero se le mueve, contrario siento tan terrible y fuerte de antes que pueda dentro recoge breve espacio que le quede queda fuera el puerto ni quedar ya puede en el mismo aire la fuerza al su grado. lor atrás adonde la tormenta en las saladas olas le sente, do entre duras penas que rompa forme fin ya veo, se me amenaza, de mi propia conciencia la cual nunca Hallome, hablóme como agora ni manera de hablare lo que yo della siento. si no fieros gemidos que en el primero mi perdición, sin que salvar me queda como a la verdad podré salvarme con dar en claro lo que por mis manos tan encubierto es ido. ¡Ay, antes muera, Muera yo de mil muertes que viviendo Espectáculo queda a todo el mundo de nuevas crueldades. Bien ha dado esta tempestad indicio yendo la uida de Elvira con la muerte mérigo de quien porque seguro yo esté que mas no hable, ya por esto no puedo asegurarme que oyendo el virá de venir no haya en manos de la justicia y revelaste todo se cobarde estas sospechas, que hacen en mí de que yo deba con un hombre encontrarme a Laura y espada. si he sido yo el conde de tortosa, el que en tantas batallas genciales, en las de solo a sólo lo que valgo, de hecho conocer conseñalarme, No seré yo ahora el mismo conde siempre ya por cosas que conforme hayan sido razón he combatido. cierto he sido sólo por falta el razón siempre falta la vitoria. tardo lanzado atrás volver no puede fuera el de combatir combatir quero, que de desesperado estoy seguro. Mas también quiero, cuando a mi tocar andar por tierra que Matilda el reino bre convida, pues pudiendo vivir ella y quedar la misma reina casándose conmigo con licencia del pastor tólico supremo. Así me rehuso, como si fuera de linage inferior o como por mal tuviere que quiero que hermano de su padre con ella juntamente señorease el reino el cual sino por conjunta y ha estado en nuestra car la años yo el mal querer que de ella le ahora merece que él mismo de la vida ella primero salga. Muera, pues del veneno el cual si antes día venir tenido el todavía, el tiempo para mil venga mas mas vades y mis antepasados de los cuales si yo de ver no tengo el heredero sea lo quiero quisiere, de aquí de quien tengo de servirme, una tercera Conde Merino batillero. Buena suerte merino es la que ahora delante de mis ojos te ha guiado, Siempre, señor, con ellos muy alegres, me habéis mirado y nunca diferente el ánimo tu luces en hacerme toda merced, y tan mi buena suerte será cumplida siempre cumplearme, os agradare en cosa que os agrade, Y así, señor me ayudaréis lo mismo pagar que en parte lo que os debo, mucho es, y no sé si con la vida Fuera bastante mientras bien me acusado, en la casa real por vos yo tengo el botiller mayor plaza y asiento al más de haberme con el valor nuestro citado de las mano del verdugo, aunque el negocio fue por cosa honrada. si entiende que por mí la vida tienes También quiero que entiendas que llevarla, Como la podrás por todas partes que acabando de servir a otros otro empezará a ser seido, Qué cosa puedo yo tan importante hacer que por hacerla se me siga, tan grande galardón? Cosa importante será que tú como de propia mano me aventes la corona de reino en esta frente Yo el hombre y pobre. Señor, si otro sentido del que sueñan, esas palabras de entender yo tengo suplico, qué más claro se imprima, sentido otro del propio quen las proprias, palabras anda espero yo no quiero entendieses, cuando así hacerlo puedas daráslo? Sí haré, mas la manera lo es menester que yo la entienda. pues lo que entiendo yo es que lucha, de peona nacida al animo punto la reina muriere enel conde de tortosa a quien Dios de mucho años Seréis errado rey, como heredero, sucesor legítimo del uino. y como pocas horas me parece que quedan de su vida muy de grado de la oportunidad, que si me ofrece que valgo, ya os doy la enhorabuena con dármela tendrás tu parte en ella. Por vuestra gentileza y lo espero. si lo que habéis dicho de sentaros, de mi mano en la frente la corona es porque al tiempo quella el gran consejo será presentar queréis, qué puerta hermanos de los más preeminentes, oficiales, y allegue y destendiendo La una alguna cerimonia haga, de la indina merced noblecido, tendréme, más humilde más que nunca dudar para siempre vuestro siervo Ea, amigo acabemos, ya tú entiendes que a mi sucesión dar no se puede lugar sino por muerte de la reina Esta, pues no es tan cierta que no aun procurar apar de quien la impide, que siga en todo cayo y de otra mano no puede ser que de la propia tuya de aquí como tienes de tu mano A darme la corona de este reino. Pues pudiéndolo hacer haráslo como Ahora ahora a mí lo ha prometido. y demás de darte esta cadena esta esmeralda por ahora vieras, de más valor de cuatro mil ducados Y demás de cargarte allá en un casa e mucha copia de dinero al tenía Qué mucho mayor bien podré hacerte de ti me acordaré, y de manera que tú de mí te acuerdes para siempre Yo bien podría decir que prometido oh señor de dar muerte a la reina Pues dello entre los dos no se ha tratado. Mas decir quiero haberlo prometido Pronto esto pero no debe entenderse, sino del propio modo, y con la condición por vos puerta si puedo. ¿Cómo puedo de aquí el modo tan fácil que entendiéndolo tú agora te holgaras no poco. Los licores, tengo en dos ampolletas apartadas, en entrambos de Alejandria me vinieron ayer mismo veneno es el tal fuerza el uno quel que del cierta invita biviere, de acabar la vida tiene En siete horas aparto ni remedio puede haber en el mundo que le valga mal sabor a la boca, que del prueba sin la da ni deja ni duque ni al tiempo tan en las entrañas siete alguno el que es avenenada, sino al cato de la siete horas algo poco antes. es el otro liguar de tan rema virtud que junto con el pondio, algo antes tomado al otro abate, la furia tal modo que no puede hacer más daño del que haga el agua de clara fuente, e que dan todos Tú darás al copero de la reina cuando acudiere a ti por bebida, del licor, honoroso y muy seguro le hará la salva, habiendo antes bebido, sin otro que loca, aquel tan bueno Que se debe llamar contra veneno. el uno y otro habéis vos hecho prueba, Ayer propio la he en la persona el mismo mensajero que me trai, el un licor y el otro como había hecho el la sima prueba en la del mismo ático, Floro, que entrambos compuso y deblo muy libremente viéndolo yo, después de haber bebido, del que sanabedio de aquel que mata Mas para ti no quiero que esto verte. y dimos ojos quiero que averiguen mi dicho con la vuelta en mi persona. donde más de la tuya te asegures. En grieta, señor, yo no rehuso, como tampa el don he rezado, Hecho habéis ni las demás mercedes rehusaré que me habéis ya ofrecido porque quiero que a por no entienda que como me contento de quedaros, obligado, una también tengo sera desto y en otro siempre al casto me iré con el espero y dentro quizá en menos de una hora ya la del como se va acercando, este servicio quedará cumplido. Mas si para salvarme, me iré luego lejos de aquí no más habréis al verme sino quizá despues de largo tiempo tengáis para que maravillaros, porque yo de salvarme determino Que me place. Antes eses lo que quiero mas yo te encargo, y te encargo, ya que rezando para a No te haré faltar. Vamos enlaza, esa carta criada de senda rienda. grande es el contento que recito, por haber ha llegado sano y salvo fuero, vuestro marido tan a tiempo. y de tal caballero en compañía Pues desto la esperanza en nuestras almas se reverdece a que nuestra ruta haga haya de quedar libre y más me huelgo, que nunca en mí las esperanzas buenas, se han venido perdiendo y confiada, en el favor al dia luto y adoro. Del hermana conficio y reconozco tanta merced y aun mayor la espero con todo bueno y se los pero suceso Muerta era yo con sospechar que muerte es ya mi marido y muerta y niendo cuán cierta muerte a nuestra buena reina amenazaba, y cuán cerca era della. Volvió él, y volviendo entrambas vivas muerta os ha vuelto en siendo No solamente ya porque recio, entiendo y hablo y anto y muevo el cupo Más bien porque las ya perdidas fuerzas libradas tengo que al andar me hacen no sentir tanto la penosa carga de la vejez, ya con el recaudo, Que me encargó la reina mi señora, parecerme vuelvo a nuestra casa para nietarle y la disculpa dar si no fue admitido a entrar dentro del castillo a hablar con nuestra reina esto no pareciendo al presidente Por algún bien respeto y más podiendo perderse tiempo en lo que poco importa, en cumplimiento digo más valiendo estas horas gastar con más provecho para la justa y mientra que su alteza se entreterna comiendo el prendada, que allá al castillo vaya toda la gente armada; y también vayan caballeros que han de acompañarla, vamos que de toger, y mi marido menester meseta que me despida, con toda edad para que luego me vuelva y que me halle tan tiempo que mi señora, aún no haya salido del castillo. Allá yo tengo de irme. Arbia más corta que no he venido en cuenta de esta manera dares y tomares, se si muchas veces acontecen, dar veneno, y tomar joyas y oro, cosa es muy rara, y quién no lo hiciera. Bien es verdad que pues contra la reina avia el veneno de vertir quisiera No haberlo dado cuando conde menos pudiera hacer de darlo. Cual simple clara de tomar por la cabello, la fortuna en el tiempo que delante con el otro reyente se le vara Sí sin hacer esto las espaldas, ella te vuelve bien trabajo en balde, será comer tras que atraste dia los más eloces vientos no alcauella si nada podrá del hombre el propio sentimiento Nunca en un años, cuando en ciencia La reina y yo viéramos, cuerno, sanar tanto bien, cuanto en un hora hoy ganado día, por mi dichoso pues que he dado ya el veneno. con la salir al copero, a quien he visto de en la más rica y preciosa copa entre comer del mismo ha tocado diguar trajo a la reina a mí que quiero de hacer más, sino partirme luego en este mismo punto a toda quiera con un muy buen caballo que del conde deando, y salir fuera del reino? por el camino de los pirineos, e pasaré a Francia tras me venga Quién me buscaré, si es verdad que miro el Conde, y no sé qué caballero ara de haber no sé qué abatimiento por causa de la reina allá se avengan y muera el conde el caballero y muera el copero, y la reina y todo el mundo. prendente, reina, Conde Ya, señora no más por las razones vida la leyo el natural discurro, a escu- descudriñar se ha vuestro negocio. Ardo, y orate negocio es repito, de la tan grande culpa que se trata más por la real vuestra persona que por tal causa y nuestros estatutos, nuyendo de su Alteza vino al supremo consejo a sujetarse ardo y grave también y aun más lo hace La mucha calidad con su atencia del vuestro acusador ilustre y claro. pues contra las cosas producidas, con los indicias que hay nunca en el plazo, que por vos ha parecido tengo prueva, indicio o cosa alguna que se pueda decir ser relevante, en que debe el término acabarse, su defensa de vuestra vida y honra con armas y caballo ha parecido esto publicado anduvo con Aglante, caballero porfia de presencia conocido. si su ofena por vos será acertada, en acetando el conde la batalla en la gran plaza de la justa luego uardada por guardar vuestra persona alguna gente y bien armada en escuadra la res, y de acaballo del general supremo repartida las resonantes trompas, oírme, de una así como el otra ante llamar con desafío la convalientes la del perdedor al fin callando a la del vencedor, según se suele dará lugar a que su son alegre redoble, y de por todo se haga Injusta pensada de inventada culpa cudicia, ambición estucia engaño juicio engañado ni entregaron engañen los hombres así mismo engañen los unos a la otros engañar no se puede el que tan claro todo le ve debajo de la tierra como en los altos cielos estrellados. el escudriñador de corazones con aquella agudeza de sus ojos Dios, ya no de carne, qué penetra a ellos en momento más que a nubes alumbrada saeta que del cielo venga a tierra la mada de su mano Mirando a un inocencia al mancha, venio quite el alto pensamiento, a tan cruel, y aspera, porfía procurar mi muerte y mi deshonor en mayor pena a el al fin resulta, Pero cuán entender no quiera el conde quédese de tocar la oferta, te que la misma he yo aceptado, con agradecimiento cual conviene Mi alumbramiento y mi salud tú eres, altísimo día y mi amparo de quien pues desto de mi pecho puede entrar miedo temblor duda, o sospecho de que ser criada entender supe santísimo nombre y que a ti había de conocer por mi único solo Dios y señor, en ti mis esperanzas vine siempre arrimando, ni por cosa que a ella encontrario me suceda, me confundí jamás ni haré en eterno Vuestra culpa está ya tan manifiesta por las cosas tan claras que se han visto que no había para que más publicarlas. Mas ya que si lo quieren también quiero que por mí no quede lo que queda de desplegarla al mundo con la prueba, que las demás confirme. Verase, que no indicia de reinar movióme, Más celo de vengar tanta deshonra, por toda nuestra casta desparcida, implio y toro a lo que he hecho y esto baste ya por mi disculpa ni de palabras y ni de razones es más tiempo por vuestro mandamiento alta reina allá voy adonde espero con el fuer de quien me lleva y suya, cumplir con mi palabra, y lo que debo caban los caballeros a hacer prueba el ánimo y valor que cada uno siente en sí más el uno si en lugar de razón el engaño aprueba, Luego verá, ya no por cosa nueva como Dios hace el daño adonde salir vido engaño el otro no porque sienta en su lado más razón tenga el enemigo a esquivo de su esfuerzo altivo vana de la vitoria confiado, pues lo que el justo día ha ordenado por su firme decreto queda a un desamente ento secreto. Bien justo es él, y cuando años parece que salga a la un suceso diferente, del que humana gente Jugar por razón, ya no carece al premio el que merece si al reo pena se cuya el mal que su conciencia propia acura si el pero apremiar difiere su divina justicia en esta vida, es sólo entendida es la razón, porque manda y quiere Masado se requiere suplicio o premio eterno pero falta en darte el tribunal superno esto en su astucia es necio y vano, ya no suyo entender, pues entendía que si nadie le ha Menos sobre habla Dios soberano cuando levando en mano, la sortija encantada, cometer todo mal tenía en nada. por no haber como dueño quien le ves, de Lidia al Rey mato ya cualquiera que impedirle podiera como por mil testigo no valiere, su conciencia tuviere, por derecho y por ley, poder del rey ageno hacerse rey con tal cudicia a sujetar moviose, su patria aquel que del contrario vando razón sospechando de ser nombrado Rey poco preciose. pues de serlo estimase, en su imperio y puente sin que en ello tuviese el cielo parte mas aquel que demás era ofendido con falsa religión, contallas luces siendo el rey de los reyes Después de haberle todo permitido, que tenido quedase a puñaladas, de mano de personas conjuradas, los como estas muchas sucedieron entre los idolatras infieles, otra más cruello, uir el pueblo de Dios también severo pues Dios conocieron y su ley entendían Disculpa en ofenderle habían y que no piensa que no traza tenta el deseo el reinar? Cuando Absalón lizado de ambición en padre con quien tenía Dios cuero, conuencible afrenta no querras y quitalle, no pretendió y aun matalle. Mas antes de llegar a tan horrendo exceso diole Dios condigno pago. verle hizo el estrago, de su ejército y el cluyendo el peligro no viendo con sus largos cabellos en un encendio colgando de ella. colgando a tal luego alcanzole ca de Dios ministro y la venganza dio que con su laura, contra via el cuerpo tardable, sidades llorarle cumplió con su terneza, más tuvo en su justicia Dios firmeza, para salvar el hombre tiene en su man la llave, Quién sabe bien otra salvarse sabe

JORNADA CUARTA

Al cuarto sea primera Gomez Juez del conejo, notario del conejo. Quitado ni añadido, no e una tilde, señor a la verdad con lo que he dicho habiendo por entero re- tenido todo cuanto amérigo de su boca un narrando no esta mañana de haber sacado Elvira de la torre donde el conde la tenía escondida de como en mi casa vuelta en salvo se resolvió con ella y con la esclava, se con una nade en Barcelona, por donde yo hacerle compañía prometí del rogado, también dicho como habiendo andar a embarcarnos, os ibamos los destras de Amérigo que delante nos iba cuanto mi ojo, mano, y que aunque en hábito anduviere mercader con el topando el conde luego le conoció y arrebatole con impeto a Dios pies a vimuladas, haciéndole caer tendido y muerto. putó el cruel encuentro han de ley, Nosotros al momento en una casa Entramos que cerquita a man derecha, os venía y el dueño a nuestro ruegos, por de dentro la puerta con candado Luego cerro esto no creo que el conde de catare a tal tomo a lira, Miedo temblor, a tan pena y congoja con una muy ardien calentura que uno a mal parir, y vos acaso por la calle pasando a lagartos, en ella y la otra gente un esparciendo habiéndoos parado abrir la puerta os hiciste a Elvira encintose, luego que he de vos reconocida El dolor de manera que trabajo tú tes a sacarle de la boca Antes que alma le viniese menos la maraña que tuvo con el Conde todo lo demás que que della sola mejor que de Verona otra ninguna entender se pudiera. Por ahora Esto basta, y a un notario mando necio y acompañado con alguno de esta mi otro enviado y no es menester. Vaya la esclava, ra también con él ya me aguardo en el palacio del real consejo en el cuarto en que ve el intente. no antes que allá vaya volver quiero a entender como el dichosa atentado de la malvada Elvira los recelo Señor, aunque el terror que me causantes, en pareciendo a mis dolientes ojos luto al momento de carme el altura esto deshecho cuerpo he todavía algo vuelta en mi huma, y desto tiendo Haberme Dios hecho merced tropca. para que espacio tenga confesando La verdad de venir mí tan cargada, conciencia a descargar así conficio que a la reina Matilda mi señora, maldad y traición he cometido del conde de tortosa persuadida, que de mi aficionada deseaba, ser mi marido y reina de este reino clararme, si primero de casarse ruínase muriera en el cual caso el de derecho suceder había desear la muerte por momentos a la reina morirme y se concierto dos a procurarse la venimos esta manera que a Tisberto diere yo a entender ser del aficionada, para que en mí de verás el echase, su amoroso intento como hijo. al bajo de esta muestra a fingida reducile a que dél se me pidiere comodidad para secretamente tratar mis secreto penacimientos la que le di fue que de noche ahora en la cuadra cenar auia la reina en la cámara entrase ado comigo, hablando en el momento que ninguno se catara debajo de la cama, Secondiere de de cuando era el tiempo Yo a llevarlo a mi aposento. Animos a hacerlo, y ya lo hizo, el pobre y dichado caballero. cortada la reina uno el conde lado de todo con achaque de tener cartas con no buenas nueva del campo los nuestros y debajo de la cama sacar hizo a Asberto, matándole y echándole en el pecho cierto billete que de propia mano No siendo parecía ser de la reina la cual llevaron pieza al mismo siendo el palacio sueño de ruido, entre a muchedumbre de la gente en hábito de hombre disfrazada, saliéndome en su casa me fui luego. do en un aposento muy profundo en compañia de aquesta sola esclava, todo este tiempo he estado; siendo tanto por mi mayor desdicha del preñada, sin verme el más ni dejar de otro verme como dalli de pues yo me saliere, me queda que decir ¡ay, no puedo y que no puedo más hay que me muero Adios pido perdón de mis errores Diga a ti te lo haya concedido sino puedo más que acabo ante vida de acabar el dicho entero, demás ya tenemos entendido estraño y nunca más oído caro, Quién tal creyera, como muchas veces Aquella incomprehensible sapiencia dio por más cumplir con su justicia deja que el pecado tras su apetito siga el camino errado tropiezo, para que en el magostinado venga caer en algún despeñadero, do menos veno le hallaría. bien indir y rever uno la tela, el conde y otro ya no le faltaba, sino hacer cortarla del engullo, de la vida de nuestra buena Reina. Mas he aquí que compacio todo en sus engaños de los propios viene quedar engañado el más que otro porque ya que la reina casta y pura, para de declararse, y viva y libre a reina volverá la pena el conde propagará con su cabeza que a ella con maldad el procuraba, bondad de Dios que si por tu consejo El cual no llama entendimiento humano La verdad algún tengo anda encubierta. rebaja de la tierra o por pultada la deba, Nunca en dos meses i señal ni rastro, esta verdad de no y en este día, que de las aguardadas esperamos, de angustiada, y lastimable, vida de nuestra Reina era el postrero, spues que menos parecer se ha visto guerrero que con armas la decienda Dios a sacarla viene a luz, por donde o por otro intento abrió el camino vamos que al residente de andar tengo tener tan arduo, y grave, Judero con la priesa, que conviene si aún no tardaré con darme priesa, una segunda Alcaide de Tortosa, juez pararos a escucharme lo que cumple, que ni escuchéis, Señor, os pido y luego dando a lo que me parecéis de los que en el conejo tienen cuenta con las cosas que tocan a justicia Solo, mas no querría quien esta hora el ir adónde voy se me estorbase, pues la vida que la honra de la reina obligan a andar con mucha vueso, La misma obligación con mucha pri A mí también acá venir me ha hecho de torta de donde soy alcaide, que aunque el cargo de la mano tuve, del conde qué, señor es de la villa de verte he profesado siempre Más que al conde a la reina a quien debida La misma fieldad es por el conde Mas cuando el de su te haya faltado, Noviemo de faltar yo de la mía bien venzáis, y hacéis honradamente lo merece vos mereciendo el galardón debe yo procuraros. Rocurar galar con bien se me puede cual de razón parece más movido No me ha a galardón dicia alguna grande y bastante para mi contento siendo el que yo a mí mismo recibo con hacer lo que debo ser hidalgo, Bien se os hecha de ver, mas lo que pasa arrad, que escucharé de buena gana, Una carta escribióme, y dos meses el conde y me abata en ella como para el seguiente día con otra carta embra un hombre que criado habiéndose en su casa muy de niño, si repito de que el más cuado era de ningún otro pado había tentar una dama y dama suya de desonestidad lo cual él tuvo por bien andar disimulando entonces Mas al disimular seguir debiendo el sentimiento quería darle el pago, que el pago era de tenerle otro Por algún tiempo allá en el castillo de tolosa mandándome por esto, que aunque por la otra carta que volando tal su nombre era me presentaría, se me ordenase de entregarle luego cierta heredad, laqual diria de darle por sus servicios la heredad de viene ser la cara más honda de la torre y que no permitiere yo darle hablar con hombre de mujer nacido vino lindo y trájome la carta segunda que acusado habla el conde o la primera excente y el nobre se pero con sus quejas daba, a entender que engañado y había el corte con apretarle que hiciese cosa uno devia y que por no venirse a descubrir en trueque de la oferta, de darle vivir para sus días había enviado ado tus días antes del natural curio acabando, Quédase antes de muerto sepultado. sus palabras sus quejas y que llora no escuchaba, más que escucharos, una estatua de Piedra, tal conviene mostrare el hombre que mi cargo tengo Mas venido a enfermarse y de manera Qué bien vi que alargársele la vida ron día mucho porque protestos, puede hablar en habla sobre un muy gra Negocio que a la vida y a la honra de la reina importaba atentamente los dos los el declare como su agilidad, sabiendo el conde que tan del natural contra hacía La letra de cualquiera mano enta Sola una vez que conocer no había juicio humano al cotejar entradas, cual verdadera o contra hecha fuere de requirio que la de nuestra reina La cual el muchas veces había visto contra hiciese en un billete en tantos renglones, Tisberto, dirigidos que le persuadiesen con palabras cordadas que la misma noche en tiempo quartana ella cenando, bajo de la cama a su alteza esconduce, sin ser de alguno no, sino don Elvira sola, de quien sola, ella fiada y el fiar podía porque ya que a la llamas amorosas podia resistir determinaba, por no caer en falta abominable, de deshonestidad con el casarse por dónde a tomar fuese el señorío, su persona y consumar primero el matrimonio el cual despues quería se publicase y rey el salutado, ese de todos que muy seguro el estuviese sobre su palabra cual daba ella escrita de su mano. todo esto añadió do lindo como el te cinco del tenor mismo imitando la mano de la reina al conde lo debo, el cual en para Id le dio mucho dinero y civilegio de más le despacho de aquella viera de tierra que ordeno fingidamente aunque entregase. Y pues dios que tro pago de pues se le siguiere, a su obra más conforme y más dora, reconociendo la verdad venía a declararla para que entendida dudase su conciencia descargada, todo esto dijo a mi solicito, y como o todo de parcido era, qué presa se detenta la reina porquencia si halló de disberto, un cierto escrito de mano della al tiempo que sacado de la camara en que dormía la reina fue del conde matado, entendí luego que tal escrito el propio ser de día, que confesado al había lindo, con todo honor más augurarme, de su dicho llamar luce al momento el sacerdote y otras de personas de autoridad merecedoras, en presencia al todo, tres lo mesmo a que replicaré, y confirmase, de tal obra quede yo muy contento porque despues allí a pocas horas el alma despediendo el cuerpo Al tribunal de Dios fue a presentando y yo a testificar aquí he venido por la verdad lo que por mí ha pasado. llegar a dios quien tal término se haber cosas de la reina mi señora que servicio y provecho haya su Alteza. Sí espero la pero tardar un día Mas no era muertes Señor, si verla, y hablarle podré furecedme. Yo lo procuraré qué bien honesto me parece pero primero y luego avemos acudir al reviente, en tercera. Mensajero, coro día tan venturoso y tan alegre día al claridad y de contento día cuál no sé si en otro cualquier tiempo aya ese sol, abierto a estos ojos mas a ti sumo sol, que solo fuente res de un inmensa luz me vuelvo y llamo por tengo e tanta mi alegría que no cabiendo envoluntura, desaciéndola adonde quier que vaya o quizá de la batalla nueva trae que al táculo presente deventar. Mas cuál de las dos partes Vencedora el contento le habitado, se ha entendido aun mil y mil pechos de tanta que en un sobra coger pueden dueña reina ya abatido y muerto vite a tu cruel deudo, y tu enemigo. Di tú que tan justo y tan piadoso con la debida pena tu justicia con el uno mostrarte y con la otra la merecida gracia desta menos Nunca, señor le vendas, y con ella acompañados sean sus largos años Con la divina gracia acompañados de nuestra reina sean muy largos años ya que del gran peligro es libre y vive, segunde vos honrado caballero nimos a entender con tener parte del gran contento que vos bien se cata, Mas si quitáis que el que sentir debemos se cumpla en la como es razón airada, el principio y el fin que la contienda lo entre el uno y otro combatiente, Si no halla presente habéis estado. No hace muy de grado que viento estado al hecho, y estoy muy bien según que por mucho que muchos de contino, coja de mi placer a mí no falta como fuente que mama, como llama de hacha de la cual si toman lumbre digas muchas a ellas no la quitan. pase ya la plaza de la justa de toca calidad de gente enciendo ya mucha priesa andamos y fablad por todo al rededor se levantada, y las ventanas todas adobadas, de tapices y otras colgaduras, mucho mayores ornamentos descubriendo venían de mano en mano, dos muy hermosos entros de las damas y los ricos vestidos y las joyas, con que sus hermosuras acrecían i hombre ni mujer creo que huviese Que prospero suego no agora se Amuestra Reina vino la creída, su inocencia como por la fama del gran valor del fuerte caballero que a combatir por ella había venido. cuando no he a la via llena dos caballeros a caballo unados de todas piezas pareciendo entraron tal estacado el uno el combatiente, era y el otro su padrino, que yo es al la misma Reina, fuero digo. como si en alta región del aire Nueva cometa comparece luego Levantan sus cabezas los mortales con admiración y con mormullo, Los ojos haria ella enderezado, juntamente los unos alos otros Varias preguntas hacen y discursos, Así tan presto como de sí muestra la lado lucieron hora cuantos los con la vista se volviendo mas atentamente al extranjero cuyo que esto era tal, que la vitoria luarse pareció en el semblante gran gorgear había entre la gente y más crecía, aquél creciendo aquesta, Aparecer despues no tardo mucho. Nuestra alta reina tan acompaña, que quedado no habrá bien creo que hay en esta cuidad más principales caballeros y otros menos nobles siquiera un solo habiendo de más todo de los mayores hasta los menores elegidores y hombres de justicia. Hasta entonces el conde de tortosa, No había dejado verle tanto fue después aguardado y tardo tanto que no faltaba ya quien murmurando Surgase que no más parecera, más uno al fin y también con el vino armado un caballero a padrinarle, al cual no conocí a desarmado No muchos pieron que le acompañasen y él con ella mucho deteniendo se venía con hablar al uno y al otro Mas el aventurero sus trompetas, apresurando aprestar bien hizo al conde que saliere a la batalla de lo una parte el uno y de lana, tomó el otro del campo y replicando dos sonores me tales sus llamadas, No parecía sino que cada uno más gana entendiere al desayo. Mandome los combatidores, dadas a la caballos las espuelas, arrando sus lauras a encontrarse, vinieron: mas a dar vino en vacio, la suya atravezando el triste conde a él le golpe en la celada, el otro caballero y de corrido de no haber acertado a echarle al suelo Apenas a parar vino el caballo, que luego lo volvió a la carrera hacer lo mesmo al conde fue forzo, venido los dos al otro encuentro, erto el estranjero con la punta de su muy tela lama a traspasarle, la garganta, y salir sangriento vos, tras el pescuezo el afilado hierro. a él mi ser, ya no miserable, Conde cayendo del caballo al llano con muy horrible y antojo estaendo, con la vida acabo sus pretenciones cuál contento corriendo tal la reina no sentir razón fue de sentirlo, mas con real sosiego y gran cordura to no suyo alguno más de al cielo alzar la ojos dice que sin medida de todo el placer y regocijo, tado, pero aquella a no mucha, non eran al perverso conde Que habiendo a su criados encargado, llevara Iglesia el cuerpo o no sé adonde como afrentados te salieron puedo de la plaza quizá para salirse de la ciudad y no dejar más vence, do viene no haber sido vista como en saliendo el sol del oriente en desparciendo sus dorados rayos las ades que se habían la noche ante, entre ojosas árboles en valle remoto y deleitoso recogido, sean de las gargantas a contienda con suaves acentos su cantares, saltando alegres de una en otra fama al lumbroso planeta saludando, Así tan presto como de lamente cada uno con tan buen succo, Aquella nube o sospecha y miedo vino a quitarse, que ya tantos días buscado nos tuvo, en viendo todos tan clara claridad de la inocencia de nuestra reina a Dios a mudes loores, eron con altas voces de consumo, había quién no tus case de alegarse el de besar su real mano, quien de cerca y quien de lejos raban de decir, viva la reina lo también nos de decir, vio a la reina ramos a quien viva desola viva entranquilidada la mantenga. Este contento del cual parte os hue, No sufre que aquí más yo me detenga señas por la ciudad de brá hacerse, esta noche de tan grande alegra, con claras llamas decendidos juegos. pues a mi afición la de ninguno sé que lleva ventaja bien quería cuando no pueda yo ser el primero no ser de los porteros a lo menos de los de mi cuartel ha de mostrarme, en tal ocasión por esto voime, sin más apresurar mi luminaba. bien se hará lo mesmo por nosotras. esa carta presidente Cuánto más holgarme, si antes llegará por hallarme en el principio del desafío que entre los dos ha habido Mucho espacio he gastado, y con de menos hacer no se ha podido para en claro sacar y por temo asentar todo. cuando desocupado me volvía, palacio, entendí que un caballero había venido a defender la reina las trompetas y apresurarme, No pude más para llegar a tiempo las harto a tiempo he todavia llegado cuando al segundo encuentro con y ojos, ca muerte al conde el rey dijo, común comigo fue como con todos acompañe con todo nueva reina a la iglesia mayor a dar debidas, grada algún dia cantando el limo, Qué cautaron primero lo santo doctores respondiendo el uno al otro lo que añadir a lo ha dicho debo, que ninguna orden parecióme, de dar para que iglesia y sepultura llora se dice por si algo diferente de aquesto quién tiene mayor poder o vive de ordenarse, tan harta cuida mi alma del contento este tan buen suceso libre y suelta viendo la nuestra reina que no puedo tan por entero y tan atentamente escucharlo a Elvira con el Conde lo del mayor como por el muerto cómo bien lo hacía cuando rascas, arte de ellas entender con antes de haberse dado a todas en un pinta él tan prospero fin que si ha dado Bien me pesa que en todos del conejo gran descuido ha habido en mi corto haber sido mayor de no haber hecho hacer más exquisita diligencia la que ya hicieron allá en casa el conde en ir buscando por el Pues es en ella la tema escondida que si entonces se hallara della una la verdad toda por el hilo, Bien se sacará en su Alteza tanto renta contrabajo padeciera, as según tan contrario y creo, dotra se mostraba el propio y según el negocio andar de vía, de contrario sentido rodeados, dinero Quien cayera en la cuenta de tan grande nunca tal entretejido engaño Mas lo que no alegro juicio humano descubierto no a querer uino. han de creer hemo, que esto todo de aquél es hecho que, señor de todo Muerto es el conde ya muerte es Lucia, Muerto es delindo el del billete falso el juicio de Dios justo mátoles. ello no hay más hablar entre los vir, si no cuando a la reina de estos hechos tales traiciones y engaños En otro dia relación haremos pues alegra la cierta el regocijo, que tan debidamente nos ocupan, lugar no no han dado a ello ahora En estos días, señor que tan llegres nos tienen vencería cuál alegua, presente antes que afloje se añadir, otra como sería que con marido digno de Reina tal su Alteza en dulce sando matrimonio se juntase paraque de ella y de su sangre el reino dice suegro y de su casa dos hijos y los que dellas nacieren, del al apellido se nombrasen. quida no sería de razón fuera Ni a conveniencia se casaré, con este tan famoso caballero puesto que reina a Rey de vida sea, pues bien decir se puede tal ventura haber haberse la ganado de ser mano, con mucha más razón lo que entiende que pelones tu tanta los el hijo No mereció tábula sea toca, de hacer con la persona el reino de podamia, el cual no empre Virtud valiose más que el engaño. merecimiento por tal causa tuger no es sólo por linaje, No menos clara en el nobleza cabe, que en nuestra reina quepa en quien no hable, degradas ni de menguar aquella grandeza, que consigo trae de sus antepasado ha sabido por aquí que lo generosos Reyes Bastan, dependencia tiene más que su valor sus muy ilustres, ranas sus costumbres y maneras, un monio dello. mas no siendo el negocio que deba yo tratarlo, como a mí no saldré yo primero a proponer a tan discreta reina y este ni algún otro casamiento. que de ella ocasión no se ofrezca, menos haré de conestarla, quella me lo mande, pues se me por lo más de las veces los consejos, mar mucho más, cuando senden que no cuando se dan sin ser pedido cuando ella soy secreto pensamiento en mi confie, y parecer me pida no faltaré lo que mi entendimiento mataré de andarle delegando con muy entera fe qual del riado esta obligación, sé que debida, venido te ahora aver que muy cumplido se haga todo lo que está echado para tal cierta adentro el palacio con dos aderezos, que adelante A efeto envíe el mayordomo, que por la una puerta ahora entrado como fuera aquí por esta plaza por todo el lugar con comigo he traído el alcalde. Pues digo que pregonar hacéis por todas calles uo estos tres dido no se habrá tienda artita, ni oficial se echar mayo, trabajar si no sería por solo hacer nuevos vertidos y libreas, Todavía dentro sus casas para los que se holgarán mostrarse, de nuestra reina, hábito fieles en las la mayor a un cabo della se aderece una seña que demuestre ciudad para quien ella artificiosa, comedia con fingir se revaliente otro postero se levante, sovertido de hábiles maestro entalla delicado bien obrado en que haya sitial para la reina si también abajo haya en el parto para torneo de apie un esecado, do sobre sus cuerpos en armada cita los caballeros con sus tienes pecado estoques quién entrellos, más suelto a en golpear el brazo otro también se haga en este llano para un otro torno de caballo do los caballeros por escuadras dividió de encuentran y con juegos el pellar imiten, que de veras suele haber en batalla entre enemigos. Después desto aquí mesmo un feroz toro, no sólo uno de sacar habrase enfurecido y más terrible venga de garrocha picado, y si a alguno con sus cuernos habrá llevado al aire tro escarmiente, y mire si le basta para llegar a él y acuchillarle, el corazón, y si para huirle, Ligero de los pies se siente tanto que la cornuda bestia no le alcance. pues ninguno ha de faltar de cuanto Juegos, por estas partes se acostumbran, señaladamente el de las cañas, ordenaréis que tras aquesta haya el de la lucha luchadores destros sé que han de haber y tales y con poca fuera a lo que la testen mucha haber por faltarles el tienpo y la destreza, do tienen las pies dar las espaldas. la ruta del correr de la caballos cualquier carta, y especie no se deve, Mas no que las especies se confundan correr han quetes con quietes, bárbaro con bárbaros, y otro espere por si de los quedados por los dueños serán, y por quienquiera nombre de corredor a su caballo gar y para si tomare el precio allí un cadahalso dónde puedan ver los jueces a quien debrase el premio tan divino precio donde cuelguen cuantas barridas correllores, lo dicho dicho para que conforme todo al pie la letra sedente, en cuenta Alguacil del campaña prudente Merino Deteneos, señor, que aquí traemos pero un ladrón el cual hombre miento Lira, nunca creyera Merino, este que autillero de la reina Ya que es el ladrón ni negar puede de serlo, pues cargado dinero que al conde de tortosa haber hurtado, ve según del mismo Conde era, Lindo caballo y estas joyas se viva y dios quiso que no mucho de este lugar en la Floresta, Que llaman malos dieses manos destos otros ladrones que allá estabas robando y lo robado el corazón o que por la campaña a rondando con mi escuadras a dar me encima della, con el coge todos estos otros. ¿Qué es lo que veo y digo, si los ojos No tengo encandilado ese es propio Merino a la verdad a conozco En este caballo rucio era del Conde Ladrón, traidor, pues cómo le hurtaste, también hurtarta tanto dinero. tas joyas también no son hurtadas, hurtado no he cosa ninguna Cómo tal decirosas, si en tu mano estándote huyendo se ha hallado este tan grande y tan notorio hurto. Cosa que se de dada no es hurto. Pues decía quieres que te fueron dudas cosas de tanto precio? si lo digo. Quien te las dio. Sepamos lo bien pido, Si no fue el propio conde quien entiende que haya sido. ¿Quién fue ya lo habéis si El propio conde fue el propio conde cuadrón, traidor tu huestes. Yo no mente para que cosa que tanto valen había de dar el conde el bien lo sabe No lo sabes tú también o celo Pues si lo sabe, dilo, pues venga el conde que así no lo diré. Para quiero aque si él dijere, no conforme lo que diré yo que verdad cierto pueda yo desmentirle. Y como tanto para Si os haré, y aun más digo, que cuando por razón yo morir ala corazón el morir de tra primero. Si la verdad de lo que para ahora cuyas de decir sin que haya el conde Coroso te será decirla, cuando de los tormento colgaras. Llevadle, capitáis a la más honda cárcel que haya entre todas; y vos que luego en llegando hacéis que pruebe como saben los regidores con la fuerza del martirio sacar de la entrañas del mal hechor, y de la propia toca, La escondida verdad estad el mismo que vive, y no del que muerto ya vemos se ha de sacar saber no se le haga por manera ninguna ni nos señas como haya muerte el conde si primero del toda la cerrad, no está aclarada, echa esta diligencia a referirme Vendréis todo lo hecho, aunque delante sea de la Reina. Allá, yo voime ahora leven también esto ladrona, Díganse las trompetas, que a la reina acompañan. amenazaron estás poco antes guerra y muerte. para todo ahora pregonar con la vida de la que vivir debe, Muerto el que ya debía morir con ser porfía Flora vos que mientras sois del sol tan ligeras, No tan demasiado con vuestro ardiente azote, satiguéis los caballos edad que más raro, se vayan al ocaso, para que con el día se alargue esta alegría. si por los ancho campos el estrellado cielo endo siempre y volviendo traéis a los mortales cuando amarga trutera cuando placer suave, Nuestra grande amargura, y tras de vuestra guía, acabarse debata, vos de ahora adelante de los más apacibles venenos planetas, cogedentro míos lo mejor y más duro, y venido esparciendo encima encima de esta reina en quien mitad se cría, valor y lozanía, que así lo quiera y mande, el que a sola una seña si vos oro y a ellos uer bien lo debemos pues tras a tanta injusta, seguir de él sosiego rusticia infalible, nunca se debía, al su derecha día

JORNADA QUINTA

tinto. la primera prendente, Matilda, brienta alta reina quién nuestro corazones tenéis pindado muestro señorío, a quen muchas ciudades, aunque fuertes máticas murallas enceradas, tanquilidad cierta y delito con gozo perenal del alto cielo en la al vuestra Verona lluevan. de todo vuestro suelta que un tiempo lágrimas de dolor dición y ahora de fineza las dan y de alegra, Recibid por las señas que se veen, afición que ti ya confirmadas, diréis de creer que sino todo Muchos mucha, ya no habrían dado de dar sus vidas por cobrar la burra, deudo ha de cobrarla fueran ciertos Esto en cierto creo, ya creerlo, me obliga la razón ya por cuanto razón también me obliga, y yo oire, con todos mis les tendré cuenta De indulto, general a vuestra alteza Así por sí, como por nombre y parte de todas las demás comunidades suplica esta ciudad y patria vuestra. Que me place, y demás a vos encargo Que todos los que prense de tiembro, por cualquiera delito, aunque muy grave como no haya acusador se suelten sueltente an también los demás todo que por deudas viles han perdido La libertad la cual con el dinero de la muera cual tesorería, Así lo quiero y mando se rescate, Todo conforme a como vuestra Alteza o quiere y manda, hace yo que se cumpla. Cual es la ocasión que más palabra no se ha dicho, si hay de Elvira vuesa. Nunca pues pareció viva ni muerta? Viva ha quedado hasta hoy de aquella tan de tristeza memorable noche que la traición a vos, señora, te hizo a Fisberto, juntamente quien la lo fue la misma llora con concierto del conde que en su casa escondida la tuvo en este tiempo. de allá con cierto medio que ha tenido hoy mismo se salió y enciendo lo dio, qué preñada mal parece por el mal parir, viéndose cerca de la muerte acordo por su descargo, declarar todo lo que había pasado. Mata esa manera pues moros llora Dio el mal que me hizo, le perdone, tense lo perdono yo de grado. Pues tanto la real y tan cristiana piedad se mueve bien podrá la misma moverse a perdonar al desdichado Aunque haya muerto ya que alzando de Dios misericordia de aquel digo, que con su mano la de vuestra alteza sino también falsar en el billete, den el pecho del mísero Sisberto, oriendo se halló adonde puesto y había el conde en el tiempo que las man pecho encima, y tan horriblemente el puñaladas el mato y en paga que falso el billete con lenguas falsa esperanzas prometiendo Enriquecerle embio a tortosa, do en lo hondo de una la majado, torre de aquella fortaleza hizo, que sepultado se tuviere vivo sin que hombre le hablar ni le vieres, alta que enfermo de morir enesto, como voco, pues a morir vino al alcaide enociencia de testigos y señaladamente de aquel padre había confesado todo el hecho por orden de lego para que todo e publicad, se hubiere por descargo, su conciencia acá el mismo sacado para también el descargar la suya, hoy rindo a referirlo todo, como todo esto y más a vuestra alteza referiré de pues a mejor tiempo el también y otro todos cuando en aquella tratado de mi muerte Tuvieron mano, yo muy libremente perdono, y justamente a Dios protesto, que no porque siendo ello muertos quien dar el castigo en esta vida Mas porque a perdonar el enseñome, todo corara yo les perdono, así también aun con su injusta Piedad, él me perdone. berdón, señor, te pido. estiéndase tu mano señor a socorrerme, que menester lo tengo. ¡Ay, señora, que es rito qué resolver de ojos Aquí estoy yo, señora, qué puedo hacer mandadme, Al maeré que me muero llega a Dio mi reina y qué grande desmayo Haced, caballeros de los médicos todos vendan socorrella ¡Ay, madre que me muero! Nunca tal Dios permita, primero no tengo de morir yo mil veces. Dadme si podéis madre Socorro decir quiso y un decirlo pudo resultándole el socorro Faltole la palabra Al venir he visto salir del cuerpo. Arrancarle el alma de visto con mis ojos Quién tanto detiene a mía en esta carcel, que a seguirla no vaya. razón es bien señora que lloréis, que todos juntamente lloremos. que después que subita con ruegos tan hervientes y con tantos trabajos Dios cobrar no ha hecho caer tan de repente, la vemos sus saberse, La ocasión, por donde Esto haya sucedido. Ay lo que muy bien se puede tener como por cierto del que busco infamarla, to no haber salido con su malvado intento otro se haya vuelto. digo de brocurarle la muerte con veneno Todo mal de tan malo caballero por cierto creeré yo, pues tal se ha descubierto Mas ¿cómo haber trazado pueda en tan breve espacio tan ardua y dura, espanto y me confundo. Y más que a lo que entiendo Minia a la buena Reina comida ni bebida sin salva se le ha dado Ay, qué cuando bien esto se sepa que aprovecha, lo que nos atormenta la sabemos y vemos y que aquí muerta vemos Matilda, vuestra Reina Muerta eres tú y yo viva. tú apenas nacidas, cuento rayos fuente recogida esto moriendo ahora te despides, Yo de ti un sol momento Nunca os de apartarme. Aparto me estos días en el engaño y fuerza engañada justicia, con alero, y de suerte que apartario del todo haya la muerte. Mas no hará ella ella hare yo fuerza en trueque de apartar, Luego haya juntara. quien estorba y veda, que queriendo morir morir no pueda lo que el dolor no hace en dar al hombre mudarte hacer contra sí mismo ción debe hombre cristiano. por esto contentaros, gendrade, señora, de quedar viva mientras bien Dios os dejaré, si otro consuelo que de llorar no queda A lloraros exhorto, que otro por mí ninguno no se halla, sino este sol uno. y si el llorar pudiere crecer mi tormento de llorar no dejara hasta quel que en mi siento llorando está mi vida deshaciere, Mas si el llorar más presto alivio causar suele tal por solo un momento No busco yo no quiero. en muerte está el desamo, que yo espero. A cuántos varios sueños, me avisaron del truz y doloroso ser que haber debía Matilda Reina mía, y que tras otros muchos la a anima tada a una peña, que un dragón adorarla. saber que un dinero a defendella tuve, ya primero el Aragón comitando su veneno la estación no de modo que la vida acabo ya muriendo como ahora tu gusto A socorro me sacudiendo que el dragón salido del centro del quiero por el propio conde está entendido el león que matole este caballero ¡Ay sueño cuán salute verdadero, De ninguna diré de las dos puertas de marsil, ni de cuerdo que al Dios del sueño los antigua diere, licitos sueños salieron. Más bien que ángel del cielo dormiendo esta señora, amostro lo que ahora Despierta ha visto como muchas cosas mostro a Joseph el casto ciertas y verdadera y que las entendiere muy de veras. Mas a qué también ella se muere; y si yo quiero por tenella, el precioso cuerpo de mi reina dejarme convendría y muera yo más presto. Ayudadme señores a llevarla entrambos, que que dentro del palacio os conviene llevarlos, y yo si tuve parte los desasosiego estando a la verdad mis ojos ciegos la que a mis hombres toca, no quiero que mi falte llevaré, pues por uno Yo con vos de consumo, en esta real silla, el real cuervo. el otro por piedad lleven los otros a sus gloriosa carga y dolor! ¡Ay, mi vida tan amargo, una segunda ojer, fuero coro, grandes gemidos oigo y grandes voces voces en conde dia y sospiros. al puede ser la ocasión que un día tan alegre y gocio nos perturbe Ninguna a lo que creo más, sino tanto de teníamos para desarmarnos, si con todo quiera armado venian a la reina acompañando Aquí bien allegamos a tiempo el suceso entendiera mi que sea bien me parece de saberlo, a mis de ir el palacio y esta dama os lo dirán más tales la turca. que con las lágrimas muestran y solios que quiza propio hecho más que ajeno Nararán hasta nuestra punta, como hecha entendida, caballeros Entended vos lo que sin afligiros, entender no podréis cuando a otras el dolor de lugar a referirlo, Si es el dolor por cosa propria vena, parte tener en el no contentamos van siendo en algo aprovechara, con toda voluntad nos ofrecemos la os agradecemos, más provecho Ninguna otro recibe el mal quien nuestro pecho para matarnos vive, si no llorar de modo en llanto nuestra vida se deshaga, y ver que el mundo todo lo mesmo también haga, privado es la causa el sentimiento cual razón tan público ser de Ay, qué pública es harto la causa como el daño por todo se destiende si a todos ofende cayó tan inventado, y tan horrible como sueño tan poca cuenta dello mostráis, si a visto toca. otra cosa no se have a mí más toque, de dar gracias a Dios por lo que a todo os ha hecho y a mí más señalada. habiendo cuando más de llorar era, la vida de la nuestra santa reina dándonos medio tal, que libre y palo Ya la tenemos como al que trataba, hacérsela quitar por nuestras leyes el mismo medio a él por le divina la quitó de propia mano esto tar debía de vos tan entendido como cosa tan pública y el medio cual haya sido de saber os place, este caballero, y me parece que os obliga, tan prospero suceso a desechar de incuros corazones cualquiera tu contento que haya en ellos por cualquiera ocasión cuando en mi del escrito nuestro se hubiesen, que ala en la batalla destrozado, y deshecho haya sido de la moro, que herirlo por de cuanto malo, pudiese suceder en este tiempo toda esta ciudad a todo el reino luz de mi desdichada a vos parece que aun sea nuestro oído Ajeno de aquel bien que sucedido de nuestra reina hoy limo, Levanto mar y almas a dar gracias a Dios conjuntas palmas. Mas el mal que siguiese, Luego después, y viose por nuestro propios ojos Por vos aun no se sabe. Mal coto que en mal. Cómo cabe su alegría enojo y pesadumbre? Al que antigua costumbre es de instable fortuna luego que te haya dado lvaro de licor suave lleno dentro echarle veneno en escupirlo no puedas, en trueque de deber el precioso, tragar todo el hecho honor. bien a tiempo llegarte, los caballero valedor y suerte para librar de muerte Nuestra reina inocente, y la librarte Mas cesando por vos la muerte cierta Mas qué cierta seguió la quera incierta, Muerta es, pues nuestra reina que otro cualquier grave injenio tanto No nos moviera a tan pendio llanto y no os debe si morir la vistes, nos como ha muerto, que entendiendo muerte tan repentina este no hace caer en mi en buena pensamientos don grande muchedumbre gente y grande aplamo de nuestra buena buena véase a su palacio, y aquí por breve espacio habiéndose varado, con tan extremado dos o tres veces dijo, que morir desencia Murió, y a quien pida como Suero quiera vuestra mujer sendas, queriendo socorrella y no podiendo se morio con ella. Corrose dolor grave y exento, Ya no es razón que dejes a mi río, que si fuerza tuviste con la muerte de la una de dar muerte ella otra con la entrambas debes para matar a mí tener más fuerza. glosa, señor, son estas duda el cielo ni al cielo reparar con fuerza mana, o con mortal entendimiento en su proponimiento tirme es hombre justo entre las variedades a esta vida conmente apercibida, que de ninguna sentirá disgusto si en medio el mar se halla no se turba mirando el mar turbado. por más que vito airado las a revolviendo en su berbezca porque quebre y perezca el mundo to del salgan pedazos herirle ello podían en cualquier parte Mas de darle temor no seáispante. Si no sois vos, señor, el que concejo dando a otro por vos sabéis tomarlo, No sé quién resistir tan fácilmente que al adversidad, que no encuentra encontrado no hair el bella es menester adonde vos mudada, Veréis vuestra fortuna. Yo viendo mudado no diré más acatado, todo mi bien no durare se acabe con el último, y tan debido oficio de llorar esta vida congojosa, ya que no hay para que más sintentarla, una tercera presidente repareme las honras funerales como a tan alta reina son debidas, después que antes de haberse comendado, tan miserablemente las solenes suntuosas todas se acabaron, cual mármol será cual bronce digno señora bien grosería, Qué nuevo Manolo enlandeciente a ti se levantan que cubriene, los solo miembra, pues haber no lleve tu glorioso nombre ado te encierre, mas discurriendo andar por dónde quien que se acompañe con el sol laurora Mas tu alma tan pura, y adornada de mil dones y gracias celestiales la volando con doradas plumas olorosa donde ya al su criador a este bajo mundo la envió para que tras sus pisadas, fuesen las que subir vida al cielo y los que aquí quedamos tus delitos es tan triste oficio daño en año, No cesaremos dando a tu sepulcro lágrimas abundantes y sospiros con las cosas dolor más preciosas que de ribera Arabia o fabla Vengan, saliendo como en esta vida solo fuiste y singular enejo, de honestidad de lo de justicia, viudad de modela, y constancia de piedad de su ser, y entendimiento de todo valor y el virtudes virtudes que no todas sino dellas boca no hay dar los alos cielos otra muchos alta estima lores llorando cantaremos esa carta Juez Presidente Oscurezca el sol levan a cielo rayos y vigas de encendido fuego que encendiendo la tierra adonde quiero que se hallen la otra semejantes, a los que aquí se ven del grave hiedo purguen Surque entorno el aire inficionado. seas son las ásperas y tantes No sé si porque a vos haya belado, Noticia del amarga y repentina, muerte de nuestra desdichada reina Cuál caba en mí tan eficar podía estas quejas mover con este llanto. como no te había en el momento de tal caudar oír el grave estruendo. la cuando ya a entender nue que señor a vos por ventura entendido no habré que por veneno Nuestra reina haya muerto por veneno que todo lo tengo ya entendido por conjetura, Clara que cuando traído preso el botauro, Dionos, sospechar, que al conde aquella joyas con tanto oro y dinero y otras cosas que huyendo consigo se nevaba, turado hubiera ahora tengo más veces milmente y sin sospechas dudadas de las dio el propio conde al sobrino induciéndolo a que diere el veneno es la reina en los bevidas, No hay para que jugarnos conjetura, lo que por seiencia están manifiesto, titolo de su propia boca el mal hechor, a confesado tiene en el tormento y por extemo como su mano le dio el mismo Conde das ignores, el uno que en siete horas Al que lo toma mata, sin moverle afan ni pasión hasta bien cerca de la muerte y el otro que la furia quita al veneno; y como defendido el uno dio el otro pomonioso, al copero que dándolo a la reina simplemente matolo y simplemente tomándolo por si mato a sí mismo. Murió, pues el copero habla muda, en la Iglesia mayor me refirieron, donor devoción, cuando la reina de allá salió rezando había dado cuyo el quiero que la reina como el que fue primero atosigado no le vi con mis ojos que la priesa de venir informarnos destas cosas No me daba lugar ir a velle, ma orden de que obsequias condecientes en el enterramiento se le hicieren. y pobre y desdichado caballero de tú tan desastrada y cruel muerte en de brama orar, si a mayor llano por caso sin medida más extraño nuestras almas no te obliga Al traidor, Mermo cual condigner, habéis destinado? Si ninguna tengo se hallé que unir acero tan grave, baste, cuando bien sechan en el toro de bronco, que inventado de servo a probarlo fue el primero. condenado le tengo y la sentencia esta y esecutada de una horca, colgado por mi pie cabeza abajo, de cuantos ganadas se hallaron ha sido apedreado. Y si no es muerto como traidor moviendo ya estava, tal acontezca a todo los traidores Más hacia acá venir bien tante veo, coger que también en su trujera grave y disimulado cuál hombre fuerte y alto corazón conviene. Presidente coger. Cómo tan presto, señor mío, dejastes que no más puedo decir la reina el cuerpo, que si bien sin alma queda sin vida convida y alma unido, livertad había de ser? Y si ya tanto viviendo ella por ella tratajarte honrar ahora sus funestas honras, con la buena presencia, es honra vuestra al más de recibir favor nos otros. No os dejar adonde viva queda La memoria aunque tinte y ado vuelto el pensamiento a otra no ve, de la que debo y condenarla siempre se la lleva adelante. Esto bien puede mi creerse mas si en estas partes no hay cosa para que más detenerme, sino con mi indecencia a mi suerte con sus variedades me ha tratado ni asiento ni lugar en estas honras, a mí no toca, allá donde más cumple, halla ese pena determino de andarme a ver qué es lo que della manda el cielo con hacer no lo que dejo. aclarado y entendido ya te tiene lo que pronostico el adevino, religioso cuando removiendo de mi dudosamente la sospecha a tomar temblo la digna y su detenía de la cuna, y si en dos labras era pareció que envuelto diere Y demás entender bien se pudor, el sentido que sin tomarme gana de aqueste reino de ganar buscar otro mayor cual ya la buena reina se habrá ganado con sus obras santas Allá si entre enemigos peleando cerme convendrá de mi caída, No sentiré de mi muerte tanto La culpa o la gracia, cuanto en otro tiempo por lo pagado lo sintiera, puesto que por seis solo esquitoso, perder la vida frágil y caduca, para ganar la firme y sempiterna. toda resolución que en todas cosas tomaredes, señor, nacer no puede sino de alto conejo y muy prudente Mas puesto que está a mí cuidarse deba, sé si es bien cumplirla, que a lo menos la seguías primero no se acaben, sistir a las no os parece i haceros ver en el real palacio en el de fuero posar más os place. en mi casa por estos pocos días suplico que vengado a retiraros, eso en un del contento me contento por solamente haber de contentarme, de llorar solo sin que hombre estorbe. Bien podréis allá dentro llorar entre pareces retirado Mas será vuestro llanto acompañado del nuestro que del centro de nuestro corazón como de fuente incesable saldrá perpetuamente Quién será tan fiero por cayó tan áspero en mano, gre, si no fuese aquel tirano Qué corazón de acero contra su sangre tuvo dentro el pecho perdición tomando por provecho. Mas también ahora si en muriendo no tuvo sentimiento cercado de dolor, y de tormento otras lágrimas llora que como destas son mucho más graves, dulces le serían estas y suaves, Mas ay, que si el maligno Murió siendo del mundo aborrecido también quien no debia ha fallecido, Geral otro temano, Norte fiel, como el ocaso andarte como sin gula a todos nos dejante. NNo tan presto saliste o reita del peligro de la vida duch otra red, cuál te temía tendida aquel traidor caute y contigo en tan fieras asechamás caberon todas mtentras esperanzas. Capote y como yace Turpúreo flor que ya sido ya en ellima si le para el arado sor encima ee marchita y deshace tal junto con tu edad florida y verde tu Etera y tu valor todo se vierre. de aquí cuál anda el mando Que tanto el sueno en esta vida vive, duanto la vida el malo el orescride. pues del reino profundo el regidor a quien a él te allega por todo mal otrar favor no lega. Cuánto es más segura Fortuna humilde adonde amfciones Odio o einvidia no dan ocasiones delliterarmente cusa. del mal aclo no huy fuerza por hacerso Miceo no puede dar t padecerlo. cerca del día es la noche y de la vida más cerca es la muerte alabar bien es por divina suerte.