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Texto digital de El príncipe tirano (otra versión)

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Atribución tradicional
Juan de la Cueva
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Juan de la Cueva Segura
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El príncipe tirano (otra versión). BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/principe-tirano-el-otra-version.

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EL PRÍNCIPE TIRANO (OTRA VERSIÓN)

JORNADA PRIMERA

INi repugnancia que mi intento estorbe, Princip. Se muestra favorable, el alto Cielo, A mi demanda, y condeciende en ella Haciendo me señor de todo el Orbe. Y no de Asia sola, y patrio suelo, Por quién es mi congoja, y mi querella, Una viva centella Me abrasa, y el deseo me levanta, Quí el duro yugo opprima Por mi mano, y reprima El mundo todo, a quien mi brazo espanta, Haciendo que mi nombre Se honore cual deidad, cual furia asombre. Que me aborrezcan, no me da cuidado, Témanme a mí, que es lo que yo pretendo, Y esté en odio perpetuo de mi tierra, Sea inviolable mi real mandado, Entiéndase que está en mi pecho horrendo Crueldad eterna, y que piedad no encierra, La paz volveré en guerra No habrá en tomando el ceptro en esta mano, Sosiego que no turbe, Hombre Biblioteca Nacional de España Rey. Princip. Rey. Princip. Rey. CUARTA Hombre que no perturbe Ni Dios en todo el coro soberano, A quien el poder mío Deje en quietud gozar su señorio, Si habrá venido el Príncipe aguardarme? Señor gran rato a que esto aguardando, Cual mandado mía sido en nombre tuyo, Hijo, quiero contigo declararme, Arengas, y preámbulos dejando Porque de tales términos rehuyo. Viendo que ya concluyo La vida por mi larga edad cansada, Tengo determinado De dejarte el reinado. Poniéndote en poder la patria amada; Para que sea regida Detu invencible diestra, y defendida, El consejo está en ello, el reino viene En que se haga, y en conforme acuerdo Te será dado el ceptro y la corona. Tu hijo mío haz lo que conviene Usa dela Fortuna como cuerdo, Teniendo en más quel ceptro, tu persona, Gran rey si me perdona Tu celsitud, quien esto de respuesta, Diria si me admites, Y mi razón permites, En contra de la que es de ti propuesta, Digo, que razón veda, Que vivo tú, en el reino yo suceda. No con poco cuidado ha sido visto De mis consejos, lo que en esto intento Y así en cosa juzgada esta pasado Ees Biblioteca Nacional de España Y pues TRA GEDIA Y pues que yo del reino me desisto, Acepta o hijo amado, el parrio asiento Que con felice Águero te sea dado, Siendo de ti mandado, Princip. De fuerza debe ser obedecido, Rey. Conviene que así sea, Y porquí el orden vea Quien esto ha de seguirse fue elegido Por mi acuerdo y consejo Que se junte hoy aquí todo el Consejo. Nuictísimo señor, Paje. ̱tres hombres, y una Mujer, piden que te quieren ver y esto con grande clamor. Dan boces por tu presencia prohibeseles la entrada si para que les sea dada, no les otorgas licencia. Di que les abran las puertas Rey. libremente entrendo estoy, que mi licencia les doy, y mis entrañas abiertas. Que si la necesidad les costriñe, y trae a buscarme dejar de verme, y hablarme sería inhumanidad. Prine. Remitillos al Consejo fuera estorbar pesadumbre Rey. no es loable esa costumbre en Rey, ni te la aconesejo; Ques ley justa, y manda al Rey no ser Rey, o dejar verse porquel rey no a de absconderse pues es Alma dela ley. Conceda me tu grandeza Arant. Biblioteca Nacional de España alto Rey, que sin temor pueda decir mi dolor, sin recclar mi bajeza. Habla sin temor alguno, Rey. no te impida mi presencia, pide justicia, o clemencia quien mi no faltó a ninguno. Arant Esa virtud soberana, está en ti tan conocida, que el ejemplo de su vida. es más que de cosa humana. Y así en ella confiado, propongo el caso que fue, del modo que te diré, para ser de ti juzgado. Sabras tu gran Majestad. que está es una hija mía, la cual con ciega osadia, traspasó mi voluntad. Y fue, que queriendo yo, darla a Emilio por mujer, ella por su parecer, con Licedio se casó. Queriendo ahora casalla con Enilio, está Licedio Biblioteca Nacional de España que CUARTA que lo impide, y no hay remedio que pueda a quien quiero dalla. Darla a Emilio es mi deseo, Licedio dice que es suya no hay razón que lo concluya ni orden humana veo. Súplico a tu Majestad, determine a cual se debe, porque en justicia la lleve, no contra mi voluntad. A Emilio se la concedo, y si el otro en matrimonio la lleva, del patrimonio según Ley, la deseredo. Rey. El caso tengo entendido, que dices en esta duda? pierde el temor, no estes muda, a cual quieres por marido. Lucila Aunque a Licedio me di, cual vido, y supo mi madre, la voluntad de mi padre, a de ser cumplida aquí. Rey. Qué dices tú, si ella quiere a quien su padre la da? si es mi mujer no podra Liced. darla el padre a quien quisiere. Ella, y yo, estamos casados, no puede ya el padre nada, que está en matrimonio atada, con nudos muy apretados. No ves tú que es ciego error. Aran. que sin mi gusto, y querer la quieras por tu mujer? Esa es la fuerza de amor. Licedi De que te sirve esa fuerta? Arant. si en mandandóm entregalla, tengo de deseredalla, sin que de este intento tuerza. Biblioteca Nacio CUARTA Liced Emilio Rey. Arant. Rey. Arant. Rey. Aranta Rey. Lucila Biblioteca Nacio Mira tú, sin patrimonio por las razones propuestas, Y una mujer a tus cuestas, si la darás al Demonio. Así mi mujer demando, tuya, no piviendo yo, que en gracia del padre esto, y ella obediente a mi mando. A sido deternunada Esta causa, de Letrados? de todos los afamados, y de ninguno acabada. Qué dierón por parecer? no pudieron conformarse, ni osarón determinarse, tan poco era su saber? Pues yo quiero conformaros, porque vuestra duda acabe, y mi sentencia se alabe, dada para apaciguaros. Con un lienzo le tapad los ojos a vuestra hija, quede sin luz que la rija, y a los dos alll apartad. Ese velo está bien puesto? señor si, muy bien la cubre, quiero per si algo descubre, porque todo va en aquesto. Bueno está, Lucila ve, y de los dos que an pedido ase al uno, y por marido, al que asieres se te de. El caso pongo en fortuna, ellos no se an de mover, ni an de hablar, ni toser, ni hacer seña niuguna. Adonde guiare mi pasol, Cielo aspirame en tal suerte. de tal de España Rey. Aranta Rey. Arant Rey. TRAGEDIA de tal modo, que yo acierte, y salga de aqueste paso. Tomaré a la mano diestra no? que siniestro es mi hado, y la suerte a que e guiado en hacerme bien siniestra. Esta parte es la que sigo, pareceme que rodeo, no hago, si al Alma creo este meda por abrigo. Ese sea tu marido, los ojos le descubrí, y llegádmelos aqui. el acepto, y excluido, O suerte despariada, no le pongas ese nombre, o desventurado hombre, y hija desventurada. Sosegad vuestro clamor todos, oyeme tu Aranto, despid el acerbo llanto, y consuela tu dolor. Tu hija que inobediente fue, por averse casado. sin tu contento, y mandado, pasará por lo siguiente. Que sea desheredada, pues tu mando traspasó y a quien la suerte la dio, TRAGEDIA le sea por mujer dada. Aranto, pasas por esto? Tomaré a la mano diestra Arant señor si, y eso demando, tu lo demandas, yo mando Rey. se cumpla, cuale propuesto. Dejando aparte cuidados que le quitas, saber quiero? Arant. en ajuar, y dinero, serán trecientos ducados. Rey. Pues yo la quiero dotar en tres mil Escudos de Oro, que luego de mi Tesoro se los mandare entregar. Beso Rey tus Reales pies, Liced. por tal merced, y fabor, id luego a mi Contador Rey. que os de lo que dicho es. Próspere Dios tu grandeza, Lucila el os guie, anda en buen ora. Rey. desde el Ocaso al Aurora, Arant se cantará tu largueza. Hijo, así denes juzgar, Rey. no movido de pasión, mas de justicia, y razón, que en el Rey no an de faltar. Señor, el consejo viene, Paje. procurando tu presencia, entre, quel tiene licencia, Rey. pues viene a lo que conviene. A hora es esta, o Rey, que por tu mando Calcedi. L para venir a tu Real presencia, No fue tu Secretario señalando, A nosotros los grandes, de tu Audiencia. El tiempo que me va necesitando Rey. De salud, me constriñe con violencia, Que al Príncipe mi hijo coronemos, Biblioteca Nacional de España de CUARTA Y de Colcos el Ceptro Realle demos. Por acuerdo de todos es acepto, Después de haberlo Principejurado, Ahora resta ser por Rey eleto, Dando el orden que debe ser guardado. Tu Majestad de en esto su decreto, Grácil. Luego será propuesto el acordado Entre nosotros, y de aqueste modo Serás servido excelso Rey en todo. Claro es a todos mi final deseo, Rey. No tengo en esto parecer que daros, Ya sabéis con que efecto lo deseo, Y así podréis de presto conformaros Sola una dubda en este caso veo, Cratilo. Que la razón me fuerza declararos Y es, que lo más del Reino no consiente Tal dejación, y con piedad lo siente. No le niegan al Príncipe obediencia, Ni la lealtad, en todos conocida, Ni la eterna, y humilde reverencia Que a Rey, y a hijo tuyo les debida, Mas que quieras viviendo hacer ausencia De gobernar la Patria, qui encendida En triste, amargo, y doloroso llanto Está, sintiendo que la dejes tanto. ese parecer está conforme Gracild. En El Reino todo, y siente por ofensa Que así lo dejes, y por hecho inorme Lo pública con ansia, y pena inmensa. No porque falta quien del caso informe, Mas responden, tomando por defensa El amor que te tienen, y esto impide Tu intento, y fuerza a dar lo que te pide. spaña lonado Doililio S FRAGEDIA Rey. Si mi edad fuera menos agravada De tan crecidos, y excesivos daños, Si mi poca salud debilitada, Dela graveza de mis largos Años. No me forzara ser de mi dejada La patria por quien males tan extraños E sufrido, hasta verla estar quieta, Y quel yugo al contrario duro aprieta. Pudieran me poner alguna culpa Quel gobierno déjara de mi tierra, Y contra aquel que desistirme culpa Fuera razón para entender que hyerra. Mas sirva mi flaqueza de disculpa, Y el verme inútil para paz, y guerra, Y si mi aman, déjenme que pueda En quietud vivir esto que me queda. Calcedi. Su Majestad concluye que sea hecho, Lo que nosotros hemos acordado, Pues no ofende el general provecho, Del reino serle al Príncipe entregado Beraldo De que se agravia el reino? que a despecho, Tiene quel Rey el reino le haya dado A su hijo, qui es único credero, Si guarda ley, y no traspasa fuero. Entrégalo por dicha al enemigo? Para qué forme quejas de esa suerte? Fuele en tiempo ninguno más amigo? Qui en darle un hijo tan constante, y fuerte, Gracild Lo que al Vulgo he oído es lo que digo No porquí entienda yo que no se acierte Que al Príncipe le demos la corona, Suya en derecho, devida a su persona. Rey. No mi aparto del reino, aunque lo dejo, Y así de España CUARTA Y así quiero quel caso concluyamos, De tu Real acuerdo no me alejo, Cratilo. Y en el cual mandas firmó que vengamos Con ansia extrema, y con deseo mi aquejo Gracild. Viendo que en el fin de esto nos tardamos Tu Majestad señale el día dichoso Calcedí. De aqueste mininisterio suntuoso. Todo está por mi orden prevenido, Rey. Y así mando que sea efectuado, Luego que en el Oriente sea nacido El nuevo día, y Febo demostrado, Será precisamente así cumplido Berald. Sin discrepar, lo que es de ti mandado, Beraldo, y tu Cratilo en esto el modo Rey. Seguid, y el orden que os he dado en todo, Paje. Alto señor, un mudo está ala puerta Haciendo señas, que le den entrada, Sin que se entienda cosa que sea cierta, Mas de que tu presencia es demandada, Déjenlo entrar al punto le sea abierta, Rey. Que puerta a pobre no ha de ser negada Y más a este falto de la lengua Y que de todas cosas pasa mengua. Calcedi. Extraño viene, han visto la figura Una hoce, y un libro, no lo entiendo, Si no es que viene loco, y su locura, En ese frenesí le trae muriendo, Entendamos qui esto que asegura. Rey. Con las manos él viene algo pidiendo, Porque así lo denotan los gemidos, Y el hacerse pedazos los vestidos. libro rompe, y vuelve a enfurecerse, El Princip. Nuevos y mal formados gritos dando, ir di TRAGEDIA Sin abrirnos camino di entenderse, Acá lo arroja, el brazo, y hoz alzando, Con más furor comienza a embrevecerse, Gracild. La cabeza se hiere señalando A nosotros, el cuello se a cortado, Rey. O extraño caso, d hombre no alcanzado. El Cielo brama con frecuencia horrible, La tierra treme monstruosamente No se que sea claro veo y visible El aire envuelto todo en agua ardiente, Princip. No es este caso ahora tan terrible, Qué turbar haga ese ánimo excelente Que al vil temor no dio jamás entrada, Ni le movió la ciega Diosa airada. Lo que denota el espantable caso Rey. A todo humano ingenio es ascondido, Y así dudoso enel estrecho paso, Estoy sin seso para ser regido. Y porque aplaque el mal qui en esto paso, Ese difunto sea allá metido, Cumpliendo lo demás qui está acordado, Cumplido será en todo tu mandado. Calcedí.

JORNADA SEGUNDA

V A esparce el claro Oriente su luz pura, Y el bello Febo el resplandor sagrado, Ahuyentando la sombra fría y oscura, Y al sueño de la tierra enseñoreado. Esta es la hora que la suerte dura Nos señala, y el fiero y duro hado Por rémate de nuestra alegre vida, Y principio de muerte conocida. Hoy quiere el Rey del reino desistirse, Y entregárselo al Príncipe inhumano, Hoy quiere el Rey del reino despedirse, Y entregárselo al Príncipe tirano, Hoy quiere el Rey a su reposo irse, F Biblioteca Nacional de Espan Y en sin ver cosa que le vula. Mastr. Quién podrá darte reparo TRAGEDIA Y entregar el Real Ceptro a aquella mano, Donde la humana sangre esta reciente, Y la infernal Aleto eternamente. Gracil. No se Crátilo que respuesta darte, Viendo que Jove; y su piedad nos deja, Y en su lugar sucede el fiero Marte, Que de nosotros la quietud aleja Con impía saña, acude de otra parte El áspero Saturno, el cual aqueja A los Signos benévolos, trocando Sus efetos el mal nuestro aspirando. Cratilo. Si el Cielo, a quien un tiempo ha sido cara La ilustre Colcos con piedad no mira, Su presente miseria veo ya clara, Y al enemigo ejecutar suira, Hoy cumple su deseo Fortuna avara, Gracil. Hoy del potente Reino se retira La libertad, hoy se verá oprimido. Y a la Serviz el Yugo sacudido. Mastr. Quién podrá darte reparo Colcos, en tu desventura? si el Cielo tu fin procura, y el hadó injusto, y avaro. No tienes ya que esperar, trocado se a ya la suerte; y hoy se apodera la muerte. de tu valor singular. El Mastresala se queja Cratil. no le faltara ocasión, Grácil Crátil para entender su pasión, interrúmpamos su queja. A mi señor Mastresala. que le obliga a lamentarse? Mastr. ver a Colcos arruinarse? Biblioteca Nacional de España sin ver cosa que le vula. Que le a sucedido amigo? Grácil muy bien se deja entender, Mastr pues la damos en poder, del Príncipe su enemigo. Que esperando hoy la Corona, hizo anoche una maldad, que excede a toda crueldad. y admira a toda persona. Oid, otreis la extrañeza, de la inbumana hazaña, que después de ser extraña, es ejemplo de crueza. Sabreis quel Príncipe estaba anoche con Ligurino Biblioteca Nacional de España su pri- QUARTA su privado, aquel indino dela vida que gozaba. Rucelo, y Porcildo amados del Rey, Pajes del Secreto, estaban, como es preceto, a las velas arrimados. Queriendo despavilar el sin ventura Rucelo la una vela, ordenó el Cielo que la viniese apagar. El Príncipe que lo vío, lleno de Ira, asido del con una daga el cruel, ambos ojos le saco. Y al otro que estaba allí suspirando, y sollozando, de perlo airado, temblando, sin tener valor en sí. Se llegó el cruel tirano, y con una Vela ardiendo, le quemó aquel monstro orrendo, ambos ojos con su mano. Y añadiendo a esta maldad otra que no fue menor, desde el alto mirador los arrojo sin piedad. Otro paje que alli estaba al Rey fue avisarle de esto, que huyo dejando el puesto viendo el juego cual andara. El Rey los mando enterrar, y quel caso soencubriese, sopena de que muriese QUARTA quien lo osase dirillgar. De cual tirano se canta Crátil. una maldad semejante? aunque de Búsiris cante la fama, este se adelanta. Ninguno hasta hoy he oido Grácil. a quien no eceda en crueza no hay fiera igual en fiereza, Mastr. a quien este no a excedido. Hoy quieren darle en poder Crátil. el Reino, ay Reino mezquino, que así tu fin imagino, sin poderte guarecer. Vamos, no estemos aquí, Grácil en razones tan de espacio. que dejar de ir a palacio, no conviene a ti, ni a mí. No os detengáis, partid luego, Mastr. que ya es hora de salir, habiendo por fuerza de ir, Crátil. dejemos tanto sosiego. Vamos por este postigo, Grácil. atajaremos gran pieza, pues conviene os ir apriesa, Mastr a elegir nuestro enemigo. Cratil Hoy damos la libertad Mastr. a un Tirano, hoy nos ponemos al yugo, hoy nos sometemos a toda inhu manidad. Hoy la patria es asolada. hoy acaba nuestra gloria, hoy tiene fin la memoria de Colcos, tan celebrada. E vuestro acuerdo, y por decreto mío Rey. A sido aqueste día señalado, Para darle a mi hijo el señorio F2 Biblioteca Nacional de España De TRAGEDIA De Colcos, y el gobierno del Reinado. De su virtud, y su valor confío, Qué hará lo que en esto es obligado, Y guardará los fueros, y las Leyes, De sus predecesores, y altos Reyes. Testigo hago en esta parte al Cielo, Pues solo del mi ánimo es regido, Si otra cosa me mueve, ni es mi celo, Si no ser de mi edad larga oprimido. En la memoria de esto me desvelo, Y deseando verme conducido Algún breve reposo, dejo el Reino, Por dejar el cuidado con que Reino. Doy el Ceptro a mi hijo único, y caro, Qué jurastes por Príncipe eredero, Al cual restituiré sin serle avaro El patrio invicto, y poderoso Impero. Y así por Rey de Colcos lo declaro, Y hacer dejación del Reino quiero, De vos Calcedio seajuramentado, Qué guardará los Fueros del Reinado. Calcedi. Tu Alteza se levante, y en presencia Del Cielo, y del Dios Marte, patrón nuestro Jure, que guardará con reverencia Los Estatutos que por esta muestro, Princip. Juro que sean guardados con clemencia, Calcedí. Pues levante tu Alteza el Brazo diestro, Según costumbre nuestra, y rito antigo, Y diga en alta voz como yo digo. El Cielo contra mí sea siempre airado, Jove me abrase con su Rayo ardiente, Y al espantable Reino sea arrojado, A padescer entre dañada gente, Si de Biblioteca Nacional de España Princip. Rey. Cratilo. Berald. Gracild. QUARTA Si de mí fuere Fuero quebrantado Si traspasaré Ley eternamente, Si amare la crueldad, o la Codicia, Si a todos no guardare igual justicia. Si así cumplido de tu alteza fuere El juramento hecho, largos años El reinó goce, y su valor prospere, En dulce paz, sin perdidas ni daños, Así lo pido al cielo, y si excediere Del juramento un punto por engaños Muera en poder del mal estrecho amigo, O en opresión del bárbaro enemigo. Pues ligado está ya conjuramento, Dald este ceptro que su fuerte mano, Sustente, y esta corona tenga asiento En su cabeza, como Rey humano, Esta espada quel ánimo violento Del enemigo tiene opreso, y llano, Que no inquiete nuestra pratria amada, Para amparar el reino le sea dada. Ya que compuesto del real ornato Mi hijo, y vuestro Príncipe parece Antes que sea firmado el real pacto Decidme si os agrada, y lo merece? Cuál será Rey al cielo tan ingrato, Que viendo la virtud qui en el florece. Le pueda ser avaro, y contradiga, Lo que razón le fuerza, y ley le obliga. De todo el ancho reino ha sido acepto Cuál parece en las cortes acabadas, Y por acuerdo, y general decreto Le llaman Rey en las memorias dadas, Nadie repugna tu real precepto Fs Biblioteca Nacional de España Qu Rey. Calcedí. Rey. Secreta. Rey. Secreta. TRAGEDIA Quien una están, cual siempre conformadas Las voluntades, todos lo demandan, Y pidiéndolo a voces por Rey andan Secretrario, la dejación que hago Traeisla en limpio cual mánde ordenada? Señor sí, y si en ello satisfago, Será antes que la firmes recitada, Leelda, verá el reino que le pago, Con la cosa de mí más estimada Qué es mi hijo, en que hago lo que debo A Colcos, y mi fe, en su amor compruebo. Yo el Rey de Asia, cuya fuerte diestra A puesto el yugo a las naciones fieras A quien el frío Tauro se demuestra, Y riega Euxino con sus dos riberas. A cuyo esfuerzo nunca fue siniestra, Fortuna, mas quitando las banderas, A los soberbios Bárbaros, he dado Inmortal nombre, y gloria a mi reinado. Viendo así el tiempo que con presto vuelo, A consumido ya mi edad florida, Cuál hace cuanto cría el mortal suelo, En donde cosa no hay establecida, Acuerdo con piadoso, y santo celo, Viendo mi larga edad, y corta vida, Dar el reino a mi hijo, a quien jurastes Por Rey, y confirmar lo que votastes. Tu Majestad lo firme de su nombre, Yo lo firmo cual tengo decretado, Y así de hoy más el Príncipe se nombre Rey de Colos, y todo su reinado. Tú das a tu alabanza aquel renombre Que de tu gran valor es esperado, Biblioteca Nacional de España Por QUARTA Por largos años Rey excelso veas El nuevo Rey, y lo que más deseas. Los que del reino fueron señalados, Rey. A la eleción del nuevo Rey, la mano, Le besen, como deben, y obligados, Están en ley divina, y fuero humano. Esa ley hace igual todos estados Cratilo. Ninguno habrá qui en eso sea tirano, Calced. Y así yo doy principio a la obediencia Devida al nuevo Rey, porjusta erencia. Qué alteración es esta? que horror fiero, Rey. Qué tumulto confuso el que resuena? Qué fuego ardiente? qué siniestro agüero? Que triste fin promete, y cierta pena. Esto te desánima Rey severo, Princip. Y de sentido y fuerzas te enajena? Qué figura es aquesta que se ofrece? Rey. Que del Estigio reino me parece. FIGURA DEDREINO E Y, escucha atentamente, Ry vosotros circuntantes, pues habeis sido ignorantes entended el mal presente. No os altere mi figura, porque sabido quien soy, viendo del modo que estoy, lloraréis mi despentura. Yo soy el reino cuitado, el reino de Colcos digo patria vuestra, y dulce abrigo, temido, y reverencido. ca Nacional de España Vengo atravesado el pecho, de esta rigurosa espada y el Alma en fuego abrasada por la eleción que habéis hecho. Ayer me vi poseyendo, hoy denostado, y catino, ayer con vida, hoy no vivo, ayer temido, hoy temiendo. Hyer estaba hermoso hoy afeado cual veis, y atado cual me poneis, da este yugo trabajoso. Y por Ef4 ca Nacional de España TRAGEDIA quel cielo Y porque entendáis hace triste sentimiento, de mi angustia, y descontento, y da señales al suelo. Notad, quel Mudo sin lengua, morido de mis pasiones, con tales demostraciones, manifestó vuestra mengua. Lo primero dio gemidos, sinificó vuestro llanto la miseria mía, y quebranto rasgándose los vestidos. Por aquesto declaró los males que se os acercan, y las miserias que os cercan por el estado en que estó. un libro trata en la mano, el cual rasgo con violencia y arrojolo a la presencia del Rey, comigo inhumano. Quiso decir que las leyes del reino serían violadas, no cual deven ser guardadas y amparadas delos Reyes. La cabeza se hirio, con la hoce que traya, y en esta fiera agonia, todo el cuello se cortó, Dio a entender que la cabeza de estos males, con la muerte pagará, y de aquella suerte, como de quien todo empieza. Esto es Rey, sibien se advierte lo que nos declaró el Mudo porque aunque quiso no pudo, mas declarolo en su muerte, rajornada. Biblioteca Nacional de España Mostró el Cielo en sus señales, Manifiesta mi pasión, y la triste destruición de tu Reino, y naturales. Y así mi razón concluyo, que aunque me verás así, que me veré cual me vi, enel tiempo que fuy tuyo. Y ese tu hijo Tirano, a quien en poder me das, fuera de mi lo veras, y ami sin el muy ofano. O extraña, y nueva risión, Rey. del infierno a mi enviada, con tan horrible embajada, para nuestra confusión. Repose tu Majestad, Princ. no crea supersticiones, que son falsas ilusiones, contra razón, y verdad. No se hijo que te diga, Rey. en estado tan siniestro, cual es (sin ventura) el nuestro dejao Rey esa faliga. Calce. Quel Cielo que siempre a sido a tu Reino piadoso, lo hará de hoy más dichoso, con el Príncipe elegido. Vamos, y el Cielo lo ordene, Rey. de modo que nos reamos enel bien que deseamos, y como a todos conviene. rajornada. Biblioteca Nacional de España Yno cese el alegria, de nuestra alegre eleción, tenga fin la turbación, y celebre se este día.

JORNADA TERCERA

VEN TAme, de que modo fue cumplido Princip. O Mi mando, si excediste o traspasaste, De lo que te fue en esto cometido. Fue a los Archivos, cual señor mandaste. Liguri. Del gran templo de Marte, y con violencia Los abrí, dela suerte que ordenaste. Tomé todos los libros, y en presencia Del pueblo, que ya junto me cercaba, Alterado, en confusa competencia. Y al fuego ardiente ante sus ojos daba Las exenciones, libertades fueros, Y sus franquezas en la llama echaba. F Acu- Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA Acudian los nobles Caballeros, Y viendo el daño, o Júpiter decían Do te ascondes, do están tus rayos fieros. Esto diciendo, en ira se encendian, Y sin sentido al fuego se arrojaban, Y asidos de los libros perecían. otros por do las llamas se apartaban Por entre el humo espeso asiendo de ellos Los rostros, y las manos se abrasaban, otros viendo que no podían habellos, Quel fuego con más fuerza iba creciendo Y que ya estaba convertido en ellos, A mí con voces se venían rompiendo El cielo, a menazando mi osadía, Y a las armas mil de ellos acudiendo. Siguiendo el fuego su derecha via, Levantó más el ímpetu violento, Y por los altos techos se esparcia. Vieras aquí crecer el desatiento, Viendo de Marte arder el sacro templo, Y emprenderse en estatua, y ornamerto. Aquí por dar dela virtud ejemplo, Contra el fuego implacable arremetían, Con un valor que sin igual contemplo, De la Estatua que ardiendo estaba asían, Y abrazados con ella procuraban, El fuego desviar, do perecían. Mientras en esto todos porfiaban, Las llamas abrasando el alta cumbre Toda la consumian, y gastaban. Creciendo más su ardor, y esquiva lumbre, Convertido en ceniza el aureo techo, Vino al suelo su inmensa pesadumbre. Biblioteca Nacional de España Allí QUARTA Allí muriera todo el pueblo ha hecho, Si por diversas partes no acudieran, A remediar el peligroso estrecho. Princip. luguiera a Jove, y todos perecieran, P Éntrelas llamas de ese esquivo fuego, Porque así mis desiños se cumplieran. Liguri. Al fin señor creciendo sin sosiego La llama, el templo, y gente miserable, Fue en humo todo resolvido luego. No paró aquí el estrago lamentable Que la ligera llama con crueza Hizo otro no menos. Prin agradable. Que yendo cual te digo en su braveza, Liguri. Llena de horror los techos abrasando, Abrasó el Burgo, gente, y fortaleza. Aquí lo dejé, y vinete buscando, Huyendo de Gracildo, y de Cratilo, Que apellidaban tu contrario bando, Y temiendo que a ellos todo el hilo Del pueblo alborotado, se juntase, Siguiendo en esta confusión su estilo. Vine a que tu presencia me amparase, Dejando medio pueblo destruido, Temiendo que su ira mi alcanzase. Que Gracildo, y Cratilo, así han querido Princip. Mostrarse contra mí, yo les prometo Que no les falte el premio merecido. Mas dejando esto ahora, que en efecto Vendrá a su tiempo, quiero dar remedio Al mal en que padezco, tan sujeto. Y así, pues que no tengo ya otro medio, Vuelve a Teodosía, y dile que concluya En mi demanda, y deje ya a Calcedio. Biblioteca Nacional de España z30 Qué TRAGEDIA Que por esta Alma mía que ya es suya Lejuro, que ella sea solamente La que adore, aunquel cielo me destruya Liguri. A eso voy con priesa diligente, Princip. Ve, más aguarda oiremos el recado Quí este paje me trae, si se consiente Del duro mal que siempre so agravado. Paje. Ricipo está a la puerta, Lny demanda tu presencia, si le concedes licencia, Princi, di que luego le sea abierta. Ligur. A risto tu Majestad, a su hija Doriclea delante la cual es fea, la más perfeta beldad? Tan en extremo es hermos Prine. sal Ligur. si hay extremo lo hay en ella, Princi, quiero dar orden de bella, Ligura mandándolo, es fácil cosa. Princi. Ve, y habla a Teodosia luego, y en estotro yo mi encargo, de darle a su padre el cargo, que la traiga por mi ruego. Después de besar tus manos, Ericip. vengo Rey a suplicarte, Princi. que de impedir hoy seas parte Ericip. dos animos, inhumanos. Princi. Y porque tengas noticia. del caso, dame tu oído, y después de haberme oído, hazme merced, y justicia. Leutonio, y Beraldo, un día estando en conversación sobre no se que razón, se travarón en porfía. Biblioteca Nacion de España Beraldo dijo a Leutonio, que es mi yerno, un no es así eso que decís aquí, cual dare por testimonio. Metiéronse de por medio los que entrellos se hallarón, y de amistades tratarón, en lo cual no uno remedio. Cada dia va creciendo su enemistad odiosa, sin que se lo impida cosa, ni aplaque el intento horrendo. Súplico a tu Majestad les mande que sean amigos, y de grandes enemigos, reconcilien su amistad. Que ño es justo que tus grandes asi inquieten tu Corte, sino que dando tú el corte tener amistad les mandes. Qué diferentes están? Princi. señor, si cuale contado Ericip. despide aquese cuidado Princi. que hoy las manos se darán. Y porque me importa a mí, y mi Alma lo desea, a tu hija Doriclea, te mando traerme aqui. Que de España CUARTA Que manda tu Majestad, Ericip. estando yo aquí, a mi hija, Ericipo, no te aflija, Princi. oirme esta novedad. Tuas de saber que yo muero, por ella, y por ella vivo, y por ella soy captipo, y por ella el vivir quiero. Tal cosa mandas señor? Ericip. sí, ve presto y haz mi mando Princi y aca dentro esto aguardando, o tiránico rigor. Ericip. Talhay quiero ir adar cuenta a su padre, y que el de orden de remediar el desorden de este, que afrentarme intenta. Si me ayuda la oportuna Ligur. suerte, quedare de espiga, y puedo dar una biga a la Fortuna importuna. Si Teodosia acude al ruego del Príncipe, mi favor cresce, y por paje de amor vengo a ser monarca luego. Contento es la soledad, Teod. cuando la melancolia ofende con su porfía, y usa su riguridad. Por este fresco jardín quiero salir a espaciarme, por ver si puedo alegrarme, y a mis congojas dar fin. Liguri A buen tiempo soy venido, que a Teodosia es la que veo, Teod. la tristeza que poseo de nuevo me a entristecido. lioteca Nacional de España Ligurí Quiero llegalle a hablar, Teod. a quien oigo por aquí. CUARTA Ligurí a quien oyes, es a mí, que a tite vengo a buscar. Teod. Ligurino, que extrañeza es esa entrar dónde estoy? y en lugar donde no doy a ninguno tal franqueza. Señora el ser enviado, Ligura del Príncipe mi señor, es quien me quita el temor, para entrar con su recado. Teod. Si su Majestad te envia no te impidira alto muro, de Bronce, o Diamante duro, cuanto más la puerta mía. Que solo el nombre de Rey trae consigo una grandeza que a la mayor fortaleza, hace sujeta a su Ley. Teniendo conocimiento Ligur. del absoluto poder del Rey, quiero proponer, de mi venida el intento. Y suplicote que a oirme no estes punto divertida, porque le importa la vida al Rey, y a mi el admitirme. Ya sabes Teodosia bella del Rey la ardiente pasión tu desden, y su afición, tu crueldad, y su querella. Enviame a que te diga que des lugar a su amor, dejando aparte el rigor, que da fuerza a su fatiga. Y mándate espresamente que repudies a Calcedio, porque su mal sin remedio acabe, y su pena ardiente Esta lioteca Nacional de España Teod. TRAGEDIA Esta sola es mi embajada, concede lo que demando no quieras por fuerza, y mando, ser a hacerlo forzada. Ligurino, bien entiende el Rey, mi casto deseo. que de un insulto tan feo. cual es justo me defiende. Y asií pues lo sabe cierto, que mi feño ha de moverse será mejor recogerse, que seguir tal desconcierto. Porque si su afición vana le enciende a tal pretensión, mi casta, y firme intención, huye su fuerza inhumana Vasi di que tenga cuenta que es primo de mimarido, y si de esto no es monido, que suonor sienta en mi afreta. Y si no se commoviere. por su honor, quientienda, y crea que lo que de mi desea, no será mientras viviere. Porque estimo ca más mi honra, que la vida, ni otra cosa, pues vivire gloriosa, cuando muera en tal deshonra. Liguri En eso estás resumida? Teod. y estaré hasta que muera, Ligur. no se tu rigor que espera, si no es dar fin a tu vida. Y así con eso me voy, Teod. pudieras aberte ido, Ligurísaca viene tu marido, Teod. viene a ver con quien estoy. Ligur. Quieres que m asconda dele Teod. muy mal acuerdo as tomado, TRAGEDIA porque cuala mi el recado le tienes de dar a el. A Calcedio mi señor, Calce. Teodosia señora mía, aca estáis pasando el dia, gozando de este frescor. Y vos señor Ligurino, como estáis con tanto espacio, desviado de palacio? Ligur. hice por aquí camino. Y quise, viendo ser hora que me concedia lugar, entrarme un rato a parlar, con Teodosia mi señora. Teod. La causa de su venida, no es a visitarme amí, si no a despjarte a ti del honor, y a mi de vida. Porque me trae un recado del Príncipe tu pariente, y pues el está presente, manda que te sea a tidado. Calce. Quies esto que oigo Cielo? turbador de mi contento, Teod. presta señor sufrimiento, hasta oír tu desconsuelo. No porque de parte mía te pueda venir ofensa, mas porque el Príncipe piensa, una horrenda tirania. La cuales, quiembia a mandar que le vea, y que te deje, (me y que al momento me aleje de si, do pueda el gozarme. Responde aquesta demanda, que ya tiene mi respuesta, y del remedio te apresta, contra sualdad tan infanda. Es esto spaña Princip. QUARTA Calce. Es esto que dice así Ligurí como lo dice es verdad, Calce, pues vuelve a su Majestad, con tal respuesta de mí. Que mude su parecer, porque en los casos de honor, los basallos, y el señor, son iguales en poder. QUARTA Ligur. Esa respuesta dare? Calce. Dala así, en nombre mío, Ligur. a darla al Príncipe guio, Calce, yo a buscar su padre iré. Ve señora a recogerte, no acuda aqueste tirano, si acudiere con mi mano Teod. le daré mil veces muerte. Princip. Ntienda el Mundo que ha de ser mi nombre No menos que deidad reverenciando, Y qui en cualquier aparte que se nombre, An de temer, como de Jove airado. Desde el Céfiro, al Euro haré qui asombre, Y que del Austro, y al Boreas sea cantado, Derramando con este brazo fuerte Sangre humana a mil mundos dando muerte. Es posible que al mando espreso mío Cratilo, así y Gracildo se mostrasen, En contra, y con un ciego desvarío A resistirlo el vulgo apellidasen, Hoy motiran, o en mi poder no fío, Si en vida los sacrílegos quedasen, Y así envié que los trujese Arganto, Que ya me indigna que se tarde tanto. Príncipe salió de su aposento, Liguri. El Y dicen que ha seguido este camino, Quiero buscarle, mas si tengo tiento A quel es, que aguardarme aquí se vino, No le dará reposo el pensamiento Princip. Qué tenemos amigo Ligurino? Liguri. Mal despacho, que oyendo mi embajada Contra mí se volvió cual siempre airada. Y concluyó, diciendo que la vida Podrá España TRAGEDIA Podrá perder, mas no hacer tal cosa, Llegó el marido estando así afligida, Y cóntole la causa congojosa, El cual airado en cólera encendida Su Alma, respondió qui es poderosa La honra? aquel vasallo igual se haga Conel señor, cuando su honor le estraga. Princip. Esa respuesta dio? muera Calcedio, Muera, y Teodosía en mi poder sea puesta; Este ha de ser mi último remedio, Y así el mal tendrá fin que me molesta. Liguri. En quitando el marido de por medio, Será en hacer lo que mandares presta, Princip. En dando muerte aquestos dos que veo, Será cumplido en eso mi deseo. Cratilo. Arganto nos mandó que a tu presencia Viniesemos, y así lo obedescimos, Princip. Venís para morir por mi sentencia, Gracild. Si es justicia, los dos la consentimos. Princip. Traidores, qué hicistes en mi ausencia? Crallio. Nosotros en tu ausencia, que hicimos? Princip. No apellidastes mi contrario bando? Quemando los Archivos por mi mando? Cratilo. No hay tal, tu Majestad es engañado, Princip. Engañado traidores? no es posible, Serlo de quien enesto so informado, Y por ser contra vos cosa creible Arganto, ese traidor sea luego atado, Y esotro, y daldes un, castigo horrible, De aquel Monte más alto, despeñándolos, Y así de su maldad remunerándolos. Cricid. Mire tu Majestad, que no debemos Por donde se nos de tan cruda muerte, Oyenos eca Nacional de España CUARTA Oyenos con clemencia, porque demos Nuestro descargo, que hará moverte. Princip. En plegarías más tiempo no gastemos, Llévalos, y ejecuta de la suerte Que tengo dicho, no les des sosiego, Argan. Será cumplido tu mandado luego. Cratilo. Pues no quieres oír nuestra justicia, Oiganos el piadoso, y justo Cielo, Y a él, de esta tiránica injusticia, Demando la justicia, y de ti apelo, Princip. Del será castigada la malicia De vuestro deseal, y falso celo, Gracild. Ante el celeste tribunal te cito, Donde pagues con muerte este delito, Argan. Caballeros, prestad paciencia en esto, Y vamos a que sea ejecutada La sentencia del Rey. Crati. Vamos al puesto Do nuestra triste vida sea acabada. Princip. A Beraldo, y Leutonio, en vuelo presto Me llamarás aquí, porque me agrada, De su ciega contienda apaciguarlos, Y en amistad perpetua conformarlos. Liguri. Cumplire lo que mandas al momento, Princip. Yo voy a ver el modo con que Arganto Ejecuta mi justo mandamiento, Y a recrearme en su final quebranto, Liguri. No me cumple ningún detenimiento, No vuelva el Cielo mi privanza en llanto, Que anda el Rey lleno de ira, protestando Mil muertes hoy, el mundo amenazando. Rey. Qué tal insulto ese Tirano intenta? Calced. Señor, cualhas oído fue el recado. Rey. Yo le haré al incelso que lo sienta, Gg Biblioteca Naciona de España Ericipo. Rey. Calcedí. Rey. Paje. Rey. TRAGEDIA Y vuelva de camino tan errado. Remedia o Rey, la miserabel afrenta. A que soy por tu hijo condenado, Mandándome con fuerza horrible, y fea Que le entreque mi hija Doriclea. Mira Rey justo, si es compadecible Agravio tal? si es digno a su grandeza Un hecho a todo el Mundo aborrecible, Y al justo Cielo odiosa su crueza, Bien conozco Ericipo que es terrible El intento del Rey, y su fiereza, Mas sosiega que yo daré el remedio Que pide el caso tuyo, y de Calcedio. brevedad es la que cumple enesto, La A remediarlo voy con diligencia, Apriesa Rey, apriesa, acude presto, Evita una tiranica sentencia, El Rey tu hijo (ay Cielo) está dispuesto Contra piedad, siguiendo su inclemencia, Que Cratilo, y Gracildo, en igual suerte Padezcan hoy una soberbia muerte. Ya van a los ministros entregados, Para que sea la ejecución cumplida, Los fuertes brazos por detrás atados, Porquien fue nuestra patria defendida. Llévanlos a que sean arrojados, De aquella cumbre al Cielo más subida, Si no acudes señor presto a quitallos No te será posible remediarlos. Oh tiránico? ofiero, o injusto mando, Que su maldad a tanto se desmanda? Dime presto do queda, ire volando, A impedir una cosa tan infanda. Biblioteca Nacional de España En Page. QUARTA En su alto mirador queda aguardando, A ver la crueldad que hacer manda, En donde hizo otra que no hay hombre Que tal haga, ni furia a quien no asombre, Subio como te digo a ver la suerte, Delos cuitados que amorir envía, Y dio a su ama Merope tal muerte Que admira oír crueza tan impía. Pasó del modo que diré, y advierte Si cosa igual se ha hecho en tiranía De tirano ninguno porquí entiendo Que no a nacido monsturo tan horrendo. En el airoso mirador estaba La triste ama, con el propio intento De ver la ejecución (que se acercaba) De los dos; por su injusto mandamiento. Con suspiros, y llanto celebraba, El duro, y riguroso, acaecimiento, Mas oyéndolo el Rey, ante ella puesto, Le dijo así, con demudado gesto? Así lloras traidora lo que hago? Y lo qui es a mi Alma gozo inmenso Tú llevarás el merecido pago, Porque así tus maldades recompenso. Esto diciendo, o riguroso trago, Quel alma se me arranca cuando pienso Como la hizo sin piedad pedazos, Ya un tierno nieto que tenía en los brazos. No quieras saber más del caso horrendo, Si no que habiendo dadoles la muerte, Del mirador los arrojó, y volviendo, Se puso a ver la ejecutiva suerte, Enesto queda, ve señor corriendo, Gg lioteca Nacional de España Libra TRAGEDIA Libralos de aquel trago acerbo, y fuerte, Que si acudes con presta diligencia; Lugar hay de que impidas su sentencia. No cumple aguardar más, sigue el camino Rey. Por donde van los tristes condenados, Paje. Siga tu Majestad pordo camino, Anda apriesa, no sean ejecutados. Rey. Ericipo, pues quiere el cruel destino, Calcedi. Que seamos los dos tan molestados Del tirano, acudamos con presteza, Al medio. Eri. No hay ninguno a su fiereza. Mi gusto a sido hecho, Princi. Gracildo, y Cratilo quedan de tal suerte, que no puedan mostrar contra mi su pecho. No a de parar mi venganza en estos, porque me fundo que dar muerte aun solo Mundo es ofender mi pujanza. Dela cumbre que mandaste, Arant. quedan señor despeñados, ya los vi despedazados, Prine. y cuan bien ejecutaste. Y pues as hecho mi gusto, yo te libro en mi Teforo, cincuenta libras de Oro, próspere te Dios Rey justo. Argant. Beraldo, y conel Leutonio Ligur. vienen, cual venir mandaste, Princi. entren pues que los llamaste, daré en verlos testimonio. En tu presencia estoy puesto, Beral. siendo me mandado así, yo también parezco aqui, Leuto. a lo mesmo en este puesto. Biblioteca lacional de España Huelgo me que hayais venido Princi porque vuestra enemistad, se acabe con amistad, así cual me fue pedido. Las espadas les quitad, la una y otra mano izquierda con una doblada cuerda fuertemente les atad. Liguri Ya están cual mandas atadas de ambos las manos siniestras Princi. pues poneldes en las diestras, dos dagas desenvainadas. Buenos están, quiero ver de los dos la fortaleza, el animo, y la braveza, en aqueste menester. Para que Rey as mandado, Beral. que de esta suerte nos traten, y las dos manos nos aten? dire lo que as preguntado. Princi. Quiero que mostreis aquí los dos vuestra valentia, puestro animo, y osadia peleando ambos así. U no lacional de España CUARTA Rey. O N Don E podré hallar aquel tirano? Y no aguardeis más razones daos el uno al otro luego, dejad con tanto sosiego las copardes dilaciones. El que de los dos quedare dando muerte a su enemigo, será desde hoy más mi amigo, si valiente se mostrare. Beral. Si quieres que peleemos. dejanos libres las manos Leuto. ya son esos ruegos vanos, Beral. si lo son, principio demos Leuto. Esto asi se a de hacer, Beral. y asi tiene de acabarse, y tu despario pagarse. Leuto. eso al fin se habra de ver. CUARTA Esa llaga penetrante Beral. Y no aguardeis más razones no te acobarda Leutonio? mp Leuto. Beraldo doy testimonio que en la virtud soy constante. Beral. Con esta quiero acabarte, Leuto. yo con esta darte muerte, Beral. este golpe habra esa suerte. Leuto. de este no podrás librarte. Ber al. Pues con este moriras, Leuto, es flaco para acabarme. de este si pienso vengarme. Beral. deseé Deste acabaras. Prine. Descansad, si estáis cansados? Beral. o Rey, quien pudiera a ti ponerte comigo aquí, Princi pierde ahora esos cuidados. mol Rey. O N Don E podré hallar aquel tirano? Do Que cometio crueza tan terrible, Por darle muerte con aquesta mano, Y la Patria librar de un Monstruo horrible. Leuto. O poderoso Rey, o Rey humano, Llega Rey justo, llega a ver visible La furia del Infierno revestida En tu hijo, que a muerte nos convida. Rey. Oh crueza inhumana, o Rey injusto? Qué te movio hacer maldad tan fiera? Qué ha de moverme más que ser mi gusto? Princip. Y querer yo quel mundo todo muera. Rey. El mundo te de muerte, qui es más justo, Y del divino Júpiter la espera Princip. De eso tiene el gran Júpiter cuidado, Y lo trae noche y día desvelado. Leutón. Manda Rey que nos sean desatadas Estas crueles cuerdas que nos atan De mí Gg Biblioteca Nacional de España ERAGEDIA De mi serán ques justo quebrantadas Rey. Que soy aquíen con más crueldad maltratan. Bienseran las maldades castigadas Princip. Si así los condenados se rescatan, Llévenlos azurar a mi aposento, Qui esto a mi padre le dará contento, Al tuyo no, al mío si los lleven, Rey. Y allí quiero qui estén, y sean curados, Llebaldos, qui estos premios se les deben A los que son leales, y esforzados. Igual sería que la muerte prueben, Princip. Con ese premio son remunerados Rey. Los vasallos, que al Rey en paz, y en guerra Sirven, y lo defienden en su tierra? No es esto solo a lo que soy venido, Mas a pedirte que proveas remedio. Quel pueblo estalterado, y conmovido, Del agravio que haces a Calcedio, No ves traidor, no ves desconocido, Que aunque el ser deudo no estuviera, en medio, La ofensa que recibe de esto el cielo, Y el mal ejemplo que le das al suelo. No para aquí tu detestable vicio, Mas a Ericipo fuerzas inclemente Que te traiga su hija en perjuicio De su honor, y del tuyo juntamente. De este modo le pagas el servicio De tantos años, esto se consiente En la tierra? esto sufre la potencia, De Jove? esto no evita mi presencia. Princip. Con tanta libertad osas hablarme? Así te atreves en presencia mía? Oh Júpiter que hago sin vengarme? Biblioteca Nacional de España Qu CUARTA Qué tardo en castigar tal osadía? No debo con Justicia Rey llamarme, Si no te ahorco en este mismo día Qué te atreviste a mí? y así prometo Al Cielo, de ponerlo hoy en efecto. Rey. Cielo, aquien prometes hoy mi muerte El Castigará tu grande inobediencia, Y en el pongo el suceso de esta suerte, Y el de cual debe en esto la sentencia. Y sea tal que yo meresca verte Cruel Tirano, muerto en mi presencia, Ejemplo dando con tu muerte al Mundo, Arrojando ese Espíritu al profundo.

JORNADA CUARTA

Ixiste a Arganto que viniese luego? Señor si. Prin. Qué respondió a mi mando? A Qui en su venida no tendría sosiego, Y así trasmile siento ya anhelando, Venga qui el ha de ser en poner fuego Al mundo hoy, y contra aquel infando Del Rey mi padre, a demostrar la ira, Que mi aso disponer le aspira. Usar contigo tal atrevimiento Cual hoy uso, es cosa que me espanta, Y más tu moderado sufrimiento, En tu respuesta, con prudencia tanta. Si hoy no me falta mi vital aliento, Tú verás Ligurino la garganta Del Rey injusto, contra mi inhumano Cortada, con aquesta propia mano. A ver lo que me mandas soy venido Oye atento, sabrás a que veniste, Tú también Ligurino está advertido, Aunque sabes que causa mi ansia triste. De la cual quiero ser hoy redimido, Pues de ofenderme, un punto no desiste, Y así a los dos elijo, que al momento Remediéis de este modo mi tormento, Tu Capitán Arganto has deir en vuelo, Y traerme a Calcedio aquí contigo Biblioteca Nacional de España Y QUARTA Y si al venir mostrare algún recelo, Mándote que le des mortal castigo, Ligurino, tú has deir pues ves mi duelo Y a Ericipo me llama, y que consigo A Doriclea traiga, y si esto afea, Dale la muerte, y tráeme a Doriclea. Tenéis bien entendido lo que mando? Liguri. Señor sí, y al momento será hecho, Princip. Pues id, y en mi aposento estó aguardando, Qué remediéis mi peligroso estrecho. Argant. Ligurino, contigo estoy hablando, Y se me arranca el Alma de este pecho, En pensar lo quiel Rey intenta, y quiere, Liguri. Haz su mandado, y sea lo que fuere. Argant. No quisiera yo amigo Ligurino, Llevarle este recaudo al buen Calcedio, Porque el suceso mísero imagino, Y así quisiera serle algún remedio, Liguri. Deja Arganto esávano desatino, Que no está en lo que puedes darle medio, Que podrá ser que pienses remediarlo, Y mueras, sin que puedas repararlo. Nopongas nada de eso por delante, Tuerto, o derecho, haz lo que el Rey manda, Y no quieras en caso semegante Señalarte, pues ves el fuego que anda, Que yo no soy de Bronce, ni Diamante, Que no sienta una cosa tan infanda, Mas soy mandado, y esto me disculpa, Y así voy sin escrúpulo de culpa. Argant. Anda perfido, y Júpiter permita Que tú, y el Rey que sigue tu precepto, Con muerte horrible acabe la maldita g Biblioteca Nacional de España Calcedí. Argant. Calcedi. Es Argant. Calcedí. Argant. Calcedí. Ligur. TRAGEDIA Liga, quel mundo pone en triste aprieto. Y como a quien incita, y solicita, Instigado dela infernal Aleto, Arrebatado seas de este mundo Y su mergido al horrido profundo. Esta es la casa donde el Rey me envía, Aquí vive Calcedio (ay trance duro) Hay hora congojosa al Alma mía, Amargo punto do el placer apuro, O mando injusto, o fiera tiranía, De quien ninguno puede estar seguro, Que la mano del Rey do quiere alcanza, Y todo lo somete a su pujanza. Quiero llamarlo, y dalle aviso de esto, No, que no es justo yo hacer tal cosa, Mas qué digo? a Calcedio veo enel puesto, Oh infausto encuentro, o vista congojosa. Señor Arganto cómo a sido aquesto? Que venida es aquesta tan dichosa Dichosa fuera cuando a ver os fuera, Y no a llámaros del que ya os espera el Príncipe fiero el que me llama? Del, a que vais comigo so enviado, Vamos, tenéis de esto alguna fama? T Oh que le mueve haberme así llamado? Según por las razones que derrama Un infierno enel pecho trae encerrado, Y esto te digo, y esto solo entiendo, Vamos, aunque bien se su intento horrendo. Rícipo bive aquí, quiero llamar, no responden. yo i̱taginio que se esconden, Biblioteca Nacional de España quién llama? quien esta dl Paje. Llamame a Ericipo luego, Biblioteca Nacional de España Ligur. que soy de parte del Rey, QUARTA Paje. que lo cumplire por Ley, Ligur. presto sin tener sosiego. El toque de mi privanza, está en quel Rey posea hoy, la bella Doriclea, y esto cumple a mi esperanza. En una cosa me fundo, y esta tengo ya por Ley, que de dar contento al Rey, vendre yo a mandar el mundo. Ericip Oyendo el Real llamado, salgo cual deno obediente, Liguri ese ánimo excelente, bien claro es de vos mostrado. Y así quiero concluir, dejando largos Coloquios, y prolijos circunloquios QUARTA y mi venida os decir. El Rey manda que comigo vais, y Doriclea con vos, y juntos ambos a dos, hagáis luego lo que digo. ir yo, vamos cual mandáis, Ericip. mi hija, no lo mandeis, Ligur. ella a de ir, no repliquéis, si al Rey servir deseáis. Ericip. Que no es posible mi ruego? Ligur. no es posible, aunque yo quiera, vamos quel Rey nos espera, Ericip. entrare por mi hija, y luego. Ligur. No quiero quedarme aqui, quiero seguir tras su paso, no la asconda en este paso, que será perderme amí. Princip. y A S A B ES mi deseo, no repliques, Tráeme aquí a tu mujer, cual te mandado. Y mándote que ruego no me apliques Qué resoluto estó, y determinado. Calcedí. Ruego a tu Mejestad que no publiques Tal flaqueza de ti, pues saneado Estas, que no ha de ser lo que deseas, Ni tu poder podrá hacer que lo veas. Princip. Que no ha de ser, será pues yo lo quiero, Y tras de esto haré infiel, que sientas Poniendo te en castigo horrible, y fiero, Mil muertes, mil oprobios, mil afrentas. Calcedí. No tienes entendido Rey severo, Que te afrentas a ti, si amí me afrentas, Princip. Esa afrenta, yo quiero padecerla Por gozar de Teodosía, ilustre, y bella, Biblioteca Nacional de España No TRAGEDIA Calcedi. No entiendas Rey, que cuando mi fiereza Evitar no pudiere el crudo intento, Quiel Cielo a quien ofende tu crueza, A tal maldad dará consentimiento. Princip. Yo veré de que sirve esa braveza, Arganto, llevad a este en un momento, Y poneldo en prisión, veré sus fieros, Calcedí. Verás quien son los Dioses justicieros. Princip. Comigo os atrevéis? yo daré ejemplo De vuestra inobediencia, de tal suerte Que la cruel miseria, veo, y contemplo, Que a de ser más que darle cruda muerte. A mi Teodosía haré un solene templo, Dole ofrezcan la ovejay toro fuerte, El Oro quel sagrado Fasis cría, Y lo que Arabia fértil nos envía. Argant. En elcastillo atado en prisión dura Queda Calcedio a buen recaudo puesto Princip. El pagará cual debe su locura, Y yo de mi congoja saldre presto. Ve a Teodosía, y dile si procura Remediar mi dolor quien este puesto La esto aguardando, que contigo venga, Y no la dejes ni ella se detenga. A ello voy, cual mandas obediente, Argan. Amor te guíe, y él me de sosiego Princip. Hasta que ante mis ojos vea presente La que me tiene el alma puesta en fuego. Aquí viene Ericipo, y juntamente Liguri. Doriclea. Prin. Por quién cautivo, y ciego Estoy, por quien no se tener reposo, Por quien soigual a Jove poderoso. Obede. QUARTA Princip. Obedeciendo tu Real mandado, Vengo a ver que me mandas, y que quieres A mi hija. Princ. No sabes mi cuidado? No sabes cómo muero? Fricip. Por qué mueres? Princip. Muero por Doriclea desesperado, Ericipo. Ella que causa da que desesperes? Princip. Su divina beldad es quien lo causa, Y ella a de remediarme pues es causa. Ericipo. Tú Majestad entienda que se ofende Su pureza, en pensar tal cosa de ella, En que la ofendo, si ella es quien me enciende? Princip. Ericipo. Entender que tenciende es ofenderla, Amor me rige. Erici. Aqueso no se entiende Princip. Que ha de ser a mi hija, qui es doncella, Princip. Pues con ella se entiende, pues que muero Por ella, y a ella más que al Alma quiero. Ericipo. Mude tu Majestad de pensamiento, Porque lo que pretendes, no es posible Princip. Pues qué imposibilita mi contento? Que hace a lo que quiero yo imposible? Puede el Cielo impedir mi mandamiento? Puede todo el poder del Verco horrible Evitarlo, si nada no me impide, Quiero hacer cuanto el de eso me pide? Y así te mando que de aquí te alejes, En mi poder, a Doriclea dejando. Rey, con esa injusticia no me aquejes, Ericipo. Mira que hay Dioses quete están mirando, Princip. Pues yo haré qui en mi poder la dejes, Y a los Dioses te puedes ir quejando, Llevaldo, y en prisión lo poned luego, Y si hablare, echaldo en vivo fuego. O Rey BiblioteaN @ciointal de España TRAGEDIA Dorio. y Rey que pasión lan fuerte, señorea tu prudenicia, que a mi padre des sentencia de prisión fiera, o cruel muerte. Qué razón ay que te rija? no ves tu que es sin razón, dar muerte al padre, o prisión? si la culpa está en la hija. Vuelve a mi tu saña fiera, pon mi padre en libertad, pueda en esto la piedad, quel sea libre, y que yo muera. Y si nada de esto presta, a mover tu pensamiento, mueva te un casto intento, que a morir por el sea presta. Doriclea más que humana, Princi mas podeis comigo vos quel más poderoso Dios dela Corte soberana. Deja el paterno temor, que estando yo en vuestra mano vuestro padre, salvo, y sano, se verá de mi rigor. Teodosia viene conmigo, Argant. venga, acabará mi fuego, Princi. tendra mi dolor sosiiego, y abra fin mi cruel castigo. Que manda tu Majestad Teod. a esta triste dolorida? a quien sin marido, y vida, le tiene tu crueldad. Teodosia mía, bien ves Prine. la fuerza del querer mío, ques Amor, no desvarto, Doriel despario, y no amor, es. Que ese amor, Rey poderoso, acione TRAGEDIA es del mío diferente, porque el mio no consiente, un deseo tan dañoso. Tu, y la bella Doriclea. Princi. esta noche habeis de dar remedio, al dulce penar que mi Alma señorea. No intentes Rey tal maldad, Doriel quié de guardar mi pureza. yo morire en la firmeza, Teod. que debo a mi castidad. Nada puede el ruego mío? Prine. No puede en lo que es injusto, Teod. no basta que me de gusto? Princi. no, si el gusto es despario. Teod. O por fuerza, o por amor. Prine he de dar medio a mi fuego, y lo que no acaba el ruego, A de acabar el rigor. Paje, ve presto avisar al Maestresala, que luego sin más punto de sosiego me traiga aquí de cenar. Ligurino, ve a traer bolando un Azada, aquí, y en este lugar, y allí. dos hoyos as de hacer. Pajes, a poner la mesa Mastr. quel Rey demanda la cena, Teodosia, nira mi pena, Princi y fingeme que te pesa. Dorielca a mi amor fría, Remedia mi desventura, Ay Teodosia, a mi tan dura, hay Dorielea, Alma mía. Deja Rey tan ciego extremo Princi. qui es bajeza, y desvario, Que España QUARTA que entiendes que desnario? Prine. viendo el fuego en que me quemo? Mastr. La cena está aderezada bues señoras de mi vida. Princi. sed servidas, que servida cada cual sea, y regalada. Teodosia, toma esta silla, y vos esta, Doriclea, que quien a Rey señorea, Reina el Rey dere elegilla. Teod. No mande tu Majestad que yo me siente a su mesa, Doricl yo rehuyo tal empresa, Princi yo mando con potestad. Teod. A tan indigna persona no es justo tanta grandeza? Princi tu eres capaz de esta Alteza, y asi te doy mi Corona. A ti el Corazón, y el Alma bella Doriclea, Alma mía, de ambas es, que ambas meguia amor, y a ambas, do esta palma. Ligur. Los hoyos están ya hechos. Princi. a Fricipo, y a Calcedio, sin que se siga otro medio, enterrad hasta los pechos. Está bueno este guisado Teodosia, date sabor? no tengo gusto señor Teod. Princi porquee Teoda tengolo estragado. Ligur. Esto manda el Rey hacer, Calce. si lo manda, que se haga Ericip. el Cielo le de la paga, conforme a su merecer. Calce. Rey inhumano que es esto? Tedor. ay Cielo que tirania, Princi. no os movais Teodosia mía, ni vos dejéis vuestros puesto. Biblioteca Nacional de España QUARTA Porque la que se moniere de aquí, la hare pedazos, sin piedad, entre mis brazos, Doricl Júpiter, no hay más que espere. Princi No te muevas Doriclea, haz lo que en esto te mando. Ericip tirano, que estás dudando danos muerte horrible, y fea. Princi. Estos platos les llevad, daldes de cenar allí, Calce. véngueme el Cielo de ti cruel, si enel hay piedad. Teod. Rey, no ofendas más mi gloria, y mirá aquella injusticia Calce tirano, aquesta es Justicia? Princi. vuena está esta pepitoria. Ericip. Cruel, de piedad ajeno, no ves nuestro padecer? Princi daldes allí de berer de esto frio, que está bueno. Huélguense, pues nos holgamos, desechen la pesadumbre, Teod. Calcedio mío, al mi lumbre, Doricl hay mi padre, Prín. al llegamos. Alcen estas mesas luego, irnos emos a dormir. Teod. antes nos lleva a morir, que será darnos sosiego. Princi. Esto a de ser, no hay hablarme, porque quiero yo quesea, porque acaben Doriclea, y Teodosia, de acabarme. Arganto, en cuanto yo voj a darle con esta mano muerte ami padre, inbumano, la guardia de estas le doy. Mételas en mi aposento, donde ami gusto, y sabor dare Biblioteca Nacional de España Liguri. TRAGEDIA dare fin a mi dolor, y descanso a mi tormento. Tuas de quedar Ligurino, en guarda de estos, velando. toda la noche aguardando que se muestre el Sol divino. Tendras me aqui aparejados cuatro perros, porque así quiero delante de mí que sean despedazados. Aveisme bien entendido? Ligur. señor si, y será así hecho, Prine. daréis sosiego a mi pecho, con que sea así cumpldo. Argant. Señoras, vamos do el Rey mando que os llévase luego, Teod. danos un breve sostiego, y cumple luego su Ley. Calce. Arganto, llégate aca, Argant ay Calcedio, que el dolor me tiene tan sin vigor, que estoy sin Anima ya. Calce. Abrázame en despedida, Arganta ay Calcedio, amigo caro, a quien el Cielo es avaro, y la suerte encruelecida. Teod. Doriclea, pues que vamos a sufrir tan gaan deshonra, quieres que por nuestra honra, Alcedio, el justo cielo es buen testigo TRAGEDIA Un hecho eroico hagamos? Doriel Elige el orden mejor, que prometo, obedecerte, Teod. que al crudo Rey demos muerte y no goce nuestro honor. De que suerte podra ser? Doricl cuando en su aposento estemos, Teod. entre las dos lo haremos Doriel yo sigo tu parecer. Calcedio, Ericipo, amigos Argant los Dioses os den ayuda, de ellos es razón que acuda, Calce. pues del caso son testigos. Vamos señoras de aquí, Argant vamos, y vos mi Calcedio Teod. esperá en Dios el remedio, y tené esperanza en mí. Quel Rey bien podra quitarme la vida, mas no el honor que este os guardare señor sin que pueda Ley mudarme. Ericipo padre mío, Doril. a quien contrario es el Cielo recibe de mí un consuelo, en estado tan impio. Que presto sere contigo, porque morire primero que mi honor goce el Rey fiero Argant. vamos ya. Teo. vamos amigo Liguri. Alcedio, el justo cielo es buen testigo Si yo en el Alma tu pasión no siento, lustamente merezco este castigo, Calced. Pues no impedi pudiendo al Rey su intento. Oh tirano, alos dioses enemigo, Prircip. De ellos seas castigado con violento Y ardiente rayo, qui en el centro oscuro Biblioteca Nacional de España T CUARTA Te arroje, a padecer tormento duro. Princip. Por pies se mi escapó mi padre fiero, No se me irá, o al Cielo haré guerra, Y al Retor sunmo del celeste impero Con los más Dioses lanzaré a la tierra. Gracild. Ablanda aquese corazón de acero, Echa esa ira que tu pecho encierra, Quitanos de esta pena rigurosa, Pues contratino cometimos cosa. Princip. Cuando os vea a los dos despedazados Aplácarán mis llamas encendidas Ericipo. Perdona a los que en nada son culpados, Princip. No lo seréis, aunque perdáis mil vidas. Ahora iré a dar medio a mis cuidados, Ahora veré en gozo convertidas Mis penas, con dormir con Doriclea, Y con Teodosía, do el Amor me emplea Calcedi. Antes que vengas a gozar tal suerte, Y a deshonrar tu sangre, que es la mía, Veas sobre ti fiero cruda muerte, Qui estorbe tan horrenda tiranía. Liguri. Esas plegarias contra el Rey, convierte En oraciones, pues en siendo el día As de morir aquí despedazado De fieros perros, cual está ordenado. Calcedi. Yo tengo en el gran Jove confianza Que ya que en este mal los dos muramos, Que de su mano a di enviar venganza, Y esto consuela el paso en que acabamos. Teodo. No cumple Doriclea, mas tardanza, Pues ya sin vida al crudo Rey dejamos, Vamos do está tu padre, y mi marido, Apriesa antes quel caso sean sentido, Hh Oh caso Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA Paje. Oh caso duro, o grave desconcierto Oh venganza aunque justa, horrible, y fea, Al arma, al arma, vénguese el Rey muerto, Paje, que desvarío te señorea? Liguri. Que dela vida queda el Rey desierto, Paje. Quien le a muerto, que así mi fin desea, Liguri. Las dos mujeres que conel durmieron, Paje. Son las que cruda muerte al Rey le dieron, Liguri. Llamemos a su padre, apriesa vamos, Paje. Yo voy a dar la nueva miserable, Que te agrada Teodosía que hagamos, Doricle. En un riesgo de muerte tan notable, Libremos nuestras prendas, y muramos, Teodo. Pues será vida muerte tan loable, Y así no cumple dilatar momento Si habemos de salir con nuestro intento, Liguri. Oh traidoras, que al Rey le distes muerte Lacual os daré aquí con fiera mano, Yo te haré que pases por la suerte Teodo. Que pasó dignamente el Rey tirano Muere conel, Liguo brazo duro y fuerte, Quel fin ma dado con su golpe insano, Teodosía caba aquesta tierra apriesa, Calcedi. Ayudárete aconseguir tu empresa. Teodo. Doriclea, a tu padre acude presto, Y con las uñas rompe el duro suelo, Saquemos los de aqueste estrecho puesto, Pues conocemos el favor del cielo, Qué verdad es el caso que has propuesto? Rey. Señor la verdad pura te revelo, Paje. Y allí estan las mujeres que le han muerto, Sabes tú que son ellas? Pag. selo cierto. Rey. Rey. Teodosía que maldad has cometido, Sabrás Biblioteca Nacional de España Rey. Calcedí. Teodo. CUARTA Sabrás Rey excelente, que intentando Tu hijo hacer ofensa a mi marido, Mi honesta y pura castidad robando, Quise antes que ver mi honor perdido, Que a mis manos muriese el monstro infando, Que por gozar de mí vivo en la tierra A mi marido, y tu sobrino entierra. Esta noble doncella, juntamente Por fuerza al mismo efecto fue traida, Y a su padre cual ves el inclemente Enterró, porque más fuese ofendida, Y queriendo morir con excelente Nombre, antes que verse escarnecida, Fuen darme ayuda, y ella y yo le dimos La muerte, que por dársela pedimos. Vuestro hecho no es digno di esa suerte, Si no de eterna gloria, y alabanza, Y así merecéis vida por la muerte Que al Rey distes, y no cruel venganza, Y a ti Calcedio, cuya pena fuerte Igualmente que a ti en mi Alma ancanza, Yo rompere la tierra con mi mano, Librando te de un mal tan inhumano. El mismo previlegio le concedo De libertad, aquesa virgen bella, Desentierre a su padre, que no puedo Dejar de engrandecer la gloria de ella, Y porquel pueblo ya deseche el miedo, Y esta muerte tan justa alcance habella, Poneldo en esta calle, entienda el Mundo Quel Rey tirano abita ya el profundo. Quién dio esta fiera muerte a Ligurino? Teodosía fue la que también le a muerto, Hh Echen- spañ Biblioteca Nacional de COMEDIA Eéchenlo al campo, que el es de ella dino, Rey. Pues ayudó su parte al desconcierto. Al templo vamos luego de camino A dar gracias a Jove, pues tan cierto A sido en ayudarnos, y a el pidamos Que gracia de lo hecho consigamos.