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Texto digital de El príncipe tirano

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Atribución tradicional
Juan de la Cueva
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Juan de la Cueva Segura
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El príncipe tirano. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/principe-tirano-el.

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EL PRÍNCIPE TIRANO

JORNADA PRIMERA

Rey. SEPTIMA YIE Don O ya efectuado el casamiento U De tu hermana Eliodora, y el Rey Lido De Lidia en general consentimiento De un Reino y otro, que me fue pedido Tan lleno de placer y tal me siento. Cuál es razón, pues veo concluido El odio nuestro, dándole ya estado A mi querida hija, y su reinado. Será Colcos, y Lidia a un cetro solo Reducidos, que viva eternamente Su imperio, mientras que mostrare Apolo Su primer luz en el rosado Oriente. Esparcira del uno al otro Polo, La vividora Fama el excelente Nombre del Lido, y gloria de Eliodora, De los dos reinos Reyes desde ahora. Atí aquien fortuna ha sido avara, Que te hizo mi hijo, y no credero, Por ser menor, la ley te desampara, Y a tu hermana da el cetro, y patrio impero. Mientras vivieres queda la más clara Ciudad de Asia, súbdita a tu fuero, Fasis, así de Fasis río llamada, En todo el mundo celebre, y nombrada. Aquí tendrás tu silla, y si la suerte Te fuere tan amiga, que precedas En vida al uno y otro, con su muerte, De Colcos y de Lidia el reino heredas Mas si tuvieren hijo, o hija advierte Que de Fasis no más por señor quedas, Lo que vivieres, y esto establecimos, Y esto en los pactos se firmó que hecimos. Princip. Siendo, o excelso Rey, contento tuyo, Aa Biblioteca Nacional de España Eso COMEDIA Eso que has hecho, aunque fuera mío El Reino, obedeciéndote, concluyo, Que le diera a mi hermana el señorio, Cuanto más que le has dado lo que es suyo, En cuyo asiento mi remedio fío, Porque siendo el reinado de mi hermana, Ser el Rey yo, es cosa clara y llana. No menos confianza o hijo amado Rey. Etenido de ti, y de tu prudencia, A eso y más en ley esto obligado, Princip. Rey. De tu virtud nos muestras la excelencia Y porque tengo apriesa despachado Un mensajero, a cierta diligencia Qué conviene hacer, me vo a palacio vase Que la necesidad no sufr espacio. Princip. Tal hay? tal desventura me sucede, A tal miseria vengo, que un extraño El reino mío, y de mi padre herede, A mi haciendo tan notorio daño. De Lidia ha de venir quien deserede Al Príncipe Licimaco, o engaño Terrible, afrenta dura, agravio inmenso Fuero injusto, cruel dolor intenso. Colcos, esto consiente tu braveza, Que entre nuevo señor, nuevo heredero. En ti? sin que resista tu fiereza Tal cosa, sacudiendo el yugo fiero. No usas de tu antigua fortaleza? Con que sujetas al valiente Ibero, Al fuerte Albano, que tu nombre teme, Y a todo el mundo que de oírlo treme. No será tal, que el nombre mío que aspira Mas que a ser Rey, conseguirá este lauro Siendo Biblioteca Nacional de España ple Aletfu. SEPTIMA Siendo contra mi padre que me aira, Porque vea si el reino mío restauro, Y de do nace Boreas, y Austro aspira Y del Índico Mar, al viejo Mauro La voz irá de la hazaña mía, Qué principio tendrá desde este, dia. V Qué haces fiero Aleto? a cuándo aguardas? La ocasión ves para cumplir tu intento, No seas negligente, que te tardas? Esparce en Colcos tu furor violento. Qué dudas? qué te ocupa? en qué acobardas? Si tu felicidad es dar tormento, Arroja a priesa, a priesa esa hacha ardiente, Enciende en ira al Príncipe impaciente. Haz de tal suerte, que con muerte dura Las bodas turbe, y vuelva en llanto indino, El tálamo convierta en Sepultura; Cual Amata mujer del Rey Latino. Excede esta sangrienta desventura La del Rómano pueblo, y del Sabino, Qui en lugar de Himméneo, Libitina, Presidió en su funebre disciplina. De venenosas sierpes retorcidas, Haré un collar, que imite ser de Oro, Cubrire sus escamas denegridas Con matiz, que se aprecie en gran tesoro, Cercará el cuello al Príncipe, ascondidas De esta suerte, harele quel decoro Pierda al padre, quel Reino pida, y quiera, Y que a la hermana, de la muerte fiera. Para que a efecto venga mi deseo Quiero mudar mi forma, y revestirme En Merope su ama, y así creo Aa Biblioteca Nacional de España Que COMEDIA Que no podrá en mi intento resistirme. Hárele arder en ira, habré el trofeo Qué procuro, y triunfando del, partirme Con los despojos al sulfúreo infierno, y Sas Al ministerio del castigo eterno. vasé que puede ser la causa que un momento el r Princi. No tengo de descanso? ni procuro T Cosa que no me altere el pensamiento, Sin dejarme en quietud estar seguro. De tu pena, dolor, y descontento, Trasil. La causa, y el remedio al caso duro Bien la entiendo, más temo descubrirme, Porque no se si gustarás de oírme. gustaré me dices? ves me ardiendo Si Princi. En un tormento que jamás mitiga Y dudas irme el medio proveyendo, Qué prometes que aplaque mi fatiga? Dime lo ya, no vayas difiriendo Con circunlo quios, lo que así me instiga. Qui Eliodora tu hermana el reino eroda, Trasil. Y a ti por ser menor te desereda. Tal, y solo he hallado un buen remedio. Princi. La verdad pura dices Trasildoro, De la congoja mía, y duro daño, Por quien suspiro eternamente, y lloro, Sintiendo un mal tan fiero, crudo, extraño, Guardando a tu servicio el fiel decoro, Tracil. En ese sentimiento te acompaño De noche, y día, procurando un medio, Cuál es? no me suspendas, di lo presto, Princi. Si en él está lo que procura tanto, Señor no te querría ser molesto, Trasil. Mas lo eres tenerme en tal quebranto. Princi. Biblioteca Nacional de España Ves SEPTIEA Ves me entre Scila y Caribdis puesto, Ves mis suspiros, mi aflición, y llanto, Y tienes sufrimiento de decir me Lo que afirmas que puede redimirme. Trasil. No me detiene a mi ninguna cosa, Si no entender que mi consejo pide Una hazaña horrible, y rigurosa, Que sin ella tu intento se te impide. Princip. Si en eso está nomás, ver la gloriosa Suerte que quiero, tú, temor despide, Que aquello que más arduo te parece, Por muy fácil mi ánimo te ofrece. Trasil. Con ese prosupuesto te aconsejo, Si al canzar quieres la paterna suerte, Y ser Rey, que siguiendo mi consejo, A tu hermana Eliodora le des muerte. El Rey tu padre está cansado, y viejo Quiere casarla, mira tú, y advierte Si será justo que posea el reinado Que ganaron tus padres tu cuñado. Considera, ogran Príncipe que tiene De tu reino de Colcos otro el mando Que a ti, y no a otro dignamente viene, Verás si es justo lo que hacer demando. Esto que digo, solo a ti conviene, Remédialo, no vayas dilatando, Lo que te cumple por quel hado fiero, No te traiga de Príncipe, a escudero. Tú me das el consejo que conviene Príncip A mi remedio, Trasildoro amigo Hágase así, pues nada me detiene, Y de esta suerte mi deseo consigo Muera la Infanta, a quien el reino viene Biblioteca Nacional de España Por Tracild. Princi. Sale. Eleto. COMEDIA Por ser mayor que yo, muera en castigo, Muera mi padre si esto me impidiere, Y el Mando todo si en contrario fuere. Mas dime de que modo le daremos La muerte sin quel hecho sea sentido? Fácil cosa será, con que guardemos El orden que en aquesto he prevenido. Y porque ya más tiempo no gastemos Y sea nuestro efecto concluido, Advierte a mi razón, no te debiertas? Ni el orden que te diere me previertas La princesa acostumbra cada día (Cual sabes) descendir de su aposento Y por este jardín, sin compañía Espacia el herboroso pensamiento, Tu estarás, y yo en aquella via Cuando venga haremos nuestro intento. Que será dalle triste muerte dura, Y juntamente allí la sepultura. Y de este modo el fin que deseamos Conseguiremos, sin cuanadle entienda Nuestra maldad, y pues te cumple vamos Que no es tiempo que un punto se suspenda. Bien dices, d ese modo lo hagamos, Muera, veamos si hay quien la defienda De nosotros, y vamos que conviene Mas aguardemos que mi ama viene. Do tu valor o príncipe hijo mío? Qué haces, y en que ocupas la memoria? Que de Colcos el ceptro, y señorio Den aun extraño, su poder, y gloria? Haz que no haga el Rey tal desvarío, Impídelo de suerte que tu historia Qued aña SEPTIMIA Qued en los hombres, dando eroica muestra De tu esfuerzo poder, y fuerte diestra Yo vengo de hablar con tu inclemente Padre, sobre su intento riguroso, Creyendo que admitiera fácilmente Mi consejo, tanjusto, y provechoso. Mas lleno deira, y de coraje ardiente Me respondió, quien esto es piadoso En darle ala Princesa lo que es suyo. Y que a ti no te agravia pues no es tuyo. Quen casamiento el Reino le fue dado Con tu madre, y que así enel sucede Tu ermana, porques fuero decretado, Qué hijo, o hija el que es mayor herede. Viéndolo resoluto, y obstinado En este acuerdo, quien rigor excede Los límites de humano, vengo a darte Aviso, y juntamente aconsolarte, Este collar de Oro terso; y bello Me mandó que ala Infanta le llevase, Y quel lustroso enhiesto, y blanco cuello, Con él en nombre suyo rodease, Y no pienso aunque manda el Rey hacerlo. Sin que primero el tuyo se adornase Conel, recibe o hijo mío esta empresa, Sónele el colla Que por darlo a ti niego a la Princesa. Princ. Tal hay? no será tal, muera el Rey muera Muera todo su reino, muera el mundo, No deje hombre aquesta mano fiera, En el suelo, ni silla en el profundo. Al arma, al arma, gente mía guerrera, Al arma amigos, qui en las armas fundo Mi derecho, supliendo de esta suerte, Lo de España COME DIA Lo que me niega la contraria suerte, Alecto. No es esa via o hijo mío querido De poder conseguir tu justo intento, Princi. Así cumple que sea conseguido Alecto. No cumple, y lo que cumple escucha atento, El reino está en acuerdo reducido Que se haga este infausto casamiento, Conviénete dar muerte a la Princesa, Pues ella muerta, tu congoja cesa. Eso me cumple, eso me conviene, Princi. Eso quiero que sea, eso se haga, Vamos y a Tracildoro, que nos tiene Qué mi justo deseo no satisfaga? Por esa sola via el medio viene Tracil. A tu cruel, y penetrante llaga, Pongamos lo por obra, vamos luego, No tengamos en esto más sosiego. Alecto. Parad, que cumple que sigáis en esto El orden quel terrible caso pide, Pues estás alto Príncipe dispuesto, Conviene que mi acuerdo no se olvide, El cual es, que aguardando en este puesto Que déis, en esta senda que divide Aquestos dos jardines, y encubiertos, Estéis, sin será nadie descubiertos. Yo os traire la Princesa paseando. Por aquí, de este caso descuidada, En cosas diferentes razonando, Hasta que de con ella en la emboscada. Vosotros saldréis luego ejecutando Vuestro asunto cruel, y aquí enterrada Será al momento, y esta sola via Encubre vuestro hecho, y maldad mía. Biblioteca Nacional de España Que SEPTIMA Atro. Princi. Que aguardas ama, o madre mía piadosa, Que dignamente debo así llamarte, Parte con diligencia presurosa, Haz lo que dices, presto sin tardarte. Alecto. Yo voy a lo que mandas deseosa Que se cumpla tu gusto, y agradarte Onse En esto, y lo de más que en mi estuviere, Ve, que aquí la presteza se requiere. Princi. Tracildoro, no tardes un momento, Ve, y un azada al punto me procura, Daremos le el real alojamiento A la Princesa, en honda sepultura. Tracil. Yo voy más presto que el ligero viento Princi. Pues yo te yo aguardar a la espesura vos e De aquellos altos árboles, no tardes, Tracil. No hayas miedo señor que mucho aguardes. sale nop. Clot. Taque Loto, y Laquesis, ya es hora Atro. Oque con priesa debanemos y el vital hilo cortemos, de la Princesa Eliodora. Alecto la horrible furia, en Merope transformada, a la triste trae engañada, a morir en tal injuria. Laquesis, hilad a priesa. y vos Cloto deranad, Atropos, aparejad Cloto el filo, a la dura empresa. sale nop. Clot. Taque Lo que contiene su vida, Laqu. todo lo tengo hilado, Cloto. yo lo tengo debanado, yo la hebra al filo asida. loteca Nacional de España trop. Podria ser que viviese Laquí La Princesa, aunque tenemos su vida en tales extremos, y el oso se previrtiese. Cloto. Como es posible vivir, si ordena el Cielo su muerte. y dispone así la suerte, el orden de su morir. Cuantos pemos que an llegado Laqu. a este extremo, y tener vida no era su suerte cumplida, Cloto. ni el punto final del hado. Ves que tú huso no hila, sale nop. Clot. Taque y mi aspaño derana, y que Atropos inhumana, la mortal tisera afila. Y quieres que se previerta, lo que la deidad divina en la Princesa destina? que dispone que sea muerta. loteca Nacional de España pasé. Laqu. Cloto. Atro. Laquí Atro COMEDIA Si la hebra recogida, tornasemos aflojar, pudiera se le alargar algunos dias de vida. Cumplido el curso fatal no ves tú que es imposible? y que volver no es posible, lo que es orden natural. Si con todo su poder Júpiter, hacer quisiese quel dia de ayer volviese atrás, no lo puede hacer. A quién se le dio jamas tal facultad, que cumplido su tiempo, sea sostenido en vida un hora no más? Si tu querías que viviera la Princesa, no hilaras tan apriesa, y dilataras el mortal fin, que hoy espera. Del hado fue apresurada mi ̱ano, sin entender que tan presto había de ser atropos, a ti entregada. Y ahora que veo mi yerro, quisiera en mendar la suerte, y dilatalle la muerte, ya está el estambre en el hierro. No tienes que procurar, que tu medio es imposible, porque del trance terrible, no la puedes reparar. En este signo nacio, su suerte es irrevocable, Sale Trácil. porque el hado incontrastable en ozada su fin triste así ordenó. Mira tu lo que Diana amó a Ippolito su amante, iblioteca Nacional de España COMEDIA y a enitar no fue bastante. su muerte tan inhumana. Venus con amor ardiente al bello Adonis amó, y su suerte no estorbó; de morir tan tristemente. Febo no pudo alargar la vida a su hijo amado, que del cielo fulminado, deshecho cayo enel mar. Jope al fuerte Alcides pido abrasarse, y no fue en el, que de la muerte cruel pudiese ser guarescido. Muchos ejemplos trujera, de Dioses que no pudierón eritar aunque quisierón, la suerte del hado fiera. Y sus hijos balerosos, morir vierón, que se entiende. porque nadie se defiende de estos filos rigurosos. Ya llega el último punto, Cloto. ya veo que esta es la hora, Laqu. en que morira Eliodora, aspa, huso, tené apunto, Atro. Que ya tengo a la tisera dado tan agudo filo, que cortará el sutilhilo. porque en un instante muera. Ea Tracildoro, apriesa. Sale Trácil. abre ya la tierra dura; en ozada ahonda esa sepultura, donde entierres la Princesa. Por esa via consigo iblioteca Nacional de España ser segundo con el Rey, que quebrar por Rey la ley, es cobrar un Rey amigo. Tracil Sole el Pincpe Trasildoro, traes recaudo? SEPTIMA Princia señor si, que por el fuy, Trasil. el azada traigo aquí, y el ánimo aparejado. Vamos, que allí señale Prine. un lugar, do a la Princesa podamos hacer la huesa Trasil. vamos que yo cabaré. Cara aqui, que aqui conviene Princi. que es lugar acomodado, y de gente desniado, par Dios gran dureza tiene. Trasil. Ya te denes de cansar, Princi. según tu flaqueza veo, no me canso, mas deseo Trasil Acabar ya, de cabar. Abonda más por aquí, Prine. ques lo que quieres que ahonde, Trasil. que más de un estado absconde Princi. bueno está, quedando así. Salgamos donde mi ama nos señalo que aguardemos, si el cielo en favor tenemos, Trasil vonte bien seguia nuestra trama. Tienes o Princesa mía, Aleto. con tu alegre casamiento Bn. todo el reino tan contento, a. que lo muestra su alegria. No solos los caballeros celebran tu dulce boda mas la pulgar gente toda, de Plebeyos jorbaleros. Que asite vea cual de seo, que en casa de un pobre hombre, que no se decir su nombre, hacer viayer un torneo. Y acabándolo salierón, en una escuadrá formada. oteca Nacional de España 1o; SEPTIMA y en májcara concertada la ciudad toda andubierón. Bien creo Merope amiga, Prince eso y más, porquel rey Lido, que se me da por marido, con su amistad les obliga. Y entiéndase del y mí, que se juntan para augmento de su hacienda, y contento, stros dos reinos asií. ue De alguna gente se yo, Aleto. que mostrara claramente lo que su animo siente, deso satisfecha estós Prince Aleto. Por esta senda nos vamos pues huye el calor molesto, y nos deja el dulce puesto, y el Aura que deseamos. Buenas estamos aquí, Prine. siéntate Merope amada, que ya me siento cansada recuéstate sobre mí. Siéntanse, y sal Aleto. ̱rincip.) Trasildoro ya es la hora el Princi Prusilo. que acabe nuestro deseo, vonte y alcance el justo trofeo, de la muerte de Ellodora. Que aguardamos ya, arreme Trasil. y por el pecho hermoso (te ese puñal riguroso una, y mil veces le mete. Sigue tras mi ven a priesa, Princi. anda que tras ti voy junto, Trasil. sa. Ab. Clo ya es llegado el final punto, Atrop Ta̱ de la misera Princesa. Ya voy apretando el filo. Cloto, el Aspa detenede y vos Laquesis tened, muy tirante el vitalbilo. B Que oteca Nacional de España COME DIA Princi. Qué haces Princesa, di- huyendo el grare calor, Prince rengo a gozar el frescor. del viento, que áspira aqui. Antes vienes a buscar Princi. la muerte, porque yo quiero que así goces el Impero, que por ti me veo quitar. Hermano, si esa ocasión Prince mueve a ira vuestro pecho, no hagáis tan impío hecho yo traspaso en vos mi aución. Princi. Por fuerta haré que sea, Princo de grado lo hago yo, y el reino, y corona os do, si esto de nos se desea? Princia Mi deseo es darte muerte, Prince hermano, en que os ofendí? para que mostreis en mi- tal rigor, y useis tal suerte. Princi. Es razón que mueras, muerte, Prince hay cielo que muerta soy. Princi;̱ así el reinado te doy, y a quien me contradijere. Prince Porque ̱mias muerto inhumano? en que te ofendi jamas? Trasil. dale así, dale, que estás con el puñal en la mano? Ya espiró, ya corto el hilo. Atrop. quel alna al cuerpo a dejado, Laque. ya cumplio su asunpto el hado Cloto siguio el natural estilo. Trasildoro, a dar con ella Princi. enel hoyo que hecimos, Trasil. con ese intento lo abrimos, vas Princi, enel podeis ascondella. Cumpliendo se ya mi intento ama mía, que me dices? Biblioteca Nacional de España COME DIA Aleto, que en este caso te avises, y lo guies con gran tiento. Princi. Que resta hacer en esto? Aleto. Encubir el caso duro, y así viviras seguro, alcanzando el Regio puesto. Princi. Ya te entiendo, y porque se mas mi secreto guardado, a este que me a ayudado, a hacer cosa tan fea. La muerte le quiero dar y en aquella misma huesa, donde en tierra la Princesa. lo tengo a el de enterrar. A Trasildoro, acabaste? Trasil, señor presto acabaré Princi. más presto te acabaré, porque también me ayudaste. Trasil. Porque o Príncipe me matas? Princi. traidor por que así conviene Bal y este es el premio que tiene, quien trata lo que tu tratas. En la mesma sepultura que forno abrir con mi mano, quedarás fiero inhumano, quel caso asise asegura. Das Aleto. Cumpliendo voy mi deseo, quiero me ir al reino oscuro, al castigo horrible, y duro, pues llevo tan buen trofeo. a Cloto. Hermanas, que hacemos y̱ vamos que no hay ocasión de usar tanta dilación, pues en irnos tanto va. Laque. ya cumplio su asunpto el hado Atrop El estambre aparejemos, para quel Príícipe muerd, Laque para el fin que del se espera, Va con ese intento lo abrimos, vas desde luego lo hilemos. Pues el Reque Biblioteca Nacional de España SEPTIMA Rey. Y ES el benigno Cielo a permitido, Que se haga el felice casamiento, De mi hija Eliodora, y el Rey Lido, Con prósperos agüeros de contento, Quiero contarle el caso concluido, Y así ve de mi parte a su aposento, Y dile que la aguardo aquí que venga, Harelo así, y que en nada se detenga. un se Paje. O duro trance, al Rey mi padre veo, Princip. Qués lo que puedo hacer, ire asconderme? No, quel huir a un Prícipe es muy feo Y así quiero hablarle, y dejar verme, No tengo ya cumplido mi deseo? Que Puede el Rey, ni el reino todo hacerme? Ánimo Príncipe, no te falte ahora Que Rey eres, pues muerto as Eliodora, Rey. C ve será ver, Calcedio el reino mío Junto con Lidia? que apacible cosa, Qué gusto será ver mi señorio Crecer en opulencia poderosa? En tu excelso valoro Rey confío, Calcedí. En tu fortuna, y tu diestra belicosa Que has de poner en tu opresión potente Cuanto el Marciñe, y mira el Sol ardiente. Princip. Bien acude Calcedio al Rey, buen arte De lisonjero usa, él sin espere, Quel llevará del reino buena parte, Si yo me veo donde ver se quiere. Rey. Todo será sobrino mejorarte, Princip. Será si antes que sea no muriere, Porque Teodosía su mujer mi enciende, Y habrá de pagar él, lo que ella ofende. Paje. Excelso Rey, la Infanta mi señora B Biblioteca Nacional de España No y Tale el Princep. COMEDIA No parece, ni puede ser hallada, Que dices paje. Pa. señor que a más de unhora, Rey. Que por Merope su haya es procurada, Rey. Que dices. Pa. que no hallan a Eliodora, Y anda toda la casa alborotada, Por una banda, y otra procurándola, Y con voces horrisonas llamándola. Oh terrible suceso, o desventura Rey. Jamás oída, id sobrinos presto Traedme aquí su haya en prisión dura, Y a su Marido, sépase que es esto. Ese camino el daño mío asegura, Princip. URSC Yo los pondre alto Rey en este puesto, Calcedi. Ya habían de estar puestos, y aún en fuego, Rey. Que no da el impío caso más sosiego. Cielo piadoso, no me seas airado, Aunque mi vida lo haya merecido, Quiero salir quel caso vatramado Priscip. De modo que no puede ser sentido, feel. af Señor quíes esto? qué te veo alterado? Qué voces das? qué malte ha sucedido? Ay hijo, no se qués, porque la pena Rey. De lengua, y de sentido, me enajena. Princip. No me tengas así, señor te ruego, Sin que me digas que te aflige tanto, Eliodora mi gloria y mi sosiego Rey. No parece, y aqueste es mi quebranto. Oh suceso inhumano vamos luego Princip. A procurarla, deja el triste llanto, Que no parece bien, ni ese es remedio Que dar mil muertes, a de ser el medio. Alto Rey he aquí a Merope, y con ella sa̱en Calced. Su marido Gracildo, cual mandaste, un crop. y frácilo Parecio Biblioteca Nacional de España SEPITIMA Parecio la Princesa? Calc. no. Rey. o estrella Rey. Cruel, donde mi gloria me llevaste, Traidora tu quel cargo tenías de ella, M Qué cuenta das de lo que tiencargaste? Y tu traidor, do está mi hija amada? Que a ti, y a tu mujer su encomendada. Merop. Señor no se, delante de los ojos, Se me perdió la Infanta mi señora Rey. Oh fiera, tu habrás de esto los despojos Y tu traidor con mano vengadora, Cracild. Inocente estoy Rey de tus enojos, llévanlos. Rey. Poneldos en prisión luego a la hora, Vos Príncipe, id presto, y con tormentos Sabed sus más ocultos pensamientos. Hijo, no os descuidéis, acudí apriesa, Lo dicho haced, que voy a procurarla, Así lo haré, procure a la Princesa Vare. Y de ese mucha priesa por hallarla. Princip. Ahora resta que a mi ama opresa En tormentos crueles acaballa, Qui ella sola lo sabe, y ella muerta No será mi hazaña descubierta.

JORNADA SEGUNDA

O Do el espacio de la noche fría, Calcedí. Lleno de sobre salto, y pesadumbre, Sin admitir reposo el Alma mía, Ni el cuidado exceder de su costumbre, Aguardando la luz del nuevo día, Que las tinieblas de la tierra alumbre, Ahuyentando la sombra, que sepulta El sueño, do su vario efeto oculta. Con un ansia terrible conturbado El espíritu en ella descaecido, De pavor, y congoja, fatigado, Sin ser de mí, mas quel sentir sentido, La voz turbada, y el cabello alzado, De una intrinseca pena compelido, De cuando en cuando, un peso me agravaba, Que si me iba a dormir me recordaba. De esta suerte he pasado el congojoso Espacio dela noche, deseando, Ver el alegre día, y Rey lloroso, La bella hija que perdió buscando. Todo palacio duerme con reposo, Quiero llamar, más gente oigo hablando, El paje es este del real secreto Que le debe afligir el mismo efecto. Yo no Biblioteca Nacional de España SEPTIMA Yo no puedo entender que fin se espera Paje De un caso tan cruel y miserable, Que al Rey trae tal en su congoja fiera, Qué promete suceso lamentable Eustacio, pues que sales acá fuera Calcedí. Cómo está el Rey: ay orden que le hable? No se Calcedio que respuesta darte, Paje. Que no sea, afligirte, y lastimarte. Eso te pido Eustacio que me digas, Calcedí. Por quel Alma del pecho me revienta, Por saber del Rey nuestro las fatigas, La congoja, miseria y dura afrenta. Al mismo sentimiento y mal me obligas Paje. Calcedio, y haces que de nuevo sienta La real pena, renobando ahora Lo que el Rey hace, en faltad Eliodora. Son tales los extremos que hace enesto, Que me falta valor para contallos, Y así, por más seguro, y más onesto Tendría quel decirlos, el dejarlos, Que la miseria en que al Rey veo puesto, Me fuerza, que no intente celebrarlos, Y los deje, sintiendo su graveza, Su excesivo dolor, ansia, y tristeza. Calcedi. Si entrar allá no se permite ahora, En suma me refiere como siente La perdida, y ausencia de Eliodora, Porque yo a noche lo dejé impaciente Desde que huyó Febo, y diol Aurora Paje. La nueva luz en el rosado Oriente, El triste Rey revuelto en su cuidado, De su mortal pasión no a descansado. Luego que mandó a todos que se fuesen, BA Biblioteca Nacional de España Y que COMEDIA Y que en su desventura lo dejasen, Pidio qui en su aposento le metiesen Sola una lumbre, y las demás quitasen Que cena, ni otra cosa le trujesen Que dos pajes con él solos quedasen, Esto diciendo, ardiendo en su tormento, Se entro (a todos dejando) en su aposento. Quedamos en su guardía yo, y Paucilo. El uno en vela, el otro reposando Guardando en esto nuestro antiguo estilo, Y al fin al Rey cual convenía velando, El cual lleno de horror, vuelto en un Nilo Dejó la cama, y grandes voces dando, Nos llamó, y nosotros acudimos. Al punto que la voz profunda oímos. Hallámoslo en el suelo sin sentido, Viéndolo tal la voz alzamos luego Y el como pudo, aunque descaecido, Nos mando que tuviesemos sosiego, Y recobrando un poco del perdido Esfuerzo, en pie se puso a nuestro ruego, Y asidos de él los dos lo encaminamos, Y a la cama, ya fría lo llevamos. Humillados antiel, le persuadimos De aquel terror la causa nos dijese, Y así mismo licencia le pedimos Para que gente a estar con el viniese. Con ruegos, ni con lágrimas pudimos Persuadirle que tal nos concediese, Antes envelesado nos mandaba Callar, y él sin hablar perplejo estaba. La noche iba huyendo en presto vuelo, Las alas espaciosas levantando, Desocu- Biblioteca Nacional de España SEPTIMA Desocupando la tiniebla el suelo, La bella luz de Febo recelando, Revuelto en su congoja, y desconsuelo Como pudo el espíritu entregando Al poderoso sueño, del vencido A su dulce prisión se ha sometido, De aquesta suerte al Rey lloroso dejo, Durmiendo en su dolor, y yo cansado Lleno de confusión, de horror perplejo, Me salgo aquí, a dar venía a mi cuidado, Del cual un solo punto no me alejo, Antes sujeto, y del apremiado, Viendo con la graveza que le ofende Al Rey su dolor fiero, mi Alma enciende. Calced. Que en tal extremo su dolor le ha puesto A nuestro amado Rey? oh furia brava, Oh hado injusto, áspero, molesto, Que con tanta crueza le trataba, Paje. Si lo vieras Calcedio, estando en esto Como el rostro, y los ojos se tapaba, Y temblando, a nosotros se volvía Diciéndonos que Estigias sombras via. gran dolor que le aquejaba tanto, Calcedi. El Esas fantasmas le trairia delante Y su congoja, y áspero quebranto Harían un efecto semejante, Y juntas las especies, un espanto Le formarian, y sería bastante Que ver pudiese semejantes cosas, Siendo ilusiones todas mentirosas. Voces oigo al Rey dar, yo voy corriendo Paje. Haber lo que es, perdóname Calcedio, Calcedí. Guiete el Cielo, o caso el más horrendo! B, Que Biblioteca Nacional de España Sale el Rey. uu Paje. Calcedi. Rey. Calcedí. Rey. COMEDIA Que se ha visto, y más fuera de remedio Quiero seguirle el daño conociendo, Y ofrecerme cual debo a cualquier medio Qué es esto Cielo? puede ser posible Que a mis ojos tal cosa vea visible. Poderoso señor, que te conmueve? Qué te turba, y te trae de aquesa suerte? No ves lo que me sigue, altera, y mueve, No ves lo que me anuncia presta muerte, Diosas, ques esto, este fin se debe A nuestro justo Rey? trance tan fuerte Le tenía el injusto, y cruel Hado? Del Cielo soy con ira amenazado. Todo cuanto ha durado la espaciosa Noche, solo un momento no he tenido De reposo, en un ansia tan penosa, De estas dos sombras, siendo perseguido. A donde iba, allí de su espantosa Presencia, con horror era seguido. Cual las furias a Orestes, y a Penteo, Y las Harpías al ciego Rey Fíneo. Yno puedo entender (aunque sospecho Mil cosas en mí triste desventura) La certidumbre del terrible hecho, Porquel temor, la oculta, y hace oscura, Y el alma ardiendo, rompe el laso pecho, Acordándome (ay suerte la más dura) De mi hija Eliodora, y esto enciende Mas mi deseo, quel temor ofende. Querría, si es posible que busquemos Algún modo por donde esto se aclare, Y el remedio más comodo apliquemos, Con que mi triste vida se repare, Biblioteca Nacional de España El ISEPTIMA Calcedi. El orden sunmo Rey que seguiremos, No se, cual sea, mas si en mi faltare Grandes hay en tu Reino, que nos digan Case Quien sean las dos sombras que te instigan. Princip. Ay cielo, que terror, que espanto horrible, Qué sombras son aquestas que me siguen? Qué es esto que a mis ojos veo visible? Quién envía estas furias, que me instiguen? Rey. O espetáculo horrendo, o mal terrible, Que puede ser, las sombras nos persiguen? O confusión, o espanto, o caso duro, O suceso al terrstre ingenio oscuro. Calcedi. Sombras que nos seguis: habla infernales Qué causa os mueve a perseguirnos tanto? Hay poder en vosotras, que con tales Formas, pongáis al Rey en tal quebranto, Qué queréis? qué remedia vuestros males? Rey. Al de. P. Para que acabe nuestra angustia, y llanto, En lo más allegado a ti castiga, Tendrá fin nuestra pena, y tu fatiga. Rey. No huyáis sombras, aguarda un momento, Declaradme respuesta tan oscura, Hare vuestro preciso mandamiento Aunque a mí mismo de la muerte dura, Ya entiendo de las sombras el intento, Princip. Tu conturbado espíritu asegura, Que aunque mi es caso duro lo que dice, Por lo que debo a hijo, es bien te avise. Las sombras, dicen, que ejecutes luego En lo que más o Rey tres allegado, Ser yo el más allegado no lo niego, Y el más lejano a ser ejecutado. Mas ay dolor quel alma siento en fuego, Biblioteca Nacional de Espa En Rey. Princip Rey. Princip. Rey. Princip. Rey. Calcedí. COMEDIA En ver aquien tras mi hacen culpado, Quies a Gracildo, y Merope mi ama, A los cuales el fin terrible llama. Si como yo no hay nadie que posea Tu lugar? entre deudos, ni privados, Ni más cercano o sumo Rey sevea A ti, que yo de cuantos son llegados, Si yo so el más llegado, no hay quien sea Si no mi Ama, y Ayo, los culpados. Porque yo soy tras ti, tras mí, mi ama Tras mi ama, a mi Ayo el cielo llama. Por esta razón pide a estos la suerte, En ellos puedes Rey cumprir tu asunto. Presos los tienes en cadena fuerte, Ejecuta en el uno, y otro al punto, Ejecuten en ellos presta muerte, Así conviene mueran que barrunto Que gran maldad en esto hay encubierta, Pues sea de ti, o hijo descubierta. No se ya el modo que seguir en esto, Porque a entrambos han dado mil tormentos Denles diez mil, y mueran enel puesto Oh digan sus ocultos pensamientos, Pon lo por obra luego, parte presto, No te enternezcan ruegos, ni lamentos, Mueran hechos pedazos, o declaren Lo que encubren, y en alta voz lo aclaren. Yo voy cual mandas acumplir tu mando. Vare Sin detenerte un punto sea cumplido, Y aquí te quedo Príncipe aguardando, De sospechas, y ansias combatido, Poderoso, señor, considerando La graveza del caso sucedido, Hal iblioteca Nacional de España Rey. Calced. Rey. Calcedi. El Rey. Calcedí. Paje. Rey. SEPTIMA Hallo que demos orden que se entienda, Antes que más delo ofendido ofenda. En ese acuerdo estoy, que orden tendremos Para saber un caso tan dudoso, Que las dos fieras sombras conjuremos, Quí es importante, y no dificultoso Por esta via el caso entenderemos, Que te conturba, altera, y trae penoso De que modo ha de ser, dime Calcedio, Pues el cielo nos niega otro remedio, orden que en aquesto ha de guardarse, Será que al punto llamen a Cratilo, Qui en esta empresa quiera señalarse, Y sirviéndote usar su antiguo estilo. Del puede el caso oculto declararse, Porque de aquí adonde nace el Nilo, No hay cual el quien entienda las secretas, Inspiraciones d Astros, y Planetas. Donde lo hallaran llámenlo luego, Eustacio, id a su casa, que indispuesto Le dejé ayer, que venga sin sosiego. Eso haré cual se me manda presto, No se que tengo, el Alma siento en fuego, Y el cuerpo en ansias, y temores puesto, La memoria discurre presurosa, Y siempre ve la Muerte rigurosa, Desd el momento que mi hija amada Faltó, faltó con ella mi reposo, Faltó mi bien, y el Alma estimulada Vive en eterno llanto doloroso. La Noche me fatiga, y es pesada, El Dia mi es molesto, y enojoso, Dulce la soledad, grave el ver gente, Biblioteca Nacional de Es Lo fa se- COME DIA Lo uno, y otro triste grandemente. Calcedi. Bien alcanzo o Rey alto, cuan pesado Será darte consuelo en esta parte, Y que será dar fuerza a tu cuidado Querer en su graveza consolarte. Mas entendiendo que en tan duro estado, No puedes de esa suerte repararte, Te suplico, refrenes la memoria, Por el discurso de tu triste historia. Dame tú que apartar de mi pudiera Rey. El dañoso Discurso, y fácilmente A mi descanso y mi quietud volviera, El mal dejando que mi alma siente. Mas si la llaga penetrante, y fiera, Siento enel Alma, y el cauterio ardiente, No cesando la causa de mi daño Cómo podrá acabar mi mal extraño? Cratilo. Rey excelente por tu mando he sido Llamado, aquí me tienes en presencia, Manda a tu gusto que será cumplido. Tu mando cual te debe mi obediencia. Eso es de mí o Cratilo bien sabido Rey. En obras, cual he hecho la experiencia, Mas dejando esto aparte solo quiero Contarte mi suceso lastimero. Pídote quel remedio me des luego, Porque no acabe le duro mal mi vida, No te debiertas, óyeme te ruego, Y sea de ti mi angustia guarecida. Ya sabes cuan privado de sosiego Vivo, a cuanta miseria sometida Mi Alma, por la falta de Eliodora Mi hija, a la cual llamo cada hora. E Sabrás Cratilo. sale Princip. Rey. Cratil. SEPTIMA Sabrás que soy de noche, y día agravado, De dos sombras que siempre me persiguen, Con horror, y aspereza estimulado, Sin entender quien son, o a que me siguen, Querría que me fuese declarado. De ti la causa, porque no me instiguen, Haciéndoles con duro apremio, y mando, Que te digan quien son, que andan buscando. Si tu mal fiero tiene así reparo, Poderoso señor, yo me profiero Que todo sea en tu presencia claro, Antes que huya el Sol nuestro, Emisfero, Y porque en nada puedo serte avaro, Desde este punto andar contigo quiero, Y en saliendo las sombras, aquejarte Todo el caso haré claro expresarte. Vn es esto cielo glorioso, espiritus que queréis? quien os manda que aque- mi espíritu congojoso? (jeis O terrible desventura, Cratilo las sombras vienen y asido al Príncipe tienen, dándole congoja dura. Todo el caso haré claro expresarte. Sosiegue tu Majestad, almás apartaos allí, y mando os que estéis aqui prestas a mi voluntad. Con todo aquello que puede con rosotras, os conjuro y por cuanto el cielo puro a la Mágica concede. Por el aire, y por el fuago, por el agua, y por la tierra ca Nacional de España por todo aquello que encierra dentro en si, me decid luego. Quién sois? que queréis del Rey que del Príncipe? y os mando que no despreciéis mi mando, ni huyáis mi Maga ley. Si sois del reino del llanto, por el estigio os conjuro por Plutón, y Minos duro por Eaco, y Radamanto. Por Alecto, y por Mejera por Tesifone inhumana por el mal que de ellas mana por Cócito, y su ribera. Por el castigo terrible de Ixión, Tántalo, y Ticio, que esto que saber codicio me sea por vos visible. Que sin que de aquios movais os mando, os apremio y pido. Que ca Nacional de España Al d. P COMEDIA que me sea respondido quien sois, y lo que buscáis. No dudeis, hace mi mando presto, o sombras espantosas, dadme aviso de estas cosas la verdad pura espresando. No queráis que yo os renueve vuestro dolor, y cadena y por daros mayor pena al más hondo centro os lleve Rey, el apremio me fuerza. a descubrirte quien soy, y porque razón estoy, en este tormento, y fuerza. Yo soy tu hija Eliodora, muerta por la cruda mano d ese tu hijo, y mi hermano, por lo que sabras ahora. Viendo el Príncipe que estaba hecho ya mi casamiento y que en general contento, todo el reino lo esperava. De fiera invidia monido, su animo codicioso, de un furor ciego ambicioso incitado, he insistido. Determinó que muriese y que mi real corona fuese el premio a su persona, y el mío la muerte fuese. Resoluto al crudo intento, Rey. me aguardó en este jardín do cumplio dando mi fin, el fin de su pensamiento. Pídote Rey solamente no la venganza, quel Cielo dará venganza ami duelo, como quien mi angustia siente. Bib COMEDIA Mas que me des sepultura, porque donde ahora verás que me ascondo hallarás mi real cucapo sin ventura. Rey. Hija, vida de mi vida no huyas, espera, espera, espera a quien desespera, en vida tan afligida. Donde (̱ay hija) te ascondiste? hija adonde estas ahora? Princesa, hija mía Eliodora, en sombra te convertiste? Tubelleza celestial ques de ella?̱ responde, ay cielo, que por lamentar mi duelo dejo de vengar tu mal. Tanto aguardo? ay hija amada sepera, espera verás tu venganza y donde estas te verás por mi vengada. Prended luego a ese traidor quel reinado llevará cual merece, y cual verá presto, asildo sin temor. Princi. Mire bien tu Majestad, lo que hace, y no me prenda, hasta que de aquesto entienda de otro modo la verdad. La verdad yo la sabre, Rey. Cratilo, esa alma conjura, y de ella saber procura quien es, porque no se fue. Alma que sola quedaste Cratil di luego lo que pretendes y porque el vuelo suspendes y a tu lugar no tornaste. Dime la verdad en todo do me ensañes contra ti, Al datr SEPTIMA y Terrible suceso, o fiero hecho, que si me indinas, aquí rsare un terrible modo. Notardes responde luego, que quieres, y aquí que aguardas apriesa, apriesa, que tardas? desecha tanto sosiego. Sosiega sabio Cratilo, y entiende lo que demandas pues con apremio lo mandas, seguire el forzoso estllo. Sabras poderoso Rey quien soy, yo soy Trasildoro, traspasador del decoro de la Fe, y dirina Ley. Porque el hecho riguroso, sedo Rey de ti entendido, quede, a que referido por mi el caso, sea dudoso. Sabras que fue de este modo, Viendo el Príncipe inhumano que la ermana, y no el ermano, eredaba el reino todo. De ardiente invidia movido, andaba el Príncipe fiero, porque ansi su patrio impero, era al Rey Lido ofrecido. Cratil. Y quel fuero le quitaba, por ser menor el Reinado, Al detr la verdad pura e contado Crátil. pues parte al eterno fuego. Al datr Alla voy desesperad y a su hermana Fera dado, que por mayor lo eredaba. Crátil. rete ya alma dañada. Lleno de angustia, y pasión, comigo se aconsejó, y dile el consejo yo tal, cual une el galardón. Porque como yo entendiese, SEPTIMA que aquel era su deseo, no mirando al hecho feo sino que grato le fuese. Acónsegele (ay de mí) que para alcanzar la empresa, diese muerte a la Princesa, la cual dio a ella, y a mí. Porque abiendo le ayudado, a darle muerte a la hermana, morido de furia insana contra mi se volvio atrado. Y traspasando, mi pecho, con la rigurosa daga, conmutó en muerte la paga, que esperava de aquel hecho. Con ella me dio el entierro, y por cubrir su maldad, con fiera riguridad, cispó a otros de su yerro. Asi te aviso alto Rey, que Merope y su marido, enel caso sucedido son libres por justa ley. Lo quienesto son culpados, solo el Príncipe, y yo fuimos, los que la maldad hecimos, no los que están condenados. Cratil. Alma horrible, dime luego, es verdad lo que as hablado, Al detr la verdad pura e contado Crátil. pues parte al eterno fuego. Al datr Alla voy desesperad do tengo el pago debido cual el yerro cometido, Crátil. rete ya alma dañada. Rey. y Terrible suceso, o fiero hecho, ̱. O caso el más atroz, y más notable, Ce Que Biblioteca Nacional de España COMEDIA Que se ha visto jamás, o duro estrecho, Qué causará mi muerte miserable. Mas yo haré cumpliendo el real derecho, Qui en todo el mundo quede memorable La venganza del crimen doloroso, Con ejemplar castigo riguroso. Calcedio ve a la carceldo agravado Esta Gracildo, puesto en prisión dura, Por la inorme maldad que este malvado Cometio, para darme sepultura, Qué me mandas señor antiel llegado? Calcedí. Que lo traigas aquí, pues su ventura Rey. A sido tal que fuese descubierto El hecho que lo libra de ser muerto. Calcedi. Tu mando será o sumo Rey cumplido, Así conviene, sin tardar momento, Rey. Porquel terrible insulto sea punido, Quel demanda tan fiero pensamiento, No sea tú alta Majestad movido Princip. Con tal rigor, ni des consentimiento A la ciega pasión, ni creas tal cosa De mí, a una fantasma mentirosa. Traidor, si el cielo mismo da señales Rey. De tu inumanidad, si el cielo aspira Mi justicia, y si el Cielo y celestiales Piden venganza de tu Estigia ira? Será justo que digan los mortales Que no hay justicia en mí? que no mi admira Maldad tan detestable, y quel paterno, Amor, perdona un crimen del Infierno? Pues ten por cierto que con impía muerte As de pagar la ofensa cometida, Y esta será la poderosa suerte Biblioteca Nacional de España Que SEPTIMA Que de ti seráo fiero conseguida, Que yo ganar entiendo con perderte Viviendo gloria, y muerto eterna vida Dando dela justicia ejemplo al mundo, Que en ella el ceptro de mi reino fundo. Princi. Con tal crueza o Rey quieres mostrarte Con un hijo, que solo te dio el cielo, Y tú mismo de nuevo amancillarte, Y renovar tu desventura y duelo. No quieras en tal hecho señalarte, Mira que escandalizas todo el suelo, Y entenderán de ti lo que quisieren Los que mi muerte dada por ti oyeren. Rey. Pérfido, entenderán de mi justicia Que aún a mi propio hijo no perdona. Y conociendo, o injusto tu codicia, Por darte muerte, me darán corona, Tu moriras, porque sería injusticia, Que vivieses, y oprobrio a mi persona Si se dijese tal, porque las leyes An de ser inviolables en los Reyes. Calcidi. Rey excelente aquí traigo comigo A Gracildo, y lo ofrezco a tu presencia, Rey. Bienvenido seáis Gracildo amigo, Y libre del rigor de mi sentencia. Dela cualhago al justo Dios testigo, Que no fue en mí, mas ya que la clemencia Del piadoso cielo ha declarado La verdad, y sois libre de culpado. La ofensa que habéis de esto recibido, Por mi mano os será remunerada, Y así como a leal vasallo os pido, Que de vos sea desde aquí olvidada. Ce2 Siendo Biblioteca Nacional de España COMEDIA Gracild Siendo o Rey excelente reducido A tu servicio la prisión pesada, Los tormentos crueles, que me dieron Pongo en olvido, y cuanto mal me hicieron. Vuestra lealtad en obras conocida, Rey. De eso, y demás me hacen satisfecho, Y dejando eso aparte, sea entendida La causa, a que os saque del yugo estrecho. La cual es qui en la ofensa cometida A mi persona, contra fe, y derecho, Que cometió este Príncipe tirano, Este plaga del mundo, este inhumano, Y así porquel castigo que merece Cuál dispone la ley sea ejecutado, Os mando, porque es justo, y me parece Que de vos sea en la prisión guardado, Gracild Mi voluntad que siempre te obedece, Acepto humildemente tu mandado Rey. Llebaldo luego, y mandos que sea puesto En duros hierros, sus llevaldo presto. Princip. Revoca o Rey tan áspera sentencia, Usa de piedad, pues mi engendraste Rey. No es tiempo ya o cruel, que haya clemencia Contigo, viendo la maldad que obraste, Lleva ese traidor ya de mi presencia, Cuándo del llanto mío te apartaste? Princip. Cuando huiste de tu hijo caro? Cuando en darle la vida fuiste avaro? Llebaldo ya de ay, que estáis parados? Rey. Príncipe vamos, pues el Rey lo manda Gracild. Al Rey que le obedezcan sus criados Princip. Esjusto, mas no cosa tan infanda, Nosotros somos cual lo ves mandados, Gracild. Biblioteca Nacional de España P S EPTIMA Princip. Pues que lo manda el Rey, Gracildo anda, Y vamos a la cárcel, que algún día Podrá ser que yo venga haber la mía. Rey. Vos Calcedio, y Cratilo enel momento Que en la tierra se vea la sombra oscura, Y mostrare el pintado firmamento Las saltantes estrellas con luz pura, Con gran secreto dalde enterramiento A la Princesa, pues la suerte dura, Dispuso que este tálamo le diesen Y sus bodas en llanto se volviesen. Vendréis luego que muestre el rojo Oriente Su primer luz, a donde estáis ahora, Y señáloos a entrambos juntamente Por jueces del caso di Eliodora, Calcedí. Con ánimo constante y obediente, Lo obedecemos. Rey. pues partí que es hora, Que yo yo a despachar un mensajero Al Rey de Lidia, sobre el caso fiero. Rey. COMEDIA Rey. Paje del Alcaide. Príncipe. Paje. Calcedio, grande. Gracildo. Cratilo grande. Arganto, Capitán delaguardía Sale el Rey

JORNADA TERCERA

DnO M P E D tristes suspiros este pecho, Salga el Alma captiva, y congojosa, De la mortal prisión, y nudo estrecho, Acabe se mi pena trabajosa, Cumpla su crudo intento el crudo hado, Ejecute en mi vida dolorosa, No quiero vida, pues el cielo airado Me privó de ella, muerta mi Eliodora, Dejando viva el ansia mía, y cuidado. Llorad reino de Colcos a Eliodora, Resuén el dulce nombre en vuestro acento Sienta el Cielo la muerte de Eliodora. Ayuden me los hombres, en quien siento Una tierna piedad, demos le muerte, Al Príncipe cruel, muera en su intento. Alcance así la poderosa suerte, Y el regio ceptro, quel deseo ambicioso Le prometío, sea el fin castigo fuerte. No me hará el ser padre temeroso, Para dejar un hecho tan inorme Sin castigo, que al mundo sea espantoso. Digan de mí, y el vulgo desconforme Llame me justo, o injusto, manso, o fiero Y cada cual, cual le agradare informe, Yo quiero que me llamen Rey severo, Padre sin piedad, mas inhumano Que Tolomeo, Diomedes, Sila, o Nero. No digan que sustenta aquesta mano. Biblioteca Nacional de España El ce- aletn Paje. Paje. Paje. SEPTTMA El ceptro de justicia, y la quebranta Por amigo, pariente, hijo, hermano. La justa Ley, mi ánimo levanta, Y lleva a dar la muerte horrible, y fiera Al Príncipe, que ya su nombre espanta. Alto señor, Cleántulo ti espera p Y díjome que te avisase de esto, En secreto. Rey. Pues quédate aquí fuera. Y en ocupando aqueste mismo puesto Mi sobrino Calcedio, a quien aguardo, Oh Cratilo, avisarm entrarás presto. Así lo haré señor. Rey. Pues no seas tardo. unsé Valen Calce. y Dond esta su Majestade Crotal Sale Rigurosa aflición, A mal que no espera remedio, que tu más seguro, medio, es morir en la pasión. A donde puede llegar suceso tan miserable? ni pena tan lamentable, ni edusa de que lloraar. O Rey Rey, quien te vío ayer tan ufano, y tan gozoso, quien hoy triste, y congojoso, sin dar cabida al placer, Aumentaras tu reinado, causanas tu hija amada, mas la fortuna malvada tu justo deseo atajado. el Rey Valen Calce. y Dond esta su Majestade Crotal Paje. en Palacio está aguardando que vinieseis deseando, Calce. que estamos aqui avisad. Paje. Eso cumplire al momento, Dos del modo que lo mandáis, Calce. cumple que asi lo hagáis, inte porque al Rey daréis contento. Cratil. O suceso doloroso. as pisto, noble Calcedio cuan riguroso remedio, intenta el Rey congojoso? Calce. Yo entiendo que si le dura, el coraje que lo incita, que a de dar cual solicita, al hijo la muerte dura. el Rey Sale Rey. NOMBATID O de un ansia rigurosa, C. Que no mi otorga un punto de sosiego, Puesta el Alma cansada, y congojosa En tal angustia, en tal desasosiego. Si esperar en suerte tan penosa Ce̱4 Modo Biblioteca Nacional de España al hijo la muerte dura. el Rey ODOM COMEDIA Modo que aplaque el encendido fuego En que me veo abrasar, sin esperanza De remedio, en mí triste, y mal andanza. Quiero que el caso que mi aflige tanto En justicia se ponga, y den la muerte A quien la dio a Eliodora, y puso en llanto Mi alta gloria, y dulce suerte, Esto pide mi triste, y cruel quebranto, Esto demanda mi congoja fuerte, Esto quiero que sea el final medio, Esto haced Cratilo, y vos Calcedio. Calcedi. Tu Majestad lo manda, mas yo quiero Dando me tu licencia, dar mi voto, Porque el Reino de Colcos considero Muerto el Príncipe, puesto en alboroto. Y así o Rey supremo te requiero Que mudes tal intento, porque noto Gran daño, grandes males, dura guerra, En todo el Reino, y su quieta tierra. Cuando todo mi Reino se alterare, Rey. Y puesto al arma contra mí sea vuelto, Y con sangriento Marte se arruinare, De un cabo aotro, en muertes todo envuel (to. Si de este incendio en vida yo quedare, Yo amataré su saña, y del revuelto Furor, lo pondré en paz, asosegando Su alteración, por fuerza, o justo mando. Y así despedí luego el temor vano, Y administrad justicia en este hecho, Jueces os he hecho, en vuestra mano Pongo al Príncipe fiero, y mi derecho. Aquí el celo piadoso, ni el humano Deseo, os haga enternecer el pecho, Ni el Biblioteca Nacional de España SEPTIMA Ni el ser mi hijo sola la justicia, Os mueva, haced justicia, y no injusticia. pues tu Majestad manda que seamos Cratilo. P Jueces de esto, así lo obedecemos, Y en tu Real presencia protestamos Qué cumplida justicia adminixtremos. En ese parecer nos conformamos Calced. Cratilo y yo el fuero guardaremos Cuál dispone la Ley, obedeciendo Su fuerza, tu Realmando cumpliendo. El Príncipe, Rey alto, y excelente sale dn Paje. Te envía una petición, si das licencia, Para que en tu presencia la presente, Osarela traer a tu presencia? No impide mi rigor, ni se consiente Rey. En Ley, negar al Reo nuestra Audiencia, Entre luego el que viene apresentarla, El Rey manda que entréis vos mismo a dalla. Paje. Príncipe me dio, Rey poderoso Carcele. El sale el Este papel, el cualte do, y presento, Calcedio, leeldo luego, presuroso, Rey. Veamos que le mueve, o quí es su intento. Yo fuera más alegre, y más dichoso, Si diera su rebelde pensamiento Lugar a ruego, mas su hecho infando Al Cielo esta venganza demandando. Petición del Príncipe. e solcoo La O y poderoso Rey, Y yo el Príncipe, aprisionae portu acuerdo, y tu mandado (do Biblioteca Nacional de España cumpliendo tu justa Ley. Te súplico, aunque mis ierros no son dignos de perdón, C̱ man- Biblioteca Nacional de España A N fácil halla lo que envía a pedirme, Rey. COME DTA mandes que en esta prisión no mi agraven tantos hierros. Mas que teniendo me preso, cumpliendo tu voluntad, alivien la gravedad, de tan excesino peso. Pues que me tienen de suerte que están de mi muy seguros, cercado de guardia, y muros, y metido en este fuerte. Sola esta merced te pido, COME DTA en la miseria en que estoy, no por mí, más porque soy tu hijo, on tiempo querido. Y si nada no te incita, a hacerme tal faror, bien sabes Rey, y señor, que no hoy ley con sangre escrita. A N fácil halla lo que envía a pedirme, Rey. Que le releve las prisiones quiere? Con ternezas entiende persuadirme, Que no haya el fin que hal hecho se requiere? Vuelve a Gracildo, y di, que deservirme Será, si nuevos hierros no añadiere Sobre los que le agravan, y le mando, Que los vaya por horas renobando, No ha de ser el paterno amor bastante, Para que libre del castigo sea, Sentenciad luego, no tardéis instante, el ̱e̱ Justicia a mi demanda se provea, Qué haremos aquí que sea importante Calcedio Cratilo, porque a mí me señorea Un temor, y un amor, que estoy dudoso, Y entre lo uno, y otro, temeroso. El Rey manda que al punto sentenciemos La causa de su hijo, y sustanciada Muerte por ella pide que le demos, Y que al momento sea ejecutada. No te parece que hay en que dudemos? Si de nosotros a de ser guardada La ley? no te parece caso horrible Servir al Rey en hecho tan terrible? Biblioteca Nacional de España SEPTIMA Cratilo. Qué podemos hacer, si el Rey nos pide Justicia, del atroz, y crudo hecho; Y la inviolable ley, ajusta y mide Al bajo, y alto, por igual derecho En esta causa su equidad se impide, Calcedí. Considerado el general provecho, O el daño que podría resultarse Di ejecutarla, o el bien de traspasarse. Si al Príncipe, la cruda muerte damos, Queda el reino cual ves sin heredero, Los ánimos quietos alteramos, A pretender el poderoso Impero, Así que más hacemos, si dejamos La ejecución, por evitar el fiero Y común daño, y si en contrario fueres, Aparéjate a ver el mal que vieres. Calcedio, entiendes tú que yo no siento Cratilo. Esos inconvenientes peligrosos? Imaginas que yo quiero, o consiento Venir a ver extremos tan penosos? Pues desvía de ti tal pensamiento, Que los daños, y males trabajosos, Que sucedieran ala patria amada, Mi Alma será de ellos lastimada. Mas el Rey pide la sentencia en esto, Haciendo nos jueces contra el reo, Manda que demos la sentencia presto Que conforme en rigor al hecho feo. Dime tú si estas puesto, en este puesto, Como podrá cumplirse tu deseo De librar a tu Príncipe? si entiendes Que a la ley, y a tu Rey, en ello ofendes. Tienes razón, mas tiéneme suspenso Calced. Biblioteca Nacional de España La Cratilo. Calcedí. Cratilo. Calcedí. Cratilo. Calcedí. Cratilo. Calcedí. Cratilo. COME DIA La crianza, y estrecho parentesco Y cuando en su inmatura muerte pienso, Dada por mí, al duro fin mi ofrezco No es menos causa de dolor inmenso El que me causa el ansia en que padezco, De verme quié de ser forzosamente Juez, y que no puedo ser clemente, Esto dejando, decretemos luego Lo que debe hacerse, y concluyamos, Ay Cratilo, quel Alma lanzo en fuego, En ver que a tales términos llegamos, El caso no demanda más sosiego Y el Rey aguarda a ver lo que acordamos, Determinemos presto, no tardemos, Porquí en tal ocasión, no lo indignemos, Que quieres que decrete, hay pena fiera, Que no tengo valor, ni en mí lo siento, Sentencia tú, que yo de la manera Que sentenciares seguire tu intento. Viendo el hecho cruel, digo que muera, Ten Cratilo no seas tan violento, Revoca parecer tan inhumano, Traspasar yo la leino es en mi mano. Este parecer doy, y el tuyo aguardo. El mío que ha de ser, pluguiera al Cielo Quen la congoja, y el dolor en que ardo Muriera, por no ver tal desconsuelo, Y así de verme perezoso, y tardo, En seguirte la causa es que recelo Con debar mi señor a muerte dura Mas le duele a supadre y lo procura. Vienes en esto resolutamente, Responde lo que quieres que se haga? Biblioteca Nacional de España SEPTIMA Ya sabes que ha de ser, que en ira ardiente Pide el Rey que la ley lo satisfaga. Calcedí. Forzoso es eso, y pues la ley consiente Muera el Príncipe, ay cielo, hay fiera llaga, Que me traspasa el Alma congojosa, Darle sentencia yo tan rigurosa. Cratilo. Pues tenemos que muera, decretado, Señalemos adonde, y de que suerte, Calcedio Al Rey le quede aqueso reservado, Y el Rey elija el modo de su muerte. A muerte le tenemos condenado En lo demás, porque mejor se acierte Próvea el Rey, nosotros confirmemos Y cual mandare, así ejecutaremos. Cratilo. En ese parecer vengo, así sea, Vamos a firmar luego la sentencia, l Paje. Manda su Majestad que se provea El auto, sin acuerdo de otra audiencia, Y en esta hoja de papel se lea, Toda vuestra sentencia, y diligencia, Que pues consta la culpa del exceso, Aquí os manda hacer todo el proceso. Cratilo. Así será de nos obedecido, Cual su majestad manda escrebid presto Paje. Ya estoy para escrebir apercibido, Cratilo. Escrebid pues así, lo que hay sobresto, Al Príncipe en juicio convencido, Por el insulto a todos manifiesto, Condenamos a muerte, y que la muerte El Rey su padre elija de que suerte. Nos los jueces este acuerdo damos, Difinitivamente, y concluimos, Y con las nuestras firmas, lo firmamos Biblioteca Nacional de España Ser Sale Paje. Calcedio Sale el Princip. Grácil. Princi. Grácil y Ríncipe, que te congoja? COMEDIA Ser así cual nosotros proveimos. A donde el Rey aguarda al punto vamos, Vamos pues ya el efecto a que venimos Tenemos acabado, y el Rey sea Quien a su gusto en lo demás provea. Nstable, y fiera Diosa, Que a los bajos sublimas Y a los altos abates por el suelo, Porque me fuiste odiosa, Porque no te lástimas, De verme en tal bajeza, y desconsuelo Refrena el presto vuelo, Fija la veloz rueda que en un punto Me derribó al abismo, Y soy (ay cielo) el mismo Que a tu sidérea cumbre me vijunto, Teniendo en poco cuanto El Sol cobija, con dorado manto. y Ríncipe, que te congoja? que deja de congojarme, para que oses preguntarme, la causa de mi congoja? Vesme a la cadena atado y preguntas la ocasión, tan falto estás de razón, qui es esto de ti ignorado? no lo ignoro, porquel verte opreso en esa cadena, tanto me lástima y pena, que igual te soy en la suerte. Bien satisfecho estoy de esto que sere de ti creido, pues no puede ser fingido lo que es claro y manifiesto. lioteca Nacional de España Princi Qué crea yo ese deseo, que deja de congojarme, no se como pueda ser, porque enesto e de creer lo que con los ojos veo. Mas viendome que estoy preso, y de ti solo guardado, háceseme muy pesado darte yo credito a eso. Grácil Razón tuviera tu Alteza, cuando estuviera en mi mano, Princi. cuando estuviera tan llano, no era hecho de grandeza. Quel corazón animoso no estima lo que es posible, lioteca Nacional de España porque aspira a lo imposible, qu es lo que hace glorioso. Quiero Grácil. Princi. SEPTIMA Quiero te decir en esto. que emprenda tu Eroico pecho, tal bazaña, y de este extrecho. Grácil. me saqués en que estoy puesto. En ello no arriesgas nada, y haces un hecho ilustre, que dará más gloria y lustre, a tu persona estimada. Si por darte libertad, pagara con morir yo, la fe de quien soy te do, que me fuera suavidad. Mas si traspaso el mandado de tu padre, y mi señor, morire a voz de traidor, y esto me hace excusado. No entiendes Gracildo amigo, en eso lo que conviene, y el miedo que te detiene te reserva del castigo. Porque cuando con crueza quiera mi padre tratarme, no podrá más que agravarme con prisines, y aspereza. Ya sabes que su odio fiero, no puede ser de tal suerte, que deje por darme muerte, el reino sin credero. Y cuando su saña llegue a quererlo hacer así, volverá el odio de mí, en quien a morir me éntregue. Y por donde entiendes verte contento, y del estimado, vendrás a ser despreciado, y enemigo hasta la muerte. Dejamir, y tu comigo verás lo que en ello ganas, Biblioteo Nacional de España SEPTIMA Pierde esas sospechas vanas, quel Príncipe esta contigo. Grácil. Ya te tengo respondido, y vuelvo a decir señor, que la fe y no el temor, me tiene así reprimido. Mas yo quiero dar un medio, como del castigo duro tú seas libre, y yo seguro de mionor, pues está en medio. No quiero poner delante el mal de ti recebido, por quel ser de ti ofendido no será causa bastante. Los tormentos que me diste borrare dela memoria, por alcanzar está gloria, que te libra el que ofendiste. Cuando en la prisión estaba por lo que no merecía, mi libertad noche y dia, con instancia procurara. Y así la necesidad que despierta al descuidado, y el solicito cuidado, que no sufre ociosidad. La suelta solicitud, y estar pensando contino rinierón abrir camino, a mi dudosa salud. Y fue que en la cárcel dura donde estás, hice una mina, que por ella se camina gran trecho, por parte oscura. Está hecha de tal suerte, que no podrá ser hallada, si de mi no tes mostrada, para huir de la muerte. Por Nacional de España COME DIA Por aquite podrás ir, mas quiero te dar el modo que deves seguir en todo, pues que te importa el vivir. Quindo concluida fuere tu causa en difinitiva, si fuere sentencia esquiva, la que contra ti se diere. A tu padre pedire, que estando ya sentenciado, a otro seas en guarda dado, y esto del lo alcanzare. Luego que encargado sea a otro, lo traire aquí, haciendo entrega de ti, y que en la prisión te vea. Darete secretamente con que te desaprisiones, y quitadas las prisiones, te libres del mal presente. Mas conviene que no hagas cosa sin saber primero la sentencia, y así quiero que de ella te satisfagas. Al que vendrá en mi lugar dire que para seguro. que en torno esta torre y muro, de gente mande cercar. Esto te doy por señal, que es tu sentencia de muerte, y si fuere de otra suerte, no consentire hacer tal. Mas luego que veas la gente, ten por cierto el morir tuyo, y así que huyas concluyo, faltando la luz de Oriente. Iras luego que salieres edosa a Beraldo, a darle cuenta, Biblioteca Nacional de España COME DIA de tu peligrosa afrenta, si verte libre quisieres, Este ya sabes que tiene con tu padre gran conceto, que es bien quisto, y muy discreto lo que en esto más conviene. Demándale que en su casa te asconda y procure el medio de tu bien, y el d el remedio pues el sabe lo que pasa. Este solo es el camino de librarme, y de librarte. y así puedes repararte, del riguroso destino. Princia Gracildo bien claro veo el valor de tu nobleza, tu constante fe, y grandeza pues consigue tal trofeo, que bien se deja entender, lo que ese tu pecho anida, pues dun Príncipe da vida, lo que más puede hacer. Y asi te quedo obligado, con tan grande obligación, que vista mi pretensión, serás Rey de mi reinado, Tus manos beso señor. Grácil por merced tan excelente, mas es don correspondiente, no al que dan, más al dador. Esto quede concluido, recogete en tu aposento, Princi. vamos pues te da contento, y no tengas de mi olvido. Grácil. Yo cumplire mi promesa, Princi. yo voy en esa confianza Biblioteca Nacional de España Grácil. tenga tu Alteza esperanza, que conseguira la empresa. Va Am Sale el Rey, sale cra Rey. SEPTTMA A Ma queréis que sea remitida La ejecución, de la sentencia vuestra, Teniéndola a vosotros cometida, Cual por el auto, y parecer se muestra, El Alma siento (ay cielo) enflaquecida, En ver que ha de firmar aquesta diestra Que muera el que engendre, mas la justicia No ha de torcer amor, ni otra codicia. Que no el dolor que me lástima tanto, Ni la congoja a que seré sujeto No la perdida suya ni mi llanto Ni de mi reino el general aprieto, Serán parte que deje (ay Jove santo) De firmar tan retísimo decreto, Y así digo, quel modo de su muerte ejecutado sea de esta suerte, De la estrecha prisión será sacado, A donde esta por su delito puesto, Y en un serón metido, vaya atado A dos caballos, que lo tiren presto Por las públicas calles sea llevado, Su delito haciendo manifiesto En voz alta el sonoro Pregonero, Y tras de esto que hagan, mando y quiero. Que a la plaza lo lleven donde sea Vivo así como va, públicamente Cortados, pies y manos, que lo vea El pueblo todo que estara presente Tras de esto el silo agudo desposea La cabeza del cuello, con ardiente Furor, y el cuerpo infame, y atrevido, En cuatro partes sea dividido? Quede en la plaza la cabeza puesta Dd Biblioteca Nacional de España En un COMEDIA En un palo, los cuartos sean llevados A los cáminos públicos, con presta Diligencia, y serán allí dejados. Mi final voluntad en esto, es esta, Y mando que de nadie sean quitados, Sopena dela vida, concluyendo Qué mañana se de, el castigo horrendo, Majestad me otorgue, y de licencia, Calcedi. Tú Dire lo que sobresto me parece, Di, que yo te concedo grata audiencia, Rey. Cual tu alto valor, y ser merece, Que tu Majestad mire con prudencia Calcedi. El daño que del hecho se recrece, Y no quiera tu ira rigurosa, Dar tal ejemplo, de crueza odiosa. Ejemplo de crueza, no es mi intento Rey. Que tal renombre gane mi memoria, Mas que justicia tiene en mí su asiento, Y esto fuera de toda vanagloria Muda Rey tan severo mandamiento, Calcedí. No dejes de crueza tal historia, Ya he dicho que crueza no es la mía, Rey. Que sola la justicia, es quien me guía. Podrá tu Majestad ya que la muerte Cratilo. A de ser ministerio en este hecho, Que se le de do está, y de aquesta suerte Cumples la Ley, y quedas satisfecho. Pueda Rey alto el corazón moverte, Considerar en tan terrible estrecho Tu hijo, pueda contigo el justo ruego, Aunque de ira, y cólera estes ciego. Cesen las eficaces persuaciones. Rey. Que me cansan, estallas escuchendo, Biblioteca Nacional de España Llamen cio SE PTIMA Llamen me aquí a Gracildo, que en prisiones Al Príncipe cruel está guardando, Yo lo voy a llamar. Rey. Sin más razones Paje, Le di que venga, que lo estó aguardando, Y que al Príncipe deje a buen recaudo Paje. Será cumplido tu real mandado. Rey. Esto ha de ser, yo quiero que así sea, Qué cumple al bien común, muera el tirano, No suceda en el reino quien afea De los nuestros el nombre soberano. Será amor de la patria que posea El ceptro de ella, un hijo mío inhumano? Que no estima a los hombres de este suelo, Y menosprecia lo que puede el cielo. Sale. Gracild. Rey en tu alto nombre me citaron, Que luego pareciese en tu presencia, Para lo que en mi nombre te llamaron Rey. Es que no hagas de la torre ausencia Y al Príncipe que en guarda ti entregaron, Que lo guardes con nueva diligencia, Porquí en mostrando Pebo su luz pura Le a de ser dada (al fiero) muerte dura, Majestad excelsa me conceda Gracild Tú Que de ese cargo sea relevado, Y désele al que ver su muerte pueda, Y no aquíen lo crio ya dotrinado, No quieras que los límites exceda, De piedad, o Rey seame otorgado Este don, no me falte tu clemencia, Pues no faltó jamás de tu presencia. Tu piadoso celo, y tierno llanto, Rey. Mi duro pecho y corazón domella, De suerte quel rigor ablandó tanto, Dodz Biblioteca Nacional de España Que Arganto Rey. Gracild. Arganto Gracild. Arganto Gracild. Gracild. Princip. Gracild. Princip. Grácild. Ar COMEDIA Que a condecender vengo en tu quererla Y así, iréis luego en su lugar, Arganto, Con mi guardia, pues sois Capitán de ella, Así lo haré cual es de ti mandado Id luego y sea guardado con cuidado. ̱o̱ ̱areo Vamos dáreos al Príncipe en prisiones, ol Como lo tengo en la prisión oscura, Blar Vamos que de esa suerte, y condiciones vante y vudl De toda pesadumbre mi asegura, ̱̱ ̱ sale Este muro, y aquestos torreones, Totra Jedo Que igualan a las nuves en su altura, Es el lugar do el Príncipe está preso, A quí lo tengo, en duro hierro opreso. Por esta banda para más seguro Pon Archeros que guarden noche y día, Porquen cercando en torno aqueste muro, Para salir no tiene humana via, Así lo he de hacer, pues aseguro La persona del Príncipe, y la mía, Abre, y pon melo aquí donde lo vea. Como lo dices de ese modo sea. A Príncipe excelente. Prin. Quién me llama, Gracildo soy, suplico a tu excelencia De lugar al que más que a si te ama, Para poder llegar a tu presencia. Con que invención venís, o con que trama, No es trama, mas a darle tu tenencia A Arganto, que tu padre el Rey lo manda, Cúmplase lo que manda, hay Dios en que anda? ganto, mira bien si te contenta Esta gruesa cadena, si es bastante Para tenerlo, muévela, y atienta Si está sana, no peques de ignorante, De ella Biblioteca Nacional de España SEPTIMA De ella seguro confiare mi afrenta, Argant. Qui es tal que si hecha fuera de Diamante No pudiera hacerme más seguro, Ni la estrecha prisión, ni el alto muro. Gracild. Si estás delas prisiones satisfecho, Mira las torres de una y otra parte, Argant. Eso es lo que conviene a mi provecho, en Ira Deno Yo entro allá, aquí podrás quedarte. requibrando. Gracild. Príncipe, tu final, y duro estrecho Es llegado, la muerte veo llamarte, Toma esta lima, quiebra esas prisiones, Haz lo dicho, no aguardes más razones, Princip. Gracildo mío, dime el duro estado En que me veo, no me ocultes cosa, Gracild. Que tu Alteza está a muerte condenado, Y morirá mañana. Pri. Oh suerte odiosa, Gracild. Haz del modo que he dicho lo acordado, Salte luego que veas la tenebrosa Sombra esparcirse por el ancho suelo, Y sus estrellas demostrare el cielo. Sale Argant. Todo está cual conviene a mi seguro, Gracild. Pues recibid la llave, y en tenencia, Al Príncipe, que llanto acerbo y duro, Me causa hacer de su presencia ausencia, Argant. Tu Alteza se recoja tras del muro, Y me perdone usar de esta licencia. Princip. Mandado eres Arganto, no te culpo, Vamos, que yo del caso te disculpo.

JORNADA CUARTA

Y A de la oscura noche el negro velo Argant. Viene montes, y llanos cobijando, Esparciendo los austros por el cielo Su luz, y por la tierra el sueño blando. En silencio está todo el ancho suelo, Los diurnos trabajos reparando, Los hombres al sabroso ocio entregándose, Y del sentido sin sentir privándose. Cumple, que con cuidado vigilante. Esta torre guardéis, y este alto muro, Sin dar cabida al sueño un breve instante, Pues no conde la ocasión seguro. Poned amigos míos por delante Ver dulce premio, o haber apremio duro, Serle gratos al Rey, o serle odiosos, Vivir infames, o vivir gloriosos. Biblioteca Nacional de España Ya SE PFIMA Ya sabéis que en mostrando el nuevo día Su bella luz, está determinado Que al Príncipe le den por su osadía La muerte, digna del atroz pecado, Vuestro cuidado, y la congoja mía Cesa luego que sea ejecutado, Y esto será tan breve cual os digo, Porque el Rey solicita el cruel castigo. O ese cuidado puedes descargarte. Mistele. Valiente Arganto, pues por ti quedamos, En custodia del Príncipe, y entrarte, Que de dar cuenta del nos encargamos. Bien puedes con nosotros descuidarte, Persano Que del caso, el efecto aseguramos, Si no le nacen alas que del suelo Lo levanten, huyendo en alto vuelo. Argant. Con aquese seguro voy contento A recorrer el muro, y torreones, a visitar la cárcel, y aposento Del Príncipe, y a verle las Prisiones. Guier el Cielo a conseguir tu intento, Mistulc. El aspire esos nobles corazones, Argant. De suerte quel sin próspero veamos, Si veremos, y el premio que esperamos. Persano Persano, de esta parte has de ponerte, Mistulc. De ti el suave sueño sacudiendo, Yo estaré aquí de donde pueda verte, La misma guarda como tu haciendo. Mistulcio amigo, con cuidado advierte, Persano La vista a todas partes revolviendo, Qui en esto sabe más, quien más recela, No tengamos descuido, vela vela. Dod 4 España No sale COMEDIA Mistulc. Nota el silencio de la noche oscura, Del Cielo mira la estrellada cumbre, Contempla la belleza y hermosura De Cintia, dando la fraterna lumbre. Mira las frías osas en su altura, Quel no moverse tienen de costumbre, Haz aunque mires esto centinela, Notengamos descuido, vela, vela. El estrellado Carro que declina, Guiado por Origone a Ocidente, Y Arctophilaj que así tras del camina, Volviendo las espaldas al Oriente Mira al fiero Escorpión como se indina, Contra el publoso Orión valiente, Las Hyadas mira, y vuelve con cautela, No tengamos descuido, vela vela. Argant. Sí están durmiendo? ola a mis soldados, Persano Quién llama. Ar. Yo. Per. Quién eres. Ar. Soy Ar- Persano Vienes a ver si estamos recordados, (ganto Teniendo obligación de velar tanto? Argant. No estéis amigos míos descuidados, Que poco ha de durar nuestro quebranto; Que ya la noche de nosotros vuela, No tengamos descuido, vela, vela. Del alto Muro en torno, estoy mirando, La ciudad toda en sueño sepultada, La pura luz de Oriente deseando, Porque nuestra congoja sea acabada. Mistulc. Del medio Cielo baja declinando La noche, de frías sombras rodeada, Argant. Pues eso el claro día nos revela, No tengamos descuido, vela, vela. A fuera Biblioteca Nacional de España Princi AlESEPTIMA A Fuera temor infame, l ̱ínfame tenor, a fuera viva el Príncipe, no muera, de suerte que su honra infame. Cadena, dura, y pesada que mis pies Reales atastes. quedaos dondem agravastes con mis manos quebrantada. Carcel triste, y trabajosa, do mi padre riguroso me puso, con ceño odioso, por darme muerte espantosa. Sin mi quedaréis ahora, y las guardas que me guardan, que mi duro fin aguardan, no verán tan cruel hora. Solo me resta ir buscando A Beraldo, en quien espero mi remedio postrimero y el premio a que vo aspirando. Quiero a su casa llegarme, y sin darme a conocer a nadie, darle a entender cual estó, y que sea en librarme. A de abajo, a mis soldados, Argant. que nos quieres fuerte Argantos Persa. saber si en este quebranto Argant. dormis, o estáis recordados. Mistul Ocasión es de dormire haz la guardia de tu muro, y de estotro está seguro, dejanos de requerir. Vela amigos, vela, vela. Argant- Persa. vela tu, que aca velamos, y en velar nos desvelamos, Ḇa̱. Argant. así conviene a la vela. El temor me hace arinar, Persa. no temas que en esta prueva, Biblioteca Nacional de España AlESEPTIMA 2r si el Diablo no lo lleva, no se nos puede escapar. Argant Ya comienza amanecer, ya quisiera ver el dia Persa. y por vida tuya, y mía por hartarme de comer. Vela, vela, no durmáis, Argant no hay quien duerma, todos velan Mistu y en su guardia se desvelan, pues mirad como veláis. ̱̱le Argant. Dezabo Es posible gran señor Beral. que viene tu real grandeza. el Príncipe. a ver la humilde proveza, de este tu más servidor. cual estó, y que sea en librarme. Y haciendo confianza de mí, pones tu persona en mi mano, y la Corona, que te niega la esperanza. Beraldo, tu honesta vida, Princi tu levantado saber, y tu mucho merecer, mi persona traen rendida. Y procurando tu medio, traen al Príncipe a tu casa, bucelo que pues sabes lo que pasa, Tose s en todo me des remedio. Ḇa̱. No tengo más que informarte noticia tienes del hecho, de todo estás salisfecho, sin cansarme, ni cansarte. Disponte a la obra luego, que no sufre dilación, que en dudosa contención, es peligroso el sosiego. Poderoso señor mío, Beral. que mandas que haga en esto? Princi, que el orden proveas de presto, de aplacar mi padre impio. Dd 5 Biblioteca Nacional de España Beral. COMEDIA Ya sabes que a dura muerte soy (̱ay Cielo) condenado, y el Cielo piadoso, y hado. me librarón de tal suerte. Las prisiones quebranté, siendo en mi favor ventura, huy de la Carcel dura, del modo que te informé. Vengo a ti Beraldo amigo, confiando en tu prudencia, que aplacará la violencia de mi padre, y mi enemigo, Sale Argant. Faror tan esclarecido santeo la Es don, dado de tu Alteza, pues de mi humilde bajeza demanda ser defendido. Y asi te prometo, y juro como basallo fiel, serte en la suerte cruel fiel amparo, al caso duro. Y porque ya el claro dia viene con su luz hermosa, es muy conveniente cosa que dejemos está via. Y en mi ascondido aposento te recojas con cuidado, al el Req. Cl oo Crastilo, y lale Parazo. COMEDIA que de hadie seas hablado, porque cumple a nuestro intento. Princi. Muy bien dices, vamos luego y en tus mavos poderosas pongo mis ansias peñosas. mi honor, y desasosiego. Pues en mi poder lo dejas, Beral. descuídate, que yo espero enel Cielo justiciero, que acaben con bien tus quejas. Sale Argant. Dormis hola, Per. qué es dormire santeo la no somos tan dormilones, que en aquestas ocasiones, no podamos resistir. Argant. Acabe la guardia ya, dejad apriesa ese puesto. quies de día, venid presto, que hay más que guardar aca. Mistul Que nos resta que guardar? Argant. esta puerta de la torre, pues con esto se socorre lo que nos podra dañar. Persa. Vamos que yo lo aseguro, que ño se vaya esta vez, si no le da el Diablo pies, o lo saca algún conjuro. al el Req. Cl oo Crastilo, y lale Parazo. Rey. O Do AS esas razones persuasorias No son tan eficaces que me muevan Deljusto intento, ni alegarme historia De piedad, qui en esto me reprueban. Y así de los pasados las memorias, Cesen si mi justicia no comprueban Que yo sigo la Ley dela justicia, No movido de odio, ni codicia. No hayo excelso Rey quien contradiga Calcedí. Tu inviolable justicia, ni es posible, Qu Biblioteca Nacional de España al el Req. Cl oo Crastilo, y lale Parazo. SEPTIMA Qui en público, o secreto, nadie diga, Rey tu sentencia injusta, aunque es terrible, Esto bien claro está, mas la fatiga Tuya, del Reino, el sobresalto horrible, Del Príncipe la muerte que lástima, Y altera el Mundo, y tu crueldad se intima. Y así querría o Rey, el más potente Que la Fama gloriosa en dulce acento Celebró desde el Ganje, al Occidente, Que mitigases tu furor violento, Mira que esto es muy justo, y conveniente Al general provecho, muda intento No desposeas el reino de heredero, No suceda algún caso lastimero. Ninguna cosa puede sucederme, Rey. Que tanto ofenda mi quietud y vida, Como que entiendan que podrá torcerme, Mi hijo, a que la ley no sea cumplida No hay que decirme más, no hay que ponerme Figuras recelando mi caída, Que mi nombre refrena al más osado Y mi brazo al más fuerte, y esforzado. Cratilio. Mire tu majestad, con menos ira, Un caso en que va tanto ser bien visto, Examina la causa que te aira, Y con esto del cargo me desisto. Al mundo todo el nuevo caso admira, Calcedí. Porque siendo de todos tan bien quisto Y conociendo tu inmoatal clemencia, Escandaliza a todos tu sentencia. La causa pide más rigor quel mío, Rey. Y así que lo ejecuten luego mando, Pague con muerte el fiero desvarío Y en- COME DIA Y entienda el mundo su delito infando, Ser grato, y ser justísimo yo fío, Y así llamadme al que lo está guardando, Estacio ve que venga enel momento Paje. Yo cumplire alto Rey tu mandamiento. Calcedi. Donde está Rey excelso tu clemencia, Do tu piedad, que a solo tu hijo falta? Conel usas tan áspera violencia? Tal crueza tu manso pecho esmalta? Do tu benignidad, do tu paciencia? Que ha sido entre los hombres la más alta, Cómo desaparece de ti ahora? Y Nemesís airada en tu Alma mora? Considera o Rey justo, el hijo amado. (Unico y de este Reino el heredero) Delante de un Verdugo arrodillado, Para que en el se cumpla el auto fiero, Contémplalo arrastrado, y cuarteado, Y aunque de Mármol, Bronce, o duro acero Tengas el corazón, será imposible, Que aquí pueda dejar de ser sensible. es faqeco Argant. Poderoso señor en nombre tuyo Eustacio me llamó, y así al momento Vine, que mandas porque yo rehuyo De aquel lugar hacer apartamiento, Rey. Que muera hoy ese traidor concluyo, Argant. Cúmplase tu preciso mandamiento Rey. Solo resta que al punto sea entregado A quien he dicho, y luego ejecutado. El orden que en el caso ha de guardarse En ese papel va, sígase luego, No se difiera más quel dilatarse Me congoja, y me priva de sosiego Biblioteca Nacional de España Para sale SEPTIMA Para quien breve pueda efetuarse Argant. Voy a hacer del Príncipe el entrego, De aquí no haré ausencia, hasta tanto Rey. Quel pregón oiga en su final quebranto. y excelente muda el crudo intento, Calcedí. Re No olvides la piedad que siempre amaste, Qui en ese heroico pecho hizo asiento Y en tales hechos su valor mostraste, Revoca o Rey tan crudo mandamiento, Ten compasión del hijo quiengendraste, Siente con tierno animo su honra, Duélate con su muerte, su deshonra. En menos tengo su deshonra y muerte, Rey. Que la infamia que habré, si le doy vida, Muera el infame, muera y de esta suerte Sea mi antigua gloria guarecida. A nuestro llanto tu crueldad convierte Cratilo. Descubre esa piedad que siempre anida Ese excelente y generoso animo Enterneciendo el corazón magnánimo. Ocielo riguroso, o Hado horrible, Horrible Hado, y Cielo riguroso, Qué es esto, cómo es esto es posible, Tal ay, tal puede ser? esto es dudoso? Qué voz es esta? qué clamor terrible, Rey. Arganto es, y viene presuroso, Caldedí. lusticia Rey, traición hay en tu casa Argant. Tración, tración, Rey di presto lo que pasa. Argant. Sabrás Rey excelente, que dejando Al Príncipe en estrecha prisión puesto, Dos de tu guardia noche y día guardando La fuerte cárcel, y el infausto puesto, Vine cual me mandaste procurando Biblioteca Nacional de España Tú COMEDIA Tu presencia; y sabido sobre aquesto Tu voluntad, sin detenerme en cosa, A la cárcel di vuelta presurosa. Con la mayor presteza que podía A hacer tu mandado caminaba, Y a cada paso que movía caía, Y levantado en pie, a caertornaba Mil cosas sobre el caso revolvia, Y temeroso con horror temblaba, Cayendo, y le vantando, de esta suerte, Sin aliento llegué a la cárcel fuerte. Rey. No te debiertas, di que ha sucedido, Que me tienes suspenso en tus razones, Argant. Llegado así, confuso, y combatido, De congojas sospechas, y pasiones. Entré (ay Cielo) do dejé oprimido Al Príncipe, en las ásperas prisiones, Cual mandaste, las cuales quebrantando Huyó, el muro fortísimo minando. Rey. El Príncipe se fue, traidor Arganto? Traidor, fiero, enemigo de mi gloria, Tu pagarás con muerte que diespanto, Y este será tu premio, y tu victoria. Muera Arganto, no viva, muera en llanto? Muera el traidor, no quede del memoria? Muera, llevaldo a la prisión oscura, Do mando que le den la muerte dura. Argant. Tu Majestad no culpe mi inocencia, Pues ve lo poco que le debo enesto. Llebaldo, no esté más en mi presencia, Rey. Llebaldo, no lo oigáis, llevaldo presto? Yo haré que ejecuten la sentencia Que darle al que huyó, tenía propuesto, Y Biblioteca Nacional de Españ nan no SEPTIMA Y mandare buscarlo en todo el mundo Y si huyó del Mundo, enel Profundo. Beraldo Oo yendo o alto Rey tu congojoso Acento, despedido el temor vano, A tu presencia vengo deseoso Que en oírme (cual siempre) seas humano, El caso es grave, el celo provechoso El daño cierto, y el peligro llano, Si facultad me das, si me permites Hablar, y mi razón piadosa admites. Cuando le fue a Beraldo defendido. Rey. Poder hablar delante mi presencia? Cuando, a su proceder negue mi oído? Cuando no fue admitida su sentencia? Siendo esto de mí tan conocido, Novedad es pedirme grata audiencia, Y así que digas tu razón te mando, Sin que más me suspendas aguardando. Beraldo Con esa confianza, doy al Viento La flaca vela, de mi Nao cansada, Déspido el torpe miedo, cobro aliento, Muevo la lengua de temor helada. Protestando en solenne juramento, Que será de lealtad, y se guiada, Para que vayas Rey con prosupuesto, Ser tal la causa que me incita a esto. Y así digo, que bien considerando Él detestable insulto, con prudencia. El inhumano efecto esaminando, Pide toda alabanza, tu sentencia. Esto no se te niega, contemplando Del Príncipe cruel, la cruel violencia, El atroz crimen, el deseo ambicioso, Biblioteca Nacional de España El ti- COMEDIA El tiránico intento riguroso. Todo el mundo concede a tu justicia, El nombre que le debe dignamente, Mas condénase aquí por injusticia, No tu justicia, mas tu saña ardiente. Porque si sobre el caso se justicia Al Príncipe, ya ves Rey excelente El común daño, que resulta de ello Y así será justicia el no hacerlo. Cumplir la Ley, cual manda el justo cielo, Es muy justo, y que en todos sea cumplida, Pues con les layes se sustenta el suelo, Y se conserva nuestra humana vida. Notorio es cuanto en esto te revelo Porque la ley es freno, y es medida, Que apremia, oprime, liga, fuerza, y ata, Y por igual, al bajo, y alto trata. Su indisoluble fuerza, bien se entiende, Mas quiero Rey que entiendas una cosa Qui en esta parte su deidad se ofende, Pues conviertes la Ley, en saña odiosa. Vuelve severo Rey, vuelve y suspende La ejecución soberbia y rigurosa Que la Ley sabes bien, y es cosa llana, Que nunca se escribio con sangre humana. Y así con firme juramento digo, Qué publique la Fama vividora, Quiés más insulto hacer esto castigo, Que darle muerte el Príncipe a Eliodora. Y la razóno Rey, qui en este sigo Es que si el dío una muerte, cada hora Faltando el, cumpliendo tu sentencia Mil muertes has de ver en tu presencia, Biblioteca Nio oa i o al de España Co Rey. Berald. Rey. Berald. Rey. Calcedí. Rey. Crátilo. Rey. Cratilo. SEPTIMA Concluyo y digo, que si al reino quitas Al Príncipe, qui es solo su heredero, Que su total ruina solicitas, Porque todos procuran ya el impero, Con darle vida, tanto daño evitas. Y quedas Rey, por Rey, más justiciero, Pues por el bien común las justas leyes Se cumplen, traspasadas por los Reyes. No se Beraldo, que respuesta darte, Lo uno, y otro con razón mirando, La justicia me fuerza de una parte, De la otra ese daño recelando, A lo que más importa has de inclinarte, La ciega ira, y la pasión dejando, Siguiendo el medio qui es más necesario, Y no la voluntad del vulgo vario. Qué medio hay, ninguno alcanzo en esto Que perdones al Príncipe, es el medio, Y fuera de este, no hay ninguno honesto, Y este solo es enesto el quies remedio. O confusión terrible en que estoy puesto, Entre razón, y duda, pon en medio El bien y el mal, y por razón te rige, Y aquello que es razón aquello elige. No se que responder, no se que diga, Condecender o Rey en nuestro ruego Repara el común daño, y tu fatiga Puede tener por esta via sosiego. Ay que temo ofender la Patria amiga, Cuanto la ofendes más, si al crudo fuego La entregas, con quitarle a su heredero? Rompiendo su quietud, con Marte fiero. Todos te piden con piadoso llanto, Ee Biblioteca Nacional de España Que COMEDIA Que revoques tan áspera sentencia, Todos piden al Príncpe, con tanto Dolor, que ya es dolor tu resistencia. Siente Rey con afecto tal quebranto, Oye la voz que sigue tu presencia, Oye el clamor, y da piadoso oído A nuestro ruego, de piedad movido. Rey. Que haré en esto, Cielo piadoso, Áspira mi ignorancia, y mi rudeza, En la electión de ve caso tan dudoso, Guardando a la justicia su pureza. Lo qui en esto es más apto, y provechoso, Calcedí. Es lo que se demanda a tu grandeza. Rey. Temo dalle tal Rey a mi Reinado, Calcedio Por peor tengo que le sea quitado. Que yo lo quiera dar, no se la suerte Rey. Que siga en esto, porque se ha huido, Tu Majestad le absuelva de la muerte, Beraldo Quí el será a tu presencia reducido, Cratilo. Si en una cosa con piedad se advierte. Entenderán del caso sucedido, Qui es milagro del cielo, y de él se ordena Que el Príncipe sea libre de la pena. No dude más tu Majestad en esto. Calcedi No es poca duda, y confusión la mía, Rey. Y así en un Caos de confusión soy puesto Sin hallar medio de segura via. Las razones qui en esto se anpropuesto, Cratilo. Deshacen Rey excelso tu porfía, Y te fuerzan que hagas lo qui es justo, Yo vengo en que se haga vuestro gusto. Rey. Majestad perdone lisamente. Beraldo Tú Al Príncipe, y revoque la sentencia, Biblioteca Nacional de España ,que SEPTIIA Rey. Sí, que razón me fuerza a ser clemente, Calcedí. Fuérzate tu justicia, y tu prudencia. Cratilo. Que se procure tu piedad consiente? Rey. Con el perdón le otorgo esa licencia, Beraldo Por él la tomo, si me das seguro Con juramento, que vendrá seguro. Rey. La palabra real es juramento, Y así la doy que así será cumplida, Beraldo Con eso le traire a tu acatamiento Con esperanza de segura vida. Cratilo. Hoy gozas del más alto vencimiento, Qué celebró la Fama esclarecida, Hoy das eternidad a la memoria, Que se le debe a tu gloriosa historia. Rey. Pues esto es hecho, cumple que se jure Luego por Rey, el Príncipe heredero, Porque el reino alterado se asegure, Y el ánimo que aspira al vaco impero, Cratilo. Eso es razón, y luego se procure, Calcedí. Eso asegura el Vulgo novelero Y la paz, y quietud, tan deseada, Vale Con ese corte queda asegurada. Princip. Querer Rey excelente disculparme, (Del grave yerro) en tu presencia puesto, De nuevo entiendo que ha de ser culparme, Y así el callar es medio más honesto, Y ante tus pies Reales arrojarme, Testificando con hacer aquesto Quí estoy cual es razón arrepentido, Vergonzoso de ti, y de mi corrido. Cesen razones, desculpando un hecho, Rey. Tan digno di encubrirse eternamente, Eea Y pro- lonal de España COMEDIA Y procuremos en aqueste estrecho Lo que es más importante, y conveniente Y porque toca al general provecho Decid queréis al Príncipe presente, Por Príncipe, queréis que me suceda, En el reino, hay quién esto no conceda? Calcedi. Todo el reino querrá, y nos los grandes Por Príncipe a una voz lo demandamos, Y queremos o Rey que al punto mandes, Que en este caso lo demás hagamos. Para el fin de acabar cosas tan grandes Rey. Conviene, que no solos los que estamos Lo juren, y así al punto parte Eustacio, Llama todos los grandes de palacio. Tu mandado Real será cumplido, Paje. Cratilo. A la quietud del reino alborotado Cumple el discreto acuerdo proveido, Con que será en el punto apaciguado, Tan próspero (Rey alto) a sucedido, scele Leutón. El caso, de los tuyos tan llorado, son Olvros. Que sabiendo el felice fin venimos, Los grandes, todos luego que lo oímos. Acabados negocios, dando asiento, Rey. A lo que importa más para el sosiego, Y por el general contentamiento, Viendo su cuita, y gran desasosiego, Doy por acuerdo, si es vuestro contento Que me suceda el Príncipe? y que luego Lo juréis todos, esto es vuestro gusto? Responded todos, si es injusto, ojusto. Qué conviene decís? esto os agrada? Que si tornáis a responderme, sea, Biblioteca Nacional de España Que SEPTIMA Que sea así, así sea efetuada, La cosa que mi reino así desea, La Ceremonia en esto sea guardada, Calcedio vos, quel vulgo todo vea Lo quel Príncipe jura, el juramento Por vuestra mano le toma al momento. Calcedi. Conviene o alto Príncipe, en presencia, Del Cielo y de tu padre poderoso, Por la deidad eterna, y su potencia Que al reino jures serle provechoso. Qué guardarás justicia, y la violencia Huiras, que guardarás con religioso Culto, las ceremonias, fueros, leyes, Cuál tus predecesores, y altos Reyes, Juras que darás guerra al enemigo, Qué defensa serás, y fiel seguro Del pueblo que de Colcos es amigo, Ayudándole siempre en Marte duro. Juras qué harás esto que te digo? Cuál pides todo lo confirmo y juro, Princip. Calcedí. Pues nosotros los grandes tejuramos, Por Príncipe, y la mano te besamos. En conclusión del juramento hecho, Rey. Al reino todo se le escriba el caso, Y que la priesa y peligroso estrecho, De poderlo avisar nos cerró el paso Calcedí. Será como lo mandas satisfecho, Y por quel día declina a Ocaso, Cesemos dando fin a la Comedia, Y principio tras ella a su Tragedia. Fin de la septima Comedia. Ee3 Biblioteca Nacional de España Argu-