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Texto digital de La princesa de Toledo y estrella de la Bureba, Santa Casilda

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José González Venero
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Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La princesa de Toledo y estrella de la Bureba, Santa Casilda. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/princesa-de-toledo-y-estrella-de-la-bureba-santa-casilda-la.

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LA PRINCESA DE TOLEDO Y ESTRELLA DE LA BUREBA, SANTA CASILDA

JORNADA PRIMERA

JORNADA PRIMERA Hija Casilda. Señor. Asegurote por cierto, brevemente llegará a mi Corte de Toledo el Primogenito hijo del Rey de Cordova, y siento por cartas que me ha entregado su Embajador, es su intento, y deseo de pediros por Esposa, y aunque veo, es muy conveniente tenga su pretensión todo efecto, porque unidas dos coronas se harán temer de otros Reinos, no pretendo violentar tu voluntad; porque en esto debe cederse la mía a la ley de tus deseos; porque solo, como Padre, A tu libertad apetezco, y si es que media el disgusto, por no ofender mi respeto, y atropellas, no es hacerme favor, cuando solo atiendo tu gusto, que es a lo que se terminan mis consejos; solo te pido, mediante que el Príncipe vendrá, a veros, mires tu resolución con juicio, y maduro acuerdo. Señor, no puedo dejar de venerar tus preceptos; pues para mí tu fineza viene a ser de mucho aprecio; si es qué el Príncipe viniere a verme, como lo espero, procuraré recibirle con la atención, y respeto, que corresponde, por ser hijo de un Moñarca, y esto A es motivo que me obligue, a hacerle mayor obsequio, en lo demás, a que aspira, arreglada a tus consejos, resolveré cuanto juzgue conveniente; pero creo no será mi voluntad muy conforme a sus deseos Pues, hija, te mirarás, como yo te lo aconsejo, y quédate con Alá. . Guárdete, Señor, el Cielo. Válgame Alá, qué de cosas en mi discurso comprendo! casarme quiere mi Padre, y aunque le estimo el recuerdo, que me hace sobre este punto, estoy con algún recelo, de disgustarle; mas yo no he de admitir los intentos, conque el Príncipe está armado; porque no sé, que contemplo dentro de mí, que me lleva un motivo, que no entiendo, ni puedo explicarle, cuando en confusiones me veo; con estos pobres Cautivos tengo todo mi recreo. Pues al ver su tolerancia, y quietud en los tormentos, que padecen, se me llena el corazón de consuelo. Con cuanto placer, y gozo, cuando voy a socorrerlos, mi alma viene a estar; pues toda es gloria, gusto, y contento! con que cánticos suaves, con que canoros acentos en las oscuras mazmorras, y en su infeliz cautiverio de su Dios van explicando los elevados misterios o que gustosos se hallan mil miserias padeciendo, por dar a Dios este gusto grande por su rendimiento! veome tan convencida. de su doctrina, que creo, COMEDIA que la ley de estos Cautivos es la que yo abrazar debo: pues siempre, que he procurado formar en mi entendimiento alguna contrariedad, que me sirva de argumento contra sus dogmas, me hallo con suspensión; porque luego, que les propongo la duda, le ofuscan mis pensamientos; pues quedo como sin alma cubierta toda de un hielo, y con la tristeza, que en mi corazón encuentro, las potencias se confunden, y se turban mis talentos: señales fijas, y claras, y evidentes fundamentos, que la verdadera ley es la formal, que contemplo en los Cristianos, porque estos con fundamentos muy ciertos. de la Mahometana fecta destruyen sus documentos; o, qué feliz, y dichosa me miro viendo que estos míseros pobres Cautivos con la fuerza de su celo me instruyen en la doctrina, y soberanos misterios de su ley, la que gustosa voy fácilmente entendiendo; y así confío en Alá se ha de imprimir en mi pecho. Qué disgusto que me causa, que dolor, y sentimiento la crueldad de mi Padre, que va ejecutando en ellos! y al paso, que sobresalén su tiranía, y excesos, cuanto más suben de punto, va mi caridad creciendo, mi amor se va dilatando, y mi fineza extendiendo. El hijo del Rey de Cordoba Selín solicita veros Señora, y manifestar su DE SARTA CASILDA su excesivo rendimiento. Di, que entre, válgame Alá: lance fuerte, cuando advierto el sin que trae, Cielos Santos libradme de aqueste riesgo. Príncipe, muy bienvenido. seáis. . Y, pues que merezco una voluntad tan pura, y un favor de tanto peso, con que me miro obligado, para ocuparme en tu obsequió. El Rey Aldemón, tu Padre, que es de mi atención objeto, la licencia me permite, para que satisfacciendo a la ley de cortesano, haga expresión de mi afecto, el que rendido a tus plantas. con gran sumisión ofrezco. A ese mismo correspondo con muy singular aprecio, levantaos Príncipe, y decidme qué es vuestro intento? Señora, como la fama de vuestras prendas se ha hecho lugar tanto en todas partes por las Provincias, y Reinos. de Españas, me ha conmovido, por no malograr el feudo de mi amor, que a tu hermosura debo pagar, si merezco de vuestra alteza el honor, de que unidos consagremos nuestra voluntad, pasando a consumir los inciensos, y aromas en el altar de aquel magnifico templo, que el amor ha dedicado a la Deidad de Himineo; será para mi gran dicha. Príncipe, bien considero no puedo condescender. con tu amor, cuando ya tengo por influjos soberanos, que sin duda son del Cielo, puesto mi afecto, y cariño en otro, que no merezco. DE SARTA CASILDA Me ha causado admiración lo que os oigo, y es exceso, que agravia vuestro decoro, perdonad, si es que hacéis duelo; porque se hace muy extraño, señora, cuando estoy viendo: que el Príncipe de más honra el favor tendrá completo, si es que a mereceros llega, yo debo ser el primero, pues en grandeza, es constante, y en autoridad excedo a todos, y aún vos sabéis con que razón los prefiero, cuando ellos son tributarios de mi dominio supremo. No procuréis elevaros, cuando el que me obliga, es cierto más poderoso es que vos, más galán, y más discreto. Dónde llega su poder? Con decirte, que es inmenso te puedes desengañar. Esto parece embeleso. seguro podéis estar que me llevan los deseos de estar en su gracia, cuando hoy sin su gracia me veo. Muy impropio me parece en vuestro especial respeto, el que no tengáis presente con humilde rendimiento vuestra grandeza, y que sois hija de un Rey de Toledo. No es contra la autoridad de un noble dar cumplimiento a la sumisión; pues esta suele dar más lucimiento a su estimación, la que se desluce en el soberbio, y así Príncipe pues ya has conocido el empeño. que os propongo, desviad vuestro ansioso pensamiento, y sirva de desengaño, que no viene a ser defecto lo humilde en la Majestad, si con proporción, y pelo se rige, y no da lugar la ofenda el atrevimiento, y con esto permitidme me retire, pues deseo pensar sobre el caso a solas. Dejad, os vaya sirviendo No Príncipe, no, Alá os guarde. Guarde a V. Alteza el Cielo. Vive Alá, que me ha dejado su Alteza confuso, y siento su desdén, y más si llega a la raya de desprecio. Por el Profeta Mahoma, a quien reverenciar debo, tengo de prevenir cuantos medios me ocurran, venciendo todas las dificultades, que contra mi honor a puesto, hasta que rinda la plaza de sus desvíos: y espero ha de ser mía Casilda a pesar de sus intentos. Qué hace tu Ama? . Poco ha, que la dejé en su aposento con tu Señor. Mal viaje discurro traé. No muy bueno: pues no sé, que con el venga en lo de enmaridamiento. Así tu conmigo. Tente; yo lacayo? ni por pienso. pues porque? Por que es muy alte mi Filis, mi Cantoneo para aquello de la almohaza. Ya me entiendes. Ya te entiendo. Mas oye un cuento. Aquí no, pero en mi retrete entremos, y le dirás. Bien que allá haré yo mejor mi cuento. Cómo? Cómo hablar allí COMEDIA largo y tendido podremos. En todo caso Muley. Qué Daraja? Cepos quedos. El Infierno alterado; aunque siempre lo está, hoy ha llegado a verse de tal suerte, que es una confusión, es una muerte, viendo, por mi desgracia la aplicación, el celo, y la eficacía, que de Aldemón la hija contra mi autoridad constante fija, pues con afectos vivos ejerce su piedad con los Cautivos, que en esos Calabozos tenebrosos, y macinorras están, y por dichosos, (pla, que mi infernal furor hoy los contem- mi soberbia, ay de mí! se me destem- pasando a tal extremo pla; a piedad de Casilda, que me temo, que la ley Mahometana na de dejar, siguiendo la Cristirna, cuando se halla instruida en los misterios de ella, recibida por estos viles, míseros Cristianos, con que mis pensamientos saldrán va ay infeliz de mí! ay desdichado (nos; al mirar que he llegado a conocer, que el fuego del abismo ha venido a cargar sobre mí mismo; con que para esta empresa convocaré al Infierno; porque pesa el amor de Casilda en tanto grado con todos los Cautivos; que ha llegado su especial caridad, y celo tanto a dejar el abismo en gran quebranto Ea vasallos míos, guerra, guerra; que el rigor de Casilda nos aterra, salid por que logremos su ruina, del lugar donde reina Proserpina, a la mayor empresa in que tanto el Infierno se interesa, cuando ya Cancerbero, siendo de mis Palacios el Portero a mis grandes amigos, y parciales les abrirá las puertas infernales: y pues las naves tiene mi deseo en DE SANTA en las salobres aguas del Leteo, mi Barquero Aqueronte el desembarco hará en este orizonte, conque unidos con migo me prometo lograré el triunfo sea muy completo Vengo a ver si la Princesa; pero que veo. . No os cause novedad en verme aquí, porque un negocio importante me ha conducido a este sitio. Cuál puede ser pues me hace dudar en esta ocasión, por mirar en tu semblante, que eres Extranjero, y dan motivo tantas, señales que en vos veo manifiestas, ara hacer este discurso. Suplícote no te canses saber quien soy, ni tampoco mis prendas, ni calidades, olo deseara ver a Aldemón, por darle parte de una acción, que ha de ser causa y motivo de alterarse. por convenir a su Reino, y a su Persona, se ataje el inconveniente, cuando redunda en deshonor grande de su Corona, y también de las leyes singulares, que el Alcorán Mahometano contiene, pues en su ultraje ha de resultar lo que ocultamente se hace. No podré ser noticioso de tu proposición, antes que el Rey lo sepa, por sí puede el daño remediarse. Respecto tengo entendido que eres por tus especiales prendas querido del Rey, yque entre los Principales Ministros suyos mantienes su confianza, que nace de la estimación, en que el Rey os tiene, me place descubrirte el gran delito, CASILDA que está oculto, que no cabe en la mayor tiranía, escúchame, y no te espantes. Sabrás como la Princesa sin atención a su Padre, ni a su decoro, hace tiempo, que ocultamente reparte con esos viles Cristianos, que en esas Mazmorras yacen, del Real Tesoro los bienes, sus rentas, y sus caudales, disipando el Real Erario, y es su caridad tan grande con ellos, que socorridas quedan sus necesidades; as más de las noches pasa en coloquios, que se hace sospechosa, que a la ley de nuestro Profeta falte. Hombre que dices, de donde cuanto mes refieres sabes? pues no se puede creer el que la Princesa pase a desdorar su esplendor, y a oscurecer su Real sangre, violando su propio honor, y Reales immunidades. Es cierto lo que os refiero conviene no declararme, . verás por la experiencia se acreditan mis verdades: pues antes de mucho tiempo habrás de desengañarte Bien está, y así resuelto quedo de dar al Rey parte, de cuanto me has conferido. Yo celebraré este lance, por dar un gusto al Infierno aunque en el gusto no cabe. Ya que estos pobres Cautivos con grande amor, y fineza me han instruido en la ley tan segura, y verdadera, quiero dar algún repaso a la memoria, que pueda quedar en ella más firme su formal inteligencia; Que Que hay un Dios me han enseñado, y que es de tanta excelencia, que en todas partes existe su Divina Omnipotencia: que es Unico, y Trino, así los Cautivos lo confiesan, con distinción de Personas sin distinción en Esencia: que la segunda Persona encarnó en una Doncerla, de la que nació dejando su Virginidad ilesa. Si vistió el tosco saya de nuestra naturaleza fue por redimir la culpa, que causó la inobediencia que por el hombre murió en la Cruz; y pues en ella Consumó la Redención, puede haber mayor fineza? Que en la Hostia Consagrada está Cristo, y aunque está se divida en muchas partes está en ellas, como en ella. De Fe creo estos misterios, y otros más que se reservan en mi pecho renegando de la Mahometana fecta. Que gracias al Cielo doy; pues merezco a su Clemencia me haya inspirado de suerte que el alma en gozos se anega. Solo me falta Dios mío, que me franqueés la puerta del Bautismo, para que mis culpas que tanto afean, queden limpias con las aguas de tu gracia, donde anhelan. Voy a ver a mis Cautivos, que en servir a Dios se emplean, a llevarles el sustento, bi y a dar alivio a sus penas. Conque es cierto, que Casilda atropellando el respeto, que me debe, como a Padre, comete tantos excesos Sí, Señor, porque su Alteza COMEDI con grande fervor, y anhelo mira por esos Cautivos sin dejar de socorrerlos, y que las noches las pasa aliviándoles el peso de su esclavitud, usando de gran caridad con ellos, donde se puede inferir, por ser tan justo el recelo, que esos Cristianos la muevan a seguir los documento de su ley, en que os hará agravio, y también al Reino. Vive Alá, y el gran Profeta Mahoma, que si es que en esto es convencida Casilda, aquel amor que la tengo, convirtiéndole en venganza, rigor, y aborrecimiento, ha de pagar con la vida que es la piedad con que debo proceder con ella, cuando es tan enorme su hierro Yo mismo tengo de hacer la experiencia, y pues contemplo, que en su retrete estara la Princesa, observaremos sus pasos, sinque perdamos la ocasión: cuidado en esto Oh que favor especial, o que amor tan verdadero merezco de Dios; pues mira mi piedad, con la que atiendo a estos míseros Cautivos; pues siempre que estoy con ellos parece que toda el alma se me llena de consuelo, no hay gozo mayor, que ver su conformidad, sufriendo por su Dios tantos oprobios, disgustos, y vituperios, y pues logro la ocasión oportuna, a socorrerlos pasa mi amor, cuando están esperando el alimento DE SANTA CASILDA Ya Casilda de su cuarto ha salido en centinela, hemos de estar Mahomet; supuesto que esta es la puerta principal, por donde sabes que a las mazmorras se entra No perdamos este lance, por ser muy grave esta empresa. Estoy Señor con cuidado, por pedirlo mi obediencia Que placer creo tendré, cuando me halle a la presencia de estos pobres; mas ay Dios! no sé que el alma recela pues llego a ver a mi Padre. Dios mío; a vuestra Clemencia apelo, cuando comprendo el rigor, y la aspereza, de mi Padre contra mí. Válgame aquella Doncella de quien los Cautivos dicen, nació el Verbo haciendo, guerra contra el común enemigo que nuestra desgracia intenta no temas, Casilda, no, pues siendo yo quien te alienta, dirás a Aldemón tu Padre, que son flores las que llevas. o que voz tan delicada que consonancia tan bella qué acentos tan concertados qué armonía tan discreta! pues deja la admiración tan elevada, y suspensa. Voz es sin duda del Cielo la que me anima, y esfuerza; con que no me da cuidado la más leve contingencia Mahomet, ya Casilda viene, sígueme; porque hacer prueba pretendo de este suceso, que me has referido . Buena es la ocasión que logramos y espero que no se pierda. Hija Casilda? . Señor? DE SANTA CASILDA Extraño tan sola venga? por este sitio, la causa de esta novedad quisiera oírte No es novedad la que juzgas, y contemplas, Señor; porque como tanto me mortifica, y da pena el accidente que tengo de este mal; que me molesta de sangre lluvia, por sí algún alivio se encuentra Por divertir mi cuidado todo el deseo me lleva bajar a quesos jardines a esas amenas florestas, a esos deleitosos Parques, asombros de tu grandeza, donde con la variedad de sus flores se recrea mi vista, conque a dar paso a mi mal algunas treguas. Huélgome mucho, mas dime Casilda, que es, lo que llevas en esa falda? Señor, flores son, bien puedes verlas Di Mahomer, estas son flores o pan? . Por lo que se muestra flores son, Señor, las que nos ha enseñado su Alteza Válgame Alá qué es aquesto? Como contra la inocencia de Casilda has empañado el cristal de su modestia? Como con tal desacato ha pasado tu insolencia a desdorar su opinión, suponiendo con certeza que a esos Cautivos llevaba alimentos? por que era un Crimen de tanto peso contra mi autoridad Regia y las leyes Mahometanas, que la dejaba sujeta, a que pagase su culpa, según las leyes ordenan, y así tan grave delito ha de pagar tu cabeza Señor perdona este agravio a a Mahomer con advertencia, que no puedo persuadirme, cuando es confianza vuestra, e impropio a su calidad, que de sí mismo naciera, lo que le imputas, yo creo que las lenguas lisonjeras serán causa; por lo cual con tanta razón te alteras; pues se sabe que en las Cortes, Ciudades, Villas, y Aldeas. de chismes, y de lisonjas suele haber mucha cosecha. Disimularme conviene por ser el lance de cuenta. Hija Casilda, a ti debe Mahomer la vida, fineza, que debe estimarla mucho, y desde hoy tienes, licencia, para que en esos jardines tus accidentes diviertas; y quédate a Alá, Casilda. Ya que tan grande fineza te merezcos, otra mayor de vuestra piedad espera mi deseo. . Di, Casilda, que es lo que gustas, e intentas. Señor estoy enterada, y con especial certeza, que en el Reino de Castilla, para el mal, que me molesta, hay unos lagos, que tienen una gran virtud, y esencia, conque si de ir a sus baños vos, señor, me dais licencia, fío, que en sus dulces aguas, he de hallar la salud cierta, y para no malograr esta ocasión, bien quisiera que al Rey Di Fernando, es Magno escribiese vuestra Alteza, para que me permitiese el tránsito por sus tierras, sus Estados, y Dominios. Tomaré relación cierta de cuanto me has informado, y te daré la respuesta. . Señora, vuestra piedas agradecido me deja. COMEDIA Válgame Dios, que milagro ha obrado su Ommpotencia; pues ha convertido en flores el florido pan, que era destinado para estos pobres Cautivos, que encierran esas oscuras mazmorras, causándome grande pena, cuando los veo, que están llenos de tanta miseria; ahora me confirmo más en la ley, que estos profesan, pues esperimento un prodigio en la Mahometana Secta, ya vivo con esperanza, que el milagro me recuerda que sanaré de mis males; pero Dios mío quisiera me enseñases el camino, o franqueases la puerta, por donde yo deba entrar a sanar de mis dolencias. Pero qué es esto, Dios mío, pues en este punto llegas a aumentar más tus prodigios, tus favores, y finezas; pues se reducen las, flores a la substancia primera. Panes lo que veos ahora, que causa, tu Omnipotencia, para que con los Cautivos mi caridad suma ejerza. Bien quisiera, que Daraja se hallase aquí, porque fuera instrumento del amor, que mi piedad, les profesa; mas aquí viene Daraja. . Señora? . A buen tiempo llegas, paraque a remediar pases de esos pobres la miserias. Llevarasles este pan para su alimento, mientras otros mayores regalos mi compasión les ofrezca. Paso, Señora, rendida. a cumplir con mi obediencia. DE SANTACASIDA Con estos pobres Cristianos noches, he pasado enteras, privándome de dormir por estar en centinela, la noche pasada estuve con la mayor complaciencia con ellos, de donde nace la pesadez, que me inquieta de manera que Morfeo me llama ya a toda priesa. Quiero descansar un poco; pues está el sueño a la puerta. Alienta, pues, Casilda peregrina, que Dios tu caridad premiara fina disponiendo, que alivio a tu accidente encuentres en los lagos de Vicente. Aria Ánima en tu reposo; pues queda ya al cuidado del todo Poderoso, dejar remunerado Vuelvo a ver si ha despertado el compasivo anhelo de tanta caridad Y en premio de tu celo tu mal tendrá consuelo y entera sanidad. Ya que los pobres Cautivos con el alimento quedan, ahora salgo por si acaso algo me manda su Alteza. Parece que está dormiendo, no lo extraño; porque en vela acompañándola yo, pasa las noches enteras con los Cautivos, usando de su piedad, y clemencia, en que también tengo parte viéndoles en tantas penas. Quiero a mi cuarto volver mientras su Alteza despierta. Dios mío, aunque no merezco viestro amor vuestra piedad diradme la enfermedad, que hace tiempo, la padezco, DE SANTACASIDA desde este punto os ofrezco serviros muy obediente y pues es tal mi accidente, que en su cura no hallo medio dónde encontraré el remedio? En los lagos de Vicente. Válgame Dios, que es lo que por mi pasa; pues la fuerza de una voz me ha suspendido tan armoniosa, y atenta, que sola la admiración se pudo elevar con ella Es sueño lo que ha pasado? es fantasía, o quimera no, que aún los sueños publican las acciones verdaderas. Que en los lagos de Vicente se han de curar mis dolencias, oigo! Sin duda Dios quiere manifestar sus finezas con migo. Vuelvo a dormir pues el sueño me molesta, por si este sonoro cauto segunda vez me despierta. Vuelvo a ver si ha despertado la Princesa, por ser esta la hora más oportuna; parece que mo. Quisiera, pues llega la ocasión propia de ejercitar sus finezas con los míseros Cautivos, lamarla; mas dejarela, que prosiga con el sueño, ya que vigilias enterás gastó las noches pasadas, y por si acaso despierta, y me llama, mi cuidado procurará estar en vela s Si tan grave enfermedad en cuerpo, y alma padezco sanadme, si es que merezco, Dios mío, vuestra piedad conociendo en realidad du- B2 duplicado mi accidente os suplico humildemente, me inspires por vuestro amor, dónde me harás tal favor? En los lagos de Vicente. Despierta hermosa Casilda, despierta Casilda bella. Quién eres Joven gallardo? porque estando a tu presencia mi dicha en mares del gusto prósperamente navega. Soy un Ángel, que desciendo de esas Celestes esferas; a consolarte mandado de quien rige Cielo, y tierra. Vengo a decirte Casilda, que destierres las tinieblas del error, en que has nacido; porque su gran providencia por la especial charidad, y piedad, con que sustentas a esos Cautivos Cristianos, quiere sigas sus banderas, y así como a Constantino en el tiempo, que la Iglesia regia el Papa Silvestre, le curó de aquella lepra, que, alma y cuerpo molestaba, lavando mancha tan fea con las aguas del Bautismo, desea su Omnipotencia, que en los lagos de Vicente allá en Castilla la vieja te vanes, con cuyas aguas quedarás del todo buena, y siendo más esencia la salud del alma, esta consiguerás recibiendo el Bautismo, que te espera, donde lavadas tus culpas, lograrás, que quede impresa la gracia en tu alma, con que llegas al fin que deseas: COMEDIA todo sucederá así, por ser Dios, quien te gobierna. Ángel mío aguarda, aguarda. Ángel mío, espera, espera; porque me dejas el alma, muy triste, como te ausentas: o que dicha para mí o que especial excelencia debo a Dios, cuando conozco, que tanto de mí se acuerda! Si es que dormida hasta aquí he estado, gran miseria, en el asqueroso catre de un vil, y falso Profeta, a Dios le rindo las gracias; pues me saca de esta fecta, y así siguiré con gusto su ley, que es la verdadera. Viendo Casilda, que el mal tanto de ti se apodera de sangre lluvia, he llamado, porque me das mucha pena, a los Médicos primeros de práctica, y experiencia de mi Reino, y condolidos de ti, por lo que experimentan tantas veces, que han pulsado tu grave mal, y dolencia, por si encuentran algún medio, por donde aliviarte puedan; me han dado a entender no alcanza a tan grave mal su ciencia. Con que estando asegurado ser tu proposición cierta, que en los lagos, que me dices allá en Castilla la vieja vañándote con sus aguas sanarás de esta molestía, pues son propios para males de aquesta naturaleza. Desearé muy gustoso, el que te vanes en ellas, que así de tal accidente confío libre te veas; con que por este motivo sabrás tengo dada cuenta a los Grandes de mi Reino, para Ḏ paraque en esto consientan; por ser de mucho reparo, que hagas de Toledo ausencia, como heredera, que sois, en que tanto se interesan mis Vasallos, por lo que tengo ya la diligencia anticipada hace días; pues he escrito dando cuenta al Rey Don Fernando el Magno por mi Embajador, porque era muy propio comunicarle este intento, cuando media en los dos una amistad tan antigua, y tan estrecha, que la acreditamos ambos con nuestra correspondencia; con que así espero que el Rey os reciba con aquella autoridad, que es tan propia de su Real magnificiencia. También te doy esta carta, en que mi atención recuerda al Rey mi agradecimiento; y para mayor fineza orden he dado, que salgan de mazmorras, y cadenas esos Cautivos Cristianos, porque Don Fernando sepa, que consiste en obsequiarle lo especial de mi grandeza. Mañana habrás de partir; supuesto tengo dispuesta toda la Real Comitiva: y así hija Casilda, espera; que me has de volver a ver libre del mal, que te altera, y por despedida dame esos brazos, para muestra de lo mucho que te estimo. Siendo, Señor, hija vuestra, por obedecerte, paso a satisfacer mi deuda. Alá te dé buen viaje. Alá tu vida mantenga. Válgame Dios, que portentos, maravillas, y finezas en cada instante está obrando SANTA CASILDA con migo su providencia! qué mayor milagro, que ver que mi Padre se mueva, a lo que el Ángel me dijo? de esta acción saco por cierta consecuencia, que Dios quiere, el que mi alma no se pierda, y que desprecie a Mahoma, y sus leyes aborrezca. Viva nuestra Redentora, viva, viva la Princesa. A vuestros pies, gran Señora, tributamos la obediencia, cuando, nuestra libertad os debe nuestra miseria. Hijos míos, qué gustosa vuestra libertad me deja! venid con migo hijos míos; pues con vosotros se aumenta mas el placer, mas el gozo: pues vuestra esclavitud cesa. Viva nuestra Redemptora, viva, viva la Princesa. Supuesto a Castilla vamos, me serviréis de defensa, y guarda; pues con vosotros será mayor mi grandeza. Viva nuestra Redentora, viva, viva la Princesa. Muley yo soy desgraciado, porque según los indicios, que Casilda manifiesta, no he de lograr el designio con que vengo, y estoy tal, que me confundo a mí mismo. Es proprio de aquellas damas de autoridad por capricho, aunque en el amor se abrasen, el suspender los cariños, y estas no desean más, que casarse. Bien has dicho; pero en Casilda conozco por por una acción su desvío, y hoy estoy con más cuidado, porque la voz se ha estendido en Toledo, de que pasa a Castilla con motivo del accidente, que tiene, y está todo prevenido Tengo discurrido el medio, para no ser conocido en Castilla, donde habremos de pasar, por si consigo la voluntad de Casilda, en quien tengo mi albedrío, de seguirla disfrazado. Pues, Señor, yo haré lo mismo, cuando tengo con Daraja ciertos coloquios antiguos, y si me ve como antes, me mirará con ocico. Deja, Amor, ya tus rigores: Deja tus juguetes, Niño: Pues muero por una ingrata. Pues por una puerca fino.

JORNADA SEGUNDA

() JORNADA SEGUNDA Muley ya estamos en Burgos, y quedo cierto admirado de la grandeza, hermosura disposición, y aparato de esta Ciudad. . Y bien puedes; pues se lleva los aplausos entre todas las del Reino, cuando la están ilustrando los dos Jueces de Castilla, Nuño Rasura, Lain Calvo, y el Conde Fernán Gonzalez, por quien (harto lo lloramos so eclipsaron nuestras lunas. Ya sé, que aqueste fue un rayo, que descargó su rigor contra el Imperio Otomano Yo creo llegará en breve la Princesa, y yo me hallo confuso; pues siendo proprio el que se hóspede en Palacio, viniendo, como tú sabes, COMEDIA siguién dola disfrazado, no sé, como podré hablarla. La respuesta está en la mano, puedes fingirte, Señor, ser de su Alteza criado de la distinción primera, y que te has anticipado a dar pronta la noticia al Rey Don Fernando el Magno, de hallarse ya la Princesa en camino, y en tal caso se conseguirá tu intento; pues quedarás en Palacio. No ha sido malo el discurso. Estoy muy adelantado. Por ese medio no hay duda la podré hablar muy de espacio, por ver si mi amor la vence. . Y si no darásla al Diablo. . Mahomet, desde aquí hasta Burgos cuantas jornadas nos faltan Tres, Suñora. . Bien quisiera, el que no fuesen muy largas, por lograr anticipados los favores del Monarca Rey de Castilla, que espero por la especial confianza, con que vengo, me ha de hacer; pues con mi Padre enlazada, y estrecha amistad mantiene. Muchos años vinculada la corresquudencia he visto Pues Mahomet, ya que nos faltan esas jornadas, procura, supuesto, que los ampara mi protección, que a esos pobres que sirviéndome de guardía vienen libres del rigor que en su esclavitud pasaban, no les falte el alimento, porque es una ley tirana, la que con ellos se ha usado con sola la circunstancia de ser Cristianos; pues dime, qué ofende a la Mahometana usar de piedad con ellos Bien se conoce, que es falsa; DE SANTA CASILDA pues donde no hay charidad, se falta a ley humana, que esta es natural, y el que a la ley natural falta, vive en una ciega ley: esta es consecuencia clara, y si a mí, o a vos Mahomer esta desdicha alcanzará, padeciendo las miserias, en que estos pobres se hallaban, no hicieramos el aprecio de la piedad, que se usaba con nosotros? claro está, a esto no hay razón contraria; pues usar de charidad la ley natural lo manda. Todo el Infierno me asista, abrasando en vivas llamas, a esta mujer, que conmueve a las Regiones Tartáreas, aquí al rigor de mis furias pereceréis en mis garras. Válgame Alá, que es aquesto, que en este instante nos pasa? . Jesús, Jesús, Santos Cielos, o qué bestia agigantada! Aqueste sagrado nombre tiemblan todas las Tartáreas. María Reina del Cielo la Omnipotente por gracia, desvaneced, Madre mía, esta terrible borrasca, supuesto, que el atributo de Madre, y de Soberana tenéis, libradnos del riesgo cruel, que nos amenaza. Quién, Señora, sino vos, podrá aquietar nuestras ansias; pues para Madre del Verbo, bien sé, fuiste preservada, si es que a los hijos de Adan les comprende por desgracia DE SANTA CASILDA aquella primera culpa, en vos no cayó esta mancha. Muy bien sé, que no merezco, que me atendáis; pues me falta, para poder obligaros, aquella primera gracia, a esta aspira mi deseo paraque os deje obligada, mientras que el Sacro Bautismo llegue a imprimirse en mi alma. Compadeceos, Señora, de mí, pues refugio os llaman de pecadores, si soy la que más culpas arrastra. Casilda vive segura, y con total confianza, de que verás atendido el fervor, con que me llamas. Esta voz del Cielo viene, o que fortuna tan alta merezco de Dios; pues deja mi alma fortificada, para resistir constante las cautelas, y asechanzas, con que el Demonio procura de su gracia derribarla, Casilda está en oración o que pena que me causa! pues por ella sobre mí descargan montes de llamas; quiero ejecutar con ella el rigor de mi venganza: aquí pagarás Casilda tu ingratitud. Esa vana presunción, con que mantienes tu altivez, y tu arrogancia, ha de quedar abatida; pues sabes, que en la batalla campal, que los dos tuvimos, por ser criatura ingrata a tu Dios, en honor suyo tu cerviz puse a mis plantas, con que desde aquel instante en fuego eterno te abrasas. DE SANTACASILDA No lograrás lo que intentan tus deseos, y tus trazas contra Casilda; porque vengo a servirla de guarda. Ay de mí! que siempre tengo a Miguel por mi desgracia por contrario desde el tiempo, que mi soberbia aspiraba en ser semejante a Dios. Por eso fue la batalla; pues quiso Dios que yo fuese el General de sus armas y desde entonces quedó tu altivez arruinada. Miguel voyme, por no verte, que siempre me das en cara el triunfo, que conseguiste. . La honra de Dios fue la causa, Casilda bella? . Ángel mío? Adiós debes dar las gracias; pues por ti ha desvanecido esa tormenta, y borrasca, que contra ti el enemigo, y bestia infernal fraguada tenía, y así Casilda, respecto que Dios te llama, y quedas ya libre con todos los que te acompañan, puedes sin recelo alguno proseguir con tu jornada. Válgame Dios, y que honras, y mercedes soboranas debo a su misericordia, y conociendo no hay paga, con que satisfacer pueda, mi agradecimiento pasa a manifestar, que quedo perpetuamente obligada; porque mercedes del Cielo no puede el mundo pagarlas. Levantaos, queridos míos. Te damos rendidas gracias; porque aquella horrible bestia temimos, que nos tragara. DE SANTACASILDA Señoral, me ha confundido la horrible visión, que tanta fuerza, y rigor contenía. Bien podemos dar las gracias a Dios, porque su poder a todas partes alcanza, con que quebrantó las fuerzas del Demonio, que intentaba perturbarnos, e impedirnos el paso; mas su asechanza no le valio, suspendida de aquel, que todo lo manda. Y ya que se ha serenado este nublado, y borrasca, Mahomet, vamos prosiguiendo hasta Burgos la jornada. . Viva, viva la Princesa, viva la que nos ampara. . Selín, con que la Princesa ya ha salido de Toledo. Sí, Señor, con mucho gusto, por ser grandes los deseos de participar las honras, y generosos obsequios, que de vos, Señor, espera. A Aldemón mucho le debo, y así me veo obligado hacer especial cortejo a la Princesa, su hija; ya le he respondido al pliego, que en este asunto me ha escrito. , Yo, Señor, reconociendo esto mismo, estimulado de mi obligación he puesto todo mi cuidado en daros esta noticia, cumpliendo, con la lealtad, que es propia, y tan singular afecto, que profeso a la Princesa; pues soy yo quien la pretendo, no conviene declararme. Me aseguran por muy cierto, que es muy hermosa Casilda. Y discreta en tal extremo, que si a Venus la compite en hermosura, no menos en discreción a Minerva, a una, y a otra prefiriendo por sus singulares prendas en abstracto, y en concreto. El ser discreta, y hermosa en un tomo no lo creo; ser hermosas, es de bobas, y así con estas los necios, como son tan parecidos, emplean sus pensamientos; porque las hermosas juzgan, que con mirarse al espejo, para engañar a los bobos, está allí su entendimiento. Calla tonto, mentecato, a ti quién te mete en eso? Este gasta buen humor. Sí, señor, le gasto bueno, desde que purgué en sudores unos humores perversos, que me pegó una Gallega, dándome una coz con ellos. El hijo del Rey de Cordoba por las noticias, que tengo, la pretende con vigor. Verdad es, y (según siento) con gran celo la ha explicado su amor, y su pensamiento; pero no la ha merecido de su atención un diseño. Yo procurare esforzar, y alentar más el empeño. También se dice, que este es muy galán, y discreto. Señor, no es como lo cuentan, es verdad, que es bien dispuesto, de capacidad bastante, y mediano entendimiento Es parecido a mi amo el de Cordoba, y tan cierto, que en circunstancias, y acciones este, y mi amo es el mismo. Cómo se halla la Princesa acosada del molesto accidente, que padece, no me admiro, esté suspenso el acto de resolver, hasta que ella con el tiempo de su dolencia aliviada a COMEDIA condescienda a sus deseos. Viva Nuestra Redentora, causa de nuestro remedio. Selín, qué voces son estas? Son, Señor, según comprendo, los Cautivos, que Aldemón os envía, satisfecho de lo mucho, que te debe, y agradecidos, infiero, que se habrán adelantado: porque la Princela, creo, no llegará hasta mañana a esta Corte. . Ya contemplo, por lo que Aldemón me escribe, se cumplirá mi deseo ese día, dedicando mi buen afecto en su obsequio, para cuyo fin he dado orden de que estén dispuestos magnificos aparatos, propio de mi Real respeto, para que sea plausible su entrada, y recibimiento. Ay, Casilda, que feliz seré yo, si a mereceros llego en fin! . Y qué gran dicha si es que a mi Daraja veo, para dar otros hilvanes al calor de mis requiebros. (Princesa No sé, que me he de hacer con la de Toledo almirar, que tanto pesa su virtud, y constancia, que aníquila el valor de mi arrogancia, aunque el infierno todo contra ella se levante, no hallo modo de poder apartarla de aquella charidad, que al ilustrarla viene a ser la corona, con que viene a ceñirse esta Belona. Ay infeliz de mí! ay desgraciado! pues veo mi poder desvaratado: (ño, el resto he de envidar con tanto empe- que de Casilda logre hacerme dueño, estendiendo el deseo (modeo que a esta empresa especial venga As- mi General, que en todas acasiones suele salir con torpes escuadrones, los DE SANTA CASIIDA los que con fortaleza al muro asestarán de su pureza; porque este es el camino, por donde muchas almas arruino. Lo que más me confunde, (da, porque en mi deshonor siempre redun- es ver su charidad en tanto grado, que de fuerzas me deja desarmado. (do, Si en la ley Mahometana, en que a naci- con los Cautivos tanto se ha estendido su piedad, soberana, qué será, cuando llegue a ser Cristiana a donde tanto aspira A estorbarla su intento, se conspira mi deseo, y venganza, por no verme corrido, si le alcanza. De Mahomer me valí, paraque fuese, quien a Aldemón su Padre refiriese cuanto Casilda obraba, y lo que suigran celo trabajaba, para con los Cautivos, que de mi crueldad son incentivos; y aunque logré mi intento, se vino a malograr mi pensamiento, y es que Dios la asistía, con que quedó burlada la acción mía; pues, llevando el sustento, que pudiera servirles de alimento, a esos viles Cristianos, todos mis pensamientos fueron vanos; pues, cuando Aldemón quiso, sin ser en el cuidado nada homiso, saber lo que llevaba, en donde mi esperanza afianzaba, (res, quedé entre confusiones, y entre horro cuando vi convertido el pan en flores; y lo que yo más siento es, que Dios haya obrado este portento con esta criatura, que a mí mismo me confundo, faltándola el Bautismo, aunque patente veo, que le tiene adquirido por deseo. Con estas prevenciones, con que vivo la Princesa Casilda, se concibo más faror, más envidia en el Infierno, que siempre durará, por ser eterno. Ea, amigos, supuesto, que leales me habéis acompañado en lances tales, DE SANTA CASIIDA este es de mucha cuenta, que por sus circunstancias nos alienta, a buscar cuantos medios conligamos, por si acaso a Casilda la logramos (pro, por nuestra; pues pretende en este asum- el que perdido quede nuestro punió. Viva nuestra Redemptora, viva, viva la Princesa. La agitación del camino bien creo, que a Va Alteza habrá, fatigado mucho. No, Señor; porque la fuerza del deseo, con que vengo a lograr vuestras finezas vuestras honras, y favores, sirve de alivio a mi pena. Obsequio tan especial agradecido me deja. Fuera defecto, Señor, en mí, cuando se interesa mi pecho en tanto favor, sino os pagase esta deuda; y como reconocida del honor, que me franqueas, precisa a mi obligación hacer algo en recompensa; mas mi Padre, que deudor de vuestra fe se confiesa, este pliego, en vuestras manos me dio a entender le pusiera. . Pliego, que Aldemón me escribe, pongo sobre mi cabeza, pues ya ha tiempo, que en los dos hay una amistad estrecha; quiero ver, lo que me dice, ya que este obsequio merezca. Señor: El Pliego, que puso en mis manos mí Embajador en respuesta de el que a V Majestad escribí con la suplica, de que mandase franquear a mi hija Casilda los transitos para ese Reino de Castilla sobre el efecto, que a Vi Mi expresé, le con- servo en mi mayor estimación, y tenien- do- COMEDIA dole presente, solo sirve el que en sus Reales manos pondrá la Princesa de reí terar mi debido reconocimiento. Alágu arde a V. Ma muchos años en su Real Grandeza. De está mi Corte año de royo. Mucho estimo sus favores. Mas mi Padre se interesa en los especiales, que recibe de V. Alteza; y deseando señor, mereceros la fineza, de que me oigáis, os suplico, mandéis salgan de esta pieza todos, menos los Cautivos. Despejad; pues la Princesa lo manda. . Rendidos todos sujetamos, la obediencia. . Escuchadme, gran Señor. Toda el alma os está atenta. Generoso Don Fernando el Magno, por excelencia, cuyo atributo contiene el valor de tu grandeza, Rey primero de Castilla te aclaman, y te veneran por primero sin segundo todas las demás Potencias, Monarca tan encumbrado, que a vuestra sacra diadema aún las Lunas Mahometanas pasan a dar la obediencia; Casilda soy, no lo ignoras, de Aldemón hija, y Princesa de Toledo, que esta gloria a vuestra vista se aumenta, a quien en dos lustros solos, hijos de diez primaveras, la razón adelantada descubrieron mis Potencias, con que mi conocimiento encontró la puerta abierta, para saber discernir, e inferir las consecuencias de cuantas operaciones fuesen al discurso opuestas. Con aquesta reflejión me tomé a mí misma cuenta, COMEDIA dole presente, solo sirve el que en sus Reales manos pondrá la Princesa de reí terar mi debido reconocimiento. Alágu arde a V. Ma muchos años en su Real Grandeza. De está mi Corte año de royo. sobre saber a que ley debía yo estar sujeta; pues nadie sin ella puede vivir con sana conciencia. La ley natural, es cierto, fue la que me hizo más fuerza, para poder abrazarla, la que vi ser muy opuesta a la ley, en que nacía pues la Mahometana fecta no está fundada en razón, sino en unas falsas reglas, y así falsa viene a ser; porque donde no hay clemencia, ni charidad con aquellos de especie, y naturaleza iguales, de tiranía, da señales manifiestas, Procuré con todo estudio acreditar la esperiencia; así fue, Señor, así; porque al ver, que la fiereza, y crueldad de mi Padre contra los Cristianos era con pretesto de Cautivos tan rigurosa, y sangrienta, del todo desengañada quedé de ley tan adversa; y obligada del afecto, y propensión verdadera, que a los Cautivos tenía, sin omitir diligencia noches con ellos pasaba en Cristianas conferiencias, procurando socorrerlos, y aliviarles en sus penas de donde tomé motivo saber con inteligencia os misterios de la Fe practicados por la Iglesia, en la que estos infelices llenos de tantas miserias me instruyeron, conque ya quedó esta doctrina impresa en mi corazón, de suerte, que vivo con la protesta de sacrificar mi vida, y honor en defensa de ella; DE SANTACASIDA y siendo la charidad una virtud tan suprema, armó el Demonio asechanzas, sus trazas, y sus cautelas. contra mí, para lo cual, llebado de su soberbia, a un criado de mi casa con sus vanas influencias le refirió la piedad, la compasión, y terneza, que con los pobres Cautivos usaba yo, de manera, que le dio a entender su astucia, porque mejor le creyera, que disipaba el Erario de mi Padre, y que esto era en su deshonor, y contra los dogmas de su Profeta. Con este pretesto un día, que iba a ejercer mis finezas con estos pobres, mi Padre, a quien la espía secreta le había comunicado de el Demonio la propuesta, atalayando mis pasos, y viviendo, en centinela, me salió al encuentro a tiempo, que iba prevenida cerca de las mazmorras, en donde pasaban tantas lacerías los desdichados Cautivos; me preguntó con cautela, qué era lo que llevaba oculto? Y viéndome presa con grillos de mi ignorancia, para formar la respuesta, somentada de una voz, sin duda del Cielo era, interiormente me dio la luz, paraque pudiera, satisfacer a mi vida, con que alentada con esta Santa inspiración, le dije Señor, supuesto deseas saber, que llevo en la falda, flores son, bien puedes verlas, y descubriéndola, halló ser mi proposición cierta. DE SANTACASIDA Quedó con este prodigio mi admiración tan suspensa; que detuve los acentos, por enmudecer mi lengua. Desengañado mi Padre a vista de la experiencia, fulminó rayos de enojo contra el criado, supuesta su falsedad conocida; mas yo compasiva, y tierna por el pedí, por que el acto de perdonarle esta ofensa fuese a Dios más agradable, sin mirar la ligereza de un criado, pues se sabe, que, mediando una Princesa, es grave el delito en él, aunque sea la acción cierta; mi Padre se sujetó a mi suplica, y siendo esta la ocasión más oportuna, le rogué me permitiera viniese a buscar la cura de mi enfermedad molesta, enterándole primero de que en Castilla la Vieja, parte de vuestros Dominios, para curar la dolencia de sangre lluvia, que ha tiempo me mortifica, y molesta, la medecina hallaría preparada, y bien dispuesta en los lagos de Vicente; resolvió, teniendo entera noticia de esta verdad enviaros, para que fuera recibida con aplauso propio de vuestra grandeza, su Embajador con el pliego dando os de este caso cuenta, en cuya vista, Señor, usando de tus finezas correspondiste a mi Padre con la amistad verdadera, que ha muchos años está en los dos tan manifiesta, con que habiendo precedido, gran Señor, vuestra licencia, salí luego de Toledo, y mi Padre en recompensa de tan repetidas honras, orden dio de que vinieran estos Cristianos Cautivos conmigo, para que sean testigos de su atención, y de su gratitud muestra, los que por estos motivos agradecido os presenta. A vista de este portento es preciso me enternezca. Mucho gusto me habéis dado, y tan especial que llega al último extremo, cuando tu resolución discreta se determina a dejar de Mahoma la vil fecta; acción es esta del Cielo, la que guía a vuestra Alteza, paraque abrace constante, la que es religión perfecta, que es la que adoro, y la misma que los Cristianos profesan no dudo será sensible a vuestro Padre esta empresa, que has logrado, y pues nos manda, y propone la Evangelica ley, que abándonar debemos todas cuantas conveniencias el mundo nos contribuya. Nada importará, que sienta Aldemón tu gran mudanza; pero Señora, quisiera, respecto que ya instruida en la Fe, y ley verdadera estáis, que aquí recibieseis el Baurismo, que es la puerta principal, por donde debes en la Militante Iglesia entrar, labando tus culpas, nacidas de la primera. Ya, Señor, esta intención ha días que se reserva en mí, desde que la voz interior me abrió la puerta, que será cuando arribare a la Villa de Birbiesca, COMEDIA o a los lagos, donde espero será mi dicha completa, paraque con sus raudales consiga, limpiar la lepra de alma, y cuerpo, con que quede sana de las dos dolencias. Muchas gravias debo dar a Diós, cuando a V. Alteza, con tantos rayos de luces su Divina providencia la ilumina, para asombro de las Cristianas Potencias. Respecto de ser preciso festejar a una Princesa de Toledo, esta Ciudad de Burgos, cuya cabeza a las demás de mi Reino las lleva la preferencia, por su grande autoridad los regocijos, y fiestas para vuestro Real cortejo tiene, Señora, dispuestas. Venga V. Alteza a honrarnos. A tan singular fineza no puedo faltar, por ser la que mi atención aprecia. . Viva nuestra Redemptora, viva, viva la Princesa. Válgame Alá, que es lo que me pasa? pues confundido estoy sin saber a donde tengo de inclinar el juicio. Con especiales recelos, y sospechas, con que vivo, si mis potencias se alteran, se confunden mis sentidos; yo creo que la Princesa, por lo que trasciendo, es fijo, que abraza la ley Cristiana, en que estos viles Cautivos la han instruido; porque hallo bastantes indicios: qué mayores pueden ser, cuando estoy viendo, y he visto, que son aquestos Cristianos objeto de sus cariños? Ay de mí! como me temo caí- DE SANTACASILDA caiga en este precipicio Casilda, y si esta mudanza, que me recelo, y concibo, llega ha oídos de su Padre, como quedará sentido de una acción, que viene a ser contra el honor de sí mismo, y contra el Reino dejando las leyes del Mahometismo? Muley estoy discurriendo, cuando tendré algún arbitrio, para hablar a la Princesa. Cielos, qué es esto que miro! es el Príncipe Selín del Rey de Cordoba hijo, el que veo con Muley Ciertamente, que me admiro. Señor, qué novedad es, aya su Alteza venido Burgos? . No hay que extrañar, Mahomet, teniendo motivo, que no puedes ignorarle, respecto estás entendido, que de Casilda, pretendo la voluntad, y albedrío; pues no se aquíeta mi amor, con que generoso aspiro colocarle en sus aras por víctima, y sacrificio; ya sabes, que allá en Toledo, el deseo precedido de su Padre, la expliqué mi voluntad, convencido de la grande, que la tengo, y más; cuando yo compito a los Reyes Mahometanos en valor, y en poderio cuyas circunstancias creo me pudieran hacer digno de merecer a Casilda; y aunque la expresé esto mismo, solo saqué por agravio su desdén, y su desvío; y sabiendo, que a Castilla DE SANTACASILDA viene, yo con el designio, de ver si logro este intento, con este disfraz la sigo, porque estando en Reino extraño no quiero ser conocido; y así te encargo, Mabomer, el secreto, y con tu auxilio espero, tendrá el efecto de ser mi amor atendido. Siguiendo vengo a Daraja, que hace tiempo, no la he visto, porque desea mi amor tener con ella palillo. Recelo, Señor, un daño muy grave, y tengo previsto, por especiales señales, y manifiestos indicios tu intento se frustrará. no me dirás el motivo, que ocasiona mi desgracia, cuando me tiene rendido el grande amor que la tengo? Me avergüenzo, si lo digo. Sácame de este cuidado. Es mucho el recelo mío, y no me atrevo a explicarle; pues quedarás confundido. Por eso mismo, Mahomer, debo quedar advertido; y es dejarme en con fusiones, que hacen mayor el peligro. Señor, la Princesa creo; siendo causa estos Cautivos, es Cristiana, despreciando el Alcorán, y sus ritos. Qué dices Mahomet? qué dices? que a perder llego el sentido. Cristiana Casilda? cómo puede hacer tal desatino? yo no lo creo Mahomer, cuando tengo comprendido, que la pribará esta acción de sus Reinos, y Dominios porque pesa una Corona mucho, y en tal desvarío nunca puedo presumir, siendo tan grave delito incurriese la Princesa. El tiempo será testigo. De esa suerte mi Daraja sin duda será lo mismo; conque yo no andaré a moras Viva la que es nuestro alivio; viva viva la Princesa. Mahomer, dime, que ruido, es este? . Señor, sin duda, por lo que tengo en tendido deseará la Princesa proseguir con su camino; pues es este el día que al Rey Don Fernando ha dicho, que de Burgos a Birbiesca ha de caminar. . Lo mismo le sucederá a Daraja, y la diré soy su amigo si continua en ser Mora, y sino vaya al hospicio. Retirémonos, porque no quiero ser conocido. Conviene disimular, por lo mucho que colijo. A Daraja voy a dar de mi amor un buen colirio. . r Respecto no me permite Alteza a compañarla, privándome de este gusto, dispuestas mis Reales guardías tengo para vuestro obsequio, y nunca más empleadas están que en esta ocasión, haciéndolas tributarias de vuestro honor, y grandeza. Ordenes tengo ya dadas, que la ciudad, y los Ricos hombres de Castilla salgan a cortéjaros, que en esto mas mi autoridad se ensalza. Celebro vuestro deseo, con que aspiran vuestras ansias a desterrar los errores de la fecta Mahometana, y abrazar la verdadera ey Católica, y Romana, que es la que todos estamos. obligados aguardarla. COMEDIA Me servirá de gran gusto, que te vañes en las aguas de el Bautismo, para que consigas aquella gracia especial, con que tus culpas de el todo queden borradas, y para cuanto os ofrezca podrás con gran confianza valeros de los tesoros, que tengo en mis Reales arcas. Señor, no sé como os pague fineza tan elevada, estimo vuestros consejos, que estos han de ser las alas, para remontar el vuelo, hasta verme colocada en el trono de la ley Evangélica, y sagrada Así lo espero Casilda. Yo de Dios toda su gracia, como de vos el permiso para seguir mi jornada Guarde Dios a V. Alteza. Dios os dé vida muy larga. Muley, buscando ocasión estoy; pues por mi desgracia. Qué es esto Selín, qué es esto? cierto que estoy admirada verte en Burgos. Qué motivo te trae aquí? . No es extraña esta nobedad Señora, por que quien fino idolatra en vuestra hermosura, no omite la circunstancia mas leve en buscar el medio, que en tu obsequio sobresalga Ya os entiendo; mas, Selín, sabrás, que estoy olvidada de todo cuanto pretendes, porque no estoy inclinada, a abrazar tus pensamietos. En eso mucho me agravias; porque un Príncipe de Cordoba por todas sus circunstancias, cuando compite en grandeza a las Potencias mas altas, no DE SANTA CASILDA no se considera indigno de merecer vuestra gracia. No te canses, ni molestes; porque yo ya soy Cristiana, y solamente, Selín, in requisito me falta. Qué es, lo que oigo? vive Alá, que me causa repugnancia tu proposición, Señora, porque era mostrarte ingrata la ley, en que has nacido, a tu Padre, y a tu Patria, y al Reino, de el que sin duda has de quedar despojada No quiero Reinos caducos, ni otras grandezas humanas; porque aspiro, al que es eterno, y aqueste solo le alcanzan, os Cristianos, si es que viven conforme su ley les manda. . Muy bien me dijo Mahomer Esta Mora, como estaba metida entre las espinas, se ha escapado de la zarda. Pues yo tengo de seguirla, hasta ver, en lo que para. Yo a Daraja seguiré, hasta que Daraja para.

JORNADA TERCERA

TERCERA JORNADA Ya hace días, que de Burgos venimos acompañando a la Princesa, bien creo, que su venida es en vano: pues vemos por experiencia, no se encuentran estos lagos; y es sin duda, que su Alteza debía de estar soñando, y lo que viene a ser sueño, pretende, que lo tengamos por verdadero. . También a mí me está repugnando lo mismo, que a vos, Señor, porque parece un encanto todo cuanto nos sucede; pues tanto tiempo vagando DE SANTA CASILDA andamos de risco, en risco, sin encontrar con los lagos. No dudo, que la Princesa solo los vio imaginados, o que con este pretesto, su intento disimulado, abrazar quiere la ley, que profesan los Cristianos, la que estos viles Cautivos, la habrán acaso enseñado. Crédito no quise darte, Mahomet, y desengañado estoy; porque la Princesa, hablándome por lo claro, me ha dicho, de que es Cristiana; con que he quedado admirado de una acción, en que a su Padre ha causado un grende agravio, y a su Reino, de que infiero, quedará de el despojado. Bien me lo presumíyo, desde que estuve observando sus pasos, y movimientos. Mahomer, en aqueste caso procuraremos los dos cuando estamos enterados de su intento, desviarla de él; por ser demañado su arrojo y atrevimiento, Viveremos hermanados. en esta resolución. Selín, y Mahomet, mirando en vosotros, me sospecho, que estáis algo disgustados: qué causa a este fin os mueve? Señora, estamos dudando, si fue ilusión, o quimera, o sueño, que ha motivado, obligar a V. Alteza, tu Reino desamparando, venir a Castilla en busca de esos lagos, que pensamos, no haogarnos en ellos; porque no encontramos tales lagos. No se consiguen los premios, sin pasar por los trabajos, por ser primero preciso, bus- buscar los medios humanos, hasta ver, si se consigue aquel fin, que deseamos. No fue sueño, ni ilusión, el que habéis imaginado: paraque yo resolviese hacer viaje tan largo, do una inspiración del Cielo es, la que a mí me ha alentado, y como en ella confío, treo, no saldrá frustrado mi deseo, ni mi intento, el que tengo bien fundado en la esperanza, que en esta, y en una fe viva, es claro, que aún al mayor pecador e tiene Dios de su mano. Fío en su misericordia, y en su Poder Soberano, ser atendida: Señor, supuesto, que me habéis dado de vuestra Piedad las luces, paraque venga buscando de mi salud el remedio, destinándome los lagos de S. Vicente, os suplico, no retardéis vuestro amparo, no detengáis mis anhelos, que llegan a tanto grado, que en diferirme este gusto, le hacen los instantes largos. Mas Cielos, qué es, lo que veo! Quedo de el todo admirado. Oh qué estupendo prodigio! Oh qué portento, y milagro! o que especial marabilla en este punto está obrando el poder de Dios conmigo! pues parece, que ha mandado, que de esa Celeste esfera baje esa estrella brillando: para darnos el consuelo, feliz estrella he logrado. Sigue, Casilda, el luminoso rastre de ese brillante astro, a cuya luz, no solo el aire alcanza COMEDA en Caós tan proceloso la bonanza, sino, que tu hallarás sin más rodeos el anhelado fin de tus deseos. RIA. Sigue los rayos rojos de tu radiación bella no pierdan, no, tus ojos su hermosa claridad: Y verás, que esta estrella te guía en dulce calma, donde tu cuerpo, y alma logren felicidad. Ya los anuncios son ciertos, ya los anuncios son claros, que si una estrella fue guía de aquellos tres coronados de el Oriente, los que a impulsos de sus deseos buscaron, al que vino a ser remedio de todo el género humano, estrella es, la que me guía a influjos de el Soberano Rey de los Cielos, y tierra, para que en ella fijando toda mi esperaza toda, busque el remedio en los lagos; vamos siguiendo este Norte. porque ya el tiempo ha llegado de cumplirse mis deseos; y así lograré en sus baños alivio en dos accidentes, que hace tiempo batallando en alma, y en cuerpo están. Qué es esto Cielos sagrados? que en un espacio tan breve llenos de temor estamos. Válgame Alá, que pedriscos nos están amenazando Los riscos parece, que de su centro van faltando. Qué truenos tan espantosos! Qué relámpagos, y rayos! DE SANTACASILDA Dios mío, Redentor mío, pues tenéis el Soberano atributo de Piadoso, libradnos de este naufragio. Si en vos, Señor, solo cabe lo immenso, de ti esperamos, nos libres de esta tormenta, que aborta truenos, y rayos. De vuestra piedad las puertas, que nos abras suplicamos, donde el dolor de mis culpas aldabadas está dando. Conozco, Señor, conozco, que yo esta borrasca causo; porque en prisiones me tienen las cadenas del pecado. Muley, mi pobre cabeza una piedra ha maltratado. En ti viene también, como en ojo de Boticario. No desprecies mis deseos, con que te vengo buscando; pues desprecio por tu amor Reinos, Dominios, y Estados. De mi cabeza, otra piedra los cascos me ha quebrantado, Ya sé, que hace muchos días, que tú tienes malos cascos. A ti clamamos, Señor, buscando en vos vuestro amparo, y si no bastan las voces, pronto tenemos el llanto. No mires, Señor, la cuenta de mis culpas, y pecados, si vuestra misericordia ha de servir de descargo. Válgame Dios! que prodigio en este instante tocamos, cuando vemos tan completos sus favores soberanos. Segunda vez esta estrella sale esparciendo sus rayos, serenando tempestades, y dedaciendo, nublados. Gran dicha ha sido la nuestra Gran felicidad logramos. Llores estamos del riesgo. DE SANTACASILDA De piedras, y de guijarros. Mahomet, Selín, desde ahora quedaréis desengañados, que no fueron apariencias, ni fundamentos soñados, los que en Toledo propuse; fue un obsequio soberano, que Dios quiso hacer conmigo, el que me va cotinuando, proponiéndome, que guía aqueste Divino astro, con cuyos rayos, y luces, que me va communicando, espero luego encontrar la medicina en los lagos; y pues estáis convencidos, venid siguiendo mis pasos. Tercera vez a esta estancia, de mi soberbia insistido, vengo, por ser necesario todo el poder del abismo contra Casilda, aunque siento, no han de bastar mis designios, porque la veo ilustrada de soberanos auxilios, Oh qué pena, que me causa! o qué tormento tan vivo! en mis regiones Tartarcas, y Dominios se ha estendido. Oh que novedad tan orande pasando está! cuando miro, que Casilda ha despreciado las leyes de el Mahometismo. Con esta acción ha quedado el Infierno suspendido, lleno de horror, y de espanto, que es confusión de mí mismo. Qué he de hacer en este lance; pues por más que busco arbitrio, para vencer a Casilda, encuentro con más peligros? Ya sé, profesa la Fe, y la ley de Jesucristo De quien me podré valer, para un lance tan preciso, si veo todo el Infierno totasmente confundido? Oh que admiración me causa al mirar tanto prodigio en Casilda, que no alcanzo tanto milagro continuo. A quien podré convocar, paraque sea testigo de mi desdoro, y afrenta, de mi tormento, y martirio. l Qué mayor tormento ver, que aquel pan, que a los Cautivos para su alivio llevaba, verle en flores convertido? Aquella gran Caridad, de su corazón archivo ha sido el medio, por donde tanto bien ha conseguido. A quien llamaré en mi ayuda, pues me ha cortado los bríos esta mujer, sin dejar facultad a mi albedrío? Ahora es la ocasión propia, que me veo reducido convocar a mis parciales, y a mis primeros Ministros. Vengan, vengan a asistirme en tan especial conflicto Habrístel, Belial, y Asmón, Astaror, con el invicto Leviatan, mis Generales pricipales del abismo; porque es la empresa muy ardua, asestando con sus tiros de horrorosas sujestiones, y pensamientos lascivos al más fuerte valvarte, al muro fortalecido de Casilda, cuando hay tiempo; porque en este instante mismo quiere pasar a vanarse en las aguas de el Bautismo, y antes, que logre su efecto. Ea soldados amigos desvaneced sus intentos sus deseos, y albedríos, dando triunfos al Infierno. y a vuestro Señor lo mismo; pero ay de mí! que ya es tarde, porque desde aquí registro, COMEDIA que ya está impreso en su alma aquel carácter Divino, ya aquella primera gracia; a la culpa ha destruido; pues la gracia, y el pecado no pueden estar unidos, y a la Mahometana secta de su mente ha despedido; y ya con la Fe, que adora, deja al Infierno abatido; ay de mí que todo es fuego, cuanto me abrasa! y respiro Vesubios, y Mongibelos, que ya no puedo sufrirlo. Cristiana es Casilda ya, con que ya no hay otro arbitrio, que buscar medios, y trazas, por ver, si alcanzo, y consigo el privarla de la gracia, de que Dios hoy la ha vestido. . Qué beneficios tan grandes! que singulares finezas debo a Dios; pues me ha admitido en el gremio de su Iglesia! o que dicha, que he logrado! cuando su Piedad inmensa @l me ha sacado del error de una muy maldita fecta. Oh qué gustosa, que estoy! pues su grande providencia col con las aguas del Bautismo nos nuo ha curado mis dolencias. tivad Oh qué gran felicidad gozo! al ver, que su Clemencia al estado de la gracia ha elevado mis miserias. Mahomet, Muley, y Daraja? Qué nos manda V. Alteza? Suspended ese atributo, que no quiero más grandezas, que consagrar mi humildad, a quien lo es de Cielo, y tierra. Ya sabéis, que soy Cristiana, y respecto, que desea mi amor, que todos vosotros debajo de las Banderas de esta Religión Católica D oq os DE SANTA CASILDA os alisteis, bien quisiera, me siguierais, despreciando ley tan vil, como la vuestra; porque entre las demás leyes solo esta es la verdadera Los milagros, y prodigios, que toca nuestra experiencia, y un impulso superior, sinque sea ligereza, me mueve a abrazar la Fe, que los Cristianos confiesan. Yo ya no quiero ser Moro. Ya sabéis, fui compañer: vuestra en la gran charidad, que vuestra, compasión tierna en Toledo ejercitaba, socorriendo las miserias de aquellos pobres Cautivos, los que me abrieron la puerta, paraque el conocimiento a ley Cristiana siguiera, que es, la que adoro, Señora Oh qué gran dicha la vuestra pues aseguramos, todos lograr una gloria eterna; y así hijos míos, porque vuestras almas, no perezcan en el proceloso mar de la culpa; pues dispuesta vuestra resolución veo, y en estas Villas, y Aldeas los Parrochos preparados. están con las vivas verás. de bautizaros; porque en vuestras almas impresa quede la Divina gracia, no omitáis, no diligencia algunas, hasta que logréis virtud de tanta excelencia. Selín, si caminar gustas por estas Sagradas sendas, mira, que estas son seguras, paraque conseguir puedas la salvación de tu alma Eso, Señora, es quimera, es una vana ilusión, es una loca apariencia. Yo no desprecio las leyes, DE SANTA CASILDA ni ritos del gran Profeta Mahoma, quien tomará tu castigo por su cuenta Como vives olvidada, y tan ingrata te muestras a tu Padre, en quien recae por tu acción tan grave afrenta Oh que engañada he vivido en las oscuras tiniebla del horror, en cuyo Caós tuve mi infancia primeras y así Selín; pues no quieres abrazar la verdadera ley Católica, y formal, que el Católico confiesa, a mi Padre le dirás: deje la de su Profeta, y le darás esta carta, paraque por menor sepa mi resolución Cristiana. . Señora, no me atreviera a ponérsela en sus manos; por ser una acción tan fea, a no estar considerando, que tu Padre no me crea; con que podrá asegurarse luego, que tu carta vea. Extraño mucho abandones, un Reino de tal grandeza, muchos Dominios, y Estados, y otras crecidas Potencias Selín, si los Reinos todos, que en el círculo, y esfera del orbe están contenidos, a mi voluntad tuviera, los sujetara al desprecio; por ser de mayor esencia otro Reino donde aspiro, que un Dios Eterno gobierna; ip y paraque reconozcas, no que mi deseo desprecia esas pompas, con que el mundo se engríe, y se lisonjea, fuera vestidos profanos, fuera mundanas preseas, fuera lazos del engaño. fuera joyas, y riquezas. Que til Que yo no apetezco más, que el emplear mi obediencia en servir a un Dios amante, y en abrazar la pobreza que es él escalón, por donde se sube a la Gloria eterna, y así Daraja, procura, ya que ha venido propensa, y afable mi Comitiva paraque a Toledo vuelva, repartir esas alhajas usando de mis finezas. A lejecutar tu mandado está pronta mi obediencia. Extraño, Mahomer, extraño, te olvides de tu nobleza, por haberte hecho Cristiano. Antes sobrésale esta, cuando en serlo, y su observancia está la mayor nobleza También tú, Muley, pretendes quedarte con la Princesa? Yo no me quedo, Señor, que yo voy, donde me llevan. Pues quién te lleva, Muley? Daraja, porque da esta, en que he de ser su marido, y yo me recelo en ella, si la tengo por mujer que de otros muchos lo sea Válgame Alá, qué de cosas va palpando la esperiencia! si será sueño? parece debe serlo, porque crea que no es Cristiana Casilda, no lo creo, cuando fuera un lunar, que desluciese su autoridad, y grandeza. No es Cafilda de Toledo la principal heredera? sí; con que es una ilusión comprender, Cristiana sea Pero ay de mí! que ya es cierto, ha abandonado la fecta Mahotana, y que la ley de los Cristianos profesa. Qué sentimiento, y dolor causará a su Padre esta COMEDIA su resulución indigna sin duda Casilda ciega debe estar, cuando ariesgada su propio honor atropella Con que gusto iré a Toledo, viendo, que también desprecia mi amor, y mi authoridad, mis favores, y finezas? Que he de decir a Aldemón cuando me halle a su presencia, pues solo el recuerdo basta a confundir mis potencias? Qué será, cuando su carta vea su Padre tan llena de ultrajes, con que su Hija se da a entender indiscreta mucho temo, que el veneno que en su carta reconcentra, sea bastante motivo, paraque la vida pierda, y no ha de ser el estrago para él solo, que la fuerza aún se extenderá también, hasta su familia misma Mahomet, Muley, y Daraja, desdorando su nobleza llebados van de esta voz, y canto de esta Sirena; porque rompiendo las leyes en el Alcorán dispuestas unánimes, y conformes, bárbaros siguen sus huellas. Oh qué desgracia tan grande o qué rigor! o que afrenta será para el Rey su Padre por ver, que Casilda pierda la sucesión de su Reino y su sagrada Diadema A Toledo me encamino, aunque llevo malas nuevas, porque Aldemón se adelante a tomar sus providencias. n Ya que Dios me favorece tanto, mi obligación pasa a mostrarme agradecida, y respecto, que apartada qui- DE SANTA CASILDA quiero vivir de las gentes, y de las glorias mundanas fabricar quiero una hermita aquí, siendo dedicada a la Reina de los Ángeles María llena de gracia, paraque de ella asistida aquí penitencia haga de mis pecados, y culpas, que tanto agravan mi alma; pues es muy propio este sitio para el fin, a que me llama la piedad de Dios, en él pongo por cimiento, y planta estas piedras, que en honor de su Madre se consagran. Vuelvo a buscar materiales, porque continuando vaya la obra, que en breve espero ha de quedar acabada. . Vive Dios, Daraja, que me pesa mucho la carga. Jesús, y qué flojón eres! Con ese cántaro de agua, que tú llevas, me dirás, que caminas muy cansada, que es propiedad en mujeres ser en todo, delicadas; un mortero hemos de hacer de muy buena mezcla, y masa, paraque salga la hermita, como la Princesa, manda, ul y he de embarrar a dos manos, ya que tu embarras a tantas. Arrima a un lado ese cuezo Y tú el cántaro de agua. Di, Muley, supuesto, que profesas la ley Cristiana, quiero hacerte unas preguntas, las mismas, que, cuando estaba e yo en Toledo, me enseñaron los Cautivos. . Vaya, vaya. Dime ahora, quién es Dios? DE SANTA CASILDA Ese Dios, que Alá se llama, es un Supremo Señor, que no hay cosa, que no alcanza, y no sabe más, ni menos, ni es menos, ni más su gracia. Y en cuántas partes está? Doite la respuesta claras por menor, has de saber, que está en España, y en Francia, en Italia, y Portugal, en Polonia, y Alemania, en la Flandes, en Turquía, en la Ungría, en la Germanía, en el mundo, y en el Cielo; con que aquí cierro la plana; y en el Infierno también. Y allí, cómo está? . Daraja castigando a tus Abuelos y tus Padres, que observaban, como tú sabes, y has visto, la infame ley Mahometana. Has respondido, Muley, con muchísima elegancia. Si en todas partes existe, no medirás por tu gracia, si en la cueva de tu Padre esta? . No, y es cosa clara, por que mi Padre no tiene cueva. Buena, y extremada has dado la solución; y vamos, que nuestra Ama dirá, que no trabajamos. Voite siguiendo, Daraja. Qué favores, y excelencias de Dios alcanza Casilda! o como sube de punto su humildad, por donde aspira subir al sagrado monte de aquella mansión Divina! aunque con tanto desvelo en osequio de María, Reina, de Cielos, y tierra fundar quiere aquí una hermita, no es del agrado Divino, que aquí su obra prosiga; pues pues para su mayor gloria otro sitio la destina. En tierra ha caido ya, paraque de su ruina en Casilda sobresalga su conformidad más viva. Vuelvo a proseguir la obra Por ser tanto mi deseo de acabarla, que tendré todo mi gusto completo. En honra, y gloria de Dios y de su Madre pretendo emplear toda mi vida, consagrando mis afectos. Aquí he de vivir gustosa, y reducida ofreciendo todas mis potencias, todas; pero qué es, lo que estoy viendo? válgame Dios! qué será ver echado por el suelo todo el cimiento! sin duda se descubre algún misterio, si acaso son mis pecado los que causan este efecto? Señor Dios, Redentor mío, a vuestra piedad apelo; no mires, Señor, mis culpas, si por ellas desmerezco vuestros favores, mirad lo ardiente de mis deseos, que en favor de vuestra Madre dirijo, y en vuestro obsequio En esa cumbre elevada para tu mayor consuelo fabricarás esa hermita, que así lo dispone el Cielo En esa cumbre elevada para tu mayor consuelo fabritarás esa hermita, que así lo dispone el Cielo Oh qué prevención tan alta me hace este sonoro acentó! o como mi Dios me atiende, sus finezas estendiendo y pues es gusto de Dios, COMEDIA de que allí fabrique el Templo a su soberana Madre, paso a darle cumplimiento. Muy bien sé, que V. Alteza, de su atención obligado, desde esta Corte hasta Burgos en secreto, y disfrazado, para no ser conocido, por pasar a Reino extraño, a la Princesa mi hija Casilda fue acompañando. Sé, que fue bien recibida de él Rey Don Fernando el Magno, en fuerza de la amistad tan firme, que profesamos. Sí, Señor, su Alteza fue recibida con aplausos, y todos los Burgaleses con amor la cortejaron por llebarse la atención su grande afecto, y agrado; pues celebraron por dicha esta Cloria, que alcanzaron, y en mayor obsequio suyo el Monarca Don Fernando hizo, que sus Reales Guardías, y él muy ilustre Senado, y hombres Ricos de Castilla la fuesen acompañando. Llegó, Señor, la Princesa con mucho gusto a los lagos, con cuyos baños logró el alivio deseado de su acidente, y aunque de su mal se ha libertado, otro accidente mayor de grave peso, y cuidado padeciendo está Casilda, que me ha dejado admirado. Qué accidente puede ser? Dígalo este pliego vano, que os escribe la Princesa, porque no aciertan mis labios. Quiero ver, lo que contiene, algo me estoy recelando, por mirar, que el corazón me esta dando sobresaltos DE SANTACASILDA Padre, y Señor, fui recibida de Rey Don Fernando el Magno, con la esti- mación correspondiente a su Real Gran deza, acreditando también la Ciudad, Ricos hombres de Castilla su afecto noble con las plausibles demostraciones, que hicieron en mi obsequio. Y después de haber desfrutado especialísimas honras, lle gué a los baños de S. Vicente Martir, con cuyas aguas recobré la salud de el acciden te de sangre llubia, que me molestaba, debiendo a Dios este beneficio, lavé mis culpas en las aguas del Bantismo, con que yo ya soy Cristiana, renegando de la Mahometana ley. Qué es esto, Selín, qué es esto o que dolor me ha causado que sentimiento excesivo! que rigor tan inhumano Cristiana Casilda? así me escribe su desacato, y su loco atrevimiento, su propio honor desdorando ofendiendo mi respeto el Alcorán despreciando, y este Reino, y sus Dominios ciegamente abandonando? No prosigo su contesto, por venir anticipado el veneno al primer solio, con que la muerte me ha dado. Pliego, que viene tan lleno de rigores, y de agravios en venganza de esta ofensa pague en menudos pedazos; y esto mismo con Casilda ejecutaran mis manos, si la ocasión me asistiese, por su delito tan claro. Qué me dices de Mahomer? Mahomer también es Ca istiano a persuasión de Casilda. Oh traidor, y vil Pribado, que así me pagas las honras, y mercedes, que te he dado! Ea, Selín, ayudadme; pues juro por el Sagrado, y Gran Profeta Mahoma DE SANTACASILDA he de vengar tanto agravio he de asolar a Castilla hasta llegar a los lagos en donde daré a esta ingrat la muerte, y a aquel tirano Mahomet, infame, y traido que ha causado tanto daño. Y así, Selín, guerra, guerra, guerra contra los Cristianos Ya, Muley, que has recibido el Bautismo soberano desde hoy te llamarás Juan Ah de ser del Degollado; pues en esta acción Herodes estuvo descabezado En esta hermita, que a Dios, y a su Madre he consagrado, oración hemos de hace con humildad, y de espacio y que sea muy activa porque es evidente, y claro, que faltando la eficacia, recae la oración en vano Y cómo la hemos de hacer? Esta ha de ser contemplando los pasos de la pasión Yo no estoy, para dar pasos, por estar pesado, per cumpliré con tu mandato. Pongámonos de rodillas, que te los iré enseñando Ya lo estoy. . Estame atento. Estoy con todo cuidado. Contemplarás, como el hijo de Dios, por aquel pecado, que cometió el primer hombre, vistio nuestro ser humano. Contemplaré, que mi Padre, sin mirar, que soy muchacho, me ha tratado, como a un negró, siendo conmigo inhumano Contemplarás, que al Señor los Judios le llevaron desde Pilatos a Herodes con mucha mosa, y escarnio Contemplaré, que sirviendo a un amo, que era muy malo, serví, a otro, tal, con que andube desde Herodas, a Pilatos. Contemplarás que a tu Dios le dieron esos malvados mas de cinco mil azotas en su Cuerpo delicado Contemplaré que en la escuela, donde, yo estuve estudiando, unos perfidos Maestros. otros tantos me cascaro Contemplarás, que también los Fáriseos ingratos con penetrantes espinas su cabeza traspasaron Contemplaré en cierto día, que unos pícaros muchachos está mi pobre cabeza con piedras descalabraron, Contemplaras, por tu vida que este Señor Soberano por públicas calles fue, hasta llegar al Calvario. Contemplaré, por mi vida que está tuve buenas, cuando en sigones, y tabernas estuve haciendo, Calvarios Contemplaras, fue rigor con que a este Señor trataron; pues por ti vino amorir, por librarte del pecado Contemplaré fue rigor por noticias, que me han dado, que por mi cuando nací murió mi madre de parto, Pasemos, a meditar Ya estoy en el primer paso. Casilda está en oración, y en la Pasión contemplando, o qué dolor, o qué pena, con ella me está causando! Casilda está en oración y en la Pasión con emplando, o que placer, o que gusto con ella me está causando, COMEDIA Mira que es grave rigor abandonar tus Estados, todo un Reino de Toledo tan próspero, ye dilatado Mira que el Reino del Cielo es eterno, y soberano. a ese has de aspirar constante, los del mundo despreciando. Mira que en Palacio tienes conveniencias, y regalos. lo una Corona Imperial, y multitud de Vasallos. Mira que en los Cielos tienes regalos más soberanos y una Corona te espera mejor que la que has dejado. Un hombre está en esta hermita. Mira que que aqueste es el Diablo, que perturba la oración, sujestiones arrojando. No desprecies mis consejos, que yo te asistiré en cuanto gustares en este mundo Qué es lo que dices Villano? qué intentas? como atrevido mi precepto has quebrantado? No te arrojé a los Abismos; pues, como tan temerario astucias contra Casilda vas nuevamente inventando? Ay de mí! pues mis intentos, de el todo seme han frustrado; pues mi contrario Miguel con su poderoso brazo me arrojó al Infierno, donde he de estar siempre penando. Válgame el Cielo, que cosas en la oración me han pasado! con que raras sujestiones, conque tiros ha afestado la muralla de mi intento el Demonio procurando con las lisonjas de el Siglo; que yo siguiese sus pasos, dirigiéndome con ellas a los deleites mundanos! o que agradecida estoy su- DE SANIACASILDA supuesto me ha confortado un Ángel, sin duda fue, pues me ha servido de amparo. Válgame Dios! que de cosas en la oración me han pasado! que enredos en mi cabeza algún Demonio ha inventado! por la gula me tentó, y estuve determinado irme a una, pastelería a continuar con mis chascos, pero me detuve; porque conocí, por mis pecados de que estaba el Pastelero con la cuchilla en la mano Ya qué hemos hecho oración a pedir limoriia vamos, para adorno de esta hermita. Y porque también comamos, que para pedir torresnos es bueno ser hermitaño Ay! que me ultraja un infame. Aquí pícara, traidora has de morir a mis garras. Ay de mí! socorranme. Voto, a Dios, que, si no calla la he de poner como a un pulpo por ser tan desvergonzada, que es una mala mujer. Hombre, para que maltratas esa mujer de ese modo. Vive Dios, que si me enfada haré con ella lo mismo, que con capa de Beata es una grande, embustera, y anda por está Comarca engañando a todo el mundo. Ya se que por mi desgracia, soy una gran pecadora, temple su enojo, que pasa a tanta ofensa, que Dios temo, pase a castigarla. Como con tal desacato su Santo Nombre profana? No me sea hinocritona. DE SANIACASILDA Mire, que a Dios desagrada. Pues no calla, vive el Cielo, que a esta embustera Beata, por entre riscos, y breñas la he de llevar arrastrada. Jesús, que mal hombre, que así maltrata la Santa! Dios míos pues por vos debo padecer estos trabajos, tomadlos en recompensa de mis culpas, y pecados. Vengan Señor a menudo, que los estoy deseando, y me servirán de gusto, si estos son de vuestro agrado. Si el oro se purifica en el Crisol, razón hallo quede en el del sufrimiento mi espíritu acrisolado. Seas Casilda bendita. Oh serafín Soberano, que con vuestra vista logro el gozo más elevado Desde esa Esfera Celeste bajo Casilda mandado de Dios, para que te anuncie está muy projimo el plazo de tu muerte, con que debes prepararte de antemano, por que Dios quiere llevarte a sus eternos Palacios. Oh que nueva tan gustosa o qué anuncios soberanos! que el Paraninfo del Cielo en este punto me ha dado. Que me prevenga me advierte para morir, desengaño que debemos tener todos, para vivir preparados. Cracias infinitas doy a diós, porque anticipado me quiere dar este aviso, y recuerdo de fuimano. Voy a confesar mis culpas, y a llorar tantos agravios, que que contra su Bondad suma mi desorden ha fraguado. Hasta aquí pudo llegar el rigor de mi desgracia, la fuerza de mi poder, la extensión de mi eficacia contra Casilda, y aunque muchas májimas, y trazas he prevenido, han salido, todas ellas sin substancia porque es tanta la virtud con que se mira illustrada, que aún no me quedan siquiera unas vanas esperanzas Ya mi contrario Miguel la está sirviendo de guardía con otros mis enemigos por hallarse tan cercana su muerte; porque me venza en esta final batalla, que es el paso peligroso en que se miran las almas. Ay de mi infeliz, que ya se mira fortificada Casilda con los auxilios especiales de la gracia Ya los Santos Sacramentos impresos veo en su alma, y con el manjar Divino está tan alimentada, que ha quebrantado mis fuerzas, que ya se mira obligada mi altivez, y mi soberbia cesar en empresa tanta y pues que ya me ha vencido lleno de furor, y rabia, voy a dar cuenta al abismo, y a mis Regiones Tartáreas. Si por mi Redentor mío, llegaste a padecer tantos tormentos, como yo ingrata te vengo a dar tan mal pago? Si por mi sufriste injurias, y en una Cruz mis pecados COMEDI te pusieron como tengo in corazón obstinado? perdón te pido Señor, porque ya voy desatando la cinta, con que tenía estos mis ojos vendados. Perdón te pido, que ya despierta de aquel letargo de la culpa, reconozco el peso de tanto agravio Si satisfacer no puedo mis delitos tan pesados con expresiones, y voces, quiero en lágrimas pagaros. Desde este punto los lloro, que es el medio que he buscado. para aplácaros, porque sé que te mueven los llantos Dios mío, si necesito de empeño, para obligaros, en vuestra Madre le buszo, de cuyo favor me valgo Madre de Miscricordia, Madre mía; pues mis labios no aciertan a pronunciar mientras que Madre no os llamo ya que el plazo de mi muerte, Señora, se va llegando, usad de piedad conmigo de vuestro favor, y amparo, edidle, cuando conozco lo mucho que le he agraviado, no se acuerde de la ofensa; porque ya la estoy llorando. Pedidle también Señora, con empeño soberano que las estériles, que lleguen a entrar en los baños en donde yo consegu remedio para el tirano accidente mío, logren recundos felices partos; como también, que los que se sintieren molestados de el flujo de sangre tengan alivio en los mismos lagos. Ya Casilda, escuchó, pío, y Clemente tu petición el Tribunal Sagrado, y si no ha decretado, que DE SANTACASILDA SONETO De un Amigo al Autor. que aquellas aguas donde tu accidente la Triaca encontró tan felizmente, mantengan con Divina; apritudes esta misma virtud por tus virtudes. Ahora, Señor, si que mi espíritu consolado camina a vos, pues merezco tan favorable despacho! Llebadme luego Señor, a tus Sagrados Palacios; pues me privas de este gusto, cuanto lo vas dilatando. Ea muerte, muerte, muerte ve acelerando tus pasos no te detengas; porque a una vida eterna paso. Ya parece llega pronta la muerte, que voy llamando; pues va apretando la cuerda, para ejecutar su estrago. Ya parece que los pulsos, que me estaban animando, debilidades padecen, por caminar delicados; ya los alientos, que aliento de mí se van retirando, y en mortales accidentes el mortal tributo pago, ya la respiración llega sin fuerzas, con que voy dando final término, a mi vida, y al mundo el último paso. Señor Dios, y Dueño mío en vuestras Sagradas manos DE SANTACASILDA mi espíritu os encomiendo, llebadme a vuestro descanso. Area. Ven Casilda hermosa, adonde Gloriosa consigas la Palma de un eterno Bien. Ven o feliz alma, qué ya Cariñoso tu Divino Esposo te espera, ven, ven. Sin duda la Santa ha muerto, cuando lo están publicando las lenguas de las campañas. Oh qué estupendo milagro ha obrado el Dios Poderoso! de rrodillas ha espirado. Dichosa, y feliz Casilda, qué del Cielo está gozando. Ya las Angélicas voces a Dios están alabando. Y ahora Muley que has de hacer? Quedarme a ser hermitaño, y tu También; porque amedias hagamos los dos milagros. Y aquí el Burgales ingenio fin a la Comedia ha dado, quien suplica le perdonen los defectos, que han notado. SONETO De un Amigo al Autor. la Historia de Casilda bella, y por la Cuenta tienes buena en darnos de su Luz Quea tan . Porque haciéndote o de la rata , que Reales circustancias sella, a ella tu Pluma nos prepara. A s con plausible acierto reduces su Viaje peregrino (oh Numen Burgales) en donde advierto, que es tú Idea especial por su Cmino: Pues el Resto así ajtas de su vida BI DE SANTACASILDA que aquellas aguas donde tu accidente la Triaca encontró tan felizmente, mantengan con Divinas apritudes esta misma virtud por tus virtudes. Ahora, Señor, si que mi espíritu consolado camina a vos, pues merezco tan favorable despacho! Llebadme luego Señor, a tus Sagrados Palacios; pues me privas de este gusto, cuanto lo vas dilatando. Ea muerte, muerte, muerte ve acelerando tus pasos no te detengas; porque a una vida eterna paso. Ya parece llega pronta la muerte, que voy llamando; pues va apretando la cuerda, Oh qué estupendo milagro para ejecutar su estrago. Ya parece que los pulsos, que me estaban animando, debilidades padecen, por caminar delicados; ya los alientos, que aliento de mí se van retirando, Quedarme a ser hermitaño, y en mortales accidentes el mortal tributo pago, ya la respiración llega sin fuerzas, con que voy dando sinal término, a mi vida, y al mundo el último paso. Señor Dios, y Dueño mío en vuestras Sagradas manos DE SANTACASILDA mi espíritu os encomiendo, llebadme a vuestro descanso. Area. Ven Casilda hermosa, adonde Gloriosa consigas la Palma de un eterno Bien. j Ven o feliz alma, qué ya Carinoso tu Divino Esposo te espera, ven, ven. Sin duda la Santa ha muerto, cuando lo están publicando las lenguas de las campañas. Oh qué estupendo milagro ha obrado el Dios Poderoso! de rrodillas ha espirado. Dichosa, y feliz Casilda, qué del Cielo está gozando. Ya las Angélicas voces a Dios están alabando. Y ahora Muley que has de hacer? Quedarme a ser hermitaño, y tu También; porque amedias hagamos los dos milagros. Y aquí el Burgales ingenio fin a la Comedia ha dado, quien suplica le perdonen los defectos, que han notado. SONETO De un Amigo al Autor. , , pa la Historia de Casilda bella, y por la Cuenta tienes buena en darnos de su Lu Que tan . Porque haciéndote e de la rata , que Reales circustancias sella, a l tu Pluma nos prepara. A s con plausible acierto reduces su Viaje peregrino (oh Numen Burgales) en donde advierto, que es tú Idea especial por su Cmio: Pues el Re así ajas de su vida BIN n.) ini llumill @DOSOSo7