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Texto digital de Premiar por solo saber

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Atribución tradicional
José de la Justicia
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No es posible No concluyente
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Premiar por solo saber. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/premiar-por-solo-saber.

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PREMIAR POR SOLO SABER

por te impresa premiar por solo vano pastor Rey Baltasar, a Gracioso, Antonio principes la Sabiduría. la lógica. el Conde. Antonia de tira, la ociosidad, por el peso de la justicia Si otro de pastores, donde te quieres ir? sustento te amonesto, la corte que estos riscos le aconsejo lo corrijo. si un tiempo gustoso albergue, se quien tus desea ya son desiertos esquivos, sé bien que de tu principio ya la cuya de las fieras, noble generoso ilustre de mis tristezas desvío, son tus cobres registro, de mi gusto y contento al pie de un roble te halle venenoso parasismo, entre una capa testigo de tu nobleza y linaje, con lo costoso y corrico, cerca de vi una espada y en tu ampare compasivo, o nací yo para el valle no sé qué espíritu altivo alienta mi cobardía, para más nobles peligros, tengo barruntos de noble y aunque entre saca nacidos, son todos mis pensamientos de nobles deseos hijos. Pedro, ya es fuerza descubra, lo que en mi pecho escondido fue a su edad, pues salió de las regiones de niño, No soy supe, aunque siempre mas qué de te he querido te lleve a mi pobre dónde estás desconocido ven, y tomarás la espada. que es de la de imagino en cuya sangrienta hoja, se escriben muchos prodigios, Mas ¿qué miro, cielo acude a su ayuda, hijo. entra corriendo te di, de mis brazos serán llante, y sagrado a su peligro. entrase, Silvano corriendo. No está difunto, qué dicha alienta; mas sin sentido. salen los dos celos Qué gallardo caballero qué venturoso he sido Pues por mí vive este hombre. ya suspende el entre dicho. el desmayo, y toda el alma restituye a sus sentidos. Esfuerza noble, mancebo, santo a ya da vida a un suspiro. más dudosamente vive que desmayo tan prolijo Llevémosle a nuestro alberga, en brazos. de un sudor o se cubre el rostro, desdicha, diligencia, Vamos, hijo. Levante en brazos. Hasta cuando injusto cielo seré blanco del rigor siempre vive mi dolor? siempre muerto mi consuelo a vuestra justicia apelo, la causa de mi desdicha, ha de estar de mi entre dicha, porque dichosa nací, mi posesión más digno, y vendrá a ser para mí, que olvidado estoy de todos infelicidad la dicha y a ninguno me codicia. que he de ser yo desdichada, desde que vuestra injusticia porque me hicistes dichosa me enredo, por tantos modos, el ser discreta y hermosa a los más cuerdos dedos, ha de servirme de espada del vino de ociosidad, por ser de todos buscada, esta la dificultad, es delito en la mujer. de este encanto tan horrible Tú no me distes el ser a vista de su imposible pues a la razón recito, desmaya su habilidad, si es ser hermosa delito si hay valor tan osado, no será de tu poder. que al primer monstruo se atreve si se lo es tuya la culpa gramática se muere. no mía, por qué razón o porque le dé cuidado de tu culpable ocasión ser mi beldad y agrado No admitirás la disculpa. sino porque sabe cierto si el ser tuya no disculpa con este sólo acierto para dame el rigor siendo antiguo en la esperanza donde queda a mi dolor ha de llegar con bonanza, donde puerto a mi esperanza de la dignidad al puerto. pues llega a ser desconfianza que no haya un príncipe tal lo mismo que fue lavos? que el cetro mundo y corona Algurar, cielos quisiera No dé, sino a quien abona Por qué me tenéis aquí de las letras el caudal, tan extraña para mí aunque en años desigual como del gusto extranjera, que daba por herencia. si es porque mi ser no diera en manos del vulgo indigno, será albergue más benigno, Cuando llega a mi advertencia de un laberinto el encanto tan civil desafuero, tanta fiera monstro tanto llega el aliento postrero, de su vida su paciencia. cesen los pleitos del alma, con el criado del sueño apacible desempeño, dulce de los males calma, él por un rato desarma, mi pena que a no tener esta tregua el padecer este mar esta sirena, que un rato encanta mi pena, No era cierto el parecer? duermes, Ya parece parlas. cantada divina bella encanto de la deidad más libre y más segura bello hechizo de tanto pretendiente blasón de tu hermosura que perdidos enojos mal logran de las Indias de tus ojos perlas que siendo tantas das a combra de perlas a tus plantas. suspende, ya la queja cesen las iras los enojos deja contra el benigno cielo y a su justo desvelo tiene puesto en el mundo un príncipe prudente sin segundo Baltasar, rey de Egito, en quien dichosa de divino y humano unión hermosa venera el mundo y en su acierto admira, un fineza prudente, un catón eminente, mas su verdad templa discreto agravio con lo que tardo te envían cartas de amor, sabe diestro, sin queja del respeto ¿Qué dama es ésta? generosa rama, fingir de su deidad breves desmayos, a señor. y laurel retorioso templar sus luces humana sus rayos que pródigo de vitorias Este pues rey tan sabio, y entendido la firma, y el sobrescrito con su desde los dos polos, para hacerte dichosa bien nacido Es amor sólo en amagos, ya se ver como Aristóteles, nuevo le curso nueva ley intenta de amor los niños halagos, digo, pasmo y asombro, que el gobierno, ni amando mal arena, son ya gigante delito. y este pincel que es la lidiera ni de la divinidad al hasta cubre, parto de su ingenio hermoso. se sube con bárbara hombre mas harto callando habla, por sola antiguedad, sino el altivo un ciego laberinto, y con el silencio mostráis, de tu belleza y la deidad cautivo, de vuestro amor madre aire este enredoso laberinto, qué dificultan la empresa Así los días gastáis? deja, pues celestial planeta quinto, para la dicha de pocos, los frutos de los engaños en las flores de los no alabo la peregrina, el llanto y abre el pecho a la alegría que ya amanece a tu prisión el día la deidad de su rostro, bastardo planta levar, Palas soy de las artes inventora, pues a su bello imposible que de decirle conde el día de tu suerte bella Aurora, hacen los siglos logros, que el que me ha de suceder, oso fiero y difícil, primero se ve saber y despierta la sabiduría y, laberinto a medroso, el como cuando hay perda gramática el arte, Es sueño es fantasía. intimad la ley que intento de retórica los tropos de mí melancolía, contra los siglos constante lógica los enredos, verla qué escucho? para creído es mucho. creerlo, pues el cielo lo asegura porque recelaré tanta ventura darme el parabién más empeño quede el contento que se funda en sumo, sale el Rey con una carta Ramiro y esconder, Qué es esto, Ramiro, así, decreto de un rey amando de poderte regimiento las las los nudos, pósitas los modos. Oíd y sabréis por ella, monstruos que antes que el saber pronóstico fidedigno, y aquín se inque mi estraga de su pan despojos en mi camarín se alargos años pelea, Para vencer los cortos, lo diré que el rey manda Al punto voy, diré luego que el que quiere de vosotros la ley, pues a tu sosiego ser venir de sus cenizas resucitado despojo. la de conquistar valiente del laberinto el estorba, escribiendo en sus hazañas, de Apolo y Marte el distingo, el más sabio será rey ni aprobarán los sobornos, ni el mayorazgo los años si de su nobleza el oro No la esmalta con las echas, y el que hubiere su adorno, aunque en los años menos será mayor para el trono, Esta ley murió a la empresa a tu esto tomo, si quieres subir al cetro, quita estorbos amorosos, Vete que yo quedo libre de temores vanos, mayor soy que mis ojos de justicia el reino heredo, al la ociosidad, ¿Qué lengua Ramiro? tu sufrimiento y paciencia admiro, Duélome de tu vida tan sin suerte que más retira a muerte que se parezca vida de tantas reprehensiones ofendida este vero, astro de su edad que extranjero, vives de tu albedrío? son sus ojos vario, don Su gusto topa, cuando más lisonjea el viento y para tanta severidad, tal sobrecejo, tanta amonestación tanto concejo, si sales, si pasea, Si riñes, si festejas, si alegre te entretienes siempre enturbien su gusto sus desdenes. Esto es mudar al tiempo sus edades no son temeridades querer que la festiva, primavera de la vista elocuente lisonjera, con conceptos de flores cuando el grado galán la dice amores. funesto tan feliz bella comedia, de un triste invierno la fatal tragedia. Mira un jardín a quien abril fecunda o liberal, pródigo se inuncia, con vano tempestad de flores bellas que meninas estrellas hacen el verle suelo hacer al a un abreviado cielo de quien hermosa escena de plata un arroyo que en perlas se desata, apacible risueño, lisonjero, No será con tan fero, no será disonancia. que la dulce apacible que esta música alegre de vosos, con helados enojos con frígidos desmayos, trueque se en diciembre tantos la juventud lozana, es primavera de la edad humo, Pues pidirle a un mancebolla, de su vida despojos de un anca, no es crueldad injusticia de salid de esta tormenta al dulce del ocio, y el descanso, hoga, dulce remanso, de tantas pesares la come, Yo soy ociosido que elige siempre a tu gusto atenta en dulce caras, y vuelve tu torre, vamos al liberinto. no faltaran delicias de coro, No quiero que te cantes rico, rendir sus monstruos temido, Allí por cumplimiento quiete, alegre y contento sin la vista de un placen, serás sin trabajar aventurero, después alegre asombras de reparar el daño que contra el mayorazgo, así de la justa ser acierte el tu razón me convencen, ya vida tan dichosa me halaga locuencia, dichoso yo mil veces que salí de un retiro tan pesado de casa de mi puedo apremiado, se pase los más floridos años de todo gusto extraños, de la paz peregrinos, haré los destinos, de un injusto con engaño y maña, Fingiré una patraña que apagará el favor de mis amigos de mi valor testigos fuerza de doblones, pues ya excusa negociar con dones, van los dos bien mi sospecha y logra, y el alma suspende quejas contra los injustos hados, mis despeños y tormentas, agradezco a mis desdichas pues con tu valor encuentran, un miente el corazón no sé qué secreta fuerza me inclina a quererle amigo. entre suspensiones tiernas, al primer golpe la visto. saco amorosas centellas, viste la ver dos garras, templadas de una manera que si tocan a la una sin que otro muera la cuerdas, de la otra le responden, pues tales las almas piensan, tuya y mía en quien dichoso las inclinaciones templa, un mismo influjo de astros, y consonancia de estrellas dentro dice hora, cota acá, hiza, viente el mismo demonio, Muera Argel y viva España cota acá, o mal abarro, Que me me pisemos quedo punto en boca que aquí cerca un cortesano podido con mi amo conversa, y si me deje cantar voto a San Juno me lleva a la capilla real, para lible de la Iglesia. quiero escuchar lo que dicen, escondido entre estas peñas, Escóndese. Quiero que vengas conmigo escucha atento mi empresa, digna de tu noble incento, como tu gusto merezca. ser muy conforme al mío, una cama noble encierra tal que por sobrarle dichas faltaneros a la cuenta a que cerca un laberinto deja don Antonio, deja abono de su deidad, hermosa como discreta para batir mi firmeza, afable, cómo entendida vida el alma le rindo, como noble linda y bella a su divina elocuencia, su nombre sabiduría Vamos quede el laberina, cuyas milagrosas prendas serán muy las tinieblas si por divinas suspenden, por imposibles a medran, Arraca, señor nos amo, Quien la goce está rico, Adónde va así me deja quien la alcanza tiene en ella por dobre plática ya Mucho que admiren los siglos para amigo de esparcena, ya de Antonia llegamos Mucho que envidia muerta sangre, Benito, si una vez su luz aquiere Quién es éste y profundo laberinto, es el viejo rico de más, un pastor no hay peligros que la ofendan, de muy razonada lengua a quien de muros gigantes, qué rostro tan están toro, perdidas que la malogren, sirven encubrados riscos, ver caro, agua bendita, aguarde que también que tiranías que la venzan, que espera niebla, le ocuparta, y aprobar mi repara, díganle los exorcismos, Quieres venir con nosotros, sido el mundo y le rinde, que lóbregos escondrijos al alma de arribar, a verla encantada bella, todo estado la venera, que a ver su vista me causa barbar larga y altos como a ver su horror desmaya mis bríos, todo cuidado la busca que no tengo yo presencia y apato ramplón, casquete, todo corazón, la pecha, Para que han de ser esqueta, es sin duda el anterio talle y brío para ser y todos juntos publican, esta ver mis calzarcillos, el marido de una reina que el que a sus retiros llega y palomar la camisa, esta boca tan pulida quien se atreve a la ventura y goza de su imposible quien Sancho gana me hizo? esta nariz aquileña, Qué buscáis amados hijos tiene la fortuna llena. por dónde quieren entrar estos molletes de rosa, Queréis entrar al enredo? cala que ya me hallo herido que ni puerta ni postillo esta frente de azucena, y a vuestro intento adivino se descubre. de una tan oculta flecha, estas manos de cristal o los qué galanes mancebos, que sin injurias los ojos que destilan prima verás y más escuro destino. llega al corazón su fuerza Esta pierna a quien convidia que el nuestro Vuestra patria tan sutil hiere en un bronco, las oyes y las llevas Así viene un viejo un rayo, sin que lo sienta esta hermosa pan torrilla, que es el portero imagino y esta empresa nuestra imán, la corteza, y quedó el alma estos pies de vara y media, figura de figuras, seáis, pues muy bien venidos, entre cenas deshecha. no le parece que pueden Qué celestial hermosura. enamorar, aunque va. que si los ojos no mienten, la dama más melindrosa. mi boca, porque imagino que si verle conociera, que es entre todas la reina mi ingenio agudeza y gracia por lo grande y por lo abierto esto hablar de azúcar piedra, este reír de rocín, Vamos en hora buena, este mirar de trabuca, que yo me pienso llevar este andar de marquesota, el recipe de la empresa y otras mil gracias que deja que son gente del tordillo. tenéis ingenios lucidos, apenas sabela, que el más atento cuidado Al fin, vamos a la puerta si por mí lo dice a tu gusto vive en mí quien asienta en mi bandera, Seguidme que yo dijo nunca tan fin verdad ha dicho. seguro puede dormir, los pasos en este enredo, son valientes los devos, pasear lugar alegrarte partico de muchos siglos, a las espadas los fío, que ingenios tan peregrinos, gozar de la vida al fin, veamos las armas Qué diligentes que presto que te falta que deseas? Tomad que a vuestras manos lindo habéis hallado salida, dada, si siempre va así Señor, aquí está la mía Oh qué lo gano, Flora, a mi laberinto ciego. temo se despinta el juego, de mis años el abril, locos con veros limpios, Bien estáis en los principios, que no halló un maravedí. dichosa ociosidad soy, delito. Señor, así Dios le guarde, Bien se logra el magisterio, y el naipe me dejó en calma, porque a tu bando seguí, muchos años los colmillos, y mis trabajos se lucen, mientras los otros han de falta que mire la que yo tengo y pues ya os veo tan diestros para estafar algún necio en tan miserable lid, y me deje dar un chirlo, en la gramática, No tienes ingenio. me divierto me paseo, porque es doncella, y no ha hecho a los lógicos enredos, quieto, contento y feliz mal al mandamiento quinto, y necesidad en buena hora, sin pasar hallo, amigos de mi gusto. de oreja a oreja será no más, por retóricos empleos, que con halago sutil Pues para saber vivir dejas desatinos, porque no son necesarios, dulces, sirenas encantar y veamos la mancebo, el imperio y la pobreza. sus tronos para vencerlos, de mis penas el motín, Tome el acero más limpio, es el mejor amor, y con con mi enseñara, todo es solo y bureo piden estado capea, la gloria de Belianís, tenéis seguro el acierto. sino tristeza infeliz, la hija de Montesinos Estafa que es un mentir Sedme, pues agradecidos, mal logre un punto eco, será un asador el más galante que usa, porque es de villanos pechos, de mi pecho juvenil; la honra de los rondares, el más noble, Florentín, olvidar a quien enseña Prome que haya hallado que más de cuatro cabritos los primeros rudimentos esta noche que has de hacer lo que al gusto prometo los paso de parte aparte, me cogido adalid, cada día crecerán, Él os que hijos Calla, necio. una cuadrilla de amigos las dichas de mil con mí, con prósperos sucesos que con instrumentos mío, lo que digo es toda verdad Qué necios son los que quiero de bella sabiduría, darán música a una dama, y verdad de puro vino; atrevidos combatir, gocéis el dichoso centro, Bien me parece seguid, un laberinto, que incluye, Qué mal ingenio tenéis, ante que Vos seréis algún pollino, de la juventud lozana, más encantos que era el más dulce frenesí, vanos los días que pasa Mirad, hijo esta espada vamos que es tarde y me aguarda tiene muy por dos los hijos en empeño tan puerto todo ha de ser nuesa muras, fuerza me era el seguir, pues acabado la en a tratado con morcillas, bien quebrada cabeza tengo duerma, era vos, señor, libro, trecientos millones, esconde los esto por un rato que yo quiero recoge apriesa los naipes y siento nueve cientos treinta y medio. Pues no sabes la lición, registar otro mejor. encima de ellos y saca una era tan gran justicia os daré un calzón de ciento. que está en Nápoles impreso, y comienzase aquejar que esto sufra, por mi aguelo, Levanta te los naipes, confina estampa de blandes, que os pondré como amapolas, Hay dolor de mis entrañas de cuarenta y ocho pliego, Jesús, señor, que me muero, el circular hemisferio, saca una baraja de naces, vengan presto los tribunos, con el ayuda del miedo Esta es arte, y ésta es vida, qué simple de tres hallos alto al aposentillo. he purgado el mal humor, amigo, Bato quemos Levántate, majadero, Vámonos de aquí al momento, que aquí seguros estamos. rodillas trato Señor, perdone, estaba pese, señor, los ojos va de quino las no quiero porque en este pie quierdo, viejo del rey que rabio, que por qué mal huele. me ha dado mal de costado, por es juego de lacayos, a que le de rico de más, recio, a mí me quieres dar marro, al traque es de zapateros, si le pare al señor maestro, que para contar tus años Mira que soy perro viejo, a veinte y uno es de bobos, diré la lición sentado faltan a las cuentas cerros, en esto el tiempo gastáis? dila, tonto soy contento. Vaya al al Aquí le tengo por los dientes que te faltan que os parece recogerlos, dime cuál es el principio Este es juego de mujeres, corros que te quitan negros, y desplegad los calzones aquello que es escomiendo y ahora una cosa advierto por tu ley delictanera No le digo mentecato, que yo os lo diré allá dentro, que las mujeres son mozas, por tu cara de abadero, sino que me digas presto, recoge los naipes, llorando y entraré, Pues para afeitarse vemos si te veas pasear, lo que te enseñé en el alto y dice, Bato. que escogen el solimán, caballero en jumento viejo mío, no me acuerdo. ay, ay, ay, que me ha matado el algara sus juegos. la plumas sin ser gallina, palabra de lo que dices juguemos a la primera con mira, sin ser don Pedro, que soy duro de ser bello. que es juego de caballeros. en novedado Pues toma, concilladores delante dome dos mayores borra, los ojos y detrás comparamento juguemos limpio, y con otros tantos quedo Cuál tenebrardo mi canta ventándote las moscas, que no soy nogal que tengo dos setas al primer golpe, tu vino humanales ingrate, con un ventallo de cuero. de dar el fruto con palos, Jesús, y qué mal aguero, orden purísima se terrima, que no me azotes, debo. pero eres grande jumento envido, no siete blancas, traidor a mi injurias No te mates. así, para adelante intrinca animarille no dio, si es con copas, yo los quiero Mira que son tres los pero Yo prometo de no llamarte, vejete, por desto quementen rige, aunque sean siete alumbres Narciso, sol y lucero, siete son, ya lo he entendí, hace dedica, basta por abismo, ¡Ay triste de mí que el viejo cara de Pascua de flores cuantos son difícil, otro ama un precipita, asoma, por acalla, Perdóname, Aunque que capio e que que No te mueve mi amistad, conque vano morir sabio serás, pero ingrato conme, dificio en lo rústico de Bato, Esta me volvió aque honor aseguro más lealtad convenciones habí, aprendió tan fortarla, subecibir a mi indifícil, tribus ricas virtud, cogido que que ve tus paciencias de corto Vuélvele en buena hora, es inquier no litera, Hero, que aunque por ti lo era Primeros a visión, mas, no deja el alma por ti, mentir caligines tormenta era ave menor gramática el aloquen, de seguir a quien adora probio, constancias vi. era valencio sus relingue, calces llama hace simo, rica Voyme, don Pedro esto es hecho quieres seguirme? jamás tengo de volver atrás, que para bronce mi pecho. póngase el furor, seré constante. llueva el cielo es mayos y auroras, ponga estorbo a mis pasos soy amante. contra mí se conjuren sus horrores, muro soy a sus iras de diamante sale la los ya libres, no habrá tinieblas Abierta, joven gallardo, que por lo bregas acusen el vano amor, sacude, bella deidad que mil soles no sepultes tus hazañas en vez de rayos difundes en cobardes laudes y ciegos con luz mis ojos un brío determinado a nueva prisión induces, no hay peligros que le injurian permite que agradecido que generosos alientos Tu blanca mano salude pavor al peligro infunden, que despliega de arenas, Quién eres polvo divino que con tus divinas luces en el mar de mis cuidados gozosa quietud incluyes, la lógica soy, quedo oscuras inquietudes acero puerto de luz, piadosa te restituye, quitarla, con la espada de tu ingenio conque pródigo discurres, de tirado el mar sus las a gigante, puebla, de horrores todo el elemento, y hacer constelación del firmamento la frágil nave su furor levanta. en tanto asombro que el valor quebranta cortaré los embarazos, el piloto no pierde el sufrimiento de nudos inviolables que es de las olas hombre escarmiento corta la venda. un desmayo infeliz en guerra tanta los ojos que en el cautiverio noble nací y a prueba de rigores, ciegas prisiones incluyen, anima de mucho libre, Levanta cortés mancebo, y a mis aras con riqueje, desvelos para mi gusto. más lisonjeros perfumes, esta damasquina hoja, tu gallardo ingenio empuñe, bella exhalación de acero, que por el aire discurre, No habrá en Pedro que no corte dificultad que excepté, verdad que no desentrañe opinión qué dificulte, No desmayor en la empresa tus airosas juventudes, cuando bajel ingenios, científicos mares saques, acento Aunque de tus navíos dos voraces avestruces, Caribdis se opongan, miedos, humildes excluye, Aunque soberbias sus olas, echas gigantes azules, aspire a ser estrellas enseñadas a ser nubes su amenaza te espante, ni sus bramidos te turben que me llevas por piloto, de tantas solicitudes, que de peligros te esperan, conque tu pecho lustre que de enredos te conjuran, a que tu intento se frustre asistido de mis rayos el peligro no eres no temas los laberintos, que aunque espanta no confunde. Yo te llevaré seguro, a los reales que encubran de bella sabiduría, hermoso galante numeno, ánimo que si valiente feliz intento concluyes, eternidad se apercibe, sus victorias divulgue, lógica, deidad sagrada quién habrá que no se ajuste, a tus pasos, si le adiestras, Quién habrá que no triunfe, aunque refuerte sus iras, aunque enredos a segundo este laberinto en vano que te quita la asistencia entras y suena ruido de guerra estar mi pecho presumen, que tú mismo ser te dio. sale la lógico, que mis ardientes deseos si no te basta una forma, tus alienta? alma de diamante incluye, para resistirme hoy ánimo y a tu lado seré inmoble, refuerza tu valentía, que arrojo peleas, contra los golpes aunque con la asistencia de dos Qué bravo que diestro? te física que armada Ya queda rendido de un rebozado escuadrón, ellos noble, mancebo, el continuo fiero de predicamentos varios, aunque por tus pasos cruza, ya del infinito desharás con la espada quieres vencer mi error se apea el esfuerzo, peligrosas multitudes, donde está el verse que tiene ya del tiempo alcanzas tu sustancia, pues pienso y suena dentro el rápido vuelo, por si sólo combatir, y el lugar ocupa, deseas los bríos de mi valor. el lugar de muerto. la espada desnuda, accidentallo, cobarde, ya de eternidad, porque ostentas hablaron, el valor inmenso, laberintos enredados pues uno en cinco palabras si no le conquistas, chusma, dientes de razón a tu ser de sustancia. que no tenéis otro ser, le dejas suspenso, Adónde se ha huido, ya llegas valiente sino el que el ingenio os dio, presencia donde se huyó del norte al extremo universales magrancios, tu presencia de la mía y acusas la meta que la memoria del no sin tenerla cuando estoy ya llegas, ya quedo que todos soy tarabillas provocándole a pelea, con mis tiernos abrazos fundados en precisión, sin duda se desnudo, entrar tu cuello predicables que a lo flaco, el hábito, y como a cama, Venciste venciste, del acento de una voz Desnuda teme mi voz bello Marte nuevo. es Circe, que os desfigura calmen los trabajos contino infinito raro, ya en caballo ya en León, y puedes contento eternidades que sois Porque os hartáis a mi espada después de las olas, tan cobardes que a mi espada dónde está el antiguo arda, de este mar soberbio como bueno os espanto con que valientes ingenios, cantar el celerma, la cobardes huid, oblasteis de confusión, tocar a lo ciego el rayo de mi furor dónde estas materia prima, ya de tus victorias que me sobran ya victorias no apadrines la oprima, Escucha los ecos, cuando valor os farto la sale corona de laurel, Qué asombro que pasmo, de belleza el cielo de sus perfecciones es suma y concedió. Qué dudas, Alcides, fuerte porque suspendes el paso y contra mis dichas escaso te recelas de tu fuerte cuando por gozarte y verte del cielo de mi perdad humano mi majestad, asustado se retiras, y cobarde en lo que admiras, agravias a la verdad Levanta que tu valor la sabiduría te sublima a las estrellas ya rasga los velos y a este trono que con ellas que echaran al sol compite de más fulgor de su rostro bello. de este laurel el verdor, escúbrese una cortina parece a quien lo naturaleza la sabiduría sentada y a su lado, hizo hidalgo en la fiereza, una silla vacía, y en sus manos una del invierno vengativo, ufano, soberbio altivo, florecerá en tu cabeza. No son desmayos de fie, bella deidad, mi tardanza, dudas, si de la esperanza si soy digno de tu pie, Confuso que agravio fue, cuando rayo su semblante, no a el no arrojarme al instante pavimento de tus huellas de quien las mismas estrellas no son lisonja bastante si tan hermosa resulta, la nube del cuerpo donde el sol del alma se esconde, cuál será la luz que oculta, ya el ingenio dificulta, agraviarte confinito, pues del humano distrito es desdén tu perfección y es ya deudo y no blasón midirla con lo infinito, Siéntase y quedaré muy triste con la mano en la mejilla, Bellísimo lisonjero, coronal, y siéntase en la hija al sentarse quedes sin hacer como pasando, mirándole a la Que miras tan suspendidos a no ser tan generosa, los ojos tan insensibles? mi hermosura que de hermosa hermosos imposibles presunciones vitupero. con tu voz dulce ligero, que me roban los sentidos en tu rostro corregidos, mudará de parecer miro floridos defectos, también sabe encarecer de los rayos más perfectos tu elocuencia una hermosura miro al lisonjero abril, pero ¿cómo fue pintura aprender de más gentil, fue pintar cómo querer hermosísimos concetos. Mas que tristeza importuna miro tanto de divino tan de repente, vasalla, que queda en calma las que eclisa en mí alguna falta si eres mujer ello fue, el lleno de tu fortuna que es deidad su destino. de este contento en la cuna, santo bello peregrino tristeza sierpe enemiga, que miente la facultad nuevo Alcides te atosiga, postiza en la verdad tan presto es ello así, de la bella cierra diera que mi vista engendra en ti, es en ti más venturosa, opinión que desobliga hermosísima verdad Qué hermosa humildad quede bizarro desdén airoso, que este decírteloso, tanto hermoso tanto bello, de mí mismo me querello, claro sol de nube ardiente, Qué causa tan excelente, como tu bello imposible sea mis ojos posible con dicha tan diligente, que a la venturosa lumbre de tu dulce procesión, subrirán sin dilación, es mi mayor pesadumbre, Bárbara civil costumbre, villanos viles engaños a costa de pocos daños merecer una belleza y avisarla de pereza, la esperanza de mil años Que vulgar agravio fue, el hacer de mi ventura tan común a tu hermosura siendo aún tan niña mi fe corrido el amor se ve, a la razón consonante, cuando se mira triunfante de tan pocas calidades que no pelea eternidades por merecerle un instante. Mucho obliga lo cortés, Vamos verás el real, y amoroso de trato de parte de mi palacio sin celos de ser ingrato donde mora muy despacio, de amor por interés, lo curioso y celestial, quede un tiempo después es importó universal, irás al rey Baltasar, del bien solido y estable, cuya fama singular gozo y contento inefable, tanto mi gusto acaricia. allá en el baro sabio Ya le mata, qué desdicha? que por tener del noticia y porque sé que le agravio Ya le ha vencido, qué gloria le tengo de acompañar, el mismo sus dichas hablé, que valiente que atrevido Qué bien mi dicha blasona, acto tercero. detenerle por amante sin mi amor, que es eterno que te mueve, pero la sabidura, agradecido se postra, y tu vista me enamora, que ves en mi arder un sol de nube, a sus pies un caballero ya mi patria pro, quisiera haber nacido de cuya nobleza informa, serás firme y constante soberana deidad, término breve, en la fénix del mundo con Señor, seré con vida de diamante lo precioso del vestido en este veras quiso cuyo valor subido, dar oriente a mi luz, helado aleve, entro el de el table agrado y persona humilla reinos y coronas que y en rústicos sayales, favor soberanos, cielos Quién será que en sólo verle y me pesa que falte a pagar de mi ingenio los fanales, a mi ciencia y valor tan feo toda el alma se aboroza. que círculo, avaro, ya llegan los dos que halle dentro que Ramiro, Qué sospecha tan grave Piedad, cielos que me mata. corto epiciclo de tu sol divino Qué majestad tan heroica, impones, a tu ingenio de impo, como cupo lo raro, don Pedro entre aquellas sombras pues el varón que sabe en el de tu valor tan peregrino veo un bulto y es enciencias profundas miro, y a tan estrecha luna otro ver serán mis brazos entro miro, que con tal grandeza ya mi esta el lleno se redujo de tu luna, de tus hombros la corona qué haré noche a la luz Allá mi valor me arroja, Esquiva fue conmigo pues defendiste la mía a quien mis no viste de fiera tan espantosa. la deidad inconstante, pues ajusta mendigo de la patria los honores, santo cielo qué prodigio Quién eres mancebo fuerte con este pobre abrigo, mas tú que mereciste, que de vidas máscara que en mi pecho se alborota, mi noble ser mi condición augusta, la furia de un león fiero tener mis divinos resplando, el corazón con tu vista cuando a mi noble pecho y con violencia forzosa en cuyas garras y boca a tu nativo suelo sirve el orbe capaz de seno es hecho si otra mina infausto cometa, eres imán de mi amor, tanta noble vida agosta, El alma en calma dudosa, Como hermoso dueño no el interés de honra es de mi gusto. la lisonja y empeño que en tenerte algo lo justo, solo lo busco, y quiero porque sirva a tus pies de acero, hidalgo amor el fuego si ardor, amante mía, es de manera que por mío se excluyó, un solo instante que si tuviera pues fuera el homicida de tu dulce memoria que mi asida, Qué fin tienes ignora, ¡Ay de mí, que ya acomete, al que es de mi luz, antorcha, alma de mi pensamiento Detente, fiera, no rompas, dos vidas con una muerte. Qué bravo su brío a cosa Qué gallardo se defiende Qué terrible le provoca. es de deudas bien fundadas confundida Babilonia. Que eres, gran señor, sospecho. bien la hospecha con Frora, con mi majestad, aunque la vez de vasallos toda rey soy de la sabia, Egipto, Baltasar, de cuya heroica, Fama no hay tan peregrino lugar ni región remota, que no escuche sus alientos salí a caza ya deshora, un bravo león encuentro, cuyas garras, vencedoras, fueron favores segures, mortal cuchilo de todas las vidas que me seguían. la mía también vitoria fuera de su bravo orgullo, a no ayudarme perdora, tienes la vida de un rey, la mía a tus pies se postra, levanto, y dime ¿quién eres y esta dama bella hermosa cuyo os entre una nube de un velo claro se emboza, De todo, señor, doy cuenta. entre unas ásperas rocas, que vecina al impíreo, con gigantes que le asombra me creción y seis años mas cuando el valor informa, es difícil desmentir, sangre noble y generosa, vine a recelar, mi suerte se encuentra, éste es mi hijo, informeme de su ingenio y hacer mi dicha desdora, sospecha que te estorba, del laberinto y las sombras sospechando que el sayal que no le abras, mas no, que ocultar al paciencia. sólo era corteza tosca, el disimular importa y en una hazaña tan propia y velo de mi linaje, hice a mi padre notoria, de su sangre y de la mía qué verdadera copia seguila y en la derrota, mi duda, en breves palabras, de mi valor tiene el suyo. de mi nuevo ser auroras, dos bellos bizarros mares, como el alma se reporta, me dijo, Pedro a tus dudas, a que en el valor exhorta, que presto se conocieron responderé en una hoja, acometimos lo empresa, las dos sangre mal se embosca, del libro de tu prosapia, la gramática y retórica, la noble entre toscas peñas este acero antiguo toma, le dieron a nuestro orgullo, mas con saya se reboza, creo que fue de tu padre. mas al embestir la lógica, Qué suspensión tan notable. porque en un selva umbro enmarañados discursos, al pie de un roble te halle a la relación la hebra, de Antonio persona dejé el sayal y dichosa si te ofende la que digo y a tu lado halle esta hoja, para venir a tu corte y en ella escrito que eres desisto. con dicha más venturosa, noble todo hasta de señor las sombras porque cansado una tarde me has respetado por padre eran tantas tanto el vulgo entre floridas lisonjas, No lo soy no es esta choza, de tinieblas pavorosas, de una apacible floresta, su propio albergue, que se acobarda su brío libre de injurias fogosas esta espada que me adorna, Oh, villano, del sol me sente en un valle; de muestra Quedo sola, y os desde una alta roca, invencible en los peligros, de la espada, y todo despeñarse un caballero mi fineza y vencidora, llegue a sazón tan aurora, Son sueños o locas, Llegó con fin venturoso, que de un vuelo de mis brazos fantasías de mi engaño de esta reina a la vistosa, poderno al sagrado porta. ilusiones fabulosas, morada y real palacio después de un largo desmayo, las que miró en esta espada esta divina Belona, supe del que grande gloria. mía es, no hay porque pongo Esta es la sabiduría, que era el príncipe tu hijo, duda en cosa manifiesta Qué dices? Reina y señora, tomo, ya me viene a la memoria perdonad, que como velo, cómo todas de mi esposa la tragedia, vuestra hermosura se emboza, mis desdichas en tus brazos las dichas unas con otras, aunque en mi pecho habitáis seguro puerto toman, No es mucho desconozca, Descúbrese descúbrese la sabiduría, y se arrodilla, Baltasar generoso cuyo nombre famoso pública con decoro, en vivas lenguas de metal sonoro, la fama llena donde el sol madruga, y donde lo huido de sus rayos tristes apagan lumbres desmayos, permite que el honor que me levanta se corona tu dichosa planta. de la reina del mundo como humanas tus rayos al profundo, Levanta, pues las leyes a los más nobles reyes Y es el mayor blasón de tu corona si lo sabio y prudente los abona. al debe mi ser sus bizarrías, que tus glorias que lo son las mías en aquel ciego, triste laberinto, enlazado y distinto, con estancias y enredos misteriosos que infunden miedo a pechos valerosos, en mínima vivía, ajena de alegría vecina a la hiera, viendo el olvido rúsica perra, de tantos pretendientes en buscar mis retiros negligente, pues a pisar la raya, de lógico discurso se desmaya, la fuerza y con villana cobardía, el empeño se queda su osadía, un día con el llanto de esta quera, cansado el alma los senos de en los brazos del sueño, hizo el tósigo de sus penas dueño cuando a deshora, desde el alto con intrépido vuelo, visulcar por el golfo de los aires, animado bajel con mil dama, de brío y gala y que se divina Adónde yo dormía se encamine, era el cierto planeta Dios clavo, que con divino agrado nuevas medio de su feliz fortuna ya en tu favor se una ti vive mi gloria. a es de tu victoria mi memoria viva y esclarecida la huya nuestra eternidad de vida, encarnizas, señora, mi cuidado que ha sido muy menguado, que a hallar en mis vasallos en quien hizo y caballos la pereza el descuido la ignorancia a mi dictamen cuerda consonancia, hicieras, mas desde ahora eche yo los hijos del estado y esta tuyo con más rigor la ley que te repara. la influencia del cielo sobera, Qué prudencia tan rara, y en suelo humano Vamos, señora, a mi real palacio, eres de deidad sagrada donde quiero serviros más despacio, un príncipe ha formado de era prudencia discreción feliz poner miro con la hago Este pues digno del vivir el muda y ociosidad, huyendo hace una ley hacerte restituye, pues del gobierno y mayor poco Soy infame tan toro, al que de ciencias y de carece, este acero vengar mi frenesí, el nombre que este príncipe en noble de tu vil infame fuero, es Baltasar de gusto y gula, los pies me libren de ti orbe a cuya fama viene el dijo y dejome el sueño regalado, el tirana ociosidad, si el desengaño en tu favor sin verdad y ahora merece ver tu preso, cuando embuste creí, en bronces escriba tu gracio, que imprudente espedad que apueste con los siglos su por si mal logre los días y el tiempo en juegos baste, vivas eternidades Príncipe sabio justo genera, por te de equí locas fantasías, en quien miro dichoso, un traslado de Jove tan alta, y Santástico quede que está su ser en tu valor más, por ti en muera esclavitud, me tiene el vicio arrogado, desdichado el fin a mi juventud, en mis culpas destinado. lo más noble ocioso, de mi juventud lozana, tirana me robas lo más precioso, que tiene la vida humana que perdí la ocasión de soberbi aprovechar, lleva a pique el corazón de tristezas en un mar nobles desengaños Qué tarde me conocéis, cuando veis mal logrados tantos años entonces me amenacéis. Qué dirá de como a sus pies llegaré, que diré. si pregunta, si venir que le responderé, Ramiro escuchado infame caballero, el vicio prisionero, A que mísero estado pobre y desconocido el vicio y tu desdicha te han traído. en qué abismo de males con las perversas quías de malas compañías a su honor desiguales, miserable te anegas, que ya Detente, detente, hombre la dama que rémora de mi furia fatal intento detiene. que rematada fortuna te obliga a al desatino? tan feliz con garra, Ramiro, a don Antonio, o tales locuras, tan prodigo de tu vida deja no rompas, mis castigos merecidos, que solo podrán mis culpas purgarse en el mar de sangre que de mi vena cruda, que dolor le ha recetado el recipe de esa pura Bien merece que le den, el infierno por condula, cesen tus locos intentos, que ya al mundo de muera llegas, que te atribula, un hijo de las que te da pena? Porque sacro al rentado la vida te es importuna en gusto y de esterrado. Perdióme el amor que una hará que cuadre, de la pérfida hermosura Qué castigo qué muerte de esta ociosidad, infame, Quién podré dignamento aborrecerte. de esta siente furia yo mismo con mis manos Cruel, tirana, furia por eso me oyen las sirves, he de vengar la injuria, de la mísera la juria de pasos tan villanos, mar amargo y engañoso, yo veré el homicida, que tantas naves segura yo verdugo de infamia tan crecida los peligrosos varios, Quiérese matar y al alzar el bra que fácitamente oculta, sale don Antonio y de gaste en juegos y garzos, en regalos y blanduras, lo más precioso del tiempo y como siempre se una los vicios hoy se encadena no para mi disoluta, infame vida, hasta que el linaje mismo injuria, Junteme con bandoleros, que viven de lo que fuerte y este borrón a mi honra eche, si bien esta oculta, tan grande maldad a toda mas hay que los vicios nunca ni los pecados se encubra, corrida el alma y confuso quiere vengarse en sí mes, y pues la venganza es, vuelve el acero a mi mar don Antonio o con la tuya, toca el alma puñaladas. aloque heredero, esas injustas, usa el partido necias desesperaciones te vos me libre si pecaste, no te excusa, callaré como una mula, para el mundo que no sabe callaré como una piedra, persona alguna sus culpas? si desde aquí me aseguras, para Dios arrepentirte, lo que contaré de renta, No es esperanza segura con tan noble en vestidura, si mi te lo sabe Diez mil ducados lo menos. no es bastante a que me excluya, en dinero del reino y de mayorazgo, Quién lo duda. por su ley horror de media nata Ya está difunta, más que tampoco yo No hará muco ni muda, he logrado la ventura que así calle como yo y así no puede eclipsar señor Marqués de Italia, el lleno de tu fortuna se de el alma restituyes, don Bato de pacienda, a su ser ángel, sin duda el ponerse el con postizo, y a mi alma se en dimina, has nacido para mí cómo disimulan. y haré mucho de don Diego, Luego tendré baranda, de lacayos y de pajes, un coche con dos mil burras, bellos tapices de Flandes seis mil barros parara, Haréme ricos vestidos, mas sin pagar las hechuras las cobardías de uno, cuando con otras se juntan Volvamos los dos al Rey, pues nadie nos busa publicaremos triunfos, que la prisiones duras, queda y libre la dama. y señor suerte pregunta el como cuando el donde Yo satisfaré a sus dudas, con lo poco que he estudiado, mentiras tan membruda, Sí haré testimonio te haré más qués? al sastre que los coso, que así los grandes se usan, y los chicos caballeros y el mercader, aunque venda la casa a gritos que aguarde es rapatero que pueda bien el zapato, y que espere, que le paguen, lo que no da, otros reyes también disimularon el día de cruelo. Pues quieres que yo ajuste, mi dictamen, Vamos que tienes sacudía, con los que ciegamente se engañaron, hasta el día de este tanto siglos eternos tu prudencia aclamen, parezco monje pecada, cuando se asoma a la reja, Esto ha de ser ninguno me resta, sin estorbo de la escucha. haré el agua noble bruto examen, de sus hijuelos en la tierna vista en el rey el Conde las por ver quien de su sangre bastarda hoy ha de ver Egipto en mi sentencia si de mirar al sol, ciego desista, en cuanto estimo su feliz gobierno y no veré si es diseño a mi idea, cuán de su parte tiene a mi prudencia que quiere gozar de mi apellido, pues la común costumbre descuaderno, y si el águila al hijo que falsea que al mayorazgo el gobernar vincula, le excuse le destierra de su nido, pues aunque inclina de mi amor paterno, ajena de razón, yo que la tengo la fuerza a don Ramiro, le regula, he de estar de sus haces, suspendido. la razón que el cetro y la corona sale un paje Denos vuesa majestad, al que faltaren méritos anula, atricias, señor, que ya los des. sólo hago heredera la persona los príncipes han llegado El esta despacio qué discreción y cierra la apadrina, y con que andará después. y del ingenio la viera abona, de agua Tomad primero mis brazos a las puertas del palacio esta resolución muy peregrina, venís con salud, obre mi cuadra que en esta cumplida contra quien se conjura la cobre quiero que estéis retirado, Qué bizarros, qué gallardos, que sólo dar el reino determina, o porque así conviene Quién duda que vitoriosos que fin tanto resguardo que suba de cetro a la alta cumbre, merecéis eternos lauros, Contadme vuestra victoria el que vence a los otros, con sus años la sabiduría eres remontes frente mi ventura si hubiere de otros hijo mucha libre, le abriros prisa que lo merezcan; mas serán extraños, Amena a otro bien del cetro que sus méritos ganaron y caso Mostra, tener dices herencia formas, quéis no se debidos, valle, penetrar negar, prima foras, serval, triste lava que figura, Galice, que paga el reciarca, el horice, bulto celos infante serenos, sequio, siren crueles hierra estivos, el ferior que le mate fingidamento Gocéis lo que laberintos en la labores, una eres puras, líquila querer unas, una vi conteni, Nuño frase, en grandes yace me pueda salve otros no sustentencia adoras, su placida nos valle primor, el sofía, pero causa justa cuente, Qué bien ha urdido el engaño La diligencia te encarga, Es hermosa voy y vuelvo, por el viento es desdén del sol más puro y bizarro, Qué bien empleados sudores Mucho vuestro brío alabo, Qué dulces son los trabajos Bien merecéis la corona en término tan dichoso, y quién es este criado Conde ofended a lo que os mando, señor, no pido los pies Háblela, sino sólo los zapatos, señor don Antonio, escuche, el Marqués de ti si, aquellos diez, marquesado, es vuestro real vasalla, Es un simple pastorcilla, me haré muchas cosquillas, que en el camino en con con esos día mil ducados, seguro estarás, si callas, tiene sazonada, señora, el buen callar llaman Sancho aunque simo menteca, yo me coseré los muros, No quitando la virtud, el Rey mira mesurado, de los que me están mi, Mucho temo callar don Ramiro, señor, he sido más tardo, y ti las veces a Antonio, así, pues no será tanto lo que se ve es ese Su mismo te has condenado, ese confieras, por mejor intento Eso es llano como los dos son bien y tres cerco son cuatro, Pues desde ahora le hecho y el imperio y mando tono, sucede a mi Esto ha de ser enmudece, Antonio es un grande asno, señor, sino a quien lo quiera aquí está el ilustre o que don Antonio ahora Sí puesto que te levanto, dignidad tan suprema, porque más has trabajado, en esta conquista, dime, otro brío más gallardo, mis hijos que so el tuyo más hubiera penetrado, el retiro de saber está cierto no está claro que le dejara a ti? fuera juicio acertado, que es muy justo y merecido que se reme los trabajos Conde haced lo que he dicho el Conde aura ricamente vestidos, Escuchad, hijos bastardos, pensábades hacerme tra antojos, y ocultar de mis ojos vuestra villana infame cobardía, ver la sabiduría conocéisla es por suerte aque conquista vuestro brazo fuerte pensaréis rebozar con los engaños tanto tiempo perdido tantos años Ramiro, apenas ha pisado, primer umbral sagrado del laberinto ciego cuando volviles luego espaldas villanas el trabajo y con intento barro, de ociosidad se quistes las pisadas. sonio, aunque con más osadas Valencias seguiste intento honroso, de la lógica verás la enredos, y desmayan cobardes tus hombres y quieres con mentira dar colores, a tan grande viva Así se generais de mi noble que veros apartad de mi presencia. la rústico bastarda decendencia. ninguno ha de una llega a tu valor entrega. mi amor de Egipto el cetro y la corona ilustre y perdona. si descortés revisto a tu sentencia advierta tu pariencia que este no es hijo tuyo, y se quejara con razón, todo Egipto, si remaré, un extraño tenido naturales, hijos que en sangre son iguales, Ya es tiempo que descubra, lo que en la fortuna escarte, eran de la edad del año, las juventudes más nobles cuando los ojos se anegan verlo diluvio de flores así con mi esposa a cara ama, gustoso de corte sin temer de su frenes, apresuradas razones. Tras un corto que ligero, que con alientas veloces de cuadrugado, o de ave, pero dudosos los bosques, se alejaron los monteros, entre unos esperos rodes, tan enredos que forman, laberintos sus errores, quedamos la reina yo. y todos nuestras voces Murió el sol huyóse el día tendió su luto la noche y razón tan importuna sintió la reina dolores, de su parte yacerme mi cuidado la socorre, en trance tan peligroso, mas tan valientes traiciones al fin al lugar adonde ejecutaron crueles, mi esposa entre mil congojas, en ella tantos rigores, daba desmayadas voces que un parasismo prolijo con cólera a palabras Celio sus bellos soles, anime, la con razones cuando un bello hermoso sus tiernas entrañas rompe, suele tan fieros golpes, recible entre mis brazos la maestra fortuna al tiempo que resplandores, Mal hasta el ti preguntome de una luz dudosa fuera por el niño que parió Félix a mis pasos nobles Contéle el caso turbose, seguila por buen espacio llore sus difuntas luces, Diole la pena garrote, tan fiero que todos horas entre mortales señores, hecho a un parasismo, al fin huyo la noche vino el día y a la luz mas de repente le esconde, era mis pasos ciegos en dudosas confusiones si muerto entre mis brazos el niño que duro bronce, no se enternece de oírme, faltó de consuelo y pobre mi esposa y el sol conformes, de discurso primo el niño, a un tiempo me amanecieron al pie de un ceñido roble, dos resucitados soles, y para nocerlo hacer seré la espada que en también los tres monteros, acaso llegan, adonde genio, acaso en la mano hallaron de la tragedia y mientras que le disuene, piadosas lamentaciones el sentimiento mortaja, todos desde los lances, de mi capa real huyes, espidirlo mi consorte, la memoria de la espada vuelvo, culpando los dieres, buscamos el muerto infante mas entre tantos horrores neroso de mis desdichas ninguno pudo aliñar, entre confusos horrores praron los cazadores de la noche ya avisado, y a mi palacio apartamos, de dos relinchos feroces, de los caballos puerto donde el sol se mejore, de mi esposa con la pena, que unidos y concordes, a un desdichado acometen, de males los escuadrones, Este pues que veis aquí Este es que los pastores, hallaron junto a mi espada. No estaba muerto engañoso, mi turbación, que al desmayo juzgo fatales horrores, hoy nace un hijo a mi dicha, este hermoso bello joven, Este todo es mi hijo, tanto enigma no se asombre Él es, yo es cada conozco, y más el alma conoce que es centella de mi fuego que es hijo de quien informe me da el valor que le anima, en todo al mío conforme Este es el que valeroso venció los monstruos enormes, los encantos los enredos, que a sabiduría esconden, sobrada no son imaginaciones no son sueños los que escuchas verdades salidas oyes, Qué dicha tan repentina, Son quimeras, son ficciones son encantos los que escucho calma el sentido con esa dudosa toda se aumentan mis blasones, pues tengo un rey por errante, Qué bien sus luchos responden, a las voces que la sangre en los nobles corazones que eres el más pequeño, es son tus años menores, Si así premias el valor de los valientes blasones, que conquistan mi hermosa harás muchos vencedores, premio alienta los brío, por el emprendión los hora, los más difíciles rumbos, y a mil peligros se pone, no maldita ociosidad, le he de corona por rey, Corrido me voy adonde pues sólo llevas el nombre ni me vean, ni mejor con tu ingenio y con tus letras, qué cierro tan enorme, estos enanos mayores hice cuando desistí, tan inferiores en brío no merecen que le honre, pues en su valor el mío Voyme a despeña de un moro, sangre real desconoce, aprende hacer valientes Como perros convenga, darme la corona, Conde. de fueron mis valedores, que aciertos, señor, los tuyos en pólito se ha quedado, que de estas resoluciones mi marquesado para digno es su talle del reino señor, que le das a vos, No habrá quien tu intento estorbe, corona Como soy no me conoce, su noble sabiduría detendré de ti memoria. Reina que desleal orbe Ficiérame ahora, Conde, de este tono de mi diestra, siquiera después de mí tu divinidad, honore, le olvidará los millones, el siguiendo por señor, de años, pues ya se acaba le conoce la comedia y sereno, vivas los misterios años estudiante, y quedar y la eternidad, tu nombre como un triste sale aclame admire eternice Pues cara que no le den, sabe, suspenda adore, el eternos años goce, señores, aquí da fin, la comedia que si nombre mereciere en adelante desde ahora se le pone, premiar por sólo saber y vuestedes perdonen, con que se me acabar, dejó para cuando nombre juradores sastres, viejas, y patero, remendones, que entonces es bien se diga con perdón de estos señores.