Texto digital

Texto digital de El peregrino en su patria, San Alejo

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Diego Calleja (Otro)
Atribución estilometría
Diego Calleja (Otro) Segura
Género
Comedia
Procedencia
El texto procede de la transcripción automática de un manuscrito.

Aviso

Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.

Licencia

Este contenido se ofrece bajo la licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0. Reutilización permitida con cita; usos comerciales no permitidos.

Licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0

Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El peregrino en su patria, San Alejo. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/peregrino-en-su-patria-san-alejo-el.

Logo BICUVE

EL PEREGRINO EN SU PATRIA, SAN ALEJO

JORNADA PRIMERA

vistos, vitor, mi señor radillo, ¿cómo es eso? Suéltame, que eso sin seso, lejos vistos, que vitor, Válame Dios no fue aquel Pues eso dudas? Espierte que bien me ayudas, Como le ciño el laurel que a nadie lo ha dicho en casa a mí ha sido bien acaso por aquí el pasar de peso, Pues sábete que esto pesa, que pasa, que lo que peso Que pasó lo que ha pasado Si como paso sentado no se viste como yo que era aquello lo que fue que fue lo que a sido Vos veréis lo que será a casa os lo diré. paso, señor mayordomo, que lo que pesa le viento pues acaba que éste me atento Que hoy lejo fina. ¿Cómo? como niguno le iguala, en los estos literarios entre todos sus contrarios Lleva, hoy triunfante la gala, Dio estos pedazos propuestos Algaron y laura honrosa, a los que en versos y prosa pero más altos puestos. aunque ya muchos abuelo, temaran el lauro, tiende sus alas alejo, y prende el lauro y triunfa en el suelo escolar alboroto visto le aclama, y resuena los es a Roma llegan a llena masco aliviente voto, Alejo, visto que Latona, Déjame ir. Ya te dejo, que yo a los padres dejo, viento el laurel que le adorna dejó en medio de valerio Andronio, estudiantes, Giraldo, detrás de su señor os damos mil parabienes del rico laurel ceñido, parece le han producido no darte, mas vuestras sienes, que según le contemplamos, ciendo en vos me vuelo, que al mismo señor de celo, le habrán de ofender sus ramos. o mi amor, que estáis valero gracioso lisonjas fuera honra está Laura primera la segunda para peco, de de todos robáis los ojos demos por Roma una vuelta la rienda un poco suelta, a nuestros gustos y antojos veréis la mujer más bella que el sol con su razo alumbra si es aquella que deslumbra mis ojos del mar estrella Si es la que ama el alma mía si es la que mi alma ama, esta hallara se llama ésta se llama María. conformes somos los dos Vanse por una los tres. A verla vamos los por otra por esta calle echamos, que acá es la madre de Dios. Morante con desdén Qué gran santucho estas hecho Con ese sales ahora tra María no adora el alma dentro del pecho soy su esclavo, y ofrecida le tengo el alma, en quien reina Ella es madre, esposa y Reina señora del alma y vida sabrosa indigna mujer vuestro corazón rendistes, Dejadme, pues os perdistes No me pretendáis perder soy más cuerdo os tuve a vos, o es amistad guardar el aniego, hasta el altar, en tocando en ese Dios si mi amistad amáis, pero en esto lo mostréis no sólo no me llevéis mas ni allá ruego, que vais que es seco heno le os acuerde, de los deleites del prado la sierpe del pecado se esconde en la tierra verde, que galán predicador, tornado el laurel No es la causa, amigos, él, sino Cristo vuestro amor Qué importa es el alma muerta, a la primera ojeada que importa rendir la entrada, el enemigo a la puerta ua los ojos por abiertos ciegos los dejó una lista, que son en esta conquista los atrevidos, se muertos dina Fabio presento en mi favor por testigos ellos confirman, amigos mi opinión con su escarmiento que ojos de Dios igualar Queréis a un gusto solano, Más vale pájaro en mano, que vos al siste volar. siglo hay de aquí a que muera o venga gloria o infierno quien por temor del invierno, no se olgó en la primavera. Así que tan sin recelo vuestro antojo el temor pierde, pues la primavera verde suele marchitar un hilo, holgaos, pues sois besaros, dejaos de cuentos fingidos faciones atrevidos precipitados del carro. Andad acá, hipocritón, no hayas miedo que allá vaya que cerca a mis pies la raza, del límite de sión, dos para necio Vanse los amigos. veneno de áspid que provoca a sueño. no imagen, sino al propio viva muerte este que aun hiere su regullo fuerte yerba que mata con favor risueño. fuego debajo del dispuesto leño, que poco a poco embra le convierte en mano de mujer taza, que vierte pero no o lignos, aunque aguero, forzosos, y encubiertos enemigos cuerpo succión muerte del alma veneno de pid, peste yerra, fuego mujer, onzena sois falsos amigos que al casto pecho le rebáis la palma, nos rendes a un apetito ciego María, mi limpieza entrego, al templo de tu gloria cuelgo el reo laurel de mi pastora que mi amorío, gente de acompañamiento Otorgole, señor, la escritura, Señora, sí, y el hijo que os dio el cielo por mujer tiene a Helena, en hermosura en conseio un ángel de este suelo con esto vuestro árbol su frescura, conserva, a quien amenazaba el cielo del cerco estéril, mas la nueva planta prolija en tronco en ramas se levanta que fuera nube a vuestros claros ojos que llora roba la luz y contemplado fuego agua rende a la tierra por despojos que perlas las congela, el aire, luego Señora, que me dais enojos urbando la paz de mi sosiego, es el cuerpo suspendéis el alma ni cesan las ni tormenta calma señor? ¿Qué tenéis y suspiros no entrestes casares. Si mi gloria? por mi amor, que dejéis a de afligiros, de afligir conejo a mi memoria. lágrimas, ¡ay, no puedo resistiros, de mí una voz cobrada la critoria porque crecen las penas y sollozos, cuando crecidos suben más mis ojos í, señor, que este hijo nuestro es hijo, se importunas plegarias y si creo, que a los cielos de aguar mi regocijo, con juicio oculto y singular ofeo en sueño breve en oración peligo, en obres casto firme en su deseo contemplo a lo templo de Dios vivo, humilde y pobre, y en amor esquivo su corazón prove, diversas veces con fuego de afición y me responde Mira que es vano, cuanto ofreces, en otra prenda mi afición se esconde que fuego o diamante te enterneces, donde está tu amor, le dije y dijo, adonde sus ojos, fija el águila en lo alto, que a Dios conquisto y su amor asalto. Yo sé que Alejo mudará de intento monio, no está en casa. Ya ha venido con lauro del estudio más contento que si trajera el Imperial ceñido, Pues cuando llego. Ahora? Ya le siento nave, traeme, aquel río vestido que encierra mi recámara. Y torno Ay hijo de mi casa sol, y adorno, se amor. por otra parte dejo en cuerpo he de estudiante, y resto con él. Dadme, que bese, señor, vuestra mano. En ha buena vengáis, mi dulce amor. su vista alienta mi pena, después, torna mayor que con gran regocijo, os veo, Vuestra presencia le causa también el rico trofeo, que os ha levantado es causa del gozo de su deseo. vitorioso y laureado por la academia está Gran contento me habéis dado mas no volváis más allá, no se pierda lo ganado. sed como el aventurero, que clava al toro primero después con buena fraza, desembaraza la plaza, trefante, os gulloso, y fiero Qué es esto Dios? Aquí están los vestidos hijo amado quisiera veros galán Señor, así no os agrado donde Dios, sus fines van, a gusto a tu padre amores que así entre puertas me cojan, los ojos raja. No llores, del vestido me despojan, domésticos salteadores a desnudarle ayudad, van desnudándole la sotana, y bastante antes de ponerle la ropilla, le aguanta, cadena que trae ceñida al cuerpo. Señor, convalencia es Yo lo hare aparte. Acabad, Que aun nuca nuestra presencia hay más casta honestidad no te receles, mis ojos pues tu carne es carne mía, Guardad, bien esos despojos que podrá ser algún día consuelo de mis enojos Madre, no me des más pena, Hijo, ¿qué es eso que a bulta? Es una oculta cadena pues la que a Dios me encadena esta adentro más oculta, que cerros has cometido para que tus carnes rompa erro. Un cuerpo un pido, no porque este corrompido mas porque no se correa, a la cadena a Amoni, Guarda monio este tesoro que aunque cerro más que el oro le precio, que Arabia cría, a mi divina María. Qué arca. La que adoro Tenéis la amor? Sí, señora, Entiendes lo que es? Si entiendo. Sabes amar. Aun no ahora pero mientras la aprendiendo por amar, el alma adora. Señora, no le entendéis acabalde de vestir, que bien mi amor parecéis no hay cierto más que pedir Gallardo talle tenéis esta estado childe esta espada viene nacida. Valiente estáis así a tu estado conviene por más que le compongáis el barro ser barro tiene hijo? Padre? Veis que Dios por fruto nos dio a los dos tronco seco, y sin virtud esa fresca juventud porque seáis su virtud vos, nuestros mayores nobleza nos dan y bienes, fortuna los padres talle y belleza mas Dios a vos por coluna, de toda aquesta grandeza sólo éste fue nuestro intento pedido a Dios y alcanzado, pues nos daréis contento hijo, esos tengo tratado un honrado casamiento la mujer estes eso igual riza, honesta y principal de tan rara hermosura que no sé si esta pintura copia a un angel celestial dejáis lecer. dejase caer de las manos De la mano ha sido avido, un retrato que le dan que quiso dar a entender que es bueno para caído todo aquesto y más mujer ¿Qué guera padezco mujer que tanto aborrece a mi lado, premio injusto, qué es este mi gusto Si éste es, señor, obedeces, Ves aquí, yendo a tus pies el cuello al yugo sujeto, lo que pido, señor, que para hablar en secreto con Dios un rato me des en su centro el alma quiere descanzar tan grave carga descargar tu paciencia un poco espere, que carga tan grave, larga no es mucho se considere, Abrazadme, y entre tanto que la noche tiende el manto por era esposa voy, afrecido a Dios. Ya doy fin a mi prolijo llanto. Abrázale. mi fruto de bendición que promete eterno fruto Esa divino astuto, partes Yo pienso que trazas son santuariosa fuera adme a Dios, hijo, rrogado bellecita en faltriquera, por otro norte me rijo, Adios, granja hechicera, Vanse todos y queda Gloria a Dios velas tejos, dome tus enemigos en calma y alma dejastes, abriendo apuros contrastes, a la mar las postigos Yo a mujer dar obediencia de mi cuerpo, ya apesgado, con tal carga, no hay paciencia. pues de cesado, ha cansado una letra diferencia. cómo he de poder crecer, Si me cargan cuerpo y alma, que casta y pura ha de ser alojaros, dar la palma, de castidad, yo a mujer? Mira el retrato En verdad que esta pintura Es hermosa; mas no dura limpieza y belleza en ella pues por ser limpia es más bella la trigen en su hermosura suenen adentraba cara y salga armados le tirándose del ángel que le dará de cuchilladas. infernal abismo, alarma, que a ella un rapa, provoca, cielo toca al arma toca, que aunque le verse ama, fuerza a mi brazo es poca, Dios que me abraso, Ángel, tente. ¿Cómo pasó, Alejo, del matrimonio? ¿Que eres don que Dios honro, no hace caso sigo más excelente como van diciendo se van dando es el alma virgen casta, la concupiscencia ardiente que fuego apagara, basta go Dios que es impia y fresca fuente Oh qué bien que tú me ayudas, agua que se abrasa el pecho suelta la Pues arroparte, si judas. deja a tu amor satisfecho a tu conseiencia sin duda loco eres bizarro y bello gozas las floridos años yendo al matrimonio el cuello go hace alejó sus engaños echa el pecho caso, es ello. Dale, que me das la vida Justicia de Dios, ¿qué es esto? que me pones en huida, Ya que la noche ha has puesto salga la rosa lucida, una mancia, huye lucifer descubiese trono, En medio a la mano esquier a su Madre, a la derecho la hermosura divina la más bella rica que se hallaré el singular leyo de rodillas, Cielos! ¿Qué por qué veo? a ojos que tal vienen pues bien por bien no hay más bien Ciegue el más al deseo. Ángel, dime dónde estoy que según abierto miro, sólo miro, que me admiro sin saber quién sono soy No me conoces a mí, lejos. No lo sé yo. Los ojos dicen que no más el corazón que si el espíritu ligero esas voces reconoce mas del cuerpo no conoce la vista como grosero Qué gloria tan peregrina no sabe a un decir si ha visto Yo soy María. Los Yo la hermosura divina Muy bien, mi Dios con el hombre en decir el nombre hacéis pues que no sabe sabéis saber las cosas sin nombre Hijo, pues contra mi gusto es bien casarte. No madre fue obedecer a mi padre no darte a ti disgusto, Padre tenéis sin mi Alejo, No mi Dios que a vos no falto. con madre padre tren alto bajo padre y Madre dejo. Queréis que lo de mi mano os case? Mil veces quiero que de mano te espero casamiento soberano. Queréisme a mí por esposa Sí que es vos, Decid que no sé si Dios puede haceros más hermosa vo amor el alma ha herido y mi herida y no el sí nuestro que espero primero el vuestro para no quedar corrido lo que no poeta el cielo si es que el sí, no se convierte será el no a mi vida muerte al fuego del alma, hielo. lengua y ojos, la belleza me impiden de vuestro sol, al sol vestid de arrebol, o a ellos de fortaleza Así que sois tan grosero, que aun un sí, no aventuráis? Es que, si después negáis seré mal aventurero. cina, dale el sí que espera no consientas penar tanto sube al solio sacros, donde mi deidad te espera. suenencia, y vaya, sabiendo digo hacer de adentro. Buena flema a mi tormento allá canta, y a la rabio, brome Cristo a mi agravio que es nulo esa casamiento Lee. No le habías, Entre no importa buen que Palabra otra vez más de quinientas palabras Qué quieres? Sí, que ignoras, por mi fe que es lindo aliño, con dos mujeres a un niño, el cosas en dos horas lientes que él a nadie ha dado palabra. ¿Cómo que no pues no sé la vidar yo, reniego de mi pecado en casamientos la palma, lleva el alma. Este es mi punto Que me preguntas? Pregunto, júntanse bien cuerpo y alma, esto es expreso de Dios, que el cuerpo que el alma encierra le hace fuego, ya sangre guerra sin hacer paces los dos bachiller de certo No ves que Dios le hace casto pues ya en balde le contrasto, biando en la deserto. la la corona le ofreces, lo ofreces, digo la goza, meros suena una coroza, por ser casado dos veces Lindo cuento a hijo, noble, hermoso con regalo sin saber del pano, palo, me le hacen un cántico. regalado acá en el suelo vano, como el mundo vano, después de camino llano en palmitas en el cielo que domines serviré, mo poles son tus veces pero bando quieren reyes no a mí por más que las tire, porque a su madre la llama Manima un angélico esca, fasta anima, a ella También tenga hasta anima Calla, abismo de maldades, échale de los estrados También somos de esterrados acá por decir verdades vuelve, Vuelve a mi justo loca, contra ti Dios escucho o qué piensas tú que es mucho ojos lo estoma en poco. porque este traidor le entienda padre y madre tu pomo, dejarás? Esposa? Sí, Ese es dicho hacer se acienda. la verás cuando justicia te cumplo, alta salgo cuéstele algo, pues tanto es lo que codicia. la libre dale la mano a mi hermosura divina padrino soy yo madrina, vinculo soberano fuere música de rodillas dejo de la mano a la hermosura divina desaparezca todo quede qué gloria menarrable que que el alma estremece hoy a tu padre obedece hasta que el alma te hable, con luz más clara y más ligero paso. por muchos años mi familia ilustre la tuya, y no se aca escaso el cielo en darnos fruta que la ellaste, Claro semano, tú con tu nobleza las a mis padres honra a mi lastre, mi vara ilustre espira, hasta la esteja, del tronco fuyo estirpe generosa que el fruto ha de igualar a la grandeza en casa está su esposa con del no dira no aviso verlo pudiera por su luz hermosa que mi señora, a ella sola quijo aun plegue a Dios con ella alegre venga mas esquito en las bodas que Narciso Amonio sube, y no se detengo que tanto para de ojo y loca, cuanto de espacio su tardanza tenga goda en afligirse mi memoria más infeliz generoso no sea dando al mundo más nueva teste histosa, Belga Amoni, Alejo, Ya está en tu casa lo quien desea darte sus brazos y enlazar su mano Espera gloria debas. que a la divina justicia no es maravilla el sol huya, pues tu resplandeces más, mano, que vio a tal mano, cualquier otro lo que apoque que ya finada en tal toque a otras manos ya de mano, si te toque el resorte del alma llena los senos, que será que más llenos los ventisque tu corte las de mi mal los correos, siento y ruido arrojas, divina hermosura gozas, tú sola de mis deseos Mas, pues mandas que obedezca Señor, las bodas celebro, hasta que el dulce requiero de los verle mereza el mayor acompañamiento, que pudiere al fras. Bien vestida el sol apenas sus doradas fiendas corriéndola a bañar en el ocaso, a llustrar mi casa tu comienza, más bella que la luz que al sol rodea, en verdad que es hermosa ausenciano, llego viene. ¿Qué gentil mancebo Esta es tu esposa. Mucho en ello gano, o poco parece rubí, ella es maravila, aunque es más bella aquella que en el alma impresa llevo No ves hijo a tu esposa es que bella bella luz te impide, admirado pasmas absorto contemplando en ella del matrimento Dios honro, el estado en él puedes seran de mis canas con nietos renovar el tronco helado; Si, señor, porque mi gusto hablaras, estando al filo tan rendido en todo aunque en manderlo yo pierdo, tú no ganas, A mi esposa no afrentes desamado, que pensara no estimo su belleza aunque ha de parar toda en polvo aparte o hijo de mis años fortaleza Abrázalo, desde suelo a mis brazos te levanta inclinare en tus hombros mi cabeza del tronco nuestro generosa planta frutos se bendición estos ofende en gloria a los pasados adelanta su discreción me admira, y me suspende, ca les manos, pues con tal enjerto, nuevos pimpollos, mi veces presente Vanse las manos los esposos, Yo os doy mi palabra y mano, mi mano y palabra os doy. quien gana en ello soy. Yo soy la que en esto gano, Mi esposa sois vos mi esposo Pero soy yo a vuestra se ha amado el alma vuestra dichosa yo. Y dichoso Casi de ojo reviento dia de mis regocijos, gloria de Dios mis hijos hagáis este casamiento Echanles sus la bendición Alcánicos mi bendición la mía nunca os falte Mis de gozo salte, conformese al corazón derramad de plata y oro, arroyos, inventad fiestas huyan las penas molestas, puede el contento al lloro. si me hacen son dando bien Gral. Hijos caros, podéis en medio sentaros, que quien sigo solaron, sentados, Giraldo, danza más si más hubiera que sean danzar. el repez, muy bien lo ha hecho. más que ademanes tan vivos, A fuera nominativos, que esto es lo que entra en provecho Cantad algo de la fiesta. a una letra peregrina ¡Ay, mi hermosura divina que en ti tengo el alma puesta la zagala, y el garzón para en enojos aunque son las almas los cuerpos dos hacer de dos uno, Sólo pudo amor. porque del amante Vive el corazón en sólo el amado fuerzas de afición pues en si no anima sino en quien amo. a vos encorpora en o la unión para en uno son. la zagala, y el garzón, la hermosa María a quien el pinto del cielo a su imagen más propria saco, Alejo, en quien puso tantas tantas gracias Dios que de sus afrentas se le queja el sol Tan bellos amantes como nobles son tan iguales siempre que aunque sean dos para en conozón. de adentro suena ruido de espadas, Mueran los traidores del des Jesus muera. Muera, ¿Qué es esto? ¡Ay, esposo espera, espera Voy a cabales, pora todos o de gracia lastimosa, dos bellos mozos las das, renden por bien mil heridas Entra adentro esposa. quedase como y que aguado es el contento desmayada del mundo apenas me caso, por dos muertos paso, el gozo del casamiento. madre aplazad su dolor, no de alma en el desmayo, Ay de mí, que ya me enfado para otro dolor mayor. bajeles con el medio desmayada, salga herido Andronio, A esas hay confusión, sidonio, ¿qué es esto? Di. lo que por ser merecí, te hacienda ajena ladrón por no seguir tus consejos, cual precipitado mozos, Pensamos cerca los gozos, la muerte y pena lejos con velero yo en el palo. me engañe de un adulterio, enella es muerto balario, o en la muerte me engolfo. Tomad, mozos escarmiento en mí, y en mí triste suerte sabed que la vida es muerte pues no has de vida un momento. Si sale el alma apriesa, Señor, miserere me no haber guardado tu ley, por quién eres Dios me pasa perdono, a quien justamente me meto, Jesús es muerto. sino enel desconcierto que tarde que se arrepente, Llevalde a su padre. Vaya. con tu esposa te entra hijo, Bien lloro se los dijo, y ellos le daban la baya, Llévanle, queda solo estero, que esto en esta vida pasa? Loco es quien dejase fía. y mayor loco, sería y si de ella me pese, que haya de perder ahora Mi castidad? Tú, no harás, porque te ama mucho más, a quien su alma hermosa adora alegre qué voz esta hermosa y pura por quien a la gloria estoy. tu primera esposa soy, de Dios, diosa hermosura o mi hermosura divina adonde tu amor se aleja? o de fijo, y tu oreja a mis palabras inclina habla, para que te entienda el alma a la furia unida. Tu madre y tu padre olvida gloria, casa, honra y hacienda pues al punto saldré esposa que en ti mis gustos están Eres, esposo galán yo en extremo celosa. según eso, de riqueza ni galas, no habrá memoria. de adentro es toda tu gloria, que lo demás escorteza, donde iré mi norte y guía, ya que he de salir de Roma por norte a mis luces toma, que mi inspiración te guía, desaparece vueve el rostro alejo, tinado subes, volando, que al fuego en prestesa igualas, pues de mi amor las dos alas te irán a vuelo alcanzando conde este entre las estas nubes encubraste en las estrellas que siendo hermosura delas porque no se eclipse subes, sube, que so bajar quiero que bajando de más alto daré después mayor falto, a la esta gloria que espero al arca la luna me de la mitad del cielo con su argentado carro, y en balanza, las horas pesa iguales perezoso sueño baja al suelo sus acciones suspende alos mortales sordos los mares gozan de bonanza, la mi esperanza que el dulce esposo espera los artes con suspiros roncos mide, ni el sueño los impide. que aunque es ciega vida de la muerto porque ni un parto a mi criado muera. de vuelo pesa, y quiere que despierte pues nunca en esperanzas por severa, si triste y dura suerte Si sol, que sales, oro, ¿qué te alejas Tente, no salgas tú, mis quejas torne a valer lejos Cara esposa. Esposo mío. como adonde tal ausencia en amor ausente y frío. el sol de vuestra presencia de mis ojos sera el río Qué esperábades los ¿Qué queréis vernos los dos A quién llamáis a vos llamo, Amáisme mucho. Si os amo, Después de Dios sois mi Dios; Pues de mi sed, señora, que desdel punto que os en el alma mía os adora este amor se dobla en mí, cada punto y más ahora. porque en mi corazón sepáis que de amor hay sobras, pues amores obras son Yo os quiero mostrar con obras, el fuego de mi afición. este anillo que del dedo me sacó a vuestro lo aplico, Qué seguro quedar puedo que en vos estará más rico, Pues yo su dueño lo quedo de mi amor casto y sencilla, anillo os sea memoria aunque mal hago en pedirlo, pues de mi amor y su gloria no es la memoria el anillo, recelo se con con será, Bella esposa entre los dos en señal que el alma aca, más vida está con vos, que con vuestro sido está. barca esta cinta y setenta con diamantes os promete Amor por su esencia quinta Dale una cinta. que es bien la argen concierta ria cubierta la casta cintura apriete, un odo colorado. los diamantes fortaleza significan; que tengáis pos en guardar pureza, si es razón que concubráis, con tal velo sabelleza del amor la color, del velo, porque mayos le así nuestro amor grande peradme, hasta que mande toma las prendas Dios otra cosa a mi amor. arca Esposo, dulce recibo aprendas, pues lo son del amor vuestro excesivo el anillo al corazón será argolla y cautivo la cinta cadena harela, del velo, cantinela, para que en el mar de amores que será marte dolores remo nave que, vela, mas de mí, Alejo te ausentas, ovas, señor, ahora No hay porque mi ausencia sientas pues el alma que te adora cada punto te presentas, volverás. Pues no María Presto verás, qué presto a Dios. A Dios, alma mía, Esposo adios, más honesto no se han de que pida mi compañía leros laba mirando se va la Dios la ampara que si su vida tan cara. no se cerrara la boca por ser mujer como loca, de dar voces no acabara Ya el mayor golpe es sufrido, la vence el mayor encuentro mundo de ti me despido, que Dios habla el alma y dentro suena la voz a mi oído. se despidando fuera vueltos lazos de sus vestidos si es lo que está fuera oculto salió haciendo os pedazos solo seréis de hacer bulto, el alma y empedir sus brazos legue riquezas afuera llenas, de congojas y de penas que el vestido antigo listo que pues no os aprovo no soys vosotras muy buenas, quiero estas pias verar Vístese el hábito, para los pobres y afuera de estudiante lo demás alto a la mar, que sirve ser quisiera fuera por tener quedar en un clarín los marineros, Ya el clarito que aleva a punto está la flota, nuevo hijo y gloria nueva donde amigo su derrota, hacía de esa la lleva puedo embarcarme. El flete, ¿Qué pides florines siete Tomad. Iré contento le dejo algunos que el mar en leche promete eneros bonanza, y buen sopló el viento ella calma, adentro la bella te turben estos clarines. Maria del mar estrella gloria de mis altos fines, que tome parte en ella cómo viéndose no otros criados pajes, Señor. Amanece? donde mis hijos están ni rais del sol parece que la que sus soles dan la del al claro escurece. siempre a recién desposados tarde el rubio sol vista son mis hijos levantados no que el sueño no les quita el peso de los cuidados. era arca adentro Qué suspiro tan triste y mi alejo. No le oeste, Dónde está esposo adonde Si otro vio responde más tristeza el alma viste, estos suspiros el dueño es mi señora María mas me ención no seguro. entre pues el claro vea, no ha de impedirles el sueño. gran una cortina, hallen a María reclina, a sobre una almohada, con las prendas tu esso? No sé, estas prendas me dejó, ausente de mí se fue. las cuales guardaré yo, por despojos de mi fe. le amones, por mi casa erré, y es le encuentras, Ah, señor, más lejos pasa ve que tu flema me abrasa porque en su retrete, no entras que estos son sus vestidos partido es mi alejo, y van con el mis bienes partidos, mas ni hacen partidos están pues todos con el sonidos, i esposo! ¡Ay, ¡ay de mí! mi señora, no te alteres, que él volverá, Señor, sí, volverá con mis placeres nunca volverlos vi, Mi esposo de mis ojos ra luz de mi vida. quien te cause amos enojos Quién mejores tú no muda, me dejó tus despojos? viento en popa, suelta nave, que entre los ojos se va humo, que volver no sabe tesoro que oculta está se ha sido la daré, Maravilla que florece al sol y siente desmayos con su ausencia y desfallece, en invierno del sol rayos apuestos que amanece de la pago que su cierte en ella el río mortal ferieron animal que prueba la vida y muerte en un día natural Mensajero que se ausenta, De algún mal abeja, en boca de niños rija, estafeta, que en la venta aun no hace noche de prisa Esposo, puesto en lucida, en la noche de las bodas por lo que el alma olvida cifra de desdichas todas le amo, Rincón, retrete, y desván, registrados, señor, dejo, en ellos solos están las voces de Alejo, que burlan tristes mi afán, No te canses, que espartido mi bien, ni esconderte creas, Quién ha de tal modo huido, más esto, y cruel que neas, y yo infeliz más que vido monio, una y otra posta toma con caballos ciento la tierra le toma angosta, andava, aunque mi con tanto camina más por la posta seré una iguala en el buelo, me dice con pies de Apolo, los dos extremos del suelo poco harás si aun hasta el cielo no subes de aspira el solo, Saquen lutos, pues tributo la paga a mi vida el hijo de mi estirpe es virtud fruto que ausente mi regocijo, Que me queda más que to Padres, porque me lo distes, para dar poblada pena? glorias mías, dónde os fuistes el veo triste que sueña, enluta paredes tristes vida Esposo, amores No llores. Tú no llores, cansados casamientos si hijos no tienen formentos si los tiene mayores Basta. Por ti quede Vamos. Lloraré sola, que por mí quedar no puede Ven, hija. A que a unada, otra más brava sucede, ante todo de la don Jornada

JORNADA SEGUNDA

comiendo escudillas debía, no cojo, Barahona manco, a ciego, y homicillos su mozo toda esta seña le de en la del Estanislao, ladrón tú lo pagarás, antes que se ponga el sol Alejo, peregrino pobre con un viejo trayéndole de la mano y siéntele y vaya le dan de comer con cuchara, dándole los demás la vaya comed padre a vuestro gusto daros le hizo por mi mano, Sentaos, hijo. Padre anciano sentaos, que yo soy robusto, arrimaos a la pared, Dios os pague tal cariño de pintas en malas lenguas son Comed Sabes bien. Mira si sabe como poco a poco. Limpia, que se sorbe el mozo, Abrí el cucharon no cabe. tal tiempo tal merced no he comido hasta la una, Viste el niño y mozo en una malas el más son. Comed. busca para el pan un rello. Limpiarle la boca jus Porte un babador, que ensucia, a la cola de un caballo. heber quiero. Tenéis sed, veredes bien lo aclara, que se cela, sin cuchara, O mulaciones? Comed monio de camino No dejó en árbol hoja, que no cuente ni pasmo en tierra que mi pie no me da gistro los ojos a los montes sobre puso horizontes Ya el sol a mis espaldas ya a la frente conservo apenas la dejada vida con el sueño y comida la más remota gente de un polo a otro sabe mi venida Oh, señor, caro de tu sol se esconde si vives da tu luz, y si esta muerta, Muéstrame de tu fértiles cenizas porque esquivo eternizas, Tu nombre o crueldad, ¡ay de mí! ¿Adónde si se miren, iré sin ti, porque mi nueva cierta mayor dolor despierta. si estás cerca, responde a tantos golpes no cierres la puerta Amonio es este que en vano me busca, pues Dios me encubre la gente se descubre Gomezillos, ten la mano doleos de mi caballero Dadme alguna limosnera, Por la virgen sin mancilla, que me déis algún dinero anden rezar la oración de Dios espíritus, de la Madalena el llanto conversión del buen ladión, una plegaria, piadosa a las ánimas benditas, las tres victorias inclitas, desta la gloriosa a Pedro la negativa, la pasión que hace llorar a la virgen singular oración y rogativa, encomenda al ángel de su guarda a sandio, la batorio de los pies operación del Arcángel que tiene el ciego parola, Toma, amigos. ¡Oh, qué franca, caballero. El pie del banco, a una limosnilla sola Toma, qué rayo se acoge, A la Virgen toma los Dale al ciego Oh Virge, madre de Dios, se rezando Con buenos de se recoje, Vos sois virgen sin mancilla, compañeros, no andamos Adónde? Donde acabamos el hijo a la juvenilla. te queda menor miga esta pobre viejo repara monio una limosna le dad, en Alejo, en el lenguaje, y edad se parece aqueste alejo, qué reparáis? ¿Qué reparo en que os diera yo con eso si lo que de dando ignoro lo supiera cierto y claro Pues ¿qué ignoráis lo que vaso Qué buscáis al sol el día es cimera o fantasía, en la misma luz me ofusco sol buscáis acá en el suelo Esa es ignorancia crea, es éste es sol de una casa a quién hijo noche el cielo Hijo, adelante no pases que esas son cosas muy hondas, a mi pobreza respondas, con dinero y no con frases. dale limosna Tomad, pues y mis intentos el pareceba, encomendad padre a Dios Yo lo haré. Al. Caía con vos. Quién me pone en argumentos de su voz, y años retrato es aqueste peregrino Contadme vuestro camino Sí, si estáis atento un rato en la cabeza del orbe en tiempos pasados toma, de la España Iglesia primera catedra ahora esfemiano, ramo, ilustre de estirpe, más generosa honro con diadema, y Lauro, uno en paz, Marte en vitoria ungido al yugo amoroso, con les noble matrona, no tuvieron otro fruto más que esperarles en hojas Mas por ayunos llanto oraciones limosnas, golpes a quien Dios las puertas abre de mi servor día, lado lo mano abundante, un hijo bello, que colma la esperanza de sus frutos, los frutos de su gloria corrió en años y largada, letras tan a la bosta que alargas ventajas daba, alcance en pequeñas horas casarle su padre quiso una Virgen busco hermosa que de un ángel propiedades es humana carne copia. su nombre es María viene bien el nombre a la persona aunque ahora amargo mar, de desdichas congojas resistió el casarle Alejo, que éste es su nombre, aunque otorga, si por gusto del padre se celebran las bodas querer contaros las fiestas, gastos aparato y pompa es querer despues del llanto comprehender la amarga historia que gustos del mundo encubren, siempre un pesar que los roba, que en los más gruesos se ceba, a los más ricos despoja, llegada la noche que los esperanzas le gozan. algo secreto casto entró a visitar a su esposa en un cinto, y un anillo le da de su amor memoria aun no enlazando sus brazos casto pardo entro se torna muda traje, y de su casa se ausenta la noche sorda, La triste esposa esperando bar del sol las trenzas rojas, viose el engaño a la luz triste mágica entona, lágrimas sollozos, quejas de padre, madre y esposa de luto y basta triste, sa paredes se entoldan, le la vida y doncella se amortiga en blancas tocas, No has visto en el ramo seco, la linda tortola ronca dar los gemidos al cielo que tiernos su esposo invocan. de ruiseñor, las quejas avaro entre las hojas el labrador sus hijuelos, del redo compuesto roba, Pues entiende que no llegan significar la cosa estas ni otras semejanzas, que me atrás queda cortas, el padre de pacha luego por el universo postas, yo el primero porque a Alejo, ame como al alma propia. he dado casi una vuelta a la machina redonda, solo valle un pequeño rastro, que a mi desdicha borra. qué hacía de esa caminaba, Tomé lengua; mas ¿qué importa las humanas diligencias si las divinas estos van Ay de mí infeliz, que vuelvo a desenterrar memorias, a aumentar nuevas desdichas a dar fin a obscuras glorias en verdad que no me espanto oro, gran sentimiento prompa en amargo llanto Pero tanto es mi contenta cuanto alabar oigo un santo pero a sospechas me atreva fines de mayor gloria movieron a ese mancebo para triunfar es victoria del mundo y su amar cebo, de lo que es desengaño puso su casa en olvido si vives engañado en pensar que estendido lo que Dios tiene ganado conózcolo como a mí, que a poco que estuvo aquí y lleva su mira, en Dios Cómo qué se vistes vos, como vos me veis, Levi, Pero es el buscalle en vano que debajo de sus alas le guarda Dios del Milano, con secretas escalas, Toma el cielo con la mano dalde a su esposa consuelo, pues en otro amor del suelo no puso Alejo, su amor, sino ende aquel señor qué hermosea tierra y cielo Pídos por Dios me déis de limosna alguna cosa Limosna no la llamáis, que es obligación forzosa al bien quedado me habéis pero el ojo que mi lloro con sólo con un tesoro que no os paga, amigo es claro que es ahora el bien tan caro, que aún no se halla apeso de oro Tomad por deuda os lo doy Si no es por Dios yo no voy, satisfecho es por demás que ya sé qué mucho más, me debo por ser quien soy. basa, pues dello gustáis por limosna. Como hermano que del modo que le dais los ganéis más, y aun cogano, mas de lo que vos pensáis, entiéndoos Dios no vos, que nos importa a los dos Queda en pacos que el cielo a vos con algún consuelo que no hay resistir a Dios monio, queda dejo, gracias inmejas os den, los cielos mi Dios, amén, por tantos bienes colmados pues aun mis proprios criados me hacen sin sabello bien. que aunque al señor satisfagan con servicios y más hagan con interés lo deshacen, mas no aquí, que si bien hacen bien y mejor se los pagan. bronce me diste el pecho la cara de diamante para no quedar deshecho pues ni la mudo semblante ni él el amor pago pecho con pobres a repartir voy la limosna, mi Dios mas con vos quiero decir que estando con ellos vos, es serviros el servir, Mauricio sacristán confronta. peregrino en que entiendes vengo aquí, Lauricio, amigo que a los pobres encomiendes si más liberal mendigo, de que Alejandro agrandes Toma, y alla lo divide, entre los pobres ancianos, que el alma a su Dios pide, que regalos soberanos a su mesa la convide en la Iglesia quiero entrar Anda, ve, mientras que adorno, de la Virgen el altar Quien nos da con tal retorno, mi Dios en servir y amar, algo distante ponese enhora, a componiendo el altar Ya se acoge a rincón, donde con su Dios le lleva el alma en contemplación brinda a su amor, que beba, Dulce Ambrosia de su unión, componer el altar quiero de aquella que al forastero le hace infinitos favores pues son con él los amores de un amor gasto y fincero, es el día de mañana cuando nació, aurora al día al mundo, nueva algría hija a Joachin y a Santana, Dios su madre María de vuestro siervo Marías, recebid, reina el oficio de devoto sacristán que a no poder más no dan mis manos mayor servicio quisiera de las fuera escarchada la seda, que labra el trabe lloro más mi deseo en tesoro rendido a vuestros pies queda regalo del corazón quien te le diese en tributo de Alejo las voces son árbol de vida, que el fruto produjo al suelo en sazón, habla la ver Madre entie de adentro mi alma a la tuya junta donde suena esta voz, donde la imagen bella pregunta que el peregrino responde correr quiero la cortina, a la imagen santo suene mágica cara la costera, aparesca la imagen hablando con Alejo, madre tus ojos inclina peregrino, que amo tanto gloria tan peregrina mi fiel turba mi señora mide esterrado. Mi corte mi navegante. Mi norte? Mi caminante i mi aurora al bien? Muy bien con vos, Pues yo que sí. Más que madre chas la menos. Ni aun padre Pues ¿quién es tu padre Dios y tu esposa su hermosura más la Como a vos reina vio en ti. No porque reina es su reinar mi ventura Quieres algo. Quiero amaros, siempre, señora, y serenos, sé qué queréis partiros, no os me ausentéis ojos claros, Mauricio, regala mucho se dentro a mi peregrino entiendes desaparece queda Mauricio solo No mucho, pues me suspendas, con las palabras que escucho Virgen, dulce para espera Si otra vez, aunque dones que mil veces tus rejones, Quién hay qué villa no quiera el gracia desde tus labios se derrama a tus oídos que hará por no entendidos a los más doctos sabios en que entienda me previenes? el recado soberano pues que entendimiento humano No es capaz de tantos bienes Mas lo que mandase entiendo que estime a tu regrino que el voto de su camino te esque virgen siendo publicare tus favores en desa su afición carnales estos si son no los vuestros amores Salga el se banda luego creados deteniéndola no tema, te con la espada no se mate, esa loca que me arrebató la espada más que dido desdichada la muerte a tus puertas foca, suelta faltará una toca o como a Porcia unas brasas, pues con un traidor me casas que hace de mi burla luego campanas, tocada fuego ualleros que me abrases, ya María María si es que fuese amada yo, mas no soy María no, pues él no amor ni amarca, si a Marce amora más, mas por no amarme se fue quebrando palabra esco amar más, por demás, ni puedo amarca, ni más, María, pues me Alejo me deshecha, agua que arde la fragua del pecho, mas la dan agua, Mis ojos, y no aprovecha, Sácame, jaca esta flaca, flecha cruel que traspasas. por manos de un niño ciego campañas focada fuego agua alos que me abrasas, que acidente tan fuerte Antes vida, qué casada? la bella mal maridada. no puede pintar mi suerte Dejadme, darme tú la muerte Muerte, ayúdame a mi intento mas ¿cómo has de dar contento el alma tanta venera, pues del de mi vida para darme más tormente, Sosiégate, hijas. Pues dame, a tu hijo. Tenta amones, mos la llama demonio aunque ángel es bien te llamen, no es razón que la infame a quien en algo las brasas en que tento amor me hajas mitigo, y puso en sosiego campañas, tocada fuego Agua, lejos, que me abra, Señora, se serena contigo la noche obscura, Jesús es esta locura afecto de dura pena Sosiégate, hija, Señor, dónde estoy. ¿Qué es lo que he hecho Con esta espada mi pecho trapesaba tu furor Ay de mí, el dolor es tanto cuanto de mi amor, mi exceso que de volver en mi seso. alguna vez más me espanto que como es mayor la pena que el alma por ser mujer tiene a su fuerza de romper por fuerza que esta vena. Dejadme sola, que quiero descansar eso no. si te sirves es me quedaré por portero, Norabuena Dios te guarde a todos nos de llegría Hagamos desdicha mía, de mis desdichas alarde, todos que el aldeas, Quédese dormido, arrimado a la espada que a el y respóndale entre sueños, como vengo del camino cansado me carga el sueño. hay que del alma mi dueño ierra en todo peregrino por más que los ojos fuego he de pegartes tributo pudiste, enemigo esteto, disimular tanto el fuego que vela, tan fina, era a Veré en sueños responde de mi algo sabe dónde está encubierto lo cela, que aunque lo que sabe ha dicho más pudo mentir velando. probaré, si señando se ratifica a su dicho. que me dejara y moza, responde durmiento mi amor sola y afligida, Señora, penas olvida tus verdes años goza, cómo he de olvidar aquel que era dentro de mí si él te ha sido infiel así, Es mucho se seas tu infiel No dije eso el testimonio Qué es todo maraña, que en vela monio te engaña, Tú eres amonio, o demonio? Dime ahora mujer ha dado el alma, mi esposo Alejo, señora, que le sero Ya con ella casado Quién es esa que me abrasa con celos lleve esposa En verdad que es más hermosa que tú por éste se casa. Afección más sin razón Cielos, hacer que me queda pagarle en esa moneda, con traición una traición. Pues ¿cómo del trato doble, me puedo vengar amigo Cásate, reina comigo, que aunque vasallo soy noble villano, infame con vos y cajada con la espada Sácale la espada atrás, os dejare atravesada desperto, el alma. ¿Qué haces? ¡Ay Dios! Vos me pretendéis. Yo, a ti, no puede tanto los celos son me testigos los cielos que en tal locura no di, Mas yo la culpa me tengo por quedarme dormitando no las verdades soñando se dicen morir vengo. Qué marido tan gentil le ha vuelto su locura Vos gozar de mi hermosura si el demonio es sutil que he dicho mi sueño veo, Señora, si estas conquises, has bien de juez el oficio oyo el delincuente y reo. Testigo es Dios que no miento que cuanto he dicho soñando ha sido, y no me ha pesado por palabra pensamiento que en qué locura habia pecho fiel y alma lea, juntar tu sangre real, con la humilde y baja mía. Aquesta disculpa advierte y a mi gran fidelidad, no con tal temeridad la pagues, ni con la muerte. Vuelve la espada dad hay que mi dolor me hace hacer mil disparates; otra vez a los orates que os guarden loca mejor cia este sueño fuera el último de mi vida con locos desde guarida, hablar siempre y desde fuera a Alejo, cómo huyendo digan de entro Pues decierto de Dios donde se ponde si bien adonde de este ruido me encubriré escondido que me buscan los que se ofuscan en tinieblas, paga las tinieblas por tus clara si lo forzas buscara, mis palacios me daban sus espacios, y no es lechos, vertiera estrechos no más gloria no robe la victoria el mundo vano. Tarde está el llano covida, la fuente bebida que le embata, conoja y fruta la vecina palma, darme el cuerpo y el alma se lo impide, pero cuando el sol pide no hay remedio. mas siento en medio del ameno prado un ruido que ha turbado mis placeres, mas alma con tu esposa, no te alteres, quédase dormido salga el ángel con fermosura divina condesa, Ya le reina algún solaz a tu amado esposo ahora Esta es la que el alma adora que más ojo de su faz, que a Fitón la de su aurora encubrirme quiero del no le seis tan cruel En vano este sol se encubre pues el alma le descubre el cristal del pecho fiel Pegrino forastera, donde es el camino a vos Conócesme aunque no quiera pues del de Dios Vos sois la letra primera luego por más que me cubra, no temeréis que encubra. no que sois sol, y es su eficio hacer por cualquier resquicio que su lumbre se descubra Alegraos el campo. Sí, Pero ya, señora, no pues al llegar vos aquí era hermosura robó, cuánta belleza en el li aunque mal digo robar, pues era hermosura bella sola se la puede dar obligado está a tornar lo que os ha robado de ella. corro, pues soy conocida a mi sol el arrebol, en las da al campo vida cual toque paráis del sol la apresurada corrida suene a rebato la caja. Ángel, ¿a qué es el rebato contrario toca a guerra a mi contento destierra No hay seguridad un rato. Esto es hervir en la tierra se encuentro al soldado lo que a guerra la cara se lucifer, y arriba en una como pena apareja de viuda con para que llegué hasta el suelo y la puta, hacía cómo qué quiere echarse sobre de quera es gentil aliño, como amante enamorado en regalo como un niño, como ocioso en el prado quiere Dios que seáis Marcia, Mirad que la suerte trueca, vuestra esposo y que se aplica por daros a vos la rueca, lugar braba una pica, Dios Soldado fuerte Míralo mejo pecho es menester ahora Con los no temo la muerte Ahora duermes, señora sea mi infierno y despierte Esposo aleve perjuro, que los epitetos muestran que el nombre de esposo tienes Yo por honra más por menguas Mas quejosas casto y duro, más que a Dios el cruel eres, del ave el primer ejemplo el postrero de la tierra Deme, si a mis palabras me a tu crueldad orejas al sestimiento de biente, no atrancas cerradas puertas cruel de carne humana vistióle naturaleza enfermano les dieron forma al cuerpo sangre a venas, o tus miembros comentados lución encantes los rendas te aplicar sus pechos de Hircania ligres fueras, que de Roma eclipsaba con dos soles las estrellas que porque ellas diesen luz, era de suso avarienta, lo que atanos si de mano, por darla a la tuya bella tu gente he destejido, mas que genelope, telas, o que afrentada me agravio porque el tálamo me niegues pues no gozando del fruto mi fe liga la promesa, que con largas largas, tanta espera tanta ausencia venzo en Castidad a apline, Porcia en fe, y a Lucrecia. viendo no te tregua rayos ni te reba, mi bajeza, ni mis lástimas te ablanda, ni te regalán mis quejas viendo de huésped, liviano, tendidas al mar las velas, que a mis voces no amaina, ni a mis borrascas a tierra quiero infiel, como en mi vida en mi muerte parte tengas pues vida los negaste, me destas abrazos ya muerta, Cruel, si es que te retamas, en mi sangre. Aguarda, espera tu friciaras de mi vida lo de amargas sospechas, Mándate eso Dios, pero en que te fundas que a llegas? qué razones te convencen; que fuiste hacen fuerza sol rubio, que por él vive, tiendes las doradas trenzas, El rostro vuelve al ocaso, mi muerte enfada no veas, Proserpina, tú, luna, con sólo e nombre te queda no salgas, o te arreboza, al salir de pocas negras, Cielo el bretodo negro tiende en torno a tus estrellas Negad, árboles los frutos ecos montes valles selvas tardad el curso ríos, No cantéis aves parteras, la la tórtola hacelle me cante a mis exequias. riegue todos sus oficios pues a mi alejo me niega, a quien por la pica abajo, a mi vida en sangre envuelta se arrojarle haga como que se levanta a detenerla y después torne. Detenla, no muera. Aguarda. pues llego a mí me dejas No, señora, que te arrojes, que me despeño despeña, Dirás cuenta a Dios de mí! de mí solo he de dar cuenta aclamará mi sangre Dios verá mi inocencia Si me matas engaño su crueldad no te parezca. si al infierno me vos. Vete, Si me conden, Condena será tu culpa. Porque Por forzarme. Yo hago fuerza? es causa. Tú la tomas, Que me despeño de pena enemigo estás contento Qué mucho a tu lado sea, un acero en resistir, un diamante enfortaleza ¿Qué quieres prueba más larga petros de prueba, te doy más contento sí, infierno a nueva guerra Esposa te precipita, pues ya ruegos no aprovechan. que yo cruel? ¿Qué caigas, Que me despeño de peña, jese un ruido muy grande desaparezca, todo, y que de Alejo, solo, y suene de destro la hermosura divina se ha sido esto sueño dela el alma o duerme, vela, vuelve a casa de tu padre Llego, que Dios lo ordena. Señor, si vos lo mandáis, Es mucho que lo obedezca que nuevo animo me anima? que nuevo esfuerco me esfuerza mi divina hermosura no sólo el alma hermoseas, pero tus nuevos favores a flacos, fuerzas nueves, los dos mi esposa María castos pollas, me sean juntas alumbrado a veces No falte, hasta Roma, es gente compañamiento Mándame, honorio, que a palacio vaya ensillame el caballo nuestra hija dormiendo tiene su dolor a raya, que es harto, que durmiendo no le aflige Dila que fin en sus congojas a ni por el norte de dolor se rija, que si en mar de pesares se entra tanto se anegará en las das de su llanto señor que no sé si más la siente mi alma que la suya apenas su dolor de ser pueda al mío que miente a las suyas la fuerza de mis penas os arroyos se esplayan de la fuente se mis ojos y sangre de mis penas el dolor casa a veces el extremo que como pasado el venidero temo. Si lumbre de mis ojos donde encubres, los tuyos que alumbraba esta casa. Encúbrete, señora, que descubres, más de la pena la cubierta brasa, de más amargo silo el alma cubres, dolor más asido la traspasa que no sólo del golpe rompe el pecho mas en agua a los ojos ha deshecho Señor. Son voces de María. mirad qué es esto? ¿Qué saco sueño salga como alborotada, y dormida, fiadora mi fantasía Brava verde alma el dulce dueño que yo en su presencia me ofrecía, por él adura muerte y el conceno me desdeñaba, y yo viendo muerta, me halle en el suelo y del dolor despierta, No des hija lugar a devaneos, ¿Qué hemos de hacer si Dios dello es servido. si desesperada de deseos quieres y con tu padre no lo impido. saber de tu casa intentos feos, cansado el razón más bien sufrido. grandes los males; pero nunca tales a tres pesar me obligue los umbrales. diezisiete veces dio suspiros por sus cursos el sol, y por mi esposo cada punto de ellos mil suspiros sin gozo el alma el cuerpo sin reposo, mas aque el tiempo a mi hermosura firos, fieste y plegue aquesa de envidioso, las bres de oro trenzas de cabellos de lejos diré siempre que son ellos la viuda costólica, hasta imito, que no sabe violar la fe primera huyendo del consorte en su delito en el ramo, con ronco arrullo espera nico, gemidos solicito tome dejo mi esposo, hasta que muera. que el prometio vendría y de esta suerte el vendrá presto o antes de la muerte noble prenda mi dolor mitigas, con tus fieles razones, ruego al cielo que los deseos de tu amor consigas que la pena como trueque en consuelo que te abrace, y bienquiera me obligas, que heredes mi hacienda patrio suelo que pues de ti, Alejo, el alma es una, no hay quien más cerca este de mi fortuna que en muy poco estimo los averes, deste mundo engañoso. Ya hace espuma, cabello a la puerta, mas no esperes; di, señora, el llanto no os consuma, trueque los pesares emplaceres, Pues ésta es de pesaresca la suma Hija, salte a la carta, y desahoga, un rato el pecho. Con llorar de soga de soga. Sale Alejo, Gracias a Dios que piso mi cara pática de este triste suelo segundo paraiso por tanta sangre con que triunfa el cielo se martires, y palmas, qué cuerpos honra y eterniza, almas eso humilde la burra, con esa sangre o mártires, regada, en centro encierra Dios la concha del nácar apresada, que con su perla unida más bella espera verse en mejor vida, i hermosura divina Aquí me espera que constante torne y mi pobre esclavina, los blasones de mi casa adorne que fuera atrevimiento a no inspirar el soplo de su viento. Así seguro entrego, al mar las delas que inminetes olas, la poner sosiego que al más mares, cielos arreboles, los temidos defiendes, un fuego apaga y otro fuego enciendes? poco a poco me acerco, a aquella casa, abismo de tristeza mírola toda en creo, ni halló el lustre antiguo en su belleza ni las puertas patentes, cerradas rejas y enlutadas gentes Aquí la cara suena del alma a guerra y toca a rebato principio de mi pena es ver mi casa de un rebato mas os muerto, y al vivo, pecho ha suerte, y ánimo subo. con mi gente y hijo, de rodilla al peso Amonio que abran Este es mi padre aqueste es enfermano en los toques me labran, hermosura divina por su mano pues como la que Esfuerza a tus armas mi deseo. gustos. ¿Quiero que me vea, gen, como que se Aparte. Hijos ¿Quién es este peregrino pone de rodillas, uno, señor, que desea que vuestra casa le sea, albergue de su camino esa piedad que adelanta a tantos ilustre pecho El mío, señor, levanta a que os pedazo, por derecho lo que es en vos piedad tanta tantos de era fe son que el más mendigo, socorre, las limosnas y opinión que por ser quien soy os corre de ampararme obligación. Llegadme en el aguan, que mi lecho será pagas mi sustento, el agua y pan, aun este de las migajas que de la esos caeran, sus manos rasgan, lo que en dar mucho ganáis, Así Dios, por quien lo dais de para cuán haga bien a aquello que más amáis, que quizá cerca de aquí mendiga de aqueste talle gero, Dios así, guerra que en otro el buen halle que me hiciéredes a mí, engra suspiro y mi fe el hijo mío. hace como las lágrimas se le saltan que llora falta, aún para hablaros brío, a las palabras que faltan de lágrimas sobra el río y me traes a la memoria peregrino una historia que por nueva pregrina trae la pena harto vecina, ausenta, lejos la gloria representase me en vos un hijo que me dio Dios me le quitó también porque Dios le haga bien Yo os lo quiero hacer a vos dadle en mi casa acogida monio, y mirad por él por su regalo y comida en bienes de la otra toda os lo pague Dios que es fiel Muy bien lo hará el mayordomo, Llegáisme de regocijo, que de su piedad digo, que lo hará comigo como si yo fuese estro hijo, encomendaréisme a Dios Justicia es que eso me cuadre por lo que importa a los dos que como a mí mismo padre Señor, os lo debo a vos, el santucho que entra en casa huélgome, tendremos luego era y veras lo que pasa señor se enciende el fuego el en conde prueba, abrasa es el tablado una como Aquí estaréis bien bachabajo de una calera, porque adentro no hagas ruido Yo haré que a vos no os lo den, Antes, señor, lo que os pido no me impidáis mi bien. que nadie en maldad me iguala. para hacer penitencia esta escalera no es mala, que yo la haré con paciencia se escalera, al cielo escala, entrase en su covacha los demás adentro, con que se dará fin la seguida los nada tercera

JORNADA TERCERA

suena una capa y salga la hermosura el Ángel armado Quieres en la fiesta haberte Pues ¿cómo que falte quieres endo della tanta parte. que pesares con placeres Dios a sus ciertos reparte, No ves que a mi esposo llego en tantos combates dejo de afligido y ausente que aunque más sufre, lo siente flaquea el hombre viejo da acá a la tienda, donde mantenedor se ponde que ha de quebrar tantas lanzas lama, a ver sin esperanzas a mi dulce voz responde llama el ángel responde, lejos de dentro quien llama al alma a deshora, Dulce esposo, ¿quién te ama, eres la que el alma adora que te he buscado en mi cama. ausente te hallé, señora. Cómo? Mucho he padecido Yo enjugaré tus enojos tu rostro y los ruina pido, que es tu voz dulce a mi ado el rostro hermoso a mis ojos salga esos Muéstrame el fuyo. Visitas, mi pobre choza; mas no que dentro del alma habitas, sé que hábito erró, lo que mis males quitas, tu cielo serena Dulce esposo. Esposa mía, con tu luz de gloria llena aspira pojos de de Reina sombras de pana, Cómo estás? ¿Cómo fecho con trabajos. Duro lecho tienes? Contigo este flores pobre choza. A mis amores Cedro, y cipres su fecho. Mas hoy con la vista fuga, no hay palacio que le iguale fuere la cara que mi potencia destreza, salga ese Mas Dios le vale armado Dios y la hermosura suya. Pese a mi duro jnfierno por la debe gobierno tiene la mujer al lado, pues Dios no quiere el soldado se hasta de pero tierno, si fuera la caja a guerra es que sueña el enemigo y le echaré de la tierra enemigo, pues comigo Tu brava arrogancia cierra. carete siempre el arma sin darte de espacio un punto de favor, esposa me arma contigo estaré yo junto, siendo tú, escudo y arma, qué haces derrama solaces, lo que manda Dios deshacerlo que haces era bien por bien de pajas, retirémonos los dos que no le comerá el coro, pues no saldrás con tu intento va al arma. Soy contento toco, infierno. Cielo poco, Esposo se sufrimiento retirante todos sino flejo, de mis ojos, luz ausente te pones en huida, Aguarda esposa detente, mas auséntate en la vida con que en muerte este presente a rebato y enfrente todos en su cueva y bajen heraldo, otro por la escalera, adonde las Papa, y verás en este humano polito, como al pobre sacamos de su camara, más que si fuera gruta triste Tú está eminete arrebató el cántaro, haya sin rudo que la traza es celebre, el seno arriba con el cántaro, apaga, otroso humo pongase a la puerta de la cueras que atento guarda no venga el mayordomo tercio, algunos no asiente en la matricula, dejadme. Miento, hipocrita, el de tu cueva el corra flemática, no dejáis descansar mis miembros deberes, un solo punto. Ni una sola mora, Aguava que os refresque los espíritus, tan fogosos, levantáis al impio, Estáis más fresco, que con nada hale esas hallas, lo que el humido lio en que deje el rostro herido mucho más que esto por mis culpas lleveles, mereció mi dispara Hipólito, le haremos la mamora a la cartula, las bajas de chivo. Más que este to Después de haberle tirado los tipos, se hacen la llaman que está el buen hombre? No estaréis colérico, tigará la risa vuestra alera, porque si me tenéis coronas inclitas, estas vuestras injurias son mis dádivas, Queréis que muestre el rostro melancólico? Cargarle de coces sale en el suelo Del que es pobre carga aquesa semila, de las quejas que pide en su ánimo, Tírale destas barbas a propósito, para soltar dos preso de la cárcel. si buen Jesus. No más que me hace lastima, en los las cogerio, o quiérele azotar sin duda que atormenta estos picaros, al pobre peregrino, y le dan fartago, el como Job en la paciencia es único, el malordomo, ¡ay Dios! ¿quién fuera de fingirlas alas como caro, vos daréis en el mar de un regio litigo, si tratáis al peregrino mísero, Señor mayordomo nino Angelio, en inocencia soy, Ángel del tártaro No me por Dios? Quitad, sin replica, las calzas o bellacos tan fin termino dais pena al pobre a la casa escándalo, por la Virgen me deje. Por tal titulo, luego por por el hospedó su perdón benévolo. No le creéis que haré luego ocultándole lo mismo Colegio. Este certisimo, que vos lo pagaréis. No importa. Alonso, la caridad penitencia regida, me deja de este santo andad, y al comito, si más volvéis, me pagaréis los réditos, Dios del hijo esto el pájaro, Pues yo os convertirá la risa en lágrimas, de cuanto gozo, Dios vanas, mi espíritu, con estas penas que en la casa esplendida que gobernar pudiera como príncipe mis criados me dan como al más infimo, es sólo os queda a una con bajo que ha de haber la con las prendas de Hijo su esposo Salid alegres prendas de venda tortolilla, no os coma la polilla, ujano del olvido. si olvido en mi memoria pena cabe en gloria cobra olvido en mi alma aunque de tarde en tarde es bien de mis desdichas haga alarde, Ya comienza los dardos, tiros de mi esposa querrá más peligrosa del alma que del cuerpo? ahora es, señor, cuando se ha de esforzar su bando. paraque el campo angélico, salga con la estoria. Alicante la gala, a ti la gloria o tiempo que consumes cuanto entre manos tomas briosos toros demás tímidos sujetas, los caballos feroces, al freno, ya las voces hablandas los diamantes, las más fieras amansas. tantos en pagas esperanzas canas por más que presumas de tus vitorias, creo, no levantarás trofeo, de mi amorosa palma que a memorias altivas de amor, nuca derribas, ni a su diestra te atreves, ni a su poder le igualas, ni abuelo algunas las ligeras alas Ay dulcísimas prensas, qué haré de vosotras Parecéisme tan otras que no sé si os conozco porque os deslustran tanto las lágrimas y el llanto que enternecia diamantes os deshace. que lo que no hace el tiempo el dolor lo hace. Tiéneme Dios a raza, si no a el cinto bello. me fuera la al cuello sortija el fuerte anillo De dónde la colgara a la difunta cara con muerte escurecida te diera el rostro bello rojo velo, no viera tal desecha, tierra cielo amoroso enemigo donde estampas tus plantas de una mujer levantas, los cosa tus trofeos que te hicieron mis ojos o fue de tus enojos la causa mi hermosura. sino mi desdicha que nada me faltaba a tener dicha, destilados arroyos, corred por mis mejillas, y vidas tortolillas, entonad mis acentos quedase reclinada en el razón desmaya, no toma agora bendita, Sin duda se desmaya, no hay quien va por agua, mas bendita, en mi cuera la tengo alentar nubes de pesares vengo. si Jesús! ¿Quién suspende buelve en sí alma, ¿quién con agua, viva más mi fragua, chos agua bendita, señora con mi mano ¿Qué es lo que hacéis hermano No soy hermano vuestro Señora, no os asombre que a poco me daban mayor nombre Quién soy? Ya lo podéis ver, aunque pienso que no ¿Qué me dejes? Que si yo, lo que soy y puedo ser que fuestes son cuentos largos que sois? No lo que fui. ganando me perdí por meterme en graves cargos Sabéis quién sois saber Quien vos sois muy de atrás vengo Cómo por mujer os tengo que no hay más que conocer Burlos Burles más veras quiero el refrán me autorice, ni en burlas ni en verás dijo, con su señor partas peras, Pues yo soy vuestra señora. Señora, sí, en cuanto moro aquí, aunque en otro adora que dentro del alma mora, Diome un abuco pequeño o padre que lo es mío, en piedad, señora os fe. Huésped si por no ser dueño parte sabéis de amor. es bien acuchillado. así, he señora, escuchado con pero dolor. como gozo de mi pena son males iguales que siempre en bienes males la compañía es muy buena. que amáis mujer me abrasa en que prende la centella, mas os digo que por el su cuerdo estar en casa Si Dios si soy o no, no es vuestro amor mi interés, que en belleza otra fales, a quien de de mano yo, o reino más alto pico, tan pobre pecáis tan alto. sabe amor dar grande salto, que está desnudo y no rico, sufres algún desdén no hay desdén, aunque hay batalla que yo doy en adorarla, ella en quererme, más bien. que aunque a tanto amor me alargo, de su amor vencido si pues ciento de corto doy ella a cien mil de largo, Pues cómo venís así? Ella quiere que así venga que como ella gusto tenga sevado está por mí. y cierto de mi consejo si fuera vos el llanto dejar y amara tanto cuanto veis que os ama llego y mi amor, pusiera todo en quien soy cierto que os llama que si amáis mucho os ama, es de un modo sobre modo vuestro esposo quiere ser, si es mujer y le amáis vos, yo puedo aquí como Dios de una cosa dos hacer. Cómo es eso? Es cosa y cosa punto de amor sabroso, quedándoos a vos esposo tendré también esposa. Queréis mostrármele? Pues tras otra cosa no ando. a una imagen cuando ahora es tú cuando del salvador, que éste las dos cosas es, tráela a la Veis aquí el que os quiere vea esposo del alma pura. es mi esposa su hermosura es vuestro esposo también Mirad ahora las bajas queda en amar otro amor, también de este señor Ved en amor las ventajas, Pues según es vuestro llanto cligo hijo por él y dejó no sois infiel si hacéis por el otro tanto. con aqueste limpio lienzo, Enjugad lágrimas fantas, Tened contiendas cuantas yo con el fue fante venzo, Yo no tengo más que os dar. ni vos, más que me pedir, serville, que es su servir amar, amar, es reinar. soy ángel del cielo vos, paraninfo divino en disfraz de peregrino tiene encubierto, mi Dios? No sé de qué gozo el alma llenas, o de qué glorias que de todas sus memorias os rinde el lauro y palma, Rogad a esa esposa era que le hacéis esposo mío, que me abrase el pecho frío, con el fuego que me muestra. me singular consuelo al conde darme esposo tan glorioso aunque amor al otro esposo no pienso que impide el cielo juntaré su amor de modo que sobre que el divino Cómo os llamáis regrino Peregrino soy en todo No me dejéis? Yo no os dejo aunque apartarnos es justo No sabéis que es ni que gusto mientras más me acerco, me alejo, id con Dios que no has quién pueda entenderos. Si no esco Dios en mí de ti venció, por él la gloria queda ta suena arrebato, como enuchos de lanzas y diga dentro luego salgan, vitoria, victoria, cielo de reniego de mí mismo de mi infierno, y Mongibelo, que una vez caí en el abismo ochocientas en el suelo Si te he ganado las lances, aun te falta la tercera mal te corren las balanzas Tú piensas que hasta que el muera morirán mis esperanzas Dame, que una vez te fuerza que quitas ganas comigo Yo haré que pierdas con fuerza No le veré enemigo en esto que Dios me esfuerza Si estás, pues deja estar que yo quien soy provaré, La lengua te arrancar, si de la raza pasar pretendieres los pe o soy de Naturaleza tan ángel, como tú pues, de gracia la belleza no perdiste, y Dios después no se quebró la cabeza. la desde entonces vencido has de obedecer a Dios. Placo pida, y campo pido. te gane lanzas dos Pues Dios tres me ha concedido La lacerte concedo, mas no que pase la raya. No basta que esté a pie quedo si no también no me vaca, do lengua y me mante el dedo. Yo hará que diga cuánto en casa pasa de lloro y de llanto. tu licencia a más no pasa Pues yo la extenderé tanto que pasé más de la casa Alto yo pruebo ventura. Ángel en vista tu lanza, su divina hermosura vitoria, y lauro le alcanza Pues conte está segura las lances entiense suene la cara Hipólito y Giraldo, con un bufete, Aparece la mesa ende hay sígueme el cielo de este purgatorio triste, bien purgatorio dijiste, que es todo esperar consuela, doy a Dios tantos llorones, que no acaban, si comienzan, no es mucho de mármol venza, sus lágrimas corazones Válame Dios, de qué mal tanta cosa de agua saca, ni dolor ni ansias aplaca, con llorar, y más llorar y el burla, Alejo les hijo, por cierto fue harto necio. que diese en tan gran desprecio. Ello fue grato hijo, alguna mujer liviana, le casó con su severo. Mantes que fue una del cielo en belleza soberana ora arma, aquesas sillas, que más en ellas se sienta a llorar, pues se sustenta de lágrimas sus mejillas, Este hipocritores quien nos alegra tanto cuanto penas sufre que me espanto por diez que es hombre de bien es hora de comer, señora, Sí, señor, podéis sentaros, Era hija? Siempre llora que obreros los soles claros, muestra de llanto a la aurora. la comienza la cantera, no lo dejarán hogaño, Hijo, ¿qué quieres que muera quiente hijo de propio extraño de angésimo fiera Para aquesto te pare a mis ruegos Dios te dio. Pluviera a Dios fuera así, que no te gozaste yo, no me viera sin ti, Volad, por el aire acentos, Llegad, pues como es la vida al dueño de mis contentos más temo que no os impida os culpe, que vais violentos han de ser siempre inmortales los males. Queda retienes de unos dos y otros tales para que me distes bienes Fortuna con tantos males en marca a lo alegres. se sienta a la mesa, Sí, señora! ¡Oh, hija mía, Me alegre cara es esa, que es tardónica alegría el alma mía confiesa, osé, señor, si mi llanto sin con mis desdichas tiene si se alegra algún tanto como iné qué previene la muerte con dulce canto bien la consecuencia infiere, el alma en todo afligida que alegrarse un poco quiere como candela encendida que da más loz cuando muere Aquésta es la bendición que ha antes de comer. es el extremo en mujer extremo más de aflición Mas, señor, por mi consuelo aqueste pobre y mendigo, en virtud, Ángel del cielo no harás que como comigo de mil amores harelo, Hija, si tu gusto es ese? Traedme la enhorabuena. sigue en tan gran locura diste, podrá ser con él mi pena, se alivie en algo, o case o puedo negarte, no que el pobre mi mesa adorne que por limosna nos dio Dios Alejo, y quiero yo que por limosnas lo torne. sentaos. El lugar vacío, de mi lejo ha de ocupar, o el peregrino mío. anda amigo. A que, a pagar Siéntase a comeras en cabecera el lado María a todo Alejo, Tened buen ánimo y brío, el vientre de Malaño. dejalde, no le peguéis Mirad que no os hago daño come poco no os iréis. Paros. ¿Dónde voy, Pergrino a comer hoy con mi señora a la mesa, muy grande merced es esa, mas para ser quién soy, Peregrino. Mi señora. vengáis, amigo en buena hora, ocupad la silla y lado que fue de aquel mal logrado no tan mal lograda hora. Harelo ahora así, porque en ello os descontento que detro del alma siento que alguna vez como a mí le veréis en este asiento Dios es muy fiel en la paga, de cualquier en que se haga está tan a su cuenta que por lo menos la asienta si os de contado no paga, Que es discreto el peregrino como Señora, imagina a entender Dios me lo da, que vuestro hijo aquí está vieneza de camino i dolor. Si es así fuera por como se supiera Qué sabéis tengo por cierto que probar quiere encubierto si es brace verdadera. comiendo paces quitando pa temiéndolos, burlando de Alejo, Come. Si es lisonjea, con aquello granjea, la comida el soborrón, dole la metes razón que te manchas la librea, poco como Come hermano no por regalo lo dejo, ni por gana, pues es llano Qué mayor regalo a llego no le hiciera vuestra mano. pues de mi mano tomad esto por lo que dijistes, no la tomaré en verdad. la mano a quien se la distes, Esposa una vez guardad, A vuestra mano ingrato ser descortés obliga se aceros el recato; no quiero que nadie diga que a la mano va del plato; es esta discreción, más parece de palacio. para aliento del corazón está aquí un cantor, de que entre canta, amigo ama, como sobraza el mendigo, que digo suelte la pella, sobre la pelea con ella en la cara Daréte con ella No tienes mal para hijo, desde la mitad del romance valaquita, de las mesas y enterneciéndose todos este riendo nuevas telas, la fiel esposa de lleces, para entretener la noche canciones entona tristes si de troya las cenizas Aguardas infiel se enfríen, a mis ventanas y rejas las traen los aires sutiles, que has preso y muerto enemigos muchos en la guerra dicen la enemigos de tu honor les dejan que fuesen libres fuerza juro, mi fe a que me ase, y te olvide, mas él se cansa, que fiel seré aunque tú no lo fuiste, vuelve a tu casa a trepador insigne, más fuerte que el amor, pues no te rinde, la mes dorados cabellos el tiempo de blanco tener con secretos pies huellas, cosas en rostro, jazmines, su padre el viejo suertes he de llorar preside, como pues a mis querellas a mis voces como cisne, vuelve a cerrarle los ojos que los míos eclipses, Si me niegues, no lo niegues, pues por el ingrato vives, tan cansadas esperanzas No te espantes que fatiguen, a sus palacios y torres, Que dueño señor se piden vuelve a tu casa y tres se desmaceda el en la silla se altera algo los demás echase agua curan que vuelva en sí, no cante, más salga fuera que la ha encantado tu canto y que el alma se me altera, Alejo, que sufres, tanto Quieres que su esposa muera. chas agua. Vuelve en ti Hija, qué penas mortales Brava guerra pasa en mí, remedia todos sus males con decir yo está aquí, No quiero. Eres mármol? No, diamante ni soy diamante Piedra No. Pues ¿qué soy yo con Dios más firme y constante Mandad la saquen, señor, de mi presencia, qué siente con ella grande dolor gran prueba de mi sufrimiento que no puede ser mayor llegarme, Aún no le quiere dejar es que debe de pensar que si su esposo no agarra, así los os mos la parra, Mi esposo es, no he de altar, Con la locura que sale Cerradla a la cama. ¡Ay, pena, que a tanta pena se iguale Ello no hay comida ni cena. que en llanto no se señale se aqueda, pero fue a voces de alegría de adentro y gala, para divina el armado Vitoria, cielo estoria Cantad la gela a mí dejo, a ti, señora la gloria de quien si un punto me alejo, aun de gloria no hay memoria le arrojando la no quebradas, de materia lanzas invencibles rocines en casado humano os resisten, gravedes armas dobles de mágicos robles, son los fornidos brazos más terribles que los que rige el envincible mano, Vive el cielo que pierdo más que gano, con aquestos lugares arrogantes, presume que Dios los haga, nobles no ciñiendo espada calzan guantes, si la ambrosía de amores chos echos niños tiernos en favores a los pechos, ya los brazos como infantes, las manos de furor y rabia muerto mas ni aun vencido la esperanza pierdo esta quedes el alma envidioso prevenga, así tu palma Corredora el enemigo Cómo estás? Esposa mía, antes de unirme contigo como polluelo que pía, por la gallina y su abrigo como el que viendo el puñal o que va al pecho, queda helado como medroso animal que el enemigo mortal le deja el pelo herejado. como cuando a su creedor, de su deudor, y el ferido esclavo al que es su señor como mujer que al marido le ha muerto callando traidor, como niño que vio el coco, como el que se vio en los cuernos del toro, o manos de un loco, al fin como el que por poco, cayera en males eternos Pues qué quieres que se acaben, guerras y que pruebe allá a que tus amores si ven que nuestros besos decía Muy poca, señora saber Alejo, no se te aleja, Acerquese el fin glorioso yo mi amor digo, tu queja para el viernes te apareja, que será tu muerte esposo nueva que más me anima que esta vida, a quien la mueve de tu amor el ala prima Quién por ti los aires bebe, vida y muerte no te estima entre en tu cueva que quiero sepas lo que harás primero Ensanchete gruta fuera que es mi divina hermosura de tus tinieblas lucero, entrarse por otra puerta su gente de acompañamiento vuelto del desmayo? ¿Ahora ha vuelto el dolor iuntamente que le deja en agua el triste corazón resuelto el peregrino es causa de su queja en esta locura; que él es tu esposo esquero de ella de su amor se aleja, que no haya el tiempo en todo vitorioso se sido vencedor de nuestros duelos ni a nuestros males dado algún reposo, pues piadosos, señora, son los cielos Dios bien penetra vuestro gran quebranto, trocar tiene las penas en consuelos dónde vais, señor al templo del gra apostol de concurre sea, rogadle, que consuele a nuestro llanto muy a su cargo entiende que lo toma, no sé qué razó por el claro oriente de ojo al triste corazón a Roma, Con recado para escribís. que va la torna este acidente que la dio anillo, cinta el peregrino dije ahora y en ello que no miente, donde encareces amonio tu camino Pidióme el peregrino este recaudo, Pues ¿qué quiere escribir. No lo imagino. de virtudes singular dechado. de gran paciencia, y humildad profunda, mano, abstinente en humildad versado, o ala Dios con él no me confunda, velo luego y llegarás comigo, el templo de sido ante sigo va a hijos que estará de rodillas, ay una mejilla delante y en ella un crucifijo, seria hijos encima la mejilla, Peregrino, veis aquí lo que me pediste Dios, Señor, os lo pague a vos, pues no puedo yo por mí. queda con Dios, que me espera mi señor. Pues Dios os guarde si este supiera, aunque tarde para que es no me lo diera a mi Dios se desmorona esta casa de mi vida que a la prueba bien sufrida, pueden gloria y corona haré lo que le hermosura via, y mi esposa me ordena. salga por otra parte a cada uno apartado del otro sin entenderse, que al alivio de mi pena le llamen todos locura porque al regrino gusto de hablar que me torne loca, como a enfermo, a esa boca no creen, mi estragado gusto pues de ti esposo que en vano escriba por los aires rompo, y aflijo, a poco en Yo soy lejo, ¿qué hijo, de les y gemiano, Cruel, tanta ausencia basta que es de tu esposa amorosa. María es mi dulce esposa que por Cristo deje casta, donde a que reinos extraños del flame hiciste, y mesa, de Roma fue adesa, Peregrine largos años Mira de tu padre y madre Esposa los tristes duelos, solviéronme los cielos a la casa de mi padre. porque ciudad o camino a amor, peregrinado, siete años he estado en tu casa peregrino siquiera en muerte a los dos nará el lazo postrero. en ella contento muero, parto agozar de Dios. viene aquí la música de organo, te amenes, qué laborates Váyase después Casas que voces reseña, por los aires soberanas que nunca lengua humanas de tal gloria y gozo lleva quiero saber lo que en Roma, con tal pronostico pasa Ya se deshaga esta casa otra nueva el alma toma, la sale de su cárcel, Simeón, de la arca del diluvio o recibe el alma celestial Josue en alcázar de tu gración puede en el mar hendido faraón, traidor no venza el motín hora, para que se cree en refajo quiebre el cántaro de barro Gedeón, Al hijo de dolores reñon, de la dulce consuelo y manuel, pues siempre en la paciencia ha sido. de tu amuel gran eso, Muéstrame el rostro hermoso de Rachel, por la escala sube a su jacob. en flautas, corrase la cortina de lacho. muerto el y al mismo punto suenen, golpes de guerra al son de una trompeta, se corra una cortina, donde estará entraña, de gloria Dios nuestro la espada desnuda, en medio de la virginal defendiendo de la cifer, que estará abajo en el fablado el alma de Alejo, que será un niño, que vestido de blanco estará ante el Trono, puesto de rodillas, No ha de saber. Tú le impidas, la subida, a aquel que ha hecho más provincias de su pecho que de su constancia acides, Deja las armas blasfemo, pues mi justicia conoces metedlo quisiera a voces porque del mal pleito temo de que le auja. De qué? a tan me lo pones; examina los abienes su caridad y su fe Un ladrón desuella caras, con tanta gracia y favores en hacer obras mayores manos no tuviera tan caras, alas palabras cosas vanos pensamientos Entretenimientos tan tiempo horas ociosas o tan resta la intención como debiera en el fin, a tus mercedes al fin, harto ingrato el corazón. Si esto en un pecadora, fuera no era maravilla. mas en aquel a quien silla pareces, y regazo, No tienes de dónde hacer traidor, pues aunque importeones mas yo tus leyes comunes, con calabaza, has de partir, frenta y cuatro años advierte de humildad y sentencia su amor castidad paciencia pecho fortaleza suerte si como hombre algunas faltas, hijo que envidioso enseñas aun no se ven de pequeñas, sus virtudes de ellas fuera desto en el cielo de los sacramentos santos relumbró con razon tantos cuantos adorna al solo, confundase su embeleco, aunque el hombre es bien se acuerde, que si esto en el leño verde, es Qué será en el seco, Vete, padre de mentiras, que no tienes parte en él más rabia el pecho cruel con las flechas que me tiras Maldito sea mi tormenta que así va desesperado sube estro regalado al tálamo del contento tigo. Será una madre la corona de la vida a tu paciencia de vida le da en la gloria tu padre. por el amoroso afecto que de madre me has tenido va subiendo al alma, despues de darle lo que dije las coplas, se siente en una silla, junto al hermosura divina al cuello te he hecho escogido, mi rico collar perfeta, porque fueste esposo bello casto a mi amor soberana anillos doy a tu mano abrazos doy a su cuello, i se celebra las bodas en el cielo a maravilla, Siéntate esposo en mi silla, la de mis glorias todas los ángeles tocan tan encantan del esposo y esposa viva la gala, También en el cielo se delos castas, las bodas eternas de glorias colmadas Salen las cuadrillas, ganse las cañas, los ángeles tocante, Señor, ¿en qué gloria estoy hermoso rosario? que suba un poco de barro, a ser lo que indigno soy Hombre, mirad qué bien Si quieres serás capaz Ya de la lición de paz, gozas en Jerusalen, su gloria pública el cielo el suelo ensalza tu palma. el cielo corona el alma ha de honrar al cuerpo el suelo Suena música corrase la cortina fue campañas muy alborotado, Deténgale María De dónde vienes así morio Jesús! ¿Qué tienes? ¡Ay, señora, Escúchame atenta. Sí, de dones en condesa punto a la ciudad de Roma, en la Iglesia de Sn Pedro el emperador onorio, el papa Inocencia vimos sonar estas voces retumbar estos eguos. Venciste, a los trabajos que es eterno alivio y recreo, un helado sudor, se dilata, por los miembros vana lágrimas dulces, ojos mejillas y pechos este otra vez retaba, buscad a mi amado sierto, Mirad que para el viernes, deja la cárcel del cuerpo divulgadas estas voces llegado es pueblo y el tiempo que Dios su cierto mostrase, le suplicamos con ruegos. tercera vez nos abeja, Ay Dios! ¿Qué decillo tiemblo, que femiano tiene en su casa tan gran tesoro encubierto el emperador entonces afemiano, ¿qué es esto? escusa su ignorancia me despacha al momento porque la casa aparece que honorio, papa y el pueblo tiene acá de su adorno, cuida porque tiene presto avisar a mi madre monio, ¿qué es lo que has hecho? Aviso dia mí, señora, Que es de tu señora sale Pues que en casa esto no ha dado Sabes, señor, que sospecho que el peregrino es el que a los pública el cielo siete años que habita, a este lóbrego aposento de las creados de casa hecho un martir a tormentos comulga cada ocho días, humilde, manso modesto, que ni es palabras ni en obras viene el menor defecto vamos que está dando ellos el corazón acá dentro. sus que los tan suave, Que pagancia. ¿Qué consuelo entran en el aposento y descubrera, que esta muerto con el papel en las manos es posible paresca con resplandores descebian la choza, que está durmiendo parece descubre el rostro? ¡Ay, señor, más que un ángel resplandece de que gloria el resplando a vuestra casa amanece Traedme unas almohadas, van por ellas quiérente sacar el papel no lo ha de soltar, qué papel ha sido tre que ásete tan trabadas, juntas las manos tiene que son mis fuerzas burladas Quita, que eres para poco. mas ni yo puedo tampoco si por vencida me doy que pienses que soy Están las alma, indigno del bien qué loco, las aparejadas, sustenta, late este cielo Póngale en ellas La gente en casa no cabe. la el empador, gente seco, paramento ensancha tu espacio suelo Jesús que olor tan suave, ¿Qué paciencia? ¿Qué consuelo de tan grande santidad tenías, tan poca estima temiano, si es verdad Mas qué mucho estando encima la capa de su humildad que carta tiene en la mano Es el sacársela, en vano que burla nuestro deseo. Que tiene misterio era, no darte la ati que miano, cese de rodillas el papa el empero, do todos los demás, que a los fueros ojos des soberano lince, te descubres, coronada de fruto y lauro el alma permite a tus despojos qué misterio en el papel encubres, que honre el suelo con más humilde palma que de Cristo la cario temo de indigno; no temerario. va a tomar la carta el papa y él tanto la suelta Que eso milagro abre las manos y la carta suelta, al gran piloto de la Iglesia ofrece el alma de ojos le recibe en lágrimas envuelta qué rostro? ¿Qué te deja, ángel parece le esos renglones, lenguas suspendan razones a la carta a mi y a la le a emperador su gusto el te senado, y pueblo romano, yo soy Alejo, hijo de que miano y les que en fasta dejé mi esposa María noche de las vos, por expiración del cielo. Peregrine diez siete años Amonio, limosna en Recibióme mi padre en su casa tuve en ella otras diecisiete años un súper grande que sobre su hijo en hijo cruel y santo de mis venas calor, y helado frío. se mis ojos de repitos las clara que a ti cuando a mi llanto no hay remedio conocio yo por mí que has hecho suerte, más cruel que avara dar cuando debes, pues cuando no se goza, restifices, tú en mi casa mi hijo, reconocida de mis ojos ciegos fue mayor tu paciencia y mi ignorancia que ni el llanto pidio ni de tu esposa los piadosos ruegos, mudar tu firmeza, tu constancia muerte espaciosa y tarda, rindes un mozo y un viejo te acobarda. la casa hijo del alma mía que es este amor defunte a mis gros, que en mi presencia te quejaba, Aun no te conocía, te conosco que no te gozo, con el fin fue mi esperanza deba, empieza mis gemidos resucita león a mis bramidos, María y vntase con el cuerpo para celos, amigo a lloraros más raro, y nuevo ejemplo que ha esto las estrellas, luna, disfrazado enemigo como quien la muerto te contemplo fuerte razón ha sido a la coluna, de aquesta casa fuerte das a todos con tu muerte, muerte o para que vivo que esperar la tuya era mi vida que fiel me era perro alma la esperanzas no más ya no hay estilo que a poco mi esperanza la caida, a tu muerte mi vidado la palma, esposo que seas quiero que no en vida en muerto compañero Qué amores. Esposo, Señor, tanta crueldad. Varón divina que lloráis hijos es de lo el llanto porque trafa glorioso el cielo ciudadano peregrino un hijo quedéis le ganáis, santo si bienes tan subidos colmados de gloria, son perdidos trocad, el llanto en risa, volved en acción de gracias los sollozos, porque de vuestra casa tronco lustre uno los cielos pesa, con ventaja mayor en gloria y gozos, de la humana patria honor ilustre admiración del suelo dechado de virtud gloria del cielo la padre te visto de gozo el alma. Y yo deposo el luto, pues casta me dejó mi dejo mi castidad a Cristo ofrezco en voto con doblado fruto Hija, tu intento alabo, y fiel consejo La ciudad se derrama, por el cuerpo a voces llama Llevad el sacro peso. Audarán mis hombres afemiano, tan feo empador el cielo guarde. No gano, poco en eso Y con hijo tal, y santo gano, Más que el sol romado las luces arde, fenda a su camino Mi esposo que en cuática peregrino suena chirimias preceda algunos cachos, encendidas, sígase después el impador, otros que lleve el cuerpo luego el Estímamete les dando una vuelta al tablado se entrarán con que se dará fin a la comedia.