Texto digital de Nuestra señora del Rosario, ciento por uno
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Álvaro Cubillo de Aragón
- Atribución estilometría
- Sin resultados estilométricos disponibles
- Género
- Auto
- Procedencia
- El texto procede de la transcripción automática de un impreso.
Aviso
Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.
Licencia
Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Nuestra señora del Rosario, ciento por uno. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/nuestra-senora-del-rosario-ciento-por-uno.

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO, CIENTO POR UNO
Vivan muchos años lo vivan muchos años. (sados, Dos almas conformes el cielo ha juntado, aunque en ley distinta, y sujetos varios. El cielo permita que con dulces lazos los cuellos se vean de quien se ama tanto. Vivan muchos años los desposa- Favorable el cielo ha sido, (dos. señora; a mi pensa niento, pues me da cuanto le pido, y más de este casamiento le he quedado agradecido, que aunque es verdad que en el mundo valor tanto, y tanta hacienda me ha dado, fue sin segundo don el darme a vos por prenda, en quien mi esperanza fundo, que con todo mi poder fuera pobre; a no tener por esposa a vos, señora, porque todo se atesora en una honrada mujer; y así a Júpiter quería hacer hoy un sacrificio, en senal de mi alegría. Darás de tu amor indicio, quema todo cuanto cría la Pancaya. . Será así. Y lava sus sacras Aras con humana sangre aquí. Yo pienso que no reparas en lo que dices. Pues di; no será justa razón que en semejante ocasión, porque le aumente la hacienda, haga a los Dioses ofrenda con la debida oblación? Es posible que tal oses decir? . Ponerlo enefeto importa sin que reposes. Si es solo un Dios el perfecto, de qué sirven tantos Dioses? a un Dios solo, que es Criador de los cielos, y la tierra es bien tengamos amor. Quiero ahora poner guerra entre aquestos: ya es rigor quererle ahora estorbar a mi Señor su contento, déjale sacrificar, participen del tormento en que me siento abrasar. No ha de haber paz en el suelo, pues que soy la propia guerra, desde que caí del cielo arda el mar, arda la tierra, cubra todo un nogro velo de luto, pues yo perdí la luz cuando acometí al Hacedor excelente, y con mi atrevida gente en el infierno caí, y ahora forma he tomado de su propio mayor, que está ausente. Mi cuidado es este. Y yo a cargo tomo verte pobre, y arrastrado. Aqueste es mi pensamiento, querida esposa. Señor, muda, pues puedes, de intento reconoce aquí tu error, que aquesos Dioses son viente El Dios que sigo, y adoro, es el perfero tesoro, y a este Dios sin resistencia todo le da la obediencia con el debido decoro. Esposa, de aqueste Dios, no me tratéis. Dice bien. Quién os mete en eso a von Todo aqueso dirá quien viere el amor de los dos. Yo soy Gentil de nación, y sigo la Idosatria, y vos mostradle afición, a ese Dios Esposa inía. Que no porque la intención de los dos es diferente, ha de ser inconveniente para dejarnos de amar, pues un amor ha de estar en los dos eternamente, que si son dificultades tan fáciles de romper, en vano me persuades, si el amor con su poder conforma las voluntades. Y más donde hacienda tanta se mira, que la riqueza siempre a las penas espanta; y a la mayor aspereza el regalo se adelanta. Pues tanta hacienda tenen démóssela a censo adios, y con alguna quedemos, que fácilmente los dos Ciento por uno tend que Dios da Ciento por uno. Qué refran tan importuno, y a tin pienso que necedad. Aquesta clara verdad no con tradice ninguno. Dios por uno ciento da? Sí, Esposo. Y de qué manera aquesta entrega será? esto ignoro. . Considera que Dios en el pobre está. y dando limosna al pobre, es Dios el que la recibe. Habrá quien del pobre cobre jamás, pues sujeto vive a que nada no le sobre? Sale Dios por su fiador, y Dios no puede faltar, que es el supremo Hacedor. Luego al pobre se ha de dar? Con Fe, Caridad, y Amor. Dices mal. De qué manera? Si fuera gusto de Dios, que hacienda el pobre tuviera, no remitiera a los dos lo que de él el pobre espera; y ansi veréis que es verdad, que es su gusto no le sobre, y de aquí cometurad que es gusto de Dios, que el pobre viva con necesidad. Yu acaso al pobre dais mas de lo que Dios le ha dado, claramente le enojáis, porque él tuviera cuidado de lo que tratando estáis. Dios manda que al pobre dé limosna. . Y yo, aunque Gentil, aquese tengo por Fe, y mi pecho varoni! en ser piadoso se ve. Ay de mí! determinado le veo a ser Limosnero, y los dos se han conformado, por un modo extraño quiero verme de aquestos vengado, pues siendo yo la crucidad; el rigor; y la maldad, haré que limosna den, tana, que pobres estén, y en grande necesidad, y viviendo en esrecheza, mi victoria no recelo, que aunque haya mayor firmeza, a veces se atreve al cielo enojada la pobreza. Y así de la Caridad, que es triaca, haré veneno mediante necesidad, y penen, pues que yo peno en eterna escuridad. Fiado, querida esposa, en tu Dios, quiero mi hacienda dar con mano generosa al pobre, sin que se entienda mi condición ambiciosa, que si es verdad que ha de dar Ciento por uno, mis bienes ansí los podré aumentar. En todo a mi gusto vienes, que es Dios quien lo ha de pagar. Desde hoy, Mayordómo, quiero que seáis mi limosnero. Yo repartiré tu hacienda a pobres, sin que se entienda de mi término grosero. No dejéis pobre ninguno que con mano generosa no deis sin ser importuno, pues veis que dice mi esposa, que Dios da Ciento por uno. Yo limosneto? yo que soy la Ira del nlsmo infierno, y Aqueronta lago, donde asistiendo en él mis culpas pago, quejas cantando en destemplada lital, Yo Caridad, si tengo a la mentira, y a la soberbia mi fatal estrago, dentro en mi pecho, y con furor deshago el bien que el hombre en su provecho aspira? Yo he de hacer biena nadie? qué es aquesto? yo tengo de amparar pobres infames? mas yo te abrasare tu hacienda presto. Y ansi a cuento me está que la derrames, que en tal miseria espero verte presto; o que aeniegues de Di Ya, amigo Chanza, no hay quien dé nada, muerto está todo. Señor Buscón, de ese modo bendígalo Dios, Amen. Setenta, u ochenta casas anda el hombre, y no le dan dos eférúpulos de pon, acaben en vivas brasas. Y cansado de llamar tres horas siempre en un puesto, saca un niño muy compuesto un Dios me dé que le dar. Dios me de que le dar? . Sí. Pues yo he menester tutor para no dármelo a mí? estoy por irme, Buscón, por Marte de la Ciudad. Volorunla Caridad. Inemos al bodegón? No me contenta esa traza. Puea yo por allá me arrogo, donde todo fiel mendrugo le convierten en mostaza. Allá vuestra contendora tiene más de cien gallina s, y a mí me llames. Corre todas las esquinas, es notable plegadora. No hay chámbarí que no haga. Desgracia fue la de Hernando, por andarse paseando. Qué? . Se le cerró la llaga. Pusiérale dos cabezas de sardina, como yo, y no se oerrara. . Dio mal principio a sus pobrezas, y el Cabildo le ha privado, que no sea pobre seis meses por sus trampas, y reveses. Tómese lo que ha ganado; pues como podrá comer si no es pobre? tiene tenta esotro? No está a mi cuenta, el verá lo que ha de hacer. Yo tengo una chanza, hermano, y es un milagroso ardid, pido al Gentil cual Gentil, y al Cristiano cual Cristiano. Servitor Príncipes míos. Bien venido sea, Coleta. En qué entiendo? ay escuela? Escuela? todos los bríos erdemos, viendo que ya onos da nadie un cuatrín. Quué bueno es ser pobre en fin! Algunos muy bien le está. ot. Ay cosa como llegar un pobre con su porfía a una casa a medio día, y hallarla de par en par, y entrarse de sala en sala hasta el mismo dormitorio; y en Convento al Refitorio? Quién en libertad le iguala? A Hame acontecido a mí entrar en casa a tar hora, que quería la señora vestirse, y llamarme allí, y gustar de conversar con el señor pobre un rato, mas de lo que ahora trato, es que tengoles de avisar, señores pobres; que tengo una mina descubierto rica, no lejos, y cierta, aquesto a decirles vengo; mas ya saben que han de darme la limosna de tres días del corretaje. . Las mías te mando. . No hay excosarme yo tampoco, y más que el vino queremos gastar también, que somos pobres de bien. Loado sea el Redempror. Por siempre, señor Maulero, quién dice que no? Es un cuero, y miente. Nenos rigor, y téngase alla, l No quiero, ni me está a cuento el callar, si él vive de maniear, será el vergante Maulero; y por el cielo de Dios que estoy. Fuera digo. Fuera. Ténganse, Picano, espera, que solo a ti, y aotros dos. No ha de haber aquí remeo ya me atufo. Y es razón. Respeto al señor Buscón. Bastaba estar yo por medio. Y sontratos insolentes, sin que más soberbia cobre, que el no merece sen pobre. No? mejor que los dos. Mientos. Somrerazoa mí: Por Cristo que si alguno se menca, que lo niatea pasnen Ea, ea, ya está bueno. Ado se ha visto tratar con tantoligria a un pobre, porque allegando, digón todos falotando, Loado sea el Redentor; perro no quieres que sea el Redentor alabado? Ténganse afuera. Cuidado, que por la calle pasea el poderoso Gentil dando limosna, callemos para que no le enojemos. de C juroa Vuestra esclava soy de nuevo viendo que también lo hacéis. Así, señora! veréis que hago por vos lo que debo en dar a pobres mi hacienda por este Dios que adoráis. Si mi pobreza miráis, este pobreos encomienda el cielo. Ah pobre importuno! Dadme por amor de Dios, ansí el Señor a los dos os vuelva Ciento por uno. Pues con esa condición lo doy; dadle limosnero. Ah reniego! desespero del cielo, y del picaron! que fruncido está, y mirlado, puesta la vista en el suelo! Dadme, señor, un consuelo. No deis voces, hombrehonrado. Esto poquito no más? Que más quiere que le de él En buen hora quedese con el señor Satanas. Dad limosna con amor. Nadie vaya descontento. Deme limosna al momento, pues que lo manda el señor. Vos no podéis trabajar? Hace calor el Verano, y el Invierno es caso llavo que el frío me hace temblar. Vos sois una gentil pieza Mande que me den a mí, mi Señór Llegaos allí: cubrid, cubrid la cabeza. Con brava industria vivo, pues con aqueste aranzal diré que vengo de Argel. y pediré por cantivo, porque el limosnero es nuevo, y no me echará de ver. Llmosna para comer a este pobre. Yo me atrevo; la Virgen de Monserrate, le ampare, y le favorezca, vivifique, y fortalezca. Oh qué gentil disparate! pues queréis a mi engañar? Besa aquesta imagen santa. Que vuestra malicia es tanta Ay que no quiere besar. Qué es eso? Un cautivo pobre, que la Virgen le ha librado de un Calabres renegado. Sujeto en el mar salobre corrí. Señor, por librarme tormenta catorce días entre Cabañas, y Holías. Dadle al punto. Qué engañarme ha podido! y qué excusas no lo pueda? Oye el despacho? bese. De mi desviad borracho. Ay que no quiere besar! Toma, toma, no deis voces Quiere aparte una razón. Qué queréis? En conclusión. . cuitado, no me conoces? yo soy un póbrete honrado, y no te muestres conmigo tan avariento, el esquivo, que ese cargo que te han dade era una cosa muy cierta que mañana te le quiten, y los trabajos te inciten a pedir de puerta en puerta: que diablos estás aquí lo que no es tuyo negando? Cómo a mí me estás hablando de aquesa manera aquí? Mas que le vengo a envainar una cuarta de almarada? Qué es eso? No será nada. Ay que no quiere besar! Ya son tres vec es con esta las que a vuesarce he pedido, y cierto que aún no he tenido de su boca una respuesta. Quiero mudarme otra vez de el colástico gorrero, y volver. Mire que espero, deme por el Justo Juez. No fuera mejor servir, pues tenéis tan buenos lomos? Siempre de los Mayordomos esto tenemos de oír? deme limosna si quiere, o se lo diré a señor. No le mostréis desamor al pobre cuando vipiere. Tomad. A mí no me ha dado, mas tengo en Dios esperanza que me dará mi pitanza. Teneislo ya trabejado? No me quiebre la cabeza, y delo, si lo ha de dar, que no quiero trabajar; vos sois una gentil pieza. Limosna a un pobre estudiante, sucesor del que en la cuena de Salamanca dio nueva de ciencia tan importante. El picaron no repara que conozco el habitico? Cuanto va, limosnerico, que se corto media cara? Domine, portionem tuam dona mi hí a corpus meus, quid fueris lacus serens, verbís gremonias fructuam; ego volo manducare, y no porto plus de Argen. Decid que limosua os den, sin que en nada se repare, que yo me huelgo de ver gente inclinada a virtud. Ansí tenga la salud el Mayordomo. . Ofrecer a muchos suele la ciencia riquezas en ocasión, pobre estudió Cicerón, y estimando su elocuencia, le hicieron estatua en Roma, y reverenciaron tanto, y Marco Aurelio en su tanto el Senado ínclito doma; venid aquí cada día, que yo os daré de comer. Que un hombre pueda vence L aquí la potencia mía! Limosna me fecit luego al punto sin replicar, no tiene si no callar. De mis industrias reniego, de mi poder, y costumbre, pues ahora tan poco puerio. Limosnérico, hable quedo, no tengamos pesadumbre. Entrémonos a conser, porque ya es hora señor. Vamos; que notable amor tienea su Dios mi mujer! Ea, hermanos, todos vengan, mas con una condición, A que por mayor devoción gusto que el Rosario tengan, porque quien no le tuviere, hoy no ha de comer conmigo. Vele aquí, que es buen testigo. Yo por lo que sucediere siempre conmigo le traigo. Este es consuelo en mis males. Pues por el agua de Argales, que ahora en la trampa caigo. Vamos dentro. Dios te dé cuanto le pidas doblado. Oye, hidalgo. Qué? ha trazado otra trampa? Bien afe importara su Rosario, que ya hairá echado de ver que es imposible comer sin él, y esto es necesario. No le tengo. Es un bellaco, y le he de matar a coces: demele. No me conoces? Conózcole por un Baco, por una ruin criatura. Y no poco tu contrario. Acabe, deme el Rosario; porque pierdo coyuntura, y andan allá diligentes espetando los demás. Pues tu cansando te estás. Eres un bellaco, y mientes. Esto, Custodio, has de hacer. Tanto, querida señora, tenéis con un pecador una empedernida roca al amor que le mostráis, y a las entrañas piadosas, con que procuráis su bien? Sí, porque al presente import favorecerle. Porque, si él en sus Dioses adora, y en públicos secrificios quema bállamos, y aromas? A un hombre, que no conoce que fuisteis el Arca hermosa donde estuvo nueve meses el Hacedor de las cosas? A ti, que fuiste en la mente del Padre escogida, y gozas el nombre de Madre suya, enriqueciendo la gloria? A ti, que toda criatura Torre de David te nombra, Flor, y Planta de Jesé, Cándida Azucena hermosa, Nardo precioso, y Cipres, Fuentes de aguas olorosas? Y todo lo que no es Dios eres, concluyendo ahora tus altivas excelencias, supuesto que en ti están todas. Si te reconoce el mar, y las fieras más remoras, las aves que en su Región los vagos vientos azotan, los peces, la tierra, y mar, y con canciones heroicas te cantan Himnos alegres, iones amorosas, cómo, Señora, un Gentil está tan bárbaro ahora, que conocerte no quiere, y en sus idolos se engolfa? Qué méritos veis en él, para que tan cuidosa, Señora, andéis? Quiero mucho su esposa, que es mi devota, y yo sé que le ha inducido a dejar sus leyes locas, y no pudiendo, le ha hecho dar a los pobres limosna, y esto ha sido en tanto extremo, que quieren pedir ahora de pura necesidad, que han dado su hacienda toda a los pobres, y esta es la más meritoria obra que premia Dios. Es ansí, que es bajel, a quien las olas respetan del frágil mundo, y van siempre viento en popa. Pues gusto que al punto vayas, y que te pongas en forma de Mercader; que en Sicilia le hallarás, que vive ahora en la Ciudad de Mecina. Ve, remedia sus congojas, que quiere desesperarse, y palabras afrentosas a mi devota la dice, razones ignominiosas, y ella fiada en mi Hijo, sufre, calla, y le reporta, que Lucifer le apresura, habiendo tomado forma de mayordomo en su casa, talando su hacienda toda. Si tan miserables viven, bien es que a vuestra devota, pues vuestro Rosarlo reza, y se ampara a vuestra sombra la remediéis. Esto quiero, ven conmigo. Qué dichosa tu devota vendrá a ser, pues tú por su causa tornas! i Esto os suplico por el Dios que adoro, tened paciencia, hermano. Gentirflema, que paciencia tendrá quien tuvo tanta hacienda que mandar, tan grandes bienes? pues no se vió en Sicilia, ni en Italia hacienda iguala la que yo tenía, respetado de Príncipes, y haciéndome todos tal homenaje, y cortesía, y ahora estoy de suerte, que en la calle nadie me quiere hablar, y todos huyen, que parece que es peste la pobreza, pues todos huyen ciendo su aspereza. Así se gana el cielo, esposo amado, pasando estos trabajos, pues en ellos se calisica el alma de tal suerte, que merece la gloria. . Esposa mía, queréis que desespere viendo ahora esos consuelos tan en daño mío? ese Dios que adoráis, como no hace eso que me dijistís? qué es aquesto? haccisme dar mi hacienda, y quedar pobre, diciéndome, que da Ciento por uno, y ahora estoy de hambre padeciendo aguardando esos Ciento? por los Dioses, que estoy hecho una fiera de la Libia. Quizá estará enojado con vos viendo que no tomáis el agua del Bautismo, y no dejáis, señor, los falsos Dioses, en quien idolatráis tan falsamente. Oh reniego de mí! después de haberme dejado como veis, queréis que sea Cristiano yo, dejando la ley mía? que es de estos Ciento, que decís que el cielo me ha de volver por uno? cómo, o cuándo? yo no lo entiendo. Virgen Sacratísima, amparadme en un paso tan terrible, pues confiada en vos, justa esperanza, a pobres di mi hacienda, y ahora vivo sujeta a mil desdichas, mil afrentas. Un pensamiento me ha venido ahora, y es fuerza le ejecute. Pues qué ha sido? Que el mayordomo nuestro viendo tanta pobreza en nuestra casa buscó modo, y vive en esta casa que miramos, paréceme limosna le pidamos, que no ha de ser cruel en tanta forma, que nos niegue a los dos algún consuelo mientras los Ciento nos envía el cielo. Decís muy bien, llamemos. Ah de casa. Quién está ahí, quién es? Abridme, amigo, Iris, vuestro señor, hab criado humilde soy de todo el mundo. Pues bien, qué quieres? Que me des limosna; A que es tanta la pobreza a que he venido, que como ves, de puerta en puerta pido: de mí teduele, por el pan siquiera que en mi casa comiste. . Di cuitado, para que partiste tú a bribones la innumerable hacienda que tenías, por tomar un consejo de una varia mujer que tienes, pues te dio consejo que ahora lloras? . Ay de mí! . Ignorante que es de esos Ciento, que por uno el cielo darte tenía? qué gentil recado! Ciento por uno? hay cosa mie, lotable? viose igual dispárate? amigo, amigo, la hacienda poca, o mucha, que yo tengo, quiero guardar, no dando jamás cosa a oagamundos, y perdida gente, por no venir a la ocasión presente. Así cierras la puerta? . Aquesta soga os puedo dar, allí está una carrasca, de ella os colgad. Dejonos. . Ah inhumano! Esta soga nos dio, si el Dios que adoras ha de volver en sogas lo que he dado, ya podemos decir que ha comenzado, Arrojadla, señor, por vida vuestra. Ya está arrojada; en esta casa vive un hombre rico, grande amigo mío, quiero llamar: Octavio. . Quién me llama? Yo soy, amigo: a vuestra puerta vengo a que me deis limosna por los Dioses. Doñosa cosal amigo, si habéis dado aventéstate vuestra hacienda toda, yo no tengo que dar guardeos el cielo, Esto faltaba para mi consuelo, esposa. . Esposo. Qué os parece aquesto? Qu e el corazón en Dios te A buen hora llegaremos, porque empieza a entrar la gente. De estos pobres al presente reconocidos seremos. Hola, el Gentil está aquí. Lástima me hacen por Dios verlos pobres a los dos. Conocidos somos? sí. Así yo pudiera, esposo, con la sangre de mis venas dar alivio a vuestras penas, y a vuestro mal riguroso. Hermana, en el Dios que adoras vuelvo a poner la esperanza, y en él tengo confianza, aunque esta verdad ignoras. Hola, no venga a pedirnos este lo que nos ha dado? Si en esa flaqueza ha dado, bien podemos escurrirnos. No hará, que es hombre de bien, aunque esto lo saben pocos. Pedirnoslo? somos locos? Esposo, los dos también aquí a la puerta del Templo, como pobres forasteros nos darán los extranjeros. Todos tomen en mi ejemplo, Un hombre viene a rezar. Denme por Júpiter santo. Denme por Apolo. . En tanto que es hora quiero mirar aquesta hermosa Portada. Miradonos ha a los dos. Dadme por amor de Dios. No doy por ese Dios nada, porque yo no sé quién ees: s , v. tomad vosotros, El cielo te guarde, y tú de consuelo. Que nuestra desdicha es tan grande, que a todos dio limosna; y que la fortuna nos sea tan importuna, que aún apenas nos miró? otro gentilhombre viene. Aquí están. Por los sagrandos Dioses deis a mis cuidados alivio. . Buen talle tienel Pedidle por ver si da, ya que el pasado no dio, Por el que en la Cruz murió, y al hombre en el pan se da, y nació de Virgen Madre, quedando pura Doncella, hallándose siempre en ella la Gracia, y Amor del Padre, que una ilmosna me deis, pues veis mi necesidad. Por quien lo pedís, tomad, Ciento por uno tendréis, que Dios no pone en olvido a quien a los pobres dio tanto, que pobre quedó. Vos, mi Señor, habéis sido quien con aquesas razones me habéis consolado tanto, que ya es contento mi llanto, regoizió mis pasiones. No olvida Dios a hinguno, porque siempre en todo está, y aquel que a los pobres da, les vuelve Ciento por uno. En blanco nos ha dejado. Ya no es tanta la tristeza, pues viendo nuestra pobreza, aqueste real nos ha dado, eselo el cielo, Amen. talle, y rostro compuesto monos, porque este puesto para pobres de bien. emana, que comeremos real que nos ha dado? Un pescador traypescado, Igún pez le compraremos. liza, hiza, tira presto, he se torna al mar la red, sia gúmera coged. Fácilmente en este puesto despacharé este pescado, porque hoy se ha cogido poco. De afrentado apenas toco la tierra; hola, hombre honrado, dadnos este real ahora de esto que vendéis ahí. Pues cómo, señor, ansí estáis vos? y vos, Señora qué es esto? en pobreza tanta vuestra hacienda vino a dar? aperas acierto a hablar, porque la vista se espanta; tomad dado aqueste pez, que es el mejor que ha caído, y después de haber cogido la red, venid, y cada vez, como esese os dará un pescado y no estéis, señores, tristes, pues con lo que vos me distes, redes, y barco he comprado, apde y porquemis compañeros De ̱. a, a Dios quedad. ̱. No qulee a caridad. quisdeln lemaro dl deros. . donidil evSentro en la boca vdeola sortija, El alma se regocijas que gusto el oro proveca! Qué piedra tan bien labrada! y que gran fondo que tiene! Tal, que a los ojos se viene, por cierto que es extremada, vendámosla sin decir nada; si no que era nuestra. A la diligencia vuestra yo también quiero acudir. Señor, los Reyes me mandan buscar joyas de valor, y piedras de gran primor, y en todos los Reinos andan de Italia, muchos Plateros, y por las Provincias todas, y aquí en Mecina las bodas han de ser. . Qué Caballeros son estos? podrán aquesta piedra comprarnos? y con lo que podrán darnos en algo remediarán nuestra pobreza, aunque es tanta como veis. Algo se medra; quieren comprar esta piedra? Qué es esto? De qué se espanta? Y cuánto pedís por ella? Lo que me quisieren dar. Yo no os la puedo pagar. En luz excede a una estrella, No me dais nada? Queréis por ella tres mil ducados? Hacéis burla? Y doblados, si vos gustáis los tendréis. Seis mil decís? Eso digo, y diez míl, si habláis de verás. No entiendo aquestas quimeras. Hermano, yo no me obligo a pagarla, porque vale esta joya una Ciudad. Esto hace la Caridad, de tal virtud esto sale. Mas aquí vienen los Reyes, disimula, y os darán lo que valiere. Ya están hablando por mí las leyes del cielo, yo os quiero dar mil alabanzas, Señor. Extremado es el frescor que causa el viento del mar. En esta fresca ripera podemos gozar del viento. Rabio de pena, y tormento. A qué vienes, bestia fiera? Vengo, si puedo, a hacer mal. Señor, pues en todo el mundo buscas de valor profundo una piedra, no hay igual a la que tienes presente. No he visto en toda mi vida cosa iguar? . Es escogida? Es por extremo excelente. Aquesa esfalsa; supuesto que ese pobre la habrá hurtado. Yo fío que es hombrehonrados Quién os mete a vos en esto? soy Lapidario, y Platero, y basta que yo lo diga. A qué sospeche me obliga de vos. De confuso muero. Jnclitos, y heroicos Reyes. a quien la fama se inclna, que en serlo; podéis del mund como lo sois de Sicilia. Yo nací en esta Ciudad de una estirpe tan antiguas que ninguno se vio en ella tan principal, noble, y rica. A su virtud inclinado, me desposé con María mi esposa; que está presente, aunque en dos leyes distintas, porque ella sigue la ley de Dios, yo la Idolatria, aunque el amor de los dos imposioles facilita. Dijo, que diese mi haciendo a censo a Dios, y daría Giento por uno, y entonces, cegado de la codicia, di a pobres toda mi hacienda hasta quedarme en camisa. Limosna vine a pedir, y diome en aqueste día, puesto a la puerta del Temple un Real, que ha sido mi dicha y tanta, que fue algún Ángel condólido de mi vida, Fuy por pescado con él, diómelo el que lo vendía, fuese, y en el pez hallamos en la boca esta sortija. Ignorante estoy del precio, mas yo tengo n sema dicha de que vuestras Majestades con ella ahora se sirvan, y desde hoy seré Cristiano, dejando la dolatria, que quiero servira quien jamás del pobre se olvida. Yo me quiero bautizar, para, que con más, Fe di los da Ciento por uno. co es lo que multiplica, Cotra de del Rosario quiero entrar, para que viva con cuenta, pasando cuentas de la gloriosa María. Agora, buen Caballero, con ser Rey, os tengo envidia, dadme esos brazos, y vos, Señora, pues fuistes guía, o medió en su salvación. De todo me siento indigna. Vamos tomaréis el agua del Bautismo, y quede limpia el alma, porque yo quiero ser ahora la Madrina. Yo el Padrino. A vuestros pies es justo el Orbe se rinda. De que de Calabría os hago, y de Chipre, y Nicosía os hago Gobernador. Eterno en la fama vivas. . Qué pretendes? Derribar este hombre. Clega envidia, no has de poder, que aguardarle el Sumo Hacedor me envía. No sabes ya que mis trazas son tantas, que a más altivas personas acometieron Mira como te castiga Dios por aquesta soberliia, pues que cuando pretendías el dispárate en que dabas, dejaste la excelsa silla, y en la abrasada Región, B. donde eternamente brillan llamas, que no han de alabarse por eternas infinitas, penarás mientras que fuero Dios, pues que de su mano misma te ha venido el justo pago. No importa; yo tengo a dicha ests penas en que estoy, mas ya por mi osadía perdí la gracia; la ciencia no perdí, que es donde estriban mis maranas, y mis trampas, y pues en mi esencia misma es imposible vengarme porque viva tan arriba en su imagen, que es el hombre, aunque tanto por él muras, me verás hacer mil suertes, como cuando el toro mira que el hombre se le ha escapado, y deja la capa encima de los cuernos, que a bocados la hace menudas listas. Eres maldito de Dios, y aquesta verdad te sirva de más tormento en tus penas. Pues dime, porque me miras como si fuera inferior? no fue mi prosapla rica, tan buena como la tuya? Eres criatura maldita; mas que al hombre veas gozar de la hermosa Silla que perdiste, y le da el cielo del Baurismo el agua limpia, que es la llave de la gloria, escucha la peregrina música, que muestra el cielo, si puedes, maldito, oírla, por no merecerlo, aguarda, verás de lo que careces. Rabio de pena, y e , o Hoy con el agua; y el nombre del que tierra, y cielo hizo, Iris queda un nuevo hombre, retrato del Paraifo. A mi tormento amargo, y triste pena me voy segunda vez desesperado. Vuélvete a Dios llorando tu pecado, y romperá tu lóbrega cadena. Deja la gloria tú de bienes llena, y estarás en mi infierno consolado. No hay consuelo sin Dios, si él nos le ha dado Pues yo con Dios no espero suerte buena. En Dios asiste el bien. Yo no de quiero. Pues qué tienes por bien? Mi oscura estancia. Busca la eterna luz. Andas grosero. Agrada a Dios, consigue esta ganancia. ̱. Tan bueno como Dios me considero. De aí nació el castigo a tu arrogancia, Señores, si a un demonio le dice el mismo Dios que se convierta, bien claro testimonio elé es este, que jamás cerró la puerta a un alma arrepentida, llorando culpas de una amarga vida. Dos Damas muy hermosas, t Caridad, y Oración, son a la vista de Dios, y tan graciosas, que hablando de ellas, dice el Real Esalmista, que él propio entre sus brazos las tiene siempre dando mil abrazos. En el jardín del cielo están dos Damas adornadas, en pago de su A de hermosas flores blancas, imbradas, i rojas clavellinas, refervadas de abrojos, y de espinas. Quién caridad profesa, como Abrahan buscando en los caminos los pobres, ve en su mesa a Dios, cuando llevó los Peregrinos, que Dios está en el pobre, y así permite, que a quien da, le sobre. Con la Oración Divina a Dios le sobornó, a diós mil veces, temiendo su ruina, pues que de aquesta causa son Jueces los Plalmos que tompuso, cuando a los torpes vicios se dispuso. Opinión es de Santos, que quien rezaré, y caridad tuviere, de los eternos llantos no ha de participar, donde se inflere, si bien quiere mirarse, que quien lo hiciere, no ha de condenarse, Pues si tan fácilmente le podemos rezary dar al pobre, sulga el amor ardiente de nuestros pechos, porque el bien nos sobre, y muera el vil contrario, teniendo devoción con el Rosario. De nuevo encargar quiero aquesta devoción porjusta, y santa, y que lo haréis espero, pues el mayor peligro se adelanta, que Dios por más victoria, quí nos dará gracia, y después gloria, Y es justo este ejemplo os sirva para que den a los pobres limosna, pues a la vista vemos, que quien da confe, po ir uno Dios Ciento embía,
