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Texto digital de Nuestra Señora del Pilar

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Felipe Sánchez
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Nuestra Señora del Pilar. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/nuestra-senora-del-pilar.

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NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

o Conducido de Luzbel, y mandado de su furia, alentado con su rabia, salgo de esa horrible gruta. Hijo soy de su rencor, y así me llama su angustia, la furia de sus enojos, y el enojo de sus furias. En fin yo soy el Furor, que vengo a turbar la justa devoción de ese Pilar, que diguamente le ocupa una Imagen: Qué pesar! que en esta Corte promulga devoción tan verdadera, pues siendo Vasa segura, la Arquitectura del Cielo, fija en ella su columna. Hoy, pues, en aquesta estancia, verá el hombre por mi industria encantos de mi poder, donde a su idea confusa finjidos montes le ofreca, y apacibles espesuras que a su devoción divierta, sin hacer la fiesta Augusta a ese Pilar, que sustenta la Celeste Arquitectura, Y porque el día no goce, que tanto a mis penas frustra, veré si con mis halagos se olvida de su ventura. Y si no, con aflicciones castigaré su locura: O, si pudiese quitar a aquesta mortal criatura su devoción que le asiste, con que a mi temor ayuda! Pero su dicha feliz consiste en mi desventura; mas el poder del Furor. de Luzbel, de todo triunfa. Mudese ya aqueste sitio en fingidas espesuras, o en aparentes peñascos, y en benenosa cicuta los inficione el contagio de mis rencores, y furias: ya mi sombra le conduce a ver su neutral fortuna, que en fin todo se muda a vista del rigor, y de la injuria. Seguid en más dulce acento la voz de una Sombra oscura. Que en fin todo se muda a vista del rigor, y de la inju- ría. El bello Abril a el árbol le adorna, y le fecunda; y el rigor del Diciembre su pompa le desnuda. El arroyo que nace con libre travesura, que en fin, Airado el mar le prende, le anega, y le sepulta; el gilgerillo alegre que a el alba la saluda; el cazador astuto su libertad le usurpa; la rosa que lozana en su botón madruga, se ve al ardor de Fevo marchita, hajada, y mustia; que en fin todo se muda a vista del rigor, y de la in ría. Excelso risco, que con Real decoro te corona el Sol con rayos de oro: Fieras del monte, de su alteza guardas, pues la fiereza os dio por alabardas: Árboles bellos, que para cantos suaves servís de facistoles a las aves; Todos con migo, celebrad el o que el triunfo se celebra de MARÍA. Soberbio monte, de el zafir columna; donde asienta el Alcázar de la Luna: Diáfano río, cuya tersa plata por campos de esmeraldas se desata: Flores hermosas, que con mil primores bordáis alfombras, y variáis colores; Todos albricias me pedid, de el día que el Gulto se celebra de MARÍA. Centro horroroso, penas infernales, depósito de míseros mortales: Ministros de Luzbel, que a desconsuelos aborto fuisteis de los Sacros Cielos: Vuestro Príncipe soy, que eterno en humo; pavesa inmortal soy, no me consumo: Todos conmigo, malograd el día que me causa pesar tanta alegría. Todos conmigo celebrad el día que me causa placer tanta alegría? Qué música sonorosa a esta parte se dibulga? Qué armonía tan suave suspende en esta espesura? Y que horroroso presagio a el tiempo mi envidia escucha, pues en ecos de placer todo mi pesar inunda? Quiero inquirir de este mon- Quiero aberiguar de esta gruta. La causa que me alboroza, El efecto que me gusta. Mas vos aquí Devoción? Qué prodigiosa ventura! Pues cuando a ti te ha fale tado compañía tan segura? Cuyo será aqueste acento? mas ya vuelve a su dulzura. Todos con migo celebrad el día, que me causa placer tanta alegría. Allí a la vista parece que en prespectina confusa se descomponen las ramas de aquella verde espesura. Y de entre su laberinto, aunque en pesadez caduca, viene un decrépito Anciano de agradable compostura. El tiempo ha llegado ya en que logran su ventura el celo, y la devoción de aqueste mortal: qué angustia! mas mi poder turbará cuanto el tiempo los anuncia. Quién eres raro prodigio? Quién eres deidad augusta? El Tiempo soy. Qué placer! En que lográis, Que ventura. La fiesta feliz, Qué pena! De MARlA que la ilustra; y así en repetidos ecos que baticinios los juzga esa deidad de el abismo que aquí invisible os perturua, oiga. O pesar de mis penas! Decir en tiernas dulzuras. Conmigo celebrad el día. que me causa placer tanta alegría. Mas que suspensión es esta, que a los dos os desfigura? Una aprensión. Una idea. Que el placer de el pecho turba. No os aflijáis, que desde hoy el Tiempo en todo os ayuda: alentad con mi favor, y escuhad vuestra fortuna. Ya, pues, jóvenes dichosos que vuestra suerte me tiene, no me dejéis, que aunque viejo, también el tiempo se pierde, Lo que alcanza mi saber, como deidad reverente, os revela lo futuro, en el estado presente. La invidia procurará desvanecer vuestra suerte; mas el impulso Divino la vencera fácilmente. Cubrirá de pardas sombras ese Volumen Celeste; mas la Luna, y las Estrellas saldrán, para que se ausenten En el espacio del aire, esos vapores terrestres, inundarán los arroyos con presurosas corrientes. Hasta la región del fuego con relámpagos lucientes rayos vibrará su enojo en encendidas serpientes. Pareceraos de ese Globó que se desquician sus ejes en espantosos crujidos, que en ecos el monte vuelve. Todo lo que os he anunciado ha de ser solo aparente; porque no logréis el día que vuestra suerte os previene. Todo lo que hos he anunciado ha de ser solo aparente? Porque no logréis el día que vuestra suerte os previene Augusta deidad, que alientas mis sentidos, y me anuncias que trocarás la desdicha en felicidad más suma. Curso veloz, que gobiernas mi dictamen, y aseguras que opuesta con la desdicha será mi dicha segura. A mi aliento nada asombra. . Ni a mi valor nada asusta. . que este ultraje me haga el tiempo en que este mísero gusta ensalzar la devoción de esta Imagen, y procura con esa felice fiesta aumentar mi desventura? Y lo que más me atormenta, es ver que el Pilar conduzca el Religioso Concurso que en este Templo se junta: pues mirando a lo interior, averiguo por conjeturas, un Altar en cada pecho, donde por gloria más suya el Culto de aquesta Imager veneran con más clausura. Y esta Fiesta da ocasión a que logren tal ventura el celo, y la devoción de los devotos: qué angustia! Vive el Infierno, que no han de lograr tal fortuna. A él arma, Ministros fieros, que ya con sombras nocturnas he de malograr el día en que tanto me atribulan, y acabar la devoción que a mi pesar siempre dura: Y a los sentidos del hombre hará tal guerra mi furia, que lo que más le deleite, sea lo que más le asusta, Pues yo, si le hallare firme, con la devoción tan justa, daré a sus cinco sentidos la victoria más segura. A esto de el Regio Solio baja mi Deidad Augusta, que si fiero le persigues benigno tendrá mi ayuda. Ea Dragón infernal, licencia Dios te da en suma para acrisolar su celo, porque en más quilates luzca. Por lo menos, aunque venzas, no quitarás a mi industria el tormento que tendrán con mi encanto, y mi calumnía. Qué importará la tormenta, si halla el puerto su ventura. Pues ya mis furias empiecen. Mis clemencias le aseguran. Abrid las puertas, abrid a el entendimiento amable; porque gocen los sentidos divinas felicidades. Salgan los nobles sentidos de las potencias triunfantes a celebrar lo Divino de la corporea cárcel. Con deleitosos afectos que igualmente le regales cinco casas de placer. la lisonja ha de inviarles. Y otras tantas de pesar mi cólera sabrá darles, que a los sentidos ofendan con ímpetus infernales. Como a mi voz no venís, nobles alientos vitables? pro Ya saldrán a tup todos a servirte afables. Ya del humano discurso el Tacto felice sale, y en lisonjeado placer toco las prosperidades. Hoy a el hombre el sentido sirve del Tacto, y a este juego, por todos llevo lamano. También el Ver obediente viene con vistoso alarde, mirando en ese pensil sus verdes amenidades. Miren, pues, en él mundo A su mejor logro, no perdamos la suerte; abrir el ojo. Y el Gustar ya seos presenta, y en celestiales manjares, regala a el hombre en dulzuras, que el Gusto le satisface. , . El Sentido de él Gusto es su mayor gloria, pues de el Cielo le vino a pedir de boca. A Oír de la piedad divina los anuncios celestiales salgo, que en dulce armonía rompen la región del aire. Qué deleita a discurso el Oír digo, si está el hombre pendiente de los oídos. No perez en ocasión semejante el oler; y así se ofrece la delicia más fragante. El olfato es muy justo que le regale, y así la nariz huela, pero no azares. Oh que afables los sentidos a la devoción divierten: si toco? Todo es suave. Si miro? Glorias adquieres. Si gusto? Todo es dulzura. Si oigo? Voces celestes. Si huelo? Ahoramas preciosas, porque todo te deleite, con los favores que el Cielo les permitió que tuviesen. Oh que airados los sentidos con sus efectos me yeren! si toco? Todo es espinas. Si miro? Horrores te ofenden. Si gusto? Todo es ponzoña. Si oigo? Infaustos motetes. Si huelo? Infernal vapor, porque todo te atormente con efectos que el Infierno ha procurado que infesten. Qué es lo que pasa por mí? Qué es lo que por mi sucede? Que dé especies tan diversas. Qué de diversas especies! Si me halagan los sentidos? Los sentidos me entristecen. No han de usar de sus sentidos, y con cadenas crueles lo aprisione el furor. También, infeliz serpiente; le librará mi poder, cuando en la prisión se viere. . No obedeces mi precepto, fiero Furor? Ya obedece. Infelices prisioneros, que a la cárcel de el furor os conduce aquese horror limitando vuestros fueros; hoy para más ofenderos de aquestas selvas amenas os retiran mis cadenas con infaustas confusiones, sacando sus eslabones voraz fuego a vuestras penas. Pues el Tacto, en que te enoja? El Ver, en nada te ofende. El Custar, porque te altera? Y el Oír, tus iras mueve, El Oífato te desgracia? Desgraciado estaré siempre que considero que unidos estáis ya para ofenderme. Si me embargas los sentidos, el ánimo desfallece. Cómo es posible que viva quién de sentidos carece? Venid regalos del hombre. Ya mis penas te obedecen. Ya sin sentidos el hombre neutral, ni vive, ni muere, y está incapaz de remedio el que no siente que siente. Por eso la Devoción le alienta, y le favorece, que de fatigas de el cuerpo el alma nunca adolece, Y porque más se acrisole en la denoción que tiene, te permite mi Criador que todo tu esfuerzo muestres en molestar su constancia, que yo tengo de valerle con el Auxilio Divino en la ocasión más urgente; para que viéndole libre; rabies, sufras, sientas, penes. . Aguarda, Querubín bello, que no osaré, quien suspende mis furias! no fui su igual pues venza ya mi poder a aqueste mortal, y piense que no ha lograr el día en que tanto me atormente! fáltele la luz a el Sol, y aquesos Astros Celestes los vapores de la tierra cubran sus rayos lucientes? Aa de los páramos tristes, donde por el Occidente desplegando el negro manto dando horrores sale Tetis: como a mi voz no respondes noche infausta? Qué me quieres? ya saldré yo a tu mandado desde mi nocturno albergue. Pues asístate la rabia que notoria voy a hacerte. El discurso divertido con los varios accidentes, sin mis sentidos me alienta a confiar de mi suerte. Y la Devoción de el hombre, aunque con auxilios leves, le divierte a un sin sentido, mil horrorosas especies. Parece que el rubio Apolo. Ya sus luces oscurece. Y su enemiga la noche su lóbrego manto estiende. Qué pavorosa se muestra! Qué airada se nos ofrece! Si me conduce la ira, que mucho que os amedrente? y así, escuchad los presagios de vuestra infelice suerte. Ay de aquel que desgracia a quien tiene de, de, de obedecer. Jóvenes, ya vuestra fiesta la procura destruir esa Deidad de el abismo, oscureciendo el zafir. Ya sabéis que de esa Imagen ha procurado impedir lo sagrado del Festejo, con la fuerza de la lid. Qué dejéis la devoción, me manda que os diga aquí, sopena de su furor en fatal guerra civil. Mientras duraren mis sombras en todo aqueste páis, todos los cuatro elementos con pena os han de afligir. Mirad los sentidos presos, sin poderos asistir a el alivio, ni a el consuelo, por ese incauto adalid. No aguardéis al fiero impulso, y dejad de proseguir, pues os lo advierte mi voz una vez, y dos, y mil. Ay de ti! que vencer la tormenta, no, no, no es vencerse a sí. qué es aquesto, Cielo santo? qué terrible desconsuelo! Resistamos el impulso de este presagio violento. Oh! si con aquesta lucha triunfará todo el Infierno Venciste, Deidad Sagrada, triunfando con mi tormento. Ya, pues, sentidos del hombre os tengo libres, y exentos, para que en la tempestad no se desmaye el esfuerzo. Cantad, para que a esta fiera le sitva de más tormento, alabanzas a MARÍA, Aurora del Sol más bello. Qué quiere el Cielo de mí! sepúltenme los Infiernos. Al mandato celestial humildes obedecemos, representando, y cantando en sonorosos acentos. MARIA, Candida Aurora de el Rosicler más excelso: Cristal el más transparente por donde la gloria vemos. Que sois Intacta, y Pura, Madre de el Vervo, hoy el Tacto celebra con mucho tiento. De Jericó, Bella Rosa, que en el pensil más ameno, Hermosa, Pura, he Intacta te conservó el Padre Eterno: Que sois la Flor de el Cielo; dulce MARÍA, el Sentido lo acepta a letra vista. Palma invencible, que el Fruto con tal sazón diste un tiempo, que para comerle el hombre, se hizo de él un Sacramento. Que ha encarnado Dios Hombre en vuestro Culto, por gustar de ello, y tuvo muy lindo gusto. Fuente de Virtud Sonora, por cuyos Cristales tersos, sois de el Baptismo de el Hombre primer Escalonde el Cielo. Oír las alabanzas de esta Señora gozará aqueste Oído su mayor gloria. Bella Escala de Jacob, por quien se sube a lo excelso a gozar en el Impíreo de los favores supremos. Que él Olfato os celebre con mil primores, pues tenéis como Rosa, imperio en las flores. Oh, pesar de mi coraje! que ya falta el sufrimiento; empiece, pues, mi rigor: a el arma, Ministros fieros: y denles civil batalla todos los cuatró Elementos. No importa, que con mí auxilio libres saldrán de ese riesgo. Qué funebre el campo está. La noche produce miedos. , s, Ya los montes se estremecen. Ya se desgajan los Cielos. Y perdidos los. Sentidos, ni oigo, toco, ni veo. El viento todas sus furias desata en rápidos vuelos. Y los relámpagos cruzan la baja región de el viento. Oh que horrible confusión! Piedad, piedad, santos Cielos. Ya siento que mis sentidos animan a mis alientos. Tu Devoción te acompaña en el trance más adverso. Dulces lisonjas de el alma favoreced mi consuelo. Ya te servimos Fieles, usa de nuestros efectos. Parece que se sosiega al son de un dulce instrumento la tempestad. Y la Luna con las Estrellas a un tiempo han serenado la noche. Todo es prodigios el Cielo, que celestial armonía puebla la región de el viento? De un Iris de paz hermoso, ilustrado de reflejos, viste preciosa librea aquese azul pavimento. Mensajera de la paz. Arbitro fiel del sosiego, 2. Qué feliz nueva me anuncias? Ya os la refiere mi acento. Raro prodigio, a quien la noche hizo infeliz, porodios de Luzbel con tempestuosa lid. Ya el Iris de la paz os sale a divertir, con vistosas colores en ese azul vitil. Serenidad obstenta en todo este con fín, si fue mansión funesta, ya es hermoso pensil. Mas prontos los sentidos admiraréis que aquí, siendo de Dios Criados, os vienen a servir. El Tacto delicioso, con música el Oír, el Gustar de esta selva, y el verla tan feliz. El Olfato en las flores, que con bello matiz, luminan los claveles con natural carmín. Si ya los Elemento; tuvieron guerra vil, ahora en paz conformes dejan de comperir. Ya el viento es más afable, la tierra es un jardín, el agua se está en calma, y el fuego luce en sí. Ilustres Sentidos míos, como no pedís albricas; pues que ya a mi Devoción gozaré en paz más tranquila, Y así el Tacto, y el Oído el Gusto, Olfato, y la Vista celebren cantando ahora alabanzas a MARÍA. De los cinco, solo a el Tacto le toca tan feliz dicha, como superior a todos, pues bien si en ello se mira: jamás este falta a el hombre, hasta que pierde la Vida, y esta realidad no tienen Gusto, Olfato, Oído, y Vista, pues puede faltar cualquiera, sin que de el vivirle impida: esta es la razón, y ahora atiende a mi voz festiva. A los felices triunfos de MARlA suprema, que en nuestros corazones. y en nuestras almas reina. La gloria cuente a rayos, y el Sol en rubias hebras, la Luna con reflejos, y el Cielo con estrellas. La Reina de la Gloria que en el Pilar se muestra, pirámide del Cielo, puntal de las Esferas. La Aurora del Oriente, el Rosicler enseña que veamos en sus brazos a el Sol desde más cerca. Y cual Divina Concha en su real pecho alberga el más Rico Tesoro, la más Preciosa Perla. Qué devoción es esta que a tanto empeño el corazón alienta? Que atractivo es a los ojos la perfección de MARlA. Cómo le regala a el gusto tan suave, y dulce armonía. Y que sonoro a el Oído son alabanzas tan lindas. Ya el Olfato le deleita la fragancia que respira. Qué gozosos en mi suerte los sentidos se publican. Parece que el Iris bello, entre encarnadas cortinas, siendo sumiller de el Sol, le descubre, y se desvía. Y a las puertas de el Oriente llama ya el dichoso día, que procuró mal lograr la voraz serpiente altiva. Devoto, ya vuestro celo os ha sacado a la orilla de el mar de tanta vorrasca, para que logréis más viva la devoción que os asiste de esa Imagen Peregrina; yo soy el día dihoso que vuestra suerte apadrina, y porque vuestros Sentidos gocen de más feliz dicha, las cinco letras de el nombre de la celestial MARÍA a espaldas de las Tarjetas las hallará vuestra vista: volved Sentidos humanos aquesas cinco divisas: ARIA, , Ya obedecemos al punto. Qué composición tan linda! Aunque de MARlA el nombre en todas cinco se cifra, cada letra la da nombre. Ya mi Devoción la intima Ma Madre de el Vervo Divino. A. Aurora de el Sol Columna. R. Reina del Cielo, y la tierra Intacta, Cándida, y Fura. A Archivo de nuestro Bien. Qué feliz es mi venture! pues que tan dichosas es mi devoción más encumbra. Tome cada cual su verso con la letra que le ajusta, para glosarle; alabando de esta Divina Criatura las cinco Festividades que en los cuatro tiempos triunfan; por quien el felice año se adorna, pule, ellustra. Todos hemos de servirte, dispon lo que más te gusta. Pues sea en aquesta forma, porque a la memoria acuda: la Primavera a la Madoy. Mi dicha aseguras. A la A ofrezco el Verano, Feliz será mi ventura. De la Ries el Otoño. Mucho tu deidad me encumbra. Sea de la Iel Imbierno, Mas que me hielas, me alumbras. De esotra A sea la Pascuán de la Natividad fecunda, que es en donde se ve el colmo de la Devoción Augusta. La mejor fiesta de el año goza mi feliz fortuna. Transformados los sentidos en fantasías confusas, a un aliento le obedecen. Y a una obediencia se ajustan, Dese principio al certamen. Pues ya piadoso me escucha: siendo el Tasto, me convino la May la Primavera, y es la glosa que se espera Madre de el Vervo Divino. La universal Redención pública la Primavera, pues Dios puso en su carrera su Divina Encarnación. Virgen, por vos fue esta Unión. y el Santo Espíritu Trino que seáis su Esposa previno: y para que más le cuadre, Hija de el Eterno Padre, Madre de el Vervo Divino. La A que al ver su fortuna en el Verano es su intento; glosará mi pensamiento, Aurora de el Sol Columna. El transito de MARÍA pública el Verano ufano, pues hizo el Cielo en Verano, su Agosto al quinceno día: por eso el Sol de Alegría. viendo que es estrecha cuna la tierra a tanta fortuna, la trasladó desde el suelo, para que fuese en el Cielo Aurora de el Sol Columna. El Gustar la Riencierra, ya el otoño singuiar, y por eso he de glosar Reina de el Cielo, y la tierra. La Natividad Sagrada a el otoño hace feliz, humillando la cerviz de la serpiente dañada: siendo de el Vervo criada esta Niña que no hierra, toda su grandeza encierra, y con divino poder la colona, para ser Cielo, y la tierra. La Y, será la ventura de el oír, y así el Ibierno glosa con amor eterno. Intacta, Cándida, y Pura, de dos Misterios el don goza el Ibierno, pues guía la Concepción de MARÍA a la Purificación, y desde su Aninación, por Madre Dios la procura, y a esta Divina Criatura del pecado preservó, y siempre la conservó Intacta, Cándida, y Pura. La Al segunda, es en quien el oler la Pasquafía, si he de decir que es MARÍA Archivo de nuestro bien. La Pascua, o día festivo, soy de la Virgen Sagrada, que la da eterna morada ese Pilar nunca esquivo: y pues que ya en él percibo un Rico Tesoro, en quien todos los gozos se ven; diga esta columna ufana, que es por la más soberana. Archivo de nuestro bien. Feliz yo, Reina de el Cielo, pues que vuestro aplauso he visto. Felice, digo mil veces, el que os rinde sacrificios. Y el Dia es tamb en felice que os asegura el camino con la Devoción, yos lleva a ver el Templo Divino. Venid, donde nuestra Imagen de el Pilar tiene su sitio, siguiendo a el día, y saldréis de el confuso laverinto, donde el rigor de Luzbel os trujo a ver su designio. Ya voy siguiendo tus pasos. Ya me conduzco a tu arbitrio. Pues veo que quedan libres todos mis cinco Sentidos. Sacra Imagen de el Pilar, Aurora del Sol Divivo, las cinco Festividades que en cuatro tiempos se han visto, suspensos, y transformados hemos celebrado finos, horas, que formáis los días; días, que hacéis meses lindos; meses, que igualáis los años; años, que aumentáis los siglos, atended. Ya mi voz en cántico pálido celebra de vuestra dicha el justo regocijo. Ilustrísimo Sentido, aquíen el Tacto obedece, y en el corazón humano el divino fuego enciende. Obstentando glorias, aumentas, y adquieres, para fin de males, muchos parabienes. Y tú que el Ver te apellidas, y a los rayos más lucientes eres de el Sol más hermoso lince, que sus luces bebes. Argos de los Cielos, que nunca se duerme, por ver vigilante. la Aurora Celeste. y a ti que en el huerto ameno gustosas frutas mantienes, ya esta Divina Señora llevas, presentas, y ofreces, Menos la manzana, ponzoñosa sierpe, que esta Vella Aurora hollando está siempre. y el Oír el dulce metro que alternativo suspende; como Imagen de la gloria que se retrata en suente. Ya esta Bella Amora entona motetes, que el Ángel los cante, y el hombre Celebre. de el Olfato no me olvido, pues ya entre flores alegres la retratan a esta Aurora con olorosos pinceles. Pura en la Azucena, bello Ramillete, sus Mejillas, Rosas, su Boca, Claveles. Y esta Guirnalda de flores, solo de el Tacto la fío, que aunque las toca, no haja, que son de NARlA símbolo. Y a Dios Sentidos humanos, con especies de divinos, que para ver vuestro afecto, a mi estancia me retiro. Aguarda, hermoso Mancevo, Espera. Bello Narciso. Fuese, dejándose en calma. Todos los cinco Sentidos. Mas las flores que ha dejado nos han de servir de alivio. Qué hermoso es este Clavel! Qué bella esta Rosa miro! Qué blanco es este lazmín! Y el Tulipan, qué prodigio! La azucena que aquí queda, que color tan terso, y limpio! No sin misterio del Cielo estas flores nos previno el acaso; y así es justo que a la de el Verbo Divino celebremos por las flores, 4. . Pues ya obedecemos sino or, Bello Clavel de pri llamete con justa ley todo aqueste campo, Rey, de las flores superior: asunto eres de mi amor del misterio más amado, sea tu color traslado, para ver con alegría, de IEsUs, y de MARÍA en lo rojo, lo encarnado. Es esta Rosa olorosa también Reina de las flores, que avasallán sus primores mirándola tan hermosa: copia has de ser Bella Rosa de la Virgen alabada, si así que se vio preñada muy bien tu color copió; pues al punto se quedó, de la vergüenza encarnada. El bello, y blanco jazmín, con fervoroso desvelo, trepar por subir al Cielo se ve en cualquiera jardín: Virgen, esta flor en fin, es símbolo en mi aprensión, de tu gloriosa Asunción; pues el traslado bendito en cinco ojas lo halla escrito en el jazmín la atención. Extranjero tulipan, que con la roja esclavina Flandes a España encamina por peregrino galán: si de el pecado de Adan Dios con su Sumo Poder libró a esta Divina Ester, digan tus pintadas lenguas, que la preservó sin menguas al instante de su ser. Cándida Hermosa Azucena, que desde la tierna infancia logras superior fragancia, y de ti no se enajena: Ma RiA de Gracia llena, como tan puro cristal sea tu retrato, igual, por la limpieza que ensancha, pues no la tocó la mancha de el pecado original. Ya, pues, que habemos logrado afectos tan peregrinos, vuelvan las hermosas flores a su círculo pulo, para que en nombre de todos ofrezca por sacrificio a la Virgen de el Pilar el ramillete florido. Hágase lo que dispones. Vamos al Templo Divino. A consagrar a MARIA. Flores de cinco Sentidos. Ya no nos queda que hacer, pues vienes Furor vencido, con tanto escuadrón de furias, haciéndote mi caudillo. No bastaron mis astucias, mis cicañas, ni mis bríos, pues opuesto a mi malicia triunfo el impulso divino. Que tanto la devoción de esa Imagen ha pedido? Tanto, que con ella el hombre logra favores altivos, Como una mortal Criatura la victoria ha conseguido? contra quien de el mismo Cielo hace estremecer los quicios no soy, y aquel que soberbio en el Reino de zafiros ocupé de el Regio Solio el Trono más bello, y rico? no soy quien al mismo Dios se atrevió al Desierto, y dijo, que hiciese de aquellas piedras el pan que de espigas hizo: como contra mi furor el hombre humilde ha podido resistirse a mi poder, y triunfar de sus motivos? no soy también quien hufano en el bello Paraiso hizo pecar en Adan todos los hombres de el siglo? pues solo por esta acción, si fuera capaz de alivio, pudiera tenerle, viendo tantos prisioneros míos. Mas fueran, a no tener aque se Pilar Divino en donde estriva la gracia de la Devoción asilo. Eso solo me atormenta Y aqueso solo ha podido burlar cuantas diligencias el Furor ha prevenido. O! si quisiese el Infierno en el más profundo abismo sepultarme aquesta envidia! pues fuera menos martirjo el carecer de la Gloria, que ver mi envidioso brío gozar el hombre de el bien que para siempre he perdido. Aa si las penas que tengo tuvieran el fin cumplido! mas cuando unas se acaban, otras tienen su principio, y siempre en penas eternas es inmortal mi martirio. Cómo siendo tú el Señor de ese lóbrego retiro, y siendo quien blasonabas de tanto timbre adquirido, desmayas tanto a la vista de aquese Raro Prodigio? Repara que tu Furor no está muerto, aunque vencido, y puede volver su ira por el pundonor perdido, y vencer la Devoción; que aunque el Cielo ha permitido que victoriosa se muestra, podrá ser que en otro siglo la títubee, y aún caiga al amago de mí mismo. No hará, porque la afianza el Pilar Fuerte, y Divino, y en su mármol durará por los siglos de los siglos. Qué es esto, Furor, qué es esto? oíste aquel vaticinio? Nada, Señor, te acobarde, que es tu poder muy cumplido. Ya que mi Furor me alienta esfuértense mis Ministros; aunque la celeste escuadra estorbe mi impulso altivo. Pues Luzbel, está avisado. Pues Furor, tu prevenido. Si en otro diferente tiempo. Si en otro cualquiera siglo, Hallase mi envidia entrada, Y mis rencores resquicio. Verá el hombre mis enojos. Y la Devoción mis bríos. La guirnalda que a MARÍA tejió la Divinidad, con cinco flores hermosas que simbolizando están: cinco Misterios Gloriosos de esta Aurora Celestial traigo a la Devoción, y a ella sirva de triunfo inmortal, pues que la halló mi cuidado en el Soberano Altar, a donde el tacto ofreció por víctima singular. Y yo en estotra Guirnalda que compuso mi Deidad, siendo Parte de un Rosario, felicemente hallará los otros cinco Gozosos; y de este Sacro Rosal son hijas aquesas flores, y otras tantas que aquí están guarnecidas las espinas con rigurosa impiedad: mas los cincó Dolorosos no tengan aquí lugar, porque en fin se hace memor de el placer; no de el pesar. Y así de quince Misterios tres partes le hacen cabal, y en tres porciones iguales compuesto este cerco está; y aunque es Parte de un Rosario, se puede en tres duplicar. Solo en el Rosario tienen ajustada apariedad las tres Divinas Personas, que si en tres partes está el Rosario dividido, volviéndolas a juntar, siendo tres, queda uno solo, y en uno los tres están, que es lo mismo que se advierte en la Sacra Trinidad. Y yo en su divino nombre de esta Insignia Celestial, y sus Misterios Gozosos, los Triunfos he de cantar. Lo mismo toca a mi voz, pues este círculo real es de los cinco Gloriosos, copia de el original, y sea como se sigue, cada uno en su lugar. Es muy justo; y los Gozosos por aquesta tínea van. El primer Misterio, fue la Encarnación singular, luego la Visitación, a quien siguiendo se va el Nacimiento de Dios, y después al Sacro Altar la Presentación del Templo, y al fin se sigue el hallar al Bello Nino perdido. Pues los que a mi cargo están son los Glorioso:: después de el doloroso pesar fue la Refurección Santa, y la Ascensión singular; luego el Espíritu Santo bajo en la luz Celestial, y la Asunción de la Virgen se prosiguió: Luego va la Coronación Sagrada de esta Divina Deidad. Y así aquestos diez Misterios nuestra voz celebrarán: sea, pues, entre los dos, siguiéndolos como están. Cierto Escultor Celestial un Niño Hermoso formó, y por ser su Original en un Templo Virginal, luego al punto le Encarnó. Colocado este Clavel de MaRlA al Sacro Altar, fue a visitarla con él, y en el vientre de Isabel de un Santo se hizo adorar. Siguió el gran Padre el intento de enviar un Hijo al mundo primo genito, y exento aunque por tal nacimiento le trato como a segundo. Circuncidáronle fiel al Niño con lindo brío, y no se hiciera en Argel, pues Bautismo como aquel solo se hace en un Judio entre Varios Doctores se puso allí a disputar, es bueno que con primores un Niño como unas flores se vaya al Templo a parlar? Y después de su Pasión tan arrogante se ve, que no se paró Sayón, porque su Resurección con un Vive Cristo fue. Sus Discípulos juntó, porque diesen testimonio de la hazaña que emprendió, y a los Cielos se bio, que no lo hiciera el Demonio. Bajó el Espíritu Trino a su Colegio sin menguas, y a sus Apostoles fino, sin darles gota de vino les hizo hablar varias lenguas. Dejándoles sin consuelo a sus Apóstoles graves, se subió esta Niña al Cielo, y aunque vio a Pedro en el suelo, no dijo al quedan las llaves. Ya en el Cielo coronada se ve la que glorias peina, mas es cosa muy notada, que donde ha sido criada, se suba ahora a ser Reina. Aquestos Sacros Misterios de gloria, y gozo espiritual, el rombre, y la Deneción contemplándolos, están en el templo de MARÍA puesto en oración mental; y así te he de hacer que veas? pero ya viéndolo estás. Colmose toda mi suerte, Emperatriz Celestial, pues se logra de esta fiesta el Dia más singular: hoy los Sentidos de el Hombre en ella le han de ayudar. ar. Feliz, quien toca tal dicha. Y quien ve tal claridad. Y el que gusta esa presencia! Y el que oye vuestra piedad Y el que huele el Ramillete que en vuestros brazos está. Pues el Tacto con el Dia el triunfo han de celebrar. Sea en más sonoro acento, pues lo permite el lugar. aurora Candida, que en ese talamo asistes celebre por todo el ambito. Trecas Pacifica el Glono diáfano a un Pilar rústico de un mármol áspero. Hacer de trevoles pretende mi animo a esos Pies ínclitos tapetes practicos. Cercada de Ángeles estáis mirándonos, que en versos líticos, celebran cánticos. Permite Magnima que hasta el antartico tu fiesta celica la lleve el ábrego. Bella Emperatriz de el Cielo, por cuyo norte, y fiel guía hoy me favorece el Dia que me costó tanto anhelo: ya se logró mi desvelo en la triunfante victoria, y equivoca la memoria es a mi vista oportuna el Cielo aquesa Columna, pues en ella está la Gloria. MARlA, Cándida Aurora, de el más luciente Foral, pues en tus brazos el Sol dulcemente se atesora: la Luna que a tus pies mora; y aquesas estrellas bellas, todo se humilla a tus huellas: y así en el Pilar patente triunfas con más transparente que el Sol, Luna, Auró Estrellas. En vuestro hombre, Señora, hoy tengo de coronar a la Devoción de él Hombre con este Círculo Real. Y yo, aunque humilde le acepto, que favor tan celestial, a la Devoción ensalza, cuando más postrada está. Y yo con este Rosario su buen celo he de premiar, por blasón de su virtud, por timbre de su piedad. Con humildad la recibo esta Escala Ángelical; pues por ella sube al Cielo. quien la quiere caminar. Preciosísima cadena también la puedes llamar, pues por su medio, los dos tan enlazados estáis. Y de legítimo Esposo hoy la mano la darás a la Devoción, hermosa, para que en tranquila paz le celebre este consorcio el tálamo celestial: dando con ella en dote Fe, Esperanza, y Caridad: alhajas que solo el Cielo