Texto digital de La noche día
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La noche día. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/noche-dia-la.

LA NOCHE DÍA
na, Buena va la nochebuena buena, buena, con nuevos Planetas clara; cira y alegre con luces nuevas; buena, buena: Buena va, pues con el Dia unida se ve, y contenta; buena, buena: Buena va, pues resplandores viste en lugar de tinieblas; buena, buena. Buena va la noche buena, buena, buena. No dejéis esa armonía, tan debida a la belleza de la Noche, cuya luz con la de el día concuerda: Cantad más. No cantéis más, que si es porque me suspenda, no están para suspendidos mis sentidos, y potencias, que una duda, que mi pecho ocupa, me tiene puesta en la mayor suspensión, y la Música (aunque buena no ha de suspenderme más, que me ha suspendido ella. Pues qué duda, Noche hermosa, puedes tener, cuando cercan luces tu ser, que disuelven las más oscuras, y ciegas? qué duda es la que ocasiona que esta dulzura no atiendas? Escucha, y te la diré: Aquella luciente estrella, que sin moverse a los tornos repetidos de su esfera, siempre fija, nunca errante, en ese polo se muestra a nosotros más vecina; aquella, que con violencia, o inclinación natural, que hay entre los dos secreta; se lleva el iman tras sí, que los aceros se lleva. Apenas con su bocina, o su plateada trompeta, con voces de luz mostraba la mitad de mi carrera, y con índice lustroso las doce apuntaba apenas, árbol centerla, e, ortezas. confusa, con acción violenta ve por tal la tuvo entonces si mal fundada sospecha) desnudándome el vestido, que me dieron las tinieblas, salpicada de luceros, y con franjones de estrellas, al parecer procurabas, valiéndote de la fuerza, ser sobre menos cortés, atrevida: Voces diera, cuyos ecos publicaran al agresor de mi ofensa, a no mirar más conforme, reparar más atenta, que de luces me vestías al quitarme oscuras telas, conmutando en resplandores de lo oscuro la fiereza, y que era amorosa acción la que juzgué menos cuerda. Deseché la turbación, advertí tu gentileza, conocí que eras el Dia, y Dia con luces nuevas, Agradecite el despojo de mis vestiduras negras, que fue sacarme de esclava a la majestad de Reina. Y mirando al cielo, vi, que los lucidos Planetas a la tierra se bajaban, (no sé si por la escalera de Jacob) sin deshacerse de la luz en tu presencia, e con el Dia Planetas no se muestran. re también, que las nubes, e se miraban opuestas la luna, mi señora, con las espaldas vueltas, ya fugitivas a sus rayos, temerosas a sus flechas, sino resueltas con humo, iban en vapor resueltas, dejando en paz la campaña, en quien hacíán la guerra. Con esto, y con tus favores quedé gustosa, y serena, acrecentóseme el gusto, cuando puestos en la tierra los ojos, en ella hallé a pesar de la aspereza el Diciembre, que me enoja) til Mayos, mil Primaveras, ve en el campo repartidas por escuadras, y compuestas, gloriosamente triunfaban los laureles por banderas, de todo temporal mustio, de todo mes de tristeza, armados de la alegría, de la risa, y de la fiesta, que son las armas que usan en floridas competencias. Aquí comencé a dudar, viendo cosas tan diversas, y en todo tan prodigiosas, cual fuese la causa de ellas, porque en tal tiempo no pudo serlo la naturaleza caduca con el Invierno, y a sus rigores deshecha. Dudé también como pudo ser, que tan a la ligera me compusieses de luces, sin que luego pereciera mi ser, que desde el principio con la oscuridad se alienta, e decir noche, y oscura, en mi es una cosa misma; y verse el día en la noche repugna a la inteligencia. Esta es la duda que tengo, y la que me trae suspensa desde que me vi en tus brazos; disuélvela, porque pueda atender a la armonía de esta música que sueña; dejando las suspensiones, que me roban las potencias. 1. Bien ha propuesto sus dudas la Noche. . 2 Ah estado discreta. 3. Hasta en el hablar es clara. 4. No se conoce que es negra. 5. Oigamos lo que responde el Dia. . 6. Estemos alerta, que pues los Planetas somos, es una duda muy nueva, que en esta noche, que es día, nuestro resplandor se vea. La causa de estos prodigios, (pues que procuras saberla) es un Sol recién nacido de tan divina excelencia, y de obrar tan misterioso, que pasma a quien considera de su excelencia lo grande, y de su obrar la grandeza. Ves aquel pequeño albergue, cuyas paredes deshechas a pedazos en los huecos de unos troncos se sustenta? No miras aquellas ruinas, que de el tiempo las molestías, sin poder más, han rendido lo robusto de sus fuerzas? No miras aquel destrozo de columnas, y de almenas, ni bien quebradas las unas, ni las otras bien enteras? Pues aquel es el oriente, donde con rica pobreza, en cama humilde de pajas, que a tanto Sol no se queman como la zarza en el monte) sus tiernos rayos recuesta. Allí está el Sol de justicia, que los efectos que cuentas causa, serenando el cielo, y componiendo la tierra; de suerte, que de la nieve, que en el campo se conjela, es cada trozo un Abril, cada copo una azucena, cada carámbano un árbol, y cada hielo una hierba, viéndose en unos, y en otros unidas flores, y perlas. Allí hace que se hermanen (porque su poder se entienda) lo divino con lo humano; la altura con la bajeza; la majestad con lo humilde; con los valles las esferas; con las hierbas los luceros; las flores con los planetas, que te sirven luminosos, al mirarte en tanta alteza, como ves de pajes de hacha; y yo que soy consecuencia de aquel explendor que miras, de aquella luz que veneras, también me he unido contigo, que aunque el Dia soy, y es cierta, entre la Noche, y el Dia, (desde las líneas primeras de la formación del mundo) la poca correspondencia, porque la noche, y la luz raras veces se conciertan con todo eso, no se entienden conmigo esas asperezas, Dia, e deseosos quisieran aquellos Patriarcas, jestades, y Profetas, anhelaban a mis glorias, librarte de sus penas. y Dia, hijo de un Sol, ve con amorosas cuerdas enlaza extremos distantes, conviene naturalezas, concuerda diversidades, inclinaciones cárea, y montante de luz todas las disensiones sosiega. Así he podido contigo unirme de tal manera, que yo sea Dia, Noche, y tú, Noche, Dia seas, sin que se oponga a esta unión alguna desconveniencia: que si es efecto de el sol el día, ahora se muestra en Belen un Sol nacido en medio de su carrera, y sin quitarle el ser noche, hay día de consecuencia. Esta la ocasión ha sido de que en tus brazos me veas, componiéndote de luces, y corriendo a tu belleza de la confusión oscura las cortinas de tinieblas. Esta es la causa, de que gozosas voces convengan (al mirarte en tanta dicha) en darte la enhorabuena, y que los Planetas bajen a concurrir a la fiesta, que al descender el Sol grande, inclinó cielos, y esferas, para que luces, y glorias imitasen su fineza. otra vez han de venirse las estrellas a la tierra en él mas con esta diferencia, que ahora en el nacimiento de el Sol, todas le celebran como astros matutinos; y entonces será tristeza, y eclipse de sus candores, lo que se mostrare en ellas, El Género Humano, ahora verás en ti, que se alegra, y los Pastores también, porque en tu hermosa belleza la esperanza de los siglos gozan con piedad inmensa: Canten, pues, y de tu pecho las suspensiones destierra, pues ya de mi voz oíste de tus dudas la respuesta. Canten, pues, que tuve dicha de gozar la luz suprema del Sol, que al de el cuarto globe divinas ventajas lleva: Canten, y dame los brazos, en cuyas lazadas tiernas quisiera siempre mirarme agradecida a las nuevas, que tanto tu voz animan, y tanto mi pecho alientan. Buena va la noche buena, buena, buena. 1. Buena va, pues con el Dia unida se ve, y contenta, Buena, buena. Buena voy, pues que mi vista descubre las luces bellas de el tierno Sol, que amanece a quitarme las tinieblas. Buena, buena. 2. Buena va, pues de las noches, que en el mundo se celebran, nay ninguna que la iguale, o hay ninguna que la exceda. Buena, buena. n.3. Buena va, pues su ventura ha dispuesto que merezca, que entre todas las demás la nombren la Noche buena. Buena, buena. Mala fue la noche triste, que oscureciendo la tierra con las sombras del pecado, cegó a los hombres; mas esta::- Buena, buena. 4. Buena es, pues de aquesas sombras lo desabrido destierra, y estando en brazos del Dia, aún nuestras luces no mengua. Buena, buena. Dime, Género Humano, has visto Sol más bello, y soberano? Placer, no sé que diga: A hacer demostraciones nos obliga: a Dios, prisiones tristes: a Diós, cautividad; que si me vistes sujeto a vuestra pena, ya la fuerza de un niño hermoso ordena, con gigantes acciones, que la tristeza deje, y las prisiones. Adiós, prolija hazada; a Dios, xaqueta en mi sudor bañada. Alegraos ya, Pastores, A vces. pues que cogéis el pan entre las flores, sin pesar, ni sudor en el Invierno, entre las pajas, que le acogen tierno. Eso sí, arroja penas, que te tenían las entrañas llenas, y ya casi ahogado, para pasallas no topabas vado, hasta que en traje humano, esta noche te dio su tierna mano un niño como un Sol, formando el día más hermoso, que ha visto la alegría. Feliz noche es aquesta! Qué clara! Qué luciente! Qué compuesta! Noche es, que está pidiendo risa, y fiesta: Tu Placer soy, y quiero en su festejo bailar hasta el pellejo, y hacer mudanzas ciento: pulle de contento nerece, mi ventura crece. solo es noche, sino noche día; ve como es fiesta esta de la noche, sol debe de haber pedido el coche. ̱. No es, sino que el que ahora nuevo nace que amorosos se junten los dos hace, porque de mis prisiones a la virtud celebren con uniones. Él parabién te damos, pues de esa libertad todos gozamos. En ti, prodigio hermoso, milagro bello, monstruo prodigioso, hecho de noche, y día, tiene la dicha mía el estado mayor. En ti me veo, haciendo en glorias el mayor empleo. En ti ya mis fatigas, y dolores, no solo son menores, sino es que sin tristeza, ni aún el achaque siento de cabeza, que tanto me aquejaba. Mi bien empieza en ti, mi mal acaba: En ti el mejor Moises, y demás timbres, el barquillo de mimbres el Nilo surca de la tierra undoso, solicita el reposo de mi pecho cansado, en Egipto entre adobes afanado. En ti el Argel prolijo me ha vuelto el mejor hijo en recreo de rosas, y claveles, haciendo a mis árgeles, mis vergeles. En ti la oscuridad de aquella sombra, que tuvo por alfombra desde aquella caída, cuando en un árbol tropezó mi vida, a vista de este Sol, que luces crece, medrosa huye, y se desaparece; con que con luz no escasa, dentro en mi pecho pasa, para más gloria mí lo que a ti te ha pasado con el Dia; pues para mayor palma, divina luz me amaneció en el alma, que unida en suavidades, día volviese las oscuridades. En ti, en fin, se ha cifrado todo mi bien: en ti mi gloria he hallado: loco estoy de contento. Y pienso que este loco ha de hacer ciento; porque tiene en su mano todo el Género Humano. Él no ser loco ahora es gran locura: En ti, Noche, he tenido mi ventura; festejarte pretendo; ayúdame, Placer. . Si haré, que entiendo, que en todas noches varias, el Placer es quien pone luminarias, y dispara cohetes voladores, y al son de los clarines, y tambores, las máscaras dispone, bailes, fiestas, que los pueblos alegran, y florestas, y esta Noche lucida a más demonstraciones nos convida. Bien las podéis hacer, que yo me gozo, y lleno de alborozo de ver, Género Humano, que en mí un Sol tan divino, nace humano, a quitarle las penas de tus duras prisiones, y cadenas, y a conseguir victorias, que te levanten a supremas glorias. A este Sol, que ha nacido, le adoraste rendido, Género Humano, cuando los Pastores en Belen le decían mil amores, que siendo de tu sangre, y de tu aliento, tú en ellos recibias el contento de ver al que esperaban los Monarcas, Profetas, y Patriarcas; y pues en esta Noche, que es tan mía, gozas esa alegría, justo es que la festejes, y que de hacer no dejes cuanto te diere el gusto en este lance. nacer cuanto alcance, a la Noche, mi señora. a tú en buen hora. El orbe en luminarias encendamos. 1. Eso no. . Pues por qué? . 1. Porque aquí estamos los Planetas con luces bellas varias, poniéndola a la noche luminarias. Pues tóquense clarines. 2. Tampoco, porque ya los Serafines en aire, y nubes, con los Querubines, al estilo de guerra, la gloria dan a Dios, paz a la tierra. Pues tírense cohetes; pero dirán que es fiesta de pobretes, y pues no vale nada::- 3. Ya la esfera del aire está poblada de otras exhalaciones, de más nobles, y claras condiciones. Haya máscaras. . 4. Eso no es decente, que desnuda, y patente la verdad esta Noche se prefiere a insinuar, que las máscaras no quiere. Pues qué hemos de hacer? . Yo he de decirlo. Tu puedes elegirlo. Celébrenme Pastores, que son los que primero sus amores al Sol nacido le han manifestado, y háganme en su estado, con sencilla destreza, lo que puede caber en su llaneza: que pues Dios ha elegido en el Género humano lo abatido, el nacer en Belen con tal desvelo, este debe de ser gusto del cielo. justo La elección es como tuya. Ya los que en Belen la fiesta han hecho al Sol; que ha nacido, vienen por aquesta selva. 1. Buena ha estado la danzuela, buena, buena. De qué danza habláis, Pastore 1. De qué danza? De la muesa que al Mayoral, que ha nacido en esa casa pequeña de Belen, le habemos hecho. 2. Y si nos dieren licencia, se la haremos a la Noche con gusto, puesto que en ella hemos tenido tal bien. Hacedla, en buen hora, hacede Tiene dichos muy garridos, ve al chequetillo de perlas edijimos. . Pues la Noche gustara en dichos, y letras oír de sus perfecciones las divinas excelencias, que lo que para él es gloria, es festejo para ella. ̱. Ese es solo el que deseo. 4. Hagámosla, pues, y sea diciendo ahora los dichos, que después se harán las vueltas de la danza, y las mudanzas. 1. Yo dije de esta manera (ofreciéndole al chicote un corderillo de perlas): Señor mío de mi alma, que cual tierno corderito, hacéis de lo pobre caso, y desprecio de lo rico; esto de nacer en pajas, parece que lo ha sentido el tiempo, pues a rigores os ha puesto como un Cristo. Verbos echa vuestro padre, y aún hay alguno que ha dicho, que un cuerpo de Cristo echó hoy vuestra Madre al pariros; más digan lo que quisieren, que aunque pobre, y aunque chico, a cualquiera, aunque sea grande, le habéis de venir nacido. No son estrellas los ojos vuestros, ni son los carrillos rosas, ni coral la boca, ni el cabello de oro fino, que oro, estrellas, coral, rosas, y cuanto hay hermoso, y lindo, eso es nada, en comparanza de vuestra lindeza, niño. Prega al cielo que yo os vea ser Redentor de cautivos, ser Pastor, ser Rey, ser Papa, y todo cuanto hay que ser, por siempre jamás amén. No dije muy bien? Y como que dijiste bien. 2. Yo que llevaba un laurel, que corté entre aquellos riscos, le deje así. . Di, veamos. 2. Este, que se opone al frío, y que a su rigor helado conserva el verdor nativo laurel, de quien dice que el rayo huye con pasos torcidos, (que por ser piata de el sol a solo vos es debido) a vuestras plantas le planto, para que entiendan los siglos, que a pesar de sus mudanzas, han de durar siempre vivos en los pechos de los hombres los deseos de serviros, siempre verdes al festejo, y nunca al gusto marchitos; y en pronóstico, de que en el más raro edificio, a quien ha de poner nombre Laurencio, laurel divino, habéis de ser celebrado, sol hermoso, y aplaudido con devoción, con realeza, con motes, con belláncicos, a quien nunca destrozar pueda el rayo de el olvido, ni del tiempo algún vaiven. No dije muy bien? . . Y como que dijiste bien. Di tu ahora, que te sigues. 3. Oigan, que así fue mi dicha: Suelen los pobres echar su ternezuelo infántico, si no tienen que le dar, a la puerta de algún rico, para que le de a criar. Vuestro Padre quiso hacer pasa en vuestro pobre nacer, niño, como si en su casa os faltara que comer. De un portal a los rincones, como al huérfano os ha puesto, y no faltan opiniones que digan, que para esto ha tenido mil razones. Mas aunque estáis en Belen, no es bien que el decir nos cuadre, que en las manos del desdén os ha echado vuestro Padre, porque es persona de bien. Vuestro Padre, y vos perfecta una misma perfección tenéis, mas con tal coleta, que ya en su comparación sois vos un niño de teta. Mas aunque en su real dosel se siente para reinar, niño, cara de clavel, bien os podéis alabar de que sois más hombre que él: No dije muy bien? . . Y como que dijiste bien. Ahora te sigues tú. 4 Pues digo, porque me sigo, que el chícote que en las pajas miré, cual hermoso lilio entre espinas: o si no, cual rubio montón de trigo: o si no, cual fruta dulce, guardada para el divino regalo de ángeles, y hombres: o si no, como un vecino, que con encendidas pajas busca lo que se ha perdido, sea dragma, o margarita, barriendo los escondrijos de su casa: o si no, como vustedes quieran decirlo. Le dije: Pregue a los cielos, de la santidad abismo, mare magnum de la gracia, y de hermosura prodigio, que contigo sea Sansón (aunque valiente, y fornido) una liebre temerosa, y Salomón sea un pollino, Absalón sea muy feo, David sea mezquino, Tobras no sea piadoso, y Job no nada sofrido; y en fin todos los criados, los criaderos, y nacidos, y los que están por nacer hasta el día de el Juicio, sean contigo comparados, como con la palma el mirto, con el monte una chinilla, una gota con el río, con el águila un mochuelo, con el león un gozquillo, con el lince un lobo torpe, con el elefante un mico, Prega al cielo que te inclines a los divinos oficios, y que seas en la Igresia el Sacerdote más digno; y Perdicador también: No dije muy bien? . . como que dijiste bien. 1. Qué les parecen las copras? Maravillosas han sido. 4 Ah el diabro, somos famoso habramos cuanto decimos. Pastores, yo os agradezco el afecto, y el cariño con que al niño habéis tratado que por mí, y vosotros vino. 2. Sí, que en ti fuimos dichos de tener naño tan lindo, y nuestro Género Humano en ti se vio redimido de las prisiones, que a todos nos tenían en un grito. Ahora haremos nuestra dan ilando al son esta letra. Buena va la Noche buena, ena, buena. Dejad ahora la danza, que yo he dispuesto que sea el Género Humano todo, quien en noche tan suprema la haga, pues todo él ha sido dichoso en ella. Placer, dísponlo a tu gusto, que es esa verdad tan cierta, que consistió en esta noche el rescate de mis penas. Todos le han participado cuantos de mi ser se precian, desde el trono hasto el tugurio, desde la majestad regía asta el pastoril cayado, y así es muy justo que atiendas, que en mí la celebran todos con agradecidas muestras. Pues, señor, baila de alegre, que esta Noche bien se lleva que bailen todos en ti. Bien pudiera, si quisiera. Sí, porque el Género Humano también ha de dar sus vueltas. No ha mucho que del villano unas mudanzas muy buenas te vi hacer. . Sí, que a la corte me mudé desde la aldea esta noche prodigiosa, que todo lo muda, y trueca. Pues mira lo que hacer quieres, que a mí me bullen las piernas. Danzar quiero de la Noche en la divina presencia, como el Rey, que con el arpa, sin detenerle realezas, delante el arca mostró, danzando, gusto, y modestia; y tú has de danzar también, y los Planetas, y Estrellas, pues es la felicidad común al cielo, y la tierra. Todos danzaremos juntos. Toda vuestra luz se mueva a compás, pues enseñados os tiene la inteligencia a dar vueltas en el globo, naturales y violentas. Todos danzarán, no hay duda, que si está el Cielo en la tierra, y los Planetas están habitando estás florestas, han de hacerse a lo de acá, que como dice una letra: cuando estuvieres en Roma; harás lo que hacen, Fuera de eso, ahora hay cielo nuevo, y tierra nueva, y así ha de haber novedades en los Planetas, y esferas, como haila en los Querubines, que por esos aires vuelan. Ea, pues, Planeta Luna, 1. no hay si no echar de la nuestra, pues tiene tantas mudanzas, que la crecen, y la menguan. Ea Marte, andar con ello, 2 arrime ahora las guerras, y trate de disponer danzarines influencias, que el adalid que ha nacido, de paces ha dado señas. Ea compadre Mercurio el de los tilares, ea, que ya enseñado estará a menear las soletas. Júpiter, dejad consejos, y dar al aire floretas con sus joviales influjos: Venus, a danzar honesta, por el Cupido que nace a hacer de las pajas flechas. Ea Saturno, animarse, que a pesar de su cojera, su melancolía, de saltar como cierva; e el Sol también ayudara, si en esta ocasión se viera, pero está en el otro mundo, Dios en el cielo te tenga. Ea, a danzar. Que son pides, la alta? . Qué mal aciertas! Ya no me agrada la alta, que desde la vez primera, que quise ser como Dios, danzándolo en una huerta, la aborrezco. . Pues ahora no es razón que la aborrezcas, que cuando se humilla Dios, la alta danzas de veras. Y las vacas? . Algún tiempo las vacas, Placer, dancelas, después que prodigo al vicio le hice dueño de mi hacienda; mas ya que volví a la corte, y que la benevolencia de mi padre me admitió, no me agradan, no me llenan. Si son vacas, o vacías, que no te llenen es fuerza. Pues toquenle el caballero. La elección ha sido cuerda. el caballero me agrada; y pues en ti, Noche bella, he tenido mi rescate, canten también esta letra; Esta noche libertarda al caballero, y a la gala de la Nocha la hace festejos. Esta noche, Noche, Dia, que al día mismo, para su lucir, le puede prestar reflejos. Esta noche, Esta noche, que de nocho ha sido ejemplo, pues en ella, hasta la tierra, se vino el Cielo. Esta noche, Esta noche, en quien le ha visto tan otro el tiempo, que nos da las primaveras por el invierno. Esta noche, Esta noche, que humanad se ha visto el Verbo, para deshacer prisiones de antiguos hierros. Esta noche, Haslo danzado muy bien Y todos en consecuencia de el Género Humano, han dabe a tu festejo nobleza. Bien al son de el caballero has ajustado la letra. Fuilo yo en el paraiso de muy celestial Alteza; y aunque lo noble perdí, por esclavitudes feas de el pecado, en ti he logrado el haber salido de ellas. Y así, aún estas me parecen demostraciones pequeñas, respecto de tanta dicha. Por ser la noche tan bella, y tan en favor de todos, había de durar treinta y dos mil años. . 1. No, mas había de ser eterna. Mas ya las horas se pasan, y la mañana se acerca; con que de hacer otras diferencias hasta otro año. . No importa, que ahí las Pascuas os quedan, si os doy Dia en la Noche, (la cual que se pase es fuerza) también os dare estos días mi Dia, en que se contempla el efecto de este Sol, que ha nacido en nuestras selvas. Dia, que a otro día eructa al Verbo que hoy se nos muestra; como la Noche también índica a otra noche exenta, para que los regocijos noches, y días se tengan, y a las alegrías nunca falte tiempo en que tenerlas. Esta noche es, Noche día, y mañana (con la misma locución) es día noche, supuesto que se conserva en él la causa de el gozo, que al presente nos alegra. Con que acabarse esta noche, no es acabar con la fiesta; pues para que se prosiga tantos días, noches restan en este tiempo de Pascuas, que el Sol de esta noche alienta. Con todo eso, antes que pase se ha de hacer la diferencia, que es muy propia del festejo de esta noche. . 1. Y cuál es esa, Zagal? . Callad, señor mío, que no ha menester saberla; no ve que salgo embozado, y que puede ser pendencia la diferencia que digo? que en las noches suele haberlas: Pendencia es, y de tal modo, que el reñarla ahora es fuerza, porque es propia de esta noche, y así nadie me detenga. 2. Esta noche es de alegrías, de pendencia no. . Y si fuera esta pendencia gustosa, qué dijeras? . 2. Qué dijera? Que no es posible, porque las pendencias son sangrientas, donde hay estocadas, palos, y suelen como unas bestias matarse los hombres. . Calla, que en esta que digo, en esta, ha de haber palos, bocados, y muertes, y ha de ser buena, y muy digna de lo alegre de la noche y muy risueña; yo quiérotela decir, para que salgas de bestia. Esta pendencia es de migas, en la cual, porque lo sepas, los cucharones, son palos, los bocados, los que se echan, y las muertes de la hambre de aquellos, que comen de ellas, porque la hambre se mata con las migas rodaderas; mira si de aquesta noche es competente pendencia. 2. Esa sí, cuerpo de tal, venga la pendencia. a . Venga. Pues veisla aquí. Al arma, amigos, Buena inventiva ha sido esta, famoso ha andado el Zagal. Al arma, amigos, y sea lo primero tomar paros, luego los bocados entran, y luego el matar las hambres, que nos acometen fieras, quedaremos alegres; con que será la pendencia, pendencia de mucho gusto, y muy de la Noche buena: este es el castillo, amigos, donde las migas esperan a que las demos asalto. 1. Fortificadas se muestran con los dientes de los ojos, que tiesamente pelean. 2. Balas hay de chicharrones, que gustosas atraviesan a un hombre hasta la garganta. 3. Los mosquetes, y escopetas son aquí los pimentones. 4. Ea, amigos, que ya ruedan de las almenas las migas, y hasta el estómago llegan. 1. Oh qué gustoso pelear! 2. Hola, ofrezcámosle de ellas a la Noche, Dia hermoso. No os canséis en esa oferta, porque la Noche de más alto manjar se sustenta, que es misterioso su ser, y es de diversa manera la mesa que la mantiene, la refacción que la alienta. 3. Con todo eso dicen, que las noches comen tinieblas, que tienen boca de lobo. Esas son las noches feas, oscuras, llenas de sombras: mas esta Noche es tan bella, que sustentada de luces de el niño, pues la hermosea, tiene la boca de flores, de corales, y de perlas. Ese niño es mi regalo. Y en ti ese niño se ostenta, como grano entre las pajas de el trigo de más fineza, para hacerse pan de el cielo, con que yo el sustento tenga de más gloriosa substancia, y de sazón más invensa. Mesa se pone en Belen bien abundante y bien llena; en ella depone el trigo, que al Manna ventajas lleva, el vino que de el racimo de la prometida tierra se exprimira tan copioso, que cielo, y tierra entiquezca, la fruta, que a la de Adan toda la amargura templa. El siervo, que de la esposa plato regalado era, el cordero bien asado en el fuego de finezas, y de amores, con que tú el Pase más regio tengas, grandes principios, y postres, porque el alfa, y omega, y últimamente la salsa, porque es la sal, y sapiencia, que aún los males hace dulces, y da sabor a las penas. Esta es la mesa que pone a tu vista, porque puedas, alimentado, triunfar de las enemigas fuerzas, y vencer tribulaciones en el cámino que llevas, hasta que de el monte eterno llegues a las eminencias, que entonces será tu premio, el que acá es sustento, y mesa. Todo el bien tengo esta nocho ójalá lograrle sepa. 4. Qué buenas que están las miga ha Género Humano, prueba un bocado, y lo verás. Qué bárbara rustiqueza! pues ya no como en vosotros, no sois de mi humana tela, y me sustento en vosotros: las veo la diferencia, e hay esa vianda grosera: que la de el Sol es de el alma, i esta noche suprema, regalo de todos, de el cielo dispuesta, a de darnos el cielo, donde está la altura eterna. 1. Y tú, Placer? . Ya yo como también en vosotros, bestia, que sin placer nadie come; y al género, y diferencia, y al placer, y a la alegría, los individuos sustentan, cuando se sustentan ellos. 1. Sea muy en hora buena. Ya las migas se acabaron, y se acabó la pendencia, que no me podréis negar ser de gusto. . 2. La riñera yo esta noche dos mil veces. 3. Vengan otras muchas de estas, que no faltaran aceros. Vayan estos trastos fuera. Victor el Zagal. . 4. Es rayo: ninguno sabe en la selva hacer migas, como él. 2. También sabe deshacerlas. 1. Noche hermosa, noche día, en ti el hacer esto, piensa que es por festejar la dicha, que recibimos suprema del Nacimiento de el Niño en tus horas; y aunque es fiesta pastoril, desearemos estés alegre con ella. Pastores, yo os agradezco todo cuante hecho y dicho habéis al Sol de esta noche, que al fin son aplausos míos. 2. En todo quedamos cortos: a fueramos resavidos, hubieramos dicho más, y así perdón la pedimos. Señores, los gallos cantan, despepitándose a gritos; y el Sol de la cuarta esfera; que ha estado allá con los Indios, viene dorando las cumbres de los montes más altivos, a tener la Pascua acá. 3. Y si la fiesta ha sentido, apretará las espuelas a sus caballos lucidos. 4. El gallo ya por su Misa . canta por esos exidos. Ya en las aldeas cercanas, con tamboriles, y silvos, tocan la alboreada, en señas que la mañana da indicios de la venida de el día, y despierten los dormidos. 1. Sí, que los tamborileros para eso estan maheridos, y ándanse por las mañanas con ese alegre ruido. . También los clarines sueñan en esos mares vecinos: tocan al alba en las naves, para que los sumergidos en el sueño de la noche, sepan, que ya ha amanecido, y que el rosicler matiza las espumas, y los vidrios de el Sol, que está en el Aurora ya despuntando sus visos. Esto es decir que me ausente, y por contrario camino me vaya yo al oceano a tomar rumbo en sus giros, y embarcarme en sus cristales, porque el sol es mi enemigo, y no nos podemos ver en un horizonte mismo. Por esto no lo soy yo, y he de embarcarme contigo, que el día de nuestro Sol hermoso y recién nacido, sin oposición de esotros a todo el orbe ha ceñido; con que por el orbe yo he de ir unido contigo. En él me hallarás también, ofreciendo en regocijos a tu belleza mi afecto, por todas partes, y sitios, donde de la Noche buena se celebre lo lucido. Siempre harás como quien eres. Siempre estaré agradecido, pues he recibido en ti favores tan exquisitos. Ea, a embarcar, Noche, y Dia, que se oyen los relinchos de los caballos de el sol, y vienen dando mil brincos por la carrera de oriente, pasémonos a los Indios a darles las buenas noches. Pues a Dios, a Diós, amigos. Ea Pastores gustosos, ea Planetas lucidos, celebrad la embarcación de la. Nuche: sean tiros vuestras luces, y clarines las voces, que al aire vivos pueblen de sonoros ecos en lo dulce convenidos. oche 1. Los Planetas de la os siguiendo el estil os, Pastores, gozando Paseuas alegres. 1. El niño se las da a todos muy buenas. Ya en el golfo cristalino la Noche, y Dia se embarcan. Cantemos agradecidos al bien que da a todo el orbe, con voces, mudanzas, brincos. Que se va la Noche, ábala allá, que ser va, que se esconde. ábala allá. 1. Que se van los Planetas, ábala allá, que se van, que se ausentan, abala allá. 2. Que se viene el Dia, ábala allá, que se viene, y se arrima, ábala allá. 3. Que se acercan las Pascuas; ábala allá, ténganlas con mil gracias, ábala allá. 4. Los turrones se llegan, ábala allá, vengan en hora buena, ábala allá. y Y la fiesta se acaba, ábala allá, perdonen nuestras faltas, aba la
