Texto digital de No siempre ofenden los celos
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Fernando de Angulo y Carcamo
- Atribución estilometría
- No es posible No concluyente
- Género
- Comedia
- Procedencia
- El texto procede de la transcripción automática de un manuscrito.
Aviso
Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.
Licencia
Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de No siempre ofenden los celos. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/no-siempre-ofenden-los-celos.

NO SIEMPRE OFENDEN LOS CELOS
JORNADA PRIMERA
Esas mulas lleva a a la primera hostería. Gracias a Dios, corte mía que vuelvo hoy a verme en ti Gracias a Dios, corte abona que me llego a ver en ti primeros versos dentro te tal mula salí, que en la Virgen de Almadena haré poner retratado en mi mula maliciosa, pues es cosa milagrosa vivo en ella haber llegado pues nos vemos, señor, donde tanto has deseado y cien leguas caminado por el logro de tu amor detenedores vinientes en que un volatín, no dio tantas vueltas, como yo quebrándome ojos, y dientes donde vive esta belleza llegue yo a saber aquí, pues a días que ella es mí quebradero de cabeza. No vamos allá, señor No, porque aún es muy temprano y como noble y urbano, de mirar por su honor también intento así, pues a su casa he llegado Cauteloso y recatado, vero escuchar desde aquí, Si alguno a sus rejas llega a ellas sale una criada Pues mientras se ve lograda, tu intención mi se te ruega, Participes, señor, de este viaje el intento logrando mi rendimiento merecerte este favor Tu gran lealtad, tropezón, y tu fe tanto me obliga que es fuerza que te lo diga, Pues vaya de relación rego Cordoba es mi amada patria a quien mi ilustre ser debo, Fortuna, que no trocara a él más feliz nacimiento cordura, cuya nobleza excede al sol en reflejos, excede el orbe en quilate, el diamante en fondos tersos A cuyo regia pureza, adornan coronas, Cetros, púrpuras, trofeos dignos del claro esplendor excelso de sus nobles ciudadanos y sus atendientes regios y a quien dudo le compita, en el orbe todo entero otra alguna, si bien sé que excederla es caso incierto. de cuya ciudad son hijos tantos varones excelsos, como pueblan las historias para referir sus hechos siendo volúmenes grandes a sus hazañas pequeños. pues para la guerra ha dado a influjo de su hemisferio, no sólo un gran capitán grandes generales diestros que Alcides de nuestra Atlantes de aquestos reino En hombros de su lealtad sostenido quereros, con sus espadas y vidas de estas corones el cetro a pesar de tanto infiel cobarde indigno Tifeo, y para la paz a todo muchos finezas discretos muchos oios y marciales muchos invictos toledos, muchos lucanos plausibles y muchos sonoras, siendo de todo el mundo el aplauso a sus méritos pequeño. Pues hasta la fama se halla, publicar al referir tantos hechos si gustosa embarazada con tanta hazaña, y progreso de tantos invictos héroes, ya en la campaña querreros, valerosos y arrestados ganando provincias reinos y con la pluma en la mano en Catedra, en congresos en publicas conclusiones y concilios, defendiendo de nuestra sagrada ley, los oberanos preceptos contra Calvinistas, arrios, y otros hereges protervos, Pero dónde voy osado Abatome el afecto sin reparar que mis labios en sus mal formados ecos a ser capaz dello solo su elogio la hicieran menos y así advertido y prudente suspendo, mi loco vuelo, por no pagar abrasado, de tanto asunto al reflejo, en precisos precipicios ros atrevimientos volviendo a mi discurro, le debí la dicha a el cielo de que en tan grande ciudad me diese el origen, siendo de Cordova, ilustre casa mi noble apellido excelso grande entre todos; si bien aunque competirse es cierto que podrán no han de excederse, pues el que menos es regio, siendo mi padre prudente que en pueriles años tiernos riegan muchas crianzas, los maternales afectos y impio este halago suele ocultar grandes ingenios sin manifestar sus fondos, los estudiosos desvelos como suele a los diamantes en tosca corteza envueltos, a quien no pulió la mano te algún artifice diestro, y que no logran laureles en literarios progresos los que en patricios cariños, gastan lastimoso el tiempo ni los que en su casa aguardan a que los busquen los puestos suelen conseguir felices ningún señalado ascenso a estudiar a Salamanca, me envió contento de los cuatro que la ilustrar tomé la veza y contento serví mis estudios hasta el pasado año, en que un pleito le pusieron a mi padre que por ser de sumo aprecio de estimación y de honor me mandó que a defenderlo pasase a esta corte, adonde flechado de ese Dios ciego tan sin albedrío amo, de una edad todo el cielo que Clicie ardiente sus rayos a no ser preciso empleo fueran de mi corazón voluntariamente objeto, cielo con su hermosura logrará dignos reflejos, poniendo por arcos iris, sus dos cejas, por luceros sus dos bellísimos ojos el sol su hermoso cabello por las madejas de oro y por rosicleres tersos sus matizadas mejillas, para hermoso incendio, sus dos abrasados labios siera buscar el fuego y por bellas perlas netas, el agua en su mar inmenso, a sus altísimos dientes cudiciar pudiera atento. para más cándida nieve de cristalinos reflejos envidar los Alpes pueden de su garganta lo terso, trocar la tierra pudiera a los jazmines más bellos sus hermosísimas manos y por sus hojas sus dedos, y sus invisibles pies a los átomos el viento pudiera feriar gustoso, para hacer la más pequeños. pues sólo de aqueste modo pudieran lograr el cielo el sol la luna y estrella luceros, y firmamento los Alpes, el mar la tierra el agua el viento y el fuego en divinas perfecciones su más digno lucimiento se acero Este hermosura un prodigio es de belleza un portento es la misma perfección el símbolo es de lo bello. Inés de lanzada, este fue encarecimiento pues de su hermosura es sólo su hermosura ejemplo gozando estaba feliz ver a mí adorado dueño tal noche por estas rejas de su jardín; pero, ¡cielos! quien contra tan gran dolor pudo allí tener aliento ni quien le podrá tener al referir de el suceso pues una de tantas como en este sitio asistiendo abrasada salamandra, era en su divino incendio, era argos de sus umbrales Mariposa era que el suelo nunca acertaba a apartar, de la luz de sus reflejos tando aguardando, ¡ay Dios! que mi dulce amado empleo saliese a una reja a dar a mi vida ser y aliento se llego ocultando un hombre y me dijo muy resuelto. Cómo osado a aqueste sitio se atreve a llegar atento de doña Inés el decoro le respondí que era cierto que el aguardar a un amigo era el canal seso que allí puedo detenerme, pero que era grave yerro que sin conocer a quien tuviese el atrevimiento de hablarme de aquella suerte que el acero me respondió que él tenía motivo para el intento de matar a quien tuviese el atrando despecho de mirar aquellas rejas. ya que indignado mi esfuerza no la debida respuesta provocado del desprecio mi espada que a pocos lances atrabesándo le el pecho fue causa de que cayese mortalmente herido al suelo. corriendo a un peor fortuna Yo, pues también quede muerto sino al golpe de su espada, al de mi agravio y mis celos. Mas por no ser conocido de los que iban ya viniendo al ruido de las espadas, me retiré y a un convento donde asistia un amigo, me fui y de el supe por cierto el día siguiente que era con qué dolor lo refiero, hermano de doña Ines, el herido, sentimiento, que me parte el corazón, cuando me acuerda el suceso, pues fue preciso ausentarme, y padecer el tormento de la ausencia que trocara a la muerte que a don Diego i, pues así no viera con tal ofensa a mi dueño, de ae e es y a menos cruel rigor feriara mi desconsuelo. un fin, trocando ¡Ay de mí! en de la pluma el limpio acero, los ábotos y laelos adornos, de Minerva los empleos, en béllicos ejercicios, y Marciales instrumentos delándome el alma en ella salí de la corte vuyendo, deseando ya la muerte por alivio y por remedio. que para no conseguirla al dolor de tal tormento basto desearla solo, porque a un infeliz los hasta la muerte le niegan, si la busca por consuelo? de voluntario a servir al auoustísimo imperio pasé, donde esta campaña he asistido, siendo cierto que quien logró en tal batalla hallar se, viendo el suceso mayor que la cristiandad ha visto en siglos inmensos, cuyas grandes consecuencias se pierden de vista creo ni puede más desear ni yo referir intento las bazañas los prodigios las victorias los trofeos detantgloriosos soldados cuyos admirables hechos mas son dionos de que el mundo para gloria de este tiempo, con letras de Jaspe y bronce los eternice en su centro siendo a la posteridad de admiración vivo ejemplo. que no para que mi lengua en sus errados acientos desluzca con su torpeza tantos plausibles aciertos. Acabada la campaña y hallándome con un pliego, en que me aviso el amigo, a quien fie este secreto, que nunca llegó a saberse quién fue quien hirió a d Diego, y que sano de la herida en Cataluna sirviendo se hallaba al Rey mi señor. con este motivo luego me determine a venir a esta corte, donde intento ver, si hallo alivio a mis penas, recurso a mi desconsuelo, piedad a tanta desdicha clemencia a tanto tormento, consuelo a tantas fatigas, a tanta borrasca puerto, en tal tempestad bonanza, y a tanta lealtad el premio de hallar a mi amada prenda contra este mal que padezco confante, firme, propicia, afable y benigna, siendo si este toso el bien que busco yla gloria que deseo, su inconftancia todo el mal, que por infelice temo. confuso estoy y admirado, y no es, señor, de el suceso, sino que de ser macías hagas ahora tanto aprecio. cuando no hay dama en el mundo, que no te parezca un cielo, aren si en a cona de la aunque ella tudesca sea, Genizara o de Marruecos, Grland la ungara o Borgoñona de suerte que eres tan tierno, que una descomunal dueña a todas horas gruñendo, ni runa en remoniada tía pidiendo a diestro y siniestro están seguras de que no les digas tu requiebros. Pues ¿qué quieres tú que sea inad partido tan tantento, pitay necio, que ya por cortesanía ya porchanza o por cortejo porque estoy enamorado, falte al reverente obsequio, que a cualquier dama se debe dls. por tributo y por respeto viendo lo que hoy se pratica entre todos los discretos. Digo que estoycon vencido de espadas dentro ruido Vuestro infame atrevimiento demo dedo pagaréis viles cobardes. Valesme, Divinos, cielos, eon den No hay quien mi vida defienda? De mujer son estos ecos oy a socorrer su ri La mía está en más aprieto, d sas entrate la espada. Espadas dentro dice d a pentro de saca la espa y más a mano el socorro. Aguárdate. padeciendo due der una me detienes? suelta villano, prosero. sacando el diablo que te detenga. Señores, tal amo tengo, que si afemina el rebucno cualquier solemne jumento, ha de pensar que es mujer, y ha de ir a socorrerlo. cobardes en mi castigo hallaréis vuestro escarmiento. Huyamos, que son un rayo. Herido estoy. Yo estoy muerto. todas me las den ay. Ya han huito y ahora es tiempo de un poco de patarata, que en el mindo hay mucho de esto. cobardes, viles, huid que aquí está mi brazo diestro, que en su vida no erro herida porque no se metió en eso? on acona de lan dentodo las Venid, que mis brazos pueden serviros de arrimo cierto, de que no os han de faltar, ni dejaros en tal riesgo con la deidad viene en brazos. Quién es el bello portento, por quién te arriesgas, señor? sale de das Pero ¿qué es lo que estoy riendo? con dedoen Peor es que tía y dueña. pbrados muy buena deidad tenemos. No lo diré yo, señores? vuestra fineza agradezco con todo mi corazón de ella muy bien infiero la ilustre sangre que adorna vuestro esplarecido pecho, sáis herdo, señor? No, aunque lastimada tengo esta pierna al duro golpe. de una piedra, si bien creo que no es cosa de cuidado. Pues de qué os ate este lienzo licencia me habéis de dar que os pregunte el suceso. tropezón ve tú por tuz buzca una luz Yo voy, señores, corriendo por ver bien esta deidad. aunque me queste el dinero hede comprar una bela di die En todo he de obedeceros. pasando yo con mi hija de mi casa a la de un decido, por poco nos atrepella un picaro de un cochero a quien le dije parasé el coche y el desatento no queriendo obedecerme, me precise a que resuelto le diese unos cintarazos. los lacayos viendo esto inudaron las espadas, y otros con piedras, es cierto, que me estrecharon de suerte, ea no llegar vuestro esfuerzo, a quien le debo la vida, sin duda me hubieran muerto. Y así me habéis de decir quien sois, porque pueda atento padar algo de lo mucho, que confieso aquí deveros. Por si tenéis en que os sirva Padrique de Toledo es mi nombre así ocultarme, por lo que importaré intento, pues aún no estoy bien seguro de la herida de dn Diego, Toledo es mi amada patria, Sois vos hijo de don Pedro de Toledo y Santoral? d caso. Soy, señor, criado vuestro. Plegad, Padrique a mis brazos Así mi cautela esfuerzo. y sabed que a vuestro padre le quise con raro extremo, aunque cercano no es, tengo con vos algan deudo, de que hagí gran vanidad. Yo, señor, de serlo vuestro d laso. la haré con jusa razón, y también de obedeceros en cuanto gustéis mandarme solo aquí os pide mi ruego me digáis vuestra posada para buscaros. Yo creo dsas que no os la sabré decir pues no he entrado en ella, pero perrmitiéndome que ahora vaya a la vuestra sirviéndoos le po di caso. fiso. d laso la sabré para asistiros siempre con rendido afecto. Yo no lo he de permitir, ni tan poco ir con vos puedo, porque mi hija Leonor con cuidado estará viendo mi dilación y aunque a casa se retiraria luego, ir a asitar la es preciso. Aquí está la luz. ¿qué veo? Rrecia es sobre rosada, la tal delad por un viejo p a dlas te matas así, señor? Aparta, que eres un necio. Dame la luz. Qué lo sientes? Pues dile cuatro requiebros. Venid, señor, por mi vida, que os he de llegar sirviendo a vuestra casa. Ya es fuerza no resistir me. u atento quédate, por si a esas rejas al guien llegaré. muy cierto si en acona de lo que mi amo deja aquí un valeroso sujeto para de noche y a escieras, y con muchísimo miedo, por centinela de rejas fieros donde hay hermanos tan Leonr y Joana con mantos asustadas Vámonos a casa ya Joana, pues todo está quieto. Nacia acá vienen dos bultos. Valedme, señor, so telmo, pues os hacen abogado de los que tienen mi miedo, y aquí escondido libradme de la hermandad, que recelo que han de venir los hermanos a llevarme antes de muerto. yleo. Pregunta, si vio a mi padre a ese hombre. Caballero. dsaro. Mujeres son vive Dios. Pues aquí de mis alientos. Sacala tengan se allá voto a Cristo. ninguno intente resuelto pasar por aquesta calle, que la defiende mi aliento. de oso son conmigo linos ténganse o los mataré, aunque fueran ochoientos. No ve que somos mujeres? Tenga se usted, caballero. solo el nombre de mujeres pudiera templar lo fiero de mi condición, y os mató, si no lo decís tan presto. Hombre está hecho un demonio. soy colérico en extremo. y ahora tuve una pendencia, por favorecer a un viejo, en que mate seis o siete, yheriria hasta unos siento, y me huieron los demás. que no se escaparán ellos a no ser así, pues soy enojado hombre tan fiero, mande que olia era Y poligemo son conmig unos corderos. Quisteis vos a quien debimos, que nos librase de el riesgo de loturd lacaros. Oye usted, señora, quedo, y de gente tan honrada Hable bien, si sabe, puesto, que aquí me debe la vida. Este es gran bufón y creo, que debe de ser criado del que llegó a socorrernos. Deja esas chanzas, yy dime Quién es aquel forastero que a mi don Socorrio con brio a su lado puesto, ya nosotras nos libra? donde a mi don Hallaremos, Si fue con él a buscarnos? y sinos cuál es tu intento en detenernos aquí? Ven aquí un modo bien nuevo de preguntarle muy mucho a quien, sin darle tormento, cantará cuanto supiere. y así responto que tengo por mi amo a un dn Gaspar de cordora, hombre tan necio, que de aquí trecientas leguas por un amoroso empleo ha venido y se apeo casí en este sitio mesmo, y así que os oyó chillar es tan grande majadero, que como si a cenar fuese algún lanquete o festejo, se fue a matar temerario, y aquí cardado volviendo de un viejo más guapo que él después de sus cumplimientos se fueron hacia su casa. Pero ¿qué es lo que estoy viendo? un hombre está allí parado. tres bultos hasta allí veo. recatado aguardaré a que se retiren tiene ahora el oran brivón? Vaya a ver quién es. No es eso? cortesía y de tenerla en estos casos me precio. Pues mire que acá se acerca. Pues yo me retiro. sese el valor que tuvo cuando hirió a aquellos ciento, cuando mató a aquellos siete, cuando los demás huyendo a violencias de su brío se le escaparon? por cierto que a no templar mi furor, quedará el mundo muy bueno. pues enojado un inftante matará más de ochocientos, y es verdad por vida mía, mas fueran de pensamiento y si la cólera pasa soy más blando que un nvelo. ¿Quién va ¿Quién es? i amo eso. dl s Pues patarata, y a ellos Téngase allá, y no pregunte que aun de día es muy mal hecho. gente loco ¿Cómo es loco? que no ha de pasar le advierto, porqué guardo yo la calle, y mi amo quiere aquesto, y los mataré a él al cid y a otros veintey Bueno, bueno. Pres tú, señor? Si no hablas, estás ya muerto. que la furia a borbotones me iba a la posta viniendo. ¿Quién está contigo aquí? es quien su agradecimiento desea manifestaros, reconociendo de veros sie. su vida y la de su padre. la vuestra por su respeto está refendida siempre del amago más ligero, siendo quien por su hermosura, tiene dominio y imperio en todas y por dichosa se aclamará desde luego la mía, si os mereciere, que de ella seris el dueño. A escuras vio, ¿qué es hermosa? Señores, ¿quién ciefra esto aera Señor, don Jaspar h de cordoba, yo no intento quitar esa dicha a quien es dueño de vuestro afecto, ni dilatarle tan poco la que le espera deveros, ni embarazaros a vos, Señor don Paspar el tiempo de que logréis el trabajo, que habéis tenido, viniendo trecientas leguas de aquí, por ver el digno sujeto, que os merece esta fineza. si en aconal de la Tropezón ha dicho esto? Hablador esta es la mina? Mas remediar lo pretendo. si yo le hufiera cascado dos cuchilladas es cierto, que no fuera tan parlera. ste criado es un necio, y un bufón, y así, señora, no lo creáis y supuesto, que nunca estuve en adrid conoceréis, cuán incierto es lo que os puede haber dicho. No es para este sitio eso. Y así quedaos con Dios. Dos cosas mi rendimiento os ha de deber aquí. la una es que de iros sirviendo licencia me habéis de dar, yla otra mereceros dl p al slo el so. celsa palabra de que otra vez me ponga yo a los pies vuestros. estando mi casa cerca que vais conmigo no aceto, porque no sos vea mi padre, pues pue que entendiendo este que a casa me he ido, y la turbación y el miedo hizo que me retirase a aquel portal, y ahora viendo, que en casa no estoy a vuestrá ya de ella a buscarme vuelto, y que no os tope conmigo es lo que atenta recelo. y en cuanto a querer me hablar segunda vez os prometo no tiene facilidad, pero me valdré de el medio de enviar esta criada a saber de vos suspuesto, que vuetra gran bizarría vuestro valor y de nuedo dejan hoy muy obligado todo mi agradecimiento. aeno mno e Ydonte la aguardaré? Señor mío, no ve que eso tela sólo a las fámulas piestras? venga mañana a e templo, y prevenga este del porte, yque haura villete con eso. Porte a la primer palabra viene a ser casilo mesmo, que al primer tapón zurrapas. Poco a poco, seor sargento. Adiós so alcala de Fleneres. A Diós so trasto embustero. Ven acá, picaro aleve, Sabes traidor lo que has hecho? e casca. Tú no lo sabes, señor, pues de esta suerte me has muerto. Cómo dijiste quién soy, e intamta traidor, sabiendo cuanto me importa ocultarme, ni si tengo galanteo, que a su ponr dije que era Don Padrique de Toledo, con cuyo supuesto nombre intento estar encubierto hasta averiguar las dudas de mi pasado suceso, siéndo me aquesto muy fácil pues sabes corrió que muerto ha quedado don Fatrique en la batalla y que el deudo la amistad y llaneza con que nos tratamos, siendo tantas veces huésped suyo, me ha dado conocimiento de su casa y su familia para este nombre supuesto? Pues si eso yo no sabía, en que pudo estar mi ierro? con que io vengo a pagar que tú seas embustero? ven ala Pitaro, pues el decirle di paso que trecientas leguas vengo de aquí por ver a mi dama, no sabias, que es secreto qué debes guardar, traidor? Sí, señor, pero el enredo de hacerte tú donque Padrique, siendo don Gasparo dseso. la veo no pudiste prevenirlo, y no tiene otro remedio, sino que sepas que soy don Padrique de Toledo con su padre de Leonor, y con ella ya supuesto, que si llegaré a saberse podrá disculpar mi intento para esta suposición el gran motivo que tengo. y a los demás quien diré muer que eres que ya estás, necio. Di que no sabes mi nombre. Pero aguarda, escucha atento, que de Inés en el jardín se byen tocar instrumentos. Lleguémonos a las rejas. Lleguémonos. Pisa quedo canta Alora, alguna letra, que alivie mi sentimiento. Ya sé que solo te gustan letras de ausencia, supuesto, que ella es de día y de noche tu llanto y tú desconsuelo. Dies esto, Tropezón? Sí, señor, lo oígo y lo veo. ombre más féliz, que yo en el mundo pudo a verlo? Tiempo nos lo sirá. dice un famoso proverbio. En llanto intenta anetar de una ausencia el sentimiento ly buscando alivio, lo que encuentra es fatigas y tormentos. Proseguir, pues, que esa letra explica el mal que padezco. Proseguid que a un desengaño como el que aquí toco y veo, todo el mal convierto en bien, toda mi pena en consuelo. Ansias la afligen mortales, que aun le niegan el aliento de suspirar que en los males de una ausencia el alivio es el desvelo. Proseguid, cantad mi pena, porque el viento lleve en ecos de mi corazón las ansias al dueño de mi tormento. Proseguid, cantad las glorias, que en tal fineza contemplo, y pues no me ha muerto el gusto, que el gusto no mata es cierto. Proseguid, cantad que a las hambre d llo la sed, cansancio y el miedo cantar mal y porfíar no matan, pues no me han muerto. satigas sin esperanza le anegan en llanto inmenso. que para hacer más su pena ni aún le permite la esperanza el cielo. Ahóqueme ya mi llanto pues no hay en mi mal remedio. Fortuna, deten tu rueda, en tan féliz morimiento. Hambre, deten la guadaña. Laro, vive Dios, va el cuento. Desengaña la, señor, que no es de casta de Hebreos. Déjame gozar las dichas que felizmente poseo. sale deique la seña me avisara, de la música en sus ecos. un hombre pasa. y así d laso es bien que nos retiremos de este sitio. ps Tú te engañas? que no pasa a lo que veo, pues se viene hacía la reja ¿Cómo ha de ser eso? dsaso. Ves lo allí como él lo hace. estás loco? lo parezco en que digo las verdades Mortal estoy y suspenso. cierra, Flora, esas ventanas, pent de d y vamos a recoger no soy Déjame, ié por detras y le daré un sopla muertos. Aparta, qué cauteloso quiero ver cuál es su intento. por el potigo legad y os hablaré. Ya está abierto. As ostos lo que hablaron? Apártase de la reja side No lo hoí, pero yo infiero que como son sus pecados, arrancandola los dijeron en secreto. espada do Has. Yo le abriré tantas bocas A este tiempo en su vil infame pecho, entra do Enrique que le arranque el corazón cerrando el postigo a pedazosy de el dueño de tan vil ofensa vengue así su indigno resprecio. cavs de tene Por es el se pus en sabro y se ha metido allá dentro. romperé la puerta, si ella de bronce fuera o de acero. repara, señor, que arriesgas todo su honor y respeto. Quién repara en nada, cuando d saro. está rabiándo te celos? Si tú no aguardaras tanto tu desengaño o tu infierno, nos abrieran a nosotros, y no pediera esto. te burlas de mi pasión, picaro de No por cierto, pero siento que tu gloria se nos convirtió en infierno. Llega aquí rempe esta puerta. Enrique con a espada desnuda por el postigo. Quien tiene el atrevimiento de llegar a este pastigo? ha detenerme dade dee vento doda ¡Jesús mil veces? Yo cierro. Quién te quitará mil vidas. sin reñir estoy yo muerto. Señores, que sin espada mate de esta forma el mieso? ruido de espadas se oye. Gente viene y el respeto de en. Inés solo puede ser de retirarme el medio. d sas A cobarde aleve, así de mi furia vas huyendo? retira dentro y el otro entra acuchillancolo de enrique de una dama a retirarme di eno. me obliga amor y respeto. siguiéndote yo, no habrá de sas ese ni otro algún recelo para matarte traidor Vase tras el dn Paspar Eso es lo que yo pretendo. alen tres con espadas de midas caballeros, no haya más. reporte se usted, le ruego. Más pacífico estoy yo, que novio en casa de el suegro la noche de desposado, y más si es muy pobre el ierno. Dejé las chanzas ahora. No estaban aquí riñendo? La pendencia va adelantes y así usteres vayan presto, porque si matan a alguno no se hallé sin mete muertos. y un criado con Sacad una luz aquí tenode le Téngase usted, caballero. ¿Qué es téngase? ¡Vive Dios, que ni me tengo, ni puedo. Pues ¿cómo saliendo yo se me responde a mí eso? Porque si usted fuera el en le respondiera lo mesmo en la ocasión, vive Diospues me hallo en nota le aprieto ilo porque no como y de hambre me estoy cayendo, y sin darme algo que cene tenerme a ustes yo no puedo, ni aunque fuera a la justicia. donde están los que riñence a la puerta de mi casa Estaban? Diga lo presto. Tenga usted, me acordaré. Quien morir a este acero? No señor, que hambre y preguntas son muy bastante instrumento. y así no se admire usted se desranezca el celebro. y Flotan salena la resa Jesús mil veces i Padre salió a entrarse en tanto riesgo? Deja, hombre, esas fristas, y respondeme. Así intento desvanecer canteloso las sospechas de este viejo. A mí me tocó en desgracia, Señor, un amo o un infierno tan ocasionado que a de hora solo cuarto y medio, que entró en Madrid ya tenido hasta unos seis galanteos, rocho pendencias no más, siendo el principio de el cuento el socorrer a una dama que puso en notable riesgo un escuadrón de la cayos, que atrevidos y groseros le envistieron a su pr que iba a la dama asitiendo, y después otra peridencia, tuvo sobre ciertos celos, y si Dios no lo remetía, tendrá sí hasta otras ciento. pues amor y celos son el mismo cuento de cuentos. Rara fortuna he tenido, Si un arrojo, como el que he hecho a descubrirse no llega. Yoconoces? y dees No por cierto. Y cómo tú amo se llama Señor mío, el pendenciero el enamorado el locon o el mueho cripao el celoso el majadero el diablo que se la lleve a él ya usted a las infiernos si me preguntaré más, y a mí me lleve con ellos, si respondiere tan poco Sosegosé mi recelo, sabiendo no es de mi casa, por quien ha sido el empeño tornada se gunda temor oana saleno n fin, señora, olvidado de don Padrique tu amor, de dn Paspar el valor parece que te ha obligado? No me acuerdes advertida de donPadrique la muerte. pues mi pena es de tal suerte, que ha de costarme la vida Aquesta infeliz memoria. Deja, pues esa quimera. que él por ti no se muriera. Tenor lo Dios en su oloria. Divine tola, señoras, que es insufrible el aír siendo él el muerto decir que eres tú quien pudre y llora. Admite el amor cortes de este bizarro soldado, pues viste cuán harrestrado por ti se empeñó. y pues ves su galante bizarría, su respejo y su valor todo aquel garro y primor Filis y cortesanía No lo desprecies, señora? admita lo tu piedad. has de tratar con crueldad a quien te estima, y ahora? Quieres que entre yo sabiendo que tiene en Madrid empleo a admitir un galanteo de quien no conozco? deee ped de de viendoude lenguas a tu padre hacerse de su sangre y calidad de su rental y cantidad, ay quien quiera detenerse A admitirlo? No hagas tal pues tairtamente ves que hala tu damio tu alcabuete Natural tan bueno que Dios me dios es quien conmigo lo ha hecho. que a mí no me entra en provecho el que túquieras o no. Que llegues así a apurarme? Señores, ven esto aquí Pues si la dejo ella a mí ha de venir a rosarime un mmitra de capilo se da en esta casa audiencia? De eso hablaba en mi conciencia. y así seas bien venidos cómo te entrarde esta suerte inadvertido hasta aquí? porque mi amo está hay y quiere venir a verte. sin jugicio Tú estás el loco, pues tú vienes y él te envía. Tu dices verda a fe mía, y aún es vengra, muy poco Porlo que ambos merecemos. a él, porque se enamora de ti, te quiere y adora, y a mí en sufrir lo tenemos vuestro justo merecido Ael, señor don Gáspar di, Tu padre, ¡ay pobre de mí Señora, a casa ha venido. ¿Quién se vio en tal confusión? Pléguete Dios con tu padre, con el mío y con mi madre y con mi generación. HijaPero ¿quién está contigo? dela de de Yo, señor, cuando viniendo Yo estoy perdido. Diciendo cien sastres sean conmigo, Tiste hombre aquí se entró. viene a qué papues, señor, delro la vida que con valor a noche te refendió, y la cabeza quebrada nos tiene con valentías. Ay son niñerías de este brazo y de esta espada. el po Cielos, estar a mi puerta Padrique y su criado aquí dentro tan turbado. a es mi sespecha mas cierta. y así debo averiguar con cautela y con valor si está ofensido mi honor, que yo le haré restaurar. de mi sobrino criado no sois? ¿Qué habéis pretendido? y espe Pues se hace desentendido, pegue el susto que me ha dado. Soy a quien debéis la vida, que constante os defendió, cuando a noche os emvistió tanto canalla homicida, y quien por daros favor, matará por varios modos vuestros enemigos todos, al mismo cid campeador A soliat y dliveros a ololofarnes y rolsan y hasta el mismo preste soan ya cuantos la teneos Basta que ya os he entendido. Tama este escudo, y a Dios. si me hacéis mercez de dos estaré más dfendido, Si otra ocasión se me ofrece, en qué serviros, señor, A hombre de tanto valor, que uno sobra me parece. vieja el más tarmado? Pegome la vive Dios. Decidme, señora, y vos no le dais algo al soldado, Que a tanto riego os libro? Esta esmeralda tomad. Qué fuimos dos, reparad. Podáis alo que mi amor de ne Si lo permitis, señora, la esmeralda tomaré y la esperanza daré a quien rendido os adora. Ni os lo permito ni gasto. que quien la sostijaos dio no os dio la esperanza no y así escusadme otro gusto. Puego en ella es sin razón. soa Sois más humana? ¿Queréis? Que tardorois No lo reis, y más en esta ocasión Que poséis ser muy galante y es cuando más se merece No lo soy, mas se me ofrece. el ser lo de instante instante. mil esperanzas constante, sora. si la sostija me das carodos pas te ofrezco y no más enodne soa maso seeo dede Hija mía, no es bastante. d sento Que yo quiero en conclusión. ¿Qué quieres? Dime lo pues? No esperanzas, que me des para aqu so memerto Así, a los de posesiona Los brazos te doy conflante, y también el corazón Señores, viendo esta ación quien deja de seros galante? No me lo la da murmurar. de cuantos me bien ninganos si vena que este genio la cayuno lo tendo de derodar Mi fe este escudo te entreta. Pues no me dejas qué elija? Sí, exceptuando la sortija Sinfin, oliste ala nega. De ti siento que esto suene. Más tomas lo que te dan. Por ser conforme al refran de al pecazor como viene. que das en quererme en fin? No más que mientras me des. eso que es ruindad, nos ves? Sí más va de ruinta ruín. Icime que hemos de hacer con tu ama remildada? dore dne cumpliendo coma criada, hacerla al punto caer Di que yo haré que la vea porque le tengo afición. de tu honrada inclinación sasle Quién ha de haber que lo crea? que escrisarme no pudiese sale de a de que a su puerta me viera, Pedro? Mas ¿quién ereiera? que a su casa se volviese tan temprano y lo peor será, si no se escondió tropezón y lo halló dando el recado a Leonor Pero quién es infeliz? cee dede con Inés y desgraciado este eto podrá estar desengañado de ser en nata féliz Señor En qué te has estado? con gran susto me has tenido. Digo, que me ha sucedido dejar muy bien entablado Galanteo y traer sortija, escudo y favor conque ella admite mi amor? No está de tal parecer. Quién contigo habla es más necio, que tú Quien aquesto vio? A mí fue e quien se la tio, que de gran verdad me precio. Pues dime, sin molimiento que fue lo que te pasó. Digo que él viejo llego al introito de el cuento, y viéndome yo perdido, hija y criada favor me dieron Tome valor. y acordándome del ruido de la noche entecidente, le hizo creer mi osadía, que la vida le debía a aqueste brazo valiente. fuese, pagándome el susto, ella también lo pago. De mi amor en qué quedó? Iso es cosa de gran gusto. No has risto una remigada diod si en raciona de a novía que la mano a dar va y la quiere retirar, siendo lo que más la agrada? Pues de el mismo modo está, afectando mil temores, si son flores, no son flores, si caira, si no caira. de muy constante se precia. Mas la criada a mi ver hiciera a Dafne caer peso dee a Andarte y a Lucrecia. dte sor de que si ellas sus amas fueran tiene tal inclinación, que de honestas el blasón, bien sé yo que lo perdieran. Pero ¿qué es esto, Señor? señor? Estoy mortal. hhasta cuando hado fatale me has de tratar con risor? A, señor, no es linos cuento? A, señor, no estás aquí? Ay infelice de mí que ni a respirar aliento? de una vez he de apurar el veneno que me mata, Anda y avisa a esa ingrata. Aquel tenor ye aisar A la más tirana y fiera de daso cruel, falsa y engañosa las señas son linda cosa. Pues ¿cuál no es de esa manera? Si de las damas con modo no hablares te mataré. No, señor, yo callaré, tros porque te lo hables tú todo. No la ofende mi pasión, y tu irreverencia sí. con que ello es delito en mí fir. que en ti será latención? lo s Déjate de discurrir que estás ya necia y cansado, z lo que te he mandado. que la tengo de deciral Dile, que haviendo llegado de paso. al punto a verla e venido, y hace te desentendido de cuanto nos ha pasado procurando de esde lejos que su padre no te vea. harto me olgaré no sea, que tengo pensión de viejos. detirase Aquí retirado estoy. voy, más de miedo no en mí. un brirón ereso. Digo yo que no lo soy? Que en fin, Flora, no has sabó la pendencia por quien fue? Pues yo, señora, qué sé? lo que a mi amo le he oído del suceso es discurrir, que fie alguna gentecilla por alguna mujercilla, de aquestas de mal vivir el po Si supiera que yo fui Quién este nirde ha buscado? Mas ¿quién hasta aquí se ha entrado? Quién es quien se entra hasta aquí? Gáspar, mi señor, de Cordora. Ahora llego. Dichosa mil veces yo, dnd qué tal digo? Y el favor Aguarla de tu licencia, para ponerse a tus pies Di que llegué. Mas no es, Flora, este el de la pendencia de anoche? Ese mismo fue Tal traición? Estos soldados todos son muy redomados, y ninguno guarda fe sto es sólo a puntalar mi embuste, porque se tenga dest deo endo Jáspar y tropezón avuestrá en el mundo quien venga su propia muerte a buscar Señor, don Gáspar es hora de que mis ojos os vean? No les bastaba el dolor de una dilatada ausencia? ese a ser vos en Madrio sin verme y con tal tieza de pe ded siento que está desacera dss es cause esa dama bella, por quien vizeor miy galantes vuestro tran valor se empeña. Pero siento que os arriesgue en tres o cuatro pendencias, sin estimar que vengáis de Madrid quinientas leguas por verla tan solamentes Que el que vuestro empeño sea en mi calle y a mis ojos, hechos están de manera a sentir que no lo extrañan. y aunque tan contra mí sea os estima yo destente y es tan grande mi fineza que de tan dichoso emplez os doy mal enhorabuenas Es darle con la supa del pe fue quepan tales cautelas? en aquel tirano pecho? si en a cona de la di mno d eso. Al fin, señora, liencia, me dado jamos tropecón jamose aquí en hora buena. aguardado, si convencido os vais, sin hallar respuesta buscadla, aunque sea fingida, que yo os doy te ello licencia, por lo bien que me estars ingratay cnuel, que fiera desdo de Esto es ver tu sinrazón, y apurarse mi paciencia. d ede hasta aquí disimiale, que tú me obrises y quieras despreciar a quien te amo con lealtad y reverencia tal que ya no era cariño, sino polatria era y que por ser gusto tuyo, a otro más digno eligieras. que siendo mía la causa, y tan contra mí la ofensa por ser tuya la eleción disimulaba la queja. Ni que aguardases gustosa con tus damas a las reja a el dichosísimo amante, que merece tus finezas, Ni que él te llegase a hablar, ni que le abrieses la puerta, ni que entrase a tu jardín, ni que fuese en mi presencia ni que apurado yo entonces quisiese romper las puertas. a cuyo impulso el salía diciendo que la decencia de tu casa a retirar se quien le obligaba solo era, mi que y fuieno le yo, gente y justicia vinieran y divididos, se fuese sin que yo le conociera, ni que quejosa de mí digas, que aquesta pendencia tuve en tu calle por tra puede ofender te supuesta tú mejorada elección, mas faltándote a ti mesma, ya el heredado decoro teniendo quien te merezca tan sublimados favores, venirme a dar a mi quejas, ni es a quien eres conforme, ni a tu blasón, ni tus prendas. y si en razón has de obrar ocomo causa primera en su lugar a tu honor, y di que o fuese mi arsencia, tu elección, o tu gusto porque no lo merezca Yoqué será lo más cierto, olvidaste mi fineza. Di ¿qué tienes quien te estime, quién te adore, y quien te quiera, Di que, pues soy desgraciado, que sufra y llore mi pena. di que no vuelva en mi vida a ponerme en tu presencia que considerando yo que de tu servicio sea, aunque me cueste la vida será obedecerte fuerza. que no menos que esto estimo cuanto cede en tu decencia. y perdona que imprudente lro. incurriese en la torpeza de alborotarte la calle, a noche que esta liencia. errado mi corazón se la concedió en su idea lo aparente y engañoso de tu fingida fineza. Yo o dije ¿qué disculpa sey, pero no que me ofendierais. Que estilo que modo y frases Gáspar, decid son estas? Que hombre, postigo y jardín, o qué afectadas finezas son las que me referis? Buscad otra estrata gema con qué disculparos, pues decís, que allá vuestra idea os las finge y procurad, que más aparentes sean advirtiendo, que habláis conmigo, yen mi presencia. Que se cufra, vive Dios tan grandísima embustera, y que reventarla a lotes por ser dama no se pueda? que tengar el princegio estás de ser embusteras, reenter las loces por ser damas no se pueda? ficon alguna no tepan Señora, quedad con Dios. y has. Yo he de perder la paciencia. Inconvenciéndo os os vais? di so. Pues si queréis que no crea d das lo mismo que vi y toque y que alma y vida me cuesta, que he de hacer, sino ausentarme al verme sin resistencia? Quién tan constante la tiene para tan arduas empresas, como las que a noche obró de aquella dama en defensa, al referir se las solo, tan fácilmente flaguea? vamos claros, que e decir que fue la venida vuestra ahora y que a noche visteis ese hombre, no concuerdan, y el mentir quiere memoria. Mi verdad y fe no os niegan, ue que fue a noche cuando vine. y estande junto a estas rejas oy quejarse a una dama, a quien socorrer fue fuerza. Yhabiéndolo ya logrado, supe que su padre y ella casualmente pasaban a casa de una parienta, y sobre el paso de un coche. se ocasiono la pendencia, en que obre lo que debí, y lo que excusar no fuera, ni razón ni punto mío. y volviéndome a tus rejas vi cuanto te he refendo, y fuera que pluguiese al cielo d e dedo incierto, que ya en albricias la visa que aquesta pena me cuesta diera gustoso. porque al fin ya que muriera fuera legrando algún bien seg de el que infeliz no lo espera. Paspar, señor, mi bien, sabe el cielo mi inocencia, y qué palabra no sé de cuanto airado me cuentas. No me bastaba el quebranto de tu dilatada ausencia, y que hiriendo tú a mi hermano, mi opinión quedase expuesta a los rigores de l vulgo, ven le gravé contingencia, de perder honor y vida, alimentándose aquesta de suspiros y sollozos de ansias fatigas y penas que ocapionaron en mí el faltarme tu presencia No bastaba esto, señor, a unas tan debiles fuerzas, sino que lo aumentéis vos, creyendo de mí que pueda caber en mi pecho infamia intima de mi nobleza? Ni es caballero ni amante, ni cortes quien eso piensa. Aquesto basta. Ados, pues Jáspar en hora buena? que si vos sois atrevido, no quiero yo ser groserá, y por no serlo me iré huyendo vuestra presencia. Detente, señora, aguarda, que mi fe humilde te ruega que te detengas, pues sé pue de sna di sno. cento de enra que no es capaz tu belleza de mi injusta presunción, y que engañada mi idea, alguna criada tuya. Gente, suspende la lengua. pue que si a imaginar llevara desedo que en alguna ese cupiera más átomos más pedazoso Señora, a mí Yo estoy muerta. Pero ¿qué ruido es aqueste? Mira quién anda hay fuera. i Dios, Su será mi parre? Ay tan infeliz estrella? dig Enique es y la casa se nos ha caido a cuestas. Caballere, si buscáis del pero. a mi amo el cielo quiera que el acierte no está en casa. la entenderme alguna seña. Ya lo sé y por ese vengo, a ver a esa ingrata fiera de tu ama y a saber Quién fue quien llegó a la puerta deel jardín, cuando yo a noche de entrar había a verla. y quien en su casa tiene tan permitidas licencias Quien le quitará a un traidor dos mil vidas que tuviera. a a sacarla Detente, señor, ¿qué haces? delno. da ydetiene Mira que mi honor arriesgas dellade Ya no tengo que mirar cuando apuras mi pactencia. Aparta, fiera tirana. Di que al pundo habrán la puerta dento de lo de mi cuarto. Ai Dios! mi porre. Esto faltaba a mi pena, Retírate aquí, señor. de lero. Ya más que todo se pierda. Menos yo que va eso errado, y contradido la cuenta Débate lo por quien eres? Eso solo me hace fuerza. troo. Ya mí que el buen proceder esconden se en tal caso es conreniencia. Lope y don Erique a la puerta No abrén? Mas ¿quién está aquí? Quien a la obediencia vuestra está y besaros la mano en un negorio desea. Pues porque no habrés mi cuarto ya d a mi sotimo llegas Ahora llego. Pues ve y abre Voy, señor, y el cielo quiera, que de esta salga yo viva. y venid donde yo pueda saber lo que me mandáis. serviros solo desea, di leno. anse dEnrique dl s mi atención, yo voy mortal. ddo lope ¡Cielos, ¡Validme, estoy muerta. será aquesta fantasta sale de da de mi imaginada idea, o será alguna ilusión, o será alguna quimera que para disculpa mía la hafingitó mi cautela? Claro está que esto será, porque como se pudiera de ti pensar otra cosa, de tu calidad tus prendas de tu honor y de quien eres. será quien esto creyera infame, y malo caballero? hallarás ahora respuesta abrá mujer en el mundo, por infelice que sea que con hallar se inculpable su desgracia la convenza? en acona de la sólo podrá responderte, Señor, mi grande inocencia Déjame, cruel, tirana, d paso. déja me ir, aleve, fiera. Válteme la luz del cielo, y fálteme tu fineza, si yo le hablidó a este hombre, ni mandado abrir la puerta, ni dado el menor motivo a resolución tan necia. Pues ¿qué será? Mi desgracia y ser infelice mi estrella. Ya poréis sabir, señor, que mi amo en su cuarto queda, y se fue aquel caballero. de a pe quese Gracias a mi diligencia. Yo le seguiré hasta hallarle, pui is y vengar en él mi ofensa, ya que en ti no puedo ingrata. ¿Que más si me dejas muerta? solo al cielo apelo y pido, que por mi inocencia vuelva. Si pudiera aqueso sér no infeliz, dichoso fuera Que vuerte se o fenos sllo que el de por nuestra inocencia vuelva. Qué niegas fue tú y tu ama sois dos grandes embusteras. Alos Señor, esto permitis? justicia de el cielo venga. Pide le misericostia, que más necesitaste ella No siempre Al vo ofenden los salen don Páspar y tropezón
JORNADA SEGUNDA
Qué en fin, señor, no hay quietarte, y en tu entendimiento y juicio vencer aquesa pasión que te quita el albedrío? sólo la muerte podrá d laso. acabar eso conmigo. Ven acá, dime, la viste? Sí, Señor, no te lo he dicho, que fui como me mandaste, y con falora intronicido mi galanteo la dije, que con cautela y sigilo no lo supiese su ama. y ella que es un angélico, porque le encargue el secreto, fu al puntofey se lo dijo, y un mar de lágrimas echa poblando el aire a suspiros salió que quebrar pudiera el corazón más impío, y al preguntarme por ti saquel dolor tan altiro la garganta le araido, pue aritrio quitándole habla y sentido, por no poder con la boca con el corazón me dijo entre mil amantes quejas mil amorosos cariños. Pstando sin habla, cómo? Cómo yo, señor, lo finjo. Ven acá, dime, que llora? Sus ojos, señor, son ríos. podrá en aquel corazón caber tan grande delito? Qué no, señor, no podrá. Como no, infame, atrevido? como el delito es muy grande, y el corazón chiquitico. Látima es hablar de veras en estas cosas contigos Siento mucho, que te duré aquel injusto capricho, ha de pensar pudo ofenderte, quién tales extremos hiz. Ven acá, pudo a ver duda en lo que vimos y oímos? Sí, señor, ¿qué pudo as como de las. de caso. siendo tú, y yo antojadizos Tú eres un picaro loco, y no más que habló contigo, No pudo ser que aquel hombre fuese allí sin su permiso? Bien pudo. Pero no pudo, que es ficción de mi delirio. y no pudo ser a caso, que dé el interés movido algún criado o criada le hubiese abierto el postigo? Cómo puedo aqueso ser si oíste que dijo el mismo, que hablar la allá dentro entró? Pues ya sé lo que esto ha sido, y la pobre está sin culpa. y que fue fueron hechizos. Anda, pícaro, borracho. Digo, que en ello me afirmo, porque tiene una criada que yo mi ojo me ha mentido, o es grandísima hechicera, y yo he de perder el juicio o no sé en qué ha de parar tal genero de martirio. de la cona de Que no lo pierdas, podré asegurarte. Esto es fijo. Porque ya, señor, a mucho que lo has perdido. Mas si admites un remedio Yo te lo ofrezco. d laso la dilo no te acuerdes más de ellas Tú te holgarás olvidarla? fuera mi total alivio. Pues no te acuerdes más de ella. Cómo de ese capricho el remedio. Pues no hay otro como que ese amor tan fino que la tienes lo repartas entre muchas y a poquito es preciso que les toque si ello va bien repartido, y siendo poco el amor será fácil el olvido. Ya me cansan tus frialdades. d has. Pero ¿qué miro? dioso. repártele una porción, pues la ocasión te ha venido de ejércitar mi consejo. de laso Bello adorado prodigio, corre el velo a la hermosura. no esté el sol sin ejercicio. no así usurpéis a sus rayos contensas nubes lo acvivo. Bellamente lo repartes, más échale otro poquillo. Referbad esos primores e tapare so para otro sujeto digno de toda aquesa atenizón, ese primor y ese estilo. ¡Ay, señores, ¿qué es sganilla? Pues no es vuestro farbo digno. ¡Vivé Dios, que au la enamora. De ser de todos querido? Bueno está, señor, ya basta. el ste Así atajo sus designios, que hay muchas con quien cumplir. Tanto, señor, os estimo, y aficionada os quedé, que habiendo ahora sabido, que ha de salir mi señora, os vengo a dar el aviso para que os pongáis al paso, y haciendo os desentendido, le digáis esos requiebros, porque tengan dueño digno. A aquesta primera Iglesia va y el más retirado sitio es este. Aquí la aguardad, pues solas las dos venimos Pues mirad qué quedo de haso sumamente agradecido, y en alo lo he de mestrar. de topa sven acá, dame ese anillo, para darlo a esta criada, que estoy vive Dios, corrido de no tener un millón con que servirla. Pues dio estoy bligado a eso? Pues no, siendo punto mío? de pado tan poco lo es mío darlo. Tú, punto, picaro indigno lo de mandan lo bailar y esto viene a ser lo mismo. dale la Perdonadme, y admitid tija a s aqueste corto servicio, y creed que me dejáis ase dera muy obligado y rendido. Dies, Joana, aguarda, mira Quita, picaro, atrevido di saso Señor, ajusta mi cuenta, que no he de estar más contigo. Pues ybien, porqué razón? Eso dirá un cuentecillo. Acómodose a servir uno a un ginoves muy rico, y el primer día a la mesa un perdigón le ha servido. comenzólo por las piernas el amo y el que esto havistodo se despidió preguntole el amo porque y el dijo. Si el perdigón empezáis por las piernas, no está visto, que no me dejaréis nada? Pues aquese es el motivo. Tú eres aquí el ginoves. yo el criado que te sirvo. el perdigón son las damas. y haviéndote, señor, visto empezar por la criada a comer a dos carrillos, te digo con más razón, que el otro a su amo le dijo. aquí no hay más que esperar y me voy de tu servicio. el persigón coso allá la plata a su amo, Esto es fijo. Pero la criada acá que me cueste a mí mi anillo No es tolerable, señor, A Diós, que no he de sufrirlo. gente, que tienes razón, d as mas tú la culpa has tenido. Pues me dices que reparta entre todas el cariño. yentre las amas se entiende. no entre criadas y digo, es repartirles amor repartir anillos? Salen Leonor y ana Reparas quién está allí? duien. Paspar. Dí ya lo he visto. Tápate, no nos conozca, Pobre cuitada esto es lindo, y está avisado. son ellas? di pas como tres y dos son cinco. llega y repártele ahora cien quintales de cariño ael ama. No podré. ¿Qué es no? Di que te finas de fino. Di, ¿qué la quieres la adoras, y dile que si un rendido dsaso. os mereciere, señora, que admitáis el sacrificio, que gustoso el corazón os hizo de el albedrío, será hacer dichoso a quien hasta hoy infeliz ha sido. Albedrío, que tan presto se rinde, no será fino. Presto os parece, señora, dpaso. lo que a que fue tantos siglos? La arismética no entiendo. euaréisla de amor Mucho mayores prodigios, si cursaseis la de amor, via vierais vos en sus guarismos. Pues si el amar despreciado en esta ciencia es castigo, que para el que lo padece, hace los minutos siglos, quién lo está de vos, señora, yos amo desde que os vido, Sí, como padece, cuenta, ha vuestra siglos infinitos. No está en eso el ierro solo, sino en que aún no me habéis me amáis yas y padecéis de vuestros rayos lo adiro. d saro. fuera capaz, aun sin veros a hacer que el corazón mío os adorará por fe. Pues mirad, habiendo os visto, y conociendo las prendas de que fue el cielo servido de dotaros, ¿qué será? con que en fin vos me habéis visto, y conocés? os conozco, y os estimo deste de d por prenda del corazón y por supremo bien mío. Pues ya vuestro desahego y les. no deja acción a mi arbitrio, sin faltarme yo a mi propria, para más palabra oíros. Deteneos, que el respeto de ese vuestro cielo impireo no puede nunca ofenderlo reverente el sacrificio. Si es el amor quien lo apoya y le. con aparentes motivos, el que paliado sea, no lo excusa de delito. Cuando lo fuera, señora, debiera aguardar propicio el perdón, pues que no ierra quien ierra sin albedrío. so es añadir el ierro de obstinado al de atrevido. No es sino desgracia mía, di caso y influro de mi destino, que hace que el mérito tuyo parezca delito mío. Si eso a quien no quieres si en aciona de la menos yo cono dime, que le hubieras dicho a la que quisieras más? le hubiera dicho lo mismo con muy poca diferencia, mas o menos bien sentido. Pues damas bellas alerta. freso. que esto es un retrato vivo de lo que en el mundo pasa Aunque te haya conocido, Señora, no te de estapes. N haré tal. Tú lo mismo. porque mi embuste no se hunda, doa no es malo este puntalillo. sofísticos agumentos, Señor, do Jaspar, os pido, que escuséis y me dejéis, que mi honor es muy altivo, y soy mucha mujer yo, para que un hombre que vino de Madrid quinientas leguas a ver su dama conmigo se venga a gastar el tiempo sólo, señor, la que es mas os suplico, Pues decís que me estimáis? que miréis por mi honor limpio. que esta chanza que cupo en el político estilo vuestro y rebozo de un manto salga con ningún motivo de vuestro pecho. Aseguro ejactamerte cumplirlo, por la fe de caballero, por lo que yo os estimo. En su posada no tienes lorta. que buscarlo, pues cen geo Qué miro? A infame y mal caballero. Tente, y pues no nos han visto, desde este por tal veamos Bien has dicho. me quiere este o me desprecia? le desprecio. Yo lo estimo, froo. que eso es muy puesto en razon Ya se ve que si es tan fino como su amo, hace bien y si otras quinientas vino, por ver su dama fesanas que yo no he andado caminos n criado en mi vida por ninguna. siempre a pie quedo he querido. Deció al do de paspar, que en un negocio preciso quiero hablarle una palabra. Pues ya, señora, os he dicho, que vuestro favor me falte si yo a Matrid he venido. este mozo quiere hablarte, y dice que es muy preciso. Ya voy, retira lo allá. lasi venios, hisalgo conmigo. y perdonadme, señora, de laro que al instante lo despido, que porque en vos no repare más que por otro motivo voy y que la honra me hagáis de esperar, señora, os pido. con Dios, que no me iré. Señora, él se fue lo has visto? Sí, mas sabes qué quiero? sl due Conocerlas. Eso es firo? din. Tápate, y vamos reinas, Aqueste galán lo es mío, y después de conoceros da dese me haréis de dejar el sitio Joaña, vámonos de aquí tal mujercilla se ha visto? Ruego de Dios en los hombres. Mi corazón no ha mentido. Agradecedle a mi ama, que no os cortó esos hocicos. Déjalas i Qué proprio es de aquestos juiiia esto d Señora, que viene? Alla. Pues tápate y hasta oírlo, no le respondas palabra. A darme noticia vino sale de a de un auto que en mi favor el consejo a proveido. y continuando ahora lo que comencé a deciros, da c juro por la vida vuestra que más que la mía estimo que es incierto que a Madrio me traiga hoy otro motivo, que él de este pleito que os dije que a muchos días que sigo, y que si amé a otra ninguna ni la quiero, ni he querido, ni por ella a Madrid vine, ni sé cuanto me habéis dicho, no me sean vuestros ojos nunca, señora, propicios, ni si ellos no son el norte, que imán mi pecho ha seguido desde que os vi tan conftante tan leal, amante yy fino, que aunque el mar de mi desgracia quiera levantar impío en sus bulliciosas olas montañas de precipicios para anegar el bajel de la fe, con que os estirao, permita amor, que el rigor de mil ondas de desvíos, de desdenes y desprecios, descalor y se varios, sean escollo y bajio, yo sobre en que mi ser Alustuardo sin alivio, y entre borrascas de penas quede roto y su mercido. que esto podrá ser mas no, que constante el pecho mío, aun después de muerto os tenga en él por su norte fijo. e estapaseMucho, don Gáspar, celebro hallaros tan divertido, Jesús mil veces? San Jorge? Y que aquí os mostréis tan fino. Pues vudais sí que yo, cuando turbado estoy y perdido Pudiera esto ser a caso, si no fuera por hechizos? Ves, ¿cómo dije yo bien? tanto, señor, os estimo, que el gusto, con que os hallabáis siento ha ver interrumpido. Pues, aunque es tan contra mí, con tanta atención os miro, que disimulo mi ofensa, por ser tan de vuestro alivio. solo el parabién os doy de el nuevo empleo y os pido, perdonéis que inadvertida incurriese en el delito de tomarme esta licencia, que al corazón mal creído se la concedió en su idea lo aparente y fementido de una fingida fineza, que le formó su delirio. de as. de ls a dioso Mirad, deteneos. pensaréis, que convencido me dejáis, Pues no, no es cierto. que aunque fuese en mi delito que vive DDios, no lo es, Que es delirio ya no he dicho de mi imaginada idea pues hablando vos conmigo, finjo, que por otra eran aquellos tiernos suspiros, aquel norte y aquel mar las olas y precipicios, que os podrán quitar la vida, mas no que la améis tan fino y mi mala inteligencia mal contra vos lo ha entendido? No ha sido, sino buscar me dios para vuestro olvido. y cuando entendí topar algún genero de alivio, sólo mi desgracia encuentra aumentos para el martirio. Dos con Dios, y dejadme, que ya, señora, me rindo. Alentad, y si eso es hallaros ya convencido vuestro delito me rindes de paso. que no me convence el mío. así me iré, por no veros. Yo me iré, pero advertido quedad que sabré sacarme estos ojos con que os miro por no volver a emplearlos en quien es tan atrevido. Pues yo ingrata, falsa y fiera sabré ejecutar lo mismo delge No sabré, si antes mi fin no lo acabaré conmigo. No sabré si antes la muerte no es fin a tanto martirio. y vos, ¿qué decís a esto? Que decís? Yo mismo. Ves, aquí el riesgo que tiene el amor tan repartido. Yo te aconseje muy mal. Tan bien fue que he de seguirlo aun con ser tan gran locura Mucho esa honra te estimo. Mas ¿qué intentas? pasd Determino ira casa de Leonor y saber, como esto ha sido, porque yo jurara que ella fue con quien hablé al principio. Pues hay duda, que ella y Joana fueron con quien estuvimos? y estotras como o por donde vinieron por los hechizos. Vamos allá y lo sabremos d sas. antes de perder el juicio. A quien habéis de seguiries aquel soldado el mismo delende fue quien al cochero irao, y si traéis el aviso, edónde pive o asiste tendréis el regalo fijo Dejaldo ya por mi cuenta, pase la de que un lince seré en seguirlo. A Goana, baja a cerrar Luego al punto aquesta puerta. no me esté un instante abierta. A se de este modo he de apurar Tista vana presunción, y ta la sospecha que tengo. A obedecerte ya vengo. con lu sale e lo maliciosos que son Estos viejos hay que ver? Llevas las llaves, señor? Ya de esta puerta. A Leonor, di que se entre a recoger Por si yo tarde llegaré por el pestigo entraré, y en el jardín estaré, por si algo averiguaré Desconfianza, que igual a esta sea no la vi autra, y enteniéndola de mí me da dana de obrar malie Ya están cerrando. a Pues llama. No cierres. lo quen es davien yo el viejo, que ahora salió? sin vernos se fue y mi ama fue esta echa un lucifer y no hay quien pueda cifrilla porque aquella mujercilla la quiso reconocer? con que mientras le fui a hablar y las a aquel hombre, otras llegaron? y tales que nos mesaron y quisieron de estapar Mira, pues mi ama que haría, si sabe que estás aquí. Yo te he de deber a ti, d sas que le arises, Joana mía, eco na conas de coano que me la dejes ver. y recibe este bolsico. No haré tal. Yo os lo suplico. Lo tomo y ofrezco hacer Cuanto yo puedo por ti, que es esconderte allá dentro, en un cuarto que en el centro de la casa está allí, lo has de salir hasla que mientras que sale al jardín mi ama, estarás escondido. entrando que en saliendo yo haré ruido y puedes salir, que en fin, diciendo que por la puerta grande fue por donde entraste, y por lo que no llamaste, por haberla hallado abierta, Que a ese intento queda así y que en el jardín la oiste y que su padre, supiste que está bien lejos de aquí. Que esto junto con decirla, Qué finísimo la quieres, y que por ella te mueres, quiza podrá persuadirla. y mucho más, si acertases dos lágrimas a verter, aunque fuere por fingir qu poder lo hacer hoy con cebolla te untases. Si a la despensa o cocina, nos llevarás a ocultar se pudiera mi amo untar yyo hartarme de cecina, Qué de hambre no puedo ver. Hambre un hombre enamorado? Sn mi vida no lo he estado, si en eso se echa de ver que en cuanto hagas seas ruín? En qué se me ha conocido? En que el comer siempre ha sido todo tu conato y fin. Ya no comiré en mi vida, pues es contra el pundonor. Ven a esconterte, señor, que si baja, soy perdida, Y haz cuanto te he dicho yo. Oies? Si yo te comiere, la cena y no pareciere, di que el gato la comio. fue el punto de caballero a costa de no comer Yo no lo he de mantener, Joana mía, que no quiero. Vamos, señor tropezón, sodo. que de eso hay mucho en el mundo. y no en nosotros lo fundo, sino en gente de opinión. Cerraste esas puertas soana No, señora, aún no he cerrado. dle e con tener mi desahogo estoy de miedo temblando. Pues ¿en qué te has detenido? Tóritase fue mi amo hay tal? ya iba a cerrar Pues cierra y al punto vamos do leo Tente, Joana hermosa, aguarda. ele Martín. ¿Quién es quien aquí se ha entrado? un servidor mirtifori entre soldado y lacayo que por su bien natural tu oficio viene ahora resando. Martín, bien venido seas. Señora, a esos pies postrado una y mil veces te beso, no tais plantas, tus zapatos. Y porque esta dicha quiero la logre a quien Dios la ha dado, te aviso, como hay a fuera, está aguardando mi amo. Con que vive tu señor? está él en el setentenario no está de las necedades. si yo fuera cortesano dijera que le trae muerto el deseo de tus brazos. Pero ¿como no lo soy, diré que no es, sino un macho que sobre zaino imosino tropieza y tiene mal paso. Pero lo cierto es, señora, que él no ha muerto y que fue falso cuanto por aca se ha dicho. porque prisionero ha estado allá en los turcos y viene hecho un famoso perrazo gordo a poder de alcuzcuz, de palos y de mal trato. Desverdad, que vive, hombre? No me estés aquí engañando. Con mandarlo entrar, señora, te hubieras desengañado. A tus pies está rendido entra de lo este el más dichoso esclavo, que las cadenas de amor dulcemente aprisionaron. la dichosa soy yo sola, ¿le. llega, señor, a mis brazos, sen a cora de las de ll. porque logre siempre en ellos verte, señor, enlazado. tan imisoluble y firme será, mi dueño, este lazo, que la segur de la muerte podrá romperlo o cortarlo, mas no podrá disolverlo. otras mil veces los braza me dad, señor, que aún no creo la dicha que estoy gozando. Y pues mis felices ojos que hasta aquí muerto os lloraron logran la dicha de veros y logran el gusto de veros, y la dicha de adoraros, si bien firme el corazón yellos constantes dudaron, que pudiese vivir yo si vos hubieseis faltado. y pues que mi pnr a casa no suele venir temprano. A quien le sucede esto? Señores, yo estoy temblarido de que salga el otro ahora que será soltarse el diablo. Y así voy a entretenerlo. Ven acá, Joana, has cerrado por de dentro aquel postigo? Ya voy, señora, a cerrarlo con la aldaba, si bien dijo, cuando salía mi amo vendría por la otra puerta. Pues tú has de estar con cuidado desde aquí, por si viniere d para avisar nos aunque al jardín nunca llega, y de aquestos sobresaltos te he de deber que me saques, pidiendo luegle tú mi mano a mi padre luego al punto, pues no hay en ello embarazo. Yo te lo ofrezco, señora, pues soy tan interesado en la dicha que me espera logrando favor tan alto, No me refieres, señor, que es lo que allá te ha pasado en esta ausencia? lo menos ha sido majar esparto si on racona de a en la gran constantinopla y servir a un renegado perro trances y bermejo, que nos reventaba a palos. Aunque es improprio, señora, elao querer referir trabajos a vista de los favores, que, aunque indigno estoy gozando, ya te acordarás de el tiempo, que viniendo de soldado a pretender d esta corte, le defí a un feliz acaso con la fortuna de verte la de adorarte. logrando. Esto tan a un tiempo mismo, que no fue en distintos actos pues qué te ame, antes de verte, muchas veces he pensado. Pero ¿qué mucho si a el sol de tu hermosura y sus rayos al querer los ver cegue, y me rendí al contemplarlos. Ya sé cuánto te debí de finezas y agasajos, y que dulcemente unidas las voluntades de entrambos gozamos, yo tu cariños Yo el favor de ser tu esclavo. sincuya dichosa untón vivia prestoso, cuando deel Rey mi, señor baro un decreto soberano, mandando a los militares Prosigue que al pronunciarlo me falta la voz y aliento, y soy toda pecha de mármol. y repara cual sería al padecerlo y pasarlo. el dolor que el corazón sintió al oír el mandato, sólo pudiera bien él, como lo sentió e xptigarlo Pues se previno saliesen de la corte laeos cuantos deo s de soldados en ella estaban, siendo solo exceptuados los impedidos y pena de traidor al rey un bando se público para ello. con que hallándose obligado a obedecer lo mi punto, aquel felice contrato que de nuestras voluntades habían hecho los astros, bien a costa de mi vida fue preciso dilatarlo hasta que volviese yo. que cabiendo visto premiados otros servicios de muchos en deshonor de mi orado, tome la resolición? de ir a servir voluntario ael angustítimo César contra el poder tomano. y llevándote en el alma para rendirte holocausto, pasé a Alemania, y logre servar debaja del mando de el príncipe yes laden, a cuyo insione yoldado se le dehó la nictoria, mas sublime, que en lo humano poriete vieron lograda las armas del satro rey de romanos. n cuya función herido, por estar con un desmayo y teniéndome pera muerto, con los demás me dejaron hasta que entre otros heridos de los mismos otomanos me retiraron de suerte que les debí a los contrarios vida y salud, pues en breve me hallé, aunque cautivo, sano. y después atento el César en obsequio del oran Carlos nuestro invicto rey Auorsto, que el cielo guarde mil años, mandó, que a los españoles primero que a sus vasallos rescatasen, con que en breve libres los dos nos hallamos. partí luego al punto a Rpaña donde he estado reputado por muerto con gran razón, pues tus ojos me faltaron, pero renaciendo ía habiendo a tus pies llegado, y merecido, señora, favores tan soberanos. No sueña ruido en la puerta? La llave es la que han entrado, y también llaman, señora, sin duda será mi amo. Muerta estoy. peeo No abrén aquí? Don Padrique, retirado te has de estar en esta cuadra, mientras mi padre a su cuarto pasa, y yo al mío me iré dielas solo obedecerte trato. ellaro Ya, aunque de muy mala gana, la mismo, señoras, hago. y le. Luego que entre, vuelva a verte. Abre tu Joana volando. sentra de d ¿Qué tardanza es esta? D Porque estaba aquí cerrado? Como por la puerta grande entras, fue corto reparo. Qué hombres eran los que aquí estaban contigo hablando? Conmigo aquí, Señor? Nade Mira que estás engañado. Y Leonor, adonde está? En su cuarto está rezando. Vamos halla Lstoro perdida Señores, va malo. scondente pora. d poeo de porque si mira la casa, hallará no más de cuatro escondidos. Porqué importa echaaguila llare Vamos que la casa ed mirar la as dido toda hasta el último cuarto yas lo oí. trae en el cuerpo al diablo, yba la casa atmrosar pero quiés verlo burtado? ¿Cómo ha de ser? De esta suerte. Aquí la llave no traigo, que de el pastigo tenías antes de irte, y con cuidado la dejastes a guardar y esta noche reventando por ella me hiciste ir hasta casa de don Pablos? de le to Pues con abrir y salir volviendo a dejar cerrado, lo dejas con más narices, que le pintan a dn Carlos. Gran fortuna ha sido cierto. dila. Abré, pues Ya voytentando. que lo obsciero de la noche, o el miedo me han deslumbrado. Pisa quedo, que, aunque ruido a que se pie granderato, dtro ecos de algún hombre son, o el oído me ha engañado, y no quisiera que fuesen e topezon o su padre, o los criados. ruido son di llas ¿Qué fue eso? aver el nombre trocado de tropezón en caida porque lo quieren los diablos. Sí será Leonor aquella de aso. que allí un bulto he dirisado? Y si será aquesta loana. Hacia ella me voy llegando Jesús y qué bronca teja es la de Joanilla al tablo? Vuiste tú, señor? Mas bronca es la voz. Si hablo Mi bien, señora, Leonor, eres tú el divino encanto? soy quién te sabrá matar. Asto es hecho, Perbun caro? dioo. Ruio se de en el jardín. Acudid todos, criados. Abierto está ya el postigo. Caballero, si aquí osaso intentáis reñir, es cierto, no habéis de poder lograrlo, ppora porque al ruido que hemos hecho, vienen ya todos llegando. y así por esta razón como por el honor claro de aquesta casa es mejor, que ya la calle nos salgamos, pues el postigo está abierto. Ya os siga dsaso. Pues yo os aguardo d sa junto a la puerta de atocha. Acá está el postigo. Hacia donde está esta puerta? Que sé yo hacia donde diablos Estará hacía el infierro, que here de ser donde estamos. que salen Qué pueso hacer? de lilo cuando el postigo no hablo? Hacia aquí una puerta está. no conoces ue este cin cuarto? depaso Pues entrémonos que llegan no tira de orultar no so ocon espada y broquel y tro cos n armas aca undidas Joana y Leonor muy asustadas toda la casa que mirada hasta el último aposento. Toda se ha visto, señor, y no hay nadie con que es cierto, que antojo sería del riesto. sedio Cómo? Que virén los cielos, de de doo. lo hoy tan distintamente, como ahora vuestros ecos el so. don Jáspar y topezón, Señores, que se habrán hecho, que no los hemos hallado, aun mirando el aposento en que los deje escondidos? cielo del de el cuarto.¡Válgame él En qué don Padrique está, van a mirar ste me do me valga contra mi ofensa? Leonor, y he sabido cierto, que ha pretendido tu mano Padrique de oledo. ya entrado hy salido en casa a verte con este intento, y que tre le correspondes. No te anestes que este ierro puede tener gran disculpa recayendo en un hijeto de tan conocida sangre si se le aplica el remedio. Y así no escuses decirme donde está escondido, puesto que aquí dentro le hoy hablar. y solo casarte quiero, restanrando así mi honor qué es lo que pretendo cuerdo. Ya no es posible negarte, Señor, que con poco acuerdo de don Padrique admití el lícito galanteo, y que habrá un año algo más que trato mi casamiento. cuya forma omito ahora deel motivo de este ierro, y paso a que fue preciso obedecer un decreto, que expidió su majestad pena de traidor, si luego de la corte no sabían los militares y atento a su punto y calidad, fue preciso obedecerlo. y habiendo llegado ahora de la campaña resuelto esta nocheya ver me vino con resolución y intento de efectuar nuestra boda hablándote luego en ello. Padre, y señor, esto es sólo el cielo quien lo ha hecho, y así no te has de oponer a lo que dispuso el cielo. su calidad no la ignoras. y así postrada te ruego, que como benigno padre, perdones mi atrevimiento. Pero si de tu piedad Esto, señor, no merezco, con la punta de esa espada penetra mi firme pecho. que de este modo podrás postrase lograr con un golpe mesmo, matándome a mí matar también a mi amado dueño. Hs oído aquesto, Señor? Ya lo oigo y estoy suspenso, atónito y confundido y aun viéndo lo no lo creo. A la fin del mundo es muy parecido el suceso. pues salen aquesta noche a juicio hasta los muertos. di dio ¡Válgame contra mi enojo aquí la razón de cuerdo. retirado está aquí do Donde don Patrique está Señor, en aquesta cuada Salga y efectuese esto luego sin más dilación. perdido honor, alentemos. Dueño mío, a mis brazos pues tan féliz me ha hecho el cielo y rero Pero ¿qué miro? ¡Ay de mí? Socorredme Dios inmenso. Señor, don Padrique, vos ignoráis el grande aprecio, que de vuestra sangre y prendas mi amistad y decedo han hecho? son para una casa honrada, como la mía, estos medios decentes para casarse? Por vuestro punto vos mesmo lo debierais excusar pues no es confirme al respeto de vuestra heredada sangre presumir tan poco cuerdo, que os negara yo mi hija. y siendo como esto es cierto, y que por la vuestra voz merecéis mucho, os prometo si por Dias que por la mía no merezco nada menos Al fin obráis como mozo Dadle las mano al memento, y estimad mucho la dicha que lográis en ser mi ierno que vuestra boda después todos la celebraremos? ¿Qué es esto que por mí pasa? Abrá quién en tal empeño se vea? ¿Qué puedo hacer? casarme es tan grave ierro, que solo e imetinarlo el un delita tanfe como faltarle a un amigo a quien oravemente ofendo, a mi dama y a mi amor, de le so ciena de la si a caso en otra me empleo. a estotra a quien su albedrío ddeo precisamente violento, a mi pundonor mi honra, y finalmente a mí mesmo. Pues decir que don Madrique no soy tiene el mismo riesgo p faltarle e apuesta dma faltarme a mis supuesto, que a ella la expongo alro e perder a un mismo tiempo trita honor, siendo yo el cúnice máril deo Querer los atropellar Yo solo a todos riñendo, sobre temeraria acción es impropia, y no remedio el decoro, ni la vida de Leonor, Valedme, ¡cielos, ental confusión de dudas loore yo hallar algún medio. Yo casarme con un hombre a quien ni estimo ni quiero y sé que otra dama tiene? Y cuando no fuese esto el dlo caren aunque perdiera mil vidas, Aatrique yo puedo negar, siendo mi marido? decirlo a mi padre, es cierto, que será perderlo todo. Parece, qué p estáis suspensos? sdos do Dale tú la mano Pues que ya yo lo consiento. Algo ¿Qué es esto que me sucede? Quien se vio en tan grande aprieto? por donde este hombre vino aquí para mi tormento? llegad, do Pudrique vos. Hija no acabases, ¿Que es esto? denmi de Ya mi tenéis. alpeo Diga lo que aprista el viejo? rabiando debe de estar este hombre, por ser suegro. deplo solo en tanta confusión mi muerte será el remedio. Dime, Leonor, ahora, lloras? n onPadrique no es cierto, que tú deseas casarte? Y como que lo deseo. Y lo que vos deseáis, No es. do Padrique, lo mesmo? Si, señor, lo mismo es. pero no puede ser eso tan luego, cómo queréis. ¿Cómo no? ¡Viven los cielos, que os mataré dos mil veces. Perdonadme y deteneos. que estas cosas, es razón, que antes, señor, las tratemos. Señor, don Barrique, ya no estamos en es tiempo. Señor, don Pedro, mirad, que aprendí yo de vos mesmo, que no es decente que se harán así nuestros casamientos ni razón que se atropelle nuestro decoro de tiempo de aquí a mañana me dad, para que a hablaros un deudo venga en esto, y no se dios que entro yo en cosa violento, que tanto debo estimar y de que hago tanto aprecio pues veis que es conforme al punto de vuestra hija y respeto, que se debe a vuestra casa. Pese a mí, No miráis eso, para atropellar la vos cuando en ella entráis resuelto, abandonando mi honor, y ahora os venís muy te cuerdo con menos razón que años a querer darme consejos, estas lanas pasande ya teenta con esta edad Señor, don Aorique, es cierto, que lo que os estair bien es darla la mano luego sin que haya más dilación, que después o de el preterto de que ese pariente venga, o de otro nos valdremos, para que no se publique lo que ha pasado aquí dentro. Entre criados, señor, queréis que esto esté encubierto? Pues ¿queréis vos que lo esté. el grave atropellamiento, que habéis intentado hacer de mi honor, y qué suspenso mi valor en repararlo se dilate ni un momento, cuanto más de aquí a mañana? Ténga se usted, que primero nos ha de entregar el dote. Porque esto de prometerlo, y la noria de contado, es para cristianos nuevos, y mi amo es familiar con pruebas de cuatro abuelos. justa picaro. que es quita Si te mantienes en ello, no la ha de querer casar que es muy miserable el viejo acabad don Madrique, y resolveos, supuesto, que ha de ser y luego al punto sin intermisión de tiempo, vive Dios, que sabré a los filos de este acero, matándo os a vos y a ella, y a cuantos cómplices fueron en semejante delito, dejar más limpio y más terso mi altivo honor heredado, que los rayos del sol mesmo di le. ¡Válgame Dios, Ya llegó mi vida ael último extremo. ¡Válgame Dios que entre boda O mortorio, no hay remedio? si el pt Aunque pudiera tomar el postigo no he de hacerlo. pues no he de volver la espalda, dejando a Leonor en riesoo. Y pues no hay ya que esperar morir matando resuelvo, donde entró fue en esta casa se postigo está abierto. pentode Alcalde de con ministros. Pues unos tomad las puertas, y entrad otros acá a dentro. pavor al rey pase dn Paspar lado de de resistencia A la justicia ¿qué es esto? con espadas y broqueles selbis ¿Cómo Teneos? que aquí somos muy vasallos de nuestro rey y el respeto que a la justicia se debe mues. sen la cona de la muy bien tenerle sabremos. Pero además de el motivo, extraño, que así resuelto os arrojéis a mi casa, allanando la os prometo que a no ser de el presidente el orden no lo hubiera hecho. Aquel soldado es, señor, No me diréis a qué intento manda el son presitentes os dio él sor presidente, contra mi punto el decreto de que registréis mi casa? A que tenéis de ella dentro un delincuente y preciso me es, señor, llevar le preso. Y quién es? Porqué me admira Aquese caballero, que aun el nombre no le sé, y tenéis al lado vuestro. A mí no habéis de prender me, de sas y así mirad que primero. Caballero, reparad, que aquese es querer perderos, y no teniendo delito, llí. le haréis muy grande os prometo. Pues porqué razón a mí intentáis llevarme preso? No igoráis que a noche heristéis del sor runcio un cochero y a otros dos o tres criados les disteis de palos de esto, aunque la razón nos consta que tuvisteis para hacerlo, dar mucha satisfación, a este príncipe debemos. y el sor gobernador del consejo orden expreso me dio, para que os pusiese espías, yhabiéndo se hecho, No larisa este mini este inistro dio aviso de que estabáis aquí dentro. tales soplones son todos, que es mucha razón creerlo. Y así, cumpliendo este orden preciso es llevaros preso. Tenga ustefial de la pendencia, de anoche con los cocheros No es a quien quiere prender? Aquese solo es mi intento. tido. sdona mana de co Pues sírvase de llevar Ested a este santo viejo, que tiene la más de ochenta, y es tambraro pendenciero, que después dela de a noche ha tenido más de ciento. y ahora no tiene a todos no con muy pequeño miedo, y si uste no hubiera entrado, nos había de haber muerto. a él, bizarros agarrantes. ¿Qué es calla No quiero. que me he de vengar ahora de cuanto aquí nos ha hecho. Hizo muy bien en decir, que fui quien a los cocheros noche descalabre. Perdonad, señor, d Pedro. de pas solo en un caso como esté de verá un hombre resuelto la acción briosa de el otro aplicarsela a sí mesmo. delincuente soy yo, y solo quien ha de ir preso. Es verdad que la pendencia fuo. fue con el sor don Pedro. pero andando a mal traer llegó el otro caballero, y a cuchilladas los dos nos maltrataron, y hirieron Es verdad así pasé que yo negarlo no puedo. Ni, sabiéndolo, excusarme yo a llevaros a ambos presos. llevarme a mí solo fue, Señor mío, vuestro intento. No innovéis en él, suplico os si no es qué queréis perder nos. Yasí llevadme a mí solo, de no, mirad y porque veáis que el fin. no es proceder de lvez recto, vuestro delite es tan corto, que solo está de por medio la satisfación que ael nuncio debemos dar para esto tengo por muy conveniente, que vos vais, señor, don Pedro, y le habléis en la materia, refiriéndole el suceso, eo a cona de lan de las. para que envié un recado, qué informado lo hará luego, al presidente o a mí, y en el interím vos preso vendréis, para que yo cumpla con el orden queta con este orden que tengo. cuanto piedo desear es este medio propuesto. Pues salga al fin por ahora de esta confusión, que luego veré lo que debo hacer. solo don Padrique, siento, que para reñir me aguarde, mas remediarlo no puedo. y antes me ofrece el acaso con mi prisión algún tiempo, para discurrir en él con mi amigo verdadero, que debo hacer en un caso, que sin ofenderle ofendo, y riñendo quedo mal, y no riñendo, lo mesmo. No pudiera desear otro más seguro medio. pues si delante el juez dele pe allí. d laso. hago instancia a el casamiento, y por alguna razón él lo resiste, me pierdo. De más que faltó a mi punto, hablanda fen publí si sacaña público esto, y en la prisión lo aseguro. Y pues por mi mano, es ciertos que ha de salir, no será des cor sin que a mi casa primero le traiga y le dé la mano a mi hija, Ya resuelto a obedeceros estoy, ya el sor runcio, os prometo de hablarle por la mañana porque se concluya esto. d sollo para alivio a una infeliz estoo. abrió este camino el cielo. Pues en la cárcel de corte me han ordenado poneros, Vendos conmigo. a ven Pero antes toma este acero, Pues compatible no es llevarle en la cinta un reo En los reos como vos va más seguro, supuesto que la justicia ese más lleva para su respeto. sólo a mí en todo y por todo me toca el obedeceros. y aqueste criado suyo, Señor, no lo llevaremos? Señor, agarrante, no. que yo en pendencias no entró ni a la cárcel he de ir Pues sin embargo traed lo. aler suplico os por vida mía, lo dejéis. Ya os obedezco. ellí. Dejad lo guedad con Dios. Dejadme, os iré sirviendo. Señor, don Pedro, quedaos? Alles Pues ¿cómo me mandáis eso? Yo no lo he de permitiro Esto es hacer lo que debo. Bueno está por vida mía, Ya es preciso obedeceros. Leonor tulana dlle. Anda tu Leonor y Joana retiraos allá dentro. Mortal voy. pasto. ddase Y muerta yo por ver en que para esto? encerradas han de estar hasta que logre mi intento. M dirás una verdad. Sí, señor, os lo prometo. aunque será la primera con que yo en mi vida acierto. cuando vino don Patrique? A vuestra poco más o menos hasta unos cuarenta años, meses haustrá unos quinientos, semanas, autrá tres mil, y días a lo que pienso haurá unos veinte millares, y horas, un cuento de cuentos. Estas loco o desvarías? Digo, que aquesto es muy cierto. desde el vientre de su madre a que anda iendo y viniendo A Madrid, presunto yo. Pues a Madrid no me acuerdo? que estos días de memoria ando escaso. Sois un necio. y los que preguntan mucho son por ventura discretos? Yretime, aquí en mi casa ha entrado otra vez? No creo. y le estuviera muy bien no hacer tan gran desafuero. Por donde hablaba a Leonor No me dejaráis ir preso, aunque a saleras me echarán, aunque me dieran decientos, y no preguntarme tanto, que fuera menos tormento? Diceda os con Dios, que a la cárcel me voy, por no responderos. cerraré toda la casa hasta el fin te este sutero. Oquitadme antes plavida o volved pormi honor, cielos deso le de ds. en de la ernada no siempre lvo ofendenlos salen do Pasara y tropezón cielos
JORNADA TERCERA
No desies carallero oy en lo madrudador. quelo le tener honor de pase que si la noche el carcelero hacer confianza quiso de mí y me dejó venir. que a la prisión vuelva a ir en mi punto es muy precisa Señores, hay tal quimera fros que la madrugada es para irte la la cárcel? Pues. Lleve el diablo quien tal fuera. Si a degollar sentenciado hoí tropezón, estuviera aun con más cuidado fuera, porque la palabra he dado Al Alcalde de volver. Qué talpatanta veo? ue deca que lo creo. que es cortesía creer. Pero repara, señor, que a muerte vas condenado. des taceto as como Géndolo a casado, froo. que toda vía es peor. Mas yo tengo de decillo. Bien podrán no degollarte, mas a suegro han de pasarte, que aun es peor que a cuchillo. siempre estás de buen humor? procuro andar bien purgado, así ando bien humorado, digo de cuanto es honor, Que no me está bien tenerlo. Quién en el mundo se vio dcaso. en tanto empeño? duien de sin comerlo ni beberlo Mas pues es preciso que haya de Dialogo un tantico, Yo, señor, te lo suplico, y fuera de pulla vaya. No me dirás que has de hacer si el resucitado amigo a ver se llega contigo? Pues no lo intente ofender, de caso callare. y el desafío? ¿Qué también lo has de callar? Sí, pues ya lo fui a buscar, cuando pude y se había ido de aguardar desesperado, mientras yo a la cárcel fui Y el pensaría de i, que lo dejabas burlado. Mas si lo llega a saber, acaso nos conoció? y deo Le diré la verdad yo. Y con Leonor qué has de hacer? No verla en mi vida más, d das. pues es dama de mi amigo. Y con el otro enemigo, y con Inés qué harás? Y sé solo es mi dolor y tormento sin remedio. Pues qué Para eso no hay metio? No el ne sabie pues hombra el traidor A mí se mefrice un modo se loso de salir de ello Cuál es Lo digo? Dijas Dilo, Pues es? Aborcarte y saldrás de todo, d on c Al fin, eres hombre bajo. Digo, que es bueno el consejo. pues si ha de matarte el viejo, le aborrarás ese trabajo. en conmigo. Qué estás loco? AlaEste cuarto, dicen que es n Badrique, no ves? Disimida. No haré poco. sta en casa? n casa está quien en el alma os recibe gustoso de veros ya de tanta tragedia libre, abrazane y en sus brazos. de leoo. ¡Ay, amigo? libre no que un infelice si de una tragedia sale es para otra más tertible. Si es verdad que está ested vivo, estos brazos califigueni nuestra amistad. Que me place. Apriete No me dejiré. ¿Qué es lo que tenéis, amigo? d dar de sado. tido. d laso. d salo. de de sas. Decidme lo, don Padrique. que quien os juzgaba muerto, sólo al veros vivo vive. el pe han visto estedes, señores, mi amo lo bien qué finge? sólo fuera alivio, amigo, mi muerte en mal tan terrible. comunicadme la pena Amigo, que así os aflige. pues comunicada es cierto que se alivia todos dicen. Diga lo que apieta mi amo. Pues me lo mandáis, Oídme. nuestro cuento nos encaja. ¡Vive Dios, que no es sufrible. Yo serví una dama, y yo tan ciego, amigo, la quise. Señor don Paspar, temad, dale un papely ya Dios que no me es pisible detenerme. Perdonadme, que para leer os suplique me deis licencia. si en algo mi afecto os sirve. si las lágrimas de una infelice pueden algo con vos os suplico me se e e e eto veáis luego, advirtiendo que no os busco amante, sino caballero, a quien empeño para que me amparé en el mayor conflito. la más infelice. de una dama es a quien sirvo Pardonadme, do Ludrique. que luego al printo me manda, vaía a verla, y no es posible excusarlo, pues que se halla en gran comflito me dice. y aunque de celos hacer tuve un lance, no es factible excusarme caballero, aunque amante me retiré. Y así esperad que ya vuelvo. la ropa de don Padrique trae, Martín, luego a mi cuarto. voy señor. Cómo es posible delado que yo os deje, cuando vais con cuidado? Pues seguidme. que no es razón excusarme trego. a ese fayor y tú sigue Andar de un suegro a otro suegro, de un caribe a otro caribe, d sio. di le. din. dlno. Ale. es como de ceca en meca y por Dios, que no es sufrible Inés Flora, Leonor y jorna con mantos ¿Qué tienes, prima, Leonor? haz que se cierre esa puerta. Astoy turbada, estoy muerta, y yo un poquito peor. ¡Ay, señores, ¿Qué dolor? Mi padre intenta matarme, Ya ese fin hizo encerrarme, y muy temprano salió. Goana, como pudo abríó, y vengo de ti a ampararme. Qué causa a mi tiomono a quererte así matar? lo que le pudo obligar es ser desgraciada yo, pues al mundo no nació, prima, quien lo sea más. Aquí, Leonor, bien no estás. a mi cuarto te retira. ven y allí llora y suspira seeelente y tu historia nos dirás. dicen que el ver padecer de alivio suele servir. y aquí llego yo a inferir. que hace a la pena crecer. si en acora dela Pues la de mi prima al ver cuanto lástima si honor hace la mía mayor con que no la quita pues antes aumentara a un dolor que otro dolor Si llegará don Paspar que por sí a caso viniese dije a mi prima se fuese deo certo de a mi cuarto a retirar? pore see e la llave he de desechar. Allí os podéis detener, den de as que breve haré por volver. Alpaño todo tu avisa que aquí estoy. froo. volando a servir te voy. siempre os he de obedecer. d dedo. Aquí está mi amo, señora, y aguarda a saber, si en casa está tu padre. Di que entre Pensarás, aleve, falsa, que has de volver a engañarme? que nuevas cautelas trazas, Cocodrilo engañoso? Dilo, Sirena tirana. dile, señor, huhuera escentadora endicada. ¡Ay, don Gáspar? Ya no es tiempo. de que esos extremos hagas. Y pues yo los disimulo ofendida, y ahora viada mira cuál debo de estar, y mira cuál son mis ansias. Paspar, mi bien, señor, mi pone casarme traza digo mal, señor, matarme es solo de lo que trata. yantes a un cruel cuchillo entregaré mi garganta, que la maño a otro que a ti que es a quien he dado el alma. tan corto plazo me da que solo es de aquí a mañana. Mira, pues si ha de valer contigo una ilusión vana a quien vio cuerpo el arroje de un hombre con la villana acción cobarse y indigna de arrojarseme a mi casa, contra mi decoro y punto tan sin motiro ni causa esta alpaza a esta intiero, esta ilusión jo desgracia si en acna de las contra pesa las razones, que mi inocencia declaran. No me rentí a tus suspiros a tus ruego yo tus insancias, sabiendo que es en los hombres política la inconstancia? No arriesgué todo el honor de mi heredada prosapía, sólo por favorecerte, rindiendo te vida y alma? Qué lágrimas no vertí en tu ausencia dilatada? Qué suspiros no di al viento? Qué quejas no di a la vana ilusión de mi deseo en su mentida esperanza? Qué agravios no he tolerado, que me han arrancado el alma? No he faltado a la obesiencia de mi padre, qué casada me tiene con este hombre de todos mis males causa? Que más evidente indicio quieres que en mi abono haya? contra pesa estas razones, mis lágrimas y mis ansias, mis congojas mi aflución, y añade a la fiel balanza el ser yo quien soy, pues es quien más me abona y realza. y sí, como amante, no, hoy como noble me ampara, por quien eyes por tu honor por tu valor, por tu fama, por mujer por afligida por triste y desamparada y si ser esposa tuya no mereciere, encerrada quiero en un convento estar donde llore la desgracia de haberte querido bien, que es en lo que estoy culpada. y si no bastan contigo mi fe, mi ruego y mi instancia, baste saber, don Gaspar, que muero por ti, Pues basta saber yo que por ti muero, para morir consolada, de te e ento yque el minteja de decor ha de publicar pla fama, que una dama por su amante supo morir arrestada, cuando él no sipo piadoso defenderla nisampararla. Señora, tu padre,¡Ay Dios! eautada o viene entrando hacia esta cuadra. todo el color de mudado, y echando mano a la espada. No lo dije yo? esto es hecho. Mas tus hechizos nos valgan. Nos aquí escaparates, o otra cosa que lo valga. Que llega, señora, a prisa, a mí sala. Rebírate allí sconde se preciso Obesecerte es De aquestos viejos guadañas cuando me veré yo libre. Ya sé nos hundió la casa. desatención las siguieron sale de lo Dos hombres que aquí han entrado Yo estoy turbada. Señor, ¿cómo, cuando yo. Dila aleres infame habla. Gálgame la industria aquí. ste haciendo lavor estaba, y vi entrarse dos mujeres, y dos hombres con tan rara desatención las siguieron que no basto verme airada Dos hombres que aquí han entrado para dejar de seguirlas hasta dentro de esas salas, donde a los cuatro hallaras? preciso ¿t Mira, si es bastante causa en mi mosestia y recato, Esto, para estar turbada el so oquiera Dios que mi prima lo haya oído y remediara una desgracia, como está sólo con estar tapada los mataré, si en el centro de la tierra se me entraran Yo me retiro hasta ver si hay remedio a mi desgracia. Y yo, por sí no le hubieres, Quéranse alpaño. tomar manto y afufarlas alasustadas con mantos sin taparse y tras ellas dn Páspar y topezón yoana ¿Qué es esto? ¿Qué miro, cielos! ¿Qué es esto que por mí pasa? dsaso. ser tan dichoso que suegros inorías a pares te hallas. ¿Qué es esto? ¿Qué miro? Aquí? mi sobrina tan turbada con don Paspar? Pero quiero ver oculto lo que traza, pues que le importa a mi punto. Hombre o sombra, no te cansas de perseguirme? ¿Qué intentas? si en acana dela No basta perder mi casa, Padre, marido y honor por ti, tirano y na basta. que aún no me vale el sagrado, que de esta casa me ampara pues de esta forma tras mí te arrojas y la profanas? dilno Sí será fingido esto? No lo parece en la traza. diin. Pues pie y sealo o no que al cueño me ha vuelto el alma. Aunque asegurado estoy emese de que Inés no está culpada. dos o daré mil voces. Detente, señora, aguarda lopod la honra de mi sobrina dejaré aquí acrisolada Señor, o Paspar, ¿Qué es esto? Así mi punto se haja? como des Señor, di lose. Yo no acierto a hablar palabra Más que con boda nos da? as Señor. No me habléis palabra, di los que todo lo he estado oyendo. y el remedio es qué casada quede hoy con vos mi sobrina. ¡Ay desdicha más extraña? d paso Pues eso no puede ser. lodo. Cómo de manda droo. le tienen puesta hasta veinte, y está en no cumplir palabra de cuantas hubiere dado. Estoha de ser o mi espada. Mirad, que no os está bien lo que intentáis. ¿Porqué causa? Porque él, señor, es casado, y ella también, vesto basta, pues no os está bien tener sobrinas encorozadas. Enfin, no hacéis lo que os digo? No es posible. dpaso. Pues la infamia labaré con vuestra sangre. Sígueme y vámonos, Joana. Vámonos de aquí, señora, porque sin duda se matan. sege Irte puedes, don Jaspar. que ya quedo asegurada. No le está bien a mi punto. tiáasa se pone de la puerta adentro en el tablado y riñendo como están cierra pez puerta, dejando uno dentro y otro fuera. Aquí la industria me valga, pues a este fin el poeta sn e n ent de solpe hizo esta cerraja. Así huyes, traidor, cobarde? No es esto volver la espalda? di pas que otras razones me obligan al respeto de esas canas. Pues esas ni otras cautelas has de ver, traidor, logradas. que yo por estotra puerta saldré, aleve a castigarlas. Gracias a Dios, que salí para. de este susto. Y a Dios gracias, que yo también esta vez salí de tanta maraña. gran ruido debe de aver. arrimarme hacía allá quiero. Leonor y soana muy asustadas Caballero, caballero, si os merece una mujer Infeli Pero ¿qué miro? Señora, Pero qué veq? Vos aquí, Aún no lo creo. Tu ingrata aquí? Bien me admiro. Tú de esta suerte, Leonor? Que mi ama se vea así? El que me quites de aquí me importa vida y honor. Qué dirá quién esto viere? agradece a mi valor y sa. que te ampare. Ven, señor. dconse. Vamos, y ver donde diere Yaspato ytropezón en rinando Por más prisa que nos vimos Leonor, ni loana parecen No te he dicho yo, señor, que de brujasalgo tienen? NVinipue está aquí. dpaso vamos y la calle vuelve, por sí podemos toparle. Y porque también conviene oq ar que aqueste herose lampiño de ded de de el viejo no nos encuentre so d porque he presumido. dlaso. que algo a este viejo le teres. pues cuando cerré la puerta no reñiste, como sueles tan poco en eslotra calla de se l de todos nadie parece. Y pues sin duda hubo de ir se Don Padrique, y me conviene cumplir la palabra, voy me a la carcel. Tú te vuelve d enro a casa, y allí me espera. Aseguras, que te deje volver tu, segundo sueoro? Prevendré, si te parece el aparato de bosa? Aquí a solar se me ofrece caballero, una palabra caso deede con vos. Decidme en qué tiene qué serviros mi persona? ¿Que me mandáis? conuéisme No, si no es para serviros. qe o se cio don Gnrique de Meneres soy y quien con vos la espada sacó, cuando bulla y gente, que riñese me estorbaron. y por no saber quien fueseis hasta ahora, no os busque. Y así, pues está pendiente el duelo de amor y celos, y a mi reñir me conviene donde no haya quien lo estorbe, sitio eleoid competente, para que en él os aguarde. porque tercero suele dei paso d caso importa mucho que se halle a todo el lance presente que padrino de ambos sea, vos, don Páspar, escogedle. Enel que vos señalaréis mi valor se compromete. ya el prado os voy a aguardar con mi espada solamente. Qué te quería este hombre? me habló en un negocio Sete, y haz lo que te he mandado. Señores, ¿quién será este con quien mi amo ha confesado? qué mal aquesto me huele? sin embarto he de seguirlo, por ver, si acaso se puede que haya un lázayo leal de tantos como hay infieles. Para padrino no sé de quien pueda aquí valerme. tratar con estos señores, aun el negocio más le ve, es la vida perdurable. no sé quién tal apetece. Pero al fin llevó el despacho, para que al instante suelten a don Padrique, y no ha sido sses po. si en a cona de las d en poco lograrlo tan breve. Allíado Petro pacheco he visto, Notable suerte he tenido, pues podré seguramente valerme de quien es, pues por su sangre valor y edad, le compete esta acción, Señor don Pedro, un desafío pendiente, otro caballero, y yo tenemos y a mí que lleve quien sea padrino de ambos me manda, y pues se me ofrece la richa de que me honréis venio conmigo, y hacedme esta honra, que os suplico, pues de ella, don Pedro, pende todo mi punto y honor, que os fío seguramente, debiendo este favor más a quien tanto me proteje. YoEnrique, os respondo, que iré. pero eso se entiende nombrando ese caballero otro, pues no le conviene a mi punto ver reñir sin que yo también riñese. eges No es posible, pues él en vos se compromete y por tercero os elite, Pedro, tácitamente. Mirad, si podéis faltar a él, ni a mí, si es de esta suerte. con que porque yo no os falte, a él, ni a vos, aquí pretende vuestra atención mi desaire? Pues perdonad, y creedme que a ver reñir sin reñir mi espada no se conviene. Pues quedad con Dios, que yo me valdré de quien lo acete, ya que os escresáis a cosa, que en el mundo es tan corriente. de pe Esto es sin duda peor. pues sin que el lance se medie saberlo y no hallarme en él, no es a mi punto decente. Señor o Anrique, vamos. que vuestra razón me vence. Sabré el caso por si antes mediarlos allá prediese, No me diréis el contrario, si no tiene inconveniente? racona de lan Gaspar de Cordoba es. de cenro noble andaluz me parece. Motivo fue una dama que amo sin correspender me, y más dichoso que yo el sus favores merece, más decid Señor, do Pedro, sale de lo una palabra os suplico que a parte me oigáis. mirado. no sepa nada mi vío de este lance, porque importa Que eso me advirtáis, me admiro, sabiendo quien soy Andad. que cumpliré lo que he dicho y sé lo que debo hacer. Pues yo hacia allí me retiro deni do Inés mi sobrina debe el lance de haber sido pues de mi primo don Lope, es la turbación indicio. ¿Que me mandáis? Perdonadme. Brave daño Fran martirio? Ya hablad, ¿qué os suspendéis? oy de mi casa se ha ido con un caballero. diien. Ya es cierto lo que imagino. vuestra hija? No la vuestra. que a mi casa había venido, Caida el cielo sobre mí. deo e de huiendo de vos, colijo. Páspar de Cordora es el rutor de este delito. A vuestrá hombre más infeliz. ¿Qué es esto, Cielos divinos? llá don Padrique preso, y acá estotro se havuestra oído de mujer de aquesta sangre tan enorme precipicio? la causa es de ambos don Pedro. Muera quién nos ofendido. ¿Qué he de hacer? ¡Que vive el cielo, que estoy confuso y sin juicio. Samos don Pero a buscar dea de de este traidor enemigo. Deéis bien Ha de ser. vamos por distintos sitios. Vamos, y no quede alguno, Por remoto y escondido, Que no registre el valor Y que no examine el brío. Riude honor mi venganza. Ayude honor mi castigo. Padrique, Lemor Cuanto te he dicho es verdad. Jáspar es mi enemigo? de du Paso, cómo te lo digo. cierto que es buena amistad. plaro. en tu jardín como, di, pudo sin tu culpa entrar. Yo no lo sé. sal do Ello a parar todo vendrá contra mí. Enfin, Leonor, mientras voy de lla. algún convento a buscar me puedes aquí esperar, porque en él has de entrar hoí. No te satisface aquí lo que te he dicho, señor? Hstelicado el honor. Volverá el cielo por mí. Martín, mientras vuelvo ho, esté esta puerta cerrada. No volveré a la posada por la demás ropa? de de dase dda no Que en fin a estar encerrada te resuelves? Qué he de hacer Joda, sino padecer pues nací tan despraciada y con dicha tan escasa que sin culpa haber tenido, en un instante he perdido Padre, honor, marido y casa? No hagas tal hado cruel? Yo condenada a un encierro, a p torno y rejas de ierro dase Leonor Malos años para él. podrá atreverse a la cumbre de tu beldad mi afición. No ves que no es ocasión, d lase que estamos con pesadumbre? Yo voy a cerrar la puerta, Entra que aquesta es la casa ento selor ¿Qué es esto que por mío pasa? llen one Yo estoy perdida. o muerta. Quién se vio en tal aflicción. de sn. en acona de an Donde don Jáspar está? a buscarlo mi amo va, uno con buena intención, Porque con capa de amigo Señora, el tal don Jaspar la dama le fue a soplar, y lo llevaba consigo. Mas por la mano mí le gano fue lindo cuento, porque sin darle tormento, cantó, señora de plano. su don intenta matarla y mi amo a buscar salió un convento y la dejó aquí mientras va a llevarla. so me faltaba, cielos! de aso a buscarme sa dPaspar cuál debe mi ama de estar, pues no ha sentido los celos? Porque vayas a buscarlo esta sortija te doy. Sostija? Digo, que voy y no me vendré hasta hallarlo. ¿Quién es quien se ha entrado aquí? ¿Qué es esto? ¿Tú eres, señora? Tú estás acá, Joana? Alora Dónde está mi prima? Di. Ven, señora, y la verás que por muerta la he tenido. tanto el dolor la ha afligido. entra y la consolaras. Cierto que voy para eso. Pues ¿qué tiene? Qué matarnos de elaro. su ponquiso y librarnos fue milagro, que el suceso del amor de dn Paspar, y mi ama lo ha sabido. dl so. Es verdad que de mí ha sido pues queriéndome matar Cuando él a casa volvió, con la muerte a mí me amaga, y puesta aquesción de daga a decir lo me obligó, Aunque es el delito grave. que sin ser amenazada dice cualquiera criada lo que ignora, y lo que sabe. ¿Qué es esto? A tu ama también. el tal don Jáspar la quiere? guerra el otro a cuantas viere, pero que no a ninguna bien. soa. sodo. Que es bravo redomado? un ocharo al don Paspar no le he podido sacar. sobre marrajo es soldado. Bien sabes mi habilidado Pues toda ella me costó un bolsillo que me dio, Alora, por nuestra amistad. y aun temo perder la casa por un triste dobloncillo, que tendría sin basillo mí lo mismo me pasa. Quien zufra en el mundo a este señor don Paspar? Mejor es que a enamorar al mismo infierno se vaya. aguardar a otro en el campo para pro reñir por primero acto de el valor regulan y ahora conozco que es cierto. pues con la experiencia solo podrá cualquiera saberlo. Pero mi contrario llega, y con él ¿qué miro, cielos! viene el pede Lemor. Quien se vio en tan grave empeño? Pero en todo tranée yo no dejar el puesto debo. ale dEnrique Aquí mi contrario está. sacan todos las espadas. Pero ¿qué es esto qué veo? Antes vengaré mi ofensa. Muere, traidor Deteneos. pues como a la confianza faltáis, que de vos he hecho? Sabed, que esto no es faltar. solo es hacer lo que debo, pues halló un traidor aquí que ha ofendido mi respeto. Aunque yo satisfación os pudiera dar don Pedro, no es ocasión, por tener en la mano ya el acero. Pues, aunque estéis ofendido, por tercero aquí saliendo de los dos, debéis dejar fenecerse nuestro duelo, y después de concluido comenzaréis vos el vuestro. Y así reñid de Jaspar Enrique, deteneos, y decid, si le matáis, con quien ha de ser mi duelo. Yo he de reñir. Perdonad, que está mi honor de por medio, y en contingencias no es bien perade que ponga el satisfacerlo. Yo estoy también agraviado, y le he sacado a este puesto, y a vos ambos por padrino. Y así he de reñir primero. Mirad que es de honor mi agravio. y el mío es de honor y celos. di en Si no os conformáis, reñid ambos, que yo lo consiento. Yo no cometó esa infamia Ni yo esa infamia cometo. de una suerte o de otra es preciso resolveros. Pues sólo reñir con vos es lo que aquí yo resuelvo, sienta lo o no do Padrique, y así podéis defenderos? En ese caso a su lado me hallaréis, don Pedro, puesto. Vos contra mí Enrigue? advierto o Contra vos no es o más que en su defensa e de esta aquí a todo trance expuesto. pues si llamado de mí viene caley de caballero, er cuanto reñir conmigo no fuere he de defenderlo. Pues yo es preciso vengarme, y oponiendo os vos a ello, me obligáis a que atracelle respeto y amistad y deudo. Yasí reñiré con ambos pues tengo para ello aliento ¿Cómo queréis que permita Yo ese tan indigno medio? dos solo sois mi contrario, y con vos reñir intento. Parece alladede y si otra cosa quisiereis al lado est de dn Pedros Pues reniré yo con ambos dilno Pues yo a mi lado no os quieros que lo que quiero es mataros. Que eso no ha de ser, supuesto pues no lo he de permitir entremos en un convenío. que de los dos elija a el que quisiere? Eso es bueno. Si vos le habéis ofendido, y él a mí no es caso cierto, que a vos os escogerá, y no a mí que no le ofendo, eas que materias de honor fuera indispensable yerro ponerlas en con promiso. Y así el único remedio es que riñáis don Paspar siendo conmigo lo aceto, y con vos lo contra conmigo a desero pues ya la casualidad ha dado el único me dio. Que a un íntimo amigo mío llegarse a nosotros veo, y con ponerse a mi lado tendrá fin aqueste duelo. Allí acompañado está, de si lo. mas retirarme no puedo. pues demás de haber me visto, estando los tres riñendo, me espreciso ya llegar Parrique a muy buen tiempo llegáis, pues los dos pretenden reñir conmigo y atentos uno a otro se embarazan por verme solo poniendo os vos conmigo lograrán estando iguales su intento. Yoa vuestro lado, traidor falso amigo, ingrato y fiero, cuando el buscaros solo es, Ya a reñir con él. para mataros? dienos Pues no miráis que los vos solicitamos lo mesmo, y para matar lo es fuerza ahora de vos defenderlo? Pues reñiré con los tres. No será, porque yo puesto a vuestro lado estaré, Donque a desemceros pese adulaso Ya os he dicho que a mi lado ni por mi amigo yo os quiero dlno Legid de los tres uno. Ya os he dicho, que no aceto ese partido? pues que él no me elija es cierto. Aquí está, Muere, traidor. sale de lo reportros deteneos tros. Vos me detenéis, Enrique? Vos también, señor, don Pedro, cuando topo aquí un traidor que le ha perdido el respeto a mi casa, hoy me ha sacado a mi hija de ella? Que es esto que he oído, aleve traidor, que ya dos veces me has muerto? Sí con la espada en la mano no estuviera satifechos os dejará a todos cuatro. Martín, ¿qué es esto qué veo? del paño d que se matan nuestros amos. dee lero Pues yo le pondré remedio havor al reyo que se matan llegad todos llegad presto. cercad el prado ministros, y a todos los llevad presos. Gran desdicha Gran desgracia? escapar de preso, o muerto es imporible, señor, porque esos caminos llenos vienen todos de ministros ¿Qué dices? Señor, que es cierto, y la corte alborotada está con este suceso. Si enos hallan, no será posible lograr mi intento. yo arriesgo punto y palabra, si me halán estando preso, y nadia podrá pensar que la cara vuelvo a el riesgo, pues no es posible reñir con tanto tropel de empeños y así para otra ocasión quede remitido el duelo Yo, sin perderlo de vista loseguiré, y aunque el centro ca sa puere de la tierra lo ocultase, ha de quedar satisfecho mi honor, casada mi hija, daled o ha de morir a esta acero. ha de casar con mi hija, o ha desventarse mi esfuerzo sioo. plogue a Dios que yo hartos os vea de iernoso la buscaré laocasión de vengar mi agravio y elos Si antes que toso es le dama a Lemor en un convento pondré, yy después mataré a aqueste enemigo fiero de ped de sean esteces de que de tieo Sirve el obrar bien, supuesto, que tanto enemigo tiene mi amo sin ofenderlos. Dies, Martín, bien salimos amigo de nuestro cuento. si ahora No tam bién, porqué reparo que de mi amo es el duelo, porque en casa de Leonor os entrasteis desatentoso y por lo que mira a Ioana aún no estoy yo satisfecho. sacad la espada y reñid que el sitio conviza a ello. Qué convite o qué demonio? por cierto que es buen al muerzo para el que convida al sitio. Qué No reñís? No por cierto. ponque porque soy tu amigo, pioo. y tengo prosósito hecho de no reñir con amigos. Desde luego os lo dispenso. Pues sois papa vos a caso? No lo soy, pero bien puedo dispensar en este caso, por ser conmigo. so niego y antes de reñir, es fuerza que probéis el argumento. Yo lo pruebo de esta forma. e acona de lan Ya sacad el acero. Sienta la espada. AAguardad que No acabáis? Ya lo ando aquí disponiendo. Mas la lleve dejé en casa. iré por ella, y ya vuelvo. Cómo es tros? Vire Dios, que os mataré yo primero. Diga el diablo y lo que aprieta, Así ahora que me acuerdo no es posible recir. porque en penitencia que na riñese me dieron, criel por un grande desafío que tuve no ha mucho tiempo en que mate tres o cuatro. conque viendo el trave riesto con que cualquiera se pare de quedar muerto en el puesto, por eritar el oraz pelagra de que lo mate, lo han hecho. Ahora, pues mirad vos bien, morir que es moria sonbre Pues yo no quiero matarte solo porque dais en eso Sois un picaros Eso importa muchísimo en estos tiempos. Vení acá. no os ha hecho fuerza lo que he dicho? No por cierto. Pues yo sé lo que os la hará. mar due El saber que este es precepto. De quién? De quién de el poeta que es quien así lo ha dispuesto, y nos está allá aguardando, para acabar el enredo. A eso no hay que replicar. Digo, que envaino y laus deo. Flora y Joana de noche. Yo estoy muerta, Joana mía. Yo no sé qué hemos de hacer poro mnen de cone dped Ya es de noche y nadie viene. Ni yo tan poco lo sé. Astas dos pobres, señoras, se han de morir esta vez de piero llorar. Por cierto No siento yo eso. Pues que Mi desoracia es la que siento, y que solicite, es bien, su remedio. Si le hallas. Buscarle procuraré. Con la mía haré lo mesmo. sen le de del ge todo se ve y parece que oigo hablar Gente aquí debe de haver, y no distingo la voz, d sas. y no conozco quién es Hacia allí he sentido un hombre. quiero llegarme hacía él, por si fuese topezón. Un bulto hacía allí se ve, y por si fuese Martín, quer. quiero llegarme. Buien es Dálarme Dios, Aqué Flora? la voz disimularé hasta que sepa su intento. Pres tú, tropezón? cllo. Pres tú, Martín? dado do Yo soy di la. de aquesta forma sabré, ocultándome que intenta Tropezón, tú has de saber que con gran riego, estoy por que a dTodrique lleve mil recados y papeles supuestos de don Ines mi señora, y como el casarla quería con él, bella lo aborrece tanto, por si podría vencer su aversión, aquella noche que llegasteis, le cite, y abrí el postigo de casa para que la entrase a ver si en acona dela sin que ella supiese cosa morida de el interés moviéndome el interés de una nada que me dio, a tal desdicha y tropel de penas y pesadumbres, como padecer me ves. Y pues es precisa ahora Antes que mi ama lo sepa, el tuyo, su padre o él y que todos o cualquiera la muerte me den, has de llevarme de aquí. dichoso mil veces, quien tan gran desengaño toca. Mas su intento esforzaré. ¿Qué me dices? lo que oes que yo fui quien los entre en casa, sin que mi ama nada supiese, porque él me obligó con un boltillo. que es tal diablo el interés, que a todas las tambalea, Que dase halla con ella ya la que no hace caer por firme que esté le mueve, así un tantico los pies Yo estoy aquí con gran riesgo. pues, si lo llega a saber mi señora, o tu amo, soy perdida, y antes que se sepa, me quiero ir. tu ama le quiere bien Así apuro mis cautelas, ha do Paspar Qué es querer? de ella no ha visto otra cosa, que un desdén y otro desdén. Pues para ese galanteo ¿Qué motiro tuvo él? Eso qué te importa a ti? Ya no te he dicho, que fue la introducción la pendencia, y como por muerto a él y a ti, Martín, te tuvimes, este ierro ejeente y así has de ampararme ahora, pues que mi inocencia ves? dichoso mil veces yo, que un desengaño logre, con que he cobrado Féliz alma vida, henor y ser n albricias de mi dicha, te perdono. Pues quién es ¿Quién aquí dentro se ha entrado? Pero yo por luz iré. Con quien estaba yo halando, que esta voz sin duda es de tropezón? salede l Ruido he oído y salgo a reconocer quién le ocasiona. diien da Quién ha entrado aquí? ¿Quién es? y laso. Puees traen y retirado detrás de aqueste cancel retira seal estaré hasta averiguar paño Jáspar qué intenta hacer? Aquí las luces están Aquí está la luz también. ¡Váldame Dios! carallero, y le. sois mi sombra o pretendéis, siguiéndome de esta suerte, acabarme de perder Si será este don Paspar, y mi desoracia esta vez tendrá fin. Pero ¿qué miro? hablando a mi prima es Don Gaspar quien allí está. Desde aquí lo escucharé, por ver que intentan los dos. que después salir podré. Oíd, señora, y perdonadme. que si rendido os amé, fue, sin saber que os servía Parique. sto creed, y que es mi mitad de el alma y soy su amigo tan fiel, que si yo lo presumiera, no intentara discortes atreverme a imaginarlo por mí por vos y por él. Vida que sobre dar poco, es hablador su merced. Eso aprendimos de ti. Entrad todos, que esta es la casa de este traidor. sion racona de lan vento de de Quién se ha atrevido a ofender nuestro honor, muera, matadlo. la voz de don Pedro es. Ya es fuerza salir de aquí. ¡Cielos, ¿qué veo? ¡Ay mujer tan infeliz Don Sanigue? d paso. la voz suspended. que los favores que os debo, ya ves la amistad, bien sé. y así, puesto a vuestro lado mi vida sabré perder en defensa de las vuestras. Dime, Alora, do Ines des saso. donde está? Aquí retirada. Pues a postrarme a sus pies dlaso. iré y perdir la perdón de haber creído que infiel fuese quien es tan divina. Pues yo no os perdonaré hasta que estéis advertido de lo que debéis creer de una mujer como yo. Ya, de pon el desden. Pero ¡ay Dios mío! mi padre. Anrique, dn Lope y todos. Aquí está, Matad lo pues. muera. muera. Deteneos di sa Vos a su lado os ponéis? y yo, pues a mi enemigo d seno. de veré aquí defender, reservándole la vida, para matarlo después. Pues mueran todos, matad los d sa. El acero tened y mirad que la prudencia suele gobernar más bien estos lances, y algún medio. Medio no lo puede a ver si no casa con mi hija. y si marido no es dilos de mi hija, no a vuestrá medio. Qué han dado los dos en que a cierno han de encorozar? sen acona de las DonDeon lo que queréis, no es que case vuestra hija con don Padrique? dodo es y que a vuestra hija yo la mano de esposo de No es lo que intentáis, d Lope? Pues ¿cómo puede ser? di di. de aquesta suerte, Leonor, Mi bien llega a mis dichosos brazos. e ellos feliz llegaré, para ser tu humilda esclavo. Yo a los tuyos, Inés, d seso a lograr favor tan alto. Dichosa mil veces quien esta fortuna ha logrado? y todos a vuestros pies todos despos. aguardamos el perdón. Alzad, que ya lo tenéis. dsdo lo Llegud hijos a mis brazos. Pues libre os llego ya a ver nuestro duelo concluramos. Señares téncase estedes, aun quelida o mesecadilo fiso. Deje isted eso No ves que es tarde, yse quiere ir la gente Fuera de que mi amo os remite el duelo, y allá con Flora os la abed, que fue quien es engaño. no nos embaracéis celebrar las bodas hechas, y cuatro que se han de hacer. sos con la hermana de mi amo si él quisiere os casaréis. Yo me casaré con glora. Martín con jorna también. y los dos, señores barbas porque se cumplan a séis los casamientos que se hapan también las manos se den, por ver si se hartan de bodas. Todos en ello vendréis? Todos en ello venimos. y el rutor segunda vez os pide atento y rendido, que sus ierros perdonéis. do s de
