Texto digital de No hay instante sin engaño
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Desconocido
- Atribución estilometría
- Sin resultados estilométricos disponibles
- Género
- Comedia
- Procedencia
- El texto procede de la transcripción automática de un manuscrito.
Aviso
Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.
Licencia
Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de No hay instante sin engaño. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/no-hay-instante-sin-engano.

NO HAY INSTANTE SIN ENGAÑO
JORNADA PRIMERA
Jorada salen como de camino enrique ichapie a Diós gracias patria amada, que piso tu noble suelo es justo que alabe al cielo quien de absencia tan cansada vuelve a su tierra con gusto. gracias mil veces le demos, razón es mas no sauremos, después detanto al gusto y tan próligas molestías como causalma jornada, sion a cona de a ropa, maletas, ybestías dejamos, cuando tomando en vez de cama, y escote, espada, capa y un trote que me trae agonizando diciéndome con los ojos de que siga tus pisadas por calles tan excusadas me traes que mis enojos por más que hacen en tal lid por saber adonde estoy ni yo sé, por dónde voy con ser hijo de Madrido ni porque de mí se esconde donde vamos de este modo, para mí es un caos todo pues teniendo casa donde puedesirte a aposentar a una posada te vienes, yeste paseo previenes sin dormir, y sin cenar Chapín no es esta ocasión Calla, y anda, y ven tras mí. Callo, tando y voy tras ti, que mejor fuera al jagón. No es esta gracia Desgracia esla de un triste criado, pues va contigo en pecado estando contigo en gracia. mas mi locura te tura Si no dices donde vas que no den mis plantas más pasos tras de tu locura. no sabes que a Blanca adoro? ¿las sé que la tienes amor. sabes que la muerte di a un caballero, porque fuerza el alsentarme fue? clar todo, señor, yo sé así. porque una noche le viste hablando con Blanca bella sin saber bien si era ella, fiero la muerte le diste. quien en su reja pudiera a no ser Blanca tirana. cla pudo ser inés su hermana. sólo esa disculpa fiera dio después a mis desvelos. su aleve y cruel randanza Pero a mi desconfianza Aumento más los recelos. posible es que fuese inés a averiguar eso todo vengo chapín de este modo. Eso fuera bien, después ara alivio de tal daño, y de camino tan fiero de comer un mes entero he de haber dormido un ano. todo tu ser se previene en Jula, sueño y bevida. pues y diga usted la vida de qué modo la mantiene? mas dejando estos anelos es aquí en gracia, señor, donde previene tu amor desengañar a tus celos? cauto y prevenido espero averiguarlo esta noche. conoces de Blanca el loche? coche conozco y cochero ejes, ruestas, y es támpido mulas ruido, cielo, ilanza, bien que de esto nos alcanza a ti el cielo y a mí el ruido. más de este conocimiento que advierte tu presunción? don Antonio de Aragón amigo, fiel y de aliento a quien en cargo mi vida que sagaz cauto y experto de mi amor, argos despierto fuese en mi abiencia dormida. me avisó por el correo que Blanca fiero dolor, olvidada de mi amor se entregaba a nuevo empleo, y qué falsa e inconstante las más de las noches viene a este sitio donde tiene prevenido ya a su amante, ¿Quién ¡ay Dios desvanecido sus favores, goza ufano, ofreciéndole la mano galán, esposo y marido. Esto vengo a averiguar recatado y en cubierto, y vive Dios que si es cierta la vida le ha de costar. mal despique amor te inflama para tan celoso abismo qué he de harer? Hacer lo mismo que ella buscar otra dama. y otras mís, si es que la flecha te yere deel Dios vendado, que ael gracias que deesto ha dado tan abundante cosecha. un pecho que firme ama y de constante Blasona hunca una dama abandona por elegir otra dama. buena fuera esa convencia Si el caso admite este nombre siempre que en contrase un hombre otra tal correspondencia. pero el diablo se las lleve vi hay que fiaren ninguna. Espera, porque la llna a con luz tremula y breve absente el delpico coche con luciente sucesión Tomando va posesión del imperio de la noche. ya la negra proserpina nos da con su rostro en cara. aquecain dentro d Señor, advierte imagino que dos mujeres peajean de un coche allí y que dos hombres con ellas, aunque te asombres, asia este pitio se emplean sin duda que es Blanca celos el coche sin testimonio es el suyo Don Antonio, bien aseguro mis celos. y los míos son postema. sir. pues la que con ellos viene es Juanilla ya previene mi colera, aquí una flema. retírate aquí conmigo si el furor me da lugar para poder escuchar y prevenir su castigo. yo yo, sientales andanzas? dsl y Juanilla esfalia, por Dios que he de tomar de los dos de un castigo dosvenganzas, d y de detiante yia te ecaa indicio pasardo lavez con mantos ellas. no en vano la noche bella vaponiendo a lo que enfiero un sol en cada lucero y una flor en cada estrella. Munda entre las sombras ella se vio más clara que ahora pero ¿qué mucho señora, que tanta luz desabroche si en vos consique esta noche que la florezca la Aurora. Corred el obscuro velo a la luz de vuestros ojos aunque le causéis enojos a las estrellas y al cielo. pero si es cauto desvelo de vuestra beldad pladosa porque de su llama hermosa no me abrace el resplandor. corredlo que en su esplendor Fénix seré y marigiosa. que esas lisonjas os sobran de la dama que adora? bien en ellas lo monstráis pues como lisonjas obran e lacona de las pero mis celos las cobran por engañar mi esperanza que a quien este fuego allanza tal vez con unafución entre tiene supración por estorbar ya venganza. Viven los cielos, señora, que mi afecto girasol de vuestro divino sol solo los rayos adora. Señor, don Diego, no ignora el corazón los desvelos suspiros, fatigas, celos que o culta hermosura ajena. hapón yo muero de pena Yo rabio, señor de celos. hablan aque mi mego peatra y vos, señora embozada en ela nube tegida que ciomos llái de escondida enfigura de tapada. correde la vela tramada deesos ojos al casque que aunque el agre me resique de de mar travicio y hondo si acazo me echuré a fondo Yo me iré quitoso asique. bien cubierta de Barni viene esa pilaora amarga, Buena etá para dar larga, a la dama fregatriz. que adora tan delar por vida de esa dulcura que a quererme tu hermosura fuera mosca deela mueho T estoy echa una yel ase yyo torio una amargura vuelvn cona pinéis escuchar de lena aunque u mate el veneno Vuelvo a oír, aunque el sereno aquí me haga estornudar Como el sol muere en el mar así muera mo deseo si más que el dichoso empleo mi fe de tus ojos ama. Más que si el cligo la dama negaréis su galanteo? Nombradla, por vuestra suda Pues es, pero callaré su nombre sólo es daré una seña conocida. HAy más cruel homirida, Ya la espero deseoso? Mal caballero engañoso, te a cuerdas cuando la friste un diamante, la digiste tierno afecto y amoroso peroblífico es brillante esta piedra muda y bella de mi amor, pues como ella callarse y amar constante. Ay desdicha semejante Decid no, paso esto asís, ¿Qué he de responderla aquí No diréis lo fingo yo. ¡Cielos, cuánto me paco con Beatriz, cuando la di el diameante qué rigor Planca sabe estoy mortal. ay baranjo, soy fatal pues no ignora y a m amor. Lueca un remedio, señor, que alieve dolor tan fuerte. Qué oigos siccares Divierte oyendo un rato esapena aichapin que me condena dsel de este rigor a la muerte. No me habláis enmudecéis? Decid, esto no ha pasado? pues ya mi amor dlvidado tan por extenio sabéir, porque el recelo dequs os diré tan solo ahora que vi a una dama, señora, qu la quise verdad es. as mire tu sol después y olvidóseme su aurora. Sois villano la venganza que decó tomar no más es que me veáis jamás y ovedéis vuestra esperanza injusta fu esa mudanza y as olvidad tal descuelo que no quiere mi reielo Fénix seáis ogisalo, de que os olvidéis deel sol viendo de pues otro cielo. discreta enemiga estás con celos, dulichesmiuda Blanca, señora, mi vida Yo no he de olvidar jamás. Ya no puedo sufrir más alver su nombre en su labio Cuál asid pisado rabio? Qué hacen, señor tus anelos? Olvidar chasin mis celos, y castigar este agravio. Espera Blanca bien mío, Déame also cruel que aunque aquí por un papel lehe llamado, no fue impío para oír su desvarío como otras veces, traidor, sino porque a me rigor muriese en flor tu esperanza, porque sea mi venganza el sepulcro de tu amor no más tu desdén me asombre. que te amo Blanca repara a ser hombre, yo borrará de tu memoria ese nombre. sale ahora Enrique pchapir Pues ¿aquí tenéis un hombre. que hará por vos esa acción ¿Quién eres hombre Un sansón. Quién oyendo la justicia de esta dama y tu Malicia, vengar quiere su razón ¡Ay Isabel, ¿Quién será Este hombre estoy abierta. hombre, que te va o te importa lo que aquí pasando está. mas me importa y más me va ¿Qué pensáis, soy caballero, Enfádame, un desafuero y al castigo me provoca. Ade masia tan loca denen los d responda solo el acero. Idos señera ¡Ay de mí! Sí queme isabel al coche, Sóltose el diablo esta noche. Vamos aprieia Ve aquí lo que me faltaba a mí en vuz de una pena riea, Gigo te te hará esta rica desde el talón al logote No es mucho me hagas guarte si tú eres el que mepica. Raro valor Brazo fuerte Advierte, que gente vene lures de caneia dela Pues retirarnos conviene no huyas cobarde iere cn. que en seguirlos decia suerte hacer mal el paco ten. Traeellos conmigo ven que me importa conocellos. Eade que ir contigo y prtads ellos? fuera a linfierno más bien. dentro ruido de espadas y la con algunos de laronda favor al Rey ¡Ay mi pierna, que apagaron la linterna qué huyen Seguildo Puesde mientras que los prenden fe el seo secretario terna. en trancelos minim o u Pon Juana en ese tufete denele esas luces, mientras llega Beatriz que ya tarda mucho y mil cuidados me cuestas. no tengas cuidado que estará en riosada mientras otra parte de rosario más que las que seulereza, que aunque no es del númiro es Dama, señora de cuenta. oh maliciosas espías no es cuya das gentilelas aisos si en a con de la sucaso sucaro O quién sin vuestro registro pasarse avies pudiera. No te fatiques, señora, si ella en mi coche no fuera no me diera pena alguna. pues de qué nace esa pena? que peude de algún curiosa la mordar infame idea viendo solas dos mujeres en mi coche y de horas fuera pensar que soy yo y ppensar que la devoción honestra de ir a gracia no es virtud, sino devoción supuesta. yhay abiente de mi vida cuando la ingrata la adversa varia inconstante fortuna, mentida deidad cruenta el curio rapido injusto de la altiva vana ruda parará de sus rigores haciendo con una buelta que los ojos de mi amante vida de mis ojos sean. pero ¿quién se entra hasta aquí? sale Beatriz y ylavel asustada Yo Blanca, que vengo muerta. Qué traes de atriz divina Ánima, descansa, filienta, que todo el color perdido Dle de una desdicha da muestras. ¿qué tienes? Ansias, puares desprecios, olidos quesas tras cuidados y celos que todo este infierno encierra este monstro, este huracan pues donde su furia reina no hay quietud, sosiego, alieio juicio, razón ni prudencia. Pues ¿qué hay de nuevo No ignoras, que en don Diego de contreras, hermano de don Florencio a quien dio muerte a tus rejas mi hermano Entrique y tu amante, la honor y recato ciega, puse en él los ojos y no sé yo, si con la mesma afición, puso en los míos todo el ser de sus potencias. y fino seal y amoroso con igual correspondencia fui el ídolo de su altar. y él la imagen de mi idea. y pero ¡ay triste, este amor todo este afecto esta fineza un retiro, un descuidarse un desuío una tibiera yme disperto del litargo en que rendida a la quieta mansa apacible, suave prisión de amor ha la hueña, me hallaba en sus dulces yerros cautiva, dormida y presa. supe su mudanza, en fin, y que confinas ternezas de mi belleza olvidado adoraba tu belleza. y celosa y desuperada no detis que ya estoy cierta que en tu constancia jamás entrada hallaron sus penas de su infamia, Blanca, sí, y de su falsa cautila. pídote prestado el coche finjo a gracia una novena por la abiencia de mi hermano y sabir con más certera tieran justos mis reielos oh si su mudanza es cierta. doile un papel en tu nombre y en él le advierto, que venga a gracia las noches que me durase tan honesta devoción, que allí mi amor le esperaba, sin violencia el precepto obedecio. Yo entonces, cauta y cubierta de este manto, disfrazada me valgo allí de ti misma, aueno yo en tu nombre? no te admires Blanca bella y perdona la osadía Pues ya dige, si te a cuurdas que no hay jueiio donde hay celos y a quien hirieron susflechas quí imposibles no conquista ni qué ruegos no atropellas. creyó mi amor y yo cautra actuta mañosa y cuerda pude así fondear su hecho, a cuya blanda cautela se fue tragando el anivilo, y tanto en su amor sereva, que en el dulce amante yotro en que feliz se contempla al suavu impulco amoroso dala más rendida vuelta de un favor, incauto y ciego mi olvido y tu amor confisa. la cielos, quién vio jamás en las vulgares tragedias que el reo confiece y que sea el juez el que padezca. desengañada ¡ay de mí! osada, altiva y resculta, esta noche al mismo ficio le avise que alrme vuelva. no para hacerle caricias no para si lla sino pporque de una vez su infamia y castigo viera. segunda vez sisevoso en la confesión ya echa se afirma ise ratifica añadiendo a su fiereza que eras tú el sol en que vive, y yo su defunta estrella? no desenfrenado bruto, no en el coso herida fura no previeitado escollo ni desgajado cometa más ruinas amenazaran le t ni más estragos hitieran s que yo al oír de sus labios razón tan vil igrosera. si un caballero en el tiempo que a la venganza se apresta mi rigor no me atajara la acción, diciendo que ena señora, un hombre que oyendo la justicia iraron vuestra tenéis aquí que por vos sabrá vengar vuestra ofensa. don Diego furioso entonces, al ver acción tan tresculta por excusar de darguntas dio ael acero la resicusta. turbada, confusa imuerta tomando el coche afligida heladas todas las lunas la planta inmovil el labio sin aliento, las potencias sin voz los cielos me valgan Abgola el dolor, apriesa Juana fisabez a mi lecho la llevad, y hasta que vuelva ensí la asistid piadosas. ha hecho muy linda hacienda. ayudayais y amiga Qué pesa mucho Pariencia pues es propio en las mujeres llevanla las pesar más la más ligera. Quedamos buenos honor? desdichas quedamos buenas. Amor se hallará en el mundo a quien esto le luceda. mi opinión, en opiniones a la voz impía espuesta de un desenfrenado vulgo. Beatriz celosa y resuelta sin dolerse de mi honor por conformar su sospecha al celoso mar se arroja, en cuyas ondas se veras, siendo ella la que fluctua soy yo la que más seanega. ¡Cielos ¿quién será aquel hombre que de Beatriz en defensa bizarro se arrojo al riesgo. Caballero de altas prendas sin duda deb deser. clara está la conseguencia porque a no ser noblez quien tan osado empeño hiviera. oíd la conversación tomó del coche las señas oyó mi nombre y creyo quiera yo la dama mesma con quien mas ¿quién entra aquí. entra en i que icha pinerte con una banda en la frente do de co Yo soy, señora el que entra y quien también saldrá luego más despacio y más apriesa. el descuido o el cuidado decstar en falso las puertas me franquio la entrada, pero si cerradas estuvieran al impulso de mis iras ellas de temor se abrieran. ¿Qué es esto, Enrrique, señor, combien de uño mío vengas a los ojos que te lún Tazos que te esperan. ellos dirán el dolor de mi amor y de tu absencia. si el gusto ya voy desata, que a irisieno la cadena. Alterna el cisne hermoso su sonora suave voz en cuyo alorde encanto si observa alegre, su armonioso canto, lamenta triste, su postrera hora. a incauta tortolilla, siente y llora, la dura absencia de su dueño y tanto que ni el tierno lamento ni su llanto tu mal alivia, ni su pena dora, así yo dueño amado de esta suerte cisne canbro, torto la afligida cante, llorando desunión tan fuerte, siendo en mi llanto y voz un homirida más vida son tuel de mi muerte, ae tu abiencia muerte de mi vida. Bien el veneno yresparas muy bien la ponrona ordenas mas hoy en tus mismas voces has de encontrar la respuesta. Páviltirena su mulca sonora cautelosa previene en cuyo encanto el cauto pasajero, en ver de canto va vida encuentra su postrera hora. Astuto el cocodrilo, gime illora con hay tan tierno con alago tanto que en los dulces solloros de su llanto sus iras cubre, si su engaño dora. Tú así, dueño ingrato de esta suerte Cocodrilo y sirena fementida lloras cantando desunión tan fuerte siendo en tanto dolor, fiero homirida el parabién, tu llanto de mi muerte, y el pésame tus voces de mi vida. mi bien cnrique, ¿que es esto? cuando en desatadas perlas han sido mis tristes ojos dos desleidas estrellas, Hoy que en la luz de los tuyos en jugar su llanto esperan, y en vez de alegresarullos me rindes tristes ejequías? ¿Qué es esto Chapín también Tú teretiras? No llegas a dedirme las albricias. Ya tú me las deste buenas Yo? Cuando? Esta mesma noche Pues cuando esta noche mesma te he visto yo Cuando a tú que bradero de cabeza, una piedra le tiraste de la onda de tus quejas y fue con airetan lindo que de las resultas de ella a él la piedra le toco y a mí el toque de la piedra. No te entiendo Yo si entiedo falsa si por medea Vilpandora, estinge lleve la mía injusta cice fiera. negarái de que esta noche o tras muchas antes que está dejando a parte las iras de las pasadas ofensas de aquel infelice a quien quite la vida a tus rejas de cuyos celos aun no está el alma satisfecha, s podrás negar otra vez. mi dolor, a decir vuelva, que agracia furite que yá redio tu padre licencia con el honesto motivo de alguna fingida oferta, donde celosa a tu amante llamado de tus cautelas entre a la hueños rigores, le dabas ardientes quijas, de que adoraba otra dama. aque el convoces afectas esa tufiro, diciendo Ear que en la luz de tu belleza como a la viita del sol se con sumi aquella estrella, y que tú así que esto oíste vibrando en ojos soberbia le culpabas de mudables. bien que el dulies ternezas templar tu enojo intento, repitiendo entre finezas mi gloria, mi bien, señora, Blanca sí. pero aquí apenas tu nombre operón mi ansias, pues todo lo oyeron ellas, cuando a quitarle la vida, me arrojes, que si pariencia Tuve hasta aquí, fue porque Dude hasta entonces quién eras, pero declarado el nombre vicento d más que su frio fuera si el vengarme no intentara ¿Quién duda lo consiquiera si la juetiva a este tiempo no llegara, a cuya fuerza fue previo el divudirnos, y a mí, mas fue la cabera cuya divición, extraña fueelmonsón de mi oresas. que término las albricias. niega ingrata Aeve niega que esto no es así? Desdihas ¿Qué atendéis? dura tormenta que enrriquezay de mí infelice, fue el que movió esta reyerta. Beatrir peares me ha muerto con fingire ser yo mema? escucho Enrique mi nombre tomó de coche las señas y creyó con suta cabsa que erayos quién en tan fiera en tan terrible fatiga Sevio jamás? Sien tal pena le digo aquí la curdad paligrar, Beatriz esfuerza. si la niego me conventón voces, nombre, loche y señas. si yo me culpo me impato de mujer farel inecia Pues ¿qué haré, cielos, devidme en tres tan duras viotencias pues es la menor de todas un rayo un volcán un etna. Al enmudindo ingrata pero haces bien ysipentas la respunta que has de darme y por ahorrarte de que mientas Yo me la daré a mí mismo. Puede ser, que sea la cierta. dirás que tu hermana inés sdao rendida a las nobles prendas de don Diego que a te fue el que hablarca allí con ella, bien que yo no sé quién es que ya celosa o resuelta al ver que adoraba más fue ojo que su belleza que emborada con tu nombre difrazada entre las nieblas le hizo favores fingidos por ver si de esta manera podía a traerso alí Bendienle esta fineza después de claro el engaño y su acturia descubienta. Dira también que fingió aquel enojo seviera aquellos celos retutos, porque con ellos perdiera la esperanza de tu amer No es esto así, Di no es esta? la disculpa previnida? porque no es la cuz primera que de este engaño te vales Pues y quién duda que es ella la que sin querer me ha muerte. ni aún ha de ser la restrera. a tirana y en tu causa cnro es solo esto, lo que alegas. plao. algún día, mi verdad volverá por mi inociencia. Pues quéda te ingrata a dDios, hasta ese día Estoy muerta adse en drique sale Juan seeste aueo yasindra le uido entigo dle lieo pero ¡ay triste Qué te altera Oqué finisimo leco dcalo qué falicísima cuerda. Juana quién ha vuelto en sí? Mi ama Inés, que ahora defuura derezar sus devociones de gracia a este instante llega, y creo que allá en el pecho le reventó una postema, que con haberla rocado Ya hemos tenido por muerta de un desmayo que la dio. famosamente rimiendas lelio se disculpo en dea si en a cona de l di también que esto es quimera y queeita criada estaba prevenida que saliera al tiempo que tú llegaras, puesto que esta noche era la noche que te aguardaba despcé de tan larga absencia, como tú me lo avisastes No hecesto así enriquezcuenta ¿Qué es ahora cuando señor se recibe el pleito aprueva. irme es mejor y dejarte que hay en tus voces tal fuerza que si te escucho está apique me obligues a que te crea. dleeno alirselo detiene y hablan así chai mío tan callado deluar se me entra el bien por las puestas, Cómo no me abrazas cuando me ves con la boca abierta? la cigarra el canto vano suspende el envierno frío, esperando aquellestio venga a darle un buen verano, así en mi chapín, hermano fue tu absencia un vivo infierno, lllore en vez de canto tierno, mas ya hoy en tanto enojo viendo en ti la ala alojo, Ya se me acabó el invierno. linda dera haces sedas qué bien vides la tela mas yo con tus mismas tramas te echaré las lanzaderas. Grarna el buo, y no es en vaño, con un graznido tan frío que le anuncia un mal estíó, al que espera un buen verano. Tú así con el nuevo hermano me ofreces un vivo infierno, siendo tu graznido tierno aquero de mucho enojo, pues ya con el bavo deloio tendremos un mal ibierno. Que es esto Charín mi bien cuando estás luces travicidos lanido en estos cándiles dos agonizantes mechas, hoy que el sevo de tus borazos para denetirse esperan en vez de que haya a lecuya me canta requien eternameto. ¿Qué es esto dich qué ha de ser? dulce si jocante abesa que a un miimo tiempo vemitas la mil la espiño y la yera. me negarás que esta noche de tu señora las huellas a Gracia fuiste siguiendo donde la esperaba a ella dentido sion acona de la sleo. su amante y a ti sbricón de su escudero ¿Qué pena y después que derretido duliemente te requiebra con el concepto salado de mar barco, fondo y culas. y tú en retorno le canbías. de celos, mas de una gruba de un fregatriz estropajo. ¡Ay de mí, pues cuánto cuentaa ysabel que le ha pasado con hasango, a mí me hecha la culpa, los dos sin duda fueron los de la pendencia. niega, pues que no es así y que tú. Mal esto dejan para mejor ocasiones mi sielos, pporque no es esta la ocasión de su venganza. eso es falto. Calla fiera. Vive Dus Blanca, que pues has dado en seguir el tema, de que fue tu hermana inés, hasta quedo escuche de ella no he de dar crédito a nada, y así, des o no, liencia Yo entraré a que me lo diga, Enrigue desenterespe escri vano de tenerme de tiene ella ¡Ay, señora, que si enta Ive a su her mano alez peor está que estaba Deja qué aInés hable Ya te he dicho. que otro ca? Linda Flera, a quien de cosera está si revienta o no revienta. que la hable estorbas ingrata, de seded porque en tanto la prevengas de nuivos engaños que dede de le me diga Mucho aprieta sene dede ¡Ay mayor desdicha, cielose y así quieras o no quieras, suo Ya he de hablarla No has de hablarla. mas mis recelos aumentas, no has de entrarpues yo he de entrar. asír a entrar sale nfeno y taroans todos cayose la casa a cuestas. ¿Qué es aquesto vive el cielo, si he de entrar, pues no has de entrar Quién se atre así a violar de esta esfera el sacro suelo? ¡Ay desdicha más tirana aquien ofance más inmi cu A mí me entrado el frio caso yan mentro la cuartana Señor, o Enrique vos en vertiaelión mi rida No se de ciso pora colia, ni que pensar vive ios. cuando os imagino absente de Madrid, aquí os encuentro profanando el casto centro de este alberque? cuyo oriente del sol, la pura presencia haciendo bellos en sayos para entrar deshecho en rayos, quizá que vida licencia? vos ojado de esta suerte os atrevéis a mi casa. decid presto, lo que pasa o, vive Dios, que os de muerte. Confuso estoy y turbado ¿Di ¿qué es esto?A de mí Señor, don Fernando, si. Callad vos, Pues qué me has dado licencia de todo el caso te daré cuenta, señor, AcabayaEa amor no tan solo en tal fracayo evites ruiña tan ciersa si no haz que a Enrique mi padre que le cuadre o no le cuadre le acompañe hasta la puerta. Qué irá a decir? No haya miedo le falte que que es sutil, y ella hará que arda el caudil, llegue Alpañio al arcite de un entredo. abreatrir y saber No veremos que batalla ¡Ay aquí, jance trranos Blanca su padre y mi hermano. Muerta estoy Señora, calla. apenas estubo loche corrió al día la estación, cuando tomo posesión de su emisferio la noche. Serena avarible y bella salió asegre y oportuna siendo en la argentada luna cada reflejo una estrella. yo a ese balcón las fogosas resiquias del sol templaba donde ufana contemplaba aquellas fénix hermosas que el velo arul fertilirán. con luces tan nacaradas que cuando más abrazadas es cuando más seeterncian. mis pensamientos ociosos así estaban divertidos cuando oyeron mis oídos centos pasos presurosos, en esa sala a quiempiera el ardid quién es pregunto y aunque el aliento de funto oigo decir favorece en congoja tan crerida Señora, pues mujer eros dos afligidas mujeres a quien lesva honor y vida Asiento y reputación el que un hombre que desea conocerlas, no las vea ni que no sepa, quién son y con aliento generoso a amparallas me prefiero. cuando entró este caballero osado, altivo y brioso, diciéndome, perdonad que en vuestra casa se ha osado, que le importa a mi cuidado aclarar una curdad con dos mujeres tapadas que entraron aquí, señora. y yo que a las dos a esta hora las tenía retiradas en ese cuarto resisto su entrada y su vista niego, y pero el de su enojo ciego como entrar las había visto cortes, porfía y atento se dé de hablarlas licencia, mas viendo mi resistencia se paso ael atrevimiento. en qué parará este horror y al grosero porfiar si he de entrar, si no has de entrar Llegaste entonces, señor, con que lidias tan estrechas pudo estorbar tu respecto. cándil y aicite en efecto Ya hay más faltan las mechas. Esto, pues el caso es todo y si acaso fui atrevida Ya estoy a tus pies rendida. ¡Ay mentira con más modo Sin duda, cielos, qué acaso con Enrique a Blanca bella halló su padre, y que ella por disculpa, finge el caso. Las escondidas mentidas, es tan bién, pero respondes Si el cuyho las pide donde ha de ir por las escondidas? al infierno. Fue severo Enrique, este arrojo en vos. y no creyera por Dios de vos exieso tan fiero. confieio mi necedad. quien vio lanre mas estraño Fuerza es seguir tal engaño, y así, señor, perdonad pues el delito os confieio que basta, porque me asombre se me dé de osado el nombre en castigo de mi exicio. con que audadme licencia ivos hermosa deidad Perdonadme si. Aguardad que falta otra deligencia Decidla, pues ¿Dónde están Blanca, esas damas? Allí en esa ciela ¡Ay de mí! donde mis desdichas van. Lláma las Juana. ¿Qué miedo, Señoras Aquí fue troya cayó en tierra la tramoía y descubrióse el enredo. Ved que os llama, mi señor lasuana Venid, sin algún disgusto. lleguisua al po aeataa a vuestros pies Ds quimera se dea ellas son sin istimonio. Yo aquel ángel es demonio, o este diablo, el hechicera. Señor Déjame chajín que esto es delirio o encanto o, sin duda es sueño, cuanto hoy pasa en este con fin. eas señor con la turbación en vano se anima el pecho muy bien, señoras sospecho de estelane la ocasión y así, aunque lai dos calláis harto hablan vuestros suspiros. seguras, pues, podeis iros, sin que nada me digáis que en la noble bizarría de este caballero, espero que obre como caballero, y que deje su porfía. viváis los dos muchos años, y sublid mi decabierto ¡Ay Beatriz, que tú me ha muerto con la lid de tus engaños. voy hija, aquí un escudero las acompañe y ensanto eo a cona de la a pesar de tu branto qu mees estos e sueto cio. detén este caballero, y otra vez que excesotal que no haga le precin que si de este escapo bien podrá de otro salir mal. Mujer, hechizo o espanto sombra enigma oijusión ¿Qué mujeres estás son Qué asombro es este o encantos. necedad de Marca es tal pregunta por mi vida cuando ya es cosa sabida, quisería ¿Quién Inés? pues y quién podrá dudar que fue inés y su criada que al ver lid tan cerriesgada quisieronla así estorbar. y más como previnida de ropa estaba Mal topa, la disculpa de esa ropa, con estar ya recogida. si tu padre, por castigo Blanca laba acompañar adonde ha de ir aparar si lleva el riesgo consigo astuta es y en tal batalla no le faltará un engaño, des el diengo Si vuelve a casa, y no la halla, lllaro otra necedad escsa a la otra semejante pues quiere quita que al instante que salió de aquí conprisa. como quien iba de parto, quien vez de tomar, ligera los pacos de la escalera Tomase los de su cuarto. detiso En fin, que a todo tirana me das aInes por disculpa sabe amor que estoy sin culpa. Y si hay algura es liviana. huyendo voy de tu engaño donde muera a tus enojos llorarán mis tristes ojos hasta darte el desengaño. puede habirlo a una mudanza tan clara, y tan conocida? mientras me daré la vida no perderé la esperanza. Pues por dejarte sin ella. Que vuelve tu padre advierte Daré mi vida a la muerte Y yo al rigor de mi estrella. En qué quedamos los dos Que voy a morir también Por siempre ya más amén Te rogamús, audí nos. si on racona de la Vane y sale Beatriz y y sabis quítame apriesa este manto. pone el manto loca vengo y sin sentido sobre una silla peor fuera haber venido mi señor a casa, en tanto que han pasado estos sucelos y te hallase fuera deella. Sólo eso deco a mi estrella peco entre tan fuertes exicios. bien que en medio de esto todo siento en el alma un temor un miedo, un susto un pavor viendo a Enrique de este modo sin que a casa haya venido estando en Madrid así. Si por desdicha, ¡ay de mí, mi locusa habrá sabido y querrá desgracia fuerte, cauto sagar y discreto averiguarla y ecreto darme después justa muerte? más bien tan fiera cautela a tus ojos lograría, siendo de noche y de día de ti muda centineza. Mas ¿quién entra sale danta Yo Beatrir Tan impensada visita. Como el entrar facilita ese tegido tapir, qué mudo cubre esa puerta que desde mi cuarto da paso astuyo. Bien está. vengo solo, porque advierta tu pasión inadvertida, a decirte, que con ella me has quitado Beatriz bella el ser el gusto y la vida. peca de qué suerte Mucho ignoras, ¡ay más pesar Si más grave. Dilo, acabaEique sabe cuanto ha pasado a estas horas. y así mi amor te previene que cauta, ledicas luego, que inés adora a don Diego, que así a las dos nos conviene. den entique Abre isavel esta puerta, dear mi hermano es éste? ¡Ay de mí! plao Pues yo me retiro aquí. de terase si él me conocio Soy muerta. sale enrique u lafin basa volando ysaber ya no es menester que baje que no falto abajo quien la puerta abriese, deatrez ehermano vengas con bien como mi amor te desca. y tú bien hallada estés. y sin relogerte a estas horas? no es tan tarde, pues las diez de la noche, apenas son. Que era más tarde pensé. ¿Qué haichapín Tus Dies, señora, a fesar me da, porque es muy justo que un chapín nunca falte de tus pies. Las albricias te prometo sean mejores que las que me dio la ruba esta noche, Pues qués te dejo caer? y sado. y me abrió media cabeza. pues chapín, fineza es yla d si de una ruria caiste que yo una vaya te dé. vienes de fuera Beatri? ¡Ay Dios, ¿Qué responderé Yo de fuera? No, señor. porqué lo dices Porqué Veo aquella ropa allí, sin aseo y con doblez. Mal haya amín mi descuido ds sar ¡Ay de mí! ¿Qué se diré doña Inés de altamirano. ¡Válgate el diablo esta inés, también aca la tenemos. llegó aquí al anochecer y desnudando esa ropa me pidió, que de Isavel manto, iuas queña le diera. Sin decir para qué con una criada suya apresurada se fue diciendo solo y a vuelvo. y esta Enrique lahora es que no ha vuelto, y así tú dobla esa ropa y sabis hasta que invie por ella más que nunca sea Amín. dela d bien le respondió Beatriz Pues adónde iría Inés? Lo más que podré decirte, si entenderlo no podré es que inés debe de andar entre tenida. ¿Con quién? Con don Diego de contreras. ¡Válgame Dios, qué escuché Bien se logró la ocasión. Esto de ysávil lo sé? A mí me lo dijo Juana. Ya misa Juana también, doña Inés se lo diría con que aquí en un santi a el secreto de los dos Ya lo saben más de tres De que estas suspenio Enrique la padida amarillez de tu rostro algún pesar mudas está dando a entender. en mí no estoy de temor qué tienes ¿Qué he de toner irás pesares disdichas, siendo una fáril mujer en quien gusto, honor y vida Amante deposite la causa de tanto mal. Muerta estoy No bien llegue esta noche a una posada. que llegó esta noche con chapín que por mil causas preciso así hacerlo fui. por los avisos que tuve de su injusto proceder cuando los pasos dirijo a gracia. Cielos, ¿qué haré que es muy cruel es principio y el fin promete cruiz. que con don Diego su amante. más claro va cada vz así este lo codrito aleve el rato gastacia que en la honesta devoción gastarlo fuera más bien, allí, pues lochalle hablando. Cierta mi desdicha es Esta noche, pero apenas de que era ella me entiré. Él me conoció, sin duda sa calo Cuando este acero saquí. Ya intercadentes los pulios. Por si podía con él. Clados los movimientos A pagar la ardiente sed. Pegada la voz del labio Deelidropico Babel de mis iras Ya sin vida en el traidor rosieles de sus cnas Sin aliento i va aejecutar Detén ale dlanta enemigo, ese áspid fiero, que no es Beatriz contra quien viurar, debes su veneno. contra mí yveda más bien. contra ti, ni contra ella este rayo desnude perdona Beatriz hermosa, porque ciego imagine que hablando estaba con ella, pues esta ingrata que ves la misma es que con don Diego esta noche hablando halles si en racona de tan Eso sí, respiré el alma vuelva otra luz a su ser, pues ya faltaba un tristis para no ser. y así enemiga engañosa falsa aleve. Pero quiéne llama Beatrir aca reja. Mas yo más bien locure. llegue alareja de don Diego, ¡ay infelice es la seña amor ¿qué haré? Quién llama esta reja . denro. ¡Vive Dios que Enrique es a quien respondió, pero así sagar lo corregiré. Dije, amigo a don Enrique, Amor filiento me de que don Diego de contreras su amigo leal y fiel al pasar por aquí ahora supo su llegada y que su amistad, no le permite que le fuise a recoger sin que tú la bien venida, en nombre suyo le des. Esto le dirás, y a Diós espera amigo detén. Agudo anduvio don Diego Vuelva mi alunto a sucer del incendio de tus ojos huyendo voy otra vez y así, sin que te pregunte ni por donde entraste aquí sin hablarte más me iré por no hablarte por no oírte si es que miro si es que sé, que corre riesgo en tus ojos el oír hablar y ver seleo ¡ay Beatriz, que tus engaños hoy me han muerto sin querer. Ya estoy en el caso todo, mas yo lo remediaré. Aunque allá sauras el como. Amor paciencia me dé. Loco me tienen por Dios el oír y no entender tanta máquina de enredos, en menos de un sangiamer. A Diós y sabil y ay a Diós. Así te vasSí Porqué Estamos solos. ¿Qué importa ser yo Bestia y tú alcacer. yeso. e nadae
JORNADA SEGUNDA
Arique y chapín ¡Ay chapin de mi tristeza cuando ha de parar el curio? cuando hagas otro discurio sin quibrarme la cabeza. Discurre conmigo a ver si algún adivio le hallamos, Vaya, señor, discurramos pero golpes, no ha de haber. Blanca dice, ¿Qué inés es la causa de tanto daño. Pues para que el desengaño quitó que oyeses de Inés. recatarse a su galán, mas es enigna, que alinos Más hambre, les da a los niños mientras más guardan el pan. de su enojo los venenos desan el recelo atrás, siempre el can que padra más es el can que muerde menos. pero con ellos provoca aquí el cariño le pierda. por ver si esfina una cuerda ca d la aprietan más que le toca. hallarla tan descuidada lealtad, es más que delito. guardar la ropa, périto es la gala del quenada. Eso está bien discurrido a esperarme aquella noche, Siestá bien untado un coche, aunque ruede no hace ruido. decir, Juana, sin hablalla que inés de Gracia venía, elio eso ella lo fingiría si oyó quizá la batalla. Mal haya tu discurrir. y tu sentir tan tirano. Oh Mal haya, amen tu mano, que tanto da que sentir. Salir las tapadas, di cuando las llamo su adre. A la bruya de su mladre ¿Qué te responda por mí? por remediar tal fiereza pudo ser Celia y inés, ser pudo. pero fue pues de su desmayo Faqueza. a su ser retituida pudo oblarlance tan fuerte. no hizo jamás en su muerte cosa mejor en su vida. mas tan pronta deligencia como fue sin prevención, como ellas tan brajas son harían esa apariencia. firo dicha fue, en tanta desgracia tan a tiempo la ojadía. Como de Gracia cunia se ledio la fe de Gracia. vagar cauta y advertida anduvo Blanca y secreta, ser una mujer discreta Eleo es mejor, que no entendida. decirme Beatrir después que incsaddon Diego amaba Eso está mejor que estaba que a don Diego quiera inés. Disfrazarse cauta ella con la ropa de Isabil, Eso afirma más la fiel disculpa de Blanca bella. Es verdad, loco y cried, con ella anduve chapín Fuiste con ella un caín siendo ella un cándido abel. Mal dígate el cielo amén. por ella vuelves villano. Oh lleve el diablo tu mano, y a quien más piense también. aichapín, ya yo estoy loco Bien en tu locura medras pues puños tiras, por piedras. Un áspid es cuanto toco y en desdicha tantatal y tan peñoso vaiben siento si discurro bien, lloro, si presumo más Pero ¿qué es esto vencido deel aparible veleño de un blando y Juabe sueño posrado estoy yrendido. Ya en vano el valor resiste su poder triunfe dichoso, pues sólo tiene reposo el rato que duirme el triste. duírmese en una de dad si esa mano dura y bronca si la que talmal dejará ya de pesar mediéndose ya en no dar tanto. mas crio que ronca. Oh qué ocasión tan ufana para un solilo quio ardiente. que alá también somos gente y hay mucho que hacer con Juana. mas dos tapadas me irritan que acá se entran con afán, como de la boca el pan, el solivo quio me quitan. salen tupadas cay cuana está su amo en casa slar que está, i no está. Como di no está, porque no está en sí, y está, porque está durmiendo. en aquel cuarto las dos esaremos de esta suerte, hasta que su amo despierte. no es mala trara, por Dios cleto la que vuetra luña ordena pues se vera en un instante allí en un cuarto minguante y aquí en vuestras mangas. Pues nos ve el servil suglar con asaños de ladronas? es común en las gorronas selio. poner todas, por quitar. Yo burlará de este bobo Señora, si me dejaras, aunque os quiera vir las caras. tan caras sois, que es un robo. mucho oro en Cautilla andado suaro por ver esta maravilla. aun poreio hay en Castilla cad tanto hombre adelantado. Al que es Conde, no responde jamás mi pecho oportuno Eso será cuando alguno de ti sus reales es Conde, Eso será y más apajo su Juanilla, no lo dudo. Que si no huele amenudo, es porque huyle a estropajo. Todo este rey emperiona como caso hacer pudiera de esa bruja esa echiiera fea, calba y mal fregona. Por vida de Tenla Buenas chapín nos haspuesto, Malo por Sangino, es esto Mas yo vengaré mi injuria. Esto ha sido entretenerte que yo as punto os lonocí. Con Beatrir estoy allí. hasta que tu amo despierte. esta ante retirase Alpaño y enor que en sueno dse la ¡Ay infelize fortuna, hay adorada, imagen de laluna, como a ser constante Yo te erigira estatua de diamante, hoy cautivo Alcudrío, ¡Ay Blanca, ¡Ay dusce bien, ¡Ay dueño mío! Mas ¡ay queja importuna quien busca en la mujer firmeza alguna. habrá sueño más sulido Pero ¿quién ¡Valedme cielos, de perta o dura lid de los ielos que aún no me dejéis dormido? ¿Qué harés chacín Aquí estaba de tu sueño espía segura riyendo de tu locura por decir lo que soñaba. entró al quien aquí Dos damas que hablarte quieren aquí, Dónde están chapín Porqué neció no las llamas? Porque son, aunque te asombre ¿Quién acaba Blanca y Juana, Sella la lengua villana, que ya aborrezco ese nombre Mi amor me ha de echar apique. que esto escuché O dura estrella, Venchapín, huyamos de ella a entrarte ad don Diego ye di Dónde tan apriva Enriquez si on racona de an Deute vayes de este abismo huyendo voy con extremo porque yo mismo me temo que he de acabar con mí mismo. de que nace esa pasión? ¡Ay don Antionio, ¡ay don Diego, de un volcán de un etna un fuego que me abrasa el corazón. de una pérdida esperanza, de un amor mal admitido de un desprecio de un olvido y de una injusta mudanza. Será así. Mas ¡ay de quién Dic a vueltas de un desengaño siente el áspid de un engaño lleguen Alpaño yel tósigo de un desdén. q otro ladoea Diste el papel a don Diego, yysabia Sí ya case entró con él Pues este le da y sabed sale tepada a Enrique, y vuélvete luego. de sabe allí una mujer ahora sicero haré señas tapada entrós reclamo Niña es a mí o a mi amo? A su señor. Pues, señora, des sa ¿Qué mandáis? Este pajos? HAy Juana, caso infelice, tomad y donde él os dice y sall daréis la respuesta de s Aguardad Quecia guardar que el viento ala la preto Ansias, un papel, le dio, Señora oír i callar. Leed el papel Fuera exieio cuando está mi corazón pendiente de la atención de escuchar vuestro suceso. pico pues oiga vuestro desvelo porque en vos enquentre el mío consejo en su desvarío, yen mis fatigas consuelo. de don Florencio contreras. mi hermano, que quiera el cielo que orbes pise de diamantes allá en el celeste imperio. doña Inés de Altamirano fue su idolatrado duiño. Vásgate el diablo está también acá la tenemos. vico a cuya reja una noche un hombre osado y resuelto estando hablando con ella la muerte le dio, sangrientos que hasta hoy mis deseos justos por deligencias que hanhecho no han tenido de él noticias, para vengar mis deseos. ¡Ay, ¡ay. ¿Qué tienes chapín, es que ahora, señor me acuerdo de una muerto que co mí que no quedé satisfecho y perdí, el ver de flaqueza. pero ahora con este al muerto ya voy abriendo los ojos. Proseguid, señor, don Diego. Sintió doña Inés su muerte clas mas yo que el hermoso objito de su belleza adoraba. mientras vivio don Florencio, secreto tuve mi amor, HAsta aquí bien vamos celos. Amor, hasta aquí bien vamos. Pero luego que mi afecto halló el campo libre, huyo públicos mis pensamientos. que es previo fingir por vocatriz, este sujeto pues siendo hermana de Enrique claro se conoce el riesgo. honesta me favorece, y yo rendido a su fuego Ya la mandra fui en sus llamas, pero este amor este extremo, este afecto, este cariño me entivió el raro portento de la hermosura de Blanca. su hermana, que hasta esee tiempo su belleza no había vistos en cuya deidad suspenso. qué te ha dado? que habrá dos años y medio me dieron una sangría en este tobillo irquierdo quien las guías me dejó. y como heido en flaqueciendo se me ha aflojado la cunda, y me desangro sintiento, esculto a perder la vista no hagáis caso de este necio. Pendiente está toda el alma de su voz Pues oyo al cuento. solicite sus favores dijelanla mis desos qe laslenguas del corazón, los ojos digo, pues ellos son jos que explican del alma más claros los sentimientos. bien los entendió la ingrata pero en ella hallé un despego un desagrado un desvío, un rigor, una ira, un ceño. que perdí las esperanzas de que escúchase mis ruegos yasí pasé algunos días, confuso, triste y suspenso. hhasta que una tarde, en fin me escribió un papel diciendo la esperase aquella noche en gracia, cuyo precepto anses que llegase el playo rendido isronto obedezco. allí la hablé algunas veces con un modo tan honesto que jamás a mis ojos dejar el sol descubierto de su rostro enigma que hoy la lloro sin remedio? quieto el piélago amoroso entre sus favores ciego yclis surque asgunas noches. Pocas don Eurri fuer porque las dechas aun triste siempre se le acaban presto. hasta que la última de ellas, cuando esperaba a mi dueño aquí cariños repita a que escuchase requiebros, y de su hermana doña Inés quejosa me pidecelos. que aunque no dijo su nombre fue seña un diamante bello que la diz cuando seguía mariposa, suy inendios Con fela quesa quise mas discúlpeme diciendo. que viendo su sol después, se me olvidó aquel lucero. a tirano amor me vengué. de tu traición y mis celos Qué finge aInés, por Beatriz, Duélete amor de mi ruego. csado Don Diego acabad, por Dios, Apenas la dice esto. dieco. cuando en vez de hallar carirlas hallé desaires desprecios furias, rencores, desdenes, rayos centillas y truenos. no en venganza de su adonis pintan tan airada a venus como se moestró esta fiera al mirar tan manificito el desengaño que busca. ¿Qué mucho, ¿qué mucho ha cielos. que venganzas fulminase quien su agravio estaba oyendo. ya desonasarla iba cuando dos hombres resueltos remora fueron del labio. repitiendo el uno de ellos. por vos, señora esta ofensa castigar osado intento. ¿Quién eres hombre pregunto. qué te va le dije, en esto? más de lo que vos pensáis me va, respondió, y yo ciego de dos dudas initados del sabirlas del diero. muye Blanca y la justicia a las voces acudiendo fue forzoso el dicdirnos, sin poder yo conocerlos. Pero ¿quién duda, ¡ay de mí! si a sus palauras atiendo que su empeño sería, quien así volvió por su empeño. Vuelvo al sitio, no hallo a Blanca, a su casa después vuelva hallosa toda cerrada si on acona del haltos lerradas toda la calle ensilencia, solicito luego hablarla en vanos son los deseos, Argos de noche y de día su calle paseo, siendo girasol de sus balcones si lince de mis vertos. ya nadir en ellos descubro ni anadiea sus puertas veo, ni aun desde entonces la visto. ni a hablarla evuelto. Mas ¿qué mucho que esto sea si en el caso que refiero Ella no ha sido, con quien me ha pasado todo esto. Pues ¿con quién Este papes, Basilisco que me ha muerto, más bien que yo de este engaño él podrá sacar más presto. eedo, pues No sé si el gusto, lugar me ha de dar delcerlo. lecadra cuando el cazador violento cázar desea algún ave le pone un cebo suave para conseguir su intento, Yo, señor, don Diego así al mirar vuestra tibiera sospeché que otra belleza os apartalia de mí. y así por saber la flecha quien dejabáis mi amor, cauta y mite al cazador y averiquí mi sospecha. por Blanca de alta mirano Pues esta es la dama bella que sigue la injusta estrella de vuestro influyo villano, en Gracia os habló mi amor y porque más os asombre disfrazada con su nombre justifique vuestro error. Blanca jamás os habló. ni creo que os vio en su vida Yo soy la Blanca fingida y la tapada soy yo. sea castigo este engaño de vuestro asecumadanía, y por tan loca esperanza Tomad este desengaño. y así para que ignorante No estéis de quien esto sella. es vuestra de funta estrella y la dama del diamante. Albricias Calla vi Como callar si reviento si no lo digo Jesús Gracias a Dios que ya vo Y pues ese papel me trayo, la vista por el correo. doliose amor de mis ansias Muere traidor, pues yo muero. advertencia fue que fuera de Inés la letra del pliego porque a ser de letra mía que hiciera mi hermano adbello. Cielos, ¡ay mayor ventura mito. Yo lo estoy con tal contento. Que mi blanca bella es firme? logro Enrique sus deseos. ¿Qué decís Enrique amigo? Que es muy justo el sentimiento que tenéis de asombros tales. Piudadme, por Dios remedio. Ya que veis que no lo hallo. Ved, en qué serviros puedo? Que a don Fernando su padre le digáis quien soy mis deudos. mi nobleza, hacienda y partes y le pidáis ¿Qué tormento Por dueño del alma a Blanca bra blancas con más negros eay aprieta más enemigo. No tengas, señora muedo que a buena cepa se arrima para ingerir el sarmiento. Esto habéis de hacer por mí. mucho es ya mi sufrimiento yoglorias del mundo vanas O tristes quetos del tiempo que si vivéis por instantes os acabáis por momentos. de qué sirve el bien al hombre si es el bien para perderlo, el pelar de que le falta le duplica el sentimiento. de que me sirvió esta gloria si a tocarla apenas llego, cuando esta furia este espanto la troco toda en infierno. No respondéis don Enrique, mi señor, señor, don Diego, Si os he de decir verdad hará mal hombre a ese juego, porque la polla quientráis entráis robando hay sospecho que os han de dar un codillo fallándoos vuestros deseos. y así pasad Ea calla que ya estás cansado herio Pues dadme consejo, amigo? Don Antonio, que está oyendo todo es caso podrá darlo se pare consep Ano si he de decir lo que siento, No será nunca ignora mia darle siempre tiempo al tiempo. no os entiendo don Anctonio Yo os lo diré que lo entiendo. or no decéis de qué blanca nunca un favor os ha hecho? ¿Qué es favor? Si nunca vo sus ojos claros, serenos, Pues eso supuesto y que de amor es plelago inmenso de vuestras amantes ansas, surca, el nautragante leno. de timon sin el aconde un favor no será dictamen necio porque apique no se vaya, procuréis rendido y cuerdo el aire de una esperanza y el norte de sus afectos que si alcanzáis esta dicha con más seguro podemos seguir el rumbo alentados temode poner las proas al puerto. y si esto no se consigue y no hubiere otro renedio por vos hablaré a su padre. y en todo haré el orden vuestro. o, amigo fiil y lea, vida habéis dado a mi aviento. Dadme los brazos y aDios Elto O quién pedaros en ellos pudiera hacerte, id con Dios. de mis iras voy huyendo, dcaro por no ver este enemigo Ya en este engaño habréis visto, que no fue Enrique siniestro el aviso que yo os di sois amigo verdadero. chapín, no me das los brazos. que te abracé ahora no quiero. Ya no he dicho mil locuras en metafora de necio? pero está es otra jornada. va saliendo Blanca y Juana muy graves ira de Dios y quijestos parece mendigo hinchado a los soplos de un talego. Don Ennique el cielo os guarde Blanca, señora, me cielo, yendo se eltras ella no de ese modo te vayas, Pues ¿qué quieres? Sólo quiero, que me escuches dos palauras, como no lleguen a serlo de nuestro defunto amor Yo escucharlas te prometo pues que tan presto marió nuestro amor No sólo ha muerto, sino que ya en el olvido logra infausto monumento. tanto rigor Blanca hermosa, que yo te agravie confieso, pero sentir tu mudanza muestras son, de que te quiero. Yes bien genero de amar, querer matarme a despechos? si a mí me dan la notiva, que tienes amante nuevo, y que en gracia las más noches, logras con él tus empeños, si agravia tus pacos sigo, si hablando con él te encuentro si tu mismo nombre escucho. si tú mismo coche veo, si como Blanca le hablas. Si cuanto allí pasa advierto, y en fin, si el engaño ignoro, qué culpa en calparte tengo. no dar crédito a mis voces, dudar de mi firme pecho, no admitió satisfacciones y sobre todo me quijo que yo te buscal humilde, hoy tú te hayeses soberbio. ma bien de ber estimar lo cos amante extremos. y es amor perfecto dar a tu enemigo consejo. que tu dama solicite que siga su galanteo, que procure sus favores? esponerla y esponerlo a queella tropiere y caiga y aquí el sogre sus deseos? esto, si no es villanía. es fuerza de sufrimiento. que hiciera el más cuerdo di lo que hacer devuera el cuerdo doliéndose de sus penas eximirse del conigo. sion acona de las y si por dicha o desdicha lesale enemigo cierto tu dictamen mesmo a quien te quijarás? A mí mesmo, pues yo mi propio sepulcro racional gusano he hecho. Pero en fin, eres quién eres. Ahora soy quien soi afiero. pero ¿quién busca en mujer ya entiendo. firmeza alguna aeomaeetea ena elivend Ea, señora, depón el enojo, si estás viendo el desengaño a tus ojos y de Enrique el sentimiento. no me nombres a eu ingrato que ya su hombre aborrezco. con mis palauras te venga? la ocasión por los cabellos a las manos se le vino y con satirico aseo es alma de tus delirios te lava volviendo al cuerpo. Blanca, señora, mi bien, Duulete de mis lamentos. irme y dejarte es mejor, y no hablarte, porque temo que he de olvidar mis agravios seado fear si a tus racones atiendo y así, sin que te pregunte, si estás ono, satisfecho, y sin saber de quién es aquel papel que te dieron. ni aquí efecto te lo acriben, e tus lores iré huyendo por no virte, por no oírte Si es que miro si es que advierto que corre riesgo en tu labio Si te oigo, te hablo y teveo. Oye aguarda? ¡Ay infelice! Fuese, pero por lo menos ya quedo con el alivio que si la pierdo la pierdo, por mis yerros, pero no por su cudya ni sus yerros has visto pelar la vaiba del verino. ¿Qué tenemos? que echis la tuya enremojo y que te apliques el quinto. abruja engorta en ratón, Yo te cararé con quies y le pondré a tus enojos, después de un dorado anruelo, pues eres pecata mundí, un parce mi he por cebo ase don Diego y Beatrez HAsta el cuarto de mi hermano de ti traidor vengo huyendo. y yo tus pasos siguiendo no han de ser Beatriz en vano. Oyeme un instante breve Ni una pasaura siquiera. no seas Beatrir tan fiera, ni tú ingrato, tan aleve no vienen las ansias mías a repetirte finezas? ni vengo a que mis tristezas Alegres como solías. Pues falso, injusto enemigo a quí vienes di qué intenta tu maldad, que por cruenta a voces pide el castigo. sólo vengo Beatrir bella pues ya ves mi frenesí No aquí te quijes de mí. si no solo de mi estrella Pues ella es la que me inclina o la que me influye bien, aqueido latre el desdén de Blanca hermosa y divina y aunque más cuerda procura Arguirme la razón me avasalla la pasión, Yo no puedo Beatriz bella oponerme altivo y lolo a los hados, ni ir tampoco contra el poder de una estrella. ese es cauto desvarío que tus astucias previenen porque los astros no tienen poder, sobre el Albedrío. de sus ojos, los enojos me arrastran por los cabellos, no tienen la culpa ellos, Pues ¿quién la tiene Tusojos. pues ellos en que el delito cometieron, Dia mis ruegos, que a la razón estan ciegos Ilinies del apetito. concedoso, soy cruel, y sin duda que estoy loco, pues viendo el daño que toco no puedo apartarme de él. y así, pues ves mispasión si el caso no te faltidia deja lidiar, a quien lidía con su misna sin razón. que quiza filosa es segura que algún día mi fiereza eche menos tu firmeza, conozca mi si on aconade Eli. Pues ycaro tu esperanza sube a la cumbre delvivio Yo haré que su precipicio, encuentre con mi venganza, y amor permita traidor, en tan injusto baiven, que en la roca de un desdén hallé el premio tu rigor. plagas ruegas, a quién es el rlanco de las desdichas, Qué quieres solo estas dichas decado aquella fingida inés, aquella estrella defunta aquel lucero echipado puede dar ¿Qué te has turbado? todo ingrato se te junta. todo aleve lo he sabido nada ignoro, infeliz fui, lo uno porque yo li o otro, porque lo he oído. Yo fui contigo infeliz y desdichado conmigo, Yo me vengaré enemigo. Yo lo haré por ti Beatriz. se dlar ¡Válgate Dios, ¿dónde estás que toda la casa he handado y en ella no te encontrado. Mas hay Tente dónde vas A saber que divertida sale danta estabas, no habiera entrado. antes amiga has llegado e ocasión, que por nu vida te lo estimo y y ahora que me vaya, que no es bien que yo este aquí másO quién hablar pudiesa, señora, si acaso el verme os asombra Yo me iré hermoso arrebol, que habiendo venido es soy, es bien se auyente la sombra. Antes, pues esta ocasión, a logrado mi pariencia dándome Beatriz leuncia, una quija con razón os daré Vosqueja a mí? y con muy suetos enojos Pues en qué tus bellos ojos hermosa Blanca ofendí? decidme, es justo que os halle el día y la noche cierta Advana de mi puerta registro de mi calle? qué tenéis vos que mirar mis balcones i ventañas, que a esas luces soberanas aún no se les da lugar para registrar su esfera, qué tenéis vos que seguir mis pasos ni que inquirir Si vengo o si salgo fuera. decidme, qué pretendéis? ¿Qué buscáis ¿Qué prevenéís? que no sé cuando dorméis ni yo sé cuando co méis. Esto es fuerza de locura o poder de necedad Ya lo ve la vurindad y aun mi padre lo censura, y tanto que ayor furioso vengativo, airado y fuerte aines, y a mí, darnos muerte, quiso altivo, irigoroso. y con muy justa razón. Pues ¿quién loviere dirá que nosotras claro está. Tomos quien da la ocasión. Esto así, señor, don Diego os suplico en cortesía dejéis tan necia porfía y que tengáis más sosiego. Pero si acaso imprudente, atrevido vano y loco, no Cesáis en lo que os toco, Vive ese féniz ardiente que en el cuarto pavimento con flamigeros ensayos para alimentar sus rayos son sus rayos su alimento. que eja le vivas centellas, de esiniendio de mis ojos y vengando mis enojos abrasen vuuetras querellas Señora, tu hermano Ls y sa Difunta estoy Yo sin vida, sale entrique y chasín y lapanselasdo. Quien es la lengua atrevida que en mi cuarto da estas voces. de son deso Vos aquí, Cuando os dejí en la calle Ansía infeliz, aquí estas damas eatrir, ¿Qué es esto? Yo lo diré. verán y con que de nuedo todo lo quinta al reves Yo ha puesto que sale inés adanzar en este enrido. apenas tan yosiego esta mañana saliste cuando a presurado y triste volvió aquí el señor don Dugo. por ti pregunto a Isabel y a sois que habías salido, dijo atento y advertido, es preciso, que un pajo que a Enrique poco a entreguí me ho de, qui así conviene al cuidado y mientras viene en su cuarto aguardarí, pero apenas lo hizo así, cuando furiosas cosadas estas dos damas tapadas tras el entraron aquí. y con suspiros veloces si con voces descompuestas no sé yo de qué protestas Sequisaba, a cuyas voces me fue precico el salir, pues de estas damas la una e de casa quejándose a su fortuna pudo entre el llanto decir. con congoja y afligión. caballero fementido, como así deas al olvido mi decoro y opinión, Ya sé yo quién es la bella deidad, a quien gerasos adoras por fijo soy, y a mí por errante estrella, pero viven esos rojos Lucientes clavos del cielo que a seguir tú tu descelo Yo vengaré mis enojos. Esto Enrique es lo que aquí ha pasado y porque no entiendo estoy la nes yo ni son la nies para mí? con tu venida, y acís que estoy aquí por demás y si quieres sabes más, que te lo digan los tres.. o qué costuron de bota pero en este juego siento que si sopla más el cuento no es por falta de pesota. vida, papel tan fatal me da en tan duro baiven, que el papel que fue mi bien sea causa de mi mal, Enrique, Lid tan cried Perdonad, si hay en mi culpa, se dede Ya headmitido la disculpa y así tomad espapez. Dale el pasel Mirad que estáis engañado que este Enrique no es el mío. como noNo es desvarío. Pues este dice, en esprado don Enrique a la oración aguardaréis a una dama cuya vida, honor y fama fía de vuestra atención. porque tiene yen y bien está que eso no es aquí del caso, Ya doy por dicha es acaso, pues lo que dice sé ya el papel, que creí cierto que seerlo te se olvidaba, Yo también lo descaba. pero el deseo me ha muerto el papel que la tapada medio, es este, ¿Quién será Quién lo escribeEso dirá allá es fin de esta jornada. pues toma areses pajes, Dante los papedes. ydadme el mío don Diego, un besubio, un aiña un fuego siento en el pecho a crues Señor, don Enrique aquí perdonad mi atrevimiento, que mi justo sentimiento, es el que me arrastra así, pero a este alevoso advierto si sigu el perto de casana que en una susta venganza verá su castigo cierto. Don Diego, qué ha sido estoy, que ha deser resolución de una celora pasión, o por dicirlo más presto, si acierto a decir lo que hablo, de Inés la locura es. imposible es que esta inés dije de ser algún diablo. Si que ens que mi devedo, pues en tan tristes porfías sólo en ti las ansias mías, hallan alivio y consucho Amor, dame un breve españo Dame un instante lugar porque hay mucho que mirar y que mirar muy de españio cuisto aquí es si mi honor pero ¿qué digo selle mi atrevido labio, que esa antorcha es clarcuda no es más pura o papil fuerte, para que me das la muerte cuando me has dado la vida. venchapin, pues noche y día das a mis disgustos gustos o mal hayan tus disgustos Co pues son tan acosta mía. Vanse y sale don Fernando ¿Dónde me lleváis cuidados? donde me traéis angustias? e l dónde me quías recelos? y tu inconstante fortuna donde mis pasos londures? yadonde la nave augusta me dirige de mi honor. que entre las ondas confusas de un precipitado vulgo deosadas lenguas caducas, si no se anega gozobra, y si se sabua fluleva. dará los del honor Qué bien te llamó le dura quien supi que en la mujer todo tu blasón se funda. deshijas Al cielo sano me diste hermosas, ¿Quién duda que está más cescano el riesgo, donde viv la hermosura. hermosas son, otra vez vuelve a repetir la muda sospecha, que es corazón tan esí mismo sepulta. que para subirla ael labio tanto sea sombra y se turba que la pronuncia y ignora si la calla o la pronuncia. para es entendido basta Lo que he dicho, si consusto que una mujer rica y noble y hermosa, si en la difusa Vanidad del hombre ciega entre tantas, si habra alguna que lo divi dicha tanta. Dígalo el ansia importuna de don Diego de contreras, pues con la noche madruga y con el día, anochece, Viva estatua, espía muda de mis puertas y cientanas, no porque en mis hijas nunca. Pero ¿qué digo, estoy loco? como mi labio esto a punta, cuando son Blanca y ines hijas de la grana auquita, que es malta mis nobles venas, y en mi pecho se sepulta. as ¡ay de mí, que es devidrio la frágil arquitectura de la mujer, y al mas leve aliento, o a la ternura del más de vil soplo humano, Si no se quiebra se ensuria. bien pudiera, castigando de don Diego la locura a luegariel rdincciga dehacer él vapordenso de su oradía, si juiga enpañar el cristal terso del espejo que me alumbra. Cordura fuera imprudente pero fuera más cordura buscar advertido un medio, ranque la par redo esta tempestad que ya tantas borrascas anuncis Este es, pero divrtido en mis ideas confusas a las puertos de don Diego he llegado, Amor ayuda, mis intentos, pues ya ves Qué nobles tu bien procuran. ylale Beatrir y isabel con tantos, y Enrique ichagón de vuestro papel llamado, de vuestras señas traido si de lahora advertido Ya estoy, señora, en el prado Decid, pues vuestro cuidado, Si mi nobleza os alienta. una mujer soy, qué intenta confiar de vos su honor, porque está en el mar de amor corriendo todo tormenta. si palaura me dais de valerme podré a vos descubrirme Así, por Dios, os sojuro, no encubráis cosa alguna, Pues ya estáis segura Pues asevoso me quita vida y reposo, hoy don Diego de contreras, que con aiturias se viras, me niega la fe de esposo. a Blanca hermosa homiuda a ama su ciega pasión por ella la obligación que me debe ingrato olvida. y así os suplico afliguda que vuestro valor se aplique a ampararme don Enrique que en los nobles como vos es propio, valer, ¡ay Dos, un honor que se va apique. hacen que hablan a p llegueal paño Blanca y Juana con mantos todo el prado he discurrido ya enrique no he visto ya, Mas, ¡ay, cielos! allí está con la dama divertido. laplica Juana es oído por si algo entender se deja, Ya he puesto a tiro, la oreja. Yo os doy la palaura aquí de que por vos y por mí satisfaga vuestra queja. A, señora, ninfa yse Quisiera decirla y sogidí Si guerrá admitirme Ysabrá ser firme y ay . Pues que letra elige De Pues empiezo a darla isfda Una bofetada y ysasta No paedré yo darla sno ¿Quién podrá estirbarlo Yo Pues ya no saquiero Ya? Sí, porque nunca jamás quieren damas mis extreños que sueltún al que da menos ya garran al queda más. pues que en ampararme estás? este es mastado cupido, que en fe de esposo y marido me dio cariñoso y fiel, reconvenidle con él, si lo negaré atrevido. Pacesqua mi honor, Albedrío pis hoyle consagro a tu fe Yo por tu honor miraré tanto cual si fuera mío, así en tu valor lo fío con que voy Enrique ufana que mi esperanza no es vana si es que advierte tu favor que en mirar hoy por mi honor miras por el de tu hermana. saled santa Esto solo Dimos de ojos eni de suana ver quería? Qué mohinas? Para qué acabe ¿Qué espinas? De todo punto ¿Qué abrojos? De quitarme los enojos. Son estos los beneficios O son estos los servirios que tu afecto solcilta para que el yerro remita de tu ingrato precipino. Blanca, señora, mi bien, Tú aquí? ¿Cómo? ¿Qué imaginas? estas son celesas ni quesa más ocusto sion tan Y pues ya lo han visto, ven Juana y deja ese traidor, que mire por el honor de aquella afligida rama que por un papel le llama, para hacerle este favor. Aguarda espira o cruel suerte mía Ten la mano Tú me has de pagar villano, lo efectos del papel Pues tú le has dicho lo que él contenía ¿HAy tal pesar? rebiente por unbijar si he dicho tal Pues ya dudo el como sabirlo pudo. pues beselo a preguntar a quien causa tanto enredo Oaines, haclecia propuesta que ella te dará respuesta, Vamos chapín, por si puedo quietar tanto enojo y miedo y solegar tas querella, porque ee ta mujer tanbella me parecid, que en tal calma, a no tener Blanca el alma se la hubiera dado a ella. Vanse y sale Blanca y Juana como la fiera, que en el coso herida engañada en las sombras de una suerte, es cada golpe, un pasmo de la muerte, si cada amago un rayo da Asd mortad, que lomprimida siente la dura piel de planta fuerto que sus iras en tosigo con cuerte y en un mirar, vomita un hombrda. Yo de este modo así, cruel y altiva fiera seré a cosada rigorosa, Vivora seré ardiente vengativa, Flecha seré exalada venenosa, disparada, seré, centella viva porque en fin soy mujer y esto celosa. Señora, por Dios te pido que sosiegues? Estoy loca silla pues no ha sido dicha poca no haya tu padre venido. dicha es, que en algo piadosa este mi estrella este día. que por ser estrella y mía toda había estoy dudosa. ¿Quién será, decidme, cielos, aquella mujer ¿Qué horror? que ha convertido mi amor en un abismo de celos. Señora, deja eso a un lado, aunque hacerlo, no te cuadre, y dime, que trae tu padre, que en todo el día aparado, pues mi sospecha acredita de ver tan extraña moda o en casa tenemos boda o alguna grave visita. queno en en e can todo es un caos rigoroso para mos todo es veneno. sardo, lloro, siento y peno sin sosiego ni regioso. danecinasilla, qué creo que de la lucha rendida con un sueño me convida, apasible el Dios morfeo. lleguda y duvimieses y llegue Alpaño Enrique y chapión Míraste chabín primero si al quien nos ha visto entrar. eso y riejo a preguntar al lacayo oal lochero pues poniendo aprieia el coche estaban en el zaguaré, divertidos consuafán slono y las sombras de la noche no harlán queyá reparo. Reparo muy malo fuera. Ya en la soberana esfera del sol, estamos, quéclaro allí luciente, y qué hermoso entre vivientes ensayos en triega al sueño sus rayos. o dichoso Dios, dichoso Tú que en apacible guerrá gozando estás sin descecho la flor más pura del cielo la mejor luz de la tierra. guardaranla mis alientos el sueño, duerma segura. que dormida una hermosura causa mil atrevimientos. se del dlas luro clao entuenoso tada an tas cases pues está olas in en fin logra mi amor yentineza un soliloquio de suela quiero hacer sobre un chapíno. pero este seguel gentil ávil correo de amor tratarle será mejor pues no es noble como Vel. ale aorae esos sonoros desdoros chapino con que triunfias de mu bastos lo que parastie son bastos para t siempre son oros. infame, si me has oído la razón, mi quija aprueba, No tienes que hacer la prueba que ya en la cuenta he caído. Pues si has caído yor Dios para que es tán más culino? es que el sejo femeneño me ha hecho común de dos. hay entendidos y élis y elados incendios, duros ielos, ¡Ay, Enrique alevoso O como aser constante y no alevoso, allá del mejor tistro Yo te erigiera estatua de Alabastro. más quita quita altivo de mi pecho ese acero vengativo no me des rigotura a la hueno contra mi gusto, aborrecido elcamo Déjame bueño cruento, que me has quitado el resposo soñaba que aleve esposo mi padre altio iviosento contra mi gusto med y que al ver mi inobediencia de un acero a la violencia mi voluntad entregaba. pero ¿quién suana aquí ahora la lnto se quijaba, oh falso de uní quien como tu siente el sueño, y quien como tú lo llora. y quien, entre esos aqueros al ver tan triste bambolla porque no os fáltase olla os ponía mil pucheros. sombra enisma encanto, horror, si todo junto no so eres ¿Qué me buscas, ¿Qué me quieres? morir Blanca a tu rigor. como Juana haspermitido que atrase este aleve aquí no culpes a Juana. mí, Sí que la culpa he tenido queen daner lalatufte pues viene aquí mi afición a satisfacer tu enojo. a la traición de tu arrojo puede haber satisfacción. Y tengo Será conrte pues has tenido lugar para poder estudiar modos con que disculparte, y puesto que los que inventas si no los sé, no los dado. porque esté tu labio mudo o por ahorrarte, que mientas y no añadas culpa a culpa Yo quiero entad duro abieno a mi misma por timiento darme ingrato la desculpa. dirás que mi hermana inés de don Diego enamorada celosa y desesperada de su trato descortes, se fue a pedir que piadoso de tu valor aslitida es tes que a don Diego su homiida hicieses su dulce esposo. y tú como caballero Ya se ve cortes y amante, que le ofreciste al instañto contubrai con tu aiero, Tu favor, no es esto así? el papel que te escribio, No fue para esto? No fuiste luego al prado y me dirás tuy no son suyas estas palabras. No es esta la prevenida respuesta? ello con las armas tuyas tan sática te enviste que con agudor estilos a ti por jos mismos filos, te yeres que tú la heriste. No respondes di Si aguda has dicho cuanto paso qué he de responderte yo. con que Inés fue? ¿Quién lo duda. Ya está navedió el trabes sielgo cene e men es can deel gano pues por salvarse del daño el puerto busca de Inés. Ciligaño Beatris y y saba a decr cuanto ha pasado con Enrique a Blanca bella Vengo aquí, pero con ella allí está y sabel cuidado pues mientras seva escondoda Aquí estaré Pieido el seso que ande una dama de peso comso tú tan sin medida. y tú si embustes no frauques con quien hablabas pregunto? con una bruja conunto con un sabañón con nauguas un esqueleto con voz un especta culo vivo una puente sin estricio y una escopeta, sin loz. tan seguido ere estriano era Te aseguro Juana que la creyera campaña a haber ponado el badajo. el mimo papel esferme mi verdad Muestra cruel que quiero ver el papedo aunque mis celos confirme. al tomarlo die dentro dnfe Quisa Juana con prectera Llegad una luz aquí. Mi padre es éste ¡ay de mí! Pues, señor, precto, esta fiera seré de los dos hasilo Nada te cause recelo. El alma tengo de compelo, Y yo es corazón de unilo. entrase suana con una luz detes y vuelve a salir con dnferto y io Perdonad, señor, don Diego porque está toda la casa cómo veis sin prevención, Pues si está tan adolnada sin precunirla que fueso si previnida la hallara. rostorlaréis mucha meried. No te vayas hija aguarda, que yo vengo en busca tuya no admires el que me vaya que esta visita, señor, es para mí muy extraña. No lo dudo yo, señora, pero en los brazos del alba cuando más claro y hermoso florido el sol se levanta Atrevida nube densa cielos vientos agitado, frente afrente se le pone, y bebiéndose la grana, toda de arrebos se enviende, ymariposa abrasada consumiéndose en si misma su atrevimiento así paga. Yo de esta suerte, señora, soy la nube qu arrojada si on acona de l del cuento de mis deseos deel aire de mi esperanza, al sol de vuestra hermosura hoy me hepuesto cara, a cara? mas ya herido de sus rayos as impuso de sus llamas, elio hecho el pecho un mongivelo, lo que a la nube me pasa justo premio a mi osadía, pero más mérito alcanza aquel que conoce es riesgo riesgo no repara. pero abu pues rendido mi fe os ofrece y consagra por triunfo de vuestros ojos vida, corazón y alma. ¿Qué es esto Chapín? Esto es de esta comedia la entrada. Señor, don Diego, ¿Qué es esto? que atrevida confianza tan libremente os permite tan licenciosas palauras. como a vista de mi padre y a mi vista os pasáis Basta Blanca, que el señor don Diego, ni te ofende ni me agravia, cuando licencias de esposo son de este exieso la causa. ¡Cielos! ¿Qué escacho? Emperar por bodas, esta jornada, para este efecto, esta noche le e traíde, y así Blan como a tu amante leestima vito. Cir como a tu nta le trata y como aciposo lo admite y como galán le manda, supuesto que hoy a tus pies, esposo y galán te habla. por Dios que es supito el viejo, pue aquí en una palaura con esta boda acabo, baile entremes loa sifarsa. Blanca, de que estas suspenia ¿Qué no respondes? Asalta impensadamente fiera el neblí lagarza incauta. mira el riesgo, y aunque más fuerzas de flaqueza saca, el pico animosa afila cobarde bate, las alas el pardo plumaje crira, la vista en sangrienta osada, aquel susto repentino, aquella furia impeniada tanto el aliento le corta, tanto los vuelos le ataja que aprisionados los bríos las acciones embargadas, timida cobarde y torpe, siente sufre, teme y calla. Yo así, señor, más bastante he dicho, Siis que reparas que al mirarle mi albedrío. entre las sedientas garras del impeniado alcotan de él no esperado prata me muerto el valor y el breo voy acciones y palauras dueño si en a cona de la dti d cuando me asalta el neblí, que esté imitando alagaría Misa Juana usted me venga por su chineza de escalía que no atrevo a ofrecerme por su chapín, ni andalía, con esas viles sospechas Leonaranjo usted se vaya a la trucha de Isabel, aesprimer esa Naranza que si allá se gasta el dulce, aca el agrio no se gasta. del la o gran Porcia de ese bruto ointejerrima romana, no cab el ser falsa en ti, Si se mira o se repara que fuera en ti grandelito, siendo romana Falsa. Blanca, mi edad me disculpa y morir espención humana, Yo no puedo serte eterno, Tú ya vez lo que adelantas con don Diego, noble prico y galán es ¿a quí aguardas dale la mano de esposa? Señor, yo, Mira, turbada estoy que una celda si quiciera que a mí No hagas recató el deseo, cuando Yo sé muy bien lo que pasa. Mira, señor, lo que dices? qué he de mirar? Ea acaba haz lo que te ordeno apriesa, ya veredo mil desgracias. ¿Qué he de harer, cielos divivos Señor, sino quita Blanca no fuertes su voluntad. no hay más fuerza, que se haga fesa me voluntad, a qué esperas Señor, advierte espada ¡Vive Dios, qué hará en tu pecho que me obedezcas postrada. hecho el ruto la fortuna, osla suerte esta echada. dcao Y pues estás tan revilde de este modo? Quita aparta ad querer herola va a salls enrique y pale Beatriz tapada y suspendece. Teneo, señor, don Fernando Mujer, ¿qué quieres? ¿Qué trazas? Déjame salir chapín, Tente, señor, no reparas que el encanto, sin encanto Ineses, lluve en campaña. a este caballero buego, que no es avos Pues ya tardas en decirlo que me quieres. que ya tempra no te se haga. learo Mas caballero aluzoso como de esta suerte pagas la obligación que me debéis No basta traidor, no basta que tus olvidos tolere? que recista tus mudanzas? Qué ingrato te disimule? sino que infame te pasas, a quiver casarte, cuando tienes conmigo empeñada mano y palabra de esposo ni ves crvento tirata, dos de l
JORNADA TERCERA
que al cielo te encumbras. que altivo es ojimpo escalas? y no ves que tengo un hermano de condición tan birarra de tan generosos bríos que si esto a sabir llegara no una vida más mil vidas que tuvieras te quitara. y si esto fáltase, yo soy tan altiva, y esada tan soberbia tan rescelta que si allá en el regio al cazar del sol te favorecieras en su solio te buscará y el corazón de su centro a pedaros te sacara. esto de paco te advierto, y pues me conoces basta. Cásate ahora o no te cases que mi cólera, mi rabia mi furia, mi frenei, la razón que me manda sabrá, más bien lo que lo dice? ejecctar la venganza. por Dios, que el hermosrodita engerto en macho, sin barbas, que aunque eltiple es de capón son degallo las palabras. Ablorto y confuco quedo Ya le estimo acción tan rabaca a Beatrir que ella es sin duda. Chapín no es esta la dama, deel brado ¡Calla, señor, que esta casa es encantada de de dieo sin i son Diego ¿qué es esto? pero no me digáis nada Yo fuimoro y estos cayos ni me admiran ni me espantan, Ved quién es esa mujer y procurad sosegarla porque una mujer celosa es rayo que se dispara, Venid, pues que yo haré en tanto que se temple esta borrasca. haciendo vuestra esta fiera, Y pues esto ves, ingrata bla has de hacer mi gusto oas de morir en la demanda hay mujer más atrevida. y tu deidad soberana ya que la vida me quitas Llévame también el alma. ¡Ay sabrosrima lena, ¡Ay dulíima vianda porque sin sabor me dejas, ya que la nariz me arrastras. Enrrique, mi bien, señor, Si me quieres, si me amas, Sácame de aquí al instante, Pues ya miras yo que pasa. Llévame, señor contigo a las tierras más extrañas, o a los climas más remotos dondecia antorcha de nacar por más que estienda sus rayos jamás dore sus montañas, que viviendo yo a tu lado todo so demás es nada, Ea aquí esperas Enrique que esta furia esta borrasca Si cimala para una vez, para dos será mal mala. que a no ser mues, no sé como de aquí se escapara que inésfe quien eviso tan gran riesgo Qué ignoranía pues ¿quién si no inésqueñas que fuise aquí ya tajada? ella fue que es muy resuelta y cómo no ignora nada, de mi amor, así vengo sus celos y mi rengadrra. mira que vuelve tu padre? Pues a Dios, mientras mis ancias discurren el modo como se logre nuestra esperanza, Pues tuya Enrique es mi vida pues tuya Blanca es el alma Gracias a Dios, que una vez d is se acabo en par la jornada no tan enpar que conmigo aun hay guirras publicadas. pues capitulemos treguas, Yo lo fiaré como me traiga el pico del pelicano. de la fortuna las alas, los ojos del basilicio y de el fénix la prosapía. yeco para lo que quieres? dirételo en dos palauras. para sangrar sin la nieta para bolar a mis mañas, para parir sin dalor y para matar sin causa. con ese recado a Ines a un fabuliita de fama que en menos de un latiamen de todo eso te hará un maja. pues cada uno para sí, dlelad pues peor está que estaba. dinadadigo Maranjo, don Ennique ichapin En fin, porque más me afliga Esto enríque es lo que pasa. don Fernando a vuestra casa cenoo fue a ofreceros a su hija? y con tan fuerte porfía que a nover el desengaño discurriera que era engaño de mi loca fantacia. y que ella en tan duro horror creto no quiso daros la mano? obraron en ella en vano rendimiento ni rigor. que una mujer qué placer embarazo vuestra fuerte. quién pudiera darme muerte de dico sino solo una mujer. cenro resolución fue profana y no supistéis quién era? quien ennigua ser pudiera sino doña Inés su hermana. mucho a su sara hermosura le debes, ingrato estás Yo le sagra deciera más que dejase su locara. si la palaura la diste de ser su esposo y la hdgas, Qué mucho que de sus quijas te periga el aire triste. ocultarán sus enojos los ojos de Blanca bella y me fuera mi norte ella y yo clicie de sus ojos. a saber tu pensamiento. quizá lo hubiera hecho así, según la avilias aquí qui eres su abogado siento. no lo soy, mas lo seré de otra dama de otro empeño que tu elegiste por dueño, y hoy le faltas a esta fe. Yo a otra dan advierte, pues don Enirique que jamás he dado palabra más, que a la helleza de Inés. recorred bien la memoria no olvidéis así un honor que debéis a su favor de ser que sido la glora. no alcanzo en lid tan cruel, ¿Quién pueda ser Ese olvido os acuerde este cupido ya que así os olvidáis del es vuestra está sola ufana ¡Cielos, ¿qué miro estoy muerto pues este el cupillo es tarto que le di a Beatra su hermana esta mujer, si esta fiera llevada de su capricho a enni queja Le habrá dicho que ella fue la luz primera que adoro mi frenesí. y que por Blanca la olvido? mas no, que ha haberlo sabido no estuviera Enrique así. tan remiso, cuerdo y sabio, porque es noble y valeroso y ya hubiera rigoroso satisfecho en mí su agravio. Pero si desdicha estrecha, pues esta esmaltada joya mas mis recejos apoya yacredisa esta sospecha pues es la misma que yo le di a Beatriz en su mano y tenerla ahora su hermano no pudo ser otra no. quien se la dio, Luego así es cierto, lo sabe todo pues m dice de este modo faltó a la fe que la di. más cielos, si no lo ignora, como osado y vengativo no saca el acero alticio y me da la muerte ahora. si von acade l más quiyá cuerdo y prudente por es más lícito me dio en mi bascara remedio. que cure su honor doliente. Don Diego, así tan callado estás al enmuderido? vuelve havir este cupido de piedra tanta esmaltado y por si alcirlo en algo media tu memoria ¿Qué te espantas? estabiendo entre tantas de qué orina es tanta pieda don CEnrique, yo no niego que esa dama aquíeladí ese cupido, ¡ay de mí! que ame su hermosura ciego. confieso que la debí mil finezas a su amor y es hoy fiuera mayor el acordarse de mí, y quisiera, Codura estrella, pues me tiene el alma en calma Blanca que nudiera el alma para volvirula aquella. mas yo la palaura os doy de hacer en tan fuerte abismo por vencerme yo a mí mismo o he de faltar, a quien soy. de esta suerte mi desvedo ni bien confiesa, ni niega ysi él a sabirlo llega neatral estará en el duelo. Ved que de esta dama ufana está su honor a mi cuenta cadaviz más claro intenta darme a entender, que es su hermana. Pues amigo, dadme un medio con que a Blanca hermosa olvide? en vano el remedio pide quien en sí tiene el remedio contigo una cuenta intenta slar ajuitar, mi enojo, amigo. no quiero cuentas contigo que me tienen malaquenta. porque escusa tu simplera sart tenerlas, si amigos fuimos, ca d porque en una que tuvimos me quibraste la cabesa. no te entienden mis decuchos y la quenta, que yo digo cchapín reñir contigo acá sobreciertos celos. y así esta flecha fierada te llama a campaña abierta mi espada no es de esa puerta que es de la puerta cerrada. ciña el cobarde una rueca pues de Gallina le acuso. y a la que uino es de el uso, Clas pues es la baina la hueca. slaco como esa hoja no se enoja con hacerle este desaires por más que la sopla ese aire, no se melea está hora? En cualquier calle no dude que mi furor le halle ya este ver duquillo hará su medio talle, desnude. Fuera encuentro de Martillo, y a un gran mengua que en la calle si de pudar medio talle a vista de un verduquillo. crto de olvidar el mejor modo, es don Diego hacer absencia? pero está a la contigencia de que os olvidéis de todo. quisiera echarle de aquí por quietar recedo tanto, pero lo que aquí adelanto lo ciengo a atrasas allí lleguín tapadasJ aquí una mujer tajada te bueca ¿Qué me queréis? que aqueste papel toméis dao llido y por acá otra embozada te llama aquí con porfía. qué manda vuestro cuidado, aquella dama del prado este papal os invía. Aguardad estoy desprisa. cenro No he de responder, señora, donde a quien como ylahora en el papel seos abía. llia ¿Qué dice es papel, señor? que esta noche Blanca bella me aguarda en su reja y a ella que le diga, si en su honor algo adelanta mi empeñó que Blanca después con modo pues sabe quién es de jodo la dará parte Oyo sueño, o este es encanto parece. Parece que estáis quitoso? es así, pues ya pladoso Amor sus dichas mi sfrece. Cómo Mejor que mi laba el papel lo dirás pues Lecalo de Blanca es ¡Ay de mí, de celos rabio. Señor, don Diego no dudo Qué tendréis a nocidad ver mis letras es verdad, mas cuando el si lencio mudo haga de la noche alarde sola en mi reja os prevungo qué os aguardo, porque tengo que hablar con vos Dios os guarde. hay mujer más fementida Yo aplaudo vuestra fortuna que en fin no hay mujer alguna que le pese el ser querida. y estáis en ir Neredado fuera y grave grosería que dejasé elansia mía de obedecer su deidad, no es prinipio ese constante de olvidar amor reciente, No quita el ser obediendo dejar de no ser amante. Al idrópico ae agravio a su sed, si el crictal ve Tántalo en prisión seré sion a conde aunque el cristal toque a el labio? Id pues, triunflad de su amor sea mariposa en su llama pero no euidéis la dama que está a mi cargo su honor. Venchapin, que ya de celos llevó un etra el corazón. Y yo con mitentarión la mar anda por los cielos. Empeñado de este modo Enrique está s su hermana. gore yo a Blanca mañana y piérdase luego todo. vanae Blanca y de atrir ¡Válgate Dios Beatrir mía, los cuidados los martirios que tus engaños me cuestan mas ya todos los remito, con decirme que era tuyo el papel por luro abico Envique te habló en esprado, donde con cauto artiflico, de tu honor le hiciste cargo siendo el cargo su honor muno, mas fue mucho atrevimiento. decas que locuras, que desirios no hará una mujer celoca, pero si algún aitro impie le diere notiva el Enrique de mis gustos desatinos, Ya le confesi mis yerros pues merece más castigo aquel que el delito calva que aquel que dice el delito. a don Diego de contaras con Juana un papel le escrito, que en la reya del jardín te aguardo esta noche Admiro Branca en ti, tal osadía vuelve esrojo desperdicio a tu rostro que el llamarse es solo con el motivio de que ascante el desengaño de sus necios desvaríos. pues con Isabel a Enrique Yo en otro papil le escribo que a ti en tu veja esta noche de mi empeño te dé aviso. suponiendo que tú sabes Quién yo soy. Cuánto l admirio Patrir bueno ha sido, pero tiempo y hora malo ha sido. pues si en tanto que a don Diego hablaré yo inadvertido Llega Ennique, nuevas iras nuevos celos Ya entendido. mas para todo hay remedio si tú me das es permiso. que yo hable por ti a don Diego que si no fuere mi estilo como el tuyo tan limado, con más propriedad sentirlo sabré que tú, conmasiras con más rigor con más brío sabré castigar valiente sus pensamientos altivos In Enrique oyere algo. que podrán ver sus oídos que todo no sea en favor de tu creelto y del mío. a Juana y Isabel cada una u ya tu papel dia don Diego Yo a Enrique el tuyo así mismo ca Te conoció? N saropa Note acaso? Y ni aun es pico. ¿Qué haces Blanca quí seño, en el españo florido de este fróndolo, este amino, abreviado paraiso, con Beabriz bella, que noble siempre me ha favorecido su variedad contemplaba dando gracias al divino pinies, que sin materiales Ajan estudio, ni aliñor tan dortamente pina, tan sabiamente previno. que solo su hechura cave en su poder infinito. en esto, pues divertidas a las dos seños haído la tarde mirando atentas entre el bello la curinto, un portento en cadaflor y en cada planta un prodigio. a la virtud de Beatriz a su honestidad y bno tan lílitos pasa tiempos sontributos debidos. guarde el cielo tu belleza. Esos corteses estilos como el favor que me habéis de vuestra sangre son hijos. Aumente tu vida el cielo. opesarosos descuidos o cuidadosos cuidados ¡Oh qué bien dijo, el que dijo que sois malos ignorados y no sois buenos sabidos. Como inés no os acompaña? ainés, tan solo los libras, siempre le hacen compañía. fiel consegero y amigo ser o es un libro, y no se blanca Si trocara aquí advrtido aquellas hojas floridas por estos troncos escritos. en las rústicas entrañas en el seno duro y frío de una tosca piedra nace el claro diamante limpio, pero el piniel natural en unos pone más brío que en otros, que, aunque se crían todos en un centro mismo, con ser de una misma esperte son en valor muy distintos, y así no admires, señor, que aunque inés y yo nacimos de un proprio tronco, que sean nuestras ánimos altivos si tan unos en la sangre en el genio tan distintos. discursiva Blanca estás y discursos tan activos hirtirán mejor empleos en rendirse al quito mío. Padre y señor a tus pies, mi vida está mas te pido que es retiro de una celda me des por sepulcro vivo. Pues ¡vive Dios, hija aleve que apenas del alto olimpo, se precipite es Aurora en diamantes duleidos quecios ardientes decios en el estrecho retiro breve centró de un convento, los has de miras cumplidos. muy resuelto va tu padre, Muerta esto? No, que esto ha sido sentenciarte a muerte sin escribano ni teatino. quién pudiera Blauca bella peliguo tan conocido del mismo modo, que esotro estorbar elte peligro. Pues yo fui la que relvesta lo embarace cuando quiso darte a don Diego tu padire. no fue vano mi juesio. más Beatriz que haré en tal de ellao dar de todo a Enrique avilo. solo ese alivio mlequida en tal babel de martirios. Ven Beatriz, pues ya la noche con condesados suspiros empañando va de horores ese fabal cristalino. Ya es hora que tu amante venga a tu llamadomp Astros, siquiera una vez sed a mis ancias propicios como va Isabel de amor? Juana entregado a el olvido. pues remistirlo ael accuido ¿Qué haremos con remitirlo? dulil ponerle en prisión a vengaráse a estar cautico. en la méried de una esposa tendrán redención suegrillos. Vare y sale Enrique ichafin. embozate biene chapín. y cien tras mí con cuidado, ya la noche meha embozado con su capote de ollín. jamás tan obscura y negra como esta noche ha salido proserpiña Haurá reñto condabruja de su sugra pero este pilar de quido este emboza esta cauteza no sabremos de que te da viene vestido este enredo? aunque está la noche obscura las tapias de su jardín son estas, pira chapín con silencio y con cordura. que lo me proteje amir Yo lograré mi deseo. pues advierte que un reico se oye en la reja, señor. eres don Diego? No soy hermosa Bolanca don Diego, Un águida sí, que el fuego beber solicita hoy de tu sol, mas no soyella punto, que al mirar tus rayos entre abrasados desmayos ya eses pecho una centella. y caro sin duda soy que atrevido amante y fiel, en alas de tu papez subiendo a la esferavio de tu cielo. más propicio si atiendo a tanto placer y caro no debo ser pues no en cuentro el presipinio. Ms si no lo soy, señora, Fénix seré, quien lo activo de un cruel incendio es quivo perdó el ser, pero y ahora con lur tan apeterida vuelvo a renacer de suirte que ayer tu ira me di muerte y hoy tu piedad me da vida. Señor, don Diego, no ignora mi vanidad, la nobleza discreción gala iriqueza que en vos junto se atecora. mas tampoco ignoro yo de qué tenéis hecho empeño a una dama, a quien por dueño. vuestro desvelo eligio. No dudo que le debéis a sus finas atenciones fineras sobligariones que es previo la paquéii. sentado esto en tal abismo y sentado aquí también que mi entercia y desdén siempre ha de ser uue mismo para con vos, sin cansarme. paso a deciros aquí que ese necio frencio se cansa en vano en amarme. Yo, aunque os cause disquito, dueño altivo y noble tengo que ya lo escesto os prevengo, de toda el alma y el quiso. y aunque nada decí ni esposo hubiera heregido jamás a vos por marido ni os las cara ni es quisiera. Esto os digo i perdonad si os aumento la congoja que a quien la verdad le enoja siente escuchar la crdad. Mirad, pues se justo es condapreñios semejantes que quien esto os dijo antes, la llaméis vuestra después Oye espera. Odalces celos, sólo está vez en Alaricias trocados, daré en Albricias toda el alma. ¡Oh, justos, cielos, sed de mi gloria testigos. mal hayan estos yerros. pues tú echas por elos yerros voy yo d echar por esos trigos. siempre de un humor extraño has de estar e crecto es razón quien la diera el corazón por tan alto desengaño. todas tus dádivas fundas en almas vidas y a brazos. y nunca llegan los playos como de golpez me abundas que un beneficio de ofinio para un simple hayas dupunsto, pue quedará bien compuesto, con un semple benefico con razón tus quesas libras cien pecos ti libro? Exvos son de tu amor, pues a pelas reduces lo que ya libras. venchapin que con tal gloria Loco viz? Deso me alcanza si mi futura libranza Presente en tu memoria ae don Dieño iarani el mul tarde Cemo obecura está la noche señor, parece más tarde Amor hay felice mi ventura que como a Blanca me des te ofrezco una estatua de oro y la harás con grandeloro. y más tendrá cabira y pies esa estatua? ¿Qué simplera? Cabal la efrece mi intento. pues mira, ese ofrecimiento no tiene pies ni cauia. llega a la reja y advierte, si en ella está blanca bella, Yo creo que hay olinda en ella sini mi engaña la suerte. Sin duda que a Blanca hermosa y así mi amor te previene que veas si gente viene vesa y que me avicesray cicosa que hacerla yo dificulto porque se pasa una bestía ha de pensar mi modetía que es un salvaje en el culto y así, porque en duda tal hijerre en decir el hombre si pasaré bectia e hombre ir¡Ay va ese animal. Y Blanca Por más que alientos publique temblando llego de suerte que entre la vida y la muerte, Luchándo estoy. es Enrique ¿Qué escucho divinos, cielos ya en tan trágico presagio digo el funebre subfragio de la muerte de mis celos. No llegas mi bien Señora, No admires, si tardo estoy porque Enrique yo no soy sino un alma que te adora y a la deidad de tus ojos le ofrece su adoración que tan alta perfección es digna de más despojos. un aliento soy que vive a impulsos de aquel papel que aquí me manda pirez te vea quien meso escribe. Enrique, mi per señor, no gestemos este instante, en digrian semejante cuando está a peligro amor. en es jardín esta tarde contenta alegresiafana, estaba yo con tu hermana, de mi amor haciendo alarde. y deel modo que un rigor un desaire y un despego supo triunfar de don Diego y de svaner su amor. Esto, pues que estás oyendo. a enemiga. Estaba hablando con tu hermana Enrique, cuando llegó mi padre diciendo. seviro grave y injusto. Blanca, pues tu vanidad rebelde a mi voluntad sólo hacer quiere su guito. aspenas el Alba pura N adruque hermosa yufana será uiña cilda, mañana de tu vida sepultura, dijo, y sin que mis enojos allí pudieran quejarse yéndose pudo escucharse el lamento de mis ojos. Este, pues Enrique amado es mi dolor, y en tal calma Mira, ¿cómo podrá el alma alentar con tal cuidado. constante tu norte te sigo resuelta al peligro estoy tuya Enrique, tuya soy Llevame, señor contigo. no haya en esto dilación de dr lo pues advierta tu esperanza que está el ruego en la tardanza y que no haurá otra ocasión. pues se ascanza de esta suerte después de un dulce sosiego, que jamás sepa don Diego, que diste a su hermano muerte. ¿Qué oigo, cielos! Yo sospecho Qué duermo, Quel enemigo pues con máscara de amigo tantas ofensas me hapecho. más cielos, ya que la suerte tanto desengaño alcanza Dejad, que tome venganza de un villano y le dé muerte. No hablas mi bie No te admire mi silencio, entales dichas que quien está hecho a desdichas, no es mucho que no respire. ya clive tu gusto sigo, voy a esperarte a la puerta que no está mi gloria cierta Si el cielo no está conmigo. no tardes Blanca, un instantes nada arriesga mi deloro pues voy con el bien que adoro por espeso y por amantequ el Repara, señor, advierte el peligro a quí te arrojas? ¡Vive Dios, que si me enojas, que te dé villa no muerte. Qué pesigro puede haber que riesgo asombro ni horror en vengarme de un traidor y de una fiera mujer Caa y sade donfero vuestros nobles pencamientos vuestros ruegos oportunos allá en lo interior del alma Señor, don Anitonio, juigo, que han hecho gustoro asiento que aunque no bien lo discurro. y más que pesar me ocasionan no sé qué apacible guito. señor, don Fernando yo aunque imprudente no dudo que siendo el mérito poco fue el atrevimiento mucho. de más cuerda Autoridad de talento más maduro que el mío, quise valerme, para lid de tanto punto. así quise ejecutarlo, pero el temor me detuvo que fuese adverca mi suerte, porque aceras y nirgano más que solo yo suflece mi desgracia, porque mudo allá en la cárrel deespecho le dice eterno sepulcro. Ince señor, don Antonio, porque no os coga de susto, su diverción, su recreo son los libros y el tudio. tamperita en todas ciencias que si acaso envidia cupó en las deidades la invidian Minercia Aposo y mercurio. Yo, señor, aInés hermosa, si la pretendo o la busco es para dueño del alma. Siéndolo ella siga el rumbo que su genio la dictaré que a mi por gloria o por triunfo bastará saber, que es mía y que yo esclavo soy suyo. mucho obliga esa atención, y esa humildad puede mucho. pero aguardad don Antonio, que a los breves rayos turbios que dispenia aquel farol si no me engañó, dos bultos a las puutas de mi casa se divian Y yo jurgo que la calle arriba toman. pues amigo, los dos juntos sus pacos sigamos que un miedo un temor un susto al verlos salir de casa en el alma se introdecho. Ano pues a tu lado me tienes Pues seguid mis huellas mudo. sale Enrique y chapín. donde volvemos, señor, llio que toda la noche andamos sin parar, cuando cenamos que estoy muerto de hambre Amor, mantiene los corazones que le sirven, sin comer ahora acabo de entender clado que ay amantes camaleones. Ohija a levu, mi rigor dentro ser ruido de espadas procará la fe traidora, dentroYo la amparo huye, señora dentro sua Qué será aquello señor. aleosanca en guardapies y capotillo precurosa generosos caballeros una mujer afligida amparad, que honorivida arrieigo trae, si los fieros si on acon de an homiridas que la siguen la hallan, por desgracia ahora cobra el aliento, señora, sin que sustos te fatiguen. pues ya en salvo está tu vida échale al fuerte el rastrillo no nos pequen un codillo por esta polla perdida. en tan penosa porfía y tan adverios tracasos siguiendo mil torpes pacos una doncella llenia y la pena lo aflición la pricia, la obscuridad sin duda que su lealtad la perdió, la turbasión al dobrar ahora esa calle. aunque entre moros se pirda no hayas miedo que la muerda el podenco que la halle. no es fácil hallarla ovella con la noche tan avara por uno ojo de la cara no se hallará una doncella. mucho arrieega mi opinión que la encuentre, quién me busca mucho esta mujer me ofreca mucha es más mi turbación. permitidme de que ossiga Qué corremos riesgo aquí hasta que mañana si me dé su casa una amiga. Pues, señora en tanto horror seguedme con el seguro que oble soy y que ossuro de guardaros, fe y honor. y tú ve al instante a casa y el pastigo del jardín tengre venido chapín Pues ya miras lo que pasa y aparto con prestas huellas. dloro ¡Ay Dios, que una coneión me sarnica es corazón aspique de estas doncellas. abierto confico abeloro y en calma voy y ancioso por saber Quién será aquesta mujer que así me ha inquietado es alma. Vanty sale iferto us y Juana Viven los cielos traidora que sea hasta aguda daga de tus servrios la paga Si donde está tú señora no me dires, y quien fue el paris que la rebó. pues tu hicias con ellos Yo Señor, la verdad diré asegurando mi miedo, No sólo te lo aseguro, si ez racona de la pero regalarte juro. don Enrique de Toledo galán, amante y rendido a días que fino adora la culdad de mi señora, y el mumo esta noche audo quien la salo de tu casa, mas donde la llevo o no de di se No puedo saberlo y. pero una puerta que pasa del cuardo de Blanca hermosa al cuarto de Bcatriz bella de Enrique hermana por ella pueda entrar y una honrola satisfacción de los dos dos puedes tomar de tu agravio sustan allí sella eslabio que ya tú me has muerto, ApeDios. que aguía sin tardanza adonde ela puerta está que el honor me reñeya porque tarda la venganza. seguid mis pasos amigo y perdonad el mál rato porque queen vo el desacato eibien que vea el castigo ¡Cielos, dad a mi valor un medio en tal crueldad que asista a aquella amitad y que no falte a este honor. Vanse y sale Batri y Isave Dime, aquicha pinda llava llevó del jardónNo mas si habo causa, Él porque ea lo recato, si lo sabe. cautelas quizá serán, de mi hermano hepresumido ylas bien, que en tu cuarto escondido no tienes ningún galán. a un corazon desincuente todo le causa armonía, en vano, señora mía, temor tu cuidado siente. entra enin que icha pin volviste acerrar chapín? como una muralla deja me miedo, todo el jardín mas si ya está aquí la gueja. de qué sirve, aquel mastín? ceniro. Beatrlí, esta dama bella en el golfo del rigor de alguna fatal grella y va corriendo su honor fortuna, sin luz ni estrilla, entrance tan arriigado favor le pidió a mi pecho dicelo Beatriz fiado que en Naufragio tan duecho halle puerto en tu sagrado? sien raciona de las y así de la suerte hallara que ol siguí perded el miedo Señora, pues os alapara don Enrique de Toledo. sólo esa voz de mi cara pudiera apartar el cielo, y templar el ancia mía. descubre imagen de mi decuelo, sombra, ilución fantasía no ya gloria, bien, ni cielo. ¿Qué es esto cuando entendí que en tu pecho sosegada o alosdándote de mí, o de mi amor olvidada, estuvieras, te hallo aquí, de esta suerte fugitiva llena de asombro y tristeza Tú eres blanca ocrescuva imagen de su belleza Osoñada preectiva? de que son o dueño mío, esos asombros o espanto. Blanca soy, no desvario no hechizo, sombra ni encanto, de que nace ese desvío cuando de mi casa aquí Tú me traes? No es es casa midieda, ¿Qué dice di Yo sacarte de tu caya No haberte traído ací? Tú esta noche no me hablarte, en mí misma resa Sí pero sólo sabir baste que el galán que te habló allí ya que tú así lo trazaste? ino fue Enrique Pues ¿quién fue Yo fuiz, por el que escribiste un papel, que el dio a mi fe. segun cio, ¡ay Dios, tu fuiite a quien por ese hombre hablé? Claro está Pues de ese engaño desdicha tan dura nace. habrá lance más extraño, pero eso bolanca, que le hace a tu fuga y a cin daño. no te auiió en un pajel aquella dama del girado que de su empeño cruel entanoche tu cuidado me diese notiva de él? Eso me auiarra el plugo. Pues después que yo te hablé Enrique por ese hombre a quien yo misma llame a mi reja aunque te asombre fina y amante, espera a quí tú llegaces? Pero no sé aquí como me esplique quieras tú de un bulto infiero Qué bien lla calle. es Enrique pregunto y el cauto y fiero digo yo solo que casigo y yo en tonen sin soliego creyendo que habló contigo hable al traidor de don Diego. engañada en lo que digo? valióle la obscuridad a sombras del nombre mío. Yo con esa ceguedad le dige con Albedrío. la Furia la crildad con que mi padre quería severo airado y cruento darme en una celda impía sepulcro a mi caito aliento Luego que rompieie el día. y así le pido que amante en pena tan conocida riesgo euite semejante y se duela de mi vida y me sacase as instante de mi casa y de esta suerte tras un quitolo sosiego pudiera olvidarse el fuerte recelo de que don Diego supiera que diste muerte a su hermano Mal escote y por cilito que estan mado que ya teme micerote que a mí meden con un palo eso deli cen darote Apenas, ¡ay infelice oyó esto dea el alcuoro cuando amoroco me dicé seré el pasio más dichoso si logro bien tan felice. y yo creyendo quesalía de riesgos contigo pues con una criada mía abue cala calle dep con la prevención que ves me salite conoladía. pero apenas trite cayo dimos el paco primero cuando mi padre que acazo debió de viernos, severo nos atajo el primer paco. y con descompuesto lavio si con descompuesta furia vengativo, noble y sabio castigando en mí su injuria vengar quiso en él su agravio. puiote osado en defensa mi cautelocohomirida Yo, aunque turbada y suspensa, a la fuga desvalida remito el riesgo y la ofensa No la timida obescusa a quien el hambriento tolo sigue la boraz cauteza si en a can que temeroza del robo tarda corre y torpe buelo Yo aá toda cortada palida cobarde y yerta por las calles asombrada creyendo mi muerte cierta, discarria más hclada, toda yo. ¡Válgame el cielo c desmaya aogola el dolor cribí. su engaño fue y mi reicho. presto chagón, Isabel, alzad a Blanca del suelo, y de Bcatriz en el lecho la reclinad mientras tanto que vuelve en sí que mi pecho delatado en tierno llanto cristal la dará deshecho. ysa ayuda chapín deticio, ve aquí lo pudos que viura mi señor, yo pierdo el seco Pues lo que ligero libra llevanda Ya lo voy tomando ajeio ¡Válgame Dios, que de losas en un ignitante revuelcn mis ideas animoras, pues atrevidas resueseún entre venganzas yclolas hacer una acción que asombre al mundo, y esta ha de ser dejando a la fama nombre que diga que hubo mujer que quitó la vida a un hombre fiera enojada y rchosa Beatriz, si aprecia mi vida craro lleg a ver a Blanca hermosa que hasea ser ratituida de tus ojos esta ancioia. pea llego, pues eai io ranjo y vuelve dea y que de Enrí pue la ocasión que el lano o el descuido me concede que sin embarazo alguno a tu mimo mis tu cuarto llegue sin receso, ni temor que tu hermano en él me encuentre o enemiga de mi vida, ¡Ay de mi desdicha fuerte ¿Qué oigo pesares. Que el diablo hace aquí lo que hacer suele. Sin escuchar que jas tuyas ni los cargos que me hicieres llito de que he olvidado tu amor de que por otra me deje hal de escuchar quejas mías pues aute fin, solamente vengo vengativo Alpid. Pues ¿qué atrevimiento escste? quién señor, don Diego oída licencias tan insolentes para que atrevido y loco me habláis a mí, de esta suerte? deea. no me ha entendido una señacas si en a cona de las no basa vivora ardiente, que tus celos me castiguen que tus rencores le verguen de mí con tantos engaños. repetidos tantas veces indignos de clrojo es malte que tus nobles venas tienen. y no basta que cautetosa con engañosos papeles fingida Blunca supuesta que viya a gracia me ordenes y que allí como ella me hables? ¿Qué escucho? ¡Cielo! ¡Valedme! sel der No basto que aquí en tu casa a Blanca hermosa previenes para que de mí por ti, sequeje a un tiempo y se vengue, y que allí al llegar tu hermano, por obiar inconvenientes ella fingiéndose Inés que a mi emparaje me dejes que me obligares que a Enrique de que era inés le confiese? no basta, que cautelosa a tu mismo hermano empeñes en tu nombre o en dl de otra, para que me obligue o fuerte a cumplirte la pazaura que te diz y que tú le entriegues para apoyar tus razones o para que él las creícies lllno el cupido de alamantes que te diaa mismaEs hombre ya confisa sin verdago y otro y cordeles. y en fin, no basta tirana mas ¿como aquí no falleren mis alientos que por firte o por desdicha o por suerte de mi desgracia o tus celos que cuando amor me conude hacerme deño de Blanca, ciñéndome de laureles, que al darme la mano, tú como obscura nube suele en torbellinos de hamo acortar el rayo ardiente con que abrasa cuanto encuentra que de este modo salieses Tú, a estorbar de mis fortunas la gloria más eminente? miren el diablo de Inés donde el poeta lo aparece. el sueño, ydea o desirio, lo que mis ojos atienden? y en fin todo esto no basta para que de mí te vengues sino que cruel tu hermano falió fementido aleve con más cara de amistad Yo todo mi amor le cuente y el traidoramente infume cient su amor me calle y lo niegar? Pues vive Dios, Aiy de fiero mortad, si engañola sierpe, que no lo lo he de olvidarte sino que intrepido y fuerte la muerte he de dar a Onrique, en venganza de la muerte, que dio a mi hermano. y así, dela dele me vengaré de esta suerte, de ti y de él Eique caín y Beatriz se pone tras ded Digo de ella y de t yenen mi aiero noble y valiente sabrá primero vengarse, ¡Ay don Diego, favorece mi vida. No será ací. que ai trador quien la defiende. Seo chasín llegó la mía No quiera el diablo que llegue Veamos ahora quién es hombre? El que más presto se hiciere Pues entró con la espadilla Entra. pero no penetres. Triunfaré de matador Pues habrá rolla derequien. Que no te abrasen mis iras Que mis furias no te quimen. sal Blanca huyendo ponese detrás de Enrique y d Ferno tras ella con uinadaga y Anttonio, Juana y ycavel con luz Ampara enrrique ni vida, Hasta beber la caliente púrpura de él y de ti Chija infame, amigo aleca, no han de parar mis enojos. Escucha, señor, detente que yo estoy primero aquí y primero se me debe que yo de la muerte aBurrique pues él fue quien le dio muerte a mi hermano don Florencio. por ecto, y porque aborrece Blanca por él, mi persona, y ser mi esposa no quiere. Pues si decía suerte cieso Don Dugo, a tu lado tienes mi espada y muera el villano que nol agravia y ofende, pues atrevido y profano Violo temerariamente el sagrado de mi casa. robando de ella el luciente espejo decia tirana. quien vio enpeños más crueles, Vven los cielos se engaña quién pensaré o quién dijere que yo trobado a tu hija que, aunque en mi casa la advierte fue que huyendo tus vigores quizo mi dicha o su suerte que encontrándome en la calle ignorante me pidiere favor, don Diego si hacido si en a cona de la el que ocado infamente con engaños, que él no ignora con cautelas que él entiende saco a Blanca de tu casa. por esto? Y porque me ofende en el honor yensa dama loco alticio y incolente, he de quitarle la vida riñen Pues si eseso deesa suerte Ya estoy Enrique a tu hado Caballeros baste Cese y a la lid de vuestras iras cuando hay medios muy decentes para qué pechos tan nobles tantos enojo serenen. No hay medio a tantas ofensas. si los hay y muy prudentes. decidlos, pues Qué de Blanca pues yo sé que quita y quiere la mano Enrrique de esposa, como sea deesa suerte por mí se a cabó el enojo. pues ya tu licencia tiene el corazón a tus pies el alma a Enrique le ofreze túyo soy dueño adorado. Don Diego, qué te suspende cuando ya bicatriz hermosa de justicia se le debe legures con tu mano, ca mi novieza puede faltor a la obligarión que la debo, siendo este Enrique, el iris dichoco que nuestros rancores quiete. y tuyo soy Beatriz divina Tan bisarros procederes nuestra amistad etermien. deado bien mis extremos merecen que así los premies don Diego. Pues las bodas serelebren deinés y de don Ancenio porque nimenio festeje entres talamos felices séis floridos ramilletes. Cuanta boda aquí Amor en un punto teje. y pues tolan acazarte porque mi boca se empeñé con un bocado tan dulce aunque loriñan los dientes la Isábel de Naranjo Juana de chagín y dente un victor a don Antonio y otro alpoeta, que le aliente a serviros con más gusto. pero si no lo merece Personad solo sus faltas pues a vuestros pies se ofrece. Finis laus deo via qendaleas
