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Texto digital de No hay contra lealtad cautelas

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Francisco de Leiva Ramírez de Arellano Segura
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Comedia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de No hay contra lealtad cautelas. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/no-hay-contra-lealtad-cautelas.

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NO HAY CONTRA LEALTAD CAUTELAS

JORNADA PRIMERA

Estos son los memoriales. Los memoriales son estos. De pretendientes cansados. De mujériles lamentos Pidiéndote atroche moche, Que piden diestro, y siniestro. Con qué pesar que los miro! Con qué gusto que los leo! Entre ellos metí un papel . que me dio el Rey. . Un correo . un pliego me dio cerrado, y también lo metí entre ellos. El Capitán Ludóvico, que pobre se mira, y viejo. Laurencia pobre, y vinda. No prosigo. . Mas no quiero leer. . Pues por viejo, y pobre empieza, que pide es cierto. Pues que pobre, y viuda dice, todo lo ha dicho con esto. Que porfía, no tiene ahora que darle el Rey. . Bolaverunt. Di que le den cien escudos. Guarden tu vida los Cielos. Lo que es un buen natural, . que aún no hace bien de lo ajeno. Qué culpa le tiene el Rey de que se halle viejo . Es cierto, muriérase cuando mozo. (tro e u. Enrique, que a el padre vues- treinta años sirvió? a mi padre puede irlo a pedir a el Cielo. Y si acaso no le hallare, y estuviere en el infierno, despache requisitoria con el primer Carnicero Laura Porcel: ay de mí, que ya se quien es el dueño de este memorial, y para leerle no tengo aliento . Aquí un pliego está cerrado. Cerrado aquí un papel veo. Qué puede ser? Qué será? . Yo le abro. Abrirle quiero Ya ha dado con el papel. . Ya ha topado con el pliego . Mas que miro, de Philipo la letra es. . Válgame el Cielo, del Rey es, q Hoy con su ayuda lograr mi intención pretendo, vengándome de un tirano Rey. . Que le quiero confieso como a mi Rey, y mi primo; pero culpo sus deseos. Guardo el pliego; no lo vea la Duquesa, . Ocultar quiero el papel, turbada estoy: O lo que puede el respeto Igarita de un marido. . . Mar- un papel ocultó, . Pienso que lo ha visto Federico; pero remediarlo ir tento. Este pondré en su lugar, y encubra el otro este lienzo. Tropelias ay de manos. Traidora, que es lo que has hecho? Yo, señora. . Bien está, callad ahora. . No sosiego hasta ver aquel papel A el Duque le miro inquieto. , Don Cansada estaréis, señora, de oír repetidos ruegos. Yo señor nunca me canso, y solo es mi sentimiento el no poder hacer yo todo lo que piden ellos. Estos son los memoriales que hoy he recibido, vedlos mientras yo los vuestros miro, pues de mi privanza el peso. con vuestro ingenio se alivia. , Tomad, que veréis en ellos s muchas lástimas. . No hay más que estos que me dais? buñuelos, y cuál es la preguntilla! Temblando estoy, Solo esos (dasteis, me han dado . Y el que guar- decid, no estaba con estos? Zapato, y la repregunta . que tal es! . Ay Dios que miedo . Dichosa advertencia fue apa la mía: nunca pretendo daros el menor disgusto. y a esto mi cuidado atento, aqueste ocultaros quiso; tomadlo señor, y vedlo. , qué haces mujer del ciablo? . Que para vos no hay secretos, Ay señores, que está loca el papel de el Rey no menos le ha dado. ee. Laura Porcel hijo de el difunto Eusenio, Hala, Juan trocado ha avido: a fe que esta no es de lerdos. . ̱. Que avuestro padre señora tan leal sirvió, y atento, que su hacienda, honor, y vida perdió en su servicio, siendo castigado por traidor; por seguirle leal. Ay Cielos! L q. Cuando en su prisión lloráis Perdonad si me enternezco. . que es mucho el amor de un padre, y dolor grande el que siento. Hay padre mío. . Sin duda . fue el recatarlo por esto. Qué cruel memoria! . Ocasión es esta, en que mis intentos. comunique a la Duquesa, pues tan sentida la veo del rigor que con su padre vsó el Rey, injusto, y fiero, para que en ellos me ayude: no lloréis. . Saben los Cielos que siento el daros disgusto. El vuestro es el que yo siento. que es tanto dolor muy justo: así la incito . . Consuelo no hay en tal pena. . Podrá ser que lo haya. . No lo espero. Dejadnos solos. LirlInes, digo Nise. . Qué tenemos? Parece que estás turbada: ha avido algo? . Majadero, que ha de haber? . De las que sabes. y yo, que te las entiendo. Qué será el quedarse a solas? si a caso conoció el trueco de el papel, temblando estoy, o qué cobarde es el miedo! Oídme, pues solos estamos, y idme ahora respondiendo: (. quien soy yo? . Desdicha gras lo que imaginé fue cierto. No respondéis? . La pregunta señor, (válganme los Cielos, es de calidad, que yo ahora, cuando en vano aliento. De qué os turbáis? el pediros. me digáis quien soy. No puedo. formar la voz. . Por que puede túrbaros? A hablar no acierto señor, porque esa pregunta sobra en mi conocimiento; pues por esposo, y señor, por primo, galán, y dueño. os reconozco, os estimo, y os adoro. . Según eso mi honor en vos es preciso que lo miréis, como vuestro. Ay de mí: en eso no hay duda. Y si faltaseis a esto? Macierta es mi desdicha. . ú. yo razón tuviera. Esto es hecho. Para pensar. . Mejor es . decirle del Rey el hierro. Faltaba en vos el cariño que debéis, . Yo me resuelvo, . señor, confieso que el Rey. Ya ha conocido mi intento . usando . Su dolor miro . de su grandeza. . ya puedo . ablarla. atrevido. Du espera, que pues ya, señora, veo, que como dueño del alma. Qué escucho! Del pensamiento mío eres dueño también, mirando como en tu espejo en mi corazón la ira, y en mi alma el sentimiento, que ha tantos años. Ya es otro mi cuidado, . Que conservo contra este tirano Rey, contra este Enrique soberbio. Válgame el Cielo, mayor - el daño es que ya penetro! Pero aunque tu Margarita lo sabes, repetir quiero su tiranía, y mi pena. Prosigue que ya te atiendo: Tu padre, esposa querida, que en celestes paralelos se mira, primo segundo fue del padre de este fiero. De aqueste inhumano Enrique: Mi padre también fue deudo, de Isábela Reina, esposa de este tirano, mas esto dejo aparte nuestros padres. tal parcialidad hicieron en la amistad desde nifos, que haciéndola parentesco miraron con nuestras bodas celebrados sus deseos. En aqueste tiempo Enrique, enamorado en extremo de una dama, de isabela pretendió (bárbaro intento) anular (qué tiranía!) de Ilábela (grave yerro!) el matrimonio, y casarle con la dama, y para ello a los de su Estado junta, que falsos, y lisonjeros convinieron (qué maldad!) en que Enrique podía hacerlo; pero tu padre, y mi padre que de la Feeran espejos, Cristianamen te movidos, y noblemente resueltos, de garique, y de sus secuaces rechazaron el intento. Ofendido el cruel Enrique a los dos los pone presos en una torre, que cuando falta un Rey a lo modesto las lealtades son delitos, y traiciones los aciertos. Prosiguió en efecto el Rey en sus tiranos intentos. y viendose nuestros padres oprimidos, y temiendo del daño la ejecución: y que cuando aqueste Reino de Ingalaterra fue siempre de la Cristiandad ejemplo Lo miraban perturbarse con tan errados pretejtos, tan fieles como leales Con secreto dispusieron un veneno, que a la dama la traslado a el monumento, que en casos donde se mira tan acreditado el riesgo, un yerro suele intentarse para impedir mayor yerro. De la muerte de la dama fue tan grande el sentimiento de Enrique, que sospechando eran nuestros padres dueños de esta acción, y en su venganta averiguar no pudiendo esta verdad, procuró por los más infames medios quitarles honor, y vida, pues unas cartas fingiendo del Aleman (qué vileza!) en que trataban, que el Reino les habían de entregar. Mostrándose justiciero, los Estados, y las vidas Les quitó a entrambos a un tiempo, y por traidores (qué pena!) por ser leales murieron. Sintió la Reina Isabela el lastimoso suceso: porque en fin era susangre mi padre, y a el desconsuelo se añadió el saber la causa; con que juntándo se celos, y dolor, acrecentaron de modo su sentimiento, que intentó dar muerte a el Rey. Comunicando este intento conmigo, yo reparando en lo preciso del riesgo, y que el empeño era mucho, que no lo haga la aconsejo, hasta que yo convocando a mis amigos, y deudos, y otros muchos, que de Enrique se confiesan mal contentos, de su Remo, y sus Estados me apodere como dueño. Eserito a el Noble Pilipo mi primo, que ahora el gobierno de la Armada de el mar tiene, como General supremo; pidiéndole que me ayude, como mi amigo, y mi deudo, Que está a mi disposición me responde, en este pliego, y que todos sus soldados me seguirán con afecto. Con que teniendo la parto de l mar por mía, pretendo. en los, Castillos, y fuerzas, i lazas poner afectos, a mi desinio, que estén para la ocasión dispuestos. Duquesa por tu parte has de convocar tus deudos, para que ha esta acción honrosa me ayuden, pues toca a ellos de tu ofensa, y de mi ofensa danta parte: vive el Cielo, que he de vengar las njurias que en dos tan leales pechos, seña lo traidor impulso, pescribió tirano acero; pues aunque el aleve Rey arrepentido a el pretejto cruel, me ha vuelto mis Estados, y nuevas honras me ha hecho. Nada si no es la venganza satisface a un noble pecho. en hidrópicas venganzas el valor mío sediento ha de restaurar entiras lo que perdió en nenosprecios. Aquella inocente sangre que vertió bárbaro, y fiero, hoy con su sangre alevosa altivo vengar intento. Y pues vos causa tenéis. Qué es lo que escucho! . Qué veo! Pero allí a la Reina miro . El Rey ha llegado, ay Cielos l . El Duque enojado está. Sin duda se ha descubierto con la Daquesa. . Yo estimo . el que haya llegado a tiempo en que escuche que la sirvo. Atajara el Duque quiero . Satisfaga pues. . Detente, señor ya tu enojo ciego. Tu templarme solicitas cuando miras. . Si te veo tan enojado, señor, Fuerte lance, . . qué será esto? Cómo yo tu espejo soy! Ella lo siente. . Pretendo. que temples en mí tus iras, si te miras en tu espejo. Ese es amor? vive Dios que quien de mis sentimientos, Federico, Duque, esposo, hacerle señas no puedo. . Vive Dios, que en mi venganza La Reina está allí. A el Rey veo. De Tanto blasón perdido. Señor, que mires te ruego. n No es mi esposa quien me impide, que en mi honor. Válgame el Cielo, estos celos son, sin duda ha sabido mis deseos, Perdida soy si prosigue en declarar sus intentos. Y pues la Reina lo oye Y pues el Rey lo está oyendo Salir quiero a embarazarlos. Llegar a estorbarlos quiero. No es vuelvo a decir mi esposa Duque. . Duquesa. Los Cielos me valgan, si habrá oído el Rey, señor. Señora, a buen tiempo llegó la Reina. . Parece Duque que enojado os veo Yo, señor. . Señor, del Duque los enojos. . No pretendo, Duquesa, que lo digáis: (ay dulces ojos serenos!) pues sé que entre los amantes suelen buscarse de intento las riñas, para lograr de las paces el festejo, que es muy cauteloso amor, y sabe por todos medios a los hielos de un retiro, galantear con incendios Con equivocas razones . su amor me ha dicho. Yo entiendo, que en haciendo una mujer lo que le manda su dueño nunca ocasiones tendrá de disgusto, pues es cierto, que le toca obedecer, ya sea malo, o ya sea bueno. También equivocamente . la Reina me ha descubierto su intención. nunca se cometió yerro. El Duque del mismo modo aa a la traición me da esfuerzos: y así hablando con cada uno, a los tres responder quiero. Que se deverobedecer siempre a el dueño, no lo niegos pues ley divina, y humana, de ello nos dan documentos; pero si acaso tirano, mal mirado, o podo cuerdo, manda cosa en que peligra, vida, u honor fuera yerro aquí la obediencia, pues a obrar cosa contra el Cielo, nunca le puede obligar a nadie, ni aún el Rey mesmo: pues cuando el Rey lo mandara o apasionado o resuelto, el no obedecerle entonces lealtad fuera, y fuera acierto, y aún advertirle también del peligro de su yerro. Mi amor la Duquesa culpa . Ella ha culpado mi intentol. Conmigo habla Margárita . A los tres miro suspensos . Pero constante en mi amor . he de adorar sus desprecios Más novaldrá sulealtad. contra mi rigor severo. Más reducirla sabré . con la amenaza, o el ruego. Mi lealtad, y honor peligran, resistencia me de el Cielo, . Venid Duque ay dulce hechizo? Mucho a Margarita veo . que mira el Rey. . Os quedáis, señora? , Divertir quiero con la Duquesa la tarde. Tenéis muy buen gusto en eso. Honran Vuestras Majestades mi humildad. Ay ojos bellos: . . No aparta de ella los ojos. . Señora guardeos el Cielo. Y a vos os guarde señor tanto como yo deseo. No le estuviera muy bien, . (a traidora!) . deme el Cielo venganza. . El Cielo permita se venguen mis sentimientos. . Amor, pues eres deidad . hoy a tus aras me ofrezco. otravez vuelve a mirarla, . y aunque yo a el Rey aborrezco, como celos no lo miro, mirolo, como desprecio: hermosa Duquesa estáis, envidia tengo de veros. Señora tantos favores en vos miro que ya temo que pueda mi presunción irse a el desvanecimiento. No es mi favor el que así puede a vos desvaneceros. Ninguno en mi estimación puede tener más asiento. del Rey los vanos deseos ha conocido. , Y así recibiréis mejor esos. Vuestra Alreza gran señora advierta (válgame el Cielo! deme la razón prudencia; y valor el sufrimiento,) que es mi honor tan puro, y claro, que en su grandeza los Cielos para mejorar de luces lo codician por lucero, por lucero? por Sol digo; pues si el Sol se mira expuesto a que una nube villana, que congeló vapor denso a lo noble de sus rayos derogue los privilegios. Mi honor tantas luces brilla, que aunque se atrevan groseros, del aire atrevidas sombras, o del mar vapores necios, vive el Cielo, y vivo yo, que a el enoyo más pequeño de mi valor, de mi ira, y del honor que conservo fueran de mi amago asombro, y de mi impulto escarmiento, pues en ellos. . Bien está, que la he temido confieso. . Perdóneme Vuestra alreza, que me llevo el sentimiento, y crea que de sealtad. y de honor soy claro espejo, donde pudieran mirarse algunos soles supremos, que amancillando sus luces, y turbando sus reflejos nuves oscuras los hajan, si los adornaron Cielos. Los del Rey Duquesa son , más aperecidos, , Cielos, . , que es lo que escucho! la Reina Reín, Válgame el Cielo, que escucho! Margarita con desprecio me ha hablado, que como el Duque mis vengativos afectos le dijo, y de leal se precia, con equivocos conceptos ha culpado mi designio; que vaya enojada temo, y erré en darla la ocasión, mas cuando aciertan los celos, quiero ira desenojarla, pues miro el peligro cierto. Aquí un lienzo se dejó. Hola. , Señora. Ese lienzo alzad; pero qué papel es ese? Y en él un papel envuelto. Dádmele acá. Aquí le tienes. , más Cielos que es lo que veo, ira esta no es letra del Rey? (. suya es, a espacio celos. Duquesa del alma mía: qué miró!y en tu hermoso cielo salamandra de tus luces, (ah traidora! ) a el dulce incendio (este es tu honor! ) solicito ser ruina a tanto fuego. Y pues Fénix tu hermosura, no leo más, viven los Cielos traidora, vil engañosa, que de mi enojo severo has de examinarlas iras: celos a mí, a mi desprecios! desaires a mi alrivez! ofensas a mi respeto! injurias a mi grandeza! y tú, o injasto, y falso dueño, mal Roy, tirano cruel. no te basta lo sangriento, lo inhumano, lo alevoso, con que mi sangre vertiendo, lástimas distes al mundo, y a mis ojos sentimiento, sino que a tantas efensas. a agravios tan mavifiestos celos, otra vez me añadas; pues tirano, vive el Cielo que mi venganza has de ver: yo sacaré de tu pecho aquesa imágentraidora que adoras en mi desprecio. Ese Fénix que idolatras, ceniza será a mi incendio: verá el mundo mi rigor; mas ya me ha ocurrido un medio para mi venganza; el Duque me muestra leales afectos, y satisfacer desea los agravios que en mi pecho la ira en depósito tiene contra el Rey mi injusto dueño. Margarita ya yo oí que del Duque los intentos culpó, mostrando lealtad. lo que es amor, pues ea celos, muera también Margarita, y sepa el Duque, mas esto hasta que el rigor lo obre téngalo el labio en silencio. (los! tiranos sobre agravios me daisce pues serés de misiras escarmiento Selor, Vuestra Majestad modere su sentimiento. , No aycónsuelo en mi tormento, hay adonda beldad, Seño, si pueden mis canas, y de mi anor los blasoes. ey, Cond, no gastéis razones, pues tods han de ser vanas. Conodo quiero avisaros. e. En miencendida pasión no hay ayo . La razón. e, Es casarme, y es cansaros, Señr, advertid los daños graves que os miro expuesto. , Par aconsejar en esto tenéis onde muchos años. Pelo mismo debéis creer, que dun cónselo el que es viejo So por dar un consejo, mas no porqué es menester. Vuestro Ayo fui yo, y ensayo de mi prudencia hice en vos. Pues ya Conde gloria a Dios no necesito de Ayo. . que en fin. , No seáis cansado. Conde, ved que estáis molesto. Molestia llamáis a esto? Su Majestad se ha enfadado, Pues enfádese Marqués, que mi lealtad me enseña, que si mi Rey se despeña, atajarle razón es; como leal, y Cristiano cumplo en advertirle aquí, que hacerlo Marqués así, fuero es divino, y humano, pues quien mira a el Rey que al mal se arroja de aquesta suerte, y su riesgo no le advierte, ni es Cristiano, ni es cal. . El Conde se fue cnojado. Pesado ha andado eta vez. Efecto es de la udez. Marqués, pues de ni cuidado dueño sois, y de mi añor ardiendo en el dulcefiego miráis que a padecerllego los incendios de su ador; dad a mi consuelo ndío, y dad aliento a esta, gua. que de vivir me enagua: Señor, el mejorremedio es que sepa tu cuidad la Duquesa; pues cierves que lo estimará. . y Marqués . Su Alteza viene. ya ese medio está tolado, y a un papel que le emíe me respondió la cría que ni aún le leyó enoda, tan grande su rigor fue Las damas de tantoo aunque favorecer quieran ruegos, y porfía esperan; y así el verla no te acorte a el principio desaeñosa: una vez, y otra porfía, porque un día, y otro día tienen fuerza poderosa. El ejemplo nos lo enseña del agua, cuando caída en porfía repetida señal hace en una peña? , Decis bien, porfiar intento en mi apacible dolor, no se desmaye el valor cuando está vivo el tormento. Vos Marqués que a hablarla vais quiero, y que su sinrazón culpando, de mi pasión los extremos la digáis. Decidla que su rigor adoro fino, y constante, y que mariposa amante vida busco en el ardor. Decidla que mi albedrío en señal de mi despeño, la he entregado como a dueño, por no tener nada mío. Decidla, que en el desvelo de este tormento que callo, solo el consuelo que hallo es buscar el desconsuelo. Y en fin, decid que mi suerte en mi pena repetida, en una dudosa vida solicita cierta muerte. , No quiero hablarla, hay mi dueño esquivo, si con tus desdenes vivos es porque en tus ojos muero, Qué mal descansa un cuidado! con que porfía atormentan unos celos! otra vez me vuelven aquí mis penas, mis ofensas, mis agravios, como si de alivio fuera; como el que perdió una joya, que a donde menos la echa la busca, y si no la halla, aunque por partes diversas la va a buscar cuidadoso, se vuelve a la parte mismas o tirano, o aleve esposo, o fementida Duquesa, ambos veréis mi venganza; pero aquí de la prudencia me he de valer, pues es cierto que si le declaro a ella mi sentimiento, y alcanza de mis agravios la queja, podrá declarar a el Rey mis desinios, y así es fuerza con ella el disimular que yo haré, mas aquí llega, astucia me de el dolor, y deme el valor prudencia. Qué descuido tan terrible, que el papel del Rey perdiera, si acaso aquí, más que miro, la Reina. . Prima, Duquesa, os habéis desenojado, que aqueste cuidado atenta (. me trae. M Mucho extraño aquí tanto cariño en la Reina, sin duda sabe que yo de la conjuración hecha contra el Rey tengo noticia, y así cohecharme intenta (do, no me respondéis? . No pues señora, con vuestra Alteza tener yo enojo. . Ya veo, que sois noble, y sois discreta, y os quiero yo por mi amiga, (ah traidora!) A tus pies puesta, (ah cruel!) siempre rendida conocerás mi obediencia. Mis brazos, prima, te aguarda; o quien en ellos pudiera , . hacerte pedazos. . O quién pe de su pretensión sangrienta pudiera aquí disuadirla; pero ya dispuesto deja mi cuidado el avisarle su yerro. s. Instrumentos sueñan. Mis músicos son señora; que asi efestejarte intentan (ahora ha de oír sus traiciones) oye, que a cantar empiezan, Fuentecilla despeñada. deten tufuria violenta, que quien el peligro busca con el precipicio encuentra. Que quien el peligro busca, con el precipicio encuentra? parece que con cuidado está escrita, aquesta letra, Muchas acaso se escriben, que con los casos conciertan. Pues por qué me decís eso? Como reparas en ella, El reparo que yo hago es por parecerme buena. Pues si te parece bien; ya prosiguen, oye atenta. A el mar engañada corres, y sus olas te aconsejan, que descansa en la ruina quien camina a la tormenta. Sentencioso es el romance. Tienen algunos sentencias. Quién le escribió? . No lo sé Es buena la letra, . Buena. Desvelarme en mis intentos . pretende así la Duquesa. Parece que lo ha entendido, . si no gusta Vuestra Alteza mandaré que no prosigan. No hagas tal, que canten deja. Traidora eres, pues a el monte el vasallaje le niegas, y huyendo vas de una vida, a una muerte que te espera. Ya este atrevimiento es tanto, que se pasa a desvergüenza, . decid que no canten más. No cantéis. Y ahora os advierta mi sufrimiento, que soy vuestro dueño, y vuestra Reina, que vos mi vasalla sois, y que si atrevido intenta el pensamiento más fácil, y la más leve sospecha: mucho es sospecha, una sombra, oponerse a mi grandeza, vidas no habrá que le quite, sangre que no le bebiera, ojos que no le sacara, y almas que no deshiciera en breves áfomos, si las almas capaces fueran. Y porque si de mi enojo dudáis, cual la causa sea, si saberlo deseáis, preguntádselo a esas letras. Mucho la Reina ha sentido mis leales advertencias; mas que papel será este? ver le quiero; mas hay penas! este es el papel del Rey válgame el Cielo, la Reina le halló, o que infelice soy, que pueda una culpa ajena ser en mi propio delito. Sola está allí Marqués, llega; y hablala, que retirado aquí te aguardo. . Pues sepa la Reina, quien está aquí? Quien más serviros desea, y quien del parte del Rey, No prosigáis más, y advierta Marqués vuestro atrevimiento, que es sobrada inadvertencia, (otro nombre quería darle) que aunque aquí la causa sea el Rey, que seáis vos quien a decírmelo se atreva: y pues que ya os he entendido, para que llevéis respuesta a el Rey Marqués, le decid, que este papel, que cautela engañosa dio a mi mano ahora a la suya vuelva, y decidle que mi honor tanto estimo, que si fuera en su grandeza posible, que alguien ventaja le hiciera, solo pudiera mi honor ser mayor que su grandeza. Valor grande. Tomad pues. Señora dadme licencia para que yo no le lleve, pues dar sentimiento es fuerza a el Rey. . Haced lo que os digo. tomadle ya. Yerro fuera llevarle yo . Ya oshe dicho que le toméis, Crueldad fiera. A . Digo que no he de llevarle. Pues al Marqués os queda. Señora, mirad r Qué es esto? Ay de mi: terrible pena! . Alborotado el Marqués, . Margarita descompuesta, y un papel. rq, extraño lance. En el suelo. Yo estoy muerta. , Fuerte empeño . Mas qué aguardó que no le miró! . , Ya es fuerza remediarlo. Pero el Rey. . Marqués Que ahora viniera. , Hallasteis el memorial? El Duque esa diligencia ha logrado, pues le tiene. , Mostrad Duque. . V. Alteza. Qué decís? . Que este papel. Es el que hallasteis, . Quisiera. Haberlo hallado antes para dármele, no es esa la razón que a decir vais? Ay Cielos: si señor, esa es. , Dádmele pues, Aquí está; y. pero Vuestra Alteza advierta. Creed que vuestra intercesión de más está. A espacio penas. Pues de el memorial a el dueño. le tengo muy por mi cuenta. Bien lo a remediado el Rey . Mucho hay que pensar sospechas, Mucho hay que temerdesdichas, Venid Duque, porque pueda con vos este memorial consultar. . Muel r el alma. . a el Duque miro . receloso. , La Duquesa . está turbada. . Ay de mí, temerosa el alma alienta. , Amor. . Lealtad. Honor. . Cielos. , Ansias. , Desdichas. Sospechas. e, Dadme en mi dolor alivio. Ma dadme acierto en mi obediencia. dadme en mi agravio venganza. rdadme en mis males paciencia

JORNADA SEGUNDA

SEGUNDA JORNADA Aquí a donde a mi pasión mis sospechas acompañan; (que hace compañía a un triste. lo mismo que le maltrata) A solas conmigo quiero referir en pena tanta: pues el dolor lo permite de mi congoja las ansias. Pues el ardor lo aconseja de mis incendios la llama: pues la causa lo consiente, de mis suspiros la causa. Descompuesto hallé a el Marqués, a Margaria a turbada, caído en el suelo un papel; y cuando verle intentaba, llega el Rey, y me le pide, masteriosamente habla. Dice, que es un memorial, a consultarle me llama, en el volsillo le entra: llévame a su cuarto, y trata conmigo de que se ponga en socorrer una plaza todo cuidado, y después en diversas cosas habla. Este indicio fuerte ha sido; pues si a consultar me llama el memorial, como allí del memoria! no me trata? olvido no pudo ser? si que no es acción extraña. Y no pudo ser también que el memorial de la plaza tratase? si bien ser pudo; mas si esto fue, por qué causa el memorial no me enseña, pues de mi nada recata? o lo que discurre el juicío en aquello que le daña! Oh cuanto para la ofenta el pensamiento adelgaza! Si el papel que vi caído a Margarita culpara, en el suelo no estuviera. Y si el Marqués con osada intención (he de decirlo) de mi honor las luces claras pretendiese; (pero ya lo dije, con esto basta, que para decir desdichas están demás las palabras, Si él, pues, fuera el atrevido, pues solo con ella estaba, hablarla pudo, y dejar del papel la circunstancia. Esto es cierto, claro está, luego mi sospecha es vana? Ea mi malicia miente, y mis recelos le engañan. ni en Margarita hay ofensa, ni el Marqués pudo intentarla; pero venir tan apurito el Rey, cuando yo esperaba del parel el desengaño, y pedírmele con tanta actividad, qué ser pudo? Qué? ser papel de importancia, y haberle perdido, bien; pues si esto fue, qué turbarla pudo a Margarita? qué, lo que ella me dio porcansa, ver que el Marqués se atreviese a entrar donde sola estaba, y que a él descon ponerle pudo, Verla a ella enojada, está bien, mas si a buscar viene el papel, y le halla, como en el suelo le deja? Mucho esta razón agrava, pudo ser que no lo viese, Si pudo, no pudo, rara es la enfermedad de honor, pues el que doliente se halla, la medicina que tiene es no confesar la llaga. Si acaso el Rey (aquí penas oy invoco con templanza) Si el Rey acaso (ay de mí!) es de mis males la causa; y el Marqués (tente sospecha) el que de servirle trata; pues el ser ella su prima, y el mirar cuanto se aparta de ayudar mi desagravio, tanto el indicio adelanta, que pensar puedo; mas no, engaño es, pues si tratara mi ofensa, y aquel papel para el la fuera, era extraña acción el dejarle, pues le tomara: no tomara, pues pudo verme venir; si hiciera, pues arriesgaba mas en la sospecha; no, pues con caurelosa maña. disculparse también pudo: luego cierto es que me agravia? Si que sobran los incendios, no que la evidencia falta; pues no basta que el honor sospeche el daño? si basta; no basta, que una sospecha a el castigo no da causa. Si basta, pues una ofensa se hace solo de pensarla: Oh dura ley del honor, que pueda una sombra vana sin el ajeno delito hacer en mi propia infamia! Si, que pues fantástico es el honor, para hacer causa a una leve fantasía una inaginación basta: pues muera quien ofenderme pudo, logre mi venganza satisfacción, Margarita muera, muera pues me agravia. Quién, señor, ha de morir? Quien da a presunciones causa. Quién da causa a presunciones? . equivocamente habla, y no sé si acaso aquí del lance del papel trata; o sies de la resistencia; con que en mi lealtad me halla no queriéndole seguir en su traidora venganza: mas sin hacerme entendida del lance del papel, traza hoy mi lealtad advertirle, y aconsejarle en su errada intención (denme los Cielos, puesto que la mía alcanzan, y que saben mi inociencia, acierto en entrambas causas.) Duque deñor, esposo, y dueño mío, a quien consagro todo mi albedrío, y en quien con tierna palma en holocasto dulce rindo el alma. Humilde te suplico, (co, cuando mi amor en mi dolor publi- que prudente, que atento, cuerdo, y sabio el oído le entregues a mi labio. A el Cielo hago testigo; (con que aflicción, con que dolor lo digo) que desde aquel instante que el intento me declaraste de tu pensamiento contra el Rey vengativo, tan fuera de mi vivo, considerando tu peligro cierto, que si a el dolor no he muerto, es por tener en pena repetida mas larga muerte con tan triste vida. Señor, yo te confieso del Rey el cruel exceso (no, que obró con nuestros padres inhuma. y que a el más duro pecho, a el más tirano ocasionara a tierno sentimento. Mas sucedido ya el caso violento, el Rey en sus acciones recobrado: en tus Estados tu recuperado, tratar de la venganza es el buscarle a tono destemplanza. Si es el mayor castigo, señor, el perconar a el enemigo, perdónale, con que te habrás hallado sin peligro ninguno más vengado. Si el agravio entre iguáles se remite esta razón te incite, que más a perdonarle te ocasiona, pues te lleva demás una corona. Si él obró como fiero, y enemigo, quien puede le sabrá dar el castigo, del Rey la culpa, del menor desvelo es causa de quién es su juez el Cielo. Pues si a su Tribiunal aquesto toca, soberbia será loca, cuando en humana ley es desacato de la juridicción quitar el trato. Qué quieras con desvelo quitarle tu juridicción a el Cielo? No Duque, no señor, no Federico; y cuando esta razón que te publico no baste a reportarte, para ejemplo te sirva en esta parte, el acordarte aquel sueceso triste que en nuestros padres viste. Pues si colmados de lealtades tantas miraro el cuchillo en sus galgantas, a el poder de un tirano Rey airado, viéndotes (ay Dios) culpado, peeso con cuanta más razón, con cuanto ex- temeré en ti más trágico suceso? Ea señor, ea esposo, y dueño mío, tu razón venza ahora a tu albedrío: olvida la venganza, pues el riesgo mayor a ti te alcanza? Los agravios olvida, con que aseguras el honor, y vida. Tu valor pueda ahora conocerse, pues es mayor valor saber vencerse: tu dolor, y mi pena son iguales, (les. pues a el sentir no seamos desigua. Perdonar es más grande valentía; y pues yo perdoné la ofensa mía, perdona tú: porque será indecente que mi corazón sea más valiente. Señor, esto postrada a tus pies pido; y pues con la razón mi llanto mido cuando mi muerte toco, contra tu ira a tu piedad invoco, para que enternecida, estas dos vidas guardes con tu vida, postrando tus enojos a la terneza de mistristes ojos Confuso, absorto, y corridoap. de oír su voz he quedado, y de su razón forzado confieso que me he vencido; pues viendo en ella el anhelo de procurar mi quietud, acrédito su virtud, y deshago mi recelo. De su cordura, y su honor ha dado bastante prueba y así quiero que me deba saber estimar su amor. Señor, esa suspensión mi deseo satisface. pues no lo errarás, si hace la consulta tu razón. Margarita. El Rey te espera. La Reina te envía a llamar: Que aún de responderlugar . no le dejasen si quiera! Voy pues, luego hablaremos. El Cielo tu vida guarde. Vamos. No hagas que la Reina aguarde. Ven, . Ten,; que tenemos que hablar. Qué hay? Ahora en el cuarto por un balcón me llamó una tapada, que no, (aunque lo procuro harto) pude conocer, y en fin échome aqueste papel, cuyo sobre escrito de él parece que está en latin: mira, pues, si es para ti, si lo sabes entender; ten. De la Relna ha de ser, . que en cifra me escribe así: con tanta prevención vive el recato que tenemos, en el riesgo en que nos vemos, el alma susto apercibe. Sin duda que alguna mora es la que a mi amo escribió pues aunque curioso; yo abrí el papel, en un hora razón ninguna me ofrece, ni letra pude entender: pues ello bien puede ser malo, pero lo parece. Ay de mí, qué es lo que veo! . Papel de solfa es sin duda. . Certeza es lo que fue duda. Si solfa es. . otra vez leo El papel que en el retrete sospecha Duque os causó, y a vos el Rey os quitó. ay de mí! . Aquste es fálsete . De el Reyera, que traidor a vuestro honor se ha atrevido, a la Duquesa rendido: tal escucho! . Este es tenor. Esto es cierto: al juicio falto, Contrabajo. . . En ello no ay duda: esto escucho yo sin morir! . Este es contra alto, Que en fin mi deshonor topa hoy las ofensas tan claras: hay dolor! hay penas raras! ay Cielos! . Ya entró la tropa. Que con vil hipocresía la traidora me engañase, y que a creerla yo llegase! Corrido estoy, mas hoy fía, pues junto el enojo aplico mi ira, rigor sin tardanza, llegue, llegue la venganza, llegue. . Aqueste es villáncico. Fuego ha añadido el tirano a mi incendio vengativo, y así mi ardor apercibo. a abrasarle. . Canto llano. Lograrán las iras mías en irritadas crueldades el castigo en dos maldades: qué es esto? . Las chirimías. A el Puerto Naos han llegado, si es Philipo a tiempo viene. Esta música le tiene desetonado a mi amo. Vamos, que saber pretendo que es. . A cantar puedes ir. Cielos, vengarme o morir. Esta solfa no la entiendo. . A Vuestra Alteza, señor. con toda el alma le hablo: yo al Duque siempre he tenido por el más leal vasallo, y creo que del suceso de su padre habrá olvidado el sentimiento, y la queja: mas lo que ahora reparo, es que en Castillos, y fuerzas los Alcaides, ha mudado, que a deudos suyos ha puesto, y aunque será acomodarlos, el pretejto, no es bien hecho desposeer a los Soldados antiguos de aquel honor de que quejosos los halle y aunque esto es cierto lo hará con vuestra consulta, extraño. la novedad. . Conde, yo nunca tal cosa he mandado. Pues, señor, mas culpa es que se tome tanta mano el Duque Rey, Mal hecho es. Tampoco, señor, alcanzo que causa puede moverle a Philipo, que la Naos de vuestra Armada gobierna, para que se este acostado en las playas, sin salir a correr el Occcano, como tiene obligación; y hoy a Londrés ha llegado? ne se a que. . Pues como no me ha visto? . Aquese reparo también he hecho, señor, yo el juicio no adelanto a pensar mal; pero cierto que el verlo todo trocado, tan confuso siempre al Duque y a vos (no puedo excusarlo, perdonad, que he de decirlo) en todo tan descuidado, con tanta pena me tiene, que me motiva a avisaros, (si no es que también para esto digáis tengo muchos años,) Guardada te la ha tenido. Decid, que para estos casos los años dañar no pueden. Gloria a Dios, qué sirven de algo; digo, pues, que Vuestra Alteza; aunque de ser mozo usando en galantes divernones desperdicié algunos ratos, (que desperdiciaros es el gastarlos mal gastados) No por eso, gran señor, falte a la razón de estado, a el gobierno de su Reino, cuidado de sus vasallos, vigilancia de sus armas, y premio de sus Soldados, En ajenarse, señor, de estos tan precisos cargos, dejando, todo, ese peso a las fuerzas, de un vasallo, no, nunca puede ser bueno, ni en lo divino, ni hunrano. El privado más prudente. mas leal, mas ajustado, un hombre es no más, un hombre, que con esto os digo cuanto a los hierros está expuesto, y a obrar mal ocasionado. El privado es para que los Reyes tengan descanso, y para que en algo alivien el desvelo, y el trabajo: para esto el privado es, mas no es para que olvidado a la obligación de Rey, poner el cetro en sus manos, pues él será el Rey entonces, y el Reiserá su vasallo. Señor, cuidado, y creed, que aunque en general os hablo, y aunque os parezcan vejeces, si os dejáis ingobernando de ajeno albedrío temo ver vuestro Reino, en estado que quizas cuando queráis no podréis ya remediarlo. Y ahora dadme licencia vaya de la Reina a el cuarto; pues como su mayordomo, juzgo que allá falta hago. . Bien ha predicado el Conde esuerte que me ha dado Confusión, válgame el Cielo, . si el Conde noticia acaso tiene de alguna traición? No, que tan leal le hallo, que aunque arriesgara su vida aviso me hubiera dado. Si esto puede ser envidia viendo a el Duque adelantado en mis favores? tampoco, pues el Conde tan extraño es en desear los puestos, que cuando merced le hago, el que quiera recibirla me suele costar trabajo. Mrq confuso ha quedado el Rey, . , Pues estos avisos claros de algo nacen; pero causas bastantes son las que ha dado. El Duque sin orden mía puestos da, muda Soldados? Mas no extraño que mal obre; cuando el haberle, yo dado. tanta mano, cabsa ha sido Margarita, a quien yo amo, y suceder bien no puede, cuando en semejantes casos, las mercedes que se hacen se encaminan a un agravio, mas remediarlo sabré: Marqués! . Señor. Que le llamo, decid a el Duque, prudencia es menester. . Si mi amo estará; pero qué miro! el Rey es, azar me ha dado este encuentro. , Quién entró? Quién va ahora desentrando. Volvedaca, qué buscáis? Lamo? A mi amo? . Quién es vuestro El Duque. , Y que le queréss! Mal. , Por qué. Soy su criado, y me trata bien. e, Por eso le queréis mal? . Es mi amo. , Humor tiene, y es preciso querer mal a el amo el criado? Cuando es bueno si señor. Por qué, decid? , Imitamos a los Médicos en esto. Re, cómo? Cómo de ordinario, mas que cuatrocientos buenos quieren ellos cuatro malos. e, Gracioso está, que hace el Duque? En una flaqueza ha dado de bue gusto: Rey, De qué modo? Estudia, solfa. , Lo extraño, pues canta el Duque? . Qué rabia. , Y cómo estudia? . Rabiando. , Precioso es, y me parece, . que a propósito le hallo, (pues se ha retirado Nise) para que lleve un recado a la Duquesa: decid, sois bien nacido? , Mal año, lo nacido en mí es muy bueno, así fuera lo criado. , Decid el nombre. , Lirón, , Lirón? pues por qué llamado os habéis aquese nombre? Porque a escuras me engendraron, porque duermo mucho, y poré a el Poeta se le ha antojado. , Sabréis guardar un secreto? Como él esté biencerrado, y tenga una llave fuerte, y a mí me cosan los labios, sabré guardarle algún tiempo. Re, Siempre no? . Es mucho lilao. Rey, coseos con esa cadena. . Si este es el secreto, yo hago juramento de guardarle hasta que le ti eq pues me echasteis la cadena, ya señor soy vuestro esclavo, Mirad que de vos me fío. Pues que pagaréis es llano, que no me ha fiado hombre que por mí no haya pagado. Pues, Lirón, a la Duquesa has de llevarla un recado mío. . Y señor, para eso lo habéis estado amasando media hora, corrido estoy, que en mi valor, y en mi brazo, un recadillo veníal lo pongáis en duda, cuando es cosa que hace una dueña si se ofrece, lo que extraño es que para aqueste oficio examinéis con cuidado mi calidada con que ahora el que es arte noble acabo de conocer, pues advierto de las pruebas a el reparo, que no me hiciste alcaguete hasta saber que er aHlidalgo: dime señor lo que mandas, , Dila, que esta noche trato de ira hablarla, que para eso dejaré a el Duque ocupado; y tu procura, Lirón, que sin luces esté el cuarto. , Servirte, señor, prometo. Pues ten tú, y irón, cuidado, y ahora en viniendo el Duque dile que vaya a mi cuarto. . Solo quedo, con que aquí soliloquio es necesario, pues vayas su Majestad, que Dios guarde, hoy os ha honrado, señor Lirón, con la plaza de más tener, que a este cargo quisiera yo darle un nombre honroso, y que no esté usado; confidente? ya está dicho, tercero? esto es ordinario, secretario? es muy antiguo, arca duz? término es bajo, zurcidor? lo saben todos; correbédile? es muy basto, consiliario? bueno era, mas no ha de ser consiliario; ministro del dios Cupido, me contenta, es extremado, y es voz que infunde respecto En fin el Rey os ha honrado, con oficio tan famoso, señor, Lirón, y yo a daros vengo el parabién, y a traeros juntamente los despachos. Yo el agasajo os estimo, mostrad: estos son tomadlos, yo de espacio los veré; id con Dios, primero aguardo que me dé Vaseñoria las albricias mías; malo, este ha olido la cadena, remediarelo, a mi cargo queda el cuidado yo haré las lleve luego un criado. Siempre hará V. Señoria como quien es; en mi agrado. os tendré siempre venid, señor, he de acompañaros no haga eso V. Señoria; he de ir con vos es en vano honra tanta; por mi vida que ha de ser; es excusado; por vida del Rey, señor; per vida de Ines; si tanto aprieta . Señoria. Con quién hablas mentecato, qué haces? . Si no es por ti, no se va aqueste menguado: Estás loco? est s sinquicio? estás? . Ten, que lo borrado viene cerca, y ya conmigo no se habla en frases tambajos. Pues de cuando acá? . Señora, costumbres mudan estados, Qué estados? . Yo me lo sé. Secrético? . Es necesario Y conmigo? . Sí, y contigo Y guardarlo? . Sí, que atado está con una cadena. De cuando acáguardas tanto? Lo del estado entra aí- Pues yo tengo uno guardado mas de un mes ha, y lo diré si el tuyo me dices. Lir. malo, tú lo has echado a perder, y ya no puedo contarlo. Pues por qué? . Porque si tu dices que un mes has guardado. tú secreto, debo yo guardar el mío diez años. Por qué? . Por la diferencia que hay en los dos, Pues villano; pero aquí la. Reina viene. Pues señora Nise a Dios. . Duquesa; ya sé que en vos no hay culpa; y que quien la tiene es el Rey, así aseguro ap. mi venganza. . Mi valara o señora, en guardar mi honor es inexpugnable muro. Vuestra nobleza lo abona, mal el enojo reprimo. Tanto yo mi honor estimo M como vos vuestra Corona. u Si el Duque leyó el papel hoy satisfacerme espero, más dudosa estoy, y quiero ver si puedo hablar con éla divertir a Margarita aquesta noche he pensado, mientras que atento el cuidado ver al Duque solita. Solo siente mi dolor que en una acción poderosa, mi fe quede escrupulosa, y quede en duda mi honor. , Margarita, la verdad seguridad tiene grave También a la verdad sabe perturbarla la maldad. Quién obra bien no está igual de la mentira a el desdén- , Poco importa el obrar bien cuando hay quien lo mire mal. , Pero al fin se llega a ver el desengaño en la queja. Y mientras que llega deja el honor de padecer? Suele servir de crisol ver los engaños borrados. Aunque le falten nublados no tiene aumentos el sol. Mas resplandece el lucero cuando la sombra le espera. Pero más resplandeciera si huyera ella primero. Sois discreta, ha aleve! . Soy esclava vuestra: hah tirana! . Venid, que para mañana haciendo una gala estoy, y quiero que allá asistáis, No es en vos tanto honor nuevo a creed que oshonro como debo. Ya yo sé como me honráis. Cómo diestras lo fullero piensan entrambas que exceden, y yo imagino que pueden las dos volverse el dinero. . Lugar ninguno he tenido de poder hablar a mi ama, pues de la Reina en el cuarto me dicen qué esta ocupada, Cierto que sentiré mucho quebrarle a el Rey la palabra, que es en hombres como yo muy culpable aquesta falta; porque qué importa que sea un hombre noble, y de fama, si en las acciones honrosas descuidadamente falta? Mas sírveme de consuelo el haber yo hecho cuanta diligencia debo, si no ha lucido, eso es desgracio? Mas pues no se puede todo la mitad siquiera haga: hagamos algo, que en fin mas vale algo que nada, Mato las luces, y quede a escuras la dicha sala, y voy otra vez a ver si puedo avisar a mi ama. que soy Ministro, y es fuerzo que mis diligencias haga, pues es razón, y justicia, y están las costas cobradas. . , Sin luces el cuarto está bien el criado la palabra ha cumplido, y pues a el Duque dejo ocupado con traza, templar su fuego en los ojos de Margarita, hoy aguarda mi amor, si acaso un incendio puede templarse con llamas: o si viniese! Pues dejo a Margarita ocupada, a el Duque pretendo hablar? sin luces está la cuadra, acierto es en mi deseo. , Parece. ella será. . . Pasos siento, si es él? , Llego, pues que aguarda mi amor. . Yo llego. , Es Lirón? . No es Lirón. e, Albricias alma, que esta es la Duquesa. El Duque es este, ya veo lograda. mi fortuna, bien lo muestra el recato con que abre. , Pues quién es con tal silencio? Es quien de buscaros trata. , Ella es, pues dice que a verme viene: aquesta dicha es tanta que la dudo por ser mía, aún mirándola lograda. Ya el Duque me ha conocido, y aqueste favor extraña: el buscaros no es fineza. Pues que puede ser la causa de estofavor? . El saber si en vuestro poder se halla un papel. Re, Cuidado tiene, como si no me importara a mí el desvelar a el Duque: bien acosta de mis ansias le rompir . Veriáis en él vuestra desdicha bien clara. Cómo me volvió el papel así de decirme trata su ingratitud: ya señora él me ha dicho mi desgracia, . pues envíármele vos para sentimiento basta; mi infelicidad conozco. Pues que podéis, remediadla: Rey, decid cómo? . Pues vos eso me preguntáis? . Pues la causa me dais vos, dadme el remedio. Yo, decís, que os doy la causa? A el Rey cuidadoso he visto, A la Reina alborotada he notado. . Y en su cuarto no está. . a de su cuarto falta Y así mis celos me traen, Y así mi lealtad me llama, A averiguar, . A inquirir Qué vuestro dolor aguarda? Que me aconsejéis espero. , qué oigo! q, que escuha el alma La Reina está con el Duque A la Duquesa el Rey habla. Su traición tratan sin duda Sin duda mi agravio tratan. Quiero oír. u. Escuchar quiero. Pues eso un hombre a una dama ha de pedir? ̱. Hh traidora, con qué terneza le habla! , Sí, pues todo mi albedrío por vuestro aliento se manda. , Hh traidor, con qué fineza la alevosia te arrastra! Pues queréis que yo lo diga, la muerte todo lo acaba. (a Que mate a el Rey le aconse Mi muerte entre los dostrata Que solo en mi muerte diga . tendrán consuelo mis ansias: es poco alivio una muerte cuando las penas son tantas. que crueldad! . Qué tiranía Habéis dicho bien. , Ah ingrata! Quitarme la vida es poco. El matar a un Rey es nada. Yo lograré antes mi intento, Yo estorbaré sus venganzas. Y ahora quiero que vean que los he visto. Ahora traza mi aviso que sepan ellos que los he cido. Qué aguarda (cer, vuestro valor? . Qué he de ha- cuando os miro tan ingrata? , Ingrata yo? pero luces vienen. , Y por esta cuadra vienen también, aquí me entro. Aquí me escondo. , Quien anda. . Quién aquí, Pero qué miro! Pero qué veo! no estaba aquí Margarita? . El Duque no era quien aquí hablaba? Pues como así. Como ahora. . Aquí entra. De entrar acaba. (ño. Si fue sombra . Si fue sue- Duquesa. . Duque. , Asustada te veo. . A ti cuidadoso. , Cierto es? . Verdad es clara Pues llegando. . Pues viniendo , A este aposento Mar, a esta sala Gente sentí, . Escuche gente, y hablar oí. Y oí que hablaban. Y tomando aquesta luz, Y previniendo esta hacha, Sin desampararla puerta, Sin que la puerta dejara, Entro, y hallo el cuarto solo. Llego, y sola hallo la cuadra, Como el Duque es el que entró cuando yo hablándole estaba? , Como la Duquesa llega al paño cuando ella conmigo hablaba? Miro este retrete. . Y yo aqueste miro. Pues calla. . Yo soy. Qué mirol. . Qué veol. De hielo soy viva estatua. . La Reina, válgame el Cielo Grave pena. Dicha rara! nadie hay aquí Aquí am poco. . Fue engaño, Sombra fue vana, Yo me engañe. Yo también. Que bien finge. , Bien le engaña. Si ve a la Reina me pierdo. , Si ve a el Rey mi vida acaba, ap, Pues a recogerte ven, Y tú de descansar trata, dejarele recogido, , Dejare la sosegada; y a la Reina vendré a hablar. Y diré a el Rey que se vaya. qu , Ya se fuero. . Ya se hanido, , Confusión tengo, No alcanza mi juicio, Rey, Cómo pudo Margárita, pues estaba conmigo, venir con luz? Rei, como, si el Duque me hablaba venir luego con luz pudo. , Mas si el oído no me engaña. Reí, Mas si no me miente el oído. , Pasos sueña. ein, Pasos andan. Pues queda en su cuarto el Duque. Pues ya queda retirada Margarita. . a el Rey pretendo culpar su acción temeraria. Agradecer detérmino. a la Reina merced tanta. , Si el Duqué es? Si es Margarita? Señor, peno de aquí falta, Señora, mas no está aquí. , Si él es, que de volver trata. Sí, ella es, que a hablarme vuelve. Pero allí sueña. . Allianda, , Ella es. R, Él es sin duda. A hablarle voy. Llego a hablarla. A culparos vengo solo, temeridad tan extraña. A agradecer solo vengo fineza tan soberana. El Duque es, lance terrible . La Duquesa es, pena rara. . Sin duda que Margarita . le avisó. , que vo aquí estaba ap le dijo el Duque sin duda. A favores, a honras tantas se halla indigna mi humildad. , O con qué prudencia trata . de quejarse de mí el Duque! Acciones tan temerarias disculpa ninguna tienen, y si su Alteza alcanzara este desorden, es cierro. , Ya con el Rey me amenaza . Cómo dudaré arriesgar por vos la vida, y el alma! , de corrido hablar no acierto . No puedo formar palabra . Idos pues, y aquesto os deba, Vuestra Alteza no se vaya, no habláis, señora? Señor, no respondéis? Como me habra el Dique así? , Como así la Duquesa así me trata, Como sin luz. Como a escuras. San Telmo. . Santa Bárbara. Mas que miro! . Mas que veo! , Muerto estoy. Mestoy sin alma. Señor, vos aquí? yo cuando. Vos, señora? si yo errada. Duque, yo no sé que diga. , Yo. Duquesa, estoy turbada. Turbación de a cuatro es. El Rey la ha hallado trocada. , aquí el Rey, notable riesgo! . , La Reina aquí duda extraña! . yo a buscaros he venido , Yo vine en vuestra demanda. , Pues sin mi orden os venís? Pues os vais sin decir nada? Yo, señora, . Yo, señor. , Bien está. . No digáis nada. Reñirles es lo mejor. Hacerles bailar les falta. , Equivocarse así el Duque . cuando aquí la. Reina se halla! Señor, a mí la Duquesa . cuando dentro el Rey estaba! Margarita aquí, y el Rey! . Con el Duque está tirana! ap! Venid, . Ya os sigo. Venid, . Ya voy. Buena va la danza. , Mucho aquí que pensar llevo . R Muchostemores me aguardan . Muchas desdichas me cercan . Muchas ofensas me agravian . , Muchos azotes mereces, Muchos diablos lleven tu alma,

JORNADA TERCERA

TERCERA JORNADA Oh es ilusión del sentido, . o es engaño de la idea, o es mentiroso este aviso, o son falsas estás letras, o el grande Enrique no soy; pues hay quien a mi grandeza, a mi poder, a mi brío, traidoramente se arreva. Cuantas veces las repito, tantas mi duda acretientan; pues dando ciento el cuidado, me dan la noticia incierta. Qué terrible confusión! otra vez vuelvo a seerlas. Estado, y vida, señor, que guardéis, os persuado; que acompañado un traidor; quitar quiere con rigor vuestra vida, y vuestro Estado. que contendrá aquel papel al on que así divierte a su Alteza? , Cuando me lo diga el Rey, Dnque, os daré la respuesta. El viejo es como una abispa. De sufiedad son preeminencias Mal el Conde disimula . la adversión que a el Duque muestra. Que acompañado un traidorlp. si esta es conjuración hecha? no, que un traidor, no más dice, acompañado; y si fuera conjuración, claro está, que quien mi vida desea, también me diera el aviso: Esto es cierto; y no pudiera (si otro al traidor acompaña) decirme con advertencia dos traidores? quién lo duda? luego aviso es con cautela. Del papel, y su cuidado no sé que el alma recela. Bien puede ser leal el Duque; . pero da bellacas muestras. Reí, Daros noticia más cierta no puede quien lo pretende; mas vuestro cuidado advierta, que aquesta traición concierta quien de más cercar os atiende. Qué confusió tan extraña, No sues que quien de mí está más cerca es quien mi muerte procura! Muchos temores me cercan . R el Conde, el Marqués, el Duque . son los que hoy en mi asistencia más puntuales los miro; pero en minguno recela. mi cuidado, . De recelos . tengo toda el alma llena. Muy confuso miro a el Rey. Quiero hacer una experiencia, . que aunque es ordinaria, suele en ocasiones como estas aprovechar. Mucho el Rey me mira. Re Vasallos, muera, . prendedle. . A quién? Dónde está? Señor, a tus plantas puesta mi vida, yo si . , Cayó el pecador. . De esa manera. Duque vos, válgame el Cielo, . terrible es esta sospecha. , Señor, no dices a quien quieres que mate, o qué prenda? Tú orden, señor, aguardamos Oh como el delito engendra, ap, turbación, mas remediarlo sabré. , Duque, qué os altera? Quién, señor, viéndote airado, no se turba en tu presencia? Quién del rayo la amenaza examina, que no tiembla? Quien no teme a el Cielo cuando furiosa ve la tormenta? A el Cielo retrata el Rey, y cuando enojado muestra el rigor, temer su ira. respeto es, y es reverencia. Bien curcido está el remiendo, , mas no es de la misma tela. Aunque es el indicio grande, . sus razones le desvelan, mas averiguación busco. Qué mandas, señor? , qué ordenas? Dinos señor, quien te enoja. Re, El disimular es fuerza: . Duque, Conde, Marqués, nada ha sido; en mí una tristeza ocasionó aquel furor, dejadme solo, sospechos, mucho importa averiguaros, Dus, Diviérta se Vuestra Alreza. La música, gran señor, antídoto es de las penas; quieres que la llame? , , Si, haz que canten allá fuera para aliviar mi cuidado: tu Duque una silla llega, y solo aquí me dejad. Gran melancolía. Esta ocasión es la que espero, y pues que solo se queda he de volver a lograr mi venganza, pues ya es fuerza abreviar la ejecución, cuando exámino sospechas de mi intento en su recelo. . El veneno de estas letras eda o me penetra el corazón, que quien de mí está más cerca contra mi vida es traidor? El Conde es de la Nobleza, y de la lealtad ejemplo, quien sempre el bien me aconseja, me ha criado, y fue mi Ayo, y por padre le respeta mi amor, y en él no es posible que el menor indicio quepa. El Marqués en mi servicio ha dado bastantes muestras de su lealtad, y su amor; pues que rompidas sus venas, a costa de sangre suba ha defendido mis tierras. El Duque, aunque con su padre ejecuté tan severa acción, prudente, y humilde me ha servido, con tan quiera atención, que a mi cuidado nunca ha llegado su queja, Y aunque puestos haya dado a algunos sin mi licencia, no es traición que a sus criados los procure conveniencias. Y si al muar mi furor se turbó, esta no es sospecha que puede llegar a indicio cuante más ser evidencia; pues es respeto el temor de lai Majestad Suprema. Puede ser que este papel lo escribiese quien desea darme este disgusto? sí, bien puede ser, pues si fuera verdad, tan. bien me avisara de los dueños de mi ofensa. O qué terrible batalla es la de un cuidado, sea el sueño, quien por un rato con el desvelo haga treguas: Pues solo está este tirano; Puesto que solo se queda este aleve, . Hoy con su muerte aseguro mi cabeza. Con su muerte he de mirar vengadas tantas ofensas. Y pues Tilipo avisado ya con su Armada me espera; , Y pues todos mis parciales hoy con su ayuda me alientan, Muera este fiero enemigo. Aqueste tirano muera. Temeroso mi cuidado; mas que miro! Ma, a el Rey quisiera avisar; pero qué veo! Qué aguardo pues? Pues qué espera mi valor? . , Muera. , Detente, Qué oigo! . Qué escucho! Qué intenta el Duque así? Qué será lo que así la Reina intenta? Mas qué espero! , Mas qué aguardo! Esto ha de ser, Reín, Esto sea. Detente nave, que al biento das engañada las velas, que tu soberbia locura lisonjea la Parece que aquestas voces suspender mi impulso intentan. Mi resolución parece que me estorba aquesta letra; Pero nada me acobarda. Pero es cobardía necia. r deten, deten escurso, amaina velas que es solo a el precipicio cuanto navegas. Más me enojo. , Mas me irrito. Vive Dios, que el Duque intenta dar muerte a el Rey. A el. Rey quiere. , darle la muerte esta fiera. Qué esperas, Duque? Qué aguardas? (ra. Muera este tirano. ̱q. Mue- Tente hombre. Señora, tente. Qué es lo que haces? ̱ Qué intentas? . Suelta. Aparta. . Mira. Advierte. . Quisa. , Ah traidor! Suelta. . Hh fiera! e, Qué ruido es este? qué miro! Sin alma estoy, Estoy muerta. , Ha de mi guarda, Señor. Pues Cónde, vos? vos, Ducuesa? Yo gran señor. . Señor yo. Más valga aquí la cautela. . , aproveche aquí el engaño . , No habláis? Mal hablar pudiera. , Mal pudiera disculparse. Si en su mano. Si en su dienra. El acero. . Aquel puñal. Da a su traición evidencia. , Testigo es de su traición. Cómo así? . Pues cómo? , . Mueran e, Deteneos, prended a el Conde, prended tambien la Duquesa, la noticia del papel aquí la exámino cierta. Ah traidor, pues como así! Pues como traidora intentas. , Qué he escuchado! Tu delito. . Tu culpa. Detén la lengua traidor. Re, Traidora, no hables. Señor, mire Vuestra Alteza, Vuestra Alteza, señor, mire. Advertid . TuAlteza sepa. , Hay más rara confusión. Que el Duque. . El Conde, La Reina. . Esta aleve. al retendia, . Quiere. Solicita. Rei, Intenta. Tu muerte , Quitar tu vida Vuestro fin. Vuestra cabeza. , Qué es esto, Cielos, que escuho! Traidor, no tienes vergüenza? , Hablar puedes alevoso. Tirana, cómo te esfuerzas? Cómo te alientas, traldhora? Si este puñal. . Si ella seña. Si este acero. Re, si ese indicio. , Hay más dudosa sospecha! Testigo es de tu traición. Es de tu maldad la prueba. Declara tu alevosía. Acrédita tu vileza. Cielos, quien en duda tanta tendrá acierto? . V. Alteza advierta, señor. Re, Dejadme, que queréis, Marqués, que advierta; cuando barajadas miro la maldad, y la inocencia, y lo que la culpa irrita a un tiempo la lealtad templa? El Conde, válgame el Cielo, no es posible, la Duquesa, no lo creo, que la adora el alma, el Duque, la Reina, ay de mí, que en todos miro. Desvelada la sospecha, y sabiendo que ofensa ay, dudo en quien creer la ofensa: Duque, Cónde, quién me agravia! ,. . Aqueste traidor. Rey, Duquesa, Reina, decid, quién me ofende? , . Esta alevosa. e, La misma duda queda; quien defiende mi vida? , Yo. Pues ya es fuerza, que por saber los culpados los inocentes padezcan, Marqués. . Señor. e, En las torres de Palacio. Di, qué ordenas! Re, a los cuatro dividid; y poned guardas atentas a todos, , Cómo, señor: me prendes, cuando evidencias de mi lealtad tienes? . Cómo, señor, prenderme a mi intentas? Yo presa, esposo, y señor? esa? Mi pr Sí, que pues se esconde ahora la maldad con la inocencia, y cautelosa procura. la malicia su defensa; la lealtad descubrirá, a la maición, sin que pueda. valerle el engaño, pues no hay contra lealtad cautelas: llevadlos. . A mi lealtad nada gran señor le altera. Nada me perturba a mí, ay de mí, que en vano alienta . mi esfuerza ̱ el Cielo sabra apadrinar mi inocencia. No me acobardan engaños: ay de mí, que el alma tiemolal. Traición, y inocencia ay, Dios salvará la inocencia, Marqués. Gran señor. Re Al punto a Philipo, sin que pueda prevenirse, le prended, y la misma diligencia haced con todos los Cabos, que no sé que impulso esfuerza mi prevención. . Voy señor a obedecerte. . Rey sospechas no ofendáis a Margarita, libradla, que como sea leal, más que sean traidores el Duque, el Conde; y la Reina. Ay que desdicha, Lirón. a nuestros amos han preso! Y qué se me da a mí de eso? Eso dices? . Si ellos son traidorcitos. Como así tu lengua los vitupera? Lir. Ines, lo que yo quisiera es que te agarren a ti. Yo estoy libre, mi ignorancia es con lo que me acredito, Bastantísimo delito es el de concomitancia; en sus tocados andabas, y las cintas le ponías, y tú la danza sabrías, supuesto que la tocabas. Tu amo a ti no te provoca a el mismo riesgo que yo? No amiga mía, que no le tañe a quien no le roca. Dime, es verdad que intentar pudo matar tu señor: a el Rey? . Yo no soy Doctor, y no entiendo de matar. Pues yo por mi ama dejo me maten, si no es leal. Yo de mí amo siento mal, que tira un poco a vermejo. De tu amo como tan mal hablas, con locos extremos? Ines, la verdad hablemos, él es bellaco animal: por sí, o por no en conclusión, digo que aquí bien no estamos, vámonos a retrraer. Vamos. Estos son, daos a prisión. Yo? . Sí No quiero . Es locura, venid. . Yo estoy ordenado de corona Sold hay tal menguado. Y yo tengo un tío Cura. Necedades son molestas. Si lo son, procurad vos llevarme, mas juro a Dios que tiene de ser acuestas. Venga . Yo de fiar no soy? Vaya el picaron así. Sean testigos como aquí me llevan, y yo no voy, . Sin saber donde me llevan me traen aquí mis pesares, solo pensativo; y triste; o que duro es el cómbate, que batallando en mi pecho cruel campaña le hace. La venganza, y el amor, formando parcialidades, los impulsos del enojo la terneza los deshace: ay Margárita divina. que tu pudiste agraviarme! Mas engaño es si lo pienso, que no es posible que se halle traición en el Cielo, no, mas ay que ciertas señales la culpan, y los indicios todos están de su parte; pues mienten ellos también; cuando, mas un hombre sale de la torre donde el Conde está preso, retirarme quiero. . A los ruegos de el oro, de mi prisión el Alcaide. y las guardas, me han dejado salir, hoy mi lealtad grande, y mi valor verá el mundo. Quién podrá salir tan tarde? En la torre del jardín está el Doque, y pues que yace todo el Palacio en silencio, a ella voy. Re, Por esta parte viene, aquí ocultarme quiero, y dar lugar a que pase: quién puede ser? , Hoy fortuna mi resolución ampare. . , Vive el Cielo, que parece que es el Conde, ya más grande es mi confusión, iré siguiéndole sin dejarle.V , s En fin, señor me han traído Li sin tener culpa ninguna. Mucho siento tu fortuna. ̱ Y yo la tuya he sentido, mas según, señor, están las cosas, no hay que temer, porque a muy mal suceder, Qué, Liró? . Nos ahorcan Mi corazón el rigor me predijo de este mal. No hay corazón más leal que el corazón de un traidor. , Villano, pues cómo así? No te enoje mi capricho, que es por decir un buen diche Car no por ofenderte a ti. Qué así mi fortuna ataja mis vengativos extremos! , Paréceme que podemos ir previniendo mortaja. Solo elino haberme vengado R sienten aquí mis ardores. , Digan la verdad, señores, tengo yo cara de ahorcado? Qué llegue a mirarme hoy en tan afligido afán! Que haré ahorcado galán de esto satisfecho estoy. Qué de mi rigor severo quedase el enojo en calma! Pues maldira sea mi alma si de buena gana muero. Qué la Reina, Cielo injusto así llegue a padecer! la Una protesta he de hacer, que muero contra mi gusto. Que yo la muerte no diera r a quien llegó a deshonrarme! u Ello bien pueden ahorcarmes pero será la postrera. , Pilipo, como se humilla a el olvido en este anhelo? aido , Solo tendré de consuelo si ahorcan también a Inesilla. Mas espero en su valor, que mi libertad concierta; pero quien abre esa puerta? Esto es hecho, el Confesor. l , Alcaide, una orden del Rey traigo para aqueste efecto. Que Vi Excelencia lo diga basta, pues libre le veo. iche . Bien podéis volveros. . Ya a Vuejelencia obezco. . Quién el que ha entrado será? Quién será este mensajero? Si es Philipo? . El verdugo es sin duda . A el Conde siguiendo he entrado, fingiendo ser) su criado, vive el Cielo, que es traidor, pues la prisión ha quebrantado, y sospecho que viene a dar libertad a el Duque. . Si como entiendo eres quien viene a librarme. Tras esto cancel pretendo al ocultarme. . Como así remisa tu acción advierto? istoy Si mi libertad procuras, a que aguardas? s Clara veo la traición del Conde, pues el Duque la está diciendo. Duque, enviad a ese criado. e . Éntrate al otro aposento. me . Pues buen modo de librarnos es meternos más adentro: de mí se recata! pues por aquese caso mismo entrome, y por la otra puerta voy a ponerme en acecho, que para esto el Poeta le hizo dos puertas al aposento. Aquesa puerta cerrad. , Esa es la otra. Ya la cierro: no quiere que Lirón vea que me libra, Ya lo veo. Yo cierto aquesta tambien . Como cerráis, si el intento a que venís es a darme la libertad? . Ahora eso veréis, aquí os traigo espada , No hay que dudar, ello es cierto. pues armas también le trae, Ea qué hay que detenernos, a qué aguardamos Puitipo? , Pilipo dijo, qué es esto? . Oiga el diablo, este es Pilpo ya estoy rabiando por verlo. Engañado, Duque, estáis, no soy quien pensáis. Ay Cielos, pues quién sois? Duque, yo soy. Vos aquí? qué es lo que veo! , que no salió el tal Philipo Rey, Cómo se admira de verlo si le agurdaba? . No, Duque, os admiréis, que yo vengo solo. . A qué, Conde? A mataros. , qué? verdugo se ha hecho el viejo? A matarme a mí! Si Duque. Su desinio no penetro. . Si digo, pues que traidor. tirano, mal Caballero, infamemente atrevido, villanamante resuelto quisisteis a vuestro Rey darle la muerte. Qué oigo, Cielos! . Y vuestra esposa también quizas movida a los ruegos de vuestra maldad. Qué escucho! Tirana, intentó lo mismo. Hombre del diablo, y querías que perdiese yo este cuento de grande duda he salido, el paño y aunque cuando leal veo al Conde, lo estimo en mucho; yo perdonara el contento por no ver de Margarita manchado el hermoso cielo. con lo sochos, y los nueves . le ha dado de medio a medio. Para esto, Duque, he venido, previniéndoos este acero: tomadlo, pues, qué aguardáis? tomadle, porque yo intento antes que de la prisión pueda el Rey echarme menos el volverme a ella, mas ha de ser dejándoos muerto. Zape. Que es ha imaginado. . mi esposa quien en mi intento me ayuda, pues si supiera que de esta acción era el dueño la Reina, no tiene duda, que cuando el Conde es su deudó, ya que ayuda no le diera, disimulara a lo menos: quiero ver si reducirle aquí a mi designio puedo. Ea, Duque, a qué aguardáis Valor en el Conde veo. Mucho aprieta. Aunque me habéis, Conde, hablado con desprecio, vuestras canas me provocan a hablaros yo con respeto. Traidor me decís que soy, y os engañáis tanto en eso, que por ser noble, y leal en este estado me veo. Tal te dé Dios la salud l pañe Por ser leal? Yo no entiendo, Duque, como pueda ser. Pues escuchadme, y sabréisle si a vos la Reina os mandara que la sirvierais, no es cierto laobedecieráis? . Sí Pues la Reina me maneó esto Qué escucho! , Qué es lo que he oído! al paso la Reina, válgame el Cielo! Celos, y dolor la obligan a su vengativo intento: y para seguirla a mí me obligan honor, y celos, pues sobre antiguas ofensas ha añadido agravios nuevos, La Reina, y yo darle muerte intentabamos, a tiempo que llegasteis, y llegó la Duquesa, defendiendo ella, y vos la ejecución. Despertó el Rey a el estruendo, y el culparos yo allí a vos, y la Reina a un mismo tiempo a la Duquesa, no fue Conda, no por ofenderos, sino por dejar allí dudoso el inteato nuestro. Albricias alma, que ya . vuelve a vivir en mi pecho mi Margarita divina, dando a el aborrecimiento que tengo a la Reina causa bastante a su muerte. o, Cierto que es vicio oír estas cosas. Este Conde, es el suceso discreto sois, y sois Noble, y de la Reina sois deudo, y así el ampararla os toca: abridme la puerta luego, que yol, brarla sabré. Dice ben, abra el buen viejo, y vamos tomando calle. Qué es abra, viven los Cielos que habéis irritado más a mi lealtad, cuando veo no solo que sois traidor; s pero que os preciáis de serlo. Malo. . ved que os sufro mucho, abriome, y mi sufrimiento no aporéis. No he de salir hasta apurar el suceso. Yo Duque a daros la muerte vine . Hay tal vejezuelo. que de ahora en espadachín. Dándoos la yo ahora puedo librarme aquí, y castigar vuestro loco atrevimiento. Traidor, ahora lo verás. n. Hablen solo los aceros. Que es valiente el Conde miro. Qué brava ventaja tengo. o la espada he perdido, esalzadla, que con ventaja no quiero (tra daros muerte. . En todo muese el Conde que es Caballero. El puro que tal hiciera. Matarele vive el Cielo visn Su vil pecho muestra e Dueve Quien diablos te engaño viejo Aunque es valeroso el Conde, la hedad le quita el esfuerzo. Calró pies viles. . Acra dándote muerte pretendo tener libertad. No harás traidor, que yo le defiendo: levanta Conde. . no es nada, - aquesto estaba encubierto. cod señor; vos? corrico estoy le vanr. Muda estatua soy de hielo, válgame el Cielo, aquí el Rey. Infame, suelta el acero: hola, Alcade. . Gran señor, Ponedle prisiones luego a este traidor, y decidle se aperciva. Malo va esto. Qué mañana ha de rendir la infame vida a un veneno: y así de la aleve Reina vengarme también resuelvo; porque su pública muerte no de escándalos al Reino. Moscas. Venid Conde. . Duque, aunque leal, y resuelto a daros la muerte vine, y a vuestra desdicha siento. . venid Duque. Alcaide vamos pues el Rey ha estado oyendo mi delito, aquí el morir es el último remedio. . Mi Dios, sacadme de aquí. y os ofrezco ser ventero. , Señora, suspende el llanto, y da alivio a tu desvelo. Mal puedo tener consuelo en tal pena, en dolor tanto, presa por traidora estoy. También la Reina lo está. Pero diferencia, habrá, que ella es, yo no lo soy. También el Duque tu suerte sigue. . Ese es mi pesar, pues temo le ha de llevar su precipicio a la muerte. Con poca razón desvelas tu temor, pues cauteloso a el Conde culpó tu esposo. No hay contra lealtad cautelas. También yo presa me miro, siendo leal, y siendo honrada, y solo el verme encerrada es lo que lloro, y suspiro. Cielos, consolad mi pena, pero quién es quien ha entrado? Quién a daros ha llegado una nueva mala, y buena. Cómo a un tiempo puede ser? (temor tiene el alma grave.) Buena, porque ya el Rey sabe vuestro leal y noble, ser: y así a que os lleve me envía a vuestro cuarto: Qué he oído! Mala, porque ya ha sabido del Duque la alevosía, y de la Reina también; y sabe Dios me ha pesado, señora, el traeros, mezclado con tanto mal vuestro bien. Conde, cuando miro hoy la libertad que gozáis, si vos pesames me dais, yo parabienes os doy. Noble sois, y Caballero, ya a el Duque infeliz lo veis, y que su vida amparéis de vuestra no bleza espero, por mí, Conde, no por él, piedad consiga mi esposo. Duquesa, el Rey lo piadoso obra más que lo cruel, a su piedad acudamos, que al ver vuestros tiernos ojos ha de templar sus enojos. Ay de mí. . Señora vamos Consuelo mi dolor halle. Voy yo, señor? . Tabién vos Vamos por amor de Dios, que estoy rabiando por calle. . Aunque ahora, gran señor, del Duque faltado hubiera la confesión, comprovada su culpa está, y manifiesta, pues la vaina del puñal tenía en la cinta, y era de la labor de la espada. Bien está. En cuanto a su Alteza no hay más indicio que haber halladose en las gaberas de un escritorio papeles en cifra, y de ellos la letra se ha verificado ser. del Duque. e. Bastante prueba es Marqués la que yo tengo, si ejecuto la sentencia. Ya señor al pronto silo del veneno, que quisiera no decirlo por canjar motivos a la clemencia: disimulada venganza os dan a pública ofensa, s . Qué rumor es el que a Palacio altera? Margarita la Duquesa por una parte señor, y el Conde por otra llegan arrastrando tristes lutos a vuestra invicta presencia. A vuestros pies, gran señor. Señor, a tus plantas puesta. Vuestra piedad invocando. Esperando en tu clemencia, Magarita está. Está el Conde. Alzad, Conde alzad Duquesa, No he de dejar vuestros pies. Postrada estaré en la tierra: Hasta que palabra deis Hasta que me hagas oferta. De ser piadoso. . De ser benigno. Ay amada prenda: porque os levantéis la doy; decid Conde, hablad Duquesa. d Monarca generoso, que mostráis el poder en lo piadoso, Príncipe Soberano, que tu justicia templas con lo humano. C. de la Nobleza toda aquí asistido, y de toda la pleve persuadido. de mis deudos, señor, acompañada, y de mi pena, y mi dolor guiada. de mi Reina a pedir vengo la vida. qué a mi esposo me des pido afligi De suerte que me pedís, Ida. para que yo el ruego entienda, vos Reina, y esposo vos? Si señor. Pues así sea. Como cuando se mormura, Como cuando se sospecha. Qué No paséis adelante, verdad es lo que se piensa; pero aunque sea verdad, cumplitos mi amor intenta lo que pedís. De qué suerte? Dándoos la mano, Duquesa, os he dado esposo a vos, y a vos os he dado Reina; pues solo así puede ser. Por indigna se confiesa mi humildad. Vasallos míos, decid que viva la Reina- Viva Margarita, viva. Caballeros, con licencia una palabra: Pilipo, con los demás Cabos quedan en una entena colgados. El papel en que su Alteza de la traición tuvo avito, se le envió la Duquesa. Mi amo a mí me disculpó, y me echaron puerta a fuera. Estos los reparos son, que aquesto tener pudiera, con que quedan satisfechos. Y Don Franciico de Leiva, dando aquí fin os suplica, si merécela comedia un vitor, que se le déis sin encargar la conciencia.