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Texto digital de Los muros de Jericó

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Atribución tradicional
Sebastián de Olivares
Atribución estilometría
Sebastián de Olivares Probable
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los muros de Jericó. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/muros-de-jerico-los.

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LOS MUROS DE JERICÓ

JORNADA PRIMERA

r ̱. A saber u Real decreto, como obediente caudillo del Tribufiel de Ruben, a tus plantas Josve invicto está Elisur. . Y Elisafat de la obediencia Ministro del Tribude Gad . No menos a tus ordenes rendido g está, señor, Gamaliel árbitro del medio Tribu de Manases . Levantad, y entre lazos del cariño lo que postráis de obedientes emalce la unión de amigos. Qué agradable! (ro! Qué piadoso! . Que seve. Agradecidos Ya tu disignio esperamos. Escuchad, pues, mi disignio, ya sabéis que substituto, con que ternura lo digo! soy de la muerte, que pena! de aquel perspicaz prodigio, Águila altiva, que al solio de más rayos, desde el nido de lo mortal, sin turba; a lo frágil lo infinito, se unió de modo, que ardiendo en reflejos de su abismo, tanto en él le transformó, que al unirse lo distinto pareció mirando a Dios águila fiel de sí mismo. Moises, digo aquel portento. Aquel Heroe, aquel caudillo, a quien por justo renombre, y a quien por lauro debido del pueblo de Dios le aclama, libertrador el Egipcio. A este, pues, con juramento indiolablemente unidos de proseguir hasta el fin el logro de su destino, le disteis los los tres palabra, porque en posesión, y asilo os dejase esa campaña, que al tirano señorio de Scon, y og. Amorreos. tributaba en laberintos de espigas, si el oto en granos, néctar precioso en racimos Ya la gozáis; y el efecto ouiidaa a que os llama con avisoob la o bligación; ya el Jordan le previene; pues benigno rizando de tersa plata espumas que en senegiro a ser penachos del viento las éxhala el regocijo, si trompano, en lo ruidoso padrón se ilustra que altivo, cuando reta al Cananeo, tanto nos llama propicio; porque en las causas de Dios, aún lo insensible en su aliño, o festeja lo obediente, o obedece lo festivo. Yo, pues, que de todo el pueblo a una voz reconocido soy por caudillo; advirtiendo mi obligación, y el motivo de Dios, este a dar favores por cumplirlo prometido, aquella a obrar con desvelo efectos del beneficio, ya que por línea brillante de esos laudados zafitos. Cuarenta veces el Sol robó el oro al vellocino, mientras obejas errantes (de nuestra culpa castigo) hasta llegar a este umbral de la promisión, tuvimos por tálamo la campaña, y el peñasco por abrigo. Y ya que de Jericó primer Ciudad del Opimó, Imperio que conquistamos tan projimos residimos, que desde la opuesta orilla; hasta su murado sitio se examina la distancia, mientras en cuna de vidrio nace el Sol, y de su ardor muere en tumulo sombrío, porque a empeño tan herosco porque atriunfo tan altivo, que es de DDios firme promesa no os embaracen los hijos, ni amor de vuestras mujeres que de esta tierra al hospicio gozáis en dulce Himineo, antes de haber poseido la de promisión, oíd tres razones, que al estilo de la obligación, os llaman como cedientes caudillos. Es pues la primerrazón la Religión que seguimos tan firmemente constantes, con que en prólogo sueinto os he dicho, que palabras dadas a Dios, o al Ministro de su culto, el no cumplirlas. es altar a lo divino. Él no asistir a su orden, el más torpe precipicio, el ser precito, perder. aquel poder infinito. quecomo el premio a obedientes a ingratos insta el castigo! Lasegunda es, lo uniforme del parentesco en que unido nos tiene una misma sangre, lazo de amor en que ha sido prodigioso, aún en los brutos el irracional instinto. Con que en paridad igual el discurso prevenido advierte, que no arriesgarse al remedio del peligro, cuando llama un mismo ser es en el humano juicio ser más piedia en lo impasible, que brutó en lo sensitivo, Es la última en efero la confianza que hizo, Moyses de vuestra palabra, motivo tan periuasivo al que es noble, que después del privilegió que digno goza el supremo hacedor en el pundonor del sigio, no hay respeto que más fuerze, ni fuerza que más al vivo retrate la obligación; porque ímprime tan activo un poder la confianza, y un decoro al que la hizo tan forzoso, que obligado el dictamen más remiso, como el no corresponder al efecto prometido es deslucir la nobleza, y la nobleza es principio en que funda el que con fin reciproso el beneficio. Llevado de esta atención por más causas que a lo indigno? de lo contrario le llamen con valor agradecido, la vida pierde antes que degenerar de sí mismo Y así, pues, en Religión, en nobleza, en lo entendido os dotó naturaleza con primor tan excesino que cada cual de por sí pudiera, no solo un Tribu, regir la mayor Diadema constantemente atrevidos. Seguid la causa de Dios, porque en empeño tan digno donde intervienen cifrados misterios tan peregrinos, no hay amor, sino el de Dios, no hay sosiego, sin su atrimo, ni amenidad, sin su gozo. Qué aguarda, pues, lo tardio de nuestro agradecimiento que al Imperio prometido no asaltamos? cuando no por el bien que consiguimos, por Consagrara ese Herario del Testamento Divino, digno Trono en quien el Arte diestramente pensativo exceda lo imaginado, o imagine lo excesivo, pues si la razón lo advierte en este bien incluidos están todos los favores, en él están positivos los decretos que ignoramos, en él nos llama el cariño, en él se apoya el descanso, en él miráis mi desiguio, en él se cifra esta empresa, y en fin para el apetito del valor se incluye en él un celestial Paraíso, donde en frutos de mana, y donde en hojas de un libro a posesión tan dichosa os brinda un árbol florido. Qué respondéis? Que a tus plantas. Levantad, que ya percibo en vuestra acción la respuesta. Pues tienes bastante indicio de nuestra humildad que ordenas? Que con valeroso auxilio al efecto de esta empresa dispongáis. . Ya de mí tribu voy a imponer la obediencia. Yvo también. . De seguiros, no habrá amor que me disuada. No hay amor como el divino. Nuestra odediencia apoya. Eso es ser de Dios amigos. ̱. Esto es cumplir sus decretos. Esto amarle en tu disignio. Sois valientes? Él lo causa. Es muy fuerte? Y vengativo. Pues a Dios, y obedecerle. Ellosue que de contigo. . Qué bien muestra la experiencia en resolución igual, que está de un vasallo leal en la piedad la obediencia, y que es necia presunción, mas ya supremo hacedor, que imitando tu piedad sin méccla de vanidad (propio estímulo al rigor) reducido a una obediencia tengo a tu pueblo; permite que la empresa se acredite en la mayor diligencia que puede un ministro leal disponer a tanto bien, pues a Caleb, y a Ruven entre la turba marcial de Jericó desmentidos a examinarles he enviado que ardides en su cuidado tiene su Rey prevenidos; porque en la Real profesión de la guerra es tan preciso para el acierto el aviso de la contraria intención, o el caudillo más seguro que remiso, o temerario al invadir al contrario, ya en el campo, o ya en el mur primero no determina saber con leal secreto lo más cauto del decreto que su contrario imagina. Con infeliz evidencia lo misma razón previene que, o la traición le detiene, o engaña la insuficiencia Acan. . Gran señor. Atiende. Por más que sea notado entrar donde retirado está Josve; amor pretende, pues no hay duda que a un empeño ausentes los dos se ven, saber de Ruben, a quien firme idolatro por dueso; con la precisa ocasión de preguntar en mi pena por Caleb mi padre. Ordena que logre Amor mi inten- supuesto que tan afable. (ción. se permite Josve en todo, y no contradice al modo de justo lo favorable. Ya que infeliz al rigor de estrella ingrata que ignoro, no merezco en lo que adoro de Aja divina un favor. Ampararme del intento, pidiéndole en amor tanto logre con su mano el llanto posesiones del contento. (lla. Yo llego a hablarle. . Avence. Mas qué advirto! . En él áspiro. otoniel es . Mas qué miro! Qué pesar! . HAja es aquella. Sin duda que me siguió cuidadoso en su porfía. Recelos, más que sería que su desdén? pero no, dudoso celos prevengo! la experiencia es más constante. Pero no será bastante a impedirme a lo que vengo. Pues si al pedirle que ampare mi pensamiento amoroso, remiso en vez de piadoso su intervención me negare, Señal será que empeñado por otro amor, la desvía de mi amorosa porfía; o que opuesto a mi cuidado por otro fin; mas que espero que no llego a la experiencia? Esto te aviso. . Advertencia es como tuya. Severo ha respondido al ardor de mi natural codicia, No quisiera en la milicia codicioso aún al menor, porque es pasión que cruel no guarda respeto humano? A besar tu invicta mano. Aja hermosa, oroniel, que ocasión os ha movido a mi presencia? . Señor el duidado. . De un amor. Bien está, ya os he entendido. Que uniformes declararon . los dos su amor? y aunque el celo los disculpe en su desvelo, su poca atención mostraron; pues cuando para el empeño de la victoria a que áspiro, a olvidos de amor conspiro del valor belico el ceño. Tratar solo de su amor, dice en empresa tan alta, si en ella el recato falta, que en él no crece el valor; pero enmendar de esta suerte procuro su desacierto. Ese cuidado. . Ya advierto en su semblante mí HAja bella que intimó (muerte. la pena con que has venido, de tu recato he inferido que una ausencia le causó, y porque en duda no estén penas de amor tan decente tu padre Caleb, ausente esta por mi con Ruben, ioteca Nacional de Esaña Y ese amor que con cuidado causa Oroniel tuidespecho, en el valor de ese pecho se advierte quien le ha causado. . Tal le hice yo de limpiar. Y porque la estimación responda a amor tan valiente, la empresa está ya presenta, Dichosa; y libre a un desvelo. me ha dejado en lo piadoso. Corrido a un tiempo, y dudoso me ha dejado vive el cielo. Pues a mí pena neutral. Pues equivoco a mi intento. Me respondió al pensamiento. Torció el sentido a mi mal. Con qué prevenirme el gozo. tu cólera con su lomo, pudo al entender mi amor. Con que el celo del valor. pudo ser de amor embozo. Y así cese mi cuidado. Y así viva mi desvelo. Porque se venje en sucelo, y llamarte tu Miseria. si es como el alma ha juzgado. Clotonazo. . No desvoces. Yo te artarén. . Qué regalo! De una vez con este palo. Y yo a ti con muchas coces. Tu coces a mí, Glotón? vengaré tales extremos. Miseria, mira no echemos. a rodar el bodegón. Sabes que puedo a ese trato sacarte la lengua, vil? Ya sé que a luz de cándil te has hecho de garanato. Que un sayo para sencillos tenga aquestas agudezas? la dejó algunas cuchillos. Dame el pie. . Toma. , - Goloso el pie de puereo te pido Vesle al bien parecido. . como estotro bien labroso. Y pareces a la fe dama Cortesana . En qué? En la gracia de pelar. como en Dios el galardón. . . Que en despensa, ni en cocina: no he de poder guardar cosa! Cierto que eres enfadosa, tan grande es mi golosina? Pues qué mayor puede ser? Arasus, va de contalla; la conversación entalla, que es gloria sobre el comer. Mas suelta el palo, que atiza no al referir tanto como me le des tú de paliza. Lo primero, que en materia. de comer me da pasión, es llamarme yo Glotón, Luego en tan opuesto afán; lo que al gusto mete en solla, es mirar herbirla olla, y empezar a mojarpan. Pues como en el migajón el caldo su mengua tiene, ele aquí por donde viene a pie enjuto el seor jamón. Requiérole, y él muy grave niega a cuanto le pregunto; aplicole el pan; y al punto le hago decir cuanto sabe. Luego a su ausencia severo, como en quien topar no tiene ele aquí por donde viene a pie enjuto el seor carnero. Es que el sastre entre otras piezas. Requiérole como a un Astro, ( y él al olor del tocino va rastreando el camino, hasta toparle en el rastro. Luego porque entre varajas, sobre cual le ha de seguir no se pongan a reñir, las restantes zarandajas. Escudirla en conclusión hago la olla, y de un sorbo ele aquí que sin estorbo viene a pie enjuto el hondón. Luego porque en hosteria tan grave como la nuestra sobra de toda menestra, y el hambre está en su porfía; dice alegre el apetito, bueno lo cocido ha estado, si estará mejor lo asado; y elí aquí viene el cabrito, el pabo, el ganso, el capón, la liebre, la codomiz, el gazapo, la perdiz, el pasómino, el pichón. Y cuando ya las cosquillas del apetito son menos, un tropel va de rellenos, y una sarta de morcillas; la longaniza porbarás, por libras el entrequesto, y en fin; pero no más de esto suelo comer. . Ya declaras la razón con que lo nota mi cortedad, o capticho. Ves, pues todo lo que he dicho lo como sin beber gota. . Con esto me desatino. . Que quieres soy Cananeo. . Y bien? . Que se dijo creo por mí el hambre canina. Pero en lo que pierdo el seso. y más cólera me das, es que no engordas jamás. Los golosos tienen eso. Supuesto que es invencible tu apetito. . Es mucha cosa, Tratemos de más gustosa conversación. . No es posible. Pues no es plato el murmurar, más sabroso, y más barato? Qué diablos ha de ser plato que se va todo en hablar? Morder ajenos excesos, sienco goloso, te espanta? Es que mi hambre, aunque es tanta, no gusta de roer huesos. Pues yo sí. . Lo creo, y juro, que son tu mejor materia. Por qué? . Por que la miseria siempre se va a lo más duro. De los dos huéspedes di, que en nuestro mesón tenemos. Esta noche no hablaremos si quiera un ratillo? . Sí. Que has juzgado del embozo que en su cuadra los retira? Qué Raab, nuestra ama no mira de mal talante al más mozo. Bien mi sospecha lo advierte de lo que al verlos venir, como huyendo la di decir. Y dijo en fin? . De esta suerte. Que airoso el uno, temiendo algún riesgo mueve el pie, el primero ha sido que bien me ha parecido huyendo. Pues tu cuidado se asista. Bien previenes, porque amaga este amor a buena paga. Sí, que ha sido a letra vista. En fin, lo que no ha podido Persenio en sigios de amante ha logrado en un instante un extraño. . Fuerza ha sido de lo que sospecho. . Di, son Judios? . Tú lo dices. Por qué será tan félices. . Que diablos se yo; mas sí, ya lo sé. Por que tan sola es la fortuna su amiga? Porque del victor se obliga, y ellos la pueden dar cola. En fin los Judios vienen? Si Miseria, a narigadas nos han de hacer mil tajadas. Tan grandes nátices tienen? De una escuchen cuando chico, que medida por los cabos, desde aquí sacaba navos de Galicia con el pico. Hay tal locura! . A la brida corren sin parar ninguna. Harto me holgara ver una. A ser algo más buida la tuya. Suelta que viene nuestra ama. Qué es esto? . Nada. Esposible que asombrada. vuestra pasión no se enfrene? Eso has de decir? . Pues no? cuando en tal aprieto estamos. Pues que aprieto di esperamos como los que paso yo con Miseria? esa codicia; cuya mano, sin ser bella, por no dar se está doncella. Esa esencia de avaricia, misarable en tal exceso; porque mi hambre lo escote, que aún de un hueso hace gigore por aprovechar un hueso. Pues en esto de entregar dinero; porque padezca mised, y más la ahorrezca, si un cuarto me llega a dar para beber, aquí es ello, después que en ansias le puja, tanto en los dedosle estruja, que le hace salir sin sello. Y en fin a lo que parece, por maldición detestable de algún rico miserable, con tal extremo aborrece el oír que nadie coma, que la vi un día; no miento, deshacer un aposento por matar a una carcoma. Dejadme sola, y tratad de escaparos de la muerte. No me dirás de qué suerte? La suerte está en la piedad, Luego al morir contradice. en el riesgo que esperamos si de esa virtud usamos? Así el álma me lo dice. Pues Miseria; en lo apocado. de tu humor muda el consejo Desde hoy Glotón el pellejo te pondré como soplado. Soplado el pellejo? Andar. Por qué te alegras? . Porque el soplarlos siempre fue disposición de embasar. Memoria, dique deidad, con superior proceder, en lo frágil de tu ser establece una verdad? Entendimiento, qué imperió con divina sutileza, guiando va tu rudeza a las luces de un Misterio? Voluntad, que impulso altivo entre hálagos de ternura, favorable te apresura de una piedad al motivo? pues cuando firme prefiero la verdad, y en su victoria hace acuerdos la memoria de los Dioses que venero, por no incurrir en lo infiel, al preguntar que Deidad es objeto al a verdad; oigo decí Israel. . Y si a la verdad guía el entendimiento advierte, (do que es Itrael de su suerte, el rumbo más acertado para seguirle con fe, al saber que luz; o imperio induce a tanto misterio, me dice la voz. . Josve. Y si al acento alternado la voluntad reducida a obrar efectos de vida se apresura en lo inclinado. En tan confusa verdad, al preguntar que motivo alcanza un bien tan altivo, pronuncia la voz . Piedad. De modo que en tal empeño, donde en repetida calma, en sus afectos el alima duda la verdad por sueño; porque se disponga atenta a algún prevenido bien; cuando en confuso baiven saber lo que ignora intenta igualmente a voluntad, memoria, y entendimiento. responde acorde el acento. Israel, Josvé, y piedad. Aquí están. Válgame el cielo! de qué serán estas voces? Pero con plantas veloces, y el corazón sin anhelo, los dos hombres que hóspedados tengo en mi casa; hay amor! a instancias de algún temor hacia mí vienen turbados. (ces? Nuestra ama. . Que es lo que di- Sin duda se ha vuelto Romo tu amante Persiano. . Cómo? Buscando viene nárices, No te entiendo. . No es capri Judios son por el Naso. (cho, Abrevia Calebel paso. De paso vienen? Lo dicho. Mujer, o deidad hermosa, que todo en ti viene a ser; pues ser piadosa; y mujer son dos cosas, y una cosa merezca de tu piedad nuestro humilde rendimiento, protección al más violento amago de crueldad. Todo Jericó irritado contra los dos se apresura; la piedad, y la hermosura siempre se ha confederado. Y así, pues la perfección solo se halla en tu beldad, no desdiga la piedad. de tan reciproca unión. Extraños somos, mas puedo en tal riesgo asegurarte, que la acción de aventurarse a ocultarnos del denuedo que nos sigue tan cruel, tan firme resguardo tiene, que el poder todo interviene del mismo Dios de Israel. Qué escucho! . Tan sin igual hacedor en lo piadoso, tan justo en lo poderoso, tan pronto en lo liberal; que cuando nuestra asistencia dispuesta al fiero cuchillo de Josve nuestro caudillo, no fuera justa obediencia porsi sola la piedad. ( - Tanto con su amor merece, . que siempre en canbio le ofrece empeños de potestad. Y es esta verdad tan cierta, que aún sin obrar los deseos. No se salgan los Hebreos, poned guardas a esa puerta. Perdidos somos. . A quién Raabestará muy segura. tal confusión sucedió? Yo los pondré donde no presuma nadie que estén. Eres piadoso, y leal; pero donde tan perdidos los aseguras? . Metidos en dos puercos en canal Puede haber tal desvarío! Pues quién de buena razón ha de juzgar que un lechón tiene entrañas de Judio? Deja donaires. . Entrad. Notable empeño, que haré? pero válgame la fe de Israel en mi piedad; no temáis venid conmigo; que cuando el secreto no, en reiguardo pondré yo mi pecho a tanto enemigo; pero que mucho, hay amor! si en tan arriesgada calma. me va en su bien toda el alma. Qué beldad tan superior! h , Glotón. . Ya sé que asegura . No hallaron padre, ni madre, la piedad que no muramos, ella los lleva a ocultar a un grande montón de lino; tener vida detérmino, y así el cuerpo quiero hurtar a Persiano, para hacer g A donde de mi rigor se habrán podido esconder? 1. En medio de estos arrojos 2. Si querrá que a su hermosura suspenda tu amor enojos? A no ser su ingratitud tan declada a mi amor, aún pudiera en el rigor templar la solicitud; pero ejecutar emprende el orden mi lealtad. Quién es? Valedme piedad! Quién ver tu casa pretende, esto ha de ser, yo he de entrar ha verla toda. . A que efeto? Es orden de un Real decreto, y así le ha de ejecutar. . . A tanto poder se humilla mi obediencia. . Qué traición a estar más en el mesón. nos la pegan por tablilla. Qué es lo que escucho? . Los perros quería darnos su pan. (son Vive Apolo que no está ya en él me Por los cerros habrán echado. Seguidme. . Pendientes va. . Que vengan desde Egipto estos tio de ese ñorte de luz pura. (mos a quitar denuestras manos (ranos! los Imperios? y que tengan tanta dicha en su delito que escapar de aquí les cuadre. y volviéron se a su Egipto. Pele al Astro que propicio los sigue No me diréis. qué es lo que ha sido? queréis que pierda en dudas el juicio? Nuestro Rey, cuyos trofeos los Dioses siempre ampararon, de de que en tu posada entraron esta nochedos Hebreos tuvo noticia. . Es verdad que entraron aquí dos hombres; no es virtud para miserias. pero sin decir sus nombres, su nación, ni calidad se fueron Y no en borricos, ni otrabestia, en que se ven que los dos están apie. Tienen señas? . Tamañicos. Y ha mucho? . Un instante ha. Y hacia dónde? . Hacia la puerta de ese muro. . Luego cierta será su prisión? . Será, si el decreto de prendeerlos apresuráis. Hh villanos! Que los tuviese a mis manos, y no me vengase en ellos! Ahora sí que en tu pasión hoy la lealtad conocí. Eso dices? pese a mí que perdí tal ocasión! Yo voy siguiendo su alcance. Ya me prometo el trofeo. Pero dime si en tu empleo. No hay duda que es cierto el lance, si no te detienes más. Ay ingrata! . Vencí el daño. . Que no te deba un engaño mi amor! Despuéslo verás. Ahora digo que se aguza el deseo a más amarles, Judios que estorba el darles un villano Caperuza? Fuerza soberana ha sido; lo que ahora importa es, que hasta que te llame estés de guarda. . Ya te he entendido. a que escapen los llama. Que alegre tu voz escucho. Mira que entre el lino es mucho que se encubriese la trama. Llama a Miseria. . En materias de este modo es necedad. Por qué? . Porque la piedad, Pues yo basto sola. . Voy a estar de guarda a la puerta. . Oh Dios de Israel! qué bien tu poder se manifiesta; pues al triunfo de un empeño, que tanto misterio encierra, por instrumento estableces lo frágil de mi flaqueza. No me falte, no, tu esfuerzo, hasta veren la defensa de tu causa conseguida la libertad más exenta. Vivan los tuyos, y viva, pues ya en deseos profesa tu Religión mi esperanza, un amor, cuya fineza tanto a tu ley se dedica, cuanto su logro recela. O permite que la causa. Mas hay pasión! no suspendas divertida en tus desvelos la ejecución que me espera. En este desban ocultos, de lino entre rubias hebras los tengo, no sé si diga por piedad, o por fineza. Salid prendas de Israel, que ya el tirano en la ciega persecución de esas vidas frustró en mi esfuerzo su tema. Ya nos tienes a tus plantas. Levantad. . Primero sea de nuestro agradecimiento en el bronce de la tierra, fiel testigo, no el silencio; verdades sí, que en las señas acrediten que fue el labio digno buril de su emblema. Pues ya que de agradecidos, os preciáis, en recompensa de este corto beneficio. O si el limitarle fuera. . propio efecto, a lo imposible. que emprende amor en su idea! (rad Solo os pido. . Qué hermosu- Que al reducir la soberbia. de esta ciudad en cenizas, con juramento a la excelsa Majestad de vuestro Dios me deis palabra, si quiera, porque ha sido a vuestras vidas fiel albergue en su pobreza, de reservar esta casa, asegurándome en ella; no solo este ser que animo; pero las vidas, y hacienda de mis hermanos, y padres. Qué respondéis? . Que la esfera; en quien estriba por firme. de esos cielos la grandeza, antes será estrella errante, que la obligación, y fuerza del juramento, tofalte nuestra palabra ̱. Esa mesma tomo en prendes del efecto. Pues ya que empeñada, queda, porque tu casa no erremos. entre la turba sangrienta de la aunasión; que señal eliges, para que sea farol, que en piadosas luces sombras del rigor desmienta? Bien previenes. uisrael grande es tu saber! por esa ventana, que sobre el muro la campana señorea. de un rojo cordón pendientes daros libertad intenta. piedad; y así, porque más despierte la obligación os retrate, en la ventana por seña estará el mismo cordón. Y ahora, pues que la densa oscuridad de la noche ofrece segura senda a vuestra tuga, venid, y advertid, que en la aspereza de ese monte que se aparta del camino real, es fuerza ocultaros por tres días; término en que la violencia de los Ministros del Rey puedo encontraros. . Las huellos de tus pies segunda vez. No en afectos se detenga la ejecución, . Qué piedal (ra vamos pues. . Antes quisie Hay amor! . Ay esperanza! Si en tu ardor. Si en tu firmeza. Un mismo arponnos inclina! Nos sierena misma flechal Ruben en qué te detienes? Ya vamos, Caleb, espera. No me dices? . Harto digo en mi silencio, no quieras malograr, sígueme. . En fin me correspondes? . Es fuerza De quién? . De un amor Qué dicha! Y serás mía? Pluguiera al cielo, . Pues de que dudas? . De tu estado Eso recelas? libre soy, aunque cautino de tus ojos. Pues pioceda igualmente a nuestro empleo de amor la intrincada venda No bienes Rube? qué aguardas? Ya vamos Calebespera. A dicha tan grande, como podré vivir en tu ausencia? Comunicando ese afecto. De qué suerte? Amor lo enseña, Glotón un criado mío, será leal centivela yendo contigo. . Bien dices. Firme un amor siempre acierta. Mi acierto está en adorarte. Mi fortura en tu firmeza, Así profestes mi leyoc Ya el corazón lo desea? Siendo así, Aja perdone. . Siendo así los dioses mueran . Vamos Ruven Rb Ven Ruab. que mo he de ir? . Qote aliientas? Isra el conaigo quede. El a mis ojos te vuelva.

JORNADA SEGUNDA

JORNADA SEGUNDA En fin resuelues, señor, que la lleve este papelcio Es obligación que en él la asegure de mi amor; no juzgue Raab hermosa que por escapar la vida fue solicitud fingida lo que es pasión amorosa. Que aunque en excustos del fuego que entonces rundí a sus ojos, pudo asegurar despojos del ambr imas firme, y ciego. Como en el púrpúreo oriente siete veces se vio el Sol, después que en más arrebol sombras ilustió su frente, En vana deseo de calma tan importuna, quienn al bien de mi fortuna se negara en la esperanza, y así se has de ir sin parar. tilime yo no puede ser. Porqué causa? . Al no comer se lo puedes preguntar: siempre del Médico escucho cuando en su aforismo advierto que el irse con desconcierto, procede de comer mucho. Luego en mí que a la mañana, a la noche, a medio día, solo se queda en manía lo que en los Hebreos mana; Al repetido ajamar de un detenido amor imposible viene a ser el irse tan in parar. Que un malljar tan escogido a comes no te provoca? Cómo puedo si en la boca no le siento de manido como estoy hecho a gustar cosa en que el diente se lebe, todo el mana que me llueve es echargotas al mar. Su calidad peregrina digna es sola de alarbarse, pues en él puede gustarle hasta una suegraen cecina. Toda esa lambre con exceso la has podido toletar; viéndote Glotón honrar de todo el pueblo. . Confieso el favor tan generoso que de losve he recibido; pero no en todos ha sido de gusto lo dadmoso. Pues viendorue en flaqueces de mi ayuno a la porfía, dio en decirme Acán un día, cómo te va de comer? Glotón amigo que el tomo, y aún el lomo vas perdiendo. Eso, dije, a lo que entiendo, va en no darme lo que como, tal pronuncias? Pese a ti, me replicó el dicho Acán. Por eso ay Tribude Dan, y al Tribu de Dan me fui; pero apenas el pie toca su distrito en este traje, cuando en li beral coraje todo el Tribuse convoca. Cananeo es a una voz, dijeron todos, y en esto llegó en dadiva tan presto como el mojicón, la coz, y juzgando por regalos el pescozón, y el rebes, de la cabeza a los pies me dieron trecientos palos, si estas las dadivas fueron, que en carecidas están; esto del Tribude Dan fue señor los que me dieron No pudisteresistir con valentía, o con maña a esa gente? . De su extraña impiedad pude inferir un a virtud peregina. Y cuál es? Qué afectos vanos! Haciéndome a muchas manos me dejó en pielo gallina. Eldaño fue acreditar de Acán tan presto el intento. Un hombre de bien, y hambriento, es muy fácil de engañar; pero si a mí la malicia. no me miente como suele el señor Acán me huele a envidioso con codicia; pues viendo que por honrosa estimación de la fe, con que te sirvo, Josve me dio una espada preciosa, por instantes, sin dejar traza que no haya inventado, de su codicia llevado, me la ha intentado pescar. Mira que al secreto afable de esta orilla del Jordan viene Josve, cuyo afan hoy emprende en lo admirable alguna acción de su fama, pues solos para el efeto de estas flores al secreto a Caleb, y a mi nos llama, vete pues, sin dilatar el llevar ese papel que me va la vida en él, y advierte, que no has de entrar en Jericó. . Ya te entiendo por la ventana que al muro cae le daré más seguro. Eres fiel. . Servirte emprendo Gran lealtad! . Eso sí, no la dudes. . Como puedo satisfecho de ti quedo. Pues yo no lo voy de ti. Que has de ver aquel milagro que obró el más diestro búril. Que me he de ver de un pernil entre lo gordo, y lo magro! Qué gran dicha! . Ya se ve No te vas? . Ya te obedezc La satisfacción te ofrezco. Esa yo la tomaré. Con que firme sacrificio se ofrece la voluntad, cuando al don de la beldad. se une el bien del beneficio. Tan imperiosas firmezas, piedad, y hermosura obraron, que aún de la acción me privaron de atender a otras finezas, y así con cuidado excuso que en sus afectos me hable HAja, con que de mudable en la culpa aún no me acuso: porque su amor en rigor, no fue más que abrir la puerta del corazón; porque abierta de Raable halla el amor, solo, pues, busca el oído de esta sirena la voz. Ardid en mal tan atroz como el suyo no le habiado. Siempre, que de su piedad justamente hago memoria, anticipar la victoria quisiera en mi voluntad, pues de premiar la virtud de su espiritu gallardo, todo el tiempo que me tardo me parece ingratitud, si pudiera de un Monarca el limitado poder con dominio suspender lo intrépido de la patria, del lino que en copia leve su tigera embarazó cuando a su sombra os libró de su crueldad aleve, porque de cortar cesara s en duro afán suspendido sa firme estambre de su vida los átomos consagrara. Dignas son de su fineza esas razones, señor. Y de escucharlas mi amor mas se enciende en su belleza. ̱. Pero ya el cielo dispone la ejecución del trofeo, oíd, pues, lo que el deseo al fin dichoso os propone la Supuesto que por la nueva que vuestro aviso medió del temor que en Jericó nuestras victorias aprueba, mudé el pueblo en breve asalto desde Moabra esta orilla, y en el verde Abril que humilla ha tres días que hace alto. Hoy que ordena el lumo Autor darnos el bien promerido, y hoy que en verle conseguido solo en golfos de candor se opone el lordan Sagrado para que en acierto igual de su copioso raudal halle el temor libre el vado, publicar un bando iniento, cuyo tenor manifieste que en esta forma se apreste todo el pueblo al cumplimiento; Lo primero que en honor del prodigio que hoy espera al logro de tanta esfera con humildad interior. Cada cual su vestidura lave en líquidos cristales que a Dios siempre aún en señales se le debe el alma pura, luego que a marchar dispuesto dos mil codos retirado, del lordan, porque del vado no le acorbarde lo presto, con toda quietud aguarde, hasta que enjustos asombros de Sacerdores en hombros admire por digno alarde, surcar el curso violento, y parar en la otra orilla, nube, o llama que más guía el Arca del Testamento. Esto se ha de publicar al instante, y porque sea qué como mí celo desea lo que se comúnica solo a los dos en el manso retiro de esta corriente, porque en firmeza obediente sois el polo en quien descanso: y así Caleb, tu Ruven partid luego, y por los Reales en la ejecución iguales exortad a tanto bien (cia! Oh gran celo! . Que pruden Esto mi amoros merece. Ya mi humildad te obedece. Ya te sirve mi obediencia. Y yo entreranto en el ara de este río, aún más derecho sacrificaré mi pecho por víctima al que me ampara, que en quien tanto ha recibido . No suele al leve giro como yo de su poder digno blasón viene a ser el llanto de agradecido. Cuando en el margen del Jor- dan Sagrado solo Josve ha quedado? sin permituque nadie le acompañe. Que mucho amor que extrañe en cobardes recelos? ver también que en desvelos. no sé si diga de un cuidado mismo entre el florido abismo de tan ameno embozo(zo. Haja se induzga de esta orilla algo. Si esperaré al examen del fin a que la guía su dictamen? pero si acaso fuese lo que temo, como al poder supremo puede contradecir mi corta suerte? en empeño tan fuerte ocurrir al remedio es más cordo atajándole el paso. En la espesura de esta verde conefa que en olores se esmalta del Jordan pomod eflores, tuve noticia que Ruven estaba, y cuando ya esperaba averiguar desdenes de su pecho en calma, mi despecho solo suspiros halla, (calla que tanto crecen, cuanto más lo Qué causa! qué hermosura! con más dicha que yo; con mí (porfio ventura, después que en Jericó, más qu si solo escucha mi pesar un río. Buscárele hasta ver; pero que mir aquí Oroniel? de ese Planeta errante. No pases adelante, ni en retórico acento hipérboles difina el pensamiente pues siempre en el desdenta porsid. Que de tu tiranía no se ablande el rigor a tanto fu En vano tu amor ciego de mi pecho conquista el albedr Pues porque tu desvío con tan extraño modo me desdél no suele aún de la peña que la esmeralda oculta al repetido golpe de la inculta obstinación del hierro, prodiga mina reducirse el cerao Disuadirle procuro de esta su te. También suele en lo fuerte aventurartrofeos, ie quien tendido de honor a los deseos ni el celo delvalor que por motino, en deliciosa calma, suspende imperios de valor al alma rasgue la venda, amor la cuerda al aliento le bebes de su labio, y solo de la trompas (rompa, al retorcido hueco, arma pronuncie resonante el eco, pues el daño dispuesto esfuérzese el valor, muera asu brío este tirano amor que al albedrío en cobardes ensayos, a ruinas del valorle infude rayos. . La prudencia importa De frágil escarmiente, al robusto tesón de lo valiente, y por despojo en fin de su mentira, en el ser que respira el varonil despejo, belico obre de losve el consejo, de cuyo celo contra amor colijo interpretado lo neutral que dijo. Pues qué dijo Josve? (brás. Ya lo refiero, atiende, y lo sao ̱. De celos muero. Ese amor que con cuidado causa Hotoniel tu despecho en el valor de ese pecho, se advierte quien le ha causado, y porque la estimación responda a amor tan valiente, la empresa está ya presente, como en Dios el galardón. . Esto escucho? qué aguarda la paciencia, que con ciega violencia, en el volcán que arroja, de este agravio novenga la congoja? Tú de losve el acento, pronuncias al tormento de mi amorosa pena? (na como en iras amor, no desenfre- lo atroz de su venganza, no el Imperio que alcanza de su poder altivo en tul desprecio de mi propiio agravio, si de mi enojo la venganza aclama serán bastantes a estorbar su llama, con este filo en su deidad. Qué es esto? . Válgamo el cielo? Estoy sin vida! Qué ocasión exorta. tan valeroso impulso? Hablar no puedo. Qué motivo al denuedo? (modo mas que pregunto si en el torpe de susilencio, me lo dice todo? Que esto cause una ingrata! Aquí es preciso corregir con aviso, (na, la pasión que en su pecho predomi- pues es cierto que amor la deter- que siendo tan valiente, (mina, y del centro eminente, (fuego, Heroe tan digno, de un amor al- oscurezca tan ciego otoniel sus acciones, pero de sus pasiones, con equivoco acento convertir en valor le llama intento, supuesto. O. Sin mi estoy, Que en mudecido (do se acorbarda el respeto, que induci- de superior poder a la presencia. infunde en la obediencia del subdito leal, decoro tanto, que pasa de espero a ser espanto, Por ti he de responder, dame eso y haz queta que en el fuero (acero del bastón, o laurer que me corona, siendo el caudillo yo, lo es tu per- podo formo el amago en que te hallé (es esto? dispuesto, y así respondo al preguntar, que Atiende. . Estoy perdido. No suele gran Josve desde sunido, (tente el águila valiente, que animado se arguye en lo apa- (niza, del velo que la riza, golfo que el etna respiró ene- activa en lo precioso, de examinar del Sol lo luminoso, adoptando en su especie esta ex- celencia, por Real preminencia a sus tiernos pollvelos, capaces, y de resistir anhelos del Planeta radiante, adestrar vigilante, a que de tanto rayo a la conquista, quilates cuente perspicaz su vista, y al que naturaleza en su destino, imperfecto previno, a exención tan altiva, (siva, mas atenta a su ser, que compas- sin dilación alguna, de la encumbrada cuna, como indigno a lo altivo que en (rra? si encierra, despeñarle a lo humilde de la tie- Pues así el corazón, águila altiva. de comprensión más viva, adoptando en su esencia, la heroica preminencia (yos, de percibir sin pestañar desma- del noble esfuerzo los ardientes rayos, viento que al imponer a tanta llama sus afectos que aclama por hijos propios su real nobleza con femenil torpeza (de el afecto de amor, deidad cobar- al triunfo de un atlante, desmiente lo adoptivo de valieno desde el trono eminente de la sublime fama de este puñal, que lo bizarro inflama (tro al intrépido encuentro, quiso arrojarle del olvido allcen esto respondes? Pues advierte aon que del ardor supremo que atesón un decreto de Dios, desde su as siento, es águila caudal un Rey atento, lo s hijos que a su luz imponea tivo, (do por blasón adoprivo, son sus vasallos, y del mismo mo que olvidando del todo el natural amor al torpe hijuelo el águila en el celo del ser que la convoca desde lo altiva roca, por incapaz al suelo le despeña al vasallo, que inhabií a la seña del belico clarín, en cuyo acento rayos se exhalan de divino aliento en vez de percibir con valentía de obediente osadía, centellas de su abiso, con desvelo remiso, de cobardes pasiones faltaré del valor a las acciones, a imitación del águila se ven, (preno el Rey desde la esfera en que el examen del vasallo en sabré arrojarle; ya tu amor en tiende? Tan corrido de mí, tan afrentid a su voz he quedado, que a no ser mengua en que él lor repara, (g yo propio de mí mismo me Por un tirano amor, por un que con ardiente hielo, lo que centella abrasa a ser tibieza del esfuerzo pasa, de mi fama arriesgando la me- moría, (por gloria. solo el desprecio he de alcanzar Vuelva por si el honor, y en la os- sadía, al cónbate del triunfo que nos guía, ta empeñado se fulmine el brazo, que a un mismo tiempo el lazo de amor que me aprisiona, y la Imperial Corona que ciñe del valor la augusta frente. en cuya indiferente, (co arrojo, por premiar cada cual mi herone entranbos sean del valor despojo. Gracias al Cielo que tu playa beso, y de enjaguarte el leso, o lordan en tu charco, (barco! cesó el columpio de un sediento que piso de Canan la fértil tierra, y ya del hambre se acabó la guerra! que estoy libre de Hebreos, gente que por rodeos de caminos extraños, no vio en cuarenta años con su berza, y cebolla, en su casa poner a herbir la olla y solo de alimento tento! les sirviese el mana? mas que por- se ofrece en la otra orilla, prodigio singular, gran maravilla! apenas en los ombrossubstenido, de los que llaman con honor de- dido, Sacerdores de Dios; aquel tesoro que en ellos el decoro del testamento aclama, llegó al cristal, que liberal derrama el lordan presuros cuando rasgando el belo proceicio de su despeño leve, (ue, senda de arena le labró entre nie- pues violentando el natural destino, por descubrir espaciosal camino, hacia la parte donde el mar le es- pera, flecha se éxale de veloz carrera; quedando hacia su oriente, al detenerse en vago la corriente, si risco no, de cristalino espantó, Bridón que reprimido a impul- sotanto. (asalta de riza espuma con que el viento desde el codon, hasta la crín se es- malta; (tante! ya por la enjuta arena, o fe cons- sin que hundoso el amago les es- pante, a estotra orilla vienen; y sin salir del cauce se detienen; porque a tanto prodigio conti nuado, el pueblo que admirado desde lejos lo advierte, (te, siga sus huellas, sin temer la muer ya todo se dispone al seguimiento, y sirviendo de toldo el elemento, que en rizos! belos por el airegira, segunda sonbra a su temor inspira. Mas que me admira! que el Jordan suspende de su despeño la argentada rienda, si en ocasión que aleve los seguía la Egipciatiranía, con él mesmo despejó (mejo, les abrió senda el mar, siendo ber- que es razón en que más su fede, clara, la fuerza del poder que los ampara. Pero, y que a la playa van saliendo, delericó el camino voy siguiendo, antes que mi amo salga. (valga! Oh gran Dios de Israel, tú ley me por más que en lo divino. . Salve puerta celestial, rofugio de nuestros males, fuente que en puros cristales, nos das de vida señal. Salve fecundo pensil de la mejor posesión, centro fiel de promisión. Salve otra vez, y otras mil. Permite invicto Josve, hoy que el cielo a tu deseo, cifra en pasmos el trofeo, que nuestro afecto te de el parabién; porque al tuyo en gozos de lo que alcanza diga a voces la esperanza. Viv a Josve. . Josve viva. Viva el supremo hacedor, a él se cante la victoria, a él solo se de la gloria de tan sublime favor, y en sacrificio, y honor del bien que hemos recibido, labren Altar, no el olvido, recuerdos si de la fama, porque al favor que nos llama responda lo agradecido, antes que en copiosa vena repita el Jordan lo hundoso, y de su espacio arenoso, salga el poder que le enfrena. Ha de estampar en su arena cada tribuen lealtad, de agradecida humildad, una piedra, cuya unión se crija eterno perdón que publique la verdad. Y si el temor de volver al peligro os embaraza, mirad la se con que ataja este mármol mi poder. Séguidme si queréis ser a imitación de mi celo palmas, cuyo altivo vuelo al grave peso oprimido, en frutos llega escogido desde la tierra hasta el cielo. A ejemplo tan superior, quién habrá que no te siga? Quién a fe que tanto obliga, puede rendirse al temor? A todos llama el valor. Pues decid con voz leal. Salve puerta celestial. resugio de nuestros males. fuente que en puros cristales, nos das de vida señal. Después que Glotón se fue con aquellos dol Hebreos, no he dejado noche alguna de aguardarle hasta que al sueño por darle los buenos días le hacen salva los bostezos. Grande oardid tuvo Raabo en prevenir que sus deudos pidiesen la centivela de este cuartel, pues con eso teniéndolos reducidos al favor de los Hebreos, puede saber de su amante sin recibir algún riesgo. Que disgusto es esperar, y más a un Glotón! Por presto que quise abreviar el paso, he llegado, a lo que entiendo, a más de las doce; si bien de la noche, el silencio lo dice, mas que sería, que Miseria a sueño suelto, y a más roncar, estuviese sorbiéndose hasta los sesos. Pero aún no fuera tan malo, como después del tormento de oírla toda la noche, ya Ginebra, o ya Salterio, al decirla que ha roncado, responderme, si eso he hecho, aunque tal cosa no he oído, debió de ser porque en sueños estarla mal echada; siendo así que en tal defecto el que más se estiende a gusto ese tal ronca más recio. Si no se engaña la vista, o no me miente el deseo, hacia alli percibo un bulto; o si fuese Glotón! quiero arrojar un jarro de agua, porque al ruido su desvelo eche de ver que aquí estoy. Un bulto, como en bosquejó, un bosquejo como en sombra, y una sombra como en sueños, parece que he divisado en la ventana; yo llego porque me oiga mejor a ponerme medio a medio debajo de ella; a Miseria, Miscrilla Ya le echo. Vive Apolo, de una Roma. Que cayó todo sospecho sobre él. . Estás borracha, de arriba abajo me ha puesto hecho un azar desfregado. Eres tú, Clotón? . El perro debo de ser de tu padre. (no, Sentiste el agua. . Esto es bue- tan sentida está que hyede. Dime, pues en tanto tiempo que has hecho? . Darme hartaz. Y de qué Glotón? (gos, De viento. . Buena comida. A tu gusto es la mejor, mas que veo? Echa una cinta. Allá va. Habla paso, porque siento que viene gente . Es papel? Súbele al instante.? . Luego te traeré con las albricias la respuesta. En un recelo no sosiega el corazón. San Apolo aquesto es hecho, las albricias, si no escapo, se han de volver pan de perro. Decirme que había tan poco que faltaban los Hebreos de su casa; y no encontrar aún la menor seña de ellos. Esto me trae a estas horas a examinar; mas que veo? allí un bulto se retira. (co. Yo me escurro. . Yo me acer. A huir el cuerpo a esta sombra. A ver si es lo que sospecho. . Con la ocasión de correr la campaña, a cuyo efecto me nombró losven al instante que pasó el Jordan, respeto. de estar tan cerca el contrario. En un bruto, hijo del viento, que dejo atado, me expuse. a esta fineza tan lejos de dar en contrario alguno, que aún del retirado seño en que el pastor se asegura, no salió dejando el sueño. al lento ruido del paso ronco el latido del perro. Qué oscuridad a no star capaz de cuantos rodeos, y sendas tiene este sitio; desde que ha berla encubiertos vénimos Caleb; y yo, fuera imposible que el puesto de la ventana acertara. Aquí ha de caer, y creo que Glotón habrá cumplido con la fe que debe al dueño, dando el papel. Ce, Glotón. Qué llamaron sospecho de la ventana; aquí estoy. Como en tanto desconsuelo has tenido a mi esperanza? Esta es Raab, luego es cierto que a Rubenladoras? . Tanto que el pájaro en manso vuelo no intimó tantas caricias, cuando en el plumoso lecho vio al hijuelo abierto el pieo. Ni en su curso el arroyulo. al ver el Alba entre flores, se humilló tan alagueño. Ni el clavel al beber luces de ese radiante lucero, so ardió en fuego tan activo, como al contemplar su objeto. se humilla, se intima, y arde en smadoración mi pecho; porque siendo en lo que adoro el vuelo mi pensamiento, el clavel todo mir amor, y mi llanto el arroyulo; claro está que han de ejercer en caricia, álago, y fuego, al qve, arroyo, y clavel, amor, llanto, y pensamiento. Cómo puede a tanta dicha callargozos el silencio? Y tú no me dices nada? pero ya en su firma veo Breves rasgos de un amor. Que corresponde a mi empleo Fiel Glotón ha procedido, Y así te pido que luego le entregues este papel; que en respuesta a los afectos, que por el suyo me afirma, sino le excede; alo menos. le iguala en decir verdades. Ya en su nema mi deseo espera estamparel labio, Lindamente le huerte el cuerpo Que no pudiese alcanzarle. Mas que miro! . Mas que advierto Al puesto volvió la sombra: Ya la sombra, volvió al puesto Acecharele escondido de este tronco Oh enigma bello del más celestial dictamen! Desde aquiveré su intento. Mira que en su propia mano se le has de entregar. En eso no faltará mi obedien a tu precepto; supuesto que ya en posesión dichosa; le goza su propio dueño ( Qué dices? . Que soy quie te idolatra, quien a excesos, de una amorosa verdad, sin atender al despeño, solo a tu amor se dedica. Este es Ruben! . Vive el cie que está hablando, y le responden des la ventana A un tiempo gozó, y pena me combaten; que es posible, que así el premio de mi esperanza aventures? Impulso fue que supremo mi albedrío violentó solo a tu amor. . Yo lo creo, por lo bien que a mí me está. Que no perciba el acento! quiero llegarme más cerca. Mas no raventures por eso lo que puede. . Bien previenes. Asegurar . El trofeo. Trofeo dijo. . Que ya en asaltos del denuedo fatal ruina pronóstica a este bárbaro hemisferio Asalto, y ruina escuche; pues que dudo? este es Hebreo. Ha infeliz Raabl prenderele, Y así hasta entonces (sates. Mi pecho será un golfo de pe- Pero allí diviso. . Esto ha de ser. . Mas si es Glotón. Él se acerca. Yo me llego a llamarle; pero so que puede ser si lo advierto alguna contraria espía, seguires mejor acuerdo; en duda que tanto va por lo dudoso lo cierto por esta parte echaré. No mi muerte dulce dueño solo tu vida me auienta. Que estén las guardas tan lejos? mas de este lazo a lo firme que previene a su escarmiento, le he de rendir, que confuso la noche estiende su velo. Vive el cielo que me ha visto; a mí viene como un rrueno; pero yo la daré tronco, como otros dan cordelejo. Qué ocasión sin despedirse le obligó? . Mamola. Hebreo date a prisión. Ay de mí! a Ruven sin duda han preso, iré a defender su vida. Por detras? pero en lo cierto dio la sombra, pues me prende si a la prisión pide ayuda. Bien predine en tanto riesgo escaparme; por la voz es Glotón a quien han preso juzgándole Hebreo, y pues verán su engaño, no quiero aventurar por librarle que confirmen su recelo. . No te resistas villano, que te mataré. . Petienio es en la voz, linda burla le he de hacer, pues por Hebreo me tiene, va de callar. Qué bien dice en el silencio, y en el desmayo el temor del castigo a su despecho. Ya que no se puedeir, los ojos con este lienzo le taparé, mientras voy a dar aviso; a tu Imperio hoy Jericó sacrifico la mayor victoria. Bueno he quedado? mas que va que ha de resultarme de esto tal que algún ciento de palos; quien se ha visto en tal aprieto, que aún rebullirse no puede? Con decir venía a afectos, dónde estará el bien que busco? pues primero en este acero. San Mercurio. . Quién es? Un Juan de espera palos ciento. no me conoces? . Volved corazón a vuestro centro, que este no es mi amante. Soy su alcahuete que es lo mesmo, Luego Ruven está libre? Así lo estuviera el preso con quién hablas. . No es posibla, porque alborotado al pueblo a tu muerte se conspira. Cómo es eso? . Que el afecto vino a esta hora, preguntando de amor disimulo en ira! Como en arrojo tan ciego, hasta el muro en que asegura mi Rey su invencible cetro, te has atrevido a llegar? Si estuviera cual me veo no hayas miodo que llegara. Pues ahora a lo violento de este puñal. . Algún diablo. me ha metido en este enredo. Mira que soy tu criado. Verás el mayor ejemplo de venganza, Ten el brazo. Cómo puedo, cómo puedo? de tus sombras mi desdicha, viendo un Hebreo a mis ojos, cuya ley tanto aborrezco, que quisiera gota agota beberle el humor sangriento, Ay semejante fingir! Pues cómo dime tan presto el afecto de escucharle es en ti aborrecimiento? Yo escucharle? que a la Corona importaban. . No le hablabas desde la ventana? me abrieron las puertas; cielos! . Eso fue con Glotón mi criado, a cuya sazón, Hebreo date a prisión escuché, y sin poder al deseo de su muerte resistirme, vine como ves. . Que el eco de tu voz fue con Gloron, y a estas horas? . Aquí es ello. Sí, porque a la voz cobarde de que vienen los Hebreos. a sitiar esta ciudad, ha diez días que en lo ameno de esa montaña se oculta, y al aflígide lo hambriento si han conseguido el trofeo. en la tuina del asalto. Estas tros razones fueron. las que percebí, llegad esa luz, averiguemos. esta confusión; quién es? No lo veis, Glotón. Qué espero, que a este informe. En mi presencia? Corrido estoy vive el cielo No es cortesía. . Es verdad Tragola el señor Persenio. Desatadle. . Qué me place? Ay desaire tan adverso! Ay suceso tan dicho sol Maldiga, o noche el tropiezo Alabe, o noche tuceño de mi esperanza la suerte. Porque en lóbrego esperezo Porque en oscuro sembla De mi engaño. De mi acierto. No se confundan sospechas. No se vislumbren afectos. . Ce, una palabra. . Prosigue que ya te escucho, A tu Imperio. hoy Jericó sacrifico la mayor victoria. Ha cielos! que cuanto más lo procuro tanto se niega el afecto.

JORNADA TERCERA

TERCERA JORNADA Aunque siempre Acán me halló sobre la espada con moina, en fin como era tan fina el buen temple me pegó. Dio el Acán en porfiar; y dijo con maña osada para quitarle la espada por los filos le he de dar. Él no se llama Glotón; amigo del tajo, y majo; pues aquí el mejor atajo in0 es hacer la conclusión Para hacerla, aunque sea terco, p no hay cosa sin dar rebes como meter bien los pies; y en cajomedos de puerco. Estos con fuerzano poca; lo que trazaron valientes fue al querer mostrarles dientes hacerme abrir tanta boca. El Acán echando el fallo l a esta lid, dijo; Glotón estos pies de puerco son; a que yo le dije ahi callo. En fin la espada le di, con que me honró Josvé, y la traza que busqué, porque no sepa de mí, una acción tan mal fundada es con mañosa invención, poner en suguanición este palo por espada. La traza no dice mal, si en sacarla no me pierdo, aunque en esto de ser cuerdo siempre he sido muy puntual. Tanto que porque en corrillo no ande en lenguas mi opinión, al que me da un bofetón le vuelvo el otro carrillo. Y si el tal no se contenta con doblar en mí su enojo, cuantos me planta recojo, sin que la tierra lo sienta. Pero allí viene Josvé, cuyo valor inspirido, según dicen, lla estorbado porseis días que sedé el asalto a la Ciudad; y es que en ellos lo que ha hecho ha sido con firme pecho entr de altiva seguridad. Rodear el muro llevando a su vista aquel portento que llaman del testamento, pobre ciudad que esperando estás uno, y otro bote, mas no será de mi espada, que bien parece enbainada, nadie dirá que es garrote. Así juzgo en mi opinión, de muchos bravos lo fiero, que parecen todo acero, oy es de paló el corazón. Va de ponerme a lo crudo, aunque mejor pol mi cuenta lo que es cocido me asienta. Mucho lo que dices dudo. Qué se puede presumir, de quien al tiempo queifano todo ese pueblo tirano en polvo intentas rendir, con maliciosa osadía, mostrándose lisonjero trae un palo por acero? Qué envidioso Acán porfía! pero en los dos de otra suerte averiguaré el intento. Nadie se oponga a mi aliento, que traigo al lado la muerte. Qué es eso, Glotón? No es nada. Bien te está lo temerario. Cuando envistas al contrario te responderá mi espada. Luego sigues mis trofeos? El más fiel de tus esclavos, a estocadas como navos he de embasar Canancos; pues para tal gentecilla basta el amago menor de esta, que fue en tu valor la más sangrienta cuchilla, Tanto la estimas? . Es joya en que todo el bien se junta, Mucho Josven me pregunta. Supuesto que en ti se apoya. la más fiel estimación, saca esa espada, y la muerte da luego a Acan. . Triste suerte! se me vuelva aquí de palo. Aquí acabó la invención. (da. . Pendiente. . Milagro fino. Había de haber buscado otra espa- Ea qué esperas? Luego lo dices de verás? Vive es cielo! . Estoy turbado. . El procedió con donaire, Que si lo que ordeno al punto no ejecutas. . Qué rigor! Ea, qué aguardas? . Señor no hay más que hacer un difunto, no te esperarás un poco? Señores hay tal aprieto! Su enmienda así me prometo. Si se ha vuelto Josvé loco. Mi ambición vengo a pagar. Señor, siempre oí decir, que para haber de reñir, cuanto más para matar, ha de preceder primero alguna ocasión bastante. Pues si Acán que está delante es mi amigo, y compañero, sin que jamás me haya dado el más mínimo pelar por que, di, le he de matar? Porque yo te lo he mandado. En fin no hay replica? . No. Aunque sea injusto? . Sí. Mucho me espanto de ti. Por lo justo vuelvo yo, Con impiedad? Esaviso. . Con rigor? Así conviene. No hay remedio? . No le tienes He de matarle? . Es preciso. Qué sentencia tan cruel? Pues ya que tan impía pena contra. Acán tu voz ordena; plegue al gran Dios de Israel, que al llegar sin intervalo a ejecutar tal rigor, que esta espada en su favor Estuve de los cabellos. Y como nuevo en hacerlos, he empezado haciendo un pino gracia, y piedad tiene juntas. No hay que decir, como puntar echo milagros al aire. No son sus gracejos rudos. Lo qué dice Josue espero, mas que fuera que el mudero se me convirtiese en nudos? En las cosas que no puede obrar la humana bajeza, es donde Dios con grandeza altivamente procede; no en ardides que felix previene el ingenio. . Malo, como el ardid fue de palo me le entendió de Raiz. Idos pues. . Piadoso acudes. tanto numero no tienes Tu gracia es bien que nos des, no hay que hablar, aquesta es la varilla de virtudes. Vamos Clotón. . Con que lacia seiscientas mil, como en parba, fisonomía lo dice, piensa que el milagro hice para estar con él de gracia? Serás un civil busón si te muestras vengativo. Judíguelo acusativo, que es lo mismo que sopión, no estuviera ya sin habla; si el ardid me sale escaso; piensa que hay acada paso un milagro de tabla? Dejarle es mejor. Glotón. . Señor. Que opuestos están. Me mandas que empale Acán, que estoy en disposición? Donarte el cielo le ha dado, mas no consentir por eso debe un Príncipe el exceso menor contra lo sagrado; pues de aplaudir sin medida lo que ha de afear por desaire, es dar lugar que el doñaire pase a ignorancia atrevida; porque hay genios que por verse aplaudir del superior, para el chiste con error suelen del cielo valerse. Ven acá. Qué es tu destino? Hablemos de esta ciudad. Es rica? Gran piedad! Es cosa, sin beber vino tiene sublimes blasones, y uno de grande interés sobre todos. . Cuál es? Seiscientos mil bodegones; de gente para vencellos; y en el menor plato de ellos, sin las que hay en las sartenes, habrá tajadas en venta; échame agora la cuenta a cómo cabrán por barba. (tuyos! Que notables desvaríos son los No hay que andar aquesta vez se han de artar de bodegón tus Judios, bueno fuera que a manadas, rompiendo montañas broncas se nos vengan a echar roncas, y melindreasen tajadas. Él no ha de darme noticia de lo que saber intento; pero sea, o no sangriento tu Rey, si tengo propicia. la mano altiva en quien puedo fiarme según previene, que me informo! Luego tiene. . No prosigas. Ya me quedo, aunque hablarte en la persona, iba del Rey, y su ley. Pues qué sabes tú del Rey? Solo se que es de corona. . Presto de su altiva frente, Del modo, gran Señor; que el delincuente según lo previene el Cielo, caerá deshecha en el suelo, porque el brazo omnipotente que este imperio ha prometido en nada puede faltar. Oh señor, quién a dudar llega tu voz? El olvido de este Pueblo a los favores ha de ocasionar. (uen u. Ruven . Señor, el modo pre- por contratos, o rigores de entrar en esa Ciudad. Todo el pueblo está impaciente . Que un caudillo se sujete de ver que cuando obediente a la voz de tu verdad, ha rodeado por seis días con el Arca el muro todo, esperando de esta modo algún portento, porfías sin conseguirle; en no entrar su firmeza a sangre, y fuego Quién es bastante a que un ciego vulgó se pueda enfrenar? templad los dos su impaciencia. que de su injusta pasión, al cristal de la razón se compondrá la violencia Para ocasión semejante nació la seguridad; impida a su necedad vuestro discreto semblante. Que aunque siempre opuestas vi necedad, y discreción, es de color la razón, que todo lo vuelve en sí coronar nuestros blasones de triunfantes posesiones; y decilde que el primero que se desvela, y advierte, es mi cuidado, buscando mientras él me está culpando favores para su fuerte, Que este de mi amor seguro, y no sea vulgo tal que por un presente mal aventure un bien futuro. Yo voy a hacer lo que ordenas. Lo mismo mi fe promete. . a opiniones siempre ajenas. de la razón? pero quien para que yo no me asombre, dejó de hallar en el hombre seguro el mal por el bien? Solo yo, sin vanidad lo digo, vencer deseo, por pagar en el trofeo. desvelos de una piedad. Pero quién es el que allí se informa de mí, y guiado, ya con paso acelerado llega a hablarme. Es este? . Sí Dame tus plantas. Levanta, y di quien eres. Primero humilde be sar espero Mucho tu afecto me espanta, cuando la duda en que lucho se hallanentral a tu acción: Oye, pues, con atención Decid que este día esperozaodo y saldrás de ella. . Ya escucho. Del modo, gran Señor; que el delincuente al verse perseguir de la justicia infiriendo en su alcance lo evidente del suplicio fatal de su malicia, torpe entre el susto ya, ya diligento, buscando a su maldad sombra propicia, tanto se ofusca, se acobarda tanto, que aún lo que busca embozo le halla espanto. Oh como suele al resonante eco del trueno, que veloz abortó el rayo, tropezando en las sombras que en el hueco del aire condensó hubloso ensayo, al pobre albergue que del pino seco, formó el Agosto a oposición del Mayo, retirarse el Pastor, y en cada huella. recelar a su muerte una centella. Así invicto Adálid, ese que miras, pueblo tirano de tumulto ciego, al trueno de la fama con qué inspiras de tu justicia inextinguible el fuego, cobarde ya al temor, resuelto en iras, el escudo intimando a su sosiego, delincuente, o pastor, que se embaraza, tanto más teme cuanto más le embraza. No has visto al escuchar el caminante, confuso un silvo en el pinar umbroso, que al daño atento en prevenido instante, a la vista remite lo dudoso; de si es reseña a la obejuela errante, o firme aviso del asalto odioso, y percibiendo que del robo es seña; todo el discurso a la defensa empeña? Pues así de este solio en lo eminente, sobresaltado el Rey a tu conquista, que dilatada desde Ocaso, a Oriente, aún la fama la tuno por prevista; por llorarla quiza tan evidente, se remitió al examen de la vista, y de tu impulsó la presencia viendo, toda la turba convocó, diciendo: Ya sabéis de Canan nobles varones, el prodigioso emvate con que oprime, de nuestra libertad jurisdicciones de ese Josvé soberbio lo sublime, pues al rendir ajenas posesiones de la promesa que su Dios le imprime, hasta el Jordan en pasmo reverente, quebró cristales, por labrarse puente. De dos altares que erigió de piedra, en su playa arenosa, por memoria, ya labéis que su celo, por quien medra, con tal ventaja de su fe la gloria, el uno construyó, sin que a seryedra, al eterno blasón de su victoria, se introduzca el Jordan; pues en halagos, tanto establece, cuanto inunda estragos. En Gálgala, primer puerto a su suerte, otro altarlevantó, donde a su ofensa pudimos: qué pesar! vibrar la muerte, a no oponerse la deidad inmensa, que de nuestro valor rinde lo fuerte, pues estando incapaz a la defensa, circuncidado el pueblo en vil desmayo, pabelas fuimos en lugar del rayo. En fin sobre el matiz de esa campaña, jardín frondoso que ignoró el Enero, festivo al logro de su empresa extraña, en fiel memoria celebró el cordero, y por víctima heroica de su hazaña, ya en el asalto se introduce fiero, no lo ignoráis, ya le miráis triunfante, tembió el concurso, y prosiguió adelante. Si algunos de vosotros, aquí atento, no la osadía le embargó el espanto, es tan valiente que alterar su intento, se atreve oculto entre tumulto tanto, echando fama de que a su escarmiento socorre el mundo nuestro ciego encanto, responda al galardón, y en torpes modos, todos callando se miraron todos. Entonces yo que a tu victoria áspiro mintiendo celo de ocurrir al daño, en el frágil aliento que respiro, a darte auno me ostente a su engaño, saliendo a la facción, y en un suspiro, dudó la envidia, o admiró lo extraño, tanto se asombra el varonil aliento, que en su deidoro me aprovó el intento. Y así gozosa desmintiendo el traje, a tus plantas Josve me indujo el cielo, que aguarda tu valor que con ultraje, de sus dioses no borra torpe el celo, rojo cometa, tu marcial coraje; muros deshaga de soberbio anhelo, que aunque del bronce la firmeza imitan, en vano al triunfo de tu Dios se irritan? Que yo resuelta de tu ley al fuero, en vez del gozo que en mi voz aguarda, con más asombro comprimirle espero, todo me ánima, nada me acobarda en lo piadoso ya, o en lo sebero, y pues esta verdad en mí se tarda, quédese a Dios en quien feliz se emplea, Raab la más piadosa Cananca. Espera invicta Matrona, honor de Ilrael, aguarda, que mus el premio se tarda de tu acción en mi corona, con tu aviso, en que mostró tu piedad celo tan fiel, pienso entrar a que el laurel arda al incendio. Eso no, deten el violento amago que al asalto te conduce que a más brazo se reduce de esos muros el estrago, Válgame el Cielo! qué veo? si es tan gallardo campeón. de mi propia Religión, o del torpe Cananeo. Quién eres tú que arrogante con ademan tan valiente, rayo fulminas ardiente de ese acerolo biillante? Aqué bastón, o laurel te inclina lo temerario, eres del bando contrario, o sigues al de Ilrael? Ni el uno, ni el otro sigo, Príncipe soy superior de las huestes del Señor. El me valga. . Y así digo, que de su parte. . Ya espera el alma en gozos postrada saber Miguel tu embajada. Cómo el subirte a la esfera de triunfante, no ha de ser por más poder que el divino, cuando te lleva el destino con persuasión de vencer. Me envía el Cielo a decir, porque suspendas el brazo, que sin dilatar el plazo, hoy vuelvas a repetir la ceremonia que has hecho en los seis días pasados, si bien por nuevos cuidados al mérito de tu pecho. Hoy que es el séptimo, irán los Sacerdotes delante, y en acento resonante los clarines tocarán. del juvíleo, y después de rodear el muro todo, siete veces de este modo, cuando advirtiere, que es de las tropas la armonía; más prolija en lo veloz resonará con porfía, a cuyo estruendo anhelo. Pero después lo labrás, obra con la fe, y verás lo que por ella hace el Cielo, de esto te vengo a avisar, y pues tu celo es tan fiel, quédate a Dios. Oh Israe!! Aquí le dejé. Aquí ha de estar. De considerar tu palma el gozo en dulces despojos, cristal se exhala a los ojos, porque no cabe en el alma. Qué ocasión le ha enternecido De verle llorar me espanto. Señor? . Señor, tu con llanto? Llanto decís? Pues qué ha sido? El agua en cualquier lugar si de arriba el curso viene se inquieta como que tiene gozo de verse aumentar. El margen sobrepujar suele en risueños despojos, esto mismo a los arrojos de mi llanto ha sucedido, del Cielo el agua ha caído, y en tisa saltó a los ojos. De mi pecho presumisteis, pasión que a esta luz no fuese llanto, yo sin que naciese de placer de que vencisteis. Su acción, si no lo supisteis padece neutral baiben, y así no culpéis a quien se entrega a pasión, que igual, como es flaqueza en el mal, es valentía en el bien. El mayor que ha recibido pueblo alguno, en este día le veréis con la alegría que mi pecho a enternecido. A esa voz entre placeres se con mueve hasta tus plantas. Pueblo dichoso, que tantas fortunas del cielo adquieres. a continuar te provoco de estos días la tarea, sea vuestra escala, sea ese Herario en quien invoco, por veloz flecha una bara, por silo ardiente la hoja de un libro que se deshoja por quien le sigue, y ampara, porsustento en fin los granos del mana que en él se esconden, si a vuestro bien corresponden auxilios tan soberanos, el sacrificio empezad con pecho tierno, y seguro. Eas a rodear el muro. Diciendo con fe, y piedad. Tesoro divino, en cuya memoria, de Dios la palabra fiel se atesora. si con brazo inmenso la soberbia postras, pues humildes somos danos la victoria. Acábese, los ludios en procesión se acomodan, y porque suene la acción en Jericó, toda es tropas. . Que hace aquí el menguado, como no sigue la ceremonía? si es porque no tienegala, (pa. vistase luego, aunque rota, esa ro- Aguar de usted, lo que me ha ordendo agora, es que me vista, o remiende. Dese priesa. Ya es forzosa. prevención está señal; porque acción que tanto postra los ánimos acá dentro, sin duda que es misteriosa, así lo previene Raab; y así la obedezco. En bodas de algún busca trapos fue concibida, . Esta no es hora de asistir a la ventana, aunque allí diviso a solas a Glotón. La Miserilla me parece que se asoma a la ventana; ninguno si no es ella en esta forma puede conocerme, va de terrero, ya en la solfa de los dedos favorece lo airoso de mi persona; no es así? Sí, claro está, que la parezco pandorga, me ha dicho, de buenas nuevas aunque no mejor me apoda arabálero de canas; qué cortesan almas hola bueno será que en la fiesta me vea Acán, no disponga algún falso testimonio, que es sospechoso, y la ropa parece de levantar: temblando voy que me cojan con ella de contrabando. . Proseguid, nada interrompa vuestras voces, ya se acaba el plazo a la ceremoníia. Tesoro divino, Ya señor suspenso el pueblo, con el clarín en la boca te espera aclamar, que ordenas? Que antes que sus ecos, oiga de mi voz este precepto, ya que con devida pompa en la forma que dispuso el cielo la ciudad toda cercó el divino tesoro, sin que la codicia rompa el feudo que se le debe, cuanta riqueza atesora, de oro, plata, acero, y cobre esa ciudad, cuya copia le consagro por primicia del Rey que nos advoca, se ha de observar para el culto del tabernáculo, y todas las demás preseas que hubiese, desde la Real persona; hasta el más bajó animal, ya en la llama que debora, ya en el silo que cercena: si a nuestra victoria aromas han de ser a su lamento, golfo de púrpúreas ondas. Esto mi voz os ordena previniendo en lo que exorta tanto castigo al culpado, cuanto al obediente honras, y pues ya me aguarda el eco del clarín a la victoria, De ese divino herario a la presencia, el corazón se rinda más esquivo, a tanta muerte como espera; vivo se sacrifique el pecho en reverencia, Señor, el merecer vuestra clemencia, derecho es de este pueblo postivo; con que el amparo de ese brazo altivo, ya no viene a ser fe, si no evidencia. En ella el corazón en desagravio de vuestra ley, a que el infiel se priva, espera en ruinas que os conozca sabio, si ha de ser vuestra mano vengativa por mi voz; aclamad con alma, y labio. Viva el Dios de Israel, su Imperio viva. Qué es lo que miro? Oh grandiosa Majestad! Qué gran portento! Vibre vuestro impulso ahora esos filos, cuyo amago, sin que el muro ya le oponga, tanto poderle conspira como Idolatra le enoja. Ya te seguimos. A ellos. Espera, pero la antorcha que me ha de guiar al trono en que mi amorse coloca, ya en la ventana percibo, aguarda hermosa Matrona, que ya a cumplir la palabra. A que en efeto la pongas, me envía Jolve. . Yo basto a esta acción, sigue las tropas Caleb no faltes del lado de Josue, que es justa cosa que se asista lo prudente cuando al peligro se arroja. Pues cumple lo prometido. La ejecución te responda. La palabra en el que es noble, es obligación forzosa. Mas que todas. Pues al arma. Amor tu dicha pregona, uiun Raabl Y viva yo. Cielos, que escucho! ponzoña es toda el alma, sin duda que esta palabra ocasiona su desprecio, pues que aguardo que siguiéndole, no estorba mi pesar él que la cumpla? Que siendo mi patria propia, la que ya al enojo Hebreo por el piese desmorona, como el más terco Judio no tenga misericordia; pero quien me mete a mí en más que guardar la chilla, y mirar los chincharrazos desde afuera? qué bien chocan; pero aún ver mi propria mano, no me deja el polvo en sombre, Seguidme. Qué es lo que escucho! los que vienen a la sorda son Cananzos, sin duda si en este traje me topan en mi han de vengar su rabia; pero quitando esta ropa de Judea, estaré libre. A nadie el gando perdona. Este es Cananeo? . Sí, bien el traje lo denota. Vive el Sol que son Judios. Muere villano. Esa es poca caridad. Muere. . Teneos, que soy Glotón. Pues qué importa? Por Ruben debes dejarle. Eso solo me reporta para no darle mil muertes. . Cl muy bien hace, en unas honras puede viced acomodarlas. Hay traza tan ingeniosa. como la mía! . Seguidme. Qué es lo que escucho! esta es otra; in pero agora no ha de ser por falta de ropa. . 1 Sola una muerte de un Hebreo me vengará. 2 Desahoga tu veneno en el que miras. Dices bien, centella roja será en tu vida. . No ves que soy Hebreo? Eso invocas por disculpa. Muere infame. Esperad que hable por boca de ganso, que soy Gloton fámulo de Raab. 1 Qué importa, a Déjale porque a Persenio, será el dejarle lisonjas Esto impide que la sange no le bebagota a gora: Para pobre mendigante, si palos fueran limesua; valgo todo cuanto peso, pues con mano dadivosa, si a él le dan por desnudo, a mi con ropa, y sin ropa. Viva Istael. Muera . Viva. Esta es otra carámbola, las tropas son encontradas; mas mediando de esta forma, el traje a las dos naciones vendré a pasar entre todas, por Hebreo de esta parte, por Cananco destotra. . Qué intentará Persenio, que atrevido, sin poder ser denadie resistido; pero él viene siguiendo a Raabe hermosa, (animosa, escondida he de estar, bien que si la sigue homicida, (da. mi vida he de perder por darla vi- Tente fiero enemigo. En vano huyes cuando yo te sigo. La puerta cierras? Porque mi venganza, (za. aún de escapar te niegue la esperan Pues qué intentas? Tu muerte, porque mi enojo advierte, que en la invasión airada, sola tu casa queda reservada, algún misterio encierra, y pues en esto mi temor no hierra, antes que algún Hebreo, triunfante goce lo que no poseo, por principio a tu muerte mi amor. Empeño fuerte! . Primero. Esto ha de ser por más que huyas. Por eso hay armas. Cuáles son? Las tuyas. . Qué es esto? (pada. Ha fiel criada. Buscar defensa con tu propia es . Viva la piedad de Raab. Mi vida ha echado el resto. La puerta abro. No hagas tal. Qué es esto? Oh pese ami valor! Hh vil traidora! bien mi sospecha la evidencia llora, a tu patria vendiste? Cobarde, que a la esfera te atreviste en que idolatra fiel mi pensamiento, hoy será tu escarmiento (jo. en el volcán que arrojo víctima al desempeño de su eno- Muerto soy. Que viniese Ruven antes que diese la muerte a este tirano? pero seguírele a la victoria. , En vano de aquí salir intentas. Quién eres que así afrentas? Espera, y en el brazo. (barazo! Que nunca ha de faltar un em- Que viniese otoniel! mas su hueza a vista de este agravio; en la tibieza de mi pecho he encendido, no se que luz de afecto agradecido que hay llamas amorosas, que al paso que celosas, advierte su desprecio declarado, viéndose festejar de otro cuidado, mezclando a dos sentidos la mú- (ganca. danza, nuevo amor son aquí, y allí ven- Victoria por lirael, viva Josve que ha vencido. Ea valerosos tribus, cantad a Dios la victoria, y con un acento mismo decid todos que asus ojos mil veces sea maldito, el que levantare ahora, o en los venideros siglos; casa alguna en este pueblo, y en testimonio, y prodigio de este anatema, al firmar los cimientos pierda el hijo mayor, y cuando las puertas fijare en el muro altivo, el último se le muera, porque pueblo aborrecido tanto de Dios, es razón que le consuma el olvido. Y pues tiene tanta parte en el triunfo que consigo la piedad de Raab, ya espero que en lazos agradecidos me pida. . Y yo te pido, que a otoniel premies. Ya se que su afecto ha merecia ser esposo de HAja bella. Y yo que he de hacer? Conmigo harás buenas mig Sí, tan buenas como las hizo siempre el gato con el perro Con lo cual senado invicto los muros de Jerico tendrán fin, yendo advirtido, que el que casó con Raab, aunque en la comedia ha sido Ruven, el Tejto, Sagrado le llama Salmón, no quiso por la sonancia del nombre su Autor arriesgar el vitor.