Texto digital

Texto digital de La muerte de Virginia y Apio Claudio

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Juan de la Cueva
Atribución estilometría
Juan de la Cueva Segura
Género
Comedia
Procedencia
El texto procede de la transcripción automática de un impreso.

Aviso

Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.

Licencia

Este contenido se ofrece bajo la licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0. Reutilización permitida con cita; usos comerciales no permitidos.

Licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0

Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La muerte de Virginia y Apio Claudio. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/muerte-de-virginia-y-apio-claudio-la.

Logo BICUVE

LA MUERTE DE VIRGINIA Y APIO CLAUDIO

JORNADA PRIMERA

Apio C. TRAGEDIA Niusto amor, qui en vivo fuego enciendes Mi alma, abre camino ala torpeza En que voy dando diojos do pretendes, Bien se, que potestad, ni fortaleza, Pueden nada contigo, y que desnudo Domas de los Leones labrabeza, Bien se que del gran Júpiter no pudo La ira ardiente, domeñar tu saña, Ni de Marte la Espada, y fuerte escudo, El que piensa que puede más se engaña Qui en lo más alto del Impíreo Cielo La flecha enclavas, con destreza extraña, Si de los Dioses el superno vuelo Ni el ser Dioses los libra de tu mano Que podré yo que ábito el bajo suelo? Ay amor fiero, y aunque Dios, tirano, Que así has querido conturbar, un pecho, Que libre de tu fuego vivio ufano. Que gloria has conseguido que provecho; Qué triunfo, que renombre, que corona, De poner mi vegez en tal estrecho? No ves hay Amor ciego, que abandona La dinidad de mi Romano oficio Tal flaqueza, y deslustra mi persona? No ves que será en mí, mayor el vicio, Cuánto es mayor la potestad que tengo? Quien los que se permite tu ejercicio. Si esto es así, porque a dejar no vengo Tu peligrosa, y fiera compañía, Y el remedio del daño me detengo, Yo quiero desviar la fantasía Dela ingrata Virginia, hay que locura, Qué en ella vive la memoria mía. Biblioteca Nacional de España TERCERA Que yo no puedo en mí, ni mi ventura Quiere que pueda, quí ella es quien me rige A tanto mal, dolor, y desventura. Virginia es quien mi ánimo corrige, Movido del deseo poderoso, La que me instiga, y con affeto aflige Ella me trae sujeto, y temeroso, Sin osar descubrir mi ardiente llama, A quien me pueda procurar reposo, Si el temor de perder mi honor, y fama, Es causa que yo muera, si ya muero Por encubrirme, y el Amor me llama No me parece que seré el primero A quien Amor rindio, aunque no conviene De Amor el fuego, en quien gobierna Impero Yo quiero pues la suerte así me tiene Dar cuenta a Marco Claudió mi criado Que a mí lo veo venir, y pues él viene. Sin llamarlo, del Cielo es enviado. Tu soledad me obliga señor mío, Marc. C Qué traspase los límites que debo De crianza, y me atreva aún desvarío Tal cual es preguntar caso tan nuevo, En esta parte con razón confío Que entenderas la fe con que me muevo. Y así te ruego la ocasión me digas, De tus suspiros, ansias, y fatigas, Appi. c. Aunque tengo esperiencia del constante Amor, con que contino mi has servido, No puedo en la ocasión que veo delante Decir lo que reservo a misentido. Por el poder de Júpiter tonante Mar. Cl. Te ruego no me tengas ascondido lonal de España BibliotecaN L TRAGEDIA Lo que así te conturba, pues mi vida, Sabes que a tu servicio está ofrecida. Apio. c. Para que quieres Marco Claudió amigo Que yo te diga el mal que mi atormenta, Y ser de la miseria mía el testigo Si ha de causarte compasión mi afrenta Mar. C. Razón será que junto yo contigo El mal acervo que te aflige sienta, Y si en poder humano está el remedio, Buscarlo, o morir yo, faltando el medio, Apio. C. Bien se; cuanto más qui eso me promete Tu gran fidelidad, mas laspereza De mi mal, que a su ira me somete, No da remedio humano a su crueza. No des lugar señor que así te apriete Mar. C. La vil desconfianza en tu tristeza, Cobra esfuerzo, descúbreme tu pecho, Pues sabes que por ti seré deshecho, viero te descubrir lo que hay en esto, Apio. C. O Si tuviere valor para contallo. Tú sabrás (ay Amor) que yo estoy puesto En un paso, que tiemblo imaginarlo, Enel acabará mi vida presto, Sin que remedio pueda remediarlo, Que así como la causa no es del suelo, Así el remedio pide ser del Cielo. Tienes noticia de un plebeyo honrado Que se nombra Virginio; que con gente De guerra, está por Capitán nombrado, Que en Algido se aloja ahora al presente, Señor, bien le conozco, y he tratado, Mar. C. Pues de este nace la ocasión urgente. Apio. C. Qué me dices señor, das en amallo? Mar. C. @loinil al de España Apio. C. TERCERA No, mas tengo ocasión para adorarlo. La causa es, que este Virginio tiene Una hija, por el así nombrada, Por quien me fuerza el Cielo, que yo pene, Sin esperar piedad mi alma abrasada, Esta, el remedio a mi dolor detiene Esta, mi firme amor no estima en nada, Esta, a mi justo ruego se desvía, Esta, llama locura el ansia mía. Vídela (ay triste) en la solenne fiesta Quiel mes de Junio el pueblo religioso Celebra a la inviolable, y sacra Vesta, Para nunca jamás tener reposo. El enviado sin tener respuesta Muchos recaudos, y ella con odioso Ceño, revuelve, oyendo el nombre mío, Y así muriendo, ardo en su desvío. Querría que tu fueses a mi llanto Tan piadoso, cuanto rigurosa Virginia, aquien adoro, y quiero tanto Cuanto jamás se ha visto amada cosa. Que viendo el duro, y mísero quebranto En que muero, que dejes la enojosa Pereza, y de mi parte le declares Cuál me tiene, y así mi vida ampares. Mar. C. Si está el remedio a tu cruel tormento Señor, que yo a Virginia le de cuenta De tu mal, da lugar al sentimiento, Y esperanza a tu esquiva y dura afrenta. Apio. C. Pues confiado en ti me voy contento, Mar. C. Guiete Amor, que tu congoja aumenta, Y a mi mueva la lengua de tal suerte, Que ablaud el pecho aquien te da la muerte Tucia España TRAdEDIA Virgí. Ueia, notas la belleza del campo, las narias flores los regalados olor es, que alegran toda tristeza. Mira el Tiber coronado de verdes hojas corriendo, haciendo sonoro estruendo, que alivia cualquier cuidado. Tuscí. Eso mesmo contemplava, y doy te mi fe señora, que su contento mejora, quien este lugar gozava. Virgi. Si tan cerca no estuviera de la ciudad, yo te juro que a gozar de este aire puro, aqui cada dia viniera. Y si fuera permitido a mi honestidad tal cosa, aqui viriera gozosa, y apartada de ruido. Mas temo que este camino tomado a la diestra mano Entra enel pueblo Romano, y es frecuentado contino. Eso te da alteración? Tusci sí, porque la honostidad Virgi. para enitar la maldad, manda huir la ocasión. Y así viniendo me aquí, no faltará quien me siga, quien me murmure, y quien diga lo que quisiere de mí. Tu casta opinión refrena Tusci. las lenguas a maldicientes, aun quitando inconvinientes, Virgí. su injusto furor no enfrena. Que bien sabes el cuidado, con que guardo mi pureza, Biblioteca Nacional de España TRAdEDIA y mira tu la flaqueza d Appio Claudio, en este estado Si con no darle ocasión, arde por mí, di que fuera si alguna ocasión le diera? Tuscia digo que tienes razón. Mas anda deraneando, y asino es de hacer cuenta, no quieres tu que yo sienta Virgí. verle por mi suspirando? No soy en esto ofendida? que cuenta en mal tan penoso do a lcilio mi caro esposo, a quien estoy prometida? Queño solo le aprovecha para conseguir Corona ser diesta una Matrona, mas ser libre de sospecha. Mar. C Este camino siguierón Tucia, y Virginia, yo creo, que son las dos que alli veo, si la senda no torcierón, Ellas son, quiero llegar. Tucia, gente veo venir, Virgí. comencemos a huir, Tucia. que no es tiempo de aguardar. Bella Virginia un momento Mar. C os súplico que a escucharme os detengais, si el hablarme no os causa algún descontento. Virgí. Marco Claudio, mas razón fuera dejarnos aquí solas, que impedir así tan dulce conversación. No quisiera yo alteraros, Mar. C ni daros con mi venida pesadumbre, mas servida Biblioteca Nacional de España sed, de un punto sosegaros, Toy Virgi. Mar. C Virgí. Mar. C Virgí. Mar. C Tucia Mar. C TERCERA Y oídme solo un recaudo, en que os va más que pensáis, el recando sea que os vais, si hare, abiendios lo dado. No te detengas, di luego. señora asi lo hare. por donde comenzare, deje ya tanto sosiego. No nos detenga aguardando, quies sospechoso el lugar, y si piensa de abreviar diga, o quede se pensando. Virginia, cuya belleza es tan alta, que invidiosa tiene a Juno, y Cipria Diosa, al Cielo, i naturaleza. Appio Claudio mi señor, umilde te envia a pedir, que quieras ya permitir dar remedio a su dolor. Promete hacerte una de tu linaje, y del Mundo y a tu padre sin segundo en nobleza, y en fortuna No pierdas tal ocasión ven en su justa demanda, que pues te ruega el que manda otorga su petición. Vuelve y di, que antes del cielo un rayo sobre mi venga, que tal esperanza tenga de mi puro; y casto celo, Que la tierra aqui se abra, y dentro de si me asconda, que a su intento corresponda el mío, en obra, o palabra. Deja aparte ese odio ciego, y esa voluntad se tuerza, Biblioteca Nacional de España TERCERA con quien puede hacer por fuerza lo que te pide por ruego. Virgí. Fuerza, bien podrá hacella al cuerpo, y haber tal palma. mas quedará esenta el alma, porque no tocará cuella. Oyendo Virginia mía Api.C tu voz vine sin sosiego, ardiendo el alma enel fuego, que crece con tu porfía. Pido que me des licencia, para decirte la pena, que me oprime, afllige, y pena cual ya tienes esperiencia. Y no des lugar que acabe, En este tormento fiero quien te quiere cual te quiero, cual sabes, y el Cielo sabe. Tuoldo aplica a mi llanto, mi llanto toque tu oído, y ese pecho endurecido deje la dureza un tanto. Appio Claudio, esa pasiión Virgi. por mi no se compadece, ni aún en quien eres parece sino falta de razón. Que razón puede tener Api. C quien habla estando sin pida? quien tiene el alma ofrecida a ti, y a tu disponer. Quien a los Dioses desprecia por ti, que su honor no estima, quien sola a Virginia íntima, y más que a los Dioses precia. Que a Juno, Venus. Diaba, y los más Dioses del Cielo, adora el umilde suelo, yo a Vinnginia soberana. Y vir Biblioteca Nacional de España paña TRAGEDIA adoro Virginia, es el bien que Sola a Virginia codicio a Virginia en sacrificio do estalma desbecha en lloro. Buen ejemplo das de ti Virgí. Appio Claudio, y de tu edad, pues con tanta libertad te ofendes a ti, y a mí. No hay ofensa que me haga, Api. que mi liviandad en esto tiene el Cielo por onesto, pues el te dará la paga. Virgi. Apí. C No te rayas vida mía, vuelve mi Virginia, vuelve, vuelve, o el rostro revuelve darmías vida, y luz al dia. No quieres, asi me dejas, sin la luz de tu Belleza? asi alegras mi tristeza? asi das oído a mis quejas? Tras ti voy, mas hay cuitado que mi oficio me refrena, mi dignidad me condena a morir desesperado. Señor mío, ten sosiego M. Cla Api. Cque sosiego a de tener quien ve el cuerpo padecer- y el alma arder en tal fuego? Procuremos un remedio, M. Cla como acabe tu mal fiero, sin Virginia no lo quiero, Api. C que si ella no hay buen medio. Ella quiza lo dara, M. Cla viendo tu valor constante, y aquel pecho de Diamante a tu llanto moverá. No des tal nota de ti. quies nmengua de tu valor, Blillio TRAGEDIA Apí. Cque mengua si rige Amor las potencias que hay en mí? Déjame, no me consueles, ni me finjas esperanza, quien verte con tal templanza, entiendo que no te dueles. Llora, llora como yo, da voces, convoca el Cielo, deja de darme consuelo, en la miseria en quiestó. Si tu congoja, y pasión M. Cla se remedia dando voces? hare que bajen los Dioses de su celestial unión. Conrocaré con mi llanto los hombres, hare móvense los montes, y con dolerse todo el reino del espanto. No pide menos extremo Apí. C el dolor que me alormenta, sino quel Cielo lo sienta, los Dioses, y el Dios supremo. Mas dime, harás por mí una cosa en esta parte? M. Cla quemaré el tempio de Marte, y el de Júpiter por ti. Pues haz lo que te dijere, Apí. C pues no tengo otro remedio, este quiero que sea el medio, para que no desespere. Desde oy as de acechalla a Virginia, y en saliendo as de asir de ella, diciendo. ser tu esclava, y demandalla. Si acudiere gente, luego para cucubrir tu malicia, apellida la justicia, a boces, y sin sosiiego. Diras TERCERA Diras dues esclava tuya, y que siendo niña fue hurtada, que se te de, se te vuelva, y restituya. Con esto as de encaminalla de ella asido con violencia, al tribunal de mi Audiencia, donde te mando llevalla. Alli me será pedida de ti, y de otros impedido, de ti sere persuadido, siendo de otros defendida. Yo viendo el pleito travado la hare depositar, TERCERA 1yo donde la pueda gozar, con que acabe mi cuidado. As entendido del modo que mando que hagas esto M. Cla entendido está y dispuesto estoy a cumplillo todo, Apí. C Pues no te detengas más, disponte a la obra luego, M. Cla no tendrá mi alma sosiego, viendo señor dual estás, Hasta tanto que a tu gusto cumplido rea tu deseo, do tu fidelidad creo, Api. C que te duele mi disgusto,

JORNADA SEGUNDA

L E N O de ansias, y cuidado eterno, Forzado a la obediencia, y se que obliga A mi fidelidad, trazo, y gobierno, A mi deseo, queste fin consiga. Que si está en que yo baje al hondo infierno Remediar de Appio Claudió la fatiga, No me pondrá temor, y su tormento Por esta causa sufrire contento. Once veces a Febo parecido Enel Oriente, al mundo su luz dando, Y otras tantas con Tetis se a ascondido, Después que ando a Virginia procurando, Que de noche ni día no he podido, Encontrarla, por dar alhecho infando El fin que de Appio Claudio es deseado, Con que acabe su angustia, y mi cuidado. Y si la suerte favorable aspira Mi hecho, en la demanda que consigo, Si da lugar el cielo y no se aira Contra mí, ni el amor mi es enemigo. Yo haré que Appio Claudió que suspira, Por Virginia, repare el cruel castigo, Y así Biblioteca Nacional de España TERCERA Y así voy a buscarla como suelo, Guíeme Amor, y sea en mi ayuda el Cielo. Y me dices Tucia mía Virgi. C que hacen solenne fiesta, a la Tebera, y pura Vesta, Tucia. si señora, hoy es el dia. Virgí. Que quieres tu que hagamos, Tucia. eso queda a tu eleción, pues le tienes devocción, esto es decir que alla pamos. Virgí. Sin duda ese fue mi intento, Tucia. simrás querido entender, lo que a Tucia da placer, Virgi. a Virginia da contento. No es nuevo recebir yo Tucia. tus mercedes generosas, Virgi. deja Tucia mía esas cosas, que obligada a más estó. Tucia. Esta plaza atravesiemos, que ataja grande camino, Virgí. por donde fueres camino, Tucia por aqui porque atajemos. M. Cla O punto el más deseado para el fin de mi deseo, Punto dichoso, pues veo lo que tanto e procurado. Virgí. Quién es este que nos sigue, Tucia. no se, no sete de nada, Virgí. el alma siento alterada. Tucia. no hay causa, a que tal te obligue. Virgí. Una subita pasión con affecto m estímula, Tucia, cobra esfuerzo y disimula, Virgi. no lo sufre el corazón, Tucia. Anda que vas desmayada, Virgí. ay Tucia, que andar no puedo Biblioteca Na que me tiene un frio miedo de pies y manos cortada. M. Cla Marco Claudio, apresta el ánimo huya de ti el vil temor, que en el riesgo es el valor, del corazón quies magnánimo. Ay sin ventura de mí, Virgí. Marco Claudio es el que viene, M. Cla pues que nada me detiene, qué dudo? que aguardo aqui- Virginia, di dónde vas? Virgí. voy a la solenne fiesta que hay enel templo de Vesta, M. Cla comigo y no al templo irás. Virgí. Contigo fiero tirano? M. Cla si pues que mi esclava eres, y estar comigo no quieres, irás por fuerza de mano. Virgí. Traidor, tal maldad empredes, y tal cosa osas decir? M. Cla sí, y así por fuerza as de ir, veamos si te defiendes. Virgí. Júpiter, dame tu ayuda, porquien tu deidad no dude, M. Cla no ay Júpiter que te ayude, Virgí. Dioses, no hay Dios que me acuda? Que te sirve resistir M. Cla Virgí. morir en esta demanda, porque tu maldad infanda en mi no puedas cumplir. No hay justicia, pues no hay dio M. Cla. justicia, y Dioses abrá, (ses. Marco Claudio suelta la, Biblioteca Na Tucia. o el Cielo herire a voces. Aun @ioi nit al de España TRAGEDIA Ma. C. Aunque rebientes gritando Virginia, ha de ir comigo, no será tal enemigo, Virgí. o morir mi onor guardando. Justicia, pueblo Romano, Tucia. justicia, en tan gran maldad. Ma. C. Virginia haz mi voluntad, Virgí. Perfido, tu intento es paño. Lú. Va. Que puede ser este estruendo? Tucia. Lucio Valerio señor, Marco Oracio, dad faror a la que están ofendiendo. Lú. Va Romano, deja esa Romana Ma. O,̱ señor es esclava mía, Tucia, de la verdad se desvía Ma. C. no miento vive Diana. Que yo información dare ser verdad, y no malicia, y vamos a la justicia, do ser mía provare. Esa es grande falsedad, Tucia. que de Virginio Romano. es hija, y esto es muy llano, eso afirma mi verdad. Ma Cla Que Virginio la engendró no os lo niego, mas decí si la madre es mía? de mí no es el fruto que nacio? Esto que digo dijera Ma. C. su padre, yo lo aseguro, porque el caso no es oscuro, para quel contradijera. Al tribunal vamos presto de los Decenpiros, donde naguna maldad se asconde, Y allí será manifiesto. El se a justificado, Lu. Va señores, quees falsedad, Tucia. Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA Ma. C. por Júpiter que es verdad, todo lo que os he contado. Vamos dare información, Ma. Oo. pues que lo pone en justicia, no debe de ser malicia, Virgí. sies, y grande traición. Mirad que mi onor se ofende, y que yo no soy quien dice, dad lugar a que os avise del caso, y lo que pretende. No administreis Romanos su maldad, no lo ayudéis, mirad que en ello ofendeis vuestros nombres soberanos. Ma. O: Que se puede en esto hacer Lucio Valerio? que yo confuso, y perplejo esto, si no das tu parecer. Lu. Va Lo que yo digo es que vamos, y al tribunal la llevemos, y en su guardia siempre estemos y su causa defendamos. Ma. C. Romanos porque impedis mi justicia? vamos presto do alcance justicia de esto, Virgi. Dioses tal maldad sufris. tal afrenta, hay fin ventura, tengo de ver con mis ojos, que yo vaya a ser despojos de un traidor, que tal procura. Lu. Va Señora no os alteréis, que no rais a que os ofenda, nadie, y sihay quien lo pretenda, no será, ni lo seréis. Nosotros pamos con vos, asegura el flaco pecho, que será ruestro derecho, defendido de los dos. Súplico Biblioteca Nacional de España TERCERA Súplico os sola una cosa, Tucia. que un mo̱ento suspendáis la ida, que aceleráis, mientras que voy presurosa. Y a Numitorio su tío, y a Icilio su esposo aviso, del caso, y en un proviso venir donde estáis confio. Ma. C No es tiempo de aguardar ya, Lu. Va si es, llamaldos aquí, y en un momento acudí, Tucia. en menos estoy acá. Ma. C. Qué razón hay que estorbeis o Romanos, mi justicia, Ma. Oa no se os hace aqui injusticia, Ma. C. muy grande es la que me haceis. Me, O. Queés la ofensa que se os hace? Ma. C. detenerme aqui aguardando que se va el día acabando Ma. Oh. eso poco os salisface. No os falte justicia a vos, que dia no os faltara Ma. C. justicia, ella es quien me da ánimo testigo es Dios. TERCERA Que es esto claros Romanos, Numí. es posible tal maldad, que dentro en nuestra ciudad parezcan tales tiranos? Dadme razón, descubridme que demanda, este cruel, y habiendo lo oido a el por el alto lore oidme. Dice que es captiva suya Lu. Va Virginia, que está presente, Ma. C.̱ esa es verdad llanamente si tal es Dios me destruya. Numí- Porque es hija de mi ermano Virginio, cual sabe el mundo Ma. Caen solo ese punto fundo el derecho mío Romano. Que afirmas di deslcal? Numí. Ma. Celo que es verdad cual lo digo mientes, perjuro enemigo, Icilio. que ni es tal, ni será tal. Vamos luego a la justicia. Numí. que determine este hecho, Ma. C ella me dará el derecho, que niega vuestra codicia. App. Cl Y ERatratamos, y salio acordado 1 Que para refrenar muchas maldades Que se hacen en Roma, se ha criado, Un Censor nuestro, y uyo variedades, Porque unos más que uno han decretado Se criase, y en estas voluntades, Contrarias, no hay en que nos detengamos, Si no que uno o más luego elijamos. Siempre seguí Appio Claudió tu decreto, Pelilio. Y lo seguire siempre como debo, A vuestro parecer el mío someto, Duilio. Y4 Biblioteca Nacional de España Ylo Apio. C. Duilio. Petilio. ApioC. Pelilio. Duilio. Petilio. Portero Apio C. M. Cla. PRAGEDIA Y lo que en esto hicierdes yo lo apruebo, Acuerdo a sido justo, y muy discreto, Y el que fuere contrario lo repruebo Porque así aseguramos muchas cosas, Ala quietud de Roma peligrosas. Aq quien podremos señalar en esto, No se aquíen, por que pide aqueste oficio Hombre que sea sagaz, recto, y modesto Y apartado de todo lo ques vicio. A uno tengo en la memoria puesto, Que si el toma a su cargo estejercicio, De ninguno será más bien usado. Quién es Appio es Marco Cludio mi criado. En ese está muy bien que es diligente, Yo vengo qui en el cargo sea admitido No puedo ser yo en eso diferente, Y así para otro tal, lo propio os pido. Gran turba viene de Plebeya gente Pidiendo a voces que le sea admitido Entrar a deshacer una injusticia, Entren si vienen a pedir justicia. Conción Romulea, dondel Cielo tiene Sujusticia, por darl eterna vida, Ante quien Marco Claudio humilde viene, A pedir su hacienda conocida. Concedel de licencia aquien detiene El temor, conociendo labatida Y pobre suerte mía, y dadme oído, Y esto en virtud del sumo Jove os pido. No sea el ser pobre causa de no oírme, Ni mi bajeza os haga despreciarme, Que ambas cosas os fuerzan admitirme, Y con justicia vuestro amparo darme. Biblioteca Nacional de España Este A TERCERA Este seguro hace apercibirme, Y en mi helado temor haz esforzarme Y sacudir de mi cuanto me impide Pedir lo que mi justa razón pide. Sabréis Senado ilustre, que yo tuve Una sierva, que Crisis se llamaba, La cual como a mi súbdita mantuve, O por mejor decir como a mi esclava. Sucedio que en su tiempo me detuve Fuera de Roma, en Nápolesdo estaba En un importantísimo negocio, Que aún hoy de aquí con mi poder negocio. De esta Crisis, Virginio padre de esta Torpemente al lacivo amor sujeto, Rendido a su flaqueza deshonesta Vino a poner su vil deseo en effeto, Mi esclava que en mi ausencia estaba puesta En su amoroso yugo, sin respecto Gozaban de su infame Amor ardiente, El de ella, y ella del lacivamente. Sucedio pues, que de este ayuntamiento De Virginio quedó Crisis preñada Y pario a esta Virginia, que al momento Que nacio, de Virginio fue hurtada. Yo vine de do estaba, y de este cuento No me fue dicho, ni avisado nada, Hasta que habrá seis días que mi esclava Crisis murio, y conto lo que pasaba. Pido o alto Senado que me sea (Pues es mía) de vos restituida. Y que al que la posee se desposea Y a mí se dé pues solo a mí es devida Esto demando, esto se provea, Biblioteca Nacional de España Qu Ma. TRAGEDIA Qués verdad pura, clara, y conocida. No es nóvela, no es cuento, no es patraña, Ni cosa a Roma, ni a su gente extraña. App. Cl. Qué parte es la contraria? qué responde? En lo quien este caso se le pide, Pida, alegue, que aquí no se le asconde Justicia, si el temor algo lo impide. Numito Alto Senado, yo nose por donde Empiece a dar razón, sin que mi olvide Delo más qui en aquesto se me ofrece, Porquel vital valor me desfallece. Mas confiado en vuestro santo celo, Yen mi justicia, esfuerzo la cansada Voz, y presento por testigo al cielo, Que os será la verdad por mi contada. Con este prosupuesto, al vil recelo Déspido; que tenía conturbada Mi Alma, de este sobre salto indina, Y así tomo la voz por mi sobrina. Y digo, quies maldad lo que demanda Marco Claudio, y que es dino de castigo, Por inventor de cosa tan infanda, Y a dar bastante información mi obligo Porque Virginio, qui en servicio anda De Roma, uyo esta hija, yo testigo En Oppia su mujer, y no en su esclava Crisis, cual falsamente publicaba. Cl. Yo daré información muy más bastante Por donde se me guarde mi justicia, Y pongo os a los Dioses por delante, Serjusto lo que pido, y no malicia. Y si aquí la verdad no es importante, Justicia pediré de mi injusticia Biblioteca Nacional de España TERCERA A los Jueces del divino cielo, Que la guardan a todos los del suelo Numito Sí la verdad en esto ha de provarse Información no puede dar ninguna. Ma. Cl. Con mil personas puede averiguarse, Numito No hay tal. Mar. si hay tal, Nu pues nombre de mil una Ma. Cl. Si hace a mi derecho declararse? Fácil lo provaré, a un que lo repuna Tu gran maldad, que confundir intenta Lo que ley, y razón, por mi sustenta. Nunito Oh Júpiter tal hay? esto permites, Sin que tu poderosa, y fiera mano Muestre aquí su poder, tú ves y admites Qué infame así a Virginio este tirano. Ma. Cl. Numitiorio, sosiégate, no grites, Que yo lo provaré, y verás muy llano Numito Esa es traición, traidor, que no es posible Haber quien jure en hecho tan terrible App. Cl. Numitorio, y vos Claudio sosegaos, Oiréis lo que conviene que haya enesto, Y ojos ahí, y a fuera desvíaos, Portero Que cuya es la justicia veréis presto. App. Cl. De tantas voces, y rumor dejaos, Y entended quees ley justa, acuerdo honesto, Que Marco Claudió lleve aquesta Esclava, En tanto que otra cosa se provaba. Lu. Val. Con el debido acatamiento digo Señado excelso quieso se reponga, Y en esto justa Ley y razón sigo, Qui en tal poder la virgen no se ponga. Ma. Or. Como uno del pueblo contradigo Que nada de ella ahora se disponga Si no es citando al padre, quien servicio Esta TRAGEDIA Está de Roma, en belico ejercicio. Apio. C. Cítenlo norabuena, en tanto vaya Con su señor, y a la primera audiencia Venga el padre, y el amo aquí la traya, Y esto doy por mi última sentencia. Jeilio. Viendo que mi justicia así desmaya Forzado de pasión, tomo licencia Para hablar, y digo que es malicia Lo acordado, no Ley, Fe, ni lusticia. Y porque amí, mas que a ninguno toca El duro caso, porque soy su esposo, El derecho que tengo me provoca, A decir quies acuerdo riguroso, Mira, Appio Claudio, que mi honor se apoca, Mira, ques lo que mandas sospechoso, Mira, que no es razón que una doncella Se entregue así, do puedan ofenderla. Enternezca ese pecho endurecido, De Virginia las lágrimas piadosas, Que un monte uvieran apiedad movido, Y de Hircania las fieras rigurosas, Y si a su llanto huyes el oído, Y menosprecias todas estas cosas, Dioses hay que juzgando están del Cielo Tu ánimo, a los cuales de ti apelo. Apio. c. Si aguardas de los Dioses la justicia? Ellos harán lo mismo que yo hago, Nunca a nadie hicieron injusticia, Icilio. Y así de esta tendrás el justo pago. No veis alto Senado la malicia, M. Cla. De estos aquien tratáis con tal halago, Dadme mi esclava, dadme lo quies mío, No a su fingido Esposo, o falso Tío. Bi d En- TERCERA Apio. C. Entréguense la luego, ola Portero Haced lugar, y dádsela a quien digo, No mandes tal, que no será, o primero Icilio. He de morir, que vaya de comigo Luc. Va No seas Appio Claudió tan severo, Que al gran Jove presento por testigo Que es injusticia eso que has mandado, Y así pido que sea de ti enmendado. M. Ora. Que ley dispone mando tan terrible, Que des a tu criado la tenencia De una doncella, sin que sea posible Que revoques tan áspera sentencia. No ves o Appio Claudió tu visible Alterado el lugar, no ves tu audiencia Llena de voces de su esposo Icilio, Y contra ti a Petilio, y a Duilio. Apio. C. Por hoy dénsela al tío, y al esposo En fiado, con tal que sea traida A la primera audiencia. Marc. o riguroso Mando, do mi justicia es ofendida. Numito Oído tu decreto piadoso, Por mí es en fiado recibida, Apio. C. Con esto vamos que declina el día, Petilio. Vamos. Dui. por hoy acabe esta porfía, Numito Icilio, a todos cumple, que al momento Os partáis para Algido, donde tiene Virginio vuestro suegro alojamiento, Y con vos lo traigáis, que así conviene. Icilio. De mí se cumplira tu mandamiento, Yo voy. Vnng ve ya pues nada te detiene, Que no estes donde está mi padre amado, De esta terrible afrenta descuidado. Biblioteca Nacional de España Per-

JORNADA TERCERA

C Terno Jove, padre omnipotente, Virgini. ̱ Que del celeste giro estás mirando. De los terrestres hombres la bajeza, Las causas en tu mente esaminando, Haciendo que esté siempre a ti presente Cuanto cónsume el tiempo en su presteza. Revela a la rudeza De Virginio, este sueño congojoso, Y tu Febo glorioso, Quién Delfos das respuestas, y declaras Los Oráculos, seme tan piadoso, de España Biblioteca Que TERCERA Quí en tanta duda tú me hagas claras Las visiones que he visto, porque acabe Mi temor, y tu eterno nombre alabe. Al fuego aplicaré el teoso Pino, Degollaré la Oveja, y fuerte Toro En tu servicio, si esto semaclara, La ceremonia guardare, y de coro Rociare el fuego con precioso vino, Diespumosa y caliente sangre cl ara, Hazme gran Febo clara Esta congoja, no mi oculte cosa Tu lengua generosa, Habrás de mí lo que prometo, y juro De hacerte de bronce una famosa Estatua, que no acabe el tiempo duro, Señalándole eterno Anniversario, Con todo lo que fuere necesario. Léntulo Rabuleyo, cámina presuroso, Y al Capitán Virginio procuremos, Que de casa salió triste y penoso. De impaciencia haciendo mil extremos. Rábile. Léntulo, si vas de eso congojoso, Delante de los ojos lo tenemos, Lleguemos donde está, pues lo buscamos, Y de él la causa de su afán sepamos. Virgini. Léntulo amigo, Rabuleyo caro, Que os trae aquí do solo, y lleno de ira Me quejo al Cielo? que a mi ruego avaro Se muestra, y contra mí el Huerco conspira. Eso nos di Virginio, y haz más claro, Léntulo Que te conmueve, aflige, altera, aira, Porque si está en nosotros el remedio, Aunque muramos tienes cierto el medio. Sabréis TRAGEDIA Virgin. Sabréis que un sueño ha sido el que me tiene Enel extremo que me habéis hallado, Del, mi congoja, y sobresalto viene, Del, soy con fiero horror estimulado. Y viendo que saberlo me conviene Tanto, y que de mí no es alcanzado, Rompe el silencio, falto de paciencia, Arrebatado de Infernal violencia. Rabile. Gran Capitán de Roma, eso te altera, Eso te desanima de esa suerte, Un sueño te conturba, y desespera, Y puede más contigo que la muerte. Aclárate, si está tu angustia fiera En no entender el sueño, que es ponerte Portu quietud prometo, de tal modo Qué manifiesto aquí te sea todo. En mi primera edad, mi padre Ursino Que sacerdote fue al bifronte lano, Que igualó a Febo en el saber divino, Mi enseño estrarte, en que excedio lo imano, Y confiado en esto determino, Si todo cuanto deprendí no es vano, Hacerte claro tu dudoso sueño, Y la palabrado, y la ferempeño. Virgin. Habiendo anoche al dulce sueño dado El laso cuerpo, ajeno de reposo, Y las potencias todas entregado, Al descanso, quieto, blando, ocioso, Estaba de cuidados apartado, Quel largo Dia me traen congojoso, Cuando la sombra ala mitad del Cielo, Llegaba, y en silencio tenía el suelo. Un sueño (ay triste) en este punto estando Biblioteca No al de España Me TERCERA Me sobresaltó, y puso cual me veo, Y fue que un Dios, inferior en mando, Contra mi ardiendo en saña, y cruel deseo, Me pareció quel fiero procurando Hacer del honor mío su tropeo, Y que con tal afecto me seguía, Quen su poder por fuerza me ponía. Estando ante el (soñe) que me mandaba Hacer una terrible, y dura afrenta, Y que a la ejecución se aparejaba Un hombre de ser vil, y baja cuenta. El cual el brazo asir de mi alargaba, Que yo con saña desvíé violenta, Y ardiendo en ira, con mi propia mano Los ojos me quebré, antel tirano. Y así, sin vista, con braveza fiera Resistí, a su furia embravecida Que me siguió, y cual pude abri carrera Por mis contrarios, y escapé la vida. Los altos Dioses de la eterna Esfera, Viendo del Dios la ofensa cometida Contra mí, le quitaban de su asiento, Y le ponían en cruel tormento. En aquesta congoja agonizando, Ya sin aliento, del temor terrible, Recorde, lleno de sudor temblando, De la aflición, y sobresalto orrible. Cuál si fuera frenetico dejando La cama, aquí me vine, do visible Me parece que veo lo soñado, Que fue de la manera que he contado. Rabile Si uviese de traer a la memoria De los sueños, la varia diferencia, Eollio le España Ylo Icilio. TRAGEDIA Y lo que de ellos tratan, es historia Tan larga, que te acabe la paciencia. Por ser cuistión a todos tan notoria, Los que tratan del cielo, y su influencia Dejaré de traerte ejemplo de esto, Por declararte el sueño que has propuesto. Del cual, por lo que dices claramente, Digo que a un tribunal serás llevado De un juez, que con ánimo inclemente As de ser sin justicia condenado. Lo demás queda a la divina mente Del poderoso Jove, reservado. Porque lo que ha de ser, nadie lo entiende, Si no es él, que las Almas comprende. Virginio en que te ocupas? anda apriesa, Apriesa, apriesa, que mi cara Esposa Y tu hija Virginia, queda opresa, En poder de Justicia rigurosa. El fin de aquesta miserable empresa Sabrás, que es la más triste, y congojosa. Que fue, la más extraña que se ha oído, La más horrenda que jamás ha sido. No se si el gran dolor que mi arrebata, Y me priva de humano entendimiento, Ni el llanto en que mi alma se desata, Que al mortal cuerpo tiene sin aliento. Me dejará contar la suerte ingrata Delhado fiero, y disponer violento, Mas cual pudiere, aunque mi ahoga el llanto. Sabrás por mí nuestro cruel quebranto. Y endo Virginia ayer, a verla fiesta Que hace Roma, en culto religioso A la inviolable, y sacra Diosa Vesta, Con TERCERA Con sacrificio, y ministerio honroso, Mi cara esposa enel camino puesta, Un traidor, turbador de nuestro gozo, Asio de ella, diciendo ser su esclava, Y esto con altas voces afirmaba. Marco Claudió que así el traidor se llama, De Appio Claudió Decenviro criado, Asido de Virginia, al cielo aclama Ser su esclava, y que tú se la has hurtado Por dar más fuerza a su engañosa trama, Contaba el caso al pueblo congregado, Al confuso rumor que hacían horrendo, El por llevarla, y ella resistiendo. Lucio Valerio, y Marco Oracio fueron Los que primero oyendo el gran ruido Y el sobre salto súbito, acudieron, Cada cual al clamor despavorido. Y como a la doncella asida vieron, De piedad, y de lástima movido, El uno, y otro, puestos en defensa, Del traidor, resistian la furia inmensa. Viendo que estaban en defensa de ella, Dos varones tan graves, y estimados, Pidio que a el, y juntamente a ella, A la justicia fuesen presentados. Ellos porque acabase su querella, Fueron en este caso conformados, Citando a mí, y Numitorio a esto, Qui en un punte ocupamos aquel puesto. Al fin llegados do el traidor estaba, Y la bella Virginia del asida, Que a los hombres, y Dioses convocaba Porque de alguno fuese socorrida Bibl Ala Virgín. Y TRAGEDIA A la justicia el persido llamaba, Nosotros viendo la maldad movida Fuimos al tribunal donde asistía Apio Claudio, que el perfido pedía. por dar fin a mi prolijo cuento, Apio Claudio, mando que Virginia fuese Con Marco Claudio, y este mandamiento Se le hizo por fuerza removiese. A su tío la dio, mudando intento En fiado, con tal que la trujese A la primera audiencia, allí en su audiencia, Y con tal cargo se la dio en tenencia Hoy es el día, cumple te ir comigo, Pues hay día que da lugar a esto, Resista tu presencia al enemigo, Que en tal extremo nuestro honor a puesto. Y cuando solo yo me vea contigo La causa te diré, que no he propuesto, Que le mueve al juez, que descubierta A sido, que el entiende estar cubierte. Qué es esto cielo? Jove tal consientes? Aquí no muestras tu potente mano? Mi daño injusto, y deshonor no sientes? Tal sufres que haya enel valor Romano? Yo daré ejemplo a las futuras gentes De mí, vengando el caso mío inhumano En hombres, Dioses, si hay alguno entreellos, Que sea culpado, y aún en todos ellos. Si el poderoso Júpiter deciende Al suelo, de su asiento levantado, Si tal maldad sustenta, o la defiende, El brazo contra el alzaré airado. Vamos Icilio a ver quien nos ofende, Y a vo Biblioteca Nacional de España TERCERA Y a vos Léntulo dejo señalado En mi lugar, y con aquesto vamos, Qui en cada punto un siglo nos tardamos. Ap. C. DORdonde podre balerme amor, que en mi daño pruevas tu gran poder, pues me llevas paso a paso, asi a perderme. El valor de mi persona, la dignidad de mi officio, no estimo, y solo codicio lo que mi onor abondona. Tú me haces quebrantar las Leyes que guardar debo, tú lo haces por ti apruevo, lo que dero reprovar. Siendo tú la causa amor. permite si puede ser que acabe mi padecer, y de Virginia el rigor. Que haces señor así, Ma. C. solo, y contigo hablaudo? que l está el pueblo aguardando y tu sin cuidado aqui. Marco Claudio, estoy comigo, Ap. C tratando del bien que espero, con que mi tormento fiero de su graveza mitigo. No es tiempo de aguardar más, Ma. C pete señor al audiencia, para que des la sentencia en esto, pues solo estás. Que no haviendo de hallarse por tu ruego, alla Petilio ni el compañero Duilio, no es posible despintarse. Biblioteca Nacional de España Aunde ellos alla estubieran, Ap. C. y otros Jueces mayores, y todos los Senadores, el querer mio no impidieran. Vete al audiencia tras mí, y en ariéndome sentado, pide que por mi mandado traigan a Virginia alli. Entonces yo proveere, lo que en esto más conviene, y al que en fiado la tiene, que la traiga mandaré. En trayéndola allí el tío, dare por mi parecer que te la den en poder, para verla yo en el mío. As mi entendido, pues luego ve tras mí, que alla te aguardo, re que un punto no me tardo, Ma.̱ ̱ así conviene a mi fuego. Ap. C. Bien encaminado va Ma. C. el fin de nuestra contienda sin que haya quien lo entienda, pues entre los dos está. Miamo gozará de ella, a su gasto y su sabor yo gozare del olor, pues no merezco el comella. Si no es que habiendo hecho su gusto, por me pagar, me da el segundo lugar aunque primero en derecho. No es Biblioteca Nacional de España Virgi Icilio. Virgi Icilio. Virgi Ap. C. Edil. Ap. C TRAGEDIA No es tiempo de dilación, Icilio en Roma nos vemos, los animos aprestemos, Lu. V. que ayuden nuestra razón. Mira Virginio que quieres, que obediente estó atu mando, y solamente aguardando, el orden que tú me dieres. Cuple en el paso en que estamos, Ap. C que sin tener más sosiiego, vamos por Virginia, y luego M. Or. con ella al audiencia vamos. Eso me parece bien, esto es lo que nos conviene, ver la justicia que tiene Ap. C Marco Claudio, a priesia ven. Muchas cosas se permiten del Senado, que quitallas fuera mejor, que dejallas, M. Cl. mas ya por leyes se admiten. No se yo porque consiente Roma, tantas liviandades: ni el Senado las maldades, que veo generalmente. Vintendo a noche rondando, por el barrio Váticano, Ap. C halle un mancebo Romano, Ma.̱ C. una doncella forzando. Ap. C. Púselo luego en prisión, y si juez de ello fuera, aborcado amaneciera, sin plazo, ni apelación. Eso es lo que estoy diciendo, que no habia que aguardalle a ese tal, sino aborcalle, Edil. luego la información viendo. Haga el señado su gusto, que si yo hiciera el mío, lioteca Nacional de España en mi justicia confio, que todo anduriera justo. Deseando la sentencia, que tienes de pronunciar a Virginia, vengo a estar, Appio Claudio, en esta audiencia Porque tan notable cosa, no creo que a sucedido, ni la e visto, ni leido, ninguna tan espantosa. A mi la mesma ocasión me trae ardiendo en deseo, ver cual será Actor, o Reo, por tu determinación. Cierto Marco Claudio a dado información muy bastante y me a traido delante testigos de lo alegado. Justicia Appio Claudio pido, en mi justicia, y verdad junto con la brevedad, del caso de ti sabido. Manda que traigan aqui mi esclava, no me detengas, ni mi justicia entretengas si justicia vive en ti. A quién se la di en fiado? a Numitorio su tío, Edil, id en nombre mío y aquisca de vos llamado. Que traiga a Virginia luego, cual le mande a esel audiencia para que oiga sentencia, que no me dan más sosiego. Yo voy, mas Virginio viene. y Virginia alll con él, Numitorio, y junto del su esposo, a quien más conviene. Vengan, TERCERA mi esclava, que no ha de estar Ap. C. Vengan, hoigan su derecho entre ellos que es muy mal hecho. M. C pues señor manda apartar Virgín. N Algido do sirvo enla milicia E Al gran pueblo Romano fui citado, Que pareciese hoy, a oír, justicia Aquí do estoy, y a oírla aparejado. Seguro vengo que este que codicia ofenderme, será remunerado Con darle muerte, pues maldad tan fiera Paga ninguna si no muerte espera. No tengo que alegar, bien conocido Soy de Roma, y de cuantos hay en ella, Por hombrejusto, y de verdad tenido, De quien ninguno oyo jamás querella, Capitán soy de Roma, so elegido, Para del enemigo defenderla, Roma aquien yo defiendo me defienda, Porque a su Capitán este no ofenda. Presente estoy en esta audiencia puesto, Pida lo que le cumple a su derecho, Que yo daré respuesta a lo propuesto, Como sea en su demanda satisfecho. Ma. Cl. Tantas voces se handado sobre aquesto Que tornarlas a dar es sin provecho, Mas quien justicia como yo demanda, Mil veces decir puede su demanda. Digo que por esclava mía demando A virginia, y que tú me la hurtaste, Y junto con aqueste hecho infando De hurtarla, mi casa quebrantaste. No hay que alegar en esto voceando, lioteca Nacional de España Tú TRAGEDIA Tú con Crisis mi esclava te juntaste, De ella nascio Virginia, y de aquí arguyo, Quel fruto de mi esclava es mío, y no tuyo. Virgin. Todo cuanto aquí has dicho contra digo Por falsedad, y digo ques malicia, Y ante el divino Jove que testigo Hago de esta maldad, pido justicia, Ma. Cl. Yo de ti al mismo Júpiter castigo Demando, que castigue tu codicia, Virgini. Yo que castigue tu maldad tan clara, Y que de ti redunde en quien te ampara. Ma. Cl. Mi justicia me ampara solamente, Vingín. Traidor no aura justicia que tal haga, Injusticia si es, pues te consiente, Que tu maldad al mundo satisfaga, Dígame alguno, si hay aquí presente, Así del cielo alcance digna paga, Cuando tuviste esclava tú en tu vida, De quien Virginia pueda ser nacida. Bien se deja entender sin que gastemos Mucho tiempo en provar mi verdad pura, Qui entre todos ninguno conocemos Que te conozca verte en tal ventura. Si esta pobreza, y más de ti entendemos, Qué te sustenta, di que te asegura? Que no te den en recompensa de esto Oh cruel, cruda muerte, en este puesto. Ma. Cl. No sean o Appió Claudió, poderosas De Virginio contigo las razones, Ni te atraigan su fuerza, ni otras cosas Para que a mí por necio me abandones Sentencia, no movido a sus melosas Palabras, y elegantes persuaciones, Biblioteca Nacional de España Que TERCERIA Que a mi razón de buen hablar desnuda, La justicia que tengo le da ayuda. Virgin. Justicia tienes tú, falso inhumano? lusticia tengo y mi justicia pido Ma. Cl. La justicia será como a tirano, Virgín. Castigarte, que bien lo has merecido, Ma. Cl. No se en que fundas tu razón Romano. Virgini. En que estas en juicio convencido. No hay tal, ni será tal, ni tal entiendo Ma. Cl. En la justicia que alcanzar pretendo. Cese Romanos ya vuestra porfía, ap. Cla. Oíd lo que razón manda que sea, En esta parte la razón me guía, Que de esta suerte, y parecer provea. Y así declaro por sentencia mía, Que solo Marco Claudio haya, y posea A Virginia por suya, y esto firmo, Y por último acuerdo mío confirmo. plícote Appio Cludio, no permitas Su Virgini. Tal injusticia, mira, y considera Que al padre, y al esposo se la quitas, Y la haces de libre, prisionera. Ap. Cla. Con razones, ni lástimas no evitas. Mi sentencia retísima, quiespera Gloria, tu Edil entrégala aquien digo, Virgini. No serátal, desviate enemigo Roma quiero y que todo el mundo entienda De tu injusticia la crueza extraña, Que tu maldad y mi razón se estienda. En cuanto el Sol alumbra, y el Mar baña, Y porque de Virginio no se ofenda La gloria, daré vida a mi hazaña, Con quitarte la tuya, o hija amada, Biblioteca Nacional de España Pues TRAGEDIA Pues no serás muriendo deshonrada. Esta inocente sangre pida al cielo Justicia, y la consagro con tu vida, Pida venganza allá, pues enel suelo Faltó justicia, de quien fuese oída. ap. Cl. Oh maldad fiera, o duro desconsuelo, Prendeldo, no se libre con huida, Seguid tras deel, seguildono se vaya, Porque de tal maldad castigo haya. Oh terrible dolor, o caso extraño Icilio. Oh vida triste, para mí que vivo Porque Virginia mía no acompaño Tus pasos, viendo un mal tan excesivo? Sin ti, no espero bien, sin ti, es mi daño Cierto, sin ti el placer me será esquivo Pues si esto es así, aguarda luz mía, Virginia, aguarda iré en tu compañía. Numito Icilio en el llorar no está el remedio, Levántate de ay deja ese llanto, Busquemos la venganza qui es el medio Que puede consolar nuestro quebranto. Mi desventura así no la remedio, Icilio. Ve tú, déjame aquí, que llore cuanto, Me duraré la vida miserable, Que acabará este caso lamentable. Nu̱ito Permite Icilio, ahora que llevemos A tu esposa de aquí, que ya no cura De lágrimas, ni usar de esos extremos, La libran dela Parca acerva y dura. Llevemos la, y el tálamo le demos En honda, eterna y triste sepultura, Y en esto le harás más beneficio, Que en el lloroso, y lamentable oficio. Biblioteca Nacional de España Vamos TERCERA Vamos a eso, y ante Jove digo, Y juro, de jamás quitar de encima, Barba, ni ropa, hasta que en castigo Al injusto juez con muerte oprima. Juro serle tan áspero enemigo, Que con remedio umano, no redima Su vida infame, por quel mundo sienta La muerte de Virginia, y nuestra afrenta.

JORNADA CUARTA

S TO Yo Marco Oracio de tal suerte, Dn Que ante los Dioses poderosos juro, Que de mis ojos no desvío la suerte, De Virginia sintiendo el caso duro, Acuerdo me del pecho firme, y fuerte Del padre, y cuando llego aquí procuro Que su memoria tanto no mi aqueje, Y un punto no es posible que me deje. Ma. Oh. La constante virtud, la fortaleza, De aquel valor eroico, poderoso A resistir el odio, y la fiereza Del juez sobornado, y sospechoso, Dio claro indicio, viendo su grandeza, Que no se cría en pecho temeroso, Y en esto entiendo que Virginio ha sido Igual, conel que más ha merecido. Altos varones, luz del patrio suelo, Edil. Y gloria al siglo nuestro deseado Que glorifica a Rómulo en el cielo: Y de Roma hace el nombre celebrado, Viendo el Senado de Virginio el duelo, Y sabiendo quien es quien lo ha causado Os hace a los dos Cónsules, y ordena Qué procedáis en esto, y deis la pena. Appio Claudió está en dura cárcel puesto, Y el criado, quel caso a conocido, Haciendo todo el hecho manifiesto. Biblioteca Nacional de España Cuál TERCERA Cual traigo escrito a entrambos remitido. Diez tribunos añaden demás de esto De quien se a el officio removido, De todos los Decenviros, quedando En su lugar, en ellos acabando. Viendo el Senado que Virginio anda En el terrible caso, y que conspira Su gente, y la venganza les demanda, Y que conmueve el pueblo todo a ira. Os da en la facultad, y a el lemanda Que dejando la saña, que lo aira, Parezca en vuestra audiencia, y libre sea, Y esto, y justicia al punto se provea. Lu. Va. Darnos un don tan alto el gran Senado. A su excelsa grandeza corresponde, Y así se acepta cual nos es mandado Y que será cumplido, se responde, Para ser lo que manda efectuado, Iréis al punto do el dolor asconde A Virginio que dentro está en su casa, Citándolo, decilde lo que pasa. Junto con el vení al audiencia luego, Donde que venga, solo aguardaremos, A cumplir eso parto sin sosiego, Edil. Conviene porque el caso abreviemos Lu. Va. Toda quietud, todo reposo niego, A mi Alma en llegando a estos extremos, Y así no cumple diferir momento La ejecución, tomemos nuestro asiento. Portero id a la cárcel sea traido Marco Claudio, y traedlo con prisiones, Cuál lo mandas así será cumplido. Portero Lu. Va. Pues presto sin más plazos ni razones, Veamos Biblioteca spaña TRAGEDIR Veamos lo que en esto han conocido, Escribano lee esas confesiones, Entenderemos si resulta culpa Contra Appio Claudio, o si este lo disculpa. Escrir. Preguntado Appio Claudio, que presente Está en la cárcel en prisiones puesto, Si conoce a Virginio, que está ausente, Dice que sí, y replicando en esto. Qué tiempo aura? responde llanamente Que no le fue tal hombre manifiesto, Si no desde que Marco su criado, La esclava antiel por pleito ha demandado. Tornado a preguntar, si conocía A Virginia declara qui en su vida La vio, ni el nombre suyo oído había, Si no es desde que presa fue traida, Lu. Va. Así niega, bien vana es su porfía, Pase adelante que esa es conocida Maldad, lee del criado que declara, el Y alzad la voz, que la entendamos clara. Escrir. Siéndole a Marco Claudio preguntado En forma, y con solenne juramento, Qué sabe en esto, así ha declarado, Delante del Romúleo ayuntamiento. Que siendo de Virginia enamorado Appio Claudio sufriendo cruel tormento, Viéndose despreciar, hizo que fuese Y a voz de esclava suya la prendiese, Ma. Or. Esa declaración sola es bastante, Para que mueran ambos dignamente, Que ningún hombre habrá tan ignorante Que esto no diga, cuanto más quien siente, Si puesto Marco Claudió aquí delante Seré. Biblioteca Nacional de Esp TERCERA Se retifica, luego incontinente Doy por sentencia, que uno y otro muera, Lu. Va. No menos que eso su maldad espera. ui traigo cumpliendo vuestro mando Portero Aque A Marco Claudio, que ante vos presento, Rato a que l estamos aguardando, Lu. Va, Para que nos ayude a nuestro intento, Edil. Aquí os viene Virginio procurando, Entre, dareisle en ese estrado asiento, Ma Or. Siendo me dicho o excelente audiencia Virgín. Que me mandáis que venga a oír sentencia, Ante vos vengo, y solamente pido Que exsaminando bien lo que hay en esto, Yo sea vengado, de quien causa ha sido Que en tal miseria y llanto me vea puesto. Ma. Or. Sentaos Virginio, sosegaos, da oído Al caso, que vengado seréis presto, Tu Marco Claudio, di lo que juraste Al senado, y sobresto declaraste. Que bien nos consta, quieres inocente, Y que engañado de Appio Claudió fuiste, Que de ti se conoce claramente, Que fue poco saber lo que heciste Pues mi justo descargo se consiente, Ma. Cl. En el caso, tu cielo qui entendiste Mi innocencia, tú mueve la rudeza De mi turbada lengua, y su torpeza. Sea de Appio Claudio manifiesta La gran maldad que pasa de esta suerte, Virginia fue a la solenne fiesta De Uesta, causa de su injusta muerte, Aquí la vio, y luego fue dispuesta Su voluntad, a la amorosa suerte, Ponien Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA Poniendo el Alma en ella deseando El fin queella huyó su honor guardando. Vino en el a encenderse tanto el fuego, Que las venas heladas ya, y sin fuerza, Viendo dispusición, ardieron luego, Siendo el deseo, quien el fuego esfuerza, De si privado, sin juicio, y ciego, Traza mil formas, como mueva, o tuerza De su puro propósito constante A la virgen Virginia, el vano amante, Al fin, viendo que siempre con crueza A su encendido amor correspondía, Me mandó por remedio a su tristeza, Que la prendiese a voz de Esclava mía Hice lo así, siguiendo su torpeza, Dando a mi flaco ánimo osadía Su poderosa mano, el cual me hizo Hacer tal hecho, con tan poco aviso. Lu. Va. ( ue pasa así? que siendo del mandado A Virginia prendiste de esa suerte? Yo la prendí, y así lo he declarado, Ma. Cl. Y declaro por más satisfacerte. Lu. ya. De así prenderla, que tenías acordado Me di? que muy bien puedes atreverte A declararlo, todo quientendida Es tu inocencia, y su maldad sabida. Ma. Cl. Cuando me persuadio al terrible hecho Me dijo que llevándola a su audiencia Me la daría en poder contra derecho Fundando en justas leyes su sentencia. Que allí de ella sería satisfecho, Por ruegos, o por áspera violencia Y ella, venido el caso a efetuarse Bibliote spaña Su TERCERA So honor temiendo, no osaría aclararse Lu. Va. Bienva su maldad encaminada Mas el cielo atajó su falso intento La causa vista, y de este declarada, Pronunciemos sentencia enel momento, Había ya de estar ejecutada, Ma. O. Poniendo al fiero Actor, y al instrumento Con dura muerte, pues el hecho horrible Demanda al cielo ejecución terrible. Lu. Va. Sustanciada la causa, y conocida. La maldad de Appio Claudio, y su criado, Mandamos que ambos paguen con la vida, Del modo que aquí fuere pronunciado, Que Marco Claudio, de quien fue pedida Por esclava Virginia, sea arrastrado, Y en la horca este un día suspendido, Y en cuatro cuartos luego dividido. Appio Claudio, do está en prisiones puesto, Allí le den la muerte que merece Porque no sea al pueblo manifiesto. Por ser juez de Roma cual parece. Mandamos así mismo que tras esto, Considerando lo que más se ofrece, Considerar, que aún grave peso atado El cuerpo muerto al Tiber sea arrojado. Virgin. Alto Senado, solamente os pido Por merced, de esa mano poderosa, Que en tal paso me sea concedido. Perdón, para pedir sola una cosa, Pedí, que aquí os daremos grato oído, Lu. Va. Solo suplico, que esa rigurosa Virgín. Sentencia, no sea en este ejecutada Pues fue mandado a la maldad obrada. La cau- Aa Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA La causa fue Appio Claudio, en el demando Que se cumpla el tenor de la sentencia Como quien fue inventor del hecho infando Cual ya nos hace clara su esperiencia, Este que al fin forzado de su mando Le ayudó en la maldad? en larga ausencia Suplico que la pena le conmuten Y en el que fue agresor muerte ejecuten. Lu. Va. Cuál lo pedís Virginio, así se haga, Que más se os debe complacer quen eso Que fue muy penetrante vuestra llaga, Y así es razón se le releve el peso. Ma. Or. Vuestro gusto y no más se satisfaga, Como aquien toca más el duro exceso, Edil, vaya ese luego desterrado, Y en Appio Claudio sea ejecutado. Y para dar lugar que la justicia Haga su oficio, vamos, y llevemos A Virginio al Senado, que codicia, Verlo, porque más gloria le debemos, Dejarlo de aceptar sería injusticia, Ma. Va. No se verán en mí tales extremos, Virgín. Vamos donde mandáis, que yo lo acepto. Lu. Va. Edil, la ejecución poné en efecto. Vamos a excutar lo pronunciado, Fdil. Vamos sin detenernos un momento, Escrip. Pague con muerte la maldad que ha obrado, Porque los tales tomen escarmiento. Triste de ti Appio Claudio aherrojado, ap. Cl. Por seguirtras tu gusto, y vano intento, Vienes haber tu potestad opresa, Y tu persona desonrada, y presa Que cuenta he dado del onroso oficio Biblioteca Nacional de España C TERCERA Qué medio Roma? qué disculpa tengo De mi maldad, que purgara mi vicio, Si en tan infame vida me sostengo, Dioses del Huerco est Alma en sacrificio. Os quiero dar, pues yo muriendo vengo En mí, un hecho tan atroz, y fiero, Pues de toda esperanza desespero. Será razón que mi persona sea Ultrajada, en apremio de justicia? Será razón que Appio Claudio vea Sentenciarse, y que un hombre lo justicia? Será razón que quien mi mal desea Alcance a ver el fin de mi injusticia? No, pues muere Apio Claudio, muere, muere, No se vengue de ti quien mal te quiere. Edil. Dónde decís Alcaide que está el preso? Alcald. En esta torre. Edil. pues sacaldo fuera, Quitaros emos el cuidado, y peso Que tenéis, y a el daremos muerte fiera. Oh grave caso, o áspero suceso, Alcaid. Que se ha dado la muerte, de manera Que no ejecutarás en el tu intento, Ni del Senado el justo mandamiento. Edil. Aunque este muerto enel ejecutemos, Cual mandan el tenor de la sentencia, La cual al cuerpo muerto pronunciemos, Como teniendo vida en su presencia. Escrir. Cumple que cual está notifiquemos, El auto ejecutivo del audiencia? Edil. Si cumple que aguardáis, notificaldo, Y en el helado cuerpo ejecutaldo causa de Appio Claudio sustanciada Escrir. La Transgresor fiero del celeste rito, Aa2 Y con Biblioteca Nacional de España TRAG. TERCER Y con bastante información provada, Cuál nos consta, y parece por lo escrito, Mandamos, que la muerte le sea dada, En la carceldo está por su delito, Ahogándolo, y luego le sea atado Un peso al cuello, y en el Tiber echado. Esta sentencia por guardar justicia Lucio Valerio, y Marco Oracio damos No movidos de odio, ni malicia, Y así de nuestros nombres la firmamos, Satisfaciendo de Appio la codicia, Edil. Al Tiber lo llevemos, y cumplamos El justo auto, cual nos es propuesto, Dando a nuestra tragedia fin con esto.