Texto digital de Los mozárabes de Toledo
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Juan Hidalgo
- Atribución estilometría
- No es posible No concluyente
- Género
- Comedia
- Procedencia
- El texto procede de la transcripción automática de Nuevas escogidas.
Aviso
Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.
Licencia
Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los mozárabes de Toledo. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/mozarabes-de-toledo-los.

LOS MOZÁRABES DE TOLEDO
JORNADA PRIMERA
Sombra, que el acero avivas cruel contra mi persona, qué pretendes? . Tu Corona, Rey Hiaya, y que no vivas. ierá odos, o confunodbleca Nacional terrible ilusión retratas, horrida sombra que tratas, que tanto mi pecho altera? Quien, aunque el valor le imira siendo de Marte el aborto, no hallará su poder corto, para que mi Imperio quite? Que Nación soberbia, y fuerto mas que la arrogante España saldrá conmigo a Campaña que pueda darme la muerte? Sombra, quien me vencerá? Alfonso. . Alfonso hade ser perro, quién me ha de vencer? Pues este acero será castigo a tu atrevimiento. Por que me quieres matar? en que te ofendí? . En hablar Jamás echismado cuento, siempre fiel criado he sido, deja de ser mi homicida, que no he de hablar en mi vida, si por hablar te he ofendido, que parasismo, ay de mí! viome Alfonso el otro día. Qué dices? Que no me via, sino que yo a Alfonso vi. Yo no se lo que me digo, viene contra ti su gente, mira si estoy inocente de tan violento castigo? Este caso, por mi mal, te vengo a decir, y tú me haces dar a bercebú, porque te sirvo leal. Con este villete espero. De Zaraida? . Sí señor. Ya es alegría el rigor, la vida otorgar te quiero. Y es muy justo que la acepte. Alza, Abadaquín, del suelo. Ay de mí que desconsuelo! que se ha perdido el villeto! Habrá mayor crueldad entre el rigor de los hados! Vánele, fuera cuidados: Quil concha que en su rústica corteza encierra de la perla lo precioso, misterio en fin que obro maravilloso la alegre Aurora, cuando el día empieza, forma de su rocio la belleza de la perla en estrecho no curioso tome Vuestra Majestad. Válgate el diablo por susto. En blanco pequeño, mata; Un imposible se trata, que es más mi honor, que tu gusto, En breve vaso bebí tanto veneno tirano, que rigre cruel Hircano, no se doliera de mí? Aunque mi amor le maltrata tu rigor, y tu desdén, dejar de quererte bien, un imposible se trata. Que cruel, y feroz fiera tendrá impiedad semejante! pues el más duro diamante trasmuraré en blanda cera. Y así, a tu rigor injusto me obliga a decir mi amor: mi gusto es más que tu honor, no más tu honor que mi gusto. . Ciudad ilustre! Crexcelente. en todo aquello que he visto, y es a lo de Dios es Cristo; en la femenina gente, las cuestas son infinitas, las calles son callejones, todo es esquinas, rincones, revueltas, y plazuelitas. En esto es algo imperfecto, por estar en tanta altura, A su hermo a arquitectura escucha, pues, un soneto, En lo exterior, en lo interior hermoso. Siendo el Nácar Dosel que le adereza: Así es Toledo, que aunque Calles breves Forman rústica vista a su cultura, En lo interior son Perlas sus relieves: Donde el Arte mostró bien su hermosura, Teniendo por el Nacar blanca nieve, Jaspes, y Mármol en su Arquitectuia. No miras, infeliz suerte! Gente allí de nuestro traje, que entre el Morisco linaje sin duda habita? No adviertes que obediencia al Moro dan, y estos Católicos hombres son Muzarabes sus nombres, porque entre Alarbes están? Admirado estoy, señor, de oírte! . Pe este nombre tienen. Hacia donde estamos, vienen: sufrirán grande rigor? Valeroso Caballero. decidnos, por vida mía, quién sois? No sé que alegría solo en vuestra vista espero! Suele a un Libro acontecerle tener borrado, un renglón, y viendo su confusión, incita más a leerle. En el traje, y el vestido bien sé que sois Castellano: y por eso, es caso llano, con más cuidado advertido exámino quien seréis? Porque de Alfonso esperamos libertad, y por si hallamos alivio, nos lo podéis decir: perdonad enfados. Albricias podré pedir, pues ya se llego a cumplir vuestro desvelo, y cuidado. Soy Don Pedro de Toledo, cuya Estirpe generosa tiene origen en España desde que Marciales Tropas de ella ausentan los Romanos, y en ella Godos se alojan. De Athanigildo, Rey Godo, nuestra descendencia propia viene, que gozó del Cetro, y de la Regia Corona en el año de quinientos y treinta: pero envidiosas las Parcas, de que gozase, de dos lustros con tal gloria, cortan el vital estambre. Mas poco su industria logran, pues murió, y nació su Fama. que eterniza su Memoria. Dando matetia a la Pluma, y al Bronce, Alabastro, y Roca nuevo caracter: y en fin hago al silencio custodia de Antiguedades Ilustres, de que guarda el tiempo aromas. Don Gomez Gonzalez fue de Carrión Conde, y Doña María Tellez y Toledo, cuyas Insignes Personas son mis Padres, que a no serlo te dijera, cuan heroicas hazañas, y que Virtudes, siendo en la Feviva Escolta. Pero cese la alabanza, tú de la Fama te informa, porque no parece bien alabarse una Persona. Ocupáronme mis Padres. en delicias belicosas, y aunque deleites, y guerras parecen contradictorias. Fue para mí de tal gusto, que no hay Citara sonora que deleite los cídos, como el Clarín, o la Trompa, En las Escuelas de Marte siempre he cursado, y ahora el Invicto Rey Alfonso, que ya sus Gentes asoman, para cercar a Toledo, me envía, a que se dispanga Hiaya a dar la Ciudad, o que la batirá toda, dándole cruel castigo. Por su Embajador me nombra para esta ocasión, que intenta libraros. Hasta aquí toca hacer yo el informe: tú puedes comenzar ahora. Por corresponder cortés, y advertir, que el Arte nota; que la Pregunta, y Respuesta en un caso se colocan. A tu pregunta respondo; pasa por Ejecutoria de nuestra Preclara Sangre, que nuestros Pechos adorna, participando Toledo de lo mejor de la. Europa; en tal caso, en tal desdicha, en tormenta, en que zozobra, ruinas en que su ser yace, trabajos en que se ahoga, penas en que tirubea, derrotas en que malogra la Nobleza de sus Hijos vuestra sangre generosa de los Toledos, la Antigua en Toledo, mas que todas. De Barrosos, Ajofrines, Portocarreros, Pantojas, Palomeques, y Gudieles, Chirinos, y Figueroas, Palmas, Ilustres Familias, la subliman, y la abonan, la engrandecen, y la ensalzan, Cuando goza, cuando goza, desdichas, tormentas, ruinas, trabajos, penas, derrotas. Dejo en silencio el contarte, que fue Tubal la Persona que la fundó, y que en ella, según antiguas Idiomas, las tres Leyes, Natural, Escrita, y de Gracia, todas se han observado en Toledo, y en ellas siempre blasona de grandeza, y de valor. Siendo en el tiempo que goza de la Natural, ejemplo en cuanto el Sol con luz dora. La Ley Escrita guardó tanto, que Arcisinagoga era de Jerusalén, a quien triburaban todas. Recibió la Ley de Gracia. siete años antes que Roma, prevaleciendo en su Fe: hagan este informe glorias de Martires, que al suplicio de sanguintas, y furiosas manos, ofrecen el cuello, aunque la cuchilla corba los amenaza con muerte, los óprime, y los ahoga. Cuarrocientos y once triunfan de sus amenazas locas, siendo en firmeza Diamante, duro Acero, inmóvil Roca. Muriendo, para vivir en las Celestiales Zonas cuarenta y seis Confesores, y quince cándidas Rosas, en quien la Virtud previno hacer una casta copia. Qué felicidad mayor! ver, que la Reina, y Señora del Soberano Palacio bajó al reir del Aurora, a premiar nuestro Ildefonso; por su Defensor. Dichosa devoción! pues en Toledo, según opinión notoria, antes de subir al Cielo, El pidio, por orden propia de nuestro Patrón Sántiago, Altarsumptuoso adorna. A la Madre, Intacta Virgen; y a su Concepción gloriosa, todos los Anos hacian fiesta, con celebre pompa. Leocadia habló con Alfonsos el Arcángel Miguel toma la defensa de los Muros, cuando pretende victorias Hali Benjuceph. Rey Moro, Es Tésoto de las Joyas más estimadas del Cielo, aunque la tormenta undosa del Prélago del Peligro de sacrílegas Personas las ausentan de Toledo, las esconden, y empadronan. Déjolo todo al silencio, que a mi Respuesta no importa referir Antiguedades, cuando epilogando Historias, podré causar el oído, y así paso a lo que importa, Soy Julian, a quien ellien, aunque indigno de tal honra, por Arcipreste de aquella en la Fe luciente Antorcha, Justa, y Rufina: su Iglesia es la Mayor entre esotras, De Lucas, y Sebastian, Torcato, En alla gloriosa, Marcos, y Santa María de Alficen, siete Partoquias donde el Culto celebramos, aunque a veces nos lo estorba Entre Bárbaros estamos, vivimos entre zozobras, penamos entre rigores, y entre sustos, que alborotan los ánimos, oprimidos a la Africana Corona. Trecientos son y sesenta los años, que en las mazmorras de estos Alarbes tiranos ha que se padece: cosa que tiene espantado al Mundo viendo que no se recobra España de estos Infieles, de esta Nación perniciosa, a su pesar, ya oshe dicho, y aunque nos cuestan congojas, siere Templos nos permiten; porque Toledo blasona de ser constante en la Fe, tributándole a Dios Glorias, sin faltar en adorarle, aunque Bárbaros se opongan a eclipsar sus Luces claras. Nuestros Fueros los violan, sin guardarnos Privilegios, a venganzas se provocan. Es Hiaya Alcadirbile el Rey que gobierna ahora, en riguridad Nerón, Lúculo en acción viciosa, otro Anibal en trabajos, otro César en victorias. ouo Alejandro en valor; Trajano en juzgar las cosas, siendo la tormenta airada, que nuestro pecho alborota. No tema Alfonso el venir con sus huestes infanzonas, pues tiene a Dios de tu parte. Aún entre Gentiles obra la Fen de los Dioses falsos, hazanas maravillosas, pues contra Dario Alexandro bien ves que laureles goza. Contra Anibal Escipión, Pompeyo a César asombra, Marco Antonio contra Agusto, Aurelio a Pompilio roba, Mitridares contra Scila: la Sacra Escriptura apoya esta verdad con David, cuan lo despara la honda contra aquel mostruo sangriento; y en Sansón, que en vez de corba cuchilla, con solo un hueso, aunque contrarios le acosan poniendo en Dios confianza, de laureles se corona. Quien en Dios confía, vence, cuando es causa suya propria, advierte cuando el profundo de Tetís divide, y corta, para defender su Pueblo, hacien lo servir de escolta las aguas tan obedientes, que para mayor lisonja, por el camino que van ponen matizada alfombra, siendo el carmesi coral, afrenta púrpúreas rosas, exmalte a perlas que el alba conjela en rústicas conchas: Amaino bela al estilo, solo digo que si invoca esa clemente Deidad alcanzará la victoria, nos sacará de peligros, de tormentas tan penosas, de huracanes insufribles. de estos Alarbes tiranos, hijos del cruel Mahoma. Lastimado de escucharte, respondo que se conforma con tu voluntad mi gusto; el Real mandato, perdona, voy a cumplir, y prometo sin género de lisonja, hacer que alfonso restaure a Toledo, aunque se oponga todo el valor Sarraceno, razones gasto muy pocas, que soy Soldado, y así calle yo, y hablen mis obras. El Cielo os guarde Pedro, que vuestra persona heroica arenderá obligaciones de la sangre generosa, Yo voy a dar la embajada de Alfonso. . Id en buen hora. Dios os saque de entre Inselo Y guarde vuestra persona. No puede haber competencia al amor que en mi Poseo, pues yo mismo a mi deseo pretendo hacer resistencia, porque con tanta violencia; os estimo, pienda mía, que yo mismo me querría refrenar, y es por temor, que si acendro tanto amor, acabárfeme podría: en aquesta confusión irme, y la mano pretendo, que estoy de no amor temiendo el que no imite a Taetón. Y en esta resolución pretendo amor, resoiberos. Zaraida a destinos fieros, que temo, pongo reparos, que podré de tanto amaros venir en aborreceros. Si el agasajo debido no veis en mí, y la fineza que os debe mi amor, tristeza no os cause, que habrá sido engendrada del olvido: más cierta podéis estar, que cuando empezaba a amar, tan liberal os serví, que ya toda el Alma os di, y así no tengo que dar. El hipérbole encarece vuestro amor, y vuestra pena, aunque la opinión no es buena, según a mí me parece. Porque el amor siempre crece, que su fin no se limita, y el tiempo más le habilita, creciendo más su furor, que no será Dios amor, si no es su esencia infinita, Es hijo de las espumas amor, y de aquesta suerte, que no tiene fin, advierte, y aunque agotarle presumas, no hayas miedo que consumas su profundidad copiosa. Alcázar artificiosa de Neptuno, que ental parte, asombro es del prepio Arte su lavor ma avillosa, Un cuerpo herido es el Mar, que se desangra en corrientes, que da a los Ríos, y Fuentes, sin crecer, ni sin menguar, que todo vuelve a aparar a el mar, si del mar salió a el mar, amor imitó, salen deel ríos de amores, y aunque esparce sus fabores, en ve ser se consertó. Con Alma vejerativa se ostenta amor fértil planta, que el tiempo más la adelanta, su ser en el tiempo estriba. El tiempo más la cultiva, no es errante Girasol que le engendra, y mata el Sol, porque de el Sol se origina, y el oro más se refina si está más en el crisol. Luego no podrás decir que amando has de aborrece? Tus ojos hacen arder. el Alma. . Luego inferir podrá bien, y colejir si es fuego Cupido ciego, y yo esta llan a le llego, que es combustible a su ardor siendo constante mi amor, nunca faltará este fuego. El Rey sale pesa tal, dejad de hablar, ya no puedo; según me halenvidado el miedo dejar de sentirme mal. verá mi amor in mortal. Dejadlo para la tarde. Amor nunca fue cobarde. Oiga, que de espacio están Alá te guarde, Ceblam. Y a ti, más que a mí; te guarde. Tanto te estimo, prenca amada mí, desde que nos juntó el dulce himineo, que el mismo amor a veces me decía, hoy en amar me rindo a tu troseo, sien do Imán tu belleza que traía mis pensamientos, donde tus deseos los quería llevar, y tus recelos, en mi amor se guarnecen con los celos. Y por tus ojos juro, que en mi vida a Zaraida miré para agraviarte. Que escucho Cielos! Luba está ofendida: que el Rey ama a Zaraida vive Marte, que hay alguna traición aquí escondida: el intenso dolor el Alma parte. Porque ingrata Zaraida, tantos años fingiste con mi amor tanto engaños? A tus lisonjas dar crédito quiero: cuan fácil engañáis a las mujeres! mas en el tiempo la verdad infiero. que él dira si a Zaraida, o a mí quieres. Amor, la vida, y muerte de ti espero, mas ni vida, ni muerte darme quieres porque gustas en mí, según advierto, que sienta vivo, pues me tienes muerto, Pues no ha de ser así, viven los Cielos, perdona, Rey, porque en llegando a verte con mi Zaraida, obligas a los celos que en su presencia propia te de muerte, perdiéndote el decoro mis desvelos. Obligaré a Zeilan de aquesta suerte: porque tercero sea en mi cuidado, Ceilan tomad asiento aquí a mi lado. Mi poco meritó supla mi obediencia. Siempre, Zellán, os tuve por amigo. Con esto da a mi furia más violencia. Con esto a obedecerme más le obligo. Zaraida, con mi amor no hay competencia. Mal, Zaraida, su amor hoy le mitigo Pues aunque al Rey enoje, pienso amarte. Aunque a la Reina ofenda, he de adorarte. Divertido parece que te veo La causa prenda amada, es tu hermosura que divertirme en ella, es mi recreo. Qué bien qué disímula tu cordura! Un Castellano quiere hablarte, y creo que de parte de Alfonso? . No asegura mucho bien el mensaje, el mal es cierto, el que entrar le dejéis es lo que advierto. mucho, fortuna subes a tu esfera a Alfonso. Rey, que con poder profundo, de todos estos climas se apodera. siendo en valor primero sin segundo, mas es delirio que conmigo quiera, pues no puede vencerme todo el niundo. Guárdete el Cielo, aún no me ofrece asiento, Tu embaja la refiere. . Escueha atento; y para que mejor pueda informarte, pues te miro sentado, me acomodo a hacer lo propio. , . Hablas, por fiarte TL en ser Embajador? Te En ningún modo; en mi valor me fo. Ire a matarte, así hablas a mi Rey? i Mi Rey, y todo representando estoy. Valor extraño! del Castellano temo algún grandaño, basta, Zeilan volved a vuestro asiento, y de Alfonso refiere tú el recado. Primero escucharéis un argumento, que pide que también yo este sentado; porque también al Reyos represento, según con munitatís lo ha enseñado, formando un silogismo, que aunque arguy el agudo Holofeines, le concluya, Pongo mi conclusión de ingenio fuerte: de un amo, es el criado la apariencia, que a un criado el decoro, si se advierte, se guarda como a un amo en su presencia? represento a Don Pedro, es evidencia, Don Pedro representa al Rey de modo que también represento al Rey yo, y todo. . Basta, basta Estáis loco? levantad. Votó a Dios, que si el respeto bruto. me perdéis, Dejade Porque os está muy acuento. ̱. Rey Hiaya Alcadirbile, el Rey Don Alonso el Sejto, que Dios guarde edades largas. para amparo de sus Reinos, pide, que sin dilación le entregues luego a Toledo, supuesto que ni él es tuyo, ni de tus padres, ni avuelos. Trecientos habrá y sesenta años, poco más, o menos, que cridianos a Tarif, aquesta Ciudad rindieron, a partido, por mirarse. los Toledanos con cerco. No fue valor de Tarir, sino permisión del Cielo, con que da castigo a España, por sus delitos soberbios. Ya la Milicia de Cristo, atendiendo a sus preceptos; procura Rey, restaurarla, pues que la perdieron ellos. Ya es Alfonso su cabeza, cuyo valeroso pecho, a pesarvuestro pondrá a España en su ser primero. Mira a lo que te resuelves, y de Alfonso está muy cierto, que si presto no te rindes, cuanto piadoso, severo se mostrará contra ti, derribando de tu cuello, la car n Qué seencoleriza el perro Piensas que no conocomos a tu Reies un traidor. Guárdale a mi Rey respeto, que ni es traidor, ni lo fue. No nos hizo juramento que jamás contra nosotros movera Marcial estruendo? Se engaña cualquier blasse- Moro, no hables de mi Rey, (mo que es mi señor, y mi dueño. si pronuncias que es traidor, en esa Vega te espero, cuerpo a cuerpo, espada a espada si quaneres defenderlo, que yo lo sustentaré, que es mi Rey un vivo ejemplo de virtud, valor, y honor, que ni bajeza, ni miedo tunieron cabida nunca en sus nobles pensamientos. Quien tuvo tanto valor cómo tiene Alfonso? y esto vosotros fuisteis testigos cuando echasteis plomo ardien- en su mano, por mirar (do si escucha vuestros secretos. Dícesme que no ha cumplido el juramento propuesto, te engañas porque él nodijo, cuando hizo el juramento, que contra ti no vendría: lo que dijo, es, que viviendo tu padre Almenon, y hermano llamado Isen, el concierto, de las paces duraria, Luego no es traidor en esto, cuando viehe contra ti, si ya los dos están muertos? y mira lo que respondes? Licencia señor, te ruego que me des, para que bras al Castellano soberbio humillado ante tus plantas, No la niegues. Vive el Cielo! T. Vuélvete, y dile a tu Rey, que la Ciudad no la entrego, y que se guarde de mí y advierta, que corte riesgo, porque ya soy Basilisco, y en llegando a poner cerco, con mirarlos solan ente, los matará mi veneno. Aquí entra mi desafío, a uno, y dos, y aún a trecientos, que uno es lo propio que tantos; porque del uno ire huyendo. . Yo os recto de unos cobardes, de maricones os recto, si a Campaña no salís; que ya piebe ni do tengo, por si tinendo rabiáis. como sois infames petros, cuarro mil Saludadores, con agua tres mil calderos, y pan de Santa Quiteria: abra poco más, o menos Noble Toledo, a quien el Orbe aclama epilogo de glorias, y grandezas, siendo tu Coronista etena fama, hasta dos mil panecillos, con más trastos que prebengo: Pues yo acepto el desafío. Cuantos sois: Uno. . No tengo. para empezar en dos mil; no sabéis que soy el fiero Don Cruela de Botín, botón de vuestro guargüero? No conoces mi valor? sabes quien sey? . Señalemos lugar, que quiere matarte, y antes de salir al puesto, manda hacer la sepultura. qué siempre has de estar tan necio Moro, en la Vega te aguardo, que allí se ven los esfuerzos, y si aquí me has visto hablar, allí mirarás mis hechos Yo también digo lo mismo; en esa Vega te espero. Gran balor de Castellano! aficionado le quedo. Prevenir inconvenientes, es forzoso, cerrad luego las puertas, pongase en arma toda la Ciudad, habiendo Centinelas en las Torres. toca al arma porque celos, . y amor están en Campaña, pero Zaraida el trofeo de la victoria ar ebata a pesar de mis tormentos. que pública sus riiunfoso y proezas. mas hoy tanto blasón por bra Dama, de comvierte en tan míseras bajezas; todo es horror, y esclavitud es todo, pagando a el Africano feudo el Godo. Águila augusta, sublimada al Cielo, lince tu vista a el Sol, su luz numera sutil velocidad, altivo vuelo, mas la fortuna en su mudable esfera, segundo Faetón te arroja al suelo, siendo de un Monstruo atroz su prisioncia, de un bárbaro que eclipsa con sus glorias tu valor, y tus inclitas viterias. ̱. Sitio a Occidene donde espera el día, siando Tajo tufoso, o bella Zona, sitio donde el Abril Narciso cría, y valerosos animos Belona de Péritos ingenios bizarría. pues a sus sienes Dapue las corona, ya en academia, o guerra, en cualquier parte; aquella es un Apolo, aquesta un Marte. Donde el Sol de la Iglesia primitiva amaneció con bellos resplandores, antes que en Roma, fortaleza altiva de la Fen, aún entre bárbaros rigores. teniendo siempre devoción tan viva de la Virgen, según dicen Autores, la colocaste Altares (rato Celo!) antes que suba al sublimado Cielo. Dicen que te fundó Hércules creo algo de esta opinión, aunque otra siente, que Tolemón, y Brutos opinión veo que un Griego te ha fundado, diferente de otra; que en Toledo, segunleo, se dijo Atoledoch, diversa gente: esta opinión confirmo esotra niego, de Hércules, Tolemón. Bruto, y el Griego. Bello Edificio, hermosa Arquítetura, sobre enpinados Riscos situada, hoy un Caos se mira en tu hermosura, y tu cerbiz indomita domada; pero el Invicto Alfonso te asegura berte al primer estado restaurada. Sántiago, rendios ya, Africanos, En valor, valientes Castellanos. Ya es tiempo de las venganzas, ya de las iras es tiempo. A la Muralla, Soldados, valerosos Sarracenos, morir, o triunfar importa, Son Muzarabes aquellos? si, pues qué aguardo, venganzas, que no los mato a tormentos, sino reniegan de Cristo, de su Fe y de sus Preceptos? adonde vais, vil canalla, que por dar más sentimiento, parece que a cada paso os hallo, miro, y encuentro? dónde vais? no respondéis? A celebrar en el Templo los Celestialos Oficios. Iréis, con piadoso celo, a rogar, que venga Altonso? ya se acabaron los fueros; no os valgan las preeminencias. Revoco todo el derecho, no permito las Iglesias, antes desde hoy prometo aposentar mis caballos en ellas: rigores fieros ojecutaré en vosotros, si no renegáis de vuestro Dios. . qué pronuncias? advierte, nuestras vidas perderemos antes de dejar, Hlaba, de adorar a Dios inmerso. Criador de lo criado, así en tierra, como en Cielo. Hiere, mata, y aprisiona, ̱. Empala, aleneca, haciendo cuanto tu rigor te dicta, a todo estamos dispuestos, muriendo por nuestra Fé. No es engaño, no es enredo vuestro Dios, y vuestra Ley? pues ve que estáis padechando, y no os favorece: juro por nuestro Mahoma ejeciso, si no le adoráis a él. Lo dicho te respondemos. Morir, antes que adorarle. Terecer antes prometo, acabar antes, a manos de riguroses tormentos; porque reconozca el Mundo la firmeza que tuvieron en la Carólica Fé los Muzarbes de Toledo. Cuánto decís, no es error? antes que adorarle, necios, los rigores escogéis? Son descansos. . Los tormentos? Son alibios. . Las prisiones? Son Paraisos . Los fuegos? Son alegrías. . El cuchillo? Es lisonja a nuestros cuellos. Luego nada os amedrenta? Nada nos engendia miedo. vamos a nuestras Iglesias. no le adoráis? Pino hay remedio. Quien ha de adorar tu Dios, si está ardiendo en los infiernos? . Haré a vuestro Dios pedazos, que es su Ley todo respetos; dareos la muerte, villanos, ínsame gente, blasfemos. Qué miro? que aunque procuro el ir en su seguimiento, no me dejan unas sombras, que me amenazan: ya entro a daros cruel castigo; aunque procuro, no puedo entrar: aparta, visión, que con tus luces me ciego. Mujer, porque los defiendes? yo de mí mismo me afrento. Una Mujer me repugna? me impide? valor, que temo? vuelvo: solo con la vista teme el brío, falta aliento: muere el corazón bizarro, en vano el entrar pretendo; yo vengaré mis agravio suzárabes de Toledo,
JORNADA SEGUNDA
Enefecto, el Rey Moro no ha querido rendirme la Ciudad? Préstame oído, y te diré señor lo que responde, a penas llegué a donde, soberbio habita, cuando los criados, la entrada impiden hasta que informados, estuvieron de mí, de lo que intento. A avisar al momento entró el uno, y cuando el Rey le escucha, en confusiones lucha: al fin, entre la duda, y la porfía el que entrar me dejase, le decía. Con tu piedad, y tu rigor le obligo. para rendirle nada fue bastante; demudado el semblante, ronca la voz, me dijo: Castellanos, no teméis el valor de aquestas manos: dile a tu Rey, que no solo no quiero rendirle la Ciudad, pero que espero de mi valor, y de mi pecho altivo, que no tornará vivo a su campestre tierra, sino deja al instante aquesta guerra, Con las contiendas de una, y otra pante no pretendo cansarte, solo diré, que me irrité de suerte, que quise darle muerte: mas advertí en mi empleo, que solo para ti es este trofeo, Guardando este decoro volví la vida al Moro, que ya juzgaba muerto, porque tengo por cierto que cuando a perdonarle me resuelbo, que en dejarle la vida, se la vuelvo. Manda tocar al arma, cierra luego de la Ciudad las puertas, yo que llego a quererte decir lo relatado, todo lo hallo cerrado: fabor pido a un amigo, que al lí tengo, una escala prevengo. Y cuando en su estrellado, y negro cocho llega la oscura noche a la mitad del Cielo, prevenido a la Muralla llego, y advertido miro, si ay Centinela, o si hay espía, hallola, que dormía: con esto de cozobras me aseguro echo la escala, y asaltando al Muro, llego a su tienda, digo lo causado: ves aquí gran señor, lo que ha pasado. Agradezcoos, Don Pedro, la fineza: de la Ciudad es mucha la firmeza, pero no desmayéis Héroes valientes; ya la cercan mis gentes, que Don Sancho Ramirez las asiste, Rey de Aragón, y si ahora seresiste, la falta de alimentos es forzoso que la rinda a mi brazo valeroso. Démosle baterias cada instante, perezca este arrogante bárbaro Moto: al arma, al arma toca, que a ira su respuesta me provoca. Licencia gran senor, a tus pies pido, en galardón de cuanto te he servido, porque salga bizarro a la Campaña a dar muestras que soy hijo de España, cortando el vuelo a un loco desbarío, efetve en Toledo un desafío con un bárbaro Moro que a tu noble Deidad perdió el decoro y rabioso Leon, furioso, y ciego, quemándome yo mismo con mi fuego le dije que en el campo le esperaba, respondió, que lo propio descaba. Consiga, gran Señor, este deseo: da licencia a que goce este trofeo, que siendo rayo de tuardiente esfera; quien verá mis reflejos, que no muera? Yo os la doy, porque espero, que cumplitéis a ley de Caballero. Largas edades tu renombre viva, siendo Diadema la tránquila oliva. Ea, nobles, valientes infanzones; mostrad vuestros vizerros corazones; mostrad vuestro valor, y valentía, agora es la ocasión, esta es el día en que se ven los pasos animosos, Ea Basallos míos valerosos, muera la adversa parte, pues más valor tenéis, que tuvo Marte; el Ejército presto se aperciba para dar el asalto. Alfonso viva . Yo os hice llamar, amigos, huigan pálidos temores, quemo ejecuto rigores con quien no son enemigos. Antes os estimo en tanto, que os he de faborecer, Pues no has depoder vencer . con tu industria, y con tu encanto. ya te entiendo, altuto Mago, firena que tu voz mata, vencer quieres con álago, Decid, qué os a suspendido? no esté más la lengua muda, el miedo no ponga duda . Solo es remota a mi empeño cierto es cuanto os he ofrecido. Para que nos has llamado? Para que estéis en Palacio, que habéis de estar a mi lado. Disponed lo que ofrecí regid mi Imperio, y Corona, seréis segunda persona en mi Imperio, Advierte. . Di Quiero con estas ofertas, Mahoma, amparadme vos, que se olviden de su Dios, mis esperanzas sonciertas, porque si en aqueste caso llego a salir vencedor con su belico valor a Alfonse detengo el paso. ya tu traición se retrata, . No te espante que me asombre de fabor tan soberano. y que premies a un Cristiano, siendo contrario a tu nombre, serlo y es bien advirtáis que si a vuestro Dios dejáis seráis de mi Imperio dueño. conceded tregua al espacio, i qué escucho Cielos que escucho! . Que miro Cielos, que miro! . Ya al blanco asestó su tiro, en mil confusiones lucho; digo. . No hay que responder que de vuestro grato pecho ya la respuesta sospecho. pues me habéis de obe decer. Pues no sospechaste bien, que nunca podrás la Idioma de tu ley, ni a tu Mahoma hacer que adore. . Detén tu loco, y bárbaro estilo; que a tal despecho te atreves? Antes los Alpes sinbie ve, sin agua el undoso. Nilo, sin luz el cuarto Planeta, Ceres sin dorada espiga, verás, que me contradiga, antes que siga tu fecta. Que quien ha de dar ejemplo, y han de seguir sus pisadas, han de estar muy ajustadas a las víctimas del Templo. Que menospreciéis riquezas; y fabor de vuestro Rey! Déjanos en nuestra Ley, que no queremos altezas, donde tanta ruina yace la Fees nuestro fundamento Fénix que cada momento con nuestro fervor renace. Qué tal sufro! pena horrible! dejad a Dios. No hay remedio. No habrá medio? No habrá medio. No es posible? No es posilile. Padeceréis. . Padezcamos. No queréis vivir? . Morir. Por qué causa? . Por vivir odan Disponeos. Pues ya lo estamos Grande es la resolución! d Mayor es, si bien se adviertee Suerte infeliz! Feliz suerte Poneldos luego en prisión. Lazos son para volar. Serás constante? . Constante Llevadlos presto. Al instante. Volverelos a obligar, hasta que alcanze victoria ardides nuevos procuto, si en esto el bien aseguroe (ría de mi Imperio, y de mi glo Espántome, gran señora, que vuestra hermosura crea de mí una cosa tan vil, desdoro de mi nobleza. Que en fin Zeilan es tu dueño entre amorosas finezas, correspondencias de amor le debo a correspondencias. Mucho la satisfacción que me das, el Alma alegra, y en albricias, te prometo lo que suplicas, y ruegas. Hoy escuchando a mi espo supe, que a Zeilan ordena, para que logre en su casa su amor, sin que yo lo sepa, enviándote a llamar, y porque yo no lo entienda, como tu estás en mi cuarto, con una llave maestra saldrás segura de mí. Lo propio al pie de la letra acaba de sucederme. Y qué diste por respuesta? Qué obedecía el mandato, porque ya estaba resuelta p diciendo, que no pretenda tell cosa que a mi honor desluzca. ̱. Anduviste en todo cuerda, hoyhas de lograr tu amor, yo he de ir contigo encubierta, stel fingiendo ser tu criada, déjalo todo a mi cuenta, que yo sé lo que he de hacer, y pongamos diligencia, porque importa para el caso: hoy mis vengancas se ordenan. . Hoy he de lograr mi amor? l . Sí, Zaraida, qué recelas? Siempre teme un desdichado. u. Pues consía en mí; y no temas. . il a amor se acabó tu engaño, ya se acabó tu quimera, que en el tranze que me espera el biene mi bien, o mi daño: atu fuego tan extraño: cualquiera remedio es leve, el fuego abrasar no debe? esasí como tu fuego vemos abrasar, y luego; que este fuego causa nieve? Papne, y Apolo serán testigos de estos efetos, pues en ambos dos sujetos, entrambas causas se dan, dando ejemplo al mundo están en su adversa desventura, la controversía asegura, que eres en todo traidor, y que el que no tiene amor; ese es quien tiene ventura. A Zararda, y a mí, iguales nos haces en el que er, y mudande aqueste ser, nos transso más desiguales, también vespera de males es, y seguirte socura, ser tu esclavo, desventura, por no sufrir tu rigor; y así el que no tiene amor, eso es quien tiene ventura: en tu cautiverio esoy, causa de ser desdichado; pero ya tengo acordado, como veré si lo soy: si Zaraida biene hoy, es señal que el Rey la obliga; celos, tu furia enemiga trata de ponerla en calma, no precipites al alma a que de su ser desdiga, amor si estás ofendido, aplaca ya tu fiereza, porque logre mi firmeza. Zaraida biene. . El oído con su nombre supendido queda, y lleno de alegría, cuando tristeza debía tener por mi desengaño, que aún aquí no sé mi daño, si se resuelve a ser mía. Vino el Rey? Ardiente plomo, como contra mi amor no desata, no mara aquel que ha sabido amar un pesar, pues que yo, que llegué a estimar a Zaraida infeliz suerte! cómo no me das la muerte? como no mata un pesar? Quién obliga estos recelos? Celos. Pues dudas de mi afición? en mujeres aficiones, ilusiones. Acorta ya de razones, que en llegando a querer bien, que mujer se muda? quién? tus celos, son ilusiones. Que mudable en las mujeres; quieres decir, que amor no estará? ya, si en esto me satisfago, te pago. Celos matan de un amago, amor, por amor, perdí: no te quejarás de mí, si me quieres, ya te pago. Son en mi amor tus recelos, celos, hijo su acerbo rigor del amor, y según me satisfacen, nacen de quererme bien, y esparzen alegría en mi pesar. si celas, llegaste amar, que celos del amor nacen. si hoy a la experiencia acudes, no dudes, que me podrás juzgar hoy, que soy, en ser en tu amor constante, diamante; porque en caso semejante, si de mi fe tituveas, cuando mi firmeza veas, no dudes que soy diamante Ya se ha llegado mi plazo, . advierte, que viene el Rey. Qué importa, si eres mi esposa? Cielos que he llegado a ver? . Zeilan dice que es su esposa Zaraida? . En este canzel nos escondamos. Mi venganza ejecuté. . Vete Zaraida, que yo en tu lugar quedaré. Qué aguardo, que no le mato? . reportarme he menester para conseguir mi intento. Mucho Zeilan me tardé, si pues te dejé gozar . de la prenda que estimé mas que mi Imperio, y Corona, Habrá mucho tiempo que vino Zaraida: . Ninguno porque no ha venido. . Quién fuera más traidor que tú? si yo la acabo de ver que se entró en ese retrete? Sin duda que la vio el Rey? viose hombre más infeliz! Toda la casa he de ver. Vuestra Majestad advierta. No hay que advertir, déjame antes que te de la muerte. A impedirle no baste la entrada; extraño rigor! ya será fuerza el perder, mas qué témo de arriesgar? Mira; traidor, si encontren a Zaraida? y tu luz pura no me impida tanto bien esa cortina de nieve, tan cándida, que a mi ver, no la vi más Alba nunca: Alba dije; y dije bien, que es Alba; que al Sol anuncia, pues de tras de ella está él, envócese, ya el Sol De mirad, que al embozo es, o más lisonja; o afrenta gozar de su Rosicler. las listas de plata fina, con razón entenderé, que el velo, como es de nieve, se comienza a deshacer, en pretensión de cristalas, por gozar de tanto bien, están siendo celosa para que tú puedas ver. Hipérbole encarecido! Solo os pido por merced que os descubráis, dad un gusto. Por daros gusto lo haré, Aunque disgusto será el verme. . No sé, no sé: si es ilusión la que miro! treidor, cuando me fíe, de ti, con tan gran cautela me esperas? . De cuanto ves no tiene culpa Zeilan, tú la tienes, falso Rey, en desicias amorosas te estás, cuando adviertes, que el Rey Alfonso confunde la Ciudad, y sin hacer tu ejército que le envista, que con tal descuido estés, cuando tus vasallos todos llaman, para que les des alimento de la vida, y viéndolos padecer, ni esto te da compasión, ni aquello pena, y temor, que serás su vil esclavo! Toca al arma, yo saldré la primera a la Muralla. Muera el Cristiano, y su Fe. Vive Alá, que estoy corrido . Yo te juro por la ley de mi Profeta Mahoma, de que sepa Alfonso quien es Hlaya Alcadirbile: darame fabor Muley para coronar tus sienes con victorioso laurel. El tiempo, Rey, lo dirá. Mi palabra cumplité. Al fin salí con victoria que alegría! que placer Son excelentes barruntos el tabaco, y el Dios Baco, que ya el vino, y el rabaco andan casi siempre juntos. en un, ta, solo imagino no concuerdan que es mandar, diciendo: ta, no tomar Tabaco, sin beber vino. El Tabaco, y agua, fragua mucho mal, y no me atrevo, aunque ya ay Tabaco huevo, que va pasado por agua. Es cosa cruel, y fiera este Tabaco infernal, que parece un hombre mal sin bota, con rabaquera. Empino el Tabaco en zumo, que es señor de más grandeza, aliviemos la cabeza, tomando un poquito de humo. Mal soplo, por vida mía, ya con tan nueva receta, pienso que todo Poeta abundará en Poesía. Aquesto no es patarata, ni juicio temerario colgadita de un Rosario la llevaba una Beata. Volver a tomarlo quiero, que me abogo vive Dios, si me han de ahogar los dos, no ha de ser rabaco un cuero. O qué famoso concepto! Algún caratuión sin duda ensaya, con las colores, vieja, y con inturas, Musa de versos te aleja? con todo va aquella vieja que se tapa, este soneto, que en la cara te pones, que aseguras tarasca para el Corpus con más rayas, Que en mapa te compones, y te ensayas, pensando que aventajas he mosuías, tratas de las polleras, y de anchuras, con círculos morcones, y con sayas. La verdad en su lugar, según tu fama, pagaron Parrochianos el escore, bórica su carántula se llama. Oh berenjena echada en almodrote, tú que eres algún demonio enjerto en dama, que digieres conjuros de garrote, Soberbios Sarrácenos arrogantes, Dejo sonetos en fin, que no querrán victoriarlos, y por si podía errarlos, perdóname Sera fin. Pedoroso está el contrario Mírole tan poderoso, que casi desmaya el brío. Balvartes ingeniosos, contra nosotros levantan. Qué mal mis disinios logro? Aunque tanta fuerza tenga nada importa, que los fosos de Tajo son suficientes A a defendernos de modo; esto de la Vega, es solo lo que más peligro corre. Ya Muley tardará poco, y con el socorro suyo. podremos hacer que todos nuestros contrarios se ausenten con increible destrozo. Ves, señor, el Castellano. que sobre un gallardo potro, tan galán como bizarro, tan bizarro como hermoso? Parece si no me engaño, que se llegahacia nosotros? Un bucéfalo parece, que todos cuatro pies corbos, presume que tiene alas, o es hijo del viento propio. que es imposible el vencernos, . . Ha del muro. . Quién llama Estadme atentos. el Soberbios Sarrácenos arrogantes, que pretendéis con bárbaros intentos, hijos de aquellos persidos Gigantes, que procuran llegar al Firmamento, así bosotros hoy con los Turbantes de las Lunas, queréis brillar con ellas, más delante del Sol mueren Estrellas. Reto al Moro cobarde, y alevoso, que prometió salira darme muerte, si por ser uno se halla temeroso a competir conmigo en esta suerte, por advertir mi pecho valeroso, mi noble corazón, y brazo fuerte, a sus amigos reto en noble hazana. Salgan todos con él a la campaña, aunque de Hércules fueran, en tal parte, un émulo en valor, y en la fiereza, hijo en fin del valeroso Marte, del belico escuadrón suma grandeza: y aunque el Griego su engaño os de, y su arte, prometo derribarte la cabeza del cuello aleve, y en acciones tales, que a mi caballo sirva de pretales. Reto a cuantos tributan vasallaje, a vuestro Imperio, y Bárbara Corona: reto a vuestro cruel, y vil linaje, aquí os espera sola mi persona, salid, vengad vuestro arrentoso ultraje, Lanza, y Escudo, tachonada Zona, darán de mi valor bastante muestra, salid, que ya os aguardo en la Palestra. . Ya te sigo: gran, señor, que concedáis es forzoso licencia, viendo el empeño. Yo la doy. . Veréis que postro a vuestros pies la cabeza de este enfurecido aborto Albricias, amor, albricias, . pues me quitáis el estorbo para gozar a Zaraida, dulce prenda de mi ojos. . Que valeroso es Pedro, que corazón tan heroico, y que hombren de su palabra, que Soldado, en lo animoso, que discreto, en las acciones, que valiente, sin ser loco, que aún es mavor circunstancia, tener lo uno, sin lo otro. Al desafío salió en un bruto, que los copos, en la piel de un azabache, con que se hermosea el monstro, es galante argentería, de naturaleza asombro: yo he de seguirle por Dios, por ver si el villano Moro que me amenazó en Palacio, sale también, porque voto a Cristo, que si le hallo, sin más ni más me le como a bocados, y aún en sopas, ya estoy rabiando de enojo. Quién ha de dejar de ver el certamen belicoso, que Ceilan hoy ha aplazado, ea pues, la escala arrojo. El Moro, que deseaba no echó una escel? y que gozo! quiero dejarle bajar, y entre tanto aquí me escondo. Ya llegué al suelo, que dicha! Mayor es, si bien lo noto, el hallar a vuesarced, por ver si es tan arimoso, aquí como en su Palacio. Máhoma piedad invoco, que miedo? . Saca el a fanje. Ya le saco. . Oh quée espacioso! Mientras no estoy en Palacio. deje usar de flema un poco. Saco el rayo, es del perrillo. Rendí te será forzoso. Aunque el caba lo me has muerto no tendrá tu intento logro, A tu lado estoy señor. Y yo al tuvo . Dese modo, no le ayudarás, coberde: ta Vencido soy . Yo lo propio. Eso sí, cuerpo de Criste. repetid, vencidos somos En fin vencí tu soberbia. Tu valor lo vence todo. ̱. . Levanta, y ve, porque quiero llevarte a los pies de Alfonso, y en su presencia quitarte la cabeza de los hombros. Pena me da el escucharlo. Y piensas, señor, que es poco dar la muerte a un desdichado? en esto soy venturoso, porque hay desdichado a veces caún halla en la muerte estorbo de ejecutar su rigor, no dignándose, que e propio en viendo a un hombre infeliz el menesprecialle todos, Lástima tengo a su llanto, mas la obediencia es forzoso. Ahora bien, seor camarada, pues hemos quedado solos, qué intentas? . Matarte perto y hacer tu cuerpo mor dengo, li que gígote ya está claro. Tu esclavo soy híncaj . Provechoso. será tener un esclavo, siendo en nitrofeo herozco, n cuando vean que me sitva: alza, y la vida te otorgo, mesurome, pongo grave: sabréisme servir? . Y cómo, Limpiadme aquestos capatos quitad al sombrero el polvo! que os parece de miorio? Qué seí, señor, muy blioso Seguiame por donde fuere. h A desde hoy tendré bravo toldo, mucha gravedad, y punto. no Hola? . Señor. fa Sois un tonto, no veis que soy señoria, vive Cristo de s J0 C un palo. . Si no sabia. Yo quiero dormir un poco, porque me siento aflijido de un impertinente lobo: yo imagino que algún Dios quiere transformarme en oso. guardadme el sueño. . si haré, porque siempre estoy muy pronto a servirá Vseñoria. Si él se duerme, yo me acojo . por la escala a la Ciudad; yaún imagino, industrioso, que si le dejase atado, podré, en estando yo en cobro, tirar, y subirle arriba, yallá vengaré mi oprobrío. Ya se durmió; aquesto es hecho; lindamente lo acomodo: d con este cordel que tengo doy un nudo de un tramposo, que ni lo entienda Calfas, ni lo désate el demonio. subo ahora por la escála; vámonos poquito a poco; Pues ya estoy atriba, trato de tirar de él, y propongo, si está una vez aca arriba, de casarlo con el Rollo. Parece que me menean? ay, que me tiran! qué noto? lesús, que ya me columpían! ha traidor, infame Moro . Pues la vida me concedes, Ay, que se me ha vuelto el cuajo; en vano el aire interro po: no hay quien escuche mis voces? favor, favor, que me ahego. Yu cumplí mi obligación: Perdona, valiente, Alfonfo, a un desdichado que ves echado a tus pies, cuan propio es de la loca soberbia, fundarse en tan débil fondo! que en breve el tiempo deshace su máquiva, de tal modo, que le abate a quien solía, estimar ella en muy poco! la vida, señor, te pido. Válgame Dios! qué alboroto es este: Don Pedro, amigo, con vuestro gusto conformo el mío, yo voy a ver, que causa habrá. . . Pues vais solo? Sí, porque el riesgo acomete, a aquel que anda cuidadoso. Casi no puedo gañía, no hay quién socorra? . voz oigo triste, qué será? Yo soy, que me han puesto de este modo, desátame, que después te lo dire . Que no logro Her esta traza, por tardarme! más pesaba como plomo; que nunca pude subirle. . Siempre estaré deseoso de ocuparme en tu servicio; sigriéndote en cualquier modo. e Prosigue, que ya la vida en nombre del Rey te otorgo. mi cautiverio os penoso, por estar en el de amor, preso por un dueño hermoso. Si este, señor, restaurale, prometo ser tuyo todo, aunque traidor a mi Rey, la Ciudad rendiré solo, para pagarte el rescate, ahora espera un socorro, y yo sé por donde viene, y en perdiéndole es forzosa, que brevemente se rinda. Y si hubiese traza, como restaurar a vuesira dama, seréis siempre con nosotros? Sí, y vuestra Ley seguiré. Pues ea a buscar el modo. Quitar el socorro importa. Pues a quitar el socorro Trázar que triunfe mi amor. Traza con que venza Alfonso Aprisionados estáis, y por muy justa razón, y no alcanzaréis perdón, si a vuestro Dios no dejáis. Estos grillos y prisiones, son alegría, y consuelo, pues para subir al Cielo, vendrán a ser escalones. Aunque son ecos prolijos los míos, vuestro Prelado soy ya pongo más cuidado en aconsejar mis hijos. Después que Arzobispo falta, nos guías sabio. Arcicreste, y aunque nos falta aqueste, con tu amparo no hace falta. Eres nuestro padre en todo, obedecerte nos toca, seré más inmóvil roca, siguiéndote en cualquier modo. Perecerá su esperanza, que he de confesar mi Fe, aunque la muerte me dé, no hallaréis en mi mudanza Y yo prometo a los dos ser constante, aunque inhumanos tormentos estos tiranos me den padecer por Dios, sufrible es cualquier tormento, si se con idera bien, el insufrible, es a quien le falta este sufrimiento, La Divina Oripotencia, bien sabrá lo que hay en el? Si, que es atributo en él, ser origen de la Ciencia: Luego la Sacra Deidad, dará los bienes y males, a cualquiera siempre iguales, conforme su calidad, y así vengo a concluir, que aunque trabajos terribles padezcamos, son sufribles, si hay naciencia en el sufrir No os basta estar en prisión; padecer tantos rigores, porque no admitis favores, de qué os sirve la ocasión? penitencia, y ayunar, es de fuerza, y no de grado, porque no se halla un bocado de pan; para manducar. Juzgo que razón te sobre, porque a mayor gracia biene, no el pobre, porque no tiene, sino el que teniendo es pobre, y el que escaso de tijueza se da a lo espirirbal, y sufre lo temporal, sin pecar en su pobreza merece tanto con Dios. Si el Espíritu le ayuda, y en esto no hay que haber duda, que son iguales los dos, y el pobre que sin ofensa vive, es gran felicidad, porque la necesidad obliga a más que se piensa. Pero el que más se aventaja en bienes de aquesta vida, cuando llega la partida, saca solo una mortaja. La pobreza, y el poder son cosas accidentales, que todos somos iguales en el morir, y el nacer. El que del Muado se aleja, gozará de un Bien profundo. y ay Hombre que por el Mundo a Dios, y a su Gloria deja! Estáis muy impertinente, mas que os he de hacer callar? ahora me he de vengar . en esta mísera Gente. Hoy en mi venganza estribo del desafío campal, de que me trarase mal; de que estuviese cautivo. De que su valor me infama, de que me pude ver tuerto, de que pudiera estar muerto, de que periera me llama. De que el Soldado maldito dé su tajo, y su rebés, que matándome el envés, de cólera me precito. Y aunque del Rey, soy mandado, que con régalo los trate, por ver, si su disparate de su Ley, y Dios amado, Tratándolos de este modo los hiciese renegar, porque me han hecho rabiar, al rebés lo he de hacer todo. Helos de matar a palos: Ejecuta cuanto intentas, que mientras más atormentas, será A Mahoma, que os socorra suplicad. . No sino a Dios, Cuál adoráis de los dos? a Dios. . alto, a la mazmor Ya yo escucharos no puedo: ea no acabáis de entrar? de esta no se han de alabar los Muzarbes de Toledo.
JORNADA TERCERA
JORNADA TERCERA Ya prevenidos los barces están. . Pues con grande prisa en Escuadras los Soldados vayan entrando. ̱. Ya espera y hará con tu venida triunfar de Alfonso. . Si lleg mi Ejército a su Ciudad, tenemos la dicha cierta. Antes que el Aurora salga desperdiciando sus Perias sobre los floridos Prados, y sobre pernadas Selvas, pretendo en barcar mi gente. Pero qué rumor altera el silencio de la noche? Cajas son. . Es, que se acercan tus Tropas, para embarcarse. El corazón se recela, sin saber la causa, que lo mueve; pero penetra los futuros contingentes, dándonos antes las nuevas. No hay, Señor, que temer nada, cuando los Contrarios sean, el paso está asegurado. s, Vive Alá, que ya se acercan; los Cristianos son sin duda; mal haya mi mala Estrella, vamos a salir de dudas. i. No tengas de nada pena, poco importa a tu valor, que les hará resistencia. Galán os hace este traje, Deme los pies vuestra Alteza. (. Los brazos tenéis Zellan. Por los deseos si quiera, que tengo para serviros gozare de ellos sin fuerza, que hasta que triunfe en Toledo, no he de parar con destreza, con traza; arte, o industria os ceñire la Diadema, que Dapne ingrata produce, si contrario de la Iglesia he sido, desde hoy prometo morir siempre en su defensa, recibiendo su Bautismo, porque es engaño mi Seta. Ya el intento conseguimos, pues llegamos a sus tiendas, sin que nos hayan sentido. . Al arma tocan, y es fuerza envestir antes que marchen. i. Ya la tardanza es acuersa, todo el elcuadrón contralio sevá entrando congran priesa en barcos, para llegar a la Ciudad, si remedias este fracaso se rinden; porque el hambre los aprieta. Envistámoslos, señor. y sino, tu gusto ordena, y advierte que vive Dios, que basta solo Chinela para matarlos a palos: Mucho he echado de la oseta, . siendo el primero que huya, cuando conmence la guerra. Ea envistamos Soidados, hoy se han de ver vuestras fuerzas contra estos Bárbaros, hoy vengáis a Dios las ofensas, que estos Tiranos cometen en las Divinas Iglesias. Bie miráis que en vuestras manos tengo la victoria puesta, dad honor a nuestra España: aunque la vida se pierda, no es perdida, que es ganancia, viviendo edades edades eternas, contra el rigor de los hados; pero seguros esperan todos en vuestro valor, a pesar de su soberbia, honra le demos a España, y a Dios glorias más exccisas. Tulo verás por las obras. Ofreceré en tu defensa la vida. . Y yo el echar mano a los pies que las soletas parezcana a Clegan huiré de la refriega. Deja gracies, y enbistamos, toca al arma. Ya se alterán con el ruido, Poco importa, si cuando a sen irnos llegan les damos ya la batalla. Fuertes, Castellanos, mueran. Ya te seguimos. Ya vamos. Mueran los Infieles. . Muera. s No he de faltar a tu lado. No os renéís, Nación, soberbia? Antes muertos, que rendidos. Uno, o otro será fuerza. Morirás, pues estás solo. Soy rayo de ardiente Esfera, haciendo mayor estrago, donde ve más resistencia. Poco importa tu arrogancia. Mucho el peligro me apriera. Que en este riesgo os pongáis? ánimo Don Pedro, mueran. No desfallece en mí el ánimo. Bien en las obras se muestra el valor que os acompaña. Yo buscaré recompensa a este tan atan beneficio. . Vuestro soy dejad ofertas. Ventura ha sido encontrarte, porque el trajeno da muestras de quién eres. . Tú sabrás lo que el amor hoy intenta; como está zaraida, amigo? viempre señor, con gran pena, por tu amor, por tu desdicha; por tu amparo, y por tu ausencia! Pertíguela el Rey? . Y tanto, señor, si bien lo mpieras, solo su valor podía, hacer al Rey revistencia. Hay amor! qué es lo que escucho? . hay honor cual rirubeas, apliquemos la triaca, si el veneno me atormenta, tesol Yo he de ir a socorrerla, la industria me valga hoy, perezca todo en defensa de la que ha sido constantes siendo roca en la firmeza, que aunque la cómvate el mar, ni sus olas, ni tormentas, ni aquellas pueden mudarla, menos acabarla estás. Abadaquín, pues leal has sido siempre, quisiera que procuraras dar traza como a mi Zaraida vea esta noche? . Ya sé el como, una barquilla pequeña tengo escondida en la cual si yo a Toledo me fuera, así que llegue Diana a darnos luz con su Esfera, echaré una escala al Muto, y que tú subas por ella haber tu amor, y lograrle. Feliz arbitrio que alegra, Abad quín, el sentido; parte pues con diligencia. Ya voy, que yo lo deseo. , Don Pedro, Cellan, Chinela, que hacéis? . Estar escondidos, acechando a ver si quedan más Moros que darles muerte. Cel au bienmostráis las fuerzas: habéis hallado a Muley? Por todo el campo, y su tienda he mirado, y no le he visto, mas escuche vuestra Alteza las nuevas que de él me dieron unos que cautivos quedan. Empezad, que ya os atiendo, hoy, agradecido a vuestras fuerzas, con que a los contrarios seguisteis en mi defensa. Cuando en vapores de la blanca nieve, el Aurora su antídoto suave, vierte en el campo para más relieve, siendo su aljófar del Abril la llave con que la rosa al Néctar vida debe. dulce armonía entences hace el ave, que en facistol de árboles solfea, que hasta untirracional la luz desea. En este tiempo mandas que la guerra se dé a tus enemigos, tus Soldados de larte asombro, su va or encierra; envistiéndoles todos tan osados: admiraciones daban a la tierra, a los Bárbaros cogen descuidados, haciendo en ellos tan feroz estrago, que a muchos los mataban del amago. Tus Soldados valientes los retiran, Héroes vizarros, animosos, fuerte rayo su acero por el viento giran, cortan, matan, deshacen dando muertes: los Infieles maldicen, y suspiran, confusos claman por mirar sus suertes, y muchos de ellos que durmiendo estaban, allá en el otro mundo despertaban. En huida se ponen, yo que advierto, que mandaste a mi esfuerzo que los siga, haciendo el triunfo más seguro, y cierto, la cólera por fuerza se mitiga: ninguno se escapó, que no esté muerto, que tu precepto a mucho más obliga, y muchos de ellos que quedaron vivos, a tu Imperio, señor, vienen cautivos. Por Muleyles pregunto, y he sabido, que a Toledo pasó con poca gente en barcas, que suindustria ha prevenido, solo el ausencia con rigor la siente, sabiendo que su campo está perdido, y deshecho su Ejército valiente, robando de sus riendas los tesoros, y trayendo cautivos a sus Moros, De cólera, y furor se mira ciego, de ira proceloso mar se mira, hecho volcán arroja de si fuego, viendo su perdición triste suspira: vengarse detérmina desde luego, y a ser de tu valor guadaña aspira, venciéndote a pesar de adversa suerte, pues será su remedio el darte muerte. Tu Sacra Majestad, me de licencia para darle la muerte; vive el Cielo; que he de entrar en Toledo y en presencia de todas sus escuadras. . Bate el vuelo. no quieras encumbrarte a la eminencia, no te remontes, deja tu desvelo, no seas arrogante; ni presumas, que serán tu sepulcro las espumas: mira el ejemplo que Ícaro te enseña, pájaro racional, corporeo viento, que en presunción del vuelo se despeña, siéndole los cristales monumento. Si en tal acción hoy mi valor se empeña; muriendo a manos del feroz tormento, Ícaro no seré, porque está llano, que si por ti la pierdo, que la gano. Estimo la fineza que en ti veo, y no quiero que faltes de mi lado. A tu gusto se ajusta mi deseo. El Ejército harás que con cuidado vaya marchando a la Ciudad, que creo que será menester d. . Ya está aprestado, y sujetos tu orden obedecen. Mis esperanzas. Conde, lo agradecen: Qué pesar me atormenta tan violento! Qué violento dolor me da la muerte! Qué muerte fuera para mi contento! Que contento con este azar tan fuerte no perece! . Qué fuerte sentimiento. con mi vida no acaba en esta suerte! que a un desdichado más descanso fuera, el morir, que vinir de esta manera! Por mi causa, Muley de aquese modo. te veo padecer, mas estimara morira manos del Tirano Godo, y que Corona, y Cetro me quitara, haciendo poca estimación de todo, antes que a tus Soldados maltratara. Hoy mi valor en mi desgracia lucha. ̱ D. cómo fue tu perdición? . Escucha, cómo sufro en el peligro? A la falda de unos riscos, que nos ofrecen morada, hizo mi Ejército alto, descansando de las armas, ̱ D. que le oprimen su cerviz. Las espesuras le daban ocasión a que pudiesen, sin recelarse de nada desembrázar los arneses, y desabrochar la malla. Pasamos la noche allí, remitiste a la mañana los barcos para que puedan ir entrando las excuadras en la Ciudad, sin que llegue a saber aquesta traza. ̱. Basta Muley no acrecientes mi dolor, que a la garganta las penas van dando un nudo. casi el aliento me falsa. No hay que temer que fortu- les muestre alegre la cara, que quizá se mudará; pues es su rueda tan varia: la noche ha llegado ya, no subáis a la muralla; que importa a vuestra salud. A quien ventura le falta. la vida Muley le sobra, pues ya las sombras opacas . de la noche, el mongivelo; el Cielo cubre, a Zaraida quiero pretender rendir a mis alagos ingrata, que si mi amor la conquista será alivio a penas tantas? como temo en las desgracias. Vamos Muley a Palacio, pues centinelas, y guardas, están espiando el Muro. Obedezco, cuanto mandas. O si viniera, Zellan, porque la ocasión lugrara. Díjome Zeitán que intenta socorrer a su zaraida, sucándola de Toledo, porque no pretenda Hiaya, deslucimiento a su honor, y viéndole con tal ansía, he querido adelantarme en este ciefraz, o traza a sacarla dopeligros, haciendo que satisfaga este beneficio el suyo: dijo que echada una escala estaría, si el deseo a veces no nos engaña, esta es notable dicha, el Sacre me de sus alas. Ya siento rumorid. . Quien va? Abadaquín soy, acaba, sube de presto, señor. Hasta el cuarro me acompaña de Zaraida, por si acaso encontraremos la guarda, con esto sabré su cuarto, porque sino, es cosa llana, no conseguir lo que intento: ve delante. . Un poco aguarda, mi neras esta escala quito. Es error por muchas causas, por si el Rey me conociese, y con el robo me halla, tenga la vida segura. Mucho tu cautela alcanza. Para asegurar sospechas, y dar logro a mi esperanza, quise salir disfrazado, que si alguno me encontrara, era engendrarle sospechas. si del traje antigno usara, esta es la escasa hay amor suspende pues tus venganzas, no hay rayo como la furia de las flechas de tu aljaba! Quiero dejarla pendiente, por asegurar mis ansias. . Amor, si será verdad qué espera a Cellán el Alma? mas qué mucho, si deseo que me parezca que tarda! Ya estoy prevenida, Amor, para seguir tus pisadas. si Abadaquín me mintió? quiero esta luz apagarla, porque he sentido temor: Amor, tus furias aplaca. Pisadas siento hacia mí. Confusa estoy, y turbada; es Abadaquint.. El propio. Es Zaraida. . Soy tu esclava. Ya mi esperanza se cumple. Ya se cumple mi esperanza. ̱. Tirana fiera es el Rey. Halló olvido en tu memoria Zeilán, por hérmosa ingrata? Como está en mi corazón del tuyo la semejanca, nunca puede la memoria olvidar a quien bien ama. Seguirasme dónde fuere? Tus sombras serán mis plantas, Pues ya es tiempo. Pues ya es tiempo. Ya mi valor me acompaña. Quiero mirar todo el cuarto con la luz que la Antesala tiene encendida: yo voy por ella, mientras se escapan. Vámonos primero al oro, que es joya más estimada: entro al Retrete en que duerme? cierro la puerta; por causa, que si entraren en el cuarto, no adviertan en mi maraña. Celos a venir me obligan, por excusar esta infamia. Amor a venir me obliga, siendo en él cual Salamandra. Pasos siento. . Pasos oigo: si será el Rey? . Si es mi Dama? Pues examino. . pues llego. quién se atreve? . Amor, tirana homicida de mis ojos, como te muestras ingrata a tanto amor, y fineza? Ni dadivas, te contrastan, ni mis amenazas temes? qué mal mis deseos pagas! Espera, advierte, señor. Por fuerza, si no de gracia, he de gozar tu favor. Mira que a la Reina infamas. Por eso es ciego el Amor. Es muy activa su llama. Luego es puro? luego es casto? Limitemos circunstancias: la Reina en su cuarto está, Zeilan cautivo, qué aguardas? ya no habrá quien te defienda. Ardiéndome estoy en llamas: ciego es Amor, y así tú no conoces, no reparas, que soy tú misma Mujer: volme, pues, desesperada a darme la muerte. . ̱. Ay. Cielos! que escucho! suerte contraria, de riesgo en riesgo me pones! Luna, espera: Luna, aguarda; voy a estorbar tu despecho: Amor, tus celos son lanzas. . Poco ha abido, pero bueno, y asegurando con maña el peligro de sacarlo, recorro todas las salas a ver si hay quien aceche? no, más escucho pisadas. Hémos la hecho buena, el Rey me cogo, señor, si aguardas a Zaraida, ya se fue con Ceilán, con una escala subió, y él se la ha llevado, vuestra Majestad, que trata? yo no sé lo que me digo, Un riesgo a otro riesgo llama, quién se la llevo? . Zeilan No me conoces? . Patraña . nueva con Cellan tenemos. Yo llevela? . A la Muralla llegó uno, subió arriba, pregúntome por Zaraida, enseñésela, llevósela, como la noche le ampara, juzgué que eras tú, señor. Los ojosfurias exhalan, la boca arroja veneno, todo es ira, todo es rabia, Señor, él se la llevó. Escusa necio palabras, si fue el Rey, que hay que dudar: quién puede ser? Mas ya alcanza miengenio lo que habrá sido, para que descanse el alma; mas puede ser que Don Pedro, que supo cuanto trataba, quiso adelantarse haciendo alarde de su gallarda bizarría, por pagar a mi amistad le adelanta: que no ha sido el Rey, es llano, pues subio del cerco, clara está la duda, pues nadie sabe que estimo a Zaraida, ni que por ella he venido, penas, ya salgo de calma: el Rey trata de rendirse? Antes intenta manana dar la muerte a los Muzarbes, si Alfonso el cerco no alza, esto ay de nuevo. . Gran pena sentirá Alfonso, si trata de esta crueldad. . Muley, es quien le ha dado esta traza. Voy, pues, a gozar mi amor. Y yo a sacar mis alhajas. . Adónde Don Pedro está? Apenas se riyó el Alba, cuando salió de la tienda. Quiero ver si las escuadras, están todas en sus puestos. Ya el Sol asoma su cara al triste Glovo Rotundo: si le dijera que estaba. . con la dama que ha traído, juzgo que el Rey se enojara, chitón, que yo soy mandado, criado de buena casta: él si con la dama esta, es mi amo, y esto manda; señas hacen desde el Muro, si a Vuestra Majestad llaman? Haz otra con otro lienzo, para ver, que nueva causa les obliga, llego al Muro, Ya mi valor te acompaña. Hoy a de ver tu altivez, . soberbio Rey Castellano, de este brazo soberano el poder, y la destreza. No pienses que tu braveza, aniquila mi furor, ni que en mí podrá el temor del socorro ya deshecho, causar cobarde despecho, delante de tu rigor. Alza el sitio, que animoso puesto tienes en Toledo, pues ves que en fiereza excedo a tu escuadrón velicoso. Mas si pretendes furioso llevar hasta el fin la empresa, esta canalla que hoy presa aquí miras de Cristianos, serán despojó a mis manos, y a mis ardores pabesa. Alfonso, noble blasón de nuestra Nobleza antigua; como el valor se amortigua en tu bravo corazón? El vernos en tal acción, no ha de ser para vencer bastante tu proceder? porque viniendo a ganar, el respeto de un perder, no ha de quitarte el poder. En Toledo hemos vivido, con la Femas acendrada, que con sangre acrisolada, la militante ha tenido: no un instante hemos perdido nuestro lustre, y resplandor, antes al Godo primor, más realces hemos dado, pues siempre el búril ha estado, puliendo nuestro valor. Que como siempre entre espinas, han estado nuestras flores, ha avido siempre mayores cuidados en las doctrinas, que si el valor examinas, nunca está más valeroso, que cuando turba el roposo. y ejércita la inquietud, pues consiste su salud en estar siempre fogoso. Hoy la muerte que esperamos, que es por la ley te decimos, y que Cristianos morimos, porque el serlo no dejamos: Muzarbes. Reinos llamamos, porque entre Alarbes mezclados, lo Mandamientos Sagrados de nuestra Ley verdadera, con valor, y Fe sincera, han sido siempre guardados, La muerte que el Rey Hlaya, hoy nos da, soberbio, y fiero, es darsilos a tu acero, que a la victoria se ensaya, como es propio a quien desmaya del alma en intercadencias, certificar evidencias, dudan de lo que no ignora, así certifica ahora, parasismos con violencias. Como Bárbaros, al fin han quebrantado los fueros, que al rendirnos lisonjeros, nos dieron Muza, y Celín: Al fin ha llegado el fin de su bárbara cordura, con este amago procura del cerco verse seguro, y de este rígido muro, seguridad asegura. Que muramos poco importa, cuando se logra, señor, en morir tanto valor, que a su premio nos ejortas no por eso Alfonso acorta, acero que tanto alcanza, antes a ver te abalanza, el hilo de nuestras vidas, pues por verlas estingidas, será mayor la venganza. Esta Ciudad, que fue Esfera, adonde el valor, y honor, de nuestro Godo, explendor, con más lustres reberbera tu esfuerzo, y furia fincera, será mejor que la gane, y que tantos males sane, con autídoto tan sano, quitándole al Africano, que su Sagrado profane. Gana a Toledo animoso, el cerco no dejes, no, que menos importo yo, que empleo tan valeroso, pues con esto das reposo a tu Imperio dilatodo; y en este Templo Sagrado, adonde bajó María, cantarás con alegría, mi muerte, y dichoso estado. Porque con blasones tantos. en la Fe siempre constantes, de estos Bárbaros triunfantes, de su Seta infame espantos, de su altibeza quebrantos. Con tan Cristiano de nuedo, con la Nobleza que heredo, y todo mi Pueblo hereda, escribir la fama pueda, los Mozarbes de Toledo. Seis anos ha que este Muro miré, Hiaya arrogante, y veinte, seré constante para vencerte, perjuro: y sino, este risco duro, que tanto valor prepara, de su centro le arrancara, y abollando al Sol la Esfera, si otro mundo arriba hubiera, al otro mundo le echara. Por Mahoma soberano, que de cólera estoy ciego, pues a ver Muzarbes llegó, desprecios de aquesta mano, venid, mi furor tirano, rabioso ejecutaré, y ufano después saldré a vencerte en la Campaña, y aún después de toda España, el Laurel me ceniré. No aciertas, Rey Toledano, en eso, pues de esta suerte, que más irritas, advierte el furor del Castellano, sino por eso inhumano, el cerco quita, que importa, que a los Muzarbes sea corta la dicha, pues de este modo, será desdichado todo, si nuestras cervices corta. uedo os que no Mul ya ya sufrir a la fortuna, pues por cautela ninguna, defender puedo a Toledo, no les acobarda el miedo, de ver la muerte a los ojos, antes se alegran despojos, de mirarse, por vencerme, no sé que poder hacerme, con tan pesados enojos? Si las albricias se dan a dicha tan conocida; razón es que albricias pida. El Obispo Cebrían, con su Arcediano te embía esta carta, y según creo, es cumplimiento al deseo de tu heroica valentía. Hame encomendado a mí que a dártela luego parta. Don Pedro, leed la carta. Rasgo el nema, y dice así: Sabiendo, que vuestra Alteza trata de alzar el cerco, le aviso de una revelación del Glo- rioso Doctor San Isidoro, cuyo cuerpo está en mi Iglesia, en que me hizo sabidor, que vues- tra Alteza será vencedor, dando para credito de esta verdad, que así como sepa esta nueva, se darán los Moros a partido, y no volveran a Reinar en esta Ciudad, siendo este Glorioso Santo el que amenazó a España sus ruinas. Volverá a Toledo en su astigua libertad Vuestra Alteza, a quien guarde Dios felices Dicho, y hecho, tan de presto? De qué Chinela, te alteras? De ver cándidas banderas que en las Mutallas han puesto, ya piden paz. Alelluya. Dese a Isi loro la gloria. pues él nos dio la victoria, que na es mía, sino suya. Banderas poned también blancas, para que en su aprieto, . . Es muy justo, vean que el partido acepto, por alcanzar tanto bien; tu Cinela las previene. En la ejecución me empleo, . Apenas ejecutaba que obediencia, es mi trofeo . Un buen Soldado eso tiene: tu Don Pedro al Arcediano, despacharás a su tierra, que en acabando la guerra, iré a ver el soberano Isidoro y a mostrarme grato a su amor. que obedezca vuestro gusto. . Dichoso puedo llamarme. lo que tu precepto ordena, cuando arrojan una escala, bajando un Moro por ella; pide, que dejen hablarte; vengo a pedirte licencia. . Dirás al Moro, que entre: dichosa ha sido mi Estrella, pues ya a Toledo me rinden, siendo en Anales eterna. A tus plantas, gran Señor. Levanta, y di lo que intenta hacer tu Rey. . pues escucha, las Condiciones son estas, con que a Toledo te rinde, con que a Toledo te entrega. La primera, es: Que los dejes ir libres, a cuantos quieran seguirle, sin ofenderlos, Mujeres, joyas, y haciendas. La segunda, es: Que los Moros que en esta Ciudad se quedan, no han de pagar más tributo, que pagaban cuando eran sujetos a Reyes Moros. Es la Condición tercera: Que la Mezquita Mayor nos quedaremos con ella. Y habemos de ser juzgados por Gerte de nuestra Secta, elegida por nosotros. Y la cuarta, es: Que te entregan Alcázar, Huerta del Rey, llaves de Puentes, y Puertas. Y entra triunfando en Toledo, pues que la Forruna adversa nos ha tratado tan mal en esta penosa guerra. Di, que todas las aceto. Pues bien podrá V Viteza irse a coronar, que ya los Moros abren las Puertas. Los Muzarabes han muerto! No, que Hiaya considera, que quitándoles las vidas, le cortarás la cabeza, y así suspendió el castigo. Justo es que yo le suspenda. Parto a avisarlos, Señor, de tu piadosa respuesta. . Dia feliz para España! Manda que se ordenen fiestas e para el Triunfo que te aguarda. no hay fiestas, como que en ellad le demos a Dios las gracias en sus Divinas Iglesias. . Hoy. Acates de mi honor, será eterna en mi memoria acción, que con tanta gloria ejecutó tu valor. Cellán amigo, el favor que de ti recibí, obliga a que en tu intento te siga, pagando mi obligación. Porque un noble corazón, en riesgos no se mitiga, ocasionó tu partida cuidados a mi sentido. Cómo tu Esclavo he nacido. No, Cellan, no, por mi vida que estimo la bizarría de tu valor, y destreza. Tengo, aunque Moro, noblecia Es Zaraida muy hermosa, y no poco temerosa estuvo, por su pureza, cuando vio del noble engaño se los disfrazes. . Sois, señor, s hijo mismo del honor. Y en mí podrá un desengaño le Zaraida bella, sin daño el de mis finezas, decir, que si dejé de morir, fue por no dejar de amarte, porque en llegando a gozarte, la muerte será vivir, Hoy Alfonso, que triunfante entra Ceilan en Toledo, que al Castellano denuedo rinde parias el Atlante, saplicaré que tu amante afición deje gozar. Será Don Pedro sellar este esclavo de mil modos. l. Vengo, Zeilan de los Godos. ̱. Hoy mi amor he de lograr. Qué triunfante que va Alfonso? no quepo en mí de contento, ya los Muzarbes saldrán de prisión, y cautiverio, que mercedes hace ufano! solo soy en tal empeño, porque fui más servicial, el que ha granjeado menos. Ya llega, o que gran Ciudad! ya nos lo dice el estruendo de atabales, y trompetas, del clarín los dulces Ecos: plaza, plaza, que ya sale, y sin ser alabardero, l el vino trago mejor, que lo tragan los Tudescos. Eres señor generoso. Cumpliré Cellan tu intento. Dadnos, señor, vuestros pies, ̱. Alzad amigos del suelo, leales a vuestro Dios, en su Fe, y en sus Preceptos, premia digno de celeste premio. Tus esclavos somos todos. Ya ilustre Alfonso, te entre- las llaves de la Ciudad, Ago ya humillamos nuestros cuellos Soy piadoso con leales, y con traidores soberbio: pues a Toledo he ganado por tus proezas Don Pedro en barrio de Rey podrás fundar tu casa que quiero hacerte alli Mayorazgo, porque tengan los Toledos Casa, y Solar conocido. Tu vida prospere el Cielo. Zeilan y Zaraida miro, . con Alfonso se viniurón, traidores a mi Corona; pero vengarme no puedo. Cellan, tu deseo cumple para que en un mismo tiempo vuestro amor premie, y valor saliendo de vuestro empeño, dadle mano a Zaraida. Para que nos ocupemos en obedecer tu gusto. Jueves cuando nos perdimos fue, y nos restauras Domingo, y para mayor ejemplo, hoy celebramos a Urban, y Urban Arzobispo nuestro, era cuando nuestra ruina, que ocasionó el Sarrazeno hoy he de ser Coronista, porque en edades del tiempo deis admiración al mundo con la hazaña que habéis hecho. Por la firmeza a vosotros, pretendo dar privilegios, para vuestros sucesores, y honor al valor sincero, porque el nombre de Muzarbe quede estampado en eterno, pues todos habéis salido de penas, y de tormentos, gozando vuestros difinios: razón será dar al Cielo gracias por tantas mercedes. Es, señor, muy justo celo: a Santa Justa, podrá para ejecutar deseos ir Vuestra Alteza, señor. Premiarte Arzipreste espero por tus letras, y virtud, y aquí Senado discreto, salieron de tantas penas los Muzarbes de Toledo: Perdonad a Juan Hidalgo, siendo disculpa, deseos que tiene para serviros, ya que no ha acertado en esto.
