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Texto digital de El mosquetero de Flandes

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Atribución tradicional
Francisco González de Bustos
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Francisco González de Bustos Probable
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El mosquetero de Flandes. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/mosquetero-de-flandes-el.

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EL MOSQUETERO DE FLANDES

JORNADA PRIMERA

El diabso inuento la guerra; que venga un pobre soldanor de este modo? . Lo mojado es bueno en aquesta rierra, donde para tener brío, según el desblo so sragua después de calados de agua, hace muchísimo frío Pues luego habrá en el villaje leñ . Como vino hallara, yo a la leña perdonara el humo de hospedajedola obo Qué vinór gese al ladrón que a Flandes a bebesvienes 2 Es verbad, porque co tiene el vino en Fandes razón Bien haya aquel vine honrado de Esquivia? que aradomice, porque en todo lo que hace, está de razón cargado No él de aquí, que con pereza. mas fríoque un sabañón, deja en sujuristición lo brindisa la cerbeza. No me la nombres. Extrañaeson las bebidas aquí. Una vez que la bebi pense a roja las entrañas. Sobre mirecaes nybuena, y en torda que es bendición Miren que buen mostachón, y qué vino de Lucena: vive Dios que estovhelado mas que con lo que ha llonido, de hablar de ella. Dicha ha sido haber con vida llegado (según en agua) al buartel, La casa en esta hlamemos? a Patrón . En ella enlremos y recibamosle a él En mursped es el empeño recibirlos . Si eso pasa, siempre es huesped en su casa entre soldados e lobañ Quién llama: Venga acá fuera. Qué tenemo No es nada, aquí le traemos a usted con que se entu tenga. Soldados son vive Dios, y alojar aqui vondrán, . qué trae usteo? Un Capitán, y si no es harto, a los dos la cama prevenga luego, que aquíse viene a alojar, veinte pollas que denar y t la chimenea gran fuego, que de la marcha mojados vénimos, y es menester, sobre darles de comer, que enjugue ve a tres soldados, Sean ustedos bien venidos, mas con tantos no podré. No somos muchos aunque vénimos como llovidbis. Tres soldados no estarán bien aquí; no lo ré usted? No le hacer parta merced de alojarle un Capitán? Este es servicio del Rey, y le toca el recibirle. Yo no digo que el servirle no even los vasallos ley; mas el Rey es justo, i no pide a nadie lo imposible. Si es posible, o no es posible, eso no lo ajusto yo: tenga puciencia el Patrón, que esto no puede durar. Y tenga más que cena que tiene de replicón, Hormigo, el huésped hará en eso como quien es. Si es la cona paratres, y réplica, que vendrá? Normigo. . Pese a Mahoma: de que sus quejas serán, si le trae el Capitán aquí un Hormigo que coma? No se burle usted conmigo, que no soy para burlado. ̱. Pues no está muy bien guisado, señor a atrón, el Hormigo: acabe, que si me enfada, vive Dios que tergo talle de echar la casa en la calle. Esta ha de ser la polada. Esta cala con respeto la suelo yo hacer mirar. De qué sirve tanto hablar? Señor Salgento Moreto. Señor Peoto . Es ocasión de disgusto? . O, si ha llegado Perote, es tan hombre honrado, que a todos pone en razón . No es nada, viene a alosar pon Sancho aquí, mal contento el huésped. . Señor Sargento, esinguno se puede holgar, por más que el senta envoce, y más con lo que aquí pasa, deber entrar en su casap huéspedes que no conoce. Y este nombre de soldados (para que aquí no hagáis duelo) a todos causa recelo, aun Ooern los sean muy honrados, Yerto compone de muchos un cuerpo, y si alguno obra mal por sí, todo el cuerpo descompone. Pues cuando (con malos modos) uno haurá mal importuno, siendo el pecado de uno, se lo atribuyen a todos; y así nunca canse enfado que os reciban con disgusto, porque siempre causa susto este nombre de soldado. Mas con eso me amohino. . Témplese el señor Patrón. Pudiera en esta ocasión . hablar más un Capuchino? Que todo a gusto ha de ser. Bástame esa cortesía para que os sirva la mía. Mas es a más no poder . Por vida de la amistad, señor. Sargento, que veedo me ha de hacer una merced. Siempre soy vuestro, mandad. Con esto estorbo questiones. Qué querrá Perote aquí? . Si aquesto no hace por mí, . habrá de haber coscotiones: el señor Don Sancho es . que todos los Capitanes. Canitan Temblando estoy. . Y aunque un mosquetero soy del casipo, quisiera, pues hay casas donde alojar, le mudara Gran propuesta! . A otra casa, porque en esta me tengo yo de quedar. a. Ello está bien ajustado . con resolución discreta. Tiene en ella la boleta. Para ella a mí me li han dado. Será del Alcade error (por la prisa con que están) que esta le ete al Capitán. Ya mi está el Regidor. que defiendan su opición, Solved por otra. . No quiero, que más facille darán otra aun señor Capitán, que a un póbrete mosquetero. De aquí no le he de mucar, ni en razón puede caber. Pues mirad como ha de ser; porque aquíme he de quedar. Que aquí esto sufrirse pueda? Sge itad que estáis atriesgado. Ya en esto estoy empeñado, suceda lo que suceda. Mi Capitán es aquí persona de puesto, y vos un mosquetero. . Por Dios, Sargento, que aunque es así, con su carny su vaqueta (mirándolo a buena ley) que no ha de trocar el Rey mi mosquete a su ginera, que a seguir los tafertanes, creciéndole a mi Rey glerias, le ho dado yo más victorias Y cuando a Don Saucho aquí le dieron la compañía, ninguno le conocía, y me temblaban a mí, pues con brío singular, si no ho llegado a subir, es pora quiero servir, y no he querido mandar. Mirad en este sentir. aunque no mudéis de intento. si para un alojamiento la puedo yo preferir? No podréis, que es Capitán. Solo obedezco al que es mío, y él no lo es. . Ese brío, señol Pedro, cuando están aquí de Don Sencho hecliuras, es locura San Antón, aquí quedamos a espuras. Pues vive Dios que ha de ser mi locura de este modo. El resto se ha echado todo, aquí no hay más que pedir. D . Qué es esto? pero que veo? Pedro, ya estoy a tu lado. Muera el mundo, que ha negado Cuupa apedir del deso. Teneos, Sargento . Port hando aquesta questión. Por qué causa, o qué razón? La razón me toca a mí, la eiusa a vuestro Sargento, y no hay más que preguntar. El hombre sabe ajustas . en muy breve prosa escuento. Yo llegue. . Nada digas, porque de él lo he de saber. En eso hay mucho que hacer, ̱ . Pues porque asíos excusáis? Porque en, cualquiera ocasión que fuera la espada tengo, solo con ella prevengo el dar la satiaración. Que el que la llega asacar, de la ocasión irritada, solo ha de hablar con la espada, y la lengua ha de callar, Antes de sacarla, dar si quedo satisfacción, pero fuera, no hay razón mas que reñir, y callar. Honrado sois, y porque sin ese reparo hablemos, envainemos. . Envainemos, agora si lo diré. Qué peregrina hermosura! quien será aquesta mujer? Si el cuento sabe, ha de haber brava descalabradura. Solse vuestro alojamiento, sin tener más ocasión, eltaba con el Patrón rinendo el señor Sargento. Pareciome en lance tal, mirando su proceder, sque al qué abemor menester, no era bien tiarare mal. Y para que le quietase, aBargento le pedí, por ser mi cuartel aquí, que en otra casa os mudese, porque más facilieria (según el puesto lo abona) mejorar una persona, que hacer caso de la mía. Respondioe no se que, que yo no pude sufrir, con que hubimos de reñir, esto es todo lo que fue. Sin tormento ha confesado toda la verdad del cuento. Pues como con un. Sargento se descompone un soldado? con un Cabor a sido exceso que pide mucho castigo. Señor. Capitán, conmigo no se puede entender eso, porque aunque Cabo no he sido, a muchos Cabos excedo, y el enemigo más miedo que a los Cabua me ha renido. Esto iufro? Ay aquí esclavos? Lo que valgo así verás. Tente hombre de Barrabás, que te pierdes por los Cabos. Castigarelo, atrevido, A ellos, Pedro. . Arde Bayona. . Mueran todos. Que Belona me ofende, y le ha defendido? Gallinas, de esta manera. Rayos su acero fulmina. . Muera este Hormigo gallina. Toda esta canalla muera. Tente, beldad peregrina, suspende el rayo, pues muero, que no ha menester acero quien mata como divina, Del enojo reparada. depón el ceño terrible, que hermosa será apacible, . quien es tan bella enojada. A saber que tus enojos yo así provocado hubiera, primero del mío muriera, mas no, mátenme tus ojos, que si ellos son mi homicida, celebrando tanta suerte, cuanto me dieren de muerte, lograré en tonces de vida. Que donosos ademanes, y qué tierno proceder! no dejarán de vencer, si así son los Capitanes. Señor Capitán, conmigo esa moneda no corre, tiña, y requiebros ahorre, no lo sepa el enemigo, porque vendrá confiado de la victoria, entendiendo, que un Capitán tan tremendo de él se rinda enamorado. Tiradle. Ha traidores! La voz de mi Pedraes esta, que aguardo, que a su socorro que si me llevas el alma, para que vivo me dejas? Infame, tu eres a causa. Yo me poneré en su defensa Sois muy tierno, y esta espada lo hará mejor. D . Tente. Suelta, o con mis iras, villano. Qué descompostura es esta? El Marqués de Leganés, . quién escaparse pedicia! Don Sancho. . Señor, Qué es este? en el villaje pendencias estando yo en él? . Señor: que a este tiempo viniera? Vos con la espada en la mano y aquí una mujer con ella? casi todo el campo en arma? que ha sido? que por la excelsa Corona del Rey, que en todos los que cómplices parezcan, he de dar con el castigo ejemplo a la desvergüenza. Don Saucho del brazo astido . de una mujer, qué resuelta le dijo: suelta, o mis iras, villano; parece prueba de que puede ser la causa de este efecto; mas suspenda el juicio mi atención, y esperemos a si hay queja. Ya, señor . Sabed de que ha sido, que de masías como estás no han de quedar sin castigo. Que le diré, con que pueda . que dar bien sin que de mí aquesta deldad se ofenda? Señor, en aqueste instante, no parto? Detente, espera, , - Aunque más, villanos, fueráis esta espada para todos será exhalado cometa. D Con esto se perdió todo, . ya hablar la verdad es fuerza. Tened; qué es esto? no veis que estoy aquí yo? Hoy le cuelgan. Solo rendirme, señor, vuestro respeto pudiera, que no se rinde mi espada, si no es a vuestra presencia. Rato valor! por mi vida, . que si envidiarle pudiera, lo hiciera: qué bien que riñe! cuanto me he holgado, me pesa de hallarme aquí, que es bizarro, y es el castigarle fuerza: que causa a lacar la espada contra mibando os alienta? Nunca sin razón la saco. Eso yo me lo dijera, que un valiente sin razón jamás a sacaria acierta Yo, señor. Yo lo diré; Don Sancho, dejad que sea él mismo el que se condene: aquí es menester prudencia, . que es valiente, y si Don Sancho no dice la causa cierta, aún delante de mí mismo puede ser que le desmienta, y por castigar un hierro; demos motivo a una ofensa: dezdlo voy. Gran señor, si queréis darmelicencia, yo lo diré . Rara cosa! . aquesta es la vez primera que he visto que una mujer pida para hablar licencia. Licencia tenéis, decid, para que en la competencia hecha árbitro de los dos, yo sin escrúpulo separ la verdad, que la pasión las más veces atropella; así sabré lo que ha sido, . y quieraré la sospecha que he tenido de Don Sancho, si intentó alguna violencia. Para que con su piedad. vea la culpa Vuecelencia si puede llamarse culpa lo que es honrada defensa.) Y para que a la justicia, que tanto honor lisonjea, no lleve el rigor la mano al pronunciar la sentencia, quiero informarle primero de la calidad, y prendas de mi esposo, que es aquí, aunque la culpa no tenga, quien por ser pobre soldado, sin más cansa ha de tenerla. Quién señora, es vuestro esposo? Quien se rindió a Vuecelencia, que otro menos en el mundo jamás rendirle pudiera. Buenos estamos por Dios, . yo hice buena diligencia! negué el que hablara D Sancho, que la verdad me dijera, y hallo que del delincuente me informa su esposa misma: ya esta hecho, proseguid. Dios ponga tiente en tu lengua. De España en Extremadura. nació Pedro en Zalamea: Más que otra Alcalde tenemos, que otro Capitán nos cuelga. Dejo aparte de su sangre la calidad, y nobleza, que sangre donde hay valor, nunca puede estar sin ella. Nació tan sujeto a Marte, que siguiendo su influencia, mal solegado en la paz, buscó el descanso en la guerra, Apenas de Terlimón a España llegó la nueva, cuando el Gran Felipe Cuarto (a quien toca la defensa de tanto vasallo noble, que ofendido; a la inclemencia de una invasión mal fundada, que de repente saltea) pidiendo estaba socorro, y como a nadie lo niega, que de su poder se vale, propio, o extranjero sea (digno aplauso de sus glorias, y lauro de su grandeza.) En las más partes de España al aire dio sus banderas, que aún alagadas del viento, eran asombro a la tierra. O España, que bien te nombra Madre el Orbe, pues sustentas sus Provincias en la paz, y eres su eliento en la guerra! En este tiempo llegó allí un Capitán de leva, y apenas Pedro lo supo, cuando el primero Que asienta la plaza, fue (claro está) que quien solo en Marte alienta, si en plaza de Marte busca fama, que ha de ser eterna, para lograrla mejor, que había de ser la primera. Partiose con él a Flandes, y yo, que también me lleva (por esposa suya) el aire del clarín, y la trompeta (con desdén a los alhagos de toda mi parentela) le seguí, que estimo más con él el riesgo en la guerra, que en delicias de la paz la seguridad más quieta. De San Sebastian, añor, nos hicimos a la vela en un bajel Español, moble olimpo de madera, pájaro alado del viento, pues cuando la espalda inquieta del mar parece que oprime con pesadez tan inmensa desmiente heridas al agua, porque sobre el viento vuela, Dos días de incierto rumbo el aire fatiga apenas, cuando a estorbarle se arrojan dos fragatas Glandesas, que piratas celobraban antes del logro la presa. Embozada de humo, y fuego, a pedir que se rindiera entró al bajel una bala (que los que robar intenta en el mar, para explicarse, no se valen de otra lengua. Respondióseles con otra (en saña, y horror revuelta) voz que ofrece la batalla, cuando lo que piden, niega. Apenas los enemigos vieron aquesta respuesta; cuando (soberbios de verse al parecer con más fuerza) el parsovento ganando, por el un costado cierran, a cuyo choque las aguas peligro corter pudieran, pues fue tan grar de el incendio, bicar qía esfera, al piélago de la llama cenizas sus ondas fueron Acabó la artilleria, y llegándose más cerca, si a menos estruendo, a saña mayor volcanes empieza la mosqueteria, cegando el aire con nubes densas del humo, porque el estrago con tanto horror no se viera, aunque en la llama que ardía (del coraje que la alienta) lo que el humo ocultó en sombras, descubrio el fuego en centellas. Afetraronse las naves, y entrada le vio la nuestra. de la gente de las dos, pero fue la resistencia. de tal suerte, que el valor (mal pagado de la fuerza del cero) con los brazos en feroz lucha sangrienta dio tributo al mar en cuerpos; porque él su túmulo fuera. Padro en aqueste conflicto, embracando una rodela, dando a la mano la espada, por los enemigos curra. Aquí, señor, el ser parte. para decir, no quisiera, pues al valor más heroico. le malquista la sospecha. No hoz regida en Agosto. de impulso villano siea espigas, como su espada cuerpos, brazos, y cabezas, tanto, que alhielo comun de los que a la muerte es trega, la misma muerte teno de ser a sus manos muerta. Los soldados, que asu lado. procuraban fama eterna, al mirarle, del asombro las armas dejan suspensas, y seguros en el ocio, a solo verle se entregan, porque allí solo su espada era victoria, y defensa. Los enemigos huyendo dél, como muerte más cierta, al mar se arroján, que el miedo viendo el peligro en su diestra (hallando muerte en el agua) huyoda que vio más cerca. Viendo, pues, que por huirle, los enemigos se anegan, al bajel más reforzado se arrojan, sin que la ofensa. dle tanta piea acerada de su valor se defienda. entre derramando hielo en todos, de tal manera, que más debieron la muerte al susto, que a la violencia, Entró muchos que envió al infierno a dar la nueva, fue el Capitán, y los otros por dilatarse a esta pena (o porque quiso el diablo, que tanto hereje muriera, por tener con los demás. otros días de tal fiesta) le entregaron el bajel, sin haber más resstencia. Rindiole él solo, a pesar de la envidia, siendo aquesta (sino su mayor victoria) la que celebró primera en defensa de su Rey. Mire agora Vuecelencia; quien puede ser un soldado que de aqueste modo empieza? Apresando los dos buques, gano albiento las vela, fue en Ostende la arribada, a tiempo que de Brúselas salía el señor Infante a dar con su vista excelsa al Ejército valor, a España gloria; a las lenguas movimiento en su alabanza, larga a las plumas materia; voz al clarín de la fama, y al mármol, y al bronce le tras. En el Tercio de Velada, que marchaba a la ligera, en reforzando las plazas de Locroe, y la Capela, de Mosquejero sirvió Pedro la roja bandera de Don Pedro de Solis De Ob (que hoy por su valor, y uiendas Maede de Campo, presidía de Cambray la Ciudadela.) Impedida aquesta marcha (por la ventajosa fuerza del enemigo, que al paso de emboscada estuo puesta fue fuerza mudar la forma, y porque no se rindieran estas plazas, y esperaran, sabiendo que estaba cerca el socorro, se encargó a Pedro, que entrara en ella, porque aunque visoño entonces el valor de que dio muestras, pudo hacer que su persona para esto se prefiriera. Dio a las plazas el aviso, y vuelto al Tercio, resuelta la marcha, por un costado la Caballeria ligera del enemigo le enviste con tan extraña presteza, que a los Cabos más expertos les faltó la providencia, para que en la acometida se pusiesen en defensa, Pedro adelantado entonces de las primeras hileras, con el primer mosquetazo puso la mira tan cierta, que dio con el Genetal de los Caballos en tierra; y repitiendo otras cargas, dio lugar a que pudiera formarse el Tercio, demodo, que plaza pareció hecha con mutallas, y con fosos, valvartes, y tronetas. La muerte del Genetal tanto a todos amedrenta, que huyó la Caballeria sin reparar en la afrentu que no se ve donde falta de un Genetal la presencia. Entró seguro en las plazas el Tercio yacción como está solo a Padro se debió, que aún la envidia no le niega, Deno encuentros, y batallas, que aplauso solo granjean a su valor, dejo asaltos de mutallas, y trincheas, que en los años que milita (en esta feroz palestra de Marte) ha dado, en que ha sido su mosquete en él defensa, balvarte, artilleria, estrago; rayo, cometa, batalla, triunfo, victoria, que es cansar a Vuecelencia, y esto lo dice la fama mejor que yo con más lenguas? Solo diré que ha servido con tan extraña modestia, que jamás de Mosquetero ha subido, ni lo intenta, porque servir solamente es la parte que más precia, y su valor, y su obrar la paga que más le premia. Viniendo ahora al suceso de la pasada pendencia, digo, señor. . No digáis, que ya otra intención me lleva: Este sin duda es aquel soldado que se celebra con el hombre de Perote, de quien tantas cosas cuentan. Pues, señor. Ya sé el valor, si eñora, que se enciarra en vuestrtr esposo; que a muchos soldados lo oí, y en esta oca siombrabo es el hombre! . que medio dalé que pueda librarlo, que me ha inclinado? que hombres tales no pretendan, y los opuiden? quién más que él merece una ginera? mas cuando méritos grandes la senda del premio encuentran? Qué resolverá el Marqués? . Señor, oiga Vuecelenciabo la ocasión que le ha movido; castigue luego, o absuelva. Basta, señora; quien duda . que mucha razón la alienta, pues si estuviera culpado, no tan en si lo dijera? Y para lo que yo intento, es mejor que no lo sepa: señores soldados, digan, ha auido en esta pendencia desgracia alguna? Ninguno. está herido. . Mal me suena a fe que se retiraban del Pedro con harta priesa: Y decidme vos, señora, aquí que nadie lo entienda, puesto que estáis con espada, ay de vuestra parte queja? Yo señor. . En, la verdad. Solo la saqué en defensa de mi esposo. . Y le ayudasteis? Vive Dios le defendiera; aunque todo el campo en orden armado le acometiera. Rata mujer! . a fe que más heridos estunier an estos señores soldados, si fueran todos como ella, Ya he salido con aquesto de aquella indigna sospecha, que he tenido de Don Sancho, bien segura está la prenda Don Sancho, haced que al instante. se vayana la vandera a re cogerlos soldados, y vos, y todos adviertan; que si fgora contra el bando los perdona mi presencia, otra vez no habrálugar de que pemonarlos pueda. Satisfaga tanta gracia, señor, mi pronta obediencia; ea, a recoger, soldados, dicha grande ha sido aquesta! . o majer lo que me debes! Por Dios que escapo de buena . el señor Pedro, que verle juzgué estirado de piernas. Hormigo, ven, Y a que casa. se han de llevar las maletas, que no encontremos con Pedro? Eso dudas? a la mesma. Don Sancho. Señor . Llevad hasta tener orden nueva, al cuerpo de guarda preso a Pedro, con advertencia, que siempre que os lo pidiere, de él me habéis de dar vos cuenta. Moscas: aquesto saltaba? aqueste es trato de cuerda. Con aquesto le aseguro. . Gran señor, que es lo que intenta Vuecelencia hacer con Pedro? solo para el no hay clemencia? Señora, mi juramento se ha de cumplir. Esta es buena. Qué juramento, señor? Yo he jurado por la excelsa Corona del Rey, que había en quien cómplice, parezca de castigar lo atrevido, y aquí nadie dio más señas, de atrevimiento, que Pedro, y he de cumplir mi promesa: ea, llevadle Venga al punto Señor, mire Vuecelencia. . No hay que replicar, llevadle. Ya he dicho que al punto venga. Hh infame! . Juzgó no había de haber quien le lacudiera? Juana, a Dios, que del destino nadie puede huirla fuerza: voto a Dios, sino mirara que es el Marqués quien lo ordena. Ánimo, Pedro. Tendrale, que ahora le harán las pruebas de ser persona estirada. Sabe Dios lo que me pesa, pero esto es preciso: amor, que buena ocasión es esta para lograr los divinos ojos de su mujer bella! Juana, a Dios. A Dios, mí. Pedro: que yo aquesto sufrir pueda? . Dn. Sancho, vedme después. . Haré, señor, lo que ordenas: venid, Pedro. . Bien seguro podréis ir de mi obediencia. Chispa sígueme, que no sosegaré hasta que vea libre a mi Pedro . Yo hasta hacer a Hormigo sentejas. En fin resuelves, señora, venir buscando al cuartel a Don Sancho? . Sí, pues él huye de mí tanto, Flora; desde que salió a campaña con tal descuido ha vivido, que de él no sé. . Siempre ha sido el olvido en hombres maña, No se quien llega afiar de hombres con cuerdo sentir, que en ellos todo es reír, lo que en nosotras llorar; adonde está la cordura cuando de ellos nos creemos? Flora, amor todo es extremos, Y siempre hacia la locura: que satisfacción darás de este arrojo? Hay más venenos! . piérdase, Flora, lo menos, ya que se perdió lo más; no me atormentes, que medio, No es la pena en lance tal, dejame buscar al mal, en el arrojó el remedio. Yo, señora . No te pido consejos para mi obrar, que resuelta he de buscar memoria contra su olvido. Válgate Dios por Hormigo, . Quizás seremos nosotras; que estrella tan desgraciada es la tuya, pues su influjo de alcahuete no te saca? Señora, mira a Hormiguillo. Échare, Flora, en la cara la mascarilla, que quiero que no nos conozca, hasta hacerle algunas preguntas. Ahora Don. Sancho me manda, como Pedro está seguro, que traiga un recado a Juana, que aquí quedó; mas qué es esto? cáritas en mascaradas? . es fiesta por la prisión? no son estas. . Llega, y habla tú con él . Ya no es pesible, no estando aquí, el encontiarla: echemos por otra cera, que mascaritas no es danza con quien me entiendo, A soldado. Perdone usted, que no habla eso conmigo. . Por qué? Porque no ha sido quebrada mi persona, para que la tenga veed por soldada. Pues con él hablo . Mi Reina, voy a cosas de importancia, y no puedo detenerme, que tengo quitada el hablas Pues así nos diráa que. Ando en busca de unas damas, quiero saber cara a cara y hasta que eneuentre con ellas, no puedo decir palabra, Y nosotras no lo somos? Puede ser, más quien le tapa, también puede ser demonio, y no viendo yo en las cara; el genero femenino el neutro me desagrada. o si con esto encontrara . el desengaño que busco! No, que ustedas son de danza, y esotras son de pendencia, que risien como Bernardas. Ea señor, Hormigo. Chispas, estas son que se disfrazan, . porque si no fueran ellas, no por mi nombre me hablaran, porque aquí no me conoce otra que Chispa, que estaba con Don Sancho allá en Brúselas, y hoy la he visto aquí con Juana. Qué discurre el seor hormigo? Con cira Chispa, nada lo mudado del vestido me engaño, Chispa, que llama fuiste un tiempo que coció a este Hormigo, Chilpa amada, que te metes por los ojos a ser eauterio en el alma; como siendo luz de Cispa, con la ceniza te tapas? Hh infume! mas fingiré. Pregunta, Flora, a que damas busca? Denada me adviertas, . que ya ha caído en la trampa: Señor Hormigo, aunque aquí los instrumentos no valgan con usted, no descubierta su traición, pues como a mí de sus amores me habla cuando está Flora en Brúselas, que es el amor que le agrada? Qué dices Chispa? Florilla? Jesús! didasme marraca? Blorilla, que es una puerca, vizea, nogra, corcobada, fría, zurda, que no sabe con que pie derecho anda, había de querer yo? quieres hacerme denar las entrañas? Esto pido, sinda cosa; . para que son las patrañas, si sé yo que usted la quiere; cómo quiere Sancho a Laura? Sancho a Laura, qué dices? (por Dios, otro que bien bayía) se acuerda de Laura Sancho, como yo de Doña Sancha. Pues qué? la olvida? Ahora no, porque ha días que eso estaba hecho. Ah traidor! no se como . disimular esta rabia: mas apuremos al vaso el veneno, aunque me mata: Tan presto aquellas finezas trueca en olvido? y las ansias con que afecto la quería? Señora, mireusted, Laura es buena para en la Corte ayudar con cuatro galas, que no le cuestan a un hombre mas de cuatro pataratas; de esto de te quiero mucho, que de los dientes no pasa; pero no para gastar propios cuartos en campaña. Ay insolencia mayor! . que aquesto los hombres hagar? que escuche yo mi desprecio, . aquesta inquietud del alma sin que muera quien me agravia? luego por eso fingía el quererla? . Pues qué causa. le pudo mover al otro? La fineza con que ama Laura su persona. . Bueno, que fineza, ni que acá, las finezas mi señora en Flandes con las Madamas; como es la tierra tan fría se quedan al punto heladas, y Laura para Don Sancho es de nieve, no por blanca, sino porque Laura fuera gran garapiña en España; Don Sancho quieresa. Españolas, solo con aquestas gasta, porque nunca bebe frío Mucho el bribón le desmanda, . buena pone a mi señora. Y decidme, aquesas damas que buscáis son de Don Sancho? Ahora mi recado en caja, . aún no más quiere que una le favorezca; gran maña he menester para dar este zas, porque la Juana con la Chispa tiene pulgas, y por Dios que si se agravia la Chispa, hará que me queme matándome ella apicadas. Y no podremos saber quién es? Usted, sino manda otras cosas en contrario. No os entiendo. Si no basta, digo que Decid, amor . deja alguna confianza a mi deseo? D No puede. permitirme algún sosiego, Hormigo? . Ya hecho papas me tenía su recado, ves aquí, señor, a Juana, dile tulo que la quieres, D . Pues tú que la has dicho? Nada, con que no te quejarás que lo erre. Que la disfraza: . tan presto mudó de traje? Tú con ella te las hayas. Juana hermosa, si el amor: qué incendio el pecho me abrafa? irritaren tus enojos, no contra mí los despara, que no merece un amante por un afecto una saña. Quéjate de tu hermosura, que ella solamente es causa de mi locura, yo no; antes mejor me quejara que ella yo por la violencia con que cautivo me arrastra desde que vi tus dos Soles, ciego amor los idolatra; no muera al rigor quien vive de lo que alientan sus llamas. Ah traidor? que aquesto escuche, sin que vibora irritada le mate, con el veneno, que engendra maldad tan clara? más dolor disimulemos, que tiempo habrá de venganzas. Si de tu esposo, señora, la prisión te enoja, nada importa, porque yo haré que libre de todo salga. Cielos, qué es esto que oigo? . luego es casada la dama por quien me tiene? esto no está peor que estaba. No te deben, dueño hermoso, que le respendas mis ansias? Señor, Don Sancho, no niego que son muy para estimadas vuestras prendas (ah traidor!) . pero es necia confianza, y atrevimiento muy loco el procurar emplearlas en quien tiene dueño; y puesto que en Brúselas tenéis dama que las estima, y debéis a su honor finezas tantas (como ya mormuran todos) será justicia pagarías: No os fiéis en lo soldado, que una mujer despreciada, y más de su calidad, sabrá bien tomar venganza. No procuréis de lo ajeno vestiros, porque es infamia querer vestir hoy lo que han de quitaros mañana. Aquesto por Laura dice; . pero perdóneme Laura, porque primero es mi gusto; solo tu belleza Juana es dueño de mi albedrío, que yo no he querido. . Basta, no digáis más, que no quiero. Porque te adoro me matas? Mirad bien lo que os he dicho. Mi amor en nada repara, solo aspira. A vuestro fin. No así te ausentes; aguarda, que no sin favorecerme. Chupa, en el cuerpo de guarda aunque me impidan a Pedro he de ver . Jesus que caras por allí asoman, San Leimes, la Chispa se ha vuelto braía. Qué es esto, hormigo? No sé, si fuera vizco jurara, que mirando solo a una, hacían los ojos dos Juanas. Tú, infame, tienes la culpa. La pinta salió trocada. Vive Dios. . Señor, busqué un cupo, y truje una herrada. Yo haré. Di que se descubran; que juro a Dios que esta es Juana, y Chispa estorra, y aquestas que ahora llegan son fantasmas. Poco hay perdido, supuesto que aquestas me importan nada; . pero a que sin de fingió Juana la con quien hablaba? Señor Don Saucho. Señora. disimule amor su llama; no se de por entendido hasta que estotras se vayan; afriio perdido enmiendo. En vuestro poder se halla preso mi Pedro. D . Con esto . mi cuidado se de clara. Esta es la Juana que quiere, y así no logra el hablarla: señor Don Sancho . Qué veo? Lo que no os importa nada. Válgame otra vez San Lelmes, que peor está que estaba! Laura, qué es esto? tú aquí? Sí, se ñor Don Sancho, Laura, que de un engaño la vista de un traidor la desengaña. Ingrato, mal Caballero, así finezas le pagan? yo, yo he tenido la culpa, pues creí para mi infamia por verdades tus mentiras. O mal haya, amen, mal aya quien en lo falaz del hombre pone necias confianzas! Mas para que me me quejo, si es mi ierro quien me agra- pero quien confiesa el yerro, fácil el remedio alcanza, yo sabré volver por mí Laura mía, no engañada, irritada tu hermosural juzgue, que pudo haber falta en mi amor, que lo que aquí ha pasado, es una chanza, un juguete, que el cariño ciego, por verte enojada, que yo siempre conocí que eras tú con quien hablaba. Y yo lo juraré por los dos viejos de Sullaña También el criado vuestro supo que era yo? . Zarazas . No es verdad esto? Pues no? como ahora llueven albardas: por Dios que la conocí luego que le vi la cara. Esto es verdad. Traidor, no de más engaños te valgas. a Aquí esta Juana, queredle, señora, que es una alhaja el señor Don Sancho digna de ser de vos estimada, Qué es esto, señora? yo a Don Sancho? reparada mirad bien lo que decís, que eso conmigo no habla; El mismo dice que os quiere. Mirad que estaréis errada, A mí mesma me lo ha dicho. Es groseria villana, sabiendo que tengo dueño, y cuando aquesto faltara, yo en defensa de mi honor, si, vive Dios, le matara. Y lo hiciera la cojer, IROJ4. ̱ Qué causa, . Don Sancho, os he dado yo para una acción tan liviana? vos publicar el quererme? para dar celos a damas es bueno valerse de la opinión de una casada? yo sabré satisfacer al mundo contra esta infamia: ven Chispa. Esperad, señora. Él se ahoga entre dos aguas, . Que antes que perdiose todo. Mejor es se satisfaga siguiéndola vos. A vos la satisfacción es dada, que yo me satisfaré. Yo también. . Espera, Laura. Traidor, qué hay que esperar más? El verte deseñojada. Ven, Chispa, veré a mi Pedro. Juana, espera; no te vayas. Eso sí, a Juana tened. . Eso decídselo a Laura. . Tente, Chilpa; aguarda, Flora. Traidor, por ti perdí en Juana todo el gusto de mi amor, y la conpeniencia en Laura; vive Dios. Yo de ti huyendo; he de acabar la jornada.

JORNADA SEGUNDA

JORNADA SEGUNDA Esto mi señor mandó que te dijera . Y qué hacia? La prisiión entretenía jugando, y luego que oyó, que el Marqués de Leganés quiere a campaña salir, para tratar de impedir la marcha que hace el Frances, gozando de esta ocasión, dice que puedes hablarle, que ella ha de facilitarle. la soltura a su prisión. Don Saucho, que ha deseado su libertad (aunque fue la causa, como se ve) también se lo ha aconsejado, que está fino, te prometo, según su amigo le vi. Qué hables de Dn Sancho así conociendo su sujeto? Con toda seguridad puedes (oy, según infiero) del valerte. . Yo no quiero por él, ni aún la libertad, que vive Dios, si no fuera por ponerlo en peor estado, ya me la hubiera pagado, aunque mi vida perdiera. Mas si ahora no lo intento, su tiempo se llegará, en que castigo tendrá su arrojado atrevimiento. Fuego, si mi ama supiera, que porque en su amor le hablar: mo dio un volsillo, que cara, y que hocico me pusiera; mas algo le he de decir por cumplir mi obligación: Señora, en esta ocasión te pudieras persuadir, a que habiendo menester su persona, te templatas, y con él solicitaras su libertad, pues querer un hombre, delito ha sido tan de gusto en la mujer, que llega a impossible ser amante, y aborrecido: queterte Don Saucho, no es causa para enojarte. qué aquesto llegue a escucharte? no sabes que soy yo, yo? pues cuando dueño no fuera hoy Pedro de mi albedrío solamente con ser mío, tan por mí le defendiera, que el que a imaginar llegara que me pudiera rendir, aún sin llegarlo yo a oír, el corazón le arrancaras mira tú que haré sentida de lo que con Laura habló? Pues es delito? . Pues no? Ea, señora, por tu vida. Calla. Mas su enojo crece, . yo por tal no lo tuviera, Qué importa en ti no lo fuera cuando a mí me lo parece? Alabara una mujer ajena, es desatención, que da a muchos ocasión de pensar llegó a querer, y en un marido no hay cosa que más le pueda irritar, que ver de otros alabar a su mujer por hermosa: mira que llegará aler (según aqueste sentir) si acaso viniese oía, que otro la llega querer? Y así el habermerrritado con Don Saucho, es causa mía, pues quien dijo me quería, también dirá que ha logrado. Con que antes que mi opinión venga a ponerse en valanza, al mundo con mi ve he de dar satisfacción. Discurso es de entendimiento, pero mi ciencia no alcanza que sunesgravio la alabanza. Basta ser atrevimiento, muabo (al parecer ) te veo de Don Sancho aficionndas hay algo? . Señora nada, que aquesto solo es deseo. De qué? . De que se acertara que libre Pedrosaliera: miento, que esto es que quienenap. que lo que me dio pagara. Por él te vuelvo a decir, que ni la vida no quiero. Si esto es así, mi dinero habré de restiiuir. Ya habemos, Chispa, llagado adonde aloja el Marqués. Procura habierle, que aunque es señor, también es si dado. Vase ejeeutando el orden que he daco? Ya disponiendo var los Cabos la salida. Salis, Don Sanoto, he resuesto luego a campaña, que no será justo que primero nos envista el enemigo, Siempre serán los aciertos de Vueceiencia. Que dicen losseidados? Discurriendo sobre esta salido algunos dicen (pero no lo apruebo) que fuera mejor dejar que el enemigo resuelto entrara; antes de salir Vnecelencia, pues por cierto tienen, que sobre una plaza se ha de empeñar desde luego, y alli entrando los calores, resistiéndoles el cerco, con el tiempo se ha de ir su Ejército enflaque ciendo, y saliendo Vuecelencia, después pudiera romperlo. Buen discurso por mi vida! y como saben que es cierto que se arroje sobre plaza? y cuando lo hiciera, puedo saber si enflaquecerá, o irá engordando, y creciendo? Don Sancho, en aqueste lance es mejor ir a saberlo, antes que el tiempo lo diga (que suele mentir el tiempo.) La defensa de las plazas (según, Don Sancho, lo advierto) es ejército en campaña, y la experiencia que tengo me enseña, que aquellos muros se defienden con aquestos; Demás de que no es razón, ni honor de las Armas, viendo que el enemigo nos busca, dejarle que sea primero, que es ventaja del valor adelantarse en el tiempo. Vuecelencia enseña a todos. Esto, Don Sancho, resuelvo. Llega, y hablale, que dudas? Porque allía Don Sancho veo o he llegado. Así, Don Sancho, y que tenemos de Pedro? Señor . Ahora llegaré: Invicto señor, a eso me toca a mí la respuesta; por la obediencia está preso, No más? Pues si esto no fuera, quién pudiera detenerlo? En verdad que según es. . can estaba por creerio. solo en las damas no son arrojos atrevimiento. Perdonad, señor, s ha sido desatención al respeto, que conozco que se os debe, porque la razón que tengo, sin reparo ocasionó en mi pena este despecho. Decid lo que pretendéis. Heroico Marqués excelso, en quien resplanndecen hoy, bien así como en espejo glorias Davila, y Mejía contra la injuria del tiempo. Mi pretensión, gran señor, referirla es lo de menos, siendo lo más el oír nombrar vuestro labio Regio a mi esposo, que esto es darle la libertad que pretendo. Es verdad que a Pedro ahora nombré, mas fue con intento de castigarle, y así, Don Sancho, haced que al momento se ejecute lo que he dicho. (do, Por Dios que al Marqués no entien porque no me ha dicho nada, mas seguirle es fuerza en esto: así lo ejecutaré, señor. . Aquesto es primero; Sin oírle, le castiga Vuecelencia? . Ya estoy cierto de todo. . Si de Don Sancho, y otros que la causa dieron, estáis, señor, informado, no está muy seguro el pleito. Yo, señora? . Yo, señor, sé muy bien vuestros intentos: escúcheme Vuecelencia. Nada que escucharos tenje: Don Sancho, lo dicho dicho, No hay re medio? No hay remedio. ̱. Pues, señor, Don Sancho no es su Capitán, y puesto que Vuecelencia al castigo (que no impido) está resuelto, su Capitán lo ejecute, porque me quede el consuelo de que no logró Don Sancho el gusto que tendrá en ello. Mucho esta mujer se queja de Don Sancho, mas no quiero por ahora averiguarlo, que no es de este caso; puesto que él no movió la pendencia, y es otra cosa mi intento: s Don Saucho lo hará mejor que se imagina . Ni esto me concede Vuecelencia? Ya no puedo concederlo: Don Sancho mientras yo firmo los despachos de un correo, que envío a España, recogedo vuestra gente, y vedme luego, Si haré, eñor, porque marche Muy buen despacho tenemos. D . Juana hermosa, si aqui no te di a entender: Quedo, quedo, señor Capitán, que yo no soy Laura. . Deja eso; que yo solamente estimo tus ojos, en cuyo incendio mariposa enamorada gustosamente me quemo. Como no abraso las alas de tan loco atrevimiento en el volcán de mis iras, mal me acreditas de fuego Loco, atrevido, villano; infame, mal Caballero, a tu locura sabrá mi enojo dar escarmiento. No basta, traidor, no basta el peligro en que está puesto dor ti mi esposo, sin que intentes torpe, y grosero desacreditar su honor, sin ver que yo le defiendo? Quédate, que aunque de ti parece que voy huyendo, con iras de mi venganza mas, traidor, a ti me acerco. Espera, que las Deidades no huyen nunca del ruego: y a quien te pide favor. Darle de este modo intento. Como si tus ojos matan, buscas muerte en el acero? Dónde me llevas, fortuna, sin sabe? pero que veo? Don Sancho. No, yo, por Dios . que me he turbado. Qué es esto? Holo que puede un delito a vistado quien se ha hecho! No preguntéis lo que ha sido, pero si queréis saberlo, nadie os lo dirá mejor, preguntadielo a ese acero. Qué es esto, eñor Don Sancho? Qué mal el fingir aliento! . que esto me haya sucedido? De qué, de que estáis suspenso? bien conozco lo que sois, alzad la espada del suelo, que caída, y vos culpado, no parece buen aguero; así de las armas propias se descuida quien ha hecl un agravio? bien podrán contra el desquite valeros; mas cuando las armas que se uen para este efecto, empañadas con la culpa, no se vuelven contra el dueño? Volved la espada perdida a su lugar, advirtiendo, que puede ser contra vos la que es para defenderos. Laura, no magines que. No os valgáis de fingimientos, que ya la espada me ha dicho la maldad de vuestro pecho, que como el acero es, sin la impureza del hierro, símbolo de la verdad: vuestra espada sin aliento, fuera de vos, la verdad desnuda me está diciendo. De una mujer atrevida quién puede librarse? . Cierto que es muy galante disculpa esa para un Caballero, y que se conoce que fue de ella el atrevimiento, pues por quitaros la capa, os quitó la espade: es esto? Es que: por Dios que no alcanzo que disculpa dar diciendo, que yo la culpa tenía de estar su matido preso, la respondí disgustado, y llevada del despecho a su locura, sin que previniera tal suceso, pudo sacarme la espada, y lleguado tu a este tiempo. Traición, traición, a sol dados acudid al Marqués presto. Traición, que se abrasa en llama su hospedaje; fuego, fuego. D Que nuevo accidente turo el cuartes? aquí no puedo detenerme, mas después satisfaré el recelo con que de mi desconfías! Ya no podrás. Fuego, fuego: a de la guarda, a soldados. El alboroto creciendo va cada instante hacia aquí: todo es de espadas estruendo, alí del viento animada late la llama hasta el cielo, todo es confusión, y horror, ̱. Por aquí anda el diablo, suel traición las voces rupiten, y danza de espadas siento; el fuego hace luminaria, de fiesa están los infiernos. Qué es esto, Hormigo? Jesús! otro diablito tenemos? . la Chispa debede andar en este entretenimiento. No me dirás? . Que sé yo, no lo ve con tanto fuego? Qué he de ver? Que en el cuartel del Marqués hacen buñuelos. Como a ayudar a tu amo no vas? . Porque yo no entiendo de ayuda de llamarada, ni de geringas de fuego, oiga las que van echando: Mueran toder, Esto es hecho. Allí peligra Don Sancho, nas y aunque agraviada me veo, muera yo con él, pues nada od con su peligro remedio. Hormiguillo. Voto a Dios, Traidores, de esta manera lograréis vuestros intentos. Y más estando yo aquí: infames, aqueste pecho es incontrastable escudo contra traidores alientos. 1. Huyamos antes que puedan los que divierte el incendio alcán, arnos. . 2. Mallogrados nuestros disinios salieron. o ̱. No huyáis cobardes, que aunque os entréis en los infiernos he de mataros, , Qué bien que riñe mi compañero; compañero dije? sí, que el valor iguala extremos: Oh Pedro, que no es de balde la inclinación que te tengo! pero como no le sigo cuando la vida le debo? La confusión de la noche, lo aunque la llama en alientos distintamente declara los bultos entre humo, y fuego, no me ha dejado lograr que encuentre al Marqués? Laus Deo. Quién es? quién va? Nadices, porque yo no voy, ni vengo. Quién es diga, o motirá. Soy un Hormigo deshecho. Pues qué haces aquí? Guardando estaba esta puerta al miedo, mientras el Marqués airado por esa va hecho un perro con otro que va delante; dando caza a unos conejos. Pues cómo no le seguiste? Porque no corro con ellos, Pues ven tras mí. . Yo ir detrás de nadie, nunca lo he hecho, porque soy muy grave, y siempre he cargado delantero, a la campaña me acojo. Solo este traidor he preso; ya, invicto señor, estáis libre de tan grande riesgo, de que a Dios le doy las gracias. Después de él la vida os debo, Pedro, y sé muy bien pagar cuando la deuda confieso. El veros libre, señor, es la paga que más precio, y haberos servido en algo, que un mísero mosquetero, solo con haber servido premiado está, y satisfecho, Estáis herido? A la vista de un General tan excelso, no pueden herir las balas. A la suerte lo agradezco. Y puesto, señor, que ya aquí no soy de prqvecho, y aunque el delincuente es libre a vista del Juez supremo, como por acaso fue dejar la prisión, no quiero que me valga este sagrado, y así a la prisión me vuelvo. No tan de prisa, esperad, por la fe de Caballero . que es honrado, y que trocara lo que he servido a estu hecho. Mirad que a la prisión tardo, y si en ella me echan menos, mi opinión arriesgo . Qué? sobre viliente es atento; . Vive Dios que el General puede ser el Mosquerero: En o que decís, obráis taan como debéis, mas no quiero que volváisa la prisión que para un caso que tengo en mi pecho reservado, os he menestor, mas luego os lo diré, y entretanto retiraos, porque veo venir aquí los soldados, no os vean con migo: ea presto. Los pies por tanta merced, invicto señor, os beso. Ea, retiraos, que llegan. Fortuna, desde hoy emviezo Señor, dadnos en albricias de haberos hallado bueno a besar los pies Ma Altad, que a todos os agradezco el cuidado . Ya, eñor está apagado el incendio, que todos han asistido. Lo menos malo fue el fuego como entre tantos soldados así escapa se pudieron los cómplices, y más cuando con tanto espacio riñeron? Con la confusión; señor. Está bren; llevad, Sargento, vos con los demás soldados preso a ese Frances. Hoy muero . Y guardadle bien, que de él sacará mucho un tormento, y mirad no os descuidéis, como con otro se ha hecho. Por él debe de debirlo, llevadle donde está Pedro Venga el Bugre Una traición así la castiga el cielo. Por matars este atrevido, este disfruz he dispuesto. Ya estamos en la campaña, que de vos llamado vengo, por cumplir yo con quien soy, que aunque venís encubierto, y no sé quién sois, ni así me toca seguiros, puesto que a quien encubre la cara, no estoy obligado a hacerlo. mi valor nunca se excula, porque no tiene recelo. Y aunque en busca del Marqués iba, siendo lo primero asistira su persona, el ser llamado he antepuesto a aquellas obligaciones, porque en ningún caso quiero que puedan decir de mí, que a la campaña me niego: en ella estoy, qué queréis? Pediros de honor un duelo, que aunque pudiera mataros sin preveniros, supuesto que el que agraviado se mira, no está obligado a los riesgos, porque no la contingencia quite el quedar satisfecho, quiero deciros la causa, y dicha, mataros luego. La causa ignoro, y quien sois. De este modo a un mismo tiempo sabréis quien soy, y la causa, pues por daros muerte vengo a buscaros disfrazada. S Juana, tú? pues qué es aquesto? tú a la campaña me sacas? tú de mi amor haces duelo? Ycomo ahora podrás matarme, si sabes que ya me has muerto? No basta, no, tu hermosura, sin que añadas a mi riesgo lo bizarro de esta acción, lo garboso deel esfuerzo? ̱. Villano, de aqueste modo castigo yo atrevimientos, que es mucho hombre mi valor para escucharte requiebros. Puas es quererte delito? Es de mi agravio instrumento, porque a una mujer casada atreverse al galanteo, a ella es tenerla por fácil, y es del marido desprecio. Y es tan altivo mi honor, que cuando no hiciera duelo de haber dama que por vos de mí llegue a tener celos, con que puede divulgarse vuestra locura, y con esto imaginarme culpada, por lo que a mi esposo precio te mat ara mirad como podrá el quererme valeros? Tú esposo no ha de saber Qué es saber? viven los cielos, que antes que nada, traidor, ha de saber que estás muerto, pues yo me matara antes, que permitarle un rocelo. Peñéndete, o vive Dios, que he de matarte indefenso. Juana hermosa, no tu enojo fulmines contra mi pecho, que te das inderte a ti misma, porque estás en él, y es cierto que te ha de encontrar la espada, con que los dos motiremos. Cobarde, de aqueste modo, Pendencia aquí? que es aquesto? A Teneos todos. Es Don Sancho? . Sí. Pues cómo? Dereneos. Que ahora llegarm! . que no me conozcan quiero. Aqueste sin duda es de los traidores prendedlo, o muera. . No será fácil. Este es de los del incendio, llevémosle ante el Marqués; pues se encubre. Deteneos. Pues, Sancho; a un enemigo así defendéis? D Salgento, no es lo que pensáis. . Si él me descubre, ser a ello. Pues sino estraidor, porque tiene así el rostro cubierto. Es una Dilo vidano, y moriréis todos luego. Pues cómo, atrevido, así hablas? . Quedo, seor Sarganto, que habrá también para ieed. Esto se sufre? . Teneos. Quién es, que así le defiendes. estando con él riñendo? Es una enigma que yo en mi favoraún no puedo declararla; y aunque es enemigo, le defiendo. Si es enemigo, que causa a eso te mueve? Que quiero. Señor Capitón, si este es de afio on que hay duelo, y os importa quedar solo, desidlo; y nos volveremos, que estando solo el contratio, y siendo vos Caballero, aunque sentiré el dejaros, vuestra opinión es primero. Mas habiendo sucedido aquella traición del fuego, volvere con la sospecha de ver que riña encubierto. Ver que no saqué la espada, de ella os puede dejarquieto, y de que no es desfío os satisfaga lo mismo. Fuerza es que lo quede yo; puesto que vos gustáis de ello: ya os dejo. D Siguiéndoos voy. Vamos on busca de Pedro. . Volviendo, Juana divina: Gracias a Dios que te encuentro. Pues qué hay? Que el Marqués te busca. muy de prisa. . Ya no puedo detenerme más aquí: perdonadme Caballero, que después habrá ocasión para hablar. Lo que pretendo es que acabe. Yo lograr. . La vida. De vuestro pecho. De quien loco Los favores. . Se me atrevió Qué pretendo. Quién es aqueste tapado, que tiquis miquis son esos? Yo de vos esto confío. Solo de vos esto quiero. Amor, suspende el rigor. Honor tu venganza aliento, El ejército Frances ha pasado la ribera de la Soma, y ha ocupado un pueste de aquí tan cerca, que puede su artilleria. alcanzarnos, y así es fuerza para saber su disignio tomar de él alguna lengua, porque estoy con gran cuidado; y as Pedro, sin que entienda nadie a que vais, porque no quiero que aquesto se sepa, hasta que este ejecutado, huyendo la contingencia. que hay en estos casos, pues por esto, si se os acuerda os dije, que tonía uno reservado en que pudiera vuestra persona servirme. por no hallar de quien se pueda. fiarle mejor, según las experiencias que ay de ella, Mi mayor sionta, señor, es mandarme Vuecelencia; y así ordene, que al instante será obedecido. . En esta parte se ponen de noche distantes de las trincheras que formo para el resguardo del bosque) dos centinelas (que de todo tengo aviso) y porque importa que sean hombre de valor, se encarga a la gente de más cuenta, y me importará infinito que me rraigáis una de ellas, hareislo? . Pues no? oh morir. El riesgo es grande. No arriesga quien honra tanta recibe nada, aunque la vida pierda. Pues disponeos. . Con Dio vaya el alma bien dispuesta, que lo demás todo es nada. La valentia perfecta es esa Pedro. Pues quien en los casos de la guerra obrar podrá con valor, faltando esa diliguncia, si lleva la cobardía en el perado que lleva? Por Dios que de cis verdad, que as hombres de tal manera, que fundan la valentía en la rompida conciencia, y de miedo en la ocasión son de todo un campo afrenta. Con ese reparo solo tengo por cosa muy cierta, que lo graren mi intención. Aunque en la demanda muera Pues bartid a ejecutarlo, porque el tiempo no se pierda. Vor al punto, Dios os traiga seguro! Haber lo que ordena Vuecelencia llego, cuando también me do norabrenas de ver libre su persona. Mucho cuidáis de la vuestra, Don Sancho . Cómo, señor? Como no os vi aunque pudiera con tanto fueno si vos estuvieráis de él tan cerca, como un soldado que estaba muilejos de que pudiera socorrerme, y le debí la vida. . Siempre se niega la fortuna a quien la busca, pues toda mi diligencia no bastó, para que hallándoos, señor, me favoreciera, aunque ya lo legro, pues está bueno Vuecelencia. Sien, Capitán, lo conozco, ahora importa que venga Pedro aquí libre, que tengo cierto caso que me fuerza a valerme de él, y así truedle al punto a mi presencia. Si a Pedro libra, mal puedo lograr mi amor. No os dtenga nada, que importa al servicio del Rey, traédmele apriena, que por esto solo os dije, si os acordáis, que me vierais. Sevor, pues no hay en el campo soldados de quien se pueda fias Vuecelencia mar que de un delincuente; advierta, que dirán todos, que en vez de castigarle, le premia Don Sancho, a los superiores no se les toma esa nuenta, porque en las cosas que a muchos les parece yerro, aciertan; demás de que cuando libres a todos los di, pudiera librarle también, y basta a su delito la pena de la prisión; demás que si es el castigarle fuerza, al peligro a que le envío, es como echarle a las fiera El mayor peligro es honra mayor en la guerra, y habiendo aquí Capitanes. Han visto lo que me aprieta el señor Don Sancho, pues a fe que la tiene buena: no me repliquéis, traedle, que esto importa. Mi obediencia no réplica, que esto ha sido acordar. . Nadie me acuerda a mí, porque no me olvido. Nada mi intención remedia voy a obedecer. Famoso despacho el Don. Sancho lleva: esto mismo ha de vengarme de su mucha impertinencia. . 1. Ámigo, en aqueste puesto importa el estar alerta, porque son los Españoles demonios. 2. Si se perdiera mal se lograva el disignio del Mariical de Turena. 1. No tiene Francia soldado como él. 2. Es un Julio César. 1. Sin embargo fue mal hecho, y contra leyes de guerra querer matar al Marqués de Leganés con cautela. 2. Hacer daño al enemigo no hay ley que no lo resuelva. 1. Sí, más no ha de ser demodo, que sea en vez de gloria, afienta, 2. bien pagaron lo atrevido los que fueron a la empresa, que allá los más se que daron. 1. Los Españoles no juegan. 2. Parece que entre las ramas ruido siento, 1. Nada sueña, 2. Antojo debíó de ser. 1. El cuidado lo dispensa: cuidado con no dormirse, y con el nombre. 2. Desvela un cuidado bravamente: quién habrá que con él duerma? Ocultándome en las ramas llegué hasta las centinelas; no sé si me habrán sentido: ealvalor, a la prueba de que ayuda la fortuna al atrevido. . 1 Quien llega hasta aquí sin dar el nombre? Quién le da de esta manera: rendios, Franceses. 1. Traición. 2. Muerto soy. . Quién se lo niega. 2. Traición. . Cobardes, callad, que si no antes que me sientan, los dos moriréis. 1. Mon fin, ya el que muramos es fuerza. Válgame Dios! cuál de aquestos vivirá marepor que pueda llevarle vivo al Marqués, que llevar personas muertas, si es de mi valor hazaña, no es darlogro a lo que intenta. Al primero me parece que le pegue con más fuerza: qué lindamente respira! este parece que alienta con más brío! aqueste vaya, y este por infeliz muera. Dios te perdone, o matarles; que la ambición tanto pueda! que siendo una vanidad, sea una vida lo que cuesta! este al Marqués ha de ir. 2. No puedo andar. 2. Qué se queja? consuélese, si no puede con que yo le lleve a cuestas. En fin, Frances, qué decís? (aún no acabáis de admirarlo?) que intentó darme la muerte con tal traición vuestro Cabo? Para esto, señor, dispuso doce los más arrestados de su campo, que ofrecieron, o morir, o ejecutarlo. Casi me desvaneciera su intención en este caso, pensando que mi persona sola le embaraza tanto, a no haber aquí Españoles, que le dieran más cuidado. Buena guerra hace con esto, aquel derecho violando, que da la ley de las armas? no fuera mejor bizarro (si de mi estaba quejoso) que cuerpo a cuerpo en el campo nos mataramos los dos, pues yo en encuentros no falto, buscando allí mi persona, y no romper lo sagrado que a la ley de quien es debe, tan gran traición intentando? Y a vosotros que ofrecisteis ejecutar un mandato tan infame, como al ver un desacierto tan claro; de corridos no se os fueron los aceros de las manos? Señor, a nosotros no nos toca el averiguarlo, si no obedecer. D Señor, corrido llego. Don Sancho, traeisme a Pedro? No señor. Pues cómo si lo he mandado? Porque en este testamento . no hay quinto para el Legado. Calla loco. Ya no hay jabía. Qué respondéis? Que no hallo que decir a Vuecelencia, mas que Pedro temerario de la prisión se ha huido, y noticias no he hallado de él (por más que las procuro) y en esto, señor, ha andado muy mal, siendo Vuecelencia quien pienso mandó llevarlo. No ha andado sino muy bien, que a él no le dejé obligando que de sí me diese cuenta cuando preso le llevaban: a vos si, que os dije que me le habiáis de dar cuando os le pidiera, y así de las dos en este caso él a duvo bien, pues que consiguió haberle librado (que le tocaba) y vos mal, porque no le habéis guardado. Burlaos con el Marqués, . vive Dios que esto ya malo. Yo, señor. Don Sanch, en esto no teneas que disculparos. Al Marqués he de quejarme. Sin duda se ha ejecutado la sentencia de secreto, y algún garrote le han dado a Pedro, pues no parece. Eso pronuncia tulabio? Pues que? no tiene pescuezo para caer en el lazo? d. No me irrites. Pues allí está el Marqués, llegan hablarlo. Inulido señor. . Que hay por acá?le ofrece algo? Quejarme de Vuecelencia. se mí? porque? que no hallo razón por donde quejosa. sena agoa dama. Ignorarlo no es posible Vuecelencia, pues riguroso a un soldado como a Pedro sin oírle, de secreto ha castigado, pues otra cosa no puede haber sucedido cuando al buscarle en la prisión noticias de él aún no hallos Así, señor, se ejerutan dastigos con quien ha dado tantas victorias al Rey? No han de ser servicios tantos. recompensa de un delito tan leve, como haberdado una cólera ocasión (o la fuerza de lo honrado) a sacar la espada, y más cuando ha sido contra un Cabo, que su Capitán no es? Fuera de que en estos casos solo obliga la obediencia (según he entendido yen cuanto fuere servicio del Rey, que accidentales acasos de parriculares quejas no se obligan al solvado a que quede en la opinión (por no defenderla) hajaco, que una cosa es la obediencia; que en la guerra ha profesado, y otra cosa defender particulares agravios. Pedro, señor, no parece, perdonad, que he de obligaros a dármele muerto, o vivo. Tenéis razón: os, DoiSancho, le dad que a a esta señora de su marido. Esto es claro, . gárgaras de soga ha hecho. Corrido por Dios me hallo. Nadie como vos de él sabe: hay cuento más extremado! . Ea, Don Sancho, responded, ved que me están obligando, decidle de él, pues podéis bien como a mi declararlo. Y de una misma manera. Señor, yo. No hoy que dudarlo; sed vos testigo en mi abono; porque yo por ningún caso quiero que de su marido me haga está señora cargo, y siendo vos quien le tiene, quedar yo a darle obligado. Señor, que enigmas son estas con que me está atormentando Vuecelencia? No hay enigma, mas de querer que Don Sancho os diga de vuestro esposo, que es a quien yo le he entregado y por esta obligación a vos, y a mi debe darlo. Ya he dicho, señor, Con eso ni a ella, ni a mi satisfago: de Pedro habéis de dar cuenta. Date ya por alcanzado: y acabemos. Vive Dios que vengo ya reventando. Pedro, qué es esto? aquí vos? Sí, gran señor, que aquí os traigo de aquellas dos centinelas que el puesto estaban guardando, una que a vos os de cuenta, que la otra a Dios se la ha dado. Ya con agueste suceso tú has dado cuenta con pago. Bien merece este servicio, Pedro, que yo os dé los brazos? abrazadme. . Gran Marqués de Leganés, con déjaros los pies belar, la fortuna me deja, señor, premiado. Pedro mío. Juana hermosa. Gracias le doy al cuidado que he tenido por el gusto que ahora en verte libre gano. Siempre te debo finezas, que con afectos te pago: perdonad, señor, que aquí es preciso este agasajo. Seas, señor, bien parecido, que ya te habemos lloraja: Por qué? Porque presumimos que estabas tiran parto. La presunción te as dezco, Ya, señora, de aquel cargo que vos de Pedró me haciáis, con este suceso salgo. Ya está libre, Vuecelencia. nos viva infinitos años, para que Pedro a su sombra luzga el servir. . Es bizo yo su aliento, y pues a su Rey este suceso ha logrado, es bien que su premio logre. Siempre es Vuecelencia amparo de los soldados . Con esto premio, y castigo reparto; Don Sancho por el descuido desde luego reformado quede, para que otra vez sepa tener más cuidado de lo que se encarga, y Pedro su compañía tomando, la sirva, pues Capitán por esta hazana le hago, perdonándole el delito de haber quebrantado el bando, que el juramento que nice de castigar al culpado, ya le cumplo, pues por el así castigo a Don Sanchoo dadle luego la gineta. Obedezco tu mandato: tomad, señor Capitán. Muy bien esta en vuestra mano: señor, el favor con que Vuecelencia me está honrando pongo sobre mi cabeza, mas no ha de costarle tanto a Don Sabetro, cuando yo toda la ocasión he dado; y así os suplico, señor, (de mis servicios en pago) le honréis con ella otra vez, que no quedaré pagado, si ha de ser honrarme acosta de un Capitán tan bizarro. Solo en tal valor hubiera . un corazón tan hidalgo, yo os alabo la atención; pero esto ha de ser. Honrado proceder, mas sentiré . te logre por un villano. Señor. . No hay que replicar, Yo no soy para estos cargos. Pedro, quien más lo merece, es quien saber despreciarlos. Este presente servicio, gran señor, que los pasados, y los que presumo hacer, sin quedarme reservado alguno por donde pida merced al Rey, a Don Sancho los doy, porque Vuecelencia en fe de ello vuelva a honrarlo, dejándole la gineta: merezca aqueste agasajo yo cuando a vuestro servicio toda mi vida consagro; Uda Celencia esta merced ha de concederme. . Algo se ha de hacer por vos, que quiero que se luzga vuestro garbo: por vos le perdono, y vuelvo la compañía. D Postrado a vuestros pies lo agradezco. Y yo, señor, estimando tanta mercedos los beso. Buen padrino habéis hallando, Don Sancho, y esta fineza que de Pedro habéis logrado, agradecédsela mucho. Soy su amigo. Más que hermano. Que esto sufra? Más ahora me falta, Pedro, premiaros. Ya señor lo estoy con esto. Eso, Pedro, no lo pago, que una cosa es que yo os premie, y otra es que vos bizarro hagáis de la conveniencia a Don Sancho el agasajo, Capitán sois, que aunque ahora compañía no ha vacado; tendréis la primera, pero de Capitán entre tanto gozaréis el sueldo. . Ya he dicho, señor, que he dado a Don Sancho mis servicios, y en él me miro premiado, y así no acepto la honra que me hace; demás, que cuando mis alientos considero, para mosquetero hallo, que pueden ser solamente, y me sobra para cargo mi mosquete, que no es señor el menos pesado. Raro hombre! por vida mía, pues ser Capitán es malo? No, señor, pero más precio ser un mosquetero honrado en todo el campo bien quisto, que hacerme odioso mandando. Pues quién más que un mosquetero manda, y más si está en el pario, que con un silvo hace más que un Emperador Romano? Ninguno, Pedro, es más digno que vos, el sueldo sentado ha de que dar desde luego, y lo demás a mi cargo. Por vuestro gusto lo admito, Ese Frances retiradlo hasta que yo lo examine. Será menester curarlo, porque dice que se muere: Está herido? . Tanto cuanto. Pues cútense, porque luego veré que dice del campo del enemigo, y a esotro poned al punto en un palo. Esa crueldad, Vuecelencia, quiere usar con un soldado. de otro Rey? Sí, que a traidores no les vale ese sagrado, y en tu tierra de mi Rey el que entrare, está obligado al fuero, y no se consienten traidores sin castigarlos. ejecutad lo que he dicho antes que se mueva el campo. Pedro, yo soy vuestro amigo; y os quedo muy obligado. Por eso a su mujer sirve, . que es Don Sancho bien mirado. Esto me debo a mí solo. Yo sabre muy bien págaros. Con que sepáis que soy Pedro lo quedo. HAy amor tirano! . cómo podré resistirte? seró vuestro, y ahora vamos a ejecutar del Marqués el orden. ̱. Es justo, y santo; luego vi que este Frances tena cara de ahorcado: venga, después veré a Chispa. Bizarro, Pedro, has andado, de la fortuna te quejas, y la arrojas de la mano? No hay más fortuna que tú. Ser Capitán has dujado? Más quiero ser mosquetero, cuando Capitanes hago. No a tu dictamen me opongo, qué es esto? . Sin duda el campo, debe de marchar. . Es cierto. Pues la cortuna ligamos. Mal la buscas. . No la estimo aunque ya llegara el caso, que el Mosquetero de Flandes le ponga a su rueda un ciavo.

JORNADA TERCERA

TERCERA JORNADA En fin, Chispa, al campo ya el Ejército ha salido. Y cómo no le has seguido? Porque esperando me está, A ti esperarte? . Pues no? y a gran dicha lo tenorá. Cómo? . Por que morirá de hambre si allá no voy yo, hallale muy bien conmigo, pues no hay vigilia ninguna, de las que oromario ayuna, que no tenga en mi ya Hormigo. Que aún no dejes tus simplezas? Mira como soy Hormigo, al ejército conmigo pongo muy buenas cabezas El que sepas pezar es lo que hemos menester? Eso no se ha, se saber, porque no es bueno matar; pero dejando esto ahora, porque luego partite, que a mi amo le diré el rigor de tu señora. Como alcahuere livmiano te atreves a hablarme así ̱. Bien dices, que me atreví pues tienes tu mejor mano. Yo? . Para que son extremos? que bien se que te ha valido mas que emí. En todo has merido como infame. . Ea, acabemos Don Sancho tiene que darte. Qué tiene? . Hemos de partir? Diqué es? . Para descubrir, . es dar,l freper granarte. Ya rabio por ver lo que es, . ni able es no condición, dilo, acada . Es un besón mas ancho que un Portugues, este te ofrece si tieras forma de que hablarla pueda. Di que venga la moneda. Ya quieres vender los biene ̱ No soi tan interesada. las tomarás el bolsén? ̱. Mira, Hormigo, una ocasión así no es paral ejada; con el vagal nemos de ir esta nochoela campaña. ̱ Logre el amor esta hazaña, Don Sancho puede salir al cam no; y logrará el hablarla Dices bien, mis en comeañía de quien tu señora al campova? y Sola, que no la acompraña sona particular. lindamente con tu maña; y los dos en que quedamor? Partiremos . De mi amor digo. . Señor mío, esa flor a Florilla. Qué bullamos? ahora sales con eso? Pues dime no la querías? Yo de mujeres tan frías nunca tuve sobre bueso: oyes (yo soy advertido) mira que cuando partamos. Qué se ofrece? que hagamos la cuenta sin su marido. Señora, mucho haverturas la nobleza de tu casa. Flora, no me des consejos, que a mujer determinada, cualenter consejo la irrita, cualquiera atención la cansa. Cuando celosa me miras quieres que repare en nada? mas no es el criado aquel de Don Sancho. . Y la criada de la Juana en quien te ofende. No basta el rigor, no basta el tormento de los celos, sin que para mayor ansia se me repita el dolor adónde quiera que vaya? Ya esto no puede sufrirse. Chispa la verdad te habla, este Hermigo desleido en tus ojos. Cataratas tenga en ellos quien te mira. infame. . Pese a mi alma, haga caso que las tiene usted, y que no ve nada, y déjeme, que esta Chispa aún no ha llegado a ser brasa. Qué haces, pícaro, con ella? Señora mía, soplaba, y no la puedo encender; porque frío el Hormigo estaba. Quién, señora Flora, mete austed dónde no la llaman? es milagro que esté un hombre? hablando con una dama? Si aquí mi señora no estuniera . Estese en casa. Y dice bien, que es mal hecho. a que una mujer de su fama a todas horas tras mí se venga a caza de gangas. Infame: mas qué es aquesto? Esto es, que alcampo marcha a comvoy. . Y cuando parte? Luego, porque aquesta caja lo dice. . A Dios, seora Blora, porque aqueste son me llama, que también marcho con él, y otra vez menos bravatas, que hal se le queda el Hormigo, pero mise no le haga mal. A vos podrá ser que os salga algundía a la cara. Hormigo, seimos amigos. Desde luego doy palabra de serlo, si mi persona es para eso de importancia. Ven acá, que Juana es esta, por quien tan perdido anda Don Sancho? Que es lo que dices, señora? Don Sancho a Juana? Di la verdad, que ya sabes que si con ella me gapas, puedo hacer mucho por ti. Preguntas por una Juana, mujer de Perote, aquel que es en la guerra borrasca con su mosquete? . No sé. Yo no conozco otra Juana en todo Flandes, mas de esta, que es quien de amores le mata, y le entierra, que es muy bella; más cierto que no sé nada Es esta Juana la que cuando ingañado me hablaba, por ella llegó a este punto? La propia, mas no se nada. Tanto la quiere? (da- Se muere por ella; mas no sé na, Y esta criada con quien ahora aquí hablando estabas, que te decía? Que esta noche va esa Juana a la campaña, y que Don Saucho al camino saliendo, que puede hablarla, y que yo se lo dijera, ocierto que no sé nada. Y has de decirlo a D Sancho, para que al camino salga? Al instante que le vea; mas cierto que no re nada. Calla, infame Hay tal enojo! si digo que no sé nada? Cómo, si con lo que dices, encormentas, y me matas? Maren lo que son mujeres, que por saber su mal rabian; y en sabiéndole, se mueren de lo mismo que son causa. Y has de decirle a Dn Sancho que salga a verla? Pensaba decirle que fuera, pero no dite más de que salga. Villano, si se lo dices, te he de hacersacar el alma. Tal desdicha de alcahuete como yo, en nadie le halla! . Lo que te digo, ha de ser. Ella está determinada: . érgame usted, cuando allá en Brúselas le llevaba los recados de mi amo a usted, diga, no se holgaba, y los agradecia mucho? pues porque, pesea mi alma, no puede pasar con otra lo que con usted pasaba? Decentes correspondencias de dos que calarse tratan, no desdicen de lo justo. Pues ya es estorra casada, conque está lo más andado, si es esa la circunstancia. Cuando aquí rabiando estoy, estás tu hablando de chanza? vive Dios que a ti, y a él. . San Panclacio! esta puñada no solo casa las muelas, pero también las descasa; los dientes me ha divorciado: para el puro que esperara otro puño sacamuelas, miren si las manos blancas ofenden; o no, señores? No huyas, pícaro, aguarda. Si usted las caras deshace, quién quiere que le haga cara? Qué dices, Flora, de aquesto? Que estás con razón airada, y que los dos merecían muy bien que con una tranca, pues se burlán, que por burla ligera los empalaran. No ha de lograr, si yo puedo, esta ocasión. . Pues que trazas para impedirlo, si está en campaña? . Ira compaña, Túa campaña? de qué suerte puede andar entre las balas una mujer con basquiña? Con este con boy que hoy marcha de vivanderos, iremos las dos más distimuladas. Mira, señora. Ya he dicho que no me aconsejes nada. A eso te determinas? Sí. Pues ya determinada estoya ser cartetera. Disculpame, amor, pues mandas mi albedrío. . Que no hará una mujer arrestada? Estrecha. Rengión la de la guerra, no juzgo hay en la tierra Recolección Descalza, y rigurosa, de obediencia mayor, pero es forzosa, porque si esto faltara, quién tantas conclusiones ajustara? Este puesto me toca de aquí al día, contraria suerte fue siempre la mía! no me acuerdo jamás que haya llegado a servir un infante acomodado, mas que comodidad habrá sirviendo? Mucho viene lleviendo, y aquí es preciso estar, pero mojado; que haré mañana yo, si ahora calado quedo, y más sin tener donde enjugarme, ni otro vestido? quiero desnudarme. Aunque es la noche fría, mi ropa ha de guardar la artilleria del agua que me enoja, porque si como llueve, se me moja, he de tener mal día, y más quieto pasar la noche fría, el agua en mi persona resistiendo, que mañana de frío estar muriendo. Terrible ha estado la noche, y aunque todabia lloviendo, este forzoso cuidado me trae a recorter los puestos, que tales noches como estás suel en acaecer sucesos, que no estando prevenidos, tienen después mal remedio. Y deben los Generales estar con este desvelo, que no duerme el enemigo; y si duerme, por lo menos, siempre debe un General sospechar que está despierto. Por mí persona he de ver el cuidado que han dispuesto los Cabos aquesta noche, que ahora no saben ellos que he salido: con que estando descuidados de este hecho, podré saber el seguro que en unos, y en otros tengo. Un bulto parece, que aquí se acerca, probemos si hay en un hombre desnudo valor, la cuerda calemos, y venga lo que viniere: Si mal no me engaño, pienso que he llegado hasta la posta: pues a fe que aqueste puesto es el de más importancia. Quién va allá? Disimulemos: amigos. . Las centinelas amigos no conocemos: haga alto, y venga el nombre. No es menester nada de eso, porque vengo con un orden del Marqués. . Por eso mismo le pido el nombre, y por orres cosas de que no me acuerdo. Ni yo del nombre. Pues yo de este mosquete que tengo me acuerdo, y de que he de carle un balazo, si del puesto en que está mueve las plantas, no dando el nombre primero. Soy amigo. . Los de guarda amigos no conocemos. Mirad que soy el Marqués. Digo que aunque sea el Rey mesmo le he de matarvoto a Dios, si pasa adelante un dedo. Vive Dios que es buen soldado, y tiene traza de hacerlo, si quiero probarle más: el nombre os doy. Claro, y quedo. Sal tiago. . Viva España, y sieguesera sin riesgo. Buen soldado sois por Dios. Diga otra cosa de nuevo. Pedro. Aquí vos, gran señor? que os mueve a aquestos excesos? Mi obligación. Vive Dios, que a Pirto, Alejandro, y Hecto si aqueste tiempo alcanzaran, les pudierais dar ejemplo. Decid, como estáis desnudo? Ese, señor, es un cuento, que se queda para mí Pues no podré yo saberlo? llodiendo así, estáis desnudo? Sí, señor, por eso mesmo. No tenéis vestido? . Aquí en esta pieza sirvienco está por taco . Pues que ocasión os movio a esto? Ese es el cuento, señor: ya sabéis que esta dobiendo, y como yo otro vestido para mudarme no tengo (y de aquí al cuarto del alba me toca guardar el puesto) discurrí, que a la mañana, mojado estaria tan fresco, que me había de dar mal día, porque en campaña no hay tiempo, ni lumbre para enjugarle, y así tome por remedio mojarme sin el de noche, y de día vestirlo seco. Razo cuento es por mi vida! y a fe que para mí es nuevo: ca vestios. . Perdonad el horror que le habré hecho a vuestros ojos desnudo. Antes admirado quedo de ver valor semejante, y envidia por Dios os tengo. Ya estoy vestido; ordenad. Tomad mi capote. . Esto no haré, aunque me perdonéis; no veis que aún está lloviendo, y que no es bien que os quedéis (porque no me moje) en cuerpo Tomad, hacen lo que os mando. Ya, señer, os obedezco. (cos Dadme el mosquete, y los frasoa Qué intentaís? Dádmele luego lo labréis. Nada os repuco. veislo aquí. . Id al Sargente mayor del Tercio, y decid, que embie de posta luego a este puesto otro soldado, que yo en él por vos me qued.o Eso, señor, no es posible. Cómo no, si ya está hecho? Señor . Pedro, obedeced. Perdonadme, que no puedo. Pues por qué? Porque mi Cabo me puio aquí, y aunque es cierto que de vos depende todo, por ser el móvil primero, yo de él inmediatamente (como soldado) dependo, y hasta que el venga a sacarme de aquí no dejaré el puesto. Pues no queda bien se uro conmigo? . Con tanto exceso que puede dormir el campo, vos de posta, a sueño suelto; mas esto es lo que me toca. Vuelaos con el Mosqueteros Pedro, vos tenéis razón, y en este caso dispenso con vos, haced lo que os digo. Con tal seguro, obedezco; mas otro reparo ahora se me ofrece; será bueno que vos os quedéis mojando, porque un pobre Mosquetero no se moje, y que se diga que vos resistis del tiempo (siendo señor) los rigores, y yo que debo estar hecho a todas sus inclemencias, resistir esta no puedo? Antes para resistirla me disteis desnudo ejemplo, y pudiendo vos desnudo, vestido he de ver si puedo con que siempre la ventaja de vuestra parte confieso, pues lo que desnudo obráis, hacer vestido peetendo. Yo soy un pobre soldado. La fortuna, amigo Pedro, las riquezas desiguala, mas no el valor, y el esfuerzo. Es verdad, mas no hay motivo para que hagáis este exceso. Si ay, que basta haberos visto desnudo al rigor del tiempo, y tocarme el remediarlo para aplicar el remedio. Y eslo que os quedéis mojando? También de paso ver quiero, si es que acaso los Marqueses resistir el frío podemos. Si e gusto de Vuecelencia, no réplico. . Id al momento para que venga a sacarme otro soldado del puesto; y advertid por vida vuestra, que hace muy grande sereno, y que me quedo mojando, Pues haced caso que vengo yo a sácaros, dadme al gunto las armas, y tomad luego vuestro capote, que ya bastante prueba habéis hecho de que sabéis resistir el frío, el agua, y el viento y dejadme a mi deposta. Eso, señor, es volvernos al principio. . No es, señor, sino otro repare nuevo. Y cuáles? . Que si por mí viene otro soldado, es cierto que ha de sucederle a él lo que a mí, y así no quiero que por irme yo al descanso, quede el otro padeciendo. Pues no hará lo que yo hago? No tienen todos el pecho de Vuecelencia, ademas (perdonad mi atrevimiento) que si ahora os mejáis, tenéis vestidos que mudar luego, y él no tendrá otro vestido (sucediéndole lo mismo que a mí) y así permitid que vuelva a tomar mi puesto, o por Dios que de aquí al Alba (si a tenerle estás resuelto) os habéis de mojar vos, porque en distantes extremos quien puede vestirse más, siente los trabajos menos. Paréceme que a mojarme . de aquí al día me resuelvo, porque el hombre tiene traza de cumplir lo que ha propuesto. Digo, que porque no hagáis mas reparos que los hechos. No hay soldados en el campo que nos defiendan? Qué es esto? Voz de mujer me parece, Vuecelencia se esté quedo, que yo miraré lo que es. Mujeres en este ouesto, que será? pero llegad, que desde aquí estoy atento a cualquier suceso, Quién? No hay quien nos socorra cielos! Quién es? quién va? Mi señor es este, ya dejo el miedo, señor, pues no me conoces? Chupa, tú en aqueste puesto? cómo has llegado hasta aquí? Por un infeliz suceso: a mi señora han robado. qué dices? . Lo que te cuento. Pues cómo? Las dos marchando (como tú lo habías dispuesto) veniamos con el comvoy, y de repente salieron unos soldados, que estaban de emboscada (sin que verios. nuestros caballos pudiesen, y pasando libres ellos a nosotras) que detras (por flema de los jumentos) nos veniamos de espacio, de prisanos envistieron, y se llevaron tu esposa, que de mi caso no hicieron. Muerto de oírte he quedado, siú que me valga el esfuerzo, Pues ahora de tu valor estás de valerte a tiempo. vive Dios, que hay en la guerra . notables a caecimientos. Y eran muchos los soldados? Tres con los rostros cubiertos. Tres soldados? vive Dios . que me ha causado recelo, de que no eran enemigos. Mucho su desgracia siento. . Y viste por donde echaron? Según lo que iban torciendo, hacia aquel bosqué que tiene una casa fuerte en medio, me pareció caminaban. Mas mi duda va creciendo, vive Dios que no en el bosque, sino al más profundo seno del abismo he de arrojarme, y morir si los encuentro entre ellos hecho pedazos, porque la vida no quiero sin Juana; el Marqués perdone si atropello su respeto, que en esto no hay diliciones, gran señor. . Ya, amigo Peoto, escucho vuestra desgracia, y tan por mía la tengo siendo vuestra, que no ré si es más vuestro sentimiento, pero cobraos con valor, pues que le tenéis, y puesto que no es más que prisionera, esta fácil el remedio. Señor el mayor que hallo es, que vos guardéis el puesto, aunque os mojéis, porque yo parto en su bescaal momento. Esperad, que no ha de ser de este modo Yo no tengo mas modo que ir a librarla. Eso es arrojarse a un riesgo sin fruto, y por esto os mando que no os vais. . Obedeceros pudiera en otra ocasión. pero en esta no he de hacerlo. Por qué? . Porque agora no sois Genetal, pues vos mismo (siendo soldado de posta) igual mío os habéis hecho, con que no quedo culpado, aunque aquí no os obedezco. Pues volved a vuestra posta. Eso no, que podréis luego mandarme, y no lograré lo que libre hacer pretendo. El puesto dejáis? . Tampoco se puede quejar el puesto de mi falta, pues con vos tan mejorado le dejo, sígueme Chispa. Contigo arde la Chispa sin miedo. Notable resolución! no he visto jamás denuedo semejante; habrá quien crea que puede suceder esto? por Dios que lo estoy pasando, y que casi no lo creo: Muy buenos hemos quedado quien pintare este suceso, si se moja como yo, bien puede pintarle al fresco; mas porque me empeño en quejas de lo que yo culpa tengo? no entendí que resolviera contra mi mandato expreso tal acción; mas que me admira si es valiente, y viendo a riesgo su mujer que atropellase por cualquiera otro respeto? Disculpole, que por Dios que yo me hiciera lo mesmo, porque el valor nunca aguarda sin a cobrar con brazo ajeno lo que él puede por si propio, que no es gloria del esfuerzo no hacer solo lo que muchos con dificultad hicieron. Discurramos esta acción, pues nos da lugar el tiempo, y no puedo de aquí aldía dejar, aunque quiera, el puesto. Castigaré en este hombre la inobediencia? mal puedo, que no he de dar yo la muerte a quien la vida le debo. Demás de que si se miran las leyes, libra el Derecho a cualquiera que en su arte es único por lo diestro. Pues si aqueste en el valor es más que todos perfecto, porque lo que un arte libra, no ha de librar un esfuerzo? Yo había de quitar la vida a un hombre, que en lo supremo del valor, solo él compene un campo armado en alientos? No, que hombre de prendas tales, mas que hombre le considero, que quien nace a más que todos, más cuidado fue del cielo. Y cuando esto no bastara, fuera bueno, fuera bueno que se malograra un hombre de quien aún yo envidia tengo? No, que fuera hacer malguista una envidia, de quien pienso que es virtud tenerla, cuando nace de heroicos afectos. Mas noble es este, que aquel que heredo los lucimientos; que aqueste enciende sus luces, ya aquelse las encendieron Lo heredado de lo noble, aunque es de tan altoquecio, se habent ja lo adquirido lo que hay de hallarlo al hacerlo, Vuelvo a confesar, que estoy envidioso de su aliento, que este no debe lo que hace, y yo hago lo que debo. Qué haré? mas ya el Alba avisa. de que viene amaneciendo, y esta caja de que el nombre se rompe. Ya de los puestos. pueden todos retirarse. 1. Esa palabra en el cielo esté gozando de Dios Si estará; pero que veo? el Marqués de Leganes aquí? pues, señor, qué es esto? habéis estado de posta? De posta, y aún de correo parece ha estado, según el águale está corriendo. Qué os admiráis? túmbién yo soy solvado . Y de los viejos. Perote, a quien todos llaman en Flandes el Mosquetero, aquí de posta quedó, y faltar de aquí. . Sargento, no falta nunca a quien yo le sostituyo en el puesto. Yo, señor. Este no es su mulquete? . Conocerlo. pueden todos, porque nadio. le trae de tan grande peso. Pues si yo le traigo, y nadie. como él puede traerio, donde yo estoy, no digáis que pudo hacer falta Pedro; vamos a la tienda. Dadnos las armas, las llevaremos Pesan mucho, y yo no doy. las armas de que me entrego, cuando me cuestan cuidado, sino es a su propio dueño: vamos. Aquestos caprichos. del Marqués no los entiendo. s. Ya que al logro de mi amor os debo tantas finezas, debaos guardar mi persona. 1 Con los dos en tu defensa, pues estamos empeñados, sigue tu gusto, y no temas. Sirva de sagrado el bosque 2. Los dos estamos alerta. Hermosísima deidad, aunque enemigo parezca en el traga con que vengo, solo aquí quiero que entiendas, que soy más tuyo que mío, y que amor quiero que sea quien valga a mis esperanzas sin dar parte a la violencia. Qué es esto? an presto así mi enemigo me requiebra? no sé que me dice el alma, pues parece otra materia, mas que prisión, mi desdicha. Aunque vuestra prisionera hoy me ha hecho mi fortuna, que sin libertad me deja, es solo en cuanto a poder tener vos dominio en ella, no en cuanto al honor, que ese corre de mí ser a cuenta, que aunque defenver no puede la libertad, no le niega al alma libre el calor para que el honor defienda. l . No rama oculta en el bosque dejará mi diligencia. sin registrar. Mal podrás das a mi amor resistencia. Cómo no? si de mi aliento. Gente a aquesta parte sueña. s. No, Juana, porque es tan grande y crece con tanta fuerza, que es imposible oponerse a su ardor. Qué escucho, penas! Juana, y amor han llegado a mi oído, escuche atenta mi pasión. Juana Divina, Esto a mi desdicha suena, asegurareme más. Vos de qué manera, si sois del campo contrario, mi nombre sabéis? Engendra gran conocimiento amor. Amor? Sí, que tu belleza siendo Argel de mi albedrío, prisionero en sus cadenas le tiene, sin que resista de tanto imperio la fuerza: Como vos de amor cautivo, si soy vuestra prisionera? Uno tu hermosura hizo, y otro hizo mi diligencia. Quién sois, que el hablarme aquí con la cara tan cubierta, no arguye merecimientos en la parte de las prendas, porque quien niega la cara al triunfo que se celebra, dice que no lo merece, pues le mira con vergüenza Qué escucho, cielos divinos! mi perdida Juana es esta; a que aguarda mi valor, cuando volcanes revienta el alma, que no castiga lo atrevido? mas suspenda el calor la ejecución hasta averiguar su ofensa. Juana, aunque ya de tu enoje sin descubrirme da señas tu reparo, quiero que mi amor descubierto sepas. Yo soy Don Sancho; mal dije, erró al pronunciar la lengua, que no soy sino un rendido, que a pedirte favor llega. Amor, por lograr su dicha, dispuso la estratagema de parecer enemigo, disculpe la acción violenta aquesta pasión, que al alma arrastra con vista ciega. Ya estás donde puedes libre dar dulce alivio a mis penas, y a tu esposo no embaraza, istante está, no le temas. Ah traidor, nunca a tu muerte tienes su esposo más cerca! y si no te ha muerto, es por saber si hay culpa en ella. Bien imaginé, enemigo, que nadie, nadie pudiera, sino un traidor como tú intentar acción tan fe, Mi esposo siempre seguro está, y nunca está más cerca para guarda de su honor. que cuando a mí me le deja, Oh heroica mujer! de oírte ya vidas el alma alienta: seránlo traidor aquesta. Muerta soy: aquí mi esposo? muerto a mis iras sangrientas quedarás: camaradas, aqueste villano muera. 1. Ánimo, Don Sancho, que ya estamos en tu defensa. Vive Dios, infames viles, que aunque del cielo llovieran. más traidores, que descubre en su azul campaña estrellas, que en venganza de mi honor todos al filo murieran de esta espada. 2. Ravos vibra! Muerto soy. Y los que quedan han de confesarlo mismo. Ea mi Pedro, todos mueran: 1. De su desatada furia solo los piesnos defienda. No huyáis, cobardes, que no a distancias en mi ofensa que os puedan librar . lo burra: dale al rucio. . No vi bestia tan mala. Camina al bosque. Juana mía, gente sueña, y pues ya los tres han muerto, bien es que antes que nos vean, nos retiremos . Esposo, satisfacerte quisiera, ya que has visto. Nada digas, que es ociosa diligencia, que todo lo sé, y estoy satisfecho. Pues qué intentas? Que a aquesta casa del bosque, que es antigua fortaleza del Barón de Lisiñan; nos retiremos, y en ella nos ocultemos en tanto que pasa aquesta tormenta. De Chispa estoy con cuidado, que la deje . No le tengas, que al cuartel la encamine. antes que al bosque viniera: vamos, que hasta la casa nos llevará aquesta senda Atrear cuerpo de tal, que aquel es el enemigo. Desdicha es venir contigo. Y contigo otro que tal. Pues no le viene muy ancho venir conmigo al bribón? De encontraros dio ocasión venir buscando a Don Sancho. Mejor me estuviera viendo del campo nuestras banderas, que venir por las laderas hoy del enemigo huyendo. La marcha hacia aquíen caminas Al bosque cuerpo de Dios, porque dejaré a los dos. No comas tantas gallinas. Ese nombre al miedo han dado Callina es la cobardía. Si lo fuera, Flora mía, fuera yo muy regalado. Ay de mil. Aquesto es peor, . san que sé yo sea conmigo, si es abogado del miedo. Quejarse a esta parte he oído, que será? . Ya muero a manos Sin duda que el enemigo ha llegado, y viene dando, pues se quejan. . Del destino: acaba ya de matarme. No es persona de juicio pues que dice que le acaben hacia la muerte el camino, pudiendo pedir que le acaben hacia lo vivo. Un hombre tinto en su sangre. En vino fuera lo tinto mejor, . Se ve en esta parte. Y en estorra dos tendidos. Qué dices? tres muertos ay? No lo ves? . Pléguete Cristo, tres muertos, y nos estamos con ellos entretenidos? vamos de aquí, no sea el diablo que se levanten me hinos, y piensen que los he muerto, y hagan lo propio conmigo. Acaba de darme muerte. Verán si no es lo que he dicho, ya empiezan a imaginarlo. Quiero llegar, que mi brío no sufre escuchar la queja sin procurarla el alivio. Si dejan solo a mi miedo, hará que hieda el distrito mas que con los cuerpos muertos, porque ya estoy corrompido. Quién eres tú, que te quejas en mal formados gemidos, negándote los alientos, ayte para los suspiros? Soy un desdichado, en quien haciéndose amor delito, halló en la intención del logro ejecutado el castigo. Cielo él es; si se erró el sentido? no, que aunque este faltara, con el alma lo averiguo. Don Sancho, dueño, señor, tú de aquesta suerte herido? cómo mueres, si no muero? como vives, sino vivo? Qué es esto, Flora? Sancho es el muerto? vive Cristo, que las dos para que muera, sois famosos Capuchinos. Hay más notable desdicha! A quién en mi mal esquivo en este intrincado bosque esa piedad he debido? Laura soy, Don Sancho, Laura que hasta en la muerte te sigo; y que tú no me conozcas, ni lo extraño, ni lo admiro, pues ajena de tu pecho, de ti olvidada he vivido. Conansias vivas siguiendo tu deslealtad mi cariño, iba al campo, y mi desdicha (que siempre viene conmigo) me trujo donde te hallase para el haberte perdido. Laura, de lo que te debo el pagarte agradecido llegó tarde, porque ya la vida a la muerte rindo. Señor, quieres por sustancia pasar algo de este Hormigo? Mas por cumplir la palabra, que di de ser tu marido, esta es mi mano, y la vida que me queda, te dedico. Todo aumenta mi dolor, muerta, esposo, la recibo, y te doy en esta el alma. Desposorio consumido es este, y no consumado, no sentirá el ser marido. Por aquí ha de estari Sancho, según al partir me dijo. 1. Dicha será el encontrarle. Ya habrá logrado el disignio, con que salió a aqueste puesto. Hételo aquí al enemigo, emboscome, mas que lleve damas, y muertos cautivos. Tevas dejando a mi ama? . Defiéndala su marido. 2. Gente a aquesta parte sueña. Reconocerla es preciso, porque puede ser que sea . Don Sancho; pero que miro? aquí dos hombres están, y otro en el suelo rendido: Don Sancho es; ah traidores como osasteis atrevidos darle muerte a un Capitán? viven los cielos divinos que habéis de morir, infames. Que os reportéis os suplico. 1. Mas adelante otros dos están muertos. . Ya los miro: señor Capitán qué es esto? no responde? elado, y frío está: traidoros, quien sois? Ay dolor más exquísito! . si aquí declaro quien soy, correrá mi honor peligro; los dos somos vivanderos; que esta mañana pártimos al campo. . Pues como aquí, no siendo aqueste el camino, os hallamos? . Porque yendo por él, desde lejos vimos bajar de aquel monte armadas las haces del enemigo; y por no daren sus mallos, a este bosque nos venimos. Aunqueigáis la verdad, que vais presos es preciso, porque aunque no lo hayáis hecho basta estar donde hay delito. (dio Señor, mirad. . No hay reme ea, camaradas, a soldados. Sañor. No hay que replicar, que esto ha de ser . No replico pues donde se perdió todo, a que puede haber perdido? con esto voy más segura, y encubrirme así es preciso, El cadaber retiremos, puesto que con los indicios de estos presos que llevamos, con el General cumplmos. Cuando deberé a la muerte qué quiera acabar conmigo? Un Ejército en batalla al bosque parece que entra; si será el nuestro; que aún no percibo de aquí las señas? y parece que hace alto; pero hacia el fuerte se acerca un hombre, tambor parece; que nonedad será aquesta? Llamada ha hecho: ay tal caso! el responderle es ya fuerza, y estoy solo, que el Barón, cuya es esta fortaleza, con sus criados fue a ver al Marqués, dejando en ella solo mi persona: otra llamada, aquí una escopeta está responda por mí, . y lo que viniere venga. Ya al llamado de la caja dio aviso la centinela: ha del fuerte. Quién nos llama? Un tambor que de paz llega del campo Frances enviado. por el Marqués de Turena, y así dándome el seguro que se permite en la guerra; avisad al Castellano, porque hablar con él es fuerza. Seguro estáis, ya os escucha, decid la embajada vuestra El Mariscal que del Rey Cristianísimo gobierna el campo, dice, que al punto rindáis esta fortaleza a merced, por cuanto no es regular su defensa contra un Ejército Real. Y de no hacerlo, os sentencia a todo rigor, y aquesto por resol on postrera manda que os diga, ved que resolución es la vuestra. El señor Mariscal viene con cólera muy Francesa, y metece su embajada muy flemática respuesta. Decidle, que aunque no es Plaza regular aquesta, tiene el Castellano mucho. valor para defenderla, sin más de cien Españoles, que cada uno desea, a la salud de los Reyes brindarle en la resistencia; con defender cian asaltos, porque en ellos se entretengan, y porque a tantos Monsintes es preciso haceres fiesta, que hay mosquetes para flantas, valas para castañeras, de polvora luminarias, con frascos para que beban, danza de espadas por postre, y atabales de rodelas. Que si de este modo gosta que se le rinda, que venga con la merced que me hace a tomarla, mas que advierta, que ha de costarle el entrarla muchaseona diligencia. Esa respuesta me das? Por reselución postrera. Parece que habláis de burlas? Pues decidielo de verás, En paz quedad Id en paz. Yo llevo linda respuesta. . Por Dios que el señor Frances, ha de ver adonde llega la resolución de un hombre. Esta casa me defienda. otro hombre: quién viene allá? De miedo una anima en pena. Pues aquí no hay para Mistas, por donde vino; se vuelva, sino quiere la conjure una tabla. . Hombre, qué intentas? que no soy alma que busco agora el requiem aternam. Este es Hormigo, criado de aquel traidor, y aunque inquieta mi cólera a su castigo, disimulando quisiera saber de él, que hay en el campo: aguarde abriré la puerta, que ya, coblozco que es uno de nuestras banderas. O santísima palabra! ya no habrá temor que tenga. Ya señor Hormigo, está seguro usted . Santa Tecla, Santa Ines, Santa Lucia, antes ciegue que tal vea, todo un Perote me ha helado. De que al berme, Hormigo, tiembla? Señor, tengo unas cuartanas, y agora el frío me entra; sin duda aqueste a DonSancho . tomó de su amor la cuenta: digo que yo. . Soy su amigo. No supe jamás. . No temas, que hay en el campo? . Tomillos. No pregunto eso, en si vuelva, que hay del Ejército digo? Toda la gente está buena, solo un Gisión está enfermo de beber agua con brebas. Cómo está su amo Don Sancho? Bien acomodado queda, porque ya queda casado, Casado? de qué manera? Ay a la entrada del bosque dio la mano a una Flamenca a tiempo que mortalmente está herido, y por la cuenta va ha hecho flux con la vida. Ciertamente que me pesa, que era amigo muy leal. HO!y como que lo era, seguro para su amigo, y hombre de buena conciencia. Y quién le hirió? Yo imagino, que suliendo a pecorea le cogieron en la trampa. Este de mi no sospecha. yo quiero valerme de él, aunque el no matarle sienta, Ya que de aquesa desgracia, Hormigo, nada remedia (según el tiempo) el discurso, tú con toda diligencia has de llevar un aviso al Marqués, arás lo así? Si señor, al punto venga la carta: cuerpo de Dios, no al Marqués, si no hasta Moca por verme fuera de aquí, de hocicos al punto fuera: harelo famosamente. Pues ven ADespachar apriesa. s. Señor Barón, yo he llamado a Usia con este intento, y quedo en parte contento por haberlo así aprobado. Vuecelencia en todo es prudente, como advertido, pues viéndose acometido por esa parte el Frances, le ha de ser fuerza mudar de forma a la que ha tomado, y solo por un costado su campo ha de pelear, con queno pudiendo unido valerse del campo todo, peleando de este modo es prebable el ser vencido Cambray está asegurado, aunque aqueste fue suintento. Sirviérale de escarmiento si lobre él se hubiera echado. Conoció lo que interesa. Asegurole el recato, El pensó comprar barato a Cambray con la interpresa. Dónde Vuecelencia está nunca hay tiempo descuidado. Del Francesillo ahorcado, quejoso en Turena está; que os parece? . La malicia no conoce la razón. Para no ver su traición se queja de mi justicia: a fe de pobre soldado, que si a él propio le cogiera. Qué? . De la misma manera también le hubiera ahorcado. Corriendo hasta aquí he llegado en la posta de mi miedo, mas aquí el Marqués está; gran señor. Qué hay? qué tenemos? Esta cartalo dirá Dice así , - Señor excelso. A la fuerza del Barón de Lisiñan tiene puesto cerco el Frances, y aunque estoy yo solo en ella, he resuelto (dando a entender, que son muchos. los que le asisten) que el cerco se mantenga algunos días, por si puede ser de efecto a Vuecelencia el quelgaste aquí aqueste brevé tiempo. Guarde Dios a Vuecelencia de Fsandes el Mosquetero, Vive Dios que es caso raro, que un hombrotenga este esfuerzo, mas que perder esta fuerza vendré a sentir el perderlo; Resoluciones son taras las de este hombre; Tiene aliento. Barón, en fin vuestro fuerte está de perderse a riesgo, Mas siento que Vuecelencia pierda a un hombrecomo Pedro, a merced la fuerza luego, porque en él quedaba solo. Qué allá fue a parar? me huelgo. No quisiera su desgracia. No, que él sabrá disponerlo, y mientras que se entretiene allí el Frances, será bueno nos dispongamos nosotros para salirle al encuentro: vamos . De Don Sancho no se sabe en aqueste pueblo. Corrido estoy de ver que un mísero castillejo, atrevido de este modo, se resista a un campo entero. 1. Gran valor debe de haber, señor, en los que están dentro. Volvedle hacer la llamada, porque yo en persona quiero hablar con el Castellano. Llamada del campo han hecho, Juava, desparar aprisa los mosqueres que dispuestos en las horquillas están. Solo tu señal espero. Quien llama al fuerte, n, . Mucha gente tiene dentro, . el Mariscal de Turena os habla. . Ya escucho atento, porque a un General tan grande se debe mucho respeto; que me ordenáis? Qué obstinado no paséis a hacer despecho de la vida, el no entregarme pues a tanta no poder resistiros; y si ciegos no os valéis de mi piedad, desde el bajo al más supremo soldado no ha de librar la vida: así resolveos. Señor Mariscal, no dudo, que contra un campo tan lleno de sdados, este fuerte es de resistencia ajeno. Pero yo no he de rendirle a meteed, porque primero de gastar cuantas balas para defenderle tengo, y después en mis soldados déis de hallar tanto esfuerzo, que han de costaros la vida de cada soldado ciento. Y yo solo voto a Dios me he de dar por tanto precio, que no ha de tener la Francia con que pagarme un cabello. Salirle quiero a partido, . que el Español es resuelto, y ho de perder mucha gente, si hac en no rendirse empeño, Pues por e veáis que yo por vos) de mi parte cedo, digo, que salgáis sin armas. Tampoco el partido acepto: co las banderas tendidas ala en boca, y todo aquello que es honor de la Milicia he de salir de este puesto, o morir. . Es imposible aquese honor concederos, que no han de decir, que un fuerte contra un Ejército entero capítula de ese modo, no siendo regular puesto. Tan grando es la fuerza, cuanto es del soldado el esfuerzo, que la definede, y así concederme lo propuesto, o asaltarme, porque solo a lo dicho me resuelvo. Soldados, la arrilleria Juana, bueqne a pegar fuego. Tened, que por el valor que mostráis aquí, os concedo cuanto pedís? . Dáis palabra de que seguros iremos amuestro campo? Y la afirmon debajo de juramento. Poned vuestra gente en orden, que la míasalura luego. . Póngase el campo en hilera, para que pase por medio la gente rendida .. Todos tupeden obedecemos, ea hacia el fuerte soldados. Envidioso por Dios quedo, valiente es el Español, pero admírame en extremo, que un fuerte tan corto tenga tanta gente: ya con esto estoy más asegurado contra los bravos intentos del Marqués de Leganes, que tengo mucho deseo de vengar lo riguroso, con que cruel, y sangriento ahorcó a un soldado mío (en él culpa no cabiendo de lo que yo le ordené) mas algún día nos veremos. Ya va saliendo la gente rendida, conocer quiero que soldados son, porque es del valor siempre efecto darse a estimar, aunque sea del enemigo más fiero, h, . Anres que el Alba en celajes Marche de espacio el Alferez. la bandera que no tengo, muy bien la suple mi banda. Extraños son tus intentos. Como no acaba la gente de salir? mirad que espera. Ya ha salido toda. Cómo, si dos solamente veo? . Ya el fuerte estará rendido. Pues si trviera más gente fuera fácil que tan presto os tindiera el fuerte yo, y que vos entraráis dentro? no hay más que yo, y el Alferez. 1. Hay tal burla! No lo creo! Crealo Vuecelencia, pues entra sin sangre en el puesto. Luego me habéis engañado? Yo no señor, que vos mismo os engañasteis; que yo hice por mí lo que debo. Vive Dios que estoy corrido, y que he de dar escarmiento al mundo de aqueste engaño: ea soldados, prendedlos. Pues cómo podéis quebrar, señor, vuestro juramento? Es verdad, partid seguros, que pues le hice indiscreto (sin pedírmele ja cumplirlo estoy obligado. 1. Cierto que más que enojo, merece esta acción aplauso eterno. Ea al fuerte, soldados. En. Juana, al campo nuestro. , . r que contendiminto llega e , madrugue a peinar las hebres del Sol, que con oro, y grana la sirve, y la galantea, sin más dilación, Barón, está la marcha dispuesta. Todo, señor, prevenido está ya. En lucha sangrienta ha de ver mañana el bosque triunfar la Española fuerza. Fuerza es, cuando en su defensa no hay más que un hombre, mas no puedo negar la grandeza del ánimo que le asiste: que solo un hombre se atreva a nagarle a un campo armado de un fuerrecillo la entrega! Pues no ha servido de poco la atrevida estratagema de haberle así detenido, para poder Vuecelencia con mayor disposición prevenirse a tanta empresa. Acasos hay que no halla. el discurso como puedan suceder; quien que ha importado tanto a Pedro le dijora? de cuantos servicios hizo al Rey, ninguno a este llega. Que con lo que frasucedido a vec el Marqués te atrevas? Yo he hecho vileza alguna, para que su rigor tema? Aquí está. Marqués invicto, dele los ples Vuecelencia a besar a un Moscuetero, a buscar asilo en ellos. En vez de enojo me alegra como un hombre que la faltado al punto de la obediencia, se atreve a llegar a hablarme? Yo nunca he faltado a ella, que a mi General la rindo, pero no a una centinela, y áquí se da a un General, si allíá una posta se niega. Tiene razón, vive Dios. . Ahora dejando esta queja para otra ocasion, decidme, en que estado el fuerte queda? cómo pudisteis librar? Capitulé de manera, que salí con el honor debido a las armas nuestras. Qué decís? cómo es posible? Nada al ardid se le niega, Vive Dios que he de abrázaros, aunque murmurado sea, . que un hombre de tal valor no hay favor que no merezca: y en que estado el enemigo? En el bosque agora queda abrigado de la casa fuerte, pero no es defensa bastante para que no Vuecelencia le acometa, que por un lado que yo mire con gran diligencia, está indefenso; y si aquí le acomete Vuecelencia, no dudo de la victoria. Con vos la tengo por nuestra: marche el Ejército al bosque. Qué aún no me acabe la pena! Aquí está el Marqués, Señor . Qué es eso? Que a tu presencia estos dos hombres traemos, porque dieron muerte fiera a Don Sancho, y dos soldados. Miente como un mal trompeta Qué decís? Elleor Sargento . se viene con linda flema. Del cuartel viniendo al campo (cerca de la fortaleza del bosque ja Don Saucho muerto hallamos, y es evidencia, que estos son los homicidas, porque e el estaban cerca sin otro alguno. Si así en el tormento se prueba, al instante los ahorquen. Sacada tenga la lengua, . si disimulare más: Señor, mire Vuecelencia, que las dos somos mujeres, y mi ama es de Bruselas (Madama Laura de Armont, de conocida nobleza) a quien Don Sancho palabra dio de ser su esposo, y ella le venía a ejecutar para que se la cumpliera: muerto le halló, y se ha que dado a la Luna de Valencia, como dicen en España. Yo le vi casar con ella dando el último suspiro. Señor, para que se advierta cuanto el humano sentir en su parecer se hierra, yo le di muerte a Lon Sancho, porque conspiró en mi ofensa (con esotros dos) de aquesto asegure a Vuecelencia el volver conmigo Inana (cuando yo por prisionera nigo la tuve) él la robó con cautela; yo fui quien le dio la muerte, quiero que todos lo sepan, porque una honrada venganza no ha de quedar encubierta. Yo le maté, y pues con honra así mi crédito queda, Vuecelencia ordene, mande, que aquí tengo mi cabeza. pues quien muere honrado, no muriendo de vivindeja. Jesús lo que se descubrea hoy aquí de cosas nuevas! No sé en accidentes tales . que ejecute la prudencia: Señora, por mí; y por vos siento la desgracia vuestra, y el ayudaros en todo desde hoy a mi cargo queda. Dios a Vuecelencia guarde, mas mi mal es de manera, que el morir solo es remedio al cuchillo de la pena. Siempre casos semejantes . un Condento los remedia. Vos Pedro:no sé por Dios . que en este caso rusuelva? si el por su honorle dio muerte, en mi opinión libre queda, y como he de castigar lo propio que yo quitarle al Rey esta espada, injusticia también fuera. Pendiente estoy de su labio. Nada a mi valor altera. s Esto ha de ser, Pedro, ahora de quien sois ha de ser prenda, que sobre vuestra palabra vuestra persona esté presa, y pues ver al enemigo al romper del alba es fuerza, y falta Don Sancho, en tanto que otra cosa se os ordena, llevaréis su compañía sirviendo aquella gineta. Miren porque raro modo con la amenaza le premia! Siempre, señor, a esas plantas tenéis mi persona puesta. Marche el campo Toca al arma. . Que estoy libre? Triste pena! Aquí la primera parte y in boda por esta guerra, a rista de una baralla) da aporque lo que queda, popara la segunda parte oroslo remite el Poeta, oopidiendo perdón a todos noq de sus faltas; y las nuestras.