Texto digital de Morir por vivir con honra
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Morir por vivir con honra. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/morir-por-vivir-con-honra.

MORIR POR VIVIR CON HONRA
JORNADA PRIMERA
l ey su hijo ria Ael templo venid a ofrecer a los dioses el debido culto que si es víctima sacra en sus aras borar alimento ha de ser en tributo. vasallos de esta corona, fiel noble y de al concurso que entrambas obligaciones cumplió con el celo justo. Ya sabéis como a Ariadra que presente está le cupo la suerte de tributaría a los dioses para el dbruto horrible que en cada un año deeeo Aguarda aqueste tributo y siendo tan de mi parte el dolor que infausto trujo este suceso, envíe d cornada a reinos diversos aumpcios con su retrato, ofreciendo a quien alcanzaré triunfo contra la fiera la mano suya. y de corinto el augusto Señorío y mando como a princesa y dueño suyo. Y aunque es verdad que también solicite que este injusto feudo se desapropiase de aquesta coronas juzgo no ser voluntad del cielo se desfrande el instituto que nuestros antecesores consagraron, pues ninguno de cuantos se han arriesgado, vencir han podido al boruto. y siendo según precepto de las deyes ya concluso el término, y que no hay remedio a tanto infortunio. en los recientes altares del gran Júpiter y juno esta racional ofrenda si bien lamentable abuso entremos aconsagrar volviendo a repetir juntos. Ael templo venido repiten la música y pase y el ríncipe detiene r Qué solicites a costa de mi muerte tan injusto precipicio? Mal me hagas el favor, cuando reuso driade que tú mueras. No es morir, si es en tu defensa y ju. Si acreditarse pretendes es de más cuando no dudo tu voluntad. Esto es fuerza. Yen mí también esto es justo. Ariad. en ti rigor. Yo piedad. Mucho pierdes. el riad dogro mucho. prente dadre deligro prenso reino ariado mi amor. prinso el vulgo. Nada me estorba. prente. Qué en fin te resuelves. Sí, a qué juntos prente hemos de morir los dos, si del Bárbaro no triunfo. Ruego a los dioses que no sea bráculo tu anuncio cierto será cuando veas drend como la palabra cumplo. a salir como anies con todo el acompañamiento, vuelven los músicos cantán y se descubre un altar en que e pendrán todos de rodillas, Deidad sacra entre los dioses, de deeso superior dueño absoluto de cuanto tu resia mano del caos a su ser redujo. yace ante tus sacras aras este natural dibujo de tu poder esta ofrenda racional este tributo qué suerte y obligación forzoso uno y otro justo piden, cuya aceptación esperamos en anuncios sonoros, que pues es tanto el dolor será más mucho si del mérito el aplauso faltas de tu brazo augusto suena o la Antes, señor, que esecute pren ¿Qué estruéndo es este que escucho? soldadoAquí gran señor aguarda un hombre salvo conducto para hablarte. Dile que entre. dasde el so No sé qué males presumo. de camino y salchichón con una cabeza de sale dica sigante Diven animo a tus pies reales Gran señor, no por tributo de mis victorias te ofrezco aqueste pequeño triunfo. y yo también, porque a un rey salese no se puede hacer renuncio. aparo Desdichas qué es lo que veo? Cesarés ¿qué es lo que escucho? Albricias que es lo toco aun mirándolo lo dudo. Alzad teroe valeroso Decid quién sois que el seguro de mi palabra ofrezco, sin faltar ael instituto de mis deyes, en sabiendo a quien debo bien tan sumo. Pues tu majestad atienda vicio sacro Rey, Monarcha augusto, el suceso más extraño que ilustrar con luces pudo la vaga región del aire, ese Blancia durpureo, salede Mi nombre es vicias. Advierte, que no es el que mato turno como Virgilió lo afirmas en su eneida y si del Bruto nipercole pareciere el retrato en mejor rumbo de otra idioma podrá verlo, cómo es si mil el asunto, esto supuesto por cierto, prosigue ahora el discurso. Mi nombre es vicias mi nación troyana, mi padre fue alcañor, mi madre hiera. de sangre tan iustres y soberana, que puede competir de esfera a esfera, murió mi madre, plor murió temprana, en la más deseada primavera murió también su esposo amado padre, con que no conocí, padre ni madre. dos dustros el obélico estandarte vi mover contra un pueblo comarcano. y yo siguiendo ael valeroso marte en su templo me ofrezco soberano, donde aprendí también su heroico arte, que fui terror muy presto del tirano. pero que de mi vot en esto corta y pasó solo a lo que más importa. capitán general me hallaba cuando llegaron nunlios de dolor rendidos, el instituto tuyo publicando, en un día feliz en quien onidos estábamos del Dios sacrificando holo caustos por dones recibidos, y entregando el retrato imán del Mundo, no aguardo en este empeño a ser segundo. dispongo mi oiaje sin tardanca sil de e de tan heroico celo provocado, visto mi amor de alegre confianza en el triunfo a que aspira mi cuidado y con valor desvelo y esperanza mi patria dejo, tomó ese criado y en un bello alazan la senda sigo, en busca de aquel bárbaro enemigo, de un monte la soberbia arquitectura comence a discurrir con gran cuidado y admirando de peñas la estrechuras a un roble mi caballo dejo atado, subo y con lentos pasos la espesura examino y al fin descubro hondrado y entre dos arroyuelos cristalinos echa una alcoba de gigantes pinos. Era su cerco de soberbias peñas la entrada dos peñascos componían la senda obscura a intrincadas brenas, tinieblas solo del parecer se veyan que a mis dudosos pasos dirigian. que fuese aquel albergue del tirano con ánimo me arrojo, mas qué humano. Por él entre con bárbara osadía en cuyo cerco y vejetable muro hallé la noche, porque perdí el día mientras sin luz pase el carril oscuro. Dolvióme a amanecer, porque salía a un espacioso valle y mal seguro, hecho la vista y vi sobre unas peñas, pero mejor te lo dirán las señas. un animado escollo sobre un monte uno de miembros empinado risco, en lo cruel tirano ni creonte. en el mirar sangriento basilisco, en el ceño persuro daomedonte, en lo tremendo roca o cuelisco, tan alto que sentada su fiereza de vista se perdia la cabeza. argos del drado horrores bostezando, viome y los gruesos miembros destendiendo, dos escollos profundos fue arrancando, en los pies y dos pinos revolviendo en los brazos, estribando, ael primer movil casi, fue subiendo. pues puesto en pies me pareció que era puntal civiente de la azul esfera. Quédose aquella corre organizada echa a talaya de uno y otro dolo cuya soberbia en nadie imaginada, aun fue de las resiones mauseolo, y con la sombra nunca comparada. de de mes Por ser en él imaginada solo fue resistrando el rayo ardiente y terso, racional quitasol del universo. Dio un paso hacia mí, y aunque distante le descubrí ael segundo movimiento. se me puso colérico delante, causando su soberbia horror del viento, temblo la superficie y mal sonante, un terremoto siendo cada acento toco a embestir, sirviendo sus temblores, de pifanos clarines y tambores. A lo supremo de un escollo acudo, para con el ponerme frente afrente y tomando una peña por escudo, y por esto que un gino fácilmente hacer alarde de mí mesmo pudo, y con destreza y ánimo valiente vertiendo por la vista horror y saña soberbio se presenta en la campaña. Esgrime el tronco como arista leve, y mi tempraña muerte procurando para herirme con él veloz le mueves mas yo diestro sus golpes malogrando, me defendía y el cruel y aleve escudo y lanza con furor tirando un risco arranco entero y con asombros del hizo atlantes sus soberbios hombros. con el estuvo un rato y desde adentro el espíri tu fuerte recobrando tirómelo, oprimiendo hacia el centro, la tierra en que los pies tuvo estribando. casi a un lado aparto con el encuentro, el sitio donde de estaba esperando, a cuyo golpe el monte y lo restante, temblando se quedo por largo instante. Húrtele el cuerpo y póngome en el muro ael suyo superior con ligereza subir pretende, pero yo procuro estorbarle el intento y con presteza tirándole peñascos me aseguro que triunfe de mi vida su fiereza, irritado de verme tan valiente intenta temerario lo siguiente. el risco donde estaba yo se abraza y la soberbia cumbre, estremeciendo, del centro con furor la despedaza, pero yo media peña previniendo viendo que tanto riesgo me amenaza, tireselo a los pies y ambos endiendo gigante risco y yo como paetonte todos rodando fuimos por el monte. cayo sobre él el edificio fuerte, como estaba inferior de la alta cumbre. y yo por cierta colesí mi muerte ael admirar la inmensa pesadumbre, mas previniendo el cielo dicha y suerte nue que lano he nen me daaluama senda, aunque trabajosa abrió el cuidado, por donde pasar pude aél otro lado. A este tiempo, señor el fiero bruto, taladrando con pies cabeza y brazos el eminente escollo ya diruto, tiraba a un lado y otro los pedazos pero cómo era tanto el revoluto los mismos le servían de embarazos, y batallando con su aliento mismo, esperaba el postrero parasismo. llegue con el espada y por el pecho que acaso descubrí di puerta al alma quedando su cadáver ya deshecho. inanime el aspecto el brío en calma libre deél fue de vos yo satisfecho viva su Alteza, pues logró la palma, que hoy dedica a sus pies con nueva gloria quien por ella alcanzo tan gran victoria. Este es en fin, mi nacimiento y fama, del trofeo señor que he conseguido, sin más realces que mi estirpe a clama ni otras más lides en que habré vencido al cumplimiento la promesa llama, del premio, aunque de mí no merecido, logre al fin de este triunfo mi deseo más heroico y pacífico trofeo. Que así darás motivos a que cante la fama con sus celebres clarines tus glorias, porque siempre se adelante tu gran poder y aplauso con festines, asegurando en ti siempre triunfante, en tus intentos memorables fines. yo a tus pies que mi humildad a clama Dicha piedad amparo vida y dama. seso de el llega vicias valeroso por tan heroico trofeo a mis dorazos, aunque creo que a triunfo tan prodigioso es corta satisfacción, porque aunque en el deseo exceda para el mérito se queda, siempre con la obligación. la palabra que ofrecí Auihorizo nuevamente Eres monarca eminente ¿Qué es lo que hoy? y porque se admire el Mundo de mi ánimo prodigioso y que en cumplir generoso soy primero, sin segundo. dad la mano a la princesa. Aguarda, espera HAy más desgraciado amor? Qué haces dorir. vuestra Alteza. Mucho sufro, si esto veo en ella reciba el alma que si no es víctima es palma, que alcanzáis de este trofeo. Yo la recibo, que pues Mortal estoy. y mi amor logrará Lauro mejor Señora hoy a vuestros pies. Ahora más lauros mereces en ser liberal señor, pues en la opinión mejor quien da luego da dos veces. Mayor belleza no vi vico. es enigma lo que miro? prenoso que hace mi dolor. Respiro, señoras desde que os vi, y vie a más venturoso estado porque aunque os contemplo ya mi dicha, fue lo que va de lo vivo ha lo pintado. tanto favor agradezco. ¿Qué esto sufra. drento Ciega estoy. Cuando alcanzo desde hoy una vida que os ofrezco. Mi amor acabo en trajedia? drenos la comedia no acabó salete porque está se comenzó por el fin de otras comedias. Quién juzgará drense Perdonad, señor, si es que inadvertido mi descuido no ha cumplido su obligación. devantad o qué príncipe tan tieso Subid vicias a mis brazos aunque en ellos mil pedaros re hiciera tus plantas veso Aunque es justo celebrar tan inpensada alegría. mientras da la vuelta el día ya vicias a descansar. aun pobre que está callando Señor tendrá cabimiento de que entre su parlamento. d parta Que es apartar ha de ayunar del traspaso sieno la cone mi lengua, deja que hable es mi nombre indeclinable para que dél no hagan caso. ¿Quien sois vos? gigante corté Yo soy de cierto el que a él la cabeza, aunque esto fue gran señor a moro muerto. tu mucho valor infiero. es fijo, y si me acordara lo que falta le cortara para ser despojo entero. salcichon salcico Por descendencia me viene con evidencia porque se llamo dechón mi santo tataravuelo su mujer ave de estacas mi visabuela berraca Berraco mi visabuelo mi avuela una hara terca mi buen abuelo tocino mi padre un lindo cochino y mi madre una gran puerca por fin se llamó también de cuán est natéis un cebón que voz a tur salchichón por siempre damen amén. y para confirmación de mi nombre y que no fue acaso el tenerle sé otra singular razón, Ypues, señor, que faltando el cura para el Bauptismo andaba el padrino mismo. la parroquía alborotando, entre tan grande embarazo la comadre me dejo caer que sin Dios me dio en la cabeza un porrazo vino elcura y como vio el chichón y que era tal con mucha prisa la sal al monaguillo pidió. y centando el burusón que la comadre me hizo él con mucha devoción dijo accipe. Chichón y luego, ego te baustizo. Gracioso sois? De qué abones eso consuelo me da porque los señores ya no se pagan de Asufones. Pues en prueba de mi amor este diamante tomad. Viva vuestra Majestad mil siglos por tal favor. a volvedme después a ver d des. Dvos príncipe. que s viz y din con los dos habla mi amor Vase con el acompañamt entrado a recoger. Justed mi reina, está en muda. hasta ser el dachiller. a ser usted chanciller s cal graduado estaba sin duda. pero porque si provoque a mi amistad. camarada para hacer esa llamada con una piedra me toque. En ese acéiie me mancho es piedra la del anillo? a ver si viene ael dedillo No que le vendrá muy ancho salce Prestadlo, lo veré puesto que no me le quiere dar. Tate que el que da en prestar lo vuelve tarde, y no presto. Pues vaya el ruín usted elija otra cosa en confianza porque ni apunta de lanza ha de ganar la sortija. se se Qué somos nuevos, hoy y mañana vendrá y haré Mañana hará lo mismo anse los dos No si no huevo Venid esposa. vir. da do sigo. Ariad. Qué alegríao Qué dolor desdichas que hace mi amor drente que no ejecuya el castigo. Quién en un insiante se vio ria de tan accidental mudanza Al entrar la detiene el príncipe de suerte que no la ella turbado mira a todas Que en fin Ariadna alcanza, un tirano. Dejano mira que Qué he de mirar, si quedo muriendo drinto Advierte? Sí que le he de dar la muerte antes que a mí mi pesar. Mira tu fama y mi honor. celos buscas, bien mirados printe y más estando agraviados por los dioses el rigor deten. ¿Qué ingrata le guardas? Por ti miro. Ya he reparado como así me acordabas. No venís esposa? Señor, ya empiezo a temer. Vete, pues. dapadecer pero acuérdate que aquí mas ¿qué digos a Dios a Dios. Dilo acaba? me dijiste Sino triunfo ¡ay pena triste, hemos de morir los dos. es verdad, pero no ignoras que la palabra he cumplido pues con tantos sentimientos cómo puedo quedar vivo muerto estoy, pues que te pierdo muerto, más cielos qué digo como el valor descaece como se acobarda el brío qué voces han sido aquestas que han turbado los sentidos sino triunfo moriremos Los dos Ariadna dijo que ofrecí y es evidentes pero en cuánto aquel motico del tributo no diría, en este caso colijo tener más alma el recuerdo aquí el discurso es preciso si guerrá que le dé muerte. a este extranjero atrevido no es difícil el probarlo y con su su razón, pues miro que siendo imposible ya respecto de aquello es fijo, que lo debo entender solo de lo presente y confirmo el intento en la experiencia de tormentos y suspiros, y más que advertirlo aquí fue decir, véngate drimo, y véngate, que si no triunfas de aqueste enemigo, hemos de morir los dos pues te pierdo y me has perdido, Luego le debo matar a Rey de amante y fino, Terrible es la consecuencia pero el sentimiento mío es mayor y me disculpa en el empeño a qué aspiro. pero no será violenta la acción en tal prepicio? Que tal vez son contrarios los intentos discurridos y me parece, según las circunstancias que ha sido buen díctamen, pues no hallando causa, origen ni motivo de donde pudo nacer este trágico destino ni yo culpado seré ni otro menos descubrirlo y el ignorar nuestro amor mi padre, es medio propicio para el disimulo de ambos. y en fin no hallarán indicios y así amor a la venganza y por si sale indeciso el intento prevenir será mejor los peligros, que siempre las prevenciones son madres de los delitos. abro esta puerta que sale al campo y este postigo prevengo, porque si acaso hasta aquí saliere indicios no tenga que queda en casa el auchor del homicidio. está que es de su antesala Abierta está de aquí sigo el dictamen y esta llave? que en otro tiempo ha servido dará fin a mis pesares y a mis venganzas principio. Vase y dice Ariadna, dando voces. esposo, ¡Ay de mí, criados, Hombre cualquiera que has sido vicas aguarda que he de vengar mi afrenta con su castigo No hay quien nos socorra. son muy en vano tus designios que aun hay más valor que jurgas la luz matas el príncipe con la espada desnuda o destino de mi desgracia del contrario del intento ha sucedido y por si sale me importa valerme del artificio. Entrase por la puerta de enmedio y vuelve a cerrar dentete con la espada y una mano con sangre a medio vestir Ariadna como a obscuras Dónde te ocultas traidor, viz. Esposo, señor, bien mío. en el cuarto de Ariadna son las voces. Príncipe dentro Ya te sigo. vido. puerta del medio sale el príncipe con luz. por le ¿Qué es esto vos de esta suerte quien os ofende atrevido. Vos, señor, rabio de pena abéis acaso aquí visto ún pero o dolor tirano det des que me dejéis os suplico. Llegad a su cuarto. dentro el rey ¡Ay triste. Ariad el Rey y acompañament ¿Qué es esto? ¿Qué ha sucedido? Por esta puerta sin duda el agresor ha salido. Repara en la puerra y ael irse le detiene el Neo advertio, que estoy aquí Vicias, mas ¿quién os ha herido su Alteza, señor, a fiero purtade viz. rigor, pregunto lo mismo Muerto me deja su voz prente Cielos, si lo ha conocido. y nadie que do mi espada viz. ael tomarla por los filos Pero dejadme, señor, que examinen mis suspiros una duda que mi esposa podrá ser no no lo afirmo que sepa mejor que do de este suceso el motivo. ase por la puerta del campo. cread drin perento printo derento reade driade Vos sobrina. No sé, qué tormento ydos todos Vane los criados Ya te ouedecemos. Nuevos recelos colijo si con mi padre ariadna de queda Recogeos vos. Ya os sirvo. d tu sobrina ¿Qué bien lo inferí Quédaos conmigo. desdichas a padecer o a triunfar, porque imagino qué hemos de morir los dos ps cesi si mi intento no consigo. Ya estamos sobrina solos Bien podéis hablar. No admito esa dicencia, señor, porque arguye en mi delito. para castigarle, no lo pregunto, si lo inquiero para remediarle y más que no es consiguiente fijo que el delito capaz seais solo por decirlo. Pues con esos dresupuestos aunque a costa de suspiros os declararé, señor el suceso, y si lo digo solo es por haceros cargo de tragedias que imagino, Por la muerte del Rey suarbas Padre mío y vuestro drimo como ya sabes que de gran señor, en tu dominio si eno aso porque heredando mi hermano la corona o fuertes ritos de razón no tuve parte alguna del señorío, y por euitar civiles discordias mi padre quiso Dadme en propiedad, aunque mi hermano lo contradijo el principado que gozo de la ciudad de corintio y con otras condiciones que al presente no repito Vine, señor a palacio, o nunca el cielo divino lo hubiese puesto en efecto para no ver lo que miro. Halle al Príncipe hay dolor? mire que pena a mi drimo tan igual en las finezas tan cabal en los cariños que como acaso tal vez suelen aun supuesto mismo univocarse dos formas. así los dos nos unimos, a un afecto en tal manera que univocos bien pudimos tal vez dudar si los dos éramos, o no distintos, a tanto extremo, señor, llegó su amor, llegó el mío que su albedrío en mi mando y en su mando mi albedrío el regía mis potencias lo mandaba sus sentidos. Que no hay fineza mayor entre afectos que son finos como que muevamente se correspondan unidos, dudaréis y con razón como jamás hubo indicios de este amor cuya respuesta en lo esencial no colijo como tam poco la causa del recato, bien que afirmo qué hay amor y de esta esfera que sea en nuestro imagino en sí tan escrupuloso que entre sus amantes bríos tanto muestra de cobarde, como tiene de atrevido En fin oculto y modesto aqueste afecto ha vivido, y aun vivirá que un silencio tienes pocos enemigos. corriendo pues de esta forma nuestros amantes cariños esperababos un día feliz, más menos benignos los dioses nos dieron otro infausto, triste inocivo. y fue señor, perdonad qae mis acentos prolijos os molestan, bien que aquesto respecto lo referido. es lo esencial de la historia, que como en cualquiera dibro con un prólogo se empiera que tal vez sirve de aviso a la inteligencia, siendo Historias la que os repito sistietoda do dicho, prólogo sea, y ahora lo demás sigo. por obligación precisa de este reino en sacrificio una doncella ofrecía al monstruo cuyo subsidio duro mucho tiempo en Tebas por ser allí su principio. y después por circunstancias que hubo lasguales omito, se pasó aquí y de esta forma de un rey en otro ha venido. el modo para las suertes. no corrompiendo el estilo, era echar en una orna o cantara los escritos nombres de las cien doncellas cuyo malévolo signo se cumplía en la infeliz, que en la mano del divino oráculo se hallaba su nombre En fin artificio Diabólico, aunque admirable y después de conducido en breve término del monstruo se entregaba cuyo rito impiadoso y lamentable se celebraba en los idus de pebrero que es atrece en nuestro vulgar sentido. de esta suerte, prosiguiendo los anuales sacrificios llegó él no esperado tiempo que quizás por esto vino, de echar los escritos nombres y como un odio atrevido es rayo que a lo más alto hace con su incendio el tiro. no falto, no quién dijese que infamia, que en beneficio tocantes a lo comuno. nunca excepciones ha habido. Quisieron en fin sentarme vencióse todo el litigio y reservada quedé Pero el engaño o destino de mi suerte pudo más, pues dendo los adivinos este día a consultar el oráculo advertimos con ellos que injusta pena? Qué en su pena Que martirio? tenía, sue sentimiento? la cédula o hado indigno? cuyas cláusulas que horror? contenían en su escrito mi nombre infeliz suceso, pues quede a este tiempo mismo senienciada a infame muerte, mas por dolo que delito no puede ser unos dicen otros que si y indeciso el vulgo pudo temerse otro mayor precipicio. segunda y tercera vez, se repite el sacrificio y en una vez y otra vez, se halla el propio vaticinio. unos dicen que es engaño, otros, dicen que es prodigio, cuál de ellos dijo verdad ni lo juzgo ni averiguo, lo primero pudo ser Yo segundo, no lo afirmo, y pudo ser uno y otro pues ya señor se haurá visto que a un prodigio con engaños nunca faltan artificios. viendo vuestra Majestad el suceso tan distinto de lo que se imaginaba, de mi suerte condolido, procura discurrir modos para ver si halla caminos por donde no muera en cuyo desvelo se le previno uno que por ignorado no puede contradecirlo y fue enviar mi retrato a otros reinos con aviso de aquel que diere muerte a ese de horrores abismo tiene por premio mi mano, cuyo juicio inadvertido aunque el estilo os agravie que un dolor no garda estilo me fue tan adverso en todo pues cuando juzgo benigno de un precipicio librarme me puso a otro precipicio, Porque quien vido jamás sin consultar alvedríos, facilitar voluntades siendo estremos tan distintos. No ignoro, que vuestro celo fue de piadoso y de fino, y que en darme parte de ello fuera sin duda más fino, de Alabanza, pues entonces me fuera, sí más propicio peligrar allí que no en otro mayor peligro. Supose en fin este intento en palacio a que en rendidos llantos en suplicas tiernas ansias ruegos y suspiros, de tuve al príncipe que como otro terseo invicto quiso salir alitrarme, temiendo no ver perdido en mí todo su descanso, Yo en él mi mayor alivio. cumplido el último plazo de mi vida y no cumplido se to. el de mis tristes fortunas, sin recurso se previno dar cumplimiento a las deyes, cede de de aquí fue donde remiso el príncipe a mis acentos nego amante los oídos. Pues no siendo suficientes quiso y a mal tiempo quiso salir no porque fue tarde y sí, porque a un afligido amanecen las desdichas, más presto que los alivios Si fueron sospechas vuestras no ses en vano es decidirlo solo se que al propio instante se comenzaron los vitos para la ofrenda y istando con qué dolor lo repito, concluyéndola se oyeron entre alegres regocijos cardo de mejor les llamara ejequías. victorias de mi enemigo más bien, qué esposo dire a quien hay Dios de improviso me hicisteis darle la mano. hasta aquí os he deferido lo que sabéis, ahora queda lo que ignoráis y inferirlo bien podéis, juntando este fin, con aquellos principios. el suceso de esta noche fue que apenas sobre arminios de la delicada otanda un curioso catre hizo Palestra a triunfos de amor como de Andrómaca a dirro cuando de la puerta un lento ruido aunque leve fue oído, que hicieron los goznes que unos yerros son de otros aviso Alborotose mi esposo y abrando el rostro atrevido un hombre del decho se arroja, mas no ael efecto tan fijo por no llamarle cobarde, que pudiese conseguirlo, porque tomando la espada pee de da deeo colérico a voces dijo, traición y bien merecida ael que sin tener indicios de la mujer pone en riesgo todo el honor adquirido. Pero yo satisfaré este agravio, mas mi primo. prtase el de salió el dolor de una vez, no te alieres que tu hijo Digo otra vez, a quien amo encubriendo voz y rostro se aparto de su enemigo. Alborotose el palacio salisteis, señor y herido le visteis, si de su espada no lo sé mortal os dijo Que yo sabría la causa la cuál es la que os he dicho. Ved ahora que remedio habrá en tan grande peligro Yo aborrezco y amo, pero por tan contrarios caminos, que es delito en mí el amor y aborrecer es delico. Dos riesgos tenéis presentes uno el vuestro y otro el mío, Mirad, señor, lo que hacéis en su remedio que ha habido me dicina que a un enfermo mató en ver de darle a lio. a vuestra elección lo dejos Bien conocéis el peligro, la causa no la ignoráis, celoso temo a un marido resuelto advierto un amante, Yo sin consuelo me miro, uno y otro arquie riesgo pero lo que aquí os suplico, que aunque el mío sea mayor euitéis el de mi drimo, Porque temo no se cumpla en él y en mí un baticinio que formó en su idea viendo los acasos sucedidos, y así disponed juzgad penas tormentos castigos, qué resuelto ya el valor, y precipitado el brío, toda la voluntad ciega violentado el albedrío, sin discurso las potencias, sin acuerdo los sentidos espero pretendo aguardo, apetezco solicito mi mal mi pena mi aogo, mi desdicha y mi destino, Qué hados estrellas, planetas, fortunas, astros y signos, me tienen, para que sea daron en saspes y bronces a los siglos. Habrá entre cuantos acasos pueden haber sucedido otro semejante a este? Valedme, cielos divinos, que he de hacer cuando tan cerca considero los peligros. o mal haya aquel discurso que se fía de sí mismo en materias contingentes. Que en lance tan nunca oído. vuestra majestad discurre. es tanto lo que imagino, que no sé por donde empiece cuando adicierto, y cuando miro que los aciertos son yerros y las ideas delirios, y pues el no consultar mis dictamenes ha sido causa de aqueste suceso del mismo modo es preciso el remediarlo, quizás siendo mejor discurrido aqueste segundo haga lo que el primero no hizo. Pues yo, gran señor, según hasta aquí el caso ha corrido dudo que haya algún remedio Antes sí más precipicio. Yo confío que he de hallarle. Pues yo, ¡Ay de mí, desconfío. Porqué causa Porqué a males incurables no le ha habido. Eso el tiempo lo dirá. Mirad, señor, que os aviso Que está el fuego en su incendio muy activo y que si aplicáis materia ha de ser más excesivo. No será, si la prudencia de quien puede ser motivo de sus llamas. Por mí habla Muestra el impulso más tibio Sí hará y si el llanto bastara a mitigarlas, coligo se extinquieran mas con él toma el fuego, nuevo trío. haya abundancia. que más abundancia que dos ríos. Pues con las tivieras mías Yo veré si lo consigo. Pues comenzad desde ahora Porque yo también me obligo. de ento de la mo del que a apagar tanto ardor con lágrimas y suspiros. o abrasarme entre las llamas como aquella aue en su nido. y yo arrogar a los cielos iré, pues de ellos me fío, que no ocasione más riesgos dedre el remedio a que yo aspiro.
JORNADA SEGUNDA
bornada segunda. e vicias tribe y saichon Señor, qué te ha sucedido tanto callar y sentir se puede por ti decir casado y arrepentido? No respondes? la vete de aquí, que viven los cielos que haga contigo. aduñuelo algún exceso dobrete del que fía de un retrato porque si a la vista derro suele haber y nos dan perro sin verlas que darán Gato, que en fin me niegas, señor, la causa de tu pisar. O quién pudiera a pagar tan de esesperado ardor. Mira si quisieras darme. él se hace desentendido, a mi razón. Yo ofendido de quien no puedo vengarme. Señor, no me oyes? HAy tal desatino? Mentecato te vas de aquí? Aquel retrato es como el original? ¡Vive Dios picaro. si en de la mas Que en ti me vengue. deor. Pues ¿cómo tú Yo señor. tal preguntas soy un palo. No te vas? ojo avisón para el que se ha de casar, retratos, es invención haga, pues para no errar la experiencia del melón. ¿Qué no entiendes? en mi vida volveré, que va resuelta la intención porque la vuelta es peor que la caída. ¿Quién duda que la malicia de este criado a la detra toda mi pasión penetra y aun mi deshonor indicia. o qué presto la noticia do lo que es malo corrió, pero no me admiro no, de lo que el honor padece pues todo se lo merece Quién se casa como yo? Mal haya amén el deseo, que fácil se precipita a empeño que no acredita, féliz logro en el trofeo, Bien claramente lo veo, cuando en sacrilega fe tal desigualdad hallí. pues con contrario rigor adora mi deshonor en lo mismo que adore. descubrió en fin mi cuidado la causa de mi tormento vide, aquí me falta aliento todo mi mal declarado. el juicio ya desvelado porque en fuego mayor arda con discursos me acobarda, y mientras más me suspende mas el agravio me ofende, puesto que el castigo tarda. hhablar ael príncipe vis con mi esposa qué pesar? puede en sí culpa ocultar? el honor dice que sí es esto desdoro en mí? claro está, porque mujer que da lugar a poner en cuidado a su marido o tiene el honor perdido o lo pretende perder. ocúltose al verle yo. mal indicio en su defensa porque si allí no hubo ofensa a qué causa se escondió? Aquí el discurso noto dos culpas, y aunque cualquiera merece venganza fiera, pues en descrédito a bunda castigaré la segunda más bien que no la primera. si s lente Pero es indicio leve el que tengo? y será error que por indicio el valor de tanta pasión se lleve? No que acaso no se mueve el ánimo a la violencia que no ha de ser la prudencia tanto en un honroso juicio que permite que el indicio se pase a ser evidencia. Y pues estoy agraviada y la venganza me alienta, borrese toda mi afrenta, fenezca en mí este cuidado, que si fuere castigado por este justo rigor, muera do, porque es mejor pues el vulgo así lo aclama, morir un hombre con fama que no vivir sin honor. Pero no fuera acertado para vengar mi pasión, buscar mejor ocasión, y que no quede culpado? o porque si ya ha notado que yo lo sé mi enemigo no discurrirá consigo, que más evidencia aguardo sino que cobarde tardo por ser quien es el castigo. Apuesto que la porfía de mi honor la competencia ha vencido mi prudencia calle y obre la osadía, siga la indignación mía en la venganza que espera el dictamen que me aliera y pues no falta valor, a las manos del rigor muera mi enemigo, muera. sálele del encuentro Al acabar esta palabra que se iba air, Rey y se turba. Vicias quién ha de morir? Válgame todo el valor. a te ya pasa a ser superior mi tormento he de sufrir. No respondéis. señor purado Turbado estáis. que turba la majestad el más leal interior. Cuál sea su sentimiento. conozco y disimular es fuerza haber si alcanza puedo que siga su intento. a quien iba vuestro aliento a dar muerte? señor no. Si mi atención lo noto? Qué mal el dolor mitigo. Mirad que soy vuestro amigo. vuestro criado yo. ¿Quién oo ofende. que haré Cielos, en tal contingencia decirlo no es imprudencia claro está, pues callaré. pero si el Rey mi pesar sabe, no será mejor declararme? Sí y mayormente podrá remediar aquesta daño y lograr mi desagravio yo en él sistoirte que en la tormenta cruel en que resulta desmayo para librarse de un rayo se acogen siempre del laurel. dudando en mi confusión estaba como podría Señor la desdicha mía referirte que si son alivios de una pasión el comunicarla ser Esto en mí puedes creer fuera aumentar el dolor, y si lo digo, señor, lo hago por obedecer. Muera, mi enemigo, muera, oyo vuestra majestad. confieso esto ser verdad, pues serlo tanto me aliera. y aunque de la voz se infiera y yo aquesto mismo digo, que iba contra un enemigo ya el acento lo contaba, Yo cuando lo declaraba estaba hablando conmigo. Dirá vuestra majestad des a cómo puede mi enemigo ser do y otra vez lo digo por quererlo mi lealtad. y porque la claridad venza la duda que arguye en la explicación incluye hoy el dolor mi pasión. y así escuchad la razón haber señor, si concluje. ser enemigo depende qué tormento de un agravio si a quien se hace el desagravio no busca Este así se ofende, de mí esto se compre hende pues de un agravio el castigo dejo y más mi ofensa obligo. ser de sí enemigo entiendo, ¿Quién se ofende, yo me ofendo. Luego soy yo mi enemigo. y pretendiendo tomar de mí esta venganza fiera Muera, mi enemigo muera fuis atrevido a pronunciar, salisteis vos a estorbar no sé si por mí el despecho aunque o gran señor, sospecho que oigo decir no te irrites, que aunque la vida te quites aún no quedas satisfecho. Ved ahora vos, señor, cuál será mi sentimiento mi aogo, pena tormento, suspiro llanto y dolor, y inferid en tal rigor Quién será el que resistencia me hace y vuestra prudencia por si el caso es contingente discurra el antecedente y saque la consecuencia, que si no me vengo fiero de este incendio que me abrasa. es que el respecto me atrasa de las luces que venero pero si me desespero por no quererse a pagar el fuego me he de arrojar si en la cona de la aronodo erool y podrá ser vive Dios que nos quememos los dos sin poderlo remediar. Discresamente ha explicado su pesar quien entendiera tan grandes contradiciones, erré en fin, y pues granjea mi cuidado haber dispuesto también aquesta materia espero desvanecer es las fantasías necias que para ser ya verdades tristes, i ban muy apriesa mi hijo viene, no quiero darle a entender la dropuesta de vicias. Padre y señor? Dyo habéis venido a buena ocasión, porque yo iba a buscaros. Mi obediencia easí lo infirio y rendida está a vestros pies. es deuda de los hijos como vos tener tales advertencias, y así pretendo pagaros icualmente. el alma tiembla de escucharlo. Aquesta tarde a recibir la princesa con quien os tengo casado. Qué salgáis es fuerza Neo repliquéis, la palabra tengo puesta Mirad si he de quebrantarla Habrá quien más males vea Mucho el susto le ha alterado Si gustáis de ello que sea cso dee pero si conviene o no. Qué convenga o no convenga Esto ha de ser, porqué importa para quietud mía y hora. en lugar de remediarlo de se do se ha puesto peor. dispuesta la prevención tengo he de ver a Ariadna bella para que sepa este caso y advertirle que no pierda la esperanza de mi intento. aunque más estorbos vengan. lo que falta solo, para sosegar esta tormenta es que así que se desposen, Ariadna y vicias prevengan de e fer su viaje y de esta forma todo el daño se remedia damos hijo. Voy, señor. y a morir orque se acerca la hora. Ya lo conozco. pero antes con la violencia asaades de mis pesares haré lo que el pecho dentro encierra. Vanse y salín Ariadna triste y rije. Que sea posible señora, que con tanto rigor sientas Tus pesares? ¿Qué quieres Nise si la conde momd son el centro de mis quejas que como m vida es todo un sentir esta violenta en no llorando y si arguyes que todo cuanto hay granjea descanso en su centro, digo que si el centro son las peñas violentada la alegría estará hasta que posea su centro el disgusto. así me sucede, porque sepas que el placer es tan impropio en mí y tan propia la queja, que no es violencia en mí. y así déjame sentir y llorar, Nise que apenas ¡ay penas, que no discurran que me combatan y ofendan. adién dices pero, señora, parece que hacía la puerta siento pasos. pel esdalo Será hay digo mi esposo que tan inquietas imagiraciones le hacen recelar en contingencias si él fuera entrara Pues mira quién es? A infeliz estrella dria de si en el golfo en que me anego me acabará tu influencia. No es tu esposo. Pues ¿quién es Señora el príncipe. deisde Necia dre ad se manda te avisé que averte entra. Qué mal mira de mi honor dvie. drea de los riesgos que poco aprecia mi sosiego, más supuesto qué ocasión es en que pueda desaogar el corazón he de hablarle, salte a fuera por ese cuarto por sí acaso, o nunca suceda, viene mi esposo. por otra puerta Qué temeroso que llega el corazón que asustado el ánimo que violenta la voluntad y que torpe Ya se previene la lengua, mas para excusar los lances de mayor peligro sea esta vez última en que nstros males se resuelvan, pero cómo no estara el príncipe, quién creyera que para entrar en mi cuarto aguardara mi licencia. Aunque es faltar del decoro de mi casa, vuestra Alteza Bien puede entrar. alza la cortina y se a vicias y se turba. Señor, pues esposo ¡Ay de mí en la puerta cuando yo, porque ocasión Si deise dijo estoy muerta. Esposa? Pues de que así sasto. os turbáis, ea sospechas dejadme que aún no es el tiempo de dar crédito a la ofensa. es que recele y no en vano es agraviar la fineza acena de la que conozco que me hacéis, supuesto que la impaciencia de vuestro afecto ha tirana, viéndome de vos tan cerca y que no llegaba, dijo Bien puede entrar vuestra Alteza. deisteis todo el dictamen asto. del corazón, aún no acierta desded el dictamen y entended aunque es demás la propuesta que solo dije por vos Bien puede entrar vuestra Alteza. Así esposa lo confieso pero porque la advertencia suele prevenir a casos, y porque otra vez no tenga ocasión vuestra hermosura, de sustos por contingencias de la voz y que no haya equivocaciones necias no digáis de aquí adelante Bien puede entrar vuestra Alteza, que como en palacio hay quien ese nombre merezca, será no digo posible, sino que acaso suceda que ael oírle entre y en algo entonces mi fe se ofenda? ¿Quién duda que sus palabras aún no explican lo que encierra eu disimulo den tanto Señora, señora apriesa que tu esposo. ¿Quién le llama Nise, ¿qué dices? que entra guerrá decir que si oyó Bien puede entrar vuestra Alteza inferiría quizás lo que también yo infiriera. la criada e quivocada. esta, pues cuando a mi puerta pasarte llegué, vi ael príncipe y él se retiro con presteza. No, señor, sino que como anda la casa revuelta no sé a qué recibiento que se previene allá fuera, hoy decir que salías con su Majestad y aquesta fue la ocasión de venir a darle a mi ama cuenta, cesa d cómo vistes, no entró aquí el príncipe? Mal propuesta industria, para quien tiene otras mayores cautelas, hasta cuando ha de durar el sufrimiento en mis penas mas pues no me abraso creo que no hay bastante matería Yo no acabo de entenderlo. Señora, ¿qué es esto? lechad de rigores que dispara contra mí toda la fuerza de una indignación efecto solo de mi nala estrella. Malaba hasta aquí la danza Dios mejore lo que queda. Señora el Rey vuestro tío. icó Por cierto, que linda flema sin em gastais. Pues ¿qué hay salchichón de novedad. dueña es esa disimulación, pues cuando hoy la cortte se despuebla estáis con tanto reposo. A qué causa? A que hoy entra la esposa del principito que viene como una reina. ¡Cielos, sin alma he quedado. Tú estas loco. tan secretamente lo ha dispuesto el Rey, que hasta que vino la nueva de que hoy entraba en palacio dete edo está señora princesa no se supo ni aun el novio. ¡Ay esperanzas ya muertas. priade No hay duda que de esta suerte mucho mal el rey remedia. Ypara que lo creáis Oíd las voces que suenan. Rosaura el príncipe músicos y acompañas lleguen en hora dichosa el príncipe y la princesa a ser soles de este imperio a tanta luz, corta esfera, desde hoy con glorioso aplauso, sus sienes reales posean, por méritos tan heroicos la siempre digna diadema. viva el príncipe. y viva Rosaura e pena vasallos nobles y amigos, cuya leal asistencia Fesiesa esta real presencia sed de mi gozo testigos, hoy del príncipe mi hijo para aliviar mi cuidado de este poderoso estado dueño absoluto le elijo. y porque así le recía vuestro amor, vuelvan veloces a repetir vuestras voces que viva vuestro rey. Señor a tan grande acción como tu grandeza muestra, será la obediencia nuestra muy corta satisfacción si bien en el digno empleo que goza mi humilde mano de la princesa e tirano se corona mi deseo Nunca a lisonjas infiero esposo vuestro favor cuando por mi propio amor el que mostráis considero, no estima mi voluntad si no serviros aquí, siendo esta ouediencia en mí la principal majestad. Qué honestidad? Qué tristeza? lasace Qué hermosura? Que dolor hasta aquí llegó el rigor de licencia vuestra Alteza Llegad príncipe llegad. prente Pues tanto con esto gano a besar su asigusta mano. No afrentéis la majestad. Y vos, señora, pues es priado tal no me deja el dolor mi dichas logre el favor de verme hoy a vuestros pies. corta paga son mis brazos la imaginación altera esta mujer Príncipe y vicias a Rosaura haciendocos Ariadna al ías se mudan dcado hacerte dos mil pedazos da se y en vos señor, ha cruel. se eternice que fiereza por mi mal en su cabeza el merecido daurel. y vos, señora no en vano. es mi pesar, pues los ojos publican de sus enojos. la causa, Dadme la mano aunque a vuestros pies lograr puedo mayor interés, que es bajar a vuesros pies caer para levantar. Si gano tan dulces lazos por vos, vicias valeroso sino igual, será forzoso que el premio halléis en mis brazos. ¿Qué súbito acento es este del dee que así mis cortes altera. sae un soldado tu licencia gran señor, unembajador espera de corinto. Dile que entre d lees no sé qué males recela el corazón desto qeel embajadorda hoy señor a mi ouediencia los pies. subid a mis brazos, Sacad sillas. será fuerza que aunque esto es razón de estado cenbas es de mucha consecuencia sientande todos a lo que vengo. empezad d ees digo con vesra licencia. la antigua y noble corinto en das principado que reserva en sí por constituciones de su fundación suprema el dominio que debía a este reino y al de Creta. del noble prínciple pordió a quien desde hoy se sujeta nuestro poder repugnando la elección que tienes echa, por su embajadar me envía a que por extenso sepas las causas que le precisan, eban tante aregarte la obediencia. la hermosísima Ariadna. Princesa y señora nuestra a quien solamente hoy nuestra dealtad respecta, muerto su padre el rey su arbas, quedo onica heredera de chorinto, porque eslauco su hermano, como este era Hijo mayor, heredo de Tesalia la viadema, y por euitar discordias y que no viniese a expensas de Glauco le dio a corinto con las chas preheminencias libremente, encomendando por quedar en edad tierra a tu majestad, el mando para que como en Lutela dort viviese, mientras llegaba competente edad que fuera apta a recibir esposo, cuya elección fuese echa dpor se por los sabios electores de corinto y que no puedan sin tu real aprovación ellos confirmar, i sea vuestra Majestad bastante a hacerlo, solo es expresa cláusula la del Rey su padre y como tal se venera. A nuestra noticia haurá Diez días que llego nueva del estado que le has dado, a nuestra digna princesa, por cuya causa desde hoy aquella cuy le niega el derecho que se debe de nuestra parte a la herencia que a Ariadna pertenece a que desde aquí resuelvas dar por nullo el matrimenio por muchas razones, sea la primera el mandamiento de su padre, siendo fuerza el cumplirlo la segunda, es que en cuanto a la sentencia que el oráculo previno no puede comprehenderla, pues siendo su alteza de Tesalía a ser aquí el creta el tributo como cabe que haya de pagar la deuda siendo como sabéis todos precisa obligación vuestra. la tercera es que que avisos dado que perteneciera a la princesa el tributo. Enviastes que no hubiera quien por su dueño la vida ariesgará en la defensa? la cuarta es que sabiendo las antiguas diferiencias de Troya sea un trogano quien sin méritos posea. embajador, aunque no este nombre te convenga por ser de un traidor excusa tantas razones y abrevia la embajada que enfadoso a su majestad molestas ¿Quién os mete en eso a vos la excusad compesencias. si no le alcanza en la cuarta iba llegando a la tercía. Digo, en fin, que desde luego os negamos la obediencia a vos y aquese estranjero, y que para la defensa si os agrada lo contrario, el príncipe Pordio espera para castigar valiente infames correspondiencias. esto en su nombre os he dicho do que aguardo es la respuesta. Si vuestra real majestad gusta por ser la propuesta tocante a mí, Qué responda lo haré con vuestra licencia. responded por mí y por vos. Aduena ocasión es aquesta en que equivocas las voces den a entender mis ofensas. aunque a tus razones todas bastantemonte pudiera contradecir una a una con acierto y euidencia, Por mi Rey que está presente. por mí y por mi esposa bella cuatro respuestas en una te he de dar que aunque parezca descrédito a una traición satisfacer con la lengua porque lleves la noticias dcn dee y porque el rebel de sepa que quien cortes le responde sabrá castigar su ofensa. la respuesta que has de darle embajador es aquesta. el que goza la hermosura de Ariadna digna princesa de corinto y aun del mundo serlo casi es corta empresa. es vicias, Noble troyano, hijo de alcanor y flieras y el que antes que ese farol de diez vueltas a la esfera irá a quitar de sus hombros la infame vasa en que ostenta el laurel y di también que a su vida solo queda devantase todo lo que me tardares y así que me lo agradezca. Si fuere algo más de lo que mi justo rigor desea. Que si sabe quien es vicias que lo ignora, es cosa cierta pues a traición semejante Bien sé que no se atreviera, y más que si conociendo quien soy me da la obediencia no ha de hallar en mi piedad, no ha de haber en mi clemencia. solo por imaginar la culpa no por hacerlas que viven los dioses sacros que si alguno presumiera que es presumir intentara, que es intentar discurriera halla en lo más interior del discurso o de la idea, agraviarme entre mis brazos más pedazos le hiciera, que atomos produce el sol que arenas el mar que estrellas ese velo azul y si en el centro se escondiera, por buscarle penetrara los cóncavos de la tierra, y si a ser posible el alma de partes se compusieras o de mortal se adornara con ella lo propio hiciera y que mas basta lo dicho. mucho la pasión me ciega. ignorelo, el que lo ignore, y entiéndalo el que lo entienda, Esto es lo que le responde, enbas enbas. quién su esto vengarse estera Vese apriesa embajador a llevar esa respuesta no seas sí que primero llegué lo propio con ella. oiga y lo que sabe el diablo de su amo? Aquesto es fiesta con sus vísperas aguarde se llegarán las completas. quivocamente ha hablado Gran valor? Bien se recela mi desvelo, pues conigo Hable también, triste pena? parece que en sus acentos univoco sus sospechas Si como con las palabras blasonas lo propio fuera con las obras tus intentos pudiera ser que temiera mas vasia que seas troyano. ¡Vive Dios, que si estuvieras donde su real majestad ni nos oyera ni viera que de esa boca atrevida hoy te arrancara la lengua, mas guardando este respecto y porque a tu dueño vuelvas a llevarle la noticia mi justo enojo te deja. que la lleve por iscrito. daun que Eso pasa a ser afrenta, va a sacar la espada y todos se levantan ¿Qué es esto? Ea id, Sí con vida merced echa. por embajador y dad la respuesta. Allá te espera mi valor a ver si igualas prende do sale crado las manos con la soberbia. Deorable empeño os aguarda. Mayor es el que me queda, mas ya no tiene remedio no olvidaré, no mi ofensa que aunque tarde he de vengarla, a de l porque el castigo no llega nunca tarde, cuando un hombre de sus agravios se venga, aliéntame la razón, y para que en breve pueda ir a vengar tanto agravio sólo aguardo tu licencia. siendo dueño de esta acción Vos la tenéis y duarenta mil soldados valerosos, que os ayuden en la empresa? con menos señor, hay hartos. Pues mientras los parches sueñan esperaréis, Vamos hijos, Aquí el cuidado comienza hasta que el otro remedio aplique mi diligencia. No es tanto ya mi pesar. ane los tes Respóndate la obediencia. si estando un hombre en su casa tantos recelos le cercan, estando ausente que hará? lllorando esposa vos de esa suerte. Cuando os aguarda una ausencia no queréis que sienta? Que es dar a entender os pesa de lo que en empresa tal para vos mi amor granjea. las lágrimas estimara si no fueran lisonjeras. siendo tan del gusto vuestro si von la con yerl será mi correspondencia de nuestra parte alegría pero de la mía pena. Qué mal finjo este pesar, Cuando el corazón revienta con dos desesperaciones como en mí se manifiestan de aborrecimiento y celos. ¡Ay, si el pecho te leyera A Dios esposa. ¿Que os vais? oriad Ya lo veis mi bien que es fuerza. Abrázalo y se turba Pues a Dios priado Tente, ¡ay de mí, bien sabes. de qué te alteras. ¿Qué se estimo. No lo ignoro. y que es fuerza que lo sienta. rea de para prueba de mi agravio no he menester do mas prueba. la muerte temí en sus brazos Esposo a Dios y él os vuelva. para castigar agravios vadee como el corazón desea pria de Señor, sale hichón. Qué manda. Quiero habláramos siquiera Dos palabras. No señora, ¡Válgate Dios la comedia deio de tan muda para criados. es Sancurrón el joeta y en esta ocasión no quiere dar que hacer a las terreras Pues callaré como en Misa Eso es lo que a usted salede le pesa ¿Qué quieres salchichón ¿Quién te ha metido en aquesta lo cura o obligación el cumplir con esta deuda vicias prevenida toda la gente os espera Ad luego y vuestros cuidados desde hoy corren por mi cuenta. Deja que bese tus plantas yd en paz con Dios te queda pero en estando la gente algo apartada la vuelta he de dar a ver si cumple el Rey con esta promesa. Qué en fin te vas. es forzoso. y dime, señor me dejas también es preciso, porque es menester tu asistencia en palacio, sea en hora buena Vamos, pues y el cielo quiera que en la vista de esta noche salga una buena sentencia. bane los dos y s Nise con un papel. Notable fortuna tengo no ha de ser todo desdicha algún día ha de haber dicha, con grande contento vengo por considerarme fiel, el príncipe me llamó y ael disímulo me dio para mi ama este papel, que como vio que su esposo aquesa tarde se fues se aseguro y yo hallé en esta piedra reposo. Dios le pague el beneficio Ya desde aquí me prevengo pues para la edad que tengo no he de hacer mal el oficio. milagro fue del loeta que se quisiese ablandar mas voy el dapel a dar no roben a la estafeta. pero mi ama sales llego. Neise qué quieres Ariadna. o industria de las mujeres di o de una cosa a tu amor ruego. icual do Que no me culpes di ode un error que aunque no quepa en ti Anies que lo sepa me admira que te disculpes. tudrimo. Mal comenzastes Me llamo y me dijo fiel que te trújese un papel. Dime Nise y lo tomastes No que cómo te quejabas no sé yo de qué rigor. por no darte más dolor. Pues porque no lo tomabas dreade Qué si lo tome. atrevida contra mi honor. Yo señora, no me dijisres ahora te he de quitar la vida Dame el papel esle saca una luz voy por ella lo que un desvelo atropella. Nis on luza tienes la luz aquí. dos sucesos no prevenidos se niegan a la satis ción no obstante que se hacerlo y estórbolo el y de Ariadno. so de entrar tu esposo con que satisfecha me bro de la culpa, pero no del cierno tormento de de e e to no malgrado o ecis más een tno ha muer tolo firme, vive en mí la esperanza de dar finalo comenzado y pues ahora el cielo ofrece lugar busca re la ocasión de hablarte. El cielo te guarde. tu primo el príncipe. ¡Ay triste, si ya no hay medio de qué sirve la esperanza ni firmeza, pues no alcanza ninguno a hallar el remedio. no te culpo si advertí mi para y cruel fortuna, y si la culpa es alguna esa culpa se halla en mí Posible es que así se eclipse Señora tu gran belleza con tan continua tristeza Qué sientes? Déjame Nise. tu pena el alma la llora discansa un rato. e de mí Reposa, señora aquí mientras que vuelve la aurora. Almohadas en que se sentara y la luz se pone sobre con donfete si servirte merezco en aliviar tu dolor cantaré. Ocruel rigor, canta, pues. ¡ay corazón desdichado y que malogrado vives posibles aborreciendo y adolatrando imposibles. ¿Qué bien la detrapondera mi pesado sentimiento, cuyo accidental acento, tanto rigor exajera. Pues de mis penas cualquiera corazón, antes que avives mayor mal del que recibes. dice ael verte tan postrado. dela la con de ¡Ay corazón desdichado. canta rise y que malogrado vives. estos y versos si libre la condición de algún objeto parece acto es que no pertenece a contraria negación, pero si es la privación de afectos indivisibles por otros aborrecibles. vivo por mi honor muriendo canta dise posibles aborreciendo idolatrando imposibles. ¿Qué importa que coronado canta d dulces posesiones mires si la gloria de gozarlas oculto rigor impide. No basta no que a alegrar corazón llegues violento una alegría un contento y una dichas si el pesar no te le deja gozar porque aunque ser tanto admires lo dicho, si el que suspires corazón, no se ha acabado ¿Qué importa que coronado dulces posesiones mires No en la feliz posesión de los bienes que poses halla descanso el deseo no sossiego la pasión que como en el corazón ajeno dolor reside ¿Qué mucho ay de mí que olvide consuelo de mirarlas si la gloria de gorarlas canta d oculto dolor impide. Canta esí Flora corazón tu suerte pues tan desgraciado fuistes porque siempre las desdichas se hicieron para los tristes Según llegó a imaginar que se ha dormido parece. de aqueste mal que adolece la dejaré descansar. una puerta dejando la luz y vicias sale por otra Vase Nisse por parte, poco a poco y dice en la puerta. en este cuarto me he entrado vicias sin ser de nadie sentido solo de mi amor valido o lo que puede un cuidado. con esta llave la entrada halle, y es bien que la alabes que aunque es de yerro la llave ha sido muy acertada peso deseme a grande riesgo me atrevo, si ael pasar me encuentra el Rey. cuando profano una dey Pero qué temo si llevo el pesar que me ocasiona ceeto de y es fuerza a tanto despeño. aunque logre en el empeño ale un poco mayor riesgo mi persona. luces en la cuadra veo no fue mi recelo en vano, o desempeño tirano qué mal te logro el deseo mas ¿cómo así me acguardo cuando un recelo me llama aunque peligre mi fama, mucho del desengaño tardo, sale ma con lentos pasos prosigo, pues que tanto me despecha de de dede a averiguar mi sospecha, deceto vaya mi valor conmigo. Apenas mi aliento puede deena le con criade vie. mover los pies que pesar? quiero en fin examinar pues la ocasión me concede tiempo, mi duda celosa. Pero cielos, recostada estas sobre una almoada mor ale una mujer, y es mi esposa ¡Vive Dios, qué mal arguyo de esto primero que hallé porque en este cuarto aque? estando tan cerca el suyo? mal me aconseja el recelo, mucho me anima el rigor des de pe de Ya comience el desvelo deddo a ser mi procurador Pero en su mano un papel he visto, hay perdido honor, pues ya descubre el dolor las cláusulas que hay en él. o mano, en fin, desleal Dámeles a ver si en mi dudiencia de tu culpa o inociencia te sirve de memorial de el papel como arriba. llegó la confirmación de mi afrenta, y pues la suerte me da lugar, sea la muerte mi última resolución en esta fiera. Ariadna dice entre sueños Detente, no me mates hasta ver Señor, que en mí no es posible pueda el príncipe. Tened impulsos míos, ¿qué es esto, así he de satisfacer mis dudas que en tales casos la luz, buen testigo no es Pero ¡ay de mí, que la puerta siento abrir y no podré assegurar mis recelos, habrá lance más cruel? y a un peor de lo que entiendo si acaso, no dudo, pues los reflejos de una antorcha. mmirando siempre a la puerta de suerte que al blamo versose ponga de modo que mate la voive Dio que es el Rey quién duda que soy perdido. de esta suerte evitaré sale n poco riesgos que debo mirar. al entrar que me he de hacer pero el valor sabe mucho, ningno ejajeré que el nipérbole la traza en tal contingencia, pues todo cabe en lo posible. El cielo me ayude. Mata la luz de un soplo el Rey se turba y deja ce ¿Quién atrevido? Mas ¿qué digos? el viento sin duda fue que del entrar temeridades pudo el juicio a prehender, no quiero inquietar la casa. Ya del lance me libre, y pues me voy con mi agravio Yo aborrarle volveré. Príncipe poco a poco a la puerta y venga de modo a saliendo que encuentre ael Rey. receloso de mi padre printo salgo, por si puedo ver a mi prima que aquí dijo a saliendo Nise que quedaba. es tan grande la obscuridad encuentrande que casi no acierto, Quién a tal hora. si en a cora de l Este es mi padre. No en vano me receles es posible que mis ruegos no llegar a merecer devantase tu piedad, Valedme, cielos. o la traed unas luces grande riesgo. No hay quien pueda responder allá fuera. Nie con luces. Aquí están ya. Cielos! ¿Qué es esto que ven mis desdichas. adrava Jurra. Príncipe Qué haceis a las voces. Yo estoy mortal. No os turbéis y vos sobrina. due pena entraos a rrecoger que no es bien ceuite el lance que aquestas horas faltéis de vuestro descanso Yo señor. obedecer es justo pesares míos passe las de acabadme de una vez. Habra mayor confusión. Aquí quisiera tener prudencia, Estamos da solos Sí, señor? ¡Ay de mí! ¿Quién asti en tales lances se vido? juzgando estoy, y no sé de qué forma o de qué suerte en esta ocasión os dé a entender el justo enojo si es que llegáis a entender, que tengo de vos, decid? en qué precepto o que dey halláis tales demasías, de este modo anteponéis a la razón un delirio? Sabéis vos, lo que es ser rey? es cierto que lo ignorais pues así con trato infiel apreciáis vuestro apetito dando de mano ael poder borrad aquesas ideas y ese ciego proceder dijad, pues lo quiso el hado, y puesto que os di mujer igual a vuestra grandeza no atrevido desdoréis lo que a mi estudio le cuesta y molesta mi vejez, cuando se desvela el juicio en procurar solo el bien de la patria y que no llegue la plebe a reprehender nuestro descuido, insufrible este ánhelo obscurecéis? Qué se dirá de mí y vos, si esto se llega a saber de mí, porque lo consiento, y de vos, porque lo hacéis? Respondedme, por los dioses sagrados, sino ponéis a vuestra locura freno, que yo el primero seré quien de lugar del castigo, y si el peso os entregue? de la corona juzgando le toleraráis más bien, cómo os le di, si no os veo cumplir con lo que debéis aunque ariesque vuestro honor en ello os lo quitaré. llegar a matar la luz atrevido, ya tened ya que no temor, respecto sino de padre de juez, senas como tal os reprevendo, no porfiado aguardeis, que con diferente estilo d satomo de os castigue como reyo Vicias es muy gran soldado Yo y vos le hemos menester, vos tenéis mujer hermosa, no os digo más entended que la honra se antepone, al más supremo poder. y que se pierden respetos vas de si esta se llega a ofender. ¿Qué esto que me sucede, ¿Qué es esto, que llegó a ver. Qué haré en tanta confusión en tantas dudas que haré Yo matar la luz piadosos Cielos, que pueda caber sobre un mal tanta desdicha? o he de morir de esta vez, o de casos tan extraños el motivo he de saber. pero ¿cómo Ariadna turbado como que busca. Ae de mí Prima que tienes Qué he de tener erbada acaso has visto. ¿Que dices? Digo, si has visto el papel tuyo que mientras ael sueño me rendí o deje caer, o de la mano. No entiendo. Pues mucho ay sí que entender el papel, digo, si has visto. Pues yo llegó a creer que si ael sueño me persuado presumo contra mí. ¿Qué discurres? Qué como otro puñal en Jerusalén ha de ser para mi muerte el verdugo más cruel. declárate más. prins mira que puede volver tu padre. Que entre mis dugas me dejas. drento Yo explicaré a mejor tiempo mis males A tal tiempo puede ser que ya no tenga remedio. No lo dudo. Yo sí, pues como dure en ti el afecto, ael paso que en mí la fe cerrando del mal los caminos abriré puertas del bien. driado Tú lo sabes. Porque son muy cortas fuerzas para tan grande poder. Mal conoces. Mucho alcanzo Lo que en mi dura. riad Bien sé. ¿Qué sabes? Ariad do que dijistes. d estas en que lo haré. parece que siento pasos. No respondes? y a Dios que habiendo perdido fuerras decir el papel. Sí me ha de costar la vida. No es fácil. Y como que es puesto que en tanto consiste. en morir o vencer. Pues a vencer o morir para dar fin de una vez. Dli. ariade
JORNADA TERCERA
jornada lercera. sal Ariadra y ie. Es verdad lo que me dices? y tan verdad que he llegado a entender, si de vera causa nacen efectos tan varios, deno deso d tan retirado le tiene su padre en su mismo cuarto que parece que es novicio según le sigue los pasos si acaso me ve que siempre cuando me mira es acaso me quiere hablar con el rostro. pero cómo yo no alcanzo lo que entre dientes me dice, con ser lo que dice bajo me quedo deello en ayunas, pues aunque quisiera en algo entenderlo desde cerca el demonio del criado que tenemos da en seguirme, teal con cantísimo de cuidado, que no soy dueño de mí, clnode y según he imaginado nti parece perro de muestra desoso dedo que saca por el olfato. Que el príncipe por mi causa padezca pesares tantos, de ceo de y que yo viva, ¡Ay de mí! no es posible que a tan raro afecto, aunque honor se arriesque, ande el mío tan tirano, lo que intento es aliviar sus males, solicitando que me olvide, si mi olvido sieno ma cende le ha de servir de descanso. deobe. ¿Qué mandas, señora? solo pretendo tu amparo podrás llevarle un papel, Cuando con silencio tanto en las cosas de tu honor ¿Cómo conoces he andado. me pesas que me previengas No te admires y el recado saca de escribir. honor de intentos imaginados no se agravia aquí le tienes saca el recado en una mesa. grandísima paga aguardo de aquesta vez llegar puedes. Espérate Nise un rato mientras escribo perdone mi honor, si en esto le agravio. mientras escribe sale chichon al daño. Pues está de Dios que sea soplón, no hay sino cuidado con las primicias que suelen ser cuando menos cien palos tiemblo de entrar en mi casa, aun solo de imaginarlo. porque el ama y la criada me pueden ver como a el diablo si estarán aquí, allá voy Pero si mal no me engaño un papel mi ama escribe, si será para mi amo Veamos si da más luz el pedernal y veamos lo que falta. Toma aprisa y con muy grande recato se le darás. Eso dudas? eres del voy volando. Porque no se pierda gota he de apurar este caldo, tras de ellas tengo de ir. si no me atajan los pasos. Salchichón adónde vas? voy con un cierto cuidado. Aquí es fuerza detenerle parece que estás turbado y el rostro algo pensaticio. Es señora, porque he dado estos días en poeta y se me ha ocurrido un caso no sé si es de novedad, cerede de y voy aprisa a apuntarlo que soy flaco de memoria. Malicioso es el criado y no le podré do ver? Eso será necesario pues por ti no se dirá lo de sin ti señará el hajo. Pues advierte que re espero con la verdad la he engañado voy a seguir esta liebro anies que salga otro galgo. en lo que aquí se detuvo? Nise habrá el papel ya dado dese dedede si bien en el pecho siento spndao temerosos sobresaltos, Amor, pues eres deidad no me atormentes, si en vano son tus incentos aparta de la vista lo pendado para que libres los ojos admiren su propio daño, pero cuando considero ser tu rigor tan contrario, a cie para no verlo conozco que me venden tus engaños. Músicos y el dríncipe triste. dolor que el corazón siente sin conocer el dolor es dolor con más rigor que aquel que se ve presente. es verdad, pero desmiente el mío por advertido esto que es ser conocido pues en tan grave tormento bien conozco en lo que siento. que es más que el que no es sabido. el alivio que deseo impoosible se resiste porque mi dolor consiste see col de en todo lo que no veo. es así, que si el empleo deel mal está en no mirar nunca el mal podrá hallar ceedes de el aluvio que desea d del asa hasta tanto que posea no e dee en lo que estriba el penar no hay cosa que me divierta los musido idos y dejad el canto a ver si la vida el llanto a una esperanza ya muerta. des lo poo que sea tal el rigor dso desono de mi fortuno ha cruel do al do para que quiero el laurel cuando muero de dolor. dese des abráseme ya este fuego pues mi mal no me provoca. lao pesa sarao a pedir, vino de boca la ocasión, pero yo llego o se harcido elio pore ¿Quién me llama, cielos! Nise, ¿qué es esto que miro ya con tu vista respiro a echar menos mis desvelosQ ocaió vas de No te alugrotes que mi amor. él y dale el papel ylió do Bien empleado será que aquí de contado me denducientos arotes, no la he perdido ni un paso con quien habla de su cristo, no es el príncipe muy listo quiero darles un repaso. que bien sabe la leción la Nise quien se la iguala Yo asegure no de mala que tiene mucha afición a meterse en estos lances para él fue el papel en fin. Yo le contaré en Latín a mi amo estos romances. de mi esposo el sentimiento me tiene tan disgutada cuando alivio no ha ennada. aquel oculto tormento que me obliga así a seguir temiendo algún accidente sus pasos que en verle ausente. meale se llega el alma afligir hacia este cuarto se ha entrado. Pero ¿qué es esto que veo, es engaño del deseo o es ilusión del cuidado, no es Nise con quien está hablando, ¡Válgame el cielo daré lugar del recelo Ea que no mas que hará con ella o vista cruel mucho crecen los desvelos, ya se pasan arrecelos. si viento di l d opal No está leyendo un papel? o mal fingido pesar qué poco que te advirtió quien tu alivio procuro, más penas disimular es fuerza, que me reporte. Mucho la Nise se tarda sin duda alguna que aguarda del tal papelillo el porte. Perdóname Nise bella y toma con una estaca esta cadena bellaca Eso es prenderme con ella. y dile a Ariadna hermosa. Ya descubrí mi tormento Que aqueste agradecimiento Aquí tuvo fin la glosa Yo propio le he de llevar. que aunque otro papel tenía que le dieras mi alegría mejor se sabrá explicar a su vista. ¿Qué te quemás Ya sabes que es imposible. que tu padre. Muy possible será ve Nise y no temas que esta noche iré. cirlo me origina mayor pena quien pillara la cadena y te pusiera unos grillos. Que tanto sufra un agravio Pues de esperaré a la puerta salchichón, alerta alerta. buscaré mi desagravio. Ahora faltan los extremos A Diós, señor? A digs Neiove. Voyme antes que me lo avise Esta noche os veremos Cuantas veres más le leo se aumenta más mi esperanza. Mal haya la confianza que goza tan mal empleo. a un tiempo de los males combatida mi vida se miro con rigor fuerte pero ninguno fue vasiante muerte para acabar con mi temprana vida. fue porque esperaba otro hamicida que el vivir me quitase en mejor suerte Este es vuestro pesar ya me lo advierte, una ausencia tirana y otrevida. Si mi vida estimáis, no riguroso sintáis más que mi amor por ofendido se dará y estará de vos quejoso. Pues si a los males no ponéis olvido podrá en mí más ese dolor penoso que lo que dos tormentos no han podido. con que bizarro decoro exajera mi pasión. Ya no sufre el corazón desprecios que desde hoy lloro. con tan divino consuelo se pudo el mal aliviar. Si puedo disimular he de apurar el recelo. deposo Rosaura mía. Nerbel! ¿Cómo os sentís? Jua nolo averme vos venís si ente la con s es responder a mi alegría. estimo mucho el favor pero atendiendo después ael efecto, juzgo que es de causa más superior. Fuera descubierto agravio si a tan grande majestad dicra superioridad, Hoy mi inadvertido labio pues respecto de mi amor cuando por vos salud goza ¡Cielos, si esta celosa no hay cosa más superior. Muy bien la causa conozco, a quién es la causa? su voz el alma te mió. casare sus recelos reconozco que otra serlo no pudiera. Vey mi amor lo imaginara ¡Ay, si el corazón hablara ¡Ay, si la causa supiera. Yo esposa ahora pretendo el ver unos memoriales recogeos Por mis males ya tus traiciones entiendo y vendréis presto enfinito será para mí un instante en que no os ve el alma amante Qué bien encubre el delito pues a Dios avisaros quiero. ¿Qué es lo que mandáis? Que si algo más os tardáis he de salir a briscaros de as d No daré a ello lugar Pues a Diós el cielo os guarde para mí un instante es tarde. Mi agravio he de examinar hermoso y radiante coche printe esconde tus luces bellas y concede a las estrellas y a mi ver presto la noche. Sacichón a tiento emborado. Pues que las sombras me ayudan sale te y he de dar cuenta de todo todo lo tengo de ver pues que me cuesta tan poco cuenta con la cuenta, aunque con mucho temor mis domos de ciertos palos se temen un diluvio bien copioso, y no le pesara a nadie por ser a un soplón y que otros se prevengan que algún día se les llegara lo propio. Ahora bien, ella le dijo que viniese y es noterio que por aquí ha de pasar entre esta puerta me pengo encubierto, por si alcanzo a ver el fin del negocio. onesacal lado iguierdo íncpe o Aquí, señor, esperad obligado reconozco printe mi afecto a tanto favor. servirte es el mayor logro de mi interés. tus finezas aunque con galar don corto sabré pagar Nise hermosa, cuando tanto por ti gozo Pues a mi señora voy a avisarle triunfo heroico por ti alcanza el corazón en eso de triunflos poco a poco, que aunque yo elejí de vuestra venida el modo si no me ayuda la industria ainas no lo repongo, porque en mi ama hubo falla a la jugada más como teníd do buenas cartas pude llevármele todo y siendo así que perdida estás en su condición noto que haga renuncio, aunque pierda contigo lo cariñoso. mas voy con todo cuidado o yo soy un poco sordo por el aire vido andar un si es no es circunloquios. Rosaura por donde salió el príncipe ciega de un dolor tirano y forzada de mi enojo salgo, por si euitar puedo las traiciones de mi esposo, por este cuarto ha de entrar del suyo y puesto que logro el hallar la puerta abierta he de pasar, por si toco con la experiencia lo que se recelaron los ojos. Ariadna, por dónde se fue ie propenando en mi añares camina mi honor abserto cuando su esplendor se arriesga entre asombros tenebrosos. la luz dejé, aunque me culpe el descuido, porque noto que si la sacara fuera dar más luz del desaogo salchicho sacia un escollo es cada planta. Parece que por los hombros me organ, si es algún diablo y imagina que me aorió encuentra con él. y quiere ser mi verdugo. Príncipe y señor piadoso? de aquestos verdugos muchos tomaron en sus aogos Por no parecer grosera y que ingrata correspondo a vuestra fineza. ¡Ay Dios, ya di en la tierra con todo, que soy el príncipe juzga animas del Lurgatorio quien me metió en estos ruidos. si me conocen ael morro juegan conmigo, si no es me desuellen como a Rorro, Qué pase un hombre de bien estos gustos por un soplo? solo por agradecer aunque arriesgo mi decoro? Decoro fuera mayor, dejarme las deyes rompo de mi honor. d mi cabosa se recela de lo propio nunca juzgue que llegase alance tan peligroso lo que falta es una luz para llamarme dichoso. como no vendrá Ariadna. Parece que pasos digo No habláis. Aquesto es peor que si estuviera en un potro. si por no venir con luz seen de la con dicho y hecho por bien tomo salce cien palos y puerta a fuera. os mostráis algo quejoso periad aunque culpen lo atrevido los colores de mi rostro vas de iré por ella. No vais, poeta de los demonios di que me esconda no hubiera aquí para tal aogo un tonto de alguna dama o una manga de un mogrollo para delante de Dios poeta no te perdono este susto hasta el paño que es encubridor forzoso de escondidos esta vez se lo ha llevado el demonio, Pero aquí tope un bufete y pues no hallo otro modo aunque digan que de ajeno me visto, debajo escondo mis temerosas costillas y ahora meden los bolos. Mientras salcichón dice estos óltimos versos oaurae acercando hacia el príncipe y le encentras eres tú mi bien apare Qué escucho. esta es la voz de mi esposo que assí mal ograse el ver sus intentos cautelosos. as necia fue la pregunta derino cuando ya en mi reconozco que esos resplandores son hronosticos de tus ojos. Ariadna con la luz y se turba. Ahora, señor, que la luz srad tenéis delante. ¿Qué asombro? iranoso Mortal estoy? Se su Cristo. que linda danza de monos Esto estaba aquí encubierto. si me cogen entre todos. Yo he de morir de pesar ya mis ofensas corozco. A éstos les cogió la hora como dijo cierto docto. Cumpla, señor vuestra Alteza como noble y generoso a lo que vino que sí a buscaros salió ansioso un recelo, como os dije si os tardabáis y gustoso os hallo, aunque sin vos vuelva seguro va mi decoro, hay os importa quedaros, a más dulces soliloguios con más razón y dejarme a mí a ver si es más honroso quedar vos con vuestra dama o ir yo con celos rabiosos Aguarda, espera ¿qué es esto? prento. veo es nada como dijo otro Ya es pública mi deshonra, Aricid. Ya es mi delito notorio printe infuriome con sus voces. Matome su desaogo. perento Vos sois hombre y do mujer ariad. Yo mismo dijo colongo. Deoje el agravio más por ser depósito heroico del honor. No te adorará si atrevimiento tan loco no castigará. de saleho si me hillarán el polvo. Es poderosa rosaura. sii eneno Mi enojo es más poderoso es tu esposa la princesa, pria de ¿Qué importa si yo te adoro Yo soy quien lloro mi agravio. Yo tus sentimientos lloro, printo y he de vengar esta ofensa. Es el peligro forzoso? No me aconsejes? Es fuerza. tu honor? drento tu reposo? ariad. y mi amor y mi peligro? criad. mi dolor? printo mi esposo? a tu fama prenso q quietud oriad mi palabra? prenoto d mi aogo? ariado d mi castigo? perento ytu padre he de aventurarlo todo prense parecen amantes gatos saleso según los mies que oigo. Que en efecto te resuelves Ariade tengo el agravio en los ojos perinto Pues aún no es tiempo Ariad Porque estamos en Otoño salce y matar sin frío ni calentura es mal notorio. Yo te diré la razón driado cuando dome vengue y todo Pues a tu eleción lo dejo drinto Yo te avisaré conozco el motivio Yo le callo. riaad. Estaré con mil asombros drenoso hasta lograr la ocasión Yo no, porque ya la logro salese ADiós, príncipe A Diós prima. Neo olvides no mis enojos como si yo soy la causa Pues con esto basta solo aquel baticinio que me sirve de mucho asombro Ya me acuerdo a Dios te queda y nos patrocine en todo, Sí hará que es mucho el amor. y mucho más el oprobio gracias doy a mi fortuna, anda ya con el demonio que con ser enbierno salgo resudado como un pollo. Que estoy libre no lo creo, Jesús y qué fiero arrojo no más en toda mi vida. me meteré en ser curioso y antes que otra me suceda escurro y en salvo pongo mi persona hasta que venga dedasde mi amo y lo cante todo. el rey Ocitavio y acompañamiento con nuevas tan de mi gusto se aumenta más mi alegría Sabese de cierto? graves personajes lo averiguan pero tu real majestad no haber tenido notieia parece qué duda ofrece. es verdad, mas si se afirma ser cierto o ya por correos o por su persona misma es de los mayores triunfos que las edades publican. riada y rie del daño dasta aquí ha llegado Nise el poder de mis desdichas, de an diie acorda de la no hay término a los tormentos ni sosiego a las fatigas. ignoro por donde pudo entrar No me le repitas. driado que solo de imaginarlo me vendrá a costar la vida No sé qué voces he oído de tu esposo, por oírlas con verdad más que de afecto solo si de cortesía vengo avisicar el Rey. Pues mirarle allí. sobrina Señor, si a tanto cuidado diad como una ausencia anticipa puede haber algún consuelo, que le alivie la noticia que de mi esposo tenéis quisiera señor oírla. solo consiste en las voces la novedad más confirma el valor de vuestro esposo lo que aún no cierto se afirma. hoy espero la verdad de todo. salgan mis iras, del paño Dos. y sepa el Rey lo que pasa pero allí está mi enemiga. disimular es forzoso desa le Qué ocasión buscaré. deisa a sus pies tu majestad me tiene cómo se miran presente tengo mi agravio driaad Yo veré si se desvía? Dos. Aún no quisiera mirarla solo el mirarla me irrita. y el príncipe? Ya señor. con la nueva mejoría que poca por quien yo sé a costa de mis fatigas, anda por esos jardines entreteniendo la vista. el rato ocioso que tiene a las dudiencias. No implica en su edad, algún descuido, como implicara en la mía. Mi decoro esta pendiente. de sus voces. ¿Qué me impida un respecto que no debo a no quejarme ofendida. Yo abreviaré los castigos antes que su voz lo diga. a un criado Dlamadle Que aquí estuviese. depeno Yo apuesto que las dos niñas si se eofieran a solas fuera una comedia oírlas. Señor, qué es lo que me mandas, dasto. ¡Cielos allí está mi prima sobre aquellos memoriales, deta de que en mi nombre el otro día sueña un clarín os dieron. pero qué ruido es este que regocija con bélicos alborozos toda nuestra monarquía. Si vuestra real majestad quiere lograr con la vista dee e de el mayor prodigio que hasta aquí el tiampo publica Vuelve los ojos, señor, verás del valiente vicias de sus contrarios triunfante. No perderéis las albricias Ya por el palacio entra vicias y salehichon a él si eno e conde Es cierto lo que me avisas tanto como lo del ojo. Mi infamia es tan repetida en palacio borrarela eo pede aunque me cueste la vida. dissimula, porque el Rey me espera Eso tú me avisas. sa con algunos soldados A tus pies hoy, señor, con nuevo aliento te rindo por pequeño ofrecimiento de una tirana luz, tristes desmayos porque esa como sol le inspire rayos. devanta vicias, valeroso Atplante Neo permitas, señor, que me levante pues a tus pies a quien mi amor estima, su grandeza a los astros me sublima d sso e te mis dichas son restigos, Aquí veo, ¡ay honor, mis enemigos. padito os aacieo Esposo de mis ojos? A instrumento fatal de mis enojos gocen mis brazos hoy tan nueva honra. sal de dos míos no, pues solo ven deshonra. Yo vicias valeroso del cela ded le de dolor no reposo quisiera entre estos lazos qué mayor premio hallaráis en mis brazos. Príncipe recibids de mi memoria la enorabuena de tan gran victoria. Qué sucedió en la gguerra. Pues merezico el que me atiendas hoy ya te obedezco. salí con toda tu gente Gran señor, como mandaste a sosegar sediciones dela del y castigar deslealtades. y siendo catorte mil do dee de los combatientes iguales assí en la caballería coma en los fuertes unjantes. todos hijos de su aliento o exataciones de Marte ael acento de las trompas y a los clamores del parche. dimos vista al enemigo quién pudiera retratarte Gran señor de aquesta guerra. la nunca copiada imagen. pero cuentenla los hechos siando y las arañas la aclamen. salió el atrevido joben con un escuadrón tan grande, de soldados que excedía a un casi a lo imnumerable. Puesto un campo y otro enfrente, dan la señal del combate y el rebelde revolviendo con valor industria y artte, su caballo, que aunque sea enemigo he de alabarle. se arrojó entre mis soldados. en cuyo subito instante trabada la escaramuza en estruendos formidables de entrambas partes se vido, por muy gran rato igualarse entre la gran confusión de muertes y crueldades, solo temidos se sían nadie aun no conoce a nadie. po d de tal suerte que unos yotros tos entre confusión tan grande ni saben con quien pelean ni con quien batallan saben. Porque era tanto el asombro de cuerpos que en tierra yacen que aquel que vieo se mira considerando su imagen y olvidando de tu aliento los espíritus vitales, a vista de tanta muerte se transformaba en cadaver. todo era horror todo asombro allí entre rojos paudales el aliento de la vida llegaba ael último trance, y tantos a un mismo tiempo que es materia de dudarse si siendo la muerte una a tanta muerte bastase entre este asombro indecible, entre esta furia de Marce, tan aprestado me vide que ciego de mi coraje. me entre por los enemigos no has visto rayo arrojarse de esas etereas regiones? No has visto precipitarse un peñasco de su asiento? dee deded una ave mirar volaste pues de aquesta misma suerte en un regaso arrogante sin exagerar mi furia fuis rayo, deñasco y ave. No reservaba el rigor ni aun el ser más inculpable que a lo boraz de mi furia no apagase lo inpaciable adonde más el incendio vela me vea ael instante y el fuego de suspendia a costa de mucha sangre, de esta suerte sin haber Señor de una y otra parte esperanzas de victoria. la sangrienta sid durable ded des se experimentaba, y viendo que los dorados celajes de la diafana antorcha y van cerrando la tardes rompí por los escuadrones siguiendo temeridades en busca de mi enemigo. y vine, señor a hallarle en ocasión que hacía estrago y ruina tan grande que a no acudir el valor de mi brazo en breve instante de los marciales alientos no quedarán ni aun señales. dlegue, apartando los míos y cagiéndole delante le dije, espera traidor, suspende ya los fatales impulsos con que aniquilas vidas que no han de importarte. Ypues logramos la dicha Yo de hallarte y tú de hallarme, trofeo heroico te ofrece la ocasión llega arrogante, y esos impulsos crueles conmigo más se afiancen. Pero siquies convencido de la razón que el combate se defina antes que llegue a más peligroso lance? da la ouediencia a tu rey. que es obediencia más fácil, me respondió se verá de ese imperial balvarte desasirse las estrellas y el sol negar los raudales de luces que mi altivez sien la can se sujete a tal oltraje y así a las ejecuciones te reduce, no aél denguaje que obras si palabras no en aquesta ocasión valeo. queriendo proseguir el triunfo, porque neutrales las dichas se retardaban Todabía entre los bates, de dije, pues que conoces la importunidad que traen las sombras para dar fin a tan sangriento combate retira tu campo hasta que vuelva a desentutarse el sol quizás de haber visto tan tristes fatalidades. sin que coligas de aquesto, que soy timido o cobarde, que sino sigue la did y diere lo que durare. pides bien, dijo, y no quiero que tú en eso me aventajes pues lo doy por admitido y más que porque no pasen como ves a más destrozo nuestoscampos y que alcances Tú o lo aplausos más insignes para un público certamen de armas, en qué cuerpo a cuerpo nuestros es fuerzos batallen te desafío ahora elige en breve lo que gustares, Eso mismo que parece has previsto mi dictamen le dije, y dando señal de acogida a lo restante de mi gentes y de la suya. corrió la voz y del instante, retiradas, pues las tropas lugar en que descansasen se concedió y en el día aquí importa el escucharme, que para tan gran facción se previno de ambas partes los campos se dispusieron ceremonias militares, que los pactos condicionan en ocasión semejante. Por las puertas de un salenque hecho para cosas tales entró el soberbio enemigo sobre un caballo arrojante. tan galán, señor venía con el lucido ropaje de que adorno su persona por ser de oro los esmaltes. sere deraro que pareció que salía no a hacer de su esfuerzo a larde, sino que solo venía gran señor a desposarse ganza y adarga sacó en cuya punta brillante en árbolo un blanco velo y escrito en su breve margen, hoy se corona el valor en acade mías marciales. del aviso que me dieron salí, sin embarazarme en galanas ceremonias ni aderez a dos ropajes, que eso es bueno a las conquistas de venus no alas de Marte Tome un alipedo borbio si ela de e te d Monte hermoso de azabache, hijo adostivo del fuego aborto de los cristales, exalación de la tierra del juro alumno agradable, tan arrogante en lo hermoso tan airoso en lo arrogante, que siendo cuatro elementos quien constituye sus partes, por verle cada uno de ellos a su ser tan semejante. en sí competencias forman por ver cuál ha de llevarse de tan no visto prodigio el cognomento de padre, uno por fuego guerrea en lo activo en lo insaciable otro por agua la tierra en su firmeza en lo fácil el viento, pero ael mirar en él estás propiedades tan bién dispuestas parece que decía su semblante ni aire ni tierra ni fuego, ni agua tienen en mi parte, de adopción, si no se adornan d más superioridades, pues para no ser en mí en los efectos formales mas qué fuego más que tierra más qué agua más que aire ni soy adofición del fuego ni aborto de los cristales ni exalación de la tierra ni de euro alumno agradable sino aliento de sí mismo, y hijo de mi propia imagen. En éste pues ael dalenque dcea d me acerqué y luego al instante por las etéreas campañas resonaron los metales entre dentro y revolvyendo la vista hacia todas partes se embarazo de tal suerte ael ver confusión tan grande. que aún no término los fines del concurso inexplicable. de se dedo Puestos uno y otro enfrente, la señal ael punto hacen revuelvo presto el caballo él ael mismo tiempo parte dándonos tan fieros botes de lanza que los remates sin ofensa de los dos fueron despojo del aire. y arrancando valerosos uno y otro de su alfanje, comenzamos tal estruendo que el sol ael verlos brillantes resplandores que arrojaban los aceros arrogantes encubrió de sus reflejos los incendios naturales, como quien dices envidioso del ver resplandores tales, deteneos deseneos si veis tan vistoso oltraje, que a vista de aquestos soles vuestras luces falta no hacen. invencible mi enemigo Yo también insuperable sin menoscabo seguimos, casí tres horas de tarde hasta que ya o por fortuna o industria, sin alcanzarle desquite me dio una herida velen dacena de pequeña, pero bastante a encender más nuevamente de mi rencor y coraje los no olvidados alientos que esto de advertir su sangre de ajeno rigor vertida, pide, mas dígalo el lance. no hubo, señor la cuchilla bordado con el esmalte púrpúreo soberbio arrojo. cuando sin poder librarse me abrace con él de forma desde el bruto que sin darle libertad a su valor los movimientos vitales tanto le oprimís que el alma siendo aun más sutil que el agre puro espíritu no hallaba salida del que cadaver casi era ya, con que fue menester para matarle no aogarle como a otros pe ce den sino antes desaogarle para que entrara la muerte y la vida le dejassé. de esta suerte gran señor, satisfice aquel desaire cuyo difunto valor sobre el truto quedo inhavil, pede deed a las vitales acciones, no ael parecer, que nentrales, cel e ael verle sobre la silla Tumba triste y lamentable, los ojos no se creísan de si ya ees visino yace hasta que viéndose el bruto sin el impulso o gravamen, del freno arrojo en la tierra de su señor el cadaver ael ver muerto a su caudillo comenzaron los seguaces a interrumpir el seguro, y ael punto mis capitanes, acl amando la victoria sosegaron los audaces atrevimientos, rindiendo la ouidiencia y vasallaje. Esta es, señor mi fortuna. Porque tu poder se ensalce Porque tus aplausos vuelen Porque tus glorias se canten porque tu grandeza reine Porque tu piedad se alabes porque tu justicia asombre, porque tu corona alcance, Más engastes que la adornen más triunfos que la realcen, Y porque tu nombre viva en daminas de oro y jaspes con dignas aclamaciones en las futuras edades Llega a mis brazos otra vez, que creo si a los méritos miro del trofeo que es corto ofrecimiento siendo más digno su merecimiento. en ellos gran señor, con nueva gloria se hacé más plausible mi victoria. Príncipe a descansar podéis entraros, Antes señor, querría declararos cierto secreto, quéjese ya el labio pues corresponde a un triunfotal agravio Despejad todos. contaré mío celos en saliéndose vicias ¡Ay recelos con el Rey quiere hablar quiero escucharlos ete tu rise. deasde No hay sino dejarlos. Ven esposa. No tengo confianza. Cuando será ocasión de mi venganza. drinto Pues que yo salí ya de la fatiga salce prosígala mi amo o no prosiga. Quédanse el Rey vicias y Ariadra a Elpaño Ya estamos solos hablad. dae de Sí haré señor, aunque olvide vici que repetido un agravio mayor si hace y más sensible, Breví será la propuesta porque el pesar no se alivie mientras le digo que no busco alivios solo elije el corazón que le aogue ael paso que le repite, Mi honor, señor, ¿qué crueldad? ein aquel adorno vive que le puso la memoria de victorias tan insignes perdido está quién pudiera buscarles a suerte infelice que pueda más un respecto que un honor? Caso terrible? Yo me case, gran señor, mas no supe ya lo dije. con quien que si a divinaran los ojos, cuando se rinden fuera fácil ebitar deshonras que del alma afligan. comenzaron mis recelos beduciéronse a infelices verdades, supe la causa y vos también la supisteis, remedio os suplique entonces que pucieseis vos lo hicisteis, pero de principios malos Pocos vieron buenos fines, una ausencia me esperaba forzosa más del partirme el consuelo que me dieron para mis memorias tribres fue el papel de mi deshonra. sa ale Este es sus líneas confirmen. dudas de una majestad si la evidencia lo admite. Este es el testigo aleve perto de de mi afrentas este es el lince d can. de mi descredito, este es quien mis glorias impide. No me averiguéis, señor, de donde pudo venirme que lo que permite el cielo no es bien que acá se averigue. No es tan secreto este agravio porque mi voz le repite con firmenle los criados, y Rosaura lo atestigue dasele miradle, muy bien miradle, de manera que os incite del castigo mientras yo dispongo, señor el irme a mi estado que ha de ser luego, y mirad no origine la ausencia mayores males porque tengo por factible que mi honor desesperado de verse tan infelice esecute lo que yo en otra otra ocasión os dije. Vicias esperad, quien vido mayor confusión. de el Rey y mientras dice Ariadna ¡Ay triste! podrán contra mis pesares mayores amnales oírses el papel, pero no en vano aquí mis dudas admiren, como en su poder está, lo que me importa es que euite un desvelo que me ofende, y una muerte que me sigue Ya se llegó la ocasión. de mis intentos, deribe una traición este peso que el corazón me reprime antes que aquel sueño infausto sus efectos verifique. Manifiesto es el agravio Antes que el dolor se olvide Si hay agravio tan cruel que a un olvido se remite. hablaré ael Rey solo está. No será posible el poder disimular siguiendo sus pasos vine he de saber lo que intenta, Triste aogo. Ya no impide Señor tanto sufrimiento, una afrenta tan terrible como un temor recoconoce y un grave pesar colije, tu hijo, mas para qué otros motivos elije el discurso a las palabras sus traiciones autoricen, la propuesta que podía anteceder qué mal hice el negar a la experiencia lo que ya es incorresibles y pues a esto no hay remedio a estotro es bien que se aplique con más cuidado advirtiendo que si el agravio prosigue ¡ay un padre que me ampare, ¡Ay un vicias que castigue, HAy una razón que venza y un regio que anime. Señora, mirad, ¿qué es esto que tan cruel me persigue? ¡Vive Dios que ha declarado su agravio y antes que obligue el ruego veré a Ariadra. esta nave se va apique fuerza es ponerle remedio Ya es bien que aquí solicite con el castigo la enmienda, más dilacione él no admite dre de la esecución, deme el cielo peeede de acierto, en lo que imagine. Ariadna por un lado y el príncipe por otro. Que no halle del príncipe. mirande Que con mi prima no encuentre. Príncipe. Ariadra. Yo te buscaba. grande aogo No es posible que sea el tuyo más fuerte que el mío No puede ser. como si aguardo una muerte Cómo si espero un castigo. Rosaura conto a mi padre, lo que es bien que no te cuente. Mayor es mi mal, pues vicias con sospechas evidentes vivitana acona de l si et el papel que aquella noche se me perdió. ¿Quién le tiene? tu padre, que él se le dio, Pues él cómo pudo. adeierte que el sueño salió verdad y lo que resta es mi muerte viviendo yo es imposibles como no cuando previene ausentarme de tu vista y ya la licencia tiene. ues del último remedio dqual ee El que de tienes hasta mejor ocasión. Pues no hay otra más orgente te resuelves a mi intento tú del mío te resuelves No ves qué temo un castigo? No ves que aguardo una muerte. Pues mueran nuestros contrarios. Pues mueran estos aleves cuidado en la ejecución. Eso mi afecto te advierte vaya mi agravio contigo Mi ofensa presto te lleve, buena un instrumento y se queda cada uno miran caon dade Pero un instrumento sueña. Pero qué instrumento es este. corazón mal conocido déjame ingrato vivir porque si cruel me matas los dos hemos de morir. Cielos, ¿Qué voz es aquesta? Cielos, qué acento es aqueste Parece que habla conmigo. Qué habla conmigo parece. Quiero volverme, ¡Ay de mí! dos dos a un tiempo ¡Ay de mí quiero volverme. A que vuelves Ariadna? Príncipe a que vuelves? Diste acaso esa voz? No fue acaso, pues me advierte lo que puede suceder en riesgo tan evidente ¿Quién puede ser Esta es Nise. que todas las noches suele entretenerse a estas horas y ahora misterio parece. Ate suspende esa voz, Ya ti esa voz te suspende, No, porque nunca hice caso de dudosos accidentes. ei yo tampoco, Pues sique tu dictamen, no se llegue a saber esta traición? Vuelvo, en fin, Mi aliento vuelve. atrevido corazón pues has sido tan civil Yo te mataré primero porque no me veas morir. Ya no me mueven azares. Ya presagios no me mueven. Muera quien mi amor agravia. Muera, quién assí me ofende por su lado y por ambos lados poco más desviados, Rosaura y vicias, cada uno con su luz Incauta Mariposa que mi muerte procuro en busca de mi esposa mis pasos a presuro, o permita la suerte no encuentre en encontrarla con mi muerte. el juicio alugrotado con un triste desvelo incita a mi cuidado a apurar el recelo o permita dichoso no lo assegure hallando aquí a mi esposo. el corazón turbado, no sé qué pronostica. Mi aliento amedrentado no sé qué significa Si bien el alma advierte no sé qué fantasías de la muerte. sigo en fio el deseo ende los dos Ael desengaño aspiro, Pero, cielos, ¿qué veo? Pero, cielos, ¿qué miro? Príncipe a aquesta hora Tan tarde en este sitio vos, señora? uenan paso Mira que gente viene. Mira que pasos siento. Pues aquí te detiene mientras pasa a tormento mata la luz fanal de los sentidos para que no seamos conocidos. medio y salen por los lados el príncipe y ria con duces y dagas desnudas. ciega y desesperada tropezando entre azares sin ver me asegurada de mis fieros pesares me vuelvo a ver si encuentro a quien es de mi vida el firme centro. de mi cólera ciego cruel desesperado, sin apagar el fuego que abrasa mi cuidado me vuelvo a ver si veo a quien triunfa de todo mi deseo Cielos, ¿qué será aquesto? Ariadna hermosa. Príncipe que has dispuesto No he ballado a mi esposa, Ni yo a vicias he hallado que por eso su muerte se ha tardado. Cielos, ¿qué es lo que he oído. A este cuarto me sigue. ¿Qué es esto que he sabido porque no se fatigue tu hermosura. ande dunto Ya os sigo. Aquí de la venganza y del castigo distes sus acentos. la escuché sus traiciones. Pues salgan tus alientos a tantas sinrazones. Huye de aquí rosaura. Aunque me ofendas hoy tu honor restaura. Ya descubrí mi afrentas Ya conocí mi agravio. la venganza me alienta. Muéveme el desagravio. Ypues vi mi deshonra he de morir para vivir con honra. el irme ael Rey intento a contarle este caso, antes que con lamento se mire algún tracaso con tantas crueldades o mal haya quien fuerza voluntades. huyendo con una luz que pondrá sobre un liufete dichos los dos versos se vuelve, caentrar Valedme, cielos piadosos vicias tras ella Espera traidora. que he de borrar con tu sangre las manchas de mi deshonra. Adónde me ocultaré Ariadna cuando no hay quien me socorra. Príncipe, primo, tras ella vicias ya en vaño ajena piedad invocas cuando el agravio te hace incapaz de que te digan y así, pues tan cruelmente correspondiste a la heroica acción hoy tu ingratitud es quien la venganza toma Muerta soy, ¡Válggame el cielo? sale el Señor mi esposa con ese acero que veis. A tirano de esta forma quies encubrir tu traición. vuestra Alteza reconozca la razón y excuse el lance, te has de morir parene Mi persona defiendo, y si vuestra Alteza ¡Vive Dios, no se reporta ¿Qué has de hacer cobarde. drena morir por vivir con honra A de mi guarda soldados Prina dentro. No hay gente que los socorra Sale salcí Acudid todos dentro el rey. Pues logro dentro vicio ocasión tan prodigiosa entera satisfación ddinen he dé dar de mi persona. dentro el drín. Gran desdicha sale el dey ¿Qué es lo que escucho qu e dede alos selhade lee ee No importa morir. Apartad ¿qué es esto Señor, que ael príncipe ahora deja muerto. que dec dlo yel rey d también a mi señora dlede cruel castigo. matade No es menester que ya aogan los mortales parasismos mi vida, y pues la congoja no da lugar del discurso vuestra majestad conozca que no soy causa en la muerte del príncipe, pues su loca pasión por matarme a mí así se va dio, y pues logra mi nombre en esta venganza de los tiempos la memoria quise morir, porque sobre mi funebre dirá pongan no aquí lace, si aquí vive para que tan rara historia de admiración a los siglos llegando a ver en su copia que muerto mi fama vive pues supe en acción heroica por satisfacer mi agravio morir por vivir con honra. Qué lastima do s que dolor d dee. Qué tormento. Qué congoja de mis ojos. sólo lo que falta ahora salesa el que yo de muerte a Nise porque no acabe con boda. doramala para vos disse Desdicha tan lastimosa no me coge, no de susta y mientras que se dispongan los sepulcros de los tres. esperaréis vos, señora, y luego a vuestros estados envíaré vuestra persona, quedando yo solo y triste a sentir tantas rozobras. también será eterna en mí de este pesar la memoria. Yaquí tiene fin, señores, morir por vivir con honra ofreciéndoos el ingenio, si está vuestro agrado logra otras muchas y sino dará de mano a las obras. si dat le la cona
