Texto digital de El mejor rey del mundo y templo de Salomón
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El mejor rey del mundo y templo de Salomón. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/mejor-rey-del-mundo-y-templo-de-salomon-el.

EL MEJOR REY DEL MUNDO Y TEMPLO DE SALOMÓN
JORNADA PRIMERA
Ya Bersabé de mi palabrr dada vuestros ojos verán el desempeño, reinando Salomón, aunque Adonias co esta empresa en balde procurada, salir no puede con llamarse dueño. Ungid vuestro hijo ya en mis días; ya sueñan alcorias. El nuevo Rey ungido vendrá a tu bendición agradecido. Pues su humildad me obliga, Melchisedec seré que le bendiga, Isaac humilde, y santo, y el Profeta Jacob, alegre llanto; quiero dejar el lecho, dadme el vestido, que rebienta el pecho por verle coronado. Dónde Rey le has de ver? Aquí sentado. Dete Dios bedición de los Patnarcas, la de Moises, y Aarón en el desierto cuando se apareció de Dios la gloria, las de Balaan anuncio de Monarcas, las que les dio a Israel al descubierto Moises, y a los Levitas, sacra historia la digna de memoria. que Jofué prudente le dio a Caleb, explorador valiente, la que a Leana, y a Ana dio el Sacerdote Helí (oh soberana) misericordia pía, cáígate la de Dios con esta mía. Pues tu mano he besado, y tu bendición, tengo coronado, padre, y Rey soberano, permite que Israel bese mi mano. Prudente Salomón, alzad del suelo, hijo del Rey David, en pie os aguardo, Rey de Juda, no os levantáis? Espera otro título más. Darlo a mi celo, Rey sois ya de Israel, que aunque me tardo, no aguardaréis a serlo a que yo muera, el pueblo que está fuera entre; subid al trono, verán como esta herencia en vida abono. En vos cedí el derecho de Juda, y de Israel. Rey os he hecho, y para confirmarlo, la maño os besaré como vasallo. Padre, y señor, qué es esto? Dar obediencia al Rey que es mi puesto, que mal pudiera sello, si con mi adoración no echara el sello. Si fuistes hoy mi Rey, yo lo soy vuestro mientras vida tengáis seréis mi padre, y he de huir la mano a vuestros sabios. Debo os adoración como Rey vuestro sin que haya oposición que al Cielo cuadre. Será hacer a Dios sumos agravios, él me de medios sabios, pues tengo el poder Regio, de que beséis mi mano os privilegio. Mirad Rey. Ya lo mando, obedeced cuando me estáis jurando. Conviene el adoraros. Ya me adoráis, pues mando levantaros. Premie Dios tu respeto, del mundo seas el mayor sujeto. Ponga Dios en tu frente la corona más rica de tu gente. Sea bendito el Dios, que hecho coluna a Israel libre ya, sirvió de guía, rompiendo al mar Bermejo los cristales, el que dio a Faraón triste fortuna? pues posevendo arena su porfía, gozó en las aguas sus mayores males, el que de pedernales aguas sacó corrientes, aquel que de Amalec turbó las gentes, aquel que al Cananeo, y al soberbio Sehón, Rey Amorreo venció en sangrienta fuerza desde Arnona Gelboe, próspera tierra, dio a su pueblo triunfante, el que a Besauzón hoy venció constante; sea bendito, sea, pues dio a mi corazón lo que desea. Bendito sea el Dios de nuestras gentes, que ha usado, o Rey de maravillas tantas, tan liberal con tu persona, y a Israel, y a Juda hoy ves presentes con voluntades prestas a rendirlas al Monarca, a quien cedes tu Corona, por señor le pregona en tu Real presencia; todo Israel rindiéndole obediencia: ea pueblo Israelita, que te una Salomón, quién os incita? El ser de David hijo, y el ser sabió también. De regocijo casi estoy sin sentido, Pues dadle la obediencia al nuevo ungido; decid, Salomón viva. Viva; y los Reinos de David resida. Diga, señor Bañaias, se puede pedir al Rey justicia en aquestos días? Son observancias de ley las mayores alegrías. No entiendo a este mentecato, mire que tiene que ver la justicia de que trato con el quererme meter ley, y observancia a barato, como David que ha traído trescientos libros de historia, que habiéndolos construido, querrán decir, a Dios gloria, que Salomón es ungido; mire por Dios que me mata, aunque estoy sin albardón, el que jarifo desata, cultivando un rodeón, que en extasis nos remata Saliéndose unos a holgar, pidiendo leche en los campos que fuese por desuatar; dijo uno, leche con ampos, era este para azotar. Humor tiene el labrador. Qué pide? Justicia pido, de que me han roto un tambor, y se quedará perdido, sino le cobro, señor, rompiómelo un cortesano, y quiriéndolo cobrar, mójicones de su mano me dio seis nones, y un par, su capa rasgué, y fue en vano, mándame pagar mi haciende, pues yo no le debo nada. Rasgástele en la contienda la capa; y no está pagada, y queréis que yo le ofenda; además, que confesó vuestra lengua al otro fiel: que deuda en vos le causó, pues no le volvéis a él los mójicones que os dio. Mucho sabe Salomón. Cómo os llamáis? Momo. Bien ejecutáis del Dios la acción; pues sois censura de quien aún no tiene emulación, en el palacio os quedad, verdugo en cuanto ignorante, alivio en cuanto verdad, y vestidle. Hoy me hace Atlante el Rey de Bujonidad. Pues Rey sois obedecido, justo será que os advierta en tanta alteza subido, que el que sirve a Dios acierta, y el que no, que va perdido. Vuestra ley se guardará, si de Dios guardáis la ley, de no, nadie os temerá, que aquel que os pudo hacer Rey deshaceros bien podrá, Un reloj el mundo es, el Rey la principal rueda, si esta rueda anda al revés, al revés el reloj rueda, dando con todo al través. Premio, justicia, y castigo siempre estén en su lugar, no os tuerza ambición, ni amigo porque al que os ha de imitar, le hagáis contra si testigo. Granjead la voluntad del Reino, no le agraviéis, y en vuestra necesidad m ayor socorro tendréis, y él mayor prosperidad. Puesto que no hay que encárgaros los pobres, pues vos podréis a vos mismo aconsejaros, pues si vos empobrecéis, cómo podrán levantaros? Estimo padre, y señor como vuestros los consejos, como de vos el amor, naciendo en mí los reflejos que da vuestro resplandor. Yo os prometo no salir de vuestro orden un instante. David lo puede decir, mas dígalo un Estudiante, le manda, an escurrir. Ya sabéis. Rey Salonión, como Dios os ha elegido, para que con perfección labréis un Templo lucido en que tenga adoración. Riouezas os he guardado, que Dios en grandes uñtorias miscricordioso ha dado a Israel, y aquestas glorias a su culto he dedicado. Vinaa, vasos, incensarios de plata, y oro tenéis, y de otros metales varios, y para que edifiquéis instrumentos necesarios. De jaspes estáis copioso, de mármol muy abundante, de madera maquinoso, desde el cristal al diamante, infinito, y poderoso. Del Arabe Indiano el oro a tres mil talentos llega, sin el ya dichoso teloro, siete mil de plata agrega mi humildad al Dios que adoro. Todo el pueblo de Israel, mostrándose agradecido, en sus acciones fiel, suma riqueza ha ofrecido a Dios que gasteis por él. Impidiome por guerrero que te fabricase a emplo: vos quedáis en paz, y espero dar a vuestro celo ejemplo al idólatra más fiero. Obligación es forzosa salir en esta ocasión con empresa tan dichosa, ser vio a Dios, y oblación, y al paso fama gloriosa. De Eipro elfmorra. señor, se apea en Palacio. (dor, Entre. Hacedle mucho honor, das ocasión que de espacio conozca vuestro valor, a Joab el premio dad conforme vuestra prudencia, y en Semey reparad, y a Dios. . Adiós. Breve ausencia me anuncia mi enfermedad. Bien sabe Dios, padre amado la larga edad que os deseo. A no haber el Reino dado deseara, que en Morfeo fuera eterno sepultado. Simple es este malicioso. Qué simple hay que no lo sea, si bien no me es eso odioso, antes cristal en que vea mis acciones temeroso. Bienlas albricias, Salomon gallardo en la alegre ocasión de parabienes de las nuevas que fraigo, las aguardo, pues ya el oro de Ofir ciñe tus sienes. No podrás censurarmede lo tardo pues en dia feliz tan feliz vienes co mi hermosa Arminda soberana, sino Sol de Canaan, Luna Egipciana: baraón, mi señor, quedaba bueno? En los confines de Siquen penoso, de cristales la barba, y rostro lleno, al apartarse de tu amor hermoso sentimiento de que no se halla bueno por natural el Rey más poderoso, que la fragilidad de la criatura está siempre sujeta a desventura, mi Rey de Egipto, al fin, con un presente a tu vista mándome adelantase, sino con los tesoros del Oriente, algó que su valor siguiese. De oro puro de Ofir resplandeciente, mando una colgadura se bordase en el dosel tus armas tan brillantes, que no pueden contarse los diamantes. Esta, y treinta camellos, que cargados, pued en alzar apenas las rodillas, del peso de riquezas fatigados, ostentando curiosas maravillas, a tus ojos, señor, vienen librados, si al descargarlos hoy los arrodillas, que a tus heroicos pies, sin ser costumbre lo llegarán a hacer sin pesadumbre. Cien caballos Egipcios ensalzados, poblados de la cola hasta el copere de manchas, que parecen taraceados, o de flores en campo hecho copete, sino es ya que mejor diga estrellados y donde cada cual el cuerpo mete, tan breve espacio ocupa, y lan sucinto que parece enroscado laberinto. Cortas orojas, si copete largo, brillantes ojos polvorín de dueño, de plata el freno, sin sentirle amargo de sus años rascándole el empeño, en breve cuello tan crinoso cargo, que hasta las manos llega el desempeño mostrando ser des pelo, y ancho pecho en arrojarse a todo tan deshecho. Depiés, manos, y brazos bien fornido, el herraje de plata, y clavos de oro, como rico se ve desvanecido, va haciendo ostentación de su tesoro, sino es ya que de franco presumido, o dando este metal ronco sonoro, desechando el sentido, y avaricia, al aire estas riquezas desperdicia. De las lucidas ancas bien poblado, y por rémate del pomposa cola, luciente como espada canolado con mucho de corbeta, y caranbola entre los dos remates breviado, y en cuanto a la viveza banderola, y al correr a las naves desafía, cumpliendo en las arenas su porfía, Puestos ricos jaeces recamados, para cuales el Ganjes dio su fruto, pues de perlas se miran empedrados, recogiendo de Egicios el tributo, aljósares en borlas enredados, y a poderlos cubrir del oro bruto, cada caballo de estos fuera Midas, con que a tus pies llegan con las vidas. Esto el Rey miseñor, tu negro envía; y la joya más rica de su Reino, el soberano émolo del día, de su vida el regalo, y el gobierno, su hija al fin, y al fin su idolatria, cualgoces quiera Dios un siglo eterno pues que tu perfección y tu cordura, ella la mereció con hermosura. (trato Díceme que lo es mucho. . Es un re de la que en nieve se volvió oprimida; es una imagen viva del retrato de excelentes virtudes guarnecida, si bien su amor al tuyo no es ingrato, como la en verdes ramas convertida, aunque la ha parecido en la esquiveza, al yugo conjugal, y en la belleza. Pero verás tener en sus cabellos en los Atlantes hombros esparcidos, sino como del Sol los rayos bellos. en tus prisiones de oro convertidos; las glorias de tu amor verás en ellos, a tu holocausto; y víctima ofrecidos, y en frente de zafir que en joyas trata, verás un breve tempaño de plata. Las dos hermosas cejas estacado, juzgo delniño amor, dónde se aguarda a los golpes de pica detribado, si como triunfador te hace guirnalda, en los cinco de espada arrodillado, paréceme, señor, que te acobarda, pues de pestaña, y párparo desnuda, espadas, rayos, si de soles duda. So, pues, sus negros ojos tam brillantes, y a lo rasgado, y rufo tan valientes, si a lo culto; y jarise tan flamantes, que puedan afirmar, que hay tres Orientes, no sé si las estrellas son errantes, que despiden sus rayos vehementes, osculos mismos rayos, que furiosos otros rayos engendrán fulminosos. En la nieve matiza la escarlata, sino ya el rosicler del Alba pura, de las mejillas que divide plata, y que almendruco llama otra pintura, no en los corales vivos se remata las joyas, y primor de la hermosura, pues sumilieres ya de quien les toca, manifiestan las perlas de la boca. Fletada mi el, si virgen detra mada, la candidez parece de su cuello, de lo demás eburneo recatada. al más perspicaz ojo para bello, las manos de una plata delicada, a quien candidos ampos cando bello, y del cuerpo gentil el ser airoso, atrás deja el sujeto más hermoso. Del arco corbo la ligera flecha, con tal aire despide, y bizarría, que así al gamo veloz lo sigue, y flecha como al ave más tenva, y más tardía en un caballo tal valor desecha, que desperdicios da de gallardía, corre, para, galopea, y se abalanza en la gineta diestra, y en la lanza. Tan prudente, señor, como discreta, tan gallarda, y severa como afable, en sus acciones alentada, y quieta, y en su prudencia, y ser inexpugnable. Esta es tu esposa, gran señor sujera. en sí, que en su lnjero indubitable, a que viéndola, diga su hermosura la gran temeridad de mi pintura. La colgadura, y mi esposa tienen las armas, Egipcio, en una alma reposa, otra sirve de edificio a la acción majestuosa; esas se emplean en mí, en ti las demás riquezas, albricias que te ofrecí, y son muy cortas preseas del gusto que recibí. Belo a tu Real Majestad los pies. que lindo que es eso; hay tal liberalidad! mundos le da por un beso, y diera yo mil. . Alzad, vamos pueblo de Israel al Alcázar de Sion, que a vuestro Dios que está en él, quiere ofrecer Salomón mil holocaustos fiel, llevadle las nuevas vos a mi Arminda Agalaad, que hecho el holocausto a Dios, seré con su Majestad para dar vuelta los dos; vos Sadeo decid a Adonias, que no le perseguiré, si deja locas porfías. Un Rey de varaja fue, que no llegó a tener días, no se puede olvidar de que alabase este Egipcio, lo que le habían de dar, yo alabar un beneficio, mas no de aqueste lugar. . Dejadme sola todos, dejadme, que me quejo, que los males que paso serán mis parabienes. Oíd paredes sordas, mirad, pues las paredes, según dicen proverbios ojos, y oídos tienen: cria vame en Egipto en jardines alegres, ya alcanzando jazmines, ya cortando claveles. Flor no había segura, de que Arropos no fuesen mis manos, y arrancando, si ya segando crecen. Entre ramas frondosas, alados bachilleres suaves lisonjean con liras, y motetes. Allí me murmuraban las cristalinas fuentes, sin pronunciar palabra, quizá por no atreverse. Ejércitos de perlas despachaban corrientes a espaciosos estancos, con espumas de nieve. Surtas diafanidades, sino estancadas leches, desnudas me brindaban, porque razón hiciese. Al fin las complacia, y como las rompiese, sus ampos envidiaba, no sé si ellas lo hiciesen. Pero lo presumía defrías esquiveces, y con mi cuerpo usaban, haciendo hablar mis dientes. Si bien después vestida, temían que cortiese el gamo en la espesura; en lo rasó la liebre. Porque arrojadas vitas de mi pulso valiente, crugiendo el arco corbo, no hay átomo que espere. Subia en el caballo al bozal más rebelde, y en cuatro sofrenadas le hacía obediente. A amor no conocía, siempre desestimele, como Dios, y agraviado, vengose en darme muerte. Decreto que las partes de Salomón supiese por un Israelita, que aromas fue a venderme; y pluguiera a los Cielos, que entre Leones fuertes despedazarle hiciera, para que no le oyese; y ya que oírle quise, que entre mi sangre ardiente desenicos formara el último accidente. Y no que el Dios cruel venganzas eligiese de una cordera humilde, que llegó a obedecerle. Al fin enamorada, tracé como pudiese casar con Salomón mas no que él me quisiese: que a los sujetos libres, que amores no aprenden, ni alientan hermosuras, ni glorias les previerten. Surtió efecto al deseo, con Salomón caseme, trújome aquí mi padre, y enfermo; ay triste! fuese. Pero estoy sin sentido, que fuese tal mi suerte, que con él ya casada, no llegué, ay de mí la verle, Esto me martiriza, aquesto me enloquece, que esté en lerusalén, y que por mí no llegue, sospechas me lastiman, celos me desvanecen, menosprecios me irritan con temor de desdenes. Potro forma la ausencia, y aprieta los cordeles el verdugo memoria, y el alma sola siente. Ay si en estas desdichas. hoy la muerte viniese, o el dueño de mi vida a evitarme que pene! La madre, de Salomón, la dichosa Bersabé me envía, Arminda, a que dé por ella satisfacción. Abisae soy, de David en su senectud favor para abrigarle calor en lazos de honesta vid, dejando quien me supliese, por la Reina hice parcida, ofreciéndote rendida lo que mandó te ofreciese. Le vanta Abisac del suelo, porque esta mal empleado un Ángel, que arrodillado adiós lo estará en su Cielo. El Ángel, Reina, sois vos de suprema Jerarquía, muy de la tierra es la moa, pero la vuestra de Dios. Bien por Canaan se derrama, que sois vos la más hermosa. A ser yo del Rey esposa, fuera segurra esa fama. Puede ser que lo seáis con calidad de hermosura. La calidad me asegura mas de lo que vos pensáis, pero la dicha de ser esposa de Salomón; vos tenéis la posesión, que no puedo merecer. Infeliz yo, que he llegado . a ver mi desdicha, Cielos, temiendo está el alma celos, efectos de mi cuidado: es hermoso Salomón? No habéis visto su retrato? No me parece muy grato. Es muy vana presunción, que es afable, aunque severo, es gallardo en demasía, tan airoso en bizarría cuando amoroso. . Y muero; qué sabéis que es amoroso? no es mucho siendo tan linda. Nunca me apasiona Arminda, el galán más poderoso: picada está la Egipciana; . de los vasallos es ley querer, y alabar su Rey. Su hermosura es soberana. . Demás, que a vuestra hermosura rendido está demanera, que a poder ser más, la hubiera, fuera más leve pintuta. De sus secretos es dueño! . que a esto vienel triste y, pues a vos se os descubrió sospechoso es el empeño. Pesada cosa es un necio, paro más lo es un celoso, cuando se arrojó furioso con temas de su desprecio. Salomón es mi señor, yo noble, y aunque pudiera ser su mujer, no lo fuera, por huir su deshonor, yo con su padre dorme por darle calor: si estáis, sospechosa, mal andáis, que no hay sospechas aquí, que aunque es cierta mi entereza, puesto que soy de su padre, basta aquesta voz de madre a impedir naturaleza, que a no haber impedimento, por el haber sospechado, yo os engendrara cuidado con finezas de tormento; pero pues sois tan dichosa, gozad muy enorabuena las glorias de vuestra pena, felicidad de una hermosa, y así mismo parabienes de Bersabé, que me envía, pues llegara breve el día que ceñirán vuestras sienes. El erario de los dones en la antecamra está, quisiera quieos lo da transformarlas en millones. Detente Abisac hermosa, que no es mi intento agraviarte, solo fue manifestarte, que amante soy temerosa, seamos, por vida mía, amigas, darete fe que tan tuya lo seré, cuanto verás algún día. Puesto que estás satisfecha;, mi mayor honra será. Aqueste encuentro dará nudo a amistad tan estrecha; mucho tarda Salomón, detenténdome en Siquen. Ya juzgarás que es desdén lo que es forzosa ocasión; Bañaras se ha partido, según hoy me han descubierto, plegue al Cielo sea cierto. . Qué dices? . Qué es preferido en el Tribu de Juda por su Capitán valiente. Sus cuidados, que es su gente, en ti los alojará. Burlona, y curiosa estás, mucho tenéis de atrevida. No lo dirás por mi vida. Por la del Rey callarás. En estando en su presencia por forzora honestidad; pero ahora (en amistad) es mitigar la dolencia; muestra el pulso. . Ermosa cosa; yo me huelgo verte así, bien poco habrá que te vi pícante, necia, y celosa. Ningun celoso es discreto, dice si acaso es tu bien? Digo que viene a Siquen, a efecto de algún decreto. Pues no viniera mejor Salomno? . Está ocupado, si el Templo tiene empezado, no se acordará de amor. Ay Cielos! pues es tan esquivo? No es esquivez la prudencia, pero no siente la ausencia, porque es moy poco lascivo. Eso, Abisacane descubres? avieate, y esquivos hay Cielos! Mas que otra vez formas celos, que tal Arminda te cubres, todas sabemos tirar las cañas al descubierto. Luego lo dicho no es cierto? Sí, para hacerte picar. Conahopos me has dejado, Muchas poco han menester. Amor en firme mujer, cualquiera poco es cuidado. Preguntarasme ya más? No más, vamos al jardín, que si amas a un serafín, como mujer lo dirás. Siendo nuevo en el Palacio, en sus cuartos me perdí, mas a cuartos no dormí, que reposé muy de espacio. Como ha hecho Salomón tan gran fiesta, han concurrido Jerusalén, y Sion, cien mil animales vi, que en el holocausto ofreció, nunca tal cosa se vio. Hágale Dios un Sosí, que fue de ver tanta bestia, metidas en un corral, no digo yo otro que tal, que guardo mayor modestia. Al fin escapé cansado, y con quedar tan rendido los mócitos me han cogido, y con pan me han sobornado, Dejáranme, y me dormí. pero cuando recordé aquí esta vela hallé, que estaba goreando en mí. Cogila, y para vengar las ofensas que me han hecho, a incendio incité mi pecho, y empecé luego a quemar. Pegué en una sobremesa, que a un bufete arrimado vide a un paño de brocado, por el Rey por Dios me pesa; mas ello también ardía, que si no llego a tiralio, y lo derribó, apagarlo nadie tan presto podría. Al fin ello se acabó, y comenzará el castigo, lleven, porque el más amigo mucho mejor me pegó, hasta untarme los vigotes los pícaros pajecitos, los gansones, y chiquitos, con el voto de los botes. Mas yo espero amaneciendo lo que ha de haber de crugía, las voces, y la armonía; los azotes, y el estruendo que habrá de yo no lo vi, otro yo no lo quemé, y los más dirán no sé, más pagaránmelo así, goteando en mi bujía. Soy esclavo yo, o bestia? par Dios, que en somo en pañal, ha de haber volatería. Buscar quiero donde tenderme para acabar de dormir: cierto que para huir muy bien supiera valerme. Válgate el diablo la casa, que no sepa donde estoy, donde me estaba me voy, jugando a la pasa pasa. Esta es cortina, si hay cama en ella me he de acostar, y a mi gusto descansar, que el sueño con fuerza llama. Vive Dios que en la laja he dado, este es Salomón, dormido está, quede así corrido, que más corre mi cuidado. Salamó. . Quién? . Salomón. Sois vos señor? . Soy el que es. Permitid bese los pies a lo excelso de Sion. Llega, y a tu voluntad pedir lo que quieras puedes. Voy a pediros mercedes, señor Dios de la verdad. , , n Con David mi padre usasteis divina misericordia, Reino le disteis, y gloria con él, Señor, gobernasteis, y pues me mandáis que os pida, reinando como mi padre, la sabiduria es madre del gobierno de esta vida. Esa os pido para ser justo Rey en pueblo tal, porque es mucho su caudal, y muy poco mi saber. Ciencia, y gobierno sois vos, y el Rey que a vos no acudiere, saber gobernar no espere, que no hay gobierno sin Dios. Tu petición me agradó, pues me pudiste pedir siglos para tu vivir, y a mi voluntad quedó, pudiste pedir riquezas, triunfos de tus enemigos, mas ellos serán testigos de tus mayores proezas. Lo que pediste te doy, de forma, que no haya habido, ni habrá Rey que haya subido al saber que tienes hoy. A lo que no me pediste doy con mano liberal, riquezas lo principal, y las glorias que hiciste; y si humilde me sirvieres, como tu padre, guardando mis Mandamientos, usando bien de las ciencias que adquieres. Tu vida larga será, y jamás te faltaré, guardará Ilrael la fe, que hoy como a su Rey te da. Santo Dios, Rey de Israel, durmiendo me habláis, Señor? pero no duerme mi amor en sus afectos fiel, las gracias os puedo dar de tan grandes benencios, mas ved que con lacrificios no os puedo, Señor pagar; pero pues somos los dos, vos, vos, cuando yo ni un tilde, y ofreceré como humilde, y vos daréis como Dios; y en al Reino que hoy poseo, con elveber que me dais, cumpire lo que mandáis, siendo justicia mi empleo, que bien sé por justa ley, de vos imo establecida; que el Reino, gobierno, y vida de vos es, y no del Rey; y así en soluciones hallo, que el Rey debe administrar justicia, y debe mirar que es vuestro el que es suvasallo. Hola. . Señor. . Pues el día se muestra ya. De vestir. El diablo me hizo dormir, . suya es la bellaquería. Qué es eso? . Mómo, señor, el simple, que hay muchos Momos. Vos seréis tomo de tomos. Malicia de labrador. Agua. . Señor, ha quemado, Señor, yo nada quemé, ni yo el dosel desclavé, ni lo apagué derribado. Dicen que a la sobremesa pegué fuego con la vela, viéronlo como mi abuela. Muy buena probanza es esa, Señor, porque no te diga lo que ayer me maltrataron los niños, y que me untaron con expulsión de barriga. Advierte, pues eres rabio, que estos dianos son demonios, me levantan estimonios, y aún han de dar en que rabio. La espada. De aquí adelante en mi cuarto has de habitar, que en ti me he de ejercitar a sufrir un ignorante. Señor, y le has dado orden a Azarias que me azote? No simple. . Pues elguillote cómo hace este desorden? El manto. . Calla simplón. Callad vos, que por privado sois puntoso mironado, de Rey con jurisdicción, mire, señor, tantos Reyes que cría le han de acabar, que quieren todos reinar, y a su sentido hacen leyes, la República no es un cuerpo, y el Rey cabeza, pues quiérale dar grandeza, y la pondrá del revés. Cabezas crien en los brazos, en manos, pies, y rodillas, en espada hombro, y costilllas. Verá el cuerpo hecho pedazos, que si cada miembro está con cabeza autorizado, querrá su cuerpo apartado, y el otro lo mismo hará. Ahora en arbitrios da? Salomón bien los recibe, quiero que viva quien vive. Doce Prefectos más al gobierno de Israel asistan en mis Consejos, que escogiendo doce espejos, todos harán rostro fiel. Tiene razón, con que entablo si es el número copioso, que si doce el rostro hermoso, harán los otros de diablo. Pues ya tengo gente junta, el Templo comenzaré, para que mi viva fe no me la llamen difunta el Rey de Tito Hiran, pues me envió Embajador de cedros dará favor, que en su tierra cortarán montes de Jerusalén darán libanos gigantes, para que sirvan de Atlantes, dará mármoles Siquen, y sin llamarme Babel, con diversa ceremonia máquinas de Babilonia labradas verá Israel, que las confusas cuadrillas, que interesan sujornal, harán la más principal de las siete matavillas. Apercioid doce naves, que por el mar temeroso de mi nombre prodigioso, afrenten émulas aves de cual armada lucida el crédito, y el honor. Fío de vuestro valor, al tuyo rindo mi vida. Hacedlas apercibir de bastimento, y de gente, y en lo rémoto de Oriente está el caudaloso Ofir, a él os mando que lleguéis, y con riqueza volváis, de no lo que imagináis en mi justicia hallaréis. Yo os daré el modo Azarias de lo que debéis hacer, de espacio me podrás ver en aquestos breves días.
JORNADA SEGUNDA
JORNADA SEGUNDA 1. que de Siqué venís? 2. Con Banaras, que a la deidad de Arminda soberana parabienes fue a dar, y adoraciones de nuestro Salomon prudente, y sabio, sorzoso será ahora que allá vuelva. 2. Y al Rey enamorado se la traiga, pues que la muerte de David su padre de fuerza impide que por ella parta. Sí, que la ostentó mucho? Grandemente no pienso que se ha visto tal grandeza, ni opulencia mayor en Egipciano, sin tocar nuestros límites sus plantas, pues que dejó su hija en los confines con grave sentimiento, y fuese enfermo. 1. A Siquen he de ir por ver la Reina, si como juzgo vuelve Bañaías. 2. No ponga dudayo; ya el Real entierro del santo Rey David se nos acerca. 1. Ay Israel, que gran Rey perdiste, la Ciudad de David en Sion aguarda, entre pompas, y estruendos funerales el cadaverhelado, aunque ya vivo en las eternas voces de la fama. 2. O bizarra pompa. 1. Valenton ornato. 2. No es mucho a tangran Reital aparato No dudo, Arminda, que ha muerto David, pues su enfermedad llegó a tanta gravedad. No partirá, si eso es cierto, el querido esposo mío, el dueño de mi cuidado, el prudente enamorado, y el señor del albedrío; bien pudiera Bañalas habernos escrito ya. Es ausente, olvidará, mas no las finezas mías, Abisae, una fortuna, tristes corremos las dos. Arminda, gracias a Dios que ellos gozan de ninguna; mucho quiere. . Mucho estimo lo que se debe estimar, soy noble, comenzé a amar, y con mi esposo me animo. Es igual correspondencia, y a tus límites llegara, si Salomón. . Te casara. En ti está la diligencia. Hoy te doy palabra, y fe de que en mí no faltará. Goces, plegue al Cielo ya las glorias que amor te dé. David ha muerto llorao, siente su muerte Israel. El corazón que es fiel me avisó de esta verdad. Cierta salvación le espera, según su dienosa fama. A eterna vida le llama el que permita que muera. Justo es sentir, y llorar la muerte del Rey perdido, pero el que le ha sucedido bien nos puede consolar. Bañalas. . Mi señora Bien venido. Cierto es, pues vuelvo a besar tus pies. Besad los de vuestra Aurora. La facultad que me dais procurara ese favor. Dolor, vergüenca, y amor me suspende. . Cómo estáis? dirasme, que como el Alba de tus diamantinos ojos, dando perlas en despojos de la luz con que hace salva. Dirás que de tu arrebol el Sol mismo enamorado, no sabe si en ti ha dejado el natural de ser Sol. Dirás también, que se atreva, ollentando maravillas el zafir a tus mejillas, cuando a tu cuello la nieve. Dirás, que el Ganjes su fruto a tu boca ofrece ufano, cuando el Arabe Indiano tubiés rinde en el tributo. Dirás, no, que la pintura del Ángel más luminoso te infundió tu ser hermoso, sino tú a él su hermosura. Y en fin Abisce dirás que te rinda mis sentidos, y dirás mal, pues rendidos de usaban adónde estás; y tu Reina, si dijeres, que a tu vista me he atrevido, responderé, que he querido, y que quiero como quieres. Yo diré, que está empleada la sirmeza de tu amor; en quien no te di favor de vergüenza acobardada, y como te dé tan mal, algo me retiraré, porque respuesta ta dé, no esquiva, y más liberal. Yo respondo Beñalas, que me confieso obligada, en tus partes empleada el alma, y potencias mías; y porque de esta verdad- abono tengáis, y empeño, como de esta tenago dueño, así de mi vol Pues señora, te retiras? cuando me has de defender? Tendrás mucho de mujer si en tantos melindres miras: de verás que te ha pesado de que me apartase allí? pues en verdad que te vi el lazo bien apretado. Qué dices señora? advierte. Es mucho en quién tiene amor? Es brazo, es dar un favor. Válgame Dios, y qué fuerte! todos sabemos tirar, Abisac, al descubierto. Te esquitas? . Doy en locierto, pero no en melindrear, pues contigo se ha cumplido, que sepa yo (bien será) mi pleito en que estado está. Señora, ya lo has vencido, y porque sepas más bien las disculpas de tu esposo, y haberle sido forzoso estar en Jerusalén, escucha. . Con mucho gusto sus cosas escucharé. Y yo, a quien las nuevas dé con la gloria a que me ajusto. Al tiempo que Salomón, adornado de grandeza, justa ostentación de Reyes, similitud de soberbio. A Egipto quiso partirse, sino a darle la obediencia, a cumplir las escrituras de tu padre, y de su Alteza. Ofreciose que Adonias otro Absalón se celebra, si no es que como su hermano le vino de él esta herencia. El Capitán general Joab su favor le apresta, cuando el Sacerdote Sumo Abiatar su mano besa. Junto a la fuente Regel, después de esplendidas mesas, los más hijos de David como a señor le respetan. A la hermosa Bersabé llegó la fama pariera, de ella a David por consejo que le dio, no tan Profeta, pidiéndole la palabra que Salomón le suceda, que le unjan en santo Rey, a Sadoc le manda apriesa. En su mula le subimos, y en Jerusalén se siembran por los aires estas voces, por sus calles estas fiestas. En Gión Sadoc le ungió, y el Proseta Real le sienta en su Trono, apellidando, que en él su Reino rigiera. A besar la mano vienen los que saben estas nuevas de Salomón, y a David su voluntad manifiestan. Obedeciole Israel, y Juda sin resistentia, y él adios humilde ofrece mil holocaustos, y ofrendas, el cual le habló aquella noche, según se ruge, pues muestra aspecto que nos admita, efectos de infusa ciencia, diole seguro a Adonias. Si el Reino otra vez no altera de cuales cosas confuso, llora, teme, y se avergüenza, Muerto el Santo Rey, señora, perdida triste, y funesta, a Abisac pide Adonias, y con ella su tragedia. Indignoso Salomón, aunque Bersabé le ruega, mándome le diese muerte entre acciones violentas. Ejecutela, y con Joab se usó la misma sentencia, en el Altar que hizo Moises, en las campañas desiertas, mucho más justificada, porque mató dos cabezas de las gentes de Israel, Abner, y Amas a sin guerra, a Abiarar quiso el oficio, y con él a Sadoc premia, esparciendo en Israel las partes de su prudencia. Ahora en el Templo ocupa de mulritudos diversas ejércitos de oficiates, que materiales aprestan. El Rey Hiran en Jopé libanos le manifiesta; que Istaclitas, y Tiros para cortarse concuerdan. Veinte mil carros de trigo, de vino, y de aceite llevan otro tanto, con que hiran su gente, y nuestra alimenta? Estas han sido las causas de que Salomoy no venga, gran señora, a recibirte, no porque no te desea. Y así dispuso que yo te llevase a su presencia a la Ciudad de David, hasta que otra casa tengas. Y aunque es sabio, y es prudente, de hombre es su natureleza, tu ausencia siente en el alma, mas no sentirá con ella, porque teniéndola tú, según a solas se queja, sus amorosos suspiros que la cobre la aconsejan, lo que él vendrá a ser tan brevee que gozará tus ternezas, antes que del Sol hermoso a su zafir rojo vuelvas. Podremos luego partir? Cuando quisieres que sea. Dos veces nada te he dado. El gran Salomón me premia, pues General de Israel me ha nombrado su grandeza. Yo me alojo en vuestra escuadra. Yo sí, que soy de la vuestra. Vamos pues tendrán espacio, aunque iremos muy de priesa, no quieran si están perdidos, que yo mis alcances pierda. El monte Mería en sus cumbres verá, pues el Ángel vio al dueño que le envió, y al que le da altivas lumbres, verá en la máquina altiva, que fabricándole voy un escabel que le doy al dueño que en él estriba, verá montes de tesoro, mas no podrá esa riqueza perturbarnos la grandeza del divino Dios que adoro. Cierto es que ofrecéis los dos tú, y el monte que se humilla, la impensada maravilla a la grandeza de Dios, con lo que en si el monte ve; bastante queda premiado. tú habiendo a Dios obligado con las obras de tu fe. Audiencia piden, señor. Esto es lo que al Rey obliga, que la suprema castiga si se indigna su furor. La primera obligación que tiene el Rey no es juzgar? Si simple. . Y puede dejar de hacer aquella acción? Pudiendo no, porque es ley, natural en la persona del Rey. . Pues ya la corona; y la autoridad del Rey se ha de ocupar en aqueso? Aquesa es su autoridad, que su mayor Majestad. es castigar el exceso, sin duda me he descuidado . de hacer audiencia algún día, y esta causa lo sería. de haber algún agraviado, tienes más que censurar, di simple republicano? por la boca de un villano quiere Dios tal vez hablar. Oh quinientas más de mil. Óyete, calla pastor, que es nuestro Rey, y señor. A líñame este candil, ved que es Sacerdote sumo, que es quien tiene obligación censurar del Rey la acción. De esto es lo que me consumo, y no solo no lo dice, mas al que llega a decirlo, quiere acabarlo, y hundirlo, y a todo lo contradice, puede el Rey como hombre errar, sin advertir en que hierra, pues pueda alguno en la tierra. Llegarle a desengañar, del Rey bueno el celo es, que si llegan a advertirle, bastante es a corregirle, y él pondrá tiento en sus pies, que si como soberano hace una siniestra acción, que no está más en su mano, aunque en ella vaya errado, viendo que lo visteis vos, no hacéis lo que os manda Dios, entenderá que ha acertado. Lauros al simple le den. Bien dice. . Ya sé que digo bien. . Aunquesimple, es amigo el que me aconseja bien. Sadoc, vuestro oficio note, que debe decir verdad, pretensión, ni autoridad, no impida al buen Sacerdote, que yo aunque Rey, soy humano, no obstante, que en mi hay saber. Y el buen Sadoc quiere ser el perro del hortelano. Hora es de dar Audiencia, decid lo que hay que juzgar. A un caso particular importa que des sentencia. Un hombre en su mocedad en cierta mujer soltera tuvo un hijo. . No tuviera si guardara castidad. Mudindo de pensamiento, con otra mujer trató, le cual otro de parió. Así pudieran ser ciento. Reconcció algunos años ser sus hijos, mas después pudo tanto el interés, que a públicos sacó engaños. El hombre era poderoso, y aunque los favorecía, grandes sospechas tenía que era cada cual dudoso. Que aunque las dos procuraron por sus hijos alegar, ambas pudieron probar que a un tiempo le adultetaron. Viéndose este hombre confuso, de entrambos se desistió, mas como su fin llegó su testamento dispuso. Por cumplir con su conciencia dijo, que aunque duda había, a la justicia pedía justificase esta herencia. Porque si de aquestos dos era acaso su hijo alguno, dejar la herencia a ninguno, no fuera cumpur con Dios. Y así encarecidamente pidió, que aquel que probase, más bien, ese le haredase, ambos prueban igualmente. El Juez Ordinario dio sentencia en esta igualdad, que es de los dos la heredad, mas el uno a ti apelo. Pide el Juez se confirme su auto. . No puede ser, no lo quiso el dueño hacer, y queréis que yo lo firme? Bien pudo el muerto partir la herencia, y no la partió, luego escrúpulo formó, y del se quiso eximir? Y pues no quiso encargar su conciencia, siendo suyo, obedientemente arguyo, que el hijo le ha de heredar; cuando murió ese hombre? Ayer. Traed los hijos, y el muerto, yo sacaré el hijo cierto, pues Dios me infundió saber. Ya el Sol de Jerusalén, en la Ciudad de David con el celeste adalid, y en vueltas de parabién. Ya en el Alcázar de Sion, los palacios hermosea la bella Egipcia Medea del Israelita Jasón. Tanto te quiere, y estima, que alegre, salva de Aurora te hace, pues tanto llora, que las perlas arracima. Muy igual estimación en mí la Reina hallara, pues la tengo en mí, si allá la rindo veneración. Difunto, y hijos, señor, traigo gran Rey de Israel. Allí lo retirad, que él lo sentenciara mejor, arco, y flecha. 1. Triste yo, mi padre en publicidad! quién de aquel auto apeló? mejor fuera que los dos gozasemos de la herencia. Artificiosa sentencia. Al Rey justo ayuda Dios. Quién apeló? 1. Yo, señor, nunca yo apelado hubiera, a mi padre sin honor. 2. No deshonra la justicia en diligencias que hace: Este no me satisface. Lo que puede la abaricia; que callando está el difunto a él me tengo de llegar, señoras, y he de sacar para sus rostros el unto. Una flecha cada cual tire al padre al corazón, y la que la posesión tomare más principal, quiero decir, más cercana clava en el muerto pecho, esa en justicia, y derecho, siliación, y ciencia gana. Alto, pues, tiro la mía. que la suerte ha de llevar. 1. Tente hermano. 2. He de clavar su pecho, aunque en sangría fría. 1. Oye, espera. 2. No hay aquí que oír. 1a Mira. 2. No hay aquí que ver. 1. Si no te quieres detener, a mí me puedes herir, tira, y mátame cruel, no habrá quien te contradiga, que a quien un padre no obliga, no obliga un hermano fiel: tiro, que es bien que me cuadre en esta acción atrevida perder la dichosa vida, honrando a Dios, y a mi padre. Y si acaso por la herencia le has de dejar de tirar, por no verle maltratar, en mi contra doy sentencia, y confesaré que yo no soy su hijo, por honrarle, cuando tú con maltratarle niegas al que ser te dio. Y porque entiendas mejor que a mi padre muerto estimo, a quedar pobre me animo por dar a mi padre honor. En ti mi derecho cedo, que digo que tú me excedes, como hijo le sucedes, yo como de otro no puedo, suya es la herencia, Rey sabio, gocele una eternidad. Y vos padre perdonad, que fui causa de este agravio, y advertid, que si he intentado vuestra infamia en mi interés, ya veis hoy, que a vuestros pies interés, y vida he dado; no porque os pueda obligar, ni al mundo cause eso asombros. Venid padre, que aún en hombros no os alcanzo (ay triste!) ah horar. Que ligero estoy con vos, volar no me fuera exceso, y es que carece de peso el Mandamiento de Dios. No le impidáis esa acción, que tengo por caso cierto, que su padre, aunque está muerto, le ha de echar la bendición. Bien conocida está ya la duda de todos tres, y que del muerto hijo es quien con él triunfando va. La propia naturaleza nos pudo esto descubrir, como de estotro advertir, no haber sangre en su extrañeza. Y así queda sentenciado que no sois su hijo vos; y que el otro honrando a Dios, queda heredero, y honrado. Gran juicio. 1A Salomón viva, y pueblo de Isiael, pues tenéis un Rey en él de divina inspiración. Un niño vivo, y un muerto traen dos mujeres llorosas, las dos de las dos quejosas, por estar su caso incierto pretenden ver tu presencia, y el niño vivo las dos. Partirlo en las dos, y adiós, dentro les dará sentencia. Cuando veremos del Ofir la orilla hartos de navegar el mar furioso, partiendo montes la rasgante quilla sobre el lomo cerúleo poderoso? Pues al Dios de asraer la maravilla Salomón edifica presuroso, y nos envía a Ofir con ese intento, él favorecerá su pensamiento. Pues gracias a Dios que veo tierra, virela armada a tierra. A costa! Ya parece que el viento nos destierra, y sin gobernación nos da la costa. Esta Ciudad en agua me hace guerra, cosas son que en el mar corren la costa. Alto a desembarcar. Gran bizarría, valentía. fir ta nunca ha visto el (ribera Gracias al Dios de Isaac, que en la de esta ermosa Ciudadtomamos puerto surja la armada. . Mi ciudad se altera no hemos si son amigos descubierto. Hombres qué tierra es esta? Empuñándole como. . Esperad gallardos talles. . El Ofir es cierto, según dio Salomón el maridaje. Hermosos rostros, i bizarro traje esta es tierra de Ofir, aquesta armada. donde Capitán lleva su detrota? Esta esla tierra amigos procurada Hombres escupe el mar, y galás brota Reinádebes de ser, pues coronada la frente altiva, tu grandeza nota. A tomas, piedras, oro, que es su fruto este Reino de Ofir me da en tributo, baba la Reina soy, dichosamente me conocen los Reyes de la tierra, sino por la via altiva, y excelente, por los teloros que mi Reino encierra, desde lo más remoro del Oriente tiemblan que mi favor les haga guerra, hasta el inculto Ántipoda Occeano, temiendo el mar el frenode mi mano. Y aunque en mis mares estandartesárbolas ostentando tu armada gallardía, flámusas arrojando, y banderolas, no enviando a pedir licencia mía, debajo de los centros de sas olas podré yo sepultar mi bizarría, que de un millón de gente tormo campo, donde las plumas, como ves, estampo. Di galán General, si ya valiente, el disinio que traes, o a qué veniste? que a no inclinarme tu bizarra gente, yo sé a lo que llegara lo que niciste; pero juzgo tu aspecto tan prudente, pues ya en tierra tugente no me ebiste que fue descuido tuyo, y que no esguerra sufrir los francos puertos de mi tierra. Valerosa Saba, Reina famosa, cuya fama en el mundo resonando, te hace más eterna, y más gloriosa, cuantas grandezas más estas usando. Tus plantas besa quien llegar no osa a tu vista magnánima temblando, si bien tu discreción, y tu nobleza animan a animarse a tu grandeza, El sabio Salomón, Rey poderoso de Israel, y Juda, hizo esta armada, porque conozca el mat tempestuoso, que a de ser de mi Rey su espalda arada; si bien el de Colevio espumoso probó verla en su centro derribada, pero con tal favor rasgan las quillas, que puede acobardar en tus orillas. Es mi Rey de la planta hasta el cabello quien más bien su estatua proporciona, tan galán gentilhombre, como bello, según Canaan, y Siria le pregona: echó el sello Real en él el sello, dando a sus dignas partes la corona; pues sin hacer a Rey delmundo agravio es de todos los Reyes el más sabio. Desde el árbol mayor asta espequeño desde la hierba humild hasta la planta, es de su propiedad, y virtud dueño, y a mayores secretos se adelanta el animal feroz de tosco ceño, y el que con más primor sustoso espanta, su mismo natural él mismo ignora; cuando Salomón sabio lo atesora. Del estrelladopez, que en las alcobas del cristalino mar la boca enjuaga: no ignora la virtud, ni de las tobas, qen las peñasla espuma, y viento fr agu le las aguas soberbias, y sus ovas; y de lo que produce a tiempo el agua de las aves, también de lo que encierra la máquina soberbia de la tierra. Sube la perfección de Astrología, las influencias de Astros celestiales, de los movibles Orbes la armonía, de la nave, y el ave que señales en el aire, y el mar Girando cría, alcanza con vivezas naturales, de cualquiera animal lalengua entiende y el canto de las aves aprende. Su ostentación, grandeza, y aparato al Coronista su opinión amengua, si bien, porque tu gusto que de grato, onores ya le ofrezco en vez demengua sabrás, Reina Saba, que de su ornato referirte podrá mi humilde lengua, que de los coches que en su Corte ostenta, cuarenta mil caballos alimenta. De silla doce mil, y su riqueza fácil podrá tu ingenio discurrilla; pues edifica la mayor grandeza que el mundo ha de cotar por maravilla mañana a de acabar, aunque hoy empieza, según las multitudes que acuadrilla, pues cientoyonce mil y más seiscientos se ocuparo en labrar desde cimientos. Es un Templo de Dios el que edifica, orquitectura fuerte, y máquinosa, en la Era de Ornan, donde la aplica, que el monte Moria altivo ve dichosa; no hay Reino, ni Nación que no suplica que suba esta estatua poderosa, como Atlante de Dios al Cielo mismo llegando sus cimientos al abismo. Aljósares, zafiros, y topaciós, amatistas, diamantes, y jacintos, para engastar del Templo los espacios, ni cárbuelos también, aunque distintos, Salomón en los Palacios, recoge que en tanta brevedad, aunque sucintos, numerar su valor es imposible, ni referirlo yo será posible. Demás de aqueste asombro de tesoro, de metales está tan abundante, estaño, bronce, hierro, plata, y oro, que aún fabricado montes hay baltante, con todo es tal su celo, y su decoro, que de riquezas quiere un semejante, juntara las que tiene para dallas al que pudo magnánimo criallas. Por esa causa de Aliatpartiendo. el armada que ves las aguas frías, montañas de cristales deshaciendo, de bracanes soberbios las porfías; a los Reinos de Ofir llegó ofreciendo a tu comercio mil mercaderías, o parirá en tus puertos esta armada, de que viene en sus cóncabos preñanda. Y a tus heroicos pies manda que ofrezca de púrpuras, y nácares de Tiro, lo que recibas quiera Dios merezca; pues pisas más grandezas, según miro, mas tu valor Real, presumo crezca su nobleza voluntad, para de Epiro admitir treinta piezas de brocado, con docientas de Tiro acompañado. También por él ofrezco cien alfombras selposeas de oro, y seda matizadas, si tapetes acá, señora, nombras, a tus Reales plantas dedicadas, otras curiosidades, que si asombras con oro de tu Ofir, verás cargadas tus Ciudades, y Reinos de riqueza, si permite comercio tu grandeza. Ya conozco a tu Dios Israelita, se que desiertos puebla, y parte mares, que sus altos cristales precipita sobre Egipcios soberbios advares, sé que en toda Canaan os habilita a poseer sus tierras singulares, sé que trae victoriosas sus cuadrillas, portentos ostentando, y maravillas. Y aunque del Rey David sé las memorias los trabajos, los triunfos, y proezas, la fama, admiración, y las victorias, de su pluma las sacras gentilezas, noté de Salomón tan grandes glorias, pero veré sin duda sus grandezas, su saber, su hermosura, el Templo santo que si es honor de Dios, del Orbe espanto. Entra en Ofir, osténtale, que vea riquezas de Canaan, curiosidades, porque Salomón sabio de mi crea cuanto deseo paces, y amistades; consígase en Ofir lo que desea, trata, y contrata en el de sus Ciudades, junta tiquezas, abarcando el oro, que apenas llevar puedas tal tesoro. Y en pago del valor que me ofreciste, cuatrocientos talentos de oro puro llevarás a tu Rey, que sabio enviste al lugar más rémoto, y más oscuro, y ten cierta la armada donde asiste de bastimentos, y de su seguro, y estaras también que en lo contado, sino es misagro el Rey tu apasionado El tiempo te dirá, sabia señora, como he quedado corto en lo que pinto, pues de virtudes número atesora, mas que átomos el Sol en oro tinto. Eotra en mi gran Ciudad, descansa te verás en cofuso laberinto, (ahora, si bien en él me tienes mis deseos, por ver de Salomón estos trofeos.
JORNADA TERCERA
JORNADA TERCERA Yo haré en Jerusalén Alcázares que habitar. La que os sabe tanto amar, donde estáis estará bien; no sé si aquesto es desdén, . gravedad, o compostura, mas díceme mi locura entre prolijos desvelos, que estas son sombras de celos, con que el penar se asegura. Cuando los actos de amor en diferentes sujetos, no esmucho que estén sujetos a su clemencia, y rigor; pero quien tiene valor tan alto, y tan conocido, no ha de verle destraído, ni perder su autoridad, que es darle a su libertad las potencias del sentido. Responderéis, que hombres son los que de amor guardan ley, y que tengo más de Rey, que de hombre, ni de afición, contradiré esa razón con lo que vos confesáis. Reina conmigo os mostráis; y así aunque llegue a adoraros, como tengo de trataros, si cómo Rey me tratáis? Vergüenza, y honestidad causaran este decoro, mas ya os digo que os adoro, ya dejo la Majestad. Con más amor me tratad, que cuando de amor me trata, cortesía se recata. Si es deciros cortesía, diré que eres gloria mía, que solo en mis gustos trata. Si darte gustos podré, dime, Arminda, qué es tu gusio? No darme, mi bien, disguso, que es él premio de mi fe. Cuanto puedo te daré, y si el pesar no lo fuera, porque no se me arguyera, que eso te deje de dar, te lo diera a mi pesar, pero quien vivir pudiera. A justo agradecimiento, esa fineza me obliga, si bien también a que diga mi contrario pensamiento, busca gusto en mi tormento, que en su penoso rigor tal gloria hallará mi amor, en el penar por tu gusto, que dudo hallar el disgusto que me dé tu desamor. Está mi ser tan asido con tu ser en igual ser, que ser déjara de ser antes que ser desunido, y así el ser que tuyo ha sido, es fuerza que tu ser sea, pues si mi ser se recrea en dar a tu ser tormento, será ser sin ser aliento, que con ser sin ser pelea. Puesto que tu ser es mío, rendido a tu ser mi ser, no puede ser padecer si hay en mi ser desvarío; pero si en mi ser confío, tanto su ser guardaré, que aunque a sin ser llegaré, por serforzoso penar, tu ser no ha de peligrar, ni mi ser dividirá. No es mucho, Abisachermosa puesto que en mí os alojáis, en el Palacio veáis de mí esta acción amorosa, pero si el alma reposa en vos (ay triste! qué digo?) si vos misma sois testigo de la pena que padece? Cómo puede, si merece caricias con que la obligo. Que, os parece, que no está cuando rendida obligada? Viendo la mía postrada, mal su favor juzgara. Cuando Arminda pedirá para la nupcial unión, icencia al Rey Salomón? Qué quieren ser desposados? Son fumes enamorados, logren, señor, su afición, Lógrenla si vos queréis, pero no tan breve sea, que aunque mi afecto desea lo mismo que pretendéis, que está bien entenderéis, y hace dificultad; demás, que la majena con remisiones temida, y ella mismo es bien impida el uso de brevedad, a Dios señora, qué importa encubrir haberlos visto . prudente mi amor resisto. . A ellos mi amor me exhorta, su prudencia me renorta, porque quererse auientar, fue no querer castigar, que aguardar visto sería, y castigarlos querría, obligándome a rogar. Que bien que sabes saber, pues usas el prevenir; esto es saberse regir, esto es saberle vencer, bien empleado poder. La Reina visto nos ha, disimula. . Claro está. Honradores de la lay, ejemplo de aqueste Rey en el mundo quedará. Sesenta codos de largo esa máquina pomposa ocupa, si de ancho veinte, pero su altitud asombra, ciento y veinte codos sube, y es cierto que al Cielo toca, por ser el Rey de otro celo, que Membrot en Babilonia. Notable es el disimulo! del Templo la plataforma describe, quiero escucharle, pues son de Salomón glorias. Sobre valientes cimientos, las paredes poderosas, como gigantes estriban, si ya amenazan las rocas con tablones de cedro, por de dentro las aforran, si bien planchas de oro puro el cedro oloroso adornan el Oráculo divino, para el Arcamilagrosa, que Sancta Sanctorun llaman, es obra más suntuosa. El ancho, largo, y altura sesenta codos la forman, dando el terció que son veinto a cada de estas tres cosas. Azarías del Ofir, demás de inmensas aromas, y piedras de altivos precios, trajo oro, y por oro torna. No a visto el mar en su espalda. de riquezas tanta copia, ni naves, que sus cristales en tanto desprecio azotan: mas quien si no Salomón sabe las tierras remotas, penetrando al mar los centros, sus espeluncas, y alcobas, ya los cóncabos maderos, ostentando banderolas entre flámulas que ondean, amarran fuertes escoras? Respuesta lleva a Saba el General de la flora, del sabio Rey de Israel, con riquezas, y con honras. Al fin, del oro que trajo, seiscientos talentos bordan el Oráculo del Arca, hechas las minas preciosas, los clavos son de oro puro, y quien lo agua son las joyas, que a pesar de eso brillantes dan luz, sin que le conozcan. Mármoles raros sustentan en pedazos de estas obras, los pórfidos que matizan lavores de varias formas, El monte Moria oprimido, si Tifeo no se nombra, será porque ya conoce que es Atlante de la glorias sobre sus hombros robustos sustenta otro Monte Moría, que en superficies doradas parece que soles brota. Describirse los Altares, los candeleros, las cosas tocantes al culto sacro, es contar del mar las gotas; las arenas de sus centros, los peces que el cristal bogan, átomos que el Sol produce, y aves que los aires cortan, Lo que más celebran las venideras memorias, es que golpe no se ha oído en esta obra milagrosa, acabado este edificio, en Jerusalén gloriosa Salomón alzará muros, y Alcázares poderosos, averés tiene, y riquezas para mucho más le sobra; pues montes de oro fabrica, y el Reino la plata arroja: gocese dichosos liglos, con su Arminda tan dichosa, de segalarse en los brazos como el feliz que la goza. Que airosos son los amantes, esparciendo s anaglorias delante de los sujetos, a quien se humillan, y postran; pues tanto han disimulado, tomar su ejemplo me importa si bien de mi Salomón es la imitación más propia. . La Reina Abisac se fue. No quiere que se interrompan nuestros gustos por su causa, sibe que es amar, que adora a Salomon demanera, que de la luz que le toca fábrica montes de celos a satisfacciones sordas. En todo es dichoso el Rey. Solo excede en la corona al dueño de mi albedrío. En mucho mas, pues su Aurora en glorias desce posee; cuando en mi pecho amontona amoraorres de deseos, que tánsalo me transforman. Ya habra perdido la Reina nuestra rencia. . Malogran la dicha los desdichados. A veces más dichas cobran. Ay hermosa divina! Hay causa de mis congojas! Hay centro de mis sentidos! Ay bien que a mi bien me exhorta! Ay dueño dulce querido! Ay dueño que me aprisiona el alma, y la voluntad! Aay prenda que el alma adora! tuyo soy. . Tú ya seré, aunque el tiempo se interponga con montes de inconvenieres. Serás firme? . No habrá roca en terrémotos soberbios, ni escollos en continuas olas, que tenga tanta firmeza. Dame la mano. . De esposa No pides más? . Pide, y manda Los brazos, si no te enojas. Soy mujer, pero la vid cuando en el árbol se entosca; jamás abrazos le pide, puesto que llega, y los toma. Amante soy vergonzoso, yo lo confieso, más honra nobleza la cortesía. De esas cortesías pocas, que amante, y en ocasión, cobardía es si se acorta. Poco descanso es ser Rey, gran carga, grave cuidado, en acciones ajustado, dando honra a Dios, y a su ley. No ha de servirle el poder de instrumento para el mal, queda Dios en el caudal, y se suese destraer: mi padre David contó su pueblo, y al punto airado, Dios de lo mismo contado, sesenta mil le mató; parece que es caso extraño, juicio es vuestro, señor, que pues el Rey es pastor; que castiguéis su rebaño. Rey soy, saber me habéis dado; y con todo estoy temiendo no os esté el pueblo ofendiendo por estar mal gobernado. Al Rey pediré justicia de esta gente que me azota. Ven acá, quién te alborota? Tú, señor, y tu malicia. Yo simple? . Si tú, señor, que si tu castigo hicieras la primera vez no dieras causas al segundo error; verbi gracia, un hombre a otro le mata, préndenle al punto, de la parte del difunto siguelo, y canta en el potro, la parte perdona, y tú, untados ambos a dos, suéltanle: manda esto Dios? yo digo que bercebú; porque este ya libre emplea sus dineros en matar, sabe no le han de ahorcar, hiere, mata, y se pasea. Y esto se usa? . Luego no? A la ley le arman cautela? Ahora te lloraré abuela; como esas cosas ay. . Yo pondré remedio. . Sí, sí. Mandaré que se castigue. Mandando está, y no se sigue, son pueblos en Francia. . Di, para que el pueblo le aumente, sin tener por eso parte merma (basta la de Marte) y por quietud de mi gente no te parecerá medio aorcar a un Ministro. . Fuego como dio en el blanco luego, el diablo se ponga en medio. 5. Te vas? . No me he de ir, señor si eres Rey, y estás airado, con jueces enojado; y la ley tiene valor. Vete, y lo que pasa advierte, verás el Rey Salomón ya Cordero, ya León, tal vez vida; y tal vez muerte, que pocos hay que le digan a los Reyes la verdad, sola a la simplicidad, majestad, ni haber obligan. Quiero de esto hacer memoria, lo justo he de introducir, vos lo ayudad a cumplir, pues para vos es la gloria. Válgame Dios que raudal, se representa en la idea, de espíritu que rastrea una historia celestial. Escribe, Rey Salomón. Haré lo que me mandares. Escribe, Rey Salomón, de la gloria de Sion. Baldones no se me den, quemome el Sol, soy graciosa, y aunque negra, soy hermosa, hijas de Jerusalén. El espíritu revela, y aprenda tu memoria esta misteriosa historia. Pues me mandas que me atreva a mirar, de ese favor gozaré Nuncio Divino, mostradme vos el camino. Ya te levanta tu amor. Oh qué misterio sin luma! válgame el Dios de Israel, que quiete que vea en él lo que ha de eserivir mi pluma. Al esposo puedes ver, y a la espola que va asillo, cuando parece gamillo de los montes de Berber. Vuelve. . Misterio glorioso Para el alma es ese bien. Hijas de Jerusalén, decid si visteis mi esposo. Ya has visto, Rey Salomón, otros misterios divinos, n. da a los frutos camino para su interpretación. Sagrado Dios de Abrahan, trino, y uno inescrutable, de este misterio inefable, enigmas se escribirán. Albricias he de ganar de que el Templo está acabado. En en el Templo edificado puedes ya sacrificar. . Alegría Is- Idúmeos alegrías, (rael. Gracias a Dios que en mis días haré sacrificio en él. El dichoso parabién de este gusto llego a daros. Cuando yo ha sacrificaros el Rey de Jerusalén. Que tan desgraciado fui. Parabién tu gusto sea. Yo os lo doy de que posea Bañalas. . Tal perdéis? Belo tus Reales pies por la merced. . Yo rendida ofrezco a tus pies mi vida. A tu dueño es bien la des. Y yo en albricias, señor, pido. . Qué quieres pedir? Si no me dejas decir, reventaré de dolor, seré vívora preñada es de vivorillos noscivos, que por arrojar los vivos, queda al fin despedazada, y pues llega ya mi aborto; por merced te pediré, que tu justicia esté en pie, dejarás el Reino absorto, que de los públicos bríos promulgares reformación, alcanzaras bendición, y con ella beneficios, sino es ya que por mejor, después de esto ejecutado, en el Temblo fabricado a Dios le pidas perdón, el cual no te faltara, siendo de su honor celoso, mas si te vuelve, raposo, tiempo a males te dará. Te vuelves predicador? Uso lo que habéis dejado, que en este Pontisicado todo es menester, señor; y podreme aprovechar, sino obliga lo que fundo, de sacar de aqueste mundo monio que llevar, mes que abiendo partido, tantos al uso de acá, han sembrado el uso allá, y se sigue establecido; mas no es bien considerado, porque allá no hay ambición, divero ni pretensión, sino hablar muy delgado. Lo que pides te concedo, y te doy autoridad que puedas decir verdad. Por simple decirla puedo. Cómo el Rey no te di nada? Porque le diges verdades, que entre las autoridades calla una lengua obligada. Qué instrumentos tan copiosos hacen tan grande ruido? Azarías, que ha venido con triunfos majestuosos. Famoso Salomón, Rey justiciero, prudente, valeroso, invicto, sabio, afable, nobilístimo, severo, en uso de elocuencia, astuto, sabio, sino en todas las ciencias esprimero; por reservar a Adande aquesteagravio por lo menos magnánimo el segundo, que celebra la máquina del mudo. El parabién te doy de la grandeza del levantado Templo máquinoso, cuya vista gallarda, y gentileza compite con el astro más hermoso, bien que puedo deciro su riqueza, un Erario fábrica generoso, tanto, que no sumando tú la cuenta, saber es imposible lo que ostenta. Esto mandó Saba te refiriese, en colmo de tus gustos empleada, cuando a tus plantas Reales ofreciese mil talentos que trae tu rica armada, y aunque se me excusó que te rindiese, la nueva de que tiene fabricada impensada grandeza a su venida, lo siguiente reduce a la partida. Veinte camellos fuertes bedijosos, dispuesos a traer la Real cocina, que humillando sus cuerpos poderosos, cada cual a su máquina seinclina; otros veinte con cantaros preciosos, de oro puro la vista determina con aguaderas de luciente plata, en aparejos de oro, y escarlata. Demás de aquestos ciento, que cargados en capaña de ochenta domedrarios, no pueden conocerse fatigados, antes del ocio vil será adversarios la recámara piden humillados, sobre sus galas de colores varias, aunque conformes son en la librea, con que la majestad más bien campea. En la frente veneran los escudos de la timbre Real, chapetas de oro, en el verse galanes, no tan rudos, que no hagan distinción de este tesoro, si bien las presunciones de nérbudos le dan bien a entender en lo sonoro de las junturas que versando vias, más crujidos oirán las más tardías. Las armas de Saba tan bien bordadas. en el brocado de los reposteros, que parecen de estrellas matizadas, según los diamantes dan luceros en las pendientes, borlas enredadas, que en las esquinas aprenden, fueros, sembradas, o engastadas esmeraldas, que apenas suspendidas songuirnaldas. Para torcer matomas de oro, y seda, gatrotes de oro, y plata tachonados, de puntas de topacios, porque exceda al uso de los bronces variados: Docientos y cien carros de moneda del oro de su Ofir, que son tirados de colmilludos fuertes elefantes, que sus ruedas arranque arrogantes. Mil y quinientos coches guarnecidos de variedad de telas, y colores, de valientes caballos conducidos, lozanos en sus bríos, y primores, los Príncipes en ellos reducidos, si los dueños también de sus amores, criadas de Saba, que entre su ornato arrojan ostentísimo aparato. Quisiera aquí dejar la gallardía de ocho briosas pías remendadas, que ostentando jarife lozanía, quieren ser de donaires envidiadas; pero tírame aquí la bizarría, en que para tirar son empleadas de un portatil corriente, y Real silla, a Siba autoridad, y maravilla, Todo el traje de virgínea plata, cuando lo tachonado de oro puro, que hiriere a lo regido la escarlata viretas de oro, haciendo su seguro, con córdeles de seda se remata, si bien no hay el témate que procuro, porque es incomparable su grandeza, y de la Reina dentro la riqueza. Tres mil hombres deguarda supersona dédica, si a servirla mil criados, sin Grandes que sujeta su Corona, siendo en estaocasionsos más llamados poco es lo que mi lengua te pregona, mil ánimos en esto acobardados, peroverasla entrar, causarte a grima, aunque está tu grandeza en más estima. Ella es la prevención de su jornada, y no será tan tarde su partida, que para dedicarla su posada, no haya de ser de ahora prevenida; en sus enigmas viene confiada, en sus grandezas más desvanecida, de las cuales te trae tan grande parte. que pienso que su Reino ha de dejarte A poder entender que de la tierra pudiera algún gran Príncipe igualarme Saba, que a mi grandeza le hace guerra pudiera en esta acción desconsolarme, pero como el que máquinas destierra, pudo en tales grandezas arraigarme, es fuerza el entender, que en mi presencia no hay ciencia, ni vasor, ser, ni potencia. Venga Saba con máquinas pomposas, para mayor grandeza, y gloria mía, sus enigmas proponga temerosas; al que tímido de ella se desvía, conocerá mis glorias prodigiosas; pues irá satisfecha su porfía, de que en todo la excedo tan copioso, cuanto a lo natural lo misagroso. El número de gente laborante, dos palacios fabrique con presteza, donde la Reina Etiope triunfante, conozca la humildad de su grandeza; cerqué a Jerusalén, muro arrogante, pues de mis Reinos todos es cabeza, donde he de trasladar la Arca sagrada, en la máquina excella fabricada. Para ese efecto el Pueblo Israelita, los Príncipes en uno convocados, y la Tribu Eclesiástica Levita, diligencia, Sadoc, sean llamados, pues el Eterno Dios nos habilita a que los holocaustos tan sagrados, a su sacra deidad tormando ejemplo, podamos ofrecerlos en su Templo. Cuál edificio, y máquina pomposa, con lo demás restante de mi Reino, la gran Jerusalén ya máquinosa, suspendiendo a Saba, harame eterno; verá de mi grandeza poderosa en el recibimiento, y el gobierno, que ninguno otro Rey será segundo al Sabio Salomo que goza el mundo. A no haber visto la grandeza mía; la morena Saba me congojará. Quedé en esta erronía, o heregía de morena llamar la negra cara, como Alguácil mayor en cortesía, por portero más vil que empuña vara, a cualquiera Escribano, Secretario, y Notario mayor al que es Notario. Momo, deja vivir. Toco a las vidas, antes uso también viva mil años. Estan todas las cosas corrómpidas. Desollegan a oler tan mal los caños Las fábricas del Templo repartidas vamos a ver, señora. Los extraños fama eterna le dan. Y así el Senado queda a segunda parte convidador
