Texto digital de El mariscal de Virón (Burlesca)
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El mariscal de Virón (Burlesca). BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/mariscal-de-viron-el-burlesca.

EL MARISCAL DE VIRÓN (BURLESCA)
JORNADA PRIMERA
JORNADA L Con poca razón me altera. Mariscal, tu boberia. No creyerá que era mía si menos cuerpo tuviera. Yo he dado en acompañar al de Saboya, queriendo. darle con algo en pudiendo, y al punto me he de escapar. Ya le salió a recibir el Rey, que es hombre prolijo, el, y todo su cortijo no lo quisiera decir. Y si yo le acompañara, que fuera gran borrachera, a Pilatos pareciera, que tuvo muy buena cara. Cosa que llevará mal el Sacristan de Lebrija, que quiere casar su hija conmigo, o otro que tal. te Yo no sé qué frenesís. hace que a brindar me atreva a su salud; y me lleva después que a su hermana vi Tan bizarra, cuerda, y loca. a hacerlo padrastro mío, mas si ella es mujer de brío yo me he de poner su toca. Si está el Mariscal en sí, . yo juzgo que está en cualquiera, pues discurre a la ligera, y anda de aquí para allí. Pero ya que te has metido de gorra, y de martingala, porque siempre andas de mala conmigo, y con tu vestido. No vivieras de manera, que mirado en un espejo parecieras queso anejo metido en la ratonera. Si tu dices, que cualquiera haciéndose de los Godos, trae por diferentes modos dentro en su bolsa la mano, quimera no fuera en vano hacer yo lo que hacen todos. Sí, más dime, con que intento, ya de prisa, ya despacio, así vienes a Palacio, que pareces paramento. Quiero ver, direlo. Di, te daré con una tranca. Quiero ver si veo a mi Blanca. Y yo a mi marabedí. (da, No es fierisima? En Paris no hay cosamas extrema que es verla sacar la espada, siva a mista a Sandionís, que ha sido de alií Abadesa, no hay corazón que no rompa, que esta señora es la trompa, y el chapín de la Condesa, con dos tajos, y un revés, que mata en fin como dama, a dos mil tiene en la cama heridos del mal Francés, es la mujer doce pares. Válgame Boco, y Neptuno. Ya van saliendo uno a uno Sarracinos, y Aliatares. Vuestra Alteza me diga si ha venido, o se va vuestra Alteza. . . No he podido por más que ha que camino, ha seis semanas, con una gran jaqueca, y almorranas. De salud vuestra Alteza viene lleno. Y me pesa de hallaros ya tan bueno, Muy por servir están tales primores: y como quedan esos mis señores? Aqueste es bravo vicio, buenos están, mas no a vuestro servicio. Decídselo a la Reina, que os aguarda. Pues adónde dejasteis la alabarda: como venís así; rara belleza. No empecéis a quebrarme la cabeza, a que venís, mi ingenio no lo alcanza: venís a enamorarme buena lanza? Si vendrá, que es cortés el Saboyano, y muy excelentísimo escribano. Mucho a la Reina el de Saboya alaba. n. . Perdonad si menti Reina del Aba, sin duda vengo necio de causado, pues así me tratáis. . Gusto me ha dado ver de Carlos las galas con que viene, más siempre fue galán desde muy nene. Parece que mita el Rey airado. Porque me ha de mirar, soy yo casado. El Mariscal está medio dormido. Desde que le conozco lo ha tenido. No hay en la bizarría quien le iguale. Con las primeras cartas hace vale. 1na. Acompañemos todos a su Alteza. Mirad como la Reinase espereza. Yo no he de acompañaros, y así quiero ser en esta ocasión vuestro escudero. Que démonos los dos, y acompañadlas. Mirad, Carlos, si llevo buenas faldas. Que dice vuestra Alteza. Que parece la Reina linda pieza. La doña Blanca está por mi perdida. También me pareció linda partida, y todas las demás, una por una me han parecido ranas en laguna. Por Dios que os parecieran linda cosa. Esto es tener el alma belicosa, de Carlos me ha contado una vecina, que es valiente soldado, y gran gallina, por saberlo me muero, y de aqueste Frances saber lo quiero: a Monsiur. . Decís a mi gabacho? Vive Cristo, que aqueste está borracho, ya me habéis entendido: el de Virón adonde está escondido? Si del Conde se esconde, para que queréis vos saber a donde, yo sé que os respondiera con despejo. si él acaso se hallara en mi pellejo. Le soy aficionado, que me dicen que está muy bien foldado. A vos os informaron lindamente, porque es grande Poeta de repente. Cómo, como, Francés, yo he competido. en comer peladirlas con Cupido, y de Madrid a Málaga he pasado navegando en el ala de un tejado, y aunque desde la cama por dormilón mi nomere el mundo aclama, no sé si he me recido justamente el nombre de menguado, y de inocente. Cualquie ra buen soldado en el empeño hace lo mismo cuando tiene sueño, y el estar tú de ti tan satisfecho, es porque no haces cosa de provecho; mas ese Carlos con el Dios Apolo jugando a las cargadas le dio volo, y porque haciendo el coco no te asombre, sabe que es más mujer, que cualquier hombre. Frances, sabes quien soy? Jamás te he visto. Pues saberé que soy el Antecristo. A mí me pareció, cuando te via, que eras del Preste Juan alguna espía, pero no puede ser lo que refieres, porque yo soy lo mismo que tú eres. Lo más del tiempo gasto en la cabaña acompañando al Conde de Saldaña, si tu fueras soldado, el color no tuvieras tan quebrado, vete, y toma el acero, que bien puedes tomarle por Enero, por que quien tanto duerme, ni aún de noche no puede conocerme. Obligado me tiene tu mal modo, es porque traigo lodo, y polvo en el vestido, pues en verdad que soy muy bien nacido, y pienso a lo que veo, que estoy contento porque no peleo. El brío del Frances me ha contentado, por Dios que el Español es un menguado. . Y qué gente acompaña al buen Saboya? Todos son buena voya, y algunos para aquí muy convenientes, porque el Conde de Fuentes viene para purgar aquestas paces; y dejar limpios hombres de dos haces. Holgareme de verle, si por cierto. Cómo le habéis de ver, si viene muerto, Conde de Fuentes. . Ved como retumba. Llegad, vesadla lan Luego el Conde sois vos? . No me conoces. Bueno fuera meterme el pleito a voces, yo soy el Mariscal, y por solo eso he de haceros cabeza de proceso, y no por defenderme, que como sois mi amigo, mandéis luego prenderme, sois tan bueno, señor, para testigo. Pésame que descansen los aceros. Decid. Conde, porque? . Rabio al decillo, Que yo no gusto de la paz de Francia. porque no irán las Damas al Sotillo. No gustar de la paz es arrogancia. ey Mariscal de Virón. . Bueno está Conde. Agora a vuestra Alteza se le esconde, que entre los necios, estas voverias son en que paran todas las porfías. Gran señor, no hay aquí porque te mates, que por Dios, que son todos disparates. Vamos, porque descanse este cuidado, a correr un venado. . Vamos luego, esto es aposentarme a sangre, y fuego, Mi huésped será el Duque, y de mi intento ha de participar a diez por ciento. Pues su huésped, en fin, el Rey me ha hecho, yo haré carnero verde de su pecho. aunque yo no esté delante, Linda vienes. Vengo muerta solo por una porfía, alegra aquesta bujía, y ponte detras la puerta; y si viene doña Elena, digo el dueño de mi daño, que para hacerse ermitaño deja crecer la melena, refiérele mi desvelo Dos años ha que vino rozagante, no sé si Carlos Magno, o el de Gante, ponle, amiga, un guarda infante, y hazle sentar en el suelo. Yo lo haré todo al reves por acertar a servirte, y al decirme lo que viste, déjalo para después, refiéreme esta quimera Blanca, No quiero decillo. mas pues escuchan a un grillo, ello fue de esta manera. y por sobresaliente la Pasqua se vistio de penitente el que en entrambos Polos es conocido jugador de volos, y si corro con el una fortuna es, porque ambos jugamos a la Luna, y por más abundancia, sin salir de Paris, corre la Francia: ley de los todos es, y muy bastante, que tenga cada Monja su pasante, y así le aborrecí con tanto tiento, que le saqué una noche de un Convento, cuando poco animoso, el rostro entre amarillo, y pavoroso me dijo Melisendra, aquí echa cada lobo por su senda, respondile apacible, don Gaiferos, por Dios que estás terrible, y huyendo del amor que nos forzaba, a jugar nos sentamo; a la taba, perdile yo el respeto, y en su vida se vio en mayor aprieto, en este tiempo, si para matarme dio el Rey en engordarme cual lechona de amor, y muy gozosa, o suerte rigurosa, de que Carlos perdiese la esperanza suspendió la matanza, y para no decirlo por rodeos a predicar me fui a los Filisteos, mandé soltar los buyes, pienso que fue la Pasqua de los Reyes, y por no disgustarme, quiere el Doctor curarme, yo huyo del Rey con ocasión distinta, y anda tras mí a la cuarta, y a la quinta, y estando en el jardín donde me viste mas alegre, que triste, perdida, y bien hallada, sobre un repollo, que sirvio de almohada, la mano en el robillo me asalto Hernandillo, y con notable enojo me empece a santiguar de mal de ojo, recé para acostarme, extraña picardía, dormida me que de hasta otro día; pero apenas el sueño (leño, me dio entre cejas y ceja con un cuando me pareción que a Carlos via con el Rey, o porfía, muy enojado, hay cielos, (nuelos. apostando a quien más comia bu- Ganó el Rey, quien creyerá que tan nocos comiera, pero los Reyes, aunque son tan legos suelen comer aún más que Obispos Griegos. No te sabré decir yo de la suerte que me holgué con su muerte, tú lo imagina, si has tenido achaques que posible será queriendo alaques, que entonces tu dirás por estas señas esta mujer está cual digandueñas, solo direpor muestras de lcontento con que entonces se halló mi pensa. que siendo cosa cierta, (miento, que estaba más dormida, que despier (ta. Yo le quiero de suerte que me holgué con su muerte en un día tan triste, y tan festivo, con una hoja de parra, mira que hiciera, si estuviera vivo. Temblaronme las piernas, abrí los ojos, como dos linternas despidiose su Alteza, rasqueme la cabeza, que tengo aquestas mañas, limpieme las laganas, y salí del empeño, y cierto que parece todo sueño. Gracias al cielo señora, que topaste con el fin, hay tal sueño, al tal jardín, hay tan extraña habladora, que te haya desquijarado cierto, señora, he temido como sufrir has podido este rato que has callado. No es justo que eso te asombre; ni a nadie puede espantar, que llaman Sancho al callar, mas por (allí viene un hombre. Alúmbrale al mal logrado; pero no, déjale entrar, que si se viene a costar, no viene desalumbrado. A cualquiera que sea, llama, hazle señas con el guante, no importa, que es en la cama, que antes que el Rey se levante. Ya es turbante Guadarrama: Pero ya cerca le siento, y así mi pena no digo, que ya mal logro su intento, y a mí no se me da un higo. De la cabeza del viento: Preciso es que el Rey me mate, cuando a darme, como viene, y a molerme el chocólate que por principio me tiene. Tomándole por remate: Si viene el Rey, matarelo y le pondre sobre el pelo, con licencia de Mudarra. La media Luna del cielo; Por entre aquellos lentiscos viene enojado, y de mala con cuatro Frailes Franciscos, y en adorno de su gala. Camafeos son los riscos: Celébralo el aire en ecos, y azotando las espumas, de más de diez pollos cluecos quiere que traiga por plumas. Y airones los robles secos: Todos con halagos roncos la enorabuena le den, aunque tan feos, y broncos, que me parecen más bien. que estar desnudos los troncos: Que enamorado; y que tierno vendrá, pero este es engaño, que hizo a una suegra un yerno, porque el vestido de paño. Es la gala del Invierno. Jaques, sin duda el que miro, y Carlos deben de ser, hoy es día de placer, sino viene el Rey Ramiro. El Rry es; o Rey de bastos, más baldado que un buboso; si tuvieras más reposo te aorraras de aquestos gastos. Qué hay señora hermosa? Pues, señor, qué buscáis aquí? Esta silla es para mí; y estorra para mi es. Que cortesano Frances. Tiene cosas de señor. Sentado estaré mejor, Dejadlo para después. Asentaos por vida mía, que habéis dado en porfiada, acabad, no seáis cansada, que estoy con hipocondría; parece que estáis gustosa. De que, señor, lo he de estar, que aunque os vengáis a casar sois para mi poca cosa, Y aunque estéis enamorado yo tengo galán de porte. De no hallaros en la Corte vengo yo desesperado. Yo me quise retirar, que no tengo que comer. Y yo lo quise saber por venir a merendar. Por estar solo con vos me he venido de Paris. Por eso, Blanca, os venís? malas Pasquás os de Dios. Impropio es en mí el recato, que más justo en un Rey fuera, salios una poco alláfuera me desataré un zapato. Muy desconocida os hallo, esta mudanza no entiendo. Yo os responderé en sabiendo a donde me aprieta un callo. Para que calzáis tan justo? Eso ha de decir un Rey. No hay en mí más otra ley, que hacer lo que tengo gusto. Tened vergüenza al decillo, que gusto vuestro, o que acas. Guisadme unas espínacas para el Miércoles Corbillo. Esta es fruta muy enferma, y me ha cogido sin blanca, mirad Rey, que habláis con Blanca, encargádselo a Velerma, Qué importa que lo seáis? Mucho, Rey de mogiganga. A fe que sois buena ganga. Y por eso a caza andáis? Yo soy quien soy, y esto basta. Yo soy quien soy, y esto sobra. Vos me hacéis nsuy mala obra. Qué linda prosa que gasta. Yo soy sin duda el paciente, si está la puerta cerrada. El Rey está en la estacada. que quieres hacer? detente. Dejadme entrar, que volando saldré, por venir de prisa. El Rey esta sin camisa, y Bláncale está espulgando. Qué sufra tales enojos, dejadme no me estorbéis, y todos juntos veréis como le mato los piojos. . Carlos, a tales mesuras, que causa os puede mover? No es bastante causa el ver que estéis con Madama a escuras. Y eso os tiene tan contento, no hay que reparar en galas, de Périco de Urdémalas la estaba contando un cuento. Bien encubre sus intentos p. con mañosos desatinos. Como vos sois Calainos os andáis contando cuentos, más por vida. . No juréis. Solo, por vos disímulo, más voto. . Callad Ángulo que vos la remediaréis. Que la dama me sopléis, siento Rey farandulero. Pues ya volverosla quiero con ella merce os haré, y en las Indias os daré plaza de chocolatero. Yo me he de hacer de rogar. Pues si no las quiere, dejelas. Arrojomelas, y arrojeselas, y volviómelas a arrojar. El desembarazo alabo, basto quedáis en figura. Y vos ciento en la herradura para echármela de clavo. Pues de camino os prédico, a fuer de mi buena ley, que no habiéis con vuestro Rey, como con el Rey Périco; que aunque aquí me habéis hablado con alguna sequedad, y esa es falta de humedad, no estáis Carlos disculpado, de Blanca os dejo cargado, yo os la doy de buena gana, cuidado porque no es rana, y así os honro de un tirón, hoy con Duque de Virón, y Par de Francia, mañana. Dadme los pies. . Es exceso. Dadme si quiera una mano. Eso es cánsaros en vano. Pues yo os he de dar un beso, y porque mucho viváis. Belerma, caso notable. Siempre os guarde un miserable para que eterno seáis. Pues porque en estos confines siempre Vuecelencia mande, hacerle quiero más grande, traed luego unos capines. El cielo. . aquesto es razón, y aún no sé sí os satisface. Mucho por él el Rey hace. Pero es mayor mi ambición. Por vos sin Blanca he quedado. El Rey nunca trae dinero. No me entendéis majadero. Ya sé que os debó un cornado Pues a Dios, señores míos, que me voy, a buenas noches, haced que lleguen los coches, perdonad estos desvíos. Que os parece con el miedo con que por vos le he hablado. Qué habéis andado alentado, pero subisteis muy quedo. Con el ruido le obligué. Y yo con él me aturdí. Para vos solo nací. Sin por que, ni para que, Sois un pajaro sin alas. Y vos sois el monstruo nuevo. Que de finezas te debo. Pues por qué no me regalas? Yo te daré peladirlas. Golosos somos los dos. Pues a Dios Madama. . a Dios. Que me voy a las vistillas. JORNADA qu ,
JORNADA SEGUNDA
A tu amo quiero hablar, ̱. No vendrás con más decoro. Vele volando a buscar. El está jugando al toró con Lafin, que es bravo Par. Veniale a visitar. . Quién? El gran Sornabirón, Que ya es Duque de Virón; El sale, y podrás llegar. Bríndale tú con tu hermana, que él hará la sinrazón. Yo soy de aquesa opinión; aunque de muy mala gana. Bien puedes Jaques; llegar. Llego. . Jaques tiene amor es hombre de gran valor, y así os viene a visitar. Jaques soy. Jaqués de qué? saqués de la que de aquí, que por un laque que di. con lo laques me quedé. Lo demás diré otra vez, que agora solo imagino, que es vuestra Alteza un pollino criado en Aranjuez. Di que te den dos mil palos, Los trujiste de campeche, hay tan famoso escabeche, son en España regalos, repartes con tus válidos. de esos doblones, y pesos, Dios te dé dos mil diviesos que te estén como nacidos. El Duque viene, señor. Es aquel mi amo? . Sí. Pues la ques jaque de aquí que viene el Padre Prior, ya yo he dado mi embajada, ven, si quieres que nos vamos. dónde? . al Domingo de Ramos de la Cuaresma pasada. A vuestra Alteza he topado, aunque hallarle no he podido. Ando estos días perdido, aunque ya estoy bien hallado. Pregonaros he mandado, y diera en esta ocasión el puerco de San Antón a quien de vos me dijera. Ay Dios, quien de mí supiera para comer del morcón. No hay que encubriros, ni andar haciendo la manganilla. Desde Paris a Sevilla os tengo de hacer buscar. Aquese, Duque, es mal trato, y conozco en lo que peno, que es para cuñado bueno quien es tan granmentecato, y así no hay que replicar, que de buena, o mala gana, yo tengo, Duque, una hermana, y hoy os la quiero feriar: Dejad aquesta Gabacha, blanco de vuestro desdén, por mi hermana, que es también hermana de la Capacha. Dadime, pues, esta victoria, que no es cosa peregrina hacerse un hombre gallina, por comer la pepitoria. En dote os daré con ella. Relevante es el senguaje. La ropa blanca de un pale que sirve con mala estrella: y por ver si en la ocasión este doré os desempeña, los mendrugos de una dueña, y el aca de un Rodrigón, Y porque tengáis ganancia en la paz, como en la guerra, unos juros, que en mi tierra son como Pueblos en Francia. Pues excusemos barajas, todo será vuestro, Duque. Vamos a jugar al truque, si me dais las idas bajas. Ya no es tiempo de partido, . Eres al fin mi criado, a la campaña, y chitón. Toco al arma, chilindrón. Suene el parche de un herido. Ánimo, y no me dejéis. Ya acompañaros prevengo. Pues de una hermana que tengo Duerme, descansa, hilando la mejor escogeréis. , - prevenido el aguinaldo. Ea Franceles valientes, tocad flautas, y cencerros, y sepan aquestos perros; que hay quien los muestre los dientes. Y más tengo yo de hacer Soldados de tomo, y lomo, no tenéis que pelear, si no solo rociar con la grajea de plomo. Ea Franceses amigos, más valien es que camerlos, no hay si no es pegar en ellos, que aqueste es Real de eltemigos. Ea fuertes Españoles, mostrad, aquí que sois machos, y dadles a estos gabachos a provar los huevos moles. , y así me pienso ir a España Yo por no vencer lo hago, que he vendido este Páis, cierra Francia San Dionís. Cierra Saboya Santiago. Hoy peleo del revés, olvidando mi destreza. Adónde vas sin cabeza? Y tú, que hicistes los pies? vas huyendo por aquí? No voy si no es retirado. a buen Jaques, eso sí, enviste por esa parte de rebozo, y encubierto, mientras yo, amigo, despierto, que me infunde sueño Marte. . la tela de la tramoya, que ya te tiene Saboya A qué esperas, duerme, y calla, pelea como un Bernardo, mientras yo en un alo pardo voy siguiendo a esta canalla. sentádito en un lugar, porque me voy a espulgar detrás de aquel alcacer. . Muy buena vala invención, creciendova mi fortuna, pero al saber mi traición, aunque el Rey se esté en la cuna me quitara la ración. Tente honor, no me lo mandes, mas a los hombres tan grandes les vale su buena maña, a vender hilo de Flandes. Huyendo de la ocasión, que también el reñir causa, vengo a correr una gansa, y a buscar al de Virón, si es el que miro? Sansón, aguarda, a donde te metes, que en el campo no hay retretes, y estás como Rey de gallos entre los sueltos caballos de los vencidos ginetes. Y pues esamos los dos a donde reñir podemos, mejor es que lo dejemos, no haya más, quedad con Dios. Aguardad, cerrad el pico, y pues estamos reñidos, y vos tenéis dos oídos, que me deis uno os suplico. Y si porque los queréis guardar, os hacéis molleja, dadme si quiera una oreja; aunque sin ella os quedéis. Con apacible furor quiero, escuchad lo que digo, por ser de Saboya amigo; ser un honrado traidor. Ofréceme mil alajas, y con su hermana me enlaza porque le ponga esta plaza en la plaza de Barajas. No des, Duque, tantas voces, que ya entiendo la sustancia, y aunque estés dentro de Francia, te moleré el cuerpo a coces, sin duda no me conoces, pues andas arrinconado, traidor, aleve, malvado, que haces porque nos vamos la gata de Mari Ramos, que es porque eres un cuitado. Ni me entendéis, ni os entiendo mas no lo habéis de lograr, a otro podéis engañar, pero no a mí, que las vendo? Vete Marta, que esos bollos son de muy bellaca harina, empollad, si sois gallina seréis Marta con sus pollos. Tente, aguarda, fontanero, yo quedo hecho una fragua, aguarda, Conde del agua, mayorazgo tabernero. Cielos, como no me vengo, puesto que agraviado estoy, y a la camipaña no voy a darles con la de rengo. Ya vencen los chocarreros, y ya me asestan veloces, cuantos silbos, cuantas voces la nava oyó de cueros! Como el mundo no me sueña, cuando llevo cara a cara los siere Infantes de Lara, y la puente de Sansuena. tiemble el licor de Alanís, fueñe la tumba a cencerra. Guerta contra Francia, guerra. Cierra Francia San Dionís. Vuestra Alteza se recoja, no le haga mal el sereno, mientras yo le doy veneno en garapiña de aloja. Bien dice el Duque, señor, que conmigo, y el hay barto, pues se han de morir de parto a manos de sus dolores. Calledes, La fin, calledes, no digáis la tal palabra. Con vidrio un diamante labra. Ro. Carlos, yo os haré mercedes. Hay tan grandes confusiones, que intentará este embustero, que entre todos el, primero entra dando coscorrones? Con que valor de refresco al Duque ha descalabrado, pero como es su cuñado ha entendido el parentezco. Él se cansó de sufrillos, y se hartó de ser traidor, si ya no es que mejor quiere serlo a dos carrillos. Él es leal como un perro, y los que le aconsejamos en grande peligro estamos, pero yo enmendaré el yerro. Y antes que al Rey pueda hablar, dejadlo, que estáis cansado, todo al Rey se lo diré, y a matar madrugaré a quien me quiere matar. , , por saberlo, bueno está, Cerrándose ya la noche, y el Sol al mar se destierra, Déjese por hoy la guerra, porque se ha bolcado el coche. , Hoy al Conde, y su arrogancia pienso poner a una noría. Por Francia amigos, victoria. Viva Francia, viva Francia. Seas laques bien venido. Cantad si habéis de cantar, y templaré mi rigor, mas no cantéis, que es mejor, sino cantáis sin templar. Cantad, si no queréis dar en la ordinaria flaqueza de quebrarme la cabeza, pues con capa de agastajo siempre os oigo el contrabajo no es bien que nuevas le vendas de que matáis con destreza, una mujer de mis prendas, Hojos, que dais mil enojos, y envidias a las más bellas, mas me parecéis que estrellas, luciernagos en rastrojos. No sois Soles, aunque estáis en el cielo de la cama, que el Sol sus luces derrama, y vosotroslas quitáis. Ni estrellas, pues no alumbráis, ni de noche mi de día, y pues picáis a ponfía, mas que estrellas, sois abrojos. ojos que dais mil enojos, y envidias a las más bellas, mas me parecéis que estrellas, luciérnagos en rastrojos. Hay más extraña canción, de Velerma me ha ennviado esta música Plutón. Si te ha dado comezón, trujótela Barrabas tirando mil triquitraques, mas por así viene laques él te dirá lo demás. Yo no quiero tus albricias, y por eso te lis pido. yo te prometo un borrego que dos lustros tiene apenas, cocido con verenjenas, y más cógote que un lego. Pues digo. . No digas nada, Que ya yo me lo temía, que si supe que salía el de Virón sin espada, quejándose de la hijada, cuando yo sé que en la plaza le puso el Rey una maza, que al fin son carnestolendas: mas si el ojo no me engaña, un papel. . Es para mi amo, que se le he corrido a un gamo que le traía de España. Muestra? . No quiero picaña, porque un pliego Saboyano se ha de dar en propia mano, que lo demás no es hazaña. Esto importa a la maraña, yo le tomaré villano. Blanca, por tu mal escarbas, que no viene para il. Yo le veré, valadí, callencartas, y habién barbas. Pues aberiguelo Bargas. Pero aquí viene un retrato, él me ha dado perro, y gato meridos en una jaula. Tú has traído linda manla. Toque mi honor a rebato, Ese retrato os envío retocado a una mezquita de la hermosa Margarita prima hermana de mi tío, y por si alla hicierefrio, pues que de hada se espanta, trae por manto una manta, con que deciros conviene, pues tan abrigada viene, pensativa está la Infanta. Qué es esto que por mí pasa? ay Corridón, Corridón, traeme Velerma un jabón que aún tengo puesta la pusa Con Margárita se casa, hay tan extraña sisonsa A argarita es una perla. Si yo pudiera cogerla la pusiera en una lonja. Mi amo me ha de matar si sabe lo del papel. Ya por allí viene él. Pues quiérome agazapar. Si estará Madama sola, Jaques, si viene Lafin dile que entre al camarín. Velerma escurre la bola. Hay más extrañas quimeras. Idos también, laques vos. Escurrámonos los dos, de más de diez mil maneras. Blanca, porque estéis quejosa os vengo a ver solamente, y pues me tenéis presente, decidme, que es cosi cosa? No estoy para adivinanzas. Qué tenéis, luz de minorte? Estar presa por flanzas. Dode? . En la cárcel de Corte, donde sirvo con tres lanzas. En todo sois eminente, pero decidme la causa que os tiene con esa pausa, si la causa lo consiente, decid luego la ocasión; Blanca, que yo os doy licencia. Escúcheme Vuecelencia, señor Duque de Virón: Ya que tona Francia sabe la antiguedad de mi Casa pues es su vejez tan grande que no ha quedado en toda ella piedra que diga, aquí yace. No acordaré a UVnecelencia por esto, y por no cansarle, que de varón en varós deciendo de Mari Sanchez, desde mí he de comenzar, y esto no es por alabarme, sino porque estos carrillos. le han hecho de pan, y carne. O falso amigo, cogite, desde aquí le escucharé, Si nos ve? e. Diremos que jugamos al escondite. Cuando era Carlos, no más, que aquesto fue cosa de aire, me enamoré, porque era hombre honrado, aunque mal sastre. Y no fue tanto el decirlo a todos los que lo saben, como el callaroslo a vos, que fuera gran disparate aventurar vuestro honor, porque mi amor se lograse. Si me debisteis finezas, paseos, músicas, bailes, que son los medios por donde se consiguen las beldades, no es menester referirlo, basta que vos lo sepades, y que lo sepan también de Baco los congregantes, Desde Mariscal a Duque el Rey quiso graduarle de Médico, y hizo bien, porque en salud se curase. En este tiempo, ay de mí! haciendo alcalínete a un paje, que no siempre han de valerse la que más lo lloro fue de las viejas los galanes, me envió un recado el Rey, y para más obligarme, de su bolsillo mando que me pagasién los gaje Si a sus ruegos me rendí ninguno puede espantarse, que cobranzas de estos tiempos que no hay gusto como el ver rendirán a los gigantes, no quiero que lo agradezca, pero quiero que no quiera, pero quiero que no trate sus bodas con Margarita, porque de suerte las hace, que fuera mucho mejor el haberse entrado Fraile: ha menester Vuecelencia, tome aquestas cartas Padre, para casarse con ella anda buscando disfraces; ha menesterier traidor, que aunque esto no es importante, pues lo más que podrá hacer el Rey, será degollarle. Mas qué he dicho, ya parece que oigo rompiendo los aires al pregonero que dice, al son de un vil pasacarles. Muere tú, vivirá todo, que no hay gusto como el ver que un traidor va a padecer. Adoleció de un aleve, y con ella nuestro Rey; la Francia, y de Lis las flores adolecieron con él, i pero de cuantos contiene fueron de este parecer, sino todos doce Pares, por lo menos nueve, o diez fue la que más lo sintió, la que estando despreciada, celosa estaba también, de estas pues, maldades dos viéndose al amanecer, turbada un día le dijo, turbada una, y otra vez, muere tú, vivirá todo, que un traidor va a padedecer. Jesús, que calor. . qué hacéis? no quiero que me lo pague,Rey, que he de hacer? desembozarme, que aquí no hay más que saber. El gasta lindo lenguaje. Mas que es esto, el Rey me escucha, donde iré por disparates, pero aunque el caso es de verás le he de dar con la del Martes. Todo esto soñé antenoche, y anoche, caso notable, no pude dormir, porque no me dieron chocolate: pero a quien es tan valiente, pero a quien es tan cobarde. Bueno está Blanca, señora, no me mates, no me mates, es verdad que yo intenté. Ya yo sé lo que intentasteis, y no lo quiero saber, callad, que sois un orate. Si yo me quise casar. Si yo no quise casarme, que habemos de hacer agora? Eso Blanca, es barajarme. Esto es excusar barajas, no tenéis que replicarme, que sois un tonto, un discreto, un entendido, un salvaje, un don Millan de Cardona, un don Pascual Memoriales, un don Pedro el loco, y un Andrés de Abila arrogante. Y porque el Rey nos escucha no soy más larga estó baste: Riñéndole estoy, señor, porque ha dado en inclinarse a la guerra, y yo quisiera que aprendiera a hacer ojales. Ya yo le he hecho un sermón, si es que quiere aprovecharse, pues para todo hay remedio, harto os hecho miradle. Si las tenéis abahadas traedme luego unas sopas: que buscáis vos Rey de copas? Yo seré presto el de espadas, la gloria de esta batalla, Carlos, en vos se asegura. Vos sois la mala ventura, señor, que en todo se halla. Todo se os debió fiel. Mas se le debióal de Fuentes. Ambos sois hombres corrientes más que se le debió a él? Encanto las comadrejas, y después de bien asadas, vi, que estaban coloradas del de Tellí las orejas. Pusóseme de puntillas, y quitele de un revés los pies, y aún quise después glosarlos en seguidillas. Él me tiró con destreza, y irreparable denuedo un tajo, que va a Toledo, y cortome la cabeza. No me podía tener, más púseme una de plomo, y empezé a matarlos, como quien no tiene que perder. Y en buena razón lo fundo, matador tan peregrino, pues les enseñé el camino a todos del otro mundo. Tirávanme redondirlas con brío, y desasosiego, y como vi sangre, y fuego, creí que hacían morcillas. Tocando el palapatrán se vio de cierta manera una grande polvareda, y perdiose don Beltran. Dejé, en fin, de pelear, porque me faltó corambre, y muricronse de hambre los que no pude matar. Y solo por cobrar fama he Eha he traído a la cocina un noche bueno de encina, para que encienda mi dama. Devos, Carlos me han contado que tenéis tan mala maña, que hacéis campos en campaña, y estoy por esto enojado. Aqueso, Rey, es verdad, y así dijo Valdovinos, cata Francia Montesinos, cata Paris la Ciudad. Porque me echáis, hablador, pullas a mí, y chilindrinas. Porque digan las vecinas, o qué lindo enramador. Ya os entiendo, y vive Dios, que os he de dar brava curra. Yo haré que Blanca os aburra. Estamos solos los dos? Si estamos, que confusión. Pues desatad el tálego, decid vuestras culpas luego, si sabéis la confesión. Qué quieres hacer? detente, que estas. Rey, desordenado. No importa no estar culpado, confesaos generalmente. Segura está mi conciencia, no me acuerdo de otra cosa. Mas sabéis que la raposa, yo os daré la penitencia. Ese es muy grande embeleco. Mirad que tengo el retrato de Margarita, y el trato todo de mano del Greco. quién dijere. . Él me lo ha dicho. Pues vos entendéis su habla? Rey Habla por boca de tabla, porque es mujer de capricho. Casavase con recato un hidalgo de Aláejos, y porque estaba algo lejos a la novia pidio el retrato, Ella agradecida al trato, mas que hermosa, presumida, se retrató muy fruncida, y al novio se le envió Y el dijo, así que le vio, por Dios, que es muy entendida, y yo sin alzar figura te aseguraré; y no en vano, que fue también de la mano del Greco aquesta pintura. Y sin duda di en la treta, pues que Margarita, hermosa, contigo anduvo chismosa, como la novia discreta. Dejad esos disparates, y decidme la verdad. Perdone tu Majestad, que voy a verá Amurares. Yo le he echar en vubrete, aguardad, y habladme claro. No sé nada, Rey alfaro. Hablad si quiera ciarete, él su desdicha adivina, mirad que estas cartas son, una de descomunión, y la otra, una paulina. Sin duda ha sido Lasín quien me vendió con el Rey, el es amigo de ley, pero este no es buen latín. Con razón, Duque, os quejáis de que La fin sea parlero, mas vos lo fuisteis primero. Él, y vos os engañáis. En efeto os resolvéis a comer pan de neguilla. Es mejor que el de la villa, me holgaré que le provéis. Pues a Dios. A Dios también. Yo me voy muy enojado. Y yo quedo muy cansado. Yo haré que un como le de. e Enojado se va el Rey, y a mí no se me da un higo, el es hombre impertinente, pero ha estado entretenido, amenazado me deja de que la culpa ha tenido, Lafin: pero vive el cielo, que antes que se seque el Nilo, y antes que el Sol se retire a mudarse de vestido tengo de darle la muerte pintada en un pergamino, hasta que de miedo quede La fin como un pajarito: pero entre tanto que el día se encapota, y el camino hallo para mi venganza, pues no soy nada encogido, me he de tender en el prado, que de no hacer ejercicio estoy cansado, y si fuere mala cama la que miro, no importa, que a mala cama es bueno colchón dé vino, quéjese el Rey, llore Blanca que yo de todo me río. Qué durmiendo está te advierto Pues yo le despertaré, y entre sueños le haré. . Qué? Qué me sueñe despierto. Porque me matas Enrico? mira que La fin te engaña, y matarme así, es hazaña que la hiciera Mareo Pico. Entre sueños está hablando, tu Majestad no se empeñe. Veis como hago que me sueñe diciendo el el como, y el cuando, despertadle, a que aguardáis, quitadle esa pesadilla. Yo comete de polirla la espada que ensangrentáis en mi pecho, vive Dios. Haced que más gente acuda. Yo no he menester ayuda. Pues, señor, aquí estáis vos? a colmo llegan mis males, que he de hacer, que estoy perdido. Antes pienso que me he ido a holgar a los cigarrales. Pues te has escurrido, escapa. No me iré por vida mía, sin prenderlo en cortesía, dadme la espada, y la capa. El pesar me tiene loco, decid porque me prendéis? Vos Mariscal lo sabéis. Decid porque? . Por un poco. Ya le doy al de Solsón la espada sin resistillo. Llevadle agora al Castillo de la Vastida, y chitón.
JORNADA TERCERA
JORNADA TERCERA Lloras, amigo Virón? Lloro entre burlas, y verás d es hollina las lumbreras humeros del corazón. No tengo lienzo Suisón. Pues ya que de llorar tratas, y a cuantos te miran matas con gestos alfahareros, llora, y haz muchos pucheros. de que han de ser? . de natas. Yo cal sin esperanza, y estoy, Conde, mal herido. Pues de dónde habéis caído? De dónde? de la privanza. No mátaros fue ventura. Rompió la envidia sus lazos, . Vos no tenéis que temer. y me pude hacer pedazos, porque estaba en grande altura. De eso te desembaraza, y no estés tan afligido, yo creí que habías caído a cinco altos de la plaza. Aún peor fue que rudeza, Pues como estaba pesado, y fue caer de mi estado, traigo dolor de cabeza. Que me mata el Rey, es llano, y aunque mucho me quería, vel ciéndome en cortesía moriré de cortesano. Pero advirtiendo los males que gano por obediente, le pienso hacer de presente unos zapatos papales. Y espero, porque es goloso ablandar su duro pecho, rendido a aqueste cohecho, porque es rico, y codicioso. Y si diere en porfiado, haciéndome hombre del ampa, le pienso hacer una trampa para morir de prestado. Y si Blanca está enojada, y no hallo quien me defienda, no faltará quien me venda una muerte demediada. Pero no, no me hará mal el Rey, aunque es gran gínete, que yo fui muy gran bonete en la batalla Naval. Y tendrá de mi mancilla al abarir mi arrogancia, porque no digan en Francia mal lograda fuentecilla. Mal conoce este frisomos p. idos, idos, y engordad, la sentencia que le han dado, a muerte estáis condenado. Yo no soy de esa opinión. Yo nunca, Conde, he temido, más quién es el que ha sálido? Sin duda es el Canciller. Vendrá a llevarnos la pena. El perdón vendrá a pedir. De que hoy habéis de morir . os traigo la enorabuena, y ya está hecho el cadahalso, y os espera el lugar todo. Porque temo errar el modo quisiera morir con ganso. Al tambóril, y la flanta sueñaya la campanilla. El oficial de la Villa os degollará por panta, que es modo muy conveniente. Y si me casca la nuez? No es más que por una vez. Pesarame ciertamente. El Duque, es Conde de Esguena, y Mariszal de Virón. Con razón, o sin razón, yo le he de echar a una leva. Señor, de tan gran mancilla, que no le quieres infiero. Sí, más aunque no le quiero echádmelo en la Capilla. Todos en él son capricho: . Es este el Rey? El Rey es, llega, y dile dos por tres disparares muy bien dichos. Por si no os viere después, y ser esta la primera, ya que no a la cabecera me he de echara vuestros pies, No hagáis, Duque, tal flaqueza Si ya a decir la verdad aquí tenéis mi cabeza. Bravo presente me hacéis, por cierto fineza rara, pero mejor es que para el Sabado la guardéis. Os vais dejándome en calma, decidme una cosa cierta. En vano llama a la puerta, quien no ha tocado en el alma. Qué lastima. Y como que es. Bien parece un Rey severo, volved, volved, Caballero no seáis tan descortés. Esto ya es apretar mucho. Pues procurad aflójaros. ey He porfuerza de escúcharos? Si señor. . Pues ya os escucho Con grande rigor le trata. Estadme, señor, atento. Mirad que si es largo el cuento, que me le conteis en plata. Aunque no es Príncipe excelso de personas generosas, con los Reyes tan honrados hablarlos en gerigonza. En esta ocasión en esta, y si se ofreciere, en otras os diré cuantas son cinco, pues lo sé bien de memoria. La naturaleza apenas, pero mal he dicho, a glorias, escribio con un carbón al rededor de mi boca el epitaño que dice, solo aquí yace Barbosa, censo que sobre cualquiera tiene un barbero, y le cobra cada vez a manotadas haciéndonos la mamona, cuando a vuestro antecesor cierto Fraile de corona mato de una puñalada, que le dio con una broca, que gitana, que hechicera, que bruja; que encantadora, que mago, ni que adivino pudo prevenir tal cosa, porque aunquenacen los Reyes sin cerro, ni sin corona, no nacen como nosotros, si, como nosotros lloran; que están de espinas cercados, como en el campo la rosa, mas guardados que un día santo, mas esto es lo que se nota, que todos en aquel lance hiciesen la dormilona, y lo dejasen matar con irde un coche en la popa: heredasteis vos el Reino, y al entrar en su bamborla con una cara de sastre, y un alma de medidora, el Duque del lumena quiso con siete triunfos de copas llevarosla de codillo como si fuera una polla, yo entonces, con más valor que el tejedor de Segobía, saque al negocio la cara, y empuñando la tizona desuerte cintareé en los de la liga toda, que los hice liga maza en menos de un cuarto de hora, solegué vuestros vastallos, y la gente sediciosa a espulgar un galgo fuese a las espaldas de Atocha: en vuestro Palacio entré en ganando la victoria, y en vuestras heroicas sienes con clavos de ala de mosca la Corona os puse bien, aquesta hazaña es notoria, que os la echaran en el suelo con el soplo de una Monja, conociendo mi valor, me marcasteis la persona, dándome puesto en la guerra donde por mi vanagloria con Reyes, y Potentados levantaba peleonas por si están, o no están fritas, y me entraba por sus chozas como el ganado en las viñas, haciendo riza en la hoja, vertiendo el artilleria, derramando las pistolas, porque soy hombre que hago de las balas pepitoria, y de las picas palillos para mondarme la boca: el Castillo de Viana, que está sobre una alcachofa, con más guarnición que tiene la pollera de más costa, asalté, con dos mil hombres que iban tras mi echando, coplas, y porque los enemigos que maban las cuerdas todas, al subir mis volatines jugando yo a la pelota con la gente de la plaza, arrojándola fui toda desde la muralla, al foso, como si fueran bellotas, y de la suerte que suele crecer la espuma en la holla cuando la llama la cerca sobre la playa arenosa, creció de los arrojados la multitud numerosa, abrí sus puertas de plano, fueron entrando mis tropas sin que el paso les impida tan solamente una mosca, con lo cual dijo el Alcaide, aquí paz, y después gloria: rendí después a Corben, adonde puse de aloja en tu nombre algunos puestos, si bien la gente de estosa llevó mal por unos días bevida tan enfadosa, mas como llegó el Verano, y se daba en cantimploras con la salsa de lo frío no dejaban perder gota: en Noyón pase a cuchillo siete mil mujeres gordas, en Turi veinte mil flacas, en Corbia treinta mil romas, hazaña digna de estar de tamplón en la memoria, que enfadan mucho en el mundo tan infernales langostas: al Marqués de Varimbón, que vivió como en Sodoma, rebelde a vuestros precepto. le eché de palo una corma teniendo sitiado a Artóis, y le arrojé tantas bombas, que sus paredes dejé comiéndose de carcoma: a Telli desmantelé, y a palos con una porra a Amiens, al Burgo, y la Bresa siendo de peñascos todas, las hice todas añicos como si fueran de alcorza, quitándole al de Mansfelt una escuadra de gorronas: sobre el querer defenderlo renimos más de tres horas; hasta que de una estocada que le di por una goma le dejé baldado un brazo por hallarse sin manopla, el dice fue por desgracia, pero yo pienso otra cosa: prendí a don Alonso Idiaquez. que es bien saber de memoria el oficio de Alguácil, en llegando la forzosa en el socorro de Orliens tropezó en una zamboa vuestro melisluo caballo y tomasteis como novia la paja con el cogote sin ser noche de la boda, y sobre vos se arrojaron cuarenta enanos de Escocia para daros pan de perro; pero yo como una onza reñí en la defensa vuestra, tanto, que parecí arroba, y en la trabada pendencia desde el hombligo a la gola recibi cien estocadas, una siendo mejor que otra, pero en aqueste servicio doblada quede la hoja, que nunca daña un papel sacado a tiempo, si importa, vuestro Imperió vi menguado, y me dije a mí, no es cosa que el Rey de Francia teniendo este brazo por escolta, juegue en lance tan estrecho su Majestada la oca, y en menos tiempo, que fuera desde Sevilla a Pamplona una tortuga preñada, con una maza en la cola, gané sesenta ciudades todas con sala, y alcoba, treinta villas, cien castillos, que encima de las córcovas los pasaron elesantes, sin fatigarse las trompas, de un valazo allí el redaño me echaron en una poza, mas no dejé la batalla por esas, ni por esotra, pues fueron tantos los hombres que maté en veinte, y cuatro horas que peleé sin las tripas, que estaba la muerte ronca de decir, que mi valor era de su brazo sombra; y agradecida de ver los triunfos de mi persona, la vida por cuarenta años me dio de ayuda de costa, saqué del charco el mondongo lleno de alagas, y robas, y a llenar volví el vacio sin gestos, ni plasmarotas, y con solo tres puntadas que me di con seda floja, y con saliva en ayunas se puso en debida forma, sin virtud de desnudarme para hacer la carantoña, que Escipión os quedariáis corrido como una mona, tantas son, pues, las heridas que aquesta estatura bordan, que parece mi pellejo a puros ojeres, cota, todo aquesto me debéis, mirad, gran señor, que importa, que yo contra vuestro gusto alojar quiera en Saboya el mío por unos días en la mujer más hermosa, que ha visto los Chuchumecos, sino dígalo una copia, que en custodia tiene Blanca metida en unas alforias, si fuera por una vieja de aquestas que se arrebolan, y que parece su cara de baqueta de Moscovia, o por alguna fajada de nariz de estas que roncan, y les guele a teneria el aliento de la boca, mereciera por castigo que me cortaráis las gorjas, y a la culpa que me imputan, que yendo a caza de zorras vuestra Majestad conmigo, pasando una puente angosta del Rín, le quise arrojar, para que pescase anchonas, satisfago con volver donde doblamos la hoja, pues hay un refran que dice, pase por cornuda, mocha, no tengo vena del arca, que de mi cuerpo son todas, que no este abierta a lanceta por ahorrarme de modorras: diez mil enemigos vuestros, y amigos de meter sopa, he muerto a pan, y manteles, muerte en fin escandalosa, y si no son más de diez, y os parecen poca cosa, sean velnte si gustáis, pues con aqueso les toca a mil por barba a los dedos que en pies, y manos me adorna, y se ahorrarán de pendencias sobre el partir los que sobran, y todas estas hazañas pongo a cuenta de una sola, un pedir en esta vida restitución, ni en la otra: si el pediros que me deis la muerte en una mazmorra, imagináis que es de miedo, se engañará quien lo nota, temorde la infamia sí, con que habla muchos de gorja mas si es fuerza el que yo muera, aunque será cosa impropia, que a un hombre honrado deguellen por chismes de poca estofa, i, . muertes hay que no hacen ruido, como son la de una soga con la vecindad de un palo, o en una isla remota, do la maldición me caiga de nialos lobos te coman: pero si gustáis de qué yo muera en una picota, venga al instante el verdugo, mas que se enoje mi honra, y de mi murmuradores pongan mañana las hollas, mi Rey, mi Duque, Marqués, tres de bastos, dos de copas, así os libréis de tener en casa dueñas golosas que ya que queráis matarme, me perdonéis por agora, que con eso ire contento a danzar en la maroma, y afe que os habéis de holgar de verme hacer cabriolas, y quiza mejor que el mismo que por oficio las corta, porque como estoy tan hecho a volveros la pelota, y vos a suplir mis faltas, os puedo dar quince y sobra: ca mátenme al momento, porque es acción vergonzosa hacer esperar a un hombre para una cosa tan poca, muera yo, y viva quien vence, repita a voces la trompa de Paris, porque he querido ser perro de muchas bodas, y sepa el mundo, y la carne, y el que anda entre estas dos cosas, que sois vos, y no el verdugo quien me hace la buena obra: pero como el ruiseñor pienso cantar al Aurora, y muriendo como el cisne los que supieren mi historia verán, como en un espejo de leche, y caldo de zorra, vuestra frialdad, y mi fuego, vuestro brío, y mi congoja, vuestra piedad, mi rigor, vuestro antojo, y mi lisonja; que para todo, en efeto, puesto el vígote a la moda, y armado me habéis de hallar como valiente Velona, que donde yo, soy lo más, cualquiera episodio sobra. Por cierto que me he alegrado. Carlos de haberos oído, y estoy muy agradecido, de que hayáis, Duque, acabado, mas ya estoy determinado. por tomar satisfación, Prevención bien excusada. mas colgado de una aldaba No es mala esta mermelada. Yo no os quiero replicar. Pues dejaos ahora ahorcar, que aquesto no será nada, habéis hecho testamento? Qué lástima. . Qué rigor. Sí, y os mando mi valor, y a todos el escarmiento. Dios os guarde muchos años para mi paz, y quietud. Cómo yo tenga salud, tendrán fin aquestos daños. Pues a Dios, que voy a ver si está amolado el cuchillo. Yo os espero en Peralvillo, a Dios. . Aquesto ha de ser. Riguroso está, y esquivo. No le quiere perdonar. Pues no hagáis esperar si es que que queréis verme vivo. quedamos buenos honor parence que me dan como, aquí acabó mi furor, que este es Rey de tomo, y lomo, y al fin cabeza mayor, ya no puede haber desquite, o fuerza de la razón él me ha querido el envite, y hasta con el corazón venganza Griegos, repite, mas si así se vate el cobre diré necio, y advertido, que aunque el emplasto no obre, me dejó por escondido, o me perdonó por pobre, es tan grande mi pasión, mi dolor tan piríneo, y tan fuerte la ocasión, que he de ira coger póleo he de retar sus tesoros, y diga echando la baba, bravos han sido los toros, pues de ellos vienes tan brava: pero esta muerte civil. me ha de hallar si así me ultrajas. a escuras, y sin cándil, ballando a hunio de pajas, el villano al tambóril, y he de sacar el obillo por la hebra, bien lo sé, pues me dijo el escardillo, que el novio al Sotillo fue, y después volvió novillo: pero ya no es tiempo de esto, ni de calzas aracadas, que amor de niño, agua en cesto hace a muchas mal casadas en los años de visiesto: mas dando a aquesto de mano, hoy he nacido de pies, aquesto es quejarme en vano, que cualquiera de estos es disparate chabacano, al Rey tengo persuadido, esto fue en tiemoo del Cid, a que en mirándome herido han de decir en Madrid, que el matador fue Bellido, y el que pensare, se engaña, que me quiero resistir, pues me han escrito de Ocaña, Carlos, el saber morir es ya la mayor hazaña, y a Jaques, porque es de humor, si es que mi muerte se entabla, le he prevenido en rigor, que me tralga un confesor en quitándoseme el habla, mas por no hacer esperar los Pares de dos en dos, y quererme ir acostar, a Dios señores, a Dios, que tocan a degollar. Huye con menos estruendo, y corre si puedes, más, por delante, y por detras, si quies escapar huyendo: huye en una archipeona, que viene el Comendador, y has de ser de su furor el papagayo, y la mona: huye, que si el Rey te alcanza; te ha de sembrar por leal de panecillos de sal en la punta de una lanza, que ser traidor es gran tacha, y te hará a lo menórete. . Qué? Corceta de un corhete. Tú mientes como gabacha, que aquese ruido es hechizo, porque corra como ungamo, acaso hay de mí a mi amo de traiciones pasadino? tengo me yo de indiciar, huye tú que estás culpada, y que porque estás dañada Velerma, te han de salar. Mas lo estás tu segungueles, más esto que puede ser? Que nos vienen a correr a los dos con cascabeles. Yo estoy muerta. Y yo enterrado. No estás si no en azotea. Enciende luego una tea; y di, que soy tu velado. Nadie habile a doña Blanca, que yo soy muy de esta casa, con las manos en la mala la he de coger de una canca, mirad si está recogida. Pienso que está ya acostada. Oh hermosura mal lograda, bien ganada y mal perdida. Ya yo he entendido la manga. Pues que querrá hacer tan milo? Quiete pasarse de falso para cogerla a la zanga. Avisad a la Maestra. No hay a quien dar el recado. Toy laques estará encamado, échenle un perro de muestra. Allí hay jente. . Hay pena igua! por demás es el negarnos, si venís a degollarnos catad que oleremos mal. Señor, yo ni vi, ni obl traiciones del Duque muerto. Velerma ha dado en lo cierto si es que lo dice por mí. Este fue de su retrete. Pero fue sin ejercicio, que el servirle fue de vicio. Y tam bien fue su alcaguete. Miente aquí, imiiente en Samaria y mentirá en cualquier parte quien fue de este Durandarte su Velerma, y secretaría. Decid donde está Madama, decid no tengáis temor. Esta lo sabe, señor, diga donde está su ama. Fue bailando con despejo hoy a ver al de Virón degollar desde un balcón de los roperos de viejo. Válganme dos mil tortugas, que una mujer pueda tanto. Hla quitadme este manto, y ponedme en las arrugas un parche de tacamaca, que me duele aquesta siene. Hela, hela pordo viene la Corrusca, y la Carrasca. muerta me traen mis pasiones señor yo vengo perdida. Vos seáis tan bien venida como Flora, y Galeones, de donde bueno venís, ni en zapatos, ni en chapines. Vengo, Rey, de los Maitines y de beber con anís, al Duque fui a ver pasar. Efecto es de pecho ingrato. Por entretenerme un rato me fuya verlo degollar. Válgame Dios quien le viera. Si le podéis ver pintado, veisle aquí bien retratado. Cómo fue? . De estamanera: al espantajo más grande de cuerno; y arquitectura, pararata en quien se ven lances de amor, y fortuna es Rey a lo que os convido, y por sí os vais en ayunas del cuento podréis llevar friambreras tres, dos y una? érase un Sol a quien quiso soberbia noche importuna empañar los rayos y dejarnos todos a escuras, y habiendo entendido el caso por un retrato, y por unas cartas, que hay cartas que dicen más de lo que las preguntan, mandasteis luego prenderle, y dando una en la lierradura, y las demás en el clavo, le ordenasteis una ayuda, cuando el Duque, qué dolor, cuando Carlos, que ventura, cuando Virón, que donaire, montó en uná mula rucia, salió a la calle rodeado de mucha gente menuda a quien dío ricas libreas de requiem, no de Aleluya, llegó donde le esperaban para darle en caperuza, temeroso de que hiciesen con el una travesura, subio al cadahallo y mirole la nobleza, y plebe, junta, y como hombre bien mirado, ni se niega, ni se excusa: sentose, y sentose bien, y para que no le arguyan de que no es hombre de asiento, se sentó de dos la una: llegó a vendarle los ojos el oficial; y le jura, que ha de ser muy buen trinchante si acierta la coyuntura, diole, en fin, salvo el lugar, al punto que vio la suya, un zas, y dijeron todos, por Dios que le dio en la nuca, saltó la cabeza en tierra huyendo de quien la busca, porque para jugar cañas la esperaba el Moro Muza: el cuerpo, raro portento; quedó en menor estatura, mas danzando una pavana, y tocandó una bandurria, cayó a la segunda vuelta, y viéndole en la postura de matachín, lo enterraron con mil gestos, y figuras, que entregárselo al verdugo ha sido errarle la cura, y cortarle la cabeza, no hay duda, señor, no ay duda, con que esta perigrullada, hoy con afecto, y ternura ha de llorar hilo a hilo de Vayona mi hermosura: y supuesto, gran señor, que vuestra Alteza caduca, y que ha sido rapazada ll amasar sin levadura, dos cosas mi amor os pide, la primera está madura, y la segunda también porque es temprana la fruta, el Duque os ha de servir con buena, o mala fortuna, y una cabeza, que yo le pienso labrar de aguja, con que los dos quedaremos puesto que pinta la uba, vos alegre, triste yo, vos contento, yo confusa, el Duque estará muy bueno con recetarle una purga, satisfecha Francia, como quien ha comido asadura: yaboya desengañado, su hermana Monja Cartuja, y yo vengada de todos levantando blanca espuma, no hay vida como la honra, diciendo de una tribuna. Oh mujer de pelo en pecho, rama en fin de la bárbuda, ya yo quedó satisfecho, sacándome de una duda, con que no soy de provecho, en fin murio degollado. este traidor que me inquieta. Sí, pero ha resucitado, Hay más de darle un bocado, y matarle a la gineta. El alma traigo pagiza señor, con esta tragedia, y amarrada a una tomiza. Vive Cristo, que es Comedia sabéis hacer longaniza? Porque me lo preguntáis? Por yerro os lo he preguntado. Cierto que estáis extremado. que graciosa, que estáis Blanca. Señor. . Esta tarde os he de casar. . Tan presto. hacéis de quien sois alarde. Idos a mudar de jesto. Luego vuelvo, el cielo os guar? de. Y Gran valor por vida mía, en fin mujer de soldado. Todo es gran melancolía ien lo que Madama ha dado. Nácele de hipocondría. Pues yo, extraño pensamiento, Velerma, porque me mates, quiero ser tu casamiento, dando a aquestos disparates feliz fin, en un Convento.
