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Texto digital de Marco Antonio y Cleopatra

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Atribución tradicional
Diego López de Castro
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Género
Comedia
Procedencia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Marco Antonio y Cleopatra. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/marco-antonio-y-cleopatra.

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MARCO ANTONIO Y CLEOPATRA

JORNADA PRIMERA

Decid, amigos míos han partido mis gente Señor, si daba marchado, marco. que dicen de mi campo que es lucido, para más loando banque la misma gente marino es buena mi gente quien la della murmurado nadie su primo antonio la cadena Quién dice pugna a tu sabio hecho turara virtid que lo refrena, dejado me has laminio satisfecho mas por tu fe es bien partido el imperio entre nos va conde hecho pues qué, señor, has merecido que te haya el cielo mi imperios dado del mundo es lo mejor lo han cabido, Dime el págale todo está prestado chando, señor, pues de niña, los quiero seguir de hablado decista, si no mirara, Marcela, hermosa. A su vetana, ayer la vi bien triste y congojosa, como toma mi de milagana. ¡Ay, mi Marcela, dulce, ¡ay dulcediosa, quien di se partira de tu presencia en cuya vista mi dolor reposa, al cuerpo de partir le da licencia que sabe sabe bien que ha forzado y el alma queda acá en tu asistencia de imperia persona al ansiabado que allá en bien traida mas tu hermosas cuanto las goza, acá nuestro señado Concedo que las hay, y muy graciosas mas subió mi Marcela, no es divina por los dejemos estas asas vamos del hado y suerte mi amotina, me compele air, ¡oh cielo crudo, Ya voy de ese rigor destina, Otavia mi mujer un celo, agudo, por mi Marcela, siente mas no hago, caso de su dolor que yo no dudo por ella Motaviano darle el pago, que merece su fe y amor ante y sólo de esto yo me satisfago, Corre, flamino amigo de delante Avisa a mi Marcela, ¿cómo quiere della se despedir su firme amante si la celosa Octavia algo sintiere, procura la engañar pues eres sabio y mi dolor fingido le refiere, Vamos adentro llamarásme a sabio Marcela, y Dorista los quiero seguir de hablado decista, si no mirara, más que sólo a mi intento Este viste apartamiento Bien creerás que le excusara, más casos de honor entrasten a la alegría es fuerza seguillaba, que quiere razón no amor, Dices, señora, dad, que los que estos encubrados Siempre sois más obligados aguardar la gravedad, no ha de haber ninguna macha, en la señor alteza Bien dicen que en la peca, asiste vida muy ancha, no es refrenado quiero que el oro y plata sobre No hay tal vida cual del pobre que es vida ancha y tal quero, que en lo que vosotros es do se pierde gravedad, en en pobres necedad, anda el mundo ansias leves, Mas dime, como el amor según señora en ti crece se sufre y se compadece con las luces del honor nunca miro no vinientes quien perfectamen amo, y quien todo lo miro no saco, buenas simientes Vives, desista animada, en pensar que ha de tener amor mayor el poder que la razón bien fundada, Amor, que vence razón es un abuso maldito, pues pretende el apetito lo que impugna discreción, y aunque era desasosiego causa mía, en quien ama, concluye que a su gran cama, la mada la razón luego. Mas philosopha, qué amante más que amante recatada tosigo, y por más prendada, der que desee constante Vista necia ya calla, de tal error ti retira, que quien todo no le mira, atrás dicen que se halla Si quiero o no quiero antonio sabe el cielo la edad y el perder mi honestidad saloria trimonio salón es escasa pues pudio de mujeres en gustan de estos placeres canzalla luego de casa ces esto por ahora porque a nuestro ser conviene apártate aquí que viene Flamino hablarte, señora marla dicho bien aguardemos, sin que aquí sentirnos pueda hasta que pare la rueda de sus groseros extremos Por Júpiter que es contento es amorosos lazos que el amor hecho en mis brazos que delos no los siento Y cuando mucho me aprieta, y en tal confusión me veo la rienda suelto al deseo con que todos se sujetan, porque si el amor me engaña con una caza, hermosura yo busco para manca, una discreción extraña empezando a querer un amor firme y sesto, busco por contrario abeto, el amor de otra mujer Maldito sea tal amante tan desleal y grosero suchillo de Melero, Déjale, que es un perante, mas obras yo, que hace en esta batalla nueva donde es difícil la pruebo, siempre crece la fe de Otavia mi señora padezco que digo muero También a Marcela quiero y mi razón adora enamorosa conquista no lleva el menor despojo la gracia el cabello do de mi querida decirte mejor tibia yo abrasado, Pues que te quiera yo a ti, Qué buen humor para mí, amor, tempero, y pelado Todas tres me dar contento en todas ellas me empleo, Quiera Dios salga el deseo a medida del tormento que pues excesivo es Yo daré tal traza y modo, como se me allane todo de mundo andará atreves, Mas Marcela, me ha sentido ¡Ay Dios! ¿Qué necio que he andado quiérole dar mi recaudo, que yo haré lo prometido sobiera, Marcela mía murmurado contra Viniera estabas de mí, para oír mi villa mas. pero quién tal testimonio Señora, levantará, a quien el cielo le da amante amar a Antonio mándome que se avisase, que se viene a despedir, del alma que en su partir sólo el cuerpo base, qué respondes de Marcela, al amoroso recaudo, que si la fe no ha saltado servirá el amo de espuela. Dices bien Flaminio, amigo mas ¿cómo se quieres de mí se despedí, el que está siempre comigo mas con todo de que espero segurísima y atenta para que por mi mal sienta cuán por estremo le quiero Anda, ve, Flamino luego sin que más tiempo se pasa porque amas cela, no abrase, más el encendido fuego Yo me entro. Pues ve encuentra que Antonio Lucarona No veis que entonada está y prendada la señora pues por Júpiter le luco, que si no me da intento que he de cambiar en tormento su estado alegre y seguro y porque la prevención siempre puedemente sabrá voy a relata a Otavia, mi maraña, y mi traición Aquél que fuera indomito atrevido y ante mis editos insolente, sin que le sea descargo alguno oído al fuego le entregad de inclemente si Octaviano de esto está sentido en que su contra Marcio, andimpaciente su casos y su traidor delito me hizo procediese en infinito si agraviado esta poco me pero que aquesta vivero soy fuerte brazo, sabrá a quién me ofendiera echar tal sino que tenga en le quitar grande embarazo, lo que mandaré yo sea malo o bueno Eso se cumpla lo demás rechaza, Sictaviano se queja mucho yerra, que el vale para paz y para guerra Al viento harás que de la echada vela, esa soberbia flota, nos partamos, Camino, que de aca por centinela, para que lo que para allá sepamos, es así, señor, y a tu Marcela, será razón que a verla luego vamos Pues creo que esperar su prospere, al que anda hermosura ausente muere con todo Julio mío, vamos luego daré vado al dola remedio al fuego deros. dioses mortales que camino para la perdición y ruina grande de Antonio, mi señor habéis tomado Subiste en lo más alto, porque caía Concurso más veloz hasta el abismo, de las miserias y trabajos grandes el medio es su insolencia infame, y bárbaro, que no mirando la arriente rapida que le va fortuna fluidado pues le ha subido casi de plebeyo, a ser emperador hay suerte humana Aprisa, precitando se va el mísero, y del pasado estado ya olvidándose codicia de mandar fiera insaciable, le hace que ventar con Otaviano, el firme pacto y ceremonia santo de seria cosa asi violable, que quien la quebrantase esa sarili, por se encontrar con el cuñado y con de sus himnos fuera y su dominio, ordenaciente mis fueros injustísimos, que canten los antiguos plebecitos y señalos consultos venerandos, hablares presas muy difusamente Antonio Antonio quién me dictado, si lleva a miserable fin, y muerte Si aquesto acaso sabé, Otaviano, Yo sé qué compara presto contigo el mundo me parece está preñado, y quedará prestísimo están pido, y parica infinitas novedades cuáles sean santisimas Antonio Yo parto a le pedir ansigo lleve, al persido flaminio que si él queda Yo sí que fuese algún traidor enredo, cuál me queden mucha sagre no se desenmaran mal flamino Maldito seas, Flamino no barruntas que sola una color, aunque aparente Quizá en envidia perdida fundado procura, Otaviano, o mal flaminio, será el presundo infierno tu dominio Otavia desdichado ¡Ay sin ventura mujer como sin lo merecer al traición estaba armada Acábame de contar, Flamino como que esa acortar la vida mía, tomo y es sin duda porque el desdén que me muestra y el amor de su Marcela, lo uno sirve de espuela, lo otro declara muerte tiene ya decretado de llevarme más no iré, y aun sin se me guardate, de algún dañoso bocado sabe el cielo que quisiera seguir mi caro marido mas aunque me haya averido mi se estará muy entera, Pesaríame, que mi hermano algo de aquesto entendiese, por esto se encendiese, algún fuego fiero insano, Yo vas a lo deshacer si por ventura algo entiende porque si Antón me ofende sólo ofende a su mujer Antonio y Marcela, si imaginas que el partir señora de tu presencia se soldará con la ausencia prometo de no me o qué me toca consuelo Pues mi bien en ti se encierra que abandone poca tierra con que goce mucho cielo y no me juzgues por tierno, ni que amor le da victoria porque por gozar de gloria vara el dure infierno Pues supuesto que no oviera amor flechas ni despojos en mirando aquesos ojos cualquier alma se os rindiera si amoroso acidente sois mi Marcela, bastante al cendido hacer amante y al indomito obediente porque el amor me moste, marla por dichosísimo modo, que os obedeciese en todo No os contendie eso yo, un acierta presunción tengo que me da intento Pues cupe en un pensamiento donde hay tanta discreción, la gloria, porque yo peno, permisos despejos, pues en mi ponéis ojos algo debe en mí haber dueño No sino que es amo pasa cualquiera lograr No tenéis que agradecer nada vengo de mi casa No me queráis obligar pues no hay para que mi antonio y el tiempo de trimonio cómo os lo pienso paga Quede así, yo soy contento Haced eso, mi Marcela, que si el amor os desvela, la firmeza es sufrimiento Pues ¿qué os vais Antonio mío, de ti no me escribiréis tantos recaudos veréis que os han de causar esto y pues qué falta ventura al que le sobra el vivir, Dios que el partir quizá buena muerte dura, ¡Ay, Antonio de mi vida adonde, señoras, va ya vuestra amante dejar en cuerpo sin alma y vido, quiero me halla dentro entrar a desfoga mi genia, pues siento la quería que tienen al embarcar ornada segunda flamino ella, viano austo, Marcela, Dorista

JORNADA SEGUNDA

sabroso acibar dulce sueño venerarísimo ocultado, con carazas vuelto fuego helado; con tan mal de bienes lleno por Marcelo y por Dorista pena si Octavia es razón me ha sujetado, como asientes capaz malvado, quedo tú estás este traidor veneno Amor en tantas partes dividido, amor, cuyo sustento son traiciones No sé quien te produjo madamas, con mi deseo debió ser crecido y vive, donde muere mis pasiones en unas lo que quieren mis señores no se amor lo que pretendes a tu malicioso fuego que en tus partes no es fuera y que en mi pecho le enciendas y aunque esté tan dividido, me siento que estoy prendado y si allí ocupo a cuidado empleo mi sentido Tengo una afición sea, de mi natural costumbre que aunque me eché mucho libre nunca se enciende loquera, vocer que es gran la suya que me deje yo morir por quien sólo un buen air, y una seña sea mi cura, aunque no puedo negar que estos mis negros amores me han causado mil soles Mas al fin callar y obrar vos Marcela en pecare, esta amorosa conquista hace luego te has de risa, y en Octavia acabaré, A todas tus apercibo, que si no me dan contento que pasarán un tormento delísimo nocivo, Octaviano, va hablar para darle testimonio como esta ya nuestro Antonio libre y fuera de la mora, para esto va marchando su ejercito tierra si el tiene gana de guerra Yo la estás acá segando Gracias al cielo doy porque al cazado. de Antonio, mi señor lo que he querido en que han sido lleve aquel malvado mal caminosas acaso pedido algún enredo sido y malino, lo poco que has en Roma residido, un recaudo de Antonia ayer me vino para que so color de una mejora, lamino para allá tome el camino Yo tengo de se ael y sea enbuenhora, que aun el necio se desbocado Veré bien el traición alguna mora, quiero a lo que me tardado. Decierto cosa es dond cuán loco flamino está mis mis amores más ya no le serviré de cosa heros sólo es mi intento de Antonio, si el camarero, heros tan sólo quiero herejes mi pensamiento y amor cuán disgustadas, son tus infames mercedes pues alas las rotas redes, rompes las andadas, cuando veros me quería y estaba ya en el garlito me le destierras ajito, y me aumentas la agena, Aquesto dijo, y volviendo Flaminio yo, bien veo, que el amoroso deseo le fuerza a que está muriendo pero darle algún remedio a su dolor no es cordura si no le das muerte dura, entiendo ha de ser el medio no le mostraré a la loca, ningún desdén más amor, Si se quitase el dolor sándole buen cara. porque a galán tan rosero No sé quién le puede que en viendo a cualquier mujer se abrasa es amor, tempera. que si camino quisiera sólo gozar de mi vista entiera que corista desdeñosa, no le fuera nadie tendrá de mi queja. ni llamen al amor culpa Pues Marcela me disculpa demás linaje y más vieja, en el mundo aquesto seosa, Esto se prática y trata y pues tanto se abarata, Paréceme, no se excusa, Pues siendo casado mi ama, y de muy gran gravedad, piera sucesidad a Antonio, y ya le ama, mas partes para querida tengo que Marcela, bella mo la graciosa y doncella, discasísima y pulida. Blanca más que al cansar mi cabello más que el oro al fincipio su ligero, de dos mil gracias amor, y peque es cosa sabida se aquesto por ahora porque llama mi señora y de ella no se sentida que cielo rapaz traidor grosero, de aquella infame y piadosa fementido ladrón al ballestero, sujeto bajo de una infame cosa en la rusticidad y tosco pero, de groseros pastores poderosa se muestra ensucia y torpe mano, Quién os trajese, más traidor tirano Ahora que pensaba mi agonia, medio salutifero han dudado, ahora que la rueda de alegría Pensé que la fortuna me ha saltado, desusado modo y variaba, me habéis de mi intento de esterrado Pues yo os daré también a vos de mano, con no os creer jamás amor tirano si vos prometo dar puerta a la gento, que viendo como el cuerpo se desparte de su alma que es Marcela del tormento alquino mayo le di parte el como vio mi amor y pensamiento me digas prometo de librarte, Pero así, aquí tu buen suceso que luego perderá el desdenes, Yo vos por el remedio ahora luego y a Júpiter supo que aproveche porque antes que me parta aplaque el fuego el agua del oluido en él se eche resumes de amor el fiero juego Ya sólo por Marcela, y aunque aceche, y invidie mis pisadas su cuñado, timo, que estamos no es de prendado Octaviano, y visió; dices eso muy bien que un pecho infame jamás de simple acontecido, más sosiega, sin que traición te ame, venturoso Octaviano esclarecido cualquier intento vil lo bueno estraga, contentar, señor lo prometido Sabrás gusto que el rey solo se paga de la traición mano del autor de ella que al fin, si al otro escupe, aqueste amaga. abrasado lamina en vigentilla, de amor un huerto, infame perpetrado si apagó su lasciva y se aquerella, Si lícito me fuera haber hablado. mi deseo trantara mi traiciones y en daño de quien dios de mi cuñado, falsas quejas falsas aficiones Mira, señor, no lleves lo que ries, Mira tu majestad, donde la penes; Señor, de falsos notifies decista, Marcela, decista, gusto infinito de la moroso cuidado que en Antonio esta cascada, según por su carta descio a su vino mi marido y a mi promete llevar adonde el esta y nos dan un excesivo partido y que respondes, señora, Aqueso, que luego sea, Pues mi alma lo desa Dista la fuese en la hora que entre dientes dijiste, noras decisa conmigo adoquiera de amigo. assi ya estaba triste, una cosa me molesta, Di ¿qué tienes di que te pene, mare como Flaminio, no viene para llevar respuesta rista otras veces dará enfado que es en parlar una broma Mas verle allí luego asoma, el necio encienda nombrado eneste guante, traido aquel veneno antídoto del mal del cruel Cupido, y para sus disimos crudo sueño Así como le calle ha querido diré como le envió su marco Antonio y si perdiere acaso su sentido el vez de mi pena monio, allí parece estar fausta suerte que allí se pierde vida gana muerte Flamina, como astartado, Señora, mas no he podido Ya pensé que era partido sin llevar tu recaudo, Dale Antonio aquesta carta y dirasle, cómo quedo tan firme y leal que puedo mostrar amar asentarla, Muestras son estas de mates; por ventura sagradas, más qué ciertas ni fundadas, y más falsas que constates mas por lo mucho que os quiero Yo lo encarecer Antonio y dice soy trimonio de vuestro amor podadero si las albricias me pagas, Yo sé dél que te daré, De mi Antonio por tu fe, que más penar no me hagas, entre las joyas preciosas que así ya, Octavia envío sabe que se me olvido fuerte no sé qué cosas unos cuantos mayor Señora se me olvidaron, Veslo aquí y no quedaron allá, maliciosame, Así por cierto lo creo, No digas tal cosa, amigo mas Júpiter sea conmigo que siento en mí que no veo desista ¡Ay de mí sola, hay cuitada, que sientes, señora, di, Echa la cabeza aquí ¡Ay, Marcela, desdichada, En vano sale mi suerte infelice y cruel suceso si macula, pierde el seso yo gano de ello la muerte Verdad es que tiene remedio su mal, y Dios se le dé, Yo me voy, pues que ya sé que como no tiene medio Aquesta carta que tengo no perdera su sazón, Bien sé que sabe atención aunque no la hay, donde vengo y porque el furor insano de aquesta yo no padecer porque de culpa cosa hablar a Otaviano, Antonio diré después que Marcela, me quería y que por mi semoria aunque ello es bien al rebes, la carta le mostraré, con que al momento lo crea, mayorme cuando vea, su firma al cabo por se bien enderezado está al saber de mi apetito Yo la rompo el sobre escrito porque no sepa quién va, y dice que me la enviaba, y yo que la recebí para que viese el allí, si en Marcela amor duraba, Dorista Venus soy soy, Venus bella Mi hijo es el ceguela Dios Cupido, Mi ejecto es a pagar cualquier antella, que de mi infame, hijo ha procedido mortales si tenéis de mi querella, Ven por el remedio muy cumplido, Yo soy diosa del mar soy cierra venga por flechas y arco quien desea Ninfas de mi ancho mar, que sumergida, cenéis en limpios crivos el puchero, Yo es sanare vuestras hechas, remedio a vuestro amargo lloro Aquí surco las ondas estendidas, Cupido es éste aquí está el sacrara de mis silientas que cogo conmenso, ofrecen en mis aras sacro incienso, Ya me quiero baña, amigas mías, que a diosa no aviene algun vestido No digas, mi señora niñerías, Por Dios que estás privada del sentido Qué claras que blandir más que sus están las aguas donde me he metido Focas venirme a ver venides fines, veréis en mí nadar, dichosos fines ningún mortal se acerquedo estuviere, que es sacrilegio a mi deidad indino, Si el poderoso Marte me quisiere, huya de Febo invido malino, pues Júpiter en forma se transfiere a mi dignidad también convino, En poco me transformo, y daré prestas, conforme a todos gustos las respuestas, no quiero más nadar ya subo al cielo para abrasar de alli todo este suelo desista ¡Ay desista desdichada, Marcela está sin sentido tras ella voy, pues se ado No se mate la cuitada, Otaviano y flamino de manera flamino, qué quería Antonio me matar mi cara, hermana, ¿Cuál dices? Gentil bellaquería En mucho te lo fuese vana, su aleve voluntad mas yo prometo, que el sienta bien lo que por ella pues eres mis lamina, tan discreto, cumpliendo lo que esta capitulado, verás lo que duda de este escoto esto irás a mi Sisilado no dispone, señor, de mí otro casa, Pues mira, no se sienta lo tratado Hay tal maldad hay tu alevosa, que a su mujer y hermana me ha querido le enviase así, una joya, ponzoñosa, ninguante, señor, venia metida yo que lo sospecha un arrojarme la prueba hice en Marcela conocida avia conviene me de presto aparejarme, Yo haré que marzo ánimo se repienta, y le cueste el vivir el enfadarme, Así querías antonio hacerme afecta, al cabo lo verás tu amigo parte ya nadie de este caso no descuenta Pues yo me voy que ayúdete el Dios Marte, mas sin punto señor, mira a Marcela, que no hay a quien su mal triste no duela, Cochero el carro apareja, que quiero subir al cielo Octavio por Júpiter que le duelo su desastre me aqueja, parcela en el quinto cielo está el gran Marte aposentado Ya yo voy si me he tardado es por si esta Juno allá, Ya no quiero venes ser, Yo soy marte belicoso, este yelmo luminoso, me quiero ahora poner la soldados que severa, el militar aparato, Alto sus toca arrebate, Toca al alma queja queja. los muchachos la batalla traven, que no hay embarazos alto vengamos abrazos valió traidor la malla, los dioses inmortales se acostigo, gran lástima es de ver así a Marcela, cera con ella deso, y cómo puedas allá dentro la mete, y sea curada, con gran cuidado más que mi persona harás que este la gente prevenida que contra Marco Antonio he de partirme, le quitar su imperio y cara vida mi poderosa flota esta prestada, dentro de doce días, porque quiero vengar mi razón y mientras tanto a hacer seña en mi presencia que aquí mi voluntad sólo se cierra No suene ante mi cosa, sino es querra, jornada tercera para Antonio Flamino trato servió,

JORNADA TERCERA

leopatra, dulce, señora, en cuyos hermosos ojos depósito los despojos aquesta alma que os adora No tenéis que recelar, de mi señora, si os quiero si él traslado verdadero dentro en vos podéis mirar y si en mí lo queréis ver, podéis, pues que soista sabía en ver que deshecho a Octavia, mi legítima mujer mi cuñado, Octaviano, está indignado conmigo por seguiras cómo os digo y porque aldas de mano dulce, señor, Si yo estuviese segura que es vuestra su firme y pura, mitigacia mi dolor Más bien sabéis que recelos son propios de enamorado que mientras más bien prendado mas le persiguen los celos alas son con que se ame, amor y avasalla un pecho y así no es querer derecho el que en sí no se cárame, Octavia, no me desvela, Sabéis lo que me ha penado, es saber que estáis prendado del amor de una Marcela, entero Marcela. Marcela, digo, Antonio no tras cosas pasadas, Y si no son olvidadas, Antonio de eso seréis vos testigo Si decís que en vuestro pecho Estoy, señora estampado, Mírame en él tan prendado cuanto alegre y satisfecho y mira que ese temer Mi patria es gran locura pues vio rostro asegura cualquier celoso olor, y si os dijeron que ame yo os prometo que no amaba, Pues ¿qué hacía de en susaba, para en vos poner mi fe Sabéis, señor que destierra mi enamorado contento que os da pena turbulento, aparato de esta querra, porque está muy cierto y llano y en ello no hay que dudar que os habéis de concordar, luego con Octaviano, y todo el mal llevara. sobre mí? No os de eso pena Anto no es tan de vil la cadena que tan presto compera. que como no tiene el cielo dos soles más sólo uno, y no consiente ninguno que miré su velo Así el mundo no tiene dos señores más posible el mandar no es divisible, enelo en mí quedará formar pretendo y por tierra resistir a Octaviano, y a su esfuerzo y pecho vano, Yo los pienso atar de guerra y así es justo que orden demos Pues todo está prevenido que en siendo febo salido alamarnos alarguemos Sólo por mi honestidad os suplico Antonio mío, vaya en diverso navio Anto Haced vuestra voluntad Poder, señor, Flaminio, y heros, al puerto han acibado y quiere veros, Aquí, señor, está. Pues entre luego El poderoso Jove, estantigo Vengáis, amigos caros, buena Venís buenos Señora, tu mandado Cómo os dejo venir, Octaviano, que me dicen que el marco muchas velas, rompiendo viene contra mi persona Así, cuál le le pintan pasa cierto de venir alo que creo para que su potencia tantas pues otra tanta acá hallara y ojos, Antonio os guardarás, Alejandra, y tu flamino a un grueso campo de capitán harás el canto oficio Marchando iras, por tierra se luego sus sus alto a embarcar, que no sosiego antonio Esta enojosa cierta Dios es no se acabará, No me hancederéis ya, que soy Marcela, y soy muerta, Muerta, con muerta, y no vivo Mi espíritu está en el cielo Marcela, fui en el suelo de que contento recibo su emperatus romana, de Marco Antonio mujer que no lo podéis creer caterva vista insana Dioses vanos bujarones mentirosos que decís porque falsos oséis de mis tan ciertas razones uno dice lo ha creído Ya sé que hizo como cuerda porque sino a fe que pierda el amor con su marido Júpiter anda penado, por mí tanto que se muere pues quien a mercurio viere verá que es mi amartelado. con hercules me case, y el dejó su deyanira, Quién dijo aquí que es mentira la luna ado la hallaré, Mira que son desconciertos Dioses vanos los que hacéis Pues a burláis os ponéis con los que estamos ya muertos mas no se me da una paja, ninguna ofensa recibo mas estrato, por mi mal, bien cierta yo que de vista de ella fui testigo Pues que sabéis ya no vivo no podré antar mejor que nadie Beldo bien veo la mortaja, malditas seis mujeres seáis malditas, mas por otra parte entiendo que tanta perdición ha vez causado, que vivo no esto así, cuenta me servió amo aquesto pasa, Vulcano, dice que sí, a mí me place, escucha el caso triste, Pues este árbol quiero yendo que yo seré en contallo bien sumario, partiendo mala, Antonio con su armada No sé a qué mortal pregunte, en busca de Octaviano, presuroso, si yo vivo y si a diosa, aquella cruela que el viendo sin que esta canalla astrosa, de dioses cosa variante aquentan las demas aquella venia hembra de Cleopatra, de mísero interés precipitada, Gracias al celada, pues caribado perdera una traición y mal nefando, con busca de quien andote perdido y fue quedes ampara no antonio así de aquesta loca han cuidado sí que otra derrota, aprisa grando con préstica tanta así se ha huido, mo le pudo hacer de su navio Qué sacrilegio es este Marte amado no va en conserva de la armadama, Asida no la hayáis tiempo espedido si la trajo un pediste, Plutón, recibe aqueste allá en tu centro que en sus incladas velas fue soplando que yo lo mando. Enteras rudente la hizo se alongase y ella viendo la próspera ocasión que deseaba, rato y servio, Alargase a la mar y deja Antonio maldito, cebo acá venido Qué hizo entonces muy prestamento para el mortal sosiego y a mudado saltó en un barco que era velocisimo, como paz se sufre que vivido y aprisa lo siguio, y al fin la alcanza haya, donde reside el pio engaño ella a sus fingidas concerías, Antonio Antonio oviera más valido, le empieza acaricias de tal manera que se diera lugar al desengaño que sin hablalle más en lo pasado Mas ya remedio no hay alo que entiendo la popa vuelve luego Alejandría, sin duelo lágrimas haciendo Antonio de su flota, no acordándose Maldito sea damos y sus placeres, an ella antentísimo camina que al fin son amistades de capaces, sin después que Otaviano, Al fondo eso las naos que resistieron y más maldito aquel que por mujeres su invista fuerza y las demás llevando olvida, honor y amo vicios salares la vuelta fue también de Alejandría, Antonio, ansi aviarte quieres donde cercado Antonio está en aprieto, y tanto a tu de patria satisfaces, lo que ganas verás a lo que entiendo dioses grandes vamos servio mío, salí sin duelo lágrimas haciendo daremos orden, como esto aprestada, Malucida gente por si acaso los dioses mi recato sean contigo mérsele pudiese algún socorro ¡Ay servio, servio, cuanto desto y el cielo santo se embie. es por ventura cierta la tristísima, nueva que ya de Antonio se publica, A Marcela, mujer mía, su vino pudiera al cielo que dudosa fuera cuán mal amo se pagado Bien dice que va engañado el que de mujeres fía. mi estado persona y honra Marcela, de ti confíe, y fue el fructo que saque grande y nomina y deshora, sin quello merecido me hiciste falsa tal mengua, que ande de lengua en lengua mi honroso nombre abatido, Con esto me satisfago, y se mitiga el dolor que no podía tanto amor, que yo no he de pago, del furor está ya, sana, y ansí entero juicio Justo es saque del vicio Esprito peque gana con tan nefando suceso Yo aplazare memento pues que perdí mi contento por la causa que ella el seso Aquí me la esperaré, pues que dió tan falsos modos yo sola que hiciesen todos en todas lo que yo hace Bien dicen que en la mujer nunca muere la venganza pues sustenta la esperanza contento de la vez dudosas crudas, cierto Pues más seré yo llamado salmo En haber el orden dado como flamino se ha muerto por llevar su torpe vicio a su no debido efecto mi vida puso en aprieto, y me privo de juicio Pues ahora pagara el insulto ha metido Muera que pues lo ha debido agravio no se le acá, ¡Ay, Antonio, ánimo mío, amo desde que te fuiste vivo descontenta y triste, y llegó cuando más río que a un ahora se te acuerda si traición y mi deshonra, toma falsa que mi honra no es razón por ti se pierda y su vino hay triste suerte su vino ¡Ay, Marcela, engañadora, acuerdas te falta ahora de tu Antonio o de tu muerte quiero la centro meter porque el crimen se ha ocultado que si para su pecado Al fin, si es mi mujer Marco Antonio y suspicio, ¿Qué tienes tu suspicio que avisarme, No ves que esa es bárbara insolencia querer tu frágil seso gobernarme, suspicio Antonio poderoso en tu clemencia que a todos sancede o se fiarme, y así tomé, señor esta licencia por doña venturoso para antonio que Jobe, de mi celo estotimonio Quererte yo avisar de lo que sabes Bien sé que es indecencia a tu persona mas la propia pasión en cosas graves, el más cenciado juicio no den, o quita a cogante, necio no me alabes, Pues me dad de insolente la arena que puedes tú decir que no sea risa, suspicio lo que razón y mi lealtad te avisa, y así, por cierto tengo vas errado si otra ocasión mejor que esa se alla la yo, Otaviano esforzado, le quieres presentar dela batalla el mundo todo le prometo el hado al que venciere. Majadero calla, a tu vida traidor, necio cobarde no quiero mi venganza más se tarde ganado encuentros espantosos, la lucida, y yo con poca gente los míos ya con la sangre acasos, los suyos vencerán más fácilmente sopuestos atenidos y animosos, y así acometen muy valientemente más vale un hombre mío que docientos suyos estos son veros fundamentos hora el ambicioso de Octaviano, con la naval pelea desvanecido, refuta el campo que de mano a mano mi persona a la cuya le ha pedido diciendo que un camino muy más llano para morir honrado que elegido sin aqueste hallara por otras días podré dar sin honroso, aquestos días de suerte que el cobarde ahora imputa, mi esfuerzo a voluntaria, y tu muerte y porque más mi honor no esten disputa, ofusco a lado duró el brazo fuerte y si el con voluntad cauta y astuta, rigueña aquesto hallárese la suerte y el cielo del imperio a quien quisiere porque mi corazón por esto muere Diosquiera mi señor que han dichoso sin salga todo aquesto que has contado o suspicio el brazo fuerte y pecho honroso, eren tan atrás al duro hado, después que al sueño lacido y sabroso, Mi victorioso campo entregado, En orden se pendía hay que se yerra, acierta o yerre, acábase esta guerra jornada cuarta, camino antonio de paría, suspicio, Octaviano, Silvio, Por los dioses que confuso tan gran razón estoy pues se pierde átomos, por la gran traición que uso a Octaviano, he prometido No sé si lo cumplice, Mas ¿qué he dicho si haré, de pasarme a su partido su estandarte y rica trompa, de todos ha de ampararme, prometo de pasarme antes que lanzas se rompa todos aprueban mi hecho mi campo ya lo desea, antes que su muerte vea, pues tiene el agua hasta el pecho Yo me voy a negociallo, pues hace la noche escura, y enciendo la coyuntura, al momento ejecutarlo, que pues que la gente calla debe de ser ya bien tarde ya la aboca tan alarde, y luego darán batalla Antonio y servía, servio está aparejado, mi campo porque este día demos fin a la porfía de mi ambicioso cuñado, grandes humaradas siento risa grita y voces varias sin duda son luminarias, de mi alegre vencimiento Quiera Dios que ello así sea, pero yo lo veo al rebes, Qué dijese serbio? Que es solo que se desea Todo está ya prevenido no falta ninguna cosa Anto demos fin a la enojosa, querra a que habemos venido Octaviano, Fabricio, Fabricio. Señor hiciste, todo lo que he mandado Todo está ya aparejado, del modo que lo pediste, Ya sabrás cómo se pasa camino y su infame gente a mi padre. Y quien asiente en tu ejército tal brasa, Mira que le quemara. deshecha detiese fuego Sieva ahora en esto y luego para quien él es sera Sí, señor, eres discreto, y sabrás lo que has de hacer Calla. Hoy podrás, Mi lealtad y mi secreto Vamos, porque ya disputa El aurora vamos ya porque entiendo que ya está la entraria gente junta heros y cato ¿Qué es lo que estaba tratando Marco Antonio antigo un caso que si lo digo mi dolor varenovando Dime, heros podré saberlo, Si como guardes secreto cato eso, yo le prometo que a nadie de partid ello lo que él me dijo cato fue que le diese la muerte si acaso la vicia suerte no le da un suceso grato, Tú ¿qué piensas hacer Eso después lo verás, y vamos porque tendrás, según pienso en que entender Dices bien heros, amigo porque átomo está perdido y el pago es bien merecido que el vicio le dé el castigo Antonio Aquí descuentro estoy mirando mi vencedora y valerosa gente que ya con los contrarios calzando en orden puestos van osadamente aquí y allí socorro y rey, dando donde flaqueza entenderé desiente que a un bueno un vil veces le arrope y un pequeño descuido un campo rompe gentes flamino está delante de todos como debe en orden puesto Yo sé que me servir están constante cuanto esforzado leal y bien dispuesto mi ambicioso curado que arrogante se me mostraba tanto rompa presto aquí asiste el premio de la guerra qué haces, Flaminio, que haces verencien, que te acción grande ocultor, inhabitable, mala se abrazado al contencia gente y mía es una, y el traiga, flamino se ha pasado persidades más que ninguna ciana otra asme burlado, traición son tus halagos y caricias y al que tú quieres más le desperdicias, Pues dió mi vicio causa a flaquea, y tu lascivo amor me ha ascendido mi vida acabaré, si sin cabeza ni mísero cada vez ve ofendido falsa, más que cuantas famarca, Antonio una mujer te ha ansi vecida, Yo voy a me vengar Alejandría, do está la causa de la infamia mía, rato leopatra, cato no seas molesto, Huye, falsa que a tu culpa ninguna excusa disculpa huye de aquí huye presto Dime alevosa mujer Como vives es posible que al que siempre fue invencible, le pudiste tú vencer ojalá fuera vencido que al fin, al fin se pasara pero ya la parca avara rística le atendido por ver tus concertas bien Antonio a tal estado es justo se haga enviado en muertes sus alegrías, Confieso tienes trato en lo que dices razón más quiero de edición nunca fue a mi gusto grato, sus civiles contenciones Torcato quien las foro, todo ello no he mano de envidiosas ambiciones concedo que un cruel castigo merezco de grandes honrra, pues abandone la hora y le tome por amigo del Antonio, si ya vive, que me voy a dar el pago, y que han muerte le pago si muerte por mi reciba, puso y flamino sabe el cielo que quisiera no trae recado pero pues que soy mandado recibe mi fe sincera, que el ingrato Octaviano, Manda, Flamino se has muerto por su grante acción y cierto que lo hace amotizando Pero al fin he de cumplillo, Perdóname, dulce amigo. vendado es cierto el castigo y yo gusto de sufrillo. porque quien dio a adora su lealtad ser y, señor, su linaje hacienda honor merece bien tal corona y su traidora memoria discurra de gente en gente y que quede estinamente tal traición en toda estoria la muerte no la huyo, no duelo ejecutarle pero luego te que el darlo, te acuerde sus deudos picas has de pasar como es a saved que vea, hay que quien en guerra Su favor no ha de gozar y pues manda Octaviano, lo que había de hacer átomo, de venganza y testimonio me siga esta daga y mano, ocaso tan sin segundo al fin por no mano hecho volentísimo pecho suene nombre en el mundo que aunque tu traidora culpa ninguna cosa relieva, buen descargo es el que lleva esta animosa disculpado quiérole dentro meter que pues al cielo le plugo, fuese en vida su verdugo, quiero en muerte deuda ser, trato, ánimo hizos. cercado En las adversidades amo. el indomito pecho el oro subido, sirven a la memoria en testimonio con ánimo robusto haber sufrido, los trances de fortuna engañado y escudo de paciencia haber tenido allí divino Antonio se atesora, la más allá virtud que tiene el cielo allí prudencia allí el esfuerzo muera. No digo esta, señor, por dar consuelo, anstancia, pues quesa sobra aunque ocultada goza este anhelo, Y pues tan animosa y para obra una empresa tan cara y a tu vida obró el pata, perdo fama cobra, pues ya mi esperanza va perdida pues ya todo el socorro tra faltado, tala en la muerte que envida nio, ya yo, trato tengo eso acordado, reve anduve, amigo y llama acá la miro, ¡Ay, cielo que si no muero Sabes, porque se tornar mas para que es dilatar lo que al fin, sin se ha de hacer Si mujer me hecho a perder mi muerte me hará ganar heros viene a quien ya mi muerte está contada, no es justo sea dilatada, pues de patra esperara Ya voy de orate, graciosa, Buen pago, cierto llevaste, por lo mucho que me amastes, que es muerte y vida afrentosa Señor, cato me fue a llamar qué prestamente ante ti fuese presente Mira en que servir podré en que sin duda ninguna cumplas lo que está tardado Pues me ves en tal estado y en tan mísera fitima y no entiendas que en el serás, sino muy piadoso pues darás hoyos esposo al que está y, vive, sin él, Mira, señor, lo que haces porque si quieres matar si no es en lo ejecutar, en nada me satisfaces, cumple luego mi mandado que sacas? Yo lo haré, mas no que no perder el nombre de le al celado y pues ya tu infausta suerte a la casa tan vida Yo me privar de vida antes que darte la muerte heros, varón famoso, o choza, más oído, Si yo hubiera heros sido fuera cierto más dichoso que tu lealtad no permite darme la deseada muerte que no consiente mi suerte que mi ignomina se quite suspicio se quemadas queceros mi fiel criado Al momento se ha llevado y tus brazos sean sus andas, si a los míos que me besa, no mi muerte el ante sido por una mujer vencido que mi dolor no cesa, de mi muerte se testigo porque pueda referirlo, y así amor fue el cuchillo que mi esfuerzo fue el castigo tente, Antonio desdichado suspicio, Mas ¡ay, cielos que es ya tarde jamás mi pecho cobarde defecto enamorado quiero le dentro llevar conoros, qué bien podré quizá por ventura hace. mo pueda mejorar, mas por justo que trata que el camarero esta muerto ayudarme viene cierto para los llevar los cato sabe Antonio, que he venido Mas ¡ay Dios que esa sea, Dime lo que te molesta, ¡Ay sence y estás herido herido estoy dija ahora Eso delo que decías, que vive cualquerías, cuya mi señora procurame de llevar Adónde está en pecar, con ella es mejor morir que sin ella vivo esto Otaviano, y cusió, que ya es ánimo muerto o desdichado Señor, si en el regazo de su dama Octavia, o mal morir otra desventurado, del capitán que mueras en cama, dichoso aquel que en campo acaba armado que allí, así que honor una fama dichoso aquel que va la presurosa dura flecha muerte ha dado honroso, Pluviera el cielo Antonio que pudiera mo civil una determinarse, sin un medio tan crudo y muerte fiera y el hado de tus cañas apiadarse, Qué bien creerás de mí que si pudiera de dho como digo de citarse, que un medio no es acierta dañoso, que te costará así el vital reposo, Señor, pues no hay remedio a lo que es hecho de tu imperia señalan trabado y la clemencia basta que tu pecho an los vencidos tristes hoy usado, No estoy divisio enesto satisfecho que con los muertos querra noche abado con el soberbio si rebelde brío, cuál fue el del infeliz cuñado mío. devoto incienso y lástimas se ofrezca, al alma que en el ocho está penado, porque sus penas tristes más no crezcan y del Eliseo campo este gozando las santas ceremonias no carezcan todo se cumpla cual aquí lo mando lo uno por la piedad y suerte esquiva, lo otro porque leopatra, alegre viva llegame mi dio que no muera. hablando claro que ello no se mate, y mi soberbio ninfo en la manera con su homicidio crudo más se abate, Cuchillo alguno hueso ama fiera ante ella no se ponga setente, que ella la pueda haber y de esta suerte aunque quiera morir le fasta muerte Vamos, amigo uso. Si vamos y fausto feliz emprendamos en el medio pliego está Cleopatra, Claudia, Esto más de sus No des señora, lugar encertado tanto al tierno sentir, que cive el vital aliento sin que te puedas vengar no espero de parte alguna Claudia, ninguna venganza pues se acabó mi esperanza cuando empecé mi forta Yo daré la misma les vado Cómo presto podrá ver que aunque ame como mujer Mire han pecho osado, se espensamiento vano, señora de ti le aparte la audia ya esta carta Al momento a Octaviano, Ya yo voy. ¡Ay, suerte esquiva, ídolos, prible y suerte ay eran dichosa suerte ayer reina, y hoy cativa, no esperes más sacrificio Antonio de aquesta mano pues voy al pueblo romano, ni quedas en el egipcio, servanme Antonio mío, para testigo y afrenta de tu vino, y la violenta muerte tuya, y vano veo, No pienses caro, señor, que tú de para querida acabará en tu vida el antiguo y firme amor No me notaras de ingrato que yo a responderé, a tu amor y firmes con equivalencia grato, Y si no lo hice al momento tongas de mi despecho aun para con por el pecho a faltado el instrumento Aquí se cifro mi suerte después que me vi sin ti, Pues huye muerte de mí Mientras más sigo la muerte Es posible que estás muerto dios que no me respondes ¡ay, que sí, pues que a escodes rostro de mí ya es cierto que esto disanto cielo porque me habéis te has plantado, a mi Antonio tomé amado que cubre mortal velo, Antonio descomedida dio que sola me dejas hacerte sordo a mis quejas madas locas sentido a mi ánimo está indinado, conmigo, pues que me quejo y de su vista me alejo, y la muerte he dilatado, me nada será bastante que bien pude su esquiva, hacerme pobre y cautiva, no desleal amante en conde las los áspides por conozas pendo a mi rendido pecho para que rompan de hecho vida y ansias amorosas Esto será trimonio de mi amor firme y cendiado y pues ya se acaba el hado empiece el gozar de Antonio Octaviano es Fabricio, Quién fue el desobediente ya tuvido que ansia depare Dio tan triste muerte porque en haberle así el con que traído participo de la neganda suerte si por el reclaro no han vendo, nadie las pudo dar ocaso fuerte y tiernos años o envidiosos, vos, Llorad, sin descansaros, cansados Llorad, sin descansar, cansados ojos pues se acierte en polvo una segura a quien rindieron siempre mil despojos las gracias el valor y la hermosura Conde varias flores mil manos y adornen su temprana sepulta, su fresca edad sus años maldiga, Llorad, sin descansar ojos, la nueva mi señores clara y cier que ya depare hermosa está sin vida Aquí la puedes ver, mira la muerta, que su belleza a un muerta a movida, Quién fue el que abrid a morir de sí lo puerta Quién de tan caza a su fue homicida Dos áspides, señor, emponzoñados. Llorad, sin descansar os cansado y porque el tiempo su valor no mude, este su claro nombre trenzado, Llevadla luego y gusto se sepulte, el sol suyo desdichado no quiero un caso tal, que más seca, sino que eternamente se ha antado Llevadla luego en ombro y enesto, se acabará triunfo tan funesto, de caso prosiguense las estancias uso que sirve frecuenta el son le cuando tu campo está regocijado, deshecha aquese efecto lastimoso, Señor, pues no hay remedio al mal pasa, dices rucio muy bien y estoy gozoso, en ver mi vencimiento sublimado, dignísimo de muestras de alegría cual se verá en el triunfo y fiesta mía, No atribuya, amigo, que por esto en mí no reina poco soberano. si el desastrado y fin funesto, no me moviera, no fuera Octaviano, sus sus vamos de aquí y ordeno presto fiestas, pues ya llorar escaso vano, vamos a lo ordenar perdón pidiendo al inclito, senado, que estoy viendo cabo esta tragedia el lo diego Lopez de astro, naturaleza lamanca, residente en Madrid en siete de setiembre de Diego saber