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Texto digital de La maldición contra sí

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Atribución tradicional
Vicente Exímenez y Lloris
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Vicente Exímenez y Lloris Segura
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La maldición contra sí. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/maldicion-contra-si-la.

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LA MALDICIÓN CONTRA SÍ

JORNADA PRIMERA

llenio fuelarde senio e sior se uera el atrevido que c ces d nuestro designio embaraza Menos yo que en toda cuenta soy cero y soy para nada No le podréis? ofender porque me basta el tener yo la razón para vencer y guardarla. saleor achuchillándose Muera quién traidor al Rey con sus brios pembarara el saqueo la traición solo en vos otros se halla. y no en mi lealtad villanos, porque nuestro rey piomanda a alguno de sus soldados que la trovinios le hiaga. y más con una mujer tan prinsipalo Qué deseracia? no pudanfias, señora, porque a tu defensa yguarda troncs mm pecho y acero, que servirán de muralla y que arrojante os adía? pues veréis de esta arrosancia defendida la razón. que por fuerza esta mañana diniendo amanecí con un callo que para empuñar la espada no deja apretar la mano ¡Ay de mí, muerdo soy. a cala ¡Ay de mí, que sus hendas sueo a mí me llegan al alma. Date a prisión, pues has sido sicer de este tumulto la causa. prendeda dasue. menos a mí que yo no di cuchilladas. llí d también estás comprendido. Quién se vio en igual desgracia? retirad ese cadaver, en ese cuerpo de guardía. retiran a Felisardo los soldados y Lisadoa auristela Yo porqué? por se riado. reniego de vuestra casta. sol venga otros damos as aguarden que no purde en carrelada estar m parima. porque haré no table falta s eso hoy a todas las corinas. clnosde porque me llaman Goyuela y todas las mozas o las fregonas de casa dirán con gran sentimiento, oy las paguelas se acaban. Llévanle y salón Prdanco roberto y soldados con afecto sin igual y noble celo la nación mlanesa en este día, hace que Milán, parezca cielo con jubilas y aplausos de alegna pues con estudio sin igual y gran desvelo quieren con heroica vira mía conformes hoy la piebe y la nobleza se lebrar de tu entrada la grandeza. deder no pensé que Milán para mi entrada tan prevenido de fiestas estuviera. ni menos fuese ttan se lebrada mi entrada real, pues qi fuera de nobles y plebeyos mal llegada mi persona o mis armas a esta tierra y miro que al contrario en alegría lo toman por gusto y no por tiranía siempre, señor, Milán se ha juzgado afecto y muy leal a tu persona, pues en estas muestras de su agrado tanto con ellas su lealtad abona. que de haberse firmes conservdo hoy con este regosijo se pregona con muestras de su amor tan ignales que han sido los vasallos más leales. Ya Roberto me doy por convencido viendolas de monstraciones tantas que en este pueblo se han prevenido que hasta en las pisadas de mis plantas. como en primavera esta florido cubriendo la tierra con alfombras tantas de azaer laurel y diferentes flores componiendo un vergel con sus colores. casodos Pero ¿quién en este día al son de bastarda caja Alberota la ciudad? Lisardo y soldados que traen presos la aunstala y pauela. Yo otra señor, que a tus plantos lasar sacrifico mi lealtad. Pues ¿qué novedad es causa que en este festivo día con el rumor de la caja vengáis a hablarme? no pude excusar la entrada y venir de aquesta suerte. como. sabiendo que estaba en los campes enemigos ese conde de mortara quien parsial siempre hacido de las facciones de Francia. Este, pues teniendo aquí dentro de Milán su casa yo con los soldados tuyos intentaba saque arla oconfiscarle los vienes, lay que en la guerra se guarda an los que son enemigos y defendiendo la entrada una hija suya fueron de su horaullo en la demanda tantas las voces que un hombre en su defensa, empeñada expuso su bizarría, pues en la mano la espada riño con todos nosotros hasta que confiera saña cayó muerto a nuestros pies y adonde yo estoy de guardia di orden que a su cadaver retirasien y siendo causa la que miras de este hecho mande luego acompañada traerla presa y con ella el criado que llevara el muerto fuego de Dos como canta la chichanta? que los mal contentos siempre son los que marse señalan? más siento ver este día la ciudad alborobada que si perdiera mi tiunfo de ternerla conquistada porque al fin en los vasallos es menester la templanza. y mas cuando nuevamente nuevo dominrioles manda adonte esta esa mujer. queesta señor a tus plantas. que pide justisia contra esos inhumanos. hermosura su vista me ha robado toda el alma. de mirarme en la presencia del Rey toda estoy turbada que fuera que en la horca hoy mi imrosencia pagara pecados de un amolozo? miren bien que le importaba de este demonio o muijer que ya que asien la casa? y que robasen con ella los diablos su cuerpo y alma Pides justisia mujer no siendo razón enegarla es preciso avenguar durs los motivos que deloran tu queja y así prosigan a informarme nos palabras Pues es doy aquí y con gusto te atiendo Gran monarca de Nápóler y sicolía. gran redenco que aclaman tus nobles y heroicos hechos esas voces de la fama pues de tu sagrado nombre y vitoricsas hazañas en mármol jaspes y bronces yacen esculpidas lamimas desde el aino al otro polo. de tu nombre y de tus armas en las remotas naciones se levantan tus estatuas pues en la tiera turbuestes y en el mar tantas armadas No hay dominio que no rinda vasallajes a tus plantas. primoginito de Aurelio, César ha vgvido que basta. para sujetar a todos cuantos aleres levantan contra tu aorricto valor femantidas arroyansias pensaran que mi desdicha lisonjea tus hazañas para tenerte piadoso, pues piensan mal y se engañan que antes te quiero cruel severo y con tanta saña como tun misma jausticia sin que tu piedad me valga, y para que reconozcas? que pido conjusta causa hoy el castigo, Escúchame atento que aunque turbada está la lengua el error suplirás de mis palabras. Unica hya nací de Felipo de mortara Conde, cómo heredera del estado de su casa. no refenré sus hechos por ser tu contrario y basta para deslucir sus ilonias el hallare en tu desgracia sólo te diré que fui en la grandeza crada del estado de mi padre pues soy de su tronco rama, que aunque las parcialidades que en esta parte le infaman pero a su noble esplendor, estos agravios no manchan que una inclinación que viene por su influentia heredada sólo Dios lada o la quita en las potencias del alma y arrancarla de su sentro humano poder no basta. publicáronse las peemas entre Nápoles y Francia por pretender de Milán y destra primo el defierara Duque que esté por la parte de su madre que Dios haya pretende de estos habies peresión hereditana y diendo que por concordia no pado a fantarlo el papa pasaron luego al astruendo si en a cona de la de la guerro y por las armas que son plumas de los reyes para defender sus causas, y por ella sa justisia en la campaña declaran. formaron la pretención vuestras dos partes contrarias llevándole a vuestro primo tanta parte de ventasa, que le fue fuerza a pedir a las auxiliares armas el solorro y para esto a toras las comarcanas tierrar que su redonder la circundan y acompañan de príncipes tan lucidos, como pública la fama. entre estos potentados el que mejor se señala es Carlos el cristranisiimo Rey de la casa de Francia pues esta antorcha suprema con diligencia y ventaja mayor que los otros prncipes para darte la batalla en defensa de tu primo con muy fornidas escuadras de caballos y de infantes ocupando estas campaas dio al de Ferrara en su ayuda una poderosa armada. Alpórctose milán por las fuerzas que llevaba vuestro pormo y también los afrectos que se hallaban en su favor avementaron de aquella parte contraria todas las fuerzas, pues todos por parciales se declaran, pero tú invicto valor apenar con mano airada levantó el acero cuando loraron su grandez gracia tus enemigos, de forma que de una y otra armada mirando en ellos flaqueza y en los duyos la ventaja puestos ya todos enfuga para el piamente anardían dejándote de despojos en uy cubierta la campaña. mi padre que de estas tropas por general comandaba con ellos se retiro. o nunca se declarara por vuestro primo, pues yo lloro esta fatal desgracia? quede sola, qué desdicha? a fortuna, y como vaña otro pellando las dichas de mi grandeza me apartas? tus trojas se acuartelaron dentro en Milán y arrojada una dismanda, tropa de soldados que comanda ese caudillo que aquí me trae presa a tus plantas, con lisensioso ademán se arroyó dentro en mi casa con título desagaro, lo que yo digo robarla porque siempre vales presas se ejecutan con tal mara que a las manos de los ruyes nunca les llega una blanca porque infames los que irven la ejecutan con baltraza que con la capa del Rey logran dodas las infamas. y en esto deven los ruyes poner grande vigilancia para Dios y sus vasallos, porque Dios siempre se agravia de estos absurdos y suele su justicia soberana tal ver alzar el montante contra los reyes y airada les castiga conociendo la sobrada confianza que en mi nistros y soldados tienen las puertas serradas de los hoidos y envetan el conecimiento al alma. y por estos la trosinios y otros errores descarga la divina omimpotencia castigo en personar sacras. vuestra magestad perdone si paso desacordada a culpar con estas voces los mimistros aque comandan esao marciales mi lisias pero dos disculpas bastan el ser mujer y offendida que son dos bastantes causas para que quejosa diga de quien gobierna las faltas. y más en la majestad de un católico monarca que siempre compio celo y concreligión cristiana guarda sus vasallos, como los dos ojos de su cara. al fin ese capitán con atrevida arropancia atropellando el decoro y el respeto de una dama haciendo propio lo ayeno luchándome de mi casa y lo mismo sus soldados arrojando a mis criadas sin que truegos ni mi llanto de su malisia tirana mereciese su atención una infeliz que llorara hacta que llegando un joven que con corteses palabras empeñó su hizarría compadecido a mis anilas. no valió el ruego, porque como la empresa es villana no caben cortesanías, en dueño de ación tan baja. entró el desacuerdo y luego trabándose de palabras remitieron sus querellas a la voz de las espadas. todos contra el infeliz se cargan formando un ala sin conocer la ventaja de la desigual pelea porque nunca por haraña se tendrá si contra uno todos los demás abanían. al fin la desigualdad aunque el valor acompaña vence lo más poderoso pues en esta lid trabada la razón hay valentía de este joben con las armas de tanto fiero enemigo, ciéndole sangrienta parca que a los primeros encuentros con el valor rindió el alma. al tibuto de la muerte, fendo que todos le pagan retiraron su cadaver en eue cuerpo de guardía y a mi abandonadamente trancitando por las plazas y las calles con la turba de esa plebe desborada a tu palacio me traen donde rendida a tus plantas presa, sin punto ofendida anrojada de mi casa con anlas con penas muerta sin consuelo ni esperanza sin alivio y sin remedio perseguida y desdichada manda que me den la muerte. aneguese en mi garganta tu cuchiblo y sinalmente del todo desesperada pague el enorme decito que hicieron con mardongada tus soldados contra ese que tomando la demanda rindió su espíntu noble por mí en tan fatal desgracia. no lo mujril te obligue al perdón que antes mis ansias te insitan a mi castigo. rompe mi pecho dispara, de tu jurtisia la flecha no gore mi vida el alma que solamente los cielos, para desdichas la guardan hallen favor, gran señor, en lo que piden mis antias así de ese diamonte con banderas desplegadas nos escuadras valerosas, de sus cumbres elevadas venzan sos soberbios riscos para conquistar la Francia y sujetar a tu primo el gran du que de Ferrara pozando al cielo que vivos si en a cona de las con Ffeliradadestantas. qqe todos tas enemigos tengas puestos a tus plantas toldad, señora del suelo, y quedad asegurada, que tendrán fin vuestras penas pues llego yo a remediarlas. sesen y a vuestros pesares, que, aunque dicen que se haja la hermosura con el llanto hoy con sollosos y ansías, he visto en ti lo contrañio puues matirándose el nacar de tus megillas comperlas de tus ojos destiladas, No lo me entemeséis. sino también obligada dejarteis a mi afisión a conselar vuestras anías. qué bien cuentan de Aureliano en las historias panadas que escusto ver acenovía por no ver como lloraba porque tiene la hermosura para vencer tales armas que conquistan los tempeños solamente con las lagianas Esto ha de ser de elta suerte roberdo. Señor, ¿qué mandas? ALisardo y los soldados que en este insubio se hallan. llevadlos presos. no os atiendo. pues vala para esternego, señor, el que rendida a tus plantas Auistela levantad por ellos en confianza de lo mucho que me honráis intersedo. no haréta perdona, hermosa madama, el nodarte quito en esto pues es razón que la fama no tenga horalsón baldante en loc rialos que se aguardan de decir que fuderico si en a cona de la ya declarada la infamia de sus soldados permite que estos larosinios hagan leradles de aquí. ano de porque el indulto me alcanza de venir por eso con ella. es verdad, ese no vaya a la carrel divas mil siglos. el diablo que aquí aguardara denle ducientos arotes en medio de tus espaldas. Vamos Lisardo fortena que fácilmente barajas en los que sirven a reyes la ventura y la desgracia Vos aurisdela entre tanto que están en Milán mis armas para evitar los disgustos, que estas durbalencias causan escunrando más pesares estaréis deposibada con otra dama de prendas que es de lo mejor de esparda casada con Frelisardo caballera de mi casa digno de mi estimasión que a nadie mejor fiara vuestra cuitodía por ser tanto de mi conframa sin que tengáis el menor desvelo de vuestra casa que yo guardaré sus bienes poniendo un cuerpo de guardía. a todo cuanto mandaréis quedo, señor obligada, a servir y obedecer. qué hemosura tan gallarda? tirano amor fácilmente ha dado al blanco tu alfaba dlad puste la en una carroza manda como si fuera yo mismo con toda alistencia y guardia que a casa de Felisardo la lllaven y allí dejadla y von otro dos iis a ese cuerpo de guardia, y sabréis si ese mansebo es ya muerto, oh, si se hallan sus heridas en estado de curarse, haced que vayan sin la menor dilación mis siruyanos. las gracias. te doy por tanto favor puesta señor a tus plantas. no lo permiten mis brazos. que tanto cielo se abata con quien desea ser suyo. con tanto favor me ensalsas. parte Auristela, y aDiós. él osguarde e dades largas. y diga el mundo que el rey de Nápoles se avasalla siendo tanto su poder a una deidad soberana. salen Laura y Flora criada Flora, mucha novedad, el que Felizardo tarde ma canta deja recelos que ya ves que oimparte suelen dependencias muchas y más aliora en el labre de la guerra. razón es que haré consolar el corazón y que en tantas penas descanses desde que a Milán venianos posas veces sosegarle, el Rey le daja a tu esposo. Amor no quieras matarme? deten el urpón, y no tan severo le dispares contra quien tiene rendido tan cautivo como amante el corazón, pues no vive con este amoroso áspid sino cuando marposa con abrasados celajes, quiere beber de la luz aquella llama que arde. que ya convuelos de amor dando las alas al aire e seva en sus resplandores tanto que llega a abraarse cn el vera elemento y muerta o rendida cae. aí yo de Relosardo mi esposo, tanto al mirarle me sevo con su presencia que mi albedrío se abate a sacrificarle fina en repetidos altares poree cra en la calle delante de nuestra puerta, hay un coche y legún traen las libreas y divisas, tan conocidas señales es el coche de palacio, y de él se ven apearse los de la guardia del Rey, y en otra carrora traen una dama con recato y entran en casa pues salte y sabrás a lo que vienen Voy, señora. qué novedades con las que asus dan mi pecho que parece que me traen a temer Señora, sabio a fuera está y quiere hablarte, de parte de nuestro rey. ale Favio soldados y Auristela. Dile que entre la certe Perdonadme Señora, si es que os disgusto. que el semir es quien me hace el llegar a vuestra casa nunca de mi rey cansarme pueden sus guardias ¿qué quieres? su haz que Dios me envía con esta dama, mandándome que os encargue su cuidado as su asistencia, pues no es posible fiarse de otra persona mas digna que de vos para guardarle, a Auristela de mortara, su curtodía y su hospedaje. aunque es mala la elección conaigo? mas de mi parte doráis a su majeldad, que como a su esclava mande que ya sabe que servirle metora por muchas partes. Vos, señora, bien vinida seáis, adonde mostrarme pueda carcosamente en seriroros. Dios te guarde. yquieran los cielos que pueda con tiempo pagarte la fineza que recibo. será cortó el hospedaje de esta humilde choza, pero vos podréis de vuestra parte suplir lo que falta. me voy, señora, a llevarle a su majestad la nueva de la censajo qué haces la sueno a Aurisbela de mortara. en mí es obligación grande el servirla como amiga. tu Flora al mismo instante dispondras cuarto que sea digno de ayeste hespedaje. voy a disponerlo todo. no reauses el mandarme. solo presiara el servirte, pues mi fortuna me trae a este tu puerto, porque de mi tormenta descanse. no dudo que de esta guerra algún acidente grave le obligará a Tuedenico a mudarte de paraje. parece que me has lerdo todas mis adversidades. el llanto no es de remedio y pues veo tan de parte tuya a mi rey confiada con su patrosino grande, puedes estar que el alirio será de tantos pesares aunque es su majestad la rrimora de mis males para e dolor que padezco no tiene poder bastante, porque Dios sobre ser Dios en lo ommpotente y grande solo en oidos remedia lo que llero Pues es fásil ese remedio. aunque quisiera oluidarle No me es posible. y puedo siquiera por ayudarte a sentir saber tu pena. que muchas veces los males se minoran con la voz pasando a comunicarse con la merced que recibo no escusaré el declararde mis desdichas y masguando tan públicamente salen por todo Milán poes dime lo que de pasa. a escucharme preven tus nobles herdes pero temo qué cansarte pueda con No reparéis? en esas sivilidades. pues damas de vuestras prendas seguras deven jurgarse de no cansar, pues serirlas se tiene por gran esmaste estimo tanta favor, y en fe de lo dicho baste. y a saber como esta corte para la entrada triunfante del Rey de Nágoles hizo las parvenciones bastantes. ya los Pues esta aurora cuando el sol rayos esparse de su hermoso resplandor, con lumincsos diamantes, una desmandada tropa de unos soldados infames, se arrojaron en mi casa, intentando saquearme y oponiéndose un mansebo noble, según las señales, porque subrió y valor daban muestras de sus partes. para impedir tan vil hecho, mas ellos tan arrogantes le despresiaron que luego escribieron con su sangre la vil hazaña que todos a montón suelen mostrarse el ser valientes con muchos cuando solos son cobardes. muerto este caballero mandaron presa llevarme delante de Federico, y a penas mevidelante de su majertad, aliento a mis infelicidades estuvo y mandó después los agrosores llevarles a la carcel y a mí aquí mando me despesitasen, Aguardaente no sé en mi pecho que late que con más causa me obliga a sentir la miserable desgracia de ese mansebo. y murió en fin? retirarle le vi en un cuerpo de guardía, y ha reducido a cadaver. Grandes ventura? lalloro yo con lágrimas de sangra, porque no sé qué afisión inilino mis voluntades, cuando le mire empeñado que te aseguro que amante sujeto mis altiveres, que a virir y ser iguales su nobleza con la mía presiara. pero pesares dijadme con mi dolor? Señora lo que mandaste Ya está prevenido. pnes lo mejor es retirarte, y cobrar con el descanso el alivio sale clora mis favores grandes recibo de tiquiera el cielo que agradecida te pague tantas finezas y con bien mis desventuras que paren Vamos, pues, ¡Cielos dicinos, que impresión o qué señales han hecho en mi corazón este desastrado lauce, de la muerte de aquel seven que parece que su imagen llevó en mi pecho an unciando no sé qué fuertes pesares? ane sale Felisardo ya que me llevas fortuna con bien a mi caso deja que pregunte yo a mí mismo si fue sueño mi fracaso y mi tragedia. pues apenas en Milán seso la ira y la guerra cuando se ofreció el empeño de aquella improvisa, trabada pendencia. sólo llantos de mujer sin saber cuál fuese ella me obligó la cordesía d vencer de los soldados la violencia. qué mujer fue está, cielos? que sin que la concviera por defenderle su casa sacrifique mi vida en su defensa? pues al golpe de un mandoble recebido en mi cabeza privado el sentido estuve en una guardia como si muerto fuera. y sabiendo de mi causa el Rey Fedérico ordena, que me den la libertad sin saber quien fue el hendo en la pendencia y ahora con el descuido de dejar la puerta abierta i llamar entró en mi casa buscando donde hay luz en estas pieras. porque todas descuidadas como si dueño no huyiera en sus estantias están todo en descuido todo hecho tiniebla si mi esposa a las vititas como al fin, es forastera en Abisan la habrán llevado gonerando de mi desgracia la trogedía parece que una criada hacia esta parte se acerca, sabra que he venido y sale uz a recebirme a esta puerta. Auristela con una luz Adverso hado ya que de mi casa me destierras, y en casa de no sé quién manda el Rey por su orden que me vengan. Dime, porque que dir diré que tu inadvertensia per vente faltaen. ¡Cielos, ¿Qué miro? Qué veo, cielos, valedme que estoy muerta. Dedente, señora aguarda. larendo No me percigas, espera sombra fría y déjame que la culpa no fue mía que munieras Señora, ¿quién te da culpa? ti que avementas hoy mis penas, tú que de otra esfera vienes Cielos, Santos, valedme que soy muerta. de desmayada y dice dentro, Laura Plora Frnisia, dantro, quien en esa cuadra Altera mi casa? Esta es mi esposa, Cielos, ¿Qué dudas son estas? la dama que esta mañana Yo defendí en la pendencia y pensando que soy muerto, desmayada cde entierra, y esta no es mi mayor duda, sino que mi casa mesma sea su amparo o s abrado de tener Laura clavela y criadas Dime Auristela Quién de tu quietd ¿que miro? mi bien bien venido seas, que la tardanza de hoy ha puesto a mi pecho en peña sielos Cielos, ¿qué pasa por mí? esposa a mis brazos llega Yo no acierto a hablar Quién trajo esta dama? comorien de redenco que mandó a Frabio traerla fiando de mi cuidado, su gusto dia e alistencia, cuantos lances la fortuna en sus acasos rrodeas quiero callar a mi esposa lo que sucedió por ella que yo de aquesta intensión cuando del desmayo vuelva la prevendre con secreto. hallando la puerta abierta entre aquí dentro estando sin lices aquesta pieza cuando me salió al encuentro esa dama, y como venga como dueño de mi casa, a cualquier era que sea entre en la cuadra y del susto quedo desmayada o muerda, de hallar un hombre aquí dentro legún me dijo ella mesma Bastante causa ha tenido de tomar susto. que fuera que se lo hubiera y a dicho? pero fuere lo que sea no darme por entendido será está la acción más cuerda mandad de aquí retirarla, y el cuidado le prevenza los remedios importantes a su desmayo o su pena. entradla en su cuarto idorao como si fuera yo mesma, cuidadme de ella que yo presto volveré a verla porque estando aquí mi esposo he de asistirle contenta y la obligación segunda se deja por la primera. a fortuna, y como eres mi constante con tu rueda pues las mudanzas del mundo fácilmente las conciertas? llevanla des de de l

JORNADA SEGUNDA

Toran capas y clarines y salen el Duque de Ferra y el Conde de mortara y soldados. ya que llegó el día venturoso y que de Francia vino el poderoso socorro de tanto escuadrón lucido, para quedar ha mis tropas unido pues con este cuerpo de armada juro a los cielos santos que abrasada quedará de Milán la corte al tira pues se aparta de mi demino esquiva pues cuando sucrejor de lla henarido y al de Nápoles la obediencia le ha rendido haciendo en comuna precio a mí ru al grandeza este desprecio. vea mi primo que armado para abrasar sus muros llego osado, haciendo que la muerte con ensayos Siene de temor y de desmayos pues verán que mi fuerza se le vanta llevando a esta conquista gente tanta que todos esos campes y deciertos las gantos pueblan hoy de mi segércitos. gran Aristeo duque de Forrara del cielo hacido prividenciarara para restanrarse lo perdido que haya en tu ayuda ya venido de Firancia este sororro poderoso, que le tronas y gentes numeroso, podrás por muchas partes muy seguro aMilan darle combates. así, Conde de mortara lo confío de las tropas que tengo y de tu brío que empilado ya en mi defensa vengarás mis agrevios y mi ofensa siendo de vuestra Alteza tan justa la razón hoy condectraza veréis como el primero soy que osado cumpló con la obligación de buen soldado. de tu valor y lealtadzo espero. lo que importa es lo primero que la munición y artillena Marchen en el cuerpo de la infantería. que cubiertas con tropas de acaballo, con mi antigua expeñencia vi y hallo que va segura y con cuidado marchando ya el ejérsito formado. a tu orden gran conde de mortara ne e se ena eltan las troppas de Francia y de Ferrara. paredes disponerlo todo, a tu gusto a tu orden y a tu modo. cin cuenta mil hombres son los alistados entre ler míos y los abiados estos a tu mandar siempre sujetos venerán de tui canas los respetos. pues gran señor, vamos marcando. Vamos que contigo iré animando los saldados y con valor ardiente haciéndole al cobarde más valiente. d coras Si está señal no me engaña avisa que la gente está en campaña verdad es, pues conta orden todas larfingas aprisa se componen. si vuestra Alteza tiene quito podremos marchar. el laurel augusto tu arrogancia a mis sieneo asegura. hoy verás vitoriosa tu fortuna bane al son de capas y clarnes y salen Roberto Frabio y Feligardo Del favor que aurstela harerebido, me doy ya pelsardo por seraido deja que primero, pues me tora en la estampa de tu pie poner miboza, y pues ya la verdad habéis sabido disponed de mi ahora. hhe entendido el rodeo de elte acaso y también de tu desgracia el fracaso, y de doy la enorabuena, de que tu herida no te dé ya pena pues con el golpe de ella fue creído, cierta tu muerte y no falta de sentido. no quiso la fortuna que allí fallesiese mi ventura pues, aunque fue acoita de mi daño a Aurisde la libre de tanto daño. por este saqueo violento castigar o Lisardo es lo que intento, para poner escarmiento en mis soldados y que mis vasallos no se an tan osados. antes a vuestra majestad supplico como a gran monana y piadoso edenco, pues mercedes tantas siempre he merecido Qué libertad, Lisardo tenga pido que aunque se opuso contra mi persona ue es e em la caibalidad misma le perdona, elmnaserme trotado, ni menos cencirdo do esusado su delito está de mi castigo, mas porque sepas ya que soy tu amigo su libertad concedo, pues es justo, que en lo que me pides te degusto. por Felisardo tiene ya la libertad Lisardo. mandará que le libren al momento voy a obedecarte del contento que de esta merced he rerebido vuestros pies veso siempre han sido mis besazos a humildades tantas agradecidos señor a tus plantas, cuando más rendido más me favoreres. con mi favor Felisardo más mereces, y desde afera quedas hecho como mi amigo el más estrecho, consegero de guerra y de mi estado quién pueda dejar de estar postrado besando el suelo que pisas? con esa humildad mas te eternizas Fabio y Lisardo. qe e cenece ae a vuestras plantas, señor, pongo la vida que por Felisardo tengo consedida y por mi error su agravio cometido, también el perdón pido pues el no conocerle me disculpa para que este delito sea sin culpa Lisardo tu fortuna por Relisardo ha logrado esta ventura sed su amigo, pues perdonado por él estás libre y no sales castigado. de agradecido os doy los brazos a celor yote prometo en estos lazos vincular con mi cannio un lazo fuerte y tal siendo tu amigo hasta la muerte Yo, por esos cielos, juro tu contrañio ser pues aseguro que para ser tu enemigo del Duque de Ferrara me haré amigo. si en aciona de lan Señor la audiencia de Mijan espera. Po a cumplir mi obligación primera entrasé el rey haciéndole todos reverencia que dando Felisando y saleajuesa a que el rey se retirase de dieo desde asa piera arechando he estado, señor, como un hoyan dísimo mentecato, heciendo ducientas cruzes, como si fueras diablo. es posible que estás vivo? Señores, yo estoy borracho? Dime te has ha parecido? quieres misas o rosanos? No me hablas? Di ¿qué quieres? de parte de Dios. y cobarde, mal nacido pues eres de poyas maños que huiste como gallina cuando maviste empeñado defendiendo aquella dama del rigor de los soldados Aún te atreves a mirarme? fuego de Dios, cómo ha hablado Luego verdad es que vive? Pues vamos, señor, a espasio no con sobresejo mires, a sasuela tu criado que yo no huy pri por pienso y miente quien lo ha contado pues que hiciste mirar entre ti y los soldados, quién salía vencedor, y si acaso tus contrarios te daban muerte decirte Dios te haya perdonado, y si los otros lo eran cantar un beduo laudamios. Esta es la pura verdad. En fin, eres hombrre bajo? así me lo dicen muchos, Yo lo doy por asentado, y ahora, pidiéndote que te olvides del agravio, que contra mí tienes pido que vuelvas a tu rebario aquesta oveja perdida, porque fuera de tu pasto será de cierto del lobo, sin tener pastor ni amo por necio trenes disculpa. Ya de mí estás perdonado. vivas para mi consaulo más que la sarna de un galgo, que latina de un mesquino, y de una ruegra los años. y la dama de la riña que conmigo la lleraron presa a Tedenico sabes adonde está? poru agrado de suegundad el Rey la puso en mi casa. el diablo no ha formado otro embelico. como este que está pasando y mi señora lo sabe? no y conviene callarlo. porque razón porque nuna en un hombre es asertado. referirle a su mujer sus lances buenos o malos, cumpla con su obligación aquel que ha nacido hidalgo. enoregalarla y servirla, pero si todos los casos que le sureden le diré fuerza espo hay que dudarlo, que descubriendo el secreto vipirá muy mal casados y si ella lo deseubiere? Yo estoy yo, con el cuidado de ver si la puedo hablar porque eni muerte pensando anoche cuando me vio como fue de sobresalto mi vista todo su aliento perdió a un fuerte desmayo y por no asustarla más no volví a verla a su cuarto. brava arenga, pues tenemos y el Rey te ha castigado porqué impediste el saquso? andes a mí me ha prrmiado, pues sabiendo la verdad si en a cona de la de su consejo de estado, y guerrá soy consejero. de contento brinco y salto? vengan cocos y libreas escuderos y la cayos y el gran jamorlan de persia venga a servir a mi amo. que aunque hes menester dinero para mantener el fausto no imporda que a los señores no les da ningún cuidado, para la pompa y grandeza sin cruces poner calvaños y adonde vamos ahora a ver al dueño adorado de mi esposa y a que sepa las honras que hoy me ha dado el Rey. Vámonos a casa con tanto soyla vamos que de Milán las fregonas con un amor abrasado viendo que de un consejero del Rey me hallo lacayo, como yo vaya delante me vendrán detrás buscasdo. an salen Laura y Flora uien as Cómo se halla uristela de aquel pasado desonayo? señora mnejor más toda la noche pasó, llorando no ha declarado su pena? dl cielo le por cierto, porque es tanto su tormento que la habla le prira su triste llanto. ella sale a recevirme. retírate tú a ese cuarto. puede ser que estando sola de su pena el embarazo rompa. silor Pues me retiro obedeciendo el mandato. sale auistela dee seto hermosa Auristela? fno. como está Laura con el cuidado de ver tus melancilias no halla mi pecho descanso. pues de uno en otro instante corriendo los sobresaltos con el tropel de mis dudas el corazón batallando está con las ilusiones siendo mi sebisio un caos. siento mi auitela el verte en tan infeliz estado. de tanta pena y anoche me dio lástima miraros sin color y sin sentido sujeta a un fuerte desmayo. Qué mucho que me faltase la voz y el pecho a susdado en sí embebiese el aliento? y que el corazón helada desmáyase del valor? si al retirarme a mi cuarto con la escasa luz quedaba has tantequía a mis pasos, vi en el medio de la cuadra, al caballero gallardo que dieron muerte? Quien me defendió en el caso que por mayor te informe. una eitatua soy de Mármol? ¡Válgame el cielo que escucho? y creció en mí el susto tanto, pensando no fuese algún castigo del cielo santo, que en su apariencia venía pues fui causa de su daño haciendo la turbación y el mieio en mi efecto tanto que entre el susto y el temor igualmente me labraron, estatua de mármol fría y después quede el desmayo cobre el perdido color tuve pesar contemplando el poro valor que tuve no vensiendo el sobresalto porque siendo un avición No podía hacerme daño. pues ¿quién aibo me defiende. Nunca muerto me hará agrario. y si acaso estaba en vida, era fuerza bien mirado el mostrarme agradecida a sus alientos bizarros, y con estas competencias el subicio basilando vivo tan fuera de mí, arguyendo en tal acaso que no sé si vivo o muero en este penosso caos. en buena contienda el rey me ha puesto, pues me ha imviado a mi casa un saberinto que más me parece encanto. Qué causa tuyo mi esposo para ocultarme este caso? haciendo el desentendido cuando la miro al desmáio rendida Na fe mentido? que bien fingiste villanos, Si diré que fae concierto de los dos, pero es engaño que a ser concierto Auristela era forzoso el callarlo. y el recatarse de mí, con que ciertamente hallo ser la culpa de mi esposo. cómo me engañas ha falso? Señora, ahora ha llegado, mi señor y con él vien la nobleza de pasacio, dándole la enhorabuena y habiéndosele dejado Ya sube por la escalera, y aquí adentro se va entrando. disimulemos, pesares. Yo meretiro a mi cuarto. para que conmigo asiste Felisardos salen Felisardo y paruela dueño amado ¡Cielos, este no es el mismo de la pendencia? está de solo mirarla, Quimeras vamos a Espacio? ¿Qué es esto, Laura tu ores esposa de Felisardo? de lena que te libró del fracaso. mi esposa lo sabe todo. ¿Qué dirá que se he osultado todo el suseso, señora, no sé qué digo los labios tengo balbailientes como si estuvieran con candados para romper las palabras. Yo soy, aquel que empeñado por defenderte si vio con la muerte batallando, o rendido a su onadaña pues con ella a gonizando así por muerto cadaver allí en tierra me dejaron. bien que a esta novedad aplique todo el cuidado para excusarle a mi esposa. el susto o el sobresalto. mas ya que me veo libre de aquel penoso retargo y de orden de mi rey haber esta casa honrado con vuestra olustre persona fento mandadme como ha criado vuestro y el menor de todos que yo Señor, excusados son para mi oprecimientos que bastantes disengaños tengo yo, no que sabéis servir sino empeñaros con gallarda bizarría, a librar de entre villanos, a una infelice mujer Mas no digo bien me engaño antes he sido dichosa. pues vuestra casa el sagrado ha sido de mí y el puerto donde todos mis naufragios después de tantas tormentas de su mar alborotado se libraron con su abrigo. dicha tuve en el acaso. y bien puede decir que salimos, bien mareados, después de presos y muerto. y después de perdonados Ooligasión es, señora, entre los nobles e hidalgos amparar a las mujeres y defenderlas de cuantos alerosos y no altentos contra ellas arrojados, intentar en ofenderlas. aun con el menor daño. Yo nada hice por ti, porque todo fue obligado de mi sangre que ella misma hizo su afecto en el caso. tan cortes como valiente me respondes, Felisardo. sólo me queda una duda ¿Qué es señora? haber callado doña Laura vuestro nombre, después de haberla contado el lance que susedio. al retorarme a mi cuarto. fue el no estar del todo cierta y no haberme declarado mi esposo el suceso. no pado tengo a bien el callarlo. y más lasvéndole dicho, que el pecho estaba inclinado a amar a quien me libró si estaba vivo. dejando a una parte el andar yo inadvertido en negarlo, y mi esposa en no decirlo, que todo no hace al caso. vengo tan farrecido de mi rey que muchos aysos le guarde Dios con la gracia de consejero de estado, y guerra que desde luego vengo a sacrificaros, mi esposa y bella Auristela este donquele al vasallo de mi rey he conseguido. que le goréis muchos añco será mi mayor deseo, juntamente con tu lado adorado dueño mío. porque mi mayora planso es gozar en ti mis dichas. Co puedo excusar al daros a los dos el parabién. vive mil siglos lebradoe que vráis con vuestro padre, la quietud con el condado, Bien que confio del Rey que llegaréis a gorarlo por quien se y soy por mí me dio. Dios os guarde muchos años. Pasuela que tienes tan revotido y tan hinchado. soy criado de un ministro del consejo y los crados tienen algún privilegio de los quegosan los amos? hay razón más mentecata todos suben por en salmos mañana ya seré alferer y antes que se acabe el cuarto, de la luna montaré a capitán de caballos. Jerus qué prisa que tienes en suvir pues ten cuidado praeo que si hasta aquí fui hazuela Ya soy don Pasuela hel ancho. para el coche para para. para condos mil diablos, cochero de satañas de la carrora ha apeado sabio. Pues quiero salir arerevirle. sale sadio escusado conmigo es el cumplimiento. su majestad ha mandado. que vengas presto a consejo, qué importa sin dilatarlo, la brevedad. el que sire obedeciendo el mandato, cumple con su obligación, Esposa a Dros, Vamos Favio. Qué será esta encredad? parece que hapresurado Fabio le dio la razón a tu rsposo relisardo. Yo detrás de la carroza enen en en e cone fuerza el ires con mi amo, como a su lacayo. que un capitán de caballos vadelante y no detrás Ya vendrá vamos a espacio. apauela? que me mandas tengo que hablaros aslar por no es torbar Yo me retiro a mi cuarto. Yo también tengo de irme Claro esta florad. cuidadosuen dm salgan aplasa mis dudas de mis sospechas salgamos, porque callarme mi esposo de Aunstela aquel fracaso trbarse cuando la vro ella declararse tanto ignorando que yo era esposa de Felisardo que casi de amor le daba ellor ascmos firmes ya tirano Amor nunca tus plechar estuvieran tan amano. para matarme de celos. mas yo celos, ¿de qué? cuando con tan fina unión mi esposo, y yo estamos en lazadir. mas por la misma razón me empeñó, en averiguarles mi ama, sin duda quiere propiner algún ensayo de comedia según piensa, y después vuelve mirando las paredes de la cuadra Sale Auriste la Apaño decote sólo me trae el cuidado de una sospecha que Laura para hablar con su criado ha querido quedar sola y el no liciverme declarado que de Felisardo era Espesa me ha inclinado a pensar, Detente lengua irá a decir doble trato y no está bien el decirlo cuando yo de Felisardo y su esposa hererebido a un tiempo favores tantos pero cómo en las mujeres siempre se oculta un engaño de que la intención primera siempre vive con recato para concrersimiento o ha cido mi sobresalto falso, o verdadero en Laura desde aquí podré escucharlo. yasuela yo el detonerte. Goracias a Dios que has hablado, que entendí que estabas muda es porque quiero encargaros son te credo oea y estaras de segura que se callarlo lo callaros por mí. Dime tú, ¡ay fuertes hados? que no sé como lo empiere, y la lengua entre los labios al quererlo pronunciar llert va ella misma tropezando. ni te hallaste en la pendencia que mi esposo y los soldados en la casa de Auristela pcieron No fue en vano mi sospecha acuchillando ellos a mi amo y yo acerte a tener un callo en la mano. No te pido de la riña él como o cuando. pues que pides de Auristela si él la conocía acaso, Yo crieré que sí, porque pena gran mentecato sin conocerla estar tan firme empeñado en su defensa. a fortuna? como ya voy caminando a mi despeño, yo misma en los celos tropezando? y tú te hallaste anorhe cuando la dio aquel desmayo? le diré que sí, porque no sepa que deje a mi amo. también anoche me hallé. con la turbación y espanto, no lo pude persebir si es que estaya este villano allí también. y qué facel habió una de los diablos de riuneo míos, entre ellos y entre la queja y el llanto vino el dismayo que está en las damas tan amano que las más le llevan siempre. en el bolsillo enserrado. Ni sé si diré vardad o si miente escucharlos me importa y dicimular cualquier genero de agravio. y Belisardo la quiere? Señora, la está adorando. Pero ¿qué digo yoimiento. mas lo dicho ya está hablado, Yo cumplo la obligación del oticio de criado. Lurego le parece bien pure de la Eso es claro. que la tiene por hermosa y si la mira a tu lado de parecer qué pasuela? que eres como el pecado de fea como una tigre un dragón calla vellano que si prosiguer la lengua de la amanzaran mis manos. Vete luego de mis ojos. Ya mne voy Dios se haldado. con qué buena opinión queda mi henor Qué bien pagado queda mi amor de un aleve de un fementido y falso esposo Lovra mi bien. sale delar si en a cora de la a la prudencia volvamos, y en la cárcel del silencio dejemos aprisionados, mil celos, que quiere el rey? con un decreto o despacho me manda partir a Roma. para el papa consultando ciertos cargos de la guerra. pues cumple con su mandado. Pues eres vasallo suyo. queda aun más dueño adorado. pues que queda que el rey ya de lutan ha marchado para Nápoles. sorao. porquue porque su primo talando sin dar partido ninguno, a sangre y fuega abrasando con un poderoso ejersito, viene por todo el estado. que diro de soo. ¡Cielos, ¿Qué es lo que he escuchado? Pues esposo, lo que importa antes que venga el contrario es marchar luego. Ya está bien despachado un criado a la posta por la parte que el maresta más cercano a prevenir un navio. pues reLisardo a embarcarnos no te detengas un punto, porque si estos unhumanos no van cuartel a ninguno es perderte y entre tanto mandaré que me recoyan vestidos telas borozados, plata oro y lo mejor, de los bienes que gnamos y lo cierren en los baules y vayan luego marchando las cargas que del saqueo nada habrá seguro santos ¡Cielos, paréceme que a corta de este trabajo pongo remedio a mis celos apartando a Relisardo de Aunístela, quiera Dios si venn da de la que así se e vive este daño. señor, Felisardo escucha. que aunque el tiempo es limitado quiero aprovechar el tiempo aunque sea breve el rato. qué mandái que vuestra esposa vive en recelos pensando villamas de mi henor. Callad, que para pensado no es semejante delitos Pues ya, señor ha pasado por la lengua mi decoro. entre Laura y el criado. no quisiera que contigo me hallase. estoy turbado? Yo no puedo de teneme. porque mi honor ariesgado está si me hallase aquí. ahora contigo hablando. solo uon breves razones do diré ahora de paso que supuesto que eres noble y como a tal el amparo tienes por cuenta del Rey para mi curtodia, aguardo de ti la mayor fineza, de cuantas habéis logrado. Pues lo que te pido es que por mi amor y el encargo de ser mujer que es lo más que en aqueste desamparo de esta guerra tan sangrienta no me dejes, pues esclaro según desde esa ante puerta altenta estaba escuchando, que entran a fuego ya sangre las trapas en este estado. y habiendo marchado el rey cierto será grande el daño y aunque mi padre a caudille estas tropas, y o no aguardo, en la emvestida primera que rrespeten el sagrado de mi casia, porque entran como a lovos arrojados, que sólo buscan la presa deesta de mucho daño, y a su siento el exponerme si en aconade la en este riesgo tan claro. te pido supplico y ruego, que como noble gallarda, y altento me lozón se das, pues por mí has hecho tanto. llevarme contigo a Roma mientras que tan duro estrago pasa Milán que después procuraré con cuidado, el escricir a mi padre que venga por mí el amparo seréis de mi rida y yo he de hallar en tu sagrado vinculada la piedad. bastante me he declarado discreto eres noloignoro y ama entiendes reLisardo. ¡Válgame el cielo ¿que escucho? quien fue el que sevio cercado, a un tiempo de mujer promia y otra dama que el amparo busca de mi parrosino. no hacerlo es de hombre bajo y vil acción y en saberlo tiene de estar enojado Pederico y con razón, Pues dirá que falte al trato de socorrer a esta dama, cuando me la dio en encargo. y si la llevo mi esposa como a león irritado, entre los celos sangrientos, ha de formar nuevo agravio. todo y dodo contra mí, que en las mujeres ydesdado cuando se pican de celos, para castigar su agravio arrojan de su malisia, muchos repetidos daños, que estas cortas de saber viene el manido a pagarlos. pero mis obligaciones? Dígame, Laura, si falto cuando con el rey y ella y el mundo, sino lo hago lo que me pide, dirán que quede como a villano. Pues ¡válgame la prudencia pneste lame estrechado. para que Laura Auristela y el Rey sepan que cuando en cualquiera obligación se ha emperiado Felisardo, sabe cumplir como a noble como altento y como ha honrado. dicen dentro con ruido de guerra tro y salen el Duque el Conde y soldados Dentrouo viva hedenico, viva viva, el duque de Terrara. otro a la muralla. otros al assalto. unos guerra uerra diros ycasas oros al arma al arma, Ya la artillena ha abierto grandebrecha en la muralla. pues yo pretendo abanzar con los míos a la plaza. guerra guerra soldados, soldades al arma al arma. Conviene saber primero con que prevención se halla el enemigo. Aunque tanga las inventivas royanas dentro de Milán, resuelto quiere envestirlos al arma Viva Federico. venos vi va tros el gran Duque de Berrara. Guerra, guerra den conde al muro cojas clarn Avanza avanza tiros con que prodioso es ferzo anmando las escuadras el Conde llega a los murios para abanzar en la plaza? quiero de sus movimientos seguir el diseño y traza, que al fin es soldado riego, engobernar las armadas. eto Viva Federico. coras y os el gran duque de Berrara. de ales clardes n Felisardo, Laura Auristela Flora pos vela Ya al asalto de Milán según las voces hoy da el enemigo. qué mal hallados están hoy los remedios conmigo? Ya el bajel está esperando, Bien podéis ircaminando con la ropa mal amigo es el mar, pues si se enfada a veres con su corabera le da con mucha destreza una embarcación volcada. que poso gusto que en señas Laura con esta partida pensé aliviar a mi lida todo el dolor a mis penas, y miro que muy en vaño los remedios en mi son. hasta que la embarcación llegue a ese pueblo romano, iimporta el disimular de Laura el estar sentida, que después de la partida Bienme podré desaogar. eYa la ropa está embarcada. Felisardo me conviene con esta gente que viene el no quedar embarcada lo que has hoido. la ver que no me quiero embarcar disimulemos pesar, Mirad a vuestro marido en el riesgo que se halla si vienen los enemigos, con vos le serán amigos, que esto ercuche lengua calla, no te despor entendida Mira que el estar aquí detenidos para en mí corre gran riergo la vida? sea todo lo que fuera, de mí no hay que aguardar que me haya de embarcar. esposa, si mereciere mi amor por ménto pido no dilates la partida, Mira que tengo la vida anesgada ymuy rendido. vien a cona de las con lágrimas a tus pies te pido que este disqunto me quites y me desgusto. te cansas y en vano es que no lo tengo de hacer. hacedlo por mí, y por Dios. menos lo haré yo por vos. a mucho que padecer expones a tu manido. quien le dijo que viniera a embarcar de esta manera No sé como en furerido no rompe la voz el labio. Mira que agoran des ventura esta tu esposo? mi ventura ya fallice en este agravio. No hay rremedio? no reparas que a morir me expones miseramente. Laura no har de permitir esta rubina tan grande. Ya yo me canso y por mí responda el air pees. Vive ese estrellado ofir, donde hermosas los echellas se hallan de milenmil, que por esta ingratitud que sin causa, veo en ti, que llorarás vive el cielo nuestro amor tan infeliz, que reducido a desdichas Mal lobro has de ser de mí, pidiendo al cielo, dispare pues tan infeliz nací tantos rayos como luces tiene en su hermoso adir y que me trague la tierra entrel padecer y vemir. ruego al cielo que permita que se venguen contra mí hoy todos mis enemigos. y que lleguen a tañir sus haceros con mi sangre, esmaltando en el carmín de su púrpurea color, de los campos el pensil quiera el cielo que me encuentre la primer bala y sutil que aparte del corazón el retrato que impormi de tu tiranía aleve hasta que llegue a rendir en manos de mis contrarios la vida en sangrienta lid para que, pueslique el mundo de tu ingratitud tanvil que la amí como a tirana pues por ella me perdí. aunque más es más me digas nunca podrás conseguir el que me embarque que ahora trabiosa no estoy en mí pensando que tengo celos y no me sé arrepentir y yo, aunque sepa perder aquesta vida infeliz con esta entrada en Milán aunque lo llegue a sentir fuerza es volverme a mi casa, y esperar allí el morir. TeLisardo a Dios, y no me respondas que sentir me queda bastante pena el cielo mire por ti. de lástima que le tengo Yo meretiro de aquí. Yo temo que de los cielos el castigo ha de venir. siendo mi ama la causa. en su tiquí y miquimito Ya se han ido y me han dejado. Cielos, yo no estoy en mí. ¿Qué es esto ¿qué me sucede? a fortuna, como infeliz hoy con tu rueda atropellas con lo que emperé a lucir? Mas de quién me quejo yo? No será mejor sentir y mejor razón quejarme de esta fementida y vil esposa que sin dar causa se conjura contra mí? pues en los riesgos que espero No me esposible vivir. En qué te otendí tirana? aleve en que te ofrendís Dime ¿qué causa te hidado? sien racona de la para despego tan vil Esto es amar firmemente? Ya vista de esto que vi No te desengañas hombre? corre ese velo sutil, de la venda de tis ojos. fuego llegue a consumir a cuantas mujeres saben bien engañar y fingir. que yo sin vida y sin alma de lo que pasa por mí, del todo desesperado, a Milán vuelvo a morir. Hoy los cielos me castiguen cúmplase el rigor en mí pues eché con mis pesares la maldición contra mí poaeoad Lisardo soloco e Felisardo

JORNADA TERCERA

Preconbred bien la casa, no quede en ella rincón sin servisto y las aloyas las joyas de estimación dijero y lo más precioso ndo le llevad. no obre yo con esa estrechez contigo, cuando tu rey y seor tequera castigar. y mi ruego consiguio que te dieren libertad ese tiempo y apaso paso, pero puede el cielo por sus feencios que son incomprehentibles, volver nuestro rey en posesión de milan edenco. Calla villano es da voz si no quieres del castivo privar el fiero rigor, por tu fíngame desverquema Villano, no, vive Dios Qué noble el cielo me hizo. y nunca en mi sangre vuesto infamia de villanía, ¿t selios cenor con mi rey helido y soy hasta morir muy leal pues con firmeza y valor ha sido de Fiedenico muy amante el corazón. y nunca a su real persona fue Felisardo traidor. Ya sé que hablas conmigo diciéndome desertor, porque me pase a esta parte. pero si enemigo soy total ya de Federico, por aquella vil prisión en que me puso premio de su fiera indionasión, que al mejor oficial suyo se lo da por galardón, Pero el duque de Ferrara a quien por rey y señor, le doy rendida obediencia con de vida estimación, mira como este premia, pues me ha puesto en el mejor timbre de los militares. en cualquiera supeñor. caben dos cosas Lisardo. saber quiero cuales sonto el mismo señorimiento, Ya bien clara la razón la traición bueno es pagarla, mas no fiar del traidor ea soldados, llevadle y en esa obscura prisión Dejadle guardias de vista. pague lo que me ofendió Fiederico y también pague la atrevida presunpción de reñir con mis soldados, aunque su ergullo pago, por entonces su delito sepa Fedenco que yo soy parca de seis ministros. no remo yo tu digor. Dios volverá por mi causa, y aunque preso me hallo he obrado en cualquiera de lo bueno la onejor inviale a Tederico a decir que venga hoy a sacarte de la carrel alante pene n men e en que estás Tio con Dios que me dará libertad. y tu vana presunción no haga tan vano el alarde de tus fierezas que yo mandé contigo algún tiempo, y ahora me mandáis vos. cuidado que este treatro no llegué la mutación. porque la fortauna es varía y suele con gran baldón, deslucir al más dichoso y sujetarle al rigor hipórrita, calla calla, que me ofendo vive dico de verte con esa farsa. sabe que Lisardo soy, que me he quedado en Milán para que de mi rigor todos lloren la intrina los que apasionados sin de ederico a la causa. Talleradle, que estoy ofendido de mirarle cuanto y más de su razón guarda el castigo del cielo, teme de él la incignación porque de la ingratitud Dios supremo creador, tanto se ofende que paga y castiga, según son las obras buenas o malas del justo y del pecador Vamos de aquí elisardo. vengaréme alura yo que después pero me imporda que lirritado quiera Dios sor severo que también si castiga da perdón. preso a Felisardo y al son de cajas sale el Duque de errara y el Conde de mortara dalgo Ya diligencia fue importante de no pasar el ejército adelante hasta dejar en la ciudad a prisionados a todos cuantos sublevados a pasionados de mi primo fueron, y en esta oración su vir liguieron Ya, señor, Milán está rendido, porque de tu poder las iras ha temido y su primo confusa apresurada, la lintad te ha dejado abandonada. retirándose a Nápoles temeroso viendo a tu ejército venir tan poderoio. Juidamente ha obrado el tiempo que edenco ha gebernado pues por la ciudad publican todos que obligados los dejó por muchos miros de cuantos públican su alabanza, conviene tomar fiera venganza porque con adulaciones no inficienen a los que aseguir se disponen el bando poderoso de tu Alteza dergo lo que dires ejecuta con presteza antes que estos lindiciados a las que se hallan inclinados, a seguir de miraron la justa parte con mana con dopler estilo y arte los trastommenpues consegreto engaño pueden causar a mis dominios mucho daño e lgado toran cajas y sale Lisardo A vuestras plantas, señor, vengo a dar partes overirte, como FeLisardo queda en la carrel Qué me dices? más imporda su pperipión que de Milán el rendirme la obediencia deseada, y por esta nueva pide mercedes que consedidas cuantas lleguer a pedirme están todas el galardón marsublime que puedes darme es estar satisfecho conderirme que te das por bien servido con que leal sacrifique en vuestra real empleo mi desvebo con servirle. y como en vuestra memoria este afreto se eterniré no quiero mayor blasón? con todo lo que me dires. no puedo dejar de honrarte y así mercedes y timbres qué recibió Felisando de mi primo hoy recibe, en pago de tus servicios, de mis tropas y en mis lides eres manscal de campo. Señor, deja que me humille a besar tu piegue en ti mas se enjalta el que se rinde interesado se muestra Lisardo para señirte, confio que su lealtad le hará feliz, como incione. Vos Conde será forzoso como el mejor que me asiste que de orden mía aperara Vais a gobernar hhumilde Beso tuy pies, y aunque siento partir adónde me dices por dejar a vuestra Alteza. más primero los que sirven tienen obediencia y no elección, cuando mis fines tienen todo mi deseo. como aucisallo el servirte es mi respuesta, señor, decir que voy a partirme a errara. Pues marcha y todo mi estado nije como si fuera yo propiio. vuestra vida se eterniré. Vamos que de Felisardo, veré que castigo elije, mi consejo porqué importa de mi primo dicidirle. bane y descubrese eLisardo una silla con prisiones. Portuna, dime, hasta cuando conmigo has de ser ingrata? Dime, pues porque me trata tan mal tu rueda estando ya de la muerte, esperando el postrer fin de la vida, pues como a fiera honstida la parca conmigo en señor, acreventando a mis penas ver mi liverdad perdida sentado en si yo te hubiera ofrendido, No fuera mucho mejor que tú misma con rigor son tenerme aquí oyrimido, ni de otro haberte valido, castigarme con tu reño. no del tormento que peno pues fuera en ti may glona tomarte tú la vitoria que entregarme abrazo ajeno. Nno miras como a reidad que desluces tu poder y te apartas de no ser Diosa de la advercidad perado pues de tu severidad dirán con buena razón toda la vulgar opinión, que ya te faltaron bríos pues de ajenos albedríos tabales con sin razón. oro estoy, no estoy en mí. cuanto la imaginación la acres sienta esta prición pues por amante perdí la libertad, ¡ay de mí! que no quisiera ayordarme de mi esposa que a matarme basta de aquesta memoria, lo afligido de mi historia, para que llegue acabarme a fiera ingrata mujer? que por los viles receles que acreicentaron sus celos me habéis hechado a perder, mi rubina habéis de ser Mal hu dicho lo habéis sido, pues según llero oendido con el te pesar que siento diré con mi sentimiento, que tu anisma me has perdido. no fuera mucho mejor pues llegasseis arrizarme que dispiviera embarcarme contigo, porque tu amor me enseño, tanto rigor? Mas ¿porqué sobre esto arguyo? si nadie la culpa turo? sino yo, porque un manido nunca ha de estar tan inido. que se aparte de cr suyo no te castiguen los cielos según mereces mujer no llegues a padecer por Rrína mes recelos, lo que merecer mi celos. que aunque pudiera oprendido rogar al cielo afligido, castigará tu locura, hoy me enfrena, la cordura de ver que soy tu mando. con lágrimas en los ojos lloro en aquesta prición mi desgracia y perdición pues miro en tantos enojos mi grandeza hecha despojos, pues cuanto el rey procuro y en sus dones me encumbro, mis enemigos airados me hacen ver abandonados, los timbres que halla me honró. saleasuela con prisiones Maldita sea la vida que apeteré la prisión porque es su habitación, una cosa aborrecida. Señor, de afuera es venida, con un manto una tapada acida de su criada y para haberte de hablar, me ha dicho que quiere entrar, y viene tan recatada que solo se descubríó al alcade. admiración. me causa tu relación, y el alcaide conocio vienera y que se yo No puedo yo adevinar, la mujer que quiere entrarto a hablarme, ¿Quién puede ser? Dile que ent Laura ora con mantos tapadas y se descubren al salir No es menester para haberte yo de hablar yti. tu lisencia. Laura, ¿qué es esto? ni aquí dentro de la carel. No te admires que de aqueste al ver que pase con el disfrar de este manto a pisarle sus humbrales, porque como loca vivo el rato que sin mirarte están mis ojos empiendo el vencer disticulvades por verte. Laura, detente que con desengaños tales como tengo tuyor fuerza es ya que me desengañe, de que no dices verdad. Luego no te persuades. No porque si fueras fina y me adoraras constante, conociendo mi peligro, procuraras embarcarte culpa a mis celos, no a mí. de ningún remedio vale tu llanto, obre fortuna, y hoy contra mí se disparen todas las iras del hado qué forzoso es que me alcansen las maldiciones que echí aquella infelice tarde contra mí en un casado para cuando li han de guardarse las bofetadas poquela tu cientas mucho la carcel. Aora quisiera morirme. de mi ama el disparate todos lloramos ahora. si el amo no contemplase tantas morandangas, no sucediera este desastre? y como querazón tienes. ella luerro en no embarcarse. más tirandos detascer cien carretas, del que hace caudal de mujer reniego de quien las paños y quemasen a esta ididas los demás, por mí te digo que amén menos a mí. la pprimera habbías de ser. Pues infame? quedo quedo no roparao, que están los amos delante tú saldrás de la prición. Nora, para luego estarde. sale el alcaide yoiras en esta oración Relisardo perdonarme qu hallándose aquí tuesposa a notificarte pase, del gran duque de terrara un presepito. Cuál es alcaide? el que su alteza ha mandado que a los que han lodo parciales de Tederico en la guerra y a mi duque desleales que estoy sin dilación los traigan en este instante a un castillo de Ferrara. es preciso el avisarte para que estes prevenido. y aseguro por mi parte que siento el darte la nueva por lo cual estás señales son que la escolta os espera para marchar Dios os guarde. ¡Válgame el cielo, ¡ay de mí! Laura lamentos no valen ni a mí de alivio me sirven y supuesto que me traen a padecer mis desdichas. ben valor que yo constante a pesar de mi fortuna, si hay fortuna a quien pesarle puedan mis trabedias tenga con un aisuño semblante resistir de tantas iras la influencia incontrastable vuélvete acubrir el manto y al momento de aquí parte y esto sin hacer extremos. que mal hice en no embarcarme por excusarme estas penas? Esposa ya viene tarde seré conocimiento, ni a la mnemona traslades lo que olvidar para siempre quisiera y nunca acordarme. quédate en paz que las cajas Ya terán, para que marche que desacorde y sin mí estuve entonses pesares no basta quitarme cuantos pienes joyar y equipages, tenía dentro en mi casa sino que también infamos merobáis de mi presencia a mi espono? Nada vale el lirar ni hacer extremos. Laura a Dios. penas matadme eLisardo. si al llanto vuelveo partiré sin escucharte a cielos, aunque ella escanssa soy tan noble con mi sangra que no me atrigo a culparla tanto la adoro. en el lante que bien pareza ungarrete, que por una y otra parte le ancliese las costillas. Máldito el hombre que haré caudal de mujeres, pues ellar laven contalarte saber llorar y engañar que a un santo harán emborarse ADios espera. deja primero a negarme en tus brazos. Qué desdicha? qué pesar que tristelante que lastimona partida Qué más infeliz viaje? Fuerza es morir de tu ausencia. Ausente de ti, es matarme. Venid aprisa desdichas Venid, a podra pesares, No viva quien tanto pena No viba con tantos males. cordoa A Diós que terser aviso es este y no piense alguien, que por temer el castigo regatro este viaje Guarden tuvida los cielos. mvida los cielos guarden. Flora a Dios! lln que tú también con nuestro amo te partes? por fuerza Por qué desito? por criado Pues ¿qué hará el ser criado? do es estos sayones infames, una ley que atroche moche amor y criados paguen el Conde de hortara Auristela ya ponlamiento Ya que la suerte Auristela me hallerado a gobernar de Terrara aqueste estado pues el gran duque de mi fía de este gobierno el peso y derde el día, que el juramento he rerehido de gorernador, estoy ha persebido arer con el cuidado eigual celo, de la justicia y piedad com ún dervelo para dar a entender a todo el mundo. que sólo en esto fundo la lealtad que a mi afecto tanto abona para asegurar del Duque la corona. en que redenco tiranamente os sado, del drecho y la razón, había uscupado Padre y señor, al cielo santo ruego que su dominio se a tanto, que de forma con el tiempo se eternise que sea inmortal, ¡ay infeliza! depar que no puedo apartar de Relisardo la memoria, pues gallardo tano empeñó en mi favor su birana que yen tí en su esposa la tranía de no haberse por entonses embarcado coras Quién será el que ha bracionado aque este bélica inprumento crupe con la baquita todo el viento? sale un crado todos los que rebeldecen Milán han sido hallados a Berrara los traen aprisionados. y está señor, la causa halido de sos parches que ahora se han ordo. y los traen con ignominia tanta que la gente de admiración dida se espanta apol Cielos, no sé qué sobresalto desea de de ha puesto en mi pecho tanto espanto al escuchar este milidar estruendo. que parece ¡ay de mí, que estoy viendo amarrado a Felisardo con priciones. pero vente corazón no te apaciones? al ma no pases a ser atormentada porque soy mujer y estoy del obligada. y a todos los infelices los van entrando aquí dentro isardo y soldados trayendo presos a Relisardo y pasuela y a otros. yno escusó el besar tu mano, ya que me permite el cielo verte en Ferrara. pisardo amigo los brazos tengo para perevirte infano porque es tan grande el contento de verte en Ferrara que no puede sosegarse el pecho de este regoisjo ¿qué traer que hay en la corte de nuevo? como su altaza se halla? Mi señor, el Duque bueno Aqueste no es mi enemigo? Valedme dicinos, cielos! Yo en nombre de su alteza esa foneza agradezco, como también de mi parte lo que me honras aprecio, que solo para serviros a que me mandes esperos en lo que es obligación, no seobra nada menos. Cielos esta es Auristela, su hija, ¡Válgame el cielo? qee de verla estoy conido, pues es fuerza que del tiempo pasado se halle ofrendida. Mayaquí importa el silentio y disimular, señora, si el que llega a los pies vuestros merece besar permite. Lisardo bueno está buenos no paséis más adelante. que no se corra este ecio de mirarme? a que aemara has venido señor ven con una orden del Duque astraer los prisioneros, y a todos los que en Milán en el pasado gorierno rebeldes fueron mandando su alteza los tengas presos en los castillos más fuertes Yo cumpliré su presesto. Pues aquí traigo la lista de quien son estos sujetis Damela que quiero ver sus nombres qué es lo que leo? a Felisardo traéis? si servor e porque el gran dduque nuestro no quiso cange admitir por su persona. a Relisardo han nombrado? y ya por entre los presos le miro como arubina de aquello que fue algún tiempo. no tengo valor de verle. Portana a que más extrimo puedes haberme traído? yo que la culpa no tengo más que solo de servir porque me han traído preso. Mal haya el alma de quien aquí me trujo y reniego, de su casta y su linaje avien medio del infierno, le pagnen el galardón que merece de traernos presos a errara libio. estos prisioneros llevaréis a los castillos más fuertes de los que tengo en este gobierno y todos con el acompañamiento guardia y custodia que traen de aquí los llevaréis menos, a Felisardo que aqueste se le debe más respeto tener que no a los demás y cuando no fuera esto, para la seguridad conviene dejarle preso en la dorre de palaio, que yo solamente quiero ser guardia de su persona y para que mi desvelo este ligilante a todo será fuerza conocerlo. adonde está rendido que aunque los tiempos me han usurpado el lucir de mis glorias, no pudieron aquel blasón heredado borrar y entre los estremos de noble y de desdichado, puesto a tus pies agradezco el que solo me pongáis en la torre sea respeto de mi persona, o mi carrel mas segundad que no entró en más que solo deciros que la merced agradezco. tan cortes como entendido. respondió. Saben los cielos que de tus adverlidades afableme compadezco. Yo te agradecco, señor, la fineza que se vero tiene Aurístela el lemblante que a mirar aún no ha vuelto los ojos a mi desdichas? cómo los que cayeron hallan mal padrino aún en los que favorecieron? Yo no estoy en mí pensando en lo que está sucediendo. no conviene declararme con Auristela, pues veo que desentendidamente borra mi conocimiento. o no quiere declararse, que viene a ser uno mesmo estos dos extremos y yo corado de tan hidalgo me precio que ni a ella mi a su padre los beneficios que he hecho les acordaré que al fin en los que nobles nacieron aunque el hado les abata, no pisan de válesme dios, de representar finezas para detener el fiero, es lavon de la cadena, que merinde como apreso que me ultraja seando noble y me oprime como areoo Señor, y a la guardia espera pues vayanse componiendo los soldados en sus filas, y pengan todos los presco desde el palacio al castillo escuadronados, en medivo Vamos todos y ves venid FeLisardo, porque quiero que en esta arrimada torre unida con sus simientos y haré a palacio tendréis segundad y respeto desente a vuestra persona. la fineza os agradezco. hija yo vuelvo al instante. vuestra vida guarde el cielo. ¡Ay, padre, poro conoces al hombre que llevas preso. pero no he de ser quien soy, aunque ofrenda mi respeto, si no pongo en libertad a quien la vida le debo. auaora Cómo que vienen de camino? No hay quien pueda comprender señora, tus desatinos. Quién temete a ti en caminos? Quieres acaso perder el sabicio estas en ti? tienes el seso cumplido? porque a Berrara has venido? ¡Ay, sinfelice de mí! no entiendo tanto llorar quieres perder el sentido? Aora llero un bien perdido, y así le vengo a buscar e lacona de la que a mi señor vas buscando? No dudo que amor halido en Fierrara hoy he sabido que el Conde está gobernando. y quiero solicitar, si pardo por este medio, de Felisardo el remidio para poderle indultar. primero representando lo que hizo por librarle a su hija y por guardarle su cassa Señora, estando hoy el Conde de miortara con tan prospera fortuna, a tu desgracia importuna quieres que vuelva la cara? pues para su interieción pretendo a duristela hablar. que en ella confio hallar. inculada obligación cuando está de ti ofendida ¿Qué quieres haga por ti? y a sí que yo la ofrendí y que anduve inadvertida pero podrá disculparme el ser mujer tan celosa y ella haber nacido hermosa lo que bastó a inquietarme. que una mujer siempre hacido enemiga a otra mujer. que le da bien que entender si labla bien de su mando pues si en mi mano es tviera y a mi heso me pasara que otra mujer le estimara. a mí nada se me diera no sabes lo que es amor, ni menos lo que son celos, que an abrasados desvelos llorarías tu dolor cuán mejor hubiera sido para excusar este enfado el haberte tu embarzado y seguir a tu mando? remedio no tiene el hecho, y pues que tanto lo siento Deme el cielo sufrimiento, y resistencia en mi pecho. lleguemos a la ciudad que ya en su muro parece que a una estranjera le ofrece compaliba la piedad. Quiéralo el cielo otorgar. en el pongo mi esperabza pues una mujer alcanza lo que pide con llorar. de pee eso Beliardo y pasuela presos y a ti apncie entas entra pasuela en cuidado, que no da el siento apercibe desdichado del que viva en la cárcel enserrado. ha fementido Lisardo que mal paga tu lealtad el ponerte en libertad? ya nino un remedio aguardo si por hacerte favor Señor os han puesto aquí y yo por servirte a ti. digo del gobernador, que remigo de sus modos que sin darnos de comer aquí nos mandó meter. lo mismo hicieron de todos los prisioneros. por dios que es mi hambre sin igual, y no pensé que tan mal nos tratarán a los dos. Quién creerá que está conmigo Hoy el hado tan severo? yo, porque es un majadero el que popa a su enemigo. por bien hice yo el librar OLisardo de la carrel. Tú pensabas que era ángel que te había de saliar. pero parece que he licido, aquí soñar una llava y esto ayarrote me sabe segúndiene de escondido. para mí, dichosa palma era el morir ay quien s alguno para albasía de esta miserable al ma? segunda vez a esta parte vendo con recato y con silencio se escucha torser la llave en la serrayaa de l ee do san dieo me valga con sus mendrugos? para que me quite el miedo y la hambre. seliso y aparece que la orusta puerta habriendo reververá de la luz algún escaso resfejo, Todo es un caos de dudas. Yo se ha entradola dentro una mujer o fantasma siendo para mí lo mismo uno que otro, ¡Ay, señor? Santíquate que moviendo el paso aquí se encamina y trae el rostro cubierto. AUstela con una banda en el rostro y una li Corazón cobarde alienta no tengas algún recelo, cumple con tu obligación, libra de este cautiverio a ReLisardo, aunque ariesgue de mi padre su respeto. Viva quién me defendió. de aquel traidor que volvendo la cara a su rey tomo partido en el estranjero. este, según informada estoy es el aporiento ocalaboro, en que está aquí Felisardo preso, no quiero que me conozca y con el rostro cubierto de esta banda le daré libertad y cumplo a un tiempo conmigo y con él y queda asegurado el recreto pelisendo Señor, santiuna primero y forma en la mano cruces que con el rostro cubierto no puede ser cosa buena apartate y calla, necio. fueno por el postigo excusado que esta torre tiene vengo a darte la libertad. palabera Yo agradezco la fineza que me haréis. pero advertid que prrimero os habéis de descubrid para saber a quien debo Esta fineza. estas loro, vamos presto salgamos de aquí y nunca que se descubra que es cierto que será ángel mujer, Deidad suno palas venirs, prodigio y que mas dir que del todo me arrepiento. de santiguar y hacer cruzes, fiate de ella que pienso que es de nuestra redención un para ninfo del cielo. FeLisardo soy mandada de una dama que en secreto para darte libertad, se vale de este pretexto, fiando de mi cuidado este medio que ha dispuesto porque si es a aagradecida de lo que tú en algún tiempo hiciste en Milán por ella. bastarste e digo conesto para que sipas quién es Aurístela os vive el cielo. aquesta que me está hablando. y ya que por este medio quiere darme libertad también yo alhora pretendo hacer el desentendido. segunda vez agradezco la fineza de esa dama, y advertirte tambiendero que no sé quién obligada de mí está en tierrara y cierto que es manifiesto el error, pues le ve conocimiento no tengo en esta ciudad. y si por ser extranjero tiene piedad, hare mal esa dama con por etexto semesante aventurar su autondad y respeto, y así, decidle que yo esta atención agradezco, y que más quiero morir como a noble prisienero que no que diga la fama que temeroso del riesgo, me libre de la prisión. Señor has peroido el seso? Jerín y que disparate? salgamos de aquí al momento. dejate ahora de puntos que hartos en las medias tengo. y alcabo de la jornada te quiero dar un careso que es mejor sulto de mata que no los ruegos de buenos. tan falto estáis de memoria que te olvidas del sujeto que de ti se halla obligada? te digo que no me acuerdo. presto olvidas Felisardo a quien te estima. decir otro pues yose y arrebatando este velo niega ahora a vista mía, también el conocimiento? Ya no es posible negarlo, y rendido te confieso que soy tu esclavo y también hoy a tus plantas ofrezco, no la libertad, pues de ella sólo vuestro padre es dueño. Mas te sacrífico humilda con debido rendimiento alma vida voluntad corazón y fino afecto. pues me doy la enhorabuena del penoso cautiverio, que padezco en esta carrel pues de haberllegado a veros austa de mi prisión por muy dichoso me tengo. Felisardotento, tenta que cen menos rendimientos Ya me tienes obligada a desgracia, que los cielos tenban casado a este hombre, Yo la invinación cro puedo de agradecida crendida apartarla de querirlo. con preguntas y respuestas se estará pasando el tiempo, y al negorio de la fuga que tiene de ser primero. ¡Vive Dios que no se hará según el ensarte veo de tanto punto desolfa Felisardo, ya que tengo segundad de librarte ven conmigo porque quiero que sin algún embarazo desde mi propiio aposento cuando ya todo el palacio este puesto en el silencio para la marcha de Napoles Tomes el viaje, cielos! la puerta por donde entrí paréis que están abriendo? ¡Ay de mí! que estoy perdida se me hallan aquí dentro dceo. peni de No lo dije yo que al postre todo sera embelezo? turbado estoy, pero aquí para ser sagrado vuestro ¡Ay segundo calabozo. escondeos y matemos, la luz y no temáis cosa, que como a noble os ofrezco darta perder mil veces la vida antes que entren adentro de este retiro. sin mí estoy. fenos No os alteréis. leoro. Entrad presto. latan la juz y escondese Auristela ila en el Conde con una juz Laura y Flora entrad, señora, que aquesta es la cárrel, en que tengo a tu esposio apricionado, y supuesto que tu ruego conmigo ha pedido tanto, lrnto como también el respeto que a ti se debes y también lo que me adviertes que debo os elisardo, el cuidado, que son arrogante empeño, expuso su bizarría, para hebitar el saquio de mi casa y a mi hija llevarla al sagrado vuestro. ignorando estar finezas, y hallándome de este pueblo ni gobernador falte con Felisardo y impuesto que esta es la verdad, habladle añora por tu conicelo que después a sus desdichas Yo pondré todo el remedio. el cielo pague alsería. tanto favor de de o deda Yo pienso qué es este su calabozo. elisardo? Quién cielos Que miro Laura enperara? doña Laura y vuestro dueño viene ahora a visitaros conmigo. No tengo aliento para poder respirar una estatua soy de hielo. aunque estimo la fineza no deja confuso el pecho de estarciendo que mi esposa está en Ferrara. vivir sin ti Felisardo. ¡Cielos mayor es el riesgo del que pensaba? paquela dne teno y pues de hallar contento en la posada que tienes? molidos tenga los huesos, el que nos conduja a ella. como estoy cuerda, si tengo a mi esposo en mi presensia? y con ellos turbada tengo la lengua cobró la vida. Fielicardo muy turbado? dejadme un piso recelos. habiendo ignerado yo, Felisardo lo que debo a tu persona es la causa que no acudiese al respeto que te debí, pero ya que de vuestra esposa tengo declarada esta verdad, lo que mi hija al silencio la omitio y nunca dijo, hoy mi palacio te ofrezco para que sea ospedaje de ambos ados, pues deseo ser tu amigo y de tenerte cami lado Ya no tengo embarazo que me estorbe la salida, yo agradezco por mi parte padre mío, su libertad. Pues qué es esto cómo has entrado en la carcel. aquí la verdad confieso. viendo que el traidor Lisardo lleno aprelisdido preso sarle pues este fue el agresor que atropellando el respeto de nuestra casa intento con título de saqueo, robar lo que había en ella, qu al alboroto y estuendro lego relisardo el cual. mas para que lote fiero si ya tú lo sabes, vamos al haberme hallado dentro de este carsel, siendo yo la obligación que le tengo para darle libertad dispuse con gran secreto una llave como al fin en vuestras manos la entigo, y rogándole saliese de la carcel tan altento desprecio sufuga que insidándole con ruegos se saliese, no bastaron. entrastéis en este tiempo y yo igrierando quien fuese el que se entraba aquí dentro solisite mi retiro si en aconal de an lleto sea por mirdo o respeto, y sabida la verdad con humilde rendimiento te doy las gracias y pido Perdón si cometi yerro. A celos no en vano estás Ya no es tiempo de castigar culpar cuando le viene al conocsimiento el origen que las causas y desde ahora con sedo libertad a Frelisardo, y mañana en el cereo al gran Duque de Ferrara daré parte del suseso. y le diré de Lisardo los vilos atrevimientos. Deja, señor, que a tus plantas tan rendido como preso segunda ver sabifique esta libertad que tengo. en mis brazos te recibo como amigo verdadero. y permitidme, señora. que postrado por el suelo bese de tus pies las huellas, por favires dan supremos. a quien estoy obligada sólo con los brazos devo rerebirle y entregarle a su esposa, advirtiendo Laura que el quererle tanto no fue para darte celos. como amiga te suplico perdones mis debaneos, que el ser tu hermosa fue causa de tener tanto recelo. Señor, y yo no estoy libre. pues de este contento Déjame dar cuatro brincos. Pasuela tenmás sosieyo. bastante fue mi quietad con haber estado y preso. y don Visente eximenos, pide perdón de los yerros, y también al auditorio, advierte que en ningún tiempo la maldición contrasí von acona de lan nadie la eche que el cielo siempre castiga enojado a quien bárbaros y necios, desesperados mal dicen. y alcuista de este ejemplo ofrece segunda parte escribir de este suceso.