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Texto digital de El loco cuerdo

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Atribución tradicional
José de Valdivieso
Atribución estilometría
José de Valdivieso Probable
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El loco cuerdo. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/loco-cuerdo-el.

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EL LOCO CUERDO

JORNADA PRIMERA

AC PO PRIMERO del Loco cuerdo. Quinta parte. Es cansarte persuadirme. Echarlo has de ver después cuando menos ciego estés. Después estare más firme. Ansí del yermo te vas al peligro que conoces En vano es darme más voces que a un sordo Ulises las das. Como al cabo de ocho años que has vivido en el desierto al mundo y la carne muerto y vivo a sus desengaños, A la ciudad vuelves. Sí. Que me importa la ciudad aún en tanta soledad no estoy siguro de mí. Con dura abstinencia domo el cuerpo que a penas muevo por agua lágrimas bebo y pan de dolores como. con las rodillas curtidas las piedras tengo gastadas con diciplinas pesadas las carnes flacas rompidas. Mi sustento es hierba y pan duermo en un peñasco duro bebo de este cristal puro que estos arroyos me dan. Y aunque aquestas tapias vanas va el tiempo desmoronando aunque me está amortajando con el lienzo de estas cañas. Y aunque del mundo me fui al yermo y sagrado muro no vivo de mi seguro por no poder huir de mí. Tú en el Abril de estos días cuando el apetito ciego te asegura a sangre y fuego con lisonjeras porfías. Cuando en un profundo abismo tanta guerra en mí se encierra vas a buscar nueva guerra tiniendo tanta en ti mismo. Dejas el puerto seguro, por la borrasca del mar vas furioso a pelear pudiendo estar en el muro. Vas con un rico tesoro a dar en la ladronera bajas de la talanquera paraque te mate el toro. Vas entre dulces cadenas aprisionados los brazos a un campo lleno de lazos a un mar lleno de Sirenas. Vas a una casa de orates a una cárcel de culpados a un abismo de pecados y a un golfo de disparates. Dejar caro Simeón el desierto es desconcierto que viene tras el desierto la tierra de promisión. Dejar de imitar a Elías y al Ángel precursor Juan luz que al desierto le dan fuerzas a las fuerzas mías. Dejas de seguir a Antonio Pablo Macario, y Larión al cabo por ilusión de algún lascivo demonio. También dejó aquese Elías el yermo y se fue a lirael a decir a Jesabel. sus ingratas tiranías. Y Juan en la soledad tantos años aprendio lo que después predicó a Herodes en la ciudad. Contra la dura malicia del que el mar tragó después el cayado de Moises no fue vara de justicia. El bielgo con que en las eras limpió el trigo Jedeón no le convirtió en bastón el que le dio sus banderas. Joseph y también Saul por la ciudad no trocaron el yermo en que se criaron campo verde y cielo azul. Aquesos llámoles Dios pero a ti póngolo en duda. Dios ayuda al que se ayuda padre bien lo sabéis vos. El dice que nuestra luz así luzga y resplandezca que por ella se engrandezca el que padeció en la cruz. En esto padre me fundo para apartarme de vos y en que me revela Dios que vaya a enseñar al mundo. Temo vuestra soledad mas es del cielo sentencia que la sierra del ausencia me asierre de mí mitad. Y paraque echéis de ver que es Dios quien mi intento mueve antes que a verle me lleve a veros he de volver. Si ha ya más de siete años que en un camino nos vimos si juntos nos persuadimos a huir del mundo y engaños, Si en una conforme unión en mí estás y estoy en ti con el alma que te di s y yo con tu corazón. No he de sentir que se rompa lazo también apretado pudiendo estar ajuntado hasta oír la mortal trompa. Mas si Dios te llama amigo toma tu cruz síguele que la mía llevare ausente de mí y contigo. Bien me podéis bendecir echadme al cuello los brazos. Pluguiera a Dios fueran lazos para no te dejar ir. Dios te guíe y te bendiga A él me encomendad. Si haré y tú a mí! Mi mucha fe sabéis que a ello me obliga, adiós. Él vaya contigo quies ser santo. Sí. Pues huye y guarte de ti como del más enemigo. Quién quiere eternos despojos de sí mismo se descarne. Pues que haré. Vivir sin carne o por lo menos sin ojos. Pues en tu amorosa llama pertinaz y necio vienes dime que remedio tienes de hablar y ver a tu dama. Como si nunca has podido decirle tu pasión loca tu corazón en la boca de ella dice que es querido. Los que no aman no creen que hay sin tratarse afición pues los ojos libros son en que las armas se leen. Hacen de los ojos hojas donde los dos hojeando van leyendo y van pasando sus ansias y sus congojas. Como son maestros mudos los libros, los ojos nuestros son unos mudos maestros que hacen sabios a los rudos. No hay más seguro billete para decir los enojos que aquel que escrito en los ojos lleva el amor alcahuete. Libro de enojo es delito. No que esto blanco que ves del libro la marjen es y aquesto negro lo escrito. Que son libros de locuras de encantos, de hechicerías, de poesías y venturas. Hay mujer que encanta en blanco y de burlas se le antoja y suele volver la hoja y mostrarse en libro blanco, Cuál escribe en su portada un título que se ve como casa de alquiler o casa que dan posada. Esos ojos despavila para leer en mujer porque es más facilleer las hojas de la Sibila. Que mal tu ingenio penetra la letra que en breve suma escribe amor con su pluma por su bien. Aquesa letra hizo un tiempo el amor mudo mas ya la que le pario como a niño le enseñó aque deletree un escudo. Maldiciente estás. Porque porque digo las verdades. Con mentiras persuades la claridad de mi fe. Estoy el agua a la boca asido azarzas y abrojos lees que en el mar de mis ojos se me anega el alma loca. Ves que sin duda peligro y con término inhumano cuando te pido la mano me dejas en el peligro. Loco estás sufrirte quiero. Loco no. Mas loco es poco. Si que sanar puede un loco y yo no del mal que muero. Tu amigo soy ya lo sabes como tal te aconsejé como tal te seguiré en los peligros más graves Ya sabes lo que te quiero dispón de mi fe y de mí. Seis meses ha que la vi y seis mil años que muero. Que quieres. Darla un papel. Dónde. En la Iglesia querría pues aquesta es dafne mía, no es a mis rayos laurel. Que antes blanda y amorosa como te digo me trata aunque siempre se recata tan honesta como hermosa Por la gente circunstante darla un papel no he podido y an sí le tengo escondido hecho mano de este guante. An sí forzaré mi cielo y dárete aqueste guante a los suyos semejante como que le alce del suelo, Harto bien lo habías trazado y si el guante no se quita al tomar agua bendita. Verme has desenamorado mostrara ser sucia y necia porque sucia y necia es la que en esa ocasión ves que tanto sus manos precia. Sucia y necia vive Dios que antes me deje morir mil cosas sabré sufrir como no tenga estas dos. Fue peregrino conceto el que al amor pintar pudo por la limpieza desnudo y por sus alas discreto. Si no fuese limpia a caso ni discreta esta señora. Vence en limpieza al Aurora y en ciencia a las del parnaso. Vamos de aquí loco mío. A la Iglesia caminemos y advierte que nos guardemos de su honrado y viejo tío. Que es don Luis hombre grave y aunque pobre bien nacido que me hallaré destruido si a caso mi intento sabe. Que aunque es hombre principal Pues Conde con otro intento por tu vida que haces mal. Quieres igualarle a mí. No, mas es tenerla en poco. Guarda el loco, guarda el loco. Dicen aquesto por mí guarda el loco. Hay en la mesa algún loco. Tú serás. Vellaco porque me das. la mano le deje impresa. Qué es aquesto. Hacia la plaza le llevad. La grita crece. Un abad loco parece. Fuera que vengo de caza a caza fui a un muladar tendí lazos tendí redes. Qué cazaste. Verlo puedes con la caña de pescar. Cazé aqueste jabalí y aparejad una artesa y pelarloha la Condesa que ha de serlo fía de mí. Qué dices. Es cierta dama que un Conde quiere ofender que aura de ser su mujer que es mujer de buena fama. Sacudele pesia tal. Conde haz que no me den que parezco hombre de bien. No le deis, no le hagáis mal loco es que dice verdades y que entiende pensamientos. Volando van por los vientos mas de cien mil necedades o que nece dad tan alta llega a la más alta nube. Quién. Un necio que sube a caer después en falta. No veis otra novedad de quien con gueca mollera de tronchos hace escalera para asir la necedad. Hasta la esfera del fuego un juez veo subir con su vara de medir pegando palos de ciego. De cuanto el médico hyerra no se ve una necedad porque tiene habilidad para cubrillas con tierra. Como burla un avaro por el aire tierra y mar huyendo de no gozar lo que le cuesta tan caro. Necedad buena es aquella. De quién. De otro como vos que sin respeto de Dios burlar quiere a una doncella. Dejadle y vamos a misa. Pues yo aunque soy motilón os pienso hacer un sermón con que os descalzéis de risa. De predicar me ordené de completas y maitines y se hacer los matachines sobre el arca de Noe. Vos entre una y otra hola andáis por pescar un pez. Vamos que darán las diez. No le tiréis de la cola. Gracia tiene singular. Vos no que estáis en pecado Hombre estás endemoniado. Con ella os haré casar. Al sacristan le diréis que taña luego a sermón y tomá este pezcozón que en mi nombre le llevéis llevaldo. Hola ganapan. Desenojareos con otro y volveré como un potro. Tente donde vas don Juan loco quien eres. No se si querría ser de Dios ola desenojaos vos y besadme luego el pie. Porque aunque no soy el Papa puedo ser Papa Rasolla y de plumas de una polla poneros una gualdrapa. Hola a caso hacelo el vino. Mal de mi humor conocéis don capucho pues no veis que soy loco a lo divino. Ven y déjale don Juan que dirá mil disparates. Ponedme unos acicates y traedme un gabilan, 1. Dale amansara el rigor. 2. Por la pena el loco es cuerdo, 1. Arre acá bórrico lerdo Al padre predicador. Deja la torre Lucino baja y trae lo necesario la navera y incensario cera, hostía, agua, y vino. Como esta Iglesia no escombras antes que venga la gente cuidadosa y diligente poner quiero estas alfombras. Mi mala suerte maldigo que tan desgraciada es que en el discurso de un mes no se me ofrece un bodigo. Pues que entierros, no cae uno por nuestros grandes pecados que de diez que están oleados aún no se ha muerto ninguno. Ni aún para enjuagar los dientes no se muere un muchachuelo tabardillo llueva el cielo y modorras pestilentes esto es hecho. Esté en buen hora Y mi señor don Luis venga. Parte de mi gusto tenga ya nuestro enfermo mejora s ya aliviadillo le veo. Malas nuevas le dé Dios. Deo gracias. Dádselas vos sane como yo deseo. (tonio 1. No puedo soportar compadre An que a la puerta del templo haya corrillos de estos mózitos lenguas de navajas que a las nobles matronas y doncellas digan mil libertades y locuras. 2. no os mesancolicéis de disparates de gente moza el tiempo los enmienda mozos fuimos y hecimos como mozos. 1 aunque un tiempo fui mozo le condeno que lo malo jamás pudo ser bueno. No pasara de aquí vueseñoria basta la burla del tercero guante que le tome por ser de desafío y para hacerle aquesta noche aguardo en mi balcón a donde reñiremos y si yo puedo quedaréis vencido. Esclavo soy de aquesos ojos bellos Adiós Conde ladrón del alma mía. Adiós bella ladrona de mi alma. Aquí está mi señor. Pues disimula. Asiento tiene aquí Vueseñoria Silla me han de traer. Por vida mía. Como está nuestro enfermo, Mejorcillo aunque el mal que le toma es de tal modo que a veces le atormenta y enloquece. Enla Iglesia y conjuros y exorcismos Guarda el loco. Qué es esto, qué es esto. Guarda el loco. No se que sienta de esto. Sin duda es el abad. , s Aparta, aparta, Mirad que está allí Dios tené juicio. Está allí Dios, esté muy norabuena y vos necio venid enoramala, Ved que es el sacristan. Eso querría yo vengo a predicar. Ahí está el púlpito. Deme la bendición su reverencia, No soy de Misa. Bendiga digo, señor sila responsos. Ya bendigo tome y sea breve pesía al fraile loco que me ha mordido. Beso yo apretado. Matar quiero las velas por el humo porque no les ofenda aquestas ninfas estéis enorabuena miradoras cubier- cubiertas de oroy sedas nieve y rosas que todo sirve para engañar necios allá estáis vos loquilla pisa verde y vos no echáis de ver que esotro os Loco endemoniado. (muerde Sacrismoche sentaos aquí seréis mi compañero. a manos de este abad sin duda muero Buen rato se nos espera con el sermón del abad. Padre loco comenzad Ya empiezo padre tronera. A un Profeta hombre de bien de alma y corazón sencillo mandó Dios que en un ladrillo píntase a Jerusalén. Por quitarse de barajas el Profeta obedecio y a Jerusalén pintó con todas sus zarandajas Luego con una sarten le mandó que lo rodease y el como a su Dios amase hizolo, y hizo muy bien. Voto a Dios que es escritura si voto de no ofenderos mas de amaros y quereros o pregúntaselo al Cura. Como digo de mi cuento Con una sarten salio persinar se me olvidó haced lo que yo al momento. Señoreta ogidormida aquesta nuez os comed. vos aquesta recoged y vos aquesta podrida. El auditorio repare ola hermano compañero. Deo gracias Decirle quiero que me avise cuando errare tíreme o deme una voz no ve que hacen de mi risa. Si haré. Pues si no me avisa. sacudírele una coz Yo lo haré justo es que tema no dispare un mogicón. Yo fiare que en el sermón que ha de ser este su tema. En qué quedamos, ansí ya yo me acuerdo pardiez que he de tirar esta nuez a vos lindamente os di. Prosiga con el sermón y no tire lindo viene. A mi auditorio conviene que le dé yo colación. Yo hago mi oficio bien nadie conmigo se meta sacó pues nuestro Profeta en su mano una sarten. Y la ciudad rodeó en que nos quiso decir que Dios tiene de freir la ciudad que le ofendió. Mirad con pecho sencillo este ladrillo, este lodo, pues está sujeto todo al golpe de este ladrillo. La hermosa y más gallarda gracia, gala, discreción pajuelas el viento son que aún no son pajas de albarda. Encarnizándome voy descansar he menester esta nuez quiero comer mientras con estas os doy. Ay Suspira. Es devoción cerca estoy de convertirme. Vive Dios que ha hecho reirme el hermano motilón. Hola hermano compañero. Deo gracias. Esta se coma y si va conmigo a Roma yo le haré mi cocinero. Dichos ha dicho acertados pero luego disparata. Pues que diré de la gata que andaba por los tejados. De propósito he salido quiero a mi intento volverme Deo gracias, porque se duerme que aquí ha de haber dormido. En la palabra de Dios os habéis de estar durmiendo bueno es que esté yo comiendo y os estéis durmiendo vos. El sermón se me cayó. Apártese buscarele. Hermano acá arriba vuele. Quiere que pedrique yo. No más que me dé en la frente un buen porrazo. Y aún dos. Frente dadme el sermón vos no se me enfade la gente ya vino, ya vino hermano asiéntese en su lugar. Humor es particular Escuchad pueblo Cristiano huid, huid de seguir el falso aparente bien acordaos de la sarten en que os quiere Dios freir. Oíd que dice Jeremias que amenazando os está que en el fuego os freira como Acad y a Sedechías. Contra ti la sarten toma lasciva Hierusalén ciudad teme su sarten como la torpe Sodoma. Mira el celador Elías que hizo al cielo llover fuego teme pueblo ingrato y ciego la holla de Jeremias. Teme del rigor eterno la vengadora justicia que hizo para tu malicia olla y sarten el infierno. Oye del Rey la canción que dice que en tus excesos se le secaron los huesos como suele el chicharron Y meus sicur fensus arvit. Y pues que tenéis su luz haced que deje Cristianos la sarten de aquellas manos que amor le enclavó en la Cruz. Y hecho un mar de dolor pedid con humilde ruego que aquella sarten de fuego convierta en poma de olor. Pedidle que el fuego santo que vio en la zarza Moises o el de aquel carro después del santo que dejó el manto. El fuego dulce que encierra Dios en su amoroso pecho fuego que a Dios hombre ha hecho por poner fuego a la tierra. Dejad el Dios de amor ciego falso torpe engañador y buscad el Dios de amor que bajó en lenguas de fuego. Dónde me lleváis tiranos. 1. Donde blasfemo a la Iglesia para tu tormento. Oh pesía a los cielos soberanos dejadme en mi desconsuelo 2. Con cadenas te he de atar. Dejadme que trague el mar para escupírselo al cielo. Permitid gente cruel que desde aquel Horizonte tome en las manos un monte y que a Dios le dé con él. Oh que linda pepitoria. Jesús que grande desgracia. Quitáis al sermón la gracia porque perdistes la gloria. Aunque loco cuerdo anduvo. Qué dices abad marrajo. Hola; hola si allá bajo. Hola, hola, si allá subo. Subir vos bien puede ser pero debéis de advertir que nunca queréis subir que no volváis a caer. Pese al cielo. Paso, paso, conocesme. Ya te temo, que me abraso que me quemo y en vivas llamas me abraso. Vencido quedo y corrido de aqueste santo encubierto que en las guerras del desierto tantas veces me ha vencido. Dejadme a solas con él apartaos no tengáis miedo. Matarete. Estate quedo. Que quieres hombre cruel. Qué es lo que quieres de mí enemigo Simeón. Hola demonio chitón no me descubras aquí. Voyme triste y temerosa viendo estar ansí a mi primo a estar aquí no me animo no su ceda alguna cosa. Señor por vuestra clemencia este mozo se ha librado, Tiembla como un azogado del abad y su presencia. Por la señal de la Cruz mando que este mozo dejes y que volando te alejes al Reino ajeno de luz. Obedezco tu palabra mas deja que con el pie de aquí un golpe. Para que. Para que el infierno se abra quieres que por un costado de aqueste mozo reviente quieres que mate esta gente un rayo de este nublado. Sal sin hacer daño alguno a el ni a los que están aquí. , de esa Cruz huyo y de ti loco santo y importuno. Cuyo es aqueste muchacho. Mío. Pues allá le tomad. Señor las manos me dad. Hola, ola estáis borracho soy Sacerdote soy Rey. Gran valor en ti se encierra. Guarda, no os haré la tierra con unos cuernos de un buey. Simeón la vida me das Norámala para vos las gracias daldas a Dios que yo haré varras barras. Huid la fornicación mirad que es reto el juez y quizá no oira otra vez como está mi petición. Yo padre me hemendare. Padre las manos nos da. Por mí las manos toma y el pie si queréis el pie. Que hago a fuera villanos queréis que mi espada saque prendedme que lindo achaque para prenderme las manos. Fuera dije. Tente loco. Tencos vos si estáis borracho que yo con este capacho os quiero quitar el moco. Yo os voto a Dios majadero mi señor de amaros voto que para santo estoy roto por más de mil agujeros, Afuera, afuera. Tente espera Esperar más es locura. Bien os puede echar el Cura de su iglesía, afuera, afuera. O mi hermano compañero no tenga miedo. Que me manda no es temor si no que anda el corazón más que quiero Qué es esto. Reliquias son. De que. Son arcas de cedro do se calentó san Pedro la noche de la pasión. Reliquias son excelentes. Dime quieres las besar. Sí. Devoto has de llegar. Y aún están harto calientes. Yo lo creo que están vivas, Y aquesto que es. Relicario. Qué es otra cosa. Incensario con que inciensa, An sí vivas que me pongas una desas. Adonde. Sobre esta mano. Matarete. No hara hermano. Si ser reliquias confiesas dámela tú. Aqueso no que quedaré regular tu bien la puedes tomar, Guarda tomarela yo Quede tras de la puerta por ver y oir lo que pasa la mano no se le abrasa salió mi sospecha cierta, Compañero hermano mío, Qué queréis. Irme al alta un poco solo. A que. A orar. Ve con Dios, yo desuarío, pero que digo estoy ciego que no conozco que es santo el que tiene tiempo tanto en su mano ardiendo el fuego. Señor no tengo incienso que ofreceros ni olorosos peberes que quémaros ni rubias mieses que sacrificaros ni como el justo Abel blancos corderos. No tengo entrañas de animales fieros como el santo Noe para aplácaros no cual Melquisedecha panes que daros ni un Belo Isan, que pueda enterneceros. Mas tengo en vos enamorada el alma mas que el incienso, panes, trigo, rica, por ser de vuestro ser vivo retrato El plato en que os la ofrezco es esta palma esta ascua es fuego que se sanctifica tomalda Dios y perdonad el plato. Dónde vuesa merced va. Hablar con el loco un poco. Si no da licencia el loco nadie a hablarle llegara. Porque. Porque soy mandado que a nadie deje llegar. Visto soy, disimusar. Deje Seré aporreado. El demonio es quien me fragua aqueste desasosiego alto al fingir, fuego, fuego, que me abraso, fuego, agua. Fuego, fuego, hay mano mía que se me abrasa la mano o sacristan luterano. Ay de mí, llegó mi día. Falsas reliquias me das para quemarme. Ay de mí. Vos viejo que hacéis aquí. Ciégale señor san Blas. Por Dios santo cuerdo, o loco te conjuro que. Oh traidor o viejo conjurador matarete. Espera un poco no eres loco. No por Dios. Eres santo. Paraque fuego que me morire más pagaréismelo vos. Deje padre abad el tema. Que se me quema la falda, que se me quema apagalda. Calle padre que no quema. A viejo no me conjures, no me aprietes, no me mates. No digas más disparates. Hombre mi mal no procures. Hay mi mano se me abrasa, que me quieres enemigo. Solo que vayas conmigo a servirte de mi casa. No quiero de ti otra cosa ni que me digas quien eres. Solamente aqueso quieres vamos luego. Ya reposa. No te has de quejar de mí si algún daño sucediere por mi causa. El que viniere te perdono desde aquí. La ropa podrá abrasarte con la lumbre no lo ves Un cercado monte es en la lumbre sin quemarte. Vamos, adiós compañero, sed un gran santo. Haga padre la vida que hizo mi madre, cerrar esta iglesia quiero. El ascuá en la mano trujo siendo loco mal podría yo primero juraria o que es santo, o un gran brujo. Tal es el temor que tengo de ver cual mi primo esta que ni se si quedo allá ni se si con migo vengo. Quinta parte. A no haber el alma dado al Conde a quien me rendí como me olvido de mí me huuiera del olvidado. Al mal de mi primo hermano diera fin mi amado amante si como me dio tu guante me diera con él su mano. Aunque el alma es de papel y en el a caso la suya para que así restituya la que me robó el cruel. Que el labrador de la medrosa tierra espera el logro en sus entrañas rotas que el navegante por las más remotas venza del mar una inconstante guerra. Que el soldado por si en que si encierra más balas que de sangre tiene gotas que el mercader ariesgue en unas flotas el oro idolatrando por quien yerra. No es mucho que uno y otro persevere a la sombra del bien que en duda espera que quien quiere esperar todo lo alcanza: mas es mucho que sin premio espere quien idolatra en vos contento muera, sin ver alegre el rostro a la esperanza, Quién dice así su razón pocas muestras de amor da mas el mío te dará esperanza y posesión. Ven a triunfar de mi honrra que amor me ha puesto su venda ven a gozar de tu prenda para no ver mi deshonrra. Ven noche, ven noche mía, a dar fin a mis enojos despierte el cielo tus ojos que harto has dormido de día. A Oh Leonarda. Quién me nombra, Jesús. De verme se pasma. Jesús qué horrible fantasma, que espantable y triste sombra. Yo soy no temas. Qué haré mi Dios aquí me arrepiento pedazos le haré al momento. Pedazos a mí porque. El Conde estaba allí y yo dije más no que él me incita llegue ya el agua bendita. A mí agua bendita. No, esta noche había de ser mas no lo verá jamás. Oye. No había de ser más de reir, parlar, y ver, Bueno esta. Cata la cruz. No huire, no tengas, nena. Señor de hoy más seré buena. Llega y mírame a la luz. Llega prima, llega y toca, allega. Ay Virgen divina que es pez azufre y resina el aliento, de su boca. El miedo del mal que tuve causa en ella estos antojos siendo velo de sus ojos y de su presencia nuve No me espanto que es mujer y viome con el furor que aún yo me tengo temor de como me llegue a ver. Pero doy gracias al cielo y al loco que pudo tanto que alcanzó del cielo santo salud a mi desconsuelo, soque Lorenzo has ya vuelto en ti extraño susto me diste. A tu señora no viste que se entro huyendo de mí. Y aún pienso que el mal me dura y que estoy endemoniado y en lirios ha transformado los rayos de su hermosura. Desengañala. Si haré. En este aposento entro. Tu padre ahora llegó y te llama. Para, que. Con un Abad ha llegado sucio, feo, y mal vestido, enlodado y deceñido, y más que un endemoniado. Haciendo fieros visajes dando porrazos crueles de plumas y de arambeles hechos diversos plumajes. Anda presto que te aguarda. Prueba de mi dicha cierta allá voy llama a esa puerta y desengaña Leonarda. Abre aquí. Estate allá fuera np demonio terrible, y feo. Yo soy abre. No te creo. avo! Mírame por la gatera. Ya se demonio malvado que pretendes engañarme, y que para atormentarme, en mujer te has transformado. Yo soy. Que linda lisonja. Vive Dios que soy Elvira. Míralo bien, bien lo mira. Que más dijera una monja. Di Jesús. Jesús mil veces. Besa la cruz. Ya la beso. Eres tú. Bueno es eso yo soy. No me lo pareces. Ea señora sal aca mira que ya estas pesada O mi Elvira. O mi espantada. Y mi primo Sano esta sano de la iglesía vino y a mí también me espantó que te ablándase mandó. Yo hice lindo desatino con el temor le conte cuanto con el Conde pasa que esta noche vendría a casa y que su papel tomé, Entendiote. Creo que no. que como turbada, estaba la razón no pronunciaba. Lo mismo imagino yo piensas hablarle señora. No se si me atreva hablarle. Como no estará en la calle. el, Conde dentro de un hora no es razón ponerlo en duda. Pues tu ayuda me promete. Si haré que un alcaguete es propio perro de ayuda. Tu favor mi fuego atiza. No pierdas esta ocasión, Voy bien de mi corazón. Voy señora espantadiza Un poco quedo asustada porque al bravo que me ha señale a la misma hora y a de haber cascabelada. Pues si la luciente aparta de la vaina, y el pie mete como arañas seiso siete en un invisible ensarta. Mas los manteles levantan quierome entrar a cenar para irme luego a esperar los ojuelos que me encantan. Aunque es temprano hace escuro, serán las nueve. Y aún más, mien. Mima mientras sale di que harás. Que ser yedra de este muro. A quién contaras tus quejas si a tu dama ver no puedes. Cómo a quien, a estas paredes . Un desafiado. a estos árboles y ojas deja que las hable un poco. Podrás que tienen oídos de estos amantes perdidos el de más seso es más loco. Cárcel donde la hermosura en cadenas de oro y plata tienes presa aquesta ingrata porque ser tu igual procura da luz a mi pena oscura tus paredes entre abriendo. Que si otra Píramo oyendo su dureza enternecio bien puedo ablandarte yo que en mayor fuego me enciendo. A Conde apártate acá que la pared se estremece que si es que ella se enterenece debajo nos cojera. Calla necio. Calla sabio como que no puede ser. Atiende. Que he de atender. Calla que recibo agravio. quien tose mi bien he oído. Diga quien es el galán. Que te parece don Juan a mi bien he conocido. Llégate pues. Arto haré que un mar de hielo navego que a su luz hermosa allego cual mariposa. Ce,ce, quien sois. Habéis dado prenda. Un guante. Como venís. Muy amante. De quién. De quién le ha tomado. Traéis armas. Las de amor. Cuales. Un pecho desnudo. Y el corazón. Echo escudo. De quién. De vuestro rigor. Traéis espada. De mi fe. Es grande. Mayor de marca. Y casco. Si el de la barca en que ha amaros me engolfe. Quién viene con vos. Amor. Dos contra mí. Cierto es. Porque. Porque allá sois tres. Quién. Beldad gracia y rigor. Y qué pretendéis. Pelear. Para que. Para venceros. Cómo podréis. Con quereros. Y queréis. Hasta espirar. Si yo os venzo. Ya lo estoy. Seréis mío. Vuestro esclavo. Si os trato mal. Eso alabo. Si os yerro. Dichoso soy. Echad mano. Veisa aquí. De esposo. Cogido me ha. Si mi bien. Vencistes ya. Cómo pude. Con un sí. Subid gozad los despojos de la que vencida ha sido. Yo mi bien soy el vencido delas flechas de tus ojos. Allegad hacía la puerta tomaréis la posesión del vencido corazón que os tiene la suya abierta. Don Juan la palabra he dado de casarme. Ya lo ohí. Negarela fía de mí en habiéndola gozado. Mi vida estará en alerta puesto en un pie como grulla Quinta parte. con algo dulce que engulla y la puerta y cama abierta, Gente viene arrimate. Quiero a la puerta llegarme y si esta abierta zamparme como suelo. Bien a fe. Vive el cielo que se ha entrado como bron en madrigüera. La mujer es pendenciera y abrale desafiado lindamente negocio sin guante peto y cartel espada, casco, o broquel pues que vino y la vencio. Bueno es darme cordelejo cuando la pena me ahoga. Que no es cordel si no soga. Para ahorcarme la aparejo vívora que yo he criado basilisco que me mira hiena que lloro y suspira sirena que me ha encantado. Prisión del entendimiento cepo de la voluntad potro de libertad cuchillo del pensamiento. Traidor que amigo se finge gitano que hurta y alaga duende que en carbones paga y no mujer si no es finge Dado has famoso betún a esa nave despalmada. Todo es poco todo es nada para una mujer común. Cuando la mano estendía al rubio maduro grano entre entre la espiga y la mano se me atraveso esta arpía. La caza levante yo para que otro la cazase y antes que el oro embólsase aqueste me lo robo. Pondré fuego aquesta casa abrasare aquesta mujer ceniza le he de volver con el fuego que me abrasa. No des voces. Ce. Quién llama. Es Bravo mi Sol mi lumbre. Reporta tu pesadumbre en quien más que así te ama. Ocupada está la puerta por que es para cierto fin llega por la del jardín que ya te la tengo abierta Ya voy buena va la danza Conde que puede esto ser. Vive Dios que esta mujer vuelve el alma la esperanza si como ciego no sueño, y mi pasión me dejó sin duda el hombre que entro es de aquesta esclava dueño. Qué es seña entre ellos cierta de que cuando se han de hablar él a la puerta llegar y ella dejársela abierta, Y como Leonarda abríó pordar a mis males fin entro aquese espadachín y burlado me dejo. Cierto es eso si es verdad más si no Será mentira. Huena que llora y suspira es finge en temeridad que has de hacer. Por el jardín quiero entrar. Y si esta perra contigo en entrando cierra pensando que es su mastín. Qué importa. Si el vino y a escuras sola la halla a Leonarda y ella calla porque ser tu imagino. Pensando que es su pesebre alcanza de ella un bocado. Ven don Juan que estas pesado. Mas suelto estoy que una liebre, Una vez dentro sabre lo que pasa. Qué halla vas. Entrándome te iras. Perro del jardín seré. Ladrones, ladrones. Calla, Ladrones. Quieres callar. Que nos entran a robar ladrones, Tengo de dalla. Ladrones. La gente abaja quiero en el sotano entrarme quiza allí podré escaparme metido en una tinaja. h - Ladrones. Qué dices loca. Digo que un hombre que entro con una mano me asío y otra me puso a la boca diciendo quería matarme trujome aquí hacía la puerta donde me vi medio muerta. Fuera que vengo de armarme ladroncillo sal aquí sal bellaco si eres hombre y mi valor no te asombre aquien metistes. Yo. Sí Leonarda paso chitón que tengo quien me lo cisma sois ladrona de vos misma y hacéis a esorro ladrón sal castigare tu yerro. Do está el que mi casa agravia Levantáis que el perro rabia y rabiáis vos por el perro. En el sotano se entro. Dame esa acha ven conmigo, Entrad todos. Yo testigo. Huyo de quien me entendió. Huir bien puedes de mí. pero de Dios no podrás pues mientras huyeres más esta más cerca de ti. Llega acá esa luz abaja hacía esta leña y carbón vuelve alumbra a este rincón allega acá a esta tinaja. Cogido han a mi galán cargaronmelo de palos y no pienso que son malos los que escucho que le dan Matarle aquí determino. Tente. Sacalde allá fuera. Caistes en la ratonera ratonazo de molino si tanto polvo traéis que mucho que se os sacuda limpienle amigos que sude trabajado los habéis. Por vida. Hola enharinado con eso me dais moina estáis cubierto de harina. y aún no queréis ser salvado Como una espada no arranco, Todos acá dentro entrad y aquesas puertas cerrad. Echaistes la suerte en blanco. Blanco estoy pero imagina que aunque el corazón me sangre tengo de sacar con sangre aquesta mancha de arina.

JORNADA SEGUNDA

ACTO SEGUNDO del loco cuerdo. Alaben os gloria mía desde las cumbres hermosas que entre azucenas y rosas bordan cuando sale el día. Hasta el dorado arenal del mar adonde se embarca aquella dichosa barca con sus ramos de coral. Hallome, en esta ocasión criaturas del cielo hermosas como espinas entre rosas y como entre asquás carbón. 1. Dios quiere favoreceros, Para tan corta recamara envía Dios los de su camara para ser mis camareros. Si a vestirme decendéis de las estrelladas salas vestidme de vuestras alas y del Sol me vestiréis. 2. Simeón santo viste y calza. Soy Pedro entre las prisiones los alpárgates me pones. 1. Dios a la humildad ensalza. Yo he de humillarme a los dos, 2. No no, bien es que ansí estéis que humillarnos a tus pies lo deprendimos de Dios. Dichoso saco rasgado pues alcanzas dicha tal. 1. Roto es bien que este el sayal porque descubra el brocado. Bocas son por do derramas fragancia de suave olor respiraderos de amor y de tu amorosas llamas. Adios ve a convertir almas. Dalde allá por mí un recado. 1. Aquí nos tiene mandado te traigamos en las palmas. Mi Dios quien siempre os amase quien viviese de si ajeno quien pudiese ser tan bueno que eternamente os gozase. Ausente y absorto estoy con este siervo de Cristo. Aqueste Hereje me ha visto quiero fingir lo que soy. Ala argolla aquí la hinco va a cada juego un real juego yo, juego muy mal puédeme dar tres a cinco va pues vaya a jugar. ego quiero poner yo va con ellas, eso no la primera va al pasar va a seis y una guerreada pierda dos el que soplare y si aquesa se embocare no tiene de valer nada. pues juego y póngome aquí pues no quiere que me emboque comedero está este toque famosamente le di. Do están barras, aquí están que le digo juegue limpio la tierra y la arena limpio que limpio le jugaran. Buena bola no la alabe que no lo es mucho, esta sí, juegue otra vez ele ahí si es que quiere dar un cabe. De paleta, esta encubierto no se ve una esquina sola con todo tenga la bola que quiero ver si lo acierto. Érrele que maravilla aguije vaya por ella y él no pudiera tenerla con que, con una espinilla. Tengo dos y tres con esta pues embóquese una vez si haré aquí está el juez que lo dirá. Linda fiesta. Porque la Reina atravanca. Cuerdo loco pues amí que los dos Ángeles vi. No me juegue de fayanca, no sople, dos ha perdido tengo cinco, Escúcheme santo loco óyeme. Que venga el real A ensordecido. Éntrense de aquí señores y no me estorben el juego. Que le digo a otro más ciego se vaya con esas flores. Porque me tira del brazo dejenos aquí jugar que si llega ha de llevar un famoso paletazo. Mira que te vi vestir a los dos Ángeles bellos. Dos Ángeles Si con ellos. Pues que me queréis decir. Que no eres loco. Pues que. Un gran santo. Bien lo sabes deja tus heregias graves por Dios te bautizare hazlo amigo por mi amor. De eso no me has de tratar. Sábrete yo castigar por Cristo mi Redentor De ir a la ciudad no dudo a publicarlo. Anda ve. Halla te descubrire. Podrás si no quedas mudo allá me quiero volver. Que he menester la ciudad que he estado en soledad mes y medio sin comer. Di la verdad vil esclava o apercibete a morir. Cómo la puedo decir sino la se. Perra acaba quien quebranto mis paredes quien con Leonarda durmio. Mi señor no se yo sin culpa matarme quieres. Quién es el padre enemigo de este preñado cruel. Para un caso como aquel cuando se llamo testigo. Si esta preñada me di. Preñada pienso que esta. De quién. Ella lo dirá. que debió de hallarse a porque yo no me halle en ello no me dio de nada parte. Vive el cielo de ahorcarte. Podrás de solo un cabello. Todo cuanto se te doy no se más aunque me mates. Perra que ansí mi honra trates matarete. Ya lo estoy de tu sobrina sospecho que querrá decirme a solas quien sin temor de las olas paso el peligroso estrecho. Espera aquí ire a saber la verdad y si me mientes he de arrancarte los dientes. Ahorrarasme del comer, Cuando me viste mentir ay Elvira desdichada pues es ella la prenada y yo quien lo ha de parir, Aquestas cosas que hago dolores de parto son mas son dolores sin son pues no lo debo y lo pago. No bastó que en el jardín cuando a su galán halle por hacer buena su fe a mí misma me hice ruin. No bastatras mil regalos meterle hado le gozo y que mi bravo llevo aquella noche de palos. No basta que desde el día de su primer desconcierto no he sabido vivo o muerto del que es alma de la mía. Sin que tras todo mi mal por ser a su gusto fiel de las manos a un cordel y el pecho a un duro puñal. Cómo ansí mi honrra afrente el falso loco no llores que tu llanto y tus colores lo prueban bastantemente. El abad. Aquesto pasa. El loco. El loco. Ay de mí que harto más loco que el suy pues que le truje a mi casa y como tal daré voces viendo atrevimiento igual mientalo. No mandes tal si mi honestidad conoces. Si honéstica es la señora a la boca la barriga. Dilo presto. Antes que diga me mata. Oh que envaidora o pobre abad sin culpa por sus antojos y excesos te dan aroer los huesos comiendo el Conde la pulpa. Yo dije que en mi aposento descuidada me cogió que la boca me tapo y hizo este atrevimiento. Y aún con aqueso a tres meses que no parece el taimado. De miedo que su pecado tío señor no supieses. Lo que hija es menester es guardar mucho secreto. De guardarle te prometo. Harto harás siendo mujer bien se que lo guardaras por guardar tu honor perdido pare y habiendo parido religiosa te entraras. Monja yo graciosa flema Oh qué lindo recoleto dice señora el conceto. No lo verá si me quema cumpliré tu voluntad aunque del loco sospecho que el mal recado que ha hecha publique por la ciudad. Cómo y quien le ha de creer cuanto y más que se ha ausentado. Y aún preso le he achacado lo que jamás penso hacer Viven los cielos si encuentro al bellaco hipocritón que he de hacer su corazón de esta daga infame centro. Matarle no el mal es poco. Si el honor en la mujer frágil vidrio viene a ser que será en manos de un loco, Voyme a la plaza a informar de aquese abad. Di que has hecho que me ha enternecido el pecho ver a tal santo infamar. Amigo yo adoro al Conde de amor locay de amor ciega y aunque el figurado niega el alma mía le asconde. La esperanza no he perdido de que mi esposo ha de ser. Cuando. Cuando llegue a ver el pájaro destenido. Los hijos son fuertes lazos de los más ingratos hombres por ser almas de sus nombres y de sus vidas pedazos. Si entonces el porfiare en negar su obligación reventara el corazón porque ansí mi honor repare, Por aquesto he levantado el testimonio al abad. y porque de la ciudad como sabes se ha ausentado. Excuso así el yerro mío pues me vienen a creer y al parto no hay que temer pues que lo sabe mi tío. Para moza mucho sabes. La necesidad me adiestra No hallaras mejor maestra. Es lo de animales y aves. Tu venceras si así luchas. Pues tras todos mis dolores me dice mi primo amores. Aquel rapaz. Cuál lo escuchas. Y el cielo un rayo no llueve. Alguna vez al oído de mi culpa a conocido y por eso se me atreve si no es que esta endemoniado como suele. Aredro vaya. Pondré un candado a mí saya. Para que. Calla que ha entrado. Eres piedra amada mía que ansí me dejas morir o soilo en el sufrir tu ingrata descortesía. Piedra hay que sangre la labra, con sangre te labrare. Quiza te la sacare soy piedra que descalabra. Rapaz mozuelo atrevido conmigo te descompones. Fuego en el pecho me pones y hase en el alma encendido, Sus llamas adentro están y el alma que lo sintio agua a los ojos pidio pero dieron alquitrán. Y ansí como el que se abrasa sale de su casa huyendo el alma que estaba ardiendo sale huyendo de su casa. A mí de mí me ausentó, y como sin mí me vi voy tras mi fuera de mí por quien sin mí me dejó. Rapaz donde has estudiado, Esto he aprendido y se en el libro de mi fe con letras de mi cuidado. Victoria inmensa, victoria, victoria al Emperador un pífano y atambor publiquen luego mi gloria. Repicad esas campañas los atabales tañed mil luminarias poned por todas esas ventanas. Haya sortijas torneos, pues he vencido a los moros que he ganado sus tesoros y he cumplido mis deseos. Ea victoria toca, toca, las trompetas y clarines echad rosas y jazmines acá estáis vos doña loca. Hoy del mundo triunfar quiero. Sin duda este me descubre. De adonde vienes. De Octubre. Mejor dirás de Febrero, que es un mes como tú quieres. Bien conoces tú ese mes. Porque Porque ese mes es de todas las mujeres. Aparejadme un zaumerio pues porque una dama dijo que tuve yo en ella un hijo le fui a ganar un imperio. Un imperio le he ganado. Ay de mí triste. Ay de vos que habéis ofendido a Dios no dandoseos un cornado. Vos perdigón atrevido y bien dije perdigón pues aún con el cascoron sois un perdigón perdido. Cuando os habéis de enmendar pues si no os prometo a Dios que esta bien cerca de vos quien en vos se quiere entrar. Tu tiznado sal aquí que bien te he visto morfunfo que llevaras con el triunfo no estes delante de mí. Un rapaz que no ha dejado la peonza, cartilla, o chita contra sus años le incita un furor desenfrenado. Y antes que sepa hablar en tierna y otra terneza contra su naturaleza fingir sabe, y sabe amar. Quiero hablar porque Lorenzo no imagine mi flaqueza diga quien es vuestra Alteza, El Enameco de Trenco. Quién. La vaca de la boda que no la como y la pago y ansi la pagare yo siendo otro en la boda toda, Soy capa vieja que hecháis al toro de vuestro trato y soy la mano del gato con que las asquás sacáis. Calla por Dios. Qué queréis. Que no digáis mi maldad. Allá diréis la verdad cuando en el potro os halléis. Sal de aquí perro tiznado que aguardas ladrador perro que en tu cuello ponga el yerro como el santo degollado. De do venís me decid. De allá vengo de la guerra y a un Gigante eche por tierra más grande que el de David. Brávamente peleo mas dile una cuchillada con esta y todo fue nada. Y quién fue el Gigante. Yo. Que vos padre abad también sois vencedor y vencido. De otro yo que ya se ha ido y yo sin yo me hallo bien. A esa cuenta tú eres dos, Dos en una cosa es cierta. Mirad quien llama a esa puerta. Dadme por amor de Dios, Entre hagamos buenas obras si quies verte remediada tu puertano este cerrada a los pobres y a las pobras. Por Dios a esta criatura le den un poco de pan. Pues afe quí si os le dan que ha de haber sobre ello que estoy rabiando de han y a más de un mes que no como. Dale un pan. Ve presto plomo. Trae si hay algo fiambre. Los dos somos una grua que alza las piedras del suelo y de él candado del cielo una famosa ganzua. To me hermano. Dios le pague la caridad. Oígame. Esloco el abad. Loco soy por eso trague Que quieres, sin miedo llo Querría, si tú quisieses que el medio de pan me dies pues hay tanto en tú talega. Yo talega. Yo lo sé. Matarme quiere este loco. A tu criatura haré el coco y el pan todo cogere, Déjame. Yo. Ansí se trata muroq a los pobres del Señor. Bien puede el Emperador matar aquel que le má Qué bien sabe que está famosa sazón se da. A venido por acá el de la santidad falsa. Qué queréis a quien buscáis. Señor limosna pedía. Es deuda que cada día ansi nos ejecutáis. Andad con Dios. Ya se van. Pues respondeisme brivón trota conventos ladrón. De esta suerte el pan les dan, Es mal hecho y muy mal hecho, y gran de ofensa de Dios. Quiza lo que coméis vos os entrara en mal provecho. Los duelos con pan son buenos. Venid aca falso abad. Falso yo, eso no es verdad, hablen bien los que son buenos. Poco a poco. Mucho a mucho. Lorenzo vete a jugar, que quiero en secreto hablar al abad. nosupngil Mi muerte escucho. Voyme si partirme puedo de los ojos donde estoy pues si me voy sin mí voy pues quome voy y me quedo. Falso abad llegad acá. Llegáranse viejo loco. Loco a mí. Y aún es muy poco para quien siempre lo está. Di parécete a ti bien. Qué. Aqueste preñado. No. Sp Quién lo hizo. Bien lo se yo. No lo niegas. Para que, Tú hiciste esta alevosía. Si el que es autor soberano me déjase de su mano harto peor cosa sería, En efeto tú lo hiciste, Aqueso decislo vos. Y Leonarda. Bien par Dios, . Vete Si por Dios. Gracioso chiste. . Agradézcame el bellaco Como Leonarda lo diga y ello señor sea verdad vos tenéis autoridad para punzar mi barriga. s Aparte. mirad que me inataran. Los palos que me darán pasareislos por mí ves Dime presto lo que pasa. Señor que hombre no cayó nacerá en casa otro yo que sirva como yo en casa; Si es mía esa criaturilla naceraos un Simeonico con sus alones y pico con su sayo y su capilla. Ansí pagas mis regalos Pude yo más de avisarte. Vive Dios que he de matart hipócrita falso a palos. Ay, ay. Morirás aquí. Por vos Leonarda trabiesa. Harto abad de ello me pesa. Harto más me pesa a mí. No estoy muy bien apaleado por aquesta niñería tenede vos mujer mía que es reloj desconcertado. Vaya el abad ballestero. Yranse y aún podrá ser hallar yo mejor mujer acosta de mi dinero. Donde tengo de ir. que el alma vil no le saco. Bien cerca esta de salir. Entraos acá. Qué has de hacer. Abad por aamor de Dios . Si entra acá le he de matar, Nadie me puede quitar que visite a mi mujer. Caminando de esta suerte osandad as Simeón poco viviras pues por estos pasos vas a dar en los de la muerte, Pero bien sabéis mi Dios que fueran dulces regalos a ser azotes los palos por los que os dieron a vos. Y que quisiera mi celo que tantos palos me dieran que de ellos hacer pudieran escalera para el cielo. Pero de los que me han dado los grandes escogere y una Cruz divina haré donde este crucificado. Llevaré mi Cruz acuestas siendo la vuestra tan grave que es vuestro yugo suave pero que voces son estas. Sin duda muchachos son que cañas van a correr y a Lorenzo alcanzo a ver que gobierna el escuadrón. ldemonio está a su lado y se quiere en el entrar quiero con ellos jugar quizá seré así librado. Aparta, aparta. Muchachos no habéis de pasar de aquí si no me ponéis a mí algunos de esos penachos. Sin duda quiere jugar el loco abad con nosotros. Dadme uno de esos potros que bien le sabre domar. Toma, afe que estas galano. De qué es aqueste broquel. 1. De que, de fino papel. No es malo para el verano. 2. Sube aquí. El estrivo ten, corre. No tema que falte. Aquel tira coces. Salte, que todo lo hace muy bien. Es alazano, o tordillo. No echa de ver que es obero. Darle una carrera quiero en buena se pue es briosillo. Qué queréis patas de gallo queréis con el embestir. Por vos se puede decir no hay hombre cuerdo a caballo. Fuera, fuera, hagan carrera, que haremos. El carácol. Holgarse ha de verlo el sol, que lo ve de talanquera. Aparta. Hasta las crines. Andar, andar, caballeros, tañan los atabaleros y respondan los clarines. Este nuestro puesto es. Yo empiezo. Pues toca, toca, aparta, aparta, afuera, afuera. Por Dios famosa carrera, Bien hago lo que me toca. Salid vos, andar andar. ea hijos revolver vos tenéis de acometer y vos tenéis de parar. Ay que visiones extrañas. El demonio se le ha entrado. 1. Qué es aquesto. Hase soltado el toro para las cañas. Cielo a rabia me provoca esa luz que en ti se ve mas yo la escurecere con el humo de mi boca. romad gente desdichada. Ay Jesús aquí acabo. Pues salió el toro tan bravo, afe que ha de haber lanzada, En nombre de Jesucristo tomad infame ladrón que al son de este bofetón salgáis de ahí. No resisto. El golpe salió arto cierto pues el toro derribe, muerto está, muerto se ve. Quinta parte. 1. El abad loco le ha muerto. 2. Él le ha muerto. No lo creas. 1. Muera, muera el loco abad, pague aquí su necedad. Entre muchachos te veas. 1. El loco abad le mato, ay Lorenzo desdichado, que haremos. Jesús amado. dulce Jesús. 2. Ya volvió. Hay santo abad, santo mío, loco cuerdo a donde estas. Qué dices amigo que has? Dios eterno en vos confío y a cuenta de lo que os debo os hago solemne voto de vestirme un saco roto, y de ser un hombre nuevo. 1. Cuenta amigo lo que pasa No puedo que soy mandado. 2. Cómo estas Ya he mejorado amigos llevadme a casa. Esa mujer déjeme, que es cansarse, y es cansarme, yo no tengo de cansarme aunque más prenada este. Si no lo puede encubrir que remedio dar te agrada. Para una mujer preñada no le hay mejor que parir. Quién de ti se confió y ya buena no parece muy justamente merece la pena a que se obligó. Pues si su tío lo sabe que sin duda lo sabra por fuerza se obligara al yugo que te es más grave. No es mi igual. Tú igual la hiciste. Cómo pude. Con un sí. Por gozarla se le di. Escotaras pues comiste, y aún dicen que está en su mes. Por mí más que este en su día Mal lo haces. Por vida mía que consejos no me des Callo. Sabes lo que pasa del loco abad. Bien se yo, que un casado le cogio muy a deshora en su casa. Es un lascibo demonio. Quiza en eso se fundo quien por ti levanto aquel falso testimonio, La santidad que en el ves todo es mentira, y engaño sabes el cuento del baño Muy notorio a todos es parece que mal le quieres. Dejó para que te asombres el baño que es de los hombres y fuese al de las mujeres. Mas ellas a chapinazos mógicones y pedradas quedaron muy bien vengadas y el huyó de los porrazos. Yo pienso ques nigromante o tiene algún familiar. Para todo da lugar un delito semejante. No tengo d estar triste pese al hombre que no lo está cuando se ve cargado, Que tan cargado estáis. No es harta carga, una de arina, y luego otra de leña, con las cuales cincharon mi barriga, por una puti virgen recién dueña y un galán maricón Conde del rastro. No suelte la maldita seor trapala no haga la lengua espada, pues es lengua haga la espada lengua de la espada, y haga bocas al pecho de ese Conde, y en ellas podrá allar mil obres buenos Tiene mucha razón seor Relampago paso que está aquí el Conde Pesia a mi higado, aparte a un lado clavarele el ánima. Repórtese voace. Parar pretende. ni bumr un caballo en mitad de la carrera un edificio que a su centro baja. Mi voluntad atentamente escuche que es sentencia de revista. Atento escucho. El Conde ha de morir. Muera mil veces. a la antepuerta de su infame dama muerto le meteremos allá dentro, que Elvira hará mi gusto auque le pese, metido el cuerpo dentro, la justicia pensara que ese viejo le dio muerte, por el preñado que saldrá a la plaza, al viejo prenderán y en el tormento quiza confesara lo que no hizo. Vengáreme del Conde pues que muere, del viejo loco que me dio los palos y de esa vocinglera virgen loca y quizá Elvira quedara sin dueño. No me parece mal ese decreto pero el Conde ira a ver a su cuitada. Alguna vez suele ir, y si ahora llega tengo de ser su sombra y atisballe. El conoce a voarce. Jamás le he visto. Rabio porque a cenarbaya con Cristo Qué gente es esta. Gente de la vida, de la leva y monte. Deja la pescada abad loco, No quiero. Qué es aquesto. El abad es y con él una mujer de buen talle. Dígame cuanto he de dalle con que me ha de ser muy fiel. Por un mes seré su dueño mas no ha de querer a otro porque la pondre en un potro y será el verdugo un leño. Cuanto. Póngase en lo justo, y pagarle he de contado. Dame cada día un ducado que diez le daré de gusto. Un ducado mucho es. Pues más me tiene de costa. Al diablo quito esta posta, a lo menos por un mes tome señal. Falso loco. Yo solo he de ser su cuyo. Mi bien, mi gusto es el tuyo, toca y deja. Dejo y toco. Quién es aquesta socarra. A su hembra me parece, moneda el abad le ofrece. Ella le ofrece la garra. Lleve esta noche la cena. Pues será viéndote mía. Pues a más ver prenda mía. Dios por quién es te haga buena. Por aquesto que la di deja de ofender a Dios Señor no os ofendáis vos y burle el mundo de mí. Tengo diez, o doce de estas donde acudo de ordinario a pagarles su salario atrueco que sean honestas. Aquesta vez habéis dado señor don loco en la trampa. Vos habéis de ser estampa de un abad bien apaleado. En casa de cierta dama me han dado para que os diese, y os he de dar aunque os pese: Qué. Colación de retama, un viejo. Bueno por Dios. Me echo unos palos aquí penso que eran para mí y se que son para vos aparejad las espaldas. Suelta loco. No son malos los que os vienen ayudar, bien se entenderan los dos. si lo pretendéis matar que os va en que le den de palos. Nosotros. No sino yo, guardaos Conde de mi digo, y de Dios cuyo castigo siempre aunque tarde llegó. Pedrica el corro a las pollas con una mujer al lado. No le negare el preñado señor jugador de argollas. Si licencia se me da Conde diré lo que vi. Ahora si puedes lo di, dilo, escuchenlo, Va, va. Pues ansí señala. Va. va. Vaya noramala. Hermano entiéndate Dios. Ya, va, Y que dos te vieron de buen talle, y que se fueron. Va, va. Que os hinche de bavas. De rodillas se te ha puesto, y te pide no se que. En su lengua le hablare. va, va. Bueno es aquesto, El lenguaje es uno mismo, Va, va. Pídeselo a Dios mas ha de ser el bautismo. Naciste en naciendo hereje y en tu falso error estas vautízate y sanaras o harás que hereje te deje. Señores aquí de Dios quien tan grande mal ha visto que niegue que en Jesucristo hay naturalezas dos. El dirá alguna heregia. Cristo para que te asombre no solo es Dios si no hombre dígalo vueseñoria. Quién os mete en eso a vos yo creo en Dios y en su Iglesia. Decídselo vos. Oh pesía. al ladrón que no cree en Dios. Crea el hereje, o voto a Cristo que ha de llevar pantuflazo, han visto el bellaconazo. Por fuerza no le conquisto. No ves que este hombre es loco, y que esotro mudo esta, pues solo dice, va, va. Acesalo escucha un poco, Dios es un acto puro inseparado en espiritual fuerza y eterno, eterno amante de sí mismo amado, con una dulce fuerza de amor tierno, él se conoce a sí, y de si ha engendrado un hijo como el mismo sempiterno que ama al que engendra y de amor tanto procede de los dos un amor santo. Un Dios y tres personas son sin duda también lo es el espíritu divino, y si nunca el espíritu se muda; Si es cierto, decir que Dios padece es desatino que no se muda Dios, nadie lo duda que el Profeta Miqueas lo previno, donde dice soy Dios y no me mudo. Alomenos si es loco, es loco agudo Aquesto no es ansí. Va, va. porque tu error diabólico concede que en la divinidad fue Cristo muerto pues la divinidad morir no puede Dios muerto en cuanto a Dios es desconcierto y haré también que confirmado quede que Cristo padecio, que aún tú lo dices, porque solo que es hombre contradices. En Dios cuando hubo cuerpo, pies y manos huesos, megilla, boca, espalda y pecho porque estos miembros son miembros humanos de los cuales al hombre Dios a hecho y afirman los Profetas soberanos como siendo imposible se hizo estrecho en estos miembros santos no te asombre pues si los tuvo Dios, fue Dios y hombre. Que el dice por David que le contaron todos los huesos, y en el mismo verso que las manos y pies le barrenaron con alma ingrata y corazón perverso y en mis espaldas dice fabricaron lo que para salvar un universo y que la mima gente a quien dio vida le dio amargo vinagre por bebida. También por Esayas nos declara que dio su cuerpo a los que le herían y las graves megillas de su cara aquellos que afentárselas querían, y por su boca de Majestad rara dice a los hombres que señal pedían, deshaced este templo, y Juan advierte lo dicho por su cuerpo y por su muerte. Para confirmación de este misterio Quinta parte. Nu; y que lo vean todas las personas pide con una voz de grande imperio paren del cielo las opuestas zonas, y pide que el que alumbra este hemisferio el Sol con cuya lumbre te coronas atras vuelva y el mar en un peñasco se vuelve de agua dulce helado frasco. Pide se pase el mar los pies enjutos no queme el fuego cual se ve en el horno pide Agosto para Abril los frutos en Énero de Abril el verde adorno, pide que vuelen los pescados brutos, pide que de los cielos no hile el torno la estambre de las vidas, y a la muerte que aura de su rigor la cárcel fuerte. Va, va. Quieres bautizarte. Va, ya. Yeré bien el pecho hasta que un mar de amor hecho, puedas en el anegarte. Di lo que yo digo, creo. Yo creo. admodoio Que es Dios y hombre, quieres de Cristiano el nombre. Solo en el alma deseo. Pues vete a que te vautice de aquesta parroquia el cura, pero esfuerza mi locura sin que entiendan lo que hice. Oh merced no merecida o favor que en mí no cabe Señor para que os alabe, me dad gracia y me dad vida. Él habla me podéis dar y con razón os la pido que un hombre que no ha nacido no es mucho no sepa hablar. Mudo hacerme una cruz pudo y aunque el hablar me volvió el bien que el hablar me dio me tiene de dejar mudo. Vete a dar gracias a Dios dame grita. Falso abad. hechicero esta tomad. leoadma Y vos bellaco estas dos. Y vos Conde tomad una y vos otra, veisla aquí, esta será para mí, que miráis vos doña Luna. Qué carrilluda y que vana me mira siempre y que gueca, con su cara de manteca hecha de copos de lana. Que me miráis bobarrona voto al ciego si allá subo en una cuba, o un cubo, que he de haceros la mamona. No hay quien aqueste hombre entienda ya cual loco se enfurece ya cuerdo y santo parece como como el que peca y se enmienda. Digo que es encantador y con burlas nos engaña. Mordida como castaña, y opilada en el color. Como ansí estáis opilada si andáis tanto cada día mas sois de estomago fría y nunca os hacéis preñada. Paridnos una lúnica o alguna luna de añejo y si a caso el sol es viejo y a empreñaros no se aplica. Para que os audáis tras él como tras indimión dejadle que en un mesón vi un sol puesto en un papel. Que más mozo y nuevo es no ha que nacio diez inviernos ponede con él los cuernos pues os nacen cada mes. Mas que de cosas ensarta. Cocaisme doña andariega pues si una piedra os allega yo os haré cócale marta. Vaya el diablo para puto deme la mano su alteza de amigo. Por tu cabeza. Pienso que pasa a pie enjuto el creciente y el menguante. Allá crece y acá mengua, a vos la ciencia en la lengua y a Leonarda en el infante. Oh pesia a tal. Mas por Dios. Mucho me cargas Afe de aquí adelante seré tan libiano como yo. Conde echad acá dineros porque tengo una preñada y si no la llevo nada parirá el muchacho en cueros. Quiés que le para vestido. Si con calzas y jubón deme si quiera un doblón pues soy su sotamarido deme que quiero irla a ver. Toma. Para regalarla diré que supe engañarla y que no la se querer. En efecto que allá vas. Para Elvira queréis algo. Que me dice el machigalgo. El quinto no mataras. Dejado me ha embelesado aqueste camaleón y dudoso el corazón si es santo, o endemoniado. Vamos a rondar un poco. Adónde. No faltara. Bien disponiendo se va la muerte de aqueste loco. Vamos veré si me engaña esta araña mitornosca y pues le dio el abad mosca seré de su mosca araña. Ay Elvira que me muero. Esfuerza por Dios señora. Llegó mi postrera hora llegó mi punto postrero. Este vivorezno ingrato las entrañas me barrena. Gusto que el vientre barren, no puede costar barato. Elvira dilo a mi tío que son grandes mis dolores hay breves gustos traidores, hay traidor ingrato mío Jesús. De qué voces das. No se primo déjame. De parto estás. Parire y luego me mataras. Bástame el mal que padezco de reprenderme no trates hasta parir no me mates que en pariendo lo merezco. Es fuerza prima querida que yo no quiero matarte más servirte y regalarte con el alma y con la vida, No con el dañado intento con que otras veces te hable ya Leonarda me mude ya es otro mi pensamiento. Cuéntame quien te afrento. El loco abad. El abad que me dices. La verdad. Eso no lo creere yo, porque el abad es un santo quien hizo ese atrevimiento. Dolores del parto siento. Los del parto montan tanto, Abre aquí Elvira. Quién llama. Abre a un marido de anillo, que le trae un canastillo de colación a su dama. Y aunque me matéis a palos he de entrar a ver mi esposa. Ay. Estáis de mi quejosa comed de aquestos regalos, como estáis. Pierdo el sentido de dolor. Dadme esa mano. Necio grosero villano. Ya se que no soy marido sino lo soy bien decís, o mal decís si yo soy, y si lo soy donde estoy que sufro que me reñís. Mi Lorenzo como va. Mi padre dadme esas manos mis remedios soberanos. Lorenzo más arre allá. Esta Leonarda de parto y vos decís necedades si vos no paris verdades vos pariréis un lagarto. Tu tío señora te aguarda y con el una partera. Promete un abad de cera si queréis parir Leonarda, Ahora pues que solo estas por Dios me digas quien eres. Si tanto saberlo quieres muy prestico lo sabrás. Mas pues en el punto entraste con tu pobre barco roto bien será cumplir el voto que en el naufragio votaste. Verle cumplido deseo. Mira el deleite engañoso es el vivir muy hermoso mas cuando se acaba es feo. Huye de aqueste mal fin a la barrera te escapa pon en los ojos la capa haz la religión barrera. Teme y ama a Dios por sí por tu padre y juez eterno mira los pies y el infierno y la muerte sobre ti. Esta es lición importante para nuestra salvación. Hacen cera el corazón esas letras de diamante. Ay de mi triste. Que hay amado padre. (co Leonarda se nos muere santo lo- si no eres loco y es que santo eres Leonarda mi sobrina esta de parto y no puede parir hay hija amada. que queréis viejo loco apalearme o que por ella para malos años, yo no puedo parir no me porfien, de parto está mi dama salto y bailo por Jesús que me huelgo, salto y brinco señor mío Leonarda esta espirando llámenla un confesor que la confiese. Viejo queréis que para, pues decilda que digo yo que pues esta en el potro que diga la verdad quien es el padre de la criatura, si es que parir quiere, y que si no lo dice se aperciba a morir en el parto, y si la dice que espere en Dios un parto muy felice Yo voy corriendo. Vuelvo a mis torrijas no me las ponga en cobro alguna gata bueno es un parto para estar secreto y que buenas voces da Dios sea contigo señora desdichada Dios te alumbre. Señor esta merced habéis d hacer- librad esta mujer de este peligro (me para que ella conozca su pecado y goce la criatura agua de gracia. Albricias dadme albricias, ya a parido (cómo el sol) un niño. Quién es su padre. El Conde Oracio dijo pario luego. Con ella casara. Pierde cuidado, que el hará lo que Dios tiene ordenado. vamos los dos a dar la norabuena Juntamente de pena y gozo lloro vergonzosa estará la pobre dama si yo estuviera así pluguiera al cielo de aquel desuella caras mata siete que hoy me ha visto al cabo de mil años Conde me he llegado a ver y manda que la puerta deje abierta como he visto a muchos buenos venga que el alma le abrira la puerta. que con trabajos ajenos Viéndote con tantas galas que mucho que tu presumas ni que pues te ves con plumas Leonardo te nazcan alas. Bravo galán he salido con las galas de mi amo de muchas ciencias reclamo que se dan por el vertido. Que las galas suelen ser cascabeles y espejuelo para pescar sin anzuelo la más taimada mujer. Lleve al Conde este vestido para que a rondar saliese mándome que con el fuese y he con sus galas salido. Mándome fuese y rondase porque diz que esta de parte la que escupe ya de arto y en pariendo le avisase. No oigo voces ni ruido no veo entrar ni salir o ella no quiere parir y debe de haber parido. Quiero reparar un poco quiza a Elvira veré y de ella saber podré de la que me tiene loco. Noche, con aquestas galas soy el Conde mi señor pues con tu negro color todas los cosas igualas, son lo que no pueden ser. Pero quien me mete en esto rondar quiero a mi morena que nunca engordó la pena y el que la toma es un cesto. Cayó el pájaro en el lazo por dar en el bebedero. Un poco pasearme quiero. Espetole. Tenga el brazo, Vere si Elvira dejo como le dije la puerta Bien hizo en dejarla abierta. Pero la muerte le abrio. De encontrón pienso pasallo, Presto antes que vuelva acá, que es bravo y nos matara. En efecto he de matarlo. Oh reniego de tu flema, y de mi agravio reniego, cuando me ves hecho un fuego y mi honor en él se quema con esa flema me sale muera el Conde, Ay Jesús muero, ay Dios mío. Hazle un arnero. Confesión Dios. Dale, dale. Ya en efeto murió. Sí. Buen recado le llevamos. El regalo que le damos cual me le dieron a mí. Ven comigo y tras mi cierra. Ya he cerrado poco a poco hay te queda viejo loco un muerto que te da guerra. Hacer moneda falsa es cosa grave mirad lo que decís. Vue señoría si no hallare verdad en lo que digo me de la misma pena que merece. Válame Dios Qué es eso. He tropezado en una cosa blanda. Alumbrad hola, venga esa luz. 1. Señor mátola el aire otra pedid en esa primer casa. 2. Quién esta acá, abierta está la puerta. sabierta. A estas horas don Luis la tiene Quién llama. 2. La justicia. Que nos quiere. 2. Una luz para cierta diligencia. Ya abajo Qué es aquesto. (toja Un ferreruelo parece, o se me an 1. A ámbar agüele, capa debe de ser de algún ilustre. Mostrad acá mojado viene un po Que puede ser aquesto. (co La luz venga. 2. Entre acá dentro vue señoria que está aquí un hombre muerto. Como muerto. (na guardad la puertay dadme la linter aque stas prendas son de el Conde Oracio válgame el cielo si es el Conde muer- todos los de esta casa vayan presos. (to Suplico a bue señoria. No replique a todos los prended chicos y grandes, el caso es grave y digno de castigo, Señor no tengo culpa, Bueno es eso, un hombre muerto en casa y disimula, no es mala la desecha. Si se hallare. (llado. Que más tiene de hallarse de lo ha- 2. No repliquéis salí. Grande es el daño. 2. Toda la gente de la casa es esta sola en la cama queda una parida mujer de buena cara y talle. Parida en casa. Leonarda esta parida. Quién. Leonarda. De quién, o como. De ese Conde Oracio. Grande causa es aquesta, vayan presos Leonarda esta parida el Conde muerto dentro en su casa, y hacese innocente, aquesa esclava quede que la sirva y un alguácil, o dos, que esté de guarda donde entre misterios tantos y vayan los demás. Dónde. 1. A la cárcel. No puedo yo ser preso. 2. Porqué causa. Soy de corona, Rey y porquerizo. Y estoy tal de haberlos visto Dirá el loco si sabe quien lo hizo. que erizados los cabellos 1. No te resistas loco. Al santo Padre, porquerones jueces gente baja. Atalde vaya preso. Hola sayones, mirad no os desbárate a mógicones. y me falta el corazón, después podremos ir a esotra causa Por eso de caridad vaya en casa del Conde aqueste cuerpo si es que algo de comer tiene mirad quién es. 2. Apenas se conoce. Si es el Conde. 1. No sé. Vaya a su casa, donde quizá sabremos la que pasa.

JORNADA TERCERA

acto tercero del loco cuerdo. Vine Padre a ver a Mesa aquí los lugares santos nunca la admiración cesa. pareciome desconcierto pues había de pasar no venir a visitar estos monjes del desierto. temo parecer entre ellos en el tribunal de Cristo. Y de esta admiración tan grande tristeza tomo que a tres días que no como, me lo de, que el cuerpo viene a extrema necesidad. Él pan me falta y el vino, pero hierbas cogere y yo se las traere muy presto. Varón divino mire bien si hay otra cosa. Aguarde entrare en mi cueva, Quién no se pasma y eleva en virtud tan prodigiosa. Qué algunos de estos he hallado con cadenas a los pies cual amarrado a un cipres y cual en vida enterrado. Cuál que no come ni bebe y rasgado el pecho enseña cual de pies sobre una peña que menos que ella se mueve. Cuál coronado de espinas cual en la boca un candado y cual medio desollado de perpetuas diciplinas. , s, Hermano venga a comer que ya esta puesta la mesa. El corazón se embelesa con el bien que llego a ver. Llegue vendígalo Dios coma, coma por su vida. Del cielo es esta comida. Coma, y comamos los dos. Reciba la voluntad y hágale muy buen provecho coma, coma que sospecho que tiene necesidad. Díjome que era de Amesa. Si Padre. Cómo les va, con un padre que hay allá que gran santidad profesa. Que se llama Simeón. Simeón solo. Hermano sí. Ese es santo. No hay aquí más consumado varón. Allá, loco y desatina, haciendo mil disparates. Encubrira sus quilates como hace el oro en la mina. Muy poco ha que estuvo preso, aunque libre le deje. Preso estuvo, pues porque. Por cómplice de un exceso. Aunque pues libre salió no debíó de estar culpado y quédolo, un hombre honrrado que a otro dicen que mato. Un don Luis, un caballero aunque pobre bien nacido a quien un Conde a seguido porque mató a su escudero. Por matar el mismo Conde y el Conde de esto afrentado muere por verse vengado. Que tal furia en él se asconde Pudiera negarlo el otro. Ubo testigos. Ninguno. Ubo indicios. Solo uno, que le ha condenado al potro. Confeso y no parara hasta verle degollado el Conde que esta agraviado y con todo se saldrá. Dios se duela de los dos, a comido. Padre sí. Vaya, vaya por amor de mí, y de las gracias a Dios. Que yo eternamente hago gran Señor pues que me envías no un cuervo como a Tobías ni otro Abacu en este lago. Si no dos criaturas bellas que coronadas de flores del mar de tus resplandores. llueven gloriosas centellas. Aquestos dones dará a mi amado Simeón no le envío el corazón porque él se le tiene allá. Dígale que no se olvide que ha de verme y ha de ser antes que al Rey suba a ver de aquel Reino que le pide. Pues deme su bendición padre vuestra caridad. Pues que tiene en la ciudad al gran padre Simeón. No me lo mande. Bendiga por Dios. Por Dios no lo huyo yo, adiós, y esto a Simeón diga. , , - . Porque te hallaste en mis palos. Al perro muerto echalle en el huerto, al perro vivo echalle en el Río. Donde me llevan atado digan hermanos Rusianes. Señor saco de alacranes donde muera despeñado. Necedad es por su vida. Basta que el loco se burla. Ea buena está la burla. Perdón a los cielos pida, porque es un grande bellaco. Yo bellaco, a gentil hombre. Vellaco. Ese sea su nombre y el de esotro aunque esta flaco. Aquesta carga me agruma, y descargarme quisiera. Digan machos de litera, pensaban que era de pluma, No si no de calabaza, por lo que tiene veleta. Ni canto, ni soy poeta, ni entre en el mar, ni fui a caza. Pesado se hace el taimado. Nunca de serlo me precio, y si cual vos no soy necio como puedo ser pesado. El veniros a cansar de los dos la culpa es que yo aquí traigo mis pies que se hiceron para andar. Porque me hacéis padecer. Sí, y aunque no fueron malos, mejores pudieran se. Mejores. Sí. Burlandico si los sacudiera yo. porque los que el vejo os dio se los llevara un borrico. Vive el cielo. No le des. Dejad que me de, dejadle, dad, dad, que aquí ensta el alcade que aunque es uno, es uno y tres. Junto lo podrá pagar. Porque así me maniatasteis. Porque al Conde le avisasteis. que le queríamos matar. Muere. Y tememos los dos que descubriras que fuimos los que al paje muerte dimos. Esto dírelo por Dios. Pues porque no digas tal despeñado te has de ver. Ao, no me dejéis caer, que par diez que me haga mal. Mas si me ponéis debajo dos docenas de colchones no aura mejores sayones desde el sordan hasta el tajo. Muera el bravo cascabel. En que he ofendido a los dos. No nos pedrique por Dios que estamos cansados de él. a Ao queda allí el cabrío porque a despeñarse va. Quién aquestas voces da Ao quédale. Ya le desbió. Vuelve acá cabras de un puto, pues si disparo la honda quiza haré que me responda algún cabrón desoluto. Acá viene, y si nos ve. sin duda nos matara a pedradas. Vuelve acá si allá subo. Sígueme. Que este loco Abad no muera, Pues que no hay quien le desate, no dudó de que le mate de aqueste monte una fiera. Y de hambre morira pues menear no se puede. El diabro que las aquede. Vámonos de aquí. Arre acá. Aquesta gente importuna me deja atado mi Dios ojalá que como vos lo que dará a otra coluna. Aunque de mis pobres brazos miro que una cruz han hecho que puesta sobre mi pecho me da amorosos abrazos. Cruz santa abrazaos conmigo que gusto cuando aquí muera tener a mi cabecera tal defensa y tal antigo. Hola, ao, quien esta ahí mas si el diabro acá me trujo dando en las manos de un brujo y que me engulla, ay de mí Válgame el Ángel san Bras y el gallo de la Pasión. Hola cabrero o cabrón, quien eres adonde vas. Ay de mí. No hay que temer. Pues quien sois mala figura. Soy una pobre criatura, que ahora acaba de nacer. Basta que me hace pucheros, ha chícote que queréis. Que los brazos me saquéis de entre aquestos lazos fieros. Quién la tera te ha de dar mas no faltara una burra. Padre los brazos me escurra Que yo no quiero matar. Salta por el Rey de Francia. No soy perro de franchote mas mico con capirote que salto por mi ganancia. No hace más el cabritillo en naciendo. Bailo y danzo. Faso yérbete el garuanzo. Enmitad del colodrillo. Hacia la ciudad me voy padre a Dios si algo queréis en la ciudad me veréis por que allá menester soy. Dios te deje crecer hijo y llegar a barragane, tu cocodrilo te sane. Adiós. Boyme a mi cortijo. e Si conmigo estáis mi Dios quien ha de ser contra mí el pie en el lazo me vi pero libraisme del vos. Entre la espada y el cuello del hijo, el padre obediente atrabesáis diligente un monte de amores bello. A tirar pedradas van dos viejos a una casada y cuando más apretada en ellos las piedras dan. Gracias eternas os doy por la que siempre me hacéis pues si vos me defendéis más preso más libre estoy. A la ciudad he llegado fingirme loco conviene porque aquí aquel hombre viene que halla en el desierto ha estado. Gracias a Dios ciudad mía que vuestras puertas me dais. Norámala acá vengáis para vos y el que os ennvía. Regaloos en el disierto el que es loco como vos ya yo estoy muerto por Dios al mundo estoy por el muerto Echad acá ese presente guardado le habéis traido si os le hubierades comido no os déjara solo un diente. Tome suspenso he quedado en este siervo de Cristo. que habla cual si huuiera visto lo que en el hiermo ha pasado. A la hambre no hay mal pan, y aqueste con gusto como Tome. Manzanas no como, porque hicieron mal a Adam. Estos dátiles si quiera. Es echar al fuego aceite el dátil es el deleite dentro duro y dulce fuera. Del pan si que comere, por ver que deja su capa cuando se disfraza el Papa en el Altar de la Fe. Díjome que le dijese que le ha de ver. Hola hermano si ansi me vais a la mano al comer, haré que os pese. (ma Hay santo abad, hay santo d mi al cuanto me cuesta verte Que hay Lorenzo. (años dos días ha que te busco, y dos mil que no te puedo hallar. Di lo que quieres. Sacan a degollar mi padre triste, como sabes sin culpa hay padre mío. No llores rapacillo este borracho este Gobernador pues boto a Chipre que es un bellaco, y tú un grande cesto. Qué es aquesto que escucho Quinta parte. No es más de esto. Si pueden obligarte padre mío mi amor, mi fe su caridad cristiana; su peligro, su vida, su deshonrra, el pan que le has comido, su regalo. De todo su poder, el pan y el palo. Pueda contigo que le des la vida. El viejo loco muera, muera dije, decid que muera vos. Que muera digo. No ha de morir. No muera. Hola si habláis os tengo de arrancar la cola. Por estos pies que dignamente beso de quien serán cadenas estos brazos hasta que lo que pido me concedas te pido esta merced dame a mi pa- (dre a mi padre me da. Quita Lorenzo. (dre mío. Dame a mi padre, hay padre, hay pa Lorenzo en díos confía que en el fío vete que a mi cobacha me recojo donde pedire a Dios lo que me pides antes que muera; ola hombre horrado mirad que habéis de ser mi convidado Elvira pueda obligarte no la amistad que te he hecho ni haberte dado del pecho con tanto amor tanta parte. No el ver que de ti he fiado mis secretos y afición mi honrra mi corazón que a ti y al Conde la he dado. No el ver que no te he tenido por mi esclava pues que ves que tu amor mi dueño es y que yo tu esclava he sido. Si no ver mi viejo tío que cual padre te ha criado salir a ser degollado por aqueste ingrato mío, Duélete de su inociencia de mi honor de su vejez di la verdad al juez revócara la sentencia, Labraste una dura roca con tus honradas razones de nuevo el clavo me pone y la verdad en la boca. La verdad confesare por dar a mi señor vida porque aquel pecho omicida rufian me quebro la fe. Lo que importa es la verdad dila y libra a tu señor. Vamos al gobernador que allá verás mi lealtad. 1. Oh caso lastimoso, o triste día esperáculo fiero atroz castigo en un hombre tan grave. 2. Sabe el cielo que como propia siento su deshora, 1. Salir le vi de la tímida cárcel desfigurado pálido y lloroso el cabello erizado y desgreñado turbios sus ojos sus megillas feas atadas a un cordel las nobles manos y en ellas un devoto crucifijo aquien el corazón desecho en lágrimas pide perdón vertiendo por los ojos 2. que el Con. Oracio se haya echo piedra cuando las piedras de dolor se ablandan 1. Ya llega al cadalso el pobre viejo Señor don Luis en cosas como aquestas pues se ha preciado de cristiano y noble muestre su cristiandad y su nobleza. Dios del cielo dulcísimo Dios mío eterno Dios señor en vos confío hay caro Simeón, hay loco santo en este postrer paso me socorre que entiendes pues de Dios tengo esperanza que has de serme con él muy buen tercero. 1. Perdonad don Lua que aqueste es mi oficio Yo os perdono amigos y perdono al Conde Oracio el cielo sea testigo que la muerte que pago no la debo débola al cielo por ofensas mías y las que he cometido no perdono si tengo culpa alguna de esta muerte que confese de miedo del tormento porque en el con los años me faltaban las fuerzas que no pudo darme el ánimo. 2. La ejecución señor se suspenda dadme albricias señor, ea dadme al- bricias los que al paje del Con dieron muerte han parecido y en la cárcel quedan aqueste anillo lo que digo abona que es del gobernador. 1. Qué es lo que manda. (bre. 2. Que libre quede y que le da por lí Aay padre de mi alma. Ay hijo mío. (ves Al santo abad la honrra y vida de Extraña cosa, o cosa nunca oída. Estoy libre señores. 2. No lo dudes este anillo lo dice. (cias Pues primero que este capuz me quite ire a dar gra- al santo abad que su favor me ha dado hijo a Leonarda llevaras las nuevas adiós señores míos Dios lo ha hecho. 1. No era con días este degollado. 2. Muy necio y tonto el pueblo se (ha quedado. Señor quien sois me mostráis dando vida a don Luis vos dais y vos recebís pues recebís lo que dais. Tanto bien tanto favor a un gusanillo del suelo deos las gracias vuestro cielo como os da el alma mi amor. Aquesta carga de tierra que es cepo del alma mía tan pesada como fría me detiene y hace guerra. Mas vos eterno señor me purificáis ya tanto que como el Sol me levanto al Centro de vuestro amor. Señor porque me arrancáis el corazón de mi pecho como un horno de amor hecho sin corazón me dejáis. Que me abraso gloria mía dulcísimo enamorado bello amor divino amado luz pura del alegría. , Hoy con la funesta ropa con que me han amortajado abad me sacas anado con próspero viento en popa. Y ansí de tu templo santo O2 colga- colgada la dejare por la hazaña de tu fe y despojos de mi llanto. Fuera grande ingratitud y defraudara la gloria si en tu templo por memoria no déjara el ataud. Donde estas Simeón amado oye una fe agradecida que viene a darte la vida que para darte me has dado Mas que fragancia de olor por los aires se derrama que no vista erdiente llama causa aqueste resplandor. Simeón santo, loco santo, horno de amor nuevo Elías Estrella que a Dios me guías Sol que serena mi llanto. Serafín abrasador que en el dulce amor de amar gozas por amor del mar que hizo el cielo mar de Amor. Recibe aqueste cautivo que las prisiones ultraja recibe aquesta mortaja que te ofrece un muerto vivo. Clamare como Eliseo hallárete yo en el carro pues en otro más bizarro ardiendo de amor te veo. Don Luis. Padre de mi vida, pues que me la das de nuevo tómala que te la debo porque a quien la da, os de vida, Las gracias del cielo son, dáselas, de ti las cobre, por ser cruel con el pobre te envío esta tribulación. Mira que Dios repartio los bienes de tierra y cielo al rico dio los del suelo los del cielo al pobre dio. Para que el rico acudiese al pobre por su interes y el pobre que dueño es del cielo al rico los diese Tú me verás emendar pide por mí a Dios perdón y entre tanto Simeón tus pies tengo de besar. Deja que con dulces lazos me haga hyedra de tu muro que es mi sagrado siguro Amigo toma los brazos. Ahora no me dirás que eres loco pues te he visto Si soy, más soilo por Cristo como en san Pablo hallaras. Desde el punto que te vi deseo saber quien eres. Ove si saberlo quieres Atento te escucho, di. Nací en la abundante Tiro civo adilustre de Siria por sus púrpuras tan finas mas que el Catay conocida. Aunque merrader mi padre fue de estirey sangre limpia porque en Tiro los más nobles viven con las mercancias. Pártime a la tierra santa santa porque se anticipa santificada con sangre del que es la santidan misma. Enrriqueciome esta tierra con el oro de sus minas donde el Pitude amor puso en el alma las indias. Daba la vuelta a mi patria y a caso por dicha mía en el camino encontre sin yo la buscar mi dicha. Vi un hombre sino era un Ángel más Ángel y hombre sería el que cual hombre lloraba y el que cual Ángel me inspira. Era un viejo venerable que echas surcos sus mejillas traía el corazón deshecho de la misma Romería. En fin para no cansarte en una santa abadía vestimos pobre sayal por telas y sedas finas. Vimos los dos una noche dos Ángeles que traían dos guirnaldas de laures dos ramos de fresca oliba. Dijeron los vencedores a este premio se aperciban y al eterno que consiste en ver la esencia divina. Quedamos los dos absortos y entre temor y alegría dejamos por el desierto aquella santa familia. Entrámonos en el yermo y al cabo de pocos días hallamos junto al Jordan dos pobres chozas pagizas Escogímoslas por casas más seguras que las ricas donde mora la ambición la adulación y la envidia. Ocho veces la gran madre de sus entrañas benignas abrio trojes y bodegas dando racimos y espigas. Quinta parte. Mientras que en la soledad con penitencias no oídas vivimos hasta que Dios que deje el yermo me inspira. Obedecí humildemente porque se que Dios estima el obediente humillado mas que al que le sacrifica. Entre loco por Amesa provocando al pueblo arisa pasando ya como sabes mil afrentas y inominias. Remedie pobres honrrados cónsole viudas no ricas que con la necesidad quisieron vender sus hijas. Y aqueste fue el instrumento porque Dios por mí lo hacía pues coje instrumentos flojos para obrar sus maravillas. Mil veces me vi tentado de aquesta carne enemiga suspire, llore, y temí, y Dios que al hombre no olvida. Al santo Padre Nicón desde el desierto me envía que con agua del Jordan apague fuego y cenizas. Por aquesto fui a los baños entre mujeres lascibas a reprender sus torpezas y en mi mostraban sus iras Diéronme estos disparates y otros mayores que hacía en la ciudad mi desprecio de mi verdad mosa y risa. Con esto me despreciaban los milagros descrían atribuyendo el demonio lo que es virtud infinita. Go; Aquesta es mi vida amigo que este en tu pecho escondida hasta que a la siempre estable salga de esta fugitiva. Dadme los pies Abad santo. Tente amigo, Déjame. Guarda secreto. Harto haré. Jurásmelo. Seré un canto. Ruido siento Qué será. El Conde es que viene a verte don Luis que soy loco advierte. Hola, hola; por acá. Cumplio el cielo mi deseo vengo a vuestros pies rendido de que ofendí corrido y alegre que libre os veo. Yo lo estoy de que entendáis que jamás os ofendí aunque yo de vos lo fui por lo que se y vos calláis, Vos pensáis que se me escapa que a buscar habéis venido la mula que se os ha ido con el freno y la gualdrapa. Que siempre has de estar burlando Bien quisierades los dos ola viejo enmendaos vos que traéis la soga arrastrando Sea mil veces en buen hora la libertad que se os da. Para serviros será; No será, Escúchate ahora. No quiero. Muy necio estás. Que tanto. El mayor que vi. Llegareisos vos a mí que no lo podéis ser más. Por Dios que es peor urgarle. Para que diablo me urgáis, al pobre viejo ladráis y venís luego alagarle. Don Luis mil años gocéis de la amada libertad. Esa es deuda de amistad todo el favor que me hacéis. Acá estáis vos. Como vos. Conmigo habéis de comer. Si llego a ese menester harame gran merced Dios. Venga esa capa y sombrero. Esa tumba desnudad. Demos vuelta a la ciudad. Simeón amigo allá espero, Adiós. Toda Amesa aguarda y es bien que alegralla vais. Si la silla le quitáis hacelde echar un albarda. Pues se han ido aquellos lobos como esta vuesa merced quiere que con una reda nos vamos a pescar lobos. Ahora comer quisiera que estoy ya rabiando de hambre. Quiere caliente o fiambre, pida de cualquier manera. Pero espéreme aquí un poco y traérele de comer. Que no acabo de entender si es aqueste santo, o loco. Mas que digo, el monje santo no me dijo que lo era pero vive de manera que causa risa y espanto. Comiendo quizá veré el caudal de su talento. Pardiez que vengo contento porque he hallado que le de. Alléguese siéntese aquí que le dice la comida no esta bien apercibida. Qué es aquesto estoy en mí. Vela vestida y calzada ahora acaba de nacer coma bien puede comer que está muy bien sazonada. Aquesta no es la comida que el otro monje me dio, Coma pues que como yo de gusto al que le convida, El otro loco del hiermo le dio también a comer cuando a los monjes fue a ver y de verlos quedó enfermo. Quién se lo dijo. Un cardillo. Aquese lleve mi alma Hermano su alma en su palma y la mía en un obillo. En obillo, Si de amor. Que le prenda, entrede y ate, enlace, apueste, y remate, por el Rey nuestro Señor. Por un hilo de este ovillo si se darme buena maña puedo subir como araña a ser de Dios monacillo. Padre aquesos pies me de. Muy necio sois para alcade comed, pues coméis de balde o la mesa quitare. Los pies, linda bobería, si a vos os diese los pies con que andaría yo después. Con los de una agüela mía en efecto he de creer lo que no es justo que crea. Vuestro gusto el mío sea. Sí. Pues callar y comer. Si haré. Hoy voy al desierto. a ver el loco de allá, queréis algo. Que allá va. Voy a cumplir un concierto, bebe. Ya he bebido. Sí. pues dad las gracias a Dios porque me ha dado por vos lo que jamás merecí. Este pan llevad a casa y coma del quien quisiere que el tiempo que yo viviere Oo se que lo tendréis sin tasa. Écheme su bendición. La de Dios por mí os mantenga Que tal santo el mundo tenga. Hermano chitón, chitón. Dichosa fue el hambre mía pues por ella merecí llevar aqueste alolí que me de pan cada día. Quien no se pasma y eleva en este pan que me dan pues fuente que mana pan y árbol de pan que pan lleva Quiero irme, y antes querría esta humilde cuena ver que el deseo de saber me provoca y me porfía. Un haz de sarmientos veo y a un lado una calabera y al otro un libro de cera y una mortaja de anjeo. Una soga, una cadena, de espinas unos manojos y de acero unos abrojos y una cruz de sangre llena. Una estampa de papel de Cristo y su madre amada una piedra por almohada y unos grillos de cordel. Y entre todo lo que miro no veo la mesa que alzo pues el dentro la metio pero yo de que me admiro. Si es tal su divino celo y su aspereza de vida que le bajen la comida aderezada del cielo. Boyme absorto y admirado y a no mandarme callar por Amesa había de entrar publicando el bien hallado. Ahora señora mía justo es que el gusto te sobre. Nunca es muy rico el pobre que comio bien en un día Advierte en que breve rato ves libre a tu viejo tío, y tu primo en su amor frío y al Conde menos ingrato. Poco a poco se mejora yo espero que te he de ver Condesa. Tarde ha de ser. Espéralo en Dios señora tu tío sale. Qué haces hija. Melancolizarme un rato. Ya de tu remedio trato. Mi remedio no te aflija. Yo pienso que el Conde hará lo que debe a caballero al loco santo espero que ausente de Amesa esta. Que en él mi esperanza fundo. Ura bien fundada en eso Leonarda no digas eso. No es loco. Sí, mas al mundo. Quién está en casa. Quién llama. Una aflihida mujer. Mujer. De buen parecer. Quién es. Una brava dama. Entre. Mis pecados son, entre. Entrad muy en buen hora, que es lo que queréis señora. Jesús que horrible visión. Bien nacido don Luis hermosísima señora no os asombre ver la cara que un tiempo pareció hermosa Soy una mujer del mundo que en sus mal seguras horas contra el cielo y la razón ha catorce años que boga. Fue mi respeto un valiente que con fieros y lisonjas me entretuvo hasta que el triste. vino aparar en la horca. Un abad, un loco santo, cuya vida un es notoria por mi mal, o por mi bien una vez me encontro sola. Por un mes me concerto todo el mes me hizo la costa mas con condición que en el no trátase otra persona. Con la paga me acudia como si fuera su bolsa de un príncipe aunque jamás vi en el gusto de otra cosa. Antes con unas razones entre discretas y locas me predicaba y reñía mi mal trato y malas obras. Una vez a persuasión de un galán y de una joya, cahí, que el ruego y el oro, a las más cerriles doma. Yo no se si el loco abad los pensamientos conozca pero se que conocío mi delito y su deshonra. Entró furioso en mi casa. y sin despegar la boca, me dio airado un bofetón y pienso que en el ponzoña. Pues el rostro celebrado por el de jazmín y rosas al instante se cubrío de aquestas llagas hediondas. Perdí en mi cara mi hacienda porque yo no tenía otra porque somos mercancia que por la cara se compra. Ya el más amigo me falta la necesidad me sobra que es crisol de los amigos a donde más se acrisolán. Supe que algunas mujeres de mi trato y de mí estofa por agravios como el mío cubríó de lepra asquerosa. Supe que de ella sanaron las que con ansias devotas dejaron el mundo loco y quisieron entrar monjas. Arrepentida y mudada desengañada y llorosa aquí le vengo a buscar que dicen que aquí se aloja. Hacedme misericordia siendo piadosos hermanos con quien sus pecados llora. Porcierto buena mujer que me aflige tu congoja y que quisiera que hallaras el consuelo que te importa, pero aquese abad que buscas no está en casa por ahora vendrá esperale ahí. No le espere aquí señora. Si aquí le quiere esperar darela en que se recoja un aposento apartado donde duerma y donde coma. Pagueos tanta caridad el cielo dama graciosa que yo volveré después quedad con Dios. Ve en buen hora. Dios la sane y la remedie. No vi cosa más mostruosa. Fuera voy dadme la capa Elvira y toma esta ropa Leonarda así paga el mundo a quien alagay soborna. Ya estoy harta de sermones. Baste. Boyme a poner una toca. Yo hacer cierta diligencia. Quién viera a esta buena moza que no tropezara en ella abrid los ojos señoras. Que este abad desnudo, y flaco unos huesos, una piel, un hombre que no hay más de él que andar metido en un saco. Pretenda haciéndome guerra entre el calor y entre el hielo, subir a gozar mi cielo y darme guerra en su tierra. Ahora que ausente esta subido en este tejado de aqueste peñasco armado que cuatro arrobas tendrá. El primero que pasare haré que su muerte vea y ojalá Lorenzo sea porque mi agravio repare. Quisiera por varios modos todos los hombres juntar y a todos juntos matar para vengarme de todos. Pero que es aquesto cielo como no pasa ninguno mas ya veo venir uno y que es el Abad recelo él es, o gran perdición. No aprovecha, pues con esta tiznado te vencere. Guarte que te matare. De la cruz haré ballesta arcabuz, lanza, y espada, con que esgrimo y conque venzo. Ya me corro y avergüenzo. Tómate esta cuchillada. Rabio en un mar de paciencia que atormentando me esta porque el cielo no me da para matarle licencia. Teme esta espada de palo con que Dios tantos te dio que las fuerzas te quito y en ella te ató por malo. Quién pasa teneos allá. Yo soy. Una piedra venga. Soy don Luis. Don Luis se tenga, y todo el mundo. Cogiola. Quiero hablarte. Tente loco, tente que te matare. A tu pesar pasare. Pasamos. Espera un poco. Mirad que a la muerte vais, mi Dios humillado aquí os suplico que por mí una maravilla hagáis. Vea el Conde este enemigo para que desengañado confiese el sí que ha negado a Leonarda y a mi amigo. Conde amigo abre los ojos mira allí. Qué es lo que ves, ay Jesús dame los pies. Teme de Dios los enojos escoge, o morir aquí, o casarte con Leonarda. De ese demonio me guarda, y haz cuanto quieras de mí, Jesús que aspecto tan bravo. Que de aquesto no me vengue, Que le digo seor perrengue otro poquito a otro cabo. Venciste. Dios te vencio. Qué es lo que tienes don Juan. Tiene miedo a un alacran, que picarle pretendió, Corrido vuelvo al infierno. Pasad vosotros ahora. Amigo estes en buena hora abrazad a vuestro yerno, Lorenzo llega y abraza al Conde. Por mi señor por vuestro deudo y deudor, Cuya ha sido aquesta traza, Tenedme por vuestro esclavo. Desde hoy vuestro lo he de ser. Llevade a ver su mujer. Mi mucha ventura alabo. Lorenzo a casa le lleva, consolaras a Leonarda. A quién ha tanto que aguarda justo es llevarla tal nueva. Ven don Juan. Voy espantado, y harto más que el abad loco. Don Luis espérate un poco, pues solos hemos quedado. Sabrás que al desierto fui a ver aquel santo abad que es de esta alma la mitad aunque todo vive en mí. Notifícome mi muerte que en este dichoso día de esta triste cárcel mía rompere el candado fuerte. Tan presto pago el tributo del contento que me has dado. No llores que es excusado quiere Dios coger su fruto. Luego amigo casaras al conde con tu sobrina está es voluntad divina no llores que es por demás. Después de haberlos casado me hallaras muerto en mi cueva de ella a sagrado me lleva para enterrarme en sagrado. Aquesto has de hacer por mí, y callar hasta mi muerte. Quiero en todo obedecerte. No me olvidare de ti, abrazame y vete a casa los desposorios celebra. El corazón se me quiebra. El mío en Dios de amor se abrasa Lleve el diabro el amorio y quien me enamórico que harto bien me estaba yo cuidando de mi cabrío, Tope al diabro de la Holalla con sus ojos muy molestos y espantómelos por estos por donde el alma me ralla. Porque al decir mis razones salta y brinca como cabra y sin rosponder palabra me empuja dos mogicones Pues si el hombre la pecilga o resquebrajarla quiere me amaga mordisca y yere y me envía a la pocilga. Y así estoy determinado de hacer quiera, o no quiera que de mi madre sea nuera y su hermano mi cuñado. Vengo a la ciudad a buscar un diabro de embrujador o medio conjurador de aquestos que hacen volar. Que es un abad muy sotil de quien me ha contado Pabro que dizque habrá como el diabro y aunque es el diabro candil, Y según vengo inormado en aquesta casa mora pero si saliese ahora con un demonio encantado. Y ardiendo como coete por esos aires me echase, al puto que le esperase para quien miedo me mete. Que un galán enficionado todo lo ha de atropellar ahora bien quiero llamar ala hao, moro encantado. Quién llama con tal rigor. Aho, ola quien esta acá. Para que esos golpes da. Vive aquí el encantador. Quién. El señor negro macho. Oh que gentil majadero, que es lo que busca. Al brujo quiero, que ha de llevarme un despacho. No trae el hombre mal humor para el que Leonarda pasa afe que ha de entrar en casa. Vive aquí el encantador. Espere un poco hombre honrado que ya le abren. Aquesta vez Holalla guarda la nuez que ya estoy medio espritado abansaréis el rigor cuando brujo me veáis. no Hola que es, o qué buscáis. Vive aquí el encantudor. Señora di que tú eres, que es un lindo mentecato, y podrá alegrarte un rato, En vano alegrarme quieres, yo soy, que quieres de mí Luego bruja es su merce. No lo echáis de ver. No afe, que las brujas son ansí, también hay brujos. Pues yo busco ahora un brujo macho. No le veis estáis borracho. Luego es hombre. Luego no, no le veis con su barbaza con su libro y sus antojos. No par Dios. Abre los ojos que es lo que tu ingenio traza habla luego a mi señor con más mesura y respeto. Que me quieres. En efecto vive aquí el encantador. Yo lo soy, y no os asombre verme mudado en mujer porque puedo parecer ya de mujer ya de hombre. Así. Sí. Pues señor brujo sepa que ando emberriñado por Holalla. Enamorado. Algún diabro se lo trujo. Ya yo lo se aunque callo que es lo que queréis, Quisiera Qué gusto y placer os diera. Tiene patas como gallo. No, mas todo se me alcanza. Ella quiere bien. A otro que se llamaa Pero potro. Él es una buena lanza. Tomá todo lo ha sabido vengo a ver si por un rato aura un demonio barato aunque esté un poco traido que por una chimenea de su casa me haga entrar. Cuanto me tienes de dar. Eso lo que justo sea. Mira quien entra. Tu primo don Juan y el Conde también. El Conde. Si ánimo ten. Harto a tenerme me animo. Si es la justicia escondeos volveos cabrito, o cabrón que yo diré míos son. Cumpla el cielo mis deseos. Hermosísima señora yo soy el que vos queréis. Seréis el que ser debéis con lo que os ama y adora. Lo pasado lo ha de ser que ya estoy harto corrido de quien tan grosero ha sido quien os pudo merecer. Por eso es niño el amor que perdonara agraviado. Qué esperáis aquí hombre honrado Espero al encantador. A quién. A este marimacho que dizque es hombre y mujer que un cabrón he menester que ha de llevarme un despacho. Qué es esto. Este labrador pregunta por el abad como toda la ciudad le llama el encantador entro aquí y tiene tragado que es Leonarda encantadora. Si es del alma que la adora que de nuevo la ha encantado, Y mi tío. Ya venía que con el abad quedó. Las albricias me gano en esto vueseñoría. Si porque hoy todo lo gano. Leonarda por mi responde. Veis aquí toda la mano. De esposo. Si me queréis. Yo que vuestra esclava soy la tomo y el alma os doy si es que vuelto me la habéis. Goceisos años sin cuento. Y vos los tengáis de vida. Bien es libertad os pida. Libertad y casamiento te daré. Beso tus pies. Yo aguardaba esta ocasión para entrarme en religión. Cumplildo que justo es cuerpo santo, cuerpo santo. Qué grita es esta y que voces. Justo es Simeón que goces de aquese estrellado manto murió el padre Simeón. Qué dices, Aquesto es cierto. Que el santo abad es ya muerto. Llórale mi corazón. Hoy dijo que moriría y pidiome que en sagrado le enterrase. Hay santo amado, Y ansi enterrarle querría. En mi capilla se entierre. Vamos por él. Dónde esta. En su cueva se hallara. Ya mi proceso se cierre. También yo Condé y señor a su entierro tengo de ir. Vamos. Vos podéis venir veréis el encantador. Qué música del cielo es la que sueña que las almas alegra y enamora que fragancia divina el aire vierte flores, la tierra, el cielo luz, y gloria los pajarillos en alegre canto todos a voces dicen cuerpo santo. Los corazones derramando risa los ojos gozos, alegría las almas. los arroyos y fuentes mi el y leche el Sol hermoso más hermosos rayos las campañas por si tañendose con dulce acento y admirable espanto, todos a voces dicen cuerpo santo, (po. Quién puede ser aqueste santo cuer- Amesa toda de contento loca al campo sale. A qué. Gentil pregunta a ver del loco abad el cuerpo santo hay padre amado, hay santo padre mío Buena ocasión es esta que se ofrece para pedir a Dios misericordia y aqueste santo que de mí se duela haré fuentes de lágrimas mis ojos hasta que el santo abad me de mi cara. Dichoso yo que tanta ventura tuve. pregonero seré de tus milagros. Qué música los ánimos alegra, del cielo es esta música escuchemos. Por aquí traen el cuerpo hay Simio. Perdón de mis pecados pido al cielo monja seré si aqueste humilde rostro en aquel trueco que tener solía. la fey la devoción importa mucho Qué es aquesto que siento Dios eterno de mi rostro cayeron las escamas adore el cielo Dios vuestra grandeza y aqueste cuerpo ensalce. Santo loco si yo ya que os halle cuando otros sana enferme yo, sanadme también santo Qué es aquesto buen hombre. Ame cegado aqueste cuerpo. Que será la causa, que le dijiste. Yo que me ayudase. por aque la Holalla que me trae superfico, se doliese de mí, a pesar suyo la cogiese y gozase, no más de esto. Y aún porque vos pedistes disparates habéis cegado porque no os conviene pedid con devoción que os favorezca para gozarla en santo matrimonio y si os cumple que os vuelva vuestra vista. Santo, aquí mis propósitos reprocho y absolución de ellos al cielo pido que a mala fin no he de querer a Holalla sino para servir a Dios primero Esta mano poned sobre los ojos. at echad acá por Dios que los he habierto Hay santo de mi alma salto, y bailo, Queréis a Holalla. Quiérola y requierola mas para lo de Dios tan solamente. echadme acá mis ojos que yo os juro . Pues tan grandes milagros hemos visto será patrón de Amesa aqueste santo y a mi capilla en hombros le llevemos. y luego a vos y luego a los horados. . es santo parecerpiadoso ycuerdo la vida acaba aquí di loco cuerdo