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Texto digital de La libertad de España por Bernardo del Carpio

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Juan de la Cueva
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Juan de la Cueva Segura
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Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La libertad de España por Bernardo del Carpio. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/libertad-de-espana-por-bernardo-del-carpio-la.

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LA LIBERTAD DE ESPAÑA POR BERNARDO DEL CARPIO

JORNADA PRIMERA

Rey. TERCERA URO, eterno, cruel, fiero cuidado, Consumidor de todo mi reposo, Por quien a tal extremo soy llegado, Que ni tengo descanso, ni reposo. Qué quieres más, qué verme en tal estado? Cuál es enel que estoy triste, y penoso, Sujeto a tu rigor, y cruel castigo, Bien me lo se el porque, auque no lo digo, No lo digo, ni es bien que yo lo diga, Porque mi honor me pone por delante Qué es más justo morir en mi fatiga, Que no que el Mundo mi deshonra cante. Mas la fuerza del mal que así me instiga, Que en mi Alma está firme, y tan constante, Me pide, que castigue a mi enemigo, Bien melo se el porque, aunque no lo digo. Decirlo, ya la fuerza me compele, Y la razón que de mi parte tengo Que por el Mundo, en claró acento vuela Mi ofensa, pues a tal extremo vengo Quien habrá que me culpe, si le duele Mi mal? quién no dirá porque no vengo Mi honor Real, qui es solo el bien qui estimo, Pues del con tal afecto me lastimo. Mas se dirá, si dejo sin venganza Tal maldad? tal insulto? tal engaño? Rompa luego la voz de mi pujanza El silencio, que encubre un mal tamaño Muestre mi ira, y robe la Esperanza Al Conde de Saldaña, cuyo daño Verá bien presto, y mi alevosa hermana. De quien mi pena y mi desonra mana. Id Luego, llama aquí a Doña Jimena, Biblioteca Nacional de España Qué Dejí. COMEDIA Que descuidada de la ofensa mía, Estará en el descanso de su pena, Gozando su insolente alevosía. Don Tib. Hacer lo he del modo que lo ordena Tu Majestad, cumpliendo en este día Tu mandado. Rey. Anda id, no se detenga Y a mi palacio luego tras mi venga. Don Tib. Saña terrible es la que al Rey mueve, A vengarse del conde de Saldaña, Y de la ermana, del nupcial aleve Que cometió, con libertad extraña, Quién hay quel real decreto no compruebe? Firmando de los grandes de su España, En las cortes que hizo en León sobre esto, Donde fue todo el caso manifiesto. El Rey me manda que a su ermana llame, Que debe di estar de esto descuidada, Ardiéndose consigo, en el infame Fuego, pordo a tal término es llegada. Oh infando amor, quien hay que no derrame Mil querellas de ti? cuál la cuitada Doña Jimena, que tu ciego engaño Engañó, que a llamar voy por su daño. 0y Vien pudiera doña Oliva, en tan sabroso tormento, poder decir lo que siento, del bien quel placer me priva. Mas temo quedar en ̱engua, y asi remito el decir no al hablar, sino al sentir, que el sentir no es de la lengua. Porque no hay hora en el dia, que descanso me conceda, Biblioteca Nacional de España 0y ni que en mi congoja pueda darle un punto de alegria, Viendo rivo en mi memoria, al Conde don Sancho Diaz ausente, las ansias mías, roban mi placer y gloria. No hallo medio en mi mal, que cualquiera me condena, me oprime fuerza, y refrena, me lástima, y tiene tal. Biblioteca Nacional de España Sien J. Don Holí. TERCERA Si en tal estado me veo, combatida triste así. conjurados contra mí, ausencia, amor, y deseo, Que palor hay? qué prudencia? tan bastante que resista el rigor de tal conquista? si está la gloria en su ausencia. Nada puede aprovecharme, todo me causa, temor, y aquello que no es amor, es dolor para acabarme. Duro males el que sientes, y nadie sabe su fuerza, si no es aquel aquien fuerza, aunque del hablan las gentes. Amor viviendo en presencia de la cosa que se ama, es dulce altrio a su llama, mas, Dios te guarde de ausencia. No solo la ausencia ofende, tu quietud, más un recelo, un ansia, un temor, un celo, que te consume, y enciende. Un no tener confianza de verte jamás contenta, una lid, una tormenta, sin esperar la bonanza. Amor te compele, y llama, reprimete tubalor, oprimete tu dolor. y refrenate tu fama. Temes el cruel castigo de tu ermano riguroso, ardes en fuego amoroso, lidias tu mesma contigo. Terrible pelea es la mía. y de mi que no hay remedio, TERCERA que cual roca estoy en medio, a la Eólica porfía Mil contrarios me acometen, Que palor hay? qué prudencia? todos condenan mi vida, si de tantos so ofendida mas que muerte me prometen. Don Holí. Señora mira hacia allí, que al Conde Tibalte veo, Don ji al Condeeno al que deseo, Don Holí. no questa lejos de aquí, Aunque siempre te acompaña su memoria, el vire ausente. Don jí. el alma tiene presente, donde amor venga su saña. Don Ti Serenístima señora, el Rey mi señormienvia por ti, que en mi compañía payas a palacio ahora. Dejí, Di que horedad es esta Cón de te ruego, me digas? que a gran cuidodo m obligas, Don Tisno, sabre darte respuesta. Don Jí. Suspensa estó, y congojosa, no saber tu tu venida, mas de a procurar mi ida, como es posible tal cosa? Don Tí. Abia el Rey de aclararme Don Ji. lo que reserva a su pecho? Don Tí. si para hacer tal hecho, eso es hecho con mandarme. Que poca necesidad, tiene el Rey de darme cuenta de lo que hacer intenta, si a de ser su voluntad, Solo me mando venir, y con solo este recaudo, vine a hacer su mandado, Don Jis con eso podemos ir. O cuy nal de España C a N Do̱ji Rey. COMEDIA O cuidado riguroso, Rey, que así con porfía presumes Dejí. acabarme, pues consumes mi triste vida, y reposo, Olgrave peso el del reino, Rey. cuan más dulce es la quietud. Dají. de un pastor, que la inquietud con que en mi reinado reino. Rey. En forno me veo cercado, Dejí. de la general congoja, Rey. que de mi jamás afloja, como a rey de su cuidado. Donji No hay humilde jornalero, ni pobre tan cuidadoso, Rey. que al fin no tenga reposo, si no el que administra impero. Dejí. El pobre con su pobreza, pasa su cansada vida. y su pobreza afligida, siente mi real grandeza Al Rey ebliga esta ley, sin prevertirle sus modos, el Rey siente el mal de todos, lo que toca al Rey, el Rey. De tu magastade sido llamada, ya estoy presente, Roy. a tu mandado obediente, en el cual siempre e vivido. Traidora, enemiga mía, cuya gran desobediencia a ofendido la excelencia, de nuestra genealogia, Con que rostro, o que razón aunque yo tembié a llamar, Deji as osado a mi llegar conociendo tu traición? Rey. Di persida, que extrañeza d de maldad as ̱myentado; Biblioteca Nacional de España para hajerme afrentado. y afrentar nuestra nobleza. Señor si tu majestad a dado oido a mi culpa, oiga también mi disculpa, no hay disculpa en tal maldad. Ningún yerro se comete, que no pueda disculparse, que disculpa puede darse? la que mi razón promete. Aleve, razón ninguna puedes dar, razón sustentas? si sustento, y porque sientas mi razón, oyeme una. Mejor pidieras que luego te mandara dar la muerte, si a ti te agrada esa suerte, Rey que aguardas? ponmien fuego. Da principio a destruirme, pues quieres mi perdición, sigue tu ciega pasión, haz tu intento, sin oírme? Que cuando uvieres así como absoluto señor atisfecho tu rigor, Dios me vengara de ti. No sufre más dilación mi mal, Conde enel momento pues sabeis mi pensamiento la poned en religión. Ya tengo avisado donde, y pues vais bien instruido, Siendo mi mando cumplido, aqui os aguardo Conde. Señor, tan gran sin justicia permites usar comigo? rsar de mayor castigo, será más recta justica. a mí Dj Rey. Don jí. TERCERA A mi razón da tu oido, ya que así quieres tratarme, que razón será escucharme, si más que el oír no pido. Que quieres, luego no tardes pide, y sigue tu camino, que a Bernardo tu sobrino, Rey, que lo cries, y guardes. No redunde tu violencia en él, si no sola en mí, pague yo, si yo ofendí, salve lo a el su innocencia. En las Asturias se cria Rey, alli lo hallaras, TERCERA do tu piedad mostraras. y no como en cosa mía. Esto no dere negarse a tu ermana dolorida, que en muerte, y en despedida, cualquier cosa a de otorgarse. Rey. Lo que se debe hacer será por otro consejo, porque yo no me aconsejo con tan flaco parecer, Haced Conde lo que mando, presto, volved sin tardanza, Don Jino Rey, Dios me de venganza, y sobre ti la demando. Rey. y N A maldad tan digna de castigo, Un hecho tan atroz, una insolencia, Un insulto que siempre está comigo, Pidiendo que con sangre de sentencia. Hace justa la ira que consigo, El detestable crimen, qui en presencia De mi onoroso ceptro cada punto Veo, viendo mi infamia puesta junto. Ay Dios, que estas desde tu trino asiento, Viendo el infando mundo, que te ofende Sin que tu fuerte brazo envie el violento Rayo, que el suelo a castigar deciende. Usa de tu poder, envía al momento El debido castigo, que suspende Tu divina piedad, toma venganza De tu ofensa, en quien turba mi bonanza. Don Tib. Invicto Rey, del modo que mandaste, Tu mandado realhá sido hecho, Y al religioso yugo que ordenaste, Queda atada tu hermana, en nudo estrecho, Aun- Biblioteca Nacional de España COM EDIA Aún que mi mando hiciste, no acabaste Mi deseo, ni quedo satisfecho, Si no es haciendo lo que ahora quiero Que hagas, porque así vengarme espero, Tengo Conde de ti tan buen concepto, Y así de tu fidelidad constante, Que me obliga que ponga mi secreto En tus manos, y a voces te lo cante, Ya sabes la congoja, el duro aprieto La miseria en que estoy, y veo delante, Cada momento, con mis propios ojos, Dura ocasión de todos mis enojos. Bien claro está (ay mísero) en mi daño, La ofensa que del Conde de Saldaña E recibido, y el agravio extraño, Que al regio nombre con infamia daña. Ediferido un año, y otro año, La debida venganza, que me ensaña, Entendiendo que el largo tiempo fuera El que lo desculpara, o lo encubriera. Mas mi honra no sufre tal afrenta, Ni que dilate más, el cruel castigo, Ni que se diga más ni que se sienta Del que mi honor estima como amigo; Que no quito del mundo, quien mi afrenta, Y a sangre, fuego, y muerte lo persigo Haciendo que aún no quede su renombre En memoria de hombres, ni se nombre. Cúmpleme que a Saldaña partas luego, Por que mi ansia no me da reposo, Y al Conde digas que sin más sosiego Parta contigo, y venga presuroso. Usa en tu proceder de un blando ruego Biblioteca Nacional de España Hasta 6o TERCERA Hasta traerlo aquí, al alevoso, Donde págara el hecho cometido, Y la presteza, y el secreto pido. Don Tib. Excelso y poderoso Señor mío Rey de España, y del mundo amparo, y gloria, A quien teme el terreno señorio, De quien habéis triunfado con victoria, Vuestro mando haré cual debo, y fío En llevar vuestro nombre en mi memoria, No te detengas más parte, qué aguardas? Rey. Ya voy señr. Rey, Apriesa que te tardas. Don Tib. Sienta el aleve la maldad que ha hecho, Y pague con infamia, y muerte dura Y no paga, aunque en piezas sea deshecho, El traidor que a su Rey dañar procura. Que la casa real por fiel derecho Sin guardas a di estar siempre segura, Que aún la sombra del Rey ha de acatarse, Y el suelo quel Rey pisa venerarse.

JORNADA SEGUNDA

Straña confusión dura embajada, Don Tib. Le Sérvil obligación, dudoso efecto, Mando real, que obliga a lo imposible. Miseria umana, altivo y cruel precepto, Que conturbas mi alma conturbada, Puesta en un Caos de confusionterrible, Triste como es posible Hacer lo que a lealtad, y amistad debo? El Rey manda que prenda, Amistad que no ofenda, Lo uno, y otro, ante los ojos llevo. Ay Conde Conde, hay Don Sancho Diaz, Que en caso tan nuevo Nuevo efecto verás del que en mi vias, Quiero saber a cual estó obligado, Al Rey, por Rey, o al Conde por amigo, Lo uno y otro en un extremo puesto, Si ha de poder el miedo del Castigo Mas que no el amistad, si el real mandado Hara que haga lo que huyo en esto. O caso el más molesto, Qué jamás conturbó mortal memoria Revuelto labirinto, Donde falta el distinto, Biblioteca Nacional de España Par TERCERA Para salir, do hay riesgo en vida, y gloria, Oh entendimiento frágil, duro aprieto, ofuscado en la historia De dos contrarios tales, y un sujeto. Si al amistad la mía corresponde, El mandato real me apremia y fuerza, Y a lo uno y lo otro, estó obligado. Que yo de lo que el Rey me manda tuerza, Indigno al Rey, y al fin, no libro al Conde, Y quedo juntamente condenado. En tan confuso estado, Qué medio es más onesto, y más seguro Librar el caro amigo. Redunde en mí el castigo, Que yo lo quiero, aunque sea más duro, Porque el Conde don Sancho Diaz no muera, Si con esto aseguro, Su vida, en cuya vida la mía espera. Si del estrecho nudo el gran Teseo Libró a su amigo Peritoo, y la vida Por verlo libre, ariesgo poner quiso. Soy menos yo? es menos conocida Mi gloria? es menos firme mi deseo Con el Conde, que Eútialo con Niso? Mas ay que ciego aviso, Que no está en querer yo librar al Conde. Porque debe ser hecho Lo que a tuerto o aderecho El Rey manda, y no hay lugar a donde Se asconda el que traspasa lo que ordena, Y en ley no corresponde A su lealtad, y obliga se a la pena. Alegre, Biblioteca Nacional de España Don Hlí Don Ti Don Holí. Don Ti. Di. Ti. COMEDIA Legre, y suave dia ̱̱ es este, en que ahora veo todo el fin de mi desteo, y gloria del alma mía, Conde de mi alma vida estas quejoso de mí, porque al concierto no fuy la primera en mi venida? Señora, como es posible quejarme de eso jamas? si donde quiera que estás allí me tienes visible, Yo de ti nunca me muevo, y asi aunque hayas tardado, al cuerpo solo Pes dado el malqueen no verte pruevo. En esta parte no quiero decir lo que el alma siente, que en amor no se consiente contar un dolor tan fiero. Mas dejando esto a una parte, solo te quiero pedir, que aque me quieras decir donde vas, pues veo apartarte? Gloria mía, aunque yo quiera decirte a que parte voy, Don Ti. no lo se, el Rey quiere hoy que me aparte, parta, y muera. Con gran secreto mi obliga que vaya dond el está, porque de alli me dirá, donde ire, o que orden siga. COMEDIA Y así quiero suplicarte Don Holí. que quieras darme licencia, a mi trabajosa ausencia, no se si podre dejarte. Quie la fuerza del amor me fuerza con tanta fuerza, que el mesmo es el que esfuerza si te dejo, a mi dolor. Con todo eso señora, Don Ti. siendo mi partir forzoso, no sea dificultoso, de concederseme ahora. Da licencia a mi camino, que yo espero en Dios que sea tan breve, quel fin se vea, con el fin que yo imagino. Don Holí. Pues no puede detenerte mi ruego, y tu ir esfuerza. ve amor, y tu amor no tuerza del mío, ni aún con la muerte. Y lleva me en tu memoria, pues tú quedas en la mía, en mi congojosa via, Don Ti. sola tú serás mi gloria. Cuan pesada es el ausencia Don Holí. del que ama, y que penosa, cuan misera, y enojosa, y cuan dulce la presencia. Dios vaya Conde en tu guarda, el te guie, y acompañe. defienda, y nada te dañe, porque viva quien te aguarda. Arga, pesada, congojosa via, Di. Ti. D Que tan molesta y llena de cuidado Eres, y as sido a la memoria mía, Trayendo me tu fuerza a tal estado. Que Biblioteca Nacional de España Criado. TERCERA Que haré justo Cielo, tú me guía, De ti, mi débil paso sea guiado, De tal suerte que el Rey servido sea, Y al Conde libre de su insulto vea. El fin de mi camino dirigido Acaba aquí, ya estoy puesto en Saldaña, Del cielo no a mi ruego concedido, Pues vendre a ver, lo que mi alma daña. De esto soy con terneza conmovido, Esto siempre me aflige, y acompaña, Pensando ejecutar el mandamiento Del Rey, siendo yo del el instrumento. Quiero entrar con secreto, y si pudiere Dare le aviso, que secretamente Huya, y cuando huido de aquí fuere, Pondre en buscarlo priesa diligente, Mas hay triste, que tal no se requiere A mi fidelidad, ni es cosa urgente, Que yo traspase el sumo y real precepto Y así debo ponerlo por efecto. Qué gente es la que viene a mi corriendo? Qué novedad es esta? qué extrañeza? Son de paz, o de guerra, que no entiendo Su venida, con tanta ligereza, Gran Conde don Tibalte, conociendo El Conde mi señor, que tu grandeza Venía a su tierra, a ti nos a enviado, Aunque ser tú, no fue certificado. Un grande, le dijeron que venía, Y así nos envió a saber quien fuese Confusamente, por aquesta via, Y que su estado, y más se le ofreciese. Pues tu venida el justo cielo guía, Biblioteca Nacional de España Vamos COMEDIA Vamos do el Conde está, que si el supiese Ser tú, ya lo tuvieramos presente, Quien amistad te ama estrechamente. C. ̱de Sa. El Conde Don Tibalte es el que vino? Paje. Señor sí, por qui en viéndolo, al momento Tome con toda priesa mi camino, Por ganar las albricias del contento. Él es, o Cielo a mi deseo benigno, C. deSal. Que a bien tan alto dio consentimiento, Oh Conde excelso, bien seáis venido, Y vos gran señor mío parecido. Don Tib. C. de Sa. No se como poder sinifícaros El gozo inmenso que mi Alma siente, Ni con que fuerza de razón mostraros El placer que me da veros presente. Que diciendo verdad podré juraros, Como amigo fiel, que estando ausente. (Testigo es Dios, de aquesto que os informo) Si en vos pensando, en vos, no me transformo. eso o claro Conde bien sabida Do. Ti. En Esta mi voluntad, que rige, y mueve Mi deseo, y debos tan conocida, Que no importa que yo su fuerza os pruebe, Que aunque Fortuna contra mi movida, De aquí ala Libia, o Caucaso me lleve, En su ardiente calor, o esquivo frío, Allí os tendré presente Conde mío. C. deSa. Dejando aparte tanto ofrecimiento, Quiero sabero Conde valeroso Qué causa os trae, que ha sido el fundamento De este camino largo, y trabajoso. El rey me envíay manda que al presente Don Tib. Partáis comigo luego presuroso, Biblioteca Nacional de España su TERCERA A su corte, donde es vuestra llegada Onfuso, y dudoso estoy, Del Rey con grande instancia deseada C. desal. Para mandarme que a su corte fuese, Fue necesario vos ser mensojero? Dudó, que yo sumando no cumpliese, Cualdevo en fe de noble caballero, Hágase lo que manda, que aunque viese A los ojos el fin horrible y fiero, De mí será mi Rey obedecido, Siendo el mandado vuestro, y del cumplido. Y porque ya la luz encubre el cielo, Y vos vendréis del caminar cansado, Permitid reposar, en cuanto el suelo Fuere en sombra, y en sueño sepultado. Y luego que descubra el rojo velo La blanca Aurora, a su querido amado, Nuestro camino al punto seguiremos, Y entre tanto es razón que reposemos. Don Tib. Aunque otra cosa aquí no interesara Si no serviros, o excelente Conde, Es fuerza, o bedeceros, por tan clara Merced, que vuestro pecho no mi asconde C.̱de Sa. Mi voluntad, jamás ha sido avara Para serviros, que esta responde A la vuestra, y en esto no me engaño Que con obras se ha visto el desengaño, Rey Onfuso, y dudoso estoy, Clidiando con mi cuidado, de un fiero desieo aqjado a quien tan sujeto soy, Por una parte me enciende la ira, a tomar venganza, y por otra la tardanza Biblioteca Nacional de España de don Tibalte, mofende. Asi estó en mi angustia esque perseguido de mi suerte, (ya muriendo por dar la muerte a quien el placer me prira Ven Conde, que estó aguardando, que desespera el que espera sino Biblioteca Nacional de España COMEDIA si no viene lo que espera, cual a mi que esto esperando. Don Ti. Gran diligencia emos puesto, en nuestro largo camino, C. Sal. es tanta que yo imagino que nos trujo el viento preste Don Ti Pareceos que luego vamos lo primero a ver al Rey? C. Sal aquesa es precisa ley es bien que la obedezcamos. Don Ti Reposemos un momento que me siento fatigado, C. Sal. conde, mal puede el citado, tener tanto sufrimiento, Vamos donde el Rey esta, no nos detengamos punto, Don Tis mas al Rey tenemos junto, no lo veis venir aca? O trance el más congojoso, que jamás vio mortal hombre, cual será el que no se asombre, ver delante un Rey furioso. O Conde amigo leal, que dirás de este tu amigo? quel mesmo te trae al castigo como ingrato, y desleal, Lleguemos que nos tardamos, Don Sal. Don Tin no nos tardemos, lleguemos, y al Rey la mano besemos, como obligados estamos. Alto Rey, tú me mandaste que al Conde trujese aqui, ya esta presente ante ti, del modo que lo ordenaste. Rey. Conde, así tan apartado estáis de mi gran poder- nunca nos venis haber, si no por fuerza, o llamado. loteca Nacional de España COMEDIA Por vuestro crimen infando, do toda maldad se absconde, vuestra cabeza mal Conde, mandada esta en aguilando. Dire en siendo pronunciada C. Sal, en mí tan severa ley, bien lo puede hacer el Rey, mas yo no le dero nada, Porque si resulta culpa contra mí, es falsedad, y en tanta riguridad, ya falta toda disculpa. Traidor, que disculpa puede Rey disculpar tu alevosia, tu traición, tu tirania, que a toda maldad excede, No tienes que replicar, que en tu traición tan provada, la sentencia estaba dada, no se puede revocar. Es posible gran C. Sal. señor, que de tu gran majestad, se aparta la piedad, y te siga el cruel rigor? la virtud dela templanza que en ti vive, dónde está? Rey justo, a quien no dará espanto, ver tal mudanza? El espanto será verte Rey. justamente castigado, no cual debe tu pecado porque es poco el darte muerte Que si tuvieras mil vidas mil veces te las quitara. y porque tu maldad durara. te fueran restituidas. Y porque más engrandezcas mi crueldad, sere contigo tan loteca Nacional de España TERCERA tan fiero, en darte el castigo que en el viviendo padezcas, C. Sal. No pienso descabezarte, cual se hace a los tiranos, ni cortarte pies, ni manos, ni al mar ni al fuego arrojarte, Que si por te castigar te mando dar muerte luego, Rey. será darte algún sosiego, y será no me vengar. Mas yo quiero que no mueras! mal Conde don Sancho dias mas que en tristes agonias, vinas, y en congojas fieras. Sacalde luego los ojos a este traidor alevoso, saque del fuego amoroso, por premio tales despojos. Ce Sal Rey, ten piedad de mi suerte, y pues no te mueve ruego. ya que así me tienes ciego, concluye, y dame la muerte. No procuro yo acabarte Rey. Don Ti porque si tal pretendiera, otro castigo te diera, mas fácil en despenarte. Rey. Tras esto le llevaréis luego, al castillo de Luna porque viva en más fortuna, en prisiones lo pondréis. Ea no tardéis moniento, TERCERA ni discrepeis de mi mando C. Sal. o rey, Dios te esta mirando. y el velo que por ti siento. Al cual demando justicia, de esta crueldad que atusado, y del seas castigado, cual yo soy de tu injusticia. Rey. Conde entregaréis la llave del castillo, a hombre seguro, que de su tormento duro no se duela, y más lo agrave. Haréis que con juramento los grandes todos se liguen, y que al secreto se obliguen, del presente acaecimiento. Haréis ir secretamente por Bernardo a las Asturias, porque de tales injurias es sin culpa el inocente. Crienlo en mi casa en nombre de mi hijo, de manera que Bernardo donde quiera, con tal título se nombre. Cual señor de ti es mandado Don Ti de mi será obedecido. y sin discrepar cumplido todo tu real mandado. Rey. Asi lo quiero, asisea, poneldo por obra luego, que en mi no cabra sosiego, Hasta que cumplir lo rea.

JORNADA TERCERA

y Evuelto vivo en ansias, y temores, To Sujeto ala crueza del cuidado Puesto por blanco a erernos sin sabores Oh fuego horrible enel que so abrasado, Castigo inmenso, vida trabajosa. Duro freno el del rey, yugo el reinado. Quién será el que nodiga que es sabrosa La real vida, que absolutamente Puede en todo su fuerza poderosa. Y dirá Biblioteca Nacional de España TERCERA Ydirá el ignorante que no siente El peso que es el reino, que no hay gloria Viviendo igual, quel mando preminente. Hara sobre esto copiosa historia, Trayendo acuento mil filaterías, Qué fragua en su terrestre, y vil memoria, Quién pudiera en sus bárbaras porfías. Pintarle las sospechas, los temores, Que me cercan las noches, y los días. Quien la cautela que uso endar favores, Al solícito, solo en su provecho, Con muestras de lealtad entre traidores A y quien pudiera dar el satisfecho De todo esto, al bárbaro atrevido, Y sosegar su conturbado pecho. Pusiérale en razón, cuan afligido Es el rey, cuan sujeto al yugo duro, Qui el jornalero umilde a sacudico Hiciera le entender cuan más seguro está el pastor, guardando su ganado, Quel Rey en sus palacios de oro puro. El Rey no puede, porque va forzado Donde el meloso adulador lo lleva, Cual quiere, como quiere, a fuerza o grado, Hecho tengo de todo clara prueba, Pues a treinta años que administro el reino, Que lo que digo, cual lo digo a prueba. Al fin con tantos sobresaltos reino, Con inquietud perpetua noche, y día, Que sin ella, la barba no me peino. Vuelvo los ojos, veo la Morería Contra mi levantada veo mi gente Quien mi cansada, y débil vejez fía. Biblioteca Nacional de España Veo Sue. Ve. COMEDIA Veo la infamia ahora tan reciente De mi alevosa hermana, veo a Bernardo, Que aspira al Reino su valor ardiente. Con esto, en ira, y en coraje ardo, Salgo de seso, que Bernardo espere El Real Ceptro, y al remedio tardo? Francia quiero que sea, ya que fuere, Quien a Castilla erede, Francia sea, A Francia el Reino mío se requiere. No quiero que un bastardo, Rey se vea, Y así escribire luego a Carlo Magno Que si me ayuda, el Reino mío posea. Que lancemos del Reino Castellano Los moros, que con Bárbara arrogancia Lo inquietan, y todo aquesto llano, Muerto yo, a Castilla crede Francia. la memoria enciende tu memoria Si Gran Velasco Melendez, del estado Del Conde de Saldaña, cuya historia Tiene el llanto en los dos depositado: Tú vendrás en hacer que sea notoria Nuestra constancia, nuestra, fe, y cuidado, Por todo lo quel bello sol camina. Cantándose con clara voz divina. Quiero decirte lo que solo intento Para quel Conde en libertad sea puesto, Y aquel Rey sin consejo, y con violento Ánimo, en sentenciar lo fue tan presto. Que los dos a quien toca sutormento, Demos orden que sea manifiesto Al valiente Bernardo, el grave daño De su padre, y traerlo en desengaño. Biblioteca Nacional de España Noble TERCERIA Vel. Me. Noble Suero Velazquez, bien entiendo El valor alto de tu ilustre pecho, Que la inmortalidad siempre siguiendo, No aspira a menos que a tan alto hecho. Mas dudo el fin, la causa conociendo, Y viendo el Rey que enjuramento estrecho Nos a ligado, con que inabilita Poder hacer lo quel deseo te incita. Y así tengo por más onesto medio, Que no intentemos descubrir tal cosa, Pues no promete aquesa via el remedio En hazaña tan ardua, y tan dudosa Nuestra fe, y juramento está por medio, El Rey vive en su saña rigurosa, es fuerte Bernardo es solo, y no podrá aunque Librar su padre, de la acerva suerte. Nosotros descubriendo lo quedamos Sujetos a la ira del Rey fiero, Y nombres de traidores eredamos. Ved que erencia tan triste a un caballero. Sue. Vel. Si la honra por el no aventuramos, Qué hacemos por el, pueda el acero, Poner en libertad al Conde amigo, De la saña del Rey, y cruel castigo. Vel. Me. Poner al rigor áspero he inclemente Del Rey severo, la hacienda, y vida, La honra que ha de ser forzosamente, Perdiendo lo demás, si no perdida? Piérdase todo, que mi fe consiente, Si así pudiere ser restituida La libertad del Conde de Saldaña, Que tan larga prisión ofende, y daña. Sola una cosa quiero que me digas. Que Biblioteca Nacional de España COMEDIA Qué razón hay? que tanta fuerza tenga. Para qué ahora sientas sus fatigas? Con tal afecto, en su prisión tan luenga, Que la causa es úrgente, a que me instigas, Yo vengo en ella, qui es razón que venga, Mas que será del juramento hecho? De jamás descubrir aqueste hecho. Sue. Ve. La causa que me incita, altera, y mueve Ahora más que nunca, a tal demanda. Es su prisión, y aquesta me conmueve, Y que lo libre a voces me demanda, Después de esta razón será que pruebe, El valiente Bernardo que así anda Descuidado del padre, y su cadena, El fuerte brazo, en remediar su pena. Y para que más fuerza de al deseo De mi deseo ardiente, que me llama, A conseguir tan celebre tropeo, Con despojos d eterna y viva llama? Sabrás, que cuantas noches al lo veo Al preso Conde, que ante mi derrama De lágrimas gran vena, demandando Libertad, la tardanza mía increpando. luntamente te llama a ti comigo Pues no te toca ni lástima menos Su fiero, riguroso, y cruel castigo, Porquien, los ojos traes de agua llenos, Figuráseme tal, que yo tedigo Qué incitará alos que más ajenos Están de su amistad, su desventura, Y al mismo Rey qui el daño le procura. Muestra se me unas veces arrastrando Las pesadas cadenas, ya gastadas Biblioteca Nacional de España De TERCERA Del largo uso, y muestra se llorando, No haber valor por quien le sean quitadas. otras veces me llama señalando A las heridas, que le fueron dadas Del fiero Rey; sacando le los ojos, Yotras me cuenta todos sus enojos. Tras de esto, lanza del ilustre pecho, De ansias, y dolores conturbado, Mil ardientes suspiros, que el estrecho Hacen más claro de su duro estado. Juro por esta diestra, que aunque hecho Fuera de un Bronce, fuera lastimado De su dolor, y a piedad moviera Un Bárbaro, aunque no le conociera. Por no cansarte más con este cuento, Quiero (pues te lástima juntamente Conmigo,) dar razón de lo que intento Porque demos el orden conveniente. Enel cual quiero yo que el juramento Qué hicimos, guardado sea al presente, Y sea la causa que intentamos clara, Por una via extraña, única, y rara. La cuál es, que dos nobles religiosas Parientas de Bernardo, cuya vida Puede ser entre todas las famosas, En virtud, y nobleza conocida, A estas declaremos estas cosas, Y de ellas a Bernardo referida Sea la istoria de su padre amado, Y así no quebrantamos lo jurado. Cuando Bernardo satisfecho sea Quién es su padre, y cual el Rey lo tiene, El hará o por ruego, o por pelea. Lo que Biblioteca Nacional de España COMEDIA Lo que en el duro caso más conviene. Así podremos ver lo que desea El mundo todo, vamos que detiene Nuestro diseño, vamos y hablemos Las religiosas, presto no tardemos. Ve. Me. Paréceme muy bien la orden dada, Aqueste es el camino, sus partamos La cadena del Conde tan pesada, Sue. Vel. Si no me engaño, así la quebrantamos. Ten silencio, que aquesta es la posada, Vel. Me. Delas beatas, que buscando vamos, Toca esa puerta, llama, llama recio, No oyen aunque más el golpe arrecio. Sue. Ve. Que no te hayan oído no me espanto, Vel. Me. Porque estarán en su oratorio puestas, En disciplina, o en ayuno santo, O en oración, en solo Dios traspuestas. Déjame a mi llamar, desvíate un tanto, No des tan grandes golpes, que molestas, Sue. Ve. Pues cómo me han de oír si no han oído? Vel. Me. Si an, que ya han de dentro respondido. Sue. Vel. EO gracias, quien llama al M Me. dos caballeros estamos Su. Ve conocidos, que buscamos a las que viven aqui. Ques lo que quieren con ellas? M. Me un negocio de conciencia, Su. Ve. y asi pedinos su audiencia, aguarden pues quieren bellas. M. Me. le España Encamina gran señor Su. Ve. nuestro camino de suerte que reparemos la suerte, Bibl del Conde por tu favor. Aplaca el odio del Rey, que no se aplacó jamas, si ser el Rey pertinaz? no se tiene a justa ley. Dios sea con vos señores, M. Me. el mesmo venga con vos, Ve. M y os de tal gracia a los dos, que acabeis nuestros dolores. No tenemos que deciros quien somos, pues somos unos, ni ser le España Ur. Sa. Conde ni seros más importunos. TERCERA con promesas de serviros. Ya de sangre, y decendencia, seremos bien conocidos, por deudos vuestros tenidos, cual tenéis larga esperiencia Y así será impertinente cansar la memoria en esto si no deciros de presto, que causa nos trae al presente. La cuales la pena extraña del Conde don Sancho Diaz las miserias, y agonias, y la pasión que le daña. Y querriamos dar cuenta a Bernardo, cual está su padre por ver si da Remedio a su dura afrenta. Esto es vedado a nosotros, porque al Rey se lo juramos. y por esto procuramos darle el remedio por otros. A vosotras es devido. contarle el caso a Bernardo, y que en nombre de bastardo, del Rey fiero es ofendido. Vuestro religioso officio, la obligación, y piedad, la fuerza de Caridad, os fuerza a tal beneficio. En esto servis a Dios, que libráis de la prisión Ve. Me al Conde, cuya pasión Toca a nos, y ofende a vos. De nuestro pariente el sabe Dios lo que sentimos, Ve. Me aunque no lo descubrimos, TERCERA porque a Dios nada se asconde. El que nuestro pensamiento sabe bien, el sea el testigo, si no es más grave el castigo del que el siente, el que yo siento. Mas pues entendéis que es medio que a Bernardo le avisemos, nosotras se lo diremos, de modo queld remedio. Ved que orden se guardará en decillo, o a que sazón, porque no haya dilación, en cosa que tanto va. Señoras cueste puesto Su. Ve. os vendremos a guardar, con él, que emos de tratar otro, caso tan molesto. Y es, que el Rey le tiene dado a Francia el reino de España, y aunque en esto a España daña Bernardo es el agravtado. Venimos se lo a decir, porque estorbe tal maldad, y a seguir su voluntad, de ser libres, o morir, Vendréis estando con él, a contarle la prisión de su padre y la ocasión que os mueve a sentiros deel. Pues con este acuerdo vamos Ve. Me Ur. San. vamos, Dios os os guarde y guie y todo mal os desnie, como del siempre esperamos. Bien trazado ra, busquemos Ve. Me a Bernardo, el cielo sea el quel remedio pronea como la razón tenemos. un España COMEDIA Rey. y N Bastarde a de ser el que me crede? Hijo de un alevosa, y de un tirano Y no ha de haber potencia que lo vede? Si habrá, y más hará mi fiera mano, Yo quiero ver lo que Bernardo puede, Teniendo en contra suya a Carlo Magno, Defienda su partido, y el reinado, Que justamente a Francia tengo dado. Bernar. Sosiega el fiero y orgulloso pecho Noble Suero Velazquez, no te alteres. Que no será tan arduo aqueste hecho, Que de toda esperanza desesperes. Si el brazo ha de hacer tuyo el derecho, Nada aura que repugne lo que quieres, Prosigue en el discurso de tu historia, Que contra el mundo, es tuya la victoria. Sue. Vel. Quiero, si mi dolor lugar me diere, O la crueza y saña que mi enciende, Decirte en breve, cual mejor pudiere El daño, que en tu daño se pretende, El cual, si cual se intenta sucediere? La invita, y victoriosa España ofende El Rey injusto, que con dura mano A Francia ofrece el reino Castellano. Advierte o gran Bernardo atentamente, Lo que del duro caso decir quiero, Entenderás el ánimo inclemente Del Rey, en esto más cruel que Nero. El cual viendo por larga edad presente De su cansada vida el fin postrero, Intenta una maldad la más terrible Qué intentó hombre, a hombres increible. Dice que el reino de Castilla, tiene Biblioteca Nacional de España R TERCERA Rey, y no sucesor, después di el muerto, Quí el reino, a ti en derecho no te viene, Y esto funda en su libre desconcierto, Que por quietud, y porque así conviene A su conciencia, da libre y abierto El reino y posesión, a gente extraña, Echando el yugo a la indomable España. De este parecer suyo, ya ha tenido, Según por cierta información mi han dado Respuesta el Rey, por Francia consentido, Todo lo que por el fue demandado. Esto fuerte Bernardo mi ha movido, Pues tú eres, y el reino agraviado. Que tú, y el reino, contra Carlomagno Déis libertad al reino Castellano. A quien le toca si no a ti este hecho? Quien si no tu podrá impedir a Francia La posesión? quien puede si tu pecho Domar su fiera, y bárbara arrogancia? Tuya es España, tuya es por derecho, Tuya se nombra y dice sin jactancia Que contigo aura en guerra el estandarte, De Francia, aunque le ayude Jove y Marte. Bernar. Tal maldad sufre el cielo, tal crueza, Hay en umano pecho? no es posible, Ni se puede creer que haya fiereza En corazón de fiera tan terrible. Do está el valor? do está la fortaleza? Do el belicoso ardid? do el invencible Ardor de España, del Frances temido, Y del Romano en guerra conocido. Qué poder puede? que nación umana, Hacer que España al yugo se someta, Biblioteca Nci ald Es Si de Sue. Ve. Bernar. COMEDIA Si de este fuero la valia Romana A sola España en libertad excepta? Oh injusto Rey, o manda injusta, y vana, Que al justo y puro ánimo inquieta, Y le conmueve que la paz dejada, Su mando estorbe, con la fiera espada. Qué queréis Caballeros valerosos Qué en este caso haga de mi parte? Que contra los Franceses belicosos Quieras de defendernos encargarte. Los grandes de esta gloria codiciosos, Prometen de morir, y no dejarte Todo el reino te hace su Caudillo, Y contra el Frances fiero, cruel cuchillo. Solo resta que tu acetarlo quieras, Y la palabra des conjuramento, Para en tu nombre levantar banderas, Tocar cajas, y el belico instrumento. Si para resistir las gentes fieras A mí me elige vuestro ayuntamiento? Yo lo acepto, y protesto libertaros Y de morir primero que dejaros. Y así levanto al Cielo aquesta mano, Y al mismo Dios le juro, afirmo, y digo De ser defensa al reino Castellano Contra el furor del Galico enemigo. Y digo más, de ser a Carlo Magno Cruel verdugo, por el reino amigo, Y libertar mi patria, dando muestra Del valor que gobierna aquesta diestra Sola una cosa en esta ocasión quiero, Que de todos me sea concedida, Yes, que al Rey me dejéis hablar primero, Biblioteca Nacional de España ve TERCERA Que a guerra sea la ciudad movida, Si no moviere de su intento fiero Su obstinación, y alma endurecida, Yo le diré que siga la bandera De Carlo Magno, que en su ayuda espera. Del modo que por ti fuere ordenado Ve. Me. Así es de toda España consentido, Y con aqueste asiento que emos dado, En libertad veo el reino reducido. Bernar. En tal razón de Dios seré ayudado, Del serás en razón favorecido, Ve. Me. Que siempre ampara Dios al que la sigue, Y al que se aparta de ella lo persigue. Qu E haces fuerte Bernardo? V. Sa. descuidado sin dar muestra de tu belicosa diestra, de quién teme el más gallardo? Dime de ti no se siente que tu padre este en prisión? y tu madre en reclusión? y esto tu valor consiente. No entiendo lo que me dices, Bernar. y asi te ruego señora que merezca de ti ahora que deeste caso me avises, Porque decir que mi padre esta preso, es contra ley, porque mi podre es el Rey, y no se quien es mi madre. Tu vives muy engañado, Ur. Sa. y asl te quiero al presente aclarar estensamente el caso de ti ignorado, Tú no eres hijo del Rey, si no de Doña Jimena su hermana, a quien en cadena tiene opresa, contra ley. Tu padre es don Sancho Diaz que era Cende de Saldaña, al cual por astucia, y maña. tiene en tristes agontas. Quiero decirte que está en el castillo de Luna, donde su mal, y fortuna, todo mal excedera. Destos engendrado suiste, no del Rey, noble Bernardo, ni tan poco eres bastardo, como siempre te dijiste, Que tu madre era soltera, y tu padre lo era tal, as quieres natural, y ser Rey de ti se espera. Esto quiere el Rey quitarte, y da por vana arrogancia. Todo España Bern. Ur. Sa. COMEDIA todo su reinado a Francia, por solo deseredarte. No vengas en tal hazaña, que no es justo consentilla, si no tú a España acaudilla, y da libertad a España. Solo a darte cuenta de esto Bernardo, fue mi venida, para que pongas la vida en librar tus padres presto, Tupadre es don Sancho Diaz, tu madre doña Jimena, ambos están en cadena si tu no los redimias. Suspenso estoy, y admirado, de oír tan gran novedad, y pido por caridad que de vos me sea aclarado Como tanto tiempo a sido guardado en esto el secreto, porque razón, o respeto, yo jamas no lo entendido. Queriendo el Rey encubrir lo que cometio tu Madre, y lo que hizo tu padre, por evitar el decir, Ligó en firme juramento a los grandes, de tal suerte, que ninguno hasta la muerte, ósase contar tal cuento. Criote por hijo suyo, dentro en su casa, y tal nombre te llamava cualquier hombre, y este título era el tuyo. Los grandes te lo decian. COMEDIA viendo aquesto los menores, al fin como inferiores lo superior seguían. Berna Señoras, no pongo duda si no quel cielo piadoso, movio aquesie religioso animo, a ser en mi ayuda. Ur. Sa Dios sea el que sea contigo, y a vosotros guarde, y guie, Berna el os ampare, y desvie, de los lazos de quien digo. Esto me encubrias cielo, o cielo, tal me encubriste? que fue la causa?̱ temiste verme destruir el suelo? Si hare, y el mundo, y mundos sihay mil mundos? mil espero asolar, con brazo fiero, y mil horribles profundos. O Rey fiero, o Rey tirano, Rey injusto, Rey cruel, Rey soberbio, Rey infiel. Rey sin ley, Rey mal Cristia- En que fundas tu locura, (no en las armas, sus al arma, al arma, mas no te arma de armas el armadura. Que yo te vi en ocasiones. donde fuerón menester, mas usas de tu poder, en lugar d armas, prisiones. Que hay que de ti se aguarde? si eres Rey inclemente? con los amigos valiente? con los contrarios cobarde. Rey. VO quiero ver lo que Bernardo puede? Cuando el gran Carlos entre por mi tierra Tom Biblioteca Nacional de España an TERCERA Tomando posesión, porquí el erede Todo el districto que mi reino cierra. Salga, si hay brío enel que se lo vede, Defienda el reino que desea, por guerra, Eche de España la valia de Francia, Muestre en obras su orgullo, y arrogancia. Veamos que hara cuando a otro vea? En el esperio reino, a qui el aspira? Si su braveza ardiente en cruel pelea Del dado asiento, y potestad lo tira, Holgáreme de ver como pelea, Quien de terrestre cosa no se admira, Veré como resiste su fiereza, Del valiente Roldán la fortaleza. Bernar. Cuando tu Majestad en campo armado Viere a Bernardo, entendera quel fiero Carlos, ni todo su Frances reinado Estorbará lo que demando, y quiero. Bernardo como estas acompañado, Rey. De tanto noble, y fuerte Caballero? Trazas me daño alguno, di en qui entiendes? Bernardo, contra mi traición emprendes. Bernar. Traición no, y aunque fuera en darte muerte, Tu injusto intento pide que lo haga, No merece tu ánimo otra suerte, Ni el cielo te dará otra mejor paga. Y porque entiendas lo que digo, advierte Para que de tu error te satisfaga, Y des la enmienda al reino Castellano, En cuyo nombre tomo yo la mano. El cual dice, que tú por daño suyo, Y no por deservicios que te ahecho, Traspasaste del reino solo tuyo A Fran- Biblioteca Nacional de España Rey. Bernar. Rey. Bernar. Rey. Bernar. COMEDIA A Francia injustamente tu derecho. Y de su parte, y por la mía concluyo, Que todo el reino quiere ser deshecho En piezas, sin que hombre quede a vida, Primero que tal manda sea cumplida. Esto Rey, no es traición, más es justicia, Justicia piden, justa es su demanda, Justo es aquel que libertad codicia Su cara patria, de opresión infanda. Mire tu Majestad que es injusticia Hacer a Francia tan injusta manda, Derogue lo mandado tu potencia, No veas tu reino en Galica obediencia. Pudiera te traer a la memoria O excelso Rey, de tantos generosos Varones, la honorosa y viva historia Que por librar sus patrias son famosos. Para que codicioso de su gloria, Quieras escurecer sus gloriosos Hechos, solo en librar el reino Iberio, De tan injusto, y duro captiverio. Bernardo, aunqui en aquesta parte quiera Hacer lo que por ti, mi reino pide Es imposible ya, ya no hay manera Y así con esto luego te despide. Sabe Dios, si hacerlo yo quisiera, Que lo imposibilita? que lo impide? Mi palabra Real que tengo dada, No es ley palabra injusta ser guardada, Mira tú como yo me libre de ella, Y yo te doy en lo demás la mano, Esa palabra tomo, y yo por ella Prometo libertad al reino Hispaño. Biblioteca Nacional de España Yo e TERCERA Yo escribire quel reino se quererla De ti, y pedírele a carlo Magno Que no pase los Montes Perineos, Porque será la muerte sus trofeos. Si no pudiere refrenar su intento Con mi recaudo, yo saldre de suerte Que tú veas su brío, y ardimiento Deshecho, con aqueste brazo fuerte. Bernardo, en eso haz tu contento. Rey. Si haré, y daré terrible muerte Bernar. Si acá pasare, a él, y a su compaña, Rey. Así lo veas Bernardo, honor de España.

JORNADA CUARTA

ORA N señor, las razones que te he dado, Son poderosas de aplacar tu ira, Pues ya su yerro tienen tan purgado, Que al mundo espanta, y aún a ti te admira, Sea me o sunmo Rey de ti otorgado Este favor, y aparta si te aira De ti alguna memoria, y considera Que en tu clemencia su miseria espera. Pongo te por delante la excelencia De la benignidad, de Dios amada, Cuanto más resplandece en su presencia, Y cuanto más que la crueldad le agrada. Si esto es así, tu gran manificencia En lo que pido no me niegue nada, Así por imitar a Dios enesto, Como porque te pido caso onesto. Bernardo justa ha sido y piadosa Tu demanda: y bien tengo conocido Lo que por mí tu diestra poderosa A hecho, y a que riesgos sea ofrecido. Y así deja la duda sospechosa, Que tu deseo se verá cumplido, Beso gran Rey tus poderosas manos, Domadoras de indomitos paganos. Biblioteca Nacional de España Que TERCERA Rey. Qué estruendo, que rumor, es el que suena? Que gente es la que viene adonde estamos. Bernar. Señor este alboroto que resuena, No se que sea, Aunqui el clamor notamos. Tu excelsa Majestad no tenga pena, Que este es aquel correo que envíamos A Francia, derogando tu mandado, Y debe de venir de allá espantado. Correo. Do está su Majestad? do el valeroso Bernardo? do los fuertes caballeros? Que tomen armas, quel Frances furioso, Viene a nosotros con diseños fieros, Bernar. Da tu recaudo, y deja el vergonzoso Temor, que nuestra España cría guerreros, Que a Francia, y todo el Mundo que le ayude Echará el duro yugo, que sacude. Rey. Sosiégate, recibe algún aliento, Cobra vigor, fuerza, y dame cuenta Qué hizo Carlos, viendo el mudamiento Don España, no sufriendo tal afrenta, Cansárete señor, si represento Correo. Con los propios efectos la sangrienta Ira, en que se encendio; cuando tu mando Vio que Bernardo iba derogando. Y así lleno de Saña furiosa La voz terrible levantando al cielo, Convocó aquella escuadra valerosa Que estima en poco cuanto puede el suelo. Solo faltaba aquel que la gloriosa Fama celebra, que en ardiente celo Perdió el juicio, por la bella dama, Que a tantos encendio en su viva llama Vien- R Bibl aña Bernar. Rey. COMEDIA Viendo el Emperador que en saña ardía En su presencia la invencible gente, Por quien sin puertas la ciudad tenía, Confiado en su ánimo excelente, Y como los vio a todos, y no via A Roldán, dijo a voces, do el valiente Don Roldán, venga luego a mi presencia, Quela de ser de España pestilencia. Con más presteza quel ligero viento Dela Eólica cárcel desatado, Llegó al Imperial acatamiento, El valiente Frances determinado. Y habiéndole contado el mudamiento, Qué hace España enlo que había mandado, Pide papel, y el mismo por su mano Escribe, allí presente Carlo Magno. Entrellos fue travado un gran ruido. Con levantadas voces mal formadas, Sin que el caso de mi fuese entendido Aunque las voces eran escuchadas. Gran rato estuve en esto suspendido, Mas siendo sus porfías sosegadas, Me mandaron entrar, y esta me dieron, Y que partiese al punto me dijeron. Sin osar detenerme, con presteza El camino tomé, cual me mandaron, El temor te pondría ligereza, Segun das a entender que te espantaron. Así le duele, tanta es la fiereza Que al Frances tus razones le causaron? Correo éntrate allá, y tu Bernardo Le esa carta, que suspenso aguardo. Carta. Biblioteca Nacional de España TERCERA CARTA Carlo, Emperador de Francia, a ti Alfonso, Rey de España, no salud, más odio, y saña envio, por tu arrogancia. Y quisiera no escrepirte, porque no valen razones, en aquestas ocasiones, mas sirvan de apercebirte. Una carta de tu mano firmada, trujo un correo, deciendo ser tu deseo darme el Reino Castellano. Yo lo acete, y tras de ella otro llegó, en que dicia Bernardo, que no quería él, ni el Reino, obedecella. De tu voluntad quisiste dar a Francia tu Reinado. y después dehaberlo dado, por fuerza te arrepentiste. Nadie no podrá estorballo, ni lo hecho deshacello, que pudiste prometello, y no podras derogallo. TERCERA CARTA Y si Bernardo te esfuerza a que uses tal maldad, lo que fue tu voluntad, te hare cumplir por fuerza. Mi yugo as de consentir, y as de ser Rey mi bastallo, y esto, queriendo estorballo tu, y tu reino as de morir. No te fies de mi Clemencia, si no envias antes que parta de Francia, tercera carta, dando el reino a mi obediencia, Y usando de esta umildad tomada mi posesión, usare en tu indiscreción, de menos riguridad. Y quiero te hacer saber. que segumn arde el deseo, tan presto como el correo, Llegaré con mi poder. Apercibe te a la guerra, porque te quiero avisar, que hombre no pienso dejar, que quede vivo en tu tierra. Rey. D E N desgarra el Fraces, fieros blasones Son los que envía por su carta altiva, Bernar. Si conforma el hacer con las razones Persona en toda España queda viva, Pues venga que en aquestas ocasiones, Al hablar el hacer el uso priva, Veamos si en el fin de aquesta empresa, R Decir, Biblioteca Nacional de España Con de Nava. COMEDIA Decir, y hacer, se sientan a una mesa. Rey. Bernardo, la ocasión nos solicita, No es tiempo ya, que con descuido estemos, Haz alarde, y del ocio inútil quita La gente, y los lugares pertrechemos, Haz trincheas, haz fosos, ejercita Los visoños, y armas aprestemos, Presto, que a priesa los contrarios vienen, Toquen Cajas, y pífaros resuenen. Bernar. Tu majestad descuide, que no vivo En la ocasión presente descuidado, Ni la presteza del contrario altivo Te altere, que no es cosa de cuidado. La saña fiera, y el coraje esquivo, Con que viene el Frances determinado, Él lo perderá todo, y el ardiente Brío de Orlando, en Francia el más valiente. Rey Mársil, con toda su potencia El De C, aragoza parte en favor mío, Ya marcha, y será presto en mi presencia, Con que al contrario destruir confío. Satisfare con obras la insolencia Del Frances orgulloso, y desvarío. La demás gente toda está aprestada Al arma puesta, sin faltarle nada. Ran señor del reino iberio Navarra envia avisarte, quel enemigo estandarte, pisa el suelo Celtiberio. Que salgas a socorrellos, porque su crueza extraña promete arruinar a España, y que ya empieza por ellos. Biblioteca Nacional de España Volved decid que al momo Rey. mi socorro llegara, y al enemigo hará que mude en otro su intento. Señor tienen ya cercada Corre. a Tudela, y tan estrecha, Biblioteca Nacional de España que valor no le aprovecha, si de teno es remediada. Id pre TERCERA Id presto con diligencia, Berna. y decid que está es sazón de conseguir el blasón, de su lustre decendencia. Que domen el arrogancia del enemigo, y su saña, porque vean que es España España, y no España Francia. Corr. Con la presteza posible Rey llevaré tu respuesta. Rey decí que ocasión es esta, para hacer lo imposible. Seguro estoy del onor de Navarra, que la ira del enemigo, no admira su antiguo esfuerzo y valor. Corre Que hace tu Majestad de Vis. en descuido tan profundo. viniendo sobre ti el mundo. tienes tal seguridad? Toda Francia está en Vizcaya, pide que le des ayuda, porque en tanta furia, duda si podra tener arraya. Rey Deci que yo marcho luego, con mi gente, en orden puesta, Corre pues señor con tal respuesta, parto sin ningún sosiego. Rey Bernardo no hay que aguardar toquemos al arma presto poriéndonos enel puesto, en orden de pelear. Esto pone alteración Berna. a tu excelsa Majestade Rey viendo la necesidad, es mala la dilación. Berna. Si Francia, y otras mil Francias vinieran en su favor, Biblioteca Nio oa i o TERCERA prometo domar señor. sus sobervias, arrogancias. Al arma Rey excelente Vasa. mira que el Frances molesto de España te ocupa el puesto, con gran multitud de gente, En Tudela me prendierón, a mí y a otros amigos, los Fránceses enemigos, y mil heridas me dierón. Los fuertes hierros quebre, teniendo al cielo benino, y tome a priesa el camino, y asi de ellos me libre. Vengo te Rey avisar, que Francia tu fin procura, y Carlos mesmo te jura, que tu reino a de asolar. Los de Tudela, y Asturias, Navarros, y Vizcainos, y todos los convecinos resisten tales injurias, Apercebidos están, y pelean de tal suerte, que les dan soberbia muerte, a los que guerra les dan. Señor sal a socorrellos, que yo aunque estoy dest arte, mi esforce, por avisarte, que fueses a defendellos. Ea Rey, ea Bernardo, ponte en campo, muestra al mundo, ese valor sin segundo, y ese brio el más gallardo. Qué gente trae el enemigo? Rey. señor viene toda Francia. Vasal. a más moros más ganancia Berna. dicen, y ahora lo digo, R3 A ellos ñ al de Esf Biblioteca Nio oa i o Roldan COMEDIA Nvencibles Frances, ya es llegado A ellos que ya es llegada la ocasión, en quel Frances verá que su grueso arnes, no resistira a mi espada. Vamos, y dividiremos toda la gente en dos partes, COMEDIA Nvencibles Frances, ya es llegado y los fuertes estandartes, en Ronces balles juntemos. Donde el fin de su deseo sacará, pues lo procura; por posesión, sepultura, triste infamia por trofeo. Car. Ma. Nvencibles Frances, ya es llegado El punto, quel valor mostréis de Francia, Y aquel antiguo esfuerzo, que a domado Del mundo la soberbia, y arrogancia, No tengo que os decir, ya esprimentado Lo que en vosotros ay, que sin jactancia Merece dignamente la memoria De la inmortalidad, vuestra alta gloria. Pues la habéis adquerido con hazañas, Que darán lustre a vuestros sucesores, Usad ahora el mismo ardor, y mañas, Que os da en el mundo celebres lo ores. Conquistemos a España y mil Españas Que cuanto los contrarios son mayores, Tanto es más honoroso el vencimiento, Y más se esfuerza un alto pensamiento. Atras quedan los montes Pirineos Cerrados de contrarios que emos muerto, Consigamos los bélicos trofeos, Que ya no hay paso a nuestro campo abierto Hoy veremos cumplir nuestros deseos, Hoy nos pagará España el desconcierto Ea Roldán, poned lagente en orden Presto no haya al asaltar desorden. Mao nánimo señor, la diciplina, De la milicia, en tu guerrera gente Biblioteca Nacional de España Es FTERICBIA Es tan sabida en todos su doctrina, Que pueden enseñarla fácilmente, Lo que mandas que haga determina, Que todo el campo a ello está obediente. En orden el asalto deseando, La dilación a voces increpando. El ejército todo está dispuesto, Cual conviene a tan pláticos soldados, Cada cual con las armas en supuesto, Munición, y bagajes sitiados Solo nos resta acometer de presto Que los contrarios vienen denodados, Los estandartes tremolando al viento, Dando ya el tara tantara, su aliento. Carlos. Pues ea compañía valerosa, Para defensa de mi honor traida Esta es la hora, que la palma honrosa Os tiene el fiero Marte prometida. Arremeted con ira rigurosa, Hombre di España, no dejéis con vida San Jorge, ea valientes caballeros, Roldan. San Jorge, ea a herir en ellos fieros. Bernar. Frances cobarde, Carlo afeminado, Dónde te ascondes tú, y tus doce Pares? No te avergüenzas ver que he destrozado Medio campo Frances, sin que lo ampares? Don España no pretendas el reinado, No lo podrás haber si no acabares A Bernardo primero, que su mano Dará el castigo de tu intento vano. Si en el centro del mar, por más seguro Carlos a ti, y tus Doce lleva el miedo? O al reino horrible del Erebo oscuro, R4 Temién Biblioteca Nacional de España COME DIA Temiendo lo que en todos hacer puedo. En su profundidad no os aseguro, Que allá os irá buscando mi denuedo, Y si al cielo os subís, allá la muerte Os ire a dar con este brazo fuerte. Don Rein. Orgulloso Español, la fortaleza No está en echar al viento esos blasones, Las obras darán fe de la fiereza Dejando a las mujeres las razones. Quién eres tu Frances? que con braveza Bernar. osas hablar en tales ocasiones? Don Rein. Quién soy? soy don Reinalte Adelantado, De la mesa de Carlos celebrado. Bernar. Poca hazaña emprendo en darte muerte, Ni aún yo no gano gloria en acabarte, Don Rein. Eres tenido en Francia por tan fuerte, Bernar. Qué oses con Bernardo aventurarte? Don Rein. Con Bernardo osaré provar la suerte, Y si con él viniere el fiero Marte, Bernar. Guarte Frances, que no es España Francia, Donde puedan sufrirte esa arrogancia, Tan presto huyes? do el desgarro fiero Qué bájara el Dios Marte a darme ayuda, La misma razón tuya, esa refiero, Que no te dará vida aún quel te ayuda Así aumentas de Carlos el impero? La blasonera lengua está ya muda? Quédate ay, que yo a Roldán procuro, Y a el dar muerte si lo encuentro juro. Francia Francia, y como se arruina Capitá. Ay Hoy tu excelso poder, sin resistencia, Tu total destruición tienes vecina, Que contra España es frágil tu potencia. Ai co no A. Biblioteca Nacional de España TEREERA Hay codicia que a tanto mal inclina, Ay Carlos de tu reino pestilencia, Cuanto mejor en tu quietud vivieras, Sin quel reino de España pretendieras. La valia de Francia está asolada, Bernardo la va toda consumiendo, No hay quien resista el golpe de su espada, Quel centro treme de su son horrendo. Soldad. Señor mira la suerte desdichada, Y el sueño de la muerte poseyendo Al fiero don Reinalte, Adelantado, Capitán Llevemos lo al real al desdichado. Bernar. Porqué huyes Frances, tan ciegamente? Aguarda mujeril, do la braveza? Qué me mostraste, do el valor ardiente? Do está el furor? do esta la fortaleza? Don Ane. Bernardo, no es tu golpe tan valiente, Que encorazón Frances cause flaqueza, Bernar. No? pues cómo no aguardas mi denuedo? Don Anc. Qué puede a quien no teme poner miedo? Bernar. Quién eres que tan grande desatino Delante de Bernardo has arrojado, Eres Roldán, el fuerte Paladino? A quién procuro con tenaz cuidado? Para ti basta ser don Ancelino, Don Ane. Bernar. No basta, ni en el mundo aura bastado, Ni resistido aqueste fiero brazo Que no piensa de ti dejar pedazo. De tu vano hablar lleva el castigo Arrogante Frances, queda te ahora Tendido ay, y gózate enemigo Que te vencio mi mano vencedora. Porque tal saña o cielo usas comigo, Roldan. R5 Biblioteca Nacional de España Ocie- GOIM EDIA Oh cielo tu piedad a dónde mora? Dime do está, írela procurando Pues en la tierra me la vas negando. Triste de ti Roldán? do tu pujanza? Do tu valor, do está tu valentía? Do el encuentro temido de tu lanza? En España, y la fiera Berbería? Si ahora no le puedes dar venganza A Francia, que deshecha su valía, Anda vagando de una a otra parte Huyendo de Bernardo Español Marte. Tres días a, que sin tener reposo Ni dar descanso al cuerpo quebrantado, El arnes no me quito, ni reposo, Siendo de mi Bernardo procurado? Mas quiere el cielo serle tan piadoso Que lo asconde, que a ser de mi hallado, Él me pagara con abrir su pecho, El estrago que en Francia tiene hoy hecho. Seguir quiero a buscarlo este camino, Si me fuere piadosa la ventura Que lo encuentre, mas hay cruel destino Hay suerte a mi desdicha la más dura. Este no es el príncipe Ancelino? Él es? hay fuerte joven, quien procura Viendo tu muerte sustentar la vida? Y quien vive, tu vida fenecida? Quiero llevarte o Joven excelente, Pues no es posible que mi fiera mano Le de el castigo a quien tan crudamente Pudo ofenderte, y darte he a Carlo Magno, Volvere luego con furor ardiente, Procurando al soberbio Castellano, Biblioteca Nacional de España Y en TERCERA Y en el vengar tu muerte, y las que ha dado, A la flor toda del Frances reinado. Bernar. Dónde estas don Roldán? donde te ascondes, Carlo Magno do estas? do tu potencia? Así a lo que intentabas correspondes? Así pones a España en tu obediencia? Roldan. Bernardo, ques de ti? no me respondes? Do te apartas? do empleas tu violencia? A Roldán dejas? que te busca y llama, Con quien muriendo vivira tu fama. Frances, quién eres tú? que di esa suerte Bernar osas nombrar el nombre de Bernardo? Quién, don Roldán que le dará la muerte, Roldan. Bernar. Don Roldán, a ti busco, y por ti ardo. Yo soy Bernardo, y de mi golpe fuerte Haras la prueba, en que tu brío gallardo Verá, quen mí el temor no tiene entrada, Roldan. Téndralo el filo de esta aguda espada. mía no será menos aguda Bernar. La Que no traspase tu encantado pecho, Temes Bernardo? Llama otro en tu ayuda, Roldan. Para salir mejor con tu derecho, Bernar. Llama el favor de doce que te acuda, Porque te libre del presente estrecho, Bien hablas, pues al fin verás la suerte, Roldan. Bernar. Al fin, en el vendrás a ver tu muerte. La espada mi ha faltado, y con los brazos Quiero dar fin a la cruel pelea, Entre los míos te haré pedazos, Estos harán lo quel deseo desea. La habla pierdes en llegando a brazos, Roldán, qué es esto? qué tu nombre afea? No tomas posesión del reino Iberio? Ponien. Biblioteca Nacional de España Ca. Ma. COMEDIA Poniendo al Rey mi tío en captiverio, Así saldréis de la Espáñola guerra Insolentes Franceses destrozados, De la invencible, y victoriosa tierra, Do los famosos son despedazados, La irá ardiente que mi pecho encierra, Me lleva con furor, a que asolados Sean por mí, aquestos atrevidos, Hasta que en polvo sean reducidos. Terrible mal, que al más terrible excede, Extraño acaecimiento, extraño duelo, Castigo inmenso, y no cual mi locura, Ira enviada sobre mi del cielo, Dolor intenso, que acabar no puede Esta mísera vida, en tal tristura. Oh España, Sepultura De la valia de Francia, ilustre y clara, Cuán ufano estarás, de haber podido Vencer, a quien ha sido La que ha tenido a la Fortuna avara Sujeta, y con hazañas gloriosas. Se canta, en las naciones más famosas. Pues triste qué haré? solo, y perdido, En tanto mal, en tan dudoso aprieto Ay Carlos Carlos, ya no Carlo Magno, Ya no, el qui el mundo le tenía respeto, Ya no, el que fue de todos tan temido Ya no, a quien ofreció el reino Hispaño. Que mi deseo vano Regido de mi ciego desconcierto Prometio, para ver en mi presencia Los Doce, y supotencia, Que Bernardo los haya a todos muerto. Biblioteca Nacional de España Y yo Don Jar. Carlo. Don Jar Quees de los fieros árneses? TERCERA Y yo del cielo, sin porque guardado, No he sido igual con ellos en el hado. Por donde quiera que mi vista tiendo, otra cosa no ven mis tristes ojos Si no mi acerbo caso, y dura afrenta. Mi perdida inumana, y los despojos Quel vencedor de España va cogiendo, Y al Rey que los oprobría, los presenta. Quién el vivir sustenta? Quién no se ofrece al Español trofeo? Viendo sin vida a todos los amigos, Triunfar los enemigos, Del valiente Roldán, que muerto veo, Quiero tocar mi trompa, y ver si queda Algún amigo, que seguir me pueda. Que aguarda tu Majestad? qu esperanza te da el cielo? que puede el poder del suelo? a divina voluntad. Huye, huye, Carlo Magno, pon en salvo tu persona, no des a España corona, de que te tuvo en su mano. O Conde don Jarluín, que nuevas me traes amigo? quel vitorioso enemigo lleva su vitoria al fin. Todo tu campo es deshecho, Bernardo viene asolando lo que resta procurando sihay más mal que hacer quel hecho. La espada trae levantada, diciendo nación conarde la posesión será tarde, que España es incontrastada. eca Nacional de España Quees de los fieros árneses? do el valor, braveza, y saña? que en la pretensión de España mala la uristes Fránceses. Vamos no tardemos punto. apriesa a priesa señor, que el contrario vencedón viene, ya a nosotros junto. En fortuna tan siniestra. tu gran costancia no huya, que sihoy a sido la suya, mañana será la nuestra. Sigue por ese camino, Carlo. pues lo quiere el cielo así, y no dejemos aquí, a Don Roldan Paladino. Cárgalo tú y los amigos, onremos en despedida, a quien nos onró en la vida, no quede a los enemigos. Del eca Nacional de España COMEDIA Bernar. E Lbelico Frances lardiente ira, La invencible nación ha resistido, Y la cerviz del grave yugo tira, Que a Carlos trujo a ser por mi vencido. España triunfa, Francia se retira, Llorando, todo su valor perdido, España queda libre, y victoriosa, De la nación del mundo más famosa. No podrá el tiempo con su oscuro velo, Borrar eternamente la memoria De tal hazaña, en cuanto el veloz cielo No parece, se oirá en divina historia. Ea Varones del Esperio suelo, A quien el cielo ofrece inmortal gloria, Ceñid de Lauro las sagradas frentes, Y canten vuestra gloria todas gentes. Marte. Bernardo ilustre, cuyo eroico pecho A dado ejemplo del valor d España, Haciendo libre el Español derecho, Contra la ira del Frances extraña. Yo so el Dios Marte, que tan alto hecho Quiero remunerar tu esfuerzo, y maña, Y esta Corona de Laurel te endono, Y por segundo Marte te corono.