Texto digital de El juez que fue de sí mismo
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El juez que fue de sí mismo. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/juez-que-fue-de-si-mismo-el.

EL JUEZ QUE FUE DE SÍ MISMO
JORNADA PRIMERA
Tosmuell snor puero su alteza. Yo le dije en esta cuadra no sé que diablo le llevo. porque según las porfías y la prise de llamar le vitarle de aguardar más que un rudio al mesias. venga el duque ola criados venga el duque de biscaya no hay un diablo que sapaya, de tantos hombres honrados a llamerle? mas ya llega sale el príncipe. Éste es el último medio qu toma para remedio una voluntad tan ciego que ni aun todo mi valor le puede hacer resistencia, llegue llegue vueexelincia, Aquí está el duque, señor. apartaos a allá. el semblante pública lo disgrstado que me llama así avisado dejara de jer su amante do pasa dicedo Sois mi amigo? presumo que vuestra alteza no lo ignora, la certesa que siempre vivió conmigo de que lo sois a poner me con vos en esta ocasión me obliga, dadme atención y no entre ninguno a verme Aquella serrana hermosa bello milagro de amor, que exeluyendo al monte fieras siempre fura, si quedo. Ya entendéis jucinta, digo que con la flecha y tergón siendo en merida condesa el lorgo más volador en todo el tajo la time porque sus aciertos son tan seguros que ninguno de su flecha de escapo. a persevida la aljaba sus márgines consulto dulce muerte de las fieras un día que también yo en la malesa del bosque con la misma pretención que está diosa de los montos llevaba, un oso seros iba, siguiendo quisa porque de esta suerte amor quiso condusir mis pasos a mi mayor perdisión. divirtióse por el monte y cuando por s rición cuarto cielo al medio día llegada llegaba lusiente el sol, de fatigar a las fieras fatigada, se invino al pie de un frondoso mirto que estimo su inclinasión. Al mismo tiempo en el bruto que en la ribera engendro del sacro vetís el viento que tanto era de veloz volví siguiendo un corsillo herido ya del rigor de una flecha veninosa, que jacinta le tiro polaba timido el corso con la nueva turbasión y olvidado de la herida qu tento puede el temor a las entrañas del bosque viento sutil revolvíó sin que se pudiera er más diferencia en los dos ¡ay según eran veloses y asegún su agitasión que ser el viento invisible y el medroso corso no. eligó el mirto a cuya sombra la casadora de amor de un profundo sueño estaba, en la suave prisión y como el viento ligero que en medio de su meyor bravese respende el curso sin saberse la ocasión dela no esperada calma, dal de cosa así el corgo volador en medio de su carrera siendo al viento emulasión a las plantas dejacinta, el curso veloz paro sin que la causa se alcanse aunque bien presumo yo que fue está acción del corsillo una determinasión de ponerse en su amparo cuando amperarse no afrentarse de morir pargon de otra herida y de otro qla herida de lacinta que primero le flecho. llegué como el corso al mirto y advirtió la admirasión que amparado de sus plantas como pidiendo favor lloraba perlas al nácar que venino le ensendió de más carmín el corsillo or la flecha le saro. varé del caballo entonces sin más de liberasión que ver tan fénix beldad que el discurso no paso de admirarla un solo punto. porque tanta perfecsión de no sspendir, no fuera tan subido su valor admirola por milagro y en la verdad no se erro. qe no es mil agro pequeño que duerma en la sombra el sol. estaba. Piro ¿qué digo? no echimos algún borrón presumiendo retratarla, que si el axtifise Dios por milagro de sus obras en Esgaña la formó para retratarla al vivo partí a parte y flor a flor es nisesario que sea quien se animaré pintor no un apelis, sino solo el mismo que la crío. mintras que en distante rama vemolado ruy señor, fue de sus bellos sentidos surbemente ladrón, estaba en considerarla, tan embelisado yo, que de la casa olvidado y aun de mí mismo el mayor divertimiento que al alma llagado ya el corazón pudiera darme la suerte, y concederme el amor. fue contemplarla en el sueño. paso lengua, que me voy a pintar un imposible. pero tal fui la ocasión? estuve tan envidioso. del mirto y tierra que dio la cama donde acostarse lo poco que la goso. que si como es insensible fuera capaz de razón le resolviera en Señisas, que tales mis celos son. pues el viento que pasaba y el sol que tal ebes entró por entre el mirto algún rayo. no os parezca imperfiesión contar os duque estos celos un príncipe que noto, que cuando abrazado en llamas la miraba con temor hasta sus púrpurios labios por agurar el licor llegaba la sivo el viento y osaba gropero el sol. entendeis me fuerte lance esto es querer que mi amor la pierda, cuando la adoro. ya menasarme, sino le obedizco. Esto es sin duda, ¿ os he dicho? vive Dios que si vasallo nasiera, Otítielo, cómo yo. había de ver. dueg dugo si es justo que a mi valor se le atrevan a menazas, que aunque tisfrazadas son advertencias comedidas de los celos que le doy son agravio cono cido de mi justo pundonor Pero al fin basta ser hijo de mi Rey, digo, señor, que no admiró los incendios de vuestra, Alteza, pues vio de la gallarda, con desa la divina perfecsión no que la rinda despojos, no que en su hermoso esplendor se pierda su libertad, q a un príncipe nagió no hay libertad que se libre de esta beldad superior, que para tales empresas hiso el segue suelo Dios, las auroras de jasinta nuevas esfiras de amor que si admiro que conmigo porque ha sabido que soy quién como amante la sirve, con reboso de favor disimule yna cautela in justa en la presunpsión de príncipe, pues debura cuando amigo me llamó presumir de su grandeza que por amigo y señor, le preferiré a mis ancias. y cuando por esto no. por mi mismo que soy hombre que a pesar de mi pasión se dejar por un amigo, sebiendo que es otro yo na deidad que me abrasa un milagro un resplandor de cuyos jayos apenas es un rayo todo el sol. paeno. desde este punto, no obstante que lo sienta el alma os doy esa prinda qu fue suya que puesto que con razón ha de romper en racedales de un estilado licor que derrama por los ojos afligido el corazón no presumo que se debe a su llorosa pasión aquella, deidad del tazo por quien sus corrientes son vuestra Alteza la consiga, Muera mi infeliz amor. no quede esta ampa en mi pecho puesto que se transformo en espejo en quien se mira cresía el llanto mi dolor a tantas lluvias que el alma que ensí misma retreto su imagen se anegue en ellas. ya que la mano de Dios me crió tan desdichado que siendo luz de aquel sol la dejó donde mirarse como quien ya la perdió mucho cristal para río. aunque para espejo, no. Pues duque, ya que habéis hecho lo más lo menos también habéis de hacer, como quien de mi amistad satisfecho, me debe toda fineza, y todo amor este nigio. me responde con desprecio. u diga Diga, señor vuestra, Alteza, que si ello en mi mano está No hay duda le serviré. ¿cómo ha visto que le hable tan comedido me da, como si de Gracia fuera lo que yo puedo quitarle. pues para desengañarle de que no es de la manera, que piensa le he de obligar a costa de su dolor a que tercero en mi amor Pusqué ocasión hay lugar en que yo la pueda ver y hablar diga re sentir vuestra Alteza. si el desir lo que siento es menester Digo qué importa qe vos pues con Elancza la habláis de mi parte la digáis Esto mismo que los dos tradamos. Señor, a mí sólo me toca dejarla. vuestra, Alteza puede hablanla como su amante o por sí, o por otro, Yo no puedo, que soy quien soy. por mí haréis lo que os digo. Bien sabéis? cuán mal oginado quedo si amante de su bellesa si en la carde os sirvo en ello, es mi gusto, y he de ser. Si fuera justo Yo sirviera a vuestra Alteza que quien te dama le dio no se escura de hacerlo, a ser rezón. para serlo basta que lo mande yo. no provoquéis mi lealtad. que es dura cosa entender que he de hablar a una mujer a quien tengo voluntad, y de quien premiado vivo y he de pagarla en desprisio, por ser real o ser necio los favores que resibo. Pues mirad cómo ha de ser si no queréis que el rigor os mande hablarla. Yo no os puedo obedecer. villano. No me tratéis? consosobrado le noueje que es tan noble mi linaje, Qué es lo mojor que tenéis. soyso. tan bueno como vos. mentos. Yo si no mirara a un rey que tengo os quitara Triinta vidas? vive ¡Vive Dios. aa el príncipe la gapapa, rel duque y sale el rey. no os toméis tanta licensia, que en nuestras póticas leyes son por elcisión los reyes que no vienen por Herensia que aunque el rei no os prometoris no estáis juirado heridero, y si yo vivo primero que la corona os pongáis. ¿Q es esto? Aquí espira. mi privanza. quiemego Yo de digo mi sentir. aquí mi abrigo andese entre ellos lapira. que a mí no me está, muy bien meterme con majestados lamas estas libertades en mi palacio se ven? siempre este lance te mí. que inclinasión de regas Príncipe? Duque? No más Qué desdichado nasí? vuestra grandeza, señor, estos lances ocasiona. pues de la rigia corona no me jura me segor. Duq sobrada rasón para perdirme el respeto si eno la cande os solisita. A qué efecto se has movido está cuestión. pero yo me informaré de la ocasión que hes tenido que el duque es muy comedido, y si está vez no lo fue debio de ser el ejejo tan grande que le ha obligado a no ser muy ajustado. que el príncipe es muy travieso al entrarse el Rey ve di ciendo el duque gran señor, vuestra grandeza me escuché atento queva mal informado y será tratarme con asperesa, sin rasón ¡Válga mi Dios! entrase el rey enojado el rey despresia, Vuélvese el duque mis palabras, y así esconde, al teatro y con mi agravio me deja que me importa su privanza? que me sirven sus promesas? pues cuando llamo agraviado aun los oídos me niega, Bien podéis ojos llorar. no lo dejéis de Verguenza, que poco importa el ser hombre, que no son los hombres peñas. que al vivo cielos que al vivo habló conmigo el poeta en estos persos? que dito que está la glosa muy cerca dugs. que el duque por sus pecados dicen que tiene rena vena más caudalosa, que un río y es vena de la cabeza, no repitió del romanse los cuatro versos? Pues tengan atención a sus palabras, y si no plosare en esta ocasión ymedio romante que me lleven a la guerra que para humor de buen hombre no hay castigo que más sienta Bien podéis ojos llorar? alláa por Dios que apenas tengo aliendos para hablar Paciencia, cielos paciensia, ojos míos, si los males que mi fortuna me dio tu vieran reparo, yo templará vuestros cristales. mas siendo tan sin iguales que sobre tanto pesar me vienen hoy a faltar, mi rey, mi dama y mi honor, con tan extraño rigor bien podéis ojos llorar. si un perro en el campo llora porque perdió a su señor? y un amante de dolor no loprando el bien que adora si vierte el honor Aurora tanto al jofar en su ofensa en perdida tan inmensa qué mucho que le imitéis? sienela cos Llorad que rasón tenéis no lo dejéis de verguenza. que puesto que en la ocasión se han de ostentar los valores, con reyes competidores de poco provecho son descensad el corazón puesto que el llanto me asombre, y labad así el renombre que hoy perdió mi calidad. pues evéis con la majestad ue poco importa el ser hombre Mal parece que lloréis. pues quién os viere llorar es cierto que ha de culpar el vator que no tenéis. pero del bien que perdéis No admiro que deis las señas que les ansias no pequeñas en que hoy me he visto ensender en algo se habían de ver que no son los hombres peñas. salen con mantos la condesa ganarda han avisado a la Infanta? la condesa ¡Ay, cielos el duque Aguarda. Aquí estroya, a buena cuenta la criada mi da voses. Vive Dios que es una perla allá voy. dugo de era tiempo de que os viera, ¿Cómo no me veis a ver? hay ocasiones secretas que lo impiden. ocasiones? si yo decirlo pudiera, que me faltaba? no entiendo Jasinta, es fuerza entenderme con los ojos lo que no puede la lengua, digo ae voses? ¡Ay de mí qué fuera, cielos, que fuera si trasara la malicia en agravio de mis prendas alguna traición, Oídme o dulce violencia, apártanse los dos del amor. Aquí podéis si tenéis alguna queja de mi amor desengañaros. Pluguiera, a diós no tuviera más veneno mi desdicha, pero es tanta la fureza de mi mal que aunque la muerte me ha de costar, por materia de estado os he de perder cuando con las tres potencias del alma, divino imán de mi corazón, por prenda de mis turbados sentidos idolatro esa belleza, Desidme vuestro sentir dejad que me dé sus treguas el dolor que me apasiona, la pena que me atormenta el veneno en que me abraso y este haso que me agrieta la gerganda que es sin duda que o no podré dar os cuenta, de mi mal o si os la doy, os dejaré en medio de ella, esta vida, que la estimo solamente por ser vuestra Oiga, doncella. qu amigo? don cella? pienso ani reina lo debe de ser vuesto tengo cara de doncella? te tal con la picarona, por mi vida me contenta el dicho Buste que quiere? si vieste me da licencia, dos palabrillas. No amigo. las palabras no nacen fuerza, trate de manos. que manos joyas diamantes cadenas q es miraldas. Tente tente mujer ¿qué dices materia, Tocaste que me has quitado el amor como si fuera la navaza más sutil. cadenas diamantes, perlas es miraldas y carbienios vestidos y galas piensas que se carrollan los diamantes, y es meraldas Tima, es ésta que me saca de juicio. Si por Dios mujer tan fea novijamás yo pensaba que el tratar de manos era el andar abojetadas porque es refran de mi tierra que el tratar a las mujeres para que hagan como buenas ha de ser apiscosones porque el modo de atravlas y de obligarlas fue siempre no darles lo que desean sino aquello que no quieren que es lo que merecen ellas. malos años para vos. muy peores los tuviera si gastara mi diniro por darla, gusto inocensía, de amantes que se desangran y al mejor tiempo los dejan como abobos las señoras a la luna de Valencia a fe que es acuchillado? a fí que no ha de hacer presa conmigo. Gentil pelón mejor me está que me tenga en esa opinión que no que me gele de manera que venga a quedar pelado. pues miré cómo se empeña conmigo que si le cogo en el gárlito, que en esta matiria, no hay que jusgarse vencdor, no digo telas no es meraldas, no diamantes, pero las berbas y cozas le he de pelar y le aviso e de la para que avisado sea mayor después mi victoria el dimono es la mosuela Pues buste mire también de la suerte que me pesea, que si logro posesiones y le aueho, porque sepa lo que después he de ser lo que prísume cadenas, ha de ser recogimiento y grillos, prigiosas perlas, lágrimas las esmiraldas, esperanzas penitencia, los diamantes, los rigalos, bositadas las ternesas Y con estas galas y requiebros tan contenta la he de tener tan gustosa, y tan firme, que no sepa que hacerse para agradarme. por mi vida Pues ¿qué prinsa mire que soy de Tolido. mirí que tengo experiencias. poco importa. mucho importa, pues haga su diligencia Señora, aquí no hay remedio. Pues ¿qué importa que me quiera el principie Yo aborrezco sus acciones. Esto es fuerza. Yo he de ausentarme, si el rey me consede su licencia, de tolido este retorno. esperaban esperaban mis finejas? Sabe Dios que iré sin alma, y sabe también las quejas que me dejáis. un tirano lo puede con más certesa, diréis un mentido amor. que a ser verdad, está ausensia, era excusada. hay lasinta. mis lágrimas manifiestan mi dolor. también me engañan como la voz y estoy cierta que ausente habéis de olvidarme. q mal sabéis la firmiga, de mi emor con esta glosa os pienso dar la respuesta, de esos temores desilda diré primero la letra. celoso y desespirado cantáis cileviro al albor. no canteis que es excusado, que quien canta enamorado, o burla de su cuidado, o no sabe que es amor. estos versos los cantaron a tiempo que mi sospecha me previno esta desdicha, y como si la tuviera presente ya los olose. yo también cuando en las selves me vio el príncipe dormida, temiendo la misma ausencia los tiese plosar, desidme siio a rocan de la vuestra glosa quisa en ellá mi amor os dirá más bien su sentir. mi glosa, es ésta ielo el carmín en mis venas como condenado estoy a fuego eterno en cadenas, porque en esta ausensia soy todo un infierno de penas. q si el amor abrasado en celos de condenado sirve una plasa, imgasiente, Yo estoy, amante y rugente celoso y desesperado. como el celoso pilguero sus penas al albor lanta, Así yo, que desespero con mis pasos de garganta, repito el mal de que muero? Tened, Duque vuestro amor no fue verdad que en rigor cuando amor está agraviado no canta y vos injuriedo cantáis eilguiro al albor. de poco sirve el cantar si el dolor de lleno viene. q si es cantar lamentar el pilguero es q no tiene otro modo de llorar. al que está desesperado no le alivia lo cantado. que antes crese el frenesí, lo mucho llorado sí. nolantéis que es excusado. lágrimas del corazón alivian el sentimiento. mal conocéis mi intención que amante yo no consiento alivios a mi pasión Quien busca alivio abrasado de amor, es que nunca ha amado yomohombrs am eemlor cantando busco el dolor. q nadie siente mejor que quien canta enamorado. quien pierde un bien tan hermoso como vos, prenda querida no ha de buscar su reposo. pues perdió la mejor vida que tuvo su amor ansioso. antes más enamorado de be morir desecchado. que hacer el mal más pequeño es que o no aGresia su dueño, o burla de su cuidado. Este es mi bien mi sentir Dejadme desesperar. que quien dejó de vivir ni tiene que discansar ni es posible no morir. porque aliviar el dolor deviendo nacerle mayor cualquiera que así lo hiciere es que o no siente que muere o no sabe que es amor. esperad. no puede ser. Valga, mi Dios que me deja el duque por darle gusto al príncipe que se ausenta por no indignar al tirano? tan poco valen mis prendas para dadas? Qué mujer si eno e con por despreciada que sea sufre semejante agravio? Quién fuera, cielos! ¿Quién fuera mudable de condición para vengar esta ofensa, quién pudiera aborreserle? pero hay dolor que se avomenta la llama con el agravio. sospecha tengo sospecha de que otro amor le divierte. sin duda que otra belleza me le quita, que a no ser de esta suerte poca fuerza, le pudo el príncipe hacer que a quien sabe amar de veras no hay fuerza que le contraste. no hay poderosa violencia que le rinda, que el amor cuando es amor, atropilla, todo peligro. Esto es cierto. anguomor mombanprime la infanta, viene mis pinas quiero hallar avisada que si como entiendo es ella la causa de mi dolor, no conviene que las sepas ale la Infanta. Ya, señora, estoy aquí. espero que puesvuetra alteza me mande. Jesinta mía, deja ese linguaje, dija, títulos de majistad. nátame con más llaneza y más amor que entre amigas no ha de haber esas materias de estado de estado Pues de qué suerte tivo hablar. de la manera Que te hablo yo. según eso fuerza, será que haga cuenta que eres otra yo. Si amiga. piensa que soy la condesa de mirida, y tú la infanta veso tus plantas por esa, mersed deja cortesías pues con la misma llanesa, que significas te pido como amiga que desea todo tu presto me digas e sento tengo verguenza. Eso no es di amigas. qu tienes rasón es fuerza que te hable claro prosigue o dudes di me condisa con el duque de visceya qu lances tienes? a penas me queda respirasión Ya sois agravios sospechas. bien os fundo mi temor. Estos eran estos eran los rigores que el ingrato significaba violencias del príncipe a mal amante. No me respondes? qui siera responderte de una vez. y así para que no tengas algún temor de los tuyos me informeras. Luego piensas? que tengo algunos? presumo que puede alguna centella de amor darte algún cuidado. No, señora, que se ofenda tu honor, sí que algún afecto te cause desuelos, que está acción, lo dise bien claro. quieres de Conozco prendas en el duque sabe el duque tu amor por algunas señas lo ha conocido. has le hablado? en diferentes materias. Dise que te quiere el duqe Quién lo duda, Tú belleze qu libertad no lautiva. que monte que fortaleza No allana que pedermal no ha de ablandar? ¡Ay ofinsas. ¡Ay agravios, ¡ay dolor! hay burlado amor, Ya es cierta, mi desdicha, pues ahora te respondo, porque sepas de mi voca la virdad. digo mi Teodora bella, de estado Pues ¿qué me mandas? Eso sí, dime condesa, con el duque te piscaya, q lances tiines? a penas me queda respiración ya sois agravios sospechas. bien os fundó mi temor. Estos eran, estos eran los rigores que el ingrato significaba, violencias del príncipe a mal amante. No me respondes? saber primero los tuyos para darte la respuesta, s debo Luego presumes tengo algunos? Buena es esa? quieres de no por tu oida perdona, amor que la lengua desmienta el sentir del alma no me trates con cautela, supuesto que soy tu amiga, sientes alguna centilla de emor? Adorate el mio? Quién lo duda tu belliza, qu libertad no cautiva? que monte que fontalesa no allañas qué pedirnal no ha de ablandar? hy ofensas? ¡Ay agravios! ¡Ay volor? Hay burlado amor, Ya es cierta aun das en ese? a ciena de la pues cómo en esta matiria me examinas? soy curiosa y por saber la certesa qu tiene tu casamiento lo pregunto mucho aprieta. jusgo que me ha de obligar a rompir con la verguenza y declararme pues oye digo mi Teodora bella, es el duque me ha pretendido, esgaño del Rey licensia de tratar su casamiento conmigo no que me deba ni una mano, afectos sí, que ha puesto las diligencias nisesarias, y que ahora desmentiva su firmeza y falsa la fe de amor, quizá, porque no se ofenda tu curiosidad, quisa también porque tiene puestas sus esperanzas en ti? por no casarse se ausenta, buenas nuevas te dé Dios. Dete Dios tan malas nuevas como tú me has dado ya te respondí solo rista, que te diclares conmigo. con llaneza Sí haré digo, pues iaosenta que desde hoy es de hacer cuenta, que no conoces al duque estas risuelta? resuelta y si no puedo? podrás sin remedio? será fuerza pues maliciosa afirmaste que me desvila, yi cuerda sepultarás en el pecho tu pensa munto pudiera darme por desentendida, pero expresado es matiria de estado a ley de quien soy, no por amor, si por toma empeñarme en que le olvides. una, di estas dos condesa o pensar que para ti murió el duque, o que me empeñas en no ser tu amiga Escucha. No hay que escuchar la respuesta es entendir que Ligardo fue una sombra, una quimera y un sueño, porque ha de cer como digo mucho aprietas. qu le olvide? que le olvides? que no le hable ni le vea, mi manda y podré servirte. ya por pagar la fineza de amiga con que me tratas ya por cumplir con la diuda que tengo de respetarte ya, porque tenga mi ofensa la venganza me risida ya también porque esta pena se debe dar a quién es tan mal amante que deja sin causa lo que primero adoro. Pero ¿qué quieras que le obuive e imposible. porque el mismo agravio es fuerza los incndios del amor y mujeresdo mis prendas no olvidan tan fácilmente según eso estas trisclta, en dejarle. sin remedio. por ti por mi ofensa, y por mi razón de estado. pues mira que esa promesa me has de cumplir? de segura. Esto se entiende que sea de la suerte que me ha dicho es nindo al contrario fuera mucho más necia en cumplirla qeentre las dos mayor deuda me tengo a mí que ala infenta qu primero estoy yo que ella,
JORNADA SEGUNDA
por nada segunda salen el riey y el duque vuestra real majestad me dé señor su licencia, para ausentar me. esa ausinsia es excusada, callad que no la he de permitir. estoy en ello empeñado porque mi palabra he dado. pues no la hebéis de cumplir qe os he menister, no más no os ausentéis de Toledo. Yo tengo de ver si puedo enfrinar este ragal. que desemboltura tanta como su orgullo profesa, no es de sufrir la condesa prisumo está con la infanta. hacelda luego avisar ase el duque que no se vaya, sin verme no quise descomponer me sin primero asuriguar que origen tuvo el despecho del príncipe y en el modo posible he sabido el todo de la intensión y del hecho. pero yo le enmendaré tan a su costa que entrinda cuanto le importa la envmnienda que por eso le llame. Aquí viene Ésta es acción si en la cona de la de padre rey que desama susvicios? el Rey mi llama. sale el príncipe temo de su indignasión que he de obligarme a no cer el que debo ya, señor, estoy aquí su rigor me da mucho que temer serrad la puerta, qé soberbio? Que errogente. Ya está serrada, el diamante Ablande Dios de tu pecho. que manda vuestra grandeza detir os príncipe quiero, porque siendo mi heredero no os dejó lograr la alteza de un hijo que ha de heredarme, que pues que de mí os queráis, es mul justo que sepéis cuando llíguís a culparme que está, no en mí, sino en vos la culpa, escuchad me atento. Esto sufro? Esto consiento? No es mi padre, ¡Vive Dios, erece imperio al mundo universal su mismo criador que le cría. y dale por monarca al ferto dia del polvo al hombre, porque rasional en su obediencia justa, pose féliz de la rorona augusta, dele su semezanza, hásele y más en suya en confianza de que puesto en grandeza, la ley siguiendo a su naturaleza, le pagara, entributo de la virtud hermosa el fírtil fructo. propone uno mansana la serpiente dilata, el brazo el hombre inobedierte, oponese ambicioso a la deidad, Presime siendo tirra la igualdad, y en lugar de obediencia previene y racional una insolensia Mírale Dios, y como si cupiera en tanta majestad arrepentirse viendo la maldad del hombre que formo de tierra que era está, como pisante de haber criado a adán su semezante Yo, príncipe soy Rey soy, vice Dios, como rey en España, porvo vos. haceros mi retrato para qué pensáis que es para qué ingrato soberbio y ambicioso os igualéis conmigo catancioso. Pensáis que os da licencia el ser mi semejanza de nigarme el respeto y la obediencia? ignoráis que hay venganza. Yo exelso que os he dado es solo para ser más ajustado. ¿Qu pensáis que es ser rey? vivir sin Dios atropellar sin ley con la misma rasón? engañaos vuestra misma presunpsión que el reinar soberano consisto en ser muy justo no tirano. Quejáis os que no quiero os juren por mi príncipe heredero teniendo ya los años que piden nuestras leyes más los daños acieno de la no llegáis a medir. con la rasón que se podrán seguir. si os viera muy humilde en mi obediencia, con el vasello afable con prudencia para los casos arduos con justicia para servir defreno a la malicia, Benigno al justo, temeroso a Dios, yo renunciara mi corona en vos. pero siendo quién sois que de verguenza mal corriba, comienza, mi lengua a enmudecer ¿Cómo queréis que os ponga en el poder si una justa venganza en vos ha de borrar mi semojanza. sabéis que el casamiento del duque de biscaya y la condesa de merida es mi intento surta, el efeto que tu amor profesa, pues como a mi disgusto se la queréis quitar del todo injusto? como soberbio como siempre y loco, siendo ligardo de jacinta amante, le queréis obligar por arrogante a cosa undigna, de quien es tan poco puede en vos la razón, que hacéis tercero al dueño de la acción? pudo el duque serviros contra su mismo amor de vil tercero? no bastaba rendiros lo mismo que adoraba, qu grosero villano que de amor sintió la llama, tercio diches ajenas con su dama? esta noche ha de ser su casamiento. enmendad vuestra vida, no os presipite vuestro mismo aliento. Mirad que mi justicia es conocida, paeno y que de ella colijo que no se ha de torcer ni aun para un hijo. case el dey Esto sufro a mi pesar Permiten esto los cielos? Yo he de sufrir estos celos? el Rey me ha de amenasar? el duque se he de llevar de la condesa la mano? miente amor lo soberano, si lo sufre que si amor ha de ver este dolor para que es amor tirano? en la suerte adversa, ostenta, siempre amor su potestad, aunque es la tranguilidad el manjar otrle alimenta, el fuego que le atormenta, de su firmeza es crisol. que no teme, gira sol de tu luz verse perdido Amor, a quien tiene herido tanta slecha y tanto sol empeñé el rey su poder en arrancar de mi pecho tanto sol que en mi despecho su desengaño ha de ver. a todo me he de oponer, que es muy propiio de la sayos el temor, cuyos desmayos ignora, quién como yo Príncipe amante sufrío tanta munición de rayos escollo siempre errogante le espero hacer resistencia qu el rigor de la violencia no ha de rendir a un diamante. que puesto que lo constante temo. de mi pecho en esta acción es espisie de traición, le importa a mi amor vencir tanto agravio del poder y tanto severo hargón. la causa fue caso es llano, de estas del Rey sin razonís quién le contó mis acciones. y pienso es este villano que las vio salen el Conde de Jeusa y tomillo Yolo ha de ester entre señor vueexelencia, ¡Válgame Dios la presencia, del Conde me ha de sazar de esto aprieto a la condesa como amante pretendiente busca, esposa, es evidente dicho está, si mi promesa tanta beldad le esegura, que se ha de oponer violento al Rey de puro he diento de lograr esta hermosura permita, amor me suceda, como presumo entre tantas alterasiones. sus plantas vuestra Alteza me conceda, como asiempre suyo. Conde la Levantad, no estéis así. honra es señor para mí estampar mis labios donde la planta de vuestra altiza Si es tampo. Cómo venís? aligre porque vives dceno aunque es mucha mi tristeza, como veréis por la pinta de las nuevas que me han dado del casamiento tratado de Lisardo y dejacinta, y si es posible quisiera quevuestra Alteza, señor, me hiciese tanto favor que t majestad supiera lo mucho que le he servido en esta guerra, española, y que la condesa sola es el premio qe le pido. Esperad oyes. aguardo Señor lo demás. que esperes allá fuera y que si pieres que viene el rey OLisardo Avises luego. dicho está. Pues vete presto. cuerpo de Dios, malo es esto. con qué ojasos me miro? sin duda, sabe que el rey me obligó a cantar de plano lo husedido, y es llano me conviene a toda ley andar el oído listo, y no aguardar el encuentro qe si me coge allá dentro me ha de poner como un Cristo Voyme de aquí. Digo, pues Conde amigo, que por vos estando solos los dos en la materia tal vez hable al rey, cómo pudiera por mí mismo de este modo le precípito del todo. y tratome de manera por ello que el ser de Rey que heredo, solo tu hermano le ha de gosar. q tirano sin fe, sin Dios y sin ley pudiera hacer una acción tan sin luz que recompensa Espero yo, bien ofensa de su sangre, sin rasón le quita la majestad a vuestra Alteza le debe? Conde, si lealtad os mueve, si es que apresiáis la amistad sabéis que os tengo aquí se debe sacaa la cara, contra malicia tan rara, por Dios, por vos y por mí. por Dios, porque es contra Dios de fraudarme mi justicia por vos, porque la malicia del Rey se burla de vos. pues premio que os es debido al de Biscaya le ha dado. por mí, porqué despojado del reino, quedo ha hasido. Pero yo cómo puedo hacerlo fácil será el ejérsito no está me dia, legua de Tolido. su general No lo dois vos. es as pues quién sino vos aquí puede ostentar lo leal contra el tirano poder? ponedme Ponedme en la posesión del reino que en esta acción consiste solo el vencer Yo y vos yo para reinar. os para lograa dichoso las posesiones de esposo que el duque piensa llever. pues no advierte vruestra alteza, que contra la majestad estraición? esa lealtad no es lealtad, sino simplesa, que cuando lo soberano gobierna con tiranía, Yo rendido, es coberdía, para hacerle más tirano. y como ya la prudencia nos enseña, no conviene disimular, que no tiene acción un rey ni licencia, para nigar os sin ley lo que os es debido a vos ni a mí lo que me da Dios, que es el sucederle rey. ni a vuestra Alteza ni a mí nos es lícito quitarle su corona suplicarle como a justo dueño sí. que lo demás estraición. lo que si te puede hacer en tal caso, es proponer vuestra justicia y razón. y si entonces obstinado cresiere la resistencia acudir a la violencia y por materia de estado jurar os por su heridero el reino con libertad. cosa que será, lealtad pinine ea de la para el siglo venidero. supuesto que su persona sin ofensa se asegura el eetro a su misma hechura, y a su sangre la corona Conde, lo mismo que os digo Desís también Pues en esto será vuestra, Alteza, presto bien servido, yo me obligo a que tenga ejecusión. voy a disponerlo. es crío que se logra mi diseo. de principio a la traición con reboso de lealtad que visto que está culpado se arriscara, dispechado a toda mi voluntad. Tomillo Señor, ¿qué manda entre tenerme con tus donaires un rato. tengo de medio panchete el humor no estoy de vez, él quiere cogirme. algún puto puede entrar. Entra, tomillo, ¿Qué temes? Esto es respeto no aiedo. más ríspito que otras veces debes de tener ahora Sí, señor, que el tiempo advierte lo que he de hacer. Yo lo mandó entra por Dios que en los dientes tengo el alma d no me denoe No me canses. peor sirá que me pesque pertemo allá dentro. he de enojarme. témole como a la muerte. vuestra Alteza desde allá puede decir lo que quiere que no he de entrar. ¿Cómo es eso? pícaro, pues no obedeces mis mandatos. que me mata. aquí del rey. tente. Calla, digo. que me mata el príncipe que me muele. que me tiende que me aprensa. que me fuerza que me ruege. que me come Dios me valga Por Dios, señor, que me dejes quién le dijo al rey la causa, que tuve para ofender me del duque Señor o no. pues quién se lo dijo entiendo que has de morir a mis manos en caso que no confieses la verdad, Dime ¿quién fue. el diablo que te lleve. cuéntame el rey tus secretos? duermo a caso en su retrete tengo llave de su pecho. Soy yo saniori? Soy duende? soy encantador Soy bruzo. Cómo quieres que te cuente lo que no sé. Dilo presto. anoche vi que a las nueve si ona la con entró en su cuarto un diablo a vezoruco, consieto cabezas, no vinta pies a las dusientas y veinte, nigro como tenciópelo. con milinas y copete, y barbas rumrun rumrum Este pudo ser que fuese ¿Quién lo dijo Burlas burlas? aora Señor, detente que yo diré la verdad. di pues cirtísimamente que no lo sé. hay desverguenza. como está, tú me enloqueses? Tú me burlas? Re de España ale el rey Qué ruido es éste? que no habemos de acabar con vos Esta enmienda tienen Príncipe vuestras acciones Vase tomillo y maldades? Vete vete. llama, al duque Vos queréis que os derribe por rebelde la cabisa de los hombros? Vos tan loco Vos ponerme en estos lancis? qué escecho? Entraos a allá con la muerte me emenasa, venga el Conde con la condusida gente del ejérsito, que entonces verá el tirano si puede ese el principe lo que dice. ¡Ay hijo mío! atravesado me tienen el corazón tus locuras o sí fueses túe, si fueses el que debes? Pero ¡ay Dios! y tu arrogancia me ofende tu desordín me proudca, tus apétitos desmienten mi amor y es fuerza que yo como padre rey te enmiende. aquí viene con la infanta la condesa, lo más breve que puedo importa casarla salen la infanta y la condise Aquí, señor obediente me tiene vuestra grandeza, espero antes de volverme mi casa que me mande. Condesa a vos os conviene y a mí que toméis estado. quiero, pues que mientras viene el duque aguardéis aquí. para que esta noche quede conclvido. mi voluntad, como siempre resignada en la que ostenta vuestra majistad, pretende se obedezcan sus mandatos reales más como advierte que el tomar estado es cosa que ha de durar, no dos meses ni dos eños, sino el tiempo de mi vida se resuelve en que ha de ser más de espagio. y así pido humildemente dílate la ejecusión vuestra majestad. No puede di patarse sabe amor que mi voluntad no quiere dilaciones, pero el duque por ingreto me merice le trate así a mi pesar. Pues ¿qué has de hecer? defenderme. podres presumo que si. no tiene un sí menos letras un no Luego te resuelves en no casarte con él? ¡Ay, Teodora, mal me entiendes. Dios te lo lleve a delante Amor celoso antes crese que desmaya sepa yo que Lisardo no me miente qu presto verás en que me resuelvo el duque viene. voy me de vas. sin verle. no quiero verle. en mi vida. con los celos parece que le aborrece. dichosa yo pensará la infanta que mi acidente ha pasado esta engañada. porque no es el esconderme sino para averiguar mis celos, este retrete me ha de servir instrumento para escuchar si la quiere cómo dijo aquí me escondo. escondese Es condere la contego y gale el duo al cuarto recinta, al veame se entró de la infanta, laque me conviene resolvirme y hablarle que si se casa pierdo mi gusto y se pierde la ocasión y si Lisardo dejacinta, por quererme se ausentaba como dijo Ella misma bien se entiende que advertido de mi amor con más verdad que otras veces, se resolvirá en dejarla. y se excusara prudente si el rey le apretaré. Duque. Señora mía? que alegro Vinis a casar os yo jusgaba más altamente de vos. mas si la condesa os parece que os merece Bien hacéis? Yo os di ocasión de entendirme muchas veces. Yo, señora, jusgándo me indigno siempre de vuestra mano busque mi igual en ella empeñeme y era fuerza idola trarla, Lisardo, Eso es ofenderme con la misma cortesía, Pues confesáis que en vos tiene mejor lugar que yo tengo. Señora, mirad que hejede vuestra beldad enquilates a todo numenodiviente por gallarda y por divina jusgalda, más exelente que ya pisgáis a traidor. Esto escucho? Así me ofendes? en mi respeto a la infanta, jusgas divina, que adquiere mejor lugar en tu pecho que merezco yo reviente el corazón por los ojos y todo llando confiese lo rabioso de mis ansias, y dolor. Pues entendedme pienso burla, vuestra Alteza conmigo, sin duda quiere divertirse. Yaos he dicho aun más de lo suficiente para entendir de estas burlas las veras que en las mujeres de mi estado burlas tales son más verás que parecen. No os caseis. hay confusiones como estás ya me acomete el príncipe ya la infanta ya no quiere el Rey me ausente de la corte. Ya no puedo disimular que me tienen este desprecio y mis celos tan sin alma que sin verle y sin quejar mí, no espero algún elivio de suerte, Señor, duque de biscaya, quea vueexelencia merece mejor la infanta oao. que por divina me ecede enquilates de hermosura, que vueexelencia la quiere que por no jusgarse digno de su mano me pretende a mí para esposa, basta, escucha, mi bien. Tú mientes que no soy tu bien. No hay que escuchar que no tienes escula, alguna si tengo. Dime como? tú misma me has de jusgar. que yo quiero que sentensies mi causa, dime jacinta, si un infante pretendiente de tu beldad te pintara, su amor, aunque más quisieses a un amante que te adora, que hisieras? inmóvil siempre me excusará que primero está mi amante mil veces que el infanto. y esa excusa dierasla con descorteses palabras, diciendo claro que ni puede ni merece conseguir tu amor? como quien soy cortesmente que en otro dueño empeñadas no se mudan las mujeres de mis prendas. y si entonces como celoso impaciente pretendiera amriguar de ti cuál de los dos tiene más méritos? ¿Qué dijeras? callara. y si los condeles de la rasón te apretaran a responder justamente le dijera que mi amante. que quien méritos pretende averiguar, siendo el gusto Quién elice, bien merece respondirle como enegio con resones descorteses sin perder yo de quien soy cosa alguna. que lo sientes casí. ¿Cómo si lo siento? di la verdad. no me aprietes que diré mil disgarates. Pues mira bien cómo puedes culpar mi amor, Pues si tú que por ser mujer, no tienes a la justa cortisía, tanta obligación, no debes ser discortís, hombre yo, que a Ley de tal debo siempre no disairar a las damas, no fuera razón que fuese tan descortes con la infanta que en su cara la dicese desprecios. Duque es verdad. Tú hijiste, como quién eres. mas no como buen amante. que un buen amante no debe respeto a las cortesías sino e su dama, si quieres ver un buen ejemplo en mí le verés, que pretendiente el príncipe mi persigue como sabes y en desdenes le doy el premio que espera, Esto es amar, pero tente, si jusgas sin rasón mis quejas, quiero que pienses que la tengo, Dime Duques, si tú de mi boca oyeses, que por huir competencias de la infanta más prudente de aquello que pide amor me ausentabo que te acuerdes quiero de tus sinrazones, q dijeras justamente apresiara tu cordura Pues sabiendo como entiendes de mi te mucha firmeza, juspara, por conveniente contra tu poder tirano esa ausenfía. y ti su piese como yo sé de la misma, infanta, que en eccidentes de amor me heblaba el infante. dusparas e quién tiene las que tengo obligaciones, y tienes tú no se puede mudar ni hacer cosa indigna de su amor. y si estuvieces a mis palabras atento y los desengaños vieses y ofensas que he visto yo? pensará que de otra suerte No era posible excusarse Quién tiene, ¿cómo tú tienes tanta obligación a ser muy cortes. Aguarda, sientes que es así como lo dices? a no sentir de esta suerte no lo dijera. de voras, pues. no me niegues tu sentir, Dime Lisardo Pues no me apreetes. supuesto que tú la sabes. Eso sí duque no pienses excusarte esa prudencia es mucha para quien siente los incendios de el amor. amor, y más cuando teme celoso, es todo malicia Yo tengo rasón, si quieres o presuma que me engañas ingrato a mi amor, defiende tu opinión Digo, mi bien que la tienes el rey viene. disimula. disimulo está noche me conviene que se desposen los dos. Pero ¿qéruido es éste? grande alboroto. ay de mí. Viva el príncipe. que no se tan locas oigo. entra nomillo corriendo. esta vez me da un garrote sin que tenga a pelasión. a desdichados amores. al príncipe, gran señor. con el fementido condo desenta he visto las armas en las manos acasose el traidor se ha levantado contra su padre. por donde me podré escagar. ay Dios. quien tuviera un ángelote aunque fuera corni cabra que me sacará esta noche porsima de los tejados. más de treinta mil legiones de diablos vienen juntos. arrímome al Rey yesnorte de mi amparo lo que fuere del Rey, pues Dios lo dispone de esta suerte habrá de ser de mí también. ban talendo el prencipe el conte de reta y todos los que pudieren desnudas las espadas y delande de ellos deteniéndolos el infante Leonegido mete mano el duque as ponese al lado del infante. no se arrojo vuestra, Alteza, que es perderse. lo colérico reporte mire que el Rey es su padre y que es fuerza que se enoje el cielo de esta traición. Padre que me desconoce no es mi pr infante a un lado si no queréis que mal logre vuestros años. castigue Dios tu desorden, Muera el rey. a de mi guardía a de mi guardia, traidores no morirá que le sirvo yo de muralla de bronce mientras vida me animaré inútiles son las voces qu levantáis? mueran todos. Mal príncipe gente torpe. vil efrenta de los podos pues con acciones enormes ciena de la al monaria más amable armados de sin razones le queréis quitar la vida, y la corona que gose edades lerges, Qué vos hase? En qué os ofende queé atroses le condenan tiranías? no permitir los amores de un tirano tan injusto? que furia, infernal dispone vuestros ánimos cruiles. Señor esa puerta tome vuestra majestad al campo salga, camine a los montes, mientras que yo le hago espaldas. que tiempo vendrá que logre su venganza justa el cielo con mi gente? el rey te acoge. seguilde amigos seguilde entrase el Rey banse retirando el infan tey el duque y los demás tras ellos que dan el príncipe y la condesa solos prendelde o matalde donde fuere el alcanse. descuide vuestra alteza. pies veloses seguid al Rey que os importas Pues mirad conde que el vencer consiste en eso. ya lo sé el llanto me arrogue hay mujer más desdichada? Señor del mundo alabose vuestra piedad para mí? pero no que si mayores mis culpas fueran sois Dios, y no es posible se agote vuestra vuestra piedad infineta, y hay jacinta se conoce como a peser de tu gusto será por fuerza que porres al duque de tu memoria. fuerte sance y no soy bronjo. señor del viento ha cosado pobre bajel en el mar suele venirse a aniger en el puerto deseado. lo mismo por mí ha pasado que habiendo por maravilla jurgido al puerto en la orilla, del mar de amor en que estoy por ser vos el minto soy satigada navesilla dejad el tiempo correr y sspendase el combate Si no queréis que me mate la violencia del poder. Jacinta, no puede ser. qe aunque tú disgusto siento no cabe en mi sufrimiento si el amor del duque es mar y viento yo imaginar que al mar te entrieges y al viento. si ha de ser uno el dichoso, y el duque no lo ha de ser, dejer el tiempo correr Téngolo por sospechoso Tú por recer me dudoso el bien, pides dilatado el tiempo mal lo has pensado. pues no te obliga amor, es bien me saque un rigor de esperanza y de cuidado. si algún modo de agradarte le quedará a mi esperanza, ino de la Yo aguardara t mudanza, que no quisiera un juriarte. pero con mi amor es Marte tu amor que impueso supremo le ha inclinado al duque y temo, si eres nave como pruebas, que para pagar me llevas poza vela y mucho remo. eme con tiempo el rigor de mi abrasada, impaciencia, que si aguardas la violencia, no está seguro tu honor. mira que es peña mi amor ya que al viento te resistes, y que en ese mar que asistes del Duque el viento te enseña, piadoso que en una penas al entrar del puerto embistes. y supuesto que has hallado tanto peligro en el puerto, teme el escollo, que es cierto anegarte el viento airado vuestra, Alteza lo ha pensado no como dibe, sabiendo mi valor, pues resistiendo tanto viento en tanto mar también le sabré burlar en una peña rompiendo cuando al escollo inconstante la nave que de rendida lo que rendirá, es la vida, no el honor que es un diamante. poco importa lo arrogante del escollo, gobernando mi nave yo, pues estando por piloto mi valor no ha de anegarse mi honor todo el gobierno quedando. vitorias del corazón no hay fuerza que las consiga poco a poyo no prosiga con su dañada intención. pues cuando le sin razón me pusiere en ese empeño ya que en el duque me enseño, no habrá muerte que le espante a quien se vio en un instante sin luz, sin vida y sin dueño. dichas de amor, guerra lenta, de una voluntad que sigue su norte, es quien las consigue, no el rigor de una tormenta Si vuestra Alteza somenta el rigor, será importuna su esperanza, que ninguna qu bien siente se engolfo, cuando desde el puerto vio tantos mares de fortuna, Jacinta, ya te advertí por no llegar al rigor del peligro de tu honor. mira por él y por ti. desmiente ese frenesí. de tu amor, que pues los cielos solisitan mis desvelos sin poderlos resistir. Ya, no es posible sufrir tanta tormenta de celos. infeliz de mí que al puerto apenas pude llegar de amor, cuando vine a dar en un escollo encubierto. Ya todo mi bien es muerto. triste amor pobre barguilla, que te anegas en la orilla cuando quiso el rey valerte piadoso y gusto, por verte desdichada navisilla, si n la con Mi bien, triste amante, cuya muerte desdichada como cosa ejecutada mi temor tiene delante, nunca te viera constante en mi amor, que aunque te quiero siempre amante verdadero, siento viéndote anegar seas por mí en mi mar fatigado marinero. Piedad, solorro, cielos! que me enego en el puerto. ¡Ay que me anego. setos
JORNADA TERCERA
Son nada tercera valín la condesa y anarda con una vela enfendida, diste al deseuta el papel? te dijo? que yo viene. y tú estas firme en cumplir lo prometido? en la ocasión lo viras. deja en ese bufetillo esa luz y en esa puerta le aguarda por ti redimo la venganza de mi agravio pues cuando enarda peligro en el honor con el tuyo me defiendes. cuando el mío se pierda por ti no importa, mira que estés con aviso de que entrar el conde sea de suerte que sin ser visto no perdamos la ocasión cenleo. q esperamos. Ya te digo que no temas. Dios te guarde. este traisdor este abismo de maldades este bruto. este dragón, qerlo mismo es ser tirano, soltando sa runda a sus apetitos se resuelve en deshonrarme. esta tarde me previno de que está noche ha de ser An. mi deshonra en esto citio le he de aguardar con el conde y Anarda, el Conde advertido de la traisión del tirano. que el llamarle solo ha sido para que se desengaño. tendré a los dos escondidos. y supuesto que el traidos como el mismo conde dijo, le prometió de mi esposo las posesiones, el mismo visto el agravio a los ojos me sacará del peligro en que estoy mientras que anarda con los mentidos cariños de una condesa fingida, le tiene aquí entre tenido salen el Conde deseuta sinarda entre señor vue exelencia, entro pues. el Conde vino. Ya, señora, esto y aquí. sin saber a qee cornido. Yo sacaré vue exelencia de ese cuidado, hanme dicho que engañoso como nimpre el príncipe ha prometido vueexelencia mi mano. sabe, señora, lofino con que a vueexelencia adoro. y en premio de mis servicios me quiere honrar, Siendo gusto del vueexelensia es presiso que cumplar su palabra, a vueecilencia, le estimo como es justo, y como sabe los favores que risibo. ya no tener los empeños eso d del duque tan conocidos en Toledo mi jusgara muy dichosa, pero es visto q empeñada con el duque puesto que lo agradecido confieso, como obligada, no es posible resevuir os. y si el príncipe lo manda. y si os engaña, mentido? y si es verdad? y si quiere tirano para, si mismo lo que os promete. Mirad pierdo el juisio, escuchando esas razones. Vive amor, que si conmigo tan viles tratos cpara, Yo mismo, como corrido a pesar de mis deseos y de mi amor enemigo os llevara al rey y al duque pues esa palabra os pido cumpliréisla? sin remedio. Luego os pondré en el castillo de tan servantes que el duque y el infante Leonegildo con el rey se hinidon fuertes lí sepa, yo el delcito del tirano que al instante os libraré. sis designios en la experiencia veréis. siite emen Entraos aquí qu escondido vos mismo de vuestro agravio habéis de ser el testigo. entra tú también ya son alsa una cortina y escondense el Conde y añar. las dose a este timpo dijo que ha de venir el traidor pasos siento, yo imagino qviene ya sale el principa de esta, suerte supuesto que no la obligo con las finezas de amante pienso triunfar de lo esquivo de su pecho sola está. isonm enn tengado Basta, señor, que ha querido vuestra Altisa, de por fuerza siendo de quien es indigno lograr venturas de amor jasinta, si lo rendido despresias, que puede hacer quien con amor infineto Perese por ti! Bien sabes las ansias con que te miro desde que te vi en el monte y que el premio que resibo son desgrecios. ese amor en esta ocasión se ha visto cuán poco fue, pues al Conde de senta mea prometido vuestra Altiza por esposa y quien ama como ha dicho no da no da su dama, que amor lo que ama para si mismo no sabe darlo. que en premio de sus servicios Nije al Conde esa promesa pero la intención bien mío no fue cumplirla. a maidor. Pues decidme ee motivo Tuvistis en ello? darle esperanzas de marido porque mejor se empeñase contra el rey. Luego conmigo no se ha de casar el Conde mucho me espanto de oíros Esa ragón vive amor no os merezca mientras vivo ninguno qu yo no sea, si me vvista ya lo he dicho, corona y vida. y si el Conde de tanta burla corrido se revila, contra vos? Yose yo dueño divino del imperio la corona qu poco es el perjuicio que en el Conde me amenaza Esto sufro? Esto permito? Pues que habéis de hacer matarlo. premio a mis culpas debido, Sí, por Dios, si no temiera hacer mayor mi deliito aquí dentro le matara por traidor. pero es prisigo site do al de l dejar la venganza el Rey a mi pesar. con lo dicho quedará desengañado el conde. Dadme os suplico. esa mano, pues mi amor os lo tine merecido. tan presto, señor? os parece dos mil siglos son mi bien para mi amor cada instante entrad conmigo. entra, primero el príncipo y va la condesa desde la puerta a malar la luz que está sobre la mesa Dejad que mate esta luz. dejalda no es permitido que me vea desnudar vuestra Alteza, no replico supuesto que gustáis de ello. mata de luz lindamente me ha salido la condesa la industria, presto no tardes entra con él. de corrido no sé qué hacerme. estáis ya desengañado ya he visto vuestra verdad y mi engaño. Seguidme. andad que ya os sigo Vanse la condesa y el conde ira en el Rey el infante y el duque. lobre, señor vuestra grandeza alientos. que en esta fortaleza bien seguro de traidores está los bastimentos necesarios tenemos fuerte el muro soldados más de mil y cuatro cientos cuyo valiente ardor en lo más duro del asalto que espera, siempre ufano desmentira, soberbias del tirano. enrugue de los ojos los cristales. no de lugar al llanto, que el valor no debe desmentirse en lancestales infante estos cristales son de amor, Flaguisa, no, que exala sus raudales a fuerza del incendio del dolor. que no es la majestad tan poderosa, triunfe del amor majistuosa, el mismo que engendre, cielos, procura, mi abatimiento El mismo que me debe el todo ser que tiene, como hechura de mi sustancia misma, ese me bebe la sangre de que vivo? Aquí se apura del todo la rasón, que un hijo aleve y opuesto a un padre en el amor paterno exede lo rabioso del infierno. a tirano a traidor, esto consiente la justicia de Dios? ¿De qué enemigo mayor agravio espero o mnipotente del orbe emperador, cuando el castigo habéis de ejecutar El rayo ardiente para quién le guardáis? Pero qué digo? Perdonaldo, señor, que si me ofende como loco es muchacho no se entiende. le tomillo muy alegre Gracias aDios que llegamos a pesar de su braveza a puerto de salvasión, buenas nuevas buenas nuevas. brinco, falto, corró, vuelo. donde están las castañetas? qu las he de hacer pedasos aunque falte la siguela, estas loco? deliene loco estoy. pero mi locra es esta, salen el Conde deseuta y la condesa mira, ti tengo rasón gran señor, vuestra grandeza me dé sus reales plandas, y atención a mi inogensia, que el príncipe me ha engañado. y lo que en mí fue fineza, de lealtad, he cono cido ya traición, y así la enmienda pretendo como leal. cielos libre la condesa. q dicha Pues ¿qué disculpa vuestras culpas tienen? entrando, señor a ver tal vez el príncipe catienda, vuestra majestad, me dijo en secreto con siniestra intención que de jurarle trataba vuestra grandeza, su heredero en la corona de España y que le suteda en la majestad real casado con la condisa de merida, dijo más. que temiendo competencias del infante y del amor del Duque de esta manera me excusó lo suficiente, por última diligencia vuestra majestad mandaba que con la gente de guerra le vántase este alboroto para que vista la fuerza por el infante que el duque no pudiesen formar quejas de vuestra, majistad yo que estimo en más mi obediencia qu la vida, presumiendo ser verdad, pues quien creyera tanta traición en un hijo, acudiendo con pristeza Como debo a obedecer llame la gente y con ella fui traidor, sin ser traidor. después he visto que intenta usurpar la majestad, y ofender a la condesa en el honor soy quién soy. buen testigo mi inosensia en la condesa tendrá, pues desengañado apenas de la intención del tirano la libre de la violencia que esta noche mal amante en su cuarto quiso hacerla. engañado erriseñor? perdone vuestra grandeza, la culpa que he tenido es hija de la cautela del príncipe no malicia que tuve Si la clemensia desmerezco a vuestras plantas pongo, señor mi cabeza yvida levantad Conde. no sé yo que en el deseuta quepa dejarse engañar de esta suerte con que letras de mi mano se disculpan sus traiciones? Bien pudiera consultar mi voluntad cuando vino a mi presensia, Si fuera así, bien conozco el engaño la prudencia me manda disimular con él pasola tormenta, que después el tiempo mismo dirá que tanta inosensia fue la suya y el tirano en palasio queda en brasos de una criada, que para hacer la desicha la condesa en su lugar entró con él. Mala es esta. Seguidme ane todos por Dios que anarda pues allá quedo es la día que dice el Conde que noche la picarona, si lleva esta vez yo apostaré que a la mañana la deja el señor dichose está, más contenta que una reina más grave que la ciralda de sevilla más soberbia, qe un luciser. más señora, qu la infanta me lisendra más melindrosa que dapline. más entonada que menga más matante que me duses y más blanda que una preva as salen el príncipe y Anarda Ya vuestra Alteza, señor, no se quejará de mí digo, mi bien que es así. viene tan ufano amor con tan glorioso trofeo que la mejistad real en mi sentir no es igual al gusto con que hoy me veo tanto como esto podéis en mi amor. suerte dichosa pero quedo temerosa que gosada me olvidéis. quien bien ama tarde olvida omuenía Yo lo concido. pues no temáis que no puedo olvidaros en mi vida hombres que porque lograron el rendimiento pudieron olvidar es que no fueron aquellos que se pintaron. faltó en ellos el amor porque no habiendo querido buscaron a lo mentido la gloria de vencidor. pero yo, cómo no sé valerme de fingimientos, a glorias de rendimientos pigo con eterna fe que por vida de esos ojos que son el bien de que viro desde que os viz que lo altiro de lo erar vuestros despojos, no ha llenado mis desios puesto que lo gre el favor. porque ensendido mi amor para llenar los empleos de tan amada beldad como es eterno el ardir de mi pecho es menester que os gose una eternidad. qu firme amor ¿Quién pudiera escanisarle en los dos aunque ajeno? Pero ¡ay Dios! como no le arrojó fuera. que si amanese la Aurora y estamos aquí, verá su engaño el príncipe ya presimo, señor, queeshora de sol de que os recogáis? temprano me despedís. Tengo honor. y es fuerza, perder señor, lo que en vuestros brazos gano, por no quedar deshonrada que pienso que ya a manese andad con Dios Bien parece que no os debe mi amor nada, pues con la misma extrañesa que he notado siempre en vos los quedáis, mi bien a Diós. Viva edades vuestra altezas, Cómo me importa, hay vistado no me habéis de conocer. que donaires de mujer no hase mal enamorado con justa causa la adora, mi amor. Ya va despedido. q buena noche he tenido costa de mi señora, más amante que primero me deja con estelanse que jusgue nieve del alma, según que de otros amantes suelen desir loco estoy. qé discrisión? ¿Qué lenguaje? qué conciptiar ¿Qué estilo? qu gallarda? Qué agradable? acuerdo mi de unos versos que de esta suerte a la margen del tajo entoño una voz al principio de un romance. ¡Válgate Dios por lacinta, canso Lisardo en el ycalle si dan tus ojuelos vida Cómo matan tus donaires? son versos que por mi dama los cantaron, y aunque es tarde los he de glosar siquiera por la parte que me cabe. paredes mudas, Oídme obscura noche, escuchadme. atendid salas dichosas. que de un milagro de un ángel admiro mericimientos. y si os canso, perdonadme, que bien debéis perdonar disparates de un amante. tanto sol, tanta deidad, tanto rayo, tanta vida, tanto aprisionar rendida, tan soberana beldad, en pequeña cantidad. y en pequeñes tan nucinta consemplarse tan distinta cuanta gala puede aber? ¡Válgate Dios por mujer? ¡Válgate Dios por jacinta. que milagro de hermosura calle la diosa de amor, que a vista de este esplendor es noche su luz más piera, desvanezca ni dulcura desmienta el airoso talle, lo divinisado calle, quea está Fénix perfusión no en balde en admiración canto Lisardo en el valle. Adivina, matadora Dame la muerte otra vez. que como tú me la des no mata, si no enamora pues siendo mi valedora lo cena de l Tú que fuiste mi hominida, esa muerte recibida con el bien de merecerte, puesto que muerte no es muerte, si dan tus ojuelos vida, si los fulliros de amor en sus damas contemplaran tus donaires se dejarán matar por solo un favor. pues siendo tanto el primor qe en los mayores desaires tienes en sus dulces aires, aun la beldad más valida, no es tan dulce, dando vida, como matan tus donaires salen el infante Leonegildo, el duque tomillo y los que pudieren entrad todos ¿Quién va allá? ¿Quién puede ¿Cómo? ¿Qué es esto? Lllegad presto, Llegad presto. en aqueste cuarto está. bárbaros que atrevimiento os anima? ¿Dónde vais? ¿Qué queréis? ¿A quien buscáis? de colérico reviento. Quién sois Volvid al instante Volved atrás ceda e su rey la bravesa, y de ponga lo errogante. que me ha mandado prenderle, o matarle en ocasión que se detienda prisión? y tengo de obedecerle. contra mi insuito poder resolusiones sn. resolusiones villanas? Vive Dios. palabras vanas inútiles han de ser. a de mi guardia a soldados. aconde a buen tiempo llama. están todos en la cama los oídos adobados. siguilde allá vantras él Ya no reina la traición que puede más la razón que lo arrogante y cruel. ayer en vez de cariños por lo tremendo y ha cido le llamaban en tolido las ninfas espanta niños. y tan rendido mañana le habimos de contemplar que pienso le han de llamar dedd el príncipe de badana, buena noche se ha llevado, y dice un romansesito que a buen bocado buen grito. y no es malo este que ha dado. de la madriguera entiendo debe de salir ahora, y es visto que la señora, no debe de estar durmiendo. y siendo tanto el abido que le estorbaba el dormir no dejerá de venir a ver lo que ha sucedido. Aquí aguardo que alboroto VVálgame dios que será la cabesa, asoma ya, la doncella de Carloto. de muerte me dan sudores todo el infierno anda suelto. allá voy qu a rio vuelto penancia de pescadores Oís tomillo. de tal qu grave está? ¿Qué estirada? ya me llama de estocada Miren si pensaba mal. cuando supe que el señor la regalaba condesa, Decidme, ¿qué gente es esa qué levanta ese rumor? qu ha su sedido? ¿No habláis? estáis mudo? hay en la plasa. más hermosa, lalabasa. respondidme, ¿qué dudáis? Dudo, señora, si os vi con nombre de enarda ayer, o si sois otra mujer perienta del gransosí ue has tratado casamiento en persia. Burláis conmigo? por mi vida que lo digo de la suerte que lo siento. Desidme lo que os pregunto respondedme vos a mí qe yo os diré lo que vi sin que falte un solo punto. sois Anarda? sois aquella, luz de quien toma esplendor, para matar el amor y para lucir la estrilla, Sois aquella, que tirana de mis sentidos ansiados, dáis a la noche cuidados, y rayos a la mañana sois aquella primavera, de quien mi amor se abrago? a mujeres como yo no se habla de esa manera, a loca desvanesida, el rey viene. A triste suerte es fuerza darle la muerte, y quisiera darle vida pero triunfe mi valor. que aunque soy padre soy rey. y no disculpa la ley de padre a ningún traidor, que contra la majestad emprende hazaña tan fiera si el reino me pidiera su vida y su libertad. talen el infante heonecildo, l infan ta el duque y el Conde deseuta ya gran señor en prisiones el príncipe ha conocido sue delicto. enternesido me dejan estas razones. a engañada juventud, no se trocara la suerte? plugiera a Dios que la muerte cayera en mi senectud y no en ti. pero hay dolor, que el delcito fue tan grave que aun el mismo amor no sabe como excusarte el rigor. Señor no quiera quibrar vuestra grandeza su espejo. esta causa es del consejo Déjame que no hay lugar. el reino es el juez, yo no. Pues gran señor de ese modo libre está qu el reino todo a voses te perdono. sne p d Escuche vuestra, gjandeza viva el príncipe. callad. denos vuestra majestad la libertad de su alteza muerto os le daré. habimos de morir todos o nobleza de los godos. denos libre e su heredero. Viva el príncipe. d vina que otra cosa quiiro yo? Llamado. hoy se vio la clemensia de loiba Conde venga la condesa también que alegre he quedado con haberle perdo nado él nos dará en la cabeza Si quiere Dios. ciuda daños Ya está el perdón concedido, viva el rey. agradecido estoy a los toledanos. q bien lo han hecho? Al fin son hijos de España, que en esto lo digo todo. Yo aquesto mis barbas y camisón que cuando llegué el galán en lo rendido y lo fiel ha de parecer que en él jamás a perado adán. pues pasen las inmediatas ivirán por varios modos en dando el tiempo si todos no endamos después a gatas. salen el príncipe y el rey por una pues tay el Conde y la condesa y Anarda por oma pierda vuestra Alteza el miedo haz ya está dado el perdón. Bien pero la confusión y la verguenza no puedo. entre presto vueexelensia, entró no quede por mí Ya, señor están aquí. ielo vengo a su presensia, ¡Válgame Dios, lo arrogente en qué me hapuesto? En qu extremo dio mi soberbia, Ya temo de solo verle el semblante. Gran señor. Alsad, alsad. Alsad del suelo. permita vuestra, Majestad. no quita esa fingida humildad el sentir de la traición. levantad y agradeced a Toledo está merced. os ha ganado el perdón que a no ser así, yo diera un ejemplo en vuestra vida al mundo ¡Ay prenda querida mirando a la condesa esta nocho quien dijera qu se mudara mi suerte pero el delito puesto e padre os remito la sentencia de la muerte Yo le sabré castigar como justo rey. vno e mar no acierto a respender. y estad cierto que no me habéis de heredar. la condesa, gran señor, me basta a mí. No os canséis. es fuerza que me la deis para ridimir su honor. porque es mi esposa. callad. vuestra, Alteza está engañado es la dama que ha gosado fue una criada Yo soy testigo. ¡ay amante más desdichado que yo? q amor jamás se premio con desairí semejante? Poderoso rey loiva, padre, que un tiempo pudiera invocar con este nombre, siendo buen hijo y apenas en esta ocasión me atrevo llamar, señor, que quien deja un delicto ejecutado tanfeo fuera indecensia, qe llamará, padre a un rey cuando no es bien que lo sea ya que a este punto he llegado. puesto que dorar pudiera con razones aparentes una infamia la más nueva, que en las tres partes del mundo desde que la omnipotencia de Dios le dio el ser que tiene, sea visto, calle mi lengua, se ha visto, calle mi lengua, su disculpa. su disculpa que no quiero poner reboso a mi afrenta diga yo mi propiia infamia, Sirva mi de penitencia, la confusión q padezco, que puesto que ha de ser mengua de mis altivos alientos que yo mismo la refiera No es mucho que la publique quién no se corrió de hecerla caballeros y parientes, soberana desundensia, de aquella sangre que afrento el Rey, mi señor que tenga de vida edades, temiendo de mi condición frutesca, toda maldad me aviso como padre rey debiera, que me enmendase. a señor, que poca fue mi prudencia? pues tan amables consejos los despresce como bestía. Yo que según mis alientos algún tigre alguna fiera me debió de alimentar, en ves de poner la enmienda, puse los ojos la sivo en la célica belleza, deja sinta, aquí me turbo, que en llegando a la condesa como es la nube del alma levanta nuevas centellas nuevo incndio, nuevos rayos que me aguran la pasiencia. mandí hablarla de mi parte al duque Lisardo a Nesia confianza, pues sabiendo No sé qué ocasión secreta coto de amante favoresido me pareció que o la fuerza, pudiera obligar un noble a una infamia, una bajisa tan loca tan sin camino y tan sin luz como fuera terciar con su misma dama la ejecusión de su ofensa, resistióse, como es justo. se que la daga, no hisiera como demonio obstinado que soy, si allí mi soberbia tan braza, como celosa, y tan cruel, como fiera, no le buscará la muerte por excusar competencias. supolo el rey mi señor enfreno con su presencia, mi desorden, castigo me con palabras tan compuestas que a ser yo quien fuera justo besará, humilde la huella que tal vez dejo estammpada, en el lienso de la tierra, pero como soy ejemplo de ingratined y no deja mi voluntad de gravada que la luz de la consiencia corriza mis ambiciones, elamando al Conde de senta le prevertí con engaños. porque la gente de guerra que está circa de Tolido, hisiese que dé por fuerza mejuré por tu heridero el reino fue la violencia, de la suerte que se ha visto por mi mal vuestra grandeza se retiro asen servantes. quedeme con la condesa en palacio aquella noche pren. supo mi engaño el deseuta y advertido en el suseso de que mis intentos eran beber a un padre la sangre, poner en muerte de afrenta, al duque y gosar tirano aquella fenix belleza dela sinta, por no hacerse cómplici de una tan fea resolución, acudiendo al remedio con cristesa llamó a vuestra mejestad, al infante y duque apenas llegó al oriente la Aurora. y entrando por esa puerta mandó llevarme a una torre. quiso dar pues la sentencia de mi muerte salió el reino de mi vida a la defensa y a contemplasión del vulgo perdonó vuestra grandezd mi delicto no ha pasado de esta suerte, Pues atienda vuestra majestad ahora, que si he de pagar la pena de esta culpa en la otra vida, mas quiero pagarla en ésta. Yo he de ser pues de mi mismo. permítame que lo sea, vuestra majestad. si dare siendo justa la sentencia pues supuesto que soy jues de mi causa y que la ofensa, de la condesa y el duque solísito mi insolencia, me condeno a que se casen. ponque a mi despecho vea castigada mi locura por este medio. vitisiroc ocio Condesa dalde A Ligardo la mano. a fe que si yo supiire la sintencia qu tenía para cuentes? y el desenta por cuanto en este desorden ha sido su intensión buena, pues toda la culpa es mía, porque nadie del entienda que es cómplise en mi delicto suplico a vuestra prandeza le dé la mano la infenta. supuesto que tiniprendas para su esposo es muy niña para desposarla, cresca, en eord que tiempo tiene. y porque del todo sía castigada mi ambición que fue la causa primera quetuvieron mis delcitos, gose el infante la Aurencia del reino, porque premiada su lealtad mi envidia tenga ocasión de atormentarme? Yo confirmó la sentencia Leonegildo, infante, hirmano, desde hoy serál vuestra Alteza, iguel mío en la corona de mi rey no. ahora resta sentenciar mi propria causa que las de más aunque en ellas me condene por culpado en efecto son ajenas. Por cuánto por mi ambición quedó la majestad lesa de mi pedre y de mi rey y por cuento mi insolensia no so lo intento usurgarle su reino. pero eun quisiera despojarle de la vida fallo, según mi consiensia que me debo condenar y me condeno por esta mi sentencia, a qué mañana en público y en presensia de todo el reino me lleven a una plaza, y luego en ella, me derrise de los hombros un verdugo la cabeza, Ya el perdón se ha concedido de esa causa. Anarda, llega y pídeme por marido. vaya con Dios. esta y esva como el ginete fue rey tiene mucho de gallega para pobretes supuesto que mi sintencia no se admite, por lo menos sirvase vuestra grandeza de darme su bendición, y concederme licencia de retirerme al desierto, qu tan atroses ofensas contra Dios y contra un rey Bien es que la penitencia las redimas. la de Dios. hijo mío, os compre tenda con la mía Aquí, señores. ha dado sin la comedia del juez que fue de sí mismo. do de l con el rey mucha obediencia, mucho amor mucha lealtad. que puesto que es verdadera la historia y que la escribió fielmente tu poeta, hoy las ofensas de un rey se jusgan de otra manera
