Texto digital

Texto digital de Hasta la satisfacción

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Andrés de Baeza
Atribución estilometría
Andrés de Baeza Segura
Género
Comedia
Procedencia
El texto procede de la transcripción automática de un manuscrito.

Aviso

Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.

Licencia

Este contenido se ofrece bajo la licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0. Reutilización permitida con cita; usos comerciales no permitidos.

Licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0

Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Hasta la satisfacción. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/hasta-la-satisfaccion.

Logo BICUVE

HASTA LA SATISFACCIÓN

JORNADA PRIMERA

que os haga perder el juicio esta mujer Ya lo veo pero tengo de ganancia el conocer que le pierdo qué prevenciones de coche de rejones de aderezos, de jueces y caballos es aquesta, si en efecto no habéis querido torear hoy en las fiestas que ha hecho Sevilla por Barcelona, restaurada, anteponiendo venir a esta quinta a ver a vuestra dama sospecho que ha sido a verla no más Ya sabéis del mal que muero Ya sabéis como belde, sustenta el tirano imperio del rigor contra mi vida Bernarda, absoluto dueño de mi albedrío en las fiestas de toros no entráis por eso don Lope que me decís cuando no ha querido verlos, porque supe que no entraba en la plaza, sentimiento que sobre todo el dolor la extrañeza y el despego, con que esta mujer me abrasa aumento mi amor incendios, con cuyo dolor más vivas mis ceguedades, sabiendo desde esta mañana, que hoy se retiraba al recreo, de este jardín don Enrique con su casa y ese fiero basilisco de mi vida Dispuse, ha discursos ciegos de mi pasión, ¿cómo ha sido mi criado el jardinero de esta quinta que me diese lugar de entrar aquí dentro un toro, y tenerle donde le dé libertad a tiempo que pueda aquesa tirana verme, habiéndolo dispuesto de suerte que todo acaso parezca porque temiendo de esta quinta abierta, aquella puerta que al frontero, del camino y de la cruz del campo como lo ha hecho a de fin, si que entró acaso el toro esto consiguieron con el jardinero el oro y con mi amor el desprecio que aunque conducir aquí su ferocidad me ha puesto en tantas dificultades como sabéis, en efecto que no vencieron pasiones intereses que no hicieron Esto supuesto también por disimular honesto el venir, yo hasta aquí se que se note el fundamento de mi venida aunque soy parcial de estos caballeros padre y hermano de aquesa, ocación de mi tormento hice hoy que la visitase, mi hermana con que vinieron juntas las dos en su coche, porque disimulemos, mas la prevención de jueces rejones, es intento de poder fingir que voy a carmona de mis deudos llamado a hallarme también ponerme acaballo quiero en sus fiestas haced que suelten el bruto Mas, pues vemos en fin, ¿qué intentáis con eso están en aquel darla a entender que, aunque huya Laura y el tirano dueño de mis finezas las tengo tan constantes ser mi amor que la sigue, y en efecto querer la galantearla. solicitando, muriendo adorarla persuadirla, más galante, más atento mientras más me aborreciere, amante sois de otros tiempos También en este hay firmeza, Al fin ¿queréis os entiendo que aquí os vea vuestra ingrata desde aquel balcón resuelto hacer una bizarría no es mucho según me veo, damas hay que las obligan valentias, si es de estos el capricho de la vuestra quiso acertaréis el hierro de tan loco desvarío, Yo me abraso, todo esto es una pasión asida, del alma, pues el severo rigor de su tiranía una han podido torcerlo, mi persuaciones mis amas, mis atenciones mis ruegos, i halagos mis finezas su porfías mis anhelos, condenada en todas partes la fe de mi amor apelo; a la desesperación que es juez que por lo menos habrá quitarme la vida cuando no me de el remedio fuera de que ya ha llegado mi mal al rigor postrero porque esa vida que aquí un don Pedro de toledo caballero de la corte con quien casarla, y es ello, esta novedad me tiene más loco, y esto resuelto a hacer todo cuanto fuere de parte de mi amor ciego qué caballo traéis? el rucio, es valiente satisfacción del pues alto la quinta esta tarde hacemos plaza mayor de Madrid que soy vuestro amigo y deudo sabéis; y lo que os estimo poneos en él porque quiero hacer la seña y que salga el toro al jardín portentos son amor tus ceguedades Dios a el mayor te meto, es el despeño mayor en él después de haber hecho la seña se han retirado del balcón las damas, pienso que ha de malograr don Lope la ocación, pues no han de verlo, la salió el toro al jardín Qué feros, mas ¡vive el cielo ¿Qué es lo que miro ha sido acaso el suceso apenas salió al jardín aquel armado trueno que a un tiempo es primeros rayos cuando iban también saliendo las damas turbadas huyen, Vive Dios, que ya es empeño don Lope lo que empezó, por finezas y galanteo, Huyamos, señora Muerta soy. Valedme cielo Hay suceso semejante fuerza es ya es poner al riesgo el valor y la fortuna debo que le ha muerto la ala de la cruz del campo dentro de la quinta se arrojo el toro está hecho un pero aquí de seda y salinas, villa varillas, luego el almirante y seralbo, Barrabas y gomes Diego Brava fortuna hombre heroico no valor gran suceso Perded, señora, el temor cobrad el perdido aliento no pueda más de estas fuentes el cristal que mi deseo un prodigio es de hermosura ciega turbado os confieso que os he debido la vida si bien el no conoceros, a turbado mi recato Laura, señora mi acero Ya estás fuera del peligro helado el corazón tengo hija Bernarda Bernarda donde estás Señor del riesgo libre, pero de la sombro no puedo decir lo mesmo No acierto a volver en mí saste el daño que se ha hecho si adonde éste es el cuento que ese caballero dio. consigo todo en el suelo con que entre el su cabello un rucio rodado hicieron que envistió el toro y que yo muy cerquita desde lejos de la primer cuchillada, dicen verás del pescueso, derigo desparécele en el aire después aparta leo, aquel hombre a quien mata el caballo, caballero cuyo valor y fortuna Hoy se han competido, es hecha, mi amo mato, el toro, désele luego amí que cien cuchilladas le pegue después de muerto ermano Señor, don Lope. Corrido estoy, vive el cielo mis deseos me han burlado vuestros delirios lo hicieron Luego vos, señor, don Lope quien todo ¿Cómo es esto? os habéis hecho algún daño, No no, señor, has asiento sucedióme mal mate, el caballo sacoles esta cuadra no es posible don Lope dejar de veras lastimado la caida, escusado es que no tengo daño alguno recebido escorrerme? ardimiento de vuestro pecho animoso, siempre ha de quedar venciendo Que habrá sido esto, señores quien ha querido hacernos aquestas fiestas de toros cuando por no querer verlo, mis señores se han venido esta quinta hay más confusión es de dónde ese animal ese incendio con alma salió don Lope Señor, capitán sabeislo? saliendo don Lope y yo, en su coche al campo a efecto de hacer mal a aquel caballo probándole de ese fiero bruto el alboroto oymos en vuestra quinta y viniendo no sabemos otra cosa mas de haber visto el suceso en este campo debió, de quedarse del encierro de esta mañana el peligro fue grande y vos caballero Quién sois de dónde venistes en tal ocasión y tiempo que he visto que he conocido darme la vida que os debo En la de Bernarda. dicha ha sido en mí que agradezco al cielo el haber llegado aquí en ocación que haceros pude ese agasajo, y dicha adquirida de mi empleo en serviros de Madrid vengo a Sevilla, y atento a la diversión de ver los alcázares soberbios de esa andaluz, Babilonia, aqueste epílogo excelso de todo el orbe, pues casi, la tributa todo entero Llegaba a esta quinta cuando anhelados de allá dentro escuche entre un alboroto los delicados acentos de la voz de una mujer que rasgando el aire fueron pero toque del oro de mi sangre descubriendo sus quilates el impulso que me lleva a los deseos de fauorecerlas, pues arrojándome al momento de un caballo enque venza, que juzgue llegar primero que en pies de su ligereza en alas de mi ardimiento llegue al fin en ocación que uno de esos caballeros diciendo un rayo del Betis, neblí sin plumas, que haciendo legión el jardín oblaba, en el aire de mesmo en cuyo hipogrifo emente procuraba osado ilustro, divertir un toro, cuanto pudiesen salvar el riego, sas damas que turbadas, tropezaban en sus miedo si no fue que allí parciales tus flores y el susto hicieron tejidas redes los dos de fragrancia y de afectos por prenderlas quilarlas, para mayor lucimiento del jardín, todas las flores de su hermosura y fue cierto pues al mui ensaladas al ansia el color perdiendo cuando no las asienes porque las concertó el celo, en sus mejillas, dejaron los claveles por lo menos brole los otres veces el caballero el intento al bruto feroz, que errando los golpes chozaba el viento y burlado pareció que quiso vengarse ardiendo sino en su sombra en el polvo que levantaba del suelo abrasado entre sí mismo abortando y escupiendo en sangre y espuma, ardores, de su coraje soberbio haciendo entonces del polvo nubes entre ellas revuelto me pareció torbellino, que estaba nevando incendios, quedando el rucio valiente libre y de los movimientos de su industria tan altivo tan loco tan descompuesto que divididas las urnas, móviles de todo el peso de su máquina los alma, hecho un torno todo el cuello del anca cortada un risco, una muralla del pecho desde el codo, que tejido con el aire errante, al verlo, por lo blanco y por las ondas era yo hasta lo crespo del copete, que cuando una pluma en capelo, escarapelando en copos, la pompa volante a trechos de las crines, así el juicio le jugaréis todo entero enten un monte vestido de arboledas, cuando el viento le lluvia las ramas Estándose el monte quedo escole el todo Otra vez aunque despuesto el caballero rompió, un garrochón, dando el cuento del hasta a ese quinto globo, rayo que jusgo le dieron en la armería de Marte erigidos previlegios pues no bajo de su esfera la otra mitad blandiendo en la muralla del bristo como llevaba en el yerro una colonia encarnada, me pareció vive el cielo en guerras de amor labioso bandera de vencimiento hirióle, al fin, y la herida fue preñez que aborto luego un golfo de bermellón, de una montaña de fuego pero sucediole mal, se lloro logró el encuentro si pudieran encontrarse, dos montes salvo el porten, el hipérbole el vencido quedará entonces deshecho Así los dos animales ahora chocando a un tiempo deshecho el monte atal, del caballo dio en el suelo que nublado por lo rucio, arrojado, no cayendo presumí que se estrello, algún pedazo del cielo después de haberle escondido quesas porque le temieron hasta el alma cada argen desde la punta al extremo Aquí el veedor herido más ufano y aun más necio si acaso naturaleza suele hacer brutos discretos dirigió el menor empresa los bárbaros ardimientos a esta dama encamino la furia aquí considero si quiso ser de mejor Europa robador, fiero Yo entonce de mi valor asistido, pero ciego de mirar en él tan vil, tan cobarde atrevimiento que aun en el sentir de un bruto averigue, por defecto con una mujer hermosa usar estilo groseros, le salí al paso esperee. embistióme, húrtele el cuerpo dile la capa eso el golpe paso, y yo al punto volviendo a impulsos de una beldad dos puntas y un cierto vertió el coraje ardores, avos la furia en fuego escupó el alma en vida su la vida sientos y el desvanecido se y agradecido al riesgo volví a esta dama, y la halle del susto y desasociego; Muerta que la ignore, aquesta fue la ocación Perdonadme, no lo niego, de poner astros ojos en mis brazos todo el la dicha fue a caso es dichas ido Mirad si me mandáis en que os oliva, porque quiero ponerme a caballo, que he de entrar anocheciendo En Sevilla tenéis posada porque pretendo sino pagaros la deuda porque no es posible hacerlo, daros a entender que sé usar agradecimientos que es la tela que se viste la fineza de un afecto obligado y noble, aunque de hoy a mañana espero un caballero que viene de Madrid a ser ni desde siendo esposo de mi hija Quién es ese caballero aún no le conozco de don Carlos de toledo es que con unto suyo se fue desde muy peque a Flandes, donde atenido por la guerra ilustres puesto tiene el hábito tambien se calatraba, os prometo que me dicen que es de grandes prendas no importa que vos también seréis mi cuerpos escuento a aquesta casa venimos le conocéis a un don Pedro es mi pariente mío si le conozco. es él mesmo Voto a Cristo ligaciones mayores Doña Bernarda con quien a casarme vengo tiene quien haga en su quinta bizarros atrevimientos quien ponga delante della listones auntoso bueno pues quién lo hizo no estaba con don Enrique yo intento satisfacerme vuestro nombre que no es menos mi deseo de serviros, ese he de negar. Pre. de mi obligación en mí es sólo a obedeceros, cautelas ha de haber hasta averiguar lo que temo, yo soy don Juan de la cueva, si se mudará el pellejo, como el nombre que mi amo haya dado en embuste, grandes conciencias hacen apellido y valor vuestro os habéis de honrar mi casa No hay replica, Yo lo aceto, por ser el obedece linaje de rendimiento y porque solos dos días Sevilla me espera a cadiz he de pasar mi afecto teneos, solo aquello esfera ancas, reportaos, despedir, bien decís que es mucho teloso y desespero en vueso no mira si tengo En qué serviros don Lope, en fin, compitieron, el valor y la inconstancia de la fortuna Eso es cierto. la estimación del caballo no podré satisfaceros pero intento equivocas, con presentaros mi overo, servios del no tendrá en mi poder preso con mi estimación por de vuestra mano espe poderme desempeñar, lo estáis con muchos gran muestra es de la fineza En qué me estáis la prenda que me deis Mi hermana estará luciendo asombras de mi señora doña Bernarda no apruebo el hipérbole, y con Dios adiós, caballeros van este hombre me ha deseado sus acciones hace como a las puertas de amor antes de entrar oscuenta que enredos son los que Calla, yo me entiendo a tu suegro engañar quien Mal sabes que es infuego señor don Juan de la suela, señor don Enrique es aparte compaña no gaste perdiendo vista hombre tan galán en tu vida Bien lo temo que sobre darme la vida si no es al contrario veo, en él muchas prendas para resistencias de un deseo bizarro talle afemia, mucha parte en los afectos tiene lo galán que es galán por extremo le ha parecido bien a doña Laura, ¿qué es esto? parece que lo he sentido Hay tal error por cierto que no no no es muy gran así de No entiendo tu gusto, pues eso niegas con ese conocimiento le pagas un beneficio Mírale bien Yo me quemo, Mas ¿qué digo yo no sé lo que me está sucediendo También dirás que no es valiente Eso no lo puedo negar, que navarro, lo cortés despejo en el hacer el decir hoy ha sido el Madrileño corte oto de brama, Cortesano a vos cuerpos tengo buen gusto tienes razón Eso es bueno. quemadas tambien que es entendido que a su talle y bizarría no debe nada su ingenio Esto presumo yo Doña Laura no me entiendo muy despacio le has mirado aquesta mujer me ha muerto pero yo quiero a este hombre para sentir, no le quiero Pues si no le quiero como puedo sentir pero miento Yo le debo de querer pues que me abraso de celos Qué discurres Si hubiera Detener celos que error este silencio hablador, de Bernarda me los diera Naturales que ser no son vanos mis recelos ¿Qué es esto primero los que amor ¿cómo puedes entraremos en Sevilla, bien de noche la prevenid el coche dos caballos Busquemos cación A mí, señora con Laura dejaras, Bernarda en su casa le debo a mi amante ahora En efecto es de mi casa y ásped ese caballero ora quiero darla el papel, que sepas la ocación entre estas flores Alonso un ramo de flores a Laura que recibe Señora, en nuestra esfera honrad las flores siquiera lamente el se recibolas como honores, recebillas por conceptos del alma amor, ya te arrojas os advierto que en sus hojas tan escritos mis afectos agote que de tiene afan antes me escuche sería cuatro o cinco sin razones las razones es todo posadera dime su nombre y no deje, del tuyo obediente estoy yo sola en el mundo soy una francisca sin fe prano gote desde criatura digote nunca por tu hermosura tapizado como aquí no le como Lindo enfado cuando darte gusto espero tragarasme, que quiero amante más estofado, casallo fran tu amo el que quiero yo con eso se declaro, la vanidad o mujer que fue verte al toro firme con la espada desnuda, terciar la capa, ¿quién duda el tercio para rendirme, Confuso este mas me toca a mí, pues si te toca tanta no se hacer una mudanza aunque más haga mas si quieres agradarme, go esto es cosa cierta, por tu señor, estoy muerta, tú has de resucitarme, Yo le vi, y apenas era la primer vez que le vi cuando sin saber de mí perdí el juicio a la primera no quiero más hermosuras, que su talle y su valor que yo por un matador, me descarto de figuras, por él me siento morir Yo le adoro, no te asombre que en este juego del hombre es lo mejor elegir, robome el alma y alabo, que tú has de aplacar mi furo porque has de ser mi al encolericas el cabo. Con finco letricas, al cabo hay duda, tan mala, casi será alcabala, pero mal discurso apresas Hay mayor confusión, al suelo al caer las si es la para discurso pobrete, alla lleno, o habrá bien deletreador un Solo a Dios que es alcaguete, apicurante lebrados Tú eres la que estas de Titulo se verás la arrera de pecados Tú lo serás tú lo seas Tú lo fuiste, y cuantas artes ay, y abra, si juntas partes tan mal como deletrea, hecho estoy un perso un moro, mi mayor perdición es que deletreo con tan poquísimo decoro don Lope la de tro ruido de coche Esta es mi hermana don Diego Vedme, después Pues adiós más rebelde mártir, mi fortuna que el rigor de Bernarda yo me abra, ansias mirad lo que paso porque más culpo en mar mi estrella no más holgura. que ella mano Qué tiene no en vano los que te procura Túbrete no te pido siempre jusgo que esta lastimado la esta engañada más ruido me tiene el fiero tormenta de tro jugo precipicio fue llamo de la la por más algún flores que dio alos sacado el argume le para en ello son flores es causa la flores tres laurar hace pedazos el ramo, de tu amiga bien en mí es la de sus rigores pues dura tanto de quien te dio ese ramo, labra Bernarda me le dio. es también el negármele rigor en él, sino me engaño labra viene un papel la Extraño de don Alonso otro No me le das. le quieres para aumentar con sus flores mi pesar. Qué ignorancia culpare que me le niegues Mortal estoy. causa esa estimación he de hacer de Qué atención tan necia para mi ma daba Sin vida estoy por unas flores hermana que se han de morir mañana me niegas la vida hoy, las flores aquí sospecho Con eso me has abrasado, más cansada estás, la airado Conmigo, Señor, deshecho como tengo el corazón así se llevara el viento arroja el amo deshecho las ansias de mi tormento Cae un papel y repara en mi desesperación Esto ha sido Encubierto un papel Vive el cielo que ha tenido causa el resistirle es forzoso, hermano yo, no te alborotes, no, que el papel nos lo dirá mi perdición se restaura, vencido a tu rigor si en la guerra de mi amor salgo sin lauro y con laura, buenos veo si acaso tu recelo estando yo sin culpa que en tu sangre mi honor, mientras no esplique mi engaño aquí de don Alonso enriques, es la letra y él dice que a tu rigor tu villana, el atrevido Detente, que yo aquí mi honor a procurase lado herido muerto el corazón traidora, aún te han faltado, disculpa Claro está que ni le he dado ocación ni en mí hay culpa para Calla, o mi labia, soy de hielo, lo veréis disculpa si la tienes que se desuerte si la puesta si previene señor darme la muerte la puerta me cerrado la me fuerte que intentara mi hermano si su rigor tirano ejecución tendrá contra mi vida mi mal, sin duda es cierto, soy perdida no tengo remedio hay más atroces, injurias de mi estrella, dar aun para hacerlo el ánimo coba, me ha faltado si el riesgo de esta huyo de mí por darme el que pades. cielo no le merezco Pues si acaso he querido a don Alonso en mí mi amor ha sido con recato tan grave que ni solo he sabido ni él lo sabe, mas sólo culpo la inorancia mía pues sabiendo el peligro que en el ramo de flores no le guarde, que errores no previene el amor y que pesar todas las flores se me han vuelto Mas ya vuelve mi hermano, yo soy Señor primero tu rigor advierta, repórtate y advierte que has de saber primero que tu muer pagarle a don Alonso las finezas, quédense las tuvieras por ti te he rrespondido atento y advertido de tu parte entre las misma flores este papel le han de llevar qué prevenís aquí mi hermano vuelve, el ramo a don Alonso, él se les a sus temeridades a esto hecho el ama que te vuelva mi pecho sin alma Laura entra y recogida, quedarás en tu cuarto Voy sin vida quede así, honor no te alabes, que habían de estar en rigor estas joyas del honor debajo de muchas laves, mas ¿qué llaves, ¿qué atención honor pueden ganar palma si no hay llaves para el alma y ofenden las intenciones buenos habemos quedado Veisme aque perdido de Bernarda aborrecido de don Alonso agraviado, don Lope amigo siego, y ofendido así, vos sin responder a mí, vos demudado el color, amigo a fieros rigores de mi tormento, en sabiendo lo que me está sucediendo no extrañaréis mis eres, Habladme, lo que ha intentado amor, por deshacer el rigor de Bernarda, ya sabéis que de una criada su alentado mi tormento que engaño cualquiera a un ciego deseo en fe me pierdo darla una música cosa que siempre son diego vos maldad por la acción y respeto de su casa, pero ya que todo perdido está que queréis que tenga efecto Queréis dar. La música si puede satisfacer lo que siento publicar mi amor, pues aunque engañada presumo, a mi error dispuesto que desahogo con esto mi vanidad estragada no os entiendo, y ese error A qué efecto pues le sigo y bastante causa, amigo no está mi dolor Ya no para aconsejarme, aunque mis males se dude, sino para que me ayuden, lamente a despeñarme, ahora a tormento habéis de dar estas flores donde os diré, ay más errores Yo no alcanzó vuestro intento seguidme y de mi abrasado, pesar sabréis la ocación con razón o sin razón siempre estoy a vuestro lado, Eso dices si al mirarle juzgo yo que no sentía dentro de mi fantasia, ningún impulso de amarle sando empeza a alabarle, no representa dentro de luego yo que le tuve amor sé tengo si es que no puede ser primero celos que amor Si yo le tuve en rigor no se llegue y conoce los elos si al padecer aquel ardor que sentí es cierto que colegir, cuando el alma me encen del amor los celos no amor de los celos sí, si ninguno ha sentido res del amor los celos a mi solamente ahora me ha sucedido porque si amor he tenido celos amos en mí gua lo que en alma aquí vos efetos sitios, que es que lo calle quieres que lo digo un río que mandó los celos labor y la pasión de quien se quema en él der que es en mi ley en fuego por no ver hasta que sea Francisca esos cries que el amor losemos nos en delos de aquesta razón entiendo por lo que en mí e conocido que amor sólo en un rendido un placer ignorante los en un amante es un pesar entendido pero don Juan, y mi rama, salen engaño que su casa en el aseo, los rigores del verano, sevilla o paños, fuentes nieve y jardines sepas A qué muchos hacen casa con azulejos prudente son tus casas está hermana, esperadme aquí que tengo que hablarla de esecutara lo que es entrado patro rito adon Alonso que mi atención que aquí ha faltado de luces que le tiradas están detrás dellana, a leerlo, si es aquel os tengo dadas, las unas de mi honor con una seña embocado haréis lo que os he ordenado desde aquí verás amor esperado mientras por propuesto señores de aquí dentro echemos esas las que me manda se llega al estas flores sin para vos favor Toma el modo confuso con al vertencia primero Como encubriéndose que os las entrego de parte con el embozo y simulando de doña Laura delara, cosa rara solas sin escucharla, Viste caso semejante sacábate hacía lo excuso, gote que viene a ser lo apuro, alcaguete vergonzante, lleguemos a la luz un como de floria prenda de dama que así lo entienda que ese visto Eso será Amor nuevo que está los gustos de lara mí sobre eso alguna puto, debido algún dinero altar un amor florero, que te espache trata Quién podrá ser este la poca verguenza en tu vida Yo estoy corrida de pensarlo, Es muy galán pareciole bien y tanto que ha perdido el juicio y yo que le estoy perdiendo lo entiendo. Pues no es encanto quisa en las flores habrá más ama. Este es clavel estos a Felis, aquel Blanco, señor que será Un papeles el blancos lote de las flores abradora bernardo Amiga, un paje, Qué es aquello verna. No lo ves. liviana, yo me habrás, no está pues de esta abierto entra más que ha al casa mada en San Diego quiero era pasar llaga el sol primero para matarle le espero no más con Lope de lara. era en verso, amores son que traen con las flores, lindo papel el papel muy andarlo, quieres los favores Qué dices esto? Qué aguardo. No estoy en mí, adonde a sino veo lo que contiene el papel he de reventar, es tan honrado que era que te le dará lindo tiempo estos don Juan blasonar mi amor de premiado puede ahora no estorbarlo el veneno de una duda do nos por dónde empiece porque pues porque intratable será del papel efectos que es propiedad de ser esconderse son cobrables sus letras aun toda duda acetarla, por no pagar Yo lo haré. por ser de una amiga mía Dádmele, a loca pasión Antes yo pudiera ser la mejor medianera, Eso a Francisca lea, a ser lo que jugáis, sin duda os le diera; mas yo ni le entenderéis que viene escrito en latin, pues no ha estudiado mucho aquesa dama en quereros, desde que os quiere por veros errar el juicio os escucho vera me le negáis Pues ¿cómo pudiera Quien nada os lego, si fuera Señora, lo que pensáis, pues que tan mal entendida me juzgáis Acaba, pues no puedo daré, y no es cuando os he dado mi vida posible, pues no os lo ahora después, señora cuento soy después de dos No le quiero muerta estoy para con el Corrida, amor me ha burlado pues quien el alma os ha dado también os diera un papel Ya no hay más que de sino que me enamores que atrevido penséis enojado aqueso os de sufrir, Francisca sino proceso, vuestro estilo; pero yo endose vamos de aquí no se quiero muy bien lo de vuelve a al ir a tomar pernar, Dádmele pues da el papel sale alos y se queda confusa, alo que es eso quí se este Señor, don Alonso, este papel me pedía, efecto que presumía lo que contiene un esponso, Toma el papel en cortesía doña Bernarda. que dio entierra preso ella remedio ahora al mismo papel todo mi fuego ha quedado Bernarda pierde cuidado Venid don Juan piedad cielo Aturdida estoy menos al como este enredo, Con mayores dudas que verna con más confusiones hoy Dígote, se cuantas son finco que el perífraces penetras, Tú me has hecho hombre de letras, entiendes esto acabo. jornada segunda de harta, la satisfación Bernardo

JORNADA SEGUNDA

con mi encamientos me apeo que donde pudiera por imposibles por mí señora la Juan le debes la vida y sin esto hallo que está el pobre caballero perdido de enamorado atrevida vara Eso me dices; pues cuando Tú te atreves a don Juan Cómo no ha mucho lado que le pedías un papel con mil afectos varios entender y mayor atrevimiento o aguado que viste en mí go sienta gusto en esto no solo no hablar muy en el pero mientras este en casa ese caballero hago ramento de no viste, Guárdete el da toda tantos áspides de en un alma lo me abraso, que me manda mira semejantes casos, si adonde no se proponen francisca si don Juan te lo rogado, el llegármelo a decir a mí no era necesario Considera tú si puedo hacerlo y considerado, Vuélvale las espaldas, hasta lo que tú quisieres, de Bernarda y franco sea franco Pues si ya te has declarado tras ella conmigo para que son afectos tornasolados que a la fuera son venenos allá dentro son regalos Aunque quisiera pagarle, a don Juan, como esperamos aquese hombre aquí gusta mi padre que de la mano una cosa que por cartas muy de secreto a tratado ponderándome las gracias el tal caballero, tanto que remitiendo a la vista lo encarecido no ha dado tiempo a mi deseo para que solicite un retrato siendo quien soy como pues con este empeño escusado melindre, esta noche vo cartas tu padre y mi amo de ese caballero en que le escribe que esto despacio en Madrid por cierta causa que hasta ser avisado no le esperé con logar Ya te ha venido pintado, Media noche essa. Yo, señora voz, y llamo a don Juan, como que sale de mí, débame su agrado a mí la fineza, si tú, podrás hacer en entrando Oye, espera con un hombre que ha llegado hoy a mi casa, he de hacer un arrojo tan contrario al respeto que me debo a mí misma Es el caso que se va ala de mañana sabe que malogrando esta ocación perderá la vida que estás dudando Mañana se va sin falta. Pues por eso he de excusarlo, que para tan poco tiempo esculpa aventurar tanto sus ansias y sus ruegos ver mi fama y mi recato Qué a riesgas, si no te das por entendida Bien conozco tirano veneno que introducido el alma me has abrasado, de aquello de que atrevido que loco que temerario mi decoro quien dejo la puerta abierta y un rato destas y otras maravillas, te harán la cresia, y no tanto que dejes de irte un sí es, no es tanto ablandando porque del día de fiesta es víspera el de travajo, el caso voy. esperanzas que di en vano a tu amor las puedes dar al viento porque volaron Esto es que a don Juan me inclina no sé que atro voluntario si acaso en lo de influencias para alcaguetes astro, que don Juan que este pesar que me ha dado Bien conozco Laura, en quien culpa perdida sus pensamientos livianos, nacido de un temor de un recelo de un amigo cuyo golpe acaten el alma atemo de imaginarlo, pues el amago me duela, muy lástima traigo digo que mi pesar hace, de un recelo de leido, timiento que de ocación pallando su afecto a don Juan, que por ella no haga reparo en mí, sí, pero que digo Ciega estoy, pues he llegado aculpar la liviandad de Laura sin ver mi engaño es más en Laura la espa que un recelo imaginado en mí que un vano temor mas como paridad llamo lo que no le dieron Laura un papel quales soldades fuera de Laura al verle mi hermano cuando se le dio don esta noche yo no alcano, qué pudo ser esto cielo vida temor, donde vamos laberintos yo me pierdo Confusiones todo me hallo pues es la duda mayor no poder desguardo y al fin me cenar el ten lástima de mí cuanto de ti nace en mi temor de un amor unidad de un cuidado unos reo, de unos celos amo, mis poco a poco ansias mías dos los años de temor cuidado el ansias afectos engaños obras quejas impulsos, si anzuelos del recato cada uno de por sí, que caemos darlos, todos mándose haran un golfo que al facerlo peligre en él el bajel pundonos más bizarro despuesto enla estacada, tú quien le viene más largo Francisca aquello de las sin coléricas al cabo, la vina y más dudo, el vencer me has obligado Fancisca con eso sale ahora al cabo de rato, no vi en el hablar mujer tan lucida por los cabos Yo pienso que fue por ti mucho en esto Así lo alcanzo, o lo busque yo lo quise pero ahora que he llegado quiera no haber venido pues veráslo, así una mariposa vive Francisco, anhelando por el fuego donde muere Pues ¿quién duda que en estando el peligro quisiera haberle solicitado Esto me está sucediendo pues ya será el excusarlo, locura porque mi ama se ha visto dígote, vamos allá arriba Vete con mil diablos, que no tengo por gustarlo, contra por allanes, destas por disimularme ya que habemos empesar a una casa finca, para don Enrique, dando a entender que de Madrid presse embarazos no he salido y que hasta que se pierda el cuidado de esperarme; esto supuesto aunque estoy desafiado para mañana por causas que ni averiguo ni alcanzo pues don Alonso a dispuesto salir a mi lado al campo con las mismas confusiones como al fin dispuso el caso que lo llegase a saber venzan engaños a engaños que engaños vendrán a ser mis recelos, si son vanos como turbante o llego Cielos, ¿qué es esto? Yo confuso y turbado señora Francisca fuese así solo me dejaron Pero ¿qué importa lo llego Yo estoy muerto hay más extraño Temor, ¿qué dudo que temo Pues yo estoy enamorado de esta mujer? No, el respeto puede qué necio reparo Señora, no, no me oyó, Pues ahora sí, ¿qué aguardo sin que me sienta me vuelvo asiendo pisando quedo volví, en mi atrevimiento labio endo la cara como que quiere ese su enojo en ellos suelen aunque le sienta y Bernarda hacer afectos llevados disimulando que le ve, a aborrecer ver que se va, habla tranca, estar que cuando señora entraba, señor don Juan en mi cuarto a estas horas. Pues estaba abierto aquí se dejaron Sin duda abierto, señora, que sucedió acaso vos que buscáis lo señora Buscaba si me declaro la irrito más y me puso buscaba que andáis buscando os adoro. eras cómo cuando Digo, venía por una luz, porque sin ella en mi cuarto luz os falta, no me espanto que venís ciego llevad esta don Juan Toma Bernarda una bujía, en el cuarto dase de él sea, la intención la con la luz y es la mirar Andad con Dios. y llevado de una turbación, y Cobarde te vas? soñando estoy amor como vino me tratas, pero no que temo yo me vuelva la caer la bella esa suerte de las manos se cae la luz adonde lleváis la atención en algo que no me deja a los dar de otra cosa gran cuidado en el papel del aura, escusado que sin esta puede ser que acierte a deciros algo, de lo que siento aunque jugo, que con la luz veo tanto como son ella después que os vi al fin, yo vengo a daros, que papel que os negaba A buen tiempo pasaron, esos deseos que fueron curiosidad; pero cuando me durarán todavía, pasará por el engaño de que me déis por aquel otro pero la escansaros, que no me importa advertido que si os parecio cuidado os engañastes, guardad, vuestro papel discurramos. duda mías que galán tan corto no has reparado señora en los intrumentos que a rato que estan templando dentro entramos entalalle vos aquí de música Señor, don Juan si llamado de la música venís sigue bueno le alabo, Otrase bien porque toda la música se ha arrimado lo escucho por quién será no alcanza si es que es por la viuda que vive en frente el decido del mundo quieres que fuera milagro tanto las toca el amor Cómo las locas Ya entramos dudas a vuestra experiencia señora, no embarazaros, quiero pues con la atencion de la fineza el cuidado Queréis pagar que quedo Señor, don Juan, que no pasó, por aquesa presunción fácil que os esa engañando qué atención ni que fineza oíd la música vamos gar no quiero os vais, que vais dudando yo he de haber dones en mi opinión y esto haga por quien yo soy, no por ver esa puerta de mi cuarto tra, y llegar una silla al señor don Juan tanto de en la calle cantan estenso el lago la lista, aques más que no reparo en mi siendo quién vio, si gustas me atemo bedeceros enlas gome lo que estaba deseando que empre en el siendo sona punta toca uno divinamente Ese es sastre, no dudarlo, si adonde que a él le toca el puntear todo se hace arañando Qué será esta novedad Si es don Lope, buenas vamos Cielos, apagad mis dudas de un desengaño Hermosísima Bernarda dentro canta con la esperanza el morir es apenas una vida a pique de glorias mil, al primer capón surapas, bien está y estáis dudando por quién es la fiesta es la fiesta a tal encanto Bernarda dijo, Bernarda dijo, Señora, soñamos. pues que en tanto ni que sueño cuando lo de tan claro Mas yo, señora, ¿qué importa que lo haya oído sabe guardar un secreto como una fiera si acaso esta es fiesta de guardar Señor, don Juan, yo lo extraña, que a mí nadie me pretende ni galantea, ni aceto de entender porque ni como puede ser esto lo hago más admiración de ver que conmigo disculparos, queráis, ni satisfacerme señora, eso es excusado, ser yo vuestro galano, en buen tiempo estamos errar penas para no admitiros, Esto, señora, ha durado, hasta aquí no más por que estaba bueno antes trato de que no os vais, sin saber que no soy parte ni helado; ocación a esta locura ni lo entiendo ni lo alcanzo, no por vos por mí sí, habéis de ir desengañado con mi verdad Yo señora a mí para que excusarlo, que no quiero saber nada, id con Dios; pues qué milagro de que tengáis un amante que le esté animando, favores; porque a mí que me importa que este pagado de vos ni favorecido ni querido ni tan vano ni tan gustoso, ni tan ni que se le lleve el diablo porque a mí que semeja, algo, será, pues me abraso Sosegaos con Juan y hacedme, una merced agasajo, sentaos que me importa, haced Señor, hasta no basta que os agasaje, Ese caballero y caso, como los que me suceden sentaos esto os ruego me siento del corazón perdido está pues buscarlo, sola una dicha Bernarda puede hacerme el más feliz si la esperanza al principio a la posición al fin cruda, música, Bernarda viene echando como unido, muchos años le gocéis que yo me voy de celos; pero que celos lo elos no estoy en mí ay mayor atrevimiento hay engaño más ruín, don Juan, viven los cielo Francisca qué es esto Yo, señora no lo entiendo no lo entiendes; pues yo soy un poquito menos entendido habrá más vil, traición ni mayor engaño Aguardad, don Juan, oíd Pues a mí que me queréis no pero me importa pues a mí no, no me importa ni esto yo he de salir de aquí a deshacer mis celos delante de vos aquí de os ese villano atrevido como sin culpa mía ni un indio, a publicado una ventana le abre la ventana vuelve miedo sino gustas, abril volviese Ya lo entendí, a mujeres todas unas Acabad, volved, abrid quiere abrir, pero no quiere que cuando golpes la detiene dentro nonbre francisca es lo que iba a decir Yo me quemo yo vos muerto cuando ha habido amor en mí para estos celos? ¿Qué es esto? quieres que te diga la verdad quieres? Si dia que estaba muerto porta que te di entrada en el alma que te amé, cuando te vi que te adoré que le quise más que a mi vida y al fin con estos celos con este pesar con este infeliz desengaño de mi amor todo aquesto que es en mi alma se aborrado, solo estampa y hati, que fue fácil porque lava recien escrito y así con esto a Dios para supe, a la puerta de tu cuarto vera y de Mi hermano es este, que no hay perdones perdida bre la a todo esto está unido, como que hecho jigote; me dejen, si por Santil. don Juan no hay otro remedio sino esconder aquí en mi recámara, presto Eso no haré pues mi vida, pues mi honor Bueno es querer reducir, mi pesar y ser quien soy a tal acción abrid con vos estoy y sin alma, señor mío No advertís que es toda mi perdición Pues ahora estas hay pléguete Cristo con tu alma don Juan, qué infeliz pues haceldo por mi amor a señora a ser así, Vos lo veréis llaman Si sale d. Alonso en Julón, Salomo, Bernarda. Vestida estás presto ansias por vos lo haré, aunque morir lo hiciera más fácilmente ampáreme sanguino, reparo de este bufete, Muerta voy, señora abrir, y tú también cabo de confirmar la infamia, aunque con oír esa música atrevido escándalo unos lazos divertida en la labor, ¡ay de mí! no se ha acostado Bernar, yo hermano Ya se acaba de vestir, mi padre que lo descucha, aunque vestida aquí has hallado los balcon Yo he de están cerrados a mirarlos de allá dentro para ver si es eso así, y después aquí se atreve a mi casa hacia donde perdí la vida que ha de encontrar más vale huir, y llamemos, a los de casa seguir a las que huyen es cosa Santísima para mí acaviene don Alonso, al respeto he de acudir, del decoro de su hermana, de él de su padre y de mí verme con los que cantan por ese balcón; y así cumplo conmigo contolos los mis celos esta abierto un balcón cuido en la calle hoy, más vive el cielo que de cuchilladas y al fin, así estragado mi honor Mas qué digo, al me esfuerzas que espero a ley del honor yo voy sin mí, dejádmele a mí que yo y yo sobre aunque crea cayendo de alto que sea algún diablo que cayó rompe esa puerta bien el mundo amaros, hasta Vámonos que basta Eso que dejamos hecho Vanse, Lope el alos demas criados con hachas, no terminas. el rumor de los talones músicos vio capones, pero aquestos son gallinas, tiple, huyen, vive Dios, no os vais cobardes, que aunque venir mi amo hay tal enredo entrego señor don Juan, pues con a sido vos de esta hora fuera de casa, pues no os deje acostado vuestra confusión ignora las después señor que me dejastes al por se me forzoso no di cuenta fue entrigor no poder y ahora vino esos hombres me estorbaron, la calle y me acuchillaron Esto ha sido Ya lo entiendo Pues mirad si estáis herido qué presumo que os halle Es verdad, suerte fue No estoy herido Estoy, ¡vive Dios, pues Entrad, don Juan lo despues vamos a gustarlos que es forzoso en mi honor y sea sin que lo entienda don Juan buenos mis males están que más causar una fe hubo más lances entrara, mi amo se hecho del balcón, por no ofender la opinión de Bernarda de tramoya, fue la fineza, con eso se habrán las dos llegado porque las había dejado el justo con pan y queso, mas don Enrique y su hijo solo sean la calle arriba, a querran no sé lo que me colijo, Pero, vive Dios! que es mi amo lo que pasa dudo en esta infame casa lo seguiendo a los dos yo le sigo en minos pasar desta Cómo pudiera mi luego alguna también desde que volvió el fiero de mi hermano temo su vida y la de mi aman, Yo no alcanzo la encia de mi hermano que rudo cerro y se fue me quedó aqueste vaje, mas si don Alonso fuera un hombre que está parado la calle deste catado, de mi pena basura, me ella hacia aquí que letra es esa que no se deletrear muy bien las sevillanas se emplean, conmigo amor lindo fenso, que todas me llaman pienso soy hembra o macho. porque todas me celan, engañada hablad más veloz estoy borracho. que alcéis la voz os pido o si soy hembra, embra macho. que como nunca ose oído será porque andas estos os conoceré en la voz sin duda soi perdida Infanta encantada a a los yerros de esa reja, la turbada mano ha sido embuste en que me caiga, tener alos veredas, sale desengaño yo os sacar de travaros, Quién sois hablad, Bajad, infanta lo haré, sígote, buenos Bajad, que os amparase, ni sé quien soy, ni quien fue Cómo tengáis buenos vagos, el padre que me parió, Baje digo vuestra Alteza Llega más, dígame quien la encanta, Laura, mas no baje que una infanta al no imagines no ha de hacer una bajeza no podré, aunque lo manda porque no llegáis Sale Laura porque no vengo en con habiéndoos yo hallar sigue a no hay que esperar amigo gigote curaua. Un hombre es que está hablando en mis tetas y afrentando mi fama Pues sois testigo No hay que aguardar mis pesares le abrasen. llegar me tiendo paro Así me dan el darle huye sigo digote, sin pedirle un Roldán gente endose Vanse aquí soy por pies. ay más azares? causa Mi hermano fue es cosa cierta que hablarme vio inadvertida él me ha de quitar la vila, mas ya vuelve, yo soy muerta, Ya entra en casa esperando mi muerte me cubre unida, mas dos hombres piedad cielo Salen Enrique yo por la calle van pasando a los se embocados y la alos ma mi señora doña Laura Aquí se restaura, mi vida, señores, pues a tal tiempo os ha traído el cielo amparadme entrado a darme la libertad de la vida aventa has entendido semejante esta abierto que este empeño nos pues huyendo de hermano, señor, detén Lope que traela el impulso el rigor daga en la mano defienden hoy se ha de labarmimos; Alonso entre con tu sangre si no hay quien lo defienda. quien os de luz de como os engañáis, Cómo es esto? Diego estáis Don Alonso aquí este fue más indicio de mi agravio pero qué indicio evidencia de Lope de Yo soy, don Lope como apaciguando Paciencia qué hay que esperar cuando rabio de ofendido Aquí estoy yo, allado de Lope. con vos por estar iguales el caso a costa de muchos mal van viendo quedando mi desdicha me libró, Laura en él hablado sola, mi casa queda abrasara, en el lance más tirano por las furias de mi hermano lo perdida y turbada no sé huyendo del rigor que me amenaza, homicida en que ha de parar mi vida donde ha de empezar mi ruido siento perder la vida será partido nos que me ha sucedido Cielos ¿quién me ha de valer por aquí fueron digo señor a amparad, caballero una mujer que no espero más remedio en el rigor de me sigue te enmiendo siendo el lamero, y advertid que primero que pase quien os ofenda me harán pedazos sigo, por en salvo antes quedo a esa dama no hay más modo ni moda, que mi vigote, ay discurso más extraño que el de esta noche, mas no viene nadie de su humo, pero oigo, si no me enseña hacia allí mucho tu, de armas y gente si fuera don Enrique, pues que si lo duda mi valor voy más dos hombres viene por la calle apresurados Enrique es mil cuidados un limpia se me previo, el pasar el asistente, de ronda lo remedio canas el impruden vido queda un hombre y todos al dos escapamos hacer pues de senda que con esto y porque escrúpulos a mi honor antes que hiera el fulgor del sol tengo de sacas, a Bernarda de Sevilla, vaya a Madrid a casarse, con eso ha de remediarse, a tiempo llegó el pedilla don Carlos, pues he tenido Esta carta, hoy os puedo que don Pedro de Toledo de la corte no ha salido ahora resta, señor, buscar a Laura, ¡ay de mí! con ella el alma perdí por su vida y por su honor nos toca volver, pues ya de nosotros se amparo el buscarla es fuerza Yo he de hacer Quién dudara que a parar venga a mi casa pues sabe que la amparamos que empeñados estamos Ya sólo el riesgo me abrasa de Laura seguirlos quiero acabaré de saber que ha llegado a suceder aquí, según lo que infiero no se os dé, señora, un cuarto de todo el mundo en aqueste, que es el cuarto de mi amo por señas que otro no tiene en casa de don Alonso, me han traído a que se pierde todo que viene Francisca con todas sus cinco efes, Escondeos, señora mía, porque no será decente que me cojan aquí con una mujer que a esto llegue Retírase, Laura, Aparta servil, Yo he de entrar que has de entrar a ver una o dos mujeres que es mujeres, mujercillas, que esconder aquí a vuelve que se entiende mujercillas, cuando de entrarlas, yo hubiese mujeresas mujeronas, mujerísimas peche a su alma mujeras, vuelvo a decís con un geme, de bigote, seis montantes en la cinta y dos broqueles, pero la cólera amansa, hermosa Francisca y vete, que esto ha sido cancel engañaste en lo que entiende que no son mujeres Yo he de verlo, no te empeñes; que no son mujeres pues que son hembras a insolente soy pecador, pues por estas poquitas que ha de saberse, gote saber que según viene de ropaje, enfade la puerta del sol parece derán qué puerta es del palacio en que habrá cierte un cuarto planeta así de esto esta niña se infiere, siglo que es mondonga delantengo de la reina que se vende, allá en la puerta del sol y sea la que se fuere lo he de verla sacando paño don Bernarda labra Francisca en casa, y ahora mi ama, lo ha de saber como este Quién vio caso semejante, Señor hidalgo antes puede avisar a mi señora doña Bernarda del huésped es este criado y yo no sé lo que me sucede, porque él es sin duda quien me envió aquí; y si me viesen, Bernarda aquí y don Alonso qué dirán mientras no entienden lo que me está sucediendo Dónde tienes Aquella dama en la capacha, No pienses que estoy de burlas a casa aquí está Es hermosa un teme, de boca tiene que aún no le falta un palmo, aunque viene con un rebozo en el rostro no la he visto, qué quieres saber que son sus fortunas consolarla y ofrecerme a servirla y ver si puedo te busca de las mercedes que me hacéis la vida espero que vuestro riesgos me empeñen espero yo Pues oídme prano vuestro soy. a Laura Ya es evidente el recelo de tus celos con don Juan habla. que llegue a ver esto por mis ojos la primera noche mete dama don Juan, fuego en él el picaron alcaguete, que mesurado que está el tendrá otra, no se niegue reventando estoy de celos de pensarlo, sin poderle ver de mis ojos que somos de calidad las mujeres que a aquel que más olvidamos Si sabemos que a otra quiere luego por él nos morimos, con que a juzgarse puede que antes de amar tener celos es en nosotras corriente Aprended hombres Francisca mi ceguedad me miente, estoy soñando, aquella tu desengañarme puedes que lo estoy viendo y no acabo de creerlo, Pues ¿qué infiere no es Laura aquella repara Mira la francisca Advierte no son sus manos y talle? esse aquí santigua Eso no eres No ves que es ella no ves el guarda pies que ella suele aer en su casa más increible, y más fuerte resolución de mujer Señora, que me en lo quedo que una mujer de sus prendas con tanto extremo se deje arrastrar de una pasión, aquí dentro de esta suerte y liviandad más terrible, Hay pesares más crueles que los celos que me abrasan toda el alma sin poderse remediar ya. Yo estoy muerta, Francisca yo he de perderme, Amiga, esto ha de costarme, la vida porque le cueste, a esta villana mujer la verguenza que no tiene ese hombre burlador, de mis sentidos que quiere de mi vida, que me finge pasiones falsas y viene a hacer finezas por mí tan grandes como de verle hoy el honor una vez y la vida muchas veces y todas estas finezas obligarme a que me empeñé, de agradecida y después de estar declarada aleve, dejarme con la pasión, la ofensa, el desaire apele a mis ansias a mis males a mis celos a mi muerte Corazón mío, ved que tantos contrarios me vencen, encuenta en aquesa puerta para avisarme quién entre porque mi padre y mi hermano no han venido qué resuelves? Traidor caballero ingrato; pero qué suerte pasión con ella no supe lo que me diré, esconderte. nos importa, no te des, por entendida, aunque empiecen Retírase al paño jigote; a ser necios con laura Qué será esto? que buscáis ni que os suspende, Yo, señor don Juan, yo, nada, vine que vos el pretende que me vuelva, sí, ya no procura satisfacerme pues no habláis, señora, entre buscaba, y muerte con más ansias; yo me abrase, que buscáis Qué me puede sin sentido estoy buscaba, una luz Quién vio más fuerte disparate ella esta ciega, los busca pues os parece que puede ser otra cosa la una bujía, No, señora esta os ofrece ella se viendo con mi corazón con las suyas ella muy poco a poco quesa porque no le quemen Quedaos con Dios. sígote, Esa mujer no se atreve mi amor a lograr aquesta cación pues no lo dejes por eso que estotra no la conoce me voy, que mandó en mis celos villano; pero detente atrevida lengua Señora, pues que me vence mi amor a que mal pagado por mis celos atropelle, cuando no puedes pagarme que paga, qué pero advierte que te oye, tu dama, tu dama que dama decerme quieres darme a entender que estoy llega cuando pienses que aquella mujer me toca yo sabré satisfacerte porque en mi vida la he visto ¿Qué dices? Pues eso quieres negarme, viven los cielos que la conosco y que entiende que te importa callar que me harás que me despeñe mas a mí eso que me imposta, Yo he de llegar que te mueve Mi honor deja que se traen Vive Dios, señora, que este suceso ha sido un acaso Acaso ha sido Sí puedes creer que ni la conosco, ni cómo, ni de qué suerte ni a qué efecto ni por donde entrado aquí ay más rebelde, modo de fingir, no es nada flores recados papeles y ahora frutos de aquellas flores está el fruto verde No vamos Qué satisfaciones quieres satisfaciones yo, a mí, no hay porque satisfacerme Pues es milagro que tengas una dama, y que la entre en tu cuarto, que la quieras mucho y que la lisonjee con finezas ni que esté tan pagada que te lleves, ni querida ni adorada ni que el diablo se la lleve porque a mí que se me da salgo, será si es mi muerte mi bien, mi dueño que te confiese mi amor, no basta, perdido mil veces Digo que te adoro a falso Digo que te adoro mientes Digo que soy tuyo. que quisieres Yo, ni quiero i lo creo aquí padece mucho mi honor si Bernarda me ha conocido no intentes detenerme pues no has de ir Enojada acá se tiene más verguenza o por mí Llega Laura quitan de volver dose el revoco, ay, que viene tu padre y tu hermano presto Presto no lleguen Vamos por aquí Francisca Pero cómo, y que se quede don Juan con ella Eso es fuerza se quedan los dos padece a mis celos y a mis ansias tu bergante, cuál tienes escondida por cuál preguntas que tengo veinte Yo te lo diré a su tiempo cómo ha de satisfacerse aquí mi honor, caballero porque lo decís Hacedme merced de que don Alonso sepa que estoy aquí, y quede mi crédito con su hermana Sígole tú puedes avisar a don Alonso, vos alistante de suerte que don Alonso os conoce ha sido para que llegue mi honor a estas opiniones al peligro de la muerte mi vida, pues ya perdida me obliga a que la desprecie Aun no queréis decirme lo que os sucede, son tantos señor mis males que no sé por dónde empiece aunque vuestra cortesía me obligue Todo es de requien esta noche don Alonso su padre ellos se entienden se han encerrado a consulta, nadie a llamar se atreve a la sala donde están las criadas no parecen ni su ama, porque entiendo que mandaron recogerse, toda la casa, señora, Tened, mientras amaneces Paciencia en este cuartel, sabed que quien más no puede se da a cuartel. con extremo lo siento por lo que pierde mi opinión, ay tal desdicha, señora lo que pudiere haré por vos, recogeos aquí, mientras que se puede disponer avisar a alguien, de la casa, qué pades también mi amor en los celos de Bernarda digote Amor me ofende busca a Francisca no es fácil Pero es forzoso ha de hacerse sí, vamos Vamos apelo, a la tercera siguiente nada tercera de hasta la satisfación nadie como

JORNADA TERCERA

no acaba estás durmiendo dónde he de ir con lo que pasa auras toda la casa casa que no la entiendo esto lo que ves olvidas, donde amisa está a estas horas estará señor en las recogidas, Mientras este esa mujer en mi cuarto no he de entrar es por obligar Bernarda. ha de saber mis finezas pero no No vayas Bernarda tiene amante, pues que previene méritos el que perdió dicha, aquí me abraso, ea, Acaba, llama Hay tal cosa? hable mi rabia celosa Bernarda mis ansias vea, Celos, tú, linda locura Pues ¿de qué han sido de que este favorecido otro de tanta hermosura Luego has llegado a querella y no entiendo mis desvelos, mas desde que tuve celos estoy perdido por ella, yo no alcanzó mi dolor, Yo mismo no sé de mí en toda mi vida vi celos primero que amor si dividido estuviera algo el fuego del carbón, sin la activa anhelación del soplo, no le encendiera Yo vi a Bernarda y segura alma en su libertad sólo advertí su beldad sólo admire su hermosura su hermosura y el amor todo es uno el fuego era mi pecho el carbón, esfera tibia a vista del ardor, cerca los dos rayo y calma otros amantes desvelos fueron soplo de unos celos con que el fuego llegó al alma Yo no apruebo ese donaire, que hay cosas de aire con don porque eso es decir que son los celos cosa de aire Pero linda cosa es para ser uno querido dar celos he padecido sus efectos al rebes, Pues con Francisca he de hacer esa experiencia la busca su aposento es que me ofusca, el temor qué hay que temer? que ser cubo de algún poco sin soga esto por hallar de Francisca el cuartel dar con el del viejo o el mozo, salir con mudos pasitos será lindo despique, ver al señor don Enrique pedirme su honra a gritos y merezco que me habrá en abriéndome a llamar porque le voy a sacar sin cédula ni palabra ella divertida, y yo abrasándome soñando te había de estar aguardando para quererte a ti, Pues así qué culpa viene digote a tener ninguna aguarda. no tiene culpa Bernarda mi estrella infeliz la tiene Pero has esto? es pretendella. No dices que has de dejarla Sí, pero antes quiero hablarla, para despedirme de ella Si está de Dios, bodegón, pues aquí te espero Dígote, espera andando atiento tentando voy, no quisiera en la tentación temblar de miedo me siento Vamos poco a poco honrosas, tentaciones que estas cosas se han de hacer con mucho tiento, cada pie del andar se engaña, en la duda a que se resta, porque yo no sé si es ésta tierra firme o nueva España, da contra una pared pena tomar toma, ahora sí que eres roma con aqueste cardenal Qué te has hecho hecho no me he deshecho las narices, no será nada. Eso dices? pero en tu servicio yo, siempre estaré y me verás rotos porque razón porque estos deshechos son los que tú siempre me das anda acaba ya. cuartel de Francisca donde eres Señor, señor al pasar por aquél Corredor, miedo me da de un corredor que temor No ves que si es corredor aunque huya me alcanzara, Anda, cobarde pecados míos, donde con pobreza me rompan esta cabeza voy por mis pasos contados una puerta encontré; tomó llamo, ya que resisto que a Vive Cristo que somos perdidos como llame a un apocento me respondió una voz contravaro, teatro, es don Enrique y asiento que abren y salen la pues retírate, Yo no acierto. atiento los dos la vuelta pasos advierto Sí, ya llamaron, quién es cada sombra hace un retablo, la idea, ya está en un tris, dar en la red de San Luis Quién metento El diablo Quién anda aquí, ¿quién no oyes que es francisca la conocí sentadora, lo soy lindo macaco, tu amo que le quieres otra le quiere que yo No le quiero, y ya llego la pena entre los placeres, mi ama con dolor tanto la verás si a entrarte aliña, que se le anegan las niñas, de sus ojos en su llanto y turbado el alevo verás en su rosicler que aun antes de amanecer esta lloviendo con sol, verás máscara de azar, para mayor maravilla que un pañuelo de landilla, le está bordando de aljófar, Pues qué que hay Terrible noche me admiró que no adviertas que están abriendo las puertas sacando mulas y coche Pues ¿qué novedad ahora se ofrece i he de decirla, es sacarnos de Sevilla, a casar a mi señora, Qué locuras sin haber amanecido la llevan Pienso que ha sido por dejarla el gusto ascuras esa música atrevida de esta noche fue ocación de toda esta alteración Gentil partida. están tus amos vestidos y aun revestidos están de Francisca y llevarán, Bernarda. sin sentidos está mi amo, miren que pregunta aquella por ella Vamos todos Fiera, Estrella de Francisca podré Antes verla Eso será imposible; y aun aquí Temo que estéis Yo perdí. toda la esperanza ya dos de aquí, qué presumo que hacia allí gente he sentido todo el aliento me falta porque en el pecho oprimido con mis ansias; él me ahoga, y sólo el dolor respiro, ya mi dolor que le debo nada pues así averiguó, que con el aliento muero que con el dolor vivo, cuando hoy me fuera el morir dicha, y vivir es martirio Francisca Aquí estoy, señora Ya ves el celoso arbitrio de mi padre Ya estoy viendo que poeta sucesivo a aquestas dos descompuestas coplitas por el aliño, nos quiere echar de repente, pues yo estoy resuelta verna a hablar a ese caballero que para matarme vino a ser huésped de mi alma Ya sólo aqueso has salido desde tu cuarto hasta aquí? Sí, porque es menos peligro el ir yo a hablarle a su cuarto que venir don Juan al mío, esto ha de ser al instante Mientras están divertidos mi padre y mi hermano en lo forzoso para partirnos, de Sevilla, qué será antes que haya amanecido vamos tú tendrás cuidado con la puerta Es desatino No ves el riesgo, señora, sobre los que han sucedido si viera que me faltaba, fuera deso, en tu altivo pundonor; mas estando con otra dama ofendido tu amor irle tú a buscar es gran yerro. Bien has dicho Mucho mayor yerro es éste, Sí que el de haberle querido habérselo declarado, verdad es; pero no has visto echar Francisca en el agua de un estanque cristalino una piedra a cuyo golpe al rededor, forma un sitio círculo el agua misma de aquél nace al proviso otro mayor, y de aquel otro, y otro sucesivos, otros muchos cada uno mayor que el de su principio pues de aquesta suerte son estos yerros o delirios de una pasión amorosa que sin poder resistirlos en haciéndose el primero nacen muchos de aquel mismo y todos mayores; pues Si todos los yerros míos nacen del primero que hice al fin ya mi amor le hizo ¿Cómo quieres que resista el mayor que es el que sigo No dilatemos mas esto? por tu vida te imagino tan resuelta que quisiera excusar el temor mío con la brevedad el riesgo Sígueme Dios sea conmigo capresumo que vienen Pues vamos a nuestro nido, que allá si nos dan el pago las haremos el recibo entras llorando a casa Francisca me he arrepentido de temor y de vergüenza, ¡Ay amor, qué desvaríos previenes, que don Juan me hable primero, imagino que no estoy en mí gote Yo estoy tan repartido en mi dicha y mi dolor que yo no sé de mí mismo habla tu primero es bueno sígote, para principio agote Dígote, tú no me hables a mí tampoco cariño cariño, ya no se usan, Francisca en aqueste siglo valonas ni voluntades Cariñana tal desvío con mi amor, no bien mi vida sígote, más desabrido, si adonde estoy hoy muy mal guisado, señor don Juan advertiros, quiero que viene mi ama, a veros con gran peligro ya despedirse, gigote ponte en esa puerta y fijo el sentido en la otra puerta que siempre me hayas traído mendigando tus favores de puerta en puerta el sentido a despedirse señora, si no fuera el despediros cencia de la voluntad cocido que cuando una voluntad se despide es el olvido La ceremonia, y ahora me acuerdo de vos qué digo, con tantas veras, ya esfuerza que aunque quiera divertirlo, como esa dama mas esto? no es del caso aunque es hechizo vuestro afecto, que pudiera engañarme, no le admito, Pues si fueran esos celos Si de veras, dueño mío, dueño mío Qué más dicha no equivoquéis el estilo que ya sé qué tenéis dueño que no os dará colijo, por ningún preso con cualquiera ha vendido en todo estáis engañada, y aunque no espero el alivio de que me lo agradezcáis, de ese engaño determino satisfaceros estarde seré que haber venido Aquí es la mayor fineza que me debéis, desvarío es mal lograrla; y así aunque me queste el deciros cuál es la causa pasar por el dolor de sentirlo, por la prisa que me están dando los temores míos, digo de una vez y siento de una vez que me debió de vos, pero sin el alma que están agradecido mi amor que os paga, que os debo la vida y que por vos vivo, pero si muero por vos el darme la vida ha sido para quitarme la vida mas ¿qué piedad fue castigo si dije que decir y sentir lo que repito, y lo que siento lo hacía de una vez, mentí, pues miro que viviendo por vos, donde reconozco el beneficio muriendo por vos, cuando dentro en mi pecho averiguo que los medios de mi vida son un corazón partido llevo que sentir de muchas lo que de una vez he dicho yo halle mi muerte en mi vida. adios, don Juan, que esto ha sido sólo advertiros que sé conocer lo que recibo y perderos, en mi dicha solamente desconfío en tu gusto, espera, dime, te despides? no lo has visto. dejas a Sevilla, Esfuerza no te he de ver es presiso que te obliga la obediencia de mi padre Pues ¿qué ha sido mi poca dicha Ya que te lleva que a casarme o a matarme, pues me voy sin mi albedrío a casarte Eso presumo. porque lo temo has sabido Con quién te casa tan bien lo ignoro; que, aunque su arbitrio lo trato en Madrid ahora ciego y resuelto le miro, a menor dilación para su enojo y el pesar mío, Luego a Madrid no te lleva? no sé, aunque todo es martirio para mí tan desdichada me supongo, que imagino que no dilate mi muerte si acaso ofendido don Enrique del acojo, de mis que no donde hizo, dispone que con Bernarda se case, si por lo mismo del escándalo huyendo quiere sacar del peligro su honor, casando a Bernarda con otro, pues es presiso que considerando hoy público este desvarío en Sevilla, no se atreva efectuarlo conmigo ahora ahora si celos que como ajena colijo la posición en deseos se convierten los desvíos, qué os suspendéis? Ved si tengo don Juan algo en que serviros porque estoy con sobresalto aquí, adiós, que yo me dejas entre mis ansias es grande el peligro qué peligro poco sabes cuanto mayor es el mío si me dejas y me dejas? No te ausentas? ausentarte, no es dejarme, No es matarme. pues del que viene a ser ausentarme y dejarte no es lo mismo supuesto que yo me ausento, no te dejo. has querido dejarme mayor dolor con eso? Mas, pues decirlo, dulce muerte de mi vida lo menos fácil ha sido si soy dichoso, ya es tiempo Solos estamos testigo es solamente mi amor, me quieres? Pero ¿qué digo, Mucho pido. Aqueso es menos por dicha te he merecido algún amor, te diré cuánto. No has visto que lleno un vidrio de agua vierte como en desperdicio la demás agua que le echan, pues de aquesta suerte ha sido mi corazón que ya lleno de mi amor es lo vertido lo que te he dicho, que fue lo que no cupo en el vidrio, de mi corazón amante Pues jusga, si esto es lo dicho cuánto será lo que cabe dentro del corazón mío. mi muerte a mi vida no sé si muero o si vivo que me llevas toda el alma Pues ¿qué he de hacer no admitirlo, ser mía a falso amante Es mucho para sufrido, pues que anhelos mentirosos, son los tuyos, que fingidos afectos cuando esa dama que escondes le ha desmentido, Basta ya el engaño. Dime, Que me aborreces? no digo sino que te adoro; ahora lo verás. Sí que es presiso a mi honor satisfacerte Bernarda Pléguete Cristo que se vienen hacia acá dos bultos hechos ovillos devanados por las sombras de la noche hilo a hilo, Verdad es, señores presto si es mi padre hoy me atendido mi ceguedad aquí dentro Bernarda podemos irnos, a mi cuarto Cómo si entran Aqueste es el garlito. del amor, señoras mías, no hay más remedio. Entrad, endose ven las franco faltar bernarda. ¿Qué es esto? sobre no haber parecido Prudencia y valor qué prudencia ¡Ay honor mío Bernarda no está en su cuarto ni en toda la casa indicio fue esta noche abierto el cuarto de don Juan está vestido El cielo me valga. porque aquí ha de ser presiso todo mi valor falta por ver no más Yo estoy sin mí; pero basta que tu Alonso estés conmigo señor don Juan don Enrique Acá venimos siguiendo un hombre que entró aquí y no podemos irnos, sin verle que nos importa Mucho, don Juan Pues ha sido engaño vuestro que aquí no ha entrado tal hombre que es fácil vencer la duda, de un cuidado presumido saldremos averiguado, Esperad, basta deciros y que no hay nadie acá dentro declarolo en resistirlo, él lo resiste. Esto es hecho Apartad, que esto es preciso tanto vive Dios, que si lo estorbáis, Ese estilo Señor, don Alonso extraño mucho en vos, más conmigo decirlo yo era bastante mas sí, porque lo resisto os incita alguna duda, cuya sentencia averiguo en vos que la privación es imán del apetito Advertid que en mí también estorbarlo habrá tenido causa; mas eso es primero aunque es forzoso sentirlo, Una mujer está dentro que aquesta noche ser quiso mi huéspeda, aquesta fue la ocación de no admitiros, la entrada. Entrad, si gustáis yo he de lucirlo cuanto pudiere hay mayores pe aquí aún no averiguo ni entiendo lo que discurro, donde voy. como delito tenéis aquí a la verguenza Yo no sé lo que me fingo por salvar mi dama, en daño destotra; y más que un olvido me ha hecho dar en otro yerro, porque esta mujer me dijo dio a entender que era dama de don Alonso Laura con don Juan así si me faltan los sentidos ya no sé como lo enmiende, no es particular muy lindo, mundo quien de ti fía Qué es lo que me ha sucedido. y declaro estos enredos, mi honor sin culpa perdido con quien más le he menester Mayores ahora el motivo de mi recelo a entremos a entrar no he de resistirlo, ser de Bernarda no puedo ni ella de correr peligro Cómo ajustaremos esto? que pueda mi honor sufrirlo, Esperad, oídme, Esto va perdido, digo Ya yo estoy dispuesto terciando la capa a todo máscaras y otros tres o cuatro ventura ha sido disfrazados hallar tan temprano abiertas las puertas. Mientras reñimos, los dos vosotros robad, por las señas que os he dicho esa mujer que faltando mi hermana, con mis indicios en culpa de don Alonso, sólo queda el duelo mío, Riñen con don Enrico, satisfecho de esta suerte soy de como entretenía que villanos que atrevidos endo su defensa mientras los otros así a mi casa se atreven, disfrazados se llevan a Laura, Muerta soy, cielos divinos, labra Yo no entiendo mis desdichas de coraje, pierdo el juicio. Vanse acuchillando, queda sígote, riñendo con el aire libre puedes salir Sale Turbadas, Bernarda Mortal me siento con don Juan riñen, Lindo movimiento si es aquesta desdicha haber sabido que estaba dentro yo, todo es perdido otros hombres entraron, y no entiendo el lance; y así en duda vamos yendo a tu cuarto al istante porque te hallé en él nuevo flamante es aqueste revés, gran cuchillada, de un hombre puede hacer una ensalada, que hay hombres que se pican tan monos que pueden pasar plaza de pepinos; ángulo opuso, este altivajo, si estuviera en toledo fuera bazo, pero en Sevilla estoy; y así, pobrete, si no es guadalquivir, estagarte. aunque estuviera allí el mismo Carranza, le cosa un bigote con la panza, para es mi valentía, No en balde madre mía, fuistes mondongura dos veranos Pues paristes un hijo hombre de manos toma Frasquilla, tómalo al momento este corte de puntas represento a fe que se pudiera hacer guarnición de estas a cualquiera que yo se cierto amigo presumido, que hecho puntas de acero en un vestido sígote, hermoso asunto de la fragilidad con pies, difunto traigo en el pecho el corazón de miedo. uo en el mundo semejante enredo, como aquí ha sucedido a tales horas nos ha amanecido que quiso ser tanto hombre disfrazado en mi casa y mi calle, que han robado a Laura, pues metiéndola en un coche huyeron de la luz como la noche como se deshizo la pendencia porque la disfrazada competencia huyo sagas, y mi señor prudente viendo del barrio alborotarse gente que una dueña a voces le decía que mi señora parecido había que era lo que buscaba, luego al punto muda la pena y el color difunto, por no poner en opinión su fama, con los que acechan, se volvió a mi ama, del susto no lo ignoro, del riesgo de su amante y su decoro sirviéndola de cielo una almoada, como un ángel la hallaron desmayada, en su estrado, con que más sosegados están mis amos, aunque acuchillados mi señor don Alonso está perdido de celos, de don Juan no sé que ha sido sólo sé que mi amor aguardando que vuelva del desmayo, están tratando de dar con nuestros cuerpos en San Diego donde tiene un pariente religioso mi amo, y desde allí mañana o luego con nosotros viejo, sospechoso, impertinente, loco, Yo no lo sé. no tampoco. será en Madrid Pluguiera a Dios y fuera que estoy por ver la corte de manera que ya por verla veo que no cabe en Sevilla mi deseo allá para vivir de varios modos un cuarto grande donde caben todos sino que le da sol a todas horas no le dará de noche el caso ignoras, no hay noche allá en Madrid Qué bobería donde está siempre el sol, siempre es de día, Ya se jigote, que es Madrid esfera del planeta mayor que reverbera, que eterno viva y mande, Felipe cuarto el grande todo eso sabes; pero no has sabido según has repetido como se llama nuestro rey, que eso Felipe cuarto diré, Pues no es eso? Felipe no desde que por aciertos de su suerte gano merece y goza a Mariana, española y ferir, alemana, mudó una letra en dicha, y ya se dice en vez de don Felipe, don Felice buen capricho por cierto pero mucho en tus cosas me divierto cuando no a poca costa San Diego nos espera por la posta a quien no lleva los afectos mudo, Reyes palacio corte No lo dudo Adios gigote dulce cuyo plato se me acabo tan presto Adiós, ingrato carnero verde hembra. Adiós picado picadillo de amor Adios guisado sin sal Adios pescado. Adiós tachuela, adios luz Adiós olla, Adiós cazuela y a don Lope habrá cesado, la troya de vuestro ardor con la robada Bernarda aunque dicen que llegó desmayada los amigos a quien se les encargo el robo, yo no la he visto de verguenza; pero vos, No vais a verla No amigo que de acordarme que soy dichoso por fuerza, pierdo los sentidos y no no quiero verla. Y fuera desto tan arrepentido estoy de haberla dado tal justo Bernarda en el acción de robarla, que confieso que fue indigno de mi amor de mi sangre; mas jusgo que quien cercado me vio, de un agravio de una infamia, de un ansia de una traición de unos celos de una rabia me disculpará el error pues jamás de un hombre ciego fue la primera intención Ya está hecho, y ha de ser pues que todo se perdió lo que intento a este jardín de San Diego ciego estoy la he traído porque espero aquí a su hermano estoy en eso don Lope pues a reñir dos ados vengo a vuestro lado como don Alonso os aviso que sacaréis un padrino que en efeto es la elección del desafiado, y pudo Mas decidme que intención es la vuestra detener aquí a su hermana mi aleve hermana o mi muerte de mi casa y cuando son evidentes los indicios de que ha sido el agresor de mi agravio don Alonso, y es mi resolución pues el rogarle a Bernarda a todo esto logro mi atrevimiento ofendido para más satisfacción mía, he de mostrarle aquí a su hermana, vive Dios, para matarle después que soberbia presunción os ha dado vuestra sangre naturaleza y valor Mas ya vive Dios, amigo que estamos en la ocación porque allí en dos rayos hijos de guadalquivir y el sol Llegando hombres se arrojan ambosados de los caballos y vienen Dónde estamos el acción de reñir en la campaña cuerpo a cuerpo es la mayor donde se ven los quilates del oro del corazón luego que los dos salimos es sin duda que partió mi padre en su coche, y viene derecho a San Diego, con toda su casa; y así para reñir es mejor apartarnos de este sitio la advertencia y atención a sido buena tengo que ajustar con vos si nos da lugar la dicha de la primera ocación, afementida mujer. a Laura ingrata quién vio, liviandad, que esperanza le queda esa prevención deseo ya caballeros vencedores en habernos ganado la antelación Eso importa poco, Vamos al caso mas adelante es más oculto el valor en lo más oculto luce Vamos, pues que ya llegó el tiempo de que os obligue con cierta satisfacción a reñir con mayor causa Quién es mi competidor de estos dos. Digo, ¿quién es don Lope de lara. Pues vamos los dos delante que hemos de reñir los dos porque aquí nuestros padrinos, Yo no he de reñir con vos mi duelo es con don Alonso, solamente si soy yo el desafiado Pues ¿quién os desafío? don Lope de lara Lope, a quien Yo le escribí a don Alonso un papel, por señas que un ramo se le llevo como fruto de sus flores don Juan, sin duda fue error daros a vos el papel porque a mí se me escribió, Sin duda que anoche al darle la sombra nos engaño No lo dudo, cuando a mí me costó la confusión de las dudas de la causa pero ya en el campo estoy he de venir Estimad que ese gusto se os logró, Yo estoy aquí, y reñiréis hasta no más voto a Dios Él os guarde lo que fuere servido siempre extraño mi discurso el hierro. os haré restitución de una prenda, Hola, bajad, a esa señora Quién vio tal capricho más qué quiere que le de en esta ocación la mano a su hermana, buen donaire para mi honor en pago de mis agravios aleve, amigo y traidor te vuelvo a tu hermana, aquí a tienes que mi valor Pero ¿qué miro! ah villana aura, Aquí se perdió mi vida conmigo sólo se ha de romper ese ardor, mi propia hermana robaron, de casa de mi ofensor, rayos serán mis ofensas lo he seguido a mi señor, el coche de don Enrique llega corriendo veloz con seis mulas que eso sólo evita esta perdición a cocheros, para para apario Alonso, don Juan, don Lope qué es esto? cobrar mi honor Deteneos, que yo salgo a vuestra satisfacción no la tengo, si no es dando la mano luego a rigor de mi estrella, a esa mujer vuestro hijo que ofendió todo mi ser, y quitando después la vida a los dos a todo os satisfaré, de esta suerte. Pues llegó a tal estado este lance recupera su opinión vuestra hermana, siendo esposa de mi hijo, y ya que aún no os juzgáis por satisfecho con eso, en vez de la acción de que lo ajusten sus vidas que en la presente ocación fuera difícil, don Lope Sí, por Dios no quiero yo que dejéis vos de quedar muy airoso, cuando soy vuestro amigo, y así dale la mano a Bernarda Bueno me dejas aviso Laura es tu esposa Eso no, es posible por ahora Aquí está la perdición de qué suerte no es posible Eso dices? pues no hay más medio en mi fama don Lope siempre el valor le guardo sus previlegios al fuero de la razón El valor bien puede ser pero los agravios no, Esperad; pues porque hizo niegas esta obligación el afecto ya la sangre de Laura, por mi honor por mi honor. Pues pierde en eso el nuestro Eso basto. ahora viñamos, don Lope perdido estoy Muerta soy. teneos y no padezca tanto mi reputación como vuestras vidas, baste don Alonso tu rigor pues porque causa me ofende tu falsa imaginación con tan injusto desdoro, de mi fama? Esa es acción de caballero Laura que te mereció, te puede satisfacer, si es ese engaño tu error sin culpa estoy que si esta dama llegó a mi cuarto fue que huyendo de su hermano se valió acaso de mí en la calle donde anoche me encontró que salir de vuestra casa sólo siguiendo a los dos Yo no la he visto en mi vida yerro es otra presunción cuando anoche entre en Sevilla tanta perla ensarto que juzgué que era su llanto perlesía y era amor, porque está por vos perdida mi amo se la hallo Sí, mas vos mismo dijistis, cuando anoche la sacó, sígote de vuestro cuarto que era vuestra dama fue suyo por sacar a otra porque como se amparo de mí esta dama, y en cuanto a cumplir mi obligación no teniendo del suceso conocimiento a los dos resistía que la vierais y lo hiciera, que en acción semejante, dondequiera Yo siempre he de ser quien soy los celos son ceguedad Tuyo soy, Laura, Pero ha de darle don Lope la mano a Bernarda es posible por ahora Pues cómo no cuando vos escandalosas mi calle con músicas y el error de otros extremos aqueso no os puede ofender que yo siempre he sido aborrecido de vuestra hija, y aun por deseperado y perdido la fuerza de mi pasión me solicitaba extremos ciegos contra su rigor a Madrid llevo a mi hija para casarla con don Pedro de Toledo; pero para la satisfacción del vulgo en vuestras acciones cómo ha de quedar mi honor el del aviente don Pedro de toledo, estimación que aquí corre por mi cuenta solamente sé que yo no he de casarme con ella y yo entiendo mi razón esas dudas nos agravian, así es fuerza Aquí entro yo Teneos, es verdad, don Lope que jamás os admitió, Bernarda, ¿cómo habéis dicho antes despreciado estoy y aborrecido de suerte que le vienta el corazón Evidencias tiene eso, pues caballeros yo soy don Pedro de Toledo, aunque don Juan me fingió, mi curiosidad ayer aquestas cartas, señor, don Enrique Enrique traigo de mi padre para vos, las que anoche recebistes, y las fingí también por que perderáis el cuidado de esperarme, declaro don Pedro Bernarda es mía. por satisfecho me doy del extremo de don Lope señor don Lope yo soy esto por que a mí me importa Quién se arrojó del balcón anoche Feliz mañana Bernarda. quien vio mayor dicha o logre cuanto quise Así quedo ajustado la la vuelta de Sevilla el perdón que sólo deja la duda hasta la satisfación