Texto digital de El gobierno milagroso del santo Pío Quinto, Pontífice Máximo
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El gobierno milagroso del santo Pío Quinto, Pontífice Máximo. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/gobierno-milagroso-del-santo-pio-quinto-pontifice-maximo-el.

EL GOBIERNO MILAGROSO DEL SANTO PÍO QUINTO, PONTÍFICE MÁXIMO
JORNADA PRIMERA
Grande asunpto, empeño estraño de la fortuna, y el tiempo por entre sus variedades han hecho paso a mi pecho. Yo que del mísero albergue soy del Bosco, humilde pueblo, cuyo nombre por oculto dejo la fama en desierto: a cuya pobre cam paña cuando el sol saca algún tercío de sus luces, su disgusto se le conoce en el ceño; Yo allí a la labranza atado entre surcos, y barlechos del sagitario a la bruma, y de los piscis alielo sin saber, sin alcanza más arte, mejor empleo que el de pedirle a la tierra con mi sudor el sustento: donde aunque ruda, y indócil, obligada a mis desuelos puntual me daba el tributo va por años, ya por tercíos: Yo pues la brador, y pobre, si son titulos diversos cuando pobreza, y labranza tubieron un signo mismo: en esta Reina del mundo Sacra Ciudad, a quien dieron para desmentirse de hombres principio Rómulo, y Remo: en este imperial milagro donde goza firme, eterno en fetesagrados montes siete descansos el cielo: en Roma (dijelo ya, las ponderaciones dejo porque donde está su nombre sobra el encarecimiento. Sin saber por dónde, o cómo, en Roma, pues, me contemplo: de un salto, es palabra corta, mejor lo diré: de un vuelo Príncipe en palacio, en Corte, y sobrino cuando menos de un Papa, y un sol que nace, que es otro tanto respeto: con cuarto, officio, y carroza, caballos, pajes, dineros, estimación, reverencia, sequitó, aplausos, festejos, qué es esto? mas qué a de ser? son de la fortuna ejemplos, de su poder son milagros, y son mudanzas del tiempo. Del Bosco he venido a Roma, de unachoza a un Mausoleo, si es verdad, coma la dicha, si es sueño, pase por sueño. Solo en estelaberinto católico, solo temo que en brazos de la abundancia le ahogue mientendimiento: porque a un labrador de offlicio a cortesano ponerlo es querer violentamente unir contrarios extremos. La Corte, es un mar confuso, una aldea, es placer quieto, un palacio, es golfo en todo, y un techo pajizo, es puerto. Según esto, como yo podré? pero ya me acuerdo que al despédime, en mi patria me dio un anciano discreto elelibro, y vetucar; Arte de navegar e las cortes por el Tácito. Ante todas cosas el que navega estos mares ha de despedirse de la verdad. Y tenga enten- dido que en el Reino del a gran China lo- blanco es luto; y esto sirva de primera lec- ción que estudiase sus preceptos, cuando en rumbo tan dudoso quisiera el porte más cierto. Alto pues: precioso libro, desde hoy serás mi maestro, pues ya la necesidad me ejecuta a tus consejos. Grande Auctor; mucho promete, vranos el punto pimero. Vacaue aqí la vemora para este primer precepto. Lo primero se me encarga de la verdad el destierro. Sí: que es un peso insesble, es un formidable peso que no se deja aldiscurso jugar del entendimiento. Esla verdad, bien mirado, un peñoso cautiverio, guardarla es dañosa tema, conservarla, odioso duelo, un quédare desarmado de lo racional el pecho. Y en lances, que son forzosos de azares, golpes, encuentios, siendo juego el de esta vida afrficioso, y secreto, tratar verdad, es perderse, porque es descubrir el juego, En Chalo blanco es luto, dice docto mi maestro, Ves de su, me escobrua leo nada al artificio atento, pues es color que no pasa por tintes, ni por ingenios, es llanto al que obra sencillo, es luto al que satisfecho dispicrta puntualmente a la bora de los necios. pues después de herido acude a estudiar el escarmiento. Luto es, y tan fatal luto, tan confuso, oscuro, y negro, que para verse las sonbías sirve otra sombra de medio. Claro esta que la verdad es hermosa por extremo, pero como esta escondida en las carceres del pecho, yo no se quien me la tata, y así retírese al cielo, y acá en la tierra los hombres quedemos de diestro a diestro. Conmigo portero; Qué es eso? Esta es mi resolución, y esta: que linda bisoñería, sabiendo que soy: Qué ha de ser? tu guarda quiciós, un teruero, y cancerucro, espía doble a dos haces, y a dos embeses grolero, que no me dejaba entra por no llevar mandan icnto. u. Hizo mal sabicndo que eres de Palacio, y que yo atento a tu señor don Francisco por muy del cuarto te tengo. Criado de un individuos no paso señor por eso, que soy más unuersas Pues qué? no eres su criado? Es verdad que para serlo Y cuáles? El de informante, Pav Grande officio. No es muy grande, Pan Por lo menos es curioso. Y tanto de ello me precio Si guardare. Pues entienda. Marió el Papa? qué dices! Mo. Lo que pasa: es gran miestro, a Casa no me o ponderés, engentio, espece, y puróa, me sobran muchos papeles de escucha, y fiscal perpetuo. Trájome de España a Roma, téngole lealtad, mas luego que subí al Palacio sacro me dio el Papa un grande empleo de General, con bastón, en salas, y en aposentos. el descubridor de huesos, promotor de la limpieza, porque soy el barrendero. pues que no pasa del suelo. que en la Igresia de Valencia fuera aseo de su Asco. Mas sabra Viia guardarme en cualquier parte un secreto? que soy tan gran barrendero, y en elarte del barter, llego a cuer talbarreno, que su mismo no me hace las escobas por sí mismo por sus manos consagradas, y sú, Pontificio, dedos. Es grande su habilidad, y laoeecuar un remieudo a Anapaso, y a una, calzas como pudiera un Terencio. que lo amás soñado pienso. un Pon nccia oa Mol. Es que siendo fraile, dicen. Sea mentira, o seaverdad, Seré un zurdo si lablare, Vamos, amigo, a otra cosa, Eso niego: Pav. Ya se que eres hombre habil. Mo. Hábil no más? Estupendo. Pues ven cagora conmigo, talllaneza! Y tal empeño! Así humilla sus blasones! Asial ate sus troscos! que aprendió lumilde, y honesto a dara su trace pobre esos entretenimientos. que no lo publiques quiero, y ves hay para escobas porque guardes el secreto. si abriere mi boca un necio, y aqueste doblón me falte si mefáltare el silencio que eres hombre de despejo, entendido, y cortesano, entremetido. cuvesacado, eso sí, el escogido, el selecto, que salíde Salamanca con boria, y grado de diestro. Y así desabioche Usia, escupa, y cuerpo derecho, que aquí le asiste en persona, en polvos todo un Juanelo, en infusión un Orlando, y un Merlinen conciento. que de ti fiarme quiero, Mos Qué! Hay antojos? Pau No te espantes. Que no me espanto de nada, Ya te eutiendo. Mos. Mas no lo entienda mi amo Causa es de los dos callar. Mos. Pues manos a los entredos. Haga mi tio sus escobas, O qué pinta desobrino! y vamos al mirador, porque has desaber, que inquieto me trae la curiosidad, y que me digas pretendo en una vecina torre quien es de su casa dueño. Soy mozo (disculpa tengo) nucvo en Roma, y es preciso entrar en divertimientos. si hay duppló ni. Don Francisco, que lo temo, y en sabiendo que yo pido tendremos despecimiento. castigue a azores su cuerpo, que yo e de gozar del mundo sin aflicciones, ni aprieto; Y esa ha de ser la destreza, el disponer con ingenio, y con mi libro, en la corte luste, y desahogo aún tiempo. Si alcabza a sauerlo el Viejo! Mas chitón: que habiendo plata, es hierro que murmuremos, z, , , - or con su decreto eterno estros hombro; frágiles su nave, A fuerte peso, timón ci yo gobierno en la mano de un Ángel fuera grave. Lo meno, es, tanto peligro externo, tanto evemtigo, tan premiosa llave, pues lo más viene a ser una conciencia que espera una tremenda residencia. h que sabéis mi aversión, y horror al puesto, solo en vos, que es forecís mi pecho fío, pues así vuestro acuerdo lo ha despuesto. Mas no temo la lucha, si elrocio feliz de vuestro agrado acude presto. Ya en la campaña estoy, en la palestra: baje el socorro en mí de vuestradiestra. Mas para hallar mi fe lo que desea es menester, hermanos, y hijos caros, que Roma, y mi Palacio sear idea donde la Iglesia searme de reparos: el mío, y viestro ejemplo clarín sea que el mundo informe con acentos ciaros: sepan, el cielo, tieira, mar, abismos, que empieza el orden por nosotros mismos, Mi palacio tendrá aquel aparato que le baste no más: los Cardenales moderatan de la opuencia el pato: los Obispos, Prelados, y officiales de Roma, porque hallemos a Dios grato, darán ejemplos de virtud iguales; pues es constante, y cierto en tales modos, que su virtud concluye la de todo; Ciego el Empelador Masimilano quiere mandar la Iglelia: El de Sajonía Duque elector la inquieta lurcrano: Proterno está el Obispo de Colonia: a todo va a acudú con piesta mino Comendón mi Legado, que en Polonia Solo en vos que mi pena veis, Dios mío, mi desacho se hallo; y obras, fino no menos contra el Conde Palatino. De Soliman la bárbara arrogancia por mar, y tierra su veneno arroja ya en Malta atormentando su constancia, ya Ungria, y en Julia donde aloja; pero los movimientos que hay en Francia traspasan nuestro pecho en la congoja, cuando gime del cielo a los azotes casa toda ocupada de Hugonotes. Donde en todo el Catbólico hemisferio pondrá su pies piadosa la paloma que no se manche? Y el Cristiano Imperio dónde se ve sinsangre? Oh Santa Roma! llora, lamenta, gime el cautiverio, pues Dios así tus vanidades doma, dándote dulipcada la tristeza, ya por ser Corazón, ya por Caneza, En Dios espera, y en suamor profundo que acudira, si en huimildad le acoras: muchas coronas gozas en el mundo fieles en tu defcnsa a todas horas, un Pilipo segundo, y sin segundo, los Príncipes de Italia que atesoras: faltármelos hombres, Dios eremo. vos y yo contra el infierpo h Mor. Justo es, que estemos Juan Morón de vuestras prendas, Ciencia Urtud, y Consejo, fío el Gobierno de Roma, y la mudanza que espero: mi Vícario general os hago. Señor obedién es todos a vuestros sacios preceptos, mas no habéis de permitir que quede quejoso el puesto. Yo servire en menor plaza. io. Eso no: que también quiero dar satisfacción al mundo de lo que os estimo, y precio. La corona os esperaba que Dios puso en mí, y supuesto que en yo el mérito queda, cuando en mi cargo u peso, en pie vuestra obligación Mi Jesús Mor. Fuerza es replicar, Pio, No faltan a mi sobrino Bon. La honrra mayor, Santo Padre, Pio. Ya veo, que sois muy mozo, de hermano, y de compañero porque estando aquí Bonello. cargos en que leocupemos, que de mi Palacio Sacro queda por mi Camarlengo. es la de ser gusto vuestro. y que ese vuestro Capelo me acusa de apasionado: pidioso el Sacio Collegio, y el Embajador de España por su Rey, a quien debemos tener grato: mas fío en Dios que os ha de hacer muy perfecto. No conocio más parientes rno, Bon. Nada soy sin vuestra gracia Pio. La de Dios os dé el acierto. el mus Divino Macstro que a los que a su ley ataron la voluntad, y el respeto. Vasí, tened entendido, que vuestros procecimientos harán que seáis mi sobrino, y harán que dejéis de serlo. Seréis sobrino del Papa, si en la virtud, y el ejemplo como en blasones honrrosos pusieréis los fundamentos, Mas si a titulo de grande os diere el título sueño, con la resolución misma os pondré en vuestro convento Vos Marco Antonio Colona, (a cuyo valor, y esfuerzo en servicio de la Iglesia illustran tantos trofeos) ser Capitán de mí guardía es corto empleo a vuestro pecho: del Senado secular el cargo sumino os entriezo. Mirad por aquesta Corte, y el temor de Dios supuesto, respetad los nobles mucho, mas no al que fuere soberbio. Al pobre hacedle justicia, sacad de gastos sus plettos continiendo a los ministros en sus lísitos derechos. Seréis ázote de ociosos, de bagamundos destieno, disgusto de jugadores, y de netremetidos, ceño. Basteles a los judios que tengan en Roma asiento sin dejarles que penetren también nuestros aposentos. Solo de día, el sol alto, sadrn desudloramieio. y con sol también los halle su teatro de Márcelo. De mercaderes se embisten, y tirando a hacer el hecho, debajo de lo que tratan va escondido su veneno. No menor enfermedad padece en aquestos tiempos Roma, con esas mujeres del más miserable empleo. No es costumbre, si no abuso; razón, si no sacrilegio; es delito, no es prudencia; no es bien común, si no infierno. Tan dentro del corazón, de la Fee Divina asiento, que ya de estas supercallas no se sabe Roma! Es bueno? Eso no: habiendo rigores. Eso no: habiendo destiurros, demos tras de aquesta peste que inficiona todo el cuerpo. Destrúyase la mentira, la verdad cobre su puesto, no nos den razón de estado Tácitos, ni Machauelos. Yo Colona os fiómare de estos y otros documentos. Vencedme esos enemigos de casa, pues vuestro aliento en servicio de la Iglesia venciónt autos forasteros. Daré Beatisimo Padie, el debido cumplimiento a vuestros ordenes: quiera, amparar mi causa el cielo. Pues cuando tan desvelado, y tan a la vista os tengo, bien conozco que me importua con lo officioso lo atemo. Pudieran otros señores llenar mejor tan gran puesto, Reinos. Dónde esta lo generoso, Pio. Pedidme: qué gusto de ello. Rein. De vuestro sobrino Panso, donde Senadores tantos, y tantos Patricios vemos: mas pues vos me lo mandáis, espero en Dios los aciertos, donde vuestra Beatitud sealcruido con empeño. Sautísimo Padre nuestro, tan de grac a, y donde tantos acomodados advierto, es fuerza que mis servicios hagan también su recuerdo a vuestros Sagrados pies. que no os olvidéis pretendo, que es Soldado, y lograra vuestras honrras con empeño. llo Decís bitn:tendía el oflicio que deja Colona, siendo el Capitán de mi guardia, Y a vos que con tal lealtad, Y así, pedid. El que pido, Santisidio Padre, es puesto Pio. Válgame Dios! Qué es tan alto! No puedo yo encarecerio. Pio, Pues decidlo. Reyn Sea mi officio que tener le cerca quiero. tan sin interes, ni premio, siendo yo un Cardenal pobre, me servistís, ahora pienso con nuevos cargos, y honrrosos tratas desatis faceros. de la mayor dignidad, eminente, claro, excello, que con envidia, de mucho; dejelleno, mis deseos. este mismo que ahora tengo, hacienco que se corone el aquito deperpetuo. Quién os lube como yo, Mo No pudo hodirarme a ni el Papa En tiempo de el buen Don Olfos quien os conoce pordueño, con que otro premioha de hallarse ponrrado, que no sea menos? io. No pidierais otra cosa a leerme el pensamiento, porque sin vos, Don Francisco, quédare sin consejero. Dios es quien ha de pagaros esa buena fe, y entiendo, que a de querer ambién Dios, que yo la pague a su tiempo Todo lo he esado escuchando, que soy criado, y no duermo. Es posible, Obispo in voro, Arzobispo, Camalengo, Patriarco, Gran Prlor, Abad mayor, Tesorero, Mon Señor, Mon Cardenal, que no eres más tonto que eso? Pedid, dice un Padre Santo, de este, y otro mundo dueño, pedid mercedes! a un hombre Español, y barbinegro, y que sin tertartamudo se quedé en impedimento;? con título de más precio que déjamme en su seruició, que es mucho lo que le quiero. se usaba como este un duelo, que hoy es cargajada, y risla, y a un pasa a chiste, y del pecio: las quinolas se ayudaban, y el hombre decompañeros, mataban de aparcería eguntador, y un necio, ̱. Marcedes? Pierdo el jucio: un doctor, y un platicante un albeitar, y un barbero, Mas ya todo; para sí. un. También se vuelven los tiempos, pudiendo a España volvernos, tú de Obiso; yo, y mi loba de Molén serva il birreto? Todos fueran a hablarte, y yo en la antésala puesto estos bocablos de Italia los fuera vendiendo apeso. Malatesta, macarroní, farfautoní, dolces deño, formachí, molte mieniere, di tratener il pensiero. Dios me lleve aaquella tierra, donde hablemos claro, y recio. Tan mal en Roma lo pasas? En España por lo menos, no podía tener osticio más bajo que el que aquí tengo. Bercí el Sacro Palacio, cuendo el salario es tan cierto, es mal officio? Y tan malo, que es maldición sin remedio. Plegue a Dios, dijo mi madre, que te inclines a gallego, que andes a los pies de todos, que nunca mires al cielo, que sigas siempre lo malo, y que dejes lo que es bueno, pues esto, y barrer, no es, en buen tomance, lo mismo? Ten paciencia Tengo tanta como besia: si cierto. Aquí, señor don Francisco, y hoy tenemos un Gregorio en la Silla de San Pedro, a daros las gradas vengo Unia goce el officio, Y sepa Usia también, Hola: qué trabán es este? Rein. Es un pobre que me ha hecho Mos Y también soy Español, Andaloco. No, estudante, de mis honrras.do en ellas, a sido el impalso vuestro. Obiest sin duda alguna como noble caballero, pues sn habermetratado procurasteis mis tugmientos. En mí os ofrezco un cautivo, y habiéndolo sido untiempo, entre los muchos que tristes sujeta Árgel en sus ierros, no se si aquestas cadenas meligan cen mayer peso. señor, en que nada el echo, o fue empezar cuando mucho, asciuioe mi deseo. que también Mosconia puesto en ese noble basión deplácemes un buen tercio; Que lindo ralo de escoba! Estremado! Y qué detecho! compañía desde España, y por cuanto algún despejo tiene, le sirve a mi amo tal vez de entretenimiento. que con vaca, y con carnero, y con vino de lucera (entiénde asía? Este atento) no con formacha, o vitela, pastinacas, o embelecos, de li brodí fredio caldí, dos colmillos me salieron. Qué es truban? Voto a tristo, que si me arremango el cuello! No me conoce? Que, es esta la de Don Antoño Oquendo! Mos. Confeso Este género de hombres Ello se queda en dictamen, no lo tomes tan a pechos; que esto solo fue extrañas er Palaciosu grazcio Espérate un poco afuera, y no entre nadic acadentro que tevemos que hablar Don Francisco, y yo. que ano ser hombre de bien, le chantara el galanteo, y el paso del miador: mas ubo diabión; callemos. que los llevo n al confieso, y en las verás de un Palacio que tengan voto sus juegos. Antes suele ser la gracia providencia, y el más recto Mona calos disimula paraalivo de su peso. Sitedo es severidad, y melancólico extremo, será querer que los Reyes, o se malogren muriendo, o que jurando de esatuas, seande otra especie opuestos. Demás, de que la verdad encogida en el respeto, cuando no por memoriales llega por la boca de estos. Dan con sanidad el punto donde el Rey como maestro le busca a la consonancia la forma de los acierios. pero de esta gente cieo, que como de pocas leyes es al fin su nacimiento, suelen entredar las cortes con chisme, memiras, plejtos, y se abrasan los palacios portan indecentes medios, Entiendo, Pues yo, que no a un mes que en Roma Extraño Y trae las intelligencias Reyn Con Colona? Con el mismo. Pues biens que debo yo hacer? Aassabe con ijenio Pero yendo a lo queimporta deseo me digáis cierto, lo que de aquestas mudanzas de osre os sentís, que han sido todas muy justas, siendo grandes los sujetos. estoy, conozco, y penetro, que no miy bien recibidos han sido de odo el pueblo. Fuera de que: hablemos claro, mayor daño es el que temo. Yo no se lo he de decir a mi tío, pues es cierto, que a mí no me ha de creer, por haber tan poco tiempo que me trata, y a si en vos se funda todo el remedio. El Cardenal Juan Morón tiene sacrílego intento de matar al Papa. asumro, increible, horrendo! con aquel que ahora hahecho Pretor supremo de Roma. No es tiempo de admiraciones Don Frandico, si no a tiempo a dii. Los asadino; tenemo; seguros, que son dos hombres de Castelacio, que han hecuo debajo demudociones del delito jara vento. a mi tío, y que le guarde hasta haberlo descubieno, dando ahoraa la prudencia s , . Ve a lloqueno luego El lance vino rodado. pues obro por mi amor mismo, no entienda el Papa, que yo aspiro a malores premios ue el de librar su persona; pun tñ no de confisiques, como detemores lleno. De Morón el fundamento tengo cierto en estos hombres, y a Colónalo entremeto para, ver si la fertuna me da algún favor de eucuentro. Aquidos cosas me mueven, la general es la menos, s Sefueron ya? ya se fueron. de malquistar a los otros para hacerme yo perfecto: la segunda es, que el oflicio, desunimo Pretor, veremos si en mi puede recaer, que este palo es muy ligero para un sobino de un Papa, que esta de Marqués dos dedos. Pues váyanse, si se hanido, que yo he quedado aturdido con el cabe que me dicrón. No tengo sangre española en el cabe, y el mal rato, si ha aqueste Príncipe ingrato no le casco yo en la bola. Hy tan soberbio desmán! que no sabe confidero este falfantón grosero que quiere dezy truban. Pues advierta, que en rigo depdabras tna a una, e s hombres ofiezco o que se me pidan. lel m es de las riceo ningina, Ay lugar en cortesía? Mos. Esta es Tulia. . Habrá ligar? Quiero hacerme de rogar, Caba lero. Mos. Para donde Licercido. Sabiendo que soy ciado, No responde. porque es palabra mayor. A tal vanidad mi duelo trata de darle una soba donde mi palo deescoba venga a su cabeza a pelo. Pintarésela de gana o ley de Moscón honrrado, y si el un capuz me ha dado, yo: le dare una sotana. Pero. no: que el santo viejo temo que lo ha de sentir, y me mandara escurrir la bola con el pellejo. Mas vale darle una mano con herida de intención, que le llegue al corazón, y me deje elbrazo sano. El quiso astuto extrañarme por guitar la sos pecha, y quiso hacer la deshecha para mejor ocuparme. Pues vaya, que elaño es largo, y mi honor cobrarle tiene. A venganza! Bella Irene; la buidilla te embargo. y empiece la fantasía. es el brío? y criador A Moscóni! ni aún mirarme? A loco! ay tal delirar! Tuia dejemerezar, Estas soñando? despierta: Helena? qué dices moza? Que biene enferma, y con pena. Pues quede en la calle Helena, Que le esta esperando, di: Como yo le he de buscar Quél ayenojo? Yal, en cara, Sijuzgara Ese pelmazo, señora, Son mil agravios sincuento, Y por que? Mos En todo rigor, Hay cara mía tamaña Mos Afe? Mira mi inquietud, yanda de resaca el mar: muecha que no te enternece? No: porque a mí me parece porque estoy para ahorcarme. a Don Paulo apriesa llama, que esta esperando mi ama con la catroza a la puerta. y luba acá la carroza. búscale, acaba, escolar. si él es quien me busca a mí? en pescuezo, en corazón, que me dijo una razón muy sin razón. que tanto habías de tardar. que ha dado en poeta ahora está con Paulo enojado. tan grande namero siento, que pienso que me he quebrado. yo en fin la ocasión le di, porque el mal hablado fui, pero el el mal hablador. basterja, esto ha de acabarse que saben mal enojarle los estudiantes de España. Si quiera por ser mujer no te ha de mover mi llanto? Moverme un cuatrín, un tanto Vaya el bribón gruñidor, Tente marca, o tente Tulia, Pues vaya. No me de vaya. Pues corra el muy. No me corra. Pues todo mi amor seborra. Pues todo mi amor se esplaya. pienso, que quiero querer que a el le han de mandar con furia. que esa es marca de rigor. Todas esamos acá Y que nos quieres decír Qué quiero decir? que vengo Hel. Mel, Si hiciera, a no haberte hallado Brava determinación, Hay hombres de tal cudicia, c. Qué visita? que eso es curarse en salud. pues todas somos vecinas. con tanto rumbo Melisa? a tiera su Señoria Cómo atda Pues en verdad que yo estoy del señor Don Panso. Y bien no está aquí, búscale arriba. en el puesto, amiga mía. que sin ser pares de Francia a pares tratan las ninfas! Mire usted, que miseñora ha venido a otra visita a Palacio, y que le debe pedir perdón a fe mía. cometema, sa venida es al médico del Papa, que cura de hipocondrias. con una fiebre maligua, Mujer no apures mis iras. Pues hoy soy yo la victoria, A mi tusona? esta infamia Pues por mi vida, Si no mirara que estamos Gran desdicha, Yo búscare quien corrija Yo no Por qué? yo enta de te tarilo Sabes que soy Doña Helena Victoria Villamarina, y que tengo clara sangre de la casa siempre invicta del Príncipe de Salerno? Como arrojada no miras, que ni aún para ser mi moza mi vanidad no te estima? Porque tengo manos, y he de apurar el enigma de este Príncipe nepose, que trae a las dos vendidas. Y cuanto a eso de la sangre confieso que corrompida tengo hoy la mía, por ver de los hombres las mentiras. Mas Dujuesa de Salerio Princesa, oh Villamarina, vusted será principal, y perdone me el usia, pero es tan linda tusona, como cualquier lagartija. consiento? que le he quitado a la solfa dos puntos de cortesía. en Palacio! si pasa a juego de manos el juego de las vecinas! mas yo, con quien vengo vengo. tus libertades. he de buscar quien las riña. y me sobran rayos, y iras. A ella Señora, y torzamos Ay que me ahogan! Qué es esto? Bon. Gran de ceguedad por cierto! el cuello a esta golondrisa. que desmesura inaudita profana el Sacro Palacio con pendencias tan indignas? que unas mujeres elijan por campo de sus batallas la casa que es más divina? A vista de un Padre Santo, de un Y sego De an Yo he de decila, ya que he hallado, Señores, en vuestras manos la vida. Con decir que esa mujer, y yo vivimos vecinas, quedan dichos los empeños de émulas, como enemigas. Tratámonos con todo eso, no obstante la antiparía, que hay duelos cuyos despachos solo el pecho los registra. Nuestra vida, aunque no es santa, mas no es de aquella desdicha que reduce a las mujeres a oivida se de sí milmás. Tenemos casas bastantes con número defamilía, coche, y cusdal, los que puedes duno, decorosa zifia. Pontifice a la vista? traza de nobles, dos brillan. n abandivas. la causa Hy suregla en los paseos, su arancel en las visitas, y solo personas nobles, que nos honrren, nos obligan. Baste esto por confesión, pues ya se entiende, que es vida libre, a quien nada disculpan todas estas cortapisas. Llegó a esa corte Romana Paulo Gisterio estos días, soldado, mozo, brioso, con plumas, cóngalas ricas, y el ser sobrino de un Papa, sobre cuanto le acredita, claro esta quellega a ser la pieza de más estima. Dio en pasear nuestra calle, en igualar cortesías, agrados, sestejos, señas: y igualándonos de envidias, quiso salir de cuidado mi competidora, y vista su resolición, por medio de las que le puse espías, vive yo también a dar defensa a mi parte misma. Concurrimos aquí opuestas, ya dos idas, y venidas ella, y su criada en mí la venganza solicitan. Esta es la misma verdad, y habiendo salido viva de sus manos, logro ha sido dar en las de la justicia o. Indecible confusión! Que con tan bajo destino, Paulo del Papa sobrino demuestre así su pasión! Notablemente lo siento. Soldados, hola, llegad, y esas mujeres llevad al punto alrecogmiento. Ve Ay Señor! Miama! Qué es aqueso? Que le ha dado? Pienso, que se ha desmayado. En la casa hallara cama. Bon. En tales lances, no abona Col. Perdone vuestra eminencia, Aquí estaban. Mas cuidado; No importa, no te de pena. Aqueste es el paso Aqueste es vuestro desvío Conocéis esas mujeres? Yo? Qué mujeres, Señor? Bo. De manera, No a fal culpa algún favor, pero la ampaía, señor, de mi Primo la persona. Mirad la publie dad, el disgusto de mi tío, que es Papa, y en todo pio, y mi intercesión mirad. si le he faltado al respecto, cuando el celo le prometo, me arrebató la sentencia. La casa esa a vuestro, pies. que con la ronda hemos dado, y con la barca al traves. Señores! Que estraño acaso es ese? propio de la Magdalena. al fuero más principal, con un primo Cardenal, y un Padre santo por tío. Que sermón, y que rigor, o que inquieros procederes, miráis en mí? que no las conocéis Oh querefino! Eso sí, Bon. Pues ellas dicen que haveros Si ellas se fingen empleos, festejos, visitas, bodas, Bon. Pues aa prenderlas se mueve Y yo el alguácil seré, Mos. Cascaras. A este dicero Bo. Basta; y pues me hace el Pretor Obrad a vuestro gusto. aien mi vida pienso yo, A estas pobres baste el susto haberlas visto si quiera. que ya tengo compañeros. vienen celosas aquí yo quito el sombrero a todas cuando ruo en mis paseos. Es nuevo, acaso, el cargarse gente de esta profesión con untente derazón Alía mujer, vas absuelta. solo por calificarse? Y vos primo, moderad el Pretor con celo, y fe, si no hay ojo que las lleve. me atengo en juegos, y lances, que puede apostar romances con la sota de un fuilero. gracia. por ahora; y di dolor este lugarr las ampare, den a tus casa, la buelta. g tam amplias nolí peccare. en Romo la cortesía, y mand por vida mía que os habló con voluntad: caballos, calles, rodeos, son de riesgo a vuestro brío, porque tenemos un tío, que atiende vuestros paseos. Toda mifuria, y pasión, Sí, pero me importa luego Eso es fácil, y aunque sea Qué te parece? o Elegante. Qué nombre mi dicha cacierra! Esta señor en mi tierra, Con todo eso el Pretor Qué es callar? cómo esesuelo. Pues ven, y en tales formentas, no se ha de salir riyendo, una de todo primor. no menos le he de ocupar, podrás saber mi intención.
JORNADA SEGUNDA
SEGUNDA JORNADA Buena ha sido Don Fraucisco, por juzgarle retirado, vivid primo con cuidado; que os estoy miraido yo mis iras, todo mi enojo, se me han hecho trampantojo con tan linda negación. No se han visto conclusiones de tales niego, y reniego. darme a las satisfacciones. un imposible, aquí quedo; no salimos de este cnrredo? Pues me tendré con Medea. se llama trampa adelante. porque ya se le va urdiendo La honrra, con el bastón, y si túsabes callar, si ando alcanzado de quentas, para mi Tácito apelo sin duda la diligencia. 1 De suerte, que quedan presos? Sí Señor. io. Y qué confiesan? Hlígoles dar el tomento Pio. Buenas vueltas? Mus fuertes Tib. Ven acá:dime, Antes en fiu: comendo la peda Apartados, La vida Dicen que fue estratagema Pio. Mas no dicen que él lo supo. Reyn. No Señor, ni por mil leguas. Pio. Y aquello de los doblones? Que todo es falso contejtan, conciuieron una cosa, que fue sola su milera dicen que querían quemal el Sacro Palacio, y hecha la confusión, arrojarse a Vuestra Santidad mesma, y darle muerte. por ganar sus almas diera: y de cómplices, que dicen? oar con esa voz a algunos, porque Morón, siendo fuerza que os éntrase sucediendo, les agara la fineza. y asunto desesperado solo de su mala idea. Desuerte, que te parece, Marcó Autonio. acerca de tu asistencia huo algún escrupulo? por ir yo sobre cautela, hice amago a retirarme, más me obligo con tal fuerza, que quede asombrado, cierto. de los hombres? en sus forturas diversas Digo, que por lo que vi, Y que de esos desdchados Que mueran, Pio. Muy grande rigor es ese: Es Señor, que fue un secreto. Pio Natral? No. Pio. Pues te queda Rein. ues Paulo Gislelo fue. Mi sobrino? Pido a Vuestra Pues tente: que me dio quejas quer Calna tu ariegueido y la extraña diligencia hecha con verdad, y celo, y con tal rigor dispuesta, es el vasallo más limpio, más fiel, de más nobles preudas, que ha tevido en nuestros siglos a su servicio la Iglesia: y primero dudare de mi pecho, y de mí mesma sidelidad, que en Colona dude de su fe perfecta. ha semenciado? pasando por la tenaza al suplicio de una cuerda. bárase Justicia, y sea con su piedad, no arriesgemos las almas en la entereza Mas mira: siendo estos lances de tan elevada esfera es preciso el apurarlos. Nada mi pecho sosiega, si ignoro el denunciado; aunque haya dado sus pruebas, que suele una circunstancia ser luz que alumbra, y despierta, libertad para decirlo: que yo guardando en conciencia la especie, solo la quiero para hacer mis conferencias. Beatitud, que lo reserve. por interpuestas personas, de que a Colona le diera del Gobiemo seculas de Roma la preeminencia, sucediendo el en la guardía, como que punto de afrenta fuese el ocupar su officio: y yo les di por respuesta, que tiraba a graduarle, y a que con la intelligencia de negocios, alo; puestos sus méritos le subieran, Temo aquí su fantasía, porque la conozco in queta, Voy, Señor. Pio, Dios nos ayude, mas yo lo sacare en limpio. De esos hombres lasentencia, (menos cuanto a la tenaza, que es Justicia muy severa,) haz que luego se ejecute, no nos de el ejemplo quejas. Pero aguarda, que primero me falta otra diligencia con Morón: manda llamarle, y entre solo, cuando venga, que vee nuestas pocasfuenza Entre diversos rumbos, que el acierto, y la línea al celo ofrece los más curlados, hallo que adolescen de airado mar, como de norte incierto. Qué larazón deestado a descubierto, cuando en discursos sus desuelos crecen? solo dudas, y escollos, que aparecen donde se pierde al fin el más experto. Iré por este rumbo? empeñareme en trazas conardid, simulaciones? no me conviene, que será perderme, yfundar mi gobierno en illusiones. Vamos por el contrario, y Dios acuda: saba intención, y la verdad desnuda. Y ya que las dudas reinos por ejericio, o por pena, no se yo que la Oración es la su perior Maestra? Pues vamos con ella a Dos, para, que en tantas tormentas oy con su luz hermosa, y clata noches rinda, sombras buza. l mirad, Señor, esta Iglesn, c a un pobe pasor fastos cansado, enfermo, y sin fuerzas. Hícela yo? es mi criatura? Morí yo acaso por ella? Qué sangre me debe? aunque, hartas lágrimas me questa. Vuestra esposa es, la querida, la regalada, la tierna, la que desde Adán hastahoy con fortuna de tormentas, de enemigos, de cosarios, de ingratos hijos, de fieras, que a hacerla pedazos tian, Cuidado, Pastor, cuidado, Pio. Cuidado Pastor. Cuidado, Pastor, cuidado. Pio. Confusas como turbadas constante, firme, y perfecía, solo en vuesta gracia vive, y ella solo le conserva. Serán su azote mis culpas? Es posible, que en la idea de vuestra clemencia cupo tal castigo y penitencia? Eso no: mi confianza, si mis deiclos confiesa, me dice, que yo los pague, no que los pague la Iglesia. que el lobo Otomano llega, junta una sagrada liga, y a Dios la victor, a deja. Por cuidado principal esta voz, que me da el cielo) ejecuta mi desuelo a una batalla naval. Lobo Otomano infernal, llégate, cerca el ganado, que al pastor lo han despertado, silvo le han dado, y clamor, díchole a el cielo: Pastor, las ovejuelas de Cristo nunca en el mundo se han visto mas tristes, ni amenazadas. Témolas por desarmadas, porque su malicia anega su paz: Y en noche tan ciega cuando en su albororo no, en sus culpas vería yo, i. Que el lobo Otomano llega. Llegue, que Dios las recose, Los dos, Tinta una sagrada liga. Oh España primera en fee! Los dos. Ya Dios la sictor a deja. Mor. Como memandáis llamar, Si hermano: que un caso tenga Mor. Y eso es evidente? es cierto? Dos hombres de Castelacio, Propóndrelo brevemente, no plazos más dilatados luzgad con recta medida, que conspira deseal querien, lo han descubierto. Y el Cardenal, tema hecha No es ta, ta su confesión: que al fin por ellas murió, y aquí me manda, que yo el cayado al Turro aroje? que no oluda aunque se enoje: y así, el empeño se siga, veala armada eneniga por su ajote, y contusión contra unabárbara unión Francia, Alemana, y Venecia, Ytalia, Malta, y de Grecia cuanto a Roma besa el pie! El peligio ya seve: Postremoste la guedeja a la que así nos aqueja fiera aleve: Iglesia armada juega tu sangrienta espada, Señor, obediente vengo. muy grave que os consultar. que el peso de más cuidados, me puede dar al presente. que haremos de un Cardenal contra mi persona y vida? que pegar fuego a Palacio con ellos conspitación? mas le tunan en la sospecha. Trato, y dueros minuirrón, Y qué dice el Cardenal! Dice lo que vos diréis Pues digo, y no sin quebranto, guno se hala en el tomfeno, ser gustoso entendimiento solo, quele presumieron. cuando la sentencia desa recto, prudente, y cabal. (cuando la piedad me inclina) que tengo por tan divina la vida de un Padre santo: que (suponiendo el rigo en los hombres, de su muerte) el Cardenal tiene un fuerte enemigo en el rumor. Supongo que no pecó que no hay en el tiempo escrito, de un Cardenal tal delito, ni puedo creerlo yo? Mas al fin han de notarle Roma, y el Sacro Collegio con un mental sacrilegio mientras llegan a mirarle. Haberle grave despojo de la púrpura, no es bien a un Príncte noble, a quien no se le predó el arrojo. Pero Vuestra Beatitud debe con pradencia echarle de Roma, y debe ocuparle, aún de escrúpulos se ofende. Pio. Pues, Morón, con vos convengo, por redimir su inquietud. Y si el llegare a sentír la incomodidad, que es fuerza, a Dios el impulso tuerza que lo quiso permitir. Pídale con eficacia le de valor, y paciencia, que no es la primer ausencia que se sufre por desgracia. Y en fin esto es lo que atiende mi sentir, y en lo que cierra, que un Vicedios en la tierra y sois ese singular, mas de mí no os pienso echar, porque escrúpulos no tengo. Contra el Turco manda Dios que haga una liga, y asiento, y mal tan gran movimiento podré ajustarlo sin vos. Quiero que conmigo estéis, y que me vais ayudando, resuelvo: y mirad que os mando, que sobre esto no habléis. Por alto al cedro le combaten vientos, rayos, solo amenazan la eminencia, del hurazan se encrespa la violencia contra el fuerte vaid de más alientos. Nació el noble, y armarlos elementos manda de Dios la oculta providencia, para que aquella que le dio excelencia, logre a campañas, labre a sentimientos. Roma, de mis trabajos no te asombres, pero asombrente si; los que no llevo: pude ser Pana addo de los hombres, no lo permito Dios, ni yo lo apruevo. Nada me turba, pues me queda el brío de Cardenal de un Papa como Pio. Quién llamó poderoso a don dinero llamó como un silgüero. Ya de la horca quita a un ahorcado, aunque más estirado: ya aún médico sin mula, silla, o coche lo sacá de su casa a media noche, engolfada en pantanos, lluvias, lodos la virtud atractiva hasta los codos, que antes que a los enfermos, o enfermeros toma primero el pulso a los dineros. Ya el dinero se arroja a un escribano: (Sancto Dios) como un turco mete mano, y al dejar su conciencia hecha una criba, todo es uñas abajo, uñas arriba: dinero poderoso por esos escritorios milagroso: poder para tesar, cuentas, averes y hasta para impotencias hay podere Si vamos de otro sejo a la otra va el dinero es un mal todo loanda, donde con plata poderosa tinta la figura se ve como se pinta: con pinceles estiaños se hacen noche los días, y los años y hay su adobe, y su barro trascendier aunque la boca haya quedado a die sin veer que es la vejez sin velo, to la primera verdad que entró en subo O que lindos puntillos en el paso se me quedan acá! mas yo Des hizo don dinero aqu (que yo por seno de imp con un repercusivo de plata, y oro, que llego dulces, papeles, versos, y iega que aunque son demontos, no so y más para quien vue de ellas slo reducidos a plata sus amores: ema y al caso. ella nube posibles tuve) a lo vivo, a as, lo, es. uida, 5a ente, tes oca ca. ni malos; res, pero aprended de mí, flores, que vengo, cuando mi sin savor acá me tengo, a hacer mi papel con todo agrado, he quedado del Parlo muy pagado. Mas esto es apretarme los cordeles, que soy uno, y me encargan dos papeles. Pero tener! para mi industria apelo, que se ha venido al quelo por sus pasos contados mi venganza; no vio tal aventura Sancho pauza. Mosconí: ya mi señora Es que monte en la tortuga Tan buenas son! Son Guzmanas. Pues dilas. Dame una oreja. si no me engaña el deseo esta es la casa de Helena, y entro con valiente pie, pues tengo a Tulia por puertas. No hay verdugo? pues yo iré, Mos. Serecelan, culpando estaba tu flema. propia de las buenas nuevas. A Marzo Autonio Colona lo cuelgan de una polea, aunque por no haber verdugo se detiene la sentencia. si en verdad, si a mí me dejan en Roma mil pretendientas; Qué es piedad? cuando no cesa otras mujeres, que haura que es aprueva de pasiones nuestro Nerón. de que seréis muy piadosas. de visitarnos las casas! mis manos que en tal se vieran. Y luego dice que el Papa es el que así se lo ordena, Y el Padre Santo, no sabe, Mos. Maldiciente sales, Tulia, ser tenidas por Duquesas? Pues falta la letabía. Mos. San Panuncio, hora proes, no atiende, no considera, qué nacio de una mujer! Y hay en Roma muchas buenas que puditran en el Bosco yo voy ahora de priesa, y no te puedo ayudas las oraciones, que rezas. Papel no más? Anda el tiempo llévale ahora a tu ama Papeles de viento no hacen Pues anda que allá verás liberanos domane, Saucto Idio: esta boleta con que divierta sus penas. que después tendrás cuidado de llevamos la respuesta. de diviesos, y de secas. buen casdo para la mesa. el pibrecilio que llevas. Vamos a estotro papel, que es bravo papel, pues queda con el ajustado todo, y la deuda satisfecha. Desprecie el señor Don Paulo, y ande con estratajemas, Halose el pobre atajado Si adora, que el otro día No apures lo que pasó No me meto en lo queda, Estoy viendo este pajel, Eso es bueno. El sobreescito! No tiene, que en blazco está, Pues qué dice! Oye y verás: que yo el dqne legaro, y sus placeres, mi ofensa. y así no nos espanten os que hiciese tales extremos por deslumbrar su cuidado. Él es galán en su trato, aunque más diga Melisa, que en hombres no es tan precisa la profesión del recato: y, yo se que a mí me adora. sobre afrentarte, quería, poner las manos, señora. pues tesoros dando está. sino tú lo que no te dio. Así vive la traición de estos hombres embusteros, que tienen en sus dineros banco de satisfacción. Mal fuego; y que dice hay nuestro contrito doncel? que no viene para mí. cuando por de dentro da voces del mayor delito. Melisa dueño querido donde sego el dios Cupido porque no espero vermas, lo que tu imperio me ordena lo remitire obediente aunque celosa, y imprudente ravié, y te persiga Helena, S Por cierto que esa el galan Tuna muy letrada estas, Señora, yo cueno el caso Mosconiel papel te dio? Tul Señora sí. Y que te dijo Yba de puesa, y coljo, Que esto permitan los Cielos! ya lidódiles a my tade sin gracia, y con indecencia: cuando me dieres licencia iré a verte: Dios te guarde. Paulo Gisterio. grandemente arrepentido, y que puede el dios Cupido dar trasado a su alcoran. Acuérdome, que a mi madre una vez que le reñía colérico le decía estas razones mi padre: es mi razón muy entera, y lo es mi pasión también, no le ayude Dios a quien me hiciere la primera: pues cogiéndome desusto fue delito muy crecido, no améndole yo ofendido, que me hiciese tal disgusto. Pero a quen me hiciere dos, decía el Catón Cristiano, Dios le tenga de su mano, y ayudele también Dios, que en la segunda ocasión fue la causa de mi enojo, no tanto el extraño arrojo, cuanto misatisfacción. cuando yo en iras me abraso. tu alla te lo aplicaras. que el asno se encabestro. Que así una mujer se ofenda! Y no hay un rayo que encienda mis deshonras, no mis celos! Paso, amiga: así se mata He De suerte, Mel Quién te ha puesto tan cruel? Quién? Este infame papel Pues con ese lo carea Mra como en él me pone Del mismo Gisterio es Dare a Melisa la mierte. una mujer que no trata mucho devirtud que yo mujer te persigo? Estas, y otras necedades que vino aquí a ser testigo. Que Moscóní me llevo. y en viéndole, aquí estoy yo, que no huigo la pelea. obran los correos sin cuento, que quere Dios qué instrumento sean de aclarar verdade, Sin talento ni caudal trocó los frenos el loco cuando su juicio poco solo entiende de bozal. quien a ti te lo escribía. Deaquí oyvemos la armonía mientras mejor se compone. Que hay sino al arma, y a ellas, y dos flormes toquemos, con que a la noche ajustemos las costradas con las pellas. Ay desahogo en el mundo más extraño, y más profundo! Hay más infamerebes! Aquí esta hablando conmigo y de ti dice mil males, que vamos en todo iguales, y es común nuestro euemigo El hombre esta endemoniado. Mira de un Parlo Cileño Si mi Rey; y que se ofrece! Qué pendencia? y qué mataca. Pues aquí no hay que papar. Esto a grosería se asoma. Mel Y de estas supercherías Tome usted para abujetas, Eso no; no los papeles. 1. Pardiez, que volaron ya Aquí otra sortija está. 1. Somos ministros más fieles. Grande desdicha! Ellos van Melisa a nuestra cuestión Sí: y al darías la traición, y el vituperio. Ya la ocasión hallegado. Paz sea en esta impaciencia. No se arme, Reira: y empiece a referir la pendencia. Y quien son los arrojados? No le diven sus cuidados que son ministros del Papa! Calle, y déjele al officio el uso de su ejercicio: pase Señora a informar. Ya de ser breve, y al punto, y no sea el punto muy alto, que anda el estomago falto, no le marte el asunto. tenemos todos los días que traen tan inquieta a Roma. dejernos, y váyanse. Qué? Sortija. Sitomare, y también estas recetas. a dar un bravo pregón (que no se lo que harán) demo; treguas. que haremos? No hay más enmiendas, Aquí de tus efficacias, Mel. La esficacia, y el gobierno, que recogidas las prendas, mudando casa, liarlas: porque al Papa van derechos sin duda a ganar las gracias. Melisa, en estos estrechos. Si a nuestra ciusa seatiende, que será llego a sentír grande ventura el huya de un traidor que así nos vende, El que se tiene por noble, y que es sobrino del Papa. quien de alevoso no escapa, y de trato infame, y doble. De estos esbitros temer es fuerza la acusación Notable es mi confussión! Di, qué podremos hacer? es buscar algún arrimo hablando Helena a tu primo el Príncipe de Salerno. Unfórmale del ulraje, y como está la Victoria vencida con esta historia, r Hel No es tiempo de burlas este. Pues de resolverlo trata. Señoras: salto de mata, Y porque! Porque en proliza El cielo amenaza penas Pues vamos a la fortuna y apriesa que pica el leste. Y los buscones del gremio perros: qué ufanos quedaron! Que la sortija ganaron, Qué? Unas nover y cargado su linaje. y ahora van por el premio. Contra el poeta me atufo, que viniendo bien aquí, no quiso ponerme a mí en esta comedia un rufo. guerra, a palos, y a estocadas, les trocara en las cargadas el juego de la sortija. horrible; sin duda alguna. a hacerle Gracias a Dios que ha serenado el cielo, que se ha corrido el velo de tales confusiones, sombras tales, que el enemigo en odios inmortales nos opuso; pues ya han quedado llanos a esta Silla los Príncipes Cristianos, cuando la fe de Cristo los obliga a tan sagrada liga. Gracias a Dios que los unió a sus lazos en el vínculo estrecho detre, brazos, baluartes honrosos, y seguros, s que hoy defenden la Iglesa con tres muros? España siempre rica de victorias (cuyos triunfos, y glorias no erigen a la fama más altares, porque ya no hay más tierras, no hay más mares.) Su Príncipe nos da; Don Juan, hermano del Monarca más noble, más Cristiano, de Pilippo Segundo nuestro hijo; con eso, solo su valor se dijo: es el Genetalísimo, es el dueño, de quien fiamos tan Cristiano empeño, y a quien diez mil soldados Españoles le siguen, de lealtad finos crisoles, cuando del misnó Marte son desmayos. pues quien dijo Españoles dijo rayos. La República noble Veneciana con ochenta galeras para sue gentes, y las extranjeras seis mill hombres también apresta ufana, cuyo adalid es Sebastian Venero, insigue general, noble, y guerrero. Los Púnopes de Italia, y potentados cabales ponen veinte mill soldados, fuera de los Tudescos, y Alemanes, y aventureros de valor, y alientos, veteranos, y diestros Capitanes, que en varios regimientos forman todos un cuerpo nimeroso nunca cobarde, y siempre belicoso. Ea. Hijos de la Iglesia: aquí se vea vuestro valor, vuestro ardimiento sea terror del Turco, de Selín esparto, que soberbio entre espumas del Lepanto nos espera, mintiéndose arrogante que ha de bordar de estrellas su turbante, doade quiere eclipsar su media luna las católicas luces una a una. Marco Antonio Colona: en esta empresa, hallo haber sido obligación expresa, de vuestra sangre, celo, ardor, y brío el empeño Sagrado que hoy os fío. Antigno General sois, ya lo veo, de in Iglesia, más de este huevo empleo, M11 por ver que a mis cuidados satisfago. puevo os evuisto General, y os hago. Es hoy sin duda en tantos que nos miran, puesto a que muchos Príncipes aspiran, Florencia, Mantua, Genova, y Ferrara, Luca, Saboya, y Roma siempre clara, mas quítaro; lo a vos no fuera justo, y sobre ser justicia, es nuestro gusto. Nuestras armas regid diestro, y prudente, y también de Don Juan lugar tiniente General os nombramos de la armada. Ahora ga os ceñire la espada Es honrra Será contra el Otomano un rayo vuestra cuchilla, donde Dios que al Turco humilla ensalce el Nombre Cristiano. Y este ocupado de vos noble bastón ha de ser vara en que hagáis teme el Santo Nombre de Dios. No os quito el cargo de Poma mientras servís, en la armada, antes para que le halléis con más gloria, y mayor fama, el Caidenal de Morón de ser en Roma se encarga vuestro substituto. que me dan las circunstancias muy grande, y muy singular. Vuestra Santidad lo manda, y aquese solo respeto es mi dignidad más alta. Y entene la Macco Amonio amigo autiguo, a quien leyes Os debo finezas tantas, en ms cuidados guidad descubro no poca dicha, pues soy de él, y de su casa de obligaciones enlazan; y más en las de el amor. Padre Santo, justo, y Pio, en el nombre, y en la gracia, tantos favores os debo que queda confusa el alma ignorando entre sus dichas el camino de lograrlas. Y pues Vuestra Santidad tan armado me despacha contra el enemigo Turco, no dudo hollar su arrogancia: Poco asunpto es susoberbia, aunque para la batalla, ya en la arena de la tierra, ya en el campo de las aguas, bájase toda la Grecia, y se despóblase el Asía; Yaunque le prestarán hombres de Cadmo sangrientas trazas, le diesen armas los Getas, y flechas los Arimaspas. Y aunque temo que se inquieten de sa liga las armadas sobre avalar difertoocias Dentro. Viva Marcó Autonio, y viva Y yo Santisimo Padre, Bon. A sido elección, al fin, qe tasio rañotes racis, mas voy también satisfecho de que el Señor Don Juan de Austra como Príncipe Cristiano, hijo de esta Silla sacra, todo lo ha de componer, y atento, con necesarías advertencias a mi puesto, ha de adelantar mi causa, viendo, que llevo conmigo todo lo noble de Italia; cuando al campo de la Iglesia ninguno le excede en fama, en valor, en ardimiento, como ni en la veterana milicia, pues él a sola para la empresa sobraba: que es Marco Antonio Colona hoy Jolve de sus armas, a quien armó un vicedíos, un Pio Quinto, que basta, Pio, huestro Santo Papa. genetalmente aclamada, Pio. Tened Colona entendido por Ytal a os doy las gracias; pues a toda ella ennoblece la gloria de elección tanta. por ver que tendrá la Iglesia el logro de su esperanza. que a mí no me debéis nada: pues a no juzgar que era, bien de nuestra Iglesia santa; ni yo os fiara estas honrras, ni menores os hara. El estandarte sagrado de la Iglesia, a Don Juan de Austria es fuerza que le embiemos, pues ya en Nápoles lo aguarda. Dádmelo acá para echarle la bendición de esta santa q Dentro. Viva nuestro Santo Pio: No os vais: esperaos un poco, Silla Apostólica, y sea feliz porte en causa tanta. De Selín la luna impía aqueste estandarte asombre: su ceruiz postre en el Nombre dulcísimo de María. Llevadle Colona vos al Príncipe de quien fía la Iglesia todo el asunto de esta católica liga. Decidle que es general, pero que si bien lo mira, es solo lugar teniente de la Belona María. Que es suya toda esta empresa cuando en pureza divina las lunas, y los dragones sus sagradas plantas pisao. Que en todo caso, no tema, que acometa, rompa, envista, aunque más difticultades halle que lo contradigan, porque de parte de Dios, y de esta Suprema Silla, la victoria le doy cierta, y el nombre a deser, María, Viva Muco Aniovio. Vivan. Sí Señor: es en Vialia Mucho asetudo a la Iglesa, Temo quede, No aqueso, Parlo, os aflija, Nada, Santc Padre, admira Pio. Ahora bien: taedme ahora y ydme despudando. Oh sila! Oh ropas ricas! lo que merocasionáis de fatigas! habéis visto lo que puede la virtud? y a lo que obligan en Marto. Antón o Colona su prudencia, y su justicia? Prncipe de grande estima. y aun que no jaltan envidias, pero su buena intención viene a ser causa precisa, de que le deficunda armada la Pronderé a Divina. Los zapalos. si los zaparos se quitan, Vuesta Santidad descalzo. porque mientras más del nuda la verdad, esa más rica, Traed de allí unas chinelas, Puesto que si bien se mira a mis pies venían muy anchas y era lo ajustado; espinas. Qué os parece? hago Luen Papa? soy yo aquel que en la otra silla poco a lemiró adorado? hemid scurlo, cuando aquella es ostenación piecisa de la dignioad, que pide la pompa, y soberanía. de allí aquella canasulla, que os quiero poner a oficio, para que busquéis lavida. Sí: que la vida en los hombrea no se busca en las delicias, desordenes, juigos, cizas, banquetes, cenas, visitas, no es buen modo de vivir, antes sí, hacer que los días se apresuren, y que ande mareada, y ma regida la salud, hecha a perezas, al rencor, odio, y envidia, con que su mayor contrario esta en sus delicias nismas. Señor, ya veo, Pio. Lo primero es, que el remiendo Esta aguía me ensartad, que yo tergo ya la vista cansada. Qué? no acertáis? Pues en verdad, que no a días, que un arado en esas manos, con una aguljada iua ensartando los terrones con destreza, y con cudicia. Dad acá. que todo es desgracia mía, y que a Vuestra Sautidad llegan algunas noticias contra mí: porque en Palacio es donde reina la envidia. sea de la tela misma: porque si sobre esta lana Todo aqueso es predicarme, Pio. Mirad como asienta bien pongo yo seda, sería darle un gran puesto en la corte a un mozo que no lo estima. que ya yo se a lo que tira Vuestra Santidad, más sepa, que así que ocupó la silla, armó muchos enemigos la aversión, o la malicia, y como vuestra persona tan soberana la miran, le vuelven a los nepotes, como a blanco de sus iras. sobre esta manga esta tira, por saber seguir el hilo, y ir por donde la encaminan. Que bien sufre las punzadas! Como mientras más le pican, se afirma más, para que mejor a su dueño sirva. Tapa las ajenas favas, y más noble, y compasiva aquellas que están más cerca, que hizo el tiempo, o la polilla. Mas son las punzadas tales, que de la paciencia misma el odio toma argumento para crueldades impías. Padre Santo, Padre amado, Tío, y Padre, a quien mi dicha adora en el Sacro solio de la Apostólica Silla: indignado contia mí muchos días a que os miran mis ojos, y que no cesan de lamentar sus desdichas. No dudo que habran llegado a vuestra Sacra noticia muchas faltas, muchos cargos que la emulación me pinta; Qué? pero advertid de la allaba que salen, que yo en mi vida supe meterme con nadie, supuesto que sin torcidas intenciones me dio el Bosco una educación sencilla. Volvedme, Padre, a mi patria, que en mis hazas, y en mis viñas, y entre terrones, laure buscar mi humildad nativa. Yo no soy para esta corte, y si quisiera, podía deciros algo de muchos que cerca se os santifican. Y el mismo Colona, y esa la causa sería de turbaros, y el bastón se os cayó porla injusticia? l. Eso, Señor, fue un acaso, Pio. Aguardad, que me he picado. Con el aguja sería? No sino aquesa razón y cuando fuera sentida alguna queja, también era honrosa, pues me obliga Vuestra Sautidad, a que paje de bastón le sirva, cuando a Sobrinos de Papas toda Italia los registra gozar títulos de grandes, y no es su honra injusticia. es la causa de mi herida. Quién o; dice que aquí hay honras, chismes, dobleces, enigmas, enemigos, odios, cuentos, pasiones, y tranas, y que mi Palacio entiende esa confusión de cifras, sin dada que os a engañado. Sois mozo, y vuestras mentiras con todos esos afeites no es justo que a mi merndan. No hay más, que temer a Dios, Y que mi honrosa familia, si quiere ser muy honrosa, humildad, y ejemplo vista. Un pobre, y humilde Fraile soy, cuya ciencia, y doctrina se estiende solo al retiro, y a que en esta celda escriba, lo que aquellos Santos pies, y aquel Señor que nos mira, son servidos de feriarme, por lágrimas infinitas. Funde un Príncipe un estado, y un Rey suba sus divisas al tope con las estrellas, que al fin el mundo le tira: pero yo, que soy un pobre, un pasano, eu gunto gira el Sol Padre de las luces, siendo un átomo a su vista, no quiero fundar más casa, más blasón, o más insignias, que dar de este ministerio buena cuenta, clara, y limpia. y me consta la malicia solo del demonio hija. Trocadme ese natural, que por mi Sagrada Mitia, el cuello, y la fantasía. , e Yo se en los pasos que andáis, de vuestras quejas; soberbia que os honre con una loga l
JORNADA TERCERA
Sin voluntad, y amor no hay cosa buena Yo se de amor lo que una suegra save. Porque es Cupido una Deidad muy grave. Porque a escupido, y afrentado suena. Es amor una pena, que no es pena. Mol. Es amor tu jarabe, y muy jarabe. Con él se domá el bruto, canta el ave. Sin él se come bien, mejor se cena. Rey es amor encuanto Apolo dora. Mos. En cuanto a Polodora es amor trampa. Si es muerte, es muerte noble, y muy señora Si es vida, es de la muerte propia estampa. Che: un bel morir tuta la vita honora. Che: un bel fugir tuta la vita scampa. Cómo hombre? Te atreves Te has atrevido A entrar a esta santa quadía A recibirme tan frío Mos. Parece entrada de Loa Como ringe Asíl Puesloadosea Criso. Ven acá Tulia de officiis, saltimbanquí conzarcillos, volantín con perendengues, y con enaguas hechizo, Dejo al Paca dando audiencia, Mos Havisto! Qué soy galán? como té has entrado acá? por quien el Nebrísa dijo, Y bizarro, y entendido. Mos. Pues mire, por vida suya, Que más papel que mis ojos! Mos. Sacados, de pluma al vivo Pues ea: no perdamos tiempo, no sabes que este es retiro del Papa? Qué es su aposento que no es cubile cúbilis Aay devoción más extraña! del género femenino? y con mi curioso instinto, por gustar, por ver, y oler aposentos, y resquicios he ido ganando hasta dar, Mosconi galán, contigo; porque bien me lo decían mi corazón, y tu officio. Ya de ser apriesa, digo, que me escriba un papelico. Aquí no hay mucho que ver? hacen un papel de estraza que me vayas enseñando, de esta pieza los registros, que quiero las estaciones ver, de nuestro Sanc Pio. no sea que venga el viejo, Pues en verdad que hoy andamos Como con todos sus requisitos. ya he entrado acá, y es preciso, y nos pesque en el garlito. láminas, tapices, visos, contadores de Japón, ni de la China brinquiños. Esta es la mesa en que escribe. aquí en este aposentillo se casca, mientras tu ama, y tu andáis en pardos picos. no en muy malos ejercicios, Pues si el Cardenal Y Paulo? esta es la hora que estamos la dicha, que nos librara Esta ya muy Santo: Mos. Desde la de mazagatos Morón no hubiera acudido a templar de los papeles las crueldades de Pio, en Francia, y con requisito de cortarnos el cabello a todas tres, pero quiso por albricias de su officio: mucho a Morón le debemos, que al fin es noble, y benigno. no obstante, que algún suspiro no deja de ur por alla, mientras yo al socorro asisto. a mí me quito el officio. Con cartas contradictorias, quién no perderá el sentido? Qué despacho? Esta es la cama de estado, pero acá en este retiro viene a estar la verdadera, acá el despacho, y registro Él de los rotos vestidos, dos tablas, y un gergoncillo. Ves aquí la libreria de la Rota. donde por puntos les cuela del remiendo el beneficio. Vamos a la sala ahora. Mira: aquí de venticinco en este elevado trono forma rectos sus juicios. Este, en dando los oráculos, es su oratorio continuo; enciérrale, y yo le veo, que por el pestillo atisno, llegarse continuamente con lágrimas, y suspiros abesar los santos pies Ay. ay. Mes. Qué? Qué es eso? Qué te hadado? Ay: que el pecho me ha cogido Ay tal prodigio! Si amgo; pues es colijo, Voy a taerlo al proviso. Mira: y si hubiere lugar, Mos. Siempre andan aquestas, faltas Sefue? Ya halle la ocasión. de aquel Santo Cricifino: es mucho lo que los Lesa con un conto Divino. un desmayo, y no me deja, estar en pie. Qué? Quieres alguna cosa! porque me vive en ayunas. cosa muy caliente pido. de comida, y de juicio. Saque mi pecho atrevido del seno de sus pasiones venenos, y basiliscos Aqueste le he de poner a los pies del Santo Cristo, si es sacrilegio, no importa: no lo temo si es delirio; que mujeres despreciadas, publicados sus delitos en te destierros, rigores, carceres, afrentas, grillos, y a cortarles el cabello, penadas de un Pio, impío: para darle muerte a un Papa tenaz, cruel, enemigo, no tienen necesidad, donde está el dolor tan vivo, de ir por tosigo al infierno; ni, que se lo dé el absmo. Ya traigo aquí una chuleta, Es mucho, lo que se haido Mira como yo te auimo. Es muy crecido Y si vuelves a caer? No haré: agradezco, y estimo. Por cierto que yo he quedado Ahora verán en Roma, los que nuestra afrenta han visto, que es perseguir las mujeres, que es apurar sus delitos. que con solo el olorcillo al mismo Pero Jiménez arrobara por cuartillos. Ea Tulia: vete animando. apoderando mi mal. Abre, abre bien esa boca, que se cae, que se cae digo. no es mejor que caiga en mí? Vaya estotro mi mal: mejor será irme poco a poco, por si alivio, volviéndome a casa, puedo tener con el ejercicio. mucho más agradecido, que he llevado la bartiga, de caridad; solo el vino, es meneste que se busque, pues dice aquel aforismo: múyare senza Baco he dopierrori, hor fiera vita, altro ne senza core. Que es decir: Pio. Oh gr Rey de las Españas! hasta bartarte de vino nunca busques el palillo. quietud de nuestras fatigas, que cada día nos obligas con fine as más extrañas. Los tiempos de un Aurel ano, de un a Mar cio, a quien Gregorio el Magno alcanzo, de Honorio, Graciano, y Valentiviano, de aquestos Emperadores, los tiempos mira hoy el mundo, en un Felippo Segundo, venovados, y aún mejores. Tan de esta liga el primero en fe, que me escribe hoy, que ira por aventirero: la hasta empeñar su Tusón de socorrer escribe. la Cristiana religión! Llénete de bendiciones el col sus enemigos postrados, silicencia le doy y triunfantes tus blasones. Léeme de aquesta carta esta cláusula postrera. Monarca! Por quién vive o, y vean tus estados s Mos. La fortuna va de esferas, Que tengo yo que postrar, Pio Dadle las gracias aDios, Mi Rey no tenece en mí, Pio. Que en todo aura repatado, Y de mí, Pio. El Rey te conoce a ti? Mos. Fueron mis antepasados Ven acá: qué hacías aquí? En este plato a los garos según estrellas ensarta. Padre Santo, a vuestros pies, si no es mi silencio! pues allá me llegáis, ahonrar. que daros quiso esas leyes, en que los Papas, y Reyes miran lo que puso en vos. Y aún queda, llego a entender, vuestro mérito quejoso, mas yo algún día, Reinoso, que lo acalle podrá ser. mas que el ser vuestro criado. tengo por cierto. Padre Santo, no se acuerda mi Rey, cuando están mis manos, empleadas en serviros, tanto que tienen ya callos? muy sus grandes servidores, los Escobares de Ovando, los valientes Escobedos, y los fuertes escobajos. Y por el otro abolengo, El Mosconres másl idalgo, pues no le vieron jamás, sin moscones los Palacios. les metí su bastimento, porque como se acabaión los ratones Cómo es eso? Es el no haber más regalos Pio. Milagros son del ayuno. Mos. Y son tan grandes milagros, Pio. Justicia pide, Reinoso, que dieta, con que a otras cuadras se han pasado por traspaso. que si en Atocha estuviera hoy mi pellejo colgado, en llenándolo de paja, fuera un caimán temerario. A Señor? pido lusticia. Cumplire como hidalgo. Qué es cumplire? Que después. Mos Después? apelo: burlamos? y albrcias: dejadme un rato. Señor: no lo hagamos chanza: que no es cosa desimplato. y. Torres fundadas sobre flaca arena, elevados, costosos edificios, cuyos estribos vano os arma el viento, el Cielo abreves horas os condena, cuando por más que os vistan artificios, no tiene vuestra dicha fundamento. Ese es el movimiento de estos cargos penosos, que adora el mundo, y cuenta por honrosos, mientras con desengaño no vemos, que el lograrlos es a deño, puesto que en lo eminente de su exceso el subir más, es ur ganando peso. Oh carga dura! Oh ministerio grave! quien si no Dios tu pesadumbre save? De un Papa, que tocó la línea summa dice su solio, y que en la humana esfera llego a lo más: pero esa es vida triste pensión dorada, tormentosa espuma, cuando en esa inquietud de quien espera no mala parte del vivir consiste: y dado que le asiste todo aquel bien, que puede imaginarse, podrá un Papa llamarle feliz a todos visos? que recelo? hombre de más trabajos no ue el cielo, donde por un desvelo el más profundo, ha de tener contento a todo un mundo; y a Dios, cuyos respetos son más graves. Pues de sus casas le entrego ambas llaves. Como el arroyo que a su mar se arroja, tomo la piedra que camina al centro, como la tabla el naufrago procura, de esa suerte, mi Dios; con tal congoja por esas llagas, y costado me entro, fuentes de agrado, mares de dulzura: toda aquesta amargura solo en aquesos pies me a descubierto, el norte, y el acierto, donde me enseñan con profunda ciencia tan a resignación como paciencia para que pueda en confusión no poca aertar mis labios, y selar mi boca, Pero, esperad mi Dios: qué es lo que miro? qué asombro! qué castigo! que retiro Vuestros pies me negáis? Pues, o Señor que desconsuelo! como podre yo ir al Cielo, si no voy en vuestros pies? Ya se que mi culpa es toda la causa; tiranos son mis olvidos villanos: más baste, baste el rigor, mirad que esos pies Señor, son mis pies, y son mis manos. Nuevo asonbro! fuerte trance! que mal mi llanto se enjuga! cuando un Dios anda de fuga para que yo no le alcance. Pero apuremos el lance: que os siga, Señor, queréis al Cielo, pues a él hacéis camino: dad me lugar, porque mi Dios a ese andar que fuerzas no rendiéis? De un áspid ciega pasión Pio, Oh voz piadosa, y sonoja! Ya este es misterio mayor, pues aunque más enojado, nunca un Dios enamorado sus pies nego al pecador. Son las puertas del amor que en generoso raudal dan a ríos el coral; oy a sí quedo persuadido, que de estos pies lo encogido es punto más liberal. detubo de Dios el freno, en los pies puso el veneno, pero no tú el corazón. z, Los dos. De un áspid ciega pasión. Fue de la malicia fiera Los dos? Detubo de Dios el freno. Que aquí mis dichas dirán? Los dos. En los pies puso el veneno. Vaya el tosigo a este paño, Pere no en el corazón. Veamos: o cómo enamora! Cuando se vio si no ahora, sacar el Sol alaluz. Del veneno, y sus rigores noes nueva simulación buscar los pies de las flores, y aquí se fue a los mejores. la vara simpre acechada, mas la mis en está esfera no es hoy la vara primera, pero es la más bien librada. Bruto desvocado fue el furor de rabia lleno, y aunque tan bruto se ve, no tan malo, cuando le: dirán en esta ocasión, que no es el primer afán, que alos pies de Cristo están la muerte, y la melcición. Que el tiro llevo destreza cuando de piedad ajeno, si a la Iglesia se endereza, por desibar su cabeza: limpiemos, limpiemo los, pues ya se declaro el daño: quien no sacó desengaño claro de los pies de un Dios? Podre al corazón llega con nueva satisfacción si: que el veneno, y su azar, en tono sendían lugar: Este despacho Señor, Mor. Ya save usia, que cuanto Es el caso, que la llama Ese es otro inconveniente Pudiera ser que si el Papa Mor. No conozco que yo pueda Aunque la persona sea Mor. Entiendo Prometo, Señor, que mucho suplico a vuestra Emipencia, son cuidados de un amigo que por sus letras me empeña. está en mi mano hiciera por servirle, mas del Papa es aquesta una materia la más un cargada; darles a estas mujeres licencia de salir, o entrar en Roma, que lain quietud le recela de aquellas que sin estado viven propiamente sueltas. perlona de toda cuenta, que en la armada de saliga, desde Mecina la espera, para lo cual dejó una galera en Ciunavieja. mayor, cuando el Papa ordena con gran rigor, no se embarque mujer, ni la liga vea. el que la llama supitra no se embarazara en cosa de tan poca intelligencia, pues tiene su fin honesto. dar semejante despacho. de toda excepción? que aunque el mismo Don Juan fuera, cuando el Padre Santo tiene cerradas todas las puertas. vuestra rectitud aprieta, y que me hallo obligado, lo que nunca entendí hiciera arebelarle es sujeto, Mor. Colona? El mismo la pide. Notablemente me pesa: No son cosas muy opuestas, Mor. Cosa es que me deja ablorto! Aguardando Ya quién escribe Colona? Ya he dicho a vuestra Eminencia Mor. Bastar no Señor usia Pues vuestra Eminenciasepa, que es Marco Antonio Colona el general de la Iglesia. un hombre tan recto, y justo de tan elegantes prendas tauia en Roma esos cuidados? cuando al recato se ajusta una diversión ligera. Corremos con amistad, y es sil duda cosa cierta que si no es yo nadie en Roma lo save, ni aún lo sospecha. cuando supo su entereza, adquirir nombre de azore de mujeres en la recta Pues dice así, De la armada circunspección de su officio! Cuando debía a la Princesa más noble, y mayor fineza! save ajustar. La galera está en el puerto solo aquesta diligencia. que me escribe a mí, y parece, áltavo suesposa as son al fin que el mundo que a me nos fe aqueso sueña. Esta es la carta que escribe, ya que en hombres de mis prendas! si es servido me insea. he dejado esta galera porque a Mecina me lleve con todo cuidado a Helena, dondetausro su panques, Mor. Fuerte carta! Grabe empeño! Salga ella una vez de Roma, Que al fin allá te metiste Sí Señora: Y que cosas May pocas alabas, y aún me dejaron absorta. Poco valor es el tuyo. Pues a la más hauimosa Qué hiciste? Que ? Clamar al cielo, personas nobles la esperan. Espero obréis como amigo; solo en cargo la presteza. Colona. Pero contentar es fuerza a Colona: esa mujer haced Señor se prevenga reca ada, y mi despacho le tendrá franca la puerta. donde le tengo dispuesta seguridad, que esta carta tiene infinitas respuestas, pues nunca las falledades vivieron sin apariencias. Mi Tácito, y mi pasión ya veo al fin que me llevan: pero ha de haber esperanzas, mientras hubiere cautelas. en su cuarto cntreme a la desilada y halle a Moscódí a la sorda, mientras daba en el salón aud encia el Papa. viste; ma, tan penitentes todas, que confierso me admiraron, se la doy de veinte veces lo que yo hice de una sola. registrar la cuadra toda, salpicando con mí, quejas, Y eso llamas estar ciega! Que lo estube es cierta cosa: No te entiendo tus enigmas, Preso se veran, que ahora No es bien, Helena, que estrañes y ton voces injufosas cuanto encontraba delante, pues todo aquello es notoria hipocvesía, faltando la candad, y sin otra vazón más de la del gusto nos hace esclavas a todas con padrones, y registros que hay en las puertas de Roma. Dejan entrar a un hereje, y salir a todas horas, a un luterano, a un Judio y a muchos que si blalonan de amigos, mas son espías, y enemigos que nos tondan, y a una mujer que es Romana y su gencación toda le han de hacerinformación de nombre, vida, y persona. Entre aquestas sinrazones, estas afrentas, tan loca me vi, tan apasionada, tan ciega, con tal congoja, que a los pies de un Santo Cristo deje mis pasiones todas. que más ceguedad que hacer de la atriaca ponzoña, del autidoto veneno, y zicura de la iosa? yo confieso con mi rabia, que no me entiendo a mi propia, prolija, o escrupulosa, ni a tu casa mi venida, ni mi cuidado, pues logran hoy con unos buenos vientos seguidad mis dencias, Me tienen ya tan rendida, Todas son desgracias mías. Hel, Y en mí son desdichas todas, Quieres de Roma salir? Esa para mi era gloria Pues, Ya donde he de ir? Lo que importa Grandes cartas, y a buen tiempo. No creo dicha tan grande. Pues créeme a mí, y otorga, Vamos, y obre la fortuna El despacho que se pide y tal, Señor, vuestras cosas, que de la muerte no más me ofende lo perezosa. Qué queréis de mi paciencia? no basta, decid, no sobra el ver que por causa vuestra soy hoy el juego de Roma, la persecución de un Papa, de sus ministros la mosa, el blanco de la justicia, de su rigor la lisonja, sobre todas las demás propiedades de celosa! pues un destierro comprara hoy al precio de mis joyas. que no la merezco. para que mi amor conozcas, ahora vengo a sacarte. es el disponerte luego, que una salva vistosa, armada como ligera, siendo del Tiber lisonja te espera para el Casal, y en la calle las carrozas. Quiere el envite, señora. que no hay lugar de salidas en Italia, como Roma. que es deidad muy poderosa. el Yo, señor, solo he pedido Mo. Pues lo mismo pide aquesta Yo supe Mor. Soldados: estas mujeres Si no viera Mor. Qué? no basta en esta parte Estas mujeres es justo dequinas ringerte teral por la que miráis Helena, que habrá de ir con su criada. en vuestro nombre. por mi buena diligencia todos estos movimientos, la falva que se apresta en el Tiber, las carrozas que cargarla ropa intentan, sin más fin que libertar mi competidora Helena, Mor. De me acá usia la espada. de los trabajos que en Roma por Paulo a la dos molestan. Y supuesto que no tiene Por la puntaa de cogerla menos culpas, ni más prendas que yo; llegue despechada, Señor, a vuestra Eminencia, revelando desengaños, ardides, trazas, cautelas, de quen, faltando a lo noble, en el tormento me deja, con el desprecio a la vista, y con el duelo a la ofensa. en esas carrozas mismas repartidas, a la carcel las llevatéis. en esa Púrpura Sacra respectos que me aconsejan! de escándalos? y aún de temas? y haber quitado el honor con unas letras supuestas a un Príncipe que hoy expone susangre en bien de la Iglesia! que mi nombre las defierda. A de la guardía! Aunque vengan Al castillo de Santanjel tantas legiones de guardias como tiene el mar arenas. Rein, Fue de la piedad divina Bon. De suerte, que ni este mozo En todo caso, neguemos, Apar. Rein. Dime: que al fin, estos días Yo? lleve el diablo la cosa Dicen, que aquí entro del Papa Así: ahora se me acuerda: Ya qué entro? A qué? a su officio. el que tomarla quisiere. Tropece en mis mismos hierros: fue empeño de mi soberbia. ira usia, y entienda, que aunque es sobrino del Papa yo estoy del Papa más cerca. singular milagro, y grande. quién entra aquí dentro save? que anda mi amo de visajes, haciendo me más preguntas que le hacen a un ordenante. no has visto entrar aquí a alguien? (conperdón del mal lenguaje) que he visto entrar. Valga, y lleve, que sobre Tulilla cae. un enemigo muy grande. enemigo? ese fue el sastre. A hacer noche, y a tragase las telas del corazón con sus tijeras caimanes. Hízole al Papa un vestido para el fno; y sobre dale atcadado devevia. Apar. Deja aquesas boberías, No a mucho que en esacarle Aquí arria, pregún amos. Yo no me meto con nadie, Bon. Fuerza es en caso tan grave Rein. Dios que lo sabe lo aciae Señor; todo; son mustelios, Bon, Un delito ha sucecido Pues eso es cosa muy fácil? Cómo? allá por caniculares, le fulmino su Pamina: holo, seda, alona, ojalea, asorros, vintas, cerilla, guarniciones, llamares, faltriqueras, bebederos, comederos, ofícaales, tanto de minos, y de uñas, tanto y más cuanto delarte, y concluyó perdonana la mitad en buen romance. Mirad que oficio tenemo; dijo el Pontífice, y dadle gracias a Dios, que he llegado a que me perdone un sastre. y haz memoria si en contaste alguna perlona extraña? enconre con una vieja, bien extraño personaje ni soy yo de los que miran en quien entra, ni en quien sale; Dios le ayude a cada uno. que se haga mayor pesquisa. por sacar de la sospecha tantos como en clia caen. sciamentos, y ademane,: a faltado alguna cosa adado algún traso a traste! que ya de puras malicias tengo gracia de ignorante. en Palacio, arrojo grave, y no se sabe el auctor. yo me atevo a descabrilo. Mos. Saliendo a la calle, Bon. Y si esta inocente el pobres Inocente, y zurdo? tate; Digusado estoy, Marón: Cuando ha sido No se furda mi lisgisto Pues que ma, podía yo hacer? Mimatarlo, y al uitrajo y cogendo al primer zardo, dar con el eo una cárcel. que con mino poderosía es solo el protopecante. El Papa: san Nicodemus; y que levero semblante! vamos a meter la guardía por hay al primer almase. una pesadumbre grande me habéis dado. tan publico todo el lauce, por entender que era fuerza, Padre Santo, el que llegaste a vuestra sacra noticia no me parecio ociltarle. Viestra Sautidad perdone, si eexcedido en esa pirte. ahora, en que lleguéis a darme la noticia, que es estalo muy conforme a mu dictamen, Fúndase sí, en que debendo dar satí, sación más gaude a la agramada júlicia, por respecto, temporales, quizá de ser mi lobrino, con la pena de encenarle en Santángel os venís muy laus eclio a informiarme. de un cepo que le opromiese la gngana ente pefnes, Roma: Pio Qué novedad es aquesta? Dentro. Viva Colona triunfante. Novedad de novedades, sust ncjar luego el proceso, sevtenciarle amenitable muerie; y luego cuando mucho, venir donde confirmase yo el decreto, prevenido de valor para obligarme, caso que lo resisiese por fu res de came, y sangre. Buena es en los inferiores la resigugción, que guarde a la diga ded la casa, y el reseto al basallaje: mas cuardo son instrumentos del Príncipe, han de alentarse a entrar con el en disputas, moverle, desengañarle, porque es hombre, y puede crrar, y puede precipitarse, y deja le así correr, vendrá a ser desampararle. Salgamos de estas mujeres. Ázotenlas por las calles de Roma, y vayan a Francia donde lloren sus desafites. Y a ese mozo, haced que acudan personas doctas, y graves a que disponza su alma, y trate de confesarse con humildad: porque: Poma, Sanio padre. Viva nuestro Santo Pio. alegría de alegrías, venturas, quitapesares, pascuas, fiestas, novilunios, nuevos años, alman aques; una adanación que pasa Pio Rein Ya yo lo sabía de cierto: Pio. Quién fueros? Reyn El tesorcro, Pio. Antes Y que vuestra Santidad Pio. No hicieron bien en decirlo: A esta Coronada Sila la Ciudad de pare apare, y otra exhalación de voces mudas, y semivocales, que avisan con mudas señas la sorda inquietud del aire. Que pide albricia, Moscónl: cuatro Muzas, ocho Zaides, la Susana, y sus dos hijas, con Soliman, y Albaylde, que las saquen de múlasas: dos Hametes que las cuiguen: que Marco Automo Colona en la victorioso Marte; que es por las palmas Apolo, y por los laureles Dafne. Gracias le demos? Dios, herigno, y piadoso Padre, que así mira por su Iglesia. Sálganle los Cardenales a rezcbir, que es muy justo, al que a sí nos honra honrarle. que dos personajes grandes me lo dijeron (y que era sin duda) no a muchas tardes. y Mon Señor Cési, suele a veces el deseo prevenir felicidades. se lo dio así por constante. mas pues Dios lo auuncio, baste. traigo arendí, Santo Padre, por la más noble victona Dádselo a Morón, Colora, de la Ijesia el estandarte. Con decir que el Otomano vio como ocupaba el aire, se dicen puntualmente toda; sus fatalidades. Rico a vuestras bendiciones de mi mano lo fiastís, y hoy, Señor, lo resttuyo rico de blasones grandes. y rferídmuelos lances! Obedeceros Mor. Decid le al lugar tiviente, Sold. Ese orden de la empresa. debo, Sanclísimo Padre. que disponga en esta parte como os he dicho. voy, Señor, al punto adade, os lauces El primer imposible Que vencio de la liga lo invencible que en su interior el de su mismo asiento. Amagó aimnoble aqueste movimiento, viéndose en tres Coronas superiores batallarle en el cuerpo tres humores: la sangre alborotada, el pulso inquieto, ciertas, propias pasiones de un sujeto, que a hallarse sin cuidado tan honrroso al Cielo vieran su primer quejoso, pues con tanto desuelo en formarlas así, se esmeró el Cielo, cuando aún en puntos de menor esfera cada nación se tiene por primera. No fue ambición, fue sumisión sobrada, pues cada cual quería en la jornada que redonda la mano le fiasen, y que los otros dos se la juzgasen, Mudo la competencia toda la confusión en providencia, que llamó a los asuntos de un empleo el triforme deseo: y vencidos lo, Príncipes famosos a dejar entre si lo contenciosos, fue pronóstico claro de sus glorias contra Selín, fue asegurar victonas, a su Luna eclipsados parasismos, pues entraban venciéndose a sí mismos. y no fue el que llegase poco empeño, cuando al golfo más alto, de más grados El honroso bastón llego a su dueño, toda la elevación de más cuidados fue menester ganase, y adquiriese, porque en el Austria con su dueño diese; zona ardiente esta vez, si no templada, que convirtió en lo torrida lo helada, pues se vieron del Austria arder los hielos por mudanza de temples, o decielos Empuñole Don Juan: la armada dijo con sus voces de bronce el regocijo. No le quedo en sus torres a Mecina, pieza, esmétil, trabuco, culebrina sin consonancia; y si lugar les dieran, entre fuego, y amor le derritieran. Ocupo su Real, subió al Castilo, diose a ver a la armada, ya sol de sus aspectos, ya caudillo, donde Neptuno atento a la llamada de tanta conmoción, de fuego tanto, se volivó a retirar, no sin espanto, pues al ver su bastón, mejor tridente, su gobierno de mía, lo inteligente en la nántica cienca, por bileras repartidos sus vasos, y galeras, el desahogo sin que vela holgase, el reparo, y quietud sin que parase, dijo: aquí mi cuidado es importuno, pues donde está Don Juan; que más Neptuno? El esquadrón un Águila formaba, que nadaba una vez, y mil volaba. Con sesenta galera. Ándica Doria de verdes gallardetes llevaba la abanguardia, cuya gloria dio a Aufitrite lefenta ramilletes con que mientras la arnada yua pasando se estuviesen sus ninfa, regalando. Sesenta y seis galeras el batallón formaban, las que al señor Don Juan le gaarnecían, con enseñas azules, y veneras: algo detrás cual alas se miraban, en que los rayo; de Venecir ardían, fuertes galeras seis sobre sesenta, y donde de retaguardía otras cuarenta noble el Marqués de santa Cruz guiam, sin el núnero grande, que campaba cual volante escuadrón, de cuya esfera por más honrosas las echaron fuera. Dia Domingo, pues, siete de Octubre, día feliz en cuanto el sol descubre, siempre fausto a la Iglesia, pues fue dio consagrado a las rosas de María, dimos vista en el golfo de Lepanto al monstruo de las aguas, o al encanto, que embarcado, no en naves, si no en montes le eran poco lugar dos horizontes. A doscientas y treinta todas reales llegaban sus galeras principales: y en las demás será contar las lunzais, contar rayos al sol, al már espumas. De Halí su general, de Mahometo Virrey de Negroponto, delinquieto Calabres Uchalí, aquel renegado (tres cabezas infieles de un cuidado, que para oposición más enemiga quiso contra la nuestra armar su liga) pintar el alboroto, es un asunto vestido de imposibles, es un punto reservado al asombro solamente, cuando el mar o soberbio, o imprudente, hecha en sus hombros tan honrrosa prueta, al Cielo desprecio con culpa nueva, por decir, que aunque tenga entera una al mar sobraba aquesta media luna: pero en sus mismos remos quedaron corregidos sus extremos, castigando en su espalda sus pecados; no se vieron azotes más bien dados. Del fuego comenzo la voz extraña, que es batidor el fuego en la campaña; fuéronse las escuadras acercando, o por mejor decir, cnlangrentando: sacados los pertrechos de sus arcas acudieron de luga las tres Parcas: despídiose la luz, cérrose el Cielo, tocose la piedad sangriento velo: brazos, cabezas, peras, pies, y manos A to. n mon amas, volaban, y los viento; más humanos le encargaban al Boreas os llevase donde piadosa Tetis los llorase. en la región del aire competían por gabar a los vivos nueva; palmas! mas allá de la muerte se herían, y vio cuerpo el furor con tal sentido, que al golpe de una bala dividido, el medio en su galera reparaba, y otro medio en las nubes disparaba. Cuantos brazos sin cuerpos, y sin almas, La batalla, que en agia, y fuego hería, en un peso seis horas se estaría, hasta, que el gran Don Lope Figueroa, honor de España; de la Iglesia loa, dándole muerte a Halí, y envidia a Marte rindió la real, ganando su estandarte. Todo fue desde aquí rendir galeras, hacer cautivos despojar banderas: tanto, que de los triunfos oprimidos, nos vimos casr en punto de reudidos Docientos vasos grandes se apresaron, treinta huyeron, los demás se ahogaron, portributo preciso, con que al mar se pago campaña, y piso. Murieron diez Bajaes, seis Virreyes, veinte gobernado es belerbeyes, y otros cuarenta mil de varias suertes que compro nuestra liga en seis mil muertes? se libertaron quince mil forzados: quedan turcos tres mil aprisionados, y entre ellos del Halí baja dos hijos, que con pasos prolijos entre el demás despojo atras se quedan, tributos del señor Don Juan, que puedan a vuestros sacros pies, y a aquesta Silla lo que lefalta dar a la victoria, que es la voz de Cristiaba maravilla, siendo de nuestra fe la mayor gloria. El Cielo, Padre Santo, es cierta cosa que en nosotros venció, pues namerosa una manga de Ángeles arnados vieron desde susbancos los forzados. No fue milagro, cuando en nuestra guía la Reina de los Ángeles venía, y haciendo de sus Rosas nuevas galas, las cuentas del Rosario fueron balas con que Selín entre dolor, y afrentas quedo alcanzado en tan divinas cuentas. el triunfo que en los golfos de Lepanto la tenido la fe, que ahora llama: A queste es, Padre Santo, al clarín más sonoro de la fama: para que en la de Pedio firme Nave i apla so empece, y sufanza, acae. Victor por vida de san, Pio. A sido granel enefcio Aquí, Piedad Santisimo Padre. Aunque perdidas ovejas y cola quien lo reprutua: tiene el mozo gran memoria, así fuera la chaveta. piedad soberana, inmensia de un Dios, que a su cuevta toma las descnsas de su Iglesia. Quedará en el Baticano tan feliz victoria expresa. Vamos ahora a dar gracias a San Pedro, donde es fuerza, cantar él te Deum. a vuestro sagrado llega, Padre Santo, un pecador, reo de graves ofensas: conociendo estoy mis culpas, apelo a vuestra clemencia, porque esta feliz victoria coronen piedades vuestras. mitad nos ya arepentidas. Yo, que soy lamas pervesa Mor. Dia es Señor, que se vea Pio. Baste a Paulo por sentencia, Tal Padre el celo próspere. Justo, y Pio, que la Iglesia Al punto quemo mi libro Voy a cobrar esas moras. de las mujeres, por causas solo a Dios; y a vos expresas, a vuestra piedad apelo generosa yuestra mano. que se vuelva al Bosco, donde yo le ponga alguna tenta: no me ha qe ver más la cara: Dios le ayude allá en su tiera. Estas mujetes elijan conventos, adonde puedan profesar, que yo los dotes les daré: y todos entiendan, que ha sido piedad sobrada, a tan gran victoria, atenta. tiene llena de blasones en armas, virtud, y letras. mudando en el Bosco idea, Jarifila, Zaida, a peiras! Y si algún escrupulo so no viere en esta Comecia casamiento, mire bien, que atres por lo meros llegan, puesto que se meten monjas tres mujeres, y que espejan en las rejas de un Convento el yugo de esposas buenas: Y aquí discreto Sevado de más, que podrá casarse también con las faltas puestras nuestro buen deseo, y dispensse lo noble con la imporencia. puso termino el Pocta al Gobierno Milagroso: y a pedir perdón empieza.
