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Texto digital de La fuerza de la sangre

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Atribución tradicional
Guillén de Castro y Bellvís
Atribución estilometría
Guillén de Castro y Bellvís Segura
Género
Comedia
Procedencia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La fuerza de la sangre. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/fuerza-de-la-sangre-la.

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LA FUERZA DE LA SANGRE

JORNADA PRIMERA

Vencérate mi porfía, Ya es muy tarde Dónde vas? Suelta Escucha xtraña estás. con valor. Ten cortesía. primo del alma que estés tan cruel Estoy furioso. caesele salen qu Diego y Lavinia Caésele la daga a los pies de Lavinia. y tomala ella El acero es más piadosso, pues que se rinde a mis pies, y tus tratos inhumanos, con tan rabioso despecho, me sacaron de su pecho y te escapan de mis manos. Suelta, por Dios, que ya enfada Escucha o pierde la vida, amante soy y ofendida, Quiere lavinia dalle Eres mujer arrojada. con la daga Por eso, por ti, por Dios, mis ansias te han de mover. no somos después de ser primos hermanos los dos nacidos en una casa, criados en una cuna? pues una sangre tan una quien la altera y quien la abrasa? no me adoraste, y me dejas? Con qué te pude obligar? Aun tienen menos lugar tus razones que sus quejas Eso dices dices? Si es verdad, que antes de darme ocasión al uso de la razón, terendí la voluntad. Si después con tantas veras del alma puesta en tus ojos. fui siguiendo tus antojos alelo al vuelo de tus quimeras. si por tierras mares vientos anduve ardiendo, y volando por servirte, adevinando tus veloces pensamientos. Si pagaste mis desvelos, por lo que de ingrata tienes selándome con desdones, y abrasándome con celos, si en vez del dichoso empleo debido a mi confianza, marchitaste mi experanza y forciste mi deseo, si quede muerto en tu olvido, por tus manos arrojado, y en tu amor desesperado y en tus desprecios corrido. porque te quejas si ahora tras un año llega el día, en que para esposa mía quiero un ángel que me adora? Yo confieso arrepentida, ese trato esa mudanza, pero con nueva esperanza te prometo nueva vida. vuelve a quererme A quererte como prima, y como hermana. pero verásme mañana casado Veré mi muerte. Con la más bella mujer del mundo. pinsinta que araiano do sanos ¿Qué te has casado? el corazón me has dejado u. ¡Ay, cielo! ¿qué he de hacer? Diego Lavinia vete que te espera tu escudero, y yo a mi Lidora espero que es mi esposa Matarete. aquí la esperas Bien puedo. Del todo el alma destuyo. Que este ligarral es suyo, y es el mejor de Toledo, y mañana será mío, porque legoces mejors. si te burlas de mi amor, celos tengo, y tengo brío para vengarme Sospecho que estas loca Si estaré Dame la daga Sí haré, eoo pero envainada en tu pecho. Vete que el honor me toca de tu padre, ¿qué dirá si te halla menos No hará que está ausente, y yo estoy loca, para vivir con recelo de lo que a mi honor conviene. Vete, que mi esposa viene. no podré que soy de hielo laba y dando bellezas tantas a la tierra por despojos que se miran en sus ojos los árboles y las plantas. fuentes y arroyos, después que la vieron desde lejos para serville de espejos corren a besar sus pies. retira los rayos bellos el sol que los suyos siente, mueve el aire mansamente las ondas de sus cabellos. y viene haciendo favores a mi eperanza dichosa de paso su mano hermosa, cogiendo y sembrando flores y en su donaire es de suerte el ojer y el esparcir que apenas puedo advertir si las coje o si las vierte Si mis dichas consideras, si sus temores previenes, Vete Lavinia, ¿qué tienes? Corre, Lavinia, ¿qué esperas? parte huyendo del castigo, teme con mortal desmayo, que no te alcance algún rayo aquel cielo tu enemigo. Tanto mis penas dilatas? tanto sus glorias aumentas, que con desprecios me afrentas, y con envidias me matas? para vengarme villano, del agravio que me has hecho, no tengo rabia en el pecho? no tengo acero en la mano? pues todo me da osadía matar os tengo a los dos. loca estás Téngame Dios, de su mano ¡ay honra mía! tened mi furia violenta, que corre tras mi rigor y tropezando en mi honor vendré a caer en la huerta. quédate, no en paz por cierto, antes un presta mudanza veas morir tu experanza en la guerra que me has muerto, y antes que logres su amor, de la que mi mal pervite, un tirano te la quite, y te la goce un traidor, perezca con breves daños la que tu esposa ha de ser y si la has de aborrecer Dioste la guarde mil años. y tanto en ella te enojen sus ojos, qué llamas, cielos, que entre nublados de celos rayos de afrentas te arrojen, pero piensa que no en vano pasó el acero que ves desde tu lado a mis pies, desde mis pies a mi mano. que, pues para ser cruel me sobra tanta razón Yo he de verte el corazón se echo hecho pedazos con él ¡Ay ingratoLavina El ver sus duelos alguna pena me han dado pero en gloria la han trocado sale lidora mis ojos que son mis cielos larga licencia he tomado, mas por disculpa prevengo solo el decirte que tengo la que mis dichas me han dado. logra tan buen pensamiento, ye. Hace Lidora, como que te quiere ir Con todo, señor a no saber que es amor le llamará atrevimiento mi ladre ¿Qué importaría viéndome contigo el verme? es yerro favorecerme Quién mañana ha de ser mía? Perdona Escucha, señora. Mañana, yo te prometo detenerte a ti el respeto, que a mi padre tengo ahora? Isbela y encuentra con Lidora que serva Prima, dónde vas Is bella Fenla que aunque es maravilla el atreverme aseguilla, no me atreveré atenella. Altente y habla a tu esposo, Prima que en tan justo trato es descortes el recato, y el temor es melindroso. no permitir que la vea el que su dueño ha de ser no es cordura en la mujer. Y el esperar que lo sea para serville mejor no te parece que es justo? Si son tibiezas del gusto, no las merece mi amor. La honestidad en la honrada, no es por sivieza tenida. Suele la honesta encogida, abrasarse enamorada que el honrado encogimiento sundado en la honestidad abrasa la voluntad y encoje el atrevimiento. Aunque pusiera la suerte. tan dichosa para mí. menores causas en ti de estimarte y de querertes, por ser condicha tan clara, con gusto de mi albedrío, elección del padre mío, te quisiera y te adorara. El entendimiento apura la fuerza de la razón, mirando tu discreción competir con tu hermosura. tus soberanos despojos dan tal gloria a mis sentidos, que no sé si los oídos tienen envidia a los ojos Tu padre viene Ya llego a temblar de sus rigores. Aberto viejo padre de Lidora y ella. queda vergonzosa con los ojos bajos No produce malas flores la huerta, señor, don Diego Las manos quiero besar por quien cogerlas espero. mill abrazos, daros quiero, Lidora, vuelve a mirar a quien tú, si mereció, que no estabas como ahora bajos los ojos Lidora, antes que llegase yo. con verguenza los humillas, levántalos que es razón restituye al corazón la sangre de las mejillas. favorece sus amores mientas dura el ser galán que después deudas serán lo que ahora son favores. levanta los ojos, y mira ad Diego Ya los estoy recibiendo lleno de gusto y de amor. Por responderte mejor te lespondo obedeciendo. porque no hubiera podido de turbada y balvuciente mi lengua Divinamente tus ojos han respondido? en cuyos bellos despojos mi buena suerte cmienza Es muy propio la verguenza poner la lengua en los ojos. Aiyo o diego, ya es tarde y hay poco de aquí a mañana, Con merced tan soberana voy ontento Dios os guarde. esta noche ya vecina, con secreto y oledad pienso entrarme en la ciudad con mi hija y mi sobrina y en mi casa esperaré con vuestra dicha y la mía, que amenaza claro el día. Y yo sin alma estaré hasta merecer la mano de mi esposa Yio a los dos os bendigo Plega a Dios, que amanezca más temprano No falte por un amén. Sol que escondes tu belleza, baña en el mar la cabeza, vuelve a darme el parabién, vuelve a correr o a volar. O quién pudiera tener para obligarte a correr el que te pudo parar. ane y sale Claudio, Grisanto rodulo Iganzalo lacayo de noche ¿Qué obscura noche Parece fálamo del mismo amor, Tiempla el tajo su caloro, y su cristal resplandece entre tinieblas mejor. de esta apacible ribera me despedo que quizá vendrá a ser la vez postrera que la vea. No será Si Dios quiere. Dios lo quiera. Vase a Italia En eso ha dado. Ya quisiera haber partido. Y partís desesperado por galán aborrecido, o por amante olvidado? No, por Dios, por excusar de un casamiento los lazos quiero irme Por no estar? de una mujer en los brazos, se aventura en los delmaros y ha hecho buena elección, entre dos males forzosos. Por Dios que tiene razón porque son más peligrosos los que más mudables son Demás de eso, estoytentado de vivir, pues he nacido. viendo el mundo que he pensado que en el mundo no ha vivido quien el mundo no ha buscado. donde me diere mi estrella, ocasión me embarcaré? pasaré a Italia y en ellas Deso las dos sicilias veré a la fértil y a la bella, y después de haber corrido lo mejor de Italia, en flandes serviré al Rey atrevido donde, si Dios es servido, pienso hacer hazañaas grandes. A loque de Isalia trata con más guso me aventuro, que aquello de la piñata caso, cabalo, buturo, presuto, carne, salatas, me sueña bien Yo lo juro. De lo qe flandes reniego, porque me dicen que llueve plomo ardiendo y firan luego como acá pellas de nieve, allá pelotas de fuego, y esas serán para mí pesadas carnestolendas, Lleváis agonzalo Sí. Y aunque dejarme pretendas, iré rodando trastí. En efecto os vais mañana. Y el poder partirme luego tomará de mejor gana. pero mi primo d Diego dificultades allana, por mill causas obligado quiere que asista en su boda. Con Lidora se ha casado. Y ejemplo de España toda es la mujer que le han dado. No es Lidora la famosa, nunca vista y celebrada por discreta y por hermosa la honesta la recabada entre santa y melindrosa? La misma A un ángel la igualo y en ella solo condeno el mejindre y el regalo. Yo que le sobra de bueno es lo que tiene de malo. Dice bien, gran soledad hemos tenido Es muy tarde Y la mucha obscuridad hace la noche couarde Gente viene Así es verdad cuerto, Lidora, Isvela, un criado como que vienen del cigarral Allí ¡ay gente Y es muy poca para lo que suele habers. Muy sarde dese de ser. Sirva ahora en vuestra boca El callar de lesponder. Bravas parejas Callar? a todo A espacio, por Dios. as corrieron No hay dudar, Si los quieren tripulars de estos cuatro escojandos. Buen talle por vida mía? Parecen las sevillanas, llegase Verles las caras que Llegase a ellas como que las quiere ver todos conel El respeto de unas canas obliga a más corfesía, un hidalgo soy honrado. No os habemos conocido. De turbada he tropezado. En mi brazo habéis caído, y en mi pecho habéis entrado. Poco tenéis de cortes Mas tuviera de dichoso, a ser vuestro Entre los pies traigo el corazón medroso. Es gran liberbad Si es, pero es mala la ocasión, y paciencia es menester bizarras dos mozas son. Amigos esta mujer si me lleva el corazón. al tropezar mal segura sacó una mano a quien vi, venciendo la noche obscura, foquela, y fue para mí fuego vivo en nieve pura. mill ámbares despedia, divino aliento arrojaba, que de su boca serías, pues ardiendo regalaba y regalando ofendía Qué te hayas enamorado tan presto Estoy lo infinito y dejaréisme obligado Si seguis este apetito en que me siento abrasado. Haz tu gusto, ve sin miedo. Nuestras vidas aventura. Vamos, y veré si puedo con una gran trabesura despedirme de Toledo. sallilles quiero al camino, y robar esta mujer. Ellos se van a perder porque tan gran desatino a escuras se deja de ver, banse y dicen estando dentro ¿Qué pretendéis aha villanos? ¿Qué hacéis, señores Traidor, saldrán tus intentos vanos, que la fuerza de mi honor he de poner en mis manos No ha de faltar. en Dios rigurosa espada. Grisanto, llevando en brazos alidora oenzalo ayudándole Ayudámeza a llevar, que pesa más desmayada. vane Lleva pesado el pesar. Alberto herido en la cabeza Acabadme, dónde váis traidores, Hija querida, crueles en todo andáis, porque me dejáis con vidas, pues el honor me lleváis? Esperad que tal consienta el cielo? Anima el valor. pero en vano me atormentas pues me desmaya el dolor, y tropiezo con la afrenta Aia, A cielos soberanos, en delitos tan atroces castigad estos villanos, donde llegan mis voces haced que lleguen mis manos. Dios mío, si te obligo, lomortal de mis desmayos, castiga a quien me ofendió, pues de sus cielos los rayos son más ligeros que yo. Hlija del alma, no des fanta torpeza a mi agravio como dejaste a mis pies Rodolfo y isbella Daré voces No las des. Eilo Sen la mano. Cierra el labio. ¿Dónde me llevas A ver en más oculto lugárs. Si sabes favorecer cómo te sabes quejar Justicia, Calla mujer y favorece Esono. antes perderé la vida. porque ninguna nació que sea más bien nacida ni más honrada que yo ¿Quién ere? Sí te lo digo me afrento, que afrenta es lo que intentaste conmigo, y el publicalla después está en tu mano Bendigo, tal discreción ¡Cielo santo, y tu insolente y fujor isemo a que finsordo, a mi llanto, disimulando la voz te encubres el rostro tanto? Porque recelo infinito el ser imprudentemente conocido delincuente antes que sega el delito. Es muy grande, espera, tente Y aun por eso estame bien No ser de ti conocido Mucho te détienes ven tropel de gente ha corrido a esta parte Y sabes ¿quién? si es la justicia Vendría del cielo Callando pasa, no te afrentes y confía que le he de dejar en tu casa. después de estar en la mía, o matarete No vas presto Calla ¿Qué he de hacer? Camina No puedo más. ¡ay honra, puesta en mujero peligrosamente vas insanto y Lidora. Jesús mío El daño aumenta Si da voces ¿Quién me toca? fápale la boca no hay que corrarme la boca Ya he visto a escuras mi afrenta, Callarela, ¡ay desdichada, yo entre tinieblas perdida, lacivamente ofendida, tiranamente gozada. Sabes quién? Soy n humano, hombre? ¡Oh, ¿quién eres que has qué inferno obliga tu pecho? Qué furia mueve fumano? no me toques, tente atrás no llegues Bien he pensado Del cuerpo sólo has triunfado, mas del alma no podrás. quítamela que es honrada y podrás con dicha incierta gozarme dos veces muerta, pero ninguna culpada inocente en todo fui, Y aunque Notable valor. Me afrentaste tengo honor, para Dios, y para mí. tente, suelva, echa pedazos pienso estar Cielo ¿qué haré? Antes que otra vez esté lacivamente en tus brazos, daré voces, que si calla mi lengua en esta tormenta, por no publicar mi afrenta gntaré por no excusallas. Grande valor ha tenido si es principal yo he quedado en sus melindres cansado, y en su ofensa arrepentido. Estrio el ver que no llegas conociendo que me estimas de mis penas te lastimas, y en tus furias te sosiegas, entre piadoso y feroz, callaste y debe de ser que no hablas por temer que te conozca en la voz. sieres hombre principal, de mi honor lastima ten, haciéndome solo un bien en descuerto de este mal pues que mi desdicha es tanta llégate piadoso y pon una daga al corazón, o una liga a la garganta. Mira si obliga tu pecho el querer solo de ti que tomes venganza en mí del agravio que me has hecho. vuelve a honrarme, llega ven a ser piadoso homicida, que quiero que con mi vida muera mi agravio también. Por Dios que me ha lastimado Suspenso estoy y perdido. Y de no haber merecido un remedio tan honrado, al menos mi pena aplaza. por tu honra y por la mía de esta afrenta me desvía, de estas tinieblas me saca, porme en la plaza mayor y de allí yo acertaré a mi casa, donde iré con qué dicha, y con qué honor? ¡Ay mi padre, muerta soy. Perdido estoy de perplejo, de mis amigos consejo quiero tomar, a eso voy. Fuese y la puerta han cerrado. Dónde estoy? ¿Qué haré? ¿Qué espero? menas e si en a cona de las mas como inocente muero, en el limbo me han dejado. pero son desdichas todas todo es horror, todo es muerte. que bien celebra mi suerte ya víspera de mis bodas ¡Ay don Diego, ya no mío porque de mi afrenta soy que no sabré donde estoy? si sueño, si desvario o se engaña, este sentido o este es se da, luego es llano que su dueño no es villano, aunque en las obras lo ha sido. las paredes fras tanto mal querecela, el alma? atentando iré. Esto es puerta, allá entraré. ase sale ant esto es ventana, abrirela ycondalo Será mujer principal? Es sin duda, pues es quien sabe proceder también con quien la tratan tan mal. Pues qué piensan hacer de ella? Pues aborrezco el casarme piso en duda, por no obligarme, excusaré el conocella. haz lo que habemos tralado, ya que buscando un amigo, encontre solo contigo. No es mal amigo un criado. Hablándola tú, podré al idora así no ser de ella conocido. atentando por la pa A un tiempo sentí el mido, las señas Y la ventana cerre. las señas del aposento imprimiré en la memoria. Esto haz Graciosa historia estremado pensamiento. Oyes, señora ¡Ay de mí! vienes resuelto, a matarme? no llegues Mas ¿qué ha de darme pensando vengarse en ti con una tranca ¿A qué vienes? hablando menos seror, hablas con ajena voz, O nuevo expíntu tienes? Por darte menos enojos, engo, señora, aponerte en la calle, pero advierte que he de vendarte los ojos. Yo uno quiero estimar y esotro es razón que haga llega en una daga Si me los quieres sacar No porque serán muy bellos. Antes soy tan desdicha que porno verme afrentada gustaré de etar sin ellos. pero palabra has de darme, así el cielo, te de vida, pues me dejas ofendida, de no seguirme al dejarme, porque es razón, aunque estoy en ser que tan poco valgo, pues no sé dedónde salgo que no sepas donde voy. itilatan el lo dio de todo el mal que me hiciste, Esto por descuento quiero Por la fee de caballero te lo giero ¿Qué dijiste? ¿Qué dices Burlando estoy. Hasta en esto ofender quieres. Llégate, y en lo que olieres conocerás lo que soy. camisa que sirve un mes olera a mil serafines pues no olerarás a escarpines, aunque me huelas los pies. etas vendada ¿HAy tal mengua? tiéntale la cara gonzalo lacay aparta quita villano, no hablaba con esa mano quién habla con esa lengua Irasme siguiendo Sí, Perdona e la mano prisanto callando ¡Ay suerte inhumana, esta si es menos villana, y más cruel para mí. pues con dudas me atormentas, y me afrento con rigores Lastao No llores Vuelva el cielo por mi afranta? que con mis ojos la mira No llores HAy tal nobleza Quiero dalle a la terneza lo que le debo a la ira. ¡Ay padre. Llorar me ha hecho. Aunque voy entre estos lazos tan sin honra a tus brazos Dame lugar en tu pecho sin haberse curado HAy tal pena, hay tal rigor? pues en mi vegez cansada hace báculo la espada, ytrueca y trueca en mengua el honor. que vengo loco confeso. porque confierra tan fiera la vida perdido hubiera, a no haber perdido el seso No fuera tan mal mirada, mi desdicha entre la gente, pues que tengo de inocerte lo que tuve de forzada, mas pues venir sin honor fanto el alma me atormenta y yo sola se mi afrenta, disimulalla es mejor. Sospecho que desvarío con las quimeras que hago. En esta inocencia pago al cielo. Sobrina Dio? ¿Dónde has estado? A Toledo vine huyendo de la muerte, y tuve tan buena suerte, que pudo guiarme el miedo donde estuve retirada encas de una amiga mía, hasta que llegase el día, ¡Ay mi hiza desdichada. ¡Ay, señor, herido estás, en el alma me lástima, el cuidado de tu prima ellla hiere mis entrañas más. Sabes de ella Sólo sé que yo la anduve buscando toda la noche, llevando mi desdicha en cada pies. placam no me ha quedado en Toledo deen a cona de la plaza, calle, puerta, esquina que no buscase sobrina a mi hija muerto quedo. hasta ahora, que he venido con vergonzoso arrebol porque no me viese el sol tan afrentado y corrido. y no tecuras? Mejor me estará sobrina mía, que ardiendo mi sangre fría, revierte a buscar mi honor. ¿Túeres cuerdo Y es locura. este sentimiento hacer siendo deshonra el tener en las afrentas cordura? Déjame, no me cnsueles. Señor Vete Ya te dejo. Muerto soy pobre tus desdichas son crueles. Qué diligencias podría hacer con este cuidado un hombre tan desdichado y Padre del alma Hija mía, ¡Ay padre, duros enojos. Tu herido Sangre se atreve a tu respetada nieve labarela core los ojos. pero en nieve tan honrada no es justo que yo derrame otra mancha más infame ¿Qué dices? ¡Ay desdichada, ¿Cómo vienes? Con afrenta. huyendo vengo, señor, con otra herida en mi honor más cruel y más sangrienta, Dime la causa, ¡ay de mí! Pues que me enoja la vida pon veneno en esta herida, y mátame, acaba di. Anoche que ninguna tendió su negro manto, en quien pudiese tanto la contraria fortuna pues que dio a mis querellas rayos de afrentas en lugar de estrellas. cuando vi los autores de tan infausto hecho y opuestos a tu pecho sus aceros traidores cuya fuerza atrevida fundo en mi afrenta, el acabar tu vida puede muerta de espanto, mis sentidos en calma, pero al cobrar el alma entre ongoja y llanto, con su nombre en los labios viendo tinieblas, y tocando agravios? me hallé sin accidente, aunque con menos vida, de unos brazos asida tan deshonestamente que cayendo en la cuenta no puse duda, en conocer mi afrenta, sentí cobarde y loca delitos tan atroces y atajaron mis voces tapándome la boca y así calle afligida, por no verme afrentada y conozc Misquejas acomodo tiernamente al oído de un infame atrevido que respondiendo a todo con términos villanos mudla lengua hablaba con las manos de nuevo me afrentara, culpada de inocente, pero animosamente defendí, que gozara a pesar de mi estrella con alma el cuerpo, que goce sin ella para esto obligaba y amansa, y a furiosa, pedía temerosa, valiente amenazaba, con que a voces diría en su insolencia la desdicha mía y entre rabia y ternezas, clamando por la muerte a pesar de mi suerte, vencida su aspereza, de mi llanto forzoso se obligó racobarde o ya piadoso. Que me dejaba? al cerrar de una puerta, y temerosa y muerta por ver adonde estaba fui atravesando al fombras tocando sillas, y pisando sombras. sí atinadamente paruna puerta entró, que la y una bertana encuentro que la abrí fácilmente por donde vi a la luna, que era menos infame mi fortuna. porque vi con cuidado una cama escogida, bien dorada y vestida de Damasco y brocabo, con su colcha extremada y parecióme blanca y encarnada. vi en todo el aposento con formes colgaduras, Y en cuadros de pinturas Escuro el pensamiento, en un famoso estrado, sillas de Terciopelo y debrocado. dos escritorios bellos, vi, que en obras sutiles cvanos y marfiles compitén y sobre ellos burias y penetes, y entrambos puestos sobre dos dufetes. Saca un crucifijo de plata dela de llanga llí este Cristo había que mi pena acompañas, a quien una peaña de ebano Justenía y a quien lleve conmigo por tener de mi mal tanbuen testigo. luego salí asaltada, de mi ofensor que vivo hablando, aunque imagino ld que con lengua prestada que la suya sin duda porque era conocida estuvo muda. aque al fin, por despojos a esta afrentosa guerra, salir dando a la tierra la sangre de los ojos por ellos una venda de tan injusto agravio, indigna enmienda Así por deslumbrarme mi calles me llevaron. mas cuando me dejaron donde pude quitarme de la vista un pañuelo vi mis menguas a la luz del cielo. creique murmuraban de mí los elementos, me filvaban los vientos, las piedras me gritaban, el alba sereía, Yo pensaba que de mi sería Así, triste he venido a tus pies, padre amado, si con honor manchado, no cn valor perdido, Dame tu honrado acero, y sepa el mundo que inocente muero. vale a quitar la espada y él la detiene Hija, hija, ¿qué hacer quieres? Necia, rnfame quieres ser? Padre, padre, que hacer puedo? afrentada? No lo sé. todo es en mi confisiones, no te puedo responder mas de que soy desdichado. Tan descompuestos que hacéis Don Diego viene a sus bodas. Es mi desdicha conél Y sus deudos le acompaña ¡Ay, Lidora, de esta vez se públican mis afrentas. Ireme, mas donde iré cuando toda soy de hielo de la cabeza a los pies? yalen onoro, Lavinia, prisanto, roduo don Diego Está esta casa encantada, Riego al cielo que lo esté? Esto es ontento? Esto es boda? En tierro debe de ser. Cielo Divino, ¿Qué es esto? qué ha sucedido, qué fue? Vos herido a vuestras canas se pudieron atrevers. labe sobre el revuelvo cabello puesto el manto que tenéis Señora También lloráis? Mucho siento que lloréis. lindos ojos Extremados. hasta morir lloraré. Señora, señor, el seso y hasta el alma perderé Lastimado me miráis? Callando me respondéis? ¿Qué he de hacer ¿Qué he de decir i de tna one do die s No habláis No os espantéis Si callo, si no respondo ¡Ay cuitada qué aire? que hay en garganta y en lengua siendo el pecho un mongibel, muchos nudos que tragar, muchos hielos que romper. no podré deciros más, y aun pienso que no podré de que con ser vuestra esposa quise honrarme y quise ser la más dichosa del mundo, siendo vos lo mejor d él. con el orazón os quise, con el alma os estime pensando que fuerais mío, pero ya no puede ser Os vais Dejadme, no puedo decir más, muriendo iré. Vos, señor, ¿qué me decis? que puedo decir ni hacer? si mi desdichada hija ahora diciendo fue que quiso ser vuestra esposa y que ya no puede ver? ¿Qué es esto Isbella O Diego, Sospecho que desde ayer hay grandes inconvenientes, cuáles fueron no lo sé es la fortuna voltaría y las más veces se ves, que lo que hoy hubiera sido. mañana mañana no puede ser. ¿Qué haré tío, aconsejadme Sobrino, ¿cómo podré, si aquí me tenéis corrido con muchas causas de ver que hayas juntado parientes, y amigos con quien podéis auforilar vuestra boda, y que callando él porque cuando pudiera haber sido digan que no puede ser. Tío primo, amigo Hermano, sobrada razón tenéis, y nosotros de ofendernos. de que con llanto y desdén tan honrado casamiento digan que no puede ser. vase de Por Dios que ha sido gran menguas y que sentilla podréis, honrando vos esta casa, hacer el trato y después entre espanto y confunsiones decir que no puede ser. aquí fincaron las bodas, donde pensaba comer hasta reventar, parDios. gran mal, pues cuando pensé beberme un cuero de vino, dicen que no puede ser. Mi maldiciones te alcanzan ya enemigo, ya cruel, con esta venganza el cielo me quiso satisfacer con el alma te aborrezco, y aunque quisieras volver a mi gracia no quisiera, ni aun ver tu sombra querres. pero pruébalo y verás como respondo también que pudieras ser mi esposo, pero ya no puede ser ¡Ay suerte ¿como la mía? hay tal pena? ¿Qué haré? todos mi agravio encarecen, todos me dejan con él. Pues que todos me han dejado, por mis ofensas volved, cielo, sol, luna y estrellas, pero también respondéis porque ponga a mi garganta un cuchillo o un condel que pudiera ser dichoso pero ya no puede ser as dal fin de la sor de la comedia de la fuerza de la sangre corta da

JORNADA SEGUNDA

Afuera, aparta? uno dentro como que pasan carreras cand de caballo que más bien salga Gente, espera Dios te valga ca de la a un niño que se llame Luísico herido en la. y sacan cabela y fuera de sí el niño Eta muerto Creo que si. cea de le sale or HOla tened este caballo Aun respira n los bos or. Murió, su belleza admira, en brazos quiero tomallo. con que terneza de enojos a su mal el alma aplico, la sangre de este angélico es imán para mis ojos. Tomadle con un pañuelo la sangre blanda la mano. llamen luego un cirujano, id, corred, ¡Válgame el cielo mis sentidos deja en calma desmáyame como así el la derrama? Y a mí me la está haciendo en el alma. ha extremado punto llego, como entre nieve tan fría viendo su sangre la mía, yerbe con tan poco fuego? Mas no sin causa me aflijo, fuera de lo que es piedad. porque veo en esta edad un retrato de mi hijo. esto mismo era grisanto a estos años, ¡ay de mí! mi niño y a vuelve esí pero como tarda tanto el cirijano, mejor será llevale a su casa, o a la mía, porque pasa ya de limite este amor, Sabe alguno, cuyo es? No, señor, dejanosle. criadod Yo mismo le llevares, moro. que aun tengo brazos y pies. gran cortesía gran fuerza tiene en mi pecho la sangre que hubiera hecho a proceder de la mías? al gran ildefonso santo, si es que su vida dilata, daré otro niño de plata tan grande y que pese tanto. banse y salen Diego y a ¿Dónde vas Siempre tasti. Eres sombra de quien voy laver huyendo A lo menos soy la sombra de lo que fui. do mes d elos No me amaste? ¡Ay penas tales? En materia de querer son el hombre y la mujer dos balanzas poco iguales, pues no pudiendo medir la fineza del amar suele la una bajar cuando la otra subir. pues tu pensamiento anduvo tanalvo y tan bajo el mío, llora ahora, que yo río baja ahora, que yo subo. pues te aborrezco es mentira, Bien le quiero, ¿qué me quieres? Déjame, vete, y no esperes. Mucho dilatas la ira. cinco años por tu mudanza, habrá que estando sin mí, con casarme te ofendí, si fue ofensa la venganza. Después de esto arrepentido, y de Lidora olvidado con el alma en el cuidado te he adorado y te he servido, pues en cinco años te di tan larga satisfación merezca un pleno perdón. Sirve hasta siete, y así quizá le merecerás. Sí haré, pues tu gusto es, Y si me engañas después sirviré otros siete más. siblio la partes pues tan varia es la suerte Vuelve, si puedes ahora, a casarte con Lidora quizá volveré a quererte? No la he visio desde el día, que me dejó tan corrido. Ya curioso habrás sabido que fue aquello Dicha mía, pues por medio de aquel mal a este bien aspirar puedo. para casarse en Toledo, viviendo del cigarral, dejaron su padre herido, y matáronle un criado. demás de esto han mormurado, lo que jamás he creído. fuese entonces a Alcala, donde tres años ha estado y habrás otros dos que ha tornado, y en Toledo ahora está. mas porque escucharme quieres lo que ya sabes do mí. Gusto de Oírtelo a ti muchas veces Cruéleres. Mi ladre viene ¿Qué tiene? que de gente acompañado tiene el barrio alborotado. Con alguna pena viene. sale onorio y sus criados que traen aLvisico vendada la cabeza en los brazos deun Notable cura le han hecho. No es peligrosa la herida. Por asegurar su vida diera sangre de mi pecho. de e e e e eco deen e s Señor Señor Hija amada? sobrino, vengo obligado de un suceso desgraciado a una compasión honrada Mirad este ángel, llegad que aunque os habrá parecido en la desgracia caído, no en la hermosura Es verdad Lindo niño ¿Qué decís? Que es un ángel Si por cierto ¿Quién sois Sobrino de Alberto. Y cómo os llaman Luis. No le deis más ocasión de responder que se inflama la herida en mi propia cama le poned Brava pasión, Más primero habéis de ver vivo un retrato en su cara de Grisanto Cosarará, lo mis debio de ser. a esta edad Extrañaa cosa Dios lecure, Dios le guarde, El pecho tengo cobarde, y el alma tengo piadosa llevalde, y no hagan neido, que le podría ofender, no le pudiera querer. mas, si le hubiera parido. travesose en la carrera que Antonio pasó, y atropellado quedó, como sya muerto fueras, lca a mona do m donde su tierna cabeza un rio de sangre fue, llamado de ella, llegue con lásaima y conterneza, y tan grande que a mis ojos alborotada salía. viendo su sangre la mía, entre desmayos y enojos, con él en los brazos, sui como si fuera tu hermano, a casa de un cinejano curándole, volvió en sí. dijo entonces, como ahora, que era del alberto sobrino. Alberto, a lo que imagino es el padre de Lidora El mismo. Ya yo he tenido Dieg noticia de la hermosura del niño Bella criatura, Mas no del ser parecido tanto a tu hijo con ser una osa singular. Don Diego puede avisar a su tio ¿HAy tal mujer, Señora Por orden mía, sabrá ya con lo que pasa, que no le lleve a su casa, por estar cerca a mía Albero y Lidora algo descompuestos ysalen Si así llegas, cosa es cierta, que aventuras nuestro honor No puedo menos, señor, vengo loca vengo muerta Loco y muerto, vengo yo. Murió mi sobrino yas. Señores, adónde está. No, señora, no murió, más llegad, cn más reposo y no asaltéis su terneza que a heridas de la cabeza el sobresalto es dañoso. Viene con pasión, señor, perdonalda, que es mujer Serviros he de querer Mucho la miras, traidor Muchos rigores resisto. Lavinia, con ella ve al niño A servirla iré. Al entrar Lidora, mira a todas partes espantada ¡Válgame el cielo, ¿qué he visto? Voyme, porque en tal cornada será en mi afligida cosa ver aLavinia celosa y a Lidora lasimada Pienso que de hielo soy, pero he visto en un momento Cesas en este aposento que me asombran, loca voy. Tan descompuesta, Lidora. y luego tan sin sentido fuerza de la sangre ha sido, que hierbe en su pecho ahora, pues pudo hacer en su pecho pinsinn anaa de España fieto. una acción tan poca suya, bien se parece que es tuya hecho. la gran merced que niehas Aunque cierto hubiera sido hacer lo mismo por vos pero agradecelde a Dios lo que en esto os he servido, porque puso tal belleza en este vuestro sobrino, que sin otra causa inclino mi lástima a su terneza. dónde nació? En alcala mi sobrino el ser ledio? de honrada madre nació, aunque no la tiene yasí, y así a mi casa ha venido, donde su hermosura y nolua fanto a mi hija y sobrina que le han criado y tenido tan notable amor, después que alaban por él ya Dios. y con ser viño en las dos niña de los ojos es. y así al saber que quedaba su sobrino herido y tanto, mi hija se cubrió el manto, y a mi sobrina que estaba algo enferma la he dejado, diciendo que se bestía mientras por ella volvía, a sacarla de cuidado, así deslumbrando estoy, la sospecha, qué lidora pudo dar Id en buen hora. Con uestra licencia voy. Alberto y sale lidora y lavinia aparte Sin duda es este el lugar adonde yo me perdí. Mirándote tan sin mí como tú debo de estar. porque me tiene admirada el verte como perdida, admirarte suspendida, y suspenderte elevadas ¿Qué hace el niño Estaba ahora durmiendo y sin calentura. Gracias a Dios que asegura su vida Pero, señora, que ves en este aposento? que a todas partes le miras te suspendes, y te admiras, conterneza y sentimiento. No me basta para esto el miralle con cuidado curiosamente aderezado, y ricamente compuesto? Vivia estos entresuelos antes que a Italia se fuera mi hijo y curioso era extremadamente. ¡Ay, cielos Y ahora los vico yo, porque siempre ver querría Memorias suyas La mía sientes Según esto, no mintió. do lobro si n acos Sientes su ausencia En extremo que era de mí amuy querido, y como tan larga ha sido mas la sierto y más la temo, cinco años debe de haber que se fue Fue el mismo día que tu boda ser podía, y que al fin no pudo ser Porque no quisiste honrar Osa es cierta, cosa es clara. Mi linaje Yo me honrará. pero dejémoslo estar. volverá tu hijo? Sí, ya le espero con cuidado, porque le tengo casado y vendrá luego ¡Ay de mí! ¿Qué tienes, señora Qué te congoja Es una nube. que de mis entrañas subes a mis ojos Siéntates. siéntase y onorió en una silla y el Del sobre salto será que de esta herida he tenido. El color tienes perdido. Y el seso también lo está. ¿Qué te congoja no lres? lloro tan perdidos bienes. Yo estoy cansado Tú tienes algunas causas mayores, dimelas por vida mía. Es grande mi desventura De mi amistad te assegura, de mi valor te confías. pe ta l eto que mi palabra te empeñó que en todo te satisfaga. La velez tributo paga, al cansancio con el sueño. ¿Qué miras? ¿De qué recelas? ¿Qué dicen? fingiré ahora ¿Qué duermo Mucho, señora, me animas y me consuelas. Y así sabré lo que ha sido el mestrarse apasionada, que es necedad muy usadas Vuélvense a mira el fiarse de un dormido. dal vieso Y a duerme pierde el cuidado de que escuché tus razones, que imita a sus condiciones, y tiene el sueño pesado. Pues son tales mis desdichas, que no pueden ser mayores de tu secreto las fío, por no decillas a voces. para casarme a otro día, ya pasada me dia noche de mi cigarral salí, que ha detenerme, obligóme Plubiera a Dios no lo hiciera, lo que de ordinario pone en cuidado a las mujeres para en tales ocasiones. acompañaban conmigo el ontento y los favores de mi boltaria fortuna, Mi padre poco conocida entonce mi padre una prima mía un criado y alcanzoles de mi desdichada, estrella, las insconstancias veloces. Pues ya llegando a Toledo con seguros corazones nos salieron al camino unas furias unos hombres con atrevidas espadas, y con intentos traidores, de uno de ellos me vi asidas, y desmayada, llevome. Notable maldad Prosigue Si nos oye No nos oyes. Vuélvense a mí ar anono Digo que al volver en mí me hallé en los brazos de un hombre donde, aunque vi escuridades a mi ventura conformes, pude ver señales ciertas de afrentas y de rigores. de mi agravio vencidos mis mujeriles temores, echa un tigre una leona aunque para serlo entonces me faltaron los bramidos, por impedirme las voces, empendí con pecho fuerte, estorbe con trato noble. el volver con culpa mía al suyo atrevido y torpe, en fin cansado, o piadoso, fuese, ya escuras dejóme abrí a tiento una ventana, que piadosa fue, por donde pude a la luz de la luna hacer memorias de bronces. las señas de un aposento que ya mis entrañas rompen volvió luego mi ofensón, y de su casa sacome con una venda en los ojos. Mira si es justo que lloren tan grande agravio ¿Qué traición. vuelv recelándose no la oiga honorio. No te congojes? que es un tronco cuando duerme, Si nos oyé No nos oye. Los despojos de esta guerra sangrienta afrentosa y torpe fue el crecerme la barriga y a su tiempo con dolores en el cuerpo y en el alma una tenebrosa noche sacar este ángel al mundo, para que vean los hombres que admirables son las cosas que el sumo hacedor dispones. pues ahora con su herida por quien tu padre inclinose a fuerza de sangre suya, a darle tantos favores. para venir a esta casa entrano el cielo medio ocasiones, y entrando en este aposento vi cuantas señas conformes me mostró entonces la luna, las que ahora componen curiosidades tan grandes como mis penas feroces, las colgaduras la cama para mí de campo entonces, donde mi cauto enemigo cogió mis primeras flores. los escritorios, los cuadros, todo, encerteza me ponen, de que este muchacho es hijo de tu hermano, a quien perdone el cielo la ofensa mía. ¿Quién vio extrañezas mayores? Del otro lado se vuelve, no nos oye no nos oyes. Cuando me vi asegurada de una cosa que me pones, en cuidado ha tantos días creció mi desdicha al doble, el decir su padre mismo que le ha casado en el orbe n hay mujer tan desdichada No te aflijas, no tongojes que mis favores te ofrezco, si aprovechan mis favores, con el alma he de servirte, pero desvía ocasiones de qué te miré d Diego, y sus celos me congojen, uea que aunque le dos deño ahora, porque se casaba entonces contigo, téngole amor, que al que me tiene responde? primos somos y muy cierto que contrato honrado y noble suele la sangre, que es una erbir en dos corazones. O lo que sabe un doriido, ¡Válgame Dios! qué ilusiones. Ya despierta Calla ahora, Ya nos ore, yanos oye, Jesus mil veces, bien dicen que son los sueños vapores que suben a la cabeza y disparates componen soñaba que era mi neto este niño, ved por donde pudo venirme este dicha. y soñaba que una noche En vos le engendró mi hijo. ¿Quién vio dislates mayores? Él nos ha bido No hay duda Pero en los dos reconocen tan buenas partes mis ojos que fuera dicha conformes hacer verdadero el sueño Estimara esos favores, pero ya le habéis casado. Aun faltan las bendiciones de la Iglesia y ser podría, file pone Oiga el cielo esas pues ha oído mis querellas. Bien lasoye, bien las oyes, también soñé que alavinia porque a su amor crresponde la casaba con don Diego. También me oyó qué temores me afligen De esto te espantas? de eso Lavina te horres? suele la sangre que es una herbir en dos brazones. Diego es sobrino mío y pues su valor conoces, Quién duda con el casada que estado y vida mejores? OÓígate, señor, el cielo. Yame oye, ya me oyes ¿Qué te ha dado? Esa es la casa. y estos son los entresuelos, donde estuve Muerta, ¡Ay, cielos. Enferma estás Se me abraja. el alma que ha permitido de mi fortuna el rigor, que donde perdí el honor venga a perder el sentido? Mi padre y mi prima son. Llega ¡Ay, cielos soberanos. Dadme, señor vuestras manos. Que yo os las vese es razón. Pienso que os habéis cansado Señora, qué enferma estáis. Sanaré, si me quitáis de mi sobrino el cuidado. Dónde le veas ir quiero mod contigo Merced me harás. Que le voy queriendo más mientras más la considero. es sin duda sangre mía, vaso Isbella y onorío y sale iego Sin mí me llevan los pies donde tengo el alma Eles quien me detiene y meguía. comúnica tu contento con tu padreAa Hablán Lidora al verto Así lo haré. No llegues esperate donde te alcance su aliento, porque no te abrase haao lavinia y don Diego pie calla que no está Lavinia bella, mi alma para ofendella, ni mi fe para dudalla Pues tan en mi gusto estás, Oye lo que ha sucedido. Los cinco años que has servido te premian, no sirvas más. Y eso es cierto Averiguado y yo a mi suerte bendigo, escucha porque lo digo. Lo importante está escuchado. Jesús, que sabe mi tío nuestro amor Y en ello viene. Quién como yo gusto tiene con más causa y con más brío? Eso de su pensamiento imaginas? Y aun espoco Su nieto le tiene loco, y yo lo estoy de contento Un ángel había de ser, tu valedor Yo querría ser ya tuya Prima mía, muerto me tiene el placer. Es mi dicha la mayor. Porque no acierto a decillo Que entréis a ver aLuisico dice onorio, mi señor. Veré la restauración, de mi honra Entrar podemos Sigustáis Señora, entremos. Quédate tú es razón? pues te adoro, obedecerte que verme no deseas? Porque a Lidora no veas quiero yo dejar de verte. banse y queda solo Diego O amor, qué desiguales son tus flechas. y más fiacada pecho das la suya. ¿Quién hay que a tus rigores no atribuya el volver a estimar, lo que deshechas? de la crrespondencia te aprovechas, porque el perdido ser te restituya y en la desconfianta amante tuya tienes por hijos, celos y sospechas. entivia tu calor la confianza, la ingratitud te mata confiado, y entre la confusión de estos abismos dispone la materia la experanza pica la envidia, aliéntase el cuidado, y vuelvente a engendrar tus hijos mismos. Sale Isbella algo alborotada ODiego Señora mía! Forzosa ocasión os estás. que me importa hablar contigo, en otro lugar quisiera. pero como no me escuchen nomportara que me vean. aquella infelice noche que pudo con sus finieblas quitalle al día tus bodas, a costa de tantas penas de entre sangrientas espadas me facaron medio muerta. a una casa me llevaron llena de asombros y en ella entre ruegos y amenazas dando blandura a la fuerza, a escuras perdí, mi honor, acompañando a mis quejas, y sacándome después toda en lágrimas deshecha cuando el alba sereía en vez de llorar mi pena, aunque conocí la calle no puede atinar cuál era la casa y cn esta duda llegué, callando mi afrenta, donde me viste afligida, aquella mañana mesma cuando te dejó Lidora, y quizá por sucedeella también lo mismo que a mí. pininohacar yo conoza de e aso ¡Válgame Dios, qué me cuentas? Ahora d Diego, escucha, ahora, señor, espera, umiendo a ver este niño, he conocido en las señas que esta es la misma casa teatro de mis trajedias. cuantos son los entresuelos dónde estamos En hilera cuatro y todos a un jardín sacan ventanas y rejas. Por todos ellos pase. Y por Dios distintas puertas con escaleras iguales se sirven y se rodean, Grisanto los habitabas Pues ¿quién puede ser que sea Mi ofensor en esta casa? No soy yo, aunque vivo en ella, pues un criado Jepus ¿Qué dices? No se atreviera rodulfo, que es gran amigo de Grisanto ser pudiera, que estas dos puertas abría con una llave aestras. pero grisanto habrá sido que tiene naturaleza isolente y atrevida. deja que de Italia vuelva, y volveré por tu honor. ye le Vuelve, señor, por mi afrenta, mujer soy y bien hacida, y tú caballero, piensa que suele ser la piedad el toque de la nobleza Salen honorió, Alberto, Lavinia, lidora y criado, todos alborotados. Rodulfo ahora eapeas, y sin grisanto, ¡ay de mí! ¿Qué nuevas me trae, ¿Qué nuevas? Saltos me da el corazón. ¡Ay, cielo, si fuesen Buenas Melancólico Rodulfo Dame las manos. ¿Qué es de Grisanto lengua tengo asida al paladar. Mas ya en el semblante muestras que son grandes mis desdichas. Notable desgracia es esta. Si es que murió mi esperanza? Rodulfo, acaba cuemienza, ¿Qué es de mi primo Señor. La dilación me atormenta, y es sin duda un desengaño menos mal que una sospecha Dadme la muerte, señores, en descuento de la pena, que vengo a daros ¡Ay triste! Hasta el alma tengo muertas. Después que de Toledo nos partimos y por tierra anduvimos trabesando la galía habiendo visto lo mejor de Italia, engeneua, Milán, Roma y benecia, por cuya fundación se estima y precia, llegan si ven acona de la llegando a la gran Nápoles grisanto, en ella isustró tanto su hidalgo nacimiento. que era la suspensión del pensamiento, murado y admirado de la gente, por galán, por discreto y por valente no ha visto Italia, un español soldado. de tantos adorado con maravilla extraña tuvo por nombre el honrador de España, pero en viendo tus cartas como es justo, dejó los suyos por seguir tu gusto. de Nápoles partían las galeras más suertes y ligeras osa cierta sería, si el de Miranda en ellas se venías, en fin en una deellas embarcados, dimos auviento velas y cudados. de puerto en puerto con el tiempo manso, aplicando al descanso el seguro hospedajes, Felicemente hicimos el viaje, la mar tan apacible, como bellas, hasta tomar las pamas de Marsella. allí dichosamente descuidado, que de por mareado tan cansado y dormido, que con ser de Grisanto prevenido llegue a embarcarme, cuando ya ligeras surcando el mar volavan las galeras. y viendo sin remedio el alcanzalla, dejando de mirallas y dando de mi estrella quejas sin ocasión, desde Marsella oríla posta y supe en Barcelona, que al pasar por el golfo de Narbona luchando con el viento más contrario, el mar furioso y vario las galeras corrieron nunca vista borrasca y se perdieron cuatro de las mejores y en la una iba grisanto O mísera fortuna, Ohpadre muchas veces desdichado. Oh, hermano, el más amado. Es infeliz mi suerte. Yo tuve culpa en tu temprana muerte. En mi desdicha, su desgracia fundo Valedme cielo que me falta el mundo Pobre gonen que en tu edad florida acabaste la vida Onunca, yo viniera, donde instrumento de estos males fuera. entrovan diciendo un mucho ruido Él es sin duda, el cielo nos socorre, Fabio avisa a felicio orre corre. Quéruido es aquél? Suena ruido cuando estoy sin sentido, y el alma se me abrasa en mi casa se alegran En mi casa? cuando yo lloro las desdichas mías regocilo en mi casa y alegrías? Sobrino, cortaldes las cabezas a los que en mis tristezas a los que con mi llanto se regocijan y se alegran tanto. Grisanto con muchas plumas y criados Señor, grisanto viene ¡Ay dichamía, i en a cona de la no memates ahora de alegría. hijo, hijo de mi alma, Qué te toco, ¿Qué te veo? Qué he merecido tu mano? y su bendición merezco? Hermano, dame los brazos. diego primo Dallos con el alma quiero. Amigo Hermanos míos! Tan pocos amigos tengo. no hay brazos para gonzalo? gonzalillo, si por cierto aquí están los brazos míos. Gracias a Dios que me veo, y no en los brazos del mar. señor, por dichoso os tengo, acompañado también. Mucho a los que miras, debo, todos lloraron tu muerte, cuantos temirán suspensos. Por una merced tan grande mil veces sus manos beso. Las vuestras besamos todos. Tan suspensa el alma tengo, que estoy muda Bellos ojos, hermosa mujer por cierto. con el honor me celo el gusto, es gentil hombre en extremo. deilo con la duda me lástimo, con la experanza me alegro. ¿Quién te libro de la muerte Grisanto Dios es tan bueno. que hace milagros mayores. este fue grande, sabeldo. de las jomas de Marsella nuestras galeras csalieron midiendo el viento y la mar, la es la esperanza y el deseo. más pocas horas después, porque llegara más presto la noche, túrbose el día y es forzáronse los vientos. encontraron se furiosos y entre las ondas pusieron también la discordia misma. hizo la noche en efecto tan tenebrosa y cobarde que nunca los ojos vieron de tan espartosas nubes el horizonte cubierto. turbáronse los pilotos, y los comitres dijeron con las lenguas de lospitos la congoja de los pechos, amainan todas las velas, previenen todos los remos, dando respuesta a sus voces los relámpagos cn trueños. la gente se atemoriza y desde lamar al cielo suben querellas humildes y bajan rayos soberbios. divídense las galeras, y corremos a árbol seco grande parte de la noche, pero enfurecióse el tiempo y el mar vomitando espuma furioso, hinchado y soberbio, deshizo entre montes de agua timón, árbol, popa iremos. Aquí las confusas voces se es fuerzan haciendo al cielo, entre genidos y quejas otos, plegarías y ruegos. el poco el pueras de qu nuestro ya perdido leño. dio al trabes en un escollo, menudos pedazos hecho. que de cosas hubo entonces, que al mismo rigor vencieron? que de cuerpos sin cabezas brazos y piernas sin dueños, y en el agua su mergidos hombres partidos y enteros, unos al esquife ha sidos, otros al escollo mesmo. otros en menores tablas valientemente se asieron. Así se escaparon muchos porque quisieron los cielos que a buen tiempo amaneciese y que no estuviese lejos fabarca que es una tierra donde llegamos, entre ellos gallardamente atrevidos gónzalo y yo, dando el pecho al mar, y dando a los brazos fuerza, brazón y aliento, y aunque cansados después le tuvimos más entero. para dar paz a la tierra, y hacelles gracias al cielo. Y yo que tuve cuidado de unos doblones sirvieron para enjugarnos después, perque porque no bastará el fuego. y comprando otros vestidos tome la posta, temiendo que no llegara rodilfo, como ha llegado primero, a daros tan malas nuevas. mas llegué tardes Fue a tiempo que entre la muerte y la vida estaba tu padre viejo. otra vez quiero abrazarte, y también que sepas quiero Cómo te tengo casado. Siempre, señor, te obedezco. es por dicha está señora, con la que me honraste Bueno, Buen gusto tienes grisanto. Y estremadamente bueno. Esta, señora es lidora, hija del señor alberto. Habla Aonorió con un criado al oído yvase el criado Dios se la guarde mill años, su honesto recogimiento solo a conocer su nombre nos dio lugar en Toledo. Seáis, señor, bien venido. Loca estoy, pues tengo celos. Alidora al oído Tuyo será, no lo dudes. alella al oído Túyo será, si yo puedo. Dios loquiera Dios lo quiera. si vnen Si cobró con tan buen yerno tanto honor, seré dichoso Sale el criado que envió onorío con un retrato Mostrarte el retrato quiero de la que ha de ser tu esposa, ¿Qué escucho, ¡Válgame el cielo. ¿Con qué dudas me acobardo? Con qué gustos me entretengo? es muy rica y principal, y discreta en grande extremo. De discreta, y no de hermosa te la alaba, ten por cierto que es fea Lo mismo digo viendo el retrato dice Jesús, y qué extraño jesto? Jesús, y cuando en el mundo se ha visto retrato feo? Pues es abaro el pintor, harto más debir de serlo Naturaleza. que es un mono con cabellos, tocado como mujer. Es monstro ya él como pienso sin que mi padre se ofenda, excusar tal casamiento, ¿Qué te parece Grisarto? muy mal. Negarte no puedo. La verdad debe de ser, de como que como los ojos tengo en él y en tarta hermosura, aunque fuera menos fiero, me pareciera espantoso. pero aunque fuera su dueño la más hermosa del mundo, mío no pudiera serlo, porque la noche del día que me partí de Toledo, rompiendo con la de Dios las leyes de caballero, forzar pude una doncella, quién era, no conociendo, y cuando me vi en peligro entre mares y entre vientos con juramento hice voto de que a Toledo volviendo la buscaria en llegando, y siendo su nacimiento Hidalgo me casaña, con ella. Estraño jureso. El mismo pecado hice, de que aDiós la enmienda debo. Ya es dichosa mi experanza Con más confianza espero habla con isbella. si en a cona de la Tú saldrás Con tu intención Habla con Lidora tu lograrás tudejeo. Pues ¿cómo no te acobardas cuando ya con ojos tiernos viste a Lidora del voto? Fuera en Dios la ofensa menos el romper por esa cara un voto y un juramento. pero por esta señor, aunque hubiera mil infiernos, fuera pequeño castigo. Loco me tiene el contento. Ya es tarde, para después el tratar de eso dejemos, y vamos grisanto ahora donde tu retrato mesno veas en un ángel. Vamos. Que dulces ojos, que bellos ¿Qué gentil hombre es grisanto? Celos me pierden el seso. Muy bien me parece isbella, Adónde miras don Diego? a mí me mira no más. A solos tus ojos quiero. deo e o Bueno, por Dios, ya en el mundo Todo es amor todo es celos.

JORNADA TERCERA

Al gran dide fons he dado lo que le ofrecí Señor? tanto me habéis obligado, que a vuestro pecho el valor quisiera pedir prestado por mostrarme agradecido. Por salud un mesoro en poco hubiera tenido, por un niño que es un oro dalle de plata, que ha sido? ya yo he cumplido por vos el voto Luis, llegad, somos amigos los dos? Si aguelo Plugiera a Diós. que hubierais dicho verdad, tenéis alguna ocasión para decírmelo. ¡Ay, cielos! si advierten mi turbazón, Responded fuis Aguelos todos los viejos, no son? Es el rapaz extremado. Mucho donaire ha tenido. En mucho hubiera estimado, que tu nieto hubiera sido, pues dicen que es mi traslado con que lo fuera se entiende de Alberto Bien yo lo creo, con libertad os pretendes. Perdonad que un buen deseo antes obliga que ofende El ser libres los soldados son despojos de la guerra, Celos tengo averiguados. Pues pisáis segura tierra, silla libre de mares airados, tratad de cumplille a Dios el voto, no siendo ingrato. Antes de rompelle trato, si me dais licencia vos, con el dueño del retrato. Cumplille será mejor de eso mi esperanza trata. Mirando ad Diego Tienes celos a traidor, lla parte Es posible que me mata y i. con celos tan muerto amor, Licencia es bien que nos deis que os habremos enfadado estos días No dejéis la casa que habéis honrado, sin que del todo la honréis. todos me habéis de ayudar acierta averiguación. que he querido dilatar hasta tener ocasión, que me diera más lugar. quiero que cumpla grisanto el voto que ho ha suspendido pues sé que le importa tanto el mostrarse agradecido, no menos que al cielo santo. haré una gran diligencia, buscando a quien ofendió. Señor, si me das licencia, haciendo mi gusto yo miraré por mi conciencia, Por los dos quiero mirar. y del tuyo y mi sosiego con Alberto he de tratar. Hábrale dicho o Diego. mi desdicha, no hay dudar y guerrá hacerme su esposa. Si en algo servirte puedo, Será obligación forcosa. Con mil suspensiones quedo. Y admiento a ser dichosa ale rodulfo, claudio y gonzalo Mill amigos solo ver ¿Cómo vienes han querido. Estos días has de ser para todos bien venido. Paciencia habrás menester para tanta variedad de tratos y cortesías. Si va a deciros verdad. cansados son estos días. Ya no cabe en la ciudad parorata tu nombre Quepa en tu pecho el mostrarte agradecido, ve a recebillos los dos solos hablan Sospecho yendose que estás picado Y perdido. agradado y satisfecho. de Isbella Tienes razón. a las dos prumas sirvamos Vendíréte mi intención, con vuestra liencia vamos Bellas en extremo son. Ven El cielo soberano leguía Y vos ángel mío. Va a comer Aun es temprano Queréisme mucho Si tio. déjeme besar sumano, Sí, mas el nombre de Aguelo no me le quitéis, por Dios. Si mi aguelo Mi consuelo. grande fuerza tiene en vos ae lostre mi sangre, guárdeos el cielo. Vengónzalo hablar te quiero. A servirte es bien que vayas. ¿Qué de osas considero? qué bravos tres en raya dejamos en el tablero. ane los dos y quedan las tres mujeres En qué puede haber pensado Diego, pues suspendido sólo ha visto y hacallado. aún no lo tengo sabido y ya lo tengo llorado. llevame tras él seme van los ojos llévame el alma también. perdonad, cierto Antolos, me llevan. Decille es bien. mis celos y mis enojos. A mi prima he de decille, mi contento Aunque me impida la verguenza hablar le quiero. ¿Qué recelo? Preima Pama qué me decías, Isbella? Lidora, ¿qué me decías? Escucharate primero. Digo, pues ¿quieres que diga, digo, que viendo agrisanto cuán tiernamente tenira y que tú le correspondes con el alma y con la vista cosa que de tu recato no la creyera en mi vida he querido prevenirse, que grisanto es prenda mía, porque es el quien de mi honor las verdes flores marchitas. ¿Qué dices? ¿De qué te turbas? ¡Ay y bella ¿Qué suspiras? Prosigue, sabrás después que me ofende, y que me admira Bien te acuerdas de la noche cuando a casarte venías con diego Bien Isbella. me acuerdo Pues esa misma? me trujo el traidor grisanto a esta casa y ofendida en el honor me dejó vine a ella y conocila, porque pude al salir de ella cuando del alba la risa de puertas y de ventanas por los resquicios salía mirar estas colgaduras esta cama y estas sillas, y de estos adornos mismos las curiosidades mismas. ¡Ay mi prema mucho sabes, que bien discreta y fingida hablas con mi propia lengua, eso decirte querría. de quien supiste mi historia tan presto? ¿Qué dices primas? Basten las burlas, no más. ¿Qué burlas? ¡Oh ¿qué desdichas? De verás hablaste Isbella? Luego no sabes, que el día que estos aposentos v con ocasión de esta herida, ono sí en las mismas señas que son ellos donde había siendo la causa grisanto, perdido ri honor envidia? tienes de mi mal, Lidora, o burlas de mi desdicha, dejaburlas por tus ojos. Yo burlo? bueno sería. verdades te digo Isbella, Verdades, estoy perdida. Jesús mil veces Jesús qué confusión es la mía, Isbella Lidora Adviera Considera No terinidas. a la pasión Tú la tienes. lidoyeyelmira Mira Nuestro parentesco esgran Y nuestra amistad antigua Mas en materia de honor. Por esta materia misma Mil vidas perderé yo. Y yo perderé mil vidas. Yo digo verdades puras. Yo digo verdades vivas. Calla Calla Pues alguna de las dos dice mertira. No soy yo Ni yo tampoco. Esa es pasión Esa es envidia. Luego a las dos hagozado sólo un hombre, ¡ay tal desdicha? No es posible basta isbella, Vete con Dios y nompidas el cobrar mi honor perdido? Vete con Dios y desvía Pidora, el inconveniente de cobrar mi honor perdida. Matarete, si me englas. Matarete, si porfías. Tú te atreves a mis glorias. Tú te opones a mis dichas. HAy sementida ¡HAy villana! Ati traidora Al falsa niega No es prisanto No es prisanto? sale grisanto Con qué dudas? Con que enigmas que en el pecho le revientan habla mi padre, estos días? Estoy por hablalle Estoy por hablalle, s facilda mucho el cumplir este bobo. ¿Qué pretende mi enemigas? Mi enemiga, ¿qué pretende? Sosi la verguenza misma. Hablaréle, aunque memabe. el miedo ¿Qué guardía? me detiene? Y a ella llega. llegó en fin, por mi desdicha. menos verguenza ha tenido. pero siempre en esta vida la que más verguenza tiene suele tener menos dicha. Señor, grisanto Señora, ¡Ay, ¿en qué te sirva Vengo. ¿Qué tienes? Verguenza tengo. Son lágrimas Al traidora. Lloras? Y con causa lleró, Pues cuando vengo señor, buscando honor a mi honor, pierdo respeto y decoro. soy ensanto, estoy perdida. Yo la mujer desdichada, a quien gozaste forzada, y a quien dejaste ofendida. ¿Qué escucho Pues también sabes? que en linajes y en haciendas mis calidades y prendas son honradas y son graves, pues que ninguna nació con más noble nacimiento ni que tenga el pensamiento mas en su punto que yo. aión el cristiano hcelo, que en tu valor conocí cumple el voto, haciendo en mí, lo que ofreciste al cielo. Que le habrá dicho que espero para informarle mejor. ¿Qué he de hacer? ¿¡Ay tal rigor? de fortuna negar quiero. ¿Qué dudas Este cuidado en esta ocasión forzoso, no es responderte dudoso, si no escucharte admirado. Yo, señora, nunca he sido lo que me quitará el vero que el forzar y el ofender deshacen al bien nacido. dije el cuento y fingí el trato a mi padre un intento, de escusar y s casamiento con el dueño a el retrato pero yo piensa sin falta que en mi vida quite honor, si en mi espada ves valor, con que oobre el que te falta. de ella dispón y de mí y perdóname, señora, otra vez la pierdo ahora con la vida, escucha di, cuando el alba amanecía aler de esvos mismos entresuelos siona cona de an a ver mi afrenta en los cielos no me sacastes y fue el día qué te fuiste? ¡Ay, cielo Santo, Temo que le engaña, ¡ay triste, Señora Túme ofendiste, Tú me afrentaste, grisanto. Mira, que me ofendo yo. En tu casa conocí lo mismo que entonces vi. Vísteme la cara No. Luego es cosa averigrada, que aunque perdiste esa día el honor sin culpa mía, pudo ser ¡Ay desdichada, muerta de hCrrida estáy llena de afrenta y de fuego, de la espada de don Diego me valdré a buscarle voy. En qué estoy? ¿Qué bien espero de mi variable estrella. pues uno a matarme isbellas, cuando por Lidora Muero? Si le ha engañado a mujer. pero hablaréle ofendida, que es mengua el ser encogida cuando va en no serlo el ser. Señora ¿De qué me espantó? sin alma voy de medrosa? Tan turbada y tan hermosa vienes Lidora Grisanto, sabrás Acaba comienza. ¿Qué tienes Oye que tengo. En qué dudas Muerta vengo, de congoza y de verguenzas. tan grande golpe de enojos causan mis penas extrañas, que asidas en las entrañas no hallan salida en los ojos, cinco años, ha desdichada, que en lo mejor de mi vida por tu causa estoy perdida, y por tu mano afrentada para decir que mis menguas de sus rigores nacieron, estas paredes tuvieron oídos y tienen lenguas. a esta casa sin ontrastes del cielo a quien ofendiste sin sentido me tuviste, y sin honor me sacastes. Pues sabes quién soy y en eso el ser mi esposo consiste, cumple el voto que le hicistes. A Diós Extraño suceso. pues voy cayendo en el modo del enredo en que me hallo, por poder averiguallo mejor es negallo todo. Pues tu padre, como es justo sabidor de esta ocasión, me dirá tu obligación con mi honra y cn su gusto. En qué dudas He perdido la esporanza A Dios pluciera, Siagra que verdad fuera lo que tu piensas que ha sido, que ya un ardientes bríos de tu amor, si estos despojos les habrán dicho a tus ojos, que te adoraban los míos. y que cuerdamente loca el alma, hasta entonces mía por dulce prisión tenía, los candados de tu boca. de suerte que el ser mi esposa, adorarte y merecerte fuera para mí la suerte más honrada y más dichosa. pero llegado a saber de ti desaida tan fiera, por quien creíste que fuera habrá de dejar de ser. porque yo no te ofendí, siendo señora, el dichoso que pudiera ser tu esposo. Mil veces triste de mí prisanto el rigor reporta. no he conocido en las señas este aposento a las peñas mueva mi llanto ¿Qué importa? conocísteme Eso no, porque no te pude ver. Luego bien pudiera ser algún mi amigo y no yo? Jesús mi veces no ves ¿Qué me matas? Cielo santo, Eso es posible, Grisarto? echarme quiero a tus pies ¿Qué haces, señora? In humano? al levantalla tocale en levanta o yo estoy loca. o el mismo aliento me toca, o toco la misma mano. no niegues entre los dos esta verdad, el ser muda Sino la supiera, en duda no la negara, por Dios. Aunque de casarte huyas no me niegues que tú fuiste. el que conmigo estuvistes. ¿Qué dices no me destruyas. Señora mía, ¿qué harés entre tan tiernos enojos? por las luces de tus ojos te juro que no lo sé. quien viene ¡Ay, triste, Yo estáy muerta, terrible cautela, porque de mi mal su duela Lavinia a buscarla voy. ¡Ay, Lidora, triste calma, dudoso y apasionado, ¡Vive Dios, que me ha dejado, echa pedazos el alma. Diego Primo ¿Qué ha sido ¿Qué vienes tan demudado? Vengo contigo enojado, Y aun te dijera ofendido, si el parentesco que es tanto diera lugar a la ofensa Pues, ¿por qué? Tú mismo piensa, porque puede ser grisanto. No te entiendo Escucha Di. Ya sabes, si saber quieres, que el valer a las mujeres es de caballeros Sí. por ti he venido pgrato no sien te acuerdes de cierto trabo tenid tu valor te abí el pagalle obligación, tan cierta como precisa. Ya sabes que es principal Isbella y también nacidas, que el bella de ti ofendida Llevaría el mundo mal. Cuánto me dices apruebo don Diego y pienso agradalla, pero no es justo pagalla, hasta saber si la debo, qué hay duda y no poco extraña, en eso No hay que temella la verdad te dice Isbella. Quizá que Isbella se engañas. Cuando lo toques y apruebes que in duda será así Primo mío, harás por mí lo que a ti mismo te debes. Si prueba bastante tiene, pondré la boca a sus pies, pero hablaremos después de eso que lavinia viene, por pientos salir querría, de esta suspensión que tengo Hermano, enojada vengo contigo. Y con culpa mía. Y muy grande que lo es, enalo en ello se quiero hablar. Pues daréte yo lugar. Hermanos somos los tres, que estes presente que importa? a lo que hablamos los doso grisanto por mí, y por Dios, el mucho rigor reporta, que con Lidora has tenido Pues dices que le has negado la ofensa que le has causado, y el honor que le has perdido. a tu valr contra dice lo que por tu causa siente pues prueba bastantementes las verdades que te dice, Mira hermano, que lidora demás que al suelo español da ejemplo, tiene por sol tu sombra y tu sombra adora. Primo ayúdame Ayudarse no puedo, extrañezas son, Porque tengo otra opinión, y sigo contraria partes. Eso en el alma me ofende. contra mi tomas querellas? y quién ye ha obligado bela que el mismo agravio pretende Veislo? Partidme, por Dios, que en las dudas con que muero no es posible estando entero satisfacer a los dos. si ven acona del deaao ¿Qué te mueve? ¡Ay tal crueldad? a ese cuidado, estoy muerta. El tener por cosa cierta que Isbella, dice verdad, y a ti prima por tu vida que te mueve a ese cuidado? El haber averiguado que es lidora la ofendida. pero todo lo atropella, su mal ielo, pues ahora por no perder alidora haces la parte de Isbella. hermano, pues sabes bien que tiene tan justa queja esos embelecos deja y con Lidora te aben. Túno la robaste ¡Ay Dios! Cuando a casarse venía. Si eso fue en ofensa mía, concierto fue de los dos. Esto ha sido por los cielos, Tú me le hiciste robar porque de verme casar tuviste villanos celos. y tú por ella inducido de mi fortuna envidioso, despreciando el ser piadoso, te preciaste de atrevido. y hacer a fuerza de acero hazaña tan mal auirada, ni fue de señora, honrada, ni de honrado caballero. y estas quejas, por quien rabió No son celos de aquel día sangre mía sino en los do que s que llama a vengar d mi agravio. Baste d ciego, no ves. Hermano primo, yo muero. Pero escúchame primero, y riñiremos después. Yo, dDiego tengo henor, y cuando con gozo feso gustaba de ser tratieso, hbya de ser traider, y en decirme que lo he sido en tu ofensa y en la mía no hablaste como debía un hombre tan bien nacido. y ha sido, viven los cielos y aun presumiéndolo así, mal hecho el decirme a mí que mi hermana tuvo celos. pero yo te cortaré la lengua con lo que lo hablaste Hermano tú te engañaste, Diego, yo me engañes. La tuya es muy afilada pero brta entre paredes. Y en el campo saber puedes si corta mejor mi espada, sigueme. Siguiendo voy. tus pasos Fiero honicida, habrás de llevarme asida a tus brazos, muerta soy, tente primo ¿De qué bratas? Mi agrabio lloro Aunque llores con nne emn ig No me mates con rigores, Ya que con celos me matas Tú me matas con afrentas, voy a vengallas Y es justo? el honor prefiere al gusto. ¿Qué eso digas Que eso sientas? ¿Quién te lleva Este cuidado. ¿Qué te han hecho Hanme ofendido. Y mi amor No está perdido, pero tienesme enojado. ¿Qué te hice Eres mujer? Perdóname Estás terribles. No me dejes No es posible. Espera No puede ser venganza pide está injuria. Terneza pide este amor. Déjame, acaba. E traidor tropieza en tu misma furia. tú misma fuerza te impida. cuando a tu contrario llegues en tu misma luz te ciegues, mátete tu misma vida. tus mismas obligaciones venzan tu naturaloza. y en tu misma ligereza te alcancen mis maldiciones. Claudio, rodulfo y gonzalo Señora Pena terrible. ¡Ay rodulfo, ¡ay claudio, luego, corred Luego corred, ensanto y iego selg van a reñir Es posibles? Los dos primos Ya no son sino enemigos Volemos. Para tan grandes extremos grande ha sido la ocasión. Tú la dirás, pues que sabes de grisanto los secretos. Ni doy causa a sus effectos, ni en su pecho tengo llaves. Villano de esta cautela tu desharás el enredo. Señora, yo cómo puedo? Diciendo verdad Diréla. Ven dirás la presto, presto, que a mi padre has de decilla. Tu rigor me maravilla Acaba. Escucha qué es esto A palos? Oye, soy centro de tu enojo y de tu gravio. Es que muerdo como rabio en lo primero que encuentro. di verdades que me añades enojos Lindos regalos, quien el frito quiere a palos, Vanse todos usalen nueces pide y no verdades. grisanto yiego Aquí el probarte me toca que es noble mi proceder Mirazón quiero poner. en mi espada, y no en mi boca. Meten mano y salen claudio y rodulfo ymeten pa Teneos, tenéisnos en poco? pis Teneos, grisanto, o Diego si en a conde an No me tengáis, que estoy ciego. Perdonadme que estoy loco. ¿Qué fue la causa? ¿Qué fue? Ses que ofendidos estáis, no digo, que no riñáis pero decidnos, porqué Las mujeres que robamos, rodulfo y no conocimos, a mi casa las trujimos, y sin bellas las gozamos. Isbella y lidora son. y dice o Diego ahora, que el roballe yo a lidora, fue malicia y fue traición, y aun dice más Eso digo y tengo ocasión bastantes, Viose cosa semejante? Tú y Claudio, es también testigo de quien iba acompañado variamente divertido si fue el caso sucedido primero que imaginado. ODiego de mi mistad que tanto probado habéis Ya en tantos años tendréis bastante seguridad. pues en esta trabesura Yo acompañaba a los dos y credme, que por Dios fue solo desdicha pura Influjo fue de su estrella, y no tenéis más razón de haber tenido ocasión, para presumiro tenella, pues qué bárbaro intentara tan grande ofensa en las dos? por Dios, don Diego, por Dios que no quise ver la cara de la una que ofendí, y aunque más se resistió que porque viéndola yo no me viese, no la vi, Mirad si el desconocerlas es verdad averiguada, si fue malicia acordada en vuestra ofensa, ofenderlas, pues sois primos y sois sabios, no deis causa a mormurar. Y las dos han de quedar sin satisfacer su agravio? que son mujeres quedo Yo mal sin satisfacellas. Vamos, y hablemos con ellas, y deshágase este enredo. Sospecho que no podrás, que muy confuso le hallo. es muy grande En comendallo al cielo, que puede más. No se sepa esta ocasión. y pues que sois tan hermanos Tomaos de amigos las manos. co lo Siempre sigo a la razón. danse las manos Yoy todo Hacéis cómo buenos. aquí la paz se concluyas. doca a ea dellado Lavinia por causa tuya. sufro más, y puedo menos. Vamos volando En qué estamos? ¿Qué dices ¿Qué he de decir? nilagro será salir de este laberinto, vamos sonoro Hablaremos con grisanto. y en sabiendo lo que pasas, no pudiera honrar mi casa cosa que la honrará tanto. y cuando no fuera así como este muchacho fuera Nieto mío me tuviera, de gusto fuera de mí Con esa merced, señor, no sólo dicha he tenido de cobrar mi honor perdido, pero de añadirme honor y gonzalo De todo estás advertido di la verdad Sechado vengo por ti pues me has dado aunque dijeros, no han sido. A reñir don Diego fue con Grisanto Ve aponellos en paz Ven Yavantras ellos, sus amigos Di él porque. Isbella y Lidora, son la causa Isbella y lidora. Pues esto va tan derota Pues está tan perdida mi opinión, mejor es volver por ella. Piré ahora Diré ahora. psare Déjame decir, Lidora. Venis locas, Diga isbella. Digo, señor, que grisanto en tu casa me afrento, y que soy la mujer yo desdichada Al cielo santo. Pues sabéis ser tan forzosa la obligación que me tienes Grisanto, pensad que vienes que engañada o envidiosa Esta verdad saber puedes de estos mismos entresuelos, que a un confío que los cielos darán lengua a sus paredes. Hasta la piedra menor de ellos te dirá por mí, que en ellos mismos perdí contra mi gusto mo honor. ¡Ay hombre, más desdichado? Suspenso y perdido quedo. Tú desharás este enredo de esta desdicha informado. tu, pues en ellos servías a mi hermano y te fiabas dtoo sus secretos, dilo acaba. Estas son desdichas mías las puñadas que me distes en todos pienso vengar Ea, pues, no hay que dudar di lo que en esto supiste. Decidme ¿qué noche fue? La noche del mismo día, que yo casarme quería. pont Y qué gusanto se fues? ¡Válgame Dios, no he de hablar cosa en esto ¿Cómo no? Porque endiciéndolo yo sé que me habéis de matar. Antes merirás ahora, si de ti no se supiese. Que tal desdicha cayese en Isbella o en lidora. Jesus mío Jesus mío. ¿Qué es esto ¿Qué es esto? Acaba Digo, señores, que estaba viendo las aguas del río yo con otros fres criados, pasaron dos mozas bellas. mirámoslas con cuidados, y el remonio nostento? los hombres a cuchillamos, ya las mujeres robamos. y la una truje yo aquí, y aunque se afligia quejándose de su estrella, En fin estuve con ella lo que faltaba hasta el día. Díganme a cuál ha tocado este agravio? Infame calla, Que aquí estoy para pagalla, el honor que le he quitado. Perro tan gran disparate? Viose desdicha tan fiera, Es posible que no mueral, Puede ser que no me mate? Mis manos te han de matar De mis pies me he de valer. Vase huyendo gonzalo yano Claudio y rodulfo y tienen agonzalo ¿Dónde vas? ¿Qué puede ser? Que no me pude escapar. Detened eso villano, matalde, luego, matalde. Señor, detente, por Dios, no me mates, no me mates, Yo me burlaba, señores, Diga la verdad, dejaldle, Siempre de burlas sin tiempo nacen bstosos donaires. la verdad es que grisanto rodulfo son culpantes en que a Isbella y alidora, hicieron agravios tales a estos entresuelos mismos. cada uno por su parte las entraron y ofendieron y a mí que los ayudase a que sin ser conocidos las pusiesen en la calles me llamaron En angelios son, señor, estas verdades. Eso sí, que estuve muerta Y yo apigue de matarme Pero ofrecese tras este otro inconveniente grande, y es que sucediendo asairas trabesuras semejantes no pudimos conocellas, y así ni rodulfo sabe con cual de las dos etuvo ni podré determinarme. si fue lidora o Isbella la que atrevido y mudable goce yo ¡Válgame el cielo que confunsiones tan grandes. Ve volando a lo que digo cerado Y volveré por los aires ale luisio Confuso estoy y encogido en una cosa admirable he topado, Oídme ahora, quizá será disparate. de Lidora, es este niño que no hay para que celalle pues por él no pierde honor, antes espera cobrarle y engendrado aquella noche por fuerza ha de ser su padre grisanto, o rodulfo, es cierto, pues venga donde le llame ardor de su sangre misma, que sin duda ha de inclinarse su misma naturaleza, sin que le ciegue o le engañe la sangre que irá a su cantro que es su fuerza incomparable conozco por experiencia, Todos callando te alaben. bien parece ingerio tuyo. Nadie le mira, dejaldle. Lui uno de los dos es vuestro padre, abrazadle y dádnosle a conocer. Abráceme padre, padre. sel lo ¡Ay, hijo del alma mía, Oh gran fuerza de la sangre. el criado que entró por orden de Lidora y trae en una caja el cristo Mirad estos rostros juntos tanto en todos semejantes que en solo la edad difieren Ángel de mi vida, dadme, mil besos, vos sois mi nieto. Dichosa soy, escuchadme, que quiero añadir ahora aun más fuerza a estas verdades. traedme aquella peaña de este crucifico, dadme y ella un cristo advertad con mi justicia, cuán justo viene su encaje, este lleve aquella neche, porque fuera en mis pesares de mis agravios testigo, y remedio de mis males Yo le conozco muy bien Y sólo pudo tomalle Fidora de este aposento. Y para pruebas más grandes Dime Isbella, de qué suerte pudo traerte y sacarte de esta casa? ¿Quién en ella te ofendió Pudo obligarme, con una daga al traerme, y con blandura al gozarme, Pues yo en unos brazos vine entre desmayos mortales, y vendándome los ojos me pusieron en la callez Así es verdad, ya señora, bastan tan ciertas señales. la mano de esposo tuyo que te debo, quiero darte ¿Quién mereció tantas dichas? Y quién hubo que llevase En vez de castigos, premios? Mi bendicón os alcance Yo vengo a ser el dichoso. siendo tuyo Y penas tales conviertes en tales glorias. Lo que comistes, pagastes. Enojada de mis ojos, ya vuelvo a desenojarte. dando licencia mi fío, la traeré del Santo padre para ser esposo tuyo. Casi estoy porno escucharte, Yo lo he soñado Lavinia, y gusto de que te cases con mi sobriño o Dilgo. Aquí mis celos se acaben? Y la homedia también, de la fuerza de la sangre. sin de la famosa comeda de la fuerza de la sangre