Texto digital de El fénix de la escritura
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Francisco González de Bustos
- Atribución estilometría
- Francisco González de Bustos Probable
- Género
- Comedia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El fénix de la escritura. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/fenix-de-la-escritura-el.

EL FÉNIX DE LA ESCRITURA
JORNADA PRIMERA
En vano, señor, porfías disuadirme de mi intento. Ni a mí, que ya hecha la alforja cargada a cuestas la tengo. Tú también te vas, Sotana? abian en ella. Celia no, pero me ausento, Her mano, señor, repara. Márcela, Dios es primero, Geronimo, hijo, es posible que desenerte no puedo? Mi vocación es precisa. A Paula avisar voy presto, que podrá ser que lo estorbo. Repara con que dejas a estas canas, muévate el llanto que vierto: yo soy quien el ser te ha dado, y pudiera tu respeto reparar (ay hijo mío!) que siendo yo aquí el que puedo, (según la ley natural) mandarte lo que pretendo imperioso como padre, como subdito te ruego. Como al desierto sale, es predicar en desierto. Señor, no así mi obediencia. malquiles contigo mismo, que está de más el ser padre para darte rendimientos. Yo soy testigo de que no ha avido Novicio lego que obedezca tanto, como Gerónimo al Padre nuestro, Hijo ya sé tu virtud, y que quiere tu deseo, dejando las vanidades del siglo, seguir atento imán, el sagrado Norte en la quietud del desierto intento que yo aprobara, Gerónimo, desde luego, si me hallara en otro estado, pero ya ves que estoy viejo, y solo en tu amor la tierra de este edificio sustento. Desde Estridón nuestra patria mi amor te vino siguiendo. a Roma, que no se paga de un padre amante el anhelo con la fama de los hijos que obran como tú, si a un tiempo lo que da gozo al oído, no logran los ojos viendo. Siempre te crié en el lustre de quién eres, mas aquesto (mirando bien) no es del caso, que los que nobles nacieron deben criar a sus hijos con el propio lucimiento en que la suerte los puso, pues se retratan en ellos, y lo que es obligación darlo por cargo no quiero. Desde tu más tierna infancia, viendo, hijo el grande afecto que a los estudios tenías, alentó mi amor tu ingenio, tanto que fueron los gastos conformes a tus deseos. A esto, Gerónimo, solo pido tu agradecimiento, que ha sino darte otro ser. mas noble, que el ser primero, que aquél es nacer, y aqueste, ilultrar d nacmiiento. Y hoy cuando de sus estudios, de tanto afan, y desvelo, mi caduca edad cansada, los frutos iba cogiendo; ingrato quieres dejarme en manos del descunsuelo? Ya Gerónimo querido con esta edad, poco puedo dila tar tu gusto, cuando soy se pulcro de mí mismo. Y cuando no te obligara la vejez en que me veo, afuer de honrado, es preciso que te obliguen los respectos. de tu tierna hermana, a quien es fuerza que asistas, viendo que está sin tomar estado. y una doncella a los riesgos. de la juventud, no queda bien con un padre tan viejo, que aunque su virtud es mucha, no son los peligros menos. si heredas mi mayorazgo también mi honor, y es ajeno de quien eres no mirar por este punto primero: sin ir al desierto puedes ser Santo, temiendo al Cielo, que en esta parte es valor el vivir siempre temiendo. El varon grande en las Cortes halla también el desierto, si de lo que mira injusto hace constante desprecio; y en esta armonía del siglo quiere Dios que para ejemplo se halle al lado del que es malo el que a sus ojos es bueno, pues si en Sodoma se hallaran diez justos, templara el ceño de su justicia, y piadoso la resérvara del fuego No hay parte alguna en que no se hal en, Gerónimo, riesgos, si a donde quiera que voy mi propia voluntad llevo. Tu guiado de la tuya, aumentando mi tormento, muriendo quieres dejarme todo en mi llanto deshecho. A qué Tigre, a qué León, no le ablandaran los ruegos de un padre que llora amante? Atiende, mira (estoy muerto!) Dios mío, pues me guíáis, dada mi ternura esfuerzo. Padre, y señor. Qué, que dices? No dirá más que Laus Deo. Que ese llanto, que derramas, y ese que juzgas tormento, es una pasión que nace de solo un dolor terreno, que lo dicta el natural humano, que como ciego enamorado de sí, solo a su apetito atento, se concede a lo que es tierra, y se niega a lo que es Cielo. El pensamiento reduce solo a Dios, verás que presto ese pesar que te aflije se canbía a durce con suelo. Si el amor puesto en un hijo por ser humano es tormento, mira cual es un amor que causa tales efectos? El sino amor de los padres, que son Cristianos, y cuerdos, no es para gozar los hilos, sino con desasimiento del cariño natural saber a Dios ofrecerlos, que de este modo es ganarlos, y lo demás es perderlos. Dios a las puertas del alma me llama para el desierto, será bien que me haga sordo, señor a su llamamiento? Palabra le tengo dala de seguirle, y es primero cumplir la palabra a Dios, que a ti un humano deseo. Él nos aconseja sabio, que padre, y madre dejemos por el; ser á bien que falte por ti de Dios a un consejo? El seguirle no es faltarte (si quieres mirarlo atento pues para más asistirte voy procurando lo eterno, Si estás viejo, yo tus años no es posible detenerlos, y lo que espero a que pasen eso en Dios pierdo de tiempo. Las vanidades del siglo son los peligros más y el que vencerlos confía temerario es sobre necio. El que corre sin prudencia en un caballo sin frevo, a quien se podrá quejar si encuentra con el despeño? Riesgos hay en todas partes, mas no es prudente consejo el querer vencer lo más, sin fuerzas para lo menos. Todo lo que en mí has obrado, con humildad reverencio, y la mayor paga es la gloria de haberlo hecho. Hacienda, señor, te queda, y a Dios que la goces ruego muchos años, y en mi hermana. renuncio todo el derecho que tengo a tu mayorazgo, respondiéndote con esto; que aunque al desierto me parto, no en desamparo la dejo, pues noble; y con tal hacienda. puedes darla digno empleo, y tu bendición a mí, que para partir espero. Y a mí también, porque Dios me haga ermitaño profeso, y se a muy, grande la Cruz de la bendición; que quiero medir por ella el tamaño de la que he de traer al cuello. Posible es que no te obliga . un padre . Busco al del Cielo. Si no te mueven sus canas, . siendo de bronce tu pecho, muévate mi desamparo. Dios solo es amparo cierto. Mal pagas mi voluntad. Antes, señor, mas la aprecio; porque si tú me la has dado, y yo a Cristo se la entrego, tanto precio sube más, cuanto mejora de objeto. O quién pudiera esta vez no mirarte tan discreto. Échame tu bendición. A un ingrato no la echo. Pues a Dios señor, que ya me bastara la del Cielo: ven Sorana. A Dios señor. Pues mi llanto no te ablanda, ni mi ruego, rémora seré a tus plantas, ancora seré en lamentos, que en este mar de mi llanto, con que tus plantas anego, de tu voluntad detenga el bajel que corre suelto. a hermano. . ayuda Marcela tú también a detenerlo. Como a tu padre, y tu hermana los quieres dejar muriendo? Para qué el desierto buscas, si en ti los peñascos veo? Sor: yo me enternezco por Dios, . y él se está tieso que tieso. Señor, hermana, a estas canas, . cómo resistir me puedo? y al cristal de aqueste llantó, como a dolor no me muevo? Quien ha visto una sotana que se está haciendo pucheros? Este de Dios es auxilio . claro, pues no me enternezco. Hijo. . Hermano, Hay tal dolor! no, señor, con tal exceso quieras matarme levanta a mis ojos, que es el suero que debes pisar, y tú hermana (qué dur cafecto!) . ata me llaman cristal en canas, y en llanto tierno, mucho será si a estas joyas codicioso no me venzo. No he de dejar estas plantas, hiro mío, si primero la palabra no me das de quedarte. . Lance fiero l, mas Dios es antes que todo, venza su amor, no mi afecto. Señor, en eso perdona, porque dártela no puedo. . Pues si de aquí has de salir es pisándome primero, que en aqueste umbral tendido, cerrarte el paso pretendo, y has de pasar por encima de mi faltando al respeto. Hay estorbo más terrible! . hay más extraño suceso! qué haré? pero qué discurro? de esta parte está el infierno, de aquella parte está Dios, pues en que, en qué me detengo: Dios dice, que si es estorbo mi padre, al irle siguiendo, se ha de pasar por encima, y así lo propio resuelvo. Ya que se apurtilló el muro, sotana todos pasemos. Tenie loco. . Por tenido, Hijo ingrato. Hermano fiero. Así me ultrajas . Así me desprecias Qué soberbio no me perdonan tus plantas? No te enternecen mis ruegos? Plegue a Dios que: mas que digo? no estoy en mí, yo hice el yerro, yo soy solamente el malo, y Gerónimo es el bueno, yo me he pisado, yo he sido el ultraje de mí mismo, que quien se opone de Dios a los impulsos tan ciego, de sí mismo se producen los castigos, y desprecios. Vuelve hijo querido, vuelve a pisarme, dando ejemplo de seguir a Dios, a quien pone grislos lo terreno, Dios te haga un grande Santo, y mi bendición cayendo, sobre ti sé otro lacob mayorazgo de lo eterno. Sotana sigue a mi hijo, y sele buen compañero: parte al punto. Gran comida en estas alforjas llevo para seguirle. . Qué llevas? Aí que no es nada, buñuelos. Buñuelos en las allorjas? Si señor, porque es de viento la comida que llevamos. Llega veré. . Son pellejos. Estos son libros. Pues dime, pergáminos no es lo mismo? Y esto lleva en el viaje? Si señor que los discretos llevan la comida en letras. Absorto he quedado al verlo; hay hilo del alma mía. Siempre camina con esto, y a donde quiera que para se desternilla leyendo, luego escribe, nunca duerme, enseñando, y aprendiendo: dará el otro por un libro un ojo; y es tan maestro que juzgo que ha de enseñar los troncos en el desierto. Dios le haga luz del mundo, Y a mí me haga candelero, Nada llevas que comer? Si señor, aqui va en Griego, y aquí en Latino, mas ten que se cayó mi cuaderno. qué es esto? . Un librillo mío. . El noble no es Extranjero, Bien estudias. . Como tengo tanta ciencia, ya el estudio lo tomo solo por juego. Paula viene. Escurro, y voyme. Marcela, Eusebio, qué es esto? qué Celia me ha dicho? en fin, Gerónimo esta resuelto a seguirla soledad? Ya, señora, como huyendo de dos fieras ha partido, dejando en el desconsuelo que puedes ver a los dos. Señora, aunque el sentimiento natural es tan preciso, el andavo muy discreto. Eso dices? . Esto digo, que los impulsos del Cielo su han de seguir, hija mía, sin otro humano respeto, y si yo le era embarazo, hizo muy bien de irse huyendo, que no hay fiera como un padre que estorba a Dios los intentos. Su virtud es tan crecida, tan peregrino su ingenio, y su ciencia tal, que no dudo (aunque su ausencia siento) qu y no extrañéis el suceso que Dios con los Santos obra por caminos tan diversos, que solo la admiración toca a nuestro entendimiento; y así estad muy consolados, Cómo puede haber consuelo en el desamparo mío, a vida de un padre viejo Extranjero de esta patria. yen mi Márcela tendréis madre, y vos señor Eusebio una hija más que os asista. l No señora, sino dueño. Son tan grandes los favores, que en vuestra casa experimento desde que en ella asistimos, que más que por madre os tengo, si puede haber más. . Lo amiga que esto a la gran virtud debo de Geronimo. . A la vuestra lo debéis. . Sus documentos quisiera seguir. . Qué bien luce en vos aquel excelso timbre que habéis heredado de tanto Monarca Griego de Gracos, y Scipiones, blasón que venera el tiempo. Venid, que yo espero en Dios que esa pena será presto alegría. . En él confío. El verte, señor, me alegro tan conforme. Hay hijo mío? Dios te haga como deseo. Lástima me ha dadó el ver cual ha quedado el buen viejos qué paguen así los hijos, y ará quien quiera tenerlos? Buena ha quedado mi ama Márcela, sin el respeto de su hermano, cuando ha dado pero como no le sigo un demonio de un Aurelio, atrevido en ser su sombra, porfiado sobre necio. Ahora veré lo que siente Gerónimo en mi argumento. Este es Bonoso . Qué hay Celia? y Geronimo? . No hay eso. Qué dices? . Qué si le buscas . Qué miro! por amigo, volaverunt. No te entiendo. . Ya partió a ser Santo Anacoreto. No está en casa? Ya su casa Bonoso, está hecha un yermo. Habla claro? . Digo que dio en Santo, y sefve al desierto, No te burles, dile que yo le busco. Bueno es eso, cuando está su pobre padre, por puntos perdiendo el seso; porque se fue, y le ha dejado. Qué dices? Lo que te cuento; quédate con Dios. . Espera. Detenerme más no puedo, que anda revuelta la casa. Y Paula qué siente de ello? Qué ha de sentir? si imagino, que ha de hacer ella lo mismo: a Dios, a Dios. Él te guarde, en fin cumplió los deseos que me había comunicado. Oh varón, digno de ejemplo! o heroica resolución! o soberano ardimiento! q ciencia bien empleada, que sin desvanecimiento hacia Dios solo caminas! Esto es saber serMa cuando imitarle pretendo? espera amigo, que ya contigo voy. Mi despecho me trae buscando a Márcela; más válgame Dios, qué veo? Bonoso amigo? vos aquí señor Aurelio? Si amigo, dadme los brazos, por gusto de tal encuentro. Feliz mi fortuna ha sido, pues vuelvo a lograr el veros, dejándoos en la Dalmacia, Mecho ha sido el conoceros en el traje que vestís, cuando Soldados a un tiempo fuimos del invicto César, Teodosio, blasón excelso de España a quien debe Roma más triunfos que a sus Pompeyos. Después que Marte Español venció los Humnos soberbios, (que las Panonias talaron) asegurando el Imperio. Alcanzada la licencia, (como visteis ylo sangriento de la Palestra de Palas; troqué en Minerva, mas siendo hermanas armas, y letras, cunca dejé lo guerrero, que también en los estudios hay sus batallas, y enduentros. Mas dichoso habéis audado. que yo, pues aunque le debo al Emperador la gracia de haberme honrado en el muesto de el Gobierno de Estridón, ar rastra anto mi afecto rigor de guerra padezco que en la palestra de Marte, en la campaña de Venus; que presto que mi pasión . romplo las puertas al pecho, no extrañéis que os haya dicho mi cuidado, porque tengo tan apasionada el alma, y estoy amigo tan ciego, que solo aquesta pasión en todas partes encuentro. Desde Estridón, hasta Roma vengo esta crueldad siguiendo, y como sois tan mi amigo en este mal que padezco, quisiera de vos fiando. Diréis que queréis valeros de mí? sn duda es Marcela. . Adelantasteis mi intento, que es tan cruel, tan ingrata, que apurado el sufrimiento solo en las violencias halla a que apelar mi despecho: y así pues sois tan mi amigo, y siempre lo he sino vuestro, de vuestro valor Tened. que ya se pasó ese tiempo, el valor pude mostrarle en la guerra, que el esfuerzo luce a vista de lo heroico. no a vista de lo pleveyo. A unos medios tan indignos se rinde un hidalgo pecho? donde está lo generoso si es infame el vencimiento? un Soldado tan bizarro, un tan noble Cabaliero. ha de faltar a su sangre? Ea que no, señor Aurelio, puede una devil mujer resistir tanto despeño, y no ha de poder un hombre resistirse a un frágil fuego? Dios es verdadero amor, amadle, veréis que presto ese mentido a lo humano queda a sus rayos deshecho. No es del habito que visto, ni de la Ley que profeso, no advertiros, y ayudaros a que cometáis un yerro. En decentes ocasiones me hallaréis siempre muy vuestro; no en esta, porque no fuera ser amigo verdadero. Si vos me vierais el alma. Esto hago porque os la veo, y ayudaros a perderla fuera crueldad. Yo no advierto agora más que mi amor. V Quedad conDios, que algún tiempo os pesará, si es que Dios os le da. Cadáber ierto me ha dejado; pero como se desmaya así mi aliento? espera, aguarda, mas vete, que no quieto documentos. Esta es la casa de Paula, y aunque su nobleza es Templo he de entrarle, por si logro ver a mi ingrata, que quiero morir de desesperado en mi propio atrevimiento. S. Ánimo, valor, que todo puede lograrlo el esfuerzo.o Nadie he encontrado hasta aquen C0 penetraré más adentro. r Un accidente le ha dado con a mi padre; mas qué es esto? a aquí un hombre? Julia, Celia llana Amado, y querido dueño, no te asustes, si no es que te desmayo por ser muerto a tus ojos. . Hombre di, muerta estoy, como aquí dentro has entrado? Amor me trujo; tuyo soy, cese tu ceño, que no siempre los rigores hoy para lo hermoso se hicieron. Como si desengañado estáis, tal atrevimiento habéis tenido? mas como aún en quejas me detengo, si lo que tardo en decirlas con la misma voz me ofendo? vete arrevido antes que. Ya me voy, oye primero po a mi amor. Nada he de oírte. Pues yo ingrata estoy resuelto tiene de confusión, y cisma llena. a que me escuches. . Pues yo A Melecio, y Paulino de este modo lo remedio. A guarda, cerró de golpe la puerta, viven los Cielos ol ingrata; que pues no puede conseguir nada mi ruego, que ha de poder la violencia lo que con amor no puedo. . Oh soledad amable! donde sin confusión gozo la vida; ven ti más agradable comiemplo de este mundo la salida, estudiando el desvelo con claridad mayor senda del Cielo, la luz que le han robado da mis hoy más viva la ha logrado para el alma la paz de los sentidos en estas soledades, dónde escucha el silencio las verdades. Aquí gozo de el día la carrera en el Sol más dilatada, que allá en Alexandría del bullicio común siempre robada, ni su luz se divisa, ni se conoce el tiempo con la prisa. Allí pasé leyendo, las políticas ciencias enseñando, y a quí estoy aprevdiendo, como el tiempo la vida va quitando, que es la ciencia importtante, pues el que no la estudia es ignorante, Algunos Ermitaños (aunque ciego) sus dudas por Maestro me consultan, de daños (diestro con que el demonio (en nuestros males a la Iglesia Antir quena (pero (Obispos ambos) siguen muchos; los más con desatino a Rusino le siguen pore primero. Y en tan ardua contienda la duda crece más sin que se entienda; mas ya pienso que es la hora en que a preguntarme vienen las dudas, a que respondo, según la memoria; en este peñasco, que solo al tacto mi ceguedad le concede quiero sentarme a esperar. . No hermano se desaliente. En este paramo a donde espárragos penitentes tu viriud, u tema quiso plantarnos solos adrede para que el Sol nos secara, o nos qué mara pevetes: déjame señor a solas, que de tu rigor me queje. Quéjese de mí, que todos los males de mi proceden, mas no de la soledad. Aunque más de ella dijese no hayas miedo que lo escuche, que aquí no oyen las paredes. No ya a usar de tu costumbre hablando de chanza empieces, Buena chanza nos dé Dios! como estar de chanza puede quien siguiéndote ha venido por caminos, sin pesebre apie, cargado de libros acuestas, trayendo siempre tantos cuerpos, cuando el suyo hace uno mucho en traerle? Dios es premio de el trabajo. Padre, para que se lleve también quiere Dios que coma. Lo que basta solamente. Pues ve aquí que no me basta a mí el anca de dos bueyes, y con dos higos, y un daril, que me sobre el Padre quiere; esto es justo? . El comer mucho a los hombres entorpece, A mí me habilita Padre, que no soy el, que se viene de Dalmacia, Tracia, y Ponto, Vitinia, Galacia, y desde Capadocía, a la Cilicia, y por último juguere a este desierto de Siria a avitar entre serpientes, y tode lo ha caminado con un mendrugo, y dos nueces: yo entre sierpes Padre mío sin un ajo que ponerles, y con hambre? . Loco está? sierpes nice, cuando tiene tanto ejemplar a la vista de varones penitentes? cuyos bultos lo corpóreo, tanto en lo humano desmienten, que espíritus solo viven volando sin lo terrestre? no admira su disciplina? su oración continua siempre? cuya luz alienta el alma cuando el cuerpo desfallece? tanto, que en aquestas peñas (pueltos de rodillas) vencen lo inmoble, pues un peñasco puesto sobre otro parecen? esto no le causa envidia? (nos. No tengo envidia de bienes aje- Él está loco? No Padre, porque se mecen las sotonas, y se tunden. calcándose de tal suerte, que con esto, y el ayuno cadaveres son vivientes, y no me parece bien que me haga cocos la muerte. Así se camina al Cielo. Digo que sí, más no advierte, que un leonazo como un asno derecho a nosotros viene. (ros Qué dice? aquestos peñascos due me valgan, Qué llega, pese. al alma que me parió! huyamos, porque estremece. No se asuste, nada tema, que Dios ha de defenderle. Esto es hecho, ay Dios que uñazas! qué es esto hermano? qué quiere; al e repórtese. . Estos gáticos sin cocina el yermo ofrece? más vive Dios que es milagro, La mano me enseña? él tiene algoque le daña, haber, Sotana Sol Absorto, no sé Josús, y que malo viene! una espina atravesada trae en la mano: aguarde; espere, en ella conmigo entre. se la sacarer o qué hinchada esta! si mucho le duele, perdone, porque el curarle no puede ser de otra suerte. La materia he de esprimirle, paciencia, que no se puede de otro modo, ya salió, s. . Contigo nada se teme. bien puede con Dios volverse. Oh Santo, amansa leones! pero padre no le suelte. , s viendo tan sin remedio mi cuidado Que no soy, tan Santo yo, y me vestirá de requicin. No tema, qué no seva? hacia mi otra vez se vuelve? Que le siga dice? si, misterio sin duda es este! Camine, que a le sigo. hos diablos a mí me lleven si con él fueres, no ven que cara de hacer mercedes. Con dadivas ganada Siguiéndole voy; a donde me lleva? pero allí en frente está una cueva, y en ella A mí una cueva me falta, y aquí una fiera la tiene, pero con caza en la boca enseñandómela vuelve, él me paga agradecido, o me convida por huésped. en tal predigio que hacerme. Ya Dios nos ha dado cueva, Padre, yo no soy Daniel, que soy peor que Holosernes, y conmigo no ha de hallarse bien el león si me guele. Ven conmigo, y nada temas. Ciego, y desesperado, a la violencia apelo, remedio solo de mi ardiente anhelo. Muera yo de una vez, y no de tantas, que son muertes cíviles, todas cuantas me miro despreciado, y arrebara el vivir tal vez lo osado, Márcela me aborrece, y al aire de el desdén mi fuego erece: Paula (su padre muertoy la asegura, y por más que procura, atrevido mi amor verla, no ha sido posible aún con la fuerzade atrevido. tiene mi ruego a Celia su criada, y esta noche concierta tener una ventana al cuarro abierta, por donde entrar intento, (to, sirviendo aquesta escala de instruma- que el paso me asegura se sentra, sin duda es su albergue,e a morir, o gozar de su hermosura. Perdone, Paula el profanar su casa; que un corazón amante que le abrasa respectos, y temores atropella, Qué oscura que está la noche! Si no me engaño, parece que una ventana han abierto, si es Celia? . Ya no habrá gente en la calle, o que buen tiempo era si Aurelio viniese. Al í parece que veo un hombre, sin duda es este, haré la seña. Ella es, yo llego a lograr mi suerte. Celia? . Es Aurelio? Yo soy. Ya toda la casa duerme, echa la escala, que yo la aseguraré Mil muertes no temo, allá va. Cógila; segura está, subir puedes. Amor, préstame tus alas para que por ellas vuele. , qu . pero quien con tal violencia me arroja de aquesta suerte? Quién puede estorbar, matando el que en esa casa entíes. Traidores, de aqueste modo castigaré a quien me ofende. Muere atrevido. . Las vidas villanos, aunque más fueseis dejaréis, mas como el brío en mis fuerzas desfallece? válgame el infierno todo. En él el socorro tienes; tantos a uno, villanos! Vízarro Joven, aliente vuestro valor, que mi espada rayo infernal os defiende. Quién sois, que a vuestre valor solo confieso deberle la vida? . Soy quien desea que seáis suyo. . Nunca puede negarse mi obligación, a quien tan bizarramente por mí se empeñó, quien sois? Un amigo, que pretende que consigáis por su mano lo que el rigor nos concede? Lo que él mismo deseando esta tengo de ofrecerle para ganarle. . No entiendo lo que decís. . Claramente os lo diré, vos amáis a Mércela, ella no os quiere, yo os la pondré en vuestras manos, que puedo hacerlo, entendeisma Vos podéis? . Sí. Qué motivo a tanto tavor os mueve? El vengarme de su hermano, que es hoy el que más me ofende, Muera su honor, ya que no ap mis astucias fuerza tienen contra él aunque más se aflijo en el vermo, y juntamente muera la opinión de Paula. a quien temo que ha de hacerme n guerra también, pues porque la pierdas, fingí impaciente esta pendencia, y que Autelio nm desde la escasa cayese. Aua Si lo que decís obráis os daré el alma. . Eso quiere tú mi amistad, y la palabra os tomo. Soy vuestro siempre Mirad que soy. A. Decio quién Temo el decirlo. Aunque fueseis el demonionada os turbe. Pues sabed que está presente. . Dígame, hermano león, Pues lo dicho dicho. Oh cuanto la pasión a un hombre vence, pues temiendo yo decirlo saberlo el hombre no teme! Pues si a Márcela has de darme, quien da luego da dos veces. Pues sube por esa escala, que yo te ayudo, aunquepuede ap quiere cortarse? no vio entrar de otro modo, quiero que el daño su afan le cueste. A. Subo. . El gran Damaso viva, Sumo Pontifice. . Tente. que la aclamación de el Papa por aquesta parte viene. Viva Damaso . Madrid, de azotes con la correa. su patria viva. Ya tiene un Pontifice Madrid. Que de el Conclave saliese a estas horas la elección. Viva España: Ahora no puedes lograr el subir, que toda Roma en afectos se enciende de alegría, y luminarias, y hacia esta parte la gente viene con la aclamación. Triunfe España como siempre. Vitor, Madrid, viva Damaso. . Dejele agora que lleve. El mayor amigo es este de Gerónimo, qué rabia! Qué tal estorbo tuviese? otro día lograrás tus amores, si prometes. cumplir lo dicho . Soy tuyo, Pues no te detengas, vete. Aufte a morir entre tanto? . Yo a arder en iras crueles. . porque se burla conmigo? no responde? agora digo, que no es hombre de razón. Mas claro que mil guitarras se lo digo, juzga que aunque bonito me ve, que no tengo también garras? Las uñas conmigo en nada que el Hábito me rompió solo de una manotada: Tiene otro que darle (infiel) a Sotana en sus trabajos? su diga, aquestos andrajos trabaja en coserlos él Vive Dios que ha de llevar postrese, qué me cosea: pues no se he de perdoras. Si hará, que yo se lo pido. Padre mío, en mi conciencia, que de no hacer penitencia ha dado en ser atrevido: dosataquese. . Enqué ha dado? Yo le tengo de azotar, porque no siempre he de andar por él hecho un desgarrado. Tenga caridad, que aunque es un orutillo, se le debe. que después yo la tendré. Vaya, y mire si ha venido mi Maentro. . Barravano el Hebreo? . Pues ay otros Por Dios que te cuesta caro hablar su lengua luvia; pues los dientes ted Mucho tarda ya el Maestro de lo Hebren; pero en tanto quiero estudiar la lección. O libros en qué descanso! o verdaderos amigos en quien le halla el desengaño! Oh pere a mí, que no pueda vencer a este frágil barro, que agora con nuevo estudio me provoca a nuevo asalto! Pues no ha de lograrlo, no, que mi astucia ha de estorbarlo: porque si aprende esta lengua, la escritura trasladando de ella en latin, ha de ser más universal mi estrago. Aquí el nombre de leoba leyendo. se da aDios, y aquí otro hallo de Heloin; queste dice que de todo lo criado tiene Dios el señorio, y gobierno: si su mano lo crió todo, no hay duda? Ahora empiezo yó. Ge mui llano, y humilde este estilo ebreo es: no tiene el elevado de Ciceron, no hallo en él lo valiente de sus rasgos, Quiero verle, este es Terencio, (Poeta comico) veamos sus versos m. Cantadle ahora espíritus apagados, lo mismo que él va leyendo, porque sea sonoro encanto de su cido, que vencido ya a Gerónimo llevamos, Qué dulcemente se queja la Filomena, dando al aire en los suspiros (ingrato: señas de amar a quien desprecia aquí en Metafora va . Terencio un amor piatando. , Los ecosle recrean de la voz en el canto, y la queja parece que se alegra gustosade escucharlo. Mal hago en leer, que las voces de los versos, regalando los oídos me suspenden, y parece que los canto. Este es Ciceron, ninguno como este me gusta tanto, siempre con él me recreo, siempre conmigo le traigo, y cada vez que le leo le admiro, estimo, y alabo. Mas válgame Dios, que es esto que de repente me ha dado, yo muero que en vivo fuego sin calentura me abraso: Jesús, Dios mío! Traedle a mi Tribunal. Extraño accidente; pero quien me arrebata? . Ya mi engaño huyendo voy. 1. Ante el Sacro Juez estás. . Cielos, qué asombro! todo soy de hielo un pasmo. Decid que ley profesass, Soy Católico Cristiano. Os engañáis, que no sois si no Ciceroniano, (no, dadle luego mi castigo. 1. Justo Juez. . Rey sobera perdona Señor sus hierros. Vuestra sangre sea mi amparo. Cómo le he de perdonar cuando beneficios, tantos como de mi mano logra los paga con ser ingrato. pues el tiempo que le doy gasta en leer libros profanos, cuando de mis Escrituras, y Misterios Sacrosantos para ser la, lliz de todos mi grandeza le ha criado. Mi culpa Señor confieso. Ejecutad mi mandato. Hága se tu voluntad, por que vean los humanos que los castigos, y penas que da Dios a los ingratos en el mundo, son avilos, y auxilios para enmendarnos, 1. Ya tu precepto divino. a Obedecemos postrados. Oiga el Orbe su castigo, ya que no ve ejecutarlo, porque conozcan los hombres, que aunque tan piadoso aguardo tengo para su castigo siempre levantado el brazo. Oh piedad inmensa! o luez Sacrosanto, en quien el azote (mano dulzura es, y halago! gracias te doy Señor, pues de tu es piedad el castigo, soberano.
JORNADA SEGUNDA
SEGUNDA JORNADA Apagar en vano emprende ni el ruego, ni la razón amor, que hecho ya pasión la misma razón le enciende. A Márcela amo ofendido de su desdén, y irritado, tendirla intento o postrado obligarla agradecido. no te arrastre esa pasión, pero ya que no la enmiendes, por qué a Gerónimo ofendes deslustrando su opinión, siendo su virtud, su fama, de Roma, y del mundo espanto, desacreditas a un Santo, a quien todo el Orbe aclama, qué te obliga a que cruel tu sinrazón le persiga. Aborrecerle me obliga no darme a Márcela él, pues cuando a Roma llegó rendido se la pedí, y méritos viendo en mí austero me la negó, cuando en Roma se mormura que él con Paula. Aguarda, tente, no tu voz manche imprudente una castidad tan pura. Esto dicen. . Pues porque su virtud maravillosa te admire por prodiciosa, escucha, y te la diré. Aunque en vano soliciras persuadirme, oírte espero sus asombros, porque quiero saber como le acredita. Después que en Siria cuatro años (admirable Anacoreta Gerónimo) estuvo haciendo. tan extrañas penitencias, que humano a desconocerle. llegó la naturaleza: por la cisma perseguido. de las Arrianas fectas dejó el desierto, con harto llanto, dolor, y tristeza, pasando a Antioquia, donde Paulino con tal fineza ido de Patriarca, y amigo le recibió, que a sus letras, y su virtud atendiendo, le ordenó de la suprema dignidad de Sacerdote, aunque humilde su modestía se resistia diciendo, que era indigna su pureza de un Oficio en que han de ser Ángeles los que le ejerzan, Y fediento de aprender más ciencias, pasó a la Grecia, a donde el grande Gregorio Nacianceno, Doctorera de la Sacra Teologia la antorcha de aquella Iglesia, y del néctar de su ingenio libó Gerónimo habeja, sabiamente la dulzura del Aroma de sus letras. Derribaron de la silla del Patriarcado (qué pena!) a Gregorio, que la envidia siempre a el rabio le desdeña, con que pasó a Palestina Gerónimo, y en aquella Ciudad Sacra, que fue Oriente. del Sol del Alba más bella luzo uvisión hasta que de la fama de suciencia, y su virtud obligado le envió a llamar por sus letras nuestro Ponrifice Damalo, para que coluna fuera cargando sobre sus hombros todo el peso de la Iglesia. Llegó nuestro fionje a Roma, a donde con reverencia. todos a verle venían, admirando por las señas su virtud, pues en su rostro se verán con gran modedía los suecos que había dejado arados sus benirencias. Damilo se recibió con tal gozo, tal fineza, que no sol Cardenal le creo, sino que atenta il su Beatitud Confultor le hizo, con tal preeminencia, que no huyo consultas, dudas, decisiones, conroversias, resoluciones, consilios, Si nodales, y respuestas. de la Iglesia Oecidental, y Oriental, que no pendieran de lo docto de su pluma, y su estudiosa tarea, pues guvernaba el Timón de la Nave de la Iglesia, desuerte, que los Oficios del Rezo, y la Misa nuestra ordenó, y distinguió en él el Salterio; y con suciencia de las Canónicas horas dispuso el Orden, y en Ferias repariió de la semana losPsalnios con grave cuenta, y en el fin de cadauno, añadió con excelencia que a la Trinidad confiesa dando gloria al Padre, al Hijo, ya l. Espíritú, que es letra que a oírla los Serafines se postran con reverencia y hasta los Cielos parece se inclinan hacia la tierra. Dispuso que la Aleluya, que signinica en la lengua Hebrea al Señor alabad, se cantase, y en Cuaresma la privó, porque las voces sonasen con las cadencias del tiempo, en que debe el llanto ser música en la tristeza. De Damaso por mandado tradujo de lengua Hebrea en Latino Idioma el Viejo Testamento, y de la Griega el Nuevo, cuya vulgara usará siempre la Igiesia. Defensor fue de María, pues se atrevió la perversa pluma de Elvidio a poner duda en la pura entereza de su Virginidad Sacra: y él escribió en su defensa un ibro, que a hollar bastó de aquel monstruo la cabeza. Hasto aquí todos por Santo le adoraban, todo era aplausos, veneraciones su vida, y sus penitencias, más dándose a reprender los vicios, y las licencias con que vivían en Roma algunos en sus torpezas, le empezaron a mirar ya con menos reverencia, pasando del corazón todo el veneno a la lengua, diciendo (grave delitio!) que su virtud toda era hipocresía; pues él licencioso, y sin modestía visitaba las matronas de más lustre, y de más prendas de Roma, cuando a el espejo de su dotrina, y suciencia con perfecciones más santas se ilustraban sus bellezas. Murió Damaso a este tiempo, y la maldad tan sin rienda corrió en las mormuraciones, que llegó hasta ladecencia de Paula, Matrona insigne, A acusándola (qué pena!) de que Geronimo (aquí al pronunciar lo la lengua, si en el dolor se desliza, en la culpa se avergüenza) lo grava su estimación sin el decoro, y pureza: más para que ando buscando rodeos, si la insolencia, porque se verificase con falsedad su cautela, buscó un hombre, que dijese que vio que con poco honestas voces. Gerónimo; y Paula trataban sus conferencias, depuso aquesto ante un Juez, y pasando la clemencia de algunos a asegurar que era falso, hoy le sentencian al testigo a dar tormento para que sea la afrenta de Gerónimo, y de Pausa más pública en su inocencia. Pero estás acusaciones, estos valdones, y ofensas, triunfo es propio de su gloria, laurel de su fama eterna, CA si al tejérsele la injuria se le ciñe su paciencia, y solo por prueba basta. a que por Santo le tengan, que su virtud autoricen, que su doctrina engrandezcan, que sus estudios aplaudan, que admiren sus penitencias, y que templo le fabrique el amor, la reverencia, adonde en los corazones. 1. Viva Gerónimo. 2. Y muera el que falso acusador fue de su fama, y pureza. Gerónimo, y Paula vivan. Más qué voces son aquestas? Qué es esto Sotana? Qué? que apretándole las cuerdas en la guitarra del potro, cantó de plano a la letra el testigo que juró contra la falsa inocencia de Ger ónimo, y de Paula. Qué declaró? . Buena es esa, la verdad, que eran los dos Santos sobre su conciencia, y está tan arrepentido, que por esto le sentencian, pero aguardate que voy a buscar un saca muelas. Mira Autelio como el Cielo piadoso a los suyos premia, pues la ver dad justifica. Hombre tan bajo era fuerza que al temor de los tormentos, se retratase . Esa es necia. temeridad, persuadirse a que de Dios la clemencia no ha de mirar por los justos. que le aman. . Hasta que vea que hace milagros, no espero creer que es Santo. Bien puciera hacerlos, que yo los hago. . Tú? Sí, ayer a una tuerta di una niña que le hacia falta. . Dónde? De la piedra, Mucho siento que la luz te sobre Aurelio, y no veas la claridad que resuita de su virtud. . De linterna es la luz de Aurelio, pues deslumbra al que no la lleva. No sé qué oculto poder dentro de mí me hacefuerza a que con tanto rencor a Gerónimo aborrezca, que la razón reconozco, y no conozco la enmienda. Déjale de perseguir, y de inquietar a Márcela. Eso es imposible. Aguarda. Persuadirme en vano intentas. Mira a Geronimo. . Ya le veo, y de su presencia; para no irritarme más, me aparta mi propia pera El hombre tiene gran vista, aunque anda tan a ciegas, pues Geronimo aquí sale con Paula, Márcela, y Celia. Persuadirme en vano intenta Paula mía tu razón; venganza es del buen varón volver la espalda a la afrenta A Roma quiero dejar, pues Roma me deja a mí, en ella apiaudir me vi, en ella me veo injuriar, ser perseguido no siento de lo que su voz pregona, que para el Cielo es Corona lo que acá es abatimiento, y ay de aquel que per seguido no es del mundo, que en su estado el malo es del olvidado, y el bueno es aborrecido. Cristo entró en Gerusalen triunfante, hajado salió. bien visto en Roma entré yo, salga ofendido también. Padlasicín ti se encamina mi dotrina, y mi razón, perseguida es tu opinión, sigue de Dios la doctrina. Vitrajado la victoria Cristo en la Cruz consiguió, y en su paciencia le dio la misma injuria más gloria; y así olvida el desconsuelo de ver que infamada estás, pues cuando te imuria más el mundo, te da más cielo. A Rufina, a quien no he visto a el partir a Mesalina, di Paula aquesto, y Albina, hijas a quien amo en Cristo, por que su luz las mostre, sus Misterios advertí, su Escritura las leí, y sus ciencias enseñé, me mosmuran con afrenta, mas si del piélago impuro del mundo las aseguro, poco importa la tormenta, jamás dejar me lleve de su hermósura, o presencia, solo de su penitencia; y virtua me enamoré, digan si en mí vieron señas de deshonestos antojos algún afecto en mis ojos, o palabras ha que soy hombre, su cautela me impura, para que asombre lo frágil, mas si soy hombre, no es mucho que al barro huela, déjaros siento a las dos, mas antes que por los ojos salga el alma por despojos, dadme los brazos, y a Dios. Cuando el Cielo por tu cansa volvió con tal providencia, que el que juró contra ti por tan santo te confiesa, quieres dejarnos? . Si Paula, porque aunque uno mismo sea el que me culpa, y me salva, es la maldad tan opuesta a persuadirse a lo bueno; que puede ser en mi ofensa, que le crean la mentira, y la ver dad no le crean. Yo a Belen mi Paula, parto, a aquel Paraiso, a aquella antigua morada santa; en que habitó mi terneza, Monje soy la soledad me importa habitar, que fuera de su centro siempre están todas las cosas violentas Padre no nos desampares. Mira . Atiende. Considera. . Mislágrimas, Mi dolor, Si a hacer vamos penitencia, para las hierbas que vienen deje el viaje!quiera. Esto ha de ser. . qué tevas, y entre la injuria me dejas. Dios queda comigo Pausa; él es la mator defensa, solo a Marcéla te encargo, que honestas correspondencias no las bastan a romper el peso de tanta afrenta, a tulado me ha de ver seguir la luz siempre excelsa de tu dotrina. . Qué dices? Que el tiempo dará evidencias. A Dios Bonoso. . Contigo ir Gerónimo quisiera, mas mi humildad no se atreve a pedirte la fineza de que de Monje me des de tu instituto la regla. Dios a nadie desampara que le busca, llega, llega a mis brazos. . A tus pies estoy. . Pues qué va de verás? por las mulas voy. qué mulas? Por las mulas de la puerta del Sol, que son tan livianas, que a cada paso se echan. Yo a pie voy Qué es lo que dice? a pie un Dotor? Pues qué intenta? a pie vamos todos. . Padre, pues sus hijos no, que en buenas mulas caminan. . Hermano Sotana, tenga modestía. A Dios Paula, a Dios hermana. Quésentimiento! . qué pena! Dios encamine mis pasos. . Dios mi intento favorezca, y. ade Aurelio el Cielo me libre. . Dios de escalas me defienda, de que estoy arrepentida, pues que salí de una, y buena. Aguárdese Celiaron poco. Qué quiere Sotana? . Tenga. qué me da? . Tome un abrazo, que es alhaja de una ausencia. Hermano, que es lo que hace, cuando va a hacer penitencia? Esto es abrázar la Cruz, que en el desierto me espera. Pues somos Cruz las mujeres? Si lo son, mas sin cabeza. Seré cruz del mal ladrón. Cierto es, el abrazo venga. Vencí. Mas el diablo pienso que anda cerna, pues me tienta. Aparte. Cata la Cruz, qué quería, qué consintiera? . Vencí al Cielo, pues vencí que Gerónimo saliera tan ultrajado de Ruma con tanta injuria, y afrenta; mas no vencí, que si al paso que mi astucia, y mi cautela con trabajos le persigue, le deshonra con ofensas, labra más merecimientos para el Cielo su paciencia, él triunfa de mí pues hace que mi rabia más se encienda. Mas no he de dejar por esto de perseguirle con nuevas cautelas pues en el mar haré padezca tormenta su nave, si no es que acaso es para que más apriesa llegue a Belén, donde aguardo que mi venganza se vea, y entretanto volveré a solicitar la afrenta en su hermana, pues de Aurelio avivo la llama ciega; desuerte que en sus incendios, miro el precipicio cerca. Ya Gerónimo se fie, y es imposible que pueda mi pasión sufrir amante, de Márcela las ribiezas, cuando encuentra mi osadía más imposibles de verla: que el demonio me faltase a la palabra; o la oferta que le hice . Nunca yo falto a quien buscarme, intenta. Pues como desde la noche que me ofreciste a Marcela me has negado? . Cómo tú no me has llamado, y con ella casarte inténtaste. . Pues eso ímplica . No era fuerza si tú un Sacramento hacías que perdieses mi asistencia? Pues vuelvo a revalidarte la palabra, si me entregas a Márcela. . Yo la aceto: tendrás valor? . Aunque fuera bájar al abismo donde ardes inmortal pavesa, fuera contigo . Pues ven que abierta sé que una puerta está del jardín de Pausa por donde a Márcela puedas lograr, y para el insulto, ya la noche es medianera: Mas mira no te acobardes cuando en la ocasión te veas. Yo gozaré su hermosura aunque el Cielo lo impidiera. Ya entramos esto es su cuarto, leyendo está, llega. s - Espera, deja mo oír en sus labios la discreción con belleza, María de quien le sus nació, y por obra suprema del Espiritu engendrado fue el Verbo, fue la primera que votó virginidad, y siempre con entereza antes del parto; en el parto, y después del parro, excelsa Virgen fue, Qué es lo que escucho! leyendo está la defensa, que Gerónimo escribió en favor de la pureza Virginal, rabiando estoy, Habrelio llega, a qué esperas? Todo el fuego de mi amor en el respeto se hiela. Madre del Sol celestial fue, quedando tan doncella, que no rompió de la Aurora el Claustro de su pureza al nacer la luz de gracia, pues de la propia manera que los ravos del Sol pasan un cristal; o una vidriera, así la luz soberana sin romperia pura esfera virginal, o cielo hermoso nació, dejándola entera. Oh pese a todo el infierno! que a escuchar aquesto venga, ya te cumplí la palabra, ahora la ocasióndio pierdas, que pues tu pasión te sobra, demás está mi asistencia, llega. . Tevas? Sí. . Pues llego: hermosísima Márcela. Quién es? mas Cielos que mito? hombre atrevido, qué intentas? como mi honor, y esta casa profana tu inadvertencia, Como tus ingratitudes al precipicio me fuerzan, deja tú de ser ingrata verás mi pasión más cuerda. Solo en ti puede llamarse ingratitud, la que intenta forzar una voluntad, que a Dios consagrarse espera. Eso aviva más mi incendio, pues cuanto más te enajenas de ser mía, mas avivas la llama de mis finezas. Apagar el desengaño. en ti ese fuego pudiera: yo estoy muerta, qué haré Cielos? . Resistirte en vano intentas, que he de llevarte conmigo, o he de lograr tu belleza. Vencerlo ser á imposible. En vano es tu resistencia, que estoy resuelto, y no habrá en el mundo quien te pueda. defender de mi pasión. El. Cielo de tu violencia me amparará a quien voté guardar eterna pureza. Aunque el Cielo te amparara. he de lograr tus finezas. Detente. En vano porsías, . Mira. Mi pasión es ciega. María, pues Virgen eres desiéndeme en tanta pena Por Gerónimo te amparo; pues defendió mi pureza. (to, Qué horror, que asombro, que espan- qué luz celestial es esta, cuyo claro resplaudor me ciega porque no vea a Márcela, mas aunque me la oculte el Cielo, y tierra. su belleza he de buscar. Mas si es ilusión aquesta? en la misma calle donde estaba cuando mi ciega pasión se dejó guiar del demonio, ahora se encuentra mi osadia; pero nada me acobarda; y amedrenta para que a Márcela deje de querer, que quien resuelta el alma tiene perdida, avisos no le escarmientan. . Breve ha sido la venida, Tal el abrego sopló, yo al mar le ofrezco que no le pase en toda mi vida Los discursos que allá fragua son extraños. . Y muy nuevos, pues somos los hombres hueyos para pasarnos por agua? Aunque pasamos tormenta; dichoso el viaje ha sido. Que venga un hombre vencido por el mar, y no halle venta. Gerónimo en fin llegó a Belen con gran contento en noche del Nacimiento, que tanto ver deseó, Y en noche tan peregrina sabe si aquí nos tendrán colación? . Si le darán colación. . De disciplina? Si hermano, las aflicciones deje, que habrá colación Padre, cajas de turrón le digo, y no canciones.A En noche, que nace en día el gozo sir ve de cena Por eso en la noche buena pido turrón de alegría; A nuestro padre a buscar voy, aquí Sotana espere, que en el sacro portal quiere esta noche celebrar. Un favor mi fe le ruega. Digales nada leampida. Que a nuestro padre le pida el que me de la bodega. La bodega? . Que se arroba, Pues su persona, qué allana. con ella? . No ser Sotana. De qué suerte? Siendo loba. Aguardo aquí, y ese humor no gaste, de Dios le acuerde. . Pues miren padres, que pierden un bravo trasegador, . más estar solo mi bota, visitarla me concede, de un pie cogeaba, y ser puede. el que tenga alguna gota: apurarla mil afanes me ha de costar, y por vidas, que haya boras escurridas sabiendo que hay sacristanes, . El vino con un escoplo quisiera sacas, yo pruebo a soplar, por Dios que beyo el licor, que me le sopio. Mas ya que me deja en calma, y de mi sed se destierra vaya su cuerpo a la tierra, y quede conmigo el alma. Qué hace aquí? Cogiome, fieros azotes espero ya. Qué hace Sotaba? Echo a la sotana unos bebederos. Mas récelo en su inquietud, mas que es esto? . Es que arrojé ese instrumento, porque me enbotaba la virtud. Vaya, y en pena le doy que esta noche se esté en Cruz. Cuando yo no tengo luz siempre en Cruz, y en cuadro estoy. Pues la lleva? . Si dio fin ya en mi el vicio de beber, no será peor volver después por el escarpín. . Gracias Bonoso le doy al Cielo que me sacara huyendo de la confusa Bavilorial, en que me hallaba: y graciasle doy porque me trujo a esta Casa Santa, donde el Trigo Celestial nació Divino en las pasas, y en noche tan venturosa, que pueden mis tiernas ansias celebrar su Nacimiento con cánticos, y alabanzas. Aquí en esta cuevecita a donde de las entrañas de una tierna Virgen pura nació la luz de la gracia he de morir, y vivir, y siempre ha de ser mi estancia. Adán, dice la Escriptura, que aquí vivió, y lo declara el ser Oriente de Cristo esta felice morada, pues donde habiró la culpa debía nacer la gracia. Aquí a mis hijos intento labrar un Convento. o casa, donde en Religión habiten, instituyéndoles Sacra una Regla, o Instituro, conforme las observancias, que en la Primitiva Iglesia los Apóstoles guardaban. Tus hijos la observarán eternidades muy targas. Y para los peregrinos que adorar bienen la Casa de Belen, un Hóspital haré, mas lo que te enearga ahora mi amor en tanto que tan feliz noche pasa; mi regoc ju adorando aquesta cunaleste Alcázar a dónde Jesus nació me avises siempre que haya algún Peregrino que venga buscando posada, que como aqueste lugar me recuerda con el ansia que anduva Joseph, y María buscándola; y no la hallaban, y el pobre es retrato vivo de Cristo, y su semejanza. descara mi terneza darle hospicio en mis entrañas. Yo te avisaré en llegando Peregrinos. . . Que te vayas te piemipues al Portal he llegazo. . Lo que mandas hace, de su virtud la admiración es extraña. . Portal el más Sagrado a donde de la mente de su Pabte humanado bajó el Omnipotente Hisóm buscande de ar rigos sle- piedades en lo humilde de tuheno Perebre venturoso, Oriente Soberano, que lograste dicho o ser troj del mejor grano, si antes humilde tu deslucimiento a dos brutos servías él sustento, a adorar mi terneza llega la tierra, o Cielo que ocupó la Grandeza de Dios, y el sacro suelo, (agravio por no hacerle mi irreverencia antes el corazón besa que el labio. La hora sería ahora en que loseph, y María del parto anunciadora posada no hallaría; y viendo el desamparo enternecida este albergue tomó por acogida, Que afligida la madre miraria el cortijo a donde de Dios Padre a nacer venía el Hijo: (des sintiendo ya al umbral de sus preñe- ceñir lo inmenso a tantas estrecheces. Las sandalias su Cielo se descalzo, y el manto se desnudo, y el velo, que como al Sacrosanto Hijo, que nazca de su vientre espera, le aguarda como esclava de quien era Y puesta humildemente de rodillas esclama volviéndose al Oriente, y al Padre Etenso llama, y le suplica conferbor profundo que a luz salga la luz de todo el mundo. Y arpunto ve desunte al Clavel encarnado, al tierno Sol infante, sin haberle costado dolor el parto; pues con más belleza Madre, y Virgen quedó con más pure? Bien venido le dijooigoeza. seas mi Dios Glorioso, EsODO. mi Señor, y mi Hijo; y le besa amoroso el piepor Dios, y por Señor la mano, y el rostro como a Hijo Soberano. Tiritando el Sol vía la Madre al puro hielo, y como no podía abrigarle su celo, con ansias pretendía bien extrañas, segunda vez moterle en sus entrañas. Quien aquí mereciera. de glorias verle lleno, quien tiritarse viera desnudo aquí en el heno! Quién de María viera lo gozoso, y la alegría santa del Esposo! mas que música destierra mi atención, que da en dulzuras! Gloria a Dios en las alturas; oy paz al hombre en la tierra, u , ; Geróninmo, y a a mi Hijo ves, como nació en las pajas. Como mi humildad merece, Señora, dicha tan alta! Porque defendió tu pluma mi pureza; siempre intacta de los dingeles sariende, y Pastores la alabanza. Le, le, que demosle. Alabanzas al Niño que nació en Belen . . Le, le, que démosle. 2 Toda la glaria al Padre pues su hijoes, Lo, le, qué démosle a Al Espíritu Santo las gracias también. i. pi Qué tírita el sol mismo. Le, le, que de frio es, Que si con amor nace. , Le, le, que ha de padecer. En tan feliz regocijo, que gozosa que está el alma. 1. Yo aquestas mantillas le llego a ofrecer. 1. Con ellas el Sol arrebocese. 3. Yo aqueste panal le ofrezco de miel. 4. Ya la tiene Virgen en su Madre él. 1 Yo aqueste cordero le doy por ser Rey. ̱ 2 Ya tiene el valido, pues Cordero es, 3. Yo aquestas palomas. por su candidez: 2. Paloma es María, pues le arrulla fiel. Le, le, que demosle alabanzas al Niño que nació en Belen. a Negros, y Negras también viénema darle alabanzas. 1. Use, usie, una, que ha nacido en Belén el Sul ya. 2. Usia, usia, usie. que ha nalcido Jesusa en Belen. Antoniya. Dos, Francisquiya Que me muelo, muelo dorisa, que ha nalcido le sú sin camisa en Belen en un Poltal. Use, usie, u sía. é. Las Gitanas, y Giranos también la glairia lo auntan. 1. Todoz loz Giranezo vengan, y Gitanaz, puez hoy en Belen nace el Zol en pajaz 2. Cantece zu gala, y en el regocijo, todoz ce hagan rajaz, zuenes laz zonajaz con el paloteado, y en el zapateado todoz ce hagan rajaz. La buena ventura zus rayoz ceñalán, puez de zu corona María ez la palma, cantece zu gala. Y en el regocijo todez ce hagan rajaz, zuenen las zona laz con el paloteado, y en el zapateado todoz ce hagan rajaz. Gerónimo, de mi hijo la humanidad soberana con que nació en el pesebre ya te ha mostrado mi gracia Aguarda Divina Aurora, no tan presto la hiz clara del Sol de tu tierno biro me ausentes espera, aguarda. Gerónimo, qué es aquesto? Quién ha de esperar? El Alba. Si imanecido ha dos horas, como quiere que esa dama del Sol no vaya a ponerse el resplandor en la cara. Qué quieres Bonoso? Como mandaste que te avisara si veníán peregrinos, ahora de llegar acaban a Belen dos peregrinas que traen cubiertas las caras, y hablarte quieren. . Pues dí que entren luego, . Que no haya de saitar en cualquier parte de estas mujeres tapadas, cuanto va que entran pidiendo. Danos a besar tus plantas padre amado. Alzad del suelo, y quien sois decid? . Romanas somos . Si Romanas son vendrán ustedes marcadas. De tu doctrina siguiendo vénimos la luz. (zos Las caras descubrí, que con embo- mal la doctrina se halla. Ya padre te obedecemos. Qué es aquesto insigne Paula? Márcela en Belen, qué es esto? Dejar, Padre, acreditada tu virtud, y mi inociencia siguiendo las huellas sacras de tu doctrina a pesar de cuantas nieblas bastardas se oponen, pues a tu lado ha de ver Roma que Paula supo acrisolar su honor con penitencias extrañas. Pues como fue tu venida tan breve? . Oye, y sabrasla. Apenas de Roma el Sol de tus luces siempre claras se ausentó, dejando a Roma en sus sombras anegada, y a Márcela, y a mí en tristes llantos, dolores; y ansias, cuando confervor valiente juntando en un punto cuantas riquezas, dineros, soyas poscia con bizarra determinación volví también a Roma la espalda, y a mis injurias, siguiendo tu doctrina; y enseñanza, y embarcándome en el Tiber apenas Delfín las alas batió la nave ligera, cuando corriendo borrasca nuestro bajel, parecía que ave, y no Delfín volava, y fuese asombro, o efecto del Euro que le azoraba tan aprisa, en Palestina tomamos puerto admiradas que entre el llegar, y el partir casi no cupo distancia. Caminamos por su tierra, llegando con breves marchas a Gerusalén, a aquella Sacra Ciudad, que sentada está en medio de la tierra y antes que los pies hollaran el Sacro suelo, los labios fueron de su tierra estampas. Derríbe me en el Calvario adorando aquella Ara donde el mayor sacrificio dio la víctima más alta. Entré en el Santo Sepulcro, y de mis ojos el agua pudieron enternecer sus piedras, si no labarlas, Desde allí subí a Sion. Ciudad de David, tan alta, que Atalaba de los Montes el seña el Sagrado Alcázar. Vi la Casa donde Cristo, en la Cena Sacrosanta en un bocado a su Esposa le dejó toda su gracia. Vi la Coluna en que estuvo, su Celestial carne atada, piedra preciosa, pues hoy aún de su sangre se esmalta. Desde allí pasé a la torre donde Raquel oyó grata a Jacob tantos suspiros cuantas le debió esperanzas. Y donde oyeron también los Pastores la embajada. de la venida de Cristo, pasé a la Ciudad de Gaza. Vi luegro Ebrón, en quien dicen que duerme Adán, y guardaba a Abrahan, lacobaIsaac, que es excelencia bien rara. Dejé un desierto espantoso, y las Ciudades que ingratas fueron abrasadas, donde la cueva de Lor, la estatua de sal vi, y dando la vuelta a Gerusalén, la casa visiten de Majealena; y la Ciudad celebrada por tantas purpúreas rosas, símbolo de la más casta. Vi el Monte de las olivas, miré las huellas, o estampas que dejo Cristo al subir a su Celestial morada. Pasó el lordan, y admiré las doce piedras sagradas de los Aposoles sombras; Adoré las puras aguas a donde el Bautista a Cristo Bautizó, y en voces claras dijo el Padre: este es mi Hijo, que me deleita, y agrada. Pasé a Egipto, y a Sacoth, a donde con la quijada Sanson tantos Filineos deribó, vi las montañas que habitaste en el desierto, y a Belen llegué a tus plantas a que me concedas grato, pues en esta primer Casas de Cristo tus Monges viven, también logren habitarla nol mujeres para lo cual labrar intento una casa, vivamos, dando alabanzas al Señor, guardando humildes tu Instituro, y Regla Sacra. En esto toda mi hacienda gustosa intento emplearla, y paro que se consagren a Cristo traigo a tu hermana, a Eustochia mi hija, y otras nobles matronas Romanas. Este es todo mi viaje, mi intención, mi fe, mi ansia de haber venido a Belen a adorar su Santa Casa. Levanta Paula del suelo, y en albricias de tan alta determinación; a no tener la úrpura Sacra de Cardenal, a tus pies agradecido me echara, mi propio instiento, y Regla belamos. . Prodigio es cuanto a Gerónimo pasa. Buena es Celia para Monja. Por qué? . Porque tiene labia. Por eso su nombre tiece muy raida la sotana. Vamos donde descanséis, y entre tanto que se labra el Convento os hóspedéis de nosotros apartadas. Pues con esperanzas vienen pueden vivir en la granja. Qué granjo? . La de los Parres quien su cuarto, o su celda me dijera, Geronimos. Qué os lo que habla? Que allá se darán un verde, y ayunaran estas Tasquas Ya esperamos tu obediencia, qué gozosa que está el alma? O qué contento que estoy! o un Convento, en que en clausura .enta estoy de que haya librádome el Cielo ya de Aurelio, mas si la gracia de María me ampató una vez, no temo nada (consagran Pues si adios los afectos se la dicha esnuestra, y suya la alabanza.
JORNADA TERCERA
JORNADA TERCERA Desesperado ya sin alma llego a estar, pues aunque ciego a Belen he venido a Márcela siguiendo, no he tenido ocasión de robarla, pues incierto su bajel tomó puerto en Palestina, y en Sidon el mío, y por tierra no hallándola mi brío mas amante, mas ciego, mas osado, en Belen me he quedado, (diente pues no basta a templar la llama ar- del fuego, en que mi pecho arde uehe. guardaréis. . Tus pies postradas es curso celos años, (mente el rigor, su esquivez, ni desengaños. Mas que mucho si ciego al escarmiento aún no bastó divino aquel portento, que con poder logró sin embarazos robaricia a mi afecto de los brazos, Mas aunque el Cielo estorbe mi delito ha de gozarla torpe el apetito?. Este Convento es de su hermosura (según me han informado) la clausura que su Cielo me esconde, (donde y aunque asaltarle intento, no sé luegola he de encontrar, o quien tuviera y la entrada más llana la por es este de él infiero (ro. saberlo a las violencias de mi ace. Que sin ser sepolturero ande yo por mi camino llevando cuerpos acuestas desde Belen a el retiro de Geronimo. . Sotana? Aurelio, qué es lo que miro, tú en Belen? De qué te admiras? De qué dejes los gáritos de allá. . Yo vengo deboto engañarle detérmino. A mi quería engañarme, ya sé a lo que usted ha venido. Si lo sabes, a Márcela verla amante solicito. Qué dice usted? . Que si tú. me dices donde. No he oído. Está Márcela r No entiendo. Vive Dios simple atrevido que se uela azotes. . Tenga, que primero vive Cristo qué sea yo alcamonias; seré pimiento molido. Sotana al has de morir si no hablas claro conmigo, Eso fuera asotanarme, y yo no soy cuarto frío, Márcela no está en Belen. Cómo dices que no vino: villano muere. Detente, que digo que ya ha venido. Quién, ha venido? El Indierno, pues que de miedo tírito. Así provarás cobarde mi furor. or. Tente, que digo que en Belen está Márcela, Y dónde asiste? Dios mío, si él aprieta, he de llevarle hasta su aporento mismo, en esta casa. . Y a donde. cae su cuarto. . Este postigo que aquí ves es de su celda. no digas que yo lo he dicho. Si haré, guarda tu secreto, que yo seré agradecido, entraré esta noche, aunque el Cielo intente impedirlo. . Vete con dos mil demonios, yo salí de buen conflicto, (na mas por Dios que la he hecho bue- pues a Márcela he vendido; pero la muerte vi a el ojo, y por vivir vive Cristo. que aunque ella fuera mi hermana que le dijera lo mismo; mas ya a la cueva he llegado, donde aGetónimo miro, padre: Como se ha tardado tanto. . Como aquestos libros divierten el tiempo Pues los abrió? . No, Pues no ha dicho que le han divertido el tiempo. Pues cuantos por muy lidos, parre en el mundo se tienen, y jamás abren un libro, más padre ha visto a el león? Por qué lo dice? . Lo digo por si acaso algún curioso quiere saber que se hizo, y sepa que le encontramos, cuando a el desierto venimos. Sus locuras son eternas, váyase? . Por eso mismo, como eterna es mi lozura no tengo día de juicio. De aquel divino portento Salomón, dé Davié hijo, en quien la sabiduria se vio infusa con prodigios. Aqueste libro traduzco de Hebreo dioma en Latino, que llamara Eclesiastes el Católico advertido. Lleno está le desengaños y al mirar yo mis delitos en aqueste sabio espejo me enternezco al traducirlo. De fuerte, que con la tinta de mi llanto los escribo; pero mis culpas son grandes, bien se ve, pues perseguido en todas partes me veo, pues del Hereje Rufino, Juan Hierosolimitano engañado, y persuadido, sigue también los errores de Horigenes, y ofendido Juan Obispo de que yo su engaño, y sentir no sigo, con censuras me ha privado, no solo que en el Divino Sepulcro Santo no entre, sino también ha querido de Gerusa len echarme, y de Belen con mis hijos, desterrándonos a todos: mas esto hace el enemigo comun, y no ha de triunfar de este sufrimiento mío, Si he de triunfar, pues venel que de Roma perseguido salieses, y triunfaté aquí en el desierto mismo, persiguiéndote, de suerte, que seas aborrecido de todos, de tal manera, que Juan, engañado Obispo de Gerusalén, te ponga censuras, fuerzas, esictos: porque del Sacro Belen salgas con todos tus hijos, y si triunfaré, que Aurelio de mi incendio persuadido, aquesta noche a tu hermana gozará, para que el sitio de Belen violando haga mas sacrílego el delito. La hermosura dice aquí, que es de los ojos peligro, hechizo de la razón, y encanto de los sentidos. Yo probaré si en los tuyos lo es espíritus míos, tomad formas aparentes de mujeres, los nocivos bailes, y saraos Romanos le representad, y el libro deje de escribir, que tanto fruto ha de dar a los siglos. A venus divina, amor la corone, sea suguirnalda la sangre de Adonis. Téjanse las flores de nuestros abrazos, flores sean los lazos, frutos los amores. Cielos, si es esta ilusión, pues me parece que miro de las matronas Romanas aquellos bailes festivos. Quien sin amor vive desdice de hombre, la razón le falta, o amor no conoce. Esta ya no es ilusión, que es imposible que el juicio pueda formar en la idea lo hermoso tan parecido. El amor es fuego que abrasa, tan dócil, que ánima, y no apura en los corazones. Resistirme en vano intento, de aqueste imán atractivo, que me ileva la atención, sin dejarme el albedrío. Goza la dulzura de amor, que se esconde tu afecto, la dicha entre los errores. Pero como yo me venzo a este humano desvarío, como se enciende en mi hielo aqueste fuego nocibo, y como triunfa la vista de aquel miedo de el cido, de aquella espantosa voz? No caseis en lo festivo. Téjanse las flores. Mas ya la escucho. . Y a mí me sepulte en el abismo. Al tiempo quede mis culpas, para juzgar mis delitos, dice su voz. Levantaos muertos, y venid a Juicio. Qué día tan tenebroso! que horror! qué asombro! el abismo todo padece tormentas la tierra con estallidos cruje ansiosa, y se estremece, y abriendo el endurecido seno de tantos Sepulcros, uniéndose a su principio. La vida cobra sus muertos, en tanto cadáver vivo, allí en su trono sentado, Justiciero, y ofendido, el Soberano Monarca, Rey, y Juez a un tiempo mismo, armado está de rigores, empuñando sus castigos. Ya a juicio llama el Fiscal, agora, agora Dios mío, mi arrepentimiento sea recompensa a mi delito. Que aunque un instante no falta para ser juzgado en Juicio, si a un muerto siglos no bastan, un instante sobra a un vivo, Este empedernido canto de mi pecho endurecido, llama a la puerta del alma. pues sorda está a los avisos, pedernal del corazón, a golpes saque a latidos el fuego, porque se encienda el aire de mis suspiros, Pequé Señor contra ti, peque, y haberte ofendido, por tu bondad, solo siento, no por miedo del abismo: música sea este canto, que enternezca tus oídos. Mas ay que mi culpa es grande, hay que el instrumento mío le ha destemplado mi error, porque no suene atractivo. Pero de luz, y de gloria se puebla todo este sitio. Ay que el amor divino de Dios, la música atiende, del llanto mejor, si el canto le lleva de una contrición. qu oigan en nuestros gemidos que ̱, , Arma, guerra. La música de tu canto, ya Gerónimo la he oído, y aquí misericordioso me ves, si recto me has vistos llégate a mí. . Gran. Señor, mira que son mis delitos tan grandes, que no merezco favores tan excesivos. Para los que se arrepienten aquesta gloria en que has visto mi sagrada humanidad la tiene mi amor divino. Se que mis culpas son grandes, ay Señor que te he ofendido. Ay que el amor divino de Dios, de culpas lloradas. lleva su pasión, el peso del yerro, sobre su fervor. Espera Señor, aguarda que pedirte solicito que de las persecuciones, de las censuras, y edictos, con que de Jerusalen de esterrarnos Juan su Obispo intenta, cese el rigor. Vuestra piedad sea asilo de mis Monjes, y de Juan el ciego error, el impío, haced que le reconozca, porque en la lid de distintos pareceres, en la Fe Carólica, en que vivimos, no nos obliguen sus dogmas. a asistir tan enemigos, que solo aquestos desiertos Qué es aquesto! No quede ninguno vivo. Qué marcial estruendo es este a cuyo furor los riscos parece que se estremecen. Arma, guerra. Jesus mío. qué es esto? . Arma, guerra, Bonoso qué es esto? El mismo diablo, que se ha desatado. El ejército enemigo de los Humnos, que después que la Armenia han con seguido, a sangre, y a fuego talan. Por Jerusalén, impío, entra el ejército en tropas, y un trozo tan de improviso. asalta a Belen, que ya es sin remedio el peligro. Hay más terrible pesar! Padre, los unos malditos. son, y los otros lo propio. Tanto es su rigor iniquo, que la Ciudad de temor dejan todos sus vecinos. Así el acechar dejaran. Y viendo tanto conflicto Paula, Márcela, y tus hijas de los Conventos divinos las inviolables clausuras desamparar han querido. Qué dices padre? al instante mientras que yo a el pueblo asisto di que en la piedad confien de Dios, sin que los distritos de la clausura no rompan: en ti confío Dios mío, que has de mirar por tu pueblo, parte alpunto. . Ya te sirvo. Venga conmigo Sotana. Padre yo estoy tamañito, y por si entran a saco, quitarme quisiera el mío. Qué hace? Dios inmenso, misericordia te pido. . Temblando estoy mi tozuelo si nos pasan a cuchillo. La noche, el pasmo, el horror que de la gente enemiga, a todo Belen obliga a estar con tanto temor, ocasión da a mi ardimiento para que en tal confusión pueda amante mi pasión entrar en este Convento. Con el susto descuidadas, quiero ver si alguna puerta, a caso han dejado abierta mas todas están cerradas: pero aunque cerrado esté he de entrar, buscar colijo el postigo que me dijo Sorana, mas ya le hallé, y puesto que a mi desvelo tan corto embarazo es, esta puerta a puntapies la intento echar en el suelo? caiga a la violencia rara de mi impulso, que si fuera su muralla el Cielo, hiciera que a mis plantas se postrara, Abrila. Te Deún laudamus, te Dominum confitemur. Pero que escucho, alabanzas está dando a Dios su celo, horror me ha dado, mas como yo a los temores me venzo? Tu ad liberandum suececturus homine, non horrvisti virginis uterum. La voz de Már cela escucho, entre los acordes ecos, y atractivoimán me obliga a seguir su dulce acento. Pero inmóvil la razón detiene mi impulso ciego para que a este cielo no entre! Mas que importa, que si el cielo me lo impidiera, he de entrar a apagar tantos incendios. Tente bárbaro, que yo con esta espada de fuego. de estas vírgenes sagradas el puroclaustro defiendo. Como a tan grave esadía te anima tu arrevimiento, cuando bárbaros los Humnos a violar no se atrevieron esta Ciudad, porque Dios escucho el llanto, y los ruegos de Gerónimo, y de Paula, y tímidos se volvían, mas pues a ti no te bastan los avisos, y escarmientos en tu desesperación, abominado te dejo. Reniego del cielo mismo. pues ya no tengo remedio, In te Domine sperabí, non confundar in aternum, Ya no tengo que esperar en Dios, sino que el infierno me confunda. Ande Sotana, caminemos a el desierto, pues ya dejo consoladas mis hijas, pues quiso el cielo que el ejército enemigo se fuese. . Y no fuera buevo; pues de las Monjas venimos, y es tarde, que nos quedemos a llenar muy bien las panzas? En vano moverme puedo, la tierra me falta, a cuando esperan llevarme fieros los demonios? . Mala mano, sin duda aqueste es logreto, y se ahorca, vamos Padre? Ande, queDios lo ha dispuesto, por que no se pierda un alma, que a tan buen tiempo lleguemos: hombre, como la piedad de Dios enojas, diciendo. desesperaciones tales? su misericordia ciego noirrites. . Para mi no hay miserico pedírsela a Dios. . Qué dices? Padre mire que es Aurelio. Ya en la voz le he conocido, que te mueve a tanto exceso? Estar condenado ya, pues al demonio le tengo ofrecida el alma. . Como ofrecer pudiste, ciego, lo que no es tuyo? las almas son de Dios, con tal derecho que prestadas nos las da, y aún aquellas que el infierno posee son suyas, que allí las tiene en castigo eterno. El ofreció hacerme un gusto, y yo en agradecimiento le di el alma, y aunque él no cumplio, es tal mi despecho, que por enseñarle a que cumpla sus ofrecimientos, a costa de tanta pena, darle oy el alma pretendo. Pues por esa vanidad se van muchos al infierno. Rescindido el pacto ya queda entre los dos, supuesto que si no te entrega a ti lo que te ofreció soberbio, tú no se la debes dar, y aunque cumpliese es muy cierto que si tú te arrepintieras. Yo arrepentirme no puedo. Solo el demonio no puede, pero el hombre está dispuesto siempre a hacerlo. La justicia de Dios, siendo Juez tan recto, jamás se puede torcer, y así mis culpas, y errores no ha de perdonar. . Detente, no te desesperes ciego, pues es su misericordia tanta, que si en lsanto tierno conviertes esa dureza de la obstinación del pecho, te perdonara piadoso, Yo llorar en vano puedo. Si fuera mujer, alpunto lo hiciera de cumplimiento. A ver ofendido a Dios no lo sientes? . No lo siento. Te pesa de no sentirlo? Si me pesa. . Pues atento, di a Dios, que te pesa mucho de no tener el inmenso dolor de haberle ofendido. Pésame Señor, mas cielos que auxilio divino es este que mi dolor ha dispuesto! pésame Señor, de haverte ofendido, y tanto siento por tu infinita bondad, la ingratitud de mis hierros, que quisiera que el dolor en tierno llanto deshecho bastara a borrar mis culpas: pequé Señor. Ea Aurelio, llora, que Dios es piadoso. Gerónimo, a tus pies puesto te pido perdón; que ya te he conócido, supuesto que este auxilio, solo tú le, pudiera haber dispuesto en mi corazón; perdona las ofensas que le he hecho a tufama, y a tu honor. Ese perdón pide a el cielo. Ya arrepentido le pido, y a tus pies rendido ruego que el habito me concedas tuyo. . Yo te le prometo, como penitente antes llores tus culpas, y hierros. Yo lo haré con tantas ansias, que sea del mundo ejemplo. Pues llega, llega a mis brazos, Ni a tus pies estar merezco. Maravillas son de Dios cuantas toco, hacia el desierto conmigo camina, vamos. Confieso que estaba ciego, pero Gerónimo es luz, y así me alumbra a lo cierto. Si así convirtiendo vamos, pecadores no hallaremos. Que a un frágil barro simpre Dios atento le ha de estar contra mí, dando su aliento, que rabia, que rigor, que desventura, también yo de sus manos no sui hechura, pues como así le alienta, y a mí me tiene en tan continua afrenta! como siempre estoy yo tan abatido, que no solo Gerónimo ha vencido mis astucias, rigores, mis engaños, sino cuantos trabajos, cuantos daños, con los herejes le previne astuto, quedándose en Belen dueño absoluto, con sus Monjes, y el fuego del rigor de los Humnos por su ruego el cielo le ha aplacado, en que fundaba verme despicado. Mas como mi impaciencia sufre su resistencia! como por el agravio pasa el brío, de que a Aurelio me quite siendo mío! haciendo penitente, que sus culpas las llore tiernamente? y como a la venganza no apela mi rigor, y mi asechanza? Mas ya que no he podido haber de Gerónimo vencido la constancia del alma, del cuerpo he de triunfar con lauro, y palma, y pues Dios me permite la licencia que le aflija probando su paciencia, cuantas enfermedades juntas tiene el daño universal hoy le previene airada mi malicia: ya abrasado de una siebre se ve tan fatigado que sobre su paciencia dura, y fuerte, alivio ha de buscar solo en la muerte, acabe de una vez falte a la tierra este asombro que me hace tanta guerra. A nuestro padre le ha dado un accidente, y aquesta excusavarala, o cesta que le traigan me ha mandado Paula, con grandes lisoias la envía, qué trae intento saber pero del Convento serán melindres de Monías, la cestilla es muy donosa, registrarla aquí imagina hambrienta mi golosina, sepamos si es melindrosa, jalea es: Cielos, que sea Vigilia, mas si ella brinda, quien a vista de una linda no le hace una jalca? de mal año he de sacar el vientre, mas si importuno esto quebrará el ayuno? Yo te le haré quebrantar, vengar mis furias atroces, en este espero impaciente; inquietele en su accidente a Gerónimo sus voces, La mano será cuchar, que buena estará el almivar. Mas Cielos, que esto es acibar demonios, o rejalgar, el maldito mi ha engañado, cata la Cruz, ha patillas. Toma infame. Ay mis costillas, Cata la Cruz chamuscado. Muere hipocrita. Ay de mí! mi culpa vengo a pagar, quise el ayuno quebrar, y me le cascan así, De mi furia testimonios has de dar. Rigor impío, Gerónimo, padre mío, que me llevan los demonios. Qué es esto? Pues no lo ve, el demonio, que arrastrando me iba al infiernorle bando, si otros se van por su pie. Ya logre con la inquietud, que el sufrimiento, el amor, con que padece el dolor, treguas haga en su virtud. . Qué tiene? Que me descarne quiere. . Quién le maltrataba? El diablo que me llevaba, y me tiraba la carne. A qué vino? . Aquesta cesta, si, no. . No está en su sentir. Yo no estoy para decir, padre, cesta, ni ballesta. Pues váyase. . Ya me voy, con esto mi industria logra, que algún rezo no me mande dar de antifonas ahora. . A mi lecho a resistir esta fiebre rigurosa, al duro descanso vuelvo, no porque el alivio importa, que quien padece las penas con ansia tan amorosa por Dios, aún de padecer le hacen falta las congojas: mas ay que este leño frágil en el fuego se sufoca, y ya la llama le apura la materia con la forma, y aunque me veo morir, no siento, no, que se rempan estas frágiles cadenas que lo eterno me aprisionan; solo dejar a mis hijos siento, sin que reconozca si en la Regla, y Instituto, que para alabanza, y gloria de Dios mi humildad les dio en sucesión venturosa se conservarán, mas Cielos rompiendo las claraboyas de esa Celestial esfera un Ángel el aire corta. Gerónimo. Qué me mandas? De Dios la misericordia viendo que por él padeces con tanto amor las congojas de esa siebre que te aflige, premia tu Fe con la gloria accidental de que sepas, que en la Regla misteriosa, o Instituto que formaste, tu Religión siempre heroica; vivirá eternas edades, con sucesión tan dichosa, que su línea los acasos, ni el tiempo caduco rompa? Desde Belen donde origen su clara ascendencia logra se dilatará por todo el ámbito de la Europa, Asia, y África, pasando a Ingalaterra, y Scocia, Florencia, Francia, Venecia, Italia, España, y Cremona, de cuyos sacros Conventos serán de la Feantorchas tus hijos, dando a la Iglesia, para honor de Dios, y honra Pontífices, Cardenales, y Obispos, con que gloriosa la suecesión se dilate, Después pasará a Castilla, donde en Yuste, porque todas las grandezas de lo Insigne le sirvan para corona, debajo de tu instituto, con todas sus ceremonías, profesará en libro nuevo, que sirva de ejecutoria. El más Invicto Monarca, asombro de Marte, y gloria de España, el gran Carlos Quinto . De los Católicos Reyes, digno Emperador de Roma, y honor de la Casa de Austria, que huyendo las vanaglorias de el mundo, renunciará en su hijo la corona. Siendo aqueste el mayor lauro de cuantos humanos gozan, y gozarán las demás Religiones de la Europa. Pues tener un Carlos Quinto viene a ser la mayor gloria. Y porque las maravillas se adelanten con las obras, El Rey Felipe Segundo. a tu Religión debota, un Témolo fabricará, que en la grandeza en la pompa, que desear otra cosa, al de Salomón émule, Mas porque mejor informan los ojos que los oídos, vuelve la vista a esa hermosa Realnctava maravilla, que aunque el tiempo se interponga, mas pena para tu gloria. de tantos siglos que faltan, para dar al Témolo forma, en Dios nada es imposible, y a ideas misteriosas, puede enseñar en un punto, cuando en siglos no se goza, quél es el Escurial. con más timbre, y con más pompa. , . Fábrica maravillosa! parece que se apuraron diestros los Arres en todas. sus perfecciones, supuesto que excediendo unas a otras, por artifice del Templo, se alzó el prodigio en la obra, Tus maravillas alaven, Dios tus Maravillas propias. que en sucesión venturosa. logrará la casa de Austria las Cenizas siempre herozcas. Tendrán en su Sacro Templo Panteón, y Urna debota. cuya fábrica eminente. se conservará dichosa, tantos siglos, que si acaso a destruirle la pompa el incendio se atreviere, a perficionar su forma Volverá un Carlos Segundo, si fue de un Felipe obra. Quiera Dios que eterna dure, para su alabanza, y gloria. Quieres más? . Ya no me queda sino que el piazo se llegue de volver con fe amorosa, a su Criador el alma. Aún no ha llegado la hora Gerónimo; que te falta Bello Paraninfo, aguarda, pero prevenirme importa a padecer, vengan penas, pues me las dais por corona, Dios mío, no se dilate. pero que bastarda trompa es esta. Padre. . Qué es eso? Que el fiero Alárico a Roma, después de el penoso cerco, en que han padecido todas sus gentes, hambres, y pestes, la saqueó, y robó de forma, que solo en Roma han quedado las ruinas de que fue Troya. Y huyendo de los rigores bárbaros, llegan en tropas a Belen, y los que antes. aún no cabian en Roma; tu amparo, pobres, rendidos vienen buscando: mas lloras padre? . Quieres que deje de llorar, tan lastimosa tragedia, como mirar arruinada la Costodia. de la fe, a Roma, que es cabeza insigne de toda la Iglesia, donde el Vicario de Cristo está, que la loca arrogancia de Alárico se atreviese a su derrota; que desgracia! . Padre mío, juicios de la poderosa mente de Dios son aquestos, porque la culpa conozca con que de Roma te echaron, con injurias, y deshonras, y vean que el ofendido los ampara, y los perdona. No me digas eso, vamos a consolar sus congojas, y a socorrerlos. . Advierte que tu enfermedad te postra, a no poder ir. . Qué es no? aliento me dará agora la piedad, llégate a mí, Que virtudes tan heroicas. Si en mis torpezas ciego, vivían mis antojos. ya el agua de mis ojos, apagan aquel fuego, llore pues, lloren, laven sus corrientes. culpas pasadas, lágrimas presentes. El Ábito divino de Gerónimo Santo, ya consiguió mi llanto; aunque de él soy indigno. Y ya del mar de lágrimas incierto; la nave de mi vida tomó puerto Su loz, y su Doctrina, para que al múnto importe, es el seguro norte, que hacia el cielo camina. (to Santo Gerónimo es, Santo pues el llan- mío lo dice, si lo negaba tanto, Con que virtud atenta a tantos que vinieron de Roma, y antes fueron, la causa de su afrenta, su amor les da ospedaje enterrecido sin el semblante propio de ofendido, Padre. . Qué tiene Sotana? Mire si topa en el Yermo algún Médico, que sepa dar salud con sus remedios, porque los del pueblo solo saben matar los enfermos, Para que el Medico es? Agora sale con eso, cuando Gerónimo está ya en el tránsito postrero, pues el accidente más le ha agravado no ha un momento. Que es lo que dice. . Que digo que está haciendo testamento. De qué hermano? De los bienes que ha de tener en el Cielo. Pues a asistirle partamos, y a llorar tal desconsuelo. Pobre Sotana, que quedas sin padre, mas ya le vemos en sus agonias. Padre. Hijos amados, ya es tiempo que este viviente bajel coronado de Santelmos, el Norte pierda en la vida, y en el naufragio halle puerto, no es mal la muerte, que el mal es la pena, y el tormento que se le sigue a la muerte, que es lo que contrito tiemblo. Si tu temes, qué harán, padre, los demás del universo? Todos debemos temer este lance en que tan presto ante el Tribunal divino se han de juzgar nuestros hierros, y pues el plazo es tan breve emplear el tiempo quiero en algunas penitencias; y así como padre os ruego que me dejéis solo aquí lograr mi arrepentimiento, y me encomendéis a Dios mientras yo estos Plalmos rezo. Ya te obedecemos todos. Qué dolor! Qué sentimiento! Entre los Penitenciales el que he encontrado primero el Plalmo es cincuenta, dice, según le propone el Tejto: (na Miserere mei Deus secundu mag- misericordiam tuam. Misericorcia aquí pide aquel penitente celo, no conforme merecían sus culpas, y sus defectos, según la misericordia vuestra os la pide, y mis hierros misericordia Dios mío en las culpas que os confieso arrepentido os la pido, según el poder inmenso de vuestra misericordia, misericordía. Ya el Cielo la tiene de ti, pues ya no solo estorba que fiero mi coraje te persiga, sino que después de muerto aún delante de tu imagen no pueda estar, estendiendo este privilegio a cuantos traigan tu Retrato mismo. Pregonero de tus glorias me hace a pesar del incendio de mi envidia, pues la silla que perdí siendo Lucero tú has de ocupar, pues si de esa Gerarquía de supremos Ángeles, y Serafines tuve yo con lucimientos la mayor sabiduria, fuerza es que el poder inmenso de Dios se la de al que más ciencia tuviere, y es cierto que no ha avido hombre más docto que tú en todo el universo. También me manda que diga que de tu instituto excelso, o Religión se verán infinitos Santos, siendo Paula la primera que en el soberano Imperio la laureola de Santa consiga por justo premio, y pues mi astucia, mi engaño venciste con sufrimientos, haciendo que de mi envidia me abrase en el propio incendio, en sus bóvedas horribles me sepulte el mismo infierno, u. Por tantas honras señor, las gracias te da mi afecto, mas ya palpitante luz, la vida rinde su aliento. Albricias, albricias, que se alegrael Cielo, pues de la Escriptura, el Doctor Supremo, que fué luz del mundo, sube a ser lucero. Qué música tan suave! qué celestiales portentos! Gerónimo, en tu feliz transito con dulces ecos el Altísimo Señor nos manda asistirte atentos. Y que la gloria con que subes coronado al cielo, para mayor triunfo suyo así al Orbe la enseñemos; ha de la Iglesia Latina. Hh de la Griega. . Mi acento escucha docto Agustino. Cirilo atiende a mis ecos. , s Quién de la Iglesia Latina a su Obispo llama mismo? Y quién de la Griega Igle invoca a su Obispo electo? Yo Cirilo. . Yo Agustino. De parte del mismo Cielo. Qué me quieres? Qué me ordenas? Que del Fénix verdadero veáis las glorias con que muere, y nace de sí mismo: Gerónimo es Fénix, pues del purpúreo color Regio, si el Fénix la pluma adorna, a él su pluma le dio el mismo. Pues para llegar Fénix al supremo honor de lo Sacro el a le dio el vuelo. Fénijios, pues si del llanto se sustenta del incienso el Féniz único, el penitente, y tierno de lágrimas de su llanto hace félice alimento. Pues Fénix amante lágrimas le hicieron único en la dicha ablandando al Cielo. Fénix es, pues si del Fénix por la hermosura, y el bello plumaje, todas las aves siguen aladas el vuelo de Gerónimo, la pluma por la elocuencia el acierto en traduciones, homillas, questiones, cartas, comenios, y libros, que a aumerarlos no basta el guarismo mesmo, el vuelo seguirán todas las plumas del universo. Pues docta su pluma Fénix en comentos la Escritura hizo renacer al tiempo. Y si para renacer, a la llama de decendio, de sus cenizas el fedij junta en aromas Sabeos. materia para la llama. Y al calor del Julio el fuego enciende, y en sus ardores vuelve a nacer de sí mismo, Gerónimo logra Fénix en la llama de su afecto renacer para la gloria, en más divinos incendios. Pues fénix se abrasa, de Dios en el fuego, siendo sus aromas su amor, y su celo. Qué dicha tan celestial! Qué soberano portento! Señor, ardiando en tu amor están todos mis afectos. Y ya de esa esfera baja una escala de Luceros. para que Fénix amante ascienda por ella a el cielo. Y debajo del pesebre tendrá sepulcro su cuerpo, dicha que no alcanzará ningún Monarca supremo. Qué admiración! Qué prodigio! A ver nuestro Padre entremos, echenos su bendición. Despídete luego, luego, Gerónimo de tus hijos. Padre amado. Padre nuestro. Mi bendición os alcanze, hijos; con la de los cielos: en tus manos, inefable Dios, mi espíritu encomiendo. Albricias, albricias, que se alegra el cielo. , q - Ya espiró . Todo de glorias este sitio se ha cubierto. Albricias, Albricias, que se alegra el cielo. Ya aquesta luz de la Iglesia ocupará el candelero. Ya el Fénix de la Escritura logró la gloria de eterno. Por una escala de luces el alma sube a los cielos. Qué admiración! Qué prodigio! Todo es glorias; y portentos Gerónimo; y de su vida da fin, Senado discreto, el Fénix de la Escritura. que os ofrecen dos ingenios.
