Texto digital de El falso nuncio de Portugal
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El falso nuncio de Portugal. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/falso-nuncio-de-portugal-el.

EL FALSO NUNCIO DE PORTUGAL
JORNADA PRIMERA
JORNADAPRIMERA Habéis cenado? . Un codillo salpimentado fiambre hospedó a medio cuartillo, que por todos Santos la hambre lequitara a un Monacillo. Mas que era del potro? Todo vino de allá hasta el pan. Díchoso vos. De qué modo? ̱ Pues a vos codillo os dan cuando a otros les dan del codo Ya ré que vuestra porranca tira coces en el potro contra vos, y os vuelve el anca, que os ha dejado por otro en blanco, no siendo blanca. No ha tenido tributario en Cordova como yo, fue negocio temerario. Ya he sabido que os cogió seis años el Ordinario. Adónde iremos a dar? Vamos todos de coplada a un bodegona cenar. Yo pagaré la ensalada. Eso no, yo he de gastar. Esperad, quién falta aquí? El tu autem No ha venido Savabedra? pese a mí, dónde está? . Anda perdido, anda loco. Loco? Sí Válgate el diablo por hombre, mas que es alguna tronera de las a quien él da nombre. Es una locura fiera. Jesús Jesús. No os asombre no pienso que en las edades pasadas, ni en las presentes, con ser todo vanidades han visto un hombre las gentes Autor de más novedades. Tan amigo de mandar, tan padre de su opinión, tan avaro en el hablar, tan lleno de presunción, y tan Alejandro en dar, trata de hacerse señor de España, porque según su ambición. . Eso es peor. Peor . Quiere darle algún arbitrio al Emperador? Peor; adora a una dama que el Sol por cabellos peina. Más que es la Reina nuestra ama? En qué vistes qué es la Reina? En que Sayabedra la ama, porque no puedo creer contemplando en sus antojos de vidrio, que pueda ser que este haya puesto los ojos Mendoza en otra mujer; quién es por vida de Juana? La viuda a quien le mataron el marido esta mañana. La de Don Pedro, el que hallaron muerto detras de Santana? La misma. Pues que pretende de esa mujer Sayabedra? El, Castañeda, se entiende, querrá ver si en una piedra el fuego de amor se enciende, Mucho puede la porfía. No con aquesta mujer, que es un mármol. Don Garcia podrá buen testigo ser, que la ronda noche, y día sin haber de ella podido sacar un si en tanto no jamás . Que no se ha sabido, Castañeda, quien mató a Don Pedro su marido? Harta diligencia ha hecho Mendoza el Corregidor, pero ha sido sin provecho: en resolución amor labra minas en su pecho. En esa locura ha dado. Y no es pequeña locura, Sayabedra es hombre honrado: Todo este mundo es ventura y amor, Mendoza, arrojado. Pues bien, y qué? . No pod ser que Sayabedra alcance esta mujer? Mayor milagro será llover hablando en Romance alpargates . Bien está. Quién va? . Quién es? En nombrando el ruin. Andrada, es hora? Andad con Dios. Aguardando os habemos hasta agora estado. . He estado jugando Habéis ganado? Unos cuartos le gané, Andrada, al Gallego con más dolores, y partos. Es un durazno en el juego, Es una peña de Martos, para ganarle un real, es menester que un tahur eche en paciencia el caudal, por cuanto da el mar del Sur, cría la India Oriental, ni Arabia en oro convierte: volveré, Andrada, a jugar con él . Es tahur muy fue Muy bueno es para mi estar regateando una suerte. Pensáis vos, que todos son cómo vos? Pues que he de hacer, pesía al avaro ladrón? no es mejor si he de perder, que sea con bendición de una vez? y no es más sano con menos pena, y cordura perder, o ganar si gano, que no que ande la ventura de un hombre demano en mano: quitaos de al; que sois todos unos pobretes Hin Hazeos Sayabedra de los Godos, Pues merecen mis deseos, mi proceder, y mis modos de vivir, menos memoria, en el siglo por venir, que los Godos menos gloria, o es más digna de escribir la suya, que lo es mi historia? Consagró la eternidad la estatua de Cipión, la antigua Gentilidad en Roma, con más razón que España mi nombre: hablad. Calla tronera? . Mejor será pues ganó, que gaste, y no gaste tanto humor. La verdad, cuanto ganaste? Noñada. . Acaba hablador, cuanto no nos tengas mudos. l Cién escudo?. . Y eso es poco? Pues son algo cien escudos? No digo yo que es un loco. Y vosotros muy sesudos; luego cien escudos son dineros? . Pues cuánto? y Cuanto! . Un mislón. Ni un millón. No te desvanezcas tanto, vete de al valadrón, no tienes en que caer- muerto, y Brava arrogancia, eso es que ternos hacer (cía creer. . Luego es de importan. el tener, o no tener, para hacer de cien ducados casos o pesar del dinedo, ultraje de hombres honrados! Mas que sus cascos ligero, camina por lorrejados, por fuerza ha de ir hacia arriba, si vaguiado de humo, que de su juicio le prina. No sé lo que me presumo de su condicien altiva. cho, que abén hacho? . Heme deche Castañeda del cuidado mas difícil de mi pecho, Temerario habéis andado, tal hicistes? . Ya está hecho, cuales el hombre de bies que hace caso del dinero? Estáis en vos? pues a quien le quita el mundo el sombrero, que lo merezca más bien: el Rey es de la baraja; y ansí al hombre que la acierta a entrar, juega con ventaja. Sí, pero es ganancia incierta, si el tiempoliega, y baraje. No haya más, basta, dejemos el moralizar aparte por esta nonhe . qué haremes Sayabedra? Viva Marte. Viva. Hacia dónde iremos? Vamos en cala de Juanilla. A cuál: La del Papagayo. La que vino de Sevillas No hay mularo, ni lacayo, que no haga agua en Sevilla. Vamos a dar una vara a la vieja de la esquina. Ajer estres o una laya. Quién conoce a Bernardina? Es por dicha la atalaya: Esa, que desde que deja la noche su Monarquía, debal a la mede de. Sol en su torne el día, no se quera de la teja. No sería bueno da le al Canonigo aigan miedo con un ladrillo, y sacarle entre los brazos del miedo a serenar a la calle: Y si os topa a todo esto, Mendoza, el Corregidor? El Corregidor yo apuesto que está agora a su sabor durmiendo flindo supuesto: el otro a la de andar. de ronda hasta las dos pudiéndo se ir a costar? y Compasión es vive Dios v. Andrada, gobernar. Dios lo remedie. Perdida. está Cordova. No tiene quien la gobierne. En mi vida vide ronto mis solemne, ni tan fuera de medida. No fuera yo nos un día el Corregidor? . Andad; que odáis de hacer? Qué había? no pusiera la Ciudad. . Vos? Si viera yo la mía, en las manos la ocasión, que yo, Mandoza, teñera la campaña de Aragón en Cordova, y aún hiciera, e la excediera en el son. Que cosa es que amaneciese Don Pedro Fernandez muerto la otra noche, y que no hubiese esta bestia descubierto. el auror, fuese quien fueses Qué se os da avos? Dame pena; qué horas sor? . Serán las diez. . Quitárele el instrumentos Queréis hacer una, y buena Más negro está que la pez el ciele. Tal llueve, y truena En la Ciudad no hay quien londe por defecto de justicia, esto a nadie se le esconde. Ya estoy en vuestra malicia, a mi intento corresponde. Hágase el Corregidor uno de nosotros, y otre el Alguácil mayor, y vámonos por al, Mendoza, a gastar humor. Vive Dios, que para ver como de vuestro sujeto, alto, vos habéis de ser el Corregidar. . Aceto más han me de obedecer: digo, nadie ha de salir de lo que yo le ordenaré, y déjenme a mi regir. Vamos, pare en lo que pare todos te hemos de seguir, quitaremos cuatro espadas para colación. . Echemos por estas encrucijadas. La noche en favor tenemos con las cortinas echadas. Aquí viene una guitarra. Sosegaos. Cantando viene. Extremada voz. Bezarra. . Oigamos. Buena voz tiene. Bien toca Bien lo desgarra; teneos al Rey . Lindo que Quién es? . Un pobre oficial. Dejadle, no le hagáis mal, sig su entretenimiento: que mal le viene al Lugar de que este pobré después de hartarse de trabajar, se salga a estender los pies por él dejadle pasar, vete, amigo, enorabuena, y huélgare, vamos . Vamos. Bueno por Dios, que os de pena? Si deesta suerte rondamos, bien se aliñara la cena. Acabad, pues queréis vos, y vos, para que de vicio os vais a cenar los dos, que haga yo contra mi oficio cosa en que se ofenda Dios, mi patria, y su Majestad? somos justicia, o ladrones? Ello va a decir verdad? pues según las intenciones, todo es de una calidad. No importa, dé donde diere, esta es razón, y justicia, y enojese quien quisiere, no se ha de hacer injusticia mientras yo justicia fuere. ̱ Bueno, pues de que provecho nos ha de ser el havernos, decidme, justicia hecho? y No más que de entretenernos Gente viene aquí. Buen pecho. ̱. Téngasc. A quién? Al señor Corregidor. y Ved quien es. a Don Juan de Sotomayor. Don Juanes. Qué importa, pues? Él nos descubre le flor. Mándame vuesa merced, que le vaya acompeñando? Ya es esa mucha marced. Vive Dios que estoy temblando. Hazia ena en la parea . Qué es esto! de que os haver; alterado? Fuese? . No, sosegaos, pues que tenéis? paso. Si nos con oció? Anda con Dios, como había de conoceros? gentil error, si la noche fría se ha vestido su móngil por el ausencia del día, guarnecido cuando menos de una manga de nublados, de selampagos, y truenos, viboreznos que en cerrados rompen al nacer sus senos? Es un hombre te merario Sotomayo? Es el miedo, Andrada, fuerte contrario En duda vi nuestro entedo. Andad, que sois hombre vano, quien vive aquí? Una fregona con más parches en la cara, que arrugas tiere una mona. Y aquí? Imagino que Clara la de Alonio de Carmeza. El Escribano? . La propia, gran mujer de la sortijo. Alo menos tiene copia d ellas. Dícenme, que es hija de una coma de Etroyia. Y mujer que suele hacer venir desde Italia a España en una hor?, sin saber como, a un hombre, brava hazaña, y en Cordova amanecer. Que esté aqueste Escribanillo tanto tiempo amancebado con esta a pan, y cuchillo, a su mesa, y a sulado, miedo me da de decillo, y no haya avido Juez que le castigue? pues vive Dios que ha de haberle esta vez. Tan publicamente vive como si estuviera en Fez. Ayer fue a una comisión. Luego no está en la Ciudad? Desde ayer. Brava ocasión paraque mi voluntad se ponga en ejecución; llega, y llamad a la puerta. A que efecto, o para que? Este loco que concierto? qué quieres hacer? S. Haced lo que os se mandado, alerta. Alerta. . Lladma, oratsa . entre bruja, y cobertera Sanchez, hola. . Señora. Mirad quién es. Milagro será estar sola. Yo le conozco un Frances. Y yo un boneté con ella. Yo un oficial. Yo un mulato Soy Ensalada temeraría. Es mujer que hace barato. Condición es ordinaría de mujeres de ese trato. Y el pobre mantenedor piensa que es un sin segundo Vénix de farabla en su amor. Que de esos hay en el mundo. Este Andrada es el error. Más de treinta entran al hurto Que yo lo diré muy presto. des oscripano . Parece gente! . Ya lo deseo saber. No, todo está surto. Eso, y mucho más merece, quien de estas fía. Es Basurto: Sasurto aunque hay otro más. Es Don Pedro de Arrieta? A in otro . No vi jamás dentro en Cordova alcahuera como aquesta. Es Pento es Blas? No acabará de aquí al día si no la atjamos. Tal de larga es la Cosadría. Abrí aquí . A quién? Pesía tal con tanta bellaquería, abría la justicia. . A quien A la justicia. En mi casa justicia? Mujer de bien, pasin Abre aquí Matusalén. Abre aquí vieja envaidora, Pues cómo! Abra aquíle y no sea palabiera. En mi casa, y a deshora y sticia, de cuando aca: Echa esa puerta en el suelo Bien parece que no está quien puede en la tierra, ha cie ya van. . Acabemos ya. Baja, y enciende una lumbre No tiene acelte el candiga aquesta es la pesadumbre Clárica del Alguácil. Tiénelo ya por costumbre, no he de hablarle. Es mejor esto! Y agora que hemes de han Aquesta nocho echo el reste Lo mejor de ello es que están sin luz, sagún lo oí decir. Viento en popa van tus trazas . No abren aquí? Ya anda gente en el zaguan. Ya abren, que es lo que quiere Cubrios, y veníos conmigo. Adónde? . Sea adónde fuere, adonde está vuestro amigo Carmona? nadie se alteré, paso . Tráteme mejor vuesa merced . Mirad que es el señor. Corregidor. Cubrios, y acabemos, pues. Pues cómo tanto rigor? Traedla vos, viejahonrada, el manto. . Qué es esto, hija? Traedla el manto, no es nada; pero esta es vuestra cobija, con ella iréis cobijada, no será menester manto. Mire su merced, que soy. Acabad, y no habléis tanto, traedla el manto. Ya voy por él. De verlo me espanto. Adónde quieres llevarla? Llevarémos la hacia el río. Vive Dios que he de azotalla, ̱. Se guidme. Ay Carmona mío. Cubrete señora, y calla. Adónde vamos? . Aquí. Esta es la cárcel. a Llamad. . Qué dices? a Llamadlas. . Estáis en vos? Acabad, dejadme llamar a mí, hola. . Quién es? . Alla va esa mujer. . Bravo cuento. ̱. Pora? . Estás loce? . Calla, por un amancebamiento de diez años. Bien está, con quien? Con quien: con Carmona, por el Dotor Valdivieso de Escovar, y Barahona. Que el Corregidor la ha preso El mismo, Alcaide, en persona que os parece? . Que en tu vida cosa tan honrada hiciste. La traza es más bien vidida que se havisto. . Lindo chiste Nadie se me deseo mida, que le mandaré poner en un cepo si me incita, hela. . Mañana ha de ser ello, que es día de visita. No la dejaré de ver por cuanto la tierra tiene. Si viniera Carmonilla mañana . Cuento solemne fuera, dónde esta? . En Sevilla Gente viene aquí. Qué gente? quién es? Un hombre de bien. Este es lance de codicia. Qué armas: Téngase, quién lo pregunta? La justicia . Por mi mal dejé a Jaen, pero a mis paras me atengo, Seguidle, muera, prendedle, tente asidle. Ya me tengo; ha dereniego . Tenedle: Buscando mi muerte vengo Desarmadle, alza la cara, cara de grande bellaco tienes. Hh fortura habera! Miradle bien. Quedo, un jaco trae. Un jaco? Cosa es clara. . No te dé cuidado eso, Qué es esto? Un cuchillo. Muestra. Aquí tray otro de cachas. No es esta llave maestra? como quiera son las tachas; gran ladrón. Fina es la muestra. De adónde eres? De Toledo. Cuanto ha qué saliste dél? Seis días. Tu nombre? O medo. Olmedo? h suerte cruel! De que estás con tanto miedo? . Arriedro que oficio tienes? . Cantero. Muy blandas tienes las manos para trabajo tan fiero, pero callos hay humanos de labrar en el dinero. Porqué, responde, me huiste, y con tanta priesa, al nombre de la justicia que oíste? Porque soy un pobre hombre. no tenéis que replicarme, No, ladrón; algo temiste, vive Dios que eres ladrón. Ladrón? En vano te armas de juicio. . Bien a fe. de enredos, y de traición, ladrón eres, que estás armas propias son de tu blasón; asidle bien, y llevadle a la cárcel. . Bien será. Asidlo bien, maniatadas, aquesta vez no saldrá Para cena; y para almuerzo. tenemos. . Cuanto es posible . Quién va? quién es? por daros gusto me esfuerzo. Corregidor sois terrible. Alo menos no la tuerzo. Porque habemos de decir al Alcaide que va preso? Ha reniego del vivir. que mañana has de morir. Porque diremos, señor, que va? . Por ladrón, oíd, decid que por matador de Don Pedro. . Bien. Decid lo que os digo. Extraño humor! De Don Pedro? De Don Pedro. El que mataron ha poco mas de ocho días? vayas diablo, estás loco? Vámonos hacia San Pedro. Qué diablos os movió a decir, que este dio muerte a Don Pedro? Que sé yo. Andad, no seáis de esa suerte. Yo sé que este le mató. En que lo habéis visto? . En que él se mató, yo lo sé. No tiene adarme Ya queda en la cárcel. Vamos. a echar sobre espada, y daga una, y otra, que aguardamos? Dónde? . En casa de Arr Todas las noches rondam la ronda Andrada de valde. . , Don Garcia, quién lo pregunta? La ronda. Hh ingrata Doña María. No hayas miedo, que responda aunque llames hasta el día; en efeto su criada Anilla te ha prometido de darte en su casa entrada? A eso Hernan dez he venido, como veis, de mano armada. Qué la diste? . El cabestrillo de lazos . O lo que alcanza este metal amarillo! Ya tenía mi esperanza a la garganta el cuchillo. Sí, pero de qué importancia te ha de ser señor entrar en ella, oi de que ganancia, estando por conquistar de su pecho la Numancia? Qué importa que esta te meta señor a hurta cordel, como pliego en estafeta, si ella tiene de cruel mucho más que de discreta? Veame yo en su aposento, que yo sé lo que he de hacer. Grande hecho intentas. Intento conquistar una mujer a fuerza de atrevimiento. Y si da voces? . De voces, no me da ernando cuidado. Terrible estás . Mal cono (ces el amor determinado. Ya sé sus hechos atroces, mira señor lo que haces, y que es mujer principal Doña Mencia, no traces su deshonra por tu mal: mira que tu honor deshaces, y que aunque no tiene en casa mas gente, señor, que un ama, y Aneta; es la suerte escasa, y podrá acudir, si llama, la que por la calle pasa. No me prediques agora, paso que abren la ventana. Qué digo? Aa pobre señora A Don Garcia, ce . Es Haba? A vuestro servicio. . Es hora? Bien podéis entrar, abierto está señor el postigo, entra. De gozo no acierto, a puertas; pero que digo? mejor es llamarte puerto. , e Esta es la calle, Mendoza, donde con más fuerza abrasa el Sol desde su carroza, y esta del Sol esla casa, no hay en Cordova tal moza. Al os duele, ya se sabe todo . Qué es lo que sabéis? Bebido habéis el jarave de amor. No me atormentéis. Mujer es discreta, y grave. Qué importa si es una peña, que importa si es un diamante, que importa si me desdeña. En efeto sois su amante? Conocido por la seña, y he de perder, si el pabón de amor en mi Castañeda dura mucho en su hinchazón, y no deshace la rueda del uso de la razón: adoro a Doña Mencia, y pierdo el juicio por ella, lloro de noche, y de día, es mi estrella, mas mi estrella no la crió para mía. Porque no os aventuráis un día a Dios, y aventura a decirla que la amáis? Por parecerme locura. Y no imagino que erráis. No porque según se precia Quieres acostarte acaso? Deña Mencia de casta, de Penelope, y Lucrecia o por decir bien de recia, no será mucho el haceros. moler, Sayabedra, a palos. Tiene grandes Caballeros. por parientes. Malo Malos son por Dios aquestos agüeros. Viva, o muera, yo he de entrar en su casa, aquesta noche la he de ver, la he de hablas solo espera y vuelve el coche hacia la orilla del mar, llame uno a la puerta. Eso será si quisiere abrir Llama. Estáis en vuestro seso? Aguarda, hay más que decir qué es la ronda? Extraño exceso! Veis aquí que abrén, y luego? Entre yo una vez allá, vea su rostro aunque ciego, que amor por mí la hablara, que tiene lenguas de fuego. A Detrás de aquesta cortina puedes, señor, ocultarte. Oh entura peregrina! no se con que he de pagarte, Ana hermosa, Ana divina, haberme puesto, y subido. a los ymora, es del cielo sin haberlo merecido: el más dichoso del suelo hoy por tus manos he sido. Mi señora viene paso. Tarde, amiga, me parece Esta noche me amanece a las puertas del Ocalo. de honrada mujer que basta, . Desnudame por tu vida: ha muerte fiera, y cruel, de mi contento homicida! parece que oigo tropel, detente. . Yo soy perdida, Escucha, parece, Ana, que están llamandó a la puera asómate a esa ventana. Ya había de estar abierta, Espece. Es para mañana? El Corregidor, señora, está a la puerta. . Que quie el Corregidor agora? No hay sombra, que no me alto en efeto soy traidora. Podrá ser que haya hallado, algún rastro del traidor que a mí señor muerte ha dado Abridle. . El Corregido Ay esposo mal logrado. Oh señora. . Dios os guar que he hecho muy mal anduve perdido, soy, mas ya es tarde, animo. . Como no sube su merced? . Oh amor cobas en ningún modo me atrevo a decilla mi pasión; que he de hacer? uiar de nuevo pretendo de mi invención, pues el viento en popa llevo. Cómo no sube? qué espera el Corregidor? . Temblando estoy, ha fortuna fiera! anda señora buscando; toda el alma se me altera. Qué es lo que busca? Eso dices? no es menos que el homicida que dio a tu pesar matices. Peligro corre mi vida. Hombre, no me escandalices Digo que viene a buscar al matador de tu esposo, no tienes de que dudar. No puedo de temeroso el pie de tierra mudar. El que mató a mi marido Don Pedro? . El propio, esto pasa. Vienes hombre en tu sentido? pues en mi casa? . En tu casa está señora escondido. Válgame Dios, quien me habrá, no estoy en mi descubierto! Denero de tu casa esta. Que yo soy el que le ha muerto? En mi casa? . Él lo dirá: de esta manera pretendo. remediar mi vesatino; temerario hecho emprendo; que es esto cielo divino! amor, que haré? no lo entiendo, con vuestra licencia quiero mirar aquí no os asombre, Don Garcia? Caballero? Téngase allá todo hombre, que desnudaré el acero. Cómo Don Garcia vos en mi aposento? qué es esto; Hoy la invención de los dos: en el extremo me ha puesto de la vida. . Aquí de Dios. Señor Don Garcia? . O amigo, Vos sois? . Pues cómo: Yo soy. Salios por ese postigo, que aguardáis? . Temblando voy, a Dios. . Haced lo que digo. . Don Garcia en mi aposento? en mi casa Don Garcia! hay tan grande atrevimiento? tu infame. . Señora mía. Tuyo es este pensamiento, tuia ha sido esta maldad; el autor tu eres, cruel pelo de mi calidad, yo te vi hablar con él ayer en la Trinidad, (cho tú lo has hecho. . Yo lo he ho- humilde estoy a tus pie- Notable ensedo he deshecho, Engañome el interés, llega, y rompeme este pecho. Llamadme, ha pecho traidor, al Corregidor. . Señora, yo soy el Corregidor, que más que el alma os adora, esclavo por vuestro amor. Supe habrá un hora este enredo contra vuestro honor trazado, adonde tiene mi miedo su monarquía, y colgado yo de los cabellos quedo; y así a efecto de estorballo entre con el que habéis visto en vuestra casa. . Ya callo. Si aquesta fuerza conquisto, amor, yo soy tu vasallo; a este efecto me fingí el Conregidor, y entré por mi bien, y él vuestro aquí; estimad mi buena fe, y no os olvidéis de mí; amor me manda que os ame como a Dios, nos alteréis. Tomad vuestra ropa, infame criada, si no queréis que vuestra sangre derrame. Mirando me está. Esto medra quien vive mal. Hh villan andad con Dios, Sayabedra. Señora. Vedme mañana: cera me he vuelto de piedra. Pon bien aqueste estrado, que es ya hora de que entre la visita, acaba, pícaro, que viene ya el Corregidor, acaba: a señor Sotal caide, abra esas puertas, y recoja esa gente: Cazalillo, mira si tienen grillos esos presos. , s, Vengan presos. Carrasco. . Ya este había de estar bogando a un remo en la galera. En que estado, Escribano, está la causa de este? . Ya está conclusa, solo falta que vuesa merced pronuncie la sentencia. Hh pesar! . A galeras por diez años, y agradece, ladrón, que no te ahorco. Bien puede vuesa merced como justicia, pero reniego yo de quien me hizo, sino me lo pagare quien yo digo. Qué hablas entre dientes; galeote? Oígase, señor Alcaide. Maldonado, Maldonado. . . Ya va Porque está preso aqueste? Por rufian. . Miente el villano que lo dijere. Cómo aquesto sufre vuesa merced? Pues qué queréis que haga? Ponelle sobre un asno. Por tan poco? . Poco es esto? Callad, no seáis terrible, verase su negocio. Extraña llema! Gónzalo Prieto. Siga su justicia. . Belo a yuesa merced, señor, las manos. Señor Cármona, sea bienvenido. En este punto llego de Sevilla. Qué hay de negocios? . A eso solo vengo en su busca a la cárcel, como ha visto, porque me he de volver luego al momento, Queda preso el ladrón? Ya queda preso, mas no quiere el Audiencia remitirlo; despacio le diré lo que ha pasado. Hontanal. No apeló este para Granada? Ya tengo yo apelado, para donde mejor, y con derecho deba apelar. . No hay Abogado en Corte como uno de aquestos en pasando mes, y día en la cárcel. Llamad presos. Clara Jimenez venga. Porque está presa esta mujer? . Suplico a vuesa merced, señor, que es cosa mía. Ya lo sé, sosegaos: ante quien pasa la causa de esta dama? . No alo menos ante mí. . Ni anten Pues ante alguno ha de pasar. Esto se sufre? . Alcaide, porque está presa esta mujer? decidlo, porque está presa? . Por amancebada con el señor Alonso de Carmona. Algún infame. Sosegaos . Hh cielo! yo labré quien me ha hecho aquesta treta. Desde cuando está presa? Desde anoche. . Quién la prendió? Reniego del diablo? Vuesa merced la prendió. Yo, cómo es eso? Aquesta es la amistad? vuested había de usar eso conmigo? . Qué es aquesto? yo, como puede ser, si ha que no salgo a rondar un mes ha que estoy enfermo? Vuesa merced la prendió. Mirad, Alcaide, lo que decís, miraos en ello. Digo que la prendió vuesa merceda noche. Ansí, no me acordaba yo la truje: miento a fe de quien soy: sin duda es orden del cielo. . Pues conmigo? Hola, prendedme a este bellaco, asidle, que por vida del Rey que he de hacer que me conozca. A mí? . Luego pensáis que no había de haber justicia para vos? asidle, yo le daré de esta maldad aviso: oiga la Inquisición, que a ella le toca conocer de esta causa. . No me trate vuesta merced de esa manera, advierta que soy hombre de bien. Sois un infame: estamos en España, o en Ginebra? (rado Suplico a vuesa merced, que es hombre hon- Alonso de Carmona. . Que honra puede tener un hombrecillo sin vergüenza, que está publicamente amancebado con esta mujer? .̱. Brava colera toma el Corregidor! de cuando, o donde suele el hacer aquesto? . Dios os guarde de aquestos moscardones. Oíd. . Qué mandas? Metedme de cabeza a este falsario en un cepo. Señor. . Nadie me hablé: vos llamad el verdugo, haced dalle cuatrocientos azores a esta picara, y no me esté un momento mes en Cordobas Suplico a vuesa merced, que tiene doidos hoirados, y es mujer. . Ahora bien, salga destertada, Escribano, por catorce años de esta Ciudad. y de sus términos. Este está por una muerte. Qué dicen los restigos? . Un testigo ay de vista, señor, que le condena, Una hermana del difunto. Venga otro preso. . Olmedo. Que le quieren? Porque está aqueste? Olmedo? no he yo preso tal hombre. Ni yo menos. Ni yo tampoco. Pues quién le ha preso? No hay quien . Extraño caso! mas que le he preso yo también? Alcaide, quién trujo preso este hombre? Bueno, vuesa merced. Válgame Dios! qué es esto? ya yo lo prendí por indiciado en un hurto, es verdad? sí. Por la muerte dirá vuesa merced del malogrado de Don Pedro Fernandez de Argumedo. Por la muerte de quien? volve a decillo. De . Pedro Fernandez. . Por la muerte de Don. Pedro Fernandez? vive el cielo que ha hecho estás prisiones algún Ángel: quiero dar a entender que yo lo he preso, pues el disimular es honra traedme el porro, hola, este es Dimedo el que yo prendí a noche venga el potro: tu mataste a Don. Pedro, no lo niegues confiesa la verdad. Reniego . Hola, llamadme aquí al verdugo, con sidera que te ha de hacer pedazos a tormento, Yo le mate, es verdad, el cielo quiere que pague mi pecado. . Escribí. Esta es, señor, la verdad, yo por mandado de Don Garcia Carrillole di muerte. De Don Garcia . Pasa lo que digo. Pues que le moviba eso a Donacarcia? Afición de su esposa. . Escribad, vaya el Alguácil mayor, y traiga preso a Don Garcia aquí, y a sus criados. Bera cansarse en vino. . De qué suerte Porque él tuvo noticia como hanías ado a prenderle a noche a cierta parte por esa misma causa a lo que supe de un amigo criado de su casa, y se partió a la vuelta de Lisboa. Digo que es confusión de los sentidos, orden del cielo es sin duda alguna, poné a recado, Alcaide, aquese hombre, hoy cobro de gran Juez con esto el nombre. Qué viste en mí? Tu hermosura. Soy hermosa? Como un Sol, mas hacen mi dicha escura esa nieve, y arrebol, colores de mi ventura: vite en la Iglesia mayor, estaba amor retraído en ella por matador; vite, viome tin sentido, y excesivo tu rigor. De dor de eres? jer De tus ojos. Naciste en Cordova? Aquí el parto de mis antojos ha nacido, pues salí con vida de tus enojos. Tienes padre, y madre? Hijo soy de ese Sol, que tú me has dado la vida que mando, y rijo. Paréceslo en lo arrojado. Tu intento por bueno elijo. Perderte quieres, Faetón, pidiéndole al Sol el carro. Yo adoro mi perdición. Deja el intento bizarro que es vana la cresunción: dime quién eres? Un hombre, que por quererte, te adora; no te admire, ni te asombre esto soy, y esta es señora, mi calidad, y mi nombre. Eres Caballero? Hoy en mis altos pensarmentos conocerás lo que soy, pues me ha dado atrevimiento para llegar donde estoy. El Corregidor está a la puerta, y quiere hablarte. Entre: qué es lo que querrá? escóndete hacia esa parte. Ganando amor tierra va. Fue de Dios justo juicio. que se ofrece en qué mandarme? Fuelo, que mayorindicio! Vusted ha de perdonarme, yo tengo de hacer mi oficio. Jesús! Ponga aquí la mano: hoy de esta verdad a luz saco un caso soberano; que jura a Dios y a esta Cruz de decirla? Caso es llano. Escribi:es verdad, señora, que llegó a esta casa a noche un tal Sayabedra a hora de las doce de la noche? Ah mujércilla envaidora! Diciendo ser la Justicia, y a título de esto entró dentror es verdad? Mi malicia, y engaño se descubrió, que mi desdicha me indicia! En mi casa hombre llamado Sayabedra? de esa suerte, ya noche? Jesús! . Turbada me ha la imigen de la muerte! Vuesasted viene engañado, quien tan grande falsedad le ha dicho? Jesús! . Yo sé, sra, que esto es verdad, Es mujer de calidad, discreta, noble, y honrada, no querrá decir su dicho. En mi casa? . Una criada de vuesa merced lo ha dicho. Miente la desvergofizada, y vuesa merced no había de haber llegado a mi puerta viendo que es bellaqueria con esas cosas . Advierta, señora Doña Mencia. No me diganada acabe, vaya con Dios, en mi casa? Perdóneme si erre, sabe vuesa merced lo que pasa? Quién vido enredo más grave! Muy buena razón por cierto de haber muerto a mi marido. Sabe como he descuvierto, vuesa merced, quien ha sido autor de este desconciertos Qué me dice? Un envaidor a noche fingiendo ser la justicia (extraño humor!) prendió (no hay más que saber de Don. Pedro el matador. Y quién es? Un desalmado. Y confeso? . Confesó, señora, que por mandado de Don Garcia lo dio muerte (aquesto ha pasado.) Ah traidor! Extraño cuento! Yo voy a hacer diligencia, perdonadme mi atrevimiento. Tened, señora, paciencia, pues tenéis entendimiento. Fuérone? Oh amigo, mas de lo que pensé te debo, pues que descubierto has tan gran traición por tan nuevo milagro, en peligro estás, la justicia anda a buscarte, aquí tienes cien doblones, toma, y procura escaparte. En obligación me pones? Vete. . A Dios mi cielo. Parte. Adónde está vuestro hijo, Sayabedra? Que sé yo, fuera anda. Dónde durmió anoche? Un hombre me dijo agora, que el que buscamos que daba, señor, con otro junto a la esquina del potro. Guiad hacia el potro, vamos. Qué ha sido esto? Mas pecados, el Corregidor que anda. mujer amado, en de manda con no se cuantos criados de vuestro hijo, de aquel ladrón, de aquel mal Cristiano, téngale Dios de su mano. Y porque ha suerte cruel! Naciona En esto había de venir a parar sus vanidados, locuras, y viajestades. Idselo, hermano, a decir, no le prendan, que en efeto salió de aquestas entrañas. Alguna de sus marañas le ha traído a aqueste efeto. Echadme por despedida, padre, vuestra bendición. Vuelve, adónde vas ladrón? Hh hijo, y bien de mi vida. Sabes que anda la justicia en tu busca? . Ya lo sé. En este punto se fue de aquí . Ya tengo noticia de eso, ya sé lo que pasa. Que has hecho pobrete. A la puerta llaman. Vete, vete, ladrón, de mi casa;
JORNADA SEGUNDA
SEGUNDA JORNADA Y cuando llegará? . Ayer partió de Ebora Ciudad, señor, al amanecer. Esta es de su Santidad. Ya la deseamos ver. Panlo Tercio, siervo de los sier- vos de Dios, . A nuestro muy querí do hijo en Cristo Juan Terecto de este nombre. Rey de Porrugal, salud, viendo cuan de importancia sea en que a Paulo Teicio tenemos, la Cristiandad el asistir nuestros y que conforme a razón Legados, y Nuncios en las Cortes en su Legado le honremos. de los Reyes Carólicos, me pareció a la devuestra Altega con és- te título al Cardenal Sayabedo Vuestra Alteza le honre, que lo mí rece su virtud, y sus letras. Paulo Tercio. No ha tenido sucesor en su Cristiano comercio el Divine Pescador, como nuestro Paulo Tercio de más virtud, y valor. Decilde a su Señoria, Ilustristima que venga muy enorabuena el día que le pareciere, y tenga por propia casa esta mía, que de mi Reino, y de mí será muy bien recibido: Danos tus plantas. . Parti Bravamente lo ha creído. Mucho, Argumedo, temi que el Secretario cayera por la firma en el engaño. Qué decís? pues aunque fueral el mismo del Papa. Extraño, enredo! . Extraña quimera! notable cosa ha de ser ver un hombrecillo bajo, sin letras, y sin saber, venir por tan nuevo atajo, de falsedad a valer. Ya lo imagino sentado delante del mismo Rey. Parece entedo soñado. Todo según buena ley es sueños aqueste estado. Razón será que mostremos, pariente, la obligación Conozca su Santidad en lo que honramos su hechur Duque nuestra voluntad, pues el mismo Dios procura engrandecer la humildad. Justa cosa será honrarle, pues Dios la humildad honró. Hola, haced aderezarle. casa en que se hóspede. . Yo tomo a cargo el hosedarle. Hoy dicen que ha de llegar el Cardenal Sayabedra, Nuncio del Papa a Lisboa. N. Es sin duda alguna, oyega, anoche durmieron él, y el Arzobispo de Euora, que viene en su compañía, aquí en Aldea Gallega. Con él viene el Arzobispo, yto da su parentela. Muy grande recivimiento le hizo, según me cuentan, cuando a Euora llegó. Házole notable fiesta, salió en procesión Muñiz con Cruz hasta media legua de Enora a recibille. Con grande gusto le esperan el Rey, y toda su Corte. Es persona benemerita el Cardenal . Es persona, Meneses, de grandes letras, y de quien su Santidad hace muy gran caso, y cuenta. Toda la Corte salió a recibille. . No queda hombre con hombre en Lisbos. El Rey dicen que le hóspeda. Al Conde de Portalegre le ha dado, según me cuentan, cuidado con su persona, y casa. . En aqueso muestra el Rey el celo que tiene de la honra de la Iglesia; que ruido es ese? . El Nuncio será, Meneles, que llega. Con notable Majestad ha entrado. Honrada presencia tiene. . Por extremo es grave. Veamos donde se, pea, s. Sea Vueseñoria bien sido. Vuestra Alteza, señor, muy bien hallano, Vueseñoria me mande en tu servicio. El Duque es de Berganza mi sobrino, Yo tengo de servir a Vueselencia. Belo a Vueseñoria muchas veces las manos. El de Avero. Qué os parece Baeza? Que parece al mismo Nuncio. Vistes la gravedad con que los habla? Eso de gravedad, es imposibla que se halle en España hombre más grave. Extraña condición! . Este es el Conde de Portalegre hombre importantísimo al servicio del Rey, y de estos Reinos. Yo lo soy, y he de ser de vuestra Señoria. Cubrios, Duque de HAvero, y de Belganza, cubrios Arzobispo, cubrios Conde, . cómo queda el Pontifice? A servicio de Vuestra Alteza, con estas heregias de Lutero. Pésame por la parte que me toca. Es Vuestra Alteza Príncipe Cristiano, en efeto no es mucho que lo sienta. Pecados nuestros son, Dios lo remedie, Está toda Alemania inficionada, apenas en ella hay hombre Católico. El Duque de Sajonia? . Todabía sigue su obstinación, él, y Lanzgrave son caudillos, señor, de los Herejes. Poco después que yo partí de Roma partió su Majestad de Carlos Quinto lleno de amor de Dios, y justo celo, con imaginación de castigarlos, cuando por bien no pueda reducillos para Alemanía. . Dios por su clemencia le dé favor; y ayuda. . Defendiendo, a5 como, señor, defiende su honra propia por fuerza ha de ayudarle. Son mui gra nuestros pecad Qué decís de aquesto? Estoy loco de verle entronizado; que haya venido un hombrecillo humilde con letra, y Bulas falsas del Pontifice, a que el Rey le dé asien casijunto de su persona; y a que delante de él, estando el sentado, tantos Príncipes cn pie?suceso raro! . Mucho temo, que ha de venirle a descubrir Baeza, la verdad. En que estado está el Concilio de Trento? . En buen estado, yo imagino, que aquesta Primavera, Dios delante, ha de quedar, señor, en muy buen punto. En grande obligacionle estoy a Paulo Tercio, y con justa causa, por haberme hecho gracia, y merced, de que los Clerigos para seguir la guerra de la India me acudan de las rentas Eclesiásticas con cierta cantidad en cada un año. Cuando el Emperador fue alo de Tunez, le concedió su Santidad lo mismo, y con mucha razón, con ser bien público. Hombre asentado me parece, Duque, el Cardenal. . No hay duda por mi vida, que merecía ser Sumo Pontifice, Lenguaraz es el hombre. Qué modestia! qué bien hablado! Hola. . Yo ale menos le soy aficionado. Aqueso tiene la virtud. Es de suyo muy amable. Vuesendría Ilustrísima se vaya a descansar . No ha de pasar su Alteza de aquí. . Conde. . Señor. Duque de Avero sobrino, acompañad a su Señoria todos hasta su casa. . Vueselencia me habrá de perdonar. Gusta el Rey de ello. Alto, pues, si su Alteza gusta, vamos. Hay cartas de mi hermano Don Felipe? Ya se tarda el correo desde anoche. Escribidle al Obispo de Coimbra en razón Secretario, del Subsidio, de que su Majestad me ha hecho gracia. Hoy se despachará, señor, un propio. Dícenme que no quieren los Canonigos de Enora admirillo, y que sebre ello se ha visto el Arzobispo por dos veces apique de perderse. . No lo dudo. Mal lo hacen conmigo; hale ombiado socorro a la frontera, Centa, y Tanjer? Ayer partió con el Vasco de Melo Ya el Cardenal, señor, queda en su casa. Queda a su gusto? . No lo dudo, pienso, que vuestro Real Palacio no podría estar, señor, mas bien aderezado para hospedar en él a vuestro yerno Don Felino Segundo, que Dios guardes casi ha quedado pobre la recamara, los tápices, señor, y la bajilla que os picientó el Maluco hice llevarle. Habeisme dado, Conde, mucho gusto, hónrese el Cardenal. Eso es muy asto. , , , si es ellas mas quien lo igno Qué es aqueso? . Señores, el pleito de matrimonio entre Dominga, y Antonio. Dejadle para después, pasa adelante. . Gónzalo Brito en esta petición pide salir de prisión por ser pobre, y estar malo. Porque está Gónzalo Brito? Porque sin ser ordenado de Orden Sacro ha celebrado Misa. . Notable delito! por eso, y pide soltura? metedle en un calabozo. Aquí se quererla un mozo del Bachiller Sanchez Cura, porque le dio un bofetón; pleito entre Doña Mencia de rgumedo, y Don Garcia. en grado de apelación. De Doña Mencia de qué? De Argurar Jo de Argumedo? habrá cosa de seis años absorto en coírla quedo, de Doña Mencia? no sé de dónde es esa señora. De Cordona naturol. Doña Mencia en Portugal; y sobre que Secretario es el pleito? . Sobre haber digo, sobre no querer remitillo el Ordinario. Pues sacolo de la Iglesía? Si señor. . A quién? Al mismo Don Garcia. Hay entre dicho puesto? Dias ha. . Pide Iglesia! Si señor, y ca Provilor hace instancia en que le hb a elle, y en que no abive al pobre Corregidor, que para mí le han sacado con justísima razón. Pues es traición? Fue traición, señor, y está averiguado. Y es el caso? . El caso saoe que Don Garcia por casar con ella, le hizo matar a Doña Mencia el marido, a traición. . Ella es, que de oírlo he quedado mudo; hanse visto más extraños sucesos en este suelo? Yo he venido a serluez de Don Garcia otra vez, sin duda es orden del cielo, yo fingiéndome justicia en cas de Doña Mencia, descubrí de Don Garcia la traición, y la malicia, y yo sin imaginar como, ni de que manera, dando luz a otra quimera, le he venido a sentenciar. En efeto el Provisor pide que se vuelva el preso a la Iglesia? . Sobre aqueso es todo aqueste rumor, porque el Duque de Verganza hace, según me parece, por él, y le favorece, que el favor todo lo alcanza, tiene al Duque de su parte, y es su pariente el Obispo. Pues qué importa? El Arzobispo de Enora quiere hablarte. Cómo está Vueseñoria llustrísima? ̱. Muy bueno, y Vueseñoria? Lleno de pena, y melancolía con la gracia que le ha hecho su Santidad del subsidio al Rey, cuya hazaña envidio por hija de su buen pecho. Y pues que le da cuidado a Vueseñoria? . A eso vengo. e. Algo de nuevo? Tengo revuelto mi Arzobilpado sobre si le ha de pagar o no. No querrán pagarlo? No sé como remediallo. Pues Dios lo ha de remediar: shoy me vino comisión de su Santidada cerca de eso sobre que se alterca, En razón de qué? En razón de haberle al Papa informado, que puede bastentemente el Rey con lo que de Oriente le viene, y vale su Estado sustentarse sin tener necesidad, de que el Clero de noble se haga pechero. Pues que es lo que quiere hace su Santidad? . Imagino que quiere, y es importante que esto no pase adelante. Es pensamiento divino, porque el Rey tiene caudal, y dado que no le sobre, es por todo extremo pobre el Ciero de Portugal. Para mañana le cito hoy, para que en todo el día mañana, Vueseñoria diga aqueso por escrito; porque el Pontifica quiere que me informe, y que le inform de todo, porque conforme a lo que yo le escribiere, piensa proceder en ello. Vueseñoria me mande otra cosa, aunque sea grande, que eso no puede yo hacerlo, Cómo no? ado me es decente. Vueseñoria, supuesto que se sirve Dios en esto, ha de decir lo que siente. Está de por medio el Rey, no puedo, señor, decir. Primero se ha de acudir a Dios, y a su santa Ley. Qué querrá hacer este loco? Alguna temeridad. Eso es a su Santidad, y a Dios tenellos en poco: sopena de excomanión lata sententía, le mando, que diga su dicho cuando fuere, y hubiere ocasión. Digo que diré mi dicho cuando me fuere mandado. Eso sí, que es ser Prelado. Lindo humor! Bravo capricho! Una mujer Castellana da en decir que te ha de hablar por fuerza. . Dejadla entrar, hacedla la entrada llana. Para el pobre sin favor humilde ha de estar abierta en todo tiempo la puerta de la casa del señor. El pobre es el que ha de hallar, Secretario, en mi morada, abierta, y franca la entrada, que el rico él sabe llamar. Dícenme, Herrera, que es hombre tan recto, tan justo, y santo, que no excederá por cuanto tiene la tierra su nombre. Yo sé que nos ha de hacer justicia, válgame el cielo! Danos tus pies. Alzaos del suelo, levantaos, buena mujer; no es Doña Mencia? sí. No es mi hijo aqueste? No es mi madre . Él es, o yo no vengo del todo en mí. No es aqueste Sayabedra? Más mi hijo Cardenal, y Nuncio de Portugar un ignorante, una piedra! libreme Dios del diablo. Si sueño, si es ilusión? Proponed vuestra razón, sosegaos, hablad . Ya habl Yo soy una mujer, una, para hablar más propiamente, de las vueltas de repente que suele dar la fortuna; que en esta feria revuelta de la vida imiginada, la más estable es espada, que la mejor tiene vuelta. Tuve hacienda, y calidad del tiempo, aunque en encomi porque calidad, y hacienda son inserto en esta vida. Era al sin un despensero del tiempo hubo menester su dinero el Mercader, y volvile su dinero- Y lo que llevo más mal, que ya que me lo quitó, como señor, no me dio de la despensa un real. Mirándole me entretenga Tuve un tiempo, mal andi para que digo que tuve si de presente no tengo? Error es impertinente. tratar de lo que perdí, que este tiempo soy, y fui, solo es bueno de presente; no es vuestro hijo Herrera aqueste? . Estoy dudando. Mi madre es, que estoy miran proseguí. . Ah fortuna fie No lloréis, mujer honrada, que Dios lo remediata, que la fortuna no está en el bien, ni el mal, parada; proseguid, pues. . Ya pros Sed vos honrada mujer, que el tener, o no tener sen deudos para conmigo, frenesías y locuras. Yo soy una mujer pobre, y en tierras ajenas sobre todas mis malas venturas. Su habla, sutarle, y rostro es, no hay que andar; es posible que no es mi hijo? terrible semejanza! bravo monstruo! Llámome Doña Mencia. Sucesos han sido extraños. Traigo pleito habrá seis años, señor, con un Don Garcia. Ya tengo de eso noticia, que queréis? . Vengo a decille a Vueleñoria, y pedille, que mire por mi justicia, que soy pobre en tierra ajena, y no tengo otro consuelo, ni favor, si no el del cielo. y Id señora norabuena, y creed, que sitenéis justicia, tenéis favor, que para mí es el mayor queste que traer podéis. Y si no la tenéis, que sin ningún favor estáis, aunque al mismo Rey tengáis: esto, señora, creed, y no os aflijáis por ser pobre, y que el otro tenga mas oro, y plata, que venga de donde el Sol va a nacer: que en el peso verdadero donde la justicia alcanza, no es bien caiga la valanza adonde carga el dinero. No espero yo, señor, menos de esa justicia, y virtud. Extraña es su rectitud! buenos pensamientos. Buenos. Es posible que no es vuestro hijo? Estoy, señora, helada, ha pasado hora por mí? estoy loca después que le he visto, es un traslado suyo, no sé que me diga: pero es mi suerte enemiga, y está muy entronizado. Sabedme donde es la casa de aquella mujer, sin que ella lo entienda. Voy a saberla. Qué hay de nuevo? Que se abrasa, picado está el Cardenal ya por la señora viuda. Es como un Ángel. No hay duda, es un Ángel celestial. Mañana me he de partir a Euora, a Dios. . Aquí, y allá lo que fuere en mí os havemos de servir. Este es, señor, el cochero. De adónde eres? . De Jaen. Pareces hombre de bien; y él viejo para Portero aucislo buscado? . Ya. habemos, señor, hallado un viejo hombre muy honrado: Qué es de él, dónde esta? Aquí está. Dadme. No es este mi padre? Dame tus pies a besar. Baste que he venido a hallar en Portugal padre, y madre; levantaos, de donde bueno sole? . Jesús, eres mi hijo? Turbado está . En lo que dijo se ven. . Mi yerro condeno, perdonadme, que en mi vida tal dije, válgame Dios! Solegaos, volved en vos. Vi cosa más parecida a un muchacho que engandré! De dónde sois? . Natural de Cordova, no vi tal parecer! no sé, no sé. De Cordona sois? . Allí nací junto a San Lorenzo pobre, aunque de buena gente. S Laurencio: En él nací. . Sois casado? A tu servicio. Dende está vuestra mujer? No vide tal parecer! aquí está agora en servicio de una mi señora viuda de nuestro propio Lugar, que vino aquí a pleitear. que el tiempo tono lo muda, con quien habrá un mes venimos desde Cordona, y a quien los dor, ella, y yo también airá un año que servimos; que después que nos faltó un hijo, que con su pluma nos sustentaza, y en lu ma después que disparató, nos obligó la pobreza, y la falta de dinero a servir yo de escudero, porque el servir no es bajeza, y de ama para salir mi mujer con la señora, con quien he estado hasta agora, con mil lágrimas me dijo, que me hubo de despedir: Jesúr, Jesur que trasameto de mi hilo! . Pues porque os despidió? . No podré, en allegando a ese punto, sin humedecer mis ojos, pasar, señor, adelante de compasión, no te espante, que son grandes mis enojos, Hh traído piento, señor, con un Don Garcia de tal, hombre rico, y principal, aunque principas traidor, y otros de su caiidad, que con la sombra del oro, han querido sin decoro escurecer la verdad, sobre haberle a traición muer a su marido, en lo cual ha gastado su caudal; que esto causa un del concierte en dar, señor, a lueces, y Escribanos de comer, ira la Corte, y traer Perquisidor por dos veces; y ha venido a tal mueria, que si no lo gana a hilas; no se puede sustentar; que esta pobre vida es feria adonde se vende, y trueza, este gana, y aquel pierde, malo, guarnecido, y verde, que con el tiempo se leca. Vieja honrado, no lloréis, el alma me ha enternecido verlo llorar. . He comido su pan . Justicia tenéis. Y así, viendo que aún a si no podía sustentarle, pues ni aún cama en quencos tiene, cuanto y atas a mí, que buscara mi remedio, pues su mal no tiene medio, como, que este no es mi hijo y no podía susentarme, y saliendo hoy a buscar si acaso en esta Lugar había en que acomodarme, ma habro, señor, un criado; su nemoria me despierta, . para tener en la puerta de vuestra causa cuidado. Pues que la movió a venir a esa señora en persona, de Cordova a la Corona de Portugal a morir? Estar, y haberlo sabido, el matador en Lisboa, y tener puesta la proa en vengar a su marido. Pues no había amigo, o pariente que por una travesura que a ese negocio acudiera? No hay pariente en esta era donde el provecha no siente. Mientras tuvo que vender fue ronua Proturadores, de sus deú los los mejores en lo que hubo menester. Mientras tuno la acudieron, y en ple el parentesco estuvo, pero el día que no tuvo todos desaparecieron; Que este mundo todo es dolo, y en llegando a costar algo, el pariente más hidalgo no hallara un pariente solo., Demás de que su contrario, tan rico, y fatorecido, que fue, señor, necesario para haberle de prender, que el mismo Rey lo mandara, y que ella a sus pies se echara. para habello de hacer. Cómo os llamáis? Yo me llamo Asunso de Sayabedra, Tened las lágrimas. . Piedra soy, pues tan pocas detramo. No lloréis, como se llama vuestra honrada compañera? Mi mujer? Juana de Herrera, y Doña Mencia su ama. Y vuestro hijo? . Melchor? Era oficial? Escribiente era, y el más excelente, que en tudo el alrededo? de Cordova se hallaba; mas por mis grandes pecados; habrá seis años tasados, aquesto es lo que me acaba, que él, y otros mozos hicieron una noche que faveron, mas negra que mi ventura, se fue, adonde hasta hoy he tenido, señor, de él restro, nueva, ni papel, tan destenturado soy. Ya no lo puedo sofrir, bregando están a la puerta de mis ojos entre abierta; las lágrimas por salir. No os aflijais, podrá ser que algún día le vengáis ever donde no pensáis, Dios, señor, lo puede hacer, pero . Todo está en su mano. a fuer de qus es bien nacido, Era un mozo muy travieso, arrojadizo; y sin seso, altanarbelo, y liviano, todo honor, y gravedad, amigos, converfación, silla en la Iglesia, hinchazón, locuras, y vanidad, vestir bien, andar de noche, y siendo un pobre escudero, muerto por ser caballero, tener criados, y coche, decir mal de la justicia, poner límite en los trajes, escudriñar los linajes, curio sidad de malicia, mandar, ver, y entremeterse con las cosas de gobierno; desde que fue niño tierno principios para perderse, y tanto, que entrando acaso una vez en su aposento, con muy diferente intento que el suyo, paso entre paso le hallé, señor, solo, y puesto sobre un trono que el había a su libre fantasía para presidir compuesto. Y aún yo pienso que otra vez si, por dos veces se vi hacer audiencia entre sí, como si fuera Juez. No puede de ningún modo parar en bien . No digáis eso otra vez, que indignáis a Dios, sabidor de todo, que también yo siendo mozo hice cosas semejantes a esas después, y antes que se me atreviera el bozo, y quizá que no seréis mejor que mi padre vos, y ha sido servido Dios de traerme a lo que veis: no comeremor? Ya es hora. Esos son casos humanos, trandme, padre, agua a manos. Yo . Vos? Pues dame tus pies. por el honor que me das. Un Hector soy, pues resisto a desengaño. No he visto tar semejanza jamás. Siipiste la caía de aquella mujer? Tras e fui, señar, hasta sabena. Sabessla? . Bien la sabren. Pieado está Lindo está, mas tierno que un diamante. Id, y decid de mi parte que se llegue luego acá. Voy Sabéis a cual digo? No es la Doña Mencia. Ni ala que venía con ella. Pues como chanzas conmiga granjear quiere primero, Argumedo a la alcahueta. Yo sé otra mejor receta. Y es? Envialla dinero, enviela el cien ducados, que ellos lo harán más bien, aunque en su presencia estén amarillos de turbados. Aquí está el agua. Tened, tené el brazo, vos a mí agua a manos? yo a vos sí, qué es justo. . Tanta merced? Padre de mi corazón. Eres quién eres? Juntad a la mía esa mitad vereislo en la propia acción: Llegad, padre, pues os llama la ocasión, y no dudéis que en el encaje veréis si es de ese tronco estarama. Eres Sayabedra? . Soy vuestro hijo, padre. Hijo, temiendo que el regocijo me ha de enloquecer estoy: hijo, que fortuna ha sido esta? . La propia fortuna es Dios, no hay otra ninguna, y ser él, padre, servido, Dios cuya defensa tomo, desde hoy acargo, me ha puesto, como veis, en este puesto, no me preguntéis el como, sentaos, sentaos: como estáir? ̱ Cómo he de estar hijo !oco de contento, y digo poco. y Basta, no me enternezcáis, como esta Cordova? . Buena, un triste hombre, aquesto es cierto, aunque con falta de trigo. Como está, padre, mi amigo Gutierrez? Bueno, Y Baeza? . El hijo del Secreta- murió . Pésame en verdad. Vio mayor humildad! ̱. Qué hizo Dios desvan Serrano? él no lo merece estar. Fuese a las Indias. Mendoza. y Andrada? Quiso prenderlos el Corregidor a ellos por el dicho de una moza, y obligolos a ausentarse. ̱. Pélame: el Corregidor Valdivieso? . El mejor Juez, que puede hallarse después que le sucedió lo de marrás, es tu hechura. ̱ Luego de algo, aunque locura, para con vos no lo es: mi lodura aprovechó? Estele Vueseñoria. O señor, aquí hay asiento. Ma de sentarse a fe mía. . Como se halla en Liaboa, Vueseñoria . Muy bien, ayer estuve en Belen gran Ciudad, digna de loa. Quién es aqueste buen viejo? Mi padre, Jesús; delante de su Excelencia levante, ha sido muy mal consejo. No me ha de hacer ese agravio Vueseñoria . Eso dice, Vuecelencia no autorice eso, pues es noble, y sabio. Mi padre, es un hombre llano, y de humilde nacimiento, un hombre sin fundamento, y más que noble villano, no es razón, ni Dios lo mande, que ante un Príncipe tan grande (rio? esté sentado, y cubierto, que si yo por el lugar que me dio en su Iglesia Dios; merezco estarlo ante vos, Basta para merecerlo ser vuestro padre. Yo estimo ese favor, y me animo con el alma agradecerlo. Ser mi padre, y ser criado vuestro para estar sentado en se mejante ocasión, que si para mi después que vi el rostro a la verdad, ser mi padre es calidad, Levantaos, padre, de aí y besadle a su Excelencia los pies Notable presencia! Jesus! de duirme luego al momento. , Yo estoy bien ausí. Vueseñoria se siente. Estando mi padre en pie, no es bien, señor, que yo esté sentado, que es indecente, esto es forzoso que os cuadre, que si con vos es un hombre desventurado, y sin nombre, para conmigo es mi padre. Pues vuélvase, si os parece a su lugar. . Eso no, que aunque lo merezco yo, el por mí no lo merece: sallos, padre, por mi amor allá, en tanto que hablamos, que no es justo que tengamos en pie a un tan grande señor. Ya Vueseñoria sabe que está Don Garcia preso, y que aunque es mozo, y travieso, juntamente es hombre grave. Ya lo sé qué es lo que manda Yuecelencia, que yo haga para que se satisfaga? Sola aquesta es mi demanda, que sepáis que Don Garcia, después de decir, señor, que soy vuestro servidor, es hechura, y cosa mía. Aa sabido Vuecelencia, que fue traición? . Ya lo sé. Pues qué quiere? quiere que vaya contra mi conciencia, y que por hacer su gusto por mi fe gallardo hecho, deje morada en mi pecho a un negocio tan injusto? Yo no digo tal, más bien (do puede Vueseñoria. . Nada pue el día, señor, que excedo de lo que no me está bien- Mientras el Juez ejerce su oficio, tiene poder para hacer, y deshacer, vive bien, y no se tuerce, que dejándo se llevar del interés, y del dolo, no es justicia, si no solo un hombre particular. Bien está, pero suponga, que la escusa que me pone. Vuecelencia me perdone. Vueseñoria disponga, pero. Son intentos vanos, en tratándome más de eso me voy. Con sidere. . a Vuecelencia las manos. Suplico a Vueseñoria me perdone si le di enojo. No hay yerro, en mí está la descortesía. Fuese el Duque? Padre mío, sentaros, agora podéis sentaos, no condenéis mi humildad a desvarío, y creedme, que el bájaros de la cumbre donde estáis, aunque vos no lo pensáis, ha sido para ensalzaros. A tu llamado he venido los pies de mi humildad. Esta es tu madre. . Callad. No es aquel vuestro marido Mi marido en una silla sentado junto del Nuncio? apenas la voz pronuncio viendo aquesta maravilla, Conocéis buena mujer a este hombre. . En lo tosco y humilde bien le conozco, y en el talle, y parecer, y venerable presencia, solo le he diferenciado, señor, en verle sentado, que no es poca diferencia. Y a mí? . Va a decir verdad? y Decid . Pues en el vestido solo os he desconocido, yen la pomoa, y majestad, porque ea lo demás un hijo eres, señor, que parí. . Ese soy. ̱. No estoy en mí . Madre. Qué? . Madre la dijo? Señora Mencia. . Señor, Mucho me ha pesado que el tiempo se haya trocado, mas es viejo, y desvaría: hola. . Manda. Al tesorero que os dé mil doblas en oro. Mil doblas, de qué tesoro? . advierta, que no hay dinero, y que dé seis mil ducados que el Rey de ayuda de costa te enbió para la costa, están cuatro mil gastados desde ayer solo en vestir a mil pobres vergonzantes, y otras cosas semejantes. . No me tenéis que decir, para eso nos lo da Dios, para que lo despendamos. Considera que quedamos. Quién os mete en eso a vos, madre mía? Y yo es posible; que descanse mi deseo! es posible! no lo creo. Para Dios no hay imposible. Aquí está esto. . Tomad llevaos esto bor agora. A mí? . A vos, señora, que tenéis necesidad, tomadlo, que yo me acuerdo era yo pobre, y vos rica, vos grande, y yo menos cuerdo no tuve cuando tuvistes: fuistes, bien digo, yo soy, dos mil escudos os doy por docientos que me distes, Acordaos, señora, bien del día que mi locura, usura es, más esta usura trae consigo el hacer bien; Ansi mil por cada ciento os doy de logro, y ganancia, mirad si fue de importancia vuestro honrado ponsamiento, Recogeos, que sois mujer, y damos que sospechar, no os hago, madre, queda: en mi casa, por no ser lícito a mi profesión tener mujeres en casa; y aunque aquesta ley no pasa a vos, por no ser razón, y ser madre, todabía sois mujer, y fuera injusto dejar, madre, por mi gusto tan honrada compañía; padre? . Hijo. Acompañad a esa señora, que no por habersubido yo a tan grande dignidao habéis vos, yo, ni mi madre de salle de su servacio. Eso no. Aqueste es oficio, y obligación de mi padre: ha de ir con vos Sea ansí. Id con ella, acompañadla, servidla, reverenciadla, que este es honor para mí. cuando el mundo lo pública, . Encaja aquí, digo que eres el diablo. Dónde está Acevedo? Vuelve acá . Hola. Aquí estoy, qué quieres? solos estamos, no he visto tu gravedad en mi vida. Está hecha la comida? Lindo humor por Jesucristo Mirad que he de ir en comiendo fuera, avisad al cochero, Baeza . Acaba embustero, deja la pompa, y estruendo, pues conmigo? . Si viniere a buscarme Don Rodrigo Nuñez, ya sabéis quien digo, Baeza, decid que espere. Miren lo que le pregunto, y miren lo que responde? vinagre, de cuando, o donde tanta gravedad, y punto conmigo? indo, no sabe, no sabe que soy yo? fuese? s. Ya es ido. Vive Dios que está perdido con los pensamientos graves, mas que nos quiere hacer, con saber que son quimeras creer que es Nuncio de verás. Y lo habemos de creer.
JORNADA TERCERA
JORNADA TERCERA Sentemonos . Comodigo; ya sabéis que el Rey, señor, es, y ha sido vuestro amigo. Ya sé que le soy deudor por lo que ha usado conmigo, que es un Princide Cristiano, un siervo de Dios, un mapa; de virtudes, un Trajano, ansí se lo escribí al Papa ayer por mi propia mano, aunque ya su Santidad tenía muy gran noticia de su virtud, y bondad. Pienso que es todo malicia con mascara de verdad, dígolo porque a su Alteza le han informado no más de ayer con muy gran certeza, aunque su Alteza jamás tuvo en creerlo firmeza, que teniades comisión del. Papa para quitar el Subsidio, y en razón de quitarlo a su pesar, se hacia información, y ansí me envía a deciros, y de su parte encargaros, como a amigo apercebiros, que miréis que ha de estimaros y como Rey acudiros siempre en vuestras pretensión lo que dicen los testigos, las muchas obligaciones que tienen, pues los amigos son para las ocasiones. Decidle al Rey que es verdad, que habrá cosa de un mes, señor, que su Santidad como Cabeca que es de toda la Cristiandad, me envió a mandar que hicier información de secreto sobre fi era, o no era Nuncio, porque respeto la relación verdadera, que su Embajador le había hecho, por lo cual movido de caridan, le hacia gracia, habiendo conocido todo lo que le pedia, digo el Subsidio excusado, que el Papa le concedió para mi bien excusado; y no porque el Papa erró, ni haberle el Rey engañado, que el Papa no puede errar mientras representa a Dios, ni el Rey le había de engañar, que poner lengua en los dos fuera errar por acertar. Y verdad es que yo he hecho lo que me mandó cumplir su Santidad, satisfecho de mi bondad, que a decir verdad no es en su provecho. Y en lo que toca a decirme, que en mis pretensiones ha de ayudarme, y acudirme, que por ser de Rey, será palabra invio able, y firme, decide, que norabuena, que toda mi pretensión es, sielor, como se suena; poner en ejecución lo que el Pontifice ordena; que me ayude en ella, si favorecerme pretende, y mostrar quien es en mí; pero advierta que se ofende a sí, porque el contra sí. Mire blan Vueseñoria la necesidan del Rey, que es muy grande aqueste día, y que será contra ley. Dios sabe si doquerría servirle, mas soy mandado, no puedo de ningún modo. Mire bien que está alcanzado, Ya lo sé ya estoy de todo enteramente informado, Considere que sustenta a Centa, Tanjer, y Alcira, dentro del Africanfrenta, conque el Moro se aniquila, y la Fe de Dios se aumenta, la guerra, señor, que tiene en la India. . Pues para eso, Daque de Avero, le viene de perlas, y oro más peso que el mar en sus hombros tiene. Eso; y mucho más que fuera se convierte en enviar gente, pues van cada Primavera diez y seis naves a Oriente, y apenas vuelve una entera. No pelea por la Fe como Cristiano guerrero el Rey? pues Dios, yo lo sé, le proveerá de dinero cuando más seguro esté. Mire que se ha de enojar, y con gran razón su Alteza, procurelo remediar. Aquí tengo la cabeza si a Herodes quiere imitar: el Papa, señor, va atento a ser el Clero tan pobre, que rescate a él su sustento, no a que su Alteza le sobre para adelantar su intento, que ya ve su Santidad, y conoce que es extrema del Rey la necesidad; pues como el Feras se quema en amor, y caridad, quiere que hasta que él ordene otra cosa se suspenda, que ansí alservicio conviene de Dios, y es bienque se entienda lo que concedido tiene; ansi puede su Excelencia decille, como con esto descargo yo mi conciencia, cumplo con Dios supuesto que he hecho la diligencia. No me atreveré yo a ir con eso al Rey. Cómo no? pues yo se lo iré a decir. No se lo aconsejo yo. . Yo sé, Duque, me ha de oír, descolgadme esos tapices, y doseles al momento: hola . Para que? qué dices? No quiero que aún mal intento den colores sus matices: descolgadme esos doseles, y tapices. . A que efecto? Preguntas tienes crueles para hombre de secreto; ya comienzas como sueles: que hacel dcabemos ya, ea. . quien no maravila su gravedad? Acabad, adonde está la bajilla del Rey? . A tecado está. . Pues traédmela aquí; cuyo es, Argumedo, un busete de plata? Pienso que es suyo, Del Rey? . Sí. Y el taburete? Si es el de cobre tuyo. El de plata digo. Es del Rey, Colérico estoy. Y no de poco interés. Pues no ha de rendirme hoy, aunque el Rey mite al traves: y aquesa cama en qué duermo? También. . Hacedla quitar. Advierte, que estás enfermo, adónde te has de acostar? En aquese suelo yermo. Ya los tápices están descosgados. . Está bien, cogedlos luego. Pues han de descolgarse también los cuadros? Los de Abrahan son del Rey Pues eso dudas? por su orden se han vestido aquesas salas desnudas. No me han de hablar al oído por él sus figuras mudas: se olgadlos. Esta es la bajilla. Ya la cama está desarmada. . Pies, y alas doy a mi fama a pesar del interés. Ya están los cuadros aquí, y los tapices. . Bien, baste. Todos los doseles, y todo lo que mandaste. Son aquellos? . Señor sí. Pues andad, y decidle a su Alteza, Secretario, y de mi parte advertidle, que aunque he sido su contrari soy su Capellan humilde, que aí le envío a su Alteze, el aparato de casa con que ilustró mi pobreza, que para un Clerigo pasa, de majestad, y grondeza. Que su Alteza honre, y aumente con el que es más justa ley su casa, y más conveniente, que al fin es casa de Rey, y de un Rey tan exvelente, que a mi bástame tener una silla en que sentarme, una mesa en que comer, una cama en que acostarme, y un Bremario en que leer: Volvé acá esas sillas cuyas son Del Roy. o son mías? g. No hay ningunas tuyas en casa. . Tenéis razón, pues llevadlas si son suyas, no quede en mi casa, amigo, cosa que del Rey se nombre, no quiero hada conmigo de su Alteza. . Extraño hombre! Yo voy Sa Haced lo que digo. Aquí del Rey, que se escapa, aquí del Rey. Ved que ha sido Ya estoy en tierra del Papa. o. Deténgase. . Un retraído, un hombre de espada, y capa, que se ha venido a valer de tu casa, y un Alcalde, que da en que lo ha de prender, mas no le saldrá de valde por hoy el quererlo hacer. Cómo? . Acudieron, señor, a las voces tus criados. Favor al Papa . Favor al Rey g. Y determinados por si a defender tu honor, hanse travado de suerte, los unos por defenderlo, los otros. . Caso fuerte! g. Por sacarlo, que sobre ello ha de haber más de una muerte. nd. Téngase todo Cristiano. Qué desvergüenza es aquesta? téngase. . No está en mi mano. Cómo no géntil respuesta; sen mi casa? . Este villano pora, da del Rey. Acabe, téngale, que cosa es? ppues en mi casa no sabe, lléngase, acabemos, pues que luez tan necio, y grave, t. Vueseñoria me ha de perdonar esta vez. Acabe, téngase allá, o qué cansado Juez! téngase, sabe que está en mi casa, y que es mi casa? Pues no sabe lo que pasa Vuesenoria? . Lo que pasa es, que está descomulgado quien mis umbrales traspasa, váyase a absolver. . Advierta, que ha muerto a un Alabardero del Rey a la misma puerta de Palacio en el terrero agora, y que no lo acierta Vuesenoria, que tengo del Rey expreso mandato para sacarle, y que vengo yo con todo este aparato, yo en persona, y me detengo, Del Rey? Del Rey. Ya que entrara dentro en mi casa a sacarlo? Y que entrara, y le sacara, El Rey?. El mismo. Calle, el Rey? calle, que dispara, que el Rey no había de mandar una cosa tan infusta siendo Rey tal singular, sino que el Alcalde gusta de darme? queste pesar; váyase. . Tengo, señor, de sacarle. Aquesto medro yo? Perdóneme. . Pues por el habito de San Pedro; por mi Fe, gentil humor, váyale, acabe, no quiera que mi enojo, y que esto llegue a más, sálgale allá fuera. Vuescoria se sosiegue Váyase, pues a que espera, Mengaza amigo? Quién es? es Savabedra? Yo soy. Oh amigo, dame tus pies. Mis pies? mis brazos os doy. Qué ha sido aquesto? Después. oslo diré; que fortuna os echó por esta parte? La varledad de la Luna, que con mi estrella, que es Marte, no te espantes si hasta aquí para ofenderme se auna. Después que yo, y Castañeda, y Hinojosa salimos de Cordova, y dio su rueda, con la del pabón, que hicimos vuelta al mundo estando queda, he corrido todo el Orbe, desde adonde el mar de España al Sol sul minado sorbe, hasta al Africia, Alemaña, y desdé Roma a Segorbe; he estado en Valencia, en Flandes, en Génova, y he corrido de Alemanía cuanto mandes, adonde me han sucedido cosas notables, y grandes. Y que se hizo Hinojosa? Es Soldado en las galetas de Genova Extraña cosa! basta, que salió de verás su condición belicosa; y Castañeda? . Ya es muerto. . Tus manos beso. . Donde Todos hemos de seguir ese camino, aunque incierto . Sus intentos vanos aquererle descubrir, En efeto responde, que el Pontifice manda, que por agora se suspenda la gracia que me ha hecho del Subsidio. siendo tan trillado, y cierto; y Andrada? . Está en el presidid de Tunez en la goleta, su buena ventura envidio; Cómo? . Diole una Ginen Carlos . Eso os da fastidio? rogad a Dios por salud, que no os faltará un oficio dándoos vos a la virtud honrada. . Es, señor, el vicia alma de la juventud, he vivido cemo mozo. No hay de que espantarme, am me apuntó también el bozo, y parias al mundo di; fuese el Mayordomo? Ago se acaba de despedir. No ha de estar conmigo un han vaya hombre de mal vivir, ni que me salga a deshora: Dícenme que ha más de un años que anda con una mozuela perdido, ciego en su engaño, que trasnocha, y se desvela? Ansí es. . Vaya el picaño, muy bueno es que mis criados que han de dar ejemplo a todo por ser más rmibres honrado endenen aquesos modos de vivir amancebados? vaya, Mendoza ha de ser mi Mayordomo. A ver al Rey. le han venido a enloquecer, Con la resolución que el mismo Papa pudiera responder, y yo imagino, que el Papa Paulo Tercio respondiera con menos libertad, y más respeto, me respondió, señor, que no podía dejar de hacer su oficio, que es mandado, que el Clero es pobre, y Vuestra Alteza tiene con lo que de la India cada año le ofrece el mar sobre sus hombros móviles, bastantemente para hacer la guerra. Atrevimiento ha sido, y no pequeño. Hh sido muy notable desvergüenza. Que cosa es, señor, que a Vuestra Alteza le hable el Cardenal con este teamino, y que? . Duque. . Señor. Con menos colera. Es un hombre, trevido, y temerario, hayer excomulgó publicamente un Mayordomo mío, porque dicen. que estaba amancebado. . No os parece que hizo bien, pariente, si lo estaba? Sí, pero razón fuera que tuviera, señor, respeto a que era mi criado. No le tiene él a Dios, que es mayor Príncipe que yo, que vos, que todos los del mundo, y queréis que lo tengaéla que era vuestro criado? No, más bien. Pariente bueno está, el Cardenal es hombre honrado, temeroso de Dios, y aunque podía en aquesta ocasión usar conmigo de otro proceder, yo le perdono, porque sé que lo hace con buen celo, y no con pensamiento de enojarme: el intento, pariente, es el que ofende, el suyo ha sido bueno, no me puede, según esto, ofender de ningún modo: que tan pobre es el Clero de mi Reino? Si va a decir verdad, yo sé que apenas el Clerigo más rico de Lirboa se puede sustentar, es por extremo pobrísimo. . Pobrísimo? pues como me habían informado, que tenía bastantemente. . Quiso congraciarse, señor, con Vuestra Alteza quien le dijo aquese disparate. . De milagro oy en verdad los Reyes. . Como todos los que los aconsejan van con ánimo de darles gusto por privar con ellos, siempre les aconsejan lo que sienten, que les ha de agradar; el Clero tiene necesidad forzosa. . Pues no quiera Dios, si aqueso es ansi, ni lo permita, que sea causa, Duque, que ella tenga mavor, ni que por mí muera de hombre, o pidan por las puecas, antes pienso aumentar de mi tenta, y patrimonio todos los Beneficios, y Prevendas, pues es honra de Dios que sus Ministros tengan con que tratarse comó suyos; el Cardenal ha hecho en lo que ha obrado como muy gran Presado, no se ha cisto. su virtud, santidad, bondad, y término, su condición, su celo, y su modestia, y rectitud jamás en Eclesiástico. Yo l embré, señor, recién venido un régalo de cosas de la india; pero de ningún modo hubo remedio, que recibiera de él sola una hilcoa; cuanto tiene da a pobres, no le queda de lo que Vuestra Altez señalado le tiene de su venta, y lo que el Papa le da para comer. Muy nobremente me dicen que se trata en la comida. No se pone en su mesa pos, ni ante, ave, ni cosa alguna de regalo, porque suele decir, que lo supersivo en la comida es género de guía, Extraña es su humildad. . Todos los días da de comer él propio por su mano, sirviéndoles a todos a la mesa, antes de comer él, a treinta pobres, es sin duda un Apostol, es el hombre o que se ha visto en nuestros tiempos. No le ha visto reír jamás ninguno! Si no le conociera, imaginara, que era de gravedad. Aunque me tiene con sus hipocresías enojado, he de volver por él, el otro día véndole a visitar, porque su padre estuno junto a mi sentado, hubo de enojarse con él, hasta que el pobre viejo se salió afuera de corrido. Extraña condición! . Conde, que es eso? El Cardenal Sayabedra, que te envía lo que tenía allá de tu recamara, cuadros, tápices, sillas, y doseles, y todo lo demás, pienso que a causa de no estar obligado. Que eso ha hecho el Cardenal? No hay duda. . Agora creo lo que me cuentan de él, sin duda alguna lo debé de hacer por no obligarse a hacer por mi respeto alguna cosa injusta; gran bondad! . Por eso ha sido, Haced, Conde, haced que se le vuelva todo lo que ha enviado, y otro tanto; escoged lo mejor de mi recamara, id vos propio con ello, anda, y decille, que no quiero pedirle cosa injusta. Beso los pies de Vuestra Alteza. . Venga Vueseñoria Ilustrísima en buen hora. Yo sé, señor, que estáis algo enojado, conmigo, a mí me pesa, mas no puedo hacerlo menos. Muy bien hecho ha estado, no me enojo yo, Padre Reverendo, por cosas que de suyo son injustas. Diréis que a que he venido a vuestra cas pues no he venido a ella sin reisterio. Ya sabe Vuestra Alteza que una viuda pobre, aunque principal, trae aquí un pleito con otro Caballero de su tierra, llamado Don Garcia, sobre haberle muerto a su esposo? Ya lo sé . Y ya sabe Vuestra Alteza también que él está preso, y por haber yo alzado el entredicho le sentenció el Corregidor a muerte? Pase, padre, adelante. . Yo he acabado con aviuda, señor, que lo perdone, y se case con él, y solo falta que Vuestra Arreza le perdone, y mande sacarle de la cárcel entretanto, que yo hago traer de Roma el Breve, pues a causa de haber muerto a su esposo, no se puede casar, según derecho, con ella; Vuestra Altoza, pues es obra de caridad ha de mandar soltarle. Hágase, que yo gusto, lo que manda el Cardenal. Beso tus pies. Estese, no le lcvante. Un mozo Castellano mató a un Alabardero estotro día de Vuestra Alteza junto de Palacio, y está ya concertado con la parte, Vuestra Alteza señor. Yo le perdono, aunque no pense hazcho; pero Lasta que el Carderal lo quiera. Pues más que esto ha de hacer Vuestra Alteza, el de Verganza, Avero, y Portalegre, a una señara le dio palabra un Caballero pobre desca amiento, y por estarle ella en aquesta ocasión se sale afuera, pasa ante mí la causa, y ha venido, hallándose apretado, pobre, y pieso, a decir que lo hará, no tiene duda, que si tuviera hacienda se casara con ella, que en ser pobre solo topa, Vuestra Alteza, señor, Vueseñoria, su Excelencia del Duque; y su Excelencia, me han de dar, pues se sirve Dios en ello, para casalla cuatro mil ducados, que aunque yo me venda, y banda todo a, que es miseria, le daré otros dos mil. Yo le prometo tres mil ducados. Yo dos mi! . Yo cuatro mil. Dadle al Cardenalocho mil doblas para que las reparta en obras pías. Hale de responder a Don Felipe Vuestra Alteza? e. Acerca de pedirme que se remita el Aleman que tiene proso en la cárcel pública el Audiencia a los Inquisidores de Toledo? Ansí, válgame Dios, y que olvidado, y agora por lo que dijo Vuestra Alteza, sabe como el Pontífice, con animo de extirpar la heregia, y perseguirla, me ha enviado a mandar por una suya, que trate de meter con Vuestra Alteza la Inquisición, señor, en estos Reinos? No me parece mal, más no querría fatigarlos con nuevas sujeciones. Sujeción llama Vuestra Alteza a una cosa tan importante a Dios, y al mundo? Yo lo haré consultar. Ha de ser luego, que está esperando el Papa la respuesta. Luego se tratará, aunque dudo mucho. No tiene que dudar, esto conviene, yo he de meter la Inquisición sin duda en Portugal antes de quince días. Digo, pues, Cardenal, que dentro de ellos lo trataré; cuando se va el correo? . Hoy. Vamos. . Dios favorezca mi deseo. Ya no se puede sufrir, Argumedo, este embustero, pues por Cristo verdadero que se lo pienso decir. Que cosa es que nos ayamos puesto los das, Argumedo, entre el cordel, y entre el miedo por él, que entre ellos andamos, y que no nos haya dado ta marabedí de cuanto ha tenido, con sertanto? A qué llamáis dar, dar dados? juro a Dios que le pedi aates de ayer que me diera para un vestido, aunque fuera, Baeza, de caniquí, que como sabéis, no tengo mas de aqueste mal vestido, que puede ya deraído honrarse con su avolengo, y no me lo quiso dar; y lo bueno es, que tras no dármelo, me comencó muy en forma a predicar, y a decirme, que los hombres honrados no han de excedes en el vestir, y el comer del término de su nombre; que sus criados, y pajes habían de andar bien puestos de virtud, y tan honestos como en la vida los trajes. Es porque está aquese sayo un anco raído echadle un faldamento de balde; os quejáis? no os di por Mayo unas medias, y un sombreto? andad, que no estáis tan malo, ya es ese mucho regalo: pensáis que mano dinero? Lo bueno es, que con saber que su falsedad sabenos, pues sómos los que le havemos dado, Argumedo, honra, y ser, ha dado, y da por su mal, de manera, en engreirse, ayudándole a fingirse Legado de Portugal, que por tres, o cuatro veces le he querido hablar de verás en razón de estas quimeras: Dios nos libre de Junces. Para mi él tiene creído que es el Nuncio. . Juro a Dios Dejémosle, y vamonos. Yo tengo mi merecido. Necedad sería estarnos sin provecho más sirviendo, que para mí, alcabo entiendo, Bueza, que han de ahorcarnos, que esto no puede durar, por más que vie de coger los pliegos, y de pones otro pliego en sulugar. Digo que es cautela extrañas no dejare de decillo la vida de este hombrecillo, que se ha visto en nuestra Espa No sé yo para que efecto, o a qué propósito ha sido, haberse Nuncio fingido con un fingido Buleto; acá viene con su amigo. Mendoza Paso, no hab dejadme con él, veréis, Báeza, lo que le digo. Doña Luisa Bastida. Tiene tres hijas doncel! tanto como pobres, bellas. Dadle todo cuanto pida, acudidla con favor, no la falte, antes le sobre, que con tres hijas, y pobre, corte gran riesgo su honor; horas son? . Serán las Si habrán salido. de la consulta? por saber lo que resuita muero. . Ya no tardarán Id, sabed si han acabado, Mendoza, y lo que en razón de esto de la Inquisición, al fin se ha determinado. Voy a servirte. Partí, Domingo Lopez, tullido. Fuese Mendoza? . Ya es Dejadme con él a mí, voto a Cristo, que es mal hed Baeza amigo? . Señor, temblando estoy. Temor poné mirarle, sospecho que tiene familiar, no puede otra cosa ser. Eso es lo que aucis de hacer? guardaos de al. Salazar, ocho reales. Vergante. Dos varas de cánicú. Pícaro, no sabes tú? Qué es eso? pasa adelante. lutó a Dios que no me atrevo. Que es lo que decís, hablad. Es tanta su gravedad, que me acobardo de miedo, Que le tenga yo temor a un pícaro como aqueste? Manvel Perez bordador. Estemos a cuentas, dime hombreciilo de nonada. Para quién saeáis la espada? g No puedo; aunque más me anime No sabe él que es un bellaco infame? . Con quién habláis? Que cosa es, que. Hola, estáis para que como castigan señoreados de vaco? Vive Dios que he de decirle al Rey. . Cómo? es buena ley. sin meter, señor, agora Qué habéis de decille al Rey? Yo nada. Tiemblo de oírle. Ho sabes tú, que sé yo? Qué sabes? . Agradece. ̱. Qué pasa adelante. . Que no se quien me enmudeció. Sabe lo que le conviene al pícaro? Estáis en vos, d Baeza? Yo. Vive Dios. . Qué decís? ̱. Mendoza viene. Malas nuevas, No han querido recibir la Inquisición? Esa es común opinión, según lo que yo he entendido, el Rey dicen que quisiera, que es un Príncipe Cristiano, y aún metió en ello la mano, señor, que se recibiera; pero los Procuradores de sus Reinos no quisieron, al fin lo contradijeron con otros muchos señores, que contra ti hacen liga. Venga el coche, no me oís? El coche, hola. . El coche, hola Yo no sé lo que me diga. vive Dios, que aunque me cueste. , , Digo que será alterar los Reinos, y no conviene, Porrugal justicia tiene Eclefiástica, y seglar. Y hombres de ciencia, y de bríos, las demás cosas, persigan la irónea de los Judios, la Inquisición. Alto, pues. Yo no digo, que no es, que eso ninguno lo ignora, cosa justísima, y santa; pero como el lojetarlos sueña mal, que los vasallos no quieren sujeción tanta. Digo que decís muy bien; hacedle, Conde, avisar al Nuncio; que no ha lugas lo que pide. . Yo también digo lo mismo. . Yo sigo, señor, la opinión del Conde. Dónde está el Rey, adónde? señor? Cardenal amigo? De los pies Vuestra Alteza, Vueselencia, y Señoria las manos; hoy es mi día, hoy la Fen a ensalzar se empieza. Estando agora sentado a la mesa me dijeron, Ángeles pienso que fueron, que se había determinado, sin que hubiera abido uno de todos que discrepara de mi intento, cosa es clara, que no había de haber ninguno, de meter la Inquisición en estos Reinos, y ansí vine corriendo por mí, por vos, por la Religión Cristiana, por toda junta la Inquisición Genetal y la Iglesia Universal, que está con ella conjunta, a daros; pero que digo? ya veo, señor, que daros las gracias es agraviaros, pues sois parte, y no testigo. Quien le ha dicho Cardenal, que yo. . Jesús, ya yo sé, que sois, señor, de la Fé el escudo principal, nadie me ha dicho al contrario, todos me han dicho, señor, la diligencia, y favor, para vos acto ordinario, con que acudistes a ello. Qué dice Vueseñoria? verdad es que el Rey quería. No hay para que tratar de ello, bien sé Duque de Berganza, muy bien se, que si no fuera porvos, yo lo sé, no hubiera florecido mi esperanza, y que habéis a espada, y capa hoy el honor defendido de Dios. Muy mal ha entendido. S. y oíy pienso escribille al Papa lo que el señor Arzobispo ha hecho, ma? no me espanto, Oígame Por otro tanto hizo al Padre ignacio Obispo, yo le aseguro un Capelo. Engáñase en mi conciencia. No me tiene Vueselencia que decir de su buen celo. No es eso lo que le digo. Ya se lo que en esto ha hecho Quiétese, sosiegue el pecho, Ya sé Conde. Este conmigo? Sois un valo de elección; por su Santidad os beso las manos e. Yo lo confieso, Padre, que la Inguisición es muy justa. . Vuestra Alte como Rey tan principal, ha de ser en Portugal nuestro refugio, y Cabeza. Vuestra Señoria, señor, advierta. . A Vueseñoria le nombro desde este día por Inquisidor mayor. Qué dice? El Duque ha de ser de Avero Cónsul supremo de la Inquisición, no temo de la heregia el poder. Lo que dice el Rey. El Conde ha de ser familiar, y Alguácil mayor, lugar que a su valor corresponde. No vi. ̱. Vueselencia tiene, por nacerme a mi favor, de ser nuestro Protector. Digo que es quento solemne. y Yo no apruebo. Yo, señor, voy con vuestra licencia a casa, a escribisle lo que basa al Papa. Confuso estoy; iden buen hora escribidle, la que yo lo tengo por bien, Yo lo apruebo. Yo también. Qué bien criado! ̱. Qqué humilde! o Yo en mudecí. . Yo no tuve lengua con que replicarle. Ni yo cara para hablarle. Hecho de mármol estuve. ̱ No es posible sino que o, se irve Dios con aquesto. En auernos, señor, puesto te freno en la lengua se ve Alto, pues Dios es servido, hágase su voluntad. Honra es de la Cristiandad. No hay duda. Acertado ha sido. . ̱o a. Qué tenemos que comer? Una olla de carnero, y una perdiz. . Majadero, pues quien os mete en hacer lo que no os mandan? Señor. Soy yo. No te escandalices. Rey que he de comer perdices? no fuera mucho mejor con lo que costaron dar ados pobres bergonzantes que comor, que son más antes? andad, que es mucho gastar, otra vez no os acontezca tal teneos por avisado, baste un ordinario honrado de carnero, y vaca fresca. El hombre cuerdo, y prudente solo para sustentarse come, no para hartarse, que eso a un bruto que no siente qué es de mi padre? No está en casa. Pues a esta hora? En cala de mí señora Doña Mencia estara. No he de sentarme a la mesa sin él andad, y buscadle. El viene aquí sin llamarle. Padre, qué cadena es esa? esperad; es terciopelo? térciopelo es; es de oro la cadenas algún teloro os debéis de haber hallado: donde cadena, y vestido hubistes? quién os lo dio? respondedme, porque yo no soy tan desconocido; no, no padre, no me sueña bien, si se puede decir, de ese vestido el vestir, ni el toque de esa cadena; no me tengáis tan en duda, hablad, que cadena es aquesa decidme, pues, padre, laverdad, desnuda, aunque es el vestido tal, y la cadena, que temo que ha de llevar por extremo el desnudarse lo mal. Do. Vasco Gomez de Poz el Canonigo Reglar, te quiere, señor, hablar. A mi padre? di Mendoza, es aqueste el que pretende que le haga Inquisidor? Aqueste mismo, señor. Alto, tesoro de duende, que os quiere a vos, padre, hablar Don Vasco? . Yo. Mas que ha sido el que nos dio ese vestido, confesadme la verdad, El me le dio, verdad es, porque alcanzara de vos, hijo, más testigo es Dios, que no me movió interés, que le dieráis un oficio de Inquisidor, si es justicia, por . En fin, qué por codicia? ̱. No lo hice, hijo, de vicio. Hacedle dar su ración; andad con Dios, a mi padre, endoza, en cas de mi madre. Hijo de mi corazón. Vestido? ansí, que esto pasa? andad con Dios, no me hableas; Hijo, señor. No os canséis, no habéis de ustar en mi casa, salios de mi casa luego no me hagáis descomedir. Óyeme. No os quiero oír. Hijo. No conozco ruego, dejadme en mi casa. Ya me voy. Terrible inclemencia! Mendoza. Tened paciencia, que él se desenojará. Tiéneme muy enojado el Cardenal Es terrible. No me ha de estar, si es posible año cabal en mi Estado. Vuestra Alteza hará muy bíes Anda echándome la capa, ansi se lo escribo al Papa. Yo se lo escribo también, Pedidle que no quemara, o al menos que suspendiera el que marle, que pudiera, sin que su honor arresgara, a un hombre particular; prometiome que lo haría, y hizo luego otro día sacarle, Duque, a quemar. Dónde bueno? Yo he tenido noticia, que un delincuente está, señor, al presente es vuestra casa escondido, con Vuestra licencia tengo de buscarle. . Qué decís? mirad, Padre, a que venís. Muy bien informado vengo, yo sé que vuestros criados le tienen aquí escondido. Mis criados? . Esto es cierto En eso andan mal mirad os. Vuestra Alteza me ha de dar licencia. . Mire que estoy muy enojado, y que soy. Hele, señor, de buscar. Hágame merced a mí, sino quiere que del todo. No puedo de ningún modo por esta vez. e. Cómo ansí? Es negocio que le toca a la Santa Inquisición, y aquesta es mi obligación. No es desvergüenza! Y no poca: ̱ Perdóneme Vuestra Alteza. En mi casa? . Hago mi oficio El ha perdido el jursdo. . ̱. Ya es, señor, mucha bajeza. Es mengua de tu Corona. Pues esto sufrido has hoy, mañana sufrirás que te prendan la persona. Queréis que de mí se diga, que porque hace su oficio, Duque, y acude al servicio de Dios, que a callar me obliga, le persigo, y quiero mal? Este pliego llega agora de Roma e. Ya. Una deñora, un hidalgo principal de Cordova Castellanos. Aquesta es Doña Mencia, y su esposo Don Garcia. Te quieren besar las manos. Entren, extraños sucesos! id, y traed padre, y madre; traedme la madre, y padre del Cardenal aquí presos; leed, Arzobisno, esa. Daños, señor, efospies. e Levantad del suelo, pues; mucho Don Garcia me pesa que os vais de mi Corte. Cuénto raro! Qué deéís? . No sé si diga, señor, qué fue milagro, o encantamento. Asidle bion. Esperad. No puedo, señor, serviros, Que no, no quiero pediros nada ya por amistad; leed, Arzobispo, en alto. De quién es? De Paulo Tercio. Ya de la muerte me tercio. En vago hemos dado salto. Paulo Tercio, siervo de se vier- nos de Dios, Escribimos V Alteza por la suya, que el Carde- nal Savabedra, Nuncio, y Legado de Portugal tray inquietos esos Reinos con sus temeridades, Alteza vea quien es ese hombre, porque en nuestro Colegio no hay tal Sayabedra, y supuesto que lo ha hecho es justo, le premie, que Nos lo aprobamos, y damos por buenos los oficios que ha puesto Dada en Roma de Julio a trece, Que le parece de aquesto, Cardenal? . Dele otro nombre Vuestra Alteza, que es un hombre humilde en teatro puesto. Entraño case! Notable! Hoy camino al Piluriño viejo en cuna como niño. Y yo? Hazaña memorable! Por vida de mi Corona, que me holgara no ser parte, y ruez para premiarte, ensalzando tu persona; que lo que has hecho no es digno de mejor castigo; pero soy parte, y testigo. Humilde estoy a tus pies. Que no era Nuncio de verás? ue mi mala ventura, Loco está, padre, es locura. En qué dieron tus quimeras Dadles cuatro mil ducados, y váyase norabuena, a su tierra, o la ajena, él, y todos sus criados. Vuestra Alteza mire bien que este hombre, este traidor, enemigo del Señor, vive en la Ley de Moisen. Aún hasta aquí no ha querido encubrir su santo celo. Digo que es hombre del cielo, No table quimera ha sido, llevadle, hola Natural es peregrino. . Este fue el Defensor de la Fe, y Nuncio de Portugal.
