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Texto digital de Entrada del Marqués de los Vélez en Cataluña y asalto de Montjuic

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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Entrada del Marqués de los Vélez en Cataluña y asalto de Montjuic. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/entrada-del-marques-de-los-velez-en-cataluna-y-asalto-de-montjuic.

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ENTRADA DEL MARQUÉS DE LOS VÉLEZ EN CATALUÑA Y ASALTO DE MONTJUIC

JORNADA PRIMERA

Acir el sonero parche, y haced alte soldados fuertes, gloria de Castilla pues con vuesto vador que aquí no exalo, y a su arrogancia Cataluña humilla; entrad, robad, dad saco, que al asalto de Barcelona, sola la cuchilla, y el fuego abrasador vengará agravios; callar y obrar es de valientes sabios. Postrada veis a la Tortosa fuerte, y arrepentida del pasado yerro, mas que importa, callad, porque la muerte a cual he de intimar, y a cual destierro: quien delinquiere por su mala suerte, (oh cuanto horror en este pecho encierro! contra mi Rey no ha de buscar clemencia, que de muerte le firmo la sentencia. Ya estamos en Cambríls que altivo aspira resistir la corriente impetuosa, tanta arrogancia con razón me admira; si bien la empresa le saldrá costosa; ya el corazón por se vengar suspira, todos han de morir, que no reposa un Capitán cual yo; porque triunfante hasta Paris me subiré arrogante. Apuntad la tremenda artilleria, abran las balas dilatada brecha, aunque a vuestra orgullosa valentía a acabar, y rendir siempre tan hecha; poco importa el abrir, mejor sería, porque pueda decir yo sin sospecha, que sois valientes; escalar los muros, que a ser Olimpos aún no están seguros. Y a sabéis que al Guzman, al de olivares hacéis en esto grato sacrificio a quien esta nación da mil pesares, sin razón, sin consejo, y sin juicio; todos cuantos, pues, son a sus Altares degollados sabrán que fue gran vicio resistir voluntades soberanas, principalmente las que son Gusmanas. Los mosos pues han de ir a las fronteras si son robullos y de ingenio, y brío, los rústicos villanos a galeras, (presto pobladas las veréis confío) los demás alistados en banderas trasladados iran al Norte frío, o a Portugal porque han de ver mas mundo, que en esto solo mi venganza fundo, Los Clerigos, los Frailes, y aún las monjas a degollar los tengo condenados, o a destierro fatal, y aún son lisonjas, según de ellos estamos agraviados, de sangre estas campañas como esponjas empapadas verán, si mis cuidados llegan de la venganza al fin que miro; . pues por cruelde hoy más de mí me admiro: Batidla estrada, ved si alguno alcanza impedir la empezada batería; ea fuertes leones, la venganzas compita con vuestra alta valentía, no quede de esta villa semejanza, no haya más Cataluña, Patria mía fue, pero siendo al gran Felipe ingrata traidor será quien defenderla trata. Alarma, alarma, pues, al muro, al muro, aplicad los aceros, viva España, ea Españoles fuertes, cuan seguro milito cuando estáis en la campaña: ya atiendo a todos ya aligual procuro mirar de todos una y otra hazaña, proseguid que la fama se hace lenguas: villanas men mbrils conozca sus Dios te guarde. Qué ha sido? Que el caballo del General han muerto Mal agüero. Ánimo, viva España, que en esto halle gabado el Principado por quien muero d Afír y dijo fiero, presa te tengo, así cenmigo digo, rimipado mi enemigo. reso es Parece que desdel muro un blanco lienzo han sacudo. Vaya un trompeta; y cuidado. Qué es partido conjeturo. Catalán falso, y perjuro ahora con eso sales cuando a las armas reales te has atrevido insolente; un rayo tienes presente por cúmulo de tus males. Dicen señor que apartido se te quieren entregar. Y qué partido he de dar? Salva la vida han pedido. Digan que lo he concedido, y doy la palabra Real; Pero calla desleal, que no ablandas mi furor sino con sangre y rigor. No temáis no os hará mal. 1. A vuestras plantas señor rendidos nos ofrecemos, que aunque peleado habemos todo fue por nuestro honor: Haced como a vencedor noble, perdonando entrad, que es mas triunfo y majestad perdonar a los rendidos, Que no el pisadlas vencidos perdón señor: Levantad. 2. Con llanto señor las llaves A esas plantas arrojamos, cuando ni mirar osamos enojos, puesto que graves: usad de medios suaves, Que si sujetar queréis los pechos que aquí no veis ha de ser con grande amor, y sino advertid señor, Que jamás los venceréis. Quién es aquí el Capitán, que con tal reputación a sustentado el tesón? Los Cónsules lo dirán 1. Un famoso Catalán, que es de Rocafort Barón. Conftorma y con gran razón El nombre, mas dónde queda? A vuestros pies, porque pueda lograr mi heroito blasón. Sois un valiente soldado, Mas no sois leal al Rey. Si el Rey va contra la ley, ya quedo justificado. A su Rey debe el criado Sea justo, o no sea justo obedecer. . Es injusto. Por principio de piedad aquel Cónsul me ahorcad, Así me vengo a mi gusto . Pocos somos, mas qué importa si vuestros valientes bríos tienen por grata lisonja el festejarse un peligro. Esa Ara a quien quemá el Sol tanta cantidad de pinos, que al caduco tiempo ofrecen abrasado sacrificio. Esa pesadumbre excelsa, ese del mundo obelisco si sobrecejo a los mares, de los cielos paso limpios. Ese eminente portento de aquestos collados brinco de vuestras hazañas grandes viene a ser claro testigo. Desde estos montes soberbios del Alba, y el Sol registros, hemos de salir ahora a dar envidias a Pirro. Ea valiente Cabañas, que pues dáis a Marte quinto asombros, dad a la Patria de vuestro valor prodigios. Y vos gallardo Casellas cuyo gran valor admiro, y en quien descansará el cargo del sustentar a Calisto. Ea Almugabares fuertes, cuyo nombre ya está escrito, (para mayori gloria vuestra) del tiempo en los pergaminos; Vosotros cuyos alientos ignoran el ser vencidos, y arbitros en las batallas dais las victorias que miro. Vosotros que sois egemplo de los mismos enemigos, pues si saben pelear es en fe de haberos visto. Vosotros que en toscas pieles tan de la muerte ministros sois, que aún las ventajas os libra en lo ejecutivo. Vosotros que cuando el mundo da treguas a los seidos os vinculáis las victorias, y os consagráis los peligros. Vosotros que duras peña, son siempre albergue succinto moderlo de vuestros pechos, y de vuestra gloria nichos. Vosotros pues atendedme, que en vuestras pistolas libro la máquina más segura de mis valientes designios. Pues sois rostados pebetes del rojo Planeta Cintio, y os examina de Fénix, rayo a rayo, o hilo a hilo. Mirad por la Patria illustre en cuyas campañas miro ejércitos formidables; yo, Guérdere el cielo. . Oh amí Que hay del campo del Marqués, Cambrís como ha resistido de ejclcito tan pujante irrogancias, y bríos dígate mi desaliento la deseracia que suspiro el horror Di que valorte Digo desgracia que su Llegaba el General aquella fiera hijo de Cataluña, o quien pudiera comérsele a bocados, mitigara algún tanto los cuidados. que de vengarte tengo: Catalan no he de ser, si no te vengo, pero quede a mi cuenta! su ejército en Cambríls fiero presenta de quince mil infantes, y cuatro mil caballos, no te espantes! Cómo espantar, pues loco echa más, que a mi brío todo es poco Las altivas banderas azotaban del aire las esferas, si bien por ser tan viento amigas las besaba el elemento. Siguió la artilleria con tanto carruaje que temía. (y algunos lo decían) que no a pelear, sino a poblar venían. Vieras al Castellano que como en lo abrazado del verano la cantora Avesilla. con el calor que al segador humilla. mariposa del fuego, sin orden, sin concierto, y sin sosiego, garla parlera, y chilla imitando su bárbara cuadrilla; así hablaba arrogante con el calor del parche resonante. Y a cada cual decía que para tanto rumbo, y bizarría soplo era Cataluña, que la conqu stariane Talloco prometía que en solo un mes el Rey conquistaria la Francia toda, el mundo, cual de bajar intrépido al Profundo ofrecía, y cual loco con desgarro no poco desafiaba a la bárbara fortuna. desde la cuna respeto le tenía que haber vencido su poder decía. Y hablando Torrecusa dijo que si la turba circunfusa de Cataluña, y de la Francia junta, se le opusiera por su mal, difunta la imaginaba solo al ver su ceño; (pero que necio empeño) el de Sy Jorge dijo que eran pocas (mas que arrogancias locas) cuantas escuadras conducir podría todo el Orbe, a su altiva valentía. Cual dijo que Torrosa no de traidora, si de temerosa se entregó al Castellano, por temer el azote soberano de Felipe; en fin todos se dibujaban con diversos modos los trofeos, y glorias, los triunfos, los laureles, las victorias. Con estas bizarrías tro ponen cerco a Cambríls, que se rindio por concierto, porque señor te advierto, que un hombre echó en un pozo la pólvora, y las balas, aquí el gozo del de los Velez a decir no acierto vida salva el concierto fue, y lo juro el perjuro abrensobre seguro, pide quien es el Cabo dice tu Primo, que el, y en fin al Cabo de afearle infinito, lo que él a voces reputó delito al Rocafort valiente mandó dar un garrote! Para, tente, o bárbaro homicida! A Bertrola también quitó la vida, a un Cónsul, y a Vilosa, Y en lugar de sepulcro, urna, o losa No digas más, soldados el morir por la patria ya es de honrados; pero el morir con gloria aunque os venzan teneldo por victoria. Por las luces que miro, (los suspiros retiro) que si me considero cruel, sangriento, agraviado, y fiero, de mí mismo me guardo: como en vengarte tardo. amado primo mío! Pero ya a vuestro brío valientes, y famosos Capitanes apelo aquí, tended los taferanes. al viento lisonjero; morirá el de los Velez tor iero. perjuro en mil maneras; desvaneced sus bárbaras quimeras. Ejecuta tu intento, mas sea velozmente, porque siento; si mi enojo adevinan que de miedo ligeros se encaminan otra vez a Castill era muy mas por no declararlo harto mejor señor será callarlo, porque no se me huyan, y de precipitado no me arguyan no mueran de dos muertes, pues se precian de fuertes, que valor he de darles, porque pueda con su honra degollarles: No digan que murieron, porque solo enojado me atendieron; y que al llegar mi espada, por ociosa se volvió envainada! Yo que sé que soy rayo, y anteveo lo flaco del desmayo, reviento de impaciencia, porque sé que he de obrar sin resistencia, y he de volverme, ocioso hollado dentro en mí lo valeroso! que si mi brío es dicha, sdí no hallar quien se me oponga es t Y nosaltres direm a carn, a carn, que de sentirnos sols se moriran. Tarragona me a pedido, que socorramos su plasa, pues tan adelante pasa el Marqués desvanecido. Y así con sumo cuidado Monfiur partid, porque luego deis a sus miedos sosiego General del Principado. Haced que nuestra Nación tenga por honra y provecho el haber Espenan hecho con el Rey Frances unión. Si queda por vos servido este noble Principado el premio no os dé cuidado, porque es muy agradecido. Y pues sois tan gran varón en vos consiste señor, la gloria, y el pundonor de la Francesa Nación. Quince mil libras a enviado la bellica Barcelona, porque tenga Tarragona el socorro asegurado. Sin esto otras municiones, para que los enemigos sepan que tienen amigos para tales ocasiones. Si aqueste hábito sagrado, que indignamente me visto no lo impidiera, es bien visto, que fuera vuestro soldado; Pero el señor Conseller con el purpúreo ornamento podrá suplir este intento, que yo quisiera ejercer. Es valiente y animoso, y así con mucha razón Barcelona en la ocasión le adado el bastón glorioso. Ya la Bandera gallarda de la Eulalia Catalana partirá con gloria y gala pues vo soy su Ángel de Guarda En fe de lo cual abierta os tuvo esta gran Ciudad al entrar con majestad del Ángel la antigua puerta. Esta nunca fue vencida, y así jura el Conseller, Monsiur guardarla, o perder antes que a ella la vida. Guardad esta, y la del Rey, que haréis guarda a lo que es uno, pues hoy con gusto las uno en defensa de la ley. Y a Dios Monsiur. Yo prometo por la Cruz de aquesta espada de defender esta entrada, como lo dirá el efecto. Y pues él lo ha de decir es por demás el hablar. Pues señor Monsiur a obrar, que yo, o vencer, o morir. Pues a Dios Nise divina. Adiós don Carlos del alma, que como sale la gente a ver el Pendón de Eulalia; Y el brío del Conseller no es justo, aún que estoy tapada dar que decir, a demás, que ese talle, y esa gracia (por mi mallo conjecturo) Ya tendrá alguna picada, y no he de desasonar con muestras tan excusadas los logros que se acarrean lo hermoso de vuestras gracias. Doñosa estáis Nise hermosa, pues si he estado en Alemanta, y vengo ahora a la posta por defender a mi Patria, Tan presto ha de haber amor, tan presto juzgáis prendadas, y más en tiempo de guerras a las damas Catalanas? Lo que yo os puedo decir, que el rayo en un punto abrasa. Solos los de vuestros ojos tendrán tan alta arrogancia, y tan bella propiedad como lo dirán las llamas, Qué reducen a pabezas el pecho que ardiente acaban. Y acordareisos de mí? Nise el acordarse es falta, pues que consiste en olvido, y yo tengo tal el alma, que entre cifras y memorias, O por rendida o esclava; no hay en ella indivisible en que no esté muy labrada de glorias de vuestro nombre. Mi señor don Carlos basta porque no dice, ay de mí! con el venir de Alemanía tanto calor. Antes bien como región tan helada el calor que allá se engendra es de cualidad tan alta, que hace de por si elemento. Tendréis allá alguna dama, que con lo frío del Norte os encendera esas llamas, porque el rayo para serlo Entre imposibles se labra de frío y calor; y aquí no tenemos esa gracia. No es boba la tapádica. Él no sabe con quien habla. Brava gira vive Dios, que la gente Catalana metera dentro el corral del de Castilla las cabras. Medio asombrado quedé de aquellas tremendas caras de aquellos hombridemonios a quien Miqueletes llaman. No he visto tal vive Dios, que por esos cerros saltan, ques galgos? vive el dador que están llenas de poagra, todas las cabras montesas si con ellos se comparan; Pues las pístolas es grima, vive Dios que imaginaba el otro día entre mí, de que tierra, de que patria puede ser aquesta gente? De las grutas Sicilianas, serán donde algún Síclope hizo alguna siclopada: Mas si supieran aquí esa gentileza honrada, que soy Castellano yo, postaré que me trincharan, Malaño para el gígote, ay deputa cual quedara. Pensáis que me llamo Nise? Si las deidades engañan como puedo prevenirlo. No me llamo si no Laura, Y porque os sea sagrado contra el rigor de una bala; esta reliquiaos poned, no habéis de saber mi casa, no quiero que me sigáis. Doblón ya me entiendes. Basta, Mas suplico a vuesarced me deje hablar dos palabras con aquesta Chiminea diga señora tapada, a como vende el turrón. A Doblón. La Doblonada, pues como sabes mi nombre, válgate el diablo muchacha. No ve que amor es Profeta. Serás profetiza falsa, porque como vengo ahora trotando leguas de Francia; Y ya dices que me quieres, es muy cierto que me engañas, porque amar sin ver, no es cosa que se use en España. No ves que por esta reja del manto, que es Cerbatana del gusto te mire a gusto Doblón toda la fachada; Y como soy chimínea, luego prendió en mí la llama, mas dejando la chacota, quieres decirme tu Patria. Eso pide mucho tiempo. No busca ausencias quien ama yo os prometo mi señora, que si elnegocio se entabla, y que se aciente la paz con el Felipe de España; Luego estaré a ver mis glorias, mas como podré yo hallarlas, si no sé más de que vos me tenéis con vos el alma. Mirad de espacio la joya, y os dirá quien esla dama. Doblón a Dios, y memoria. Dame alguna joya, acaba, porque la tengo de ti. Que mejor joya que el alma. Válgate Dios cual te quedas. A falsa! a livianala ingrata! Mas que te toma el demonio. Con eso imaginas falsa, Mas que te haces Miquelete. Soldar injurias pasadas: Mira señor que las postas. no han de ser para mañana. Vamos Doblón a morir. Pues corre primero, acaba. l Escribe en fin Tarragona señor Marqués lo que digo, y si este intento consigo nuestra a de ser Barcelona, Que no es falso trato abona, porque pasó el Fernandina con la escuadra que domina de galeras, y le dieron el biscocho que pudieron cosa que a creerlos me inclna. Ayer llegó el Conseller con el Monsiur de Espenan, ellos me dicen que harán como los pueda coger: Y si acaso llego a ver en esta mano el Pendón de aquesta fiera Nación a Madril lo he de traer, y mañana he de emprender Marqués tan alta ocasión. No se sí a gusto se hará, pues no llevamos razón, y la mejor ocasión desairada ansi saldrá: quién contra razón podrá! Marqués ya no hay que tratar, Esto se ha de ejecutar, no quiero si es justo ver, mas vale el obedecer Marqués que el sacrificar. Solo ochocientos soldados, y mil Infantes apenas. guarnecen esas almenas muy bien podremos cercallos: Es tan seguro el entrallos, que dicen de la Ciudad, que no hay pajas, y es verdad, que yo he mandado quemar cuantas he podido hallar para más seguridad. Sepamos pues si han entrado dentro aquesta Ciudad fuerte, porque les demos la muerte donde piensan que es sagrado. Vueselencia con cuidado las tropas mande ordenar, para que puedan mirar con terror escuadras tantas, Que parece que son alantas, que riñen sobre el lugar; Haga el ejército frente, y descoja esas banderas, sepan que vengo de veras contra esa gente insolente. Mueran todos civilmente, mi coraje aquesto advierte, y aún quisiera hacer de suerte, que pudiera darles vida después de ser su homicida para darles otra muerte. Plántese la batería hacia aqueste valvarte, que es nuevo, y es flaco en parte fácil la brecha sería: En tanto a la tienda mía Marqués me entro a descansar, podrá las órdenes dar Vueseñoria, y podrá dar orden que marche ya. Mejor será al madrugar. No se me asienta esta guerra, porque a decir la verdad no he visto fidelidad como la de aquesta tierra, Yerra el de los Velez hyerra, mas no le salga al reves, cruel con su Patria es; esto es ir contra la ley; pero yo sirvo a mi Rey, mas no me agrada el Marqués; Qué valentía hasta ahora puede a la plasa sacar: todo ha sido pelear con papeles, quien lo ignora, mas ya que el favor implora Cataluna, y en ella es, Guárdese el señor Marqués, que no se si volverá, aunque tan valiente está mal conocen al Frances. Mas quien pudiera con fuego quemar a esta Ciudad vil, porque en trato tan civil fuera otro túmulo Griego. Principado, y que ciego te a tenido la lealtad; pero no es temeridad si pueden tirar del muro estarme aquí tan seguro, no he de probarlo en verdad. Triste será este día según veo señor Monsiur para este Principado. Tal estoy, que lo toco, y no lo creo. Tarragona parece que a menguado de aquel brío y valor que prometía, indecisos están y sin cuidado. No hay forraje señor por solo un día, que parece que es traza meditada, y no se si acaso traición sería. Por ti, o sacro Pendón, Virgen sagrada, por ti me pesa, mas daré la vida primero, que a Castilla esté entregada, los Cónsules que dicen? Qué rendida a de ser esa plasa, que no b astan a defenderla a gente tan lucida. En vano viles embelecos gastan, ya sé su intento, y por los cielos puros, pues este yerro con el oro engastan, que Barcelona arrasará sus muros como lo hizo el otro Rey airado, que no por fuertes quedaran seguros. Qué me halle tan vilmente aquí encerrado! al de Espeñan con estos embelecos, no saliera conmigo un campo armado; Del atambor sonoro aquí los eccos oigo por Dios a Tarragona infame costar te tienen tan villanos truecos! Vaya el Tiniente Vilaplana, y clame a todo el Consistorio que dé trasa de socorrerme cuando yo le llamo que he de quedarme a defender la plasia, aunque aventure aquesta vida mía, pues tal maldad tan adelante pasa: En tanto a ver saldré, si modo abría de algún concierto, y hablaré en el caso con el Marqués, aguarde Vueseñoria, excusemos señor algún fracaso. pios cual puede ser, que a la honra mía pueda ahora estar bien! oh Barcelona cómo te has de acordar de aqueste día! A traidora! a villana Tarragona! pero callemos que un infierno exhalo procuraré salir, que mi persona no está bien encerrada, aquesto es llan no está bi Salva le han hecho las mangas, y con airoso desprecio por en medio de las tropas entró Espenan por el riesgo; Pero que bien ordenadas, y que galanes se han puesto con la victoria que aguardan Capitanes y Sargentos; Ya a la tienda del Marqués se entró por tratar conciertos brava afrenta a Cataluña, vive Dios que estoy contento. Ea Marqués de los Velez, pisa ya arrogantes cuellos sujeta pechos altivos, vence designios proteruos, Corta cabezas como haces, sean de hoy más nuevo ejemplo los Caralanes al mundo intimales escarmientos. Castellano soy, y he sido, aunque aquí vivo encubierto mi intento es quedar hoy rico con un capricho que tengo: En llegando a Barcelona al saco que loco espero me he de entrar como en mi casa tras su tesoro avariento; Porque sé a ojos cerrados donde reservado y puesto le tienen los Catalanes, rico he de ser, esto es hecho. Pero que gusto me da ver del Conseller los gestos, sin duda comió cazuela, según da tantos paseos; Aquí de la Lavandera libre su pendón soberbio de las uñas del Marqués, mala traza por Dios veo. Dios guarde a Vueseñoria. Señor Monsiur que se ha hecho No hay si no tomar paciencia señor Conseller, que el tiempo en tan apretado lance puede dañar al efecto. Oiga Vueseñoria ahora, aquí traigo los conciertos, y aunque parecen infames, es tan manifiesto el riesgo, que jurara de obstinado el que replicare a ellos. No hay consultar el valor, lo renitente dejemos, lo preciso he consultado, salvar su vida deseo, y esto ha de ser. Diga pues. Oiga Vueseñoria el primero, es que Monsiur de Espenan desamparando este puesto, sin dilación marche a Francia sus escuadras recogiendo de infantes y de caballos dentro el Lenguadocha un tiempo. Item, que el mismo Espenan se obligue con juramento, que no ha de defender plasa de este Principado. . A cielos. Item, que venga rendido con bandera, insignia, y tercio el Conseller Coronel a los pies de él. Cómo es eso? yo rendirme, vive Dios, y al Marqués! viven los cielos, que no a nacido en el mundo, quien pue a rendir mi pecho; Mal consultó Vueselencia, no paso yo por conciertos, que envuelve consigo infamias, pase un aleve, primero con el tremendo cañón, en orbes de plomo ardiendo el pecho, hagan puerta al alma repetidos desaciertos de la más airada ponta del más criminal acero; Fiero alfanje damasquino separe de un golpe el cuello; muera a manos de un traidor, en mi roja sangre envuelto) Peno rendirme, eso no, que los últimos alientos, que son líneas de la vida en los honrados supuestos; Si bien se advierte Monsior de la vida son el centro. Vive Dios que has desmentido cuantos Romanos y Griegos por heroicos en valor guarda en sus bronces el tiempo; Corone el laurel Augusto tan bien nacidos aciertos, pues llegas a merecer con esta acción un Imperio. Valiente Barcelones del Macedón avariento de glorias, puedes llenar el siempre hidrópico pecho. Mirad señor Conseller el peligro manifiesto, no perdamos en un día lo que es más por lo que es menos, Pues que soy yo el General yo he de firmar los conciertos. Vueselencia firme allá, que yo no paso por ellos, Ni tampoco es General Vueselencia, esto supuesto la palabra que se dio será de ningún efecto. Esta es mi resolución, Vueseñori está resuelto también me resuelvo yo, A qué? A firmar lo hecho. Fírmelo al a Vuesalencia, y afirmo que no consiento. De Santa Eulalia el pensón se ha de ver en grande aprieto. Catalanes valerosos rompamos por medio de ellos, yo rompo la hasta que veis, yo el estandarte me envuelvo. Yo voy a morir glorioso Fénix soy ya de mí mismo con esta insigne mortaja seguro ha de ser el cielo. Ya es gloria arriesgar la vida por la amada patria, entremos, que si alcanzamos dos glorias el atreverse es acierto, Y si quisiere, Espenan seguira el alcance nuestro; ea valientes soldados enga el caballo soberbio. Vamos todos a morir. Soldados vivir es

JORNADA SEGUNDA

Basta, toca a recoger, que la muerte se alborota, pues le quitáis el Imperio en espacio de dos horas. Ya no hay vidas que cortéis; todas rendidas se postran, o de envidia, o del amago, a esas plantas vencedoras. Ya es nuestra esa plasa fuerto, ya las banderas coronan los muros de Constantí triunfo de vuestra victoria; Esos míseros esclavos salgan, ya la luz conozcan a quien deben libertad, gusto, gloria, vida y honra. Trecientos y más hay presos con ignominia no poca, que para armar sus galeras reservan esas masmorras. Todos son de Cataluña, salgan pues ya que la Aurora en campañas de jazmín ejércitos de oro forma. Pisen de sus enemigos los viles cuellos que imporia, que así sepan que la guerra parios sucesos informa; Ayer esclavos, hoy dueños de sus du eños, reconozcan soberbios a ser humildes a inconstancias de la Diosa. Armad sus manos insignes, y de las viles esposas suban luego a coronarse de militares victorias! Porque con la ayuda de estos mi valentía me exhorta, que he de poner a mis pies a la arrogancia Española. ov Alarma, alarma Catalanes fuertes. Qué es esto Capitán? Señor no adviertes, que se junta en campaña contra nosotros el valor de España? Salio de Tarragona don Fernando Tajada, que en persona a socorrer de Constantí la plasa viene. Cabañas es alarma, pues que mi valor ignora, y a de saberlo ahora, cuando vea esos campos empapados del rojo humor de todos sus soldados: sacad segunda vez el rojo acero, a nadie exhortar quiero Miqueletes valientes, estos han muerto a amigos y parientes de los que ya enterrados por vuestras manos, gritan mal vengados de Cambríls en las lúgubres campañas, vamos a proseguir glorias y hazañas. Pues Eulalia y a ellos. Cojamos la ocasión de los cabellos. A carn, a carn, y muera quien lo impida. Para nosotros degollar es vida. Ya que conocí tu amor, y aquel engaño inhumano se volvió favor humano por darme vida Leonor. Después que el mundo he corrido celosos de mi sospecha, que cual borrasca desecha mi discurso a sumergido; Ya que después del desdén de tu divina belleza el alma amante interesa Leonor el más alto bien; Ya que advertido en mi engaño me has dado satisfacción, y en feque tienes razón logramos el desengaño; Ya que llegue a Barcelona desesperado en mis penas, huyendo de las almenas de la ingrata Tarragona; Ya que maté a don Andres, y que fieros sus amigos me han perseguido enemigos, hasta el término que ves. Ya que me buscan airados para ofenderme en la vida determine la partida en que acabe mis cuidados; Y pues salimos seguros en fe de mi gran valor, y que te sacó mi amor libre de los patrios muros. Por excusar un desmán, ya que tú la ocasión diste venir conmigo quisiste sin miedo del que dirán. Ya pues que en esta campaña me trujo mi orgullo y brío adonde Leonor confío de este mi brazo una hazaña. No he de permitir que quedes por no partirme muriendo entre el Militar estruendo, pues temer desaires puedes. Un castillo de mi tío descubre allí sus almenas de honrosos trofeos llenas, aquí llevarte confío. Mas que roncos atambores, que truenos horribles siento. Si he de decirte mi intento, digo que huelo, y no a flores. Pues tú temes? Que es temer, esto es por ir más ligero. Ya Leonor lo que es infiero, Allí os podéis esconder las dos, porque yo y Doblón la furia resistiremos: ea, no hay que hacer extremos. Yo he de ir pues, que no es razón que te deje en tanto riesgo, y haré poco si peleo a tu lado, pues que veo Lo mucho que en eso arriesgo, pues si vives, vivir tengo, si mueres, he de morir. Yo también te he de seguir Yo porque ahora no vengo valiente, seguir no puedo. Gentil gallí naa comido. Está de miedo perdido. Yo no sé que cosa es miedo. Eres al fin Castellano. Castellano soy más puedo, ya no sabes mi dervedo; Que eres un cobarde es llano. Si aquí no vengo valiente, es porque no es hoy mi día, que también la valentía suele tener su accidente: Para el donaire el busón, y el que vive de prestado para llegar con agrado a una estafable ocasión. Para mentir a porfía, para cobrar, para hurtar, todos en fin a la par han de menester su día. En mí que es naturaleza, mi día no he menester, siempre mi día a de ser. Escóndete buena pieza, y dame esta espada a mí. A mi dame esa pistola. Ea Amasona Española, ya vienen. . Sígote a ti. 1. Rendid las armas al punto 2. Suelta la espada perversa. Por aquesta escarrabina hallarás la puerta abierta. 1. Soberbios, tantas escuadras pensáis con porfianecía resistir cuando intentamos poner un mundo por tierra. Hecha de ver Castellano, que en vano rendirme intentas Ea, ríndete atrevido, pues te resistes a cuenta del valor, que en mí has provado. Toma, la respuesta es esta. A ellos, ea Catalanes, que aquí hay amparo y defensa, mueran pues que ya son pocos, aunque tantas tropas sean. o soldados Ríndete ya presumido, pues la sangre de tus venas va salpicando esas flores. Tú has de venir a mi tienda. Pues defiende tu partido. Hermosa deidad que bella si con un rayo me hieres con dos soles me atropellas, mira, ya que tu victoria es sin gloria. . Linda flema, ahora dices amores, toma borracho. . Ya quedan en fuga torpe vencidos los que a rebatir la empresa del fuerte de Constanti vivieron para su mengua: Ea vámosles picando, victoria, Eulalia ea, ea, soldados a Tarragona, al alcance, mueran, mueran. Ya no es piedad no matar, sino que el brazo confiesa, que para tan poca cosa no empuña la espada fiera. Yo pienso que dice Cloto entre confusas endechas, deja el fatal instrumento, descansa un rato a mi cuenta, pero pienso que es de envidia. Alas el miedo les presta, ya se entran a Tarragona, ya están en la ladronera. A don Carlos le debemos esta victoria sangrienta. Señor don Carlos Ris Señor para dichas mías, esto los cielos conciertan. Esta dama acompañaba, que a mi lado en la pelea dio muestras de su valor; llegó la noticia cierta. De este lance a mis ohidos hube de pelear por fuerza, pero he sido muy de sobra, estando vos. . Porque pueda deciros lo que me he holgado, todos venid a mi tienda. cierta, En que piensas cornudo. do. Pensando estaba como hacermen Pues borracho no hablando. Viven los cielos, que andan oliscando stellano; aquestos Miqueletes, que soy ahora Ca Pues eso quién lo ignora? Esto es desdicha mía. Ahora si que se llegó tu día? Pues dame algún remedio. Di que eres Catalán, no sé otro medio, Pues esa lengua perra quién la ha de hablar? La infame boca cierra, que es muy buena la lengua. No se como a sus sillabas me avenga, da remedio a mis males, dime aquí los vocablos más usuales. Jordaré un document, pera ser Catalá, y per ser valent. Todo es muy importante, de ambas cosas estoy muy ignorante. Parla apler, y molt poch, sino perden, quer entendrán lo joch; mira estos Miquelets, que son de tota guerra los lluquees, elis las enseñan totas: mira aquellas figuras, no las notas, que sois ablo semblant, y abún perden, te matarán de espant. Pues que haré desdichado, jado pesar de quien aquí me ha env Parla ja Caralá, pa, y vi, aquejas cosas ja las saps, per dir los nabos, has de dir los naps, las lechugas, lletugas, per dir arrugas, has de dir sois rugas; y en fí, lleva hals vocables una lletra, que aji la Caralana llengua se penetra; Callaara, estam atent, que jor amostraré de ser valent. Eso lo sé de coro, a más que soy valiente como un toro, no lo dice esta frente! y aún todo Castellano es muy valiente. Serán en Castella, mes jot vull ser valent en Catala. Estén ejas polseras, arriscar los mostarjos, y ajo abveras, trente la tabaquera, pren tabaco ao donaire, escupen rera, y posar animal a la cinta la claude un pedreñal, Una daga vuida, a de estar a ta cinta tan unida, que digan quey es nada, una carpa has de ferte dilatada abflochs de mil maneras, ses trenta desbarats, dos mil troneras, y vuitena o cuaerna sia a ta carpa compañera eterna, posay la carabaza, ahina que no pesa ni embaraza, decantarlo sombrero. Vive Deús, que fue un grande matxadero, que lo mer me acobarda. Ajo es parlar gabarj, hay pesta, aguarda, pera quí has de escapar, ben vistesta, si saps Gabarx parlar, ois quier A saber tirar un pueco. De la cinta treulas abbizarría. Ya el conocerte es gran ventura mía. . Pren ají aquestgaller, y cuantencajara en aquestgoser, ja está armar en lo punt, tant, que tocantab aquestdir lo punt tiraras de improvís, mes guarda notágafe, ja te abís, Fácil es de aprender, de aqueste modo dices que ha de ser? ay Dios que me ha cogido. Ay, hay. . Pues no te lo he advertido? e Quíva? . Quí va? No es res. Es Castellá? Todos dicen quien va, y ninguno va. Digan quí son molt prest,si no perden. Hola, no teniu llengua, no dien? Y ella señora, aquestgalan quies. Fadríns, jous o diré, un Aragones, que com támbesa llengua es Castellana, y no sappronunciar la Catalana, pensaba que en lo punt que parlaría segura morttindría; vol servir a la terra, que divell que es valent, en esta guerra. Pus si no es veritar, antes de una hora se veura trinchat: anem al General. Ea, no hay que temer, no Sagradas Ledanías si lo prueban llegó el fin de mis días, como puedo escaparme de un testigo, que diga que lo soy. Ea, pase amigo; Quién pudiera coger ahora un ce ̱. Apuntad las pístolas a ese perro. Apuntad las pisto Yo soy, no vos, General, y vuestra palabra es nulla, a más que también la anulla. de Tuis la palabra Real; Vos la habéis de obedecer, y eso es conforme a la ley, porque palabra de Rey cómo la podéis romper? Vuestro Rey a prometido de defender y amparar, esta tierra y aquel mar, y vos le habéis deservido, Parecera a todos mal, que vos la palabra deis, cuando darla no podéis sin orden del General. A nada estáis obligado, y así ya os podéis volver a resistir el poder, que amenaza al Principado. Aquí el señor Ohidor se quedará en Martorel por General, pues en él ay brío, aliento, y valor. Suplico a Vueseñoria; o por salvar la banderá, ese per di aquella palabra, y e lo que salvarnos pondía: Mas, pues ella no obligó quiero un Trompeta enviar, que al Marqués he de avisar de esto que aquí se trató. Mi ejército al Pañades luego al punto ha de enviar; para que pueda osupar lo que no hiciera después. Porque como el Castellano es dueño de la campaña intentará alguna hazaña, y hemos de ocuparle el llano. A estos montes y laderas, que dan paso a Martorell, Congost, y Coll de Pórtell emvie algunas banderas. Yo con presteza oportuna por mi honor interesado a la par del Principado he de correr la fortuna; Y esta es mi resolución, sin que jamás accidentes borren muestras evidentes de que quiero a la Nación. Con eso el gusto del Rey Vueselencia cumplirá; y a la tierra obligará. Adiós, que en fin eso es Ya este hombre no va fino, quel comer con Torrecusa de algún concierto le acusa, muy otro es de como vino; Miremos en fin que hará, corra voltaria la suerte siempre el Principado es fuerte, que mal hacernos podrá Una paga me ha pedido para dar a sus Franceses, dársela tengo, que a veces pagar antes es partido. Fuerte muro Catalán bien puedes servir de muro, que aún aquí no estás seguro de los que triunfando están. Ya entran por el Panades todas las tropas de España, y ya aguarda en la campaña el atrevido Marqués. Ya jura que tu cabeza a de llevar a Madrid, ya con uno y otro ardid intenta una yotra empresa; Villafranca queda llana, porque por se defender tuvo muy poco poder Francisco de Vilaplana. Y si bien el de Dardena el de Pinos, y Cacosta hicieron la entrada angosta, pero la gente es tan buena, Y tanta la multitud, que han desaguado ya el río, y aunque con todo confío, pues tienen poca salud, Que han de ser desbaratados de achaques que embíe el cielo; pero avísate mi celo, porque prevengas cuidados. Pues el de Espenan no has visto que le resiste la entrada? Nada he visto. Cómo nada? Nada vi por Jesucristo. Pues aquí dijo Espenan, que las tropas avansaba; no sin misterio dudaba: Después que pagado le han va haciendo estas tropelías; pues vive Dios si me atiende, que haré, que lo que pretende No se le logre en mis días. Vueseñoria le dijo, que marchase a la vanguardía, y el marchó a la retaguardía. Ya el corazón lo predijo: no a guardado bien la ley de un honrado Capitán. Entre San Felin están, y entre los Molíns de Rey. A caballo he de subir, y le intimaré mi enojo, pues veo que por su antojo quiere aquí hacernos morir; Vamos senor Conseller, y a parte por la Ciudad el enojo le intimad. Yo sé que le haré volver. Cambríls Monrota, Vilaseca, Reús, Valis, Salón, y Alcober humildes a vuestras plantas han rendido la altivez: De Tortosa a Tarragona armadas tropas se ven que abatirán de camino cuanto se pueda opponer; Ya de Eulalia la bandera huyó con el Conseller, aquí dicen que se forma ejército en Martorel: La plasa de Vilafranca es fuerte, y en ella es bien, que se alojen nuestras tropas por toda la redondez, Sant Sadorni que a dos leguas dista de ese Martorel alojará la vanguardía por esos valles que veis; Aquí hemos cogido un hombre que el demonio habita en él, la cara es negra y horrible. Él será algún Miquelet. Tormento le di de cuerda, mas no ha hecho caso de él antes las cuerdas rompía con menosprecio y desdén. Quise saber si es espía, Marqués yo le quiero ver, tráiganle luego al momento. Deu guarde a vosasmestes. Hombre horado Dios os guarde: cómo os va? Pus ja non ven! A que venistes al campo, seréis espía? No a fe? Sois Miquelet o Almugaber? Si fos Miquelet perden que de totas estas tropas, y éncara que fosen mes non tenía pera beure, comquí pensan que son elis! saben que cosa es modorra, y una pesta que cosa es, pus ají pera vosaltres han de ser los Miquelets. Cuántos son esos que dices? No son mes que algúns siscente, pero que importa, que son cada cual un foch ardent. Yo he de amansar su furia. Amansar vosameste, perden ni cuante en Castella menjan, o podrán may fer, pensan que son garrofóns! Hombre mira que al Marques hablas, dígasle Excelencia. Vosa pestilencia entench ques lo Marqués de los Velez lo señor de Martorell? Si si yo soy ese mismo. Pus a fe señor que entench, segons digué lo Rector que sen va dret al infern, pus fa robar y matar ab tan gran descarament, que no farian Igonaus lo que vosaltres en fera lo es cosa ajo de Cristians, y alomenos jo non crech, queus haja manatabos ser tants desbarats lo Rey; A vostra Escuenencia culpan, Catalá, y ser tan cruel abla mateja Nacio, y deyan que era un santer! Malany per tal santedar, que ve en forma de corder, y per de dintre es un llop. Pues vos villano soez habéis de hablar de ese modo, denle un garrote? Oh que be confirman vostra malicia jo morire honradament, y pera cridar venjanza entraré mes prestal cel, vos sercn segón Caín, y jo no el primer Abel. Escritura sabe el payo. Si men de penjar sía prest. Ven acá, yo te perdono, y libre te enviaré, como me digas que gente abrá dentro en Martorel? Quién los gobierna? qué piezas tienen? qué quieren hacer? si hay mucha gente en los montes? Si hay paz entre ellos? si hay ley? si han llegado las escuadras, que les envía el Frances? lon faré de bona gana, pero miran que despres men de cumplir la párabla. Eso no hay duda? lo entench, segóns diuben per así quejantse, que prometen sempre mes paque formarge; y a la si no donaures. Pero sía lo que sía, jo señor o contaré, y no será de temor, perque no sé que cosa es, y vull diro en Castella, que permos pecats ne se. El que gobierna las tropas de la Illustre Cataluña en la campaña que pides, y que tus daños anuncia, Es el Ohidor Ferran un Canonigo, que en suma en su illustre señoría Minerva, y Marte se juntan. A aquestas tropas asiste en tanto que diestro acuda el Militar Diputado Tamarit, a quien saludan por General y cabeza con más ventajas que a Nunma. A la posta cada día va y viene a tener consultas el gran Diputado Clarís, que tus ejércitos trunca. Aquel y este de la Iglesia de Urgel son sacras columnas, donde este gran Principado a tus tropas no fluctua. Frey don Francisco Miquel, y el de Desbosch a la una del General asistentes son de Consejos y juntas. Seis tercios illustres tiene el ejército, que nunca los vio Jerjes en sus campos, ni con tan alta ventura. El primero es de la Eulalía bella, he inalterable Luna por quien Cataluña siempre de sus enemigos triunfa. Es el grave Coronel a quien la púrpura illustra el Conseller Juan Rosell, que ya a burlado tus furias. Maese de Campo es Seruera Rafelen nombre, y que encumbra en ambas lanzas de Marte lo militar que le illustra. De tres Sargentos mayores por fuero violado nunca este tercio es asistido si los nombres de ellos buscas. El uno es Baltázar Carcer, don Antonio Meca ayuda a este, y Josepe Molíns remata de tres lasuma: El segundo terció es Vique, Francisco Molistle ajusta con militar diciplina, y Jayme Bruner le ayuda. Del Conseller de Manresa segundo, la gran cordura gobierna el terció que puede con Marte ponerse en puntas. Llámase en nombre Torner; Francisco Corts ques su echura Sargento mayor le asiste espada que muerte anuncia. El Corbera, y S. Climent representa en su cordura de Maese de Campo el cargo de todo lo que circunda La siempre leal Barcelona Federich Desbosch procura ser el Sol de Guimerá con la vengala que empuña. El quinto tercio Ostalrich, y el Vizcondado le junta de Bas, pero le gobierna, el que con prudencia suma Los Bizcondados le rige al de Aitona, y si procuras cococerle, es Josefde Arles sabe el Aleman su furia! Sargento mayor le sigue Augustín Forest, no hay duda, que es un valiente soldado, y que su prudencia es mucha El sexto tercio es Piera a quien Sammanar encumbra Francisco Maese de Campo, de cuyo valor no hay pluma, Que baste a cifrar lo menos, pero díranlo las musas cuando dejarle permitan la espada fuerte que empuña; Sargento mayor le asiste Miguel Ramón, no son burlas, pero este solo es bastante a hacer retirar tu turba. Los de acaballo son pocos, peno si el ánimo juzgas tú verás en la pelea como tu valor deslumbran. Francisco de Vilaplana es Tiniente, que procura lucir a costa de vidas, que corta su espada augusta. Él de Pinos en quien todas las tres gracias en la cuna le comunicaron almas, el fuerte bridón industria; El de Dardena otro joven, en cuya edad se apresura la prudencia de un Nestor tu fiera arrogancia burla. Don Manuel de Senmanar, don Josefzacosta juntan con Enrich Juan, Flasá, y Aux las glorias de que ya inundan. La caballeria Francesa trae también otra sunma de valerosos campiones, que contra España se ahunan, El Monfiur de Sariñan, el de Alán, el de Foura, el Duplesís, el de Sornia, Senesey, y Aubiñí juzga Si estos tiene de memoria, quien sus escuadras no cursa, cuantos serán los demás, que ya vienen en tu busca. Valles, montes, y laderas, que toda esta tierra cruzan preñadas de hombres insignes, Tengo que sab y han que los y0 lo y desuelados los juzga. Plataformas, trincherones, y fuertes es cosa mucha los que riberas del Noya el ejército aseguran: Esto es lo que me pediste urde, intenta, escribe, busca, que han de presentarte luego la batalla que rehusas. Antes que ellos tal intenten, yo he de provar la fortuna, porque tengo inteligencias, que a fe que si se efectuan Antes de solos tres días estas escuadras que cruzan por estas verdes campañas se han de alojar a su anchura en Barcelona, en sus casas. Pus señor fil a la agulla. Tu villano vete en paz, y si espiarme procuras escondidos pensamientos, tú verás lo que resulta de no obedecer al Rey. Den lo guartseñor; ventura e tingur gran de escaparme sens un garror, de las unglas de la bestia del Marqués, éll es una mala cuca. o algunos Dragones naturales, en hasta matas y jarales, Duque asegurado, del Portell el Collhan ya dejado que el paso guardaban, que a otro Co tant zgando rom por el nuestra famosa infanteria. Advertid la que quiero, el descuido es muy cierto, porque infiero, que de la parte donde Barcelona confes murallas ese mar corona, no temen ni sospechan, toda la fuerza a nuestra parte la hechan. Pasad por el Portell con mil caballos, salil será atacallos a los que en Martorel se fortifican, dos mil infantes seguiran; que aplican a la espalda el mosquete; en tanto que mi ejército acomete por dos partes en junto daldes la carga por la vuestra al punto. Y ahora mis soldados piedad no habéis de usar si sois honrados; degollad sin recelo hasta los niños, que estos van al cielo: no quede cosa a vida, no habrá quien os lo impida, que todos sus soldados vienen a pura fuerza, y son cuitados, porque nunca en su tierra sonó el tremendo parche de la guerra; Arremeted con brío, que la victoria es vuestra, yo lo fío: Rija Vueseñoria la una parte señor Marqués pues le ha dado a Marte siempre ventajas tantas huellen rebeldes, las famosas plantas. Mi espada sabe el modo, que hablar no me acomodo. Pues alarma soldados, que en campaña tenéis de escolta lo mejor de España. NA SR Monsiur de Aubiñí a vení y dice señor Ohidor, (do, que bajan con toda furia del Coll de Portell, un coll Que está de aquesta otra parte nueve escuadrones, que son de caballeria famosa de toda España la flor. Sin estos mil y quinientos mosqueteros bajar vio sin los muchos que se esconden para lograr la ocasión: Dice más que por tras partes enuestirá porque vio, que ya el Marqués dividía en tres, su fuerte escuadrón. Y así los Cabos que saben de esto, dicen que es mejor retirar de las trincheras nuestra gente, pues que son respeto de los que vienen número tan inferior, mi parecer es que se haga. Retiraré mi escuadrón hacia Terrasa, pues veo, que no puedo más, ay Dios! que de desdichas me cercan; Pero heroico corazón, ya este retiro es prudencia. Alarma, alarma señor, que ya fieros acometen! A retirar que es mejor, no es cordura aventurarse, ya se ve que es superior el enemigo, pues miro, que por tres partes logró la ventura que le a dado ese bellgero Dios. A retirar con buen orden; Vaya luego un batidor, y al socorro que hallará; que Barcelona envió le dirá que se retire; Eclesiásticos son, que con mucho gusto marchan, y de toda Religión, Frailes vienen animosos; Y estudiantes, que son en ambas hojas muy diestros; a la otra parte vn yo marchar seiscientos caballos, Y el camino Real tomó, que encamina a Barcelona quien guíaba el escuadrón. Ea, a retirar soldados, cada cual parta veloz, salve la vida quien pueda; No me retiro, 2. Ni yo. Cómo no, viven los cielos! ya la retraguardía halló el enemigo perverso, a retirar que es mejor; Dad fuego a la artilleria, abrán luego ese fogón; - retírense ahora todos, (. muera el infame Español. Ea ya van de vencida mueran, toca el atambor, victoria, a ellos victoria. Oh que grave confusión, pelear es temeridad, retirarse es lo mejor. Por ahora aquí me quedo, pues que vence mi nación, porque yo, vive quien vence. No me descubres Doblón. Abrasad toda esa villa, derribalda. Ved señor, que es vuestra hacienda. Qué importa, si mi cólera irrito! plasa de armas Martorel! no quede en pie paredón, que no le pongáis a tierra; suelo así vengarme yo. Y a todos los naturales, en esto no haya accepción enterrades en los cubos, trinchaldes, no haya perdón, Precipitaldes al río, y su purpúreo ervor dele el nombre a Llobregar. Lugubre a de ser desde hoy. Mueran todos. Esta es fiera. Conocerán mi furor, vamos luego a Barcelona; A qué vais allá señor? A ponerle duro cerco, porque ya sé el modo yo para ganarla en dos días. Pues señor Marqués A

JORNADA TERCERA

Basta que quieren que entre valerose armado de la túnica de Marte, y que aloje este ejército famoso en Barcelona, y pise su estandarte: basta que provar quieren si piadoso he de ser con el Rey su Balvarte! pues por vida del Rey que han de probarlo y han por muchas edades de llorarlo darques cuando me ven en campo abier ya hurcado de una y otra hazaña le eruor Catalán todo cunierto haciendo horrendo al gran León de España. dicen los Diputados, que el concierto ha de ser, que retiré a otra campaña fuera de Camaluña mis bauderas, hacen burla de mí? o hablan de verás! Es como de sus bárbaras porfías la respuesta que aquí me han enviado: cuando te ves en los postreros días, esto respondes bárbaro Senado! acuso vuestras terca rebeldías, yo apostaré que fieros han tocado la campaña a Consejo como suelen; toquen, que en eso ya a difuntos vuelen. Al Luy Decimo Tercio le han dado la Enuestidura como a Conde suyo; mas calla Catalán desatinado, que turuina de esto mismo arguyo, quien tan a ciegas se ha precipitado cercano está a su fin, y lo concluyo, pues mis escuadras miro en Sans triunfantes tres mil caballos y quince mil infantes. Yo escribí Capitanes, con blaudura, y el Rey de España de la misma suerte. pero de esta Ciudad ya se apresura la ruina mayor, la más vil muerte: vn. da puesto que viene un Velez por tu mal advierte justicia manifiesta mas para! leed mi carta, que la copia es est a esto responden locos y arrogantes, que de partido alguno no haga cuenta sin retirar a Reinos más distantes Y estas tropas que asisten a mi cuenta: más callad, y verán los ignorantes como hacen sin la huéspeda la cuenta, pues han de abrir a su pesar las puertas a mis soldado, y venganza abiertas. Que no basta quer visto la venganza, que de Nartorel he hecho! y que hasta ahora tanta casa abrasada, no es templanza del grave fuego que en mi pecho mora! de Sant Felin la rota es confianza de defenderse! Barcelona ignora, que pechos hay aquí, que corazones! pero a obrar, dejemos las razones. Si porque hasta ahora Vueselencia con cañones de pluma a peleado, pero ya que se ve la resistencia a de apelar al plomo salitrado. El resistirse a sido impertinencia, pero yo voy Marqués tan confiado, que ya en las torres las banderas miro Costar nos tiene más de algún suspiro. Déjame por esos ojos. No has deirte. Ni es razón. Qué dirá si aquí me quedo el vulgo murmurador. Barcelona está sitiada. No importa hermosa Leo- que para el alma que tiene nor, un dilvuio tan atroz de penas, será soborno si me arrojo a la mayor. Pues que puede ser que importe don Carlos tanto al honor, que obligue a que me dejéis, que es noctoria sinrazón, Cuando sabéis lo que os quiero, y cuando menester sois, pues me han dado en confianza, para que lo guarde yo el paso de Monserrar; Y yo confiado en vos pensaba, no solo eso más formando un escuadrón de valientes Miquelets, Cuando el bello aparador de los cielos se entoldara dar una arma, que el terror asombrara el enemigo, Y vos en esta ocasión os vais, no se yo porque; pero aunque me quejo yo, es mi queja niñería; Si miráis la de Leonor, vos sabéis que en este trance el dejarla es compasión, y no sé yo que haya más que perder, si perdéis vos en la dama que perdéis, hermosura, bien, y honor. Para que os desengañéis esta leed para vos, mirad ahora si puedo mantener reputación, Si no me entro por las picas por el riesgo y el horror a morirme del peligro, o a revivir al blasón de mis claros acendientes. Señor, y he de entrarme yo por esas picas y espadas, que aunque Castellanas son no leshé hablado hasta ahora, y entre él si soy, o no soy, si me dieran algún tanto? Queda con Leonor Dobló Este lance es apretado, pero pensaldo mejor, que no obliga en tales casos; Vida habéis menester vos, para que podáis con ella dar útil satisfacción con la vida, o con la espada al que en esto os empeño; Y si antes la arriesgáis podéis morir sin honor; porque en fin pueden decir (es el vulgo muy atroz) Que os metisteis por el riesgo, porque era daño menor que morir por muchas manos da glorias al que murió; mas por una ser vencido, no es señor reputación; Y así si dais en las tropas, y os dan muerte, quien no vio que aventuráis mucho menos, pues aquí aventuráis vos sola la vida, y allí vida, crédito, y honor. El discurso es como tuyo, has dicho bien vive Dios, y a pagar de mi dinero. Respondo a vuestra razón, para mantener con lustre el gran valor que me dio en el linaje que tengo mi claro progenitor, cuanto más me aventurare podré con mayor razón decir que le he conservado con más lustroso esplendor, pues no hay victoria sin riesgo, ni ellaurel es triunfador, sino se expone a los rayos, de ardiente constellación. Yo se de mi valentía, que aunque fuese el escuadró, que lloró Jerjes un tiempo por él me entrara veloz, Y saliera por el riesgo con fama y reputación, pues me aventuro al peligro, y del salgo con honor. Y entonces con mayor resto llegaré al competidor a ganar con todo el triunfo este honor que me quitó; Con que quedará muy llano, que no he de aventurar ya por el negro que dirán lo que gano en la ocasión Y así el vulgo si no es ciego no podrá murmurar no de que me arroje al peligro, porque lo mire menor; Pues si lo hago es en fe de que asegurado estoy, y porque es todo en provecho del que me desafío. Desafío es, ay de mí! y no sabremos quien son esos que tan atrevidos? No lo preguntes Leonor, quédare aquí, que yo en reve volveré a apurarme al Sol de tus soberanos ojos; Y vos heroico señor sed guarda del Sol que adoro, que todo es en su favor, pues desposarme sin honra fuera loca indiscreción: Y no quiero Leonor esto, no hay que replicarta Dios. . Que temerario es Don Carlos. Revienta mi corazón de ver que así se aventura, y tengo tanto temor de imaginarle en dos lances, Que de uno aún el valor puede a la temeridad sacar libre, mas de dos, mucho lo dudan mis miedos. Encomen dúdselo a Dios. Ellos piensan una cosa, y yo estoy en ejecución de otra, y en mí tan resuelta, que aunque supiera que voy ya condenada a morir no mudara de intención; Llama Doblón a Bertran Aminta ya ves que soy . Catalana, y que he nacido de tan fuerte complexión, Que así juego yo la espada, y el pedreñal tronador como la aguja en la Holanda en el verde bastidor. Vistámonos ambas de hombres, que en ti ya conozco yo (tal vez he visto tus bríos) que tienes mí mismo humor, Por la parte del Valles nos darán al Portal nov. no hay dudar, en Barcelona entrada, muera el temor; Y entonces sabré de cierto, quien cobarde desafió a don Carlos, y aún podré: mas yo sé que en la ocasión me temeran más que a un hombre: A don Josef diré, yo, que me voya Monserrate, y esto llevara razón, que diré que lo he votado por don Carlos, dele Dios la saud que le deseo, esta es mi resolución. Pues a vestirnos señora, que yo engañaré a Doblón. Respondiose imagino lo bastante al de los Velez, y aunque, fiero espante con quince mil infantes, y tantos Capitanes que arrogantes en gallardos bridones enlasados los crines y codones amenasan al cielo subir soberbios en un solo vuelo: si mi Eulalia me ayuda, de cuyo amparo el ánimo no duda, toda aquesta arrogancia verá abatida Cataluña y Francia. Entretanto ordenemos lo más que ahora necesario vemos. Torrella y Senmenar que está nombrad para regir las armas a ordenado esto que aquí dispone, así escribe, esto p es dígase a los señores Conselleres, que en toda guerra han sido las mujeres las que causan más miedo, que con su llanto el belico denuedo de todos los soldados le vuelven en horror, y afeminados huyen: ya a sucedido, que el enemigo a veces a vencido ejércitos mayores, y así, a son de trompetas y atambores, hágase un pregón luego, donde se mande estén en su sosiego, en sus casas hiestrados. sin meterse en los bélicos cuidados, las mujeres atentas pena de padecer viles afrentas de azotes lo primero, sosegaranse así, que así lo espero; de este modo señores publicáranlo así los atambores, la guarnición se ordene de sinco tercios; el primero tiene en Monjuich su cuarto señalado, en Maese de campo sea nombrado Rocabertí, y Sargento Mayor es Ronís, que aunque corpulento es valiente soldado, a Juan Tápiolas de Ayudante han dado las insignias gloriosas agregan a este terció las famosas e insignes Cosadrías. divididas en bellas compañías de Sastres, Capateros, Cajoneros, Pelleres, Taverneros, Veleros, Julianes, Pasamaneros, y Notarios Reales, Sogueros, Tejedores, Herreros, Botigüeres, Surradores; Percheros, y Carderos, Estebanes, Tenderos, y Torneros, los que labran esteras, y cofines, los que obran en pantusos y chapines, y los Padres que asisten a Madrona, todos al punto que el revato entona el sonoroso parche, cada cual hacía la rambla marche, puesto en la puerta de la Boquería, hasta el Estudio que supuestos cría. Galseran de Dusay será el segundo Maese de Campo, y que merece un mundo tener en confianza, diestro en la espada, y en la fuerte lanza: Gerónimo Miquel sea su Sargento, layme Gener ayudará contento. Serán las compañías agregadas en sus banderas todas alistadas; los Notarios Causídicos es una, han de acudir, y sin tardanza alguna al Baluarte de la Eulalia bella de nuestro mar estrella; Los Cerrajeros al fuerte Baluarte de San Francisco; aparte los Colchoneros al que guarda el Vino, Sombrereros, de sal en el molino, al Baluarte de medio día los Plateros, A la punta del Mue le han de ir primeros los Estudiantes todos: Los Mercaderes con valientes modos del mar guarden la puerta, Los Pescadores estarán alerta en la Casamata del Baluarte de Levante, y a esa parte Clerigos de San Just, de Santiago, San Miquel, y el Palau, y aún no p con toda aquesta gente la que este puesto a menester urgeme, que antes los que en la Parroquia de María asisten, y no en alguna Cosadría estaran por el muro repartidos a escuadras divididos, los caballeros de la misma suerte al valuarte fuerte irán del medio día, De San Francesh la illustre compañía de graves Religiosos guardarán valerosos de Eulalía el balvarte. Los de la Trinidad a la otra parte el que es de San Francisco; De Mercenarios guardará el aprisco el valuarte del Vino, Los Clerigos atentos al camino, que hace a la mar y al rebelln famoso. guardaran con su brío valeroso, Los de María digo del Mar; y esto que sigo todo al Maese de Campo se encomienda, que a estos puestos desuelado atienda. Nombro a Rafel Servera tercer Maese de Campo y mereciera ser General valiente; el de Tello y Ferran por el presente gobierne estos soldados, los cbales han de ser Sargenteados por Balazar de Carcer pero en tanto Josef Damians a tanto, y a mucho más acuda; Francisco de Fornes sea su ayuda, debajo cuya mano estén los Augustinos en el llano de Llui los Ma eros acudan los primeros al Balvar: de Levante a la torre de Sant Juan; a lo importante vengan los Carniceros, al Portal San Daniel estén Blanqueros, los Hortelanos que cultivan plantas asial Portal Non, a escuadras tantas circunden, y es seguro de Tiradors a San Onofre el muro, los Pelaires la puerta del Portal Non guarden, y es su guarda cierta los Padres Domínicos sus cuarteles de San Pedro serán en los planteles, que el huerto fertilisa; esto propio a sus Clerigos se avisa; los Franciscos de Paula son guerreros guarden el puesto con los Velluteros de Junqueras, y todos cuantos asisten por diversos modos solteros, de Santiago hasta el Portal del Ángel al amago de cualquier amenaza de Llull asistan a la antigua plasa, la Illustre Catedral y Beneficiados a su Iglesia se queden por soldados, de esto tendrá cuidado el Maese de Campo señalado. Desde el Baluarte de Levante hasta Santa Anna, aunque está distante don Juan de Marimón fuerte soldado, Maese de Campo cuarto he señalado, Josef Navel es su Sargento ahora, Trias es su Ayudante que no ignora los trances de la guerra; Tejedores de Lana la primera compañía le asista de la puerta del Ángel a la v los Canonigos de Ana venerada a la puerta nombrada; los Padres de Jesús al mismo puesto, los Albañires que no ignoran esto al torreón de Severo; que le guarden Jesuitas también quiero. Al portal déis Talles van los Olleros, con los Padres Sérvitas: Carpinteros de Nazareth domis en la muralla, con los Padres del Carmen, que en batalla son diestros; Hortelanos que cultivan, bien fértiles los llanos de San Antón alerta estén con los Descalzos, en su puerta. Los Juristas del Ciego en el campo se queden con sosiego, los Clerigos del Pino. al Portal de San Pan, y si hay vecino, que no esté en las banderas alistado a la puerta de Antón será soldado. Moradelles gran soldado, Domingo Maese de Campo quinto le he nombrado, Ponsich es su Sargento; su Ayudante Luis Llull en las lides importante; al Portal de San Pan los Cuchilleros, con los Escudilleros: en la misma muralla Flaseders, y Pintores se señala; el puesto donde asistan: En el mismo lugar luego se alistan los Frailes de la Mónica divina del Clauel de Augustino Clavellina. De San Bertran han de guardar la puerta Trinitarios Descalzos, y en alerta. A con ellos los Suereros; en la Diasana asistan los Horneros, Boticarios, Flaqueres, Estudiantes, Calseteros, Tratantes; Toda la demás gente, que no asiste en bandera permanente, al punto señalado lelante la Drasana esté alistado. e la Ciudad la casa, isa, ablas, y Banco, basta la misma s Notarios Públicos asistan, os peligros resistan: Esto es lo que imagino, que es menester; a sido peregrino el disponerlo, es diestro, y en la Arte de la guerra un gran Maestro. Hízose lo preciso, y lo demás se hará con cuerdo aviso: En puertas y baluartes, y en los rastillos por iguales partes. guarden los Catalanes y Franceses, que de aquesto yo sé los intereses. Rija la artilleria Juan Bautista Monfar en este bien está, y todo cuesta sus desuelos por ti mi Patria son todos mis celos, graves son mis pesares, libradnos gran Señor del de Olivares, porque León furioso, honra, vida, y reposo dice que ha de quitarnos; mas si vos habéis dado en ampararnos, vanas saldrán sus tretas: más sueño vil ahora me inquietas, vo ahora que he de estar tan desvelado; L pero en vano lo intento, es excusado sobre esta silla quiero dorr rv tan , qu qu . . . Ahora que la noche estendió sus vayetas lugubre monumento donde el Solse reserva. Con resplandor más noble bajo de la alta Esfera, que debo a esta Ciudad claras correspondencias. No temas Barcelona: bella Ciudad no temas, que mi Cruz te asegura, mi sangre te hace bella. La del Cordero hermoso, que en Sion se apasienta, y le siguen divinas mil virgines honestas. Pues tú le defendiste de abrasadas ofensas. redemiste los Templos, de Bárbaras tragedias. Vive firme y segura, que vivirás eterna, tú sola con tu Dios en fieles permanencias, Y tu Ciudad famosa descansa porque velas Argos del Principado a hermosas competencias. Toda aquella arrogancia, que esas campañas huella, caba los Andaluces, enseñas y banderas. Mañana a aquestas horas de seiscientos apenas se han de ver tan pisadas, que entre la sangre envueltas verán de la fortuna la movedisa rueda; A esto asisten Madrona, Pasian, y Ramón velan, Eulagario, Severo, Policarpo, y la bella, y hermosa Serafina, planta del cielo fresca, Tálamo del Cordero, que en gratos lilios duerme, hermosos Cupidillos con Arcos ya de guerra, que antes eran de amor, verás como los juegan; Todos estos asisten guardas del Monte excelsas a defenderte, o Patria de tan injusta guerra. Deja las pesadumbres Patria mía, ea, que ya sacude el Alba sus purpúreas madejas. Acude a los peligros, las escuadras ordena, que yo voy a tu lado, yo estoy a tu defensa. Tente lucero hermoso, oye insigne doncella, que en campos de Cafir pisas triunfante estrellas. Qué dices, que confusas reservan las Ideas misterios que no entiendo; Pero si el alma sueña, que le pido yo a Eulalia, fatañas son estas, que fácil se imagina lo que el alma desea! Soñó el ciego que vehía, es párabola vieja, o si fuese verdad cielos lo que se sueña! Pero ten confianza, pues que la fe te adiestra alma, y no te amilanes a la infima bajeza. Prometa Barcelona ayunos y abstinencias, y cesen para siempre torpes Carmestolendas. Ayune a pan y agua, y háganse diligencias, porque se canonicen Eulegario, y la bella, y pura Serafina. Cada año se prometa hacerse procesiones a Eusalia pura estrella, y a la hermosa Madrona; Y en fe de que confiesan, que ellas dos nos libraron, póngase una doncella detrás del palio illustre, Quéis Confelleres llevan deis tres Diputados en medio para muestra del favor soberano de aquestas dos doncellas, que en tronos de Cherub oy en congojas nuestras. Dios jamás está atado, y en sus fieles promesas, no pende de accidentes muchos o pocos sean, Los fieros enemigos si salvarnos ordena, solo su ceño basta para que se estremezcan. Pero ya de claveles entolda la Alba bella los campos de jazman, que coronan estrellas. Alarma! qué es aquesto? los atambores sueñan, los clarines entonan, que desorden es esta? Alarma, alarma, alarma Barcelona noble, que se acerca Castilla. De allí responden, traigan balas, y cuerda, pífaros, y atambores. traigan balas y cuerda, pífaros, y atambores. Ya va el bravo Manuel de Aux delante los escuadrones. Ya se oppone al enemigo el gran Duque de San Jorje. Ya le sigue aquel Frances de la Halle es su renombre. Ya el Comisario Chirinos al bravo Frances se oppone. Oh con que brío acomete el de Pinos; bello joven, mucho te empeñas! qué haces! plega Dios no te mallogres. Ya don Mucio Esparafora el empeño reconoce del que se entró tan adentro. Don Josef Dardena corre en aquel caballo hermoso a reparar el desorden. El de Cardenas insigne por caballos y armas rompe! Ya Borrell, y Enrique Juan, con el Monsiur de Bridoire retiran a Valdoncella los caballos y escuadiones. Ya abansa el Duque las tropas que a los enemigos cortén. Aquí valiente Frances, dete el cielo mil blasones, ya a rendido al General, ya por el tabelí le coge. Oh desgracia irreparable, preso lleva al de San Jorge. Oh valiente Manuel de Aux, tus hazañas te coronen, tu triunfo te inmortalice! A celestiales rigores! a don Fernando Cirmos llevan preso; pero postren mis desiocho escuadrones aquesta arrogancia enorme; arremeted a la puerta Alarma, alarma, alarma Cataluña noble, que va huyendo Castilla. De allá responden, vengan polvora y balas, pífaros y atambores. Ea valientes soldados, ea Españoles leones a librar al Comisario, saquemos libre a San Jorge; A la puerta, ea al rastillo, arremered ya sin orden. Ya se ha mezclado las mangas, ya los nuestros se recogen; ya aquel Capitán Basón por el mismo foso corre, mas ya con un mosquetazo cayeron caballo y hombre. Todo es azates y asombros, balas tiran de las torres, mosquerazos del reducto; a recoger Españoles, Dios ayuda al Catalán; ventajas son superiores las que pelean aquí, todo el cielo les socorre. Mil y quinientos caballos, es posible que se postren aquinientos que no hay más en todos sus escuadrones! A cielo airado qué es esto! huye el cobarde? pues tome, porque con esta estocada me pague el rescate y coste, No vivirá muchas horas el tal Chirinos. . Perdone, que él se buscó el precipicio. Pase la palabra, no oyen; que digan Salve Regina, o como suben feroces por la montaña Monjuich, que tiros los aires rompen. Pero qué ruido es este, en el mismo muro corren, allí cruza con la espada un caballero que a un hombre A muerto, a desdichas mías, en este tiempo se ponen a vengar agravios propios, denle a ese hombre un garrote. Don Carlos soy que maté a don Gerónimo Ponce porque me desafió. Pues en estas ocasiones don Carlos tan gran soldado esta Ciudad descompone; . llévenlo preso al momento; Los de la Ribera tomen los barcos longos y vayan a desambarcar al borde de la montaña Monjuich, Que si Dios no lo dispone, como se pueden librar, si hay inmensas olas de hombres. yo quiero ir a apresurarlo, Bella Madrona socorre: a los que en el monte tuyo con militares furores, la causa de Dios defienden; Oye Policarpo noble, pues hoy tú día celebran Himnos y Psalmos concordes. No escuchas que fiero ruido. Alarma, alarma, Cataluña noble, que va huyendo Castilla. De allá responden, trompetas, y arcabuces, pífaros, y atambores. Bravamente se pelea. Yo he de subir vive el cielo. De miedo estoy echo un hielo Él atambor me recrea. Serás hija de atambor. Borracho deja las grescas, que si me enfadas te pescas pan de perro, y aún peor; Que cuando te considero, que en fin eres Castellano, mil veces tengo en la mano este criminal acero para hacerte de una vez, que te pase a Galicia. Pues no ves que es injusticia. Tú lo pedirás después al de los Velez, que viene a desfacer tantos tuertos de los Castellanos muertos. Linda flema por Dios tiene Y si Monjuich se gana cual quedará Barcelona? Pues aunque lo gané mona. se le dará una habellana. Poco desde allí la enojan no sea se en que ha de parar si a los Franceses arrojan. En tanto vete a espigar, que tiene tu corazón muy esculpido el León. Quiéresme ahora engañar como hiniste el otro día. Váyase, o por vida mía, que le he de dar que rascar. A Aminta si yo supiera de mi bien! Ya tú verás, que muy presto le hallarás, así del amor lo espera. No escuchas Aminta ahora. Alarma alarma, Catluña al monte, que a el sibe Castilla. Al responden Mosqueres y arcabuces, pifaros, y atambores. Ya cercan los enemgos a Monjuich ya feroces argentan de espuma blanca las riendas caballos nobles. Aquí nos han atacado. Subamos por aquí al monte. Peleando he de morir. Alarma, alarma, Cataluña al monte que a el sube Castilla. Alá responden, mosquetes, y arcabuces, pisaros, y arambor es. Las Aves trinan a la Airora infante, subamos luego al enemigo monte, que aunque el bravo enemigo se nemonte bájará su fortuna más menguante; Marchen dos tropas por aquí al instante. y cada cual se enseñe un Rodamonte, enviando a la barca de Aqueronte, a uno y otro enemigo trepidante. Por estas quiebras otras dos se encobran, y hasta que aquellas los mosquetos calen las gallardas banderas no descubran: Las otras dos por Feis los campos talen, con ímpetu ferozla tierra cubran, verá el Marqués si mis intentos valen. Españo spañoles, mpo es este, que antes os he esplicado; a deseos, que hoy llegan a ejecutarse. Rompamos esta colma, canrebeldes, infames, ya llega el castigo fiero ola lagestad más Seis escuadrones a hecho el enemigo arrogante. Ya envisten con la colina, so quien pudiera avisarles, que se vengan al fortín; ay Dios, ya van a atacarles; A de la colina, hola, al fortin a retirarse; No hay retirarse, morir, es el triunfo más constante. Oh como se precipitan, soldados, ea, despeñaldes, sea su sepulcro ahora ese Cristal donde caen. Ya acometen las dos tropas por aquestos pedregales; Ya acometen los Pagueras, ya Casamitiana sale, don Ambros Gallart pelea con más braveza que un Marte; Luis Valencia le sigue. (des. No huigáis de aquestos cobar Alfortín, que van huyendo. Allí veo al gran Cabañes, que junto a San Ferrio! a hecho una muela grande de difuntos enemigos. Buen soldado, Dios te guarde; mas hay cielo aquí enflaquecen. Eai lustres Capitanos enarbolad las handeras listadas con tanta sangre, victoria, Castilla viva: Victoria Felipe el Grande; Decid Francia, decid Luis, no la lograréis cobardes, que ya viene un gran socorro. Dispara esas piezas, dales. seiscientos y más, que traen en cada bala una muerte. Huid cornudos, infames, gente sin Dios, y sin ley, bufadores, arrogantes, tabaquistas, mobatreros, bujarrones, muertos de hambre, gallinas, blasfemos, diablos, sacrílegos, ignorantes, que queréis subir al cielo sin obras que os acompañen. Aquí están de la Ribera soiscientos y más Caimanes, que os despacharan las vidas, que el terror solo es bastante; Sacude pese a los cueros, ni se si es vino, o es sangre: A cómo huyen los pollos! Oh fuerte, o preciso trance! huyamos de estos demonios, quiero estar algo distante para animar a los míos. Valerosa gente daldes, mueran, viva Cataluña, ea illustres Catalanes. Hasta Moros vive Dios, armillas purpúreas traen, todo les ayuda, o cielos! A quién pudiera animarles! Los Santos van contra mí, allí veo pelear Frailes, o qué fieros acometen! A un Balón apunta un Fraile, bien por Dios ya le tumbó. Allí los niños abaten una bandera a pedradas, no os resistiréis cobardes? Dios y Madrona os ayudan. Por vida del Rey infames, nueve mil huis de trecientos. Oh las mujeres, cual traen de Barcelona sustento, balas y cuerda, hay alabe el ánimo de esta gente, Y el intrépido coraje; como hormigas, que al Agosto cruzan por los rubios panes, así cruzan por Monjuich. Rendid esos estandartes, Buélvase el Leon Cordero, dejen señores Guzmanes la arrogancia y las banderas, mueran, tira, mata, dales. Oh cómo huyen por los cerros! Rinde la bandera infame. Daré antes que ella la vida. Uno y otro abrás de darme A Catalán fementido; El hablar es disparate, porque estocadas de lengua en las batallas no valen, toma esa que no lo es. (. Muerto soy. . - Que es cosa de aire, llama un Ensalmista, que a soplos podrá curarte. Victoria por Cataluña, Francia, y Cataluña clamen, quince banderás tenemos. Ya toca a victoria el parche, ya el Clarín dulce deleita. Mira este mozo cual yace. Qué bello! Di quién es perro; el que de esta penetrante bala está con su caballo midiendo el suelo cadaver. Sobrino es del de los Velez, y otro esta en aquellas valles junto de San Ferriel. Mí seros mozos cual yacen! Ahora tienes piedad cubierta en rojos granates. de los muchos que has herido? Si soy mujer, no te espante. A a Hiena representas. Ahora historias me traes; Allí más de treinta prueban el ser difunto a que sabe. Allí envueltos entre picas yacen casi palpitantes. Alarma, alarma. Qué es esto? Alarma; a los Olivares. Oh cómo corre furioso el gran Capitán Cabañes, mas, o como le rodean los fieros Almugabares. Ya una manga de caballos, corre veloz y arrogante; o como a cortado el cuello de aquel caballo que cae aquel fuerte Almugaber? Jesús la puerta qué hace la bala de aquel cañón, doce caballos abate. Entremos a Barcelona, que ya el Marqués arrogante toca a prisa a recoger. Ahora pedirá las llaves Pero si es como a Carlos mí A Marqués! que di Un o B a Barcelona el pobrete. Dios los soberbios abate. Todo a Eulalia lo debemos, Seguid todos el alcance. Ya salen de Barcelona a lograr el triunfo grave. Ya Clarís, y Tamarit, y los bravos Mariscales de Plaisís, y Sariñan bajan del monte admirable. or un gran deseo, nallí no veo. , qu , gronos de Torre bien ja. S. Jo co. . Oh Masqués deDcuva, lía es este! oh cielos! . No se excusa un grave sentimiento. Yo por Castilla, y por mi Rey lo siento, desinueve banderás he perdido, quinientos cabos faltan. . Él sentido pierdo de escuchar esto. Perdió Castilla en este monte el resto. Ea ánimo señor, tened aliento. Hy hijo mío, que mayor tormento. A Padre, aquesta guerra no era justa, que muera de esta vez el cielo gusta. Aquestos brazos túmulo te sean hijo querido, ya espiró. . Pues vean si también a espirado, que mal herido vino a nuestro lado Chirinos Comisario, nombre que no estará en el Calendario. Cardenas, y Quiñones se quedaron con siete pies de tierra que heredaron los dos Espataforas Herrera, y Pimentel, al Exiforas último, han ya llegado: El Conde de Tiron media un prado, Tajada, y Bustamante, mas de catorce Alferez, no te es que treinta y dos Sargentos dejaron con los últimos acentos la funesta alabarda. O si vinieses muerte, o cómo tarda! Aún Miqueler lo diga, que presto le ahorrará de esa fatiga Ellos van recogiendo los despojos. Oh España triste, llorente mis hoy Pues pagar me lo tienes algu día, oh Barcelona! Linda bobe excusada arrogancia lo ve a. a, er Si ahora gustáis Señor, que descansare yo en paz con tan illustre viteria la vida os rindo mortal. Ya quedan bien abatidos, ya mi bella Eulalia van menos soberbios que entraron gracias a su Majestad. Él para bien a la posta os vengo señor a dar, goceislo infinitos siglos. Señor don Josef, que hay, huelgo que os halléis presente, porque heroico Catalan tendréis esto por soborno, Ofúscome en gloria tal. Illustre y famoso Claris a vuestras plantas está una mujer, aunque de hombre, y para alfombra tomad de vuestras heroicas plantas Esta bandera. . En verdad, en Francia que yo conozco esta dama, bella Leonor cómo estáis? ques de Don Carlos? . qué Carlos? Altarriba. . Preso está, que mató a don Pedro Ponce. A mi hermano muerto ha? Escribiole un desafío. Ello fue temeridad. Si hazañas mías señor de que mil testigos hay valen, a don Carlos pido; Vos le habéis de perdonar; yo os lo doy bella Leonor, vos allá le castigad. (de. A vuestros pies entro humil La mano de esposo dad Leonor, porque os adora, Catalanes tremolad esas ganadas banderas, y hazaña tan inmortal en bronces se legalice, perdonen si faltas hay.