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Texto digital de Durandarte y Belerma

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Atribución tradicional
Mosen Guillén Pierres
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No es posible No concluyente
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Durandarte y Belerma. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/durandarte-y-belerma.

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DURANDARTE Y BELERMA

Bibloseca láconal de España JORNADA Bello rostro de cazuela, etrato del mundo, y Tunez, más esquivo que rodela. Señor, mirad que es hoy Lunes, para qué buscáis candela? Que si un retrato te niega, te da tantas pasiones, claro está que en la bodega te nacerán sabañones, o hablarás la lengua Grieg Porque aqueste amor es brajo, PRIMERA aunque te parece almizque, y si piensas que es borujo, o se convertirá en guizque, o será Fraile Cartujo. Deja esa melancolía, no te acuerdes de Belerma, que dirán en Berbería que por estar medio enferma deprendes Filosofía. Déjame ya, que me arrugas del alma la mayor parte. No me mates con tornigar mira que eres Durandarte, señor, no llores berrnges Son mis cuartors tan fier BA a de eamaa que pueden tirar de un coche: y si mi mal consideras, tú te estarías de noche haciendo tinta, y esteras. Traigo en este pecho un mico, tengo en el alma encerrado un adufe, y un borrico, suspiro más que un letrado, no sé amigo, si me explico. Quiero decir que soy marras y que el alma, y el redaño tengo llena de alcaparras, y que en ella ha más de un año. que traigo un juego de barras, Rabio por desollar tollos, riño con un penitente, gusto de amasar bollos, y muéro me finalmente por echar calcas a pollos, Que más quieres que te diga ay dulce Belerma ingrata, hay amor que eres boniga, mira ahora si es beata, o si es monja mi fatiga. Digo que tienes razón, mas de que sirve tomar por naypes tanta pasión? He de hacerme calamar, y vestirme de jabón. Que le hace Durandarte Estoy escogiendo trigo. Ahora estáis de ese arte cuando me caso, maldigo, las Indias de parte aparte. Valeroso Montesinos, no hay quien entienda su mal, porque a pesar de Longinos, dizque ha de ser Provincial de los Frailes Capuchino, Dejaos de aqueso ahora cuando yo estoy ya casado no es bien que vos a deshora deis en andar embarcado, como Don Sancho en Zamora. Bien decís primo abstinente, mas como queréis que os crea, si me hacen asistente, y me nace una calea medio a medio de la frente? Ya lo veo, mas no importa, que por eso somos ascuás, y un hidalgo que no corta, ha de alegrarse las Pascuas aunque se ahogue con torta. Sí, mas como siendo mozo se meterá en dos talegas, quien tiene en un calabozo cuatrocientas mil fanegas de calantrillo de pozo? Dejemos va Teologias, y decidme la ocasión de vuestras melancolías. Traigo primo, el corazón cargado de chirimias. Adoró a Belerma primo, y traigo aquí su retrato, mirad ahora si esgrimo, o si me calzo un zapato que en Génova fue racimo. La paciencia se me abolla diera por gozarla un dedo, mas juego tanto a la polía que sospecho que de míe me voy tornando cebolla, Y más ahora que vos os casáis con Flor de Lis, rabio por comer arroz, Durandarte, si os morís no tetéis adadaso, Por eso buscad plumajes, que a Belerma vuestra dama yo le haré dos visajes, de suerte, que si no os ama, se muera por vuestros pajes. Y para aquesto yo basto, que en otra cierta ocasión; yo me acuerdo, que un canasto echó a un hombre de razón cien ventosas, y un emplasto, Y por eso en mi nariz, una máscara veréis, que los Grandes de Paris han de hacer de dos a seis, por servir a Flor de Lis. No la veré, aunque de plata me den otro tercio, y quinto. Vereisla, aun que os hagáis rata No me canseis, Carlos Quinto, que no quiero ser beata. Galalón viene vestido de máscara, y quiere entrar. Entre sin hacer ruido, que donde no hay que máscar todo el mundo es bienvenido, Mas que los dos no habéis visto la máscara, y las libreas? (to, no hemos visto al Antecris- ni hemos comido lampreas. Pues alabado sea Cristo. Ya la máscara ha pasado? Aún ahora se despide. Pues reniego de un candado, y pues que yo no la vide, caiga sobre mí un tejado. No digas tal, Montesinos. No quiero, vive el Señor, jetivar molinos, que más vale un calzador, que trescientos Calepinos. Claro está que vale más, más es bueno, que por eso pida limosna Caífas? Sí, que el alma de un confeso a veces oriña agraz! Pues por no ver tal desdicha la máscara os contaré. Mal haya quien no os espicha, decidla, que yo os daré medio trozo de salchicha. A la boda lampreada de la bella Flor de Lis, una máscara se hizo entre Paterna, y Guádij. Salieron diez mon acordios, seis calderás, y un clarín, ellas haciendo maromas, y él mascando ajonjolín. Salió un toro enmaromado de arrayan, y torongil, que con sus dos calzadores calzando iba un chapín. Salieron treinta y seis gatos con las lancas de aspecuín, y con espadas, y alnafes de esparto, y guadamécil. Salió el Gigante Golias bostecando por dormir, y haciendo aparadores del pellejo de Caín. lba escamando besugos un hermano de Amadís, que dicen, que fue viznieso del Salterio de David. Salieron treinta Gallegos metiendo en un borceguí tronchos de coles, garrotes sarna, y hijos de barril. Sa Salió un pedazo de estera, que representaba al Cid, haciendo calzas de punto, y guantes para un mastín. Salieron cuatro urracas metidas en un cogín, mascando ocho pimientos, para hacer un escarpín. Iban las guerras de Flandes, y el cerro del Potosí, y pues que las guerras iban, claro está que podían ir. Salieron veinte ratones en el suelo de un candil, unos haciendo almohazas, y los otros menjuí. Salieron dos Fariseos ensillando un puercoespín, que a veces cae la suerte donde no hay zaquizamí. Salieron seis garrapatas pidiendo vino en Latín, porque llevaban a cuestas a todo Valladolid. Finalmente, por remate de todo esté perejil, iban vomitando espuelas un dotor, y un alfaquí. Y tras todo esto iban, en un carro de alcaucil, frailes legos, ratoneras, alberjones, carmesí. Ciento y cuarenta guerreros, un mono, un trapo, un mastín, catorce ruedas, dos vigas, treinta agujas, y un atril. Tres caíces de vinagre, una aldaba, un Juan Ruiz, cuatrocientos Luteranos, dos albardas, y un castil. Rodadillos, y al feñique, jaraves, monas, barniz, bancas, arrope, beleño, cvanos, guizque, y marfil. Y aquí, Sardescos pestiños, nuestra máscara dio fin, que no es mucho, que por Marzo pida pan un jabalí. No he visto en toda mi vida flota con tanto lacayo, debe de ser homicida, pepino que en mes de Mayo anda con capa caída. Gastose algún aleju en hacer tan gran carteta? A pesar de Belcebú, ni quedó corcho en Limeta, ni viznaga en el Pero. No han visto mejor priorato Indios, Persas, ni garrotes. Solo en ver su aparato, diez Caballeros Franchotes almorzaron en un plato. Señor, aquí está Belerma. Oh cordellates Flamenzos. Oh Costantinopla enferma, como ya tenéis podenzos os hacéis Duque de Lerma. Esférico Durandarte, no quiera la Diosa Palas, que yo me haga estandarte. A vos os nacerán alas antes que os hagáis balvarte. De haber salido me pesa para ver tanta grosura. No gruñáis, salamanquesa, que un mulo sin herradura se espanta de una pavesa, El Rey comiando melones, os aguarda, Madianitas. Él nos hará motilones. Adiós, mis nobles pezpitas. Adiós, nobles aciones. Ya es tiempo de declararme con vos, ama de herreros: sabed que di hoy en pelarme, y que estoy tal por quereros, que ya no peso un adarme. Por vos me haré Morisco, por vos me iré al muladar, por vos no tengo lantisco, por vos me iré a vendimiar, y por vos me fiaré risco. Por vos no como lentejas, y por vos tres más envido, por vos mato comadrejas, y por vos he prometido hacerme queso de ovejas. Mi pensamiento es bochorno, mi memoria la medor, busco mulas de retorno, lloro más que un tundidor, y suspiro más que un horno, Vos sois causa de mi daño, humanaos, carne de muelle, que si no tenéis redaño, me quedaré hecho fuelle, y vos derritiendo estaño. Bien sé yo gran Casufate, que honráis a mi abolengo, mas yo por ser Monsérrate, siempre os he tenido, y tengo más amor que a un calafate. Vuestro es este pecho esquivo, vuestro es un mucho, y un poca vuestro es este rostro altivo, y este corazón de moco, con quien de noche os escen Sois mi gloria de cangrejo, por vos me dará calambre, mas no os dejaré perplejo aunque rabiando de hambre? me lo pida el inar Bermejo. Pues tras de tanto acafrán seréis mi esposa? . Seré viznieta del Preste Juan. Pues dadme a besar el pie, reverendo Guardíán. Toma mis brazos de río que dos pies de sepultura bien pegarán con rocio. Oh mercenaría criatura, mas leonada que un Judio! Con este favor sin unto quedo más rico que un gallo, mas alegre que un difunto. y más suave que un rallo. cuando a mis carnes la junto. Ya no me espanta el catarro, porque me convierto en cuñas ya no hay quien busque un jaro ni al Sol le nacerán unas, ni cabellos a un guijarro. Entre arrope, y espinazas me quedo como alambique, mas alegre que carazas, y no es mucho que un Cacique quiera comer albahazas. Esta ha de ser gran jornada, y si va el Emperador, todo ha de ser empañada: aquí viene un atambor tomiendo media granada. A3 Bernardo del Carpio viene con todo el poder de Asturias, es infraoctaba solemne, por vengar sus injurias de gabillas se mantiene. Y trae gente de importancia Trae catorce harrieros de los mejes de Francia, dos o tres alcabaleros, y una almena de Numancia. Traedos camisas de laña. y cuatro yuntas de bueres, trae una cerbatana para pescar peces reyes. con dos libras de badana Trae seis dedos en la mano; con una jaula de tordos, y un treatro del Trojano; ciento y veinte y cinco sordos en la burra de un Gitano Trae gomás, y calandarios, gonces, brenas cataratas; cortigos, bocabularios, un costal de garrapatas, y veinte y tres bolicarios. El cabello se me eriza de oír tan grande aparato. Al arma ánimo, y ceniza; y un jarabe del zapato, y en la frente una tomiza, La caja de guerra es esta, haced que trague el profundo auestruces sobre apuesta, y que lleve todo el mundo un garbauzo en la ballesta. Bibloteca Nacional Durandarte entre asadores tenéis ahora postemas, y estáis tratando de amores, cuando llueve el cielo emblemas y la tierra corredores? Venid, que el Emperador pienso que os quiere hacer Capitán, o segador? No se me da un alfile del ánima de un doctor. Voto al Grao, que esas razones. no son para melonares; por que apuros cangilones, donde van los doce Pares han de ir los catorce nones. Somos aquí escribanos, o no sabemos las calles, voto a tal que han de ir sin manos aunque se esté Ronces valles bonutando cirujanos. Digo que estoy bien con eso, y que no he visto alambiques. mas como puede un confeso hacer trescientos tabiques con dos almudes de yeso Para que os hacéis rehacio, sabiéndolo vos mejor, que las quijadas de Oracio. Vamos que el Emperador nos espera allá en Palacio. Qué es esto, adulteratierra? que es esto, mi bien montante: que el Rey mes envía la la guerra? Mal haya un repretentante, pues no le traga una sierra, Soy yo empleta, o familia? soy tagárote, o soy mosto? soy yo trigo de Sicilia? soy ro de mediado Agosto? soy, soy alforia, o soy vigilia? Soy modorra, o soy corral? soy libro, soy retama? soy miel; o soy Marcial? soy deuda, o soy epigrama! soy yo Martín, oh Pascual He andado yo a la redonda? no, pues si yo no soy cesto, para que me hacen honda? voto a tal, que por aquesto tengo el alma en Trapisonda. Hay triste nueva, ay amor, gastáseme la paciencia: que a la guerra vais, señor? o morire en vuestra ausencia o me haré rundidor. Oh divina pabiota, más bella que el rejalgar! no lloréis mi dulce sota, que en solo veros llorar, me da sarampión, y gota A marchar tocan mi bien, y es el partirme forzoso, el alma os dejo en Belén dadme un abrazo leproso y dos hojas de llanten. Llorando resina, y goma, vuestra esclava en sumaso tomad mis brazos, Vandoma. que en aqueste brazo osdo el alma en una redoma Para acordaros de mí, tomad aquesta cencerra. Y vos este zahorí. l Con tal favor de la guerra vuelvo hecho quis velquí. Lluevan los cielos sabanas, y anguillas, arroje el aire mitras, y garrotes, bomite el mar los Martes ansarotes y nazcan por las tejas mojarillas. Caigan sobre los montes angarillas mátese un Indio apuros papirotes, coman, si tienen que los Sacerdotes, y escupa el marberrazcos, y escudillas. No se halle en el mundo un sahumerio nazca sobre las mieses simonía, y sobre los alberchigos halagos. Si aqueste corazón de cimenterio no fuere vuestro en vida, y muerte mía soror Belerma de los Reyes Magos. Pues conviértase el cañamo en cumaque y las tejas en Clerigos, y brochas, háganse los Astrólogos melcochas, y los consejos todos, vadulaque. No llueva en todo el año si estoraque, cuando mucho, caigan habas cochas, mueran de parto cinco mil garrochas, y haganse Ermitaño un triquitraque. Riña con la Habana un corcobado, hagan espuertas treinta Portugueses, y hágase la Pascua Monacillo. Durandarte mozoso, y confitado, si no os guárdare esta lealtad seis meses en un cenacho, paila, o botecillo. . En fin, señores que ahora el Español Rey Alfonso me hace gestos, y llora, porque le diga un responso una noble cantimplora. Sobre esto me niega a España, Bernardo su sobrino. bosteza cuando el regaña, y de un jamón de tocino ha hecho una telaraña. Y ahora me hace guerra con Gibraltar, y Tarifa, pues por vida de la tierra que no ha de haber engañisa conmigo en Inglaterra. Soy yo médico, o relincho? lago trenzas, o me salgo? ques por Dios, que si me hancho, que ha de ir a espulgar un galgo, y un mono, si me embertincho. Ea, no quiero escarpines, al alma, busca matrazas. No me heche nadie latines, que hay gran falta de espinazas, y estoy por capar rocines. Yo bien sé lo que me hago, arremos un álbafe, Bblidiera lagoral de Fanara que si soy carta de pago, también he sido Ajarafe, y en mondongo me deshago. Mira que el Español trae gran cantidad de Mulatos. Pues vestirnos de cambra y enviarle entre dos platos el alma de Garibay. Pues, señor, si tu rasguñas, y esotros van al Poniente y en toda Francia no hay cuñas, no está claro, que estagente ha de cortarse las uñas? Bien me acon seja Roldán, mas un gozque con albarda, como ha de ser azacan; ni la gata siendo parda, mal puede fergorgoran. Inclito, señor, qué haces? al arma Criegos Franceses, que España trae alcartaces, y una alhondiga de nueces, para solo hacer las paces. Pues a ellos San Dionis, viva Francia, agua Dios, agua. Quedo Góncalo Céniz, que que si me dais en la fragua, me contaréis la nariz. Dame la fe del bautismo, o deja que te desangre. No hay cuenta con silogismo. Pues aquí verás tu sangre hecha siete de guarismo. Especifico Bernardo; no me mates, tente, espera, déjame comer un cardo. Aquí morirás babera, revuelto en tu sayo pardo, Pues ya que a tus manos muero, dame siquiera lugar para cortarme un uñero. Ya no hay lana en tu pinar, escóndete en un tintero, Tente, que con esa espada me has oradado un riñón. Oh que gentil alcaldada. Por amor de San Simón que me des una almendrada, E. Animo Franceses bravos, nadie me pida cuchares, viva Francia, y buscad nabos, que caen del cielo alquitarás, y nos dan a comer clavos. Muera este bando mal quisto. Perros Franceses gallinas, dos contra mí, vive Cristo, que os he de hacer cahinas, o que me he de hacer pisto. Victoria. . Tente lacayo; muere, o hácere coraza. Ten, no me des al soslayo, mira que tengo en mi casa tres gatos, y un papagayo. No importa que soy grajea. Pues yo arrancaré una palma. Así, pues por Melivea, que os he de arrancar el alma, y aforrarla en carisea. , . Es Vencidos somos: a cielo, dadme un caballo de caña, y huigamos, porque recelo, que me voy tornando araña, o le pico con anzuelo. Señor, vencido nos han. Al fin, que nos han vencido, Y queda muerto Roldán. El juego habemos perdido de recotín recotan. . Parece que llevan trabas. No son si no sabañones. No iré más a comer habas, ni a conjuraciones. Yo me iré a las almadrabas. Pues por aquestos lentilcos vamos, y nadie se esconda. Tate, tate, que hay Moriscos, y si nos coge la ronda; nos hará Frailes Franciscos. Paso, quedo nadicheble, e. paso, y síganme entre dientes. Triste Francia miserable, que hoy quedas con más tenientes que un lunario inumerable. Qué hará el Emperador? 2 Estará comiendo migas, vámonos de aquí señor, que nos que marán hormigas. Camina al monte Tabor. La vida quiero acabar, mas no hallaré una espuerta en todo este palomar. al fin no hay cosa más cierta que morir, y el orinar. Donde iré con tanta escoba! parezco quiquiriquí, o gáznate, o cantimplora; más sangre sale de mí, que de un cántaro de arroba, Ciento y dos criados traigo solamente en un tobillo, hay Dios, que me desarraigo, no tengo medio ladrillo, y de mi estado me caigo. A Bernardo, Español fuerte pues heriste a Durandarte hazme guisar una muerte, que bien sabes que el Dios Marte rabia por enmohecerte. Hay Francia, que ya tus bríos los han metido en un bolo ya son seises tus navios, ya no estás sino solo para destripar ludíos. Hay tiempo Samaritano, hay fortuna loca, y harta, y delerma dueño anciano, quen te escribiera una carta en Griego, o en Castellano. Oye mis voces podridas, mátame con un conjuro, o con bellotas cocidas, o dame un lienzo de muro para atarme estas heridas. Ya muero, ya voy a fondo ya tengo el alma en salmuera, y en unos guantes me escondo, a cielos quien escribiera una plaña de redondo. Corazón donde está impresa la imagen de aquel máchete, corre, y dile mi firmeza, y como en este bufete muero sin pies, ni cabeza. Tres horas ha que camino por este confuso rastro de sangre cielo divino, o esta es sangre de alabastro, o es de algún peregrino. Si fuera de algún urraco, para mi entiendo yo que la cogiera un berrazo, mas sin duda que salió por adonde entra el tabaco. Buscando vengo al galán Durandarte, y no le hallo. No hay quien me diga un refran? O este que se queja es gallo, o es la burra de Balán. Belerma, señora mía, dónde estás Belerma nombra, o aquesto es almosía, o sin duda alguna sombra, que le ha dado perlesía. De hacia aquella carrasca viene la voz, allá voy, quizá será la tarasca. Muerte ven que aquí estoy, Algún perro es que se rasca. En mi sangre revolcado muero como un pedernal. Allí está un hombre agachado mas que es algún pastoral que busca mal cocinado. Ya se me va el alma expresa. Quiero mirar si es lechuza; que hace aquí vuestra Alteza? Oh valiente Moro Muza, duéleme aquesta cabeza. No es este mi primo amado qué es esto, valiente Rengo; Hay primo predestinado, treinta y dos heridas tengo desde la frente al costado. (na, Cuál fue el traidor sin polai- qué os hirió estando tan cerca? Bernardo con una baina, Echareme en una alberca, si no le hago chanfaina. Quitarle queréis la proa? Sí, porque esto no se sufre. Pues ruego a Dios, que en Lisvoa, o le hagáis piedra acuste, o diaquilón, o zamboa. Y vos noble Archimandrita dadle cuenta hoy a mi bien de como tengo pepita, y de como a Tremecen me voy a hacer Levita. Decidle, que en el Cata; pienso esta noche dormir, sobre un torno de Cambray, y que me viste morir por juzgar a galgos hay. Decildle, que la he querido cual si fuera de retablos, y que si sois su marido, que le juro a cien mil diablos, que he, desperder el sentido, Diréis a Berlerma; en fin, que en aqueste corazón la traigo escrita en Latin y para más devoción, pintada en un escarpín. Y para que aquesto vea, sacadme con esta daga, después que yo muerto sea el corazón de biznaga, y llevádselo a Gínea. Y decidla, que en señal de que la quise infinito, este eprazón leal reciba, que en él va escrrite gran pedazo del Marcial. Atadle con un orillo, y andársele, hacedle un coco. Ahora pedis membrillo? Durandarte, si estáis loco hazcos Obispo de anillo. Pues el corazón queréis que os saque sin ser Inbierno) Pues si aquesto no hacéis. A eir las penas del infierno hecho costal me hallaréis Y así por este sobazo el corazón vagamundo me sacaréis con tabaco, y salga yo de este mundo con arándela de urrazo. Prometeisme estas asales mercedes sobre una rueca? Por evitar tantos males yo os prometo de ir a Meza llorando higos brevales. Pues mira primo, que al punto que que Belerma en una enjalma, lea el corazón difunto, tiene de salir el alma por solo quitarle el unto. esto haréis con gran cuidado, si queréis esta nonada, y a Dios, primo acañelado, porque la muerte pelada su muleta me ha tirado, Ya murió de perlesía el valor de toda Francia: hay primo del alma mía, toda el alma se me arranca llorando en esta almosía. Ojos, pues que muerto veis de álcale na tres intis, ad esterás de encab mientras locos os volvéis, Ya Durandarte el galán va camino de Espartinas, a montes de cordovan, quien tuviera dos pecinas de bronce, o de mazapan. Aa muerte, si conocieras el Francés que has magullado, que de alcarrazas hicieras, mas un hombre que ha enviudado bien es que vaya a galeras, Quiero el corazón gallardo sacarla con un garrote, porque si un poco me tardo, le saldrá por el cogote algún tabique bastardo. Oh corazón misterioso, matrícula de gualdrapas, vive el Sol que está mohoso, y que tiene más currapas, que un organo de un leproso, Parece juego de esgrima, o el caballo de Silvero, mas no, que tan gran tarima, o es parte del puente Duero, o azada, o materia prima. Quiero como buen Cristiano llevarlo a Belerma al punto, y despeñar un milano; que el corazón de un difunto no ha de ser Misacántano. . JORNADA TERCERA Verde melancolía, que me anegas el alma entre alpárgates terrena hidropesía, que entre tanta miseria me combates déjame en esta gruta, llorando peines, y barriendo fruta. Que ilusiones son estas, que vísperas, pantufos, galeones, que tísicas ballestas, libíticas alforzas, y tizones, que Bibliodeza laoona de Femara que grandes espantajos de alpiste, de pañal, y escarabajos? Que es féricos ungüentos trajo del Potosí la Cañanea: dejadme pensamientos si quiera resollar alcarabea, que un alma enamorada suele morder el cabo de una azada. A Durandarte bello, que me da el corazón que eres ditunto, porque ver un camello; cuando en casa se gasta todo junto, es evidente indicio, que ha de llover aceite de aparicio. Memoria Franciscana, que me das entre arrope tantas penas, porque un hombre de lana suele de un escabel hacer barrenas, y lo que espanta a todos, es que hable un gabacho por los codos. Déjame un rato sola, pensamiento caduco, y limosnero, no te vayas a Ángola, que si cae por Agosto el mes de Enero, de duros almireces harán moneda falsa los Ingleses. Belerma, tanto ribete bien es que se disímule. He de comprar un máchete, señor aunque me desvele. O que antártico ginete. Queréis acabar la vida en poder de los Tudescos? Señor, ya está carcomida. Máteme Dios con Sardescos, y no con gente tullida. Enharinada Belerma, mas infelice que azucar, mas que un esparrago nirme, y más discreta que un Fucar. Como los hombres no saben las desgracias de fortuna, unos dan en hablar quedo, y otros dan en meter bulla. Los casados son viudos, y las Monjas levadura, los galanes son armella, y los solteros gamuza. Estamos todos sujetos al golpe de una tortuga, que lo que el agua dispone suele ser matalahuga. Yo yo me acuerdo, que en un tiempo los dados eran jamugas, los mosquetes romadizo, y las espadas grosura. Pero como el tiempo pasa, ya no hay quien trague una alcuza ni quien se muerda las manos ni quien juegue a la patusca. Ya se va acabando todo, pues quien tiene mano cuida; dice, que a pesar del mundo ha de ir a pie a las Asturias. He querido referiros estas historias machuchas, Emperador encalado, y doctísima ganzua; para que de mi embazada lo sepades todo en suma, pues mate, po llegar presto, seis rocines, y una burra. Sabed, pues, nobles Franceses, que es muerto ya Montezuma, el garfío de los galanes, el celador de las tumbas; la lanza de los retablos, el Sol de las caperuzas: quiero decir Durandarte mi primo, hecho de plumas. Tanto os adoró, señora, viviendo, vuestras pechugas, que quiso después de muerto daros de ello muestra injusta. Y así cuando con el alma estaba haciéndose espuma; y los dientes traspillados, y el pulso hecho berruga. Dándome una daga, dijo; Sacadme con esta aguja el corazón, y llevadlo a Belerma entre dos plumas. Y decidle, que en señal de que adoré sus injundia; reciba aquesta palanza, que es la postrera agua lluvia El corazón es aqueste, tomadlo Belerma adulta, que a veces una desgracia suele causar herradura. Su cuerpo queda enterrado entre dos racimos de uvas, y el alma, según yo pienso, desmigajando lechugas. Válgame un pichel de plomo y un pedazo de estandarte, y un Oidor medio romo, que es muerto mi Durandarte con su nariz de palomo! Cielos, como entre los pies no me nace una zaranda? como no regueldo pez? como no me voy a Irlanda en el barco de la vez? Como en aquestas orejas no hay quien ámase pan bazo cómo no siembro lantejas? y salen de mi espinazo catorce enjambres de abejas? Cómo estoy sin senogiles? como no soy guacamaya? cómo no busco albañiles? y como con esta saba no limpio dos mil cándiles? Como al alma de un pepino no le saco los redaños? como no tengo un sobrino, y busco treinta Ermitaños para capar un cochino? Que Durandarte está en sall a lástima me provoca. Quiero irme a un Hospital, que que las babas de mi boca n piendras hacen señal. Colgaré toda mi casa de bayeta, y Licenciados, traeré tocas de argamasa, y vestiré mis crianos de junto, arrebol, y masa, Lloraré todos los Lunes diez libras de seda floja, trate podenzos de Tunez, y de mi pena, y congoja se congelarán atunes. Adorare el corazón de mi Durandarte muerto: y por tener sarampión, darán voces en desierto los Condes de Carrión. Venid acá menistril, si lloráis, y el Sol os cubre, no está claro, que en Madrid ha de llover por Octubre sarna, y higos de barril? Pues cuanto más acertado es que os saquéis los colmillos, que neyar un tejado, pues que tatro ladrillo; no puede hazcado? Bien veo eso le y lo confieso yo me mas que he de hacer, padread, si jamás cae la Cuaresma en Pascua de Navidad? Nunca yo, triste naciera, ni a Durandarte mirara, ni su pensamiento fuera, sino que el Sol me hallara dentro de una ratonera. Qué es muerto aquel bello So que alumbraba mis canillas pes al ronto de una col he de cantar diez letrillas, puestas en remisasol. Y acompañando mi llanto; reniego de una cuchara, que atapada con su manto? se araña toda la cara la víspera de un día santo? Caigan del cielo atabales, hágase sorda una manta, y llueva en los arrabales toda la Semana Santa historias Pontificales. Vayan al Peñón de Martos Indios, Persas, Motilones, Franceses, Armenios, Partos unos abuscar ratones, y otros a espantar lagartos Cúbrase de calzadores el airo, y tras tantos males, brote la tierra asadoves, y caigan de las corles aspas, y salve Hba de diversicio en Guádix convina, y raya: levantense vien tos recios, y arroje el mar en lla playa epistolas adefesos. (das, Haga el gran Túico almendra. hable en Criego un auestraz, masque la Luna pescadas, y el Sol, en lugar de luz, dé castañas apiladas. Tráguese una golondrina el montante de San Pablo marchítese una sardina; y ltego del diablo, y tornor, resentina. Y vos corón cancudo de aquel Nar ontraecho, pues vive en l vivid de hoy más en mi pecho revuelto en un estornudo. Merido en un Relicario, al cuello siempre os traeré, llorando más que un Vicario, y de contino os daré pildoras dé un boticario. Pondreme sayas de umaina en lugar de sentimiento, haré un mongil de polaina, que quien pierde un casamiento tal, no se ha de estar sin baina. Haré que abispas me coman: ay Dios, qué queréis desmayos? Pues ya os desloman, Belerma no os desmayéis, que donde las dan las toman. Venga presto un orinal, porrque Belerma respinga cómo trigo candial: y traiga n un aderlinga con seis almdes de sal. Ya no se puede menear. A de mi gguarda, criados. Que nos mandas Juvenal? Que está talega de enfados llevemos al Hospital. Señor, este parasismo gota artética parece. ̱. Si hiciera un gargarismo todo este mal que padece qipiera en un silogismo, Llamad al médico luo. Señor, lo que de mandar, es, que le demedió huevo. Más paleiandarle ecliar quince cautiverlos de fuego. Señor, a que me has llamado? Belerma tiene modorra. Oh qué pulso tan letrado! señor, busquen una zorra; que este mal es turquesado; ella sin duda ha comido alguna torta de aceite, y viruelas le han salido. (afeite, Pues qué queréis? . que se y coma un perro cocido. Mirad Médico terreno, que ese mal tiene mil puntos. Voto a tal, que es eso bueno: soy yo fiero de difuntos o soy carga de centeno? Derritan un monacillo, y dejémonos de flores, que le dará garrotillo, sino salen diez dotores a gatas por un husillo. No coma si no consejas y en entran mes de Enero metamontre dos tejas, y sincun hormiguero, que le nazcan orejas. ̱. Oh desdichado suceso de amantes que por amar han empeñado el proceso! Llevémosla al muladar, que se va tornando espeso. Mas vale que en un botín hasta todos Santos duerma, y rabie como un mastín. De Durandarte, y Pelerma aquí la historia da fin LAUS DEO