Texto digital de Las dos finezas de amor
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Las dos finezas de amor. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/dos-finezas-de-amor-las.

LAS DOS FINEZAS DE AMOR
JORNADA PRIMERA
Yo otro, que ses fiadosen Qué me ahogo ¿Qué me anego. Amaina, Amainatro Clemenca. Piedad soberanos, cielos, Socono, cielos divinos, Ya en delfín humano vuelto por librarte del peligro me arrojó al cerulco yentro Cielos piedad, ¿que me abraso? Unos fuego, fuego Dentrofed, Ya me entriego a ser por ti, racional Palamandra deel indendio pues basta que slujer seas para hacerloMaí Yo no enciendo de los favores muy bien de fuego augua, supuesto que los del augua son malos y peor es los rees fuego. mas allí en forma de macho al parecer, como hubo por socorrer aleandro allí se a estrella doero. y aquí mi amo animoso hecho Aneas de más tierno Anchises, cuene cargado en forma de hombra a este puesto. por Dios que hansogrado ellance, los dos martes, pero pieseso que allí venus libro a Adonid y aquí Adonis libro a venus. la se florinda de hombre con el ryento brao alienta yo cun bivarro. Pues yo soy la que me anego cuando eres tú el que fluctua. no vi más galán mancebo. Gracias, cielos soberanos ale Fecuardo con Auritela en ls brazos vuelve en ti prodigio bello que eres tú la que te abrazas y yo sois el que me quimo. no vi belleza más rara. Gracias socuranos, cielos quién me do la vida? Un triste, a quien los hados opuestos porque tuviese una dicha esta dicha le ofrecieron, quien deel riesgo me libró? un infeliz que a su riago por seruna ver felice? tuvo la gloria de serlo. mejor yocun generoso dirás que la vida debo a un cielo a un ángel, al sol, deto de de pues juntos en ti contemplo, con mál gallarda Apariencia un anger a el sal y el cielo. mejor mansebo bizarro dirás que osado y resuelto, hertor, aqueles y marte por ti la vida me dieron pues con más valor se ven en ti, Aquívez Marte hector. nada señor me agradezcas, que a los que nobles nacieron su mayor gloria es hallar en que poder parecerla los favores que me aces te estimos, pero el lucimiento mayor que al quer en bian dielos yo saber serlo, pues vive es el mayor curimiento dentro el príncipe a un lado ya otro Lisaura llegad que aquí está la infanta, el Rey está aquí llegueros. Salen ahora por los cados que dicen Daños tus pies gran señor, vuelva el corazón al centro, y convierta en alegría gran señora, el sentimiento que hucieron mis tristes alos, al creer que tus ojos bellos, fuesen ya duces más puras, del capitolio supremo. No es a mal tiempo el socorro Disauro que lu ardimiento viene a darme que a no ser el valiente y noble es fuerzo de este coben valeroso, Quién duda que ya mi aliento de los ruijullos embates hubiera sido trofeo. cuando la quenta, señor, vuelta toda un monsibejo, esperaba por instantes, ser de su llama alimento, y entre sus furias boraces oyendo el tardolamento, de mi señora la infanta, que aguardaba por momentos, ser del encendido montruo materia, pasto y sustento. mal pudiera mi lealtad, ajena de tal suseso, a tu riesa o acudir, cuando me llamaba allí su vuego. Luego tu noble Lisauro fuiste el que os adoy resuelto. libro a la infanta Auristela penecas del peligno Si primero el dríncipe vencislao Dizarro, gino, yatento, entre golfos de volcanes, arrojándose a el incendio surcando mares de llamas, rompenido montes de fuego, no se hubiera adelantado, y entre sus brazos, afecto del peligro me sacará, Quién duda quien que este empeño le tocaria a Lisauro Conido estoy vive el cielo que así me burle la infanta pues talación en mis brazos hallen merecido premio Al dar el rey los trazos al príncipe llegue Auristela con feduardo de la mano pues este sobenbizarro que hazaña tan alta ha hecho Sea gran señor quien logre favor tan sublime y regio. por Dios que la tal infanta, al tal príncipe guineo, con tan caliente favor que lo ha dejado muy fuesco. ¿Quién eres? Un infelice, dije una vez y otra vuelvo a decirlo, a quien los ados de la invidia el veneno, arrojaron de su patria, y en un bajel extranjero pude escapar el rigor de mis enemigos, pero airado el mar contra mí y los vientos contrapuestos, al descubrir de esta yola los edigicios soberbios, las olas del mar furiosas, en un instante se vieron, batallar sobre las nubes. desarbolada la nave, rotas las velas deshecho el linión perdido el porte, turbados los marineros, desalentado el piloto. rocando el mísero leño, en la junla de las ojas, o en las iras de los vientos, el que haer sevio penacho trabusa pompa del sierzo, hoyen un punto se vio, él a arena monumento. de suerte que en una tabla a pesar de los adversos embales del mar pudimos, Yo y ese criado, espuestos al raegor de la fortuna, salir, gran señor, al puerto de ese monte sin saber en qué reción de majerio, cestamos dos días a que obligados del sustento, buscando alberque rendidos del cansiancio, descubriendo de esa cuenta la grandea por morte la efijo a l iempo quegundo el trirte al amar de los que estaban corriendo borrasea entre los destrosos sien la cos entre las conjusas doces, aunque sin alma los ecos mal diztintos pude oír de una mujer que a los cielos favor pedía yo entonces, en del fin humano envuelto oraconal salamandra, goljos de alcritrán rompiendo pude llegar a la esfera donde esotaba un ángel bello entregado a un parasismo ni bien vivo ni bien muerto a mis tratos lo traslado osado al punto diciendo por doña Prodifio hermoso si atrevido si elsuelto de tan soberano al casar si te paso a tan grosino al perque porque el peligro que tu dida está corriendo a pesar de tu decoro dalisencias para esto? dije y volviendo animora durcar goljos de lusgo pabellones de señira etnas de rayos y fuegos a pesar del apetito del boras jurioso insendio deeste sitio donde puedo abirta de haberlo grado tan alto y ylorioro empeño dar gran señor a tus pies por felices míis susesojos devanta que agradecido como a tu valor atento Eduardo de ingalatera qué oígo desdichas sureio y su palacio te ofnere, por amparo Tus piesve por favor tan soberano en mí no estoy Por sí que ese apamos de la gaña y hemos lado en el ansuelo Sivos quién sois Son tan fue los sus esos rey supremo. de ese loven y los míos de una causa y de un efecto que a no ha ber la diferiencia en su empeño y en mi empeño ser el suyo de una dama, y el mío de un caballero coren fortuna en el agua nono la la dudaba conjusta causa en acasos tan severos si el sus subebos contaba No ola mis subevos pues de mi patria arojado por enemigos opuestosd a mi casad en una nave animada o en un trueno con alma en un bruto dico en quien los cuatro elementos aunque abreviados, señor. con más propiedad sevieron pues siendo juego el color Marla escarcna cura el cuerpo el aire se infundió todo en su espíritu soberbio en este busel ha lado solo con un escudero es capehuyendo la saña de mis enemigos fieros y sureando de chemen olo intrencado a lo espeso un perdoso la valí levantaron los montero pacorsó en su gobo andaban yo que lo mire el prmeno tan velo quise seguirle que inluncado el noble vi de mi furia o del yerro perdiendo altivo a la rey la obediencia y el respecto presipitado volaba y sin poder de tenerlo sin duda que peligrara a no atajarle dijeros unos pastores el pazo y fue señor tan a tiempo que cayendo yo en sus traso me levantaron los eco. de tus boses, y pues ya no ignorabusteesuseso escuraré el referirlo solo si decirte debo que no pudieran logados y aun no pudiera el deceo consederme mayor gloria que verme a lus plantas puesto devanta sobembrioso de la ciera que no quiero que cesle sin mis brasos quier puede ser tan dueño oeellos y pues de los tan unas son las bortunas un pesmo sea el favor que los dos Bodirás, señor los tres supuesto que en este plecto se me debe más amí. que a mi señor. ¿Cómo es eso? hay no es nada como yo después que e el buque ambriento deese tragón y de la dingos de ese sipuloro de presnos los dos de ser escapamos uno paesto y otro rebo, viendo a mi amo desmayado, cuasí de hambre, llconniendo Yo, señor las alquerías destos páramos desiertos junte algunos mendrugellos unos duros y otros tuvos y echándolos en remolo pude peadoso con ellos darle la sopa a mí amo que el mamónsillo más tierno al verle engullir la papa apetesuera el desteto con ella, pues volvió en sí y vivio con que es sierto que a no haber buscado yo aeeste pobre el alimento mal istr la infanta pudierasí Ya te entiendo d parede Y yo ser grata te ofrezco. más vale un tiempo presente, de que un juturo perfecto. Venid, príncipe a la corte, y vos venidme siguiendo. Vamos auriste la hermosa, que confrazaso tan furos los eferrisios de Marte, será bien que estén sus pintos por unos días y que triunfen solos los devenus. dando a Benslado de esposa ei. la mano en casto y meneo ¡Ay de mi Cielos, ¿qué he oido cario Pluvura amor que en su prrendio me consu mieran sus llamas, antes que escuchara esto. yo siguendo al Rey mi hermano, que además de los excelsos favores suyoslos míos, dirán mi ahgradecimiento. ¡Ay de mí, que el corazón se va saliendo del pecho.. O quién por gozos tal oha se volviera eeste extranjero. Con tuzo está Feduardo y hablarle quisiera, pero a ca ocación nos dará el cielo que se pacueso su hermanajo y se lo gren mis deseos. de qué, señor tan confuso tan helado y sirgumsfecto hos quedado Ay camasón, no le handro los efectos de mis ojos que auresiela me lleva el alma. Daeso ellos me lo handho a mí. pero yo les digo delos antes deben alegrarse pcon buenos hajos creo que los miraba la infanta mayor será milormento Si eso fuera así Porqué no le hocole al rey yonjero que auniote ja serca esposa, de vencislao. ¿Qué tenemos el Rey quiera que se case Si hella no quere? Mas esto no es del cuéntolo peor pues ees lo peor del cuento haberlos dos dado en manos del mayor contrario nueestro en conociendo quién eres por ti tocara adequello y por mí agarole No es ese mi ventimiento Pors si pierdo Auristela, Eso en cuanto a ti está bien pero en cuánto a mi estreso muy mal. mas esto a una parte Dime ahora que me acuerdo Si virte, señor jamás retrao más verdadero d plorinda, que el de aquel gallina, en capón encerto o que al Rey saco de la mar por donque eestuve resuelto aquítalle la solana y levantalle el manles para salir de la dudla y pero embo y auenqquiee rala porque na de atrev encelecionve alabra perama qe el cobrer arude tilla mra me hadase eceari será del deseo engaño y pues la florenda de los pieros traidores, quieles fielos de los infames aceros, de mis enemigos ella mi trono, la lasio y setra quién duda que de sus ias será desvojo sangriento. en fin vamos a la corte de mi enemigo supuesto ya en desdhas no cabe cntn castoas Sígueme, pues Ya tesigo mas si no me engaño pienso que por sus paros contados vamos los dos al deguello. Danse y sale el senescal y Lidoro. Su majestad dios le guarde de llegar ahora de fuera acaba y como al que espera siempre le pareselarde cualquier instante ya llego adiz currir que estaréi impasiente más yabéis el motivo Sueeste pliego tanta priesa no me diera no dijasón me causara que su majestad bajaras cuando más questoso fuera pero bienido mi eealtad el cuidado con que vengo un punto que me de tengo sin darle a su magustad. las notisias de cuidado que le traigo me parece, que ni sirve ni obedece me amor a quien me hamandado Botisias de tanto peso son las que traéis Y tanto que al Rey le causara espanto con esperar el suseso no os despacho Selio. No pues ¿quién os imvíadidos yo soy el que me invió a mí, mas digo mal Manricardo que oy gobierna Albanza es quien me entrego este fliego. Bien. Ya de esa vos, aunque tardo el discurso heprevenido lo que en él podéis traer deseoso de saber. a lo que vengo he advertido que está el sinescal no es mengua que su celo o su lealtad quiera ver la novedad mas no la dirá me lengua hasta que al Rey ensumano entriegue yo el pliego mismo impadiente de este abismo salir deseo y no envano por el cuidado prolijo de de sir que es ena impía oy Manrigardo quien lo invía y que no es Celio mi hijo. desedme sin que os asombre Celio no os dio para mí algún plugo. Lamás vi tal selio ni yo ese hombre en Albania he cono cido le ce Por Dios, señor, qué despasio debéis de estar no al oluido entregueis mi diligencia y ver si su majestad Salera, pues en verdad. que pa falta la pascencia Muy fagoso el natural Tenéis sosegad. Sn fuero que el que nació caballero y se presia de leal que viene con el cuidado que yo vengo no se expante le parezca cada inistante el siglo más delatado llegaré a ver si eduardo puede salir a esta pieza le do llegad, ppues y con presteza que aquí, señor os aguardo ¡Válgate Dios, que neutral esta novedad me tiene Pues no sé, cielos, si viene para mi bien que mi mal confuso sl cabiloso va el senescalrima siño que más es mi desadino quien le lleva cuidadoso que la noticia que escriba al Rey Mandricardo, pero hasta ver si el Rey severo o gustoso la recibe no diré de Celio nada cnomiciare aazongo que si agrada la traición el traidor jamás agrada sele el senorcalo y sedi ardo y lamarin poco a poco, ddos se dd a mí leal visilancia el rey ordina que cueso Senéscal se entrieque y el plieso y si fuere de importancia obien contraria o propicia, la noticia que trajere manda led como fuere que yo le dé la noticia Yo estimo que a vos os mandad ver lo que está posta avisa, que sé que dice su prisa debe de ser cosa grande llegad que allí su deseo los aguarda Decie ¿Qué queréis a vuestros gran señor? Pero ¿qué veo al lugar a los pies de tedi de turbe Por eDios que está posta bresca al bella el hambre se asosta porque no hará buena posta quien siempre fue mala peso A qué venís Yo si cuando No es este, Lidoro, cielos!. este plieso más desvelos estáislo que veis sonandozdale l plieho Decid quien aqueste plieso le envid al ay, Cauardo? eras sufrid Mandricardo de Albania El enojo ciego me tiene ¿Quién me dicís? El repedirlo lo en vano si el pliego está en vuestra mano porqué, señor, no lo abris y lo veisdesdicha avara, bien que si esto yo supiera ni yo a vos la carta os diera ni con ella acá llegara porque el orden que traía era de entregarla ufano al mismo tes en su mano Entrigándola en la mía porque salgáis de ese abismo podrís hacer cuenta aquí que lo que me dais amir se lo entregáis al rey mismo. de mí esté bien salistecho y conoje su valor ede que no será traidor a quien le fía su pech rompo la nima as demí Qué bien te entiendo enemigo que el Rey me vengue de ti no es demenos entidad y la novedad que advertido, en los dos, pues está hacido pmí más novedad. porque apenasse miradion los dos cuando con enojos rayos de iras por los ojos uno a otro se plecvaron ver intento desde aquí ¿qué responde veduardo alde Alvania y ver aguardo Quién es quien me escribe a mí Enrico, cielos, aquí poo de Lidoro en ingalatera. Este sano en esta liera no doy un cuarto por mí Mas el verlo aquí que extraño d s e eo y si el desengaño está en mi mano que agoya que no veo el desendaño pues un caballero a quien la invidia delito arrojo de su patria, habiendo hallado Aluerque en enrico rey de Albanía con quien todo su valimiento, sabiendo que tu majesta campaña contra Albanza y que tenía justosmo quitarle a enribo la corona, despusé con Lidoro a a duestra másque este pliego quita placerle con este servicio aplacando pero amparados de la noche, se valieron de sa fugaen una había la ligera, cuya noticia pongo en la de tu mag que con la más pronta de ligencia procuro haber su persona quedando esta corona cade tus vales ordenes, y yo obediente sí. que generoso servirió no más que está sin razón cigándome de pasión me provoca a un precimpicio. si la ley de Meniajero en la ocasión no os valiera, tinta vuestra sangre fuera y pluma este duro acero, que por vengarra más presta a vios y al ingrato pecho que infamia tan grave ha hecho, os diara si la respuesta. Mas pues hay los embarazos, de la ley que así os esenta esta vivora cruenta caiga al sucho echa pedaros. rompees pape y mi lealtad se retira porque receto en efecto que si me enfrena es respecto, me precipite la ira. ¿Qué es esto Nada, señor, porque habiendo tú llegado Ya esta borrasca arvado y si acazo en tu favor fiado yo rey invicto, aquí anduve de masiado a tus pies estoy postrado castiga, pues mi desito, Déjeme llevar pela y el cierto de vir que Enrico piadoso Abrígale goneroco el tósigo que le ha muerto. Anricardo Ya lo sé, y ya hoy también lo que dice, advierte y apersibe. Pues, señor, yuuito que ya el caso todo has oído disculpe en mí lo atrevido un afecto Bien está? pero advirltid Feduardo que aunque ese afecto os llevase falto prudencia, que obrase, Decid vos, que manricardo es este, que en mi servirio tanto se descula, que premiar intento su fe Ya vos este beneficio? Peso, gran señor tus pies por tal favor, Manricardo es, generoso eduardo. un bociarro joben es noble, atrevido brioso y el mayor elogio que hallo es saber que es tu vasallo sagar cuerdo y animoso, Dígabo en tanta desgracia solicita arrestado un hecho tan arriesgado, por grangcar con él tu gracia. de Albania es gobuernador pero lo es con Advertencia que en su nombre la obediencia vengo yo a darte, señor, pues es tan noble su aliento que escuya esta vanidad, hasta que tu majestad se conceda el nombramiento. Yo Lidoro le agradezco se det de pero hasta ser conocida su persona no le ofrezco ahora más premio a los dos, que aquel que viere propicio. que conviene a mi servinio Feduardo, y así vos Mirad inguiria y vid, quién es Manricardo y sí, podéis por servirme a mí que si le haga esta merced. y en los puertos más verinos prevenid que durgaleras se alisten las masligerazo y que por vario caminos sigan a endico veloces pues deera por su persona cuanto vale mi corona Sáplate es epardecoses Vedmevos después despacio, que os aguardan mis despelos. tu vida guarden los cielos, haced juego que en palacio se le de cuarto aL idoro Senescal el más decente que requiere lo eminente de su lealtad y decoro. Yo sé qué fer irofieras ole Lidoro estael tan harto que más bien que darle un cuarto que verlo en cuartos quisieras. Yo el ravor os agradezco Jeduardo que me hacéis a enemigo pementido no acordéis mi crenece, pues veie que no escube en mí y asiol dodad, pues yo olvido callen mis penas aoradas. aquíen casa y no te asombre de qué manos vezá el hombre que quisiera ver que madas descansad lidoos en tanto que yo el despacho prevengo mirad que yo por él vengo, y perdonad si adelancol la os a día Sin segundo es merencor Sin empacho, Yo le diera aeste el despacho camino del otro mundo Venca marín. Ya le sigo pero temo que sin vienda, que esté enemigo nos venda y nos compre otro enemigo. elstrvez de este cruel e deías mi prazaso Ay, señor, que no está el caso para hacer deladrón fiel, pues ¿qué haré en tan dura calma La juga el medio previene ¿Cómo he de oir, si me tiene Auristela presa el almadar Pues a mí nadie me hata y así empeligro tan puerte dela la ca es mejor salto de matas aunque no es digno de bos mi mismo cuarto Lidoro le ofrezco a vueestro decoro. Mil siglos os guarde Dios? Venid, pues porqué deceo me déis despario razón de mil cosas Mi aslención en serviros hace empleoaseenescal más cielos que mi enemigo según del caso se alcanza sa toda la privanza de eduardo que su abrigo tanto ravor haya hallado que el Rey con incierto error a suenemigo mayor, haga su mayor puebado? Mas yo le diré quién es hager porque desta suerte cayaa a impulsos de su muerte toda su pompa a mis pies. mas ¡ay de mí, que si en triego hoy su persona y con él? Sive Florinda a cruel es añadir juego al juego de su desdénu mi labio no lo déclara y después al Rey descubro quién es hará mi silencio agravio. desirvo a Florinda pierdo callarlo, ofendo alduardo quien un medio gallardo, ¡Cielos tan sabio encontraras que hablando y callando fuera que ni aflorinda perdiera ni al Rey tampoco agraviara mas yo despario veré halla en la idealo encuentro, y solicito veré del palacio el sentro, donde forinda se encieras, que se la hallan mis desvelos, no por astro de los cielos. sino por luz de latiera volvirá mi desvarío. con fineza más rendida a consagrarla llavida y a ofrecerla el albedrío. Ya se mintecha Prillantes, pues posas argentadas, que cuando más serenas q abrasadas es cuando, si encendidas, os monctáis más hermosas y floridas. si no ejaláis fragancias, sino trináis acordes consonancias, Qué importa, si aunque errantes sois con plumas de fuego, pues prillantes, ¿Qué importa si aunque ardientes sois conojas de luz oflores lurientes. si acaso de vosota es alguna, la que cruel piadosa, o importuna inclina mi albedrío, con cuidado a obedecer la sey del Dios vendado. decd no me obligue, ue mi amor ni me castigue la confesar en a con que publique que a un hombre adoro y quiero. mas este es Feduardo, Ya lo dige su talle su valor es quien me aflige, aclaulla he inviado, que aun litio lo llame con cuidado, sin que sepa lo llama más que solo el afecto de una dama. más pasos he sentido, si es clavela ade clavela es quien en tu servirio se discura, scero. hablaste a Feduardo, ael entrar en el cuarto de Eduardo, el recado le di, como digiste, y no le precuniste? de que una voz sonora el senucho sería? Seño, y hora advertido le dejo y al instante, vendrá como le ordenas, sino amante, aenporota puesta Florinda y sarinta Te conocco Feduirdo? No, señora, que llegue tajada y así le hable, Sabe de que aquí le aguardo? Así quida prevunidlo. que desde que está enpalacio siquiera un pequeño espario no ala elado concedido para hablarle coduraley, sin que ninguno nos viera? para que de mí supiera, y supiera como el rey nerio, amante y porfecado, me sigue la noche y día sale el prínsipe todo eso, señora mía, decircelo ahora cantado. flores de esta espera bellas de ven que conbanados candores prorolado el depo queréis presamos oocrellas. decid si las risias huellas, O bienla florida planta, sobre vosotras la infanta puso, porque si os piso no al miraré roresyo. que tengáis estrella tanta. bello dos el de esmeraldo que de matires vestido formade un cielo telido de rosa, carmín igualda. si porferida luiy nala te eligio esta noche el celo de Margarita mi anelo bien podrá decir y bien que si ha ceñido susien que eres pabellón del cielo. malde amante se acredita quien a tu amor desespera estemo que le advertiera tu afecto que margarita es mi nombre y que o soy, quien al rey saco del mar y así no podrá ignorar de que yo empalario eel loy, aunque no me vio después. ni a mí quedes de ese monte donde fue tu paetonte y donde yo supe que desigicio aquí este cambrad daré al viento por si atrao su persona este señuelo, si no me engaña el oído allí parece que di gente si la noche no me miente, allí que hablan he sentido. canta elavela por ver si es atrativa tuvoz sonoro imán que veloz le traiga ya. Puede ser? que esperan alguien parece pues han mandado cantar con que aquí no hay que dudar que la voz la seña ofrece dor medio de los dos llegue alpano Peduardo y camarín cuasi es en un sitio mismo donde le aguardan las dos confuso vengo, por Dios, con el babel de este abismo y dudo sin que me asombre a la que primero acudas si a la que me llama muda o a la que me dice el nombre dudar eso es necedad cuando estamos dos ados parte las señor, por Dios, y dame a mi lamitad. creo que anda gente quí pues no pasemos de aquí. Ya estoy como un cepo quedo. n teso olan ejan al viento sin duda sena será de algún cuidado a da clavel a luvoz al viento. humilde quiloberillo, emonta el corto vuelo sube a ser a la estera amiliele del sol y flor del cielo, y vueva clavela es la letra Clavela dijo desvelos, Aurístela es ustajad, cielos, Flecha es su voz que penetra abrasada el corazón, parecióme del intento, y por esola di al viento. y amor vino a su canción. lamenta el ciene, señora, l hab cuando canta más suave el fin las timoso de su postrimera hoja. no tú así divina Aurora, pues tuvoa, dulce y sentida hace al contrario la crida, pues su armonía me advierte que huyó a su acento la muerto q vocimal Vve vos pante tirano, que otro llegó por mí a hablalla. Eso fue, que esta batalla de la gano por la mano. que sola ya mi esperanza Vivitra tardania tenía no debáis culpar, señora, mi tardanza, si es que miras que a mí me parece un sueño esta feliz prespectiva y el temor de dispertar es remora que me quita gozar más aintes la gloria con que así no es culpa mía lo omición, si me amenazan, siendo sonadas las dichas se despierto mirar vueltas las glorias, en fantasas. cuando una lozos condure cuando una dama os invía a llamar ariego suyo y para este sitio os rita. cuando un jardín es el más cuando en su margen tranquita una ninfa el puerto es donde vuestra estrella os quía cuando nave racional suscáis sus ondas floridas. con un favor por pidoto, y una esperanza porquía. no tan dormido navusa no tan aciegas camina quien seguro no rte trae y quien sigue estrella fija. y así adlvertid Feduardo, bien lo recelaba el alma. que esa disculpa es muy fría, pues sería otra belleza quien divertido ostendría. así verá mi rerelo si tiene amor. Es tan linda del galán la entrada como hagan que lo de la dama la salida. el corazón el el pecho contra mi guerras publica y en un babel de iluciones con todo un anismo lidia. si saber quien son los dos. serán según me los pintan mis flores, el un fullero decitos que amor tiene cuinta para el parto de sus celos. y ella alguna humana Arpía de estas que caran al vuelo asombras de una deuna Mantilla con un corchete por rebo y un candilezo por siga. mas mira que allí la otra pellas de Alconia tetiía. envuelta en un panclo. pues llega tu llega y deja finas disculpas por mí porque necedad sería dejar unlance como este sin castigas la osadía. Eso haré, por ver si puedo de estas dos perras cactrias si a mi señor la irolla amí ne te que lachiña ib aquesta nieve tegida por ver si su fuego alcanza que a su impulio se derrita ya qui en llegar tarda tanto quien su llanto les motiva. llega el liento a Quie el cielo que a otro aguardan sas pues la ocabón convida por sabir qué es esto, no será error que otro me finja. allá voy mas vive Dios, que oro per, cayó en la liga cuando el cielo está horroroso amenazando ruenas en señal de paz divina ostenta el arco glorioso. Tú así, de tu cielo hermoso de nieve ese iris destierras pero en obstentalo yerr si el efecto aprecustar porque aquel prencete pares y el tuyo pública guerrás Dices bien, porque enojada furo tanto tardar me tenía, ma yo en qué querrás publico. cuando a un hombre se le ausa que salga solo a campaña y de noche, significa desafío, y si do fuere advertid, aciuño en igma, Vea prodigio hermoso que es la juntaja conocida. del aliento que me anima más que una vida sin alma que vos ya tenéis rendida. mas vos traéis en defensa vuestra y en ofensa mía dos rayos en veutrolosos un argón, en cada niña, en cada mano, una flecha y por rma más noriva una vida con dos almas o un alma sí, con dos vidas. Mirad, pues o acombro bello, Qué pecho habrá que resista tanta imvasión, pero porque no tengáis a cobardía, retirarme sin reñir. desnudad la espada limpia de vuestros dsos hermosos. que ya mi pecho se aluta por no morir de cobarde, a rerebir lacheridas, de sus niñas soberanas, pues su soberanas niñas para dar muerte más armas no han menester que su vista. a tan polícilo estilo a tan cortes briadría qué responder no faltara mas porque me da más prisa el cuidado con que tungo, dejaré para otro día siese y puesto que ya oldiría quién bellama de mi parte mi nombre y sureco omuta mi labio aquí el repetirlo, epuuito que son tan hijas de una propiia causa tús, faciday y mis fatigas. el clemientoesto que unas mismas no sosiendo parece son unas mismas. puesto que el Rey cal tirano, pero la cinta advstida fasirta dio a traidor, Vive Dios que es margarita. sin cullado de que nadie nepueda escuchar Duscuida Señora Puesto que el rey m voy otra vez repita. ave que la vida dis ya esta evidencia es más fija Pero ignoras que cruel quisarme intenta la na pave mi fumitida quien quiere ser de mi sunor hombida pues decde el initante que apalacio de la orilla del mar, mi trajo y que yo le dige a la Infanta misma que era mujer y que el rey mevio de mujer vestida, con inetancias tun amantes con Andes etan ripetidas, que su oción y pporfía es roca opuesta a la furia de mi desdén y mis iras. y así, porque no te quejes de que no te di notirias deel rieigo que ya no ignoras del peligro en que me miras, te llamó aquí para qué bueques penetres y midas sagas prudente y manoco con que evitas tal desdicha. Pues si sabió no la estorbas pues si cuerdo no la evitas. tu ofenia será ecidente. y mi delhonra más fija. ¿Qué escucho amor quién será esta uluora atrevida a quien este ripid ingrato, su veneno comunada? con mana veré si puedo saberlo, porque a la herida del intendio de mis celos vuelva su amor entencia la arediga está muy discreta mas no está muy entendida porque hablarle ay a mi almo no sé yo que la motiva. sino sombras por aquí no encuentro más y más mu admira que no encuentre con un cuerpo donde tanta sombra avisa. mas hay que ya de con uno, ropera s euesta aquí. ¿Qué te irita cura sombra en cuerpo soy sintono le ma verdad, con mentira se haré siendo con verdad mentin. Luego tú eres camarín como aquí faltar podría un camarín donde hay tanta imagen de bulto viva. Pus no me das mil abrazos sar de llega abrara a tu jarinta Ven hablarás lamarín a tu señora y la mía pues ¿quien hallé con curtico habla es su hermana florinda. Qué dices planta con bobes. lo que oyes tronco contrijas. yo deliro o tu sueñas, Esto el cierto? Vuelve aprica Sieso a auí y di a tu ana que no te unrico yacentra. el que allí con ella habla pues búrrico a m me envía a decirle a esa, señora, que esta noche no podía hablarla, porque ocupado, Geucardo lo tenía Vuelv, pues y adiiértele esto. porqui e el demonio tira de la manta y ella dice lo que el aguarda que diga se acubo aquí la conudia sin julla, silvas, ni crita que deies tucha con dragas. lo que oyes pez con basquiñas. la ne de Señora ¿Qué es lo que quieres llegue es que no es Enrico a quien hagías que day necia? Lo afirma au la marín o, pues calla, sin darte por entendida. Qué amor tenéis Sí, señora, Por mi vida estimaría, saber quien es vuestra dama Yo la abrasaré de envidia pues se logró la ocasión, HAy clavela, que encendidas llamas de celos me abrasan. Decidme quién es Vos misma Pues vos sabéis quién yo soy Con verdad tan conocida, como el nombre lo dirá Decidlo, pues Margarita. añadamos fuese al fuego, yagabe dil amor ceñizas. de gare que oigo pedares yo muero. ¡ay paciencia más sufrida, que la mía, que esté, oyendo a mis ojos y a mi vista, tal infamia y la consienta extraña y rara armonía me hace adoración tan grande pues siendo ella tan altiva y vos tan humilde como Aquí me afismáis? me admira que en pecho tan bajo quepa tan arrogante osadía el amor todo lo iguala, Ya esto es más que demasía y en mí es más que sufrimiento panad porque ue ya sademás de la atención las inclitas prendas misí no castigar tal infancia si no es miedo es villanía que tanto el rey os persique Ya os he dicho su portia flr ei. pues si mi pedro remedio el mejor que yo os daría fuera el ausentarse así si lo admite la sed mía templará que en su blanca nieve estas sedientas fatigas Pues disponed vos el modo así es fácil que consigan mis engañados deseos saber quién es En dos pias hijas del vetis veloces antes que el aurora fría rompa sus luces mañana lo frondoso de una quinta de un leal amigo mío será esfera, bien que indigna de vuestro divino cudo. de vuestro amorque prevenida os seguirá mi esperanza Qué intentas, señora mía, esato Saber este hombre quién es Yo estimo que margararita, también y sus finezas gaste Si vos lo sois en que estriba estartondeando mi pecho pi Porqué maldad tan oída no quede sin el castigo dea e Saura estorbarlo mi aiero tenen el prde ¡Ay, señora, ¿qué desdicha Yo así sabre embarazarla. no hay quien solorra mi vida? sale dele parece que aquí da voses una mujer afligida. perdonad que una mujer peligra allí, y es de vida atención favorecer a una mujer que pedigra. llega el dey que no te acabe Cien vano. reciendo así mi valor castiga quién profana estos jardines. buscandos Julia, Lisarda, Camido rey y el priy Sacad luces aquí presto. de qué, señora te irritas? sale con ae criados y todos Cielos, Florinda tu palacio? bien mi sospecha acredita ver este cazo a tirana. que raestraño páis haría si Apeles viera estelance. Aurístela, que te obliga a dar vorcir senugantes todos calláis que hola día es esta quién ocasiona Infanta esta lid? Yo misma. de qué suerte Como estando en el regaro, dormala deela criada esta noche al comparde la armonía peno e Audremente repetía tan llevada de su stiento. tan maniamente dormía y tan quirta reposaba. que a no a saltarme atrevida la fantasia de un sueño según estaba de denuda sin duda, que así me ha llora es crepúsculo de eldía. Pues ¿qué jonabas? Soñaba que segunda vez me vía Salamandra racional, entre las llamas activas del intendio y qué turbada muerta torpe y afligida al huir el riego hallaba entre golfos decencias a cada acción un curibdis y a cada payo un excila. con que alvirme de esta suerte aunque la lengua impedida del temor quizá del miedo deel morir, rompió la fría. cadena quesa cercaba, y en rientos desprendida No hay quien mi vida socorra dige apenas. Cuando heridas Mirorejas decía llor. me hallé en tu ámparo a enemiga que me obligues a afirmar pluquiera homor que así fuera. y creyendo que atrevida vanidad de su decoro el sacro cotro rompía al primero que encontre sacando la espada limpia castigar quise su arrojo. Yo traído decia misma presunción, salí al jarden, a amgarar, señor su vida y desnudo el limplo aiero a no embarazas mis iras tu real precencia sin duda sucedieran mil dudichas. que acleste traidor me obliguecas? a encubrir su infania impía? del mismo iento mi espada fue gran señor conducida a este sitio. Habráse cuito más bien sonada mentira ni soñada más a tiempo? yo de tus quejas traida Llegue aquí, por ver señora, Si mi lealtad te servía más cielos, Lidoro aquí? mucho temo su venido. Amor florinda en Pasarioz Qué atentos, cielos que miran a Margarita lo dos. y ella ¡ay Dios, que embeberida sieno e a queen mana imagina de uno y otro, si será. Amante de Margarita alguno de ellos? Mas yo con cabecla prevevida Sabré ¡Ay de mi, sicito es cierto. Auristela, en fuerte lidia no puso a todos tu sueño. pero puesto que ya el día señal dejar nol ofrece a tu cuarto te retira Vamos todos que ya es tarde, y tú, Feduardo mira que ela tirana que ves si fleriada echa belleza divina. que el corazón me arrobado. dicedo así y que permite o dolerte de mis ancias, o darme la muerte impía. vuetra Alteza se recoja si el que advierte que peligra su salud saci que la vuestra podéis mirar, que la mía Yo tendré cuidado de ella, ya li vuestra Alteza siga a mi padre, pues le aguarda, ¡ayo burísima muida que matas con tal echizo que no se siente la herida. No seartan mis tristes ojos de verte hermosa, Florinda que al peligro ahora en mi vista. y doy que ya nos veremos. ¡Ay bellísima enemiga, si con los ceños halagas, qué será con las caricias Señora el cielo te guarde, y siglos eternos cuvas. y tu Feduas yo mío verme y hablar solicita ¿Qué hay más que admires aun que discurres y imaginas a enemigo, Vive amor, que yo vengaré atrevida Los celos que me causáis, A Diós lamarín Sacinta daces Vete y no me hables, que hay más Diesgo que esque ves y admiras oigan, y con qué atención que barriendo lac esquinas de los pos de su amante. si fue dejando en suniñas, jarinta el alma. mas yo sabe la carsela impía Amor, porque me apricionas los pasol que irme nuquitas, Ya no me hay desengañado de lo que sabes quería? Pues ¿qué ne quieres ahora? hay alguno alegaría, que hacer en defenia deeste villano Si me replicaso Parece. Pues aquí espiras? hablar conmigo, por es pudo ser? Mas por tu vida quién ese hombre pudo ser? el desueria sería? pues que deba al de suería en deslurir con tal ira a Feduardo? Quién podrá ignorar su malicia siendo el príncipe mi amante. pero si este no sabía que hablaba conmigo, como esta firción fingiría. pero degemoso as porque la pasión me obliga a presumir mil peares ya creer mil groserías. ea ¡Ay Dios, que seva, Señora, ¿Qué quiréis? Yo? Sí, Oye. mira? turbado estáis recobraos. porque advirtáis otro día de que yo soy auristeza y que no soy Margarita. auriste la adorada hay alrrate al Aarirada si por dicha o suerte mía eres tú la misma dama que te engañas a ti misma. aunque tan cauta todores y aunque tan cuerda dofingas, coronaré de vatorias mis esperanzas perdidas, Ven la marín que entre tanto tropez de ancias y desdichas, deeos confuia llevó una dicha Camarín Clavela hermosa, en que tienes divertida la memoria que de mí No te acuerdas? La mí la tenía, puesta en ti con voluntad. Yo creyirá esa mentira a no estar falta de fe. cana de esa verdeba sobrarda a notederfe esperanza, llato soy yo tan caritativa que si me dan ladoy luego. como por tuyo me admitas verás aquí una condia de amada y aborrecida, pues empiera a darme parte de be amor De esa partida jamás le di parte a nadie. pues si no day lo querida En qué se conoce? En dar en ser nuvo seremitas alloras mi sitras qe su Esto se quite senusaden de la culta le falta Es muy buen regado para amor esa comida. pues no lo me llanto amor. no que lo que bebe es risa Pues yo diré con razón Pues yo con verdad diría lapros de mócritos, fuera osos deráclitos, quita.
JORNADA SEGUNDA
arnada q salen el vey Feduardo y lidoro Rende, señor de esta suerte con tal sigencio y Anelo, nos conduces, qué desveso te obliga a Exteso tan fuerte? pues apenas se divisa entre laos y asombro tanto si es de la noche este llanto des de la Aurora esta risa. preveniste que tuviera con recato lamarín ay postigo del jardín los caballos Allí espera advertido y uun cuidado, a la man Y aun desespera por ver que lo tengas sin comer, con darle tanto bocado. confuso, señor, aguardo lo que dispones o tordenas? Divos, gran señor tus penas No sabes ya Feduardo como a Margarita hablé peroyo anoche fingido, a quien ella prevenido tenía en el sinoYasé que la hablarte en el jardín que lograste su favor, pero no acanso, señor, A qué efecto finia que fin estos caballos prevengas, tiernamente se quigaba que yo la soleritaba para qué dudas no tengas, y de dería a su aimante, que de noche no de día mi necia loca porfía la dejaba un solo instante. dio que pasá libraríe del rey la dive remedio, Yo astuto respondí, e medio mejos qué hay es absentarle. conredioto su pasión que amor cuando un pecho entriega a su prsian a sí ciega lolojos de la razón la disposición a míí me dejo, y para esta hora previnida está, no ignora Quién esto ya advierte si tendrá un corazón soliego que en sueojos bellos arde duir que la dios se tarde para templarse en su fuego. Tú Feduardo advertido su amar te te hde de fingir como él la hasde hablar oi. y valiente y atrevido en elos rayos veloces Ya has de llevar con cautela a la quinta de Auristela que si acazo diese viores al conocer el engaño Nada tienes, que temer pues de mi brazo el poder te asegura cualquier daño. esta llave es del postigo Feduardo del jardín, donde tiene camarín los cuballos, Toma amigo pues con ella sin fatiga cuando ya quieras marchar puedes volver a ierrar para que nadie te siga. tu Lidoro con denuido si al guien lo intenta estorbar anadie diges jaa de esta puerta, que aunque duido ser yo quien yo estorbe hallo, en el duclo de la ley que debe escusar un rey lo que hacer puede un vasallo. ali veré de esta fiera cuál de los dos el amantes quien verle el semblante en esta ocasión juriega. Adónde irá un desdichado aparar que a cada instante no encuentre más penetrante la venda cruel deel hado. y adonde el rigor no es cazo y ya apara de mi ielos que no encuentren murcielos y las ielos a cadarayo. o injuita y secura estrella, que le llevo a Margarita para hacer tan necia lisa con esa pregunta a ella mas la pobre decite daño no tiene calpa ninguna si el rey segro la fortuna de hablar por ti con engaño, Cielos ¿quién en tal rigor cay se habrá visto, que yo mismo he de ser ental abismo el perata de mi honor. Yo he de entregardo aque exclama el desor a mi enemigo. sicado Amor, yo he de ser testigo. de que oro robe a mi dama. y que lo he de consentir y aun ayudarle a la fuga? aSeñor, el robo a pechuga Más bien quisiera madir No me respondéis? No habláis? nuno ni otro en mudenis? En qué pensáis que tenéiis si del que tanto los dos calláis? que ha de responder, sintiendo el que callando obedece que ha de hablar cuando se ofrece hablan aqu y sale el que calla obedeciendo. Nitela sola sin que el lueño haya podido. a vasallar mi desculo, combatida de un recelo, si de suelado el sentido, dejando el lecho amoroso sin repozo ni totiego acite esjarao a sabir llego quién me quita auel reposo. Margarita, a quien clavila Finre sordo espía nuda oblerba la noche y día sus acciones con cautala, me dijo, qué preturosa al jardín ahora payo que oculta una luz llevó recatada y cuidadosa. cuidados de amor sin duda son quien la obligan, en fin, a basar así al jardín, atrevida sola y muda y asi yo en medio de tanta confusión, lungo a sabes Qué cuidado puede ser el que a esta era la levanta quiero con ricato andar. pero parece que allí he sentido ruido, sí, pero me puede engañar entre confusiones tantas de las plantas el ramor, mas no, que ya es este horror más de pasos que desplantas. advierte que allí de píes se oye un movimiento tardo, Ella será Feduardo Llegata ¿Quién va quién es? quién en esta niebla fría espera con fe segura de lueso le amanezca hermosura el sol, mucho antes deel día. No eres Margarita? Sí ¡Ay de mí, este e Feduardo pero con firmarso aguardo fingundo ser ella aquí, pues ya de sta cazo infiero que a la espera y que ella osada vuene aberlo enamorada. Dime Baulisco fiero, si supiste en el saraín de que anoche no fui yo el que allí contigo hablo Como esto así lamasín a jarierta se lo dijo ya ti ella a que tuer yonin asruego t honor y mi vida a tan prolijo Exieco te prevpita que temovico o dura ley, mas mira que llega el rey ¿Qué oigo amor? Uen Margarita. en que ho detenéis? Mirad que es tarde fedyvamos, señora, que ya el ristro del Aurora con laciente clardad da anuncio de su venida, todo previnido aguarda Vamos, pues, que te acobarda O suspende ¡ay homirida, que yo ledo de esta suerto violentado de un rigor este engañando mi honor, para entregarlo a la muerte. pues donde inten contigo llevarme Qué te descula a la quinta de Auristela No lo sabes ya A enemigo. confusa el tazo me tiene y tanto que ya no sé Cómo ¡ay Dios la esterbaré mas ya amor me lo previene. tu nombre saber aguardo porque al cartu desatino que tú no ere imagino enemiga soy no ayomore nada tu pecho supuesto, que vas conmigo. ¿Qué precto acabo mi amor El nombre pide, gran señor, porque imagina o se reresa que pa engaño con cautila Mira, pues que la diré? qué nombre la diga ignoro Pues si el suyo acie y él no es su amante, error crues eáSi da el de Lidoro y el al contrario, importuno el absurdo será, pues lo mejor de todo es, no darla nombre ninguno. que la he de decir, señor? que siga tus pasos muda que allá saldrá deba duda Seguid, señora ni amor ferade Ya para cuitar el daño es fuerza que le repita que engañarme solicita. el conocido el engaño de sus aiturias avaras pues si tú me amante fueras no tanto el nombre encubvieras ni tanto te recataras. haga Feduardo alarde una iiosenta osadía, y alevemos más porfía. Vamos, señora, y no aguarde cal res que me pase a una viosencia, cuando quizá es esta absencia disposición de tu guito. Daré voces De eita suerte se cuitará tal agravio Eduardo, Enrico Otavio traición, traición. Mira advierte, quieio el queror publicar tu afrenta, Ven Feduardo que hoy nuevo sol ver aguardo que al nacer, caiga el el mar traición traición. ¿Quién se vio en lanre tan temerario que m hermana a mi contrario a sobar ayude yo. Elo es, porque en tan bambolla Sevia sí, porque acombre que robando bien un hombre li hicieron perder la polla. mal ir trailos dos nuagrada por ver en líd tan esquiva, si esta es forzada cautiva viéndose libre es forzada. o poder de un rey tirano pues por más que injusto yerra no tienes sobre la tierra sobre ti dominio humano. sólo esta luce con afan escribir podrá la fama que robaron a una dama mas si no miente es cuidado pacor haría allí he sentido lef divertida me ha tenido un pensamiento encontrado por ver que e notable empeño el que impiendo, Pues no dudo que ser eduardo pudo el de anoche y e duspeño oepieso querer resuelta y restada conocerlo, pues osada su pación, sin que el desdoro le enfrene del jundonor, puede ser, aunque me enoje que viendo el labce se arroje a cometer un error. en eita florida alfombia es donde me espera creo, pero allí de un bultio veo que se diviia la sombra. ya más propinio se ofrece el runios y en lo remisa que su planta el jueio pisa que e una mujer parece. llegan aes Soi vos caballero, ¡ay Dios, el que quifino me espera Mas ¿quién austa hora pudiera estas aquí, si no vos. trayya, las gallardas pías, prevenidas vuestro amor en cuyas alas mi honor dtose se libre de un poderoso? ¿Qué oigo, cielos, o yo sueño o aquí se ofrece otro empeño, semejante verlo oso No merescondeis? suspenso y en hablar, remito estáis? sin duda que no escucháis o vo no sois el que pienso. pues ¿quién pudiera, señora, estar en esta estación Aquí, sino el corazón del afecto, que ol adora. Pues para qué satisfecha que de yo aquí, no os asombre decidme si vuvitro nombre? el injuita esa sospecha mas con nombraros, infiero que mi verdad se a credita Pues ¿quién soy yo. Margarita. elverdad, pero primero que yo me arroje a ir con vol. Quién sois me habéis de decir Yo no puedo discurrir que en ignia es esta, por Dios Ni sé que decir me atreva oyo he de creer en tal calma sacad que el Rey se dejó el alma del cuerpo que allá se lleva, o según el cazo asombra he de creer por losa nueva que de l alma que el rey lleva la sombra alá se des vuestro nombre recatáis Yo veré si me engañáis. ¿Cómo ha de ser? De esta suerte ponede la senterna en el ostro y se supend y es se la quite y se la pone de ella en sacara pues también el ansia mía a devir en tanta calma si eres tu sombra con alma oanimada fantasía. más Florinda el pecho exclama, más lidoro, duro afan, tú aquí, buscando a un galán? Tú aquí aguardando a una dama? no basta di, que el riaor que siempre contra mí tienes me tenga muerto a desdenes, sino que al rabioso ardor deel celoso intendio activo quieres enemiga fiera, que alrazado en suira muera? hasta cuando el ceño esquivo de tu divino senillante ha de olservar la fiereza. cuiendo ingrata tu belleza premiará amor tan constante? ja más, porque si violenta en aparible vonanía siempre mire tu esperanza, Mira que será en tormenta y más, cuando consido pues porque Enrico mi hermano tenego mi mano, fiero traidor, aleve y severo tú con otros desdeales como celio y susparciales revolviste el rey no entro. y aunque porcito mendigo sin cetro, reino y poder mi hermano se llega aver y en poder de su enemigo? y aunque arieigo está su vida orque quien infiel altivo allá a su riego intento su muerte a su salvo, no dejará a la lungativo de solicitarla, pero todo alleve arrogante, no ha de ser digo bastante a que mi dedén securo deje de ser quien solía pes sientones por quererme sin agravias ni ofenderme tu cariño aborrecía, advierta aleve tu error Cómo será ahora cuando tecitan mi ojos mirando con semblante de traidor. aguada ingrato homirida Mira que es rigor más fuerte que me des tirana muerte y que me deja la vida con el llanto y el lamento que es imprimir en el cuento los suspiros, si, y el llanto. pero como mis enojos a vista de un duengaño tan horroroso y extraño no echan fuego por los ojos, mas viven elas hermosas salamandras luminantes que cochas plumases radiantes son del cielo marigiotas. que ha de ver esta arrogante en mi venganza y castigo si es mejor para enemigo Lidoro, que para amante. aeQ sale la marín y Feduardo trayendo a Auristeza cbieo Dime enemiga, a que efecto de ese puejureo volante cubrirte ael alba el semblante, de tu rigoroco aspecto no supiste, di, enemiga que no era eso a quien hablaba tu amor? Pues cómo, di acaba porque yo es salir conciga decita duda dispusiste coral que cauto te habló. esta juga? Di que no engañosa lo supite. ela curdld acredita mi cuidado, pues cosige que a jarinta se lo dige y ella al punto a Margarita a la ces que au jurarlo podrán Pues si esto oyen, como están tan callados tus sentidos ¿Qué no responden? Quizá se aumenten tus sentimientos, si responden mis hientos, que sentir más podréya que lo que estoy padeciendo cuando dejena tan dura es la ciusa tu hermosura Ya por ella estás viendo qué perde cuanto tenía dominios, patria, riquera pasarios ponipay grandeza, per seguidos de la impía Sed de enemigos osados espuesto, cómo yaves de la fortuna, al traves y a lus iras de los hados. pero en pesar tan ancioso lo que más llegó a llorar, es el llegarte a mirar, amada de un poderoso. del Rey digo, pues el fee el que anoche hablo contigo por mí y el que ahora a enemigo te trajo a ute sitio, aquí tu honor, caudo a dispuesto la sea sacilfaga infiel mida enepique cru en el lance en que me has puesto. cielos en que la curinba depenas estoy metida y tanto que ya la vida apenas tiene distinta, me ed habir en la batalla que me espera, Pues si me halla mui hermano, en cazo tan fuerte yaclarada la cautesa se ve el amor que le innita, en lugar de Margarita en los brazos de Auristela? ¿Qué hará soberanos, cielos? que he de debile es Mas lo que más siento es que estoy más llena de celas. que el Rey en fin nú ha traído aquí para tal maldad? si ingrata y de mi lealtad, para escayo se ha valido. y también de mi cuidado pues yo el cuidado he tenido a los pies que te han traído de hacertes dado un bocado. conocioce que fu Buuno lo humilde de su viosencia le cengendra esa obediencia criarlos con mucho frino. mira que el Rey está aquí. Feduardo Guan señor, donde el divino esplendor que aaora mi treneií que clivie y dosatra sigo tiene tu lealtad fed aquí Elta, señor? A, ¡Ay de mi Ca en vano el temor mitigo. si piedad es de tus ojos cabrir, señora su fuego si veno ela lleoro secer o abrasarme en sus enojos. Yo agradezco los antojos deete afectuoso empleo mas yo, según ardo creo. que el maños al Apariencia pues quemá con más violencia y en ciende, con mMardesco. yacicia nube tegida de plata, carmín igrana, de tu imagen soberana aparta hermoso homiida. que e ventaja conocida cuando ya me tienes muerto que tú con el triunfo cierto mata con tanta defensa y yo eopuesto a tanta ofensa, este a cuerpo descubierto. Eduardo poderoso cuya frente esclarecida siempre secua ceñida del sacro laurel dichoso. no el timbre de generoso con que te aplaude la fama borrar quieras con la llama de un inentivo deseo, porque civilla no trofeo, vender violenta una dama. Bien puede si tu favor sepultar tan fiero espanto, y pues me dule tu llanto, Duélete tú de mi amor. enco, señor intenta que yo me duela de ti, y no me duela mi afrenta. que haré en lid tan peligrosa Cielos, mitigad su llama si te soplaren la dama valerte de la forzosa qué advertencia tan villana han de sufrir mis enojos que a mi vista y a mis ojos el honor pierda mi hermana? hacer hombros de marido y así en flaquiza tan gorda haciendo la vusta sorda sabrás hacerte sufrido. es vana tu persuasión pues por más que solicitas mitigarme, más yrritas el fuego de mi pación. y auyo Detente aguarda. o la vida perderé. Pues yo hací lo estorbaré, Amigo esa puerta guarda. luchando Oye espera Es por demás repara que decie modo te erdes? Piérdace todo pues ya pierde lo más. vaa saler pues mi ruego no divierte tu rigor, ya el caso obliga que de otra suerte lo diga ¿Cómo ha de ser De esta suerte E es Cielos deliran mis ojos. hay más extraños horrores, viv cnsisto, que estás flores se trocaron en abrosos. sueño amor, Estrañas cosas, suceden Poque imaginas cuando ves que estas espiñas, ya se trocarón en rosas? extraño verte auristeda en pasaje semejante, que enquía es esta o que brrante Risto, si que está cabtida i qué esecto sin violencia? y a ella piensa una nientra No aguardes aquela ira me jafeque la parieuria. no es ancia menos tirana ni es empeño menos fuerte el que a dispuueto la suerte entre mi amor y mi hermana. esta noche una ciada vo que más garita hermosa solicita y cuidadosa al jardín rugaba osada. y que una laz recatada Llevaba sola al instante de novedad semejante me die aviso y mi deseo queyo averiguar su empleo por no pecar de ignorante con clavela, pues, señor, las dos por la dos diccs discarrimos con valorí mas no pudo en tal horror encontrarla mi cuidado, sólo un hombre si, que ocado me pregunto alvirme allí eres Margarita? Sí le respondió de noclado mi désculo por saber Quién era o qué pretendía bien que ya de su oladía claro se dejo entender lo que el caniespo deacer. con que yo entonces allí por agurar todo el cazo aunque con temor no escaso ser masganta finqi sabir intentacia aí quién era, porque aninusa Castígase rigorosa su osadía Bien está. que, aunque tan cundia ya no os quiciera tan curosa Ve este afecto señor de tan Luriosol descielos pues es un pañal de celoo para la miel de tu amor. apenas vuela la ira lugar de hablarse Repara en el punto de su cara a puesto en ti la mirdii No se empeña tan abara de qué modo aquí os hablara Si agradecida, o qué pía? Yo no alcanzo por mi vida en que os agravie o serví para que hoy monstréis de mí quesía ni agradecida. Muy poco enotado ahora que vuestra vida estimáis alvir que ayos engañáis y aun a mí? ¿Porqué, señora? Que os hagáis desentendido es malicia más notoria mi señor con la memoria perdió también un sentido. Y cuál de ellos el quitar pues un me habrá y no escaso que el pobre ayuna altraspaco por no haber que tras pasar? se al fidada es crebida denestad imaginar, aunque neció que yo mi vida no aprecio cuando quiza que mi vida Yo zobrando elta por vos. no entiendo bien ese extremo? habladme más claro Temo Enojaras sí, por Dios Vuestra rendido obediencia en cosa alguna ya para hablar tenéis licencia. y por mi vida que os juro que nada ocultéis, porque deseo encontrar en que halléis mi favor seguro. Oh qué gran remedio es cielos para ablandar un tumor de aquellos que engendrá amor pegalle un parche de celos fuero en que os detencir No ignota su Alteza que fugitivo del impulco vengativo de una enulaión traidora que tu hermano que Dios guarde hoy en su salacio mismo de quien és en tal abrimo en mi favor hace alarde. Esto ya se vio despario y tú bien lo lue, señora, pues sabe también ahora como en su mismo palacio Cosor influso fatal de mi estrella ojor acazo de las desdichas que trazó sea brega el Apid mortal causador de mi ruiva y por inetantes recelo que de satrador desuelo si tena mada y aunque no teno la mengua de la vengativo acero, temo, señora el securo silo aleve de su lengua, pues si lo advierte olo alcabia el que mi vida aborrece todo este fausto jerere al golpe de su vungamza este rmago que yerela el alma pude ecita con absentarse el pesar. Mas ¡ay divina Auristela, Cómo podrán en tal calma ablentarle mi enojos cuando me tienen tus ojos prisionera toda el alma. como, pues prodigio hermoso un corazón. Bien está? que aunque os dilicencia ya no os quiero tan lirenvoco. advirtid que vuestro guito Fue, señora Yo creí que iuáis a decir aquí la virdad, como era guito. con que alver el duengaño de que ya una si otra vez has burlado mi altiver Mira convo ahora este engaño, cuando os engañe jamás tan ajeno de ti estás que no te acuerdas ahora deellance ya referido cuando colérico y fuerte quesiite darle la muerte al que dices que fingido habló por ti a aquella dama a quien, si en decir, mintió que tú eras villano, No nintió en desirle que ama tu pación a Margarita Dígalo aquel desatino que tu sentimiento fino siyo de su injusta rita a firmedo aquel dolor aquel quejarte a su estrella de haber perdido por ella grandeza y ponija y honor, aquel sentir rigoroco, Ya no está desdicha tanto como el virla que quebrando amada de un poderolo. Esto su puesto y la puesto que en mi palacio se abriga el fgid que te fatiga y que no está manificito, por cuya causa mi hermano por más que ampare tu no no tiene poder su mano. y que tú de su violencia con absentarte pedía buslar las sañas impías, te advierto que de ela absencia Luego alinstante te valgas que si el alma tienes presa en mis ojos, por que decía presión, sin estorbo yalgas, agraviada mi hermosura de tu atrevimiento, ¡Ay, cielos, teda, a quito de mis cielos, mandamiento de soltura. que si en el cazo que toco te dego sin castigar tu oya día, es por pensar Feduardo, que estus loco. la marín Pasa adelante sin que un punto te detengas te ordeno que me prevengas dos postas, luego al instante. Eso a mil días, señor, que lo habías de haber hecho. Qué mal me quieres sospecho pues no te abele mi amor la culpa tuve, ¡ay de mí, que tan airada se fuere no habiera otro riego queve la da el almivar para ti. ¿Qué dices necio El viaje que ya verás al partir Si hay diende que lo baraje. esta absencia ha de acabarme a vista del mal que abrigo mas si llevó el mal conmigo de qué sirve el alsentarme denor servirá, que en lo que intenta Lidoro en ventero Judas si nos vende, cuál no dudas, que no se logre su venta. y sale precurosa Florinda de cara y el Rey siguiéndol de tras Aguarda, Ninfa hermosa, aciana exalación, de me v hosa no intes, sin querer a factonte mudiendo tan veloz el arcionte, Aguarda, escucha, espera, Qué intentas conseguir de esta manera mis huellas fugitivas, fuete que siguiendo ligeras el alcance de una corra ya herida llevan cuerto el despojo de su vida pues ya su ligerera tresaba sin aliento esa malesa. Mas seguro en mi pecho tu ojor pello asombro es tiro hanhecho, pues ya en él tienes cierto deshojo más feliz, pues ya me has muerto tu maguta a se engaña pues mis ojos no matan pena esparia a quien debe rendida venerán mi lealtad con alma y vida noageran convicia a cara suirte. yau prodigio hermoso cuando puedes aun triste hacer teoso, no tu rigor permita adorada y divina marganta, que a quito de algún hado Muera por infeliz, un desdichado, si en nu mano estuviesa floo remediar, gran señor tu pena fiera Yo hiciera desde luego se templara en su nieve tanto fuego, Maseio es imposible, si es que notas que primero en mi pecho queras rotas las nobles liga duras con que ata la grava jura siguida escarlata, que en su iempo seistenta antes que ellas se vieran con afrecita. Eso el querer ¡ay triste, quitarme ací la cuda que mus diste Esto es solo nura, pque faa por tu fama, señor, y por mi fama desarás que e las ondas del tridente encontrara mi vida su occidente, mas si piadosa fuiste no quites regoroa lo que diste a, mi bien, señora, Duélate un rey rendido que te adora Qué intenta tu locura? ser fénix abrazado en tu hermosura. lleguen al paño Feduardo yla María cubiertos las roitros todo el monte hepenetrado solicito en buzca suya y con ella no he eacontrado. cuando estaba prevebida de que que con los caballes esperaba su belleza audo error muy estraño quiene todo el monte parerca quiyá que el norte haya errado y que siguiendo otro rumibo la haya algún perdido hallado. y no dires mal artiita pues con clla el rey luchando allí mi deshonra intenta. este el unlantre feriado que la ocasión y el paraje se lo ha traído rodado. Pues ¿qué espera mi valor. perid floo. Déjame cruel tirano es en vano el reccstite llloo serán mis voces nu amparo. no hay quien socorra mi vida? sale se da si hay, señora, quien birario sabrá, pusto, en tu defenia dar por ti la cuda osado. de nen fes. Cuilla no soco, atrevdo en hufiero y en mi araro castigo hallará tu arrojo. procura poner en salvo esa dama, que yo aquí me quido a estorbiar el paso. jamás mandaste en tu vida más conveniente mandato. iré huyenco ciecos muy lola que no te acaben muiras? llegad todos de nodados que es el rey el que peligra. sale tunitela clavela el sencical y Lidoro que traerán audos aflo rinda y camarín, cubiertos el rostro Gran señor ¿Quién eduardo? el respecto te ha perdido? Este villano es, matadlo si se revite, oprendedlo, las armas da. Este villano Antes qué las de será de vuestros alientos rayo. este hombre es bárbaro o loco piene al valor de mi brazo que en esta ocasión me faltas cabele el dadle muerte Feduardo selante es los cielos me valgan. de teneos, pues mi hermano que le prendáis solo manda quitante las armas dimu toco altivo vano traídos, alevoco, infame que soberbio que profano atrevimiento te infita a emprender tal desacato? Pero ¿quién es ela gente? huyendo los encontramos al salir de aquí y queser en dos velores tregasos el capar en alas suyas quizá, sin duda del caso. ya estoy, señor a tus pies descabre seal a enemiga. Y yo lo hago antes que otra vez me venda el que jamás me acomprado. Ansias, que miran mu cjos Qué miran cielos sagrados mi ielos Atad amigo sencical a lo que os dije este cabo. y veréis si csfijo que solirita Feduardo quitarse la vida al rey? Ya está su intento bien claro siene genescal a ese hombre en el más estrecho espario de una torres donde halle castigo, su pecho ingrato. con más rigos lo has de hacer salréis en sabiendo bien despaño el aepiel que en tus favores abrigaba tu palaño a mí yalicio este judas su gusto si no me engaña mi olfato. Y tu hermosima fiera Vuelve al templo soberano de amor donde le consagre al divino simulacro de tuyojos, no vide mías, Sí, rendido holo caustos. ¡Ay, Eurico sabe el cielo que la vida hubiera dado a lafilos de un puñal antes que en tan triste estado te hubieran visto mis ojos viertan mares de venganzas en vez de arroyos de llanto. con qué dolor que si ablenta. Venid, Feduardo. Vamos tenes ¡Ay adorada, Auristela ay echizo idolatrado no siento el ir a morir a las iras de tu hermano sino el morir al rigor de tus ojos indignados vaya con su amo este hombre este hombre, irá con su amo ya que el diablo así lo aurdido nas cuidado, señor mayo con ese abril, no se vuelva agoito si vuelv marío. desadlo que yo Lidoro lo pondré con Feduardo. guarde tu hermosura el cielo. nujor todo se halogrado que lo que yo imaginaba. Muera, pues este embarazo de mis dichas, pues sin él vere a Florinda en mubraros. fuesa cumarín cama, señora mía, Así cuvas, que este cazo como ha pacado me digas? lani desde el enojo pacado dispuso mi amo, señora, absentade y asentarnos y prevenido los des en dos truenos animados, dcero sleso al reir el alba A espario camarón, pues de es modo sin decir nada tu amo se absentaba es este dime aquel amor abrazado en la luz de mi hermosura es este aquel dulce embargo de mu ojas Camo ¡Ay, señora, que el corto sitio ocupaño qué hay de ede palacio aquí loviño el popre regando con el papor de sus ayes pues pudiera pordo amargo, servirle tal vez, señora, de acibar a un boticario. confuando luna avires tu amor y de mu pecadas me arrepienta yo también como él ya lo estalla, cuando páramos en este sitig y paraquelcam nos paramos para volvirnos acasa pero estorbonor el payo ver aquí vuelto en tarquino Gran señora, al mi la hermano. y de quien De Marganita, ¿Qué el lo que oigo, cielo santo lo sagrado de su honor profabar quiso Eguardo? Como gente de corona quiyo entrarle en se lla sds pus erigon mi amo. Pues si tu amo la robó para este fin como solo, como osado quizó embarazarlo ahora, que seyo Sí por uulado te reventará el secreto. el publicara tu engaño. Camarín esta cadena áciate muda, tu labio. De elclavo a decirte iua que me la pones, mas hallo tan cautivo este conresto que jamás saldrá de esclavo. pero el caso el peligroso y temo que al declararlo siendo al bomitarlo dulie, que sea al guitarlo, agríó. mireal palaura te doy por peligroco que el cayo sea que por mí no llegue ja más hacer arrugado. y ací nada mi riserues. canas pues en esa fee fiado, el atómago revuelto el vientre y a decatado las trijas en guerra viva con la purga que me hai dado, voy abomitar de un golpe todo el callar que he tragado que es enrico Feduardo infelice rey de Albanía, Qué oigo, cielos soberanos? y Margarita es Florinda su hermana, con que aquí acabo de decirte en un instante lo que en un siglo he callado. Mira el riesgo, pues, señora, en que los dos nos hallamos, pues Lidora, si lo ignoras el abasilisco yaino cuya cuita, mi señor No teme, señora, tanto como su lengua, pues obra su veneno aquí al contrario, que aquel yere con los ojos y este mata con los labios. Aunque pensativa y triste el juielo me ha dejado, llevó el corazón alegre debir dehecho el tirano Celoco Toligo aleve que tanta guerra me a daro. pero, pues libre me veo de tan cruel embarazo, Ahora ey amor, la ocación en qué valiente y osado de a entender tu fineza pues ya miras naufragando entre golfos de peligros, dificúltola esa emprea el riesgo no es ignorado el empeño muy difici el arrojo, temerario atrecudo el pensamiento. el arresto, muy extraño, pero en fineza tan rara como la que hacer aguardo verá amor si cabe más en un pecho enamorado. ada sa
JORNADA TERCERA
feduardo y camarin presos doo de d Ya el corazón en lágrimas duhecho la última raya del aliento pisa quitándose el ser a toda prisa de esta vida, pasando va el estrecho. ya en el tardo latir queda sospecho, que rendido al dolor con voy sumila de un latido mortal, ael alma acsa que el centro de campara de mi pecho. tienes o corazón justo motivo, para dejarme así, la daver y esto, pues para verme así, preco y cautivo el matarme, no es yerro, sino acerte. que quese sirve a un triste él estar vivo Si cuando está más vivo, está más muerto. continuamente mis ojos rendidos al duro afan fieo de mi dalor en despojos. y aunque aliviar mis enosos procuran con llanto tanto es tan ardiente el quebranto en que se abrasa el sosiego que no puede tanto fuigo, templarse con tanto llanto. mis uñas continuamente sangre andado en derramar cansadas ya de matar tanto sabañón vivientes aunque atajar su crebente procura, cruel mi saña es su copia tan extraña y tan agudas sus cañas que son muy pocas mis ciñas para apurar tanta araña. Luego por suerte me toca estar con hambre tan vara que me emvisten cara acara y me comen boca a boca. con que no hay humana roca que revisa tal posilla pues pican tan sin mantilla y ancerden con tal pación que es cada pulga un león cada chinche, una ladilla. camarín, quién te maltrata que te quejas, importuno? Señor mío a cada uno aquí el demonio decata tan vil linaje de abrojos que por más que unas yojos unos prendan y otras maten sin berquinia me combaten egérrito de rrojos. que en fin, Auriste la bella sentía mi absencia Y tanto que le cabio grave espanto. y aun a amor le dio querella. que sin despedirte de ella, te ablentarás. mas mi aliento con tal sal, tu sentimiento y dolor la repetia que la confeción yo haría y ella sufria el tormento hay bamarín, y que tarde que aun infase se hacance el hallar una esperanza que no perdió por cobarde. hagan mi yo Alarde de sentimiento tan fuerte pues hoy que grata la suerte sanar me ofrece la herida a las puertas de la vida esta llamando la muerte. lleguen Algano huiela idoro y clava mirad que el riigo es notable, Ya sé las penas que puso el Rey al que hablaré quiere a Feduardo, más juigo ensas vos noya será lo grato más súnimo. brive será la cucita, pues ya el peligro no dudo. sea solo un corto instante. ve en par conde seguro y quita de aqueclas luces al volver, porque no es justo que sepan dos un secreto, que solo basta con uno. vale le dor Feauardo? ¿Quién piadoyo en el concabo profundo de este bostero horromio seno del abrimo ofscuro de mí sea ciuida ¿Quién viendo entre piélagos purpurios tu vida ya agonirando viene con bicarro impulso a pagarte una fineza que debe al aliento tuyo, con sacarte de esta torre. o dulce voz, oeco expulso no debraculo internal sino de celeste nuncio no a pagar vendrás fineras dsdee sí a levantar dos tribuyos que del cenio de la muerte Ya por caídos los juzgo. O soberana Auristesa si ese birarro trajunto en que te finge el desco No fuera sueño, presumo huiera los ablunios. Feduardo, no este instante que no sin peligro mucho hablar se puede ygartemos en amorosos du curios. cuando de tu vida ya entre mostales anuncios dan las últimas notirias intercadentes los pulsos. apenas habrá dos horas que el Rey la cielos despus que con secreto esta noche te diee muerte un verdugo. Yo que lime de tu vida tan cruel sentencia escucho, no más presto el delincuente huye del cerrado muro cuando espera yos instantes de su vida el fin caduco, como yo parte veloz a romper osada, el muro frio estacón, que aprivona el hisarro aliento tuyo. y aunque el sepulcro en que yares viviente cadaver mudo loscado en centorno está de soldados y tribunos. aunque pena de la vida tiene aquel que resolato claré verte, o hablarte, sin eprctuas a ninguno y aunque tu enemigo proprio todo amor lo atropellos Dige Amor mi labio culpo, pues no suso lo que dio, aunque digo lo que jupo. pues solamente obligado el siento que astículo del nuevo ser que te debe hallando el lame a lugusto en que compensar la deuda gallarda, logen el fruto intento de mis desvelas libiándote del injuito rigor de una emulación y deun poder y racundo. dija que a tus pie postrado teridida el pena, mas juigo quejada llegó a ofrecerte, si te enmigo lo que es tuyo. si bien dificulto el modo. pues yo no so dificulto. cana de no tan fáril te parezca llala Pues dimu semole, no hay untro que a tanto estoque limiente queda centarse clainar a los puños. Se envainaron en leales por no merare desnados Ni agúna mena clareto clega amí de que a de animados muyos. No hay lates Estan con guardas, Y la más falsar No ay cuños? pues yo no discurro el modo. Pues yo el modo si discurro. Siguiendo berarra el runebo, de un rrodigio catalán. para que sepa que hubo una inglua tan biarra que fina y amante supo avuntajarla en el riesgo, si competirta en el gusto. si la infanta de Aragón asumpto, te dio a tu asunpto, si fue uno mismo el arrojo no fui el riesgo todo uno, será justo, gran señora, mas cómo podrá ser justo, que salues tú mi perrona y que ocupa tú el obscuro alberquí, es pueta al rigor de un soberano absoluto, Yo luy veladuras reales he de vistir y la el bruto Torco adorno que me cubres has de ponerte con cuyo mentido dlafrar y su prosiio he de burlar el sepulero de esta prición, Yo dejarte en el fuerte impio duro Vanco de esta. Feguardo detenernos may un punto, es dar tiempo a que el poder logre su duco injueto. pues cualquier rumor que oigo de tal manera me asusto. que miro el dogal agudo. y así sin que se repare en la vensura de sculto en lo que dirá la fama ni en mi riesgo, y si en el tuyo que si mas le pareciere esta idea extraña, alguno, pongací hoy en mi lugar hagal, pues cargo mudo de lo que advierte en mi pecho, note los estorbos dudos que a cada paco se ofrecen, y hecho que tenga este el tudio, si subliiiiase más prevéngame otro discurso. por vida del rey mi hermano y por mi vida te juro, que esto se ha de hacer ací? Clavela Señora! Al punto, ve quitándome esta ropa mientras se mira denudo Feduardo de la suya. y retirace au primero sí. El labio mudo lado y truego Elado loco ejecuta lo proprio, losuetiver cuerda lo mismo ejecuto. mas vive yDios que estoy tonto con engaño tan agudo Mas ¡ay triste. ¿Qué te ha dado Yo no lo sé mas los pulsos con el plor de cita faldas, muy alterado los juigo. Con anaire con ragal, siene la con amí con sugo más ee curbo por qué Porque no con jugo. En fin, Auritela hermosa, quieres que triunfe tu quito y que mi fama padezca aquí no hay fama mi triumpilo, más que hevitar un peligro secar y si el tuyo no lo escuco, que me servirá el vivir. Todoesto ha deser a paño ponsa Liafe duardo al tablado que Lidoro, señora Lidoro que ya el hora Sí sabré, pues ema miana pe sabe amor que tu infortunio quisiera yo Fe abardo remediar, pero te juro que en cuanto pueda he de ser el más fijo norte tuyo. feco los cielos tu vida aumenten pue en el sía que fluctrio no podré dinegarme nunca si a ti te llevo por rumbo quitae selao del aro vete tu condo mil diablas ya tu amodo que todulto en ese parque le espera prevenido y recocato para asustiros en todo? con eso has quitado alculto de la lensura presente el conseguente faturo solo en quien sabe querer Gracias ciesos soberanos pues ya del severo mudo libre se mira mi amante, Ya no hay temor, ya no hay justo, que sobresalte mi pecho, que si ahora el Rey y racundo se ofendiere de eite arrojo, llevuan sobremí dilavio, de venganzas y de muertes pues el saura y sabrá el mundo si llegó a morir, que muero por hacerle a amor un gusto. aneyale el Ry el senosca esta ya dispuesto todo para ejecutar la muerte de Enrigo? Yo está de suerte, que quizá extrañes el modo. como ¿Como yo seré quien recatándome el rostro, de los hombros d este monstro la ingrata servir haré, que baje a ser de tu planta tinto y pasido clavil. no vi pecho más crialcas mas que me admira ni espanta que egedute tan sin le con su rey tal impiedad quien faltando a la segrtado perdió el resputo a su rey. Mas vive Dios que estimara fuera el delito menor porque este alet traidor un fin, que Enrico también quitarme intento la vida? siguico ser tu homirida digaso, señor, más bien cuando allá su atevimiento en el monte de no dado el semblante recatado pretendió lograr su intento. aunque eso el caso acredita puede ser que le inutara estorbar que violentara la beldad de Margarita. esa sospecha o recelo Aquí gran señor del miente, el sureco antecedente pues el mismo a tu decueho ayudo, a quí se logrará y si ese el motivo fuera ni aquí su favor te diera ni allá el rostro recatara. con que esfrin consecuencia que quiso lograr allí su traición y cuando aquí se frústrase esta eludencia, y suosadía reitada a amparar a Margarita fuese el intento, que quita al delito que la espada esado esalo contra ti ya cara Bien dices, Muera al inctante el socurbio y arrogante d teno cosado el respecto y su cabera sirva al mundo de temor dall Eso sí, Muera, señor, quien ofendió tu grandeza. y así aquí tu majistad se retiré, que este aiero siendo por ti justiciero cumplirá tu vozuntad. cubrece Lidoro el rottro y llegue a una puerta y haga que la abré y diga Alpaño a diseño profundo cuyo pavoroio yentro con estar del mundo dentro se mira fuera del mundo? a de ese concavo fuerte, en cuya tumba escondida cuve una muerte sin vida Muera una cuda, sin muerte. A del Mauseoso altivo? A de ese sepulcro y mcierto Donde yace cuvo un muerto Donde habita, muerto un vivo. laa deel calavoro preve come una cortina y uea unisa la de hombre y en una silla y habrá tantas Quien padoco empeñas una larenen uesete se atreve a entrar, donde apenas a entrar la muerte seatrevis Quién de tu infelice vida aguar deel dolor fiero te notiria el fin pocrero por sentencia difinida qa cie uero acs ceo. tan apechos este duelo tomó eduardo haga alarde el valor, fiel señescal para labie tan severo. Mas sabe el cielo que muero por célitos de leas. llealo Enrico no de esa suerte tu error le disculpe activo que tiene seuto moticio el rey para darte muerte. preciente, pues¡Ay de mí! porque has de morir ahora levise tu sea traidora, en el siquido rubí de mi garganta seal pues de una vez así mueva al lecantar el brazo descubre olevanta el rostro Aunitela llegue el enecal y detiene Tente, aguarda, advierte espera, Cielos! ¿Qué miro mortas? estoy. Señor, Eduardo ale el rey Señorcal, que te desvela ver la deidad de Aunitela transfirmada en Feduardo. dellese ¿Qué dice hombre. Ausa fuerte que cielro es finge atrevida. esto es vunder una cuda para comprar una muerte oa decir mejor me atrevo aunque con aliento tardo que el pagarle a Feduardo una vida que le debo. Quie diocaspde crued, de ti he de tomar que dccd, y puesto que tus arrojos contra mis edictos rales se atrevieron delleales aoponerse a mis enojos. cave ese glorio luvente de las sombras desengaño que un castigo bien estraño verá en ti desde suoriente. Veníd y al fuerte el rastrillo altenesca echa a vos, porque no ignoro que para alcaide, Lidoro siendo doble es muy sentillo. ley es en mi obedecer corrido voy de esta fira mal quien buslarme pudira so solo una ger e ¡Ay, señora, y qué indignado que es sey se fue sabe decido que algún castigo recelo. aunque te mí, el verle airado, Ya en el lane en que me veo a morir iré guitora siendo amante margosa porque acabo en mi deseo. pues yo entre tanto di gusto si me intiman tal puar, Pelarosa iré a acabar porque no revero a mi gusto cristalinas dorientes duyladas estrellas transparentes, que en sindas fuitrivas sierpes de perlas has busando vivas al bello ya mi liete desee para qeero vordándole de plata bullrosa flora flor, planta, a planta, iroa aroa. Si para que se aumente vuestra clara corriente os faltaré caudal, mas a bundante ya de Alto fares puros y diamante, tiernamente os invíó decatados mis ojs en un dío. pero no lo admitáis, corrientes bellas que si entendéis que son puras estrellas cuanto mi pecho llueve no es sino fuego transformado en mue. con que el hermoso virio con qué haréis a las flores benefirio, hallará en sus rentellas, es un agosto, y un enoro ellas. Al muro empeder vido del calaboro fuerte en que rendido abatido y postrado un infilice yhare aprisionado llegar intento, por si el hado deja que hablarle mi dolor pueda a la reja. el Rey por otro lado poco apolo Qué poco a un triste, cielos descansar le permiten los descilos, pues decilos combatido cuando el fueño le tiene tas vencido, entonres intumanos le asaltan y fatigan más tiranos. digado, pues de crcho me trite corazón, porque en el lecho hallando corto campo cisa fatiga a dejarto me obliga y que a este españio ameno de tal calma adudogarte un rato lnga el alma. pues llegó a losegis de este suceso, que la cauta fue amor de tal exieso. y vive Dios, más cielos, que ven mis ojos, mienten mis desculos, pero quién engañarme solicita con fingirme que aquella es marganta, mas que dudan mis ojos cuando de echo el sol en rayos rojos en sus cabellos bellos rayo preten de ser de sus cabellos. más parece que ancosa Vera del fuerte, cuidadosa esta llamando, cielos, que buscarán en ella sus duculos? VVálgame Dios qué será la causa porque a mi voces por más que llaman vidores a la reja donde esta savareio asriionado nadie ecelos me responde? osa centro no de esconde, oya sin duda acabado. pero que vuervas madolo con mál lastimolo aliento a repetir este aiento. Feauardo, mi bien, señor que oyya, cielo soberanos quier demás ansete llega porque no escuchas mi queja si llovos y erros siranis que tu valor tienen mueto soy yo la causa bienmio Ya en sol ayu que te imvioso ya en las lagremos quevierto van a tus tie des de foa y el corazón en suspiros. pero, señor, dónde estás? que no escuchas mi tormento? Mas hay, que esto el dar al viento, mis ansias. No no lasdas. que no falta en estas rejas, quien entre celos y enojos bebiendo este por lolojos ese llanto y eias quejas vuelve cruel homirida. vuelve ingratisma tiera, a alternar más lisonjera, a repetir más sentida, con más rendidas ternezas o con ansias más propirias, traicias dulces caricias, esas amantes finezas. ya enemiga de mis ojos se la causa y se el motivo, porque de tu leño esquivo, me castigar los enojos. es este de injuuto dueño, a quien una noche ¡ay triste que suy de mi amor la div te pedión con empeño que se absentara contigo para liorarte de mí mas ¿quién duda ingrata sí que es tu amante mi enemigo. bien lo lloran mis desceles pues entre tantos agravios, ya de tus aleves la cos su amor escuche y mi ielos, Pues, señor, si lo escucharse Pues, señor, si ya lo oírte Plegue el rey y ella de surte a tus pies enternecida postrada r rendida aguardo la vida de mi Feguardo, pues es su vida mi vida. fingirme su dama intento por si alcanzo de esta suerte es caparlo de la muerte. ten la voz Aspid violento, que no hay pecho que revita tan venenolos agravios porque ya matan tus labios más violentos, que su vista Perdona invicto Cabardo si en ocasión de tu quito vengo a darte algún disquito, porque es instante, que tardo en decirte mi pación, temo, según me sa foca que a pedaros por la boca se me salga el corazón. pues qué ocasión a tu alteza lemotiva a tal epuso, cuando es púbiico el sureco es porde más la españeza. si bumco de la prición falta y Auriste la hermosa agradecida acuadora, con razón yo sin razón con arte o con cautelas disfrazando en el gallardo traje suyo, a te auardo, burlando las centinesas, de la torre lo salos y ella en su forma vertida ensor ¿Qué escucho cielo piadoco, Qué dedigo es este fuerte para que por él la muerte quieras darle rigoroso? tal acción en una dama es digna se solegnire, y aun es dequena re eternire en el templo de la fama. y talila tral aqua Y así, señor, si ofendida tu majetad, de este arrojo se ve deponga el enojo y concédale la cuda, Di eque miras, si re que aduertes que es motivo que precurgo No es motivo Yo lo tengo para darla doy mil muertes, muy jueto, con que a los dos la resputa odoy más presta con una misma respuusto, y es que soy primero a Dios. ¡Vive Dios, que, pues ynvías decairada mi esperabía, que sabrán tomar lunganza se vras las iras mías. icas tres brillantes toyas de que reñido te miras al imendio de miiras la las de ver nuevas troyas. Alegre me deja, cielos! el juicio, pues mi hermano libre ya decite tirano, se acabaron mis desvelos. que si aquí vayan a menos hay puñales, y hay venenos. a darle a Aunin la gracias iré y a un tiempo rendida le ayudaré agradecida a tolerar sus dugracias. cante la mulla y llegue huritesa y jarinta abasto de una reja quién padece por querer eesta cuando es aquito el sentir, no es desdicha no es morir gloria sí es el padeer. Quién padere sin duda amor como sabe el interior de mi pecho, que por darme gusto ha hecho esta cansión tan suave. bien su acento dalie y grave alienta mi padecer, pues claro me da a entender, con tan sentido devis que no tiene que sentir elllau Quién padece por querer? ye así, pues el exielo de especo de esta cadena, si me oprime como pena, no me arraetrá como peco. tan quitora estoy confieio con el placer del morir que aborreciendo el vivar mi mayor gloria es peñar. pues no se siente el pear esa yla leo cuando es aquito el sentir. quien al dueño que ama con entregarse a la muerte. rindace constante y fuerte que au se podrá inferir que supo amás y servir. que aunque es pena el fenerer si se muere por querer, No es desdicha, no el morir. ella y la due ver padecer alo amado un pecho que fieme añor por redimir pudolor quisiera el dolor doblado. Esto por mí lo enotado, con que si causa placer el padecer, por no ver el bien que adora penar Luego no es pena, el pesar d yla d gloria, si es el padecer no dejeis de dar al viento ese aiento bien sentido que es arrallo del oído y li sonja ded aliento. parece que con su stiento te has divertido, señora, Si porque en él se achesora toda esta dicha que ves, que en amor la mayor es padecer por lo que adora. En virdad que ese arrebol mas que me pinta me asombra. pues tú tecitas a la sombra y él se está tomando el sol Es el alma giratol de su luz y seralía tiene amor Arder rayo intercadente del temor de su occidente todo este sol falleciera no vuelvas a echar la llave del postigo, pues no ignoras, el riesgo con que venimos y si la suerte, traidora nos saliera, será bien que cubiertos de las sombras hallemos el paco libre al retirarnos m Dichosa adcrtencia fue guardar de aquella parada itoria del engaño de Auristela esta llavez, pues ahora sin andar saltando taplas, ni andar con otras tramoras no hafranquiado al jardín la entrada, mas la congoja de la salida, me vuelve, en arbar, esta alloria. luego un de los con nocoros. Yo soy la dedicha propita el fuerte o surga saves sellao harla donde la eslami quisa es la preguntae porque a mí porque ya ninguno ignora que caeza cualquiera eparte que caeon de tacada mas ve tu poniendo el cuerpo donde yo pongo la sombra. e q leno en elara m sal Fedior inlgumos yavaremos con él de manos a boca. parece que está el la torre creo que no te se antoja Pues ci esta. mas no escuchas que las clauculas sonoras de un instrumento acompañan una voz dabie y canora. en la reya de la torre. y aun parece que se acoma a ella una majer, amor, Si será Auristela hermosa Quién se arruiga por amor de contante se corona pues no sabe lo que es llanto, sino en luga lo que llora. a mi quito está la letra, mas a mi quito, señora, llega a la resa. está, pues amor sindada viendo del modo que adora tu divina perfección el pecho y que la apricionan tan acosta de mi vida y aundeel alma tan acosta estas cadenas impas pues tú grata y generosa por dame la vida a mí te la quitaste a ti propia. viendo digo que yo soy la causa de tus rorobra y que no sin ruego grande de mi vida y en tal congoja si al obleto que idolatras si al bien de tu vida toda que por ti está padeciendo arriesgando tu persona, avir nocias? Mira advierte que no concite la gloria de amor, en solo querir, en que lo digan las obra si coneite, con qué bien Alterba elavor, soñora, quien se arreeiga por amor de contante se corona. espocible Feduardo que por más que el rago tocas olvidado de ti mismo a al peligro te espongas? No ignora, señora el tengo cuando a las llamas se asoja el peligro a quí se entriga, pero tampoco no ignora que cuando se adate más es cuando más seremonta, la mancina se rende dvulos de una antorcha por miri en judecio, muy loma muere que toca las congozas de la muerte las acribure cos somas deba tirasior el nebir a la garía da mneroca el piluelo amo doero qe e qe e e e md dee os d ieo deesta suerte el corazón por más que el peligro nota de antorcho llama y nebles en las ancias que le ahogan tiene por dicha ruacala Fenix garía y maripoza. corla leso pues no sabe lo que es llanto sino en juga lo que llora. uie amor que esta fineza es digna de que la ponga la fama en sa templo y que la haga pública su trompa. Y digo la mía es paja pues por ser a todas horas osoiga de este caluero ocaldero de esta soga. con vigili y de un garrote me he viso en vujer y de horca. a mí me tocacia eachina llade pues por ser yo voquirosa mivio en cita galera, echa con renio, con que boga la fuurza de mis agrados, por el golfo de tus obras. O quién el cometre fuera sale el reo y el seneica de tan ligera galeota. ycpoo de mí, el suelo porto que ya no se ignora alentado de l dalugría, y avitido del de Escoria talando viene mi tierras conacuadras numercias. no son de menos valor las que Altolse demor cobia le invían sus soberanos con cuyas lamadas strojas tan soberbio lliene enrico que ya jaiga quetremosa las plumas de su venganza sobre las ingluas rosas. fue yerro notable amigo no dapachar luego postas a Albanía, para que a Enrico en dicien, y no que ahora cuán acuita de mi corte con huestes tan poderosas con armada tan bujante se mira ya que lorobra el mar de verto en su esfalda? pero esta fiera alevola a de tanto suel la causa, y pues ella lo ocasiona cvientos cielos que ajenas verde la nevada Aurora ya la manos de umeraldas conraparesol de Altofano que en un súbiizo suplirio ha de ber sa vana gloria listal de sa garganta manchado de nevera pero sercual no escachas entre el rumer de la s osas que hallán del fuerta a la seja? si las sembrasy no asombran da seno de hombres son, se no son apariencias de las sombras Pues lleguenos recatados secrdle tan dudora Por ver si pueden mis ansias hablar a Florinda hermosa por la reja de cita torre donde emulación de borra voluntaria pricionera Sirve Auristela que toca por ver vuelvo a repetir si a mí quesas no citasorda, que me acuche un breve intante, Vengo ay, y ci no se lo gran mis cuidadosos deseos, haré que mis ayes rompan el pedernal de su pecho. más cielos, si no yo robran my ojos, gente está hablando, a la riga, oír importa. que margarita contigo dude que supo, señora, tu generoia osadía te acompaña. Y tan gustoya que olvidada del palacio, esta obscura y triste chora tiene por dicha mayor que la más altiva pompa. pues dirás a Marganta cuánto te he dicho Que nombra Señora aquí amarganta que el oírlo y ser curioia me motiva a saber quien de una triste haré memoria. es de Eurico un grande amigo quién me pide que con toda brevidad, cautela y modo dispobicón, tiempo y forma para que segundo varos de Elena más prodigiosa sacándote de eita grena vayas divina velona, a ser el blazón hergito de los reales de su troya. Mira si ahora se conoce ¿Qué te quieres o que te adora. pues a pecar del peligro todo por ti lo abandona. que escuchan cedlos mi ansias. ¿Qué oyen, cielos mi congojas. mas yo trocaré en vengañzas disposición tan odiosa. pues ya oirte marganta lo que aquí Auriste la hermosa ha dicho, ay lo ejeccta y en el mismo modo y forma que su alteza sacuya pues ya su Alteza no ignora quién yo soy y quien tú eres para que olada ybriesa sin que nada te embarace, sigue mi luz, mas iroía. emel terea primero de ella y de ti decan ye liencie y de quien os hace sombra ruyo serán mis furores. le que suioro es y mis rancores ponioñas. e ay renan dol a costa de muchas cudas reso lanos como acosta sea lamás de la mía se teted retrante las damas Oh, qué trágica congoja. Camarín Nada me hables sear pues de el miedo que me toma tan sin voluntad se mueve esta vergomzante hosa que más que la sobla el aire es el miedo, el que la sopla. qué duréis tanto a misras? que no os de la muerte e rey ola soldados, a de mi guarda, el rey es conpresurosas huellas camarn las mías Sique, pues, pues ya las sonbra para que nadie noe siga no cuan sirviendo de escolta o la soldados traición, dlesa echemonas a las ondas antes que apique noreche la borrasca de estas solas. saela des muerto say bielogualedmo. salen den lees algunos gran señor, quien alboreta lea. de dlo este jardín Senescal mira cudadoco y nota quién ha hesehombre endoro es gran señor des su sombra? ¿Qué dicei, Lidoro es cielos, sin duda que puaroia su lealtad, viendo acure rectituido a la corona dorar quilo sus traiciones a sus ojois, pues no hay cosa que estime un amante más que eiver a sudama propia. Venid senescal, que apenas sueluces el alba rompa, el sol de Auriste la ingrata verá el ocaso en la Aurora los suecios de la guerra son imagen de la luna pues hoy triunfa la fortuna y mañana el trunfo yerra, yas, aunque el hado severo dispaso en duelo compal, este sureco fatal de quedar mi prisionero, no por eso a la tristeza es entriegue este accidente porque aun carazón vadiente como el que hay en vuestra Aitera no ludad no le han de hacer ni es rostro le han de ignorar, las desdichas de crpisar ni las gurias de el plarer no es lisauro mi tormento que vuestra suerte mosa por más feliz yo dichosa me vencel sososientos que el influso de mi etrella me embararé de esta suerte poder me demir la fuerte prisión de Auristeja bella. muy indignado, señor, esta conra ella su hermano p erelo no es envano de el pe esmías que me nigo su libertad me obliga a empeñarme en este duelo, con tanta celeridad porque en lid ardiente y fiera rendr el valor pudiera lo que no la urbanidad siene aundado casa y claes de guerra y a otro lado sordinas de templadas. sel d Airma, Arma, guerra, guerra pero que encontradas cores turbando el aire velores hacer ti tuvear la tierra. las que la trompa asentada alí alterna, saltra es que hace osado el slianes con una pugante armada, que astiva, dio fondo ayer de nuestra corte a la frente, mas ee tropel de gente no sé yo que puda ser confeua y alboratada por las calles dicurriendo al son de un bastardo es muendo Vala sleve a montonada no puedo en tan corto españio prevenir tal confución ni que sea la ocasión de que salga de palario este alboroto imagino puesto que apalabo vlamas que alguno mientras llegamos nos lo diga en el camino. clarones detemplados salen Auritela, negro vendados los ojos, todas las damos Allad a tal extremo ha llegado Oh nobles fueres mi ofensa para con el rey mi hermano que hau a un suplecio me entriega en los teatros del mundo mil ejemplares no cuentan en pechos de recia estiipe divinas y hantamas letras, dignos de aculpirse en saipe. digado en Navarra aquella valerola noble infanta librando de la cadena en sus hombros a cu esposo. en Aragón la belleza de su infanta, no vuelo también de esta suerte mama al que a su dueño guardaba quedándose pcada espuerta al tigor del rey lu hermano. y otra infanta allá ensudea a pesar deel Rey su padre con una estatua supuelta descolgando por el muro al duro de suspotencias no le libro de la muerte? Pues si estas floripes nuevas arorebarando en el riesgo sos el peligro atropellan en defensa de sus dueños. e mucho que yo en de ter de ser o del dueño mío, que así le pague estas deudas. si enojado el Rey por esto morir me ha mandado sepa que a morir vengo que toca Pues ¿quién esta hictoria lea sabrá que perdí la vida por ser bcarra y atenta. no tan solo gran señora, el la cabia solo esa de vuestras desdicha, y porque vos y la plebe lo entienda, Oíd y ved si austos cargos habrá que darle respuesta. micatras haren y buscan elnopaceles llegue ferbaido y camarin altar Désame llegar Aguarda, con mil diablos, hay tal puesa Cómo vienes de morir cuando mi adorada prenda viendorstas en tal peligro, el rigor que me detengas. Qué intenta hacer Morir puesto ocado en su defensa. llegue el rey alrano f el nice desde aquí tu Alteza dueve escuchar phara que sesía si con razón le dan muerte a esa ingratinima fiera. miojos solo señor, sirvan esáver de lenguas. señora dec de las tres floridas perlas. teniendo en prisión a Enrico Rey de Albanía, sola pena de la vida que ninguno o sase hablarle, Auritela, contra el orden real, perdió atrevida la obediencia dando libertad a enrigo con dufrarada cautela como es público y después Dispuyo olada y resuelta entregarle a Margarita dama suya, cuya empresa quedo dispuesta con quien con ella habló por la sepa de la torre con que no ircuino solo en la pena de un olediente, sino hoy la culpa de infidencia porque siendo como es de esta corona suprema euemige declarado Púrico, esfisa evidencia que es traidor a esta corona el que con él se cartea. por cuyos graves delitos el rey que eda deseternas quela lctorioso, manda el que de gollada muera uritela. Bien está que aunque el justa la sentencia cuanto a la primera culpa d de el Enrico mi esposo. Penas ¿Qué escucho Esto más tirana. ue así Margarita fuera su mesma dama, cabía en mí que a su dama mesma le entregase en cuanto a que le escribia, es falsa idea y cuando lo hiciera así fuera bien que asi lo hiciera pues quién hyerra con su esposo no habra quien diga que yerra. esas disculpas, señora, mas os dañan, que aproluchan Pues ocultáis quién anoche hoy hablaba por la veja de parte de Enrico, y quien es Margarita a mi esa despuésta es a quien le toca que no le toca a tu Alteza. quien de mi parte la hable quien la pidió que me diera a Margarita fui yo, porque yo solo pudiera arnugarme a tanto enjeño. mas pues la suerte se vera acilo dicguco, haciendo que por mi maera Auristeza será más justa razón que ya por su Aitera muera. que aunque para el deemipeno valerme olado pudura decia populoro arnada, en sus hombros la sutenta, talbez brumado deel peco, si no se rinde, se queja. aunque para el caso digo valerme pudiera de ella haciendo que en umo y fuego montes de abrasados etnas dituvios de rayos vives sobre esta ciudad llovieran no me parece que así con la obligación cumpliera que debo a mi amor y debo a la deidad de Auritela. y así, decdle a Lauardo que pues de tanta tragedia la causa soy, que al cuchillo doy rendido la cabeza. decidle que si saque la espada olado, en defensa de Margarita, devdle que Margarita no era sino mi hermana florenda, que a dejarle satisfecha su venganza y mi otadía Bastante disculpa es ésta, Esto le decd amigos. que con que yo solo sepa que vive Auristela basta a que yo que toco muera para que el amor publigue para que la fama pueda añadir con letras de oro aliemplo de sus empieias Abserto me tiene el cayo Avas yo perdono la ofensa por los celos que me quitas retirence del Resolución rara y nueva, Notable extremo de amor, Y cómo suya es la fuerza. Es porque aprendas a ser tan fina tú, cuando aprendas? Llega clavila y apasta que tasla de mi ojos esta venda que el quito tengan si muero, decur la luz que me alienta. En tanto sueres piadosos que vayo alrey a dar cuenta de jarcio tan extraño Tened esta acción suspenia. asir a entrar sale el Rey luauro y el rinee no es menester senescal que ya el cayo me refieras. Pues ya estoy bien entirado de tan extraña no vela. carro della Pues gran señor, si la sabes Ya está a tus pies mi cabeza. Y en mi cuello quien la culpa tiene de tantas reyertas. carto dellas Y en mi pescurio el que ha tido de cita amorosa refriega rufían postillón, correo porta, estía y estafeta. llegad los dos a mis brazos no dirás loctres siquiera y pues tan birarro enmío con tan heroicas finezas suun conocuitas amantes Si ella es yustosa No mes gran señor, que aunque no fueran más que las finesas raras, que le dico, sólo estáy, sin la deuda de ni vida de justicia, y aun por fuerza debo darse el albario, pues dale la mano apricia envidia inmortal deel fénix vivas edades eternas. y tú divina Florinda si mis rendidas terneras si mis amantes lo cura merecen que mía seas mi retro, si enirlo quita cuando tanto se intercia quien podrá server tal gloria quesmía con esa licencia d e ea señorr es vuestra mi maso. Si tse prestad partenía Pues lo rodeo así la suerte. Yo con volvrme a mi tierra firmadas pales y que viva que toca Auriiteza trocaré agravios agustas toda mi lirorna es vuestra. pues merezca mi lealtad ya que de Silvanía eres reina, que cello mi hijo, señora, Tuedo otra ver vuelva a su honor y perdonado de Túrico y del Rey, quee presa aBercona citá tu Albanza. Clavila llegó la mastra y la mía no ha llegado? Tú te quedas y clavesa a Albania se va conmigo, con que me atengo en tal guerra más bien con la que seva que no con la que se queda. hací aca no falta consastre que me vuibará por fuerza me comprara por fallo y mejor será en tal feria el cenderme al que me compra que no darme al que me venda. con que aquí noble auditorio mientras quedamos la vuelta ancutra tierra y acá se le echa aLidoro tierra, a celeo se le perdona y al príncipe la licencia que pide se le concede y que otra vez vuelve el poeta a serviros alentado de la bizarna vuestra por el digido y por mí si lo merecen por nuevas lde dos finezas de amor un perdón con que se premian.
