Texto digital de Los dioses por el leal
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los dioses por el leal. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/dioses-por-el-leal-los.

LOS DIOSES POR EL LEAL
Solo te quiero rogar, en no privado del rey que no entienda hombre nacido y sileno, Capitán estilo que por mi medio has tenido tú te engañas oigo, no tiera de aqueste cer te engañan las estrellas y en tanto el cielo despierte tu prudente entendimiento señor, lo que le en ellas sin caramente le digo que por una hija de un rey sin ser en cosa agraviado, mate el príncipe a un privado, de su padre es fiera ley, indigna de altamente de Jove, y así creo que engañaste. Lo que sí, te digo sin villamente que aunque siempre me ha ocupado, el militar ejercicio, y el Rey, siempre en el oficio de Capitán me ha empleado, con todo amor he tenido a la ciencia de los cielos y con algunos desvelos supe lo que he ofendo que en su alegre nacimiento esta verdad inferir, de los astros, cuando su influjo, y su movimiento. Míralo, amigo mejor. informarásme, después hecho para quedes crédito al arte, señor, Mas si aqueste casamiento fuese causa de mi muerte? que al fin, si me ha de matar por Infanta puede haber otra, que con quien ayer le tratamos de casar la gran hija de Jobante, de mejor la que los cielos me pronuncian, que por celos otro achaque semejante ha de ser por fantasías, de su esposo, bravo y fuerte contrapeso de mi suerte y cuchillo de mis días jugada llevó la vida si no es que me anticipase estos barque no se case, ser antes me oía, mas a mi rey natural tan alevosa traición oh villano corazón que osaste maginar tal, Mas al fin, si es cuidante no te pusiera agora, No sólo con aplauso lo reciben, por regla de astillo pía, peligro mis recelos, casi esta ya todos impacientes que si él no muere, algún día de la tardanza tanto es el deseo. si moroso, pues el rey moriré yo infelizmente, de la tardena que de este casamiento en todo veo sus manos, no hay apenas Muertas tomaréis a vuestro cargo otro medio y no el traición está embajado a vos que así combre no te destituya muerto que un hombre su vejación, a mi servicio reales redima con las ajenas, gran señor, para honrar a tus criadoso Mas se lo no ello es fuerte que precio más por mandamiento mi el matrimonio, no salga que si quiero asegurar y los monteros, por embajador al Rey vante, mi vida le he de matar que ser horas del Dios, sino Pues verle a trazar la muerte que no le acompañen, pero el fuertes os preste sus talones, y su facundo. Yo, de ti la esponello es echar freno, alma, Si el Rey las Pues prestar puede tu precepto solo poner grillos al cocido tales a Mercuro ciencia de suerte muchas que la corte los cosas por el venatorio empleo aplaude con el príncipe hablad, desde que sus la elección que ayer hizo mí disponed vuestro viaje; pero haber vicitan sus deseos. consejo disimulado, porque nadie conmigo Mil veces ha atropellado, pasaje, por sus tierras. todos generalmente, señor, con semejantes preceptos, a mis felicidades tan propicio, valiéndose de tu industria. que me tiene a cumplir con tu servir que influjo los el cielo en tú, que esta vez como otras muchas prudencia pecular, que el fin Sobrino, brava ocasión atropellar con ellos obrante nos ofrece ahora el cielo secretamente, y que a ti es poderoso Rey y su hija bella te queda por compañado, Digna de que emparente un Dios, paso la ocasión es grande escarmentado el rey blanco, corrella que veré si es sinceto, en el peligroso encuentro, Huélgome que con gusto se reciba, tu amor, pues podrás a solas que tuvo el Príncipe yo, cutad mis intentas. el casamiento? ¿Qué responde con aquel jabalifico, al fin que le he de matar mucho el acierto de empresas, que de poco le matara, tú no lo haces soy muerto. semejantes, del aplauso común de las vasallos cómo sabes que te creas de un fantástico estrellero que porque en su fantasía fábrica quizá entre sueños, que el príncipe te mataba, esas quimera acento, y por sólo ella de facedes de sucesor al imperio? No sabes tú que estos tales no no necios tan de ciento. Y si fuese esta la una si fuese faltaron medios, menos trágicos a más, que estorbar el casamiento Bien fuera; mas eso es ya, imposible, porque el reino lo solicita a dilates, separte ya a lo que entiendo acaso es que ha de morir Y por modo tan sangriento? Pues ¿de qué suerte? De que salta en el mundo veneno. que lentamente consuma sus vitales movimientos? ¿Qué poco sabes no ves, que hay cien mil contra venenos, caras, pero doy que no los haya a lo menos hay menos seguridad, en éste que en los violentos Pues si quiero ejecutarlo, he de fiar mi secreto de un botillos informe, de con bajo cotanero, de otro indigno ministro, preto que en poco amparalle. que por singular trofeo pero la untad jamás el gusto y como tú sabes de mi envidiada privanza, Para esto se ha de hablar ella muestra de darlo, al a tendrá el descubrirlo luego al rey preto con tal arte, tanto; y aun más que se padre Al fin ello es fuerza. Vive el sol que que el caiga en ello de veras, vivir un príncipe Pues ¿para que justa a efecto que los filos de tu acero que ello es tome postica, a la enfadosa obediencia lo quiten, si te precias forzoso que se aguarde de un melancólico viejo Pues es cierto caerá que el príncipe vuelva en gracia de mi sangre. Que me precio que porque que otro día si le ponemos delante al corriendo tanto señor de tu sangre de blanco, será importante que en sola su intercesión tres mil pasos de su hijo, que por defenderla, quiero que el rey guante interponga y haya en bordado de miedo Hay muchas dificultades, de amarla del tan hijo, su autoridad en las paces, canto que era presa del Rey y labio, ello está hecho Vamos, Criselo, que fío pues es fuerza que con flaco, de sus colmillos hoyendo, que ha de morir a mis manos en el Dios, altitonante, que sin más ni más le estime, más que no el rey preso alcance aliente causó los cielos que como designio suyo cuatrocientos mil de cielos tan grande terminación frates en un arbitrio, ha de lograr este lance, para que no salga a caza, ha dado en qué poco antes aliente el mismo vino, el príncipe sea un necio el príncipe pon, el príncipe retirándose, pensaba sólo que yo si obedece, si a fe, puertas que un alentado mancebo de este novia que le lleva ha sido pasaba más adelante señor, a lo que la fama, que con solo con apriete con la una mano de la capa y son pública en el reino della, imaginando, si acaso puede derribar un fresno, Sastra de la espada convendría que al instante la mujer más casta y bella Déjame, reina alevosa, Es dilicia. De esa dama por esto, si yo escogiera, el príncipe se partiese, Este aguarda, inhumana fiera entre bella y hermosa vi un retrato es otro día dicia para ampararse dejará la más hermosa y aunque tanta su celdad Déjame espía infernal. por la que virtuosa fuera no fuera su honestidad, de Jorante que sin duda Miren, aguárdate, esposa, por vaya me obligada, pero cuando a la beldad fiarmente sus partes Haces, señor, una casa vitud singular esmalta, No quieras desesperarme tomara y podrá al rey plauso, prudentísima a mi ver, en una mujer sin falta tú, señora, no quieras, porque ha de ser la mujer que es cama felicidad, con su amistad obligarle, que la ley del hospedaje Mas qué bella hermosa esta dicha gozarás, a que le vuelva en su gracia quebrante con esta ofensa tú en Fileno, porque en ella pues por el tiempo verás Bien, mas temo no lo ataje, que la belleza gozada, de virtuosa, has de villa, contra el Rey mi bien, detente, como descrédito suyo un nomplas, Celia halladas una vez, cien mil enfada, Este no ven que tiene que he de detenerme deja No hay nadie que me defienda que esto? De no me tengas Mátame, antes que te partas traidor y desleal la criado espanto, con la alteración y justo, haré, villano que entiendas blanda aquesta dureza, Artemisa, darme loca, el alma helada y suspensa, Venganza cielo venganza, lo que puede un cruel despecho Antes me verás tajadas, de un alevoso, que afrenta Artemisa, y proponto que tal contra el Rey cometa, lo que un agravio cuesta de su protector el lecho, seis vosotros a fuerte la deja. No podré salen los dos entra temisa, y le ponte, Estra el Rey con reposo, Pues con las prendas te queda ¿Qué es esto, Señora, Muera Quién te enoja? ¿Tú me enojas? Qué es esto? ¿Cómo qué es esto? déjale la capa y espada el fementido el infame, Tú me agravias, tú me afrentas. Antes que de mí lo sepas, y pase ¿Qué es esto, señora vuela, Pues no ser tan bueno con éste estoque desnudo, Llámame al punto aquí al Rey, ingrato desconocido nunca alentada me viera. las entrañas me atraviesa; Dile que volando venga más bruto que las culebras, como afrentada? ¿Qué dices? si viva me quiere hallar pero no me matéis, cielos, que en las manos como sierpe, cómo de quién? Esas prendas velo, como una saeta, antes que mis manos mesmas, tu vil despego me dejas ¿Qué es esto, señora mía? te lo dirán a mis ojos tomen venganza cruel, Esto déjame Artemisa, deja con un mas de amargas perlas, del autor de esta tragedia. ¿De quién son estos despojos? Aguarda, infame, alevoso, Qué no los conoces. Muestra ladrón mal nacido espera. del Príncipe son sin duda que he de cobrar a bocados, No son, sino de una fiera tronco duro, pena noble de esta suerte recompensas, el haberte franqueado lo más rico de mis prendas? Pues vive el sol que he de hacer villano, infame, que tientas de una mujer el agravio. y de un agravio la fuerza. que si por respeto al rey mi hermosura menosprecias. he de hacer que el mismo cielo me vengue de aquesta afrenta ha de mi guarda qué digo? vengarme de un fementido que así mi beldad esprecia que pues de mi amor no quiere admitir los dulces flechas, haré que sienta los rayos el furor de este roca, ¿Qué es posible, mi señora, que tan de quejarto tenga el alma que ha rechazado tú más que mortal belleza Déjame, Artemisa mía, que pues quiero se muestra Haré que esos quízaros, El honor que te me llevas ¿Qué es esto Artemisa? Yo, Señor, no sé lo que sea. sólo sé que un hombre en cuerpo se salió por esta puerta y dando voces allí, con esa espada la reina. más horrible que vuestro el mundo del monstruo donde se encierra de la mía de la cizaña, toda la brutal fiereza, de un demonio revestido de angélica apariencia. cuesta cena de la de una furia del infierno, de ardientes dardos, si tales, y un infierno de mis penas Algunas no vengas? Mas, pues sin vengar mi agravio Pues ¿cómo las ha causado? tus zagalas sosiegan, Respóndate la verguenza Yo haré que sienta el infame que cubre el rostro que resto, los rayos de mi braveza, son fantasmas son chimeras, mas he de manchar mi casa duermo que lo muero, a vivo, con la sangre de las venas, No es posible que otro sea de un huésped, a quien amparo por cada mi real esposa? ofrecí contra la fuerza desdorado mi diadema, de sus padres, pero si él de quien la vida me debe, cometió, culpa tan fea, de un mozo de tal nobleza Qué mucho mi lecho real, sin falta que estoy debimiento afrentando a éste no vea Durmiento está quien no vela que la debo yo guardar por el honor de su casa con quien la ley no venera, cuando un ladrón se lo lleva. del hospedaje inviolable, duerme presto, duerme presto, Muera el alevoso mueva. que no faltará quien vuelva mas no me ciego la furia por el honor de tu esposa si muere, mi misma afrenta ya que a ti no te despierta con esta muerte pública, ¿Que visto cielos! ¿Qué es esto? que hasta vuestro esta secreta, Júpiter que así consientas Pues ¿qué he de hacer sino mueve violar las sagradas leyes, quedo con deshonra eterna, del hospicio, en tu presencia si muere público a voces mi misma infamia; masca. qué propósito está armada tu sagrada diestra, que ya camino descubro, no castigue esta ofensa sin los la ley de huésped, ni que mi afrenta se sepa. solo y luciales piden, que licia mi esta fiera, donde cobrante le ampare, y con su padre interceda. y aunque hasta ahora no vine en que salga de mis tierras, Luego se quiero envía licia, donde mis letras, rezos de ser de favor han de servir de sentencia de muerte, para que vengue Jobarte a su este novia. Voy, pues a trazar su muerte y procurar que no entienda que yo se su alevosa, que con las sospechas No serécele de mí! callemos que la paciencia por robarte le dora, su bien merecida pena. Portuna haya muero, me mostraba el semblante, dime con un instante le muestras tan garapiño, cuando estaba en la mayor esperanza de sosigo, dispara contra mí el fuego de la chisma del amor En la reina has encendido contra mí un volcán violento, cuyos combates más tiento, Que los que hasta aquí he sentido Acabarán con mi vida, de una ver sus manos fieras, y al amor no me expusieras, de una reina fementida que más quisiera pasar por la cruel muerte aque el rey me condena que la leído del hospedaje vidar, Cuánto más que tal traición a la infanta había de acio que antes de ser mi mujer admitiese otra afición, del amor conjugal, villas los castos fueros, por amores lisonjeros, de una reina desleal, No permitáis cielos santos, Pero vive o corazón te cuento que aunque pasión en mí una culpa tan fea, en vela de aquí adelante me corre por la otra parte por más que esta infiel me sea que no estás solo con instante mas para desengañarte, causa de mayores llantos. seguro de su invasión, de la falsa información, que a lo que puedo creer arrojarle delante la capa que te hace el amor sobrado, y espada Sin duda aqueste callar que a mi infieltro tuviste, con que se había quedado la reina ando para tornar, tan grande que se resiste, otra vez ha acometer, Mas que visto? No son estas del hijo más amado, las plumas que mi osadía Dame, pues favor hallo Jupitir, pues por ti espero te quise con claridad, por descapar de esta arpía, dejó en sus parias funestas las del suceso noticia que como vencí el primero odio de mi malicia Vence el segundo asalto. No son éstos los despojos hielo de la verdad que en aquella tempestad, el Rey lo es posible que que Para mi seguridad, y caso de ponte mi amor, eche al mar de sus enojos? me había de ser traidor? Señor, si el suceso ese abonanza bonanza, Pues por un vasallo infiel Sin duda fue providencia que a verme las prendas dado, del cielo que ya violencia estigo a mi hijo de suerte esque de mí se ha olvidado, Bellero el alma rindiese, que del reino desterrado que no busca venganza. anda, asombra de tejado, No sé, amigos que me diga en vengarse quisiera a la sombra de la muerte si aquesta fue ordenación con las piensas quedara, siempre de parecer fui, de Jove, disposición pues con ellas confiara, de alguna estrella enemiga? cuanto fingirse quisiera señor, que para acertar Mas, pues las prendas ha vuelto de nos dejas pasar con que se pudo vengar Pues si él no le acabada, el dolor con que te vi, el al príncipe matada, Sin duda que puedo estar que el alma, ciega el exceso de aqueste cuidado absuelto. Señor, la verdad desnuda, pasión y en tal sazón la pronta ejecución, madrastra del buen suceso. ¡Ay, triste, por un traidor por vengar un desleal, que de mi corona real privada de suceso? Gran señor no desesperes, que si licencia me das Antes de mucho verás al príncipe. Si eso hicieres. me restituirás la vida. Pues, señor pierde cuidado que a mí como a su privado noticia de su partida medio. Luego ¿dónde está Sabes tú, Señor, si se Y si quieres partido para volverte lo acá. Parte acaso en el momento, que si al príncipe me das el lugar ocupadas. de bellero. Como el viento parto que en Argos está En Argos? Allí encubierto viva hasta saber de cierto Señor, que pasado se ha esta cena de las el rigor de tu justicia la ejecución, todo que esperamos a preso que el intento la partiese cielo, y desdichado de mí para que no tenga preto escribe al rey tan apretada mano. dome llevan mis pecados, que para modo de mula, de su persona noticia. en abono del príncipe que siento Parte que en tu diligencia que al punto que la carta se preso no solo le dará jovante, amparo, todo buen suceso fío, igual lo fuera quedarse mas aun se estimara, hijo, Voy, qué errores de mi tío, en hora mala a mi amo Hágalo el cielo que piadoso amo, ser al filos con alma mendará mi obediencia. la inociencia, aunque a veces de las bandas de bellacos, la permite; mas es porque más clara que ir a buscar prietos, del lóbrego nublado en que es con ticia, donde y yertos, que es posible cristo que él de racionales ratones, hacia aque su divina cara y viene racionalísimos gatos, En que viste el príncipe o sobre y de esplandor, pacífico teñida, y aun tanto gusto trates el rey del nudaron testifico, triunfante que le debo yo a Corinto, que quiera obligarme trato, el arco, corona de amante de esta resolución que cada instan que por sus ojos vellidos, Saldrá saldrá sin duda vitoriosa, su gran virtud de la bodas aficio era a despear la ratos, me avisa de lo mucho que como en que altero su suerte procelosa como barca de mal tiempo que se hice que al punto el mar en leche de su edad primero me va la fortuna hechando, Dios tonante, y entre los dulces brazos de su esposa ya de Argos al orinto, Sin duda con su eterna pro alegre apartara. y haga de corinto, amigos ciencia. entra con pague. Esta vez asistió en su infeliz y ahora triste y marquino, el rey os espera encia quiere que pase el gran lago, señores, a los dos cielo del mar; y así fuera el mar Lo que importa es que ahora ni un momento que querrá, ya sin duda que parte un lago de vino blanco, Aunque fuera seis mil leguas, yo le pasara, nadando porque cuando me cansaba de dar con un buentiago, obrará nuevos alientos y remará, como un salgo. pero de agua, vive el sol que me ayer al primer paso, mas doy que por gran ventura salga de su golfo helada, sin helarse me las tripas, que será un grande milagro, Pese a tal que haré yo caticia donde no hay tocino rencio, ni se usan mondongas, ni se permiten los achos, que allá una taza de vino digan que al condado, y que para embriagarse uno, a de gastar con venado, y capón que has de dejar Este nacen de regalos, Esta bodega de gustos Esta la de buenos caldos, Dios, daban las mías, de acero Japón os deja llorando ladrones por los ratos, el más cobarde espíritu deudo, que fuimos todos de un triunfo, de que ya no ha de servir de un nuevo brío armada, de fación de vuestros jaros, ya de vos ya de palos, el Rey vante mi corazón medroso el justo cielo Cuando torzáis las alas Adiós, calles, a Dios plazas, Lidoro amado. Sólo esta vez propicio, del tinto, clarete, o blanco, Adiós, soberbios palacios, por hallarme empleo, en tu servicios, Acordaos de que encomiendo Adiós, amigos del alma, Teodoro de tus manos El suceso de esta horrible persa, Adiós redomas y godos, mi espíritu en vuestro, la jornada apresura, que entiene los engaños Adiós, unos a Dios, Dios, tiernas mondo quedas, Teodoro y cuando ocupes la campaña impetus de este bárbaro que atreva Adiós, cuentos, a Dios tantos en cuyas mesas cada año, acometer procura y si no queréis con Dios, con su inculta milicia, de contar dineros mías, de poder a poder con furia extraña, Quedaos con todos los diablos, la desciplina militar delicia quedaba impreso un gran para que sus ardides basto, tu tajante acero. halle la astucia y valor pruebe una vez la furia de A morir me voy alicia. de la segunda por testamento os demando. Harto, pues gran jovante, algún mondongo que sea y tu brazo quiero tan de mis cuidados en vine a ser cuando a la amante obedecerte al punto. Parte luego para que sus vitorias A Dios, dulces bodegones, que contraba amante silla en ti un cario desde sus glorias la cuyos bancos me hallaron, estoy de rabia y de coraje ciego sobre un colchón declarete, Señor, bien puede helado, amparable mostrarse a mis deseos mas de dos veces roncando me asienta. y con semblante airado, Adiós, bolsas de la corte no seas saltarme la fortuna a mis Él vaya capitán contigo dios saldiciadas de Argos, que aquesta oculta gente pero no en este plazo A quien es y ligeraba, borre el claro esplandor de mis vitorias, saltar coraje el pecho y cuerpo el pero de los de a cuatro, que un bárbaro insolente, al brazo llorada vuestro corchete. venga a ser contra pues de mis gloria Pues aunque me informara, No haya más dilación que me consume, tu causa, ya te ofrece el dulce paz, Está esperando licencia fortuna cruel dios, la tardanza, partamos al momento, de mis prosperidades muy diosa, para entrar. Cuando hace vas entre tus brazos a tu esposa Señor, aguarda sólo media hora, el coro. En este instante a cuatro generales, casta Diana y otra hermosa que alque con ti escuadrón componer lo de mi monarca vencido Entretanto mejor, señor desea que como el enemigo anda furioso, y mis pendones reales, le doy obediencia que el caso barderla a vena, bárbara, por todas las campañas de este imperio del trabajo del mar en esta aldea, en cuidado me ha metido. vendido hasta tener a visos. ¿Qué descanse, para seguridad, mando cobarte, y salicia nobleza puedes asegurarle de quien vive, pasto, Vengan para el que guarda mil cabala, ser de trágica fie, entre tantos ajanes, mas no quiera cate mucho tarda este coso, que te acompañen, aire el alto Señor, no tarda, si tu Alteza mira el cielo que desmaya mi esforzado, Pues que al Dios, radiante, que voy con tal deseo que variento que diste a la ciudad una jornada ánimo en sus mayores puras, que si esta vez primer mío que atropelle, mi ardor un mando mi viera. Qué valor siendo en mi alentado pecho que aunque lleve las plumas de el contrario arrogante, para oprimir sucesos más fatales, No es posible que me da vida su favor los dioses inmortales, que comboque el poder de todo si oponerse quisiere o mi vieja, camino de dos días en dos horas, No me niegan. Vamos que no es razón que solo el miedo Dos horas, yo juzgara, que pasa y aventure en una hora, nos haga aguardar más. Aguardas, había a dos siglos el deseo otra cielo cuanto solicia el mar baña, de llegar a la corte de Joante el todos Señor, en este punto allegado el coro con la licencia hace que se te antoje en paje entrar en la ciudad que condesa un año. Razón tiene que Señor, en este momento gozar espera tu real presencia después que me salí del reinos llega un corzo, con aviso con las alas de entras en esta corte de que a visitarte viene terminaron esta alegre nueva para que su filo no me conceda, el príncipe de corto que esta fino diamante corto el Rey Jobante, y que por mi intento Qué dices? Que mejor Dale una sortija, con mi enojado, padre vivas, señor, mi el siglos para Señor, que ya propicio, mira el ti de la ciudad detenido honrarme un instante que ya las cajas siento de nuestra gente. Vamos almo, y la nuestra disponga su partida, para que cuando llegue la del rayo podamos despachado, ya el bagaje, eternos sin tardanza en el viaje, Japón, bailando, sin tanto intenta rondón, No hay tal vida en el mundo No se puede ya sufrir como la de Japón, lo de este grande voracho, que todos tres veces que este aun sin silla ni mano siendo ya hora de partirte, Luego parando dice las coplas, Que que es cara de zafir, siguiente, al fin de ellas que aquí te estoy deudillas? vuelve a bala, repitiendo Villano ahora te humillas, el estribillo Juro al gran tardan palo, Estábase una tinaja que te he de hacer este palo de sangre de Baco llena, en los cascos mil astillas, fuile a tantar la vena, sangre la con una paga, cogel de un brazo y como ahora me sube y baña, a darle La sangre corazón, Ninfa, ¡ay Dios, que me voy cayendo santo Apolo, santo brazo, mas ya me voy levantando. Aquí que me desatado ¡Ay Dios, que me estoy helando, ayudadme da es fuerte ya me voy encendiendo, que un allego a cada paso no hay tal, como andar, bebiendo se nos ha de embochar, y estender la pierna al sol tanta Procurarme mandar Qué es esto que se me rueda, Voto al sol que te haga casa de arriba abajo, y me hacer andar cabeza. No me envía a las tinajas, que el agua me ha de matar camino de la alameda, No es esta buena venida, que nos estendando prisa para partir al instante la de la viña es mejora, con un palo y que se este este fanfante Haciendo del caso va, que me abrasa la camisa, Esto es ya estar rematado. entra esa mi tercado, este infame, ¡vive el cielo que te resuelta oficial Japón el paso a aquel que me le comer un lado, le quien el Japón, él sabe quien fue mi padre la vina de mi madre era villano ladrón, es ese dolor mas quien se ha de averiguar, que si empieza amores toda la cólera me agua, Déjale la el palo señor, no me nombre el agua que me hará de esperar estra pues, vamos, amigos que es hora ya de partido Hame de dejar parir, que estoy prendo de un hijo Vaya, pues que le sigo, Pues vamos. Muy bien me estoy Vamos fe de quien soy que le prometo decir Pues comienza, y otra venir poque sí que yo voy, Aquesto es ya por demás, Vamos, Japón, sin baje, que solo te dejaré. Por vida del dos y las No hay tal. Tú quedarás. si no vienes? Vamos luego como no tocan y tan fuego que me abrasó las entrañas yo me voy a saber cañas, con los caballos del fuego desde luego me pongo a ser un capón, tante. miento a bailar, y haré, la cana, y luego de palos, aguado, tante los dos amante amado, con bastón de general y escudo, algunos soldados armados, invencibles compañeros, cuyo brazo infatigarle, azote ha sido de Clicia y apremio del rey robarte, cuyos vistos pendones, desafiando las aires, de este país, enemigo siempre le das tan tiene en cuatro enormes encuentros, viste y cuatro generales, delicia paga tributo, al filo de vuestro alfanje nunca en campaña encarga, la fortuna formidad, al causa de vuestras glorias tiró la rienda inconstante es a tantos toscos, Estímulos os bañado, que no basta aumentarlos, mético carácter, y aun yo le falta a la fama y al verde encanto de Dafne, aliento para cantarlas, y para coronarles, lograda aquesta esperanza en este forzoso lance que con Teodoro es promete no menos felicidades Detente delicia costa tan segura pero ya por vuestra parte el parabién anterio antes de que se alcanza en haces, porque que menos de señor esperarse, un ejército de asiste, tan diamante Vamos que ya estoy mirando como Teodoro se añade, al número de los muertos. lastimos constantes y el enemigo aparece ya tiemblan sus estandartes de demos al arma, al arma, Muera el enemigo infame, suenan cajas entrarse acome tu presencia infunde, tiendo y por la otra parte santo ardor, tanto coraje salgan algunos soldados tu gente que a tu lado más librón es con darte Vamos, señor a vencer Hagamos que nos perdemos que voto al sol que mi alfanje su poder a cuyos lances, que es diamante con león, Ya me está dando pellizcos, tantas veces tan probado, Ea, amigos esperemos para que le desembarque nuestro valor con su ultraje, que le espere el dios latón, puro el dios Marte que el mío ya están vuestra cimitarra, la vaina se me sale tan pecados en sus carnes y entre tanto oiganse, Qué impacientes viven, cual mío con vaina y todo noche pan su infante puntos golpes dentro Mostrad, que si mi pre sois unos vamos, pues vamos amigos de donde soldados fugitivas, Partamos luego a buscarles, en el ser inexpugnables, dais la espalda a los ímpetus primeros, que quien espera vencer que ellas mostrarán que siempre de éstos que solo con miraros vivos, Muere a la esperanza de venceros, no ha de esperar que le hallen, son unas en ser cobardes, solo ya, norando danza ocupo, vuestros que ya la furia lima, pienso, señor, que estará y pífanos, hace lo que vosotros habéis animos, que cubráis genes que llegó un poco cargado, sólo en pensar volver a la dejo, Descanse que le que veo que funda en vuestra infa, vuelva, vuelva el nativo, esta pocas horas de descargo, me cobardía a vuestro pecho el campo amigo es vuestro le quedan. ¿Cómo, señor? el bárbaro blasón de valen, y vea el enemigo con su ofensa suyo dijeras, mejor. dice crisolo y vengo vuestra frente unidad, Pues tu invencible valor advierte que a tu lealtad iréis la cima del valor causa del triunfo nuestro ya que os via fugitivas las o el suceso más todo al reino? Dilo, y haz cuenta cuyo acero, tras veces palma, Antes el vuestro atribuyo, Vamos, señor, que a tu lado el ser mía la vitoria que lo encomiendas a un mármol, habemos de dar la vida tajas, rojo de un pulso. Sabes a que sin mis hizo ay, señor es la gloria Vamos, por diez, que la vida humano es temor me ha enviado, y este triunfo solo es tuyo rayos, si horrendo de verdad oprobio, un soldado Señor, para que le ampares, que al fin, Teodoro caí, tonante contra la furia de gano, al impulso de tu diestra, este batallando como ya desmayada vuestra intercediendo por él Bradamante y los suyos aquel Pues te engañas? ¿Qué me engaño? sufre que las vitorias que poco aprovechara yo, soldados de Teodoro, ave, de nuevo el de los que furia robarte. le esta carta y verás Vamos a gozar soldados cómo venís engañados, hace retirar algo los en Ella os gano esgrimiendo del desposo juro a dios Criselo, alto, descartas y retirándose unas veces está que el antiguo pondo y nuevo Qué fundo de aquesta vez pase en esta cuando vuestras, tras otros al fin tanto Belerofonte nombre que él se mas con censo de mil ducados, dentro a todos los dejado, plantas por la muerte de ballero, piensa que es ya el sueña de dentro vio, con crisol, vuelta vuelva Leonela, carta de favor, no es sino y la de su queda el príncipe a su cuadra, vitoria por acamante pertrecho. monte tiene Acabad, mi anda, cielos, por ella tenido que se des y así le contigo en tus manos pasa Qué esperáis? Señor, sosiega, con la mayor presteza y secreto porque es la infamia de muestra cielo altiva camino No me fías que un caso habéis posible que a ser yo tan poco o quitándole la vida. para que presto vamos así al seré tu grandeza servante de las leyes de Lope, estigado su delito. Que esto que le celos de como él, ya hubiera hora, armense los el mismo instante muestro oprobio vengado, ¿Qué es esto Júpiter santo toda la mayor potencia de la infamia de mí de al lecho, Qué te parece sólo? con su alevosa sangre sabe de mi reino y de una vez contra consolado, Señor, que se atrevió al honor gran señor, que estoy pasma, se remate esta tragedia. Dame, gran señor la muerte de este no vea tu hija y con que me aconsejo Parécete, pues que debo es que diga mi lengua eterno oprobio de mi corona acuda aquí tu prudencia, patrocina, con mi amparo, vuestra desgracia. ¿Qué dice, que a mí el furor me ha robado, hecho un botón en mi honra, al procuro de mi casa? Acaba, que estoy compaña el consejo y la paciencia la afrenta es igualmente suya, Parécete a ti, buen pago, queda acaso mi Teodoro, Señor, si a un advirio mío, por ser su padre que mía, por ser del hospedaje de peto, vendido. Y aun muerto queda prestar engrata audiencia su esposo; y así a entrambos y el amor con que he dado en el campo, por despojo, podrá ser que con un golpe mi te la venganza a mí no me la he de darle a Fileno, de lástima fiereza, te libre de dos afrentas. conviene ejecutarla parte Digo otra vez que pasmado fortuna incasable, el tigre o solo tanto por no hacer público mi ara, soy no sé que decirme aparte, por no parecer que Entre tanto la licencia solo digo que no hallo de mis desdichas partas infamemente me vengo de me darás, para que vaya si aqueste agravio es verdad cómo no dais la tirara, los agravios paternos son a dar remedio a una decía, castigo para este agravio. al estambre de mi vida, la muerte del hijo que en mí herida, con que escape, se amparaba a ti no te pueden esta cuando mi diadema, Salte, ya de mi presencia. le podemos dar el caso debes las dudosa, saltar buenos medios para Señor, paréceme bien, en mi oprimida cabeza. Estal, señor, que conviene dársela, sin estos justos recelos, que convoques, con presteza, El mayor poder delica este ardid, sería mejor que que se prenda la puerta que entre tanto con tus letras y cien mil veces le diga No como hasta aquí de burlas trates para acorinto, que no me llame su hermano arrojar al rey por ella, sienta el solio de veras, que admita en su gracia allí, de a su generación tu poder que si se junta que le robará esta tela, el mi hermano, to arco, Quién le ha de hacer repitencia que le estrella como huevo. este príncipe alevoso, que el cielo rigió, tu lengua el ejército encomienda Muera el príncipe los el mi hermano por faltarte con orden de que el contrario Antes que el solio muera que más estimara ser con poca gente acometa, un lacayo hermano de Lucifer, del barquero carente, conoce y alentado de una galanda, por cuarto y por salir con la empieza llevar el mi hermano al sol tanto se entrara, que caiga que si un hermano pensara Deje acabe, vive el cielo, a manos de su violencia. tener de tan mala cara que las narices le avive que me hiciera caracol. que luego que este enemigo hermano dejado cribe, fuere vencido arremeta, sido saca el mala, no Lleve, Bercebir su aguelo, los demás de improviso, que segunda ver paro. que ha de hacer ha de soltar, todo el poder de tus tierras, mi gran madre, siendo ya, hará que siente mi mano vale a dar tardes ejecutarlo, mira luz de sus ojos Vamos poco a poco hermano que con este estratagema, dejas de chocarras, Déjese de humanar, de aquestos dos enemigos lo que ha de hacer espanto y alta es zaranda, tomarás venganza cierta Qué linda para banda, dejar la criba otrare, sin que tu agravio descubras que le deje un punto pie, Qué graciosas sola, al para que nadie entienda con el rostro de difunto, Pues decidme, porque ley la ración habéis de dar primero a vuestro bestia, que yo al caballo del rey esto a el que tanto le El mucho de mi señor, como el caballo mejor del suyo, aunque al viento iguale, Ahora busca razón porque he de dar yo primero La razón es, porque quiero y por ser yo don Japón, Ahora caballerías, me allega, juro al Dios, moro, que a cuyas le mueva un como, y a puñadas las encias. vale a dar y el otro suelta. Tomad, llevaos la con Dios, Eso sí cuerpo de tal, Por vida del menoscal, no hay quien se avenga con vos, Sin duda que algún diablo A palacio os ha traído, Los días que habéis venido confirmando con tu malicia para cautivarme vivo Ya os hagáis con él establo, mientras dura de en mi mano, rito que buscabas, este fiel, hacedor, o por estos parajes, resistes, mancebo altivo, habitados de salvajes, la Señor. a un golpe en el basto, tigres, y esas bravas me voy que si este sabe mis manos capitán sobre la espada, a la corte de robarte, me hará mover las entrañas iba negocio importancia a mi nave y la ignorancia cogerla y remiendo los Sacaso de los caminos oriente, dados le cautivan algunas postigo que tenerales, por aquestas edades Que en vano la visitente, embarse ha de partir me ha llevado todo el día Atalde luego esas manos. Voyme, señor, a servir. Bárbaros villanos, Haz que al momento de mates, que os ha hecho mi inocencia Qué vienes a espiar a defendido muestras queste vive diamante y sus soldados que es falso vuestro recelo, Ríndete mancebo al punto Pues hasme de declarar Probarás mi rigor Quién crey al mismo instante No permite visto a los por espía mandaré que llega, si no es difunto, a vuestro poder. Pues muera casarte, y te embrare, aqueste coma levante, No le matéis, que como viene pre vivo. ¿No tiene. Mira, que no soy delicia que yo de corinto soy poder tu canalla fiera Qué bien ahora me voy otro a otro a su tal viento seco de la flor delicia los más lozanos de nuevos, tú a quien cinco capitanes, triunfo lastimoso fueron, de tu próspera suerte de tu bélico esfuerza. a enfrenar la corriente, de tus trágicos trofeos, que conjura pido caso munda este gusto imperio, llegó a tu feroz presencia. que aunque cristios al más miedo son amigo muy despía, infunde en mi nuevos bríos todas esas falsedades y de los tuyos desprecio el príncipe armado saca ese alfanje alevoso, a cuyos golpes primieron escudo en el brazo y espada tantas gargantas, que voces en la cinta con un bastón, a contra ti el justo cielo, de general en la mano y brazo algunos soldados ¿Qué es esto Júpiter santo Duermo, yo estoy despierto y fuerte bramante el príncipe de Corinto a cuyos filos sangrientos es este invicto heredo, una ha embotado el destro ¿Qué miras que te suspendes, de tanto enemigo muerto. mozo soy, soy extranjero, Tú, cuyo bárbaro impulso a quien de tus mortandades lastiman los tristes ecos que de susto celo, para que de tu arrogancia prueba en mí, si esta tu espada rayos infundió sin duda el desengaño funesto, si puede un temple y si quiero que desparas, los filos de mi acero. el vuelo mientes el cruel bramante a mi furioso de nuevo puede abatir la fortuna queda en su sangre y vuelto a tus felices, sucesos en mano prenden, Bien se te conoce, joven, amante y bello fonte la que está a tus cielos por lo que ignoras mi acero, desatándose ayuda la Soy, señor. que eres huésped y en la audacia actoria Tu esclavo soy el que de lo Ahora, infames, villanos, Que eres muy cierto a tu valor bien mil vidas confiesas que mi brazo vengaré yo mis denuestos, Qué peregrinos sucesos sombro este enemigo suelo Ríndete engañado mozo, estos páramos te traen, has de rendir tu primero de lamenta las despojos lo señor el deseo. la espada o el alma. Ay, de tanto adalid, severo, de buscarte codicia. A ti, que ya el hado fiero que me habrás pasado el pecho como mano atrevido aman su indignación. sin experiencia y con menos entras viniendo oyendo Qué dice luego? Que el rego valor, afrenta el mío no algunas ocaso vitoria y tu padre arrepentido con desafíos bullescas. Luego sale el príncipe con de los rigores primeros No se dignada mi alfanje unos soldados enemigos pre de vengar tu atrevimiento me enviaron a buscarte, entretanto suenen, sin saber antes quien ciego Salí en tu descubrimiento Pues no repares ciego y disimulando entre Señor, baste de un golpe, soy príncipe de Corinto, en la gran corte decreto el hice oprobio solo el trofeo, Soy el hipoco un tiempo cuando ya estaba sin esta más glorioso has alcanzado, y ahora bellerofonte partime en tu seguimiento que alcanzado los tiempos Pues engañado mozuelo, y de una razón echado Dad a Júpiter las gracias. estos nuestos desiertos de Caribdis di en las manos de los colmos sangrientos y cuando ya me juzgaba víctima de sus flecheros, Tú, a quien sin duda los dioses reservan para remedio de oprimidos inocencias llegaste a romper los hechos, si mis cadenas quitando el asombro de este imperio el la de a soldados y la peste de sus pueblos, en gran príncipe gozad, paz de sus vencimientos y desanublar los ojos de tu padre. ¡Ay, Dios! ¿Qué es esto? tanta prosperidad junta un tanto lo temo, no suceda a tantos gozos, algún remate funesto, Deja esa imaginación, que ya a tus tristes encuentras, dio fin la suerte envidiosa, si quiera obre Dios supremo. y el indomable limo, alboroza. corona real, y esa adora el nuevo monarca sola, Señor, tiempo es ya se cuente, justo que así se haga, y luego tu pecho que a la con el ejército tutero, quiero que se ha la de desde del infeliz pavos, con que oprima Esta escuadra, por si acaso público de mi augusto, hado que me despache que confío el solio su ingrata valentía, El enemigo sangriento, pesar del fatal rigor del suceso revuelve contra nosotros, que contento puede dar albergue, Veas gran señor, aquesta mirado a tanto Vamos que irme el Dios vivo un ánimo llagado con la afrenta lo pueda sus dichosa disparado que he de corrar de la viera de su casa entretanto que la causa su orgulloso atrevimiento Luego te puedes dar por despachado, Vuelve, cucha de alicia vive triunfante y de castigo senta? locura señor, aire contento ahora y goza, con infelizmente el caso llorante crisolo de esta insigne, vitoria el alegría, que esta por muerte de aciales, mercedes, que no te faltarán para vengarte, que aunque pidas Vea yo esta mi rama, genera, lo contra dijo el cielo que es posible peligros en tu reino en que algún día La edad de Corinto, entre los lazos de una vid, que tantos fieles adalides nuestros expuesto, pues para su alevosía, desde luego las la pique el cielo coro, han pagado parias a la espada Ahora se conviene recebirle, la vínculo, por tuya que esposa de tus oprimos frutos que miro, del fiero acamante y que este confestivos aplausos que contento sible su casa real eternizarco, que vive que hallo amparo, Es bien le que tu fatal intento mi hijo amado, Príncipe torpe y alevoso, que sido Mas ¿para que el suceso a los dos en robarte. Señor, por santo de esta ley ha rendido iguale las deidades del olio entra el príncipe como merced mía, al que a tantos leones ha vencido parado y quedándose, Antes que partas para ellicios, tengo yo ver que al primor, perdones el acompañamiento Años secretos son del altamente, acude a venerar con votos, que con tu gracia le admita, Llega el al rey. de la deidad suprema investigables las horas del mágico sagra, y en tu reino. y por los ruegos de las fusas que al humano discurso; pero deja a señor, los pies a dos cabezas, Como en mi reino desde luego y a esa imaginación y el vencimiento a la mía que humildes, favor en el oráculo de Febo, de sus provincias naufrago y a la de bramante que cortada qué puede ser cada de Qué es posible que en mis reinos a tu planta real queda humillada, al reforzado el siente las selvas de agravia. que en tantas provincias falta brazos recebido dientes si las afila. para domarla valor que humillasteis la ciña mi corona de forzarse más contrato. sus uñas, si desenvaina, para cogerla traza redimida, por vos del invencible, de la parca son ligeras, entra el coro, con señor quien se ha de atrever, solio que tirano la usurpada, de la muerte son guadañas, por la ley de su gusto y desclava si la experiencia declara, contra su brutal fiereza, que cuantos lo han intentado que remedies las campañas, siempre en favorecerme creestra no hay poder indicia que vaya, son víctima de sus partas. de balar. ¿De qué daños Antes que alque es favor tengo por mi ofensa a su amor me cuerpo Pues no se ha de hallar remedio. de una este que las tala, ni resistencia a sus armas empleado en honras vuestras, rico no puede haber? Si acaba, Cómo este hazañas y algún singular premio nuevas coyundas hechas gran de Julia de una para, los cuyos las imitaras, solicitar esta hazaña, Joante despreviene la herida, que a furor sacrifica, la afición con que sus cosas celos Bien dices, pues por mí anda, fuerte las despedaza. cuanto por los campos halla, la la recompense el justo cielos, que al que desta fiera brava cuantos a caza de gloria de abortó de sus montes libre mi reino oprimido, entras paje, salieron para matarla, de una furiosa humana le premie con la máscara entre sus garras el arco, Señor, con este punto un coro, que con cuerpo de bruto encia prenda mía, que es prima, esto la muerte ingrata de alguna le mide el alma de los campos de pasara, que tan señor la demanda, así, si no quieres ver con cabeza y pecho es mía, pues para mí las patadas campañas, audiencia, sin tardanza, porque vientre de ligera, cabra, y prado queda tan desiertas de abstantes importa remate de sierpe cruel, cuanto de horrores pobladas, y así para merecerla, a tu servicio real la diligencia, su monstruoso, cuerpo aquí Dame licencia que vaya Decid que para entrar tiene modo con remedie, En ella helado, inhumano sin día aquesta fatal desgracia a ser hércules delicia el paje es fragua toda la rabia, Caso es donde las vidas amado de esta esperanza que es más por furia que dijo prospere el cielo era víctima fatal, también fortunada, abracia que al primer encuentro con que de mi imperio eres Quien tal nunca imagina, rico amparo probado, que de un peligro escapado, en el solimo monstruoso, diera en otro de el mal vos, esta ya tu invicta espada, su alevosía pagada, y así, pues sabe el camino Al fin, disponelo el cielo de domar motivos, ampara, que aunque tarda al finca este reino que algún día los pecados, con que castiga parte tus sienes sacras. su justa cólera el suelo Señora. Ya estoy, señor, impaciente de tardanza, échame tu bendición, y cae, que ya punto el cielo parta, y a mí suma mi frente, contigo. Vamos corro, con fecit, limpio, A gran lance te abalanzas, Prona que la vestiglo me va, el príncipe soldados acaso servirle, y correo que dan cielo y agrada y acentes, Joante recer con más otra lengua Ha sido disposición, gran senos, sin duda aquesta Este diere a mí mi ministro. del alto cielo, pues de esta purgar su traición. sin flores campos Procura Quién duda quede una fiera notarlo? Pues, vertir su limo,
