Texto digital de La destrucción de Constantinopla
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- Gabriel Lobo Lasso
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- Gabriel Lobo Lasso Segura
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- Comedia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La destrucción de Constantinopla. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/destruccion-de-constantinopla-la.

LA DESTRUCCIÓN DE CONSTANTINOPLA
tiano. ̱nstantinopla. ristianos. urco. ̱amiga. o ca. ra. muer de. era Or no. cuanto agradable a todos los mortales, arco, do afloja, el curso trabajoso, de la tirante cuerda de sus males: Si del común sentido (don precioso) nos prívases también en casos tales, todo lo que dúrases sería gloria sin fantástica otrágica memoria. En que el pezado sueño te ha offendido que ánsite quejas del (̱César invicto) que sombra vana, en el se te ha offrecido, que el color te robo del ros Cro afflicto. Quien por la Eburnea puerta aca ha salido, a cometer tan áspero delicto: o quien pudo atreverse a tu potencia: con engañosa y horrida aparencia. Tecate en la mitad del cielo estaba con rostro claro, alegre, y radigioso, al orbe un general sueño occupaba con que gozaba de felij reposo: A todos del trabajo reservaba de que era cuada cual menes Ceroso, un sociego profundo, y regalado solcando a los mórtales de cuidado. Cuando es Cando en mi lecho revolviendo mil cosas la perpleja fantasia, por diversos suecesos discurriendo cansado de tan áspera porfía: Al camino offuscado fue venciendo. y en mis cuidosos miembros se estendia un sueño, al parecer dulce apacible, Mas fueme (̱cual oirás Clobando) horrible. Apenas mis sintidos fueran presos, y del licor suave rociados, Mis vigilantes ojos, y mis huesos del deseado sueño regalados: Cuando de varios y ásperos súbsesos fuerón por muchas partes asaltados, comence de soñar, que un hombre armado via ante mi de aspecto brano atrado. Que con furor riolento y fuerte diestra, me despojaba del imperio Griego, (y como es suerte cierta la sinestra) el credito debido le di luego, (opiosas haces en el campo muestra gruesa armada por mar, que a sangre y fuego nuestros infaustos muros amonaza, y la ocasión felice alegre abraza. Por mar y tierra la ciudad sitiada me offrece el sueño, puesto en punto extrecho con la fuerte muralla aportillada, y el hondo foso, ciego y desbecho: Al codicioso sacco señalada, con que queda el contrario satisfecho, P sando a hierro la vencida gente, au nadie es erte differente. a y nueva ley instituyendo la falsa de Mahoma se prática, su torpe éficie, en el lugar poniendo que a Crisco en nuestros templos se le áplica De su pasión sagrada escarneciendo mil oprobios el bárbaro pública, cual sintimiento con aqueste iguala, o que contraria suerte aura tan malas Vi sobre mi garganta el presto filo del sangriento cuchillo victorioso, amagando a cortar el debil hilo, de mi vivir (al cielo ja enojoso.) Vilo (sobando ansi Clobandovilo, no fue sueño cual piensas engañoso, cuanto y más que del mal, la sombra asombra aquien nuncua del bien vió sino sombra. do la imaginación de un sueño vano ni esta visión fantástica engañosa, del humor malencónico, y liviano, engendre en ti sospecha tan odiosa. No esta debajo de tu invicta mano de tu Augusta corona poderosa toda la Cristiandad, cujo reparo es tu sunmo valor, poder y amparo. Solo puedes temer al justo cielo, que a offenderte la tierra no es bastante, de quien estás seguro, pues tucelo, materia al mundo da tan elegante: Ansi que Constantino, tal recelo, sacudelo de ti, que es importante, Corte el caso extraño laño. porque no se escandalice o hagad Antes para que puedas alegrarte e hagan pallestras, dansas, invenciones, que basten (gran Señor) a recrearte a hechar de ti fantásticas pasiones, Haré que en la ciudad por toda parte muestren en te servir sus intenciones yo ros a hacerlo ansi, Cofteve en buen hora que mí reselo en nada se mejora. Clobando imperador. te rida tan felice y sosegada, pasa el que de estos ábitos carece, y la mansa pobreza regalada libre de estas miserias apetece: al pie de la robus Ca engina opada a su manada pobre el canto offrece, su misera chozuela visitando en más los pensamientos no occupando. magen d e la república con una el a travesada por los pe río cu Ten de tu impe- reprime el pueblo atrevido, de quien Dios esta ofendido y le tiene amenazado. Porque es tal su atrevimiento quen cosas dela fe duda, mira si es justo se accuda a tan torpe rompimiento. tchos y dice. Cien mil visios que no dig en lo público y secreto, de su bivir imperfecto que requieren cruel castigo Que no es justo un Rey cop con castigar el peccado público, y por tal notado sin el occulto inquirir. Soy tu república triste S y he te venido abizar, porque puedas remedear mi mal, do el tuyo consiste. Por mil pa rres y con señales tristes me amenasa, la suerte aduersa, y misera me sigue y todo el mal me halla y me da ca a: De atonito no se como inuvestigue en ifflición de algú ni hal caviene aun un mas l, tras el y perado Turco y Sultana su amiga. tua aquien natura doctó de la be ldad más clara y alta, quituvo ni tendrá, ja más criatura, con mano artisiosa en nada falta: Cujo donaire, ser, gracia, y cordura Los recata los ánimos asalta, del timidó Mahometo más querida con amor entrañable que a su vida. Jurote por Alá sagrado, y santo, que estol con tus fabores tan usano, que no tengo mi antigo imperio en tanto cuanto el menor régalo de tu mano: e amoroso extremo a tanto como sabe Mahoma soberano, Y con aqueste me voy Constantino poderoso, temiendo un fin lutuoso de que recelosa estoy, to el mundo a mi corona, por no appartar de ti mi real persona. Mahometo en quien la strella radigiosa del Othomano tronco resplándece. cuja indomita diestra poderosa timida por el orbe nel floresce: Aun que con tal merced, quedo goloza mucho más (gran Señor) mi amor me cesce, que este solo es igual a tu grandeza, por ser cual es, sin medio su firmeza. No te puedo dar más, que no lo tengo, y al fin dos lo que dar puedo un captivo, con este bien de amarte me sostengo, y cual si apar de Alá estúviese vivo. Con pensar que me queres me entretengo aunque entre celos, y un temor esquivo que en el dichoso estado es ordinario, absconderse del hado el curso vario. Co rindas al temor la confianza baste mi firme amor a asegurarte, ni entiendas que ha de haber en mi mudanza ni que será posible ja olvidarte, No pierdo gran señor esta esperanza, ni es tan grande el temor por esa parte que algo (̱aún que no del todoy me as segura mas temo el proceder de mi ventura. Que comó suele al fresco y manso viento, otro contraponerse, y riguroso que con arrebatado movimiento Lirio abraza, y el Tasmín vistoso: esta suerte el contrario acaecimiento acomete el estado más dichoso que de se el temor que en la bonanza todo lo que desica alegre alcanza. Quiciera (no quiciera que es locura) que no fuera la gloria tan complida, porque fuera menor la desventura, y el golpe de la misera caida. Mas esto tiene el falto de ventura que nunca su demanda fue entendida, y si algún bien le dan, es por hacerle que sienta cuanta gloria fue el tenerle. Quién el humilde estado no apotesce aquien la soledad no satisface, do no hay desgustos, ni el tormento cresce, ni a nadie el crudo amor, agravios hace: Sin miedo de perder lo que se offéresee la ciega niebla del temor deshace, y siente cuando pierde lo adquirido, lo poco que perdiendo lo ha perdido. Suspende mi Sultana el tierno llanto nascido de occasión que no te ofende, y el celoso lamento deja en tanto, que mi libre inocencia me defiende: Si el mirar solo a Croia pudo tanto que esa sospecha por tu pecho estiende, jurote por Ala, (Suliana bella) de rebusar eternamente el bella. Que al fin mi frágil credito no alcanza, a abonar de mi fe contigo nadas S ̱o dañar la confianza, y no quiero perdor de confiada: que no es bueno entre celos la esperanza de que no torsera la cosa amada gozarla sin contras Ces es ventura, y quitar ocasiones es cordura. Digo que estás señora en amar diestra a la espiriencia hecha en ti lo debo, y el temor de la suerte cruel sinestra de tu mudanza cuyas ansias pruevo; que aquesta ignota via amor me mues Cra cuja aspereza con pacensia llevo no porque me es suave tal tormento, sino porque heres tú, por quien lo siento. Los ojos ensabrosa carga cierra y en sueño los sepul a regalado, los dos soles que alumbran cielo y tierra saen consonanta an helito Eclipsado: Veis al sueño rendido en quien se encierra el poder y valor que Alá ha criado mas hay que algo mesiento peresosa y de dormir no menos que el ganosa. chanse a dormir, y sa cordia, Em- vidia y Ambición. ̱nvidia y ambición, cuja fiereza tiene al mundo en perpetua enemiticia con proceder sangriento y áspereza, contra el limite extrecho de justicia. Bien hay en que hos se muestre la braveza, poder y mi malicia ra de vuestro; sienta el mundo el rigor de vuestra mano emprendamos un becho soberano. Tu ambición sedienta y poderosa, que a Hano de Caríbago compelliste, y que la habe de lengua perezosa, que súpiese dicir Dios, Hano hiciste; la Erostrato la casa sumpivosa de Diana que más premetisto: y al invicto Alejandro se llá mase Dios, y por tal la tierra le adórase. Y tu envidia cruel, por quien Homero recibio de Zoilo mil afrentas: y Hajaj Telamón con braso fiero de si mismo homecida heridas cuentas: el dañado Calígula severo, mando en Esio poner manos violentas, por quien su tierra a Parcos dio Adriano de envidia de los triunfos de Trayano. Henchid de furor ciego las entrañas, de aqueste fiero ̱arbaro enemigo, representalde prósperas hazañas, su gran poder, lo mucho que es temido: Mobelde aque sugele las españas y a ser de todo el orbe obedecido y aque tome la insigne y poderosa Bigancio, mas que Coema populosa. iscordia nadie desea con más fuerza de aflición, que yo y mi hermana ambición en el mundo sea opinión. hacer que recibida a tú Recuerda el gra Como que estando yo nel mundo bino pósea nadie en el palmo de tierra, y que en esto Alá me sea esquino con que a mi pretensión el paso sierra: Que aja yerta serviz, ni cuello altivo que mi poder no tema y dura guerra, y que biba de hol más hombre (y ristiano contra la voluntad del Othomano. No sol yo el gran señor de Romania, de Prigia, Asiria, Media y de Galacia, de Bithinia, Pamphilia y Natolia, de Procopeza, Capadocia y Tracia: de las Armenias dos, Lisia, y Suria, Moncastro, Cersoneso y de Dalmasia, de las Arabias tres, con la Numidia, Mesopotamia, Palestina y Lidia. Cilijno es mía, Astiria, el ponto Eujino, Palagonia, Soria y la Petrea, y el fiero Masajeta de contino en mi real servicio no se emplea: Aden a mis estados con vecino no hace mi grandeza más se vea, Colchos, Teros, Tenedo y Alajanos, bios, Sanios, silvanos. Es nos de gran importand luego lo que dices se haga (discordia) y se satisfaga, a la pasada ignorancia dura y inreparable llaga. P o es mío sancta Manta, y negro ponto, con Tripol, Mithilene, y Babilonia, Cepelonia, y la Asia, y el exponto con la Tesalia, Misia, y Macedonia, Moldabia, con Ragusa, y con Tagento, Bulgaria, la Morca, y costa Jonia, Capha, Balasia, servia, y la Mosia, Epiro, Trapisonda, y la Tauria. ̱e Éufrates los raudales y el corriente, con el inchado Nilo caudaloso. y del Bosporo el paso vebemente, no es mío, hasta el Caspio mar hondoso: No sol Señor de todo el rojo Oriente, hasta el lago Meorbis cabernoso, el (̱eruleo Archipiélago no es mío con el ̱geo mar y el cimerio. Pues si aquesto es ansi, porque consiento, que nadie Emperador pueda llamarse. y que con temetario atrevimiento, pretendan en el nombre, a mi i gualarse: Mas yo hare (por Alá)̱ con fin violento venga tal desacato a castiguarse, que es esto gran Señor, quien te ha enojado: vamos donde sabras lo que he acordado. or cier- or terr le es e ien, mas sienten Que le quiera soy contenta, Que le crea no osaré, Que le responda si haré, Su mentir tomando en cuenta Que de lugar que me hable En mis entrañas le tiene, Yo soy a quien más conviene, Y a quien es más agradable. T enme Urilia este sombrero Y a la gente decir puedes, Que tienda las anchas redes, Y que es el lance postrero. Pues que ya en mi corazón El tirano amor le ha hecho, Y me ha quitado del pecho Lo que no hiciera en razón. bril. Heres señora terrible, No hay quien con tu intento atine Quieres que el otro adivine, Que te es su vista apasible. Declárate ya con él, Pues hay ocasión tan buena, Manifestale tu pena, Respondiendo a su papel. Que yo haré de mi parte Diligencia cual verás, Por donde conocerás Lo que deseo agradarte, Tú le quieres y él te quiere, Que hay que temer tú ni él, Triunfe de la gloria aquel Que primero acometiere. Hay contesuelo mejor, Ni por más lindo camino, Que como tasa de vino Se ruegan con el amor. A fortunada de mí Si ese camino siguiera, En verdad que me estuvien Como al día en que nascí. Que una vez que me mis Mi Abarzay le dije luego Soy enemiga de juego, Que no le comence yo. Porque lo dice? me dijo Dígolo, le respondí Porque si me mira a mí Sol amiga de amor fijo. Ansí que se el mío emprie No sea de otra martelo, O no le dejare pelo, Si en la calle me tropieza. Con aquesto me abrazó Y tan amigos quedamos, Que de esta manera estamos Desde el día que empezó. Digo aquesto porque entiend Que cuando dos se conforo Injustas querellas forman, Si entrambos tira las riendo Diga el mal quienle sentir Y porque menos le duela, héchese el hierro a la muela (señora) quien le doliere. Si fuera tu parecer Dar. tan sano como parece, bien la ocasión que se offrece, me pudiera guarecer. Mas no tengo voluntad ni del vivir se me acuerda, respecto de que no pierda un punto mi honestidad. Tril. Darfa no haremos nada si de esta suerte procedes, héchate a morir que puedes, en dando en ser recatada. Sale Vejon Baja a caza y un ca zador con el. Vosa Síguale el que más corriere, bril. como quiere la ocasión este que viene es Veión, haz lo que yo te dijere. fin com si mi tormento, es son su la esperanza de mi llanto, que como sin no tiene el fundamiento, sin sin fin se halle, no me espanto: por fuerza el fin será violento, sin aquel ánimo llevanto, quien solo un ogas por caso puedo lo que al merecir no se concede. Que el supo a caso venías, y vino en tu siguimiento, quiza sabremos su intento por donde tú no entendías. (res, que es muy propio de amado- querer que fieras y aves, sean de sus quejas graves testigos y sabedores. Al arco la cuerda afloja, a esta parte nos llegemos, fingiendo que no podemos armarle y que te congoja. Si vieremos que nos ve no hay que temer que el vendrá, y se no nos ve, y se va porque me hoiga toseré. Es este un medio extremado Dar. echasme Urilia en gran cargo, bril. pues yo lo tomo a mi cargo, yo te daré buen recado. Adonde vino a caer el bravo animal cerdoso? junto aún seño cabernoso do se iba aguarecer. No tan fácil le ligaron que antes que el furor perdiese dos monteros no hiriese, de los que más se acercaron Y siguiendo el curso ardiente tres perros también hirio, y otro por el pecho abrío, con el espumoso diente. Era grande su furor Vejo llevaréis le a la ciudad y de mi parte le dad (̱omo el que en dura carcel tenebrosa, del timido jueg sentencia aguarda no menor que de muerte rigurosa, aquien la sombra palida acobarda: de esta suerte de Darpa poderosa, aguardola repuesta que ja tarda, sedme con ella (̱o cielo)̱ faborable y a mi turbada lengua dad que hable. No como la de Curio, que en su causa en juirio olvido el razonamiento, ni del grande Demostenes la pausa aquien de Aminta el hijo estuvo attento: e Heráclito licio, a cuja causa entro no admitio el offrecimiento, humilmente al gran Señor Es Darfa aquella? si es es ella? o vición celeste llegar quiero aunque me cuesto mas no hay que aquíen suyo es Ninguna cosa aventuro y si alguna perder puedo me, esta bien, que es solo el mied que al alma yo le aseguro. Que como Darfa la tien y puede dar sola una, ja no me queda ninguna ni aún sin ella me conviene, Perdido señora Pril. Dar. su tormento me atormenta, bril. ponlo Darfa por su cuenta, que ya viene y pagara. Veso. No tires Darfa la cuerda antes la afloja el desvíó, pues sabes que en daño mío no hay vita que se te pierda. No tecanse mi dolor, a lo menos el hoirle pues que con solo dicirle, será su fuerza menor. Dar. Vejón si en esto consiste el remediar tu cuidado, fue padecer excusado: el que dices padesiste. Qué remedio puede darte a quien tú no le has pedido, si tu callar te ha offendido del solo podrás quejarte. le de quien, pues que mi suerte sinestra, en medio del bie me muestra a temer lo que no es bien. Quiero ablar, y no ozo, quiero ozar, y nunca acabo, veo de la gloria el cabo, desde un principio dubdozo. Darpa podéis perdonar, que por término mej or no da lugar el amor, a poderme declarar. Yo te quiero por extremo solo aquesto sé que se, dígalo de más mi fe y de mi vida el extremo. ar. Gusto me ha dado el hoirte pero mayor me le diera, si esa lisonja no fuera víspera de arrenentirte. Y no pienses que te debo mucho, llegados a cuenta que si el amor te atormenta, yo también sus ansias prueno. Ansí aún que es defendido a mi tierna honestidad, serás de mi voluntad señor, cual siempre lo has sido. Por donde conoceras si es dahora mi pasión y que falta de ocasión no ha dado lugara más. Veio. Justo Alá piadoso y sancto, hoy veo tu cielo abierto, tu inmenso poder es cierto pues con Darfa pudo tanto. Como no os rigueijáis con mi gloria plantas bellas, (testigos de mis querellas) como del bien que escucháis? Tu pedregoso arroyuelo que mi lamento llevaste, como mi mal pi Baja Turo ale el gran Mahometo y cuatro! mumbejo jon, Bayaceto y Taurino. vas mi consuelo Y tu finestra corneja, cujo grasnar disgustoso, denunciaba sin lloroso, no perturbes más mi oreja. De nuevo el campo se visto haga el Cepiro templado, salir clavel presiado con el yasmín y amatista. Dar. Vejón no solennicéis, tanta deuda que se os paga, porque más os satisfaga, cuando del todo cobréis. ̱ego. Darfa el obligar me dej que no te podré pagar, y vamos porque en el mar Pebo asconde su madeja Sin dubda negocezrá, cual veis por ablar mi ama, que si da en callar quien ama callando se secará. bristiano. persiguidores del erros la cabelluda frente veis asoma, la felij ocasión al Othomano, esta es tiempo oportuno de prenderla, porque una vez perdida, no hay haberla. La opulenta ciudad que fue fundada, por los Lacedemonios belicosos y de Severo por el pie asolada con sus fuertes alcaceres sumpevosos: La cual con gran fervor redesicada, con privilegios grandes y honrosos del Constantino fue, que la Cruz tuvo de su Dios con que mil victorias uno. Digo Constantinopla populosa, que es de otro Constantino poschida, debajo mi corona poderosa, quiero por vuestro esfuerzo sea trabida. La empresa no os será diflicultosa, porque la gente de ella esta metida en ofios, en dilicias, y en maldades, cismas contra tu Dios, y variedados. Tu prové Tumumbejo gruesa armada, on cuatrotientas galleras reforzadas y de la gente en guerra más usada sean, y de municiones occupadas: lleven copia de especie salitrada gruesos cañones, balas bien formadas, pregónese en voz alta por mi tierr sangre, fuego, rigor, y Iranca e ra. Baja por tierra mando, Tum. Altoy, importante es tal jornada, que ciudad tan celebrada, perténese a tal señor. El cargo digo que acepto. de general de la mar, C y de bivo no tornar sin rendilla te premeto. Vejo. De pecho tan valeroso nunca menos se entendía, ni que hecho emprendería, menos grave ni cobdoso. Y merced tan señalada. no se como la servir, sino con darté o morir la gran bizancio ganada. con un grande ejército formado, vais mi real persona acompañando. de ochenta mil soldados numerado: Con que por tierra la ciudad citiando. le sea un duro asalto y otro dado, y por la mar la serquen mis galleras y aflijan con continuas balas fieras. Y rosotros Taurino, y Bajaceto, quedaréis mis, estados gobernando, que todo el mando de ellos os cometo de lo cual se hechara general bando. fiad mis bajas de Mahometo, que el hirá sus imperios ensanchando, de quien con voluntad seréis premiados como sieles siervos, y soldados. invicto En Tu real persona señor no era necesaria allá, donde Tumumbejón va y de Vejón el valor. Ni es justo que en riesgo tal, te pongas por tal victoria, que a bella es cosa acesoria, y esotra la principal. Tú hida en resolución es a todos enojosa, por ser señor peligrosa y llena de confusión. Gran señor mira primero negoció tan importante, y pongaso te delante que careses de heredero. Nadie me la contradiga ni a replicar me sea ozado, que he de ir como esta ordenado y a ello quien soy me obliga. Hide todos a ordenar lo tocuante a mi jornada, hágase gente extremada para por la tierra y mar. Mis espazos belicosos y janizaros valientes, broso, Lecha del mundo) a ca enviada or Soliman tu águelo baleroso. ste de la infernal turba dañada, y del príncipe triste del olvido, alcanzo trujiese yo, esta embajada. Que siendo su valor por el sabido, se halla (aun que penando) muy gozoso y más del nuevo hecho acometido: Del cual saldrás sin duda victorioso, y con sonora trompa denunciado será al orbe un subceso tan glorioso: Sera por ti tu imperio acrescentado, y de la sangre antiga de Othomanos el clarísimo nombre celebrado: Seras duro cuchillo de bristianos, triunfando del potente y icenciano sol (Monar gallardos y florescientes juntaréis los más briosos. Desde la Suria buscados al Archipiélago hondoso, y haced un campo copioso, de los más diestros y osados, Poco hace en conserver, un príncipe lo heredado, si es tal su poder y estado, que a otros puede sujetar. viendo en el castigos imbumanos. Estas armas te envia por la mano, (con gallarda inventiva) fabricadas, de la Síclope turba de Vulcano. De flecha y bala ardiente reservadas, de toda arma offensiva y peligrosa del consorte de Venus relevadas. Yo sol la fiera guerra belicosa que en el profundo, y duro haberno ábito, de do con mano atros y poderosa aunos dos imperio a otros quito. Divina primisión de Alá sagrado es esta Soliman, que te acomete, sigue la suerte próspera y el hado, que tan felices glorias te promete, quien de estas apparencias alentado en conquistar el cielo no se mete, y con la tierra sola se contenta, haciendo guerra en ella atros violenta. V e y sa in ultana. sdias, días enfadosos, pezadas noches, noches importunas, cansados ratos, ratos disgustosos, amadas sombras, sombras oportunas: Porque de aques Ces transes recelosos no hacéis se cccupen, las leeleas lagunas que ya es la vida en mi carga penosa de ausenci mudanza temerosa. prolijos molestas noches, largas y pezadas, cansados ratos, do las ansias mías, vienen a pena immensa condenadas: Memoria de pastadas alegrias, de este infelice estado consideradas, disponed de esta vida ya enojosa de absencia y de mudanza temerosa. Sin ti mi Mabometo todo es llanto no hay donde tu no estás lugar sin pena cuja presencia en todo puede tanto que basta a hacir, la mala suerte buena: Has me lleve consigo Alá sancto o sus furores bélicos refrena, no me dejes en ansia tan llorosa de absencia y de mudanza temerosa. ̱es la paga con que amor me paga estos dis ̱us Cos en sus gustos tiene, en este abismo a quel que del se paga y su ponzoña occulta no previeno. Mal en el corazón cura una llaga, el Surujano (cruel) que en más se tiene mas que hare en muteria tan odiosa de alsencia y de mudanza temerosa. te haces Sultan oro mi infilice suerte, tan agon quiane ma de m queo propia a m erte querella. Aquí está quien te acompaña no con menor ocasión, que tan profunda pasión es la que mis ojos baña. Siento tu congoja tanto, que si remedio tuviera, primero te socoriera que amí; por nuestro Alá sancto. Pero mal puede el herido si es de parte contagiosa applicar a otro cosa con que sea socorrido. Sult. Esa intención satisfaga amora tu buen deseo que en solo Mahometo veo el remedio de esta llaga. Y perdona que imposible es tenerte compañía, porque una malenconía me carga, grave y terible. Quiero me entrar a llorar lo que de mi vida queda, que aunque el bien venir me pueda no halla con el mal lugar. Vaste Sultana. Dar. Como mi caso Vejón tan sin consuelo me dejas, sonte molestas mis quejas al fin, porque mías son. Pues aún que te sea amarga mi lamentable querella, por bien que te guardes de ella llevaras tras ti esta carga. En tu mano fue el entrar mas no lo será el salir, no está en ella ya el huir, aunque estuvo el alcanzar. Y no se dirá por mí que aún que me dejas, te dejo ni que en tu absencia me quejo, sino delante de ti. Al fin te quiero siguir que pues el alma te sigue, no es mucho que el cuerpo oblí. como le obliga a sufrir. (gue Pues allá me has de llevar, sin que sepas voy contigo tendrás en tu campo un amigo de quien te podrás fiar. El ábito dejaré de mujer, y el de soldado tomare, que ya denado ansi lo trae mi fe. Quiero adelante partir, y no aguardar el alarde, porque se me hace tarde verá mi Vejón salir. Uril. Nunca la resolución tan presto, fue de provecho y más engendrada en pecho donde hay amor y hay pasión, Considéralo mejor, toma parecer de aquel que de amor supo, y sin el sabe lo que es tu dolor. Con el libre comunica el rigor de tu dolencia, verás por la espiriencia como el remedio te aplica. Dar. Parecer me quieres dar ya no le quiero de ti, que si el primero siguí bien me mostraste a errar. Pusistime en el camino, eligiéndome por guía, dejásteme en ciega via, de donde a salir no atino. Tocó mi planta innocente al entrar flores fragosas, mas ya espinas enojosas huela, y zarsa pungente: Tril. Señora si yo te llevo, por el camino que voy, al riesgo que estás no estoy pues a ti más que a mi debo. Si fue mi suerte mejor, o la tuya no tan buena, y te aflige más la pena quéjate de ti, y de amor. Ay diferente sufrir, aquí señora estoy yo, que nunca amor me quitó la comida ni el dormir. Al principio me afligió pero como le entendí, en dárseme poco di, y ansí, mi mal mejoró. Querra como tú eres nueva, hacer del bravo contigo, (cosa) con que al más amigo en sus duros transes prueba. Crudo toque es el de ausecia, mas el de olvido insufrible, y no con el más terrible hace amor en ti expiriencia. Que si unos celos raviosos, las entrañas te royeran, aquestos me di que fueran los toques más rigurosos. Tú estas de Vesón fiada, y Ueión de ti lo está, si se parte volverá que no es larga lajornada, Dar. Urila yo no te digo que como sana aconsejas no son pera aquí mis quejas, vaya fortuna conmigo. Vase Darpa y sale Azbaz criado. Alb. Por la Soltana lo dice, no da él tanto en lindo amor, temo que algo de este umor, en mi daño no granice. Que son los tratos tan malos, que por unas calsas viejas, suele un hombre sin orejas salir, omolido a palos. Con muy gran placer me has he- y con un jubón sudado, (ch pensaron que os han pagado lo por hacer y lo hecho. Que es grandeza el ser escaso con el cuitado tersero, aquien se dan un sombrero piensan que salen de paso. Está perdido este oflicio mal haya quien le inventó, porque tan baja debó paga de tal ejercicio. Nadie con la trecha atina no es ofnicio para necios, muriero sus buenos precios con la astuta celestina. Una matrona de españa que en aqueste menester, dicen que fue la mujer, de mejor destraza, y maña. Y que con solo mirar una bolsa desangrava, y con si haré, entedaba lo que era bueno enredar, bril. Ozas estar do te vea mala rabia te atraviese, Abr. Urila el enojo cese no haya más bovilla ea. bril. Mejor mal rollo pernees que más a mi gracia vuelva ibr. no tan presto te resuelvas que haré que me decees. bril. Por cierto la cara es buena pera satiguar deseos, Abr. déjese de más todeos que no falta a quien dé pena. bril. Y aquié da pena ahorca es a la bella Cetila? pues tened por tal a Urila que hoy la compondrá el tocad Quien el cabezonte hice no supiera al midonarle, sin a la Roma enviarle rabiando mueres de hichiz ibr. Paso Urila pesce a mí afloza que me rasguñas, bril atraigo cortadas las uñas que yo te curara a ti. Yo soy harto necia a fe pues de mi bocua le quito pontraer como un palmito aquien tal pago me dé. Abr. Mi borrega no haya más que te deseo agradar, Fril mira que no la has de abla A. no la hablare ya más. No he comido en todo ni almorle que fue gran yer piensa mi amo sol de hierr como enamorado soy. Sesen mi alma tus sañas entra y te regalare y después te metere todo en aquestas entrañas. Vanse y sale el Emperador Con stantino, Marciano y Clau- dino gobernadores. He te llamado Marciano Cist. juntamente con Claudino, por ver si su mal camino va dejando el pueblo vano, y su ciego desatino. Y si en las dudas de fe, ha habido cual yo mande enmienda, y duro castigo; y si con el más amigo se disimula, y porque. Y si en la desolución, de los carnales errores habéis sido ejecutores, dándoles la pugnición debida a los mal hechores. Y si ansi todo peccado es con rigor castigado, conforme a su gran malicia, administrando justicia como os lo tengo encargado. Mar. Llegó tarde Emperador el remedio de tu mano, será correpción envano, sin efecto en su furor y proceder inhumano. Hallase tan sobre sí y tan sin respeto a ti, el pueblo desvergonzado, que prosigue en su peccado con más furor que hasta aquí. Que como ve se le quita lo que tanto ha que profiesa, por todo extremo le pesa, y el detraerlo lo insita a usarlo con mayor priesa. Y quitiendo hacer sacuar, seis hombres a justiciar, pera ejemplo de su yerro, yéndolos a ejecutar los libertaron a hierro. Clau Señor la disolución, de tu pueblo miserable, y su vivir destatable, causa al mundo admiración. Aborrece la justicia, no la teme ni respeta, ni a correpción se sujeta, solo aprueba su malicia. Del cielo temo que venga algún justo y cruel castigo, plega a Dios que lo que digo, áspero efecto no tenga. Que a tanto llega el error an. de su vivir reprobado? que a refrenar su peccado no basta un Emperador. u sal señor contra el turco fiero. que hace en tus costas talba sanguinosa: Que en ellas con pujanza ya ha sal ado, cubierto con la noche muda y fría, y tres lugares fuertes ha abrazado. En las galleras bárbarás venía, yo captivo, y forzado al remo duro, de que me reservo la suerte mía: Para avizarte del rigor futuro, con que Mahometo viene protestando, de a ruinar de Vizancio el fuerte muto. El cual por tierra viene ya marchando con cien mil combatientes belicosos en tus gentes su saña ejecutando. on más cuarenta mil moros briosos, en el ábito bélico es Cremados, Janizaros y Espacos baleresos: Que en cuatro cientos Cajcos reforzados vienen para el asalto desastrado de instrumentos mortiferos cargados. istiniano Capitán. omo señor estas tan descuidado, del presago suceso miserable, que te tiene tu suerte aparejado. ̱o ves la gruesa armada inespugnable, el socegado mar viene sulcando con muerte amenazando inejorable. No ves las corbas proas que rasgando por las humidas ondas fugitivas, se vienen presurosos deftizando. Ni las bánderás bárbarás y altivas, con blancas medias lunas érboladas, en nuestro daño siempre ejecutivas. No las Seruleas aguas apotadas. con el vibrante remo presuroso de hervientes espumas bartadas. Tno de un Grecos fresco y amoroso ves las preñadas velas compellidas, y de arbores un monte espeso hojoso. Y del clarón bastardo conocidas, no son por ti las voces roncas fieras, en Negroponte por tu daño hoidas. Vamos de aquí señor, vamos que es peras, acúdasea las fuerzas con prefleza que el mar esta cubierto de galeras. Obado duro, y lleno de áspereza, como te vas del todo declarando, en mi daño y mostrando tu fiareza. Justiniano (charoy ve ordenando como en el puerto nadie tome tierra, que yo hire la ciudad fortificando Y entienda aquesta turba bruta ñiera, pr que le será la en osa, sa tan cos cuanto dirá el discurso de la guerra, vamos contra la armada poderosa. on Tam. El puerto a dejaréis hoy con la vid Just. gante bruta y femen primero os ha de co más sangre de la v Sol. No hay quien pueda el furor del enemigo, Sol. retirémonos amino, meto ve esta infausta ciudad se me defienda y no quiera rendirse a mi potencia, y que él pueblo a mío ferta a nada atrienda, ni se quiera valer de mi dlemencia. Pues yo hare por Ala) que en breve entienda, cuan mal le esta su vana resistencia, y hallara cuando caiga en su malicia si clemencia pidiere, cruel justicia. légese el serco más, por mar y tierra dese la du yfier. a bacería, llevántese y slión cual al de adonde pueda obrar la artellaria: do enseramento belico de guerra, quiera denl easaltos cadadia, erdo quiero ha e pudier an lo cual ves es morir mueran todos, mueran dig Si la gente me anudara, el número mayor fuera, por Alá que no volviera, sin que la ciudad se entrara o en la demanda muriera, que por me complacer se de el primero. Hombre, mujer, ni niño quede a vida ni persona ninguna haya exceptada, que con saña cruel embravecida no pase por el filo de la espada; que aquesta gente vil desconocida, no esta de mi poder bien informada hárase gran señor, Vej, daqui nos vamos, porque lo necesario prevengamos. eis Empera le e anti niano y los más que pudieren. del fiero en emigo la pujanza (̱alerosos amigos)y os espante ni de vuestro valor la confianza, perdais en occasión tan importante: Que esta es la principal donde se alcanza, eterno nombre, en que la fama cante vuestro valor y esfuerzo nunca hoido a pezar de la envidia y torpe clvido. Y cuando con el turco hayaje llegado balerosos soldados a las manos, atordaos de quien sois, y que os ha dado Dios luz y nombre dulce de Cristianos, De que vuestro contrario esta privado, y sujeto a los ritos Mahometanos. y tiniendo esto siempre en la memoria bastará a consiguir del la victoria. Bien veo que en los animos ardientes al ocio, y lar paz acostumbrados, causará movimientos, diferentes el ver sus fuertes muros asaltados; el repentino estruendo de estas gentes, sus apparatos bélicos mirados, pero el animo noble no desea, que en lo ordinario, su valor se vea. Vengad la injuria que el contrario os hace, (pues es gloria mayor que no el hacerla, cosa que al provocado satisfaz y deja al que visitó en su querella: ̱ada cual la ocasión filice ábrase no la deje pasar sin conocella, aun tiempo (̱fuertes griegos) nos armemos porque de suerte igual todos gojemos. No por harer los límites mayores de nuestro antigo imperio peleamos, si de los proprios hijos los clamores y de los charos padres escuchamos. No son obligaciones (no) menores, ni menor el castigo que aguardamos, si el ánimo nos falta que auna odiosa esclavitud perpetua ignominiosa. Ansi que cuada cual considerando, la mucha parte que del mal le alcanza, y el quieto estado, de que está gozando, cujo bueno o mal fin esta en su lanza. El temor (si hay alguno) abuyentado la fuerte diestra muestre con pujanza, teniendo del contrario por notoria con cuatro gol pes sayos la victoria. La exhortación en tu gente no hera señor necesaria, que a toda suerte contrana contrasta su furia ardiente. En cuyos ánimos veo perrechados de nobleza, una indomita fiereza llena de honroso trofeo, ánigo an po en quien mos ene Pel que daréis materia al m Reino a que n para que su poder más Bien se la ejortación no es nece cuando no es en el trance en cuyo tiempo aun que no ha- Queño bastan a da arp ni las m harán Que to como e cual es más cr Y solo entiende desean esta dichosa oecasión, porque conoscas quien son y de qué suerte pelean. Por quien la diestra llevanto y en su nombre te prometo, victoria de Mahometo que puedo prometer tanto. cos que pudiere. e a erte contraria eella más notoria: seos o lados por delante Póngas so ̱el contrario adquirida la vitorio de aquesta ciudad el saco rico ̱e nuestro gran valor, premio aunque chico. Mirad que peledis en la presencia del gran señor que el pago esta offreciendo, de cuya liberal magnificencia hiréis grandes mercedes recebiendo: los que con valor y diligencia lpetrechado muro atremetiendo, fueredes en subis los delanteros. serés. en suerte buena los primeros. ve lo que hay más que hacer, es ozar y acomete demás ha el alor. nte confía des en subir en suerte bue la da ganalda a sus defensotes, que os la tienen ocupada, Mas primero vil puertos, sosos, y muralla tenira esa sangre perra, Tur. todo es dubdoso en la guerra pelea Cristiano y calla. Sol. c Guárdame esa bala allá Dar. aquí está quien la recosa terela en mi sangre roja. no haga efecto adova. ien fue dad quién hizo tan alta prueba? Dar. el que gran contento lleva de haberte la vida dado. Es quien alma y corazón a, mucho que te entregó, y solo la vida guardó para tan dulce ocasión. pa mía que rida miserable y triste suerte, que por librarme de muerte has sido de ti homecida. Hola con gran brevedad ese valiente soldado, donde pueda ser curado por me hacer placer llevad. mo econ ver bare qu añan. con pues que veis lo ha mered mejar que ya más soldad Yo mismo le hire a cu si de aquí salgo con vida, con tal favor la herida fácil será de curar. ha. imeto. esta encerrada, poca y flaca gente os pone en retirada vergonzosa. Por Ala sancio eterno onipotente, que me van justas causas intitando, mas estréchese el ferto regiamente: Hiréis sara meñana publicando, antes que la lozuda y fresea aurora venga la luz de prbo denuntiando, eda, y cienta hora se cral asalto duro, y fiero, bien y aumento se at besora. lque muramos todos quiero, se entre la ciudad con mano armada, acie o sanguinoso estrago fiero: arel ela manana Rey ganada. bien que peleemos encerrados, guardemos las barrancas y hondos fosos, no sean por los bárbaros cegados: Porque vienen cual veis tan poderosos, que si cual la otra veznos los allanan, quedarán nuestros muros peligrosos. Bien veis los perros fieros lo que afanan en batir la ciudad fortificada, y el poco nombre que en hacello ganan. Digo será señor cosa acertada, que fosios, y barrantas sed defiendan, dejando la ciudad toda cerrada; Y es bien que aquestos bárbaros entiendan que no solo detrás de la muralla, sino en campaña aura con quien contiendan. ado. percibite Rey a la batalla que a la primer barranca el turco llega, poderoso y comienza ja asegualla. Tallado ha la espaciosa y fertil vega a sacar fajima en abundancia, nel q Jua s defendell en anse Ya la batalla se empieza ya el Griego al Turco retira, ya en su punto está la ira todo es tancor y fiereza. Oh que contrario vaiven la barranca el Turco ciega, ya la pasa ya se allega a la segunda también. Ten homecida la mano, es tarde que ya salió, la veloz flecha que abrió el pecho de Justiniano. Oh valiente Genoves como aunque herido pelea, golpe que bien se te emplea al que le hirio mato, él es. otras dos puntas se engastan en el pecho valeroso, que con flujo sanguinoso el vital aliento gastan. ciega iran alarido como que dan lto a fama en lo pono que terrible herida aquel espazo le dio de sentido lo privó la cabeza trahe partida La batalla desampara ya halla menos su preseno el turco, y sin resistencia vitorioso se declara. Ya como sin él se halla las espaldas vuelve el Grie de ira Constantino ciego pide vuelva a la batalla. Ah infelice Emperador como haces el deber, si te pudiera valer como dicir tu dolor. Ya sigue el álcanse fiero el turco con la victoria, ir a hacerla notoria con mi trompa al mundo quien Ya de todo vigor y de mortales h y e muchas flechas muy mal herido. Teridas compellido batalla ásperísima he dejado pués de mucha sangre haber perdido. a el spírito triste encárselado, en es Ce debil tronquo enflaquecido, dan por salir terrible batería con sanguinoso flujo y cruel porfía. Emperador también herido. Acude a la batalla Justiniano que conto tu gran falta va sentiendo, el vengativo bárbaro inhumano cruel y fiero estrago queda haciendo. Ya no puede señor mi flaca mano, moverse que cual ves estol muriendo, antes vos a sacar me aquestas flechas que al triste corazón tiran derechas. ano. Dur a señal me es esta y triste aguero Justiniano muere aquien temía, como a la misma muerte el turco fiero: cuyo esfuerzo la guerra sostenia, en la áspera batalla entrarme quiero, trocuando aquesta ropa por la mía, por no ser conocido del contrario Rinde la espada Cest. no mientras vida tuviere, Tur. que defenderse nos quiere, no habiendo lustiniano, Tur. Este golpe bastará Cost. no hará por ser en mí, que porque le pretendí y morir cual un hombre allí ordinario. olo se occupa en persiguirme el cielo ya en toda la tierra sol molesto, y un fúnebre y profundo descon suelo en el ánimo ástito se me ha puesto: ̱odo me es confusión, pena y récelo T A himmensa providencia que es aquestos tanto mi mal viviros ha offendido que haya tan gran castigo me resido. Sale la sombra de la muerte. hombra horrenda, palida, espantable ejecutá ya en mi tu saña fiera, haz que atropos funesta, y inejorable, eg a la flaca cuerda la tijera: por ser remedio aún miserable a muerte me defiende que no muera, haciendo mi deber hire a buscalla en el mayor furor de la batalla. os omo remo ía C lo, Tur El queda herido de muen en la ciudad nos entremos, porque del saco alcancemos alguna presa de suerte. Des poje ha pagado, devida deba ya la instable, raria, y cruel fortuna se ha cónsolo este golpe desquitado con que ya no le debo cosa alguna. Triste del que en sus bienes se ha adeudado, que paga ha de pasar tan importuna, y cuan presto verá que la subida dista muy poco de la cruel caida. Yo conosco Señor que mis errores mas áspero castigo merecián, y que de mi ciudad los moradores, con notables excesos te offendián: Más para los culpados peccadores que sospiros con lágrimas te envian quiso el padre cual hombre padeciese pera que como tal del te doliese. no Turco, y otro su compañero. os los muertos de camino tomemos cada cual un buen vestido, hágase ansi carísimo Selino, que bien nuestro valor lo ha merecido: Mas este (̱sancto Alaino es Constantinos si ̱es, cuyo captivo un tiempo hesido, donde esta Mahometo le llevemos que álbricias de su muerte ganaremos. lano antín nuevan inreparable daño, horror cruento, adversa suerte dura, y lutuosa. el vengativo bárbaro sangriento, eva de la ciuda dapoderando, con proceder feroz, bravo y violento. Con codiciosa mano saqueando, por todas partes su rigor se muestra, los sagrados lugares profanando. A nino ni a mujer su airada diestra, ni al viejo (corbo y palido) perdona, que a todos, fue la suerte cruel sinestra. Sangre, fuego, rigor, tra, pregona arde la gran ciudad por toda parte, mueve su azote la cruel Belona. A truena el cielo el proceder de Marte, los fugitivos aires asordando, que ño es para empedirlo nadie parte. Sumpeuosos edesicios caen dejando. los que alcansan en forma horrenda y fea. un lloroso alarido llevantando. Todo aposento concabo, se arrea, con mujeriles gritos lastimosos en que el fiero contrario se recrea: (̱ con rostros turbados y llorosos por las plasas y calles van berrando. gembrando mil sospiros dolorosos. muerte el error se va aumentando, el coraje y rigor al turco cresce, y en sangre calle y armas vabañando. De la Joven la bebra que parece, Arábico metal resplandeciente ya con cuajada sangre se oscuresce. Y el tierno infante de su hedad réfirente, es de la amada madre debidido con golpe atros, del bárbaro insolento. Y el viejo por su hedad obedecido, de la Calva cabeza es separado, sin respeto del turco embravecido. Higo el cruento bárbaro indinado, que aun Cristiano en una cruz pusiesen a imitación de Dios crucificado. Y que en lo alto un título escribiesen, que díjese este es Rey de los Cristianos y los turcos con riza lo liesen. Con que todos quedarón muy úfanos, diciendo vuestro Dios en cruz muriendo, como no os escapo de nuestras manos. El Cristiano de tres garfios pendiendo fijos los ojos en el alto cielo estaba estás palauras repetiendo. O muerte dulce y llena de consuelo, a imitación de aquel que en cruz muriendo con sangre redemio el error del suelo. Olvídate señor do mi peccado, póngate que muero por delante cual tu mi Dios en esta cruz clavado. ̱. No estimo en tanto el triumpl de la victoria adquirida, como ver quedas con vida pera poderme la dar. Como podré agradecer un acto de amor tan alto, si el caudal mayor es falto pera poderlo hacer. Si no es con tener la vida señora depositada como tuya, dedicada a tu voluntad y hacida. En nombre tuyo estará y cuando en algo errare, a el ser cargo te causaré de este tronquo partirá, ̱da penetrante, que en el sinestro costado le pasaba no le dejó pasar más adelante. a turba que mirando el caso estaba, aún que barbaro en algo compasible, sentencia por áspera notaba. glorioso spiritu envisible, alto olimpo alegre y vitorioso, y con esto me moy que el son horrible, hosgo del enemigo sanguinoso. a No entiendas que te acortí sabiendo lo que hacía, que amor me puso en la via que me fuera ignora a mí. Que este los temores quis y los casos peligrosos, cuanto más diflicultosos tanto más lo facilita. Ansí que puedes crer que si mil vidas tuviera, todas por ti las pusiera como una supe poner. Vejo. Quédese ansí que convien el tratar de aquesta gloria, que cantando la victoria, cual ves Mahometo viene. hometo gr a pues conseguido bos he con tu fabor tan gran vitoria, y por el beneficio recebido un templo sumpevosisimo en memoria: Prometo de hacerte, do servido, seas con nunca holda pompa y gloria, de la merced hol hecha por tu mano, con que el nombre eternizas Ochomano. Prometo más de hacer vizancio sea cabeza de mi imperio y de abitarla, porque mi gran poder el mundo mea, y que ño la gané para dejarla: En que venga mi corte se prónea a ella, y comienza a redificarla, que esta será masmorra de Cristianos y fuerte defensión de Mahometanos.
