Texto digital de El degollado
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- Juan de la Cueva
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- Juan de la Cueva Segura
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- Comedia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El degollado. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/degollado-el.

EL DEGOLLADO
JORNADA PRIMERA
Arnald. COMEDIA y ISTE la bizarría de aquel Moro? Aquel valor? aquél feroz denuedo? Aquel guardarme solo a mí el decoro En el rendirse, sin señal de miedo, Por la deidad del sunmo Dios que adoro, Quien esta parte con razón no puedo Encubir, su magnánima pujanza, Ni a su virtud negar toda alabanza. Que yo celebre aquel furor ardiente, Con quiel Moro esforzado resistia Al ímpetu, y poder de nuestra gente, Que con fiera braveza le hería. Mi gloria es la que ensalzo juntamente, Pues vencí su invencible valentía, Que cuanto es el vencido de más gloria, Tanto es más excelente la victoria: Sola una cosa quiero que me digas, Si en este hecho fue menor hazaña Dar libertad al Moro en sus fatigas? Qué haber havido la victoria extraña? Señor, porque razón así me obligas Criad. España. Que a Pasquín traiga desde Roma a Para qué quieres a Pasquín contigo? Arnald. Para qui el diga, lo que yo no digo. Criad. Arnal. Pues qué quieres decir, que no lo dices? Pues de mi parte misma ti es rogado, Que lo que sientes de esto me lo avises. Porque yo estoy comigo saneado. Criad. Bien me parece Arnaldo, que baptices Con tu opinión, el yerro en que has errado, De haberle dado libertad a un Moro, En que no le guardaste a Dios decoro Arnal. Porque razón, no es uso de la guerra Biblioteca Nacional de España Los s os Cristianos también desde su tierra exarir a la suya a los Paganos? Entenderas que en esa ley se encierra Cuanto decir se puede, y de las manos Nunca la dejaras, pues ten memoria ve se dice, que al fin cantan la gloria. que razón me fundas del derecho Que no hice bien?o dime quién te avisa? Ese fin que prometes a mi hecho? Que tu lengua mordaz me profetiza. Quieres que yo te deje satisfecho Con mentiras? no sigo tal divisa, Corta me aquesta lengua, que no sabe Lisonjear, ni en mi firmeza cabe. o pido que me seas lisonjero, Mas que me digas la verdad enesto. No tengo que decir, si por dinero Libertaras al Moro, fuera honesto. No importa, que aunque es Moro, es caballer Y él lo enviará, cual prometio, muy presto. Muy presto, plega a Dios que presto sea, Quiel muy perdono, cuando el presto vea. pertinaz, o incrédulo, o inumano, O protervo Satírico que estraga El alto honor de aquel que dio la mano Jurando al cielo quel me satisfaga. Señor, mire no aoje ese pagano, Porque no muera de ojo nuestra paga, No hará deja eso, y di malvado Para el vanquete que has aderezado? sabes que al valor de quien lo ofrezco spoco cuando sea lo posible, es muy poco a lo mucho Y Darle el Pénix de Arabia comestible, Ya sí quiero, pues tanto bien merezco Que lo acete, serville lo imposible De suerte quel banquete de Dario No y guale (si es posible) con el mío. Dime en esto que has hecho? o qué respuesta Me traes, si le llevaste mi recaudo? Donde, o cuál la cogiste, Si dispuesta Está a la ida, cual está ordenado. Señor yo entre, y estaba descompuesta Sin ningún atabio, al viento dado El cabello del oro más subido, Que la rica Dalmacia, a producido. Quíseme detener viendo questaba Tan de revuelta, sin ningún ornato, V ella cuando me vio que a entrar dudaba, Mandó que entrase sin tener recato Ya el pecho de Alabastro demostraba, Ya el bello brazo, de Márfil retrato, Tirando de la ropa descubría Lo que cubrir con ella pretendía. lfin señor, por no cansarta en esto, Yo estaba envelesado, deseando Que tu ocuparas el dichoso puesto, Que yo sin para que ocupe hablando Y mi recaudo siendo le propuesto Me respondió, quiestaba ya aguardando. Para ir a otras Damas, que llevaba Consigo, y que suida te avisaba. sta fue su respuesta, y pues que viene Acompañada, y da el aviso antes. Es necesario; y a tu honor convien el es. punto sabes, y el valor que tiene, pues lo sabes, cumple que la espantes ella, y las demás, con clara muestra e tu magnificencia, y larga diestra. en me parece en esto tu decrecto, Yo lo quiero seguir, toma esta llave, Ve a mi escriptorio, y saca sin respecto, Quel gasto en casos dhonra es muy suave. Señor, dame a entender como discreto Como es posible qui en tu alma cabe Contento umano? sin tu Celia bella? Pues públicas que está tu gloria en ella? uy Philósofo estás, mas ya que quieres Que yo te de razón, sabrás que muero Por Celia, y en Celia viven mis placeres, Y en sola Celia el bien del Alma espero. Celia es mi vida, y yerras si entendieres que bien sin ella yo procuro, o quiero. Mas que por dar alivio a la Memoria, Finjo alegrarme, con fingida gloria que así cual suele a la tiniebla oscura El claro Febo del rosado Oriente Ahuyentar con la luz de su luz pura, Así el placer que veo de ella ausente, Pena, dolor, congoja, desventura, Ira del cielo veo, si veo presente Cosa que de contento sea sin bella, Ni caber puede en mí, ni lo hay sin ella. Satisfaces con esto a tu deseo? Señor sí, y no entiendas que ignoraba La constante firmeza quien ti veo, Y de ti se, y el mundo pregonaba Aporable a sido el viento Palique, pues ya nos vemos en la isla que queremos, do vive mi pensamiento. Aquí me tuvo captivo Arnaldo Capitán deella aqui nacio la centella, que me abrasa en fuego vivo. Aquí tuve libertad. libertad no, pues dejé presa el alma, con la fe, en nueva captividad. Lleré el cuerpo miserable, a mi pesar, pues dejaba quien dulce vida le daba, en su pena incomparable. Solo de ti saber quiero Cichivali, la ocasión que saliendo de prisión, quedaste por prisionero. Que fue la causa tornar gencia ya, que segu mpo a toda priesa nos llamaba; Haz que un batel se esquise en el mon A las Damas, que ya alcanzarnos siento Lleváranme un caballo aderezado Porque volviendo correre la tierra, Quel capitán que vive descuidado En la paz, no administra bien la guerra. No te detengas, presto acelerado, Toda tardanza al punto la destierra. val lo mandas seré en obedecerlo, tigo me descuido ve a hacerlo, y tu mesmo haber traido el rescate prometido, pudiéndoselo enviar. Si supieses que preguntas, no dudo que te admirases, y sin sentido quedases cual yo las fuerzas difuntas. Porque contarte la istoria, que en tal extremo me tiene, aunque para el fin conviene, al fin teme la memoria. Sabras que siendo captivo de Arnaldo este Capitán, en mi congoja, y afan en mi pena y mal esquivo. Uso comigo de un modo. que aunque es la prisión molesta en mi era alegre fiesta, y descanso alegre todo. Tomome tal amistad, que donde irá me llevara, y en todo lo que trataba, era por mi voluntad. Este, y núnca Ala quisiera me llevó haber una dama que dio tal fuerza ami llama, que me a vuelto en otra Esfera. A sido tan poderoso amor, y su hermosura, que por mi corta ventura, a mi mismo soy odioso. Traspaso la ley de amigo no guardo fidelidad, sigue mife, y voluntad, solo a Celia que amo y sigo. Celia es mi bien soberano, por mi Dios a Celia adoro por Alá e sido Moro, y por Celia soy Cristiano. Si Alá goza el santo cielo? sin Celia no es cielo el suyo? por Celia del cielo huyo, pues Celia hace cielo el suelo. Al fin sabras que se cria esta Celia gloriosa, Pali parecer (ay cielo) esposa de Arnaldo, la gloria mía. Y si en Alá hay poder, y Mahoma lo concede, Yo hare que Arnaldo quede sin Celia, si puede ser. Yo he hecho aquesta jornada, trayendo le mi rescate, y porque no se rescate, de la que traigo ordenada. Y es que yo la he de robar y a de ser en esta ora porquel con otra señora está fuera del lugar. A me dado aviso de esto el espia que embie, y por esto te llame para que tu vayas presto, Y en ábito de Cristiano, a mi bella Celia espies, y de ella no te desvies, hasta poner la en mi mano. Con la flota se entraran al mar, y quede un batel con dos Moros dentro del y aguardando aqui estarán. En ábito de Cristianos porque si Celia viniere y do está Arnaldo quifiere pasar, les venga a las manos. Guárdese el orden que doy, y poneldo en obra luego, que yo sin ningún sosiiego a dar mi rescate voy, Solo irá comigo un moro y estem acompañará, y ami intento ayudará, en la fe de la que adoro. Así cual de ti es mandado. de mi será obedecido, y sin discrepar cumplido todo lo por ti ordenado. Chich. Vamos presto no tardemos, Paliquu pamos, que prestos estamos. y el fin prospero aguardamos, con que alegres nos tornemos. Celia. Que es verdad lo que me dices que Arnaldo llevó esas damas? Criad. Celia mía, si me amas ruego no te escandalices. Que bien podrá ser que sea su intento muy diferente, del que te pone presente amor, que te señorea. Celia. No se yo con que razón podras desculpar tal hecho, si no es con quel duro pecho sufra la mesma pasión. Que conocida la culpa, no hay disculpa que disculpe, si no que por culpa culpe, cualquier modo de disculpa. Criad. Aunquel yerro es conocido, no siendo oida la parte, es bien que de ti se aparte el enojo concebido, Que asi te vea bien lograda, que si de ti tal pensara que primero rebentara, que osara decirte nada. No te alterés que no es justo, que asi te de alteración, que yo muestre la pasión, Cría que me causa tal disgusto. Y pues tu gustas que encubra lo quel alma siente en esto, desde este punto protesto, que ni aún a mi lo descubra, Beso señora tus manos, d. por tan colmado favor, que al fin muestras en amor no ser mis servicios vanos. Y espero en Dios que algún dia, digo el dia de tu boda. mostrare en la fiesta toda, si te ama el alma mía. Dejemos eso, y vengamos a lo que pienso hacer, y dame tu parecer, pues solas las dos estamos. Yo estoy ya determinada, y esta determinación mueve amor, que la razón priva al alma enamorada. Arnaldo se está holgando con las damas en su guerta, quiero ir alla encubierta, este traje mío dejando. Ire restida de paje, a servir en la comida, que no siendo conocida, no hago a mi onra ultraje, Veremos las convidadas, los servicios que se dan, como las sirve el galan, del modo que están sentadas. Y habiéndolo visto todo, con secreto nos saldremos, y de espacio lo reiremos, y esto es fácil de este modo. Señora dándote gusto eso que pides que haga, a mi el gusto no me estraga si no lo que t es disgusto, Vamos a hacello luego, que será gracioso hecho, será dar sosiego al pecho que jamas tuvo sosiego. Bien lo a hecho mi criado, que bien nos dio de comer, que mejor no pudo ser, de abundante, y bien guisado. Que fuera de los desgustos que trae la solicitud, con presteza, y con quietud, dio gusto, a tan rarios gustos, Yo solo en tanto contento aunque me vine a holgar no he podido reposar, de una congoja que sicl Y dere la causa ser no estar mi Celia comigo, y ella me envia por castigo, darme congoja el palcer. Mas temo; ay Dios rerdadero que tan súbito paraor no sea por mi dolor presajio de mal aguero. El alma traigo alterada, sin entender la ocasión. y tan grande alteración, no es sin gran causa ordenada. Criad. Arnaldo, Arnaldo, no Barmas? no sales al enemigo? no ves en el pueblo amigo, ya las enemigas armas? Oye tocar a rebato, Hoy el clamor de la tierra, a priesa, a priesta, a la guerra. a Velez, no seas ingrato. Ay cielo, ay de mi que hago Arnal. ausente, en tal coyuntura, hay extraña desventura, hay triste, hay amargo trago. Daca mi Caballo apriesa arma te tú, ven tras mí; Criad. moros vienen por allí, Arnal. moros, cierta es nuestra presa, Criad. A ellos con osadia, cojamos les este paso, Arnal. no hables, detente, paso, que a nosotros hacen via, Dos Moros son, y no más, y con priesia acelerada vienen, la Bandera alzada, que son infinias de paz. El un Moro he conocido no hay para que me recate, sin dubda me trae el rescate, cual me dejó prometido. No ves qué es Cichivalí, Criad, señor, bien claro lo veo, y aunque lo veo, no lo creo, Arnal. bien claro lo ves aquí, Valeroso Capitán, Chic. digno de ser comparado con el que es más celebrado, y al que más gloria le dan. Mi palabra prometida gran señor, vengo a cumplir, porque bien podia morir. o habia de ser cumplida. Recibe aquesta pobreza, del que te quisiera dar don tan alto y singular, cual se debe a tu grandeza. Mas supla la voluntad, lo quel posible me niega, quel alma el deseo t entrega, con igual facilidad. Cichivalí, titas cumplido Arnal. con la fe de caballero, y no en traerme el dinero, mas en haber tu renido. Y asi te ruego que quieras bolgarte este dia comigo, que yo al seguro me obligo de tu gente, y tus galeras. Eso no será posible, beso gran señor tus manos, porque en todos los Cristianos hay alteración terrible. Otro día volveré, en que tal merced reciba, ya que ahora me lo priva la ocasión que dicho e. l. Pues niegas lo que demando, sigue en buen ora tu via, hich. Alá sea en tu compañía, si me vaya guiando. Arnal. Ves como el Moro cumplio su palabra?̱ es Caballero, nunca fuerza de Dinero, al quies bueno corrompio. ste acaecimiento, extraño duel Hy caso nopensado, hay suerte dura, Hay miseria cruel, hay desconsuelo, Donde no iguala humana desventura. Señor qué haces? quiel airado Cielo Tú miserable fin, y mal procura, Tu bien se acaba ya, ya tu Esperanza Defraudó la Fortuna, con mudanza. le dices? qué declamas? qué te altera? Qué te trae de esa suerte lamentando? Que quieres que te diga, ay Muerte fiera, Porque mi duro fin vas dilatando? Sosiega te, que mal te desespera? Mas qué bien te descuida? hay hado infando, y Arnaldo, que ya murió tu gloria, Y empieza tu llorosa, y triste historia trate, que dices; que no entiendo fin quedices que a mi gloria vino, elia va en poder del Moro horrendo, En alto Mar la lleva su destino. ielo airado, quies esto que estó oyendo Dime, como ese mal le sobrevino? priesa, apriesa, hay miseria humana, le tu gloria mayor, es sombra vana. eñor, que siéndole informado lía, que tú estabas en tu guerra. iso te ver, el ábito dejado, hombre, por un Batel del Moro aparejado Jalló la lengua del Agua, y ella incierta, Creyo qui eran Cristianos los que estaban porque la lengua nuestra hablaban. de sudaño, entró primero cauta o Que yo, que iba algún tanto desviado, Y el Moro que la vio alzó ligero La plancha, y ella viendo se engañada, Arremetió arrojarse al Mar, y el fiero Moro, viendo la presa deseada, Asido de ella, con violencia esquiva Echarse al mar, cual procuró le priva. La bella Celia, no medrosa en esto, Con varonil esfuerzo resistia El Bárbaro que le era tan molesto, ve su querer con fuerza le impidia, Vieras al viento el oro descompuesto, Que por el cuello, y hombros se esparcia, Y revolviendo al Moro daban luego. Que lo enlazaban, y encendian en fuego. aqueste modo, en vuelo presuroso el de mi vista desviaron, dentro de el, tu gloria, y tu reposo, ilmá que con ella te llevaron. e es el triste caso doloroso, es el premio Arnaldo que guardaron srigurosos hados, a tu suerte ta es la istoria de tu cierta muerte. Suerte la más esquiva que se vio, suerte inhumana a Celia soberana llevan los Moros captiva, La fuerza de mis enojos crece viendo, ay cielo airado que a los Moros les as dado prendas del cielo en despojos. Dichosos podeis llamaros Moros, por tan alta gloria, y en señal de tal victoria, las cabezas coronaros, No pudo vuestro deseo llegar a lo que tenéis, ̱ Bárbaros, si entendéis, lo que lleváis en trofeo. Cichinalí, di porque usaste tan gran maldade Cri quebrando fe, y amistad, mas quien pide a un Morofe Yo te quiero disculpar, que si tuya Celia fuera, que cualquier maldad hiciera. si la pudiera gozar. Bien as granjeado Moro, pues sin guerra, ni debate, en trueque de tu rescate, llevas Ángel, dejas Oro. Llevas vida, y dejas muerte llevas el bien, dejas pena, llevas mi alma en cadena, triunfas de divina suerte. Moro, aspero enemigo, alcance de ti por palma, que vaya el cuerpo del alma, que llevas presa comigo. Deja juntarse los dos, no procures impedillos, que no puede dividillos, sino es el poder de Dios. Celia, alla e de acompañarte, en tu miseria terrible, porque el morir es posible, y no es posible el dejarte. Esto es Celia lo que puedo, y eso será eterno en mí, porque si quedo sin ti, sin cielo, sin Celia quedo. A qui determino estar, tu criado, en Velez di cual quedo, y que quiero aqui morir, o a Celia alcanzar, toma lleva esta gineta, de que ya de mi no curen, y que Capitán procuren, de más dichoso planeta. ad. Con tanta riguridad quieres la muerte necina? Arnal, no me respondas, camina, que aquesta es mi voluntad. ad. Del modo que lo as mandado, señor, asilo hare. al, guarda me en eso la fe. como bueno, y leal criado. Echado en esta marina quedaré, do me faltó mi alma, quiza quedó fusta alguna, convecina. Que me lleve a donde va mi vida, captiva, y presa, y haciendo de mi presa, vida a mi muerte dará. Esforzada compañía, ya que por paz, ni por guerra, no llevamos de esta tierra ninguna presa este dia. Al punto nos recojamos, y marchad por do camino, podra ser que en el camino alguna cosa cojamos. Teneos, que a un hombre veo, paso Moros, no hableis, que yo creo que no iréis de aquesta vez sin tropheo. Arremeted presto a él, no se vaya de las manos, Arnal. O mis gozos soberanos Paliq. atándolo, y al batel. Cichivali es ido ya, con otra presa escogida, Arnal. conel alma de mi vida, quen su dura prisión va. que Que hablas perro Cristiano, Palio que te sacaré la lengua, que tal presa, a sido mengua al ejército Pagano. por edad
JORNADA SEGUNDA
edo la Muerte que me llama, prro, y sea gobernada e patria que te llama. o que debes hacer nada, s excelente y viva fama us predecesores, cuya gloria sagra al tiempo la inmortal historia. odo el reino tengo ya mandado, Qué tejure en solene juramento, mi real acuerdo fue otorgado Con firme, y general consentimiento, Ahora resta ser efectuado, Y verte o hijo en el sublime asiento que merece tu esfuerzo valeroso, debe a tu nombre glorioso. gnánimo señor usar comigo al Magnanimidad, yo firmo, y juro, ve no es hazaña igual (y ante Alá digo) char al mundo todo yugo duro, lo tengo en esto que citar testigo, lecho lo será, que en lo futuro Se cantará, y en nuestra edad presente, e esparcira, y se oira de gente, en gente. querir con las armas la potencia el religioso, es cosa muy usada, las darlo con tan gran magnificencia, aso es que admira, y cosa no esperada. así tu Majestad no haga ausencia gobernar la dulce patria amada, es mi voluntad, y sea la tuya, ve la tú ya se concluya. ni cep e ti dulce go en l od asa pe tú Cons Oon Rey de mi viaje L Uno tengo que hacer memoria de haber avido vitoria, ni traer grande pillaje. Porque aunque la costa andube, y en Velez de la Gomera entre, no halle manera de robar, ni ocasión ture. Fuele a pagar mi rescate Arnaldo capitán fuerte, y fue tan buena mi suerte que sin cuistión ni combate, Este mancebo prendí. que te traigo gran señor, digna empresa a tu valor, Desigual a otro que a ti. Donde hicistes esta presa? Cich. en Velez la captiré. y luego la señale para tu aposento y mesa. Rey. Qué es de la demás armada hich, no puede señor tardar, mas a Palique reo entrar, que ya dere ser llegada. iq. De mi jornada dudosa excelente señor vengo, y de toda ella no tengo que poder darte otra cosa, sino es este prisionero, que catiré junto al Mar, traigótelo apresentar, por parecer Caballero. Buen lance echastes los dos un niño, y un solo hombre, entrada a sido de nombre, honra a vos, y gloria a vos, Esto pueden vuestras manos? que cien presos traeis atados? os dos apreciados, Paliqu valen más que mil Cristianos. O triste, Arnaldo es aquel, Chich, que ardiendo en celosa llama, viendo captiva la dama, se dejo captivar él, Mas yo dare orden tal, que no pueda hacerme guerra. enviándolo a su tierra, con muestras de liberal. Señor Arnaldo que es esto? Arnal Cichivali mi fortuna, Chich, no tengas pena ninguna, quel remedio veras presto. Su Majestad hará en ti su acostumbrada grandeza, usando en ti la franqueza que tu Arnaldo usaste en mí. Alto Rey, tu majestad sabra que aqueste captivo que aquí está en tu yugo esquiro es quien me dio libertad. Es Arnaldo el Capitan de Velez de la Gomera, temido en cualquier frontera, de cuantos cosarios van. En un trabado combate me catiro este Cristiano, y con generosa mano me envio por mi rescate. El uso de esta grandeza comigo, tu Majestad la misma facilidad ose, y la propia largueza. Rey. Yo pruevo Cichivali lo que dices, libre vaya. con que su rescate traya, o lo embie presto aquí. Beso tus pies alto Rey, por merced tan generosa, mas juntamente otra cosa m otorgues, que es justa ley. Y es, que tan bien en prisión un hermano mío trujerón. y a tu majestad lo dierón, por único, y raro don, Que permitieses quel fuese. y yo quede en su lugar, porquel vaya a negociar Quí el rescate se trujese. Porque será mal contado, que salga yo de la pena, y deje en dura cadena a mi tierno hermano atado. ch. Eso es ya demasiaros Arnaldo, yo buscare ocasión, y os lo enviaré vos procurá despacharos. Arnal. Esto será de la vida, mas no de salir de aquí, Chich. en pie se está el Rey allí, y es cosa descomedida. Yo me encargo de tratallo de modo que libre sea. Rey, hacé que se le próvea Recando, para enviallo. Prine. Arnaldo, de dónde eres? Arnal. de Velez de la Gomera, Capitán fuy en su frontera, Prine. y lo serás si quisieres. Como fue tu hermano preso? Arnal. no te sabre dar razón, se que yo fue la ocasión del infausto, y duro enceso. Y pues yo lo fuy, yo quiero CACO Y pues yo lo fuy, yo quiero morir con él, pues el muere, Prine. tanto un ermano se quiere? Arnal, quiérolo, pues por el muero. Prine. Que partes tan excelentes le dio el generoso cielo? Arnal. Que, que lo tiene enel suelo, porque en cielo esten las gente Prine. Desicas verlo, Cristiano? Arnal, señor, no deseo otra cosa. Princ. pues esa tes tan gustosa entra, y habla con tu hermano, Queño es justo a un afligido, afligir, con nueva pena, ni congojar al que pena, si puede ser guarecido ch. Si me asegura tu Alteza que me guardará secreto, un caso contar prometo, que te agrade su extrañeza. Yo te lo doy libremente, y con firme juramento, Pues señor, oye mi cuento sin divertirte al presente. Sabras que aquel paje es dama no paje, aunque lo parece, por esta Arnaldo padre, y arde, cual yo, en biba llama. Quindo fuy captivo de el, el a rella me llevaba, y en amistad me contaba, los trances de amor cruel. Era tan igual comigo en obras, y en tratamiento, que del alma, y pensamiento, me hacia su testigo. Decontino me decía, que esta Celia se criava para su mujer, y estaba aguardando el dulce dia. De tal comunicación, vino a encenderse tal fuego en mi alma, que sosiego no tuno mi corazón. Contaya me partes de ella, que la menor era tal, que daba fuerza a mi mal, nuevo fuego a mi centella. Entremime consumia, sin osar mostrar mi pena, puesto el cuello en la cadena, por quien libertad huía. Hizo amor que quebrántase de amistad, la fuerza inmensa, y a Arnaldo con tal ofensa, las buenas obras págasie. Determine, y no fuy yo, el que me determine. amor fue, y por amor fue, ante quien me captipó. Y estando Arnaldo presente, le rogue que sin debate, me déjase ir por rescate, lo cual hizo fácilmente. Partime luego al momento, llegue aquí, junto en un punto mi rescate y conel junto, volví a Velez con buen viento. Fue tan dichosa mi suerte que pudiese catinar. a quien me hizo tomar, Y ofrecer a dura muerte. Arnaldo sin duda alguna como viese cativalla, determinó a compañalla, y ofrecerse a la Fortuna, esta es Príncipe la bistoria de Celia, en Celio mudado, cumple la fe que mias dado, de no dar de esto memoria. O perro, infiel mal Moro, tan gran maldad cometiste? a tal bienetal mal hiciste? asi guardaste el decoro? Perro diltan gran traición se sufre?̱ Alá te confunda. y al hondo Infierno te hunda, a eterna condenación. O perro sin fe, y sin ley. transgresor del Alcoran, enemigo de Sultan, oprobio del Dios Muley. Vete no pares aquí, del cielo fuego decienda que te ábrase, Ala te osenda, cual Arnaldo lo es de ti. Ay Celia, Cielo, hay amor, hay fuerza de tu belleza, hay divina gentileza, vista para mi dolor. Que pudo ser que enel punto ay Celia que ot nombrarte, ardi en celo, y fuy a entregarte la libertad, y alma junto. Es posible tal hazaña que siendo Celia captira, así a los libres cativa, en catividad extraña? Tú de mi eres elegida, y Cichivalí, y tu esposo, ambos en deseo amoroso podran consumir su vida. Nadie presuma seguirte, Porque siendo tu divina, cual persona umana es dina de poder Celia servirte. Yo solo té de servir, tú solo en mí tienes parte, yo solo debo adorarte, tu sola darme el pivir. Arnal. Celia luz del alma mía, cual cielo airado os a puesto en tan infelice puesto? por tan miserable via. Celia. No se Arnaldo mi señor en que Celia ofendio al cielo, que viese a vos mi consuelo vencido, de vencedor. Gloria mía no os de pena Arnal. ver mi captiverio duro, que en fe de ser vuestro os juro, que no siento mi cadena. Porque teniendo os presente, y ver viendo mis enojos, esos regalados ojos, mi esquivo mal no se siente. Celia. No se que poder deciros del grave dolor que siento, y por testigo os presento mis lágrimas y suspiros. Estos crecen viendo (ay suerte) buena, pues la quiere Dios, la miseria de los dos, viendo os tal fin ver mi muerte. Celia, cielo mío, que modo Ar al. tonéis para que se encubra quién sois? y no se descubra, porque no se pierda todo. Usad Ángel mío en el trato de libre afabilidad, habla con facilidad, sin dar muestra de recato. También os permitire rsar de desenboltura, cosa a vos pesada, y dura y más a mi pura fe. Con el Rey, sed diligente, cuando esteis en su presencid, no olvideis vuestra prudencia, en tratar la de más gente. Todos os tienen por hombre, ía. engañados por el traje, ven que al Rey servís de paje, y que Celio es vuestro nombre. Con esto será encubierto lo que conviene encubrirse, y así podra conseguirse, el reparo, al bien incierto. Todas las artes posibles oso, y cautelas no usadas, ficiones disimuladas, y cosas de mi increibles. Y esto hago de manera, que aún a mi misma me engaño, con un disimulo extraño, que se engañará quienquiera. El Rey me queda aguardando, Arnaldo mío, yo voy, y no voy, que en vos estoy, con el alma contemplando. Arnal. Testigo Celia mía es Dios si cuando ausente me veo, no m arrebata el deseo, que transformarm hace en vos. Celia Seguro estaréis de mí, Arnal, si lo estoy, y muy seguro Celia. Arnaldo yo os aseguro, que sere cual siempre fuy. Arnal. Pues yo no podre mudarme, Celia. ni yo aunque muera, no amaros. Arnal, yo morir, y no olridaros, Celia. yo dunque me ro, no apartarme. Ar Ay mi Celia, luz del Cielo, que poder hay tan bastante que os me quite de delante? para dar fuerza a mi duelo. Es posible, no es posible que Celia se fue? ay de mí, no se fue, que aunque ir la vi, a mis ojos es visible. Prine. Arnaldo, hablaste a tu herma- Arnal. señor si ya le hable, (no? y mi duelo reparé con un bien tan soberano. Princ. Tanto amor tienes con el? Arnal. amolo más que a mi vida, Princ. oermandad bien conocida. en un trance tan cruel. Tuermano que partes tiene para tu quererlo tanto? Arnal. señor, de oírte me espanto, querer bien, por razón viene. Y después de ser mi hermano por donde de mi es amado, es gentil hombre avisado, y es músico soberano. ̱orzalla,ac al moro, prende Celia leje Prine. Músico, muy gran contento tengo que Celio lo sea. Arnal. Pues es cuanto se desea en la tierra, oír su acento, Prine. de que es músico, es de boz? O de tañer juntamente? Arnal. de ambas es tan excclente, que lo hizo solo Dios. Prine. Pues tanto me lo engrandeces. Arnaldo, en faltando el dia una música querría dar, y que tú la adereces, Traeras tu hermano contigo, su instrumento aderezado Arnal. cual de tu alteza es mandado. así cumplillo me obligo. Prine. De mañana en adclante en mi camara estaras, y el más prinado serás, pues hay razón tan bastante. Arnal. Beso tus reales manos Príncipe clld alta gloria será cuel muo noctoria, cantada delos Cristianos. COMEDIA PERSONAS DELA TERCE ra jornada. Cichibali. Príncipe. Justicia. Celia. Arnaldo.
JORNADA TERCERA
MOR, bien justamente Princip. Al Cielo piadoso Me quejaré de ti, y tu insolencia, Como aquel que ya siente, Tu fuego riguroso, Y se ve siendo libre; en tu obediencia, No pudo mi potencia, Ni mi Ceptro real, amor tirano, Que la cruel fiereza, La ira, y aspereza, la poderosa, y vengativo mano, plvieses contra aquella Celia inhumana, dura, ingrata, y bella. No me ves cómo ardo? No ves que no es posible Descubrir lo que siente el alma mía, Y solamente aguardo En mi dolor terrible, Que tú me abras, saludable via, Ya sabes que me guía Tu dulce fuego, a la inmortal belleza De Celia, ay amor fiero, Cuán sin remedio muero. Por no mostrar al mundo mi flaqueza, Mas quién me pondrá culpa? Si amor lioteca Nacional de España Elio venis a cumplir lo que os enbié a mandar? que vinieseis a cantar, porque os deseaba oír. Celia. señor siendo me avisado, que tu alteza lo mandava aunque mal dispuesto estaba, vine a cumplir tu mandado. Prine. Mal dispuesto, qué sentis? Celia. dolor enel corazón, Princ. fuera por mi esa pasión, deci Celio, y cual venís? Celia. Mejor me siento señor, Princ, yo me huelgo que lo estéis, pues canta, y aliviaréis, que el canto alivia el dolor. Canción. No hay esperanza en Si amor me absuelve S o detérmino en esto, No mirar que se diga, Pues nadie siente el mal que triste siento, Sea ya manifiesto El dolor que me instiga, Redímase mi esquivo; y cruel tormento, Diré mi pensamiento, A Celia, causa de que yo padezca, Y si no consintiere, Y mi querer hiciere, Por fuerza le haré que lo obedezca, Mas ya viene mi cielo, Mi Celia viene, a remediar quien vive desconfiado, que amor, y un duro cuidado, le hacen que desespere, Dar cabida a la esperanza, es dar al cuidado fuerza, por donde a ofender se esfuerta de amor la esquiva mudanza. Que bien espera el que muere de su bien desconfiado? que amor, y un duro cuidado, le hacen que desespere, Fábrica el ciego amador, mil vanas torres de viento, fundadas sobre un cimiento tan frágil como es amor. Dícele el destco que espere, con el cual vive engañado, que amor y un duro cuidado de hacen que desespere. Princ. O voz para el Dios que Celio divino, y no humano, Celio, el Cielo soberano que vale fin ti su coro? Celio, agrario te hace el Cielo que la tierra te posea, su ño es que quiere quevea, por ti su grandeza el suelo. Celia. Dar tan subido faror, gran Príncipe a miblajeza, es propió dela grandeza, que corresponda al dador. Indigno soy de tal nombre, no se quien pueda alcanzallo, ni quien otro que tu dallo, haciendo divino a un hombre. Princ. Darte Celio lo que es tuyo, ninguna cosa te doy, Celia. casi por correrme estoy, Princ. Celio, ser Cielo concluyo. Celia. Ojala que yo lo fuera, Princ. ójala que tú lo fueras, porque al cielo me subieras. Celia. no se en esto que hiciera. No me llévaras contigo? Prine. Celía. el Cielo no tiene mando, Princ. dime si, aunque sea burlando, Celia. burlando que si te digo. Princ. Contento me da hablarte, Celia. señor ya parece hora, y por mejor tendre ahora quiese contento, a costarte. No es tan fácil mi cuidado Prine. que me deje reposar, Celia, bien podrás imagnar en tu cuidado acostado. Quiestar a tal hora así, y en la calle, es cosa injusta, Princ. si de ello mi alma gusta? Celia. si gusta, no guste aqui. Celio, a ti solo me da Prine. deseo de hablarte, y quiero contart el mal de que muero vosotros entraos alla, Celia. Ya tee dicho que no es hora y que está tu alteza en pie Princ. justo es que el cuerpo lo esté ante quien el alma adora. Celia. Tu alteza no se detenga, Princ. quiero mostrarte una Dama, Celia. mas es hora de la Cama. que de materia tan luenga. Princ. No te holgarás de bella? Celia. señor, dando te a ti gusto a mi no será desgusto, Princ. no, porquien extremo es bella. Tiene más, quiés conocida de ti, y de ti es amada, fue dentro en Velez criada y en Velez también nacida. Celia. En Velez de la Gomera? Princi sí, y allí la captivarón, y con ella mi enlazarón vida, y Alma hasta que muera. Celia. Está muy lejos de aquí? Princ. no, que muy cerca la veo, Celia. tu quieres a lo que creo, quel dia nos coja aquí, Princ. Vamos que es tarde señor? vamos, mas por una piesa quiero que tu seas Princesa, y yo ser tu Servidor. Celia. No entiendo lo que me dices, a ser Príncipe, lo hiciera, más Princesa, guarda fuera. Prínca selo, y no te escandalices, Que a trueque d irme mandando bien lo puedes acetar, Celia. que te tengo de mandar? Príncasi y yo hacer tu mandado. Celia. Sea norabuena asií. yo empiezo, ola criado, as mi sala aderezado? Princ. antes que viniese aquí. Celia. Mas crianza, y más respeto al responder, majadero, habláis a algún escudero? deci Bárbaro, indiscreto? Tomtaqui, no os d estocais? quien os enseño a servir? Prine, quién? quien me obligo a morir, Celia. badajo, debaneáis? Llevastes aquel recaudo, a la dama que os mande? Prine. señor si, yo lo llevé, Celia. toda via habláis tocado? De hoy más serviréis de copa al mozo del cocinero, y ayudad al barrendero, Princ. y aún sere su guarda ropa. Celia. Baila, que me daréis gusto, Princ. eso no lo se hacer, Celia, pues habeis lo de saber, Prine. ya lo se, no hayais disgusto. Celia. Qué desgusto? pasa aquí, a mihabiáis de desgustarme? Princ. señor quered perdonarme, que de necio hable así. Y el no serviros al fin cual dero, es porque yo he sido continuamente servido, Celia. no moriréis de ruín. Sin deteneros más punto mando, que os vais acostar Princ. esto podeis perdonar, que con vos tengo de ir junto. No sufre el dolor que siento Ángel mío, en mal tamaño, que niva con más engaño, por tan largo sufrimiento. Vos sois mi bien y teforo vos mi gloria, y si ser tengo es por vos, y por vos vengo al martirio que yo adoro, No queráis que desespere, dad remedio a mi cuidado, que en la fe de que os e amado, manda amor quel premio espere, Celia. Que premio quiere de mí- está fuera de razón? Princa no lo estoy, ni de pasión, desd el momento que os vi. Celia. En eso viene a parar la burla de nuestro juego? pues ermano guarde el fuego, que lo debe de llamar. Fuego, en el estoy ardiendo, Prine. cuerpo y alma en fuego arde, Celia. llegará el socorro tarde, Princ. no hará que estoy muriendo, Celia mía por vos muero, a vos adoro, a vos amo, Celia. Celio, y no Celia me llamo Princ. Celia sois, y a Celia quiero. Permitidme Celia mía, que ya las burlas dejemos y los mandos destroquemos, porque ya no se sufria. Volved. Celia a vuestro traje y ami volvedme mi mando, que en virtud de amor os mando, que sedis Celia, y no seáis paje. Buen modo de no cumplir la palabra que me distes cuando princesa me hecistes, prometiendo me servir. Princ. Mi palabra cumplire, si amor me diere lugar, pues el me hade gobernar, pues el enciende mi fe. Dejad razones no oís Celia. mozo? qué habláis entre vos? Princ. que ros Celia sois mi Dios, Celia. badajo mal acudis. Sin deteneros momento, mando que acostar os vais, ques ya hora, y si aqui estáis os pondre en crudo tormento. Prine. Que más quel que mi alma siente ni lo hay en todo el mundo, ni el más cruel del profundo es igual del mío presente. Celia. Ya es ora deir acostarse, Princa sí, ya es ora, Celia vamos, Celia. vaya el solo, que dejamos ir la noche en florearse. Prine. Quién tiene de descalzarme. que yo hacer no lo se, Celia. quien, un paje le enviare porque a sabido agradarme. Véngase detrás de mí, que aun no se acaba mi mando. rinc. tras ti voy Celia penando, transformada el Alma en ti. lía que dey ve lugar tu belleza eterna mira? Pribando de tu luz pura mis ojos, Quién contra mí, y en daño mío conspira. Tanto mal? quién con ira corresponde A mí fe ardiente? y causa mis enojos. Quien goza los despojos Que yo gané? en virtud de amarte tanto, Gózate Celia el cielo? Celia dejaste el suelo? Súbiote allá Mahoma, o Alá santo, Por privar de consuelo Los hombres, y a mi triste a quien tu dejas Ardiendo en celo, ausencia, en llanto, en quejas No rompiyo las ondas de Nereo? Con desiño amoroso, procurando verme enel cielo de gozarte. Vien se podrá defender de tan peligrosos daños, Chi y contra tantos engaños donde hay fuerzas, ni saber? Descubierto es mi secreto, Cichivali lo aclaró, con que al Príncipe encendio, y a mi puso en duro aprieto. No se que forma tenerme. Celia recios enemigos tengo, y aunque la guerra sostengo, Chi no se como defenderme. El Príncipe me persigue, que entiende el perdido moro que Arnaldo el bien que yo adoro dejare, por quel me sigue. Esta noche me a traido con mil arengas hablando, y yo oyéndolo y burlando, al fin lo dejo dormido. Mas hay fortuna enemiga, alli esta Cichinalí, porque no me falte ami- y los peligros con pire ardiendo en mi deseo arías navegaciones a buscarte, ay que sea parte vic itarme de ti? qué nos divide? nando poderoso? fuego riguroso? ue rayo ardiente aqueste bien me in Dios contra mi odioso? e mí te asconde? y deja pues te a ndo en celo, ausencia, en llanto quien me ofenda, y me persiga. Luz del Cielo, Celia mía, que el Cielo me dio en despojos, porque negáis a mis, ojos los puestros luces del día. Es posible que con ira los levanteis cuando os miro, y que mi tierno suspiro os en seña, y os aira? Bien excusado estuviera Cichivali esta razón, iche a excusarse mi pasión, razón justísima fuera. Dime Celia soberana porque mi dolor consientes? Celia. mas como mi umor no sientes, pues me pides que searmana. Chich. Quiero que entiendas de mí que e de gozar tu belleza o sere con aspereza, cruel verdugo de ti. Abrire este bello pecho, duro a mi mal, y obstinado y por mi despedazado, yo quedare satisfecho. Eso no pone temor a mi firme, y casto intento que el morir por gloria siento, por dejar pino mi onor. Chich. No sabes que mi deseo me llevó Celia a buscarte, y él me hizo catitarte, y traerte a doste veo. Buen premio fue el que saque Celia. de libre verme captina, Chich. esto no te haga esquiva, que yo so el que preso fue. Tu sola eres ocasión que reniegue de ser moro, y Ala deje el Dios que adoro, y a ti de mi corazón. Cichivali no te muevas níases descomedimiento que no moveras mi intento mi brazo, hara que lo muevas, Na̱s tu fuerza poderosa, si n Dios la mía ayuda, Chich. a su en tu fanor acuda, no saldrás hoy vitoriosa. O cielo tal se consiente, Arnal. que se atreva un perro Moro, aun Ángel del alto coro, sin que con muerte escarmiente. No verás lo que desteas perro, yo lo estorbare y el alma te sacare, antes que tal gloria veas. h. No porfies que es locura no ves que a mi fortaleza se rinde ya tu flaqueza, Celia. no el alma firme, y segura. Chich. La debil fuerza te falta p Celia, ven en lo que quiero, Celia. no perro, morir primero, que a Celia pongan tal falta. Desviate a fuera perro, Arnal. deja a Celia, vente a mí, que tu moriras aquí, pagando tu grave yerro. Chich. O perro, bajo Cristiano a Cichirali te atreves, Arnal. si moro, y hare que lleves premio de tu intento vano Chich. Si Mahoma decendiera tu vida no reparara, Arnal. la suya y tuya quitara, y a entrambos la muerte os diera. Chich. Perro asi blasfemas deel, siendo el Dios del Alcoran- Arnal. dile que de aqueste afan te libre, pues crees en eél. Chich. Ay Ala que muerto soy, Arnal. perro muerto, y condenado a dura muerte entregado con que satisfecho voy. Jústic. Gran alboroto y ruido, de esta parte estado oyendo. y la causa no la entiendo, aunque las boces e oido. Celia la justicia viene, Arnal. Celia. cielo, se nos faborable, y en paso tan miserable, da el faror que nos conviene. Justic. Tente Cristiano, do vas? con esa espada en la mano? Arnal. a palacio, yo y miermano, quiere que le diga más? Justic. Ay traidores, quien a muerte este que muerto está aquí? Arnal quien muerte le dio, yo fuy. Celia. quien lo mato fuy yo cierto. Jústic. Ambos a dos pagaréis, Arnal. señor, yo solo lo he hecho, Celia. no es justo que en tal extrecho por librarme, os condeneis. Yo soy el que lo mate. y no Arnaldo ciertamente, Arnal. en la espada esta reciente la sangre que le saque. Jústic. Ambos iréis en prisión, y alla os descarga los dos, Celia. yo debo ir presa, y no vos, Arnal. yo si, no vos, ni es razón. lustic. Areriguemos cuales en este hecho el culpado? Celia. a delito confesiado, que más demanda un juez? Arnal. Yo lo mate, y esto es cierto, Celia, yo lo hice, y no vos ermano, Arnal. esta sangre de esta mano, indicio es de haberlo muerto. Ques esto, que novedad Prine. es esta de tal ruido? que de casamean traido con tanta celeridad. Jústic. Es la cosa más extraña que los hombres jamas vierón, ni todos los que escribierón escribierón tal hazaña. Yo vine aun ruido incierto, y a estos dos hombres halle, y asidos, les pregunte quien aquel hombre habia muerto. Cada uno se condena descargando el uno al otro este dice que el, y esotro pide del hecho la pena. Pues a venido tu Alteza, provea que se hara, porque mi juicio está perplejo, en tal extrañeza. Prine. Quién dio la muerte a este hombre, Celia. señor, yo con esta mano, Arnal, no des credito a mi ermano, yo soy digno d este nombre. Juez. Ambos confiesan el hecho, paguen ambos igualmente, que esta es razón concluyente, y fundada en buen derecho. Decime, como es posible, inc. si este muchacho a un momento, que salio de ̱l aposento? no veis vos qué es imposible? Llevad a esotro en prisión, que estotro no debe nada, y la causa substanciada, ponelda en ejecución. Jústic. Será de mi obedecido de tu Alteza el Real decreto; Princ. id, poneldo por efecto, pues ya queda conrencido. Celia ̱ia, así querías ofrecerte a dura muerte? Celia. tú me ofreces a esta suerte, pues la vida me desvías. Princ. Volved los ojos señora, a quien os está adorando, Celia. aun no se acaba mi mando, que las doce son ahora. Deja ahora de tratar en cosa tan excusada, y su alma sosiegada, se raya luego a costar. Como puede haber sosiego un alma triste que pena, que ve el cuerpo en la cadena, y ella ardiendo en vino fuego? No pido Celia a mi Dios mas de que mi mal os duela, di lap Cert a su ce su volvno impos Ar h Celia, quees cierto que esto os desve Prine. alma, deciselo vos. Celia. Vaya se con esto ahora, y amanecera mañana, Prine. voyme Celia soberana, Celia. raya con el Dios que adora. CUARTA PERSONAS DELARVAR ta jornada. Alcaide. Príncipe. Rey. Palique. Justicia. Celia. Princip.
JORNADA CUARTA
Spero amor, porque me traes muriendo? Sin dar remedio aquesta miserable Alma, que en tu cruel fuego vive ardiendo. No das tu oído al llanto lamentable Que ejército la noche, y largo día, Con pena eterna, y mal intolerable. Porque no abres una estrecha via, Que al bien me lleve, y me desvíe del daño, Qué crece en la crueldad de Celia mía, Si tú no le revelas el engaño En que vive, y le dices mi firmeza, Al mal que siento, por su causa extraño. Qué premio esperaré de mi tristeza? Qué regalo a mi esquiva desventura? Qué favor de su inmensa gentileza? Mas ay de mí, que aunque el deseo procura Mi remedio, el enciende el fuego ardiente, Que va en augmento con mi pena dura. Amor, amor, porque tu ley consiente Tal inhumanidad? y viene en ella, Que muera yo por quien mi mal no siente? Haz, pues mi alma abrasa la centella De su divina luz, que mi alma sienta, Igual al de España BibliotecaNcio te que yo Razón será pues contra ti sustenta Obstinación eterna, el firme pecho Que no estima tú fuego, ni mi afrenta, Librame de este peligroso estrecho, Amor benigno, amor suave, y tierno, Amor por quien so en lágrimas deshecho. De mi Alma te he dado ya el gobierno, De ti se rige, tú la guías y llevas, A la aspereza de aquel seno, eterno Porquien tu ira sobre mi renuevas. O inumanidad jamás oída, Terrible ejecución, ley rigurosa, Que así condenas aprivar de vida, A quién merece vida gloriosa? Arnaldo ilustre, cuya esclarecida Virtud, canta la Fama generosa, Hoy el severo Rey manda que mueras, Hoy moriras, más gloria eterna esperas, Si mueres hoy, hoy muere, y hoy fenece, Dela marcial milicia la memoria Que con tu vida Arnaldo se engrandece, Y con tu gran virtud vive en su gloria. Muriendo tú, la piedad perece, Con los vencidos, dándoles victoria, Hy poderosa España, si supieras il mal que te hacen, y cuanto más hicieras. or dar a un falso moro digna muerte, Tal sin razón el justo Ala permite? da lugar que tan horrible suerte e ejecute, sin que haya quien la evite, El Rey no mueve el pecho esquivo, y fuerte, ue humilde ruego, ni descargo admite, Ríncipe en tal desventura te hallo ausente de mí si tu farorfalta aquí? triste que bien me asegura? Atrado se muestra el cielo, tu padre duro y severo, condena a martirio fiero, a mi hermano, y mi consuelo. Prine. Celia si en mi mano está, Cél cuanto es posible haré, Celia. con menos remediare el mal que me acaba ya. Pri ñe. Al Alcaide da el recando que mi padre te mandó, y que venga a donde estó antes que le haya hablado. muera, m o en mi Bajá violenta mano. que dónde vas? de quién tequejas? si sparciendo tus lástimas al cielo Príncipe excelso, di porque te alejas De remediar tan miserable duelo Dar muerte al Capitán Arnaldo dejas, Cuya inhumanidad admira el suelo, Derogue tu piedad tal insolencia; Tu valor, tan tiránica sentencia. voy con toda instancia, que al momento haya el Alcaide que en poder lo tien intel airado Rey, quel crudo oue en que muera, y dice que o e Alcaide, qui es su pensar la severa ejecución ordene, ole de muerte al desdicha de con rigor su ira ha condenado. Señor yo voy a cumplir Paliq. lo que mandas, sin tardarme. Princ. pues si quieres agradarme, procura presto venir, Celia mía en tal extremo te pone el mal de tu hermano? pues yo quiero que veas llano, cuanto tu desgusto temo. No pongo duda nin lía. que la vida des aquel, que vive mi vida en el, y mi muerte en su fortuna. no. Mas que eso puede mi pena, y más tu poder comigo, mas amor, que por quien digo el alma a fuego condena. Un recando se me dio Príncipe del Rey, y luego otro, que sin más sosiego donde estás viniese yo, Aquí estoy aparejado, mira Príncipe que quieres, que hare lo que pidieres como tu más obligado. Donde está mi padre irás Princ. alcaide, y enel momento que diga su pensamiento, aqui donde estoy vendrás. Alcay. Esto será obedecido, cual me lo manda tu Alteza, Princ. con gran secreto, y presteza, Alcay. con todo serás servido. Celia mía lo posible Princ. por servirte intentare, que amor, y mi fírmefe, me obligan a lo imposible. Da lugar a mi remedio cielo mio, Celia mía, deja la tenaz porfía, Celia. no busques en mi tu medio. Prine. Tan poco vale mi ruego, dulce Celia, no respondes? el rostro divino abscondes, después que mias puesto en fuego Enternéscate mi llanto, no ejercitó en otra cosa esta alma triste, y penosa, quien sigue el cielo tanto. El remedio está en tu mano, de tu bien, o dura suerte, Celia. mi bien consiste en mi muerte, mi vida en bibir mi hermano, Princ. esto tu podrás hacello. Con solo condecender Celia mía, en mi querer, ya huyo de libre bello. Mas ofrezco a tu servicio Prine. este reino a ti obediente, y por donemás excelente el alma mía en sacrificio. Si tanto a tu hemano quieres, en esto lo mostraras, y así el vivir le darás, si mi querer consintieres. Ya te tengo respondido que esto no será aunque muera, e. hárele dar muerte fiera, Celia. muera, y no viva ofendido, Princ. Pongamos enesto tregua, que no me dejes por otro, porque mias de dar el potro. o te de matar la yegua. No tengo que responder, cuando no quemare el fuego, y el sol tuviere sosiego verás cumplir tu querer. Y mientras esto no fuere, Prícipe ten por muy cierto que más lo quiero ver muerto, que afrentado, si viviere. O,̱ constancia baronil, ánimo jamas movido, valor de mujer no oído, esfuerzo no feminil. No quiero dejar mi estrella, pues queda sin su luz pura en triste tiniebla oscura, el alma, que adora en ella. Alcay. Príncipe, a donde es ti Princ. alcaide a buscarte voy, que en gran sobre salto estoy, aguardando tu venida. CUAR Dime lo que el Rey quería, no me tengas de esta suerte, que Arualdo le den la muerte, Alcay. luego que nos falte el dia. Voy al castillo a entregallo, a la justicia cruel, para que ejecute en el, sin más momento aguardallo. Ahora quiero yo ver Prine. lo que tu harás por mí, Alcay. lo imposible hare por ti, Prine. Esto, posible a de ser. El Rey ne padre a mandado que Arnaldo hmuera, yo quiero que dese castigo fiero. por mi sea libertado. Mira tu sihay modo alguno, que no muera, Alcaide amigo? eñor aunque lo investigo. Alcay. no puedo hallar ninguno. Pues tú lo tienes de dar, Prine. si gustás darme contento, TA. al Alcay en esto cierto no siento como poderte agradar. Prine. Mi palabra tengo dada, y se tiene de cumplir, que no tiene de morir? Alcay. Princ. no, ni su muerte m agrada. Alcay. Pues tu gustas que no muera yo hare un trueque de suerte quel que de libre de muerte, y a otro le den muerte fiera. Tu Alteza manda más que esto? Prine esto mando, y esto sea, Alcay mi alma así lo desea, y cumplir lo verás presto. Prine. Si el Alcaide hace mi mando yo quedo obligado a él, y si no muerte cruel P esta por ello aguardando. Celia esto es redimirte, Celia esto hago por ti, que yo no puedo de mí, mas que adorarte, y servirte. Rey. VE Y Si en aquel fiero ejecutado, a Deci justicia, mi real violencia? Alto Rey, ya lo tengo degollado, Justicia. Y cumplido el tenor de la sentencia, Rey. Alzá que quiero ser certificado, Oh traidor, que quitaste a mi presencia, El más valiente Moro, que a nacido, Y el que en servirme más leal ha sido. Celia, Ay cielo airado, tal desdicha veo, Para rémate de mí triste vida, Este es el fin de todo mi deseo, Cielo recibe est alma dolorida, Rey. Siendo su ermano del infame reo, iblioteca Nacional de España Por COMEDIA Porque no levitaron la venida? Princi. Levantaldo de ay, al desdichado, Y a palacio al momento sea llevado. ̱Perro, quedas contento, de la fe que no cumpliste, Do la palabra que me diste, traidor, llévosela el viento. No te mande que guardases Arnaldo, sin darle muerte, Moro, di de aquesa suerte, mi voluntad satisfaces. Bire Alá, que has de morir por mi mano degollado, Josiega el pecho alterado, Alcay no me mates, sin me oír. Enemigo que he de oírte, Prine. pues mi mando traspasaste eñor, lo que me mandaste Alcay. lo hice, sin deservirte. Y suplicote que quieras la colera sosegar, para que te pueda dar razón, si razón esperas. Perro, razón hay que darme Prine. si señor, razón dare, Alcay. y contento te haré, y aunque quieras perdonarme. Di perro, sin detenerte, Prine. Digo señor que el captipo Alcay. cuallo mandaste esta vino, que ̱otro fue aquien se dio muerte. Qué dices, estás en ti? Prine. no lo vi yo degollado? Alcay, otro fue el ejecutado, no es Arnaldo el que vialll. Prine. Biblioteca Nacional de Es Cuando a pedirme vinierón Alcay. justicia, y Verdugo el preso, cumpliedo tu mandado expreso luego que en la cárcel fueron? Otro que le parecía preso, y también sentenciado, aquel les vue entregado, por el que se me pedia. Ayudó la sombra oscura a mi hecho, y de esta suerte al otro dierón la muerte, y a Arnaldo libró ventura. Alli lo tengo señor, mira que mandas, que haga, que lo que te satisfaga hare, cual tu servidor. Prine. Alcaide que estás diciendo? Alcay. Príncipe lo que has oído, para ser de ti creido, Prine. ve y traemelo, aqui corriendo. ol Señor, asi lo haré, Alcay. O Alcaide leal basallo. Prine. cuan atajado me hallo, de lo que te injurie. Este preso te presento Alcay. Príncipe muy poderoso, yo lo acepto más gozoso, Prino. yo por glorioso me siento. Arnal Levantaos Arnaldo amigo, Prine. dame gran señor tus manos, Arnal. fuerte amparo de Cristianos, spaña Ala es desto buen testigo. Arnal. Arnal. Arnaldo de todo el hecho, ya tenéis clara noticia, y que estorré a la justicia, que en vos cumpliese el derecho Yo quise daros la vida, y el Alcaide questa aquí, y a el también como amí, igualmente les devida. Largo será relataros todo lo que sucedio, Cél y el discreto orden que dio, el Alcaide, por libraros. Ed Arnaldo a mi aposento, y allí quiero que os estéis, porque tras de esto veréis do llega mi pensamienio. Dar loor con lengua umana, al. alto Príncipe a tu alteza es ofender la grandeza, de quien tales cosas mana. Y así refreno la lengua, que no pase más delante porque no se atreva, y cante, y quede aunque diga en mengua. Bien está Arualdo, id ahora Prine. a donde os dije que vais, Arnal, yo voy donde me mandáis. y el alma va a quien adora. Prine. Amor abreme camino que podre hacer en esto, pues ves cual me tiene puesto mi amoroso desatino. Qué haré? no se que haga. olvidare el Cielo mío, o traidor, tal desvario cupo en alma que amor llaga. Pues qué medio e de tener? a Arnaldo quiero enviar, y el ido, podre gozar de mi Celia, a mi placer. Harto bien le tengo hecho, mas no llega el bien al mal, si en trueque de vida tal, quitó el alma de su pecho. Celia viene, ay Celia mía, quien te ve que libre quede, quien hay que pueda, si puede ver tu luz, que ilustra el día. ía. Ay Príncipe ingrato, y fiero quien de tu valor creyera, que la fe no me cumpliera, dada en fe de caballero? No se a quién credito de, si los Príncipes jurando, las palabras quebrantando, no curan guardar la fe. Prine. Celia, vida de mi alma sosiega el acerbo llanto, y a mi no me culpes tanto, porque no gané esta palma. Mas si a tu dolor esquivo remedio quieres poner, deja cumplir mi querer, y Arnaldo te dare vivo. Celia. Restituillo en la vida, no lo podéis hacer vos, que solamente de Dios ser puede restituida. Yo lo vi descabezado a mi Arnaldo, yo lo vi, Princ. si vino os lo doy aquí, daréis me lo demandado? Cuando pudiera esto ser, Celia. jamas te lo concediera, mas viendo su muerte fiera yo lo quiero conceder. Prine. Qué harás lo que demando, si Arnaldo vivo te doy? Celia. ves Príncipe cual estoy, y estaste de mi burlando? Jura de cumplir mi ruego, Prine. y verás lo en tu presencia, Celia. loco estás en mi conciencia, Princ. que lo estoy, yo no lo niego. Si haces lo que te digo, vino aquite lo traire, Celia. si lo cumples lo haré, y a Dios pongo por testigo. Aguardame aquí un momento Princ. iré por el do lo tengo. Celia. cielo, a tal miseria vengo, sobre el duro mal que siento? Que haga burla de mí un Barbaro de esta suerte? que al triste a quien dieron muerte, promete traerme aqui. Celia, es este tu de esteo? Princ. Celia. si Príncipe, estr es mi gloria, hay confusión, hay memoria captiva, es él, no lo creo? Arnal. Yo soy, Celia soberana Arnaldo, vos sois mi Cielo, Celia. vos mi Arnaldo, mi con suelo. de donde mi vida mana. Cumpli lo que prometi Prine. Celia, esta Arnaldo con vida? Celia. ay, que yo soy convencida, por la palabra que di. Hay cuitada que haré, debo cumplir lo propuesto. si, no es morir más onesto? que enesto cumplir la fe Celia mía que tristeza. Arnal. os a dado? qué tenéis? que sentis? o qué queréis? que os mueve a tal extrañeza? Viendo me libre lloráis, no se Celia lo que os diga? Celia. Arnaldo aquesta faliga vos solo me la causais. Y así quiero brevemente que entendáis el fundamento, de la pena, y mal que siento, si en tal paso el alma siente. Sabreis Arnaldo bien mío, que como os vi degollado, al llanto acerbo fue dado. de mi alma el señorio. Viendo el Príncipe que andar siempre en un llanto excesiro me dijo, si te doy vivo a quien tu dolor causara. Que me prometes de dar? y vivo te lo dare, vivo dije, yo haré, cuanto me quieras mandar. El Príncipe, que aria dado orden de guardar tu vida, querrá rer mi fe cumplida, y el juramento guardado. Estom a entristecido, pensar que le he de cumplir la promesa, y el morir quiero, y no verte ofendido. O terrible confusión, o dura y soberbia manda. o justísima demanda, o mi nueva perdición. Celia. (Ay) como diré lo que decir no querría, que cimplas tu Celia mía (aunque en mi ofensa) tu s Goce el Príncipe la gloria que yo por fe e merecido, coja el fruto a mi denido, y triunfe de mi vitoria. Pluguiera al divino Dios que yo primero muriera, que con estos ojos viera a otro, gozar de vos. Celia, por que llorais tanto? Prine. limpia los divinos ojos, no deis al suelo despojos d esos ojos, deja el llanto. Hbéis dicho a vuestro hermano la palabra que me distes, y el don que me prometistes, si os lo daba libre, y sano? Celia. Señor si, y al e contado la palabra que te di, Prine, y que responde me di, Celia. que te cumpla lo mandado. Que goce por el tu Álteza el bien por quien a sufrido tantos males, y a venido a tan misera bajeza. Prin Y dice, que si la vida le diste, porque viviese, o porque su honra fuese de este modo escarnecida? Que más merced le hicieras darle muerte rigurosa, que vivir vida afrentosa, pues muerto no le ofendieras. diera señora, que a tan leal amador, yo haga tal sin sabor, cual de mi recela ahora. El se os dere sola a vos, y por fe lo merecéis, largos años os gocéis. en gran descanso los dos. Arnal. Beso tus pies gran señor, por tan alto beneficio, y el cielo te sea propicio, Princ. Arnaldo en vuestro favor. Arnal. Tan magnífica largueza como puede engrandecerse? Princ. la vuestra a d encarecerse por más subida franqueza. Dar la rida, al que le íguale? Arnal. Princ. dar el alma, que igual tiene? que loor igual conviene a cosa que tanto vale? Arnal. Digan cuantos hay presentes cual es digno de más palma, quién da vida? o quién da alma? respondan los más prudentes. c. Arnaldo, y a es bien que ̱os vaie a vuestra Patria, y reposo, y a gozar el bien glorioso, que dignamente lleváis. Solo este premio remedia. vuestro dolor, caro amigo, Arnal. Príncipe tus pasos sigo, dando fin a la comedia.
