Texto digital de La defensora de la reina de Hungría
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Antonio Enríquez Gómez (Fernando de Zárate)
- Atribución estilometría
- Antonio Enríquez Gómez (Fernando de Zárate) Segura
- Género
- Comedia
- Procedencia
- El texto ha sido preparado por Iván Rodríguez Caballero.
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Gómez Caballero, Iván. Texto digital de La defensora de la reina de Hungría. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/defensora-de-la-reina-de-hungria-la.

LA DEFENSORA DE LA REINA DE HUNGRÍA
JORNADA PRIMERA
El infante federico Que como sabéis padece Tan grave melancolía Sale a este culto retrete Cantad para que se alivie De tan penoso accidente Con destreza y con donaire Un tono dulce y alegre En ajena posesión si a la luz del desengaño ese incendio se apagó rayo ha de ser en el pecho mi soberbia exhalación proseguid que la cadena con que amor me aprisionó no la ha de romper la muerte ni la desesperación no es amor el que se funda en eterno disfavor que en las pasiones del alma tiene imperio la razón quieres que al pie de la letra te canten otra canción melocotón no se alegra quien para morir nació retiraos que empieza a ser astrólogo del dolor mirando al cielo ay de mí repara melocotón si llega a mi cuarto un hombre que fue a buscar nicanón podrá aliviar mi tormento un hombre señor llegó a la antesala y parece e n el traje en el color tostado del rostro armenio ese solo aguado yo dile que entre en la sala quedemos solos los dos ya te obedezco ignorando la causa de tu pasión quien de un imposible muere no le ha de faltar valor para alentar su ruina que el que sin dicha nació tiranizando virtudes suele logar su ambición y pues yo he faltado al cielo a la ley de la razón a la sangre a la nobleza a dios al mundo al honor a la virtud al decoro en el estado que estoy pues aspiro a darme muerte quién podrá valerme yo que desde el ponto he venido a consolar tu espíritu afligido eres plutino si dame los brazos y eternos sean nuestros firmes lazos que solo tú como tan sabio puedes pues en ciencia astronómica te excedes dar remedio a mi mal pues me da el cielo ocasión de vengarme qué recelo su padre Filiberto confiscado dejo en belfos mi estado la opinión arriana enemiga mortal de la cristiana de la fe que le guía ruina seré de aquesta monarquía de la mágica ciencia en mísera inmortal inteligencia disimular conviene este dolor pues mi venida tiene ocasión de alentar con fortaleza su altiva presunción ya vuestra alteza me tiene en su presencia sepa ahora pues mi venida su tristeza ignora el dolor que le aflige y atormenta darte de todo cuenta será forzoso escucha como sabio mi delirio inmortal que no hace agravio mi pretensión horrible altiva y fiera en procurar remedio si pudiera tenerle mi accidente a vuestra alteza escucho atentamente antes de oírme amigo no te asombre mi horrible pretensión porque soy hombre en fiera transmorado y corro por el vicio desbocado cualquier delito en mí tiene disculpa y mi ciencia obra más donde hay más culpa supuesta esa escucha atento mi dolor y mi pesar y mi tormento Ladislao mi hermano rey del noble imperio de Hungría en quien la naturaleza vinculó con igual dicha si la fortuna de césar de Alejandro las conquistas pido el prudente Eduardo dueño de la monarquía de la fuerte Inglaterra a Beatriz su hermosa hija por esposa de las leyes estadistas las donaciones el rey a Inglaterra me envía para que en su nombre diese l a mano al a peregrina infanta con cuyo lazo quedaban las monarquías en virtud del casamiento soberanamente unidas recibiome Inglaterra con la grandeza debida a su esplendor y mi sangre cuyas nobles alegrías y populares aplausos en mí duraron festivas hasta el día que por ley de aquella nación altiva llamo con loca osadía invoco con vanagloria la ciencia más discursiva que profesas pues oyendo esta pintura divina es fuerza que apruebes cuanto venero la idolatría por el cielo de la cuadra vi que la infanta venía cuatro planeta de cuantas damas o estrellas lucían y en virtud de su deidad su belleza el alma pinta el que brillaba en hebras de oro puro madeja de ámbar en oír labrada fue a su mis mas cordura consagrada navegaba en sus ondas polinuro haciendo por su eclipsa dorada cuando flechaba rayosa a porfía cada hebra de luz más largo el día sobre purpúreas rosas deshojadas fueron jazmines a lucir estrellas augustos los luceros venerados majestuosos dan luces bellas no se cubren por grandes laureados delante de las délficas centellas temiendo el sol que abriendo los dos soles del cielo ábrase antorchas y faroles hacia extremos de coral lúcido el purpúreo rubí de honor ardiente de que el clavel tomase por partido ser custo dio herito de su oriente la concha intacta cuyo casto nido fue concebida de aura floreciente ostento con su gran soberanía las perlas cuando el alba se reía negros flechando rayos más lustrosos que los sutiles párpados del día formaban arcos astros luminosos doseles de su Augusta monarquía poblados iris orbes poderosos que entre copos nevados Cintia cría bordan al cielo círculos suaves girando firmes y luciendo graves cándida se termina entre la nieve en perfiladas líneas de hermosura no a vulgares pinceles le debe la que se sueña lírica pintura sino a los propios soles que la vieron pues de su bella gracia se la hicieron la que sostiene en orbes de belleza del terso albor columna fabrica al formarla la gran naturaleza la nieve se quedó de verla helada no el que pule a las guas la pureza en ella se igualó pues descollada en azules esferas si hay algunas sustentó estrellas y retuvo lunas su airoso señorío altivo y grave espíritu inmortal de la grandeza mezclando lo severo y lo suave compito con su mucha gentileza dudo minerva porque mas la alabe como pudo formar naturaleza deidad tan superiores en mortal velo pues siendo tan gentil habló del cielo tantos conceptos cuantos liba honores el dulce néctar del entendimiento tantos en sus minervos pundonores se dictó el alma a cada pensamiento de sus floridos años los verdores siglos de juicio en alto firmamento sabios produce siendo los abriles en discurso de flor cuerdos pensiles de ver de mirar de oír aquel celestial prodigio aquella deidad humana aquel serafín divino que de tan otro que cuando quise usar de mi albedrío hallé que el entendimiento como juez discursivo solo miraba al objeto sin atender al delito la memoria repudiaba las especies con el vicio la voluntad entregada de voluntad al sentido solo antedía a los ojos los ojos a sus oídos y mezclándose a su modo en tan ciego laberinto con la materia la forma quedaron a un tiempo mismo los sentidos por potencias las potencias por sentidos que cuando el alma se deja llevar de un amor lascivo y así la razón entonces con razón sale de juicio con esta pasión con este apetecido delirio ni el decoro de mi sangre ni su pundonor altivo ni la lealtad de mi rey ni de mi hermano el cariño ni el respeto de la infanta ni sobre todo el divino precepto de dios que manda no manchar con el armiño en ajena posesión ni aún el pensamiento mismo del corazón no pudieron arrancar el peregrino retrato de la que fue la ruina de mi albedrío celebraronse las bodas cuyos aplausos festivos fueron para el alma penas para el corazón martirios fuese apoderando el siempre venenoso basilisco del espíritu apelando el accidente nocivo al tribunal de la muerte y considerando altivo que no podía mi amor declararse compasivo con el dueño que adoraba rompía el aire suspiros encendía el fuego a rayos mis ojos atrevidos a los luceros del sol con engañoso artificio daban del troyano incendio mil acordados indicios no repicaba la infanta en el áspid que escondido que culpan imaginados los que los han admitido que donde hay fines gloriosos no lucen bajos principios partimos de Inglaterra para Hungría y le destino que con más fuerza inclinaba mi locura al precipicio entre piélagosde mares entre montañas de vidrio ardía más y una tarde que empezó el aire a crujidos a encrespar las rizas olas del mar el errante pino al ampollarse las aguas sobre el más nevado olimpo calándose el aire a soplos que se juró de lino fatigó tanto la nave aquel monstruo cristalino que cerrándose la noche y soltándose el abismo entre gemidos ganados nos vimos todos perdidos era la prudente reina sobre la fe toda un prodigio de hermosura y de valor devota ya te he entendido de la virgen soberana de la concepción no explico esa devoción ahora dirás que de aquel peligro la libró pasa adelante porque para tu designio implica contradicción de ese devoto ejercicio y si he de curarte humano no te quiero tan divino dices bien digo que apenas de Hungría cuando encendido en celosas ansias viendo qeu aquel imposible mío a los brazos de su esposo había de llegar rendido el accidente de amor con un mortal parasismo hice salva a los dolores y rematando en suspiros la vida me concedieron para doblarme el martirio salió a recibir mi hermano a su esposa y yo perdido le remití a la tristeza la vida que ya no estimo dos años ha que padece este espíritu afligido pesares iras congojas intervalos y delirios publicose en este tiempo con el polaco enemigo la guerra entre estos dos estados y viéndome el rey rendido a tan penoso accidente él en persona ah querido ir a esta guerra yo viendo que un imposible conquisto por físico de mis penas por consejero y amigo quise enviarte a llamar para que busques alivio a los males que padezco porque si a la reina digo mi atrevido pensamiento me expongo más al peligro pues su virtud y su honor criminales enemigos de mi sacrílego intento me darán justo castigo si me pretendo ausentar un astro que no distingue una estrella que me llama y un furor que solicito me incitan a que no guarde los preceptos de entendido quiero apartarme y no puedo mi propia muerte acaricio miro el daño y le apetezco amo no siendo querido si me declaro me pierdo y entre el amor y el delirio la lealtad y la grandeza está mi ciego albedrío preso por la voluntad y entre el delirio del juicio ya discurro como cuerdo ya como loco doy gritos ya me aparto de la ofensa ya me acerco al precipicio y sin admitir consuelo ni procurar el alivio ni vivo de los remedios ni muero de los peligros esta plutino es la historia del infante federico escrita por el amor de quien cronista he sido pues eres sabio consulta con astros planetas signos caracteres impresiones influencias o destinos si habrá remedio que sea en dos extremos distintos bastante para olvidar o poseer el que ha sido causa efecto y primer móvil de este ciego laberinto porque si olvidar no puedo está mi amor tan preciso tan obstinado y rebelde en la llama del pecado y mongibelo del vicio que sin reparar en sangre amor lealtad y cariño o se valdrá de la fuerza o ejecutará advertido escándalos muertes robos tiranías y delitos para que con ellos cesen estos impulsos altivos estas pasiones soberbias estos ciegos desvaríos estos secretos incendios y estos severos castigos porque quien no teme a dios y esto como yo perdido ni respeta lo sagrado ni venera lo divino en tan grave enfermedad el médico siempre saca del veneno la triaca y pues es la voluntad la que puede resistir del accidente mayor el sufrimiento mayor como es penar y sufrir sin declarar la pasión a quien la puede aliviar conviene para acertar el fin de esta pretensión que pues tu hermano llevado de su invencible valor parte a la guerra señor pero a tu cuarto ha llegado con la reina y no conviene que hablemos aquí los dos dices bien guárdate dios desde este punto previene mi diabólica osadía alentada de la idea un laberinto en que vea federico infante hermano como de salud estáis siempre que visitáis por impulso soberano se mitiga la pasión se alivia la enfermedad se alienta la voluntad y se alegra el corazón estimo que vuestra alteza se sienta mejor señora sol es el rey y la aurora el alma de su grandeza vos la aurora y sol el rey la mayor melancolía volverán en claro el día aunque os estimo por ley de la sangre la amistad lazo que ciño el amor en grado más superior le puso a la majestad y antes de partirme espero pues hoy será mi jornada dejar mi fe acreditada vuestra grandeza venero yo de vuestra mejoría puedo darme el parabién pues me tocaba también de tanta melancolía la mayor parte si fuera como ha sido bien sentida del infante agradecida duquesa poder quisiera pagar parte del favor pero supla mi deseo en tan divino trofeo la satisfacción mayor señor la gente que va marchando al oriente es valerosa y lúcida veinte y cuatro mil infantes y mas de diez mil caballos que el sol pudiera envidiarlos tenéis gran señor en antes y su provincia alojados licencia me habéis de dar de que os pueda acompañar necesitan mis estados de vuestra persona infante fuera de que el accidente que padecéis no consiente que a peligro semejante se ponga vuestra persona y supuesto que la guerra contra Polonia me llama y que es forzosa la ausencia mi esposa la reina y vos por gobernadores quedan de todo el reino de Hungría vuestra majestad pudiera como se lo he suplicado elegir para esta guerra al príncipe de siana o al gran duque te dieras pues fuera del sentimiento que me ha de da causar su ausencia no es justo que falte el rey de su palacio pues deja siendo sol de sus vasallos sin claridad las estrellas solo siento amada esposa el dejaros pero es fuerza porque las leyes de estado son deidades que veneran los justos emperadores y monarcas de la tierra mi hermano y vos con igual pueda fulminar sentencia podéis gobernar en tanto que victorioso me vuelva el cielo pues la jusitica que contra polonia llevan mis cristianísimas armas y católicas banderas aseguran la victoria el impulso que me ciega ni le reprime el honor ni la cordura le templa vamos porque demos orden al estado de la guerra que dejando en el gobierno al infante y a la reina en una balanza igual la justicia y la grandeza serán del os tres estados amparo gloria y defensa primero porque gobierno vuestra valerosa diestra el cielo haréis oración a la soberana reina de los ángeles de quien devotamente venera de su limpia concepción el alma tanata purea con ese sagrado norte con esa luciente estrella el puerto de la victoria alcanzarán mis banderas ella os guíe y con salud gran señor a mi presencia os traiga no eclipse el sol de vuestra hermosura bella señora el disgusto vos con lágrimas la severa majestad con que nacisteis se enternece y se sujeta si es diamante el corazón porque a los ojos señora lágrimas o luces llora oíd señor la razón no visteis alguna vez a labrar un gran maestro un diamante tan amante de las luces de su cielo que en sí mismo las oculta por no parecer lucero y que al paso que la rueda le va quitando los velos va manifestando las luces ser del mismo sol espejo pues así mi corazón diamante real descubierto pero ahora que le labran con el buril del tormento con la rueda del dolor de la ausencia los recelos el cincel de los peligros que he de sentir con no veros a las niñas de los ojos arroja cristal deshecho estas centellas nevadas cuyos aljofares tiernos son las luces del diamante que se ha labrado allá dentro lloró el sol y lloró el alba ay dulce y querido dueño pues me ausentó de tu vista qué felicidad espero pongan mis vasallos todos por blasón de su respeto esta fineza de amor pues voy a poner por ellos la vida dejando el alma en la reina a quien venero por alma de mi albedrío y luz de mi entendimiento fue norte de estos estados solo serviros deseo en palacio asistirías para que goce este imperio de un vasallo tan leal con vuestro favor supremo mi obediencia se acredita de inmortal guardeos el cielo sentirás por justa ley señora aquesta partida es obligación debida sentir la ausencia del rey y en igual grado mi mor por ley de la voluntad la penosa enfermedad del infante qué dolor siente pues pende mi vida estela de su salud esta gustosa inquietud señora siendo querida será muerte dilatada más del infante se ignora aunque gime siente y llora la pasión no me agrada tanto llorar y gemir porque gemir y penar sin quererse declarar es condenarse a morir veole estela a mi amor alguna vez inclinado pero luego su cuidado con penosa elevación olvida las atenciones de su sangre no es constante debe de ser el infante amante con condiciones que el lícito galanteo se permite muy despacio pues favorecida fui y de su oculta pasión no hay contraria oposición sin duda me quiere a mí su secretario señora es melocotón y es bien saber con efecto a quien tan ocultamente adora que tanta melancolía tiene alguna inclinación secreta melocotón camuela de Berbería perdóneme vuecelencia que estela en lengua persiana se llama siempre manzana y por estar presencia de vuecelencia es preciso llamarla camuesa pues el melocotón no es el árbol del paraíso se ha retirado el infante a su cuarto si señora como el rey se partió ahora el se retiró al instante a gemir a suspirar a padecer a morir a lamentar a sentir los alivios del llorar dime una verdad suspira de amor o de enfermedad yo te diré una verdad tan bien como una mentira de las damas de palacio que te nombraré dirás a quien se ha inclinado más ve nombrándolas despacio quiere a flora viola sin ellos un día y le pareció sayón a nise la idolatraba no sabiendo que tenía dos corcovas que encubría viola que se desnudaba bravos desatinos forjas y dijome bueno a fe el alma que le entregué lleva esta dama en alforjas y a rosa blanca no peca en no gastar esa flor que a rosa blanca en rigor la tiene por rosa seca y a Octavia vamos despacio como tan gorda la vio me dijo que la dejó por mondonga de palacio dejó a lisarda por alta y a belina por pequeño por alto y bajo te enseña a poner todas falta pequeñas y altas amadas a medias están queridas a las unas por crecidas y a las otras por menguadas pues a quien quiere señora quiere una dama que dama no sabré cómo se llama eso lo dirá el aurora pues dándole al sol enojos si el sol enojos merece por darle el alba en despojos ha veinte años que amanece por cielo de sus ojos yo la vi con bizarría jugar el sol y con sol todos los rayos del día entró en un jardín amante de las flores pero al verla un arroyuelo al instante faltando de perla en perla le bailó el agua delante sirviéronla de rodillas las flores mas olorosas y al ver unas maravillas por andar en sus mejillas se deshojaron las rosas llegó un clavel atrevido a sus labios muy fiel y al verse descolorido no haber nacido clavel esa dama soberana es la duquesa de oriente hermosísima diana no quitando lo presente por la nueva que me das de que el infante me quiere esta cadena tendrás quien es tu esclavo no espere el verse libre jamás y es digo es pesadumbre no amigo soy pedernal y pulo con certidumbre eslabones del metal qué dice que no dio lumbre cada instante plutino este accidente volcán incendio mongibelo ardiente crece en mi pecho más escucha ahora en que consiste tu remedio ignora todo ejercicio virtuoso y bueno que amor se cura con mortal veneno ya tu hermano a la guerra se ha partido solo ese bien mi amor me ha concedido pues mira en cuanto fuere aquí es justo que rabie y desespere mi soberbia ambición la reina hermosa con devoción piadosa de la que llaman concepción pía o por pureza intacta de maría devota no es posible que se vea lograda tu pasión porque la idea que enamora este cielo soberano no se inclina tan presto al vicio humano porque el amor divino de maría si coge el corazón no deja guía en nuestra voluntad para que ciego se comunique al fuego de la lascivia el noble entendimiento pues en esto consiste la victoria esta luz este día a quien llaman pureza de maría porque el devoto que su luz amare a todas horas tiene quien le ampre que como la confiesa sin pecado de cualquier peligro le ha librado y que ciencia podrá de la memoria ese culto borrar la vanagloria la delicia el gobierno y el ausencia que en la mujer es peligrosa ciencia y porque ahora conviene galantearla y servirla a dos luces con amor con caricias y con afectos de hermano equivocando las vivas llamas de tu amor secreto a que solamente tiran unas las gravedad otras a la cortesía estas de amor y virtud y aquellas de la delicia lo segundo que conozca con apariencias fingidas que el rey no la quiere bien antes que la aborrecía y que intenta repudiarla para casarse con libia a quien el rey quise bien aires que fuese de Hungría a lecbrar estas bodas y si puede ser que envía orden para que la mates que no falará a quien diga que viene a darle la muerte y porque tengo noticia que ninguna noche deja esta devoción divina de la limpia concepción que así la llaman sería acertado que una noche aquesta oración prolija dejase porque faltando esta devota armonía dará oídos a los versos y a la música festiva que yo tendré en el jardín con mi ciencia prevenida qué dices que tus palabras cuanto me alientan me animan cuanto me agradan me suenan con sus voces atractivas a articulados impulsos de causa más peregrina también conviene engañar con amorosas caricias a la duquesa porque si viéremos que se inclina la reina a tu amor despierten los celos la que dormida parte de la voluntad su resistencia acredita ella viene yo me voy y en otra forma distinta volveré espero el ingenio a que tu gusto consigas a violar con mi poder la devoción de maría conde pues su majestad ordena que los soldados que están en sila alojados marchasen con brevedad ponedlo por obra luego su decreto gran señora voy a ejecutar ahora con su vida todo es fuego que esta viva exhalación sin apagarse jamás mirándola cerca más en mi horrible corazón infante reina y señora bien se ve que la tristeza entre nubes de grandeza hace más bella aurora y de más valor recelo que son sus claras centellas pues para lucir estrellas se viste de negro el cielo ausente el rey mi señor el pesar no se resiste porque el corazón se viste de la tela del dolor es verdad pero no es justo que de parte de la pena el disgusto que enajena todas las leyes del gusto esté acabando a porfía la vida que el rey amó porque solo en mi reino la magna melancolía en mi será su violencia pena accidente o favor de la ausencia ya se infiere según natural razón que viene a ser privación del dueño que el alma quiere la ausencia de más empeño es ver el objeto amado y al mismo que le ha adorado estar ausente del dueño ver el objeto querido y no ver acción dichosa es la ausencia más penosa que la ausencia sin olvido es una pena que alcanza en tormenta apetecida todo el puerto de la vida en manos de la esperanza esto digo conociendo que el rey mi señor vendrá y el ausencia cesará en tanto vive muriendo el que espera con pasión lo que la pena conquista si está lejos de la vista cerca está del corazón pero el que cerca miró lo que adora y lejos mira la deidad por quien suspira ese solo se ausentó y así vuestra majestad puede estar con evidencia segura de que el ausencia correspondida es deidad y se le debe la palma de su pasión amorosa porque la ausencia gustosa es un hechizo del alma un caballero señor que por la posta ha venido de parte del rey pretende dile que entre si es plutino deme a besar vuestra alteza los pies alzad dirigido vengo de parte del rey toda soy de mármol frío a dar señora esta carta a vuestra alteza qué he oído el rey mi esposo señora no hay novedad ni peligro su majestad queda bueno solo esta carta me dijo que la diese en mano propia al infante y no os ha dicho otra cosa no señora válgame dios que he leído quedemos solos cuidado ya te entiendo federico infante qué novedad qué alteración qué motivo qué suspensión no es posible o es engaño del sentido o ilusión de las potencias todo cuanto viene escrito en esta carta o es sueño d e qué os habéis suspendido salió el enemigo diose alguna batalla quiso la fortuna que venciese el polaco quede vivo mi esposo y piérdase todo no ha salido el enemigo no se ha perdido batalla pero todo se ha perdido cuanto vuestra vida adoro aunque yo ponga a peligro la mía que contra el orden de mi hermano solicito amparar vuestra grandeza leed con prudente juicio esta carta letra y firma es del rey pierdo el sentido infante a mi honor conviene al estado al gusto mío a la unión de mis vasallos supuesto que no he tenido hijos en la reina que lo que en esta carta escribo sea ley irrevocable aprobada por vos mismo yo he de repudiar qué horror a la reina qué delirio y con libia he de casarme princesa hermosa de Epiro a quien de mis tiernos años rendí infante el albedrío no le deis parte a la reina a quien aborrezco amigo por fingidas santidades ajenas de mi capricho vuestro hermano Ladislao rey de Polonia el altivo valor de vuestra grandeza el claro y perfecto juicio de vuestra prudencia ahora uno heroico otro divino han de acudir a la regia majestad de su albedrío todo lo vence el valor ay de mí si habéis sentido como es razón los amores que vuestro esposo ha tenido con libia públicos son en Hungría qué martirio el rey quiere a libia infante esta reina en su albedrío que a vos por razón de estado os quiere y os ha querido pues los favores infante que el rey ha usado conmigo los regalos y finezas como puede ser fingidos señora el estado tiene este engañoso artificio que él os aborrece es cierto parece que del archivo del corazón a los ojos los cristalinos testigos salen a dar fe señora de que es verdad lo que digo a quejarse del agravio en un monte federico no escribe una clara fuente sin engañoso artificio obre el papel de la tierra claros renglones de vidrio significando su amor a los valles y los riscos hasta que ingrato le arroja sobre sus raudales limpios el monte otro monte y queda sepultado en el abismo y ella viéndose ahogada por las venas o resquicios de la tierra va llorando la ingratitud de su olvido pues mi corazón infante fuente de amor peregrino así escribía en el alma sus inmortales cariños aquellas claras corrientes de mi corazón nativo y como se vio ahogado lleno de ansias y suspiros por las roturas del pecho corrientes del albedrío arroja este llanto undoso cuyos rasgos cristalinos sobre al luz de mis ojos están publicando a gritos aquí hay fuente que se queja de las mudanzas del siglo vamos señora al remedio porque de suerte os estimo os respeto y os venero que antepondré por serviros el riesgo a la libertad y al real decoro el peligro ya veis lo que el rey ordena el secreto que os he dicho no le descubran los celos supuesto que vos fío todo el decreto del rey aunque muera federico de este penoso accidente le ocultare en el archivo de la prudencia está bien pues señora los arbitrios del amor y de los celos aunque parecen distintos sin la cautela no pueden ejecutar su designio el querer vos a mi hermano con amor tan excesivo porque hay hombres que aborrecen cuando se ven más queridos ha dado jugar señora a semejante delito tenga su solar lo regio la esquivez su artificio tal vez la soberanía del desdén mas altivo volvió en amor los rigores ingratitud en cariño el furor en agasajo y en finezas se olvidó conozca el rey que hay mudanza exterior en el retiro de vuestra altivez conozca en vuestros ojos divinos en vez de luceros rayos en vez de estrellas prodigios no sintáis en esta usencia su ausencia sea el delito de quereros repudiar rémora del peregrino afecto con que adoráis a quien nunca os ha querido no os llevéis de la pasión dad a la música oídos para que diga el concepto en el alma repetido el amar correspondida es la fineza mayor por ser locura y no amor amar no siendo querida quien infante ausente el rey con música profanó de mi noble sentimiento el soberano primor por aliviar mi accidente y divertir mi pasión suele la música ser antídoto del dolor y parece que el concepto divinamente a justo a vuestro disgusto el alma de la sentencia que son pues viendo que aborrecida del rey vuestro esposo sois en concertadas cadencias vuelva a repetirla voz el amar correspondida es la fineza mayor por ser locura y no mor amar no siendo querida infante vuestro consejo a la luz de la razón si lo acreditan los celos lo desprecia un fino amor si el rey quiere a libia puede saltar a su obligación pero yo queriendo al rey no he de faltar a quien soy bien puede el rey repudiar una vida que le amó mas yo repudiar no puedo su imagen del corazón fingir queriéndole bien que le olvidó será error que en el cielo de un decoro no puede faltar el sol el espejo de mi esposo done el alma se miró siempre me hizo buena acra y aunque se divida en dos en la más pequeña parte de su desdén y rigor he de mirarme que cuando un espejo se quebró poco importa que sus luces se dividan con rigor si en el cristal más pequeño se mira quien tiene amor que en el duelo o el querer y el cielo del pundonor si hace la luna mudanzas hace firmezas el sol no antepongo mi cuidado a la pena con que voy el favor que vuestra alteza hace mi inocencia a dios el divertirla conviene qué diré al rey mi señor qué mal paga mis finezas si gustáis señora vos de oír la respuesta infante de vos satisfecha estoy advertí que vendrá el conde y será fuerza que yo consulte con vos no puedo detenerme porque soy tan devota de la limpia y divina concepción que su oración es primero que la consulta mayor pues para acertar infante a gobernar el timón de la nave del estado lo primero ha de ser dios y lo segundo su madre él como rey y señor y ella como virgen pura de la limpia concepción la devoción está firme esa la he de quitar yo mucho ha sentido la carta pues seguir la pretensión eso ha de ser o morir a manos de mi dolor aunque se pierda la vida y el alma en esta ocasión que no repara en la pena quien la culpa ejecutó
JORNADA SEGUNDA
ya sabes lo que has de hacer y tú lo que has de decir ni yo tengo que advertir ni tú más que pretender las cartas que el rey escribe con la traza que te di no las recibiste sí y pues ninguna recibe la reina fácil será de vencer este imposible todo a mi ciencia es posible y pues la reina vendrá tu resistencia importuna no temas que a los osados por decreto de los hados favorece la fortuna yo temerles mi pasión tan horrible altiva y fiera que por lograrla pusiera a riesgo mi salvación el que ha de alcanzar la Palma de victoria tan lúcida ha de anteponer la vida a la salvación del alma y pues viene a visitarte por tu penoso accidente la reina por más que intente la majestad desviarse de este ciego atrevimiento no des lugar al honor que un decreto con amor carece de entendimiento los músicos prevenidos están porque la armonía suspende con melodía los materiales sentidos y al pie de la letra viene explicada tu pasión retírate la ocasión y la esquivez su artificio tal vez la soberanía del desdén al más altivo volvió en amor los rigores la ingratitud en cariño el furor en agasajo y en finezas el olvido conozca el rey que hay mudanza exterior en el retiro de vuestra altivez conozca en vuestros ojos divinos en vez de luceros rayos en vez de estrellas prodigios no sintáis en esta ausencia su ausencia sea el delito de quereros repudiar remora del peregrino afecto con que adoráis a quien nunca os ha querido no os llevéis de la pasión dad la música oídos para que diga el concepto en el alma repetido el amar correspondida es la fineza mayor por ser locura y no amor amar no siendo querida quien infante ausente el rey con música profanó de mi noble sentimiento el soberano primor por aliviar mi accidente y divertir mi pasión suele la música ser antídoto del dolor y parece que el concepto divinamente ajustó a vuestro disgusto el alma del a sentencia que son pues viendo que aborrecida del rey vuestro esposo sois en concertadas cadencias vuelva a repetir la voz el amar correspondida es la fineza mayor por ser locura y no amor amar no siendo querida infante vuestro consejo a la luz de la razón si lo acreditan los celos lo desprecia un fino amor si el rey quiere a libia puede saltar a su obligación pero yo queriendo al rey no he de faltar a quien soy bien puede el rey repudiar una vida que le amó mas yo repudiar no puedo su imagen del corazón fingir queriéndole bien que se olvidó será error que en el cielo de un decoro no puede faltar el sol el espejo de mi esposo donde el alma se miró siempre me hizo buena cara y aunque se divida en dos en la más pequeña parte de su desdén y rigor he de mirarme que cuando un espejo se quebró poco importa que sus luces se dividan con rigor si en el cristal más pequeño se mira quien tiene amor que en el duelo o el querer y el cielo del pundonor si hace la luna mudanzas hace firmezas el sol no antepongo a mi cuidado y a la pena con que voy el favor que vuestra alteza hace mi inocencia a dios el divertirla conviene qué diré al rey mi señor qué mal paga mis finezas si gustáis señora vos de oír la respuesta infante de vos satisfecha estoy advertí que vendrá el conde y será fuerza que yo consulte con vos no puedo detenerme porque soy tan devota de la limpia y divina concepción que su oración es primero que la consulta mayor pues para acertar infante a gobernar el timón de la nave del estado lo primero ha de ser dios y lo segundo su madre él como rey y señor ella como virgen pura de la limpia concepción la devoción está firme esa le he de quitar yo mucho ha sentido la carta pues seguir la pretensión eso ha de ser o morir a manos de mi dolor aunque se pierda la vida y el alma en esta ocasión que no repara en la pena quien la culpa ejecutó ya sabes lo que has de hacer y tú lo que has de decir ni yo tengo que advertir ni tú más que pretender las cartas que el rey escribe con la traza que te di no las recibiste sí y pues ninguna recibe la reina fácil será de vencer este imposible todo a mi ciencia es posible y pues la reina vendrá sus resistencia importuna no temas que a los osados por decreto de los hados favorece la fortuna yo temerles mi pasión tan horrible altiva y fiera que por logarla pusiera a riesgo mi salvación el que ha de alcanzar la palma de victoria tan lúcida ha de anteponer la vida a la salvación del alma y pues viene a visitarte por tu penoso accidente la reina por más que intente la majestad desviarse de este ciego atrevimiento no des lugar al honor que un decreto con amor carece de entendimiento los músicos prevenidos están porque la armonía suspende con melodía los materiales sentidos y al pie de la letra viene explicada tu pasión retírate la ocasión melocotón gran señor no viene su majestad con la duquesa deidad del imperio del amor vendrá ahora con diana viene la reina te pesa que venga con la duquesa la reina su soberana hermosura a quién adora puede aliviar mi accidente según la duquesa siente tu pasión que la ignora y según te quiere sé que su voluntad alcanza más allá de la esperanza el crédito de su fe de mi parte la dirás cuanto estimo su hermosura su firmeza y su cordura lindas albricias me das porque de suerte te adora pero con su majestad viene la reina cantad pues sale el sol y el aurora estas lágrimas que lloro y el secreto que venero podrán decir que me muero mas no decir lo que adoro qué te pretende el infante su penosa enfermedad nace de la voluntad que me tiene como amante la sangre por justa ley en los dos ha sido igual llevará gusto los dos lograréis vuestro deseo en ilícito galanteo mil años te guarde dios no es bellísima deidad la duquesa no es hermosa mira que cara que rosa no es matutina cantad es tan cruel enemigo el silencio que condeno que no cabe lo que peno en todo lo que no digo señora prosigue di díjome el infante ahora que te dijese señora que estaba muerto por ti qué dices que está perdido hace versos que es locura señora por tu hermosura con este te he respondido y de mi parte al infante melocotón dirás que siento no sientas más pues no has sentido el diamante he sentido y con razón que adolezca vuestra alteza otra vez de su tristeza de que nace esta pasión no es libre la voluntad que receláis que teméis si a la música atendéis ella os lo dirá cantad estas lágrimas que lloro y el secreto que venero podrán decir que me muero mas no decir lo que adoro luego de amor ha nacido lo que está en el corazón no lo explicará un sentido en pasiones bien sentidas mejor acreditadas se ven las dichas logradas en mí no que están perdidas pues vive la majestad de penar y de morir la letra os podrá decir mi sentimiento cantad es tan cruel enemigo el silencio que condeno que no cabe lo que peno en todo lo que no digo en lícitas pretensiones puede explicarse una pena esa a morir me condena no son hidras las pasiones y cesarán con efecto en llegando a declararse no puede el alma explicarse y si responde el concepto de los tormentos de amor el que me puede matar es no poder declarar la causa de mi dolor es no poder declarar la causa de mi dolor pues el lícito favor no ha tenido su lugar que dueño puede igualar su más elevada acción a vuestro heroico blasón duquesa la gravedad de este oculta voluntad no sale del corazón la mayor soberanía del amor es declararse que no siempre ha de ocultarse la magna melancolía linaje de tiranía es verdad pero el decreto si ha de morir con efecto en secreto ha de morir si goza el honor la esfera goce el amor su decoro mi propia pasión ignoro no será fe verdadera tengo condición de fiera esa postra la razón sin ella está mi pasión sin ella que sin fe alcanza quedarme con la esperanza pues murió la posesión no hay agravio en pretender ni ofensa en querer callar dad al alivio lugar no lo permite el poder eso es quererse ofender es ciego amor aunque es dios declaraos infante vos porque el daño se repare pues queréis que me declare quedemos solos los dos retírate que rendida su voluntad a tu amor quiere explicar su dolor en su mano está mi vida pues la reina es mi homicida vuelva a repetir el coro estas lágrimas que lloro y el secreto que venero podrán decir lo que quiero mas no decir lo que adoro ya estamos solos infante decid vuestro sentimiento pues en materia tan grave solo es testigo el silencio de su penoso delirio accidente del secreto advertid que de este horror de este rayo de este incendio vos sois señora la causa qué decís que si os venero como a mi reina y señora como a beldad de los cielos y como impulso divino de todo este firmamento orbe de estrellas y luces república de luceros pues concertantes no igualan a vuestros soles supremos lo dirá aqueste soldado plutino señor bien puedo blasonar con esta acción de mi heroico nacimiento el decreto que has traído del rey altivo y soberbio da luego a la reina yo supuesto que te obedezco no hago juicio de tu juicio oíd aqueste decreto del rey porque conozcáis de mi lealtad el afecto pues antepongo por vos a mi honor válgame el cielo oíd y tened valor hermano este caballero ministro de justicia con quien avisé primero el repudio de la reina va a cumplir con gran secreto lo que este decreto manda él dará a la muerte luego a la reina ejecutad infante mi mandamiento pena de traidor el rey vuestro hermano no temáis cuando yo intente perder la vida por vos que el rey os envía cielos a mi inocencia este agravio a darme la muerte puedo aseguraros señora que me envió con efecto a ejecutar esa acción para casarse al momento con libia con quien está tan prendado que sospecho que ha de poner a peligro este dilatado imperio y supuesto que el infante ha puesto su vida a riesgo por la vuestra hoy en sus manos la dejo consultados do ahora con un prudente consejo lo que habéis e hacer plutino retírate porque demos el medio más importante como a señor te obedezco ánimo corazón mío no temáis va llego el tiempo de morir o vivir abra con la llave del secreto puesta el alma a los cariños prosterno el amor su aliento pues o aclararse es lo más y el morir después lo menos qué decís reina y señora de este tirano soberbio no le arrojaréis ahora del corazón allá dentro puede estar tan falto amante tan ingrato caballero y esposo tan desleal que a quien le quiero mal le reciba por su dueño no es posible que el amor no ligó con lazo estrecho dos almas en una vida sin tener firme primero dos seguras voluntades en un claro entendimiento qué dices que mi fortuna en tal estado me ha puesto que aún para morir me quita el discurso pues muriendo sino acabará el agravio se aliviará el sentimiento si vos determináis que es el último remedio a no querer como es justo a mi hermano pues él mismo no solo os ha repudiado sino que airado y resucito os manda matar yo sé que no os faltarán imperios que gobernar y pues solos estamos rompa el silencio la voz y publique el alma el amor más verdadero que entre las rizas espumas congelo a rayos de fuego este espíritu vendado cometa del universo yo señora desde el día perdonad mi atrevimiento que en Inglaterra os vi o fuerte influjo de venus o sin patria de tantos como se miran luceros en vuestro cielo quedé tan loco perdido y ciego que yo mi sangre y mi amor vos el rey mi dicha el tiempo qué he de decir que os unero que os adoro y que prendado de vuestra inocencia os debo ampararos como es justo esa parte os agradezco proseguid digo señora que ha dos años que padezco por vos por vuestra hermosura volved en vos no os entiendo digo que viendo el rey amaba a libia y que ciego en sus amores trataba vuestra deidad con desprecio os declararé condolido de agravio tan manifiesto carta y decreto es verdad esta fineza confieso ser propia de vuestra sangre y digna de vuestro ingenio porque amparar la inocencia es acción de nobles pechos proseguid digo señora aquí de mí sentimiento aquí de mi amor que dudo no es mujer la reina cielos hubo valor para amarla pues no falte atrevimiento para decirle mi amor digo que viendo el imperio de vuestros diurnos ojos tan otro quedé de verlos que mariposeaba los rayos de tan soberano incendio de tanto imperio de luces que os dio el accidente creo y si queréis decirme infante que este martirio riesgo este amor este delirio vuestro soberano empeño ella me ha dicho su amor y en igualados trofeos de sangre amor y cariño son firmes los casamientos es esta vuestra pasión vamos ahora al empeño que en lance tan apretado en tan conocido duelo como el que mi honor padece debéis como caballero dar la inocencia mía para cumplir el decreto del rey y salvar infante no a la vida que es lo menos sino el honor que es lo más aunque no debo creerlo sin duda de la duquesa ánimo corazón mío señora viven los cielos que con el alma y la vida a la duquesa aborrezco mi accidente mi delirio tiene sobrado el remedio en vuestros divinos ojos vos fuisteis mi amor primero y supuesto que mi hermano os ha repudiado y tengo la provincia de belflor heredada por derecho de que soy príncipe augusto pasándonos a este reino en él estaréis segura llevando un esclavo vuestro por amante por esposo por galán válgame el cielo es verdad lo que hoy puede ser cierto que viva quien la muerte ha recibido no es sentido de fe solo un sentido pues porque no dio fe de que me ha muerto no es de la voz este sentido puerto pues si oyó articular por el oído de que el decoro real está ofendido como puede el que muere estar despierto no escuchó una traición tan conocida este sentido poderoso y fuerte pues porque si es de fe no es homicida pero dirá el oído si le advierte que si dio testimonio de la vida al corazón le toca el de la muerte infante lo soberano de mi majestad augusta tiene por solio el valor y por laurel la cordura las sacrílegas pasiones que con delirio pronuncia en el culto de la honra vuestra soberbia locura no merecen más respuesta que dejarles con la furia de su intervalo pues cuando un frenesí pone en duda si es racional o si es fiera lo que su juicio articula el que las oye se vale del perdón no de la injusticia con no responderle nunca que la prudencia real oye mucho cuando escucha y porque la majestad sino le eclipsa le turba cuando a nocivas pasiones responde por conjeturas sacaréis de aqueste ejemplo la respuesta mal segura a cazar el blanco armiño va el cazador con industria alrededor de una cueva de la tierra más inmunda le hace un cerco y cuando sale a buscar por la espesura de la campaña el sustento en viendo la tierra adusta se deja matar primero que manchar tanta blancura si irracional cazador de la castidad más pura con el decreto del rey le pone cerco quien duda que por no manchar la sangre primero saldrá purpúrea por la campaña real del gran valor que la ilustra a dar fe de que sin mancha quiso más la sepultura que del cazador aleve la infame red que procura entre sacrílegos lazos machar su nevada pluma para con vos esto basta armiño soy de la augusta sangre del gran Eduardo cuya prudencia a la luna prestó los rayos de nieve sin tener mudanza alguna reprimid césar pasiones tan bárbaras como adultas por la vida de mi esposo que el honor no se repudia que el frenesí que padece la cabeza mal segura pase a escándalo viviente en las edades futuras porque si el cielo piadoso permite en la tierra injurias también permite venganzas y más cuando son tan justas escuchaste de la reina no es tiempo de conjeturas cuando pasan a evidencias gozarás de su hermosura a pesar de la inconstancia de la mudable fortuna ya ella sabe que la adoro y pues en el mar fluctúa de su virtud y decoro del bajel del cordura tome puerto mi esperanza en tu vigilante industria pues ella se ha retirado a su cuarto y la ventura consta del atrevimiento verla esta noche procura por esta puerta podrás entrar seguro que dudas llaves tienes que esta puerta por escuchada se duda haberla en aquesta parte los lances se disimulan con la capa del gobierno y pues la noche fluctúa en el caos de las tinieblas mis órdenes ejecuta y supuesto que el jardín está cerca con la muda soledad serán las voces seguirte el alma procura y si este imposible alcanzo si su devoción le anula confesaré que te debo sabrás que mi ciencia suma es del alma inteligencia arda en volcanes y furias este imperio y mi venganza sea norte de mi injuria conde con todo secreto a ver la reina he venido y con él me ha parecido el volverme con efecto a la campaña que amor aunque marte le haya dado los preceptos de soldado a un amante con valor sabe acudir generoso a ver y a querer siendo todo el militar estruendo en un corazón brioso marcial aliento que sabe no falcando a su concepto este firme y aquel grave cumple vuestra majestad con severo fundamento la ley del entendimiento escrita en la voluntad retiraos que disfrazado sin que lo sepa el infante quiero ver la reina amante de su hermosura el cuidado debido a su claro honor a su prudencia y cordura con el silencio procura hacer más fino su amor quien adora una deidad que deidad del alma ha sido de toda su voluntad manifestar con primor su cariño o su deseo este del amor trofeo y aquel cifra de su amor y porque la nueva cierta de mi venida ignorada la coja más descuidada abrir pretendo la puerta que pues yo tengo la llave maestra más que armonía de acordados instrumentos con el aire se acreditan de orfeos y entre las sombras de la noche al viento trinan si con majestad adoro de los cielos la mayor reales son los pensamientos pues que se atreven al sol reales son mis pensamientos pues que se atreven al sol si con majestad adoro de los cielos la mayor misterios encierra el verso sea oráculo la voz porque descifra la enigma mi fuerte imaginación de laurel le ha coronado el imperio de mi amor pues vive con esperanza de reinar la posesión cielos que escucho el laurel de finezas coronó ajeno albedrío muera el recelo o la pasión por gloria tiene el peligro quien lo soberano amó que lo grande del empeño hace la muerte menor los tres conceptos bien claro pues de la reina qué digo como el labio pronuncio sin decoro lo sagrado que venera el corazón miente el labio, perezosa la llave de aquel honor norte porque saque el yerro de la idea otro mayor pero la puerta han abierto ciertos mis recelos son la reina está en su oratorio ocupada en su oración y así no puede quién va terrible lance esta voz conozco válgame el cielo no me responde qué horror el rey es este el acero descubrirá un traidor con su muerte este delito ruido de espadas oyó mi lealtad di con la puerta pero yo sabré quien son las que en este cuarto elena saca una luz gran señor esposo viven los cielos que el conde Octavio ah traidor es el que salió del cuarto de la reina es ilusión lo que estoy viendo qué miro vos con el conde qué horror desnuda la espada el rostro de la severa color irritado y sin decirme Fabricio Señor llamadme Al infante l corazón Algún presagio imagina Sin alma y sin vida estoy Gran señor vos en palacio Que causa pudo El dolor Y el agravio a la venganza Apelan Fabricio vos Con los soldados de guarda Del castillo de esión Llevad preso al conde Cielos que escucho perdido soy Señor advertid Llevadle elena Calla por dios Que estoy temblando de miedo Cuartana tiene el león De vuestro disgusto basta Retiraos señora A vuestro cuarto qué pena Que sentimiento qué horror Mi devoción soberana Vamos a cumplir que dios Al que venera a su madre Alba divina del sol Favorece pues es cierto Que con su poder libro Al que es humilde devoto De su limpia concepción No podrá mi confianza De vuestra grave pasión Saber que accidente Infante As tan grave que a los dos Roca la venganza oídme Del campo de belaflor A ver a la reina vine Alevemente salió Profanando él y la reina El sagrado de mi honor Señor aunque la privanza Que el conde Octavio gozo De la reina en esta sentencia Que no pudo ser mayor Aliente con el indicio Infante no se llamo Indicio lo que a evidencia Tan claramente pasó La música del jardín Me dio luz del deshonor Y supuesto que yo vi Que el conde esa puerta abrió Y que al preguntar quién era Que él me conoció en la voz Sin duda sacó la espada Para abonar su traición No necesito de hacer Más probanzas que el honor En tan conocido agravio A la venganza apelo Muera en la prisión el conde Y en el monte de tirol Le saquen los ojos luego A la reina y con horror La despedacen las fieras Que pues ella amancilló La sangre real la justicia Brazo supremo de dios Debe ejecutar en ella Este castigo feroz Estatua de mármol frío He quedado muerta soy Advertid es escusado Disponed infante vos En lance tan apretado Lo que os mando Es verdad lo que escuché Si que la suerte homicida En una inocente vida Hace martirios de fe Pero aliéntese el valor Júzgase la providencia Que no acaba una sentencia Los efectos del honor Aunque sin vuestra licencia Vuelvo a veros no os espante Que quien ama cada instante Está celando el ausencia Que aunque mi muerte escucho Como en vos después de dios Tengo la vida por vos Gran señor la perderé Porque si vos no la amáis Y por libia aborrecéis Vida que tan vuestra es Vos misma la repudiáis El pretexto que ha tomado Para abonar vuestra culpa El delito no es disculpa Porque esa razón de estado No la ignoro Mi verdad No ha menester más blasón Que su misma obligación Se ofende la majestad De que su fe mal guardada Muera sin ser girasol La luz no eclipséis el sol De la nobleza heredada Porque en llegando a violar La pureza de mi honor Sabré morir con valor Pues llegaste a escuchar Vuestra culpa obedecer Las leyes saber vivir Porque ella se ha de cumplir La majestad ofendida a la venganza apelo y el que su luz eclipsó aún no paga con la vida y supuesto que sois vos cosa de esta acción liviana disponed como cristiana el poneros bien con dios detenéos que es delito en los lances de la honra fui ir vapor que la eclipse con la más pequeña sombra ni que a su sol parda nube tiranamente se oponga a mi me decís que pena que fui causa que congoja de ofender qué tiranía la majestad qué deshonra siendo yo pierdo el sentido hija de Eduardo esforcia y de vuestra majestad por merced del cielo esposa a mi grandeza este agravio cuya sangre augusta y sola en toda la Europa ha sido blasón de tantas coronas a mi pureza con quien esa celestial antorcha parte luces le ponéis tan feo nublado rompa por él el rayo divino de mi virtud poderosa y del caos de vuestro engaño salga la verdad heroica pregunto rey y señor la soberanía propia del amor si es verdadero no es una viviente forma de la voluntad que imprime finezas a la memoria pues es desde el infante punto día luz y hora que os vi no quedó inmortal entre las potencias todas no fue gravada la imagen de vuestra real persona en el alma como suelto una estrella luminosa fijarse en el firmamento cuando el día se remonta pues porque queréis que sea exhalación el aurora siendo de su esposo el sol una eterna mariposa que sin mudanzas de luz dulcemente la enamora firmemente la requiebra y castamente la adora como es posible que vos por gozar de una engañosa sirena con el pretexto de s u hermosura traidora pongadolo en mi grandeza vos con idea afrentosa al siempre imperial armiño de mi castidad heroica mancha ponéis como el cielo tierra mar astros antorchas aire fuego yo mi sangre Inglaterra Polonia Vos mi agravio la venganza la muerte el dolor me ahoga cóbrese el juicio perdido y entre las oscuras sombras de la ira valga más la severidad costosa que la imprudencia rendida a la pasión licenciosa digo señor qué desdicha que libia goce por sola los cariños las finezas los regalos las lisonjas que yo perdí por decreto de la fortuna alevosa corone el sacro laurel de vuestro sol el auora muera yo por desdichada viva ella por venturosa fáltame a mi vuestra gracia al paso que ella le sobra solo siento rey invicito no la muerte rigurosa sino la falsa opinión que mi honesta fama cobra mirad que estoy inocente que me repudiéis no importa que contra el gusto de un rey no valen finezas propias desterradme a Inglaterra o a la isla más remota sea un convento sagrado de mi alma religiosa sacra esfera del honor y de mi virtud custodia no apaguéis las que alumbraron de vuestro cariño antorchas el cielo de mi albedrío mirad que liviana sombra no se opuso al claro día de su llama virtuosa no por casaros con libia gran princesa de Polonia pierda mi honor los quilates de su sangre generosa no por ser yo desdichada y ella señor venturosa ha de recibir mi fama en el papel de la honra el libelo que merecen las comunes vanaglorias entre triunfando señor libia en Hungría deponga mi majestad en sus sientes pues vos gustáis la corona la sucesión soberana sea del imperio gloria triunfo heroico de su sangre pacto de aquesta discordia revocad esta sentencia que tanto mi honor desdora no condenéis la inocencia por una pasión celosa mirad que la luna misma con el resplandor que goza nos engaña pues sus luces son hurtadas mariposas a los rayos del sol mismo las que son engras palomas de oro y púrpura de tiro sus alas errantes bordan la cordura más atenta la prudencia más notoria se engaña cuando al vista o se turba o se apasiona no os pido que os acordéis de las castas y amorosas finezas con que dos almas en una voluntad sola se bebían los cariños dulce néctar del aurora no alego castos requiebros del amor sacros aromas donde el fénix de la vida renace de llamas propias no os recuerdo esposo mío aquellas graves memorias que en láminas coronadas escribió majestuosas un corazón de dos vidas dos vidas en una sola estos montes serán valles estrellas aquestas rocas elementos esos cielos y firmes del mar las olas primero que yo te olvide que no olvida quien adora dejo aparte estos afectos que ya sé que las lisonjas las promesas los halagos de la fe mas amorosa es como nube que pasa hoy es luz mañana sombra que el príncipe más constante el monarca de más honra el rey de mayor fineza no le escusó la corona de ser hombre que los gustos en las reales personas con las vulgares mudanzas sino se encuentran se rozan ya para mí se acabaron las finezas más heroicas no pido como pudiera con afectos recelosa que paguéis mi voluntad solo os suplico pues logra la princesa su esperanza que no muera con deshonra vida que tanto os estima alma que tanto os adora mi rey mi señor mi amparo estas lágrimas que arroja la nube del corazón líquido del alma aljófar rémoras de cristal puro a la nave que zozobra en el golfo de los celos sirvan de calma costosa piedad esposo querido gran señor misericordiosa las espaldas me volvéis así señor se malogran mis suspiros así os vais así las orejas sordas a mi inocencia cerráis de esta suerte mis congojas aliviáis suban al cielo de mis voces doloras los ecos y sus celestes cristalinos velos rompan ante el tribunal divino se presenten las amistosas mis ofensas mis agravios para que los cielos oigan para que sienta la tierra para que publique Europa de la tragedia mayor la castidad más heroica de la crueldad más horrible la muerte más lastimosa del amor más verdadero la mudanza más notoria que vieron astros planetas luceros signos y antorchas
JORNADA TERCERA
Este es el monte Qué intentas Que no ejecuten pintino Eclipsar las dos estrellas O los luceros divinos De la reina Tu cuidado Que será vano imagino Porque por todo este monte No parecen los Ministros Fuera de que si tu hermano Penetraré tu designio Y supiere que estorbaste No prosigas Lo que oigo Es que el rey sin darte parte De su intento vengativo Mandó sacar de palacio A la reina y es preciso Que con el mismo secreto Se le haya dado el castigo Y no te pese que muera Supuesto que tu delito Le ignora el rey con su muerte Lo que yo intento plutino Es librarla pues muriendo El objeto por quien vivo Esfuerza que muera yo Y así el buscarla es preciso Y llevarla aunque no quiera A belflor donde atrevido Daré fin a mis deseos Camina pues Ya te sigo Sacadle los ojos luego Que no le toca al ministro Sino obedecer al rey Valedme cielos divinos Dejadla en aquestos montes Donde los monstruos nocivos La despedacen y muera Donde sin luz camino Piedad cielos pero en vano Mi dolor podrá impedir Con llorar y con gemir El decreto soberano Sea el tacto y el oído Testigos de mis enojos Pues las luces de mis ojos Están perdiendo el sentido Pues ve el alma en este día Que venero celestial Sin la sombra original La concepción de maría Si el que sin vista nació Sombra de culpa no vio Porque sin mancha se halló La luz sin este sentido Que importa que esté perdido Si maría en la oración Solo por mi devoción Le da a mi luz escogida Otra vista concebida De su limpia concepción Mas hay que ya las canales de llanto no lavarán mis culpas pero se harán las corrientes racionales lloren dentro los cristales que entonces viendo el raudal maría luz celestial dirá saliendo al encuentro que se concibieron dentro de la fuente original eclipsadas y manchadas de sangre las luces bellas de mis ojos son estrellas a maría consagradas en su templo están colgadas y pues la vista se ensancha en la capilla más ancha del corazón por despojos sean lámparas mis ojos de la que no tuvo mancha si a la adúltera se tira la primera piedra inocente quien libre de ella se siente a mayor aliento aspira maría libre me mira del delito singular la primera piedra de gracia para poderme salvar pero si el llanto aplazó a dios como he de llegar sin lágrimas a implorar perdón al que me crio pero si por mi rogó maría y dios quiso darme su sangre para salvarme mi llanto aquí se concluya pues una lágrima suya bastó para perdonarme pero como ha permitido que en el día del blasón de su limpia concepción los ojos haya perdido más si el sol se le ha ofrecido por paje de hacha en despojos a esta niña mis enojos dirán que le ofrezco yo dos niñas que dios me dio que son la luz de mis ojos mis ojos no concibieron pecado contra mi esposo y de su intento alevoso libres al mundo nacieron pues si culpa no tuvieron a maría le conviene defenderme pues previene la ley que la ha preservado que pues nació sin pecado que ampare al que no le tiene atención al retrato de una zagala que pintada con óleo no tiene mancha en su frente el aurora siempre amanece a sus ojos los pinta deidad tan noble que una ciega diría ser dios y hombre no hay pincel que a su boca pinte la gracia y con ella se queda sobre palabra quien con tan divina voz en aqueste monte canta Beatriz reina de Hungría válgame dios quien me llama una amiga tuya llega supla el tacto pues me falta la vista lo que el deseo con vivo afecto del alma siente en la idea quién sois una piadosa zagala que a consolarte ha venido a estas ocultas montañas y porque sepas quien soy te vi en mi nombre y patria fueron mis padres amiga naturales de la mancha pero yo en Extremadura nací tan única hidalga que me llamaron por serlo la doncella de la gracia mi nombre es maría hija de una bienaventurada matrona que se decía entre las zagalas Ana que quiere decir la concha del mar que maría esa agua y el agua en la concha es perla del aurora congelada casaronme y tuve un hijo único solo en mi casa que por ser su padre eterno solo heredó su palabra solo te diré que quiso esta es la primera causa bien a un hombre y por el hombre dejó su patria y morada y se fue por ese mundo a ser hombre y fueron tantas sus finezas que por él la naturaleza humana enfermó de voluntad y en una dolencia larga vino a estar sacramentado fineza de amor bien rara pues que delito había hecho el hombre por quien obraba esas finezas de amor desterrado el pobre estaba y condenado a morir por un delito o desgracia bien notable y vuestro hijo le libró de esa borrasca sí amiga y murió por él y en virtud de aquella gracia porque él daba vista a ciegos y a los tullidos sanaba vengo yo a darte Beatriz la vista noble zagala qué dices lo que verás en virtud de la palabra de mi hijo que tu fe tu devoción soberana tu inocencia y caridad son dignas de obra tan alta llégate a mi que consuelo por pasar con vigilancia y con fortaleza sean recibidos en tu alma los decretos el infante del reino fueron que amaba tu virtud antes que viese salir por la puerta falsa no al conde el infante fue por los consejos y trazas de plutino que salía de tu cuarto cuando entraba el rey aveterno temas que por orden soberana has de volver a tu reino que soy tu amiga este basta por ahora y porque veas que mis finezas e pagan la que has tenido conmigo las estrellas precipitadas que del cielo de tus ojos arrancó mano villana te restituye Beatriz aguarda hermosa zagala corrió exhalación de estrella por las campañas del alba quién eres zagala hermosa quién eres deidad divina que del caos de las tinieblas restituiste a mi vista entre un diluvio de sombras rayos de luz siente día para prodigio tan raro para tanta maravilla para tan raro mi agro se halla mi humildad indigna el día de la limpia concepción obró misterio el hijo e elóin empezose la guerra de Caín y fabricó su templo salomón libro el señor su alcázar de sión y el vellocino intacto Gedeón la vara echó raíces en jetsé y de esta vara justa tembló amán para en maría el sol de Josué pues sino le tocó sombra de adán que mucho que mis ojos dieran fe d que en su día fueron al jordán pero que veo el infante no baja de esta colina al valle cielos que dudo eres que nueva desdicha la fortuna me previene hoy he de perder la vida que la reian que dolor de la tirana justicia del rey ha sido trofeo las luces esclarecidas de sus ojos eclipsadas fueron por culpa mía muero de pena no quede en esta montaña altiva planta a planta flor a flor a señor detente mira detrás de aquellos Laureles del agua imperial cortina que baja de esa montaña la reina qué dices sirva la vista de desengaño pero ella está con su vista y con sus ojos tan claros como las estrellas misma dice bien la reina es esta daré el alma por albricias al amor reina señora si ciega el alma vivía considerando apagadas las luces del sol divinas mirándolas con su esfera lucir antorchas del día diré si que los ministros que crueles pretendían repudiaros o mataros se valió de esta ignominia pues ha permitido el cielo que viváis pues encamina el destino mi esperanza al puerto de mayor dicha pues no es posible volver en el mar de la desdicha veníos conmigo a belfor que las armas enemigas del rey están en mi mano princesa seréis de cifra patrimonio soberano del que ahora os sacrifica en las aras de su amor alma corazón y vida ya no sois del rey esposa y tenéis para ser mía de vuestra parte el agravio de mi amor una fe altiva invencible a los rigores del tiempo en el alma viva finezas tan mal pagadas sean hoy correspondidas pues es honra en el estado que la fortuna enemiga os ha puesto de vengaros del rey del reino de libia del poder y de los celos que a mayor venganza aspiran y o os adoro yo idolatro vuestra hermosura divina y primero basta infante que la gran soberbia del honro no la avasallaba el estado de la envidia que importa que la fortuna por vanidad de los días me haya puesto en este estado si en el centro de donde habita la mayor calamidad siempre he de ser una misma ejemplo sean dos fuentes que en las orientales minas del oriente de un peñasco salen pero son distintas concibe sin que le apague las otra sus llamas vivas mueren dentro de las aguas sacándolas resucitan dos luces tiene este mundo en las mujeres distintas el honor hacha luciente en la mujer peregrina es de la primera fuente que aunque en mares de desdichas se vea no ha de apagarse la segunda luz declina porque si al tocar las aguas se paga subiendo arriba será pavesa que arde pero con la luz fingida que en perdiendo una mujer la luz del honor divina aunque la encienda después no luce como solía que es el honor una antorcha tan delicada y tan fina que no vuelve como el fénix de sus difuntas cenizas porque la honra en muriendo infante no resucita mi honor es hacha viviente que en los lagos de la envidia en los mares del agravio y fuentes de la delicia se ha de concebir intacta que el rey se case con libia que la quiera que la adore que me repudie y persiga siempre he de ser luminaria de mi castidad lúcida volveos luego a palacio que cuando en estas vecinas montañas del firmamento me despedacen nocivas que ellos destruyen el cuero vos el honor y la vida comparada con la honra es de poquísima estima no es posible que yo vuelva a la corte ni que siga sin vuestro norte los rombos de la sangre cuando aspira mi ciego amor gozar la deidad que el alma estima ya está irritado el valor a seguir esta conquista a rendir aqueste fuerte que cuando el juicio delira el amar los intervalos es la mayor valentía perdone el honor perdone la lealtad la sangre misma la majestad y el decoro de vuestra soberanía la provincia de belflor es vuestra pues se acredita en de fe tan noble dueño de imperiosa monarquía resistirse será en vano porque no se determina un infante como yo a una empresa tan altiva a no alcanzarla o perder en su defensa la vida antes de determinarse ni estragar la cortesía que a la majestad se debe considera que mil vidas que tuviera las perdieras por conservar peregrina el regio honor soberano no tiene dulce homicida respetos un ciego amor que tiranamente aspira porque todas se dedican al fuego de una violencia troya ardiente de mis iras como no siendo quien soy amor me manda que viva honor me ordena que muera con tu cuñadita chispas la defensa será en vano mayor defensa es la mía mira mi bien que te adoro que la adora dice avispas primero me haréis pedazos es en vano tu porfía goce amor de su esperanza gozar a la reina chinas a mí te atreves villano más tus desdenes me incitan venganza pido a los cielos yo a tus rigores caricias monte seré a tus desdenes amor los montes humilla seré rayo seré incendio zagala hermosa y divina virgen de la concepción socorredme qué desdicha qué horror qué pasmo qué asombro horrible monstruo desvía de mi loco atrevimiento la soberana justicia valedme cielos no valgan desagárrela letra vista por violador de cuñada señor león la barriga muerto soy al monte, al monte león de dos mil demonios pues he sido yo en mi vida zurcidor de las cuñadas me tiras uñas arriba Jesús mil veces Jesús León del demonio mira Que no he sido yo alcahuete Alcayo ni alcamonia Melocotón yo te dejo Por Beatriz reina de Hungría Sea alabado el señor Que llegó el feliz día Los racionales supuesto Que balan dio la cartilla Por donde estudian los brutos Asnales filosofías Y no es mucho que en los montes Los animales de Hungría Hablen cuando en las ciudades Tantos salvajes se crían En buen romance aunque mucho Hablan la lengua latina Y la sustentan griego Solamente la china Tu ley es inviolable mandamiento Pero en el alma siento La muerte de la reina mi señora Duquesa aunque la llora El amor el honor Que me ennoblece Con justa causa Octavia la aborrece Libia princesa de ponobia hermosa Hoy ha de ser mi esposa Así lo ha decretado Mi consejo de estado Ocupe libia sangre soberana De la casa de orón y octaviana El solio que perdió por atrevida La que fue del honor fiera homicida Presto entrará duquesa La celestial princesa En la corte de Hungría porque sea Efecto de la idea En lugar de la reina su hermosura Apague aquesta luz la luz más pura En la esfera interior de mi cuidado Quede el fuego eclipsado De la que ya en cenizas convertida Fue escándalo del alma y de la vida En mi palacio ha de vivir en tanto Que de Beatriz el llanto En el roceso de su culpa alevosa Vengo fuera de mí La inteligencia Que arrebato la reina en tu presencia No puedo penetrar Ni yo tampoco Que vengo casi loco De ver que hablan señor los animales Disimular conviene en casos tales El prodigio que he visto No callaré yo el mío vive cristo Hablar un animal claramente Donde hay nombres de bien Calla detente Que mi hermano está aquí señor Infante Hoy mi corte triunfante Espera a la princesa y en el día Que tanto Hungría Sera justo que en fiestas solemnice Esta acción infelice La nobleza alentando por trofeo El que se espera cándido himeneo No digas el prodigio misterioso Que hemos visto señor que fabuloso Puede ser a la vista pues es cierto Que los ministros con rigor han muerto A la reina es engaño Porque muriera yo del desengaño Porque fue ilusión sin duda alguna O de causa interior nueva fortuna Que libia gran señor coronada Con el laurel de Hungría es acertada Elección del sentido su hermosura Solo pudiera en tanta desventura Aliviar tu afligido pensamiento Antes sea ceniza que llorada Pedir al rey intento Y a la princesa libia el casamiento Del alma deseada Pues de su nuevo estado Será prueba bastante Que pague mis finezas el infante Los ministros señor de justicia Brazos de la milicia Dicen que ejecutaron El orden que les distes le sacaron Los ojos a la reina y en un monte Precipicio sin duda de faetonte Fue de las fieras misero alimento Pero dejar intento Esta nueva infeliz por otra nueva Que todo el reino aprueba Apenas con las sombras de la noche El sol corrió a su choche Las délficas cortinas Cuando con luminarias peregrinas Las estrellas antorchas celestiales A la princesa en arcos celestiales Le previnieron luces a su entrada Y viene acompañada De gente tan lúcida Que parece del cielo su venida Increíble parece la grandeza La divina zagala me ha mandado Que vuelva por tu honor y por tu estado Que de esta suerte premia ampara y guía Sus devotos maría Por libia te tendrán solo el infante Se admirará de verte ve delante Que dios ampara tu inocencia justa Mi voluntad se ajusta La princesa ha bajado En su hermosura el alma se ha quedado Suspensa y elevada vuestra alteza Qué singular belleza Sea tan bien llegada Como del alma ha sido deseada Si vuestra majestad me favorece Será inmortal dicha que me ofrece Cielos, cielos qué veo Es ilusión nacida del deseo La reina qué te ha dado No es la que veo Estás endemoniado Esta reina sí Qué simpatía Tienes con las cuñadas cada día Esta es libia señor La reina es esta Mira que es tu locura manifiesta Digo que esta es la reina Vive cristo Que tienes traza tú según he visto De cuantas se casaren con tu hermano Pretender por cuñadas caso es llano Para besar la mano a vuestra alteza Me de licencia Alzad noble duquesa Los brazos de mi amor firme trofeo Darán bastante fe de mi deseo Llegad infante vos Cielos yo llego Perdido loco y ciego Si él la requiebra con suspiros tiernos Cuñado puede ser en los infiernos Vuestra alteza gran señora Me de su mano No es ley Que quien da la mano al rey Os la de no es tiempo ahora La mano negáis avara A mi grandeza fiel Si os dio la reina por él La suya les salió cara Qué decís Que error tiran Fuera en este parabién Que misterio entre los dos Se encierra yo os conocí Mejor me estuviera a mí Que os conocierais a vos Pretendéis con buena estrella Ser basilisco en la vista Si que traigo nueva vista Y he de mataros con ella De verla quedo admirado No vi belleza mayor Vuestra majestad señor Estará muy disgustado De haber la reina perdido Con vuestra vista presente El mayor cuidado cesa Quien estuvo tan rendido Con razón a su hermosura No ha de poder olvidar Su imagen que el adorar Con el alma se asegura En fe del culto leal Que hace amor sin vanagloria Porque siempre la memoria Es un carácter inmortal Fue la reina en el estado Primero que el sol salía Alba de luciente día Pero fue sol eclipsado Y aunque los rayos señora Fueron eternos en mí En el instante que os vi Predomino vuestra aurora De aquellas llamas señor Ni aún cenizas no quedaron Todas con vos se apagaron No era fino vuestro amor Que el amor si es verdadero Es espíritu inmortal Y en tomando posesión Ni aún con la muerte se acaba Dicenme que le mandaste A vuestra esposa sacar Los ojos Fueron sus luces Sombra de la majestad No es posible alguna nube Que de vuestra sangre real Se levantó que en los cuatro Humores alguna habrá Que por grosera oponga A la mayor claridad Fue causa de tanto eclipse Como pudo levantar Mi sangre nube o vapor De tan mala calidad Como pude fácilmente Este ejemplo lo dirá No suele salir el sol Príncipe de sangre real Pues en los rayos en él De esclarecido solar Que apenas con un cariño De luz empieza a halagar La tierra cuando levanta Su mismo rayo imperial Una nubecilla densa Que poco a poco le va Haciendo sombra a la luna A quien él mirando está Pues lo mismo vuestra sangre Sol de mayor majestad Pudo con la reina hacer Amanecisteis de paz En el oriente de amor Sol de la sangre real Pero apenas con un rayo pretendisteis halagar Alguna sangre grosera En las luces de sus ojos Rayo de aquesta verdad Y como visteis con mancha No teniendo jamás A la reina la dejaste A la luna sin mirar Que hay otro sol en el cielo Que alumbra su castidad Yo os agradezco princesa El favor el amistad Que a la difunta Beatriz Hacéis pero la piedad Por lícita cortesía Y prudente urbanidad En el estado presente Le debe honor estimar Y porque las nobles damas De Hungría aguardando están Recibir del oriente La délfica majestad Vamos porque se hace tarde Sigue el norte que te da La luz de aquella zagala Del valle de Josafat Plutino estoy sin mí Como tu ciencia no alcanza Esta fingida mudanza La princesa es esta sí Que dices viven los cielos Que es la reina Señor mira Que tu voluntad delira No son vanos mis recelos Esta es la reina qué dices Son locuras asentadas Cuantas son sus cuñadas Las tiene por Beatrices De la cabeza a los pies O todos los que la vieron Están locos o lo estoy Pero como puede ser Que yo me engañe A mi ver Con este ejemplo te doy No hace entender la casada A su marido que está Viendo el galán que vendrá Por su prima o su cuñada Y que los hijos que salen Rubios y negros el marido Que todos se han parecido A su bisabuelo y valen Estos que me estás oyendo Embustes de lucifer Y no quieres tú creer Lo que todos están viendo Aquí hay misterio escondido Con la reina quiero hablar Donde la has de ir a buscar Que por el aire se ha ido Hemos de volver señor Entre peñas y jarales Donde hablan los naimales Considera que es error Presumir que libia sea La reina queréis los dos Que pierda el juicio Por dios Que tienes linda tarea Una acción he de intentar Horrible y desesperada Ella ha de ser su cuñada Sin remedio no hay que hablar Por cuñadas este hombre Se irá a los mismos infiernos A la que llaman princesa El mismo cuarto le dieron Es salir de aquesta duda Desesperado y resuelto He de vivir o morir A manso de mi desprecio Señor que es libia y te pierdes Pues he de vivir muriendo Mejor es perder la vida De una vez ingrato al cielo Que no abrasarme en las llamas De tan riguroso incendio Esto ha de ser acabose Mi amo ha perdido el seso Oye usted señor plutino Ardiendo está en los infiernos Quién Usted que dio a mi amo Usted miente como un perro Hereje pero no importa Que usted saldrá sin remedio Muy estirado a la plaza Pero ha de ser de pescuezo Sigue el orden que te he dado Llegue tu oración al cielo Que teniendo por amparo La zagala de los cielos No hay que temer los peligros Las fortunas ni los riesgos Yo te asisto que da en paz Tu mandamiento obedezco María allá en la mente de abeterno El hijo por su madre os ha criado Por su esposa el espíritu sagrado Y por única hija el padre eterno Una esencia en los tres es su gobierno El espíritu vive enamorado El verbo por su obra fue encarnado Y el padre os reservó del lago averno Si el espíritu tu santo de vos canta Si el hijo os halla mar de gracia plena Y el padre os hace de jetsé la panta Una ciega dirá blanca azucena Viendo que sois perfecta justa y santa Que entre los tres lucieron una y buen A ver pretendo a la princesa A solas pero qué miro Es sueño no que velando Están los cinco sentidos Y jueces las potencias Hacen soberano juicio No es esta la reina cielos En su oratorio no he visto En lugar de la princesa A quien me tiene ofendido No la sacaron los ojos Y entre los monstruos nocivos No murió si que mi orden Los criminales ministros Ejecutaron fieles Pues como ahora la miro En su oratorio elevada Ante el lucero divino De la gracia es esto sueño Si es la princesa que pueda El objeto peregrino Trocar las vivas especies En fantásticos arbitrios Yo llego quién es Yo soy la reina Sí dueño mío Vuestra esposa soy Pues cómo Si libia yo mi castigo No os alborotéis sosegaos Que la reina soy y he sido Y la princesa también Que cuando el cielo divino Ampara con su poder El honro nunca perdido Hace de un mismo sujeto Dos misteriosos prodigios Pues no os sacaron los ojos En el monte mis Ministros Sí señor pero me dieron Otros ojos peregrinos Los cielos que como aquellos De hacha que de haber nacido En vuestra desgracia fueron Entregados al suplicio La zagala de los cielos Que en su concepción ha sido Más limpia que el sol y el alba Los recibió en sacrificio Que como fueron mis ojos Sin la culpa concebidos Del pecado con que vos Los manchasteis atrevido Esta que fue concebida Sin original delito Me dio de gracia otros ojos Sin haberlos merecido Tan devotos de su limpia Concepción en el martirio Me miro con buenos ojos Y dando vista a los míos Los que murieron humanos Resucitaron divinos Qué decís Lo que escucháis Sin duda que los ministros No ejecutaron mi orden Es engaño conocido Pues como en lugar de libia Os hallo en mi cuarto mismo Porque esta transformación Por milagrosa ha tenido Privilegios de princesa Y de reina el señorío Misterios que encierra el cuarto Luego libia no ha venido A palacio no señor Y aquel escuadrón lúcido De damas y de criados Que trajisteis ese ha sido Cortesano de otra esfera Y volvió a su solio mismo Vamos ahora a mis celos Que es el más fuerte enemigo Pues como os podéis librar De hallar al conde escondido En vuestro cuarto este agravio No es confirmado delito No fue el conde que es engaño Como no si yo le he visto O le vi que abrió la puerta Y se defendió atrevido Porque no le conociera De mi valor ya os he dicho Que no fue el conde Pues quien fue Sea el oído Y conoceréis señor La inocencia con que vivo La castidad que profeso Vuestro engaño y mi enemigo O quiera el cielo que halle La verdad yo me retiro Corazón salgamos luego De este fiero laberinto Este es el infante sea Todo a un tiempo mi castigo O mi desengaño muera De arrojado y de atrevido Mi amor y no de cobarde Veré si verdad me han dicho Ojos la reina es esta Ya de nuevo lo confirmo Señora mi bien que encanto Que poder o que prodigio Que maravilla tirano Mal caballero enemigo De la sangre y del honor La reina soy que he venido A solo darte la muerte Desde luego la recibo Porque muerte de tu mano Es favor y no castigo Dos años ha que te adoro Que escucho cielos Y he sido monte firme a tus rigores Ofreciendo dueño mío En las aras de tu amor Por víctima o sacrificio Un alma sujeta a cuantos Pudiera encender peligros La llama del claro honor De tu constante albedrío Dame infante no bastaron Los consejos de plutino Me aconsejabas que huyese A belfor porque encendido El rey en el necio amor De la princesa atrevido Me quería dar la muerte No repudié tu designio Y cuando me declaraste Tu amor con afecto altivo No condené tu soberbia No repudié tu lascivo Y torpe amor con rigores Amenazas y castigos Si señora es la verdad Los decretos de plutino Se hicieron para obligarte A olvidar dulces cariños Debidos al rey no obstante Que él tenía aborrecido Por casar con la princesa Tus fineza ah enemigo Y porque sepas a cuánto Llegó mi amor vengativo Pues sin respetar lo humano Ni venerar lo divino He de morir o vencer Tus desdenes yo atrevido Fui el que con llave maestra Abrió el secreto postigo De tu cuarto cuando el rey Disfrazado a verte vino De la campaña ah traidor Y a todos estos peligros Quien me llevó tus rigores Tus desdenes tus altivos Duelos de honor para mí Criminales enemigos Yo fui a librarte en el monte A donde con haber visto Que obró en tu favor el cielo Maravillas o prodigios No han mitigado mis ansias Ni apagado mis suspiros Más ciego estoy en tu amor Sin que de mi intento altivo La voluntad retroceda El curso de su destino Y así restado el valor Sin recurso el albedrío Juro aseguro proeto Digo confieso y afirmo Que aunque supiera que el rey En el aleve suplicio Me mandara dar la muerte Si mandara que es preciso Que se castigue un traidor Ah de mi guarda Que he visto El rey aquí muerto soy Quitadle conde Fabricio La espada al infante y preso Le llevad luego al castillo De beterón con la guarda Conveniente y en él mismo Porque la sangre real En el público suplicio No puede morir haced Que luego un fiero ministro Le divida la cabeza De los hombros que el delito A mas dilatada muerte A más horrible castigo Le condena que aguardáis Confieso que he merecido La sentencia que me das Y así morir determino Implorando como noble Los católicos auxilios Prended a plutino luego Señor plutino se ha ido De los consejos ha dado Pues vos también habéis sido Cómplice llevadle preso Y despedácenle vivo Cuatro feroces caballos Cáscaras dijo andresillo Y vos reina soberana Que este título divino Merece vuestra inocencia Que me perdonéis os pido Vivid eterna en el alma Condenado federico A muerte la reina aquí Que es esto cielos suplico A vuestra real majestad Si con vos han merecido Los trabajos que he pasado Los tormentos que he tenido Este favor que no mura El infante su delito Aunque grave más procede De haber estado sin juicio El discurso que de propia Voluntad esto os suplico Porque el perdonar señor A los propios enemigos En un príncipe cristiano Es el blasón más divino Cásese con la duquesa Pues ella lo ha pretendido Y partan luego a belflor Y comútese el castigo A no entrar nunca en la corte Pues gustáis que federico Y la duquesa se casen Vuestro decreto confirmo Y yo pues me concedéis La vida perdón os pido Logró el cielo mi esperanza Y yo en lugar de haber sido Todo es uno esta es mi mano Y suceso peregrino
