Texto digital de La constancia de Arcelina
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- Juan de la Cueva
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- Juan de la Cueva Segura
- Género
- Comedia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La constancia de Arcelina. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/constancia-de-arcelina-la.

LA CONSTANCIA DE ARCELINA
JORNADA PRIMERA
A N áspera me dices, que a mi ruego Se mostro, sin moverse a tus razones, Tan poco efecto hizo oír mi fuego Tal menosprecio viendo mis pasiones. Ay Arcelia cuan cativo; y ciego Me traes, buscando tantas invenciones De atormentar un alma, que tu saña ofende siempre, con crueza extraña. Esto quiere mi suerte, que sin medio Humano, muera el mísero Fulcino, Esto sufres, aquí no entras por medio En tal paso me dejas fiel Gelcino, Solias a mi mal buscar remedio, Solias a mi angustia ser benino, Y ahora hay sin ventura, ves mi muerte, Y no te mueve mi terrible suerte. Gelcino Paréceme señor que de tu daño, Y de la ira de Arcelina bella, A mí me culpas, que tu mal extraño Siento, sufriendo los desdenes de ella. En tu dolor contino te acompaño, En tu fatiga, nunca estoy sin ella, Así que injustamente soy culpado De ser tú de Arcelina atormentado. Mira tú lo que quieres que yo haga, S Que COMEDIA Quyo me ofrezco a todo lo posible, Y porque más mi fe te satisfaga, Manda a tu gusto, y mándalo imposible, Que tengo que mandar, si a quien me llaga Fulcino. Soy (ay injusto amor) aborrecible, Y llena de crueza me persigue, Y a Menalcio encendida en amor sigue. No se yo pues porque, que en la nobleza El cielo nos a hecho desiguales, Pues en dones de gracia, y gentileza, Hablar puedo entre todos los mortales, En generoso, y en tener riqueza, Que poder dar muy pocos hallo iguales En música, en destreza, en policia, Cuál como yo, y en la desdicha mía? Esto no puede, o dura, y obstinada, Ablandar la durezad ese pecho, Quí está engastado en ira, y Nieve helada, En desamor, en ceño, y cruel despecho, Esas partes no sirven ya de nada. Gelcino. Que siendo amor la causa de tu estrecho, La pobreza, fealdad, la sangre oscura, Se suple con la suerte de ventura. Así quiero decirte que procures El conviniente medio a tu fatiga, Y de blasones, ni poder no cures, Pues no aplacan el mal que te fatiga. Enel cual dudo yo que en vida dures, Si por alguna via no mitiga Su terrible rigor, y pues lo entiendes, Busca el remedio al fuego en que te enciendes, Juleino. Remedio para mí, ninguno veo, Que Gelcino Fulcino. Gelcino. SENTA Que pueda serlo a mi mortal cuidado, Y así ardiendo enla fuerza del deseo, Biyo de todo bien desesperado, Gelcino Amor castiga por delito feo Al amador, que del desconfiado, Muda el querer, pues a de ser constante Al bien, o al mal, el verdadero amante. Fulcino No quiero ya que amor me favorezca Ni que en mi mal se muestre con templanza, Con odio Estigio, saña se embravezca, Sin jamás de ofenderme hacer mudanza. Que pues el quiere (ay Cielo) que perezca Yo quiero perecer, mas la venganza E de tomar primero, de tal suerte, Que alas dos damas, y al galán de muerte. Y así quiero con muerte rigurosa, Quitárselo a las damas de por medio, Y quitado, Arcelina desdeñosa, Dara por fuerza a mi dolor remedio. Si no fuere esta via provechosa A mi tormento, seguire otro medio, Y será dalle a entrambas muerte dura, Y así redimiré mi desventura. Para lo cual te elijo a ti que seas El que administres mi cruel intento, Y si vermien descanso, y bien deseas, Disponte al hecho, sin tardar momento, Suplico te señor quel caso veas, Con más maduro parecer, y asiento, Que tengo que mirar, estr es mi gusto No está en que sea tu gusto, si es injusto, El caso es grave, y no se yo la suerte Que siga en el para que sea secreto, S 4 Biblioteca Nacional de España O COMEDIA Q y E parte debo de seguir Que dar a un hombre de ese modo muerte, Ponemos nuestras vidas en aprieto, Fulcino. Oh cobarde, do el ánimo, do el fuerte Corazón, que has mostrado, otro conceto Tenía de ti, y a la ocasión venido, Ser otro del que has dicho he conocido. No gastemos más tiempo ni razones, Disponte luego y haz lo quehe mandado, Mira señor lo que hacer propones, Gelcí. Fulcino Visto le tengo, y bien considerado. Desvía de ti prolijas dilaciones, Tráémelo aquí, en razones engañado, Que yo haré lo que conviene en esto, y con el ir, te mando que seas presto. Q y E parte debo de seguir Gelcí. la de mi amo, o la mía, cielo mi juicio gua, para saber elegir. Mi amo manda que traya a Menalcio a dalle muerte, y administrar yo tal suerte, el ánimo me desmaya. Porque si bien considero, lo que habra de resultarme, mejor me será apartarme, que morir de májadero. Que yo no estoy obligado a hacer tal maleficio, ni las leyes de mi oficio, me fuerzan, ni el ser mandado. Si mi amo arde en amor, arda muy en ora buena que ninguna ley ordena, que por el sea yo traidor La dama no quiere bello, Biblioteca Nacional de España que a Menalcio adora, y quiere mi amo por ella muere, y ella da en aborrecello. Esto le incita, a locura, y quiere en tun ciego extrecho, suplir con un crudo hecho, el defecto de ventura, No vendrá a efecto su trama, no quiero que sea a mi costa, y así voy como una posta a dar aviso a la dama. Muchas veces te e rogado Arcelí. Crisea, que te desvies de Menalcio, y que resfries tu alma, y mudes cuidado. Y no ha podido contigo acabar nada mi ruego, antes en más vivo fuego ardes, cuanto más te digo. Mira que no te demando cosa injusta, en lo que pido, Biblioteca Nacional de España miro SENTA mira que es de mi elegido, y por el ya ves cualando. Y aunque no fueras mi hermana cual lo eres mi Crisea, viendo amor cual me guerrea, ̱arías de serme humana. Crise. Aunquee sido persuadida, hermana Arcelina en esto, no puedo dejar el puesto, si no es dejando la vida. Esta respuesta te di siempre, y te la doy ahora, que a Menalcio mi alma adora, y el también me adora a mí. No se con que responderte? Árcel. Crise. no quieras responder nada, Árcel. en que vires confiada, Crise. en que? en quies mía la suerte. Árcel. Tuya, no piriendo yo, Crise, aunque niras será mía, Árcel. Crisea sigue otra via, Crise. esa parecer te dó, Árcel. No te pido parecer. si no que tu intento muevas pues ves que por el me llevas, a morir: y a padecer. Crise. Esa mesma razón digo, Arcelina, que me dejes, pues no hay causa porque aquejes mi alma, con tal castigo. Árcel. No soy yo, tu si ocasión de esta revuelta y engaño, pues quieres por ver mi daño. arderte en vana afición. Yo fuy la que amé primero, a Menalcio, ya lo sabes juntas alas penas graves Crise fuimos, y al tormento fiero. Biblioteca Nacional de España SENTA No sustentes tal maldad, Árcel. no sabes que yo lo vi, y luego te llame a ti, aque vieses su beldad: Que sabes tu si yo estaba. Crise. eso mesmo contemplando, y temiendo me, y dudando, descubrir mi ardor, callava. Árcel. Eso quieres sustentar sabiendo tu que yo fuy la que a ti me descubrí, que donoso porfiar. Crise. Ambas aun punto lo vimos, y pues ambas lo miramos, ambas por su amor muramos, pues ambas nos encendimos. Árcel. Una a de ser la que sea no dos que en dos no hay Amor, Crisea si lo quiere el amador? Árcel. busque dama que lo rea, Crisea Pues yo quiero dar un medio, para gozarlo yo y vos, y es que del hagamos dos, o sea pozo de por medio. Como te falta justicia, Árcel. dices donaires Crisea no es amor quien te guerrea, como a mí, sino codicia. Muda parecer en esto dejame no me persigas que afieras a saña me instigas, viendo tu intento molesto. Y pues Menalcio no a sido en esta causa el juez. ni a querido, tu bien ves que es por la razón que pido. Desiste de tu deseo, Crisea cuando el alma me dejare, Razón S5 Biblioteca Nacional de España COMEDIA Árcel. razón será que se aclare, Crisea esto es lo que más deseo. Y para que se concluya, nuestra trabada contienda, y claramente se entienda si a de ser tuyo, o yo suya? Echemos suertes, y aquella que le cayere la suerte que lo lleve, y de esta suerte tendra fin nuestra querella. No me demandas razón Árcel. Crisea, en eso que pides, pues por este modo mides, tu antojo, con mi afición. La suerte será dejarme gozar sola, lo que es mío, aunque en mi razón confío, que amor tiene de ayudarme. Crisea Si tienes de eso experiencia, que te hace detener? Arcelí. ser yerro Crisea poner mi justicia, en contingencia. Crisea no te asegura el amor, y tu fee no dudes más, que de esta suerte le das sin próspero, a tu temor. Porque te quiero avisar, que si asi no lo acabamos, que nunca las dos veamos descanso a nuestro penar. Arcelí. Yo quiero en eso venir, amor a ti me encomiendo, y en el fuego en que esto ardiendo, las suertes noy a escrevir. Hermosas damas, yo vengo Gelcí. a avisaros, en secreto de un caso, que en duro aprieto os pondrá, si me detengo. Biblioteca Nacional de España COMEDIA Ved si me otorgais licencia, dare princio a contallo. Crisea ya podrías empezallo, si está en darte nuestra audiencia, Gelcí. Sabréis hermosa Arcelina, que como vuestro rigor a Fucino mi señor ofende, con saña indina. Que ardiendo en desden, y celo, quiere a Menalcio dar muerte. por vengar de aquesta suerte vuestro desden, y su duelo. Mandome que lo trujese en rajones por aquí, para que d el, y de mí, fiera muerte se le diese. Y en acabando este hecho cruel, a que esta dispuesto, Si tienes de eso experiencia, a ti, en el proprio puesto a de abrir el duro pecho. La mesma pena promete a Crisea, hermana tuya, si no es que se concluya tu ira, y su amor se acete. Esto te vengo avisar, para quel remedio des, y pues el peligro ves, que lo quieras remediar. En coraje tan profundo, Crisea lo arroja así su impaciencia? di que se haga pestilencia. y en el fuego en que esto ardiendo, y que mate a todo el mundo. Podra ser en en lo que ordena, quel y su intento concluya porque la cabeza suya, le hará guardar la ajena. Gelcino, vuelve a tu amo Biblioteca Nacional de España Arcelí. y dile, que digo yo, que SEXTA que nunca el temor movio, a quien ama cual yo amo. Que haga lo que a ordenado, verá lo que en ello gana, que quiza vendrá por lana y volvera tras quilado. Gelcí. Con esa respuesta voy, Crisea ya te habias de haber y do Gelcí. pues vuestra licencia pido, Crisea in pedir la, te la doy. Vamos a escrevir las suertes, Árcelí. otra cosa te querría decir, o Crisca mía, por redemir tantas muertes. Y es, que amases a Fulcino, SEXTA A N S ADO pensamiento, pues conoces su valor, y me dejes con mi amor, Crisea que gracioso desatino. Eso derías tu hacer, pues Fulcino por ti muere, y a Menalcio que me quiere, no procurallo querer. Arcelí. Que no es posible contigo mi ruego, ni mi hermandade que mudes la voluntad, de seguir el bien que sigo. Crisea No nos detengamos más, hagamos lo que emos dicho, y en eso pon entredicho. porque no será jamas. Menalc. A N S ADO pensamiento, O Y con razón cansado, Qué límite ponéis al fuego esquivo? Si os acaba el tormento, Y vais todo engolfado En dudas, y temores en que vivo, Poco sirve el altivo Presumir, pues os tiene Amor do ardo, y veo Qué crece mi deseo, Qui eterno llanto, y confusión sostiene. Sin que haya remedio, Que umanamente pueda seros medio. Cualquier paso que muevo, Es haciendo camino, Al dulce daño donde Amor me guía, Donde con obras pruebo. El duro desatino, En que padece en fuego el alma mía, Biblioteca Nacional de España Y es, que amases a Fulcino, Crece COME DIA Crece más cada día, Y a la amorosa duda De Arcelina, y Crisea, Qué cada cual desea Por sí, que con mi amor al suyo acuda, Con un rigor tan fiero, Que se traspasa de hermandad el fuero. T Al rigor ay en mi hermana, Árcel. que con tal de semvoltura, así la cruel procura, de mi gusto ser tirana. No será, que si la suerte tan venturosa le fuere, que a mi Menalcio le diere, con esta le dare muerte. Buen tiempo es al que venimos Crisea como asiermana Crisea Árcel. sea. Crisea que a Menalcio veo, y el juez, de lo que pedimos. Árcel. Nunca lo a querido ser, Crisea pues ahoralo será y las suertes sacará, y dejame a mi hacer. Señoras mías do paie. Mena. Crisea a buscaros mi señor, a buscarme?̱ tal faror Meña. a mi bajeza le dais. Aquí estoy tan obediente como siempre a vuestro mando, con los ojos contemplando, con el Alma en fuego ardiente. Crisea Dejando comedimientos, Menalcio en aquesta parte, tu eres juez, y parte, de nuestros puros intentos. Biblioteca Nacional de España Y así pues eres testigo del mal fiero en que nos ves, queremos que seas juez, y a cual serás dulce amigo. Las dos emos acordado echar suertes, pues no quieres elegir, y a quien salieres, d esa sola seas gozado. Aqui no agravias ninguna, en la suerte lo provemos, y de la suerte queremos, señale de las dos una, De vuestra ciega pasiión, Meñal nace en mi alma tal miedo que me turba, y nada puedo, del uso de la razón. Mas pues dispuestas estáis a dar fin de aquesta suerte, y queréis que os de la suerte, el premio que demandáis. Haveis de jurar primero, de cumplir lo concertado, y pasar por lo acordado. yo juro en fe de quien muero. Crisea Yo por el amor ardiente, Árcel que me abrasa al cielo juro que con ánimo seguro le obedezca llanamente. Menead Biblioteca Nacional de España SENTA Menead aquesas suertes Mena. empiezo en nombre de Dios. dalde Amor mi nombre vos, Árcel. pues sabeis mis ansias fuertes. Crisea sale primero, Meña. Grise. cielo ayuda en mi mal fuerte, Mena. en blanco sale esta suerte, duro amor, porque tan fiero. Crise. Yo sola soy la que quedo, Árcel. no pongo duda ninguna, que amor, el cielo, y Fortuna, me aseguran ya de miedo. Arcclina sale ahora, Mena. salga Menalcio con ella, Árcel. en blanco. Arceo contraria estree Mena. de mi gloria robadora. lla Yo quiero per con quién salgo? Mena. en blanco salgo también, ojos tristes que tal ven, bien ven lo poco que balgo. Con esto podemos irnos, pues la suerte asi lo ordena, no nos dejes en tal pena, Árcel. pues tú puedes redimirnos. No hare tal sinrazón, Mena. tú la tienes de hacer, Crise. morir antes que talver Mena. Crise. muere en nuestra pretensión, Dejadme no me acabeis Meña. muere, pues por ti morimos. Crise. Mena. Biblioteca Nacional de España a tal extremo venimos, yo ire donde me dejéis. Otro camino e hallado, Crise. para dar fin a este hecho, y salir de tal estrecho, con fin de nuestro cuidado. Y es que dos joyas echemos, en medio de aquella via, SENTA una tuya, y otra mía, y la una de mandemos. Y aquella que se trujere, aquella sea la elegida, y de Menalcio querida, Árcel. sea así, y sea la que fuere. Esta cinta doy por mí Crise. yo doy este lienzo mío, en que mi reparo fío, Árcel. buenas estarán aquí. Crise. A Menalcio, llega aca, Mena. acaba vuestra contienda, Árcel. no hayas miedo que te ofenda, que con esto acabará. Una cinta, y un lenzuelo, que en aquel suelo veras, cinta, o lienzo, nos trairas, y esto acaba nuestro duelo. Mena. O confusión nunca hoída, que haré?̱ que orden tendré? como me redimire? de muerte tan conocida? Si tomo la cinta, y dejo el lienzo, ofendo a la una, yo temo ofender ninguna y esto me tiene perplejo. Lienzo, venidaca vos, pues cinta, vos que hacéis, para que sola os quedéis? que ofendo una de las dos. Ambas prendas id comigo, ambas quiero en compañía, que ambas son la gloria mía, y ambas son la luz que sigo. Crise. Menalcio, cual señalaste cinta, o lienzo? porque estamos suspensas, y deseamos ver cual traes, o cual dejaste. Ama Biblioteca Nacional de España COM EDIA Mena. Ambas cosas traigo aquí, porque entrambas igualmente, con puro deseo ardiente sois muy amadas de mí. Crise. O traidor, desconocido, turbador de nuestra gloria, porque no das la vitoria, a quien más l a merecido? Lo que merecéis es tanto, Mena. que no se si humana paga abra, que lo satisfaga? satisfaga lo mi llanto. Crise. Pues tu tienes de hacer que acabe nuestra cuistión, acad me este corazón, Mena. do juntas os podeis ver. No rehuyas da sentencia, Crise. la sentencia que daré, Meña. será, que aqui os dejaré, y abreis paz con vermi ausencia. Hay como se fue mi gloria, Árcel. tu Crisea lo causaste, y el alma al cuerpo apartaste. y dejaste la memoria. Arcelina, tu me sigues. Crise. dejame gozar mi amor, no me turbes con rigor, tu eres quien me persigues. Árcel. Y asi te ruego que quieras mudar en esto tu intento, COM EDIA Crise. mueve tú tu pensamiento, pues premio de esto no esperas. Nada no puede contigo, Árcel. que no me ofendas así Crise. nada no te obliga a ti, que no sigas a quien sigo. Árcel. Enemiga mía, no hermana, ya te hare que con muerte, me dejes gozar la suerte, de que te haces tirana Y muere aquí por mi mano, que esto me satisfara, Crise. ay Dios que muerto me a queda milerta en ese llano. Árcel. Cielo, seme ahora benigno, y tu amor no te desvies de mi amparo, porque guies mi paso, en este camino. Crise. Divino rector del cielo, donde toda piedad vive, esta triste alma recibe, que ya deja el mortal velo. No mires señor a mí, que de culpas estoy llena, y aunque tu ley me condena, muestra quien eros aqui. Mira est alma redimida por ti, mira mi mal fuerte, y satisfaga esta muerte, las maldades de mi vida. Ménale. Cl habrán las dos hermanas concluido La fiera lid, en que andan confiriendo? Si será en paz su odio reducido, En amistad, su enemistad volviendo? Que tal me trae su enojo concebido, Después del fuego en que padezco ardiendo, Por Biblioteca Nacional de España SEXTA Por su sola ocasión, que yo no hallo Remedio, con que pueda remediarlo. Estres el sitio do por mi dejadas Fueron, de aquí huy, su cruel porfía, Si serán de su saña apaciguadas? Porque se acabe la congoja mía. Las venas siento de un temor heladas, La voz al respirar no halla via, Tremo, y no se de que, el cabello alzado, El ánimo de súbito alterado. Cada paso que doy el pie estampado Queda, y mojado sale del arena, Cubro me todo de un sudor helado, Y derramo de lágrimas gran vena, El espíritu siento conturbado, Y dentro en el una excesciva pena, Cualquier cosa que veo me altera, y turba, Y cuanto oigo el ánimo perturba. Señales son de algún cercano duelo, Y no es embalde el gran pavor que siento, Mas hay Fortuna, hay riguroso Cielo Quí es lo que veo?o fiero acaecimiento, Crisea es esta, (o duro desconsuelo) Ya despedida del vital aliento. En su sangre revuelta, o cruda suerte, Qué pudo darte así o Crisea, la muerte? Que mano fue la que tu bello pecho Con tal crueldad abrio, Crisea divina? Fue de hombre? no, porque tan impío hecho Pide saña, y crueldad, luciferina. La fiera Alecto fue quien mal tra hecho El justo Cielo así tú fin destina, Por lo quel sabe, y por lo que yo entiendo, Biblioteca Nacional de España Tú COMEDIA Tu deseo, y mi culpa en ti poniendo. Gober. Quí estruendo es est? qué lloroso acento? Qué voces oigo? qué clamor resuena? Detén el paso, para, escucha atento, Veamos qui es, que me congoja, y pena, Menal. Cielo, testigo de este acaecimiento, Redunde en quien lo hizo aquella pena Que merece maldad tan detestable, Un crimen, tan atroz, y miserable. Escrir. Señor Gobernador lleguemos presto, Veamos que es, y quien el que lamenta, Gober. Bien me parece, deja ya ese puesto, Qué tardar más, lo tengo por afrenta. Tened a la justicia. Menal. Ay Dios quies esto? Escrio. Mas qué es esto que aquí se nos presenta? Gober. Traidor, quién este mal a cometido? Menal. No se, yo llegué aquí, no se que ha sido. Gober. pérfido Tirano, estas presente De esta pobre mujer, que tienes muerta, Y niegas, yo haré quel fuego ardiente Descubrir haga tu maldad cubierta. Menal. Testigo es Dios, si no estoy innocente De tal maldad, y de él sea descubierta, Y si la debo yo, él me confunda, Y el al infierno me precipite, y hunda. Gober. Justificarte aquí, sirve de nada, Para dejar de ser el omicida, Dame otra persona tú, culpada, Y yo te haré libre con la vida Menal. Mi causa sea de Dios determinada, Gober. Del será, y delos hombres conocida, Que la justicia puesta fue en la tierra Por Dios, para castigo del que hyerra. Biblioteca Nacional de España Este SENTA Eulcino. Este es el sitio donde a mi criado Le mande que a Menalcio me trujese, Y oigo mucho ruido, si le ha dado Muerte, antes que yo llegado fuese. Quiero aguardar un poco desviado, Hasta que por mí el caso se entendiese, Que si el oído no me engaña en esto, lusticia es, la que me ocupa el puesto. Gobern. Mira si a caso conocida sea Esa mujer, y dad la se escribano, Escrir. Muy conocida es, esta es Crisea, La bella hija de Arcedio Paduano, Gober. Oh cielo, tal maldad hay quien la vea? Sin que al traidor que con violenta mano Tal maldad cometio, le de castigo el cielo, como ha persido enemigo. Asildo bien, y a esa sin ventura Llebalda al padre, que le de al momento Por tálamo, la triste Sepoltura, Ahora es tiempo, ánimo, y aliento, Fulcino. Que veo ocasión de haber venganza dura, Enel perturbador de mi contento, Y pues él es la causa, ahora quiero Ser el testigo del delito fiero. Señor Gobernador, yo vengo ahora Instigado del cielo que me llama, Ajurar la traición que en esta hora Cometio este aleve, en esta Dama. Yo lo vi, que con mano vengadora De su maldad, ardiendo en viva llama Le dio la muerte, y esto yo lo juro, Haga la Cruz. Filan. Por esta lo aseguro. Gobern. Menalc. Fulcino, mira bien lo que has jurado, T Biblioteca Nacional de España Que COMEDIA Que te engañas en esto falsamente, La verdad tengo enesto declarado, Fulcino. Y quien contra ello fuere, en todo miente, Gobern. Llevaldo, y sea en prisiones agravado, Veré como deshace el innocente Un testigo de vista cual Fulcino, Que de toda alabanza, y fe es tan digno. Fulcino. P or este modo vengaré la ofensa Que las damas me han hecho, y el amante Busque en aqueste trance la defensa, Si alguna uviere que le sea importante? Cuán turbada que tengo, y cuan suspensa El alma, en la ocasión que veo delante, Viendo que en jurar falso, no me ensalzo, Mas muchos viven que anjurado falso.
JORNADA SEGUNDA
A Na áspero dolor cual es el mío, No sufre ya descanso, en tal extremo Ni en bien humano, ni en placer confío, Pues lo uno me aflige, y lo otro temo, Guíame amor en este desvarío, Guíame por do el fuego en que me quemo Se aplaque, con hallar aquella fiera, Que quiero más que a mí, aunque en su odio muera. Mas hay triste, si aquel traidor le ha dado Con impía mano a mi Arcelina muerte, Si el bello pecho, duro, y obstinado a mi ruego, hirio con hierro fuerte, Si tal es, sobre mí o cielo airado Envía un Rayo ardiente, de tal suerte Que aquí do estoy mi abrase, y me deshaga, Y en polvos vuelto, o tierra tú me traga. No es justo vivir yo, sin ver aquella por quien vivo, aunque en lástimas, y llanto, Yo estoy dispuesto de buscar mi estrella, Si está en bajar al Reino del espanto, Y así para alcanzar a poder bella, Pienso ayudarme en mi cruel quebranto De Orbante, el sabio Mago, al cual yo quiero, Quien esto sea mi guía, y compañero. Ta El Siblioteca Nacional de España Orba. Fulcí. Orban. COMEDIA Él me dirádo esta la gloria mía, Como aquel a quien nada está secreto Oh justo amor, mi débil paso guía, Para que ponga mi deseo en efecto. Esta es su casa, o venturoso día, Que tendrá fin mi riguroso aprieto, Por el consejo del que en todo el mundo Se encubre nada, en cielo, ni en profundo. Quiero llamar, que dentro está hablando, Mas quiérolo aguardar, no es bien que aguarde, Quí estará cielo y signos contemplando, Y no me pide mi deseo que tarde. Que un alma que tal fuego está abrasando, Cualquier remedio le parece tarde, Y así quiero llamar pues me conviene, Mas ya lo veo, ya mi salud viene. S TA noche es conjunción, Len que predomina Marte, denota por esta parte aguas, y rebolución. Mas el cuarto de mediado, promete serenidad, con nieblas, y sequedad, hasta que sea acabado. O mi buen amigo Orbante, tu seas muy bien venido, que así con verte an huido mis temores, de delante. Y a sido tan poderosa. en mi fortuna tu vista, que el dolor que me conquista, me promete rida ociosa. Tanta merced, y favor, claro está noble fulcino. Biblioteca Nacional de España que de ella me haces dino, por ser yo tu servidor. que bien conozco de mí, que no es digna mi bajeza, de fanta gloria, y alteza, cual recebido e de ti. Fulcí. En esa parte, no quiero decir lo que hay que decir, Y me remito al sentir, por no serte lisonjero. Y también porque mi suerte me aprieta, que te descubra el alma, y nada te encubra, de lo que me causa muerte. Tu sabras que yo padezco, de amores de una señora, a quien la belleza adora, y a quien mirar no merezco. Biblioteca Nacional de España Aques SEXTA Orbant. EL dulce fuego del amor que aspira A6 Aquesta es hija de Arcedio, hombre noble aqui en Colibre, a mi tormento tan libre, que nada me da remedio. Tiene por nombre Arcelina, y está quiere estrechamente a Menalcio, hombre indecente, de su belleza divina. Sucedio, que ayer halló el Gobernador a este hombre, indigno de haber tal nombre, pues tal maldad cometio. Y fue, que a otra bella hermana de Arcelina, este inhumano le dio muerte con su mano, de do mi congoja mana. Porque hallando a este fiero, junto a la doncella muerta, no se sabe cosa cierta. de Arcelina, por quien muero. Y querría, o caro Orbante, que tu gran saber me avise de esto, y que me profetice, un caso tan importante. Y que me sucedera, y donde la hallaré, que via, o modo tendre, para saber donde está. Muy grave es señor Fulcino Orban el caso que me demandas, mas siendo tu el que me mandas, seguire cualquier camino. Mira del modo que quieres, si por consulta, o apremio, SEXTA EL dulce fuego del amor que aspira Fulcí. alcance yo el dulce premio, y sea por do quisieres. Orban. Con mucha facildad respondes Fulcino amigo, y el negocio que te digo, pide menos brevedad. Mas pues lo pones en mí la consulta dejaré del cielo, y solo rsaré de apremio, y conjuro aqui. Fulcí. Como más gusto te diere. lo puedes hacer Orbante. Orba y tu has de estar delante al conjuro que hiciere? Fulcí. A todo pienso hallarme. que asi me lo manda amor, Orba. Si estás dispuesto señor. aquí puedes aguardarme. Fulcí. Orbante, donde te alejas? Orban. voy a traer mi ornamento, y sere aquí en un momento, Fulcí. ve, y ven presto pues me dejas, Ayuda me amor ahora. enel paso en que estoy puesto, y a Orbante me envia presto, que me avise de mi Aurora. Que mi palabra te doy que buscando a mi Arcelina de andar lo quel sol camina, desde el lugar donde estoy. Y si en la región oscura está, alla ire a buscalla, por solamente miralla, a sufrir su pena dura. Orbant. EL dulce fuego del amor que aspira Don Tu firme pecho eres conmovido, Fiel Fulino, a despreciar la ira T3 ñ Biblioteca Nacional de Del COMEDIA Del Reino horrible, del eterno olvido, Y quieres ver que su crueldad no admira Tu excelso Corazón, de amor regido, Los que abitan el triste río Aqueronte, Y los del encendido Flegetonte. Y quieres por mi apremio poderoso Que parar haga de Ixión la rueda, Que tenga Ticio de su mal reposo, Que Sesifo en descanso verse pueda. Que deje el Can Trifauce el espantoso Ladrido, y salir fuera les conceda A las terribles Furias, y a mi mando Vengan, el Reino de Plutón dejando. Fulcino Cuando por mi amistad amigo Orbante Hicieres que previerta el movimiento El Sol, que no se mueva el Cielo errante, Que del Infierno pare el cruel tormento, Entenderé de tu amistad constante, Qué es poco, y esto ha dado atrevimiento A mi necesidad, pedir tu amparo, Por entender que no has de serme avaro. Orbant. Para que se confirme en esta parte Lo que entiendes de mí, Fulcino amigo, Y cuanto gusto mío es agradarte, Y verte libre de cruel castigo A aquella parte cumple desviarte, En tanto que con Mago apremio ligo, Al Rey Estigio, y al Sulfureo Infierno, Y a los ministros del castigo eterno. ÓNIVRO. GORA es tiempo o Plutón potente, A Que des lugar al fuerte encanto mío, Biblioteca Nacional de España Sin SERTA Sin que impida ningún inconveniente Lo que demando, y lo que ver confío, Y es que envies con priesa diligente. Un alma, de tu Estigio señorio, A ver la luz del Mundo que aborrece, Y a declarar un caso que se ofrece, Apremiote o infernal, por la influencia De los celestes signos, y Planetas, Por la revolución, por la potencia Del cielo, y por sus causas más secretas, Por la ira de Jove, y su violencia Te conjuro, que luego te sometas A mi mando, y el duro Infierno mi abras, Por virtud de mis mágicas palabras. Si así no lo hicieres, dura guerra A tu Reino daré con nuevos males, Con luz herire el centro que te encierra, Mostrando tus cabernas Infernales Tus tres jueces que al qui en vida hyerra Condenan a las penas eternales, Quitaré de su asiento, y duro mando, Si no me das Plutón lo que demando. Tu cara esposa con violento brazo Sacaré a ver la clara luz Febea, Pribárete gozar su dulce abrazo, Y que jamás contigo no se vea, Y a tío Carón, si pones embarazo Que pase ese alma la región Letea, Y venga a mí, al Caucaso nevado Te llevaré, con nudo estrecho atado, Tu Cervero sin más detenimiento Deja salir ese alma, que aquí espero, No pongas a mi mando impedimento, T4 Biblioteca Nación paña Que COMEDIA Qué bajará por ti otro Alcides fiero, Salid furias del horrido tormento, Haced en esto lo que pido, y quiero, Y torno a conjuraros con la fuerza De todo aquello, que os apremia, y fuerza. Tesifon. P otente Orbante, cuyo fuerte encanto El reino de Plutón todo a movido, De tal suerte que puesto en grave espanto El uso del tormento a suspendido, Mira que pides, no te tardes tanto, Que solo a que tu mando sen cumplido, Me envía el Rey de la región oscura, A ver la luz a los dañados dura. Orbant. Ministro del infierno ten sosiego, Y tu nombre me di luego a la hora, Soy la furia Tesifone, qui en fuego Tesifón. Y en dar castigo llaman vengadora. Pues Tisifone parte sin sosiego, Orbant. Al lugar triste dó el tormento mora, Y el Alma me trae aquí de Zoroastes, Y en lo que mando más razón no gastes. Mandas Orbante más, porquí en presteza Tesifón. Preceder pienso el Cierzo presuroso, Que deseches de ti toda pereza, Orbant. Y a lo que pido vayas sin resposo. Cuallo mandas será, y a mi tristeza Tesifón. Parto, y al duro infierno riguroso, Traérete al punto el alma que demandas, Sin discrepar de lo que hacer mandas. Orbant. Llégate acá Fulcino caro amigo, Y dime lo que de esto te parece, Al cielo pongo Orbante por testigo Fulcín. Si no me admira, y casi me enloquece Biblioteca Nacional de España as SERTA Mas amistad prometo usar contigo, Orban. Porque ver puedas lo que más se ofrece, Toma este libro, y tenlo con cuidado, Con esta cuerda estrechamente atado. Mandé traer el alma a tu presencia De Zoroastes Rey, que fue el primero Y el que más supo en esta Maga ciencia, De apremiar el Verco horrible, y fiero, Para que del oída la inclemencia De tu dolor, encanto vedadero Nos diga lo que dudas, y por esto O Te dó este libro, y pongo en este puesto. De aqueste modo, aunque del centro, oscuro Salga el alma infernal que esto aguardando, La podrás ver, y aguardaras seguro, Que diga el caso que andas procurando. Con eso Orbante amigo mi aseguro, Fulcino Y estare humilde, a tu precioso mando, Pues sosiega quel alma condenada Orban. Viene, del fuerte encanto mío forzada. Zoroa. De tu soberbio apremio compelida Salgo Astrigero Orbante del terrible Castigo eterno, donde so oprimida, Menos que ahora de tu encanto horrible. El alma soy, que fue de ti pedida De Zoroastes, vesme aquí visible, Pide lo que quisieres, prestamente. Que tu apremio me trae a ti obediente, Alma Ilustre, que a fuerza de mi canto Orban. De Cocitón, sulcaste la ribera, Enviada del reino del espanto, A ver est alma luz que reberbera. Tornote apremiar con nuevo encanto, paña Que COMEDIA Que me des en voz alta verdadera Y cierta relación, de lo que quiero, Prometes melo así, habla, que espero. P Zoroa. or la deidad del espantoso Haverno, Por el poder de Dites, su esposa, Por el dolor, castigo, y llanto eterno, De la región sulfúrea, y espantosa, Tejuro o sabio Orbante, fiel gobierno De la Mágica ciencia ingeniosa, De decirte verdad, en todo aquello Que quieres, si alcanzare yo a saberlo. Orbant. Por virtud de mi apremio, Confiado, En tu solenne juramento hecho, Digo, que amor cruel tiene llagado Con mano airada de Fulcino el pecho, Arcelina es la causa, y desdeñado El de ella y en eterno odio, y despecho Vive, de esto te mando que me digas Que fin tendrá, o que premio en sus fatigas. Si le será Arcelina a quien desea Algún tiempo a su pena favorable, Do está, si goza la vital márea, O si padece daño miserable. Qui en la muerte cruel le dio a Crisea, Quien hizo un caso tan impío y notable, Y esto a Fulcino, (por quien yo lo ruego) Con verdad pura le revela luego. Zorod. L o que del duro caso se me alcanza Eso diré, sin discrepar en cosa, Y es que Fulcino pierda la esperanza, Que tiene de Arcelina rigurosa, Si no es que amor, cual suele con mudanza, De Arcelina cruel, haga amorosa, Biblioteca Nacional de España Ylo SENTA Y le mueve aquel pecho Diamantino, Haciendo le tratable, y más benino. Y porque entiendas que deseo agradarte, En esto que me pides, libremente Te quiero el fin, y el premio declararte, Que habrá Fulcino de su amor ardiente. No detérmino con rodeos cansarte, Que la ocasión espacio no consiente, Ni mi deseo qui es hacer tu mando, Del caso la verdad pura espresando, Sabrás que amor, quel pecho de Fulcino Con hacha ardiente abrasa, en viva llama. Por Arcelina, que siempre a desatino Fue reputado, de la bella dama, De su amor hace a Menalcio dino, Y por él solo olvida honor, y fama, Ardiendo en su deseo perdidamente. Y por el agravada el alma siente. Esta misma congoja padecía Crisea su hermana, que también amaba A menalcio, y por el triste vivía Quí en celos de Arcelina se abrasaba. Arcelina rogaba y persuadía A su hermana Crisea, que ocupaba Su contento, que no se lo impidiese, Y que amar a Menalcio no quisiese. Viendo que ningún medio no era parte A desviarla, de impedir su intento, Pospuso la hermandad, y fe a una parte. Dando a Crisea Arcelina fin violento, Y porque tengo en todo de informarte Cual me mandas escucha, y mira atento, Que yo quiero que veas por tus ojos, Bi Tesifón Zoroa. Tesifón. Zoroa. COMPEDIA De amor el premio, el fin, y los despojos. Tu Tesifone, parte al hondo infierno, Y aquellas cuatro almas que apartadas Ala diestra verás del lago Haverno, Por ti me sean al punto aquí sacadas Como podrán salir del llanto eterno, Si no te son del justo Minos dadas? No tardes, quel dispensa lo que pido, Yo voy a que tu mando sea cumplido. Aquí verás Fulsino, y sabio Orbante Del fuerte Áquiles lalma valerosa, Del adúltero Egisto, y del amante Ifis, que se dio muerte dolorosa. Dela Fenisa Dido, quel constante Pecho, pasó la espada rigurosa, Porque veas el fin delos que aman, Y las miserias que a estos tales llaman. PARECEN LAS Almas. n S TAres el Alma del valiente Griego De Áquiles, que de amores encendido Por Policena, ardiendo en vivo fuego, Mortalmente de Paris fue herido. Egisto es este, qui en lascivo juego Con Clitemuestra alegre había vivido, Mas su entenado Orestes ledio muerte, Y este fin tuvo su amorosa suerte. Isis es este, que queriendo tanto Anajárete, nunca enternecida A su dolor, dio fin al cruel quebranto Biblioteca calde España on SEXTA Con ahorcarse, y acabar su vida. Esta es la reina Dido, que a su llanto Del Teucro el Alma nunca fue movida Y así, ciega de Amor, desesperada, Traspaso el pecho, con su aguda espada. Estos son o Fulcino los que amando Desenfrenadamente, al fin terrible Los trujo Amor; a muerte despeñando, Del modo que te ha sido aquí visible. Gran Zoroastes, lo que más demando Orban. Es que me digas del tormento horrible De Fulcino, que fin le guarda el hado, Y donde está Arcelina en este estado, Zoro. Para dar fin Orbante a todo esto, Y yo volver a mi infernal camino, Digo, que mortal fin le vendrá presto, Por pago de su amor, al fiel Fulcino. Y por no conocido, esta dispuesto Que muera, y esto ordena su destino, Que no tendrá reparo si no impide Ir a buscar a quien su Alma pide. Arcelina que dio soberbia muerte, A su hermana Crisea, está ascondida En este primer Monte, huyendo el fuerte Castigo, porque a sido fratricida Allí le guarda la preciosa suerte, Para que aún inocente le de vida, Allí la hallaras, parte Fulcino, Que no hay más de dos leguas de camino Fulci. Alma de Zoroastes, bien entiendo Que mi habrás dicho la verdad en todo, Y seguro de ti en lo que pretendo, Seguire en todo tu discreto modo. Biblioteca Nacional de España Ma COMEDIA Mas decir que m aguarda fin horrendo Por ser desconocido no acomodo, Tu profecia porque no es creído Que muera yo por ser desconocido. Que así podre desconocer aquella, Como el cielo parar su movimiento, Como el sol recibir luz de una estrella, Y no tener estrella el firmamento Nacer en el Oriente Cintia bella Dejar los Polos su inmovible asiento, Verán juntos la Noche, y Dia, primero, Que desconozca aquella por quien muero. Zoroa. Orbante cuya apremio riguroso, Del Infierno me trujo, a la luz pura, Permite ya que al reino doloroso Bajar pueda, a mi eterna desventura Orban. Alma infernal, en vuelo presuroso Te vuelve al punto ala región oscura, Porel mismo camino que veniste, Cuando del Verco, a ver la luz saliste. Como de ti es mandado lo obedezco Zorod. Orbant. No te detengas más, levanta el vuelo. Anda infernal, Zoro ya voy donde padezco, Y donde eterna mente habré consuelo. Orbant. Qué me dices Fulcino? di merezco Nombrarme amigo tuyo sin recelo? Pues ves, por tu amistad lo que sea hecho? Y haré, si aún no quedas satisfecho Filcino. Quédote con razón tan obligado, Que de amistad perpetuo yugo pones A la mía, aunquel ánimo alterado, Del fin que se promete a mis pasiones. Eso turba tu pecho enamorado? Orbant. Biblioteca Nacional de España No SENTA No se turba el que ama de razones, Fulcino. Y así con tu licencia me despido, A buscar la que roba mi sentido. Dios te acompañe amigo mío Fulcino, Orbant. Contigo qued el mismo, caro Orbante, Fulcino. Y en la profecución de mi camino, Lo halle siempre en mi favor delante. Oh duro amor, y ciego desatino, Orbant. El que reina en el alma de un amante, Cuanto puede el rigor de su crueza, Y cuan poco el valor, y fortaleza.
JORNADA TERCERA
1 Na desviar un punto la memoria O De la ofensa que Olimpo mi enemigo Me hace, habiendo de mi honor la gloria. E día y la noche ardiendo en ira sigo Este monte, este llano, esta ribera, Por darle con mis manos cruel castigo. Y tu cielo, que ves mi angustia fiera, A mi justo clamor presta tu ido, y dame la venganza antes que muera. Ya sabes que de olimpo so ofendido, En lo más principal quel mundo estima, Y por el vivo infame, y abatido. Y si como a piadoso te lástima Mi excesivo dolor, dame tu amparo, Como confuerza a mi enemigo oprima. Mi razón ves, y ya conoces claro Mi justicia, que aboces te demanda lusticia, de un delito en maldad raro. An me avisado, que por esta banda Cubiertos de estos riscos levantados Temiendo el justo fin, huyendo anda. O monte albergue a fieras, y ganados, al perfido de olimpo que procuro, Sombra, y frutos, le sean de ti negados. Biblioteca Nacional de España No go- Pastul. Arcelí. SENTA No goce enel calor del aire puro, Debajo de tus árboles hojosos, Ni del frío se ampare aquel perjuro. No lo ascondas de mí en los cabernosos Senos, lánzalo fuera, a quido aguardo, Para vengar en el mis dolorosos. Daños, en cuya ofensa en odio ardo. Njusto, y severo amor, Lque me traes a tal extremo, que ausente la vida temo, porque vivo en tal dolor. Que puedo hacer cuitada del cielo tan per seguida? y del mundo aborrecida, y de Menalcio opartada. Huyendo la cruda muerte que a mi hermana di, ay cruel ausente vino de aquel, que causó mi acerva suerte. En estas malezas moro, sola entre animales brutos, comiendo silvestres frutos, beviendo el agua que lloro. Paso el dia suspirando, de ansias, y recelos llena, revuelta en mi culpa, y pena, la noche en vela llorando. Miro (ay sin ventura) al cielo, a quien enemiga soy, cuéntole el mal en que estoy, y no hallo enel consuelo. A de ser tan inhumano el cielo, a mi justo ruego, que al alma niegue el sosiego, Dibilior y la venganza a mi mano. Qué es esto, quien habla aqui? Arcelí. un hombre veo, hay cuitada si me a visto? si acechada soy del,hay triste de mí. Quiero detrás de estas ramas asconderme, aqui estaré, y desde aquí lo veré, cubieta de estas retamas. Como yo te alcance a ver, Pástul tú me págaras lo hecho, desuerte que satisfecho quede, si lo puedo ser? Tu vida, fiero, atrerido pagará, hacerme afrentado, pues ya te e muerto el ganado, y tus mieses destruido. Este dardo riguroso tu pecho atravesará, y contento me hará con tu fin duro, alevoso. Arcelí. Dios ̱io, dame favor que se levanta hacia mí, Pastul Dibilior aquellas matas de all se mueven y oigo runtor. Si es mi enemigo? sin duda es él, y se me ascondido, abiene ña al de Esp N o COMEDIA ̱aviendo me conocido, Arcelí. justo Dios, da me tu ayuda. Yo veré como te vales, Pástul. cuando el fiero, golpe prueves? y el fin que mereces lleves, Arcelí, pastor, a lu Diosa pales? Con tan poca rererencia te as atrevido, traidor? cielo, hunde este pastor, delante de mi presencia, No quede memoria de el, Acudid Dioses Montanos, Saliros, Ninfas, Silvanos, y dalde muerte cruel. Poned fuego a sus labores destruilde su ganado, y con el muera abrasado, este, infamia de pastores. Divina Pales, no a sido Pastu. mi voluntad enojarte, y así debes aplacarte, del enojo concebido. Súplico te me perdones por tu bondad, y clemencia, y en pago de mi violencia, te prometo honrosos dones. Con dones pueden purgarse, Árcel. Persido, yerros tan grares? Pastu. con que tu no los agraves, son leres de perdonarse. Que bien sabes alta Diosa que fue ignorancia la mía, no malicia, ni osadia, ni cautela, ni otra cosa. Y astí, pues yo te ofendi pague yo el haber pecado, deja libre me ganado, redande el castigo en mí. Biblioteca Nacional de España Árcel. Véngate en mí con matarme, rásgame aquestas entrañas, y a las fieras alimañas, las puedes, y a mi arrojarme. Y si no contenta de esto que es poco, según mi ofensa, otro cualquier modo piensa de castigo, en que sea puesto. Mas si aguarda tu irá fiera dones, y oye justo ruego, lanzaré en tu nombre al fuego, leche, Encienso, Vino, y cera. Este monte cercaré, mataré el ciervo ligero, el gamo, el jabali fiero, y en tu altar lo ofrecere. Y si tu ira no para, por redemir mi castigo, con sangre de mi enemigo regaré tu altar, y Ara. De tu yerro cometido, contra mi deidad, tu llanto, tus suspiros, tu quebranto, mi odio, y saña an movido. Y así quiero en penitencia que hagas sola una cosa, con devoción religiosa, mandada por obediencia. Haciéndola, serás libre, Del mal que te está aguardando y asi que vayas te mando a la villa de Colibre. nella tienes de entrar. sin que tu lengua se mueva, y has de traerme una nueva, la más nueva que contar. A se de entender que sed grave, y alli sucedida. q Fulcino. SERTA que en ella se arriosgue vida, y de modo que te crea. Y torno se lo avisar, que a de ser, que ido de aquí, hasta que vuelvas a mí. con nadie no as de hablar. Si esto haces, cual te digo, tu muerte redemiras, y absuelto, y libre serás, por mi poder del castigo. Darete buen temporal, a tus Mieses, y sembrado, guardarete tu ganado, de roña, y de todo mal. astul Diosa, amparo de pastores, esto que mandas que haga haré que te satisfaga, pues redimo mis temores. Y no digo yo a Colibre, que hay de aqui dos leguas solas, mas haber las Leteas olas iría, por verme libre. rcelí. Ve, y cirtanto, yo me encargo de tu ganado, y labor, y a nadie hables pastor, guarte de tu fin amargo. astul. Señora, yo cumplire SERTA lo que mandado me as, Árcel. pues no te detengas más, Pástul. al punto me partire. Tal cosa a visto pastor- cual suerte iguala a mi suerte, si tras de esto doy la muerte a mi enemigo traidor? Quiero ir a mi Cabaña por alguna provisión, y partir sin dilación, pues la Diosa me acompaña. Arcelí. Buen modo a sido el que eusado de saber, quedando libre, lo que pasa alla en Colibre, de mi riguroso estado. Que es tal el temor que tengo, y el amor que en mi alma está, que acometo a tralla, y queriendo ir, me detengo. Con sobresalto revuelvo, asconderme a esta espesura, donde nada me asegura, y a mi acerpo llanto vuelvo. Del silvo del ganadero, del canto del Ruyseñor, del aire, si hace rumor, me sobresalto, y altero. Fulcino. L cielo me persigue, amor me lleva Por esta via larga, y trabajosa, A dar comigo a donde el alma tengo. Do muestro en vivo efecto, y clara prueba, Ante Arcelina ingrata, y desdeñosa, El amor que en su ausencia le sostengo Triste en que me detengo, Este es el monte, do mi vida vive, V Ao Biblioteca Nacional de España si Olimpo. COMEDIA Aquí me dijo el Mago Zoroastes Que está, no me contrastes Amor esquivo, ni mi amor tiesquive, Antes en mi tormento, Guíame Amor, y dame sufrimiento. Si contra mí no muestra su crueza El duro Hado, hoy veré presente A mi bella Arcelina: y puesto anteella, Acabará mi llanto, y mi tristeza, Sosegara la fiera llama ardiente, Que me confume, y mi immortal quererla Acabará con bella La miseria, el dolor, y llanto mío, Y abrírase la puerta de mi gloria, Alcanzare victoria De quien me ofendió siempre con desvío Y en este firme intento, Guíame amor, y dame sufrimiento. En todo este camino trabajoso No encontrado persona, quien pudiese Preguntar de Arcelina, y así quiero, Ala sombra aguardar de este sombroso Pino, si alguno el Cielo me trujese, Que me diga de aquella porquien muero. En mi tormento fiero Amor, pues me pusiste en tanta gloria, Dame favor, de suerte que la saña Que a mi enemigo ensaña. Acabe, y con su muerte haya victoria Pues mientras el viviere, Mi bien perece: y mi contento muere. No se ya que remedio siga enesto, Este fiero Pastulcio me persigue Biblioteca Nacional de España A mí Fulcí. Olím. Fulci Olima Fulcí. Olima SENTA A mí, y a su mujer que está comigo Fuego a mis trigos, el cruel a puesto, A me muerto el ganado, oprime y sigue Todos los míos, con mortal castigo. Huyo de mi enemigo, Por altos montes, y tendidos llanos, Y donde llego, allí tras mí lo hallo, No puedo desviallo De mí, por verme libre de sus manos, Y así quiero apartarme De aquí, y el traje rústico quitarme. y O R este camino veo un pastor venir hablando, y a mi viene encaminando si no me engaña el deseo. Quiero lo dejar llegar, mejor es llamallo luego que no me da más sosiego el ansia de mi penar. A pastor, llega te acá, que es esto Dios poderoso es mi enemigo furioso? que me viene acabar ya? No me entiendes? apastor? responde pastor amigo, que camino es el que sigo, quedando atrás este alcor. Caballero, no entendia. y así el no daros respuesta la ocasión a sido esta, pues decí por cortesía. Adónde va este camino? señor este que se muestra, tomando a la mano diestra, ra aquel monte con vecino. Biblioteca Nacional de España Estotro va a unas cabañas, que en la falda de esta sierra veréis, que labran la tierra, y siembran esas campañas. Fulcí. Decime así hayais ventura, aréis por dicha encontrado, trayendo vuestro ganado una dama, en la espesura? Aunque cerco cada día Olím. este monte en rededor, aquel llano, y este Alcor y no dejo gañania. No e visto lo que preguntas. mas para certificarte, podras señor allegarte, a estás carañas juntas. Alli hallarás pastores, que pisan toda esta tieera. andan este balle, y sierra en sus rústicas labores, Ellos te podrán decir esto, porque en llano o monte, y en todo aqueste Horizonte, no se les puede encubrir. Yo Biblioteca Nacional de España COM EDIA Yo quiero en esa demanda Fulcí. amigo, illa procurando, Llanos, y montes cercando, por esta, y aquella banda. No dejaré gañania, donde no entraré a buscalla. Consumiendo hasta hallalla, en tanto esta rida mía. Señor, pues estás movido Olím. de tus ansias, y dolores, a meterte entre pastores, cumple mudar el vestido. Deja el ciudadano traje, toma gaban, y cayado, para ser menos notado, y aver seguro ospedaje. Buen aviso a sido amigo Fulcí. el que me das, yo lo aceto, y para ese mesmo efeto lo quiero trocar contigo. Ya te conocen a ti, y asino echarán de ver, por hacerte a ti placer, Olím. me hare pesar a mí. Pues tal bien mias concedido Fulcí. toma no tengas recelo, sayo espada, y ferreruelo, y todo el demás vestido. C,urrón, péllico, y garan, Olim. calcas, tocado, y cayado, te doy, con que seas mudado de caballero, en Gañan. COM EDIA Y para que tu desco se cumpla, cuallo deseas. cumple que desde aqui veas toda esta tierra que oteo. De aquiverás los zagales, los pastores, y pastoras, antes que pasen dos horas, recoger sus recéntales. Podras ver de este parajé Si la que tu alma procura. va del Prado a la espesura. de la cabaña, al boscaje. Y luego al anochecer, cuando las chozas humean, podrás ir, a que te vean con ellos a recoger. Fulcí. Tu parecer sigo en todo, Olima haz lo así, y a Dios amigo, Fulcí. el mesmo vaya contigo, Olím. bueno voy de aqueste modo. Ninguna cosa pudiera venirme, tan conveniente, como este trueque presente, huyendo de muerte fiera. Pues tal bien mias concedido Cuan otro quedo de este arte, Fulcí. quien vio mi traje pulido en rústico convertido, amor, por seguir tu parte. Quiero recogerme aquí, y recostarme un momento, a pensar enel tormento, que me da aquien yo me di. E L A sagrada Pales soy mandado, Pastulc. Que de Colibre traiga alguna nueva, La más nueva, y de caso señalado, Y así Biblioteca Nacional de España SEXTA Y así del grave daño me releva. Poder hablar con nadie me ha vedado, De mi obediencia hace en esto Prueba, En lo cual yo seré tan obediente, Cuál me manda, y mi pura fe consiente. Y pues el día da lugar que vaya Con toda priesa aquesta senda sigo, Que habiendo dir, no cumple que en mi haya Pereza, pues rédimo así el castigo. Cielo, que veo al pie de aquella haya? Cielo, qué es esto? aquel no es mi enemigo? Olimpo no es aquel, él es, o suerte Dichosa, pues le puedo dar la muerte. Solo el Rector del estrellado cielo Le puede en este punto dar la vida, Que así mi ha de pagar el desconsuelo En que vivo, mi honra destruida. De aqueste modo acabará mi duelo, Fulcino. Qué furia traes o fiero revestida Enes alma? que así sin ofenderte Ni conocerme, has dado cruda muerte. Pastulc. Oh traidor, que maldad he cometido, Eulcino. Pastor no te congoje el duro estado En quí estoy, que del cielo me ha venido El castigo que tú has ejecutado. Ya supe que por ser desconocido Había de morir, ya veo llegado El fin, que no entendí que me aguardaba, Qué haciendo burla hoy, al que me avisaba. Yo salí procurando lo imposible De mi casa, siguiendo un desvarío, Ardiendo en un coraje, y celo horrible, Que me trujo, do en solo Dios confío. V 4 Biblioteca Nacional de España COMEDIA Por no ser conoscido, y ser visible, Con un pastor troque el vestido mío. Tu creyendo ser otro, encruelecido M acabaste, por ser desconocido. Verdad es lo que dices, qui entendiendo Pastul. Ser tú por el vestido un mi enemigo, Que siempre sigo, y no te conociendo, Te vine a dar por él ese castigo. Perdóname, que de este caso horrendo Sin culpa estoy, el cielo es buen testigo, Y el por satisfacer tu acerva suerte Un rayo emvíe aquí que me de muerte. Ya se quieres sin culpa de mi daño, Fulcino. Que mis pecados son los que mi han muerto, Y así no culpo en este caso extraño A nadie, si no a mí, de mi fin cierto. Yo muero ya, ya veo el desengaño, Ya la luz de mis ojos sea cubierto, Ya me falta el aliento, el hablar pierdo, Nada siento, de cosa no me acuerdo, Pastul. Ay triste, ya espiró, hay sin ventura, Con que le pagaré la ofensa hecha? Quiero pagarle en darle sepultura, Que ya cosa mortal no le aprovecha, Llevárelo de aquí a esta espesura Pues la necesidad así mi estrecha Ire luego este monte atravesando, A cumplir de la Diosa el sacro mando. Arcedio Triste vejez, bien triste, y afligida, Venido a la miseria que poseo. Sustentando apesar aquesta vida, Qué perder ya, por descansar deseo Acaba ya verase concluida Biblioteca Nacional de España SEXTA La desventura (ay cielo) que poseo, Viendo mis hijas muertas, por lamano De Menalcio, cruel, fiero inhumano. Ellas sin vida, yo para que vivo? Para ver cada día con mis ojos Un daño tal, un mal tan excesivo, Sin acabar viviendo mis enojos Ay mi Crisea, hay Menalcio esquivo, Qué uviste sin piedad tales despojos Ay Arcelina mía, que ni muerta Ni viva, de ti alcanzo cosa cierta. Laercio De tus tiernos suspiros conmovido, Vengo a ver que te ofende grave Arcedio, Y a ver si enlo que así te trae afligido, Puedo serte cual debo algún remedio. Y así que no me tengas suspendido Te ruego, que si hay humano medio Que pueda remediar tu mal terrible, Yo mi ofrezco, y mi ofrezco a lo imposible. que me pides Laercio amigo caro? Arcedio C Que me cuentes Arcedio tu tormento Laercio Bien lo esparce la Fama al Cielo avaro Arcedio Que así me despojó de mi contento. Eso te pido queme hagas claro, Laercio Porque iguale contigo en sentimiento, Arcedio Pues comienza a llorar en cuanto hallo Via alguna, y valor para contallo. Pastulc. Hasta en esto es el cielo mi enemigo, Que diese muerte aquel desventurado Que no mi merecía tal castigo, Quedando vivo olimpo aquel malvado. Solo el cielo lo sabe, y es testigo Como por mí fue muerto, y enterrado, vis Biblioteca Nacional de España E Laercio Arcedio C COMEDIA El reciba su alma a mí me guíe Y de tales peligros me desvíe. Colibre es este, aquí me envía la Diosa A saber una cosa sucedida, Y así de la soberbia, y rigurosa Pena, me asuelve, y deja con la vida. Gente oigo que viene esta espaciosa Carrera, ella será muy bien venida Quiero aguardar aquí, oire que dicen, Podrá ser que del caso algo me avisen. Arcedio no me tengas de esta suerte, Casi sin alma, oyendo el tierno llanto Qué haces, qui en un Tebro me convierte Y en ti me vuelve en el sentirlo tanto, Ay Laercio, cuan cerca de la muerte Me pones, en querer que mi quebranto Te cuente, renobando en la memoria La miserable, y dolorosa historia. La cual quiero cual mandas referirte, Y cual pudiere, no siguiendo en esto Rodeos, ni artificios en decirte El fiero caso, mísero, y funesto. Y en solas dos razones descubrirte La miseria, que tal me tiene puesto, Que me fuera la muerte más suave, Que la vida en que vivo, dura, y grave. Yo tenía dos hijas, cual es cosa De ti, y de todo el mundo bien sabida, Con quien pasaba mi vejez gozosa, Y el fin que aguardo de mi corta vida, El cielo airado, y la fortuna odiosa, Qui en seguirme fue siempre encruelecida Diez días a que me puso en tal extremo Biblioteca Nacional de España Que SERTA Que la muerte deseo, y la vida temo. La causa es que un perfido inhumano, Que se dice Menalcio, a la una de ellas Dio muerte con crueza de tirano Porque no pudo a su querer movellas. Esta hallaron muerta en aquel llano, Y a el allí fingiendo en sus querellas No deber nada, del terrible hecho, Con mostrarse en sus lágrimas deshecho La otra (ay triste) por ninguna via Hemos sabido de ella, ni el ha dado Noticia, aunque le agravan cada día Con tormentos, jamás a confesado. Esta es Laercio la desdicha mía, Por esto estoy cual ves, y mehas hallado, Deseando la muerte que procuro, Porque se acabe mi tormento duro. Laercio No se que te responda, aunque quisiera Darte respuesta, que a la voz cansada Salir no deja el triste llanto fuera En lágrimas que dando se anegada. Beliard. Señor, a ti el gobernador espera Y a toda priesa aguarda tu llegada No te detengas que según he oído Négole apelación, y a concluido. Arcedio Beliardo, es así que han confirmado? Señor sí, yo presente en el audiencia, Beliard. Do estaba todo el pueblo congregado Hoy decir, que dieron por sentencia, Que Menalcio mañana sea sacado Dela carcel do está por su insolencia, Y puesto a donde cometió el delito, Muera ahorcado, y esto vid escrito. Biblioteca Nacional de España Señor Árcel. COMEDIA ̱Ansada memoria mía (nas Arcedio. Señor Laercio, el tiempo me apresura Y no puedo dejar de acudir presto, Dame licencia, iré pues me procura Nuestro gobernador, haber qui es esto. Esa ocasión a mí no me asegura, Laercio Pues a ti tiene en tal congoja puesto, Vamos apriesa no tardemos punto, Que al bien, y al mal has de hallarme junto. Pastulc. En buen punto salí de mi majada, A cumplir al precepto de la Diosa, Pues la nueva que de ella es demandada Ya la llevo bien nueva, y dolorosa. Sucedida en Colibre, condenada La vida de Menalcio trabajosa, No tengo que aguardar si no volverme, A dar cuenta a la Diosa, y guarecerme. ̱Ansada memoria mía (nas ̱a que d un mala otro me lle- prue y en mi flaca fuerza (vas lo que puede tu porfía. Porque razón no refrenas. tu discurso presuroso? no para darme reposo, mas para pensar mis penas. Quiero me sentar aquí cubrir de flores mi falda, y tejer una guirnalda, y endonármela yo amí. Que gracioso desvario en la pena en que padesco pues la corona me ofrezco. Yo a mi mesma en honor mío. Dejadme cuidados vanos, y arrogante presunción, que mi corona es pasión, Bibliotec mi bien, males inbumanos. Que pretender yo corona, es locura en tal bajeza, si no es que por mi firmeza el justo amor me corona. O si fuese mi ventura Pastul. tal, que encontrase a la Diosa, en esta rega espaciosa, o al entrar de la espesura. Amor dame sufrimiento, Árcel. y no me acabes así, sin ver primero a quien di pida, alma, y pensamiento. Pastul. En este mesmo lugar la encontre, de aqui salio, aquí es do me prometio que me habia de aguardar. hablar oigo, hay Dios quies estol Árcel. que me a puesto en tal temor, todo laña Pastu. Árcel Pastu Arcelí Pastu. SEXTA todo espanta al mal hechor a quien no hay seguro puesto. Si el desco no me engaña, la Diosa es la que alli veo, y no me engaña al deseo, quel serlo me desengaña. A mi se viene acercando, quiero me presto asconder mas quiero primero ver si es el que estoy aguardando. Diosa Pales, yo e cumplido lo que de ti fue mandado, y de todo me informado cuanto de ti fue pedido. Pastor, dime de que suerte, cumpliste mi mandamiento porque mude el fiero intento, que te condena a la muerte. Sabras Diosa que llegue deseando verme libre, cual me mandaste a Colibre, y a dos hombres encontre. El uno de ellos llorana, dos hijas que le habian muerto diez días a en un desierto, y el otro le consolara. Decian que al matador A que Menalcio era nombrado, por ello le a condenado a muerte el Gobernador. Y estando los dos en esto, llegó un paje, del audiencia Diciendo, que la sentencia confirmavan, sobre aquesto. Y dijo que vido escrito; que en Menalcio ejecutasen, y mañana lo aborcasen, donde cometio el delito. Biblioteca Nacional de España SEXTA Los dos sin más aguardar se fuerón luego, y al punto el camino tome junto, con nueva tan singular. Árcel. Pastor, dime es falsedad Esolo es verdad, y así? Pastu caiga fuego sobre mí, si no te e dicho verdad. Árcel. Pues vuelve te a tu ganado y pierde todo temor, que a tu apero, y tu labor Mi faror le será dado. Pastú. Con ese seguro voy Árcel. pete, y vive muy seguro, que de todo te aseguro, gracias o Diosa te doy. Pastu. Árcelí Triste que remedio espero con tal nueva? que camino me muestra el cielo benino, en caso tan lastimero? Consiente mi firme amor que Menalcio muera así por lo que yo cometi? no, ni es justo a su valor, Qué es lo que puedo hacer, despenturada, afligida? que quien le a de dar la vida, no a de ser sola mujer. Pues mujer fue la ocasión de su daño, mujer sea quien remedio le provea, en tanta tribulación. Yo soy la que di la muerte a mi hermana, yo seré la que muera, pues mate, que me será dulce suerte. Viva Menalcio, yo quiero morir, por darle la vida, que Biblioteca Nacional de España COMEDIA que siendo en esto perdida, gloria, y alabanza espero. Veran que no hay inconstancia en las mujeres, cual dicen, y porque en esto se avisen. dare ejemplo de constancia. SERTA Gobern.
JORNADA CUARTA
O se el camino que seguir en esto De todo el pueblo soy amolestado Qué otorgue apelación, y que tan presto En Menalció no sea ejecutado. El padre pide ante mis ojos puesto La lusticia, él me fuerza a lo acordado Así que de unos soy reprendido, Y di otros instigado, y persuadido. Mas yo abrazado con la ley, no curo De persuación, ni ruego, porque entiendo Ser digno de cualquier castigo duro, La culpa que sobre el resulta viendo. Y por esta ocasión vivo seguro, Aunque algunos mi andan persuadiendo Yo concluyo que sea ejecutada Mi sentencia, en justicia, y ley fundada. Señor, aquí ha llegado Don Pórcelo, Paje. Y pide que lo ponga en tu presencia, Gobern. Entre, quel solo puede en este suelo Entrar donde yo estoy, sin mi licencia, Su venida bien claro la recelo. Pues en verdad que a de prestar paciencia. Que si es sobr esto, no podré aunque quiera Hacerle el amistad, que de mi espera. Do Por. Está vuestra merced tan retirado, Que ha sido menester para hallarle, Ser de quien sabe donde está, guiado, Y aún tuve por dudoso el encontrarle, Aunque esté cual ahora desviado, Gobern. Nada a vuestra merced, puede estorbarle Di entrar donde yo esté, de cualquir modo Pues merced, y favor recibo en todo. Don Por. No se a tanta merced qué responderme? no Biblioteca Nacional de España No COMEDIA No pide en esto mi razón respuesta, Gobern. Don Por. Nuevo modo es aquese de ponerme En nueva obligación, mas dela puesta. Gobern. Eso imagino quie es entretenerme En mi melancolía, tan molesta Pues usais nuevos términos de hablarme, Encareciendo mucho el encontrarme. Don Por. No quiero que sea todo ofrecimiento, Que está vuestra merced muy cortesano Deje promesas que las lleva el viento. Y muestre en obras generosa mano. Yo vengo a que por hoy se mude intento Con Menalcio, no pido que sea humano, El castigo, qui en esto yo no quiero, Intervenir, que sea benino, o fiero, Solo que sea suspendida un día La ejecución: y su descargo oído. Por vuestra vida Don Pórcelo, y mía, Gobern. Qui es imposible lo que habéis pedido, No porque yo hacerlo no querría, Mas porque seré haciéndolo tenido Por sospechoso, habiéndole negado La apelación, el término pasado. En tu demanda viene Don Cristino. Paje. Qué me puede querer? bien nueva cosa Gobern. Es hacer a mi casa tal camino, Entre, y veré una cosa milagrosa. Don Por. La causa de venir bien la imagino, En verdad que a deser dificultosa, Gobern. Si es la que yo barrunto, y excusado Estuviera el trabajo que atomado. Doncris. Tendrá vuestra meced esta venida Por un acaecimiento milagroso, Biblioteca Nacional de España Cómo SENTA Gobern. Como de mí no ha sido merecida, Tengo caso tan grave por dudoso, Don Cri. Mi voluntad contino está ofrecida A serviros, con pecho valeroso Y así el no haber venido no me mueve, De lo que por razonjusta se os debe. Quiero dejar en esto ofrecimientos, Qué satisfecho estáis que mi deseo Es serviros, sin más comedimientos, Que ya en buena crianza es caso feo, Y descubrir mis últimos intentos, Que son pediros que a Menalcio reo Que mandáis qui ejecuten sin embargo Permitáis este último descargo. Gobern. Vuestra demanda ha sido don Cristino Tan piadosa, cual de vos se espera Regida d ese ánimo benino, Y de ese santo celo, y fe fincera, Y porquí en esta parte yo imagino Que tendréis mi sentencia por severa, Quiero advertiros que es piadosa, y justa, Y que hacer otra cosa es cosa injusta. Porque siendo cual fue por mi hallado Ese por quien rogáis, y ante el tendida La dama, el blanco pecho atravesado, En su sangre revuelta, ya sin vida. Y así mismo que ha sido condenado Por Fulcino, ser el omicida, Y con esto once días aguardarle, Y un plazo, y otro que pidio otorgarle. Si esto es así, que culpa se me impone, Que no le otorgo apelación ahora, Si no ha dado descargo que lo abone. j iblioteca Nacional de España Y es COMEDIA Y es injusticia darle vida un hora, Procure que la parte lo perdone, Quí en mi presencia cada punto llora, Culpando por injusta mi tardanza, Sobre mí adiós, pidiendo la venganza. Don Cris. Que no ha de poder nada el ruego mío? Comigo sí, si en ello algo pudiera, Gobern Nunca esperé de vos menos desvío, Don Cris. Ni respuesta que fuera menos fiera. Quien se atreve ahablar tal desvarío, Gobern Conforme ael el galardón espera, Señor gobernador, con más templanza Don Cris. Tratan a Don Cristino, y más crianza, Corern Con menos presunción, y menos fieros Se habla a los que son gobernadores, Que con el Rey los altos Caballeros Son cual sabéis, en todo inferiores. Y usar bajezas, y otros desafueros, En ellos son los hierros muy mayores. Y por esta razón habéis andado Descomedido, y muy desacordado. Y así que no me deis respuesta os mando, Y que os vais luego sin tardar momento, No quiero estaros más importunando, Don Crif. Pues mi razón os causa descontento, Buen recaudo le llevo, al qui esperando Está la muerte, o crudo pensamiento, Del cielo venga sobre ti el castigo, Cruel, dela piedad sancta enemigo. Goberṉ̱ grave caso, o confusión terrible, Oh cargo el del Juez tan trabajoso, Que si es piadoso, es aborrecible, Si justiciero es también odioso. Biblioteca Nacional de España a Menal Dios mío, que la verdad SERTA Dar gusto al vario vulgo es imposible, Don Pore Haciendo yo el deber sea desgustoso, Gobern Que no he de andar templando un destemplado Vulgo, de tantos gustos gobernado. Asos temerosos míos, Árcel. que me lleváis a morir, que os enflaquece? el sentir mi mal, que os siento ya frios. Toma esfuerzo, no temáis hace de mí, y de vos prueva, que entienda Amor que me lleva, que sois vos, quien me lleváis. La causa en que roy es justa que mi fe, y mi afición dan esfuerzo al corazón, que del cierto morir gusta. Queestando en dura cadena, la pida del Alma mía, para morir este dia, mereciendo yo la pena. Háqueza será en tal paso el paso refrenar ya, pues dar rida, a mi alma está, en apresurar yo el paso. Entienda quien me guerrea, que a mi me llama la suerte a morir, pues di la muerte u no el, yo si a Crisca. Con morir redemire A Menalcio mi tesoro, muera yo, piva el que adoro, pues muriendo vivire. Estres el propio lugar, do la maldad cometi, quiero me asconder aquí, porque gente oigo hablar. ertosita eca Nacional de España Menal Dios mío, que la verdad sabeis, pues a morir noy, descubrí en mi muerte hoy, vuestra infinita bondad. No os pido Dios mío la vida, sino la dest Alma ruestra, que sea de vuestra diestra, como vuestra defendida. Árcel. Ay sin ventura de mí, Ay trance fiero, y cruel, que mi Menalcio es aquel. Cielo dame ayuda aqui. Anima mi débil fuerza, a mi flaqueza da esfuerzo, que yo a morir me es cverzo, porque vina quien in esfuerza. Señor Menalcio, ya veis Escrib. la muerte con vuestros ojos, y que de ella los despojos, antes de un hora seréis. Mirad que siempre habéis sido rebelde, negando el caso, y que llegando a este paso, negar, y tes tiempo perdido. Declará aquí vuestra culpa no la tengáis encubierta, pues reis cerrada la puerta, de otros cualquier disculpa. La muerte es puestro reparo, de la vida no hagáis cuenta, mirad que vais a dar cuenta ertosita a Dios, aquien todo es claro. j2 Por eca Nacional de España sale noleso. sal el Crio. es Aste ̱ l es̱a yo. COMEDIA Por el paso en que me veo, Menalc. Y por la cuenta que espero Algua. dar a Dios, juez verdadero, a quien solo adoro, y creo. Digo, declaro, y protesto, que en esto no dero nada, y esta verdad declarada es por mí, en tal paso puesto. Tiene más qué declarar? Algua. esto declaro de plano, Menal Algua, tómelo por fe escribano. Arcelí. porque asi lo pueda dar. So cargo del juramento Escrí. lo declarado es así? torno a declarar que sí, Menal. a berdugo en un momento. Algua. Ánimo ahora Arcelina, Arcelí. que amor te llama a la muerte, Algua. por dar vida de esta suerte, a quien a morir te incuna. A verdugo acaba ya. Algua. despéñalo, no te tardes, que no tienes a que aguardes, Escrí. señor alguacil para. Algua. s le Árcel. Y suplico os me digáis, solamente una racen, cual a sido la ocasión porque a este hombre justicias? Con que del rostro os quitéis Verd. Algua. hermosa dama este velo, y dejéis ver ese cielo, Mena. lo que preguntais sabreis. Sin que yo haga esa muestra. Árcelí. lo diréis por cortesía, mas haré señora mía. Calene Gobe. Algua. viendo esa belleza vuestra. Arcelí. Siveréis cuando convenga que a eso vengo a descubrilla, Biblioteca Nacional de España y conviene ahora encubrilla, hasta que una ocasión venga. Pues por mi ruego no valgo, sabed que este dio la muerte a una señora de suerte, hija d Arcedio un hidalgo. Y el señor Gobernador siéndole el caso provado, a morir lo a condenado, y yo so el ejecutor. Injusta fue su sentencia, y esto yo lo provare, y quien la mato dare sin que haga de aqui ausencia. Llamen me al Gobernador. que razón es que declare quien hizo el hecho, y se aclare, en este caso su error. Señor escribano, vaya al Gobernador corriendo, y lo que ve proponiendo consigo al punto lo traya. Yo lo haré dese modo vo pues señor, ya veis cual quedo, no os tardéis en todo un Credo, no nos pogamos del lodo. Y tu verdugo suspende la mano, aguarda un momento, yo le aguardare, y aun ciento, si su vida se pretende. Dios justo, pues vos sabeis claramente mi inocencia, Vuestra eterna omnipotencia, os ruego que aqui mostreis. Eso pasa, yo imagino, que esa mujer viene loca porque en el caso que toca, Es notorio desatiio. Sabien Árcel. Sabiendo que tu rigor, SERTA tiene a muerte condenado a Menalcio, aquien miedado, me presento a ti señor. Y porque sea conocida, quiero el rostro descubrir, juntamente con decir quien soy, y a que soy venida. Porque será ciego error. que muera quien es sin culpa, y que viva a quien le culpa ley del Cielo, y Fe de amor Yo soy Arcelina, hermana de Crisea, hija de Arcedio, y vengo ahora a ser medio de tu sentencia inhumana. Porque entiendas la ocasión, sabras que yo puse el alma en Menalcio, y que esta palma tengo en más que mi blasón. D esto a mi hermana di cuenta descubriéndole en secreto mi alsia, mi amor perfeto, mi congoja, y dulce afrenta. Ella en lugar de ayudarme, fue tan tirana comigo, que de esta gloria que digo quiso (ay cielo) despojarme. Siendo de mi conocida su maldad le di la muerte, porque comprase ̱al suerte, con no menos que la vida. Satisfecha con su pena, de este modo, hice ausencia, y sabida tu sentencia que aquien no ofendio condena. Vengo porque amon me llama que pague pues yo ofendo Biblioteca Nacional de España SERTA no Menalcio que está aquí, aquien condena la fama. Esta es la pura verdad, absuélvelo dela instancia, muera yo, que mi constancia, pone a el en libertad. No se que respuesta de, Gobern. hay que responder aquí, no Arcelí. sino ejecutar en mí, pues yo a Crisea mate. A señor gobernador, Menal pues que conoce su culpa, y por ella me disculpa, pague con muerte su error. Muerte, yo vengo a pedilla, Árcel. porque vivais vos mi bien, no hay porque aguardando esten, Meñal ejecuten sin oilla, Estres milagro de Dios, por redemir mi mal fuerte, es que yo pido la muerte Árcel pida, porque vivais vos. Y pues yo fui la omicida, no hay plazos que me aguardar, bien pueden ejecutar en mí, y a vos dar la vida. Que aguardan más, ya confiesa Menal el delito, y lo confirma, si ella en ser ella se afirma, que me piden de esta empresa. Suceso es el más notable Gober que los hombres an oído, ni jamas a sucedido, hazaña tan memorable. Menalcio sea luego libre, vos sin hablar al momento traed a mi acatamiento a Arcedio, que está en Colibre. R3 Que Biblioteca Nacional de España sa l Arced. Gober COMEDIA Quien constancia tan extraña, yo quiero usar de este medio, y es que con perdón de Arcedio, tenga vida esta hazaña. Porque guardando la ley que dispone de aqueste arte, que con perdón de la parte, pueda perdonar el Rey. Si su padre la perdona, yo desde aqui la perdono, y su constancia corono, dándole inmortal corona, Meteldos alla, que viene Arcedio, yere si puedo mover su feroz denuedo, por lo que asu hija conviene. Como me fuese avisado señor, que tú me llamavas, luego ha ver que me mandabas parti, cual sol obligado. Quen serte más servidor no hay quien me haga ventaja antes en esto aventaja a muchos mife, y amor. Deso estoy tan satisfecho, cual es razón que lo esté, y ese mesmo amor, y Fe, hacer bueno mi derecho Quieño estoy menos dispuesto con mi hacienda, y oficio Arcedio, a vuestro servicio, cual os es bien manifiesto. Y dejando esto a una parte, pues tan claro lo sabeis, quiero que por mi juzgueis un caso que fue destrarte. Dos joyas tenla un hombre de inestimable valor, Nacional de España COMEDIA Quien constancia tan extraña, una grande, otra mayor, y es que con perdón de Arcedio, y ambas de gran precio, y nombre En un día le faltarón ambas, y el que las hurtó, ante un Juez parecio, visto que a otro condenarón. Declara haberlas tomado, pide que sea libre el preso, traspasa sobre si el peso, que al otro tenia agravado, Destas dos joyas la una es cierto que perecio, y la mayor le que dó en salvo, de esta fortuna. Ninguna puede cobrar, paṟ si no perdona al ladrón, decime en resolución, si le está bien perdonar. Este caso dudáis vos? Arced no es mejor en tal Fortuna cobrar de dos joyas una, que perder ambas a dos. Esto solo me parece, Quieño estoy menos dispuesto y remito me al más cuerdo, que de aqui mejor acuerdo, si esto mio no apetece. Y dejando esto a una parte, Gober Que lo hicierades vos? Arced. por el Dios que me remedia, que tomara de dos media, cuanto más una de dos. Nacional de España Gober Arcedio vos sentenciáis vuestra propia causa en eso, y mientras cuento el suseso, os súplico que me oigáis. Las dos joyas que hurtarón son vuestras hijas Arcedio, que sin poder, fuerza, o medio, ambas en un dia os faltarón. La SEXTA La menor de ellas perdistes, que fue la muerta Crisca, la mayor vive, y es rea, aunque a Menalcio pedistes. Yo la tengo en mi poder, y a Menalcio perdonado, ella confiesa el peccado, y se ofrece al padecer, Para que perdone el Rey, conviene vuestro perdón, y sino la ejecución hare en ella de la ley. Señor si el dalle la vida Arced. ami hija, está en mi muerte, ejecutá en mi esa suerte y ella sea guarecida. Sacaldos aca Alguácil, Gobe. eap ello así lo hare señor, Algua. Gober verá el padre aquel valor. no de pecho femenil. De cuantas la Fama canta, que emprendieron altos hechos, puestae e graves extrechos, ninguna se le adelanta. Si Alcestes se dio la muerte, diosela por su marido, si Enadne al fuego encendido se arrojó, por dulce suerte. Menos hazaña hicierón, que la que a hecho Arcelina, y asi ella sola es dina de lo más que merecierón. Porque la firme constancia que a mostrado, a sido tal, que yo no le hallo igual, en noble perseverancia. Señor, de mi grare culpa Arcelí. te pido humilde perdón, Biblioteca Nacional de España SEXTA conociendo tu razón, y que nada me disculpa. Mas usando de clemencia por quien eres, no por mí, muestra tu palor aqui, de templanza, y de prudencia. Hija, si está tu remedio Arced. en ser de mi perdonada, perdonada, y abrazada, serás de tu padre Arcedio. Y el señor Gobernador pues que por su mano viene, hará lo que más conviene enesto, y esté mejor. Visto el caso sucedido, Gober eap ello no con diligencia poca, por lo que a mi oficio toca, Y a no ser repreendido. quiero sentenciar el caso, las partes, y reos presentes, y todas las demás gentes, que hallado se an a caso. En culpa de este delito a Menalcio doy por libre, mas que salga de Colibre, y de todo su distrito, Porque no correspondio en fe, con la dama bella, y pidio la muerte de ella, esta sentencia ledo. Y porque Arcelina fue de este insulto la culpada, mando que sea llepada a un monesterio, ado esté No digo el tiempo que sea quien eso no me adelanto esté reclusa hasta tanto, que otra cosa yo provea. Biblioteca Nacional de España Con COMEDIA Escrí. Consentis esta sentencia? Menal señor si, yo la consiento, Gober. pues sali luego al momento, Menal harelo con obediencia. Gober Ypara confirmación d, hazaña tan peregrina, lo constancia de Arcelina, poned en vuestro blasón. SEXTA En hazaña tan ilustre Arced. digna de toda memoria, a vos se os debe la gloria, pues de vos recibe el lustre. Y pues por vos se remedia toda mi pena, y dolor cantando vuestro loor demos fin a la Comedia.
