Texto digital

Texto digital de Céfalo y Pocris

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Agustín de Salazar y Torres
Atribución estilometría
Agustín de Salazar y Torres Segura
Género
Comedia
Procedencia
El texto procede de la transcripción automática de un impreso.

Aviso

Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.

Licencia

Este contenido se ofrece bajo la licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0. Reutilización permitida con cita; usos comerciales no permitidos.

Licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0

Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Céfalo y Pocris. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/cefalo-y-pocris.

Logo BICUVE

CÉFALO Y POCRIS

e . Num. Raz. CoMEDIA FAMOSA. LL AMORMAS DESGRACIADO, CEFALO Y PROCRiS. DE DoN AGUSTIN DE SALAzAR HABLAN LAS PERSONAS SIGUIENTES. Dos o. Fe. JORNADA PRIMERA é CEguid el Deten el paso, atrevido, jabalí todos. mira que te llama amor, y Siguele, Moscon. No quiero, para hacerte vencedor, como quieras ser vencido. que tiene muy poco agrado quien va con todos gruñendo. Qué dulce voz, qué deidad 2. Al monte. . 1. Al valle. me contradice y me ayuda Seguidle, Pero que es amor no hay duda, antes que a ese monstruo fiero, que amor es contrariedad; o le oculten esos robles, huya, pues, mi voluntad o le escondan esos fresnos. hoy su tirano rigor, 1. Al valle. Mos. Yo no lo sigo, no se mire mi valor porque aunque es verdad que en eso a sus arpones rendido. yo no sé lo que me cazo, el menos sé lo que me pesco. Deten el paso, atrevido, 1. Al arroyo. . 2. Ya es en vano. mira que te llama amor. En vano pretendo ciego evitar la ardiente llama: Huyó su daño sangriento, pues del ardor, que me inflama, mas veloz que las saetas, huyo la causa, no él fuego; mas que los dardos ligeros: mas para qué mi sosiego contra un diluvio de lanzas quiere perturbar Cupido? tuvo de su parte el viento, Para qué? Para qué ha sido y como rayo deshizo resucitar mi dolor? la tempestad de monteros. Para hacerte vencedor, Quiero seguir la espesura, como quieras ser vencido. mientras compone el cabello En tan arduas ocasiones el alba, en cuantos el bosque mejor es que el pecho herido le ofrece undosos espejos. dé remedio a sus pasiones: ya huyo, amor, tus arpones. Aann, Deten el paso, atrevido, mira, que te llama amor, Deten el paso, atrevido. para hacerte vencedor, Evitando tu rigor, e, como quieras sor vencido. mi libertad restituyo, ̱ o Boce venza esta vez mi dolor, ya de tus traiciones huyo. Mira, que te nama amor. Voz, aliento superior, que me animas y me inflamas en mi afecto, y mi temor, dime, para qué me llamas? Para hacerte vencedor. Dime, engaño del oído, que con dulce acento blando aprisionas mi sentido, como he de vencer amando? Como quieras ser vencido. Qué dulce engaño es aquesto, en que amor me muestra a un tiempo, que he de vencerme triunfando, que he de rendirme venciendo? Yo he de darme a sus prisiones, yo he de rendirme a su imperio, donde son obedecidos, mas que justos, los preceptos. Mas ay, que idolatro a Procris y su hermosura temiendo, cuanto pretende el valor, lo contradice el deseo! Pero no venza el amor mi invieto y rebelde pecho, que no es valor emprender cuando es evidente el riesgo. Falsa sirena, tus voces en vano llaman mi afecto, que yo seré vencedor, como me venza a mi mesmo. u. Deten el paso, atrevido. Presteme plumas el viento. Mira que te llama amor. Para qué las dichas quiero? Para hacerte vencedor. Cómo puede ser muriendo? Como quieras ser vencido. No hay remedio? Au, No hay remedio. Quien eres, deidad, quien eres, que con soberano imperio mé detiene tu hermosura mucho mas; que tus acentos? Si es tu designio vencerme, ocioso fue el instrumento, pues me vencieron tus, ojos, ey me ofendieron tus ecos. Si yo he de vencer vencido, seguro tengo el trofeo, porque adorar tu herinosura se tiene consigo el premio. En tu adoración no busco mas favor, que mis afectos que desdora la finaza quien solicita el remedio. Adorando tu hermosura, cuando es tan alto el objeto bien puedo ser desgraciado, mas ser infeliz no puedo. Que cuando empresas tan altas son de generoso empeño, dichos as son; aunque quieran desdecirlo los sucesos. Confieso, que esta hermosura, a no ver el rostro bello de Procris de mi amor fuera el mas soberano empleo. Mas ay, amor! que he de ver en tanta beldad, si puedo, por medio de los sentidos, engañar todo un deseo. Quien eres, deidad, quien eres? Yo soy la deidad, que a Febo corre la cortina, cuando deja los ceruleos velos de Neptuno, dando al día de las ondas el imperio. Yo soy la deidad, que adoran, ya en la esfera, ya en el centro, las mas presumidas flores, los mas brillantes luceros. De mi las tinieblas huyen. ya de envidia o ya de miedo, que efectos iguales causan mi hermosura y mi respeto. La Aurora soy que te busco, dejando el dorado lecho de Titan, por mas suaves solicitados desvelos. Yo Cefalo, amo tú vista, pues te adoro lo confieso; y pues confieso mi amor, hoy segunda vez te quiero. No admires, que en mi deidad rey. ceyne esta vez el afecto, que del amor se dilata hasta en los Dioses su imperio. Siempre sus graves saetas hieren en lo mas supremo, que vencimiento vulgar no se llama vencimiento. En lo soberano solo hiere el amor mas violento; qué hará en lo humano, si tiene lo mas divino sujeto? No pues, Cefalo, pretendas librarte del rapaz ciego, que quien pretende imposibles, mas que valeroso, es necio. Yo no pretendo librarme, solo obedecer pretendo, y mas cuando mi ventura consiste en mi rendimiento: solo extraño, solo admiro, el verme feliz tan presto, sino es ya que el ser dichoso consista en no merecerlo. De mayores imposibles es dueño amor. . Yo confieso, que mas que vuestra fineza, quisiera vuestro desprecio. No imaginéis, que mi amor es solo agradecimiento, que aborreciéndome vos, y yo amando al mismo tiempo, le debiara a mi albedrío la gloria de no tenerlo. Amor, la beldad de Procris con esta ventura venzo. Sube, joven venturoso, a lograr debidos premios a tu fineza. . Ya amante, a tantas venturas llego temeroso. . Qué recelas, cuando eres dichoso? . Serlo, que de amor todas las giorias son instables. . No hay recelos, donde hay fineza y amor: llega pues. . Piadosos cielos, muera el afecto de Procris. Cesalo, ven. . Ya obadezco Aguarda, Procris, detente. Aguarda, que aquestos ecos::- Que te alteras? . Es, que el almari- Qué te turbas? . Yo pretendo::- Qué pretendes? . Que estas voces::- Qué recelas? Ya te entiendo, a Procris llaman las voces que te inquietan. . Es, que debo socorrerla, porque yo::- Cefalo, ya no pretendo excusas, cuando evidencias me denotan tu silencio, Solo pretendo que sepas, querte he dicho, que te quiero, que soy deidad y mujer, y que he visto mi desprecio, se . Aguarda, deidad hermosa, espera: en vano ais ruegos la detionen, pues mis voces y su beldad lleva el viento: O, cuan infelice soy! Pues quiere el hado violento, que solo tenga las dichas, para saber que las pierdo. Qué solo el nombre de Procris arrebatase mi afecto de modo, que a mis acciones les quitara el movimiento! Qué no pudiera vencerme! Mas si amante me rindieron solo los ecos del nombre, cómo vencerá su dueño? Pero no venza la Aurora, que en este lance bien puedo saltar yo mismo a mi amor, mas no a mi agradecimiento, Y si remedio no halláre, serviráme de remedio, para hacerme venturoso, el saber que no he de serlo. Escapóse el jabali, sin que tuviese remedio, y los galgos, de no hallarle, volvieron como unos perros. Qué mal sufrido era el diablo! pues así que le siguieron, mostrando dientes a todos, luego echó por esos cerros. Mas allí está señor. A a Amor de esta vez me pierdo. Faetonte de cristal le teme el prado. Por eso te ando a buscar. Apenas apliqué el labio sediento, Si a mi pasión obedezco, cuando en el agua un leve movimiento falto a ser agradecido, escucho, y aplicando los sentidos, que es lo mas. . Eso es lo menos. a los ojos pasé de los oídos. Mas no, primero es mi amor, Era una ninfa hermosa, y acudir a mi remedio. del prado estrella, de los cielos rosas Señores, esto es comedia. Si pretendo copiarla, Mas no pagar lo que debo solo la admiración puede pintarla, a la Aurora, es ser ingrato que su beldad no cabe en el sentido, y sin fe. . Los caballeros era Procris, ya queda encarecido. jamás pagan lo que deben. Mas, pues, pintar, no es posible Quien me responde resuelto, sus perfecciones mi ingenio, de la voz de su hermosura que lo que debo no pago? oye siquiera los ecos. Yo, que ni pago ni debo. Pintar su bello retrato Moscon? . Señor? trato, y serán los aciertos De mis penas ciertos, si Procris reparte hoy darte cuenta pretendo, parte de sus rayos bellos. que si remedio no es En su rostro, sin desmayo, repetirlas, es consuelo. Mayo habita de refresco, Cuenta con la relación, fresco pensil, que vergel porque en ella está el enredo: el amor hizo de Vonus. ya estoy atento, señor. Aquel que su frente admira, Escucha pues. . Va de cuento. mira a pesar del cabello, Por la luciente, por la vaga esfera bello explendor, que declara precipitaba el alba su carrera, clara beldad en su cielo. ahuyentando con cada movimiento Aun a pesar de la llama cuanta sombra empañaba el firmamento, ama amor sus ojos bellos; dejando con dudosos resplandores ellos le matan, y fiel muertos los astros ya, vivas las flores, él quiere morir primero. pues al equivocar las luces bellas, Como su beldad le excede, pintaba flores, y borraba estrellas. cede amor sus armas presto; cuando al mos trarse, pues, dudoso el día esto es verdad, pues cobarde que enmarañado entre la sombra fría arde en divinos incendios. con vagos resplandores, En su belleza después, ni todo luces es, ni todo horrores. es la nariz sin remedio, Pis ando pardas sombras, salgo al monte medio hermoso, que jamás guiado de la luz del horizonte, mas no puede ser, ni menos. buscando entre la selva enmarañada, En su boca, aunque cruel, de chopos y de abetos coronada, el mas dulce fin espero, ya al jabalí, que fiero, pero aunque amante convida, burla iguales las redos y el acero, vida da con cada aliento. ya al gamo temeroso, que seguido Su garganta es de cristal del can embravecido, ta! que compito a su pecho, con veloz movimiento hacho a ongaños, porque encuentro deja timido el bosque, y mide el viento. entre la niove el incendio. Pero ya fatigado Su mano al cristal convence, del sol y de la caza, busco el prado, vence el jazmin mas compuesto; y en un arroyo breve, esto es cierto, y quien la admira cuyo cristal grabada grama bebe, mira nieve, y siento fuego. bien que al nacer de un risco despeñado tegar- Aut Si su cuerpo hermoso entallo, hallo que es justo y derecho, hecho para que el donaire, aire prenda de su cuerpo. Lo demás que tiene oculto, culto mayor se contemplo, templo en que el amor prepara ara a sacrificios nuevos. Ocultéme admirado, en un sauce de yedras coronado, y en tan duros enojos, mi corazón fue iman, norte sus ojos. Su beldad admirando, apenas me aparté del agua, cuando ella el cristal undoso, bajel de hielo, entrega su hermosura, y amor artificioso, en las ondas procura, viendo sus ojos, ciego volar el agua con lascivo fuego. En la dorada arena Procris el pie nevado estampó hermosa; mas de alguna azucena, y nacarada rosa entendió en sus primores, que parto de su planta etan las flores. cuanto aljofar lascivo los miembros bellos de cristal tocaba, negando lo nativo, cuando Procris se lava, su puro ser mejora, pues perla es ya de la mejor Aurora. Con divino decoro, mal percibirse su beldad pudiera, si del cabello el oro, del agua en rizos no la distinguiera, pudiendo en glorias tales confundirse cristales con cristales. De las ondas nacida, Venus segunda amor la venerara, si el prado, a quien dio vida, al amor no culpara, de que ciego presuma, que nace tanto fuego de su espuma. Las alas vagorosas al aire entrega el niño Dios alado. y en las ondas hermosas, a Procris entregado, manchaba el vuelo leve: quien vio batir amor plumas de nieve Yo, pues, al verla, ciego, las ondas fueron mi pecho fuego. dejó el arroyo undoso, y desatando el pelo proceleso, cuando las trenzas de oro dilataba, en borras cas de ofir Procris nadaba, dejando con decoro corrientes de cristal por ondas de oro. Luego un cendal procura cortina ser decente a su hermosura; y burlando mis ojos y mi anhelo, al idolo de amor le corrió el velo. díjele varias veces mis pasiones, y mereciendo a Procris atenciones, lo que ella respondia a mi cuidado, ni bien desprecio fue, ni bien fue agrado, pues dudósa a mis bienes, mezclaba los cariños con desdenes, de tal suerte, que pude en mis temores los desprecios dudar con los favores. Di parte a una criada de mis penas, la cual me dijo (ay Dios!) que el Rey de Atenas padre de Procris es, y que otro dueño tenia su beldad: yo en tal empeño informéme del dueño venturoso, que es el príncipe Febo sé, y rabioso, dejando mi cuidado y mis desvelos, mi amor curar pretendo con mis celos, si en tan prolijos daños celos pueden llamarse desengaños. Con esta duda, pues y este cuidado salgo al monte, enfadado de mis ansias atroces, detienenme unas dulces suaves voces: era la Aurora, en fin, y cuando amanto a su trono llegaba el diamante, oigo una voz, que en la región vacia a Procris repetia: y conociendo mi pasión panosa, fuese el alba celosa, con que he quedado ahora, sin Procris, sin remedio, y sin la Aurera: pero la Aurora ha de vencer primero, ya su belleza quieso: mi afecto, mi pasión, y Procris muera, Vive el cielo, Moscon, que si la viera, huyera de ella, aun con mayor tormentos ni aun tengo de decirla lo que siento, por huir de ella me holgara el encontrarla. Procris? Procris dijeron? Voy a hablarla. m Tente, aguarda, señor: que te atropella? ven, veremos a Procris. No huyes de ella? Ven, que del pecho aun hoy arde la llama que Procris ha encendido. Quien me llama? Yo, señora, que en mi daño con vuestro nombre he querido, que el olvido no halle puerta al desengaño. No, porque yo busque medio para curar mi dolor, que mi amor no solicita remedio. Yes tanto mi desvarío, que aun os adoro en mi pena, siendo ajena, y no pudiendo ser mío. Y es tal el cuidado nuestro, que ser no puedo, en mi abismo, de mi mismo, ni vos queréis que sea vuestro. Acabad en mi cuidado, y pues muero aborrecido de ofendido, muera de desengañado. Cefalo, date a entender: porque en tu amor o tu pena, ni yo ajena, ni tu mío puedes ser. Si es porque tu temeroso estás de tu inisma culpa, no es discuipa anticiparte quejoso. Vos os disculpais ahora. Y tu disculparte quieres. De Febo eres. Y tu eres de la Aurora. Que para aumentar mi daño, cuando amante te buscaba, escuchaba yo misma mi desengaño. Desde ese bosque intrincado te vi y tu Aurora querida, yo escondida, y mi daño declarado. Y cuando precipitada iba a estorbar tus amores, mis elgores detuvo aquesta eriada, Aguarda, Procris, detente, dijo, y quedaste turbado, y tu cuidado hizo a la Aurora impaciente. Mira si falta otra cosa, que cuente en lo sucedido, tu rendido, y el alba se fue celosa. Ella venganzas previno, no seas contigo tirano, ni lo humano iguales con lo divino. Vos misma, porque os asombre, os satisfacéis ahora, si a la Aurora la dejé por vuestro nombre. Pero vos en tanto empeño, qué satisfacción daréis, si tenéis admitido ya otro dueño? Luna, como va de amante? déjame, que eres cansado y menguado. Y tu, Luna, eres menguante. Como ha sido mi fortuna, pues si a amante me provoco,como loco siempre he de andar con la Iuna. Y por mas que amarte puedo, cuando con mayor decoro yo te adoro, siempre a la luna me quedo. Pero rendido me tienes, que aunque tus males son hartos, tienes cuartos. Por eso tu no los tienes; y así en tu corta fortuna, aunque tu amor pagaré, te pondré en los cuernos de la luna. cuando quieres, si te agrada, que vea tu rostro esquivo? Yo vivo en una casa encantada: hay cosas de mucho espanto, y tu peligro confieso. Mosc. Todo eso es una cosa de encanto, y con todo he de ir a verte. Agustin qué pretendéis con mis males? Pues bueno está. . Mis desvelos Boreos, en mis, celos solicitarán mi muerte. Febo, a tu lado me tiones, Ea, Cefalo, detente, Muera quien supo enojarte. que en vano intentas quejarte, Rayo será cada arpon, cuando ya de tu mudanza que en tu defensa dispare. testigos son esos sauces. Pues dadme todos la muerte, Ama, Cefalo, a la Anrora, que pues me ha quitado el áspid sigue sus luces constante, de mis celos ya la vida, porque no es seguro nunca en vano será matarive. enojar a las deidades. Hermana, déten el arco. Pues tu pretendes librarle? esto? Qué es esto, cielos, qué es Luego sabrás mis desdichas. qué de esta suerte me ultraje Yo quiero en aqueste lance Cefalo, y que yo le busque! librar su enemiga vida, Si es acaso disculparse, porque puede ser muy fácil, porque Febo es el dichoso, que sus tiranos rigores mejor es, que lo declare se venzan con mis piedades. vuestro amor. Febo, muera tu enemigo. Siguiendo a Procris Muere, aleve. en el bosque, nombrarme, A , - y vengo a saber: mas cielos, qué es lo que miro! otro amante Falso amante, es dueño de su herinosura hoy con este beneficio y de mis felicidades? quiero pagar tus crueldades. Quiero averiguar mis celos. válgame el cielo, qué miro! Ay, Cesalo, qué mal haces Qué la Aurora le llevase! en buscar satisfacciones, o. Quiero desaparecerme, pues viendo tus falsedades, que mi amo en aquestos lances, no es querer satisfacerme, en materia de tramoyas, sino querer agraviarme. no es la primera que hace. Esta, Procris, no es disculpa, Procris, hermana, qué es esto responde, si acaso amante Ser infeliz. . Ser instable, quieres a Tebo. . Mi nombre ser ingrata, ser cruel, y mis desventuras sabe. ser mas que tiraña. . Basten, Tampoco tu me respondes. si has de dejar de agraviarme basten, Febo vuestras ciegas y vanas temeridades. con la Aurora. . Qué esto pueda Qué favor tenéis de mi? el amor con las deidades! cuando fina, cuando amante Toda es volcanes el alma. Todo es el pecho volcanes. admití vuestras finezas? Yo a la Aurora no he querido. tratad, pues, de no enojarme. Yo a Febo, ni aun el semblante que no es buen modo de am a, halagueño le he mostrado. cuando os preciais de constante, Qué esto sufra! . Qué esto pase! querer arriesgar las dichas, En tan confuso tormento sin tener seguridades: quien podrá desengañarmo ven, hermana. . Ya te sigo. de mis celos? Pues no hay remedio en mis males, yo me vengaré de ti Yo podré, y aun podré la muerte darte: con dar la muerte a tu amante. ha de mis monteros? . Cielos, Será grande su desonsa. también mi dolor es grande. Qué yo a Cefalo defienda, cuando en ardientes volcanes de celos se abrasa el pecho! Qué yo a Procris agraviase antes de haberme admitido! Qué no pueda ahora hablarle a Boreas! . Qué a Oritia yo no le diga mis pesares! Voy a aguardar a Moscon, y a darle con la del Martes. Febo, obedecer es justo. Yo trataré de vengarme. Sabré de Procris la causa de tan apretado lance. Oyemo, Oritia. . En el bosque nos veremos esta tarde. Amor, ya sabes que son tuyas mis felicidedes. Mucho es que el amor me venza, y que me haya hecho animar;y aun el miedo me convenza a Luna tengo de hablar con mas miedo, que vergüenza. Pero ser valiente entablo en esta casa encantada: cerrada está, guarda Pablo: voyme, que a puerta cerrada, dicen que se vuelve el diablo. En qué engaño te has metido? Donde vas triste Moscon, que te ha de costar la vida la fineza y el amor? En que engaño te has motido? Donde vas triste Moscon, que te ha de costar la vida la fineza y el amor? Hoy por hacerme atrevido, sin remedio moriré, Moscon, qué te ha sucedido, sin qué, ni sin para qué, en que engaño te has metido Mas animo, corazón, pues que tu valor te inclina, y te alienta tu pasión: empero si eres gallina, donde vas, triste Moscon? O, cuan infelice eres, por la una mal nacida! Moscon, estas son mujeres? Pues a fe, que si ahora mueres, que te ha de costar la vida. Mal haya, amen, mi temor y mal haya, amen, la Luna, la fineza! y el amor. Llega, Moscon, apriesa, de que te turbas? si como un sol te espera toda la Luna? Yo quiero en tan grande calma ver si mi desgracia es cierta, de amante llevo la palma; en vano llama a la puerta, quien no ha llamado en el alma. Pero tan grande conflieto venza esta vez mi pasión: por Dios, que aprieta infinito. Que es lo que queréis, Moscon? Yo nada quiero, mosquito. Pues idos luego, supuesto que no queréis nada vos. Ya no puedo irme tan presto, que estoy alabando a Dios de ver hombre tan dispuesto. Qué fiero tiene el semblante! las facciones son disformes no hay que pasar adelante: mas por Dios, que este giganto se parece a Juan de Tormes. Tormes es con evidencia; y así a amenazarle voy. aunque ahora esté en apariencia: quien sois? . Juan de Tormes soy, Enano de su Excelencia, y he sido tan desgraciado. que aquí donde Luná asiste, soy quien siempre la ho guardado. Desde que los galgos diste, vi que andabas encantado; a ver a Luna entraré, si tu eres la guarda ahora. No has de entrar. . Pe mataré, Mira no me pegues, que se lo diré a mi señora. Digo, señor, que me iré, no haya mas entre los dos. Por vida de Tormes, que otro día te abriré. Pues a Dios, Enano. . A Dios, JO. t . mi valor se resuelva, vaya venga, tome vuelva. JORNADA SEGUNDA. En celos declarados mi amor. . Mi desverguenza. Venza. Mosc. Venza. Cesen ya mis cuidados. Cobarde pensamiento, Cese mi amor. . Mi fuego, mi vida restituye, Moscon? . Señor. huye, huye Llega. Mosc. Llego. el grande sentimiento, Ya, Moscon, desengañada quedando en mis desvelos, vive mi pasión, ya cesan, amor, pena, rabia y celos. a fuerza de desengaños, Qué me quieres, cuidado, tantas barbaras finezas. si el riesgo te acobarda? Ya Procris se ha declarado guarda guarda, e?̱ e por dueño de mis ofensas, quédate malogrado, y no es buena ley de amor si le impiden, tiranos, querer a la que me ofenda. Iuna, amor, miedos y enanos. A la Aurora agrádecida Amor siempre insufrible, de su piedad se confiesa mi dólor te contente, justo, mi amor, pues que no era tente, tente,que en tan ardua competencia pues te hacen imposible é yo quiera a quien me aborrece, para el remedio ahoray a quien me quiere no quiera. celos, Procris, Febo, Aurora. Iguales en la hermosura No cese mi lamento, son Procris y Aurora bella, sino el dolor prosiga,e siga, siga, a Aurora la miro mía, qe é y a Procris la advierto ageña. pues por darme tormento, me ha puesto ya en el potro Pues venza ya la razón, esto, aquello, esotro, lo otro, si a un tiempo las considera Cese el injusto fuego, desiguales en amor, aunque a mi amor le pese, iguales en la belleza. cese, cese, Yo, no quisiera señor, mas ay que el amor ciego no quisiera tus finezas, de Procris me atropella, no quisiera::- . Qué no quieres? dulce, grave, blanca, bella. No quisiera que quisieras. Fuera, pena importuna, Querer a la Aurora es justo. aunque Tormes me mate, Y Procris? tate, tate, No me habies de ella. que aunque me engaña Luna, No la quieres así, así? muero al mirarla incierta, Ya es de Febo. sucia, falsa, fácil, tuerta. Y sino fuera de Febo? eea e Pagar piedades quiero, Fuera lo mismo. venza la Aurora bella, Y por la Aurora? . Muriera ella, ellá mil veces yo por la Aurora. lleve el premio primero, Calla, que no hablas de veras: si es Procris inhumana, Blira, morirse, señor, falsa, ingrata, cruel, tirana. no era muy grande fineza, Yo quiero buscar modo, que es una vez en la vida, porque el mal se repare, y se lo muere cualquiera: pare, pare, pero volvamos a Procris. la , que se acabe todo Ya he dicho que no hables de ella que aquella llama amorosa, que el pecho abrasó violenta, si dejó en el corazón alguna tibia centella, a la luz del desengaño quedó en cenizas resuelta. demás de oso, ya mi pecho, ningún ardor alimenta, sino los rayos de Aurora, que en esa apacible selva vengo a esperar: mas ay cielos! se De qué divina belleza es aquel laurel atlante? Procris es. No me hables de ella: mal haya mi vista aleve, vi a mal haya la doeta idea, que copió tanta hermosura: mal haya el lino que encierra tanto volcán, tanto incendio: mal haya la maño diestra. Y mal haya los colores, ̱ mo el pincel y la paleta.. Moscon, no es divina Procris No has dicho que no hable de ella? Su hermósura, su beldad no hayas miedo que me venza, porque siento sus agravios. cuando miro su belleza. M. Ya tanta mudanza admira, mira, que a duros harpones pones el amante pecho, hecho a la beldad de Procris. Ya tanta mudanza admira, Sc. Qué dulce encanto es aqueste, que me ofende y lisonjea, y el alma cobarde arde, a la voz ipresa presa? cuando mas huyo de Procris, mas los afectos me Ileva: No ver su retrato trato, si es mi pena incierta cierta? No confio, voz aleve, por mas que mi pecho alientas con pechos amantes, antes mi amor desespera. . Espera. válgame el cielo! qué haré? si Procris ama de veras, cuando así me llama? . Ama. Amor desalienta. . Alienta. Procris me alienta así? Mus. Si. Quien guia mi estrella? us. Ellae Tendrá mi remedio. . Medio. Pues el amor venza. . Venza. Venza Procris, venza Amor, muera Aurora. Aurora muera, pues menos debe sentirse una muerte, que una ofensa. Tirano, cruel, enemigo, que así la lisonja ciegade una voz te haya tenido?Qué así falso te vencieran tus falsos fingidos hechos? , pese solo a mi mesma, pues quise hacer de tu amor tan costosas experiencias!Qué te he hecho yo falso amanto, que parece que te apuestascon mi amor, executando tu rigores, yo finezas?Qué apenas yo te mostrara solo el retrato, la idea de Procris, cuando mi amon dexáras por su belleza? e ̱ El retratillo tenia otra pintura a la vuelta; con que ahora a mi señor le pondrán de vuelta y media. Yo, Aurora;; . No te disculpos, mira qué el daño acrecientas, y siempre se avionen mal disculpas con evidencias. q Mas ya para mi venganza, solo pretendo que sepas, ̱easea. que Procris a Eebo quiere. té alteras? A quien quiere? . Qué a Febo. . válgame el cielo! Y porque mas claro veas tu desengaño, ésca nocho, al tiempo que lás tinieblas van usurpando los rayos al mas ardiento Planeta; sombras cuando emvuelto el mundo en lloran su luciente ausencia, por mas que sus resplandores tiranicen las estrellas, te introduciré en la casa o é mo a Austir y a e e aea so Plo t de Procris. . El alma tiembla. que en mi afeeto singular, ni un favor he de alcanzar. Y allí transformado en Febo, Eso será por ser chico; verás tu desdicha mesma, y pues mis celos disformes verás como amante Procris están declarados ya, corresponde a sus finezas, verásla rendirse a Fobo. Juan de Tormes morirá Antes ciogues, que tal veas. Quien mienta aquí áJuan de Tormes: Entonces viendo tus celos, señor Moscon, si sois bravo, si celos son evidencias, sabed, sino os importuna, puede ser quo arrepentido que un cuarto tengo de Luna. de amar a quien te desprecia, Yo también tengo un ochavo. dejes a Procris, y tantos desengaños agradezcas. Moscon, la pendencia ande, y abreviese de cuidados, puos mis dos enamorados Si es sueño o es ilusión! tengo aquí chico con grande. qué tan claramente vea Enano, va de estocadas. yo mi agravió, que aun la duda por consuelo no me queda! Pues, Moscon, quitate allá. Ya doy por bien empleadas todas las falsas cautelas El cuatro de bastos ya de Aurora, pues la verdad está con el as de espadas. experimento con ellas, Si el estoque no es buido Yo veré esta noche a Procris, el cuerpo no le he de hallar. y averiguaré mi afrenta: El pecho al agua he de echar. que dices, Moscon? Mosc. Que Febo. Quedaos todos. también tengo mis tristezas. Este ruido Y qué es lo que tienes? . Nada, me ha estorbado una estocada. que si Procris nos le pega, Calla, yo te buscaré. estoy creyendo, que Luna, Mosc. Enano, yo te veré que no es la mitad de buena, en la tercera jornada. se muere por el Enano. Mi pasión está dudosa, Noche, de cuyas tinieblas por mas que a esconder se ande, me he de valer, ten el curso, que uno no es cosa por grande, pues quiere mi suerte adversa, y el Enano poca cosa. que desee el desengaño, y lo que deseo tema. Cese, hermana, la pasión, eatees aes Quien creerá que tengo y advierte, que he imaginado, celos, y que tan fieros me aprietan, que tu amoroso cuidado no mas de porque la Iuna pasa a desesperación. se me pone en la cabeza? Si Cesalo ingrato ahora No es aquel el gran Moscon? tu amor no correspondieres; No soy sino mosca muerta, quiere a Febo, pues te quiere, pues tu proceder tirano, y Cefalo quiere a Aurora. y tu continuo desdén Y advierte, que en el amor, me han dado celos. . Con quien? cuando es tan grande el aprieto, Con nadie, con un Enano. es el remedio mayor. Pues no por eso te aflixas, Ay, Oritia, en mis desvelos que mi amor no te engaño, mi amor remedio no alcanza; a . u que en toda mi vida yo porque con una mudanza me pago de sabandijas: mal se curan unos celos. y que le dejes suplico, Pues cuando quiera en mi amor ser mudable con mi fe, el sujeto mudaré, mas no mudaré el dolor. Y así en mi pena intratable, de remedio desespero: mo fueja amor verdadero, si pudiera ser mudable. Y es mi pasión tan penosa, que no lo pienso olvidar, y no me pienso mudar, da: pues no me mudo celosa. Mi daño no busca medio, sino es el morir penando; que disimular amando es mas costoso remedio. Si, pero en vano lamentas, cuando tu dolor no alcanzas, si es remedio la mudanza, por qué no la experimentas? Ay, hermana, mucho quiero, aunque sé, que en vano lloro, pues ves, que a Cefalo adoro, y ajeno le considero. No hay medio en mi desvarío, aunque mi vida concluya, pues que siempre he de ser suya, aunque él no pueda ser mío. Pero darte gusto apruebo, aunque le pese a mi fe, pues por ahí me mostraré menos ingrata con Febo. Disimularé el cuidado, que de Cefalo he tenido, por ver si un amor fingido vence un dolor declarado. Y cuando él con Aurora amante y rendido esté, yo blanda me mostraré con Febo. Procris, señora, asrepentido, mi culpa venia a satisfacerla, sino es ya que el conocerla, sea bastante disculpa. , mi nombre, y osado a vuestros pies he venido, válgame lo arrepentido, para no ser castigado. si vuestro enojo muestra querre ser hoy mi homicida, quitad, señora, una vida, que solo es mía por vuestra. Vuestra beldad de mi anhelo hago de su luz ensayos, porque castigar con rayos, es ya propiedad del cielo. Y al executar la herida mi muerte en tantos enojos, no miréis, que vuestros ojos me volverán a dar vida. e es? Muera quien llegó a ofenderos, con gusto la muerte tomo, quitadme la vida, como no me quitéis el quereros. Mas no hará vuestra porfía, que el morir con impiedad ̱o está en vuestra voluntad, a, e q seaen pero el querer en la mía. Y aunque con mayor fiereza querais castigar mi error, aepeo podrá ser grande el rigor, pero mayor, mi fineza. espero Dueño hermoso, cuando tener en dulces ensayos a la luz de tantos rayos, el premio de lo que quiero?cuando te veré? . Esta noche, cuando entre nubes y nieblas, las mas obscuras tinieblas sepulten del sol el coche. é a A ti., y a Febo os intento dar en nuestra quinta entrada, que ya está Luna avisada. ge oa o Para mi agradecimiento, solo responda mi amor.. De los dos la dicha apruebo: yo haré con Procris, que a Febo trate con menos rigor, pues a los dos nos importa. e. Para tanta estimación,toda la de mi pasión aun es recompensa corta. Tanto amáis? . Tan infinito es, Procris bella, mi amor,que por decirlo mejor, áasg. al silencio me remito; que mi afecto singular no ha de decir mi tormento,que no es grande sentimiento el que se puede explicar. Esta mi ardiente pasión, de que estoy mal satisfecho, sino cabe en todo el pecho, mal cabrá en la explicación. Y así en mi afecto he querido, que este mi ardiente cuidado muera de él mal explicado, pero no de bien sentido. De aqueste amoroso afán quien es testigo? . Veloces, sino os lo dicen mis voces, los ecos os lo diran. Ms. Solo el silencio testigo ha de ser de mi tormento; y aun no cabe lo que siento t?r en todo lo que no digo. De estas voces la armonia explica lo bien que peno, oíd, que el concepto ajeno os dirá la pena mía, En mi continuo penar, si quiero explicar mi amor, por referirlo mejor, deasan lo refiero con callar: solo el silencio ha de hablar por mi en mi daño enemigo: pues del dolor que mitigo, y del mal que en mi se emplea, no haya mas testigo, sea::- Solo el silencio testigo. Callar quiero, mi cuidado, aunque mayor mal prevenga, porque ni el alivio tenga mi amor de comunicado: hable solo lo callado de mi mucho sufrimiento: pues en tanto sentimiento, solo en callar mi pasión la mayor explicación::- Ha de ser de mi tormento. De, mi amante padecer es tan voraz el ardor, que en el pecho su rigor apenas, puede caber: ni aun mi pecho puede ser quien me explique mi tormento, que aunque en el pecho alimento todo el incendio suave, en él siento lo que cabe::- Y aun no cabe lo que siento. Yo callaré mi dolor, si acaso el dolor me deja, Austi aunque el no decir la queja, haga la queja mayor; si para decir mi amor, con callarlo lo consigo, bella Procris, yo me obligo a no decirlo jamás, porque sé que digo mas::- En todo lo que no digo. Cefalo, en vano el dolor contradice lo que quiero, que si amor es verdadero, mal sabe fingir amor. Y en vano el pecho pretende ver nuevo afecto fingido, que un sujeto aborrecido mucho mas que halaga ofende. Febo, baste en tus errores ver que estimo tu dolor, que oigo con gusto tu amor, y agradezco tus favores. Tened, aguardad, señora, esperad. . Yo he de adorar a Cefalo, aun a pesar de mis celos, y la Aurora. Mirad, que amor es testigo. Ya del sol las luces bellas supliendo van las estrellas::- hermana, ven. . Ya te sigo: Boreas, a Dios. . Cada instante un siglo de dilación es, señora, en mi afición. Tu amante soy. . Soy tu amante. Ya, Boreas, mi dulce dueño, me muestra el semblante hermoso menos fiero y rigoroso, sino del todo halagueño. Ya su divina beldad crédito da a mis dolores, porque mas que sus rigores, ha podido mi verdad. Ya, en fin, mi dolor terrible goza alguna confianza, porque llegó mi esperanaa al estado de posibie. Otra dicha ya mi amor, en mi amante padecer, mayor no puede tener. Pues otra tienes mayor. Para todo es imperioso el amor, puesto que es Dios. Puos asta noche los dos veromos tu dueño hermoso, que por pagar mi fineza Oritia entrada me da en la quinta. . QuieraAmor pagar mi fineza. No nos dilatemos mas, pues la noche nos convida. Ya, Boreas, tuya es mi vida, pues de nuevo me la das En ocasión oportuna salgo esta vez en verdad, porque es grande propiedad salir de noche la Luna. En una duda eruel salgo esta vez empeñada, que en la segunda jornada también hago mi papel.Febo a la puerta me espera, y he de entrarle, aunque con miedo, que soy primera en enredo,y de Oritia la tercera: i; aaaY también de mi afición me hallo esta vez muy trocada, porque el Enano no es nada, y Moscon se hace Moscon e e ab Empiece de enredo ahora, pues la noche me convida que en eso toda la vida me empleé. Luna? . Señora? Amor Vete, y déjame, qué solo me ha de acompañar. Iré a cantar: y a esperar voy a Febo. No hay dolor, que te iguale a mi tormento, pues si con Febo me explico, no siento lo que publico, cuando callo lo que siento. En nadie consuelo espero, pues Oritia: ay infelice! lo que aborrezco me dice, me calla lo que yo quiero. Y así en mi mal enemigo, e qs, pues que remedio no hallo, uiap con ser mi enemigo callo, sola quiero estar conmigo. e Si busco la soledad con tan dudosa porfía, es, por hacer compañía con sola mi voluntad. después que a Cefalo quiero, ya de mi amor desespero; y es tal la contrariedad que tiene la pena mía, que quiero la compañía::- Si busco la soledad. Qué mucho, que en sus crueldades sea Amor contrariedades, si en mi suerte siempre impia, cuando el remedio pretendo, soy yo misma quien me ofendo.- En tan dudosa porfía: En mis continuos desvelos tengo amor, y tengo celos: y es tal la desgracia mía, que no es solo mi dolor, pues si le ayuda mi amor::- Es por hacer compañía. Morir solo me convieno, pues que remedio no tiene de Cefalo la crueldad, y para morir amante, ya tengo causa bastante::- Con sola mi voluntad. Pero ya al sueño rendida, quiere Amor menos tiranoen la imagen de la muerte dar a mis penas descanso: Ay, cielos! Pisa quedo. Ya tan quedo voy pisando, que los pasos que da el miedo, aun mas son pasas, que pasos, señor, no dirán a Dios sino que eres Febo. . Vamos, experimentado Amor: En fin, Moscon, transformado estoy en Febo? . Señor, digo, que eres su retrato. Amor qué experiencia es esta? qué bayas querido, tirano, que en tan crueles tormentos, que en tan confusos cuidados sea yo mismo el agresor de mi muerte y de mi agravio? Señor, sabes lo que temo? ustin . que me conozca, excusando Qué temes? el disimularme en Febo. No sea el diablo Pero pues has agraviado que se aparezca la Aurora; mi amor, a Febo he de amar. que aunque la noche ha cerrado, Qué es esto, cielos? volvamos a estas horas suele siempre a disimular, y venza amanecer en palacio. yo su engaño con mi engaño.este quédate, que el cuarto Ha falsa. ha cruel! ha enemiga! de Procris. q pae hoy en Febo transformado Digo, que aguardo. he de ver si puede en mi Ea, Amor, disimulemos, mas lo hermoso, que lo ingrato. que de esta vez declarado Escucha, Febo. . Señora. mi tormento, experimente mi dolor con este engaño, válgame Jupiter santo! si del todo soy dichoso, Pues como, Febo atrevido, o si hede ser desdicuado. entrais aquí, profanando Este ardor, que hoy alimento, (perdida estoy! mi sosiego, este incendio, en que me abraso, (turbada estoy!) mi recato? si como fuego hasta aquí Como quebrantáis las leyes ardió en mi pecho inhumano, qá de fino amanté, viólando como luz ahora alumbre es- los umbrales de mi quinta, para ver mi desengaño. de mi decoro el sagrado? Cielos, no es aquesta Procris? Ya por Febo me habla Procris, cuan amante, cuan turbadopresto veré el desengaño. la venera el corazón! Qué mal en lance tan arduo sabed, Volveos, pues, Febo, y se disimula el amor, que mi honor, que mi recato, aunque se sienta un agravio! el primer amor que os haga Dormida está sú beldad, aun no llegará a agasajo. Aguarda, divina Procris: y en aquel dulce descanso, con faltarle toda el alma, Amor, bueno va el engaño, es su belleza un milagro. hasta aquí felice soy. A tan felice quietud No aumentéis, con disculparos, su hermosura se ha entregado, mi enojo. . Digo, señora, que solamente pudieran que mis celos inhumanos despertarla mis cuidados. solo han podido ser causa El dulce sueño le tiene aquesta vez de enojaros. sus dos soles usurpados: Pues de quien estáis celoso? pero abrasa su hermosura Amor, aquí declarados aun faltándole los rayos. he de ver hoy mis tormentos; digo, pues: estoy turbado. Detente, Cefalo, espera, Proseguid. . Estoy celoso, como quieres inhumano porque Cefalo:: . Ha tirano. con la Aurora? Ay de mi triste! De vuestra beldad es dueño, Conmigo Procris soñando y es tan terrible mi agravio, está; bien se ve, que son, que vos le correspondéis Amor, mis bienes soñados, cuando él está idolatrando comó mis males despiertos. a la Aurora. . Ha, enemigo! Por qué, Cefalo, agraviando Y mi dolor en tal caso me estás, cuando yo te adoro? no ha de morir en el pecho, Procris bella, ya es en vano aun a costa de enojaros: el ocultarme: yo quiero, todo el veneno del alma a. bro- broté esta vez por los labios. Ya que guiado de Luna, llegar he podido al cuarto de Procris: pero qué miro! un hombre con ella hablando está; Amor, disimulemos. Qué tan amante ha mostrado ser Cefalo de la Aurora! (yo me vengaré, tirano) en fin, que tanto la quiere? A tanto extremo ha llegado, que dice, que os aborrece. Pues bien pudiera excusarlo, que yo nunca le he querido: ha, infiel! . Ha, ingrata! Ha, falso! Qué a Cefalo no quisistéis? Es, Febo, tan al contrario, que siempre le he aborrecido. Qué asto escucho! . Cielo santo, qué enigma es esta que ignoro! conmigo ahora está hablando Procris: qué encanto es aqueste? Mas cuando Amor no es encanto? así, Amor, me he de vengar, . aunque sientá lo contrario. Tu me quieres? . Quiero a Febo. Ya está mi amor declarado. Qué escucho! a un mismo tiempo cesen mi vida, y mi engaño: yo soy, Cefalo, traidora. Yo quiero en lance tan arduo ver si es segura mi dicha. se. Pues como Cefalo, osado os atrevéis, cuando yo::- Ya no tenéis que turbaros, quedaos con Dios, y sabed, que al que mi daño ha causado, que es Febo, sabré::- Sabrá daros la muerte, si acaso volvéis a ver a mi dueño. Qué esto cielos soberanos, permitis, sin culpa mía? Cefalo, Febo, aguardaos. Dadme la muerte. . Eso, eso espero Hermana, Oritia? Qué caso te obliga, hermana, a dar voces ? Qué es esto, Febo? Oiga el diablo, y para ver la comedia, qué de gente se ha juntado! Ya otra vez, Febo, os he dicho, que el obrar determinado contra mi, y contra mi honor, mas que fineza es agravio. Volver por vos y por mi, no pensé que era enojaros. Idos, que me sobra a mi valor para castigarlo. Por no ofenderos me voy: ven, Boreas, que mis agravios no es posible que se venguen en esta ocasión. . Pues vamos, que presto te has de vengar. Ya, Febo, quedáis vengado, yo os buscaré. . Yo aseguro, que me halléis por vuestro daño. Pues ya os sigo. . Deteneos: por mas que en celos me abraso, no puedo negar mi amor. Qué pretendéis? . Avisaros, que no me volvais a ver. La prevención es en vano, no os veré mas en mi vida. No ós vais? qué os está aguardando la Aurora. . No es eso, Procris, que el irme yo es con cuidado, porque otra vez vuelva Febo. Idos, mirad que es agravio a la fineza de Aurora. Ya os obedezco. . Ha, villano, que así me deje ofendida! Qué así me deje agraviado! No os vais? Ya me voy, señora. Suframos, Amor, suframos. Poneinos, Amor, ponemos. Pues mi amoti. . Pues mi cuidado es para Procris injusto. Es para Cefalo ingrato. El mas desgraciado amor. El amor mas desgraciado. Ven Oritia, que contigo daré a mis penas descanso. Ven, Moscon, que mis desdichas contra mi se han declarado. Vano e salió mi intento. ya que no se remedie, Mi enredo me salió vano. tuavicese el veneno. Llore, y cante mis penas, Luna? . Moscon? y Cisne mi tormento, Va de celos, cuando mis penas lloro, como hicieron nuestros amos: cante, porque ya muoro. , me aborrecos? . Si. Lloro, que en las prisionos Ha, traidora! . Ha, menteeato! en que el amor me ha puesto, Que tanto me quieros? . Nada. primero ha de acabarse Ha mudable! ha fiero! ha felso! la vida, que el tormento: Ha desvergonzada! ha tuerta! mas para publicarlas, no va bueno? . No va malo: al son siempre tremendo:- vaya con mayor aprieto. De la cadena duro Prosigamos. . Prosigamos. cante mi amor los yerros. En fin, no mo quieres? . No. voces, Nadie atiende mis Pues ves, no se me da un cuarto. puas sus tristes acentos Pues idos, Moscon, corriendo. empiezan armonia, Digo, que me iré volando. y fenecen lamentos. Que se vaya! sc. Que me deje! tristas Mus. Solo acompañon Qué esto sufro! . Qué esto paso! al doloroso acento En fin, te vas? . Poco a poco. Y como te vas? . Andando. de lo alto de mis penas los bajos del silencio. JORNADA TERCERA. Solo acompañen tristes Qué me queréis, cuidados Qué me seguis, desvelos? Por qué os ponéis osados Nadie escuche mis penas, de parte del tormento? solo en tanto tormento, Si queréis darme muerto, porque doble las quejas no me sigais violentos, las repiten sus ecos. que sobran los rigores Ms. Lleve el compas mi llanto, donde quedan mis celos. y al pesado instrumento Quien pudiera apartarse de la cadena dura aun de mis pensamientos: cante mi amor sus yerros. pero ha de ser ocioso, Lleve el compas, ec. sino huyo de mi meamo. Estas lagrimas tristes Si hay otros infelices, silabas son, que aun tiempo que me acompañon quiero, los ojos las pronuncian, que servirá de alivio, como las dicta el pecho. ya que no de remedio. Por suavizar mis penas, Y así en las graves quejas, en tristes voces quiero que lamenta mi pecho::- llorar mis desventuras, Solo acompaña triste cantar mis sentimientos. al doloroso acento. El instrumento sea Haga música triste, al dolor que padezco; el dolor que padezco, y así a los ecos tristes, y profanen mis voces y a los roncos acentos:i- el diafano elemento. Lleve el compas mi llanto, Y tu, dulce enemiga, y al pesado instrumonto huye, porque no quiero, en tiranas armonias que te hagan compasiva vaya mi mal emvuelto, mis ultimos lamentos. ge eae ̱ a ̱o̱̱.B Y? M o Mis doloridas voces no lastimen tu pecho, que aun no quiero deberte, que sepas que me quejo, que en la triste armonia solo me irán siguiendo::- E u. De lo alto de mis penas los bajos del silencio. Soló de amor me escuchen los firmes prisioneros, si alegres por aviso, si tristes por consuelo. Quien podrá ser testigo de mi dolor inmenso, si apenas sabe el alma todo lo que padezco? Si digo a Amor mi pena, no hallo en Amor remedió, pues en lugar de alivios busca nuevos incendios. Si a Cefalo le digo suaa a todo el dolor que siento, es valerme en mi pena de mi enemigo mesmo. o 2 Pues nadie me acompañeen tan confuso empeño;pero para que tengan a en mi mal escarmiento::- Solo de Amor me es cuchen los firmes prisioneros. Oigan mis tiernas voces, Amor, todos aquellos. que sienten tus pasiones en tu tirano imperio, si son correspondidos, porque tomen ejemplo del que fue venturoso, solo para no serlo. Si son aborrecidos, porque tengan consuelo, teniendo compañía en su mismo toruento. Si fuerén venturosos, e: es por darme mas anhelo; si infelices por pena,si selices por serlo::: Si alegres por alivio, si tristes por consuelo. Vivia yo en mis glorias, si es vida la de un sueño, que fuo gonar dórmido, qe, a, i. qesa e. a é- para llorar despierto. Ya de Amor desconfio, y ningún bien espero, pues hiriendo con vista, solo el remedio es ciego: Aunque en su tiranía ̱ e solo un alivio tengo, y es sola su mudanza; pues si es mudable, puedo esperar las venturas, porque de ellas carezco. Tan instable es (ay triste!) que me trocó en anhelos tapras: la dicha que tenia, cuando con mas sósiego:: Vivia yo en mis glorias, si es vida la de un sueño. Bien, Amor, te has vengado de mis vanos deseos, pues llegan tis rigore, adl aedonde mis pensamientos. iamPara hacer un dichoso, desgraciado me has hecho, pues a mi me quitaste lo que le diste a Febo.El gozar tus venturas i no ha sido mas que un sueño,soñados son tus bienes, tus males verdaderos. Y así, no he de quejarmo de ti, porque ya veo een las selicidades,la e que estaba poseyendo::- Que fue gozar dormido, para llorár despierto. Pero quien sigue mis voces? Quien repite mis lamentos? Procris es (cielos, qué miro!) Cefalo es (cielos, qué veo Asustadó el corazón, apenas cabe en el pecho! Perturbada toda el alina está fuera de su centro! Esta vez pretendo hablarla. Hablarle esta vez pretendo, Pero mejor es no verla. Pero mejor es perderlo. Pero no, huyamos del lance. Pero no, huyamos del riosgo. Busco lo mismo que huyo. Huyo lo mismo que quieró.. Agustin Mas venza mi amor mi agravio. Venza mi agravio mi incendio. Llego atrevido y amante. Amante y turbada llego. Procris? Cefalo? dudosa entre el amor y el recelo está el alma. . Qué cobarde entre el cariño y el miedo está mi amor, combatido de dos contrarios afeetos! Ya, Cefalo, que ha podido mas que mi ofensa mi fuego, Y mas mi amor que mi agravio, para averiguar desvelos, para acortar de cuidados. pido, que me estés atento. Desde aquesta infausta noche, cuyos horróres sirvieron de laberinto a tus dudas, de luto a mis pensamientos. Desde aquella noche triste, que vistió en mi daño el cielo ne- ̱ra de mas desdichas, que sombras, de mas dudas, que luceros. Desde aquella noche, pues, a un mismo tiempo me veo, sin culpa para el castigo, culpada para el tormento: miro ociosos tus rigores, siento amante tus desprecios, y sobre todo manchado mi honor contus falsos celos: falsos, por no tener culpa, y por los indicios, ciertos. Solo tu, Cefalo ingrato, tuviste la culpa de ellos; y puos tu yerro fue causa, ten la pena de tus yerros. Bien sabes, que amante siempre correspondi a tus afeetos, hasta que la Aurora (ay triste!) con amorosos anhelos, a ti te trocó el amor. y a mi me aumentó el afecto que siempre la envidia tiene un incentivo secreto, que hace crecer el amor al paso del sentimiento. En fin, quisiste a la Aurora, no es culpa (yo lo confieso) porque acabó, al fin, amor, y empezó agradecimiento. Dirásme, que fue pagarme, viendo que amoroso Febo me solicitó, disculpa que dan los amantes necios, cuando pretenden curar con una ofensa un recelo. Mas sacarte de esta duda ahora, Cefalo, intento, sin que sea en mi fineza, porque nunca puede serlo, el decir ahora por ti, lo que a mi misma me debo. Dirás, que a Febo encontraste tus?, en mi cuarto, no lo niego; mas no has de querer hacer culpa en mi su atrevimiento. Pero en aquesta materia satisfacerte no quiero, cuando sabes que por mi satisfacen mis despegos. Bien sabe, Cefalo, Amor, y también lo sabe el cielo, que mucho mas que cariños, me debe aborrecimientos. Hasta aquí es disculpa mía, y ahora, Cefalo, intento, que sepas, que has procedido mucho mas, que amante, necio, Tu procuraste (ay de mi!) transformado en falso Febo, hacer barbara experiencia de mi honor, y de mi afecto: Confesaste (ay de mi triste!) que me aborrecias (tiemblo solamente en acordarme) mira qué haria en mi pecho executado, si solo de repetirlo me ofendo. Si entonces negué el amarte, quojate tu de ti mesmo, que quien el riesgo procura, justo es, que padezca el riesgo. Si le respondi celosa, bastante disculpa tengo, pues hijos son de mayoros temeridades los celos. El decir, que no te quise, y que solo amaba a Febe, no fue arrojo de mi amor, sino do mi. sentimiento. Diciste, que a Aurora amabas venguéme, yo lo confiso que ho hay amante prudento a la vista de un desprecio. Tlo descubriste, y quede en un laberinto ciego, colerica, con tu engaño, dudosa con mi tormento, temeraria con mi afrenta, compasiva, con mi afecto, ciega, con mi mismo enojo, corrida con mi desprecio, celosa, con el acaso, precipitada, con Febo, angañada, con mi agravio, y cobarde, con tu riesgo. Y en fin, perdida del todo,salí, de mi misma huyendo, dejando mi patria Athenas, desamparando mi reino, sin esperanza de verte, sin solicitar consuelo, que también remedio es no procurar remedio. En estos fragosos bosquos me admitió Diana, siguiendo, eon otras hermosas ninfas, aus virginales precaptos. Dióme aqueste agudo dardo, cuyo inevitable hierro tiene por virtud oculta insalible los aciertos. Nunca es ocioso su impulso, pues arrojando su acero. no hay fiera que de mi brazo no sea despojo sangriento. Mis dolores divertia al exercicio soberbio de la caza, no olvidados del todo mis pensamientos. Hasta que ahora, tirado, han permitido los ciolos, para renovar mis ansins, para aumentar mis anhelos, para acrecentar, mis penas, pera añadir, mas afectos quee te veao malogrando mi quietud, y mis intentos. Solo aquesta ocasión os confieso, hermoso dueño, quo mucho mas quo agraviado, arrepentido me tiento. Bien, que de todas mis culpas al justo perdón merezco, sino por mi por la causa, e. 2 pues fue la culpa quereros. Que yo os adoro, señora, no lo ignorais, pues aun tiempo cuanto calláron mis voces os lo dirán mis extrentos. Que importa que no me falto de tu amor conocimiento, si aunque pretendes ser mío, has de ser por fuerza ajeno?. De quien soy yo? De la Aurora. Solamente he sido vuestro. Quien lo asegura? . Mi fo. Quien lo afianza? . Mi afecto. Y la Aurora? . No hay Aurora, cuando tengo todo un cielo. Y tus recelos? . Seguro está mi amor de recelos, a que con tanto bien, no hay amaa desdicha que pueda serlo. san . Pues en se de que han cesado ne Eiao, v. tan repetidos anhelos, por señas de nuestro amor, srva este dardo de premio a tu fineza. . Ya amante, con favores tan supremos a no temo desdicha alguna, avinque el ser dichoro temo. Ninfas, que de este valle tenéis amores, si buscáis, de engaños, seguid a Procris. impido, Quien miestras glorias con tan sonoros acentos ase ages?. Las ninfas son, que pretenden dar con mis males ejemplo, como ignoran mis venturas. también ahora pudieron, pues que no ignoran tu amor, publicer, mi rendimiento. Aborreced los liombres, porque son falsos, y de un correspondido se hace un ingrato. Qué bien se ve Procris bella, que mi fineza no vieron, y creyeson mi mudanza! Astin Seguir sus voces pretendo, para decirles mis dichas. Hasta ver tus ojos bellos qe per vivirá sin luz el alma. No quiera el cielo severo malograr nuestras venturas. cielo.. No hará que es piados cuando Cefalo amantemas, se mostraba, en su fineza tuvo dos mil mudanzas.te Miente la voz, si engañosa mudable acusá mi pecho, pues siempre he adorado firme, aun a pesar del tormento. Falso ha sido, aun teniendo dos aficiones,pues que quiso a la Aurora, e han i. y ofendió a Procris. Falsa sirena, es engaño, que yo solo a Procris quiero, solo idolatro sus luces, e Rhora sales con eso?. Digo, que idolatro a Procris ann ̱. y que sus luces venero, y que ya dejé a la Aurora, no por falsa. . Si por cierto. Moscon, adonde has estado? é. Ando triste, porque tengo un empeño de importancia. Pnes qué es lo que tienes necio? Un pleyto eon el Eñano; pero será chico pleyto. No sobes como de amor llagué ya al último extremo Pues qué, te quieres morir? Antes nueva vida tengo, porque ya vivo dichoso, y de Procris satisfecho. Y yo muy harto de Luna. Ya ningún acaso temo. desgraciado en mi ventura. Mos. Señor, nunca digas eso, habiendo Aurora en el mundo. Con Procris nada recelo. Pues bien hay que recelar. Vénlo ustedes? dicho y hechoo. Mudable, tirano, ingrato, falso, instable, lisonjero:: Parece que le conoce. No vengo ahora, no vengo, a pedir satisfacciones, porque tu rebelde pecho todo es falsedad, y todo es engaño; solo intento que sepas, que mi venganza igual será con tus yerros: porque ya que no han podido nada contigo mis ruegos, puede ser, que en el castigo encuentres el escarmiento. Querer que no ames a Procris, por imposiblo lo dejo, que es ya la herida incurable, pues no bastaron los celos a sanarla, que un agravio os el último remedio. Pero porque experimentos el volcán, que arde en mi pecho, hoy probarás mis r goros, porque será vano intento. lo que pueda la violencia, encomendarselo al tiempo. Tu verás que dardó mismo, que fue insfrumento severo de mi agravio, en mi venganza; también será el instrumento. Procris pagara atrevida tu falsedad, y mis celos, y entonces verás, ingrato. lo que pueden los desprecios, porque solo con rigores aguardo arrepentimientos. Esta mujer es el diablo, porque yo siempre la veo, que viene y dice, y al punto se va, diciendo y haciendo. Confuso, Moscon, estoy; qué con este dardo puedo malograr todas mis dichas? Si señor, y yo lo temo, porque es muy agudo el dardo, y puede hacer un enredo. Amor remedia mis penas, o quitame el pensamiento. Ya se fue, ahora mi brío se ha de vengar inhumano de mi enojo: sal, Enano, que al campo to desafío, Mos con, para qué das gritos, cuando te salgo a buscar? Noy te tengo de matar; por vida de los chiquitos. Mi valor nada recela, porque soy hombre tan fiero, que he dado muerte a un carnero con solo un cabo de vela. Esa conmigo ya es vieja, 2a y creerla yo es en vano, carnero muerto de Enano, no es carnero, sino oveja. En mis bríos enemigos mi valor te mostraré,y de que yo le maté hay en casa mil testigos. Y esa muerte sin cautela, con esfuerzo singular, donde sucedió? . En el mar. Allá se mata con velas. Sacad, Moscon, la cuchilla, que hombre soy, porque os asombre. El Enano se hace hombre, como tiene la espadilla. Hoy te mataré a estocadas. a; Hoy morirás con desprecio.. Oyes, no me des tan recio, (e; que esas son burlas pesadas.y Mas es Luna, una por una. La mitad, que de ella adoro te daré. o. Pues soy yo moro, para andar con media Luna? Pues que solo está en mi mano, que cese vuestro rigor, por escoger lo peor, digo que escojo al Enano. Su pendencia está acabada, pues ya no hay que disputar, y es menester dar lugar para acabar la jornada. En fin, yo soy el querido, qué te parece, Moscon? Qué te quiero, y con razón, Vivé Dios que estoy corrido! de rabia el alma se abrasa! Yo te daré en tu desvelo un consuel o. . Qué consuelo? Que todo se queda en casa No aguardéis a que la fiera segunda vez sé remonte, Al cvállo. 2̱. Al arroyo. . Al monte 1. Hácia el bosque. 2̱. A la ribera. ga so y2 iado. Aun mas que mi fatiga aumenta mi cansancio y mi desvolo: esta pena enemiga, este afán, este ardor, esto recelo, en que mi mal, en que mi fin aguardo temiendo la influencia de este dardo. Que instrumento severo. haya de ser mi enemiga suerto: primero, Amor, primero, que la axperiencia, llegará mi muorto, que en mi dulce prisión apetecida, antes que Procris faltará mi vida.Si Aurora por mi daño, viendo ya malogrados sus favores, quiso con un engaño acrecentar mi pená y mis temores, no es mucho que se vengue arrobatada si es Aurora mujer, y desdeñada. Cielos siempre piadosos, quitad mi vida, o dadme sufrimiento, que en males tan penosos, mas me aflige la duda, que el tormento, y en un pecho que amante se ha postrado, es mayor el tormento imaginado. sall? Arroja, joven, el dardo, a o . mira, que con él pretendequitar la Aurora tu vida, y que te ha de dar la muerte. No le arrojos, pues en él el amor jurado tienes con Procris, si lo desechas,echas a perder tu suerte. Amor siempre inhumano, qué dudas, qué tormentos, qué rigores introduces tirano en un pecho rendido a tus ardoras? peal mira, que en mi pasión enternecida mas siento la amenaga, que la herida. Pero si el instrumento solo el dardo ha de ser de mi cuidado, cese ya mi lamento, sea despojo inútil de este prado, porque no me acobarden sus rigores, ni nuevo afán infundan mis temores. Qué haces, joven desdichado, por qué atrevido pretendes, por dar crédito a una duda, ar Aurora, ven, y al cansado aer contra un amor aleve? e:afligido amante pecho, gereibo ya que bianda no se apagues, Huye, joven, la desdicha, is a mitiga el ardiente incendio. que hoy el Aurora previene, Po Qué escucho, cielos, qué escucho! no quieras ser agrésor aseen dulces halagos tiernos :de tu agravio, y de tu muerte. e es otra ninfa quien goza En señal amorosaabtenciesus dichosos pensamientos. ̱. 2P de que ya cesarian, mis desyelos, las oAveriguese mi deño, Saba me dio Procris hermosag. disimulando mi fuego; , la, am este dardo enemigo: que hare, cielos ea, mas ay, Amor, y qué mal si en tan dudoso, en tan confuso engaño, que disimulan los celos! lo menos de mis penas es mi daño?. Ven, pues, (o niufa gentil)̱ Mira, que si el dardo buszas, introduce en mi tormento a Procris hermosa pierdes esii̱̱. enaU descanso, si un desdichado A . do eg é puede alguna vez tenerlo. Mira, que en dejar el dardo, y2a e : a su e jurada ofendes. oqa a Lleyado de mis agravios, En dos contráriedades,io̱̱ beas E buscando a Cefalo vengo, anima, me ofende mas lo mismo que mesaos , por ver si puede acabar a, pues siempre adversidades,e. con su vida mi tormento. en una y otra voz gempre me intima ea davo Ven pues, Aurora, ven, o permita él dolor, anfausta suerte, pues, de aquestos prados aliento, que cesen tantas, dudas, con mi mierte! 2o o usebiadea tae vida del vilgo de flores, Suspendasé el cuidado, gesa a ce sqae a que en el matizado seno y demosle descanso a la fatiga, i: Ei meatas e, de Flora, al ásiento tuyo que al influjo del hado céCana eoa ea sas tae e aromas vierten Sabéos, esta pasión se dejara enemiga;ataapara coronar de triunfos quejese, Amor, mi pena ya importuna, a . la blanda mansión del viento. aun mas que álpeñsamiento a la fortuna. De otra ninfa los cuidados -perturban su amante pecho, Ven, Aurorá, ven suave, sin duda no es suya Procris, y con tu leve, con tu blando aliento quiero escuchar sus lamentos. descanse el dolor grave. De pena el álma se abrasa: de mi continuo afán, de mi tormento, qué esto permitan los cielos! alivia mi dólor, mi mal miriga, Tu, que tantas veces diste fatiga. cese, cese a tu aliento mi i a a mis cansados anhelos Infundele amorosa dulce quietud, sueño blando, algún descanso a mi rebelde pecho, sienta tus halagos tiernos y al corazón piadosa, esta vez mi pena grave. que ya adviertes en lagrimas deshecho, :aia favores, con manso aliento goce tus Ya el corazón en el pecho le.des ardores. muriendo está de dolor. en leve soplo apague mis Ven Aurora, y, mi cuidado Que ya se ha trocado pienso i ̱ pi ciego, aliviese esta vez en mi amor mi ventura. . No es posible, y a quietud entregado, que de esta vez el silencio alumbre mucho mas que abrase el fuego: no rompa los duros lazos, pero la luz ociosa es en mi daño que el amor me tiene puestos; ageea pues que con ella veo el desengañb. porque a leyes tan injustas no obedece el sufrimiento. A la voz amorosa, de Cefaó me Teva mi cuidado, Hacia esta parte del bosque y vengo recelosa, siento ruido: si algún fiero A eees, aunque la fey perpetua me ha, jurado, morador de esta espesura ̱ porque mi amor auménta mis recelos, es acaso que sangriento que hijos son del amor siemore los celos. quiere dar fin a mi vida, viniiqus o ̱̱̱i . é Pos e a des ? desg.hoy será su fin primero, mas grave muerte los celos. que de aqueste duro dardo Derdades, qué de mis ansias ninguno burló el acero, sois testigos, dadme aliento sin que le cueste la vida. para sufrir el dolor,ei Muere, pues. que amante esta vez padézco: pues que muero de ofensor, e aqo válgame el cielo! y ofendido a un mismo tiempo. muerta soy. . O, hado esquivo! Cefalo, mas que rigores, No es la voz, no es el lamento lastimas hoy te prevengo. de Procris? No son las voces de mi dulce, hermoso dueño! y . Qué novedad es aquesta? La voz de Procris escucho. Quien causa tanto lamento? Qué es lo que pretendes, Febo? Quien ahulla tan de veras? Averiguar mis temores. Quien causa dolor tan nuevo? Febo, Cefalo, teneos, No es Procris la que está heiada que ya han quedado vengados Estadme todos atentos: mis agravios y tus celos. Yo fuí el fiero agresor,orgr. ̱, Ya, Cefalo, tus injurias que dio la muerte sangriento las supo vengar el cielo: hoy a Procris, procurando y mis rigores han sido darme la muerte a mi mesmo. Pémayores que tus desprecios. El dardo, que en fe de amanteTu mismo, que fuiste causa me entregó, fue el instrumento a e- de mis mayores tormentos, para apagar tantos rayos, ser: eres causa de tus penas, para empañar tanto cielo:quejate tu de ti meamo. dadme a mi la muerte todos. Mira, pues, tu amada Procris. De tan extraño suces , saeraqp enoon e ha sido Aurora la causa, tasae y i ̱r Oritia, en tu selltimiento, Qué miro! . Qué es lo que veo! cuando la causa es tan justa, qué esto permitan los Dioses! son ociosos los consuelos, 1è̄ a Cefalo ingrato, no siento tuyo soy. . En tanta pena, solo puede ser remedio la muerte, que es de tu mano: solo (ay de mi)) te ruego, el saber que he de ser tuya. ̱. Cefalo, los dos podemos que Aurora no goce aleye solo lamentap, desdichas. lo que yo infelice pierdo.aé Luna, pues aquesto es Mayores son mis desdichas hecho, trata de quererme mucho, Sabed, engañado dueño, y toma en Prociis ejemplo. que mis quejas amoresas oeaas Anda, que es fabula todo, fueron todas sin sujeto: e, y solamente por eso, al viento soló invocaba, vino a parar en tragedia, para que de los anhelos Peor fuera casamiento: de la causa (ay infelice!) y así el Poeta ha quel ido quietase mi ardiente pecho. elegir del mal el menos. Pues ya que Amor satis fecho Y el amor mas desgraciado me usurpa el último aliento, tenga perdón de sus yerros. muero con gusto, porque eran y licencia. Barcelona: Por Francisco Suriá y Burgada, Imperor. ̱̱o