Texto digital de El casamentero
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- Atribución tradicional
- Desconocido
- Atribución estilometría
- Gaspar de Ávila Segura
- Género
- Comedia
- Procedencia
- El texto ha sido preparado por Germán Vega.
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El casamentero. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/casamentero-el.

EL CASAMENTERO
JORNADA PRIMERA
Dejadme que en el castigo escarmentará un criado siempre opuesto en mi cuidado a parecer mi enemigo yo te mataré traidor con tu riesgo llega a dar que solo puede matar y salir horro un doctor déjale ahora por mí que después tiempo ha de haber mejor es si ha de volver al tema acabarle aquí que si la causa reparte no es tanta la que le he dado que pueda tener su enfado primera y segunda parte qué ha hecho decid su culpa veré si es justo el castigo tal es que jamás conmigo tendrá este traidor disculpa que siguiese una mujer le mandé y hala perdido miren que pleito seguido que le importaba el comer y eso sentís era un cielo reducido en forma humana a una deidad soberana asombro y pasmo del suelo pues señor deidad o no soy podenco de hermosuras que tengo de ver a oscuras donde esa mujer se entró a la oración ya tocada quién habrá que siga y vea a mujer que culebrea como águila deslizada el seguirla me dijiste que confiarse de ti Pues señor ya la seguí y en qué calle la perdiste di bárbaro animal la que es la calle famosa limpia empedrada y curiosa la calle del Arenal parece que un remolino me la quitó de los ojos solo para darme enojos te volviste del camino que alguna casa la encierra y no pudo esta señora ser una gran pecadora y tragársela la tierra y queréis que sufra yo a un pícaro que burlando se está cuando estoy rabiando la mujer que se perdió no era mía qué os parece si es gracioso natural enfermo en un hospital gracejará Qué merece quién da su pan a un bergante según es el pan de poco que me volviese yo lo loco y que sirva de montante don Alonso de Medrano te llaman todos y yo Alonso medra no quien le sirve escaso llano desechaste este vestido y como es invierno ya estoy como aquel que está con cisión que le ha venido porque es tan sencillo y tierno que fuera Dios me es testigo aún de poquísimo abrigo para puesto en el infierno o la mujer me has de dar o ver para qué has nacido Para servirte que ha sido nacer para no medrar mañana que es fiesta ha de ir a misa y podrás hacer diligencia para ver si la puedes descubrir que como tú diligente Lo procures la hallarás sí porque en Madrid no hay más que una iglesia solamente en la calle la perdiste del Arenal señor pues búscala alrededor de ese barrio bien dijiste pero no cosa que importe de ti quisiera entender lo contrario por saber porque hay mujer en la corte que con nieve y torbellinos del invierno cada día viviendo en la Morería va a misa a los Capuchinos mal tu argumento acomodas no hay regla sin excepción Aquí no que inclinación de andariegas tienen todas diera por volver a ver esta mujer mil escudos pues yo les diera mil nudos si la hallara hará perder la paciencia a un santo estoy con los amantes muy mal ah calle del Arenal Dios te lo perdone si hoy ración en casa te dan darán lo que no me han dado en un mes que se ha pasado En decir que la darán calla Gonzalo J si haré ahora que he descansado qué tanto os ha enamorado aquella mujer no sé que pueda humana belleza imprimir tan fácilmente en un corazón valiente tan flaca naturaleza no suele un rayo pasar y con el aire encendido dejando desposeído un espíritu abrasar pues así me sucedió el rayo de su hermosura por mi voluntad segura paso ardiente y me abrasó en dos ojos parecía que se formaba una esfera emulación verdadera de la clara luz del día era de su cuerpo airoso el más leve movimiento el alma de un pensamiento disculpado y animoso y es tan grande tu valor que infunde en lo que conquista con un átomo de vista una eternidad de amor qué diréis si os vuestro Yo mujer que os hace olvidar la hermosura singular De esa que el alma os rindió esta sí que diréis vos que parece rayo ardiente si no admiración valiente de los pinceles de Dios porque con tanta destreza le dio perfección igual que la hizo original para copias de belleza trocar con otro pudiera el alma con que nací antes que se olvide en mí aquella impresión primera con discursos racionales me pretendo disuadir y al quererme divertir tropiezo con las señales de aquella estampa que halló hospedaje verdadero en mis ojos saber quiero dónde la vistes entró en aquella guantería pasada del hospital de la corte y liberal con airosa gallardía unos guantes se calzó y mientras yo me quedé a saber quién era fue este necio y la perdió pues mañana es lindo día para volverla a encontrar si vos la sabéis buscar porque desdicha sería que entrando Su Majestad con palio deje de ver mujer de buen parecer la fiesta decís verdad desde Palacio hasta el prado cuidadosos andaremos y quizá la encontraremos nunca ha sido en mi cuidado vuestra voluntad escasa no en vano cuando llegué de Sevilla me apeé por huésped en vuestra casa Si la descubres te doy veinte escudos veinte qué veinte escudos te daré veinte mil Fúcares soy de contado de contado eso es lo que hay que estimar que el prometer y no dar anda ahora muy usado en gente de Argentia etcétera de eso huye en la etcétera se incluye cuanto yo decir podría mal o bien al fin nacieron para valernos Señor plazos de mal pagador parece pues nunca dieron si no es mal y tarde y nunca y el que espera de ellos algo no hay sino morir de Hidalgo y poblar una espelunca de mi señora doña Ana está aquí un paje decí que nunca espere de mí licencia tráele a mi hermana algún recado señor solo a ti te quiere hablar esta es quien puede matar de amores al mismo amor qué hay señor Luis traerte un papel dichoso amante sea el porte este diamante tómole por no ofenderte cierto que es hombre de bien con vuestra licencia leo parece que no deseo vuestros gustos yo también el paje es a lo moderno yo aseguro que festeja con su mucho de guedeja y su poquito de tierno qué ración no respondes será el tinelo el callar empiezas a preguntar pero no para saber a mi señora doña Ana Que porque ella logre el día me iré de Madrid sabia respuesta tan cortesana y por eso se atrevió a escribirle confiada vos de Madrid no es jornada que me está mal cómo no tiene un hermano esta dama tan celoso impertinente que aún del sol no la consiente que vea la ardiente llama y no la deja salir ni a mi hermana visitar estando yo en el lugar y eso me envía a decir porque como yo anteayer la convidé a una ventana para que aquí con mi hermana vea la fiesta a entender me ha dado el inconveniente y yo la quiero obligar con irme a casa y dejar sola a mi hermana excelente fineza de voluntad si al hermano no decís La ida no conseguís El intento así es verdad otras veces me ha prestado una escopeta que tiene voy por ella así conviene quedando asegurado dará licencia a su hermana y ella estimando el favor que la hacéis podrá mejor ver la fiesta en la ventana mucho siento el no poder andar mañana con vos si por ir juntos los dos fuera más fácil el ver Lo que tengo de buscar sintiera que me dejéis pero no la conocéis y solo la he de buscar a pedir voy la escopeta yo a rogar a mis desvelos que me dejen yo a los cielos que me liberen de la seta de amantes que andan a oscuras porque vienen a ser pocos los que no parecen locos si escapan de ser figuras no es justo que por dejarme mi padre en tu protección trates con tu condición hermano de atormentarme pedirte licencia yo para ver del rey la entrada no es acción descompasada de mi honor ni el tuyo no pero dime qué dirán los que te vieren doña Ana ver la fiesta con la hermana de un mozo airoso y Galán en su misma casa estoy en reputación tan corta en Madrid que no me importa mirar en ti lo que soy en la corte por mil modos hay el honor puesto en venta mucha ociosidad atenta que compra el saber de todos y el que llega a presumir cuidadoso ha de estorbar que nadie llegue a culpar Lo que él pudiere advertir aun no estando en el lugar don Antonio pareciera menos culpa y no tuviera el pueblo qué murmurar mas dirán no siendo así que tú miras lo que pasa y que él en su mí casa te mira también a ti luego yo buena he de ser por lo que podrán decir culpas puedo yo incurrir en que podamos perder tú el crédito y yo el honor en recato temeroso también puede ser dañoso en la parte del valor y donde no puede haber ninguna culpa es bajeza en que incurre la nobleza en pensar que puede ser no digo yo que de ti no me puedo confiar pero quién puede estorbar Lo que han de pensar de mí don Antonio de Arellano te quiere hablar vete dentro celando está en tu centro vigilantísimo hermano Guárdeos el cielo él os dé don Antonio larga vida a qué es la buena venida tan tarde como yo se que en La Merced que me hacéis puedo vivir confiado siempre Don Juan os enfado y así vengo a que me deis vuestra escopeta prestada que voy mañana a tirar la que salíais llevar le di al marqués de velada pero otra os daré mejor sácame aquella escopeta de la funda de vaqueta en uno y otro favor siempre os extremáis conmigo en cosas de mayor peso os mostraré que profeso el ser verdadero amigo mas cómo decid mañana cuando el rey entra a tomar posesión vais a tirar está mi lealtad tan llana en su grandeza y poder que cuando rey no naciera como a rey le obedeciera y no importa no le ver salía en Inglaterra una fiesta el sacramento con mucho acompañamiento y a un español en tu tierra dijo un inglés no le he visto salir tan acompañado y el español enojado le respondió Jesucristo tiene allá muchos amigos y poco le importaría el salir sin compañía donde no tiene enemigos y así donde todos son en que el rey goce y posea no importa que nadie vea que toma la posesión lindamente habéis dorado la culpa de ir a cazar cuando entra el rey a mostrar que es rey siempre lo ha mostrado llevadla seguramente que es alemán el cañón y la llave de Simón no traéis ningún criado con vos no que yo imagino que me perdió en el camino llévala tú sobornado de un diamante que no haré que queréis más que os dé Dios salud y él vaya con vos hase ido ya se fue qué quería una escopeta para irse a caza mañana luego tendremos ventana notablemente te inquieta cualquiera ocasión festiva en esta vida don Juan unos vienen y otros van cuando mi edad se aperciba a mayores desengaños podrá llorar lo que no ignora mi juventud pero ahora déjame lograr mis años ya don Antonio se va a y tendrá queja su hermana si no acepto la ventana que con voluntad me da ahora bien yo quiero darte licencia pues ya mi amigo va a casa pero contigo quiero ir y acompañarte en la parte que estuvieras So pena de que no irás cierto que parecerás muy bien entre dos mujeres tú dices que un testimonio del pueblo sea de excusar y no quieres tantear la parte de Don Antonio por quien mira y por quien pasa de donde puedo inferir que en eso quieres decir justicia y no por mi casa quiero a doña Juana bien por sus partes y querría Darle de este amor un día claros indicios también tres meses ha que conmigo traigo este amante cuidado y no me he determinado hasta agora que contigo he querido declararme qué buen gusto que tuviera doña Juana si dijera que te ausentes para hablarme Que si iguales han de estar las leyes de nuestro honor también eres cazador y puedes irte a tirar viniendo ella a visitarte te dejara yo y me fuera también pienso que tuviera escopeta que prestarte su hermano ah don Juan celoso naciste naturalmente y un hombre ha de ser prudente aunque viva cuidadoso para cuando seas casado toma un consejo de mí nunca des muestras en ti de que vives con cuidado porque viene a ser disculpa en la mujer para errar el saber que llegó a estar imaginada su culpa tu consejo tomaré a su tiempo y de él me encargo pero lleva tú a tu cargo mi amor vamos que si haré lo mismo que te he contado me ha dicho Gonzalo a mí qué dices estás en ti veinte escudos le ha mandado si la vuelve a descubrir habiendo querido darle con una daga y matarle cuando le vino a decir que se le había perdido pues qué le queda que hacer para si aquella mujer le hubiera un año querido si con sola la vislumbre de aquella hermosura el vuelo pudo engendrar su desvelo tan rabiosa pesadumbre buena pólvora tenía quien hizo el tiro tan presto que era dice muy honesto el mirar pero que hacía con dos Ojuelos dormidos tiranizando el sosiego conquistas de sangre y fuego en potencias y sentidos y no admiro en este ardor sus repentinos enojos que en el cielo de unos ojos hay relámpagos de amor Qué dejó que sentir la que aún para enamorar no se pudo aposentar en un fácil discurrir quizá por desocupado el pecho le dio acogida sin consultar con su vida la voluntad y el cuidado y qué sabes tú Leonor si a mí me le da señora ni soy de esa causa ahora juez ni denunciador pero si su amor deseas según él las muestras da mucho de huésped tendrá pero muy poco de Eneas préciase de su lealtad y que no querrás es muy llano darle disgusto a tu hermano ni romper con su amistad y estuviérale Leonor muy mal casarse conmigo cómo casarse contigo pues señora tu honor tu Hacienda y tu autoridad para menos que empleado en un título estirado de los de más calidad ha llegado a conocer que te inclinas deseando Harto le he dicho mirando mas no me quiere entender y cuando miro y no atiende más se aumentan mis enojos que la lengua de los ojos solo quien ama la entiende en hallando esta mujer que su criado perdió pierdo la esperanza yo de lo que es posible ser y si la van a buscar cuidadosos en la gente de la fiesta justamente temo que le han de encontrar y les quisiera poner algún estorbo no más en la mitad bien podrás como di que has menester que hoy señora se esté aquí porque hay visita Gonzalo y de cuatro ojos no es malo quitar los dos es así ya salen y ya prevengo el remedio que me has dado adónde con tal cuidado señor don Alonso tengo mucho señora que ver mejor diréis que buscar a Sevilla he de enviar relación y el querer ser muy verdadero me obliga a que salga tan temprano con licencia de mi hermano he convidado a una amiga a una ventana y quisiera que no se fuera Gonzalo mis veinte del pico malo peor que en la faldriquera quedarte puedes por vida qué dices no digo nada ah promesa despintada tan cerca de prometida quién habrá que sufrir pueda que el día mejor de un rey sea yo espada sin ley que al primer golpe se queda Yo también me quedaré si no va a estar Gonzalo fuera favor y regalo mas no lo consentiré que demás de no ser justo estorbaros no es razón faltar a la relación por hacerme a mí ese gusto para serviros nací mil años os guarde el cielo ternísimo amante al vuelo algo le han dicho ay de mí de dónde eres del infierno preguntas de ociosidad tenemos de la ciudad de Roma y nací un invierno entre la escarcha de un prado que mi madre iba a lavar y me dejó deslizar buen nacimiento escarchado y a lo menos no dirán aunque es el origen fresco que no tengo parentesco con las telas de Milán ayúdale a componer una ventana a Leonor no fuera mucho mejor mandarme a descomponer Cuando se me han despintado los veinte escudos qué dices que aún de las de mis narices no suelo tener cuidado tienes algo que buscar en la calle que te veo algo inquieto en un paseo de veinte mil al millar una esperanza fundada y así del quedarme al ir me va señora a decir lo que va de veinte a nada yo sé también prometer y cumplir cumplir y todo pues con eso me acomodo a servir y obedecer vamos buena pieza a fuego en siendo Lerdo en pedir el que trata de servir hospital me fecit luego Jesús qué buen Escudero a la grandeza del día debo esta aventura mía yo ese favor y así quiero deberle a Su Majestad el que el cielo me da en vos y mil años os guarde Dios qué notable honestidad y qué discreta hermosura cuál es para mujer propia en nada se muestra impropia su extremada compostura buena cabeza compuesta cómo deprisa y de espacio pudiera ser un palacio admiración de la fiesta siempre las bien entendidas saben bien lisonjear a lo menos estimar en mucho las bien prendidas porque siempre cuando os veo lucir tanto entre las dos pienso que sale de vos Alicionado el deseo vamos que tengo que hablaros muy de espacio en la ventana Sea en mi negocio hermana qué dice don Juan que estamos muy de espacio y que el rey pasa y pase muy e buena hora que yo en palio gozo ahora los favores de esta casa parabienes me doy de tener en ella un sol un cielo una estrella ay veinte escudos qué tienes Jesús mil veces que has visto como qué he visto Leonor un cielo consolador veinte estrellas de Calixto cuatrocientos en vellón y docientos y sesenta en plata parece cuenta entre sueños qué alegrón tiene esta casa azotea para qué soy desgraciado y se irá por el tejado sin que mi amo la vea qué dices estás en ti o cerca de enloquecer cerca o lejos la mujer es ella que yo perdí y ya no es mi dicha poca que mi amo la ha corrido como a liebre y ha venido a metérseme en la boca luego doña Ana es aquella que tanto le enamoró llámase doña Ana o no por Jesucristo que es ella medias sombrero pretina dos camisas tres valonas diez tocas a diez fregonas y un libro de la doctrina mira si te has engañado Gonzalo en decir que ha sido doña Ana la que has perdido en mi vida he tanteado rostro de mujer perfeta que se me pueda esconder como yo la llegue a ver a dos tiros de escopeta vive Dios que la he de asir ya que la he vuelto a cobrar y que no se ha de escapar o en la demanda morir
JORNADA SEGUNDA
Yo pienso que con razón cuando y cielo no le hubiera hecho rey lo mereciera por justísima elección bien con su valor concuerda su desenfado ay de mí qué haces llévola así para que no se me pierda suéltale el manto atrevido qué es suéltale bueno está en su casa he de estar ya y tengo de estar asido que me mata que me ha muerto ah don Juan hermano hermano muere atrevido villano ay la cabeza me ha abierto mi hermano también llegó y con la escopeta ya anda entre ellos que valdrá por dos imagino yo da voces y di que viene la justicia mal conoces hombres riñendo las voces de la trompeta que tiene determinada el juicio no los hará detener que hay muchos que en no querer detenerse tienen vicio al que no se detuviera le he de meter en el pecho dos balas muy mal provecho le harán al que las comiere caballero que os importa esto a vos es mi criado y haberme desportillado la de Joanes de la Horta asombro de la morisma después que me desgarró un tajo que voleó todo el desván de la crisma pues señor don Juan qué es esto qué sé yo quién os ha dado ocasión este criado atrevido y descompuesto mirad qué hiciérades vos si a vuestra hermana la asiera del manto y no se quisiera desasir válgame Dios esta es la mujer que viste disimula quién podrá rota la cabeza ya veinte escudos prometiste y por imitarte yo con escudo te obligué pues mi cabeza lo fue del golpe que recibió Gonzalo es entretenido y Alonso es también mi huésped está muy bien y si lo hubiera sabido yo respetará la culpa De sus manos atrevidas pues para mí las heridas que dadas tienen disculpa y ofenden sin intención jamás me causaron pena eso es en cabeza ajena mas no en propia trasquilón vete a curar dicho así a un disciplinante fuera caridad y no tuviera ninguna queja de ti pero haberle dado Dios a un cristiano una cabeza solamente en una pieza y repartírsela en dos si no es que haces donaire tu facilidad pretende que esta sea herida duende y que se quede en el aire veinte escudos prometí y son treinta los que doy ahora sí a curarme voy Que curas también de mí mira si puede salir doña Ana tantos han sido los coches que han acudido que no sé si han de desasir en dos horas esperemos pues en buena casa estamos a lo menos deseamos serviros como debemos en ella Doña Ana y yo conocemos la amistad que en tan hidalga lealtad tantas veces nos honró mira Leonor la atención con que don Alonso mira a doña Ana no es mentira embeleco ni invención Lo que Gonzalo ha contado la dama que se perdió es doña Ana y que la halló tan cerca de mí cuidado disimular me conviene por mi hermano y por don Juan que entre un hermano un galán y una celosa no tiene buen pleito este caballero y aunque pudiera impedir la culpa la he de encubrir por lo mucho que le quiero Pues aquí quiere esperar don Juan hasta que se halle tan despejada la calle que no puedan estorbar los coches por vida mía que me contéis la grandeza del rey y la gentileza con que se ha dado este día el aplauso de Madrid si en palio rey aclamado príncipe hasta aquí jurado sí diré escuchad decid después que como sabéis mostró Filipo el tercero ser mortal de Dios imagen ya reinando ya muriendo y después que por su muerte en San Jerónimo hicieron con Lucientes promontorios esfera segunda el suelo tras del soplo occidental del más católico aliento de la fe más encendida y del más ardiente celo constituyó en Nueva Luz al cuarto Filipo el cielo dando a las glorias del vivo La posteridad del muerto besole Madrid la mano tan aclamado del pueblo que en los deseos de todos era el mundo un solo imperio esperole con el palio tan galán su regimiento que en abriles de Milán puso Arabia un sol desecho en rayos de oro luciente iluminaba reflejos con escarchados florones crespa emulación de Febo y aunque pudiera decir en este acompañamiento el lugar de muchos grandes títulos y caballeros tan en las acciones vivas de rey se declaró el ingenio que no los pudo asistir curioso mi entendimiento y así perdónenme todos que fuera ignorante acuerdo describir poco en lo más por decir mucho en lo menos en un caballo alazán tan observante al respeto de la acción que se levantaba a competencias del dueño entró tan majestuoso que por los ojos del pueblo iba consultando asombros y examinando deseos en cada pie y cada mano daba un carácter al suelo en que el bruto desmentía con lo grave lo soberbio tanto que pienso que hizo los alacranes del freno con letras de blanca espuma las minas de bronce eterno y Filipo Dios le guarde rey en sus movimientos que anhelaba a nuevos mundos con un natural desprecio tanto que el sol entre nubes quiso esconderse diciendo que demos luz no es posible dos soles a un hemisferio alumbra sol de la tierra mientras yo ardiente paseo los climas que te conduce la inmortalidad del tiempo hasta los polos presumo que juzgaron si le vieron que era su distancia breve y sus términos estrechos llovió el cielo enternecido lágrimas pienso que fueron de ver un valor tan grande para un mundo tan pequeño hoy sin duda tembló el Asia y cuantos están opuestos para oscurecerle a Cristo la verdad de su Evangelio estremeció Inglaterra en sus marítimos senos cuántas urcas dio su industria al cristalino elemento y el salpicado sepulcro que en Jerusalén tenemos parece que ufano admira su llorado cautiverio ay de ti Argel y ay de cuantos perdido habéis el respeto de la humildad de Cristo negando a su esposa el feudo que en su espíritu valiente la inmensidad de los cielos sangrientos cometas forma de los rayos de su aliento en los ojos del vasallo más altivo y más soberbio se detenía al mirarle Medroso el atrevimiento que en tanta veneración como por rey le debemos se engendran las cobardías en lo justo del respeto pronóstico de sus brazos hacía sus movimientos respirando exhalaciones de la esfera de su pecho y que ha de imitar presume con su valiente ardimiento en la iglesia apóstol suyo y en España amparo nuestro la cristiandad de su padre la prudencia de su abuelo y el valor de Carlos Quinto milagro asombro y ejemplo y verá el mundo en Filipo Un Aristomenes griego un César conquistador y un Trajano justiciero y esta República nuestra en más dilatado imperio será castigando a muchas rayo azote envidia y freno no dudo que fuera avaro el discurso de la vista si escuchara un coronista tan elegante y tan raro y nacieron mis enojos del ver si hubiera perdido el deleite del oído por el gusto de los ojos bien los heroicos pinceles del ingenio habéis mostrado no pudiera haber pintado el valentísimo Apeles el rostro de un cuerpo hermoso como vos las perfecciones los movimientos y acciones de un poder majestuoso qué discreto y qué alentado aunque no fuerais amigos de don Antonio conmigo os hubiera acreditado relación de tal grandeza que se suele conferir en los modos del decir el alma de la nobleza como la tenéis la dais y yo como agradecido quedaré reconocido a lo mucho que me honráis el sevillano es airoso de buen aliento y buen talle si aquí el desacreditarle importa hacerlo es forzoso tiene una falta entre tanto valor no es inconveniente se enamora de repente a la vislumbre de un manto tan al vuelo tan al vuelo por una mujer que vio y seguida se perdió tiene desquiciado el cielo a lástimas y suspiros válgame Dios ay de mí quién te dijera que a ti se encaminan estos tiros desembarazada está la calle vamos que hacéis ir con vos si no tenéis algo que hacer por allá yo no he de pasar de aquí si vais por no deteneros será fuerza obedeceros que es lo que me toca a mí Será menester dejar memorial de los deseos de mi hermano en los empleos del mío podremos dar igual decreto los dos con amor o con desvío Lo que hicierais con el mío haré con el vuestro adiós podía la que perdiste ser más hermosa ay de mí qué he de responder aquí si es una corto anduvisteis cuál es mejor de las dos iguales partes veo en su hermosura que creo que es una misma por Dios pareció ya apareció y qué habéis hecho empezar a desistir y a penar y el deseo J ya murió a manos de la amistad de un amigo verdadero que en mis gustos solo quiero que presida mi lealtad es cosa suya y tan suya que está tan enamorado como vos no me ha dejado esa razón que os arguya porque yo lo estoy de suerte Que contra mi inclinación no tiene jurisdición los estorbos de la muerte aquí es menester cerrar las puertas a mis deseos en tan fáciles empleos culpa parece el penar pidiéndosela a su hermano os la dará por mujer que habrá llegado a saber vuestra calidad y es llano el no poderla negar Muy bien decís y a vos quiero haceros casamentero que nadie sabrá obligar persuadir y convencer como vos y os ha quedado según he visto inclinado que no es a mi parecer de poca importancia aquí para conseguir mi intento para bien del casamiento si es que ello consiste en mí puedo daros desde ahora sois mi amigo verdadero y por vos lograr espero una fe que amante adora dónde vive llamar quiero a un paje esperadme aquí qué venturoso nací qué desdichado que muero como lienzo de Galicia del Sol traído y llevado vengo ya cómo curado pero no es muy de codicia el aprendiz cirujano que podrá zurcir si embiste los toldos del Corpus Christi aunque tuviera en su mano muy grande sabiduría a convertir su destreza los puntos de mi cabeza En puntos de teología Y los puntos cuántos son presumo que veinte y siete y ordenan un caballete en forma de costurón y al fin señor he sacado de estos infactos desmanes la cabeza con hilvanes y el rostro de punteado por la mujer más hermosa del mundo te ha sucedido yo diera por recibido lo hermoso y por otra cosa te trocara este favor pero sirva de consuelo el dar fin a tu desvelo ahora es mucho mayor aún eso fuera el demonio si hallada crece la pena así mi suerte lo ordena es dama de don Antonio luego esta es la que alabó y esta fue la encarecida parece almendra parida dos en una pero yo desentendido me haría si no es que te has declarado porque ella se te ha inclinado que agora cuando venía la cabeza me miró y encogiendo el entrecijo buen amo tienes me dijo y la mano me apretó y por encima del guante mirando con atención hacia el hermano en arpón me vinculó este diamante y al tiempo que me le dio dile empezó a pronunciar volvió el hermano a mirar y en el dile se quedó Gonzalo noble nací cuando obligado me veo y a pesar de mi deseo muera mi apetito en mi y moriré con disculpa si en mi pecho es más razón torcer una inclinación que cometer una culpa notable puntualidad padece tu pobre honor propiamente eres Señor caballero de ciudad muy puesto en el no ofender con el gusto la hidalguía solo en eso lo querría si es posible parecer vente con esa a Madrid vivirás acreditado y que estás dirán templado a lo del tiempo del Cid luego amigos no hay aquí preciados de su lealtad todos en la voluntad se tantean para sí y el que aquí es prudente y ama quítele los cerraderos de la bolsa a sus dineros y póngalos a su dama don Antonio disimula que no pienso que podrás Tántalo de amor serás en la casa de la gula mi hermana quiere entre tanto que vos habláis a don Juan hablar a la suya hoy van según pienso que adelanto mis intentos viento en popa Viose jamás tal error que lo quiera hacer amor Ganímedes de su copa y él no quiera En todo quiero preciarme de agradecido qué venturoso he nacido qué desdichado que muero dádivas quebrantan peñas líbrenos Dios que se incline doña Ana y se determine Que vocalmente o por señas de su parte me he de hacer si contra mí mi linaje perdóneme el hospedaje conspirase su poder con sangre suelen labrar un diamante y aún repito que es la sangre de cabrito para poderse labrar y si es verdad sin ensayo claro está que harán labor un diamante y un favor en la sangre de un lacayo cuando de esta real entrada de lo festivo del día de la común alegría y la lealtad comprobada del Concurso Popular te esperé alegre previenes causa de tristeza y tienes ocasión de suspirar suspensa y arrebatada te confundes y te admiras si te miro no me miras si hablo no dices nada y como siempre he juzgado en ti un alma libre agora el verte triste señora me da muy grande cuidado tu criada soy fiel y si puede dar lugar tu corazón a mostrar los disgustos que hay en él te suplico humildemente que me digas tus pesares y que al decirlos repares en que te. soy obediente ay Teodora con suspiro empiezas Teodora sí ya suspiro y ya sentí no sin misterio me admiro mira si puede mi hermano escucharnos no señora lo que yo traigo Teodora qué espíritu tan liviano que es facilidad es ver claro está que a rey será al rey vi pero no está la causa del padecer en ver al Rey lo que vi es un hombre que suspende mis acciones y me enciende el alma desde que di consentimiento a mis ojos para tantear y ver la causa del padecer en mis postreros enojos vi un hombre que si me diera el cielo a mí Comisión para hacerle a mi elección como le he visto le hiciera de suerte nos refirió la entrada del Rey y el modo de sus acciones en todo que con haber visto yo lo mismo que él repetía no me pudo deleitar tanto el ver como escuchar lo mismo que yo sabía lo que se sabe o se vio suele cansar repetido y en su boca referido tan nuevamente pasó por novedad que admiraba lo mismo que encarecí y olvidando lo que vi gusté de lo que escuchaba qué has de enloquecer temo es de Madrid sevillano y con la espada en la mano valentísimo en extremo pues hasle visto reñir hele visto defender un criado que el poder de mi hermano pudo herir y tan piadoso tiraba que en el menor movimiento cada golpe de su intento una herida perdonaba lo que pudiera rendir cortésmente perdonó y así vengo herida yo de lo que él dejo de herir porque como fue mi hermano el mismo con quien reñía mi sangre le agradecía las piedades de su mano y arguye nobles intentos el pagarle mis sentidos por rigores detenidos generosos pensamientos tu hermano aquel caballero que valiente y cortesano riñó conmigo y la mano me dio envainando el acero aquel de la relación del rey dice que me quiere hablar y que aquí le espere que no te vea es razón cuando en secreto procura hablarme pues que importara si al verme me retirara qué poco que se segura tu celosa inclinación y qué es ignorancia veo si la vida del deseo se engendra en la privación mi señora doña Juana entra en casa a recibir a tu amiga puedes ir ya te entiendo dile hermana mi justísima pasión en un intento amoroso y dile que es celoso aun no dándote ocasión quiéresme echar a perder a lo menos enseñarte a que sepas confiarte adonde sobra el temer ese que le quiere hablar me tiene Teodora así procúrale ver si a mí me quisieras disculpar escondida la veré aquí hay sillas que esperáis solo a que os sentéis estáis en mi casa y vos en pie no es justo que yo me siente primero por no teneros así es fuerza obedeceros esto es lo que en esta gente sobradamente me enfada bien haya mi jerarquía sin tanta filatería quién está aquí Una criada que por este tafetán con mironesca atención tantea la perfección de su amo que es galán pues mirona recatada de par en par le ha de ver que mi amo no ha de ser quínola brujuleada espérate allá a mí centro me voy tafetán me den y habrá visita también hacia la parte de adentro señor don Juan los que estamos en lugares forasteros de tan nobles caballeros como vos nos informamos cuando queremos saber algo que importe al honor y así de vuestro valor me vengo ahora a valer yo soy de Sevilla y soy caballero principal de opinión y de caudal y aunque aquí en la corte estoy de don Antonio hospedado de su hacienda y calidad solo sé la voluntad con que me tiene obligado pídeme una hermana mía y aunque hablaréis como amigo con pasión sea conmigo esta vez vuestra hidalguía por noble y por obligada tan leal y verdadera que esta información postrera no quede culpable en nada que es don Antonio os confieso tan mi amigo que no hubiera culpa en mí cuando yo hiciera sus partes pero tras eso tanto me habéis obligado en confiaros de mi que habéis de salir de aquí de la verdad informado don Antonio de Meneses nació en Madrid pero fueron los padres que en él le dieron la autoridad portugueses y en lo que es su calidad pudiera muy bien la hermana de un título estar ufana teniendo a felicidad el ofrecerle la mano porque es tan gran caballero de los Duques de Avero es pariente muy cercano lo que es su hacienda si a mí la noticia no me engaña en un juro sobre Ocaña tiene mil ducados sí mil ducados son cabales cada un año y otro juro en buena finca y seguro sobre las rentas reales de Alcaraz de novecientos y tiene sobre el estado de Veraguas situado otro de mil y docientos y sin la casa en que vive viene a tener por mi cuenta tres mil ducados de renta y si en cuenta se recibe Lo amable y lo bien querido mucho más a tentar viene el patrimonio que tiene de bien quisto que esta ha sido la hacienda a mi parecer de mayor estimación en los que con su opinión hacen mayor su poder si os pidiera a vuestra hermana diéraisela vos Y diera a quien por él la pidiera los brazos de buena gana sin tener de agradecido en nada que reparar pues bien me los podéis dar de su parte os la pido yo os los doy y de la mía quiero pediros también que para que aqueste bien tenga igualdad este día que le pidáis para mí a su hermana claro está que gustoso os la dará quien pide a la vuestra el sí que en tan conforme igualdad contra sí mismo juzgara si a su sangre le negara Lo que da a su voluntad a mi hermana habéis de hablar para que sepa de vos la aventura que los dos tenemos voyla a llamar no ha podido el corazón tener quietud sin saber lo que pudo responder valió vuestra intercesión daros puedo el parabién que le deis a doña Juana dice pues os da a doña Ana suya es mi hermana también solo pude yo esperar de tan buen casamentero el dichoso fin que espero dejadme dejadme dar mil besos en vuestros pies idos no os vean sí haré a mi hermana que está aquí decir también que de él sí por el que doy sí diré Jesús qué tienes espero de cielo un rayo encendido de la mujer que has querido has sido casamentero aún casamentero a secas sin tener ningún amor a quién se casa es error en cuya ignorancia pecas cuánto más habiendo sido pretendiente desvelado de la misma que has casado Jesús que pierdo el sentido hagamos cuenta y sepamos Lo que me debes y adiós y fúndaslo en que los dos a muy gran peligro estemos en la casa del que casa llueve el tiempo maldiciones y por ajenas quistiones se descompone y se abrasa malaya dice el paciente el puto que me casó arrastrado como yo se vea continuamente y por un día que habló el pobre casamentero anda todo el año entero maldito del que casó y no quiero yo señor que alguna maldición de estas me tropiece en sus protestas y me embista por error si soy leal qué he de hacer de sí misma ha de empezar la caridad estimar a una principal mujer que se resuelve es piedad y mi lealtad Ya te digo que del tiempo de Rodrigo nos quedó está necedad no hay más lealtad en la corte que andar a la rebatiña que viendo toca y basquiña como el deseo le importe y a los que en ella señor se atan con su cuidado los llama el vulgo dañado los maníacos de amor si no te fuera disculpa tu infame naturaleza por tu injusta bajeza te castigara en tu culpa y mientras contra tu mengua mayor castigo dispongo perpetuo silencio pongo en tu intención y en tu lengua no diré esta boca es mía pero diré cuando arguya que esta necedad es tuya loco me trae mi alegría mi hermana de avergonzada no quiere salir conmigo a ser de este bien testigo vergüenza al fin disculpada ya don Antonio os ofrece la suya también y a vos os debemos dar los dos las gracias que bien merece el que ha sabido enlazar las almas de cuatro vidas promesas agradecidas voyle a don Antonio a dar los brazos y el parabién por el que me debe a mí tú al fin repartes aquí entre los cuatro este bien maldiciones a dos coros tenemos que padecer aún hay menos que temer en los cuernos de diez toros que desliza una cornada y en una plaga y un rayo no hay venturón ni hay soslayo qué dices no digo nada arrastrado te verás como la cu estás en ti J no caso a nadie y aquí tú eres el que en ti no estás y que has de quedar espero justamente arrepentido de la lealtad que has tenido y de ser casamentero
JORNADA TERCERA
díjete bien sí señora merece que al sevillano le dé una reina la mano Serlo quisiera yo ahora para hacerle ese favor y aún el criado a fe mía es también de argentería con su poquito de humor mientras su amo y don Juan mi señor hablando estaban y lo que he dicho trataban cubiertos de un tafetán tuvimos conversación de lo que hasta tente hojuela que llaman pela y repela el alma s lo socarrón que traía diez mulatas en Sevilla al retortero me ha dicho y que era el terrero de todas sus pataratas y naturalmente mueve ser un hombre apetecido de muchas que el ser querido parece que se le debe de su amo que te dijo es casado no señora si me pidieras agora albricias el regocijo de mi alma te las diera porque un amor disculpado hace menor el cuidado y la fe más verdadera desde una vez que te vio dice que te ha deseado te ha querido y te ha buscado luego menos tendré yo que hacer con mi voluntad si he de buscar el remedio sí pero métese en medio una gran dificultad que me ha dicho que por ser leal a quien le ha hospedado no se rinde a su cuidado desde aquí empiezo a tener más amor y él lo concede que la que sabe sentir solo pretende adquirir aquello en que menos puede y mayor la causa veo porque en las dificultades o crecen las voluntades o se anticipa el deseo doña Juana aquí pretendo desempeñar mi intención que de traer mi pasión disimulada me ofendo entre las dos fue concierto que a don Antonio y don Juan nuestros hermanos que van buscando el dichoso puerto de nuestras dos voluntades que en recíproca amistad tendría la voluntad dos conformes igualdades ese me acuerdo que fue el concierto pues ya estás libre y si por mí le das favor a mi hermano en fe de que se ha de ver de mi el tuyo favorecido correrá el verse querido por tu cuenta sin que aquí pueda yo doña Ana ser Por el concierto obligada que está el alma enamorada y no le puedo querer por ser tu hermano quisiera quererle pero es terrible intentando un imposible y pienso que no pudiera dichosa mil veces yo pues me has excusado amiga que te pida o que te diga Lo que el deseo intentó dame los brazos pues ya la vergüenza me ha quitado el haberte anticipado tan enamorada está mi alma también que fuera querer a tu hermano dar breves y límites al mar y helar el fuego en su esfera por imposible tendría que en nuevos mundos hubiese hombre que triunfar pudiese de mi libertad un día tan solo si no es un hombre tal que si le ves dirás que es por sus partes no mas digno de inmortal renombre mucho me huelgo que esté enamorada pues ya sin temores cejará mi voluntad y mi fe que cuando llegue a saber qué es de mi huésped querida en nada seré ofendida si no le puede querer que es dificultoso creo el librarnos de las manos de dos conformes hermanos fundados en su deseo fácil me parece a mí que el alma llega a tener para sentir y querer jurisdicción de por si y la mayor obediencia del hermano más temido en un corazón herido disculpa la resistencia aún a los padres permiten las leyes de amor que demos a entender lo que queremos para que no nos limiten ni estrechen la voluntad que para hacer elección el gusto y la inclinación alegan su libertad la que se casa a disgusto por ajeno parecer aún no se puede valer de la disculpa del gusto y la que por sí eligió y a ser desdichada viene algo de consuelo tiene el parecer lo que erró pero el verse en culpa ajena convencida de su error no le deja en el dolor ningún consuelo a la pena y pues esta verdad sé que es imposible faltar agora es bien remediar Lo que después no podré pues tratemos igualmente con unos mismos extremos su amor y en los dos haremos una la queja consiente mi intención en ese medio que no pudiendo querer el resolverme a ofender es el último remedio y lo que contra su daño mi buena sangre me ordena es que le acorte la pena abreviando el desengaño Lo mismo respondo yo por vuestro hermano y por mí en esto quedamos sí que no dice amor que no anda también por lo bajo verdadero el de la venda juntos andan en su tienda el Francolín y el tasajo qué porte entre bueno y malo pero es pícaro o qué bien yo brujuleé también y me entró del mismo palo buena carta entre no y sí pero pinta en socarrón pues Leonor mi bendición te alcance y la mía a ti descanso por Jesucristo con solo decir tu error doña Ana está aquí señor ha me visto ya te ha visto no podré volver atrás que es volver de León se cuenta que lo tiene por afrenta si lo han visto cuanto y más un hombre injerto en León que tiene a lo sevillano una garra en cada mano y un Cid en el corazón tienen muy gran valentía los ojos de una mujer que importa puede temer el que ha tenido osadía para ser casamentero de cuatro como repares en ello los doce pares no hicieron hecho tan fiero vistiose un día un discreto sobre una cota muy fina un Jaco de jacerina y sobre el jaco un coleto y a un amigo muy fiel pidió que no le perdiese de vista y que le siguiese con su espada y su broquel y respondió al preguntarle dónde iba no os asombre que voy a casar a un hombre que es lo mismo que a matarle de Holofernes no ha contado ningún antiguo escritor que con ser hombre mayor se inclinase a ser casado todo el color has perdido desde el punto que entró aquí don Alonso vuelve en ti ya estoy culpando el sentido de la vista y no parece que con ninguna razón disculpa mi turbación y en sus delitos parece mi hermano dice que tiene Que hablarme quiero llegar si te ha venido a casar como ha dicho él se previene a persuadirte no creo que mis secretos alcanza el que puso su esperanza donde pongo mi deseo mi hermano dice señor que me tenéis que decir mirad si os puedo servir y mandarme pon amor misericordia y piedad en tus flechas detenidas pues han de hallar tus heridas reparos en mi lealtad Don Antonio de Meneses me ha querido hacer a mí solicitador del sí deseado tantas veces Y habiéndole concedido vuestro hermano este favor el vuestro espero en rigor casamentero habéis sido si obedeciendo a mi hermano de mi parte os doy agora el sí también Sí señora pues no solo no me allano a dar el sí que pedís para hacer el casamiento pero repruebo el intento con que a mi casa venís yo he puesto mi inclinación en sujeto diferente y solo un sí se consiente donde asiste el corazón y finalmente por Dios que no he de elegir aquí otro esposo para mí que el que os pareciere a vos Pues don Antonio señora es el que a mí me parece que solamente os merece mis propósitos ignoras adonde no hay voluntad no hay méritos que lo sean que solo en lo que desean las almas hay igualdad y una de dos o primero vida y honra he de perder o tengo de ser mujer de quién del casamentero y vuesarced mi señora entre dos luces estoy como ella porque soy crepúsculo de su aurora luego está indeterminada presto me sabré aclarar que también me sé inclinar resuelta aunque soy triada y el dichoso no le espero que tengo puesto el cuidado en solamente el criado de quién del casamentero qué es esto confusión mía qué he de hacer otra casada sale aquí con su criada de Cazolada anda el día ya que te quieren casar solo el poder remediarte consiste en el declararte bien dices quiero llegar ya sabréis que estáis casada con don Juan lo que intentáis solo sé y sé que os cansáis porque no sirve de nada el hacerlo mi albedrío es mío que me le dio libre el cielo y puedo yo disponer de él como mío un hombre solo ha nacido tan dueño de mis deseos que solo en estos empleos se puede ver convencido mi espíritu generoso que él solamente ha de ser el que pueda merecer el título de mi esposo por lo que le estimo y quiero y por lo mucho que gano y al que le daréis la mano quién es el casamentero vive Dios que van cayendo a pares como perdices y tú Leonor qué me dices que sus pasos voy siguiendo Y lo mismo también digo sin poner y sin quitar porque no me he de casar o me he de casar contigo voyle de ahí vive Cristo que soy en estos ensayos el turco de los lacayos no me descontenta el pisto para un auto de la fe dos mujeres aún con una no habrá paciencia ninguna miren con dos que tendré sobre los dos llueve ya Jesucristo casamientos confusión de pensamientos a lo menos quién creerá no estoy culpado en esto sin duda ha querido aquí Gonzalo echar contra mí la fortuna todo el resto cómo he de dar a entender que no se me han inclinado a fuerza de mi cuidado cuando pretendan saber de mí lo que han respondido qué les tengo de decir que los pueda persuadir a que no los he ofendido que aun no queriendo querer no me he podido apartar del disgusto y del pesar que en esto puedo tener quién se vio en tal confusión Gonzalo responde di ya la plaga empieza aquí y aquella comparación de la cu tan arrastrado por las culpas del Casar te has de ver que puedas dar a una lombriz un bocado sin culpa estoy claro está pero como tú condenas a vida de eternas penas a tus amigos es ya la culpada tu intención qué remedio no casar querer bien y escarmentar pienso que tienes razón y tengo tanta que sé Que porque soy tan criado tengo de hallarme casado sin saber cómo o porqué si te está bien sufre y calla y acomodarte procura reniega tú de Ventura que se viene sin buscarla mujer que se llega a dar sin haber sido rogada de otro a sido desechada y se quiere acomodar nunca he visto en los lugares ir el trigo repartiendo sin que se vaya pudriendo mujeres dadas a pares como coces han de ser y pienso que no es soborno el tomarlas de retorno como mulas de alquiler que siempre has de estar de gracia no estoy ni aun de indulgencia que esto es perder la paciencia de ver que con tal desgracia tengo yo líbrenos Dios sin buscarlo y sin pedirlo dos mujeres tabardillo que pintan juntas las dos yo te sacaré de todo y libremente antes espero si das en casamentero que has de meterme en el lodo que es no casarte no da la mano el alma y el si qué dices estás en ti Que no me quiero casar confieso que sujetarme puedes tú con el valor de hombre pero en rigor no has de poder cautivarme porque en este sacramento no hace fuerza el ordinario respeto y es temerario a disgusto un casamiento quién puede dime tener más partes que el que te pide el alma solo se mide con las partes del querer o quiero o no si no quiero qué importa la calidad el valor la autoridad la estimación y el dinero no es joya la inclinación que se compra ni se vende y es ignorante el que entiende que el hacer ostentación de su poder le ha de dar lo que no le da el amor pues probarás mi rigor más fácil es el penar a tus manos que un disgusto que llega a la sepultura asida está a tu ventura la mía y no será justo Que casándose doña Ana y dándome el sí a su hermano le niegues el sí y la mano luego te quiere su hermana y dice que quiere darte lo que pretendes a ti pluviera el cielo que así estuviera de tu parte segura la voluntad míralo bien bien lo miro y que lo dudes me admiro ignoras mi calidad ahora bien pues yo me allano ya que dices que te quiere a hacer lo mismo que hiciere y de esto te doy la mano mira que lo has de cumplir no habrá dicho que es tu esposa cuando estimando ese bien diga que lo soy también de don Juan suerte dichosa ya salen los dos aquí y aquí alegre los espero qué importa si yo no quiero casarte tú sin mí estás loca loca o cuerda esta vez en mí porfía he de salir con la mía que se gane o que se pierda mira que te está escuchando don Antonio y que su hermana contenta alegre y ufana está tu sí deseando para casarse conmigo pues alto yo doy la mano de casarme con su hermano si ella se casa contigo esto no hay que dudar espera verás qué presto lo dejo todo compuesto esto es saber abreviar mi hermana dice que hará lo que la vuestra es porfía lo mismo dice la mía doña Juana dice ya que hará lo mismo que quisieras pues ella puede empezar por alguna ha de quebrar si nos dan estas mujeres Culebro que el vulgo llama el decir que quiere dar la mano le ha de importar a tu opinión y a tu fama Importe a mi fama o no hable doña Ana primero que eso solamente espero pues lo mismo espero yo hay tal modo de entrampar sus pareceres las dos presumo don Juan por Dios que nos quieren marear esto hermano en conclusión para que en todo abreviemos es decir que no queremos casarnos que otra elección tenemos hecha y no es justo haciéndonos libres Dios el cautivarnos las dos para haceros ese gusto solamente saber quiero en qué sujeto te empleas eso que saber deseas te dirá el casamentero y qué respondes tú hermana doña Juana ha respondido por las dos lo que ha podido y así te cansas en vano que si ello de Dios está que os hagamos resistencia no hay sino tener paciencia si Dios también os la da vive Dios no hay que jurar que está a la vista el demonio como ejemplo en don Antonio si te quieres consolar que muy bien puedes por Dios si no das en impaciente pues viene a ser justamente desdicha común de dos el dueño de esta maldad solamente saber quiero también el casamentero te dirá mi voluntad buenos habemos quedado estáis decid satisfecho que vuestro huésped a hecho con lealtad y con cuidado nuestras partes que el decir que él sabe sus intenciones me da por justas razones muchísimo que sentir y a mí también que pensar y no digo qué temer por no llegar a perder el juicio averiguar nos importa su intención y muera si tiene culpa sin que de humana disculpa se ampare en tan gran traición que quien paga el hospedaje que le hice de esta suerte Diomedes sea en su muerte por tan conocido ultraje de su sangre no tendré piedad ni misericordia sí sé que de esta discordia tiene la culpa seré un rayo un cometa ardiente un huracán desatado del mar y un golpe enojado de resolución valiente mío ha de ser eso fuera no diciendo que me aflijo por eso solo se dijo la cuenta sin la ventera suelta suelta tu eso no que me quiere más que a ti esta ha salido de mí muchísimo más que yo no seré el primer casado que asido y rabiando está pues por mí suelto estás ya y yo también te he soltado mejor me podré lamer que lo del Buey entra aquí A cuál quieres más a mí quién es el que ha de querer tú pues no lo diré yo aquí en casa no has comido no has cenado no has dormido quién dice Leonor que no pero engañada estarás si piensas que está muy llano que por tenerte a la mano tengo de quererte más muy mal sabes alegar Lo que en tu causa conviene porque en lo que ya se tiene no hay nada que desear vuélvote a asir es prisión el asirme o casamiento de todo tiene el intento si yo fuera Salomón mandárame repartir mas siempre según me quiero me quisiera ver entero y me muero por vivir pues eres más que un lacayo nuestros amos y es celoso el mío huye es forzoso afufón que viene el rayo donaire tiene Leonor guardadme la puerta a mí por si yo le mato aquí aún esto es mucho peor solamente está fundada en una verdad tu vida como esa daga buida a mi garganta inclinada no se me quite delante aún pienso que no sabría decir el Ave María y así ha de ser importante esconderla si he de hablar ya la daga no parece pues ya se desentorpece la lengua y podré cantar le ha tenido voluntad tú amo a doña Ana un día la vio en una guantería y con gran curiosidad me la mandó rastrear y porque yo la perdí pero tú estabas allí cuando me quiso matar luego doña Ana ay de mí fue la dama deseada la perdida y la buscada de tu amo señor sí ya la verdad he sabido don Alonso está culpando matemos ese criado yo lo doy por recebido porque ya me confesó la verdad le doy la vida la culpa lleva sabida pero su descargo no a quién decírselo pudiera que él no quiere y que es leal hete de andar animal buscando una tarde entera habrás estado jugando pues si buscado me has aquí señor me hallarás con mi miedo agonizando no es muy perfecto el olor el color tienes perdido debe de haberse caído como estaba sin fiador déjame cobrar aliento que una daga me ha dejado con asomos de pasmado don Antonio estame atento Me ha querido aquí matar sobre examinarme a mí habla no te turbes di no me puedo yo turbar que ya ha mucho que lo estoy preguntome si he sabido que tú a doña Ana has querido negaste bonito soy en mi vida negué cosa que yo llegase a saber tú me has echado a perder es arma muy rigurosa una daga cada vez que me meneaba la punta sentía medio difunta en la garganta la nuez como ya las dos han dado en decir lo que yo quiero sabe ya el casamentero presumen que estás culpado y lo que importa es marchar o ponerte bien con Dios que yo sé que entre los dos te han de querer almagrar solo fundo mi temor en lo que han de presumir porque en llegando a reñir su peligro es el mayor los indicios grandes son llegados a ponderar y me importa mucho el dar una gran satisfacción doña Ana está todavía aquí en casa señor sí que por solo verte a ti se quiere estar todo el día yo los dejaré Gonzalo satisfechos brevemente harás muy bien que esta es gente que tiene el mando y el palo doña Juana industria mía m contra su amor no piensen que soy traidor contra tanta cortesía ya vengo determinada cuando yo lo estoy será a decir que el alma está de tanto amor obligada vuestro hermano a que ha sabido el favor que me habéis hecho con un volcán en el pecho colérico y ofendido viene a castigar en vos el haber perdido ahora a doña Ana a quien adora y nos importa a los dos muchísimo el esconderos porque no os encuentre aquí que tras esta furia a mí me tocará el defenderos adónde podré meterme en mi aposento ha de ser que es donde no ha de creer que estáis si es que el defenderme os toca según mostráis obediente a todo estoy y a vuestro aposento voy con eso lo remediáis esta queda ya encerrada doña Ana sale hoy verás que puede una industria más que una culpa imaginada señora enojado viene vuestro hermano contra vos por el amor que en los dos su disgusto le previene y no quiero agradecido de lo mucho que me honráis que esperéis ni os opongáis A un peligro tan sabido que os escondáis por ahora importará que después de este ímpetu francés yo os sabré liberar señora ireme a mi casa no Que es tarde y veréis el fin Meteos en este jardín que la llave tengo yo de vos mis acciones fío me confío y satisfago entra pues que en esto hago vuestro negocio y el mío también esa está encerrada pájaros vas enjaulando así iré desengañado una sospecha engañada mal caballero esperad no me empecéis a ofender con palabras que ha de ser conocida mi lealtad sobrada que no es razón tener la injuria lugar donde la puede escusar la misma satisfacción si os entrego a vuestra esposa será evidente señal de que es siendo yo leal vuestra sospecha engañosa sí que de tal caballero no pudiera yo creer Que ofendiera una mujer siendo su amor verdadero esperando a que vengáis para dar a todo fin la metí en ese jardín esta es la llave y si entráis en él averiguaréis si he tenido culpa en esto que aquí esperaré dispuesto a cuánto intentar podéis no me dejáis qué argüir dame la llave Tomad y aquí hallaréis mi lealtad cuando volváis a salir Jesús de qué te santiguas pues pudiérame espantar verme remolinear entre cuarenta estantiguas tanto como lo que has hecho con esto en esta ocasión queda libre mi opinión y un amigo satisfecho agora averiguaremos con otro está litigando el caso y desengañado conoce que han sido extremos de su malicia y de su amor el pensar que yo podía faltar a mi cortesía a mi sangre y mi valor en ese jardín está encerrado con doña Ana Antonio ya y su hermana igual el agravio hará también en ese aposento esta es la llave tomad y con ella averiguad sí nació de mí su intento don Antonio con mi hermana pues en qué os puede ofender si lo mismo habéis de hacer notable zangaritana no solo has venido a dar Señor en casamentero pero a ser también tercero para venir a enjaular Y tan resuelto desprecias Que abonando tu partido dos Tarquinos has metido adonde están dos Lucrecias y si esta junta es segura que eres confesarte quiero el primer casamentero que se ha visto fondo en cura fementido sevillano J sevillano fementido el edificio ha venido al suelo de mano en mano di solo que eres casado verás cómo aflojan todas y dan principio a las bodas que los dos han deseado una carta tuve ayer de mi esposa en que me llama y por no dejar mi fama y mi opinión padecer con esta junta he querido Dar fin a vuestros cuidados hágaos Dios tan bien casados como yo deseo y pido casado eres como yo Jesús que tú eras casado este traidor me ha engañado a mí también me engañó la mano doy convencida en mi justa resistencia yo la mano y la obediencia yo el ser yo el alma y la vida creerás ahora que soy tu amigo y por tu lealtad este bien y esta amistad los brazos también te doy de los hombres como yo primero han de estar probadas las culpas que imaginadas mi ignorancia me engañó con esta disculpa quiero decir que soy venturoso porque tenga fin dichoso con esto el casamentero
