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Texto digital de Ayas Telamón

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Atribución tradicional
Juan de la Cueva
Atribución estilometría
Juan de la Cueva Segura
Género
Comedia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Ayas Telamón. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/ayas-telamon.

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AYAS TELAMÓN

JORNADA PRIMERA

Ardanio Anquises, Padre lustre y caro, Do ya ves de Troya la final ruina? Ya ves cuan poco sirve umano amparo, Pues nos contrasta, y sigue, ira divina. A nuestro bien el cielo ha sido avaro, Nuestra miseria, y destruición destina El gran Jove, que impide que acabemos Con la patria que ya asolada vemos. Permite, viendo igual al suelo el Muro De la ciudad de Dios es tan querida, Que ya remedio no nos da seguro, Que no sea toda en fuego resolvida. Que la dejemos al contrario duro, Pues de nadie ser puede defendida, Que por el suelo está el valor Troyano, Y en el alto llión el cruel Greciano. No es por mí esto (y sabe Dios si es miedo) Y el enemigo, que rompí furioso Muchas veces, mostrando en mi denuedo Lo que puede este brazo poderoso. Mas veo tu edad, y oigo el llanto acedo De mi amada Creusa, veo lloroso Al tierno Julio, o padre mío tu excusa, La muerte a ti, Ascanió, y a Creusa. Mira la llama ya, qui en lo más alto De nue Biblioteca Nacional de SEGUNDA De nuestra dulce casa tiene asiento; Oye el rumor del belicoso asalto, Las voces, y el tristísimo lamento. Y estás o Padre de terneza falto, Ahora? no te altera el fin violento Que te amenaza ya; para que admitas Mi ruego, y nuestro daño no permitás, Anquis. La cierta, y cruda Muerte, o hijo amado Que ya me llama, y veo con mis ojos, Ni el triste fin del llión sagrado, Que Vulcano da a Marte por despojos De mi constante ánimo apartado Me hicieran jamás, ni los enojos De familia, hijo, Nieto, casa, o Nuera Quiel mismo Dia con Troya no muriera. Solamente a movido el firme pecho. Piadoso Éneas, hijo mío querido Ver los dioses Penates en estrecho. Y que su culto ser puede ofendido Jove me deja ahora satisfecho: Con un trueño que dio, y a parecido Una Estrella correr al monte Ida, Que allá nos manda apresurar la ida. Vamos padre, y los Lares recogiendo, Éncas. Pondrete encima de esta cervix mía, Con este brazo de mi Julio asiendo, Os iré con estotro abriendo via, Creusa un poco atrás irá siguiendo Nuestro paso, y la amada compañía, Apriesa Anquises, que oigo en casa voces Entra hijo, libremos nuestros Dioses. Anquis. Ay crueldad, ay cielo, hay dura suerte, Ácates. Castigo de los dioses enviado, Furor N Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA Furor del Reino de la eterna Muerte, En la inclemente Argos trasladado, Que via de salud en mal tan fuerte, Troya infelice, te concede el hado? Que esperanza ay de ti, que no hay cimiento Que no lo abrase, el havido elemento. Un tiempo fuiste a Dioses tan propicia, Que Jove a Creta no estimaba en tanto, Ni Juno a Samo, que tu fin codicia, Ni a Atenas Palas que te causa el llanto, zo Marte que en ti ilustraba su milicia Huye de ti y en tu final quebranto Todos los Dioses contra ti conspiran Su poder, y en tu daño al Griego aspiran, Al Frigio Anquises el piadoso Eneas Del impío encendio, y rigurosa llama En hombros saca, y deja las peleas, Por irdo el hado en su favor lo llama, Ahora es tiempo, o Venus si deseas Del fuerte hijo, la perpetua fama, Del nieto Julio la preciosa vida, De quien tal decendencia es prometida. Anquis. Oh Teveros Dioses, vuestro amparo pido Que sea ahora en la defensa nuestra, Y no por mí que no lo he merecido Mas porque soy de decendencia vuestra. Si en vuestro culto el sacro altar ha sido Manchado, con la Sangre que esta diestra Sacó, de blanca oveja, o negro Toro, Yos la ofrecio, guardando os el decoro, Guardad mi hijo, y a mi nieto caro, Mi dulce nuera, y mi familia amada, Que huye, confiando en vuestro amparo, Biblioteca Nacional de España De el Éncas. Anquis. SEGUNDA Del fuego ardiente, y de la Griega Espada. No me seas o sunno Jove avaro, Porque Troya es de mi desamparada, Que ya tú sabes como voy forzado De Amor paterno, y del celeste Hado. En este Monte, o padre poderoso Podremos recoger alguna gente, Que huyendo el incendio riguroso, Seguir nos quiera, en la ocasión presente. Gracias te doy, o love glorioso Que nos libraste de la llama ardiente, Y atimadre, que has sido amparo, y guía A nuestra temerosa compañía. Mas ay Cielo cruel do mi Creusa; Dónde perdí mi gloria? do aquedado El alma mía? qué deidad excusa, Que no sigas de Eneas el diestro lado? Adiós mi Anquises, que el amor me incusa Y él me llama a cobrar quien me ha llevado La vida, y así voy al Griego fiero Por Creusa, o dar muertes mil espero hijo, honor dela valia Troyana, Ay Que la Ira del Cielo a destruido, Engendrado de mí en la soberana Venus, y junto al patrio río nacido, No ves tu claro qui esa ida es vana? iene, Y que no cobraras lo que has perdido, la Que al gún Dios la subió al sublime Cielo, Oh Venus, viendo su nororio duelo? Refrena o hijo el alterado pecho, No ti entregue la ira al enemigo, Que ya será tu vuelta sin provecho, Si no es que a morir vas al suelo amigo, Dare Biblioteca Nacional de España vn Dare de mi virtud el satisfecho, Y del camino de piedad que sigo, A quien dijere que mi amada Esposa Tiene el Griego en cadena trabajosa. Anquis. No puede o hijo, aqueste acervo llanto De tu obstinada voluntad moverte? Éneas. No me detengas en razones tanto, Anquis. Éneas, pueda Julio de tenerte, Eneas. Contigo queda, y todo su quebranto Reparado será con solo verte, Mira por todos, porque amí me llama Creusa, puesta en la Troyana llama. Auquis. Ay hijo Éneas, quien de piadoso Ta hecho tan cruel, que no admitiendo Mi umilde ruego, así vas furioso, Arrebatado de un furor horrendo. Dioses que veis mi estado doloroso, Del justo Éneas la guarda os encomiendo, Que salvo, y sano, aquesta umbrosa Selva Con su Creusa, del peligro vuelva. vn ijo Enas donde vas? El con tal desesperación. a tu cierta perdición, pues tu intento es por demás, Vuelve, no ves rodeada ciudad del fuego ardiente, la vencedora gente, de Troya señoreada. Quevas buscando hijo mío, tu muerte, no la procures mas razón será, que cures de tu padre ya sin brio. Éncas oye a tu madre Biblioteca Nacional de España vn Que te procura la vida, y por tu mujer perdida, no pierdas tu hijo y padre. Eneas. Madre Venus, tal empresa concedes al enemigo? tal Crueza usas comigo, que vaya Creusa presa. De Venus la ilustre nuera y d Éneas la dulce esposa el Griego la tiene, y goza, sin que Eneas la libre, o muera. Es bien quel materno ruego, Biblioteca Nacional de España refrene el justo furor, Y que Venus SEGUNDA y que impida a mi valor enemigos, armas, fuego. No es posible madre amada deja me ir por Creusa, no quieras por tal excusa, verme en vida desonrada. Advierte piadoso Éneas lo que en breve te dire, con que aviso te dare de lo que saber deseas Sabras que la voluntad de Júpiter soberano, que siémpre te a sido humano, en cualquier adversidad. Es que con instancia excusa para el fin que el solo entiende y en mando espreso defiende con Eneas ir Creusa, Por esto en Troya se queda, no presa, más en seguro, donde el enemigo duro jamás ofendella pueda. Tu solo eres reservado por la voluntad del Cielo, para reparar el duelo que Grecia a Troya a causado. Tienes de ir peregrinando, por diferentes regiones, por varias navegaciones, mil peligros contrastando. Finalmente has de llegar a Italia, do quiere el Hado. que tengas siendo llegado duras guerras que acabar. Saldras de ellas con vitoria, y de Enandro rey Latino, su hija, el Hado benigno te da por mujer, y gloria. blioteca Eneas. Anquí El Cielo te ofrece aquí, el reino a ti prometido y de Jove concedido, no pocas veces amí, Aquí ten drás heredero. que de la sangre Troyana, la generación Romana proceda, cual ver espero. Esto verás claramente ve, y adereza tu ida guarda, guardando tu vida, a tu padre, hijo, y gente. Y en dando la vela al Viento sigue los sabios precetos de tu padre, en los aprietos y en todo su mandamiento. Yo sere siempre tu guia, y en los trabajos amparo, ve mi hijo ilustre, y caro. a donde el cielo te guia. Vuelve do tu padre está do tu hijo, y gente aguarda que quien en peligro tarda el remedio le huirá. Madre asi me desamparas, hay triste si tu me dejas, a quien volvere mis quejas, si en tal paso no me amparas? Gran gente veo recogida con mi padre, el Cielo ordene lo quen tal caso conviene, si conviene nuestra vida. Dulce hijo anda que fardas, este camino sigamos, y al monte espeso subamos, pues ya remedio no aguardas. A derezaremos presto nuestro misero viaje, dara- España TRA GEDIA daranos aquí ospedaje a Troya, o Príncipe excelente el hado fiero molesto. Eneas. Sea Anquises generoso lo que mandas, sus amigos huyamos los enemigos, TRA GEDIA Cual manda el cielo glorioso torna a subir padre mío en aquesta cerviz mía, poder seguirte en la via en el gran jore confio. Agame. YAGADO a Troya, o Príncipe excelente A El robo de tu dulce y cara esposa Su riqueza, poder, valor, y gente, Destruyó nuestra espada poderosa. Ni Priamo, ni Hetor el valiente, Libraron de la llama rigurosa Su cara patria, quel furor Greciano Puso en tierra, y su Alcázar soberano. Menal. Aunque del grave yerro veo el castigo, Puedes creer Agamenon ermano, Que no hay hora en el día que comigo No revuelvo aquel pérfido tirano Agame. De esa memoria Menalao te digo Que te desvíes, pues el hecho vano El ingrato Paris pago de suerte, Que no fue menos, que con cruda muerte. Después de esto ya ves el duro estrago Que en toda Asia nuestra gente ha hecho, De sangre el abundoso, y rojo lago, Qué baña el reino que Argos ha deshecho, Si con esto tu ardor no satisfago, Y lo que digo es dicho sin provecho Mira desde el gran Priamo entregado A muerte, hijos, y reino destrozado. Menal. Bien satisfecha está la ofensa mía, Pagado a el Pastor de Ida, su contento, Mas que Elena haya diir en compañía Nuestra, Bibliotece Ágame, Menal. Ágame. Menal. SEGUNDA Nuestra, es la que yo enel Alma siento, Si el Joven Tencro uso la tiranía, Qué culpa tuvo Elena de su intento? Siendo aspirado en el de los del Cielo, En ofensa de honra no hay consuelo. Puedes creer que cuando repartimos Enel Templo de Juno los despojos, Y acada cual el premio igual le dimos, Por justa ley, no por favor ni antojos Que cuando vi que todos juntos fuimos En nueva saña ardí, nuevos enojos, Viendo a Elena hablar a los Grecianos, Mirar con rostro triste alos Troyanos. No des lugar a la veloz memoria, Que en tales trances anda discurriendo, Ni revuelvas tan próspera victoria Con desgustos que trae el cuidado horrendo, Manda que por señal de nuestra gloria, La gente al mar se venga recogiendo, Demos vuelta ya a Grecia deseada, Pues queda toda Asia al fuego dada. Un bando se eche, que marchando luego A la lengua del mar en orden puesto, Se embarque todo nuestro campo Griego, Sin detenerse más en este puesto. Justo es que ya vamos al sosiego, Que nos nego este cerco tan molesto, Pues ricos de despojos los soldados Piden la vuelta, todos aprestados. ARGUMENNO DE LA SE gunda jornada. Elena Biblioteca Nacional de España lendo Troya destruida, Atam. Porqu en mostrando se el vieto ̱ manda el fuerte Agamenon, bonancible, el mar tratable, a su Greciano escuadrón, siendo el Cielo favorable, que se apreste a la partida. no se detendrá momento. Elena.

JORNADA SEGUNDA

Y fortuna enemiga, A En que pude ofenderte, Biblioteca Nacional de España ̱dro. Elend. SEGUNDA Que por tantas miserias mi has traido Y tu crueldad me obliga A desear la muerte, Que justamente debo a mi marido, Ay Reino destruido, Por mí sola ocasión, hay desventura En Priamo excelente, En sus hijos, y gente, Que ya entregados a la Parca dura, En triste sepultura Yacen los cuerpos, que la amada tierra Les da por premio, de su larga guerra. Ay Elena afligida, Odiosa, al suelo, y Cielo, Como es posible que llegada a Grecia Tengas alegre vida? Si todos los del suelo Te aborrecen, y nadie ya te precia, Cualquiera te desprecia, Todos huyen de ti por hembra infame, Y la Fortuna esquiva, Que mi tormento abiva, Hace quel tiempo próspero nos llame, Para ir donde aclame, Troyana Cama, Él infausto Inmeneo, y Que a Troya destruyó, mi onor, y fama. Verte Pirro tu valor, (go no está en mostrarte comi- que otro más fuerte enemigo es el que pide tu onor. Una debil mujer llevas, con tanta saña, y crueza? tu animo, y fortaleza, Biblioteca Nacional de España en mi flaqueza lo pruevas. No quiero mostrar aqui Pirro. lo que puede el brazo mío, porque poderoso brio no espera gloria de ti. Otras empresas an sido en queedado clara muestra. Biblioteca Nacional de España del FRAGEDIA del velor de aquesta diestra, de todo el Mundo temido. Si con los varones fuiste Andr. valiente, di Pirro fuerte, porque tratas de tal suerte una mujer que prendiste, anda Troyana enemiga Pirro. a la Greciana cadena, do estes en eterna pena, tu crueldad a más obliga. Andr. Si réplicas más razón, Pirro. con esta sangrienta espada, te dejare traspasada traspasa este corazón? Andr. Usa tu antigua crueza, dame muerte cualle diste a Policena, en que hiciste notoria tu gran fiereza. Troyana, en tan poco estimas Pirro. la muerte, dime quién eres? para que saberlo quieres? Andr para que tu mal redimas. Pirro. Ay triste, Andromeca soy, Audr. mujer de Hetor el fuerte, a quien tu padre dio muerte, por quien me veo cual estoy. Nuera de Priamo fuy, ay Fortuna rigurosa, que me veo de poderosa, captiva ahora de ti. Cuando tuviste más gloria? Pirro. s te viste más subida, Andr. cuando fuy más abatida, FRAGEDIA pues voy presa en tu vitoria. Pirro. Cruda muerte as merecido que aguardas Pirro inclemente, Andr. pues comigo eres valiente, no con Hetor mi marido, Pirro. O Troyana fementida, a Hetor no me atreviera? no, que si el aqui estubviera, Andr. el te quitara la rida. Pirro. Esta te quitare aquí, acaba Pirro cruel, Andr pues muere, y quéjate a él, Pirro. Andr. hartos se quejan de ti. Pirro, ten la fiera mano, Elena. Troyana, en tan poco estimas en mujer empleas tu saña, no se espera esa hazaña, de tu palor soberano. Obliguete Pirro ilustre de Andromeca la fortuna, y que en su valor es una, que a la nobleza da lustre. fue mujer de Hetor valiente, a quien tu padre acabón, y pues de ti comenzo su mal, sele tu clemente. Siendo me por ti mandado Pirro. divina Elena lo aceto, y siguiendo tu decreto, mi furor es refrenado. Vamos al puerto corriendo que ya el presuroso vando nos está a priesta llamando, Elena. vamos esta via siguiendo. Agane. Biblioteca Nacional de España Ime Canopo el tiempo es favorable? As visto si podremos dar al viento La Agam. Canopo SE GUNDA La vela? si el Marplacido y tratable Hara cual suele presto mudamiento, Agamenon, del Viento, y Mar instable, Firmeza ni la hallo, ni la siento, Mas según mi arte he deprendido, Señales de bonanza he conocido. Anoche estuve atento contemplando Nuves, y Vientos, Sinos, y planetas, Los fríos Arctos, bien considerando Sus efectos, y causas más secretas. De las fijas Estrellas, fui notando Estar resplandecientes, y quietas, Rubias exsalaciones esparciendo, Serenidad por ellas prometiendo La menstrua Luna ya su cuarto lleno, A la Septentrional parte ha mostrado Mas que no a la Austrual rostro sereno. Con señales de tiempo sosegado. Al poner vi del Sol todo el terreno Esparcidas las Nuves, matizado El Horizonte, Itis descubrirse, Mil relámpagos vi, sin trueno oírse. Vi las Gruas callando en su alto vuelo Los Halcones estar en la ribera, Los Cisnes no esparcir su canto al Cielo, Y encontrarse del Agua todos fuera, Mas señales que ahora te revelo Príncipe Agamenon, te refiriera, Que nos prometen próspero viaje, Sin que padesca nuestra Flota ultraje. Canopo, pues del arte de Piloto Y di entender el Mar tempestuoso, O2 Biblioteca Nacional de España De to- Canopo Ágame. Calcas Agam. Calcas Yo voy sin tenerme punto, TRAGEDIA De todos los de Grecia eres más doto, Y del mundo más celebre, y famoso, Yo apruevo, y sigo tu discreto voto, Parte al puerto, adereza presuroso, Si algo falta a la Greciana Armada, Yo voy para que al punto sea aprestada. Del Tebero incendio, la valia Greciana Por fatales agüeros persuadida, Me pide que dejando la Troyana Ribera, en Argos sea restituida. Porque la dilación es ya inhumana, Y así no es justo diferir su ida, Pues no les queda en toda Asia cosa Que no asuele su Espada poderosa. Jcelente Agamenón, Elde Canopo tu Piloto supe que diste por voto, que parta el Griego escuadrón. Yo soy de tu parecer mas será razón primero a Júpiter verdadero un sacrificio hacer. Ofrézcase al alma Juna el Ecatombo sagrado, al Mar, y al Viento alterado, y al umido Dios Neptuno. Esto es justo que se haga, primero que al Mar nos demos, de fuego, y Reses notemos lo que más nos satisfaga. Calcas, sagrado Adivino, lo que dices haz lo luego, trae el Ara, enciende el fuego, al sacrificio divino. Biblioteca Nacional de España Calcas Yo voy sin tenerme punto, Ágamave, no tardes un momento, y trae con tu ornamento lo adberente todo junto. O Calcas, que al sancto cido con tu espíritu caminas, y sus causas determinas, y las aclaras al suelo, Ahora tu nos revela, si quiere el cielo que vamos a Grecia, si en su odio estanos cuando, y como haremos vela. Fuerte Agamenón, la ira Calcas de los Dioses aplaquemos, y nuestros yerros purguemos, si alrado el Cielo nos mira. aquí está lo neceñario, para la sancta oblación, Pide a love en tu Oración, Biblioteca Nacional de España que Dios no tengas contrario. O Jupi Calcas Ayaj. Agam. SEGUNDA O Júpiter soberano. tu alto fanor acuda, dando tu siderea ayuda al ejército Greciano. Recibe este Sacrificio humilde, y tu Esposa Juno lo acepte, y el gran Neptuno, y Éolo nos sea propicio. La palabra os doy aqui Dioses, que puesto en Micenas, que vuestras Aras sean llenas, de reses muertas por mí. Ofrendareos mis tesoros, matareos cien corderos, cien Ovejas, cien Carneros, cien puercas, y más cien Toros. Vuestros templos alzaré, vuestras estatuas gastadas, por mi serán renonadas, y en Oro las volvere. Hareos nuevos ornamentos, si en fanor nuestro os mostráis, y el mar tranquilo nos dáis, y faborables los vientos. Recibe con piedad sumino Jove altitonante la ofrenda que ves delante, menor que la voluntad. Dales seguro pasaje, a los Griegos quebrantados, que en tu piedad confiados, dan Principio a su viaje. General Agamenón, dime que razón consiente, que premies, toda la gente? y no a Ayaj Telamón? Cual de todos los Grecianos puede igualarse, comigo? Ágam. Biblioteca Nacional de España SEGUNDA cual hizo enel enemigo, lo que yo con estás manos. Y llega tu inadrertencia a tal termino, que as dado al más umilde soldado dones de manificencia. Esto pueden ver tus ojos? esto sufre Agamenón? que solo sea Telamón, el que no lleva despojos. Valeroso Ayaj no entiendo, Agam. que razón tienes de así dar tales quejas de mí, que ni te ofendí, ni ofendo. Enel gran templo de Juno el despojo repartimos, y a todos sus partes dimos, sin agravir a ninguno. Ayaj. Todos, yo te lo concedo que fuerón de ti premiados, todos van galardonados, solo yo sin premio quedo. Di que despojo mi as dado si este mi cuerpo no armas, con las vitoriosas armas que de Áquiles an quedado. Cuanto me cupo sin ellas, no me hacen satisfecho, ni sosiego el fiero pecho, que arde así en vivas centellas. Por eso manda que luego lo que pido se me de, o sobr el caso hare que no quede vivo Griego. Valiente Ayaj, sosiega Ágam. el furor que asi te altera, refrena tu saña fiera, que a tan ciega ira téntrega, y tu Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA Y tu caso entenderemos, sin que más por el debatas, hasta cuando lo dilatas? Ayaj. Agam. hasta que a Grecia lleguemos. No paso por este acuerdo, Ayaj. aqui me las as de dar, Ágam. no ves la gente embarcar? Ayaj. no ves tú lo que yo pierdo? Hombre no entrara en nabio, sin que las armas me des, ya lo que lo impide ves, Agam nada impide el querer mío. Ayaj. Agamenón poderoso, Vlises a Ayaj he estado oyendo, y su demanda riendo, en trance tan presuroso. Lo quel pide, yo lo pido, porque se me debe a mí, no a él, cual a dicho aquí, que a mi solo mi es devido. Ulises, di, desvarías? Ayaj. cual acostumbras hacer, Ulises de ti se puede entender, en pedir lo que pedias. Ayaj. Contra mi osas ponerte? cobarde, infame, hablador, veamos si en ti hay valor, que te libre de la muerte. No te alargues Telamón, Ulises ni uses de tu licencia, ten respecto a la presencia del Prítcipe Agametión. Que si el aqui no estuviera, mi espada te refrenara de suerte que te atajara hablar de aquesia manera. Tú puedes, ni cual tu ciento, Ayaj. refrenar el querer mío? Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA Ulises sí, que en mi ay valor, y brio. Ayaj. en ti Ulises fraudulento? Vlises Telamón, en mi verás lo que sabe el mundo todo, Ayaj. no podrás de aqueste modo, Viises tu eres queín no podrás. Agam. Ayaj tente, Ulisies guarda, esto guardáis para aquí, y osais delante de mí dar causa, que en ira arda. Sosega vuestro furor, demandad lo que queréis, que si justicia tenéis, justicia os dará faror. Pido que me des las armas, Ayaj. que dejo Áquiles el fuerte, pido por mía esa suerte, Ulises armas pides, cuando tarmas? Ayaj. Cuando me deje de armar, Ulises y en los peligros hallarme? de abellas puedo apartarme, Ayaj. si an de darse por hablar. Yo por hechos las demando Ulises quee hecho con esta mano, testigo el suelo Troyano, donde te visto afeitando. Ayaj. Las armas pido por mías, Agamenón no me hagas agravio, ni satisfagas a Ulises, que conocías. Vuestra encendida pasión Ágama sosiegad, porque yo quiero quel coraje áspero, y fiero, se apacigue sin cuistión. Tú puedes, ni cual tu ciento, Yo he tocado a recoger, y mandare que ninguno Biblioteca Nacional de España se embarque, aunqel oportuno tiempo, lo manda hacer. Ye SEGUNDA Y en este lugar do estamos hare juntarse la gente, luego que nos muestre Oriente la pura luz que aguardamos. Y el que tuviere derecho delos dos, llevara el premio, y de aquí con el lo premio, con que sea satisfecho. SEGUNDA Ayaj. Astised, yo lo acepto, Vlises yo lo consiento, y lo pido, Agam. esto quede concluido, cual mando por mi de creto. Y ceñando la pasión Ulises mando que os vais, y cuando digo vengáis, y lo propio a Telamón.

JORNADA TERCERA

yA la estrella de Venus se demuestra Del monte Ida, el día descubriendo, Y con alegre luz guía, y adiestra, Al que O4 Biblioteca Nacional de España Mene. aqueste es mi parecer, TRAGEDIA Al que la oscuridad iba impidiendo, Este es el tiempo en que la suerte diestra A los dos llama, en premio pretendiendo Las armas, que de Áquiles nos quedaron, Ya que al Cielo los Dioses lo llevaron. Conviene o Menalao, y Diomedes fuerte, Que sean Ulises y Ayax premiados, Con las armas quel cielo le dio en suerte A Áquiles, con que fuesemos vengados. Pues ya su triste, y su inmatura muerte, An permitido los severos hados, Ahora demos orden, y aplaquemos Lealteración, que entre los nuestros vemos. Ayaj, y Ulises conjusticia piden, Y visto bien lo que en tan larga guerra An sufrido, es razón que no se olviden Sus trabajos, en esta Tebera tierra. Y pues los dos el fiero ardor impiden Que del uno, y del otro el pecho encierra, Y lo han a nuestro acuerdo remitido, Ved bien lo que os a enesto parecido. ̱ Verte defensor de Grecia, Pagamenon vitorioso, cuyo brazo poderoso al del Dios Marte desprecia. Que parecer hay que dar si no el que tu dar quisieres, pues aquello que hicieres, nadie lo puede enmendar. Ulises, y Telamón, piden ambos justamente, cualquier de ellos es decente, Delalto y precioso don. MIDIA Biblioteca Nacional de España aqueste es mi parecer, y entiendo que es acertado, tu determina a tu grado pues el tuyo habra de ser. Ese acuerdo mesmo sigo, Diom. sin hacer agravio alguno, no se las quito a ninguno, que de entrambos soy testigo. Elos visto en ocasiones de combates rigurosos, y salir por vitortosos, de los Teberos escuadrones. Biblioteca Nacional de España Elo Agam. Ayaj. Agam, SEGUNDA E los visto hacer bazañas Dignas de eterna memoria, Eles visto ganar gloria; así en fuerzas, como en mañas. Asi por esta ocasión no sabre determinar, a cual se le deben dar, si a Ulisies, si a Telamón. En gran confusión mian puesto yo no se que orden seguir ni como pueda cumplir, con el uno, y otro en esto. Porque si al uno las doy, el otro queda agraviado, al uno dejo pagado, y al otro enemigo soy. Qué haré? que parecer me sacara de esta duda, que favor hay que me acuda, en aqueste menester. Yo quiero por acertar que los principales den sus votos, y visto bien, a los más se habrán de dar. Cumpliendo tu mandamiento general Agamenón. viene Ayaj Telamón, a que lo hagas contento. No te pido cosa injusta, lo que pido se me debe, sin que con razones prueve si es mi causa injusta, o justa. Valiente Ayaj, yo estoy no movido de pasión, mas de justicia, y razón, que en esto guardare hoy. Descuydete ese cuidado, que no torcere justicia, teca Nacional de España SEGUNDA por amistad, ni codicia Ayaj. yo estoy de esto saneado. Ulises Caudillo de los Grecianos, fuerte Rey Agamenón, fuerza de la espedición delos valientes Troyanos. Yo Ulises rengo a pedirte las armas, a mi debidas, aunque de Ayaj son pedidas, no tengo que apercebirte. Yo se que no forceras la justicia, por ninguno, ni por agradar al uno, al otro agravio harás. Esto me hace seguro que veré lo que défico, y que Avaj según creo no abra lo que yo procuro. En eso yo seguire Agam. la equidad, que e prometido, sin que nadie sea ofendido, a cuyas son las dare. Propónganse las razones, que a cada uno Penciende, y por donde las pretende, muy bien es lo que propones. Ayaj Pirro. Poderoso Agamenón dime; armas celestiales pretendes dar a mortales? no ves tu que es sin razón. Cual Áquiles a quedado cual mi padre, a quién las des? Agama muchos ay, y muchos ves, muchos? ninguno e hallado. Pirro. Pirro aunque Áquiles murio Ayaj. no es muerto, pues que yo vivo. y cuando Áquiles fue vivo, esto de mi conocio. O Las teca Nacional de España TRAGEDIA Las armas que yo demando, se me deven dar a mí, que igual con Áquiles fuy, y esto diga el Frigio bando Pirro. Iguale nadie le fue igual, si uno, que yo lo soy, Ayaj. por contradecirte estoy, Pirro no te atreverás a tal. Ayaj. Que siendo verdad la mía, tu quedarás desmentido, tú de mi muerto, y vencido, Pirro cual pide tu demasia. Sipuesto en campo, estuvieras Ayaj. tu próvaras lo que digo Pirro, el camino que yo sigo, te hiciera que siguieras. Esto quiero que veamos, Ayaj. póngase en ejecución Pirro denos campo Agamenón. que campo, en el campo estamos, Ayaj Fuerte Pirro, deteneos, Agam. y vos Telamón paliente. esa ira, y saña ardiente, guarda para otros trofeos. Y mando os que no alteréis el concilio, que e juntado para ser determinado el caso que contendeis. Obedeciendo tu mando, Ayaj, paso por lo que hicieres, Pirro, yo no, sino concedieres lo que con razón demando. Agam. Que demandas que se haga, de las armas, que si es justo, yo prometo darte gusto, que a tu gusto satisfaga. Pirro. Lo que yo en esto te pido no es que por tu sentencia Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA me las des a mi en erencia aunque es don a mi depido Mas que quieras consagrallas algún Dios, y no a hombre umano y esto a Áquiles hará ufano si a Dioses viere gozallas. A cual Dios se pueden dar. Agam. que no las tenga por suyas? Pirro en eso no me arguyas. ni te quieras alterar, Que cuando algún Dios las quiera el con presuroso vuelo bajará al humilde suelo, y las llevará a su Espera. Conesto puedes volverte y dejar dallas a quien dadas les estará bien cual es dino de tal suerte? Pirro Dalas, que mi fe te doy de quitallas a cualquiera que las des, con muerte fiera, y con aquesto me voy. Fiero venia, y denodado, Agam. el nieto de Licomedes, bien se parece Diomedes. de quien Pirro es engendrado. Nunca dejó de dar muestra Diom. de su invencible braveza y el renombre de crueza, que siguio su fiera diestra Demos fin a esta contienda Ágam Ayaj, y Ulises pedi si la demanda está en mí Ayaj. pido, Vlises se defienda. Ulises. Seguro tengo mi juego, Ayaj. no se yo quien lo asegura? Ulises mi razón. Ay aj. más tu locura, Ulises eso lo veremos luego. Nin- Biblioteca Nacional de España Agam. SEGUNDA Ninguna cosa será para que las armas lleven, si no los hechos que prueven, y el que más, las llevará. SEGUNDA Con esto pedi justicia, Ayaj. yo la pido en mi derecho, Ágame pues yo aseguro en el hecho, que no se haga injusticia. Oración de Ayaj. lora ipno aormio LUPIT E Rrimmenso, tal consiente Oh Tu divino poder, que Ulises sea Tan arrogante, que sin miedo intente Con Ayaj competir, y hay quién lo vea? Mas ya que su locura no lo ausente De ponerse comigo, entienda, y crea Quel premio llevará con ser vencido De mí, ques mayor premio quel pedido. Mas ya que a tales términos venimos, Qué delante las Naves, que libradas Fueron por mí, los dos juntos pedimos Las armas, que a mí solo han de ser dadas. Pues sabéis fuertes Griegos que nos vimos Muchas veces las huestes afrontadas, Y a Hector resistí, en coraje ciego, De quien huya todo el campo Griego. Así mismo, trabados en batalla, Debajo de mi escudo defendía Muchos Griegos, que allí como en muralla El cielo por seguro los ponia Quién hay en Troya, o en Grecia cuál se halla? De tanta fortaleza, y valentía, Qué pueda sustentarlo? defendiendo Un ejército junto, en el hiriendo? No os quiero recitar lo más que he hecho, Pues lo sabéis mejor que yo os lo digo, Y no Biblioteca Nacional de España on Y TRAGEDIA Y no está en que os lo diga mi derecho, Pues de esto es todo el mundo buen testigo Y si Ulises no queda satisfecho Por su maldad, pregunte al enemigo Quien era el que su furia resistia, Si era Ulises? o si Ayaj lo hacía Digamos, en qué riesgos se ha mostrado? Cuéntenos una a una sus hazañas, Muestre nos los despojos que ha ganado, Por su valor, y no por falsas mañas. Que Campo ha sido del desbaratado, Que victorias a havido tan extrañas Manifieste las llagas recibidas, Que le cruban las Armas del pedidas. Deje ahora el hablar de que es tan diestro, Que ya son sin provecho las razones Que siempre uso, en que es mejor maestro Que yo, cuanto mejor yo en ocasiones. Ser esto así, bien claro os lo demuestro, Ved estas llagas, ved claros varones, Quién es quien vuestra guerra a sustentado, Y veréis quien ser debe premiado. Y pues sabéis o Griegos, la justicia Que de mi parte tengo, en lo que pido, No sea causa de Ulises la malicia. Quel premio no me sea concedido. Y si os parece que será injusticia Darme las armas, sea permitido Que al contrario escuadrón sean arrojadas, Y del que las sacare sean llevadas. Estas razones puedan altos Griegos Moveros, que me deis lo demandado, A Ulises dalde afeites, dalde juegos Dal Biblioteca Nacional de España Ágame. El SE GUNDA Dalde traiciones, ques lo quelha usado, No estéis en este parecer ya ciego, Qué claro está lo que es por mi alegado, Vosotros lo sabéis, y así concluyo Ser mías las armas, y el hablar ser suyo valor alto de tu heroico pecho Valiente Ayaj, tiene el mío movido Por tu Oración, a darte en satisfecho Él don quedignamente ti es debido. Mas repugna la fuerza del derecho Dártelo, porque debe ser oído Ulises, y así luego se levante, Y su Justicia, y sus hazañas cante. Oración de Vlises. Juvierades o Griegos valerosos Oh Mi parecer seguido, yo estoy cierto Que cesaran los odios contenciosos, Que incita ahora un vano desconcierto, No uviera o fuerte Áquiles codiciosos De tus Armas, y tú no fueras muerto, Que aún hoy la cara Grecia te gozara, Y así lo que pedimos se estorbara. Mas ya quel Hado uso de su violencia, Y nos dejó sin ti, que razón tiene Ayaj, di entrar comigo en competencia? Pidiendo lo que solo a Ulises viene. Dice, quies arrogancia en su presencia Demandar yo las Armas, qué os detiene? A responder por mí, a tal desvarío, Pues no mi es dado hablar en honor mío? Quiere Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA Quiere dará entender que ser vencido De su injusta demanda, será gloria Mía, y qui es más premio quel pedido, Y esto da por razón su vanagloria Alega que las naos ha defendido, Y quiere engrandecer esta victoria, Mejor le esta encubrilla, que contalla, Pues fue seguro suyo el alcanzarla. Que bien sabe, y sabéis que cuando vino Hetor a la ribera a echarnos fuego A las naves, que Ayaj al camino Le salió en nombre de pariente luego. No a resistillo, porque yo imagino Que de otra suerte del hiciera juego El Tebero, aunque blasona que ahuyentaba El campo nuestro, quel solo amparaba. Alega que los nuestros que huían, De los fuertes Troyanos, por seguro Debajo de su escudo se metían, Y allí lo estaban como en fuerte muro. No se yo la razón porque sufrían Los fieros Griegos, un blasón tan duro, Qué diga (sin ser tal) que en el estaba La defensa de tantos, que injuriaba. Cuando se vio jamás en tal estrecho Nuestro Argólico campo, qui el pudiese Librallo solo, o cuando fue su pecho Tal, que al Troyano ejército rompiese? Cuando a Grecia fue Ayaj de provecho? Qué hizo por do ahora se admitiese Tal desgarro? en decir que el resistia Y no yo, del contrario la osadía, Pide que yo los riesgos míos le cuente, Biblioteca Nacional de España mis SE GUNDA Y mis hazañas vaya recitando, Que las llagas que tengo le presente, Que me cubran las armas que demando, Que muestre los despojos, el que siente De lo que va sin término hablando? Pues sois testigos Griegos valerosos De mis riesgos, y hechos gloriosos. Al Tracio Reso, quién le dio la muerte? Quién evitó lo que ordenaba el hado Con sus caballos, dando a Troya en suerte Si de ellos fuese el pasto, o río tocado, Que jamás al poder de Argos fuerte Se rindiese el valor del Tenero airado, Y yo le di la muerte, y sus caballos. Truje al Real de Grecia, a presentarlos. Quien fue el que resistió a Telefo fiero En singular batalla de uno a uno? Quien quitó a Lesbos del Troyano impero, Y a Tenedos, cual otro si yo alguno? Quién la estatua de Palas fui el primero Qué la saco? yo fui, y no hay ninguno Si no es Diomedes, que comigo entrase, Y a pesar de los Teberos la sacase. Quien detuvo la hueste que ya estaba Para volverse a Grecia, sin efecto, Dejando a Troya que en su ser quedaba, Y la hice aguardar por mi decreto? Cuando todo el ejército acababa De hambre, quien libró su duro aprieto, Fue Ayaj, o fue Ulises el que estuvo Constante, y de su hambre lo mantuvo? Al fin concluyo, o Griegos que enjusticia Se me deben las armas, que os demando, Biblioteca Nacional de España Por TAGEDIA Por razon justa, y no por vil codicia, Agam. Cual Ayaj, que os las pide blasonado, Yo truje Áquiles, ved si es injusticia Quitármelas, que bien considerando Lo que Avaj alega, y lo que alegó. No dudo que me dey las armas luego, As armas que son pedidas, Agam. L me ponen en confusión, que no se si a Telamón, si a Ulises le son devidas, Vuestro alto parecer. capitanes balerosos dad, que en casos tan dudosos, admitidos deben ser. Diom Agamenón excelente, bien clara está la sentencia, tu solo el caso sentencia deja acuerdo de otra gente, Las razones alegadas ten vivas en la memoria, y al que es dino de más gloria sean las armas dadas. le Esto es lo que yo dudo, Agam. eso no te ponga en duda, Diom. desata la lengua muda, haz con la justicia escudo. Visto lo que an alegado, Diom no se a quien se deben dar Dion esto es injuriar a quien más razón a dado, Vos Meneldo, que decís, Agam. Mene. que los dos justicia tienen, y a entrambos las armas vienen, no se o Griegos que sentis, Ayaj. No basta que Vlistes sea, honrado de ver que a sido contra mi de vos oído, Biblioteca Nacional de España quies más de lo que desea. Si no que aún dudeis de darme el premio que se me debe, pues no hay porque Ulistes lleve, lo que no podeis quitarme. Y cuando vuestra injusticia me hiciere agravio en esto, con esta, y en este puesto, haré buena mi justicia. Si las armas an de darse Ulise. por armas, toma las armas, que aguardas, que no te armas Ayaj. aguardo el determinarse. Ulise. Sosegaos fuertes varones, Ágam. quel negocio está en sentencia, y no en belica violencia ni en arrogantes razones. Concluye ya Agamenón, Diom no los tengas de tal suerte, no se que diga en que acierte, Agam donde está tu discreción? Diom Porque difinido sea Agam. este pleito, me parece que pues la discordia crece, se acabe por pelea. que Para venir a ese punto, Mene. no se yo de que a servido habernos aqui traido, y estar todo el campo junto. Si apaciguar es tu intento Mene Biblioteca Nacional de España no ves que dando las armas SEGUNDA al uno, que al que desarmas. as de dejar descontento. Pues sihas de dejar quejoso al uno, al otro premiado, y al cabo as de ser culpado, que te tiene receloso. Pon los en campo, ellos sean los quel caso determinen, porque de ti no imaginen, los quel fin de esto desiean. Yo firmo este parecer Ayaj yo lo firmo, y lo demando Ulises pues que estamos aguardando Ayaj si las armas lo an de hacer? ulises Determine Agamenón lo que quiere que se haga, y como el se satisfaga, ponte en campo Telamón. No se yo si lo deseas? Ayaj. V Vlises no deseo ya otra cosa Ayaj. es hablar de lengua ociosa Viises no es huir de las peleas. Ayaj. Cobarde, quién a huido? Vlises baladrón, y quién te teme? Ayaj. quién? el que de verme treme? que eres tu vil abatido. Agam. No es este hablar para aquí Ayaz, y Ulistes, parad, el odio, y saña dejad, SEGUNDA y el coraje despedí. Pues cuantos están presentes quejoso nadie no se determina, cual persona es la más dina de las armas excelentes. Yo quiero pues falta el día. y la noche viene en vuelo, que luego que muestre el cielo mañana el Aurora fria? Que aquido estamos ahora, nos juntemos los que estamos, y por ahora nos vamos, pues ya de reposo es hora. Haremos le relación al grare Nestor del hecho, y dejará satisfecho a Ulises o a Telamón. Cese el acuerdo con esto. Diom. pareceme que es muy bien. Agam pues Ayaj, comigo ven, y tu Vlistes ve a tu puesto. Ayaj. Aunque obedezco tu mando Agamenón, mas quisiera quel caso se concluyera, que estar plazos aguardando. Agamo Presto será concluido, Ayaj. yo lo acabara más presto, mas vamos que puesto en puesto Ayajno será ofendido.

JORNADA CUARTA

Acundo Nestor, cuyo eterno nombre Ágame. F La Fama esparce en su divino canto, Dando te gloria, y no de mortal hombre. Bien sabido es de ti el cruel quebranto, Que en la Troyana guerra se ha sufrido, Diez años a, con tanta angustia, y llanto, Y habiendo ya el poder de Argos rendido La potencia de Asia, y pretendiendo Volvernos al reposo conocido. Estando nuestra vuelta apercibiendo, Aprestada la Flota a su viaje, La vela al blando Céfiro hiriendo. Ayaj me dijo que hacía ultraje A su valor, si luego no le daba Un solo don, de todo el gran pillaje. BibliotecaNoaao España Y eran Nesto. SEGUNDA Y eran las fuertes armas que dejaba El Lariseo Áquiles, y con esto Quedar onroso, y rico publicaba. Ulises vino luego al mismo puesto, Las armas juntamente demandando, Por razones bastantes que ha propuesto. La causa de uno, y otro esaminando, Vista la fuerza que uno y otro tiene, Les he ido mi acuerdo dilatando. Porque quiero que tú des al que viene Derechamente aqueste don pedido, Haciendo en esto lo que más conviene. De ti es el fuerte Ayaj conocido, Y también lo es Ulises el prudente, Y sabes lo que a entrambos es debido. Lo que alegan también estensamente Lo sabes, y por mí te es relatado, Sentencia el caso, o Nestor excelente, Pues solo a ti, aqueste officio es dado. Aguánimo Agamenón, Vi no se como responderte si no es con obedecerte acetando el alto don. Que bien se deja entender que merced tan extremada, por merced a sido dada, y no por mi merecer. Que abiendo como ay presen- varones, tan balerosos, (tes en las armas poderosos, y en las letras eminentes. De que provecho será nestor, caduco y perdido que a tres edades vivido, y en la última esta ya. Mas ya que me concedeis. o Príncipes tal faror. y por onrar a Nestor en tal lugar lo poneis. Sabed que yo estuve oyendo de Ulises, y Telamón, la una, y otra Oración, y su justicia entendiendo. Sobre lo que an alegado en el caso, quiero ver de todos el parecer, primero que el mío sea dado. Ágam. Varias opiniones veo, Meneldo sigue una parte, P2 Dios dde España aN TRAGEDIA Diomedes con fuerza y arte es contrario en su deseo. Parezcan los que pretenden las Armas en esta audiencia, porque dada la sentencia, den respuesta si se ofenden, mas ya viene Telamón Ulistes no tardará que el deseo le hará dejar toda dilación. Por haberme detenido, Ayaj. excelente ayuntamienno de tal descomedimiento perdón me sea concedido. Aquí me tenéis presente. haced lo que os agradare con tal que mi onor se ampare, a todo estare obediente. Que por los Dioses os juro, que si a Ulises mi enemigo no edado el justo castigo Es porque vivo seguro. Que será considerada mi justicia, y me daréis el premio, y si no haréis que lo cobre con la espada, Esto aquí no se pretende, Agam. porque si se pretendiera este acuerdo no se diera, Ayaj. pues que razón os suspende? No sabeis ya mi derecho no sabeis lo que e provado no entendéis de lo alegado, que ellas demandan mi pecho. Y cuando (aunque no será Ulises tan venturoso) Llévase el premio glorioso, que a mi el cielo me lo da. Biblioteca Nacional de España TRAGEDIA Entiendan los que aqui están, que las armas agraviadas, cuando a Ulises le sean dadas, a voces me pedirán. El colegio celestial, Vlises de los Dioses soberanos, os guarde fuertes Grecianos. y os defienda en todo mal. Sobre nuestra pretensión vengo, y aunque me e tardado, se bien que me será dado el premio de mi razón. Mi justicia os es notoria, no tengo que demandaros, ni de nuevo que alegaros, para salir con victoria. Todos sabeis claramente mi justicia, y mi eñemigo vendrá a decir lo que digo, si su pasión lo consiente. Yo lo dejo a vuestro acuerdo yo me someto al que fuere, y quien esto no hiciere, ni pide razón ni es cuerdo. Agam Aquí sola la justicia, es la que tiene el poder, que no la hará torcer el favor ni la codicia. Y asies razón declararse, ya con abierta licencia, porque demos la sentencia, a quien dere el premio darse. Traigan las armas aquí, porque a quien las dier el hade, desde aqui vaya premiado, Nesto. eso me parece a mí. Biblioteca Nacional de España Sosiegue todo ruido y tu Júpiter dirino nos Agam. Mene, Agam Mene. Agamo Diom. Mene. SEGUNDA nos guia por el camino que ignora nuestro sentido. De tal suerte que no sea ofendido Telamón, ni Ulistes rea sin razón, enel caso que desea. Ya todos sois informados de la causa extensamente ̱aviendo estado presente a los hechos alegados, Dad aqui vuestro decreto, a cual de los dos sean dadas las armas, tan demandadas, que a Ulistes las den decreto. Con la debida obediencia, contradigo esa razón, y digo que a Telamón se le deben por erencia. Contra aquese acuerdo voy, de Ulistes son dignamente por valiente, y no elocuente, al fuerte Ayaj las doy. Ambas cosas son halladas en Ulistes, cual sabemos. esperimentado tenemos sus hazañas, extremadas. Que asipor fuerte poder, como por sabiduria, al enemigo vencia, y esto bien se dejó per. Quedefendio, nuestra guerra, las armas? o la Elocuencia? pudo sola su prudencia darnos en pboder la tierra. Con que se mostrava Áquiles, con armas, o con razones? da esfuerzo a los corazones cobardes, artes sutiles, SEGUNDA Diom. Yo vi a Ulistes sustener la guerra con su consejo, y defender su consejo, porque así suplia el poder. Con la espada defendia Mene. Ayaj, todas nuestras cosas, no con razones melosas, mas con fuerte valentia. Que si vitoria tenemos. con las armas se alcanzo, y pues Ayaj las usó, a Ayaj las armas domos, Diom Dejó Vlistes de traellas, y de seguir nuestra parte? y contra el poder de Marte ejercitarse con ellas. Agam. No ves tu que esta es pasión Meneldo, y no justicia? Mene antes es gran injusticia? el no seguir mi opinón. Diom. Nuestro ejército quien fue el que pudo sostenello? Mene. Ayaj que fue en defendello. Diom. Vlistes lo tuvo en pie. Cuando de hambre insufrible perecia nuestra gente, librola Ayaj valiente, de miseria tan terrible? Y fue Vlises, el que pudo tal angustia defender, aqui más sirvio el saber, que d Ayaj el escudo. En hechos le vi mostrarse, en que los más esforzados los via estar retirados, sin osar aventurarse. En Troya quien fue el primero, que entrasie, sino fue el? P y en Nacional de España aEspaña TRAGEDIA y en el asalto cruel. no fue Ulises el postrero, Cuando el valiete Troyano Meña. en nuestra gente hiriendo por unos, y otros rompiendo, del ejército Greciano? Digan me? quien frente a frente defendia su furor? si era Vlises hablador? O si Ayaj el valiente. Cuantas veces nos quemara en las naos, sin salir de ellas? y a otro no vi defendellas, ni aún entiendo que otro osara. Solo Ayaj fue el que hizo al contrario retirar y asinos pudo librar, con su esfuerzo, y con su aviso. Otros hechos tan gloriosos, Diom. hizo Ulises por su mano, o Dioses, seso hay tan vano? Meña. en varones tan famosos, Siendo Ayaj Telamón el que pide, no hay memoria que le basta por vitoria a Ulistes, pedir el don. Las razones entendidas, Agam. del uno, y otro alegadas, a Vlises deben ser dadas las armas d ambos pedidas No entiendo yo que tal hecho Mena, se hará, que es injusticia, Agam. dime tu cual sea justicia, si este no es guardar derecho? Meña. A Telamón se las deven Diom. a Ulises le son deridas, Agam. por mi le son concedidas, Nesto, hay otras cosas que prueven, TRAGEDIA Meña. Que cosas hay que provar. pidiéndolas Telamón, Agam. si se an de dar por razón, a Ulises se deben dar. Meña. La guerra de tantos años quien fu el que la sustentó? Diom Vises pues remedió por su industria tantos daños. Aunque hazañas tan subidas cual hizo, no las hiciera, porque el a Aquiles trujera, las armas le son deridas. Vuestro parecer contrario Ayaj. rompe de mí el sufrimiento, viendo llustre ayuntamiento. un acuerdo ques tan vario. Vine ante vos confiado en mi razón, y justicia y hallo que la injusticia me tiene el paso tomado. Antes que os determineis estad del hecho advertidos, y no por pasión movidos, mirad bien lo que haceis Porque mi palabra os doy, con firme protestación de morir, o haber el don, en fe de quien siempre soy. Ayaj, no será esto parte Agam. para hacernos torcer, de dar nuestro parecer, nunque sea contra Marte. Sosegaos, que aqui no hay fuerza, de amistad, que nos obligue, ni dadiva que nos ligue, por quien la justicia tuerza. Y para que al fin doclare Nestor, a vos os es dado que SEGUNDA que por vos sea pronunciado lo que en esto se acordare. Vos Meneldo, que decís, a quién las armas daremos? a Telamón las debemos, Mene. si ley, y Razón seguis. Diomedes, a quién las dais? Agam. Diom. a Ulisies que se le deben, pues a Uises se las lleven, Agam. mirad bien lo que potáis. Mene. Grave Nestor, quien merece Agam. llevar las armas sagradas? Nesto. a Ulises deben ser dadas y esto, en esto me parece. Agam. En voz alta, padre caro, el tenor de esta sentencia pronuncie vuestra elocuencia SEGUNDA en que sois único, y raro. Porque vuestra autoridad a nuestro acuerdo la de y servira de dar fe a nuestra pura verdad. Sentencia, contra Ayaj. Nesto. Tisto todo lo alegado, de Telamón el valiente, y de Ulises elocuente, sobre lo que an demandado. Fallamos, que a Ulisies den las Armas, por que es razón y esto firma Agamenón, Diomedes, Nestor también. Ayaj. Ngratos Griegos, este premio lleva Quién contra el Cielo, y Dioses ha podido Defender vuestra parte, dando prueba Del valor que mi ánimo ha regido Pues ingratos, pareceos que comprueba Esta ofensa, alos males qui he sufrido? Pareceos qui es razón que Ulises sea De Ayaj vencedor? y Avaj lo vea. De quien temblaba todo el Frigio Suelo, Ahora el vil Ulises con razones Lo sobrepuja, y no castiga el Cielo Tal maldad, en tan Bárbaros varones? Acabe Ayaj, deje el mortal velo, No viva, el que los Teveros Escuadrones Deshizo por vengaros, muera ahora, Y muera por su mano vencedora. Mene. Ocaso, horrible, o extraña desventura, Oh injusta muerte, que lajusta vida P Quita- de Españ Ágame. Diome. TRA GEDIA Quitaste a Ayaj, cuya suerte dura Será del Mundo con razón sentida. Llorad Griegos, que el Hado nos procura El devido castigo, en la partida, Ay Troya, Troya, cuanto a Grecia cuestas Aunque por tierra están tus fuerzas puestas. Juntaos comigo ejército excelente, Honremos en la muerte al que viviendo Dio eterno nombre a nuestra Griega gente, Y honrosa fama nos dejó muriendo. Entreguemos el cuerpo al fuego ardiente Como es costumbre, el sacro altar cubriendo De reses ofreciendo el sacrificio En nombre de Ayaj) a Júpiter propicio. No se le niegue al fuerte Ayaj la gloria Quel celestial concilio le concede, Y de nosotros la immortal memoria, Que Marte quiere que su esfuerzo erede Juntemos los despojos de victoria Que ya ganó, pues solo en esto puede Nuestro de seo honrarlo, dando al fuego Sus Armas, preservando el uso Griego. FAMA Griegos ingratos, nadie no se atreva Don Ayaj tocar el cuerpo glorioso Que dio viviendo de virtud tal prueba Que ha sido igual a Marte poderoso Su espíritu immortal Jove lo lleva, Alos Elisios a immortal reposo, El cuerpo bulví en flor que de él se nombre, Biblioteca Nacional de España Y en SEGUNDA Y en sus hojas, de Ayaj quede el nombre. Este acuerdo de Jove altitonante, Celebro yo la Fama generosa, Porque de Ayaj el valor se cante, Desde do nace Febo ado reposa. Y porquí el auditorio circunstante Que oído a la Tragedia dolorosa Se vay a reposar, pido en discuento, Que muestre con aplauso el ir contento.