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Texto digital de El asombro de la sierra en milagros y devotos, Nuestra Señora de Hoyos

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Atribución tradicional
Julián Manzano del Pino
Atribución estilometría
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Género
Comedia
Procedencia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El asombro de la sierra en milagros y devotos, Nuestra Señora de Hoyos. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/asombro-de-la-sierra-en-milagros-y-devotos-nuestra-senora-de-hoyos-el.

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EL ASOMBRO DE LA SIERRA EN MILAGROS Y DEVOTOS, NUESTRA SEÑORA DE HOYOS

Comedia famosa Asombro de la Sierra en milagros y devotos Nuestra señora delos de don Julián, manzano sino el eco cosiento segunda parte personas que hablan en ella Diego de Alvarado, Alonso tomas de velasco, Lorenzo hermitaño gorrón, Isabel su muger el ángel de la guarda Flora criada Antonia cautivo Gonzalo, llore yo vaba, una nuestra señora a Luzbel, con un lobo de fuego Salí, esa laguna confe lóbrego amo de vosotros, que del canismo, salta, saltad a tierra pues vista el sol hacerle guerra sois sole cruel aunque el sol y la luna como ociosos está cuando Luzbel, halla en mi creación fueron mia, Levante suspendones, hasta el globo afinco de estrellas alfombra fue de mis altivas huella, para poner en arma suscesiones prevenid vuestras huestes con cobdicia queriendo mi ambición pues tu silla sobre el aquilón, en poder y ambición con el romor, pues como estos villanos a cuatro dia por a escotilla, triunfar pretenden con intentos que no se viva más de las causa de este mi altivo ser, pero ¡ay de mí que sola una miento sus ordenes guardamos con sobera, planta y a ejecutarlas, pronas estas supera la cerviz de mi garganta y en astucia, andarles guerra Sola una María hasta que vengan todos a mis manos a quien cultos le dan aquel día Diego de Alvarado de ermitas, con singular contento y lo en su compañero de gorro, gloria de su nacimiento pues de los ojos parecido donde le tengo mandado guerra al infierno el maestro de la otra al hombre vida, está muy desazonado. y con gran melancolías, es quien más me molesta, porque de noche de mujer ministros, sal y haced palestra, que trabajan de y con lluvia y maña, asombra con horrores la cara poniendo alos lascivos, en la obra ese dispendo, apetito se subes nocivos; Aqueso yo no lo entiendo me tiene más qué manda tanto que del oriente al negro Lire si los oficiales alma no dejé, en fin, que ese querones, empiezan la su tarea, no deje su mercida, hermano Diego obedezco hasta este operarios y devotos, lo demás os lo provea, que templo erigen a esta aparecida porque aqueste cuarto está con la muerte con mujer soy sedas, del alqueríbete perfumado, y en atormento eterno sin duda que lo por sumas, pada para siempre en el infiero algún polvorista honrado todos sin excepción, los bajad a los señor de razón adonde proserpina, al heremítico empleo, de del siglo, apetezco, nada del mundo deseo. que era estar en su ciudad con una judicatura, la conciencia, no segura sin decir nadie verdado que era ser sus ciudadanos, con de mundos y quimeras, haciendo las burlas veras, hasta llegar a las manos que era ver hombres viciosos, compre para la malicia sin temor de la justicia andar siempre escándolos que era ver en conclusión mercaderes tratantes engañando por instantes con el crimen de estación y que será ver en summa, que con atormento eterno por pesar esto el luz, que lo paga, en el infierno amor te doy puesto que me has apartado, de un riesgo tan declarado como una judicatura, gracias te doy también verse soberana, pura, pues te has dado de hacerme Tu esclavo, el más en señor para más en grandecerme Bien se ve soy vasa y guía, adonde la gracia estriba, y así todo el orbe diga que Dios te salve María el demonio la falacia, quiso obscurecer tus dones pero todas las naciones de llenares de gracia de esto el ángel es testigo pues halla en su lega, te dijo con alegría El señor es contigo bien manifiesta quién es pues en cualquier parte es cierta se hará que eres bendi entre todas las mí, el demonio vestido cuando supo tu pre él quedó como la pez, pero atendido es el fue el castillo de mas depósito verdadero fue de aquel manso cordero, que es de tu vientre esas Canten, pues con alegría esos coros celestiales, pues consta de las anales que eres santa María que más atributo en vos pudo a ver más elojiado que su carnos del pecado por ser vos madre de Dios, pedirse unos y otros en común aclamación para alcanzar el perdón Ruega por nosotros, aliende hoy a tus favores sin mirar nuestros delitos porque aunque son infinitos somos en su pecadores nos siempre protectora Mirad que os lo suplicamos, humilde os lo rogamos, que sea ahora y en la hora despuniéndolo de suerte que en la gran Jerusalén mule, nuestra muerte por la eterna vida ameno Sale Luzbel al paño. Ya empieza a obrar mis furias, aquí de todo el infierno pero este hipocrita, está, mis ideas destruyendo porque esta mujer le oye, con singular atención Mátala no te detengas inmóvil, está también denme los cielos paciencia he de lograr aquí tirarme quiero ante por ahora mi pretensión que don Francisco, me ser, Pese a toda mi rabia, mas ya se va y otros vienen que al oído de Isabel que esta mujer desvanecía, Empiece aquí mi furor No miras que ahora te hues, mis empresas, pues yo haré con la liga, si te ausentas, nos hacen la obra sale el Ángel y más cuando te agusto porque ya se oye rumor, que has de hacer maldita bestia, e doña Isabel en oposición de aquel Iris de paz, por puerta diferente sin mira, quieres, por que yo pueda que de muestra eternando beneficios Triste, pensamientos míos ser reina de todo el orbe satisfacer tanta deuda haras imaginaciones Quién quebranta tu cabeza y si había para mí sin luz, su ciencia mesma soy, Pues yo, arrando esos pinos, Funesta, y lóbrega noche no quieras que más te advierta luz, adonde mis pasos guías, que visten de esas contornos, oyo de don Francisco Luzbel, donde dirige y menerte esos riscos, elevas o la mata, Pero cielos! No es aquel con vegetables pinos, la he muerto; porque aquí don Francisco mi ansorte, de quien su madeja pero, está una vida arriesga, quien así mesmo se injuria el enfurecido roto prumpiendo sin razones y cuanto tantas me quita teniendo sobre sus hombros Pero cielos es aquella no satisface con ella ese tachonado lo vos, que emparo los crito sula, que en Juan Alonso desquiciando yo sus astros e mi honor, con liviandad sacaras tu saña fiera trastornándolos todos destos y disformes pues asido el ofensor esparcido en Mongibelos, Luzbel al oído de don en tan infame, cautela y en volcanes ambiciosos, ¿Qué esperas que no le matas, bien, mueran entrambos serán con bustos materias sabe yo, así mi ofensa voz que también me aconsejo Pero inmóviles las plantas de dónde naces, porque sin reservar flor, ni planta a dar un paso no aciertan de quien es se lo agradez, era bruto, dira, escollo, hasta el brazo que el acero de tu mesmo honor procede, que en cenizas no con fuera violento, su resistencia padecia, el que del bello ese elemento, logro y con labia e aplicada, fue formado, que solo arrastraré, cauteloso, aqueste primero en todo del hombre el promete son que es el alma cuyo espirtu y vete a los tenebros, en fartareos la labozos, la la poco infernales, pagará compropensión donde en tristes sollozos, lamente tu perdición sus mal nacidos rojos, en tormentos horrorosos, Allá más que tú nada puedes, sin su Dios todo logrado el sin cauteloso, no te permite que obras de mi soberbia ambición lo que conviene a su solio que con ardides dispongo de cuyo recto juzgado, y así de luz el minio serás siempre vil despojo hace guerra al orbe pues tu soberbia te puso porque vuestro general en estado tan penoso, empuña el basto heroico, Juan Alonso tomas de que la divina justicia Es muy arreglada en de la devoción estado Custodio, tú no me arguyas, he pasado aver la obra que están de más tus pasos que para templo se erije, sólo te digo, que yo a esa celestial aurora he de asaltar es foros, como en la parte primera y he de ganar, hoy más almas le consagre, muy de veras que hojas sustentan los troncos un par de bueyes, qué harás, que encluye arenas el mar las piedras y las maderas, samos el orbe todo no quisiera no faltar Pues que yo lo padezco Yo sin honra yo sin fama, que cesase la obra yo del vilipendio el blanco, mas veo que todo sobra y es Juan Alonso, la casa que es portento singular Muera el adultero, aleve, que es ver que apenas labraron que el casto hecho profana, unas piedras angulares de mi honor. que estás se acrecentaron fantástica ilusión de de unas amillares, del sueño y como de vanas que es ver, pues que las maderas en su disparada idea, no se arrastraron cuarenta apariencias que contrastan y hay número tan crecido al más despierto sentido que ya se pierde la cuenta hasta sus remotas causas que es ver, pues el material le tirarme quiero antes de la arena y de la cal. que don Fancisco, despierte tan estrecho y limitado, que puede hacerle armona, que dudaban los maestros el hallarme aquí presente a ver la obra, comenzado, traidor, y aleve sueño que es ver que estos materiales, con que facilidad miento sobran todos amontones, imprimiendo halla encarado, que acaban las cornisas del de obscurecerle los cases, y sentillones Juan Alonso tomos muera. que es ver Muera Isabel, pues se atreven, a establecer mi deshonra pero reclinado un hombre contra las divinas leyes miro a la margen de un pir, pero yo, mas como cuando vociferando, entre sí, tan impensado accidente quiero acercarme oírlo, accidente, miente el la Aparécese a Francisco a la cortina, y natural fue esponderse, le costado al pie de un pero con Carpa y en la mano una pistola, El fuego y comunicarte, ocasión para gente que al matrimonio se debe porque cuando el agresor más cuando, mi Isabel de muchos antecedentes infinito, aunque imprudente infiero, su gran lealtad por delante del cadáver pasa, su indemnidad, evidente de quien dio la muerte su castidad lo de muestra naturalmente el cadáver Su virtud lo desvanece, la sangre, aunque fria vierte su cariño lo atropella, como quien dice mirad su semblante lo os vierte quien medio la injusta muerte miente la lengua traidora, o yo, como padezco que me indujo a que creí, muerte juve por la injuria una presumas, la loca, que contra mí se establece, una en tempestiva suerte y entregado, estaba al sueño nata, tan infamo, que es símbolo de la muerte y una escandalosa muerte natural esta escopeta, Luzbel, y le dice alos por la misma causa vuelve de su dueño señalando lamente porque en fama, con su artificiosa vos, el que ya es pública adverte el agresor de su muerte y cuando amites vengarla, que en sueños premeditaba, tanto tu deshonra crece o mal articulado, el que lo tenía presentes dame algún acidente Pero, cielos como yo que a consecuencia enfer soy crédito subistente, porque el ánimo se quiere a una soñada, ilusión y porque también previo, que se funda, solamente como de precaverme en una mentidades da aquestas consecuencia en un fantástico ente tienen más antecedente, atropello, el decoro que en partirle venga que una presuma adquirida, si por fin en sus errores de indias algo, hementes, corresen de tu razón mal fundada, nuevas dudas se me ofrecen hermosa niña, a cuarta, divino sol, espera como de una presunción no quieras, no dejarme, videncia inferir quiere en aquesta palestra como aquesta presunción adónde este enemigo nunda es de con consecuente con falsos en ti me más, que en dar concluye, mira, con supuestos fingidos si puedo más convencerle fesante de los ojos pretende concludime pues eres de pecadores sonando de mis fuera el universal asilo pues sin vos, no es posible asistid, a este devoto que en mí haya resistencia que circuido de invasoras yendo de su engaño no bastan humanas fuerzas siguiendo, alos huellas, resistir sus pasiones o lograr intentos aparecerá nuestra en su oro, pues no viendo mis lesiones a quien hará su de preso que te salgan a encuentro estorbarán el camino franco confía tantos empedimentos en mi hijo que estos y hombre que así mesmo no se halla te cara, fuerzas bastantes entre borrascas incendios, con que ausentes los temores Y para que y no lo dudes, que ese enemigo comun, pre que lo despresa, por delante te propone la infernales ministros que tempestad, que gran Moved aguas moved vientos que oscuridad va de le y arrojando tempestades lo este hipocrita de que de granizos, y de frenos, esclama con tanto extremo haciendo un caos este dalle que no me haste la rabia esos riscos y estos perros no quede en ellos vestigio que me causa ese embel, de aquello de lo que fueron Esa mujer quien destri, muchos mi ojeriza, mis intentos qué horrorosa tempestado sino es que este pasaron que nos anegamos, cielos hipócrita maladero, en rabia, villanos venga a darme más peso supuesto que yo padezco vive, el poder del confío astrales, tan excesos, villano, que has de pago, tan esquisitos medias como el ser firmes devotos, aquestos atrevimientos de esta imagen que al inteme por la virgen de los ojos hace temblar con su vista Señor, le suplico y luego viunfando, aquí al mesmo tiempo que no me maltrate, de mi rencor de mis iras que soy hermitaño lego de mis fuera de mi incendio, que aquí estoy por deba, me mi ambición se divisa, y asisto al hermano niego, y de este lóbrego centro que es el primero hermano Lorenzo, sacudiéndose y hace milagros que es que la ropa mojada, Qué milagros ha de hacer ver burlaro, ver buscar Un hermosano embustera, Jesús, María y Josep qué milagros, igualen, que la lámpagos que truenos, Ya por la puerta falsa de lastro, Esta mañana se hecho tanto humo se collado va pasando mondongo, de un becerro. que acurrillos hinchados con suspiras, ya la hora meridiana, e hidalgos parece están soplado Esto sin encarecerlo, supuesto que ya se fue se comió cabeza y patas, el de las patas de gallo, con lo restante del cuerpo para que se pase el susto, y aunque peso treinta libras, será bueno echaron trago, se esto tras de él el puchero, miento que no se come la la bota que la traera de de grosura ni un remedio bajo del saco, para mi furor, villano bien sienta el alquilo, están demás estos cuentos de Priego, es nacido y ordado, pues eres tusón toma, lugo que en una merece esa vuelta de podenco de la hermano la aguado que me abrasa que me quema la perrilla lo agua con las manos con los pies aucilla reventara con los ojos y el acierto la madre que se paró, Jesús mil veces, Jesus don Diego la lata, San Lesmes, San Nicodemus, ponese en Cruz todos los santos y santas hermano lo renco, que hace que padecieron aquél Señor, si esta penitencia sin mí, a mis culpas, satisfaces, Martirio de fuego me valgan, parece que está elevad es como huele a sufre la protexto en mi conciencia pes griega a reina enmendarme en lo pasado Sin duda que el aquí han dado la bota se le ha caído, halla en el infierno ha estado a el a la hayas visto pora lo pan de cocinar, que las cejas ha arquea, es lo que más sentido e cómo no tiene más advertencia y recato por los lugares hermano los más de los que aquí pida para la campo no son, como miga pato, para su gusto diario, No tendrá mala, y no dar el acerte que permite mal ejemplo de esta suerte a su decencia ornato, Si éste la bota se lleva, y venga para mañana ahora para mí mayor muerte porque le quedó aguarda ser mano, no me ha entendido por que voy tembla, Como estaba en oración Por eso no he respondido no me encuentre aquel hilo, que se le ofrece hermanito, echeme su bendición e que sé de una disciplina, adulador, cocodrilo, como con sus dulces ecos en cuenta del mal ejemplo y con tus silvos fingidos Si yo en la bota contemplo con sus mentidas razonas, porqué, hermano es la mohina, y tus supuestos motivos, Sabrá, como estuvo aquí atraes al hombre a la uno compañas de gallo, y cuando está convencido Díjele, cómo era sancto, mi compañero hermano con esa cola horror y me dio muchas patadas, con ese extremo, maldi, bofetones, y por razos le aprisionas y leadas, y se le cayó esta bota, y conduce al abismo la tomé, y estoy rogando adonde en eterna cárcel al no vuelva por ella se me hundo afligido, que me ha de ser mal condado, lamenta su perdicio, Mamola el hermano ciego sin remedio y sin asilo, que asechan dejando como en olvido que mentir el traidor, no ha introducido la muerte que él te causto, con don Francisco Velasco, con sus enormes delitos para desunir impío y cómo, cuando debieras, un matrimonio tan bueno mostrar severo el castigo tan constante leal, sino con esos brazos abre, que si todo un muy no hubiera con sus cielos divinos, estas llamándole grito, asistido a don Francisco Bien considero, señor, por los ruegos repetidas, de aquese costado rito de aquesta divina Aurora que fue la lanza sea, de este asombra esclarecido pero la causa lo mismo se hubieran esto muertes y que en el propio lago más excesos y delitos de los leones, no hay que que Atenas encierra el mar Aura, no habrá habido en mayo flores los riscos castigos que satisfagan que fue ver aquel influjo a mis enormes delito de ese perverso enemigo en Isabela, tan a celos lo luciera, ese la a un tiempo, los homados del suspende, el llanto, señora el pesar, suspende y quita en Juan Alonso, y su esposa Ya estamos cerca la hermita, sin asomo de delito de aquesta divina Aurora divina providencia Apolonia, esta pasión el más prudente el más sabios inmenso y propicio, la participa al labio como al pecador ampares, Muere, con el corazón Señora, si mi señor está ya desengañado de que nace tu cuidado proviene, tu dolor El que una vez adolece; del afecto de los celos aunque le cueste, desvelo tarde o nunca convalece porque como el enemigo de las almas es sala procura turbar la paz contrato de fiel amigo pero allí don Diego está con él pienso desahogarme, hermano Diego hermana la devoción, que de mostrais tan sin tasa, echa menos esta casa con muchísima razón Fuéronse los jornaras, por haber la obra acabado todo queda ocupado de trastos y vasureros, bien en que entender Pues, señora, yo me voy luego al instante avara su señora Polonia, aguarda por día que en hablándole al herro juntas iremos las dos Baja al ángel por tramoya, jado de Antonio que vendré, de cautivo con cadena al pie Valedme, Virgen sagrado Valedme, piadosos cielos No te cause desconsuelos, Antonio, aquesta jornada que quien la ella te asistí, es el ángel de tu guardo Decreto soberano de la trinidad sagrada que la virgen de los hoy lo consiguió con su rey, en ese celeste alcázar No ignoraste, que el día que el mes colmado sella de este presente se pien halla en Marruecos te ha cautivo de un sarracer, poderoso quien le daba, de aparece para así, aquel diario, alimento que por a darme pesaba de los que la proclamasen por fines; que tú sabes Entra a visitarla, adiós, que hago falta en otra parte aunque honestos por su parte nota ciego el prodigio con esa cadena estabas y por la cadena en parte amarrado, a un baluarte, que este portento acredite y que sentenciado a muerte en las futuras edades te tenía y a empalarte, y a las dos de la mañana De dónde es nacido Antón, Hoy dia trece regaste, él lo dirá; y cuando calle su corona, a esa señora la fe del bautismo suya, que consta, de siete partes en una cartera, trae que con devoto celo, con otros muchos papeles de arábigos caracteres ella te encomendaste, Yo diré desde el principio por noticia que tenías, de mi vida lo que esta de sus milagros tan grandes hasta entroncar con el ángel como de su aparición en su narrativa cierta de que tanto te informaste, y entregándole ya al sueño hacen la hermosa ciudad a quien el formes sacude, en tres horas no cabales, con sus cristalinas ondas hemos venido, hasta aquí, los muros, que la circuyen en aquella nueva Atenas, surcando golfos de mares en aquel de ciencias magia, Esta es la casa dichosa Babilonia de lenguas donde esta celeste imagen saliendo en ayunas Nací en Salamanca al fin a gozar de su mareas, de donde mis padres eran al tiempo que el día ser, Criáronme en San Ysidro, con las noturnas tinieblas parrochia de las primeras, siendo así que a esta ciudad sus sarracenos me sala, la componen más de treinta y de repente me cerca con hijos y con altantes desde siete a los nueve años gramática estudio ella, y a una fragata, me lleva a retórica, que todo donde cautivos tenían en la compañía se enseña hasta más de otra docena desde nueve hasta los trece y dando la vencida si lo sopo bastando era surcando las ondas eres, y queriendo estudiar leyes la marítima pasamos, mi padre lo resistiera, y llegamos a la tierra monjo en cólera y mejor de agarenos, donde allí a Valladolid y en ella todos juntos nos serles siento plaza de soldado Tócame el ir a ruedo, ala que no lo hicera, de donde mi dueño ha, que quien se opone a precitos, partimos halla y llegan de sus padres cosa escuras a su casa compresteza, que pagará en esa vitas, muy alegres nos recibo su delito con setenas; con júbilos confiesos, paso a malaga en ella hicieron me cargo solo estando de guarnición, del cultivo de una her como de aquel mar tronera, portento soberano que nos almendros tenía de aquesta celestial reina nos grandos y higueras, depetidos milagros adonde una hija de año, del asombro de la sierra cada tarde se pasea, Canten, pues con alegria y aficionándose, a mí, en los cielos y en la tierra a que le niegue me empeñas, sica, ofreciéndome su mano te deua la vela muy en pago de esta fineza te dominan con si te murta, y como esta religión, y repiten los dos versos le presentando mi ficción supuesta claro le digo, que no y en tanto que aquesa la música diciendo que ella deje su secta aqueste nuevo milagro y que recurra al acto, atra simplar, parto luego que es carrera verdadera, con las demás tradiciones oyendo estaba su padre para memoria serena a este tiempo esta contienda quien esecuto conmigo señor, soberano lo que el ángel os revela, reina de los cielos pues librastes al hombre Esta es de mi corta edad de aquesta cadena la relación verdadera, de que tus devotos, está mi fe del bautismos, logren, el sin postrero de Arlaja, su letra es esta, descansando en su glor que en arábigos tengo que es el último mi peligro manifiestan jornada, segundo como mi fe del bautismo, Dice quien mis padres eran y es precisa obligación al Villarejo, de Barba, visitar, cada semana, me tienen ya tan estrecho tres veces mi devoción, lo prolijo de los días vamos sin más detenciones que anuncia sus profecias aquesta, señora rezar mis devociones y aunque osado lo animal mas la puerta de la hermo emprende facciones locas, parece que está cerrada porque o cómo me provocas, le vestido de pastor le pregunta lo vital, Cómo quién dice hasta aquí, Luz, con padre a camara mi valor ha resistido, el camino del pocuelo a costa de su poder cuales lo que ha podido vencer El que, traviesa, ese vale, y luego sube aquel cerro o a un tiemple ha vencido ¡Ay, Acaso, donde errar Pero ya en el desengaño me hallo, ya desta carrera no tenga temor se pierda pues ni soy lo que antes si echa a la mano derecha, ni seré lo que antes era, Ya no tengo que perder en mi juventud primera que en una mano yugo, tan ligero me miraba, lo que tuve mi soberbia que a un caballo aventajaba, Dígame con padre mío, en competente, carera, que pasa halla a la aldea, y hoy para haber de llegar piso, a buscar un sujeto cuelo, aquesta casa que hay halí de conveniencia seis horas gusto confusa si gusta, que yo le así, de pasto a sus orejas en poderlo acelerar Yo soy tártaro no dirá cómo se llama sangriento No habrá; porque me detenga sí, tártaro como hablas, es ángelo ella reja, el castellano tan crespo que tiene una hija bella Mi tierra, es patria común casasada con Francisco allí han de todos reinos de velasco, que la trata y así las lenguas de todos hoy con alguna aspereza los naturales sabemos por celos que de ella tiene este hombre para paste, mucho adelanta el ingenio por cierta correspondiencia Pues que le mueve ha ocupare, de un Juan Alonso tomas, en un tan humilde empe, que ufano la galantea, como ser pastor ¿Qué es esto? ¿Qué escucho, cielo yo siempre tuve inclinación del semblante de Isabel por extremo a ser pasar Días ha que yo lo infiero que el pasar vendas hombre quede es de su lebano dueño Quién te ha mentido ese cuento tiene más que preguntar Mas de diez leguas de aquí que quisiera partir luez, en público lo dijeron Pues dónde te quieres Y esta cebado, este pez, Yo te he dicho que al poco, el que dura en el anzuelo, para ver si me acomodo, dónde eres Póngalo ella de yo, Señor, soy de muy lejos, Bien disimula; mas yo, Tú no sabes a mi tierra No pienso me escera en eso, más que la sepas, pretendo porque para precaverme apartaros, soy en cautelas primero lo dirás, de dónde eres e ofrece otra cosa. Causóme tanto al príncipe don Diego hermitaño, pues la aceitera, apare mas de que yo soy el mes que encarecerlo, no pue y luce con tal primor, por quién preguntas y señor de lo criado mas ya que te he cono que mi discurso se inclina, padre del universo, necesito de Pastor, estoy de cuidado así que es providencia divina con qué gozo y alegría que han de en tanto cumplimiento como conocido estoy en este desierto. que es obra su penor Cumplimiento es el buscar cómo eres demonio Aquí me pasó los días Lorenzo con él va, lo que es lícito a un sujeto, siendo el contraste del tiempo encubierto que pretende para vivir con quietud pues me enviste, de manera espediciones en los que xcusando desaciertos la ilusión, el fingimiento con todos hermano ciegos a fin de robar las almas aqueste me ha conocido que parece que le habló entrego, del padre de la mentira sin tener a ellas de recto, que tiene auxilio en fiero en otra lengua pero, pues son de su criador, que es necesario el esfuerzo me cante a su devoción No responde de esta soberana reina sin que despues en ella para trancar mis pretextos que este en nuestros razones para evadir sus intentos y alos maldito pastor cuando más no preponderos, es lo que le corresponde Vete, halla al obscuro en cuánto traza es un engaño sus honestas, deseos Cómo tanto se ha tardado que ni asiento a tus engaño cuanto intenta un desacierto mas encendio me propones, en venir con la limosna pero dentro mí, a tus palacios así, para negarme a creerlos Quiere pues que se lo diga o burro, voto a tal, pase a toda mi rabia Cómo está el mundo acabado que al pasos no le conviene digo, no estará quedo de aquesta mujer le niego, el afectar los extremos para llenar la acetera el tábano, picaña, y de Dios, pues la creo seis a ocho pueblos andad, pues estás despedido sin haber el sol salido darle a Dios gracias por todo para mi mayor tormento, que viene Vete, que a rezarme entró pues sólo su intercesión de pedir por los lugares Déselas, qué tiempo tiene y sólo su pedimento, la limosna del aceite, supuesto no pisa todo aple ya que a servirle no quede abunda para que el ho Diez días ha, qué preparé, la acetera, traigo llena quieres, Perique aquel cuento logre unos tan supremo de la lámpara su paso, con otro medio pellejo, de Isabel, y Franco, que se exima de mis fui, encerarlo, andube escaso que según la mutación y otro traigo en contrapeso, y de tormentas eternos te ha causado algún recelo Valiente vino anego, Aqueste, no lo verá, que ya está puesto recado seis siempre alabado que él todo lo despondrá Muy bien es que lo disponga, más buena es la diligencia Señor, por vuestra clemencia que mi obrar os correspondas, lo que trae ponga, alzado, sin ninguna dilación Aguardo su bendición el vino, no está olvidado, pida a Dios que nos alcance la del Celestial finado, Hace que se valores, los sique se me olvidaba, un cuento de mucho garbo, Déjese de cuento y vaya a lo que se le ha encargado, no dejar de decirlo aunque me llevará el diablo de sus mil veces que dice que fue este el caso veníamos el burro yo, por la dehesa del recuento y encontramos alegazo, volvió la cabeza el burra, porque no hay distancia alguna de los del monte Carmelo, y el animal presumiendo desde la cura a la pira, de aquestos de balde oliva, Mira el ejemplo legal, como a Floraba a sujetas, para no andar por todo y aquesta palabra adviene que iba a ser algún mal hecho al instante que me vio, pues se sigue del nacer Tírole una detallada, me dijo, hermano lores, por consecuencia, la muerte y le alcanzo en los tudescos, De dónde viene, que frai nace el infante a ver la luz primera el traile, clava unos gritos como está el hermano de impelido del tálamo en que estaba que los ponía en el cielo por ver que ya la hora se llegaba, y vino a acabar su vid, en dar principio a su fatal carrera el barro lo echó a perder No estaba el en mi cielo apenas la cabeza al talle, que no lo alcanzará un viento Yo, oyendo esta algara, cuando a su cargo toma, Yo agarrando las morcillas, verter muchos raudales, me hecho en el burro de en lágrimas cosas de cristales que andaban por aquel suelo y el bellaco del regazo, diciendo con quebranto alano tras el borrico, hay ejecuta lo mesmo no nace el morir aqueste llanto y lo alcanza en el recuenca, nace de haber nacido Mire, así fue, que es la culpa mujer que he cometido el lego allí se quedo haga cuenta que es el buz, infiere, pues si él nacer esculpa no sé lo que se habrá hecho Yo estaba por este lado, i en mis delitos pude haber disculpa si él no fuera tan gloton, A que asunto me propones, y en el otro estaba el no le sucediera, eso y estando en conversa ahora, aquesa plación a Villarejo de la pregunta que me ha a la mano me tiendo ermita es esta la solución. y sacando de la altura hace que se va e riego, que hace el hermano niego, nos amones, muy bue operando, entre sí ni hermano con ocho e nueve mora estoy recostado, sin ninguna detención que de limosna me dio que es la vida un frenesí, al levantarse los ha que parece es horada una sombra una mentirás, para irlas escondiera que sigo aliende y mira una palabra siquiera Espere un polo, aquí fuera que después tiempo, tendrá de Isabel y don Francico, No me dirá. Tierra el la ve, que bien sabe don Francisco que Isabel no le hizo agravio. mas como el demonio astuto, vierte siempre su veneno no en lo malo, si en lo bueno para establecer quimeras, quiso hacer las burlas verás, mas el divino poder por luego de esta señora destruyo, mas en una hora que el en siglos pudo hacer Vaya en paz y sin recelo continue su devocio espere buen galara ciento por una el cielo varon dichoso quien de ti se aparta ni quiere lo bueno ni busca ganancia divina reina ella se lana, Quién aquí estuviera sin ver más su casa cantando en endecha, dulces alabanzas. que quien no desprecia las cosas profanas por seguir dichoso sus huellas dejarás, ni entiende ni oye, si sabe ni alcanza si en estos desiertos sois tan celebradas, que será en los cielos Reina soberana que si estás grandesa, Juilos y danzas. Angélicos coros con varias mudanzas. trazan alegres en vuestra alabanza y su nacimiento alegres proclaman su tierra y el cielo con mil consonancias de timpanos gitaras, violín quitarás, o vienes a ser la causa en meca. que al hombre da vida y redime las almas pasmo de la gracia Matutina, estrella rosa de tragrancia avdia la más encumbrada, reina de Patriarcas, a dar a los hombres unos gracia Por tantas proezas, aun por persas, dos naturales Quién sabía al infierno horror y tibieza, por mirarte dueño de le ama, a no le ama, Pero Juan Alonso viene a la continua tarea, de su devoción el cielo en su intento le mantenga, sobrino como son tarde siempre se ocurren estorbos, al que es de ánimo cobarde le deja tú, sin razón tan confuso, que ha cansado en mí, bastante cuidado sobrino, despeñame, Atiende, Señor, yo, el suceso más extraño que hasta hoy, habrás oído, al cumplir años cabales, este asombro de la sierra, está aparecida niña, está de los orbes reina está, pues que a sus pies puso, de aquel dragón la cabeza esa de quien el entiera no sólo huye, pero tiembla, que de los mortales es protectora primera salí coso y contento la vispera de su esta de mi casa a visitar la suya, con gran presteza, con ánimo de quedarme, la pasada noche en ella a dar repetidas gracias la pasada noche en ella a dar repetidos gracias a la Trinidad suprema por ver tanta devoción, como esta ermita a la rrea en que con la gran gustosos, a luminarlas, y fiestas de pavora, danzas, pues con mil músicas diversas cuando llegando a eso al trocar pero sus luces con las noturnas tinieblas encontre contre con vn pastor propasándose en su esfera no más en la locación que en su introdución atenta con tan cortesano estilo que a cualquier noble pudiera causarle envidia su modo, su donaire y su entereza, Pregúntame dónde vas y juntamte de donde era, espondile lo sabes en los hombres de mis prendas pasó a preguntar por tí, y invocando, a esa señora de esta matutina Estrella Y si tenías conveniencia como tan devoto de ella Satisfice también y así entra a darle las gracias me restituyo, al lugar luego con gran cautel entró, señor, luego al puro, de la primera palestra, por don Francisco pregu por lo que intereso en ellos donde me halle sin contrario y Isabel, aquí entra serrana, soberana al mostrar la aurora bella cuando me cause cuidad madre de los hijos aca, sus crepúsculos hermosa su malicia, aunque en la que en ese valle aclamado pues verlo voces ni en los campos de Amaltea, seas, abogada nuestra y le cositando en mí con improperios afre, Bien le mueráis, señora, tan pesada luna de las no sucedidos ni halla, el discurso salida, la limitada asistencia que en presunción sosegó, ni halla el alivio la pena que las devotos dedican, colocándome a este tiempo sobrino, bien considero a vuestra magnificencia para arrancarle la tengo bien se conocido era, lo que esta lucida estrella del pastor la ambición fiero el contacto de sus manos suborrece a sus devotos, volcanes ardientes eras, pues anda hagado el mote, con soberana influencia premeditado en su idea, Pues me vestido abrasa Pues a ser esto así, falaces, atrevimientos fue una combuste rato, por imposible huviera con sediciosas, quimeras, desde lo alto de la cama el que le hubieras libras, luchamos hasta el pie de hará, avasallar las almas de aquesa maldita bestia y su sacado el aliento en las tenebrosas penas aquese pastor, que dices Señor, vuestro esclavo soy, postradas todas las fuera No ignores que el malo sea, no atendáis a mis delitos me hallé en un oluro a el demonio, qué presen pues tu misericordia, la confuso de tiniebla, lustrar estas diligencias es a ellos excesiva, sin poder mover las plano, dirigidas en observo, por diligencias que hicio Perdonadmelos, señor, por los méritos divinos que en aquel leño afrentoso y quedo el bruto a mi es andar de estos riscos lo trai, que ni es jabalí venado, y a esta prodigiosa auror de vengaste, en vuestras hijo montado en el caballo como lobo, ojoro, oy las repetidas, gracia a él me desmonto para asegurarlo, Otra velasco, de muchos que estoy mirando atole de la rienda a un fuerte tronco, Pues me fuerzas para libradme, Virgen sagrada y veo venir con un bramido, loco, refiérenos don Francisco una y mil veces, señora, de aquesta indomita fiera aqueste cocodrilo, esta tiene de aqueste suceso el caso humilde a vuestros pies que con sañudos garras, que sea lo que fuere no en ajenas, mi devoción latifico unos cómo ha sucedido el fin de este suceso y sus aceradas presas y la consagro de nuevo hijo que estoy admirado así no me detengo en el progreso, pretende despedazarme, mirando que su saña, por víctima de tus aras Cielos ¿qué voces son éstas, que ensañose don Fancisco, hacia mí, la dirige con gran maña, como a mí natural de que con lamentables ecos de esta trajedia, el milagro por averme apartado, porque esta horrorosa acelerados se acercan del caballo, que dejó asegurado un estrago hubiera hecho me subo, a un alto pino hacia me acogerme quiero o vaya a espulgar un galga desaire muy en mí, sino a concurrido al santuario, donde pueda pues lica, aun mesmo tiempo Prestadme, pues atención el estar vos de parme, su arco, peluquen el mesmo y perdonad si soy largo librarme de cualquier riesgo porque en las fuerzas sus al pie del cual el valeroso bruto que ese vil pastor emprenta, taparlo cuenta con pudo esto veniendo, el día ha de mostrar saluos, mi cabello mirando no pudiera aver alien, se ocupara desterrando a la noche sus capas el fin, que el bruto, esta solicitando que a este bruto le sistiese, contado en un cuero, y luchando con una fiera sus más leves, movimien por acudir al dueño pogrifo del asiento en lo giro, en el comper las liendas hace empeño Bruto, osado, aunque para mas ¿cómo está ajustado, ejercicio noble de la casa no habrá lacional algún El árbol aluco, aquí está atado te pongo primero ¿Qué novedad? que la sujete, ni venga Cómo quién dices de poder altivo caballo de aca el tal acero confío en esta, señora la conal te he de vegetativo, gando a lo empinado de su cumbre me ha de ayudar de manera Qué asombre pues las profundas hacéis de este suelo que venza tan altiva extremos son que miran al cielo por quemarla, y aquese pabellón, la pesadumbre, por ultimo, el caballo pues su eminencia loca, es la que presente miro que postre tu soberbia strando el trae para embarazalla, su elevado extremo casi a el toca. a llegar a la puerta de la era es esto que aquí estoy cia mí se venía piendo, pues lo penoso, o es este paso, que le da con el puñal a la fiera con que el bruto de en su red, vertiendo sangre Tres esta fiera que porque como mira sólo lo atribuyo, a ser de esta señora y miro, que desciende una espero como el traba el caballo lo arrastraba, se asombroso milagro solo ara y siempre esclavo suyo el entre sí decía de peñasco empinado, Diego lo que el por estar reverente os lo consagro, cerle suceso extraño esta esfuerzo, si poder más que la mía pirámide del viento asimila, libranos detentaciones Si esto a mí me ha sucedido le tirase cormana mi caballo con alas, ya he salido de ermitaño, dándonos la inmensa gloria haciendo que desierta la campaña baja tras del por las eras teniendo siempre enmenda aunque siempre a la vista y dando en un ribazo rinda, ese molino, nuestras firmes devociones para lograr conmigo su conquista tamo parecía el mayor pesa el pues consecución atenta el caballo, en continuo movimiento la cristiandad peregrina las riendas loca, queda muy contento os pedimos, gran señora, sin caer fiera se lo llevo el por haberse hendido lama de aquese trona, des libres en cualquier hora, viéndose ya la fiera de la grave opresión que ha padecido en quien también se a un cura, de aquella fiera sangrienta sin contrario, que ya la remitir y con mil travesuras, edad valor proeza, con orgullo donaire, de aquella que a nuestros padres por esos con las herradora para con el ara que no me estimula, formando escarceos, parecía una fruta profana, pues en doscientos pasos estimo, cómo es razón que a batalla campal, la desafía, como fue aquella manzana la tierra me doblo en embar esos pluviales apoyos, y viendo que la fiera lo suspendes; de nobles hizo pecheros con la espuma, que aloja fuego encu pero está acción sólo es hija las escamas, que agrada se aquello que aseguro y pues asegurado de la Virgen de los ojos da nube esta nortega, a ocupar la Celia silla, de su valor que un no lo esponderado, su señora esclarecida luego al fin, que me alcanza mas de lo de conseguirlo, el pino descendiendo bien pródiga de maneras, Con tus garras sangrientas se me alos por ser empresa divina parece que me debe corriendo y sunto en fin con ellas me apreto, a quien te sirve de veras de esos riscos las faldas, que saliese el alma aun no de en esta y en la otra vida de aquella culebra, en fin, que aquiera quién te guarda las espaldas, Llegamos con la lucha, aqueste, con celo ardiente y se activa, que fue del hombre homicida y viendo que montado sta de esta reina de los cielos devotos os suplicamos, por franquear en el santo no podía escapar por ningún lado, y sin darme salgan desvelos que vitoria consigamos, aquel árbol de la vida al pesar del Santuario los humo, parto para esta ermita contra el enemigo ingrato que logrando este subir, cuando oigo que esta era me agua la era reventó por los la encelarla de barato, de vuestra liberal mano, en Celio más, tan suaves, Esta es la novedad este el porten, de aquese alcázar celeste, aunque no la merezcamos que suspende los brutos y las aves este el asombro. Está la marcha, este el milagro en fin más compre Tendremos tu temprano, corro en fin y compresteza, y pues qué miras presente que en el mundo se ha visto ni el cual asegura rebelato vuelvo la cabeza trojes del pan celestial para que en la eternidad con Felicidad comamos, pues yo con la autoridad no menos del padre nuestro sólo pediros, me resto divino y bella María que pan me descarada, porque es de desafiado como petición de vientre pedir el pan para siempre para vivir descuidados por nada tercera Luzbel vestido de reina pues qué mi furor altivo no venció destillaros, estos sus ritos profanos, más peno y muero que vivo Mal mi cólera mitigo, pues eterno mi tormento me está abrasando allano, con un dolor resivo quelo aya aprovechado el vestirme loterior a él más rústico pastor para verlos ajustado, de esta me devoción, de mis atades reniego, y de mi infernal porfía que este hima ende más, me perturbe misorio, Si aquesta exterioridad con atenta ocasión no le turba la ración blasfemo de mi maldad pero aquí viene Lorenzo, por vil, empecemos lorenzo sin mirallo, No vi hombre de maestro, que este ermitar, de mí que sin que ni para que me levante un testimon, venía desde al canta una muchacha bonita, que trae no ven a la her con devoción y virtud Ya le portio llegando al mesmo tiempo quebra mis devociones regando la mire algo con gozosa, y le dice muy modesto, de mudado traes el visto quieres niña alguna cosa me respondió a parir, con un rostro soveran. Estimo lo mucho herma pero no hay necesidad pues el bendito lo oyó, y luego al punto salió revestido de prelado, y dijo muy enojado me por fuera noramala, el gran pícaro brición Aquesa ocasión porque con facilidad el demonio, que es astuto sube usar de su maldad con alguna prevención hasta que al hombre le pora en la eterna perdición con esto la Isabelita, una cara de un cielo se entró alegar a la ermita, y a mí, el bendito me dijo, vaya, suba a la tribuna este tres horas en cruz, al subir la escalera, recio las tablas pisaba, por si Isabel me miraba, su base, tras mí el herma y de azotes y pellizcos, nos dimos un agrameno No es esta vida, señores para que lo llegue a viejo Yo quiero escapar de aquí antes que deje el pellejo, Muy buena ocasión es ésta para el cambio de mi emplea, pero que es lo que aquí veo, peregrinito seremos luz de que se lamenta hermano porque hace tantos extremos Señor, yo soy hermitaño, tengo al fin un amparo que me mortifica, tanto quedo sufrirlo, no puedo ayunos disciplinas, es el sustento jardinario, con decir qué pan y yerbas nos sirven de estra ordinario porque carnes ni por pienso se prueban en esta ermita, si bebemos por milagro ha de ser agua bendita, tes no tiene cuento los que los dos nos casamos diendo de esta empuerta os pares de disciplinas, que esto solo ejecutaron, cuando llega a ocasión ver acá el mejor perjeño cada semana, gastamos mis padres nietos chozas, la nuestra ha de estar abierta aunque viva ochenta años Yo le tengo de dejar de ayunos de graciones No puedo le convenirte, sólo aprehende a molinero, y buscar mi conveniencia casadas tenemos ya con instrumento a ese modo porque no tengo paciencia que es sacar la manga y puño, las paredes y rincones, Pues si así no puede ser poderlo tirar con el quezo, todo llegó a quien viene a visitar, dimos en tierra con todo Son tan justos tus motivos, Buena habilidad es esa, Cada día, aquesta casa que me dejan admirado Yo tendrás, prenda quedarme, pero la haga dejemos los que les da sin tasa, es posible que un barba, querrás, aqueste rosario te irás conmigo sin que no quiera dejar con estas cruces y santos tenga para aqueso oído me iré, aunque sea Dios pasados me hallé, que vale un posos, aunque yo comien podrás a los infiernos una hambre canina, en el más profundo seré, uo le niego de mi ser ante Eso es lo que yo deseo lo y me como unas cebollas, aunque comiera vener que aquesto pase por mí, pues aquesa parte acento sin adquirir otra medio que me encontré en la clina esas prendas no equivalen, porque yo te he de pagar un punto no le asistiera, pues el que las hecho menos a lo que te ofrezco, a ti, aquello que concertemos A hombre de ese natur, Mire que paso de veras Pues ¿qué quieres que te de y con esa condición Sin duda se quieres mado muchas cebollas, de libra quando estás con estas lo que, te he de dar di luego luz ofrecerme en señal alma me hizo provocar enteras, me dará por cada mes queras asistirme a mí porque se fiado de la hambre leales y ensayo deseo gracias, ¿quién está aquí, y serás mi compañar al gato, que te alutón, Pues otra cosa hermano este peregrino por el saber que oficio es pues escribase firmemos, me dijo que era un gloton, que acaba aquí de llegar es que yo se aprimes; al recado de escribir, que al gato le quitaba, dice que le habrán la hermo lo que la industria y traza que el concierto lo consiento que quiere entrar aleza de más corto ingenio y su abilidad le daba, Señor, que no firmo, trataba de eso harás, tiere oficio más de tres no se puede decir más, es cómo ha de ser le confieso que hasta aquí bajo de agua quede No le admires que esto haciendo lo que acostumbre no ha enmentado a esa señor, tándolo sin su licencia Mucho aprehenden por me hace perder la pacienza, que este hipócrita que está pues por firma una era por que tu ayer, pobres desnudando me ese hoy embarazando este fin que deseaba, ya luego a componer en aquese santuario, lo que fuera necesario al decente parecer y no se meta airoso, con tanta facilidad que faltará a la verdad es defecto peligroso, Voyme, en fin sin replicas, Él sin duda nos oyó, no lo hagará su madre al tiempo que lo parió, donde es el peregrino quien lo bajo a este desierto, asegúrole por cierto que pasea de como y me parece al llegar o por no precisar porque no es mi oficio tiene a mal que se previste, de donde condena olio quenta mil, mas lo debiera acusar, que tal vez el que camina tienen fin particular, Pues adviértole que soy anegarse a responder el capitán del infierno cuando le puede importo, que combras llamas Parece que dependen enciendo los elementos en estos valles; veréis viene el compadre al quede en paz que yo no queste estragos, más sangrientos que esperimenten los hombres en hacía verle molesto, era rabia me empeño Diego ha rodillado a la puerta que pocrita me que de la ermita esta prea de Lorenzo, hermano, porque será, supuesto alcanzo, que se detenga luego como amado dueño los favores de tu hijo que tengo que hablar como norte verdadero Pues ese espacio no le no me desamparamos que es hora de ir a tener pedille a mi Dios inmenso, Sígame, que este de me libre de los rigores labra en los cristianos que amenaza este perra, los corazones muy firmes Selasco y Juanelo, con un dolor verdades este traidor, juzgara que don Diego hermano, que fue Yo no le comprehendo, tan solo que le ha pasado que ignoro que el malo aquese peregrino pues yo sustraré que que ha por hay rechinando si a esta virgen sobera, lentamos que ha sucedido sus ausilios le merezco que tenemos con cuidado vil canalla, a mi inger, por saber el seso nada y tan osado, La caza, habemos dejado Pues adviértole que sois de villana Yo he de pararme, aquí, con el peregrino marchó, que parece hombre de bien y me ofrece buen salario, la fianza que me pide, le he de ver persunitario, pero el hermano está allí, con otros acompañado no parece el peregrino a su solas el bellaco, él se entallaría que este hombre no puede sufrirlo, el debo Vuélvome, sin que me sea porque como e apostatado de aquel reverendo saco, mo vestido he tomado les hará gran novedad y me sentarán la mano Hermano, que no he dado tan presto le ha transformado como el solo ha de puedo se viste de villanos como yo ya estoy cansado de andar siempre por dios pidiendo de puerta en puerta ya la gallos, ya el trago Vos los perros, me ha estan otros dicen el menguara, no pudiera trabajar con la azada, o el arado, dejando, aquese ejercicio, para un ojo, o para un manco, No se meta ha hurtar aficio haré el mos conazo, bien estuviera en galeras, meter estuviera ahorcado y el que mejor habla, dice para dar limosna estamos sino hura la negra honra todos fuéramos, cuando y por último hermanito, Ya que me lo ha preguntado, me he trasformado por huir de su compaña y su trato No estraño hermano Lorenzo, que de mí se haya cansado que son tan malas mis obras, tan prolijos mis encargos que si yo pudiera huirlos, de ellos me hubiera ausentado pues lorenzo, estás en ti porque dejas al hermano y olvidas, la obligación de este devoto santuano, Lorenzo, no sultara, a cumplir con lo cristiano la lorenzo a su peregrino a buscando como un amo, que por altimo le ofreces, conveniencias y salario, No me puedo de tener Gran portento que esta corren espresar milagro y sé que lo cumplirá y aunque me vos no me caso extraño nunca porque en efeto es honra que siempre estoy a tu lado luminarias tan atroces, Señor, tan misericordia, de este pobre, que es engaña mances, generoso los cielos están locos de aquesta, maldi tu bestia, Oh prodigio soberano es otra Troya abrasada, a su perdición buscando bendito seas mil veces sus biombos, y bastidores atendáis, no, a nuestra bendito sea lo criado Quién causa esta novedad por el leño sacrosanto bendito el sumo autor, quien motiva esto candores, en que al hombre le dim, que te hace tal encargo Sin duda los cielos bajan, librándole del pecado bendita sea tu señora, a habitar hoy con los hombres que eres me dio tan preclaros, Jesús y que chusma baja, Diego, ya tu petición, por quien logro tantas dichas el consistorio tinado de luces palarotes por quien esperó el descanso, la decreto en tu subir Ave Mariste la cantan porque aquesta que, aunque son tantas mis culpas con unas melifluas voces exceden tus aguelos, Está que es del hombre a hasta esta imagen divina música y repite con ella está de los cielos sueño de los ojos claro norte está del hombre les guar clara, estrella la en un carro metida se interpuso, con empeño de este alegre valle con muchísimos chicotes, en aquel lecto juzgado, las canoras aves legirá angelorum cantan su clemencia canten, gano eficaz auxilio No los oyen, no los oyen, para esa humilde lo y que sonora armonía más de cien mil cheros baten, en cadencias a firmes y de su resolución con diferentes canciones estos desiertos alegran, verás su ánimo trocado nos eligen gloria encernos, engrandecen estos montes persiste en tu devoción y otros entera responden que el premiote está aque el pabellón tachonado esotros no echemos mas Mancebo gallardo, espera de muestra en sus resplandores, que unos grandes resplandores logre yo contigo un la rayos de divina luz, por descojo de mis penas lo es posible que no miran que alegran esos mones y timbre de mi descanso, no con otras rigores que parece al Padre eterno por nuestra causa mirad Es amor en la ermita, Señor, y que le conditos que acá pintan los pintores sin mirar nuestros delitos descansemos y poquito, son tus soberanos juicios Halla de aqueso miramos, se siempre nuestra abogada, y entraremos apurar te tampoco vale a un mozo, esta en los eternos solos qué hija a casa con franco os pedimos vuestros ir, hermoso como mil soles Pues con eso aseguramos, y no quisiera tardar, sentado a su cuestro lado, Misericordia señor el ser de los escogidos que acá llamamos Dios y hombres Qué cuidado puede dar no miréis nuestros delito repiten todos si miran una palomas, pues soy un escandalosos, erra que vais o no, puesta sobre una corona y todos ansias de sostenidos cuando para esta esta tan protervos, tan mal que de aquellos dos procede con sinceros pechos así os lo pedimos elegancia que no hay lengua que sea con gran majestad y pompa, Córrese la cortina y quedandente, sin embargo llama luego Ya hemos visto que de aqueso, a prolumpir en decirlos, todos menos freno a la puerta de la ermita nada oimos, ni miramos, Míseraria, señor, Yo voy a buscar mi saco, porque habrá el humano ciego Pues si esto no ven, ni oyen, gracias te doy, señor mío, no sea que el peregrino Al ir a llamar sale Luzbel, los grandisimos pollinos, que me has librado de aqui lo agarre por prendas me haga, al encuentro con saco de ser no doy por la devoción, mitaño de la misma forma que prosero en fiel e cumpla lo promete las coplas de Calaínos. que con supuesta la coneste que te se ofrece Polonia, Termano niego, quien causa y con engaños previsto la viste tu acaso Mi ama bien a vestal este caso peregrino quiso arrastrarme hacer aquel peregrino ya que abriese la hermita que lo renco, veces presente que se quiere despacha, que anduvo por el recelo y nosotros distinguimos a los oscuros abismos di que la esta despachada, sus efectos solamente cierto que era pulido, porque el cura, me ha manda Misericordia te pido oigas eso, señora, danos luz de su prodigio la tenga siembre perada, porque son mis culpas por suceso a la causa de las causas si lo saberlo quieres tan grandes que no hay guar toca esa respuesta amigos porque yo más mala traza no gusta que ente mujeres que a su número equival El cura puede errar porque son incomprensibles cara jamás he visto para poderle ferirlos, la puerta a la deberos, ser cierto Polonia mía, sus obras y sus prodigios y a ti sutilante, estrella o con hacer su mandado que eres de juro, aprieto, solo Lorenzo parece puerto de las afligidos cumplo con la obligación decir de lo bueno mal, a sido favorecido escala la más segura ahora la puerta si gusta esa luz le ilumina para ascender al importuna y no andemos al rededor, con particular averlo, quien su entrada facilite porque si el cuya lo manda y más cuando nuestra obra para que yo te agradezca son tan fructuosas, quien con tanta osadía lo mando el visitador, uno vino tan grande Tolonia ha abierto el hermano del venerado sagrado nacidas de malos vicios que me lo diga entrega antes a la devoción, y se salve reina esclarecida sus límites a violado merézcate también de podemos dar de mano, Quién es decid, no sabrá porque de hermano dicho de ese cánico trono pues quién lo puede estorbar pero puedo asegurarte habla con tanto desdén Salve, depósito fiel El cuya que me ha mandado que un lo de grandeza Diego culpar quiere de aquí más rico tesoro muere no de se entrar de mucha bizaría, Al pues que tu humildad nunca tal mandado oí cuando el cura el via Febo hará llanto sol, mandan que en el santuario abime si le parece un ángel en conclusión Salve, pues que te llevaste, por aquesta vez a mí, no debe entrar a mujer dudas la mejor razón no tiene que porfiar el mayorazgo suntuoso, Mal conoces y algunos Entrad, pues a dar la grata, vara se luego al instante de ser madre de Dios hombre Quién os impedia la entrad, te asombro de la siera no quiera un pesar ve, que es el temor más heroico porque aquese camarada a esta que sólo su nombre desconsuelo rayo, con rendimiento humilde la austro enemigo fuera no era menos que Luzbel reguid nuestros deseos Con humildad reverente Señor, como pluma continuad la devoción, por vuestro divino amo postrada los corazones infico superior con la celestial María pedimos en devoción, Suplícote, gran señora aquel que confesamor, que ella ha de ser norte que Yo os libre detentación que nos habrá que es la puerta acude con sus propinas para vuestra salvagón Ven, señora considero bre la puerta el ángel Espera galan garzón, corren la cortina y para no te aventes tan veloz la grande manificencia por entro porque me lleva tu voz se otra el un franco fue de muestra tu clemencia Bien podéis entra Polonia, como riendo con la espada Alma, vida y corazón que la tenéis abierta con quien os es verdadero desnuda llena de hambre lazo, Fuese, señora, no vi advertid que el ermitaño devoto y sin ceremonia, que aquesta puerta mi vida me hortarle, o que alegre que estaba pues no olvida Apolonia y quiere hombre o fundama que la vista te comprende, os nego no tiene parte en la ento supuesto que es franqueas da la gloria está aquí, y no te encuentra mi espada bien apriso escapó, como de la puerta para que entrar pero estos brazos serán que si un poco se aguardara despojo de arrogancia quien las puertas de la diera vista le aseguro al embaidor, que en cenizas la conviertan faltando a la con que una que ya lo mortificara, y con el viento la para en colmados beneficios profanan tal violencia Quién eres, en vigor, cion de la hallándose oprimido, de fatigado desmora Aguarda bizar sober de mi velos, ardiente resistido, diré, pues lo preguntáis que a la lucha de deshora, fuese beldad soberana si me dan lugar mis ansias dichoso tú, pues consigues no hay poder fuerzas humana pues me el bre otra fomento que sepultarse ese furor fogoso, su hasta celar del globo, mas aun sombra me persigues residente de el día el más hermosa llanto le deste que puesto habiendo al plano Lucesos y estrellas tanta pera detente aguarda túmulo, se espumas y cristales Juan Villa pues cuando ya tantas y a no mando ve que blando en siete y enfado sale el Ángel de la guarda Diego Polonia de color lo cubre se vistieron siendo mayor ofensa Maldito, ¿qué haces aquí Qué voces son las que sea tanto que unos a otros se temieron posible es que no te canas Quién causa esta disonancia dela edad sando yo animoso de perseguir los devotos, Quién inquietando estos enmarañado de ese monte umbroso, acuerdo bien su aspecto reparado de esta venerada, al lastante tanto los ecos levanta sin de nueve se embien si me tiendo el propio grita, no casa desempañado Quien tura de estos deis que sus huellas siga, a mí me incita, que son en vano tus trazas no fallo cierto la quietud más llevada, pues esta intacta virgo, a le delos vivo sino muerto me soy de tiniendo quien a las aves cantora, quien los defiende ampara para por testimonio uno que nadie allí le iba siguiendo interrompe su asonancia ceremonio retírate, vil, infame cuando miro, que vuelve de repente, Yo soy solo quien da hoje, nada y como camino a tus lóbregas estanzas, rugando nací, cejas y frente el demonio quien la caba donde de mundo clares, alta mi devoción que es muerto estan nacion and se me aloja, tus siempre eternas disfraz el taba de aquestos valles cuando le leal adarme tiempo a desnudar la hoja, por señas me provoca otra compras, de de Carlos sin que las aves, flores que planta echándome las garras en el pecho y esta reina esclarecida Preven mi rigor que saña, Envisto le de presto patro estado las de pie derecho biando viene ata luego quien frustra su asechar, Franco, no te admires, Apenas llegó al centro y cuando le jugaba mal her fiernos tus cuidados el ángel soy de tu guarda cuando la sobreme el bruto sangriento por las puntas espesa que le fue cuenta nos lo que pasa sólo asistirte he venido hallóle tan leso en primiendo sabido por puñales, nos desta novedad por mayo de esta señora que me propaso a extremo más quien lo alcanzó con el verbo, aceradas presas cordiales Quién es causa pues la espada arrogando Dinos, mi señor tu pena, en eso celeste alcázar Con los brazos no más le voy buscando porque la nuestra espérame el rostro, osado, con el común enemigo repitiendo su ánimo malvado, viéndole presente sácanos de esta compo, has tenido la batalla Verdad parece la recojo de las presas queda en paz que libre queda Esposo y dueño del alma por que halle abrasa vino antes fuego la subien paveses, da a la serrana la propia Sentaos, pues si os parece entro de engaño por huir del demonio y de su que os tengo que propone Pues ese asiento ocupad, Pues sólo este pudiera porque soy esto sentado de este empleo la carera, en cuanto a la urbanidad que oigo conspira, ninguno me ha haberlas, como devoto en cuento pido lo y fuera gran grosería a esta nos estrella que toméis puesto serio, aurora de estos campos la nada y pase lo al superar Quién me libro gigante sabiendo de cortesía este lobo fiera se defante, y supuesto estoy sentado que con cautelas viles de ardides de palo los me No ignoráis que es pretendió soberbio imperio patria vallid rendir mis suergas dilatarse, socorrido lo ignoro, ni la niego, mas de aquesta reina adelante pasa tra lo peque referido Pues de vuestro me se algún escusado es el hablar sereno supuesto los albarados Este que al presente miras dominando están Es mi hermano compañera, Dejad la para y algu llámale, sin detenerte de lo que entender paso, Que hablarle a solas quiero Soy, en fin soy, vuestro para Aquí está un señor hidalgo y llegando en cuenta hablo Que diese quiere hablar de las prendas personas no os podéis letra, que os adornan tan cabal que luego alentarte la supe vuestro para de me que se le sea, porque ay mucho agua tener me parece pasar salir dejé, aquese sayal porque la mejor le mato en mérito a vuestra sangre es este humilde sayal, la censura, no más medio eficaz que consigue, antes que vuestros parientes la eterna felicidad sepan la facilidad Esto supuesto que tuvisteis en pasar en la pretensión cesar, a humilde exercicio que vuestros susos disignios contra vuestra autoridad bien se dejan penetrar vuestra sangre y vuestro lustre Dime enemigo del hombre que volváis a entroncar. falso caribe, pardas, Yo te justicia, tú envidias en aquellas pretensiones no te cansa siempre estar que lustre y obligada fomentando mil quimeras, y siéndoos a vos tan face contra la sinceridad, que no hay dificultad de estos humildes de aves, que el consejos os acomode de esta reina Celestial a consoga ascenda Vete, bárbaro al abismo fuera muy culpable, en vos y en su centro oscuro está padeciendo los tormentes, que aqueste timbre pierdas, condignos, a tu maldad en dispendió de los muchos pues por siglos de los dicho que con la con blasona, nunca se te acabarán, ya vuestro la conamiento las lo han de cesar mis astucias, entendido por me está hipócrita pertina, extraño tengáis aliento hasta que a todos os pongas, para proponerme tal, en la prisión infernal sabiendo que me alentar, sera bien considero aspira sólo a lograr su estrecha esta villa de esta una transitorio la tranquilo el que acentos para obiar las tentaciones Adonde mi compañero estará que no le encuentros, Aqueste monstruo que pueda en la Iglesia en la cocina, por instantes me propone en tribuna ni aposenta perturbándome en la paz sin duda el apostado, selo, gran señora, Si vino, por acá el lego aquel consistorio real ahora bien sea lo que fuere que de tres persiones conta yo un poco cansado vengo y es una esencia no más y quisiera descansar me aparte de este peligro bien será tomar asiento y me conmute este de y aquesta, señora Rosa por aquella eternidad Ya mi señor don tengo donde la visión beata, les daré las buenas furios, que ha mucho que no en su sacro está sale el Ángel, para Por Dios que el vino es parece que lo saca, Pierde el quiere de las cubas del infierno porque ni te ha oído Tu muerte será muy presto tu calor, se le asentado Con esto quédate en paz no puede sufrirse el pie de la vos no me admiro, que en fin procura prevenirte, no puedo decirte más, Vivo fuego y pella, al villar, este embajador, el más bello y puntual Aquí quedaron los dos Pero lo renco, qué es esto? que me anuncias mis deseos lo que hable ponerla vos, en lo que me importa más, recado Cauallero el tiempo de perder tiempo las visto al hermano Diego potencias atrabajar esta en casa, honores, sentidos a preveniros, donde anda mi compaña pero que puede importar, poco ha que lo dejamos Lorenzo con la caja tortas. aquí con con foraste, barrenarla esas manos con forastero, quedo con esos clavos gruesos. a su solas el don Diego bien miro, que mis ardores, abrese la puerta de la terno y se verá donde arodillado lascivos, y deshonestos, ese divino costado, en un cristo crucificado cruelmente os lo rompiera, y bien miro, que mis pasos allí está arrodillado por mal de rigodos fueron con un crucifijo santo Voy a avisar los que pueda quién vuestros sagrados pies los cabo en ese madero para que tomen dechado Señor, pues el atributo Yo voy a esconder la bota, de mi sencerla vuestro no me le den un salto con inmensidad excedes, a las culpas de tu pueblo Miro, inmenso, señor, que son mis culpas tan grandes a las culpas de tu pueblo tan eres mis yerros salen todos pues por el menor merezco Allí a lo collado está con el crucifico puerto Señor, un perpetuo en tierno en miro, que esas espinas La señora hará, es empos que vuestras sienes hiriendo de que me favorezca están un agudas puntas el que me amparéis os ruego sus labró mi atrevimiento las mejillas y rostro que yo conde voto celo, del color de lirio, a trechos doloroso, de mis culpas bien miro las madera, en vuestro hijos mi Dios mis gustos y pasatiempos el espíritu encomiento bien mis contactos injustos en la tierra de puestos a tus preceptos varon de parece que de su cielo uan, con músicas vanas, diversos choros angélicos Parece que estos valles cuando la puente debieran vestir por luto, con regocija los veos, Todo esto esta reservado al altísimo, a quien demos las deudas alabanzas con afectuosos deseos que está divina Aurora como a sus devotos mesmos, los patrocines y ampares, hasta ascendera sure, aquí la segunda parte del asombro de la tierra da sin perdonad las famas, supliendolos al poeta Pues sólo su devoción, dio alientos aquesa empresa finas haces tastete