Texto digital

Texto digital de Los amantes de Teruel (Burlesca)

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Desconocido
Atribución estilometría
Sin resultados estilométricos disponibles
Género
Comedia
Procedencia
El texto procede de la transcripción automática de un impreso.

Aviso

Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.

Licencia

Este contenido se ofrece bajo la licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0. Reutilización permitida con cita; usos comerciales no permitidos.

Licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0

Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los amantes de Teruel (Burlesca). BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/amantes-de-teruel-los-burlesca.

Logo BICUVE

LOS AMANTES DE TERUEL (BURLESCA)

JORNADA PRIMERA

V n . y lote mi padre, mis ojos? d. Porque estaba sin antojos Yo pienso Tsabel que no. . . No hay cosa que no me asóm vio Pues di, porque no te bre, Qué tienes? A Andallo padre. Qué te ha dado? Un mal de madre Pues hazte mudar el nombre. Saengr en duda es mejor, s Piel misa valiego echen poss porque pasen are a esotro ochavo de Luisa. Yo estoy rabiando de risa Venid los dos. Gran contento Aprisa, cuerpo de Cristo, antes que el viejo no vea. Quién haura que aquesto crea? El que no lo hubiere visto a Oh quién pudiera decir, Isabel el simo guso, que tengo de darte susto No es tiempo de discurrir, tu prima quédate aquí, hasta ver lo que sucede, y de lo que hubiere, puede escribirme Juana, y si mi padre, de curioso, a por mi repicare a fuego, dirás que estoy con Don Diego, porque no este sospechoso mientras yo voy con los dos de todo le informaré, Vete allá fuera Si haré ̱es Adíos, pues. Elenaa Dios Cosas suceden, que apenas, con todo si entendimiento, entedarlas no pudiera, el mismo diablo cojuelo: Don Diego quiere a mi prima; mi prima quiere a don Diego; los dos se viven de amantes, y yo me muero de aquellos; mas para que lo repito, cuando yo por mi dinero, puedo comprar mi venganza en los ropetos de viejo y pues he quedado sola, amor, vaya de embeleco, y echemos hoya la vida, para que dure, un remiendo. Don Fernando de Zamboa, que es entre los Macabeos, sino más galan que todos, más rico que Gerineldos; echa el bose por mi prima: y aunque ella no sueña en ello, por sertan fina, que hiciera gran falsedad de saberlo; yo con el ansia de verla en mejor predicamento, con falsas adulaciones, y con fingidos extremos, con favores en billetes, y con recados en cestos, sin saber nada mi prima, a don Fernando entretengo, y le doy todas las noches por una ventana, guevos, pero si tanto lo lloro; pero si tanto lo siento, como me de tengo ahora, en lo que aquí me detengo, cuando están juntos los dos. Juana, Señora. Al momento cierra toda aquesa puerta, Conmigo estoy Ya la cierro Qué intentas? Veraslo ahora si tienes ojos Verelo dos tengo, y no son muy malos. pues que puedo ver con ellos, Pues goza de la ocasión, y escúchame Ya te atiendo. Bien podéis salir, salid Isabel, salid don Diego, Luria, Camacho suid, sal salero, sal saloro Elena. Prima, qué ha habido? Que lo que te digo es ello; no los ha visto tu padre, ni tiene gana de verlos, y cuando lo imaginara, y entrar quisiera acá dentro, no es mejor que te halle aquí en conversación con ellos, que no mano sobre mano. Dices bien. Por eso mandé cerrar toda la puerta, y por eso os llame con tantas voces, que como del tono vuestro, me tañe a mí tanta parte; como quien soy os prometo, que después que de aquí os fuisteis uno he estado componiendo advo, y han de cantarle cuatrovoces. . . Será bueno Venganza Griegos repite. Qué dices? Tienes ingenio Que no es muy serdo, quien sabe cuantas son cínco. Yo por mi parte festejo, Elena, tu habilidad. Yo también te la agradezcos y supuesto que mi padre ha dado en no querer vernos, ved que están en pie las sillas. Pues todos nos sentaremos mientras sacan chocolate Mejor fuera unos torreznos. No te sientas, Diego? Yo mejor me siento en el suelo. Haces bien, que está más blado Señoras, no jugaremos algún juego de virtud para divertir el tiempo? Yo por mí vaya en buen hora Don Diego el lja uno bueno Vaya el de piapirigana Ese es mecánico juego Pues vaya a puño punete. También es de pasteleros, Téncanse todos, que yo daré un juego do los juegos Y cuál es? El de la taba (mos; Bien ha dicho, a ese jugue mas ten, que si no me engaño en la calle hay instrumentos. s . Y es música por señal. o ̱. Este es Don fernado mesmos que por mi prima, a la calle da másiea . ̱. Que es aquesto munquitas en mi calle? seros olo esta pri Fuego Oigamos cantar ahora, que es lo que importa. Escuchemos. Romped las dificultades, Belisa, que hay en Juierno para salir, pues tenéis tan aseado entendimiento. Mirad, que está aquí la taba Tú dices muy bien, juguemos, que de esto no hay que hacer caso, Camacho. Pero qué es esto? Que han llamado a laventana. Qué hace que no va corriendo si la llaman Ay de mí! . Acabose Aquesto es hecho. sa Aquí he menestervalor! . Aquí he menester braguero Isabel, mi bien, señora hay algunos huevos frescos? Miren si lo dije yo Este es sin duda el barbero, Ya escampa Qué es esto Juana? Puila tampoco lo entrendo Elena. Yo no sé nada. Y ahora. Bien se ha dispuesto. . Fuera bien hecho Isabel, Isabel fuera bien hecho, que soltara la maldita, y anduviera el diablo suelto. Claro está que fuera malo, y que tu dijeras luego, que antes de ser tu galán, era mucho atrevimiento. Luisa, Juana, Elena, hablad, hablad las tres No podemos. Porque? Porque estamos mudas. Isabel, lo que yo siento es, que tengas en la calle a ese pobre Caballero. Ya esto está como ha de estar Pues voto a Dios, que aunque en todo mi honor aventure ello que he de hablarle. Aqueso quiero; háblale, no seas grosera Ya le hablo: Caballero. Es Isabel Claro está y vos quién sois? Soy el mismo. El mismo quien. Don Fernando. Vive Cristo, que me huelgo Que Don Fernando, o que haca. Don Fernando amigo vuestro; sino lo queréis creer, llega un candil, y vereislo. Bueno va Sin blanca estoy. Pues decid, que fundameto tenéis para que en la calle no os haga mal el sereno; no fuera mucho mejor haber entrado acá dentro. No mi bien. Pues porqué no? Por andar algo indispuesto. Pues para llamarme a mí, que causa os mueve. El quereros. Eso sí el alma me volvió al cuerpo, porque pensé que venía a engañarla. Yo no os quiero. Eso es lo que estimo yo. Tratad, pues, de recogeros, que os puede matar la noche. Matarela yo primero, Eso será solo darme una pesadumbre, viendo que estoy con don Diego ahora, y que lo sepáis no quiero Digo que no lo sabre, si me pides el secreto. Yo os buscaré don Fernado. Seréis hombre para ello? Claro está Pues norabuena; ved que quedamos en eso. Dónde vivís? En mi casa; bastantes señas os dejo Ved que he de desafiaros. A qué? A jugara los cientos, id pues con Dios Él os guarde, como lo dijo Galeno. . Quédamos buenos amor? Dn Desamorquedamos buenos? Cuando ponsé que Isabel, con un agradecimiento le pagase la fineza a don Fernando, estoy viendo, que dice que no le quiere; e apenas puedo creerlo Cuando con do Diego estoy ocupada, Santos Cielos para hacerme regañar, viene aqueste mayadero, a querer que la conozca: apenas creerlo puedo Ya no hay que esperar aquí. No señor, o hace mal ciepo, y acostarnos es mejor Dices bien Camacho, luego nos vamos a desnudar Juana si yo no me muero; prima, si yo no reniego, es, porque no tengo gana. Isabel, yo te lo creo; Camacho vamos de aquí. Vamos señor, vamos luego. Abre esa puerta Isabel, abre esa puerta al momento, y el chasco que me has de dar dásele a ella No quiero. Pues qué intentas? Que me escuches. Linda pachorra tenemos, En efeto, no conoces a don Fernando? No cierto Y eso me quieres decir? Darte la disculpa quiero Pues excusa la Isabel, porque escucharla no puedo. Digo, que no le conozco voto a Cristo Yo te creo, pero de jame por Dios, Ya eso es pasarse a fullero, de goloso, y es querer, que eche por aquesos cerros, Pues que quieres Que me oigas, y luego te vayas. a. . Quiero escucharte, porque en fin de tan galante me precio, que te he de dar una oreja, para ayuda del puchero, a trueque de verme libre. Bien haces, porque en saliendo ya no la habrás menester. Óyeme pues, mi don Diego. Plegue aDios una, y mil veces que si a aquese Caballero, a ese don Fernando digo, a ese hombre, a ese cencerro, a ese que me maya en prosa, y a ese que me ladra enverso, he visto en toda mi vida, que sin que tenga remedio, para que un dogo me cace, que aquí me vuelva conejo, y plegue a Dios, que de aquí vaya a la cama con sueño, si le he tomado una mano, que es mano, si pensamiento he tenido de pedirle un real de aocho, que es menos, pues para el trepo que corre, que no es poco te prometo; pero para que yo piense, que alguna aquella te debo, busca, averigua en el prado, por esas casas de juego, en la calle, en los tejados, y en todos los Monasterios si me ha visto nadie nunca, con algún vestido nuevo, y si con culpa me hallares, en el primer esmenterio, déjame con don Fernando, que es venganza de más peso; y si nada de esto quieres, méteme en algún Convento, pues hay tantos en Teruel, a donde ser Fraile puedo, y métete Monja tú, a donde quisieres luego, que si por desesperado lo haces, no será el primero, que se ha metido a ser Monja, y ha salido Fraile lego; y cuandonada te obligue, retírate a ese aposento, pues ya quiere amanecer, y sin andar con más cuentos, díselo todo a mi padre, que es lo mejor, majadero, bestra, salvaje, tontón, y no temas, pues teniendo de nuestra parte a mi prima no hay que temer buen suceso; y cuando todo lo dicho sirva de ningún remedio, será consuelo saber, aunque no muy mal consuelo, que para la vi da hay ollas, para las ollas, carnero, para el Verano avanicos, mánguitos para el Juierno; para la garganta vino, para las tripas, torreznos; para potajes, castañas, y para ellas, congrio seco. Esto me importa aumentar. Camacho. Qué Ya estoy tierno. Que mucho, si lo que ha dicho bastana, viven los Cielos a dar gaña de comer a diez docenas de muertos, Qué dices? Digo comadre, que hablar a tu padre quiero, como dices Pues yo voy delinte, por si al encuentro saliere alguno de mala ̱ . En sus manos está el pleiro Ven Juana. Corro tras ti Aquestoparará en esto. . porque hablare con mi tío, que es muy amigo de quetos, y avisaré a don Femando, para que venga al momento a pedir a Isabel, antes que lo haga Dieco moreno, Estás más desonajado? Si no lo estoy, estarelo. Cuándo? Mañana a estas horas, Quiera Dios que haga buen tiempo Si hará, porque aquesta Luna aún pienso que es la de Enero; mas Juana vuelve. Venid por acá, porque don Pedro mi señor sale. San Pablo Y con él, a lo que entiendo, ha topado mi señora Y se hizo mal No por cierto. De bue susto mehas sacado, Dios te lo pague Qué haremos? Venirte conmigo ahora, que yo te diré allá dentro, lo que hemos de hacer después. Convencísteme con eso. Desa que salca mi padre, y hablaras luego a tu suegro. Tu vestida a estas horas? No te alteres, porque somos demonios las mujeres, y tal vez, sin querer lo que queremos, hacemos micho más de lo que hacemos: Pero escucha señor, si traes coleto, y la causa sabrás de aqueste efeto. Dila pues. Ya sabrás. Todo me altera! Espera, y me pondré bien la montera. Bien así se introduce mi malicia. . Como mi prima. El cielo se desquicial Que mi prima. Qué dices? Ya va obrando. Muerta de amor está por don Fernando. Y ha mucho que murió? ñ. . Que estoy oyendo Aún no se ha muerto: Pus. Se está muriendo. Si dices que está muerta, que quies que haga. Es, que se están queriendo. Y eso, amaga Elena a casamiento; B No por cierto Ya el pensarlo me daba un desconcierto? Solo para gozarla la pretende Eso sobrina di, que no me ofende, gobela, pues, que afe que es buena moza y llevela después a Zaragoza, que yo estaré contento, con que su amor no pare en casamiento. Aqueso señor es lo que deseo, por lo bien que a mi prima está ese empleo; mas hay un embaraco muy urgente Embarazo, no siendo matriniente, di pues, cuál puede ser? do. . Haber sabido, que pretende también ser su querido, y no sin harta, aquella de la villa; ese hijo de Hipolito Morcilla, y no querer con nadie competencia, hasta saber tu gusto, y tu conciencia; y así cual de los dos ha de ser luego, de don Fernando elige, o de don Diego, el que por cuen ta suya ha de tomarla, y el que la ha de enseñar la tin, y parla; porque los dos son hombres Caballeros y pueden encontrar se como harrieros No en balde te he querido siepre tanto, pues a tu prima aún no la he dado un mato: y a ti si, por tu amor, y tus costumbres. Yo te quisiera dar mil pesadumbres. Abrázame por eso solamente Soy tu sobrina En fin soy tu pariente yo quiero luego hablar a don ternando, para que el ja adonde, como, y cuando quiere que se la entregue en cumplimiento, que yo no he menester consentimiento de mi hija, sabiendo que es mi hija Eso tiene Isabel, que no es prolla En eso muestra ser hija de padre, no se parece a mi con ser su madre En fin estás resuelto? Si sobrina, don Fernando ha de ser su gabardina, que aunque a Don Diego, nadie le ha igualado en ser picaro, en fin es hombre honrado, y es pobre con que todo se aventura si se lleva a Isabel. Cosa es segura, y darla a don Fernando es lo más justo. Yo no la he de quitar que haga su gusto? Mi señor don Fernando de Zambo? a la puerta está esperando licencia para entrar. Qué es lo que he oído! A muy buena ocasión hemos venido. Sois su criado vos? Serlo solía, pero ya no lo soy, aunque él me envía Cómo os llamáis? Don Fabio de la Peña. De adónde natural? Soy de Cerdena Donosos borríquitos hautéis visto? Cómo vos lo sabéis, no lo resisto. Discreto sois afe De cuando en cuando. Decid don Fabio, que entre Don Fernando. i. El mismo inconventente queda luego. Entra Camacho. . Mi señor don Diego Morcilla quiere hablaros Que se aguarde. Ya no espero sentencia en daño mío, siendo juez la maldad de mi buen tío, y llegando Fernando a hablar primero, y así dejarlos con el diablo quiero Aguarda aquí, que luego doy la vuelta. . Si haré, pues a morir no estoy resuelta. Por la mano señor me habéis ganado. Yo me alegro de haberosla llevado Con tantos triunfos, no es gran maravilla. Siempre meto yo al basto la espadilla. Vuestra es la pola ya Qué es lo que escucho Qué decís? Que sois tonto Aqueso mucho, mas ya que en profecia habéis hablado De codillo la polla me ha llevado. . Oíd Decid Yo seré breve Y yo también Yo estoy como una nieve. Yo quiero bien a vuestra hija, y creo, que de hacerme merced tiene deseo; soy quien sabéis, pretendo pues amarla; y preténdola en fin para engañarla, tocaos a vos el darla al más goloso; y supuesto que soy escandaloso, holgareme de ser el elegido, mirad sibreve, y compendioso he sido. Yo lo seré también en convenirme. Aqueste viejo intenta destruirme, mas pues no hay otro medio, este ha de ser el blesmo remenio; Señor don Pedro, oíd. Qué es lo que ven os Vos aquí? Vos aquí? Yo no lo creo; pero yo os buscaré don Diego amigo. Y yo también. Cortáronme el hombligo. Ahora se saludan unos, y otros. Y después nos santiguan a nosotros. Y qué queréis decid, señor Don Diego Oídme, y lo sabréis? Yo poco juego; pero al hombre entre tres os desafío. Yo señor don Fernando, no soy mío. Dejad ahora tantos cumplimientos, y decid que queréis. Estadme atentos. Cuando los casos son tan apretados, como capatos, han de ser picados; y más habiendo dama de por medio, que como ayuda sirva de remedio; y así señor don Pedro, hablemos claro, el vino para bueno, ha de ser caro, y la dama ha de ser para gozarla, muy cara para todos al comprarlas yo quiero a vuestra hija, yo la adoro, Cristiano viejo soy, aunque soy moro, quiérola en fin, y tanto, que sabe el Cielo Santo, lo que me pesa de quererla a voces, por no poderla dar quinientas coces, y si lo queréis ver con más exceso, poned en una valanza del repeso, todo el amor que tuvo don Quíjote a Dulcínea, y nada os alborote, que aunque a vos os parece que fue loco veréis que pesa el mío más un poco, o bien ponedme a mí, y a don Fernando, y vos veréis, señor, burla burlando, como peso yo más en mi valanza, sin posesión, que no él con su esperanza no hay hora, no hay momento, A que nola este adorando en cumplimiento. Esto supuesto, por verdad segura; y supuesto también, que la cordura de Isabel ha callado mil dolores, sin saberlos Comadres, ni Doctores, y que ha parido algunos niños míos, que allá en Ginebra están siendo Judios, dadme a Isabel, así tengáis la sarna, que todo el Pueblo tuvo de Cafarna: y así contéis más anos, bien contados, que tienen cuertos cuatro mil venados; y en fin, así triunféis de vuestros días, que no podáis mascar con las encías. y como a vuestros pies estoy postrado, siempre veáis los toros en terrado Advertid, que es robado ese partido. Que me deis a Isabel es lo que os pido, yo no me he de casar, señor, con ella, que no la quiero más de por querella, y si la dais, señor, a don Fernando, con ella se andará siempre burlando; dadmela a mí pues veis que soimaldito aquesto os pido, aquesto solicito, que para nada me hallaréis dispuesto lo de amor su volunt sextraño! a pe Estriño ese Quie vio casoma Confieso, que agradecido su voluntad me ha dejado. Solo aguardo tu receta d. . Solo tu jarabe aguardo Yo en cueros, quiero a Isa- (bel. Y yo también. Ah bellacos? Si tienes piedad, señor, haz que me la den con algo. No respondés? No respondes? Acaba señor de echarlo. No es la respuesta muyboba; y por eso la dilato, que hay casos en que es forzoso, el ser forzosos los casos. Válgame Dios que he de hacer en paso tan apretado; si a don Diego se la doy, se la quito a don Fernando, y si a Fernando, también don Diego se queda en blanco; aquí no hay otro remedio, si no el de dársela a entrambos, pues con esto cesaran los saltos, y sobresaltos, pero si don Diego es pobre, y es muy rico don Fernando, al posecria uno, y otro, no está claro, no está claro que han de andar siempre los dos envidiosos, y envidiados. Como dos vivos demonios, y como perros, y gatos, pues dérsela a uno no más, el que se quedare, es llano qme se haide que ar de mí y me ha de moler a palos. Como saldré de este empeño, pero ya un remedio he hallado para poderme escapar de don Diego; y así trazo esta disculpa, con que de aqueste peligro salgo: Señor dón Diego, vos sois un pobre trompeta, y tanto, que apenas en vos caudal hay para un par de zapatos. Al paso que vos sois pobre, es muy rico don Fernando, y puede hacerla a mi hija muchísimos agasajos; ya veo que vos tenéis razón no puedo negarlo, y que es muy grande el empeño de tener tantos muchachos; pero a mi más me inche el ojo la riqueza: y así trato de dársela a don Tened, que si es ese el embarazo que tenéis, yo quiero ahora hacerosle aquí muy llano. Cómo? De aquesta manera; vos no decís confiado, que soy pobre. Así es verdad. Y que en fin a don Fernando se ladáis por ser más rico. Eso no puedo negarlo. La hacienda todo lo vence. Pues dadme señor un plazo, para que yo sea rico, y entre tonto, o entre tanto, que no tengo conveniencias, téngasela don Fernando Muy bie ha dicho Don Diego. Pues yo os doy de placo un saño, y tres días Norabuena Y ese termino pasado, ha de correr por mi cuenta? Si señor Pues yo me allano, y quiero ira cumplire, y entre tanto, don Fernando en posesión de Isabel haga casos temerarios Soy contento Y yo también. Y yo, que en aquese espacio pienso correr todo el mundo, yéndome paso entre paso a Zaragoca, por ser lugar solo, y despoblado, robando a cuantos pasaren, siendo vandolero raro, haciendo dos mil insultos, y otros tantos mil estragos pues solo de aqueste modo, puedo ser rico en un año, y por mis méritos solo, tener un puesto may alto para servir a Isabel que es lo que estoy escuchando, o está borracho don Diego, o mi amor está borracho. Pues un bandolero, amigo tengo yo que hicieron cuartos, y haré que consigo os lleve. Yo os estimo el agasajo porla merced que me hacéis, pero yo, y este criado iremos solos. Por mí lo que gustaréis. Pues vamos señor don Fernando aprisa; porque si más nos tardamos, podrá ser que llueva en casa. Id con Dios, que yo me parto a probar fortuna Adiós. Ved don Diego, que quedamos en que habéis de volver rico. No sino huevos asados. Haz lo que te tengo dicho. Ah señor Que quies Camacho. Mira que Isabel te aguarda Loco tengo todo un lado: amor que ha de ser de mí . Pues todo lo has escuchado ya no será menester decirte nida No gato, que ya he visto tus turrones, que ya he visto tus gazapos; irte intentas. Yo Isabel. Tu bellaco, tu bellaco, galón falso de mi almilla, Ruin señor, y mal Canario, con don Fernando me dejas, con otro me dejas, cuando era toda tu pobreza para mi mucho regalo (das No te acuerdas, no te acuer de las noches que me has dado; de los días que he tenido, de las horas, de los cuartos, de los minutos, y instantes, que te he estado remendando, que te he estado haciendo bien y que cosiendo te he estado. Un ano he de estar sin ti; yo sin ti he de estar un año, y tres días, que son más, sin los que quisiere el diablo: a Diego, vuelve en ti, y considera, que un ano son doce meses, y al fin los has de ver acabados. Isabel, ya no hay remedio, porque la palabra he dado, y he de ir a ser bandolero, que es el mayor agasajo; así Isabel, ten paciencia, que ahí te queda do Fe odo el tiepo ves ya que tu tan fino conmigo, no he de ser con él yo falso? No hay remedio. No hay remedio. Ninguno. Yo no le hallo. Pues vete don Diego vete; vete con todos los diablos: y si acaso en el camino topares algunos carros, ponte en uno, y tráeme nuevas de como quedas, en tanto que yo alegre, sola, y triste, tu ausencia río, llorando. Lloras Isabel? Yo no. Pues qué es eso? Nada, y algo. Yo no te entiendo. Ni yo. Con eso me has dicho harto. Quien no ha de sentir, el ver partirnos de arriba abajo. Pues dame Isabel, si quiera media docena de abracos para ayuda del camino. Toma, y vete con el diablo, y escríbeme si pudieres. Yo te escribite de garbo. Pues no pongas en la carta, de porte, mas de dos cuartos. usencia, Y el sobre escrito. e ha andado . . A mi padre, Tensente Cura en Almagro, o a mí que será lo propio, en poder de don Fernando, con las señas de la casa. Y en su ausencia? Al primer cuarto. Norabuena, a diós En fi ya te ausentas, No me aparto de verte por unos días. Caso crudo Lance asado onpo e e ooce a eeco endneee Que estoy viva? Claro está, pues aún note han enterrado, Para cuando es el pañuelo La cebolla para cuándo? Yo me quedo. Yo me voy: Adiós A diós mentecato, y Dios te lleve con bien. Adiós Luisa. Adiós Camacho. a ede os aaa ea eo de roea osdao

JORNADA SEGUNDA

1. En vano será el seguirlos, que corren a troche, y moche aela claridad de la noche, causa el no poder oírlos Pues yo he de correr tras ellos, hasta que los legue a hablar, porque me importa el besar las manos al uno de ellos. Mlagro Camacho ha aido a el habernos escapado. Ya te hubieran degollado si nos hubieran cogido. No soy yo tan venturoso que en tal me viera Por qué? Porque como ya se ve, fuera un puesto muy honroso para mí el ser degollado, y a gran suerte lo tuvrera, pues el degollarme fuera quedar muy acomodado Diez meses ha, que aquí estamo haciendo insultos de espanto a milgentes. . Y ta santel que a todos los arrobamos, pero aquesto es virtud mía. Y la capa en fin, señor, limpiaste al Gobernador. Sí, pero fue en cortesía; pues si va a decir verdad, un bandolero en razón ha de dar en ser ladrón con alguna novedad. A un criado, que a ti no tocaba aquese cuidado. Lo que ha de hacer un criado no es mejor que lo haga yo. Claro esta. Pero qué es esto? No lo has olido, señor, corriendo el Gobernador tras nosotros viene. Apuesto, que de esta vez el ser mudo. 1. Válgate el suelo Qué ha sido? Que pienso que se ha tendido el Gobernador Agudo Mucho me pesa Ay de mí no hay quien de ayuda, y favor a todo un Gobernador, que ha caído en ello. . . Sí, que yo no temo a los lodos. Temo que me he de enlodar. 1. Gran desdicha: Grande azar! Acudamos allá todos. Oh prodigioso ladrón! o varón compadecido! solo tú por atrevido lograrás tal ocasión, vuela, socorre, y ampara a ese pobre Caballero, que todo vale dinero, y está la cebada cara; ya rompiendo ovas, y lamas, con pelados pies de pluma, el monte de lodo bruma, como si fueran diez camas, ya ligero como un potro, sin recelo, ni embarazo, saca al lodo con un brazo, y al Gobernador con otro; ya junto a la orilla aborda, sudando como un tambor, y ya al buen Gobernador se le hace la vista gorda; mas ya sale, de esta vez a pesar de la fortuna quedamos sin duda alguna ricos de todo jáez. De esta vez triunfo, y paseo en Terbel, pues claro está, que potrentado será mi amo, según ya veo, con que ricos nos hallamos, del mundo nos despedimos, a Torbel nos escurrimos, y en llegando allá llegamos. d. . Afuera. Póndrele aquí, y después podran legar Gran valor Es singular. 2 Haste hecho algún daños Sí, y muy grande. Adonde, trato de saber te ha sucedido En toda una oreja ha sido, 2 En cuál? . En la de un capato donde aquel ladrón está, que me ha quitado la capa? De aquesta vez te hace Papa. A tus pies la tienes ya Mejor los bracos merece quien tuvo tanto valor, con tanto Gobernador Camacho, qué te parece? Que ya va siendo de día. 1 Envidia tu le a su acción De adónde sois? De Aragón, cas es de Puente Rabia na muchan sols vandido? d. . No señor, bisono soy Hurtad, que palabra os doy de ser vuestro conocido: venid guardas, venid pues, y marche la Compañía. 1. Pudiera Bueseñoria mudar vestido Después. 2. Que ahora importaba y todo; porque estáis mojado digo. Mas loque da aquel amigo, que me sacó el pie del lodo, y que me quitó con fama la capa; y así marchar, que no me he de desnudar, sino dentro de la cama. 1. Será la distancia poca, que hay de aquí al día 2. Es empeño (ño Pues cierra España, y al fue toca adormir 1. Toca Toca . Famosos hemos quedado. A quien Camacho pubiera suceder, si no es a mí, una desgracia tan fiera, que a un señor Gobernador quite yo una capa nueva, que caiga por mi en el lodo, y que yo le saque acuestas, que libre en seco le ponga, que el lodo envidia me tenga, y que cuando, cuando espero, que por aquestas fineza, C me mandase degollar, para volverme a mi tierra; palabras, y cumplimientos me da solo por respuesta: Ay hombre más desdichado! . Pues de quien señor te quejas, si tienes la culpa tú? Yo, Sí, tú, sis pues pudieras, cuando llegaste a sus patas, pedirle senor si quiera, que pues no te degollaba, que nos echase a galeras Ay Camacho, quien nació como yo con mala aquella, ni diligencias lebastan, ni méritos le a provechan; y hasíoy el Gobernador a me ha negado la sentencia, da y premiando a cuantos roba, a mí solo no me premia, a Isabel de mi se olvida, que es lo que no me atormenta; y en meses nueve, y más uno, habiéndola escrito apenas dos cartas, aún no he tenido mas que de las dos respuesta; y esa ha sido de pasabra, por orden de doña Elena: don Fernando, como siempre la asiste, y vive con ella, esperando a celebrar mis vigilias, y sus fiestas, y del plazo señalado, solo lo que falta, queda para volver a Teruel, y para adquirir hacienda el remedio es el robar, y vivir de esta manera, pues al que muere en efeto, luego al instántele entierran. Ya es de día, y pasa gente. Huélgome, porque me vean usar de una tiranía. Cómo? De aquesta manera? Muy presto, queriendo Dios, hemos de saquear la tienda de un mercades Portugues, que es de la nación Inglesa, clavando la artilleria de sus arrelladas piezas, y a sangre, y fuego los dos, sacar cuanto hubiere en ella, solo para ver con esto, si es que se acaba, o se empieza aquesta como se llama, y como se dice aquesta Loco estás. Hago muy bien, y aunque arrojo te parezca, yo sé Camacho que acierto. No será error si lo aciertas Quien sabe lo que es amor, dirá que el grado no es fuerza Quién sbelo que esbeber, dirá que es gran borvachera. No hay nada sin Isabel. Menos puede haber con ella. Gana de comer me falta. Buscarla en una almoneda. Vamos Camacho, que en fin aquestas andanzas nuestras, bie se yo en que han de parar. a En que En que para la vegua. No quisiera que me viera tu prima Tienes razón; mas para aquesta ocasión, es buena la vigotera. En todo avisada ha sido, y en todo Elena has mostrado tu cientifico cuidado Y está todo prevenido? Todo prevenido esta, y esta carta lo ha de hacer Pues si en ella se ha de ver, ella misma lo dira; y que contiene. Contiene; pera que de mejor fuego, el que la escribe don Diego, que se ha muerto Eso conviene, pero solamente temo, que se ha de armar del susto Tiene Isabel muy bue gusto y no ha de hacer tal extremo; mas quien, dime, ha de llegar Pena, por sio porno, a darle la carta? Yo, yo misma se la he de dar, porque de cuatas le ha enviado! por mi orden, hasta aquí, ninguna, aunque no las vi, a sus manos ha llegado; mas esta que hoy has fingido, en sus dedos ha de ver, y que es suya ha de creer en habiéndola leido. Pues supuesto que la escribel don Diego, en esta de cierto va el aviso, de que es muerto. Desde hoy mi esperaza vive! Vete pues, que yo me quedo aquí para disponerlo: Apenas quiero creerlo. . Yo de ti Elena, bien puedo creer, que saldré lucido Nunca lo podrás dudar Pues no hay si no ejecutar, que yo te daré un vestido. Quien me viere andar en esto; quien me viere hacer estotro; quien me mirare en el porro, de esto, y el otro, y aquesto, lurguese tener amor, y imágíne se tener sarampión, porque a mi ver, no se yo cual es peor; y así para que Isabel toda su esperanza pierda. Habla recio, si eres cuerda, porque ella sale. Ah cruel Prima mía. Muerta vengo. Te hizo la Morcilla mal? No, porque era principal su sangre Pues otra tengo, porque te alegre señora comerla. Es cosa de risa, porque ando muy triste Luisa, y nada me coborvora. Para la melancolía, el chocólate no es bueno? Sí, pero ha de ser ajeno, que el propio no da alegría. Todas prima le tomamos; y es sobre todas las cosas, bravo para las golosas. Vamos a tomarle? Vamos, por ver si hace efeto en mí el chocólate mejor Este es ado, y de primor. La ollita tienes aquí; tu Juana este molinillo, Elena azucar desate, yo raspare el chocólate. Elena, qué hará Diaguillo? De eso te acuerdas ahora, para matarte, y matarle. Pues qué he de hacer? Olvidarle; pues don Fernando te adora. Ya me va dando ocasión. . para introducir la carta. Elena, ya estoy muy harta de su cuerda pretensión. Yes más cuerda acaso, dime la de don Diego? Es morir, con que te vengo a decir, que es pretensión que se imprime en la memoria. Yo haré bien presto con que leolvides. acosta de mis ardides. Desde que Diego se fue, no he tenido hora de susto. Quiéres que te canten? Sí Canten pues ya me morí algún tonito de gusto Va una letra de dolor; ella misma me dará barro a la mano, y verá la carta al tiempo mejor. Toda la vida es andar, mascando a más no poder; en mascando, por comer, y en comiendo, por mascar. Que verdades tan agudas son las de albunos romances, Que poco me alcanca a mí lo crudo de estas verdades. Por qué? Porque como siempre he tomado chocolate, cuando lloro es por beberle, mas no prima por mascarle. No haces mal Hago muy bien, que es bueno lo que blesabe, y este no me sabe mal No le compras? Es delance, Ya como pr Barato, a cuarenta y ocho reales la libra Pues no te embra don Diego, para que gastes con amigas, y visitas alguno en cartas ̱. No es fácil creer de don Diego yo, que haya aquesas mocedades, porque fuera el peso mucho, y fueran los portes grandes, aunque a mí no me pesara, por ser nieta del contraste. Pues que hace don Fernado Don Fernando hace lo que hace Y don Diego no te escribe? Desde que se fue el vergante, ni aú una carta me ha enviado para poder confesarme. Y que hicieras tú, si yo; ahora es tiepo de animarme. te diera Qué dices prima? Ánimo pecho salvaje! . una carta suya. Cómo sin que pueda desmayarme. Por eso te la he dedar, toma Cielos son verdades las que toco Verdad es, abrela, y leela antes que se te pase, señora, la gana de desmayarte. Dice el sobre escrito así: A Isabel, que Dios me guarde en poder de don Fernando; vive en casa de su padre, en una casita baja, junto a otra casita grande, porte dos cuartos, Teruel; dentro dice así Ya late el corazón, y ya el pecho es todo aceite, y vinagre. Isabel, esta te escribo, porque sepas cuanto antes, lo que hay de nuevo, y pues eres amiga de novedades, sabrás, como yo me he muerto; que escucho! válgame un sastre. Prima. Señora. E Qué es esto? Robarla el gusto la sangre, y quedar con otra cara, mucho peor que la de antes. Que esto hubo de suceder: Id vosotras al instante a contárselo a mi tío, y a falta de él a su padre. Qué desdicha Vamos presto. Y tu Luisa traeme, traeme un barríl de agua Detente, que el agua podrá matarme; traigan vino, que es mejor. Voy por el . Pues no te tardes Yo estoy muerta! No estás tal ̱. . Pues como puede dudarse, que estoy muerta, si yo propio acá dentro, de mis males siento que muchas campañas me están doblando la parte. Don Diego muerto, y yo viuda? Y no pudiera engañarse Don Diego; pegó la industria. . Pues quién mejor que él losabe; y a que propósito, Eleva, había de querer darme don Diego esta pesadumbre. Para qué? para engañarte. Verdad es Elena mía. Pues ya podrás olvidarle según eso. Aqueso no. Pues qué has de hacer? Ser constante. Con un muerto? Elena sí; porque solo un muerto sabe, amar; y corresponder, siendo su amor perdurable; y así yo me he de morir de esta vez. Será matarte. Yo estoipadeciendo prima la enfermedad más suave, la calentura más dulce, el dolor más triqui traque; que ha padecido el discurso de alguno, si no de nadre; y poco a poco me vivo, como cualquier muerto hace mas no déjame morir, que aunque mi padre es mi padre, aunque el pueblo lo censure aunque el pundonor lo cante, aunque el recato lo gruna, y aunque cebollas no se hallé, a todas horas mis ojos, han de llorar alacranes por don Diego, y han de ser dos niñas, que siempre anden diciendo, que era don Diego, todo su padre, y su madre, y aunque don Fernando tenga acción para visitarme, ya de cualquiera manera, don Diego ha de ser mi amante cúbranse, pues, mis dos ojos de negras temeridades, y envez de Cristianas sedas, bárbaros lutos arrastren, que no hay respeto, ni razón que baste, a que estén descubiertos ojos tan grandes. Ea Camacho, Lunes es manana, y principio también de la semana; ya el enemigo sin valor se muestra, ya le vencimos, ya la tienda es nuestra; Un Lusitano huye mal seguro, pero quien es aquel, saber procuro, que en el balcón esta de tan buen arte? 1 Morcilla el bandolero. Oh nuevo Marte con toda mi justicia, me parece, que no satisfaré lo que merece. 2. Digno es de una caja de cuchillos. 1. Y aún de muchos capotes amarillos. Prósígase el asalto. Que valiente. Notable hazaña El hombre es muy prudente. 2. A todos nos admira. 1. Y nos provoca a recoger, Pues vamos, toca. Toca. Ah señor! Ay desdichas cómo aquestas! No respondes? no hablas? te has pasmado? que más ha hecho el mercader robado. al Cielo miras con la vista dura, quieres por dicha levantar figura? A matarme Camacho estoy resuelto; toma esta espada. El juicio se le ha vuelto, . y qué he de hacer con ella? Ira empeñarla, y en la primer bótica, en fin, dejarla en prendas de un veneno, que me mate, y que no me haga mal. Qué disparate! pues no es mejor matarte con la espada. Noves que en la intención está empeñada, y una purga mejor podrá matarme, sin que me haga mal, y refriarme puede la espada en fin. . Gentil partida? escusalo si puedes por tu vida, porque aquesa receta es muy costosa. Yo tengo de morir de comer rosa. No me dirás de que tal mal te ha dado De ver que no me hayan degollado, mereciéndolo tanto por mis hechos, y de ver que otros ya más satisfechos, sin haber hecho nada sus cuidados, sin más, ni más están a provechados. Tu tiempo llegará. Ya no le espero, que me mates a coces aquí quiero, No haré tal. Si harás tal mátame presto, o si no, vive Dios. Tente b. Qué es esto? Nacer sin dicha, y gana de estar loco. Y llegarse su hora poco a poco, quiere purgarse. Qué decís? un hombre de tanto pundonor, de tanto nombre, ha de pensar aquesa borrachera Tengo razón, señor Echalda fuera, y decidimela Oílda cabalmente. Si aquí no te deguella, es contingente, según a larazónhoy me enderezo, que pobre has de morir. Empeca. a Empiezo En tervel, Jurado inuicto, Gobernador de Tramoya, Etiope con grigüescos, y gran salvaje con ropa en Teruel, Ciudad msigne para maldita la cosa, cerca de aquí, pero lejos de la gran Constantnopla nací, pluguiera a mi madre, fuera mi aquella tan otra, que en la cláusula de un tono hubiera cabido toda, que el haber nacido pobre, es cosa senor tan cosa, que solo el que la padece, sabe ser campa limosnas; dejo aparte mi crianza, supongo mi van agloria, paso por el ser malquisto, y voy a lo que no importa; porque adonde el juicio falta, cualquiera cordura es loca; Vivia pareda unlado de mi casa aquí es forcola la confusión, vn no digo bien, una tronga: poco la alabé, una chula; grosero anduve, una tonta; mal la encarecí, una dama sin género de ser Monja; cortés como que se yo, firme como una pelota, noble, como claro está; compuesta como persona; discreta como su padre, y linda como una boba: Esto pase por pintura de las prendas que la adornan a Isabel, y sobre todo, ser cosas mías, que importa mas que todo lo demás, pues para el que se enamora, la que peor le parece, es la más fea de todas. Pedila, en fin, a su padre, mas él metido de gorra, por no dejar desairado a un don Fernando Zamboa, poronzas hombre muy rico, y yo pobre por arrobas, me respondió: Yo don Diego, a mi hija os diera toda, pero sois un pobre hombre, y tan pobre, que me consta, que aún para un parde capatos, y una vará de colonia no alcanza vuestro caudal, por ser flaco de memor? eplíquele, y condolido de mis interrogarorias, dijo que si fuera rieo, me daría a Isabel, contra el gusto de don Fernando, cayome en la miel la sopa. Pídole un plazo de tiempo, para como se usa ahora ser rico, y ser de Isabel, y él entonces me la otorga, de solo un año, y tres días, para entiquecer por horas, y que mientras no lo fuese, don Fernando en causa propia, gozaría de Isabel, como desde entonces goza. Aceté el partido, y luego puesto en una mula toma, este criado con yo, muy despacio por la posta; en pocos días no más llegamos a Zaragoza. Díspase el ser bandolero, porque de esta misma forma, en Terbel lo discurrimos, yo, y el padre de la moca, porque por este camino, solo medra, quien más roba. Hallámonos, yo, y Camacho aquella noche piadosa, en que os sacudí la capa, y os saqué a cuestas de toda la confusión de aquel lodo, y no os hice merced pooa pues si entonces no osla quito, también la capa se enloda; he hechomás de mil insultos, he corrado dos mil bolsas, que no es tan poca virtud, en estos tiempos de ahora saberse arrimar un hombre adonde ve que le importa; quítele un gato relleno a un harriero de Bayona, y con quitarle el gatillo, me valí de las pistolas. Entre una noche yo solo en una sala a desoras, y fui también recibido, que en menos de media hora, que estuve en ella, al salirme dejellorando la alcoba A un platero le pesque unas dos sartas de aljófar; mas que mucho, si en las manos las tenía como en concha En una pasteleria me entre una tarde de gorja, y viendo que un mosque ador de papel, ponen en todas, puse yo toda una mano, con que la deje sin mosca. A un capatero antiyer, made hacer un par de botas, y errome la horma, pero yo le acerte con la orma; y en fin, señor, por remate de todas estas, y estorras, a ese amigo mercader, por ganar una victoria, di asalto aquesta mañana, y sin muchas ceremonias, por ser de la Religión se la metra saco toda, ya lo visteis; mas voviendo, que todoaquesto no importa, y que alcabo, y a la postre, nada gran señor me sobra; y todo me falta, cuando un cuchillo, o una soga me pudieran hacer rico, y ser causa de mis honras Viendo, pues, estas desdichas tan hijas de mis discordias, a ese criado, que siempre me ha seguido en mis alforjas le rogue, que aquesa espada empeñase, y como aloja me trujese en una purga el veneno de la rosa; resistiolo, mas yo entonces con una cólera heroica, que me moliese a patadas le rogué, cuando tu ronda llego, y tú también llegaste a estorbar tan buena obra Esta, señor, es mi vida, (ria, mi amor, mi fuerte, mi histo y la causa que he tenido para hacer acción tan otra. Si estos servicios merecen deime aralguna droca tu grandeza aquí se empina, mi voluntad se corcoba, mi virtud queda premiada, toda la razón se logra, don Fernando es de Isabel, yo la gozo, y él la goza; Isabel reza por mí, su padre me hace memorias, y en fin muriéndome yo, seré fino a poca costa, pues no gastaré en servirla, ni cuidados, ni lisonjas, y seré rico en palabras, ya que no lo he sido en obras. Notable caso por cierto! 1. Historia bien prodigiosa! 2. Virtudes vencen señales, dijo la Margaritona. Vos tendréis mucha razón, siendo tales, y notorias vuestras hazañas, si estáis quejoso de mi memoria; mas no ha sido culpa mía, si no de quien tiene boca, como vos, y no lo acuerdo; y así porque se conozca lo que puede la razón, y lo que el premiar importa vuestros méritos, por ser hidalgo, como me consta, y porque lo merecéis, que es la razón más costosa, os degollaran; y luego Capitán de cuatro tropas de bandoleros os hago, y os doy de ayuda de costa, cada año docientas Misas, repartidas de limosna por todos los Ermitaños de Teruel. Acción heroica: Y a Camacho doy también en la plaza que está sola, si quiere echar por la Iglefia el beneficio de Lorca, y a los dos para el camino, os doy dos mil zanaorías del bolsillo de mí mes, y gastos secretos. Bonda. Déjanos, señor, tender a tus pies por tantas honras como has hecho de una vez. Vuestra virtud os abona. Vivas más años, señor, que una aquella, y que una estotra. Cuando me degollarán: Luego al punto. Qué proponga, por ser caso de conciencia este, con persona docta no permitiréis? No se si podré haceros la costa mientras tanto, más verelo. No andemos con jerigonzas si puede ser, gran señor, suspendeldo por ahora, hasta que pase el calor, que es el que más nos ahoga, y que yo vaya a Terbel a decírselo a la novia, y a mi suegro, porque sepan mis venturas, y mis honras, y don Fernando me tema Por no haceros mala obra, cuando gustaréis será Yo volveré a Zaragoza, para que me degolléis. A vos es aquien importa; idos, pues, cuando quisiereis, y a Dios, porque a la pelota me está esperandoun partido, Saquete amor con victoria. Bailo, y brinco de contento. Hubo dicha más dichosa: Diote al sin como quien es. es sa se resae aoe de ebeea? Es en fin hombre de colla. Yahora, que hemos de hacer? IrC amacho a tomar postas para irnos muy poco a poco a la larga; y a la corta, a Tervel por tierra ricos, sin que se nos pierda gota. Di a cobrar del Tesorero, que es lo que más nos importa la dadiva que te tane, y que a mi señor me toca; pues con eso iré contento, y con la merced graciosa, que me ha hecho el Gobernador de la placa ejecutoria De esta vez vencio mi amor, El hablar es grande cosa. Gran fortun Y grande bien, es ser la jornada corta. mons abes orcago pzos

JORNADA TERCERA

Ya el término del concierto prima mis se paseo, y ya don Diego murio Y en fin, toda día es muerto? ̱ ̱. No ay duda Y es cierto? Cierto Y podráse remediar Ya no puede haber lugar, porque el lugar lo ha sabido, y aún tu padre. Cierto ha sido, según eso mi pesar. Déjate ahora de cuentos, y ve, que hoy te echa la los don Fernando de Zambos; lograron se mis intentos, . y hoy en fin sus pensamientos se han de ver ejecutados. Yo le morderé a bocados, aunque no pueda tragarle, y echaré por no mirarle, a los ojos dos candados, darele mil bofetadas, sin que quede del memoria, y el vestida de su gloria, e coseré a punaladas; antes serán celabradas sus secas, que mi contento, y antes en mi pensamiento norita cualquiera rosa, que llegar yo a ser su cosa, por ningún consentimiento; y en fin antes. . Necia estás, en ánimo, ten sosiego, que el verdadero don Diego Don Fernando . . Haciantras Si en esa locura das, an temeraria, y cruel, e echará algún cascabel, on Fernando, a tu pesar El bien me puede llevar, ero yo no he de ir con él Ya tu padre, lo tratado le a cumplir. . . Ay den entregarme quiere a ele Pues ya mi muerte ha llegado según eso. , . Dios sea loado: Isabel. . . Padre, y señor. Hoy es el día mejor, que ha dos mil años que tengo: ya sabes a lo que vengo. Ya lo sé que es lo peor. Pues comotán descuidada te halló, cuando don Fernando te está allá fuera aguardando; como quien no dice nada; para darte una ensalada. Mejor fuera un rejalgar; y en fin hoy me has de entrega? a Don Fernando. . . Embarazo, pues ya se ha cumplido el plazo, y Don Diego ha muerto, hallar no puedo en esta ocasión; y así hijaben. . . Ya te sigo. Yo la llevaré conmigo. Y yo ire a esperaros con don Fernando, que a la mesa está comiendo cebolla. Y dinos, señor, hay olla? Gorda como una Abadesa. . Ya llegó de mi partida, amigas, él sin postrero; mas pues veis, que no me muero, señal es, que aún tengo vida; ya el ser mi propia homicida, es forzoso, sin querello, pues mi fortuna echó el sello: y así de matarme trato, pero pues yo no me mato, algo debe de ser ello. Muerta estoy más no estoital si estoy tal que bien lo siento; pues a mi conocimiento le falta lo natural, sin duda es gota coral este mal imaginado, pues al verle tan hallado, he llegado a presumir, que me he muerto sin sentir de solo haberlo pensado, A vivir voy, que pesar mejor dijera a morir, con quien me lla de hacer reír cuando no me haga llorar, mis ojos han de escuchar, y han de en fin, ven mis oídos, álagos aborrecidos, favores desesperados, requiebros desatinados, E y amores mal entendidos. Oh interes y lo que puede tu bárbaro proceder, pues solo por el tener, sucede lo que sucede, que importa que hacienda herede, si no la he de ver jamás, amor, y que importarás con tener allá en tus senos un poco de hacienda menos, que un mucho de hacienda más: mas pues remedión inguno no hay, echaré por enmedio, porque adonde no hay remedio tampoco hay remedio alguno Aqueste lance importuno, hoy mi pesar logrará, y el reportorio dirá, según el tiempo que hiciere! todo lo que sucediere como en ello se verá; y así contra mi sosiego a cenar voy con Gaisas, porque lo quiere no más, el padre de quien reniego, viva, o no viva don Diego, he de ser un fuerte establo, pues aborrecer entablo, a cuantos sin él hoy hay, que el alma de Caribay, ni la quiere Dios, ni el diabl s Don Tenme Camacho este estra Y sabes tú si podré, porque de tal suerte vengo, que aún no me puedo tener a mi propio d. . Paga lud a ese postillón . Si hal l Pero dime, ya que habemos! venido a todo moler en estas dos lesmás vivas alquiladas, para ser raspaduras de tu haz, y desuellos de mi emves Porque al entrar del lugar te has apeado? . . Por qué? por excusar alborotos, y por si puedo saber, antes de entrar en mi casa, yéndome hacia ella a pie todo cuanto pasa; y si está preñada Isabel, y el estado de su amor, pues con eso quedaré seguro de lo que el alma me está diciendo. . Ya es excusado tu temor, y no tienes que temer; ya fuiste a ser bandolero en servicio de tu Rey; ya vuelves rico, y con honra, y ya te han hecho merced; ya a Terbel llegamos, cuando hemos llegado a Teruel, el mismo día, que el plazo e cumple de tu altivez, pues que recelas, que temes. Temo un cierto no se qué as cuatas será? . Las mismas Pues tarde vengo. . Porque? Porque un año lleve yo, tres días. . Ya lo sé, Salidia de san tal, las. . Ya lo sé también Hoy se cuentan, si de Mayo, s tantas dan en Teruel, cho, y ocho son cuarenta; ego media hora después llegó de lo concertado, que al partirme concerté. (ra. Es verdad, mas que es media ho- La mitad de una. . Así es. En aquesa media hora pueden suceder muy bien muchas cosas en el mundo, como cuatro, y dos son tres. Que cosas suceder pueden: Yo te las diré después, que ya estamos en la calle. Y junto a la casa de aquel que será fin tuyo. Desarrebózate bien, que anda por la calle el diablo y nos podrá conocer. Bien dices, vamos jugando a lo de arrima pared. Haz Fabio, que prevenidas cuatro mil hachas estén para cuando las visitas salgan. . Voilas a encender. ̱ No es aquella Luisa . Sí. Pues llego. Luisa. . Quién es. No me conoces, yo soy. Quién es yo. . Dn Diego. Quién . . Don Diego. Y yo soy Camacho. Ea llega, abrázame. Cierto que no lo creyera. Pues no me dirás por qué? Porque según reconozco, no sabe ser muerto, quien se viene de esta manera, sin más, ni más a Terbel. Qué dices? estás en ti: Yo soy muerto, En buena fe, que para no ser muy vivo, lo disimuláis muy bien Estás borracha Luisila? El juicio me harás perder Vos fuistéis vivo de aquí, pero ya muerto volveas. Esto solo nos faltaba. Luisa, como puede ser, si aún el degollarme allá, yo mismo lodilaté por venir Vos no escribiltéis, (mas que negarlo queréis,) que eráis muerto. . . Yo 1. Si, vos . Y aquíé lo escribí, AIsabel Mirad bien sios acordáis. No me acuerdo, puede ser cielos, que aquellas son estas. Borracha está la mujer d bey dime, aunque muerto sea, vengobuen tiepo? . No sé Ni yo que me dice el alma Dinos ya Luisa el porque. Porque de cualquiera modo, o estés muerto, o no lo estes, como se ha pasado el plazo, está entregada Isabel y ya por cuenta de don Fernando corre su tez, sin que haya remedio alguno. Calla, que me moriré Nosotros somos los muertos, pero tú no hueles bien No digas más, que eso hasta, para que ya muerto esté, y que lo debo de estar, no hay duda, pues de aquí a Ar no te arrojo; mas con todo ve Luisa al instante, ve, y dila que estoy aquí. Ya no será menester, porque toda sale; pero porque puede este place? acatarrarla, yo quiero ina avisarla Pues ve Aguarda aquí con Camacho Aquí aguardo, llega pues Mierras mi tirano! Jerodes que ya por mi mal lo es, cumple con los convidados porque nadie el parabién me de de aquesta desdicha, vengo luyendo a cuatro pig de la mosa Dame albricias. Pues dime, Luisa, de que De que de Diego ha venio del otro mundo, y también de que den Fernando ya algún miedo tendrá de él. Qué dices? . que yo le he visto Y le has hablado. . También 1. Y como viene. . Muy gordo. Pues di, como puede ser haberse muerto, y venir. ̱. Pues cuantas veces se ve, un muerto volver al mundo con licecia. . . Y que he de hacer si ya soy de don Fernando. Hablarle señora, y ver si hay entre los dos remedio de composición Qué es del . Aquí estoy. ̱. . Señor don Diego, yo no alcanzo, yo no se sobre que, del otro mundo a estas horas, sobre que venís a meternos miedo, cuando vos mismo sabéis, que los muertos todo saben, es que lo quieren saber, que se ha pasado va el año, y los tres días también, y aún media hora, que basta para hacer, y deshacer Pues según eso, cogite. Cómo. . Cómo dices, que ara deshacer lo hecho, edía hora basta. . . Pues. Pues según eso, bien puedes piver a ser mía . . Ten, de no soy de las mujeres, de miran al inceres; tú no me escribiste. Yo. . . Qué eras muerto? Cuando. . . Ayer. Esa es metira. . . Es verdad Enredo tuyo es, porque rabiabas por don Fernando: fiera hermosa de mi bien, ya yo te entiendo. . . qué dices, Que tal carta no te emvíe; si no que tú lo has fingido, por siempre jamás amén. Don Diego, ya no hay remedio, ya esta paloma se fue, piensa lo que tú quisieres, que todo debe de ser. Eso solo te agradezco. Bien poco hay que agradecer. n Y mi vida. . . Ya está muerta Y mi muerte. . . Ya se ve. Y Don Fernando. . . Ya es mío así su amor probaré. . Y mi amor. . . Está difunto. Eso te estimo también, Estímalo, o no lo estimes, ya está hecho lo que ha de ser. Pues aunque muerto me haya yo me moriré otra vez. Entonces moriré yo, y entonces te creere. No me quieres? . Si tequiero mas de suerte viene a ser, que es como si no quisiera, porque no puedo querer Yo me moriré por eso Yo me moriré también por esotro, que no es justo cuando entre los dos se ve un amor, que estés tu muerto, y que yo viva me esté. . Ay Camacho algugra dano ha de suceder aquí Suceda Luisa, que a mí no me puede faltar paño para una blanca sotana, un gínete como un gamo, y para vera mi amo, el marco de una ventana: mas una puntada demos no sotros en nuestro amor, y démonos en rigor la bienvenida, pues hemos quedado solos. . Camacho. C. Luisa. . Que has venido ya, y en fin, que ya estás acá Agradecéselo al Bacho. 1. Cómo te ha ido. Muy bien, y a ti Luisa. . A mí muy mal Ya soy hombre de causal. Para mí. . Pues para quien Y que me traen tus memorias para remediar mis penas A falta de verenjenas, te traigo mil canahorías. Vienen en mil ocasiones, y aún quisiera decir más En ellas puisa verás, que te doy mil coracones. Eséímote ese favor mas mi señor va llegando. Cuál de ellos es? . Don Fernando, que viene a ser el peor, y así veté, que esta noche tenemos mucho que hacer, porque hay mucho que comer? A diós. . Adiós. Suba el coche a la antesala primera, y aguarde, porque Isabel, y yos queremos en él dar una grande carrera. Mortal estoy Ay de mí Dónde tu señora está? Aunque no la veo ya, ha muy poco que la vi pero si gustas que vaya, y de tu parte. . . No quiero que verla muy presto espero! contenta como una maya Yo no sé, que Isabel tiene, ni que diablos la han tomadd pues después que se ha entrega parece que se reviene Todo en ella es suspirar, todo es hacerme reír; todo es llorar, y crucir, y todo en fin es cantar; todo es andarse rascando; todo andarse concomiendo to lo andar se relamiendo, y tede andarse babando, Paes esto no puede ser por mí, que si por mi fuera, sintiéralo yo, y sintiera el que lo echaba de ver; don Diego por muerto vive, Isabel por él se muere; ella de amante se hiere, y él de constante la escribe; mas esto en mí no es recelo; y así vivir pienso ufano, porque en Isabel es llano todo lo que es terciopelo. Ve Luisa, y dile a Isabel. El alma en un hilo está Que si licencia me da, la quiero enviar un pastel, y que yo llevarle quiero Ya te obedezco. . . No vas. Ay de mí! Ay de mí! Esto más. . Muerto soy. Si es mi cochero. Hubo desdicha mayor! Cielos! que puede ser esto; pero yo lo sabré presto. Máteme ahora un Doctor. A esta parte la voz sueña. Pues que dudo, que no entro Si es que te ofende este enquen. mátame, y oye mi penas (tro después de haberme matado. No va. Quién es aquel muerto? . . Yo. Pues dime, quién te mató? El besugo, de un cuidado. No le agravies, no le ofendas, porque a un muerto, no es valor tratarle mal . . Gran rigor es el morir sobre piendas Antes de absolverle trato. Ten, que ya se confesó. Y hizo testamento? . No, porque he muerto abintestaro, De eso me pesa no más. Yo eso solo es lo que siento, Porque no hizo testamento? ̱ . Escúchame, y lo sabras Ya sabes, que don Diego fue mi amante. Ya yo lo sé Isabel, pasa adelante. Que tú también lo has sido con exceso. Pues que se me da a mí de todo eso. Ni a mi tampoco. . . Vamos a otra cosa. También sabes, que yo soy muy donosa. Siempre por muy bonita te he tenido, Pues sabe ahora, lo que no has sabido. A penas de mi padre, ese buen viejo, cara de gato, y barbas de conejo: entregada me vi por cumplimiento, del placo señalado a tu contento, y apenas a la mesa nos sentamos, adonde mal, o bien, en sin cenimos, cuando me dio una pena, y otra pena gran gana de trocar toda la cena. Creí mi muerte, diome mil cuidados, porque he tenido así dos mil preñados; resuélvome, y en fin salgo a la calle, ropo ados Diego en ella, sin topalle; díceme que no es muerto; dígole que ha pasado ya el concierto, que soy tuya en efeto, que eres mío; que no tengo albedrío, y que estoy ya entregada R espóndeme, no importa todonada, niega una carta, concédeme un cuidado, y remíteme a quejas lo negado, entro a buscarte, ropo aquí a don Diego, dale una gana de morir se luego; Gaese en el suelo, confesión requiere, que estas las señas son del que se muere, no puede hacer el pobre testamento; sientelo mucho, yo ambien lo siento dame poder a mí de que le haga, y que todas sus deudas satisfaga. Hallote aquí, ya ves lo que ha pasado, don Diego muerto está, y enamorado: yo soy quien soy, morir con él es justo, si quiera para darte este disgusto; porque si yo he de hacerlo de constante; muerto me lo tendré para adelante: Aquesto es lo que pasa, y nadie ignora; diga don Diego lo demás ahora. a on eso tendré vida. Los ojos lo están oyendo, y apenas los ojos pueden, aunque son ambos tan unos, dejar de estar diferentes, Cuanto os ha dicho Isabel es verdad, y en nada miente: yo me he muerto, ya lo veis, ella me quiso, y me quiere, primero fuy yo, que vos su amante; y así condiene, que antes se muera por mí, que porvos, porque así cesen de nuestras enemistades, as dudas, y los báibenes, yo vaya a Zaragoza después a que me deguellen, porque he dado la palabra, y he de volver, si Dios quiere, cobrar esta mercen, por no faltar a las leyes e cortesano: y así exala morar. . . Sí quiere; o por mí, mas que se muera. Déjame morir alegre, que Haz tulo que tú quisieres, que yo no te he de estorbar tus conveniencias. Bien puedes dejarme morir, pues sabes lo que te debo, y me debes. Muérete, aunque yo lo sienta. Mi afecto te lo agradece. Mas porque no corras riesgo, que es lo que temerse puede en tal caso, aguarda un poco, y llámare a un Doctor fuerte, que te venga a desauciar. . Hay señor lo que quisieres; y tu muerto de mi vida, escúchame atentamente, y verás como me muero, e y como cumplo si quieres la palabra que te he dado. Todo! saber me lo debes, mas dé came epuntarte una cosa. . Di, que quieres Aste muerto otra vez? . . Yo en toda mi vila Mientes ̱. Yo ced vo la veedad 4. n Pues mira como te mueres, porque aquesto del morirse, no es cosa parados veces; y así mira lo que hace; Soy vo boba, te parece que no me sabre morir, sin que nadie me lo enfeñe es más que cerrar los ojos, y es más que decir alegre, muerta soyed . No es más. r ̱. Pues digo . muerta soy, que te parece? no me he muer tobien. Y como, así estemos los dos dempre, s ̱ . Esto pasa Caso raro Gran va Cielos un enme porque al llevar tanta carga, no basto yo salamente Llegad todos, porque todos cuan lo ocasión se ofreciere, podáis deponer del caso, y postris jurar de leve, mas qué es lo que ven mis ojos! Mayores dudas se ofrecen Marárela, vive el Cielo Ya tarde para ello vienes. ̱ ̱ Porque Porque ya estoy muerta. Qué dices, hija, detente, y no te mueras tan presto. Padre mío, ya no puede ser menos. Qué es lo que escucho! Muerta está, a lo que parece. Señor, pues ella lo dice, no aiduda, El creerlo conviene. Ya yo pienso, que es verdad. Verdad es, sin que lo pienses, muerta está Isabel, y yo Pues mi bendición os llegue y Dios os hagabién muertos. Razón es que se festeje de estos dos amantes vivos, senos la graciosa muerte, que yo quédare contento, ̱ . Y yo tambien, Con que tiene sn la prodigiosa historia de los Amantes corteses de Teruel, hecha de burlas, porque el tiempo lo requiere Y su Auror aquí os suplica ledeis, si es que le merece, un victor de caridad, que osle pide humildemente para ayuda de enterrar a estos amantes en cierne.