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Texto digital de El águila de la iglesia

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Atribución estilometría
Francisco González de Bustos Probable yPedro Lanini y Sagredo Probable
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El águila de la iglesia. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/aguila-de-la-iglesia-el.

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EL ÁGUILA DE LA IGLESIA

JORNADA PRIMERA

h. Vitor el rayo Africano. Vitor, que en la oposición nadic ha hecho tal lección, Ni yo tengo nuelso savo, 1. Viror su agudeza sola. Todo Bade ha desomperse. Señores quieren tenerse? Vitor Bonete. . Esta es cola, hay tan grande desarino! llevé la Catreda vo? 1. Agustino la llevo, que Pues que lo pague Agustino. 2. uurve al que con asombros, es de Milán interés? Tan corto mi ingenio es, que le han de sacar el ombros? Vitor, vitor. qué pachorra! hay quien a esto se sujete? yo soy el primer Bonete que le entra un vitor de gorra. 1. Suéltenlo que sin pándilla pagará que es un pobrete. Si esto hacen con un Bonete, que harán con una Capilla? 2. Quién le fíar 1. Yo, al señor Doctor Bonetele fío. Pues pague usted señor mío, que siempre paga el fiador. Eso pronuncia un amigo con el que si no le fía? Si es de usted la boberia, qué tiene que ver conmigo? 2. Pague, o le darán de gana, si la condición no quiebra. qué han de darme? . Una culebra. Mejor fuera una sotana. Vitor Aurelio Agustino. otro victor viene allí. Revitor si no es a mí. Vitor Bonete. . Eso es vino, Oh cuanto alegran mi oído estos festivos acentos! Estén ustedes contentos que aquí Alipio ha venido. 1. Hoy A ipio el parabién te damos de que tu Amigo tenga Carreda. . Contigo me le doy a mirambién. qué hay Bonete? B un victor fiero con que estoy descostillado. Eso dice un buen criado? Sí, que no hay un bebedero. no te entiedo. ̱. Es, que quisiera todo pobre Licenciado este vitor que ha sacado, pagarlo a la Confitera. Ya te entiendo; el parabién recibo de estos señores estimando los favores, que hacen a Agustino, a quien como Maestro, y amigo venero. 2 Que el Africano es poro de Ciencia, es llano. tal Bónete trae consigo; pase el vitor adelante, que con lo que están diciendo!é nolo, y vibere. . Te entiedo Lo que alcanza un estudian Toma, y siendo agradecid régala a estos Caballeros. De los amigos primeros eres que el mundo ha tenido; Ahora han de victorearte a ti solo. Fuera error. Pues otra cosa mejor han de hacer. . Cuál es? Brindarte, vaya todo en conclusión, pues mi suerte se mejora. Vitor Agustino. . Ahora ira el vitor con razón. A darle iré el parabién a Agustino, pero cierto que al paso de lo que estimo. su persona, es desconsuelo ver que un Ingenio tan grano haga de su propio Iugenio ocasión para perderse, pues pagado de sí mismo, solo sigue por mejor la ley de sus argumentos negándose a la verdad de Carólicos Misterios. Esta desdicha me obliga a templarme en el contento de verle premiar, mas no es tiempo ahora de aquesto, él es discreto, y sabrá mudar su error con el tiempo. Voy a verle. Aquí está un Joven, olescuchad galán mancebo co no me diréis. ̱. Raro asombro! que o es ilusión lo que veo, o aqueste es Simpliciano? ̱. De qué os ponéis tan suspenso? Dudo, gran Simpliciano, y si es verdad lo que estoy viendo, porque el miraros aquí cuando habéis sido portento de la soledad. . No os haga novedad, que aunque estoy viejo, el honor de Dios me saca también de mi encerramiento. Yo conozco, que en Milan (según el retiro vuestro es grande) no os encontrara (Padre mío) a no ser eso. Nuestro gran Prelado Ambrosio o. Sol, que divino contemplo, para luz universal de la Iglesia, con intento de tratar algunos puntos (no para tomar consejo de que no necesita del quien es en todo perfeto) me envió a llamar, porque quiso su prudencia ver en ellos que discurria mi ignorancia; que el Sabio, para el acierto antes de sacar a luz sus bien limados conceptos, aún de el más humilde estima el micio; reconociendo. que aún del rústico también puede aprender el discreto. Y como está su cuidado en Vigilia siempre atento a dilatar nuestra F que tantos Séctarios nuevos hoy pretenden perturbar (a quien siempre esta venciendo) procura, demás de hacerles guerra con sus argumentos, hacerla con sus escritos, pretendiendo con aquesto, que al que no llega su voz, llegue de su pluma el vuelo. Confiriomelos, de quien tan edificado vuelvo a mi habitación, que a no tener la Fe, te confieso, que rendido a su eficacia, los confesara de nuevo Cómo con cluye divino! qué bien arguye! Ello es cierto, que su soberano estilo, en su Católico celo, y eficacía de sus rasgos, habla el Espíritu eterno. Paréceme, que te escucho decir, Alipio, a qué efecto me dice Simpliciano esto a mí? y es, que venero tu persona, desde el día que a mi pobre albergue estrecho fuiste a conferir conmigo, y como te halle tan cierto Católico, te doy cuenta de este soberano acierto de Ambrosio, nuestro Arzobispo, para que sepas, que el Cielo, cuando permite, por culpas, lo que estamos padeciendo, entre Aspides venenosos de Hereliarcas, atento a su Iglesia, da también contra el rosigo, el remedio. Las nóticas que me has dado, Simpliciano, agradezco. Y antes que a mi albergue parta. quiera, (aunque considero te pareceré curioso; pero mal digo, que en esto del saber, jamás ha sido la curiosidad exceso) me dijeras, porqué causa. hay en Milan tal contento? que vitor ruidoso es este, que en todas partes encuentro? E le festivo a boroto, que a Milan va discurriendo, es, porque ha dado el Senado una Caredra al Sujetó mayor que en Letras ha visto el Mundo, y de esto contentos los Estudiantes; aplauden con vitores tanto acierto. Y quién el Sojoroes? Es un Insigne Mancebo, a quien llaman Agustino, cuya agudeza. . Ya tengo noticia de él, y me dicen, que es prodigioso su ingenio, mas que tiene los errores de los Herejes. . Es cierto, y nadiemás que yo, siente sus errores, que le quiero de corazón, porque ha sido en Retórica Maestroo mío. . Mucho me holgara de verme con él, y puesto que le conoces, me di su Patria, y su nacimiento. Tagaste, Ciudad Insigne, que del Arrícano suelo subió a coronar sus Torres de Estrellas al Firmamento. Patria es de Agustino, a quien también llamaron Aurelio, nombre que uno, y otro, hacen Augusto su nacimiento. De Mónica, y de Patricio (entre nob es privilegios) nació, que aún aquesta dicha no quiso negarle el Cielo: Qué nacer los hombres Nobl es fortuna, que debieron a su Providencia, y es de explendor un alto sello. Que obliga con las acciones a corresponderle atentos, pues es preciso que obre mejor, quien nació más bueno Era su Iadre Cristiana, mas su Padre a un mismo tiemp era Géntil con que entrambe llevados de los afectos de su Religión, al Hijo darle la suya quisieron. Venció el Padre esta batalla, por cabeza, o porque el Cielo quiso a Mónica labrar. mas con este sentimiento: o es que para mayor gloria de su Poder, siempre ererno, suspendió el triunfo Cristian porque fuera en los efectos con más larga ocosición más herbien el vencimiento. Porque el Pidre, que no quise bautizar su Infante tierno, de Mónica al llanto himilde (qué repitió en custa ballo) el mismo a la Fe de Cisto se redojos pero aquesto pasó después, vuelvo ahora a Agustima, que signiendo quedó la Gentilidad, que hoy sigue con más esfuerzo Desde su primera infancia, todos en el conocieron en esperanzas el fanto de las Flores de su Ingenio. Adelantabaseta todos, con tan nunca visto exceso, que parecio, que en sus años volaba siglos el tiempo. De nueve enfermó, y pidió el Bautismo por sí mismo, que no recibro, porque tuvo al Padre siempre opuesto. Dejo el Católico llanto de Mónica, cuyo pecho arde siempre derretido, a en estos santos deseos de reducir a su hijo; pamas en vano; pues creciendo, libre de la enfermedad, endureció más sus hierros, que aunque quedó aficionado a Cristo, por ir corriendo en los vicios que da el mundo, sutil discurrió (aunque ciego) que después de recibida el Agua del Sacramento era mayor el delito de mancharse, y por aquesto n no le recibe, que a un torpe tiene a este cristal respeto, Al Idioma Latino se dio, aborreciendo el Griego, porque leyó a Ciceron, cuya el ocuencia en extremo le aficionó, y por Virgilio (llevado de los conceptos) se dio a escribir la Poesía (pecado de lo discreto,) Compuso para Teatros en dulce, y agudo Metro, muchas Representaciones, que en el humano concepto, dentro de Roma, y Cartago aplausos le merecieron. En una, y en otra Corte público enseño, leyendo Retórica, siendo asombro de todos, viendo un Sujeto, cuando en las ciencias tan grande, en los años tan pequeño, Diose a la filosofía, y Astrolojia, siguiendo de las Ciencias naturales la curiosidad; efectos dé su viveza, y en todas discurre sutil, y diestro inquitiendo de los Orbes los raptos, y movimientos. Y admirando la estructura del hombre, escribió, discreto, libros en varios discursos de la hermosura del cuerpo. Su Lógica es tan aguda, que ensutiles argumentos, (a no tener Fe) venciera a los más doctos Maestros, y aún le temen tanto, que. No digas más, porque en eso ofendes a la razón: quien, di, teme a un hombre ciego? qué importa la surileza que se funda en desacierios, y en vanas curiósidades de mal gastados talentos? Pues todo aquello que no se funda en razón del Cielo, por sí mismo se deshace, porque es torre sin cimientos, que fundada sobre el aire, la derriba el propio peso. Y en oídos ignorantes de la Fedel Verdadero Dios, hacen mucho ruido solísticos argumentos. No en el Católico oído, que tiene su fundamento en la Verdad, cuya voz es rayo, a cuyos incendios se deshace la mentira de los vanos, y soberbios, A nuestro Prelado Ambrosio ha escuchado, y muy resuelto le arguyó, y salió admirado, sus filogismos temiendo. Y yo, que el menor de todos soy, que sigue los Preceptos de nuestra Ley confiado en ella, si a verle llego le arguiré, que la razón de Dios, da muchos alientos. Tiene más que vanidades de los torpes Academios, siguiendo Herejes errores, de engañados Maniqueos? Ese es mi mayor dolor Simpliciano, aunque entiendo, que ni sigue a unos, ni otros, porque de nada contento, entre su ingenio, y la Fé, su albedrío está suspenso. Hh Leido nuestra Escritura Sagrada? . A su estilo atento . . viste a Porcia? . Sí, por seña dice no le satisface, pues reducir quiere aprueba de Dios Arcanos Misterios. La Feno quiere más prueba, que el creer, y será necio quien quiera ver con los ojos lo que se ha de creer sin ellos. Yo así lo confieso humilde. Tú eres más sabio con eso, que lo infínito no cabe en humano entendimiento, porque si caber pudiera, dejara de ser inmenso. Padre, encomendad a Dios le abra los ojos. . Ofrezco . No Cortesano desluzgas hacerlo, cuando obligado por ley no estuviera a ello. Su Santa Madre deshecha vive siempre en llanto eterno, por reducirle a la Fe. Pues ten Alipio, por cierto que hijo de lágrimas tantas, no se perderá. . Los Cielos lo permitan. . Queda a Dio que yo a mi Retiro vuelvo y haz, por tu vida, si puedes, que me vea. . Mi deseo lo procurara. . En paz qued de Platón? Esmás su ingenio . Siempre. Padre, soy muy vuestro. que de un Géntil, con lo errado , Que aún con ser ya de Milan Caredrático, no hay medio de que en la Escuela de amor quieras dejar lo maestro? Que más hiciera un gorrón como yo, que siempre al vuelo anda a sopa de quien tenga caridad con sus remiendos? que me puso tanto ceño. porque no prueba. . El es ciego . . No me espanto, está celosa: S. más ten, que allí a Alipio veo; después me dirás lo que pasó con ella. Convengo. A Alipio? . Amigo Agustino Como el amor que te debe no me ha dado el parabién de la honra que me ha hecho Milan? . En ti es tan debida, que no hay de que, porque siendo de justicia lo que da, esta el parabién superfivo. Pues dámele a mí, que yo, si es de gracia, lo merezco mi cortedad. Lo que siento S digo con Fe, y fuera más situvieras la que tengo la Fé Cristiana? . Pues no es la verdadera? . . Cierto puede ser, más yo no hallo la causa. . Pues los efectos no te lo dicen? . Sé que la influencia de los Cielos los produce, mas no alcanzo de donde le provinieron (Dios. a los Cielos los influjos. . De Ese Dios no encuentro. Es la causa de las causas, a quien rendido da obsequio el Católico. . . Son muchas, y la que es todas no encuentro. Mi amo anda buscando un Dios manval, porque su ingenio lo que no alcanza, lo tiene por quimera, y embeleco. Al Dios ignorado, Pablo, al gran Filósofo Griego predicó, y luego rendido le reconoció sin verlo, y dio la vida por él. Bien puede ser que sea cierto, pero yo a lo que no alcanzo, ni me rindo, ni me venzo. Todo esto puedes saber, si tú quieres en un Credo. Con la Fe se alcanza todo. Pues cómo acertará unciego? Rindiéndo se. . . No se rinde sin prueba el discurso, y puesto que Platón sigue un dictamen, y muchos los Maniqueos, ni en unos, ni en otros halla quietud el entendimiento, solo a la sabiduria (do tendré por mi Dios. . Pues sien- así, la Sabiduria es el Soberano Verbo. No me arguyas más, Alipio. No te arguyo, quiera el cielo que tú en tendimiento, no te quite el entendimiento. Despechado se va, y tiene sobrada razón. . . Pues necio, lo que no ha podido Ambrosio con sus fuertes argumentos, siendo cada voz un rayo, ha de poder él? más esto no es para ti. . Como no, si la luz de mi manteo con sus lamparas alumbra? (to. Dices bien. . Sie argumen- Deja las chanzas, Bonete, y pues ya solos nos vemos, di que te pasó con Porcia? que estoy descando saberlo. Mira si puedo alumbrar pues me pregunta un Maestro? No seas necio, dilo, acaba. Todo ha volado; ya dieron de tu amor correspondido en la ceniza los huevos. Cómo? . Porque se saltaron de la sarten de los celos. Después que a Milan, tu Madre, desde Ostía, a llanto deshecho (como a viento )a vela suelta te vino, señor, siguiendo. por ver si te reducias. Pues que tiene que ver eso con Porcia? . Si tiene, y mucho. qué dices? . Si cargumento: como ha tratado el casarte para tenerte más quieto tu Madre, o porque confieses la Fe con este tormento, (do: Sin duda el juicio has perdí: qué dices? . Sie argumento: ha sabido que te casas, y con esto, y con aquello; nos envía notamala, mira si para este cuento viene a convenir, y mira si se ajusta aquello, y esto? Que Porcia celosa esté, por fineza lo agradezco, que no es verdadero amor, amor que no tiene celos. Tan verdadero es el suyo, que tiene de verdadero dejarte, por irse, adonde (cío: no la veas más, . . Calla ne- como puede Porcia, di, siendo Sol, a cuyo incendio ardo en finezas amante, retirar sus rayos bellos de mi amor, que sigue imán por Norte sus dos luceros? Porque has quebrado el aguja con aqueste casamiento. Porcia dejarme? . Tabién tengo yo mi sentimiento, porque Silvia, aquella ingrata, sin casarme yo, ha resuelto dejarme, sin reparar, que en el gorronismo entero no hay gorrón que más la quiera, ni Bónete de más peso. No paséis más adelante, señor Placido, supuesto, que estáis tan desengañado. Fuera parecer grosero, Porcia hermosa, si dejara de ir tanta dicha siguiendo, Bonete no es esta Porcia? . Ya estuviera castigado Y Silvia, qué par de huevos para estrellados! . . No darme por entendido resuelvo, hasta ver en lo que para irlas Placido si uiendo y así apártate a este lado, porque así ocultos estemos. Buena flema, cuando estoy de celos ya que reviento. No me hagáis ser descorté Yo lo seré si obedezco, pues déjaros de seguir, A como a deidad que venero, fuera malquistar mi amor. o Conmigo es vano ese miedo. Que nos quiere aqueste lindoPla Porcia, hasta cuando tus ceños. han de durar contra mí: Que esto sufro? . Bor Ya a grosero os pasáis, pues que no basta pedir en corteses fueros que nos dejéis. . Fuera erro en el dolor que padezco; y así. . Ven Silvia, que yo Bor no respondo a atrevimientos. Si dan en ser porfiados los hombres, son un infierno. Vive Dios. que he de seguirte aunque te enojes. . . Teneos señor Placido, que no es bien que por gusto vuestro, contra el gusto de esa dama la sigáis. Pues qué os va en eso? Mucho, cuando no bastara ver que ella no gusta de ello. vuestro loco atrevimento, si estuvierais con espada. Por darle con mi manteo estoy, porque muera un lindo una vez entre lo guerco. No porque estoy sin espada queráis excusar el duelo, que en la campaña con ella os esperaré. . Lo aceto, y así partid por la espada, que yo en el campo os espero, A Por ella voy, señalad para buscaros el puesto. (do. Junto al nuevo Templo aguar, ̱. . Pues con vos estare luego. Darele muerte. El castigo verás de tu atrevimiento. Dónde vas señor? detente; no ves que dirán los cuerdos, que es locura, que a reñir salga un hombre reverendo, Catedrárico en Milan? S. Al Valor, y amor, nunca vieron inconveniente, Bonete. Mira bien. . A. Aparta necio. (ta, Adónde vais. . . Fiera, ingra a castigar desaciertos de tu ingratitud, . que dices, Agustín que no te entiendo? A. No falsa, así disimules, que ya conocido tengo tu fiegido enojo, que no fue por mi casamiento, sino por tu Amante. . Quién es mi Amante? Quién siguiendo iba por Norte la dicha que yo aborrecido pierdo. (ta. Placido? . A. Nombrale ingra No, Agustino, no con eso disculpes la ingratitud de casarte, que no tengo culpa de que me siguiera si oíste que le aborrezco, ̱. Eso fue porque me viste. Él me siguió, sin quererlo. A no darle tu ocasión, no te siguiera. . Ya es necio desvarío, que presumas, que faltarme yo a mi puedo, y para que lo confirmes, sabe; que. . . Nada te creo. Tú lo verás. . que he de ver? Que a África meparto luego donde de la Castidad guardaré el voto que he hecho a un Esposo, que no puede faltarme, porque es eterno. (ta? Quién puede ser, dime ingra Cristo, que es Dios Verdadero Ya lo quisiera verdad, que este no puede dar celos. Mira si querré a otro alguno cuando por este te dejo? Bueno, cuando está esperando por ti en el campo (resuelto) Placido, en quién vengaré (los! mi agravio. . quée escucho cie- que agravio? . . El que me ocasionas Espera. . . Envano es tu intento Ciego estás. . . Eres ingrata. Mira bien. . . Esto resuelvo Es injusto. . . Mas lo es padecer este tormento. Síguele, Bonete, que aunque ya me considero en otro estado, le quise, y es fuerza sentir su riesgo. Yo, señora, en estas cosas por ningun modo me meto, porque a un Bónete no es dado reñir, si no ir al entrierro: Así dejas a tu amo? Sí, que yo siempre le dejo en estas cosas, que no es de criados atentos meterse, porque los Amos riñan. . Eso es tener miedo. Él me tiene a mí, que a no tenerme, hiciera al momento lo que me mandas. . Ven, Silvia que yo impedirlo pretendo. . A Dios, Bonete. . Que en fin yo también Silvia te pierdo? No me pago de cobardes . S. . Muy presto de mi valor Pues más seguros son esos; sin embargo he de ir a ver como rinen desde lejos. . Este el sitio señalado es, donde verá Agustino de tan loco desatino el orgullo castigado. Su muerte verá, al rigor de mi valor irritado; porque viene acompañado de los celos, y el amor. Resuelto a morir matando, en aqueste sitio umbroso, mi amor, con valor celoso, viene a Placido buscando. Solo siento en mis desvelos, llevado del pundonor, que aún antes de mi valor, le han de dar muerte mis celos, mas que nuevo impulso hiela mi ardimiento? quién así me saca fuera de mí? si es cautela? No es cautela. Que Voz, con orgullo altivo, me responde? . Ciego vas Agustino, mal verás, tu bien con amor lascivo. No ver mi bien? es error que en Porcia sigo mi bien; esta es ilusión; pues quien vive sin tener amor? a a fuera delirios vanos ma muera Placido. . Ya allí n viene Agustino. . . Ya acuáng el discurso ha de ser manos, ayo este es Placido: Contigo me tienes ya. . hable el rigo n será tu muerte testigo, De este modo; mas que horre de repente el aire ciega? Parece que se desplomana la de los Ejes las Esferas. A qué asombro! . . la tierra gime e y en desatados Cometas el aire contra las Aguas entre la llama se quema. Cada granizo es un rayo B2 que taladrando la tierra parece que del abismo baja a sacar las tinieblas, ciego, aunque incito mis iras, no miro donde me llevan Mober no puedo la espada, por más que el valor lo intenta Agustino? . . Ya te sigo, Pero en vano, que aún no llegan a mis oídos tus veces los ojos nunca te encuentran Perdido voy. . . Ya su vos no escucho desde tan cerca. Espera; Ya no responde, ni puede haber resistencia a tanto horror, en lo humano: mas que rayo al aire vuela? ̱ s Agustino aqueste rayo, que incendios tantos alienta, castiga la rebeldía que está a los Cielos opuesta: te vuelve los ojos, y mira con la Gloria que se premia la castidad. Qué prodigio! ne que soberanas purezas! dónde estoy? escucho, aguarda, rayo altivo de belleza, quién eres? . Ignorarasme, hasta que Cristiano seas. Seguírete, por si en ti hallo más inteligencia a las dudas que padezco: mas qué es estor está despierta la imaginación? ya nada. se ve, sin duda que sueña: que ilusión! que fantasía a mis sentidos enajena! que aquello mismo que ven es lo propio que los ciega? Yo sin amor? yo sin Porcia? an como es posible que sea, ni que aparte de mí mismo la inclinación que me fuerza. Yo dejarla? no, más donde librarse mi ardor intenta, si el aire, animando voces, n para el amor en el rayo, para dejarle en purezas: si es sueño lo que me pasa? mas no, que el sentir lo niega. La Gloria no es la que vi? no ay duda, pues tan perfecta hermosura, no es posible que me nos que Gloria fuera, que no hace la fantasía tan hermosas las Ideas. Raro prodigio! mas donde de tan terrible tormenta me libraré? Allí parece que se divisa una cueva con luz, en tanto que pasa quiero retraerme en ella, que si a Placido perdí con el rigor de la fuerza de la borrasca, el valor le buscará Quién se entra en este retiro; adonde, ni el Sol con luces penetra jamás? . A. Soy quien el amparo busca de tanta tormenta. Todo es tormentas el siglo; más reparaos de la pena, si es que puede hallar el hombre reparo contra la fuerza de Dios, que de su amenaza aún los elementos tiemblan; y siendo de su poder aquesto una leve seña, quien podrá de su castigo librar, si en Cielos, y en tierra no hay parte oculta, que no alcance su Omnipotencia? No a las causas naturales se atribuye; mas no cesa (temp el rigor. Cuanto se asombra aquesta frágil materia. Ab iratua, (es esto? Liberanos Domine. . . Que Que a Dios suplican los Monjes de aquesta Iglesia cercana, con rogativas, que tantas iras suspenda. A fulgere, s tempestate, Liberanos Domine. De su piedad infinita siempre la gracia se espera. A Lógica Augustiní, Liberanos Domine. Qué es esto? lalglesia a voces de mí Lógica se queja? tan fuerte es, que ha menester todo un Dios que la defienda? Luego tú eres Agustino? A. Yo soy. . Mira cuanto hierra tu ingenio, pues nos obliga a demonstración como esta! Si hierra, por que me temen? No vano te ensoberbezcas, que la Iglesia, no es posible que a ningún Séctario tema, que por si está defendida; y aquesto es solo, que ruega, que la ignorancia no caiga en los errores que llevas, porque solo la ignorancia es la que en ellos se ciega. Quién eres, que así discurres? Una hormiga de la tierra, que alumbrada de la Fe, te convencerá con ella: Simpliciano soy. . . Y tú eres quien vencerme intenta? Sí, que la Fe que profeso a mayor triunfo me esfuerza. A. Docto pareces, mas como con esa Feque profesas quieres vencerme, si nada de lo que dices lo prueba? La verdad, no a menester mas apoyo que ella misma. Como sabes que es verdad lo que dice, si la ciencia filo sófica no alcanza lo que propone, ni hay regla que lo demuestre? . Lo Arcan de Dios, cuando se demuestra Pues loque el entendimien no ve, quien ay que lo crea, ni como ha de persuadirme una Féque en todo es ciega? Claro está que no podrás creer, si a la Feno te llegas, porque las distancias hacen que lo grande no se vea: quien hay que al Sol pueda ver) si se interpone la tierra, y ha menester su luz misma para ver sus luces bellas? y como podrás mirarle, si tienes la espalda vuelta, y la tierra del discurso S a sus luces interpuesta? Su lumbre se ve en su lumbre, y esta es la Fe, luz excelsa, que sale de aquella luz; pues como has de conocerla, si en vez de llegarte humilde, soberbio de ella te alejas? Mientras el entendimiento esa luz no comprenda, no se quieta mi discurso. Comoquieres comprenderla si el discurso es limitado, y ella es una llama inmensa? Dios puso límite al Mar, nunca excediera para o de sus fines, así al Hombre límito la inteligencia, reservando para sí lo infinito; pues no es necia arrogancia, querer tú hallar lo que Dios reserva? l. . Rozón parece que tienes, Así tú la Fe tuvieras. Qué Libro es este? La blabia, que los Misterios encierra a de nuestra Fe Sacrosanta, donde escriben los Profetas alegóricas Vercades que la sabia Providencia de Dios, quiso revelarles, para que le conocieran. Mucho dive si probara; pero todo lo que en ella está, son sombras, y yo no me alumbro con tinieblas. Aquestas aque fuero sombras de qué digan; que Agustino en esa Edad, ya en aquesta son luces, porque estás luces las figuraron aquellas No lo alcanzoSin la Fe de Cristo, no lo penetra como el Sabio no lo alcanza? Porqué Dios se lo revela al Humilde y al sobarbio lo oculta su Providencia. En qué fundas, que la fe de los Cristianos es buena? En ser la más ajustada a la razón; en que llevan to todos un sentia; en que los milagros lo de muestran, la los Martires la afianzan. la duración nos la enseña, los Apestoles; que contra el poden; y la mi tela del Infierno, y de los Hombres (iras entrambas opuestas) en el Orbo la plantaron, no con Armas, ni con fuerzas, sino desnudos, y humildes, predicando penitencia. Señal que fueron sus voces de Dios; porque si no fuera así, como derribaran de los Tiranos soberbias, y en Jdolos adorados a los demonios vencieran? Y a una vida reformada. el cuello feroz rindieran los Monarcas, el poder el apetito, y violencia, No se que imperio han tenido tus razones, que me fuerzan a sentirme aficionado a tu Fel qué impresión nueva en mi hace tu voz! mas como he de sufrir el afienta sallo vencido? . No afrenta los vencimientos de Dios; y porque mejor lo veas, tan grande fue Vitorino, como tueres, Aa. Su Ciencia es la mayor de los siglos y en Roma aprendi en su Escuela él fue, queen sabio tradujo a Platón, y le comenta con tanto acierto, que odos en gla Platón encuentran Pues fi el grande Victorino, iendido a Cristo confiesa, siguiendo su Ley, que dudas, cuando este ejemplo te alienta? Agestiendices, veteme en ello. Todo lo que tardas, hy etras. Cosas grandes, Simpliciano. no se hacen con tanta priesa: queda en paz. Dios te reduzga La verdad busco ella quiera, puesd eseo lo mejor, que pueda encontrar con ella. . Digo que no ha vuelto aquí mi Amo; usted esta cruel: como he de saber yo de él, si no he sabido de mí? La espantosa ceguedad de la tempestad extraña nos dividió en la campaña. Hizo mal la tempestad. (ra, Qué dices? No es cosa ela que si no los dividiera allí mi Amo se estuviera y qué usted no le buscara? (soy. Yo he de cumplir con quien Y el otro lo cumplirá no so maten, que no va tanto en solo vivir hoy. Impaciente mi venganza le busca. . Oiga en que dal mientras más coma, estará mejor para la matanca no se canse en espera usted. . Firme aqui estaré, Para que? yo le diré, que usted le vino a matar, que como Porcia se ha ido yo juzgo que la ha seguido, queé dices? No más de aquesto Y adónde fue? . Que sél yo. Mi enojo los buscara Muy prestito volvera, que al al África llegó, (ña, Pues cómo? . A ser Hermita. y Agustino va con ella. Hay más rigurosa Estrella! Ella dio en mujer extraña. No he de dejar, vive Dios, senño en el Orbe escondido, que no registre atrevido hasta encontrará los dos. El lleva gentil despacho, y se da un chasco famoso, p0 el hombre que esta celoso mas allá está de borracho. Dicha ha sido que me deje,. voyme, no vuelva; y la mano me asiente, que aunque es Cristiano obra peor que un Hereje Bonete? él vuelve; mas fee. que es Alipio . Adónde este. Agurino? . Él lo dirá que no soy su guarda yo: búscale tumbién tu brío para maturle? . Estás loco? Pienso que me falta poco, con aqueste desafío Qué desafío? . Lo ignoras, Placido, y él se sacaron al campo, y no se encontraron, y se buscan a estas horas. Qué escucho? Yo lloco de amor,s. furioso se ha desatado Un hombre tan graduado! Porcia hizo esta labor pero no vendrá tan presto, Cómo no me diste, di, aviso? . Por que inzgué, como se perdieron, que no había de hallarte a ti Alcada instante más confuso en torpes oscuridades, no acierto a enoorrar los bienes, ni sé distinguir los males. La luz del entendimiento del tosom pagada yace, y el discurso en la tiniebla; sino muere, vive errante Agustino? . . Alipio, amigo! qué causa inquieto te trae? ̱. l que sé yo; si aún de mí mismo siempre estoy más ignorante? Porque a tus amigos no das parte de tus pesares? Hace bien, que de lo malo quién quieres que tome parte? Qué con Placido has tenido? No es eso lo que me trae con los males que padezco: que mal que puede curarse, no puede ponerse a cuenta de aquestos eternos males. Qué te aflije? Confusiones. . De qué? so. . No fueran tan grandes, si como yo las padezco dejaran de mi explicarse Ogran Simpliciano, cuanto con tus voces me abrasaste! A Simpliciano has visto? ̱. Y me arguyo tan constante en su Fe, que desde entonces sin mi estoy. . Eso te hace padecer, si medicina te pueden ser sus verdades? ̱. Ya la voz de sus conceptos dentro de mi pecho late: Ambrosio, y él son dos Muros de mi fuerza incontrastables. no ves que es Dios quien en ellos guerra a tus discursos hace? Si es Dios, como el vencimiento no hace que conmigo acabe! so. Porque deja al albedrío que obre libre de su parte. e Si esto a los Sabios les pasa, que pasará si los Salvajles? Entre otras, mi mayor pena es, que en los Misterios grandes de su Fe, dice, que Dios los niega a aquel que más sabe, y solo se los rebela al humildes y es constante (según estoy que nos roban el Cielosos ignorantos. No es aqueste susentido. Pues, cual? Que al soberbio abate la presunción; y al humilde, que le confiesa por Grando, da suluz, porque conoce, que es la Fuente de quien nace. qué Libro es este? por cuanto aunque este con más pesares, no dejará, en viendo un Libro, de la inclinación llevarse? Epistolas de San Pablo sevas. . Varón Venerable. mas no divierto mi pena: dejadme un poco, dejadme, veré si conmigo solo venzo estás disicultades. Entra en el huerte, que en él, si solo quieres quedarte; serás espárrago. . Ven. y no digas necedades. A la sombra de esta higuera quiero un poco reclinarme; mas para que busca sombras, quien tantas consigo trae? aquí del entendimiento! Mas que imsporta quedéllame. si consulto, y no resuelve? frignoro; y dudas amido? Estudios, como no encuentro en vosohos esta llave, que me cieru el entender y las dudas no me abre? de que, de que me han servido tantos costosos afanes como he gastado en vosetros, neten o gr Fe ciuga, como es posible que Lunas de Dios alcance? quién vio entender sin discurso? quién vio Lince en ceguedades? Mas pues alcanza sin ver, ella sola es la que sabe: que quien no ha menestenojos, tiene el sentido mangrande. Ceda a su Poder mi Ciencia, porque aquella es la más grave, que más allá del discurso, niega el poder explicarse. Mas ay! que si a ella me rindo, a mi propio he de faltarme, y si me falto a mi propio, qué importaque a ella me abince? Yo he de ceñirme a una Ley que es de lo humano intratable, y que niega al natural, lo que el gusto persuade? Fé, Porque tu discurso se rinda a la toma, y lee; toma, y lee. Mas qué sonorosa voz rompe el silencio suave, que más parece advertencia, que dulce clausaa al mire? (Fé, Po que tu discurso se rinda a la toma, y lee, toma, i lee Toma, y lec, ha repetido; parece que es avisarme, que está en lo que no heleido la luz de mis ceguedades? Mas que nuevo impulsó el pecho me enciende, en dulces volcanes, que el corazón, Mariposa, las alas en su luz bare? Qué secreta llama enciende mi ribieza, a enamorarse de Cristo? Qué incendio es este que hacía su Amor soloarde? Señor, Señor: mas qué digo Yo nsí? Fuerza incontrastab Cabsa Superior; me vence, si es Deidad, resisto en balde, Alipio, Alipio. la Qué quieres? No sérdime, no escuchaste una Moz que aquí se oyo? Nada oí. Aquí no hayi natde Dios me llama, i no respon pero dame, Alipio, dame, ese Libro. . Ahora quieres es leer? hay tal disparate! te Veré, si con él me alumbre L aquí una Epistola tiae, de que a los Romanos escribe en Pablo Apostol. . Será granco ̱. Dice así (cobardeleo) A Mas lo estoy yo de escu han co no en comidas, ni en bebid que solo a la tierra saben, está la felicidad, camas, ni mallidos catres, quegos, deleites, y vicios de las deshonestidades, ni en contiendas, ni argumente hecho el discurso Certaen, donde siompre ignora más, quien más presume que sabe; sino vestidos de Cristo. No leo más; esto baste, Señor, para que Agustino reconozca tus Verdades. Dios eres, y Dios de Amor, que anticipado abresaste mi Corazón, cuando hielo se obstinaba a tus Piedades. Voz fue tuya, Voz fue tuya, Tú mi ignorancia enseñaste, mandándome, que leyera, que como todo lo sabes, a la escuela de este Libro con tu piedad me enviaste. Perdona, Señor piadoso, es ya que llego a confesarte de mis locos desaciertos las infieles ceguedades. Ya estoirendido; Dios eres, st y de tu fuerza admirable, no es satisfacción, no es triunfo al de un gusanillo vengarte. ol Estabas, Señor, conmigo, y yo ciego, e ignorante estando dentro de mí, te buscaba en otra parte. bre Llena, Señor, este pecho de dolor, para que halle en él lágrimas el Alma con que tus ofensas labe. Alipio, amigo, ya Dios, san con sus luces inefables, ha alumbrado de mis ojos las ciegas oscuridades. Cristo es el Dios Verdadero Sus Maravillas alaven sus maravillas; que todo es corto al ver lo admirable de su Poder Infinito, y dame los brazos, dame este consuelo, que el gozo en el corazón no cabe. (brosió Vamos donde el Grande Ama las torpes manzhas me labe con el Sagrado Bautismo, cuyos divinos Cristales Luces serán de mi Fe Qué gran día vas a darle? Recibidme Dios Piadoso: Nunca Dios se negó a nadio. grande dicha! esto han podido las lágrimas de su Madre,

JORNADA SEGUNDA

Ciego, y desesperado, no habiendo a Porcia en África encontrado, y habiendo tantos días que la busca el ardor de mis porfías, sabiendo, que Agustino a este lugar de Centuncelis vino, me han traído mis celos, por si en él, la encontraban mis desvolos; porque siempre quien ama sigue la causa de su ardiente llama; y Porcia, ann que celosa quiso a Agustilio, y le dejó quejosa, y quien deja rendida, suele buscar después arrepentida. do Mas aunque he procurado salir de aquesta duda, no he encontrado en Centuncelis, quien me diga de ella, y el destino siguiendo de mi Estrella, con unos Bandoleros, que Herejes, a Agustín procuran fieros darle muerte, ofendidos del agravio de que su Ingenio los convenza sabio, me he introducido, por si en esta empresa halla a Porcia mi amor, o mi mal cesa, gastando mi despecho en iras el volcán, que arde en mi pecho, discurrir quiero el monte, por si encuentro en su rígido Horizonte algún Mome de aquestos, o ermitaño, para informarme; mas si no me engaño un Mome al Valle desde el monte baja cuyo traje le sirve de mortaja; aguarde Padre; salirle al paso quiero. Perdido soy, que aqueste es Bandolero, libreme Dios. . Aguarde Padre, digo, sino quiere, que el plomo ejecutivo de este arcabuz el curso le detenga. Deo gracias, hijo, y en suayuda venga. Deo gracias, estilo es nuevo, y raro de saludar. . No admiro su reparo, pues Agustino ha sido el primero que el modo ha introducido de saludarse así; pues como al Cielo le debemos de vernos el consuelo, es bien, y no os asombre rild siueA que a Dios le demos gracias, y no al Hombre Confieso, que es así, pero que veo! no eres Alipio? . Sí? que tu eres creo Placido. . Es verdad. Pues cómo siendo Cristiano, y a Agustino conociendo, que es de la glela Lampara luciente, amparas al Herelé, que impaciente maltratarnos procura; quién te ha obligado a tanta desventura? Una pasión, que arrastra mi albedrío, me ha forzad mas aunque al torpe Donatista tengo por Capitán, con la intención que vengo, es solo de buscar una hermosura que tú; más mi locura te iba a decir que tú; pero a mi afeto las cláusulas deshace tu respeto: digo que solo vengo a embarazarle que su ira a Agustin llegue a quitarle la vida, con tal sana, coronando mi Fe con tal hazaña. Sin duda a Porcia busca, a quien tan ciego. . en Milan perseguía con su ruego, la cual, no lejos de Centunceli habita, y las Reglas Monásticas imita, Premie el Cielo tuintento, y esa ciega pasión, ese ardimiento mitigarle procura, amando a Dios, que solo es hermosura. No esta, Alipio, el error de mis afectos para abrázar ahora tus preceptos, y así no me aconsejes. No por un gusto tan terreno dejes Ya digo que no estoy para escucharte ahora esas Verdades, solo intento me refieras la vida, o el portento de Agustino, después que convertido en Milan le dejé tan reducido. Por si su ejemplo puede a ti moverte paso, Placido amigo, a obedecerte. Después que el Grande Agustino (dejo los Dogmas diversos en que peligrocurioso, aún más que la Fe, su Ingenio. Siedo el Sol del Grande Ambrosio quien de sus errores ciegos deshizo todas las nieblas de suclaro entendimiento. En el Cristal del Bautismo se retrato tan perfecto de sus dudas, que gozoso, con Carólico ardimiento, al recibir el Bautismo dijo Ambrosio con afecto: Himno, que la Iglesia canta desde entonces, con tan tierno serbor, que al romper el día es la salva que oye el Cielo primera en la devoción del Eclesiástico Rezo, y apenas se vio Cristiano, cuando renunciando el puesto de la Carreda, se fue con Simpliciano, Maestro suyo, a quien debió las luces de los Arcanos Misterios. Pagándole el beneficio con escribir, a su ruego, una regla, o instituto conforme a los Ritos mismos de la Apostólica Iglesia, que fue la primera, es cierto que sus Monjes observaron, y entre los antiguos vieron Pasóde Milan a Roma, con muchos que le siguieron, y en ostía, puerto del Tiber, falleció aquel gran Portento aquella Aurora divina, cuyas lágrimas supieron, para labrarle un auvilio enternecer a los Cielos. Faltó Mónica a sus ojos, pero no faltó en su pecho, que el amor en la memoria hace inmortal el objecto. Y de la pena llevado llegó al Africano suelo y a Tagaste, Patria fuya, donde su hacienda vendiendo la dio a los pobres, dejando a sus Monies este ejemplo, Que para seguir mejor el camino verdadero de la virtud, se ha de hacer de las riquezas desprecio. De Tagaste, a Centuncelis le trajo el ardiente celo de haber notado al pasar por su estancia, que en aquellos edificios, que arruinó lo caduco de los tiempor habitaban en sus Ruinas muchos Heremitas, siendo asombro de Penitericias, quiso imitarlos perfecto, y apenas los ermitaños de su venida tuvieron l noticias, cuando llevados de la fama de su Ingenio le eligieron por Prelado y obediencia le rindieron. Admitió el cargo, y les dio su misma Regla, y el mésmol, Abito que ves en mí, cuyo color blanco vemos le recibió en el Bautismo, usando después el negro. Y este cíngulo! o correa que ciñe el Abito al cuerpo de aquste traje el origen es tan alto, tan excelso, que de Mónica su Madre le imitó Agustino; pues siendo Viuda, pidió a la Virgen le revélase a su ruego un Abito, que a su Estado confórmase con lo honesto, Y María Soberana se le apereció, diciendo; que aquel que ella se vestia se pusiese, que es él mismo que Agustin les dio a sus Mone Con que de su Origen vemos, que fue dado de la Virgen, o imitado por lo menos. Y porque en Claustro vivies sus Monjes, labró un Conve en quien el Culto se alzó porartifice del Templo. Y él, por huir el concurso, que le inquietaba del Pueblo labró una Celda en el Monte, adonde docto escribiendo, es terror de la Herejía, porque con sus Argumentos no ay Académico alguno, Donarista, o Manicheo, a quien no haya conveneido lo solido de su Ingenio. Siendo asombro de Virtudes, de Santidades portento, de Penitencias prodigio, siendo en todo. El mismo Cielo me defenderá tiranos de vuestro rigor violento. En vano intentas huir. qué ruido es este? . El acento que se queja, es de Mujer, vete, Alipio, porque pienso que los Bandoleros son, y que te encuentren no quiero; yo te buscaré, A. Socorre a esa Mujer. Ya a ese empeño voy a acudir; mas que miro! desde ese risco soberbio precipitada en su fuga baja a despeñarse. El Cielo me socorra. . Sean mis brazos recurso de tu despeño, y mi valor, bello asombro, quien te ampare; mas que veo! no es aquesta Torcia? albricias V Alma, que he hallado a mi dueño No es Placido? de un peligro salgo; y encuentro otro riesgo. te has maltratado? Por mi vida es escollo siempre opuesto a la muerte, porque solo la desea mi tormento. No la desees, divina Porcia, cuando mis afectos, para Idolatrarte amante, te han buscado tanto tiempo por el África, y pues ya en Centuncelis te veo, tendrá tu belleza quien cultos te rinda, y obsequios. Pues quien te pudo decir que estaba yo aquí? . mis celo pues habiendo tú querido a Agustino, no era cierto que estuvieses donde. Aguarda, no empañes el claro espejo de Agustín con el vapor de la niebla de tus celos, y porque se borre en ti la esperanza de tu afecto sabe, que a Agustin dejé cuando me estaba queriendo, por salir arrepentida de la cárcel de mis hierros, con deseo de enmendar mi vida, haciéndole al Cielo voto de guardar constante la castidad, que venero. Y por lograro mejor dejé a Milan, con intento de ir al África a habitar Heremita sus Desiertos, y llegando a Centuncelis, vi, que en él, con raro ejemplo, le habitaban ermitaños, traté quedarme con ellos, no lejos de su dotrina, y de su vista muy lejos. Llegó después Agustino a Centuncelís, y siendo oráculo de mi amor, a quien consulte otro tiempo, no le he hablado nunca, solo a Alipio he visto, a quien debo documentos muy Cristianos; y esta mañana, viniendo con una Criada mía a quien perdí en este riesgo) a buscarle, hallé en el Monte unos Bándidos, de aquestos Horejes, o Donatistas, y huyendo de sus deseos, me arrojé precipitada desde ese Olimpo soberbio. Mira ahora, si mi vida aventuro en tanto empeño, como pagaré tu amor, ni cómo he de darte celos? Yo por ti, Porcia; he perdido el pundonor, y el sosiego, obligándome mi amor a seguir de Bandolero el rumbo, para encontrarte, pues hallándote mi afecto mira tú como podrá, ya sin tienda, mi despecho hacer caso de tú voto, cuando la violencia es ruego. Siendo el Cielo, y tu discurso Donde podré de estos perre quien retemple, que los fueros de la ley de la razón no los rompe el que es discreto. Mi razón ya no corrije a mi albedrío, y el Cielo no puede ofenderse, en que rompas el voto que has hecho pues le hiciste apasionada. Siempre que a acordarme llego de mis culpas, el dolor le reválida de nuevo Yo he de lograr tu hermosura. En vano será tu intento. Cómo puedes impedirlo? Con mis lágrimas, y luego arrojándome a tus plantas, a que me mates primero. No me ablandara tullanto. Ese es rigor. . Es extremo de mi pasión. . Eres cruel. Tú desdén me obliga a serl Porcia, Porcia, que me mata Hay más infeliz suceso! a Silvia maltratan. . Yo la libraré, porque quiero tener para tus cariños aqueste merecimiento de aventurar el dejarte por servirte. e Santos Cielos hasta cuando han de durar el rigor de mis tormentos? Muere, aleve! . Muerto se Y mueran a nuestro incende cuantos Monies de Agustino habitan estos Desiertos. otro susto? hay más desdich esconderme? mas que miro! Porcia? . Bonete que es esto? . los Héreies, que alos N matan a diestro, y siniestro; escóndeme, Porcia, tú Adónde esconderte puedo? Debajo del Sacristan, que con un Bonete, es cierto, el que estará muy airoso: ellos llegan, esto es hecho detras de este cerro voy a esconderme. . Aguarda. 1. El fuego. de mis iras los abrase, buscadlos; pero que veo? aquí una Mujer está! 2. Qué es Herémita tenemos noticias. . 1. sigues de Agusti los engaños manifiestos? ̱. Los sigo como verdades, Católicos Misterios. 2. Pues no la maréis, llebadla adonde el torpe deseo la ultraje con la deshonra. Antes moriré primero, que manchéis mi castidad. 1. Llevadla 2. Ya obedecemos . Porcia ha dado ya en las brasas, de buena he escapado, es cierto, quien creerá, que una mujer me haya sacado de un riesgo, cuándo las más a los hombres ose los meten en los infiernos? a. Porcia, ya está libre Silvia. otro demonio tenemos! Mas dónde está Porcia? ch Quién? Una mujer más que veo! ven acá, no eres Bonete? Digo yo que soy sombrero? y no eres Placido tú? Si lo soy. . Y Bandólero? en buen ejercicio has dado! Bonete! Silvia! qué es esto? No vistes a Porcia aquí? adónde está? que se ha hecho? Si la vi, más los demonios la llevan. Qué dices, necio? Que la llevan los Herejes, con que viene a ser lo mismo. a. Por dónde van? . Por allí. a. Libraranla mis esfuerzos. . Tras ti voy, Placido. Aguarda, Silvia. Escuchar no puedo. . Válgame D he sabido en un momento! a Agustino iré volando a contarle estos sucesos. Mas mientras llego a su celda he menester ir haciendo recuerdo de todas ellas, que yo soy flaco en extremo de memoria; Porcia, Silvia, Placido, los Bandoleros, una Muerte, mucho ruido; ya juzgo, que voy en ello; y que voy llegando ya a su retiro Que estruendo es este Bonete, que inquieta nuestros Desiertos? Aies nada, Padre mío, los Donaristas, que fieros hechos Médicos, nos andan matando los Monjes. Cielos qué dices? y han muerto alguno? Porcia, y Silvia dirán eso, y Placido. Qué es lo que habla? Que los he visto a los mismos. A Porcia, y Placido ha visto en Centuncelis? . Es cierro, él es Bandolero, y ella va a hacer otros vinidoleros con sus cáritas de Herejes. Vaya. Bonete, al Convento, y llámeme a Alipio al punto, que de él informarme quiero. Quién ha de llamarle? . Ag.él. No estoy para llamamientos. Yo se lo mando en Virtud de obediencia! Ya obedezco. . De mí torpe delito la causa, que impedia con loca fantasía, (ria, a mi ciego apetito apartarme, Señor, de vuestra Glo hoy la culpa recuerda en mí me- Amaba Yo su engaño, (moria. y por ella os dejaba: mi misma culpa amaba, y huía el desengaño, (abismo, mas vos piadoso, viendo en mí un me buscasteis en vos parabos mis Mi Espíritu movian (mo. auxilios Celestiales; pero mis mismos males el obrarme impedian; (ma, que el corazón está, cuando se infla- aún más que donde ánima, donde ama. Querían, mis antojos, ciegos, ver con la Ciencia la Suma Inteligencia, de la Fecon los ojos, y cuando perspicaz lo pretendía, menos la Fe, que la agudeza, via. Mas porque me perdones, confieso mis delitos, en estas Confesiones, para que tu Clemencia Eterna vea, y notoria mi culpa a todos sea. s, - pero que dulce armonía puebla la baja Región? Agustino. Agustino. Quién dulce me llama? Yo. . Yo. N Yo, que en esta Cruz pendient mirando tu contrición, vengo con mi Sangre misma a regalar tu dolor. Yo, que al verte arrepentido con el Virginal Licor de mis Pechos, te regalo, que fue alimento de Dios. 2. Ay qué ventura! 2. Ay qué favor! 1. 2. Que por grande, se duda cual es el mayor, pues le alcanzan los ojos, y no la razón. 1. HAy qué ventura! 2 Ay que favor! Entre Cristo; y MARÍA puesto en medio, me elevo, pues donde volver debo, ignora la Fe mía, (do si a esta Sangre Preciosa del Corst o a este Néctar Puristimo, y Sag Si a estas Llagas asisto, que mis Dichas labraron, estos Pechos criaron e la Humanidad de Cristo; (to ceque a quién debe más, dudalo an o a quien el ser me dio, o el alimen Esta Sangre vertida. to estos Pechos la dieron, Licores suyos fueron; si ahora esta teñida: mas María la dio también Constand si él la bertiopor redimirme Ang Cristo por mi padece; por mí le crió MARÍA también es Madre mía, si él Redentor se ofrece; mas si Cristo, y María es casi uno a quien puedo volver, que faltea alguno Agustín tu tierno amor. Amando a mi dulce Hijo, me ama, Agustin, tu pasión. Ay que ventu al ay que favor! que por grande se duda cual es el mayor, Con tanto fervor os amo que aunque tan humilde soy parece que transformado está mi amor en los dos. Mas no os ausentéis tan presto, . Si ayer de los Bandoleros aguarda divino ardor, en quien se enciende el afecto para arder el corazón: aguarda. Agustín, qué es esto? Quién ha de aguardar? El Sol que se ausentó. El Sol no aguarda, que trae coche, y es señor. A. Y Alipio? Alí aquí Alipio está. A. Dime. Alipio que rumor fue el que el Desierto inqueraba? La perbersa obstinación del Donatista. A. Y ha muerto algún Monie? . A tu mayor amigo. . A Dime, a quien fue? Teme decirlo la voz, a Marcio fue aquien ha muerto. A Mortal le estimaba yo. Buen sentimiento por cierto! 5. A Cuando es voluntad de Dios . Bien veo mi perdición, no se han de fentir las penas Es su virtud admiración! A. Vamos a la Iglesia, donde Sufragios le haga el fervor. Tú fuiste el primero, que dio a este alivio introdución en la Iglesia, defendiendo, contra la falsa opinión de los Herejes, que hay pu gatorio. Eso, yo dijera que hay purgatorio y en el Mundo, que es peor. A dondela en los suegros, y suegras. Vamos. Al Rirse eleisón dichosamente escapamos, adonde a meternos vamos en otros peligros fieros, di? no estás escarmentada de Placido, y su rigor? quieres que se que su amor otra vez por ti la espada? y que en la pendencia luego cuando él logra una fineza tú, por librar tu belleza, tomes las de Villadiego? Ya mayor riesgo me asije. Pues puede haberle meyor? Sí, cometer un error que mi razón no corrije, haber, de un curioso extremo, en mí un frenesi engendrado, un fuego haberabivado, en cuyo volcán me quemo, haber visto. Estoy en calma. A Agustino. . Y viene a ser más riesgo? . Sí, pues volver deseo a verle. . Y el Alma? mas con hacer resistencia no sé qué oculta violencia arrastra así mi pasión, que por verle (estoy mortal!) diera el Alma. . qué te escucho? las traen como pataratas cierto, que te temo mucho. Es insufrible mi mal. Que tu virtud tan trocada tan presto se llegue a ver! Mi culpa me pudo hacer en un punto desdichada. Cómo le viste? . No sé, pues de un impaso llevada, a su Celda fui guiada. Pues ese, el demonio fue, mira, que esa es tentación, San Aurón sea contigo. Ya devociones no sigo. Pues válgate su Lechón; y en fin, qué intentas hacer? Volverle a versolicito, por si mi ciego delito mitigo en llegarle a ver. Pues vamos? . Su habitación no sé. . Cómo, si has venido a ella otra vez, eso ha sido? Me guio mi perdición. Pues Bonete viene allí, y él la Celda nos dirá; Bonete! . Qué hacen acá? Qué hacemos? buscarte a ti. . Yo le necesito ver, Las dejan los Bandoleros así venir a buscar? De ellos fue fácil librar entre sus rigores fieros. Y Placido aquel maldito con quién vino? . Ese es engaño; . Válgame Dios, y lo que que en Centuncelis ha un Año que en su soledad habito. Hermitaña? . Sí. Estoy vario en cscerlo. . Porque lo extrañas que seamos Hermitañas? En las cuentas del Rosario, que como bolas enteras, Pues qué seremos? Beata que es lo mismo que embustera Que en la chanza estés tan verde En la guerra de estos fríos campos, con los Mosqueteros, la chanza nunca se pierde. De Monje, me maravilla verte sin Abito. . Vete con Dios, no ves que un Bonete es mejor que una Capilla; y que así puedo al Lugar ir a comprar de comer, servir al Convento, y ser mejor Bonete Seglar; y que de Gorrón, más bien las Gorronas de los Payos solicitar; que son rayos, con relámpagos también? y Agustino? Bol ahora escribiendo en su Celda le dejé, Hablarle quisiera. . Qué? qué verle quiero . no entiendo En un caso, en que dudosa está mi conciencia, trata hablarle. . No sea Beata, y no será escrupulosa. llevame tu donde está. En mi pasó el tiempo ya de llevar, y de traer. Bonete, lla pena mía te lo suplica, y mife. puede la corresanía! Vamos, que ilevarte quiero, pues tan corto es el espaio, de aquiadonde está, que puedes es verle presto, porque ha dado en bajarse a está Ribera del Mar, a escribir más paso que dimos con él: tú puedes sola llegar, que yo escapo, porque no me vea contigo; a Dios Silvia. . A Dios hermano Bonete. . Lleguemos, Silvia, mas cerca, por ver si apago este incendio, que las luces de mis ojos avivaron. Desde que escribe Agustino este Misterio Sagrado de la Trinidad, le asisto, porque el enojo irritado del infernal Enemigo no le inquiete, con el dano de aquesta Mujer, a quien el corazón ha abrasado con deshonestos deseos: mas no le valdrá suengaño, pues haré que no la escuche, ni vea Agustin S. . En vano solicita mi discurso comprender de aqueste Alto Ser de la Divinidad el Misterio Saorosanto, para poder explicarle, pues mientras más adelanto el discurso a la razón, solo con la Fele alcanzo. Qué es lo que intentas, señora? Hablar á Agustino trato. No llegas? . Sí; más inmoble no acierto a mover los pasos; quien creerá, que en el respeto mi mismo fuego se hahelado? Quince Libros llevo escritos, y en este, que más dilato los discursos, de la Esencia Divina de Dios, un Risgo, una Luz, hallar quisiera, con que enseñar este Alcano Misterio, a la Fe, en los lejos de las Luces de sus Rayos. A qué aguardas? . Ya se animan mis impulsos abrasados. Agustino. . . El Ser de Dios es incomprensible, tanto, que dejara de ser Dios, a alcanzarle los hamanos. Porcia, Agustino, te llama: él es sordo, o no hace caso. Agustino. . A. La elegancia de los términos gallardos, con la hermosura, no explica mas. . Qué sufra este agravio! que me escuche; y que no vuelva el rostro, y responda ingrato con equivocas razones a la voz de mis halagos! Agustino. Qué te cansas? que él está en los Barrios Altos, y tuen los bajos, y no puede oírte a dos mil pasos. Que este desaire, esta ofensa me haga quien me quiso tanto! y que el desprecio no beste a matarme! para cuando son las iras, los desprecios, que no vengo mis agravios? Para cuando del infierno son las. Furias, los engaños, que con su poder no ayudan mis impilios temerarios? y para cuando el demonio aguarda a ser en mi amparo? Para ahora, que en tu cuerpo se introducen mis estragos Qué nuevo Espiritues este que respiro? Qué letargo? qué incendio? qué llama ardiente, en cuyo fuego me abraso? que tosigo? que veneno, que embarga la voz al labio, pues quiero hablar, y no puedo, quiero pronunciar, y callo? No es mucho, que ya en ti habla mi poder, pues he tomado la posesión de este cuerpo, para estorbar, que tan Alto Misterio escriba Agustino. En vano podrás lograrlo, que presto huirás, al oírle explipor. . Di, qué te ha dado? Mas, Cielos! qué cara es esta? algún demonio se ha entrado en su cuerpo! huyendo voy de Mujer con tanto diablo. . A. De aquesta Divina Esencia de la Trinidad, no hallo mas que decir, que lo que solo con la Fedeclaro, que en su Ser, solo hay un Dios, y tres Personas, es llano; pero aunque distintas son, no son tres Dioses. En vano escuchar pueden mis furias estos Misterios tan Altos: y así, huyendo de su vista, llevo este cuerpo, hasta tanto que halle mi industria ocasión de venga se de mi agravio. . No es mucho que tú te ausentes, pues de tal Misterio hablando, aún los mismos Serafines le escuchan así postrados. Porque la Divinidad, y Substancia en Dios (es claro) es aunque en Relación hallamos ser tres Personas, no son tres Divinidades, dando tres Esencias; porque Dios es Uno; pues cuando damos, que son Personas distintas, es, que se oponen por Actos ds diferentes, y Respetos; pues el Padre, no engendrado, ni procedido, es de alguno, que Abeterno es Increado, sin principio de principio: el Hijo, que es Verbo Sacro, engendrado, y procedido es y el Espíritu Santo, solamente es procedido, no creado, ni engendrado. Y como Dios Abeterno, en aquel Profunido Acto de su inteligencia, es Infínito, Sumo, y Sabio; y del Ser, al entender, no hubo menester espacio de tiempo (como es así) apenas se miró, cuando. engendró en su Entendimiento al Hijo, y del Amor de ambos, reciprocamente unido, procedió el Espíritu Santo. Pues como al Entendimiento solo el engendrares dado, y al Amor el proceder, solo el Hijo fue engendrado, y el Espíritu procedido: mas tan iguales en Grados, que uno no fue antes que otro que como instante no hallamos en Dios, no pudo haber tiempo en ser todos Increados. Mas ya que con la Fedejo esté Misterio explicado, mas comprensibles quisiera hacer sus Misterios altos Válgame Dios! si el discurso pudiera acá penetrarlo? De que un imposible intentas presto hallaras desengaño Pero cuanto alcanzo, es, que el Padre no fue creado, que el Hijo engendrado fue, y el Espíritu Soberano procedido, y que Abeterno todos; pero qué Muchacho tan hermoso! qué haces, Niño, la rubia arena cabando? Hago un hoyo. . . Paja qué? Para pasar a su espacio con aquesta concha, toda el agua del Mar salado. no adviertes, que es imposible, pues, siendo ese Mar tan ancho no se puede reducir lo inmenso a tan corto espacio? Pues más imposible es lo que tú estás bacilando, pues no puede lo infinito alcanzarlo ingenio humano. Concepto divino, espera. Mas imposibles tus rayos al paso que convencido, me dejan más admirado: ya veo, que lo infinito no lo alcanza ingenio humano. Mas ruido siento ̱. Agustino A. Deo gracias, que le a obligado a buscarme aquí? . Estas cartas que de recibir acabo del África. . . De quién son? Del gran Valerio, sagrado! Obispo de Hipona, y estas son de todos los Cristianos, que to envían a llamar, para que en literal campo en defensa de la Fe triunfes de los Dogmas falsos de Fortunato, y de Felix, Manicheos, que con varios manifiestos, y carteles te desafían osados, a sustentar con su Ciencia la falsedad de su engaño. Cuál es de Valerio? . Esta Con esta humildad la abro. Dice así el honor de Dios te está, Agustino, llamando África de la Hereja padece el fiero contagio, Patria es tuya, ella te obliga, y mi amor te está llamando. Valerio, Obispo de Hipona. No es el Obispo muy largo. qué intentas? . . Partir al punto, porque si me está llamando el honor de Dios, sería culpa dilatarlo, vamos. Y que habemos de llevar para este viaje. . Ay Hermano los báculos nos prevenga. Miren, que buenos caballos, y habemos de llevar bota? Para que si caminamos apie todos. . Para el vino que sin él, yo no ando un paso pues el camino mejor se suele pasar a tragos. . De Centuncelis perdido vuelvo al África, a buscar a Porcia, pues mi pesar sabes que a Hipone ha venido. Pues después que fue despojos de los Bandidos, y Yo la libré arrojado, no la han vuelto a encontrar mis ojos. Y aunque ella procure ingrata huir de mi afecto ardiente, la he de seguir impaciente, pues a rigores me mata. Con los Donatistas vengo, que tiranos a Agustino matar quieren e imagino lograr la intención que tengo, embarazando mi fuerte brazo cualquier osadía que su infame alevosía intente para su muerte. Presto a Hipona ha de llegar, y con torpe obstinación lograr piensan su intención a la entrada del Lugar. Ellos vienen. 1 Hoy es cierta su muerte; todo el camino se cola, pues Agustino ha de entrar por esta puerta, que Placido, y Yo en su entrada estaremos; tu al Lugar vele a Majencio a avisar como estamos en celada. 2. Ya voy, aunque obedecerte siento mucho. . 1. Pues por qué? . Qué hace? . Qué? 2. Por no ser Yo quien le dé solo a Agustino la muerte. . . Mal caminará con esto De que sabes que Agustino hoy en Hipona ha de entrar? le vio, y ponerse en camino, pues sin remos, ni Piloto, corrien do botrasca fiera, tanto la Nave ligera corrió, impelida del Noto, que la vista distinguir no pudo en la admiración, si huyo tiempo, a ocasión entre el llegar, y el partir. Y siendo efecto continuo, que ocasionar suele el viento, le atribuyen a portento, y milagro de Agustino. Prodigios ha obrado extraño Dios por él. 1. Qué frenésí! pues ahora veremos, si le libra de nuestras manos. Desde aquí Hipona se ve. Que ya llegamos colijo. Que bien dijo, aquel que dijo, que cansa el andará pie. Así a Cristo más se imita, que a pie camino por él. Padre, que se olvida del paso de la Borriquita. Mucho deseo llegar a Hipona, para vencer al Manícheo, y hacer que suertor venga a dejar; de Dios lo fío. Ya andada una jornada tendré; quiero beber refrescar en la posada. si se para en las lornadas. 1. De quien ya desembarcar . Siempre, Padre, con paradas se ha caminado más presto. A. Esta es la puerta, imagino, de Hipona, Alipio. que el registro detuviera mi bota por descamino? mas esta industria no es mala. Qué hace? . Por mi persona meter el vino en Hipona, sin pagar el alcabala. 1. Mucho tarda Agustin. Cielos, no es Agustín el que miro! . como no le ven admiro de este Hérele los desvelos! que asombro es este! yo quiero ver si es milagro; no ves a Agustín? . 1. Donde? Este es . milagro suyo. . 1. Mi fiero enojo burlas así, cuando ya en matarle tarda? Si Dios a Agustino guarda no me a menester a mí. . Entremos. . Aguarde, Qué quiere? ti trialí Que mi industria sigan límpiense los ples, no digan que habemos venido apie. . Por ver tu impulso animoso dije que le vela yo, ya libre en Hipona entro. . prodigio bien milagroso! 1. Pues si acaso mi fortuna llegara airada a encontrarle, entre el verle, y el matarle hubiera distancia alguna? Pues también la saña mía lo hiciera. . 1. Viva el Africano Sol de la Fe soberano. 2. El terror de la Herejía. 3. Bien venido sea a triunfar de tanta Heregia Apostara. 1. Qué aclamación será esta? Viva Agustino. 1. Ah pesar! si ha entrado en Hipona; 2. Cómo ha dejado vuestra faña que entre Agustino en Hipona sin darle muerte? . 1. qué abia! luego en Hipona está ya? 2. Ya en la Palestra se halla con Felix, y Fortunató arguyendo. . 1. Pues frustrada se ve mi esperanza, entremos a verle en esta batalla. . A La primer oposición que Yo afirmo, es, que la Sacra Escritura del Antiguo Testamento, es Soberana Verdad; porque en ella siempre Espíritu de Dios habla; yo lo niego. ̱. . Pues por qué? Porque hay grande disonancia entre el Nuevo, y el Antiguo Testamento. .̱. No hay palabra en que uno al otro no siga, y es conclusión asentada, que el Nuevo explica la Luza que el Antiguo en si ocultaba. Como es posible, si vemos opuestas las ignorancias de los que llamáis, Profetas a la Verdad, siempre Sabia de los Evangelios? A niegó Yos pruebo, y seadestocla demostración, entre tantos (ra lugares (pues uno basta) aquel Tejro en que Moises, su prevenir, que en el Ara de la Cuz, pendiente de ella, por la Redención humaba, motiria Cristo, dice: Maldito es (son sus palabras) todo aquel que pende de el Leño? . . Y de arsacas consucuencia? . Sí. A. Pues dila, que esperas? . Luego ignorancia fue, o blasfemia. Porque una de dos; o a él le faltaba conocimiento de Cristo, o no; pues si le ignoraba, cómo puede ser Profeta? Y si a conocer llegaba que en la Cruz pendiente Cristo moriria, como agravia con tal maldición al mismo Señor a quien adoraba? Si en el Testamento Nuevo hallasemos expresada la solución de ese Tejio, satisfecha tu ignoroncia no quedara? Sí. . . Pues lee lo que el Apostol declara en esta Epistola, que es escrita a los de Galacia. Cristo por la maldición de la Ley, sentencia rara! nos redimio. . A la causa atiende. Por qué maldito es todo aquel . Lo reparas? Que pende del Leño. A Ves el Tejto! . Si no declaras su Sentencia, no le entiendo, Pues su explicación aguarda Molses no dijo de Dios. es maldito, ni mal haya quien pende del Leño; si no: Maldira sea la infamia que pender le hizo; esto es, el delito luego clara cosa es, que no maldijo a Cristo, sino a la causa; a la culpa, que fue quien pendiente del Leño estabal Y el Profeta, conociendo, que Cristo la semejanza de Pecador tomaria, dijo, con Luz Soberana, viendo de esta suerte a Cristo morir. La culpa es quien causa que penda del Leño; pues: Maldita sea la causa. Y así Pablo no extraño llamar maldito, al que llama muertó; pues si fue la muerte la maldición inmediata de la culpa, y es lo mismo maldito, que muerto, llana consecuencia es, que no hay cosa opuesta, ni contraria en el Testamento Antiguo. Repara, Agustín, repara, que no habemos de entender en Cristo, que real substancia tuviese de Pecador. Luego (según vosotros) no agravia Morses a Cristo; porque siendo impasible, implicaba pender del Leño? Mas dime la verdadera sabstancia o dudáis? Sí, porque a la semejanza de hombre, dice Pablo, que fue hecho, y es cosa clara, que si fue similitud, no fue lo que semejaba? Aunque a la Filosofía no está la escritura atada, en Filosofía quiero decirte lo que no alcanzas; en aqueste Tejto, Pablo la semejanza no trata, que solo imagen del hombre al femejado retrata. Pues cual? . . La si militud, que en la misma especle iguala los individuos; pues como decimos, que se mejanza es un hombre de otro, siendo entrambos de una substancia, y una misma esencia, así decimos, que a semejanza del hombre es Cristo, porque la Naturaleza humana tomo como los demás humanos, y en él se halla todo lo que constituye todo el limil que retrata: prueba de esto fue Tomas, que en las verdaderas llagas de su Cuerpo Verdadero halló la Feque dudaba. Luego Cristo es Verdadero Hombre luego no se halla. en él fantástico cuerpo; luego Moyses no le agravia; pues siendo así, en el sentido que tengo explicado, no halla, si la muerte es maldición, el ingenio repugnancia, en que se llame maldito quien muerto también se llama. Luego si concuerda así la antigua Escritura Sacra con el Testamento Nuevo, como él mismo lo declara, cuanto con tiene el antiguo es cierto, que es Soberana Verdad; pues vemos que en él Espíritu de Dios habla; que tenéis que responder? Nada, que tuciencia tara, no tu verdad, me convence, y corrida mi ignorancia, huyendo va de tu vista. . Yo no, que puesto a tus plantas me retrato arrepentido de mis opiniones falsas, y la Fe de Dios confieso. Salgan los Herejes, salgan del África, y Agustino viva, que es Luz de la Patria. 1. Viva el Defensor de Cristo 2. El Defensor de la Patria. Viva más que dos mil suegras? y anos más que la Tarasca. Desesperado me voy; por no oír sus alabanzas. . Gozoso voy, que Agustino logre fortunas tan altas. A. Llega Feliz a mis brazos. Pues porque ciega no caiga mi ignorancia en otras culpas, y siga las luces claras de tu virtud mi lagrosa, te pido, puesto a tus plantas me des el Abito, y Regla que por ti tus Monges guardan Yo, Feliz, te le concedo, y junto con esa gracia, mi compañero has de fer, que Alipio se vuelve a Italia a negocios de la Iglesia, a que es preciso que parta. Sea Agustín nuestro Obispo, pues Valerio la sagrada Mitra renuncia. . . Qué es esto? Que este Lugar se hace Papas pues te eligen por Obispo. Vamos a darle las gracias Alipio, mira que es esto. Yo te lo diré tu patria, agradecida, Agustino, a que tu grande elegancia, convenciendo la herejia, ha bastado a desterrarla. Sabiendo, que el gran Valerio renuncia, con mano franca la Mitra en ti, porque Hipona tenga Obispo de talfama, gozoso el Pueblo, y la Iglesia ya por su obispo te aclama. Decidle al Pueblo, señor, que le estimo honras tan altas; pero que yo soy indigno. de Dignidad tan Sagrada, que no he de admitir el cargo de cosa tan Soberana. En vano excusarte puedes, pues del Pueblo arrebatada será tu persona, a ser de Valerio Consagrada. . Alipio, Feliz, amigos, pedidle al Pueblo, que no haga una elección tan injusta; id apriesa. . Buena gracia! pues una vida de Obispo hay quien quiera despreciarla? Premio es este de tus letras, y de tus virtudes santas; aceta, señor. . . Qué dices? ve, y al santo Obispo habla, dile que me excuse. Mira. . . No repliquéis. Lo que mandas. vamos a hacer. . Una Miri la tomara yo pintada. A. De vuestro Templo, Señor, hoy el Sagrado me valga, libradme vos, Cristo mío, de las honras de mi patria; bien conocéis vos, Señor, que indigno soy de tal caiga; peque contra vos mis culpas vuelve a acordaros el ansia del dolor, porque si en vuestra Misericordia olvidadas están, y ensalzarme intenta, solo pase a castigarlas, pequé, Señor. Agustino, la Majestad Soberana de Dios, te entrega su Iglesia; y Obispo que seas, manda de Hapona, obediente admite aquestas Insignias Sacras. Y sobre tus hombros, de la Iglesia Santa Atlante sustente el leve peso de la Fe Sagrada. 2. . Cina tu cabeza aquesta Tiara, con la cual Corona sus Príncipes la Iglesia Soberan a. . De este Pastoral Váculo te encarga, conque regir puedas (tianas el Imperio de obejas tan Crise Pues es voluntad de Dios, en mí se cumpla, y se haga. (po, Viva Agustín, nuestro Ovis- viva su virtud, y fama. Y el Cielo, y la Tierra den las alabanzas a la Providencia, (enfalza. que premiando justos, humildes

JORNADA TERCERA

TERCERA JORNADA s. . Ya que a imitación de quel Instituto primitivo del Apostólico ejemplo, dentro de mi domicilio Canonigos sois Reglares, cuyo nombre repetido sueña, pues quien dijo Canón, Regla es solo lo que dijo, Aunque aquí la Sinonimia no es supersiva en el estilo, antes está propria, pues ser uno, y otro lo mismo, es para dar a entender, que en este perfecto mijto de Canonigos, y Monges, en dos estados distintos, regla de lo activo sois, y de lo contemplativo, Ya, pues, digo, que dejasteis las vanidades del siglo, trocando por la virtud el tráfago, y el peligro, no juzguéis, no, que al descanso, comodidad, ni ocio tibio sois llamados, antes bien en movimiento contivivo de virtudes, y de ejemplos; entre santos ejercicios, no solo habéis de tener continva Oración, y en Himnos y Psalmos dar de alabanza perpetuo a Dios Sacrificio: más vuestra solicitud con más superior espíritu encendido en caridad del que es incendio divino. A los projimos también se ha de estender, con tan pío afecto, que entre vosotros encuentren todos su alivio, y así hermanos, empecemos a darlimosna. 1. . hoy no a avido que poder dar. 2. . los graneros todos están ya si rrigo. No es mucho, que no hay polilla como aquestos pobrecitos. 1. . En toda la casa, no hay cosa que no hayas vendido, o empeñado, para dar a los pobres. . . Y de oírlo me alegro mucho, porque si por ellos he venido a estar pobre, yo por ellos espero que he de estar rico? 2. . Puesto que no hay que les dar, será fuerza despedirlos. Qué es despedirlos? tú sabes lo que en aqueso me has dicho? tu sabes, que cualquier nobre representa al mismo Cristo? Pues como quieres, que siendo de Cristo Retrato vivo, haya entrañas para ver, que su providencia quiso necesitar de nosotros, y que los despida? hay hijos, como si de todos Padre, (cuando de todos Obispo soy) cumpliré, si no acudo a todos? hoy es preciso, pues que la necesidad no admite ley, que los ricos vasos Sagrados se vendan para que coma el mendigo. Sabe Dios conque dolor lo pronuncio, mas pues quiso reducirnos a este estado, por sus soberanos juicios; la plata del Templo toda se ha de vender. 1. . Es preciso seguir tu preceto; pero repara, que está al servicio de Dios dedicada, y no es bien que en uso distinto se convierta. . . Dices bien a no ser el uso mismo. Si la Iglesia material se adorna con lo exquisito, y precioso de las piedras; dime, no serán más dignos, si en la que es fábrica viva, si en los que son Templos vivos del Espíritu poberano a Dios culto le rendimos? que más fábrica que el pobre? Sabe, que Dios a un pajizo albergue supo estrechar la Majestad del Olimpo. Sabe, que no le engrandecen los dorados artificios; pues cuando los vasos Sacros eran de madera, o vidro, y los Sacerdotes de oro, acetaya el Sacrificio con más gusto que ahora, que con topacios, y zafiros los Calices, y con oro se adornan, cuando el Ministro. es inútil leño, es tronco, es fragilidad, es vidro, y así la plata se venda. Obedezco tus designios, voy por ella, Verte quiere aquel hombre, a quien veniga diste salud. . . Solo Dios da la salud. . Bueno, lindo Agustino hace milagros? pero cuanto habla es prodigo A Dile que entre. Que tus pies bese permite, divino asombro del mundo, pues por ti Dios me ha concedido salud sobrenatural. Sele muy agradecido, pues que su Fe te sanó, Eso solo solicito, y así, en reconocimiento de lo mucho que recibo, por tus manos; por tus manos vengo a ofrecerle rendido mi hacienda, que es corto don a lo que debo, medido, y comparado. . A. A buen tiemnp aquesta ofrenda ha venido; mas primero que la acete, el preguntarte es preciso, si lo que ofreces, hacer puede algún tiempo a tus hijosS falta? . Sucesión no teng Y tus parientes, son ricos? No son ricos; pero eso que tiene que ver conmigo? Mucho, porque si tú sabes su necesidad, preciso es socorrerla, que hacerlo te obliga todo divino, y humano respeto, pues la necesidad indignos suele hacer, y en contingencia de exponerlos a delitos, mira si ofendes a Dios no estorbando el precipicio, y mira si a ti te ofendes, si mancha a tu sangre el vicio; demás, que la Iglesia no desea, que sus Ministros abunden caducos bienes, y si a tus parientes mismos hemos de volver mañana, como a pobres, lo que hoy rico nos ofreces, dales tú lo que es volverles preciso, Con cuanto dices convences: más ahora te suplico, que (cuando no todo) alguna parte de lo que te rindo admitas. . . Solo prestado lo que es necesario admito para dar hoy la limosna, que se acostumbra, que fío si de Dios, que nos ha de dar con que pagarte. . Prodigio de Santidad, Dios te guarde 1. Señor, aquel Peregrino que hoy hospedaste, te espera. (ñor. Esta todoprevenido? . Si se Ag. Pues canten tiernos aquellos amantes Himnos que solemos repetir. (mío, Ya te obedezco. . . Dios o quien supiera imitar tu Humildad! mas lo infinito no es posible que se ajuste al ser limitado mío. Dónde está la caridad, y dónde asiste el Amor allí está Dios, allí está Dios. Un mandato nuevo el Señor nos dio, y es que nos queramos como él nos amo, 2. . Aí está Dios, ti está Dios. 1. . El dulce Jesús, después que ceno con sus doce Amigos, los pies les labo. A. Si el que era Maestro, si el que era Señor, con tan gran ejemplo así se bajó: cuanto más conforme es a la razón el que yo me humille, pues él se humilló. 2. Al está Dios, al está Dios. Bondad infinita, cuanta distinción ay de lo que hiciste a lo que hago yo? Tú, Señor, labaste a quien te negó, y a quien tu sabias que te era traidor: pero yo en el pobre se que a ti te doy el gusto que debo a tu gran Amor. 2. . Al está Dios, ar esta Dios, Con mis propios labios limpiaré el sudor, y para enjugarle será en mi afición la toalla, las telas de mi corazón. Hoy Grande Agustino mereciste a Dios ver en carne humana, el Verbo soy yo. Al está Dios, ta está Dios. Señor, dadme a conocer este Sacro desvarío, advertido del afecto, y ignorado delsentido: que es esto que por mi pasa, que siendo exceso infinito, me eleva a la inteligencia de mucho más que percibo? Mas como favor tan grande, tan súblime y excesivo, siendo polvo, tierra, y nada puedo yo entender. Alipio. espera le deslicencia para entranmás que prodigio! el Peregrino que aquí estaba ahora contigo, que se ha hecho? dónde está? que yo salir no le he visto? No le has visto? No. . . Pues calla. (pio Ya lo entiendo. . A. Dilea Ali- que entre. . En todo milagroso advierto siempre a Agustino. Feliz quién viene a lograr el verte. . . Muy bien venido seas Columna en quien funda lo Católico su atrimo: bien lo has trabajado, bien se han logrado los designios: o que grande desempeño en ti la Iglesia ha tenido! Tu díscípulo soy yo, de ti todo lo he aprendido. Vuelve aabrazarme, que el alma se enternece, cuando miro. en ti, no solo quie eres mi Compañero, y amigo desde mi primeraedad, más mucho más, si colijo cu ingran Católico eres. Con la misma fe, y carmo te venero. . . Ahora descansa, y dime de aquel Prodigio, de aquel asombro, aquelpasmo que en el Sagrado Retiro de Belén, habita, como queda, y lo que en él has visto. No te labren referir, ni aún en sombras, el abismo de luces que encierra en sí Gerónimo; solo digo, que cuantos milagres Dios en los demás repartidos puso (con más perfección) en él se miran unidos. En la Escritura, ninguno N compite, ni ha podido. llegar porque su versión. es Oráculo divino, a quien consulta la Iglesia. Harros lances he tenido con sus contrarios, que siguen a Origenes, persuadidos de que por mí medio, tú les quisieses asistirlos. Aunque en algunas que tienes nos encontramos, no ha abido entre nosotros discordia que para paz no haya sido. Contra Gerónimo yo, como es posible; si un mismo espíritu, y una Fenos une. Entrambos sois tan amigos, que no hay para aquel gran Padre otra cosa que Agustino, Lo que Gerónimo; y yo, amigo Alipio decimos, es lo mismo que la iglesía siempre tiene, y ha tenido lo que sigue la Romana Iglesia, es lo que seguimos. El Pontífice es Cabeza universal en quien Cristo puso el fundamento todo, y los que no están unidos con él, y sus tradiciones son como sabes podridos miembros, cuya corrupción es contajio del Abismo. Bien la Apostólica Silla tiene en ti reconocido que eres tú su escudo fuerte. Siempre la adoro rendido, que su Primacia es Caredra, donde el divino Espíritu de Dios asiste. esto sienten infinito los Herejes; pero yo así lo creo, y lo afirmo. (to Dígalo ahora de nuevo Pelajio. . A. Ya el mundo ha vis- la falsedad que querían imputarme sus malditos secuaces, diciendo, que seguía lo que ellos mismos. Tus firmas adulteraron, y se pusieron escritos tuyos en desensa suya; más Inocencio, y Zocimo, ambos Pontifices Sumos, por ti de aquesto advertidos, reconociendo que tú, sus errores convencidos con tu doctrina dejaste, a todo el Orbe han escrito, declarando por Hereje. a Pelajio. . . Ya continuos son diez años, los que sudo en dispuras, y en escritos contra sus Pérsidos Dogmas; y aunque llego a conducirlos no se quieren convencer De Herejes, y de Judios, solo en el fuego se apaga el costidado delirio: el mismo día que tú en la África el maldito Pelagro, en Ingalaterra nació, porque es el estilo de Dios, siempre prevenir con el remedio el peligro. Arma, guerra. Qué es aquesto? Que el tirano Genserico, que de los Bándalos es a un tiempo Rey y Caudillo, después que los Españoles, y Godos, de su dominio le arrojaron, con aquel valor en ellos nativo; y después que a Itlia, y Francia vencio, y todo lo que quiso a roso, y belloso habiendo en África introducido su Ejército, asegurado de aquese Conde maldito, que por ser como él Arriano los Vándalos, ha vendido su patria como un bermejo, a causa de poner sitio a aquesta Ciudad de Hipona. Qué dices? Lo que has oído, que aur que tenemos correa, el Cordón nos han ceñido. (go. Arma guerra, . Fiero estra A. Aquestos son mis delitos, mis pecados son aquestos. No te entristezcas. . A. Alipio no te admires, que con justa razón ahora me aflijo, cuando veo expuesta a tantas desgracias, tantos peligros, tantos insultos a Hipona. Mas en ti, Señor, confío, que tu gran Misericordia suspenderá los castigos. Vamos a esforzar al Pueblo, que el Vándalo es enemigo de nuestra Fe, y aunque no lo fuera, siempre el Obispo tiene obligación de hallarse en semejantes conflictos. . Con tu presencia es forzoso que se anime. Pierdo el juicio cuando veo, que Estudiante, gorrón, lego, y monaguillo, después de tantos estados, después de tantos oficios tan honrosos, es forzoso ser soldado, que es lo mismo, que meterse a descomer todo lo que se ha comido, Guarda la loca. . Cualquiera que la agraviare muera. Mi. Itivez, mi soberbia, mis furores me han de vengar del Cielo. Tus rigores se reporten, no tengas tal tristeza, que es desesperación en tu belleza. Desde Italia este cuerpo he poseido, . y aquí para gran fin le he conducido, No la imaginación sea tormento infatigable) de tu entendimiento. Mi dolor medicina no consiente. Aún más que tú mi corazón lo siente; descansa. . No hay descanso a mi fatiga, . hasta que a lo que vengo aquí consiga; pues solo por salir con este intemo, con la Majia, un encanto, y un portento he dispuesto con esta criatura, conservando su lustre y hermosura, a pesar de caducos desengaños, del curso de los tiempos, y los años, con tal beldad, y tan violento hechizo, que es imán del amor el maleficio. Y así no es mucho dure en este ciego amante la pasión; pues dura el fuego que encendio la lascibia con halago, sin padecer del tiempo algún estrago. Qué extremos son aquestos? no respondes? mal a mi afecto siempre correspondes; mas no extraño en tan grande cesventura, descansa, pues. Fingir quiero, que extraño el verle aquí, qué es esto? o es engaño de mi imaginación, o mi deseo, o eres Placido tú? . Ya, según veo, tus furores atroces cesaron, y ya estás restituida al sosiego. . Ya tengo nueva vida, pues con haverte en este sitio hallado, todo el rigor del mal en mí ha cesado, toda la pena ya, todo el tormento, tanto es de haberte hallado en mi el contento; bien finge mi cautela, Tu procuras que a mí se pasen todas tus locuras. Que se pase mi rabia a ti procuro. Tú me quieres? . Aqueso te aseguro. Con tal favor, el juicio todo pierdo; mas con tan gran contento, quien hay cuerdo? Ya, pues, señora, que la suerte quiso hacerme tan dichoso; me es preciso el preguntarte, como te perdiste en Centuncelís, cuando allí me viste ir en busca de Silvia tu criada. La relación de aqueso es dilatada; y aunque también a ti como has venido hasta aquí, preguntarte yo he querido; para ello espacio queda en adelante, pues insta ahora cosa que importante, es a los dos. . Pues dila. Mis intentos prometes ayudar? . Tus pensamientos leyes siempre serán de mi albedrío. Solo de ti fiara lo que fío. Emprenderé imposibles en tu agrado; Pues vengamé. . De quién? Casi turbado. el labio lo pronuncia. . Li, qué esperas? Mata. . A quién? A Agustino. r Qué te turbas? qué dudas? qué el semblan has mudado? tú el fino? tu el amante? tu eres el qe udecias, que por mi emprenderias, de hacer los imposibles más violentos? adelantar los mismos pensamientos? atrope lar los riesgos, despreciando por mi cuanto no fuera yo? mas cuando no son vanas promesas los amantes? No te admites, señora, no te espantes, porque al oírte, siento que en mi pecho el corazón deshecho no me deja alentar cuando te escucho, Cierto, Placido, que te debo mucho, bien lo ha mostrado aorala es perirncia. Tu gusto sigo: no sé que viorefea atropella el discurso vacilante? yo mataré a Agustino. Eres mi amante, llega a mis brazos, que este premio es justo. Vuelvo a decir, que he de seguir tu gusto. En secreto aquesta vez Agustino bajar quiere al Templo a hacer Oración, y es forzoso que despeje la Iglesia, porque ninguno llegue a inquietarle. . Parece. que siento ruido. . Hacia aquí se acerca un hombre. No puede ninguno dentro quedar. El que se llega es Bonete. Ea, salgan todos fuera ( s) No de la Iglesia nos eches. No nos canses, . Qué miro! la vista mil veces miente; Placido? Porcia? visiones sois sin duda hechas adrede; que después de tanto tiempo, imposible me parece seáis los mismos que fuisteis? Dime, conqué las mujeres se laban, que siempre están mozas? y tú conque afeite te embadumas, que te estás niño, siendo viejo verde? que atusados los vigotes traes, no dirá quien los viere, sino que tú en veinte y cinco, y que tú estás en tus trece. Tampoco tú has olvidado lo Busón? . Aquesto tienen los Bonetes que gastados están más raídos siempre Mas ahora no es posible un instante detenerse, porque a la Iglesia. Agustino hoy baja; y porque acontece perturbarse en la Oración: del concuiso de la gente me ha mandado, que a ninguno dentro de la Iglesia dejes y así os salid, porque es preciso obedecerle. Grande ocasión la fortuna en aquesto nos ofrece, (. Ya te entiendo Porcia. Pues Placido, ya me entiendes. No digas más, cuando salga le habemos de dar la muerte. En, no se van? qué aguardan? Ya nos vamos. S. . Nada teme el que ama mucho, si no solo perder lo que quiere; y así, Dios mío, no temo otra cosa, que perderte. Ya está todo solo, mandas otra cosa. . . que encomiendes a Dios, libre esta Ciudad. A dueso, tu hacerlo puedes, que a ti te escucha mejor. Haz lo que digo, y no empieces a usar ya de tu costumbre. Pues no me mandes que rece. Vete allá fuera. Si haré. Vuelvo a decir, que no teme dulce Siñor, otra cosa mi corazón, que perderte; que aunque sé que cierto lazo el demonio me previene contra mi vida, no importa, puesto que tú la defiendes con tu protección: mas como mi pensamiento divierte mi imaginación, dejando que así pueda distraerse? Vamos al punto, Señor, a tu santa Casa viene mi miseria a suplicarte, uses la Piedad que sueles con el Pueblo, ya reparo el que ofendido te tiene. Mas donde abunda la culpa a sobre abundado siempre tu Misericordia, no en las manos nos entregues del Atriano, antes bien de su poder nos defiende. También te ofendió el Hebreo en obstinación rebelde, y pagaste en beneficios sus ingratitudes siempre. Del Egipcio, y del Asirio le libraste, sin que fuesen las tropas de Faraón, ni de Holofernes las huestes bastantes; pero si tú de los Ejércitos eres Dios, y tú los asistias, que fuerza pudo oponerse? Lo que hiciste entonces haz ahora, puesto que siempre eres el mismo y tú has dicho, en cual quier hora que llegue el pecador a llorar le has de perdonar, no dejes de usar tu Misedicordia con este tu Pueblo, advierte, mira su amargura, mira su llanto, que se convierten a ti todos; pues si tú a Ninive Penitente perdonarias, porqué a Hipona no? . Cese, cese tu llanto, que puede (cha. enternecerse el Amor si lo escu- Mas cuando el Amor a tú llantos no atiende. Señor, qué dicha es aquesta: Mi Amor esta vez desciende a hacerte en una pregunta tres preguntas diferentes. Y será fácil que pueda mi ignorancia responderte. Sí, que amando el hombre sabe lo que sin amor no entiende. Cuál es la mayor pregunta? . Llégate a mí. . . Qué dolor Aquesta: Agustín me quieres? Tú lo sabes que te quiero, preciso ha sido valerme de lo que te respondió tu Apostol Pedro, y mil veces repito que tú lo sabes, que esa es la dicha que tienen los que te aman, que ignorar tú no puedes que te quieren. Cómo me quieres? El modo me preguntas de quererte? quiérote más que te entiendo, y nadie ama si no entiende. Mira si entender no puedo (ni es posible comprenderte) como quieres que te explique . Aunque son tan excelentes como mi afecto te quiere, pues a mi conocimiento, el cómo te quiero excede? Cuánto me quieres? Tanto, que no puedo responderte, si no finjo acá en mi idea un imposible, que ente de razón, a la razón exceda, mas atreverme no puedo. . Di, que el Amor . Moysenme pidió lo mismo, se explica como se puede. Pues. Señor; a ser posible, si se trocaran las suertes, (al modo de hablar humano) que Dios Agustino fuese, y Agustino fuese Dios: es constante, es evidente, que déjara de ser Dios, solo porque tú lo fueses. tan dulce es el que me hiere, que de puro sentimiento el corazón no lo siente. Eso es sentir, que el sentir ya en la unió no se parece. (mos Pues como Union, cuando estre somos los dos diferentes, tu Dios, y yo Criatura. Aqueso mi gracia puede, no lo gozas? no lo gustas? pues dime ahora que quieres? Nada, sino que de ti no me apartes: mas si puede pedirte algo Gran Señor, el que nada tu merece, es que perdones a Hipona. tus méritos para mí, nunca pueden entenderse mis juicios, lo que me pides a Hipona no le conviene. Pues, Señor, tu voluntad se cumpla; pero concede al cariño que por ti en ti la tengo, que a verles en desdichas a los hijos de mi Iglesia, yo no llegue. y lo que a él no, se concede a ti; pero tú me has visto, y él solo pretendió verme. Cese; cese tu llanto, que puede enternecerse el Amor, si lo es- cucha. Mas cuando el Amor tu llanto no atiende. Cese, cese. Mucho se tarda. Agustino en salir. . Aqueste breve postigo, que al Templo sale, dejo sin cerral Bonete. Pues entremos por aquí. Entremos a darle muerte. Más al entrar. . qué te asusta No puedo. . qué te detiene? No puedo mover las plantas. Oh pese al infierno! oh pese! Por más que lo intente, inmoble hielo el paso me entorpece; ya reconozco mi culpa, y a voces. . No, no lo intentes Diré. . Calla, no lo digas. Grande Agustín, favorece. a quien pretendió verter tu misma sangre inocente. 1. Qué voces son estas? 2. Que ruido impensado es este? Nadie se alborote, dime que es lo que de mi pretendes? Que me perdones. . . En que has llegado tú a ofenderme? ya te conozco. . Corrido, y confuso aquí me tiene. la vergüenza, sabe Dios que me pesa. . . No te alteres, no te asustes, vuelve en ti que yo te perdono, vuelve, a tu antigno estado . Deja que tus pies mis labios selle, pues tu Santidad el Cielo con tal prodigio me advierte. Enmienda tu vida que tus hierros de aquesta suerte te traen arrastrando. . Yo prometo el obedecerte; y aunque indigno, te suplico me otorgues, pues penitente le pido, el Abito Santo de tu Religión celeste, porque retirado viva todo el tiempo que me reste, llorando mis culpas. . . o! lo que tu alma se entiquece con ese llanto, al instante el Abiro que pretendes te concedo. . Aquí señores se oculta otro delincuente. No me escondo tal, qué pena! que susto! y que ansia! qué al verme en su presencia, mi rabia. tiembla, mi furor se enciende, la ira me despedaza, la soberbia me enloquece! Aquesta es loca? . Sí, la loca, que decir suele. las verdades, la opinión, . y la fama (pues no puede darle la muerte mi enojo) le he de quitar, que a un aleve hipócrita, que en Milan. perseguía las mujeres, hayan hecho Obispo? . Como eso hace Dios cuando quiere. Calla. . Calla. . Es una loca Dejadla, que más merece. Agustino, aquesto es poco. Esto sufres, y consientes, que alcabo de tanto tiempo, pagues lo que no la debes. La lástima es, que Porcia no es la que habla. A estremecerme llego al escuchar su voz. Espíritu, que rebelde fuiste a Dios, esa mujer la crio el Omnipotente Señor, que al humilde enfalza, postrando tus altiveces, y yo en su nombre inefable, mando que no la atormentes. Qué me quieres, Agustino? no te basta te celebre, te aclame, y te aplauda el mundo, te enternice, y te venere por el Ingenio más grande, mas alto, y más excelente? (así pretendo vengarme, . si llego a desvanecerle.) Siendo tu fama tan clara, tu ciencia tan eminente, tu discurso tan agudo, tu sutileza tan fuerte, tu elocuencia tan profunda, tu argumento tan valiente, que infuso es todo, según sobrenatural parece: qué facultad, o que estudio ilustración no te debe? Díganlo sagradas letras, y humanas, que se ennoblecen con tu explicación, y en ella, como en bellos ramilletes, de abundantes Cornucopias, de crudición elocuente, no hay fructos que no se hal en, no hay flores que no se encuentren Dígan lo tantos escritos, que casi el numero exceden mas de cuatrocientos libros, sin otros muchos papeles, cartas questiones, y homilias, con que a infinitos infieles convenciste, y sujetaste, destruyendo juntamente el depravado Hebraismo, el Gentilismo, y las crueles Superstición, y Heregia, haciendo casi evidente la Fe, pues que penetraste con estilo reverente de su Misterioso Culto la Alcanidad; y quien puede, ni es bastante a referir lo que la Iglesia te debe, asistiendo en sus Concilios, y decretando sus Leyes? No solo viviendo has sido luz del Carólico Oriente; pero aún muerto has de alumbrar y abrasar a los Herejes. Por ti las sillas del Cielo de Ciudadanos celestes se pueblan, pues que por ti de mis lazos se desprenden tantas almas, y se pasan de Pedro a las Sacras Redes; que no tienendas Esferas Luceros, flores no tiene el campo; plumas el viento, escamas el mar en peces para poder numerar las que tu fervor convierte. Pues si a mí tanto me usurpas, pues si a Dios tanto le adquieres, no me dejarás si quiera esta mujer? Que la dejes te vuelvo a mandar, y ahora reconoce, que no pueden tus astucias nada, pues queriendo desvanecerme, me has dado nueva ocasión para que más me refrene, y me humille; pues conozco que un instrumento soy leve de la mano del Señor, y que Dios de nada puede hacerlo todo pues siendo yo nada, permitió hiciese para su alabanza cuanto dices: mas que te de tienes? deja esa mujer, y da el lugar que le compete al Espíritu soberano? A mi pesar te obedece mi furia, pero yo haré que los Vándalos me venguen. A. Retirad la hasta que vuelva. Amiga Porcia, tú eres la de endenantes? ahora digo que es cosa evidente, que hacer que parezca moza una vieja, solo puede hacerlo el mismo demonio, para que una vieja tiente. Qué es esto? 1. Que el enemigo se acerca más a los fuertes. Pues vamos a confortarla, no desmaye nuestra gente, o aunque se que ya remedio aquesta empresa no tiene, es forzoso el consolarlos. Seguidme, y Dios lo remedie. Muy bien me parece, que las gracias rindas al Cielo, pues te dio tanto consuelo. Milagro de Agustin fue. Bien tu discurso se inclina. Ser Religiosa deseo. (pleo Si el mal fue espiritual, tu em es espiritual medicina. En la Religión, que el Santo a sus hermanas les dio quisiera profesar yo. De perfección es espanto. El haber tan mala sido, no permite mi vergüenza, que lo que tanto deseo con Agustino pretenda, pues no querrán admitir en Comunid buen una nanger como yo. No te desconsuelos, que esa no es razón bastante, antes para aquellos que se enmiendan en su Casa tiene Dios abierta siempre la puerta: yo se lo diré a Agustino. Decir lo que me consuelas no es posible, el Cielo pague tu caridad, S. . Pues es fuerza que tu voluntad se cumpla, Señor, aquella promesa, te suplico, que también se cumpla, porque no rea la destruición de este Pueblo; Que señales de tristeza . son las que trae Agustino? Más inspiración secreta. y voz interior me dice (o lo que el alma se alegra!) que escuchaste mi oración, y que mi muerte se acerca. Convirtiose en alegría el semblante de la pena: que afecto será el que causa muraciones tan diversas? yo llego a hablarle, señor. A lipio haz que allá fuera se vayan todos, y tú solo conmigo te queda. Antes es preciso darte en nombre de Porcia cuenta, de que en Santa compañía de tus hermanas desea ser Religiosa. Ag. Pues tú lo dispón: La norabuena te doy, Porcia, de que ya Agustino da licencia, para que a ser Religiosa te admitan;todos a fuera os podéis salir, y eree tú que aquesta diligencia se ejecutará al instante. Con tal Padrino, no espera menos, quien tan grande dicha por tu medio experimenta. . Lo que te quiero decir, es, que ya mi muerte llega. Qué dices, señor? repara que el corazón me penetras. A Natural es el morir, y es dichosa con veniencia, pues donde acaban los males, la felicidad empieza. Ya deseo que se rompan, Alipio, aquestas cadenas frágiles de lo mortal, y salir de aquesta estrecha maserable cárcel, donde oprimida de la tierra vive el alma, desterrada de la Patria que desea. Mas hay amigo, que temo aquel juicio; aquella cuenta que tengo de dar a quel Señor, en cuya presencia no puede justificarse ningún mortal! Si tu tiemblas, que hará los que ignoran. . . Ay! que esa disculpa no es cuerda; pues si conforme al talento que se recibio, la cuenta ha de ser, siempre al que más sedió, es forzoso que vuelva mas, y que más reconozca. Que te aflije la conciencia, cuando ya publicamente todas las culpas primeras confesaste por escrito? y cuando tus obras mismas retrataste, cosa que escrúpulo no te deja alguno. . . Pues este tiempo que de la vida me resta, necesito de gastarlo en algunas penitencias, que yo no sé quien se atreve a morir, aunque la Prenda de la Gracia Baurismal conserve, sin que con ellas se prepare para el juicio: di el estado en que me dejas a mis hijos, y que hagan Oración. . Antes que mueras será preciso reciban tu bendición. . A. Di que vengan que en tanto, yo en estos Psalmos meditaré lo que pueda alentar mi contrición. Queda en paz. Dice la letra de este Plalmo, que el primero nos le propone la Iglefia entre los Penitenciales. Señor (de esta suerte empieza) en tu furor no me arguyas, ni en tu ira me convenzas. O, quien tuviera el espíritu de su Autor, y quien tuviera valor para repetir esta suplica! oh inmensa piedad, y bondad! de haverte ofendido a mí me pesa: en tu furor no me arguyas, ni en tu ira me convenzas. Albricias, albricias, que el Cielo se alegra. 1. Pues la Luz del mundo, 2. La Sal de la tierra. 3. El Sumo Doctor. 4. El Sol de la Iglesia. 1. El Amante tierno De la Ley eterna. 3. Cómo Águila Grande. 4. Hoy sube a su Esfera. Albricias, albricias, que el Cielo se alegra. (quién Espiritual Águila en se vio, la naturaleza humana, tan remontada, que pudo en tú su taleza trascender, donde jamás penertó su inteligencia. Pues gallardo vuelo encumbro tu idea, para que llegase donde nadie llega. Águila, que perspicas bebiste la luz atenta al Sol de Justicia, para pasar con más ligereza, a renobarte en la fuente del Bautismo, y en la Piedra de la contrición, limaste el rostro, porque se viera. Que aquella habersión que torcio la ofensa, Conversión fue ya en tu Penitencia. Águila, que con las alas grandes que te dio la enmienda, volaste, al Desierto, donde en la Sagrada Eminencia de la Contemplación nido fundaste entre la aspereza. Porque así apartados siempre de la tierra, tus hijos tuviesen el Cielo más cerca, Vuelve los ojos, y mira aquesa admirable Rueda, en que el curso sucesivo del tiempo se representa; y porque accidental gloria sea tuya, ya que empieza desde aquí tu gloria, mira como en esa misma Esfera se representan los timbres, y Escudos Sacros de aquellas Religiones, que siguiendo la perfección de tu Regla, con diversos instituros al Sol divino se acercan. Y pues que su vuelo seguirte desea al Sol Agustino, llega, llega, llega. Albricias, albricias, que el Cielo se alegra. Desde ese Trono de luces siempre ilustrarás la Iglesia. Dejennos ver nuestro Obispo Dejennos antes que muera ver a nuestro Padre. Vuelve, y brevemente consuela a tus hijos. En tu Luz, Señor, el alma desea ver ya tu Luz, que no cabe ya el Alma en menos Esfera, Señor, qué es esté? io Esto es, hijos, una dicha muy inmensa, que Israel sale de Egipto, y que ya a la tierra llega de Promisión, y que estoy alegre, porque una nueva muy gozosa tengo, y es, que tengo de ir a la Excelsa Casa de Dios donde siempre la vida ha de ser eterna. Eso dices? . . Esto digo, y la bendición os eche a todos mi amor. Señor, en tus manos se encomienda mi Espíritu, Jesús. . Ahora, porque no es digna la tierra de tener tan gran Reliquia, como el corazón encierra de Agustino, el coracón colocare en otra Esfera, hasta que el mérito grande le restituya a la Iglesia. Ven soberano Tesoro, ven divinísima Prenda, Trono de la Trinidad, y centro de su Grandeza. Albricias, albricias, que el Cielo se alegra. 1. Qué dolor! . Qué sentimiento! 3. Que desconsuclo!. Qué pena! Arma, guerra. . Ya expiró esta Luz Grande, y apenas murio; cuando la Ciudad a los Vándalos se entrega, Arma, guerra Y aquí Señado da fin el Águila de la Iglesia, que dos Plumas de la fama, de su virtud siempre excelsa, a tan ilustre Senado ofrecen esta Comedia.