Texto digital

Texto digital de A más amor más desdén

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Pablo Bravo de Sotomayor
Atribución estilometría
No es posible No concluyente
Género
Comedia
Procedencia
El texto procede de la transcripción automática de un manuscrito.

Aviso

Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.

Licencia

Este contenido se ofrece bajo la licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0. Reutilización permitida con cita; usos comerciales no permitidos.

Licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0

Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de A más amor más desdén. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/a-mas-amor-mas-desden.

Logo BICUVE

A MÁS AMOR MÁS DESDÉN

JORNADA PRIMERA

Amas desdín, alas amor. detole don Juan y polilla lacao Manda, señor a justar mis cuentas al may ordomo. ¿Qué dices borradho? ¿cómo? No tienes que te cansar, porque no te he de servir si me dieses un millón? Pues ¿porqué, di la razón? No me quiero yo morir. y detras de la impaciencia que tu enfado me causo no te ppuedo temer yo. Señor con buena conciencia. de servirte la razón es mi humor que te divierta ynesto que no lo aciertas me obliga a restitución no quiero como hombrebajo que el mogollón me sustente el que dijere miente Yo vivo de mi trajajo y aunque me llaman Pelilla, sufriendo tales desaires, pues parecen mis don aires. la doncellez dejustilla qQue en gustadoras se van no quiero pues mal lo tomas, que de solilla tecimas. y ni servirte yo don Juan. Pues tienes tan mal humor y nadie la causa sabe consúltala a un hombre grave y aconselete un prior piena cen de lus Salgamos de estas quimeras que nos tienen tan en calma Bercebu llevará el alma, que a hablar acierta de veras. Es muy de veras mi amor es muy verdad mi cuidado, muy cierto el ser desdichado, muy sin remedio el rigor. es doña Luisa muy cruel, Yo a su desdén muy constante ella me desprecia amante cuando yo la adoro fiel. Será imposible, aunque quieras más divertir mi cormento. si tan de veras lo siento no hablar solilla de veras. Nunca de amor has sabido Nunca un rigor has llorado? nunca estude en dimoniado, nunca tan menguado he sido Yo me tiento, no me empleo busco agrado, no rigores, y así tienen mis amores, el logro con el deseo. ni me aflijo ni atormento nime canso en pretender. porque no es una mujer ábito o corregimiento. Si dice que no me quiere respondo que no la quiero, y al mismo paso me muero. que la tal por mí se muere fáciles busca y baratos los amores mi persona. y dúrame una pregona a un menos que unos capatos. ¿Quieres tú que enamorado como estás de doña Luisa, que enceño en vuelve la rila la blandura en desagrado. hecho áñicos el color de puro quebrado adrede, que de la mañana excede el lucientísimo albor. me dé amorosa inquietud, qQuién hace seno sé su intento, lindura lo macilento gala la pica salud. la que por desprecio viñe contra rendidos despojos, con sus dos tan negros ojos, que pienso que se los fine. la anque cobarde ninguno bien se ve en su bizarría, no entiendo esta valentia, pues riñen dos contra uno. de boca tan mejurada, que la embaraza un piñón y de tan gran penfección que en su vida pidio nada. tan garboso y entendido y tan airoso el aseo, que es un boreas el meneos y un solano, lo prendido. No, señor, tengo ojeriza con toda grave lindura, para mí no hay hermosura como una moza rolliza. sin pretensión ni recados sin billetos ni criadas, que la obligue amanotadas yyme enamore abocados. una montaña un diluvio de mujer robusto y franco que sin ser jarito hay blanco, y sin desmayado hay rubio. si en a cona de lun cuyos pies se llamen patas, Mebadísima mujer, porque no siempre ha de ser lo blanco como unas natas cuya boca, nunca poca fresca como una mañana de a arrobas jazmín y grana porque es muy grande la boca cuándo pide es un calzado, Esto pidiendo licencia, y es solo la diferencia, sobre sia de ser cerrado, ycuros regalos son piedo no persigos ni graciones, costones y cañamones, y dos cuartos de turrono rindiéndose a toda prisa sin melindre ni respeto, quiere tú el desdén secreto, de la hermosa doña Luisa. y déjame a mí querer sin que mi gusto te asombre a ella yo, porque soy hombre, y ella a mí, porque es mujer. ydel arcadia pastor orillas de este arroyuelo. pide a sus ondas consuelo que alivie tanto rigor. divierte tantos enfados. habla por un solo Dios, que parece vue los dos venimos desafiados. Aquí entre tanto que el sol efimera luminosa, providamente reposa, ydentro del mar español. tan corteses los ardores tan partido y libaral que es la vida del cristal, y es el galán de las flores. esperar el fin intento, de mí advertido cuidado que es muy peligroso estado, el llegarse un casamiento. y deveré la verdad si la averiguo dichoso al hacerme escrupuloso han estado hablando mi mucha currosidad Ypolilla, repare quta. en d y hagan como la verdad te digo que le recondcen mirando sólo tú te has engañado ¿Quieres que me haya ocvidado del talle de don Rodrigo Pues si tan seguro estás, ¿Qué esperas si no te ve Llega, señor, hablale. ysuo espérate y lo verás, mi odrigo. Alli yo que debo a mi cuidado, d peto de él no haberme vos buscado, la tivieza que os infama. abracente Don Juan disculpen mis brazos la culpa que me imputáis y luego si me escucháis, repetidos estos lazos Sabréis si tengo ocasión que me pueda disculpar pacienciaca y escuchar porque va de relación Yo don Juan, abrados años, cuando en mis labios apenas heridos del primer bozo se vieron adultas nuevas. pase a Italia con don Juan, de mendoza, cuya herencia si en a con de la por pariente más cercano faltándole descendencia. me tocaba como el ser de su militar escuela yrepudiable heredero susjéteme a su obediencia donde pude fácilmente de la durísima guerra sin trabajos ni Vigilias, prevenir las experiencias, tanto puede el arte tanto correcida la nobleza. el más noble os más valiente sin que la virtud se ofenda. No todos nacieron nobles, y si elegirse pudiera en los mayores monarchas. trbiéramos la afcendencia. al noble por sí le debe laminas el bronce eternas quien de su valor desciende tiene lo noble más cerca. de las españolas huestes las o valerosas banderas contra el frances belicoso, sequí en Italia y proenza llí de mi obligación. di bastantesimás muestras por más que en propia alabanza ypresumido desmerezca. cuerpo a cuerpo en la campaña, armado de todas piezas, de un atrevido arrogante rendí la furia tancesa. Jesatióme el Bretón, y yo, como quien hereda de tanto soustre ascendiente, las obligaciones mesmas sti el duelo acepte glorioso, de verme ya donde puedan apellidar mi valor, las naciones extranjeras medimos, pues las espadas pedazos las lantas hechas, sin que los campos juzgasen entre los dos diferencia. dos veces nos abrazamos, hasta que la vez tencera, de mi floraje o primida, cayó su arrogancia muerta. quién de la causa de Dios fue cobarde en la deffensa que vil mire su osadía y que valiente mi modestia. Aélámome villorioso la muchedumbre que altenta de un campo y otro esperaban, o mi victoria o mi afrenta. el duque de Feria luego. me honro con una gineta partis con mi tercio a Flandes, porque gusto su excetencia. die siempre en mayores riesgos quiso exprimentar mis fuerzas qué valor será pequeño si los mayores le alientan Adonde de mi valor vio la perfidia flamenca rebelde a Dios y a su rey costosísima experiencia. envisme a llamar mi padre, que cuidadoso concierta, mi casamiento, porque con nietos que le sucedan. en descansada vejez tenga mustre desconden y para venir a Espana, pedí licencia a su alteza. hoy llegó a Madrid, adonde mis escrúpulos conciertan, que para templar mis ansias me valga de una experiencia. No dudo don Juan, no dudo, de que mi padre escogiera para mi esposa mujer de virtud nobleza y prendas, tales que juzque dichoso mi casamiento y que sea tal el fin, que yo confiese qué humilde no la merezca Paro en esta parte yo, tengo miedo de manera que su virtud no dudando, más mis temores es fuerzan, los peligros de la corte que a la mayor entereza a la virtud más constante la opinión más altenta. harán socobrar Osagel que cuando en popa las velas dondas quietas navegando vientos seguros la alientan. ¡Ay escollos, hay bajios, donde rotas las entenas o en los peñascos se rompe, o peligra en el arena. y puede sin ser culpado su fama una infame lengua hacer culpa su virtud. y y delito su inociencia yno quiero ro ignorante que mi poca diligencia me despeñe donde tantos he visto, que se aespeñan y para acertar seguro lo que si una y vez se ierra, ni lo remedia el cuidado, ni la attención lo remedia criado envié delante a que posada prevenga, donnde oculto y recatado sin que ninguno lo sepa. averigue, si dichoso mi persona descubierta, pueda llamarme su esposo y que mi esposa me vea A quien antes de partirme en igual correspondencia de ví en honestos favores, ssegurísimas ternezas Pero temo que un ausente en grande peligro queda por más que le asegurasen alpartir lágrimas tiernas. pretisa senda en los aires seguro fruto en la tierra. camino cierto en las ondas, y conforme convenencia en todos los elementos. es más fácil que se vea que firme con un ausente la mujer de más firmeza Esta es mi duda don Juan, esta amigo es mi sospecha está mío congoja ha sido y mi diligencia es esta? está la causa de hallarme. donde ninguno me vea esperando a mi criado ya que las luces sucedan las sombras, porque ocultarme pueda de aquesta manera confiando mi venida, l voz y de las tinielasa c de in No se puede aconsejar en tal caso don Rodrigo, sólo no puede un amigo en esta materia hablar. así alegre de que os vi contento de que os halle lo que os debo os pagaré, con daros cuenta de mí. Dichoso vos ¿que dudáis, dichoso vos, ¿qué teméis pues ser dichoso podéis y lo contrario ignoráis. No yo, que a vista del bien corro fortuna en mi amor. lozobrando en un rigor, peligrando en un desdén y en tan continuo penar alcanzo por desagravio con poco gusto el agravio de malagana el pesar. que aun de rigores avara cuando a sufrirlos me animo, porque ve que los estimo en dar pesares repara deidad a quien no se atreve en sus bellos arreboles, todo el ardor de dos soles a derretir tanta nieve pues porque crezca mi mal se vuelve al llanto y al ruego a la luz de tanto fuego endurecido cristal, siendo cuando más me empeño con entereza constante, toda en dureza un diamante toda en desagrado un jeño y es mi amor tan desigual, ¿Quién esto creyera quién que la quiero yo más bien cuando me trata más mal. en la postrer diligencia libro el vivir don Rodripo, porque está ha de ser testigo y de mi amorosa experiencia deuna señora su amiga. solicito a una criada que de mi llanto obligada a que liberal la obliga Mi voluntad poco escasa que enamorado lo ha sido esta noche ha prometido, que ha de meterme en su casa. una pared las divide, donde rempida una puerta para mis ansias abierta por más que ingrata lo impide Mis ansias ha de escuchar y moriré consolado del delito de que he hablado No del ansia de callar A dos riesgos va mi amor en lo que esta noche intento de su amiga al escarmiento. desudureza al rigor. mas todo lo ha de vencer, en esta desconfianza el morir sin esperanza y el saberla yo querer. Harto mejor venierás tu imposible pretensión, si tanto escudo y aoblón. a aquella infame le das. mujer de tan peregrina avilidad tan manosa que es con ella poca cosa la nombrada celestina Ved cuanto mejor estado es mi dolor entendido el de un mal aun no sabido que el de un desdén declarado y os servirá de consuelo, que yo tengo en mi pasión el rigor en posesión, vos en duda el desvelo Mi criado viene allí. Pues venid subréis después. de sat ¿Quién ingrato dueño es, de mi amor, como de mí. y si os parece encubriros en mi posada podréis puesto que en cuanto mandéis sabéis que yo he de serviros. Yo teniendo, por Dios dolor de su mal deseo con mi fregonil empleo, haré burla de los dos. Luesa y fidario viejo dalen dona Luisa llegó el día, de tu bien mi ontento y alegría ya mi vejez alcanza el término postrero a mi esperanza. ya en tu dichosa suerte los rigores no temo de la muerte. que estando tú casada nada me aflige, me congoja nada. Poco puede tandar luisa dichosa que le llamas mi esposo y él tu esposa también te llame a ti, porque las iedras en regalada unión envidien medras. a tu dichoso estado. bella la dama noble el despojado uno y otro del tiempo en los rigores marmores excediendo vividores. con feliz sucesión en lazo fuerte, sin temor del imperio de la muerte. dlicis Ya, señor mi obediencia te habrá dicho otras veces la experiencia, ya también mi muerte. será muy cierta aquí, sino la advierte Haza tu gusto en todo. pues el tuyo ha de ser de cualquier modo y mi desdicha cierta he de quedar de obedecerte muerta? dando¡ay triste, la mano al que me ordenas tú aqumiento a un tirano a un cruel homicida pues muestren tu semblante por mi vida. tus galas y tu afeo, la gustosa que vives en tu empleo. No des que murmurar a quien te advierte, con envidia quizas de tanta suerte. como gozas dichosa, que es mucha novedad naciendo hermosa. Puédate a Dios, que yo me voy contento, de que tan cerca esté tu casamiento. selico yyo a morir me quedo, puesto que a todas en desdicha excedo. pues por ajeno gusto le daré a mi pesar a un dueño injusto, de mi arbitrio tirano, sin alma el sí, sin voluntad la mano ignorando yo ahora triste suerte, el dueño de mi injuria y de mi muerte. Ea la que a eltado arechantos se fuel hiejo Como en centrene deemon Mucha novedad ha sido Dime, señora, a veñido tu padre la repreensión. del grito temerosa me fui, porque se el rigor del padre predicador, pero no me he estado ociosa porque con Cugenia he estado si en a cona de lus sin saberlo doña Blanca que siempre a tu gusto franca las dos hemos concertado, que esta noche esté la puerta, que sale a su mirador para mostrar tu rigor, con todo secreto abierta. llí a don Juan hablarás. y pareciéndote bien, toda serás un desdén y de las tuyas harás. en lástima ad tu vida. y templa tu condición no hagas desesperación una paciencia otendida no trates con tal desdén, nadie a ti en el mundo igual ¿ómo si quisieses mal? al que estás quiriendo bien? Poquísimo se te alcanza, de esto que llaman amor, todo ha de ser un rigor. desprecios, desconfianza porque en llegando a saber que son los hombres queridos son sus finezas olvidos, su agasalo no querer. supasa, desobligar tratar mal su rendimiento su caricia, un escarmiento, y su blandura un pesar. nadie a conocerlos llega, sino gozó su rigor, que sólo al juego de amor alcánzamás el que juega. No es mi intento muy obscuro. no infames más mis rigores pues lo pierdo en los favores y en el desdén le aseguro llamen a la puerta que Mira que llamando están será la que sirva todo de esotra casa a la puesta. la comedia para distin Nunca yo la tengo abierta guir las dos casas de Jesús, que prisa se dan. Blanca y d Luisa Yo soy bien puedes abrír jornen a llamar Doña Luisa, amiga mía? abre felica y saleda nunca dichosa sería Blanca con una carta si te pudiese encubrir en la mano y cugenia la dicha grande en que estoy y albricias a recostarte darte de mis bienes parte. Pues eres, lo que yo soy en esta carta me avisa su partida y don Rodrigo haciendo al cielo testigo de su amor y de la prisa con que viene a dar los brazos a lo que dice que adora tierno gime y triste llora no repetir tiernos lazos en mi cuello cada instante, juzgando siglos las horas mas tu, amiga, como ignoras que es ser ausente y amante desaogada juzgarás facilidad mi contento, no sientes, lo que yo siento y así de mí te reiras. pero puesto que has de holgarte justo fuese o injusto de todo lo que es mi gusto e querido darte parte de aquesto bien que ignoro tu amor, lo que amor obliga, porque eres sola mi amiga, y te correspondo yo? si en a cona de sun Blanca, amiga? Él parabién de lo que bien te ha de estar, no le embaraza ignorar yo del amor, que también que he de holgarme en rigor de lo que fuere tu dicha. temo mi propia desdicha, por eso excuso el amor. que lo amable, lo perfecto, obliga sin diligencia, aunque no a correspondencia, lo apacible del oblecto. en la esquiveza que ves sólo temo en los amantes, el que como fueron antes no los he de hallar después. Loca doña Bblanca está doña Euisa también de qué si no quiere bien? si cuidado no le da ser despreciada o querida. si nunca ha tenido celos, si nada le da desvelos, y con tan holgona vida, y con tan follón descuido siempre a ajeno llanto sorda, que a dedad de puro yerda sun miserable estallido. Calla tugenia, qué reviento, advierte que estoy resuelta si me dieses otra vuelta, de decirte cuanto siento, cuánto sé cuanto he pensado cuanto he sabido callar, cuanto llegó a imaginar. de su desdén y suenfado Juángelio en copias es, el que tan agudamente dijo de todo sirviente el píndaro cordobes. pues que parte como un ipotro introducirse importuno, entre la boca del uno entre la oreja del otro. y con propiedad no poca imitan la comadreza, que concibe por la oreja para parir por la boca. viendo en ajeno perjuicio el tremendo dia final un criado de metal la trompeta del juicio. Dona cuesa quiere bien. muy tebién a don Juan, más disimula, su afán. yy pública su desdén. porque dice que es forzoso si se torciese a su ruego ser don Juan ingrato luego, que supiese que es dichosos así quiere asegurar. con no hacerle algún favor que don Juan la tenga amor, y ella nunca que llorar. Esta noche quiere hablar con él, y tú has de querer, sin que se llegué a saber, nuestra intención ayudar. nada engenia te divierta, Yo sé que avisada estás, y así esta noche tendrás, abierta siempre la puerte Yo me tienes que advertir? ni tienes que agradecer por don Juan lo había de hacer. que ya me lo envió a docir. y me huelgo que interpretas de tu ama los semblantes que revueltos los amantes es ganancia de alzaquetes. abierta la dejaré esta engenia concuidado, de cuanto me has encargado No dudes que le tendré. Sí, Blanca, por vida tuya mi padre puede enir, y si llega a descubrir la puerta, es fuerza que arguía Mi alicia en este secreto. dices bien, Quédate a Dios no se rompa de las dos por un instante el secreto. oy amor lo que me questas, lcil ¡Ay amor, lo que me debes, pues a mi rigor te atreves, Pues ¿qué locuras son estas. sue d aun conmigo mi rigor templo venciendo el desdén, Yo sí que he de querer bien pues que me pagan mi amor. ni aun inclinada quiero a ninguno confesarme, dichosa puedo llamarme pues correspondida muero. seréle para cumplir, mi gusto y mi condición. a pagada obligación qQuién se puede resistir. Esto es casi querer bien, Esto pasa de adorar, alma sufrir y callar y a más amor más desdén. Salen don Juan y poila o que hora es serán las doce Mi estómago lo dirá Conienzas polilla ya pues es verdad, se conoce mejor a te de español, en mi estómago fiel, que horaes mejor que en él más firme reloj del sol. mi pretina indice es hacía las ocho algo Floja pero si el hambre se enoja más tirante hacia las tres. y aeste paso se conoce, sin que nunca haya mentido, si son, si serán o han sido, las tres las nueve o las doce Adelántate y la seña que tienes de Lugenia harás, en gentil locura das. y en linda cosa se empeña un hombre honrado y de bien que hagas tema de un dolor que te venzas de un rigor. que te rindas aun desdén Si hacerte quiere un pesar, el mejor medio no es responderla muy cortés, que no le quieres tomar. ues no le tomara yo, sólo porque ella quisiera Voto a Dios, si me le diera, la madre que me parió. No me aconsejes a mí que yo sé lo que he de hacer yyosé que he de perder dase delilla el juicio andando trasti Bien sé que todos dirán, que es tema ya mi dolor, y se también que mi amor esgún repetido afán. más ciegos discurrirán mi triste desasosiego. valiente al riesgo me entrego para hacer al mal cobarde que el que sin dar muestras arde no puede llamarse fuego. del fuego la astividad se calífica en la llama, y la constancia en quien ama asegura su verdado quién rige la voluntad por el favoro el desdén no se llame amante, quién huye siempre el disfavor sólo así se tiene amor, sólo así se quiere bien. ¡uien ama sin más respeto, más deseo ni ambición, que adorar la perfección ese tiene amor perfecto. mas quién solicita inquieto verposible lo que adora, lo que es voluntad ignora, y su fineza es mentira, su ambición es quien sus pira, y su apetito quien llora. Yo sólo el nombre de amante e llegado a merecer que olvidado se querer siempre al rigor más constante yo, sin que a nadie le espante, mi firmeza nunca oída en mi fineza ofendida, en mi verdad despreciada. juzgo siempre aventurada yyoriosamente mi vida lo que adoro es deidad, Examen es su rigor, si ha examinado mi amor, Luego sabrá que es verdad dudarme la voluntad en rigor no es despreciarla, favor ha sido el dudarla pororque norsodipone que no niega quien propone puesto que antes se dispone si se convence a pagarla. No dure quien con mentira más finge, cuando más siente el que las congojas miente yalienta mas no suspira qQuién cobarde se retira del pesar del disfavor y tenga yo en el rigor, de mi adorada fineza, a más rigor, más firmeza a más desdén más amor sale soella Ya hice la seña y salió luego cugenia a responder entrarás, mas ha de ser pero ya la puerta abrió ella el orden te dará ¿Qué has de observar? el secreto el recato y el respeto lleguese o al en dig primero me encargara cuerta que tendrá d lito sugena abierta Cugenia es don Juan. yo se vienes a muy linda hora, aunque no está mi señora acostada, y pues te dei con tanto riesgo y cuidado lugar, ven paso y Alilla podrá tomar una silla en medio de lo empedrado. porque acá no puede entrar. quédate polilla aquí, entrese quedaranso pesia mí cierre du y al primero que inventar quiso en comedia lacayos, mal haya, aunque sea mi padre no les parió también madre, siempre han de esta de lo eraciona de tusa al desdichado sirviente el sol la nieve y el hielo, suyo ha de ser el desvelo siempre ha de ser el que miente. qQuién de todo está culpado siempre de tal calidad, que no siendo la verdad y quiebra por lo más delgado, Pero en vano es el quejarme pues nadio quiere valerme. Claro está Eugenia y a duerme, Yo también quiero acostarme. el acalle en lomullido, que a quien tiene buena gana, los quijarros le son lana, y bellón, lo empedernido. en medio me pienso echar, y si un brazo me quebraré algún coche que pasaré a don Juan le ha de costar elcurarme, su dinero qué mal sirviente me llamo, si no soy el que a mi amo le destruyese el primero. pero polilla y regalos, son dos contrarios en uno, ruego a Dios que no hoya alguno que me la sacuda a palos. Solo Eugenia es quien pudiera sin que fuese maravilla picarse de la polilla cosa que bien me estuviera Pero soy tan desgraciado que como polilla peno pues me han dejado al sereno, Y siendo yo el que estoy piado. más quiero hecharme a dormir, porque si el alba porfía y busca de quien se ría héchese adam de mí no se ha de reir. dgo de felicia genia con don en genia. Por la puerta que difuide las dos casas avísale a tu señora. y Felicia por oa como don Juan que la adora está ya aguardando aquí. No está el viejo recogido y así es forzoso esperar. a que se vaya a costar, seáis don Juan, bien venido un poco aquí os esperad mientras llamo a doña Luisa dase de la aprisa Felicia, a prisa vuelve con la brevedad, ducepide el desasosiego. Pues ves que soy en mi amor. todo incendio, todo ardor, todo llama y todo fuego. Ya mi señora está aquí, y salen felicia mejor es Felicia mía, quisa ascuras qQué digas que vino el día que el sol ha venido di Enternecete a su amor. sago que no es de Dios ¿qué has de estar marmor siempre a su pesar. Pues ya no templo el rigor. Ea, pues sillas tomad? que Eugenia, y yo, aguardaremos, a ver estos dos extremos. deternura y de crueldad. Elaguardando esa puerta, por si importaré el entrar yo dentro, por avisar si acaso el viejo despierta Nase Feli y duque tie Mientras que los dos habláis. nesa puerta falesa entre Ya don Juan estoy aquí. abierta o o A l porque no tengáis de mí, tantas quejas como dais. Siéntense y ponga El proquel ar si yo hubiera creído, mado al pie de la cilla que uno solo de tantos firme acio quizás me resolviera, yYa que no quisiera agradeciera. mas la ajena experiencia, hace que dude en la menor licencia. porque en breves instantes dejan de ser, y son, finos amantes. Vos apenas me vistes cuando en mi amor ardiente os encendistes. Vos apenas me hablastes, cuando luego dijistes que me amastes ¿Quién queréis vos que de crédito luego, a tal ansia, a tal llama y a tal fuego. Mayor violencia al fuego se presume, cuando boraz he intrepido consume. implacable furioso y arrogante, populosa ciidad en breve instante, que cuando lentamente muchos años la llama siempre ardiente, durar la deja, puesto que su estrago, parece ruina y solo queda amago. Si el fuego es mucho yrreparable es luego, lo demás es calor, pero no es fuego. Fuego es mi amor si luego no abrasara, mal sin la astividad se acreditara, incendió son mis ansias y mi ruego, ¿Qué mucho que me abrasen si soy fuego? ¿Qué mucho si sois sol que en un instante a tantas luces ciego, ardiese amante. porque no habéis de dar crédito luego, a tal ansia, a tal llama, y a tal fuego. Don Juan? Aunque sea verdad? que padecéis y sentís, de e ceto No sé como lo decís, que parece novedad. en mi claro está es verdad lo que ahora os he escuchado, bien os juzque enamorado, pero en el modo de amar viendo vuestro amor pintar, es sólo lo que he dudado. No es voluntad nueva no, lo que es amor repetido, qué novedad fuera olvido. y no te he olvidado yo. afecto, que se imprimio tan hijo de tu hermosura. que constantemente dura contra el desdén y el rigor, si no ha de llamarse amor no se libra de locura. al verte el adorarte, se sigue sin libertad, como arguyes novedad, de mí que supe mirarte? bien puede templar el arte, de alguna, llama el rigor, fuego también el amor, se precipita cobarde, yel que entre cenizas arde también, señora es ardor. Mires o hables ha de ser forzosísimo el morir, Muere quien te llega a oír, ¿omo quien te llega a ver. a majestad del poder de una hermosura entendida, continuada o repetida, la vistoria de tal suerte, que por dar más veces muerte, algunas veces da vida si n acona de tun ypuesto que inclinación es en todos el lamarte, no se excusa de adorarte, la más se verá elección. con violencia o con razón tanto tu imperio dilatas, que al que miras o al que tratas, cobarde o necio resista a tu trato o a tu vista, si no se muere le matas. slci d el desearme o el verme la vida puede costar, luego el que se arriesga a amar también se arriesga a perderme. según eso en defenderme de una voluntad rendida ando cuerda y prevenida, pues atiendo juntamente al riesgo del accidente, y al peligro de la vida. si por inclinación o por fuerza, quién me ve muere constante en su fe, doblada es tu obligación. no es desdén, sí, galardón, don Juan, no verte ni hablarte, premio es con alma y con arte pues con no verte ni oírte, tu excusarás el morirte, y yo excusaré el matarte. Ruédese el broquel que está arrimado slicio. al pie de la silla ale feliga altorstad el broquel rodo d seto ruido al. pues cómo triste fui yo ¿Qué es eso? ¿Quién anda hay cadento Responde tú. ay de mí triste, ¿Quién podrá que estoy turbado ¡Ay dicha más mal lograda. ¿Qué ha sido esto? sale lu ena Ya se viste. que a la escasa luz que está en su aposento lo veo. Vete presto. Mi fincreo elice que se me ha llegado ya. Id os don Juan que estoy muerta, mi amor que es tan desgraciado nda buscando sólo al peligro ha acertado, do la puerta mas al remedio no acierta, no la halla Venid conmigo, señor, antes que su padre salga aquí la industria nos valga, Entrense d u aquí me valga el amor? enque por la puerta falsa ¿Quién salió ahora de aquí. le Federico en Ju Nadie, señor, bon con espaday No de la yuna pues no ohi el ruido yo. ¿Cómo estáis las dos así. sin acostan, y a tal hora Aquí me quede rezando, dormime. y yo velando cuardo el sueño a mi señora, Y aquello que es? señalando al ro Yo señor. no sé nada que dormía, Grande es la desdicha mía? Perdido veo mi honor. Pues ¿qué proquel es aquél? Aquí le ledio a guandar mi hermano y yendo a pasar con la saya tope en él. rodo y a echa el ruido, la cen que deste sindo, por Dios conformes estáis las dos, Esto es, señor, lo que ha sido Pues ¿cómo estáis tan turbadas? desello pues no lo habemos de estar, de haberte hecho inquietar. Están las puertas cerradas. sí señor Pues recoged os? que os he de dejar desnudas, Say más riesgos, ¡Ay más dudas, HAy más peligro, ¡ay más miedos. sale ddon Rodeigo. Hasta que la aurora fría envuelta en rojo arrebol, despierte avisando al sol, que es hora que venga el día. de asistir con cuidado, centinela en mi decoro amante del bien que adoro, aunque a su amor recatado en esta calle, por ver si la voluntad tan franca con que escribe doña Blanca dando su amor a entender. es de suerte que envidioso pueda quedarle a mi amor. si hay algún pretensor, que me obligue a estar celoso. que son tales mis desvelos e establado contra que porque la ve primero ía a la enguesta palilla durmiendo mi pensamiento ligero, del pensamiento ardo enje con notable confusión, salen de le estoy la llave buscando. en las sombras tropezando de mi propia turbación. Ya con la llave he topado. pues vete, señor con Dios, que aquesta noche los dos, Cierra la puerta. Buen tance habemos echado. entrese ¡Cielos, ¿Qué es esto que veo? haceislo por darme enojos ojos, o hacéis trampantojos, con fantasmas al deseo. Vaya don Juan Ven y sabrás lo que el diablo hacia don Pr pen ha ordenado, y como voy sando que es polillo y encubrase done Mas loco sin duda estoy. en llegando a él pues no miro con quien hablo este hombre se me ha encubierto y quién es he de saber. A este hombre he de conocer, aunque aquí me deje muerto. ago la esquina quiero volver por mejor aseguralle, Dar quiero vuelta a la calle . para poderle coger mas a mi salvo, que aquí no es razón alborotar. por aquí le he de atajar. trueguense cada Voyle a atajar por allí. uno por su partey No será para decir, tropiece dono en lotilla al pasar pesar de quien me parió, despierte polillaal despierta polilla, y no borotado y vay tras el pisarme? No han de dormir las gentes? Miren la prisa, con que va, él está hecho un zaque si ven a ciona de tun Dios por ser, quién es me saque de don Juan y doña Luisa sin del ato el más amor, mas desdén aeto de salen on Juan y polilla

JORNADA SEGUNDA

¿Qué propio es de amantes necios? quejarse de su fortuna, cuando la ocasión se pierde que solicitan d cuo mi furia quieres aumentar ypolilla con esas razones tuyas pues a más dolor me incitas, cuando templarme procuras? del le Pues hártate de quejar? No quieres di, qué discurra en desdichas evvidentes sucedidas por mi culpa quese rodase el broquel. suerte infeliz o injusta influencia de los astros que así ocasionas robusta, desdichas prevenidas, ejecuciones caducas a puro anterioridad, pues porque mejor se cumpla lo indefecible del hado, que se término en la injuria de algún planeta severo, antes que las trenzas rubías ererayos desate el sol que campo y flores ilustra, el día del mal suceso muy más que su luz madruga como no sabe el hombre, O como, aunque más discurra si en a cona de lus no percibe los peligros. que a nuestros ojos se ocultan. como en la misma causa que sus esperanzas funda donde se pramete aumentos, los pesares ejecuta, Ay tan necio Beltenebros. a una tórtola viuda, puedes prestarle gemidos, y sollozos a una tumba qque tienen que ver los astros con los broqueles ninguna simpatía hay en los dos. si no es que silarte la influya. a fe que si el broquel fuera de corcho, estofado en pluma, o en algodón, que no hiciera suruido tanta runfla. dlilo comienzas ya Ya comienzo Pues dime, si de una industria hija ya de mis sobornos, y tantos daños me resultan Pues peraí abrasarme. ¡Ay, cielos, en aquellas luces puras mariposa a tantos rayos, No quieres que mi fortuna Maldiga una ymuchas veces. Dio que es causa muy justa. de un yerro tantos pesares de un favor tan grandes dudas Hidras mis desdichas son pues que de una nacen muchas que perdiese la ocasión? Mira no pierdas por una. tan leve, el juicio ahora. en ti te cobras o te vusía, que estás perdido de enojo, dipolilla, que mis dudas. dlito tienen lo más en los celos. d q que a matarme se confuran lo vivo de un sentimiento y lo agudo de una injuria aquel hombre que al salir, son celitos. dificultas en que tenga celos. mas si conoces por bújula ale e genazón Mira quién es la tapada mantoapada Señor don Juan. de mis dudas. Alio sola tu clagenia pudieras sacarme. Este papel supla dale euque un papel y el silencio de la lengua. a parte alcerle ¿Que hay señora, malas pulgas, Qué hay señor, costal de paja Qué hay mi señora arcabuza, pues e carga con dinero siempre al honor a punta. Miente el borracho aella digo si conmigo se repunta por christo de echar el trapo. Mire que no sé de burlas? y le haré moler a palos es muy avil de esa industria, como de eso ha hecho moler. Bien por Dios, buena es la culpa? que doña Luisa me pone? y el riesgo que me acumula. ¿Que hay de nuevo por allá du gena Tristezas muchas pesares sin fin, ni cuenta y lágrimas que no se enjugan rigores en Federico y la pobre cerradura si n a cona de sun del jardín clavada ya. Ves aquí sabido en suma o cuanto allá hay de nuevo. Pues Lugenia si procuras mi gusto, mi bien mi aumento, si acaso no repugnas en que vivan hoy porque mis esperanzas de funtas, aguarda y respenderé, a este papel. Disicusta comove el sepan cuantos. Aquesa es malicia tuya porque ya el señor don Juan puede de experiencias muchas conocer mi buen deseo, pero veo tantas dudas, que no me atrevo pomás que seatreve, si acaso empuña. Qué cansado, Majadero Calla solilla. Echo pullas. en que temo a doña Luisa tanto es tan grande su locura en esto del pundonor, que rehuso no descubra a doña Blanca el secreto, en viéndose las dos juntas. y me despida de casa. esio esta mía, será tuya cuando tal te sucediese si por eso lo rehusas, No temas nada, aquí estoi Digo, pues tanto me apuras, que le escribas? desl Don Nodrigo. viene avento, Pues no suba omo no, si está ya aquí tápate engenia y procura que no te vea al salir y con luisa me disculpa, Mientras, yotilla te lleva, el papel, que de tu industria fío todos mis desvelos? Muy bien puedes, pues soy tuya. ase cugeno sale don rodio A quién es tan grande amigo como vos por descansar mis ansias vengo a contar, si no os canso. Don Rodrigo. excusado es cumplimientos donde amistad se profesa, bien podéis fiado en esa a parte encarecimientos, decirme vuestra pasión, sin que os quede que dudar que a todo me habéis de hallar, con mucha satisfación. Ya os conte amigo don Juan, como antes de mi partida. Vivia en ajena vida, y pretendía galán. la más superior belleza de esta corte a cuyos ojos eran rendidos despojos. mi cuidado y mi firmeza y como el tiempo que ausente me tuvo la oblisgación. precisa de mi opinión la adore tan tiernamente. ¡Que me dia los instantes prolijos siglos cansados, yque se aumentan los cuidados en dos que se ven distantes que de mi padre el cuidado viendo con el que par tí. me hizo venir aquí, ypor tener ya concertado Mi casamiento con quien me daba tantos desvelos. por ser un monstano de hielos, y un portento de desder como pretendí, escondido unos días o encubiento ver mi desengaño cierto, o mi contento cumplido que el hombre que toma estado y no examina con quien tiene seguro el bien, otiene poco de honrado Yo pues, que de estos extremos, el medio quise elegir, por poder don Juan vivir, sin los peligros que vemos en el honor cada día, esta noche o justo, cielo, alumbrado de un recelo, que al desengaño me guía quí a su calle y procurando ver de mi esposa el recato, y hallar en su pecho ingrato lo que estaba deseando. don Juan, nunca mis ojos vieran tan gran desengaño, pues vi sin remedio el daño, y que así aumenta mis enojos. un hombre vi que salía de su casa al tiempo que junto a la esquina llegué, que su calle dividia y por poder más seguro saber quién es de mi honor el álpid de aquella flor, hice un yerro yo os lo juro. con la esquina me encubrí, viendo que hacia mí venía, fue la desdicha mía, que como pasos no hoy. volviendo a reconocer la calle, tanto me ofuzco, ¿Cómo no hallo lo que busco que casí a medio correr? busqué al que me dlaba enojos, Hacía la noche obscura, y aunque mi honor lo procura, no le vi más de mis ojos. de tao así, pues que de mí afán vanta parte adros quiero, y pues sois tan verdadero amigo, señor don Juan, esta noche emos los dos, de asistir con gran cuidado su calles y a vuestro lado tanto confío de vos. emos de reconocer a quien me viene a injuriar pues no se podrá escupar, que el castigo que he de hacer alos dos consultaremos si queréis venir conmigo. Ya sabéis que os soy amigo, porque juntos templemos vos el aglor, yo mis penas, infinitas para dichas, veréis como mis desdichas. son consuelo en las ajenas. de desprecios infinitos os contaré mil rigores, por Dios, que son los señores dos gentiles motólitos. celaso ra la estación del año en que a los montes y selvas les da el abril nueva vida, en flores frutos y perlas. noble ambición del deseo, bellísima primavera, florida satisfación, contra nevadar querellas el henero que cobardes tuvo oprimidas las fuerzas de tanto galán del soto, la siempre verde que deja lucientísimos laureles, si en a cona de lun que la esquivez ya depuesta, con novedad amorosos, la campaña lisonjean. donde galán Manzanares Bundosa sierpe se muestra, en cristalinos es fuerzos. que sus caudales desmientan. Pues probido en el invierno en cuada rama condensa la niene con que el estío flores y mieses se alientan. cuando una mañana yo. a tiempo que el sol apenas dejando el marino lecho tiende la rubia melena. dudosa la luz del d de veso cuando el alba se espereza de campo en la verde cama, de claveles y violetas. para despertar en vayas de ardores que manjos puedan vivifican a las plantas, que alumbren, pero no ofendan. Bajaba al parque tantriste, y tan libre que pudiera ser el desprecio de cuantos rinden amorosas penas. Debía de ocasionar don Rodrigo mi tristeza, el estar mi captiverío de mi libertad tan cerca. que como es divina el alma. sin costarle diligencias, lo contingente averigua lo por venir penetra. Triste, al fin me baje al parque verde y florida palestia, de todo goben amante, de toda arrosa belleza. que a la luoz de tantos soles que se dividen en crenchas y que en volumón ardiente se componen y se ostentan su verdor no se marchita, que era vistoria pequeña aquien da muerte a las almas, no ser vida de las selvas. cuando a la attencón de todos, también mi altención me lleva un prodigio de hermosura, y un portento de belleza. Bajaba aquí don Rodrigo, mis fatigas se renuevan. mi espíritu me acobarda. y mi valor desalienta. porque el acuerdo me mata de cuando en la edad primera de mi inclinacion burlaba, de amor venenos y flechas. hasta que en esta hermosura mis rendimientos empiezan mis lipertades se rinden. y sepostran mis soberbias. ajaba, pues una dama del parque la verde questo, a ser alma de las flores, que con sus rayos alienta papido cendad la oculta, mas tan claro en las serenas luces de sus bellos ojos, que en vano cobarde intenta encubrir de tanto intendio, la blanda llama severo que mata, cuando da vida yy alumbramás, cuando ciega Pues entre el velo y el nacar sus dos lucientes estrellas en rayos negros difusas, loy rayo del sol desprecian A quien coronan dos lis por reina de la belleza, emulación de cupido. desprecio de sus saetas. carada en su blanca mano que la máquina sustenta si en a cora de la de aquel escollo con alma, y de esta racional fiera. que en desagrados en jeños en desfiegos y enterezas todo su imperio confía, todo su poder ostenta. su breve y arroso pie tan velozmente se vuella, que ni las flores oprime, ni menos aja la ierba que una y otras l por fía se valen de la presteza para que puedan besalle en señal de su obediencia. porque tan breve y airoso, a su hermoso dueño lleva, que entre la hierba se duda y entre las flores se niega. la que admiración de todos la que hermosa competencia de todas, pero tan breve que no aguardan que las venza. fue mi primero cuudado fue principio de mis quejas, fues la causa de mi llanto, y mi fatiga primera. porque como a lo imposible me inclino naturaleza la que posible miro la juryo hazaña pequeña. mi peligro examinando, yavericuando quien era el origen de mis males, y el principio de mis penas. una criada que tiene a la conquista me alienta, asegurando favores, que mife no experimenta. os años habrá que sigo flor constante la entereza de un sol helado que abrasa de un hielo ardiente, que quema tantos a que al llanto mío pd venenoso cierra de mis cobardes suspiros. ylas siempre singratas horejas. jamás tan juntas se vieron, en una naturaleza tan desconformes efectos de ingratitud y belleza rinde hermoso su imperio, su desagrado no acierta a sujetar blandamente, lo que iimperiosa sujeta. tan avara de sí misma, que aun a sus ojos se niega sin consentir a sus rayos, yque gocen de su belleza? Esquiva no se permilte, cuando amorosa desdeña y oprimiendo libertades. las sujeciones desprecia yes como el ávaro rico, que en la mayor opulencia contento en la posesión sus teloros no dispensa En fin de este desagrado, de este jeño esta fiereza enamorado padezco, el despego y la entereza. Si me rindo no la obligo, si la adoro me desprecia, cuando la huyó me sigue y imperiosa me suleta Este amigo es mi cuidado, Ésta es ahora mi queja. este el fuego que me abrasa, este el arder que me quema está el ansia que me aflijo y esta, en fin es la violencia queda vida y mata a un tiempo con desprecio de mis penas si n a cona de lus Mira que es tarde, señor, deja ahora esa materia, tan postema para mí. escribe aquella respuesta qe sabes has dicho bien Yo voy con vuestra licencia a escribir cierto papel, pues después daré la vuelta halen doña Luisar felica Gracias a Dios que estás más cariñosa, Eso sí pesiatal, no rigurosa obstinada al desdén siempre constante, ha de estar tu semblante publicando desprecios y rigores sin divertirte ni admitir amores. de quien escollo firme a tus enojos, ofrece por despojos desde que el sol en su luciente carro, galán sale y bizarro, en diluvios de fuego desatado hasta que en cuna de Zafir su lado, la que deja más pura se desata, y de una luz en otra se dilata. lágrimas y suspiros sin que de Pelio los ardientes firos ni de Clicie la luz siempre importuna mejoren su fortuna, que a sufrir tus rigores destinada ni el sol le aflijo ni la luz le enfada tales son de don Juan los gulanteos, que ajusta su fortuna a tus deseos. Ay fin, ya le escribiste? Felicia sí, mas el papel que viste que engenia le llevo con tal cuidado esmuy distinto de lo que has pensado. diferente materia es la que trata. que al paso que es constante, soy yo ingrata. no admite mi firmeza semejante blando es el bronce, tierno es el diamante. visto acaso algún castillo fuerte, Aí con este si mil pienso convencerte a quien sirve de muro un eminente risco, firme y duro tan feroz tan severbio y empiñado que ni deel tiempo el diente más osado a morderle y se atreve, sin que a su costa su dureza pruebe, ni le tatiga en giros belvo pluma, que aun no se atreve a su eminencia suma, la que al ardiente rayo asiste atenta, y los más breves a tomos le cuenta. qui la peaspicaz al sol más puro. considera Felicia que este muro nació primero que el Castillo fuese he dificado, sin que careciese para defensa de su fortaleza del castillo aseesorio asu dureza este castillo soy a él me compara, y en que las peñas del desdén repa de entereza y recuto nacieron antes que no yo buen rato. menos fuerte soy yo que mis desdenes y pues de fuerte en opinión me tienes cuando tal fortaleza en mí no hvuiera, mi desdén de mi amor me defendiera. También he visto torres encumbradas a conquistas del tiempo derribadas, y con temblor la tierra, del estable elemento que en sí encierra a la fuerza sutil de un terremoto, también se ha visto algún peñasco roto, causando tan terrible movimiento un condensado un oprimido viento. espíritu delgado. on sus cabernas conabas guardada Peñasco es fuerte tu desdén esquivo, y tu entereza chapitel altivo. la voluntad el aire consistente que entro sutil, y casí no se siente. ignorala el sentido furecido hasta que ya cual viento c oprimida de enojos la cárcel rompe y sale por los ojos. el capitel altivo que hizo guerra, a su fuerza rendido y hace en tierra últimamente, el llevado risco, el pastillo más fuerte y obelisco, al viento del amor, si persevera es resistir al sol, con Blanda cera, numerar con el dedo las estrellas enliquido cristal estampar huellas. hoza tu juventud verde y florida, no estés a tu desdén agradecida, admite cariñosa, escucha amante pues ama cada cual su semejante. Mira la tierra, el fuego el mar y viento que cualquiera elemento según pilosofía, te enseñarán de amor, dulce armonía. Allí en el viento mira, la plebe de las pues como rira, su libertad amando. y los rayos más puros adorando, el águila verás que presta sube, a bronar de plumas parda nube. la ejalación ligera. revienta por salir y ama su esfera, en blancas mariposas desatadas en la región segunda congelada, Mira la nieve pura, como amante procura, la tierra, a quien tan grande amor la debo que aun no ha caído, cuando se la bebe. almar vuelves los ojos, con paz o con enojos, verás que enseña amor, si airado brama por abrazar al viento que de sus firmes brazos se ve efenpto. coronadas de nacas y azusenas amor se ve en las ninfas y sirenas. la concha ama al rocío del aurora y en su concavo breve la atesora. de amor en verdes lazos. le seados se dan dulces, tiernisimos las hiedras y las parras, pizarras. en jarmines en olmos y y en todas las esferas maneras sevaria el amor de mil sólo en tu pecho grave no cabe contra toda razón amor apartanse ale fe deno hablan las dos. Dime honor, que así me llevas, arrastrado de un dolor, qué sirve tener valor si a tantos riesgos le pruebas nuevas penas, ansias nuevas mi noble pecho combaten, y porque más se dilaten, conjurado en mi pasión dispone tu indignación. que de una vez no me maten. lorgue de una vez muriendo del mal que vieron los ojos, tuvieran fin los enojos. que el alma está padecciendo. Más quieres a lo que entiendo que entre el morir y el penar tenga más fijo lugar la duda de un desengaño que el duelo propio del daño, por tener más que matar. ¡Qué claro está, que a saber con certera yo justo, cielo, los escrúpulos del duelo, que en mi mengua vengo a ver, que no tuviera que hacer lla muerte, que el sentimiento me matará tan violento. que si la muerte llegara en mí de sobra se hallara ejecutado su intento. Mas entre dudas y penas tengo tal desasosiego, si eno a cona de sun que ejala el sentido el fuego que se discurre en las venas? pues si en acciones ajenas tiene el honor propio daño, cualquier remedio es extraño si el riesgo llega a nacer, concebido en la mujer. y engendrado del engaño. i padre ¡Ay triste de mí! mas que tenemos sermón. Luisa y Felicia son las que están hablando allí. tratando estarán de mí, quién pudiera escusar de que me viera ¿Quién las pudiera escuchar por poder asegurar el recelo que me altera mirente Ya me han visto, Ya nos vio Háblale, pues fuerza ha sido. Pues, señor? tan divertido? ¿Quién no lo está como yo, cuando su enemigo vio quien si ve un escollo fuerte navegando, que le advierte el peligro que hay en él? ¿Quién, si ve al verdugo cruel, que espera a darle la muerte. estos tres riesgos prevengo, en la suspensión que ves mayor mi peligro es, mientras más cerca te tengo. Si a mirarte me detengo. un contrario admiro en ti, y escollo en la mar, pues vi tus yerros, verdugo fuerte tu amor, pues quiere dar muerte al honor con que nací Estamos buenas ahora. ejemplitos de mañana el diablo está en cantillana, fuerte está el viejo, señora. terrible está, quien lo ignora Felicia, mas su cuidado, nace de haberle yo dado, tan suficiente ocasión que es precisa obligación hasta ponerme en estado de mi padre, el procurar mi honor y recogimiento, pues métate en un convento, y no tendrá que guardar que quererte así a premiar es sólo dar ocasión a mayor resolución porque siempre en la mujer la privación suele ser, causa de la ejecución. duileo verdad, yo lo confieso y aun con mi propio escarmiento tal guerra en el alma siento. que a no parecer exceso Pues no por eso o dejes y va a decir. decie y que comienzo ya a sentir. un no sé qué acá escondido, que no le deja al sentido. razón para discurrir. Eso es amor. dlue de golpes dan y ya la puerta del jardín No basta de noche, sin que de día venga don Juan, dleto. no, que es cortés y galán, y no tendrá atrevimiento, de ponerme en detrimento, como anoche? sel vorlo a ver si en a cona de lun de lie. duo. ya conozco tu poder abre la puerta y salen blanca amor, ya medas tormento. Engenía amiga, y señora mía, no vengo como otras veces a referirte mis gustos, y a que me des para bienes No vengo no a darte cuenta de que mi adorado ausente tiernas finezas me escribe, me adora tiernamente porque su ingratitud pusdo entérmino tan breve causar efectos tan varios, sólo vengo, porque templen mis pesares sus discursos Señora, a que me aconsejes, como dueño y como amiga Pues entrambas cosas eres. el medio que he de elegir. en una ocasión tan fuerte, que ni el dolor la averigua ni el sentimiento la entiende. OJala que mi discurso Blanca fuera suficiente, para poderte servir. prosigue que aquí me tienes. Felicio amiga? doña Luisa y Felicia cuántas dudas padece de lue. mi recato hasta saber lo que esta mujer me quiere. Si sintio anoche el ruido? de don Juan. cuando eso fuese, negárselo es lo que importa, Pues eso qué duda tiene. diferentes tiempos causan. Alla d siempre, efectos diferentes, sólo mis desdichas son, constantes y permanentes. Ayer teconte, señora, Felicidad de mi suerte. y hoy te contaré desdichas, que a humano valor exceden lo que va de ayeroy. cabida en mi mal no tiene, porque en mi mal los agravios a los gustos se prefieren. Don Rodrigo está en Madrido amiga del alma y siempre son verdades las desdichas. sólo las fortunas mienten. siempre fue la mala nueva, eficaz y permante. sólo las buenas son falsas símbolo de mis placeres. porque estar él en Madrid sin visitarme ni verme cuando ausente yo le juzgo, y gran misterio comprehende, lugenia aquesta mañana En genía, que está presente, es testigo en mi desdicha. y testigo tan conteste. ¿uees de vista no de oídas. y así debo justamente, dar crédito a mis pesares, que en matarme se convienen salir de Sant Martín le vio, y admirando el verle celosa de mi cuidado, pudo en un discurso breve derd discurrir su prevención, lo que si yo atientamente estuviera vacilando pudiera ser, no supieso. que era fuerza que el agravio tanto allí me enfurecieso como el primer movimiento no está en manos de las gentes, si en a cona de lun ¡Qué arrojada o temeraria, viendo un lance tan urgente ciega llegase a hablarle, o mil desaires hiciese. Al fin ella le siguió ttan sagaz y cautamente que no negó a mis enojos que este recurso tuviesen suposada sabe en suma sólo el recelo que tiene es que piensa que un criado pudo verla y por si fuese verdad y la hubiese visto, y por si mi suerte fuese tan adversa y tan contraria quisiera si te parece buscar quien le fuese a hablar, y en secreto de él supiese lo que le obliga a ocultarse. cuando ya avisada tiene desde Flandes su partida. que en los hombres fácilmente lo que a la noche adoraron, a la mañana aborrecen. y puede ser tristero si acaso me suce diese tal desdicha que lo esté, que olvida presto un ausente. será muy gran desdoro a mi opinión si supiese el vulgo, que él me dejo y la cansa se encubriese. Puscómo estoy ya sin padre dos años ha y es tan debil la honra, que es como el vidrio que al primer golpe perece. fácil podrá presumir, lo que muy difícilmente, a un alargos desengaños no podrá satisfacerse. Este amiga es mi cuidado. mi dolor amiga es éste. porque en caso tan confuso lo que he de hacer me aconsejes. la pregunta y respuesta, un mismo caso requieren a quien me pregunta dudas, dudas debo responderle. No podrá ser que tu esposo. haya venido a ser huésped, de algún amigo secreto donde pueda confidente con prevención, con recato por algún inconveniente estar guardado unos días. no amiga, que si eso fuese Alar no paredera de día, oorrmpiaote y si acaso previniese slice. dineros yjoyas y galas, y mientras que se previenen no quiere para contigo haber llegado y que siempre los más discretos amantes, se sujetan a estas leyes, que sera Aal pero no me lo parece. que no soy tan venturosa Y también como prudente No puede ser Blanca amiga, pues se ha visto tantas veces, que de tu honesto recato receloso altentamente. quiera lince penetrar los más ocultos retretes, y satisfacer su duda. que el galán que está presente, No recela tantos daños, no tantas miedos padece pues ve su mal o su bien si zacn e como aquel que vive ausente. y qué satisfecho ya de tu honor, cándida nieve vaya a tu casa esta noche y a besar tu mano llegué? Ay amiga, ese cuidado, tanto en mis recelos crece. que me tiene, cuál me ves, mi cuidado, amiga es ese. Puees el honor tan sutil tan claro y tan transparente que no es honor, el honor, que lo es y no lo parece. y puede ser que en mi daño haya lengua maldiciente, que informe mal en mi ausencia que aunque al mismo sol excede en la pureza mi honor. hacerle retirar puede aun cuidado escrupuloso, una lengua mal diciente. y como que puede al fino de lie ¿Qué determinas? si fuese posible hacerme un favor todo cuanto yo pudiere Clice te doy palabra de hacer. con tal voluntad la ofreces, que me animas a decirlo, reaparte. Hablan a parte impertinente el señor desposado. ¡Ay hermana, mil dobleces como estos hay en los hombres, fuego en todos que los queme. ninquese de ro ola en mí tendrás una esclava. dillas de la rendida a tus pies me tienes. Sella, señora mi rostro. de lecio levanta, Mira que ofendes al cielo, en postrar sus luces en tierra. cuando así fuese. Seremos, cielos las dos. mas con distinción tan fuerte, ¿ue estando rendida yo a tus pies, que en luz excedes los rayos puros del sol, yo que lloro mis desdenes, eré el cielo de la luna y tú, que así resplandeces? serás el de las estrellas. Astrologa está esta gente Estimo Blanca el favor en el grado que se debe no por cielo superior. sino porque es bien que acepte que sea estrella yo Vos uno de los siete planetas Mira, señora, que es tarde y tiempo se pierde dig Pues dame Felicia y el manto, adonde vas brevemente d lece pues has de venir conmigo lo sabras. Y si viniese tu padre, y no te halla en casa. Cuando aqueso sucediere yo la sabré disculpar, panse toda No tengo que responderte dilaces salen don Juan, don Rodrigo arrogelo en entrando gado de maletas y ropa de camino Balga el diaello las maletas y el alma que las formó e de andar cargado yo como amalona conteta si en a cona de lus l hombro por el lugar soy acaso algún pollino por hacer gusto al vecino mil veces hoy cantar. la barriga mecrecíó. de ece de de mas no así me ha sucedido pues tomará de partido llenarla de vino yo Guarda polilla esa ropa. y vuelve por la demás que él estómago hinchirás, si es que en eso no más topa tu enojo de todo cuanto te brindaré tu elección, como haya vino y jamón, tragando mi mal espanto. Mas sólo me maravilla Ver perdóname si topa, que entregues, señor, tu ropa a que la guarde pelilla. ase cogiendo la rona En todo, señor, don Juan, mostráis bien, quién sois, ocasiones en qué fuera de provecho. sois galán cortés, sois caballero, y en hombres de partes tales siempre favores iguales. merced igual espero. Al fín, que os vino siguiendo la criada. don Juan sí. Por eso me mudo aquí y su intención divirtiendo, dejado mi posada con tal presteza, por ver la vida de esta mujer. y mi intención, declarada. A la noche iré con vos. y de tan penosa calma saldrá consosiego el alma. yendo a la noche los dos. ¿Quién duda que mi sosiego. mejorara de Fortuna, sepamos una por una ¿Quién es el hombre que luego con acuerdo dispondremos lo que me tocaré hacer, Claro está, que así ha de ser que no es bien que aventuremos la opinión de esa señora que estará bien descuidada, porque acaso una criada sea quien su honor desdora. sle palilla car gan que no vengo presto gado con más roja Aquí esta ba el carruaje, reniego de mi linaje. y de el guto que anda en esto Polilla, tengo un criado muy y conocido, y así. te di este cuidado a ti, por salir yo de cuidado. Mas yo lo satisfaré? Guárdalo con lo demás, Oye huced, no digo más. seto deela muy servidor de buste alen tapadas dona Lusa e de tinlo semo llegmas para venirle siguiendo, don Juan vive a lo que entiendo, en esta casa en que estamos dlie y viva o no viva, pues ya en aquesto me empeñe, a casa no volveré, sin hablarle que así habrá mas en que arriesgarme pueda la amistad de doña Blanca. Tú quieres de riesgos franca. que uno y otro te suceda. qu te conocen? dlicio no hará que yo la voz mudaré pues la palabra empeñé y aguardándome estará Blanca, yo tengo de hablalle, Pues déjame preguntar. que aquí puedes esperar a la puerta de la calle ame Felicia al de casa. No hay aldaba es oye A quien digo e sonereo tuen al seor don Rodrigo una señora buscaba, suplicole en cortesía nos le llame. No está aquí. a mí me han dicho que si. grande desdicha sería, cadeondon u si de la cénica huyendo huiese dado en el fuego, de mayor desasosiego, Esperad, que ya osentiendo ¿Quién es quien pregunta aquí, por don Roarigo? selye se temblando y turbada estoy. don Juan es pobre de mí. Retírate más, señora, No te vea. ¡Ay triste yo! a en aquesta casa yo vivo solo y nadie ignora, de qué me llamó don Juan, no don Rodrigo. Mas ¿quién son las que con tal desdén, tan gustosos comos dan veremos la tapada no es la tapada mujer que a nadie se deja ver. de Blanca es esta criada, he de verla, porque a mí si no es que ella me ha seguido nadie puede haber sabido que yo me he mudado aquí. verlo ve ha llegado e jua Caballero hablar con don Euisa ni está puesto encortesía y procurala descubir que intentéis tal groserías ni enseñar el rostro quiero. Pues grosería es crierez correr ese negro velo para adorar vuestro cielo. elo por gusto ha de ser. No por fuerza. llegad aa Pues por dios que si no es ciego mi antojoFe que conozco yo aquese ojo y a mí me conocéis vos. Si es a vos, a quien buscamos porque no he de conoceros de qué sirve el esconderos de que aprovecha el negaros Biensé que sois don Rodrigo, y sé también que os importa que hagáis la plática conta, que tiene allí vuestro amigo e importa. y mucho Llega a hablar pues ve con da lula si a don Rodrigo buscáis de ses a No es con quien hablando estáis que yo don Rodrigo soy esta dama me parece. hablando coni que no os busca a vos, y así, pues viene a buscarme a mí si mi amistad lo merece. Dejadnos solos. u e hare que mel miscelos resistoas apartase y quede como es Sae polilla cuchando tapada y sola, yo envisto pues con buen tiempo llegué, y tanta fortuna alcanza. después de tantos enojos mi suerte, sean tus ojos, el puerto de mi esperanza Vea tierra, por Dios santo, por ver si eres quien presumo que aunque no es tu manto de humo me quele a huma tu manto res Catalina. aldonza lucrecia no soy amigo tan necia, pues no he de merecer yo ver quien tan larga noticia, de todas mis cosas tiene. Sólo el oírme, os conviene, que el verme será malicia lo que os digo es, que paguéis con más fineza un amor, Alli Ya os respondo, que es rigor el que más no os declaréis. Los sentidos tengo en calma. por ir lo que se trata. No le haeis nombre de ingrata. De constante sí la espalma lo cierto es que vos tenéis, el amor muy divertido y sio en mi vida fui querido, y esto, pues tanto sabéis de mis cosas. alol todas son dpesto. haciendo que escuch confusiones para mí. cuantas Yo cumplí Señor con mi obligación Dios os quedad sin dueda el juicio he de perder es demonio esta mujer. pues así dos voces muda tan diferente es la que habla dela conque a mí me habló ¿Qué dudo si es ella o no Basta esa sola palabra para que yo me derrita, ADiós, señor, socarrón, doncellita con perdón continua esta visita. E Dios, señor, os quedad, que con haberla servido a mi amiga, habre cumplido vanse la de con ella y con mi amistad notable caso ¿quién es? no he podido averiguar Mucho hay aquí que dudar mayor mi desdicha es Polilla, no es doña Luija smiena conde la que a don Rodrigo habló? sollo. que es ella apostara yo, a pagar de mi camisa. n fin se fue la tapada? Alli y confuso me dejo no lo quedará más yo, a yu pues ni razón señalada con que poder inferir lo que fuese no advertisteis, Sólo pasó lo que visteis alejar hablar y partir Pues cómo supo tan presto sin haber voso avisado, esta posada. cuidado a ha puesto don Juan, en esto Eso no alcanzo a la ber Mi yo a persuadirme acierto, que si no fuera concierto viniera así esta mujer mas me aumienta mis recelos, ver tanta curiosidad esta noche la verdad, averiguarán mis celos conmigo le he de llevar, sin dejarle de mi lado, y to estocada uno aparte y mi celoso cuidado a luz tengo de sacar En esta noche presente mi currosidad sabrá si el amor de Blanca está seguro, estando yo ausente Esta noche mi dolor. si esto no llegase a ser se resolverá en tener a más desdén, más amor fin del asto se A más desdén, más amor. de alto de Doña Blanca vestida de hombre con espada, y Engenia criada deteniéndolla

JORNADA TERCERA

a vida podré perder cugo. L s no has de pasar de aquí. Pues ¿qué pretendes de mí? Qué mires que eres mujer rincipal, y que es acción temeraria la que intentas que tu iustre sangre afrentas. y desdoras tu opinión mujer determinada das consejos? pues cuando dime se vio, mujer reparar en nada Estando cuál yo resuelta Una por una, señora, que yo no he de voltarte ahora suelta, no seis necia, suelta, dejaréte en las manos la capa Terrible estás. con eso apresuras más mis pensamientos tiranos. No sería vano intento querer parar con la mano un arroyo, cuando ufano se precipita violento ser despojo de un valle que ambicioso de cristal, gasta todo su caudal, en flores para hospedalle? cuando banado en su espuma. caballo arranca violento, a ser por la tierra viento o a ser por el viento plum temeraria acción no fuera, de ingenio bien ignorante, oponérsele delante ha de tener su carrera? cuando toro furioso esgrime su media luna porque su amor le importuna otro novillo seloto No sería disparate. y bien digno de reir el llegarle a despartir en medio de su combate? Pues mucho más fácil es ya que me llegosa enojar con la mano sosegar, estos precipicios tres. que de tener mi rigor. y soy mujer determinada adoras estoy olvidada, tengo celos, tengo amor, y así, aunque con más decoro me procures sosegar es como querer parar el vío el caballo, el toro. Pues ¿qué pretendes hacer? ya que mi apetito sigo a casa de don Rodrigo quiero irme a satisfacer esta noche ¡ay triste yo, pues a tan mísero estado me ha traído mi cuidado Pues doña Luisa le habló. y no pudo averiguar su intención tan encubierta, veré si mi industria acierta que el traje llara lugar que lo pueda seguir? pues hace la noche obscura que si nuevo amor procura no se me podrá encubrir. sudifinio sabido si yo soy tan desdichada que llegó a ser la olvidada cuando él de mí tan querido en el centro del olvido sepultaré mis desvelos que no hay caudal para celos, de un agravio repetido porque fuera caso injusto si por quererle yo bien, me págase con desdén, y emplease en otra el gusto cuando fortuna esquiva compadecida a mi mal se muestra tan liberal, a mi voluntad cautiva, que me ofrece este vestido, pues en un baul quedo que acaso abierto dejo mi hermano mal advertido, cuando a Salamanía fue que se pudo descuidar fácilmente en el cerrar Dame la razón, porque no ánimas también mi intento, cuando aun la fortuna avara prodiga en dar no repara, el principal instrumento. ayudete la fortuna, mil veces en hora buena, que yo de piedad ajena no pienso darte ninguna que ayudar aun precipilio contrario de la salud no lo tengo por virtud, antes lo tengo por vicio y mi lealtad no imagina, cuando te miro mortal, dar a tu penoso mal, veneno por medicina Antídoto sí, que es justo pero la ponioña no. que no sé de ayudarte yo a matarte por tu gusto. seré la primer criada, que divierte la intención en la amorosa pasión a que su ama está inclinada No te pido yo consejos, que no me detengas pido que quien de amor y de olvido está como tú tan lejos. Bien sé que ha de proponerme terribles inconvenientes, más futuros contingentes, tampoco podrán moverme. ¿ue es amor de calidad que si no se arroja ciego, al riesgo al peligro al fuego, No es amor, sí, liviandid Ya sé qué guerrás decirme que voy sola y que pudiera disponer de otra fnanera, ver si don Rodrigo es firme Pues me puede suceder con una ronda encontrar, Qué puedo aventurar llegándome a conocer mi eopinión y aun en tal caso la vida, porque en rigor por defender el honor? de la vida no haré caso. mas ¿como voy de desdichas, tantas, acompañada, Engenia, no temo nada. cuando aventuro mis dichas. que son cobardes previene un filosocho y fundo su razón, pues siempre halló que nunca una sala viene. mas en mi opinión repara, y verás que son valientes, pues en cualquier accidentes acometen cara a cara. seo so No tengo que te advertir, cuando lo discurres todo, cierra Lugenia y sea de modo, que en llegando pueda abrir a puerta, sin que el ruido sea ocasión de inquietar, cuando me vuelva a acostar Están hablando a p el más vigilante oído. en la puerta sale Ya que mi dolor es tal don Rodrigo. y me trae tan sin sosiego, que entre hielos y entre fuego peno entormiento mortal. quiero por satisfacer mis dudas co justo, cielo, sacar a luz mi recelo y mi desengaño ver. en esta calle he de estar, hasta que el rojo arrebol salga del mar español, a arder lucir y dorar. aun con sus rayos ardientes. no templará mis desvelos. que no reparan los celos, jamás en inconvenientes Argos seré vigilante, en mi cuidadoso afán. por eso engañe a don Juan, por eso vengo delante, ver si acaso consigo asegurar mi dolor, que en las materias de amor No hay amigo para amigo. acaban de hablar emparejado no más. cierra la puenta en si el ruido he de evitar y sale a la calla porque no haya que llamar Blanca cuando vuélias hallarás. si en racional detun la calle es esta y aquella la casa de doña Blanca y mi desdicha bien Franca, pues tan presto me atropella ¿ué es esto? ¡Cielos? ¿Qué es esto? aquel hombre no salió dde alla y la puerta cerrí, Muy paso? No hay duda en esto. de alla salió, ¡vive Dios. y pues así se dispone, su decoro me perdone, que nadie la erro de dos. Anoche se me escató este hombre, por altender, al honor de Blanca y ser mujer principal. Mas yo Pues veo que no repara ella misma en su opinión, no tengo esa obligación, mirarle tengo la cara. Aunque aquí pierda la vida. que tan perdida está ya cuando en mi honor blancada tan penetrante la herida. y saber o justos, cielos, si es mi muerte más templada puede ser que una criada sea quien me causa celos. Yo mismo me lisonjeo, Miren cuál es mi dolor, que anticipo a su rigor el remedio que no veo? ¿Que hay lances tan desdichados, en que en hombre en sus enojos, niega el crédito a los ojos, por hacerlos más templados dlle elo hombre volvió la esquina, y en la calle se haparado, y aun parece que cuidado hacia mi casa le inclina ¡Válgame Dios, ¿Quién será? mas ya se acerca hacia mí, véngase acercando don Rodrigo, ré retirarme quiero aquí, Tirese don Blanca caso imposible será encubriéndose mucho aunque se esconda en el centro de la tierra, el encubrinse como anoche Él no quiere irsé. Hay más azaroso encuentro? a mí viene triste yo qQuién me lo pregunta Yo estoy difunta. no quiero decirlo. nolo pues me lo habéis de decir, y quién sois he de saber. caso imposible ha de ser, Pues yo os haré descubrir. yo estoy determinada. slleg la vida podrá costarme, si el rostro habéis de mirarme, saguen las espadas será a la luz de esta espada tropiece den Rodríg ¡Válgame Dios, yo caí ensu capa y caiga fuerte azar. batallan sllio Dettira extraña. cayo o la vista se engaña, pues ¿qué hay que aguardar aquí? no procuro matar sólo encubrirme procuro, de esta casa haré seguro, acorriendo a entra Aquí me pienso, amparar. se en una casa y salga ¿Qué ruido es estee en mi casa? al encuentro, Federia Señor, si sois caballero, con espada y broquel amparad a un forastero, Luego es diré lo que pasa, que temo Pues no temáis? que si os amparáis de mí. seguro estaréis aquí, guardado en mi casa estáis. Esa llave es de un jardín, de le una llave si vuestro temor acierta, abrid con ella la puerta, y entraos dentro. Sois al fin mientras rey. a ver lo que hay en la calle, Entrese d Blanza justo ha sido el amparalle, Esto debo a ser quien soy En esta casa se entró, levantase d y en ella le he de matar, viene corriendocon fed aqueso fuera a no estar la espada desnuda cualbeis de por medio yo a la misma casa. Pues como tan cegamente, a mi casa os arrojáis ¿Qué pretendéis? ¿Qué buscáis? vengo tras un delincuente que me ha herido felo. luces ola saca aquí una luz Felicia, que he de ber si esto es malicia la bizarría española, no es ir todos al caído. antes es obligación ayudarle, que es razón Ya os digo que estoy herido, y que en esta casa entró de ed de que le he venido siguiendo. con esta industria pretendo conocer quien me agravio. slie. ¿Qué ruido es este señor? alen dena luisa tú conespada y rodela, y Felicia con luz llega Felicia esa vela. Veréle el rostro mejor. alentra celia Caballero perdonad, que él no haberos conocido me ha hecho andar divertido. en esta casa oscurad. y de ella os podéis servir, qué bien vuestro talle abona. lo noble de la persona. mas debisteis de advertir la casa, porque aquí No está el hombre qué buscáis y si no os aseguráis, ni me dais crédito a mí. discurrilda toda y luego tendréis más satisfación. mayor es mi confusión, cega mayor mi desasosiego sóyo el haber conocido al hombre con quien reñía. era lo que pretendía porque yo no estoy herido. en mi capa tropece, tropezando ca que cuando aterciarla fui un cabo de ella pise. Mas pues no tiene remedio, No hay sino disimular. Mirad, si os queréis curar? sólo este pido ser medio. sale blanca elpa para lograr mi intención, sin que me hayan conocido en el jardín siento ruido de la puerta la invención que une las casas, hará que sin que nadie lo advierta, me valga yo de la puerta. y estando en mi casa ya. Si buscaren el que entró en el jardín, pensarán puesto que no me hallarán. que por las tabias salto. para ahora es el valor, no hay cosa dificultosa, abre la puerta para una mujer celosa, Na estoy dentro. ¡Ay, ciego amor, como cobarde mi daño, le busco y le solicito, me advierto y me precipito vase blanca me engaño y me desengaño. cierre la puerta tcr entra Puesto qué herido no estáis? y el hombre con quien reñistéis No está aquí como ravisteis sin razón os alteráis. Vamos, que pues es tan leve como decís la ocasión, en fe de esa relación, a componerlo se atreve la gana de haceros gusto, Hja Así te guarde Dios, con doña Luiza para evitar que los dos rompan en mayor disgusto Ve con presteza y al hombre que en el jardín hallarás, de mi parte le dirás. que nada hay porque se asombre? su contrario no está herido. y que en quietadose todo Yo lo pienso hacer de modo, que me quede agradecido. Si el caso lo permistiere. pero de todo le abila, porque te lo ruego fuija, y por lo que sucediere ase doña Luisa y vuelve a hablar amos, señor y mandad con don Rodrijo a cuantos en casa estamos, seguro que obedezcamos todos vuestra voluntad. Yo, señor a obedecer iré con vos y a callar, que no pueda averiguar Vo quién el hombre pueda ser. vanse todo e don Juan polilla ras un siltalo vien va corriendo mi esperanza, ella corre y no le alcanza, porque corre el bien, más bien. temeroso de un desdén, flacamente folifito, lo que nunca facilito vencer tan duro rigor, porque no quede al amor resabios del apetito. hibiera una posesión. que esperanzas engendrada con ella solicitara, el alma nueva ocasión. pero en tanta dilación sufriendo, esperando, amando, padeciendo y no gozando quién no llora, quién no siente? y teniendo el dolor presente, y el premio sin saber cuando. Síguele mi pensamiento tan cobarde y encogido que de priro prevenido a de mal lograr su intento. don Rodrigo no a un momento, que de mi casa faltó. y cuando pensaba yo no dejarte de la mano, gano por ella y ufano, y mi pensamiento buerlo. para lasonce tenía concertado, que estuviese en casa, para que fuese a ver al que le ofendía. y mi celo pretendía para las once también, sacar a luz el desdén de doña Luisa, tan fuerte, mejora en mi adversa suerte, convirtiendo el mal en bien si en la causa se aumenta que se acrecienta mi fuego, pues ando como hombre ciego, tras lo que el sentido tienta. si en a con de lus que si don Rodrigo intenta, conquistar el bien que adoro aunque su digfinio ignoro si mi suerte fuese tal, en lance tan desigual perdonará su decoro. ¡ueun amor tan verdadero si se ve tan mal premiado. lo que tuvo de callado. lo convertirá en parlero. diré a voces como muero, del dolor de haber sufrido un desdén tan repetido, y en lance tan duro y fuerte daré mil veces la muerte, a quien la causa haya sido Pues ¿cómo en desdicha tanta sin saber lloras tus duelos, causa fija de tus celos, y la pena se adelanta. quien del amago se espanta. el golpe tendrá de sobra. nuevo aliento en tu mal cobra porque no mueras del susto puesto que entre amor y el gusto Los celos me tan yocobra? los ojos pueden mentir, y las sospechas también, más vale dudar el bien que los males prevenir. amor penar y sufrir, os conviene en tal rigor, lisonjead el dolor? pagad agradecido más firmeza hamás olvido, a más desdén más amor. ¿Que tendrá que agradecerte doña Luesa en tu desvelo, si arriesgas al primer celo, el perderla y el perderte. porque has de dejar vencerte de un pensamiento traidor, para cuando es el valor? la prudencia para cuando si no le pagas, amando amás desdén, más amor entre peñas quebrantado baja culebra de plata, arroyo que se desata a ser diluvio del prado, y págale de contado la tierra con su verdor fragancias en cada flor, por el susto que le dio y no podré pagar yo, amás desdén más amor? hace el ruyseñor con alas, que le dan belleza suma y apenas es flor de pluma tramillete con alas, cuando sonoro en las salas, del astuto cazador paga armonico el rigor con que allí le a prisiono y no podré pagar yo a más desdén más amor. salta el pez, que ufano pira entre las obas y lamás apenas bajes de escamas, sobre las ondas se mira. cuando en la red no respira que le puso el pesiador, y a dinero el disabor le paga si le vendíó y no podré pagar yo amás desdén, más amor? si en a cona de lus con exuelo fugitivo bullicio del perde soto, sale a ver el alboroto, tan timido como es quivo del cán que ufano y altivo le solicia al albor. y paga en el asador, la polvora que costó y no podré pagar yo a más desden, más amor? pues si pagar también sabe en una y en otra esfera, a quien su quietud altera conejo arroyo, pez y ave porque no en mi pecho grave, ped lugar tendrá superión Pues es mi instinto mejor el pagar agradecido más firmeza a más olvido y a más desdén más amor Soliloquio reverendo has hecho viven los cielos, cuando a tus dudosos celos lisonjas voy previniendo? tu amor es a lo que entiendo vivora del pensamiento, pues su mejor nutrimento es el veneno mortal consuélate con tu mal, aunque por decir reviento Puees doña Euisa tirana, y que matarte concierta. con celos, pues encubierta como viste esta mañana. tan amable tan humana estuvo con don Rodrigos y no quieras más testigo para su malicia clara, sino el darte cara acara higas con tu propio amigo enlpolillas ten, no acabe de ejecutar tu vil lengua. heridas, que son en mengua de quien malicia no cabe. no es el mismo honor tan gravo ¿omo doña Luisa es. ¿Qué ciego estás, pues no ves, tus daños y la malicia, de aquella sabia Felicia en materia de interés Mujer es, Dios es mi padre, que si cien reales le dan entregará al gran sultan, por concubina a su madre. No hay cosa que más le cuadre que hacer una tercería y es tan mañosa esta arpía, que juntara por dinero de Laris un caballero, con una dama de un gría. procura satisfacerte y no pierdas la ocasión, goza de la prevención, pues tu inquietud es tan fuerte a ganarla o a perderte, aventura tu caudal, y si su malicia es tal que no admirte ningún medio Muere, señor del remedio, sies que has de morir del mal las cuantas son no seate mirarélo en la oretina que es muestra tan peregrina que en toda mi vida erre Siempre has de estar de un humor, siempre yo gasto el que ve mejor mi majistral es. que el que recepta el dostor. ¡uien me mite a mí en pudrirme, por lo que ni vas ni viene tenga celos quién los tienes que yo no quiero morirme Quiero acechar por la puerta. Llega a mirar la si acaso Eugenia parece puerta d u linda ocasión se me ofrece. que pienso que está entre abierta. Mirarlo quiero mejor. ha podido el pensamiento, arrempuje y habrá prevenirle, mas contento se la puerta a mi insufrible dolor. Abierta está? Pues yo quiero? ya que nadie me ha sentido ver quién me mata de olvido. la causa por quien muero. Dolilla Quédate tú que yo voy a ver si acaso, sale el sol en que me abraso llevará y sercebú el alma, que tal quedara. soy por dicha yo de bronce, para estar desde las onces hasta que el Aurora clara de carcajadas de visa, hecho estafermo de todos mientras tú por varios modos, te alegras con doña Luisa. No, señor, allá he de entrar Mira tú como ha de ser. también me sé defender también me sé aventurar. y no te puede estar mal, para lo que se ofrecieres un criado que te espere siquiera en éste por tal. Pues en él puedes quedarte, mientras al jardín me voy. a ver si tan feliz soy que a Luisa le de parte, Bellos daños que ha causado un celoso pensamiento. por decírtelo reviento, si a lugenia no has avisado, vi sabe que estás allí no es terrible barbarismo aventurarte tú mismo a que nos cojan aquí. nos hagan juro a Dios, a buen librar un gigote al riesgo vamos a escote, porque si coge a los dos la trampa Federico, hombre de tanto valor, que aun en él es lo menor ser tan principal y rico. ¿Que salida puede aber lloviendo sobremojado. Ya estas polilla cansado un aposento ha de haber de Engenia en este caguan, al subir de la escalera. en él, mientras salgo, espera, sindo aposento me dan. Que si la fortuna avara alos osados ayuda su favor tiene sin duda, mi amor, que en nada repara Plega a Dios, que por bien sea mas ¿cómo veré yo atiento, El tal, señor aposento, ¿Quién habrá que aquesto crea. Luego se reirán de una comedia, si acaso hacen en ella algún paso como este y no lo creerán. pues que es muy posible crean, y tan posible que a fe que se hace aquesta, porque más de cuatro lo desean. sale al taren doa eo u vrto sa centaenes que me causan mis propas turbaciones vengo a buscar al hombre que escondido mi padre de su riesgo prevenido, en este jardín tiene hasegurado O ciego Dios alado. disturriendo en la fuerza de tu imperio, y admirando el misterio del veneno mortal de tus saetas pues con ellas abrasas y sujetas el pecho más seguro el marmón frío y el cristal más puro rayo breve de la luz flamante con que mi padre quiso en breve instante conocer al que dijo estar herido, si bien descolorido, y con la turbación desfigurado, atrendí con cuidado, y pude percebir si mis antojos no engañaron los ojos. que es don Rodrigo, aquel que esta mañana hable por doña Blanca más humana mientras él a su amor más encogido. pues su firmeza paga con olvido bastante desengaño en mis amores, pues se truecan finezas a rigores. pues la ternura en pena se convierte, la memoria, en olvido, el gusto en muerte. cuál sea la ocasión de haber reñido, me tiene con cuidado, no haya sido, por alguna que blanca le haya dado. quiero para salir de este cuidado buscarle. A, señor, la noche oscura, le oculta entre las ramas. bu egara ¿Quién procura gozar de la orasión no se a cobande piérdese presto y cobra fe muy tande Ésta es la primer vez sin duda alguna, que le quedo deudor a la fortuna. amedida se ha hecho del deseo, en el jardín estoy, y aún no lo creo dea deo de nadie fui sentido. Hacia aquellos jazmines siento ruido el temor le congoja sombras le representa cualquier hoja, de las que el viento mueve. pues inmovil a un paso no se atreve. due d ¿Quebien la industria acierta, que blandamente pude abrir la puerta. qué osado es el temor qué licencioso? buscar quiero gozoso si el gusto nobaraja la codicia, a mi amiga Felicia, porque avise primero como vengo amorío del mal que muero. como vengo a templar en mis ardores las cenizas que ocultan estas flores. se e de dele dellie Ya pienso que me ha visto Pues hacia mí se inclina? mal resisto el gusto, que a este punto el alma siente? hacia allí se oye gente y el bulto es de Majes que entre las sombras de la lobrega noche y las alfombras de las murtas jarmines y las gualdas, le diviso las faldas. dos duello si en a conade lus Delo por coger la ocasión, por el cabello payase Ya parece que más asegurado con pasolento viene acá inclinado, satisfacerle más su temor quiero. A, señor, ois, a caballero? acercándose Bien podéis, llegaos un poco, Aleso ¿uién no sé vuelve en este lance loco dsus Doña Luisa es, quien llama y asegura que lleguen a gozar de su hermosura, a otro sin duda espera. Pluguiera a Dios un rayo me partiera, antes que ha ber llegara caso extraño tan cierto el mal, tan claro el desengaño? lcg Yo respondéis, señor? Ved que una dama es la que espera y llama quitadme cojustos, cielos la vida, no la pierda yo de celos, quiero fingir que soy quien ella piensa ¿Quién llama. A tal amor tal recompensa qQuién en tanto temor tal desconsuelo, comúnica la gloria de su cielo? a un alma tan preciada de ser suya? Mi padre, porque aquesto se concluya y quedéis a su amor agradecido. sabiendo la ocasión cuán leve ha sido. me envía a que os avise de su parte, que pretende con arte viendo que no hay agravio que lo impida que la amistad de entrambos que de unida. y quedades las manos en los brazos afiancen la paz eternos lazos. menos es el morir, que la vielencia a des con que mata offendiendo esta sentencia. pues en cuantas palabras voy oyendo mata desengañando y ofendiendo. pues vuestro padre quier que agraviado, mi honor mi gusto mi ansia, mi cuidado, con empeño tan fuerte que es sombra del menor la acerva muerte. con hombre tan tirano, unir la paz en lazos que esta mano este brazo esta espada resolverán en humo en viento en nada. Luego pondré primero a aquesta casa un rayo es el aliento que me abrasa. incendio es mi dolor y mis enojos, arrojarán centellas por los ojos. dlicio reportros, que de cólera estáis ciegos y parecéis volcán que escupe fuego. mi padre de su mismo honor llevado. pretende ya que en casa habéis entrado, no dejaros salir, sin que primero si es que sois caballero? hagáis lo que está bien a su decoro. vuestro padre no ignoro, que es quien es, su valor y su nobleza como tampoco extraño la fiereza, de vuestra condición siempre tirana, pues pagáis a mi amor tan inhumana tan hosca tan esquiva que con dominio fuerte, siempre altiva. despreciando lo humilde en mis amores. experimento solos los rigores. dliso Cesús, ¿qué turbación ¿Qué es lo que escucho? morir aquí no es mucho, pues en lance tan fuerte lo menos es morir, dulce es la muerte. Vos don Juan me ponéis en tal empeño. vos en mi casa, Vos, tan hecho dueño, tan libre en las acciones que me arriesgáis a ti les ocasiones? Vos contra mi opinión sacáis la espada, Vos la calle y mi cosa, alboratada tenéis y de mi padre hacéis sagrado. en vuestro atrevimiento que es vuestro pensamiento, en que se funda sin ver el daño que a mi honor, redunda? que es el vuestro de meter a un hombre, por quien me habláis a mí, con tan buen nombre en esta parte y a pedir la mano y los brazos venir, con que ya ufano y en tantos logros rico, dueño vuestro sellame y Federico, con gusto y regocijo, en repetidos razos le llame hijo. slice don Juan? A dispárate semejante, No hay respuesta quedar, si por amante os licenciais a tales desconciertos, cuando veis que mis riesgos son tan ciertos. no pienso yo que estáis favorecido de suerte, que podáis tan atrevido, perderme a mí el decoro. lo que decís y la ocasión ignoro. a no estar de mi padre la inociencia tan ajena de vuestra diligencia, de pormedio, os hiciera entre las manos, mil pedazos, tan viles tan villanos, son vuestros pensamientos. que quisiera ponerles escarmientos, de suerte, que quedará memoria eterna de mi injuria clara. agradeceldo a quien aquí os ha entrado, que si no, yo os dejará castigado tan necio y libre antojo. sin quedar con escrúpulos d enojo. Pues ¿queréisme negar, lo que estoy viendo, mi padre triste yo. delento lena n ya luisa entiendo. Teveia con luz que le habrá dado parte del concierto, y pues no me ha avisado sin duda, que no es cosa de cuidado. pues ya a la ocasión llegue para quedar satisfecho descanso daré a mi pecho. y al hombre conoceré. abráse de cierto quien es el cruel robador de mi vida y de mi honor, de mi gusto y de mi bien. de lacilo Triste de mí, ¿Qué haré? en riesgo tan conocido Yo, pues su intento he sabido. el remedio buscaré. ¡ija Estas sola? seños aquí estaba ca hablar no acierto ocupada mal divierto mi pena Llegad, señor. Habla Federicocon don Rodrigo. qQue quiero que, pues de mí se fío este caballero. quedeis amigos primero que los dos salgáis de aquí. que puesto que la ocasión os tan leve y no hay ofensa. ni causa de recompensa, me corre la obligación, de que los dos juntamente me hagáis este favor Ya yo os he dicho, señor, que a todo estoy obediente n que a mí me está muy bien conocer a quien me agravia, doña Luisa como sabía ya de mi parte también la palabra le ha pedido y así las manos osdad, porque con vuestra amistad os quede yo agradecido. Cielo, ¿no es este don Juan, Cielo es aquel don Rodrígo Viase tan traidor amigo, smi en racional detun en gran confusión están o traidor, al fin. dseo. mi sospecha salió cierta. a parte todos con su muerte cosa es cierta, lo que se sigue. mis pesares tendrán fin. nataréle vive el cielo deleto y ¡Ay desdichada de mí! de lice Todo se descubre aquí. para la piedad apelo de mi padre a aquesos pies si va mi yerro merece Perdón, humilde se ofrece, mi vida a que me le dés? Arrojese asus deoto pies de Federico. a que la quites, pues ya causa soy de tantos daños Hay tan graciosos engaños. mi heja turbada está. de que estos hombres se vean sin volverme la repuesta. alcándola levanta, que no es aquesta del suelo de las causas que desean mis piedades. Deja ahora, que concluya lo que trato ¡Ay, amigo tan ingrato, ¡Ay, amistad tan traidora ¿Qué os suspendéis caballeros, esta causa es mía ya, y en ella empeñada está, mi opinión, y aun mis aceros. Hacedme aqueste favor, y daos al punto las manos, y pues sois tan cortesanos, agradecedme el amor, con que trato de serviros, y no le ofendáis así. qQue esto ya me toca a mí. supuesto que no habéis de iros sin hacerlo. confusión Extraña, no sé qué hacerme, no acabo de resolverme en tan confusa ocasión ngañar al viejo quiero ¿id porque me deje salir antes que llegué a reñir. con don Rodrigo hablar quiero. Caballero ingratitud hablando conde parece no obedecer, a quien con tal proceder trata de nuestra quietud. mas dad primero licencia para que hablemos los dos a solas Esa por Dios. es mi propia diligencia Pues sea así. apártanse a hablar hacia esta parte nos podemos retirar, con Jun condro un caso te he de contar y Fedarico con delas que pienso que ha de admirarte No es bueno que cuando entró el que estaba aquí escondido, que o ya del miedo encogido, que me lo pareció jurará que ahora es con más de un coto mayor. lolci es encogido el temor, si muy encogido es. Ya digo que si supiera si llegará a entender, que era vuestra pretensión, con quien la mía es también. que no la hubiera seguido que era ingrato proceder, si en a conade sus quitarle a un amigo el gusto. Mas esto, asé de entender siendo muy a los principios, porque es rigurosa ley. cuando hay empeños mayores, el amor retroceder. y así supuesto que estoy, en el empeño que veis y que el dejar de adorarla caso imposible ha de ser. os pido en paz don Rodrigo, que en praz también me dejéis conquistar este imposible, y esta fiereza vencer. porque sino la amistad, de los dos se ha de perder que estimo en menos la vida, que el imposible que veis. y cuando por cumplimiento de amistad la mano os dé aquí dentro. allá en el campo me sabré satisfacer Juan sobre lo que es cierto el habernos de perder y a un forzoso es por negarme lo que tan claro se ve. ni conozco a doña Luisa ni sé quien es tal mujer, sólo sé que doña Blanca esa quien adoro y es la prenda que más estimo y que yo os acuchille sobre el salir de su casa, Alelo el juicio he de perder. Vos me habéis ha cuchillado? lindo cuento, pues ¿porque os entrastéis ae esta casa de e des cuando porque tropece ycay os fuisteis corriendo. y anoche decid, porque procurando conoceros os seguí como sabéis. d sues on Rodrigo no os parezca modo de satisfacer lo que os digo, ¡Vive Dios, que lo que decís no sé. ni conozco a doña Blanca, en esta casa que veis entró, porque una criada movida del interés a mis lástimas movida, galante como cortés me da entrada por la suya, que aquella puerta que veis ormúniza entrambas casas Posible es que me neguéis? que los dos hemos reñido lo que os digo verdad es, y no hay más verdad por Dios. de detos de pues yo no lo e de creen, antes de satisfacerme y aqueso como ha de ser como supuesto que vos me decís que no sois quien riño conmigo, es forzoso, que aquí otro hombre ha de haber. téngole de buscar. a ello os ayudaré también de muy buena gana, y para qué comencéis discurramos el jardín, Señores, y a basta, si es, que habéis de hacer lo que os pido, aqueste favor me hared. aquesto ha de coneluirse si en a cona de sus deluo Imposible caso es, mientras una diligencia No hacemos, que ahora veréis. porque es mayor mi desdicha supuesto que no soy quien se acuchillo y hay otro hombre, esta puerta he de romper y ver so paso a otra casa. da golpes a la pi dlie. erta falsa Muerta estoy Felicia Ves qQué infelice estrella tengo, pacienda Pues yo también quiero verlo, pues me importa llequen todos de dsilo poco ha sido menester tropel a la puerta para abrirla abrenla ysacan Ya ella estaba. las espadas abierta, cuando yo entre Sale dona Blanca medio demida de hombre con la acha encondida espada desnuda y lugenia con una Pues ¿cómo es esto en mi casa? Gentil grosería es. el derribarme la puerta, acoces y a punta pies. vios nace ese atrevimiento por verme sola y mujer, Varonil es fuerzo tengo. de dd para saber defender, mi honor, mi agravio y mi casa, que es lo que mis ojos ven, hay tan gran desemboltura. solla a los extremos que veis, obligan las sin razones de un ingrato propedero supe como habéis venido, y que os tratáis de esconder de mí, sin saner la causa. pues porque cugenia os vio ayer madasteis posada al punto. una amiga envie a saber la causa de vuestro olvido, cuando como sabéis bien está pendiente mi honor. de vuestro ruin proceder, llegó a la posada a tiempo qué pudo reconocer el criado que llevaba la ropa y ya vos sabéis lo que pasó en este lance. tuve celos, quise ver siguiéndoos de esta manera la perdida de mi bien y el logro en vuestros amores Aqueste vestido hallé en un baul de mi hermano? salí esta noche y aun bien os pies en la calle puse, cuando sin saber porque un hombre me acuchillo. el cayo, yo eché a correr y amparome un caballero que es el que presente veis, en este jardín, adonde como la ocasión hallé, tan ajustada al deseo. por esta puerta me entré en mi casa. luego vos fuistes quién acuchille? si sois vos el que cayo, el contrario yo seré. Pues ¿quién fue el hombre que anoche si en a cona de lun de vuestra casa también De mi casa? A mí toca el responder. porque fui yo don Rodrigo. que por esta parte entre a conquistar industrioso Una hermosura cruel? en mi casa vos. ¡Ay, cielos, ¿ómo es eso? sat si una fe merece logros tan grandes. Va que así me declare no quiero morir cobarde. humilde vido a esos pies. que me tengáis por esclavo, si por hijo no queréis. supuesto que satisfecho la mano le ofrezco a quien, Así supo granjear con tanto amor tanta fo Yo también os lo suplico. porque se logren también dos firmezas más constantes, de un amor y de un desdén Sale polilla y yo que escondido estaba conózcame vuestisted, por polilla de su casa. se lo suplico también. ¿Qué tengo que replicar cuando es mi propio interés, granjear tan noble yerno, como ella quiera yaes doña Luisa vuestra esposa. yo, pues me asegure que su amor es verdadero, Eterna será mi fe. lindo día para todos pues antes que aquí se den las manos, cuando el amor brinda a la razón que hacéis. Dos cosas senado iustre, os suplico por merced, que no me case es la vina. porque temo a una mujer. más que al diablo por la suegra. porque el mismo lucifer es tan contrario a los hombres como una suegra lo es. la otra que a esta comedia los yerros le perdonéis, admistiendo las deseos, y haciendo a su autor merced. ten de e to. si li